24 horas - Revista Lee+

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AÑO 7 NÚMERO 76 SEPTIEMBRE 2015
AMPARO
DÁVILA
PRIMA
TERCIA
NONA
LAUDES
ENTREVISTAS A
SANDRA LORENZANO
MARCELO ZABALOY,
TRADUCTOR DEL ULISES
EL PERFIL
SYLVIA
BEACH
24 HORAS
LIBROS Y TIEMPO
PRECIO AL PÚBLICO 15 PESOS
EL
LIBRERO
DE...
03
ELENA PONIATOWSKA
Una calle estrecha desemboca en una pequeña iglesia, una de las más antiguas de la ciudad. A un costado del templo, por donde la
calle continúa, detrás de un muro blanco con algunas enredaderas, está la casa de Elena Poniatowska, una de las escritoras mexicanas
más reconocidas. Dedicada al periodismo cultural y a la narrativa, “la Poni” es autora, entre otros títulos, de Lilus Kikus, Hasta no
verte Jesús mío, La noche de Tlatelolco y La piel del cielo. En 2013 obtuvo el premio Cervantes. Esto nos contó sobre sus libreros. +
© Víctor Baca Vargas
¿Cuántos libros tienes?
Alrededor de catorce mil, creo. El número exacto no lo sé porque las bibliotecas
siempre crecen.
¿Cuál es la joya de la corona del librero? Tengo libros autografiados de Octavio Paz, de Carlos Fuentes, de Juan Rulfo, de escritores franceses.
¿Cuál es el más nuevo?
Creo que lo compré el viernes o el sábado, de Vicente Quirarte, sobre lo que significan el libro y la lectura.
¿Qué libro has regalado?
He regalado todo lo que me piden, todo lo que les gusta. A veces aquí hay cajas
de cartón con libros para regalar.
¿Cuál es el libro más viejo del librero?
Supongo que son los libros que pertenecían a mis padres, deben de ser en francés. Se
los regalé a mi hijo mayor, a Mane, porque él y sus hijos hablan francés.
¿Qué libro te falta?
Hay muchos que me gustaría tener, pero no sé si me dé tiempo de tenerlos.
¿Cuál es tu favorito?
Tengo muchísimos favoritos que me entusiasman en el momento en que los leo.
Hay un libro que está muy cerca de mi corazón, La plaza del Diamante, de Mercè
Rodoreda, que siempre me conmovió mucho; y también Los viajes de Gulliver, de
Jonathan Swift.
¿Cuál libro no has regresado? (es decir, que no es tuyo).
No recuerdo, pero sí sé los nombres de muchos escritores que se vuelan
los libros. Tendría que pensar qué libro he hurtado. Tenía un libro de Jaime
Sabines dedicado con muchísimo cariño que nunca volví a encontrar, y eso
me dio tristeza. También tenía dos tomos enormes con la correspondencia
de Borges y Bioy Casares y uno se lo llevaron, pero no sé cuándo.
¿Qué libro no has leído aún?
Miles, millones. No he leído Los versos satánicos, de Salman Rushdie, y creo que los
debería leer.
¿Cuál autor se repite más veces en el librero?
Se repite mucho Los primeros mexicanos de Fernando Benítez, lo he comprado varias
veces porque cuando lo necesito no lo encuentro y lo vuelvo a comprar. +
EDITORIAL
CONTENIDO
Bernardo Fernández, Bef, cita en su artículo “24 horas
de libros”, que alguna vez vio a Carl Sagan en su famoso
programa Cosmos, dentro de la Biblioteca Pública de Nueva
York calculando cuántos libros leería una persona si lo
hiciera a razón de uno por semana. El físico recorrió apenas
unos metros de estantes. Y es que podríamos pasarnos la
vida leyendo, suponiendo que no perdiéramos el tiempo con
nimiedades como la comida y el sueño y… de todas formas
no alcanzaríamos a superar unos cuantos miles de libros. En
una búsqueda rápida en la red, está el caso de Louise Brown,
quien en 2009 tenía noventa y un años de edad, y que en
1946 solicitó su credencial para el préstamo a domicilio
de la biblioteca local, en Escocia. Según los registros de la
biblioteca, esta mujer sacó 25,000 libros en sesenta y tres
años. Aunque no los hubiera leído todos, es probable que
muy pocos de nosotros alcancemos a tener tal cantidad.
Hagamos un ejercicio: consideremos que empezamos a leer
en forma a los quince años de edad, y que, como tenemos
más tiempo, leemos un libro a la semana, lo que nos da un
total de cuarenta y ocho libros al año. Si consideramos que
viviremos unos ochenta años, el gran total de libros leídos
en una vida es de 3,840 libros. Aceptémoslo: es un récord
que no impresiona demasiado. No nos pongamos tristes.
EL LIBRERO DE…
Elena Poniatowska
03
AMPARO DÁVILA
Carlos López Márquez
06
24 HORAS DE LIBROS
Nerd Plus/ Bernardo Fernández-Bef
08
MARCELO ZABALOY
Entrevista
10
SANDRA LORENZANO
Entrevista
12
82 RESEÑAS Y CONTANDO
Fábulas del Tío Hoffs/ Antonio Malpica
14
RINCÓN GOURMET
16
DISPOSICIÓN Y SINGULARIDAD
Insomnio/ Diego Rabasa
18
FRASE NAPALM
Carl Sagan
20
PRIMA, TERCIA, NONA, LAUDES
Abraham Trujillo
22
“VEINTICUATRO HORAS AL DÍA
QUIERO VIVIR”
Adoleescentes/ Raquel Castro
24
LIBROS PARA LEER A CUALQUIER
HORA DEL DÍA, SEGÚN EL DÍA
Niños a ¡leer!/ Karen Chacek
26
DÍAS DEL FUTURO PASADO,
30
24 HORAS DE LIBROS
Por eso es muy importante elegir nuestras lecturas lo mejor
posible. Escoger un libro significa descartar miles, dejar fuera
de nuestra vida datos, conocimientos, historias, personajes.
Una buena idea es construir un calendario de seis meses o
un año en el cual definir qué libros vamos a leer, y establecer
el periodo de lectura dependiendo de nuestra capacidad y
tiempo. Las horas muertas que pasamos en el transporte
público, la hora de comer y los instantes previos antes de
dormir, pueden ser los resquicios que nos deja para leer esta
agitada vida moderna.
No le podemos poner más horas a los días ni pedirle al
tiempo que vaya más despacio. Bajo estas reglas estrictas,
Lee+ intenta, aunque sea en papel, el proyecto de leer las
veinticuatro horas del día.
Carl Sagan. Latinstock.
MOMENTOS EN EL POP
Diego Herrera
MASCULTURA
10 frases iniciales e inolvidables de la literatura
32
EL PERFIL
Sylvia Beach
36
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Hecho en México.
06
S
u casa de infancia en Pinos, Zacatecas, era
la casa grande del pueblo y frente a ella pasaba a diario la muerte. Como en los pueblos cercanos no había cementerio, allí los
enterraban a todos. Ello, muy probablemente, la
llevó a crear un mundo que daría a conocer en su
primera obra, Salmos bajo la luna (1950), publicada de nuevo bajo el título de Poesía reunida por
el fce en 2011, y cuyos versos de entrada, irónicamente, arrojan luz sobre lo que después mostrará
en su obra narrativa:
Aquí bajo la luna transparente; entre el río melancólico
de aguas lunares,
deshojaré mis salmos.
Pero antes que eso, nos permite imaginar a una niña
nacida en 1928, con pocas amigas y cuyos herma-
nos fallecieron prematuramente, por lo cual creció
en soledad y marcada por una experiencia límite: la
muerte de su hermano y compañero de juegos, Luis
Fernando, debido a una grave enfermedad por la que
ambos transitaron.
Resulta curioso pensar en ese detalle. Es probable que
la anécdota de los entierros no sea más que la recreación simbólica del estado de aislamiento y enfermedad por el que cruzó, y que se repetiría cuando, ya
adulta, viaja a la Ciudad de México con la intención de
dedicarse a la escritura.
La vida de Amparo Dávila adquiere ese “tinte simbólico”, ese cariz de proceso de iniciación por el cual atraviesan varios escritores. Tal vez por ello no resulte extraño que haya decidido contar que el primer libro que
cayó en sus manos fuera la Divina comedia.
Así, confinada a la biblioteca, confinada a un cuerpo débil, confinada a su propio mundo, decide comenzar a
escribir a finales de la década de los cuarenta y publica
ocho poemas en la revista Estilo de San Luis Potosí, ciudad en la que pasó su adolescencia y parte de su juventud. En “Ausencia blanca” podemos leer:
El sol sigue brillando en el firmamento; yo no sé si es de
día o es de noche, si es invierno o es primavera.
Tal pareciera que en esos versos no nada más habla de
un estado emocional y de una etapa de su vida, sino que
discurriera también sobre su proceso creativo y sobre
su escritura. Y no sólo de la lírica, sino de la producción
por la que es, y merece ser, más conocida: la cuentística.
Reunida por el fce en 2009, ésta se compone de cuatro volúmenes: Tiempo destrozado (1959), Música
concreta (1961), Árboles petrificados (1977) y Con los
ojos abiertos (2009). Todos ellos han sido etiquetados
como literatura fantástica. Sin querer entrar en polémicas, me parece una etiqueta que les viene pequeña; es
decir, no son fantásticos al estilo decimonónico ni tampoco al modo que Todorov definiría varios años después. En realidad, me parece que su estilo, su atmósfera y sus personajes responden más a la visión y los
objetivos de varios de los escritores de su generación,
llamada de “Medio siglo”, o con el evocador nombre de
“Generación de la escritura” por Margo Glantz.
La primera es una denominación que responde a criterios de edad y, sobre todo, del inicio de producción
de varios de ellos: 1950. La segunda fue explicada por
la antedicha escritora, principalmente en el artículo:
“Onda y escritura” (1971). A grandes rasgos, dice
Glantz que este grupo de creadores (entre otros, Salvador Elizondo, Inés Arredondo y Guadalupe Dueñas)
están preocupados por el lenguaje, no sólo por su uso
o las posibilidades de transformarlo, sino también
como símbolo; de allí que en su temática encontremos
una preocupación constante por la comunicación.
Es por ello que en los textos de estos autores no encontramos una especificidad geográfica: podrían suceder
en cualquier lugar, tienen un aire cosmopolita que responde a la necesidad de abandonar los cánones nacionalistas de la generación de los treinta, pero también un
gran interés por explorar aquello que constituye al ser
humano; ya sea en sus facetas más personales (como
la erótico-amorosa), las más sociales (como la observación del comportamiento de las diversas clases sociales)
o las más transpersonales (como la búsqueda interna).
De estas tres, sin que sea inexistente, la segunda es la
menos visible en Dávila; aunque no hay que dejar de
lado casos esclarecedores como los de “La señorita
Julia” o “Alta cocina”. Este último, por ejemplo, revela
detalles interesantes sobre una clase media alta que,
aunque no tengamos la seguridad de que sea mexicana, no deja de tener un aroma afrancesado y, por ello,
porfirista. Fijémonos en expresiones como: “Con este
guiso mi familia agasajaba a las visitas distinguidas o a
las muy apreciadas”. “‘No se pueden comer mejor en
otro sitio’, solía decir mi madre” o “Recuerdo la sombría
cocina y la olla donde los cocinaban, preparada y curtida por un viejo cocinero francés”.
Éste es, sin lugar a dudas, uno de los cuentos más conocidos de Amparo Dávila; no obstante, difícilmente lo
que se recuerda es el paladeado y exquisito banquete
o el lugar en el que se llevaba a cabo; no, lo que queda
grabado en la memoria del lector es el horror vivido por
el narrador ante los chillidos soltados por las criaturas
que conformaban el plato estrella: “Desde mi cuarto
del desván los oía chillar. Siempre llovía. Sus gritos llegaban mezclados con el ruido de la lluvia”.
Más de una acalorada discusión ha tenido como tema
tratar de dilucidar qué son estas criaturas y aunque
haya pistas para arrojar una casi certera hipótesis,
lo cierto es que la escritora, de forma intencionada,
decidió no nombrarlas porque lo importante en sus
textos no es la certidumbre. Si algo define a sus personajes es la inseguridad y el pánico ocasionados por
aquello que no se conoce o si se conoce resulta ser
extraño, distinto a nosotros.
Los ejemplos son variados, casi en todos los textos que
conforman los cuatro volúmenes de la autora podemos
hallar esa relación de extrañeza frente a un otro que
puede ser un objeto, una criatura más o menos definida, una persona o, incluso, un espacio como sucede
en “Pabellón del descanso”, donde Angelina, ante la
visita inminente de sus parientes, “ya no tuvo paz. Se
dedicó en cuerpo y alma al arreglo de aquella vieja casa
porfiriana que, a decir verdad, estaba muy descuidada”.
