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AÑO XL. —NUM.
PEECIOS DE SUSCRIPCIÓN.
XVII.
^
PEECIOS DE SUSCEIPCION, PAGADEROS EN ORO.
AÑO.
TRLMESTHB.
ADMINISTRACIÓÍJ :
Madrid
Provincias.
Extranjero.
'¿ó pesetas.
40
id.
SO francos.
líi püHctas.
:;i
id.
2tí francos.
10 pesetas.
11
id.
li francos.
Cuba, Puerto Rico y Filipinaa,
Demás Estados de América y
Asia
Madrid, 8 do Mayo de 1896.
]í E L L A S
DOÑA
LUISA
ARTES.
ENRÍQUEZ
DE
M U J E R DEL QUINTO DUQUE DEL
CABRERA,
INFANTADO.
CUADRO DE ALONSO SANCHEZ COELLO, PERTENECIENTE Á LA COLECCIÓN DE LOS DUQUES DE OSUXA.
f
SBMESTEB.
12 pesos fuei'tes.
Tpcsosfuerteg.
60 francos.
35 francos
266 — K.° XVII
LA
ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA Y AMERICANA
Shah Nadir hijo de esclavo y esclavo él mismo? En este
concepto, á más del hecho trágico, estriba la importancia
indudable de esa muerte, y sobre todo de esa sucesión, si
TEXTO.—Crónica general, por D. Josó Fernández Bremón,—Nuestros
grabados, por D. G. líeparaz, —Los teatros, por D. Eduardo Busti- será ó no disputada por las arma^. Por de pronto ha sido
proclamado Shah el heredero legitimo, Mozafter-ed-Din, re11o.—Carlos Ilumann, director de las excavaciones en las ruinas de
Pérgamo, por D.Juan Fastenrath,-Por madrugar mucho, por don
conocido por Kusia, Inglaterra y Turquía: en cuanto á EspaA. Sánchez l'éren, — Villafranca del Panadés, por D. Enrique Se- ña, desde principios del siglo xvii no lia tenido en Persia
rrano Fatigati.—Don Jaime Girona y tianalcta, por D, Ricardo Sepülveda. — La bomba, por D. Juan Lapoulifie. — ¡ Valiente memo- más representación que la del vicecónsul D. Adolfo liivarial, poesia, por D. Juan Pérez Zuñiga. — Zorrülay el Alcázar de deneyra, y su plaza fué suprimida en 1875: desde esa época
Segovia, soneto, por D. liafael Ocboa —Por amhosmundos. Narraciones cosmopolitas, por D Eicardo Becerro de Bengoa. —Sueltos. nada sabemos de aquel país, sino lo que nos quieren decir
los extranjeros; entre ello que Erancia, Inglaterra, iíusia y
^Libros presentados á esta Ecdaejión por autores ó editores,
por G. It,—Anuncios.
Alemania han aprovechado las buenas disposiciones del diQEAEADOS. —Bellas Artes: D.* Luisa Enriquez de Cabrera, mujer
funto Nasr ed-Din para explotar el irán mercantilmente.
del quinto Duque del Infantado; cuadro de Sánchez Ooello.— La
— ¡Agur! —diremos á Kars-ed-Din devolviéndole la paoración de loa humildes, cuadro de J. Geol'froy —Eoxa Silvestre, por
Eichstadt. — Salón de peluquería, dibujo de Maximino Peña. — lio- labra persa que ellos nos prestaron, y , según liivadeneyra,
trato do D. Jaime Girona y Canaleta —líetrato del tenienle señor
significa Sé feliz (1).—Acompañamos en su dolor á sus cinGonzález Valdés.^Madrid: Solemnes rogativas á San Isidro Lacuenta y cuatro viudas. Ya no saldiáii á paseo precedidas
brador, patrono do la villa, para impetrar del Altísimo los beneílcios de la lluvia y de la pa/.: Paso de la procesión por la plaza de
de la guardia, que gritaba para que las gentes se apartasen
Oriente en la tarde del 4 dol actual.—Madrid: Conducción do los
y no las miraran:
restos de Zorrilla á Valladolid, La comitiva jiasando por el Prado.—
Valladolid: Tnislaeión de los resios de Zorrilla. Paso de la comitiva
«¡ Volveos ciegos! j Que la tierra se abra y se trague á los
por el Campo Grande.—La guerra on Cuba; Cárdenas. Playa norte
imprudentes! ¡Dejad libre la vía! ¡Que huyan los grandel Varadero, donde desembarcó la expedición Collano. —Fuerte
des y los pequeñO)! ¡Alejaos, insensatos, cerdos, hijos de
y casa fortificada construidos por la empresa de los ferrocarriles
unidos de Cardonas y Júcaro. Un rancho en las afueras de Bejuperro ( 2 ) b
cal,— lletralo de B. Ju'in Aparicio Mico, sargento de artillería.—
Puerto Rieo: Viaducto de Caguanitas, en la carretera de Utuado á
Arocibo.—Eetrato de Carlos Humann, insigne arqueólogo alemán.
Mucho espacio necesitaríamos para abarcar en nuestra
Crónica todos los hechos dignos de memoria, ó, por lo JTICnos, de atención, que han ocurrido en estos días: son de
carácter tan vario, que en ellos parece que se enlaza nuestro
CHONIOA G E Í Í E R A L .
pasado más remoto y el presente, con lo que pretende representar el porvenir: desde las ya relativamente pálidas
conmemoi-aciones de las sociedades obreras el día 1," de
^i^EñPUÉs de haber reinado en Persisi cuarenta y
Mayo; la fiesta eivico-religiosa-mihtar del '2. ae Mayo; la
ocho afios, ha muerto asesinado Nasr-ed-Din,
traslación de los restos del primer poeta de este siglo, don
Ja sombra de Dios, el León que espanta, el
José Zorrilla, a Valladolid; la reunión en el palacio episcoGuardián del mundo y Señor de las naciónos;
pal do los representantes de corporaciones y periódicos para
oí que viajó tres veces por Europa, luciendo
el aiistamientü de un batallón üe voluntarios do Madrid, y,
>5ol
^^^ grandes bigotes en medio de la cara y su
por último, la salida procesional del cuerpo del patrón de
f¿¿^ colosal brillante en medio de «u gorro; el autor
Madrid, San Isidro Labrador, paseado en rogativa para que
•^ de un libro de viajes, donde se añrma que vista
tcnnino la guerra y la sequía. Desde luego descartaremos
una ciudad europea estíin vistas todas, y el jeüe de
dos asuntos que, por lo repetidos, no ofrecen á la curiosidad
una nación que, teniéndonos por infieles é impuros,
ningún aliciente: las fiestas del 1." y 2 de Mayo. Kespecto de
gustó y repitió e¡ placer de las impurezas europeas.
la traslación de los restos de Zorrilla, ])odrianios decir mucho,
No era tan cruel como aquel antecesor suyo, el eunuco Aga
pero preferimus callar por patriotismo. Sólo nos correspondo
Muhatnmad, que vengó BU mutilación privando de la vista
desear que Valladolid conserve con solicitud los restoa del
á tanta gente, que sus saj'ones le presentaron en colosal
gran poeta nacional que debía ir bajo los paños del carro
bandeja 70.000 ojos humanos; pero será una página horrifúuebje, aunqite no vimos el féretro. La autenticidad de
ble de BU historia la perlidia sanguinaria de su primer milos restos estaba consignada en un acta notarial, y es sabido
nistro Tagui Jan, que después de rendir, prometiéndoles la
que éstaa son la expresión indisponsable de la verdad. Nos
vida, á unos 300 bables en [al:ürtale:',a de AHubad, resto de
permitiremos aconsejar, para que no se repita en otras ocalos que la hablan defendido con valor, hizo degohar en un
siones, no su coloquen entre llores mascaíillas en yeso, por
banquete hombrea, mujeres y nitlos, poner en tila los cadáel mal efecto i]ue prcJiíce ese contraste, á menos que se
veres y abrirlos el vientre. Uno de los correligionarios de
quiera rehabilitar la memoria de un decapitado. Entonces á
aquéllos, un babí, llamado Mollah-líeza, ha sido el asesino
la estética se sobrepondría la representación del pensadel Shah, á quien mató de un balazo cuando iba á entrar
miento.
en la mezquita, siendo arrestado el regicida, que ha delatado
SUMARIO.
á sus cómplices aegán loa despachos íelegráücos,
Al decir Teherán y telégrafo, claro es que al shah Nasred-Din debe Persia ese adelanto, ó mejor dicho, á las influencias europeas, así como algunos otros, entre los que no
debemos contar el estanco del tabaco, ni la ruina de muebas
industrias persas por la introducc:ón de modas europeas.
Hace veintidós años, cuando escribía BU interosantisimo
Viaje al interior de- Persia nuestro compatriota, aunque nacido en Chile, D. Adolfo liivadeneyra, cónsid que l!ué de España en Teherán, sólo recibían correo y noticias de Europa
ios representantes extranjeros cada dos meses; sólo en caravana y á fuerza de dinero puilo recorrer el país, y debió
á la bondad de un diplomático extranjero la posesión de un
termómetro. El Gobierno de Nasr-ed-Dín quiso, por razones
puramente orientales, que en vez de vicecónsul español se
titulase representante de Dinamarca.
Por ese libro tan interesante tenemos noticias ñdedignas del estado social y pohtioo del país, y aun del carácter
del monarca asesinado; ó mejor dicho, de que carecía de carácter y era avaro, á pesar de sus inmensas riquezas; que
dedicaba su principal atención á que le construyesen una
gran joya ó globo terráqueo de oro, en que montañas, mares, capitales y ríos, estaban figurados con piedras preciosas,
como zaíiros, perlas, rubíes y diamantes; y sólo de estos últimos poseía tal cantidad, que su peso se calculaba en tres
arrobas.
La secta de los babíes no os sólo una reforma del Alcorán;
y si es un nuevo fanatismo, ello es que mejora el antiguo,
predicando la monogamia, y suaviza la suerte de la mujer:
por eso tuvo, á más de apóstol y discípulos, una oradora
joven y hermosa, que, alzándose el velo, arengó, convenció y alborotó á Peraia hace cerca de medio siglo: atacaba
el divorcio; pedía el matrimonio obligatorio desde la edad
de once años, lo que demuestra la pret-ocidad de aquellas
gentes. Merecen consignarse como progreso en las costumbres persas que el apóstol de la secta creía licita la amistad
con los infieles, tan repugnada en el país; y por lo curioso
el juicio que hacia de la administración: <rEs la plaga de las
naciones, y loa empleados piiblicos son gente temible, trapisondista y holgazana.3) So comprende, con sólo la libertad
de lucir las caras, que llevan tapadas siempre las mujeres,
que esa secta sea peligrosa en el país.
Y como al mismo tiempo los ortodoxos no podían ver sin
desconfianza los repetidos viajes á Europa del Shah, y algunas innovaciones que introdujo; si se agrega la edad madura de sus herederos, y otras consideraciones pohticas,
acaso la muerte trágica de! Monarca no resulte, aun siendo
BU asesinato tan odioso, sino presentido y poco sorprendente. Cuenta el Sr. liivadeneyra que cuando volvió á Persia el
Embajador enviado á España, fué degollado, entre otros
motivos, por haber llevado luto por la muerto de la mujer
de Felipe I I I , pues no debía sentir pena viviendo en completa salud el Shah de Persia. ¿Merecen los que asi piensan
y sienten que les haga la prensa española grandes duelos?
Dos hijos deja: el mayor ilegitimo, por ser hijo de esclava,
pero es amigo de Inglaterra; el inmediato, aficionado á líusia, es el heredero. Pero dirán los ingleses:—¿Acaso no fué
La reunión presidida por el Excmo. Sr. Arzobispo-Obispo
de Madrid-Alcalá para el alistamiento del batallón de voluntarios, filé corta, porqiLO nadie hizo la menor objeción
ai propósito de la Iglesia de coadyuvar á la defensa de la
patria. En nuestras tradiciones es tan constante la mezcla
de lo icligioso con lo militar, (jue no podía extrañar la fusión de dos ])rofesiones tan diversas. í\o sólo pelearon contra moros pary. la reconquista do España nuestros prelados
antiguos, HÍuo que luego describían é inmortalizaban los sucesos, como el arzobispo D. liodrigo, el que llovó la cruz
como estandarte en las Navas de Tolosa. En esta ocasión, el
obispo de Oviedo h.i dado ei ejemplo: el do Madrid-Alcalá
ha creído que la capital de España no podía permanecer indiferente, y que habrá madrileños voluntarios paia formar
un batallón, y gente que concurra para los gastos del armamemo y enganche de esa tropa. Así lo d.;benios esperar.
La procesión de rogativa que ai empañaba el cuerpo de
San Isidro desde la catedral por las calles céntricas y delante
de Palacio ha sido en rtalidad la más hermosa y concurrida
de cuantas hemos visto en Madrid, si i.ien resultó deslucida
en parte, no p . r f a l t a de organización, sino por defecto de
unidad en su marcha: la clerecía que marchaba á la cabeza
fcc adelantó mucho, y partiéndose en dos la comitiva, hubo
dos procesiones: esto perturbó la fiesta, porque las gentes
que se agrupaban en las calles del tránsito, y que eran innumerables, contenidas por los guardias mientras pasaban
las parroquias, cofradías y colegios, se desorganizaban
cuando la procesión, cortada, les interrumpía el ftístejo, y
se quejaban de aquella falta grave, propensa, entre gentío
impaciente y mal colocado, á irreverencias, empujones y
disputas, y dicho esto, á cargo do quien no previo este accidente, manteniendo comunicación constante entre las dos
extremidades de la procesión, pues sabido es que en toda
marcha se necesita contener á los que van delante y esperar
á los de atrás, hay que convenir en que la procesión, por el
número y riquexa de los estandartes—entre trescient(is y cuatrocientos, nadie los fijó con exactitud—las cruces de plata,
los coros de niños, el gran número de clérigos, la juventud
délos seminaristas, las cofradi s, las corporaciones y personas do viso (]ue rodeaban el santo cuerpo del pobre Isidro,
llevado en andas, en la caja forrada de tela de plata donde
reposa hace más de dos siglos, y conducido á hombros por
sacerdotes que turnaban con gente de la mejor posición social; y las luces, los prelados, los uniformes de los generales y ministros, las mazas plateadas y la pintoresca vestidura
de los macero», y ol eco de las letanías y cantos penitenciales, producían un efecto entre moderno y arcaico, pero severo é imponente.
8 MAYO 1896
Jut'n Diácono escribió una relación de sus milagros unos
cien años después de su muerte. En realidad, correspondería la custodia de su cuerpo á la parroquia de San Andrés,
de que fué feligrés y en euyas inmediaciones murió; allí
tiene una gran capilla; bajo aijueíla iglesia estuvo el cementerio donde le enteiTaron; allí se le cantó por muchos siglos
el himno que estudian los musicólogos y que desecharon los
eruditos por falta de elegancia; allí lo visitaron muchos reyes, acaso Alfonso V I I I , seguramente Enrique I I el odioso
Trastamara y Enrique I V , Isabel la Católica y otros reyes.
En aquel templo oró el santo, y en otros que ya no existen,
JJB enterraron como á un pobre, envuelto en una sábana;
diéronle luego, según la tradición, un sepulcro de piedra;
después, un arca, donde estaban pintados sus milagros; más
tarde, una urna magnifica de plata, y , por último, el ataúd
de madera fina, forrado de tela de filigrana, donde yace su
cadáver, el cual nadie ha visto hace más de un siglo, y que,
al morir Carlos I I I , estaba intacto é incorrupto. En la citada época salió también su cuerpo en procesión, pero no
devolvió la salud á ^Carlos I I I , no tan piadoso como el tercer Kelípe, á quien aHvió. San Isidro es el más popular de
los madrileños: su romería dtira aún siempre alegre y concurrida, y hoy, por su clase de obrero y de santo, enlaja
los dos prestigios populares del pasado y del porvenir: ia
santidad y el trabajo. Coincidiendo con su salida y las rogativas ha terminado la sequía en Madrid y toda la región
que le rodea; y lo más raro del caso que el barómetro subía
y la lluvia caía sin embargo, con la circunstancia particular de que un meteorólogo, imiy sujeto á equivocaciones,
confiado sin duda en San Isidro, anunció una gran lluvia,
la mayor de la temporada, desde las doce del lunes al
medio día siguiente; y equivocándose de lleno en lo del
aguacero y horas y cantidad de lluvia, acertó en parte en Í0
de caer un poco de agua, pues á la madrugada siguiente
llovió menudo : que hasta los astrólogos aciertan cuando
cuentan con la intercesión y poderlo de los santos.
El Director de la Escuela Nacional de Música y Declamación ha citado para hoy á varios escritores para pedirles su
cooperación en la fiesta que dispono en conmemoración del
ilustre madrileño D. liamón de la Cruz Cano y Olmedilla,
Desde luego se ensaya la zarzuela en dos actos Las labradoras
de Murcia, letra de D. Ramón y música del maestro llodrígue:^ de Hita, que no sabemos se haya representado en este
siglo y que confesamos no conocer sino por referencias. Sabido es que D. llamón de la Cruz tenia en mucha estima sus
zarzuelas de dos ó tres actos, aunque haya prevalecido BU
fama de sainetero; y como al resucitar una do las obras que
estimaba el escritor se da á conocer un músico español, célebre en su tiempo y ya olvidado, la conmemoración tiene
un interés incuestionable. En euanlo al resto del programa
nada podemos añadir, porque escribimos antes de que se verifique la reunión á que ha convocado el ilustre Monasterio.
Don líafacl Salillas no es un erudito de esos que se limitan á rei)etir lo que leen on revistas ó libros extranjeros; y
si bien pertenece á la moderna escuela antropológica en BU
rama que estudia la delincuencia, en cuanto ai método déla
investigación, sus trabajos son originales y españoles, basados en la lectura, por cierto de la mejor cepa, de nuestros
escritores de los buenos tiempos, y sobre todo en el estudio
y examen personal. Su nuevo libro S í delÍ7icuente español^
estudiado en El lenguaje, filológica, psicológica y socialmente, con dos vocabularios jergales, es un trabajo de valor
que no puedo extractarse y se debe recomendar. El Sr. Salillas coadyuva á la tarea gloriosa y útil de los que tratan de
reconstituir con sus tareas el carácter cierto de nuestra raza,
nuestra literatura, ciencia é historia, desvirtuado por maestros que han bebido su instrucción en fuentes extranjeras.
No las rechazamos, sino que las creemos necesarias para lo
i|ue nace fuera y de aUí debo venir á refrescar é iluminar
nuestros pensamientos; pero do aquí debe salir lo que á nosotros atañe y que nos representa en el mundo intelectual.
El libro del Sr. Salillas, que contiene mucho estudio propio,
no es árido, como suelen ser los libros didácticos, sino de
lectura entretenida y está escrito con propiedad y con talento.
— Maestro: necesito una prenda que me haga buen cuerpo.
¿Qué me debo hacer?
— Otra figura.
Un usurero, al ver caer la primera lluvia, palidece y lanza
un juramento.
— ¿Por qué jura eso hombre?
- ^ P o r que está perdiendo su cosecha de labradores arruinados.
— Pero ¿de veras está ol cielo nublado?—preguntaba un
labrador.
— ¿No lo ve usted?
— No, por desgracia; creí ver las primeras nubes á principios de Abril una mañana: era que aquella noche me habían salido dos nubes en los ojos.
— ¿No ves bien desde aquí el ataúd de San Isidro?
— Es que traigo un objeto que quisiera tocará la caja.
El culto de Isidro, el mozo do labranza, qne nació en el
—¿Es un rosario?
siglo XI y njurió hacia 1172, es tan antiguo en Madrid, (jue
— No, un bihete de la lotería, para ver si sale premiado,
—Consuélate, hija; como estamos tan cerca del Santo
(1) Se^ún el mismo, son persas ¡7ÍÍÍ'IY/ÍÍÍJ-C, r/íinjara y lainis; también, acaso saquea una aproximación.
aunque variadas, luO, labia, baa, hiiKÍardo y otras.
i^¿) Viaje al inleriur de l'ersia, tomo 1, píig, '¿'J,'¿.
JOSÉ FERNÁNDEZ BREMÓN.
8 MATO
LA
1896
«ELLAS ARTES.
Doña Luisa Enriquez do Cabrera, mujer del quinto Tiuque del I n fantado, euadro (lo Sánchez Ooello.— La nnir.h'm ile loi: hvmildun,
cuadro de T. Ooailroy.—Rosa xilvenlm, por Eichstadt.—S(iW« (/<; IMluqufíría, dibujo (lo Maximino Peña.
ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA Y AMERICANA
e n t o n c e s , con t a n t o v a l o r c o m o a c i e r t o , la g u e r r i l l a de C h i clana.
H a b i e n d o comenzado la carrera m i l i t a r d e soldado, h a asc e n d i d o s i e m p r e p o r m é r i t o s do g u e r r a , g a n a n d o t a m b i é n
n o pocas e r u c e e .
N."
XVII
267
LA GHERRA DE CÜIÍA.
Cárdenas.—I,a playa del Varadero.—Fuerte de la empresa de los
Ferrocarriles unidoH do CariíontiH y Júoíiro.-Casa-i'uerte p a r a l a
defensa de los talleres de los Ferrocarriles unidos.
