ANGELA DE ABREU YSABEL LÓPEZ ANTICUERPOS IgG

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ANGELA DE ABREU
YSABEL LÓPEZ
ANTICUERPOS IgG SÉRICOS ANTI-Toxocara canis EN PACIENTES DE 1 A 6
AÑOS CON SÍNTOMAS RESPIRATORIOS Y FACTORES DE RIESGO PARA
SÍNDROME DE LARVA MIGRANS VISCERAL. AMBULATORIO
URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009
BARQUISIMETO, MARZO 2009
ANGELA DE ABREU
YSABEL LÓPEZ
ANTICUERPOS IgG SÉRICOS ANTI-Toxocara canis EN PACIENTES DE 1 A 6
AÑOS CON SÍNTOMAS RESPIRATORIOS Y FACTORES DE RIESGO PARA
SÍNDROME DE LARVA MIGRANS VISCERAL. AMBULATORIO
URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009
BARQUISIMETO, MARZO 2009
UNIVERSIDAD CENTROCCIDENTAL “LISANDRO ALVARADO”
DECANATO DE CIENCIAS DE LA SALUD “DR. PABLO ACOSTA ORTIZ”
DEPARTAMENTO DE MEDICINA PREVENTIVA Y SOCIAL
MEDICINA INTEGRAL DEL MEDIO URBANO
ANTICUERPOS IgG SÉRICOS ANTI-Toxocara canis EN PACIENTES DE 1 A 6
AÑOS CON SÍNTOMAS RESPIRATORIOS Y FACTORES DE RIESGO PARA
SÍNDROME DE LARVA MIGRANS VISCERAL. AMBULATORIO
URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009
AUTORES: Angela De Abreu
Ysabel López
TUTORA ESPECIALISTA: Dra. Julia Sánchez
TUTORA – ASESORA: Dra. Daisy Pérez Rosales
ANTICUERPOS IgG SÉRICOS ANTI-Toxocara canis EN PACIENTES DE 1 A 6
AÑOS CON SÍNTOMAS RESPIRATORIOS Y FACTORES DE RIESGO PARA
SÍNDROME DE LARVA MIGRANS VISCERAL. AMBULATORIO
URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009
TUTORA ESPECIALISTA
Dra. Julia Sánchez
TUTORA – ASESORA
Dra. Daisy Pérez Rosales
ANTICUERPOS IgG SÉRICOS ANTI-Toxocara canis EN PACIENTES DE 1 A 6
AÑOS CON SÍNTOMAS RESPIRATORIOS Y FACTORES DE RIESGO PARA
SÍNDROME DE LARVA MIGRANS VISCERAL. AMBULATORIO
URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009
POR:
AUTORES: Angela De Abreu
Ysabel López
TUTORA ESPECIALISTA
Dra. Julia Sánchez
TUTORA – ASESORA
Dra. Daisy Pérez Rosales
JURADO
JURADO
BARQUISIMETO, MARZO 2009
DEDICATORIA
“A todas aquellas personas quienes hicieron este proyecto posible con su gran aporte:
docentes-tutoras, personal de salud y pacientes, éstos últimos, motivo para seguir
trabajando en la inagotable rama de la investigación para generar
conocimientos y herramientas útiles para su beneficio.”
AGRADECIMIENTO
A Dios, todopoderoso y omnipotente, quien con su divina luz iluminó nuestros
caminos y nos unió para llenarnos de riqueza espiritual, sabiduría y permitirnos vivir,
desarrollarnos y dejar nuestro humilde legado en la tierra.
A nuestras docentes, tutoras y asesoras por orientarnos para concluir
exitosamente la etapa que próximamente dejará sellada la primera fase de nuestra larga
carrera; por el tiempo, la paciencia, el interés y disposición inagotable que dedicaron a un
proceso de enseñanza aprendizaje que individualmente nos dejará a cada una crecimiento
personal.
Al Dr. Douglas García, por su gran vocación profesional en el ámbito
epidemiológico con lo que nos brindó un gran aporte y desinteresada ayuda durante la
realización del proyecto.
Al la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” (UCLA), por dar
cabida al financiamiento del material necesario para la realización de esta investigación a
través del Proyecto CDCHT 025-ME-2008.
A nuestros pacientes, por ser la fuente de inspiración y uno de los pilares
fundamentales que estructuran la solidez de los estudios, que se llevan a cabo para el
desarrollo de herramientas posteriormente aplicables en pro de su bienestar.
Al personal del Laboratorio de Parasitología de la UCLA, por su competencia
laboral y brillantes enseñanzas aportadas.
Al personal de salud y empleados del Ambulatorio de Tamaca, por brindarnos
con amabilidad un espacio en su área de trabajo.
A nuestros padres por su gran apoyo moral y espiritual, compañía, motivación,
preocupación e interés por vernos lograr exitosa y felizmente nuestras metas.
A Marco Antonio, por sus consejos, por su comprensión y amor incondicional, su
espíritu donador de paz y alegría en días de trabajo casi interminables.
A Carlos Roa, mi flaco, por su apoyo, amor y compañía en los momentos más
difíciles, por ser mi fuerza para no caer frente a las adversidades y mi inspiración para ser
mejor cada día, gracias por estar aquí…
viii
ANTICUERPOS IgG SÉRICOS ANTI-Toxocara canis EN PACIENTES DE 1 A 6
AÑOS CON SÍNTOMAS RESPIRATORIOS Y FACTORES DE RIESGO PARA
SÍNDROME DE LARVA MIGRANS VISCERAL. AMBULATORIO
URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA. – EDO. LARA
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009
POR: Angela A. De Abreu A., Ysabel C. López A.
RESUMEN
Con el objetivo de determinar la presencia de anticuerpos séricos IgG anti-Toxocara canis
y su relación con síntomas respiratorios y factores de riesgo para Síndrome de Larva
Migrans Visceral en pacientes de 1 a 6 años, que acudieron a la consulta pediátrica del
Ambulatorio Urbano Tipo III “Dr. Antonio María Sequera” de Tamaca, lapso enero–
febrero 2009, se realizó una investigación de tipo analítico observacional, estudio de casos
y controles. La muestra estuvo constituida por 94 niños y niñas de 1 a 6 años de edad con y
sin síntomas respiratorios, a quienes, previa información sobre la investigación y solicitud
del consentimiento por escrito de sus representantes, se les realizó una entrevista y se les
tomó una muestra de sangre para determinar anticuerpos IgG séricos anti-Toxocara canis
por el método de ELISA, con el estuche comercial: DRG® Toxocara ELISA. Se demostró
serorreactividad en 21,3%, siendo mayor el porcentaje de reactivos en el grupo de pacientes
con síntomas respiratorios (25,5%), de los cuales la mayoría fueron pre-escolares (35,3%).
Se evidenció relación significativa entre serorreactividad y los antecedentes de contacto
con cachorros (21,7%) y condiciones inadecuadas del agua de consumo (22,0%), no así con
el sexo y el antecedente previo o actual de asma, de contacto con tierra, forma de
disposición de excretas de perros, hábitos higiénicos y presencia de vectores en el hogar. Se
concluyó que la serorreactividad para T. canis fue elevada y guarda una relación de
asociación con la exposición a cachorros de perros y condiciones inadecuadas del agua de
consumo, lo que debe ser considerado para posteriores investigaciones y como base para la
planificación de programas de pesquisas y prevención para esta parasitosis.
Palabras claves: Toxocara canis, Toxocara cati, IgG anti-Toxocara canis, Síndrome de
Larva Migrans Visceral, SLMV.
ix
ÍNDICE
CAPÍTULO
PÁGINA
AGRADECIMIENTO………………………………………………………...
viii
RESUMEN…………………………………………………………...……….
ix
I.- INTRODUCCIÓN........................................................................................
11
II.-METODOLOGÍA…………………………………………………………
20
III.- RESULTADOS…………………………………………………………..
23
IV.- DISCUSIÓN, CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES……...…..
35
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS…………………………………...…...
41
ANEXOS………………………………………………………………...........