Esta situación la lleva a colapsar y ser hospitalizada, allí
inicia una temporada de relativa paz en la que por fin
puede descansar; sin embargo, en uno de sus paseos
por el sanatorio conoce el Pabellón del Descanso, lugar
al que van los enfermos terminales. Comienza entonces su obsesión con ese sitio, desea siempre estar allí
y cuando se le impide, empieza su declive, un fuerte
deseo por permanecer aislada y un insomnio persistente. Los doctores deciden medicarla con la finalidad de
que pueda dormir, ella finge tomar el medicamento y
en ese momento el sueño regresa, puede dormir plácidamente y soñar cómo sería estar sumida en el silencio
del “Descanso”, en su “perfecta paz”.
Es necesario que notemos que si bien los protagonistas
de Dávila viven largos procesos de angustia, no siempre
el resultado es la locura; como vemos en este caso, es
más bien la aceptación (la resignación, si se prefiere).
Pensemos en “El espejo”, cuento donde no sólo veremos esto ejemplificado, sino que también podremos
presenciar otro de los temas predilectos de la escritora
zacatecana: el cuerpo.
A raíz del accidente de su madre, el hijo decide internarla para que tenga los mejores cuidados; pero en lugar de
mejorar empeora, su estado nervioso es patente y en una
visita: “Cuando se descubrió la cara y pude ver sus ojos un
estremecimiento recorrió mi cuerpo. Permanecimos
un rato en silencio como dos extraños, uno frente al otro”.
cide dormir en el hospital. Pasadas las once, y justo
en el momento en que la madre es medicada, ambos
observan el espejo y éste se encuentra totalmente vacío, “deshabitado y oscuro”. La decisión parece lógica,
cubrirlo; sin embargo, esto no da resultado, pues cinco noches después (y a la misma hora) “empezaron a
transparentarse figuras informes, masas oscuras que
se movían angustiosamente […] Entonces sentimos
una oscura música dentro de nosotros mismos […] Nos
descubrimos traspasados por mil espadas de música
dolorosa y desesperada”.
No revelaré la decisión última de los personajes, pero
es necesario que tomemos conciencia de que la escritora ha decidido hacernos partícipes de un misterio.
¿Por qué las figuras sólo se pueden ver cuando el espejo es velado? Probablemente por la misma razón que
durante un eclipse las cosas pueden ser observadas de
una manera distinta; no mejor ni peor, simplemente
día y noche, primavera e invierno conviven en un solo
momento, lo que permite que nos encontremos en el
umbral, en un rito de pasaje y, como en cualquiera de
ellos, nada más el interesado principal (en este caso el
lector) puede saber qué hay del otro lado. Si Pinos le
dio a conocer la muerte, San Luis, “el convento” cómo
ella lo llamaba, donde inició su educación formal, la
acercó a San Juan de la Cruz, Quevedo, Sor Juana, Cervantes y Fray Luis de León, dos de ellos, casualmente,
escritores místicos.
Tal vez haya sido la influencia de esa vida en provincia, alejada del “mundanal ruido”, la que influyó en la
discreción con la que se ha movido en el ambiente
intelectual. Aunque ella misma ha reconocido que la
crítica la ha tratado con generosidad al, por ejemplo, otorgarle el Premio Xavier Villaurrutia en 1977 o
la beca del Centro Mexicano de Escritores en 1966,
también reconoce que una vida complicada y difícil le
ha impedido escribir más y ha sido sólo “una amante
inconstante” de la literatura. Tal vez sea mejor pensarla, pese a acercarnos al lugar común, como una alquimista de la palabra; afición que practicó durante la
infancia. Así, podemos decir que solamente transitó
de la mezcla de flores, plantas y piedras en busca de
perfumes increíbles, a una mezcla de signos que produjera, como ella misma escribió: +
Imágenes miradas sitios palabras
rostros acciones
Por Carlos López Márquez
El hijo no sabe con exactitud qué sucede, sólo que el
espejo de la habitación está involucrado, por ello de-
08
que estuve tentado a aludir líneas arriba pero que logré
evitar], yo le iría entrando a un entremés sabrosón.
Para ello, Yo soy Constantinopla, de Julio Martínez Ríos,
sería mi elección. Novela deliciosa que entrecruza la
memoria generacional con la literatura de la imaginación y la melomanía —que no megalomanía, aunque
algo hay de eso—, donde parecen sentarse a la mesa
en un encuentro que se antoja casi imposible Gustavo
Sainz con Neil Gaiman y Haruki Murakami. Una delicia.
Para la comida traigo antojo de comida mexicana; elijo
un buffet de novelas policiacas que incluya, por supuesto, El complot mongol, de Rafael Bernal —clásico de clásicos en el centenario de su autor— acompañado de
nuevos autores: Hotel de arraigo, de Imanol Caneyada,
Juan Tres Dieciséis, de Hilario Peña, y 36 toneladas, de
Iris García Cuevas.
Para pasar la tarde, a manera de digestivo, me recetaría
alguna novela gráfica. Sería difícil elegir entre la serie
de Sandman, de Neil Gaiman, o la corrida de Alan Moore en Swamp Thing, ambas del subsello Vertigo de DC
Comics (recientemente traducidas al español en vistosas ediciones nacionales).
Si pudiera, me dedicaría a leer todo el día.
Recuerdo a Carl Sagan, en la legendaria serie Cosmos,
haciendo un cálculo de cuántos libros podía leer una
persona en su vida. El entrañable físico de Brooklyn se
paraba en un pasillo de la Biblioteca Pública de Nueva
York y decía algo así como "si leyera un libro a la semana, una cantidad bastante razonable, podría leer más o
menos esta cantidad de libros...", y entonces caminaba
un par de metros, abarcando la mitad de un estante,
descorazonando a todo su público lector.
[Desde luego, me sentí tentado a recomendar libros o
películas con títulos alusivos a los días o las veinticuatro horas que los componen. Era grande la tentación
de caer en lugares comunes como la serie 24, protagonizada por Kiefer Sutherland, o la novela Veinticuatro
horas en la vida de una mujer de Stefan Zweig, del
mismo modo que recuerdo la canción "24 horas" de
Café Tacvba —la más grande banda de rock mexicano
de la historia—, y ya que ando encarrerado, el reciente
fallecimiento de Jacobo Zabludovsky casi me obliga a
recordar su noticiero, 24 horas, que durante muchos
años era el único que se veía en un país que semejaba
peligrosamente a una dictadura totalitaria y que aún
me tocó vivir en mi adolescencia. Todo eso me tentó
pero no lo haré.]
En todo caso, si fuera capaz de leer a la mitad del ritmo
con el que publicaba libros Isaac Asimov, estoy seguro
de que habría libros para la mañana, la tarde y la noche.
Así que saliendo de la cama no resistiría la tentación de
leer el máximo best-seller de las listas de popularidad
de Gandhi, El hombre en busca de sentido, de Viktor
Frankl, que desde que empecé a colaborar en estas
páginas ha aparecido entre los más vendidos de manera ininterrumpida. Y es que si el Dr. Frankl le encontró
sentido a su vida en el fondo de Auschwitz, ¿qué mejor
lectura para empezar el día?
Desayunaría un sándwich y para estar a tono hojearía
Frankenstein se hace un sándwich, de Adam Rex. Este
sujeto debió haber sido un niño bastante friki, y se le
nota en sus dibujos, que son prodigiosos. ¿Por qué no
hay más libros infantiles como éste? Habría que preguntarle a mi adorada Karen Chacek.
La noche se antoja para algo más fuerte. Y qué sería
de esta columna si no hablara del buen Stephen King.
Y de entre sus libros más recientes, yo elegiría Todo oscuro, sin estrellas, colección de cuatro novelas cortas o
cuentos largos que tienen poco del horror con el que se
suele identificar al gran narrador de Bangor y más bien
abrevan del policiaco, del que King es un gran lector, y un
pequeño ejemplo de narrativa fantástica donde se ve que
el diablo y los pactos satánicos no son como los pintan.
Queda tiempo para echarse un trago coqueto, a la manera de un bourbon con soda para ir cerrando la jornada. ¿Qué puede cerrar una jornada lectora como ésta?
Pues un cuento breve. Género maltratado por editores,
es quizá el género más complicado de escribir y quizá
el más fácil de leer. Como bien decía Kurt Vonnegut,
lo tomas entre tus manos, te desconectas del mundo
media hora y listo, ya lo terminaste.
Me pasaría la mañana informándome. Algún libro de actualidad. Ahora mismo escogería El robo del siglo, de
Sergio González Rodríguez. Nomás no iría a comer a un
restaurante chino para que no me caiga pesado el coraje.
De manera que en esta noche de cálidos destellos voy
a servirme un cuento de Joe Hill en las rocas: "Bobby
Conroy vuelve de entre los muertos" de su colección
Fantasmas. Hill es uno de los nuevos autores de terror
y fantástico oscuro. Sus novelas El traje del muerto,
Cuernos (adaptada al cine por Neil Jordan) y NOS4A2
dan cuenta de ello. Pero al final, creo que es mejor
cuentista. Por favor, no se lo digan a su papá.
Así como hay quien a mediodía se bebe un tequilita
para "no comer con el estómago vacío", como decía el
por igual llorado y repudiado Jacobo Zabludovsky [al
El cómic del mes: ya en éstas, la serie de novelas gráficas Locke & Key, del propio Joe Hill, ilustrada por el
chileno Gabriel Rodríguez. +
10
Entrevista con Marcelo Zabaloy
LO HICE PORQUE SE
ME DIO LA GANA
E
n general, quien lee un libro por gusto y no por obligación es visto como
una persona extraña. ¿Leer por gusto? Ahora imaginemos a alguien que,
de buenas a primeras, por el puro placer de hacerlo, se embarca en la traducción de un libro. No hay un contrato de por medio. Nadie se lo encargó.
¿Cómo definir a alguien que un día decide traducir una de las novelas más célebres
y famosas por su extensión y dificultad: Ulises, de James Joyce? “Si alguna persona
bien intencionada cree que esta historia es una patraña de simbolismo, no puedo
menos que entender que piense eso, porque yo creería lo mismo, pero es la absoluta verdad de cómo, por qué y en qué lugar comenzó y terminó esta historia”, dice
Marcelo Zabaloy, quien tradujo esta obra cumbre de la literatura universal para la
editorial El cuenco de plata.
En total, Marcelo invirtió cuatro años para llegar a su Ítaca: “Empecé en 2005 y
terminé la primera versión en junio de 2009. Como no tenía apuro ni tenía que
cumplir con plazos ni compromisos, fui salvando cada obstáculo leyendo muchos
libros que me aclaraban las dudas; y de esa manera avanzaba lentamente y poniendo notas para mi uso personal, para saber qué era qué cosa y de dónde venía tal
o cual expresión. Lo más difícil de traducir fue ‘Los Bueyes del Sol’, el episodio 14,
donde la prosa sigue la evolución de la lengua inglesa desde el medievo hasta la
actualidad. El monólogo de Molly Bloom también fue difícil por la falta de puntuación. Compré una grabación de Marcella Riordan, seguí el texto y le fui poniendo
las comas y los puntos que escuchaba en la lectura. Pero todo fue gozo; no sufrí el
trabajo sino que me resultó un juego apasionante”.
Todo comenzó con el reto de leer Ulises: “Después de haber oído tantas veces
comentarios sobre lo difícil que era, me resolví a intentarlo. Pero quería leerlo en
inglés para no tener que culpar a un traductor de mi posible abandono de la lectura
del libro”.
Jugar rugby es agotador. Es un deporte que requiere de mucha potencia física y
mental, como traducir el Ulises: “Ya estoy grande para jugar al rugby pero jugué
hasta los treinta y nueve (hoy tengo cincuenta y ocho). Ahora sólo me dedico a
colaborar con el Club El Nacional donde jugaron mis cuatro hijos, y soy representante del club en la Unión de Rugby del Sur. Tengo recuerdos hermosos del rugby
como deporte. Es un juego duro en donde se trata por todos los medios de comportarse como un caballero. Sobre la traducción te mentiría si te dijera que en algún momento me sentí cansado o tuve la tentación de abandonar. Todo el tiempo
que duró fue un tiempo de maravillas constantes, de aprendizaje, de belleza y de
risa; mucho reírse solo de madrugada cuando la casa duerme”.
Cierto día, Marcelo quiso leerle a su esposa un fragmento del episodio 17 en el que
Bloom hace una comparación entre la luna y la mujer; conforme lo iba traduciendo
en voz alta, sentía que el texto perdía interés y fuerza. Quedó con su mujer de
traducírselo después. “Para traducir esas primeras trece líneas —página 655 de la
traducción— estuve toda una tarde, creo que tres o cuatro horas. Pero me produjo
tanto placer el ejercicio que acababa de hacer que ya no tuve más remedio que
seguir. El impulso de traducir un fragmento para entenderlo mejor se tornó en una
especie benigna de adicción; no pude dejar de hacerlo y estuve traduciéndolo en
los ratos libres. Nadie me había encargado semejante cosa y por mi parte ni siquiera soñaba con que un día se publicaría. Lo hice porque se me dio la gana, y nada
más. Para leer, para entender y para aprender a escribir, de paso.”
