la sectorizacion de relaciones de trabajo

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Buenos Aires, 25 de agosto de 2011
Señor Presidente de la
Comisión de Legislación del Trabajo
Dr. Héctor Recalde
Presente
De nuestra consideración:
Nos dirigimos a Ud. con relación al proyecto de ley denominado “Estatuto para los
Teleoperadores de Centros de Atención de Llamadas (Call Centers)”, que tuviera media
sanción de la Cámara de Senadores de la Nación, y que de ser sancionado tendría un fuerte
impacto negativo no sólo en materia de empleo, sino también de costos sobre el sector de
comercio y servicios.
Con motivo de nuestro carácter de entidad nacional representativa del sector, es que nos
permitimos expresarle nuestra preocupación y rechazo a dicha iniciativa, como así también que
desde el Congreso de la Nación se regrese a la práctica de dictar Estatutos, propios de épocas
pretéritas donde no existía la negociación colectiva, hoy plenamente vigente, por las graves
consecuencias de índole legal y fáctica (nivel empleo y costos) que podría generar, las que a
continuación detallamos:
Consideraciones de índole legal.
Del análisis del proyecto, surge de forma ostensible la finalidad que el mismo persigue, no
siendo otra que la de establecer un régimen particular y específico del derecho laboral, como lo
son los “estatutos”; atribuyéndole características personales a los trabajadores que se
encuentran alcanzados por el mismo al denominarlos “teleoperadores de centros de atención de
llamadas”. De aceptarse la misma, no solo se estaría avanzando gravemente sobre derechos de
libertad sindical y negociación colectiva, mediante la violación de convenios como el N º 8, 98
y 154 de la OIT, que en nuestro derecho interno poseen rango constitucional; sino también se
estaría soslayando una herramienta legal e insustituible como lo es la negociación colectiva,
considerado uno de los principales derechos de los trabajadores.
Lo anterior se acentúa aún más, por cuanto la organización representativa de los trabajadores
involucrados (que lo son no por poseer singularidades personales sino por la actividad
realizada por la empresa) conjuntamente con las entidades empresarias de la actividad, han
venido concertando colectivamente aspectos medulares que hacen a la regulación de esta
modalidad de trabajo. Ejemplo de ello, resulta el acuerdo paritario de comercio homologado
por resolución del Ministerio de Trabajo N º 782/2010, y que como tal tiene los efectos de cosa
juzgada, donde en su art. 8vo. se estableció: “Ratificando las condiciones especiales en las
cuales desarrollan su actividad los trabajadores que se desempeñan en las empresas de
servicios de call center para terceros y conforme las previsiones del art. 198 LCT las
partes convienen que dichas empresas podrán contratar personal para prestar tareas en
un régimen de jornada laboral de hasta seis días por semana, laborables de 6 horas
diarias corridas y hasta un tope de 36 horas semanales. Consecuentemente, la hora que
exceda del presente régimen de jornada deberá ser considerada hora extra y abonarse
con el recargo de ley. El salario, en tales casos, se liquidara conforme al régimen de
jornada acordada.”
Por último, en lo que respecta al aspecto técnico, los “estatutos” como ley específica, se
caracterizan por regular aquellas situaciones en las que por las particularidades de los sujetos
comprendidos y / o peculiaridades, resultan tan singulares que hacen de la actividad una
profesión. Esta dos características no se encuentran presentes en el caso de la actividad
desarrollada por un Call Center, que de conformidad con lo establecido en el mismo proyecto,
su actividad es definida en su artículo primero, como la de realizar el asesoramiento sobre
aspectos técnicos, comerciales o administrativos, venta y promoción de productos o servicios,
contactos de fidelización de clientes, etcétera. Son todas actividades que son propias de la
actividad del comercio y que son realizadas mediante el empleo como “medio o herramienta”
de las conexiones telefónicas o telemáticas, pero no a la inversa.
En la actualidad, dado el nivel de desarrollo tecnológico existente, el manipuleo de
herramientas telefónicas, no involucra conocimientos específicos; son utilizados en la vida
diaria por las personas, no necesitándose para ello formación específica; concluyendo tampoco
el uso intensivo del mismo requiere formación al respecto.
Consideraciones fácticas. Efectos desde una perspectiva subjetiva – estructural.
