AyS N° 176-13 - F° 485 - T° 12 - Poder Judicial de la Provincia

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AyS N° 176/13 – F° 485/487 – T° 12
En la ciudad de Reconquista, a los 25 de JULIO de 2013, se reúnen los Jueces de esta
Cámara, Dres. Santiago Dalla Fontana, María Eugenia Chapero y Aldo Pedro Casella para
resolver el recurso interpuesto por las partes contra la resolución dictada por el señor Juez
de Primera Instancia de Circuito N° 4 de la ciudad de Reconquista (Santa Fe), en los
autos:“PROARMET S.A c/ RECOTEX S.R.L. y/u otros y/o q.r.j.r s/ JUICIO
ORDINARIO POR COBRO DE PESOS”, Expte. N° 10/2010. Acto seguido el Tribunal
establece el orden de votación conforme con el estudio de autos: Chapero, Dalla Fontana y
Casella y se plantean las siguientes cuestiones:
PRIMERA: Es nula la sentencia apelada?
SEGUNDA: Es justa la sentencia apelada?
TERCERA: Que pronunciamiento corresponde dictar?
A la primera cuestión la Dra. Chapero dice: Que no habiendo sido sostenido en esta
instancia los Recursos de Nulidad interpuestos, y no advirtiendo vicios procedimentales que
hagan necesario su tratamiento en forma oficiosa, voto por la negativa.
A la misma cuestión, los Dres. Dalla Fontana y Casella votan en igual sentido.
A la segunda cuestión, la Dra. Chapero dijo:
1.- La firma accionante Proarmet s.a. inicia demanda contra la firma recotex s.r.l y
contra Pedro Hilario Lorenzini, Carlos Antonio Morzan, Mario Rubén Spesot y Omar
Eladio Marti por el cobro de por cobro de alquileres impagos. La sentencia en crisis (fs.
241 a 246) hace lugar a la defensa de falta de legitimación pasiva de Pedro Hilario
Lorenzini con costas a la actora y hace lugar a la demanda, condenando a Recotex s.rl,
Mario Rubén Spessot y Omar Eladio Marti a abonar el capital reclamado, más intereses
distribuyendo las costas en un 90% a los vencidos y en un 10% a la actora. .
2.- Ambas partes se alzan contra el fallo. El actor expresa sus agravios a fs. 266 a 267
y el eje de su queja se centra en su disconformidad por el acogimiento de la excepción de
falta de legitimación pasiva de Pedro Hilario Lorenzini, quien (según su postura) no ha sido
desvinculado por el nuevo contrato de cesión de la locación (fs. 10) y que tal ha sido la real
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intención de las partes al momento de celebrar la cesión, conforme surge del punto 2. de
cláusulas ampliatorias que expresamente consigna que “quedan subsistentes todas y cada
una de las obligaciones acordadas en el contrato de locación que no hayan sido
modificadas por la presente cesión, incluidas las garantías ..”, abogando el recurrente por
una interpretación del convenio a la luz de la buena fe contractual del art. 1198 c.c.. La
parte demandada, por su parte replica los agravios del actor (fs. 270 a 271), a la vez que
expresa los propios (fs. 271 a 272), los cuales se circunscriben a su disconformidad por el
rechazo del planteo de prescripción oportunamente interpuesto, el cual (según su
interpretación) debe ser acogido en virtud que el art. 4027 c.c dispone que prescribe a los
cinco años la obligación de pagar los atrasos del importe de los arriendos, debiéndose
iniciar el cómputo del plazo el día del vencimiento del primer alquiler impago -en el subexámine el 22.08.1995- y la demanda se inició el 23.12.2002, es decir estando ya prescripta
la acción. Asimismo se quejan por la imposición de costas. La parte actora contesta los
mismos (fs. 275 a 276) abogando por la confirmación del fallo alzado en lo que respecta al
rechazo de la prescripción en virtud del convenio de desocupación de fs. 11, el cual según
argumentan es la causa fuente de la acción interpuesta.
3. Con la contestación de agravios y consentida la providencia de pase al Tribunal, el
proceso quedó concluido para definitiva.
4. Por cuestiones de orden metodológico he de analizar primeramente los
agravios del actor referidos a la legitimación pasiva de Pedro Hilario Lorenzini y en
segundo lugar los agravios de la parte demandada concernientes a la prescripción de la
acción.
4.1) La cuestión controvertida relativa a la legitimación pasiva en el sub-lite del
co-accionado Pedro Hilario Lorenzini deberá ser subsumida para su tratamiento en la órbita
del claro marco normativo contenido en el art. 1596 c.c., cuya interpretación doctrinaria ha
establecido que la “obligación contractual del locatario original subsiste a pesar de la
sublocación o de la cesión y sólo la voluntad del otro contratante, su locador podrá
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eximirlo de sus obligaciones contraídas en el contrato de locación originario” (conf.
Código Civil y normas complementarias, análisis doctrinal y jurisprudencial, tomo 4 A,
editorial Hammurabi, páginas 385, 386). Por lo tanto y a la luz del instrumento de cesión de
fs. 10 no puedo sino concluír que en modo alguno surge del tenor del mismo la voluntad del
locador -Proarmet s.a.- de eximir a Lorenzini -en su carácter de locatario original- de las
obligaciones asumidas, sino todo lo contrario, conforme se desprende del mismo título y/o
encabezamiento del documento que reza “Cláusulas ampliatorias” y más aún del punto 2 de
su contenido que expresamente consigna “que quedan subsistentes todas y cada una de las
obligaciones acordadas en el contrato de locación que no hayan sido modificadas por la
presente cesión”; careciendo por lo demás, el hecho circunstancial de que en cabeza de
Lorenzini concurre a su vez la calidad de integrante de la firma sub-locataria Recotex s.r.l
de aptitud jurídica alguna para desobligarlo de las obligaciones asumidas como locatario
originario.
