10ª A SESIÓN - Congreso de la República

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10ª A SESIÓN
(Vespertina)
JUEVES, 26 DE SETIEMBRE DE 1996
PRESIDENCIA DEL SEÑOR VÍCTOR JOY WAY ROJAS
Y
DE LA SEÑORA MARTHA HILDEBRANDT PÉREZ
SUMARIO
Se pasa lista.— Se reabre la sesión en la estación ORDEN DEL
DÍA: El Presidente del Consejo de Ministros y los Ministros de
Defensa y del Interior responden el pliego interpelatorio sobre
las presuntas actividades ilícitas del asesor del Servicio de Inteligencia Nacional, Vladimiro Montesinos Torres, y la presunta infiltración del narcotráfico en las Fuerzas Armadas.—
Se aprueba la cuestión de confianza planteada por el Presidente del Consejo de Ministros a nombre de los ministros concurrentes.— Se levanta la sesión.
—A las 17:00 horas, bajo la Presidencia del señor VÍctor Joy Way Rojas, e integrando la Mesa
Directiva las señoras Martha Hildebrandt Pérez
y Luz Salgado Rubianes de Paredes, el Relator
pasa lista a la que responden los señores Miguel Grau Seminario,(1) Abanto Pongo, Aliaga
Araujo, Alva Orlandini, Amorín Bueno, Amurúz
Gallegos, Avendaño Valdez, Baella Tuesta,
Barbarán Rengifo, Barreto Estrada, Barrón
Cebreros, Bartra Gonzáles, Blanco Oropeza,
Campos Baca, Cardoso Romero, Cerro Moral,
Ciccia Vásquez, Colchado Arellano, Coral Pérez,
Chang Ching, Chávez Serrano, Chiroque
Ramírez, Del Castillo Gálvez, Díaz Bringas, DiezCanseco Cisneros, Donayre Lozano, Espichán
Tumay, Estrada Choque, Estrada Pérez,
Ezquerra Cáceres, Fernández Baca de Valdez,
Ferrero Costa, Figueroa Vizcarra, Flores-Araoz
Esparza, Flores Nano, Grados Bertorini, Guerra-García, Gutiérrez Mercedes, Heresi Abdelnour, Hermoza Ríos, Huamanchumo Romero,
Jhong Junchaya, Lam Alvarez, Larrabure
Gálvez, Lozada de Gamboa, Llerena Marotti,
Mantilla Campos, Martorell Flores, Matsuda
Nishimura, Medelius Rodríguez, Mellado Céspedes, Merino Lucero, Mohme Llona, Morales
Costa, Núñez Román, Olivera Vega, Pando
Pacheco, Paredes Cueva, Patsías Mella, Pease
García, Pulgar Lucas, Quicaña Avilés, Ramos
Santillán, Reátegui Trigoso, Reggiardo Sayán,
Reto Neyra, Rey Rey, Reynafarje Abensur, Rodas
Díaz, Ruiz Caro Alvarez, Ruiz Dávila, Salazar
Larraín, Salazar Vargas, Samalvides Dongo, San
Román Cáceres, Sánchez Vega, Sandoval
Aguirre, Santa María, Sato Abe, Siura Céspedes, Torrejón Riva de Chincha, Urrelo Guerra,
Vega Ascencio, Vidarte Correa y Vilchez Malpica.
Ausentes con licencia, los señores Torres y Torres Lara y Chirinos Soto.
Ausentes con aviso, los señores Cerrate Valenzuela y Noriega Febres.
Ausentes, los señores Barba Caballero y Velit
Núñez.
Reiniciada la sesión, ingresan los señores Breña
(1) Por R.L. Nº 23680 (13/10/83), se dispone permanentemente una curul, en el Hemiciclo del Congreso, con el nombre del Diputado
Miguel Grau Seminario. La lista de asistencia comenzará con el nombre del Héroe de la Patria, MIGUEL GRAU SEMINARIO, tras cuyo
enunciado la Representación Nacional dirá ¡PRESENTE!
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Pantoja, Cáceres Velásquez, Castillo Chirinos,
Chávez Cossío de Ocampo, Chipoco Cáceda, Chu
Rubio, Delgado Aparicio, Díaz Díaz, Espinoza
Matos, Fernández Bustinza, Flores Flores,
Forsyth Mejía, Gamarra Olivares, Ghilardi
Alvarez, Lajo Lazo, León Trelles, Marcenaro
Frers, Muñiz Ziches, Pardo Mesones, Revilla
Jurado, Townsend Diez Canseco, Trelles
Montero, Vargas Marín, Velásquez Quesquén,
Vicuña Vásquez, Villasante Chambi y Zumaeta
Flores.
El señor PRESIDENTE.— Con el quórum
reglamentario, se reabre la sesión.
El Presidente del Consejo de Ministros y
los Ministros de Defensa y del Interior responden el pliego interpelatorio sobre las
presuntas actividades ilícitas del asesor del
Servicio de Inteligencia Nacional, Vladimiro Montesinos Torres, y la presunta infiltración del narcotráfico en las Fuerzas
Armadas. Se aprueba la cuestión de confianza planteada por el Presidente del Consejo de Ministros a nombre de los ministros concurrentes
El señor PRESIDENTE.— Encontrándose en
los Salones de la Presidencia el señor Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Energía y Minas, ingeniero Alberto Pandolfi Arbulú,
y los señores Ministros del Interior, General de
División E.P. Juan Briones Dávila, y de Defensa, General E.P. Juan Castillo Meza, quienes
concurren al Congreso para contestar el pliego
interpelatorio, van a ser invitados a pasar a la
Sala de Sesiones.
—Ingresan a la Sala de Sesiones los mencionados ministros.
El señor PRESIDENTE.— La Presidencia se
complace en expresar su más cordial saludo al
ingeniero Alberto Pandolfi Arbulú, Presidente
del Consejo de Ministros y Ministro de Energía
y Minas, quien asiste al Congreso por tercera
vez en menos de un mes, y a los Generales de
División Juan Briones Dávila, Ministro del Interior, y Tomás Guillermo Castillo Meza, Ministro de Defensa.
Se va a dar lectura a la moción de interpelación
y al pliego interpelatorio, que motiva la presencia de los referidos señores Ministros.
El RELATOR da lectura:
"Moción de Interpelación
Los Congresistas que suscriben, en aplicación
del artículo 131º de la Constitución Política del
Estado y del artículo 83º del Reglamento del Congreso de la República, presentan la siguiente
moción de interpelación:
Considerando:
Que el Tráfico Ilícito de Drogas es un delito penado por las leyes peruanas y tratados internacionales que el Perú ha ratificado y que merece
ser investigado y combatido en defensa de la integridad de nuestra juventud;
Que recientes denuncias del narcotraficante
Demetrio Chávez Peñaherrera (a) "Vaticano"
contra el asesor presidencial Vladimiro Montesinos Torres, han sido desestimadas por el Pleno del Congreso al rechazar múltiples mociones
para conformar Comisiones Investigadoras que
hubieran podido acercarse a la verdad, a fin de
esclarecer las acusaciones;
Que, ante la intransigente actitud de la mayoría
parlamentaria, la oposición tiene el deber de
utilizar los mecanismos constitucionales para
contribuir a la obtención de la verdad, dado que
ni el Poder Judicial ni el Ministerio Público tienen la voluntad de iniciar una investigación, ni
menos hacerlo de manera imparcial. En tal sentido, la Constitución en su artículo 131º concede el de derecho de la minoría de la interpelación
a los Ministros de Estado.
Por lo tanto:
El Congreso de la República;
Acuerda:
Interpelar al Presidente del Consejo de Ministros, ingeniero Alberto Pandolfi Arbulú, al Ministro del Interior, General Ejército Peruano.
Juan Briones Dávila, y al Ministro de Defensa,
General Ejército Peruano. Tomás Castillo Meza,
a fin de que respondan ante el Congreso de la
República el pliego de preguntas adjunto.
Lima, 23 de agosto de 1996.
César Zumaeta Flores.— Alejandro Santa
María.— Henry Pease García.— Edgar
Núñez Román.— Jorge Del Castillo Gálvez.— Ana Elena Townsend Diez Canseco.—
Beatriz Merino Lucero.— Rolando Breña
Pantoja.— Manuel Lajo Lazo.— Jorge
Avendaño Valdez.— Róger Guerra-García.— Daniel Estrada Pérez.— Harold
Forsyth Mejía.— Carlos Chipoco Cáceda.—
Angel Bartra Gonzáles.— Róger Cáceres
Velásquez.— Arturo Castillo Chirinos.—
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Fredy Ghilardi Alvarez.— Fernando Olivera Vega.— Ernesto Gamarra Olivares.—
Javier Diez-Canseco Cisneros.— Aldo
Estrada Choque.— Santos Reto Neyra.—
Graciela Fernández Baca de Valdez.—
María Ofelia Cerro Moral.— Luis Chu Rubio.— Lastenio Morales Costa.— José Barba Caballero.— Agustín Mantilla Campos.— Angel Velásquez Quesquén.— Alfonso Grados Bertorini.— Lourdes Flores
Nano.— Javier Alva Orlandini.— Elferes
Vidarte Correa.— Antero Flores-Araoz Esparza.
Pliego interpelatorio
Preguntas al Presidente del Consejo
de Ministros
1. Diga usted señor Presidente del Consejo de
Ministros: ¿es verdad que el señor Vladimiro
Montesinos Torres ha sido nombrado Asesor del
Servicio de Inteligencia Nacional mediante Resolución Suprema? De ser así, precise la Resolución y las condiciones del encargo.
2. Diga usted señor Presidente del Consejo de
Ministros: ¿de qué ingresos vive el Asesor del
Servicio de Inteligencia Nacional, señor Vladimiro Montesinos, desde el año 1983?, ¿ha cumplido con presentar sus declaraciones juradas de
Bienes y Rentas desde que fue nombrado Asesor del Servicio de Inteligencia Nacional?
3. Diga usted señor Presidente del Consejo de
Ministros: ¿se tuvo en cuenta, antes de nombrarlo como Asesor Presidencial, que Montesinos
había sido Abogado del narcotraficante colombiano Evaristo Porras Ardilas y de Oficiales Generales de la Policía Nacional, involucrados en
el "Caso Villa Coca"?
4. Para que diga a qué personas se refirió el Presidente Fujimori en las declaraciones del 16 de
enero de 1994 al afirmar que Demetrio Chávez
Peñaherrera ‘Vaticano’ tenía ramificaciones en
el medio político del régimen anterior (aprista).
5. Para que, igualmente, precise a quién se refirió el Presidente Fujimori en la declaración formulada el martes 18 de enero de 1994 al afirmar
que "Anthony Quainton, ex embajador de los
Estados Unidos reveló en el año 1990 las vinculaciones que existía entre el narcotráfico y algunos líderes políticos. Precisó que desde esa fecha
se tenía conocimiento de la relación estrecha
entre el narcotraficante ‘Vaticano’ con un político que no quiso identificar, porque ya habrá tiempo para revelar su nombre. Basta con escuchar
las conversaciones radiales que sostiene un
conocido político con los narcotraficantes para
darse cuenta de la gravedad de los hechos". El
Presidente del Consejo de Ministros deberá
exhibir los indicios o pruebas en que se sustentan tales afirmaciones, incluyendo las grabaciones radiales referidas, explicando por qué
hasta la fecha no son conocidos los resultados
de la correspondiente investigación.
Preguntas al Ministro del Interior
1. Diga usted señor Ministro del Interior: ¿cuál
es la función y el rol del señor Montesinos frente a la política y operativos antinarcóticos frente al Gobierno?
2. Diga usted, señor Ministro del Interior: ¿cuál
es el grado de avance alcanzado por el Gobierno en la política de erradicación, sustitución y
desarrollo alternativo de los cultivos (CORAH
y PEAH), teniendo en consideración el incremento de la superficie de cultivo de coca en los
últimos años? En tal sentido, ¿cómo se han
distribuido los presupuestos asignados por la
cooperación internacional y qué progresos se
han obtenido?
3. Diga usted, señor Ministro del Interior: ¿qué
papel ha jugado el señor Montesinos en el diseño, organización, planeamiento y ejecución de
acciones, como la matanza en Barrios Altos y la
desaparición de nueve estudiantes y un profesor de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle-La Cantuta?
4. Diga usted señor Ministro del Interior: ¿por
qué la pista de aterrizaje clandestina de Campanilla permaneció operativa hasta agosto de 1992,
coincidiendo dicha situación con el período en
que ‘Vaticano’ acusa haber estado entregando
"narcocomisiones", siendo destruida sólo después
de realizarse los pagos?
5. Diga usted señor Ministro del Interior: ¿es
cierto que el 4 de abril de 1993, se llevó a cabo
una cena en el Club Loreto de Lima en honor a
Demetrio Chávez Peñaherrera, al cual asistieron altos Oficiales de las Fuerzas Armadas; reunión que no pudo ser intervenida por el Coronel Matayoshi, quien adujo no tener jerarquía
para detener a Generales?
6. Diga usted, señor Ministro del Interior: ¿cuáles son las incidencias del tráfico ilícito de drogas en la economía nacional y qué está haciendo
el Poder Ejecutivo para combatir el lavado de
dinero (receptación en el sistema financiero)?
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Preguntas al Ministro de Defensa y/o
del Interior, según sea el caso
Ministro de Energía y Minas.
1. Diga usted, señor Ministro: ¿es cierto que
un oficial de las Fuerzas Armadas o de la Policía Nacional del Perú responde al nombre de
Rafael Franco de la Cuba, conocido con el
apelativo de "Capulina"?, ¿por qué pasó al retiro? y ¿cuál es su situación actual en las Fuerzas Armadas, Policía Nacional del Perú o Servicio de Inteligencia Nacional?
Preguntas al Ministro de Defensa
1. Diga usted, señor Ministro de Defensa: ¿es
verdad que el señor Montesinos ha sido juzgado
por el Consejo de Justicia Militar por los delitos
de abandono de destino y traición a la Patria;
este último, por cierto, a raíz de la sustracción
de información confidencial al Comandante General del Ejército Peruano, Edgardo Mercado
Jarrín, para entregarla a una agencia de inteligencia extranjera?
2. Diga usted, señor Ministro de Defensa: ¿es
verdad que el señor Montesinos, según documentadas informaciones publicadas a través de diversos medios de comunicación, habría asesorado al Estado Mayor del Ecuador?
3. Diga usted, señor Ministro de Defensa: ¿si
luego del golpe de Estado perpetrado el 5 de abril
de 1992, mediante Decreto Ley Nº 25626 del 22
de julio de 1992 se asigna directamente a las
Fuerzas Armadas toda la responsabilidad de la
lucha contra el narcotráfico y que a partir de
ese momento se sustrajo expedientes del Poder
Judicial relacionados con el narcotráfico, lo que
habría estado a cargo del personal vinculado a
las Fuerzas Armadas?
4. Diga usted, señor Ministro de Defensa: ¿cual
es el papel que ha desempeñado el señor
Montesinos en el pase al retiro de 18 Generales
y muchos altos oficiales de las Fuerzas Armadas
y Policía Nacional del Perú, en colaboración con
el Comandante General del Ejército, Nicolás
Hermoza Ríos, destruyendo la línea de mando
de las mencionadas instituciones?
5. Diga usted, señor Ministro de Defensa: ¿en
qué circunstancias Demetrio Chávez Peñaherrera, "Vaticano", fue capturado en 1992 y liberado por orden del Jefe de la Zona Militar del
Huallaga,General Ejército Peruano, Eduardo
Bellido Mora?"
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor ingeniero Alberto Pandolfi
Arbulú, Presidente del Consejo de Ministros y
El señor PRESIDENTE DEL CONSEJO DE
MINISTROS Y MINISTRO DE ENERGÍA Y
MINAS, ingeniero Alberto Pandolfi Arbulú.— Señor Presidente; señoras y señores congresistas: Como las tres primeras preguntas que
me corresponde responder, se refieren a la misma persona, voy a tratarlas en forma integral.
Me permito repetir las preguntas. La primera
pregunta dice: Diga usted, señor Ministro, ¿es
verdad que el señor Vladimiro Montesinos ha
sido nombrado asesor del Servicio de Inteligencia Nacional? De ser así, precise la resolución y
las condiciones del encargo. La segunda pregunta
dice: Diga usted, señor Ministro, ¿de qué ingresos vive el asesor del Servicio de Inteligencia
Nacional, señor Vladimiro Montesinos, desde el
año 1983 y si ha cumplido con presentar sus declaraciones juradas de bienes y rentas desde que
fue nombrado asesor del Servicio Inteligencia
Nacional? Y la tercera pregunta, dice: Diga usted, señor Ministro, ¿se tuvo en cuenta, antes
de nombrarlo como asesor presidencial, que
Montesinos había sido abogado del narcotraficante colombiano Evaristo Porras Ardilas y de
oficiales generales de la Policía Nacional
involucrados en el "Caso Villa Coca"?
Respondo: El doctor Vladimiro Montesinos Torres presta efectivamente servicios como asesor
de la Alta Dirección del Servicio de Inteligencia
Nacional. En dicho cargo ha sido nombrado, por
resolución suprema, para desempeñar funciones
de asesoramiento en su especialidad, como experto en asuntos de Inteligencia y Seguridad así
como en aspectos jurídicos, como profesional
Abogado, cuando le son requeridos.
En cuanto a las condiciones del encargo a que se
refiere la pregunta y para comprender en su real
dimensión el papel desempeñado por el doctor
Vladimiro Montesinos Torres considero que es
imprescindible —haciendo un ejercicio de memoria— ubicarnos en el tiempo y en las condiciones en que vivía el Perú en el año 1990. Todos hemos sido testigos cercanos de tan infausta época. Nuestro país se encontraba sumida en
un estado de convulsión interna. En realidad,
eran muy pocos los peruanos que consideraban
que la democracia aún mantenía su capacidad
de defenderse de la agresión artera del terrorismo. El país estaba prácticamente quebrado en
lo económico; los órganos del Estado estaban
visiblemente arrinconados en algunas ciudades
de importancia, pues en el resto del territorio
eran notorios los vacíos de poder; la ciudadanía
estaba desmoralizada y sometida constantemente al amedrentamiento de bandas sanguinarias
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como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru; las páginas de los periódicos consignaban diariamente las noticias
deprimentes y dolorosas, en las que el protagonista principal era siempre el terrorismo; el país
no tenía crédito ni confianza alguna en el exterior; la infraestructura estaba abandonada y
destruida; la industria, paralizada.
En este escenario propio de una Nación al borde
de inviabilidad, llega a la Presidencia de la República el ingeniero Alberto Fujimori Fujimori
quien, desde el primer momento, tomando conciencia de la gravedad de la situación, decidió
enfrentar el problema, convocando a todas las
fuerzas potenciales de la Nación, pues en la conciencia ciudadana existía la certeza de que ésta
era quizás nuestra última oportunidad para la
preservación de la institucionalidad democrática. Se requería pues de una decisión política, de
un marco jurídico adecuado a la situación de
guerra interna existente y de un replanteamiento del accionar hasta ese momento desarrollado
por los órganos encargados de la lucha contra la
subversión.
Con respecto a la decisión política, para nadie
es difícil recordar que con el Presidente Fujimori,
el gobierno asumió por primera vez el compromiso de combatir a la subversión hasta lograr
su derrota total y definitiva. Esta actitud no
quedó en la mera retórica que sirvió para endulzar tantos otros compromisos asumidos por gobiernos anteriores, pues el señor Presidente en
su condición de Jefe Supremo de las Fuerzas
Armadas apenas llegado al gobierno, asumió directamente la conducción de la lucha contra el
terrorismo y diseñó las vigas maestras de una
estrategia contrasubversiva, la misma que adecuadamente implementada quedó plasmada en
una directiva presidencial de histórica trascendencia.
En lo referente al marco jurídico, no podemos
olvidar que en el Perú regía una legislación aparente para épocas de paz y tranquilidad y que,
por tanto, resultaba completamente divorciada
de la realidad; y lo que es más grave, posibilitaba que el enemigo interno no fuera juzgado y
sancionado en concordancia con la magnitud y
gravedad de sus delitos; razón por la que era común ver muchas veces que terroristas convictos
y confesos apresados infraganti, a los pocos meses de su detención, salían en libertad porque
según los juzgadores no se habían acreditado
suficientemente las pruebas. Como es comprensible, esta situación desmoralizaba a las fuerzas
del orden que, con tanto esfuerzo y riesgo, habían trabajado para desarticular a los grupos
terroristas.
En este escenario absurdo pero real aparece el
doctor Vladimiro Montesinos jugando un rol fundamental e importante, pues a él le corresponde
el enorme mérito de haber diseñado y propuesto todo el andamiaje legal que posibilitó al Poder Judicial, al Fuero Privativo Militar y a las
Fuerzas del Orden disponer de los instrumentos legales adecuados para combatir con la máxima eficiencia a las bandas sanguinarias y homicidas del terrorismo.
A manera de simple ejemplo enumerativo, quisiera dar a conocer sólo algunas de las importantes disposiciones legales relacionadas con el
terrorismo, resultantes de la labor dedicada,
profesional y eficiente del doctor Vladimiro
Montesinos, para que el Honorable Congreso de
la República pueda tener una apreciación objetiva del rol que a este digno profesional le ha
tocado cumplir en la lucha contra el terrorismo
para, luego, alcanzar la Pacificación Nacional:
Por ejemplo: El Decreto Ley Nº 25475 establece
la penalidad para los delitos de terrorismo así
como sus procedimientos para la investigación,
la instrucción y el juicio. El Decreto Ley Nº 25499
establece los términos por los cuales se conceden los beneficios de reducción, exención, remisión o atenuación de la pena a personas incursas
en la comisión del delito de terrorismo. El Decreto Ley Nº 25643 prohíbe la libre importación
y comercialización de nitrato de amonio, elemento que servía para la preparación del anfo, utilizado en los coche-bombas. El Decreto Ley Nº
25659 regula el delito de traición a la patria. El
Decreto Ley Nº 25708 establece normas sobre
los procedimientos a seguir en los juicios por traición a la patria. El Decreto Ley Nº 25744 dicta
normas que habrán de aplicarse en la investigación policial, en la instrucción y en el juicio así
como el cumplimiento de la condena en los delitos de traición a la patria. El Decreto Ley Nº
25916 precisa que mantiene su vigencia la prohibición de beneficios penitenciarios y procesales para los casos de los delitos de tráfico ilícito
de drogas, terrorismo y traición a la patria; y el
Decreto Ley Nº 25880 considera como autor del
delito de traición a la patria al que, valiéndose
de su condición de docente, influya en sus alumnos haciendo apología del terrorismo.
Paralelamente, en su condición de Analista de
Inteligencia, especializado en el fenómeno terrorista, creo que es imprescindible destacar el papel de primerísima importancia que le tocó desempeñar al doctor Vladimiro Montesinos en la
integración de la comunidad de inteligencia, cuyos órganos conformantes constituyen el Sistema de Inteligencia Nacional. No olvidemos que
la nueva estrategia antisubversiva diseñada por
el señor Presidente de la República considera-
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ba, como primera prioridad, el fortalecimiento
de la Inteligencia, entendiendo que sólo a través de un trabajo fino y profesional, era posible
lograr la captura de los principales cabecillas de
la subversión, entendiéndose que un grupo violento carente de cimientos ideológicos y organizativos, poco podía hacer para ir avanzando en
sus propósitos desestabilizadores de la democracia, por haber perdido la brújula y no tener quien
le señale el rumbo preciso.
Como todo el país es testigo, una vez integrada
la comunidad de inteligencia, siempre bajo el
asesoramiento del doctor Montesinos, con el trabajo efectuado por sus órganos conformantes así
como la evaluación de la documentación incautada y con las recomendaciones pertinentes, poco
a poco fueron cosechándose los primeros éxitos.
Conforme fueron mejorando los procedimientos
de trabajo y la especialización de los hombres de
inteligencia, como es el caso de la Dirección Nacional contra el Terrorismo (DINCOTE), fueron
también paralelamente elevándose el nivel de
las capturas hasta culminar un 12 de setiembre
de 1992 con la captura del cabecilla principal de
Sendero Luminoso, Abimael Guzmán Reinoso,
alias "Gonzalo" y de Elena Iparraguirre, alias
"Miriam", integrantes del comité permanente, el
más alto escalón de la organización subversiva.
En cuanto al Movimiento Revolucionario Túpac
Amaru, el proceso de su desarticulación organizativa que culminó con la captura de sus principales cabecillas, fue similar al de Sendero Luminoso y en tal proceso también tuvo un papel
trascendental e importante el doctor Montesinos
Torres.
De otro lado, como el narcotráfico prácticamente convivía con el terrorismo, sobre todo en las
zonas de Ceja de Selva, fue necesario diseñar y
aplicar una estrategia en cierta forma similar a
la seguida contra el terrorismo, lo cual ha permitido acumular también importantes éxitos por
erradicar el tráfico ilícito de drogas y sus actividades conexas. También cabe señalar que al doctor Vladimiro Montesinos le ha correspondido
desempeñar un papel fundamental en la elaboración de leyes trascendentales para combatir
esta lacra social. En este entendido podemos
mencionar, por ejemplo, la ley que sanciona
drásticamente el lavado de dinero proveniente
del tráfico ilícito de drogas y el levantamiento
del secreto bancario; la ley que sanciona con severidad el encubrimiento personal por tráfico
ilícito de drogas; la ley sobre control y fiscalización de productos e insumos químicos destinados a la elaboración de pasta básica y clorhidrato
de cocaína; la ley que aprueba las Bases de la
Estrategia Integral de Desarrollo Alternativo
para erradicar el tráfico ilícito de drogas; la ley
que crea la Comisión de Lucha Contra el Consumo de Drogas (CONTRADROGAS), la cual contempla beneficios procesales y penitenciarios excepcionales para quienes proporcionen información oportuna y veraz, que permita identificar y
detener a los cabecillas o jefes de las organizaciones dedicadas al tráfico ilícito de drogas. Finalmente, citaré la ley que sanciona con cadena
perpetua a los cabecillas y jefes de organizaciones dedicadas al tráfico ilícito de drogas. Como
ustedes comprenderán, éstas son sólo algunas
de las funciones que le ha tocado desempeñar al
doctor Vladimiro Montesinos y de las que podemos hablar en la medida que se trata de disposiciones de público conocimiento.
Ahora bien, la modalidad o circunstancias específicas y la forma cómo el doctor Montesinos
Torres desempeña otras funciones de asesoramiento y las condiciones en que se desarrollan
éstas, por obvias razones vinculadas a la Seguridad y Defensa Nacional no pueden ser reveladas, teniendo en consideración la naturaleza
misma de las tareas que competen a los organismos de inteligencia del Estado.
En cuanto a sus ingresos desde el año 1983, éstos se generan por el libre ejercicio de su profesión como abogado y en lo que respecta a su declaración jurada desde que fue designado en el
Servicio de Inteligencia Nacional, puedo informarles que el señor Montesinos Torres ha cumplido puntualmente con presentar todas sus declaraciones juradas anuales, como todo ciudadano cumplidor de la ley, las mismas que están sujetas a la fiscalización y reserva del ente tributario como cualquier contribuyente.
Con relación a la tercera pregunta, es preciso
hacer una aclaración definitiva para que no continúe repitiéndose una versión errada. El doctor Vladimiro Montesinos nunca fue abogado del
narcotraficante Evaristo Porras Ardilas. En lo
que respecta a si defendió a oficiales generales
de la Policía Nacional implicados en el llamado
"Caso Villa Coca", puedo informarles que efectivamente defendió al general Rolando Llanos
Oliveros y al teniente general Rómulo Alayza
Tejada, en 1985, o sea, hace once años. Cuando
el doctor Montesinos ejercía su profesión de abogado, los defendió en la instrucción que se les
abrió por delitos contra la administración de justicia y contra los deberes de función y contra los
deberes profesionales, mas no por tráfico ilícito
de drogas. De tales procesos, como es de público
conocimiento, ambos oficiales generales fueron
absueltos de toda responsabilidad. En otras palabras, el doctor Montesinos Torres, como profesional independiente, ejerció su trabajo de abo-
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gado con sujeción a la ley, tal como lo establece
el artículo 2º, inciso 15), de la Constitución Política del Perú, concordantes con los artículos
284º, 288º, 289º y 293º de la Ley Orgánica del
Poder Judicial. Por lo tanto, él, como cualquier
ciudadano, puede ejerer plenamente sus derechos reconocidos por la Constitución Política del
Estado y por las demás normas vigentes sobre
la materia.
ex embajador de los Estados Unidos fue muy valiosa, porque nos permitió continuar la búsqueda de "Vaticano", mas no se ha logrado aún elementos suficientes para denunciar al ex funcionario del Partido Aprista Peruano, con la seriedad y responsabilidad que actúan las autoridades para el tratamiento de estos casos.
El texto de la cuarta pregunta, dice: "Para que
diga a qué personas se refirió el Presidente
Fujimori en las declaraciones del 16 de enero de
1994 al afirmar que Demetrio Chávez Peñaherrera "Vaticano" tenía ramificaciones en el medio político del gobierno anterior (aprista). El
texto de la pregunta quinta, dice: "Que, igualmente, precise a quién se refirió el Presidente
Fujimori en la declaración formulada el martes,
18 de enero de 1984, al afirmar que Anthony
Quainton, ex embajador de los Estados Unidos,
quien reveló en el año 1990 las vinculaciones que
existía entre el narcotráfico y algunos líderes
políticos, precisó que desde esa fecha se tenía
conocimiento de la relación estrecha entre el
narcotraficante "Vaticano" con un político, que
no quiso identificar porque ya habrá tiempo para
revelar su nombre. Basta con escuchar las conversaciones radiales que sostiene un conocido político con los narcotraficantes para darse cuenta
de la gravedad de los hechos. El Presidente del
Consejo de Ministros deberá exhibir los indicios
o pruebas que sustentan tales afirmaciones incluyendo las grabaciones radiales referidas y
explicando por qué hasta la fecha no son conocidos los resultados de la correspondiente investigación."
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Ministro de Defensa, General de División, Tomás Guillermo Castillo Meza.
Como ambas preguntas inciden básicamente
sobre los mismos hechos, también voy a dar respuesta en conjunto.
La información a que se refieren ambas preguntas fue efectivamente recibida por el señor Presidente de la República. Ésta le fue proporcionada por el señor Anthony Quainton, quien desempeñaba funciones como embajador de los Estados Unidos de América en nuestro país. Esta
información se recibió en el despacho del Palacio de Gobierno con el carácter reservado y como
tal supone el compromiso de que no sea revelada. De acuerdo a lo informado por el señor Presidente de la República, se trataría efectivamente
de la relación del "Vaticano" con un ex alto funcionario del Gobierno Aprista de quien la Dirección de Lucha Antinarcóticos de los Estados
Unidos (DEA), a través del control de los contactos radiales del "Vaticano", tenía información
al respecto, la misma que se procesó en los niveles correspondientes. La información recibida del
(Aplausos.)
El señor MINISTRO DE DEFENSA, General de División, Tomás Guillermo Castillo
Meza.— Señor Presidente: Es nuevamente un
honor presentarme ante el Honorable Congreso. Presento mi saludo al Presidente, ingeniero
Víctor Joy Way, así como a los señores congresistas, renovándoles mi sincera amistad y mi
compromiso de seguir trabajando mancomunadamente por el bien de nuestra Patria.
Al levantar la mirada, podemos apreciar que
nuestro bicolor nacional es mudo testigo de todos los debates nacionales. Por esta razón, renovamos la fe en nuestra Patria. Patria que tiene un inmenso mar con sus doscientas millas y
sus riquezas ictiológicas; una costa angosta con
escasos pero fructíferos valles; una sierra accidentada y habitada por humildes campesinos;
en sus entrañas podemos encontrar el rico mineral; y una selva intacta, esperando sólo la
mano generosa de sus hijos para que puedan explotarlas adecuadamente. También tenemos que
presentar nuestra renovación de fe en nuestros
soldados y civiles que ofrendaron sus vidas. Porque ellos lucharon para que hoy nosotros podamos vivir en paz y en tranquilidad. Esos soldados dieron su vida por la Patria. A esos soldados
tenemos que rendirles homenaje. Como representante de las Fuerzas Armadas, levanto mi voz
por todos los soldados que hoy adornan los
cenotafios del Ejército, de la Marina y de la Fuerza Aérea, y que Dios Todopoderoso les dé el descanso eterno.
A partir de los años 1991 y 1992 recién se dan
efectivamente los decretos legislativos que permiten combatir denodadamente a la subversión
y al narcoterrorismo. Recién a partir de esa fecha podemos nosotros estar convencidos de que
nuestros soldados están trabajando convenientemente. Porque antes de esa fecha, cuando
nuestros soldados apresaban a los terroristas y
a los narcoterroristas y luego eran recluidos en
los establecimientos penales, al día siguiente
tales delincuentes salían por la puerta falsa, gra-
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cias al apoyo de los famosos "abogados democráticos". En los años 1991 y 1992 se dan los dispositivos legales que acaba de dar lectura el ingeniero Pandolfi, los cuales fueron formulados en
el Servicio de Inteligencia Nacional, bajo la dirección del doctor Vladimiro Montesinos. A partir de esa fecha, nuestros soldados comienzan a
actuar y se recluye a los delincuentes terroristas y a los narcoterroristas en el lugar que les
corresponde. Ahora sí tales delincuentes están
pagando sus culpas por los veinte mil muertos y
por la pérdida material de más de veinticinco
mil millones de dólares; suma de dinero que muy
bien podría haber servido para la lucha contra
la pobreza. Emerson decía: "ningún caballo va a
ninguna parte si no se le entrena adecuadamente, ninguna máquina a vapor se mueve si no se
la afina, ningún Niágara se convierte en luz y
fuerza si es que no se le canaliza adecuadamente". Nosotros también podemos decir que ningún pueblo, ninguna Nación puede alcanzar el
desarrollo si andamos desunidos. Todos tenemos
que estar de acuerdo y trabajar juntos, no por
intereses particulares ni de grupo sino por la
Patria que nosotros queremos. Es que la roja y
blanca está permanentemente al frente de cada
uno de nosotros cada vez que debatimos los proyectos de ley para levantar a nuestra Patria al
sitial de honor que le corresponde. Entonces, sí
podemos decir, como el Mariscal Cáceres !arriba
el Perú¡ ¡Trabajemos por la Patria y démos el
esfuerzo para que siempre esté en el sitial de
honor que le corresponde!
Voy a dar nuevamente lectura a las preguntas
que se han planteado al Sector Defensa para dar
respuesta en forma sucesiva: Diga usted, señor
Ministro de Defensa ¿es verdad que el señor
Montesinos ha sido juzgado por el Consejo de
Justicia Militar por los delitos de Abandono de
Destino y Traición a la Patria; este último, por
cierto, a raíz de la sustracción de información
confidencial al Comandante General Edgardo
Mercado Jarrín y entregado a una agencia de
inteligencia extranjera? Diga usted, señor Ministro ¿es verdad que el señor Montesinos según informaciones publicadas a través de diversos medios de comunicación, ha asesorado al Estado Mayor del Ecuador? Diga usted, señor Ministro de Defensa ¿cuál es el papel que ha desempeñado el señor Montesinos en el pase al retiro de dieciocho Generales y muchos altos oficiales de las Fuerzas Armadas y de la Policía
Nacional, en colaboración con el Comandante
General del Ejército, Nicolás Hermoza Ríos, destruyendo la línea de mando de las mencionadas
instituciones?
Respuesta: Con relación a la primera pregunta,
al doctor Vladimiro Montesinos, efectivamente,
se le abrió instrucción el 13 de octubre de 1983
en el Fuero Privativo Militar por supuesto delito de Traición a la Patria. Proceso que luego de
una exhaustiva investigación fue sobreseído por
Auto del 9 de noviembre de 1984, emitido por el
Consejo de Guerra de la Segunda Zona Judicial
del Ejército y que, al ser elevado en consulta por
mandato de la ley, fue confirmado el sobreseimiento por Ejecutoria Suprema del 16 de enero
de 1985, emitida por el Consejo Supremo de Justicia Militar; demostrándose judicialmente con
ello que los cargos formulados contra el doctor
Vladimiro Montesinos Torres, fueron falsos y calumniosos, lo que quedó totalmente demostrado por la abundante prueba fehaciente de que
no se cometió el delito materia de investigación
y menos aún se acreditó, consecuentemente, la
responsabilidad del doctor Montesinos, tal y conforme se aprecia en las resoluciones judiciales
que pusieron fin al procedimiento judicial, ordenándose el archivamiento definitivo del mismo.
Como bien conocen los señores congresistas, la
figura jurídica del sobreseimiento significa la
cesación de la actividad procesal expedida formalmente por un Auto, toda vez que por las pruebas actuadas se hace innecesaria la continuación
del proceso en razón de que dichas pruebas son
excluyentes en cuanto a la existencia de responsabilidad penal, las mismas que devienen en señalar la inocencia del encausado, careciendo por
tanto de objeto la continuación del proceso penal. Por tal razón, el inciso 13), del artículo 139º,
de la Constitución Política del Perú, señala que
el sobreseimiento, como en este caso, produce
los efectos de cosa juzgada. Por lo que las especulaciones que se hacen sobre este tema, no tienen asidero legal alguno. En consecuencia, al
doctor Vladimiro Montesinos Torres se le declaró jurídicamente inocente de los cargos formulados en su contra; y por consiguiente, sin responsabilidad alguna por el supuesto delito de
Traición a la Patria. Señores, tengo a la mano la
ejecutoria suprema del Consejo Supremo de Justicia Militar sobre el sobreseimiento. Escuché
decir que tal resolución estaba firmada por el
coronel Jaime Montesinos Ampuero, pariente
supuesto del doctor Vladimiro Montesinos. Yo
les digo que no hay parentesco alguno entre ellos;
caso contrario, tal coronel se hubiera eximido
de seguir el proceso.
En cuanto a la segunda pregunta, debo decir que
se está tomando como "información documentada" un simple dicho que carece de toda veracidad y linda con la fantasía. El doctor Montesinos
Torres actualmente cumple un rol importante
en las actividades fundamentales que atañen a
la Seguridad Nacional. Resulta, pues, en verdad
760
absurdo que se dé credibilidad a una aseveración de este tipo que aparece en la pregunta, pues
afecta la honorabilidad, el patriotismo de quien
está aportando sus mejores esfuerzos y capacidades al servicio de la Patria.
Con relación a la cuarta pregunta del pliego
interrogatorio, también debo decir a los señores
congresistas que a tenor de lo dispuesto en el
artículo 168º de la Constitución Política del Perú,
las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del
Perú siempre se han regido y se rigen por sus
propias leyes y por sus propios reglamentos. En
ese sentido, puedo afirmar que el pase a la situación de retiro de los Oficiales Generales y
Oficiales de las Fuerzas Armadas y de la Policía
Nacional del Perú, fue normado hasta el año
1991 por los Decretos Leyes Núms. 20765 y
18081, de 1974 y del 30 de diciembre de 1969,
respectivamente. A partir del mes de diciembre
de 1991, se dieron la Ley de Situación Militar de
los Oficiales del Ejército, Marina de Guerra del
Perú y Fuerza Aérea Peruana y la Ley de Situación del Personal de la Policía Nacional del Perú
a través de los Decretos Legislativos Núms. 752
y 745, los mismos que establecen las causales
por las cuales los oficiales de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional del Perú pasan a la
situación de retiro. Una de las causales del pase
a la situación de retiro es la renovación. Ésta es
una facultad expresa de los señores Comandantes Generales de cada Instituto y del Director
General de la Policía Nacional del Perú, con aprobación del señor Presidente de la República en
su condición de Jefe Supremo de las Fuerzas
Armadas y de la Policía Nacional.
En consecuencia, puedo afirmar enfáticamente
que el doctor Montesinos Torres no ha tenido ni
tiene injerencia alguna en las decisiones institucionales basadas en leyes y reglamentos que tienen jerarquía constitucional.
El texto de la tercera pregunta, dice: Diga usted, señor Ministro, si luego del golpe de Estado
perpetrado el 5 de abril de 1992, se asigna directamente a las Fuerzas Armadas, mediante Decreto Ley Nº 25626, toda la responsabilidad de
la lucha contra el narcotráfico y que a partir de
ese momento se sustrajo expedientes del Poder
Judicial relacionado con el narcotráfico, operativo que habría estado a cargo del personal vinculado a las Fuerzas Armadas.
Señores, la responsabilidad de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico, data
de noviembre de 1991, cuando se dictó la Nueva
Ley del Sistema de Defensa Nacional, Decreto
Legislativo Nº 743, del 8 de noviembre de 1991.
El citado dispositivo que reestructuró el Siste-
ma de Defensa Nacional, tanto en los considerandos como en su articulado, relieva que está orientado a "erradicar la subversión terrorista y el
narcotráfico" (inciso h); y creó en el Comando
Conjunto de las Fuerzas Armadas el "Comando
Operativo del Frente Interno, COFI, a los efectos de la Pacificación Nacional. El Ejército, la
Marina de Guerra, la Fuerza Aérea y la Policía
Nacional, puestos bajo su Comando". Dicho Comando Operativo, mediante Directiva 03-91-SG/
MD/SDN aprobada por Decreto Legislativo Nº
751, modifica simultáneamente otras disposiciones subsidiarias como la Ley Nº 24150 (Ley del
Comando Político Militar) modificada por Decreto Legislativo Nº 749 para ampliar sus funciones a la "erradicación de la delincuencia terrorista y del narcotráfico", aspectos que requerían adecuación de normas y procedimientos de
trabajo, las mismas que fueron autorizadas por
el Decreto Ley Nº 25626 del 21 de julio de 1992,
derogándose o modificándose todas las disposiciones que se oponían a ésta última norma lo
que, en ningún caso, implicó asumir toda la responsabilidad de la lucha contra el narcotráfico,
pues todos los dispositivos mencionados se refieren sólo al Sistema de Defensa Nacional. En
consecuencia, todos los demás sistemas, incluido el Poder Judicial, mantuvieron las atribuciones y responsabilidades que, en este aspecto, le
señala la Constitución y las leyes pertinentes.
En cuanto a la segunda parte de la pregunta,
debo señalar que en forma ligera se está dando
como cierto algo que realmente implica un juicio temerario que afecta a las Fuerzas Armadas.
Aseverar que personal vinculado a las Fuerzas
Armadas participó en la sustracción de expedientes vinculados al narcotráfico, es un cargo tan
grave que no podemos dejar de llamar la atención sobre la forma cómo se está formulando.
Puedo afirmar con mayor énfasis que efectivo
alguno de las Fuerzas Armadas jamás ha participado en actos de esta naturaleza. Prueba de
ello es que, habiendo transcurrido más de cuatro años a la fecha, no hay ni ha habido miembro de las Fuerzas Armadas investigado o procesado por acciones como las que se señalan en
la pregunta. Debo añadir que no hay denuncia
alguna formulada por el Poder Judicial ante el
Ministerio Público en este aspecto.
El texto de la quinta pregunta, dice: Diga usted,
señor Ministro ¿en qué circunstancias Demetrio
Chávez Peñaherrera (a)"Vaticano", fue capturado en 1992 y liberado por orden del jefe de la
Zona Militar del Frente Huallaga, General
Eduardo Bellido Mora?
Señores, el narcoterrorista Demetrio Chávez
Peñaherrera (a) "Vaticano", no fue capturado en
761
1992. Su detención ocurrió el 12 de enero de 1994
como resultado de actividades de inteligencia
realizadas por el Servicio de Inteligencia Nacional con la Policía Nacional de Colombia; por lo
que no es cierto que en el año 1992 haya sido
capturado y liberado por orden del Comandante
General del Frente Huallaga, General Eduardo
Bellido Mora.
El texto de la sexta pregunta, dice: Diga usted
señor Ministro ¿es cierto que un oficial de las
Fuerzas Armadas o de la Policía Nacional responde al nombre de Rafael Franco de la Cuba,
conocido con el apelativo de "Capulina"?, ¿por
qué fue pasado al retiro y cuál es su situación
actual en las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional o el Servicio de Inteligencia Nacional?
Señores Congresistas, el Mayor de Infantería,
de nombre Franco de la Cuba, Rafael Eduardo,
efectivamente es un oficial del Ejército Peruano
en situación de retiro y no de la Policía Nacional. Fue pasado a la situación militar de retiro
por medida disciplinaria con fecha 6 de octubre
de 1994 por faltas contra el honor, el decoro y
los deberes militares. Su situación actual respecto al Ejército, repito, es la de un oficial en
situación de retiro, apartado definitivamente del
servicio y no mantiene ni ha mantenido relación
alguna, a partir de su pase a la situación de retiro, con las Fuerzas Armadas, con la Policía Nacional, con el Servicio de Inteligencia Nacional
ni con otro organismo del Estado.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Ministro del Interior, General de División, Juan Briones Dávila.
El señor MINISTRO DEL INTERIOR, General de División, Juan Briones Dávila.—
Señor Presidente y señores Congresistas: Es
muy satisfactorio encontrarme en el recinto del
Congreso de mi Patria para absolver las preguntas que motivan mi presencia.
En primer lugar, voy a responder las preguntas
que tienen relación con el doctor Vladimiro
Montesinos Torres. En tales preguntas se le atribuyen hechos y responsabilidades que realmente no le corresponden, como paso a demostrar a
continuación.
Las preguntas son: Diga usted señor Ministro
del Interior ¿cuál es la función y el rol del señor
Montesinos frente a la política y operativos
antinarcóticos frente al gobierno? Diga usted
señor Ministro del Interior ¿qué papel ha jugado el señor Montesinos en el diseño, organiza-
ción, planeamiento y ejecución de acciones, como
la matanza en el Distrito de Barrios Altos y la
desaparición de nueve estudiantes y un profesor de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle-La Cantuta?
Sobre la pregunta relacionada con los casos denominados "Barrios Altos" y "La Cantuta", debo
decir que, como ustedes conocen señores congresistas, el Gobierno Constitucional del señor
Presidente, ingeniero Alberto Fujimori Fujimori,
ha sido el primero en expresar en reiteradas
oportunidades su dolor, rechazo y pública condena a los execrables hechos que conmovieron
al país. El Gobierno, a través de sus actos, ha
demostrado que tiene la más alta solvencia moral para que el dolor y la condena sean comprendidos en toda la extensión de su sinceridad. Más
aún puedo afirmar, sin temor a la menor duda,
que el actual régimen ha sido y es el que en forma más puntual y prolija se ha preocupado por
la defensa integral de los derechos humanos. Sin
embargo, para entender los lamentables sucesos de "Barrios Altos" acaecido el 3 de noviembre de 1991 y de "La Cantuta", del 17 de julio de
1992, debemos ubicarnos en el contexto de violencia que vivía el país por aquellos años. Violencia, ciertamente no buscada por el Gobierno
ni por su Fuerza del Orden.
No olvidemos que el Perú desde 1980 estuvo
inmerso en una guerra interna, despiadada y
sangrienta, que alcanzó su clímax a inicio del
año 1990, en la que grupos terroristas como Sendero Luminoso, primero, y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, luego, eligieron la violencia homicida y la destrucción como el método fríamente aplicado para su buscada conquista del poder. Más de veinticinco mil víctimas y
varios miles de millones de dólares en pérdidas
materiales, es el saldo doloroso de esta etapa en
que se desarrolló la guerra irregular más sangrienta del mundo. Tampoco olvidemos que por
aquellos años el panorama que presentaba la
vida nacional era muy distinto al que estamos
viviendo ahora, donde se consolida la democracia, donde la ciudadanía puede vivir tranquila y
trabajar en paz, donde fluyen las inversiones
externas en base a la confianza y estabilidad jurídica imperante, donde el turismo está pasando a convertirse en una importante fuente de
divisas. En fin, a pesar de que todavía estamos
restañando nuestras heridas, podemos decir con
satisfacción que toda la Nación ha vuelto a recuperar su confianza en la viabilidad y permanencia de la institucionalidad democrática.
Por el contrario, en la década de los ochenta, la
situación existente era abismalmente distinta:
Comunidades Campesinas completamente des-
762
trozadas; población capitalina constantemente
en zozobra ante el peligro del coche-bomba o el
asesinato colectivo; infraestructura vial destruida o abandonada; empresas privadas al borde
de la quiebra, huérfanos de inversión; miles de
mujeres viudas y niños sin padres a consecuencia de la violencia y sobre todo una sensación de
desánimo, de desesperación ante una dura realidad sin salida.
Señores, esto no podemos ni debemos olvidarlo
y es necesario que nos ubiquemos ante la crudeza de esas vivencias de pesadilla, para entender
cómo es que, desgraciadamente, dentro de las
contingencias de una guerra sin reglas, pudieron producirse algunos excesos lamentables
como los del CRAS de Huamanga, Cayara, Accomarca, Soccos, Pucayacu, la matanza de los penales" El Frontón" y Lurigancho. Éstos son algunos de los episodios negros en los que determinados efectivos de las Fuerza del Orden incurrieron en flagrantes violaciones de los derechos
humanos. Ahora bien, estos hechos que han ocurrido en los gobiernos anteriores, no sirven por
cierto de justificativo para guardar silencio o
soslayar la gravedad de lo que pasó en Barrios
Altos y en La Cantuta. Pero hay algo que los
señores congresistas no deben olvidar. Apenas
se tuvo conocimiento de estos sucesos, el actual
gobierno fue precisamente el primero en exigir
que se haga una profunda y exhaustiva investigación para identificar y sancionar a los responsables en las vías correspondientes. En ningún
momento hubo el ánimo o la intención de desviar, ocultar o negar la gravedad de los hechos,
mucho menos proteger a quienes pudieran resultar responsables. Nuestras Fuerzas Armadas
y nuestra Policía Nacional fueron también las
instituciones más interesadas en que la investigación se lleve hasta sus últimas consecuencias,
porque no podían aceptar y menos avalar que
esta acción aislada, violatoria de los derechos humanos, de algunos de sus elementos, pudiera
afectar la imagen, el prestigio y el respaldo ciudadano de las instituciones tutelares. Instituciones que fortalecieron su buena imagen, con los
hechos; dando su aporte decisivo de sangre, dolor y muerte para la derrota estratégica del enemigo subversivo. Lo que ha significado miles de
efectivos militares y policiales muertos por la
acción homicida del terrorismo.
En lo que respecta a los hechos acaecidos en la
Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle
conocido como el "Caso La Cantuta", debo informar a los señores congresistas que el Fuero Privativo Militar abrió instrucción contra los Oficiales y personal subalterno que pudieran resultar responsables de la comisión de tan lamentable suceso violatorio de los derechos humanos.
Es necesario precisar que por decisión de la Sala
Penal de la Corte Suprema de Justicia de la República, el Fuero Militar llevó a cabo la investigación judicial correspondiente, identificación
plena de los autores, juzgamiento y adecuada
sanción de los responsables, los cuales fueron
sancionados con drástica penas de acuerdo a sus
niveles de responsabilidad y jerarquía. Paralelamente en el campo administrativo institucional
dicho personal, en su oportunidad, fue pasado a
la situación militar de retiro.
Debo señalar con la más absoluta claridad, que
en el proceso del "Caso La Cantuta" no existió
elemento indiciario alguno que permita afirmar
que el doctor Vladimiro Montesinos Torres haya
tenido la más mínima participación intelectual
o material en la comisión de tan doloroso evento. Lo cual evidentemente puede verificarse sin
la menor duda en los propios actuados judiciales que obran en el Fuero Privativo Judicial, los
mismos que ahora tienen la calidad de cosa juzgada.
En lo que respecta a los dolorosos sucesos ocurridos en el jirón Huanta, conocido como el "Caso
Barrios Altos", debo informar que por denuncia
del Fiscal Provincial Penal (Fuero Común) se
abrió instrucción contra el personal militar supuestamente involucrado en la flagrante violación de los derechos humanos. La instrucción
fue conducida por el órgano jurisdiccional del
Poder Judicial, que es un poder autónomo del
Estado. En dicha instrucción tampoco se encontró el menor indicio para afirmar que el doctor
Vladimiro Montesinos Torres hubiera participado directa o indirectamente en la comisión de
tales hechos delictivos. Obviamente, al igual que
en el caso anterior, todo lo que estoy afirmando
puede verificarse fácilmente a través del examen
del expediente respectivo.
Esto tenía que terminar como ocurrió, porque
el doctor Montesinos Torres por la naturaleza
de las funciones de asesoramiento al más alto
nivel en el Servicio de Inteligencia Nacional,
nada tiene que ver con aspectos operativos; consecuentemente, no podía "jugar ningún papel
—como plantea la pregunta— en el diseño, organización, planeamiento o ejecución de esos dos
lamentables hechos". En el fondo, quedó palmariamente demostrado que sólo se trató de un
ardid sensacionalista que, con su irresponsable
sindicación y afectando la honorabilidad de un
funcionario, sólo buscó crear una "burbuja" para
deteriorar la imagen del Gobierno. Puedo decir,
por el contrario, que el doctor Montesinos ha
sido y es uno de los principales protagonistas en
el estudio y propuesta de todo el marco jurídico
sobre el terrorismo, el mismo que ha servido
763
tanto para la derrota estratégica, en su momento, de Sendero Luminoso y del MRTA, como ahora está sirviendo para la consolidación de la Pacificación Nacional, tal como lo acaba de precisar
el señor Presidente del Consejo de Ministros.
Ahora bien, no debemos olvidar que el actual
gobierno en aras de la concordia, la reconciliación y la pacificación nacional ha dictado normas de trascendental importancia. Por ejemplo,
el Decreto Ley Nº 25499, Ley del Arrepentimiento, expedido el 16 de mayo de 1992, por el cual
se han beneficiado más de cinco mil personas
que estaban incursas en procesos por delitos de
terrorismo; posibilitando que estas personas actualmente estén reincorporadas plenamente a
la vida ciudadana para que desarrollen sus actividades con la más absoluta normalidad.
Tampoco olvidemos que el Congreso de la República, al amparo de lo preceptuado en el inciso
6), del artículo 102º, de la Constitución Política,
ha dado, con fecha 13 de junio de 1995, la Ley
Nº 26479, mediante la cual se concedió amnistía general al personal militar, policial o civil,
cualquiera que fuera su situación militar, policial
o funcional correspondiente que se encuentre
denunciado, investigado, encausado, procesado
o condenado por delitos comunes o militares en
los Fueros Común o Privativo Militar respectivamente, por todos los hechos derivados u originados con ocasión o como consecuencia de la lucha contra el terrorismo y que pudieran haber
sido cometidos en forma individual o en grupo
desde mayo de 1980 hasta el 14 de junio de 1995,
fecha en que fue promulgada tal norma legal.
Amnistía general que, rubricando su vocación
axiológica de perdón y olvido, ha permitido también que determinado personal militar, policial,
civil incurso en la comisión de estos actos
delictuosos, como consecuencia de la guerra interna, sean beneficiados con el archivamiento
de sus casos sin perjuicio de las sanciones administrativas que, según los casos, les fueran aplicadas en su momento.
En cuanto a la primera pregunta, respecto a las
funciones que cumple el doctor Montesinos frente a la política y operativos contra el tráfico ilícito
de drogas, debo informar al Honorable Congreso que, como ya lo precisara públicamente el
señor Presidente de la República, el doctor
Vladimiro Montesinos ha tenido y tiene un rol
de fundamental importancia en la elaboración
del marco jurídico que está sirviendo para encarar exitosamente la lucha contra el tráfico ilícito
de drogas. Adicionalmente, debo mencionar que
el doctor Montesinos tiene participación en el
planteamiento, diseño y elaboración de muchas
otras normas legales vinculadas al ámbito de su
actividad como asesor de la Alta Dirección del
Servicio de Inteligencia Nacional.
Pero como la pregunta se refiere también al
ámbito operativo, puedo decir, con el mayor énfasis y para que este asunto quede definitivamente aclarado, que en los aspectos operacionales que las Fuerzas del Orden llevan a cabo en
su lucha contra el tráfico ilícito de drogas, el
Servicio de Inteligencia Nacional y, concretamente, el doctor Vladimiro Montesinos Torres, no
han tenido ni tienen injerencia alguna ni participación alguna en la ejecución de acciones
operativas de carácter militar o policial. Las acciones operativas son de responsabilidad exclusiva de los órganos especializados de las Fuerzas del Orden. Esto es así porque las funciones
del Servicio de Inteligencia Nacional inciden fundamentalmente en otro tipo de actividades reguladas por su respectiva ley orgánica: actividades de inteligencia y contrainteligencia, que comprende la búsqueda y obtención, producción, integración, coordinación de informaciones, procesamiento de las mismas y desarrollo de acciones de inteligencia para la ubicación y desbaratamiento de las principales organizaciones del
tráfico ilícito de drogas, porque constituyen factores perturbadores de la Seguridad y Defensa
Nacionales. En estas acciones, al Servicio de Inteligencia Nacional y al doctor Montesinos en
su calidad de asesor de la alta dirección de tal
servicio, les corresponde un rol de gran importancia. En conclusión, considero que ha quedado aclarado que el doctor Vladimiro Montesinos
Torres no ha tenido participación alguna en los
execrables hechos conocidos como "Caso Barrios
Altos" y "Caso La Cantuta". También ha quedado aclarado que él cumple funciones sólo de asesoramiento al más alto nivel en el Servicio de
Inteligencia Nacional.
El texto de la siguiente pregunta, dice: Diga usted señor Ministro del Interior ¿cuál es el grado
de avance alcanzado por el gobierno en la política de erradicación, sustitución y desarrollo alternativo de los cultivos (CORAH y PEAH), teniendo en consideración el incremento de la superficie del cultivo de coca en los últimos años?
En tal sentido ¿cómo se han distribuido los presupuestos asignados con la cooperación internacional y qué progresos se han obtenido?
Como ustedes conocen, señores congresistas, la
política del Gobierno, conocida internacionalmente como la "DoctrinaFujimori", se orienta básicamente a la reducción progresiva de los cultivos de la planta de coca en el Perú. Cultivos que
desde los inicios de la civilización en esta parte
del continente, se encuentran incorporados prác-
764
ticamente a la dinámica cultural y económica del
campesinado, especialmente de la sierra. La política de erradicación progresiva, sustitución y
desarrollo alternativo vienen a constituirse, por
lo tanto, en la primera respuesta orgánica, coherente y viable frente a las anteriores políticas
que ponían énfasis en los aspectos represivos,
los que demostraron ser ineficaces y generadores de mayor distanciamiento socioeconómico.
En aplicación de esta política, se vienen adoptando importantes estrategias: hay el propósito
de evitar que se acreciente el deterioro ecológico
de las zonas cocaleras y, paralelamente, se busca reincorporar al campesino hacia la aplicación
de cultivos útiles y rentables, mientras que se
combate a las bandas organizadas tanto nacionales como internacionales que pretenden continuar su actividad delictiva, amparadas en la
aparente impunidad que les brinda la geografía
en dichas zonas. En este marco, se diseñó el Plan
Nacional de Prevención de Control de Drogas y
el Plan General de Erradicación de Plantaciones Ilícitas, cuya ejecución se viene realizando a
través de proyectos especiales financiados por
organismos internacionales. Los resultados vienen siendo muy alentadores y han influido en la
Certificación de Cooperación Plena por parte del
gobierno de los Estados Unidos de América,
como se puede inferir de las precisiones y el siguiente análisis histórico:
A. Estrategias aplicadas para la reducción del
cultivo de la coca en el Perú.
1. Eliminación de plantas y almácigos.
A mediados de la década de los setenta, el Estado realizó la quema de cocales, contando con el
apoyo del gobierno de los Estados Unidos de
América. Se observó que no producía efectos significativos, debido a que el fuego no alteraba las
raíces de las plantas, pues éstas rebrotaban al
cabo de un tiempo. Las erradicaciones se realizaron, entonces, mediante los métodos de corte
y extracción manual de las plantas. Se estima
que la velocidad de la erradicación con estos métodos ha sido varias veces menor que la velocidad con que se ha expandido el cultivo.
En 1982, el Estado institucionalizó esfuerzos
especializados para contrarrestar el avance
expansivo de las plantaciones de coca. Contando con el apoyo de los Estados Unidos, el gobierno del Arquitecto Fernando Belaúnde dio el Decreto Supremo Nº 043 del 22 de abril de 1982,
que crea el Proyecto Especial "Control y Reducción del Cultivo de Coca", denominado "CORAH"
a partir de este momento, para mi exposición.
Hasta 1994, el ámbito de responsabilidad del
CORAH comprendía por el sur, desde el puente
Cayumba en Huánuco, por el norte hasta la localidad de Campanilla en San Martín, y por el
oeste hasta los contrafuertes de la Cordillera
Oriental, abarcando los Departamentos de San
Martín, Huánuco y Ucayali, en las Cuencas del
Huallaga, Aguaytía,Pachitea y Ucayali. Por resolución Ministerial Nº 0889-94-IN, se autorizó
la cobertura del citado proyecto especial a nivel
nacional, es decir, donde existieran plantaciones
de hoja de coca.
Aparte de los objetivos para los que fue creado
el CORAH, se ha ampliado la cobertura del proyecto especial mediante acciones orientadas a reforzar el desarrollo integral de la región, a proteger el ecosistema y a concertar con las organizaciones campesinas para lograr una mejor y
eficiente participación.
Entre 1983 y 1989, se realizaron acciones de
erradicación de plantaciones. La deficiente administración de la erradicación generó tensiones sociales que provocaron acciones de protesta y violencia por parte de la población, hecho
que fue aprovechado —como es de conocimiento por todos ustedes— en forma estratégica por
el grupo terrorista Sendero Luminoso, promoviendo acciones de violencia contra las instalaciones, el personal del proyecto especial y los
miembros de las Fuerzas del Orden. Desde este
momento el proyecto CORAH sólo se limitó a
eliminar almácigos de coca.