P o r los p e r i ó d i c o s d i a r i o s c o n o c e r á n los l e c t o r e s e l v a l e roso h e c h o do u n d e s t a c a m e n t o d e i n f a n t e r í a d e M a r i n a , e n
la p l a y a del V a r a d e r o , c e r c a n a á C á r d e n a s .
Sorprendieron los nuestros al e n e m i g o en el m o m e n t o d e
h a c e r u n i m p o r t a n t e alijo d e a r m a s , y a p o d e r á r o n s e d e t o d o
el c a r g a m e n t o q u e e s t a b a en t i e r r a . A u n q u e c o n m u y pocos,
logi-aron d e f e n d e r l o d e los a t a q u e s d e l e n e m i g o , q u e , v u e l t o
d e su s o r p r e s a , p r e t e n d i ó r e c u p e r a r lo p e r d i d o . D e M a t a n z a s
salió u n a c o m p a ñ í a d e r e f u e r z o , y aqi:ella r e d u c i d a t r o p a se
s o s t u v o ¡lasta e l d í a s i g u i e n t e , o b l i g a n d o á l o s r e b e l d e s á
r e t i r íirse.
E n la p á g . 2 7 6 d a m o s d o s v i s t a s d e la p l a y a del V a r a d e r o , y a d e m á s l a s d o u n f u e r t e y u n a c a s a fortificada q u e la
C o m p a ñ í a d e los F e r r o c a r r i l e s u n i d o s d e C á r d e n a s y J á c a r o
ha c o n s t r u i d o p a r a la d e f e n s a de la v í a y d e l o s talleres de
construcción.
T a m b i é n p u b l i c a m o s en la p á g i n a s i g u i e n t e u n a v i s t a d e
las a f u e r a s do B e j u c a l , p u e b l o i m p o r t a n t e d e la p r o v i n c i a d e
la H a b a n a , e n la l i n e a d e l a c a p i t a l á B a í a b a n ó , y c u y o
n o m b r o h a s o n a d o m u c h o de E n e r o a c á .
E l r e t r a t o q u o p u b l i c a m o s en )a p r i m e r a p á g i n a do este
n ú m e r o es p r o b a b l e m e n t e (Je D . " raiisa E n r i q u e » d e C a b r e r a , mujer del q u i n t o D u q u e deí I n f a n t a d o é bija del a l m i r a n t e de Castilla D . L u i s E n r i q u e z , L a i i g u r a es d e poco
mda de medio cuerpo, y el f o n d o del c u a d r o u n a c o r t i n a e n carnada. T i e n e el lienzo 1,38 d e alto p o r 9,í*5.
H á l l a s e este h e r m o s o r e t r a t o en la g a l e r í a d e la a n t i c u a
casa d u c a l lie O s u n a , y es o b r a d e A l o n s o Sánclicz Coello.
Tres v e c e s a p a r e c e r e t r a t a d a esta s e ñ o r a en la c o l e c c i ó n :
u n a d e n i ñ a , c o n u n e n a n o , o t r a y a de m u j e r ( e n el c u a d r o
que c o p i a m o s ) , y la t e r c e r a y a m a t r o n a .
L a oración d e ios h u m i l d e s e s la m á s gi'ata al Sofíor, porque éstos son ios ú n i c o s q u e le p i d e n r o g a n d o . P o r eso s u e l e
concederles l a t r a n q u i l a c o n ü a n z a q u e t a n t o s o s i e g o d a á Ifis
almas d o l o r i d a s , y q u e m u c t i a s veces n i e g a á los s o b e r b i o s
de poca f e .
E l c u a d r o d e G o o f f r o y , q u e p u b l i c a m o s en l a p á g . 2f>0,
nos p r e s e n t a u n h e r m o s o g r u p o d e estos h u m i l d e s , o r a n d o
en el r i n c ó n de u n a i g l e s i a . T o d a s las ü g u r a s e s t á n m u y b i e n
d i b u j a d a s , pero p r i n c i p a l m e n t e la m u j e r del p r i m e r t é r m i n o .
PON ,7UAN APAlilClO MICO,
L a s (lores d e l c a m p o pai'ecen a l a m a n t o d e l a X a t u r a l c z a
m u c h o m á s bellas q u o l a s d e loa j a r d i n e s . L a Rom. RtlveMre,
p i n t a d a p o r E i c h s t a d t ( v é a s o la p á g . 2 7 2 ) p n e d e sin d u d a
c o m p a r a r s e á ¡as m á s p o n d e r a d a s i i e n n o s u r a s d e l a s ciiulades, al m e n o s v i s t a d e l e j o s , ó r e p r e s e n t a d a p o r el t a l e n t o
del artista. E l l a s a b e m u y bien lo q u e v a l e , s e g ú n so v e e n
su a d e m á n a l g ú n t a n t o p r o v o c a d o r . T o d a s l a s m u j e r e s b o n i t a s saben q u e lo s o n , y l a s f e a s s e lo i m a g i n a n , con lo q u o l a s
m á s de ellas q u e d a n t a n c o n t e n t a s c o m o si v e r d a d e r a m e n t e
lo f u e s e n . E s t a íioxa R'dveMre p u e d e p e n s a r l o d e sí m i s m a
ein hacerse f a v o r . F a l t a sólo s a b e r c u á n t a s e s p i n a s t e n d r á ;
pero este es a s u n t o q u e salo d e l o s d o m i n i o s d e l a r t e .
El bonito d i b u j o d e P e ñ a q u e p u b l i c a m o s e n la p á g . 2 7 8
no puede ser m á s típico. L o s parroquianos sufren con g r a n
paciencia la operación algo f a s t i d i o s a d e ! e s q u i l e o , m i e n t r a s
los a m o s , no m e n o s p a c i e n t e s , e s p e r a n á c o r t a d i s t a n c i a la
t e r m i n a c i ó n d e ella. E n t o d o e l d i b u j o h a y u n a m b i e n t e t a n
verdadero q u e e n c a n t a la v i s t a ,
o
o 55
51A n RID .
Solemnes rogativas á San Isidro Labrador, patrono de la villa, para
impetrar del Altipimo los Tienelloios de la lluvia y do la paz.
L a sequía q u e en los p r i m e r o s c u a t r o m e s e s del a ñ o 96
ha aíligido á E s p a ñ a q u e d a r á e n e l n ú m e r o do l a s m a y o r e s
y m á s f a m o s a s . E n cerca d e t r e s m e s e s no h a b i a llovido e n
la meseta c e n t r a l . P a s a b a n días y días s i n q u e c a y e s e u n a
eola g o t a d e a g u a e n t o d o e l t e r r i t o r i o d e !a n a c i ó n , y l o s
agostados c a m p o s a n u n c i a b a n c o n su t r i s t e a s p e c t o la p é r dida de la m a y o r p a r t e d e l a s c o s e c h a s .
V i e n d o q u e el r e m e d i o n o l l e g a b a , volviéron.'ie i o s m á s d e
los ojos ai cielo. A p e n a s h a h a b i d o c i u d a d en qtie n o s e h a y a n hecho r o g a t i v a s , s a c a n d o en procesión los óeles ¡ a s i m á genes m á s veneradas y milagrosas. E n Madrid también las
hft habido y h a n d u r a d o o d i o d í a s .
Los m a d r i l e ñ o s a c u d i e r o n , c o m o e r a n a t u r a ! , á la i n t e r c e sión d e S a n I s i d r o , s u p a t r o n o . E l G o b i e r n o d e t e r m i n ó s a c a r
en procesión el c u e r p o d e l S a n t o l a b r a d o r c o n la s o l e m n i d a d
debida, y así ee hizo el d í a 4 p o r la t a r d e . L a p r o c e s i ó n salió
d e l a C a t e d r a l á ¡as c u a t r o y m e d i a e n e l o r d e n f^igaioiite:
Delante i b a u n a sección d e la G u a r d i a civil d e c a b a l l e ría; l u e g o , p o r o r d e n d e a n t i g i i e d a d , las C o n g r e g a c i o n e s ; e l
clero parroquial c o n p e n d ó n , e s t a n d a r t e s y c r u z ; d o b l e fila
de sacerdotes con velan e n c e n d i d a s a c o m p a ñ a n d o el c n e r p o
de San I s i d r o ; el c a b i l d o c a t e d r a l ; el A r z o b i s p o - o b i s p o d e
M a d r i d con los Obispos d e O r e n s e y J a c a ; el N u n c i o d e S u
Santidad v e s t i d o d e pontifical, p r e s i d i e n d o ; el T r i b u n a l d e
la R o t a , la A u d i e n c i a , e l S u p r e m o , la U n i v e r s i d a d , la D i putación, el G o b e r n a d o r c i v i l y m u c h a s a u t o r i d a d e s ; n u m e roso g r u p o de g e n e r a l e s y j e f e s del e j é r c i t o ; los m i n i s t r o s
de H a c i e n d a , G o b e r n a c i í i n , U l t r a m a r y F o m e n t o : y p o r últ i m o , el b a t a l l ó n d e C o v a d o n g a y u n e s c u a d r ó n d e la G u a r dia civil. L a Ileal f a m i l i a p r e s e n c i ó el deslile d e s d e el b a l cón p r i n c i p a l , q u e d a á la plaza de la A r m e r í a .
L a concurrencia e n l a s calles f u é t a l , c o m o n u n c a se h a
visto en M a d r i d . L o s p e r i ó d i c o s d i a r i o s c a l c u l a n q u e p r e senciaron el desfile, p e r m a n e c i e n d o m á s d e c u a t r o h o r a s á
pie firme, 150.000 p e r s o n a s . H u b o m u c h o s a p r e t o n e s , a l g u nos palos, sustos y d e s m a y o s , lo q u e no e s de a d m i r a r d a d a
la m u c h a g e n t e y !a e s t r e c h e z c o n q u e e n a l g u n a s p a r t e s e s tuvo.
Hacía m u c h í s i m o s a ñ o s q u e e n M a d r i d n o s e v e í a fiesta
religiosa t a n s o l e m n e y d e t a n t a m a j e s t a d . A posar do q u e no
f a l t a , p o r d e s g r a c i a , g e n t e i n c r é d u l a , lo c i e r t o e s q u e e r a
mucha la q u e e s p e r a b a el beneficio de la l l u v i a , y q u e é s t a
vino p r o n t o y copiosa. H a c e días q u e l l u e v e e n casi t o d a
E s p a ñ a y , e n o p i n i ó n d e los e n t e n d i d o s e n m a t e r i a d e a g r i cultura, se h a s a l v a d o casi t o d a la cot^echa.
E n la p á g . 2 6 8 h a l l a r á n los l e c t o r e s u n a v i s t a d e la p l a z a
de O r i e n t e , t o m a d a e n el m o m e n t o d e p a s a r la procesión
conduciendo el c u e r p o do S a n I s i d r o .
EL T E N I E N T E GONZÁLEZ VALDÉS.
Esto oficial t i e n e u n a h o j a d e s e r v i c i o s m u y b r i l l a n t e .
E s t u v o e n la c a m p a ñ a del N o r t e , e n la q u e s e halló e n
v e i n t i n u e v e acciones d e g u e r r a , e n t r e ellas l a s d e S o m o r r o s t r o , Eatella y S a n P e d r o A b a n d o . A l c o m e n z a r la g u e r r a d e
Cuba m a r c h ó á pelear p o r la p a t r i a , y allí s e h a d i s t i n g u i d o
mucho hasta caer g r a v e m e n t e h e r i d o e n e l c o m b a t e d e S a n t a
C r u z , d a d o el 1 4 d e F e b r e r o ú l t i m o . H a b l a m a n d a d o h a s t a
J u n t i i m e n l c con e s t a s líneas p u b l i c a m o s el r e t r a t o d e l t e n i e n t e González V a l d r s .
f>
o o
TKASL.\DO DK NOS RESTOS OE ZORRILLA.
V a l l a d o l i d , la p a t r i a d e l g r a n p o e t a Z o r r i l l a , r e c l a m a b a
la h o n r a de t e n e r e n su seno los restos d e u n o d e s u s m e j o res iiijos, y M a d r i d se los lia e n v i a d o c o n la p o m p a d i g o a
del i n s i g n e m u e r t o .
H a l l á h i i s e Zorrilla e n t e r r a d o e n Ja s e p u l t u r a niim, 142 d e !
p a t i o de S a n t a G e r t r u d i s , e n el c e m e n t e r i o de la S a c r a m e n t a l d e S a n .Justo. Vni: e x h u m a d o el d í a 3 d e l c o r r i e n t e , p o r
la m a ñ a n a , y t r a s l a d a d o á la capilla a r d i e n t e q u e la c o m i sión lo t e n í a p r e p a r a d a en u n í d e las salas dol Mu?eo A n t r o p o l ó g i c o . E s t a b a é.«ta r e v e s t i d a d e p a ñ o s n e g r o s , y á la
p u e r t a d a b a n la g u a r d i a dos m a c e r e s del A y u n t a m i e n t o de
Valladolid.
E n u n a estancia inmediata estaban las m u c h a s y magníficas coronas e n v i a d a s p o r S. M . la l í e i n a , p o r i m p o r t a n t e s
a s o c i a c i o n e s y a l g u n o s p e r i ó d i c o s , p o r la v i u d a del finado,
l a c i u d a d d e B u r g o s , la D u q u e s a d e D e n i a , l.i C o n d e s a d e
G u a q u i , el A y u n t a m i e n t o de l í a r c e l o n a , la c i u d a d de V a l e n c i a , la ¡diputación p r o v i n c i a l d e Valladolid, y o t r a s .
A las cuatro y inedia cantó u n responso el señor cura p á r r o c o d e S a n A n d r é s , y t r a s l a d ó s e el a t a ú d á u n a c a r r a z a
m a g n l l i c a , Al poco r a t o p a r t i ó la f i í n e b r e c o m i t i v a h a c i a la
e s t a c i ó n d e l N o i t e . E s p e r á b a l a á su paso |ior P a l a c i o S . M . la
l í e i n a R e g e n t o , a c o m p a ñ a d a de sus a u g u s t o s h i j o s , d e
S. A . la i n f a n t a I s a b e l y de la alta s e r v i d u m b r e de la Keal
casa.
E n ei t r e n q u e c o n d u c í a á V a l l a d o l i d los r e s t o s m o r t a l e s
del p o e t a i b a n las r e p r e s e n t a c i o n e s s i g u i e n t e s :
P o r S . M . l a R e i n a R e g e n t e , el D u q u e d e S o t o m a y o r .
P o r el G o b i e r n o , el M i n i s t r o d e G r a c i a y J u s t i c i a .
P o r el p u e b l o d e M a d r i d , u n a c o m i s i ó n d e ! A y u n t a m i e n t o .
P o r la provincia, una comisión d e la Diputación,
P o r ¡a A c a d e m i a d e Bellas A r t e s , los tíres. A v i l e s y E s teban Lozano,
P o r la de la Historia, Sr. Pirala.
P o r c! A t e n e o d e M a d r i d , Sres, C u e s t a y A n t ó n .
P o r la A s o c i a c i ó n d e la P r e n s a , Sres. R a n e e s y Soldevilla.
P o r la A s o c i a c i ó n d e E s c r i t o r e s y A r t i s t a s , S r e s . S o r i a n o
y Cuenca,
P o r la A c a d e m i a E s p a ñ o l a , Sr. L i n i e r s .
P o r el C í r c u l o do Bellas A r t e s , los Sres. F e l i ú y C o d i n a , y
Monasterio.
P o r la señora v i u d a d e ! p o e t a , D . J o a q u í n A r i m ó n
Bor la c i u d a d d e \ ' a Í l a d o I i d , la c o m i s i ó n c o n su presid e n t e d e h(mor D . G a s p a r N ú ñ e z d e A r c e , S r e s . C a n c , F e r r a r i , G a m a z o , M u r o ; ei a l c a l d e , S r . V a q u e r o Concellóii,
p r e s i d e n t e , los S r e s . T a l a d r i d , Z a r a n d o n a , F e r n á n d e z C u bas y Santarén.
P o r la p r e n s a d e M a d r i d , q u i n c e r e d a c t o r e s d e periódicos.
P o r JjA í¡.UK'i'[fAciói\ E S P A Ñ O L A Y A M E I U O A N A , n u e s t r o c o -
laborador artístico D . J u a n Comba.
A l a s s i e t e d e la m a ñ a n a d e l s i g u i e n t e d í a l l e g ó á V a l l a dolid el t r e n q u e c o n d u c í a el c a d á v e r de Zorrilla,
E n e l c a m i n o t u v o q u e d e t e n e r s e v a r i a s v e c e s , p o r q u e la
g r a n carroza, construida e n Madrid, n o cabía p o r los túneles
(pie e r a preciso p a s a r , y h u b o q u e d e s a r m a r p a r t e d e ella.
E s p e r a b a n e n la estación t o d a s las a u t o r i d a d e s , así civiles
c o m o m i l i t a r e s y e c l e s i á s t i c a s , m u c h a s comisiones y u n a i n m e n s a m u c h e d u m b r e . H a s t a l a s t r e s n o salió del C a m p o
G r a n d e la c o m i t i v a . E l desfile d u r ó cinco horas.
E n t o d a s l a s calles de la c i u d a d , p o r d o n d e a q u é l l a p a s ó ,
o s t e n t a b a n los b a l c o n e s h e r m o s a s c o l g a d u r a s . A n t e el t e a t r o
d e C a l d e r ó n c a n t ó el Orfeón valisoletano u n coro a l u s i v o al
a c t o . L a c a r r o z a llegó a l c e m e n t e r i o á l a s c i n c o , y e n seg u i d a s e d i o s e p u l t u r a al c a d á v e r . D e s p u é s del responso,
h a b l ó c o n g r a n e l o c u e n c i a el S r . N ú í l e z d e A r c e , d e s p i d i e n d o e n n o m b r e d o V a l l a d o l i d a! p o e t a i n m o r t a l , cuj'o
r e c u e r d o no m o r i r á n u n c a . L u e g o h a b l a r o n el Ministro y
el A l c a l d e , d a n d o (^ste l a s g r a c i a s á c u a n t o s h a b í a n concurrido á aquella solemne inauguración d e l panteón const r u i d o p o r V a l l a d o l i d p a r a g u a r d a r las c e n i z a s d e s u s hijos
ilustres.
D e l a t r a s l a c i ó n d e los r e s t o s d e Zorrilla p u b l i c a m o s d o s
v i s t a s : u n a ( p á g . 26H) r e p r e s e n t a el p a s o de la f ú n e b r e c o - m i t i v a p o r el P r a d o de M a d r i d ; ¡a o t r a ( p á g . 2 6 9 ) n o s m u e s t r a el h e r m o s o a s p e c t o d e l C a m p o G r a n d e d e V a l l a d o l i d a l
p a s a r el a c o m p a ñ a m i e n t o do los restos del g r a n p o e t a c a m i n o
del P a n t e ó n .
sargento do Arlilleria, uno de los primeros (iue«n)raron al asalto en
la cotta de Marahiiit.
E n el s a n g r i e n t o asalto do las c o t t a s d e M a r a h u i t d i s t i n g u i ó s e e n t r e los p r i m e r o s p o r s u b r a v u r a el s a r g e n t o A p a ricio M¡c;ó, el cual, t r a s r u d a pelen, c a y ó g r a v e m e n t e h e r i d o .
Ru heroico c o m p o r t a m i e n t o le v a l i ó l a c r u z do S a n F e r n a n d o
do primera clase.
E n E n g u e r a ( V a l e n c i a ) , d e d o n d e es n a t u r a l , h a n q u e r i d o
d a r á e s t e valeroso soldado u n a p r u e b a d e lo m u c h o e n q u o
t i e n e n la g l o r i a p o r él a l c a n z a d a , y h a n a b i e r t o u n a s u s c r i p ción p ú b l i c a pnra c o r t e a r l o l a s i n s i g n i a s d e aquella h o n r o s a
c o n d e c o r a c i ó n y r e g a l a r l e u n a e s p a d a d o h o n o r . I n i c i a r o n la
s u s c r i p c i ó n el t e n i e n t e c o r o n e ! S r . A p a r i c i o A r a n d a y el
pi'of^esor n o r m a l d e p r i m e r a e n s e ñ a n z a S r . S i m ó n A p a r i c i o ,
h a b i é n d o s e r e c a u d a d o en pocos d í a s m á s do lo n e c e s a r i o .
E n la p á g . 277 p u b l i c a m o s el r e t r a t o del t e n i e n t e A p a ricio.
PtlERTO FICO.
Viaducto Caguanitas.
E n el n ú m . V I I I d e L A I L U S T R A C I Ó N , c o i T e s p o n d i e n t e a l
29 de F e b r e r o p a s a d o , d e d i c a el S r . B e c e r r o d o B e n g o a t o d a
su i n t e r e s a n t e r e v i s t a á la p e q u e i í a A n t i l l a ; y c o n g r a n c o p i a
do d a t o s e s t a d í s t i c o s p a t e n t i z a q u o P u e r t o ¡ í i c o , c o n i g u a l d a d de c l i m a y d e f e r t i l i d a d d e s u e l o , s u j e t o á la m a d r e p a tria y d i s i ' r u t a n d o d e las m i s m a s l i b e r t a d e s q u o e s t a , h a
v i s t o desarrollar su p o b l a c i ó n , s u p r o d u c c i ó n , su c o m e r c i o
y su cultura en m u c h a m a y o r escala q u e s u s vecinas Santo
D o m i n g o y H a i t í , y con t a n t o a r r a i g o y é x i t o , p o r l ó m e n o s ,
c o m o la m a y o r p a r t e de las A n t i l l a s f r a n c e s a s , i n g l e s a s , d a nesas y holandesas,
Y p a r a q u e so v e a q u e el r a m o de O b r a s p ú b l i c a s es allí
atendido también con preferencia por el Gobierno, damos
en la p á g . 2 7 7 la v i s t a d e u n o d e l o s p u e n t e s c o n s t r u i d o s
r e c i e n t e m e n t e e n la c a r r e t e r a n ú m . G, s e c c i ó n Ü t u a d o - A r e cibo.