43
I.- INTRODUCCIÓN
De acuerdo a la información suministrada por la Organización Panamericana de la
Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), 37 países coinciden en que la
causa principal de consulta externa pediátrica son las enfermedades respiratorias agudas,
constituyendo hasta 60% en relación a las demás consultas. Ellas constituyen un importante
problema de salud pública, no sólo por su alta tasa de morbilidad, sino por el tiempo que
restan al trabajo, al estudio y los costos de antibióticos y otros medicamentos que se
prescriben; además, su incidencia y complicaciones están estrechamente vinculadas a la
pobreza y la ignorancia. En los centros asistenciales, las enfermedades respiratorias son la
primera causa de consulta y la segunda de hospitalización. (1)
Las infecciones respiratorias pueden ser de etiología viral, bacteriana, micótica (por
gérmenes no habituales) y parasitaria. Los signos y síntomas de infección parasitaria a su
vez pueden ser manifestación inespecífica, con repercusión sistémica, de una helmintiasis
por larvas migrantes, definidos en un síndrome. (1)
El síndrome de larva migrans se define como la infección producida por larvas de
nemátodos de otros animales, generalmente del perro y del gato, que pueden ubicarse en la
piel (larva migrante cutánea) o llegar a los parénquimas (larva migrans visceral). El
Síndrome de Larva Migrans Visceral (SLMV) o Síndrome de Migración Larvaria Visceral
es producido en el hombre por ascarídeos de perros y gatos, siendo los más conocidos
Toxocara canis, Toxocara cati, Toxocaris leonina y Baylisascaris procyionis; el de mayor
importancia epidemiológica es T. canis. (2)
En los países del trópico existen muchos factores epidemiológicos favorables para
que se cumpla el ciclo evolutivo del agente etiológico del SLMV. Se han llevado a cabo
estudios internacionales y nacionales que describen la relación estrecha entre dicha
parasitosis y la manifestación de clínica sistémica con signos y síntomas respiratorios en
pacientes pediátricos, siendo éste el grupo más susceptible a la infección.
11
12
El SLMV es una enfermedad parasitaria ocasionada por las formas larvarias de
nemátodos de algunos animales que eventualmente infectan al hombre, pero no
evolucionan al estado adulto. Sus principales agentes causales son T. canis y T. cati,
nemátodos ascarídeos intestinales de perros y gatos, estimándose la infección en más de
80% de estos animales, en los cuales la entidad se denomina Toxocariasis.
(3)
Toxocara es un nemátodo cosmopolita, cuya presencia y capacidad de parasitar al
ser humano ha sido confirmada en áreas de clima templado y tropical de todos los
continentes, considerándose a los habitantes de áreas periurbanas y rurales con deficientes
condiciones sanitarias y que no desparasitan a sus mascotas, como población de riesgo (4),
siendo más frecuente en niños menores de 5 años, desnutridos y/o con enfermedades
crónicas o asociadas, sin embargo, debido a la dificultad para confirmar su diagnóstico y a
la confusión de ésta con otras enfermedades, es difícil determinar su prevalencia. En
Venezuela, se ha encontrado una seroprevalencia del SLMV por estudio inmunoenzimático
(ELISA) de 20% en áreas urbanas marginales y 25,6% en zonas rurales.
(3)
Para cumplir su ciclo evolutivo, la hembra de Toxocara sp., pone en promedio
200.000 huevos por día, los cuales son eliminados en las heces del animal parasitado y caen
al suelo. En condiciones favorables sufren el desarrollo embrionario y en 28 días la larva
alcanza el estadio infectante. Los perros y gatos menores de 2 meses se infectan al ingerir
los huevos larvados. Las larvas son liberadas en el intestino y penetran la mucosa
continuando su ciclo hasta que, en un lapso de 1 mes, se desarrollan las formas adultas. (3)
La especie más frecuentemente reportada y estudiada es T. canis. Los perros
mayores de 6 meses son resistentes al parásito, en éstos las larvas que penetran la pared
intestinal atraviesan la red capilar pulmonar y continúan a la circulación arterial para ser
transportadas a los tejidos somáticos donde permanecen en latencia hasta que durante la
gestación de una perra son arrastradas por la sangre hacia el feto y se detienen en los
pulmones. Inmediatamente después del parto las larvas completan el ciclo en el cachorro
neonato y llegan al intestino delgado donde se forman los vermes adultos.
(3)
13
En el hombre, el ciclo se inicia cuando ingiere huevos embrionados de T. canis a
través de las manos, agua, alimentos o tierra contaminados, los cuales eclosionan al llegar a
las primeras porciones del intestino delgado, las larvas penetran la mucosa intestinal y a
través de las venas mesentéricas o vasos linfáticos llegan a la circulación general para
diseminarse a diferentes órganos y tejidos, como hígado, pulmones, cerebro, globos
oculares, bazo y músculos, donde permanecen desde varias semanas o hasta meses, sin
alcanzar nunca su estado adulto. En estos sitios se produce un granuloma a cuerpo extraño
con infiltración eosinofílica, posteriormente se forma un tejido fibroso y se produce la
calcificación de la larva. El período de incubación puede variar de semanas a meses.
(3)
Los cachorros no desparasitados alrededor de las 2 semanas de vida excretan huevos
microscópicos de Toxocara canis en un número equivalente a 10.000 por cada gramo de
heces, pudiendo sobrevivir en el suelo hasta 3 años, lo que incrementa las posibilidades de
infectar a los seres humanos que permanezcan en contacto con el piso y con el perro. Los
huevos eliminados no son infectantes al momento, ya que requieren de un período de
incubación en el medio ambiente bajo determinadas condiciones para llegar a serlo; Se ha
demostrado que los huevos excretados requieren como mínimo 2 semanas de maduración
con una temperatura ideal de 15 a 35 °C. La exposición humana a la infección por
Toxocara sp., resulta de la elevada prevalencia de esta parasitosis en perros y del gran
número de animales que comparten el ambiente con los seres humanos.
(4)
La infección se adquiere fácilmente, pues los huevos pueden persistir como
infectantes hasta años en suelo húmedo y a temperatura templada; también soportan la
desecación por su cubierta muy resistente. Luego de la ingestión accidental de los huevos,
se produce migración de las larvas a diferentes tejidos, causando hemorragia, necrosis,
reacción inflamatoria eosinofílica y eventualmente la formación de granulomas.
(3,5)
Los niños son más frecuentemente afectados que los adultos por el SLMV, ya que
generalmente no le prestan atención al correcto lavado de manos y permanecen en mayor
contacto con los perros y con el ambiente en que éstos se desenvuelven, por lo que es
14
importante indagar acerca de los antecedentes de contacto con cachorros menores de 5
meses durante los últimos 2 años, contacto con tierra, hábitos higiénicos, disposición de
heces caninas, así como las condiciones del agua de consumo y la presencia de vectores en
el hogar, ya que la mayoría de ellos presentan antecedentes de deficiente saneamiento
ambiental en las viviendas y mala higiene personal. La transmisión de la infección puede
evitarse haciendo que los niños se laven las manos después de jugar con los animales de
compañía e instruyéndoles para que eviten las áreas donde estos animales defecan. La
desparasitación periódica de los perros, especialmente los cachorros menores de 5 meses,
disminuye también la posibilidad de infección en el hombre.