En suma opino que a tenor de los términos de la cesión de locación de fs. 10 y a la luz
de la correcta subsunción de la cuestión en el art. 1596 del c.c derivada del iura novit curia,
corresponden que sean receptados los agravios del actor, en lo que respecta a la falta de
legitimación pasiva de Lorenzini, la cual por el contrario surge evidente, debiéndose
adecuar la imposición de costas al rechazo que propongo a la excepción de falta de
legitimación pasiva interpuesta.
4.2 ) Del mismo modo que en el tema anterior, advierto que en el tratamiento del
quid controversial traído a revisión por la parte accionada consistente en la “prescripción”
de la acción incoada en autos, la solución se avizora a partir del adecuado análisis de los
instrumentos contractuales acompañados y de la correcta subsunción de las circunstancias
fácticas en el marco normativo aplicable. Así, surge claramente del “convenio de
desocupación” de fs. 11 la existencia de un reconocimiento de deuda a favor del locador,
cuya aptitud interruptora de la prescripción es indiscutible a la luz del art. 3989 c.c., que
dispone que “La prescripción es interrumpida por el reconocimiento, expreso o tácito que
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el deudor o el poseedor hace del derecho de aquel contra quien prescribía”. Es decir que
en el sub-exámine, si bien es cierto que el vencimiento del primer alquiler impago acaeció
el 22.08.1995 y que la demanda se interpuso el 23.12.2002 (es decir pasado el término
quinquenal de prescripción establecido por el art. 4027 c.c.), no lo es menos que el
reconocimiento de deuda contenido en el instrumento de desocupación de fecha 15.02.2000
(fs. 11) se introdujo con la virtualidad de interrumpir el plazo de prescripción que aún no
había operado. En tal sentido, constituye doctrina jurisprudencial que “El reconocimiento
de una deuda de existencia anterior interrumpe la prescripción pendiente (art. 3989
c.c.)...”. (C.N.Trab., Sala I, 30.05.1986, D.T. 986-B, 1428; C.N.Civ., sala F, 02.04.1987, La
Ley, 1987-D, 131). Por otro lado, obiter dicta, he de señalar que tal efecto interruptivo lo
tiene no sólo el acto expreso de reconocimiento de deuda como el que obra en estos autos
(fs. 11) sino aún el tácito es decir el derivado de todo comportamiento, que objetivamente
interpretado, de una manera razonable, conduzca a la conclusión de que el ejercicio de la
excepción no es conforme a la buena fe “...El reconocimiento como causal de interrupción
del curso de la prescripción puede ser expreso o tácito. El expreso es el realizado por
medio de una declaración de voluntad del sujeto; basta que el reconocimiento sea
objetivamente tal, sea cual sea la intención del autor. El tácito se deduce de todo
comportamiento que, objetivamente interpretado, de una manera razonable, conduzca a la
conclusión de que el ejercicio de la excepción no es conforme con la buena fe”
(S.C.Mendoza, Sala I, 23.04.2001, L.L Gran Cuyo, 2001- 633).
Por todo lo expuesto de compartir el voto mis colegas propongo que se haga
lugar al recurso de apelación interpuesto por la parte actora, se revoque el fallo alzado en
cuanto dispone hacer lugar a la excepción de falta legitimación pasiva de Pedro Hilario
Lorenzini, disponiendo en su lugar el rechazo de la misma con costas y se rechace el
recurso de apelación interpuesto por la parte demandada, confirmándose en todo lo demás la
sentencia aqua. Así voto.
A la misma cuestión, los Dres. Dalla Fontana y Casella votan en igual sentido.
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A la tercera cuestión, la Dra. Chapero dijo: Que atento al resultado precedente,
corresponde adoptar la siguiente resolución: 1) Desestimar los recursos de nulidad
interpuestos. 2) Acoger el recurso de apelación interpuesto por la parte actora y revocar el
fallo alzado en cuanto dispone hacer lugar a la excepción de falta legitimación pasiva de
Pedro Hilario Lorenzini, disponiendo en su lugar el rechazo de la misma con costas
confirmándose en todo lo demás la sentencia aqua. 3) Rechazar el recurso de apelación
interpuesto por la parte demandada. 4) Imponer las costas de ambas instancias a los
codemandados vencidos. 5) Regular los honorarios profesionales de segunda instancia de
los letrados actuantes en el 50% de la regulación firme de primera instancia.
A la misma cuestión los Dres. Dalla Fontana y Casella votan en igual sentido.
Por ello, la
CAMARA DE APELACION EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL DE
LA CUARTA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL
RESUELVE:1) Desestimar los recursos de nulidad interpuestos. 2) Acoger el recurso
de apelación interpuesto por la parte actora y revocar el fallo alzado en cuanto dispone
hacer lugar a la excepción de falta legitimación pasiva de Pedro Hilario Lorenzini,
disponiendo en su lugar el rechazo de la misma con costas confirmándose en todo lo demás
la sentencia aqua. 3) Rechazar el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada.
4) Imponer las costas de ambas instancias a los codemandados vencidos. 5) Regular los
honorarios profesionales de segunda instancia de los letrados actuantes en el 50% de la
regulación firme de primera instancia.
Regístrese, notifíquese y bajen.
CHAPERO
Juez de Cámara
DALLA FONTANA
Juez de Cámara
FUENTES
Secretaria de Cámara
CASELLA
Juez de Cámara
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