PARACETAMOL-500

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RESUMEN DE LAS CARACTERÍSTICAS DEL PRODUCTO
Nombre del producto:
PARACETAMOL-500
(Paracetamol)
Forma farmacéutica:
Tableta
Fortaleza:
500,0 mg
Presentación:
Estuche por 1, 2 ó 3 blísteres de PVC ámbar/AL
con 10 tabletas cada uno.
Titular del Registro Sanitario, país: EMPRESA LABORATORIOS MEDSOL, LA HABANA, CUBA.
EMPRESA LABORATORIOS MEDSOL. UNIDAD EMPRESARIAL
Fabricante, país:
DE BASE (UEB) SOLMED, PLANTA 2, LA HABANA, CUBA.
Número de Registro Sanitario:
Fecha de Inscripción:
Composición:
Cada tableta contiene:
M-15-153-N02
11 de noviembre de 2015
Paracetamol
Lactosa monohidratada
500,0 mg
52,17 mg
Plazo de validez:
36 meses
Condiciones de almacenamiento:
Almacenar por debajo de 30 ºC. Protéjase de la luz.
Producto reconstituido:
Indicaciones terapéuticas:
Como analgésico y antipirético para los enfermos alérgicos a la aspirina, por ejemplo en
pacientes que reciben anticoagulantes o uricosúricos, aquellos que presentan hemofilia u otros
problemas hemorrágicos, los que padezcan enfermedad del tracto gastrointestinal superior,
intolerancia o hipersensibilidad al ácido acetil salicílico.
Para el alivio temporal de la fiebre, y en la analgesia temporal de algias menores, dolores y
malestares asociados con fiebre y dolor, cefalea, neuralgias, dolores articulares, dolores
musculoesquéleticos, artrosis, artritis reumatoide otalgias, dismenorrea, síntomas del
resfriado común o afecciones similares, fiebre postvacunal, postamigdalectomía, odontalgias y
postcirugía como la post-extracción y otros procesos invasivos del área estomatológica.
También en otros procesos que transcurren con fiebre y/o dolor debidos a infecciones de las
vías respiratorias como pueden ser gripe, amigdalitis y enfermedades exantémicas, conjuntamente con antibióticos o sulfonamidas; es usado en bronquitis, faringitis, traqueobronquitis,
sinusitis, neumonía, adenitis cervical, mialgias, traumatismos, bursitis y esguinces.
Contraindicaciones:
Hipersensibilidad conocida a la fenacetina o al medicamento.
Enfermedades hepáticas, úlcera péptica activa.
No se recomienda en sujetos con anemia.
Ingestión de anticoagulantes, trastornos en la coagulación.
Déficit congénito conocido de la glucosa-6-fosfato-deshidrogenasa (riesgo de una anemia
hemolítica).
Tampoco debe emplearse en caso de disfunción renal severa.
Lactancia.
Contiene lactosa, no administrar en apacientes con intolerancia a la lactosa.
Precauciones:
Embarazo: El uso de dosis terapéuticas a corto plazo está generalmente aceptado en todas
las etapas del embarazo. Deberá hacerse una evaluación de los beneficios contra los posibles
efectos secundarios.
Lactancia: No se administra durante la lactancia.
Pediatría: No se han registrados problemas específicos en esta edad, pero se ha registrado
toxicidad hepática y muerte en niños que reciban dosis múltiples excesivas de paracetamol.
Se recomienda usar dosis basadas en el peso, sin exceder la dosis diaria recomendada.
No se debe tomar conjuntamente con otros productos que contengan paracetamol a causa del
riesgo potencial de sobredosis.
Geriatría: Se ha observado un aumento de la semivida de eliminación del paracetamol, por lo
que se recomienda reducir la dosis de adulto en un 25 %.
Deberá emplearse con cautela en pacientes que ingieren medicamentos hepatotóxicos.
Las dosis normales modifican el tiempo de protrombina, las dosis elevadas potencializan los
efectos anticoagulantes y pueden producir necrosis hepática.
El medicamento debe administrarse con una especial precaución (es decir, a un intervalo de
dosis más prolongado o a una dosis disminuida) y bajo control médico en el Síndrome de
Gilbert (enfermedad de Meulengracht).
