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Tierra Tropical (2012) 8 (1): 39-51
DESARROLLO Y EVALUACIÓN DE DOS ENRAIZADORES A BASE DE
METABOLITOS SECUNDARIOS, ALGAS MARINAS, FITOHORMONAS
Y ÁCIDOS HÚMICOS EN EL CULTIVO DE PIÑA
J. Beltetón y B.K. Singh1
Universidad EARTH
Las Mercedes de Guácimo, Limón, Costa Rica
Recibido 29 de noviembre 2011. Aceptado 12 de junio 2012.
RESUMEN
El volcamiento de las plantas de piña causa disminución en los rendimientos, pérdida de la
calidad de fruta y aumento de costos en el desarrollo de prácticas culturales como el amarrado de
plantas en las orillas de las plantaciones. Actualmente, existen muchos enraizadores comerciales
que se utilizan para mitigar este problema, pero estos no tienen un efecto holístico sobre el
control de los factores que causan el volcamiento. Los objetivos de la investigación fueron
desarrollar y evaluar dos enraizadores que posean características integrales en sus insumos y
demuestren su efectividad sobre las causas que provocan el problema. La evaluación se realizó
en plantas sembradas en el invernadero en el campo, utilizando cuatro tratamientos. La
aplicación se realizó al suelo en drench a los 21 y 45 días después de la siembra. El T1, a base de
metabolitos secundarios (Sinmax), ácidos húmicos (Eco-Hum), auxinas (AIB) y citoquininas
(Benciladenina), poliacrilamida como gelificante y una dosis de fertilizante 12-24-12, presentó
una diferencia significativa (p≤0.05) en el peso seco foliar, funcionando como un estimulador del
desarrollo foliar. Ningún tratamiento aumentó la biomasa radicular; sin embargo, el T2, a base de
algas marinas (kelp), ácidos húmicos, ácido cítrico y ácido fosfórico, actuó como estimulador de
la elongación radicular. El uso del enraizador T1 ofrece un potencial para aumentar la
productividad y el enraizador T2 para mejorar la elongación del sistema radical del cultivo de
piña.
Palabras clave: bioestimulante foliar, enraizadores integrales, estimulante de elongación
radicular, piña, volcamiento.
ABSTRACT
The lodging of pineapple plants causes a decrease in yield, loss of fruit quality and increased
costs for the development of cultural practices such as tying up the plants on the borders of the
plantations. Currently, many commercial rooting products are being used to mitigate this
problem; however, the results have not been completely successful in mitigating the problem.
This research was conducted to develop and measure the effectiveness of new products for
stimulating root system growth. The evaluation was conducted on pineapple plants grown in the
greenhouse and the field, using four treatments. The application was carried out in the form of
drench into the soil at 21 and 45 days after planting. The T1, containing secondary metabolites
(Sinmax), humic acids (Eco-Hum), auxin (IBA) and cytokinins (benzyladenine), polyacrylamide
as a gelling agent and 12-24-12 fertilizer, presented a significant difference (p≤0.05) in leaf dry
weight. None of the treatments increased root biomass, however T2, containing seaweed (kelp),
1
Contacto: B.K. Singh ([email protected])
ISSN: 1659-2751
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humic acid, citric acid and phosphoric acid acted as a stimulator of root elongation. The use of
rooting stimulator T1 offers the potential to increase productivity and rooting stimulator T2 the
potential to improve elongation of the root system of pineapple.
Key words: leaf bio-stimulant, comprehensive rooting stimulator, root elongation stimulator,
pineapple, lodging.
INTRODUCCIÓN
El cultivo de piña (Ananas comosus) es uno de los principales productos agrícolas que oferta
Costa Rica para la exportación. Actualmente existen 1200 pequeños y medianos productores que
dependen directamente de este cultivo y otros 92 000 costarricenses que se benefician
indirectamente (CANAPEP, 2011). Por la relevancia del cultivo a nivel nacional, es de suma
importancia hacer eficiente todas las prácticas agrícolas.
