Producción, autoabastecimiento, exportación Venezuela fue un país

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Producción, autoabastecimiento, exportación
Venezuela fue un país predominantemente exportador de
productos agrícolas y pecuarios. Así lo reiteramos una vez
más en nuestra nota aparecida en este diario el martes 4 de
octubre del corriente año. Así lo hemos leído en libros
altamente ilustrativos sobre el desarrollo de la economía
venezolana como el escrito por Ramón Veloz con el título de
"Economía y Finanzas de Venezuela de 1830 a 1944". Así lo
aprendemos cuando analizamos las estadísticas confiables
dadas a conocer a lo largo de nuestra vida republicana, e
incluso, de las que se dispone de los años correspondientes a
las últimas décadas del período hispánico. En verdad, el
contrabando no permitía dar estadísticas ciertas, pero se
pueden si ofrecer las que se conservan provenientes del
movimiento portuario y aduanero venezolano. Sabemos bien
que durante el proceso de la dominación española, tres
productos sobresalieron en nuestro comercio de exportación.
En un principio fueron sólo el cacao y el tabaco. En ese
entonces, se hicieron famosos los tabacos de Varinas o
Barinas y el cacao de Chuao. A muchos ricos de la época se
les llamó "Grandes Cacaos". A estos productos se incorporó,
a partir aproximadamente de 1780, el café, cuyo cultivo se
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inició como ya se sabe en Guayana, hasta expandirse por todo
el norte del país, y alrededor de 1764 apareció el añil que se
estuvo cultivando hasta las primeras décadas de este siglo. El
añil de Barinas, Guanare, Araure, Cumaná y sectores del
centro del país fue exportado, y aún quedan en algunos
lugares como Aragua y la Cordillera Central los tanques de
donde se obtenía, luego de elaborarlo, el otrora famoso
colorante. Mario Briceño Iragorry, en su libro "Casa León y su
Tiempo" denomina al añil el cultivo fundador. Hasta 1926 los
productos agrícolas fueron los principales rubros de exportación
y las aduanas una fuente capital de ingresos para proveer los
gastos de la Administración Pública. Se llegó a exportar
papelón y panela, cuya moléculadespoblada producía sacarosa
y glucosa. El papelón y la panela eran el dulce de todos, y los
azúcares en panela, producidas en centrales como el
Venezuela, El Rodeo y Tacarigua eran, si no artículos de lujo,
si empleados en la producción, sobre todo de granjerías. El
café para beber se endulzaba con papelón y panela, de
acuerdo con la región. El café que se servía luego de colarse
en la manguera elaborada con liencillo nacional. El mismo en
el cual se coloca la chica de maíz fabricada para los días
navideños. El guarapo de papelón con jugo de limón era
bebida refrescante para uso doméstico. Venezuela en su
pobreza se autoabastecía. No habían prácticamente enlatados
nacionales, pero una cajita de sardinas Victoria, envasadas en
la Coruña valía Bs. 0,25, y una sardina Rodel envasada en
Burdeos valía Bs. 0,75. Se comían frutas venezolanas.
En 1927, el valor del petróleo exportado superó en valor
al total del valor de todos los productos de producción nacional
que viajaron al exterior. No obstante en esos años se viajaba
a Europa. Conocímos a hacendados que cada año iban a
Paris y a Vichy y hablaban con soltura el idioma francés, Paris
Montpellier y otras universidadesfrancesas y algunas italianas,
como las de Roma y Pisa, eran frecuentadas por estudiantes
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venezolanos. Casi todos los médicos que a fines de siglo se
graduaron en nuestros colegios de primera categoría y en
nuestras dos únicas universidades, cursaron sus postgrados
en afamadas universidades y hospitales, principalmente de
Francia. Podríamos citar muchos nombres. El dinero para
todo ello era producido por los cultivosdiversos, por el comercio,
cuando las grandes casas mercantiles cumplían la función de
institutos bancarios.
Cuando llegó la alborada democrática, tras el fallecimiento
del general Juan Vicente Gómez, una de las principales
acciones de los siguientes gobiernos estuvo cimentada en
varias labores esenciales: saneamiento, asistencia pública,
mejoramiento de la educación, desde la rural hasta la superior,
diversificación de los estudios, una nueva vialidad terrestre,
rehabilitación de los puertos, entre ellos la nacionalización del
puerto de La Guaira, perfeccionamiento del régimen fiscal que
en dos momentos de nuestra historia mejoran sendos
venezolanos, Jacinto Gutiérrez en el siglo XIX y Román
Cárdenas en el siglo XX, creación de los organismos rectores
de la vida económica y administrativa: Banco Central de
Venezuela, Contraloría General de la República, Fiscalía
General de la República, separación de la agricultura y la cría
de la sanidad y asistencia social. En general, los organismos
que reclama un Estado moderno.
y todo esto nos dio progresivamente un país distinto.
Regresaron del exterior los sanitaristas, médicos e ingenieros
agrónomos, los médicos veterinarios que habían sido enviados
a universidades de Norte y Suramérica, y así, nacía una nueva
fisonomía para el país. Se hizo más activa la economía. Y
durante todo ese lapso, Venezuela incrementó su producción.
Comenzó a crecer la inmigración. A través de los primeros
censos, a partir de 1936, se supo cuántos éramos. En ese
lapso comenzamos a producir más, a autoabastecernos, quizás
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a export~r proporcio~al~en~~ menos en rubros agrícolas, pero
a~mento la comerclalrzaclon exterior de los derivados de
hidrocarburos, aun cuando elaborados por las trasnacionales.
A los ministerios iban los hombres más capaces y no sólo los
pertenecientes al partido en el Poder. Hoy somos un país
moderno con grandes ciudades y excelentes autopistas, con
una importante red de carreteras, con grandes obras para
generar energía hidroeléctrica o para abastecer de agua a las
ciudades y zonas agrícolas. Pero sin duda, hemos crecido
más demográfica que económicamente, pero debe haber un
crecimiento agrícola paralelo. Por ello, debemos lograr tres
objetivos fundamentales: incrementar la producción, en especial
los rubros de la alimentación, lograr el autoabastecimiento
pleno de todo lo que se puede producir en el país en el campo
agrícola y cimentar una exportación de excedentes, para que
dejemos de hablar de lo que ahora se llama "contrabando de
extracción" y que un país que tiene una de las mejores salinas
del mundo, no vea ya aparecer en la prensa diaria que no hay
sal.
1988
600
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