(3,5-7)
Una gran proporción de los pacientes infectados por T. canis no presentan síntomas
de la enfermedad. Las manifestaciones clínicas, cuando las hay, varían de leves a severas y
pueden presentarse semanas a meses después de la infección. La gravedad del cuadro
clínico depende del número de larvas que invadan los tejidos, del tejido invadido, de la
duración de la infección y de otros factores relacionados con el huésped y su estado
inmunológico. Los principales signos y síntomas son: fiebre, adenomegalias, malestar
general y anorexia, hepatomegalia dolorosa asociada o no a esplenomegalia, síntomas
respiratorios como tos, con o sin expectoración, síntomas neurológicos similares a
epilepsia, meningitis o encefalitis y lesión ocupante de espacio (LOE). Al afectar el globo
ocular puede causar diversos grados de alteraciones visuales. Leucocitosis y eosinofília
pueden permanecer como secuelas. La respuesta inmunológica puede ser intensa y los
niveles de anticuerpos permanecen altos durante varios años. (5-8)
El tipo de respuesta inmunitaria, estimulada por la exposición a agentes infecciosos
y que aumenta en magnitud y capacidad de defensa con cada exposición sucesiva en un
organismo, se denomina inmunidad adaptativa o específica, la que a su vez puede ser
celular o humoral. Esta última es el principal mecanismo de defensa contra
microorganismos extracelulares y sus toxinas. (9)
15
La inmunidad humoral está mediada por moléculas de la sangre y anticuerpos
producidos por los linfocitos B. Los anticuerpos reconocen los antígenos microbianos,
neutralizan la capacidad infecciosa de estos últimos y los eliminan mediante diversos
mecanismos efectores. Cuando la sangre o el plasma forman un coágulo, los anticuerpos
permanecen en el suero. El suero que contiene un número detectable de moléculas de
anticuerpo que se unen a un antígeno concreto es el denominado antisuero, asimismo, el
estudio de los anticuerpos y sus reacciones con antígenos recibe el nombre de serología.
Otro nombre frecuente para los anticuerpos es inmunoglobulinas (Ig.), refiriéndose a la
porción de la fracción de anticuerpo que confiere la inmunidad. (9)
El diagnóstico del SLMV actualmente se basa en la sospecha clínica, antecedentes
de contacto con tierra y contacto con caninos cachorros, un cuadro clínico compatible,
leucocitosis y eosinofilia, la cual no siempre existe.
(4)
El diagnóstico de certeza del SLMV
es difícil de realizar, puesto que requeriría de biopsia del o de los órganos afectados, de allí
que la demostración indirecta de la parasitosis mediante pruebas inmunológicas es
importante; hasta el momento, la prueba de ELISA, que utiliza como antígeno de secreciónexcreción las larvas del parásito, es la más empleada, para detectar anticuerpos de tipo IgG
o IgE. (7)
Debe
hacerse
diagnóstico
diferencial
con
enfermedades
que
produzcan
hepatoesplenomegalia en niños, como kala azar, paludismo, leucemia, abscesos y hepatitis.
También debe distinguirse de otras entidades que causan hipereosinofilia como otras
parasitosis y enfermedades alérgicas, incluyendo neumonía eosinofílica por drogas.
(7)
Por otra parte, tanto a nivel internacional como nacional, cientos de investigadores
han realizado múltiples estudios referentes a dicha helmintiasis, relacionando la serología
específica para T. canis con manifestaciones clínicas y factores de riesgo.
De esta manera, Vásquez O y cols., 1997, buscaron la presencia de huevos de
Toxocara sp., en vegetales de consumo humano, analizando con microscopía de luz el
16
sedimento obtenido del lavado con agua estéril y teñido con lugol de un total de 536
ejemplares de la principal distribuidora de la Ciudad de México (Dtto. Federal), entre los
que habían: zanahorias, papas, rábanos, champiñones y ramas de verdolagas, cilantro,
espinaca, lechuga, además de un producto típico de la región, encontrando dichas formas
evolutivas en 2 tipos de vegetales: 1,9 % de zanahorias y 6,5 % de rábanos, concluyendo
que la contaminación de la tierra por perros y gatos infectados juegan un papel clave en el
mecanismo de transmisión, lo cual debe ser profundamente estudiado, ya que los resultados
son indicativos de que los vegetales son una fuente de infección importante en el hombre.
(10)
Minvielle M y cols., 1999, estudiaron la relación entre asma bronquial y
toxocariasis encubierta, seleccionando 38 pacientes asmáticos con más de 1 año de inicio,
que concurrieron espontáneamente al Servicio de Alergia del Hospital Rodolfo Rossi de la
Plata, Argentina. La población control estuvo conformada por 44 pacientes sin asma. Los
anticuerpos anti- Toxocara de tipo IgG e IgE se detectaron mediante enzimoinmunoanálisis
(ELISA). Dentro de la población con asma resultó serológicamente positiva 68,42%,
diferenciándose significativamente de la población control (13,63%), concluyendo que el
grupo de pacientes con asma bronquial presentó una indudable asociación con los
marcadores serológicos anti- Toxocara IgG e IgE positivos y con reactividad cutánea al
antígeno de secreción-excreción de T. canis, por lo que se infirió que cursaban con una
toxocariasis encubierta. (11)
Espinoza Y y cols., 2003, trabajaron en la estandarización de la prueba de
inmunoabsorción asociada a enzimas (ELISA) para detectar anticuerpos IgG contra T. canis
en sueros de pacientes con toxocariasis, procedentes del laboratorio del Hospital Calvo
Mackenna de Santiago de Chile, mediante la preparación del antígeno excretado-secretado
de larvas de T. canis aisladas en la institución y con este antígeno elaborar una prueba de
ELISA, concluyendo que el diagnóstico de toxocariasis humana se basa en la detección de
anticuerpos específicos anti-Toxocara en humanos y animales en experimentación. El
17
método recomendado para el diagnóstico serológico es el método de ELISA, el cual es una
prueba de alta sensibilidad y especificidad. (5)
Además, Figueiredo S y cols., 2005, estudiaron la variedad de manifestaciones
clínicas de la infección por Toxocara y su relación con otras variables como
serorreactividad y factores clínicos y epidemiológicos: asma, tos crónica, rinitis, neumonía
recurrente, lesiones en piel, dolor abdominal, hepatomegalia, esplenomegalia, anemia,
eosinofilia, inmnoglobulinas, parasitosis, retraso del crecimiento, cachorros en el hogar,
contacto con tierra y geofagia, en 208 pacientes de 1 a 14 años, del Departamento de
Inmunología y Neumonología de la Universidad de Santo Amaro Sao Paulo, concluyendo
que hubo seroprevalencia del 54,8% sin diferencia entre sexos y con relación a la presencia
de cachorros en el hogar (83,2%), contacto con tierra (81,8%), asma (57%), hepatomegalia
(13,4%), eosinofilia (67,6%), inmunoglobulinas elevadas y retraso del crecimiento. (12)
Bede O y cols., 2008, investigaron la asociación existente entre la infección por
Toxocara y la alta prevalencia de síntomas respiratorios en 425 niños de 2 a 17 años con tos
crónica en Hungría, en quienes se investigó toxocariasis y fueron distribuidos en grupos
para: asma bronquial (BA), tos variante de asma (CVA) y bronquitis eosinofílica noasmática (NAEB); 136 (32%) fueron seropositivos para antígenos de T. canis, de los
cuales, 93 fueron diagnosticados, clasificados y seguidos durante 1 año. BA fue
diagnosticada en 40%, CVA en 27% y NAEB en 33% de los niños. La eosinofilia, los
títulos de IgG séricos para T. canis y los síntomas fueron los indicadores del aumento o
disminución de la condición. Los pacientes fueron tratados con cortico esteroides inhalados
y antihelmínticos durante 1 semana, concluyendo que T. canis puede ser un potente
inductor de tos crónica en niños con serorreactividad y la terapia antiparasitaria mejora los
síntomas respiratorios sin exacerbación en pacientes con BA y tiene resultados positivos en
aquellos con NAEB y CVA. (13)
En el mismo ámbito, López M y cols., 2006, estudiaron la seroprevalencia de
infección por T. canis en pacientes pediátricos de 1 a 14 años con asma bronquial en un
18
estudio de casos y controles para comparar la existencia de diferencia entre los grupos y
determinaron que existe una mayor prevalencia de anticuerpos anti – Toxocara canis en el
grupo de asmáticos (58,3%) comparado con el grupo control (43,8%) aunque sin
significación estadística, concluyendo que la exposición a T. canis es un factor que sumado
a otros factores ambientales podría exacerbar la sintomatología del asma en pacientes
susceptibles. (14)
En el ámbito nacional, García M y cols., 2004, realizaron un estudio para
determinar la frecuencia de infección por Toxocara en la población infantil de una unidad
educativa de El Moján, estado Zulia. Se examinaron 73 muestras de suero de niños de
ambos sexos, en edades entre 4 y 6 años. La determinación de anticuerpos anti-Toxocara se
realizó a través de la técnica de ELISA, utilizando un Kit comercial. La prevalencia general
de infección fue 9,72%; de ésta, el mayor porcentaje (50%) se observó en niños de 4 años,
apreciándose diferencias estadísticamente significativas entre las edades, pero no con
relación al sexo. Se determinó una correlación inversa entre la edad y la serorreactividad.