La piña presenta muchas problemáticas en campo; una muy importante es el volcamiento de
plantas, que provoca la pérdida de calidad de la fruta y una reducción en la productividad. El
volcamiento está causado por una serie de factores, incluyendo la fisiología del sistema radicular
de piña que es muy superficial. Por eso, depende de las condiciones físicas del suelo como
estructura, aireación y humedad para su buen desarrollo. La pérdida de raíces afecta directamente
la absorción de nutrientes y agua, causando aumento de estrés y bajo peso de la fruta (Castro,
1994). La fertilización en los estadios tempranos es fundamental para un buen desarrollo; al
momento de la siembra o a la semana después es recomendable aplicar una fórmula de
fertilización completa y a los dos meses y medio se repite una segunda aplicación de abono
completo (Castañeda, 2003).
De acuerdo con Anderson (1988), uno de los problemas del suelo que más limitan el cultivo, en
zonas lluviosas tropicales, es la baja permeabilidad, que favorece el ataque de patógenos en el
sistema radical y puede causar la muerte de las raíces por asfixia. Los daños fitosanitarios
principales a nivel radicular son causados por nematodos que atacan a las raíces produciendo
agallas (Meloidogyne) y lesiones (Pratylenchus) o penetran parcialmente en las raíces
(Rotylenchulus) (Castañeda, 2003; InfoAgro, 2004). Por esta razón, previa al momento de
siembra, se realiza una desinfección con un insecticida y un enraizador (Castañeda, 2003).
Actualmente, no existen muchos productos comerciales que puedan controlar los efectos
negativos de los factores que afectan el desarrollo radicular. Los productos disponibles presentan
baja efectividad y precios elevados. El uso de hormonas estimuladoras del crecimiento radicular
es bastante común y se realiza para contrarrestar los problemas de volcamiento.
Lamentablemente no se tiene un efecto positivo total, debido a que el problema no se maneja de
manera integral. Los ácidos húmicos son polímeros complejos de alto peso molecular, solubles
en sustancias alcalinas pero se precipitan al acidificarse el complejo alcalino. Presentan un efecto
positivo en la elongación del sistema radical, como en el desarrollo inicial de las raíces
secundarias. También tiene un efecto estimulante sobre el crecimiento meristematico, que
usualmente tiene correlación con la respuesta radicular (Chen y Aviad, 1990).
Las plantas producen una diversidad de compuestos orgánicos que no parecen participar
directamente en las funciones de crecimiento y desarrollo (Croteau et al., 2000). Estas
substancias de bajo peso molecular son llamados metabolitos secundarios y actúan como defensa
química contra el daño que ocasionan las heridas y el ataque de microorganismos patógenos en
las plantas superiores, momento en el cual se induce la síntesis y acumulación de estos
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compuestos. Estos metabolitos no solamente tienen una gran importancia ecológica porque
participan en los procesos de adaptación de las plantas a su ambiente, como es el establecimiento
de la simbiosis con otros organismos y en la atracción de insectos polinizadores y dispersores de
las semillas y frutos; sino que también, una síntesis activa de metabolitos secundarios se induce
cuando las plantas son expuestas a condiciones adversas tales como el ataque por
microorganismos: virus, bacterias y hongos, la competencia por el espacio de suelo, la luz y los
nutrientes entre las diferentes especies de plantas y la exposición a la luz solar u otros tipos de
estrés abiótico (Peña-Cortés y Willmitzer, 1995).
Las algas kelp normalmente se presentan como un compuesto por una mezcla estandarizada de
algas desecadas en polvo de las especies Laminaria y Ascophylum. Se conocen
internacionalmente por su nombre americano kelp o con la denominación europea de Algivit.
Una especie muy utilizado de kelp es Ecklonia maxima. A estas algas se les ha descubierto
varios usos, dentro de los cuales funcionan como bioestimulantes en las plantas; esto debido a su
alto contenido de auxinas y citoquininas, como fertilizante natural, promotor radicular y
bioestimulante metabólico (COMPO, 2005; Agrokelp, 2009).
