NOTAS SOBRE EFICIENCIA, INEFICIENCIA Y COMPETITIVIDAD

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NOTAS SOBRE EFICIENCIA, INEFICIENCIA Y COMPETITIVIDAD
PEDRO EUGENIO LÓPEZ SALAZAR
UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA
1.-ALGUNAS REFLEXIONES A MANERA DE INTRODUCCIÓN
Las coordenadas generales:
El proceso de apertura de los mercados lleva consigo- según la teoría ortodoxa del comercio
internacional- una ganancia en la eficiencia del capital, además de una mejora en el bienestar, vía la
eliminación de los sobreprecios producto de proteccionismos equivocados(Ricardo 1985). El libre cambio
es siempre la mejor opción capaz de orientar la asignación eficiente de los recursos productivos (Robbins
1937). No obstante la mecanicidad de la tendencia al equilibrio general, estos planteamientos absolutos,
son funcionales en la medida en que toda una serie de externalidades se presenten de manera simultánea;
especialmente aquellas que están íntimamente relacionadas con la dinámica real que pueda tener el
mercado, o mejor aun, el segmento de mercado que este siendo atendido por el Acapital ineficiente@ en el
momento de la apertura, o por las Abarreras naturales@(atomización o dispersión de la demanda,
especificidad de las preferencias de los consumidores etc.) que puedan existir contra la entrada de manera
competitiva de otros capitales, neutralizandose así la bondad de la apertura.
La automaticidad de la acción no se encuentra entonces en la caída de las barreras, en la existencia de un
mercado, sino, en la racionalidad del capital mismo que responde o no de manera dinámica en relación a
la tasa de ganancia potencial que pueda alcanzar, con mayor o menor sofisticación dependiendo de la
exigencia que la optimización de sus márgenes pueda en un momento inducir.
Racionalidad y acondicionamiento político para el libre movimiento del capital, crean entonces, un
paisaje heterogéneo donde conviven a pesar del alquímico mecanismo, capitales Aineficientes@ y la
Aeficiencia@ absorbente , oportunista y expansiva de la modernidad.
Pero tal convivencia no tiene un ápice de estaticidad, por el contrario las condiciones estructurales tienden
a sufrir procesos revolucionarios que obligan a los sujetos a modificar progresivamente sus posturas
iniciales; tampoco se trata de una situación que se caracteriza por un momento cero en el cual se llenan
los vacíos con los protagonistas existentes en el momento uno. Por el contrario, el afianzamiento de lo
eficiente se lleva a cabo a costa de la desaparición de lo ineficiente y mucha parte de lo ineficiente actual
es producto del desplazamiento-expulsión generado por el primero.
Visto en estos términos, los sectores ineficientes se convierten en sectores Arefugio@ con dinámicas
próximas a la reproducción simple de capital. No significa lo anterior que pierdan su importancia como
sectores Aesponja@ de la población económicamente activa, ni que no contribuyan a la dinámica general
del espacio económico,(lo que hacen hasta estabilizando las variables sociales), pero lo hacen
respondiendo dentro de una Aóptica@ cortoplacista impuesta por un Aparroquialismo@ inducido por las
características de su racionalidad y las condiciones objetivas del mercado que atienden.
Como se podría deducir de lo descrito hasta el momento, el problema del analista económico no está en
tratar de racionalizar la eficiencia, sino en tratar de reconvertir lo ineficiente. Pero el problema se
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encuentra en el hecho de que las condiciones (temporales) de Aexposición@ no parecen obligarle a un
cambio so pena de su extinción, lo cual puede ser una de las razones de su conservadurismo relativo.
El perfil preocupante:
En efecto se puede hacer una primera aproximación al sujeto ineficiente realizando una caracterización
del mismo que lejos esta de ser exhaustiva o universal pero que puede arrojar alguna luz sobre su
racionalidad y problemas:
1.-surge en mercados cautivos vinculado originalmente a dinámicas de subsistencia.
2.-se encuentra protegido por barreras de entrada naturales (magnitud y dinámica de mercado,
corporativismos, burocratizaciones excesivas, legislaciones restrictivas).
3.-visión de corto plazo predominante acompañada de Aparroquialismos@ protectores.