Inicialmente, la erradicación que afectuó al proyecto CORAH, se realizaba manualmente y mediante el corte de plantas. Actualmente la
erradicación se realiza mediante la destrucción
de los almácigos de coca, lo que ha permitido
—es importante decirlo— evitar que se incremente el cultivo en treinta y siete mil nuevas hectáreas así como la eliminación de plantas jóvenes (de menos de dos años). Entre febrero y marzo del presente año, se vienen erradicando aproximadamente cuarenta hectáreas de
estas plantaciones jóvenes. Este hecho influyó
en el otorgamiento de la certificación de "Cooperación Plena" por parte del gobierno de los Estados Unidos de América y que ha generado un
reforzamiento de la imagen del Perú en materia
de lucha contra las drogas a nivel internacional.
Cabe anotar que el proyecto CORAH viene eliminando sólo plantaciones jóvenes, cuya propiedad no es reconocida o reclamada por los campesinos. Queda pendiente la eliminación de plantaciones adultas, la que se realizará una vez que
el Sistema Nacional de Prevención y Control de
Drogas establezca e implemente sus estrategias
y disposiciones y luego de que se hayan tomado
765
todas las previsiones para no generar tensiones
sociales en estos espacios geográficos como producto de la erradicación.
sis en el desarrollo comunal. En ello también
influyó negativamente la presencia creciente del
terrorismo y del narcotráfico en la zona.
Desde el presente año en adelante, la erradicación se basará en los lineamientos establecidos
en el Plan Nacional de Prevención y Control de
Drogas 1994-2000, el cual ha servido de sustento para la elaboración del Plan General de
Erradicación de Plantaciones Ilícitas de Coca
1996 (CORAH-OFECOD-Oficina Ejecutiva de
Control de Drogas).
En 1992 se inició el proyecto de Desarrollo Democrático de las Comunidades, con el objeto de
restablecer el funcionamiento de los gobiernos
locales en las áreas donde habían sido expulsados por el terrorismo, promoviendo simultáneamente una mayor participación del pueblo en el
proceso de desarrollo. Gracias al éxito alcanzado, el Proyecto se extendió en un área mayor en
1993. De esta manera, con la experiencia obtenida se elaboró y puso en vigencia en 1994 el
Proyecto de Desarrollo de los Gobiernos Locales, vigente hasta la fecha.
2. Desarrollo alternativo y sustitución de cultivos.
El desarrollo alternativo involucra una serie de
acciones orientadas a brindar especialmente mayores oportunidades a los campesinos. El concepto involucra acceso a la capacitación, a la tecnología, a una comunicación más fluida, a la mayor participación en la toma de decisiones así
como a todos aquellos mecanismos y medios que
hacen viable la realización de actividades económicas cada vez más rentables.
Al ofrecer mayores oportunidades a las personas involucradas en el cultivo ilícito de la coca y
al hacerlos conscientes de la sustentabilidad de
las actividades económicas lícitas, por iniciativa
propia ellos deciden reemplazar la coca por otros
cultivos. El desarrollo alternativo ha sido llevado a la práctica mediante la acción del "Proyecto
Especial del Alto Huallaga" (PEAH), del "Proyecto Especial de Control y Reducción del Cultivo de Coca" (CORAH) y del Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID).
a) Proyecto INADE-Proyecto Especial Alto
Huallaga.
En Abril de 1980, por Decreto Supremo Nº 6680-AA se crea el Proyecto Especial de Asentamiento Rural Alto Huallaga (PEAH), perteneciente al Instituto Nacional de Desarrollo. En
base a estudios previos, se solicitó un crédito a
la Agencia Internacional para el Desarrollo
(AID), suscribiéndose un Convenio de Préstamo-Donación en 1981. Desde 1982 a 1991, el
ámbito del PEAH fue desde el Cayumba por el
sur hasta Juanjuí por el norte, ampliándose el
área de atención en 1992 a la subcuenca del Río
Ponasa. Hasta 1987, el PEAH realizó actividades con el objeto de promover el desarrollo integral del ámbito de influencia, contribuyendo
—aunque no exclusivamente— con la sustitución del cultivo ilícito de coca. Entre 1988 y 1991,
las actividades relacionadas con la sustitución
del cultivo fueron reorientadas, poniendo énfa-
Uno de los cambios más importantes que se esperaban con la modificación de la estrategia desde 1992, era la orientación voluntaria de los cultivadores de coca para un reemplazo de sus cultivos por sus sustitutos lícitos, alejándolos de
esta manera de su relación con el narcotráfico.
Evaluaciones recientes sobre el impacto que el
desarrollo alternativo ha causado respecto al
cultivo ilícito de la coca, han mostrado, por ejemplo, en la Subcuenca del Río Ponasa, una reducción del cincuenta por ciento en el área cultivada y su reemplazo por la acción libre y pacífica
de los cultivadores.
b) Programa PNUFID de las Naciones Unidas.
El Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas ha ejecutado
en el Perú un conjunto de proyectos para el reemplazo del cultivo ilícito de la coca en los valles del Huallaga, Aguaytía y Pachitea (Departamentos de Huánuco, San Martín y Pasco) y en
la Cuenca del Río Urubamba en el Departamento del Cusco. Estas acciones han sido exitosas,
considerando los logros a pesar de los escasos
recursos con que se contó.
En el ámbito de su influencia en los valles del
Huallaga, Aguaytía y Pachitea, se han cubierto
hasta 1993 siete mil trescientas hectáreas agrícolas. En 1987 el PNUFID identificó, en este
espacio, seis mil quinientas hectáreas con cultivo de coca. En 1992 el cultivo descendió hasta
dos mil seiscientos noventa hectáreas que constituye el cincuenta y ocho punto seis por ciento
de reducción. La tendencia es descendente para
los años siguientes. En el ámbito de influencia
del PNUFID en el Cusco, se detectaron cuatro
mil trescientas hectáreas con cultivos ilícitos de
coca en 1987. En 1992 se registró un área aproximada de un mil cuatrocientas hectáreas, con una
reducción de dos mil novecientas hectáreas, constituyendo una disminución del sesenta y siete
por ciento.
766
B. Logros obtenidos en materia de erradicación.
Se ha efectuado la destrucción de plantaciones
en los valles del Huallaga, Ucayali, Aguaytía y
Pachitea ascendentes a dieciocho mil hectáreas
desde 1983 hasta 1989, año en que se detuvo la
erradicación de plantas y se realizó únicamente
la destrucción de almácigos de coca.
La destrucción de almácigos de coca se realizó
desde el inicio del Proyecto, pero sólo se empezó
a registrar estadísticamente desde 1987. A la fecha, se han destruido almácigos ubicados en un
área de un millón doscientos mil metros cuadrados, los cuales de haberse trasplantado habrían
alcanzado para sembrar definitivamente en un
área de extensión cercana a los ochenta mil hectáreas.
El Plan General de Erradicación de Plantaciones Ilícitas de Coca 1996, establece que al finalizar el presente año se habrá logrado erradicar
aproximadamente mil seiscientas cincuenta hectáreas de plantaciones jóvenes de coca, y se prevé la destrucción de almácigo, con lo que sería
posible evitar sembrarlas de manera permanente
catorce mil hectáreas, con hoja de coca. Entre
los meses de febrero y marzo, se ha erradicado
plantas jóvenes en un área aproximada de cuarenta hectáreas.
Resumiendo, según el cuadro estadístico y sacando los totales, podemos indicar que desde
1983 a 1995 se han erradicado dieciocho mil hectáreas en plantaciones; se ha destruido un millón doscientos mil metros cuadrados en almácigos que, de haber sido trasladados o trasplantados, hubieran originado el sembrío de ochenta mil nuevas hectáreas de hoja de coca.
C. Importancia de la reducción del cultivo de coca
en la lucha contra el problema de las drogas.
La reducción del cultivo de coca en el país, ha
cobrado especial significación durante la presente década, a raíz de la aplicación de una nueva
estrategia, distinta de la que se ejecutó en décadas anteriores y que se basada en la eliminación
irrestricta de los cultivos, sin tener en cuenta la
problemática de los agricultores dedicados a esta
actividad.
Actualmente, las acciones nacionales e internacionales relacionadas con el cultivo de la coca,
parten de concepciones realistas y humanitarias,
mediante las cuales es posible entender la grave
situación de pobreza y falta de oportunidades
por la que han atravesado los habitantes de las
zonas rurales en la sierra y en la selva del Perú.
También es posible mensurar la capacidad de
los narcotraficantes para estimular el cultivo de
la coca y el procesamiento de sus derivados, llegando a confirmarse que son ellos los que verdaderamente dan inicio a la cadena de acciones
ilícitas.
La disponibilidad de recursos económicos es bastante limitada como ya se conoce; y la lucha contra el problema de las drogas requiere importantes gastos e inversiones. Solamente en lo que
corresponde a la Cuenca del Huallaga, se estima que se necesita cerca de ciento veinte millones de dólares para llevar a cabo acciones de
desarrollo sostenible durante 5 años para, de esta
manera, generar la sustitución de los cultivos
ilícitos de coca. Para realizar acciones similares
en el ámbito nacional afectado por el cultivo
ilícito de coca, se necesitaría posiblemente el
triple de la cantidad referida.
A pesar de las limitaciones económicas, se han
producido logros significativos en materia de
lucha antidrogas. En primer término, se ha logrado detener la tendencia creciente del cultivo
de coca a nivel nacional gracias a la concientización de los campesinos y la apertura de oportunidades económicas legales. También ha sido
de gran importancia la acción de eliminación de
almácigos de coca, que produce un desabastecimiento de nuevas plantas para los agricultores. De otro lado, las acciones de control aéreo
contra el narcotráfico y los decomisos de drogas, insumos y dinero así como la captura de
importantes miembros de organizaciones dedicadas al TID, muestran un progresivo incremento de la capacidad estatal para enfrentar el problema de las drogas y hace evidente una real
voluntad política para enfrentar a este fenómeno, lo que es observado con satisfacción por la
comunidad internacional.
Todas estas acciones han servido de soporte para
la firma del convenio sobre la ejecución del Proyecto de Desarrollo Alternativo, suscrito por el
Gobierno del Perú y el Gobierno de los Estados
Unidos de América, el 12 de mayo de 1995, el
que está vigente por un período de cinco años y
orienta la inversión de cuarenta y cuatro millones de dólares anuales para dicho proyecto.
Como complemento de la suscripción de tal convenio, se otorgó al Perú la certificación de "Cooperación Plena" como reconocimiento de los
Estados Unidos de América por los avances en
la lucha antidrogas y, en particular, por los esfuerzos en materia de erradicación de cultivo de
coca.
El apoyo del gobierno de los Estados Unidos de
América, a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID), ha tenido la particulari-
767
dad de proponer metas de erradicación de plantaciones de coca así como metas relativas al desarrollo alternativo, protección del medio ambiente, desarrollo socioeconómico y lucha contra la pobreza; instando a la mayor cooperación
de otros gobiernos involucrados en la problemática mundial del uso indebido de drogas y del
tráfico ilícito de drogas. Debe entonces destacarse no sólo los avances en materia de erradicación y su impacto sobre la problemática de las
drogas sino, también, la incidencia en la forma
en que se realiza esta erradicación sobre la concepción estratégica de otros países involucrados
en este problema. Los acontecimientos referidos nos hacen prever la viabilidad de lograr abrir
una mayor colaboración internacional así como
la concentración de esfuerzos internos para hacer de la lucha antidrogas uno de los eslabones
iniciales de una estrategia integral orientada a
mejorar la calidad de vida y ofrecer mayores
oportunidades para nuestros conciudadanos.
En este panorama se observa que la comunidad
internacional y el Gobierno del Perú se aproximan a un entendimiento respecto a la importancia de la reducción del cultivo de coca y a la
necesidad de enfrentar el problema con estrategias que contemplen las posibilidades reales de
nuestro país.
D. Fundamentos que ameritan el desarrollo alternativo.
1. En la actualidad aproximadamente ciento
veinte mil hectáreas de terreno ubicadas en La
selva, han sido destinadas al cultivo de la hoja
de coca por los narcotraficantes. Si bien esta actividad ha significado un ingreso económico, éste
no ha coadyuvado al desarrollo de los pueblos
involucrados, permaneciendo en estado de carencia de servicios esenciales y de permanente
dependencia de economía ilícita así como la
focalización de la violencia, corrupción y migración indiscriminada.
2. Las extensas áreas captadas por el narcotráfico, pueden aportar en forma significativa a la
producción agropecuaria del país, por diversidad
y riqueza natural. Sin embargo, por la vigencia
del crimen organizado, dichas áreas dependen
del suministro de bienes y servicios provenientes de otras jurisdicciones.
3. Las actividades de narcotráfico afectan dicha
zona, originando deforestación, daños por los desechos químicos, pérdida farmacéutica y cambios atmosféricos.
4. Resulta de necesidad prioritaria para los
narcotraficantes la provisión de la materia pri-
ma para obtener de ella sus derivados ilícitos.
Su desprovisionamiento acarrearía la imposibilidad de llevar adelante la obtención de drogas
ilícitas.
E. Logros
1. Del Proyecto Especial Alto Huallaga.
De 1981 a 1992, a fin de mejorar la calidad de
vida y establecer una economía rentable y sostenida del poblador rural, para lograr progresivamente su desarrollo y pacificación, se realizaron las siguientes actividades: construcción de
dieciséis piscigranjas y asistencia técnica; construcción de cuatro almacenes para el acopio de
alimentos con capacidad de almacenamiento de
cuatrocientas ochenta toneladas métricas; construcción de tres secadoras caseras, con capacidad de secado de media tonelada métrica al día;
construcción de canales de riego con capacidad
para atender ochocientas hectáreas; habilitación
de tres sistemas de desagüe en Tingo María, para
atender a dos mil trescientas familias; construcción de cuarenta y tres sistemas de agua potable, en beneficio de veintisiete mil pobladores
de Tingo María, Aucayacu, Uchiza, Tocache y
Campanilla; rehabilitación de ciento veintinueve aulas y construcción de sesenta y dos, en beneficio de tres mil novecientos alumnos; rehabilitación de treinta y cinco postas de salud, y construcción de quince, en beneficio de cinco mil
habitantes; mejoramiento y matenimiento anual
de doscientos seis kilómetros de Carretera Marginal y trescientos kilómetros de caminos vecinales; tramitación de proyectos de adjudicación
por un total de treinta y ocho mil hectáreas; e
inscripción de sesenta y cuatro proyectos de adjudicación en los Registros Públicos, en beneficio de ochocientos ochenta y tres agricultores.
2. Del Programa de las Naciones Unidas para la
Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID).
Asistencia técnica y financiera para las plantas
procesadoras de cacao en Tingo María; desarrollo de la producción y procesamiento de cacao
en Tingo María; proyectos de desarrollo rural
en el Valle de La Convención y Lares (Cusco);
reducción del cultivo de coca en el Valle de La
Convención y Lares (Cusco); microproyectos de
desarrollo alternativo con las organizaciones
campesinas en la región del Huallaga; consolidación del desarrollo alternativo en la región del
Huallaga; consolidación del desarrollo alternativo en La Convención y Lares (Cuzco); y apoyo
complementario para las organizaciones e
implementación del Instituto de Desarrollo Alternativo (IDEA).
768
Los resultados satisfactorios del PEAH y del
PNUFID se han traducido en la implementación
y desarrollo de cooperativas e industrias que han
logrado la mejora de la productividad de cultivos tradicionales como el arroz, plátano, café,
etcétera, así como experimentación exitosa de
los cultivos de cacao, té, palmera aceitera, etcétera.
El texto de la cuarta pregunta, dice: Diga usted,
señor Ministro del Interior ¿por qué la pista de
aterrizaje clandestina de Campanilla permaneció operativa hasta agosto de 1992, coincidiendo
dicha situación con el período en que "Vaticano"
acusa haber estado entregando "narcocomisiones", siendo destruida sólo después de realizarse los pagos?
F. Factores que se deben tener en cuenta para la
debida implementación del desarrollo alternativo:
Respondo. Quiero hacer presente que la denominada pista de aterrizaje clandestina de Campanilla, consistía en el empleo de un tramo de la
Carretera Marginal. No se trataba de una pista
construida especialmente con las características
que exige la CORPAC. Repito, consistía en el
empleo de un tramo de la Carretera Marginal
frente a la localidad del mismo nombre en el
departamento de San Martín que fue acondicionado como tal por el narcoterrorista Demetrio
Chávez Peñaherrera, alias "Vaticano" y que era
utilizada normalmente como vía de transporte
que permitía el acceso a las ciudades de Juanjuí,
Tarapoto y otras de la región. Dicha "pista de
aterrizaje clandestina" fue inutilizada en abril
de 1991 por el personal de la base policial
antidroga de Santa Lucía, con apoyo de la
Direcciónde de Lucha Antinarcóticos de los Estados Unidos (DEA) y de la Base Contrasubversiva del Ejército de Punta Arenas, haciendo denotar explosivos en diferentes partes de la misma.
Participación consciente y voluntaria del agricultor; promoción directa, activa y democrática
de la participación de las comunidades; fortalecimiento y participación de los gobiernos locales; diferencias culturales, sociales y económicas; seguridad para el desarrollo de las actividades; infraestructura estratégica (comprende
mantenimiento y rehabilitación de caminos, rehabilitación o implementación de servicio de
educación, salud, agua, desagüe, luz, mejoramiento de la red de comunicación y terminación
o construcción de riego seleccionado); promoción
y apoyo a la inversión privada nacional e internacional; y fortalecimiento institucional.
G. Proyecciones para el Desarrollo Alternativo.
1. Con el propósito de consolidar el desarrollo
alternativo, el Gobierno del Perú a través del
Instituto Nacional de Desarrollo, órgano del
ministerio de la Presidencia, ha planificado la
ejecución de cuatro proyectos que abarcan las
zonas que se indican:
a) Proyecto Especial Alto-Huallaga. Tocache,
Uchiza y Aguaytía.
b) Proyecto Especial del Huallaga Central y Bajo
Mayo, que comprende Ciza, Biava y Ponaza.
c) Proyecto Especial del Apurímac-Ene, que comprende la zona de Huanta y La Mar.
d) Proyecto Especial de Pichis-Pachitea, que
comprende la zona de Puerto Inca, Puerto Victoria, Onoria, Pozuzo, Puerto Bermúdez.
2. Asimismo, el citado sector a través del Programa de Generación de Empleo, Apoyo a los
Gobiernos Locales y Desarrollo Alternativo, en
virtud de un Convenio entre Perú y Estados
Unidos, ha obtenido una importante donación
de dinero, el cual se ha destinado para la ejecución progresiva de la siguientes actividades: Rehabilitación vial, desarrollo comunal, titulación
de tierras, mercadeo y comercialización, instalación de agroindustrias y capacitación y tecnificación.
En mayo de 1992, personal del Servicio de Inteligencia Nacional así como de la Oficina de Narcóticos de la Embajada Americana, (NAS), con
el apoyo de la Base Policial Antidrogas de Santa
Lucía, se constituyeron a dicha localidad, a fin
de verificar las características y operatividad de
dicha pista de aterrizaje clandestina, con la finalidad de diseñar una forma de inutilizarla definitivamente, teniendo en cuenta que se trataba de la Carretera Marginal y que no se impidiera el tránsito vehicular normal. Es así que
en setiembre de 1992, en el operativo denominado "Campana" en el que participaron efectivos del Servicio de Inteligencia Nacional, Policía Nacional de la Base Santa Lucía, personal
de la Dirección de Lucha Antinarcóticos de los
Estados Unidos (DEA), funcionarios de la oficina de Narcóticos de la Embajada de los Estados
Unidos, el Comandante General del Frente
Huallaga, General Bellido y personal del Ejército peruano de dicho frente, así como obreros del
Proyecto Especial Control y Reducción del Cultivo de Coca en el Alto Huallaga (CORAH), con
la utilización de un avión Hércules de la Dirección de Lucha Antinarcóticos de los Estados
Unidos (DEA), helicópteros del Frente Huallaga
y de la Base Policial de Santa Lucía, se procedió
a colocar treinta y dos hitos de concreto armado
769
de aproximadamente una tonelada cada uno, que
habían sido construidos por el CORAH en la Base
Policial de Santa Lucía, y trasladados en varios
viajes por el avión Hércules.
Posteriormente, dicha pista de aterrizaje fue
minada y cercada para evitar el retiro de los hitos, permaneciendo inoperativa como pista de
aterrizaje desde esa oportunidad.
El texto de la siguiente pregunta, dice: Diga usted, señor Ministro del Interior ¿es cierto que el
4 de abril de 1993 se llevó a cabo una cena en el
Club Loreto de Lima en honor a Demetrio
Chávez Peñaherrera, a la cual asistieron altos
oficiales de las Fuerzas Armadas, reunión que
no pudo ser intervenida por el coronel Matayoshi
quien adujo no tener jerarquía para detener a
generales?
Respondo. Ante esta pregunta, se ofició al Director General de la Policía Nacional del Perú
para que informe al respecto, habiéndose recepcionado el Informe Nº 19.9.96-DINANDROPNP/SEC: "Es honroso dirigirme al Despacho
de su digno cargo; y en cumplimiento a lo dispuesto en el documento de la referencia para que
la DINANDRO informe sobre la veracidad o no
de que el 4 de abril 1993 se llevó a cabo una cena
en el Club Loreto de Lima en honor del señor
Demetrio Chávez Peñaherrera, a la cual asistieron altos oficiales de las Fuerzas Armadas, reunión que no pudo ser intervenida por el coronel José Alberto Matayoshi Matayoshi, quien
adujo no tener jerarquía para detener a generales, informa a usted lo siguiente:
Se tomó manifestación al coronel José Alberto
Matayoshi Matayoshi, quien se desempeñó como
Jefe de la División de Inteligencia de la DINANDRO durante 1993, habiendo manifestado que
no recibió ninguna información sobre la supuesta
cena realizada el 4 de abril 1993 en el Club
Loreto de Lima, con la asistencia de altos oficiales de las Fuerzas Armadas ni antes ni después
de la fecha indicada; por lo tanto, tampoco tomó
ninguna acción."
Como parte integrante de este informe, se indica que mediante Memorándum Nº 249 se solicitó información a la Oficina de Inteligencia de la
DINANDRO, para conocer si en los registros y
archivos de esa oficina existe antecedente, documento o información relacionada con la supuesta cena, habiéndose recepcionado el Informe Nº 117 de la DINANDRO, en el cual se informa que "revisada la documentación pasiva que
obra en el legajo de Demetrio Chávez Peñaherrera (a) "El Vaticano" y en los archivos de esa oficina, no obra documentación alguna relacionada
con el presunto operativo realizado el 4 de abril
de 1993 por efectivos de la DINANDRO en el
Club Loreto de Lima."
También, con Memorándum Nº 250 de la DINANDRO, se solicitó informe a la secretaría de
tal dirección, para saber si en los libros "tomarazón" y en el archivo central de la DINANDRO
se ha registrado el ingreso de algún documento
o existe antecedente relacionado con el asunto,
habiéndose recepcionado el Informe Nº 18 de la
DINANDRO, dando cuenta que revisada la documentación que obra en el archivo central y en
los libros "tomarazón", no se ha encontrado antecedente de la supuesta reunión del 4 de abril
1993 en el Club Loreto, con asistencia de
Demetrio Chávez Peñaherrera y altos oficiales
de las Fuerzas Armadas.
De la manifestación tomada e informes recepcionados, se desprenden las conclusiones siguientes:
El Coronel José Alberto Matayoshi Matayoshi
no ha tenido información alguna sobre la supuesta cena realizada el 4 de abril de 1993 en el Club
Loreto de Lima, con asistencia de altos oficiales
de las Fuerzas Armadas; por consiguiente, no
realizó ninguna acción sobre el particular.
En la documentación pasiva de la Oficina de Inteligencia así como en el archivo central y en los
libros "tomarazón" a cargo de la Secretaría de la
DINANDRO no existe antecedente alguno sobre la supuesta reunión.
Por todo lo actuado, se establece fehacientemente que ni el coronel de la Policía Nacional, José
Alberto Matayoshi Matayoshi, ni la DINANDRO
tuvieron información alguna sobre la supuesta
cena; tampoco intervinieron el local del Club
Loreto de Lima, donde el 4 de abril de 1993 se
habría llevado a cabo la supuesta cena en honor
de Demetrio Chávez Peñaherrera, con asistencia de altos oficiales de las Fuerzas Armadas,
según la pregunta que formula el Congreso de
la República al señor Ministro del Interior.
El texto de la siguiente pregunta, dice: Diga usted, señor Ministro del Interior ¿cuáles son las
incidencias del tráfico ilícito de drogas en la economía nacional? y ¿qué está haciendo el Poder
Ejecutivo para combatir el lavado de dinero
(receptación) en el sistema financiero?
Respondo. La irrupción, crecimiento y consolidación de la industria de la cocaína en los países
andinos ha significado en los últimos veinte años,
uno de los fenómenos más importantes en la
historia de los países latinoamericanos.
770
La producción masiva de los derivados de la hoja
de coca y su procesamiento y exportación como
clorhidrato de cocaína para satisfacer el crecimiento de la demanda de los países consumidores, se ha convertido en la "única transnacional
exitosa de América".
Quisiera agregar algo muy importante. Si bien
es cierto que tal producción masiva se ha convertido en una transnacional exitosa, también
es cierto que hay una estrecha coordinación entre todos los países que tienen incidencia en este
problema. Por lo tanto, las estrategias son coordinadas así como las inteligencias e informaciones son intercambiadas, es decir, todos sabemos
quiénes somos y cómo actuamos. Este hecho
debe servir de base para los que van a venir más
adelante.
La producción masiva ha generado múltiples
consecuencias cuya complejidad se debe precisamente en parte al carácter transnacional de
la misma, tanto en el sentido de estar controlada íntegramente desde las chacras en las laderas andinas, hasta la venta al por mayor en las
ciudades estadounidenses. Los efectos del lavado del dinero proveniente del tráfico ilícito de
drogas, a nivel latinoamericano, se perciben principalmente en el ámbito económico, generando
dependencia y creación de "mercados paralelos"
perniciosos, procesos inflacionarios, desequilibrios cambiarios y competencia empresarial desleal; llegando a un clima de desconfianza y censura internacional cuando el accionar ilícito
cuenta con la convivencia estatal, fomentando
la corrupción política y el enraizamiento sociocultural del crimen en perjuicio del desarrollo
legítimo y de la estabilidad democrática.
No se conoce con precisión los montos que perciben los traficantes latinoamericanos ni qué
porcentajes de esa cantidad ingresan a nuestro
país. Si bien en los montos y en los cálculos hay
discrepancias, el ingreso de los "narcodólares" en
las cuentas nacionales es una realidad en todos
los países de la región. Un estudio efectuado en
1992 por el Banco Mundial, estima que la contribución actual de la coca al Producto Nacional
Bruto, restando los montos que vuelven a salir
por la compra de insumos importados para el
procesamiento de la hoja de coca sería de quinientos millones de dólares, es decir, alrededor
del dos por ciento (2%) del Producto Nacional
Bruto. En el Perú, como en los demás países afectados por los "narcodólares", es imposible realizar análisis macroeconómicos que no tengan en
cuenta la oferta de dólares provenientes de este
fenómeno.
¿Qué ha hecho el Poder Ejecutivo para combatir
el lavado de dinero (receptación) en el sistema
financiero? Es importante mencionar que en
nuestro país, tradicionalmente se concebía el
delito del tráfico ilícito de drogas como una actividad criminal desvinculada de todo lo que no
fuera o esté incurso en el proceso de producción,
elaboración y tráfico ilícito de drogas. Las relaciones de este delito con el orden económico financiero, eran consideradas de segunda importancia cuando se trataba de reprimir efectivamente estos delitos. Estas razones llevaron al
Estado a que no se mantuviera indiferente ante
lo que estaba aconteciendo, por lo que surgió la
importancia de que se adopten nuevos enfoques
normativos.
Eficazmente se introduce, por primera vez, en
la legislación penal en materia de represión del
tráfico ilícito de drogas (TID), el concepto de "lavado de dinero". Se trata de atacar la fuente de
financiación de las organizaciones dedicadas al
TID, con el fin de privarlos de las ganancias que
producen estas actividades. Esta normatividad,
se encuentra sustentada en una serie de compromisos internacionales asumidos por nuestro
Gobierno en el campo del control de la corrupción y de la inmoralidad y dentro de los que cabe
destacar los siguientes: La Convención de las
Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas, adoptada en Viena el 20 de diciembre de 1988 y el
Programa Interamericano de Acción de Lavado
de Dinero, relacionado con el TID y delitos
conexos, promovidos por la Organización de Estados Americanos y la Declaración de Cartegena
de las Indias-Colombia.
Por estas razones, el Poder Ejecutivo dentro del
marco de facultades legislativas otorgadas por
el Congreso de la República en noviembre de
1991 promulgó los Decretos Legislativos Núms.
736 y 747. El primero incorpora al Código Penal
los artículos 296-A y 296-B. El artículo 296-A
está referido a todas aquellas personas que
intervinieren en la inversión, venta, pignoración,
transferencia o posición de ganancias, cosas o
bienes provenientes del tráfico ilícito de drogas,
siempre que el agente hubiese conocido el origen o lo hubiera sospechado; en este caso, estaba sujeto a una pena privativa de libertad no
menor de cinco ni mayor de diez años. Asimismo, se le imponía la misma pena al que compre,
guarde, custodie, oculte o reciba dichas ganancias, cosas, bienes o beneficios conociendo su
ilícito origen o con el solo hecho de haberlo sospechado. El artículo 296-B está referido al que
interviene en el proceso de blanqueo o lavado
de dinero proveniente del TID o del narcoterrorismo, ya sea convirtiéndolo en otros bienes o
transfiriéndolos a otros países bajo cualquier mo-
771
dalidad empleada por el sistema bancario o financiero o repatriándolo para su ingreso al circuito económico imperante en el país, de tal forma que ocultare su origen, su propiedad u otros
factores potencialmente ilícitos, se le reprimía
con una pena privativa de la libertad no menor
de seis ni mayor de doce años.
La figura delictiva descrita se agrava sancionándose con el máximo de ley como mínimo, si el
agente siendo miembro del sistema bancario o
financiero actúa a sabiendas de la procedencia
ilícita del dinero.
Las penas consideradas en los párrafos precedentes se duplicarán si se llegara a comprobar
que los ilícitos penales están vinculados con actividades terroristas. Asimismo, en la investigación de estos delitos no habrá reserva o secreto
bancario.
El Decreto Legislativo Nº 747 modifica el artículo
404º del Código Penal. Dice: El que sustrajera a
una persona a la persecución penal o a la ejecución de una pena o de otra medida ordenada por
la justicia, será reprimido con una pena no menor de dos ni mayor de cuatro años. Asimismo,
si el agente sustrajera al autor de los delitos contra la Tranquilidad Pública, el Estado y la Defensa Nacional, los Poderes del Estado y el Orden Constitucional o el Tráfico Ilícito de Drogas, la pena no será menor de siete ni mayor de
diez años. Si el autor del encubrimiento personal es funcionario o servidor público encargado
de la investigación del delito o de la custodia del
delincuente, la pena no será menor de diez ni
mayor de quince años.
El 7 de febrero de 1992, el Congreso por Ley Nº
25339 deroga los citados decretos legislativos y
en su lugar promulgó la Ley Nº 25404, del 25 de
febrero de 1992, incorporando el artículo 195º
del Código Penal la modalidad gravada del delito
de receptación, cuando se trata de bienes provenientes de delito de tráfico ilícito de drogas y terrorismo. Cuando se instaura el Gobierno de
Emergencia o Reconstrucción Nacional, una de
sus primeras acciones fue promulgar el Decreto
Ley Nº 25428, del 10 de abril de 1992, derogando
la Ley Nº 25404, y reitera en todos sus aspectos
a excepción de la penalidad lo que ya se había
normado en el Decreto Legislativo Nº 736. Este
nuevo dispositivo legal aumenta la penalidad de
diez como mínimo hasta 25 años que era la sanción máxima que establecía el Código Penal.
Con la promulgación de la Ley Nº 26223, del 21
de agosto de 1993, se modifica el artículo 296-B
del Código Penal, modificado inicialmente por
el Decreto Ley Nº 25428, estableciéndose en el
nuevo dispositivo la pena de cadena perpetua
para los casos en que el agente esté vinculado
en actividades terroristas o siendo miembro del
sistema bancario o financiero actúa a sabiendas
de la procedencia ilícita del dinero.
En el marco de la estrategia diseñada por el
Gobierno peruano, es importante mencionar la
reestructuración de que fue objeto también la
Dirección Nacional Antidrogas de la Policía Nacional (DINANDRO). La razón fundamental era
que el tráfico ilícito de drogas se venía constituyendo en un delito de acción múltiple que venía
afectando las bases culturales, políticas y económicas de la sociedad, por lo que era de imperiosa necesidad combatirlo con todos los medios
disponibles, en razón de haberse convertido en
una grave amenaza para la seguridad nacional.
Por esto, era de suma importancia dotar a la dirección especializada, la DINANDRO, de estructura, funciones y recursos necesarios que estuvieran acordes con la estrategia integral diseñada por el Gobierno para enfrentar a este delito
de lesa humanidad; y cabe destacar el apoyo técnico que se dotó a la División de Investigaciones
Financieras de la DINANDRO, así como la concentración funcional, con la creación de las Unidades de Operaciones Tácticas Antidrogas en los
siguientes puntos:
Unidad de Operaciones Tácticas Antidrogas de
Santa Lucía, ubicada en el departamento de San
Martín. Unidad de Operaciones Tácticas Antidrogas de Tingo María, ubicada en el departamento de Huánuco. Unidad de Operaciones Tácticas Antidrogas de Pucallpa, ubicada en el departamento de Ucayali. Unidad de Operaciones
Tácticas Antidrogas de Mazamari, ubicada en el
departamento de Junín. Todas estas unidades
están ubicadas en las zonas críticas del tráfico
ilícito de drogas.
Es todo lo que tengo que responder a las preguntas planteadas por diversos congresistas.
Por todo lo que ha hecho el Gobierno actual, así
como por los resultados obtenidos, creo que nadie puede dudar de la voluntad real del Gobierno actual de hacer frente al problema de lesa
humanidad, como es el narcotráfico. No solamente queremos hacer algo sino que también materializamos con leyes y acciones tales deseos. Los
logros obtenidos han sido reconocidos no solamente a nivel nacional sino también a nivel internacional, con la respectiva certificación a favor de nuestro país; haciendo que el Perú se constituya en un modelo a seguir en la lucha contra
el narcotráfico.
Muchas gracias.
(Aplausos.)
772
El señor PRESIDENTE.— ¿Cuál es la cuestión de orden que desea plantear, señor Del Castillo Gálvez?
tal de cada grupo parlamentario. En todo caso,
la intervención en cada bloque no debe exceder el tercio del tiempo total del grupo.
El señor DEL CASTILLO GÁLVEZ (PAP).—
Señor Presidente: El señor Presidente del Consejo de Ministros no ha contestado una de las
preguntas que le hicimos, porque ha aducido razones de secreto de Estado para no contestarla.
Me refiero a la Resolución Suprema, su fecha y
número así como a las condiciones del encargo
de asesor del Servicio de Inteligencia Nacional.
Puede hacer uso de la palabra la señorita Mellado Céspedes.
Por esta razón, pido que pasemos a una breve
sesión secreta para que el ingeniero Pandolfi
responda específicamente las preguntas cuyos
temas son importantes y que están contenidos
en el pliego interpelatorio. Repito, esos puntos
no han sido contestados en forma alguna.
El señor PRESIDENTE.— Señor Del Castillo
Gálvez, entiendo que usted no está satisfecho
con las respuestas dadas por los ministros concurrentes. Tendrá usted la oportunidad de expresar ese sentir en el momento de su intervención.
Al voto la cuestión de orden.
—Se desestima la cuestión de orden planteada por el señor Del Castillo Gálvez, que
propone pasar a sesión secreta para que el
Presidente del Consejo de Ministros responda las preguntas relacionadas con la
Seguridad y Defensa Nacional.
El señor PRESIDENTE.— De conformidad
con lo establecido por los incisos c) y e) del artículo 55º del Reglamento y con lo acordado por el
Consejo Directivo en la sesión del día martes 24
de setiembre último, la Presidencia comunica
que el tiempo solicitado expresamente por los
grupos parlamentarios para el presente debate,
es el siguiente: Cambio 90-Nueva Mayoría, 345
minutos; Unión por el Perú, 75 minutos; Partido Aprista Peruano, 40; Frente Independiente
Moralizador, 30 minutos; Acción Popular-Coordinadora Democrática, 35 minutos; RenovaciónPartido Popular Cristiano, 35 minutos; y el Grupo Plural, 30 minutos.
La señorita MELLADO CÉSPEDES (C90NM).— Señor Presidente: Es de conocimiento
de mis colegas congresistas que hasta hace poco
tiempo, mi participación en política era la misma que la de la gran mayoría de ciudadanos del
país. Era una persona con opiniones propias,
pero sin intervención directa, que veía con frustración intensa la actuación de los llamados "políticos profesionales". Ellos decían traducir el
sentir del pueblo, sin embargo hacían uso y abuso
del poder en función de lograr el poder absoluto. En ese sentido, formaban sus alianzas donde
el bien común era dejado de lado. Muchas veces
sentí el más profundo rechazo a las entonces llamadas juntas de portavoces. Es más, nunca me
sentí representada por ellas porque era evidente que sus acuerdos se basaban en un "toma y
daca" de beneficios mutuos que implicaba generalmente un daño muy grave al país.
El pueblo peruano negó su voto a tales "políticos
profesionales" y con tal actitud les quitó representatividad. Ahora ellos quieren obtener nuevamente sus antiguos privilegios. Para alcanzar
esa meta trazada, no escatiman recursos sin
importarles cuán vedados puedan ser. Utilizando las verdades a medias, las insinuaciones mal
intencionadas y la absoluta mentira, recobra actualidad la triste frase: "Miente, miente que algo
queda".
Los tiempos expresan el máximo de tiempo correspondiente a cada grupo parlamentario en
atención al número de congresistas que tiene
cada grupo parlamentario.
En nombre de quienes me honraron con su voto
para ocupar un escaño en el Congreso de la República, alzo mi voz para decir: ¡basta ya de la
vieja política de los voceros de otros tiempos y
de los estilos retorcidos para desprestigiar al
adversario! ¿Creen los "políticos profesionales"
que el pueblo peruano no tiene memoria y que
en algún momento les confiará su destino? Yo
creo que no. Porque los conozco en año y dos
meses, yo no les confiaría el destino del Perú
para hoy ni para las generaciones futuras. Hoy,
los maestros del sofisma quieren confundir al
país diciéndole que el narcotráfico está contaminando los más altos niveles del Gobierno y
quieren separar a la ciudadanía de su Gobierno,
de sus Fuerzas Armadas, de su Policía Nacional
y de nosotros los congresistas.
La Presidencia se va a permitir organizar el debate con intervenciones alternadas entre los grupos parlamentarios. Al efecto, habrá tres bloques
de intervenciones con un tercio del tiempo to-
Por tales razones, la insistencia pertinaz de algunos miembros de la oposición sobre los temas
que los ministros y sus asesores han respondido
y han aclarado de manera satisfactoria, resul-
773
tan coherentes con la línea de acción de "políticos profesionales" a los cuales me he referido
anteriormente. Tales manifestaciones son parte de una bien montada estrategia, cuyo diseño
se instaura en una campaña desinformativa. Los
nuevos términos que ellos utilizan ahora son:
"narcogobierno" y "narcocracia". Ayer en un artículo periodístico de la oposición, se hablaba de
la "samperización" del Presidente peruano para
tratar de reducir los niveles de aprobación del
gobierno. La oposición nada era en Colombia
hasta que se vinculó al Presidente Samper con
el narcotráfico. Piensa la oposición peruana que
lo que allá fue bueno, aquí puede resultar también. No le interesa que las Fuerzas Armadas,
la Policía Nacional o nosotros mismos, nos veamos afectados por esas imputaciones manifiestamente falsas y malintencionadas.
Las ilustrativas y contundentes respuestas de
los señores Ministros, han desvirtuado y destruido la sibilinas insinuaciones que la oposición ha
deslizado en el curso de las últimas semanas.
También ha quedado claro que el Gobierno no
protege al narcotráfico ni a los narcotraficantes.
Hemos escuchado cifras de las campañas de
moralización al interior del Gobierno y conocemos las severas leyes dictadas durante el Gobierno actual para erradicar la lacra llamada
narcotráfico.
Se ha armado toda una maraña de imputaciones donde es válida la acusación en base a las
denuncias de un narcoterrorista, el tristemente
célebre Demetrio Chávez Peñaherrera. Individuo que según la pericia psiquiátrica realizada
después de su captura, concluye en que es un
antisocial, amoral y dispuesto a matar con tal
de lograr sus objetivos. Repito, parte de la oposición, en base a la palabra del gran simulador
Chávez, ha presentado mociones pintorescas o
infantiles, pidiendo que se forme una comisión
investigadora sobre el tratamiento prejudicial,
judicial y penitenciario del narcotraficante
Demetrio Chávez Peñaherrera. En particular
—agregan— sobre las razones que justifican el
confinamiento y estricto aislamiento a los que
ha venido siendo sometido en locales bajo exclusivo control castrense.
Quien hace tal planteamiento no sabe que existe una condena que se está aplicando y sobre la
cual nosotros no podemos interferir. Además, el
tratamiento que se da a los sentenciados en cárceles de alta seguridad cuenta con las garantías
que brindan organismos tales como la Cruz Roja
Internacional que velan por el respeto de los derechos de los detenidos. Hay más todavía. Hay
un tema que se ha tratado en el seno de este
recinto, que aparece en un documento como una
de las tantas perlas de la oposición. Allí se menciona que el reo expresó a una comisión del Congreso que se le había aplicado un tratamiento
con "gel" en la cabeza y se le había hecho una
cirugía; por ello, decía, no recordaba bien su
pasado. ¿Una operación no deja cicatrices
comprobables en magnitud y antigüedad? ¿Creen
que ningún organismo de derechos humanos se
hubiera enterado de tal cirugía? ¿Acaso la comisión del Congreso no pudo pedir al reo que le
mostrara las huellas de la operación? ¿Ésta no
es acaso una muestra palpable que hay costumbre en hacer acusaciones sin fundamento? Tal
vez la oposición que ha actuado en la forma descrita, haya logrado impactar en un sector de la
opinión pública, pero existe alguien a quien no
puede engañarle, alguien que sabe cuánto de
falso hay en tales declaraciones y acusaciones,
que los medios de comunicación publican en sus
espacios políticos. Ese alguien es la propia conciencia.
Pero volvamos al tema materia de la interpelación. Hay incoherencias que demuestran que
esta interpelación no ha sido planteada de buena fe como un mecanismo democrático para esclarecer asuntos de interés nacional. Veamos
algunas de esas incoherencias.
El señor Vladimiro Montesinos, persona indudablemente inteligente, ha tenido y tiene, como
lo han afirmado sus detractores, autoridad como
asesor del Servicio de Inteligencia Nacional; y
sabe que la Ley Orgánica que regula el Servicio
de Inteligencia Nacional (Ley Nº 25635) le permite establecer relaciones con organismos
homólogos de otros países, lo que implica la existencia de intercambio de información. Entonces
¿cómo es que no sabía que la frecuencia diez mil
podía ser fácilmente interferida para escuchar y
grabar las conversaciones?, ¿cómo no va a saber
que tales grabaciones pueden ser ofrecidas como
pruebas de un delito?, ¿acaso se le agotó la inteligencia?, ¿cómo puede ser tan ingenuo para comunicarse, él o sus intermediarios, con un
narcotraficante de quien los civiles, los policías
y los militares tenían pleno conocimiento que
actuaba fuera de la ley?, ¿es que el señor
Montesinos no sabia que la voz es un elemento
de identificación tan eficiente como las huellas
digitales? Señores, quien analice esas acusaciones no puede creer en ellas. Basta el sentido común para darnos cuenta de lo deleznables que
son tales acusaciones.
Veamos un segundo aspecto. Si Chávez Peñaherrera pagaba cupos que le aseguraban pingües
ganancias por miles de millones de dólares, pregunto ¿podía perder tal negocio por no pagar cincuenta mil dólares al mes para pasar de protegi-
774
do a perseguido? Esa acusación no resiste el
menor análisis, menos con un delincuente tan
avezado como el llamado "Vaticano", a quien la
oposición ahora quiere verlo momentáneamente fuera de la cárcel de alta seguridad, sabiendo
que la ley no permite que los sentenciados por
traición a la patria tengan beneficios penitenciarios.
Veamos un tercer punto. Se dice que el señor Vladimiro Montesinos ha sido defensor del narcotraficante colombiano Evaristo Porras y de Oficiales Generales de la Policía Nacional involucrados en el "Caso Villa Coca". En el supuesto negado que fuese cierto. ¿qué pruebas se han ofrecido para afirmar que existió tal defensa?, ¿en qué
expediente y en qué folios consta que el señor
Montesinos ejerció tal defensa? Hasta ahora no
se ha presentado evidencia alguna en tal sentido.
Pero consideremos que en literal "e", del inciso
24), del artículo 2º, de la Constitución Política y
en el Código de Ética del Colegio de Abogados,
se establece y se regula respectivamente el derecho de defensa. Derecho al que recurren con
frecuencia miembros de la oposición cuando se
trata de delincuentes cuyo drama pueden aprovechar. Es que los abogados —no digo sólo los
penalistas— tienen como función la defensa de
los acusados por cualquier delito abominable que
sea, en razón de que existe lo que los organismos de derechos humanos siempre sostienen: la
presunción de inocencia mientras no se haya
declarado judicialmente su responsabilidad. Si
los abogados se abstuvieran de defender a quienes cometen crímenes que repugnan a la sociedad ¿de qué justicia y de qué abogados estaríamos hablando?
Hay un sector de la oposición que hace acusaciones sin pruebas. Peor aún, lo hace a partir de
deslizar poco a poco acusaciones cuidadosamente seleccionadas que día a día, a fuerza de repetirlas, van desinformando a quienes no están
presentes o no tienen los medios para llegar a la
verdad de los hechos. Es una vieja táctica de viejos políticos. Recordemos la campaña por el "No",
cuando la actual Constitución se sometió a referéndum. En esa oportunidad, en Lima y en ámbitos urbanos la oposición no gozaba de credibilidad. Entonces, esa oposición se desplazó a los
pueblos del Perú profundo, donde no llega la
televisión ni la prensa y donde el número de
analfabetos es grande. A los padres y madres que
no saben leer ni escribir pero que aspiran a que
sus hijos logren los beneficios de la educación,
les dijeron que voten por el "no" porque si votaban por el "sí" tendrían que pagar los estudios
de sus niños. Muchos ciudadanos humildes les
creyeron. Pero aún así, el pueblo informado fue
consciente de la importancia de su decisión y
aprobó la Constitución que hoy nos rige.
Esos "políticos profesionales" resucitarán y se
agruparán, pero no los une la vocación democrática. No, señor. Los une el temor, porque esta
interpelación se produce cuando queda muy claro
que las puertas para que el Presidente Alberto
Fujimori participe en el proceso electoral del año
2000 ya están abiertas; y la oposición sabe que
con una votación clara y sincera de la voluntad
popular, Alberto Fujimori será elegido nuevamente Presidente. Además, es posible que en el
nuevo Congreso, la oposición seguirá siendo minoría. Esa idea no la pueden soportar. El ataque
hueco, es decir, sin documento y sin nombres,
vuelve a la carga para descalificar a posibles
contendores.
Un mecanismo adicional que hoy vienen usando los falsos profetas, es crear víctimas donde
no existen y entonces ellos aparecen como los
salvadores en donde no se les necesita. Pero además el narcotráfico, el terrorismo y los enemigos externos deben estar contentos. Aquí han
logrado aliarse tal vez inconscientemente de lo
que son, pero aliados al fin. Porque cuando se
quiere confundir, se empieza a acusar a unos
pocos y paulatinamente van generalizando las
acusaciones, se van haciendo difusas e incondicionales. Es que se cuidan de ser acusados por
difamación o calumnia como corresponde. Se dice
"podría", "sería"; se dicen diálogos inventados que
nunca se dieron y se habla hasta de documentos
falsos que están a la orden del día.
La evidencia de leyes serias y coherentes no interesa a la oposición. Pero el cuerpo de leyes elaborado, entre otros, por quien está siendo
inconsistentemente acusado, y promulgado por
el Presidente Fujimori, es reconocido como uno
de los medios más efectivos para luchar contra
el narcotráfico. Las autoridades de nuestro país
y del extranjero reconocen tal labor. Veamos una
prueba. En los claustros del Convento Santo Domingo ha presentado hace poco la Coordinación
Peruana para la Prevención de la Problemática
de las Drogas y de la Niñez en Alto Riesgo, el
libro denominado "Legislación Peruana sobre
Tráfico Ilícito de Drogas". compendio que presenta una recopilación cronológica, comentada,
sistematizada y concordada de normas y procedimientos vigentes. Qué mejor homenaje al Presidente Fujimori y a sus colaboradores que fueron los artífices de la mayor parte de esas normas.
Para apreciar tales normas, basta comparar el
objetivo de cada ley. Hasta 1991 se limitaban a
775
regular aspectos menores del tráfico ilícito de
drogas. Pero a partir de ese año, se afronta el
problema con profundidad como lo han explicado los señores ministros concurrentes. Ministros
que con los miembros de nuestra bancada comparten comunes aspiraciones: trabajar por un
Perú mejor con el convencimiento de que en compañía de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, todos los patriotas unidos lograremos ese
objetivo.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Espichán Tumay.
El señor ESPICHÁN TUMAY (C90-NM).—
Señor Presidente, señores Congresistas: Felicito al Presidente del Consejo de Ministros y a los
Ministros de Defensa y del Interior por las firmes y brillantes respuestas dadas.
Inicio mi intervención destacando algunos conceptos generales de lo que ahora constituye el
proceso de pacificación en el Perú. Es el resultado de quienes estuvimos comprometidos en la
lucha contra el terrorismo, lucha a la cual le
dediqué catorce años como Procurador.
El Perú actual es totalmente distinto. Podemos
exhibir logros incontrastables, pues todo lo que
se ofreció en su momento se ha cumplido gracias indudablemente a la confluencia feliz de dos
factores fundamentales: de un lado, la presencia del Presidentede la República, ingeniero Alberto Fujimori Fujimori, animado de una voluntad inflexible para trabajar en el logro de los
grandes objetivos trazados y, de otro lado, el
enorme potencial de energía y voluntad que anima a un pueblo como el nuestro.
Bajo este contexto, lógicamente se ha pasado de
una etapa de convalecencia y coyuntura difícil a
una etapa donde el Perú comienza a fortalecerse. Signo inequívoco de esta recuperación es el
mayor flujo de inversiones de los últimos treinta años; y la imagen de un Perú emergente, es
cada vez más visible.
Estamos frente a una gran oportunidad en nuestra Patria, asumida por el señor Presidente de
la República, ingeniero Alberto Fujimori Fujimori: encarrilar definitivamente al país por la
vía del desarrollo sustentable. Ello se debe al
enorme esfuerzo desarrollado para el logro de
estos objetivos, cifrados en la participación enérgica y decidida de las Fuerzas Armadas, de la
Policía Nacional y de la gran labor del Servicio
de Inteligencia Nacional, quienes conjuntamente con la sociedad civil organizada, a través de
las rondas campesinas y comités de autodefensa,
lograron, bajo la nueva estrategia, derrotar al
sanguinario terrorismo homicida que pretendía
destruir los valores más puros de la peruanidad.
Era pues necesario romper el esquema de terrorismo e impunidad en nuestro país.
Quisiera sustraer de este marco general, la importancia del Servicio de Inteligencia Nacional
y el rol fundamental que cumple el asesor, doctor Vladimiro Montesinos Torres. Al efecto, se
ha convocado al Pleno para que las diecisiete preguntas que forman el pliego interpelatorio sean
respondidas por el señor Presidente del Consejo
de Ministros y por los Ministros de Defensa y
del Interior. Sin embargo, este tema viene siendo tratado hace mes y medio por quienes, so pretexto de una exigencia popular, requieren saber
el entorno del asesor del Servicio de Inteligencia Nacional, doctor Vladimiro Montesinos Torres. Con la sospechosa curiosidad de la oposición no se contribuye al desarrollo de nuestro
país ni a la continuidad del proceso de pacificación.
Abordaré el tema planteado, señalando lo siguiente: El doctor Vladimiro Montesinos ingresa al Servicio de Inteligencia Nacional en 1990,
época en la cual el terrorismo se hallaba en su
mayor efervescencia. Había un país quebrado
económicamente, una ciudadanía desmoralizada y la ley que regía era para una época de paz y
no para una época de guerra. El Perú carecía de
un sistema orgánico e integrado pues los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas trabajaban por su cuenta. Todo ello empezó a cambiar, pese a la penuria fiscal de entonces, con el
concurso del doctor Vladimiro Montesinos Torres. Él trabajó para convertir a la DINCOTE
en un órgano de inteligencia eficaz y, para ello,
sugirió el nombramiento de su condiscípulo de
estudios, colega de bufette de abogados y luego
compañero de trabajo, el actual Teniente General Antonio Ketín Vidal Herrera, quien prestó
servicios en el Servicio de Inteligencia Nacional
en calidad de director de una de sus dependencias en 1990 y parte de 1991. En abril del mismo
año, Ketín Vidal fue ratificado por el Congreso
de la República como General de la Policía Nacional del Perú y luego fue nombrado segundo
jefe de la DINCOTE; posteriormente, fue jefe
de la misma.
El andamiaje jurídico que permitió al Gobierno
del Presidente Fujimori Fujimori luchar
frontalmente contra el tráfico ilícito de drogas y
el terrorismo, a partir de 1991, se basó en decretos legislativos preparados con el concurso
fundamental del doctor Vladimiro Montesinos.
Destacamos tres de los más importantes decre-
776
tos: la Ley Orgánica del Servicio de Inteligencia
Nacional, la Ley Contra el Lavado de Dinero, y
la ley fuertemente represiva contra el encubrimiento del narcotráfico por autoridades corruptas. Estos decretos fueron derogados en forma
extraña por el Congreso disuelto en 1992. Algunos congresistas de ese Congreso están presentes en el Congreso actual.
El Consejo de Defensa Nacional, bajo la presidencia del primer mandatario de la Nación, destaca la participación del Sistema de Inteligencia
Nacional, teniendo por finalidad el desarrollo de
actividades de inteligencia para la seguridad de
la Nación. Seguridad que el Estado garantiza
mediante la defensa nacional y demanda de sus
miembros el profesionalismo y el sacrificio para
un trabajo efectivo y silencioso en favor de la
sociedad y de los altos intereses nacionales.
Como el tráfico ilícito de drogas y el terrorismo
atentan contra la seguridad nacional y el orden
público, el Gobierno tomó la decisión política de
enfrentar organizadamente este flagelo. Para lo
cual el Servicio de Inteligencia Nacional asumió
un rol de primerísima importancia. El Servicio
de Inteligencia Nacional es el único organismo
del Estado autorizado para actuar dentro y fuera del ámbito nacional, conforme lo establece el
artículo 10º, inciso 1) de su ley orgánica, es decir, está facultado a establecer relaciones con
organizaciones homólogas de otros países en
aspectos relacionados con la seguridad y defensa nacionales, quienes actúan como agentes encubiertos.
En mi calidad de Procurador Público en asuntos relativos al terrorismo —cargo que desempeñé hasta 1994— tuve la oportunidad de trabajar con el doctor Vladimiro Montesinos e integré un grupo multisectorial para apoyar el estudio de diversas normas que, como lo señalé
antes, constituyen el eje del andamiaje jurídicoestratégico para combatir el crimen organizado.
En materia de terrorismo se dictaron alrededor
de sesenta dispositivos legales, con los cuales estamos en camino hacia la pacificación nacional.
Es evidente que con las disposiciones de 1991,
redactadas con la activa participación del doctor
Vladimiro Montesinos, ya se señalaba al
narcoterrorismo como enemigo del país y se organizaba su erradicación por todos los medios
incluyendo acciones contra el lavado de dinero,
lo cual es corroborado por los medios de comunicación social. Ahora nos complace saber que
la Dirección de Lucha Antinarcóticos de los Estados Unidos (DEA) y el Departamento de Estado Norteamericano dan fe de la eficaz y eficiente labor desarrollada por el Servicio de InteligenciaNacional.
Puedo decir, con conocimiento de causa, que las
acusaciones contra el doctor Vladimiro Montesinos Torres, carecen de todo sustento de hecho y
de derecho por los siguientes fundamentos que
a continuación paso a exponer y que confirman
lo manifestado por los señores ministros concurrentes.
En cuanto a la presunta defensa que se atribuye
al doctor Vladimiro Montesinos en el caso de tráfico ilícito de drogas contra el ciudadano colombiano Evaristo Porras Ardilas y otros en 1978,
podemos decir que de los actuados en el proceso
judicial, se ha llegado a determinar que los abogados defensores de Evaristo Porras fueron los
doctores Magno Romero Díaz y Juan Manuel
Mansilla Padilla, conforme a los documentos que
tengo a la vista. El doctor Juan Manuel Mansilla
Padilla, abogado en ejercicio, tiene el Registro
del Colegio de Abogados de Lima Nº 1250 y tiene domicilio legal en el jirón de la Unión Nº 1081,
Oficina 311, Lima. En el escrito que firma dice
que tiene poder especial para representar al contumaz Evaristo Porras Ardilas. El poder especial, amplio y suficiente, fue otorgado en Colombia el 20 de marzo de 1987. El defensor anterior
fue el abogado Magno Romero Díaz.
Los señores congresistas, algunos de los cuales
son también abogados, recordarán que el expediente del proceso penal que se siguió al narcotraficante Evaristo Porras, se perdió en el Poder Judicial. ¿Por qué se perdió? Para dar respuesta a esta pregunta, voy a mencionar a un
distinguido hombre de leyes, a fin de aclarar las
cosas y para que de una vez por todas quede debidamente establecido que lo que decimos es la
verdad. No puedo callar. Ese expediente se pierde en el Décimo Quinto Juzgado Civil, siendo
juez el doctor Vladimir Paz de la Barra, el 7 de
noviembre de 1985. Este juez remite un oficio
al Juez del Décimo Juzgado de Instrucción de
Lima en los siguiente términos: "En los seguidos por María Sáenz Palomino contra Augusto
Tuesta Vílchez, (comprometido este último en
un proceso penal conjuntamente con Evartisto
Porras) sobre divorcio absoluto, oficio a usted a
fin de que se sirva remitir, por breve término y
para mejor resolver, la instrucción seguida en
agravio del Estado contra Evaristo Porras
Ardilas y otros por el delito de tráfico ilícito de
estupefacientes".
Dicho expediente fue solicitado a propósito del
planteamiento de un juicio de divorcio ficticio.
Así ha quedado demostrado en el Poder Judicial. ¿Por qué decimos que aquel juicio ha sido
planteado ficticiamente? Primero, porque ni la
demandante ni el demandado residían en los
domicilios legales que señalaron en el expedien-
777
te civil. Segundo, aquel oficio fue remitido a un
juez corrupto, es decir, al juez del Décimo Juzgado Penal, Alfredo Sánchez, el mismo que fue
destituido porque el fiscal lo encontró con las
manos en la masa. Este juez corrupto tuvo a su
cargo la investigación del proceso penal sobre
tráfico ilícito de drogas en trámite. Ante el oficio cursado para resolver un juicio de divorcio
ficticio, se remite el expediente penal al juzgado
civil y en este juzgado se pierdetal expediente
penal.
Por la pérdida del expediente penal, se dispone
abrir proceso penal contra el secretario del mencionado juzgado civil, es decir, la pita se parte
por el lado más débil. El secretario es provisional y además paga los platos rotos por tal pérdida. Se llama Hugo Alberto Palomino Sánchez.
La denuncia la formula Romeo Edgardo Vargas
Romero, Fiscal de la Vigésima Segunda Fiscalía
Provincial. El secretario provisional, que había
entrado por treinta días, pierde el expediente y,
por ese hecho, le abren instrucción penal. Pasan los días y los meses y al final el proceso penal contra el narcotraficante Evaristo Porras se
archiva por prescripción. Para el secretario Hugo
Palomino, en cambio, el fiscal pide dos años de
pena privativa de libertad.
De otro lado, el Órgano de Control Interno del
Poder Judicial abre proceso investigatorio contra el juez civil, doctor Vladimiro Paz de la Barra, y el juez penal, Alfredo Sánchez. Se sanciona al doctor Vladimir Paz de la Barra con treinta días de suspensión, según el texto que paso a
dar lectura: "Ha quedado acreditado que ambos
magistrados, el juez penal y el juez civil, han
actuado con negligencia inexcusable, contraviniendo lo dispuesto en la última parte del artículo 409º del Código de Procedimientos Civiles e
inciso b) del artículo 24º de la Ley Orgánica del
Poder Judicial; permitiendo la pérdida del expediente del proceso seguido contra uno de los más
grandes traficantes de drogas de Colombia; siendo mayor la responsabilidad del Juez del Décimo Juzgado de Instrucción, doctor Alfredo
Sánchez López, por haber ordenado la remisión
del expediente penal, no obstante conocer que
se encontraba en trámite, ya que en todo caso
debió dar a conocer al Juez del Décimo Quinto
Juzgado en lo Civil, doctor Vladimir Paz de la
Barra, que la causa se encontraba en trámite.
Este último, es decir el Juez Paz de la Barra, no
ha tenido en cuenta lo dispuesto en la última
parte del referido artículo del Código de Procedimientos civiles y menos ha solicitado que la
parte peticionaria acredite que el proceso penal
había terminado; habiendo firmado el oficio, solicitando dicho proceso. Como descargo, expresa que tenía recargada labor judicial diaria, lo
cual no constituye justificación razonable frente a una función de tan alta responsabilidad".