Los agentes gelificantes en productos agrícolas foliares y aplicados al suelo están tomando auge,
debido a que permiten mantener durante más tiempo los ingredientes activos en los sitios de
acción, mejorando su actividad y permitiendo mayor absorción por parte de la planta. Estos
productos ayudan a estabilizar los productos y evitar que sean lixiviados por la lluvia o por la
desecación causada por el viento. Investigaciones desarrolladas por Cardenal y Naranjo (2005)
en Costa Rica identificaron que la gelatina, pectina, poliacrilamida y goma guar eran agentes
gelificantes viables para la fabricación de fertilizantes foliares en gel debido a que le daba la
textura deseada al producto requerido y que en concentraciones menores al 1 % el gel era menos
viscoso y más soluble en agua (Cobal, 2010).
El propósito de describir los insumos anteriores fue comprender las características y cualidades
que poseen sobre el desarrollo de las plantas. El objetivo de la investigación fue desarrollar dos
enraizadores, que superaran el potencial y las características del enraizador RADIX, que en la
actualidad es el producto enraizador de más reconocimiento en el mercado. La investigación se
desarrolló evaluando plantas de piña en invernadero y campo.
MATERIALES Y MÉTODOS
Esta investigación fue realizada en la Universidad EARTH, ubicada en las Mercedes de
Guácimo, Limón, Costa Rica. La temperatura promedio del campus es de 25 °C, una
precipitación promedio de 3500 mm y una altitud sobre el nivel del mar de 78 m (Universidad
EARTH, 2010).
Para realizar las formulaciones de los fertilizantes usados en el estudio, primero se determinaron
los insumos a utilizar y las fusiones que se realizarían, con el objetivo de establecer tratamientos
que reflejaran el potencial de sus ingredientes y la interacción que surge de la mezcla de los
mismos (Cuadro 1). Los cuatro tratamientos fueron enraizador formulado 1 (T1), enraizador
formulado 2 (T2), enraizador comercial (T3) y tratamiento convencional (T4). El T4 no recibió
ningún producto, solamente tuvo un manejo agronómico igual a los otros tratamientos. La
aplicación de los tratamientos fueron realizadas en dos ocasiones, la primera fue a los 21 días y
la segunda a los 45 días después de sembrado.
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Cuadro 1. Insumos utilizados para la formulación de los enraizadores.
Enraizador
Insumos
Producto
T1
T2
T3
Fertilizante
12-24-12
600 kg/ha
Quelatante
Eco-Hum RX
7 L/ha
Acido húmico
6%
Metabolitos
Sinmax
6 L/ha
secundarios
Bioestimulante
Kelp
15 % (p/v)
Hormonas
Auxinas
1.8 g/ha
enraizadoras
Citoquininas
0.06 g/ha
RADIX 35 % TB
Tabletas solubles
(comercial; ácido
de 8.6 g c.u.
indolbutirico)
Compuestos
Ácido cítrico
5 % (v/v)
acidificantes
Ácido fosfórico
10 % (v/v)
Gelificante
Poliacrilamida
0.6 % (v/v)
Dosis
13 L/ha
4 L/ha
6 tabletas/ha
Se seleccionó un fertilizante recomendó en los estadios tempranos del cultivo por su mediano
contenido de fosforo. Esta fertilización se realiza usualmente en plantaciones comerciales de
piña. Para el quelatante, se utilizaron dos compuestos. El primero fue acido húmico, por su
capacidad de formar complejos con los metales pesados (Al y Fe), reacción que ayuda a prevenir
la toxicidad y facilitar la absorción radicular. El segundo fue Eco-Hum RX como otra fuente de
ácidos húmicos. Se utilizaron dos compuestos que mejoren la salud de la rizosfera agentes,
metabolitos secundarios y un bioestimulante. Para los metabolitos secundarios, que proporcionan
una plataforma para el desarrollo de microorganismos benéficos a nivel radicular, se empleó
Sinmax, un producto que posee propiedades biológicas que mejoran el bienestar y fitosanidad en
la rizosfera. Se usó kelp como un bioestimulante, a base de algas marinas que contribuye al
aumento de actividad microbiana benéfica y aportara compuestos que ayudan en la elongación y
división celular.