Estos resultados sugieren que la infección por Toxocara es frecuente en niños de corta edad
en esta comunidad, siendo vitales el diagnóstico y la utilización de medidas preventivas
para limitar la infección. (15)
Cazorla D y cols., 2007, determinaron la contaminación por huevos de Toxocara
sp., en suelos de 38 parques públicos de la ciudad de Coro, estado Falcón, Venezuela.
Revelaron su presencia, en 63,16% de los parques estudiados. (16)
Basados en la demostración de infección por T. canis en dos regiones de Venezuela
y la importancia de esta parasitosis, aunado a la ausencia de información sobre su
prevalencia en el país y específicamente en el estado Lara, sumado a la presencia en el área
de influencia del Ambulatorio Urbano Tipo III “Dr. Antonio María Sequera” de Tamaca,
de factores de riesgo para esta parasitosis, se decidió llevar a cabo una investigación de tipo
analítico observacional, estudio de casos y controles, con la finalidad de determinar la
presencia de anticuerpos séricos IgG anti-Toxocara canis en niños de 1 a 6 años, con y sin
19
síntomas respiratorios, y a su vez relacionar la presencia de dichos anticuerpos con los
factores de riesgo para Síndrome de Larva Migrans Visceral, según las variables de
estudio: antecedente personal de diagnóstico de asma, antecedente epidemiológico de
contacto con cachorros menores de 5 meses, contacto con tierra, condiciones del agua de
consumo, disposición de excretas de perro, hábitos higiénicos y presencia de vectores en la
vivienda. La población y muestra estuvieron constituidas inicialmente por 101 niños y
niñas de 1 a 6 años de edad que acudieron a la consulta pediátrica, los cuales fueron
clasificados posteriormente como con síntomas y sin síntomas respiratorios, según lo
referido por las madres en las entrevistas, y posteriormente se pareó cada control (sin
síntomas) con un caso (con síntomas), quedando la muestra constituida, finalmente, por 94
niños.
Esta investigación permitió estudiar el porcentaje de parasitosis por Toxocara canis
en la población antes mencionada, caracterizada por tener factores epidemiológicos
asociados a esta patología, buscando promover el interés hacia la pesquisa de diferentes
infecciones que, como el SLMV, son muy frecuentes y poco detectadas, así como dar inicio
a la ejecución de un plan de prevención para las mismas.
II. METODOLOGÍA
La siguiente investigación fue de tipo analítico observacional, estudio de casos y
controles, con la finalidad de determinar la presencia de anticuerpos séricos IgG antiToxocara canis en pacientes de 1 a 6 años con y sin síntomas respiratorios que acudieron al
Ambulatorio Urbano Tipo III “Dr. Antonio María Sequera” de Tamaca en el estado Lara en
el período de Octubre 2008 – Marzo 2009, y a su vez, relacionar la presencia de
anticuerpos IgG anti- Toxocara canis con los factores de riesgo para Síndrome de Larva
Migrans Visceral.
La población y muestra estuvieron constituidas inicialmente por 101 niños y niñas
de 1 a 6 años de edad con y sin síntomas respiratorios que acudieron a la consulta
pediátrica en el período Enero – Febrero del 2009, estimada según los registros de
morbimortalidad extraídos del DSP-04, en los mismos meses de los últimos tres años,
posteriormente fueron distribuidos en 47 con síntomas respiratorios y 47 sin síntomas
respiratorios, quedando conformada la muestra final por 94 pacientes. Se excluyó del
estudio a aquellos niños cuya madre, padre, representante o responsable se negara a la
participación del niño en la investigación. Fueron considerados como enfermos (casos)
aquellos niños que presentaban síntomas respiratorios: tos seca o húmeda, disnea, rinorrea
anterior, agregados respiratorios y/o taquipnea al momento del interrogatorio, incluyendo
aquellos pacientes considerados como asmáticos por presentar previamente, o al momento
de la consulta, bronco constricción pulmonar, manifestada en disnea, tos y sibilancias y/o
roncus a la auscultación pulmonar, y como sanos (controles), aquellos que no presentaron
dicha sintomatología.
Para llevar a cabo la investigación, se solicitó autorización a la coordinadora del
ambulatorio, Dra. Yadira Sánchez (Anexo N° 1). Asimismo, se solicitó ante los
representantes de la red ambulatoria, específicamente municipio sanitario N° 1, la
información correspondiente para llevar a cabo la estimación de la población y muestra.
(Anexo N°2).
20
21
Para la recolección de las muestras de sangre, se notificó a los representantes de los
pacientes el objetivo, propósito y finalidad del trabajo de investigación, solicitando por
escrito su autorización para la participación en dicho estudio (Anexo N° 3).
Las muestras de sangre fueron tomadas en horas de la mañana por los bachilleres a
cargo de la investigación, con la debida autorización de los representantes de los niños.
Una vez obtenidas las muestras, fueron trasladadas, en un lapso no mayor de 4 horas, al
Laboratorio de Parasitología del Decanato de Ciencias de la Salud de la Universidad
Centroccidental “Lisandro Alvarado” (UCLA).
La toma de la muestra sanguínea se realizó previa asepsia y antisepsia de la fosa
cubital del miembro superior izquierdo con alcohol isopropílico al 70%, luego se procedió
a extraer la sangre venosa por venopunción, con una inyectadora desechable de 5 mL. La
muestra obtenida se colocó en un tubo de ensayo aséptico y sin anticoagulante, dejando
coagular la muestra para luego centrifugarla y extraer el suero. El suero de cada muestra
fue almacenado en tubos plásticos de 1,5 mL previamente identificados y se almacenó a
-70°C hasta su uso. Un día a la semana, todas las muestras obtenidas previamente fueron
sometidas a determinación de anticuerpos IgG anti-Toxocara canis por el método de
ELISA, con el estuche comercial: DRG ® Toxocara ELISA (EIA-3518), siguiendo las
instrucciones del fabricante, el cual considera reactiva a toda reacción con Densidad Óptica
igual o mayor de 0,3. Este procedimiento fue llevado a cabo por el personal del laboratorio
de Serología de la Sección de Parasitología del Decanato de Ciencias de la Salud de la
UCLA y los responsables del trabajo, previo entrenamiento en el mismo laboratorio. Los
resultados obtenidos de estas pruebas fueron asentados en el instrumento de recolección de
datos y los casos que resultaron reactivos fueron orientados y/o canalizados por una
consulta especializada de la Sección de Parasitología del Decanato o con la Pediatra del
ambulatorio.
La recolección de datos se realizó a partir de una fuente primaria, para lo cual se
elaboraron dos instrumentos según las variables de estudio, el primero tipo ficha (Anexo N°
22
4), y el segundo, tipo entrevista estructurada (Anexo N° 5). La ficha incluyó los datos de
identificación (nombres y apellidos, edad y sexo del paciente), un ítem para indicar, una
vez procesada la muestra, si el resultado fue reactivo o no reactivo y otro ítem para reportar
la presencia de síntomas respiratorios y el diagnóstico de asma según el hallazgo al examen
físico. La entrevista estructurada, estuvo compuesta por 15 preguntas cerradas, donde se
incluyeron los datos de identificación antes mencionados, la dirección y el teléfono
actuales, con la finalidad de localizar al padre, madre o representante para su orientación
y/o tratamiento en caso de ser positivo y se interrogaron los antecedentes personales de
diagnóstico de asma, los antecedentes epidemiológicos de contacto con cachorros menores
de 5 meses, contacto con tierra, condiciones del agua de consumo, disposición de excretas
de perro, hábitos higiénicos y presencia de vectores en la vivienda.
