DOMINGO DEL CORPUS CHRISTI Tomad, esto es mi cuerpo

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Publicación semanal de la Parroquia
Ntra. Sra. de los Dolores de Genovés
Curso 2011-2012
Nº 139
Semana del 4 al 10 de junio
DOMINGO DEL CORPUS CHRISTI
Lectura del libro del Éxodo 24, 3-8 Ésta es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros
Salmo Responsorial 115, 12-18 Alzaré la copa de la salvación, invocando el nombre del Señor.
Lectura de la carta a los Hebreos 91 11-15 La sangre de Cristo podrá purificar nuestra conciencia
Lectura del santo evangelio según san Marcos 14-12-16. 22-26
El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos: ¿Dónde
quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?» Él envió a dos discípulos, diciéndoles: «Id a la ciudad,
encontraréis un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo y, en la casa en que entre, decidle al dueño: "El
Maestro pregunta: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con mis discípulos?" Os enseñará
una sala grande en el piso de arriba, arreglada con divanes. Preparadnos allí la cena.» Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la cena de Pascua. Mientras comían,
Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio, diciendo: «Tomad, esto es mi cuerpo.» Cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias, se la dio, y todos bebieron. Y les dijo: «Esta es mi sangre,
sangre de la alianza, derramada por todos. Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que
beba el vino nuevo en el reino de Dios.» Después de cantar el salmo, salieron para el monte de los Olivos.
Tomad, esto es mi cuerpo
La fiesta del Corpus es inseparable del Jueves Santo, de la misa en la que
se celebra la institución de la Eucaristía. Mientras que en la noche del Jueves Santo
se revive el misterio de Cristo que se entrega a nosotros en el pan partido y en el vino
derramado, hoy, en la celebración del Corpus, este mismo misterio se presenta
para la adoración y la meditación, y el Santísimo se lleva en procesión por las
calles de la ciudad y de los pueblos, para manifestar que Cristo resucitado camina en medio de nosotros y nos guía hacia el reino de los cielos. Lo que Jesús
nos dio en la intimidad del Cenáculo, hoy lo manifestamos abiertamente, porque el
amor de Cristo no es sólo para algunos, sino que está destinado a todos.
El hecho de que el Sacramento del altar haya asumido el nombre de
«Eucaristía» —«acción de gracias»— expresa precisamente esto: que la conversión de la sustancia del
pan y del vino en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo es fruto de la entrega que Cristo hizo de sí mismo, donación de un Amor más fuerte que la muerte, Amor que lo hizo resucitar de entre los muertos. Esta es
la razón por la que la Eucaristía es alimento de vida, Pan de vida.
Precisamente porque es Cristo quien, en la comunión eucarística, nos transforma en él; nuestra individualidad, en este encuentro, se abre, se libera de su egocentrismo y se inserta en la Persona de Jesús. De
este modo, la Eucaristía, mientras nos une a Cristo, nos abre también a los demás, nos hace miembros
los unos de los otros: ya no estamos divididos, sino que somos uno en él. La comunión me une a la persona
que tengo a mi lado, y con la cual tal vez ni siquiera tengo una buena relación, y también a los hermanos lejanos, en todas las partes del mundo. De aquí deriva el sentido profundo de la presencia social de la Iglesia.
Caminamos por los senderos del mundo sin espejismos, sin utopías ideológicas, llevando dentro de
nosotros el Cuerpo del Señor, como la Virgen María en el misterio de la Visitación. Con la humildad de sabernos simples granos de trigo, tenemos la firma certeza de que el amor de Dios, encarnado en Cristo, es más
fuerte que el mal, que la violencia y que la muerte.