Se debe administrar el paracetamol con precaución, evitando tratamientos prolongados en
pacientes con anemia, afecciones cardíacas o pulmonares o con disfunción renal (en este
último caso, el uso ocasional es aceptable, pero la administración prolongada de dosis
elevadas puede aumentar el riesgo de aparición de efectos renales adversos).
Se recomienda precaución en pacientes asmáticos sensibles al ácido acetilsalicílico, debido
a que se han descrito ligeras reacciones broncoespásmicas con paracetamol (reacción
cruzada) en estos pacientes, aunque han sido pocos los casos.
No exceder la dosis recomendada.
Se aconseja consultar al médico para usarlo en niños menores de 3 años o en tratamientos de
más de 10 días.
Si el dolor se mantiene durante más de 10 días o la fiebre durante más de 3 días, o
empeoran o aparecen otros síntomas, se debe reevaluar la situación clínica
Pacientes con nefro y hepatopatías avanzadas.
Pacientes con diabetes mellitus.
Advertencias especiales y precauciones de uso:
Evitar la ingestión de bebidas alcohólicas.
Si la fiebre o el dolor persisten por más de 72 horas, deberá evaluarse nuevamente al
paciente.
Sustancia de uso delicado que sólo debe ser administrada bajo vigilancia médica.
Efectos indeseables:
Las reacciones de sensibilidad son raras manifestándose en forma de erupción cutánea, tipo
eritema o urticaria, náuseas, vómitos, dolor epigástrico, somnolencia, ictericia, daño hepático,
renal, y fiebre.
Hepatotoxicidad con dosis altas o tratamientos prolongados.
En dosis terapéuticas recomendadas, es bien tolerado; rara vez se observan reacciones
colaterales,
Se han reportado reacciones hematológicas tales como cianosis, metahemoglobinemia,
sulfohemoglobinemia, anemia hemolítica, agranulocitosis, neutropenia, leuco y
trombocitopenia, generalmente asociadas con su administración crónica.
Raramente, puede aparecer hematuria u orina turbia, micción dificultosa o dolorosa,
disminución brusca de la cantidad de orina, hipoglicemia, hipotensión.
El uso prolongado de dosis elevadas en pacientes con disfunción renal severa puede dar lugar
a azotermia, uremia o cólico renal.
Posología y método de administración:
Las dosis recomendadas de acuerdo con la edad y peso deben ser determinadas por el
médico.
La posología se basa en dosis aisladas en el rango de 20-30 mg/kg/dosis repetidas cada 4-6
horas.
Niños mayores de 12 años: 1 tableta 3 ó 4 veces al día.
Adultos: ½ ó 1 g cada 4-6 horas (dosis máxima: 4 g/día). Sin sobrepasar las 4 dosis en un
período de 24 horas, no más de 60 mg/kg en 24 horas.
Puede establecerse un esquema de dosificación de 10 mg/kg, por toma, con un intervalo
mínimo de 4 horas, o bien de 15 mg/kg cada 6 horas.
Insuficiencia renal grave: Cuando se administra paracetamol en casos de insuficiencia renal
grave (aclaramiento de creatinina inferior a 10mL/min), se recomienda que el intervalo entre 2
tomas sea como mínimo de 8 horas.
En alcohólicos crónicos no se debe administrar más de 2 g/día de paracetamol.
Sobredosificación:
Se considera sobredosis de paracetamol la ingestión de una sola toma de más de 6 g en
adultos y más de 100 mg por kg de peso en niños. Pacientes en tratamiento con barbitúricos o
alcohólicos crónicos pueden ser más susceptibles a la toxicidad de una sobredosis de
paracetamol. Dosis superiores a 20-25 g son potencialmente fatales. La ingestión crónica de
dosis superiores a 4 g/día puede dar lugar a hepatotoxicidad transitoria. Los riñones pueden
sufrir necrosis tubular y el miocardio puede resultar lesionado.
Si se ha ingerido una sobredosis debe acudirse rápidamente a un centro médico aunque no
haya síntomas, ya que estos, muy graves, se manifiestan generalmente al tercer día después
de su ingestión.
La sobredosis de paracetamol se evalúa en cuatro fases, que comienzan en el momento de
la ingestión de la sobredosis:
FASE I (12-24 horas): náuseas, vómitos, diaforesis y anorexia.
FASE II (24-48 horas): mejoría clínica; comienzan a elevarse los niveles de AST, ALT,
bilirrubina y protrombina.