Fue considerada la validación de los instrumentos de recolección de datos, sin
embargo, por tratarse del interrogatorio de una historia clínica, la misma no fue pertinente.
Una vez obtenidos los datos, éstos fueron procesados en una base de datos del
programa EPI-INFO 2008, para su posterior análisis en porcentajes, OR (Odds Ratio), Chi
cuadrado y Test de Fisher, con significancia estadística p= 0,05; su representación se
realizó en cuadros. Los resultados fueron expresados en números enteros y porcentajes.
23
II.- RESULTADOS
Cuadro N°1
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES
DE 1 A 6 AÑOS CON Y SIN SÍNTOMAS RESPIRATORIOS.
AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO
MARÍA SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti-Toxocara canis
Síntomas
Presentes
Ausentes
Total
Respiratorios
N°
%
N°
%
N°
%
Presentes
12
25,5
35
74,5
47
100,0
Ausentes
8
17,0
39
83,0
47
100,0
Total
20
21,3
74
78,7
94
100,0
OR= 1,67
Intervalo de Confianza= 0,6-4,5
p= 0,57
De los 94 niños evaluados, 21,3% (20) fue reactivo para anticuerpos IgG antiToxocara canis, estando ausente en 78,7% (74) de los mismos. El mayor porcentaje de
reactivos se observó en el grupo de pacientes con síntomas respiratorios siendo de 25,5%
(12); La reactividad en el grupo de niños sin síntomas respiratorios fue de 17,0% (8).
24
Cuadro N°2
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES DE
1 A 6 AÑOS CON SÍNTOMAS RESPIRATORIOS SEGÚN EDAD.
AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti-Toxocara canis
Presentes
Ausentes
Edad
N°
%
N°
Lactantes mayores
0
0,0
13
100,0
13
100,0
Pre-escolares
12
35,3
22
64,7
34
100,0
Total
12
25,5
35
74,5
47
100,0
%
Total
N°
%
Fisher: 0,01
De los pacientes estudiados que presentaban síntomas respiratorios, 35,3% (12) de
los pre- escolares fueron reactivos para el anticuerpo, mientras que ningún lactante mayor
fue serorreactivo.
25
Cuadro N°3
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES DE
1 A 6 AÑOS SIN SÍNTOMAS RESPIRATORIOS SEGÚN EDAD.
AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti- Toxocara canis
Edad
Presentes
Ausentes
N°
N°
%
%
Total
N°
%
Lactantes mayores
1
10,0
9
90,0
10
100,0
Pre-escolares
7
18,9
30
81,1
37
100,0
Total
8
17,0
39
83,0
47
100,0
Fisher: 0,45
En los niños sin síntomas respiratorios se demostró mayor reactividad antiToxocara canis en 18,9% (7) de los pre-escolares, en comparación con 10% (1) de los
lactantes mayores.
26
Cuadro N°4
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES DE
1 A 6 AÑOS CON SÍNTOMAS RESPIRATORIOS SEGÚN SEXO.
AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO
MARÍA SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti-Toxocara canis
Sexo
Presentes
Ausentes
N°
N°
%
%
Total
N°
%
Masculino
9
30,0
21
70,0
30
100,0
Femenino
3
17,6
14
82,4
17
100,0
Total
12
25,5
35
74,5
47
100,0
Fisher= 0,28
En el grupo de pacientes con síntomas respiratorios se demostró serorreactividad en
30% (9) de los masculinos y en 17,6% (3) de los femeninos.
27
Cuadro N°5
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES DE
1 A 6 AÑOS SIN SÍNTOMAS RESPIRATORIOS SEGÚN SEXO.
AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO
MARÍA SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti- Toxocara canis
Sexo
Presentes
Ausentes
N°
N°
%
%
Total
N°
%
Masculino
2
11,8
15
88,2
17
100,0
Femenino
6
20,0
24
80,0
30
100,0
Total
8
17,0
39
83,0
47
100,0
Fisher= 0,38
De los 47 pacientes con síntomas respiratorios fue reactivos 20% (6) de los
femeninos y 11,8% (2) de los masculinos.
28
Cuadro N° 6
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG anti- Toxocara canis EN PACIENTES DE 1 A 6
AÑOS SEGÚN EL DIAGNOSTICO PREVIO O ACTUAL DE ASMA.
AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti- Toxocara canis
Asma previa o
actual
Presentes
Ausentes
N°
N°
%
%
Total
N°
%
Presente
5
15,2
28
84,8
33
100,0
Ausente
15
24,6
46
75,4
61
100,0
Total
20
21,3
74
78,7
94
100,0
OR= 0,54
Intervalo de Confianza= 0,1-1,6
p= 0,64
De los 94 niños evaluados, 33 tenían el diagnóstico de asma previa o actual, de los
cuales, 15,2% (5) fueron reactivos, mientras que entre los 61 pacientes no asmáticos, la
seroreactividad fue de 24,6% (15).
29
Cuadro N°7
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES DE 1 A 6
AÑOS SEGÚN EL ANTECEDENTE DE CONTACTO CON PERROS
CACHORROS MENORES DE 5 MESES EN LOS ÚLTIMOS DOS
AÑOS. AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO
MARÍA SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti- Toxocara canis
Contacto con
cachorros
Presentes
Ausentes
N°
N°
%
%
Total
N°
%
Presente
13
21,7
47
78,3
60
100,0
Ausente
7
20,6
27
79,4
34
100,0
Total
20
21,3
74
78,7
94
100,0
p= 0,01
La presencia de anticuerpos IgG anti- Toxocara canis fue de 21,7% (13) entre los
que refirieron contacto con cachorros y en aquellos que negaron dicho contacto fue de
20,6% (7).
30
Cuadro N°8
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES DE
1 A 6 AÑOS Y ANTECEDENTE DE CONTACTO CON TIERRA.
AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO
MARÍA SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti- Toxocara canis
Contacto con tierra
Presentes
N°
Ausentes
%
N°
%
Total
N°
%
Presente
19
20,7
73
79,3
92
100,0
Ausente
1
50,0
1
50,0
2
100,0
Total
20
21,3
74
78,7
94
100,0
Fisher= 0,38
De los 92 pacientes con el antecedente epidemiológico de contacto con tierra,
20,7% (19) fue reactivo para IgG anti-Toxocara canis, siendo la serorreactividad de 50%
(1) en el grupo que negó dicho contacto.
31
Cuadro N°9
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES DE
1 A 6 AÑOS Y CONDICIONES DEL AGUA DE CONSUMO.
AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO
MARÍA SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti- Toxocara canis
Condiciones del
agua de consumo
Presentes
N°
Ausentes
%
N°
%
Total
N°
%
Adecuadas
9
20,5
35
79,5
44
100,0
Inadecuadas
11
22,0
39
78,0
50
100,0
Total
20
21,3
74
78,7
94
100,0
p= 0,004
En aquellos pacientes con condiciones inadecuadas del agua de consumo, se
evidenció la presencia de IgG anti- Toxocara canis en 22,0% (11). Este anticuerpo estuvo
reactivo en 20,5% (9) de los pacientes cuyas condiciones del agua de consumo eran
adecuadas.
32
Cuadro N°10
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES DE
1 A 6 AÑOS SEGÚN LA DISPOSICIÓN DE EXCRETAS DE PERROS.
AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti- Toxocara canis
Disposición de
excretas de perros
Presentes
N°
%
Ausentes
N°
%
Total
N°
%
Adecuada
9
37,5
15
62,5
24
100,0
Inadecuada
11
15,7
59
84,3
70
100,0
Total
20
21,3
74
78,7
94
100,0
p=3,84
De los pacientes que presentaron una adecuada disposición de excretas de perros se
encontró seroreactividad en 37,5% (9), en contraste con 15,7% (11) de los pacientes con
una disposición de excretas de perros inadecuada.