Lo interesante es que Marcelo no es traductor. Oriundo de Bahía Blanca, Argentina, aprendió a hablar inglés desde chico, tomando clases después de la escuela.
Ya de adulto trabajó reparando máquinas de oficina y computadoras, por lo que
leía muchos manuales en inglés técnico. Su afición al rugby lo hizo leer y traducir
muchos manuales de entrenamiento que editaban la uniones de Nueva Zelanda,
Australia y Sudáfrica. Casado desde muy joven, se dedicó a la venta e instalación de
computadoras, máquinas de oficina, redes de datos y telefonía.
“Aquella primera lectura, en 2004, me llevó un año. Y volví a leerlo una y diez o
veinte veces más (incluyo todas las lecturas durante la traducción y las interminables revisiones); y siempre, cada vez, me aparecía un libro distinto, nuevo.
A manera de anécdota, el mismo día que Edgardo Russo, editor de El cuenco de
plata, revisor y colaborador de esta traducción y recientemente fallecido, le llamó
a Marcelo para decirle lleno de emoción que había llegado a la editorial la primera
caja con los libros recién impresos, Marcelo regresaba del hospital tras visitar a su
nieto acabado de nacer, a quienes sus padres, en una de esas vueltas que da la vida,
habían bautizado como Ulises.
¿Qué se necesita para traducir cualquier libro?, le preguntamos a Marcelo vía correo electrónico: “una dosis de pasión, paciencia y sentido común. Y nada más”.
A Marcelo Zabaloy le gustan los grandes retos: ahora está trabajando el Finnegans
Wake, libro considerado como intraducible: “Estoy en la tercera revisión y tal vez
la termine en diciembre; después vendrán otras, hasta que llegue el momento de
abandonarla”. +
Por Jorge Vázquez Ángeles
12
ENTREVISTA con Sandra Lorenzano
VOCES QUE VIENEN DE
ADENTRO Y DE AFUERA
G
"
ilda, are you decent?", pregunta el hombre. La escena cambia y de la
nada aparece Rita Hayworth, en el papel de Gilda, echando su cabellera hacia atrás. Hasta el viejo Red, personaje de Stephen King, el narrador de la película The Shawshank Redemption, no deja de emocionarse cada vez que ella hace eso. Sin embargo, detrás del glamur de Hollywood y sus
reflectores se esconden historias crudas e inimaginables que a su vez se repiten
en los confines del mundo. La estirpe del silencio, nueva novela de la escritora
Sandra Lorenzano (Buenos Aires, 1960), enlaza la historia de una adolescente
llamada Margarita Carmen Cansino y las francesas Claire y Anette en una tierra
de la que se habla mucho: Tijuana.
Sandra nos cuenta del origen de esta historia sobre la memoria, el silencio y
la justicia: “Desde hace tiempo tenía muchas ganas de transmitir, a través de
las palabras, mi preocupación y mi dolor ante la violencia que sufren muchas
mujeres de nuestro país. Pensaba que en realidad esta historia no es nueva, no
surge en los últimos cinco, diez, quince años, ni tampoco es algo que sólo sucede
en México, podríamos remontarla casi hasta los orígenes de nuestra civilización.
Decidí situarla en los años treinta porque es una época fascinante en la que se
construye la identidad nacional y en un espacio geográfico que me encanta, una
ciudad con una energía y creatividad increíble: Tijuana”.
No se piense que la novela trata de la leyenda negra de Tijuana, una ciudad que
nació debido a la Ley Seca estadounidense que provocó que miles de personas se
pasaran al otro lado para buscar aquello que en el norte estaba prohibido. Sandra
continúa su relato: “Analizando la historia de Tijuana encontré el Casino de Agua
Caliente, el centro nocturno más fastuoso de América Latina en los años treinta,
que contaba con un hipódromo y una pista donde aterrizaban los aviones de los
magnates de Hollywood que llegaban desde Los Ángeles. Una chiquita de trece
años llamada Margarita Carmen Cansino debutó en ese casino como bailarina,
haciendo pareja con su propio padre, Eduardo Cansino, bailarín español que había llegado a principios del siglo xx a Manhattan, y que se había mudado con su
familia a California. Con la crisis de 1929 y el incipiente mundo cinematográfico
de Hollywood atravesando serias dificultades, Eduardo Cansino se da cuenta que
productores y directores empiezan a llegar a Tijuana en busca de juego, mujeres
y alcohol, y a su hija que había estado formando como bailarina desde muy pequeña, casi desde que aprendió a caminar, comenzó a explotarla y a ofrecerla al
mejor postor, no a cualquier hombre sino a aquellos productores de Hollywood
que le aseguraran un destino de grandeza, fama y riqueza. Y un padre que abusa
de ella desde la infancia no se toca el corazón”.
Esa mujer maravillosa que sería considerada como la diosa del amor de Hollywood, la diosa de fuego, un ícono de sexualidad y sensualidad latina en el
universo cinematográfico estadounidense, escondía detrás de ese glamur y esa
fama la tristísima historia de dolor de una chica llamada Margarita Carmen Cansino, quien recordaba que el día de su cumpleaños número trece fue cuando cruzó la frontera hacia Tijuana, según le contaba ella misma a uno de sus maridos,
Orson Welles. “Me pareció que Rita Hayworth era un buen símbolo para hablar
sobre la cantidad de mujeres que viven situaciones de violencia intrafamiliar o a
través de la trata de personas, y esto se cruza en la Tijuana de los años treinta
con estas chicas que vienen de Francia, Anette y Claire, quienes tras su llegada a
México descubrirán y serán víctimas de la violencia”, relata Lorenzano.
No debe creerse que esta novela es un estudio sociológico sobre la violencia de
género, como dice la propia Sandra: “Es una novela donde hay una trama policial
que empieza con el descubrimiento de un cuerpo en las calles de Tijuana. Poco a
poco vamos a saber quién es el muerto, por qué y cómo lo mataron, y una red de
historias de amor, pues cada una de estas mujeres va sobreviviendo a la violencia
de diferentes modos: algunas se dejan vender y otras, como Anette, quien se
empodera a través de la violencia de la que es testigo y víctima, y entonces todas
estas historias vas construyendo La estirpe del silencio”.
Un rasgo distintivo del relato es su construcción mediante las voces de sus personajes. Es una novela que casi no usa la descripción, sino que se basa en el testimonio directo de sus protagonistas: “Para mí fue un reto. Quise que fuera así porque
cuando escuchas el relato de cada una de estas historias, desde la ‘primera persona’ porque son primeras personas ficcionales, logras como lector mucha mayor
empatía con el personaje, logras identificarte con él. Me gusta mucho el tema de
la memoria, tan presente en esta novela, la relación entre memoria y justicia, memoria y escritura como posibilidad de trasmitir la memoria colectiva e individual,
y también tiene que ver con mi memoria de lectora que tiene una deuda enorme
con Manuel Puig, quien construía sus novelas desde la voces de los personajes.
Es un pequeño homenaje a un escritor al que creo que aún le tenemos que hacer
justicia, recuperarlo como el gran escritor que fue. Un buen escritor tiene que
saber escuchar las voces que vienen de adentro y de afuera, es la única manera
de que el mundo esté presente en su escritura”. +
Por Jorge Vázquez Ángeles
LOS+VENDIDOS GANDHI
FICCIÓN
NO FICCIÓN
GREY
E. L. James
GRIJALBO
Christian necesita tenerlo todo bajo control. Su mundo es puro orden y
disciplina aunque, en el fondo, está vacío… hasta el día en que Anastasia
Steele aterriza de bruces en su despacho, hecha una maraña de largo
pelo castaño y esbeltas piernas. Él intenta olvidarla pero, muy al contrario, se ve inmerso en una tormenta de emociones que no consigue
controlar y a la que no puede resistirse. La tímida e inexperta Ana parece
capaz de ver más allá del exitoso empresario y la lujosa vida que lo rodea.
LA CHICA DEL TREN
Paula Hawkins
PLANETA
¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso? Rachel toma
siempre el tren de las 8.04. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas y la misma parada en la señal roja. Son sólo unos
segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero
un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente.
EL AMANTE JAPONÉS
Isabel Allende
PLAZA & JANÉS
El amor y la amistad no envejecen. El punto de partida de la historia es
Lark House, una casa destinada a personas mayores que deciden pasar
la última etapa de su vida en un espacio común. De todos los personajes
pintorescos con los que nos cruzamos en este espacio, hay uno en particular que va a convertirse en protagonista de la novela: Alma Belasco,
quien aprovecha su estancia en el asilo para poner orden a su vida con la
ayuda de su asistente Irina y de su nieto Seth.
EL MURMULLO DE LAS ABEJAS
Sofía Segovia
LUMEN
En Linares, al norte del país, con la Revolución mexicana como telón de
fondo. Un buen día, la vieja nana de la familia abandona sorpresivamente
un reposo que parecía eterno para perderse en el monte. Cuando la encuentran, sostiene dos pequeños bultos, uno en cada brazo: de un lado un
bebé deforme y del otro un panal de abejas. Ante la insistencia de la nana
por conservar y cuidar al pequeño, la familia Morales decide adoptarlo.
NÚMERO CERO
Umberto Eco
LUMEN
Número Cero nos descubre la cara oscura del periodismo y la manera en
que nuestra realidad está en manos de quienes construyen las noticias, los
perdedores y los autodidactas siempre saben mucho más que los ganadores. Si quieres ganar, tienes que concentrarte en un solo objetivo, y más te
vale no perder el tiempo en saber más, el placer de la erudición está reservado a los perdedores.
Y COLORÍN COLORADO...
Odin Dupeyron
DISIDENTE
Y colorín colorado este cuento aún no se ha acabado se editó por primera vez en el año 2001 y desde esa primera edición ha sido leído y
releído, regalado, prestado y recomendado por lectores de todas las
edades, de todos los géneros, de distintas religiones, preferencias y
países. Se ha convertido en best-seller nacional con más de ciento cincuenta mil ejemplares vendidos en menos de cinco años, y ha tocado
profundamente el corazón y la vida de miles de personas.
UNA VIDA CON ÁNGELES
Tania Karam
ALAMAH
Los ángeles son entidades fantásticas que te protegen, te aconsejan
y están pendientes de ti. Su protección está basada en la bondad y
la meditación. En este libro Tania Karam te explica cómo lograr el
contacto con ellos, de qué manera se expresan y cómo lograr una
comunicación angelical tocada por el amor y la confianza.
EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO
Viktor Frankl
HERDER
Prisionero durante mucho tiempo en los desalmados campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una
existencia desnuda. ¿Cómo pudo él que todo lo había perdido, que
había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre,
frío, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminio, cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de vivirla?
CREAR O MORIR
Andres Oppenheimer
DEBATE
Andrés Oppenheimer explora los secretos de las brillantes trayectorias
de varios innovadores en la actualidad. Entre otros, analiza casos como
el de Pep Guardiola; el chef Gastón Acurio, quien convirtió a la comida
peruana en un motor de crecimiento económico; el estadounidense Bre
Pettis, un ex profesor que está revolucionando la industria de las impresoras 3D; o sir Richard Branson, el magnate británico que está creando
una industria de turismo espacial.
LA DIETA DEL METABOLISMO ACELERADO
Haylie Pomroy
GRIJALBO
Haylie Pomroy ha ayudado a miles de pacientes a perder hasta diez
kilos en cuatro semanas, todo a través del poder quemagrasa que tiene la comida. Conocida como la gurú del metabolismo, Haylie nos
recuerda que la comida no es el enemigo: la comida es, al contrario,
la rehabilitación que necesitas para revitalizar tu metabolismo lento y
averiado, y convertir así tu cuerpo en una máquina quemagrasa. Con
este plan alimenticio vas a comer bastante.
14
Aquiles: No sé si ya se dio cuenta de
que está haciendo el ridículo.
Tortuga: No me distraiga. Tengo
que terminar este libro para antes
de las nueve.
Aquiles: ¡Pero si va en la página
veintitrés y ya son las ocho y media!
Tortuga: ¿Y qué con eso? Usted
nada más no me distraiga.
Aquiles: Voy a hacer algo que me
agradecerá algún día.
Tortuga: ¡Oiga! ¡Ni siquiera era mío!
¡Era de la biblioteca!
Aquiles: Pues ahora es parte del
cosmos. Un amasijo de hojas en
el pavimento.
Tortuga: Loco infeliz. Mire que
arrojar a Murakami por la ventana
sólo porque lo carcome la envidia.