El proyecto al desconocer como entidad sindical a quien históricamente han venido
negociando colectivamente como representante originario y genuino de los trabajadores que la
misma comprende, generará conflictos de encuadramiento, avasallando derechos y libertades
reconocidas a dichas organizaciones. Abrirá la posibilidad de que otros sectores sindicales
pretendan arrogarse la representación de las personas que como tales son ajenos a la actividad
que estas desarrollan.
Desde un enfoque estructural, comprendería no sólo a lo que se denomina “Call Center”, sino
también a cualquier institución, organismo o empresa, en la que se encuentren incorporados
“centros de atención” como unidades funcionales (artículo segundo del proyecto). La
interpretación de este artículo conlleva sin necesidad de forzamiento alguno, a que con
independencia completa de la actividad que constituye el objeto de explotación de una empresa
(la actividad misma), se encuadre en el pretendido “estatuto” hasta las secretarias de recepción
de las mismas por desempeñarse y centralizar las llamadas telefónicas entrantes y salientes.
Resultado de esto, dentro las empresas, organismos, instituciones, etcétera, se dará la
coexistencia del sindicato que es propio (seguramente por la actividad) con el nuevo entrante
(ingresando por cuestiones de profesionalidad mal entendida); o bien la coexistencia de tantos
encuadramientos sindicales como trabajadores que en ella presten servicios en relación de
dependencia. Esto a su vez, producirá desajustes por discriminación, en particular de carácter
salarial y de condiciones laborales, al aplicarse a unos el estatuto y a otros convenios
colectivos incluso diversos.
Concluyendo, de sancionarse y convertirse en ley, una actividad normal y habitual como la
constituye la utilización de la herramienta telefónica, que organizativa y naturalmente se
estructura en todo tipo de empresas verticalmente penetraría ahora, en todas ellas, de manera
horizontal al otorgarle forzadamente, insistimos, carácter profesional (estatuto) y no
considerarla por la actividad o función cumplida. Es decir se produciría una horizontalidad de
la calificación de la actividad, fragmentándose el criterio vigente desde décadas, que consiste
en atribuir representación sindical a aquella entidad gremial que involucra la actividad principal
o preponderante del empleador (conforme doctrina del Fallo Plenario Risso Luis c/ Química
Estrella S.A).
Téngase además en cuenta, lo establecido en el caso de los Call Center por pacífica y
uniforme jurisprudencia de la CNAT en el fallo “Pacheco, Julieta c/ Atento Argentino S. A,
Sala VIII fallo del 31.10.08).
Por lo tanto y por último, sostenemos que una definición como la que hace el proyecto lleva a
la confusión conceptual, al desconocimiento de las normas dictadas en base a la autonomía de
la voluntad mediante la negociación colectiva y a futuros conflictos interconvencionales e
intersindicales, constituyendo además todo ello un grave apartamiento de las decisiones
adoptadas al respecto por el propio Poder Judicial.
Efectos de una perspectiva de costos – empleo. Desde el punto de vista de los costos.
Extensión de la jornada de trabajo:
El proyecto en su artículo 4º, dispone que la jornada diaria de trabajo, no podrá exceder 6
horas y que tendrá un máximo de cinco días a la semana, lo que totaliza una jornada semanal
de 30 horas.
Esta alternativa se contradice, con lo concertado a nivel colectivo entre FAECYS y las Cámaras
Empresariales (acuerdo homologado res. 782/2010). Conforme el artículo 8 de referido
Acuerdo Colectivo de Comercio, la jornada máxima diaria de trabajo es de seis horas, pero
hasta 36 semanales, es decir por seis días cada semana.
Asimismo, se fijó una remuneración mensual conforme las tablas convencionales según la
categoría profesional de que se trate, en proporción a la jornada cumplida.
Nótese, que el proyecto en cuestión, origina dos situaciones que implicarán una alteración
considerable en los costos de mano de obra de la actividad.
Por un lado reduce la jornada semanal – lo que obligará a incrementar supernumerariamente los
planteles o abonar trabajo extra y por el otro establece pautas de proporcionalidad en igual
condición a lo que enuncia el Acuerdo Colectivo mencionado.
Por el otro, dicha reducción Esto último podría llevar a considerar que debe abonarse lo
estipulado por el trabajo en 36 horas semanales, pero trabajando solo 30, desequilibrando la
ecuación costo / tareas; con la consecuente alternativa de perjudicar el nivel de empleo en esta
actividad, que como es sabido, resulta una importante proveedora de trabajo, en particular de
los jóvenes.
Trabajo en fines de semana.
