Subido por Juliana Barbosa Ramirez

Sesgos cognitivos y la psicología social

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Sesgos cognitivos y la psicología social
Juliana Barbosa Ramírez – 902172248
Fundación universitaria Konrad Lorenz
¿Qué es un sesgo cognitivo? ¿Somos vulnerables a estar sesgados en nuestro día a día?
¿Cómo puedo saber si estoy cayendo en un sesgo? Tal vez, en algún momento de nuestra vida nos
hemos encontrado por este tipo de preguntas que dejamos en una categoría ‘’sin respuesta’’, sin
embargo, se puede saber el ‘cómo’ y el ‘cuándo’ se pueden presentar este tipo de situaciones. A
continuación, haremos un recorrido por los sesgos más conocidos en el mundo de la psicología y los
trasladaremos a un contexto más cotidiano, de esta forma vamos a poder ver y entender cómo
pueden filtrarse en nuestro entorno social.
La finalidad de este artículo es dar a conocer la importancia de los sesgos cognitivos y
cómo pueden afectar la forma en la que interpretamos y usamos la información, con la ayuda de
herramientas para la toma de sus decisiones sin que se vean afectadas por los sesgos cognitivos. Por
tanto, inicialmente es importante que él lector se tome unos minutos para reflexionar sobre esta
pregunta, ¿Se considera usted una persona racional? Si bien es cierto que la literatura destaca al ser
humano porque es un ‘’ser racional’’ y que la cualidad o la característica que nos separa de los
animales es nuestro racionalismo, ¿qué tanto llegamos a serlo? Y, ¿Cómo podemos comprobarlo?
Pues bien, la respuesta puede ser más simple o más compleja de lo que pensamos y es,
concretamente, a través de nuestras decisiones.
Kahenman y Tversky (1973) fueron los encargados de desarrollar un modelo de
racionalidad limitada, y fueron ellos mismos quienes describieron tres heurísticos con fines
generales que mencionaremos de forma superficial, estos son: accesibilidad, disponibilidad, anclaje
y ajuste. Sin embargo, con estas tres heurísticas generales también fueron revelados sesgos
importantes por estos cognitivistas.
El sesgo de confirmación
Para explicar esto, el ejemplo a continuación es muy sencillo. Imagine que, como
investigadora de este artículo yo creo que el agua de aloe es buena para la salud de mi piel, y
buscaré información a través de artículos, internet, revistas y demás que respalden está información
haciéndome constantemente la pregunta ¿porque el agua de aloe vera es buena para la piel? Muy
diferente a si yo plantearía la pregunta de la siguiente manera ‘¿Es buena el agua de aloe vera para
la piel?’ Posiblemente encuentre respuestas negativas o que le quiten el valor a lo que yo creo y no
he de arriesgarme a esto. Ahora, para la toma de decisiones es más que claro que este sesgo influye
todo el tiempo; si usted piensa cambiar de trabajo, cambiar su carrera profesional o tal vez mudarse
de su país lo más probable es que usted busque consejos e información en personas que
indirectamente usted sabe que apoyaran esta decisión.
Fuente: https://www.psicoactiva.com/blog/consiste-sesgo-confirmacion/
La elección riesgosa
Este tipo de elección es aquella que se presenta cuando no se sabe a ciencia cierta el
resultado que se puede llegar a obtener, un ejemplo muy común de esto es determinar si por el
clima que se esté presentando en cierta hora del día debemos considerar el uso del paraguas o no,
sabemos que esto tiene varias probabilidades pues a pesar de los pronósticos del clima no sabemos
con exactitud cuándo puede llegar a llover.
La teoría del riesgo, Bernoulli, D. (1738) nos muestra en un análisis más psicológico las
respuestas que se pueden dar bajo una probabilidad de ganar dinero, para ilustrar un poco más
acerca de este análisis consideremos que se puede ganar $ 500.000 con una probabilidad del 0,85 y
se presenta un riesgo de 0,15 de no ganar absolutamente nada, sin embargo, hay un punto medio
donde no hay que apostar nada, pero la suma del dinero se reduce a $350.000 se demostró que las
personas le apostaron a la seguridad, es decir no se apostó nada para no perder todo.
Podemos trasladar esto a un ejemplo de la cotidianidad, imagine que usted es empleado de
una empresa donde sus probabilidades de ascender y ganar un mejor sueldo son mínimos, pero
últimamente ha estado viendo ofertas laborales que para su cargo y experiencia usted sería el
empleado ideal, su probabilidad de éxito en la entrevista es muy buena ya que cumple con todos los
requisitos que se piden, sin embargo la única cláusula que presenta esta nueva empresa es que si
tiene un trabajo actualmente debe dejarlo ya que las pruebas para ser admitido le llevarán buena
parte de la semana y se sabe que en un trabajo de oficina no lo dejarán faltar para presentar dichas
pruebas. Según los estudios que acabamos de ver lo más posible es que usted prefiera la seguridad
de su actual trabajo que tiene muy pocos beneficios, pero no el riesgo de perderlo por algo mejor,
aunque usted es el perfil apropiado para esta nueva empresa. ¿Se puede dar cuenta cómo esto puede
afectar cualquier decisión que usted quiera tomar?
Sesgo de Sobreconfianza
Este sesgo también llamado superconfianza o confianza excesiva se presenta cuando hay
una demasía de seguridad a la hora de toma de decisiones por parte de las personas, es muy común
en las decisiones con incertidumbre y describe a las personas que generalmente creen que su
desempeño o la información que posee frente a un tema es mejor de lo que realmente es, de igual
forma si se debe hablar de predicciones hace que la probabilidad de fracaso se vea mínima. Esto es
muy frecuente verlo en ámbitos de elecciones políticas, ya que los políticos exhiben sobreconfianza
y esto es llamativo para los votantes incluso más allá de las propuestas en sí.
Este va muy ligado al sesgo de confirmación ya que busca respaldar pensamientos y
creencias propias basándose más en una intuición. Un estudio típico para demostrar este fenómeno
es llevar a las personas a responder falso o verdadero en un cuestionario de cultura genera y luego
preguntar la confianza que tienen a la respuesta que dieron, generalmente las personas llegan a
exagerar su nivel de seguridad con las respuestas dadas Gigerenzer, G., Hoffrage, U., Kleinböltin,
H. (1991).
Como pudimos observar nuestras decisiones ‘racionales’ muchas veces están basadas por factores
externos e internos que afectan o apoyan las mismas, si bien es cierto como se decía más arriba no
son sesgos malignos que puedan afectar de forma preocupante nuestra vida, si se precisa hacer el
enfoque en la forma en la que pueden estarnos orientando a tomar decisiones ya sean grandes o
pequeñas, se espera que con la información dada al lector este pueda hacer inferencias sobre sus
elecciones y decisiones de una forma más completa, organizada y racional.
Referencias
Gigerenzer, G., Hoffrage, U., & Kleinbölting, H. (1991). Probabilistic mental models: a
Brunswikian theory of confidence. Psychological review, 98(4), 506.
Bernoulli, D. (2011). Exposition of a new theory on the measurement of risk. In The Kelly Capital
Growth Investment Criterion: Theory and Practice (pp. 11-24).
de Kohan, N. C. (2008). Los sesgos cognitivos en la toma de decisiones. International Journal of
Psychological Research, 1(1), 68-73.
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