Para compuestos que mejoren la salud de la rizosfera, se emplearon hormonas enraizadoras de
grado reactivo (99 % de pureza); para auxinas se utilizó ácido indolbutirico (4-(indol-3-yl) y para
citoquininas fue benciladenina (6-benzylamino-purine). El criterio utilizado para la
determinación de la dosis fue basado en la concentración de ingrediente activo de auxinas del
producto comercial RADIX (ácido indolbutirico) y en citoquininas 10 veces más de la
concentración encontrado en productos comerciales. Esto se hizo con el objetivo de balancear la
relación elongación celular con multiplicación celular. El agente gelificante utilizado fue
poliacrilamida, debido a que en estudios anteriores presentó buena consistencia para adhesión
(buenas características pseudoplasticas).
Se realizaron dos experimentos con los cuatro tratamientos, uno en el invernadero y uno en el
campo, con piña MD2. En la evaluación en el invernadero, se tuvieron 15 plantas por tratamiento
y cuatro repeticiones, para un total de 60 plantas sembradas en macetas plásticas (Figura 1). El
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diseño experimental en el campo fue completamente al azar con cuatro tratamientos y cuatro
repeticiones por tratamiento, para un total de 16 unidades experimentales. Cada unidad
experimental fue una parcela con 26 plantas, para un total de plantas sembradas de 416 plantas y
un área total de 157 m2. La densidad de plantas utilizadas fue de 60 000 plantas/ha, en arreglo de
doble hilera intercalado (Figura 1).
Figura 1. Plantas de piña sembradas en invernadero y en campo, donde se realizaron las
evaluaciones.
Para el primer experimento, las plantas en las macetas se ubicaron las primeras seis semanas en
un invernadero con sistema automatizado de riego por aspersión y el resto en un invernadero con
riego manual. En el campo, el arreglo del terreno incluyo un paso de arado, rastreado y
encamado. La siembra se llevó a cabo dejando una distancia entre hileras de 0.40 m y entre
plantas de 0.25 m. Para el manejo agronómico, se hicieron tres aplicaciones de fertilizante
granular 10-30-10, nueve aplicaciones de fertilizantes foliares y seis controles de malezas
manual.
En ambos experimentos, las plantas fueron evaluadas en un periodo de 23 semanas. Se realizó en
los cuatro tratamientos, tres mediciones distintas: la primera a las 12 semanas, la segunda a las
17 semanas y la tercera a las 23 semanas de sembrada. En cada medición, se utilizaron cuatro
plantas de cada tratamiento, por un total de 16 plantas y se determinaron la biomasa foliar seca,
la biomasa radicular seca, la longitud promedio de raíces y el número de raíces secundarias en
10 cm. Se hizo la medición de la longitud promedio de raíces previa al análisis de la biomasa
radicular seca. Para esta medición se tomaron seis raíces al azar y se anotó su longitud. Luego, se
contabilizó al azar la cantidad de raíces secundarias que se observó en 10 cm de longitud
escogidos al azar. Esto fue realizado para las seis raíces escogidas por planta.
Se realizaron análisis estadísticos en las evaluaciones en campo el invernadero y en el campo. Se
analizaron los datos utilizando dos métodos estadísticos, ANVOA y contraste octagonal
(Di Rienzo et al., 2011). El primero, ANOVA, fue a través del tiempo, donde se observó el
comportamiento de los tratamientos y el desarrollo de la planta en las tres mediciones. Este
análisis compara todos los tratamientos simultáneamente y determina cuales presentan diferencia
estadística y en que medición se presentó. La segunda medición, un contraste octagonal, evalúa
un tratamiento en específico y los compara contra los otros tres tratamientos; para este análisis se
utilizó el T3 para hacer el contraste. Este análisis permite observar de mejor manera los
tratamientos que son diferentes al producto comercial y determinar cuáles son los que superan
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los beneficios del mismo con el objetivo de proponer un producto que pueda sustituir a la opción
comercial. Para ambos análisis estadísticos se utilizó un p≤0.05, para determinar las diferencias
estadísticas.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La región de Guácimo se encuentra en el bosque muy húmedo pre montano en transición a basal.