FASE III (72-96 horas): pico de hepatotoxicidad; pueden aparecer valores de 20.000 para la
AST.
FASE IV (7-8 días): recuperación.
En el envenenamiento grave, puede encontrarse insuficiencia hepática y necrosis tubular;
además se han reportado arritmias cardíacas. El fallo hepático puede desencadenar
encefalopatía, coma y muerte.
Los síntomas de la hepatotoxicidad incluyen náuseas, vómitos, anorexia, malestar,
diaforesis, dolor abdominal y diarrea.
Cualquier persona que haya ingerido más de 7,5 g en una sola toma puede tratarse dentro de
las 10 primeras horas con un antídoto específico, aun desconociendo las concentraciones
hemáticas.
Si la dosis ingerida fue superior a 150 mg/kg o no puede determinarse la cantidad ingerida,
hay que obtener una muestra de paracetamol sérico a las 4 horas de la ingestión. En el caso
de que se produzca hepatotoxicidad, realizar un estudio de la función hepática y repetir el
estudio con intervalos de 24 horas.
Tratamiento: Lavado gástrico o inducción de emesis con jarabe de ipecacuana a dosis de 30 a
45 mL acompañado de abundante agua. Si en 20 minutos no ocurre la emesis debe repetirse
la dosis.
Preferiblemente dentro de las 4 horas siguientes a la ingestión.
En el caso de ingestión masiva de drogas combinadas, debe administrase carbón activado. Si
se usa carbón activado, deberá hacerse un lavado gástrico antes de administrar la acetilcisteína, ya que ésta es absorbida por el carbón.
Existe un antídoto específico para la toxicidad producida por paracetamol: la Nacetilcisteína. Se recomiendan 300 mg/kg de N-acetilcisteína (equivalentes a 1,5 mL/kg de
solución acuosa al 20%; pH: 6,5), administrados por vía I.V. durante un período de 20 horas
y 15 minutos, según el siguiente esquema:
Adultos
Dosis de ataque: 150 mg/kg (equivalentes a 0,75 ml/kg de solución acuosa al 20% de Nacetilcisteína; pH: 6,5), lentamente por vía intravenosa o diluidos en 200 mL de dextrosa al
5%, durante 15 minutos.
Dosis de mantenimiento:
Inicialmente se administrarán 50 mg/kg (equivalentes a 0,25 ml/kg de solución acuosa al
20% de N-acetilcisteína; pH: 6,5), en 500 mL de dextrosa al 5% en infusión lenta durante 4
horas.
Posteriormente, se administrarán 100 mg/kg (equivalentes a 0,50 ml/kg de solución acuosa
al 20% de N-acetilcisteína; pH: 6,5), en 1000 mL de dextrosa al 5% en infusión lenta durante
16 horas.
Niños
El volumen de la solución de dextrosa al 5% para la infusión debe ser ajustado en base a la
edad y al peso del niño, para evitar congestión vascular pulmonar.
La efectividad del antídoto es máxima si se administra antes de que transcurran 8 horas tras
la intoxicación. La efectividad disminuye progresivamente a partir de la octava hora, y es
ineficaz apartir de las 15 horas de la intoxicación.
La administración de la solución acuosa de N-acetilcisteína al 20% podrá ser interrumpida
cuando los resultados del examen de sangre muestren niveles hemáticos de paracetamol
inferiores a 200 g/ml.
Por vía oral, es preciso administrar el antídoto de N-acetilcisteína antes de que transcurran
10 horas desde la sobredosificación. La dosis de antídoto recomendada para los adultos es:
Una dosis inicial de 140 mg/kg de peso corporal
17 dosis de 70 mg/kg de peso corporal, una cada 4 horas.
Cada dosis debe diluirse al 5% con una bebida de cola, zumo de uva, de naranja o agua,
antes de ser administrada, debido a su olor desagradable y a sus propiedades irritantes o
esclerosantes. Si la dosis se vomita en el plazo de una hora después de la administración,
debe repetirse. Si resulta necesario, el antídoto (diluido con agua) puede administrarse
mediante la intubación duodenal.
Si el enfermo vomita la dosis de impregnación oral, administre una segunda dosis a la hora.
La efectividad del antídoto es máxima si se administra antes de que transcurran 4 horas tras la
intoxicación.
Si ha pasado mucho tiempo después de la ingestión debe emplearse la hemoperfusión.