Aquiles: Escúcheme bien. Nadie,
pero nadie, absolutamente nadie puede leer Crónica del pájaro que da cuerda
al mundo en una hora. Nadie.
Tortuga: Está celoso. No importa. Aquí tengo un buen arsenal.
Aquiles: ¿Qué? Los bandidos de Río Frío, La broma infinita, 2666, Los pilares
de la Tierra. ¡Pero si podría construir un edificio con estos tabiques!
Tortuga: No me distraiga y prepare el desayuno, que ésa es nada más mi
tanda mañanera.
Aquiles: Está. Usted. Haciendo. El ridículo.
Tortuga: Huevos divorciados para mí. “Capítulo uno. Santa María de la Ladrillera…”.
Aquiles: ¿Cuánto lleva leyendo sin descanso, si se puede saber?
Tortuga: ¿Exactamente? Se están cumpliendo veinticuatro horas justas.
Aquiles: ¿Y cuántas reseñas lleva subidas a su blog?
Tortuga: Ochenta y dos. Y contando.
Aquiles: ¡Maldito degenerado! ¡No puede hacerle esto al mundo de las letras!
Tortuga: Tan puedo que lo estoy haciendo. Y ya llegué a los diez mil seguidores en Twitter. Un éxito. Por eso puedo comprender que esté celoso.
Aquiles: Y todo porque no puede tolerar la menor crítica.
Tortuga: Ah. Y mi café muy cargado, por favor, que aún tengo algunos "tabiques" (usted los llama), "Obras cumbre de la literatura universal dignas de una
reseña en forma" (yo los llamo), que leer de aquí a la una, hora de revisar el
número de hits a mi página.
Aquiles: ¡No tiene nada de malo
haber leído Seda en tres días!
Tortuga: Ése fue mi "yo" anterior.
El apático, el conformista. Mi "yo"
renovado puede leer la obra entera de Balzac en un viaje en metro.
De hecho lo hice. Entre Balderas y
Copilco. Y hasta me sobró tiempo
para tomar notas.
Aquiles: Un solo comentario absurdo en su página y helo ahí, vuelto un demente.
Tortuga: Nada de absurdo. Me hizo
transformarme. Le estoy muy agradecido a ese lector de mi página.
Aquiles: Absurdo y más que absurdo. Literalmente decía: "¿Tres días
para leer Seda? ¿Pues qué, lo leyó
de atrás para adelante? ¿O de una
traducción coreana?".
Tortuga: Como sea. Gracias a ese lector hoy desayuno Harry Potter, almuerzo
La torre oscura y ceno Juego de tronos. Y sin indigestarme.
Aquiles: Seda es una obra hermosa. Merece ser leída en tres días si así lo desea.
Tortuga: Está celoso. No se preocupe. Yo mismo puedo preparar el desayuno
mientras leo. Nosotros los lectores de a de veras podemos eso y más. Quítese.
Aquiles: Okey. Le concedo. Pero al menos deje de publicar sus horribles reseñas.
Tortuga: ¿Por qué?
Aquiles: ¿Cómo que por qué? Voy a leerle la reseña de Lolita que subió a su
blog hace apenas cuatro horas: "La historia de una chica que toca el tambor
(creo que en Polonia) pero, como nunca crece, se pone a leer sin permiso de
su esposo y esto la orilla a aventarse a las ruedas de un tren, no sin antes romper unos cuantos cristales (creo que a gritos) y huir con un hombre mayor al
que le destroza la vida (casi seguro que en Rusia)".
Tortuga: ¿Y? No entiendo el punto. Es una buena reseña, a mi parecer.
Aquiles: ¡Ni siquiera se da cuenta! Debería leer las reseñas que hizo de Madame Bovary, Anna Karenina y El tambor de hojalata para entender mi punto.
Tortuga: Diga lo que quiera pero, mientras discutimos, ya leí la mitad de este
libro de Manuel Payno. Y sin perder el peinado. ¿Azúcar en su café?
Aquiles: Váyase al diablo. Desayunaré en la calle. Con los cuentos de Monterroso.
Tortuga: Mientras no se le indigesten... señor Don Envidioso. En fin... ¿En qué
estaba? Ah, sí. “Capítulo 54. El casamiento de Mariana…”. +
16
EL
RINCÓN
GOURMET
THE COMPLETE CALVIN AND HOBBES
Bill Watterson
SIMON AND SCHUSTER
El 18 de noviembre de 1985 apareció el primer cartón de una pareja excepcional: un tigre parlanchín llamado Hobbes y su dueño, un niño llamado Calvin. El éxito fue casi inmediato: la serie
se ha publicado en más de mil ochocientos periódicos alrededor del mundo y aunque su autor,
Bill Watterson, dejó de publicarla el 31 de diciembre de 1995, las aventuras de este par resultan
inolvidables.
MEXICO. THE COOKBOOK
Margarita Carrillo Arronte
PHAIDON
¿Cansado de desayunar, comer y cenar lo mismo? Este recetario de Margarita Carrillo Arronte es un compendio con los mejores platillos de la comida mexicana. Pulpos colorados, pollito en hojas de aguacate, lengua de
res nogada norteña o tatemado de puerco… tú eliges qué. Sólo es cuestión de tiempo y paciencia.
ALFRED HITCHCOCK PRESENTS.
SEASON ONE
UNIVERSAL
El maestro del suspense tuvo un
famoso programa en la década
de los sesenta que se reeditó
hacia 1985. Hitchcock fungía
como presentador de historias
extrañas, un tanto macabras, con
humor negro. Como hay cosas
que no pasan de moda, esta caja
contiene la primera temporada
de un clásico de la televisión.
THE DIVISION BELL. 20TH ANNIVERSARY COLLECTOR’S BOX SET
Pink Floyd
Cuando un disco cumple veinte años de haber sido lanzado, la celebración se hace con una caja para coleccionista. The
Division Bell es el álbum número catorce de Pink Floyd y aunque ya Roger Waters había dejado la banda, Gilmour, Wright
y Mason sabían muy bien qué hacer y cómo seguir tocando. La caja contiene tantas cosas como para pasarse escuchado el
disco durante veinticuatro horas continuas.
EVERYTHING I EVER NEEDED TO KNOW
ABOUT______ I LEARNED FROM MONTY PYTHON
Brian Cogan / Jeff Massey
ST. MARTIN´S PRESS
Hay quienes buscan el conocimiento en una figura
religiosa; otros, a la sombra de un político o un intelectual. Existen personas, en cambio, a quienes
les bastó ver las películas de Monty Python para
saberlo todo sobre historia, arte, poesía, comunismo, filosofía, religión, literatura y más.
Libro de importación.
UNA MARIPOSA
EN LA MÁQUINA DE ESCRIBIR
Cory MacLauchlin
ANAGRAMA
La historia dice que se suicidó porque ninguna editorial quiso publicar La conjura de los necios. Eso
ocurrió en 1969. John Kennedy
Toole tenía treinta y un años de
edad. Su madre consiguió con no
pocos esfuerzos que el libro fuera
publicado en 1980, convirtiéndose
en una obra de culto. Este libro es
la biografía de John Kennedy Toole.
Productos disponibles en: Librería Mauricio Achar, Miguel Ángel de Quevedo 121
17
DE
MENTE
Siempre me ha llamado la atención la figura de
quien se aleja de casa y ya no sabe hacia dónde ir,
como Holly Golightly (Desayuno en Tiffanys, de
Truman Capote) o Holden Caulfield (de El Guardián entre el centeno, de J.D. Salinger). Si creemos
lo que nos cuenta la literatura, hay que tocar fondo
para querer cambiar, y si ya estamos en el suelo,
si reconocemos nuestros límites sólo nos queda ir
hacia arriba. Cuando tienes las rodillas sucias de tierra porque te acabas de rendir, lo único que sabes
es aquello que no quieres que ocurra de nuevo. El
Avisos Clasificados
¿Se queda dormido cuando ve
películas? ¿Sus ronquidos en el
cine lo avergüenzan? La mejor
manera de ver uno, dos, tres…
¡maratones de cine! Vea Los
diez mandamientos, Lo que el
viento se llevó y Berlin Alexanderplatz de un tirón.
Método Ludovico
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Phileas Fogg
Duerma como rey y sueñe como niño. Le garantizo que nada
(ni nadie) lo va a despertar.
Dr. F. Krueger
alma siempre sabrá cómo encontrar el camino de
regreso, tenemos un gps espiritual que nos guía,
que sabe exactamente cómo susurrar la verdad, el
Pepe Grillo que no nos permite engañarnos.
Hay una infinidad de herramientas espirituales para
conseguir paz interior, para estar en sintonía con el
verdadero ritmo del alma y saber nuestra misión de
vida, como la pastilla mágica azul de Morpheus en Matrix: “Ésta es tu última oportunidad. Después de esto,
no hay vuelta atrás. Toma la píldora azul —termina la
historia, te despiertas en tu cama y crees lo que quieras creer. Toma la píldora roja —te quedas en Wonderland y te mostraré hasta dónde llega la madriguera”.
Una vez despiertos, conscientes de querer crecer es
cuando más debemos escuchar al alma. Para salir de
la Matrix todos nos llevamos un buen golpe. Neo o
Luke Skywalker impactan a millones de personas porque apelan al llamado proceso del héroe, al descenso a los infiernos para trascender y crecer. Vinimos a
saber quiénes somos: somos todo, la conciencia del
todo: “No pienses que lo eres. Sabes que lo eres”,
dice Morpheus.
¿En qué creer cuando sólo queda rendirse? En ti. +
Por Yara Sánchez de la Barquera Vidal
Sí, todos queremos saber qué hay en la madriguera,
¿verdad, Alicia? Ahí radica el secreto: sabremos
movernos si nos conectamos con esa sabiduría
infinita, disponible para todos. No hay atajos, ni
salas vip, eres tú con tu karma y dharma, nadie tiene
la verdad más que tú, nadie tiene un destino a la
deriva, tú tienes el poder de aceptar lo que tienes o
cambiar tu realidad. De eso nos cuenta Julio Bevione
en Respira y ¡sal de tu crisis! (Grijalbo), donde lo
más valioso que podemos hacer al perdernos en
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antes del amanecer.
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!
Llega un momento en la vida de quienes hemos tenido cierta dificultad para encajar en el modelo de
lo que se considera como normal —debido a ciertas
experiencias que nos despiertan muy rápido a una
conciencia diferente—, en el que nos preguntamos
cómo detener el tren llamado “me siento tan diferente a los demás y no sé qué onda con mi vida”.
Lo ideal sería aceptarse, soltar el bagaje emocional
que nos molesta y continuar, pero como no somos
personajes lineales y básicos como de película de
Hollywood, lo que sucede a menudo es que uno se
aleja de su centro, de su casa, hasta hallarnos totalmente perdidos.
nuestras pesadillas hechas realidad es regresar a lo
básico, a respirar. También nos relata qué sigue en
el proceso en su libro Espiritualidad para una vida
más fácil, simple y abundante: “La naturaleza nos
muestra cómo los procesos de la vida son fáciles,
simples y abundantes. Una aparente pérdida no es
más que el anticipo de algo nuevo y todo lo que
ocurre en ese proceso tiene una razón de ser.
Así puede ser nuestra vida, si lo permitimos. Más
fácil, de procesos simples y con experiencias de
abundancia constantes. Hay una parte de nosotros
que siempre supo estas verdades. Y ésa es el alma.”
Se gratificará económicamente a la persona que
devuelva valiosa joya con alto valor sentimental. Si
lo encuentra, no lo use, por favor.
Sméagol
18
promesas y proyectos, el día se sume con resignación en
un espacio de contemplación que en mi caso ciñe su tono
de modo ideal a la obra de grandes narradores de la primera mitad del siglo xx y su fino y paciente estudio de la
condición humana. Joseph Conrad o Virginia Woolf, por
mencionar dos que he leído recientemente, representan
este doloroso e intenso estado mental. Tanto Conrad
como Woolf, muy diferentes entre sí, son implacables en
el retrato de las pasiones pero geniales en las tramas y los
conflictos que utilizan para desplegar ciertos arquetipos
de sus respectivas épocas, como por ejemplo la forma en
la que la guerra trastoca de manera definitiva tanto a las
sociedades como a los individuos. La maestría con la que
se mueven desplazándose en el tiempo, yendo del pasado
medular de los personajes a la narración en tiempo presente, es perfecta para ese momento del día en el que los
terrores conjurados de la noche comienzan a ceder terreno ante las angustias contingentes. Es pues, la hora ideal
para leer a los clásicos.
La creación es un monstruo personalísimo que actúa de
forma distinta en cada mente y en cada espíritu en los que
se instala. El mexicano Fabio Morábito, por ejemplo, confiesa en El idioma materno que le gusta escribir antes de
que el sol despunte, cuando todos los demás duermen y
él puede moverse con sigilo entre las sombras, a tientas,
anticipando la vigilia del resto, como un ladrón al acecho.