E s el l l a m a d o v i a d u c t o C a g u a n i t a s , d e 3 6 m e t r o s d e l u z
y a l t u r a do 2 8 ( m á s e l e v a d o q u e e l d e la calle de S e g o v i a ) .
T a m b i é n e s m u y n o t a b l e el c o n s t r u i d o s o b r e el Río G r a n d e
de Arecibo, situado á la entrada del pueblo d e Üluado. El
t r a m o t i e n e •J.'í m e t r o s d e l o n g i t u d y p e s a 1 1 8 t o n e l a d a s .
A m b o s p u e n t e s h a n sido p r o y e c t a d o s y c o n s t r u i d o s p o r el
joven ingeniero D . José María Sainz, q u e presta sus servicios e n la p e q u e ñ a A n t i l l a dt^sdo A b r i l de 1 8 9 1 , y á q u i e n
d e b e otros n o t a h i l i s i m o s t r a b í i j o s , e n t r e ellos el p r o y e c t o y
c o n s t r u c c i ó n d e l l i a n c o E s p a ñ o l d e P u e r t o R i c o , e n la c a p i t a l .
CARLOS HüMAXM, INSIGNE ArigUEÓLOOO A L E M Í N , DIRECTOR
DE LAS EXCAVACIONES HECHAS EN' LAS RUINAS DE PÉRGAMO
( A S Í A MENOR). — ( V é a s e su r e t r a t o e n la p á g . 2 8 0 , y el a r t í c u l o del Sr, F a s t e n r a t h en l a 2 7 1 . )
G.
LOS
EEPARAP!.
TEATROS.
Teodora Lamadrid.— Un aniverpario, un heueHcio
y Guerrero aí
JJ(ÍÍ;IÍ.—Camp-aña maloerjida en el teatro M O D E R N O ; El trazado de
iiíia Ihca. — El gaitero, en la ZARZUELA.— Beneficio del director a r tistieo de L A E A . — La (litanilla, en APOLO.— Un drama do Ecbegaray para NovelH.
EODORA LAMj\DRin había muerto y a
I , para la escena, si b i e n p o r la escena,
/A y con el entusiasmo y la fe que le
^'í inspiraba su arto, trabajaba atenta y
¡,Gv)^^^y"'' asiduamente como profesora de D e !^\^j!y
clamación del Conservatorio.
*|:V'^
E n los años e n q u e consagró su g r a n
W' talento á la enseñanza, ora para sus discípulas
•(3 lo q u e desde n i ñ a había sido para sí misma
en el ejercicio dol arte escénico, líuscaba tenazm e n t e en la Escuela la perfección basta donde n o
veía condiciones bastantes para llegar á la mitad
del camino, quo era casi siempre para desesperación de Teodora, codiciosamente atenta á las disposiciones naturales de cada n u e v a a l u m n a , so-
-yr.j *í ^,^ 'A
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M A D R I D . —SOLEMNES ROGATIVAS Á SAN ISIDRO LABRADOR, PATRONO DE LA VILLA,
paz'a impetrar del Altísimo los "beneficios de la lluvia y de la paz.— Paso de la procesión por la Plaza de Oriente en la tardo del 4 del actual.
(Di'.uju lio M Ak i ' i i )
M A D R I D . — CONDUCCIÓN DE LOS RESTOS DE ZORRILLA Á VALLADOLID. — LA COMITIVA PASANDO POR EL PRADO.
(Del natural, por Comba.)
YALLADOLID.—TRASLACIÓN
DE LOS RESTOS DE ZORRILLA.—PASO DE LA COMITIVA POR EL CAMPO GRANDE.
(De foíoprafia de los Sron. Viuilii ú Hijos do Fernández, de Víüladolid.)
LA
ORACIÓN
CUADRO
DE
DE
LOS
J.
HUMILDES,
GEOFFROY.
270 — N." XVII
LA
ñ a n d o hallar en la naturaleza elementos propios
con que lograr algo artístico, g r a n d e , á su imagen
y semejanza.
Mas exigente aún quo con sus discípulas lo había sido consigo m i s m a desde n i ñ a , desde aquellos
días en que había ya adivinado on Teodora una
gran actriz el célebre G r i m a l d i , el mismo maestro
que antes adivinó á la Concepción Rodríguez, sacándola de la obscuridad de u n cuerpo de baile
para que brillase como clarísima estrella en la escena española.
Grimaldi fué, como maestro, la primera devoción escénica do Teodora, que luego la t u v o , y
m u y g r a n d e , por su hermana Bárbara, en quien,
a u n más que la autoridad de h e r m a n a m a y o r , respetaba la superioridad de jerarquía en el arte,
conquistada entro públicas ovaciones, principalm e n t e en el género trágico, al lado del gran Latorre.
A ambas h e r m a n a s vi por última vez en dos solemnidades distintas en el teatro de ia Comedia.
A Bárbara, dos ó tres años antes de su muerte,
representando el papel de D." írone en A7 sí de
las niñas, y á Teodora después, on El hombre
de mundo, en el papel de Clara, que Matilde Diez
había creado al lado de su esposo, J u l i á n Romea.
E n ambas noches evoqué todos los recuerdos
escénicos de m i adolescencia, época t a m b i é n del
Tigoroso rejuvenecimiento de nuestro arte dramático, pues entonces H a r t z e n b u s c h , Xíretón de los
H e r r e r o s , García Gutiérrez y el incipiente Ayala
encontraban intérpretes tan admirables como ambas L a m a d r i d , la Diez, la L l ó r e n t e , la Palma, y
Valero, Romea, Arjona, Guzmán, Calvo, y oiiras
y otros artistas que, juntos ó en distintas compañ í a s , ya estimulaban con su arte á los autores mod e r n o s , ya glorificaban con su estudio y veneración á los grandes ingenios del siglo de oro.
E r a n aquéllas muchas grandes figuras para u n
solo cuadro, aparto de la desunión que engendran
e n el escenario la rivalidad y la competencia. A
Teodora, después de largos años de dama joven al
lado de su h e r m a n a y de la misma Matilde, le tocó
en Suerte llegar á figurar como primera dama y
tocar en el apogeo de su gloria bajo la dirección
de Joaquín Arjona, cuyo paternal cariño hacia la
inteligente actriz contribuyó á engrandecer y á
dar -vida real á la figura interesante de Rigolet en
las tiernas y delicadas escenas del tercer acto de
Adriana,
uno de los más ruidosos triunfos de
Teodora.
Nuestra gran actriz—tan desgraciada on la vida
del h o g a r — s e consoló siempre buscando familia,
haciéndola de verdad, puede decirse, en el mismo
terreno de las ficciones. Como amó en Grimaldi á
u n p a d r e , logró u n bondadoso h e r m a n o mayor en
su íiirector artístico Arjona, á ciiyos consejos, como
á los de Valero, faé siempre sumisa y agradecida.
E r a en eso algo parecida á la Duchesnois, la céleb r e actriz francesa, en quien el respeto, el cariño
y la admiración á su maestro y compañero Taima
contribuyeron tanto al prestigio de la artista y á
aquellos poderosos estímulos que la llevaron en
papeles difíciles, como el de María Stuart, á disp u t a r á la misma Raquel el aplauso público.
Algo más entrañable todavía fué para Teodora
el afecto que profesaba al ya entonces venerable
poeta dramático D . J u a n Eugenio Hartzenbuíich,
que la distinguió como á una hija desde que en
ella vio maravillosamente encarnada la figura de
la hija predilecta de su ingenio, Isabel de Segura,
siendo para su actriz el último pensamiento dramático del autor de Los amanten de Teruel, el pensamiento y la figura de D." Juana Coello, que don
J u a n no llegó á trazar del todo, como quería.
La Betsabé de El mal a¿JÓslol y el ¡raen ladrón
t a m b i é n fué escrita para Teodora; y cuando ésta,
ante el arca sagrada de sas primeros recuerdos de
artista, se encontró con u n prodigio de arte en la
precocidad de la niña Rafaela Tirado—harto pronto
malograda—Teodora fué la que influyó en el ánimo de D . J u a n para que éste escribiera á propósito
aquella deliciosa Archiduquesita,
en que brilló la
n i ñ a T i r a d o , guiada y acompañada en escena por
su maestra y protectora.
Si las proporciones en que debo encerrar estos
apuntes lo p e r m i t i e r a n , no dejaría para otra ocasión la fácil y gratísima tarea de ofrecer á mis lectores algunas curiosas anécdotas de la vida artística de Teodora en relación con la del famosísimo
autor dramático de -Ley de rasa y Vidctpor
¡lonra.
No alcancé yo á Teodora en sus tiempos de dama
joven, al lado de su h e r m a n a y de Matilde. Pero debió de ser u n a encantadora ingenua, — como dicen
los italianos—á juzgar por su delicada labor en papeles como el de Lo positivo y el del proverbio del
m i s m o T a m a y o , Huyendo del perejil, en los que
hacía verdaderos prodigios de sencillez y gracia.
ILUSTRACIÓN
ESPAÑOLA
Y
AMERICANA
Su hermosa, escultural figura, y aquellos ojos
hermosos, g r a n d e s , expresivos de los dulces afectos como de las violentas y rudas pasiones, fueron
poderosísimos auxiliares fie la actriz de más talento que lie conocido en España. E n aquellas situaciones culminantes de Adriana,
Angela,, La
rica, hembra y Locii/ra de amor, la figura do Teodora era como una evocación del arte m i s m o , maravilloso trasunto de la realidad que llevaba al
ánimo del público el más intimo convencimiento.
E n Virginia,
aquella valerosa virgen romana de
la tragedia de T a m a y o , el personaje histórico surgía en la actriz, ya tierno y delicado, y a arrogante
y fiero, suplicante ó amenazador ante la bárbara
concupiscencia del tirano Apio Claudio, para salir
de su encierro victoriosamente, con aquella hermosa frase con que Teodora arrebataba al público:
«i Con honra entré; con honra salgt)!»
Como actriz que era de gran talento, Teodora
desconfiaba con frecuencia de sus propias facultades, y pocas veces quedaba satisfecba de su labor
de artista, n i a u n después del triunfo. Quería siempre llegar á m á s , y en los ensayos era d u r a m e n t e
implacable consigo misma, produciéndose á veces
escenas cómicas con las impaciencias y los arrebatos de su t e m p e r a m e n t o , excesivamente nervioso.
Pero no liabia papel difícil que se resistiera a la
fuerza de su talento y de HU estudio. A Arjona le
oí yo decir de Teodora lo que decía Taima de la
Duchesnois: que cuando parecía como que la artista no dominaba del todo las dificultades de una
figura escénica, esas mismas dificultades, exasper a n d o , poniendo en tensión los nervios de la artista, la hacían superior á sus fuerzas y la arrastraban á la victoria.
E n los defectos de dicción q u e , con algún rigor,
se le h a n tachado á Teodora, había algo de infiuencia fatal de su propia naturaleza, como sucedía á
la actriz francesa célebre antes citada; y en las frecuentes entonaciones de canto de su declamación
había algo de hereditario y tradicional, debido á
la larga dominación que ejerció en la escena española el romanticismo dramático.
Siempre resultará más justa y más grande la
fama de la actriz por lo mismo que la logró Teodora en tiempos difíciles, cuando la rodeaban y
emulaban muchos artistas de p r i m e r o r d e n , y
cuando su ruidoso triunfo en Adriana venia precedido muy de corea por aquel otro inmenso é inolvidable de J u l i á n Romea en títdliuan, en el que
al gran actor había acompañado d i g n a m e n t e la
Pepa Palma con las delicadezas de sentimiento
de la enamorada Lolia.
Hoy que en nuestro teatro no hay n a d a , ó casi
n a d a , es más fácil ser algo. Pero hay todavía itn
Vico: al laflo de él quisiera yo ver y o i r á la mejor
discípula de Teodora, á María G u e r r e r o , para acabar de apreciar del todo hasta dónde llega y hasta
dónde puede llegar la actriz á quien más ha sonreído la fortuna en la escena española.
El n o m b r e de esa joven actriz, novísima estrella
e r r a n t e , hoy en Andalucía, va unido desdichadamente á u n acontecimiento teatral á que la prensa
ha dado poca importancia, y al que yo debo dar
mucha por circunstancias i.[ue afectan á la vida y
al decoro del teatro Español.
Se tinta de la función organizada por la estimable actriz Elisa Casas para el p r i m e r aniversario
de la m u e r t e de Ricardo Calvo, en honor de la
memoria de éste y á beneficio de la pobro huérfana del heredero de las glorias de Rafael.
Pensó Elisa, como cuantos la acompañaron en su
b u e n propósito, que el teatro Esijañol, cuya dirección babía ejercido Ricardo con tanto tino, sería
sin duda el más á propósito para que la idea se
realizase con más honra para la memoria del artista y mayor provecho para la huérfana sin fortuna.
El propósito debió llegar á conocimiento del empresario del teatro Español por la noticia que apareció en todos los periódicos. P e r o , además, Elisa
Casas, h e r m a n a devotísima de Ricardo Calvo, escribió una suplicante carta á su compañera María
Guerrero, encareciéndole la importancia de la cesión del teatro para la solemnidad que se proyectaba. Ya no se pierden más que las cartas que encierran dinero. Pero la carta de Elisa se dio sin
duda por perdida en Málaga, y la súplica d e la nobilísima actriz sólo halló en los empresarios del
Español la más expresiva y solemne callada por
res/nMsla.
La función do aniversario y beneficio se verificó
al fin, con meiliano resallado, en el teatro de la
Princesa. Aquel Ricardo Calvo que hizo primera
actriz á María Guerrero en el mismo teatro Españ o l ; el q u e después—entre dolores físicos que
agravaron disgustos morales—dirigió con inteligencia y grande empeño los primeros trabajos artísticos de la compañía de la hermosa empresaria;
8 MAYO 1896
el quo, en su lecho mortuorio, no recibió de VaUadolíd—donde entonces alumbraba la estrella—
ni una corona, ni u n recuerdo de obligado compañerismo, tampoco ha logrado ahora que las puertas
del Español se abriesen para su gloria postuma y
para consuelo de su triste y pobre huérfana.
¿Para qué los comentarios?
Pero yo pregunto:
¿por q u é , para casos de esa naturaleza, ha de ser
indispensable la buena voluntad de u n empresario
del Español que tiene cerrado el teatro sin acabar
de cumplir las condiciones del arriendo, y por qué,
en solemnes circunstancias como ésas, no se ha de
esperar algo de la autoridad superior del Municipio, primer interesado en honrar bien la memoria de los artistas que h a n contribuido al esplendor
del histórico escenario?
No sé si la actual Comisión de espectáculos sabe
que el Corral del Príncipe fué á principios del siglo, con el de la Cruz, una institución benéfica con
la q u e , de paso que ganaban autores y artistas, hallaban constante socorro pobres, desvalidos y huérfanos. Pero sí sabe la Comisión que hay una empresa que hace boy carta blanca del contrato, del
arte industria, de la beneficencia ostentación personal, y caridad bien entt'ndidaáe
la más hermosa
de las virtudes cristianas.
Condensiamo, como diría Novelli. Encerremos
en brevísimo espacio la relación de los demás sucesos teatrales de la última quincena. El primero
y más lamentable que me ofrecen m i s apuntes de
cronista, es el fracaso de los buenos propósitos de
l ' e r r í n y compañía en el teatro Moderno. La fiesta
de inauguración dio ya m u y poco que esperar de
la campaña, pues el público no quiso acudir al llamamiento, ni ante ol anuncio del estreno del dram a en dos actos y u n epílogo. El trazado de una
lenca.
Colaborador del autor valenciano, D . Ricardo
Plores, es en esa obra el propio director de la compañía, y bien sabe Dios que A n t o n i o P e r r i n puso
como actor en ella todo cuanto u n padre apasionado puede poner en beneficio de su hija. Pero la
hija no interesó n i podía interesar á los espectadores, porque en El trazado de tina linea no hay
acción dramática. Toda la obra se reduce á la situación prolongada y fatigosa de u n solo person a j e , que acaricia d u r a n t e todo u n acto su deseo
de vengar la deshonra de su h e r m a n a , para llegar
al 6n á realizarle arrojando al deshonrador — que
trazó la linea—huyi
las ruedas de la locomotora,
cuyos ruidos estridentes oran para el vengador
estímulos de asesino.
El d r a m a , para m í , se quedó en proyecto, desgraciadamente lo mismo quo la campaña primaveral quo el simpático, joven y animoso primer actor había imaginado en el leatro Moderno.
Éxito completo y merecido el del beneficio del
director artístico del teatro de Lara. Dejando á un
lado á xin /'/•egolizado m á s , A joven actor cómico
Santiago, declaremos seneillamonte que lo mejor
y más nuevo de la fiesta fué la refundición habilísima de La herencia del a,buelo, del beneficiado
Flores García, á quien acompañó en el triunfo el
inteligente característico Mariano L a r r a , encargado del protagonista, que t s , puede decirse, la
obra entera.
El amigo Flores García recibió en su- noche señaladísimas muestras de simj'atía, no sólo del asiduo y constante público de Lara, sino también de
todos los notables artistas, cuyos trabajos dirige
con tanto celo y estudio del terreno q u e cultiva.
Para él y para los actores de Lara m i parabién más
sincero.
A pesar de la fuerza que llevaban al escenario
de Apolo los nombres de los celebrados autores de
.La gitanilla, no puedo creer que n i la empresa,
n i los artistas, n i los autores m i s m o s — y a tan experimentados—esperasen nada de una obrilla tan
sin plan n i concierto, en que la tan conocida figura
de la protagonista, con la buena ventura en loa
labios, es una malaventurada entre unos cuantos
mamarrachos de circo, que no dicen más que tonterías incongruentes y sin gracia.
El mismo Chapí tenía que dormirse ante u n libro de tal naturaleza, y su música, fuera de un
dúo que ofrece alguna novedad, parece escrita
como por compromiso, para salir del paso. Para
algo más gastó la empresa unos miles de pesetas
en el decorado de La gitanilla. No lo comprendo
en el inteligente y avisado AiTegui.
Mi enhorabuena á P e r r i n y Palacios por su libro
de El gallero, trazado con verdadera habilidad
teatral y escrito con conciencia literaria, separándose por completo del camino de los fáciles des-
8 MAYO
1896
LA
ILUSTRACIÓN
plantea, lioy tan e n uso. E n El gaitero h a n p r e sentado los estudiosos autores un ejemplar de la
legitima zarzuela, e n q u e las situaciones d r a m á t i cas alternan con las cómicas o p o r t u n a y sobriamente, respirándose u n a m b i e n t e verdad en la vida
y el movimiento de aquellos sencillos personajes
de las montañas de L e ó n .
El hábil maestro Nieto no podía m e n o s de inS'
pirarse en situaciones tan b i e n sentidiis y trazadas,
y bastarían al característico coro de m u r m u r a c i ó n
y el hermoso concertante del regreso de los soldados á sus hogares de la a l d e a , para acreditarle de
compositor bien armonizado con la inspiración de
los libretistas.
La ejecución n o t a b l e , sobre todo por parte de
Lucrecia Arana, que canta bien y convence típicamente desde su p r i m e r a salida. La obra es de las
que, con justicia, p e r m a n e c e n siempre frescas en
el buen repertorio del teatro de la Zarzuela.
Esperemos ahora con i n t e r é s el estreno de Amor
salvaje, d r a m a escrito, casi i m p r o v i s a d o , p o r ol
ilustre Echegaray para el g r a n N o v e l l i , que le ha
traducido con cariño y le repr<;sentará con amor
de verdadero artista. Después de ese acontecimiento teatral daré t é r m i n o , por ahora, á m i tarea de
cronista con el r e s u m e n histórico-crítico del año
cómico.
EDUAEDO BUSTILLO.
e de Mayo de 1830.
CARLOS
HUMANN,
DIRECTOIt DE LAS EXCAVACIONES E N LAS RUINAS DE PÉliO.AMO.
•"^
"''** I, hombre en f|uieii se aunaban la ciencia y
el sentido prácíieo, y cayo nombre voló en
alas de la fama por el inundo entero deade
que fueron conocidos sus descubriaiientos
en las ruinas de Pórgamo, que constituyen un
inmenso caudal artístico; el gran arqueólogo,
j ^ ' * arquitecto, ingeniero y cartógrafo Carlos Un' ^ mann, en quien la provincia rhenana cifraba legítimo orgullo, y que tanta gloria conquistó en vida
para su amada patria y para la ciudad de Steele, que
le nombró su bijo adoptivo, acaba de perderse en su
querida Asia Menor, en Esmirna, en las sombrías tristezas
de la muerte.
El 12 de Abril de 1896 vio morii' al ilustre rhenano, al
aventajado discípulo de la Academia de Arquitectura de
Berlín, que se liízo uno de los prestigios científicos do Alemania como director de las excavaciones que á expensas
del Imperio alemán tuvieron lugar en la antigua Pérgamo
de 1878 á 86.