4.-no se incorpora en el análisis la magnitud de los recursos disponibles-controlables al inicio de la
actividad ya que se considera una variable de segunda importancia en la caracterización de la racionalidad
de este sujeto-empresario.
5.-el entorno atendido presenta los vacíos propios de un mercado inmaduro además de barreras naturales
vinculadas a la dinámica del mismo.
Con respecto al primer punto, la Aoportunidad@, característica-vacío de mercados inmaduros, ha sido
sustituida en la mayoría de los casos por el binomio experiencia(relativa)-necesidad.
No hay visión, proyección, planificación como punto de partida y Aleymotiv@ de la acción, lo que existe es
un enfrentamiento de la realidad inmerso en un pragmatismo utilitarista efectivo. Este punto de partida se
ve reforzado por un periferia que despliega una dinámica protectora que tiene un carácter de
Asuperestructura@ en el sentido sociológico de continuidad y reproducción de relaciones en el tiempo; este
es el papel que juegan escasa dinámica del mercado(por magnitud, calidad o concentración), los
corporativismos, la excesiva tramitación burocrática para el ingreso de competidores potenciales y las
legislaciones restrictivas que se anticipan permanentemente al Acaos@ del no intervencionismo, es decir,
de las fuerzas del mercado.
Racionalidad punto de partida, medio en que se desarrolla la acción y superestructura, dan vida a una
visión AParroquial@ y cortoplacista propia de esos Amonopolios relativos@, ajenos a los generados a través
del proceso de concentración de capital que necesariamente han respondido a visiones diferentes a la
miopía originada en los bucólicos mercados hasta aquí de manera indirecta descritos. NO se trata
entonces de monopolios relativos originados por la intensa acumulación de capital y el liderazgo inductor
de los desplazamientos necesarios de la competencia. ES ser uno casi por acaso del destino y seguir
siéndolo porque aún no se es lo suficientemente atractivo como para desaparecer en el anonimato de la
absorción procedente de quien busca el Anéctar@ de lo dinámico. Así, Ael ser YO, casi por derecho propio
y único, es porque soy necesario y como tal todos los demás deben dar gracias de mi existencia@.
La Aeternidad@ es un supuesto moralista:
No basta con ser bueno, hacer cosas bien y ser uno. La dinámica del mercado es algo que en condiciones
expansivas y hasta recesivas introduce cambios constantes en todos sus espacios o segmentos, cambios en
la magnitud, en las preferencias, en las necesidades, en la cultura y la visión del demandante. Lo que ayer
fue una ventaja absoluta hoy ni siquiera es relativa. Ha llegado el momento del cambio, inducido o
espontáneo dependiendo del resultado que se quiera alcanzar de él. Aun cuando no desaparezcan los
corporativismos, la Aburocratización de la incitativa empresarial@, y el intervencionismo legislativo, las
condiciones del mercado ya no lanzan barreras naturales protectoras que sustituyen oportunidades por
necesidades de subsistencia o mejor, que convierten necesidades de subsistencia en oportunidades
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efectivas de mercado. El surgimiento espontáneo cada vez está más suplantado por la necesidad de
vincular al voluntarismo, la visión, la planificación y la proyección de largo plazo.
La reconversión:
Reconvertir el espacio en uno de eficiencia económica y competitividad es en el largo >plazo producto del
alcance sucesivo de equilibrios cada vez más próximos al óptimo. No obstante el escenario sujeto a las
equilibradoras fuerzas del mercado no sólo esta integrado por sujetos eficientes y Akamikazes@ obstinados
en su conservadurismo miope. En él también se deben considerar aquellos que al enfrentarse a los
cambios del mercado están dispuestos a metamorfosear sus posiciones y estructuras y quienes armados
con una racionalidad más propia al medio competitivo pretenden entrar al libre juego de la oferta y la
demanda. De todos estos quienes se ganan la indiferencia de su entorno son los segundos (no obstante los
desequilibrios que puedan ocasionar a nivel del mercado de trabajo): son parte de la Aautodestrucción
creativa@ descrita por Joseph Schumpeter (Timmons, 1994).