33
Cuadro N°11
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES DE
1 A 6 AÑOS SEGÚN SUS HÁBITOS HIGIÉNICOS. AMBULATORIO
URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti- Toxocara canis
Hábitos higiénicos
Presentes
N°
%
Adecuados
18
Inadecuados
Total
Ausentes
Total
N°
%
N°
%
24,3
56
75,7
74
100,0
2
10,0
18
90,0
20
100,0
20
21,3
74
78,7
94
100,0
Fisher= 0,13
De los pacientes con hábitos higiénicos adecuados 24,3% (18) fue serorreactivo
para IgG anti Toxocara canis, mientras que de los niños con hábitos higiénicos inadecuados
resultó reactivo 10% (2)
34
Cuadro N°12
ANTICUERPOS SÉRICOS IgG ANTI- Toxocara canis EN PACIENTES DE 1 A 6
AÑOS SEGÚN LA PRESENCIA DE VECTORES EN LA VIVIENDA.
AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Anticuerpos séricos IgG anti- Toxocara canis
Vectores em la
Presentes
vivienda
N°
Presentes
Ausentes
Total
%
N°
%
N°
%
17
19,8
69
80,2
86
100,0
Ausentes
3
37,5
5
62,5
8
100,0
Total
20
21,3
74
78,7
94
100,0
p= 0,22
La presencia de anticuerpos IgG anti-Toxocara canis se observó en 19,8% (17) de
quienes refirieron la presencia de vectores en la vivienda y en 37,5% (3) de los casos que
negaron tal hecho.
IV.- DISCUSIÓN, CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Toxocara canis es un nemátodo intestinal frecuente en perros cachorros menores de
5 meses, que infecta al ser humano cuando éste ingiere agua, alimentos o tierra
contaminados por los huevos embrionados provenientes de las heces de los cachorros
infectados. Una vez en el hombre, el parásito cumple su ciclo evolutivo y se aloja en
distintos órganos y tejidos, generalmente pasando desapercibida o manifestando algunos
síntomas clínicos inespecíficos durante la fase aguda de la infección. En estas personas
infectadas, una vez superada la fase aguda, permanece una memoria inmune, expresada en
IgG, que puede ser detectada posteriormente, como un indicador de exposición previa al
parásito.
En el área de influencia del ambulatorio de Tamaca en el estado Lara, la mayoría de
los factores de riesgo para adquirir la infección por T. canis se encuentran presentes. Por ser
la población pediátrica la mayormente expuesta a estos factores epidemiológicos, como
son: contacto con cachorros, contacto con tierra, y malos hábitos higiénicos y por ser los
trastornos respiratorios, incluido el asma, el motivo de consulta más frecuente en este grupo
etario, se decidió llevar a cabo esta investigación con la finalidad de determinar la presencia
de anticuerpos IgG anti-Toxocara canis en la población de niños de 1-6 años de edad con y
sin síntomas respiratorios que acudieron a la consulta pediátrica de dicho ambulatorio en el
período de enero-febrero 2009 y relacionar la serorreactividad con la presencia de los
factores de riesgo para esta parasitosis.
Se tomaron 94 muestras de sangre, de las cuales 21,3% resultaron reactivas contra
T. canis; este hallazgo solo es posible compararlo con el de Figueiredo y cols., 2005, en
Brasil, quienes reportaron una frecuencia de 54,8%, pero en una población entre 1 y 14
años; igualmente, García y cols., 2004 en Venezuela, quienes en una muestra de niños entre
1 y 4 años, encontraron una frecuencia de 9,72%. Estas diferencias pueden deberse a los
grupos de edad evaluados en cada estudio. Los niños que presentaron síntomas
respiratorios, tuvieron el mayor porcentaje de serorreactividad con 25,5% en comparación
con los pacientes sin síntomas, sin embargo, no fue significativo. Este hallazgo es similar
al de Bede O y cols., quienes estudiaron la asociación existente entre la prevalencia de
35
36
síntomas respiratorios y la infección por T. canis, encontrando 32% de serorreactividad
entre una muestra de 425 niños con síntomas respiratorios, concluyendo que T. canis puede
ser un potente inductor de síntomas respiratorios, especialmente tos. (12,13,15)
De los pacientes con síntomas respiratorios, 35,5% de los pre-escolares fueron
serorreactivos contra T.canis, mientras que ningún lactante mayor lo fue. Esta diferencia
fue estadísticamente significativa. Estos resultados son comparables con los de García M y
cols., en el año 2004, cuyo mayor porcentaje de serorreactividad se observó en niños de 4
años (50%), apreciándose una diferencia estadísticamente significativa entre las edades. (15)
Al evaluar el grupo de niños sin síntomas respiratorios se observó que también fue
más frecuente la proporción de escolares serorreactivos (18,9%) que de lactantes mayores
(10%); sin embargo, no fue significativo.
En la muestra estudiada, se demostró en los niños con síntomas respiratorios 30%
de serorreactivos entre los masculinos, contra 17% de los femeninos, a diferencia del grupo
de niños sin síntomas, entre quienes se evidenció serorreactividad en 20% del sexo
femenino y 11,8% del sexo masculino. A pesar de las diferencias entre los porcentajes de
ambos grupos, no hay evidencia estadística de que haya relación entre el sexo y la
serorreactividad. Estos resultados son similares, a los reportados por Figueiredo y cols., en
el año 2005 en la Universidad de Santo Amaro, Sao Paulo, donde encontraron una
serorreactividad del 50% en los pacientes del sexo femenino y 48,9% en los del sexo
masculino. Igualmente, García M y cols., demostraron que no existe diferencia significativa
entre estas variables. (12,15)
De los 94 niños evaluados, 33 tenían el diagnóstico de asma previa o actual, de los
cuales sólo 15,2% fue reactivo para IgG anti- Toxocara canis, mientras que en aquellos
pacientes no asmáticos la reactividad fue mayor alcanzando 24,6%. Estos datos evidencian
que no hay relación entre el asma y la serorreactividad. En contraste, con los resultados
encontrados por Minvielle y cols., quienes en su estudio realizado en 1999 en el Hospital
Rodolfo Rossi de La Plata, Argentina, reportaron que la población con asma resultó
serológicamente positiva 68,42%, diferenciándose significativamente de la población
37
control (13,63%), asociando el asma bronquial con la serorreactividad para T. canis.
Figueiredo S y cols., obtuvieron resultados similares, encontrando serorreactividad en 57%
de los niños asmáticos. No obstante, López y cols., en su investigación para evaluar la
asociación entre asma bronquial y exposición a T. canis, en el 2006 en Argentina, si bien
observaron una mayor prevalencia de anticuerpos anti- T. canis en el grupo de asmáticos
(58,3%) comparado con el grupo control (43,8%), la diferencia no fue estadísticamente
significativa, resultados semejantes a los encontrados en este estudio. (11,12,14)
La presencia de anticuerpos IgG anti-Toxocara canis fue de 21,7% en aquellos
pacientes que refirieron contacto con cachorros menores de 5 meses durante los últimos 2
años y en aquellos que negaron dicho contacto la serorreactividad fue de 20,6%. A pesar
que los porcentajes fueron similares, la diferencia entre los dos grupos fue estadísticamente
significativa. Este hallazgo coincide con lo reportado por la literatura, siendo el contacto
con cachorros quizás el factor epidemiológico más relevante para esta parasitosis. Estos
resultados son similares a los hallados por Figueiredo S y cols., en el 2005 en Sao Paulo,
quienes encontraron serorreactividad en 83,2% en aquellos pacientes que refirieron
presencia de cachorros en el hogar. (3-6,12)
De los 92 pacientes con el antecedente epidemiológico de contacto frecuente con
tierra, 20,7% fue reactivo para el anticuerpo estudiado, en el grupo que negó dicho contacto
fue reactivo 50%, por lo tanto se evidencia que este factor de riesgo no se relaciona con la
presencia del anticuerpo, a diferencia de lo expuesto por Figueiredo S y cols., en el 2005,
quienes si encontraron una relación significativa entre estas variables. (12)
Se evidenció la presencia de IgG anti- Toxocara canis en 22,0% y 20,5% de los
pacientes que refirieron inadecuadas y adecuadas condiciones del agua de consumo,
respectivamente, con una diferencia entre los grupos estadísticamente significativa. Estos
resultados reflejan lo expresado en la literatura de Meléndez E y Botero D, quienes
describen la importancia de las condiciones del agua de consumo dentro del deficiente
saneamiento ambiental, como riesgo para la infección por T. canis. (3,5-7)
38
De los pacientes que presentaron una adecuada disposición de excretas de perros,
37,5% fue reactivo, en contraste, en aquellos pacientes con una disposición de excretas de
perros inadecuada, la reactividad fue 15,7%, este hallazgo no coincide con lo señalado por
la literatura
(3,6-7)
, este hecho pudiera explicarse porque a pesar de convivir con perros, los
mismos defecan en áreas alejadas al acceso de los niños en los hogares, no siendo así en las
calles y zonas verdes de la comunidad, donde es imposible medir el grado de exposición al
agente; también es importante considerar que el procedimiento de evaluación de los
factores de riesgo fue una entrevista en la que el padre o representante puede mentir ante el
temor de ser mal visto por el evaluador.