Tengo el expediente de Porras Ardilas y en parte alguna se menciona al doctor Vladimiro
Montesinos como abogado de las partes. En el
proceso penal contra el Secretario Hugo Palomino Sánchez, todos han dado sus declaraciones: secretarios, testigos y abogados. En consecuencia, quedan claros estos hechos; y espero que
jamás se vuelva a sindicar una acusación de esta
naturaleza. Cabe señalar que el señor Hugo
Palomino Sánchez fue nombrado por el doctor
Vladimir Paz de la Barra. Lo eligió entre los colaboradores de la escribanía y permaneció en el
cargo desde el día 4 de octubre hasta el 29 de
diciembre de 1985, período durante el cual se
produce la pérdida del expediente seguido contra Evaristo Porras Ardilas por delito de tráfico
ilícito de drogas. Producida la pérdida, se inicia
un proceso penal contra el indicado secretario.
El doctor Vladimir Paz de la Barra y el doctor
Alfredo Sánchez López, titular este último del
Décimo Juzgado Penal, fueron investigados. Se
sancionó al doctor Vladimir Paz de la Barra por
treinta días, pero no se sancionó al doctor Alfredo
Sánchez López porque había sido destituido del
Poder Judicial.
De lo expuesto, podemos concluir en forma categórica que todas las presuntas acusaciones
contra del doctor Vladimiro Montesinos Torres,
asesor del Servicio de inteligencia Nacional, carecen de todo sustento. Lo único que se pretende es lograr su desprestigio orientando a la opinión pública por un camino totalmente errado.
Los señores ministros han contestado todas las
preguntas que la oposición ha planteado en el
pliego interpelatorio. En consecuencia, se ha
demostrado total transparencia y honestidad en
el desarrollo de las funciones del doctor
Montesinos Torres.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Larrabure Gálvez.
El señor LARRABURE GÁLVEZ (C90-NM).—
Señor Presidente: Saludo la presencia de los señores ministros concurrentes.
El Presidente del Consejo de Ministros ha respondido con claridad las interrogantes que la
oposición ha formulado. Por cierto, son preguntas que utilizan la figura del doctor Vladimiro
Montesinos para pretender desacreditarlo y para
ganar puntos con el electorado al presentarse la
oposición a estas alturas como los adalides de la
lucha de contra la corrupción y el narcotráfico.
778
Como se puede apreciar, el sentido de las preguntas olvida los temas centrales de una política de gobierno que esta orientada, desde el primer momento, a salvar al país de la grave crisis
económica realizada por malos gobernantes, de
luchar frontalmente contra la lacra del terrorismo, la corrupción y, en particular, el narcotráfico.
Los resultados están a la vista. Se ha controlado
drásticamente el proceso inflacionario; el país
se ha insertado en la comunidad económica internacional, honrando y renegociando sus deudas; se ha derrotado el terrorismo quedando
apenas pequeños remanentes; y se asestó duros
golpes al narcotráfico como nunca antes se ha
hecho en el Perú, gracias a la decisión política
del Gobierno actual, de la estrategia integral
diseñada y conducida por el señor Presidente de
la República, ingeniero Alberto Fujimori Fujimori, para alcanzar la pacificación del país y combatir el tráfico ilícito de drogas. Es precisamente en el diseño de ese marco legal donde el doctor Vladimiro montesinos Torres ha hecho aportes sustanciales que hay que relievar.
A partir del 28 de julio del año en curso, el gobierno del Presidente Alberto Fujimori, ha dado
comienzo a lo que se denomina la segunda ola
de reformas para consolidar la economía de mercado y modernizar el aparato del Estado, para
promover altos flujos de inversión privada, para
dar señales claras de estabilidad macroeconómica y para lograr el incremento del ahorro interno. Para que estas medidas se profundicen y consoliden, necesitamos estabilidad política y, por
ello, debemos orientar nuestros esfuerzos en este
sentido. Pero la oposición que sólo piensa en sus
mezquinos intereses, está dedicada a tiempo
completo a atacar al Gobierno, pensando que con
esa exactitud van a poder sobrevivir como grupo político.
Todos sabemos que el tráfico ilícito de drogas es
un delito de lesa humanidad, razón por la cual
es penado severamente por la ley peruana y por
las leyes de todo el mundo. Por ello, es de suma
importancia que se investigue y que se combata
drásticamente tal delito en defensa de la integridad y de la vida del ser humano. También sabemos y no dudamos que la política general del
Sector Interior está orientada a garantizar la
seguridad interna del país, de manera específica a desarrollar acciones intensas y eficientes
de lucha contra el tráfico ilícito de drogas, la
delincuencia organizada y los rezagos del terrorismo. Sobre estos aspectos todos estamos de
acuerdo, nadie se opone. Pero parece que nada
de esto le importa a la oposición. Es que la oposición no tiene intención de discutir el tema de
las acciones del Gobierno actual y el tema de la
lucha contra el tráfico ilícito de drogas. Es evi-
dente que existe una grave intencionalidad política en la actitud de la oposición para pretender desestabilizar al Gobierno, debido a que la
imputación que hace el tristemente llamado "Vaticano" sólo es un simple pretexto para tal pretensión. Ni siquiera fue pretexto porque el propio delincuente, en forma espontánea y voluntaria, se retractó posteriormente de su declaración inicial, en forma pública ante la Sala Penal
que lo juzga y en presencia de la prensa. De esta
manera se desvaneció por completo su primigenia versión. Por lo tanto ¿de qué estamos hablando? A confesión de parte relevo de prueba
¿Es así o no, doctor Del Castillo, por intermedio
de la Presidencia? La oposición no se pone a pensar que en su desesperación por ganar audiencia involucra a todos los peruanos y ocasiona un
grave daño al país al ponernos ante los ojos del
mundo como una Nación inestable y supuestamente gobernada por la corrupción.
No podemos negar la gravedad de los hallazgos
de droga, como el caso del narcoavión o el de los
barcos de La Marina. Tampoco podemos negar
que los comandos de esas instituciones y sus
órganos de control, han actuado de inmediato
para descubrir ese tráfico ilícito de drogas. En
efecto, han denunciando a los presuntos responsables ante el fiscal provincial penal de turno
del fuero común, proporcionando todas las facilidades del caso, a fin de lograr la identificación de los autores. La oposición pretende usar
al doctor Vladimiro Montesinos para tratar de
golpear políticamente al Gobierno a través de
una campaña de desprestigio. La minoría pretende mostrar que nuestras Fuerzas Armadas
están coludidas e inflitradas por el narcotráfico,
haciéndole un caro favor al terrorismo y al propio narcotráfico. Quienes queremos al Perú y
quienes respetamos a nuestras instituciones, no
vamos a permitir tal pretensión. La oposición
también busca golpear al Servicio de Inteligencia Nacional, a sus mandos y al doctor Vladimiro
Montesinos, para que el pueblo olvide que los
hombres del Servicio de Inteligencia han jugado, en todo el período crítico del país, un rol fundamental en la lucha contra el narcotráfico, el
terrorismo y la corrupción. ¡Que escuchen bien
la oposición y el país! La oposición dice que la
actitud de la mayoría parlamentaria es ciega e
intransigente. Pero nosotros, los auténticos demócratas, no vamos a caer en el juego político al
que pretenden conducirnos, ni vamos a permitir que se siga agraviando a quienes tanto bien
están haciendo por la construcción del nuevo
Perú. La mayoría y la oposición sabemos que se
está haciendo un complot político contra el país.
Contradictoriamente, la oposición no quiere
mencionar ni reconocer los logros evidentes en
779
la lucha contra el terrorismo, y, en especial, contra el narcotráfico durante el período gubernamental del señor Presidente Alberto Fujimori.
Hay un saldo positivo inmensamente superior
al período similar de los gobiernos anteriores a
los que pertenecieron muchos de los que hoy se
rasgan las vestiduras presentándose como moralistas puros y sin pecado alguno. La oposición
tuvo su oportunidad ¿por qué no lucharon contra el terrorismo y el narcotráfico?, ¿por qué nos
dejaron esas lacras, que el Gobierno del Presidente Fujimori ha arrasado y sigue combatiéndolos con éxito? El verdadero tema que el país
debe conocer es que el Gobierno actual, las Fuerzas Armadas y el Servicio de Inteligencia Nacional cuestionadas por la oposición so pretexto de
luchar contra el narcotráfico son, precisamente,
las instituciones que han demostrado ser eficientes y efectivos durante todo este período y son
las que han obtenido los mejores logros. Sin
embargo, repito, tales instituciones son atacadas por la mayor parte de la oposición, no obstante que queda todavía parte de ella que sabe y
quiere razonar.
Por ejemplo, señor, durante el gobierno del Presidente Fujimori, se ha decomisado tres veces
más droga que durante el período de gobierno
de García Pérez; recuerden que en el período
aprista sólo se capturaban paqueteros. También
el Gobierno actual ha decomisado cinco veces
más droga que durante el gobierno del arquitecto Fernando Belaúnde. Durante el gobierno del
Presidente Alberto Fujimori, se ha decomisado
insumos químicos para el procesamiento de drogas en una proporción siete veces y media más
que durante el gobierno del arquitecto Fernando Belaúnde y dos veces y media más que durante el gobierno de Alan García. Esto significa
25,185 kilos con Belaúnde; 15,969 kilos con Alan
García; y 83,645 kilos de drogas con el gobierno
de Alberto Fujimori.
Sobre la legislación contra el narcotráfico, tenemos que decir que durante el gobierno del arquitecto Fernando Belaúnde, sólo se dio un decreto legislativo. Pido que me desmienta mi colega Javier Alva Orlandini, quien archivó varios
proyectos de ley de represión a los narcotraficantes. En su momento, mis colegas van a hacer
la denuncia. Durante el gobierno de Alan García
no se dio dispositivo alguno sobre criminalización del narcotráfico; sin embargo, sus seguidores ahora se rasgan las vestiduras. En cambio,
nuestro Gobierno ha promulgado veintisiete normas. Entre ellas destacamos el Decreto Ley Nº
25428 del 10 de abril de 1992, que incorpora en
nuestra legislación penal el lavado de dinero proveniente del tráfico ilícito de drogas; el Decreto
Ley Nº 25429, que sanciona el encubrimiento
personal del tráfico ilícito de drogas; la Ley
Nº 26223, que sanciona con cadena perpetua al
agente que actúa como cabecilla o dirigente de
organizaciones destinadas al tráfico ilícito de
drogas; últimamente el Decreto Legislativo
Nº 824, Ley de Lucha contra el Consumo de Drogas ¡cuidadito! que incorpora nuevas figuras jurídicas como la del agente encubierto, la remesa
controlada; el Decreto Supremo Nº 031-96-RE,
que ratifica el Acuerdo Operativo entre el Perú
y los Estados Unidos de América para el Proyecto de Control de Drogas y la creación de una
institución denominada CONTRADROGAS, dirigida por el Ministerio de Salud.
En la formulación de la legislación especial antes citada, el doctor Vladimiro Montesinos Torres ha tenido una destacada participación, de
tal manera que resulta contradictoria la pretensión de dañar la imagen de la persona que precisamente sugirió al Gobierno y elaboró las leyes
más drásticas de los últimos tiempos para combatir el tráfico ilícito de drogas.
Recordemos que durante el Gobierno actual, se
han desarticulado las firmas más importantes
del narcotráfico. Entre ellas podemos mencionar no sólo la banda del "Vaticano" sino, también, la de "Cachique", la organización "Mosquito", la de "Los Norteños" de López-Paredes, la
del "Negro Palenque", la de "Los Pochos", la de
"Los Charlis" y el caso de Aerobol (avión boliviano) y el caso del narcoavión peruano, en octubre
de 1995.
La oposición sabe —porque está grabado en todos los canales de televisión— que la captura de
Demetrio Limonier Chávez Peñaherrera, alias
"Vaticano", fue producto del eficiente y silencioso trabajo del Servicio de Inteligencia Nacional.
Institución que en 1991 organizó una Unidad
Especializada en Inteligencia contra el Tráfico
Ilícito de Drogas. Ésta se encargó del estudio
pormenorizado de la información conectada por
la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior durante 1990 y 1991.
¿Cómo encontró al país en 1990 el Servicio de
Inteligencia Nacional y el Ministerio del Interior? Con una DINCOTE integrada por cincuenta hombres. ¿Saben cuántos hombres tiene ahora la DINCOTE para luchar contra el terrorismo? Dos mil hombres. ¿Saben los congresistas y
el país cómo combatían antes al terrorismo? Los
soldados iban pintados a los asentamientos humanos como si estuvieran diciendo a los terroristas: ¡escápense! Ahora es diferente, fungen de
panaderos, de heladeros, es decir, ponen gente
que está rondando los lugares sospechosos. Por
este razón, se ha golpeado drásticamente al terrorismo.
780
¿Sabe la oposición que el departamento legal del
Servicio de Inteligencia Nacional, con el apoyo
de la Procuraduría Pública para Asuntos de Drogas, logró, en julio de 1993, que se emitan las
órdenes de captura a nivel nacional e internacional contra el "Vaticano"?, ¿sabe la oposición
que el "Vaticano" era considerado por las organizaciones policiales internacionales el máximo
traficante peruano y principal proveedor de droga del Cartel de Cali de los hermanos RodrigoOrejuela (sesenta toneladas mensuales aproximadamente), a quienes se sindicó como responsables del ingreso del noventa por ciento (90%)
de la cocaína que consume Estados Unidos? El
"Vaticano" habría dicho que no podía pagar una
coima de cien mil dólares mensuales. Es increíble la acusación de ese señor y de muchos miembros de la oposición que han hecho suya tal imputación.
El Servicio de Inteligencia Nacional, en coordinación con la DINANDRO, asestó un primer
golpe al narcotráfico, cuando en setiembre de
1993 capturó a la hermana de "Vaticano", Bertha
Chávez Peñaherrera, la "Caleña" conjuntamente con su conviviente Marco Iván Luna Victoria
Rivera y a otro miembro de la organización
delictiva. La captura a "Vaticano" fue posible
porque el personal del Servicio de Inteligencia
Nacional viajó a Colombia para coordinar acciones con el Director de la Policía Nacional Colombiana, logrando formar ambas instituciones
grupos especiales de inteligencia. La oposición
puede verificar este hecho llamando al citado
director de la policía colombiana.
Asimismo, es necesario precisar que en todo el
mundo los servicios de inteligencia como el SIN,
son secretos y reservados, por la naturaleza de
sus funciones. Esto explica que sus comandos,
sus funcionarios y sus servidores no pueden
mostrarse públicamente y menos aún en los
medios de comunicación. Además, se atentaría
contra la seguridad del Estado, contra la institución, contra la vida de sus miembros y la de
sus familiares.
No podemos cerrar los ojos ante una evidencia
tan positiva: el Departamento de Estado del gobierno norteamericano ha negado explícitamente
que haya vínculo entre Vladimiro Montesinos y
el narcotráfico. En efecto, Nicholas Burns, vocero oficial de la administración norteamericana, declaró oficialmente a la prensa que no existen indicios de vínculos de altos funcionarios del
gobierno peruano con el narcotráfico; explícitamente se refieren al señor Vladimiro Montesinos. Debemos señalar también que el 4 de agosto del año en curso, el Presidente Alberto Fujimori puso en conocimiento de la opinión públi-
ca una carta suscrita por el Embajador Alwin
Adams. En ella se aclara la falsedad de una información tendenciosa, publicada en el diario La
Reforma de México, que relaciona sin sustento
alguno a Vladimiro Montesinos y a Santiago
Fujimori con el narcotráfico. Igualmente, debemos valorar las declaraciones del General Barry
McCaffrey. ¿Quién es este general? Es nada menos que el Director de la Política Antidrogas del
Gobierno de Bill Clinton, es decir, es el zar de la
lucha de antidrogas del gobierno norteamericano. Este general da su respaldo a Vladimiro
Montesinos al señalar que "el Perú es un sólido
aliado de Estados Unidos en la acción antinarcóticos", dándose por descontado que lo hizo con
buen conocimiento de causa. Es más, en los
próximos días, el General McCaffrey va a visitar el Perú. Éste es el tema que debemos tratar;
ésta es la realidad de la lucha contra el narcotráfico desarrollada exitosamente por nuestro
Gobierno.
Las evidencias demuestran que lo planteado por
la oposición forma parte de un complot que lo
denuncié en su momento. Se trata de un complot para tratar de desestabilizar al Gobierno;
un complot político que ha fracasado estrepitosamente y que hoy pretende revivirse a través
del denominado Frente contra la Reelección Presidencial. El mismo nombre de Frente señala con
toda claridad la verdadera intención que se esconde tras las imputaciones falsas que se han
hecho contra Vladimiro Montesinos.
Al finalizar mi intervención, debemos destacar
que el éxito de la lucha contra el narcotráfico,
desarrollada por el Gobierno del Presidente
Fujimori, ha merecido el reconocimiento de todos los peruanos y del Gobierno de los Estados
Unidos de América.
Por todo lo expresado, nuestro deber es apoyar
al Presidente del Consejo Ministros y al Consejo en su conjunto; por lo tanto, mi voto será,
ahora y siempre, de confianza plena.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra el señor Lam Alvarez.
El señor LAM ALVAREZ (C90-NM).— Señor
Presidente: Deseo referirme a los antecedentes
de la moción de interpelación que hoy ha sido
respondida en forma amplia y contundente por
el señor Presidente del Consejo de Ministros y
por los señores Ministro de Defensa y del Interior.
Uno de los considerandos de la moción de
781
interpelación se refieren al rechazo de las mociones de invitación a ministros y de formación
de comisiones investigadoras. Pero recuerdo que
al inicio de la presente legislatura, ante el embarque de drogas en buques de la Armada Peruana, que descubrió la propia Fuerza Armada,
la oposición presentó dos mociones: una, para la
formación de una comisión investigadora sobre
dicho embarque; y otra, para crear una comisión especial que trate el problema del tráfico
ilícito de drogas a nivel del Congreso en forma
integral aunque temporal. Ambas mociones fueron rechazadas por la mayoría, teniendo en cuenta que el tráfico ilícito de drogas es un problema
complejo que, conjuntamente, con el terrorismo
son los principales factores de perturbación de
la seguridad nacional y, también, porque al interior de la Comisión de Fiscalización, se había
acordado formar un grupo de trabajo de carácter permanente con la función de analizar en
forma integral el problema del tráfico ilícito de
drogas. Formación que se materializó en la sesión del 21 de agosto pasado y ahora está ya en
plena operación.
Sin embargo a raíz de las declaraciones del
narcoterrorista Demetrio Chávez Peñaherrera
alias "Vaticano", del 16 de agosto pasado —cuando afirmó que durante más de un año había pagado cincuenta mil dólares mensuales al doctor
Vladimiro Montesinos— la oposición presenta
al Pleno, el 22 de agosto, doce mociones firmadas por treinta congresistas, solicitando, en base
a la imputación del referido narcoterrorista, que
se invite a los ministros correspondientes para
que informen al respecto o solicitando que se
formen comisiones investigadoras sobre las funciones que realiza el asesor del Servicio de Inteligencia Nacional, doctor Montesinos, su situación, su ubicación, su sueldo, el tipo de servicios
y sobre las vinculaciones de autoridades, en especial, de la Fuerzas Armadas con el narcotráfico. Se podría decir que la oposición reacciona y
actúa al compás de las declaraciones extemporáneas y antojadizas de un ciudadano disminuido
en sus derechos y de escasa credibilidad pública. Porque este narcoterrorista asume posiciones escandalosas con fines de desprestigio político a la sombra del combate del narcotráfico y
critica las opiniones de diferentes autoridades
sobre dicha imputación. No fue suficiente el desmentido del coacusado Abel Seijas, ni el retracto del propio "Vaticano". Por el contrario, en la
siguiente sesión plenaria, se presenta una moción de interpelación y dos mociones más en setiembre. La oposición expresa su preocupación
por la salud de Demetrio Chávez Peñaherrera,
por las condiciones de su confinamiento y por
su aislamiento. Califica de dudosas no sólo el
retracto del propio "Vaticano" sino, también, su
condena por traición a la patria; y acusan al Poder Judicial, al Ministerio Público y, en general,
al Gobierno de no tener voluntad de combatir al
tráfico ilícito de drogas y de no querer investigar en forma imparcial.
Pero en los últimos meses, en el Poder Judicial
y en el Ministerio Público se han hecho las siguientes acciones: en mayo se creó la Corte Superior de Justicia especializada en delitos de tráfico ilícito de drogas; en junio se designó como
su presidenta a una reconocida jueza del Poder
Judicial; en julio se establecieron sus órganos
jurisdiccionales de la Corte Superior de Justicia
especializada, estableciendo cinco salas superiores, dieciocho juzgados especializados y cinco juzgados transitorios; en agosto se designan a los
fiscales y a los magistrados de las salas y juzgados del Consejo Superior de Justicia especializado en tráfico ilícito de drogas; a fines de agosto, y como una prueba adicional, la fiscal ad hoc,
doctora Córdova, entrega al vigésimo quinto juzgado penal las conclusiones de sus investigaciones sobre el "Caso Abelardo Cachique", otro gran
narcotraficante; a partir de setiembre la Corte
Antidrogas asume los procesos judiciales de tráfico ilícito de drogas.
También al interior del Congreso se realizaron
las siguientes acciones: se conformó, en agosto
último, el grupo de trabajo contra drogas, que
elaboró inmediatamente su programa de acción;
se incorporó vía Internet el sistema peruano de
información al resto del mundo y, en especial, al
sistema interamericano de información sobre
drogas de la Organización de Estados Americanos; participó en reuniones de narcotráfico y
crimen organizado del Parlatino en el marco del
cumplimiento de los mandatos de la Convención
de Viena, sobre la responsabilidad compartida
en la lucha contra el tráfico ilícito de drogas; y
trabaja en la mejora del marco jurídico e
institucional que se ha implementado desde
1990, en especial, desde 1992, el mismo que ha
constituido uno de los pilares del éxito de las acciones contra el tráfico ilícito de drogas.
En el Poder Ejecutivo, aparte de la Oficina Ejecutiva de Control de Drogas, de la Comisión para
el Uso Indebido de Drogas, del Programa de
Erradicación y Desarrollo Alternativo de Cultivos, de las Acciones de Interdicción y Receptación que ha sido detallada por el Ministro del
Interior, se ha creado últimamente la Comisión
Antidrogas, Comisión Multisectorial cuyo objetivo fundamental será dirigir la lucha contra el
narcotráfico en base a una estrategia integral.
Con estos ejemplos ¿puede alguien acusar de
inacción, de falta de voluntad al Gobierno ac-
782
tual, cuyos actos han merecido incluso el reconocimiento de otros países? Por tales acciones
contra el narcotráfico nos opusimos a las mociones de orden del día planteadas por la oposición.
Además éstas tenían al parecer la intención de
enlodar a una persona en lugar de combatir el
narcotráfico, es decir, a la oposición no le importaba los hechos ni las leyes que norman los juicios y reclusión de los que incurren en el delito
de traición a la patria así como las referidas al
Sistema de Defensa Nacional y al Sistema de
Inteligencia Nacional. A la oposición más le interesa la salud y el trato que recibe Demetrio
Chávez Peñaherrera, socio del terrorismo y responsable del envenenamiento de nuestra juventud y de la comunidad internacional pero no le
interesa quien participó y dirigió su captura.
el lavado de dinero, la prevención y la rehabilitación, la violencia, el contrabando de armas, el
narcoterrorismo y la corrupción; pero parece que
algunos de los congresistas sólo quieren tratar
el último de los temas, olvidándose del resto.
Pregunto, ¿se apoya el combate contra el tráfico
ilícito de drogas dando a conocer el sueldo y las
funciones del doctor Vladimiro Montesinos?, ¿la
oposición desconoce la reserva de los temas establecidos en la Ley del Servicio de Inteligencia
Nacional?, ¿o se actúa con mala intención? Hasta la misma moción de interpelación exhala una
carga personal contra el doctor Montesinos y no
expresa la intención que se plantea en su primer considerando. De diecisiete preguntas, más
de la mitad se refieren a Vladimiro Montesinos,
incluyendo temas que nada tienen que ver con
el narcotráfico. Sólo dos de ellas se relacionan a
la política antidrogas y a las metas alcanzadas,
las mismas que han sido respondidas detalladamente hoy por el Ministro del Interior.
Todos tenemos responsabilidad en preservar la
Nación, el Estado y la vida de nuestro país. Sin
embargo, por intereses mezquinos, algunos olvidan tales responsabilidades. No es el caso de
los congresistas de Cambio 90-Nueva Mayoría,
quienes estamos identificados plenamente con
el Poder Ejecutivo, con el Poder Judicial, con el
Ministerio Público y con las Fuerzas Armadas
en la lucha contra el narcotráfico, porque tenemos el sagrado deber de asegurar la continuidad del Perú como Estado libre, como territorio
soberano y como Nación dueña de su destino.
Es tan evidente la mala intención o el desconocimiento, en el mejor de los casos, que La República, recapacitando sobre esta situación, afirmaba lo siguiente: "Nuestras contiendas tienen
que obedecer a nuestras posiciones políticas e
ideológicas pero nunca al curso de maniobra del
terrorismo y del narcotráfico creados y manejados para destruir instituciones y gentes. Por ello
es inadmisible permitir que hoy "Vaticano", como
ayer "Gonzalo", manipulen la opinión pública nacional e internacional a partir de la explotación
propagandística de sus canalladas".
¿Qué intereses ocultos conviertan al mafioso en
acusador de quienes destruyeron su organización y lo entregaron a la justicia? El tráfico ilícito
de drogas amenaza la estabilidad política, económica y social del país y conjuntamente con el
terrorismo —reitero— son los principales factores de perturbación de la seguridad Nacional.
El tráfico ilícito de drogas es un problema complejo, es un problema que no se ciñe solamente
al consumo, a la producción y a la comercialización; está implícito el problema de la sustitución de cultivos, el desvío de insumos químicos,
El Plan Nacional de Prevención y Control de
Drogas, los convenios internacionales, los programas especiales y el ordenamiento jurídico,
elaborados hace cuatro años, han permitido que
haya hoy en día una realidad diferente a 1990.
Aquel período se caracterizada por la libertad
fácil de narcotraficantes y terroristas, por la fuga
de narcoterroristas, por la pérdida de expedientes judiciales, por las donaciones de narcotraficantes a partidos políticos, por documentos fraguados, etcétera.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Samalvides Dongo.
El señor SAMALVIDES DONGO (C90-NM).—
Señor Presidente, señor Presidente del Consejo
de Ministros, señores Ministros de Defensa y del
Interior, señores congresistas: El ejercicio de la
interpelación debería permitir que mayoría y
minorías, es decir, todos los sectores representativos del país, meditemos y reclamemos la solución de los problemas que aún aquejan al país.
¿No sería motivo de orgullo que en esta reunión
se debatan las razones por las cuales muchas de
nuestras comunidades rurales y urbanas de la
costa, la sierra y la selva, aún no cuentan con la
pequeña carretera que las comunique entre sí,
ni con la posta médica ni escuelas para el cuidado de salud y la educación de niños y adultos? Si
la interpelación tratara estos temas, valdría la
pena que todos los peruanos nos escuchen, que
la comunidad internacional esté atenta del desarrollo de esta reunión y que todos nosotros,
despojados de intereses particulares, pongamos
de manifiesto nuestro amor al Perú y nuestra
decisión de luchar juntos por la Patria grande y
783
poderosa que soñaron nuestros héroes y por la
cual ofrendaron sus vidas.
Pero lamentablemente asistimos a una interpelación que tiene como propósito único la pretensión de destruir al ocasional adversario político,
a quien se quiere derrotar de cualquier forma
sin contemplaciones ni miramientos, en contra
de los intereses de nuestro país. Se trata de una
práctica clásica del odio caníbal de personas que
tanto daño han hecho al país, a lo largo de nuestra historia; la práctica de la traición histórica
que permitió que muchos se fuguen al extranjero; la práctica de las capitulaciones en Lima,
cuando Cáceres seguía luchando en la sierra. Se
trata pues de la vieja y negativa práctica contra
los intereses del país —que espera tanto de nosotros— practicada increíblemente por peruanos que siguen demostrando que lo que más les
interesa es su propia aspiración política y no el
sagrado interés nacional. La actitud antiperuana
de los que malbaratearon nuestro guano y nuestro salitre y la traición de quienes hipotecaron
nuestro país para obtener recursos que fueron
fuente de corruptelas, que aún no terminamos
de pagar, tiene fieles seguidores entre quienes
hoy pretenden el descrédito del Perú y el desprestigio de sus autoridades y gobernantes para que
el país vuelva a ser un paria menospreciado por
la comunidad internacional. Se trata de los mismos políticos profesionales de 1992 que no dudaron en acudir a la comunidad financiera internacional para pedirle que no colaboren más
con el Perú porque aquí —decían— se había destruido la institucionalidad democrática, cuyo
carácter formal y, por lo tanto, irreal, ellos mismos lo habían denunciado la víspera misma de
los acontecimientos. Son los mismos personajes
que en pleno desarrollo del conflicto del Alto
Cenepa, no dudaron en presentar como traidor
a la patria a nuestro negociador, el Embajador
Eduardo Ponce Vivanco, debilitando nuestras
posiciones ante el enemigo. Son esos políticos
que no dudan en calificarnos como un
"narcoestado", perjudicando al país y olvidando
interesadamente una realidad que propios y extraños reconocen. El gobierno de los Estados
Unidos ha reconocido que ahora en el Perú se
ha hecho bastante en la lucha contra el tráfico
de drogas y el propio presidente norteamericano anunció ante las Naciones Unidas el otorgamiento de una nueva ayuda para la lucha peruana antinarcóticos. Los mismos políticos hasta hace muy poco protagonizaban encarnizadas
peleas en el Congreso, sin embargo hoy aparecen unidos para atacar en forma cruel y
despiadada a un funcionario del Servicio de Inteligencia Nacional, a quien culpan pues de todos los males. No se le reconoce mérito alguno.
Los políticos profesionales no consideran que hoy
disfrutan los resultados del esfuerzo que han realizado los hombres del Servicio de Inteligencia
Nacional. Ese esfuerzo nos permite caminar hoy
por las calles sin temores. Antes el ataque terrorista podía afectarnos a la vuelta de cualquier
esquina.
Se quiere saber cuánto gana y de qué vive el
doctor Vladimiro Montesinos. Pero en ese voluminoso pliego de preguntas nada se ha dicho
sobre los esfuerzos y desvelos que tuvo el asesor
del SIN para que el terrorismo esté virtualmente derrotado con su cúpula tras las rejas sin nuevas posibilidades de poner al país en jaque.
Detrás de esta ofensiva, están los "políticos profesionales" a quienes el voto popular ya les dio
la espalda y ahora invernan esperando el año
2000, para que desaparezcan seguramente del
escenario político. En la Sala están hoy los acusadores antes acusados de trafas mayúsculas. Tenemos los casos Mantaro y Pachitea, construcción y equipamiento de penales, Banco Ambrosiano, hiperinflación que obligaba a madrugar
para conseguir una lata de leche y unos cuantos
panes, coimas del tren y cuanta corruptela ha
ocurrido en nuestra Patria. Ha habido una falta
de patriotismo, pues miles de compatriotas todavía padecen las consecuencia de la pobreza y
la desocupación.
En otras palabras, perro, pericote y gato están
comiendo del mismo plato para buscar la destrucción del Gobierno vía la interpelación. Estos políticos no reparan en que con sus actitudes están haciendo daño al Perú, que empieza a
resolver los problemas principales, para lograr
la justicia y el bienestar que tanto anhelaron
nuestros héroes y quienes ofrendaron sus vidas
por esos ideales. En la fecha aún hay soldados
peruanos que siguen luchando en todos los rincones del país por un Perú mejor. Por lo tanto,
la verdadera finalidad no es la destrucción o el
derrumbe del doctor Vladimiro Montesinos, sino
el fracaso del Gobierno actual y, por consiguiente, el fracaso del país.
El doctor Vladimiro Montesinos es solamente el
pretexto de un complot siniestro que se inicia
con las infundadas acusaciones de un congresista a través de la Agencia Alemana de Prensa
(DPA), reproducidas luego por el diario La Reforma de México. Tuvo eco extraordinario en la
oposición la versión de un narcotraficante que
de inmediato él mismo desmintió. Lo que se quiere y se busca es que el Gobierno actual fracase.
Tienen terror ante la posibilidad de una nueva
postulación exitosa de nuestro Presidente Alberto Fujimori Fujimori.
784
Es grave lo que ocurre cuando el Perú por fin es
un país nuevamente viable, cuando la hiperinflación está controlada, cuando el terrorismo está
arrinconado, cuando las inversiones están llegando para crear los puestos de trabajo que tanta falta hacen a todos nuestros compatriotas. La
oposición no parece querer abandonar su afán
destructivo. Por ello, se empeña en hacer daño
al país. Rechazamos las acusaciones y maniobras.
Esto no quiere decir que estemos apañando a
alguien, menos significa que nos oponemos a que
se investigue cualquier inicio de corrupción. Al
respecto, el Poder Judicial, el Congreso y el Poder Ejecutivo son los que deben encargarse de
investigar los hechos corruptos, señalando las
responsabilidades pertinentes, caiga quien caiga, sin lesionar el capital moral de quienes están dedicando sus vidas a trabajar por el progreso y bienestar del país. No se debe echar por
tierra los esfuerzos y sacrificios realizados hasta el momento por el bien del Perú, debido a
que el fin es tener nuevamente la confianza de
todas las naciones del mundo.
Queremos que el reto del próximo siglo, encuentre al Perú en mejor situación que el presente.
Para este fin, los peruanos unidos nos orientaremos a forjar un país fuerte y poderoso, a fin
de satisfacer todas nuestras necesidades.
Mil gracias.
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra el doctor Ramos Santillán.
El señor RAMOS SANTILLÁN (C90-NM).—
Señor Presidente: Quiero expresar mi cordial
saludo y bienvenida al señor Presidente del Consejo de Ministros y a los Ministros de Estado
concurrentes. Mis reconocimientos a la voluntad política y su disposición democrática para
responder certera y objetivamente el pliego
interpelatorio. Ésta es la mejor respuesta a las
conjeturas y diatribas que ha tejido la oposición
en torno a las funciones del doctor Vladimiro
Montesinos como asesor del Servicio de Inteligencia Nacional.
Esta lucha que permanentemente mantiene la
oposición contra la política integral antinarcóticos, conducida por nuestro Supremo Gobierno, se traduce en la sistemática negativa a reconocer los avances en la lucha contra el enemigo
de la humanidad, es decir, contra la corrupción,
específicamente, las redes dedicadas al tráfico
ilícito de drogas.
Señor, lejos de contribuir positivamente en la
lucha frontal contra el narcotráfico, todavía hay
quienes interesadamente pretenden afianzar
esas actividades delictivas en nuestra sociedad
y en el mundo entero. Señalamos cómo manejan sus acciones: Primero, obstruyen la lucha
permanente e implacable que desarrolla el Gobierno actual contra tal flagelo. Segundo, tratan de desprestigiar al Gobierno, haciendo aparecer supuestas vinculaciones del doctor
Vladimiro Montesinos con el "Vaticano". Tercero, pretenden involucrar a nuestras gloriosas
Fuerzas Armadas con el narcotráfico. Para cumplir con sus propósitos, utilizan también algunos medios de comunicación. Su fin es comprometer al Estado para socavar las bases democráticas que con mucho sacrificio están construyendo todos los peruanos.
Detrás de los ataques sin fundamento alguno,
lo que realmente hay es el propósito de recomponer sus raleadas fuerzas, a fin de presentar
una aparente actitud unitaria e impactar ante
la opinión pública para tener el respaldo que
electoralmente el pueblo peruano le ha negado
en muchas oportunidades, es decir, utilizan estratégicamente la coyuntura política y económica para ganar espacios políticos perdidos desde
1990. Significa también que hay temor en la
oposición ante la probable reelección del ingeniero Alberto Fujimori Fujimori como Presidente de la República a partir del 2000. Lo curioso
es que algunos parlamentarios de la oposición
se han convertido en una caja de resonancia de
todo lo que ha dicho "Vaticano"; y lejos de asumir con responsabilidad sus funciones, prolongan su tiempo en cuestionamientos estériles,
dilatando la producción legislativa que requiere
el país.
Por estas razones, ética y patrióticamente reconocemos y destacamos la valiosa y transparente
gestión del doctor Vladimiro Montesinos, artífice de la guerra implacable contra el poderoso
enemigo aliado: el tráfico ilícito de drogas y el
terrorismo. Por supuesto, dentro del respeto absoluto a los derechos humanos. Cómo no vamos
a reconocer que el 8 de noviembre de 1991 el
Gobierno expidió, entre otros, los Decretos Legislativos Núms. 736 y 747, los mismos que fueron estructurados en el Servicio de Inteligencia
Nacional. El Decreto Legislativo Nº 736 incorporó al Código Penal los artículos 296-A y 297B, con la finalidad de reprimir la receptación
proveniente del tráfico ilícito de drogas así como
el proceso de blanqueado de dinero proveniente
de la misma fuente. Se permitía también el levantamiento de la reserva o secreto bancario o
tributario. El Decreto Legislativo Nº 747, estaba destinado a reprimir el encubrimiento personal en los casos de tráfico ilícito de drogas; lo
que había sido omitido en el artículo 404º del
nuevo Código penal, aprobado por Decreto Le-
785
gislativo Nº 635. Pero con estupor nos enteramos que el Congreso de la República en forma
sorpresiva y sin explicación alguna, mediante
Ley No. 25399, promulgada por el propio Congreso, el 5 de febrero de 1992, derogó los Decretos Legislativos Núms. 736 y 747, que reprimían
el tráfico ilícito de drogas.
Para terminar, debo manifestar mi adhesión y
respaldo al voto de confianza al señor Presidente del Consejo de Ministros y a los señores Ministros de Defensa y del Interior, por su correcta y precisa exposición.
Sin embargo, el Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional, en una de sus primeras
medidas, después del 5 de abril de 1992, a través de los Decretos Leyes Núms. 25428 y 25429
del 10 de abril de 1992, restituye la vigencia dé
las normas derogadas. Ahora debemos preguntarnos ¿por qué el Congreso de entonces sólo
derogó los decretos legislativos que dio el primer gobierno de Fujimori, referidos al narcotráfico?, ¿a quiénes defendían los parlamentarios
del Congreso instalado en 1990? ¡Que la conciencia de cada uno responda estas preguntas! Pero
lo que sí no podemos dejar de observar es que
ahora los ataques frontales de la oposición están dirigidos contra el doctor Vladimiro Montesinos, cuando precisamente él ha sido y es uno
de los hombres que ha desempeñado un papel
fundamental en la elaboración del marco jurídico, que ahora está posibilitando éxitos notables
en la lucha contra la lacra del narcotráfico.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Chang Ching.
Es necesario resaltar con nitidez que desde 1978
hasta 1990, es decir, en doce años, se dictaron
únicamente cuatro normas jurídicas contra el
narcotráfico. Sin embargo, a partir de 1991 hasta la fecha, se han expedido diecisiete normas
muy drásticas y precisas. La captura de narcotraficantes así como la destrucción de laboratorios y aeropuertos clandestinos, es producto de
una eficaz estrategia diseñada por el Servicio de
Inteligencia Nacional. Pero la subjetividad y el
apasionamiento que guarda la oposición, no les
permite observar los avances sustanciales en la
lucha contra el narcotráfico.
Muchas gracias.
El señor CHANG CHING (C90-NM).— Presidente: La hoja sagrada de los incas se ha convertido en la droga maldita del Huallaga. ¿Cómo
ha pasado esto? ¿Cuántas hectáreas de tierra se
han estado dedicando al sembrado? "Se han estado" es un término bien utilizado para los que
no conocen el español. El sembrado es una acción que ha empezado en el pasado y continúa
en el presente. Se ha estado sembrando en 1980,
35 mil hectáreas; en 1981, 45 mil hectáreas; en
1982, 50 mil; en 1985, 100 mil hectáreas. ¿Ha
habido acaso decisión política y voluntad para
poder enfrentar al narcotráfico?, ¿con qué herramientas? Si vemos las estadísticas, de 100 mil
hectáreas en 1985 pasa a 130 mil en 1986. En
1987 llega a 150 mil hectáreas y termina la década del ochenta en aproximadamente 200 mil
hectáreas de tierras dedicadas al cultivo de la
hoja de coca.
Demostrando una vez más su voluntad de combatir este flagelo, nuestro Gobierno ha considerado un aumento del quince por ciento (15%) en
el Presupuesto Nacional para 1997, es decir, un
aumento de trescientos millones de dólares para
luchar con eficacia y con eficiencia contra tal
delito de lesa humanidad.
Con el Gobierno actual recién se dan las medidas necesarias para revertir la situación de caos.
Las cifras muestran que en 1995 hay aproximadamente ciento quince mil hectáreas, es decir,
por primera vez en nuestra historia, comienza a
disminuir el cultivo de la hoja en nuestro país.
¿Qué pasa con los precios? Para no ser tan extensos, solamente vamos a dar dos precios. En
1980, el kilo de la hoja de coca costaba tres soles. Hoy, está alrededor de un sol cuarenta. Vemos dos circunstancias fundamentales: una disminución de la cantidad de tierra dedicada al
cultivo de la hoja de coca y una disminución de
los precios. Por lo tanto, tenemos que decir que
por primera vez se están dando las condiciones
para que se erradiquen los cultivos y también
para que haya otros tipos de productos alternativos.
En este contexto, deslindamos nuestra posición
con aquellos que quieren unirse a las versiones
del "Vaticano" para destruir nuestro país; y expresamos nuestra posición que no es otra que la
de seguir luchando contra la corrupción y el tráfico ilícito de drogas, enrumbando a nuestro país
por el camino de la consolidación y de la democracia con plenas garantías. Esta última proposición nos permitirá vivir en paz y con bienestar.
Sobre el tema del terrorismo debo decir lo siguiente: En 1980 empieza este problema y hubo
un total de 219 acciones terroristas. En 1985
hubo 2,140 acciones terroristas. En 1990 hubo
2,945 acciones terroristas. ¿Hubo voluntad política y decisión para atacar este otro profundo
mal de nuestra sociedad? La respuesta es concreta: no hubo voluntad ni decisión. El pueblo
hoy sabe que estos ataques terroristas han disminuido. Hay una evidente disminución de ac-
786
ciones terroristas. Hay que reconocer, asimismo,
que ha habido un maridaje entre el narcotráfico
y el terrorismo. Unos daban protección y otros
les financiaban sus campañas y les proveían de
armas. Ese maridaje ha significado al país cerca
de veinticinco mil muertos por actos terroristas
y aproximadamente veinticinco mil millones de
dólares en pérdidas y daños directos a la propiedad pública y privada. Como resultado de una
respuesta concreta ¿no es cierto que el país está
luchando contra estos dos flagelos? El Gobierno
actual recibió en 1990 un país quebrado en lo
económico y en lo moral. ¿Acaso contribuye a la
moral del país que sus generales salgan a decir
que estaban perdiendo la guerra?, ¿acaso favorece a la moral del Ejército el hecho de que el
Presidente de la República de aquellos años salga a llamar la atención luego de un atentado
contra un ómnibus del Ejército en el que muere
un soldado de los Húsares de Junín? Esa actitud contra la moral del Ejército tiene que haber
alegrado a los terroristas como hoy, seguramente, se están alegrando del extraño procedimiento de interpelación donde se exige resultados
concretos, que son los que estamos señalando.
Si hablamos de voluntad y acciones concretas,
quisiera preguntar ¿cuántas aeronaves fueron
incautadas y destruidas antes del 1990? Espero
que la oposición que gobernó antes nos dé alguna respuesta. Lo que sí podemos señalar es que
a partir de 1993, gracias al nuevo marco jurídico aludido, se destruyen dos primeras avionetas
con carga de droga. Además se ha destruido un
total de cincuenta y seis avionetas. Estas acciones constituyen una lucha efectiva contra el
narcotráfico al punto que hoy la droga ya no tiene salida del país desde la selva. Ahora los
narcotraficantes están buscando ciudadanos de
diferentes países así como del Perú para sacar
la droga como "burriers", es decir, están buscando nuevos caminos para sacar la droga al extranjero. En esta nueva lucha estamos actualmente.
Claro, la estrategia no es solamente luchar contra las "burriers" y contra los paqueteros que
venden droga. La estrategia y la metodología es
la misma voluntad y decisión de capturar a los
cabecillas que dirigen las diversas organizaciones de narcotraficantes, pues éstas atentan contra el país para quebrarlo en el aspecto moral.
Eso no lo vamos a permitir.
La decisión política de nuestro Gobierno ha sido
señalado plenamente en el marco jurídico que
se ha expedido. Por esta razón, el delito de lavado de dinero recién se ha tipificado a partir de
un decreto ley señalado por algunos señores congresistas. ¿Cuál es el daño que se hace a nuestra
economía con el narcotráfico vía lavado de dinero? ¿Acaso no se sabe que los quinientos millones de dólares del narcotráfico, a los que se ha
referido el ministro, influyen sobre nuestro tipo
de cambio?, ¿no se sabe acaso que ese dinero hace
que el tipo de cambio no tenga un valor real perjudicando a nuestras exportaciones para que salgan con precios competitivos? ¿Quién es responsable? Los problemas no son de hoy sino que vienen del pasado. Espero que la oposición antes
gobernante pueda responder con hidalguía sobre esos hechos.
Por estas consideraciones, nosotros tenemos que
dar un voto de confianza al señor Presidente del
Consejo de Ministros y a los señores Ministros
de Defensa y del Interior presentes, a fin de demostrar que estamos completamente unidos
para seguir luchando contra las lacras del
narcotráfico y los rezagos del terrorismo,
¿Se han dado cifras de las acciones de lucha contra el narcotráfico en las décadas pasadas? No
voy a dar respuesta, porque a nosotros no nos
corresponde. Pero sí les puedo decir que en 1991
hubo un total de 775 operaciones de lucha. En
1992, 3,180 operaciones de lucha y así sucesivamente, según las estadísticas. Sin embargo, en
1995 hubo 7,102 operaciones de lucha contra el
tráfico ilícito de drogas. En total ha habido
25,171 en lo que va del presente Gobierno. Espero que la oposición nos dé cifras de los gobiernos anteriores. De otro lado, durante nuestro
Gobierno ha habido 34,949 detenidos por tráfico ilícito de drogas y en cuanto a droga decomisada, hay 86,117 kilogramos.
No existe prueba contundente alguna que
incrimine al doctor Vladimiro Montesinos. Lo
único que existe es la declaración de un delincuente; lo demás son referencias periodísticas,
nada más. Como primer Poder del Estado, no
nos vamos a guiar por deducciones, ni declaraciones, ni destapes. Nosotros, como mayoría responsable, nos guiamos por hechos objetivos, logros y procesos mas no por especulaciones, ni
opiniones de carácter subjetivo. Si algo tiene que
aclarar el doctor Montesinos, que lo haga. Nosotros, insisto, defendemos al país, a la República; en ese sentido, queremos expresar algunas
ideas a fin de que la oposición y la opinión pública reflexionen.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Fernández Bustinza.
El señor FERNÁNDEZ BUSTINZA (C90NM).— Señor Presidente: Quiero iniciar mi intervención indicando que en este debate estamos defendiendo instituciones y procesos mas
no personas.
787
Desafortunadamente el Perú tiene numerosos
problemas que resolver. Sin embargo, el terrorismo y el narcotráfico constituyen el mayor peligro para nuestra sociedad porque socava los
cimientos de nuestras instituciones más sólidas
y representativas del Estado democrático. Tales
flagelos llegan en algún momento a amenazar
la base misma de nuestra propia existencia como
Estado y como Nación.
Hace exactamente dieciséis años, una organización maoísta a la que se conoció con el nombre
de Sendero Luminoso, inició una aventura
insurreccional que —contra todas las posibilidades— alcanzó ribetes insospechados. Porque
logró desestabilizar política y económicamente
al país, haciéndolo ingobernable y por poco
inviable. Nos preguntamos con sorpresa ¿cuánto ha cambiado el país? Tanto ha cambiado quizás que, conforme pasan los días, nos olvidamos
fácilmente de los estragos, de la zozobra y de la
sangre derramada injustamente en los silenciosos parajes de la selva y la sierra peruanas así
como en las calles pacíficas de las ciudades de la
costa.
¿Y cuándo se inicia la quiebra de ese grupo subversivo? En 1990 comienza el proceso por el cual
las Fuerzas Armadas deciden priorizar el trabajo con la población, y alientan a las organizaciones campesinas llamadas "comités de autodefensa". De otro lado, el Gobierno potencia también
el trabajo de inteligencia y lo dirige a la captura
de la cúpula de la organización terrorista. Estas
estrategias comienzan a dar resultados en 1992,
fecha en la cual se desmantela la dirección y el
sistema operativo de Sendero Luminoso. El proceso culmina con la captura de Abimael Guzmán
por la DINCOTE, dirigida en forma impecable
por el general Antonio Ketín Vidal Herrera.
Señor, al parecer la oposición ha perdido la memoria. ¿Ya no recuerdan las veinticinco mil víctimas del narcoterrorismo y la pérdida de veinticinco mil millones de dólares? Los delincuentes como Guzmán, Polay y Chávez Peñaherrera
causaron tal desgracia. Por el hecho de que se
encuentra droga en un ex avión presidencial y
en un barco ¿vamos a echar lodo al sistema democrático, al Gobierno, a las Fuerzas Armadas
y al Sistema de Inteligencia Nacional? No, queridos compatriotas. Reflexionemos también por
el hecho de que hay, además, ciento cincuenta
mil familias desplazadas, miles de niños huérfanos y abandonados. Lo que debemos hacer es
dedicarnos a trabajar unidos y a apoyarnos por
el bien del país, tanto civiles como militares.
La opinión pública nacional e internacional sabe
que el doctor Vladimiro Montesinos ha partici-
pado en la dación de más de quince dispositivos
legales para combatir el terrorismo y el narcotráfico. Estas leyes han dado y seguirán dando
sus frutos. La estrategia antisubversiva y la lucha contra el narcotráfico iniciada a partir de
1990, ha permitido que en la actualidad los
narcoterroristas dejen de ser una amenaza para
el Estado peruano. Hoy los principales cabecillas terroristas y las bandas de narcotraficantes, se encuentran cumpliendo severas condenas por traición a la patria y por otros delitos,
en cárceles de máxima seguridad. Los territorios donde la subversión y el narcotráfico habían alcanzado una fuerte presencia, se encuentran pacificados. Las Fuerzas Armadas, aún alertas, siguen luchando contra el tráfico ilícito de
drogas. La familias desplazadas por la violencia
han emprendido el retorno a sus comunidades
de origen. Hoy en día el número de acciones terroristas ha disminuido considerablemente con
relación a los años anteriores. El retorno de los
turistas al Perú alcanza a cuatrocientos ochenta mil turistas en lo que va durante 1996, gracias a la pacificación nacional llevada a cabo por
el Gobierno a través del Servicio de Inteligencia
Nacional y de las Fuerzas Armadas.
Si bien es cierto que el Perú sostiene una larga
guerra interna contra el narcoterrorismo, no es
menos cierto que hemos demostrado al mundo
la vigencia y la afirmación de nuestro sistema
democrático. Desde 1980 se han realizado en el
país cuatro elecciones generales (presidenciales
y parlamentarias), una segunda vuelta electoral, seis elecciones municipales, un referéndum
constitucional y una elección a Congreso Constituyente, es decir, trece elecciones en dieciséis
años, sin considerar los nuevos mecanismos de
participación ciudadana incluidos en nuestra
Carta Magna.
No echemos por tierra todo lo que hemos logrado. No perjudiquemos a las personas, ni a las
instituciones, ni al pueblo. Luchemos unidos contra el terrorismo, contra el narcotráfico, contra
la pobreza, por la grandeza del Perú.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra el señor Vargas Marín.
El señor VARGAS MARÍN (C90-NM).— Señor Presidente: Quiero dar la bienvenida personal al Presidente del Consejo de Ministros y a
los Ministros de Defensa y del Interior.
Seguramente en estos instantes todavía hay gente en nuestro país que duda del manejo interno
del Congreso de la República, seguramente to-
788
davía hay quienes se llenan la boca señalando
que no hay democracia en el Congreso o que la
mayoría es aplastante y hace lo que le da la gana.
Sin embargo, esta noche la democracia se viste
de gala precisamente en el recinto del Poder
Legislativo, porque podemos ser capaces de llevar adelante una interpelación. Aquí están los
ministros, no se han marchado del Perú, aquí
están para responder las preguntas de quienes
los han convocado. Tal decisión debemos privilegiar. Particularmente, saludo este acto democrático. Este hecho demuestra, entonces, que
muchas veces nos exacerbamos más de la cuenta con expresiones grandilocuentes, con adjetivos desbocados a falta de serenidad, de prudencia y de un poquito de fe y esperanza. No quiero
introducirme en el terreno del prejuicio para
decir que la intolerancia o la desesperación hace
hablar así a la oposición. No soy amigo de los
prejuicios, prefiero ser amigo de lo objetivo de
lo comprobado, de lo constatado, de lo verificado, de lo real; y como periodista soy amigo más
que todo eso, es decir, de la verdad.
Señor, para la mayoría parlamentaria y para
Gobierno actual, la democracia constituye una
constante en sus propósitos programáticos. En
esto, compartimos una expectativa permanente
con la oposición, pero con una sustancial diferencia. Mientras que la oposición centra toda su
preocupación en la democracia formal y estrictamente política, para el Gobierno y la mayoría
parlamentaria, tal democracia no puede existir
mientras no logremos una adecuada democracia económica que nos lleve al bienestar general
en el futuro. Por este motivo, mientras la oposición reclama un parlamentarismo puro, el Gobierno dedica sus mayores esfuerzos y tiempo
en alcanzar los niveles de subsistencia que, superando la crisis económica a la que nos sumergieron anteriores gobiernos, permita brindar
posibilidades principalmente en aquellos sectores que menos tienen. El Gobierno planteó reiteradamente que el período 1995-2000 debía ser
el quinquenio de la competitividad y de la excelencia así como la lucha sin cuartel contra la pobreza, anunciada por el actual Presidente del
Consejo de Ministros.
Por diferencias en la concepción, entre la mayoría y la oposición, podemos explicar igualmente
la diferencia que hay en cuanto a prioridades,
objetivos y acciones. Mientras la oposición centra todas sus baterías al acto formal, representativo del parlamentarismo político, como esta
interpelación; en cambio, la mayoría y el Gobierno centran sus esfuerzos en lograr las reformas
normativas que permitirá generar el desarrollo
sustancial del proceso económico, a fin de consolidar una economía sana, que genere el tan
necesitado incremento del empleo. Por ejemplo,
mientras nuestros amigos de la oposición se esforzaban en plantear dudas sobre la confianza
que el pueblo tiene en el Gobierno actual; en
cambio, el Consejo de Ministros, el martes pasado, daba el decreto legislativo sobre el fraccionamiento tributario de las empresas, para que
miles de empresas no quiebren. Lo que hace el
gobierno es, entonces, privilegiar las acciones antes que el discurso.
La pobreza del país tiene raíces históricas. Según estimaciones de la Comisión Económica para
América Latina (CEPAL), ya en 1986, el 52% de
las familias peruanas se encontraban en situación de pobreza; y el 25%, en situación de indigencia. Era inevitable que la herencia de la pesada realidad dejaría de reflejarse durante la vigencia del Gobierno actual. Según cifras del Consejo Nacional de Población, en 1991, el 31.4% de
la población se encontraba en situación de pobreza; y más del 24%, en situación de miseria.
Como se afirmó el 22 de agosto de 1995, era urgente dar un salto colectivo y cualitativo hacia
el futuro por el renacimiento nacional. Al lado
del gravísimo problema de la pobreza, coexistían el terrorismo, la hiperinflación y lo que es
más grave: el aislamiento internacional. Lo que
pasa es que los peruanos somos desmemoriados.
Hace sólo cinco años, nuestro país no era viable,
hace sólo cinco años nadie podía hacer proyección alguna, nadie podía decir lo que iba a pasar
al día siguiente. Hoy, en cambio, asistimos a una
realidad distinta. Ahora los peruanos pueden ver
las cosas con más claridad, ahora hay un poco
de luz en el camino; se puede proyectar; se puede planificar; las cosas han cambiado. Estos cambios no debemos olvidarlos muy fácilmente.
El orden de cosas se ha superado gracias a la
ejecución de un disciplinado programa de
estabilización económica, gracias a un acertado
programa de reformas estructurales y, principalmente, gracias a un exitoso proceso de pacificación. Estos logros ha devuelto poco a poco la confianza a los peruanos en su propio futuro. El gobierno del Presidente Fujimori con el objeto de
consolidar estos logros ha anunciado el desarrollo de una segunda etapa de reformas en el proceso económico. Estas nuevas reformas permitirán el incremento de la inversión privada nacional y extranjera, el que a su vez se traducirá
en la generación de más empleo y en el crecimiento económico.
Recordemos la reciente presentación del Presidente del Consejo de Ministros en el Congreso.
Anunció que del Presupuesto General de la República para 1997, se había destinado más del
44% a la lucha contra la pobreza, es decir, en
789
inversión social. Esta inversión debe interesarnos porque significa un gran apoyo concreto a
los peruanos. En lugar de esperar esta noche las
respuestas de los ministros sobre el quehacer
del señor Montesinos vinculándolo con el narcotráfico, los peruanos están esperando que llegue la ayuda material para seguir construyendo
caminos rurales así como la instalación de la infraestructura de energía eléctrica, que va a permitirnos salir del subdesarrollo, lo cual se está
haciendo en estos instantes.
El Ministro Pandolfi ha ratificado para este período que los ejes centrales de la política gubernamental están constituidos por el incremento
del empleo y por la lucha frontal contra la pobreza. Es evidente que entre la mayoría y la oposición hay una marcada diferencia, sobre todo
en la forma de ver la realidad de nuestra Patria.
Sin embargo, nosotros somos respetuosos de lo
que nuestros amigos de la oposición plantean y
proponen porque es parte del juego democrático. Lo debemos admitir así y, por ese motivo,
esta noche yo, alzando mi voz, invoco a la oposición a buscar las coincidencias antes que las diferencias porque al frente tenemos un solo reto:
el desarrollo, el crecimiento y la grandeza del
Perú. ¿A quién no le gustaría que nuestra Patria salga de la postración? Jamás saldremos fácilmente, si vamos a poner piedras en el camino. Felizmente está en marcha aquellos programas que tienen viabilidad con capitales peruanos y extranjeros.
Consideramos que esta interpelación al Gabinete es importante para satisfacer alguna curiosidad. Pero estamos seguros —reitero— que, más
que respuestas, el pueblo está esperando acciones que permitan a nuestros hijos gozar de las
ventajas de la modernidad, de un crecimiento
sostenido, de un país saludable con trabajo, con
libertad, con paz.
Termino mi intervención invocando con todo
respeto ser prudentes. ¿Por qué no podemos
hablar un lenguaje constructivo? Para mí, decir
que "el Perú tiene un narcoestado o un narcogobierno"; o hablar de "samperización" o de "narcocracia" no aporta nada. Probablemente se puede considerar que tal lenguaje es producto de
un peligroso impulso anímico, un problema psicológico momentáneo, pero no es un aporte para
los objetivos centrales del país, que busca abrirse camino en el consenso mundial en busca de
progreso y de paz.
Me felicito que esta noche los ministros estén
presentes; y hago votos para que los amigos de
la oposición sigan pensando más en el país antes que en criterios personales o de grupo, que
no lleva a ningún puerto bueno. ¡Pensemos en
el Perú antes que en nuestros intereses personales y grupales!
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— El Grupo Parlamentario Cambio 90-Nueva Mayoría ha completado su primer bloque de ciento diez minutos,
que corresponde al tercio de su tiempo total.
Corresponde ahora al Grupo Parlamentario
Unión por el Perú hacer efectivo su primer tercio de veinticinco minutos. Van a intervenir el
señor Guerra-García por cinco minutos; el señor Grados Bertorini, por diez minutos; y el señor Chipoco Cáceda, por diez minutos.
Puede hacer uso de la palabra el señor GuerraGarcía.
El señor GUERRA-GARCÍA (UPP).— Señor
Presidente: La interpelación es, fundamentalmente, un derecho de la minoría. Ésta es la primera intervención de la minoría después de un
monólogo de cuatro horas. Yo no sé por qué se
califica como diálogo al monólogo de la mayoría.
Tengo el desafío de resumir en cinco minutos
mi intervención que la he titulado "La Salud del
Gobierno de la República".
En las últimas semanas, hemos presenciado
cómo, frente a las acusaciones a un asesor del
Presidente de la República de que se beneficiaría del narcotráfico, se ha manipulado al Poder
Judicial, se ha comprometido a ministros de
Estado, incluso, a las Fuerzas Armadas para
impedir cualquier investigación sobre esta persona. Además, frente a una recomendación del
Presidente de la República para que su asesor
dé la cara y exponga ante la opinión pública la
versión de los hechos, el citado asesor no ha cumplido con dar la cara. Frente a esta situación tan
extraña, la ciudadanía tiene derecho a preguntarse ¿por qué se esconde a tal personaje?, ¿qué
intereses hay tras el secreto que cubre sus acciones?, ¿por qué el Presidente de la República
no es respetado por quien es sólo su asesor?
Nuestra República tiene entre sus principios más
importantes el que nadie está por encima de la
ley. Todos los peruanos, sin ninguna distinción
ni privilegio alguno, tenemos la obligación de
respetar y hacer respetar las leyes que rigen
nuestras vidas. Nadie puede, por muy importante que sea, evadir el mandato de la ley. Hace sesenta años, en este mismo Hemiciclo, Víctor
Andrés Belaúnde dijo las siguientes palabras:
"Un Parlamento nace de un movimiento de la
790
opinión pública por el sufragio, pero tiene el
deber de reflejar esa opinión pública". Yo ruego
a la mayoría que aguce su sensibilidad, que aguce su oído, para auscultar a la opinión pública
del Perú. En ese entonces, Belaúnde se dirigía a
las mayoría sanchecerrista sumisa y mediocre.
