RESUMEN DE `MEDITACIÓN DE LA TÉCNICA` Introducción a la

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RESUMEN DE ‘MEDITACIÓN DE LA TÉCNICA’
JOSÉ ORTEGA Y GASSET
Introducción a la obra
La Meditación de la técnica apareció en 1939, junto con Ensimismamiento y alteración.
No es esta la única ocasión en que Ortega se ocupa de la técnica; también lo hace en
La rebelión de las masas, En torno a Galileo, La idea de principio en Leibniz y en Una
interpretación de la historia universal.
Según Ortega, la técnica nos descubre la constitución del hombre, el «raro misterio»
de su ser. Porque el ser humano no pretende mediante la técnica simplemente
adaptarse al medio como los demás seres vivos, sino transformar el medio para
adaptarlo a sus necesidades. Teniendo en cuenta que las necesidades humanas no
son sólo biológicas, porque las personas necesitamos también lo superfluo. «Vivir humanamente» significa, no únicamente estar en el mundo, sino estar bien («bienestar»),
por eso el hombre es técnico, creador de lo superfluo con vistas a la felicidad.
Sin embargo, la creciente capacidad técnica del hombre ha ocultado la capacidad de
programar la propia vida, ha contribuido a que el hombre «no sepa ya quién es», a que
se le haya vaciado la vida. De ahí la desorientación y desmoralización colectivas de
Occidente, personificadas en el «hombre-masa», que lleva una vida carente de
proyecto.
Capítulo 1. Primera escaramuza con el tema
El ser humano se nos presenta como un ser de carencias. Si quiere vivir, ha de cubrir
todas sus necesidades biológicas, y para ello ha de cultivar la tierra, construir cabañas,
hacer fuego, etc. Sin embargo, sería preciso observar varias cosas:
• El ser humano realiza esas acciones para vivir, que es la necesidad originaria de la
que las demás son conciencias.
• Vive porque quiere, porque desea vivir, y lo hace, no tanto llevado de su instinto,
como guiado por su voluntad y su reflexión. La necesidad de vivir no le es impuesta a
la fuerza.
• A diferencia de los animales, cuando no encuentra en la naturaleza (en su
circunstancia) lo que necesita, lo produce.
• Con ello trata de liberarse de las necesidades, para no tener que estar pendiente de
satisfacerlas y poder ocuparse de otros quehaceres que considera como más suyos.
• Esto puede hacerlo porque no se identifica con su circunstancia y con sus
necesidades, sino que puede distanciarse de ellas y «ensimismarse», para inventar y
crear procedimientos y nuevas formas de actuación.
• Con estos procedimientos técnicos puede modificar la circunstancia o naturaleza,
logrando que en ella haya lo que no hay o logrando que lo haya cuando se necesita.
Capítulo II. El estar y el bienestar. Lo superfluo como necesario
La técnica es la adaptación del medio al sujeto. Se trata, pues, de un movimiento en
dirección inversa a todos los biológicos. Podríamos decir, por ello, que un hombre sin
técnica no es un hombre.
Si el ser humano desea controlar la satisfacción de las necesidades puramente
biológicas es para poder dar satisfacción a otras que van más allá de ellas. El empeño
del hombre por vivir, por estar en el mundo, es inseparable de su empeño de estar
bien. Vida significa para él no simple estar, sino bienestar.
A diferencia del hombre, el animal es atécnico: se contenta con vivir y con lo
objetivamente necesario para, simplemente, existir. El hombre es hombre porque para
él existir significa bienestar, y por ello es técnico: creador de lo superfluo.
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Capítulo III. La técnica: el esfuerzo para ahorrar esfuerzo
Aunque la técnica cambia dependiendo de la idea de bienestar que el hombre tenga
en cada momento, Ortega nos muestra dos nuevas características de la técnica:
• Trata de lograr la satisfacción de las necesidades con el mínimo esfuerzo.
• Trata de crear posibilidades nuevas, produciendo objetos que no hay en la
naturaleza: el barco, el avión, el teléfono.
Este ahorro de esfuerzo que la técnica proporciona permite dedicarse a otros
quehaceres.
Capítulo IV. Excursiones al subsuelo de la técnica
Al ser humano se le da la posibilidad de existir, pero no la existencia hecha: tiene que
«ganarse la vida», construir su vida. Por eso es, ante todo, un programa como tal, lo
que aún no es sino que aspira a ser. Y, en función de esas pretensiones, el mundo es
para cada época, para cada pueblo y para cada individuo algo distinto. El mundo del
comerciante y el mundo del poeta no serán el mismo, aunque tengan mucho en
común.
Capítulo V. La vida como fabricación de sí misma
A diferencia de todo lo demás, el hombre, al existir, tiene que hacerse su existencia,
resolver el problema práctico de realizar el programa en que consiste; quiera o no,
tiene que hacerse a sí mismo, autofabricarse. Vivir es entonces hallar los medios para
realizar el programa que se es, y ahí empieza la técnica, que está en función de la
vida: su cometido es hacer posible que el programa humano se realice.