Interacción con otros productos medicinales y otras formas de interacción:
El paracetamol potencializa los anticoagulantes orales, por inhibición de la síntesis hepática de
factores de la coagulación.
Dada su aparente escasa relevancia clínica, se considera la alternativa terapéutica a
salicilatos, cuando existe terapia con anticoagulantes.
No debe administrarse conjuntamente con cloranfenicol, pues se incrementa su vida media
plasmática con posible aumento de la toxicidad.
El uso crónico de barbitúricos (excepto el butalbital), estrógenos, fenitoína, primidona,
carbamazepina, hidantoínas, y sulfinpirazona, disminuye el efecto terapéutico del
paracetamol debido probablemente al aumento del metabolismo que resulta de la inducción
de la actividad de las enzimas microsomales hepáticas; debe tenerse en cuenta que otros
inductores de las enzimas hepáticas pueden producir estos efectos.
Rifampicina, Isoniazida: Aumento del aclaramiento de paracetamol por posible inducción de
su metabolismo hepático.
No usar con medicamentos hepatotóxicos o nefrotóxicos, ya que el riesgo de hepatotoxicidad
puede aumentar con el uso prolongado de dosis elevadas de paracetamol.
En casos de consumo crónico de alcohol, la administración conjunta de paracetamol puede
provocar daño hepático, incluso a dosis bajas.
Diuréticos del asa: Los efectos de los diuréticos pueden verse reducidos, ya que el
paracetamol puede disminuir la excreción renal de prostaglandinas y la actividad de la
renina plasmática.
Lamotrigina: Disminución del área bajo la curva (20%) y de la vida media (15%) de
lamotrigina, con posible inhibición de su efecto, por posible inducción de su metabolismo
hepático.
Probenecid: Puede incrementar ligeramente la eficacia terapéutica del paracetamol.
Propranolol: El propranolol inhibe el sistema enzimático responsable de la glucuronidación y
oxidación del paracetamol. Por lo tanto, puede potenciar la acción del paracetamol.
Anticolinérgicos (glicopirronio, propantelina): Disminución en la absorción del paracetamol,
con posible inhibición de su efecto, por la disminución de velocidad en el vaciado gástrico.
Resinas de intercambio iónico (colestiramina): Disminución en la absorción del paracetamol,
con posible inhibición de su efecto, por fijación del paracetamol en intestino.
Zidovudina: Puede provocar la disminución de los efectos farmacológicos de la zidovudina
por un aumento del aclaramiento de dicha sustancia.
Contraceptivos orales: Incrementa la glucuronidación, aumentando así el aclaramiento
plasmático y disminuyendo la semivida del paracetamol. Por lo tanto, reduce los efectos del
paracetamol.
El paracetamol puede alterar los valores de las siguientes determinaciones analíticas:
Sangre: aumento biológico de transaminasas (ALT y AST), fosfatasa alcalina, amoníaco,
bilirrubina, creatinina, lactato deshidrogenasa (LDH) y urea; aumento (interferencia analítica)
de glucosa, teofilina y ácido úrico. Aumento del tiempo de protrombina (en pacientes con
dosis de mantenimiento de warfarina, aunque sin significación clínica). Reducción
(interferencia analítica) de glucosa cuando se utiliza el método de oxidasa-peroxidasa.
Orina: pueden aparecer valores falsamente aumentados de metadrenalina y ácido úrico.
Pruebas de función pancreática mediante la bentiromida: el paracetamol, como la
bentiromida, se metaboliza también en forma de arilamina, por lo que aumenta la cantidad
aparente de ácido paraaminobenzoico (PABA) recuperada; se recomienda interrumpir el
tratamiento con paracetamol al menos tres días antes de la administración de bentiromida.
Uso en Embarazo y lactancia:
Embarazo: El uso de dosis terapéuticas a corto plazo está generalmente aceptado en todas
las etapas del embarazo. Deberá hacerse una evaluación de los beneficios contra los posibles
efectos secundarios.
Lactancia: No se administra durante la lactancia.
Efectos sobre la conducción de vehículos/maquinarias:
No procede.
Sobredosis:
Se considera sobredosis de paracetamol la ingestión de una sola toma de más de 6 g en
adultos y más de 100 mg por kg de peso en niños.