Carlos Humann vio la luz en Steele, ciudad perteneciente
á la regencia de Dusseldorf, cl 4 de Enero de 1831». Se propuso hacerse ingeniero; pero y a en 1861 le obligó HU salud
á interrumpir sus estudios en la Academia de Berhn y á
buscar su restablecimiento en el archipiélai^'o griego. En
Samos empezó en el templo de Hera sus felicísimas excavaciones arqueológicas. En 1862 le encargó el embajador
inglés cerca de Ja Sublime Puerta, Sir Henry líubver, edilicarle un palacio en una de lae islas del mar de Mármara,
En 1864 construyó por encargo del Gobierno turco el ferrocarril de Jaffa al mar Muerto, y publicó mapas detallados
de sobresaliente mérito, dando á conocer el Asia Menor.
Estudiando como el que más la superficie y el interior del
suelo clásico, eus trabajos le condujeron á las remotas ruiDaa de la antigüedad. í*ero desconocido casi en Alemania,
conquistó fama universal y un puesto de honor al lado de
Enrique Scbliemann y de Ernesto Curtius cuando despertó
los genios de la mágica escultura del siglo de Alejandro
Magno, y , abriéndonus una nueva Olimpia, dirigió las excavaciones de Pérgamo, que le proporcionaron en 1884 el
titulo de director del Museo de Berlín, por haber ofrecido
á su patria los tesoios de la grandiosa Giguníomaquiat OX'
cavados en la ciudad Real de los Atalides.
En 188Ü publicó, en unión de Conze, Bohn y otros, los
clásicos relatos acerca de los Renultadon de ¡ax excavaciones
en las ruinas de Pérgamo; y en 18S)0 dio á luz, junto con
Puclistein, Viajes por el Á nia Menor y el Norte de Siria.
En 1890 empezó también la excavación de Magnesia sobro
el Meandro.
Los que trataron á. Humann dicen que en las tertulias, al
beber un alegre trago de cerveza hávara, tenia la vena hiimoristica del poeta alemán José Víctor Scbeffel, recordando la de Manuel del Palacio, y que una tarjeta de Humann era el pasaporte más eficaz para los que viajaran por
el Asia Menor, siendo Humann un apóstol de la gloria de
Alemania en Turquía, como el que es hoy embajador en
Madrid, Sr. de Kadowitz, y el bajá Goltz.
Séame lícito reproducir, con motivo de la muerte del ilustre arqueólogo, lo que escribí en 1881: «Si el público de
nuestros días tuviese todavía aquel entusiasmo ardiente por
lo bello é ideal que io llenaba todo en los tiempos felices del
Kenacimiento, un júbilo parecido al que en Boma, á fines
del siglo XV, produjeron los descubrimientos de esculturas
antiguas en viíias y en escombros de casus do campo, haciendo temblar á veces á los papas por la popularidad de
BUS santos, un júbilo inmenso hubiera penetrado cual rayo
de luz á la nación alemana al saber que, por un favor singular de la fortuna, en los mismos años en que á nuestras
expensas, y merced al celo y á las investigaciones do nuestros sabios, se sacan del seno maternal de la tierra, y á la luz
del día, en el recinto de la sagrada Olimpia, obras de her-
ESPAÑOLA
Y
N." XVII — 2 7 1
AMERICANA
mosura inmortal para sor colocadas en e! Museo Nacional de
Atonas como prueba de nuestro desinterés, de nuestro amor
puro á U ciencia y al arte, de nuestro idealismo proverbial,
se descubrieron en el suelo de la antigua Pérgamo, merced
al talento práctico de un ingeniero alemán, Mr. Carlos Humann, tesoros peregrinos, obras del arte de la esclarecida
escuela, de Pérgamo, que íloreeió en el siglo tercero antes de
Jesucristo, el monumento casi único de una época importantísima, aunque hoy casi desconocida, do la escultura
helénica; obras prodigiosas que por la cantidad de los trozos
conservados son las más grandiosas de todas las esculturas
griegas, no siendo superadas, en cuanto á su importancia y
á su valor artístico y arquclógico, sino por ias del Partenón
y por algunas obras del siglo cuarto antes de Jesucristo que
se descubrieron en cl suelo helénico. Y Chtas obras antiguas
de mármol, tan ricas como artísticamente bellas, bastantes
para llenarnos con el encanto inefable de la desvanecida
primavera del pueblo helénico, con el aliento de una revelación nueva; estos inauditos tesoros de Pérgamo sacados del
suelo clásico por patrióticos alemanes al amparo de derechos
lenalmente adquiridos, son la conquista más htirmosa y más
bella del Imperio alemán. Ya hizo su entrada en el Museo
de Berlín la mayor parto de los tesoros, propo'cionando al
Sr. Humann una gloría parecida á la del cardenal Julián, y
al emperador Guillermo y al Principo de Bismarck una aureola que no lia do envidiar á la de los Pío I I y Julio Ti.
sAunque lo bello debe ser patrimonio de la humanidad, es
humano y es para los pueblos cosa de orgullo nacional aspirar á la posesión exclusiva de una reliquia grandiosa del
mundo helénico, esa plenitud de la vida, esa primavera de
la humanidad. Así Italia tiene las esculturas vaticanas, las
colecciones capitoünas y las de Letrán y de los Cffici;
Francia y el Louvre so glorían de la Venus de Milo; Inglaterra, que se creía privilegiada para adquirir los tesoros de
las ruinas de la cultura antigua, posee en aquellas preciosísimas esculturas del Partenón que, adquiridas aca.so ilegalmcnte por lord iílgin, se llaman EIghi marblen (mármoles
de Elgin), los únicos testigos del florecimiento más alto del
arte belcntco. Pero á los alemanes, poetas de la Hif;toria
universa], que siempre llegamos tarde, la suejte nos había
deparado las Eginetas, que conserva e! pueblo bávaro á las
orillas de! Isar. Y ahora, gracias al descubrimiento más sorprendente, el Museo del atónito Berlín ee encuentra de improviso puesto al frente de todos, pudiendo, poi' sus tesoros
de Pérgamo, rivalizar con Londres y París, asi como iiaco
años, gracias á los descubrimientos de vasos antiguos de
plata de Hildesheim, pudo disputar la primacía á los Museos
de Nápolcs y Roma,
»Lo que descubrieron en Pérgamo llena dos salas do! Museo de Berlín: vense sobro algunas mesas cantidad de piernas, brazos y dedos rotos, mientras sobre otras están narices,
orejas y quijadas; pero al lado de aquel caos do diyecta
merabra hay ya veinte trozos de figuras que forman grupos
enteros; y aun(¡ue ranchas cabezas magníficas llevarán siempre la maldición del fragmento, aun después de liaber llegado á Berlín las doscientas cajas que están todavía navegando viento en popa, conteniendo otros restos descubiertos
en el Acrópolis de Pérgamo, y aun después de terminado
el penoso tra!)ajo adivinatorio de buscar en medio de esa
confusión de escombros las narices que corresponden á loe
rosti'os, las orejas que corresponden á las mejillas, lo que y a
se ve nos entusiasma y nos embriaga sobremanera, resultando el asunto, que es la GÍ(janfomaquia, la lucha del mundo de los dioses olímpicos cnn los poderes personificados de
Ja Katuraleza, loe hijos de la tierra y del mar, inclinándose
la victoria hacia los dioses y lamentando Ja madre tierra
la perdición de sus hijos, í í o hay elogios bastantes para
cnconnar el tecnicismo: jamás el mármol ha visto un triunfo
más soberano del pensamiento, una victoria más brillante
de la contemplación artística de la Naturaleza. Aquí no se
ve piedra, sino carne viva, carne robusta y blar.da, carne
juvenil y vieja, carne pingüe y nerviosa; aquí se ven telas
Verdaderas, sandalias (le cuero adornadas de oro, cabellos
ondeantes, combinaciones monstruosas de cabezas .'mmanas
y troncos de serpientes, colas de peces y alas, most/ando la
verdad y unidad de organismos naturales. Aquí se hermana
la tradición del mito helénico con el espíritu fantást'co del
Asia. Demuéstrase en la formación de las cabezas el sentimiento todavía puro de la forma, la nobleza del arte giiego,
que en medio de pueblos bárbaros celebraba en aquel puesto
solitario un segundo fiorecimiento exuberante.
»Lo que se ve en el Museo de Berlín arroja clara hiz sobre
una época del arte en la que, á los antiguos ideales austeros
y sencillos, ¡os sustituyó un rasgo de representación realista,
sobre una época de la cual se citaban hasta hoy, como obras
más earaoteristicas y excelentes, el grupo de Laocoonte , cl
(TOIO moribundo del Capitolio, y aquella obra que se conserva en la nilLa, Ludovisi, de P o m a , siendo antes conocida
con el nombre de Ari'ia, y Pelo, pero que representa, según
la opinión de todos ¡os eruditos, á un galo que mata á au mujer para salvarla de esclavitud c ignominia. Lo que se ve en
el Museo de Berlín nos da á conocer la famosa escuela, de
Pérgutno que siguió las huellas y el estilo y tecnicismo de
Lisipo, cultivándolos en lo animado, en io apasionado, en lo
patético, y alcanzando su apoyo en la representación de
escenas horribles de guerra, ejecutadas con el tecnicismo
más refinado. Excusamos decir que Lisipo floreció en tiempo de Alejandro Magno, como quinto de los grandes estatuarios helénicos, habiendo quedado sin rivales, cada uno en
su género , los Pidias y Bolicleto, Scopas y Praxiteles.
DEchemos siquiera una ojeada sobre el tiempo en que se
levantó el monumento de Pérgamo, Ín)y gloria de Berlín y
envidia del extranjero,
3)EI dueño del Asia Menor, Lisimaco, iiai)ía nombrado custodio de sus tesoros al eunuco Fiiotero, quo en pro de su señor custodiaba 9.000 talentos en el castillo de Pérgaiuo,
situado en Misia, enfrente de la isla de Lesbos. Pero cuando la gloria de Lisimaco se eclipsaba ante la de Seleiico Nieator, el astuto eunuco se inclinó hacia el nuevo astro brillante, y después de extinguido también ésto, siendo muerto
Seleueo Nicator por Ptolomeo Cerauno, á principios do 280
antes do Jesucristo, Fiiotero se hizo independiente. Le si-
guió su sol>rino Eumones I, que reinó desde 233 á 2 4 1 , empezando su reinado con la victoria que alcanzó sobre Antioco Soter, y defendiendo su reino contra las invasiones de
los celtas, que se habían establecido en Galatia, poniéndose como mercenarios á la disposición do cualquier señor.
Bajo el reinado de Átalo I quo, siguiendo á su primo Eumenes r, reinaba desde 241 á lí)7, el terror gálico creció de un
modo insoportable: invadieron los galos á Misia, imponiendo
á las ciudades tributos excesivos, basta que Átalo los aniquiló en 238 e n a n a batalla terrible, que tuvo lugar cerca
de la capital de su reino. El título de rey lo adoptó después
de vuelto á su Acrópolis, haciéndose digno del nombre regio, según dice Tito Livio, por la grandeza de su espíritu y
las memorias de sus brillantes hechos de armas, y en honor
de los dioses mandó ejecutar muchas obras de arte,\ofreciendo algunas, como el Galo moribundo del Capitolio, el
Galo do la villa Ludoviú, y las ocho üguras marmóreas que
Brunn descubrió en Venecia, Boma y Ñápeles, al Acrópolis do Atenas, y erigiendo en su capital un altar inmenso
de 40 pies de alto, del que dice un escritor del siglo n i
de nuestra era, Ampelio, <¡ue fué adornado con representaciones de la Gif/antoinaquia, poniendo aquel monumento
los triunfos obtenidos por el rey Átalo en comparación directa con las guerras de los dioses, de los héroes y de los gigantes de la mitología helénica.»
Los descubrimientos hechos en las ruinas son el monumento perenne de Carlos Humann, cuya tumba guarda Esniirna. ¡Ojalá que Berlín tuviese pronto un museo apropiado
para guardar los tesoros de los Atalides!
Quizá el moribundo Humann haya escuchado el ruido de
los cerk'imeiieH olimptcos quo ante una concurrencia de 80.000
hombres, compuesta de griegos y de los representantes de
las naciones de dos mundos, so renovaron el 6 de Abril en
el blanco estadio panateniense, llenando do júbilo á los corazones de todos los buenos griegos, que sintieron una vez
más la grandeza de sus antepasados y la divina hermosura
del mundo helénico, y se entusiasmaron en la resurrección
de nuevas esperanzas, luciendo el mismo sol que había iluminado las panateneas y pareciendo (jue la diosa Atena volvió á la ciudad que lleva su nombre, y quo los aplausos atronadores con que la muchedumbre aclamaba á su Rey y á los
vencedores resonaron eu el reino de Pintón, despertando las
sombras de los antiguos atcnicDses.
JUAN FASTENHATII,
C o l o n i a , 18fi|!.
POii. M A D I Í Ü G A H
MUCHO.
OX J u a n aborrecía de todo corazón á
Juanito.
flPor qué?
N i él m i s m o acortaba á explicárselo
L'orque J u a n i t o era j o v e n ; porq u e a m a b a y era a m a d o ; p o r q u e daba los
7Í/-)/' ^ ' p r i m e r o s ]>asos en los senderos de la
f-;^\"-. v i d a cuando D. J u a n comenzaba á dar los
u
ú l t i m o s ; p o r q u e J u a n i t o parecía alegre y r e gocijado como día que nace, y D. J u a n , a u n á pesar
s u y o , se sentía melancólico y t r i s t e como el d í a
que m u e r e : por esas razones, ó por o t r a s , el viejo
aborrecía al joven con ese a b o r r e c i m i e n t o implacable que suelo caracterizar los odios do las g e n e raciones que se v a n á las generaciones q u e llegan.
Pero D. J u a n , que era,.... m u y d i p l o m á t i c o , disimulaba sus odios y bacía público alarde de proteger á J u a n i t o , porque «yo—decía f r e c u e n t e m e n t e
el a n c i a n o — s o y y d m i r a d o r de la j u v e n t u d que
promete y vale, y lejos de e n v i d i a r sus t r i u n f o s y
deplorar sus glorias, m e complazco en alentarla y
allanarle el c a m i n o , ])ara q u e e n c u e n t r e e n ól m e nos dificultados qite liemos e n c o n t r a d o nosotros^.
J u a n i t o , q u e , e n efecto, valía m u c h o — b a s t a n t e
más q u e su protector h a b í a valido e n sus mejores
tiempos,—era, n o o b s t a n í e , á fuer de j o v e n sin experiencia, candido y confiado como u n n i ñ o ; creía
en la sinceridad de D, J u a n , y tomaba p o r m o n e d a
corriente sus ofrecimientos.
tjue el m u c h a c h o t e n i a a m b i c i ó n , q u e acariciabu esperanzas, que sentía aspiraciones, no h a y
para qué decirlo; q u e de todos sus propósitos y
a u n de sus sueños de adolescente daba noticia circunstanciada á su e x p e r i m e n t a d o consejero, no
b a y para qué explicarlo.
Don J u a n oía complacido s i e m p r e á su tocayo,
lo e s t i m u l a b a con sus elogios; a u n q u e lo elogió
siempre con parsimonia, p o r q u e no gustaba de engreír á los m u c h a c h o s . Y á eso se r e d u j o constant e m e n t e su protección, sin q u e u n a vez siquiera
el casi p a t e r n a l cariño de q u e hacia alarde se tradujera e n hechos positivos.
J u a n i t o consiguió, desiiués de m u c h o s días de
ineficaces instancias, q u e le fuera a d m i t i d o e n u n a
pul)lieación m u y acreditada u n traljajito
litera,rio,
¡su p r i m e r trabajol lün la publicación a l u d i d a colaboraba, de vez en c u a n d o , el celebérrimo d o n
J u a n , cuya firma era m u y e s t i m a d a , y, s e g ú n la
locución a d m i t i d a , .sy cotizaha, á btien precio en el
•mercado (¡fera.rio.
Faltó ol tienjpo á J u a n i t o para e n t e r a r á su cariñoso protector de la i n e s p e r a d a f o r t u n a que se
le había entrado por las p u e r t a s .
H a c e r sus p r i m e r a s a r m a s en u n a publicación
.'I
KOSA
SILVESTKE.
POR EICHSTADT.
:.|^l|ii.ili'ii!!il!!!||!!|l!i|ji!^ilVl!ÍI!i!|l|i!-'
^'i'iirfi'i[iiiii'!'
SALÓN BE
PELUQUERÍA.
DIBUJO DE MAXIMINO
PESA.
•'•ÜlIfiü'iiü'íiÜ'ü'ü
274 — N." XVII
LA
ILUSTRACIÓN
ESPAÑOLA
Y
AMERICANA
8 MATO 1896
tan conocida, y ver su íirma, desconocida, obscura
Y terminados sus preparativos se puso á escri- c i ó n , — s i no son quejas, infundadas, desde luego,
y h u m i l d e , entre las de tantas glorias de la litera- bir, con letra que en n a d a se jíarecía á la suya, u]ia pero respetables, de suscriptores que están en su
derecho
t u r a patria, era para el entusiasta p r i m e r i z o , casi,
carta; escribió después otra, y otra luego, y otra y
—¿Pero qué han de estar, s e ñ o r — i n t e r r u m p i ó
casi, la realización de u n bello ideal. Y así se lo
otra y otra, husta seis ó siete, empleando en cada
con vehemencia el Director, — si el artículo no se
manifestó á su ilustre tocayo.
u n a de ellas forma de letra diferente, porque don
h a publicado?
E l cual tocayo necesitó realizar grandes esfuer- J u a n era insigne y habilísimo pendolista.
—¿Que no se ha p u b l i c a d o ? ^ e x c l a m ó sin poder
zos para no dar r i e n d a suelta á ruidosas manifesSonreíase satisfecho, más satisfecho cada vez
contenerse D. Juan.— Pues yo creía....
taciones de indignación. «Pero esie pigmeo, pensó, siempre que t e r m i n a b a una de las cartas, el proY advirtiendo la fijeza con que su interlocutor
¿qué se ha figurado? E n t i e n d e , por lo visto, que tector de J u a n i t o , é iba amontonándolas todas,
ya no hay clases; que puede llamarse compañero
como suelen los peí-iodistas amontonar desorde- lo miraba, no dijo ]nás.
Tampoco el Director añadió u n a palabra; recomío ¡él! I'ero, señor, la osadía de estos mucha- n a d a m e n t e las cuartillas de sus artículos.
gió las cartas, saludó m u y fríamente al funcionachnelos imberbes es inconcebible.»
Terminada su tarea, comenzó la más sencilla de
Y así por ese estilo continuó discurriendo para escribir sobres, listos eran iguales todos: «Sr. I)í- rio y salió de la oficina.
su sayo, y fué milagro que no expresara con fra- 'rector de (aquí el n o m b r e de la publicación ya
ses de execración y de enojo aquellas reflexiones. mencionada).
Dificultados del ajusto liabían i m p e d i d o , en
La última carta de las seis ó siete que 13. J u a n
Consiguió, sin embargo, dominarse; felicitó con
m u c h o agrado á saiiiievo compañero.—B.\ pronun- había escrito quedó encima de todas. Un curioso efecto, la inserción del artículo, que se quedó para
que hubiese entrado en el despacho habría podido otro n ú m e r o .
ciar estas palabras no p u d o impedir que su voz
Pero D. J u a n , que erró el tiro por
inadrugar
leer lo siguiente:
sonase á sarcasmo y que en sus labios m dibujase
mncfio, creyó siempre que su tocayo le había tenuna sonrisa irónica; pero J u a n i t o era demasiado
flSr. Director de (la
ronsah/da).
dichoso para advertir eso.
»Muy desagradablemente ha sorprendido á los dido un lazo, y no se lo perdonó n u n c a .
— Nada, n a d a — dijo m u y satisfecho y m u y ale- antiguos suscriptores de ese periódico (entre los
A. SÁNCHEZ PÉREZ.
gre, al parecer, el viejo taimado.—Doy á usted m i que me cuento) la publicación de un artículo inenhorabuena más cordial, y sólo deseo que ob- sustancial y no del todo eon veniente, firmado ./w«ít
tenga usted con su artículo la notoriedad que m e - 3Í. JitAu'sa, y que no encaja b i e n , ni aun mediarece sin duda. No lo conozco; pero de seguro es n a m e n t e , en u n a revista cuyos notabilísimos traVILLAFi-íANCA DEL PÁNÁDKS.
bueno; y
bajos han autorizado siempre firmas respetables y
— Y o — i n t e r r u m p i ó J u a n i t o — no he i>edido á acniditadas. No jiarece bien que periódico tan b i e n
usted permiso para leérselo, por no i m p o r t u n a r á reputado como el que usted acertadamente dirige
ADICIONES A LAS GUIAS ESPAÑOLAS.
q u i e n tantas y tan importantes atenciones t i e n e ; se convierta en palenque donde hagan sus primeras armas y ensayen sus aptitudes muchachos más
pero si no le molestase á usted demasiado
—¿Qué es molestar, compañero, qué es moles- ó menos listos y más ó menos despreocupados, que
ILLAFRANCA T>ETi P A N A D K S OS una potar? Proporcionarme un buen rato será lo que us- t i e n e n su campo natural de operaciones en los peblación m u y alegre.
riodicuchos callejeros, en cuyas columnas pueden
ted haga si m e leo su artículo.