Sin importar la hora del día, Truman Capote necesitaba
del estado horizontal para poder pensar. En una célebre
entrevista en The Paris Review confesó que alternaba la
escritura a mano con alguna bebida que iba cambiando
conforme avanzaba el día, de café a té de menta, a sherry,
a Martini. A Hemingway le gustaba escribir en la mañana
para evitar el calor. Faulkner o Dylan Thomas hicieron de
la bebida nocturna compañeros infatigables. Aunque a
Simone de Beauvoir siempre le causaba pesar comenzar
el día, inmediatamente después del té se ponía a trabajar
hasta la hora de la comida.
Así como la disposición de la mente en su infinita complejidad opera de manera distinta en cada escritor o escritora, los hábitos de lectura obedecen a una irrepetible singularidad para cada lector. A grandes rasgos, mi itinerario
de lectura en la actualidad está estructurado con base en
la siguiente disposición:
El mejor momento del día para leer es la temprana mañana. Pasado el sopor inicial y el desconcierto inmanente
de volver a la conciencia, el día se abre y la mente está
dispuesta. Los rezagos de las incursiones nocturnas al in-
consciente aún tiñen el pensamiento de un aura que logra
hacer de la mente un espacio hospitalario lo mismo para el
pensamiento simbólico que para el concreto y lógico. Así
que por la mañana hay que embestir a los toros salvajes
de la literatura, montarse tras su lomo, sujetarse con las
dos manos y dejarse menear por su fuerza incontenible.
Un ejemplo claro de esta estirpe de escritores es el francés
nacido en Egipto, Albert Cossery. Desde temprana edad
aprendió las inmensas posibilidades que la vida Bartleby
ofrece al espíritu. Su padre obtenía ingresos de rentas
que cobraba para poder pasar el día leyendo el periódico y dejando su mente divagar. En Mendigos y orgullosos,
Cossery nos acerca a la vida de un grupo de hombres y
mujeres que habitan en los márgenes de la sociedad. Un
traficante de hachís, una especie de vagabundo socrático,
un burócrata disidente, la jefa de un lupanar, un fiscal agobiado por la creciente conciencia que se gesta en su interior sobre la inmundicia del establishment al que representa, configuran un pintoresco y entrañable grupo que lejos
de las ataduras de las convenciones sociales despliega la
fragilidad de la experiencia, la violencia de un sistema que
trata de forma despiadada a todos aquellos y todas aquellas que no se ciñen a su visión de lo respetable, la frialdad y frivolidad del individuo moderno, etc. Un carnaval
descarnado y delirante atestado de imágenes y preguntas
incendiarias perfecto para aplacar el estado de la mente
matutina y su brío desbocado.
El mediodía comienza a anunciar la melancolía que colma la tarde. Superado el furor que admite todo tipo de
Alrededor de la hora de la comida mi mente está más
próxima de mi circunstancia y esto me permite aproximarme de manera natural a los escritores contemporáneos. La tarde es el momento justo para acercarme a la
poesía. El estado de ánimo se asemeja a esta fusión entre
el valor intangible de las cosas y su forma concreta. En
últimas fechas he estado cerca de Anne Carson, esa genial escritora canadiense capaz de traer las estructuras
míticas de la Grecia antigua para sobreponerlas encima
del lenguaje contemporáneo. Una mezcla genial entre lo
esencial y lo inmanente del lenguaje. En México se pueden
conseguir dos de sus obras: Autobiografía de Rojo, traducida por Tedi López Mills y publicada por el sello oaxaqueño Calamus, y Decreación, publicado por Vaso Roto en
traducción de Jeannette Clariond.
Por la noche suelo acercarme a la no ficción en busca de
un refugio que me permita sostener el naufragio de lo incierto que a lo largo del día suele acumularse sobre el espíritu. Mentes que nos permiten darle forma al malestar,
atajar el desconcierto a partir de ideas fijas que diseccionan el caos. En últimas fechas tres pensadores han renovado mi mirada sobre el mundo (¿podemos pedirle algo
más a un libro?): ellos son el inglés Owen Barfield (Salvar
las apariencias, Atalanta, 2014), John Gray (El alma
de las marionetas, Sexto Piso, 2015) e Hito Steyerl (Los
condenados de la pantalla, Caja Negra, 2014).
Hay días, por supuesto, en los que el talante nocturno se
instala desde la mañana y otros en los que el filo matutino
se mantiene hasta el ocaso. Decía Stendhal que la literatura es un espejo que se pasea a lo largo del camino. Veo
ahora que es también lo contrario: un camino que refleja
la mente de los lectores. +
LOS+VENDIDOS GANDHI
ELECTRÓNICOS
ARTE
CANTO GENERAL
Pablo Neruda
SEIX BARRAL
Canto general es quizá un poema a la vez épico y moral. Se trata de
un texto en la gran tradición de la poesía a un tiempo civil, histórica
y metafísica de los poetas románticos, a la que ha sido incorporada la
herencia expresiva de las vanguardias de nuestro siglo, y la capacidad
desmitificadora y satírica del cronista crítico del presente.
CIEN SONETOS DE AMOR
Pablo Neruda
SEIX BARRAL
Cúspide de la poesía amorosa nerudiana, estos Cien sonetos de amor
sorprenden ante todo por el contraste entre la palpitación de la palabra
y la imagen, y la deliberada elección de una desnudez que rehúye los
prestigios sonoros o constructivos del soneto clásico. Se conquista una
nueva y poderosa cohesión, la de una palabra de tierra, agua, aire y
llama, la de una voz que es el metal y el elemento y oye el latido de un
mundo en el latido del cuerpo amado.
LA DIETA DEL METABOLISMO ACELERADO
Haylie Pomroy
GRIJALBO
Haylie Pomroy ha ayudado a miles de pacientes a perder hasta diez
kilos en cuatro semanas, todo a través del poder quemagrasa que tiene la comida. Conocida como la gurú del metabolismo, Haylie nos
recuerda que la comida no es el enemigo: la comida es, al contrario,
la rehabilitación que necesitas para revitalizar tu metabolismo lento y
averiado, y convertir así tu cuerpo en una máquina quemagrasa. Con
este plan alimenticio vas a comer bastante.
ECONOMÍA LIBERAL
Xavier Sala i Martín
DEBOLSILLO
Convencido de las bondades de la economía liberal de mercado, Sala
i Martín expone su pensamiento con el carácter divulgativo que caracteriza sus colaboraciones en los medios de comunicación. Un libro
serio y a la vez entretenido y asequible. Un libro de economía para
no economistas. Xavier Sala i Martín es catedrático de Economía de
la Universidad de Columbia (Nueva York) y profesor visitante de la
Universitat Pompeu Fabra (Barcelona).
CIUDADES DE PAPEL
John Green
NUBE DE TINTA
En su último año de instituto, Quentin no ha aprobado ni en popularidad
ni en asuntos del corazón... Pero todo cambia cuando su vecina, la legendaria, inalcanzable y enigmática Margo Roth Spiegelman, se presenta
en mitad de la noche para proponerle que lo acompañe en un plan de
venganza inaudito. Después de una intensa noche que reaviva el vínculo
de una infancia compartida y parece sellar un nuevo destino para ambos,
Margo desaparece dejando tras de sí un extraño cerco de pistas.
EL JARDÍN SECRETO
Johanna Basford
MTM EDITORES
Por fin tenemos aquí la esperadísima reimpresión de El jardín secreto,
un éxito de ventas internacional que entusiasma a grandes y pequeños
con sus fantásticas y minuciosas ilustraciones. Un imprescindible para
los amantes de la naturaleza y la creatividad.
EL BOSQUE ENCANTADO
Johanna Basford
MTM EDITORES
Johanna Basford vuelve a maravillarnos con su nuevo libro para colorear, un fabuloso bosque encantado que esconde en su espesura animales y objetos mágicos, y especiales símbolos que nos deparan fantásticas sorpresas.
HISTORIA DEL ARTE
María Carla Prette
SUSAETA EDICIONES
De Nefertari a la Marilyn Moroe de Warhol; del Partenón al puente de Zubiri de Bilbao; del David de Miguel Ángel al Guernica de Picasso: obras de arte
de todos los tiempos que constituyen la memoria de un mundo en constante transformación. Los artistas más importantes. Los movimientos y los
estilos desde los orígenes del hombre hasta nuestros días, con información
técnica, ubicación histórica-cultural e imágenes espectaculares.
EL DIARIO DE FRIDA KAHLO: AUTORRETRATO ÍNTIMO
Frida Kahlo
RM
Publicado por primera vez en su totalidad, El diario de Frida Kahlo refleja los últimos diez años de una vida turbulenta. Este documento, a
veces apasionado, otras sorprendente e íntimo, custodiado bajo llave
durante aproximadamente cuarenta años, revela nuevos rasgos de la
compleja personalidad de esta destacada artista mexicana.
LAS MEDIDAS DE UNA CASA
Xavier Fonseca
PAX MÉXICO
Todas las medidas para el diseño de una casa. Desde el tamaño de los
muebles hasta la altura de los accesorios. ¿Cuánto debe medir una escalera o un área de circulación? Esta obra imprescindible da al profesionista y al usuario, de manera clara y sencilla, todos los datos de la antropometría, análisis de mobiliario, diseño urbano, control ambiental,
incluyendo el uso de energía solar, circulaciones y otros.
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Es el más famoso de los divulgadores científicos, recordado por aquella serie de televisión, Cosmos, en la que él mismo explicaba los misterios del Universo.
Cuando Carl Sagan era un niño acudió a la Exposición Universal de 1939, celebrada en la ciudad de Nueva York. Todo lo que vio, inventos, máquinas y la promesa
de un mundo mejor, lo dejó maravillado. Ahí quedó cultivada la semilla de la curiosidad, que lo haría estudiar artes, ciencias, física, astronomía y astrofísica.
Lee+
22
hora tercia— le sirve como símbolo de la incertidumbre
y el miedo al abandono. Contra la soledad que amenaza
la condición humana, los personajes de Fadanelli
responden con un patetismo tenaz que si bien los
condena, también les asegura pequeños placeres,
acaso suficientes para continuar con su vida. Las
existencias de Ulises —burócrata y parroquiano de la
cantina “El Fuerte de la Colonia” (la cantina existente
en la colonia Escandón, los que decidan visitarla
podrán discernir entre sus noventa y cinco botanas)—;
Cristina, prostituta de los rumbos de Tacubaya; Adolfo,
veterinario apócrifo; y la hermosa e inocente Olivia
—vecina de Adolfo en una unidad habitacional de
Taxqueña—, se encuentran en una novela cuyo título
esconde al mismo tiempo una súplica y una condena.
C
ontrario a lo que muchos consideran, la
verdadera unidad mínima de tiempo es el día,
no la hora —menos aún los parcos minutos y
segundos—, del mismo modo que la unidad
más pequeña con significado es la oración, nunca la
palabra. Resulta entendible, pues, que en la Edad Media
la hora prima (“la primera hora”) coincidiera con el alba
de manera exacta, sin importar que ésta llegara más
tarde o temprano según la estación del año. Las horas
se alargaban naturalmente en verano y se acortaban
en invierno. A esta medición se le conoció como las
“horas canónicas”, y determinaba los momentos de
plegaria a lo largo de la jornada monacal. La civilización
moderna, por su parte, ha hecho malabares astrofísicos;
añade segundos, resta y suma horas para cuadrar la
contabilidad cronológica planetaria.
Si yo pudiera decidir y nombrar el tiempo, todos
despertarían una vez más a una sugerente “hora
prima”, en lugar del simplón seis y cuarto o siete veinte.
Mis atribuciones, sin embargo, son mucho menores,
pero algo hay.
Vamos a empezar.
Tres veces al amanecer, del autor italiano Alessandro
Baricco, sucede durante ese lapso de ambigüedad
onírica —diurno y nocturno a la vez— en que la realidad
del sueño tiende a mezclarse con eso que llamamos
TRES VECES AL AMANECER
Alessandro Baricco
ANAGRAMA
“mundo real”. Así sucede en los tres relatos, que en
realidad son uno, en los que Baricco narra con prosa
refinada, nunca pretenciosa, el encuentro de un hombre
y una mujer en tres momentos distintos de sus vidas.
Sin embargo, los tres episodios no podrían existir en una
misma línea de tiempo: la primera historia expone a los
personajes adultos en el lobby de un hotel adonde ella se
presenta solicitando ayuda. En la segunda —de nuevo
en un hotel—, ella es una adolescente acompañada
de su furibundo novio, de quien él —ahora un viejo
empleado— le ayudará a escapar. Finalmente, la tercera
muestra al personaje masculino como un niño que ha
vivido una tragedia, y a ella como una oficial de policía
que lo llevará al “lugar más bello del mundo”, pese a que
esto signifique violar de modo flagrante la ley. La hora
prima será para los protagonistas de Baricco la última,
pero también la primera.