Capítulos VI y VII «Programas de ser» que han dirigido al hombre
Ea vida consiste en aprovechar las facilidades que el mundo ofrece, para vencer las
dificultades que se oponen a la realización de nuestro programa. Para ello cuenta con
la técnica.
Ortega cita algunos ejemplos que muestran cómo los hombres han buscado realizarse
como programas vitales y han usado para ello la técnica de diferente modo. Con esta
intención, escoge dos modos de ser opuestos: el del bodhisatva de la India y el del
gentleman inglés.
Capítulo VIII. Técnica e imaginación
Ortega analiza aquí un último supuesto de la técnica: su relación con la inteligencia, la
memoria y la imaginación. Es en la imaginación y no en la inteligencia donde
propiamente hay que buscar la posibilidad de la técnica.
Capítulo IX. Los estadios de la técnica
Ortega distingue tres estadios en la evolución de la técnica:
• La técnica del azar.
• La técnica del artesano.
• La técnica del técnico.
La técnica del azar es la del hombre pre y protohistórico y del actual salvaje, que, sin
noción de la técnica, no se da cuenta de que puede reformar la naturaleza según sus
deseos. Esta técnica se caracterizaría por lo siguiente:
• El repertorio de actos técnicos es escaso y no llega a diferenciarse de los actos
naturales. Puede hacer fuego lo mismo que puede andar, nadar o golpear.
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• Por su sencillez, esta técnica puede ser utilizada por todos los miembros de la
colectividad.
• El primitivo no sabe que puede inventar, y por ello, sus invenciones no suponen un
acto previo y deliberado de buscar soluciones. Es más bien la solución la que le busca
a él. El primitivo siente como si la naturaleza, de improviso, hubiera hecho penetrar en
él uno de sus misterios. Todas las técnicas primitivas tienen un halo mágico. Este
hombre, pues, no se reconoce a sí mismo como inventor de sus inventos.
Capítulo X. La técnica como artesanía
Este segundo estadio representa la técnica de la vieja Grecia, de la Roma proimperial
y de la Edad Media. Sus características serían:
• Eos actos técnicos se han hecho tan complicados que es preciso que ciertos
hombres se encarguen de ellos: los artesanos.
• El artesano no tiene conciencia de inventor, ya que tiene que pasar por un largo
aprendizaje para adquirir su técnica.
• El invento sólo llega a producir instrumentos y no máquinas. Una máquina es un
instrumento que actúa por sí mismo. En la artesanía el utensilio es sólo suplemento
del hombre. Con la máquina, en cambio, pasará el instrumento a primer plano y no
será él el que ayude al hombre, sino al revés: el hombre es quien ayuda a la máquina.
• Toda técnica consiste en dos cosas: la invención de un plan de actividades, de un
procedimiento, y la ejecución de ese plan.
Capítulo XI. El hombre y su técnica, hoy
El tercer estadio representa el estado actual de la técnica; es decir, el que corresponde
a los siglos XIX y XX. Sus características serían las siguientes:
• El fabuloso crecimiento de actos y resultados técnicos que integran la vida actual. El
hombre no puede vivir sin la técnica a que ha llegado.
• Se ha pasado del instrumento a la máquina.
• El técnico y el obrero se separan, pasando el primero a convertirse en la expresión
pura de la técnica como tal: es el ingeniero.
La situación actual de la técnica plantea dos problemas que merecen consideración:
• El hombre cree que su poder es ilimitado. Cualquier cosa que pueda pensar puede
llegar a ser realidad.
• El hombre de hoy, desde que nace, se ve rodeado de una cantidad fabulosa de
objetos y procedimientos. Hasta tal punto se acostumbra a ellos que puede llegar a
pensar que están ahí por sí mismos sin que supongan esfuerzo para él.
Capítulo XII. El prodigio del presente
El tecnicismo moderno es completamente distinto del que ha actuado en todas las
técnicas anteriores. A partir del siglo XVI, el nuevo técnico va a proceder como la
«nueva ciencia».
La unión entre el nuevo tecnicismo y la ciencia da a la técnica moderna independencia
y seguridad en sí misma. Ya no es azar o magia, sino «método», que requiere
aprender del trato con los objetos materiales: análisis racional y experimento son las
bases de la nueva técnica, siguiendo el ejemplo de la ciencia física. Ciencia y técnica
parecen desde entonces unidas. Como prueba de su eficacia tenemos el increíble
desarrollo que han experimentado en los últimos tiempos, que dan prueba de la casi
ilimitación de posibilidades en la técnica material contemporánea.
Este material ha sido obtenido de: portal.unedmotril.org Gracias por compartirlo.
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