Creo que es el momento de volver a formular
este reclamo, aunque ya no es necesario aguzar
sólo los sentidos.
En la ventaja del desarrollo, está el avance de la
estadística, que permite auscultar la opinión
pública a través de las encuestas. Según ellas,
más del noventa por ciento (90%) de los peruanos creen que es necesario investigar al asesor
del Presidente de la República. Pero más grave
es constatar que más del cincuenta por ciento
(50%) de los peruanos creen que el Gobierno
encubre a su obscuro asesor, y que éste ha cometido los delitos que se le imputan. Entonces,
es necesario preguntarse si no hace daño al Gobierno seguir encubriendo a esta persona y si
no es mayor el daño causado por la falta de voluntad para aclarar la verdadera situación de uno
de sus más encumbrados personajes. Frente a
esta dura realidad, es pertinente diagnosticar
que la credibilidad del Gobierno en sus partidarios se encuentra en el nivel más bajo de los últimos años.
El país exige respuestas claras y precisas. Lamentablemente, ellas no están presentes en las
intervenciones de los ministros interpelados. Los
ministros no han respondido a las expectativas
del pueblo y han preferido continuar con el manto del silencio o el encubrimiento. Allá ellos y
sus responsabilidades con el país.
Podemos decir, para aplicar una calificación
médica, que "el Gobierno está enfermo de soberbia y de corrupción. Le ha afectado el exceso
y la ambición de poder." La mejor cura para la
soberbia es la modestia, es decir, admitir que se
han cometido errores y asumir el costo político
de sus errores. En cuanto a la corrupción, podemos decir que cuando una infección compromete a un órgano o a un miembro, se debe dejar de
lado el miembro o el órgano para salvar el cuerpo. Tal es la lógica que justifica la extirpación o
la amputación cuando se trata de un tumor, de
la gangrena o de la pus.
De los discursos de los ministros presentes, sólo
se puede sacar en claro que el Gobierno prefiere
defender a su obscuro asesor antes que decir la
verdad al país. En suma, prefiere el descrédito y
la deshonra antes que sancionar a quien ha abusado de la confianza que el Presidente puso en
él.
Seguirán las intervenciones de mis compañeros
de Unión por el Perú; cada uno de los cuales
debatirá aspectos particulares de las respuestas
de los ministros interpelados esta noche y, también, de sus silencios que han superado las respuestas.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el doctor Grados Bertorini.
El señor GRADOS BERTORINI (UPP).—
Señor Presidente: Por su intermedio saludo a
los señores ministros concurrentes.
Ha tenido que haber un esfuerzo de más de seis
semanas para que la presencia de los ministros
permita un diálogo fecundo en la coincidencia
que tenemos todos, porque no puedo dudar de
que así lo sientan también los ministros: la defensa de la imagen de las Fuerzas Armadas. En
esa coincidencia se inspira la presente interpelación. Desgraciadamente, apenas podemos comenzar a dialogar. Parece que se hubiera pretendido rodear de un cerco de protección y aburrimiento, con una serie de recitaciones que al
parecer vienen impresos del mismo software con
el fin de que se diluya el diálogo.
Ya que hablamos de la verdad, amigo Vargas
Marín, por su intermedio, señor Presidente, con
toda franqueza le digo que nosotros no practicamos la política de las dos verdades. No se puede
decir una verdad para ser elegido congresista y
después decirnos, desde el lado contrario, que
nos incorporemos a esa verdad. Usted, señor
Vargas Marín, es un buen discípulo de Fujimori
porque cambió de grupo parlamentario después
de ser elegido congresista. Usted ha dicho que
es periodista y que es objetivo. Yo también soy
periodista. Por esta razón, no quiero que se confundan las cosas.
Mi amigo Samalvides refiriéndose a los grupos
de minoría dijo que como perro, pericote y gato
estos grupos se habían unido para que se haga
realidad la interpelación a los ministros. Sin
embargo, debo recordar que el Presidente del
Congreso dijo, en su oportunidad, que los citados ministros venían por decisión de la mayoría. Entonces, yo quisiera que mi amigo
Samalvides me diga en cuál de las especies que
él ha citado se ubica la mayoría oficialista.
La bandera, señor Ministro de Defensa, es de
todos los peruanos y las Fuerzas Armadas están
al servicio del país. Por esta razón, el país sostiene la bandera con sacrificio. Por esta razón,
rendimos homenaje a los soldados muertos. Por
791
esta razón, creemos que los cenotafios deben ser
siempre el recuerdo que los inmortalice. Y por
esta razón queremos precisamente que los generales corruptos de las Fuerzas Armadas vayan a las cárceles, lo que aún no ha ocurrido. No
ha ocurrido ello porque a lo mejor no debieran
estar presos. Pero los indicios se conviertan casi
en realidad cuando los tribunales militares no
pasan los expedientes a los tribunales civiles para
saber de qué están incriminados algunos militares de alto rango en el cenáculo cerrado de los
tribunales militares, es decir, se produce el desacato; el poder civil está subordinado completamente al poder militar, según se demuestra a
través de las evidencias.
Señor Ministro de Defensa, a través de la Presidencia, usted ha hablado no con bella retórica,
quizás imitando a los viejos parlamentarios que
no gusta a la mayoría oficialista porque la mayoría dice que la retórica no sirve para nada. Yo
sí creo que es buena su retórica. Le digo a usted
que nos hubiera gustado que se esclareciese definitivamente todo aquello que está enturbiando la imagen de las Fuerzas Armadas. No es
posible que este debate se convierta exclusivamente en una especie de manto de naturaleza
fantasiosa, porque no me explico por qué la mayoría se ha excedido en elogiar al señor Montesinos. Parece que sin Montesinos, Fujimori hubiera sido un fracaso. ¡Cuídense! El señor
Fujimori puede pensar que ustedes no quieren
reelegirlo sino elegir a Montesinos. Por esta razón, no quiero convertir este debate en un diálogo sobre Montesinos, aunque ustedes han dicho efectivamente que el Presidente del Consejo de Ministros ya lo dije todo.
El señor Ministro de Defensa sabe que mucho
antes de que el señor Montesinos estuviese en
el Servicio de Inteligencia Nacional, se había preparado un manual sobre la lucha antisubversiva.
Seguramente, él lo ha conocido cuando era Coronel o Comandante, porque se elaboró en 1989.
El manual fue producto de un trabajo esmerado
que hicieron las Fuerzas Armadas por muchos
años. Se tuvo que viajar a varios países en los
cuales la contrasubversión había triunfado, incorporando a los civiles. En consecuencia, sobre
este punto, no se puede decir que las Fuerzas
Armadas del Perú deben todo al señor Montesinos. En ese tiempo, el señor Montesinos ni siquiera podía pisar los cuarteles. Sería bueno que
se aclarase, señor Ministro de Defensa, si el señor Montesinosestuvo efectivamente o no prohibido de entrar a los cuarteles.
Voy a defender también a la Policía Nacional.
Tengo a la mano unas cuantas fechas premontesinos. Los esfuerzos que hizo la Policía de
Investigaciones del Perú hoy miembros de la
Policía Nacional, a pesar de las dificultades que
afrontaba por su falta de recursos, se expresa
en una secuela de hechos anteriores al Decreto
Legislativo Nº 746, es decir, pre-montesinos.
Se ha descubierto, en los últimos días, en forma
explícita y abierta lo que hizo el GEIN. Recuerden que el señor Montesinos disolvió el GEIN
después de la captura de Abimael Guzmán. En
junio de 1990, la Dirección contra el Terrorismo
(DIRCOTE) y el GEIN intervienen los locales
de reunión de los órganos principales de Sendero Luminoso. Por esa misma vía, es decir, por la
labor dirigente y ampliamente difundida hoy de
los organismos pre-montesinos, en setiembre de
1990, se intervino una casa-departamento de
Sendero Luminoso. Los coroneles Jiménez y
Miyashiro no pasaron la información hacia a sus
superiores para que no se la usara políticamente, guardándola en el seno de las miserias en la
que se desenvolvían, según la versión de los protagonistas. Posteriormente y, por esa misma vía,
se llegó a capturar a Abimael Guzmán. Ellos lo
capturaron y no un taumaturgo milagroso, llamado Montesinos.
Defiendo la calidad moral de las Fuerzas Armadas y de los hombres heroicos que capturaron a
Abimael Guzmán. Éstos luego fueron desbandados porque su grupo fue disuelto seguramente por no avisar a Montesinos la captura de
Abimael Guzmán, para vanagloriarse de haberlo
capturado aquél.
De esta manera, hacemos la defensa de nuestras instituciones tutelares. Quisiéramos que se
aclarasen estos hechos. No quisiéramos que hubiese la sensación de encubrimiento que hoy
existe con cada general o militar. Que la justicia
militar no se aferre a no soltarlos. Se ha dicho
que hay cuatrocientos o no sé cuántos sancionados. ¿De qué delito se les ha sancionado? Seguramente de negligencia. Se debe decir cuándo
ha habido corrupción, es decir, a quién se le ha
acusado de corrupto. Pero no nos repitan la historia de que el "Grupo Colina" es consecuencia
de las tensiones que existían en el país. No es el
"Grupo Colina" representativo de las Fuerzas Armadas. Hasta ahora estoy convencido completamente de que ese grupo no dependía de los comandos de las Fuerzas Armadas, porque es imposible creer que se llegara a ese extremo. ¿Ese
grupo dependía del Servicio de Inteligencia Nacional? Ésa es la imagen que la gente tiene y no
sé si ustedes se atreverán a descubrirlo alguna
vez, porque sería la mejor manera de demostrar
que se quiere limpiar todo aquello que ofenda a
la gloriosa Fuerza Armada del Perú.
792
Tal es nuestro mensaje. Tal es el diálogo que
queremos tener. No es cuestión de oír discursos
que al parecer salen del mismo aparato electrónico. No es cuestión de hacer loas. Estamos discutiendo que este país no tenga la imagen de
que sus Fuerzas Armadas están infiltradas por
el narcotráfico. Desgraciadamente, nada de lo
que nos han dicho, nos convence de que no hay
infiltración del narcotráfico.
¿Por qué no hablamos de los generales indiscriminados que no sabemos qué pasa con ellos? ¿Por
qué no hablamos de algunos generales a los cuales se les manda nuevamente como agregados
militares al mismo país donde estuvieron como
coroneles? ¿Por qué no hablamos de todas las
cosas que aparecen en los diversos expedientes
que atesora la justicia militar? En consecuencia, no creo que ustedes mientan. Lo que hay es
un falso concepto de defensa a las Fuerzas Armadas.
Expreso mi solidaridad a la Fuerza Armada. Ésta
es tanto de ustedes como de nosotros. Por lo tanto, el General Hermoza no debe decir que las
Fuerzas Armadas están al servicio del Presidente
de la República sino que están al servicio de la
Constitución y de los derechos humanos.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Chipoco Cáceda.
El señor CHIPOCO CÁCEDA (UPP).— Presidente: Me ha solicitado una interrupción la
congresista Townsend Diez Canseco. La concedo con su venia. A pesar de que está convaleciente, ella ha querido estar presente en este
debate.
El señor PRESIDENTE.— Puede interrumpir, señora Townsend Diez Canseco.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO
(UPP).— Muy amable congresista Chipoco; gracias, Presidente.
Buenas noches, señores ministros: Todos rendimos homenaje a los soldados caídos en la lucha
contra el terror. Al respecto, quiero hacer un
recuerdo testimonial de la policía. A esa policía
que por muchos años sin dinero y sin protección, capturó a Guzmán y a su cúpula criminal.
Recuerdo al coronel Manuel Tumba a quien conocí personalmente. Él murió por las balas asesinas de Sendero Luminoso. Fue autor del número 1509, número que lleva Guzmán Reynoso
como reo, en recuerdo a la fecha 15 de setiembre, Día Nacional de la Policía de Investigacio-
nes del Perú, que hoy ya no existe como institución, pero de cuyas filas salieron los mejores investigadores que se dedicaron a hacer el seguimiento a la cúpula senderista y a penetrar en
ese movimiento terrorista. Todos los peruanos
estamos orgullosos de ellos.
Los que hemos tenido ejemplo de moral política, no dudamos en condenar la corrupción, la
violación de los derechos humanos en cualquier
gobierno. No se trata sólo de condenar a un gobierno y estar en la oposición, sino de condenar
genérica y drásticamente a la corrupción.
Es muy importante que los ministros contesten
las preguntas en pro de la transparencia y de la
democracia. Por esta razón, sí es importante
saber los ingresos del señor Montesinos para
aclarar la contradicción que hay cuando el general Salazar Monroe lo define en 1993 como empleado civil ad honorem, pero no se explica como
así tiene declaraciones juradas desde su ingreso
al Servicio de Inteligencia Nacional, en 1993. El
Presidente Fujimori en 1996 acaba de decir que
el señor Montesinos tiene quizás el rango F1.
Entonces, ¿cuál es la verdad? ¿Por qué no se aclara esta contradicción? No es difícil ni tan complicado decir la verdad a la ciudadanía.
Sobre el tema de la defensa de Montesinos a los
narcotraficantes, sabemos que hay un expediente perdido. Es el caso de Porras Ardilas del cartel de Medellín. Se debe investigar que demostrar cuál es la verdadera historia del expediente
perdido. Las dudas no deben quedar en el ambiente.
En cuanto al motivo de la baja del señor Montesinos, preguntamos ¿por qué se le prohibió su
ingreso a los cuarteles en 1967?
De otro lado, si el tema del embajador Quainton
trataba una información reservada, exigimos
también que reservadamente se nos informe en
qué consistían las grabaciones y en qué condiciones las recibe el Presidente que luego las divulga parcialmente a un diario. Creo que debemos alejarnos del oscurantismo de Cuba, de Irak
o de China, cuyos regímenes ocultan operativos
de inteligencia. Hay que diferenciarnos de ellos
y decir la verdad.
Finalmente, señor Ministro de Defensa, a través de la Presidencia, para aclarar las dudas,
esperamos que nos explique el caso de las grabaciones de La Marina de Guerra. Sólo se le pide
moralidad, transparencia en pro de la democracia. Los jóvenes y el país lo exigen.
Muchas gracias.
793
El señor PRESIDENTE.— Continúe, señor
Chipoco Cáceda.
miembros de la oposición: es imprescindible una
investigación.
El señor CHIPOCO CÁCEDA (UPP).— Presidente: Hoy el señor Montesinos ha quebrado
un récord histórico en el país. Nunca antes un
asesor —no un funcionario de línea, no un oficial del Ejército en actividad, no un policía—
había sido defendido por tantos Generales de
División y de Brigada del Ejército, por tantos
ministros y por tantos congresistas. Éste es un
primer hecho que invita a dudar. ¿De dónde viene el poder del señor Montesinos que permite
que haya un alineamiento impresionante a su
favor frente al país? La pregunta ha sido planteada ante el conjunto de la comunidad política
y ante el país.
El señor Espichán, quien ha hecho una brillante intervención, ha leído piezas importantes de
un expediente judicial para apoyar la tesis de
que Vladimiro Montesinos no fue abogado defensor de determinado narcotraficante. Pero
debo indicar que él ¡acaba de leer tal expediente
en el Pleno del Congreso! ¡A mi juicio, creo que
tenemos que estudiar ese expediente! ¡Tenemos
que saber si es verdadero, si no ha habido fraude en la composición de ese expediente, si los
documentos son reales, es decir, tenemos que
investigar! ¿Acaso luego de la investigación vamos a decir que hay crímenes? No. Investigar
no es afirmar que hay crímenes o delitos sino
que hay duda.
Las preguntas del pliego interpelatorio no han
sido contestadas por los ministros. Habíamos
preguntado al Presidente del Consejo de Ministros que queremos saber las modalidades, las
condiciones y las funciones del asesor Vladimiro
Montesinos. Tal pregunta lo hemos hecho en
ejercicio de un derecho democrático y no por afán
perverso alguno; sólo queremos informarnos. Le
pedimos el número de la resolución suprema y
la fecha del nombramiento como asesor. Pero
estas preguntas no han sido respondidas. Entonces, nuevamente todo el país se hace la siguiente pregunta: ¿por qué se niega información
sobre salarios, sobre actividades y sobre resoluciones?
El Congreso de la República representa al conjunto del Perú y tiene el derecho constitucional
de conocer la verdad sobre los hechos. No es cierto que las informaciones reservadas de inteligencia no deben ser conocidas por el Congreso,
como dice el Presidente del Consejo de Ministros. Repito, no es cierto. Los congresistas hemos hecho un juramento frente a la cruz y frente a la bandera para mantener la confidencialidad de las informaciones reservadas; por lo tanto, tenemos el derecho constitucional de conocer las informaciones reservadas. Es nuestro
derecho. Derecho que no nos lo ha dado la mayoría, ni nos lo va a dar el Consejo de Ministros.
Tal derecho nos lo ha dado el pueblo que nos
eligió, para controlar y fiscalizar las acciones del
Ejecutivo. De manera que en base a ese derecho, yo exijo al Presidente del Consejo de Ministros que conteste directamente las preguntas y
que no se escude detrás de la frase "reservada" o
"confidencial" para no contestar.
De las respuestas de los ministros y de las intervenciones de los congresistas de la mayoría, se
deduce que lo único que se está haciendo es fortalecer la tesis que hemos mantenido diversos
Se ha dicho que hay resoluciones de sobreseimiento, perfecto. Sin embargo, tenemos que estudiarlas. ¿Cómo es posible que el debate termine diciendo solamente que hay dos resoluciones
de sobreseimiento y punto? ¡De ninguna manera! Por lo tanto, se ratifica, entonces, la tesis de
la oposición, en el sentido de que es imprescindible hacer una investigación porque hay documentos, informaciones y testimonios que revisar. Además, el que no la debe, no la teme. El
Perú entero debe saber que la mayoría acepta
una investigación profunda de las actividades
que se han desarrollado en el campo de la inteligencia y de la represión al narcotráfico. ¿Por qué
no apoyan la investigación?, ¿cuál es el problema?, ¿qué se quiere ocultar? Si hubiera algo secreto y confidencial, pues pasemos a las investigaciones secretas y confidenciales, a las que tiene derecho el Congreso.
Lo que está en juego es la concepción sobre cómo
gobernar un país. La idea es que hay aspectos
del Estado que no están sometidos al escrutinio
público, al control democrático y a la fiscalización. Por este motivo, se dice que los temas de
inteligencia jamás se ventilan públicamente.
Pero en las democracias, hay comisiones especializadas al respecto. Por ejemplo, en los Estados Unidos, hay dos; en Alemania, en España,
en Colombia y en muchos países más, hay una
comisión especializada en investigar, en verificar, incluso, en aprobar los presupuestos de las
actividades de inteligencia.
Por estas consideraciones, propusimos, en primer lugar, la aprobación de una Comisión Investigadora sobre la denuncias contra Vladimiro
Montesinos y, en segundo lugar, la aprobación
de una Comisión que estudie las actividades de
inteligencia, es decir, que verifique las actividades de inteligencia, para evitar que haya áreas
794
del Estado sin control democrático. Recordemos
que algunos miembros de inteligencia estuvieron comprometidos en el "Caso La Cantuta". Yo
no creo que la Fuerza Armada estuvo comprometida con ese caso. De ninguna manera. Pero
cuando no se controlan las actividades de inteligencia puede surgir el delito y la falta.
Delante de los generales presentes, quiero decir
que las Fuerzas Armadas, el Ejército de Bolognesi, La Marina de Grau y la Fuerza Aérea
de Quiñones, jamás van a estar en el banquillo
de los acusados, ni interpelados. Podrán ser investigados las personas que cometan delitos,
como muy bien lo han dicho algunos ministros.
Nosotros tenemos el deber, el mandato imperioso de la ciudadanía, de investigar para dilucidar
responsabilidades.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— El grupo parlamentario Partido Aprista Peruano hace uso del
primer tercio del tiempo total que le corresponde.
Puede hacer uso de la palabra el señor Del Castillo Gálvez por diez minutos; después, el señor
Mantilla Campos por cinco minutos.
El señor DEL CASTILLO GÁLVEZ (PAP).—
Señor Presidente, señores ministros, distinguidos colegas: Yo planteé una cuestión de orden
para que en sesión secreta se esclareciera el tema
de las remuneraciones, pero la mayoría oficialista se ha opuesto. El Presidente del Consejo
de Ministros no ha cumplido con señalar el número y la fecha de la resolución suprema de nombramiento de Vladimiro Montesinos como asesor del SIN. Tampoco ha cumplido con dar a conocer sus remuneraciones, aduciendo un supuesto secreto de Estado. Por ese motivo, pedí que el
tema se tratara en sesión reservada, pero no se
aceptó. Además, si no hay esos parámetros, será
imposible evaluar determinados signos exteriores de riqueza o un eventual procesamiento o
denuncia por enriquecimiento ilícito en el futuro. Este tema esencial ha quedado pendiente.
También ha quedado pendiente una serie de temas. Los señores ministros han dicho por ejemplo, que no hay relación alguna de Montesinos
con el narcotráfico, menos que este sujeto haya
asumido la defensa de narcotraficantes. Se han
esmerado en decir que Montesinos no ha tenido
relación alguna con Evaristo Porras Ardilas. Pero
nada se ha dicho de la relación acreditada de
Montesinos con el narcotraficante colombiano
Jaime Tamayo Tamayo. A éste no solamente se
le defendió sino, también, se le garantizó el con-
trato de arrendamiento de un local en AteVitarte, donde se encontró un laboratorio de procesamiento de cocaína. Ese proceso judicial se
inició en el Décimo Quinto Juzgado de Instrucción, Causa Nº 744-85, a cargo del Juez Marrou.
Luego pasó al Noveno Tribunal Correccional.
Por supuesto, el expediente desapareció el 5 de
abril entre las brumas del golpe de Estado, tal
como muchas otras pruebas que se llevaron del
Palacio de Justicia.
Se dice que Montesinos defendió a algunos generales de la Policía Nacional por delito de función, es decir, desobediencia y negligencia. ¿Dentro de qué proceso? ¡Dentro del proceso denominado "Villacoca", proceso vinculado al narcotráfico! Entonces, cuando un general de la Policía
Nacional incumple funciones en un proceso de
narcotráfico, a mi juicio, es cómplice y protector
del narcotráfico y de los narcotraficantes. No ha
habido un debido esclarecimiento sobre estos temas, pues los señores ministros los han eludido.
Si ustedes dicen que el señor Montesinos como
abogado no ha defendido a narcotraficante alguno, entonces en qué se basó el señor Presidente de la República para decir precisamente,
en el programa Panorama hace tres semanas,
que por la experiencia de Montesinos en la defensa de narcotraficantes, designaban a éste al
frente de la lucha antinarcóticos. ¿Quién tiene
la razón?, ¿el señor Fujimori o los ministros de
Estado y algunos congresistas que respaldan con
todo entusiasmo una versión que está desautorizada por el propio Presidente de la República?
Sería bueno, señores ministros, que ustedes tomen nota de esta observación y que la aclaren
después.
El señor Ministro de Defensa ha dicho que el
señor Montesinos no tiene ni ha tenido relación
alguna con acciones operativa sino con acciones
de planeamiento y de formulación de leyes. Pero
yo voy a demostrar exactamente lo contrario. En
la revista Caretas, publicada hoy, se transcribe
la grabación hecha probablemente por miembros
del Servicio de Inteligencia Nacional. Están las
palabras del general Hermoza Ríos, quien conversa, la noche del 13 de noviembre de 1992, con
el señor Vladimiro Montesinos. ¿Qué está haciendo el señor Montesinos cuando conversa con
el general Hermoza Ríos? Pues está dirigiendo
grupos operativos de agentes para detener al general Jaime Salinas Sedó y al general Obando,
es decir, está manejando acciones operativas.
Esta grabación está plenamente acreditada, pues
nunca ha sido negada. Está la voz de las personas citadas. Espero que el señor Ministro de Defensa certifique en su respuesta si esa grabación
que ha sido transmitida por diversos medios de
795
comunicación, es real o no lo es. En consecuencia, ésta es otra inexactitud expresada por los
señores ministros concurrentes.
También nos dicen que el señor Montesinos ha
elaborado la legislación antisubversiva y
antiterrorista. En consecuencia, estamos notificados oficialmente que cuando el Congreso delegue facultades legislativas en el Poder Ejecutivo, estaríamos dando un cheque en blanco al
señor Montesinos. Éste es el verdadero receptor de la aprobación de la delegación de facultades legislativas. Entonces, si el señor Montesinos
hizo toda esa legislación ¿dónde estuvieron los
ministros de Justicia que tuvo el señor Fujimori?, ¿quién elaboraba las leyes?, ¿el Ministro de
Justicia o sus asesores o el señor Montesinos
escondido sabe Dios donde?, ¿dónde estuvo
Antonioli?, ¿dónde estuvieron todos aquellos señores que desfilaron por el Ministerio de Justicia? Serán buenos para nada porque otro ha sido
el que les hacía el trabajo. Por supuesto, a la
relación larguísima de leyes importantes de lucha contra la subversión y el narcotráfico, cuya
autoría es del señor Montesinos, estoy seguro
que también podemos agregar la ley de la impunidad, la "Ley Cantuta", la ley para dejar en libertad a los criminales que mataron a personajes inermes, la "Ley Colán", la ley para mantener al Presidente de la Corte Suprema, la ley
que permite la segunda reelección de Fujimori.
Todas estas leyes ignominiosas e inconstitucionales han sido concebidas, entonces, por el señor Montesinos, a tenor de lo que ustedes mismos sostienen esta noche.
Los ministros también han omitido hacer algunas precisiones. Por ejemplo, se ha dicho que el
señor Montesinos no ha sido sentenciado por
traición a la patria. Pero la pregunta planteada
en el pliego interpelatorio decía: ¿el señor
Montesinos había tenido o no alguna denuncia
por traición a la patria y si había habido o no un
proceso judicial? Los ministros nos han dicho que
el señor Montesinos ¡fue absuelto —escuchen
bien— porque el procedimiento había sobreseído! ¡Qué ignorancia jurídica! ¡Es absolutamente
distinto el sobreseimiento de la declaración de
inocencia! El inocente es inocente; en cambio,
una causa es sobreseída cuando hay alguna razón procesal. Son dos conceptos completamente
distintos. El señor Montesinos no ha sido absuelto del cargo de traición a la patria.
Dicen los señores ministros que el coronel Jaime Montesinos, quien firmó la resolución de
sobreseimiento a favor de Vladimiro Montesinos,
no es pariente de este último. Pero el periodista
César Hildebrandt afirmó en su programa
televisivo —y nadie lo ha negado hasta que us-
tedes señores ministros afirman lo contrario—
que tal coronel sí era pariente de Vladimiro
Montesinos. Además, la familia Montesinos no
es muy grande, proviene de una sola ciudad, de
Arequipa, tal como se ha señalado en una sesión anterior. Por lo tanto, es de presumir que
ambos eran parientes hasta que no nos prueben
lo contrario.
De otro lado, ¿no era verdad acaso que Montesinos no podía entrar a los cuarteles? Esta pregunta no ha sido respondida por los señores ministros concurrentes. Los generales aquí presentes, que se graduaron como comandantes, mayores o coroneles, en su oportunidad ¿no nos
pueden dar fe de que en los cuarteles del Ejército peruano había unos carteles que prohibía la
entrada del señor Montesinos?, ¿es verdad o no
es verdad que así sucedió señores Ministros de
Defensa y del Interior? Al parecer tienen mala o
muy poca memoria. ¿Dónde está, entonces, el
honor de los comandantes generales anteriores
que dispusieron tal impedimento?, ¿se va a negar lo que dijo un hombre respetadísimo del Ejército como el General Arbulú Galliani?, ¿o lo que
dijo el General De La Flor quien encontró al señor Montesinos en el cuartel general de la Centra de Inteligencia Americana en Estados Unidos?, ¿acaso no fue dado de baja el señor
Montesinos el 28 de setiembre de 1976 por desobediencia y falsedad? ¿acaso no fue procesado
por esos delitos, sentenciado y llevado a reclusión militar por un año? Todo esto se ha ocultado con el fin de presentar una imagen completamente equivocada. ¿No es verdad que la propia
Fuerza Armada acusó al señor Montesinos de
ser agente de la Central de Inteligencia Americana y de vender información militar secreta a
los Estados Unidos respecto del armamento soviético que había comprado el gobierno peruano? Ahora nos explicamos por qué tanto lo defienden algunos funcionarios del gobierno. ¿Por
qué lo defienden tanto? Porque está en juego el
cambio de la tecnología militar de armas soviéticas por la tecnología americana.
Cuestionamos el grave daño institucional que
hace el señor Montesinos porque algunos oficiales generales de nuestra Fuerza Armada se cuadran antes de realizar alguna acción o para pedirle permiso antes de tomar alguna decisión.
Esto es lamentable y causa un daño enorme a la
institución militar.
Mi padre fue un digno oficial de La Marina de
Guerra del Perú. Por esta razón, puedo afirmar
que nunca un miembro de la Fuerza Armada
(Ejército, Marina, Aviación) se ha cuadrado ante
un civil de inferior categoría para someterse a
sus mandatos. Sin embargo, esto está sucedien-
796
do lamentablemente en nuestra Fuerza Armada en este momento, para vergüenza de la cúpula militar que tolera este tipo de incursiones y
de acciones.
Se sigue dañando a la institución militar cuando nos enteramos que en el ex avión presidencial había un cargamento con ciento setenta y
cuatro kilos de cocaína. En Colombia, acaban de
encontrar en el avión presidencial cuatro kilos
de cocaína y significa todo un escándalo internacional, incluso se formó una comisión investigadora. En el Perú se ha encontrado no cuatro
kilos sino ciento setenta y cuatro kilos ¡y no pasa
nada! Se encuentra droga en los barcos de La
Marina de Guerra ¡y no pasa nada! El daño
institucional es tremendo y creo que el señor
Montesinos es altamente responsable de ello.
vó los huesos de las víctimas del "Caso La
Cantuta" hasta Londres para el examen ADN,
ahora preso, es decir, de médico de cabecera del
señor Fujimori pasa a la cárcel; al Vicepresidente Paredes Canto, por quien el señor Fujimori
no pone la mano al fuego pero sí la pone por
Montesinos; ¡nada menos que a Jaime Yoshiyama! —de quien, con mucho acierto, la revista
Caretas dijo que pasó de "Delfín" a "Muchame"—
hoy la policía le ha retirado o reducido la protección policial. De esta manera paga el señor
Fujimori y su Gobierno a todos aquellos que pierden el favor del régimen.
Espero, señor Pandolfi, que a usted no le paguen
con la misma moneda.
Muchas gracias.
Se ha hablado mucho sobre el "Vaticano". No voy
a profundizar más sobre tal sujeto. Ustedes podrán aprobar cualquier moción de confianza o
lo que quieran, pero el noventa y siete punto
cinco por ciento (97.5%) de la gente exige una
investigación sobre las denuncias contra Vladimiro Montesinos y la infiltración del narcotráfico
en las instituciones tutelares del Estado; el setenta por ciento (70%) de la gente cree que es
verdad lo que se denuncia. Entonces, esa gente
es la que va a plantear la moción de censura a
los miembros del Consejo de Ministros. Los congresistas no necesariamente vamos a ser los
únicos que vamos a plantear la moción de censura sino el pueblo.
El señor PRESIDENTE.— Al Grupo Parlamentario CODE-AP le corresponde quince minutos: diez minutos al señor Chirinos Castillo y
cinco minutos al señor Coral Pérez.
Señor Pandolfi, a través de la Presidencia, cuando usted asumió la Presidencia del Consejo de
Ministros, el señor Fujimori tenía una aprobación de 61.7% de la población consultada y una
desaprobación de 28.4%. Pero en los cinco meses de gestión del señor Pandolfi la aprobación
del señor Fujimori ha bajado al 49%, es decir, ha
bajado doce puntos en cinco meses. El señor
Pandolfi va a pasar a la historia —dejando a salvo su honor porque sé que es un hombre de bien
y de alta honorabilidad— porque hizo bajar en
2.3% mensual la aceptación que tenía el señor
Fujimori y porque ante una situación absolutamente desagradable, vino al Congreso a defender al señor Montesinos.
Nosotros no tenemos la suerte de que nos preparen refinados y prolijos discursos. Sin embargo, podemos afirmar que censuramos la forma
cómo la mayoría oficialista pretende dilapidar y
destruir el comportamiento de quienes somos
parte de la minoría, cuya presencia resulta fundamental e indispensable para la vida democrática de nuestro país. Se ha vejado, se ha ultrajado y se ha pretendido convertirnos en cómplices
de una acción depredadora contra el Gobierno.
Se dice que hay una acción de desestabilización
de las Fuerzas Armadas y se ha hablado también de la unión del perro, del pericote y del gato.
Espero que podamos conseguir que el "Santo
Vladimiro Montesinos" pueda repetir el milagro
del Santo Martín de Porres.
Señor Pandolfi, a través del señor Presidente del
Congreso, así como usted otros funcionarios también defendieron en su momento algunas cosas
a veces indefendibles: tenemos a Hurtado Miller,
Amat y León, a Gloria Helfer, a Sánchez Albavera, a Carlos Boloña, hoy semiprocesado, a
Dante Córdova, a Sandro Fuentes, a la señora
Kanashiro tan allegada al régimen; al doctor
Escalante, médico personal de Fujimori, que lle-
El señor CASTILLO CHIRINOS (CODE-AP).—
Señor Presidente: Celebro la presencia de los
señores ministros en el Hemiciclo. Esta conducta debe repetirse porque el país entero es consciente de que una práctica democrática exige
ciertos parámetros de debate público, para que
se esclarezcan determinados acontecimientos
que ponen en peligro la imagen de nuestro país
y la estabilidad de las instituciones fundamentales de nuestra Patria.
De otro lado, quiero salvar el prestigio de los
grupos de la minoría. ¿Cuál es el origen político
de todos los que han hecho uso de la palabra en
representación de la mayoría?, ¿acaso muchos
de ustedes no son rezagos de los viejos partidos
políticos a los cuales han atacado y han agredido violenta y furibundamente? Cada uno de ustedes tendrá la respuesta en su conciencia.
797
Debo decir a los señores ministros que jamás he
sido testigo de que en la minoría del Congreso
se haya hecho apología del terrorismo o del
narcotráfico; tampoco que se haya asumido posiciones de defensa de estas lacras sociales, que
deben ser erradicadas definitivamente del plano nacional. Desmiento tales insinuaciones que
buscan responsabilizar a la minoría del Congreso. Tampoco tenemos la intención de enlodar y
de desprestigiar la majestad y la investidura de
nuestras gloriosas Fuerzas Armadas y de nuestra sacrificada Policía Nacional. Por el contrario, aquí hemos hecho cuestión de estado para
que se investiguen determinadas denuncias. Es
fundamental que los representantes de las instituciones tutelares de la Patria, tengan la máxima disposición y colaboración para que, en su
momento, se esclarezcan las denuncias que ha
escandalizado al país. Por ejemplo, la minoría
no ha sido culpable de que haya habido una fraudulenta repartición de los inmuebles incautados
al narcotráfico entre determinados oficiales.
Tampoco la minoría ha inventado la denuncia
por la pérdida de la droga en el avión boliviano;
tampoco por las incursiones del narcotraficante
"Vaticano" en Campanilla durante 1991 y 1992;
tampoco hemos inventado la incursión del
narcotráfico en un ex avión presidencial y en
algunos buques de La Marina de Guerra; tampoco hemos inventado que hay Oficiales de las
Fuerzas Armadas vinculados al narcotráfico.
Esta versión fue afirmada por los ministros de
Estado en este Hemiciclo en un determinado momento.
Tampoco hemos inventado que hace poco se ha
producido la fuga de la cárcel de quince oficiales
de la Policía Nacional procesados por diferentes
delitos. Tampoco hemos inventado que la mayoría violente reiteradamente la Constitución.
Tampoco hemos puesto en la boca de "Vaticano"
la denuncia que transcendió al plano internacional. Todos estos hechos nos obligan a demandar que se depuren oportunamente de las filas
de nuestra Fuerza Armada elementos corruptos,
mafiosos, que están dañando la sacrosanta imagen que siempre deben exhibir nuestras Fuerzas Armadas. Esta posición no significa que pretendemos enlodar ni desestabilizar a nuestra
Fuerza Armada; es todo el contrario.
En la mayoría oficialista encontramos una cerrada conducta para impedir que estos hechos
se aclaren y se investiguen. Posiblemente, la
causa de este proceder es el obsesivo afán de
mantenerse en el poder y, por este motivo, cierra los ojos ante realidades que no se pueden
negar, lo cual es altamente peligroso no para
quienes están en el Gobierno sino para el país.
Debe haber una máxima colaboración entre to-
dos los sectores para salvar a nuestra Patria de
las lacras que dañan nuestra tranquilidad nacional. Se han hecho mil denuncias acerca del
avance del narcotráfico en el Perú. ¿Solamente
los civiles han sido responsables de estas actividades ilícitas en el pasado? Yo sí creo que hay
gran responsabilidad de quienes tienen la misión sagrada de tutelar los altos intereses de
nuestra Patria. Reitero mi admiración y respeto
por las Fuerzas Armadas. Es un deber patriótico de todos hacia las Fuerza Armadas; sin embargo, creemos que debe hacerse un acto de conciencia para depurar de las filas de la institución militar a los malos elementos.
Hoy estamos frente a un enemigo común externo: hay un enemigo en el norte que está mirando permanentemente los actos de deterioro que
se pueden dar en las bases del Estado peruano.
Porque es conveniente para sus intereses que
aquí haya un deterioro de la unidad nacional.
No busquemos, ni propiciemos hechos de esa naturaleza. Recuerden que acabamos de registrar
en Lima la denuncia de que el Ecuador está exhibiendo ¡en nuestro propio territorio! mapas
donde aparecen distorsionados los límites con
dicho país. Observo con mucha preocupación que
este hecho no es aislado, ni se trata de un error
del Ministro de Turismo ecuatoriano. Creo que
hay que poner mayor interés en defender nuestro territorio de la amenaza externa.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— El Grupo Parlamentario Frente Independiente Moralizador
hace uso del primer tercio del tiempo total que
le corresponde.
Tiene el uso de la palabra el señor Olivera Vega
por diez minutos.
—Asume la Presidencia la señora Martha
Hildebrandt Pérez.
El señor OLIVERA VEGA (FIM).— Señora
Presidenta: En algún momento creímos que los
señores Pandolfi, Castillo Meza y Briones podían
ofrecer al Congreso una actitud consecuente con
lo que fue la declaración del Presidente Fujimori
hace más de quince días. Recordemos que el
Presidente del Perú afirmó que no ponía las
manos al fuego por Vladimiro Montesinos y señaló que éste debía dar la cara al país. Sin embargo, hoy hemos comprobado que los ministros
interpelados no solamente han puesto las manos al fuego sino también el alma al fuego, entregándose en cuerpo y alma a quien en los hechos está desacatando la palabra del Presidente
de la República. Sí, en los hechos, Montesinos
798
está desafiando al Presidente Constitucional de
la República.
Cuando hemos escuchado las intervenciones de
los ministros y las intervenciones de los parlamentarios de la mayoría preparados por el Servicio de Inteligencia Nacional, estamos casi seguros que aquí hay un grave problema de poder.
Quien tiene el poder real que controla al Presidente Constitucional de la República, es el señor Vladimiro Montesinos. Quien manda en el
Perú, entonces, es Vladimiro Montesinos. Este
hecho ha quedado comprobado una vez más.
Pido, señora Presidenta, que ponga orden en su
bancada, debido a que sus parlamentarios no
expresan un buen comportamiento. Hemos escuchado con paciencia los insultos que la mayoría oficialista ha lanzado a la oposición y nosotros no hemos caído en esa provocación. Reitero, le pido que ponga orden en su bancada.
La señora PRESIDENTA.— Hago una invocación general con el fin de que haya silencio y
orden en la Sala para escuchar al señor congresista Olivera Vega.
El señor OLIVERA VEGA (FIM).— Señora
Presidenta: A tal grado ha llegado el fanatismo
de la mayoría oficialista que hoy se ha negado
inclusive lo que el propio Presidente de la República admitió en la entrevista a que hice referencia. El Presidente de la República admitió
que Vladimiro Montesinos fue abogado de
narcotraficantes; inclusive, lo presentó como una
virtud a fin de justificar la amplia experiencia
de defensor de narcotraficantes para combatir
mejor al narcotráfico.
Hoy, en cambio, se nos presenta a Vladimiro
Montesinos como el salvador de la Patria de las
garras del terrorismo. El salvador no ha sido el
Presidente de la República, tampoco ha sido la
acción del pueblo que se organizó en rondas campesinas, menos ha sido la inteligencia encarnada en el General Ketín Vidal, no ha sido el general victorioso como llaman al General Hermoza.
¡Ninguno de ellos! El salvador de la Patria
—dicen— ha sido Vladimiro Montesinos porque
es autor de todas las leyes y de todos los actos
que han permitido la derrota del terrorismo. Tal
afirmación no es cierta. Pido públicamente que
los primeros ministros del gobierno de Fujimori,
señores Juan Carlos Hurtado Miller y Alfonso
de los Heros, digan si es verdad o es mentira
que el autor de esa legislación fue Vladimiro
Montesinos. Yo estoy seguro que él no fue el
autor porque en ese entonces nos tocó vivir etapas en las que coordinábamos democráticamente con el Gobierno la forma cómo combatir me-
jor, en los hechos, al terrorismo y al narcotráfico.
El hecho es que hubo protección oficial al narcotráfico, es decir, ha habido protección oficial a
Demetrio Chávez Peñaherrera (a) "Vaticano",
que operaba con impunidad en Campanilla. Tengo el informe que el señor Ministro del Interior
entregó el 10 de marzo de 1993 a una Comisión
del Congreso Constituyente Democrático. En
este informe, da cuenta que recién el 7 de enero
de 1993, se tomó conocimiento que Demetrio
Limonier Chávez Peñaherrera venía realizando
trabajos para rehabilitar un tramo de la Carretera Marginal. Se trata del Informe de Inteligencia 06-DINTID-DINANDRO, presentado por
el Ministro Briones al Congreso de la República. En el mismo informe se dice que el pasaporte Nº 673819 que utilizó Demetrio Chávez
Peñaherrera, fue obtenido el 9 de noviembre de
1990; y fue expedido oficialmente, cuando en esa
época tenía varias requisitorias en su contra del
juzgado de instrucción de Maynas, Atestado 90DINTID, Atestado 221-DINTID, es decir, le dieron pasaporte dejando de lado estas requisitorias
y con este pasaporte salió del país por el Aeropuerto "Jorge Chávez". Entonces, si este
narcotraficante opera con impunidad en Campanilla, tenemos que preguntarnos ¿es responsable el Capitán de la Base Punta Arenas?, ¿el
general del Frente Huallaga? ¿o el asesor presidencial todopoderoso? Los peruanos queremos
que se esclarezcan estos hechos y pedimos que
se investigue, porque anhelamos un país digno
en donde no se piense que el narcotráfico puede
controlar nuestras instituciones tutelares.
No hemos hecho ninguna acusación fácil como
otros que no tienen autoridad moral alguna para
hablar de narcotráfico y de moralidad. Nosotros
no acusamos al Gobierno de ser un "narcogobierno", ni hemos hablado de "narcofujimorismo", porque desde un principio dijimos que
no queríamos que se politice este caso. Queremos que se investiguen los hechos debido a las
imputaciones individuales que se hicieron a un
asesor presidencial. Pero se politiza el caso cuando los ministros hacen declaraciones a favor de
Montesinos, cuando se niegan a investigar las
denuncias, cuando manipulan la investigación
militar, cuando impiden que el fuero civil en la
Base Naval practique los exámenes para saber
si Demetrio Chávez Peñaherrera fue sometido a
un tratamiento irregular. El neurocirujano Teobaldo Llosa, cuando vio las imágenes televisivas
en donde se aprecia y se escucha la retractación
que hizo Demetrio Chávez de una semana a otra,
dijo: "es muy posible que le hayan aplicado
electroshok". ¿Por qué se impide que se practique al procesado los exámenes médicos co-
799
rrespondientes?, ¿por qué se expresa una conducta culposa?, ¿por qué se niegan hechos tal
como hoy se han negado? y ¿por qué, señor General Castillo Meza, señor General Briones,
miembros del Ejército, han negado que al señor
Vladimiro Montesinos se le negaba la entrada a
los cuarteles del Ejército peruano, con foto publicada en los cuarteles, en razón de haber sido
procesado y sentenciado por infidente en asuntos de seguridad nacional a favor de Estados
extranjeros.
Tenemos derecho a saber de qué vive el señor
Vladimiro Montesinos, porque se dice que él ha
presentado declaración de impuestos. Pido que
me contesten esta pregunta para tener la conciencia tranquila, pues este hombre tan poderoso y que controla tanta información secreta puede estar al servicio de una potencia extranjera.
Puede estar al servicio de una potencia extranjera, porque tenemos informes que el señor
Montesinos estaría siendo pagado desde hace
varios años por una organización internacional
llamada Range Corporation, que viene a ser un
organismo no gubernamental de la Central de
Inteligencia Americana (CIA), creada por personas vinculadas al Gobierno. El señor Einaudi
la creó hace muchos años y participó en la conspiración y en el derrocamiento de Allende. Posteriormente ha participado en acciones de los
contranicaragüenses. Nos preocupa que el Organismo No Gubernamental de la Central de
Inteligencia Americana esté financiando y pagando al asesor Vladimiro Montesinos, que demuestra que tiene un poder porque es capaz de
hacer hablar a sus parlamentarios, a sus ministros y de rectificar o desafiar al propio Presidente de la República. Queremos que nos digan
si es verdad o es falsa esta información.
Si el Embajador de Estados Unidos, Anthony
Quainton, proporcionó información que debería
mantenerse en secreto sobre la vinculación de
algunos políticos del régimen aprista con el
narcotráfico, queremos que se nos diga qué investigaciones se han hecho al respecto. Nosotros
no queremos que se encubra, ni que se proteja a
persona alguna porque no tenemos pactos inmorales con nadie.
Finalmente, me ha defraudado el Ministro
Briones cuando ha dicho que se enorgullece de
que se esté erradicando el delito del lavado de
dinero. Pero debo decirle que no ha hecho referencia al Parte Nº 14301-95-DINANDRODINTID del 10 de julio de 1995. Voy a alcanzar
al señor ministro copia de tal Parte para que me
diga si es un documento apócrifo o no. En dicho
documento se llega a establecer presunta responsabilidad por el delito de lavado de dinero
del señor Fernando Zevallos González, principal propietario de la empresa "Aerocontinente".Díganos, usted, señor ministro, si es verdad
o es mentira tal imputación y, además, si respalda o no a la policía en la investigación financiera realizada. Espero sinceramente que nos den
garantías.
Gracias.
La señora PRESIDENTA.— Tiene el uso de
la palabra la señorita Flores Nano por diez minutos.
La señorita FLORES NANO (PPC).— Señora Presidenta: Era la misión de los ministros,
venir a convencer; pero a nadie han convencido.
No se han levantado los cuestionamientos a la
estrategia gubernamental consistente en no enfrentar al narcotráfico y a la subversión a la vez
sino cerrar los ojos frente al narcotráfico, creyendo que se podían servir de él. El error de esta
estrategia fue creer que no habría riesgo de corrupción pero ésta se ha producido. Yo me pregunto ¿quién debe responder por esa errónea
estrategia? Sostengo que deben responder el
mando militar, que desplazó a la Policía Nacional antes y después de las disposiciones legales,
y el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), que
desde 1991 creó una unidad especial y recibió
incluso los archivos de la DINTID.
El "Caso Vaticano" ha sido particularmente elocuente para demostrar que en noviembre de
1991 ya existía cabal conocimiento de las operaciones de Demetrio Limonier Chávez Peñaherrera en Campanilla. ¿Por qué fracasan, entonces, señores ministros, los operativos de enero
de 1992? El Mayor, Ejército Peruano, Castillo
Aste afirma que fracasa por infiltración del propio Ejército. ¿Qué hace el Inspector General del
Ejército, General Saldaña, luego de su visita a
Campanilla en marzo de 1992?, ¿es o no cierto
que en agosto de 1992 se produce una captura?
Cuando menos se afirma que ésta pudiera haber representado la toma de la camioneta de
Demetrio Chávez Peñaherrera. Pero, además, el
Teniente de Infantería, Luis Aparicio, en una
declaración, afirma que en efecto allí también
se facilitó la fuga de Chávez Peñaherrera.
Señor Ministro Briones, por intermedio de la
Presidencia, en febrero de 1993 usted concurrió
a la Comisión de Defensa del Congreso Constituyente Democrático y ante una singular pregunta mía sobre la existencia y la actuación de
Limonier en Campanilla, señaló que se estaban
iniciando las tareas de inteligencia, porque no
se podía intervenir sin pruebas. Señor ministro,
¿entre el 1991 y 1993 no habían pruebas sufi-
800
cientes? Ya la prensa había hablado de Chávez
Peñaherrera, había también documentos internos, que usted mejor que nosotros conocía, donde hablaban de cómo Peñaherrera actuaba a vista y paciencia de todo el mundo en Campanilla.
Entonces, ¿cómo es que las acciones de inteligencia no pudieron impedir —como muy bien
ha señalado el congresista Olivera— la salida del
país del "Vaticano"? Por lo tanto, no se llenen la
boca hablando de la captura del "Vaticano", si
antes no explican al país cómo es que le permitieron su salida y con pasaporte por el Aeropuerto "Jorge Chávez". Los Generales Briones y Castillo debieran reconocer esta noche el error de
una estrategia que produjo corrupción siguiera
hasta 1993 y, además, deberían comprometerse
a identificar el cáncer y extirparlo.
Soy consciente de que la expresión "narcocracia"
como fenómeno generalizado puede ser un problema; por este motivo, no lo empleo. Creo que
hay que individualizar a los responsables y hacer una objetiva sanción.
Pero he sostenido también que hay responsabilidad del Servicio de Inteligencia y, por lo tanto,
de su jefe real, Vladimiro Montesinos. ¿Éste era
la persona idónea para incorporarse a la tarea
de luchar contra el narcotráfico? Se nos ha pedido algunas referencias que prueben su relación
en la defensa y en la vinculación con narcotraficantes. Cuando menos voy a alcanzar una prueba. Alcanzo a la Mesa Directiva copia del contrato firmado por el narcotraficante Tamayo con
el aval de Vladimiro Montesinos. Para que no se
dude de que hay documentos, allí los tienen, con
la firma de Montesinos.
Me parece además muy curioso que hoy se haga
referencia a un expediente perdido, del cual ustedes tienen la copia. Se nos ha dicho que el expediente de Evaristo Porras Ardilas desapareció. Nosotros tenemos como referencia que
Montesinos asumió la defensa en 1980 luego de
un curioso atentado a Magno Romero. Es curioso que el sustituto en la defensa sólo accedió a
ella en 1989 y que el señor Espichán tenga en su
poder fotocopia de un expediente perdido.
En el "Caso Villa Coca", no sólo hubo defensa a
generales sino también hubo una estrategia de
defensa al "Padrino", Reynaldo Rodríguez López,
y —lo más grave— la ulterior participación, como
defensor, en las investigaciones contra el General Raúl Chávez. Estos hechos también están
acreditados. Tengo la sentencia del caso Vladimiro Montesinos contra Enrique Zileri, en la cual
el propio Montesinos reconoce haber participado en la contienda de competencia que se siguió
en el Fuero Militar para lograr que el General
Chávez fuera condenado por el Fuero Militar,
como en efecto así ocurrió. También en dicha
resolución Montesinos reconoce su participación
en la defensa de ese narcotraficante y concretamente en la defensa de los casos vinculados al
"CasoVilla Coca". Por estas razones, nosotros no
admitimos el pragmatismo moral para que se
diga: como Montesinos ha sido abogado de
narcotraficantes, él debe ser un buen estratega
en la causa.
Pero ¿cuál era la función real de Vladimiro
Montesinos? La grabación que vamos a escuchar
a continuación, nos va a ilustrar si, en efecto,
las funciones detalladas por el Ministro Briones
eran realmente las que correspondían a Montesinos. Pido que escuchemos, por un minuto, la
siguiente grabación del diálogo de Vladimiro
Montesinos con el general Hermoza Ríos, del 13
de noviembre de 1992:
—A solicitud de la congresista Flores Nano,
se transmite parte de la grabación que, a
su juicio, corresponde al diálogo del señor
Vladimiro Montesinos con el General
Hermoza Ríos.
—La transcripción es como sigue:
"—Pero la otra figura es ¿por qué no lo detenemos a Salinas en su casa, pues, mi general?
—Por supuesto.
—Lo sacamos ahorita a la fuerza y lo traemos,
pues, mi general. ¿Para qué voy a esperar hasta
mañana?
—¿Por qué no lo agarras?, ¿por qué no has pedido permiso?, ¿por qué no lo agarras?, ¿tienes
agentes allí?
—Yo tengo agentes acá, mi general.
—Ya, mándalo agarrar inmediatamente.
—Lo hago detener a la fuerza.
—A la fuerza, a la fuerza.
—A la fuerza lo sacamos y lo traemos acá a la
DIFE."
La señora PRESIDENTA.— Puede continuar,
doctora Flores Nano.
La señorita FLORES NANO (PPC).— Señora Presidenta: ¡Estamos ante un asesor legal que
maneja agentes!, ¡estamos ante un asesor legal
que maneja su propio grupo de inteligencia que
801
no es otro que el "Grupo Colina"!, ¡estamos ante
un asesor que adopta decisiones e impone las
mismas al Comandante General del Ejército!,
¡estamos ante quien cumple una función política y, por eso, no puede, de modo alguno, aparecer como un inimputable!
También cuestiono si éste es el eficiente estratega de seguridad que se nos ha presentado. ¿Fue
acaso el acuerdo de paz una gran decisión?, ¿fue
la actuación del Servicio de Inteligencia en el
conflicto con el Ecuador la mejor demostración
de eficiencia?, ¿dónde estuvo el SIN durante la
infiltración extranjera en territorio peruano?,
¿dónde estuvo el SIN para señalar que había una
inmediata desocupación?, ¿era pues el estratega
ideal que nosotros debíamos haber tenido en el
conflicto con el Ecuador? Mi respuesta es que
los mandos militares han debido tener a su lado
a alguien que haya mostrado realmente solvencia moral y no a quien sospechaban que era un
vendedor de información secreta a los Estados
Unidos. Sospecha que quedó probada por lo menos con la documentación que se encontró durante el allanamiento al domicilio de Montesinos
en 1976.
Se ha dicho, y es verdad, que el proceso de traición de la patria en 1983 fue sobreseído. Sin
embargo, permítame hacer una reflexión. En el
proceso iniciado en 1977, un Fiscal General, el
General Vargas Ruiz de Somocurcio, pidió que
se procesara a Montesinos por traición a la patria. Luego se suspendió el cargo para no dañar
la imagen del General Mercado Jarrín. Ustedes
tienen como su asesor principal al yerno del
General Mercado Jarrín ¿por qué no se informan bien?
Hay también sospechas sobre la relación militar con el Ecuador: por ejemplo podría mencionarse al Agregado Militar del Perú en Ecuador,
entonces Coronel Jesús Burgos Moncada; con
preocupación vemos las relaciones con el Embajador Luigi Einaudi, a quien se le atribuye una
propuesta concesoria para la solución del conflicto del Perú con el Ecuador. Hago esta
atingencia sabiendo como sabe el gobierno americano de mi personal simpatía por él.
Ministro Castillo Meza, por intermedio de la
Presidencia ¿por qué los generales de hoy aparecen genuflexos ante quien estaba proscrito en
los cuarteles? ¿Se han evaluado acaso los alcances, como los señalados con precisión, para que
no quepa duda de los cargos que formulo? Si se
demuestra que estamos ante un profesional de
solvencia moral discutible y ante un funcionario perfectamente reemplazable ¿cuál es, entonces, la fuente de su poder? Cabría pensar que es
la gratitud presidencial por los servicios prestamos para limpiar la imagen de candidato o, tal
vez, el temor vinculado a la propia vida personal de Fujimori, en el que los servicios legales
se convirtieron en un arma de chantaje: ¿será
que tiene en su poder los documentos de ingreso de su madre al Perú?, ¿o es la convicción presidencial de que la red de espionaje da un inmenso control?, ¿o es la infiltración del golpe de
Estado del 13 de noviembre?, ¿o es la relación
con el Gobierno americano, particularmente con
el Departamento de Estado, con Einaudi y con
la Central de Inteligencia Americana.
Destaquemos que en este caso la Central de Inteligencia Americana ha desplazado a la Dirección de Lucha Antinarcóticos de los Estados
Unidos (DEA) y, por lo tanto, si hubiera que conocer una opinión me gustaría conocer la de la
Dirección de Lucha Antinarcóticos de los Estados Unidos (DEA). Pero si de cartas se trata,
permítame referirme a la que el 18 de junio de
1992 el senador Alan Granstong escribiera al
Secretario de Estado de los Estados Unidos: ¿Qué
ha significado la relación con Montesinos —se
preguntaba Granstong— para la Comunidad de
Inteligencia Americana? ¿No estamos corriendo
el mismo riesgo —con él en términos de seriedad de nuestro cometido en actividades antidrogas— que corrimos con el amigo de Reagan y
Manuel Noriega?
Me pregunto ¿por qué las democracias latinoamericanas tenemos que engendrar Noriegas?,
¿por qué la política peruana no puede librarse
de los Garcías y de los Montesinos? Respondo.
Porque nos falta liderazgo institucional, porque
pagamos el precio de candidaturas improvisadas que cubren en el camino vacíos de su propia
vida personal, porque pagamos el precio de proyectos no democráticos. Ministro Pandolfi, está
usted en una encrucijada que yo se la planteo
como caballero que es: o sigue siendo el tecnócrata que respalda un modelo económico y cierra los ojos a todo o es el político que enfrenta y
arriesga. A usted y al Presidente de la República se les presenta una oportunidad singular: salir del entorno de Montesinos y mandarlo a su
casa. Para tomar esta decisión, sólo tienen que
realizar un gesto: ¡amarrarse bien los pantalones!
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA.— Tiene la palabra
el señor San Román Cáceres y luego el señor
Lajo Lazo, por cinco minutos.
El señor SAN ROMÁN CÁCERES (PLURAL).— Señora Presidenta: En primer termi-
802
no, saludo democráticamente la presencia de los
ministros de Estado.
Haré una profunda reflexión. No dudo la buena
intención de los congresistas, del Presidente del
Consejo de Ministros y de los ministros militares. Sin embargo, tengo que puntualizar algunas verdades. Creo que los ministros están haciendo todo lo posible por "tapar el sol con un
dedo".
La verdadera razón de mi alejamiento del Movimiento Cambio-90, fue cumplir con el honroso
deber de advertir a la población de nuestro país
y a sus autoridades del peligro siniestro que significaba que el Presidente de la República tuviese en su entorno a una persona tremendamente cuestionada.
Tengo que decir con firmeza que la información
sobre tal persona cuestionada la recibí, inclusive, de muchos generales, jefes de los actuales
ministros concurrentes, de gente que no tengo
por qué dudar de su palabra ni de la fidelidad de
sus documentos, gente que sabía perfectamente
el historial de este siniestro asesor. Desde ese
momento, yo tenía que defender la dignidad de
nuestro pueblo y, por lo menos, cumplir con advertir el peligro que significaba ese asesor. Han
pasado cuatro años y el tiempo me ha dado la
razón en todos los puntos que yo critiqué, no
solamente en nuestro país sino también en la
Organización de los Estados Americanos. Advertí
el peligro de la corrupción generalizada porque
tras el Presidente de la República estaba lo que
yo llamaba el más grande corruptor de la historia del Perú. Lo sostengo porque tengo razones
suficientes.
El juzgamiento del hoy asesor Montesinos por
el Consejo de Justicia Militar es un hecho evidente. Él ha purgado condena por doce meses
de prisión en el Cuartel Bolívar. Este hecho es
incontrastable. Por estas razones, no podemos
aceptar que los ministros mientan a personas
que tenemos la buena voluntad de que se esclarezcan definitivamente tales hechos por la salud democrática de nuestro país.
De otro lado, es falso que se diga que el señor
Montesinos es solamente un asesor del Servicio
de Inteligencia Nacional. El señor Vladimiro
Montesinos cumple una función destacadísima
dentro del Poder Ejecutivo, particularmente en
la asesoría de la Presidencia de la República.
Para nombrar a los integrantes del primer Consejo de Ministros, el señor Montesinos propuso
a diversos militares y civiles como Ministro de
Defensa, Ministro del Interior, Ministro de Justicia, Director General de Migraciones, Jefe de
SINACOSO, Jefe de la Policía Fiscal, Director
Nacional de Contribuciones. Todos ellos fueron
nominados, presentados y nombrados por
Montesinos cuando estuvimos en el Círculo Militar. Tenemos que destacar estos hechos porque el pueblo tiene necesidad de saber la verdad. Solamente buscando la verdad vamos a consolidar nuestro régimen democrático.
Por las informaciones que recibía de altos funcionarios de nuestras Fuerzas Armadas, es decir, de militares dignos que querían defender su
institución, yo acudí al Servicio de Inteligencia
y al Departamento de Estado de los Estados
Unidos. Hablé con el señor Aronson, con el señor Bill Maclean y también con el Embajador de
Estados Unidos en nuestro país, el señor
Anthony Quainton. Todos ellos me confirmaron
que había vinculaciones del señor Vladimiro
Montesinos con la Central de Inteligencia Americana. Al respecto, me dirán que presente pruebas. Pues la prueba es que estoy hablando como
ex Presidente del Senado, como ex Vicepresidente de la República y, en algunas oportunidades,
he reemplazado y he representado al señor Presidente de la República, haciéndome cargo del
despacho de la Presidencia.