Estos son los sujetos actuantes en un entorno turbulento y cada vez más globalizado, donde la
internacionalización del capital ha trascendido cada vez más de la adopción de políticas pluriregionales o
Aestrategias multilocales@(Yip 1995)(donde se estructuran estrategias de carácter regional en respuesta a
sus especifidades espaciales), a la adopción de políticas globales donde el problema de la eficiencia
alcanza escalas difícilmente reproducibles a nivel local. Nuevamente la magnitud parece recuperar una de
sus ventajas absolutas, aun cuando en esta ocasión no necesariamente implique una exaltación de la
excesiva verticalización de las estructuras organizativas, sino más bien una relación costes-magnitud de
mercado atendido y potencial. A este respecto YIP (1995) enumera como factores explicativos las
economías de escala, costes más bajos de los factores, producción concentrada, flexibilidad, y aumento de
poder negociador.
2.-UNA ESTRATEGIA COMPETITIVA
La estrategia aquí propuesta tendría tres elementos básicos a considerar como motores del logro de una
eficiencia creciente: OPORTUNIDAD, COMPETITIVIDAD Y VISIÓN ESTRATÉGICA, con un núcleo
integrado por una visión de sistema, flexibilidad y calidad.
El concepto de oportunidad como ya se ha mencionado tiene un carácter puramente temporal y esta
relacionado con las asimetrías y la inmadurez de los mercados, lo cual, teniendo en cuanta que los
negocios transcurren en tiempo real, el reloj podría se amigo o enemigo o ambos. Se trata entonces de
reconocer y medir la oportunidad en una carrera contra el tiempo- cuando ha desaparecido la arena del
reloj el dinero se ha esfumado (Timmons,1994).
La competitividad, criterio dinámico que quiere etiquetar la voluntad del mercado de premiar los
productos/servicios de una determinada organización. Dinámica en la medida que esta inmersa en una
continua lucha de liderazgo con sus pares dentro de la oferta general del mercado.
Visión estratégica manifestada en el concepto de una realidad futura deseable y nueva para la unidad
productiva, que además es susceptible de ser comunicada a través de toda la organización(Rowe et.al
1990).
El núcleo hace un llamamiento a la globalidad y a la vulnerabilidad continua a la que se expone la
empresa como sujeto afectable por su entorno, a la flexibilidad como respuesta no sólo defensiva a los
cambios, sino como susceptible de realizar el cambio apropiado y continuo que una situación dinámica
exige y a un cambio del concepto de calidad que no se limite a los out-puts finales sino que permee todo
el proceso desde su punto de partida, dejando además a un lado, el concepto reduccionista que la limita a
sólo los procesos productivos. Es la calidad que lleva implícitas todas las áreas del sistema y que está
íntimamente relacionada con la satisfacción de las necesidades del cliente (Ivancevich et. Al 1996).
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Vista así la estrategia, los tres polos giran y se interrelacionan entre sí de manera permanente, sustentados
en un cambio y una mejora continua que permite ajustar a la organización a los cambios en el mercado.
3.-A MANERA DE CONCLUSIONES
Es imposible abstraerse a la realidad cambiante. La ineficiencia es sólo temporalmente consentida y
permanentemente desafiada por un mercado que observa una revolución de sus expectativas y
preferencias.
Las barreras naturales pierden su efecto protector al ser enfrentadas cada vez más por estrategias
globalizadas.
La calidad debe abandonar su tradicional concepto reduccionista y abarcar el conjunto del sistema
resolviendo de manera simultánea el problema de la realización-por costes y la realización-por
preferencia del producto.
BIBLIOGRAFÍA
DEMING EDWARDS W., Calidad, Productividad y Competitividad, Diaz de Santos, Madrid, 1989.
IVANCEVICH JOHN M et al., Gestión, Calidad y Competitividad, IRWIN, Madrid,1996.
RICARDO DAVID, Principios de Economía Política y Tributación, Ayuso, Barcelona, 1985.
ROBBINS LEONEL, Economic Planing and International Order, Hodge, London, 1937.
ROWE ALAN J. et al, Strategic Management (a methodological approach), Addison-Wesley, Reading,
1990.
TIMMONS JEFFRY A, New Venture Creation, IRWIN, Boston, 1994.
YIP GEORGE S., Globalización, Norma, Barcelona, 1995
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