Pacientes en tratamiento con barbitúricos o alcohólicos crónicos pueden ser más susceptibles a
la toxicidad de una sobredosis de paracetamol.
Dosis superiores a 20-25 g son potencialmente fatales. La ingestión crónica de dosis
superiores a 4 g/día puede dar lugar a hepatotoxicidad transitoria. Los riñones pueden sufrir
necrosis tubular y el miocardio puede resultar lesionado.
Si se ha ingerido una sobredosis debe acudirse rápidamente a un centro médico aunque no
haya síntomas, ya que estos, muy graves, se manifiestan generalmente al tercer día después
de su ingestión.
La sobredosis de paracetamol se evalúa en cuatro fases, que comienzan en el momento de
la ingestión de la sobredosis:
FASE I (12-24 horas): náuseas, vómitos, diaforesis y anorexia.
FASE II (24-48 horas): mejoría clínica; comienzan a elevarse los niveles de AST, ALT,
bilirrubina y protrombina.
FASE III (72-96 horas): pico de hepatotoxicidad; pueden aparecer valores de 20.000 para la
AST.
FASE IV (7-8 días): recuperación.
En el envenenamiento grave, puede encontrarse insuficiencia hepática y necrosis tubular;
además se han reportado arritmias cardíacas. El fallo hepático puede desencadenar
encefalopatía, coma y muerte.
Los síntomas de la hepatotoxicidad incluyen náuseas, vómitos, anorexia, malestar,
diaforesis, dolor abdominal y diarrea.
Cualquier persona que haya ingerido más de 7,5 g en una sola toma puede tratarse dentro de
las 10 primeras horas con un antídoto específico, aun desconociendo las concentraciones
hemáticas.
Si la dosis ingerida fue superior a 150 mg/kg o no puede determinarse la cantidad ingerida,
hay que obtener una muestra de paracetamol sérico a las 4 horas de la ingestión. En el caso
de que se produzca hepatotoxicidad, realizar un estudio de la función hepática y repetir el
estudio con intervalos de 24 horas.
Tratamiento: Lavado gástrico o inducción de emesis con jarabe de ipecacuana a dosis de 30
a 45 mL acompañado de abundante agua. Si en 20 minutos no ocurre la émesis debe
repetirse la dosis.
Preferiblemente dentro de las 4 horas siguientes a la ingestión.
En el caso de ingestión masiva de drogas combinadas, debe administrase carbón activado. Si
se usa carbón activado, deberá hacerse un lavado gástrico antes de administrar la acetilcisteína, ya que ésta es absorbida por el carbón.
Existe un antídoto específico para la toxicidad producida por paracetamol: la Nacetilcisteína. Se recomiendan 300 mg/kg de N-acetilcisteína (equivalentes a 1,5 mL/kg de
solución acuosa al 20%; pH: 6,5), administrados por vía I.V. durante un período de 20 horas
y 15 minutos, según el siguiente esquema:
Adultos
Dosis de ataque: 150 mg/kg (equivalentes a 0,75 ml/kg de solución acuosa al 20% de Nacetilcisteína; pH: 6,5), lentamente por vía intravenosa o diluidos en 200 mL de dextrosa al
5%, durante 15 minutos.
Dosis de mantenimiento:
Inicialmente se administrarán 50 mg/kg (equivalentes a 0,25 ml/kg de solución acuosa al
20% de N-acetilcisteína; pH: 6,5), en 500 mL de dextrosa al 5% en infusión lenta durante 4
horas.
Posteriormente, se administrarán 100 mg/kg (equivalentes a 0,50 ml/kg de solución acuosa
al 20% de N-acetilcisteína; pH: 6,5), en 1000 mL de dextrosa al 5% en infusión lenta durante
16 horas.
Niños
El volumen de la solución de dextrosa al 5% para la infusión debe ser ajustado en base a la
edad y al peso del niño, para evitar congestión vascular pulmonar.
La efectividad del antídoto es máxima si se administra antes de que transcurran 8 horas
tras la intoxicación. La efectividad disminuye progresivamente a partir de la octava hora, y es
ineficaz apartir de las 15 horas de la intoxicación.
La administración de la solución acuosa de N-acetilcisteína al 20% podrá ser interrumpida
cuando los resultados del examen de sangre muestren niveles hemáticos de paracetamol
inferiores a 200 g/ml.