El proyecto establece el pago del 100% del salario para aquellos trabajadores que presten
servicios los sábados después de las 13 horas y los domingos, con el agregado de francos
compensatorios acumulables.
Esta variante – que va en contradicción con el desarrollo de esta actividad, que en general no
admite discontinuidad temporal dada su índole de servicio – ignora la alternativa de generar
secuencias de trabajo en equipos por turnos fijos o rotativos.
Además establece un sistema de francos compensatorios diferente al de la legislación general,
que como tal violenta la naturaleza de higiene y salubridad que conlleva el instituto, con la
consecuente contingencia de conflictividad e incremento de costos de administración del
sistema, en un valor aproximado al 10% sobre el actual.
De acuerdo a lo dispuesto por la Ley de Contrato de Trabajo (Art. 204); si se trabaja en el lapso
comprendido entre las 13 del sábado y las 24 del domingo, el empleador solo debe otorgar un
franco compensatorio en la semana siguiente, pero de ninguna forma debe abonar el 100 % del
salario.
Francos compensatorios por feriados
El proyecto avanza sobre el sistema general, y obliga al otorgamiento de francos
compensatorios para el trabajo en días feriados. Esta disposición – más allá de la injustificación
de su ratio legal – lleva a un incremento de los costos laborales de la actividad en un 6,5%. No
se encuentra previsto en la LCT, y por lo tanto no rige la regla de descanso compensatorio, para
aquellos trabajadores que presenten servicios los días feriados. La legislación general en la
materia, sólo prevé la aplicación de dicha regla en los supuestos de los trabajadores que presten
servicios en lapso comprendido entre las 13 del sábado y las 24 del domingo (Art. 204 LCT).
Pausas durante la jornada.
El establecimiento de una pausa obligatoria de 15 minutos cada dos horas de trabajo –
alternativa no justificada por el sistema de prestación de tareas de esta especie – no solo genera
distorsiones en la prestación uniforme y eficiente del servicio a los usuarios del sistema, sino
que lleva un aumento de costos cercano al 10%.
Por el contrario con una distribución más racional de las pausas (un total de 30 minutos para,
fraccionadamente, adicionar al tiempo efectivo de trabajo, de 6 horas) como es en la actividad
actual, no apareja perjuicio o inconveniente alguno para los trabajadores involucrados.
Pausas entre llamadas.
Más allá de la dificultad técnica en la implementación de este tipo de medición – que la hace en
los hechos impracticables – una proyección sobre el impacto de los costos que traería esta
variante se estima en el 7% de incremento
Todo ello sin conocerse además los motivos, necesidades o fundamentos concretos en la
exposición de motivos del proyecto, que como tales avalen la iniciativa
Concluyendo, y considerando los efectos que el proyecto mencionado ocasionaría a nivel
empleo, no debería perderse de vista que en cuanto a la actividad específica de los Call Center,
debemos decir que en el ámbito al cual pertenece, el de comercio, se caracteriza por dos rasgos
preponderantes que le son propios a su modalidad.
Uno de ellos es la intensidad de “la mano de obra” que ocupa, actualmente y en todo el país es
de aproximadamente 48.000 trabajadores y el otro es la facilidad de migración geográfica no
solo local sino internacional.
En este último aspecto, en nuestro país, se han localizado por translación en la Provincia de
Córdoba, Catamarca, Chaco, San Luis, San Juan, Tucumán, Mendoza, La Pampa, Salta y otras,
donde por razones de política laboral y social se les ha facilitado –y no obstaculizado- su
radicación al considerarlos de una importancia vital, para los respectivos gobiernos
provinciales, como generadores de fuentes de trabajo y dadores de ocupación.
Este carácter de movilidad que venimos analizando aplicado al proyecto de ley que por la
presente categóricamente rechazamos, provocaría sin ninguna duda por todas las razones que
expusiéramos la masiva migración de los Call Center hacia otros países no ya hacia otras
provincias de la Argentina sino hacia otros países, posiblemente en algún caso limítrofes
fundamentalmente por el encarecimiento que provocaría en materia laboral.
Al agradecer la atención que el señor Presidente dispense a nuestros puntos de vista,
aprovechamos la oportunidad para solicitarle una audiencia a fin de dialogar sobre el tema y
ampliar nuestros fundamentos.
A la espera de su amable respuesta, lo saludamos con la mayor estima.
Alberto O. Dragotto
SECRETARIO
Carlos R. de la Vega
PRESIDENTE
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