Los hábitos higiénicos inadecuados no tuvieron relación con la presencia de IgG
anti- T. canis, puesto que se observó serorreactividad en 10% de los pacientes con esta
variable, frente a 24,3% de los que tuvieron hábitos higiénicos adecuados, demostrando la
ausencia de relación estadísticamente significativa entre estas variables. Estos hallazgos,
difieren a lo esperado, según lo reportado en la literatura por diferentes autores
(3,5-7)
. Esto
puede explicarse a que posiblemente los datos aportados por las madres, representantes o
responsables de los niños en el momento del interrogatorio, no sean confiables.
La presencia de vectores en el hogar tampoco fue un factor relacionado con la
presencia de anticuerpos contra T. canis, ya que la serorreactividad predominó en el grupo
con ausencia de los mismos (37,5%), lo que contrasta con lo referido en la literatura
referente a la deficiencia de saneamiento ambiental
(3,7)
; no obstante, por tratarse de una
geohelmintiasis es posible que la presencia de vectores no sea un factor relevante para
adquirir esta parasitosis. En el mismo contexto, cabe considerar la posibilidad, como se ha
comentado anteriormente, de que los padres o representantes no hayan respondido con
sinceridad por temor a ser juzgados o criticados por estos eventos.
En conclusión, esta investigación permitió demostrar que la población de niños de 1
a 6 años que acudieron al Ambulatorio Urbano Tipo III “Dr. Antonio María Sequera” de
Tamaca, presentó una serorreactividad elevada para anticuerpos IgG anti-Toxocara canis.
La serorreactividad fue significativamente mayor en los pre-escolares con síntomas, sin
39
discriminación entre los sexos. De la misma manera se logró evidenciar una relación
significativa entre la serorreactividad y el consumo de agua en condiciones inadecuadas y
el contacto con perros cachorros menores de 5 meses, con lo que queda demostrado que
estos factores epidemiológicos juegan un papel importante en la historia natural de esta
infección.
En vista de todo lo antes expuesto y de los hallazgos encontrados en este estudio, se
propone dar continuidad al proyecto con mayor cantidad de variables que puedan estar en
relación con el diagnóstico serológico de esta parasitosis y educar a la población para
reducir los factores de riesgo para la infección, haciendo las siguientes recomendaciones:
A quienes quieran dar continuidad al proyecto:
-
Relacionar el diagnóstico serológico de infección por T. canis con otros
síntomas al examen funcional como fiebre, dolor abdominal, manifestaciones
cutáneas (prurito), alteraciones oftalmológicas, entre otras.
-
Relacionar el diagnóstico serológico de infección por T. canis con otros
antecedentes, como: onicofagia, nivel de instrucción de la madre y
desparasitación de los perros, entre otros.
-
Relacionar el diagnóstico serológico de infección por T. canis con otros
hallazgos al examen físico como: adenopatías, megalias abdominales sugestivas
de hepatomegalia y esplenomegalia.
-
Relacionar el diagnóstico serológico de infección por T. canis con otros
paraclínicos como: hematología (contaje de eosinófilos)
A los padres, representantes o responsables de los niños:
-
Crear el hábito de una correcta disposición de excretas de los caninos y
desparasitación periódica de los mismos.
-
Promover en los niños adecuados hábitos de higiene personal (lavado de las
manos posterior al contacto con perros, antes de comer y luego de ir al baño).
-
Hervir el agua antes del consumo.
40
Al equipo de salud que labora en los ambulatorios:
-
Llevar a cabo programas dirigidos a las comunidades, para la educación y
prevención del SLMV, mediante charlas, recursos audiovisuales, dípticos,
trípticos y otros.
-
Incentivar la creación de carteleras y material de apoyo visual en las
instalaciones de los ambulatorios que contengan ilustraciones con información
acerca de la prevención del SLMV.
-
Incluir charlas y correos escolares de educación y prevención del SLMV en el
temario del taller de Educación Inicial dirigido a niños y docentes.
Al Ministerio de Salud y Desarrollo Social:
-
Promover la realización de jornadas de pesquisa y prevención del SLMV en las
poblaciones con riesgos epidemiológicos, que incluyan, campañas de
desparasitación y control de caninos.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1.
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Fondo Editorial UCLA; 2006.
2.
Nohemi I, Rugiero E. Larvas migrantes. En: ATIAS A, editor.
Parasitología Médica. 2da edición, Santiago; MEDITERRANEO; 2001. p.
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Edición, Barquisimeto; Ediciones FUNDAEDUCO; 2004. p. 45-49.
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Espinoza Y, Huapaya P, Suárez R†, Chávez V, Sevilla C, Dávila E, y
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Toxocariasis humana. Ann Fac Med Univ Nac Ma S Mar 2003;64(1):7-12.
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Tratado de Pediatría. Vol.1. 16a Edición, Madrid. Mc Graw Gill
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Corporación para Investigaciones Biológicas; 1992. p. 311-312.
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Latinoam 2002 Ene; 57(1-2);46-9.
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Coro, estado Falcón, Venezuela. Rev Científ 2007;17(2): 117-22.
ANEXOS
ANEXO N° 1
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD CENTROCCIDENTAL
“LISANDRO ALVARADO”
DECANATO DE CIENCIAS DE LA SALUD
DEPARTAMENTO DE MEDICINA
PREVENTIVA Y SOCIAL
MEDICINA INTEGRAL DEL MEDIO URBANO
BARQUISIMETO, EDO. LARA
Barquisimeto, 27 de octubre de 2008
Atención Dra. Yadira Sánchez
Coordinadora
Ambulatorio Urbano tipo III “Antonio María Sequera”
Tamaca.SOLICITUD
Ante todo reciba un cordial saludo. Por medio de la presente, los abajo firmantes,
estudiantes de 6to año A de Medicina de la Universidad Centroccidental “Lisandro
Alvarado” en conjunto con la tutora: Dra. Daisy Pérez y Tutora especialista: Dra. Julia
Sánchez, nos dirigimos a usted en oportunidad de solicitarle la autorización para llevar a
cabo un trabajo de investigación, el cual tiene como título: ANTICUERPOS IgG SÉRICOS
ANTI-toxocara canis EN PACIENTES DE 1 a 6 AÑOS CON SÍNTOMAS
RESPIRATORIOS Y FACTORES DE RIESGO PARA SINDROME DE LARVA
MIGRANS VISCERAL. AMBULATORIO URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA
SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA. OCTUBRE 2008 – MARZO 2009.