Tiene cuatro círculos de recreo, dos
darse á conocer los escritores noveles.
Y se dispuso á escucharle con toda la gravedad
teatros, los b u e n o s h o s p e d a j e s d e i f o r que requería el caso.
•»Hi esa empresa, poniendo en olvido sus intereII y la Miela, amplia r a m b l a , claro
J u a n i t o , que no deseaba otra cosa, se apresuró
ses, sigue insertíindo artículos parecidos ó iguales
a l u m b r a d o , bonitos edificios, intereá leerlo, y esperó después, con la timidez y la in- al (^ue hoy publica de J u a n i t o J u v i s a , pronto será
\ ^ santes colecciones artísticas de particudecisión grabadas en su s e m b l a n t e , el fallo del
abandonada JKIT los suscriptores que buscan en las
lares, algún café, bellísimas mujeres y
severo juez.
colufnnas de la publicación cosas de más peso y de
moradores amables y corteses, que hacen
— B i e n , m u y b i e n , verdaderamente admira- más sustancia.—r/zí anli(jiw
suscrifitor.»
tan rápida como agradable la estancia del
b l e — d i j o éste,—y estoy seguro de que el artículo
viajero.
Por ese mismo entilo debían de ser las demás
ha de agradar muchísimo. Tiene espontaneidad, cartas, firmadas todas por Un lerJor asiduo,
Llegué á la villa en el período preparatorio de
Un
ligereza, frescura, eso que los viejos ya no podererdadero ainiíjo. Una.persona de huen g'u-stOy U'ii, las últimas elecciones.
mos dar al lector. Esto es m u y b u e n o , amigo mío, enemigo leaJ,^ etc.
— ¿Es usted candidato por el distrito?—me prem u y bueno. Y sólo suplico á usted que m e avise
Plegadas las cartas y metidas en los sobres, don
guntó u n vecino.
con exactitud y con algunas horas de anticipación J u a n se frotó alegremente las manos y se retiró á
— A m o demasiado á m i p a í s — l e dije—para andel día en que l i a y a ' d e publicarse; porque deseo descansar pensando, sin duda, como el E m p e r a d o r dar ahora en tan malos pasos.
a d q u i r i r varios ejemplares, repartirlos entre al- romano: «Hoy no he perflido el día.»
Y cuando esperaba ser tratado en la forma desgunos amigos m í o s , y llamar la atención oportuAl siguiente, cuando D. J u a n , que además de
deñosa con que m i r a n los zurcidores de actas á
n a m e n t e sobre las condiciones del nuevo colaboliterato era funcionario público, salía de casa para todo el que no sigue el trillado camino de h u m i l d e
rador. Claro e^ que usted no necesita BGV Jaldado;
dirigirse á la oficina, vio sabir ai repartidor de la
cortesano de u n p r o h o m b r e , diputado complacienpero n u n c a sobran esos auxilios. Los viejos, á
publicación, y, en su consecuencia, dio un rodeo y
te, director general de cualquier r a m o , ministro,
falta de las energías y de los entusiasmos de la
so encaminó á la calle de Carretas para depositar y muchas veces, á la postre, personaje sin honra
j u v e n t u d , tenemos la experiencia, y algo se nos por sí mismo en el buzoncillo destinado á las car- n i prestigio, me vi objeto de delicadas atenciones
alcanza en estas cosas; algo, que ustedes los chi- tas del intiirior las seis ó siete que la noche antes y obtuve todo género de facilidades para m i estucos no p r e v é n .
había escrito.
dio, p r o b á n d o m e los hechos que se va extendiendo
ya hasta por los pueblos más alejados de la corte
Prometió .luanito, mostrando agradecimiento,
De sobra sabía D. .Juan, el maestro, e\ JJITJlector
el respeto á los trabajos no políticos y la opinión
avisar á su protector cuando el artículo hubiera de
d é l a juventurl, q u e , no obstante cuanto se dice
publicarse, y se despidió contento y esperanzado contra los a n ó n i m o s , éstos producen gran efecto que aquí tenemos de los saínetes electorales.
como n u n c a .
oasi siempre; m á x i m e si el que lo escribe acierta
A los medios de solaz se u n e n en Villafranca
á poner el dedo en la Uaga. Contra escritores p r i - los m o n u m e n t o s dignos de detenido examen.
Y cumplió su palabra.
Poco más de dos semanas habrían transcurrido merizos, cuyos nombres nadie conoce, cuyo talento
F u e r o n á ella varias veces los reyes aragoneses,
aun no se ha manifestado, el arma empleada por y la dejaron por legado y para su custodia u n pacuando u n a tarde penetraba J u a n i t o en el despacho de su maestro (así solía llamarlo), y trémulo D. J u a n es de las más temibles.
lacio, d o n d e , al través de algunos siglos, se unen
de emoción, casi balbuceando de alegría, sin saluPoco tiempo faltaba ya para que el funcionario los recuerdos de D. J a i m e el Conquistador de Vadar siquiera, le dijo:
abandonase sus trabajos de oficina, cuando le a n u n - lencia y de su hijo Pedro el Grande, á los de don
— Por fin, m a ñ a n a sale eso. Acabo de corregir
ciaron la visita del D i r e c t o r m i s m o á quien habían F e r n a n d o V el Católico.
las pruebas. Ya di noticia al director de que á us- sido di^úgidos los anónimos. Mucho sorprendió á
El regio edificio pasó con los tiempos por vicited le había parecido m u y b i e n , y esto ha contri- D. J u a n la llegada del Director; pt;ro salió apresu- situdes m u y extrañas. Habitado después de príncibuido á que adelante su inserción. Es u n nuevo r a d a m e n t e á su encuentro.
pes por murciélagos, ascendió á parador de cochesfavor que debo á usted.
— ¿Usted por a q u í ? — l e dijo estrechando la correos cuando los hombres entraron de nuevo
— Déjese de favores: al mérito de usted lo de- m a n o del recién llegado.— ¿En qué podemos ser- por sus puertas a h u y e n t a n d o bicharracos y ba?
berá todo—-replicó D. J u a n , mascullando difícil- vir al rey de los editores y de
rriendo telarañas. La forma y dimensiones de la
m e n t e las palabras. — ¿Y está usted seguro de que
— Pues verá usted — dijo el rey de los editores, gótica puerta, ornada con las barras catalanas, se
se publica mañana?
después de corresponder á los saludos de D. J u a n acomodaban mal á la altura de las vacas atestadas
— Segurísimo; como que ha estado detenido el y aceptando u n asiento que éste le ofrecía.— Sé, de cofres y amplitud de los pesados ejes de las diajuste del n ú m e r o m i e n t r a s yo corregía mis prue- porque él me lo Jia munifestado varias voces, que ligencias, y el arte hubo de ceder ante el espíritu
bas. El regente mismo iba recogiendo las galera- usted es m u y amigo de Juanito M.
Jtivisa.
utilitario, rompiéndose las jambas y borrándose
das á m e d i d a que yo las corregía, y cuando me
—Sí —dijo, no sin alguna vacilación, el autor las más esbeltas líneas, hasta convertirse el inlevanté de corregir iban á entrar his formas en má- de los anónimos; — es u n excelente muchacho, que
greso del castillo en amplio portalón de posada.
quina.
promete algo.
H o y ocupa el augusto alcázar D. José Baltá, su
— ¡Ea! pues lo celebro, y ahora mismo voy á en— Que c u m p l e y a — i n t e r r u m p i ó el Director.—
actual propietario, h o m b r e verdaderamente á la
trar yo en campaña. Ya se lo dije, joven compa- Pues bien; es el caso que hoy he recibido estos m o d e r n a , y amante por lo tanto del pasado y del
ñero, ya se lo dije; es necesario {\\\e jaleemos u n anónimos (y le enseñó las cartas conocidas); y como presente; de lo que revela genio artístico ó sirve
sé lo mucho que usted quiere y distingue á-Tuanito, para los análisis científicos; de la tradición que
poco ese trabajo, y
; hay que dar impulso á la
gente nueva; los viejos hemos de retirarnos ya COJI he dicho: acaso m i s e ñ o r D . J u a n , que tiene m u c h a excita la fantasía, despertando el deseo de granpenetración y m u c h a experiencia, comprenda me- des acciones, y^ la paciente labor de los experimennuestros honores al cuartel de inválidos.
Contentísimo y m u y agradeciilo salió de allí el jor que yo de dónde viene el tiro. De todas m a n e - tadores que descubre la verdad y a u m e n t a la riaspirante á periodista, y quedó solo su desintere- ras, él me dirá lo que procede que yo haga; pues queza de los pueblos. Bajo la dirección de u n
sado y generoso protector, q u e , como había pro- no quiero dar u n disgusto al m u c h a c h o , q u e — y a erudito arquitecto de Barcelona ha devuelto sus
lo sabe usted — vale m u c h o , m u c h í s i m o , y ha de
primitivas líneas al noble recinto; guarda en su
m e t i d o , se dispuso á entrar en campaña.
dar muchas desazones á más de cuatro, y hasta lo comedor la bella chimenea j u n t o á la cual meditó
Mientras buscaba })lieguecillos de papel de cartas sin m e m b r e t e , plumas para distinta clase de prueba esto mismo de tener tantos enemigos: los quizás muchos planes políticos el fundador de la
u n i d a d española, y ha reunido en u n a de las altas
letras, sobres ordinarios de tamaños diferentes, re- hombres que no valen, no los t i e n e n .
funfuñaba, como para excitarse á sí m i s m o : «Hay
E n t r e t a n t o D . J u a n fingía leer aquellas cartas, tórrelas preciosoH instrumentos físicos para descubrir misterios de la Naturaleza.
que atar corto á estos insolentes chiquilicuatros de cuyo contenido estaba m u y bien enterado, y
que se nos suben á las barbas, y acabarán por
por fin dijo:
H a y en Villafranca tres iglesias antiguas: Santa
arrinconarnos si se lo p e n n i t i m o s . Esto está per— [Esto es i n f a m e , esto es r u i n , esto es misera- María, San J u a n y San Francisco.
d i d o , sin remedio -»
ble!
Es d e c i r ^ a ñ a d i ó moderando su indignaLa p r i m e r a sirve hoy de parroquia, y con su
8 MAYO
1896
LA. I L U S T R A C I Ó N
planta y arcos ojivales recuerda a medias las formas de Santa María del Mar y del P i n o , en la capital del Principado.
San J u a n perteneció á la Orden de su n o m b r e ;
levanta sus m u r o s , de loa siglos x i i al x i i i , en reducida pero animada plaza, donde su paz de templo muerto es turbada por los iilegres gritos de los
vendedores, y ostenta sobre unct de sus sillarejos
la eruz do aquella milicia, evocando empresiis gloriosas, contriitiempos, proyectos ambiciosos, el
afán do dominio que propulsa á toda institución
fuerte, y las decadencias de que no se libran n i
aun los organismos más robustos.
San Francisco se encuentra en los barrios del
lado opuesto, l i n d a n d o con el antiguo hospital. E u
ésta, lo mismo que en la a n t e r i o r , se observa una
pintoresca combinación de detallos románicos con
elementos góticos m u y comunes en nuestro suelo,
y más aún en Cataluña que en las demás comarcas
españolas. Arcos de medio p u n t o en lus pui--rtaH,
ojivas en las naves, columnas bajas y robustas, canecillos, palmas y cardinas se asocian en los vetustos monumentos.
La última iglesia parece poblada de urnas de
piedra tosca ó polícromas, de efigies de monjes y
prelados esculpidas sobre sus caras anteriores, de
escudos nobiliarios enlazados á las para nosotros
ignotas hazañas realizadas en la defensa del rey ó
de la patria, de iiguras do damas honestamente tocadas y vestidas con hiibitos religiosos, y de bultos
de caballeros dormidos en lechos de piedra que
aun guardan á su lado la espada, cual si al despertar del pesado sueño debieran emplearla en el servicio de aquella mezcla extraña de ambiciones y
grandes ideales q u e a n i m ó su vida.
E n una de las capillas, la do San J o r g e , recuerdan estatuas y pavesas el n o m b r e tamas veces discutido de los liuiDeH de ¡ittrtitji;, cuya condición
correspondía, según líofariiU, á la de nuesti'os /(/dalgos casfellanos, siendo en opinión de otros signo
de una antigua y elev^ada nobleza. Aquí se observa
una particularidad arqueológica y de i n d u m e n t a ria digna de citarse: la cabeza de u n fuerte combatiente del siglo XIV apart-ce cubierla por el capifíUo
que se usaba en su siglo, representación m u y poco
común en las esculturas yacentes españolas, ó que
por lo menos yo no recuerdo haber notado en ninguna de las trescientas, p r ó x i m a m e n t e , que he tenido ante mi vista.
, A los pies de la iglesia, en otra capilla bajo la
advocación de San Salvador, se ve el sepulcro moderno, espléndido y bastante bello, del hijo de ViUafranca D . E n r i q u e Yallés y Soler, que falleció
en Chile cuando representaba á España en aquella
República. Sobre su cuerpo de pie,Ira caen los
pliegues de la bandera que lucia en el consulado
movida por el viento de esa ingrata América qne
descubrieron para n u e s t r a gloria navegantes atrevidos, y perdieron luego, con vergüenza nuestra,
la codicia, las explotaciones injustas, los abusos y
las fullerías de una serie de perdidos sin pudor y
sin conciencia.
Juzgúese por estos datos si merece Villafranca
el honor de una visita, y si es justo el silencio que
acerca de eüa guardan las guías, consignándose en
algún diccionario publicado en la misma Cataluña
que BUS iglesias sirven sólo para el objeto á que
están destinadas, y que no tienen nada de particular. E n más de u n a ocasión, los itinerarios Richard
y otros me lian hecho detenerme, con beneíicio de
fondistas y ciceroni, en puntos del extranjero donde encontré mucho menos.
Rodean además á Villafranca pueblos y aldeas
con monumentos interesantes. A media legua escasa de distancia guarda J/w/rt su iglesia del siglo Xí
con forma de cruz griega, portada sencilla, ábside
severo de medio tajnbor y espadaña adusta, poéticamente ennegrecida,: á seis ó siete kilómetros está
San Miguel de Oíórdola, nombrado repetidas veces
en las crónicas del país y lleno de extraños restos:
a u n a s dos horas se e n c u e n t r a fidn. Mart'iii, de, *SVírroca, poseedor de u n templo pequeño, que es, sin
embargo, uno de ios más acabados y bellos modelos del arte románico.
Los recuerdos a b u n d a n en la capital del Panados. Noticias guerreras de invasiones, unas veces
victoriosas y otras rechazadas; datos pacíficos sobre las sucesivas reformas de sus ordenanzas m u nicipales y organización de los gremios, sirven
para trazar el cuadro, lo mismo de la vida normal
en anteriores siglos, que de las violentas suspensiones que ésta sufría de cuando en c u a n d o , como
la enfermedad ó el contratiempo moral altez-an el
curso de la existencia h u m a n a .
Entre todas las memorias de acontecimientos solemnes se señala en p r i m e r término la m u e r t e en
la villa de Pedro d Grande, á los cuarenta y seis
años de e d a d , y las circunstancias notables que la
acompañaron, consignadas en documentos que conserva el Archivo general de Aragón.
ESPAÑOLA
Y
N." xvii — 275
AMERICANA
F u é el Monarca al Panados desde Barcelona, y
cerca de Villafranca contrajo la que debía ser su
última enfermedad. Lleváronle á la población, y
acudieron á su cámara Bernardo de Olivella, arzobispo de T a r r a g o n a , los Prelados de A'alencia y
Huesca, los Abadas ele Poblet y Santascruces, Hagueto de Ma.laplana, Hago de Marsella, que era
su capellán, (hilcerán de To'us y el Guardián de
los frailes m e n o r e s , que tuvo en sus manos el documento destinado á i n ü n í r en uno de los más
profundos cambios políticos de un siglo fecundo
en transformaciones.
Cuando llegó tan triste noticia á los oídos del
Principes heredero, quiso éste v e r á su ¡jadre, como
hijo amoroso en quien el cariño apremiaba más
que las conveniencias del Estado; pero el conquistador de Sicilia, siempre soberano, á despecho de
sus afectos paternos, dijo al Príncipe, según Mnntaner, que no era médico ni hacía falta en aquel
sitio, y le niandu qne volviera á Salou, con el ü n
de continuar lasempres scojnenzadas, cumplíeij do
así con su pueblo cumo monarca, al mismo tiempo
que se despedía para siempre con u n beso del predilecto de su corazón.
E n el instante solemne en que iba á dejar las
pompas de la tierra por la eterna vida del espíritu,
recordó D. Pedro sus querellas con la Santa Sede,
las excomuniones (|ue pesaban sobre su cabeza, la
comarca italiana que había sustraído al feudo del
Pontífice; y pensando en la í-alvación de su alma,
pidió al íxuardián de Villafranca que le absolviera
de las censuras eciesiáscícas. otorgando en cambio
el importantísimo documento por el cual (.levolvia
á los Papas el reino de Sicilia.
Así t e r m i n ó por unos momentos el (ipisodio ó
hijuela de la famosa lucha de las investiduras en
que se encontró mezclado Aragón por enlaces de
familia, entre otras muchas razones históricas más
difíciles de analizar y más largas de exponer.
Consoltando los archivos de la Corona aragonesa y los libros en que se han publicailo sus riquezas, se lee el nombre de Vilhit'ranca del Panados en convenios, otorgamientos d e franquicias,
cuadernos de Cortes y donaciones, como la hecha
por D. Alfonso á favor de Berenguei- y Pedro de
esia villa, Dalmacio de Casielles y \'idiano de
Zarafagera, páginas en las qne tan pronto se muestra la gratitui-l de los l'ríncipes por los servicios
recibidos, como se descubre su voluntad de disponer de los pueblos á modo de propiedad personal,
según las costumbres y derecho de los tiempos.
E'ácil es juzgar del crecimiento de la simpática
población desde ol siglo x i v , en que se hizo el
famoso censo de Cataluña, hasta nuestros dias. A
mediados de la citada centuria hguraba con ciiatroüieibtoH cincuenta, y tres hogares de carácter realengo; ya en este siglo la describe el Madoz con
íirti habitaciones, y para el año de 1887 señala el
Diccionario de Riera y Sanz la cifra de ii>il dasc'ietito.s íiorentíf. edificios habitados, que pueden
estimarse hoy en doi^ •mil. Desde mediados del siglo XIV á igual período del actual se duplicaron
sólo las m o r a d a s , para experimentar luego igual
incremento en los últimos cincuenta años. No podrá decirse que los tiempos que corremos hayan
sido tiempos de desgracia para A'illafranca.
Detienen hoy el desarrollo de su fortuna las masas invasoras de seros insignificantes que no arrasan ciudades y sí destruyen viñedos. Me contó un
'p'Lijé^, m u y comunicativo j educado, que andaban
sustituyendo en las próximas comarcas las vides
viejas por las vides americanas, con lo cual se ponía á cubierto la producción de los ataques de la
incómoda hestiola; y yo estoy seguro que, en ima
forma ó en otra, vencerán los habitantes las mayores dificultades, a u m e n t a n d o rápidamente su
riqueza, i^orquo hay más medios de combate en
las facultadoB del hombre enérgico corno ol vilafranqués, que en las fav(n'ables condiciones que la
naturaleza ofrezca en u n país donde el espíritu sea
apocado y el á n i m o desmaye.
Entre el que ser fué, rfalizad^ BU misión sobre la tiena, y
el (|ue terminó esta peregrinación del intínitü cuando puede
decirse que comenzaba á vivir, el segundo nos parece más
dij!;no de atención pnr lo que hubiera alcanzado y vülido,
sobre todo reuniendo íus condiciones excepcionales do inteligencia, latioriusidad y virtud que distinguieron al joven
Conde de Eleta.
'.#•
D. Jaime üirona y Canaleta.
Ibiy junto á la vida activa, bulliciosa y brillante do la
política, las artes, la literatura y la milicia, otra existencia
de tonos máa plácidos y modestos: Ja existencia consagrada
al trabajo en el hogar, á la práctica del bien, al estudio,
tanto más meritorio cuanto que no han do aprovecharse ni
necesitarse sus frutos para otra cosa sino paia el propio regalo intelectual, y la jiersonalísima satisfacción do ser un
hombre iluetiado y competente; y en esa esfera honrada de
la labor cotidiana y del esfuerzo diario como necesidad del
espiritu y suprema ambición de piadosos ideales, D. Jaime
Girona y Canaleta, marqués consorte del Águila Keal, fué
un modelo de hijos, de esposos, de caballeros, y su ilustración c:,rrió siempre parejas con su carácter vivo, modesto
hasta la exageración, atrayente, simpático y de par en par
abierto á todo lo que fuera bueno, y digno, y grande.
La casa de Banca de su señor padre habjá archivado á
estas fechas innumerables y valiosos testimonios de lo que
el trabajo de aquel joven hizo allí, donde otros, dadas su
posición y caudal, no hubieran puesto mano siquiera. En el
iSanco de Castilla desempeñó también con notable acierto
el importante cargo de Secretario.
Perteneció á la Santa Hermandad del Eefugio, y mientras
su salud se lo permitió acudió siempre personalmente, y con
asiduidad extraordinaria, á repartir las hmosnas.
En cambio fué siempre enemigo de figurar en cargo alguno público, ni en Corporaciones políticas y populares, para
todo lo que fué repetidamente solicitado.