Ahora se escucha con más nitidez la participación del señor Embajador Luigi Einaudi. Él tuvo
vínculos con Montesinos desde 1973. Aquí tengo el oficio del Ministerio de Relaciones Exteriores que ha cursado a la Embajada de Estados
Unidos para que responden claramente cómo y
cuándo empezó el contacto de Montesinos con
el Departamento de Estado de los Estados Unidos; fue desde 1973. En 1974 se denuncia el extravío de documentos. Conozco al funcionario,
colega del señor Montesinos, con quien fotocopiaron estos documentos que tengo a la mano.
Entonces, los datos sobre tales vinculaciones se
confirman con el tiempo, porque no hay verdad
que se pueda callar definitivamente.
Entrego estos documentos, señora Presidenta,
a través suyo, a los ministros presentes. Por
ejemplo, hay, entre otros, un oficio del General
del Aire Arnaldo Velarde Ramírez, Presidente
del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas
que dirige al Ministro de Defensa de entonces,
General Víctor Malca Villanueva de fecha 30 de
diciembre de 1991, por el cual alerta que se está
desprestigiando a las Fuerzas Armadas por hechos concretos que ya se venían suscitando en
el Frente Huallaga desde 1991, como la protección al narcotráfico.
Alcanzo también al señor Ministro de Defensa
el Programa de Visita que realizó en 1976 el señor Vladimiro Montesinos a los Estados Unidos.
803
El informe esta totalmente detallado. Se precisa dónde, cómo y con quienes habló. Asimismo,
alcanzo el documento por el cual la Embajada
de Estados Unidos dirigiéndose a la Cancillería
del Perú reconoce haber cometido un error al
haber aceptado el viaje del señor Montesinos sin
autorización del Ejército. Este hecho lo conocen
perfectamente los militares, especialmente los
que están aquí presentes.
De otro lado, cuando el señor Luigi Einaudi estuvo en el Perú con ocasión de la elección del
Congreso Constituyente Democrático, quien
habla conjuntamente con algunos políticos de la
oposición le preguntamos directamente si tuvo
contactos con Vladimiro Montesinos. Nos respondió que efectivamente desde 1973 conocía al
señor Vladimiro Montesinos y que desde esa fecha tenía una relación y un contacto con él.
Señora, con el sano deseo de que los hechos sean
esclarecidos, pido que los señores ministros concurrentes no sigan mintiendo al país. Asimismo, espero que el señor Pandolfi no reciba el
mismo trato que recibió Boloña, Yoshiyama, De
los Heros y muchos ex ministros que no conocían a Vladimiro Montesinos, aunque después
uno de ellos lo ha defendido ardorosamente, diciendo que lo conocía desde 1990.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA.— Tiene el uso de
la palabra la señora Lozada de Gamboa.
La señora LOZADA DE GAMBOA (C90-NM).—
Señora Presidenta: En este Honorable Congreso de la República es necesario repetir una y mil
veces a todos los peruanos que no nos olvidemos
que hace apenas quince años, cuando el Perú
recuperaba el orden constitucional, nuestro país
se convirtió en el teatro de operaciones de la violencia y la tragedia que nos dejaron como saldo
veinticinco mil muertos y veinticinco mil millones en pérdidas materiales. No nos olvidemos
que en la década del ochenta en nuestro Perú,
se agudizan los problemas económicos, prevaleciendo la búsqueda de intereses de grupo por
encima de los intereses de la Patria. No debemos olvidarnos que el abandono de la infraestructura, la desidia para la ejecución de la obra
pública, el crecimiento de las ciudades en las
peores condiciones de desabastecimiento de servicios de agua, desagüe y electricidad calaron en
lo más hondo de nuestro pueblo, haciéndole perder la esperanza de su desarrollo. No debemos
olvidar, pueblo peruano, que desde las sombras
de la ilegalidad, el terrorismo encontró a su principal aliado: el narcotráfico; y juntos, es decir,
bandas de terroristas y narcotraficantes, se unie-
ron en un complot siniestro tratando de adecuar
los modos de vida a una lógica de corrupción.
Muchos de nosotros, entonces, expectábamos el
quehacer de aquellos que tenían la sagrada y
honrosa responsabilidad de gobernar; expectábamos la grave negligencia, la enorme irresponsabilidad, la falta de conciencia y la falta de amor
al Perú. Si gobernar significa hacer y si gobernar es sinónimo de avanzar ¿qué autoridad moral tienen aquellos que hoy alzan sus voces sólo
para criticar?, ¿qué autoridad moral tienen aquellos que tratan de crear la inestabilidad del Gobierno, utilizando la calumnia de un delincuente y el testimonio de aquel cobarde que se esconde en la vileza de un anónimo?, ¿qué autoridad moral tienen aquellos que para mantenerse
vigentes y hacer protagonismos, atacan el honor, la dignidad y el buen nombre de las personas comprometidas con la construcción nacional?, ¿qué autoridad moral tienen aquellos que
arriesgan la imagen de las instituciones tutelares de la Patria aun a costa del desprestigio en
el frente externo, para desmoralizarlas, so pretexto de que en su interior existen, como en cualquier otra institución, buenos y malos elementos?, ¿con qué autoridad moral hoy se rasgan las
vestiduras aquellos que en su momento se negaron a afrontar los problemas del Perú por cobardía, por falta de coraje o sabe Dios si por complicidad?
Insisto, no debemos olvidar que en esta magna
Asamblea están presentes representantes de
aquellos partidos políticos responsables de la postergación de nuestras demandas. Están presentes Acción Popular, el Partido Popular Cristiano, quienes cogobernaron de 1980 a 1985, cuando Sendero empezaba la destrucción de nuestro
país, y se negaron a luchar contra ellos, no obstante tener en sus manos la posibilidad de capturar a su cabecilla, Abimael Guzmán. Existen
también representantes que participaron en la
debacle del Perú, del más grande desorden, del
caos y sobre todo de la corrupción: el APRA y
los izquierdistas, aliados de siempre, que hoy tienen el descaro de fungir de moralizadores. También están presentes aquellos que disimulando
su origen político, forman grupos que sólo tienen el claro propósito de obstaculizar la labor
del Gobierno y de desprestigiarlo. ¡Aquí están
hoy más unidos que nunca! Estos partidos y estos grupos están liderados por el abogado de Alan
García, es decir, por quien hace muy poco era el
blanco de sus críticas. Todos unidos están empeñados en romper la unidad del Gobierno actual y los pilares que la sostienen.
Sin embargo el pueblo no olvida que en 1990 el
Presidente Alberto Fujimori, por primera vez en
804
muchas décadas, toma la decisión política de
gobernar con el firme propósito de alcanzar las
metas del progreso y del bienestar. ¿Quiénes
fueron, entonces, los que se negaron a esta posibilidad?, ¿quiénes fueron los que en una y otra
oportunidad se opusieron a esta firme decisión?,
¿quiénes fueron los que en el Congreso de 1990
a 1992, derogaban todas las normas que permitían luchar contra el terrorismo y el narcotráfico?
Recuerden que el Congreso estaba presidido en
ese período por miembros del Partido Popular
Cristiano. ¿Por qué no se amarraron ustedes bien
los pantalones para impedir que el Congreso de
ese entonces derogue las normas que reprimían
severamente el terrorismo y el narcotráfico? No
sólo se negaron a legislar contra esas lacras sino,
además, se derogaron uno a uno todos los decretos legislativos promulgados, basando su decisión en combatir la corrupción. Por ejemplo, aquí
están los responsables de la Ley Nº 25399, que
de un solo plumazo y sin debate derogó los decretos legislativos que sancionaban el lavado de
dinero y el encubrimiento de dólares. El autor
de aquella iniciativa legal está presente. Es el
doctor Alva Orlandini.
coherente. La moralización es una urgencia de
primer orden y es justo, por ello, que el Gobierno actual esté dando las leyes necesarias.
¡Hoy ellos son los moralizadores!, ¡ellos son los
acusadores!, ¡ellos son los fiscalizadores!, ¡ellos
son los que basados en la infamia del más grande narcotraficante del Perú de los últimos tiempos, quieren involucrar al autor de las normas
contra el terrorismo y el narcotráfico, en supuestos delitos! Pero el pueblo no olvida que a partir
de 1990 y con mayor eficiencia desde abril de
1992, se prepara el marco jurídico que permite
después ofrecer resultados palpables en la pacificación y en la lucha contra el narcotráfico.
Observamos que las infamias de un delincuente
mantiene unidos a los señores de la oposición.
No tienen interés en la investigación. Su interés es desestabilizar al Gobierno, su interés es
desprestigiar y dañar los soportes del Gobierno,
es decir, a las Fuerzas Armadas, al Servicio de
Inteligencia Nacional y el esfuerzo de todos los
peruanos. Los abanderados de los derechos humanos maltratan los derechos ciudadanos. Niegan, por ejemplo, el derecho al honor, al buen
nombre y a la dignidad de las personas. Los jurisconsultos de la minoría afirman que ¡ante
cualquier acusación ya eres culpable salvo que
demuestres lo contrario! El señor Montesinos,
según la oposición, tendría que demostrar su inocencia, cuando no se exhiben pruebas en su contra, pues el delincuente que lo acusó se retractó. ¡Qué fácil es manchar el honor de una persona cuando un delincuente dice que tal persona
es corrupta!
El pueblo no olvida a los que no obstante haber
sido gobernantes, jamás dieron a la Fuerza Armada ni a la Policía Nacional el respaldo para
garantizar la seguridad interna del país que hoy
tanto reclama. Allí están los que lucraron con la
defensa nacional, negociando la compra de armas, como los Mirage 2000; es decir, hubo un
mal uso del dinero que hoy tanta falta nos hace;
¡y todavía quieren fungir de moralizadores! Allí
están los responsables de la fuga de los penales,
interpelando hoy a los ministros, en razón de
que un delincuente convicto y confeso, acorralado por el peso de la justicia y asesorado por los
promotores de la inestabilidad, ha querido enlodar el buen nombre y la dignidad a los cuales
tenemos derecho todos los peruanos.
Gobierno, Fuerza Armada y todos aquellos peruanos de buena voluntad, unidos, no claudicaremos en hacer un Perú grande, en moralizar el
Perú sin demagogia, ni calumnia sino con trabajo serio y responsable bajo un marco jurídico
Recordemos que en la década del ochenta se promulgaran simplemente cuatro leyes; ¡en el Gobierno actual, veintisiete leyes! Detrás de estas
cifras hay una interpretación muy clara: hubo
temores y cobardía en los gobernantes de la década del ochenta para combatir la corrupción.
En cambio, en el gobierno del Presidente Fujimori hay una firme decisión política para luchar
contra la corrupción. Sin embargo, luchar contra la corrupción tiene un costo. Los delincuentes no se resisten fácilmente a la derrota. Hoy
en día hay muchos "fiscalizadores" que usan armas como la infamia, la calumnia y la mentira
como "caballitos de batalla" para desestabilizar
al Gobierno. La declaración de un delincuente
ha sido la base de una acusación contra el señor
Montesinos, es decir, por las declaraciones de un
delincuente ¿el Congreso tiene que realizar una
investigación?, ¿el Congreso tiene que debatir
por cinco semanas asuntos previos a la interpelación?
A mí también me han dicho muchas cosas. Por
ejemplo, me han dicho que en el Congreso hay
muchos consumidores de droga. Entonces, si
aplicamos el razonamiento de la oposición, todos seríamos culpables. Para que la opinión pública conozca quiénes son los consumidores dependientes de la droga, tendríamos que someternos como voluntarios a la prueba antidoping;
y si hubiese consumidores ¿cómo se explica que
sean abanderados de la lucha contra el narcotráfico? Me han dicho también que hay "estudios
montados" para defender intereses particulares
o de grupo que están por encima de los intere-
805
ses del Estado. Dicen también que hay carreras
políticas que sirven de pantalla para el tráfico
de influencias. También me han dicho que hay
estudios o allegados familiares que defienden a
narcotraficantes. Me han dicho muchas cosas.
Todos son dichos y entredichos. En este país
donde los derechos de las personas están sufriendo serias transformaciones, deberíamos meditar
seriamente que la denuncia ligera, sin fundamento, inconsistente y, muchas veces, anónima
no debe ser el punto de partida para una investigación.
¡Basta ya, señora Presidenta! ¡El Perú nos ha
elegido para trabajar y no para descifrar los dichos y entredichos de los narcotraficantes y de
los delincuentes! ¡Hagamos valer la mayoría parlamentaria que nos ha dado el pueblo para no
permitir que se quiebre la unidad demostrada
entre el Gobierno actual y la Fuerza Armada por
los intereses sagrados de la Patria! Nos sumamos a ese trabajo porque creemos firmemente
en que nuestro objetivo principal, serio y decidido, es luchar contra la pobreza, contra la corrupción, contra el narcotráfico para hacer de este
país, el país de las oportunidades, el país que la
mayoría de peruanos creemos y queremos.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Hermoza Ríos.
El señor HERMOZA RÍOS (C90-NM).— Señora Presidenta: ¿Por qué el país está siguiendo
con tanto interés esta jornada de trabajo? Es cierto que la oposición, apelando a un mandato constitucional, está interpelando al Presidente del
Consejo de Ministros y a los señores Ministros
de Defensa y del Interior; sin embargo, su motivación es distinta. Además, queremos recordar
que hay temas más importantes de qué ocuparnos. Los grupos parlamentarios minoritarios no
tienen realmente interés por conocer los cargos,
las funciones y las remuneraciones del doctor
Vladimiro Montesinos, como asesor del Servicio
de Inteligencia Nacional; un profesional valioso, un hombre que se fajó anónimamente en la
lucha contra el narcotráfico bajo las directivas
del Presidente de la República, pues supo estructurar y hacer realidad todo el aparato legal en
coordinación con el Ministerio de Justicia. Algunos grupos parlamentarios tienen una motivación que yo podría calificar de antipatriota.
Lourdes Flores dice que no han utilizado las palabras "narcodemocracia" y "narcofujimorismo".
Permítanme leer sólo dos intervenciones:
Un colega dijo: "Venimos a plantear una posición en contra de la pretensión reeleccionista que
está cumpliendo, por cierto, su propósito de encubrir como una cortina de humo el verdadero
escándalo de fondo de la política nacional en este
momento. Una hora para discutir la podredumbre del país y es hora para discutir la acumulación del poder de un grumete, el que está en el
Gobierno. Será la "Ley enlazada", enlaza el
Fujimorismo con el narcotráfico. De repente a
partir de ahora, ya no solamente habrá que hablar del Fujimorismo sino del "narcofujimorismo". Lo digo así, con severidad y con responsabilidad, porque el "narcoestado", las "narcodemocracias", los "narcogobiernos" no son extraños a nuestra realidad."
Otro congresista dijo: "¿Por qué quieren la cúpula militar y sus escrupulosos asesores mantener al ingeniero Fujimori en el poder? Lo quieren, para seguir ejecutando el Plan "Verde" que
trazaran con ocasión del golpe de Estado del 5
de abril y que han venido llevando adelante, amparados por la cómoda y servil mayoría que resultara en las elecciones pasadas."
El primer testimonio pertenece a Jorge Del Castillo, representante del Partido Aprista, que llega nuevamente de casualidad al Congreso de la
República. Digo "de casualidad" porque quien fue
abogado del presidente más corrupto e incompetente de todos los tiempos —Alan García, hoy
prófugo de la justicia— no tiene autoridad moral para calificar a nuestro país de "narcodemocracia". No sé si por ignorancia o por mala fe,
él no repara en que está atacando al país.
(El congresista Del Castillo poniéndose de pie
se dirige al escaño del congresista Hermoza
Ríos).
El señor HERMOZA RÍOS (C90-NM).— Señora Presidenta: Solicito que ponga usted orden
en la Sala, pues la actitud bufalesca del señor
Del Castillo pertenece al Congreso anterior al 5
de abril.
El señor DEL CASTILLO GÁLVEZ (PAP).—
Señora Presidenta: Solicito que el señor Hermoza Ríos retire sus expresiones ofensivas.
El señor HERMOZA RÍOS (C90-NM).— Señora Presidenta: Sólo he dicho que el señor Del
Castillo no tiene autoridad moral para calificar
al Perú de "narcodemocracia".
La señora PRESIDENTA.— Congresista
Hermoza Ríos: Sírvase retirar las palabras consideradas ofensivas.
El señor HERMOZA RÍOS (C90-NM).— Presidenta: Si usted me lo pide, las retiro.
806
La señora PRESIDENTA.— Superado el incidente.
Puede continuar, señor congresista Hermoza
Ríos.
El señor HERMOZA RÍOS (C90-NM).— Señora Presidenta: Que el país califique las expresiones no solamente del colega Del Castillo sino,
también, de la colega Lourdes Flores.
Se ha dicho, esta noche, que no se debe permitir
que en América Latina se engendren más
"noriegas". ¡Qué expresiones llenas de odio y de
ausencia de patriotismo! Si algunos grupos parlamentarios quieren criticar a nuestro Gobierno, que lo hagan con argumentos mas no respaldados por imputaciones de un delincuente como
"Vaticano".
Vemos, con sorpresa, que los Grupos Parlamentarios Frente Independiente Moralizador y Partido Popular Cristiano han afirmado que el Partido Aprista no tiene autoridad moral para criticar. Es un sentimiento que tiene todo el país.
El país ha escuchado pacientemente las respuestas puntuales de los señores ministros a cada
interrogante planteada por la oposición. Ésta ya
guardó distancia del APRA; afortunadamente
para la oposición, lamentablemente para el Partido Aprista. Un Partido Aprista, como dije hace
un momento, incompetente. Si el gobierno
aprista fue corrupto ¿qué autoridad moral puede tener el prófugo de la justicia Alan García?
Pido disculpas a la Representación Nacional por
las expresiones que voy a decir: "si bien es cierto
aquél no usaba tacones altos pero sí le gustaba
talquearse la nariz." Repito, ¿qué autoridad
moral puede tener un Presidente de la República que huye de la justicia así como su abogado
para hablar hoy de Vladimiro Montesinos o creer
saber más de lo que pueda haber dicho el Presidente del Consejo de Ministros?
La oposición ya no repite las imputaciones del
"Vaticano" contra Montesinos sino que ahora
cuestiona que éste sea asalariado de la Central
de Inteligencia Americana.
Estoy satisfecho esta noche por dos razones:
porque el Presidente del Consejo de Ministros y
los Ministros de Defensa y del Interior han respondido puntualmente las interrogantes del pliego interpelatorio; y porque hemos visto que la
oposición aglutinada en el denominado Foro
Democrático desde Javier Diez Canseco hasta
Alberto Borea —lo dice el editorial de Expreso—
comienza hoy a quebrarse y a guardar distancia
unos de otros.
Finalmente, somos conscientes del trabajo profesional que hace el doctor Vladimiro Montesinos. Por la votación mayoritaria que obtuvo
nuestra Alianza, nosotros tenemos la responsabilidad de seguir gobernando, sin hacer caso a
las falacias de la oposición, al lado del Presidente Fujimori y dando el respaldo a nuestro Consejo de MInistros.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA.— La Presidencia
invoca al congresista Del Castillo Gálvez no repetir la actitud como la que ha tenido hoy. Se ha
hecho retirar las palabras ofensivas pronunciadas por el congresista Hermoza Ríos; sin embargo, la actitud del señor Del Castillo no ha sido
digna de un congresista.
El señor DEL CASTILLO GÁLVEZ (PAP).—
Señora Presidenta: Pido la palabra por haber
sido aludido.
La señora PRESIDENTA.— Señor Del Castillo: La Presidencia no ha hecho alusión alguna a
su persona. Simplemente ha expresado una invocación para que la actitud que usted ha tenido, no se vuelva a repetir.
Tiene el uso de la palabra el señor Medelius
Rodríguez.
El señor MEDELIUS RODRÍGUEZ (C90NM).— Señora Presidenta: Felicito a los señores ministros concurrentes por sus exposiciones
durante el proceso de interpelación; proceso que
se desarrolla conforme a la Constitución y a la
legislación vigente.
Recordemos que el Perú sigue enfrentando la
violencia de la alianza narcoterrorista que viene a ser las dos caras de una misma moneda.
Conocemos los resultados: cerca de treinta mil
muertos con más de veinticinco mil millones de
dólares en pérdidas materiales directas y con
costos indirectos incalculables. Frente al peligro interno que enfrentó el Presidente Fujimori
y su gobierno, tuvimos también que enfrentar
la cobarde agresión del Ecuador. A lado de esta
agresión, tuvimos que combatir también interna y políticamente determinadas apreciaciones
de los grupos de oposición. Esa campaña política ha tenido como epílogo la formación del denominado Foro Democrático. Según el diario Expreso, en su edición del miércoles 25 de setiembre. un sector de oposición radical nucleado alrededor del Foro Democrático, propone una estrategia que apunta a "samperizar" al Gobierno
de Fujimori, siguiendo un modelo copiado desde Colombia donde una oposición desarticulada
807
frente al Presidente Samper, de la noche a la
mañana, se vio fortalecida por las denuncias que
vincularon directamente al mandatario colombiano con el narcotráfico. Frente a ese coro
polifónico, tenemos que responder que no podrán enlodar el avance del Gobierno y el proceso de cambio que, bajo el lema "Honradez, Tecnología y Trabajo", se viene dando en el Perú
desde 1990.
En la conducta de la oposición, durante la
interpelación, me resisto a pensar que hay intereses obscuros. Ruego al Altísimo que nadie tenga que repetir las frases de don Ricardo Palma
cuando se dirigió a Nicolás de Piérola un 4 de
marzo de 1881 durante los infaustos días de la
ocupación chilena. "En cuanto a las firmas que
aparecen en las actas, usted sabrá aquilatar el
valor de muchas de ellas. Hombres para quienes la honra de la Patria es nada. Militares que
corrieron cobardemente en el campo de batalla.
Pícaros que en su odiosidad personal hacia usted, preferirían la dominación chilena. Ingratos
que merecieron de usted todo género de distinciones y que ahora lo traicionan vilmente. Hay
firmas que he visto con pena y que están supongo estampadas en un momento de debilidad."
La interpelación en la época clásica del parlamentarismo ha sido una institución de transcendental importancia. El procedimiento quedaba reservado principalmente para que las minorías parlamentarias pudiesen ejercer el control
político. Sin embargo, el señor Ministro Pandolfi
en la sesión plenaria celebrada el 5 de setiembre de 1996 ya dio respuesta a una serie de preguntas similares a las que ahora aparecen en el
pliego interpelatorio. Por esta razón, considero
que estamos haciendo un abuso de los recursos
que establece la Constitución. Al final, sólo estamos contribuyendo al descrédito del Congreso por el mal uso de las instituciones de control
político. El tratadista francés Hauriou, refiriéndose al control político mediante cuestiones orales, es decir, mediante la interpelación o la estación de preguntas, decía que en Francia la aplicación de tales instituciones han sido un fracaso
relativo, porque la oposición conoce probablemente sólo la técnica de la interpelación para
dialogar con el gobierno. Coincide el tratadista
en que la estación de preguntas es una interpelación de formato reducido. A mi juicio, estas
formas de control político en el Perú tendrán el
mismo destino que en Francia, si es que la oposición persiste en tenerlas como único medio de
diálogo para usarla como caja de resonancia política, que le permita obtener dividendos
electoreros.
Es de conocimiento público que el doctor Vla-
dimiro Montesinos Torres cumple la función de
asesor de la Alta Dirección del Servicio de Inteligencia Nacional. La inteligencia en todas partes del mundo merece la reserva, la confidencialidad. Cuando en Israel se produce el asesinato contra Begin, se nombra un nuevo jefe de
inteligencia. Se conoció el hecho de la remoción
pero no se dio a conocer los nombres ni el porqué. Sucede que precisamente en la reserva está
el éxito de un sistema de inteligencia nacional.
En algunos países, cuando se pretende interferir el servicio de inteligencia nacional, se producen penalidades: por ejemplo, Estados Unidos,
Francia y Alemania; adalides de la democracia
en el mundo.
Creemos que el objetivo que busca la oposición
con la presente interpelación, no es conocer
asuntos de índole político sino satanizar al gobierno y cosechar dividendos políticos para luego regocijarse con supuestos resultados de encuestas. Éstas fueron difundidas en un programa político matutino. El director del programa
indicó al representante de la empresa encuestadora que de todas maneras con el resultado de
la encuesta que se había proyectado, el Presidente Fujimori sería nuevamente Presidente si
las elecciones fuesen hoy. Y la persona encargada de realizar la encuesta le contestó "imparcialmente": Sí pero si los dos candidatos que quedaron en segundo y tercer puestos se uniesen, el
Presidente Fujimori no ganaría nuevamente las
elecciones." Así es la imparcialidad dentro del
juego político que se utiliza para manejar las
encuestas difundidas en los últimos días.
Antes de comentar sobre la persona que es objeto de la moción de interpelación, es importante
recordar el cambio que hay en el país a partir
del 5 de abril de 1992. Pienso que la oposición
no puede perdonar ese hecho. Los golpistas frustrados tampoco pueden perdonar al Presidente
Fujimori, al General Hermoza Ríos y al doctor
Montesinos quienes con su decisión defendieron
el sistema democrático en el país. Dentro del
marco político generado a partir del 5 de abril
de 1992, tenemos que tipificar al régimen de
aquel entonces como un régimen de excepción,
por cuanto la situación del país era anómala dentro de un verdadero Estado de Derecho. Las graves circunstancias que se dieron antes del 5 de
abril, obligaron al Gobierno a tomar medidas excepcionales para proteger a la sociedad y al Estado. Las previsiones constitucionales se vieron
rechazadas por la realidad de muerte y bancarrota económica que la irresponsabilidad política de gobiernos anteriores habían generado.
Ante estas condiciones, las normas y doctrinas
de los estados de excepción resultan insuficientes. Bajo las nuevas condiciones, se crea una nue-
808
va Constitución Política que modifica la estructura de un Estado. No fue una simple reforma
sino una revolución que actualmente está beneficiando a nuestra sociedad.
Un cambio constitucional se sustenta en la voluntad de cambio que el pueblo expresa y en la
capacidad de los representantes políticos para
interpretarla. La Representación Nacional debe
responder a estas exigencias. Pero ante la incapacidad de los representantes surge el vacío de
poder que es peligroso. Tal vacío puede ser cubierto por un estado de anarquía incontrolable
o por intereses de grupos mesiánicos y violentos
que impulsarían a un régimen dictatorial o por
el Ejecutivo quien, como cabeza de la Nación,
posee facultades extraordinarias que histórica y
jurídicamente le corresponden para dictar las
medidas necesarias que garanticen la subsistencia del Estado. Aquí surge la presencia del Presidente Fujimori con sus aliados más importantes: las Fuerzas Armadas y el Servicio de Inteligencia Nacional.
En la teoría constitucional, el gran doctrinario
Goldschmidt, nos dice: "si un peligro amenaza a
una comunidad perfecta como tal, la comunidad
amenazada organiza su defensa; y la organización de la defensa puede exponer, aparte de ella,
al peligro y cobijar del mismo a otra". El estado
de excepción que se vivió el 5 de abril de 1992
tiene el carácter legítimo por los resultados del
mismo. La gente siente que es un gobierno justo, legítimo, no sólo por la forma en que llegó
sino también por lo que hace. Los resultados legitimaron al Presidente Fujimori. Los actos de
gobierno pueden tener sustento o no en la voluntad popular y el carácter democrático de los
mismos pueden estar basados en simples formalidades derivadas de una legitimación formal o
en una legitimación que provenga de la misma
aprobación de la ciudadanía. En tal sentido, creemos que más allá de las necesarias formalidades, fueron verdaderamente democráticos todos
los actos de gobierno que respondieron a los intereses de las mayorías y se legitimaron en el
consenso antes que en la forma.
La relación tan estrecha entre la noción de democracia y la noción de legitimidad, es absolutamente clara. Así, el Poder Ejecutivo en los
momentos de crisis política adquiere la condición de intérprete del carácter unitario que expresan los ideales sustantivos de la Nación. El 5
de abril de 1992, el Poder Ejecutivo tomó la histórica decisión de realizar cambios, con el apoyo
de las Fuerzas Armadas y del Servicio de Inteligencia Nacional. Tales cambios se materializaron: en medidas de emergencia y en reforma de
la estructura del Estado. En el primer caso, se
trataban de medidas urgentes que la grave crisis coyuntural exigía tomar. Se originaban tales
situaciones en la crisis económica de dimensiones desastrosas, en la corrupción de las instituciones públicas, en el desprestigio y pérdida de
legitimidad de las instituciones del Estado, en
la excesiva burocracia y en las trabas en los actos de gobierno.
La violencia subversiva, en los dos primeros años
de la presente década, muestra un mapa en el
cual las acciones focalizadas y la influencia de
las acciones terroristas fueron mellando de manera considerable no sólo físicamente a la población sino, también, moralmente al resto de
los peruanos que no se hallaban en el centro de
las zonas consideradas rojas, donde los estados
de excepción fueron una realidad permanente.
Así, las distintas organizaciones de derechos
humanos señalaban que durante 1991 hubo más
de tres mil muertos sin contar los miles de heridos, de mutilados y de personas con graves problemas psicológicos que generó este largo decenio de violencia en el país.
Si se ingresaba a un estado de desgobierno y
anarquía, con el peligro que existía, hubiera creado las condiciones necesarias para hundir al país
en una violencia irrefrenable. Todas estas razones, unidas a la necesidad de tener un Gobierno
que deje de administrar la pobreza para crear
riqueza, permitieron que se garanticen las condiciones para el crecimiento y que se asegure un
Estado verdaderamente conductor de la sociedad. La noche del 5 de abril de 1992, el Gobierno del Presidente Fujimori decide disolver el
Congreso de la República, suspender los efectos
de la Constitución de 1979 y convocar a elecciones para un Congreso Constituyente que debía
elaborar una nueva Constitución, la cual sustituiría la suspendida e iniciaría una serie de tareas y acciones de emergencia en materia económica en el proceso denominado "Gobierno de
Reconstrucción Nacional". El Gobierno supo interpretar la voluntad de cambios que el pueblo
peruano quería para nuestro país. Al efecto, realizó acciones que no solamente son legítimas por
estar avaladas por una gran mayoría sino, además, porque prevé un Estado moderno preparado para las grandes tareas de crecimiento y desarrollo que al Perú le espera.
Se dictaron medidas en diversas áreas: en materia económica, se superó la grave crisis económica y la hiperinflación; en materia política, se
transformó la estructura del Estado a través de
una nueva Constitución Política; en materia social, se dio un uso racional al gasto público y
atención directa a los sectores menos favorecidos; en pacificación, se dio la normatividad ne-
809
cesaria para combatir aquellos elementos que
hacían peligrar la defensa nacional, es decir, hubo
una acción antisubversiva y una lucha antidrogas. Contra estas reformas apunta la presente
interpelación. Ésta no busca respuestas sino
boicotear al Gobierno. Lo dice el diario Expreso
en su edición de ayer, cuando se refiere a la
"samperización" como estrategia de la oposición
para desprestigiar al Gobierno actual.
Debemos de apreciar que la formulación de políticas contra el narcotráfico y contra el terrorismo, han sido las bases de la recuperación del
país y el principal elemento con que cuenta la
Presidencia de la República para implementar
la directiva. La decisión política de luchar contra el terrorismo y el narcotráfico, fue apoyada
en forma decidida por las Fuerzas Armadas así
como por nuestros Servicios de Inteligencia Nacional.
Sobre el proceso de interpelación, Patricio
Ricketts Rey de Castro, analista político, dice
que sería conveniente en todo caso hacer una
retrointerpelación. La oposición antes de haber
hecho su pliego interpelatorio, debió haberse
preguntado lo siguiente: ¿no es verdad que al
ingresar el doctor Montesinos al Servicio de Inteligencia Nacional en 1990, el Perú carecía de
un sistema orgánico e integrado, donde los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas
trabajaban por su cuenta; constituyéndose en
una suerte de cascarón vacío; y que todo ello
empezó a cambiar pese a la penuria fiscal?, ¿no
es verdad que el doctor Montesinos trabajó para
convertir la Dirección Nacional contra el Terrorismo (DINCOTE) en un órgano de inteligencia
eficaz?, ¿no es verdad que el doctor Montesinos
nombró al General Antonio Ketín Vidal como
su más cercano colaborador?, ¿no es verdad que
el doctor Montesinos ha logrado, mediante un
diálogo inteligente, que el doctor Guzmán se dé
por derrotado y proponga un acuerdo pacificador?, ¿no es verdad que el andamiaje jurídico que
permitió al Gobierno del Presidente Fujimori
luchar contra el narcotráfico y la subversión, fue
preparado por un equipo que contaba con el concurso del doctor Montesinos?, ¿no es verdad que
en las disposiciones legales de 1991, redactada
con la activa participación del doctor Montesinos,
se sindicaba al narcoterrorismo como enemigo
del país?, ¿no es verdad que las disposiciones legales dictadas a partir de 1990 contrastan con la
virtual parálisis legislativa del Perú en materia
de terrorismo?, ¿no es verdad que los grupos de
presión activos de los Estados Unidos contrarios al programa de pacificación peruano y
proclives a la legalización de drogas —que encabezan en su país una campaña fracasada— guardan relación con análogos esfuerzos de sectores
peruanos de la oposición política, con el fin de
lograr la salida del doctor Montesinos y del General Hermoza? ¡No lo decimos nosotros! ¡Lo dice
un analista político!
Pero ¿qué nos diría la oposición de la certificación que nos da el Gobierno de los Estados Unidos? Seguramente va a decirnos que nosotros
somos un país soberano y que no necesitamos
de certificación alguna. Sin embargo, según ellos,
sí se necesitaría la opinión de los Organismos
No Gubernamentales extranjeras cuando se trata de los derechos humanos. ¡Midamos las situaciones con la misma vara! Tenemos que apreciar lo avanzado en el combate al narcotráfico y
al terrorismo. Eso debemos conservarlo. No atacar al Servicio de Inteligencia Nacional y a las
Fuerzas Armadas implica un compromiso de lucha contra elementos antisociales.
Creemos que los hechos irrefutables de combate al narcotráfico están en las cifras que han sido
expresadas esta noche y que no quiero repetir
porque fueron muy bien detalladas en la estación de respuesta a las preguntas formuladas en
la sesión del 5 de setiembre de este año por el
señor Presidente del Consejo de Ministros. Tenemos que apreciar que se han ejecutado las
normas legales necesarias que hemos dado para
combatir esas lacras.
De otro lado, el proceso de moralización en las
Fuerzas Armadas y en la Policía Nacional se da
en forma constante y permanente. Concordamos
en que es justo salvar el honor de las Fuerzas
Armadas del Perú. No podemos destacar que
unos malos elementos manchan a toda una institución. En todo orden de cosas, hay malos elementos. Sin embargo, la función tutelar de las
Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional castiga las conductas equivocadas y el país confía en
que así se está haciendo.
Tenemos que apreciar también los cambios que
se han producido a partir de 1992, pues el reconocimiento no solamente es nacional sino, también, internacional. ¿Cómo puede ser posible que
se pretenda acusar a uno de los más destacados
asesores del servicio de inteligencia que busca
precisamente destruir a los narcotraficantes?
Los países que luchan contra el tráfico de drogas, han dado a nuestro país el espaldarazo de
esa lucha antidrogas. Asimismo, la Reunión Internacional Antinarcóticos busca coordinar acciones internacionales contra el tráfico ilícito de
drogas ¡en el Perú! que será sede de la próxima
reunión. Aquí desarrolla sus actividades el Servicio de Inteligencia Nacional. El Perú tiene pues
la certificación internacional de Estados Unidos
y de otros países comprometidos en la lucha con-
810
tra el tráfico de drogas. Son muchos los éxitos
obtenidos; sin embargo, hay que reconocer también que tenemos mucho camino que recorrer.
Necesitamos hacerlo juntos. No podemos buscar que se quiebre la unidad nacional.
Por estas consideraciones, la Representación
Nacional debería deponer actitudes que desconozcan el inicio de la institucionalización democrática del país a partir del 5 de abril de 1992. El
pueblo nos dio su apoyo y por esta razón fracasó
la intentona del 13 de noviembre de 1992. No
solamente fracasó tal intentona sino, también,
fracasó por falta de aceptación popular el denominado "Movimiento Cívico 13 de Noviembre".
Tenemos que reconocer también el triunfo del
Presidente Fujimori en las últimas elecciones
generales. Habrá ciertas personas que del triunfo
querrán ver una derrota. Depongamos la cultura nacional de castigar el éxito. No envidien lo
que no pudieron alcanzar. Si hubo alguien que
tuvo éxito, veámoslo con alegría y satisfacción,
ya que dicho éxito no es de la persona, no es de
un grupo político sino del Perú. No enloden los
objetivos nacionales. Si lo hacen, la ciudadanía
tendrá todo el derecho de pensar que la oposición está aliada con el narcoterrorismo, con el
objetivo de que en el Perú regrese a la anarquía
de la década de los años ochenta.
Si la oposición desea iniciar la campaña electoral del 2000, vayamos a dicha contienda electoral unidos, con el único objetivo que es el Perú;
país de los hijos de nuestros hijos. Debemos
comprender que estamos en una nueva etapa la
historia. Los rencores de los golpistas frustrados deben quedar en el pasado. Frente al futuro
de la Patria no debemos aceptar agravios, demagogia ni personalismos. Ante todo está el Perú
y sus grandes objetivos nacionales. Es el compromiso patriótico que tenemos. Dediquemos
nuestros mejores esfuerzos a la causa de la Patria, que garantizará la continuidad de la vida
nacional, reconociendo la división de funciones
en defensa de la democracia.
Se dijo que el Grupo Especial de Inteligencia
(GEIN) fue el único artífice en la captura de
Abimael Guzmán. Es cierto que el GEIN intervino decididamente; sin embargo, formaba parte de un sistema. El GEIN era la punta de Iceberg, es decir, lo que se veía, pero bajo el GEIN
existía toda una estructura de héroes anónimos
que también murieron por esa captura. Éstos
facilitaron que el país siga el camino de la pacificación. Reconocemos la labor del GEIN así
como a los que participaron dentro del sistema
de inteligencia.
Se dice que no es conveniente tener como asesor a un abogado que ha defendido a narcotraficantes. Al respecto, tendríamos que evaluar
cuál es la conducta ética del abogado cuando se
niega a defender a alguien. Se dice que el capitán Montesinos fue liberado de las acusaciones
porque el General Mercado Jarrín lo quiso proteger. Creo que estamos echando lodo a uno de
los más prestigiosos generales del Ejército Peruano, el general Edgardo Mercado Jarrín, y eso
no es justo. ¿Cómo podemos pensar que un modesto capitán del Ejército pudiese haber tenido
influencia sobre el Consejo Supremo de Justicia
Militar? ¿Tanta influencia tenía Montesinos hace
veinticinco años? Tales conjeturas no resisten
el mayor análisis. Se dice que en 1990 Montesinos fue "premiado" con los cargos que tiene actualmente a cambio de limpiar la imagen del candidato Fujimori. No es así. Creemos que al inició el período presidencial de Alberto Fujimori,
éste estuvo acosado por los peligros de un golpe
de Estado a cargo de personas interesadas políticamente en que vuelva uno de los regímenes
más corruptos de la historia republicana. Ante
tal situación, el Presidente Fujimori recibió el
apoyo del Servicio de Inteligencia Nacional, donde se encontraba el doctor Vladimiro Montesinos.
Es el momento de pedir a la oposición que contribuyan a gobernar; y demos gracias que hay
gobierno que es la antítesis de la ingobernabilidad de 1992. Estoy convencido de que el
gran cambio ya se inició en el Perú. El sacrificio
de los primeros años nos permite vislumbrar con
esperanza un buen futuro. Dejen de lanzar ataques arteros y compitamos lealmente en la política. Con tal actitud aseguraríamos la continuidad del modelo democrático y el camino hacia el
desarrollo económico, para las generaciones futuras. La historia pasada no se repetirá y el Perú
de mañana no estará en el péndulo entre la dictadura y la anarquía. Debemos respetar al gobierno en ejercicio y dejarlo gobernar.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA.— Tiene el uso de
la palabra el congresista Siura Céspedes.
El señor SIURA CÉSPEDES (C90-NM).—
Presidenta: No estuve de acuerdo con la moción
de interpelación; sin embargo, respeto la decisión de la mayoría y saludo la actitud democrática de todos los miembros del Congreso y de los
ministros presentes.
Esta sesión es una noche de transparencia porque tanto mayoría como minoría estamos diciendo lo que creemos. Espero que al final podamos
811
rescatar lo mejor para el Perú. Tratando de definir la verdad, algunos pensadores dicen que
ésta es la más hermosa de las mentiras. Otros
dicen que la verdad es la mentira bien dicha.
Hago referencia a la definición de verdad porque esta noche se está diciendo lo que se cree y
lo que se siente. Yo creo que esta noche ha habido irresponsabilidad de algunos congresistas.
Éstos se oponen al Gobierno actual. En algunos
momentos casi eufóricos estos opositores creyeron que al fin tenían la oportunidad esperada
cuando enlodaron al Gobierno y al doctor
Vladimiro Montesinos, intentando convertirlos
en protectores del narcotráfico y del narcoterrorismo. Se atrevieron, incluso, a decir que en el
Gobierno existe un esquema de poder que permite las relaciones del Gobierno con el tráfico
de drogas. Además han insultado a las instituciones, pues han dicho asquerosamente que "en
el proyecto de perpetuarse en el poder, está la
cúpula militar con el Presidente Fujimori a la
cabeza así como los intereses del narcotráfico".
Como prueba están las grabaciones de las intervenciones realizadas en sesión de comisiones y
en el Pleno del Congreso. Pero su tragedia es
grave por sus intereses mezquinos. Estos opositores quisieron capitalizar las declaraciones del
delincuente llamado "Vaticano", que fue sentenciado por la justicia peruana por narcoterrorista
y traidor a la patria. Asimismo, se respaldaron
en las cartas del reo contumaz, el ex Presidente
Alan García, y alucinaron que la ganancia política sería fácil al ejercer la vieja costumbre de:
mentir, mentir y mentir y atentar irresponsablemente contra la estabilidad de nuestro querido Perú. La intención era pasar de sus verdades a medias, llenas de infamia, a una plataforma común.
Ahora incluso hay un frente político, que une a
"perro, gato y pericote". Los "perros", quienes de
palabra aplaudían la violencia; los "gatos", que
siempre arañaban a quien estaba en el Gobierno para hacerse espacio y lograr un sitio en la
mesa del poder; y los que saquearon al país, es
decir, los "pericotes contumaces", quienes ahora
marchan buscando el referéndum, diciendo al
país: "ahora unidos no seremos vencidos". Debo
reconocer el liderazgo de nuestro colega Del
Castillo Gálvez en el nuevo frente político. Ahora quieren cambiar su discurso y niegan sus niveles de coordinación. ¿Cuál ha sido el cambio
del maldito coro de político-partidarios, que unía
al contumaz con el candidato de otros grupos o
partidos políticos, otrora sus enemigos? "Cuando el río suena es porque piedras trae". La respuesta la va a dar la sabiduría popular. Esperemos el futuro con paciencia.
Algunos miembros de la oposición se han asustado. Hay algunos que se han asustado mucho
más. ¿Por qué? A sugerencia de la congresista
Lozada, en forma sorpresiva y, a la vez, para demostrar mucha transparencia al pueblo peruano, vamos a invitar a los congresistas a que se
hagan un análisis de sangre para conocer si hay
algún drogadicto en el Congreso. De esta manera damos una respuesta sincera, honesta y transparente al país. Oportunamente plantearé, señor Presidente, que usted quede autorizado para
que disponga la fecha de tal examen. También
se puede pedir el análisis para detectar si alguien
tiene el SIDA, por supuesto. Creo que más se
han asustado porque vamos a seguir avanzando
en la lucha contra el narcotráfico y contra el
narcoterrorismo. Las suposiciones de la oposición son falsas porque el Gobierno de Fujimori
continuará con la asesoría estratégica del doctor Montesinos a fin de luchar contra el narcoterrorismo.
La oposición trabajó para que los ministros concurran al Pleno y lo han conseguido. También
han recibido buenas respuestas. Pero ¿con esta
interpelación vamos a solucionar los problemas
concretos, palpables, tangibles que hoy tenemos
en el país?, ¿se solucionarán acaso los problemas de los trabajadores municipales, que hace
varias noches están en la puerta del Congreso
buscando el apoyo de los congresistas?, ¿permitirá mayores oportunidades de trabajo?, ¿mayor
liquidez para las empresas? Indudablemente que
no. ¡Basta ya de hacer el juego al narcotráfico!
¡Recuerden que el Perú ya cambió! Este hecho
es indubitable. ¿Qué importancia tiene conocer
el sueldo del señor Montesinos? No sé cuál es el
sueldo del señor Montesinos. ¿Y qué importancia tendría para el Perú y para nosotros conocer
los sueldos, por ejemplo, del señor Bedoya Reyes, del señor Barrantes Lingán o del señor Pérez
de Cuéllar? Por el hecho de que no conozcamos
los sueldos de estos señores respetables, por supuesto, no vamos a suponer que están coludidos
con el narcotráfico. Debo confiar que son profesionales honestos y que deben estar trabajando
en lugares honestos.
Ha habido excesos de algunos parlamentarios
que me permito contestar. Alguien ha hablado
del "oscuro asesor". No sé si saben que es un poco
morochito, claro o blanquito. No tiene la pulcritud del congresista que hizo esta afirmación.
Seguramente, por esta razón, le han dicho "oscuro asesor". De repente se ha querido referir al
tipo de piel que tiene el asesor.
Creo que el doctor Grados Bertorini se ha referido a la conducta política del congresista Vargas
812
Marín. Tengo referencia que desde la presidencia del doctor Manuel Prado Ugarteche y Ugarteche, él estuvo vinculado a su gobierno a través del Ministro Pedro Beltrán. Luego, durante
el gobierno de Belaúnde, antes del golpe de Estado de 1968, fue ministro. En 1983, fue candidato a la alcaldía de Lima por Acción Popular.
Aquella vez, Barrantes ganó las elecciones municipales en Lima; segundo quedó el candidato
aprista; tercero, el candidato del PPC; cuarto y
último, el candidato de Acción Popular. La gente de ese entonces se daba cuenta. En 1985, el
señor Grados Bertorini fue leal al Apra porque
desde el primero hasta el último día del gobierno aprista, fue nombrado y ratificado como embajador peruano en la Argentina. ¿Ahora de qué
lealtad habla el citado congresista, cuando en
1990 fue a buscar al electo Presidente Fujimori
para ofrecer sus servicios a fin de que sea nombrado embajador en el Brasil? Ahora lo vemos
sentado en el Grupo Parlamentario UPP. Con
todo respeto digo: yo no sé qué estará haciendo
allí. Espero que no sea un problema. Yo no sé.
Lo que quiero decir es de qué tipo de lealtad estamos hablando.
El doctor Del Castillo se ha permitido decir que
el Gobierno de Fujimori "paga mal" a los que trabajan con Fujimori, refiriéndose desde Hurtado
Miller hasta Yoshiyama. Yo quiero decir que los
que trabajamos en el Gobierno de Fujimori no
lo hacemos por prebendas. Servimos no para ser
servidos. Estamos aquí, dando la cara por los
peruanos, por el país. La oposición está insatisfecha. La oposición es incrédula. Eso lo puedo
asegurar. ¿La oposición quiere perjudicar a la
Nación?, ¿quiere empañar los logros del Gobierno de Fujimori, que para nadie es un secreto?,
¿quiere revivir el terrorismo? Que la oposición
diga con claridad, con valentía y con verdad lo
que quiere decir. Pero que no diga mentiras. Insatisfechos o incrédulos, la oposición no cree en
las instituciones del país. Lo ha dicho esta noche. No cree, por ejemplo, en el fuero privativo
militar, que tuvo la valentía de sentenciar a los
cabecillas del terrorismo a cadena perpetua así
como a Demetrio Chávez Peñaherrera alias "Vaticano" por traición a la patria. La oposición tampoco cree en las Fuerzas Armadas cuyos bravos
soldados aún siguen muriendo para procurar la
pacificación del país y para asegurar una democracia permanente a todos los peruanos. Tampoco cree la oposición en la Policía Nacional del
Perú, que capturó al dirigente más importante
del terrorismo sin disparar una sola bala. Por
ejemplo, el señor San Román, a quien ilegalmente un día le pusieron la banda presidencial para
hacerle creer que era Presidente del Perú, aún
no tiene la capacidad de levantar la ofensa que
hizo al Director de la Policía Nacional del Perú,
en sesión anterior. El señor San Román, con documentos apócrifos, pretendió involucrar a aquel
director con el narcotráfico. Ésta es la oposición
que no cree en la Policía Nacional del Perú.
—Durante la intervención del señor Siura
Céspedes, reasume la Presidencia el señor
Víctor Joy Way Rojas.
El señor SAN ROMÁN CÁCERES (PLURAL).— Señor Presidente: Solicito que el señor Siura retire las expresiones ofensivas a mi
persona.
El señor PRESIDENTE.— Señor Siura: Por
el buen desarrollo del debate, le pido que retire
las palabras que el señor San Román Cáceres
considera ofensivas.
El señor SIURA CÉSPEDES (C90-NM).—
Señor Presidente: Retiro las palabras así como
el pueblo peruano le retiró la banda presidencial.
El señor PRESIDENTE.— ¿Satisfecho señor
San Román Cáceres?
Puede continuar, señor Siura Céspedes.
El señor SIURA CÉSPEDES (C90-NM).—
Señor Presidente: Haré referencia a los hechos,
entonces, en tercera persona: Hubo un engañado a quien le pusieron una banda presidencial
en el Colegio de Abogados. Hasta la fecha, nadie
le debe obediencia.
El señor SAN ROMÁN CÁCERES (PLURAL).— Señor Presidente: Solicito que el orador retire sus últimas expresiones.
El señor PRESIDENTE.— Señor San Román
Cáceres: Usted no ha sido mencionado. El señor
Siura se ha referido a una tercera persona.
Sin embargo, señor Siura Céspedes, el señor San
Román considera que usted se ha referido a él.
Le pido que retire esos términos.
El señor SIURA CÉSPEDES (C90-NM).—
Señor Presidente: Si el señor San Román se siente aludido, retiro esas expresiones.
El señor PRESIDENTE.— Superado el incidente, continúe, señor Siura Céspedes.
El señor SIURA CÉSPEDES (C90-NM).—
Señor Presidente: Contaré que en un país hubo
un ex vicepresidente que un día lo llevaron al
Colegio de Abogados de ese país y le pusieron la
banda presidencial, haciéndole creer que era
813
Presidente de ese país. Luego, a todo el pueblo
peruano le dio risa por el cuento. Debo aclarar
que ese país no existe.
Pero la realidad es que tenemos un Presidente
que ha dado muestras de su valentía y firmeza
para desarticular al terrorismo y para luchar
contra el narcotráfico y la pobreza. La oposición
ha dicho que no cree en el Servicio de Inteligencia Nacional. No quiere reconocer que tal servicio es el soporte estratégico de la lucha contra el
narcoterrorismo. Algunos miembros de la oposición, que no creen en su propia miseria, ni en
su propia historia y que estén donde estén, tratan de desprestigiar con mentiras al principal
asesor. Odian a Montesinos por el apoyo decidido en la gran gesta del 5 de abril de 1992. Gesta
que fue también apoyada por la mayoría del pueblo peruano. Odian a Montesinos porque defendió el Gobierno de Reconstrucción Nacional y
defendió la democracia ante la amenaza profesional de los golpistas de Estado frustrados del
13 de noviembre de 1992. Odian al que evitó que
asesinaran al Presidente Fujimori. Éstos son los
auténticos opositores no sólo del gobierno peruano sino, también, del desarrollo y del futuro
del Perú. Éstos son los que no creen en el Poder
Judicial, que hoy se encuentra en un franco proceso de reestructuración; que hoy procesa a
Demetrio Chávez Peñaherrera, alias "Vaticano"
por el tráfico ilícito de drogas. Al Poder Judicial
se le cuestiona internacionalmente. Hay algunos peruanos que pretenden burlarse de esa institución omitiendo hacer caso a las sentencias
de sus más altos magistrados.
No solamente la oposición ha dicho mentiras.
También ha tenido muestras de histeria. Debe
ser por la edad o por el sexo, no lo sé. Por esta
causa, esta oposición ha dicho que no cree ni siquiera en los ministros de Estado, ni en el Gobierno de Alberto Fujimori. Yo acuso a los peruanos que actúan así porque se oponen al desarrollo del Perú. Yo acuso a estos peruanos irresponsables, que quieren volver al pasado. A la
oposición le fastidia la estabilidad económica
conseguida hasta ahora, la derrota del terrorismo, la construcción de colegios en sitios alejados del país, la construcción de carreteras en
muchas provincias, las inversiones, los viajes del
Presidente Fujimori a las provincias de la costa,
sierra y selva, la inauguración de obras, la popularidad del Presidente Fujimori. La interpelación es una cortina de humo. Las obras del
Gobierno son éxitos de todo el pueblo peruano.
¿O acaso la incredulidad de la oposición se basa
en la posibilidad de desaparecer de la vida política del país, si Fujimori es nuevamente candidato el 2000?
Por ese temor, algunos miembros de la oposición están alrededor ahora de un grupito que
debería denominarse "Lodo Democrático" por lo
enlodados que están algunos de sus miembros.
Al lodo democrático deberían agregarle dos
palabritas para que se denomine: "Lodo Democrático-Elecciones 2000", porque hacia allá van.
Los insatisfechos, los incrédulos y los enlodados
no tienen escrúpulos para decir mentiras. Pero
no es que la oposición no crea en las obras del
Gobierno. Al contrario. Sí cree. Cree en la posibilidad de que el ingeniero Fujimori sea nuevamente elegido Presidente. Cree en los éxitos del
Gobierno, cree en los logros del Presidente
Fujimori; y porque cree, está convencida de que
el 2000, el pueblo ya no creerá en los partidos
políticos, si Fujimori nuevamente gana las elecciones.
(El señor Diez-Canseco Cisneros interrumpe
reiteradamente al orador).
El señor PRESIDENTE.— Señor DiezCanseco: Se va a hacer daño la garganta de tanto gritar. Después le voy a conceder el uso de la
palabra para que pueda expresarse.
Prosiga, señor Siura Céspedes.
El señor SIURA CÉSPEDES (C90-NM).—
Señor Presidente: No sé por qué hay tanto
nerviosismo en aquellos que antes incitaban al
pueblo peruano a tomar las armas y hoy
hipócritamente hacen el papel de terroristas encubiertos de escritorio. Odiados por su propia
gente, hoy pretenden acusarnos de hablar falsedades. El pueblo peruano ya conoce muy bien
ese tipo de conductas. Por ese motivo, son una
insignificante minoría y desaparecerán políticamente en el tiempo y en el espacio. No les importa asumir una conducta irresponsable porque aunque ocasione perjuicio a la Patria, a ellos
no les interesa. Les interesa solamente alcanzar objetivos políticos. El soporte moral de estos opositores está en las palabras de un delincuente traidor a la patria, en documentos apócrifos y en mentiras. Sabemos que seguirán diciendo mentiras, seguirán con sus histerias. Pero
sepan de una vez que la verdad no es la más
hermosa de las mentiras ni es la mentira bien
dicha. La verdad es el trabajo para conseguir el
bienestar para todos los peruanos y, de manera
especial, para los más necesitados.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra el señor Vega Ascencio.
El señor GRADOS BERTORINI (UPP).—
Señor Presidente: ¡Pido la palabra por haber sido
814
aludido en la intervención del señor Siura! ¡He
sido aludido! ¡He sido aludido!
El señor PRESIDENTE.— Señor Grados
Bertorini: Explíqueme en qué sentido fue aludido.
El señor GRADOS BERTORINI (UPP).—
Señor Presidente: ¡He sido aludido y tengo derecho a la réplica! ¡Usted lo sabe perfectamente!
¡Sea usted Presidente del Congreso y no Presidente de la mayoría!
El señor PRESIDENTE.— No he escuchado
su nombre, doctor Grados Bertorini.
El señor GRADOS BERTORINI (UPP).—
Señor Presidente: ¡He sido citado con nombre y
apellido!
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Vega Ascencio.
El señor VEGA ASCENCIO (C90-NM).—
Señor Presidente: Expreso mi saludo al señor
Presidente del Consejo de Ministros y a los Ministros de Defensa y del Interior.
Observamos que algunos congresistas de la
oposición no respetan las buenas maneras para
dirigirse a la Presidencia.
(Hay protestas airadas de algunos miembros de
la oposición).
El señor GRADOS BERTORINI.— ¡Señor
Presidente: He sido aludido!
El señor PRESIDENTE.— Señor Grados
Bertorini: Ésa no es la forma de dirigirse a la
Mesa Directiva. La Presidencia considera que
usted no ha sido aludido.
El señor VEGA ASCENCIO (C90-NM).—
Señor Presidente: Ése es al comportamiento que
tienen precisamente algunos miembros de la
oposición durante la interpelación.
El señor PRESIDENTE.— Disculpe, señor
Vega Ascencio.
Se suspende la sesión por breves minutos mientras la oposición se calma.
—Se suspende la sesión por breves minutos.
El señor PRESIDENTE.— Se reabre la sesión.
Durante la intervención de los últimos seño-
res congresistas, hemos podido observar actitudes que distan mucho del comportamiento de un
representante nacional. Mientras los oradores
intervenían, hemos escuchado groserías. Ni el
Congreso ni el Presidente del Congreso pueden
estar sometidos a la prepotencia ni a los golpes
de carpeta. Creo que ya superamos esas conductas que se daban en congresos anteriores.
El señor GRADOS BERTORINI (UPP).—
Señor Presidente: Pido la palabra por haber sido
aludido.
El señor PRESIDENTE.— Señor Grados
Bertorini: Con mucho gusto le voy a dar el uso
de la palabra en la medida en que las reglas de
cortesía se mantengan en el Congreso.
Es verdad que los congresistas tienen el derecho de expresarse; ¡pero sin añadir ofensas! ¡Ésta
es la norma! Es cierto que se hace el retiro de
palabras ofensivas, ¡pero no podemos continuar
en un ir y venir de insultos y de groserías! ¡Ese
tipo de conductas, no lo voy a permitir!
Tiene un minuto, señor Grados Bertorini.
El señor GRADOS BERTORINI (UPP).—
Señor Presidente: ¡No tengo que agradecer a
usted el minuto para hacer uso de la palabra,
porque el señor Vega Ascencio me ha concedido
una interrupción!
¡Debo decir que usted, señor, no está actuando
como Presidente del Congreso, sino como jefe
de la mayoría oficialista! Porque cuando yo he
querido reclamar por los agravios que he recibido de un personaje del que prefiero no ponerme
a su nivel, usted no me ha dejado hacer uso de
la palabra.
¡La reacción de mi bancada parlamentaria, es
decir, la protesta de mi bancada, no es sino consecuencia de la indignación que nos produce su
parcialidad con la mayoría oficialista! Le digo
esto con gran dolor porque le tengo un gran respeto. ¡Como parlamentario, le exijo el mismo
respeto!
En mi ausencia alguien —prefiero no calificarlo— se ha atrevido a discutir mi vida cívica. Aquí
están presentes los congresistas de todas las bancadas. Espero que usted señor Siura hubiera
merecido alguna vez la consideración que yo gozo
de mis adversarios y de gente amiga. ¡Yo jamás
seré acusado de proteger a criminales! ¡Jamás
seré acusado de pretender ocultar hechos evidentes en una comisión investigadora! Sin embargo, usted ahora aparece rasgándose las vestiduras, defendiendo —dice— a un gobierno
815
moral. ¡No haga sarcasmo, señor Siura! Felizmente, voy a calmarme porque no merece un
mal momento mío.
El señor PRESIDENTE.— Señor Grados
Bertorini, diríjase a la Presidencia.
El señor GRADOS BERTORINI (UPP).—
Señor Presidente: A usted me voy a dirigir con
otro tono.
Toda mi vida he peleado por la democracia. En
todo momento he defendido lo mismo que defiendo hoy: gobiernos democráticos. Jamás he
sido servil de gobierno autoritario alguno. Todo
el tiempo he peleado por las libertades en mi
país como periodista, como estudiante. He sido
adversario muchas veces de los que están acá
pero, siempre, con una línea de conducta y, con
mucho orgullo, con un gran prestigio ganado
fuera del Perú como embajador de mi país; repito, ¡de mi país! ¡No seré embajador de Montesinos! Por esto mismo, nunca más me referiré a
gente de esta especie.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Nuevamente invoco a la Representación Nacional guardar el debido comportamiento.
Puede continuar, señor Vega Ascencio.
El señor VEGA ASCENCIO (C90-NM).—
Señor Presidente: El señor Siura Céspedes me
pide una interrupción. La concedo con su venia.
El señor PRESIDENTE.— Puede interrumpir, señor Siura Céspedes.
El señor SIURA CÉSPEDES (C90-NM).—
Presidente: Siendo gente de la especie a la que
pertenezco, con todo orgullo, honesto, pobre pero
honrado, no tengo varias camisetas puestas en
el pecho. Yo digo solamente verdades.
Si el doctor, si el excelentísimo, si el ex embajador, si el ex candidato, si el ex colaborador, si el
ex ministro, quisiera debatir sobre el "Caso La
Cantuta", lo desafío para que señale día, lugar y
hora para hablar verdades. Espero, pues, que no
haga acusaciones falsas.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede continuar,
señor Vega Ascencio.
El señor VEGA ASCENCIO (C90-NM).—
Señor Presidente: Sucede algo muy anecdótico.