Agradeciendo de antemano su colaboración y en espera de su pronta y satisfactoria
respuesta, se despiden de usted. Atentamente;
____________________________
Br. Angela De Abreu
____________________________
VoBo Dra. Daisy Pérez
__________________________
Br. Ysabel López
__________________________
VoBo Dra. Julia Sánchez
ANEXO N° 2
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD CENTROCCIDENTAL
“LISANDRO ALVARADO”
DECANATO DE CIENCIAS DE LA SALUD
DEPARTAMENTO DE MEDICINA
PREVENTIVA Y SOCIAL
MEDICINA INTEGRAL DEL MEDIO URBANO
BARQUISIMETO, EDO. LARA
Barquisimeto, 27 de Noviembre de 2008
Ciudadana
Dra. María Josefina García
Jefe de Municipio Sanitario N°1
Su Despacho.SOLICITUD
Reciba un cordial saludo. Quienes abajo firmamos solicitamos ante su despacho la
información correspondiente al DSP-04 de los meses Enero y Febrero de los años 2005 al
2008 del Ambulatorio Urbano de Tamaca, con la finalidad de llevar a cabo la estimación de
la población pediátrica que consulta a dicho centro asistencial en la señalada época del año,
lo cual será de utilidad para iniciar un proyecto de investigación titulado: ANTICUERPOS
SÉRICOS IgG ANTI-toxocara canis Y FACTORES DE RIESGO PARA SLMV EN
PACIENTES DE 1 A 6 AÑOS CON SÍNTOMAS RESPIRATORIOS. AMBULATORIO
URBANO TIPO III “DR. ANTONIO MARÍA SEQUERA”. TAMACA – EDO. LARA.
OCTUBRE 2008 – MARZO 2009, el cual es un requisito del pensum de VI Año A del
programa de medicina.
Esperando su pronta respuesta y colaboración, le agradecen. Atentamente;
Br. De Abreu Angela
VI Año A
Medicina – UCLA
Br. López Ysabel
VI Año A
Medicina – UCLA
c.c. Coordinación de Red Ambulatoria. Municipio Sanitario N°1. Dra. Nancy Medina
ANEXO N° 3
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD CENTROCCIDENTAL
“LISANDRO ALVARADO”
DECANATO DE CIENCIAS DE LA SALUD
DEPARTAMENTO DE MEDICINA
PREVENTIVA Y SOCIAL
MEDICINA INTEGRAL DEL MEDIO URBANO
BARQUISIMETO, EDO. LARA
Barquisimeto, 27 de octubre de 2008
Estimado Representante:
Ante todo reciba un cordial saludo, por medio de la presente nos dirigimos a usted
con la finalidad de solicitarle autorización para que su representado forme parte del estudio
de investigación que será desarrollado por estudiantes de 6to año de Medicina – UCLA,
que tiene por objetivo determinar la presencia de anticuerpos contra el parásito Toxocara
canis, en niños de 1 a 6 años que acuden al ambulatorio “Antonio María Sequera” de
Tamaca en el período comprendido entre octubre 2008 y marzo 2009.
Sin más a que hacer referencia y agradeciendo de antemano su colaboración para
realizar el estudio nos despedimos de usted, atentamente,
_______________________
________________________
Br. Angela De Abreu
Br. Ysabel López
________________________
VoBo Dra. Daisy Pérez
________________________
VoBo Dra. Julia Sánchez
AUTORIZACIÓN
Yo,_____________________________ portador de la C.I.__________________,
representante de __________________________, de _____ años de edad, he sido
informado sobre el estudio a realizarse en el Ambulatorio Urbano III de Tamaca con el
objetivo de determinar los anticuerpos contra el parasito Toxocara canis en niños de 1 a 6
años. Teniendo pleno conocimiento y comprensión de las características y beneficios de
esta investigación, doy mi consentimiento absolutamente voluntario para que mi hijo(a) o
representado(a) sea incluido en el estudio y autorizo sea tomada y analizada su muestra de
sangre. Así mismo entiendo que soy libre de retirar a mi hijo o hija, representado o
representada en cualquier momento del estudio, sin que ello afecte su evaluación y
seguimiento clínico. En________________ a los ___ días del mes de______________ de
2009
______________________________
Firma
ANEXO N°4
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD CENTROCCIDENTAL
“LISANDRO ALVARADO”
DECANATO DE CIENCIAS DE LA SALUD
DEPARTAMENTO DE MEDICINA
PREVENTIVA Y SOCIAL
MEDICINA INTEGRAL DEL MEDIO URBANO
BARQUISIMETO, EDO. LARA
INSTRUMENTO 1
FICHA DE RECOLECCIÓN DE DATOS
A) IDENTIFICACIÓN:
Nombres y apellidos:________________________________________________________
Edad:___________________________ Sexo: F______ M______
B) SEROLOGÍA:
IgG anti-Toxocara canis:
Reactivo__________
No Reactivo________
C) DIAGNÓSTICO:
Examen físico:
Síntomas respiratorios: Si _____ No______
Asma:
Si______ No______
ANEXO N°5
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD CENTROCCIDENTAL
“LISANDRO ALVARADO”
DECANATO DE CIENCIAS DE LA SALUD
DEPARTAMENTO DE MEDICINA
PREVENTIVA Y SOCIAL
MEDICINA INTEGRAL DEL MEDIO URBANO
BARQUISIMETO, EDO. LARA
INSTRUMENTO 2
ENTREVISTA ESTRUCTURADA
INSTRUCCIONES
1.- La finalidad de la presente encuesta es recolectar información sobre la sintomatología
respiratoria de su hijo, así como la presencia o ausencia de factores de riesgo para una
enfermedad conocida como Síndrome de Larva Migrans Visceral.
2.- Esta encuesta requiere datos de identificación, con la finalidad de poder establecer
contacto con ustedes posteriormente, en caso de que la prueba sanguínea para anticuerpos
IgG anti-Toxocara canis, realizada a su hijo, de un resultado positivo, para su orientación y
conducta.
3.- La encuesta está compuesta por quince (15) preguntas que le realizará el investigador.
4.- Las primeras cinco (5) preguntas son en base a los datos de identificación, los cuales
debe responder de manera específica y clara.
5.- Las siguientes diez (10) preguntas son en base a los síntomas y antecedentes
epidemiológicos de su hijo y deberá responder con si o no, según sea el caso.
6.- La encuesta tendrá una duración máxima de 10 minutos.
7.- Cualquier observación o duda, será aclarada por el investigador que le esté aplicando la
encuesta.
8.- Toda la información que usted proporcione será de carácter confidencial.
1.- Nombres y apellidos______________________________________________________
2.- Edad:________________________
3.- Sexo: F______ M______
4.- Dirección:______________________________________________________________
5.- Teléfono:_____________________________
6.- El niño tiene:
Tos
Si______ No______
Disnea
Si______ No______
Rinorrea
Si______ No______
Taquipnea
Si______ No______
7.- ¿El niño es asmático?
Si
_____
No
_____
8.- ¿El niño ha estado en contacto durante los últimos 2 años con perros cachorros menores
de 5 meses?
Si
_____
No
_____
9.- Frecuentemente su hijo:
Juega en parques públicos
Si______ No______
Juega con tierra
Si______ No______
Come tierra
Si______ No______
Tiene patio o jardín en su casa
Si______ No______
Visita casas con jardín
Si______ No______
10.- El agua que consumen es:
Hervida
Si______ No______
Filtrada
Si______ No______
De botellón
Si______ No______
Ozonizada
Si______ No______
Directo de tubería
Si______ No______
Directo de pipa
Si______ No______
Directo de fuente natural
Si______ No______
11.- ¿Hay perros en su casa?
Si_____ No_____
12.- Si los hay, ¿desecha usted las heces de los perros?
Si_____ No_____
13.- El niño:
Se lava las manos antes de comer y después de ir al baño
Si_____ No_____
Se corta las uñas regularmente
Si_____ No_____
Se baña diariamente
Si_____ No_____
14.- Usted:
Lava las frutas y verduras antes de su consumo
15.- En su vivienda hay:
Moscas
Si_____ No_____
Cucarachas y/o chiripas
Si_____ No_____
Ratas y/o ratones
Si_____ No_____
Si_____ No_____
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