¿Qué hace a un individuo ser el mismo a lo largo de su
vida? ¿Quiénes somos y qué fuerzas nos arrastran hacia
un destino particular? Con un brillante lenguaje poético
y cautivantes diálogos que se entretejen sin necesidad
de ninguna marca o aclaración gráfica, el autor de Seda
responde a estos cuestionamientos en un relato que
seduce con la veracidad de los sueños.
En ¿Te veré en el desayuno?, Guillermo Fadanelli hace
a sus protagonistas presas de la terrible y real Ciudad
de México. El desayuno —que acontece alrededor de la
¿TE VERÉ EN EL DESAYUNO?
Guillermo Fadanelli
ALMADÍA
PICNIC EN HANGING ROCK
Joan Lindsay
IMPEDIMENTA
A plena luz del día, alrededor de las cuatro de la
tarde —la hora nona— se produce el misterioso
acontecimiento en que se funda la popularidad de uno
de los grandes best-sellers de la literatura anglosajona.
Picnic en Hanging Rock, de Joan Lindsay —publicada
originalmente por entregas en la década de los
sesenta—, cuenta la desaparición de tres estudiantes y
una profesora de un colegio para señoritas, en Hanging
Rock, un gigantesco conjunto rocoso y selvático de la
planicie australiana. Este thriller victoriano se desarrolla
a plena luz del día en un exuberante y agreste entorno
que nos oculta la verdad con la fuerza de un oscuro
callejón londinense. La novela de Lindsay da vida al
mundo de las conservadoras clases altas de Melbourne
de principios del siglo xx, que se ven sacudidas por
desgracias en apariencia sobrenaturales. El desenlace,
no obstante, nos hace recordar todas las carencias de
la serie televisiva Lost.
Una fría madrugada, al laudes, en los aserraderos
de Nueva Hampshire, un accidente mortal obliga al
cocinero Dominic Baciagalupo y a su hijo Danny a
emprender una huida que abarcará dos países y más
de cincuenta años de historia estadounidense. En La
última noche en Twisted River, el afamado escritor John
Irving se impone con lo que parece ser una gran novela
decimonónica de corte americano en pleno siglo xxi.
A medida que avanzan las seiscientas sesenta y cuatro
páginas llenas de peripecias propias de un western, la
narración adquiere un sentido que transciende el típico
relato de persecución que se anuncia al principio: el
niño Danny —en quien Irving entremezcla su propia
biografía— se convertirá en escritor. Esto le permitirá
al autor reflexionar sobre la creación literaria en una
historia cuyo final de uróboros, esa serpiente que se
muerde la cola, adquiere resonancias imaginativas por
completo inesperadas. Quienes logren llegar hasta la
última página volverán al inicio irresistiblemente.
Tal y como la hora prima vuelve cada día en punto. +
Por Abraham Trujillo
LA ÚLTIMA NOCHE EN TWISTED RIVER
John Irving
TUSQUETS
24
RAQUEL CASTRO
Lo que necesitaba era un plan de organización. Una
muy buena opción era volverme vampiro, no de los
que brillan sino de los que rockean: si no los conocen,
échenle un ojo a Entrevista con el vampiro, de Anne
Rice (Zeta Bolsillo) y si les gusta, síganse con el resto
de las Crónicas vampíricas (yo soy muy fan). En esta
serie de libros, los vampiros son glamurosos, sexis,
ricos y nunca tienen hambre… de comida. Me imaginaba a mí misma con mis largos colmillos, leyendo
sin parar durante siglos, hasta la eventual punzada de
hambre que me llevaría a buscar a un guapo con sangre tipo O positivo… "O leyendo sin parar hasta las seis
de la mañana que saliera el sol y te achicharrara", dijo
mi hermano cuando le conté, echando a perder mi
fantástica idea. Cierto: como vampiro tendría que leer
sólo de noche, a menos que pusiera una lamparita en
mi ataúd y… ni modo, había que pensar en otra cosa.
O eso cantaba Café Tacvba hace algunos años. Y
eso mismo pensaba yo: con tanto que hacer, con
tantas películas que ver (y tanta tarea que dejaban
los jijos maestros, que se pensaban que cada uno era
el único); ah, y por si fuera poco, ¡con tanto por leer!
Cada noche, en la cama, me quedaba leyendo hasta
que me ardían los ojos. A veces ni cuenta me daba
de esto y despertaba con el libro de almohada; y un
par de veces desperté, sobresaltada, por el golpe de
un libro en la nariz: al quedarme dormida el libro se
me había resbalado de las manos para aterrizar en
mi cara. Ouch. Después de la segunda vez que me
ocurrió puse una nueva regla: nada de libros gordos
y de pasta dura a la hora de dormir.
Mientras buscaba estrategias para que me rindiera
más el tiempo, se me ocurrió que una opción sería
inventar un medio de transporte que girara a la velocidad de la Tierra pero que avanzara en sentido
inverso, para que siempre fuera la misma hora y yo
pudiera ir dentro, apoltronada en alguna especie de
diván, leyendo con luz matutina que entraría por mi
ventana… Si suena muy fumado, ustedes disculpen:
seguro eran ideas alucinatorias causadas por la falta
de sueño y por La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne, que leí por esas fechas. Lo leí porque me lo
dejaron en la escuela y, para mi sorpresa, me gustó
mucho. Tanto que me seguí con Los hijos del capitán Grant, una historia de aventuras que comienza
con un mensaje en una botella. Si les gustan las novelas con misterios, viajes por el mundo, mensajes
en clave, mucha acción y tantito romance, busquen
una buena edición de esta novela y dense. De verdad que no se van a arrepentir.
Volviendo al tema, el principal problema de mi vehículo soñado (aparte de que construirlo no era
viable, cof, cof) era que no resolvía las necesidades
que interrumpen constantemente al lector: comer,
dormir, ir a la escuela… bien pensado, no resolvía
ninguna, y sólo daba el bonito plus de leer con luz
de sol. Para colmo… “¡Pero si tú te mareas si lees en el
coche!”, me dijo mi papá cuando le conté mi plan, y
hasta ahí llegó mi carrera de inventora.
De pronto tuve una iluminación: ¡tenía que volverme
un cyborg, o por lo menos, mandarme a hacer algunos clones! Así, en vez de ir yo a la escuela o ir a reuniones familiares, podía mandar a los clones a esas
labores engorrosas y quedarme encerradita leyendo.
Y si al cuerpo le daba sueño o la vista se me cansaba, podría transplantar mi conciencia a otro cuerpo,
un clon fresquecito y listo para entrarle al maratón
de lectura. Esta gran idea me llegó a partir de otro
libro que me sigue pareciendo genial: Y mañana serán clones, de John Varley (La factoría de ideas). Fue
publicado originalmente en la década de los setenta
del siglo pasado, pero sigue de lo más actual. Si lo de
ustedes es la ciencia ficción, no se lo deben perder
de ninguna manera.
Cuando se lo conté a mi mejor amiga, se quedó
pensando y luego de un rato dijo: “Oye, cyborg, ¿y
entonces no me acompañarías a las fiestas? En la del
viernes pasado Mickey preguntó por ti…”. Mickey era
del equipo de futbol de la escuela, guapísimo… y todavía no hay tecnología para hacer clones como los
que yo quiero… Ni hablar, tuve que optar por quitarle
algunas horas del día a la lectura para dedicarlas a
otras actividades: a fin de cuentas, también disfruto
algunas de ellas, y mientras las llevo a cabo sé que un
libro me espera… +
26
Un lunes nunca será igual a otro lunes. Ya ni hablemos de un martes,
un viernes o un domingo. ¡Vivan los
libros que nos hacen lucir caprichosos y nos recuerdan que la vida sin
preguntas, disparates y rica comida
no es divertida!
TRES CUENTOS DE LA HORTALIZA
(Matthieu Sylvander y Perceval Barrier, Castillo)
¿Que qué? ¿Alguien de verdad se
atrevió a escribir estos tres cuentos,
y otro alguien de verdad se atrevió a
publicarlos, y otro alguien de verdad
los puso en exhibición en las librerías?
Olvídenlo, ni crean que voy a sugerirles una hora del día para leer este
libro. Tampoco voy a platicarles de
qué tratan los cuentos. Si acaso les
diré que ninguna verdura sufrió algún
tipo de maltrato durante la edición y
la impresión de los ejemplares y que:
NO, nunca imaginé que los poros y las
zanahorias, que las papas y las coles se atrevieran a…
¡¿Es en serio?! Bueno, esto que estoy a punto de escribir sí es en serio: las historias del libro no se parecen
a nada, pero a NADA, de lo que he leído. Para colmo,
todo eso que antes aseguraba saber sobre las verduras, las vacas y los conejos ahora ya no tiene ningún
sentido. No sé si perdí la inocencia o si pasó al revés.
Tampoco recuerdo la hora exacta en la que leí los
cuentos, pero sí que desde ese momento siento una
culpa muy extraña, porque nomás no puedo parar de
reír aun cuando ¡ninguno de los tres finales se parece
a lo que llamamos un final feliz!
EL SEÑOR TIGRE SE VUELVE SALVAJE
(Peter Brown, Oceano Travesía)
Al señor tigre le debiéramos dar una medalla, un
programa de televisión, la presidencia del mundo,
renombrar al planeta en su honor. A todos se nos
ocurren ideas salvajes de vez en cuando, pero la
idea salvaje que ha imaginado el señor tigre es tan
pero tan salvaje, que al cerrar el libro te parecerá
la idea salvaje más civilizada que has oído en mucho tiempo. Ponerla en práctica no fue cosa fácil; al
principio los amigos del señor tigre se extrañaron;
más de uno creyó que se trataba de una extravagancia pasajera. La verdad es que ninguno sabía
qué pensar de su amigo, el señor tigre. Quizá temían que la idea salvaje se volviera contagiosa; que
se propagara y por su culpa el mundo cambiara de
forma y dejara de funcionar como acostumbraba.
Nadie los culpa por haber temido aquello; las buenas ideas salvajes siempre descomponen la maquinaria que da vuelta al mundo, pero una vez que las
piezas se reacomodan en su sitio el mundo empieza a funcionar de mejor manera. A los libros como
éste conviene tratarlos como a los caramelos para
la garganta: tenerlos a la mano y leerlos al primer
asomo de tos.
LOS+VENDIDOS GANDHI
CIUDADES DE PAPEL
John Green
NUBE DE TINTA
EL PRINCIPITO
Antoine de Saint-Exupéry
EMECÉ
DESTROZA ESTE DIARIO
Keri Smith
PAIDÓS
RUFUS
(Tomi Ungerer, Alfaguara Infantil)
Algunos dicen que les pasa poco antes
de las diez de la mañana, otros que a la
hora de la comida o mientras se bañan
o al momento de ponerse la piyama:
se preguntan ¿y si un día me animo a
vivir de otra manera?, ¿si pruebo hacer
eso que a los otros los hace sentir felices y descubro que también me hace
sentir feliz a mí? A Rufus le pasó una
noche cuando sobrevolaba un cine al
aire libre, vio en la pantalla gigante
la proyección de una película a todo
color y se preguntó ¿cómo sería vivir
en un mundo de colores? Siendo él
un murciélago, conocía sólo el gris y
el negro de la noche. ¿Qué tal que le
gustaba más esa otra vida colorida?
Cuando llegó la mañana, en lugar de
irse a dormir como de costumbre, se
quedó despierto. Aquello que descubrió a plena luz del día le pareció extraordinario; novedoso, alegre y llamativo. Tan distinto a todo lo que él conocía. Rufus probó
la vida a colores; confirmó que había muchas cosas
fabulosas, pero también otras terribles. ¿Eso que a los
otros los hacía sentir felices funcionaría igual para él?
¡A COMER!
(Satoshi Kitamura, fce)
Vaya cosa magnífica ese momento del día en el que
se esfuman todas las dudas y sientes saber perfectamente quién eres, dónde estás, hacia dónde te diriges y cuál es tu comida favorita. Miras a tu alrededor,
confirmas quiénes son los otros, qué les gusta y cómo
viven; su vida luce original y entretenida. Tal vez en
otro momento, piensas, porque ahora mismo tu vida
te parece la mejor del mundo. ¡Y lo es! (incluso si después de unas horas se te olvida y comienza de nuevo
el juego de exploración y la tanda de preguntas para
resolver quién eres, dónde estás, hacia dónde te diriges y cuál es tu comida favorita). +
INFANTIL Y JUVENIL
WIGETTA UN VIAJE MÁGICO
Vegetta777 / Willyrex
PLANETA
INTENSAMENTE
Disney
PLANETA JUNIOR
28
CRÓNICA DE LECTURA:
PERSONA, DE ERIK AXL SUND
Las novelas han logrado sobrevivir a la voracidad
del tiempo. Hace aproximadamente cuatro años, si
esta memoria mía no me falla, Carlos Velázquez se
lamentó la cada vez más evidente parquedad que las
novelas contemporáneas han adoptado. Ya no son
las vastas narraciones de antaño, textos circulares que
lograban una totalidad desde su principio al fin. Ahora
se acostumbran fragmentarias; se consignan como
“novelas inconclusas”, y han avanzado en su dominio
hegemónico las novelas cortas. La nostalgia de una
mejor época de la novela se patentó en las palabras del
escritor. Sin embargo, ni el cuento ni la minificción han
conseguido desbancar a este género literario.