Después de varios años como parlamentario, he
podido conocer a un "líder" que ha llegado a "dominar" a la oposición con el famoso juego "Dominó".
Gobernar es hacer. Así de simple. Porque el progreso de los pueblos no se impulsa con buenas
intenciones ni con discursos floridos o gaseosos,
ni con poses protagónicas sino con hechos, con
obras y con realizaciones como lo viene haciendo incansablemente el Gobierno que preside el
ingeniero Alberto Fujimori Fujimori.
La oposición no ha comprendido ni quiere comprender ni quiere entender que gobernar es
avanzar, es alejarse de todo aquello que ha constituido históricamente un gran obstáculo para
el desarrollo de nuestro querido Perú. La oposición se ha olvidado que en el Perú antes de 1990
existió desorden, caos, desorganización, improvisación y corrupción. Aún quedan rezagos de la
corrupción. El Gobierno actual sigue luchando
contra la corrupción y la pobreza.
Nadie debe negar el avance. Solamente una minoría de la oposición sigue obstaculizando el
desarrollo del Perú. Esta minoría busca hacer
protagonismos y escándalos; y quiere continuar
golpeando las carpetas porque "su gran líder"
ahora le ha enseñado el famoso juego Dominó,
perjudicando la reconstrucción nacional que se
percibe incluso fuera del Perú. La mejor prueba
son las inversiones que vienen para colaborar
con el desarrollo integral que necesitamos. El
Perú comienza a fortalecerse, comienza a caminar firme y seguro hacia el futuro después de
una coyuntura muy difícil. Estamos frente a una
gran oportunidad histórica y tenemos la enorme responsabilidad de encarrilar definitivamente a nuestro país por las vías del desarrollo y el
progreso real. Por estas razones, los peruanos
tenemos que actuar con gran responsabilidad y
seriedad como representantes del pueblo peruano. Invito a mis distinguidos colegas de la oposición a no detenernos, a no retroceder a épocas
en que se gobernaba irresponsablemente, cuando había caos, terrorismo, hiperinflación y corrupción. Hoy los miembros de la oposición se
han unido porque buscan un líder, buscan un
candidato como "Vaticano" a quien defienden.
No debemos cansarnos de rendir homenajes a
nuestras Fuerzas Armadas, a la Policía Nacional y a las Rondas Campesinas que cumplieron
cabalmente con la noble misión de resguardar
el Estado y desarticular el terrorismo, que era
una amenaza para el futuro del país. Nadie debe
dudar del valor y de la entrega total de nuestros
soldados y de nuestros policías, quienes dieron
sus vidas por la paz y tranquilidad que hoy dis-
816
frutamos. Sólo la historia juzgará imparcialmente sus actos.
Finalmente, durante el duro combate contra el
terrorismo y contra el tráfico ilícito de drogas,
es justo y necesario destacar la participación del
Servicio de Inteligencia Nacional. Uno de los
servicios más eficaces de América Latina. Por
este motivo, hoy tenemos un Estado que se está
modernizando, un Estado que se ordena y que
se va reconstruyendo poco a poco, un Estado que
muestra mejoría para que el Perú camine firme
y seguro hacia el desarrollo integral que todos
los peruanos anhelamos.
Por estas consideraciones, esta noche yo daré mi
voto de confianza al señor Presidente del Consejo de Ministros y a los Ministros de Defensa y
del Interior por la loable labor que vienen realizando por la reconstrucción de nuestra querida
Patria.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra la señora Chávez Cossío de Ocampo.
La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO
(C90-NM).— Señor Presidente: Hoy nuevamente la ciudadanía es testigo de la pérdida de tiempo y de los excesos a los que lleva el abuso malicioso o la tergiversación de los mecanismos democráticos como el de la interpelación. Aclaramos y recordamos para quienes no lo tienen todavía en mente, que tales mecanismos democráticos has sido mantenidos y precisados con mayor énfasis por la mayoría parlamentaria, es
decir, por el grupo político que lidera el Presidente Alberto Fujimori. Nuestro grupo político
tuvo la responsabilidad de elaborar la nueva
Constitución Política a pesar de los esfuerzos de
quienes ayer y hoy quieren detener el progreso
del país.
Es necesario, entonces, desenmascarar a los que
distorsionan la interpelación para hacer debates estériles. Algunos dirán que es bueno debatir. Sí lo es. Pero no es honesto generar un debate que a todas luces es innecesario y que no responde a las exigencias de nuestro pueblo, que
exigen que se hable menos y se haga más. Lo
más grave de todo esto no es la pérdida de tiempo, sino que un grupo de personas por intereses
sólo personales o de grupo no han tenido reparo
alguno en desorientar a la opinión pública.
Pregunto a los miembros de la oposición —aún
sin líder pero que por fin parece que han encontrado a un conductor y amalgamador en alguien
como el abogado del ex Presidente Alan García—
¿es una victoria que el noventa por ciento de los
peruanos, según ellos, desea que investiguen al
señor Vladimiro Montesinos? ¿No comprenden
acaso que esta afirmación representa la victoria
de la mentira y de la malicia? ¿No intuyen que
el día de mañana ustedes pueden ser víctimas
de la misma perversidad? ¿No creen que mañana mismo ustedes o sus familiares pueden ser
acusados de cómplice del narcotráfico o del terrorismo? ¿No creen acaso que los actuales sembradores de dudas pueden ser víctimas del monstruo que están creando? Como víctimas son los
niños inocentes del relajamiento moral alentados por quienes hoy aparecen como sus defensores pero no tienen la valentía moral ni intelectual de pronunciarse en favor de la familia y en
contra del aborto, de la pornografía o acerca de
la responsabilidad que a las personas y a las instituciones les corresponde en este problema.
Hoy se demuestra que algunos miembros de la
oposición desconocen el derecho a ser considerado inocente hasta que no se pruebe judicialmente lo contrario; desconocen el derecho al
buen nombre, a la honra, a la intimidad, a la
tranquilidad y a la paz familiar, es decir, la oposición desconoce al goce de los derechos humanos y de las garantías de la administración de
justicia que obliga al que acusa a probar su dicho sin exigir al inocente la prueba de su inocencia. Los que hoy niegan los derechos humanos al señor Vladimiro Montesinos, en cambio,
sí reconocen tales derechos a los procesados y
condenados por terrorismo o narcotráfico. ¿La
oposición es acaso amiga de los terroristas y traficantes?
A los que pretenden tergiversar el secreto de
Estado y la prudencia que aquí y en todo el mundo tiene un servicio de inteligencia —llamándola "tiniebla" u "oscuridad"— debo decirles que el
cambio que hay en el país se debe a que el Servicio de Inteligencia Nacional está tocando algunos intereses creados. ¿O acaso la oposición se
siente más próximo al terrorismo y al narcotráfico que al Servicio de Inteligencia Nacional y a
las Fuerzas Armadas de su Patria? ¿O acaso le
duele que el Presidentedel Perú. con la ayuda
de las Fuerzas Armadas y del Servicio de Inteligencia Nacional, haya tenido éxito en la lucha
contra el terrorismo y el narcotráfico a pesar de
los esfuerzos de gobiernos y congresos anteriores? Aquéllos, recuerden, no dudaron en llamar
"abigeos" a los terroristas, no dudaron en pedir
diálogo con "los hermanos equivocados" de Sendero Luminoso, no dudaron en dejar que los dirigentes de un grupo terrorista se escapen de
prisión y no dudaron en derogar normas sobre
lavado de dinero y lucha contra el terrorismo.
817
Se habla de sospechas. Yo también sospecho que
hay una alianza integrada por algunos miembros de la oposición que están elevando al congresista Del Castillo al nivel de San Martín de
Porres por haber logrado juntar al "perro", al
"pericote" y al "gato", es decir, por hacer una alegoría con esos animalitos, quienes dócilmente
han firmado un pliego interpelatorio con preguntas que me gustaría aplicarlas a ellos mismos.
El señor SANTA MARÍA (PAP).— Señor Presidente: Solicito que la señora Chávez retire las
palabras ofensivas.
El señor PRESIDENTE.— Señora Chávez
Cossío: El señor Santa María considera que algunas de sus palabras son ofensivas.
La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO
(C90-NM).— Presidente: Por adelantado, retiro lo que se considere ofensivo; no obstante, lo
sigo pensando.
El señor PRESIDENTE.— Superado el incidente.
Puede continuar, señora Chávez Cossío.
La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO
(C90-NM).— Señor Presidente: Traslado a los
firmantes del pliego interpelatorio algunas de
las preguntas que hacen al Presidente del Consejo de Ministros. Por ejemplo, la segunda pregunta: Para que digan ¿de qué ingresos viven
con el nivel de vida que tienen desde 1983 y si
han cumplido con presentar su declaración jurada de bienes y rentas desde esa fecha? Tercera pregunta: ¿Digan ustedes si antes de ser nombrados candidatos de su lista de congresistas, se
tuvo en cuenta que algunos de ustedes habían
sido abogados de personas procesadas por
narcotráfico o por tráfico de armas? Aquí algunos miembros de la oposición han hablado con
mucha elocuencia, digna de la mejor causa, que
ha habido error en la estrategia de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico y que ha habido enfermedad de soberbia y de corrupción. A
estos iluminados les traslado la segunda pregunta, dirigida al Ministro del Interior: Digan ustedes ¿cuál es el grado de avance alcanzado por
sus gobiernos desde 1980 a 1985 y desde 1985 a
1990 en la política de sustitución y desarrollo
alternativo de cultivos, teniendo en consideración el incremento de la superficie de cultivo de
coca en los últimos años? En tal sentido, ¿cómo
se han distribuido los presupuestos asignados
por la cooperación internacional y qué progresos han obtenido?
Respondo con el trabajo sobre la radiografía de
un desastre, publicado por "Perú Económico",
páginas 50, 51, 52 y 53, volumen trece, número
ocho, agosto de 1990, donde aparece que desde
1980 a julio de 1990, el número de muertes por
la subversión. El terrorismo "progresó" de tres a
17,049. De setenta mil hectáreas cultivadas de
coca en 1985 pasó a ciento treinta y dos mil seiscientos en 1990. En cuanto a hectáreas de coca
erradicadas, de cuatro mil ochocientos en 1985
disminuye a un mil cien en 1990. Sobre cocaína
incautada: de quince punto cinco toneladas en
1985 disminuye a ocho punto cuatro en 1989 y
sube a catorce punto nueve en 1990. Detenidos
por narcotráfico, de un mil novecientos en 1985
desciende a trescientos en 1990. En cuanto al
dinero incautado: de ciento sesenta mil cuatrocientos dólares en 1985 desciende a sólo ocho
mil en 1990. ¿Quién se equivocó de estrategia?,
¿quién ha sido mayoría sumisa y mediocre?,
¿quién está enfermo de soberbia y corrupción?
Evidentemente, nosotros no nos equivocamos,
ni el Gobierno del Presidente Fujimori, ni las
Fuerzas Armadas, ni la Policía Nacional, ni el
Servicio de Inteligencia Nacional. ¡Ustedes y los
que aún son defendidos por ustedes, son los sumisos, los mediocres, los enfermos de soberbia
y de corrupción!
Hay quienes pretenden no conocer al señor
Vladimiro Montesinos o dicen que jamás lo han
visto o que no saben si fue o no condenado por
traición a la patria. A ellos, concretamente a los
señores Grados Bertorini y Diez-Canseco, les
pregunto públicamente: ¿no es verdad acaso que
el señor Montesinos nunca fue sentenciado por
el delito de traición a la patria? Hay honorables
testigos que se han entrevistado con el señor
Vladimiro Montesinos en más de una oportunidad e incluso han tenido en sus manos las resoluciones por las cuales se prueba que el señor
Montesinos jamás fue enjuiciado por dicho delito, debido que el proceso quedó sobreseído. Alcanzo copia de tales resoluciones. A los señores
periodistas debo precisarles que el proceso no
pasó la etapa de juicio oral porque no había mérito para acusación alguna, es decir, no se había
acreditado el delito, ni la responsabilidad del
procesado.
Los que se precian de tener buena memoria, no
recuerdan que todo se debió a una patraña urdida por el entonces comandante José Fernández
Salvatecci, militar que fue expulsado del Ejército Peruano en 1975. Este ex oficial fue autor de
un libro llamado "Yo Acuso". El señor Grados
Bertorini quien no es un político improvisado
debe conocer tal libro. Se pretendió, con aquel
libro, desprestigiar a numerosas personas vinculadas directamente a la vida política del país;
818
algunos, de mucho respeto, ya han fallecido;
otros están aún vivos. Figuraban los señores
Manuel Ulloa Elías, Manuel D’Ornellas, general Mercado Jarrín, Enrique Zileri, etcétera, a
quienes el ex oficial acusó de formar parte de
una banda de espías. Recordarán que se da inicio a un proceso militar por traición a la patria
contra del señor Vladimiro Montesinos en 1982,
a raíz de una publicación de un semanario local,
donde aparece la entrevista al mencionado Fernando Salvatecci, quien reiteró los infundios publicados en su libro. Infundios que, por lo demás, quedaron desnudados en su verdadera
intencionalidad algunos años después, cuando
se comprobó que era conviviente de una persona apresada conjuntamente con Abimael Guzmán. También recordarán que la desaparecida
revista Oiga, para muchos congresistas de la
oposición fuente de verdad y consulta, en dos de
sus ediciones continuadas, se refirió a este caso
como una patraña. Creo en la inocencia del señor Montesinos. Uno puede equivocarse una vez,
pero no tantas veces porque esto ya no es candidez sino tontería.
Hay quienes quieren regatear al Presidente
Fujimori, a las Fuerzas Armadas, a la Policía
Nacional, al Servicio de Inteligencia Nacional,
al pueblo peruano y, sobre todo, a las mujeres de
mi Patria, el éxito de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. También quieren poner en
duda la victoria militar y jurídica de nuestro país
en los incidentes fronterizos, A ellos debo decirles que no hagan el papel de tontos útiles de la
subversión y del narcotráfico, pues la lucha contra ellos también se libra en el campo de la moral y de la propaganda. Y a quienes se sienten
patriotas desde la comodidad de un sillón, les
sugiero que se pongan el uniforme militar para
pelear en el Cenepa, con el propósito de que la
historia les dé la oportunidad de morir como héroes y no terminen como políticos y peruanos
fracasados.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Pasamos al segundo bloque del tiempo total que le corresponde al
Grupo Parlamentario Unión por el Perú. Harán
el uso de la palabra el señor Pease García por
diez minutos; el señor Estrada Pérez por diez
minutos; y el señor Forsyth Mejía por cinco minutos.
Tiene el uso de la palabra el señor Pease García.
El señor PEASE GARCÍA (UPP).— Señor
Presidente: Con su venia concedo una interrupción que la solicita el doctor Grados Bertorini.
El señor PRESIDENTE.— Puede interrumpir el doctor Grados Bertorini.
El señor GRADOS BERTORINI (UPP).—
Presidente: Agradecería a la señora Chávez Cossío que me hiciera llegar la prueba de la afirmación de que yo me he entrevistado con el señor Montesinos.
Quiero aclarar a la señora Chávez, para que sepa
toda la Cámara, lo siguiente: Cuando yo era Ministro de Trabajo, el señor Montesinos buscó
tomar un contacto conmigo para decirme que él
era inocente y que era objeto de una patraña:
En ese entonces, el general Cisneros era Ministro de Guerra. Cuando intercedí ante el general
Cisneros para averiguar si la información era
cierta, me dijo: No me hables de ese traidor. Este
testimonio lo dije la vez pasada y lo repito ahora. No he tenido contacto alguno con el señor
Montesinos; por lo tanto, rechazo la afirmación
de la señora Chávez Cossío. Estoy seguro que
ella está mal informada y no lo hace de mala fe.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Continúe, señor
Pease García.
El señor PEASE GARCÍA (UPP).— Señor
Presidente: A estas alturas del debate, se puede
hacer un balance que preocupa a cualquiera que
quiere al país. Ustedes como gobierno no ven
nada, nada pasa, no hay corrupción y no hacen
sino contestar con insultos y calificativos a los
que hacemos preguntas o cuestionamos porque
el pueblo nos puso acá para eso.
Yo quiero decir al Presidente del Consejo de
Ministros y a los dos Ministros presentes, a quienes saludo con el mismo aprecio aunque no estén presentes, que lo que más me llama la atención es la apología al señor Montesinos hecha
por ustedes. El pueblo peruano, sus Fuerzas
Armadas, su Policía Nacional derrotaron al terrorismo. ¿Por qué el Gobierno quiere proteger
a un asesor y convertirlo en una especie de héroe haciendo un mito que encubre un pasado
ciertamente no muy patriótico? Delincuente es
el que delinque. Yo me voy a referir a lo que ha
evadido el Ministro de Defensa. Este asesor fue
condenado por delinquir. El señor Montesinos
es un sentenciado por falsedad y desobediencia
militar en 1977. Se sabe que viajó a Estados
Unidos sin permiso, abandonando el cargo; y fue
sentenciado a doce meses de prisión en el Cuartel Bolívar y tuvo que cumplir la pena. Señor,
eso se llama tener de asesor a un delincuente.
No hay distinción para la palabra delincuente
entre el tipo de delito que se comete. Además,
819
ha habido una causa abierta por traición a la
patria y esa causa ha sido sobreseída. Pero acá
nos quieren decir que una causa sobreseída es
lo mismo que una declaratoria de inocencia, y
todo el mundo sabe que eso no es así.
¿Por qué llegar al extremo de defenderlo como
ustedes lo hacen? Tenemos tres ministros que
no están defendiendo sus actos, sino defendiendo a capa y espada a un asesor de la posibilidad
de ser investigado, nada más que de eso. Cuando el pueblo sin poder, como María Elena
Moyano, como Pedro Huillca, como Pascuala Rosado, luchaban contra el terrorismo; cuando muchos, en la décadas pasada, sacamos la cara y
aislamos políticamente a la subversión, como en
las movilizaciones por la paz de 1989, ¿a qué se
dedicaba este oscuro asesor? Varios colegas lo
han dicho: se dedicaba a la defensa de narcotraficantes. Yo no voy a decir que un abogado debe
negarse a defender, pero lo último que yo haría
es poner a cargo de la lucha contra el narcotráfico
a quien ha defendido narcotraficantes.
La presencia del señor Montesinos en la cúpula
del poder —las encuestas dicen número dos—
me la impresión que es el personaje más poderoso del Perú. Esa presencia con estos antecedentes, nos preocupa porque es indicio de presencia del narcotráfico en las altas esferas. Investiguen y prueben que esto no es verdad. Para
esto está el Congreso. Prueben que no es verdad. Para esto pedíamos mil veces comisiones
investigadores. Ustedes contestan: no. Muy bien
dijo Carlos Chipoco esta mañana: las Fuerzas
Armadas de Grau, de Bolognesi, de Quiñones son
incorruptibles. Sin embargo, me recordaba ayer
un historiador amigo, a Bolognesi lo investigaron y salió libre de polvo y paja. ¡Pero a
Montesinos no lo pueden tocar con el pétalo de
una rosa!
Hay hechos de corrupción. Hay más de trescientos oficiales procesados. Hay generales involucrados en narcotráfico. Aparecen barcos que
"vuelan" porque están cargados de drogas y aparecen aviones que tienen tanta droga que no
pueden despegar. Se ha mostrado patrullas protegiendo aeropuertos clandestinos en la Carretera Marginal, en Campanilla, en Saposoa, en
Juanjuí. Tengo a la mano la instructiva de un
suboficial que dice hasta las cantidades que se
reparten hacia abajo para que la corrupción llegue hasta el último soldado. ¿la corrupción solamente está abajo?, ¿no tiene acaso protección en
algún lado de las altas esferas? Se ha puesto libertad a narcotraficantes. Se ha dejado que el
llamado "Vaticano" se pasee como Pedro por su
casa y quieren convencernos de que en Colombia los peruanos fueron más eficaces que en el
Perú o que en Colombia otros fueron los que lo
cogieron y nos lo mandaron.
Ustedes quieren entronizar el lado oscuro del
gobierno. No pueden decir ni el sueldo de
Montesinos. Dicen que vive del libre ejercicio de
su profesión, pero hace tantas leyes y tan importantes trabajos que no creo que pueda tener
cincuenta horas al día para poder ejercer su profesión. Luego no quieren que corra la versión
con fundamento de que la paga lo hace un Organismo No Gubernamental de la Central de Inteligencia Americana, como aquí se ha dicho. A
veces pienso que si ustedes no tuvieran a alguien
como Montesinos tendrían que inventarlo, porque ustedes son esencialmente antidemocráticos,
odian la transparencia, creen que gobernar es
manejar el secreto, el sigilo. Pero le decimos: la
corrupción se cobija siempre en el secreto tras
bambalinas. Allí se cultiva y crece. Hoy el
narcotráfico, ayer la violación de los derechos
humanos en lo que es imposible disociar el nombre de Montesinos de los "Casos La Cantuta y
Barrios Altos". Sobre el "Caso La Cantuta", en el
Congreso, yo hice entrega de un documento donde aparecía su nombre. Pero yo no mencioné su
nombre ni de ningún otro que allí aparecía por
respeto a la institución. Ni siquiera dije qué institución era. Se abrió una investigación en el
Congreso. Luego ustedes impidieron que la comisión investigadora citara a Montesinos. Después dieron una ley especial para que la Sala
Penal mandara el asunto a la justicia militar.
Hoy están haciendo lo mismo que hicieron antes. Si entonces se hubiera investigado y se hubiera demostrado que este señor nada tenía que
ver con el "Caso La Cantuta", yo lo hubiera saludado; y si hoy se investiga y se demuestra que
este señor nada tiene que ver con el narcotráfico,
todos también tendríamos que saludarlo. Pero
ustedes quieren el secreto, la trastienda. Tiene
que haber una investigación parlamentaria si no
será la sociedad la que investigue y tendrá que
llegar a conclusiones. Una de esas conclusiones
será que el Parlamento no sirve porque ustedes
impiden la función fiscalizadora del Parlamento.
Esta interpelación se presenta en el Congreso
luego de doce mociones pidiendo la formación
de una comisión investigadora, que ustedes rechazaron. Hemos sido testigos también de que
el Ministro de Defensa en la Comisión de Fiscalización cuando viene a responder preguntas lo
hace leyendo un papel.
Hay oficiales de nuestro Ejército que acusan a
malos elementos de la institución. No nos basamos en lo que dice "Vaticano". Hay un Mayor del
820
Ejército en España, hay comandantes, hay capitanes, hay gente que dice que ha perdido su carrera por no transar con el narcotráfico. En consecuencia, ustedes tienen la obligación moral de
demostrar que esas denuncias no son ciertas. Es
necesario que el país se moralice y que entiendan que la corrupción es un cáncer: se multiplica y avanza sigilosamente. El país está sintiendo que algo se pudre en las alturas del poder y
lo está manifestando. Aquí somos una modesta
expresión de esa voz. Quizás por este motivo,
ustedes quieren perpetuarse, quizás por este motivo, en la mente ciudadana se está asociando
día a día la frase "reelección con corrupción".
tenemos que hacer muchos de los que estamos
aquí.
Ustedes tienen la oportunidad y la obligación
de demostrar al país que es posible investigar.
Este mecanismo constitucional no es sino un
primer paso y el Perú necesita que se haga una
investigación si queremos recobrar no la calma,
que es muy fácil de recobrar, sino la confianza
de que no estamos rodeados de narcos.
¿Cuántos tendrán aquí autoridad moral para
hablar de los tiempos difíciles del terrorismo?
En tiempos difíciles en distintas partes del país
muchos de nosotros construíamos y forjábamos,
de distinto modo, la Patria. Poníamos el pecho y
las buenas intenciones por el país, por la República, por el Perú. ¿Cuántos habrá que tengan
esas calidades y capacidades morales para responder con la firmeza con que lo hacemos?
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Estrada Pérez por diez
minutos.
El señor ESTRADA PÉREZ (UPP).— Señor
Presidente: Mucho se ha aludido a un periódico
que merece, a mi juicio, la absoluta confianza
del régimen. Nosotros no tenemos por qué darle mucha importancia. Pero hoy aparece un titular que dice: "Pandolfi, Castillo y Briones responderán por Montesinos". A través suyo, señor
Presidente, quisiera saber —aunque sería difícil— si los distinguidos ministros se sienten bien
defendiendo a una persona sobre quien hay verdaderas sospechas, dados sus antecedentes.
Los ministros han tratado de responder un pliego interpelatorio que, en su conjunto, es débil.
Pero al no haber podido satisfacer no digo a la
oposición sino al país en su conjunto, es evidente que estas dudas, que estas sospechas, que esta
ciénaga crece y el único afectado es el Perú, también es afectado el Gobierno, es decir, el propio
Presidente Fujimori. Es inconcebible que a partir de las declaraciones de un reo tenga que darse la primera interpelación en este período democrático. Para quienes compartimos ambientes de limpieza y queremos la transparencia democrática en el país, es impensable que por lo
dicho en una sala penal tenga que ponerse en
tela de juicio la limpieza y la transparencia con
la que debería funcionar el Gobierno actual. Es
más, por ese motivo, se trae al Congreso elementos de juicio que permiten debates que nos recuerdan tiempos pasados frente a los cuales nada
Por lo tanto, resulta aún más inconcebible que
sin responder algunas preguntas como, por ejemplo, la situación penal del señor Montesinos, hoy
tengamos que aparentar que se trata de un personaje cuasi mítico, de un personaje deificado,
responsable de haber puesto en orden y de haber reconstruido el país; ¡cuando la reconstrucción cuesta a millones de peruanos que nos jugamos la vida en distintos frentes y que no nos
subimos al carro vencedor, precisamente, en el
tiempo de las elecciones!
Se dice que el señor Montesinos es el mentor de
todo un proyecto legislativo para la salvación del
país. Puedo pensar, entonces, a partir de ese dicho que él elaboró la "Ley Colán". ¿Por qué la
señorita Fiscal de la Nación, contraviniendo los
mandatos imperiosos de la ley, presurosa fue a
un canal de televisión a defender al señor
Montesinos frente a una acusación a la que nadie quería darle el mínimo de credibilidad.
Pregunto ¿es posible que el Presidente del Comando Conjunto de la Fuerza Armada pueda
salir presuroso y nervioso, con un guión en la
mano, para defender a alguien de inferior jerarquía, a alguien que está supeditado a su mando?
¿Esto es posible? ¿En este caso la subordinación
no funciona? Un capitán del Ejército por muy
retirado que esté, debe subordinación a un general. Nosotros queremos que esa línea de carrera de mando de ninguna manera pueda ser
alterada. Pero lo que ha visto el país es, exactamente, lo contrario. ¿Dónde y desde cuándo un
tribunal militar puede darse el lujo de llamar la
atención a un tribunal civil e impedir que se
analice clínica o médicamente a un reo sin que
haya una autoridad en el Poder Judicial capaz
de defender la majestad de ser también otro poder del Estado? ¿No hay quien levante la voz
para defender la institución jurisdiccional del
país?
Más allá de las grandes virtudes o defectos del
señor Montesinos, me preocupa el destino del
país. Porque a partir de los hechos negativos que
se suceden en el Gobierno, se comprueba que la
821
institucionalidad del país está en peligro, se comprueba que algunos poderes del Estado y algunas fuerzas tutelares, como el Poder Judicial y
la Fuerza Armada respectivamente, están en una
situación de desequilibrio. Se percibe un ambiente en que estas instituciones no son capaces de
defenderse por sí mismas y, por lo tanto, no son
capaces de ofrecer seguridad a la sociedad nacional. Aun cuando la mayoría oficialista trata
el asunto Montesinos bajo la cobertura y capa
de Fujimori, el peligro de la institucionalidad es
aún peor, cuando fujimorizan un asunto que no
tiene por qué llegar a ese nivel, haciendo daño
al propio Presidente de la República. Tratemos
el asunto de Montesinos como merece ser tratado, en el nivel que merece ser tratado pero, de
ninguna manera, comprometiendo lo esencial,
lo fundamental, o sea, los pilares que soportan
la sociedad nacional, las instituciones llamadas
a ser permanentes antes que ser perjudicadas
por los dichos o la presencia defensora de sus
representantes frente a Montesinos.
Estamos en un momento realmente doblemente delicado: la presencia del señor Montesinos
entrañaría presunciones de corrupción en altas
esferas del gobierno; y hay hechos evidentes que
demostrarían cómo la lacra del narcotráfico va
penetrando sigilosa o abiertamente en instituciones tutelares del país. Es cierto que la institución en sí es incólume e incorruptible. Sin embargo, las instituciones están integradas por
gente de carne y hueso, la misma que sí puede
ser corrompida, en este caso, por el narcotráfico.
A mí no me importa ni podrán acusarme de querer "samperizar" al régimen o algo por el estilo.
Lo que me interesa es que haya seguridad y estabilidad en el país sin que nos hagan pensar,
vía el temor, de que puede haber otro 5 de abril,
que aquí olímpicamente ha sido justificado por
el Presidente de la Comisión de Justicia. ¿En
qué Parlamento del mundo puede verse hacer
apología del delito de sedición o del delito de alzamiento contra la autoridad constituida? Tal
propuesta no es dable aquí ni en ningún sitio
que se jacte de ejercer la democracia en su más
mínima expresión.
Cuando queremos que se esclarezca el panorama, que se purifique el ambiente, que los aires
políticos, sociales y económicos que respiramos
alcancen el éxito, la respuesta que recibimos de
la mayoría oficialista, es el vejamen, el insulto,
la burla como el que se hizo contra el señor Grados Bertorini. Al hablar de personalidades significativas del país, como del doctor Pérez de
Cuéllar, quieren menospreciarlo y denostarlo,
haciendo comparaciones inapropiadas que constituyen una ofensa entre peruanos. Preocupa,
por lo tanto, la institucionalidad del país, el fu-
turo nuestro y la seguridad de nuestros hijos.
Pensando en el destino que estamos labrando
hoy, a través suyo, señor Presidente, pido a los
ministros que tengan cuidado con personajes
que, más allá de sus méritos o de sus deméritos,
están haciendo daño al país. Porque al partir de
las sospechas de este señor con el narcotráfico,
está hablándose mal del Perú. La imagen del
Perú en vía de reconstrucción, está siendo dañada en el interior del país y en el extranjero.
Acontecimientos de esta naturaleza espero que
no sirvan para crear abismos y brechas más allá
de las que existe hoy. Por el contrario, ojalá nos
convoque a luchar efectiva u limpiamente contra la inmoralidad, contra la corrupción, prescindiendo de los corruptos o de aquéllos sobre
quienes hay sospecha.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Forsyth Mejía por cinco
minutos.
El señor FORSYTH MEJÍA (UPP). Señor
Presidente: Creo que esta noche, de alguna manera, se ha desnaturalizado la esencia de lo que
es una interpelación parlamentaria. Esto por
cierto preocupa. Desde que se ha instalado el
actual Congreso de la República, es la primera
oportunidad en que hacemos uso de esta institución constitucional que es, como bien lo señaló el doctor Medelius, un derecho de las minorías. El doctor Medelius citó inclusive a un conocido jurista.
Se ha hablado de que la interpelación puede ser
una estrategia de desgaste; puede ser una pérdida de tiempo y muchas cosas que creo que poco
tienen que ver con la realidad. La estrategia de
la mayoría suele ser reaccionar precisamente de
manera distinta a lo que el adversario piensa.
Esto quedó, de alguna manera, en evidencia
cuando la semana pasada la mayoría votó a favor de esta interpelación. Pero ha ocurrido algo
curioso que es necesario destacar: al votar en
favor de esta interpelación, la mayoría asumió
también el contenido del pliego interpelatorio.
De lo contrario no podría admitirse aceptar una
interpelación sin asumir el contenido del pliego
interpelatorio, sobre el cual ciertamente podemos discrepar. En consecuencia, doctor Medelius, a través de la Presidencia, el derecho de las
minorías, o sea, de interpelar a uno o más ministros de un Consejo de Ministros, se convirtió, por decisión de la mayoría, en un derecho de
la mayoría y de las minorías al mismo tiempo.
822
Entonces, en caso que hubiera pérdida de tiempo, se trata de una responsabilidad compartida.
Creo que el país ya está, de alguna manera, lo
suficientemente curtido como para comprender
dónde está la veracidad de las cosas sin dejarse
engañar por ambigüedades. Ciertamente, no hay
una sola minoría. Hay una intencionalidad interesante de parte de distinguidos líderes en
señalar, por ejemplo, al doctor Del Castillo como
líder de la oposición. Efectivamente, él es un líder del Partido Aprista Peruano. Por supuesto
que lo es y, seguramente, muy destacado. Corresponde a los apristas, juzgarlo. Del mismo
modo como en la mayoría se afirma liderazgos
interesantes y prometedores. Por ejemplo, el
congresista Anastasio Vega o el congresista Enrique Pulgar Lucas, a quien todavía...
El señor PULGAR LUCAS (C90-NM).— Señor Presidente: Pido la palabra por haber sido
aludido.
El señor FORSYTH MEJIÍA (UPP).— Señor
Presidente: No he ofendido a nadie. Solamente
he dicho que el congresista Pulgar es un verdadero ejemplo de consecuencia del nuevo liderazgo
que se gesta en torno a Cambio 90-Nueva Mayoría.
Le agradeceré se sirva silenciar al líder de la
mayoría.
El señor PRESIDENTE.— Señor Forsyth
Mejía: Estábamos tratando de evitar precisamente cualquier tipo de alusión personal. Lamentablemente, se ha producido el hecho y voy a tener que dar la palabra al señor Pulgar, en su
oportunidad, para que haga el descargo respectivo.
El señor FORSYTH MEJÍA (UPP).— Me
parece una magnifica idea, señor Presidente.
Porque estamos ansiosos de escuchar a quienes
representan la afirmación de los nuevos
liderazgos y los nuevos referentes éticos del
Perú, hoy que nos acercamos al tercer milenio.
Quiero decir, señor, que esta oportunidad más
que constituir un encuentro destinado a dividir
a los peruanos, ha podido—lamentablemente veo
que es difícil que ocurra ahora— constituir una
posibilidad de reencuentro entre las diversas
fuerzas políticas frente a un problema que es
sumamente grave para la mayoría y para las
minorías así como para la Nación en su conjunto.
Como sabemos el problema del narcotráfico se
asienta sobre un trípode demencial.
A usted, señor Presidente, le ruego darme dos
minutos más para concluir.
El señor Pulgar Lucas me pide una interrupción pero usted, señor Presidente, ha señalado
que posteriormente le va a otorgar el uso de la
palabra.
El señor PRESIDENTE.— Señor Forsyth:
Concederé el uso de la palabra al señor Pulgar
Lucas porque usted lo aludió.
El señor FORSYTH MEJÍA (UPP).— Señor
Presidente: Yo lo he aludido en los mejores términos y no veo cómo podría alguien cuestionar
ese parecer.
El señor PRESIDENTE.— Señor Forsyth
Mejía: Su tiempo está por concluir.
El señor FORSYTH MEJÍA (UPP).— Señor
Presidente: Retiro, entonces, la alusión.
Señalo que el Plan Nacional de Prevención y
Control de Drogas de 1994, es un magnifico ejemplo que lamentablemente no se ve reflejado en
la creación de la institución CONTRADROGAS
que tiene estrategias contrapuestas para enfrentar el flagelo en términos del consumo, de producción y del tráfico.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Por el Grupo Parlamentario Partido Aprista, puede hacer uso de
la palabra el señor Mantilla Campos, por cinco
minutos; y el señor Zumaeta Flores, por diez minutos.
El señor MANTILLA CAMPOS (PAP).—
Señor Presidente; señores Ministros de Estado:
Mi intervención en esta oportunidad será estrictamente puntual y estará referida a aclarar algunos aspectos del pliego interpelatorio que, a
mi juicio, no han sido respondidos. Me refiero a
la exposición del señor Presidente del Consejo
de Ministros quien no ha respondido la cuarta
ni la quinta pregunta. Estas preguntas están
referidas a la intervención del señor Presidente
de la República que involucra supuestamente a
un funcionario del gobierno anterior con el
narcotraficante "Vaticano"; así como a las declaraciones que le hiciera el señor Quainton, Embajador de los Estados Unidos en ese momento,
grabadas en cintas magnetofónicas, en las cuales —dicen— se podía escuchar la conversación
de algunos políticos del gobierno anterior con
los narcotraficantes. Al respecto, nosotros hemos venido a escuchar los nombres. No podemos dejar pasar que se puedan lanzar versiones
823
antojadizas y calumniosas con el propósito de
desprestigiar a hombres y mujeres que han servido con lealtad y con honestidad en nuestro
gobierno. Yo soy uno de ellos y no puedo dejar
pasar por alto acusaciones de esa naturaleza.
El señor Presidente del Consejo de Ministros no
se puede excusar en la reserva porque la reserva acabó en el momento que el Presidente
Fujimori dio esas declaraciones ante los medios
de comunicación. A partir de ese momento ya
no hay reserva. Existe el honor, la honra de ex
funcionarios que en esa oportunidad ejercieron
con decisión y coraje sus funciones, que puede
quedar afectada. El señor Presidente del Consejo de Ministros es un reconocido hombre de honor y tiene que decirnos, esta noche, la verdad.
Al respecto, tiene que presentarnos las pruebas
y las evidencias que confirmen las declaraciones del señor Presidente de la República. Él no
puede obviar una decisión personal de esta naturaleza, que enloda definitivamente a hombres
como nosotros que hemos sabido dar la cara.
Asimismo, yo no tengo temor de que alguien
pueda decir que yo soy el aludido. Por eso mismo, pido al señor Presidente del Consejo de Ministros que cuando vuelva a intervenir haga las
aclaraciones precisas. De lo contrario, el país y
nosotros tendremos la oportunidad de decir que
no existen evidencias ni pruebas y que el señor
Presidente de la República mintió al país. Tal
mentira no la aceptamos.
También voy a hacer referencia, con mucha serenidad, a algunos aspectos de la lucha contra el
narcotráfico y contra el terrorismo a lo largo de
estos aciagos dieciséis años de nuestro país. No
se puede decir que la historia de la lucha contra
estos flagelos, empieza en 1990. No se puede olvidar el sacrificio y la vida entregada por miles
de hombres de la Policía Nacional y de la Fuerza Armada en los enfrentamientos, durante los
cuales hubo un largo proceso de adecuación y
capacitación para enfrentarse con decisión. No
se puede negar el esfuerzo de toda esta gente
que a lo largo de los años ha ido aprendiendo a
conocer al enemigo. No se puede negar el esfuerzo de la Policía Nacional y de la Fuerza Armada
durante el gobierno de Acción Popular. No se
puede negar el esfuerzo continuado con nosotros y los resultados.
Voy a hacer referencia rápidamente a los resultados en la lucha contra el narcotráfico en nuestro gobierno. Por ejemplo sobre la incautación
de drogas.
El señor PRESIDENTE.— Señor Mantilla
Campos: Está corriendo el tiempo del señor
Zumaeta Flores.
El señor MANTILLA CAMPOS (PAP).— No
como dice un señor congresista desinformado,
quien lee la información que le alcanzan y dice
que solamente se incautó 15,431 kilos de droga
durante nuestro gobierno. ¡No, señor! ¡Se incautó 157,064!. En lo que corresponde a aeronaves
capturadas, la cifra alcanza a 25 sin contar con
el apoyo de los Estados Unidos, en ese entonces,
aún con radares. Fueron destruidos 267 laboratorios y 1,320 pozas de maceración. No son cifras cogidas al azar sino que figuran en los archivos del Ministerio del Interior. Son cifras que
han sido verificadas conjuntamente con las actas del fiscal, con la presencia de los agentes de
la Dirección de Lucha Antinarcóticos de los Estados Unidos (DEA) y que figuran en los expedientes y en los atestados judiciales que a lo largo de estos años se han llevado a cabo en la persecución contra los narcotraficantes.
En cuanto al terrorismo, ¿cómo vamos a negar
el esfuerzo de los que nos antecedieron en la
lucha contra estos flagelos?, ¿acaso no supieron
dar su vida?, ¿acaso no supieron enfrentarse con
coraje?, ¿acaso los primeros pasos claros no se
dieron en 1989 y 1990? Lo dicen todos los analistas políticos, que no son miembros de mi partido. ¿Acaso no se capturó el cuartel general de
Abimael Guzmán así como todos sus archivos
de información, hecho que permitió después continuar el trabajo contra de la subversión?, ¿acaso no creamos nosotros el Grupo Especial de
Inteligencia (GEIN)? No es cierto lo que dice un
señor congresista cuando señala que la DINCOTE tenía cincuenta miembros al momento de
asumir el actual gobierno. Era el GEIN. Lo que
pasa es que se no conoce la verdad y hablan por
hablar; sin embargo, el señor ministro puede dar
las cifras correctas.
Cedo una interrupción al señor Hermoza Ríos
por un minuto, con su venia, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE.— Señor Hermoza
Ríos, puede interrumpir.
El señor HERMOZA RÍOS (C90-NM).— Gracias, Presidente; gracias, colega Agustín Mantilla.
Con esa eficiencia que dice haber tenido su gobierno y con el mismo énfasis que da a sus intervenciones, señor Mantilla, quisiéramos que
nos ilustrara bajo qué circunstancias Polay se
escapó de la cárcel.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede continuar,
señor Mantilla Campos.
824
El señor MANTILLA CAMPOS (PAP).—
Señor Presidente: Hubo comisiones investigadoras del Congreso que analizaron ese tema.
También lo trató el fuero privativo, que es de
ustedes, y lo trató también el fuero común. Los
responsables de esa fuga están pagando sus penas. Por más que se trató de responsabilizarnos,
en ningún momento fue probada acusación alguna. Éramos inocentes en ese caso. Ésa la respuesta.
He sido muy puntual en los temas que ofenden
nuestra honra y nuestro honor. Espero que el
señor Presidente del Consejo de Ministros los
aclare esta noche, para que el país sepa la verdad. No aceptamos que se puedan lanzar acusaciones difusas que afecten la honorabilidad de
hombres como nosotros.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Zumaeta Flores.
El señor ZUMAETA FLORES (PAP).— Señor Presidente: Yo lo que noto es que en la mayoría parlamentaria hay más desesperación que
en la oposición. Los ministros han respondido
con mucha serenidad y con mucho respeto cada
una de las preguntas del pliego interpelatorio.
Pero el debate se ha iniciado con unos discursos
tan duros como si aquí hubiésemos venido a un
torneo de chavetazos. La mayoría oficialista inició los discursos eminentemente políticos. Bajemos un poco la temperatura porque nosotros no
hemos venido a un torneo de quien insulta y
denigra más.
Es increíble lo que se ha dicho a la oposición:
"viejos políticos profesionales y tradicionales",
"perro, pericote y gato comiendo de un mismo
plato", "complot siniestro: Vladimiro Montesinos
es el pretexto", "miedo a una tercera reelección
de Fujimori", "afán improductivo", "traidores a
la Patria". Yo me pregunto ¿quiénes hablan así?
Hablan así los que ni siquiera conocen a
Vladimiro Montesinos, nunca lo han visto, quizás dos o tres congresistas lo conocen; el resto
no lo conoce. Sin embargo en el pliego interpelatorio —esto lo preciso— de las diecisiete preguntas no hay una sola referencia del pago de
los cincuenta mil dólares al señor Montesinos
de parte de "Vaticano". Las preguntas que hemos planteado es de otra índole. Se habla de la
política antidrogas, que han respondido los señores ministros y, en consecuencia, sobre ese
tema se debía centrar el debate político. Pero no
ha sido así. Ha habido, por el contrario, un torneo de insultos de todo tipo. Después de insultar a la oposición dice la mayoría: "seguimos lu-
chando incansablemente contra la corrupción";
¡pero la corrupción avanza! "Seguimos luchando
incansablemente contra el narcotráfico" ¡pero el
narcotráfico avanza!
Señor, hay algunos congresistas de la mayoría
que me están interrumpiendo sin que yo haya
concedido interrupción alguna. No permito que
se me interrumpa porque yo he escuchado a más
de treinta y cinco oradores sin haberlos interrumpido. Si usted, señor Presidente, hizo respetar el derecho a intervenir haciendo un llamado de atención como hizo específicamente al
doctor Grados Bertorini, hace un momento, creo
que el mismo temperamento debe seguirse en
este caso. En consecuencia, le pido que ponga
orden en la Sala.
El señor PRESIDENTE.— A todos los señores congresistas les pido que guarden la debida
atención porque está hablando el señor Zumaeta
Flores.
Continúe, señor congresista Zumaeta Flores.
El señor ZUMAETA FLORES (PAP).— Muchas gracias, señor Presidente.
"Seguimos luchando incansablemente contra la
desocupación", dice la mayoría ¡pero la desocupación avanza! "Seguimos luchando incansablemente contra la pobreza" ¡pero la pobreza avanza!
Tengo un informe que deben tenerlo también
los ministros presentes. Es un informe muy reservado y seguro que el Presidente del Congreso conoce también su contenido. ¿Cuál es la percepción de la opinión pública sobre el momento
que vive el país? Escuchen lo que dice: "Coincidencias inusuales de eventos políticos importantes —aquí no van a responsabilizar a la oposición— 1. Denuncia de "Vaticano" a Vladimiro
Montesinos. 2. Reforzamiento de indicios de vinculación del narcotráfico a las altas esferas de
las Fuerzas Armadas. Negativa del Gobierno, ha
permitido investigaciones. Aptitudes arbitrarias
del gobierno. 3. Caída en la aprobación del Presidente Fujimori. 4. Pérdida de sintonía del Gobierno con la opinión pública. 5. Obstaculización
de la labor de Andrade. 6. Rebrote de atentados
terroristas. 7. Acusación de corrupción a los
miembros del Gobierno. 8. Pugnas en el entorno Presidencial. Filtración de información. Conclusión: Sensación de desorden en el Gobierno y
proyección de imagen de inestabilidad".
¿Qué dice el subsiguiente informe sobre el "Tema
Montesinos"? Esto no lo dice la oposición. El
controversial papel de Vladimiro Montesinos "El
825
57% cree que la presencia de Montesinos como
asesor presidencial, es negativa. El 88% cree que
Montesinos debe de ser investigado. El 54% cree
que es verdad que Montesinos cobraba coimas a
"Vaticano". El 71% cree que a "Vaticano" se le
manipula mediante tratamiento psicológico". Es
la percepción de la opinión pública. "El 90% cree
que Montesinos debería presentarse ante la
prensa. El 60% cree que Montesinos debería
dejar el Gobierno."
Éste es un informe que deben tener algunos personajes del Gobierno. Se trata de una consultora muy cercana al Gobierno.
El señor PRESIDENTE.— Señor Zumaeta
Flores, lo lamento; ya concluyó su tiempo.
Por el Grupo Parlamentario Acción PopularCODE, tiene la palabra el señor Alva Orlandini
por diez minutos.
El señor ALVA ORLANDINI (CODE-AP).—
Señor Presidente: Esta sesión es insólita. Es la
primera vez bajo este régimen que tres ministros son convocados al Congreso por decisión del
Pleno. Mayoría y minoría votaron para que el
Presidente del Consejo de Ministros, el Ministro de Defensa y el Ministro del Interior concurran a responder el pliego interpelatorio. Me
parece que es una afirmación democrática que
debe de repetirse con frecuencia, aunque la mayoría no esté de acuerdo. La minoría ha demostrado que tiene el número de votos necesarios
para que los ministros concurran a dialogar en
el seno del Congreso.
El Presidente del Consejo de Ministros ha dicho
que había que hacer una visión situacional y
restropectiva del país hacia 1990 para compararla con la realidad actual. Yo diría que sería
conveniente hacer una visión del país un poco
más hacia atrás. Cuando se produce el golpe de
Estado del 3 de octubre de 1968 y las Fuerzas
Armadas asumen el gobierno del país, se instala
un gobierno militar con dos fases. La deuda externa sube de ochocientos millones de dólares a
cerca de siete mil millones de dólares. Se arman
nuestras Fuerzas Armadas en forma apropiada
para combatir a cualquier enemigo exterior eventual. Durante ese período, sin embargo, se incuba el terrorismo. Los servicios de inteligencia
nacional del Ejército, de La Marina, de Aeronáutica y de la Policía no advierten que en Ayacucho
se estaba gestando Sendero Luminoso. El primer acto terrorista ocurre el 18 de mayo de 1980,
el día de las elecciones en el poblado de Chuschi,
provincia de Huanta, departamento de Ayacucho. Entonces, recién se advierte que hay presencia del terrorismo.
Durante el primer gobierno de Belaúnde se había presentado otro fenómeno de violencia: las
guerrillas. Nosotros combatimos y derrotamos
a las guerrillas. Entonces, algún funcionario
subalterno dijo que las guerrillas eran abigeos.
De allí deriva que algunas personas con buena
intención o, quizás, malévolamente, sostengan
que durante el segundo gobierno de Belaúnde
alguien sostuvo que el terrorismo era abigeato.
Yo tengo que levantar ese cargo y naturalmente
expresar que quien lo ha dicho, en el seno de
este Congreso, o no conoce historia o simplemente ha querido hacer una afirmación sin fundamento.
¿Qué ocurre durante el período 1980-1985? Se
combate naturalmente al tráfico ilícito de drogas. Hay convenios con la Dirección de Lucha
Antinarcóticos de los Estados Unidos (DEA). El
Ministro del Interior actual ha recordado que se
dictó el Decreto Legislativo Nº 53. Hay también
el combate contra el terrorismo. Se dicta el Decreto Legislativo Nº 46 que tipifica el delito de
terrorismo con penas apropiadas. Se hace todo
lo que es necesario para que las Fuerzas Armadas, que habían gobernado durante doce años,
asumieran el Comando Político Militar en las
zonas declaradas de emergencia. Si las Fuerzas
Armadas no estaban capacitadas para combatir
al terrorismo, ya es un problema de las Fuerzas
Armadas, que alejándose de los cuarteles asumieron funciones políticas que no les competían,
de manera que hay que poner las cosas en claro.
¿Qué ocurre a partir de 1990 cuando llega al
gobierno el ingeniero Fujimori por voluntad del
pueblo y con el voto, en la segunda vuelta, del
Partido Aprista y de los grupos de Izquierda? Se
le da facultades para que pueda dictar todos los
decretos legislativos que considerara convenientes. Los dicta. Se excede inclusive de las facultades legislativas delegadas y modifica empíricamente el Código Penal. Ha hecho referencia el
Ministro del Interior a que se incorporaron los
artículos 296º y 296-A. Efectivamente, eso ocurrió. Se incorporaron esos dispositivos en el Título XII: Delitos contra la Seguridad Pública.
Capítulo III: Delitos contra la Salud Pública. Sección Segunda: Tráfico Ilícito de Drogas. ¿Pero
qué ocurría? Que se denominaba a los delitos de
narcotráfico que no existían en el Código Penal.
Había, en cambio, en el Título V, Capítulo VI,
Delitos contra el Patrimonio, el delito de receptación, artículo 195º. Mediante la Ley Nº 25404
fue modificado inclusive el artículo 195º del Código Penal; y promulgado en abril de 1991 para
que la pena fuera de seis a quince años de pena
privativa de libertad, de manera que el Congreso dictó esa ley.
826
Sin embargo el ingeniero Fujimori —que no estaba preocupado en la lucha contra el terrorismo sino en su reelección— fustigó al Parlamento y dijo que habían lobbies del narcotráfico dentro del Congreso. Por este motivo, el 5 de diciembre de 1991 el Senado aprobó una moción
en la cual se declaró que el Presidente de la República estaba descalificado moralmente al haber agraviado al Congreso de la Nación. De ahí
se gestó el golpe de Estado del 5 de abril de 1992,
en el cual por boca del congresista Medelius sabemos que tomó parte el jefe del Servicio de Inteligencia Nacional y también naturalmente el
asesor, doctor Montesinos. Para ese fin, el Poder Ejecutivo había dictado varios decretos legislativos, todos ellos encaminados al golpe de
Estado. Entre ellos, el Decreto Legislativo Nº
743, denominado Ley del Sistema de Defensa Nacional, en cuyo artículo 19º se establece que el
jefe de ese servicio es designado por el Presidente de la República mediante resolución suprema que refrenda el Presidente del Consejo
de Ministros y continúa mientras el Presidente
de la República lo quiera. Luego, da el Decreto
Legislativo Nº 440, en cuyo artículo 25º se establece que los Comandantes Generales de las
Fuerzas Armadas designados por el Presidente
de la República continúan también en sus funciones más allá de los 35 años de servicios; y también da otras normas para que se mantuviera el
Comando de las Fuerzas Armadas en manos de
quien el Presidente de la República quisiera, con
la finalidad de dar el golpe de Estado.
Cuando las Fuerzas Armadas asaltaron el Congreso el 5 de abril, algunos dicen que el congresista Juan Hermoza Ríos estaba muy cerca de la
Plaza Bolívar. Yo me resisto a creer pero, en todo
caso, después del 5 de abril él ha ingresado legítimamente al Congreso, con más votos, porque
su hermano ponía los votos. Es obvio. Ya lo he
dicho acá y no quiero repetirlo porque la señora
Vicepresidenta del Congreso me ha dicho que se
va matar si es que yo repito algo sobre los viajes
del Presidente Fujimori, y aquí no quiero repetir cosas que ya han sido dichas en otra ocasión.
Las elecciones para formar el Congreso Constituyente Democrático fueron fraudulentas. El
referéndum fue fraudulento. Las elecciones de
abril del año pasado han sido fraudulentas. Esta
mayoría entró parte por la puerta y parte por la
ventana. De manera que aquí hay que andar con
humildad. Aquí no se puede estar amenazando
ni tampoco haciendo lecturas pastorales de documentos que son repartidos desde Palacio de
Gobierno o desde el Servicio de Inteligencia
Nacional en un sobre amarillo que es traído por
un oficial de apellidos Calderón Otoya y entregados a un distinguido congresista —amigo
mío— para que a su vez lo distribuya.
El señor PRESIDENTE.— Señor Alva: ¿Está
tomando el tiempo del señor Bartra Gonzáles?
El señor ALVA ORLANDINI (CODE-AP).—
Señor Presidente: Haré uso de cuatro minutos
del señor Coral Pérez.
El señor PRESIDENTE.— No, señor Alva.
Estaría tomando los cinco minutos del señor
Bartra Gonzáles.
El señor ALVA ORLANDINI (CODE-AP).—
Señor Presidente: Haré uso de cuatro minutos
del señor Coral Pérez.
El señor PRESIDENTE.— Señor Alva: Restan tres minutos del señor Coral Pérez.
El señor ALVA ORLANDINI (CODE-AP).—
Muchas gracias.
El señor Calderón Otoya está repartiendo los
discursos. Por este motivo, en los discursos ya
no se habla de los "políticos tradicionales" sino
de los "políticos profesionales". Todos han dicho
lo mismo. Incluso como los argumentos van más
o menos repitiéndose y hay que hacer alguna
variación, al congresista Anastasio Vega le ha
tocado una parte del discurso que pronunció hace
dos días el Presidente Fujimori. El congresista
dijo: "gobernar es hacer". Eso lo dijo también
Fujimori.
De manera que aquí estamos ante un grupo de
congresistas que con mucho fervor y con mucho
calor están defendiendo evidentemente al Gobierno al cual le deben su nombramiento.
Me pide una interrupción el congresista Hermoza Ríos. La concedo, con todo gusto. Es siempre
interesante escucharlo.
El señor PRESIDENTE.— Puede interrumpir, señor Hermoza Ríos.
El señor HERMOZA RÍOS (C90-NM).— Señor Presidente: Yo realmente estoy sorprendido
cómo el doctor Alva reniega de su permanencia
en el Congreso actual, porque sostiene que las
elecciones han sido fraudulentas, es decir, él está
descalificando a la mayoría. Yo quisiera que él
se explique bien. O quizás después de las doce
de la noche él está un poco cansado y, por este
motivo, sus dotes de volar por los techos lo está
limitando.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Continúe, señor
Alva Orlandini.
827
El señor ALVA ORLANDINI (CODE-AP).—
Señor Presidente: Naturalmente respondo con
todo agrado la pregunta que formula el señor
congresista Hermoza Ríos.
Yo felizmente no tengo cansancio alguno. Estoy
en este Congreso a pesar del fraude, no obstante el fraude. Además, no vuelo sino pongo los
pies sobre la tierra y sé que hay que actuar sin
ilusiones, sin fantasías, sin pensar que se repetrá
el año 2000 lo que pasó en abril de 1995. Ésa es
la verdad. El año 2000 espero llegar conjuntamente con el congresista Hermoza Ríos al Congreso, tal vez acompañándome a ingresar por la
puerta principal.
Me siento, en este caso, obligado a levantar algunos cargos que han sido hechos con cierta ligereza respecto al gobierno del presidente
Belaúnde en el período 1980-1985. Se hizo todo
lo que se tenía que hacer para combatir el terrorismo. Se hizo eficientemente la tarea contra un
enemigo que era desconocido. Se creó la Dirección contra el Terrorismo (DIRCOTE) que finalmente como Dirección Nacional contra el Terrorismo (DINCOTE) logró el 13 de setiembre la
captura de Abimael Guzmán.
Solicito, señor Presidente, que me conceda treinta segundos adicionales.
El señor PRESIDENTE.— Señor Alva: A su
solicitud, se le concede sólo treinta segundos
más.
El señor ALVA ORLANDINI (CODE-AP).—
Señor Presidente: Muy agradecido.
La captura de Abimael Guzmán lo hizo la Policía Nacional cuando el señor Ministro del Interior estaba en la Embajada Británica conjuntamente con el señor Director de la Policía Nacional. Ésa es una verdad que no puede desmentirla nadie. En consecuencia, no hagamos un Dios
del señor Montesinos.
Señor Presidente, el señor Chu Rubio me está
cediendo su tiempo.
El señor PRESIDENTE.— Señor Alva: Él tiene su tiempo para que sea usado una hora después.
El señor ALVA ORLANDINI (CODE-AP).—
Muchas gracias, señor Presidente.
En todo caso, posteriormente podré hacer alguna aclaración, siempre con su venia.
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra el señor Gamarra Olivares por diez minutos.
El señor GAMARRA OLIVARES (FIM).—
Señor Presidente: La congresista Chávez Cossío
nos dijo que este debate significa perder tiempo. Yo quisiera pedir disculpas a la congresista
por hacer perder su tiempo muy valioso que lo
podría estar utilizando en uno de sus numerosos viajes.
El congresista Siura, entre otras personas y en
otros gobiernos, no podrá desmentir lo siguiente: cuando la Cámara de Diputados en 1991 formuló dos acusaciones constitucionales contra el
ex Presidente Alan García ante el Senado de la
República, el señor Siura votó en contra de esas
acusaciones constitucionales, es decir, a favor del
señor Alan García. No votaron en contra de esa
acusación todos los miembros de Cambio 90;
hubo excepciones, es cierto.
También debo mencionar un caso que podríamos compararlo con el "Caso Montesinos". Ocurrió durante el gobierno de Acción Popular. El
diputado Reynaldo Rivera fue acusado de interferir una investigación policial en Huánuco contra su hijo político, quien estaba siendo acusado
de narcotraficante. Cuando llegó la acusación
ante el Congreso, el diputado Reynaldo Rivera
fue desaforado en cuarenta y ocho horas con el
voto unánime de todas las bancadas parlamentarias, incluyendo la bancada a la que pertenecía el citado diputado, es decir, el Grupo Parlamentario Acción Popular.
Otro caso: en el gobierno de Acción Popular, el
asesor del Ministro del Interior fue detenido al
descubrirse sus vinculaciones con la banda de
narcotraficantes de los Rodríguez López. Cumplió diez años de prisión. Durante el gobierno
de Acción Popular se capturaron también a connotados narcotraficantes: Mosca Loca, Millán
Gonzáles, Lamberg, Perciles Sánchez, este último presentó un pedido de antejuicio político contra el general Velit Sabatini. De tal manera que
en todas las épocas, se hizo algo por el narcotráfico. No se hizo seguramente todo lo que se hubiera querido hacer en contra del narcotráfico,
pero sí se hizo lo que se pudo.
La mayoría oficialista ha hablado también de un
complot. Se ha dicho que la oposición por la vía
de la presente interpelación, ha complotado para
perjudicar al Gobierno y al señor Montesinos al
vincularlos con el narcotráfico. Tal afirmación
es un absurdo, porque el complot singnificaría
que hace veinte años nosotros hubiésemos tenido que decir al señor Montesinos que cometa
los delitos por los que fue sentenciado en esa
828
época; también tendríamos que haberle dicho
hace diez o doce años que defienda a narcotraficantes; asimismo, tendríamos que habernos
introducido en la Base Naval del Callao —donde pueden entrar sólo ustedes— para convencer
a "Vaticano", a fin de que éste acuse al señor
Montesinos. "Vaticano", entonces, según ustedes,
sería parte del complot. Además, en este complot tendrían que haber participado casi todos
los medios de comunicación. Creo, por el contrario, que el complot viene del lado de la mayoría oficialista, es decir, hay gente del Gobierno
actual que trata de encubrir y ocultar una investigación, que el pueblo está reclamando.
De otro lado, se ha contradicho al propio Presidente Fujimori. Mencionaré otro caso que no se
ha mencionado. El señor Montesinos defendió a
un narcotraficante. Este hecho fue publicado por
la revista Caretas en 1992. La denuncia la hizo
el Fiscal Caballero Cisneros, quien tuvo a su
cargo el caso del narcotraficante Jaime Arcayo
Céspedes. Éste fue capturado con veintiún kilos
de cocaína en San Martín. Su abogado era, tal
como lo denuncia el propio Fiscal Caballero
Cisneros, el doctor Vladimiro Montesinos quien,
incluso, firma uno de los recursos presentados a
favor de tal narcotraficante.