La región es netamente agrícola, basada en la producción de frutas tropicales de exportación,
destacando el cultivo de piña y banano. La zona se caracteriza por la expansión de fincas de estos
cultivos y mejoramiento de la producción agrícola. Por ello, es de vital importancia la mejora en
la eficiencia y aumento de la productividad por hectárea con el objetivo de no expandir la
frontera agrícola. La investigación en este cultivo podría contribuir a la disminución de costos,
aumento en los rendimientos, eficiencia en la absorción de fertilizantes y mejora en el bienestar
del sistema radicular. La evaluación de los productos fue realizada en dos condiciones, en
invernadero con plantas en macetas y en condiciones de campo con parcelas experimentales de
piña.
Se estableció el experimento en el invernadero con el objetivo principal de tener condiciones
físicas controladas para el desarrollo de las raíces, debido a que las plantas en macetas no tenían
mucha perdida de raíces en el momento de extracción del recipiente, permitiendo que las
mediciones de longitud de raíces y numero de raíces secundarias en 10 cm de raíz primaria fuera
más exacta. También el invernadero proporciono protección contra las adversidades climáticas
disminuyendo el efecto de factores externos. La piña se caracteriza por tener el 80 % de la masa
vegetal en las hojas (Malézieux et al., 2003).
La producción de biomasa foliar es un indicador importante ya que los productores de piña
buscan obtener mayor cantidad de biomasa en menos tiempo para inducir la floración (Cobal,
2010). El peso foliar seco de la piña después de 23 semanas de sembrada presento diferencia
significativa (p≤0.05) entre tratamientos para el análisis de varianza (Figura 2). En el análisis de
contraste octagonal, el tratamiento T1 fue el único que presento diferencia significativa (p≤0.05)
en contraste con el tratamiento comercial (T3), afirmando que el enraizador T1 supero los
efectos del T3 con un mayor efecto en la estimulación del crecimiento foliar. Este efecto está
relacionado directamente con los componentes que posee el enraizador, los principales
responsables del aumento de peso foliar seco fueron los ácidos húmicos (Eco-Hum) y
metabolitos secundarios (Sinmax) que actuaron como bioestimulantes y aportadores de
complejos químicos benéficos que potencializaron el crecimiento de la planta. Esto es también
confirmado por la investigación de Pajuelo (1996) en la cual existe una diferencia estadística
significativa del peso foliar de las plantas por efecto del uso de Eco-Hum.
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d
400
Peso seco foliar (g)
12 semanas
17 semanas
23 semanas
c
c
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b
200
a
100
a
a
a
a
a
a
a
0
T1
T2
T3
T4
Tratamientos
Figura 2. Evaluación del peso foliar seco en plantas de invernadero en los cuatro tratamientos
(letras diferentes indican diferencia estadística, p≤0.05).
El desarrollo de biomasa radicular es un factor importante para el anclaje de las plantas de piña,
pero puede ser una limitante en la producción debido a su sistema radicular muy superficial que
algunas veces causa problemas de volcamiento y con ello perdida de fruta (Castañeda, 2003). En
el experimento en el invernadero, el peso radicular seco de la piña después de 23 semanas de
sembrada no presentó diferencias significativas (p≤0.05) para el análisis de varianza y contraste
octagonal. Ningún tratamiento tuvo influencia sobre la estimulación del desarrollo de biomasa
radicular, contrario de los resultados del Madrigal (1997), en el cual encontró efecto positivo del
Eco-Hum y del ácido indolbutírico, en promedio, en el peso radicular de los tratamientos.
