Transcripción

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Los cnidarios
Lo primero que pensamos cuando se habla de coral es en los grandes arrecifes del Mar Rojo,
del Caribe o de la Gran Barrera Australiana.
Estos arrecifes están situados en las zonas tropicales y ecuatoriales donde la temperatura del
mar sobrepasa los 25ºC.
Pueden formar unas barreras de muchos cientos de kilómetros de longitud donde se desarrolla
uno de los ecosistemas marinos más ricos de los océanos.
Básicamente estos arrecifes están construidos por cnidarios, unos organismos invertebrados
muy pequeños, a menudo de pocos centímetros.
En nuestro litoral hay otras especies de cnidarios.
Algunas también son muy abundantes.
Las de aquí no forman arrecifes superficiales como los tropicales, pero los corales de
profundidad de aguas templadas forman arrecifes muy grandes en la plataforma continental.
En los fondos de roca situados en zonas de penumbra, algunas especies de corales pueden
ser los organismos predominantes y, por eso, se les utiliza para dar nombre a un tipo de
comunidad marina: el coralígeno.
La forma básica de los cnidarios se podría considerar que es como de un saco, más o menos
cilíndrico, que delimita una única cavidad interna: la cavidad gastrovascular.
En el extremo abierto del saco está la boca, rodeada de tentáculos.
Los cnidarios son unos animales invertebrados que, en su ciclo vital, tienen dos formas
diferenciadas: una llamada pólipo y otra medusa.
Los pólipos tienen vida sésil, es decir, están unidas a un sustrato.
Esto lo hacen gracias a un disco basal que hay en el extremo opuesto a la boca.
Hay especies en las que los pólipos son organismos solitarios y otros en que son coloniales y
forman estructuras donde viven una gran cantidad de individuos de la misma especie.
En este caso, la base del pólipo suele formar una estructura continua que comunica a los
individuos que forman la colonia.
La medusa es una fase de vida libre con capacidad para nadar y hacer pequeños
desplazamientos.
Su forma es similar a la de un paraguas con una sombrilla redondeada llamada umbrella y un
tubo situado en el centro de la cara inferior donde está la boca llamado manubrio.
En la especie Aurélia Aurita se puede ver bien como es la forma de pólipo y el proceso de
formación de las medusas.
En estas imágenes hay varios pólipos fijados al sustrato y se ve cómo con los tentáculos
alargados están intentando obtener alimento.
El pólipo se va segmentando y adquiere un aspecto similar al de una piña.
La éfira es la forma juvenil de una medusa.
De cada disco irá formándose una éfira, la cual se desprenderá.
Este proceso recibe el nombre de estrobilación.
Es un proceso de reproducción asexual.
Las éfiras se desarrollarán y formarán nuevas medusas, la cuales tendrán reproducción sexual
mediante gametos.
Tras la fecundación formarán nuevas larvas que se fijarán en el fondo y darán lugar a nuevos
pólipos que volverán a empezar el ciclo.
No todos los cnidarios tienen las dos fases igual de desarrolladas.
En unos prácticamente falta la fase de medusa, mientras que en otros la fase de pólipo es muy
reducida o inexistente.
Muchos cnidarios tienen células urticantes en los tentáculos y alrededor de la boca.
El caso de las medusas es el más conocido ya que sus picaduras afectan a los bañistas.
Hay células grandes, redondeadas: los nitocistos, que tienen en su interior unos orgánulos
llamados nematocistos.
El nematocisto tiene forma de cápsula con un filamento en su interior enrollado en espiral.
A partir de ciertos estímulos, el filamento sale al exterior, se clava en la víctima y le inyecta el
veneno procedente de la cápsula.
Aunque son organismos de estructura muy sencilla, estos animales viven en prácticamente
todos los hábitats marinos.
Desde las frías aguas polares hasta las tropicales y desde las zonas superficiales hasta las
grandes profundidades.
Estos filamentos donde hay pólipos de color blanco son parte de una colonia de hidrozoos.
En estos organismos las especies coloniales son las más fáciles de ver a simple vista.
Generalmente las colonias tienen pocos centímetros de longitud y los pólipos son muy
pequeños.
Muchas especies tienen una especie de cubierta externa, quitinosa, en la que los pólipos se
refugian cuando se contraen.
Dentro de cada colonia hay una especialización de las funciones de los pólipos.
Los hay que capturan el plancton, otros evitan el ataque de depredadores y otros están
dedicados a la reproducción.
Hay especies de hidrozoos que tienen más o menos bien desarrolladas la fase de pólipo y la de
medusa mientras que en algunas solo hay una de las dos.