Para defender al señor Montesinos, se a alabado
al Servicio de Inteligencia Nacional. Pregunto
al general Castillo Meza, por intermedio de la
Presidencia. ¿Qué pasó con el Servicio de Inteligencia Nacional que no detectó la infiltración
de tropas ecuatorianos en el Cenepa?, ¿por qué
no detectó la carga de drogas en los barcos de La
Marina de Guerra?, ¿por qué tampoco detectó
la carga de drogas en el ex avión presidencial el
cual —según algunos de los que han participado
en ese delito— hizo hasta diez vuelos cargado
de drogas?, ¿qué pasó con el cobro de comisiones por la compra de armas durante el conflicto
con el Ecuador?, ¿cómo no pudo detectar el SIN
que más de doscientos oficiales del Ejército tenían vinculaciones con el narcotráfico? El señor
ministro se ha referido al Mariscal Cáceres. El
mariscal Cáceres, recordamos, herido después
de la batalla de San Juan de Miraflores y perseguido por los chilenos, con un ejército desanimado, supo hacer la resistencia y permitió
—como dijo Gonzáles Prada— que el Perú no pudiera ser vencido. El mariscal Cáceres mantuvo
hasta el último momento la llama de la peruanidad y del triunfo de los peruanos. ¿Cree usted
señor ministro que los militares vinculados al
narcotráfico son dignos de vestir el uniforme del
Ejército que vistió el mariscal Cáceres?, ¿cree
usted señor ministro que el mariscal Cáceres se
sentiría honrado de ver cómo algunos generales
en lugar de investigar una denuncia que vincula
a gente de Servicio de Inteligencia y, por tanto,
de la Fuerza Armada, se dediquen, en cambio, a
impedir esa investigación?
El "Caso Montesinos" circunstancialmente nos
ha reunido acá. Lo que nos reúne realmente, es
la voluntad y la posibilidad de que el Congreso
investigue denuncias sin señalar responsabilidades de antemano. El Congreso sí debe tener
la posibilidad de investigar, a fin de adelantar
acontecimientos que podrían ser muy perjudiciales al país. Impedir la investigación perjudica
no solamente a las Fuerzas Armadas como institución sino, también, al país en el extranjero;
y lo puede seguir perjudicando si es que hoy no
damos un ejemplo de lo que debe ser realmente
una investigación.
Los señores ministros han dejado de contestar
lamentablemente una serie de preguntas. El
ministro Pandolfi ha sido muy impreciso y muy
vago. Ante unas declaraciones del ministro
Pandolfi, creí que hoy íbamos a tener la posibilidad de esclarecer algunos puntos, pero el ministro Pandolfi me ha decepcionado y ha decepcionado al país. Él, en representación del Gobierno, creo que debe una explicación al país y al
Congreso.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra el señor Flores-Araoz Esparza por diez
minutos.
El señor FLORES-ARAOZ ESPARZA (PPC).—
Señor Presidente: En lo particular, las respuestas de los señores ministros no me han convencido y, en lo general, a mi bancada, tampoco.
Y no me han convencido, Presidente, porque las
exposiciones han carecido de las precisiones que
tienen que tener las respuestas a un pliego
interrogatorio. Ésta es una interpelación. Sabemos perfectamente que no tenemos el elemento
coercitivo, compulsivo que significan los votos
para una censura, pero eso de modo alguno puede significar que no se cumpla con una obligación constitucional y legal.
No puedo entender, señor, por qué la remuneración de un asesor tiene que ser secreto de Estado cuando las remuneraciones de los señores ministros, de los señores parlamentarios, del Presidente de la República, del Presidente de la
Corte Suprema, etcétera, sí puedan ser públicas. Yo no puedo entender cómo en un régimen
democrático o que dice serlo, pueden existir funciones secretas de un asesor. No puedo entender cómo sí tiene que haber transparencia res-
829
pecto de lo que hace el Presidente del Congreso
como tal o de lo que hace el Presidente de la
República o el Presidente del Jurado Nacional
de Elecciones o de los parlamentarios, pero respecto de un asesor no se puede saber qué asesora, qué hace o qué no hace.
Encuentro, además, graves contradicciones: Por
un lado, se trata de un asesor jurídico que redacta proyectos de disposiciones legales, que ha
preparado decretos legislativos, que ha preparado, en su momento, después del 5 de abril de
1992, decretos leyes y se supone también que
ha hecho decretos supremos de urgencia, etcétera. ¿Qué parecería ser? Pues el profesor de
Carnelutti, de Josserand, de Rippert, de Lombroso, quizás hasta de Kelsen, señor, porque
¡realmente es increíble la versación que tiene
tal asesor! En consecuencia, quizás nos hemos
equivocado al presentar una interpelación; quizás lo que hubiéramos tenido que presentar es
una solicitud a la Academia Sueca para que a
este personaje tan versado en todo, le den el
Premio Nóbel.
De otro lado, señor, se ha informado que ese
humilde asesor que sabe tanto de todo, no solamente se ha dedicado a las cuestiones rutinarias de preparar dispositivos legales como lo
hacen los humildes parlamentarios y sus asesores en el Congreso sino que, además, ha dirigido
la estrategia antiterrorista y la estrategia antidrogas; es, francamente, el Frankenstein de lo
que son los servicios de represión.
Entonces, por un lado, yo no puedo entender
cómo el humilde asesor jurídico es a la vez el
asesor en todas estas materias de inteligencia
que tienen que ser secretas y, de otro lado, tampoco puedo entender cómo se puede decir que
este asesor lo puede todo. Adicionalmente, cuando algo se dice respecto de él o de otras personas
por un embajador al Presidente de la República
o a los ministros, eso tenga que ser secreto. ¿Por
qué? Porque quizás han tratado al embajador
como si fuera el virrey y acá hay una mentalidad colonial, que a ese virrey hay que guardarle
las espaldas y mantener esa supuesta confidencialidad.
Todo esto, francamente yo no lo puedo entender. Cada vez que he seguido escuchando con
atención a los señores ministros, más convencido estoy de que se requiere una investigación
seria por el bien de la democracia. No me parece
bien, en modo alguno, que este Congreso caiga
en el síndrome del gatito —si no les gusta el gatito, el gato o el felino— que encuentra una inmundicia y simplemente la tapa. Yo creo que hay
que investigar.
Señor, no quiero usar todo mi tiempo. Termino
diciendo al señor Siura, por su intermedio, señor Presidente, que no tenemos temor a despistaje alguno de ninguna naturaleza. Eso sí, señor, exigiríamos que se haga un encefalograma
previo y quizás, también, un examen de cociente de inteligencia al proponente.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra el señor Lajo por cinco minutos.
El señor LAJO LAZO (PLURAL).— Señor
Presidente: Como grupo parlamentario tenemos
treinta minutos. Sólo hemos usado diez hasta
este momento. En consecuencia, yo tengo diez
minutos para intervenir.
Con el presente debate, no se trata de obtener
dividendos partidarios sino dividendos políticos.
Hay muchas quejas de la mayoría oficialista.
Dicen que la oposición es mezquina y que es
antipatriota; sin embargo, la opinión pública es
la que los ha obligado a tomar esta actitud democrática, la cual no deben hacerlo a regañadientes ni con rabia sino con convicción.
Este debate hace bien al país. Me ha dado mucha alegría escuchar a través del radio la lectura de las preguntas de la interpelación que hacían los periodistas. Hasta el último rincón del
país, se han escuchado estas preguntas. El debate ya es una gran victoria para la democracia
en el Perú. Es una gran victoria para hacer retroceder al narcotráfico de las posiciones que
haya logrado tener en el Estado o en las Fuerzas Armadas o en algunos lugares de nuestra
economía. Por esta razón, este debate es importante. Constituye un avance. Estamos defendiendo las instituciones y estamos desarrollando la
democracia en el Perú.
Esta interpelación no es un complot. El único
complot se lo han hecho los mismos colegas del
oficialismo que votaron por esta interpelación,
debido a que sabían que más del noventa por
ciento de los peruanos quieren que se esclarezca en lo posible el problema del narcotráfico y
su relación con el poder en el Perú. No se trata
solamente del Perú sino, también, de Colombia,
de Bolivia, de Estados Unidos y de Europa, pues
en estos países habría también relaciones entre
el narcotráfico y el poder político.
Este debate también es un hito en la recuperación de la superioridad moral del Estado peruano. El pueblo peruano quiere un Estado y, por
tanto, unas Fuerzas Armadas sin mancha. Nosotros tratamos de representar a ese pueblo, y
830
es nuestra obligación discutir y buscar que se
esclarezcan las cosas. Celebramos que los peruanos apuesten por una nación consolidada y un
Estado que represente la honestidad de un pueblo trabajador digno, que se gana la vida día a
día y con una lucha tremenda. Hoy no importa
el resultado de la votación. Lo importante es que
ha habido unanimidad hace algunos días para
que haya un debate sobre estos temas. La voz
del pueblo es la voz de Dios y debemos construir
una democracia robusta da garantías políticas y
económicas a todos los peruanos.
lo menos, sé que la ministra de Industrias, Turismo, Integración y Negociaciones Comerciales
Internacionales nunca ha sido convocada al
COMCOD. Reitero la pregunta: ¿hay o no una
estrategia debidamente dirigida? En todo caso,
¿cuál es la ley vigente? Hemos escuchado cuidadosamente su intervención, pero no nos queda
claro cuál es la estructura que tiene el Estado,
en este momento, para combatir al narcotráfico.
El narcotráfico es algo demasiado poderoso e
importante para que el Estado no tenga una estructura y una estrategia clara de combate.
Hay dos preguntas claves no respondidas por los
ministros presentes hasta estas horas de la noche. Faltan diez minutos para las dos de la mañana de un nuevo día, viernes 27 de setiembre
de 1996. La primera: ¿por qué el Presidente de
la República tiene como asesor principal de inteligencia a una persona que ha sido expulsada
o que de repente salió voluntariamente del Ejército por una causal muy grave? De él se ha hablado como un radar valiosísimo, que montó todo
el andamiaje legal contra el terrorismo. Pero,
fue dado de baja por medida disciplinaria el 28
de setiembre de 1976, Resolución Suprema Nº
0552-76-OUDP del 6 de octubre de 1976. Luego, fue sentenciado en junio de 1977 por el Consejo Supremo de Justicia Militar a doce meses
de prisión. Este tema no se ha tocado. El señor
ministro de Defensa se ha referido a los hechos
ocurridos en 1983 y 1984. La señora Chávez
Cossío se ha referido al sobreseimiento que efectivamente se dio en 1984. Luego, el señor ministro de Defensa ha dicho que el asunto de la
baja y la sentencia es fantasioso; sin embargo,
creo que hay que esclarecerlo.
Nos preocupa, entonces, el narcotráfico por su
relación con el golpismo y el intento de construcción de una falsa democracia en el Perú.
Muchos colegas, especialmente del oficialismo,
se han referido a la construcción de la democracia, por este motivo tengo que dedicar unos segundos más a este tema. El Perú de los ochenta
ha sido el país de las siete plagas: tenía hiperinflación, pobreza, desempleo, crisis económicas,
terrorismo y narcotráfico. Teníamos todo y, además, vino el golpismo. Esta crisis, a mi juicio, es
la expresión de una crisis mucho más profunda,
es decir, es la no consolidación de la Nación y
del Estado. Nosotros queremos que el Estado
logre el desarrollo del país.
La segunda pregunta va dirigida al ministro del
Interior: ¿por qué en los cinco o seis años de funciones del actual ministro del Interior, no ha convocado aún —si me equivoco que me corrija y
reconoceré mi error— al Consejo Multisectorial
del Control de Drogas-COMCOD?, ¿quién ha
impedido que haya una dirección para la estrategia nacional antidroga?, ¿o está acéfala?,
¿quién dirige la estrategia antidrogas? El Estado, según la Ley General de Drogas vigente,
Decreto Ley Nº 22095, tiene un Comité Multisectorial integrado por el ministro del Interior,
quien lo preside, por el ministro de Agricultura,
por el ministro de Industrias, Turismo, Integración y Negociaciones Comerciales Internacionales, por el ministro de Educación, por el ministro de Salud, por el ministro de Economía y Finanzas y por un Vocal de la Corte Suprema de
Justicia de la República designado por la Sala
Plena. Este organismo ha debido dirigir la estrategia antidrogas ¿o el Estado no tiene una
estrategia antidroga debidamente dirigida? Por
Se han intentado dos tipos de soluciones para
superar la crisis del Perú: las golpistas y las democráticas. Ambas han sido ineficientes. Las
golpistas, porque no se puede construir una
Nación mediante la arbitrariedad sino mediante un Estado de Derecho. El golpe de Estado de
las Fuerzas Armadas del 3 de octubre de 1968
implantó un modelo económico intervencionista
del Estado y fue sucedido por la Constitución de
1979. El golpe de Estado del 5 de abril creó el
Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional. Nuestro colega Medelius ha tratado de
justificar, por sus resultados, este golpe así como
el atropello a la Constitución y a la ley. Este pragmatismo sin principios nos preocupa; también
nos preocupa la apología del delito de sedición.
Según la Constitución de 1979, la sedición y la
usurpación de un cargo público son actos ilícitos
que, por derecho y deber, se deben combatir. Hay,
entonces, un problema serio. El golpe de Estado
del 5 de abril implanta un modelo de liberalismo inconsecuente y en lo político es cuestionable
su legitimidad.
Nosotros hubiéramos apoyado un golpe, si hubiésemos visto a Fujimori intentar, por lo menos una vez, una salida democrática. Porque
sabemos que había problemas económicos, sociales y políticos que el Estado tenía que enfrentar. Pero nunca vimos a Fujimori buscar una
salida concertada y democrática. Lo que él hizo
831
desde el inicio de su régimen, fue preparar el
golpe.
La Constitución autocrática que se ha dado en
1993 y la violación constante a ella, es el resultado de una estrategia golpista y de un estilo
que parece venir del asesor presidencial. Hay
abuso de operativos sicosociales. Por ejemplo el
agente cero cero uno dispuso que el jefe de los
terroristas, Abimael Guzmán, se presentara en
la televisión para hacer propaganda a favor de
Fujimori antes del referéndum para aprobar la
nueva Constitución. Todos recordamos ese hecho. Para esa presentación, no hubo problemas
en traer a Abimael Guzmán desde Yanamayo al
Estado Mayor y presentarlo, para la primera
página a colores en los diarios y en la televisión.
El ajuste neoliberal alienta...
El señor PRESIDENTE.— Señor Lajo Lazo:
Lo lamento; terminó su tiempo.
Tiene el uso de la palabra, por cinco minutos. el
señor Diez-Canseco Cisneros.
El señor DIEZ-CANSECO CISNEROS (PLURAL).— Señor Presidente: Ésta ha sido una
interpelación realmente muy curiosa; una
interpelación en la que un especialista en detención y desaparición de personas ha amenazado a congresistas con desaparecerlos en el
tiempo y en el espacio —hay que tomar en serio
las cosas porque viene de quien viene— especialista que hizo desaparecer todo menos las llaves
que se quedaron pegados en el hueso de los estudiantes de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle-La Cantuta para
ubicarlos donde estaban. Hemos recibido recomendaciones de vestir el uniforme y seguramente la distinguida dama nos recomendará el color
y el tono de los uniformes que ha apreciado en
Turquía, China, Francia, Inglaterra y, la próxima semana, en indonesia.
Este debate no ha permitido que los señores
ministros presentes respondan algunas cosas
concretas. Por ejemplo: ¿es cierto o no que el
señor Montesinos fue procesado por abandono
de destino, es decir, falsificando documentos se
presentó como asesor de un general y se fue a
los Estados Unidos, se reunió con el Departamento de Estado y con la Central de Inteligencia Americana? ¿Es cierto o no que el señor
Montesinos al retornar fue procesado y detenido doce meses? ¿Es cierto o no que el General
Alberto Vargas Ruedes Somocurcio discutió procesarlo por traición a la patria? ¿Es cierto o no
que la acusación de traición a la patria se reactivó
en 1983? ¿Es cierto o no que cuando se reactivó
la acusación, Vladimiro Montesinos se fue al
Ecuador y a la Argentina? Ustedes sí pueden
traer quizás los documentos de migraciones y
comprobar que no es cierto.
¿Es cierto o no que aparte de las normas que
—dicen— elaboró el señor Vladimiro Montesinos, él fue el autor principal de la ley de amnistía a los criminales de los "Casos La Cantuta
y Barrios Altos"? ¿Es cierto o no que el autor de
la "Ley Colán", para mantener a su amiga en la
Fiscalía de la Nación, fue Vladimiro Montesinos?
¿Es cierto o no que Vladimiro Montesinos fue el
principal gestor conjuntamente con el Fiscal de
la Nación, de entonces, para retirar al doctor
Escobar que estaba investigando la matanza de
Cayara y la responsabilidad del General Valdivia;
doctor Escobar quien hoy está asilado en los Estados Unidos de América por falta de garantías
a su vida? ¿Es cierto o no que ésa ha sido la función del señor Vladimiro Montesinos? ¿Es cierto o no que el señor Vladimiro Montesinos colocó al comandante de artillería Calderón Otoya
en la Jefatura de la Oficina Ejecutiva de Control de Drogas-OFECOD? ¿Es cierto o no que el
Jefe de OFECOD, de entonces, aparece en esta
foto (el congresista muestra la foto) con el
narcotraficante Angulo Vela en una fiesta de
cumpleaños? ¡Porque hay silencios que dicen
más que muchas palabras y esta interpelación
ha estado absolutamente llena de silencios para
explicar cómo un narcotraficante condenado a
treinta años, quebrado física y moralmente, aislado dieciséis meses, con visita de sus familiares
una vez al mes por treinta minutos en presencia
de un oficial de La Marina, se atreve a denunciar, en un juicio público, "que le pasaba a la suya"
nada menos que a Vladimiro Montesinos!
¿Es cierto o no es cierto que hubo negociaciones
entre Zanatti y Vladimiro Montesinos a través
de Javier Gorrochano? ¿Es cierto o no es cierto
que Vladimiro Montesinos también se decidió
asumir la defensa de otros narcotraficantes,
como el caso de los López Paredes? ¿Es cierto o
no es cierto que en el Perú él avaló la vivienda
del narcotraficante colombiano Tamayo Tamayo;
vivienda donde se encontraron dos kilos y medio de droga? Éstas son las cosas que sólo el vacío mental de algunos los lleva a no darse cuenta de la realidad y también los lleva a repetir
como maquinita los discursos que le han repartido.
Sin embargo, no puedo terminar sin felicitar a
Vladimiro Montesinos. Pocas veces he visto a
alguien que produzca tantos discursos y que haya
hecho practicar tanto rato a sus seguidores para
que lo lean también.
Gracias.
832
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra la señora Torrejón Riva de Chincha.
La señora TORREJÓN RIVA DE CHINCHA
(C90-NM).— Señor Presidente: Me solicita una
interrupción el señor Lam Alvarez. La concedo
con su venia.
El señor PRESIDENTE.— Puede interrumpir, señor Lam Alvarez.
El señor LAM ALVAREZ (C90-NM).— Señor
Presidente: Intervengo para hacer una aclaración.
El doctor Flores-Araoz, en su intervención, decía que estaba sorprendido porque el sueldo y la
ubicación del señor Vladimiro Montesinos o de
cualquier asesor del Servicio de Inteligencia
Nacional, era reservado o secreto. También se
ha sorprendido —dice— de una persona que trabaja en el Servicio de Inteligencia Nacional esté
produciendo dispositivos legales relativos a la
seguridad nacional.
Sin embargo, el artículo 16º de la ley que crea el
Sistema de Inteligencia Nacional, dice lo siguiente: "El personal del Servicio de Inteligencia Nacional constituye un cuerpo organizado que, por
la especial naturaleza de sus funciones, los riesgos que asume y las responsabilidades inherentes a su cargo, se rige por un plan de carrera y
escala remunerativa especial, que serán aprobadas por decreto supremo de carácter reservado".
Asimismo, el artículo 17º, dice lo siguiente: "El
cuadro para asignación de personal y el presupuesto analítico del personal del Servicio de Inteligencia Nacional tiene clasificación secreta".
El Servicio de Inteligencia Nacional forma parte del Sistema de Defensa Nacional. La razón
por la cual el SIN interviene en la lucha contra
el terrorismo y el narcotráfico, es que son factores de perturbación de la seguridad nacional.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede continuar,
señora Torrejón Riva de Chincha.
La señora TORREJÓN RIVA DE CHINCHA
(C90-NM).— Señor Presidente: También pregunto: ¿es cierto o no es cierto que la oposición
se está desesperando? ¿Es cierto o no es cierto
que Vladimiro Montesinos es un pretexto para
desestabilizar el Gobierno del Presidente
Fujimori? ¿Es cierto o no es cierto que al entorno de este objetivo, ha habido un gran milagro:
el surgimiento de Del Castillo como líder de la
oposición? ¿Es cierto o no es cierto que al entorno de él se vienen uniendo criterios y al unísono
los demás están marchando unidos conjuntamente con el denominado Foro Democrático
—dicen— para obstaculizar la reelección de alguien que ni siquiera es candidato?
Hoy nuevamente hemos escuchado las respuestas claras, precisas y pacientes que han brindado los ministros. En la práctica han repetido las
respuestas en razón de que hace poco se trató
también este tema en la Estación de Preguntas.
Se sobreentiende que la oposición nunca iba a
satisfacerse. ¡Qué se va a satisfacer si los objetivos nacionales no cuenta para la oposición! Lo
que cuenta para ella es el temor de ir desapareciendo políticamente como dijo mi ex correligionario Alva Orlandini, cuando afirmó que por el
fraude está en la minoría del Congreso; o como
dice Lajo, que nuestra alianza es la minoría de
la mayoría de peruanos. Si fuese así, entonces
la oposición ya no existiría.
Preguntó a la oposición ¿quién tiene solvencia
moral para hablar en el Congreso? ¡Yo tengo solvencia moral para hablar! porque vengo de una
región donde hubo una frágil democracia. Estuvimos al frente de un gobierno local y sentimos
que estábamos en el filo de una navaja, es decir,
entre dos frentes. Había desconfianza de la gente en un país prácticamente ingobernable. Pero,
poco a poco esas inquietudes iban desapareciendo luego del triunfo en las elecciones del Presidente Fujimori.
El señor PRESIDENTE.— Señores congresistas: Invoco prestar atención a la congresista que
está en el uso de la palabra. Hago el mismo requerimiento que hice cuando intervinieron los
miembros de la oposición.
Continúe, señora Torrejón Riva de Chincha.
La señora TORREJÓN RIVA DE CHINCHA
(C90-NM).— Señor Presidente: La violencia
destructiva y homicida del terrorismo, la inestabilidad política y jurídica, el abandono de la
infraestructura material y esa sensación en la
mirada de nuestro pueblo de que no teníamos
horizonte, es felizmente ahora cosa del pasado.
Todos los peruanos debemos unirnos bajo un
objetivo nacional: no retroceder porque nuestro
pueblo exige desarrollo y consolidar la pacificación. Si no hubiera avance en la pacificación, la
congresista Flores Nano no hubiese podido tomar fotografía alguna en el interior del país para
traer su preocupación al Congreso.
La situación político-social peruana en la déca-
833
da pasada hasta 1992, constituyó para muchos
analistas internacionales un elemento perturbador de la estabilidad estratégica regional, pues
tal situación era una amenaza para la seguridad
internacional. ¿Qué ha sucedido en el país para
que ahora podamos tener otra realidad con prioridades y exigencias distintas? Hubo voluntad
política que no la tuvo gobiernos anteriores.
El actual jefe del Estado pese a quien pese ha
demostrado con acciones que nosotros no necesitábamos estar en las cúpulas partidarias, ni
necesitábamos tener tarjetas de recomendación
para ser atendidos. Por el simple hecho de ser
alcaldes, las puertas de todos los estamentos
públicos se abrían para cumplir nuestra función
en favor de nuestras comunidades.
El señor Presidente de la República asumió con
mayor convencimiento y prioridad ciertas acciones que los gobernantes anteriores no reconocen. Los propósitos estratégicos bien definidos
se expresaron en un diseño integral, donde el
factor militar, la centralización de las decisiones, el comando unificado, el adecuado marco
legal y político y una remozada y eficaz comunidad de inteligencia, hizo posible avanzar para
derrotar al terrorismo. Es importante señalar
el apoyo indesmayable de la población que supo
depositar su confianza y volcar sus mejores esfuerzos para convertirla en una luminosa realidad.
Hoy hay un Perú completamente diferente. Hay
nuevas carreteras, hay obras de infraestructura
social, hay una gran cruzada de lucha contra la
pobreza. En la lucha contra el narcotráfico y contra el terrorismo, nosotros que venimos de lugares bien alejados del país podemos decir que
la pacificación ha hecho posible que se reduzca
las zonas afectadas por esas lacras sociales. Algunos congresistas pueden dar fe del cambio que
se ha operado, porque en la década del ochenta
eran militantes activos en la zona del Alto
Huallaga y desempeñaban funciones de trabajo.
Se pide al señor Presidente del Consejo de Ministros que precise a quién se refirió el Presidente Fujimori durante la declaración que hizo
el martes 18 de enero de 1994. En tal declaración, el Presidente de la República había afirmado que Anthony Quainton, ex embajador de
los Estados Unidos, le había revelado que en
1990 existían vinculaciones entre el narcotráfico
y algunos líderes políticos de esa época y, agregó
el Presidente, que desde esa fecha se tenía conocimiento de la relación estrecha entre el
narcotraficante "Vaticano" con un político que
no quiso identificar porque ya habría tiempo
para revelar su nombre. Siguió diciendo que
bastaba con escuchar las conversaciones radiales que sostiene un conocido político con narcotraficantes para darse cuenta de la gravedad de
los hechos. Yo digo, si nadie se da por aludido,
entonces nadie debería levantarse para declarar.
De lo contrario diremos que si se sienten aludidos, deberían defenderse.
Es necesario tomar en cuenta que desde 1987,
ante las diferentes incursiones que realizaron
los terroristas en las diferentes localidades, la
población tuvo una reacción completamente diferente a la que tiene ahora con sus Fuerzas
Armadas. Antes había un clima de desconfianza
que no ha hecho posible el apoyo de la población.
Durante la campaña electoral de 1990, algunos
candidatos a la presidencia sugerían que se desmilitarice las zonas de emergencia. Nosotros sinceramente rogábamos que no se haga realidad
esa propuesta. Hoy igualmente necesitamos el
apoyo de las Fuerzas Armadas. Tenemos que
rendirles homenaje porque nos brindaron seguridad. El hecho de que haya en el seno de las
instituciones algunos elementos negativos como
suele haber en cualquier otra institución, no
quiere decir que la institución en sí esté coludida
con el narcotráfico.
Se da mayor credibilidad a las declaraciones de
un narcotraficante. Pensé que el congresista Lajo
iba a reclamar por el hecho de que al "Vaticano"
no le hayan llegado los juanesitos que la hermana llevó hoy. El señor Lazo está muy preocupado por el tratamiento que se le da a un narcotraficante, tal como lo planteó en su moción de
orden del día. Ante las declaraciones del "Vaticano", se ha escogido como blanco a Vladimiro
Montesinos. En este sentido, es extemporánea
la acusación presentada por el narcotraficante
"Vaticano" quien posteriormente se retractó.
Recuerdo que algunos congresistas presentes
han integrado la comisión investigadora que ha
tenido la posibilidad de conversar con el "Vaticano" hora tras hora. De igual manera hay un
medio de comunicación televisiva que ha entrevistado a tal narcotraficante. ¿Por qué, en ese
momento, el señor no aludido no presentó su
denuncia tal como lo hiciera después de las declaraciones que brindaron veinticinco testigos en
el juicio procesal que se está llevando a cabo?
¡Es inadmisible la forma cómo se pretende desestabilizar al país! Se quiere sembrar el efecto
burbuja, es decir, en generar la incertidumbre,
el caos. Hace poco conversando con mi amigo
Del Castillo, me decía que su objetivo se había
cumplido y que por eso ellos estaban felices.
834
Agregó que ellos medían la meta que se habían
trazado con la baja del Presidente en las encuestas. Yo le contesté que quizás bajemos en las encuestas pero después lo remontaríamos con creces. Él me contestó: "eso es lo que crees; recuperarán lo que han perdido pero más allá no pasarán".
Lo que busca la oposición es desestabilizar al
Gobierno y confundir a la población. La oposición cree que los ciudadanos le van a creer. Creen
que la unidad de los ilustres congresistas y conspicuos políticos, como Flores Nano, Diez-Canseco
Cisneros y Del Castillo, firmando por la no reelección, va a poder cambiar la voluntad del pueblo peruano que masivamente ha reelegido al
señor Presidente de la República. No pueden
internalizar la posibilidad de que después de seis
años de gobierno, el ingeniero Alberto Fujimori
siga teniendo mayoría.
Definitivamente, no hay peor sordo que aquel
que no quiere escuchar, ni peor ciego que aquel
que no quiera ver. Estoy segura que hay algunos miembros de la oposición que son conscientes de la problemática que vive el país y se identifican con el Gobierno, pero no pueden expresarse libremente. Sin embargo, con estos obstáculos que se presentan, seguiremos avanzando
para lograr el desarrollo que nuestros pueblos
ansían, para lograr mayores inversiones, mayor
credibilidad. Esto esperan nuestros pueblos que
nos han elegido.
Por estas consideraciones, doy mi voto de confianza al señor Presidente del Consejo de Ministros y a los Ministros de Defensa y del Interior
presentes.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Pulgar Lucas.
El señor PULGAR LUCAS (C90-NM).— Señor Presidente: Saludo a los señores ministros
que nos acompañan esta noche.
Quiero hacer una aclaración al colega Forsyth.
En Cambio 90-Nueva Mayoría no existen líderes, el único líder es el excelentísimo Presidente de la República, Alberto Fujimori.
El país es testigo del trabajo efectuado por la
comunidad de inteligencia. Por ejemplo, gracias
a la Dirección Nacional contra el Terrorismo
(DINCOTE) un 12 de setiembre de 1992 se captura al líder de Sendero Luminoso, Abimael
Guzmán, así como a Elena Iparraguirre, quienes hicieron mucho daño al país por varios años.
Pregunto a los colegas de la oposición, que siempre tratan de obstaculizar el programa del Gobierno sin dar alternativas. ¿Quién estuvo detrás de la captura de estos delincuentes? ¡Nada
menos que el doctor Vladimiro Montesinos! Él
aplicó la estrategia de lucha frontal contra la
lacra del narcotráfico que convivió con el terrorismo. El doctor Vladimiro Montesinos es el autor intelectual de varios decretos legislativos
dictados desde 1990 a 1996 por el señor Presidente de la República, Alberto Fujimori Fujimori.
Los gobiernos de Belaúnde y de Alan García,
cuyos voceros están en el Congreso actual, nada
hicieron en su debida oportunidad. En cambio,
ahora quieren desprestigiar al Gobierno tratando de vincular al doctor Vladimiro Montesinos
con el narcotráfico. Les pregunto: ¿a quién creen
ustedes? Seguramente al delincuente Demetrio
Chávez Peñaherrera, quien ha asesinado y ha
enfermado poco a poco a miles de peruanos y
hermanos del extranjero.
El señor PRESIDENTE.— Invoco al señor
Chipoco Cáceda escuchar la intervención del
colega Pulgar Lucas. Creo que respetos guardan
respetos.
Continúe, señor Pulgar Lucas.
El señor PULGAR LUCAS (C90-NM).— Señor Presidente: Gracias por poner orden en la
Sala. Algunos colegas no saben comportarse en
el Congreso.
No quisiera pensar que la oposición quiere convertir en líder al "Vaticano" ¿o es que hay ciertos
intereses creados detrás de este escándalo, que
han satanizado con argumentos no valederos?
En 1990, millones de peruanos vivíamos sumidos en un caos interno. El Presidente Fujimori
recibe un país quebrado, con muchos vacíos de
poder en el interior del país. En esos años, la
minoría nada decía cuando las noticias de los
periódicos eran deprimentes, pues el dolor y la
miseria eran ocasionados por las bandas criminales de Sendero Luminoso y del Movimiento
Revolucionario Túpac Amaru, que convivían con
el narcotráfico. Recordemos el atentado criminal que se produjo contra un medio de comunicación masivo: Canal 2.
Por primera vez hay un Gobierno que toma al
toro por las astas en la lucha contra el narcoterrorismo. El señor Presidente asume verdaderamente el mando de Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas y dirige la lucha contra el terrorismo
y contra el narcotráfico. El marco jurídico lo asu-
835
me el doctor Vladimiro Montesinos, gran profesional eficiente. Se dieron muchos decretos legislativos para contrarrestar el narcotráfico y el
terrorismo. Por ejemplo, a través del Decreto Ley
Nº 25880, se establece que comete delito de traición a la patria quien valiéndose de su condición
de docente induce a sus alumnos a cometer actos terroristas.
Tratan de acusar al doctor Vladimiro Montesinos
de traidor a la patria, es decir, tratan de sorprender a la población a través de todos los medios
de comunicación. Al parecer la oposición no sabe
que el 16 de enero de 1985, el Consejo Supremo
de Justicia Militar resolvió que los cargos formulados contra el doctor Montesinos eran falsos y calumniosos y, posteriormente, el expediente pasó al archivo. La acusación que lanzan los
políticos tradicionales —criticados duramente
por la población— es para dar la impresión de
que son moralizadores y que pretenden salvar
al país. Pero estos "moralizadores" lo único que
quieren es llegar al poder. Tienen la obsesión de
algunos ciertos congresistas, pero el pueblo les
seguirá dando la espalda.
El Ministro Castillo Meza ha dicho que el doctor Vladimiro Montesinos cumple un rol importante relativo a la seguridad nacional y que tratan de dañar la honorabilidad y patriotismo de
tal persona. Recordemos que en la década del
ochenta habían pueblos desolados, asesinatos
selectivos, matanzas en los penales, miles de
niños huérfanos, miles de efectivos muertos por
la acción genocida del terrorismo, en total veinte mil muertos y más de veinticinco mil millones de dólares en pérdidas materiales. Podemos
concluir diciendo que hay ciertos grupos que
quieren desprestigiar al Gobierno del Presidente Fujimori.
En aras de la pacificación y de la unidad nacional, debemos unirnos y trabajar en conjunto para
construir un nuevo Perú, a fin de que nuestros
hijos puedan reconocer nuestra labor.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Ezquerra Cáceres.
El señor EZQUERRA CÁCERES (C90-NM).—
Señor Presidente: Saludo la presencia y la respuesta de los señores ministros concurrentes.
Tenemos el triste privilegio de que a nuestra
Patria se le considere el país originario de la coca.
Efectivamente, durante las épocas pre-inca e
inca se utilizaba ya la coca, porque otorgaba algunos beneficios pasajeros: mayor resistencia al
trabajo, mitigar el hambre y, sobre todo, un mejor rendimiento en la jornada diaria. Pero quiero salvar el honor y la dignidad de nuestros antepasados. Ellos no eran cocainómanos. Ellos no
conocían la cocaína. Ellos masticaban la coca, al
masticar la coca ellos extraían sustancias muy
ajenas a la cocaína. La hoja de la coca produce
sustancias estimulantes y analgésicas. No es
alcaloide. La cocaína forma parte del conjunto
de estas hojas.
Efectivamente, el alcaloide que ahora conocemos
se usó durante muchísimo tiempo como analgésico, potente para mitigar el dolor, pero posteriormente se descubre sus efectos secundarios
sumamente nocivos y tóxicos como alucinógeno
y producía daños irreversibles en el sistema nervioso central. Es por ello que la mayor parte de
las farmacopeas del mundo lo expulsan, lo sacan. La Organización Mundial de la Salud lo
declara sustancia tóxica no apta para uso humano.
Durante muchos años el narcoterrorismo perjudicó al país ocasionándole graves alteraciones del
orden social. Tal fenómeno social repercutió negativamente en el papel que debía cumplir el
Estado. Se generó desconfianza y, sobre todo, se
deterioró a nuestra juventud. Sin embargo, hay
algo más grave: el país cayó en desprestigio ante
el mundo, sobre todo, en Europa, porque cuando llegaba al extranjero un ciudadano peruano
éste era vejado con la rebusca que le hacían para
saber si llevaba droga.
Uno de los principales objetivos del Gobierno es
combatir el tráfico ilícito de drogas y promover
la sustitución de los cultivos que abastecen a esta
ilegal actividad, cuya ramificación constituye una
amenaza permanente para la estabilidad económica y política de los países. Por ello, actualmente, como es de conocimiento de la población, se
viene ejecutando un conjunto de acciones coordinadas entre las Fuerzas Armadas y la Policía
Nacional. Hace poco, el señor Ministro de Defensa dijo que el Ejército ha entrado a tallar solamente cuando se ha comprobado en forma fehaciente que había un extraño maridaje entre
el narcotráfico y el terrorismo. Mientras uno le
daba los medios para comprar armas, el otro le
daba la seguridad para que pueda subsistir.
La eficacia de esta ardua labor se refleja en cifras. Ya lo han anunciado muchos colegas. En la
década del ochenta fueron decomisadas 124,799
kilogramos de droga, de los cuales el 62% fueron decomisados por la actual Administración.
Durante la actual Administración, en el período
comprendido de enero de 1991 a agosto de este
año, las fuerzas del orden realizaron 24,564 in-
836
tervenciones y arrestaron a 7,430 personas involucradas en el tráfico de drogas.
Asimismo, a través del Proyecto Especial de
Control y Reducción del Cultivo de la Coca en el
Alto Huallaga, se evitó la siembra de 53,000 hectáreas de cocales, erradicando 810,000 metros
cuadrados de almácigos. El Gobierno hizo lo posible por destruir los cocales ante la presión extranjera. El Gobierno trató de quemar los cocales
pero al quemarlos, las cenizas que quedaban
servían de abono. Posteriormente se quiso usar
una sustancia que destruye los cocales, pero al
usarse tal sustancia también destruía la tierra
porque mataba elementos fundamentales para
la vida de los seres vivientes: el carbono y el hidrógeno. El objetivo es reducir en forma gradual
la superficie cultivada de coca con fines no tradicionales, disminuir el uso indebido de droga y
las consecuencias derivadas de adicción así como
reprimir la producción y el tráfico ilícito; estas
acciones implican el respeto a las leyes y a los
derechos humanos.
Yo quisiera llamar, una vez más, a la unión de
todos los peruanos. Estamos viviendo una dura
realidad; sin embargo, hay una gran esperanza.
A todos nos corresponde superar esta realidad,
a fin de alcanzar esa esperanza.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Figueroa Vizcarra.
El señor FIGUEROA VIZCARRA (C90-NM).—
Señor Presidente: Mi saludo al señor Presidente del Consejo de Ministros y a los Ministros de
Defensa y del Interior.
Parece que la inteligencia la tuvieran sólo algunos congresistas. Porque nos dicen que intervenimos en base a documentos elaborados por
otros, como si fuéramos incapaces de entender
la realidad nacional y de entender que el país
hoy está en peligro. Está precisamente en peligro porque hay sectores de la oposición que están buscando definitivamente situaciones complicadas para desestabilizar al Gobierno actual
sin interesarles el desarrollo del país.
¡Que caigan las caretas! La presente interpelación a los ministros de Estado, es parte de los
objetivos políticos de un sector de la oposición.
Su objetivo es político, es decir, obstruir la labor
del Consejo de Ministros, dañar la imagen del
Gobierno y generar, por todos los medios, crisis
política. Hay minorías que poniéndose de furgón
de cola a otras minorías del Congreso, pretenden a toda costa resquebrajar el trabajo del Ser-
vicio de Inteligencia Nacional y de las Fuerzas
Armadas, con falsos afanes moralizadores y supuestos propósitos esclarecedores, que no se
condicen con la historia de esas mismas minorías en el poder y sí más bien con las tantas veces implementada política del torpedo. La obstrucción por la obstrucción ha sido la práctica
del Partido Aprista a lo largo de más de sesenta
años de historia.
¿Acaso no es cierto que en 1948 el intento democrático que encabezara José Luis Bustamante
y Rivero, cayó fulminado víctima de la política
obstruccionista del aprismo?, ¿acaso no es cierto también que en ese entonces la interpelación
fue uno de los medios utilizados para conseguir
tan irresponsable fin? El propio José Luis Bustamante y Rivero nos ha dejado un revelador testimonio de lo que significaron las interpelaciones
a que fueron sometidos en 1945 los ministros de
Agricultura y de Hacienda por el Congreso de
entonces, dominado por el Apra. Sabía bien el
Partido Aprista —dice Bustamante y Rivero—
que el nuevo régimen acababa de asumir una
herencia pesada y compleja, sabía bien que los
problemas económicos eran bastos y de solución
laboriosa, sabía bien que el aumento de la producción no podría improvisarse y que se presentaban problemas no susceptibles de removerse
a corto plazo. Sin embargo con todo esto y con
muy pocos meses de iniciada la gestión ministerial, el Apra encontraba deficientes e insatisfactorias la exposiciones del gabinete de entonces.
Le creaban situaciones claramente enderezadas
a la renuncia. Ésta fue una de las formas de colaboración política que hemos recibido del
aprismo.
La actitud obstruccionista del Apra no ha sido
sólo característica de período 1945-1948. Aún
están las huellas imborrables de esa misma actitud política entre los años 1963 y 1967. En gran
medida hubo labor obstruccionista de la coalición APRA-UNO en el Parlamento, la cual fue
pieza clave para el fracaso del primer gobierno
del ex presidente Belaúnde y la gestación del
postrero golpe de Estado.
Digo una vez más: ¡que caigan las caretas! La
supuesta actitud moralizadora y esclarecedora
del Partido Aprista no existe. No existe hoy como
no existió en torno a los siguientes casos: del
caso Carranza de PETROPERÚ; de las medicinas chinas importadas por el ex presidente del
Instituto Peruano de la Seguridad Social, Felipe
Santiago Salaverry; de los negociados con los
dólares MUC; de las coimas de los ex funcionarios Figueroa y Neyra, hoy prófugos de la justicia; de las cuentas millonarias corruptoras del
tren eléctrico; del ex ministros Morales-Bermú-
837
dez y de los ex diputados León Alegría y Manuel
Angel del Pomar Cárdenas, parlamentarios entre 1985 y 1989, desaforado por sus probadas
vinculaciones con el narcotráfico. Como todos recordamos, el ex diputado Del Pomar fugó el mismo día en que se aprobaba su desafuero en una
sesión secreta del Congreso. Es de recordar también el caso del ex diputado Reynaldo Rivera
Romero de las filas de Acción Popular, entre 1980
y 1984. Asimismo, tenemos el caso del narcotraficante Reynaldo Rodríguez López, alias el
"Padrino", quien fungía complacientemente de
asesor del ex Ministro del Interior, Luis Pércovich Roca, en el segundo gobierno del arquitecto Belaúnde. ¡Que la opinión pública recuerde que Rodríguez López no cayó por la lucha del
gobierno de entonces contra el narcotráfico sino
por la fortuita explosión de unos de los laboratorios de su propiedad en un barrio residencial
de Lima.
A los obstruccionistas de la oposición nunca le
bastarán las explicaciones de los ministros, ni le
serán suficientes, porque su objetivo es político.
Lejos de esclarecer los temas tratan de destruir
al Gobierno, es decir, en seguir la vieja política
de decir: miente, miente que algo queda. Para
tales propósitos, entonces, nunca serán suficientes las respuestas que hace un mes dio el mismo
Presidente del Consejo de Ministros. Tampoco
les son suficientes las estadísticas respecto a la
droga incautada, ni el número de leyes en la lucha contra el narcotráfico, ni a los recursos asignados contra el narcotráfico. Nada de ello les es
suficiente. Tampoco les es suficiente el reconocimiento internacional dispensado al pueblo y
al Gobierno peruanos por la tenaz lucha emprendida contra ese flagelo. Tampoco están satisfechos con las explicaciones dadas hoy por los ministros de Estado concurrentes.
El Consejo de Ministros, bajo la conducción del
Presidente de la República, viene dedicando sus
mejores esfuerzos al cumplimiento de los grandes objetivos nacionales: la promoción del empleo, la modernización del Estado, la reducción
de la pobreza y la lucha efectiva contra el narcotráfico. Entonces, no hay que distraer esos esfuerzos. El país reclama que el Congreso se ponga a la altura de los grandes objetivos nacionales anunciados. Hoy, al finalizar esta sesión, el
pueblo del Perú, que está viendo más allá de los
intereses políticos de ciertas minorías, se dará
cuenta de quiénes están a favor de los grandes
propósitos nacionales.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra el señor Paredes Cueva.
El señor PAREDES CUEVA (C90-NM).—
Señor Presidente: Voy a hacer un pequeño análisis. Para empezar haré referencia a los motivos de la presente interpelación.
Recuerdo que en los años ochenta hubo un
contubernio entre los capos del narcotráfico del
Perú con los capos del narcotráfico colombiano.
¿Cuál era la finalidad? Que el Perú produzca y
exporte pasta básica de cocaína mientras los colombianos exportaban cocaína al mundo entero. Ese contubernio paso desapercibido por las
autoridades de aquel tiempo.
¿Qué sucedió con esos capos? Éstos tenían que
trabajar bajo protección del terrorismo y de la
corrupción. Entonces, corronpieron a muchas
autoridades del Perú y se unieron a la vez con
Sendero Luminoso y con el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Consideraban
que el narcotráfico es como una empresa y, por
lo tanto, la protección tiene un costo; costo que
al final se incluye en el precio de la cocaína. En
consecuencia, los capos del narcotráfico siempre
han estado dispuestos a pagar cualquier precio
para seguir operando. Al parecer "Vaticano" repartía cupos a todos los que apoyaban su actividad ilícita. Su fin era desarrollar tal actividad,
producir pasta básica de cocaína y ganar todos
los miles de dólares que quería.
En este contexto, llegamos al año 1992. El 5 de
abril de ese año, aparece un hombre que dice:
Basta ya. A muchos colegas no les gusta hablar
del 5 de abril. El Presidente Fujimori decide luchar contra los narcotraficantes. Dispone que se
den leyes necesarias, se crean los jueces sin rostro para darles seguridad ante las amenazas. De
esta manera se frenó al terrorismo y al narcotráfico. ¿Pero los narcotraficantes se iban a quedar
tranquilos?, ¿iban a permitir que ya no aterrizaran sus avionetas en la Carretera Marginal de la
Selva para cargar la droga?, ¿cree la oposición
que ellos no se reunieron en Colombia, como si
fuera una junta de directorio? Sucede que ante
el seguimiento que se les hacía, los capos peruanos comenzaron a huir al extranjero. Hubo algunos capos que inclusive ya estaban presos. Es que
sintieron "la pegada". Reunidos "en directorio",
comenzaron a pensar en serio y dijeron seguramente: "Ahora sí tenemos que enfrentar a un
hombre que ha venido decidido a terminar con
el narcotráfico". Entonces, se unieron aún más
con los terroristas. Dieron armas a los terroristas, dieron dólares a los terroristas. Pienso que
les dieron incluso la fórmula del coche-bomba,
porque en Medellín y Bogotá todos conocían la
fórmula y sabían operar un coche-bomba.
Pero, felizmente el Servicio de Inteligencia Na-
838
cional inició la derrota de los terroristas. Entonces, comienza la desesperación en los narcotraficantes pues su negocio de cientos de miles
de millones de dólares, se venía abajo. Sucede
que los compradores les exigen la entrega de
droga ofrecida. ¿Qué hacen, entonces, los
narcoterroristas? Les surge la idea de tumbar a
los que combaten el narcotráfico y el terrorismo. Nos damos cuenta entonces que los narcotraficantes tuvieron esa idea porque sus aliados,
los terroristas, habían sido golpeados militarmente. Repito, a estos cazadores furtivos les nace
la idea de tumbar a los artífices de la derrota del
terrorismo; y para salvar su gran negocio, empiezan a calumniar y a difamar. Los narcoterroristas, entonces, se aprovechan de un hombre que está en prisión, de un narcotraficante y
terrorista, de "Vaticano", y le dicen: enloda a tales personas, porque así podremos recuperar la
fuerza del narcotráfico.
Muchos políticos inocente o deliberadamente
quieren aprovecharse de estas circunstancias.
Por sus ambiciones políticas, están haciendo un
favor al narcoterrorismo. ¿Desde cuándo? Después que se enteran que el Presidente Fujimori
puede ser nuevamente elegido presidente constitucional. Entonces, esta interpelación no es
fruto de la denuncia del "Vaticano". Lo que sucede es que los que se creían presidenciables se
dan cuenta que sus ambiciones se van por los
suelos al tener Fujimori la posibilidad de presentarse como candidato para el 2000. Muchos
ambiciosos de poder quieren hacer lo mismo, es
decir, presentarse como candidatos. En el Perú
lamentablemente no conocemos nuestras limitaciones y, por esta razón, todos queremos ser
presidentes de la República. La oposición sin saber que los narcotraficantes la utilizan, piensan
que están utilizando a los narcotraficantes.
¿Quién utiliza a quien?
De otro lado, algunos empresarios que se adeudaron a largo plazo por millones de dólares y
que tienen ahora tres o cuatro años de plazo para
pagar, pensaban alcanzar el poder el año 2000.
Ellos también echan leña al fuego para beneficiarse, con el fin de que uno de sus candidatos,
que antes estuvo en el IPSS, llegue a la Presidencia. Pero, al final, fue perdiendo en las encuestas. Al lado de ellos, se unen algunos medios de comunicación. Lo digo por experiencia.
Yo he tenido bajo mi cargo algunos periódicos y
revistas. Los periódicos y los medios de comunicación en general emiten opinión según la orientación del presidente del directorio o del directorio. Esto es cierto. El periodismo no es tan libre como se piensa. Tiene siempre las ideas del
directorio o del presidente del directorio. Con
decir la verdad, no estoy insultando a nadie.
El diario La República va de acuerdo a la velocidad de su directorio o de su presidente del directorio, El diario El Comercio sigue la idea de
los Miró Quesadas. El diario Expreso sigue también las ideas de sus dueños. Antes era las del
doctor Ulloa. Algunos colegas sonríen porque
saben que lo que digo, es cierto. Al señor Del
Castillo, que me está interrumpiendo, quiero
decirle que hace cinco años no estuve en el directorio de los diarios El Chino y Ajá sino en el
diario El Informal. Pero el no recuerda que setenta números de la revista Frente Único, se
editaron con el dinero que proporcioné al Partido Aprista. Por esta razón, a él le digo: compañero; y a buena hora.
De otro lado, el doctor Pease dice que todos los
que pasan por una prisión son delincuentes.
Pero, él mismo dijo en otra sesión que habían
muchos personas sentenciadas por terrorismo
pero que en realidad eran inocentes. ¡Qué contradicción! Don Víctor Raúl Haya de la Torre
sufrió prisión. Ha sido un líder respetado todo
el tiempo por su conducta, por su ideología; sin
embargo, a mi juicio nunca fue un delincuente.
Él ha sido un coterráneo mío porque yo soy también de Santiago de Chuco, al igual que César
Vallejo. Recordemos que César Vallejo estuvo
también en prisión y dejaron que se enfermara
de tuberculosis. Así enfermo viajó a París y llegó a ser el poeta más grande de nuestra historia. ¡Caer en prisión, entonces, no significa ser
delincuente! A veces las circunstancias, el destino, los difamadores o los calumniadores hacen
que uno llegue a prisión.
Quiero recalcar que un Estado guarda bien sus
secretos. Se dice, incluso, que los secretos están
mejor guardados en el Estado. Recordemos el
asesinato de John F. Kennedy. ¿No fue un secreto guardado por muchos años? Lo que sucede es
que hay muchos secretos de Estado que pueden
comprometer la seguridad nacional de un país.
Ante esta situación a veces hay que callarnos y
dejar que muchos ignorantes hablen porque no
saben lo que significa seguridad nacional ni inteligencia del Estado. Recordemos también que
el Decreto Ley Nº 25635 que crea el Sistema de
Inteligencia Nacional establece claramente que
los informes, presupuestos y asignación de personal tienen carácter secreto y reservado. Me
llama la atención que los congresistas de la oposición no conozcan la Ley del Sistema de Inteligencia Nacional. En todos los países del mundo
hay un servicio de inteligencia. Este servicio está
ligado a la propia existencia de los Estados. Su
finalidad es obtener información y conocimiento suficiente para la toma de decisiones a nivel
de gobierno. La inteligencia es por esencia secreta y confidencial. Por estas características son
839
precisamente efectivas ante una situación sociopolítica específica.
Yo no he venido acá para leer un discurso elaborado por otros en una computadora, como dijo
el doctor Grados Bertorini. Felizmente, hemos
avanzado en el campo tecnológico porque ya no
utilizamos la máquina Remington de hace setenta años.
A los congresistas les invoco actuar con sinceridad. Hasta el momento vemos que se está actuando sólo con un interés político, porque se
ha hablado de "Vaticano", de la guerra con el
Ecuador y de la vida de todo el mundo, Un poco
más y hablamos del Tahuantinsuyo para averiguar la vida de Manco Cápac.
Por estas consideraciones, la alianza Cambio 90Nueva Mayoría apoyará al Consejo de Ministros
en la persona del Presidente del Consejo de Ministros, quien está trabajando por el Perú.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Urrelo Guerra.
El señor URRELO GUERRA (C90-NM).—
Señor Presidente: Saludo la presencia del señor
Presidente del Consejo de Ministros y de los señores Ministro de Defensa y del Interior.
El 16 de agosto del presente año, el narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera afirmó,
ante el juzgado especial de tráfico ilícito de drogas, que durante 1991 y por un período de doce
meses había entregado por comisión cincuenta
mil dólares mensuales al señor Vladimiro
Montesinos para que éste lo dejara operar y, agregó, que sólo dejó de operar porque le incrementaron la comisión al cien por ciento, o sea, cien
mil dólares.
Es bueno tomar en cuenta el contexto en que el
delincuente narcoterrorista lanza estas afirmaciones, para comprender las motivaciones de esta
acusación. En primer lugar, Chávez Peñaherrera
purga actualmente una condena de treinta años
de prisión, que se cumplirá el 24 de mayo de año
2024, por su probada participación en el financiamiento, aprovisionamiento, apertrechamiento
de la banda terrorista de Sendero Luminoso. La
tipificación de esta sentencia es por traición a la
patria.
Esta asociación de narcotraficantes y terroristas no es nueva. Ya en 1982, el Presidente
Belaúnde acuñó la frase de narcoterrorismo para
alertar al pueblo peruano y a la comunidad in-
ternacional de la perniciosa y peligrosa asociación. El Presidente Belaúnde tenía seguramente informes de Inteligencia precisos que le indujeron a hacer estas afirmaciones. La población
de Alto Huallaga sabe que los narcotraficantes
introducen armas desde Colombia en las avionetas que utilizan para transportar la droga.
No me cabe la menor duda que el Consejo Supremo de Justicia Militar, Fuero Privativo Militar, en base a pruebas fehacientes y con el mismo convencimiento que tuvo el Presidente Belaúnde para acusar de narcoterrorista a los traficantes de drogas, dictó sentencia condenatoria
contra Chávez Peñaherrera, alias "Vaticano";
sentencia que ha sido bien recibida por la ciudadanía pero especialmente por aquellos que sufren en carne propia los estragos de la "narcoviolencia".
Si Chávez Peñaherrera no fallece en prisión,
saldrá en libertad seguramente pasado los ochenta años de edad y, probablemente, ya no le quedaran ganas de reiniciar sus ilícitas actividades.
Una sentencia de esta naturaleza, de presentarse la ocasión, tiene que inducirlo a jugarse todas
sus cartas, con el fin de disminuir o modificar
su sentencia o su situación. Nada tiene que perder si hubiera acusado también al propio Presidente de la República,pero sí mucho que ganar
de producirse alguna eventualidad que cambie
el contexto de su juzgamiento y sentencia.
La carta que se juegan "Vaticano" o las personas
que lo asesoran y la oposición es, precisamente,
cambiar el contexto. Por este motivo, no vacilan, desde un primer momento, en acusar al señor Montesinos sabiendo que éste hizo el seguimiento de las actividades delictivas hasta dar
con la captura del narcotraficante. Pero más que
eso, sabiendo que una acusación contra el señor
Montesinos afectaría la imagen del Presidente
Fujimori y, por consiguiente, la estabilidad del
Gobierno. Pero el señor Chávez Peñaherrera no
es Maquiavello en política; por lo tanto, se retractó al poco tiempo después al no sostener su
acusación.
No se puede hablar de una conspiración sino de
una burda maniobra de personas sin escrúpulos, tramada con fines protervos de detener el
avance de la lucha contra el narcotráfico, manchar la buena imagen del Perú en el contexto
internacional, dar la impresión en la opinión
pública de corrupción generalizada en las altas
esferas del gobierno, generar caos y desconcierto y ganar a río revuelto. Lo grotesco de esta
pretensión comienza a ser percibida por la prensa y por la ciudadanía y más pronto que tarde se
convertirá en un bumerán, vertiendo el lodo en
sentido opuesto.
840
La oposición, creyendo encontrar un filón de oro,
fácil de explotar, en coro y al unísono se aunaron a la acusación y pidieron en todos los idiomas que el Congreso constituya una comisión
investigadora para, según su argumento, "descubrir los vínculos delictivos entre el narcoterrorismo y el asesor presidencial". Todos sabemos
ahora que el señor Montesinos es asesor del Servicio de Inteligencia Nacional. A propósito de
este adjetivo ya se había utilizado cuando se descubrió droga en el avión carguero de la FAP al
cual se bautizó con el nombre "avión presidencial". Es evidente que la oposición trató de agarrarse de este elemento para, supuestamente,
dañar la imagen del Presidente y desestabilizar
al Gobierno. Al no conseguir su objetivo de conformación de una comisión investigadora optaron por presentar una moción de interpelación,
la que fue aprobada con el apoyo de nuestra bancada, porque pensamos que la actuación del Gobierno en el tema del narcotráfico es firme y
transparente y, por lo tanto, resistente a cualquier intento de interferencia o desviación.
Para nuestra tranquilidad, este Gobierno exhibe una intachable conducta en la lucha contra
el narcotráfico. Los logros obtenidos en estos seis
años de Gobierno del Presidente Fujimori son
reconocidos ampliamente, tanto nacional como
internacionalmente. A los militares vinculados
con el narcotráfico se les ha abierto proceso penal. Algunos ya están purgando condena. A algunos jueces se les ha separado de sus cargos y
se les ha abierto procesos similares por haber
permitido la fuga de narcotraficantes. Solamente escamotean estos logros los que siempre han
medrado en base al poder, los que han dilapidado,
malversado o robado la hacienda pública poniendo al Perú al borde de la desintegración. Es bueno resaltar las afirmaciones provenientes del Departamento de Estado de los Estados Unidos,
en el sentido de que ningún funcionario del gobierno peruano está involucrado en favorecer las
acciones del tráfico ilícito de drogas. Estos reconocimientos no solamente vienen del Departamento de Estado sino, también, de un organismo tan importante como Naciones Unidas. Tengo un Informe de 1995, de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes. La Junta
dice: "Observa con satisfacción que en el Perú,
donde se aprobó un Plan Nacional de Fiscalización de Drogas en 1994, el Gobierno ya ha aprobado la legislación relativa a la creación de un
sistema nacional de prevención del uso indebido de drogas y de lucha antidrogas, para facilitar la ejecución de ese plan".
El pliego interpelatorio elaborado por la oposición claramente demuestra una obsesión por el
señor Montesinos. Yo quiero decir a los amigos
de la oposición que la obsesión enfermiza es muy
mala compañera y puede conducir a la locura o
al suicidio. No sería bueno que ustedes se suiciden por segunda vez, porque ya se suicidaron la
primera. Más del cincuenta por ciento (50%) de
las preguntas se refieren directamente al señor
Montesinos. Tanto importa para la oposición este
negado vínculo entre narcoterrorista y el asesor
del SIN que no escatiman palabra, pluma y pensamiento para tratar de encontrar hilos fantasmales que sólo existen en la imaginación de los
que quisieran ver al Perú y a su Gobierno manchado por el más vil de los negocios. Por allí salta un ex Presidente fugitivo, reo contumaz, calificando al Estado peruano como "narcoestado"
y, además, un congresista que se ubica a la izquierda de nuestra bancada, calificando al Gobierno del Presidente Fujimori como "narcofujimorismo". ¿No les parece algo sintomático que
líderes políticos caídos en desgracia, ávidos del
perdón ciudadano, se expresen de esta manera?
El pueblo peruano no debe olvidar que ese presidente fugitivo fue, precisamente, el que firmó
el Decreto Supremo Nº 094-88 por el que se autoriza a todo aquel que posea moneda extranjera en el exterior por cualquier concepto —léase
narcotráfico— a ingresarla al país sin especificación de procedencia de origen, libre de toda
obligación tributaria. ¡Qué diferencia, señor Presidente, es la actuación de nuestro Gobierno!
¡Nuestro Gobierno dio la Ley Nº 26223. El texto
del artículo 1º, dice: "El que interviene en el proceso de lavado de dinero proveniente del tráfico
ilícito de drogas o del narcoterrorismo, ya sea
convirtiéndolo en otros bienes, o transfiriéndolo a otros países bajo cualquier modalidad empleada por el sistema bancario financiero, o repatriándolo para su ingreso al circuito económico imperante en el país, de tal forma que ocultare
su origen, su propiedad u otros factores potencialmente ilícitos, será reprimido con pena de
cadena perpetua." ¡Aquí está la diferencia ética
del comportamiento de los gobiernos! Mientras
el Gobierno del Presidente García Pérez daba
un dispositivo para facilitar el ingreso del
narcotráfico a las esferas del gobierno, nuestro
gobierno, en cambio, condena a cadena perpetua a aquel que facilita ese ingreso.