Por vía oral, es preciso administrar el antídoto de N-acetilcisteína antes de que transcurran
10 horas desde la sobredosificación. La dosis de antídoto recomendada para los adultos es:
Una dosis inicial de 140 mg/kg de peso corporal
17 dosis de 70 mg/kg de peso corporal, una cada 4 horas.
Cada dosis debe diluirse al 5% con una bebida de cola, zumo de uva, de naranja o agua,
antes de ser administrada, debido a su olor desagradable y a sus propiedades irritantes o
esclerosantes. Si la dosis se vomita en el plazo de una hora después de la administración,
debe repetirse. Si resulta necesario, el antídoto (diluido con agua) puede administrarse
mediante la intubación duodenal.
Si el enfermo vomita la dosis de impregnación oral, administre una segunda dosis a la hora.
La efectividad del antídoto es máxima si se administra antes de que transcurran 4 horas tras la
intoxicación.
Si ha pasado mucho tiempo después de la ingestión debe emplearse la hemoperfusión.
Propiedades farmacodinámicas:
El paracetamol es un metabolito de la fenocetina. Sus acciones analgésicas y antipiréticas son
semejantes a las del ácido acetilsalicílico y aunque no posee la potencia inflamatoria de los
salicilatos se ha utilizado satisfactoriamente en aquellos pacientes que presentan alergia o
intolerancia a la aspirina.
Se ha demostrado clínicamente una acción antipirética y analgésica rápida y eficaz en
lactantes, niños, adolescentes y adultos.
Mecanismo de acción: El mecanismo de acción analgésica no está totalmente determinado. El
paracetamol puede actuar predominantemente inhibiendo la síntesis de prostaglandinas a
nivel del sistema nervioso central, a través de la inhibición de la cicloxigenasa, inhibiendo la
acción de los pirógenos endógenos sobre los centros termorreguladores encefálicos; y en
menor grado bloqueando la generación del impulso doloroso a nivel periférico. La acción
periférica puede deberse también a la inhibición de la síntesis de prostaglandinas o a la
inhibición de la síntesis o de la acción de otras sustancias que sensibilizan los nociceptores
ante estímulos mecánicos o químicos.
Probablemente, el paracetamol produce el efecto antipirético actuando a nivel central sobre el
centro hipotalámico regulador de la temperatura, para producir una vasodilatación periférica
que da lugar a un aumento de sudoración y de flujo de sangre en la piel y pérdida de calor.
No se afecta el tiempo de protrombina, pues posee muy débil acción sobre las plaquetas. No
produce irritación gástrica, erosión de las mucosas ni sangrado que pueda ocurrir después de
ingerir salicilatos.
Propiedades
eliminación):
farmacocinéticas
(Absorción,
distribución,
biotransformación,
Absorción: Rápida y casi totalmente del tracto gastrointestinal.
Biodisponibilidad: está en función de la dosis y varía entre el 70 y el 90%.
Distribución: Se distribuye uniformemente en los líquidos corporales, se conjuga en el hígado
y la mayor parte se elimina por la orina. Paracetamol atraviesa la placenta.
Concentración plasmática: Llega al máximo en 30-60 minutos. El efecto máximo y la duración
promedio del efecto (4-6 horas) se correlacionan aproximadamente con la concentración
plasmática.
Unión a proteínas plasmáticas: es escasa (hasta el 10%), pero puede aumentar en caso de
sobredosis.
Vida media plasmática: Aproximadamente de 1.5 a 3 horas. La vida media se prolonga en
casos de trastornos de la función hepática y renal, así como tras sobredosis y en recién
nacidos.
Metabolismo: hepático, conjugación con ácido glucurónico [55%], ácido sulfúrico [35%], así como
cisteína y ácido mercaptúrico. Dosis elevadas pueden saturar los mecanismos habituales de
metabolización hepática, lo que hace se utilicen vías metabólicas alternativas que dan lugar a
metabolitos hepatotóxicos y posiblemente nefrotóxicos, por agotamiento de glutatión.
Eliminación: se eliminan los metabolitos farmacológicamente inactivos a través de los riñones
(sólo un 4% en forma no alterada). En 24 horas suele producirse la eliminación completa.
Instrucciones de uso, manipulación y destrucción del remanente no utilizable del
producto:
No procede.
Fecha de aprobación/ revisión del texto: 11 de noviembre de 2015.
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