Recuerdo la declaración anterior cuando me dispongo
a leer Persona de Erik Axl Sund, nombre que en
realidad refiere a dos escritores suecos: Jerker Eriksson
y Håkan Axlander Sundquist. La rememoro porque,
si bien no es una novela corta, si consideramos sus
casi cuatrocientas páginas, Persona es solamente la
primera entrega de una trilogía que será sucedida
por Trauma y Catarsis, conformando así la serie Los
rostros de Victoria Bergman.
Es una apuesta osada. ¿Cuánto tiempo tenemos que
dedicarle a la lectura de una novela? No los escasos
veinte minutos que se recomiendan en los carteles
del metro donde viajo rumbo a la universidad: veinte
minutos, pienso, es el tiempo que transcurre antes
de que necesite transbordar. Durante ese lapso me
entero de la situación de dos niños. Uno ha llegado
a Suecia en un vuelo de Air China; una persona le
inventó una historia para engañar a las autoridades
PERSONA
Erik Axl Sund
RESERVOIR BOOKS
y a la policía de fronteras, con el fin de dirigirse a
Estocolmo y comunicarse con un contacto que
se mantiene secreto, oculto tras las palabras. El
segundo niño está muerto y la comisaria Jeanette
Kihlberg se encamina a Thorildsplan para ponerse al
tanto de los acontecimientos.
La gente corre para alcanzar el metro antes de que
cierre las puertas; no cabe una persona más, pero,
al igual que el Conejo Blanco en Alicia en el País
de las Maravillas, con celular en mano —¿quién
a estas alturas de la partida usa relojes de pulsera
o, todavía menos, relojes de bolsillo?—, exclaman
con desesperación lo tarde que se les hace. Logro
acomodarme en una esquina mientras al segundo
niño, cuyo nombre es desconocido, se le practica una
autopsia. En el departamento de policía se detiene
la investigación debido a que se necesitan refuerzos
para confiscar material pornográfico de pedófilos que
operan en Suecia. Aún no llego a la mitad del recorrido
de mi viaje y Sofia Zetterlund, una psicoterapeuta, se
alista para atender sus citas del día.
La Biblioteca Central entre semana suele estar
hasta el tope; ahora que recortaron parte de la
estancia baja por una exposición de las versiones
de la Biblia a lo largo del tiempo, es difícil conseguir
lugar. Todavía más complicados que hallar una
silla —que eventualmente se desocupará— están
los casos que tienen que resolver tanto Jeanette
como Sofia, cuyos misterios y pistas se van acumulando;
enmarañan las historias y llevan hasta sus últimas
consecuencias la trama y los personajes. Tiempos
TRAUMA
Erik Axl Sund
RESERVOIR BOOKS
(Próximamente)
CATARSIS
Erik Axl Sund
RESERVOIR BOOKS
(Próximamente)
de violencia que va en aumento, redes de tráfico de
menores, lo terrible y lo obsceno expuesto por la palabra.
Persona consigue inmiscuirme entre sus vericuetos.
Tanto en extensión como en temporalidad, una novela
podría ser equivalente a una serie de televisión; ambas
necesitan dedicación, cierta religiosidad para volver
a ellas que únicamente se consigue con una tensión
constante. La ventaja de las novelas frente a las
teleseries es que no se necesita esperar cada semana
al siguiente capítulo; sólo el tiempo de cada uno es
el que marca la pauta de la lectura. Es probable que
en este caso haya una excepción, dada la obligatoria
espera de la segunda y tercera partes.
La multiplicidad de personajes que habitan en
capítulos breves que agilizan la lectura, se van
encontrando entre ellos conforme avanzo las páginas
y avanza el tiempo de la historia, así como la tarde
camina hacia la noche, como aquella que compartió
Jeanette con su esposo Åke durante una cena antes de
regresar, ciertamente decepcionada, en un taxi con él
totalmente ebrio en el asiento trasero.
Persona en realidad son muchas, un complejo cúmulo de
experiencias, tristezas y esperanzas; rostros acongojados
que ven cómo el tiempo se les escurre de las manos;
semejante a las caras ensimismadas que viajan a mi lado en
el transporte de regreso; recuerdos de acontecimientos
violentos, vivencias que no quedan encerradas en el
pasado, en un mal sabor de boca, sino que trastocan a
los protagonistas, cambian su vida y se convierten en
sucesos determinantes de su personalidad o, incluso, de
sus personalidades.
El Dr. Manhattan declara en Watchmen que nada
termina nunca; un principio de acción y reacción que
se prolonga en el tiempo ad infinitum, más evidente
en esta época en la que a una catástrofe le sucede
una peor. ¿Será este mismo sino el que distinga a
Los rostros de Victoria Bergman? Habrá que mirarla
a los ojos y dejarnos conducir a otros tiempos, los
suyos, para poder atravesar el trauma y sobrevivir a la
catarsis. Cierro el libro y me percato de que el tiempo
se fugó entre las palabras, allá donde habitan esos
rostros que aguardan por desvelarse. +
Por Rolando Ramiro Vázquez Mendoza
30
’ DEL FUTURO PASADO,
DiAS
MOMENTOS EN EL POP
Ilustración de Fred Birchal
fredbirchal.com • facebook.com/fredbirchal • instagram.com/fredbirchal
V
“
einticuatro horas” puede ser no más que
una subjetiva etiqueta para denominar
al puñado de momentos que se suceden
consecutivamente en un día. Pensando
en la manera de evocar musicalmente esos
momentos, vino a mi cabeza la obra musical que
da título a este texto. Durante la segunda mitad
de los años sesenta, Decca Records experimentaba
para mejorar el sonido estéreo de sus grabaciones
y creó un sistema que permitía registrar un amplio
espectro de canales y profundos sonidos. Para
demostrar sus capacidades, en 1967 el productor
Hugh Mendl le propuso a The Moody Blues grabar
un disco interpretando la "Sinfonía No. 9 en mi
ˇ
menor", Del nuevo mundo, de Antonín Dvorák.
La banda propuso una obra conceptual de poesía
y pasajes sinfónicos con arreglos pop, en la que
pintaron un retrato del hombre común y su
cotidianidad, dividido en siete partes que nos llevan
del amanecer a la noche. Con Days of Future Passed,
The Moody Blues junto con la London Festival
Orchestra dirigida por Peter Knight, extendieron
los límites de la música popular y encontraron el
punto de convergencia con el mundo de los clásicos,
dando origen al rock sinfónico.
Tomando como pretexto algunas de las partes
que componen este álbum, hilo momentos de
encuentros, nostalgias y destellos de virtuosismo
en el rock, creados con el día en mente o que
sucedieron en sus momentos.
El amanecer es un sentimiento
De acuerdo con el mismo Jack Bruce, bajista de
Cream, la canción “Sunshine of Your Love” sucedió
al amanecer después de asistir a un concierto de Jimi
Hendrix: habían pasado toda la noche ensayando e
intentando componer alguna canción que valiera
la pena cuando, al asomarse por la ventana y ver
que ya estaba amaneciendo, comenzó a jugar con
las cuerdas de su instrumento, consiguiendo el
característico riff con el que, posteriormente, Eric
Clapton y el compositor Pete Brown colaborarían
para terminar una de las canciones más populares
de la banda.
La (otra) mañana
Para muchos, la mañana comienza con el sonido
de un despertador. En 1973, Roger Waters
escribió una serie de canciones sobre detalles
cotidianos mundanos que conformaron el álbum
de Pink Floyd The Dark Side of The Moon. “Time”
habla de cómo pasa el tiempo y la gente no se
da cuenta de ello hasta que es muy tarde, en
medio de paisajes sonoros atmosféricos y efectos
de sonido cuidadosamente colocados. La alarma de
cada reloj que se escucha al inicio de la canción,
fue grabada por separado en una tienda de
relojes por el productor del disco, Alan Parson,
como una prueba de grabación cuadrafónica, no
específicamente para el álbum, pero al trabajar el
disco en el estudio les mostró las grabaciones a la
banda y decidieron utilizarlas.
Pausa para almorzar
Keith Moon, baterista de The Who, fue
conocido por su excentricidad y temperamento
autodestructivo; se divertía —casi siempre bajo
los influjos de alcohol y drogas— destrozando las
habitaciones de los hoteles donde se hospedaba la
banda, haciendo explotar los inodoros, rompiendo
muebles y tirando televisores por la ventana. En
una ocasión, Keith Moon insistió en que la limusina
que los llevaba al aeropuerto regresara al hotel,
porque había olvidado algo. Cuando el automóvil
llegó, subió corriendo a la habitación donde se
había hospedado, cargó la televisión aún enchufada
y de un tirón la arrojó a la alberca por la ventana.
Después de ello regresó a la limusina y entró en ella
mientras decía “¡Casi se me olvida!”.
Siempre por la tarde
Al hacer una pausa mientras grababa en uno de
los estudios de Sound City Records, el guitarrista
Lindsey Buckingham escuchó su canción “Frozen
Love” en la cabina de control. Ahí vio al productor
Keith Olsen que le mostraba la grabación a un
hombre muy alto. Era Mick Fleetwood, el baterista
de un grupo de blues convencional con diez años de
historia llamado Fleetwood Mac, quien buscaba un
nuevo guitarrista. Fleetwood quedó atrapado por
el sonido de la guitarra de Buckingham y lo invitó
a unirse a la banda, pero éste lo convenció de no
aceptarlo sólo a él, sino también a la cantante que
era su pareja profesional y sentimental, Stevie
Nicks. Este encuentro casual derivó en una mezcla
de estilos y emociones, una colaboración musical
que creó a una de las bandas más importantes del
pop en la segunda mitad de los años setenta.
La puesta de sol
Una tarde de marzo de 1975 el cantante de Led
Zeppelin, Robert Plant, salió a un balcón del hotel
Continental Hyatt House para tomar algunas fotos
que acompañarían a la entrevista que el periodista
Stephen Davis acababa de hacerle para la revista
Atlantic Monthly. Desde el balcón vio un anuncio
espectacular con la portada del nuevo álbum de
Zeppelin, Physical Graffiti, sobre el Sunset Strip
Boulevard. Sorprendido y emocionado, Plant extendió
los brazos espontáneamente y gritó: “¡soy un Dios de
oro!”, frase que fue inmortalizada por Cameron Crowe
en su película Almost Famous.
El crepúsculo, tiempo de dejar ir
Escrita por Lou Reed en 1972 después de un paseo
por Central Park con su novia y futura primera
esposa, Bettye Kronstadt, “Perfect Day” es una
canción que al mismo tiempo parece llenarnos de
esperanza y de nostalgia sombría ante algo que no
es más. Parte de su disco Transformer producido
por David Bowie y Mick Ronson, la canción ha sido
considerada por un lado como el reflejo de la relación
sentimental de Reed con Kronstadt y una manera
de lidiar con los conflictos con su sexualidad, el uso de
drogas y el ego. Por otro lado, se ha interpretado
a “Perfect Day” como una oda a la adicción y la
apología de Lou Reed hacia su consumo de heroína,
potenciada por su inclusión en el soundtrack de la
película Trainspotting de Danny Boyle.
La noche
El domingo 4 de junio de 1967, Jimi Hendrix
acompañado de su banda, The Experience, tocó
en el Saville Theatre de Londres, encabezando un
concierto en el que también participaron Denny
Laine & His Electric String Band, The Chiffons y
Procol Harum. Hendrix inició su actuación con su
versión de la canción que da nombre al álbum Sgt.
Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles.
Entre el público se encontraban George Harrison
con Pattie Boyd, y Paul McCartney con Jane Asher.
McCartney ha mencionado este suceso como uno
de los más grandes honores en su carrera, pues
además de admirar su talento, le sorprendió que
Hendrix supiera la canción, debido a que el disco
había salido a la venta tan sólo tres días antes. +
Por Diego Herrera
PARA VERYOÍR
MÚSICA
VIDEO
LA DANZA DE LA REALIDAD
Alejandro Jodorowsky
CINE VIDEO Y T.V.
