El debate no se terminará acá y el estilo de... seguirá generando oportunidades para que el rol presidencial sea puesto...

Anuncio
El masculinicidio de Piñera
Lunes, 19 de Julio de 2010 12:05
El debate no se terminará acá y el estilo de Piñera, a no ser que se pretenda encadenarlo,
seguirá generando oportunidades para que el rol presidencial sea puesto en entredicho
Por María de los Ángeles Fernández. Directora Ejecutiva
Fundación Chile 21
Vale la pena volver por un minuto al saludo desganado de Bielsa, en su reciente visita a
La Moneda, convertido en minucia en comparación con la imitación que Kramer hiciera
del Presidente, en TVN.
Ambos vienen ser “la guinda de la torta” de una seguidilla de episodios similares ocurridos en
pocos días. La alarma la dio Alex Buchheister en una columna en La Tercera, presumiendo
razones ideológicas por parte de los ofensores del Presidente. Posteriormente, han surgido
críticas a la estrategia comunicacional del gobierno, escalando hasta tocar a la ministra Von
Baer, cuestionada por pasiva por el senador Allamand, que hubiera esperado de ella el rol de
escudera del Presidente.
El debate no se terminará acá y el estilo de Piñera, a no ser que se pretenda
encadenarlo, seguirá generando oportunidades para que el rol presidencial sea puesto
en entredicho. Sin embargo, no se entiende tanto aspaviento. En el pasado, los presidentes
concertacionistas han enfrentado situaciones similares y cada uno lo sorteó como buenamente
pudo. Hasta del período de Aylwin, tocado por la epifanía de la recuperación a la democracia,
se recuerda su episodio con los trabajadores del cobre. Frei no dio mayor ocasión para ello
porque delegó en sus ministros el contacto con el exterior, aunque reservándose para sí las
1/3
El masculinicidio de Piñera
Lunes, 19 de Julio de 2010 12:05
salidas al extranjero.
Lagos ya pudo comprobar, en carne propia, lo que significa convertirse en obsesión para
algunos ya el ambientalista Mariano Rendón le pisaba los talones. Con Bachelet, saltaron a la
fama los deudores habitacionales, acosándola literalmente desde el Congreso hasta su lugar
de veraneo. Además, resulta difícil olvidar el episodio de Chiguayante, cuando fue acusada de
abuso de la tragedia. No olvidemos que, en el pasado reciente, hasta algunos ministros han
enfrentado situaciones bochornosas. Es el caso de la ex ministra Jiménez cuando recibió un
jarro de agua en su propia cara.
El fenómeno tiene ribetes sociológicos, pero también individuales. La modernización ha traído
consigo un cambio de las bases sociales en las que solía descansar la autoridad. La
irreverencia y descrédito desborda el ámbito de las instituciones políticas, para llegar a pilares
fundamentales como la escuela y la iglesia. Adicionalmente, los analistas ya vienen
advirtiendo un fenómeno curioso en materia de adhesión presidencial: Piñera se
mantiene en el porcentaje de su elección, pero su gobierno lo supera
.
Se señala que la credibilidad sería uno de los atributos más debilitados, descansando la
explicación en los conflictos de interés que todavía lo atenazan. Recordemos que ha bajado en
el atributo de la confianza, según Adimark: de 66% con que contaba en marzo a 57%, en junio.
Sin embargo, acostumbrados a ver los atributos como independientes en sí, nadie se
pregunta si este problema no estaría salpicando otro atributo que mucho se le reclamó a
Bachelet en su momento. Nos referimos a la autoridad, que también ha experimentado una
merma: de 77% ha bajado a 69%.
El sexismo pone también de su parte en la forma cómo se nombran y se explican situaciones
similares. Mientras a Bachelet, frente a insolencias varias que le tocaba enfrentar, se le
adjudicaba falta de liderazgo, en el caso de Piñera, se interpreta como desacato y falta de
respeto. No olvidemos que Bachelet apeló, en su momento, a la figura del femicidio político
como recurso para ilustrar el doble estándar utilizado, esencialmente por los medios, para
evaluar el desempeño por sexo, así como a las exigencias de sobremérito que experimentan
las mujeres. La figura para aludir al asesinato de imagen que vivía por esos días la
2/3
El masculinicidio de Piñera
Lunes, 19 de Julio de 2010 12:05
figura de la Presidenta fue acuñado por
Punto Final, quien adjudicaba
responsabilidades específicas a la derecha. Hoy, según Buchheister, los victimarios son
miembros de lo que denomina “antiguo régimen”
, no dejando de resultar paradójico que encabece la nómina un hombre reposado y prudente
como es el rector de la Universidad de Chile.
Los quejumbrosos reclamos de respeto y cuidado de su figura, capitaneados por su
hija, no dejan de evocar una cierta forma de victimización a la que Navia alude como
“piñericidio” , no tanto porque el primer mandatario evite ser comparado con su antecesora
sino para eludir el incómodo ingrediente de sexo que este asunto pudiera encerrar. Lo que está
claro es que Piñera tiene un problema de liderazgo y deberá transitar un camino no previsto
para hacerse respetar, trago duro de admitir cuando se es hombre. Sus cercanos, además, sin
pretenderlo, han contribuido a elaborar su propia fórmula de masculinicidio político
.
Acceda a la columna publicada por El Mostrador
3/3
Descargar