La longitud de las raíces determina la capacidad de la planta a extenderse en los perfiles del
suelo para poder anclarse, influenciado por el geotropismo positivo de la raíz y la capacidad de la
caliptra para abrirse camino en el suelo. Las raíces usualmente penetran y se extienden entre los
15 cm y 30 cm de profundidad y muy excepcionalmente a 60 cm (Py, 1968). En el invernadero,
la longitud promedio de las raíces de la piña presentó diferencias significativas (p≤0,05) entre los
tratamientos para el análisis de varianza (Figura 3). Las dos primeras mediciones no presentaron
diferencias pero en la tercera medición el T2 tuvo mayor efecto sobre la elongación radicular.
Los componentes más relacionados a la bioestimulación en el T2 fueron las algas marinas y el
ácido húmico. Madrigal (1997) encontró resultados similares con la utilización de AIB y
Eco-Hum que tuvieron un efecto en la elongación radicular comparado a un tratamiento testigo.
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c
Longitud promedio (cm)
50
12 semanas
17 semanas
23 semanas
b
b
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a
a
a
a
a
a
a
a
a
30
20
10
0
T1
T2
T3
T4
Tratamientos
Figura 3. Evaluación de la longitud promedio de raíces en plantas de invernadero en los cuatro
tratamientos (letras diferentes indican diferencia estadística, p≤0.05).
Las raíces secundarias nacen de las raíces primarias y su principal función está más relacionada a
la absorción de nutrientes y agua por la alta presencia de pelos radicales (Flores, 1989). También
participan en el anclaje de las plantas, pero algunas veces es limitado por la facilidad de las
raíces a romperse cuando los tejidos son poco fibrosos. El número de raíces secundarías en
10 cm de raíz primaria presentó diferencias significativas (p≤0.05) entre los tratamientos para el
análisis de varianza (Figura 4). Al inicio se observó un mayor conteo de raíces, bajando esta
cantidad en la segunda medición y la tercera medición donde no existieron diferencias
significativas (p≤0.05) entre los tratamientos. Se atribuyeron los resultados a la fisiología de la
planta que genera al inicio una gran cantidad de raíces secundarias y al continuar su crecimiento
esta cantidad va disminuyendo en los 10 cm de raíz primaria por efecto de la elongación de la
raíz.
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No. raíces secundarias/10 cm primaria
100
12 semanas
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d
80
c
c
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b
b
a
a
a a
a
a
a
40
20
0
T1
T2
T3
T4
Tratamientos
Figura 4. Número de raíces secundarias en 10 cm de raíz primaria en plantas de invernadero en
los cuatro tratamientos (letras diferentes indican diferencia estadística, p≤0.05).
Se desarrolló el experimento en el campo con el objetivo principal de exponer a los tratamientos
a condiciones ambientales naturales para el desarrollo de las raíces y observar la efectividad de
los enraizadores para controlar los factores que causan el volcamiento. Las ventajas de esta
evaluación es que proporciona datos más confiables sobre la medición de peso seco foliar y
radicular por la existencia de condiciones reales de cultivo. Sin embargo, generaron datos menos
exactos en la medición de longitud de raíces y numero de raíces secundarias, debido a que en el
momento de extracción de las plantas en campo existió rompimiento de raíces primarias y
secundarias.
El peso foliar seco de la piña, después de 23 semanas, presentó diferencias significativas
(p≤0.05) entre tratamientos para el análisis de varianza (Figura 5). En el análisis de contraste
octagonal, el único tratamiento que presentó una diferencia significativa (p≤0.05) fue el T1, que
de igual manera se presentó en las plantas de invernadero. Los resultados presentaron el mismo
comportamiento de las plantas en invernadero (Figura 2), posicionando al tratamiento T1 como
el mejor estimulador del crecimiento foliar. Por lo tanto, se comprueba que los componentes de
este tratamiento actuaron de igual manera en las dos condiciones de evaluación. Al igual que en
la evaluación en invernadero, no existió diferencias significativas (p≤0.05) entre los tratamientos
para el análisis de varianza y contraste octagonal para el peso radicular seco.