Era el tinado gentilliouibre de Cámara, comendador de la
Orden de Turquía del Pishs^n Htijar y comendador y caballero de Isabel la Católica.
Nació el '¿1 de Septiembre de 1856, y su muerte, ocurrida
el 30 de Enero último, fué ejemplo por todos conceptos
digno de imitación y loa, pues no cabe percepción más exquisita y tranquila de su lin, ni humildad más absoluta que
la que presidió á la disposición de sus últimas voluntades por
él mismo expresadas, y en virtud de las que, ni su entierro
se anunció en los periódicos, ni hubo reparto de esquelas,
ni nada masque un sencillísimo coche mortuorio de dos caballos, y una caja de tablas forrada de merino.
Al sepelio así dispuesto acudió en cambio inmensa concurrencia, pues el finado era queridísimo en Madrid, y todas
las clases sociales, por amistad ó gratitud, le rindieron elocuente tributo do cariño.
De figura gallarda y distinguida, el Conde de Eleta hubiera seguramente perpetuado las tradiciones honradas y
brillantes de su apellido iluístre, y su prematura desaparición, repetimos, merece ser registrada con sentimiento, por(|ue con él se fué uno de los «buenos», y éstos no abundan
por desgracia entre nosotros.
líiCAiíDo SEPÚLVIÍDA.
LA.
BOM:]BA..
' üTíN obrero fué Mariano basta que enviudó.
Entonces hubo de echarse algo á perder. No
poripie se diese A la bebida, sino porque con
el trato de dos ó tres compañeros metidos en
eso do ia aiiargida, y gracias á la lectura de
DON JAIME ÜIUONA Y CANALETA.
algunos libros y otros tantos periódicos y á la
-' asistencia al club, llegó á convertirse en un so•" gundo liavachol.
'^^^""^17^* At.Lür-u') el dia í!0 de Enero último. Y murió
Alcanzando con esto ser despedido sucesivamente
de dos ó tres fábricas, y dar con sus huesos en la cár{*>'' como un santo, con entereza y resignación
cel más de una vez, y recibir sablazos de polizontes,
'
realmente niaravülcsas, y que, en medio do
y pasar hambres y miserias, que no sentía tanto por él como
las amarguriis deltrií^te desenlace que aquella
por el crio que dejóle, al morir, la Feliciana, aquella mu^
^ enfermedad penosísima proporcionó á la Taehachota alegre y dura para el trabajo, que mientras vivió
^\5
milia, sirvióle también de gran consuelo.
supo (¡nitarle las penas y hacer que se portase el hombre
~,_T^ j
Hijo del respetalíle é ilustre financiero don
como Dios manda.
\^í
Jaime Gíirona, Jaimiio, como en la intimidad so
Lo malo es que, al ver al muñeco sin pan, y destrozada la
^^^ le Damó siempre, merece á nuestro juicio un lugar en
repita y descalzo á veces, no daba Mariano en maldecirse á
y estos nuestros vokímcnes liittoriales del aíío: que no
si mismo y á los amigotes y papeluchos que á trance paresiempre debe concretarse la memoria necrológica á
cido lo trajeran, sino que la emprendía á juramentos y palalas personalidades á quienes la popularidad roiieaba ya de
brotas contra los picaros burgueses y la infame sociedad en
notoriedad cumplida.
ENRIQUE SERRAKO FATIOATJ.
ll!l!!ii-::-.'v
I!!!!i!!iii|fil!!|!!||!i!!!!illl!!í!!i!i|í!^^^
LA
GUERRA
EN
CUBA
••: •"•'•••i > 5 £ : ^ f e : * ' » ^ v , .
C Á R D E N A S . — PLAYA NORTE DEL VARADEEO. DONDK DESEMBARCÓ LA EXPEDICIÓN COLLAZO.
C Á R D E N A S . —PLAYA SUR DEL VARADERO.
I
i )
FDEETB DE LA EMPRESA DE LOS FERROCARRILES UNIDOS DE CÁRDENAS Y JÍCARO.
;
CASA CONYERTIDA E N FÜEaTE PABA DEFENSA DE LOS TALLBBES DE LOS FERROCASRILES DE ciRpENAS Y JÓCARO.
(Be fotograllas de D. Emilio Masnata, de Cárdenas.)
8 MAYO 18Í)G
LA
ILUSTRACIÓN
ESPAÑOLA
Y
AMERICANA
N.° XVII — 277
D. J Q A N
APAiilCIO
MIGO,
SARGENTO DE ARTILLERÍA,
C U B A . — UN RANCHO EN LAS AFUERAS DE BEJUCAL.
P U E R T O
R I C O . —VIADUCTO
CAGUANITAS,
EN LA CARRETERA
recompensado con la cruz laureada de San Pornanao
por su heroioo comportamiento en el asalto de las coltas
do Maraliuit (Mindaiiao).
DE
UTUADO
PROYECTADO Y CONSTRUÍDO POR EL INGENIERO D. JOSÉ MARÍA SAINZ,
Á
ARBCIBO,
278 — N." xvn
LA
beneficio de éstos constituida. No es cosa de repetir las
quejas del infeliz (pues infelicidad es padecer delirio como
el suyo); algunas fuñicadas, cual toda protesta contra el
egoísmo ajeno; otras locas y sin fundamento, que Kon !as
que nacen del propio egoísmo.
De neófito en la iglesia anarquista pasó por los grados que
en ella, aunque no quieran los que la forman, ha de liabor
seguramente, y llegó á maestro ó cosa asi. Su carácter retraído, las tristes experiencias de la vida, la concentración
de sus odios contra un objeto dado, toilo vino á contribuir
entonces á aislarlo más y niils de las gentes y hasta du los
compafieros en dinamita.
No sirvió nunca para predicador, pero si muy mucho para
la propaganda por P,1 hecho, ya que vaLu- personal le sol)riib¡i
y por su oíicio lenía cierta especial aptitud para los trabajos
de cerrajería y 1'orja,
De esto último no se enteró nadie, aparte de algún iniciado, entre los poquísimos con quienes mantenía relaciones;
pues el borabre acabó por ser de IOH que pudieran llamarse
solitarios del anarquismo, quienes, en vez de irse ai desierto á hacer penitencia, eneiérranse en un bubardülón ó
en una cueva para fabricar áaus anchas bombas explosivas.
Mas como para vivir hay que comer, y no se come si faltan \os conquibuíi, y Mariano pocos auxilios obtenía de los
compañeros, forzoso le era íi'abajar, para lo que, ante todo,
debió ocultar en muchas partes su nombre y siempre sus
ideas.
Así rodando fué de fábrica en fálmea y de taller en taller, por varías poblaciones do España y aun alguna del extranjero, vigilado á medias por la policía, y secándose cada
vez más los sesos con esas cosas que dos ó tres alemanes de
levita y algún francés houlevardíer y otros tantos príncipes
rusos chiflados andan escribiendo para animar y sacudir un
poco este final de nuestro siglo,
A todas partes, mientras pudo, llevó consigo al pequeñuelo, que ya tenía sobre siete años, y unas veces paliduclio y enclenque por falta de pan, y otras sonrosado y ]nás
fuertecito, iba criándose, en tanto que en el cerebro de
su señor papá formaban cada vex, mas singular y absurda
asociación el caríño á la pobre criatura y las extravagancias, á medio digerir por él, de Ki'apotkin, Bakunin y
compañía. De todo ese lío tremendo VÍDO á resultarle la siguiente y atroz consecuencia:—La sociedad en que un niño
tan guapo é inteligente como su Marianin está destinado á
pasar hambre y dolores do toda suerte y á trabajar como un
hurro (textual), mientras á otros muñecos más canijos y tontos sólo les esperan dichas y goces por haber nacido de padres burgueses, merecerá ser aterrorizada, desliedla con una
lluvia de doscientas mil bombas O r a i n i . ^ P o r eso andaba él
ensayando el modo de ser uno de los que emprendieran tan
bienhecbora operación.
Asi andaban las cosas en su interior cuando, tras de correr no leves peligros, llegó á encontrar sosiego y trabajo en
el Valle de Arrancio, allano lejos de un centro industrial
anglo-vizcaíno, donde precisamente tenían su hotel de verano los muy poderosos Duques de Berineo, ó sean D. Ensebio Iturri y su mujer D."- Carmen Eerníindez y Gutién-ez;
con lo que dicho va que su nobleza y título databan , cuando
más, de la última contrata de vivei'es al Ejército ó del postrer empréstito al Estado, en que figuró el nombre del opulento señor.
Y el tal hotel encontrábase situado frente por frente de la
casuca en que se hospedaba Mariano; por lo que, y á vueltas
de largo proceso psicológico que no es del caso referir, acabó
el compañero por figurarse que toda la burguesía se sintetizaba en la persona del Duque de Bermeo. Sí; aquél era e!
hurgues por excelencia, sin rastros de nobleza señorial ni ribetes de distinción; con todoslos caracteres propios del tipo.
Esto no lo podía juzgar Mariano, pero era verdad. Puede
ser que ante un duque de los otros no hubiera sentido tanto
rencor. Misterios muy difíciles de explicar.
En fin, que al D. Ensebio ennoblecido, y á la D.'^ Carmen,
y á los tres ó cuatro chicos rubiotes que Dios les diera, y á los
domésticos galoneados de oro, y al cochero, y á los coches
y á los caballos, y basta al mastín que dormitaba junto á la
portería, á todos les declaró odio irreconciliable, tanto, que
en ellos se propuso bacer su primer ensayo como anarquista
de acción. Juróse volar el hotel con todos sus habitantes.
Quince días después do esto trepaba el obrero por el talud
que hay á la derecha de la morada del Excmo. Sr. Duque.
Levántase ésta junto á un profundo barranco que allí cerca
desagua en el mar, y á cuya otra paite aparecen ias últimas casas del pueblo, entre ellas la de Mariano. Así, pues,
no necesita éste, si trata de ahorrarse ias vueltas y revueltas
del camino para ir de una á otra, sino bajar el talud de la
BU margen, llegar al fondo, cruzar el cauce seco, y subir por
la otra pendiente hasta llegar ai camino que queda entre una
de las fachadas laterales del hotel y el borde de la barrancada. Se ha enterado de que a¡ lado aquel se lialla el comedor, y precisamente es la hora del a!rauer>iO. Los coches que
vio llegar poco antes dícenle que hay gente convidada.
Mejor; asi caerán más á la vez.
De noche pensó darles el susto; pero á esas horas andan
los pen-os sueltos y hay un vigilante que no descansa. De
día, en cambio, y confiándose á la buena reputación de
la gente del país, ni puertas ni vallas se cierran. Y nadie
vigila.
Llegó por fin; y de bajo la blusa bubiórasele visto sacar un
objeto voluminoso; una lata eibndrica preparada con arreglo
á la consabida fórmula: tanto de picrato de potasa, tanto de
esto, tanto de lo otro; en fin, una obra maestra en su claso,
y la cual, para que estalle, lleva un artificio especial, invención de cierto sabio anarquista ruso; algo así como una
espoleta de tiempos, sin mecha, que ha de prender fuego á
la carga á la medía hora de puesta en movimiento, ü n prodigio de química y de mecánica.
Esa media hora la necesita él para ponerse en salvo, volviéndose á su casuca; allí, desde la ventana, se gozará en au
ILIJSTRACIÜX
ESPAÑOLA.
Y
8 M4Y0 1895
AMERICANA
obra. Es decir, con quince minutos le bastan; pero, por si
acaso, bueno es que sobre d tiempo en estas cosas empleado,
se ponga alguno más.
Salió de su casa con el explosivo oculto; por un talud bajó
al barranco, y por el otro pudo trepar sin gran esfuerzo; que
ambos, aunque bastante pendientes, son de tierra blanda,
sobre la que crecen el césped y algunos matorrales. Nadie le
había visto: á tal hora todos trabajaban, y los balcones del
hotel aparecían cerrados, por dar el sol de Julio en aquel
frente. En una de las ventanas del sótano puso la bomba;
encima, según averiguó antes, estaba el comedor.
Ln hizo todo presurosamente; y ocultándose entre las sinuosidades de¡ terreno, salvó el borde del barranco, y comenzó á descender y á trepar de nuevo por el otro lado; que
una vez en la margen opuesta, y desde casi junto á su misma
casa, podrá contemplar porfcetainente lo ipie suceda. A doscientos metros de la ex|)los¡ón está seguro su individuo, y
verá bien, verá cómo la lujosa inorada del opulento hurgues
vuela lieclia añicos, y, entre los cascotes, mil trozos ensangrentados de su cuerpo y los de sus no menos aborrecidos
comensales.
vuelto mudo: pelo y barba so lo encanecieron de pronto al
ocuiTÍr la explosión. Una tarde padre é hijo tomaron el tren
y partieron con dirección desconocida. Su equipaje era mny
reducido: algunas ropas, y ni un bote con productos químicos, ni un libro, ni un papel anarquista. Por la noche en el
vagón, y al ponerse una cliaqueta fuerte para resguardarse
del fresco, tocó en o! bolsillo algo, y ai sacarlo para ver lo
que era, aparecieron las arrugadas liojas de un periódico, y
en él un mono, es decir, el retrato de cierto barbudo personaje. Mariano lo miró con rabia; rompiólo con más coraje
aún, murmurando: —¡Maldecido perro! —Y quedóse contemplando al chiquitín, que dormía como un santito sobre
el duro asiento del coche. Sus guedejitas rubias hacíanle parecer un ángel.
Aun se veía, como una raya bermeja, la cicatriz en la
frente del pobre crio, y por entre la l)lusita y el cuello salía
un trocito de cordón aiíol y el borde de una medalla. La
quo le puso su madre de chiquitín.
Y los ojos del obrero, algo humedecidos, no se apartaban
del niño más que para contemplar las sombras movedizas de
los hilos y postes telegráficos sobre los desmontes de la vía
en rapidísimo é interminable desfile.
•JD.A.N
Poco faltaba ya para el momento supremo; doce minutos:
reloj en mano, ios fué contando desde su escondite, cuando
de pronto, en una revuelta de! caminejo que junto á la casa
del Duque forma una especie de cornisa, entre ésta y el barranco, vio venir un bulto. ¿Un hombre? No; un niño
que
se iba acercando, y al estar más próximo, aparecieron distintos los colores de su blusita encarnada. ¿Si sería
? Sí,
era él, ¡Marianin! ¡Maldito chico!
¿Pero cómo no estaba
en la escuela á esa hora? Con su carterita colgada—lo veia
bien, — y entreteniéndofc en jugar con las retamas de! camino. Allá á lo lejos otros muchachos, sin duda los que hicieron novillos con él.
Un sudor frío corría desde bi frente á los pies del anarquista.—-¡Elííjv'o aUi! — Miró el reloj; ¡seis minutos no más!
Y como un loco despeñóse talud abajo, enganchándosela
ropa en los espinos, y saltó el arroyo, y en línea recta,
sin aprovechar los senderillos de la otra parte, trepó desesperadamente, pareciéndole que el terreno huía ante sus
pies, que el tiempo volaba con triple velocidad
Sintióse
arriba casi, y al ul^ar la cabeza divisó al niño en el borde,
Al niño, si, que sonriendo le esperaba, c(m una cosa bonita
en las manos: una lata reluciente, con rótulos de colorines,
hallada junto ai zócalo del hotel, y la cual merecía, por lo
menos, investigar lo que tenía dentro. Agarrado á las matas
del escarpe paca no caer, los ojos fuera de las órbitas, y
lanzando una blasfemia: — ¡Suelta eso, condenado, suéltalo!— gritó roncamente, con tal expresión de espanto y
angustia, que aterrorizándose el chiquillo, abrió las manitas
y la bomba cayó en la misma cresta del talud, y después,
por entro las piernas del obrero, resbaló sin explotar, rodando por la pendiente.
Dos brazadas más para dominar el talud y llegar á lo alto
al tiempo que el explosivo , allá sobre las arenas del fondo,
estallaba con horrísono estrépito: esto sucedió en dos segundos.
La detonación fué espantosa, retumbando el suelo: el hotel pareció derrumbarse, y ia masa de aire sacudida con
enorme violencia, dio con el obrero y Marianin en tierra,
aun(|ue á aquél difícil le fuera tenerse en pie un instante
más. Lluvia de tierra y piedras fonnando inmenso cono invertido, y esparciéndose después cual mortífero ramillete,
cruzó el espacio, volviendo á caer sobre el contorno. Una de
ellas, no muy grande por fortuna, hirió en la cabeza al
niño, algo de refilón, haciendo (lorrer un hilo de sangre por
su frente.
El mecanismo de la infernal máquina y su composición,
ó sabe Dios qué milagro, fueron causa que no detonase al
golpe, sino á su tiempo debido, cuando llegaba ya al lecho
del barranco. V como de éste al hotel hay más de cincuenta
metros, y al aire libre fué la explosión, sólo tales efectos
produjo.
Al día siguiente, la prensa de Madrid daba cuenta del
inexplicable atentado. Entre los pormenores de éste, aparecía
lo que sigue:
«Un honrado obrero que con su hijo, preciosa criatura de
seis á siete años, paseaba casualmente por el camino que
existe entre el hotel del ilustre procer y el sitio de la explosión, su í'rió tan fuerte sacudida, que cayó derribado en tierra
con síntomas de conmoción cerebral. El pobre niño tuvo
más desgracia, pues ha resultado i;oii uuii herida de alguna
gravedad en la cabeza. Ambos fueron asistidos por el médico del Duque; y después de recobrar los sentidos el padre
y hecha la primera cura al infeliz pequeñuelo, se les trasladó
á su casa. Las autoridades practican esfuerzos pai^a averiguar
si se trata de un atentado anarquista; pero el lugar en que
ha ocurrido la explosión hace creer más bien en una broma
harto pesada, ó que algunos obreros de las minas dejaj'an en
el barranco cierta cantidad de dinamita de la que emplean
para barrenos, la cual, por causas que se desconocen, habrá
iiecho explosión.
»No obstante, se sigue la pista á un obrero catalán que el
día antes fué despedido por sus patronos, y (¡ue el mismo de
ocurrir este suceso abandonó el pueblo.»
Grave estuvo Marianin, y su padre le cuidó con tierna
solicitud sin separarse de él un momento
Cuando el niño
entró en la convalecencia, viósc al anarquista salir una noche llevando bajo la blusa algunos objetos. Al cabo de dos
horas estaba de vuelta.
Si alguien le siguió, pudo contemplar cómo se dirigía á
la orilla del mar, y cómo alli fué arrojando á éste los efectos quo escondidos llevaba.
Pasaron dos meses; el niño al cabo de ese tiempo parecía
completamente bien ; pero Mariano dijérase que se había
LAPOULIDE.
[VALIENTE MEMORIA!
No be conocido hasta el día
Hombro de tanta memoria
Como don Blas Chirimía,
Coronel de Infantería,
De guarnición en Vitoria.
Lee trozos de aquí y de allá;
Y aunque parezca que no,
Al cabo de un año va,
¿Y qué hace? de pe á pa
líepite lo que leyó.
Aunque olvidarlo procura,
Recuerda á cualquiera hora
Los centímetros de altura
Que tenía el padre cura
Que le unió con su señora.
Leyó una vez nada más
La Biblia, á escape, don Blas,
Y hoy la suelta sin trabajo
Por arriba, por abajo,
Por delante y por detrás.
Hace poco me dijeron,
Entre su señora y él,
Cuántos garbanzos comieron
El día que le ascendieron
A teniente coronel.
De sus muchas excursiones
Recuerda cien mil detalles;
En fin, sabe los balcones
Que tienen todas las calles
De todas ias poblaciones.
Tiene sus distintos grados
Bizarramente ganados,
Y se halla en este momento
j \ l frente de un regimiento
De novecientos soldados.
Pues el hombre, ce por be,
Como la cosa más obvia,
Conoce ya el nombre de
Cada cual, y el de su novia,
Y en donde nació y por qué.
Verás, lector, finalmente,
La prueba más evidente
De que es verdad lo que digo
En el diálogo siguiente
Que tuvo don Blas conmigo.
— Mi memorión estupendo
Recuerda—me dijo—á un tal
Ginés García y Melendo,
Que murió de general.
¡Parece que lo estoy viendo!
—¿A Ginés? Usté exagera.
— ¿Yo exagerar? ¡ Bueno fuera!
— ¿Pues cuándo imirió Ginés?
—-Veintidós años y un mes
Antes de que yo naciera.
— ¿Y afirma usted todavia
Que se acuerda de García?
¡Hombre, vaya usté á la gloria!
— ¡ Pues eso es tener memoria,
Lo demás es tontería!—
Este, oh lector, es don Blas.
¡Tiene cosas más curiosas!
En fin, ¿se puede hacer más
Que recordar hasta cosas
Que no se han visto jamás?
Pues al hombre que hay hoy día
De memoria más notoria;
Al buen don Blas Chirimía,
Coronel do Infantería
Y prodigio de memoria,
Le liube un día de prestar
Cien duros en Santander,
Y, cosa particular,
¡Ya no se ha vuelto á acordar
El maldito de cocer!
JUAN PERECÍ ZÓÑIGA.
.^.
I
LA ILUSTRACIÓN
8 MAYO 1896
ZORRILLA Y EL ALCÁZAR DE SEGOYIA.
B o N K •]• O.