Con el estilo que lo ha llevado a ser una de las figuras mas reconocidas del cine fantástico, Alejandro Jodorowsky lleva a la pantalla los
recuerdos de su infancia en el pequeño pueblo de Tocopilla (Chile), donde pese a las presiones de su riguroso padre, un comunista
recalcitrante, y la abnegación de una madre amorosa pero débil,
tuvo que abrirse camino en medio de una sociedad que no siempre
entendió sus orígenes
EL GIGANTE EGOÍSTA
Clio Barnard
CINE VIDEO Y T.V.
El gigante egoísta comparte título con un cuento para niños que
escribió Oscar Wilde, pero esta emocionante historia está anclada en una Inglaterra muy actual. Nos cuenta sobre dos chicos de
Bradford, al norte del país, quienes roban cobre, hacen carreras
ilegales de ponis y flirtean preocupantemente con el peligro de la
mañana a la noche.
¿QUÉ HACEMOS CON MAISIE?
Scott McGehee
ZATMENI
Cuenta la historia de Maisie, una niña de seis años que se ve envuelta en el amargo divorcio de su madre, un ícono del rock and roll,
y su padre, un encantador pero despistado comerciante de arte.
Maisie, su unica hija, se ve convertida en un instrumento de negociación de carne y hueso entre sus padres. En silencio precoz y
aguda observación, Maisie empieza a entender qué tan egoístas e
irresponsables son sus padres en realidad.
LA FAMILIA BÉLIER
Eric Lartigau
PRODUCCIONES MEXICANAS DISCOGRÁFICAS
Todos los miembros de la familia Bélier son sordomudos, excepto
Paula, de dieciséis años. Ella hace de intérprete para sus padres,
especialmente en lo que respecta al funcionamiento de la granja
de la familia. Un día, alentada por su profesor de música, que ha
descubierto su talento para el canto, decide prepararse para la audición del coro de Radio France, pero se trata de una elección que
la obligará a distanciarse de su familia.
OJOS GRANDES
Tim Burton
PRODUCCIONES MEXICANAS DISCOGRÁFICAS
Narra la historia de Margaret y Walter Keane. En los años cincuenta
y sesenta del siglo pasado, tuvieron un éxito enorme los cuadros
que representaban niños de grandes ojos. La autora era Margaret,
pero los firmaba Walter, su marido, porque, al parecer, él era muy
hábil para el marketing.
LINDEMANN
Skills in Pills
WEA
El vocalista de la controvertida y poderosa banda alemana Rammstein, debuta en solitario con una obra que no desentona en nada
de su ya particular estilo; lleno de poder, riffs, imágenes impactantes y un concepto que conserva la esencia de su persona.
O.S.T.
Paper Towns
WEA
De la saga de libros se han producido dos películas, en las cuales las
canciones que forman parte de las mismas hacen perfecta armonía con la historia y con los personajes involucrados en ella. Paper
Towns no es la excepción de su predecesor.
JOSÉ LUIS ORDÓÑEZ
México en mi corazón
MANDUJANO RODRÍGUEZ
Diez temas clásicos del repertorio popular son los que componen
esta producción en voz del tenor José Luis Ordóñez, quien está entre los mejores cantantes del país y que en este estilo da muestra
de su versatilidad y talento interpretativo.
KENNY G
Brazilian Nights
UNIVERSAL MUSIC
Una figura ya consagrada en el soft jazz, con millones de discos
vendidos alrededor del mundo, Kenny G nos presenta su incursión
en los standards brasileños que hicieron época en la historia de la
música no sólo de Brasil, sino en la música en general.
OMAN KAMINSKY
Gran Recital
ADLIB MUSIC
Con obras de Bach, Barrios y Brouwer, Oman Kaminsky nos da un
auténtico recital con obras exquisitas de la música clásica; su ejecución en la guitarra es por demás excelsa y a la altura de grandes
figuras mundiales.
10 FRASES INICIALES E INOLVIDABLES DE LA LITERATURA
En la literatura y en el periodismo el arranque de un texto es de vital importancia. En las novelas, hay quienes afirman que el
primer capítulo es esencial: si a los lectores no les gusta, no leerán el resto del libro. De cierta manera, el primer párrafo es una
carta de presentación o una manera de atrapar al lector. Por ello, les mostramos algunas de las primeras frases de novelas que
han trascendido para convertirse en citas clásicas, algunas de ellas muy fáciles de recordar. Por Orianna Martínez
“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo.”
Pedro Páramo, Juan Rulfo +
“Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de
todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona.”
El túnel, Ernesto Sabato +
“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía habría de recordar aquella tarde remota en
que su padre lo llevó a conocer el hielo.”
Cien años de soledad, Gabriel García Márquez +
“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.”
Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes Saavedra +
“Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-lita: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos
desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.”
Lolita, Vladimir Nabokov +
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“Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un
monstruoso insecto."
La metamorfosis, Franz Kafka +
“Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo eso de mi infancia, qué
hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás idioteces, estilo David Copperfield; pero no tengo ganas de contarles nada de eso.”
El guardián entre el centeno, J.D. Salinger +
“Llamadme Ismael.”
Moby Dick, Herman Melville +
“En mis años mozos y más vulnerables mi padre me dio un consejo que desde aquella época no ha dejado de darme vueltas en la
cabeza. ‘Cuando sientas deseos de criticar a alguien’ —fueron sus palabras— ‘recuerda que no todo el mundo ha tenido las mismas
oportunidades que tú tuviste’.”
El gran Gatsby, Francis Scott Fitzgerld +
“Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo: «Falleció su madre. Entierro mañana. Sentidas condolencias.» Pero no quiere decir nada. Quizá haya sido ayer.”
El extranjero, Albert Camus +
NOVEDADES LEE+
ENTREVISTA con Teseo Fournier
Una obra que narra con todo detalle y grandes revelaciones sus orígenes en Oaxaca, su instrucción militar
y su papel como héroe en las guerras de Intervención
y Reforma, a lado de Benito Juárez. La biografía más
justa y argumentada de una de las figuras más importantes de la historia de México, Porfirio Díaz. El retrato de una época diferente, de una nación poblada por
personajes fascinantes cubiertos por el polvo del olvido. Una obra que llega a contrapuntear la injusticia
que impone la historia oficial a este personaje a cien
años de la muerte del general. (DEBATE) +
Originalmente escrita a mediados de la década de los
cincuenta, Ve y pon un centinela fue la primera novela
que Harper Lee envió a su editor antes de Matar a un
ruiseñor. Se pensaba que el manuscrito estaba desaparecido, pero fue descubierto a finales de 2014. Ve y pon
un centinela tiene a la mayoría de los personajes de Matar a un ruiseñor, veinte años después. Volviendo a su
hogar en Maycomb para visitar a su padre, Jean Louise
Finch –Scout– lucha entre problemas personales y políticos, que involucran a Atticus, la sociedad y el pequeño
pueblo de Alabama que la formó. (Harper Collins) +
Todos hemos pasado por situaciones difíciles,
momentos en los que deseamos escapar y viajar, no importa a dónde, sólo viajar; esto es lo
que le ocurre al protagonista de la nueva novela del escritor y fotógrafo Teseo Fournier, Bajo
el puente (Debolsillo, 2015), quien huye de su
vida en México y emprende un viaje por distintas ciudades estadounidenses entre fiestas,
drogas y encuentros sexuales.
Háblanos un poco sobre Bajo el puente.
Es el viaje de un mexicano que huye de su país y
se va a Estados Unidos, donde se enfrenta con
distintas situaciones; la forma en que las enfrenta es un poco sociópata, el personaje no juzga,
no siente, no sufre, sólo describe lo que está
pasando. Se mete a las partes más bajas de la
sociedad o, al contrario, logra estar arriba y festejar en una fiesta al lado de Natalie Portman.
Durante un encuentro ficticio con Benito Mussolini, Curzio Malaparte recibe de éste la sugerencia
de educar a un camaleón, de modo que instruye al
animal en las humanidades con ayuda de un bibliotecario. Pero en cuanto lo inician en política el reptil
se convierte en un álter ego del dictador. El éxito de
Don Camaleón en el partido fascista es arrollador,
hasta el punto de que Il Duce lo nombra su segundo
de a bordo. Con toda la insolencia de que era capaz,
Malaparte escribió este libro atrevido y corrosivo,
prohibido por el propio Mussolini cuando estaba en
imprenta. (TUSQUETS) +
El Dublín de los cincuenta resulta tan protagonista de
Órdenes sagradas como el eterno bebedor Quirke, un
patólogo que tal y como afirma su hija Phoebe es incapaz de resistirse a la tentación de jugar a los detectives.
La madrugada en que el cuerpo de Jimmy Minor aparece
flotando en las oscuras aguas del canal, ni Quirke ni su
hija Phoebe pueden intuir hasta qué punto esa muerte
va a remover sus propias vidas.
¿Podrá descubrir qué callan los muros de Trinity Manor? Y si lo consigue, ¿será capaz de sobrevivir a la herida de los propios recuerdos y regresar a la superficie?
(ALFAGUARA) +
¿Cómo surge la idea de escribir esta novela?
Desde muy joven he viajado, y esta historia surgió cuando tenía treinta y uno o treinta y dos
años. A manera de catarsis, siempre escribía, no
a modo de diario pero sí en un tono de realidad
con fantasía, y a partir de esa colección de escritos nace Bajo el puente.
¿Qué tipo de vicios adquiere el protagonista?
Empiezan de una manera leve (según yo): algo
de alcohol, luego ácido, una línea de coca… El
problema comienza cuando el personaje empieza a decaer conforme la novela va terminando
y le entra a drogas más fuertes y adictivas que
terminan por nublar su realidad.
Si estar arriba del puente es tener éxito, estar
bajo del puente es…
Cuando cruzas el puente fronterizo con papeles en regla eres legal; si cruzas por abajo eres
ilegal, y si te quedas bajo el puente eres anónimo, te quedas entre dos mundos, estás en las
sombras, y es lo que le pasa al protagonista de
esta historia.
Don Carpenter murió en 1995. De manera inesperada, casi diez años después de su muerte, apareció
entre sus archivos el manuscrito de Los viernes en
Enrico’s, una magnífica novela que abarca aproximadamente veinte años en la vida de cuatro escritores
en el San Francisco y el Portland de los cincuenta y
los sesenta, en plena efervescencia del delirio de los
poetas beat. Los herederos de Carpenter le pidieron
al escritor Jonathan Lethem que ordenara y editara
el manuscrito y, para su beneplácito, Lethem se topó
con una obra maestra. (SEXTO PISO) +
Este viaje por lugares extremos en América Latina empieza en México, a la sombra de una inmensa
barriada de viviendas sociales de la década de 1960,
cuando las colmenas de pisos baratos parecían la solución a la escasez de vivienda. Sigue visitando las
villas miseria de Buenos Aires, los cerros de Caracas,
las favelas de Río, las casas ampliables de Chile, las laderas de Medellín ahora salvadas por el Metrocable y
diversas iniciativas de vivienda social planteadas con
espíritu práctico, creatividad y una mirada al futuro.
(TURNER) +
¿Crees que logró escapar de todos los fantasmas del pasado?
No, creo que le va mucho peor al final y también Bajo el puente es una canción de los Red
Hot Chili Peppers. Creo que es excelente canción para terminar el libro, acurrucarte con una
almohada y ponerte a llorar. Escuchen esa rola,
se las recomiendo. +
Por Alexis Jiménez Calderón
EL
PERFIL
DE...
LA EDITORA DE JAMES JOYCE
Que una librería dure abierta veinte años, de 1921 a 1941, puede considerarse un mal negocio o un milagro. Ése fue el periodo que
Shakespeare & Company, una de las librerías más famosas de la historia, abrió sus puertas para acoger a la Generación perdida, la de
Hemingway, Fitzgerald, Dos Passos, Pound, Caldwell, Faulkner y Steinbeck, y a escritoras como Djuna Barnes, Gertrude Stein, Janet
Flanner, Kay Boyle, y Mina Loy. Sylvia Beach fue la fundadora de este sueño. +
Nace en Baltimore, la tierra de Edgar Allan Poe, el 14 de marzo de 1887.
En 1917 llegó a la Sorbona para estudiar literatura francesa.
El 2 de febrero de 1922, en el papel de editora, recibe en la Gare de Lyon los primeros ejemplares de Ulises,
de James Joyce.
El diciembre de 1941, en plena ocupación de París, Sylvia Beach se niega a venderle a un alto oficial nazi el
único ejemplar disponible de Finnegans Wake.
Pasa seis meses recluida en un campo de concentración.
En 1959 publica su libro de memorias Shakespeare & Company, que comienza con su niñez en Estados Unidos y termina con la liberación de París.
Sylvia Beach muere el 5 de octubre de 1962, en París.
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Cuarenta pruebas de manejo que a lo largo de 415 kilómetros descubrieron sitios sorprendentes en zonas como Coyoacán, Satélite, Condesa, Cuauhtémoc, Juárez y la Nápoles.
Cada quien escribió su historia a bordo de la Chevrolet Trax.
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