Sabemos que Dios prepara para todos los hombres cielos nuevos y una tierra nueva, donde reinan la
paz y la justicia; y en la fe entrevemos el mundo nuevo, que es nuestra patria verdadera. También esta tarde, mientras se pone el sol sobre nuestra querida ciudad de Roma, nosotros nos ponemos en camino:
con nosotros está Jesús Eucaristía, el Resucitado, que dijo: «Yo estoy con vosotros todos los días,
hasta el fin de los tiempos» (Mt 28, 21). ¡Gracias, Señor Jesús! Gracias por tu fidelidad, que sostiene
nuestra esperanza. Quédate con nosotros, porque ya es de noche. «Buen pastor, pan verdadero, oh Jesús,
piedad de nosotros: aliméntanos, defiéndenos, llévanos a los bienes eternos en la tierra de los vivos». Amén
(cf. Benedicto XVI, Homilía en el Corpus Christi de 2011).
El lema de Cáritas para esta campaña es sugerente: “Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir”. Se nos recuerda con él que hay
muchos que necesitan nuestra ayuda simplemente
para vivir. La crisis económica que padecemos ha
acrecentado el número de personas que viven el drama de la pobreza o que están en peligro de exclusión. Las cifras de parados y de pobreza, tanto en nuestra
Diócesis como en el ámbito nacional, son verdaderamente alarmantes. No podemos permanecer indiferentes como cristianos ante estos hermanos que nos necesitan. Dios sigue hablándonos a través de esta
situación de injusticia y nos recuerda que somos responsables de ellos. No podemos quedarnos de brazos
cruzados. “Cristo sigue exhortando también hoy a sus discípulos a comprometerse en primera persona:
dadles vosotros de comer (Mt 14,16). En verdad, la vocación de cada uno de nosotros consiste en ser, junto con Jesús, pan partido para la vida del mundo” (Sacramentum Caritatis, 88).
Para que los demás puedan vivir, se nos pide vivir sencillamente. Se trata de un estilo de vida, que,
consciente de las necesidades de los demás, renuncia al lujo y busca compartir. Este modo de vida requiere gran generosidad “Trabajemos por la justicia para que todos vean respetados sus derechos. Pero, si de
verdad queremos y buscamos el bien de todos, especialmente de los más pobres, habrá que sobrepasar,
muchas veces, la justicia legal con la gratuidad propia de la caridad cristiana” (Mensaje para el Corpus
2012: íntegro en www.parroquiagenoves.org).
Con la invitación a vivir sencillamente se nos propone un verdadero cambio que debe reflejarse no
sólo en nuestra vida personal, sino en nuestra parroquia. Por supuesto, la austeridad y sencillez deben ser
criterio que presidan siempre la vida de la Iglesia: de sus parroquias, cofradías, movimientos y de cualquier actividad. Pero también los consideramos un criterio válido para nuestra sociedad, que abarca el
mundo de las empresas y las finanzas, del deporte y el espectáculo, de la política y la vida social. A todos
invitamos a realizar una profunda reflexión sobre la urgente necesidad de un nuevo modelo de desarrollo
y una nueva economía, que tenga como centro al ser humano y
respete el medio ambiente. Una forma de concretar esta ayuda
es colaborando en la colecta para Cáritas que se realizarán en
todas las misas el día del Corpus Christi, destinadas a Cáritas Diocesana (Valencia), o haciéndote socio de Cáritas Parroquial por tan sólo 15 euros al año.
en busca del champiñón dorado
Campamento Scouts en Talayuelas (Cuenca)
Del 3 - 12 DE JULIO de 2012
180 € si resides o tus padres son de Genovés. 200 € si resides fuera.
No se ha subido el precio en cinco años, pero los gastos sí que suben.
Descuento de 10 € por cada uno para hermanos.
Cáritas parroquial colabora con el Campamento:
(Adjuntando el certificado oficial del Servef y DNI)
Ayuda de 20 euros si el padre o la madre están en paro.
Ayuda de 30 euros si el padre y la madre están en paro.
Ayuda de 50 euros si el padre y la madre están en paro y no reciben ninguna prestación.
Estas ayudas son gracias a donativos personales. Tú puedes colaborar. ¡Gracias!
La Parroquia no recibe ayudas de instituciones públicas para la realización del campamento.
Inscripciones: Hasta el día 20 de Junio. Al inscribirse hay que abonar el campamento.
Tienes la hoja de inscripción en la Parroquia o en www.parroquiagenoves.org
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