Positivismo - Sep75 - Thomas P. Betournay, F.R.C.

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Positivismo
Por Thomas P. Betournay, F.R.C.
Revista El Rosacruz A.M.O.R.C.
Un paso en la escalera hacia el dominio de la vida es la habilidad para demostrar una
expresión de positivismo en nuestra vida diaria El propósito de este artículo es demostrar
cómo podemos transmutar o cambiar nuestra vida diaria a una que irradie una naturaleza
positiva. De acuerdo con el diccionario, el término positivismo significa "calidad de atenerse
a lo positivo". Este estado positivo es uno que circunda la expresión total de nuestra vida, del
modo como mantenemos su ambiente físico, al modo que actuamos, hablamos y pensamos.
El primer paso para el desarrollo del positivismo es crear un nítido y ordenado ambiente a
nuestro alrededor. Recordemos la última vez que hicimos una limpieza a fondo en nuestro
hogar, y tuvimos un buen sentido interior al contemplar los resultados de nuestra labor. Este
bienestar interior es una expresión de positivismo.
Además, como una bola de nieve que rueda cuesta abajo acumulando ímpetu, nuestra acción
física de crear orden en nuestro ambiente físico ha creado un ímpetu mental, dejando que
practiquemos los próximos pasos hacia el desarrollo del positivismo con mayor facilidad. En
reiteración, el desarrollo del positivismo comienza con la creación del orden en nuestro propio
ambiente físico. Un buen punto de partida es el asegurarse de que la ropa, el hogar, el
automóvil, etc., están aseados, limpios y ordenados.
¿Cómo podemos esperar ser positivos y felices si persistimos en hacer interpretaciones negativas de nuestra vida diaria? Una de las afirmaciones más frecuentemente usadas en la vida
diaria es "No puedo". Esta es una interpretación de la limitación en nuestra habilidad de actuar
con positivismo. Para poder establecer un molde de refuerzo positivo, debemos desarrollar la
habilidad de actuar y hablar positivamente. Siempre debemos actuar y hablar con la
convicción en mente que "Yo haré todo lo que pueda o sea capaz de hacer".
Haciendo esto estamos impresionando nuestra naturaleza con el impulso positivo de "trataré".
El comienzo de los ciclos ocurre a través de todas las manifestaciones de nuestra vida diaria.
La vida diaria de un individuo corriente es una en la cual el péndulo de la expresión balancea
del positivismo al negativismo. Sin embargo, a través del uso de la transmutación mental, o
cambiando los estados mentales hacia otros, se puede crear la expresión de positivismo,
permitiendo a uno mismo alzarse más arriba del péndulo al negativismo. Es a través de
nuestro sincero deseo personal y voluntad que podemos desarrollar la habilidad de elevarnos
más allá del positivismo.
Más aún, usando nuestro sincero deseo y voluntad, podemos mantener orden en nuestro
ambiente personal, refrenarnos de acciones o declaraciones negativas y pensar positivamente.
Supongamos que una tarde, mientras manejamos rumbo al hogar después del trabajo, otro
conductor se pone frente a nosotros y nos origina una gran cólera en su contra. Es solamente
por el uso de nuestro deseo y voluntad que venceremos esos sentimientos de cólera y
permaneceremos positivos.
Como un programador de computadoras, las acciones diarias, declaraciones y pensamientos
sirven como impresiones a ser recibidas por la mente subconsciente. Ésta, como una computadora, está diseñada para tomar estas impresiones y transportarlas a su conclusión lógica. Por
lo tanto, si programamos impresiones negativas en la mente subconsciente, ésta las
transportará a su conclusión lógica con la misma convicción como lo haría con las positivas.
Supongamos que hay un hombre que tiene deseos de salud pero que al mismo tiempo no se
alimenta adecuadamente, no hace ejercicio, etc. Aunque este hombre esté impresionando su
mente subconsciente con pensamientos positivos de salud, las impresiones recibidas de sus
actos de negligencia contradicen sus pensamientos positivos. Se puede agregar más a las
impresiones positivas que van hacia la mente subconsciente dando sugerencias adicionales
positivas a uno mismo. Estas sugerencias deberían darse con insinuaciones, indicando el tipo
de conducta positiva que gustaría exhibir.
El impacto de las sugerencias puede ser promovido formulando una clara imagen mental del
deseo positivo o meta, y haciendo énfasis en ésta con emoción. En vista de que el volumen de
las impresiones que van hacia el subconsciente es previsto por nuestras acciones diarias,
declaraciones y pensamientos, podemos ver ahora por qué crear un ambiente personal
ordenado, usando nuestro deseo y voluntad junto con sugerencias positivas, son necesarias
para hacer positivas las impresiones recibidas por la mente subconsciente.
Las anteriores disciplinas han ayudado a ganar control de nuestros actos, declaraciones e,
indirectamente, de nuestros pensamientos. Usaremos ahora una disciplina final dirigida a
hacer que nuestros pensamientos sean positivos. Después de alcanzar algún grado de éxito con
los principios previamente dados, aconsejémonos a que por espacio de una semana no nos
detendremos en ningún pensamiento o cosa negativa que venga a nuestra atención.
Es normal que en el curso de nuestra vida diaria tengamos contacto con el negativismo, pero
es sólo cuando elegimos entretenerlo en la mente que habremos violado nuestro propósito
semanal de pensamiento positivo. No hay nada que nadie más pueda decir o hacer que nos
haga pensar negativamente. Es solamente nuestra reacción personal al negativismo alrededor
nuestro la que determina el que elijamos permanecer positivos o volvernos negativos.
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