AL ILUSTItE CABTKLLAfíO Y MUY QUIÍKIDO AMIGO MÍO
D. GJÍÜMÁN GASIAZO.
De t u i n g e n i o los v i v i d o s f u l g o r e s
P r e s t a n luz á la v e g a s e g o v i a n a ,
C a n t a d a p o r t u n i u s a solSerana
Con l a ÍQ d e los ú l l i m o s a m o r e s .
T u s postreros artísticos primores
G a l a son d e u n a e s t a n u i a castellana
Que e s m a l t a r o n con p o m p a c o r t e s a n a
l í i c a s Ijcmbraa y g a y o s t r o v a d o r e s .
C u a n d o p e s a r oculto nos d e s v e l a ,
Son t u s c a n t a r e s bullicioso t r i o o
Que el c o n t u r b a d o espíritu conauela.
Y , p o r l e y m i s t e r i o s a del d e s t i n o ,
T ú eres el a r r o g a n t e c e n t i n e l a
Que g u a r d a nuestro Alcázar peregrino
RAFAKL
OCHOA.
Segovia, 6 de Mayo do IWG.
p o n AMBOS Mü^'DOS.
KAl'.liAC.'ON'IW COfíMOI'OI.ll'AH.
Liis lluvias en España, en Il-alia y en Fi-an(!ia- — Por qué en nuestro
país llueve poco. —Imposibilidad del remedio. —Los montos y la
producciiún en Italia.—La Ihivia y la produeoión del trigo en Francia y en América. —Lluvia de oro en Inclaterra, — El A-niiiní viiraMlín de la hacienda inglesa; el •ii'perúril; las aduanas; los int'resos
y loB gastos; el presupuesto para IS'Jñ á líjyT.
' SPAÑA, a b u n d a n t e en v i n o , lia s i d o , es y será
'• s i e m p r e p o r n a t u r a l e z a m u y s e d i e n t a do a g u a ,
- _ C u a n d o c r e e m o s q u e i l u e v e a q u i m u c h o , no
\y¿ cae la m i t a d del a g u a que l e c i h e n los c a m p o s
^ - ^ en o t r a s n a c i o n e s . M u e v e en I t a l i a , en a l t í t u ^ides semejantes á las de las comarcas t r i g u e iCii^,.r(j^i r a s d e n u e s t r o p a í s , 7 0 0 l i t r o s a n u a l e s p o r cada
'IM'
* m e t r o c u a d r a d o do superficie; y en I''rancia 820
en b a s t a n t e s d e p a r t a m e n t o s , y m á s do 700 en a l g u n o s
y m á s d e 5 0 0 en los d e m á s ; y , e n c a m b i o , n o l l u e v e
aqui m á s d e 3ñ0 p o r t é r m i n o m e d i o en Castilla la
Vieja y Z a r a g o z a , n i m á s d e 4 5 0 á oOO e n Castilla la N u e v a
y en E x t r e m a d u r a , n i m á a d e 600 en S e v i l l a , s i g n i l i c a n d o
m u y poco para la v e r d a d e r a p r o d u c c i ó n agrícola n a c i o n a l el
que en las costas del N o r t e y N o r o e s t e y en a l g u n a s c o m a r cas de las sierras c a i g a n do I.ÜOO á 1.500 litros a n u a l e s . E s
decir, q u e d e s g r a c i a d a m e n t e n u e s t r o suelo r e c i b e la m i t a d
do a g u a q u e el d e I t a l i a y q u e el do F r a n c i a ; y c o m o l a lluvia es el p r i m e r o y p r i n c i p a l f a c t o r d e la produ(;ción, sin el
cual valen m u y pocu c u a n t o s a b o n o s n a t u r a l e s ó artificiales
puedan e m p l e a r s e , triste es t e n o r q u e c o n f e s a r q u e e s t a m o s
condenados por la N a t u r a l e z a á n o o b t e n e r n u n c a g r a n d e s
r e n d i m i e n t o s en el beneficio d e cereales y p a s t o s .
¿Por qué llueve aqui tan p o c o , aunque en algunos años
nos parezca q u e l l u e v e m u c h o ? P o r la posición a v a n z a d a
que n u e s t r a p e n í n s u l a t i e n e sobro el O c é a n o A t l á n t i c o . E n
e f e c t o , casi todo el m a c i z o d e é s t a , en la l a t i t u d q u e o c u p a , sale a] e n c u e n t r o d e las c o r r i e n t e s d e a i r e del 8 0 - , q u e
c a r g a d a s de v a p o r v i e n e n c o n e x t r a o r d i n a r i a v e l o c i d a d d e s d e la región tropical a n t i l l a n a y d e s d e l a l í n e a q u e el Gulf
Stream r e c o n e al t r a v é s del m a r , á condcnparse en el O c c i dente de E u r o p a ; p e r o , A c a u s a d e esa m i s m a v e l o c i d a d ,
esos vientos q u e o r i g i n a n las l l u v i a s p a s a n m á s a l l á d e
n u e s t r a p e n í n s u l a , y v a n á c o n d e n s a r su v a p o r en las r e g i o nes do los Alpes y del A p e n i n o , y en l a s t i e r r a s bajas d e
F r a n c i a , ai otro lado d e los P i r i n e o s . N i n u e s t r a s a l t a s planicies c e n t r a l e s , n i n u e s t r a s c o r d i l l e r a s , son baatanl.es p a r a
oponer, en g e n e r a l , u n d i q u e á tales corrientes a é r e a s , y p a r a
condensar sus v a p o r e s , á m e n o s q u e , p o r e j e m p l o , a l g u n a
causa especial, q u e bien p u d o ser la a p r o x i m a c i ó n d e l a
r a m a a s c e n d e n t e del G'u// á las costas d e la p e n í n s u l a , n o
d e t e r m i n e u n a a b u n d a n c i a d e l l u v i a s , c o m o ocurrió el año
p a s a d o , ó en los otros b a s t a n t e lluviosos d e 1 8 8 5 , 8 8 y 6 4 ,
en que cayeron d e 500 á 600 litros e n Castilla.
Y m i e n t r a s en las r e g i o n e s m e d i a s de la a t m ó s f e r a el airo
templado y h ú m e d o del SO. y del O. p a s a veloz sobre n u e s tro h o r i z o n t e , sin q u e se a c u m u l e n s u s v a p o r e s ni e n t o l d e n
el cielo, p a r a d e j a r caer éstos en las c a m p i ñ a s , s i e r r a s y v a lles d e F r a n c i a , Suiza é I t a l i a , los a i r e s m á s p e s a d o s , frios
y secos del N . y N E . r a s a n a q u i ta t i e r r a y a r r a s a n la v i d a
v e g e t a l , i n d i c á n d o n o s e n las v e l e t a s y en los b a r ó m e t r o s ,
que g e n e r a l m e n t e v a n de a c u e r d o c o m o lo s a b e n los físicos
prácticos, q u e n o h a y e s p e r a n z a do q u e l l u e v a .
Sólo c u a n d o la velocidad d e a q u e l l a s c o r r i e n t e s a é r e a s n o
es tan g r a n d e , ó c u a n d o p o r l a a c c i ó n d e l a ó o r r i e n t e m a r í t i m a del ( i o l f o , a p r o x i m a d a á n u e s t r a s costas, se acelera la
c o n d e n s a c i ó n , es c u a n d o ésta se verifica en n u e s t r o horizonte y llueve con rejíularidad, a v a n z a n d o el t e m p o r a l d e s d e
A n d a l u c í a hasta las C a s t i l l a s , A r a g ó n y el N o r t e .
¿Tiene r e m e d i o f a t a l i d a d s e m e j a n t e , q u e d e b e m o s á n u e s t r a sicuacióa s o b r e el g l o b o ? N o , s e g u r a m e n t e . ¿ P a r a q u é
decir otra cosa?
L a creación y repoblación d e los b o s q u e s , s e g ú n e s t á n los
m o n t e s de b a r r i d o s y d e n u d a d o s , sería un r e m e d i o p a r c i a l ,
que u n a n a c i ó n b i e n p o b l a d a d e g o n t e y bien p r o v i s t a d e
d i n e r o , no la n u e s t r a , p o d r í a aplicar en el t r a n s c u r s o de u n
siglo. S o s t e n e r l a afirmación c o n t r a r i a e s h a b l a r p o r h a b l a r .
ESPAÑOLA
Y
AMERICANA
I t a l i a t i e n e t a m b i é n d e s p o b l a d o s g r a n parto d e sus m o n t e s ;
y y a n o e x i s t e n , no d i g o y o las f a m o s a s s e l v a s d e l a C'imiitia, la Litana,
la GaUinaria,
la Aitgizia,
la Felnntea y la
Sila, s i n o q u e el l a b r a d o r ambiciubo y el a b a n d o n o lian
h e c h o « s p a r i r o i bOf¡cbi dallo p i a n u r o , dai coHi ed a n c h e
dalle m o n t a g n e poco e l é v a t e e l e g g e r m e n t e i n c l í n a t e
»
E s t o dijo la Dirección de A g r i c u l t u r a d e a q u e l r e i n o , n o
h a c e m u c h o s a ñ o s , añaditjndo q u e : «Cosi a v v e n n e c h e l ' I t a l i a ,
di p a e s e b o s c o s i s s i m o , finí a poco a poco p e r essere d e n u d a t a ¡11 m o l t c p a r t í fino nollo e s t r e m o v é r t i c e dei m e n t í , c o r o n a t i u u g i o r n o dalle piii s p l e n d i d e b o s c a g l i e , c t u t t o q u e s t o
s e n z a che si potesse diré clie la s u a superficie p r o d u t t i v a si
fosse a c c r e s c i u t a , » P u e s b i e n ; á pesar de !a d e s p o b l a c i ó n d e
los m o n t e s , c a e e n a q u e l p a í s d o b l e c a n t i d a d d e l l u v i a q u e
a q u í , y en la m a y o r p a r t e d e las r e g i o n e s , como L o i u b a r d i a ,
E m i í i a , V é n e t o , T o s c a n a , S i c i l i a , Meridional tncdii.crránea
y L a c i o , o b t i é n e n a e de 11 á ll-í hectolitros d e t r i g o por hect á r e a , y en s u m a 50 millones on la n a c i ó n , en u n a superficie d e s e m b r a d í o c o m o la n u e s t r a , cinco millones de h e c t á r e a s ; c u a n d o a q u í m u y p o c a s p r o v i n c i a s d a n m á s d e octio,
y d i f í c i l m e n t e se suelen c o s e c h a r en t o t a l i d a d 4 0 millones
e n los a ñ o s m á s a b u n d a n t e s . N o h a y p a r a q u é h a b l a r do
F r a n c i a , q u e g r a c i a s á sus a b u n d a n t e s l l u v i a s , á sus ab(mos
y á s u s p r o g r e s o s m e c á n i c o s , l e c o g e , en siete millones d e
h e c t á r e a s , d e 100 á 110 millones d e hectolitros.
A la a b u n d a n c i a d e l l u v i a s débonso t a m b i é n , p r i n c i p a l m e n t e en el m u n d o a m e r i c a n o , ia r e g u l a r i d a d y c u a n t í a de
las c o s e c h a s , lo m i s m o en el O r i e n t e de los E s t a d o s U n i d o s ,
en d o n d e caen de 700 á 1.200 miÜrnetros a n u a l e s d e a g u a
p o r o e n t i r a e t r o c u a d r a d o , q u e e n el i n t e r i o r del U r u g u a y ,
en Soriano y líío N e g r o , y otros d e p a r t a m e n t o s , d o n d e i n d i c a el p h r v i ó m e t r o d e DOD á 1.600 m i l í m e t r o s , q u e d a n en
2 0 4 . 0 0 0 h e c t á r e a s do s e m b r a d u r a m á s d e 15 hectolitros p o r
h e c t á r e a y m á s d e 3 . 0 0 0 . 0 0 0 en c o n j u n t o ; y q u e en la Arg e n t i n a , en c u y a p r o v i n c i a d e B u e n o s A i r e s , por e j e m p l o , caen 1.400 m i l í m e t r o s y c o g e n , en 4 0 0 . 0 0 0 licctáreas,
7,500.000 hectolitros.
No hay más remedio, p u e s , que recoger y utilizar, como
la c i e n c i a s a b e y p u e d e h a c e r l o , l a p o c a a g u a q u e t e n e m o s ,
c o n s t r u y e n d o los p a n t a n o s , d e p ó s i t o s y c a n a l e s q u e sean p o s i b l e s , y r e g a n d o c u a n t a s z o n a s estén á su a l c a n c e , no sólo
en los a ñ o s d e escasez de l l u v i a s , sino c o n s t a n t e m e n t e . Sin
e¡ a g u a no h a y q u o p e n s a r en a b o n o s , }• sin a b o n o s y sin
a g u a , sin g a n a d e r í a , n u n c a s a l d r e m o s d e la m i s e r i a a g r í c o l a .
M á s q u e en n i n g u n a otra n a c i ó n , h a c e en E s p a ñ a el e m p l e o
d e la i n t e l i g e n c i a p a r a realizar e s t a s v e r d a d e r a s r e v o l u c i o n e s , d e las cuales p u d i e r a s u r g i r n u e s t r o r a d i c a l m e j o r a m i e n t o , y , s i n e m b a r g o , ¡qué poco t r a b a j o i n t e l e c t u a l se i n v i e r t e a q u í en p e n s a r , d i s c u r r i r y t r a b a j a r a c e r c a de estos
e s t u d i o s , m i r a d o s con c r i m i n a l d e s d é n por la i g n o r a n c i a d e
los m á s ! T e r r i b l e os la s e q u í a d e tos c a m p o s , a p e n a s c o m p e n s a d a p o r pasajeros c h u b a s c o s é insuficientes lluvias; pero
m á s terrible es la sequía do los c e r e b r o s y d e los corazones,
p o r q u e á ella so dobe el q u e i m p e r e la i n d i f e r e n c i a en c u a n t o
ai r e m e d i o d e los m a l e s p r i v a d o s y públicos a t a ñ e , y acost u m b r a d o s á Ja cual nos s e n t i m o s c a d a día c o n m a y o r i n c a pacidad para redimirnos y marchar adelante.
N . " XVII
a d e m á s , en u n a s u m a d e 2 3 . 3 7 5 . 0 0 0 p e s e t a s , q u e p u e d e n
c o m p e n s a r s e con el auperávit q u e se e s p e r a . L a I n s t r u c c i ó n
p ú b l i c a y la e d u c a c i ó n c o n t a r á n en el p r e s u p u e s t o con u n
aumento de 10.825.000 pesetas.
L a c u a n t í a de los d e p ó s i t o s p a r t i c u l a r e s en las cajas d e
ahorros b a s e d u p l i c a d o en diez a ñ o s ; y d u r a n t e los ú l t i m o s
v e i n t e , m i e n t r a s la p o b l a c i ó n h a a u m e n t a d o en u n 19 p o r
1 0 0 , y lus g a s t o s del p r e s u p u e s t o en u n 6 S , el r e n d i m i e n t o
del i m p u e s t o sobro la r e n t a ha c r e c i d o en u n 5 ^ p o r lOO, y
el d e c a d a u n o do los otros c u a t r o p r i n c i p a l e s i m p u e s t o s en
un 16 y | .
E l a n t e r i o r m i n i s t r o , Sir "William I l a r c o u r t , leader do la
oposición l i b e r a l , oyó i m p á v i d o e l lisonjero r e s u m e n d e loa
r e s u l t a d o s o b t e n i d o s e n su p r o s u p u e s t o , y m a n i f e s t ó q u e e l
superávit d e b i e r a h a b e r l l e g a d o á la cifra de 162 millftines y
m e d i o do p e s e t a s si n o se h u b i e í a n e m p l e a d o c r é d i t o s sup l e t o r i o s . A ñ a d i ó q u e es m u y consolador y honroso el q u e
I n g l a t e r r a p r o d u z c a y p a g u e t a n t o , p e r o q u e esto m i s m o
i m p ( m e á los g o b i e r n o s g r a n d e s o b l i g a c i o n e s p a r a c o n el
p u e b l o . E l e s t a d o p r ó s p e r o do la H a c i e n d a d e m u e s t r a v i c t o r i o s a m e n t e quo no se d e b e p e n s a r en v o l v e r al r é g i m e n p r o teccionista.
i r l a n d a alzó su v o z por m e d i o del j e f e d e sus r e p r e s e n t a n t e s , Mr. J o h n D i l l o n , pai^a l a m e n t a r s e d e q u e el O o b i e r n o
no b a g a n a d a p o r ella, y a ([ue, s e g ú n u n d e t e n i d o estudio
de su p r o d u c c i ó n , r e c u r s o s y c a r g a s , s a t i s f a c e c a d a año 50
millones de pesetas m á s q u e lo q u e en j u s t i c i a d e b e p a g a r .
P e r o , ni do la oposición l i b e r a l , ni d e los l a m e n t o s irland e s e s , h a c e g r a n caso el p o s i t i v i s t a , i n f a t i g a b l e y a f o r t u nado Imperio británico; y tales reparos y tales protestas
h a n q u e d a d o a h o g a d o s a n t e el coro d e a l a b a n z a s y de a l e g r i a
con q u e los ingleses d e las c i n c o p a r t e s del m u n d o h a n celeb r a d o la g e s t i ó n d o su H a c i e n d a en el Annus mirahiUs, a ñ o
sin p a r d e la h i s t o r i a e c o n ó m i c a d e a q u e l p u e b l o . ¡ Así a n d a
el m u n d o ! A ñ o a d m i r a b l e , a ñ o m a r a v i l l o s o ha sido el d e
18;t5 p a r a la ( í r a n B r e t a ñ a , y a ñ o m i s e r a b l e , a ñ o m a l d i t o
f u é p a r a nosotros. Y m e n o s m a l si el d e 18í)S n o hacejoeít(lant con é i , con lo q u o p o d í a m o s d a r n o s p o r m u y c o n t e n t o s
y h a s t a por afortunados.
KicAiiDo BECIÍHRO D E
E l i m p u e s t o de c o n s u m o s ha d a d o 2 6 . 0 0 0 . 8 0 0 l i b r a s , en
v e z d e las 25.950.000 c a l c u l a d a s ; el d e t i m b r e ba e x c e d i d o
en 1,630.000 l i b r a s , y el do lierencias en m e d i o m i l l ó n . L a
d e u d a n a c i o n a l h a d i s m i n u i d o en 2 0 3 , 3 5 0 . 0 0 0 p e s e t a s , log r a n d o InglateiTa a m i n o r a r l a en 100 millones en pocos anos,
y en 4.750 m i l l o n e s , en s u m a , en los ú l t i m o s t r e i n t a y n u e v e .
L o s f o n d o s d e a m o r t i z a c i ó n se m a n t i e n e n de tal m a n e r a ,
q u e si la G r a n B r e t a ñ a n e c e s i t a r a d e 4 á 5 , 0 0 0 millones en
un m o m e n t o d a d o , p o d r í a c o n t a r con ellos i n m e d i a t a m e n t e .
E s v e r d a d q u e á p r o p o r c i ó n q u e a u m e n t a n los i n g r e s o s
e x c e d e n t a m b i é n los g a s t o s . E n el p r e s u p u e s t o q u e so a c a b a
d e li(iuldar figuraban los g a s t o s p o r 96 m i l l o n e s de l i b r a s , y
en el a c t u a l p a s a n de 100. E l p r e s u p u e s t o d e g a s t o s es do
2 . 5 0 1 . 1 7 5 . 7 5 0 p e s e t a s , y el d e i n g r e s o s de 2.543.87.5.750, es
d e c i r , q u o M r . B c a c b calcula u n e x c e d e n t e d e 4 2 . 7 0 0 . 0 0 0
p e s e t a s . L o s g a s t o s h a n a u m e n t a d o en u n fltí por lUO en
estos ú l t i m o s v e i n t e a ñ o s . A los do (Jiierra y M a n n a se d e d i c a r á el tíuperúvil o b t e n i d o el a ñ o p a s a d o . P r o p ó n e s e el Ministro r e b a j a r en 5 millones do p e s e t a s el i m p u e s t o de sucesión, y en 2 ^ el de a l g u n o s q u e g r a v a n sobre la a g r i c u l t u r a ;
á la q u e e n Jas c o n t r i b u c i o n e s g e n e r a l e s p r o y e c t a d e s c a r g a r ,
BENGOA.
EAU D'HOUBiGANT SrTp™ CVak»;
H o u b l g - a n ( , perfumista, i^tirís, 10, P a u b o u r g «'• Hunoré.
¿'erfumcria, e.vótioa S E N E T , 35, r a e d u Quatre Septembre,
París, (Véansti los aituncios.)
Pn-fuiiu^ria Xlii(»i,Y'
Septembre. ( Véansü los
L E C O N T E ET C'S 3 1 , r u e d u Q i i a f c r s
aimacios.J
VIOLETTE IDÉALE L"t"r„r»r.'
I l o u l i i g ' n n t , perfumista, Parit,
N o se p o d r á n q u e j a r en I n g l a t e r r a de la s e q u í a , p o r q u e
a d e m á s de llover m u c h o , como do c o s t u m b r e , en el suelo,
l l u e v e q u e e s u n a b e n d i c i ó n d e D i o s en l a s a r c a s del T e s o r o .