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Peso seco foliar (g)
12 semanas
17 semanas
23 semanas
c
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a
a
100
a
a
a
a
a
a
0
T1
T2
T3
T4
Tratamientos
Figura 5. Evaluación del peso foliar seco en plantas de campo en los cuatro tratamientos (letras
diferentes indican diferencia estadística, p≤0.05).
En la evaluación en el campo, se presentaron inconvenientes en el muestreo de la elongación
radicular, debido a que algunas raíces se rompían en el momento de ser extraídas del suelo. Se
observó que el único tratamiento que presentó una diferencia significativa (p≤0.05), después de
las 23 semanas, fue el T2 con una longitud promedio de 25,1 cm. Los resultados confirmaron lo
expuesto de la medición de longitud de plantas en invernadero y certificó el efecto del enraizador
T2 como estimulante de la elongación radicular.
El número de raíces secundarías presentó diferencias significativas (p≤0.05) entre los
tratamientos para el análisis de varianza (Figura 6). Se observó un mayor número de raíces en la
segunda medición y bajando esta cantidad en la tercera. La primera medición mostró conteos
muy bajos, debido a la perdida de raíces secundarias en el momento de extracción de la planta en
campo. Al finalizar la tercera evaluación el T4, con 47 raíces, fue el único que presentó una
diferencia significativa (Figura 6).
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No. raíces secundarias/10 cm primaria
100
12 semanas
17 semanas
23 semanas
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d
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c
c
b
b
40
20
c c
a
b
a
a
a
0
T1
T2
T3
T4
Tratamientos
Figura 6. Número de raíces secundarias en 10 cm de raíz primaria en plantas de campo en los
cuatro tratamientos (letras diferentes indican diferencia estadística, p≤0.05).
CONCLUSIONES
Se desarrollaron dos enraizadores, el primero (T1) a base de metabolitos secundarios (Sinmax),
ácidos húmicos (Eco-Hum), auxinas (AIB), citoquininas (Benciladenina) en una solución
gelificantes de poliacrilamida mezclado con una de las aplicaciones de fertilizante 12-24-12. Se
formuló el segundo enraizador (T2) basado en algas marinas (kelp), ácidos húmicos, ácido
cítrico y ácido fosfórico. No se presentaron incompatibilidades en la formulación de los
productos ni limitantes para su producción.
El enraizador T1 presento diferencia significativa en el peso seco foliar en invernadero y campo.
Este tratamiento demostró el mejor efecto en la estimulación del desarrollo de biomasa foliar. En
la medición de peso seco radicular no se encontró diferencia significativa en ninguno de los
tratamientos para el análisis de varianzas, pero en el análisis de contraste octagonal el
tratamiento T1 presentó diferencia significativa. Esto indica que este tratamiento fue superior
que el tratamiento comercial T3 sobre el desarrollo de biomasa radicular en las evaluaciones.
El enraizador T2 presentó diferencia significativa en la medición de longitud de raíces en las
evaluaciones de invernadero y campo para el análisis de varianza. Estos resultados fueron
respaldados con el análisis de contraste octagonal que determinan que el T2 fue superior al
tratamiento comercial T3 y confirmando la efectividad de este producto sobre la estimulación de
la elongación radicular. En la medición del número de raíces secundarias en 10 cm de raíz
primaria no se presentó diferencias indicando que los tratamientos no lograron aumentar el
número de raíces secundarias de manera significativa en la evaluación.
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AGRADECIMIENTOS
Este estudio se pudo realizar gracias al financiamiento brindado por la Administración
Académica y la Unidad de Investigación de la Universidad EARTH, Guácimo, Costa Rica.
LITERATURA CITADA
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descarga en: <http://www.agrosanitario.com/pdf/AgroKelp.pdf>.
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