La densidad lineal de carga (λ) corresponde, por ejemplo, a alambres cargados, y tienes
dos casos posibles:
si la carga está distribuida uniformemente: λ = q/L
(λ = carga total / longitud del alambre, y en este caso la densidad lineal de carga es
constante),
si la carga no está distribuida uniformemente: λ = dq/dL
(λ = elemento infinitesimal de carga total / elemento infinitesimal de longitud del
alamabre, y en este caso la densidad lineal de carga es una función).
La densidad superficial de carga (σ) corresponde, por ejemplo, a láminas cargadas, y
tienes dos casos posibles:
si la carga está distribuida uniformemente: σ = q/S
(σ = carga total / superficie de la lámina, y en este caso la densidad supeficial de carga es
constante),
si la carga no está distribuida uniformemente: σ = dq/dS
(σ = elemento infinitesimal de carga total / elemento infinitesimal de superficie de la
lámina, y en este caso la densidad supeficial de carga es una función).
La densidad volumétrica de carga (β) corresponde, por ejemplo, a bloques cargados, y
tienes dos casos posibles:
si la carga está distribuida uniformemente: β = q/S
(β = carga total / volumen del bloque, y en este caso la densidad volumétrica de carga es
constante),
si la carga no está distribuida uniformemente: β = dq/dS
(β = elemento infinitesimal de carga total / elemento infinitesimal de volumen del bloque,
y en este caso la densidad volumétrica de carga es una función).