¡Qué d a t o t a n a d m i r a b l e y t a n c o n s o l a d o r ! Su m i n i s t r o d e
H a c i e n d a , el canciller del É x c h e q u e r , como aüí se d i c e , Sir
M i c b a e l f i i c k s B e a c l i , al d a r c u e n t a d e ia l i q u i d a c i ó n del
p r e s u p u e s t o d e 18í'5 á 9 6 . ha h e c h o s a b e r al pueblo i n g l é s
q u e r e s u l t a u n superávit de 5.812.000 libras e s t e r l i n a s , a l g o
así c o m o 145.300,000 p e s e t a s , a d m i t i e n d o q u e 2 5 p e s e t a s
v a l i e r a n u n a l i b r a esterlina. E n v i s t a de este e s p l é n d i d o r e s u l t a d o , la p r e n s a d e la G r a n B r e t a ñ a ha r e p e t i d o a l b o r o z a d a
q u e e! año e c o n ó m i c o q u e a c a b a d e t e r m i n a r es e! Aimus
mirahtl/s de la H a c i e n d a inglesa. H i z o el p r e s u p u e s t o el m i n i s t r o liberal Sir W i l l i a m H a r c o u r t q u e se q u e d ó i'arto corlo
e n sus p r e v i s i o n e s , p o r q u e l a r e n t a d e A d u a n a s h a p r o d u c i d o 600,000 libras m á s q u e lo calculado, figurandi en ella
p o r los m a y o r e s i n g r e s o s el t é , el v i n o y el t a b a c o . Cosa c u r i o s a : segim Mr. I J i c k s B e a c h , el valor de las cohllatr d e puros y cigan-()s d e papel q u e los f u m a d o r e s t i r a n , llega á u n
m i l l ó n do l i b r a s esterlinas. El c o n s u m o d e v i n o s ligeros do
p a s t o ha a u m e n t a d o c u e s t o s v e i n t e días en un 45 p o r 100, y
en c a m b i o el do vinos finos y e s p u m o s o s ha d i s m i n u i d o en
u n 3 0 p o r 100. L o s f r a n c e s e s les s u m i n i s t r a n l a m a y o r p a r t e
d e los v i n o s , bien a d e r e z a d o s con Jos n u e s t r o s , y d e s g r a c i a d a m e n t e n o s o t r o s sólo les e n v i a n i o s u n o s 10 millones d o
litros d e v i n o c o m ú n , q u e v a l e n 1.(100,000 p e s e t a s , y u n o s
7.500.000 d e J e r e z y sus similares, c u y o valor es de i) m i l l o nes d e p e s e t a s .
279
19, F a u b o u r g S* Honoré.
ALIMENTO DE LOS MINOS Y DE LOS CONVALECIENTES
Ln^![l>-r|]CflsrenoiTiii'íiil»iielRaca.houtili>lasAra.l)es<1'DRi,Ar<GivEN]FFt,dePaf(i,
(Liiiero. a g r a d a b l e y n u t r i t i v o ! . — DESCOflFIAH DE LAS FAL!,IFICACIOI/ES.
T o d o s los días a p a r e c e a l g ú n n u e v o especifico para el c u t i s ; pero estad s e g u r a s q u e
casi s i e m p r e n o son m á s q u e a f e i t e s . Sólo
Ja C r e m a S i a i ó n d a á la tez la f r e s cura y belleza n a t u r a l e s . D e s d e h a c e t r e i n t a y
cinco años se v e n d e en el m u n d o e n t e r o á p e sar d e las m u c h a s falsificaciones. Loe l * o I v o 8
d e A r r o z y el « V n l t ó i i l ^ i n i ó n c o m p l e t a n loa
efectos h i g i é n i c o s d e la C r e m a i S i m ó n .
V I N O B I - D I G E S T I V O D E CHASSAING.SOafiosde
éxito c o n t r a las enfermedades del a p a r a t o digestivo (dispepBiaa, i n a p e t e n c i a , pérdida de fuerzas), París, tí, Av.
Victoria.
L a casa d e E . C O T J D l t A Y , 1 3 , rué
d'Enghim,
I ' a r i s , a c a b a d e a ñ a d i r u n a n u e v a c i e a c i o n á sus p o l v o s
d e a r r o z , t a n a p r e c i a d o s p o r las S e ñ o r a s .
L o s polvos d e arroz
claso e x t r a s u p e r i o r , t e n d r á n ol m i s m o s u c e s o c o m o sua a n teriores Jos polvos d e
L a c t e i n e , H e l i o t r o p o b l a n c o , O p o p o n a x , Peau d ' E s p a g n e ,
y c o m o todos los a r t í c u l o s d e la C a s a d e JK. C o u d r a y .
LIBROS PRESENTADOS
Á E S T A REDACCIÓN POIl A U T O R E S Ó JEDITORES.
J..ÍI l i a n d e i ' í í d e l ( ¡ V i z c a y a » , Folleto en el que se d a c u e n t a
d é l a e n t r e g a d e l a b a n d e r a r e g a l a d a por la Diputación de
Bilbao p a r a el nuevo crucero.
V i v i e n d o , cuentos ó h i s t o r i a s , p o r D. M a n u e l Bueno. Cont i e n e el tomo doce c u e n t o s , escritos en castiza y correcta
prosa, q u e revela en su a u t o r notabilísimas disposiciones p a r a
el ííénero que h a empezado á c u l t i v a r .
Van los c'ueutos precedidos d e u n i n t e r e s a n t e prólogo del
Sr. Verdes M o n t e n e g r o , y se v e n d e n en todas las librerías
al precio d e 2 pesetas,
L o s l u i l y u n c u e n t o s , por D. José d e Siles, Pequeño folleto q u e contieno doce cuentea escritos en correcta y castiza
p r o s a , con el b r i l l a n t e estilo q u e en todas sus producciones
d i s t i n g u e al Sr- Siles.
E l folleto se h a l l a d e v e n t a en todas las librerías al precio
d e 25 c é n t i m o s d e p e s e t a .
280 — N.° x v i i
LA
ILUSTRACIÓN
ESPAÑOLA
Y
é MAYO 1896
AMERICANA
B r e v e c o m p e n d i o d e h i s t o r i a d e l a Ig^Iesia c a .
tóUea, p o r D. Miguel María G u i l l e n de l a T o r r e .
U n .servicio no pequeño h a p r e s t a d o el Sr, Guillen
á los colegios y seminarios, d o n d e , h a s t a a h o r a , no se
]30dia estudiar l a historia d e n u e s t r a Iglesia por falta
d e u n t e x t o adecuado á l a s inteflgencias d e los
alumnos.
E l S r . G i x i l l é n d e l a Torre h a remediado t a n incomp r e n s i b l e f a l t a con l a p u b h c a c i ó n d e su Compendio,
en el q u e , e n l a forma m á s á propósito p a r a el objeto
á q u e está destinado, y con l a extensión q u e éste le
p e r m i t e , enseña l a historia d e l a Iglesia católica
desde J e s u c r i s t o h a s t a n u e s t r o s d í a s , sin omitir ning u n a d e l a s m u c h a s vicisitudes p o r las q u e h a atravesado d u r a n t e su l a r g a existencia.
E l Compendio es d e g r a n i n t e r é s y n o poca utilid a d , e n especial p a r a los maestros y maestras, que,
s e g u r a m e n t e , h a b r á n n o t a d o l a f a l t a d e u n a ohra de
l a í n d o l e d e l a d e l Sr. Guillen.
Se h a l l a d e v e n t a en l a librería d e l a Viuda de
H e r n a n d o y e n l a s p r i n c i p a l e s Hbrerias d e Madrid y
provincias.
L a C r i s t i a d a , p o r F r . Diego d e Ojeda. H e m o s recibido el t e r c e r c u a d e r n o d e t a n i m p o r t a n t e publicac i ó n , d e l a q u e y a n o s h e m o s ocupado e n n ú m e r o s a n t e r i o r e s , h a c i e n d o d e ella los m u c h o s elogios q u e se
merece.—-Precio del c u a d e r n o : cinco pesetas.
S e v i l l a , p o e m a d e D. L u i s Montoto j E a u t e n s t r a u c h ,
p r e m i a d o e n los j u e g o s florales r e c i e n t e m e n t e celeb r a d o s e n l a c a p i t a l q u e l l e v a p o r t i t u l o , y escrito e n
b r i l l a n t e y correctísimo r o m a n c e q u e revela e n BU
autor u n poeta n a d a vulgar.
Agradecemos a l Sr. M o n t o t o el envío d e ejemplares con q u e n o s h a honrado.
H i s t o i - i a d e l a l * o m p a d o u r , por Edmundo y J u lio d e ( J o n c o u r t .
Conocido es d e sobra e n el m u n d o literario e l nomb r e d e los h e r m a n o s G o n c o u r t como novelistas é hist o r i a d o r e s , y t a m b i é n es conocida de todos l a influencia q u e e n l a historia francesa ejerció l a f a v o r i t a d e
u n o d e sus r e y e s , D u q u e s a d e P o m p a d o u r . L a historia I n t i m a , si v a l e l a p a l a b r a , d e t a n i m p o r t a n t e
figura, escrita por t a n sobresalientes p l u m a s como l a s
d e los h e r m a n o s G o n c o u r t , r&sulta interesantísima,
ú t i l y a m e n a por los numerosos y desconocidos episodios q u e describen d e l a vida d e l a célebre cortesana.
L a o b r a , q u e h a sido l u j o s a m e n t e e d i t a d a p o r La,
Españd 3Io(lerna, se v e n d e e n todas l a s librerías a l
precio d e dieií pesetas.
L o s J e s u í t a s y e l P . M i r . Cartas á un académico
de la Española, p o r e l b a c h i l l e r F r a n c i s c o d e Estepa.
E l libro r e c i e n t e a t r i b u i d o a l ex jesuíta y académico P . M i r , t i t u l a d o Los jesuítas
de puertas
adentro, ó un barrido hacia ajuera tm, la Compañía
de Jesñs, q u e t a n t a p o l v a r e d a h a movido entre amigos y enemigos d e l a poderosa Orden, n o h a b í a d e
q u e d a r sin contestación ; y esta se h a encargado de
dársela u n b a c h i l l e r , u F r a n c i s c o d e E s t e p a » , seudónimo q u e n o sabemos á q u i é n o c u l t a r á , a u n q u e por
las t r a z a s debe ser persona doctísima en letras hum a n a s y divinas según se e x p l i c a , y h o m b r e d e bríos
según pega.
Sin m e t e r n o s á jueces d e esta c o n t i e n d a , podemos
decir q u e el Bacldller n o deja hueso sano a l P , Mir,
n i como académico, n i como ex m i e m b r o d e l a Comp a ñ í a de J e s ú s .
F o r m a l a obra u n t o m o d e 200 páginas, m u y bien
impreso, y cuesta 2 pesetas. L e publica La España
Editorial,
Cruzada, 4 , bajo.
G u i a o t i e i a l d e I ^ s p a i l a del presente año.—Acomp a ñ a d o s d e a t e n t o b e s a l a m a n o h e m o s recibido los
ejemplares q u e D . Celestino Vidal y G o n z á l e z , a d m i n i s t r a d o r de l a Gaceta de Madrid, h a t e n i d o l a a t e n ción d e r e m i t i r n o s . N a d a diremos d e l a u t i l i d a d d e la
Guia oficial, p o r q u e d e sobra es conocida d e todos,
l i m i t á n d o n o s á d a r las m á s expresivas gracias p o r su
g a l a n t e r í a a l S r . V i d a l y González.
A n a l i z a d o r voliiiriétrico d e l a i r e e s p i r a d o , del
Dr. Bassols y P r i m . E n e l íolleto q u e su a u t o r h a t e n i d o l a a t e n c i ó n d e r e m i t i r n o s describe minuciosam e n t e e l a p a r a t o de su invención y su aplicación clín i c a , d e g r a n i m p o r t a n c i a , sobre todo e n l a s enferm e d a d e s d e los órganos p u l m o n a r e s , en q u e es d e g r a n
utilidaíl conocer las alteraciones q u e p r e s e n t a el aire
espirado p o r los enfermos.
Acerca d e l i m p o r t a n t e i n v e n t o d e l D r . Bassols h a
emitido u n juicio favorabilísimo l a l l c a l Academia
d e Medicina y Cirugía de B a r c e l o n a , después d e l cual
h u e l g a n todos los elogios q u e p u d i é r a m o s hacer d e él.
CARLOS
IKSIGNE
HUMANN,
ARQUEÓLOGO
ALEMÁN.
DIRECTOR DE LAS EXCAVACIONES HECHAS EN LAS RUINAS
DE PÉRGAMO (AfilA MENOR),
E n b u s e a d e I n i g u a l d a d , p o e m a , p o r D. Luis Moreno Torrado. O b r a en l a q u e el a u t o r d e m u e s t r a cualidades n a d a c o m u n e s d e versificador fácil y pensador
p r o f u n d o . E l poema so v e n d e , a l precio d e u n a pes e t a , en todas las librerías.
G. E .
L A F U E R Z A D E L A L I M E N T O .
Laa personas robustas son aquellas q u e t o m a n
nLlegó h a s t a cierto p u n t o q u e n o p u d e c o n t i y digieren a l i m e n t o bueno y n u t r i c i o . Si caen n u a r con m i s quehaceres. Como e s t a b a convenléalos es porque se d e b i l i t a n , y p r o b a b l e m e n t e cida 'que m i enfermedad provenía d e l estómago,
fvV**
ESENCIA i
POLVO I
l a causa d e BU debilidad es e l n o digerir b i e n el leí u n o d e sus libros sobre el J a r a b e Curativo d e
^J
para
ifi
de Arroz
I
alimento que toman.
la Madre Seigel, y creyendo q u e m e h a r í a b i e n
E l veneno d e las enfermedades se adhiere con empecé á t o m a r l o e n E n e r o ú l t i m o , y á l a p r e el Pañuelo ?
Jaüon
•
m á s facilidad á u n a n a t u r a l e z a g a s t a d a y débil s e n t e , g r a c i a s á D i o s y a l J a r a b e , m e hallo comCreación de la P E R F U i V I E R
OR
q u e á u n a robusta. E l cuerpo endeble no posee p l e t a m e n t e restablecida. ( F i r m a d o ) : D O L O R E S
R IÍ A
A O
R II Z
ZA
A de L . L C G R A N D
±1, Place
de! la
PAÜIS.
fuerza v i t a l suficiente p a r a rechazarlo, m i e n t r a s H U E T Y D R A G Ó , A l c a l á , 24 d e N o v i e m b r e d e
2 a Madeleine,
Madeleine,
PAÜIS.
•
q u e e l robusto p u e d e hacerlo.
18!)5.))
Por l o t a n t o , si queremos gozar d e b u e n a saE s t a señora cogió l a influenza porque su
l u d , es m e n e s t e r t e n e r precaución d e v e r q u e el cuerpo estaba e n u n estado demasiado débil
a l i m e n t o q u e t o m a m o s sea n u t r i c i o , y además para resistirla, y los síntomas venenosos q u e siq u e lo digeramos bien. Si tomamos alimento guieron fueron causados p o r el a l i m e n t o q u e n o
q u e nuestro estómago n o p u e d e d i g e r i r , se vuel- habla sido digerido. T a n p r o n t o como su estóv e v e n e n o y nos infecta con enfermedades. Todo mago empezó á digerir en r e g l a , recobró Bus
esto n o s lo h a n explicado, P e r o si n o tenemos fuerzas y su salud,
m u y b u e n apetito y n o t o m a m o s b a s t a n t e aliOtro caso de enfermedad c a u s a d a por f a l t a d e
m e n t o , resulta q u e perdemos c a r n e y fuerzas, y fuerzas es el c'e D, Domingo Asencio, quien d a
^
, NUEVA PERFUMERÍA EXTRA-FINA
^
en t a l caso lo m á s probable es q u e nos a t a q u e n a n a descripción de su estado e n los términos s i o t r a s enfermedades.
Alguientes:
Asi es q u e si no acudimos a l J a r a b e Curativo
((Durante los meses d e F e b r e r o y Marzo d e l
d e l a Madre Seigel, n o s encontramos é n t r e l a año pasado hice uso d e d o s botellas de su J a r a e s p a d a y l a pared; es d e c i r , si comemos m u c h o b e c o n e l objeto d e t r a t a r d e p a r a r u n a h e m o n u e s t r o estómago no se h a l l a capaz de hacer u n a rragia d e b a s t a n t e gravedad q u e h a b í a sido caub u e n a digestión, y r e s u l t a q u e es t a n t o veneno sada p o r a l m o r r a n a s , y d e l a c u a l estaba p a d e q u e i n t r o d u c i m o s e n el c u e r p o ; e n c o n t r a , si ciendo. E l resultado fué notable. Si no l a p a r ó
JABÓN. ESEMCIA. AGUA DE TOCADOR. POLVO DE ARROZ. ACEITE.
comemos demasiado p o c o , no siendo suíiciente i n s t a n t á n e a m e n t e , á lo m e n o s h e venido expep a r a poder m a n t e n e r n u e s t r a s fuerzas, estamos r i m e n t a n d o u n a g r a n mejoría h a s t a l a presente.
propensos á s e r v í c t i m a s d e desórdenes peli- Quedé t a n satisfecho d e l r e s u l t a d o , q u e á megrosos.
diados de Septiembre último, e s t a n d o padecienTodo esto p u e d e evitarse t o m a n d o el J a r a b e do de dolores a g u d i ^ m o s en e l estómago, comCurativo de l a Madre Seigel, pues entonces po- pré u n a botella g r a n d e d e l a m i s m a medicina,
dremos comer l a c a n t i d a d necesaria p a r a poder y tengo mucho gusto e n decir q u e , después d e
m a n t e n e r n o s f u e r t e s , y el dicho J a r a b e , ayu- tomarla por espacio de trece d í a s , n o h e sentido
d a n d o á l a digestión, evita q u e el a h m e n t o se más dolores hasta el d í a d e hoy. A h o r a tengo u n
mal en e l c u t i s , y si t u v i e r a posibles t o m a r í a alv u e l v a veneno.
El rac¡or remedio para la pronta curación de LAS
L a siguiente c a r t a d e U." Dolores H u e t y gunas botellas m á s , en l a seguridad q u e m e cur a r í a r a d i c a l m e n t e . ( F i r m a d o ) : D O M I N G O A S E N - MUJERES ANÉMICAS ó CLORÚTICAS, la inapetencia,
Dragó p r u e b a lo q u e a n t e c e d e :
C
I
O
,
Torremocha,
16
de
E
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ISOfi.»
esterilidad y propensión al aborto, son las Pildoras tLlilAl»fcn5z**^il . i M M * " i " ^
((Hace dos años t u v e u n a t a q u e d e influenza
q u e descompuso mi estómago, a u n q u e entonces
Los Seiiores A. J . W h i t e , L i m i t a d o , calle d e
IRBITliCIONES del PECHO, «ESFRUOOS, fiEUMATISBIOSt
no lo noté. Después de a l g ú n t i e m p o sentí do- Caspe', n ú m . 155, Barcelona, t e n d r á n m u c h o
DOLORES, LUWBWO. HERIDlS., LLUGAS.- Toptco vxcilenU
lores e n l a cabeza, y el invierno pasado t u v e gusto en enviar gratis, á todas aquellas personas
otro a t a q u e d e inílueuza q u e m e dejó; mucho que se lo soliciten, unjfolleto ilustrado q u e e x peor q u é e l anterior. Padecí t e r r i b l e m e n t e d e plica las propiedades de este remedio.
FOKmXIrlTXilEA, pon Iiiorro, mangiincBO y pepsina.
dolores de cabeza, u n a tos seca, m u c h a espectoE l J a r a b e Curativo de la Madre Seigel se ha- I Laa jóvenes que al l!oy;iir á la época del desajTollo
ración, dolores e n los hombros y riñon es, y todo lla de v e n t a en todas las farmacias y droguerías ^ están pulidas, ennaqncüidas y enfermi^aw, recobran
esto acompañado d e u n a g r a n debilidad e n t o - dei m u n d o . Precio: frasco, 14 reales; frasco pe- I con su uso Jo.s eolorcs y enertrias-propios de su edad.
Véndense en todas l a s farmacias.
dos los m i e m b r o s .
q u e ñ o , 8 reales.
Al por mayor: L.. ÍÍAX.A.
S . e n C —Barcelona.
fUMES
con
de L. LCGRAND I
RESTAURADORAS
RESTAURADOR
U N I V E R S A L del
CABELLO
delaSeñoraS.A.ALLEN
En todas laa farmaeian, droguerías y bazares.
para restaurar las canas á su prirnitivo color,
al brillo y la hermosura de la juventud. Le
restablecen su vida, fuerza y crecimiento.
H ace desaparecer muy pronto la caspa. Su
perfume es rico y exquisito.
Depísito Principal: zj^ y ii6 SouthamplouRow, Líindrcs; París y Nueva York.
Víndese en las Peluquerías y Perfumerías.
L A F O S F A T I ! V , V F A L I E R E S es el alimento más agradable y máa recomendado para íoa
Tainos de 6 A 7 meses de edad, principalmente en la
Spoca del deat-ote y en el periodo dfl crecimiento.
Facüila la dentición y asegura la buena jonnaciún de los
huesos. Impide la diarrea tan frecuente en los niño».
Vacia, A v e n u e V i c t o r i a , 6 , farmacias.
I m p r e s o c o n t i n t a de l a f á b r i c a LORII,I,EUX y C , " 16, m e S u g e r , P a r í s .
líeservados todos los dcrecbos de propiedad artistiea y literaria.
MADlílD. —Eslableoimi'into tipolitogniilco «SuceHoree do Bivadcueyra»,
icapreaores de la Beal Casíu
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