Las medusas de los hidrozoos son pequeñas y casi transparentes.
Su forma es de campana.
La boca está en el centro de la cara inferior de la sombrilla y al final del pequeño manubrio.
A lo largo del margen de la campana hay un repliegue de los tejidos que constituye el llamado
velo.
Sus contracciones provocan los pequeños desplazamientos del animal.
Son animales carnívoros, que pueden capturar incluso alevines y peces pequeños.
Los sifonófaros son un grupo de hidroideos pelágicos en forma de medusa modificada que
flotan gracias a estructuras llenan de gas.
En una misma colonia hay individuos en forma de medusa y otros en forma de pólipo.
Estos se especializan en la realización de diferentes funciones, como son la captura de
alimento o de reproducción.
A diferencia de los hidrozoos hay cnidarios que prácticamente solo tienen las fases de pólipo.
Son los antozoos.
Visualmente por el número de tentáculos que tienen se pueden diferenciar los dos grandes
grupos de antozoos.
Los zoantarios o hexacoralarios, que generalmente tienen muchos pero siempre en un número
múltiplo de 6, que es el mínimo; y los octocoralarios, que solo tienen 8.
Los zoantarios pueden ser solitarios o coloniales.
La gran mayoría se encuentran pegados al sustrato, hundidos parcialmente en el sedimento o
sólidamente unidos al fondo por un esqueleto calcáreo.
Hay especies como alguna de las anémonas que viven en nuestros fondos que tienen un
sistema muscular tan bien desarrollado que les permite desplazarse por el fondo y buscar los
lugares que presenten las mejores condiciones para vivir.
En este caso parece que ayudándose con los tentáculos la anémona va avanzando por la
superficie del alga.
Hay especies que tienen un esqueleto calcáreo que está soldado al fondo. Son los
madreporarios.
Estos organismos son los principales responsables de la formación de los arrecifes coralinos.
En nuestras aguas hay algunas especies solitarias pero la gran mayoría son coloniales, como
es el caso de la cladocora, que forma estructuras globosas en las que puede haber cientos de
pólipos que se pueden retraer completamente dentro sus esqueletos.
También hay especies de profundidad como es esta colonia de corales profundos, que se
puede encontrar hasta los 300 metros de profundidad.
Es muy característica su forma arborescente con un tronco grueso y los pólipos separados una
cierta distancia entre ellos.
Los corales blancos son capaces de construir arrecifes submarinos donde viven una gran
cantidad de pequeños organismos.
El otro grupo de antozoos es el de octocoralarios o alcionarios.
En el que encontramos especies tan conocidas como el coral rojo y las gorgonias amarillas y
rojas.
Las especies de este grupo tienen los pólipos de forma alargada y cilíndrica y sus 8 tentáculos
presentan unas pequeñas expansiones laterales.
La gran mayoría de estas especies son coloniales.
Los pólipos son pequeños y están incluidos parcialmente dentro de una masa carnosa que
conecta todos los individuos de la colonia.
Las colonias tienen una especie de esqueleto interno formado por espículas calcificadas o
fibras córneas.
En estas imágenes, todos los pólipos están abiertos pero cuando algo les molesta o si las
condiciones ambientales son desfavorables se pueden retraer.
Hay alcionarios que viven en fondos blandos.
Algunos ya en el límite de la plataforma continental.
Es el caso de este teroides, una colonia de pólipos que tienen forma de pluma, la base de la
cual está enterrada en el sedimento.
Vive entre los 25 y los 250 metros de profundidad en fondos blandos junto con muchas otras
especies de cnidarios.
El aumento del número de pólipos de la colonia se produce por gemación o por división
longitudinal, es decir, por reproducción asexual.
En cada colonia todos los pólipos son del mismo sexo.
La reproducción sexual se produce con la emisión al mar de óvulos y de espermatozoides.
Una vez al año las gorgonias se ven recubiertas por esta mucosidad en la que hay un gran
número de huevos.
Los escifozoos son los cnidarios que todo el mundo conoce por su fase de medusa.
Se trata de las grandes medusas, las que a menudo llegan a las playas durante el verano.
La ausencia de velo es la característica principal que permite diferenciarlas de las medusas de
los hidrozoos.
Aunque la fase de medusa o fase sexual de estos animales es la más conocida, hay que
recordar que también tienen una etapa ventónica en forma de pólipo.
Las medusas son uno de los organismos más antiguos del planeta y su morfología básica no
ha cambiado en más de 500 millones de años.
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