Curiosamente, ese mismo año, 1988, la Junta
Internacional de Fiscalización de Drogas recomendaba a todos los países miembros de la Convención de Viena lo siguiente: "La Convención
insta a los países a adoptar mecanismos de identificación y de atención así como procedimientos para obtener la presentación de documentos
bancarios y financieros y comerciales al tiempo
que se debe prohibir la aplicación de la disposición de la convención, amparándose en el secre-
841
to bancario." Pero ese mismo año, el ex Presidente García Pérez estaba dando la norma que
permitía el ingreso de narcodólares a nuestra
economía.
La oposición también ha preguntado por el grado de avance alcanzado por el Gobierno en la
política de erradicación, sustitución y desarrollo alternativo de los cultivos, teniendo en cuenta el incremento de la superficie del cultivo de
coca en los últimos años. Esta última parte, como
se podrá apreciar, trata de decir que el Gobierno
ha fracasado en su esfuerzo por controlar el avance de nuevos envíos de coca. Esta afirmación,
obviamente, viene del desconocimiento de la realidad en este campo, como ya ha sido demostrado ampliamente por mis colegas de bancada.
Sobre este punto, debo agregar que el Gobierno
peruano está aplicando una estrategia integral
de lucha y prevención de drogas por lo que todos los sectores que tienen alguna participación,
están comprometidos con esta lucha.
Para terminar, quisiera hacer notar a la Representación Nacional cuáles son estos diferentes
sectores comprometidos en la lucha contra el
narcotráfico. Haré una breve lectura: El Ministerio de Defensa, a través de sus tres armas; el
Ministerio de la Presidencia, a través de sus cuatro proyectos especiales; el Ministerio de Educación, a través del Comité de Prevención del
Uso Indebido de Drogas (COPUID); el Ministerio de Salud, a través de los programas de rehabilitación; el Ministerio de Justicia, a través de
los juzgados especiales; el Ministerio de Agricultura, a través de sus organizaciones de base,
las organizaciones no gubernamentales; el Ministerio de Energía y Minas, construyendo tramos del tendido del Mantaro, zona del narcotráfico; el Ministerio de Transportes, construyendo carreteras. En suma, se están invirtiendo
miles de millones de dólares para revertir la situación que nos preocupa.
Finalmente, señores ministros, queremos que
ustedes sepan que respaldamos su labor abnegada en bien del Perú; y no permitiremos que
grupo mal intencionado alguno pretenda poner
piedras en el camino con el propósito de llevar
aguas a su molino.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Flores Flores.
El señor FLORES FLORES (C90-NM).—
Presidente: Saludo al Presidente del Consejo de
Ministros y los Ministros de Defensa y del Interior. También los felicito por la forma en que
han respondido las diecisiete preguntas. Recordemos que estas preguntas han sido también
respondidas con anterioridad durante la Estación de Preguntas.
Sobre las preguntas, esta noche, se han dado
todas las explicaciones, todas las informaciones
estadísticas y todo el sustento legal pero se podría decir que no hay peor sordo que el que no
quiere escuchar. Un miembro de la oposición nos
dice que estamos desesperados. Al contrario, los
desesperados, los que zapatean, son ellos. Nosotros estamos serenos, trabajando por la reconstrucción del país. Las mayorías nacionales reconocen que bajo el presente régimen político estamos construyendo a paso firme una nueva realidad en el Perú.
Los rasgos generales de la realidad que se construye, son la acción política del gobierno, la coherencia y la direccionalidad hacia grandes objetivos nacionales. Por encima de las teorías se
ha dado preeminencia a la práctica. De esta
manera se van resolviendo los viejos problemas
que los políticos tradicionales mantuvieron
irresueltos por décadas y por siglos. Los resultados están a la vista. Se ha derrotado al terrorismo, se combate al narcotráfico, se lucha con
denuedo cada día para derrotar poco a poco la
pobreza crónica de nuestros pueblos. Está garantizada la continuidad del Perú como Estado
libre y soberano. Frente a todos estos logros, los
opositores a nuestro régimen parece que han
perdido la brújula; sus críticas no se dirigen a
analizar lo que se hace o lo que no se hace en
cuanto a la promoción del desarrollo integral del
país.
Por estas consideraciones, rechazamos esta
interpelación con la fuerza moral que nos da el
saber que estamos trabajando para que las generaciones venideras, puedan hacer valer sus derechos de vivir en paz y en un ambiente libre
del acoso de las drogas.
Vemos que las únicas banderas que levanta la
oposición, se relacionan con el cuestionamiento
a la labor de inteligencia de personas individualizadas que ocupan algún cargo en la estructura
del Estado. Labor que por su propia naturaleza,
es reservada. Sólo ésa es su preocupación. Nada,
en cambio, se habla de los planes y proyectos en
ejecución, poco o casi nada hay en cuanto a alternativas para encarar lo que el pueblo demanda con urgencia, poco o nada hay en cuanto a
crítica constructiva para que el Perú sea un país
desarrollado, moderno, grande y fuerte en el
panorama latinoamericano.
Muchas gracias.
En la mañana, vimos a los colegas de la oposi-
842
ción que se oponían a la delegación de facultades en el Poder Ejecutivo, para desarrollar el Eje
Paita-Piura-Tumbes. La decisión de la oposición
debe conocerla el periodismo nacional. Felizmente, se va a publicar la relación de los que se opusieron a esa delegación de facultades. Ante el
apoyo abrumador que demuestra el pueblo peruano por el camino que le orienta su gobernante, las tiendas de la oposición no salen de su desorientación y de su gran equívoco, pues se ponen a atacar sin pruebas a los hombres que han
hecho obras. Parecería que al personalizar su
rechazo al Gobierno, se pretendiera cavar el prestigio de instituciones fundamentales de la vida
nacional. La oposición ha propuesto que rindamos nuestro homenaje a las Fuerzas Armadas y
a la PolicíaNacional. Pero en la práctica no sienten ese reconocimiento. Sus miembros siguen
el refrán que dice: "a Dios rogando y con el mazo
dando". Sólo se dicen palabras pero no hay correspondencia con los hechos.
Dije que el país está en un momento delicado y
requerimos la reflexión profunda de los opositores al actual Gobierno. Nos queda sólo invocar
su patriotismo para que mediten serenamente
sobre el rumbo que nuestra Nación ha emprendido y el papel que cada quien debe cumplir con
los grandes propósitos nacionales.
Por estas consideraciones, me opongo a la moción de censura presentada.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Debo aclarar que
no se ha presentado moción de censura alguna.
Puede hacer uso de la palabra el señor Mohme
Llona, por diez minutos.
El señor MOHME LLONA (UPP).— Señor
Presidente: ¡Feliz amanecer, señores ministros!
Previamente, me referiré a lo expresado por el
congresista Paredes. Obviamente, un medio de
comunicación tiene una opinión, si no sería algo
absolutamente anodino. Tiene opinión El Comercio, Expreso, La República. Solamente los
insanos no tienen opinión. Con esta precisión
dejo esclarecido este punto.
El problema de la lucha y erradicación del
narcotráfico y la corrupción que éste provoca en
la sociedad, es para el Perú como para otros países de la región andina un problema del Estado,
que no puede ser tratado en forma irresponsable. El tráfico ilícito de drogas ha logrado captar
para sus actividades ilícitas a poblaciones y áreas
geográficas enteras que, después, viven al mar-
gen de la ley, ajenos a la autoridad del Estado,
constituyendo en sí mismo un tipo de violencia
con efectos múltiples. Tenemos más de doscientas mil hectáreas de cultivos de hoja de coca sin
que hayan sido eficientes los programas de reemplazo y cultivo ni las actividades de promoción del desarrollo de estas zonas.
Existen dolorosas experiencias en diversos países de América Latina en los que la infiltración
del narcotráfico ha puesto en grave riesgo la estabilidad democrática e institucional, desencadenando graves situaciones de violencia. En el
caso peruano, el narcotráfico ha sido la principal línea de apoyo a las hordas terroristas en
extensas zonas del país. En un régimen democrático, todo gobierno es responsable de sus actos. El poder debe ejercerse a través de responsabilidades claras y delimitadas, dando cuenta a
los órganos de control respectivos y con respeto
a las reglas de funcionamiento y sus instituciones.
Las irregularidades en el funcionamiento de instituciones centrales y de personas que ejercen
el poder del Estado, evidencian el incremento
de la organización de un poder oculto. Éste ha
sido el objetivo que la oposición ha planteado
desde hace buenas semanas, al solicitar la formación de comisiones investigadoras y, finalmente, recurrir al sistema constitucional de la
interpelación. Sin embargo, no se ha enfocado
en este sentido. La mayoría ha volcado una serie de epítetos, ha hablado con extrema violencia, ha insultado, ha maltratado y en líneas generales ha dado muestras de un desequilibrio
total. ¿Por qué se exaspera así la mayoría si son
conscientes de su fuerza?, ¿qué está ocurriendo
que se ven obligados a utilizar los métodos que
hemos visto esta noche?
Se habla de que hay una conspiración siniestra
en la oposición para desestabilizar al Gobierno.
¿Desestabilizar el Gobierno? Un Gobierno que
tiene el respaldo de la Fuerza Armada expresada hace dos días. Un Gobierno que tiene el poder del SIN, que es inconmensurable en el Perú.
Un Gobierno que tiene el respaldo de los sectores financieros y de los medios de comunicación.
Un Gobierno que es eficiente en todas las campañas psicosociales que se desarrollan para lavar la mentalidad del pueblo. ¿A este Gobierno
creen ustedes que le estamos haciendo una conspiración siniestra? ¡Qué absurdo! ¡Qué pérdida
de tiempo! ¡Qué falta de imaginación!
Hemos escuchado también que se habla de un
Gobierno abanderado de la democracia. ¿Un
Gobierno que nace un 5 de abril de 1992 es abanderado de la democracia? Un Gobierno que rom-
843
pe el orden constitucional. Un Gobierno que según los miembros de la mayoría el Perú no tiene historia porque el Perú nace con el ingeniero
Fujimori. ¿Es posible aceptar estas versiones?,
¿es posible atender estos argumentos?
Finalmente, quisiera tratar dos puntos que necesitan una explicación: "Caso Vaticano". Inteligencia, el 22 de noviembre de 1991, en un oficio
dirigido al General de Brigada, Director de Inteligencia del Ejército, sobre el asunto de informaciones obtenidas en la provincia Mariscal
Cáceres y enviado por un agente de Inteligencia
llamado Chanamé, indica que ha estado en la
zona del Huallaga; que ha visitado diversos pueblos que menciona, indica que en el distrito Campanilla se pudo obtener y/o verificar que aproximadamente el noventa por ciento de su población actual es de procedencia foránea, especialmente de los departamentos del centro, quienes
se dedican al narcotráfico en forma abierta y sin
el menor temor a la presencia de las fuerzas del
orden por existir, al parecer, un convenio. En este
distrito existen cuatro firmas de narcotraficantes, siendo la más respetada la que pertenece al
pseudo colombiano y ciudadano peruano
Demetrio Chávez Peñaherrera que, en la actualidad, ha adoptado el nombre Limonier. Éste es
un informe al Servicio de Inteligencia del Ejército en 1991. Entonces, ya era público que se
conocía a "Vaticano" y sus actividades.
Vienen, luego, otros informes de Inteligencia en
marzo de 1993. En setiembre de 1993, hay un
formato de la Policía de Investigaciones que declara que no tiene antecedentes.
Finalmente, nos preguntamos ¿qué es lo que ha
permitido supervivir de esta manera a "Vaticano", quien ya tenía un antecedente frondoso y
era conocido por los servicios de inteligencia?,
¿cómo podía este hombre continuar su desarrollo? Viaja inclusive a Pisco. En Pisco, un oficial
de la policía le pide sus documentos; enseña sus
documentos; intentan detenerlo por el tema de
las drogas; sin embargo, le dan libertad y sigue
su viaje. Ocurrió en 1993. ¿Qué explicación hay
para esta situación?
No tengo mucho tiempo para hacer uso de la
palabra. En el caso del Club Loreto, hay otros
informes del servicio de inteligencia. En este
caso, hay un informante de la Dirección de Lucha Antinarcóticos de los Estados Unidos (DEA)
que da toda la versión de la reunión en el Club
Loreto. Esto consta en el estudio que hizo la
Comisión de Investigación del Narcotráfico en
la Cámara, con la presencia y el conocimiento
del señor Samuel Matsuda, por lo que no se puede dudar lo que aquí se dice.
Muchas gracias.
—Asume la Presidencia la señora Martha
Hildebrandt Pérez.
La señora PRESIDENTA.— Tiene el uso de
la palabra el señor Estrada Choque, por cinco
minutos.
El señor ESTRADA CHOQUE (UPP).— Señora Presidenta: Saludo la presencia del señor
Presidente del Consejo de Ministros, Alberto
Pandolfi Arbulú, y de los Ministros de Defensa
y del Interior en este interesante foro.
Nunca pensé hablar a la hora del sueño. Tampoco imaginé que diez horas o más podía entretener al Congreso la situación del señor
Montesinos. Sin embargo, considero que el presente debate es importante porque hay una serie de hechos que aún no han quedado esclarecidos y que comprometen la respetabilidad y la
propia estabilidad moral del Gobierno.
No podemos olvidar que vivimos en una democracia, que está garantizada por la Carta Fundamental. En esta Carta hay una institución debidamente consagrada: la interpelación. Hay que
aprender a usarla. No puede ser una institución
muerta. No puede ser un concepto que no se
pueda poner en práctica, mucho menos un derecho que se desconozca. Esta reflexión es necesaria y fundamental para quienes se golpean la
cabeza y nos llenan de improperios. La mayoría
cree que, de este modo, van a tener una respuesta
de quienes verdaderamente estamos interesados
no en echar sombras sino más bien en que se
aclaren estas situaciones a la luz precisamente
de las ideas. Porque más allá del discurso, el pueblo peruano está convencido y sabe quién es
Montesinos.
Sin duda, sería difícil quedar completamente
satisfechos con las respuestas de los ministros
de las diecisiete preguntas que se han formulado en el pliego interpelatorio. Sin embargo, ustedes, señores ministros y nosotros podemos
estar de acuerdo en el hecho de que, hoy como
ayer, seguimos siendo los mayores productores
de coca en el mundo; hoy como ayer, en este país,
se sigue fabricando pasta básica de cocaína y
somos también los primeros fabricantes en el
mundo. Si hay alguna duda, puedo mostrarles
el trabajo elaborado por CEDRO en 1996. Me
pregunto, entonces, ¿qué hace el Gobierno actual?, ¿hasta dónde se ha conseguido combatir
al narcotráfico, cuando de ese primer lugar aún
no hemos bajado?
¿Acaso no es necesario que los militares y policías, que van a trabajar a la zona del Huallaga,
tengan que percibir un haber que los haga in-
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munes a las situaciones que genera el narcotráfico?, ¿acaso no es posible implementar una
política de cambios de personal para que no se
eternicen en la zona, no obstante todo lo que ha
acontecido hasta este momento con sus altos jefes?, ¿acaso no es posible que los bienes incautados a los narcotraficantes tengan que ser rematados de inmediato y pasen a formar un fondo
que sirva precisamente para combatir al narcotráfico y a la corrupción?, ¿acaso no es posible
que Estados Unidos, el más interesado en combatir el narcotráfico, tenga que prestarnos una
ayuda económica más efectiva y también tecnología, en razón de que allá se genera el mayor
mercado del narcotráfico?
Son preguntas que sin duda tienen que llamar a
reflexión. Pregunto además ¿de qué modo las
Fuerzas Armadas y la Policía Nacional han enfrentado la situación creada por más de cuatrocientos de sus miembros implicados en procesos
judiciales por tráfico ilícito de drogas en el fuero
militar o en el fuero común?, ¿qué se ha hecho
al respecto, porque la población ignora?, ¿de qué
modo se está luchando para disminuir la producción de la coca?, ¿qué se está haciendo precisamente en favor de la sustitución de esos cultivos? Queremos que se diga la realidad y que se
demuestre la acción que viene emprendiendo el
Gobierno.
Constituye una inaudita torpeza hacer apología
con Montesinos al punto de quererlo convertir
en mártir. Poco falta para que lo condecoren. Hay
que saber que la democracia no tiene apellidos,
tampoco himnos; mucho menos van a confundir
a la minoría con garabatos hechos por una misma mano y bajo un mismo trazo. Sus discursos
han tenido esa característica. Tenemos que admitir el reto de la verdad y de la realidad, si queremos defender al pueblo con la calidad y la honradez que reclama el destino de la República.
Jamás imaginé que esta noche nos íbamos a circunscribir sólo y exclusivamente a este personaje, cuando hay otro tema mucho más importante que tenía que haber llamado la atención
de la mayoría: el narcotráfico y la necesidad de
demostrarle al país y a la opinión pública internacional por qué seguimos ocupando el primer
lugar en la producción de coca y por qué ese primer lugar nos corresponde también en la fabricación de pasta básica de cocaína.
Gracias.
La señora PRESIDENTA.— Tiene el uso de
la palabra el señor Velásquez Quesquén, por diez
minutos.
El señor VELÁSQUEZ QUESQUÉN (PAP).—
Señora Presidenta: Previamente, debo precisar
que la interpelación va dirigida a los señores
ministros, en virtud de las facultades que nos
confiere la Constitución del Estado.
Por lo que he escuchado, parece que los interpelados fuésemos los miembros de las célula parlamentaria aprista y, también, he escuchado voces aterradores y premonitorias de la mayoría
oficialista que afirman que el ejercicio de la interpelación es, a su juicio, una confabulación siniestra contra el Gobierno actual. El congresista
Figueroa se ha atrevido a decir que el país está
en peligro porque el Parlamento hoy está ejercitando su derecho a interpelar. Nosotros hemos
convocado obligatoriamente a nuestros ministros porque la mayoría oficialista no ha querido
invitarlos para que respondan las inquietudes
de la representación parlamentaria sobre las
denuncias contra el señor Montesinos, es decir,
la mayoría no ha permitido que los ministros
asistan al Congreso.
Se hace mucho alarde de que la mayoría oficialista representa la voluntad mayoritaria del pueblo y, además, se dice que esta interpelación es
una confabulación de la opinión pública, cuando sabemos que casi el noventa por ciento (90%)
de la población exige que las denuncias contra
Montesinos sean esclarecidas. Dicen que la oposición y los medios de comunicación también se
confabulan contra el Gobierno. Lo que sucede
es que la minoría ha tenido que utilizar el camino de la interpelación porque la mayoría oficialista —vuelvo a repetir— no ha permitido que
los ministros asistan como invitados al Congreso para absolver las inquietudes de la representación parlamentaria.
Se hablado de que estamos viviendo en un país
diferente. Nosotros no podemos mezquinar los
logros del Gobierno. Pero tampoco ustedes pueden ocultar el sol con un dedo: la corrupción
avanza. Muchos parlamentarios de la mayoría
dicen que debemos trabajar más y hablar menos. Pero nos encontramos con un Congreso que
más se dedica a delegar facultades en el Poder
Ejecutivo y no a legislar. El Congreso, incluso,
abdica su facultad de fiscalizar. Digo esto con
conocimiento de causa. Los colegas de la Comisión de Fiscalización deben saberlo. Estamos a
media legislatura y la Comisión de Fiscalización
no tiene un solo caso que investigar. El país conoce el tipo de autoridades que tenemos.
¡Cuidado con la intolerancia!, ¡cuidado con la
arrogancia que nada bien hace al país! Aquí no
hay peruanos buenos ni peruanos malos. Nosotros tenemos una representación y hemos venido al Congreso a cumplir con las sagradas misiones que nos ha dado el pueblo peruano.
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El colega Figueroa manifestó que en el gobierno
aprista hubo un diputado que estuvo vinculado
al narcotráfico. Es cierto. Sin embargo, en esa
oportunidad el Apra, con su abrumadora mayoría parlamentaria, lo desaforó y permitió que el
Poder Judicial lo procesara. Hoy en día está purgando una condena por narcotráfico, sin perjuicio de su expulsión del partido. Similar actitud
tomó la mayoría parlamentaria durante el gobierno de Acción Popular, al desaforar al ex diputado Rivera. Por lo tanto, que no nos vengan
a dar clases de lo que significa tener vocación
democrática. Hoy estamos ejercitando una auténtica democracia. Al parecer, muchos colegas
todavía no salen del estigma de lo que fue el 5
de abril de 1992, pues creen que gobernar el país
es desarrollar una voluntad totalitaria y que la
minoría sólo tiene que acompasar su actuación
al ritmo que le pretende imponer la mayoría.
¡No es así, colegas congresistas!
No estamos satisfechos con las respuestas dadas por los ministros porque han dicho de todo
menos lo que les preguntó la Representación Nacional y el país.
No podemos ocultar lo bien que se ha hecho.
La señora PRESIDENTA.— Señor Velásquez
Quesquén: Su tiempo ha concluido. Le ruego que
termine con su exposición.
El señor VELÁSQUEZ QUESQUÉN (PAP).—
Señora Presidenta: Creo que el sueño está llegando a la Mesa Directiva.
No podemos negar que hoy en día hay "aviones
que navegan en droga" y "barcos que vuelan".
Algunos malos militares, que no respetan el sagrado uniforme que llevan, son ahora una especie de centinelas de los privilegios y las propiedades de los narcotraficantes.
Cuando la corrupción y el narcotráfico comienzan a roer las estructuras de instituciones fundamentales como las Fuerzas Armadas, es motivo de preocupación. Por ejemplo, el Poder Judicial se ha modernizado y se ha reorganizado.
Sin embargo, hay una consultoría muy vinculada al Gobierno y al Congreso, que ha elaborado
un ranking sobre la imparcialidad del Poder Judicial en América Latina. En una evaluación del
1 al 10, donde 1 es lo peor y 10 es lo mejor, el país
con una justicia más imparcial es Argentina con
7 puntos; y el país donde casi no hay imparcialidad en la administración de justicia, uno de los
últimos, es el Perú. ¿Por qué? Porque tenemos
un Poder Judicial ocupado por militares en retiro y eso hay que reconocerlo. En este contexto,
no se puede desarrollar una auténtica democra-
cia. La vocación que debe animar a la Representación Nacional es fundamentalmente que se esclarezcan los hechos que motivan la concurrencia de los ministros al Pleno del Congreso.
Hace poco en la Comisión de Trabajo, no entendía por qué el subempleo había bajado de un mes
a otro. Sucede que en virtud de un convenio entre el Ministerio de Trabajo y el Instituto Nacional de Estadística, el subempleo había bajado del setenta por ciento al cuarenta por ciento
sin explicarlo. Sin embargo, la respuesta la ha
dado el congresista Larrabure cuando dijo que
en la Dirección Nacional contra el Terrorismo
(DINCOTE) antes habían cincuenta policías que
vestían sus uniformes para luchar contra la subversión. Ahora dicen que hay dos mil policías
como heladeros, panaderos y ambulantes. Entonces, podemos deducir que allí está el subempleo disfrazado. Por este motivo, el subempleo
ha bajado ostensiblemente.
El señor VELÁSQUEZ QUESQUÉN (PAP).—
Señor Presidente: Cedo una interrupción al señor Larrabure, con su venia.
La señora PRESIDENTA.— Puede interrumpir, señor Larrabure Gálvez.
El señor LARRABURE GÁLVEZ (C90-NM).—
Señora Presidenta: El Apra nos dejó un país con
terrorismo y narcotráfico. Ha habido sólo una
forma para derrotar al terrorismo, que tiene aún
rezagos, y para enfrentar al narcotráfico, al cual
se sigue combatiendo. Todavía existe por cierto
la corrupción: decisión política, directiva presidencial y marco jurídico para que nuestras gloriosas Fuerzas Armadas, Policía Nacional y Servicio de Inteligencia Nacional con el sacrificio
del pueblo lleguen al éxito. El Gobierno actual
ha logrado vencer la lacra que nos dejó el gobierno aprista.
Gracias.
La señora PRESIDENTA.— Continúe, señor
Velásquez Quesquén.
El señor VELÁSQUEZ QUESQUÉN (PAP).—
Señora Presidenta: Me alegro que el señor
Larrabure Gálvez reconozca que el pueblo es el
que ha logrado importantes cambios del país.
Pero recuerden que el Presidente del Congreso
dijo a las agencias internacionales que hay doscientos militares con procesos por narcotráfico;
se incluyen a muchos generales. Lo que nosotros queremos saber es que se informe a la representación parlamentaria cómo van esos procesos. En ese sentido, no podemos admitir que
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en un país donde supuestamente estamos en el
mejor de los mundos, los militares no entreguen
los informes que les solicitan. El Comercio diario no afín al partido aprista está denunciando
ante la Fiscalía la renuencia de militares que no
quieren alcanzar los informes que se les está
solicitando. Hacer esto no es consolidar la democracia. Si bien es cierto que hay logros en lo
económico y en la lucha contra la subversión,
en el tema del narcotráfico, en cambio, es poco o
casi nada lo que se ha hecho. En el ámbito de la
corrupción, existe el hecho de que la Comisión
de Fiscalización no investiga, no obstante que
hay temas como la Beneficencia Pública de Lima,
Popular y Porvenir y muchos otros.
dividendos políticos. Yo he exigido y he firmado
la interpelación porque deseo conocer la verdad
por la verdad. Yo no soy partidario de llamar a
mi país "narcoestado", ni pienso que las altas
esferas del Gobierno o de nuestras principales
instituciones estén carcomidas totalmente por
el germen del narcotráfico. Pienso sí que por hechos concretos de droga incautada en un avión y
en barcos de nuestras Fuerzas Armadas, existen malos elementos a los que hay que desterrar totalmente. Porque si el germen del narcotráfico se infiltra en nuestras instituciones tutelares y en las altas esferas del Gobierno, entonces sí podremos lanzar estos adjetivos que
ahora me parecen temerarios.
Acá la mayoría vencerá con los votos que tienen
en el Parlamento, pero al pueblo no lo convencerán de que no hay corrupción. Si son indolentes
frente a los intereses del pueblo, la corrupción y
el narcotráfico van a seguir carcomiendo la estructura del Estado. Este hecho va a perjudicar
a la mayoría y, también, al pueblo peruano.
El hecho que el gobierno de los Estados Unidos,
haya reconocido al Perú como uno de los países
con mayor decisión en la lucha contra el narcotráfico, es un avance, es un paso adelante. Pero
por el saneamiento ético de nuestras instituciones, esto debe partir de nosotros mismos. Los
peruanos debemos dar muestras palpables y no
cerrarnos alrededor de la mínima sospecha dando la impresión de que no queremos arrancar
esta lacra que ya afecta a otros países de América.
Nosotros no hemos planteado voto de censura
alguno. Parece que muchos congresistas del
oficialismo han venido ya con la partitura hecha
y se están oponiendo a una moción de censura.
Es todo.
La señora PRESIDENTA.— Tiene el uso de
la palabra el señor Bartra Gonzáles, por cinco
minutos.
El señor BARTRA GONZÁLES (CODE-AP).—
Señora Presidenta: Después de escuchar tantos
insultos mutuos, temo hablar algunas palabras
para no ofender a alguien. Pero intervengo porque mi conciencia me ordena expresar mi opinión de repente en forma personal.
He podido percibir claramente que existe un
gran número de legisladores para quienes el
doctor Montesinos es un personaje intocable. Es
el artífice de la lucha contra el narcotráfico y
contra el terrorismo. Es, en suma, un gran patriota como lo calificó el excelente ex ministro
de la Presidencia, Jaime Yoshiyama. Pero también existe otro grupo de congresistas, dentro
de los que me incluyo, que estuvimos de acuerdo en que se investigue al doctor Montesinos
para conocer la verdad, para saber si estaba
involucrado o no en asuntos de narcotráfico y
para clarificar una situación que hace semanas
ha provocado inquietud nacional y expectativa
internacional.
No quiero tratar el "asunto Montesinos" con el
objeto de hacer daño al Gobierno ni para ganar
Repito, firmé la interpelación porque deseo conocer la verdad por la verdad, a pesar de que
sabíamos que Demetrio Chávez Peñaherrera es
un narcotraficante confeso que hizo una declaración extemporánea y que tiene la peor catadura moral. Por la salud moral del país debió
investigarse a través del Parlamento o del Poder Judicial. Si ya no hay mérito a ello, porque
retiró su denuncia, creo que el doctor Montesinos
debe salir y aclarar su situación, aclarar la duda
que se ha generado alrededor de un ciudadano
que trabaja muy cerca del poder máximo del país
y que, por lo tanto, su conducta debe estar libre
de toda sospecha.
En política, la soberbia no es buena consejera.
Yo he tenido conversaciones con muchos ciudadanos y la denuncia del "Vaticano" ha creado una
incertidumbre que no se diluye a pesar de que
han pasado varias semanas. El factor gravitante
en esta situación, es que de repente de buena fe
y haciendo uso de su derecho pero en forma totalmente desatinada, las principales autoridades de la Nación salieron a desmentir esas acusaciones, las mismas que debió desmentirlas el
acusado.
El pueblo se pregunta, ¿quién es este ciudadano
que se hace defender por las más altas autoridades de la Nación?, ¿quién es este ciudadano que
no abre la boca, que no da la cara, que da la apariencia de tener un poder ilimitado?, ¿no será
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un ciudadano que une a su gran talento una profunda inmoralidad?, ¿no será un ciudadano que
no puede defender principios que no posee? Son
interrogantes que deben despejarse. El doctor
Montesinos debe acceder a la invitación presidencial: salir y aclarar su situación. Si es una
persona intachable, en buena hora para él, para
el gobierno y para el país por la encumbrada
posición que ocupa.
Él debe comprender que es el causante de las
desdichas actuales del Gobierno y él es quien
tiene que resolverlas. Un hombre siendo verdaderamente grande, tiene que afrontar las situaciones que ha provocado; no hacerlo sería muy
lamentable porque aumentaría la duda popular
y haría vigente una frase que pronunció Simón
Bolívar hace más de ciento sesenta años, refiriéndose a los personajes del entorno del poder
de la naciente República, cuando dijo "El talento sin probidad es el azote de América".
Muchas gracias.
—Reasume la Presidencia el señor Víctor
Joy Way Rojas.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Breña Pantoja, por cinco
minutos.
El señor BREÑA PANTOJA (PLURAL).—
Señor Presidente: Tengo la impresión de que en
esta interpelación ya no importan las respuestas. Pueden ser éstas satisfactorias o insatisfactorias, completas o parciales, directas o evasivas. Pero de todo lo que se ha dicho acá, de todo
lo que hemos visto acá, las respuestas ya no sirven para nada.
Lo que importa es la actitud que hemos visto en
el señor Presidente del Consejo de Ministros y
en la mayoría parlamentaria. Hoy el Presidente
del Consejo de Ministros ha venido en compañía
de dos ministros, generales de división de las
Fuerzas Armadas, en representación de un señor que se llama Vladimiro Montesinos.
El señor Presidente del Consejo de Ministros y
los dos ministros-generales de nuestras Fuerzas Armadas han venido como abogados de oficio de un capitán retirado del Ejército. Han venido a dar la cara por alguien que no la quiere
dar. Han venido a explicar cosas que él mismo
debe explicar al país y a los tribunales. La
autocracia gobernante envía al sacrificio a Presidente del Consejo de Ministros y a sus dos generales del Ejército peruano.
El señor Presidente del Consejo de Ministros y
los dos generales —perdonándome las palabras
que diga, con mucho respeto— se han portado
acá como dos fieles escuderos, dos disciplinados
alabarderos del señor asesor del Servicio de Inteligencia Nacional, con la algarada, el apoyo
pasional y rabioso de esta mayoría parlamentaria, de esa meznada parlamentaria. ¿Cómo es
posible que en este Congreso exista una situación de esta naturaleza que significa una vergüenza para el país? Es vergonzoso que vengan
las más altas autoridades del país, después del
Presidente de la República, a defender a un señor capitán del Ejército que no quiere venir al
Congreso, que no quiere defenderse, que no quiere ir al Poder Judicial, ni a la prensa, ni a la
televisión.
Esta conducta de los ministros concurrentes para
mí es mucho más importante que sus respuestas porque, en última instancia, los ministros
pueden dar respuestas adecuadas o no, respuestas siempre discutibles, siempre dudosas. Lo lamentable, repito, es que se haya producido una
situación de esta naturaleza. ¡Pobre Perú! cuando sus autoridades, sus gobernantes y su Congreso bajan hasta este nivel por causa de un señor que fue expulsado de las Fuerzas Armadas,
que ahora aparentemente es el soporte más importante de la autocracia y que tiene un poder
mucho más elevado que el señor Presidente del
Consejo de Ministros e incluso aparentemente
más que el señor Presidente de la República.
Me parece también inútil una confrontación de
la mayoría con el Apra y con Acción Popular, es
decir, con todos los gobiernos anteriores. Pregunto a los miembros de la mayoría oficialista:
cuando se produjo el golpe militar de Velasco
Alvarado ¿cuántos de ustedes sirvieron a Velasco? Durante esa dictadura, nosotros estuvimos
en la oposición y fuimos perseguidos, encarcelados y deportados. También fuimos oposición en
el gobierno de Acción popular y ¿cuántos de ustedes estuvieron sirviendo también al gobierno
de Acción Popular como funcionarios, militares
o alcaldes? Llegó el gobierno de Alan García y
también nosotros estuvimos en la oposición y
¿cuántos de ustedes estuvieron sirviendo también a Alan García, como funcionarios, militares, alcaldes, miembros de directorio de bancos?,
¿cuántos de ustedes? Ahora ustedes, la mayoría
oficialista, dicen: luchamos por la democracia y
luchamos por la libertad. Pero antes ¿dónde estuvieron?
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede hacer uso
de la palabra el señor Marcenaro Frers.
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El señor MARCENARO FRERS (C90-NM).—
Señores Ministros; señor Presidente del Congreso: Hoy hemos asistido, gracias al voto favorable de nuestro grupo político, a una interpelación. Recuerdo, señores ministros, que ya hubieron dos intentos de interpelación, en los cuales nos garantizaban que tenían los votos necesarios; desgraciadamente no los obtuvieron. Ante
esa triste situación de los grupos minoritarios,
el grupo de Cambio 90-Nueva Mayoría decidió
dar un pequeño apoyo. Hoy gracias a esos votos,
hemos recibido abundante información de ustedes, señores ministros, respecto al Servicio de
Inteligencia Nacional, respecto a la lucha contra el terrorismo, respecto a la lucha contra el
narcotráfico y, además, al importante papel del
doctor Vladimiro Montesinos.
Casi todas las intervenciones de la oposición han
pretendido minimizar los logros del Gobierno en
la lucha contra el narcoterrorismo. ¿Quiénes critican?, ¿quiénes se han unido ahora para luchar
contra el Gobierno, contra el Estado, contra los
institutos armados?
Por un lado, la extrema izquierda. Pregunto a
los señores ministros ¿es cierto o no es cierto
que esos grupos de extrema izquierda han sido
los que fomentaron el terrorismo en el Perú, generando en su ideología del marxismo-leninismo
las bases fundamentales para que exista el terrorismo? ¿Es cierto o no es cierto que son esas
ideologías de las personas que hoy vienen a hablar de derechos humanos, fueron los que pusieron en la mente de los peruanos ese marxismo-leninismo basado en la lucha de clases, basado en la necesidad de que el fusil propicia las
revoluciones? Mencionaron estas ideas en las
universidades y envenenaron a nuestra gente.
Hoy estos incitadores tienen la responsabilidad
de veinticinco mil muertos, de veinticinco mil
millones de dólares en pérdidas materiales. Ellos
hoy pretenden lavarse las manos y decir que
nada tienen que ver con esa ideología que apoyaron, propiciaron y sostuvieron. ¿No es cierto
también, señores ministros, que ese odio que
generaron algunas personas en nuestro pueblo
fue lo que determinó que surgieran los movimientos terroristas?
Además de la extrema izquierda también se ha
incorporado el partido aprista, que hoy ha surgido y que está dirigido también por el ex Presidente, el doctor Alan García Pérez. Sobre este
personaje, también me permito recordar un pequeño editorial, en vista de que un congresista
ha mencionado que es muy importante la opinión que tienen los periódicos. Muy bien. Entonces, recordemos opiniones.
El editorial se titula "Sin vergüenza". Dice así:
"No te hemos olvidado Alan así como nadie puede extraviar de la memoria lo que significó para
el Perú el terrorismo sanguinario y genocida de
Abimael Guzmán; de la misma manera, es muy
difícil arrancar de nuestro pensamiento lo que
fue el despilfarro, el desgobierno y la corrupción
en la época de García, que condujo al país a su
más honda crisis. El tipo que echó por los suelos
las esperanzas de millones de peruanos pretende ahora dar recetas económicas. ¡Alucinante!
El sujeto que nos condujo a la quiebra, que permitió el avance del terrorismo y elogió a los
senderistas, que consintió que la corrupción
campee en la administración pública, que concentró el poder político, que estatizó la propiedad privada, que alejó al Perú del mundo financiero internacional, que propició el deterioro de
los valores, entre otras cosas, nos dice hoy que
las cosas no se están haciendo bien. ¡Se pasó!
Nadie pretende afirmar que vivimos en el país
de las maravillas pero, en líneas generales, el
Perú ha podido salir del profundo abismo al que
nos arrojó Alan García. Es algo que no se puede
mezquinar ni mediatizar con frases idiotas y
demagógicas, como aquella que dice: El modelo
escogido estrangula progresivamente al país para
servir al extranjero y a unos cuantos privilegiados. La frágil memoria del ex mandatario parece no registrar la desbocada hiperinflación que
él mismo creó y llegó hasta el 7,650% en diciembre de 1990. La inflación acumulada de julio de
1985 a julio de 1990 alcanzó la tasa de dos punto
dos millones por ciento, etcétera".
Recordemos, además, que durante el gobierno
de ese partido, se hicieron famosos los túneles.
¿Recuerdan los derechos humanos? ¿Se acuerdan ustedes que durante el gobierno aprista acribillaron a balazos como animales a cientos de
terroristas que aún estaban encarcelados? Ellos
hoy vienen a hablar de derechos humanos. Ellos
no tienen autoridad moral para hablar sobre ese
tema y deberían hacer un favor al pueblo peruano: mantenerse en silencio por lo menos durante los próximos veinte años. También ¿recuerdan que hubo una persona en el Perú que decía:
yo no me corro. ¡Pero, luego, se corrió! Decía
también: el que no la debe no la teme. ¡Pero,
luego, parece que la debía porque temía y se escapó! ¡Ésas personas gobernaron nuestro país!
Con su venia, cedo una interrupción al señor
Olivera.
El señor PRESIDENTE.— Puede interrumpir, señor Olivera Vega.
El señor OLIVERA VEGA (FIM).— Señor
Presidente: Será muy breve mi intervención. En
849
la tarea de refrescar la memoria voy a contribuir con algunos hechos. Lamentablemente, se
había acabado mi tiempo y no pudimos hacer
algunos deslindes que tienen que ver precisamente con el tema de la interpelación.
Una de las preguntas planteadas se vinculaba
con el narcotraficante Evaristo Porras. Tengo a
la mano una información que he encontrado en
el diario La República del 21 de enero de 1994.
Dice: "Alan García no pidió extradición de narco
capturado en Colombia". "Alexander Watson lanza grave acusación". ¿Saben quién fue ese poderoso narcotraficante colombiano del cual Alan
García no pidió la extradición? ¡Evaristo Porras!
Fue capturado en Colombia durante el gobierno
de Alan García y tuvo que ser liberado porque el
gobierno de García no tramitó la extradición.
Textualmente, dijo Alexander Watson: "Cuando
yo fui embajador de mi país en el Perú, Colombia capturó a un importante narcotraficante peruano, Evaristo Porras; sin embargo, el gobierno de Alan García no solicitó su extradición por
lo que fue liberado".
Nosotros no tenemos nada que ver con quienes
consideramos que no tienen autoridad moral ni
para hablar de lucha contra la corrupción ni de
lucha contra el narcotráfico ni de lucha contra
el terrorismo ni de cómo mejorar la economía
del país. Con ellos ni juntos ni revueltos.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede continuar,
señor Marcenaro Frers.
El señor MARCENARO FRERS (C90-NM).—
Señor Presidente: Me alegro que gente como el
señor Olivera Vega señalen claramente cuáles
son los límites de cualquier votación conjunta
que puedan tener. Otros, en cambio, intentaron
desestabilizar la férrea unión que existe entre
el Gobierno con sus Fuerzas Armadas y el Presidente de la República como jefe supremo.
Hace pocos días, hemos visto un acto realmente
emocionante, realmente conmovedor para aquellos peruanos que sentimos la Patria en el corazón. Vimos a nuestros institutos armados, por
primera vez, con todos los jefes de las regiones,
Marina, Aviación y Ejército, ponerse al lado del
señor Presidente de la República, para demostrar que las intentonas de desunión no pasarán.
Las intentonas de desacreditar a nuestras Fuerzas Armadas, no pasarán porque las Fuerzas
Armadas están perfectamente unidas. Debemos
saber que cualquier acto de corrupción de cualquier individuo en forma particular, no afecta
ni afectará a los institutos armados; no obstan-
te hay quienes desgraciadamente están tratando de perjudicar. Repito, fue emocionante ver
hace unos días la unión de nuestras Fuerzas
Armadas, que renovaron nuevamente su juramento de fidelidad a la Bandera y, especialmente, al mando que representa el señor Presidente
de la República.
Hay gente que se olvida de los hechos. Cuando
se inició la lucha contra el narcotráfico, se dio la
legislación correspondiente, pero sucedió lo increíble. El Congreso delega facultades legislativas en el Poder Ejecutivo. Éste dicta el Decreto
Legislativo Nº 736, que dice: el que interviene
en la inversión, venta, pignoración, transferencia o posesión de las ganancias, provenientes del
tráfico ilícito de drogas, etcétera, tendrá una
pena tal. Además decía: el que interviniera en el
proceso de blanqueado, lavado de dinero, proveniente del tráfico ilícito de drogas, etcétera, tendrá una pena tal. Era el comienzo de una lucha
importante contra el narcotráfico. ¿Qué hizo el
Congreso de la República? ¡En febrero de 1992
deroga el Decreto Legislativo Nº 736! Las personas que estuvieron en aquel Congreso ¿ahora
nos vienen a decir que ellos sí saben luchar contra el narcotráfico? ¿que sí saben cómo se combate a los narcoterroristas? Recordemos que ellos
derogaron las normas que eran fundamentales
para luchar contra esa lacra social. Por esta razón, los ataques que han intentado hacer contra
el señor Vladimiro Montesinos o contra las altas autoridades, han recibido respuestas de todas partes ¿y saben por qué? Porque hoy entre
los expertos en narcotráfico, el Perú es un ejemplo en el mundo, no sólo en América Latina, en
la lucha contra el narcotráfico. Por este motivo,
hemos leído los periódicos que dicen: "Estados
Unidos niega vínculos entre Vladimiro Montesinos y el narcotráfico. Anuncian los voceros del
Departamento de Estado." La oposición decía que
esa información era una mentira, un invento de
la noticia. Sin embargo, al día siguiente sale otro
titular que dice: "Vocero del Departamento del
Estado, Julio Vesalio, oficializó el pronunciamiento: Estados Unidos ratifica que no existen
vínculos entre el narcotráfico y funcionarios del
gobierno." ¡Qué tal golpe significó esta confianza para los que trataron de desestabilizar al
Gobierno? Cuando atacan no lo hacen solamente a los institutos armados sino también a las
personas más distinguidas de tales institutos.
Acaso aquí no hemos escuchado atacar en una
oportunidad anterior al General Ketín Vidal, de
quien casi todos los peruanos nos sentimos orgullosos porque es un hombre que luchó, se sacrificó y participó muy activamente en la captura Abimael Guzman. Sin embargo, en el Congreso se pretendió atacar nuevamente al gene-
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ral Ketín Vidal. No solamente se estaba atacando a una persona como al señor Vladimiro
Montesinos sino, también, a otros generales y,
por último, a las Fuerzas Armadas. ¡Qué vergüenza! ¡Qué pena!
El señor Forsyth Mejía, me solicita una interrupción. La concedo, con su venia.
El señor PRESIDENTE.— Es la segunda y la
última interrupción, señor Forsyth Mejía.
El señor FORSYTH MEJÍA (UPP).— Señor
Presidente: Afortunadamente a las cuatro y diez
de la madrugada, casi todos nuestros compatriotas duermen, de manera que no tienen que ser
espectadores de lo que significa el verdadero
duelo entre la mayoría oficialista y el partido
aprista peruano.
Creo que el país espera mucho más del Congreso, mucho más del debate, El enfrentamiento
de estos dos extremos está comprometiendo la
paciencia de todos y me parece que todo tiene
un límite. Pero más allá de eso, hay una referencia que hizo el congresista Marcenaro que es
importante. Como a menudo recordamos aquí
legislamos para la historia y lo que aquí decimos queda grabado.
En algún momento de la intervención de mi distinguido colega y amigo Marcenaro, él ha aludido a unos crímenes de una de serie de presos a
los que se les ponía boca abajo y se les liquidaba,
aludiendo, a medianos del año 1986, a que el
gobierno de aquel entonces se jactaba de promover la defensa de los derechos humanos. Es
interesante recordar también que en agosto de
1991, la Cámara de Diputados de aquel entonces, disuelta el 5 de abril de 1992, llevó adelante
un proceso ajustado a derecho para precisamente hacer justicia. Yo no quiero ir más lejos en
esta oportunidad. La hora no es la más estimulante. Pero sí es preciso recordar que faltaron
los votos necesarios, congresista Marcenaro, a
través de la Presidencia, para que ese proceso
concluya como debió haber concluido. El país y
ustedes, los presentes, pueden entonces sacar
las conclusiones a que haya lugar.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Prosiga, señor
Marcenaro Frers.
El señor MARCENARO FRERS (C90-NM).—
Señor Presidente: Recuerdo también a los generales presentes que saben lo que representó
el problema con el Ecuador y la lucha en el
Cenepa. Desgraciadamente, hubo una deficien-
te labor que hicieron algunos representantes de
algunos grupos políticos en contra de los intereses peruanos y de la unidad que requeríamos.
Se llegó a atacar, incluso, a nuestro propio negociador. Pero los peruanos castigaron esa actitud
con su voto en contra de ellos pero a favor nuestro. Sucede que se pretendía desacreditar a nuestro negociador principal en estas delicadísimas
negociaciones, que estaba realizando delicadamente en el Perú y en el Ecuador. Evidentemente, hubo muchos ataques a nuestras propias
Fuerzas Armadas. Claro nuestro país vecino está
feliz porque ellos refuerzan sus fuerzas armadas y se aprovechan de que aquí hay políticos
que atacan a nuestras fuerzas armadas, en momentos difíciles y en momentos de paz.
¡Digamos la verdad! ¡Nunca en la historia del
Perú se han obtenido tantos éxitos en la lucha
contra el terrorismo y contra el narcotráfico!
¡Nunca como ahora! El Servicio de Inteligencia
Nacional ha cumplido un papel fundamental. Ha
sido indispensable el trabajo de esta organización de la cual es asesor el doctor Vladimiro Montesinos. Por este motivo, el Perú hoy es ejemplo
de lucha contra el terrorismo y de lucha contra
el narcotráfico en el mundo. ¡Hoy el Perú enseña! Tenemos gente capacitada para enseñar
cómo luchar contra estas lacras en el mundo y
son expositores en estas materias. Hoy somos
ejemplo en el mundo en esta materia.
Hay algunas personas, señores ministros, que
les van a decir siempre: "nosotros estamos con
ustedes", "nosotros defendemos los institutos armados", "la interpelación no es contra los institutos armados". Nos dijeron que se iban a unir
con nosotros durante el conflicto con el Ecuador. Pero nos atacaron y nos hicieron daño. Recuerdo que los periódicos ecuatorianos utilizaban a nuestros propios políticos para demostrar
los argumentos que ellos querían dar. Lo mismo, señores ministros, les van a decir hoy. Les
van a rendir homenajes pero, de otro lado, van a
tratar de destruir las instituciones a las cuales
ustedes pertenecen haciéndoles daño; y van a
gritar: jamás, jamás, nunca lo haremos.
¿Acaso ustedes, señores ministros, creyeron que
sus respuestas iban a satisfacer a la oposición?
¡Imposible, señores ministros! Aunque le dedicarán no doce horas sino ochenta horas, aunque
trajeran tres mil millones de documentos, aunque sacaran toda la documentación del Servicio
de Inteligencia para satisfacer a algunos parlamentarios, ¡nunca los iban a satisfacer! porque
ellos ya estaban preparados para que no se produzca esta satisfacción. Por lo tanto, no dependerá de la cantidad de cifras que ustedes traigan. Hemos escuchado a uno de los últimos ora-
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dores que dice: "hasta ahora no nos han respondido", "cómo es que han mejorado la lucha contra el narcotráfico", es decir, ¡la oposición no ha
escuchado las respuestas!, ¡no ha estado presente! No ha escuchado la cantidad de cifras necesarias para demostrar que realmente ha habido
cambios que son fundamentales. Por ese motivo, hoy dicen ¿por qué han venido los ministros,
si quien debería estar acá es otra persona? Lo
que no saben esas personas es que ellos firmaron esa interpelación. Ellos son los que han solicitado que los ministros vengan al Congreso.
Ellos son los que han hecho las preguntas ¡y recién se están enterando por qué los ministros
están acá! Este hecho demuestra que la oposición ya no sé cuán unida o desunida está, porque nos confunden con las diferentes posiciones
que tienen.
parlamentarios ha tenido oportunidad de utilizar el máximo de su tiempo.
Voy a terminar mi intervención leyendo una
opinión, que se titula: "La oposición malsana",
diario Expreso del 25 de setiembre. Dice así:
"Aprovechando la baja en las encuestas y de todo
este tema se ha aprovechado una oposición, en
la que se reúnen facciones del Partido Popular
Cristiano, Acción Popular de la mano del partido Aprista y de la Izquierda más radical, que ha
lanzado una campaña de desprestigio contra el
Gobierno acusándolo de ser una "narcocracia".
Está claro que la estrategia política de ese sector es la de "samperizar" la imagen del Gobierno: hacer creer a los peruanos y al mundo que
estamos gobernados por una "narcodictadura",
palabra que emplean a menudo. La lucha contra Sendero Luminoso en las regiones cocaleras
llevó, en efecto, al soborno de oficiales y autoridades civiles por narcotraficantes, lo que aún
espera y debe ser sancionado. Ése fue el precio
de la nefasta alianza tácita con el narcotráfico
que el gobierno aprista permitió o alentó a partir de 1989, con el pretexto de no enfrentar a
dos enemigos a la vez. La Dirección de Lucha
Antinarcóticos de los Estados Unidos (DEA) y
el Departamento de Estado norteamericano dan
fe de que eso no ocurre ya en el Perú. A sabiendas
de ello, acusar al Gobierno de constituir una
"narcodictadura", es un acto que revela corrupción moral, falta de escrúpulos, que no repara
en dañar la imagen del Perú y comprometer al
país sólo para alcanzar objetivos políticos propios. Por eso, hay que distinguir claramente entre las arbitrariedades o errores del Gobierno y
las intenciones políticas de una oposición, por lo
visto, siempre contraria al interés nacional".
El señor PRESIDENTE.— Se va a votar la
cuestión de orden planteada por el señor Vega
Ascencio.
Es todo.
El señor PRESIDENTE.— Hemos debatido el
asunto materia de la interpelación por aproximadamente once horas. Cada uno de los grupos
Para una cuestión de orden, tiene la palabra el
señor Vega Ascencio.
El señor VEGA ASCENCIO (C90-NM).—
Señor Presidente: Pido que se verifique el
quórum porque, por primera vez en la historia,
la oposición se está quedando hasta el último
minuto.
Sírvase, usted, informar a la Sala la asistencia
por grupos parlamentarios, de tal manera que
la primera interpelación conste en Acta y se difunda a la opinión pública.
Gracias.
—Efectuada la consulta, se acuerda la cuestión de orden planteada por el señor Vega
Ascencio, para que se verifique el quórum,
se deje constancia del mismo en el Acta y se
informe sobre los asistentes por grupo parlamentario.
El señor PRESIDENTE.— Se va a pasar lista.
El RELATOR pasa lista:
Joy Way Rojas, Hildebrandt Pérez, Salgado
Rubianes de Paredes, Abanto Pongo, Aliaga
Araujo, Alva Orlandini, Amorín Bueno, Amurúz
Gallegos, Barbarán Rengifo, Barreto Estrada,
Bartra Gonzáles, Blanco Oropeza, Breña
Pantoja, Cáceres Velásquez, Campos Baca,
Cardoso Romero, Castillo Chirinos, Colchado
Arellano, Coral Pérez, Chang Ching, Chávez
Cossío de Ocampo, Chávez Serrano, Chipoco
Cáceda, Chiroque Ramírez, Chu Rubio, Del Castillo Gálvez, Delgado Aparicio, Díaz Bringas,
Diez-Canseco Cisneros, Donayre Lozano,
Espichán Tumay, Espinoza Matos, Estrada Choque, Estrada Pérez, Ezquerra Cáceres, Fernández Baca de Valdez, Fernández Bustinza, Ferrero
Costa, Figueroa Vizcarra, Flores-Araoz Esparza, Flores Flores, Flores Nano, Forsyth Mejía,
Gamarra Olivares, Ghilardi Alvarez, Grados
Bertorini, Guerra-García, Gutiérrez Mercedes,
Hermoza Ríos, Huamanchumo Romero, Jhong
Junchaya, Lajo Lazo, Lam Alvarez, Larrabure
Gálvez, León Trelles, Lozada de Gamboa, Mantilla Campos, Marcenaro Frers, Martorell Flores, Matsuda Nishimura, Medelius Rodríguez,
Mellado Céspedes, Merino Lucero, Mohme
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Llona, Muñiz Ziches, Núñez Román, Olivera
Vega, Pando Pacheco, Pardo Mesones, Paredes
Cueva, Patsías Mella, Pease García, Pulgar
Lucas, Quicaña Avilés, Ramos Santillán,
Reggiardo Sayán, Reto Neyra, Revilla Jurado,
Reynafarje Abensur, Rodas Díaz, Ruiz Caro
Alvarez, Ruiz Dávila, Salazar Vargas, Samalvides
Dongo, San Román Cáceres, Sánchez Vega,
Sandoval Aguirre, Santa María, Sato Abe, Siura
Céspedes, Torrejón Riva de Chincha, Urrelo
Guerra, Vargas Marín, Vega Ascencio, Velásquez
Quesquén, Vicuña Vásquez, Vidarte Correa,
Vilchez Malpica, Villasante Chambi y Zumaeta
Flores.
El señor PRESIDENTE.— Han contestado a
la lista cien señores congresistas, de los cuales
se encuentran presentes: de Cambio 90-Nueva
Mayoría, 65 de un total de 69 congresistas; de
UPP, 11 de 15; Partido Aprista, 7 de 8; del FIM,
5 de 6; CODE-AP, 5 de 7; Renovación-PPC, 2 de
7; y por el grupo Plural, 5 de 6.
Agradezco A los señores congresistas por su paciencia.
Para su exposición final, tiene la palabra el señor Presidente del Consejo de Ministros.
El señor PRESIDENTE DEL CONSEJO DE
MINISTROS Y MINISTRO DE ENERGÍA Y
MINAS, ingeniero Alberto Pandolfi Arbulú.— Señor Presidente; señoras y señores congresistas: Quiero señalar en primer lugar que el
ejercicio del derecho de interpelación que hoy
se ha producido, ha reafirmado que en el Perú
vivimos en una auténtica democracia. Con la
máxima libertad de expresión, yo diría sin límites.
Quien les dirige la palabra y los señores Ministros de Estado que me acompañan, hemos seguido con la mayor atención y detenimiento las
interesantes intervenciones de los señores congresistas de las diferentes bancadas, con relación al tema materia de la interpelación.
Al margen del apasionamiento con que muchas
veces han sido tratados diversos aspectos consignados en el pliego interpelatorio y puntos de
vista expresados que respetamos, creemos que
objetivamente nuestras exposiciones han dado
respuesta a las inquietudes de la minoría.
En cuanto a los señores congresistas de la mayoría, queremos hacerles llegar nuestro más sincero y personal agradecimiento porque a través
de sus intervenciones han contribuido a que el
país pueda tener un conocimiento real, objetivo
y documentado de las tareas y funciones que
desarrollan una de las instituciones más importantes dentro del Sistema de Defensa Nacional,
cual es el Servicio de Inteligencia Nacional.
A manera de intervención final, quisiera dirigirme al Honorable Congreso de la República
con el ánimo de formular algunas reflexiones
acerca de las características y circunstancias que
enmarcan la actual coyuntura, de tal modo que
la ciudadanía pueda estar en capacidad de valorar en su exacta medida el papel y las motivaciones de todos aquellos que intervienen como
actores en esta sociedad.
A veces pienso que el ritmo vertiginoso con que
vienen sucediéndose los hechos que configuran
el acontecer nacional, nos atrapa en su vorágine
y no nos queda tiempo para la reflexión meditada, para el recuerdo ponderado, para el balance
necesario, de tal modo que en los acontecimientos de hoy puedan ser entendidos dentro de una
relación de causalidad con los hechos de ayer.
Brevemente, recordemos cuál era hasta hace
pocos años la fisonomía que presentaba el Perú.
La violencia terrorista avanzaba por todo el país,
dejando a su paso un reguero de dolor y destrucción. Más de veinticinco mil muertos y miles de
millones de soles en destrucción de la infraestructura, madres viudas, menores sin padres,
hogares destruidos, pueblos enteros abandonados y, lo peor, una sensación de desánimo y pérdida de confianza en la posibilidad de defender
la democracia. Había un Estado hipertrofiado y
elefantiásico, entrampado en la corrupción y en
su propia incompetencia, incapaz de administrarse a sí mismo y, por cierto, inadecuado para
actuar como el eficaz intérprete de las necesidades de la población. Nuestra economía estaba
en quiebra, con la inflación más alta del mundo
y convertidos en parias de la Comunidad Financiera Internacional por no haber honrado nuestros compromisos.
El narcotráfico, en alianza con el terrorismo, se
convertía en un elemento disociador con un gran
poder corruptor que minaba las bases mismas
de nuestra sociedad. La infraestructura material estaba completamente abandonada y destruida, con los pueblos aislados y sin poder comunicarse con el resto del país. La mayoría de
profesionales estaba esperando la oportunidad
para emigrar en búsqueda de seguridad y mejores alternativas. El pueblo estaba desatendido,
cada día más unido en una pobreza y atraso espantosos. Habíamos llegado a un punto tal en
que todos los gobiernos del mundo advertían a
sus ciudadanos que no viniesen al Perú, como si
fuéramos un país apestado, sin esperanza y condenados a morir.
853
Este panorama que parecería corresponder a una
situación de varios siglos atrás o a un país distinto al nuestro, era nuestro Perú de hace sólo
unos cuantos años. Pero las potencialidades y el
valor de nuestro pueblo estaban allí latentes,
luchando silenciosamente, esperando que llegue
quien les diga levantémonos y pongámonos a caminar; y aunque se piense que no es de buen
gusto hablar de hombres providenciales, lo concreto, lo que no puede negarse es que con la llegada al gobierno del Presidente Alberto Fujimori
Fujimori este estado de cosas comenzó a dar un
vuelco radical. A penas asumió el poder, el Presidente Fujimori se comprometió solemnemente ante el país a cambiar esta dolorosa realidad.
Y en plazos realmente cortos que causaron asombro en la comunidad de naciones, el Perú fue
revirtiendo la angustiosa situación en que se encontraba sumido. Se logró la reinserción en el
mundo financiero internacional y se obtuvo el
reconocimiento de la comunidad de naciones. El
programa de estabilización y su correspondiente marco jurídico volvieron a generar confianza
y seguridad en los inversionistas nacionales y
extranjeros. Se logró el control de la inflación,
de una inflación desbocada, llevándola a niveles
manejables. Se fue avanzado en el programa de
redimensionamiento y modernización del aparato estatal y en la privatización de las empresas públicas onerosas e ineficientes.
Se inició una lucha frontal contra el narcotráfico
y sus ilícitas actividades conexas, combatiendo
a las bandas internacionales y nacionales así
como a sus sicarios y cómplices. Comenzó, señores, la reconstrucción de la infraestructura material del país, empezando por la red de carreteras. Paralelamente, se dio inició la construcción
masiva de centros educativos en todo el país,
dotándolos del material docente más moderno.
Se restauró el principio de autoridad y comenzaron paulatinamente a subsanarse los vacíos
de poder, resultantes de la violencia y, dentro de
esta larga pero no exhaustiva lista de logros, he
dejado para el final el resonante éxito obtenido
en la lucha contra el terrorismo.
Gracias a la ampliación de una nueva estrategia
contrasubversiva, diseñada por el señor Presidente de la República —en la que se asignaban
nuevas tareas a las fuerzas del orden y al sistema de inteligencia nacional— en plazos muy
cortos se pudo propinar derrotas cada vez de
mayor envergadura a las organizaciones terroristas más sanguinarias del mundo hasta culminar con brillante éxito la captura de sus cabecillas más connotados. Lo que ha significado la
derrota estratégica para estos grupos. Los pocos
rezagos violentistas que subsisten vienen actuando como simples bandas armadas aliadas
con el narcotráfico, en parajes apartados de la
ceja de Selva, sin futuro alguno ni posibilidad
de éxito y condenados a desaparecer.
Lo más destacable de este resonante éxito consiste en que la victoria se ha obtenido con un
limitado costo social y dentro del más absoluto
respeto de los derechos humanos. Conseguida
esta victoria, el señor Presidente dispuso de inmediato que las fuerzas del orden asumieran
nuevas y transcendentales responsabilidades.
Aún quedaba por derrotar otro enemigo interno: el narcotráfico. Sabiendo los riesgos que esta
nueva misión implicaba, las Fuerzas Armadas,
la Policía Nacional y el Servicio de Inteligencia
Nacional, volcaron sus mejores esfuerzos en esta
nueva tarea que significa desarraigar, hasta su
extinción total en nuestro país, las actividades
delictivas y corruptoras de las organizaciones
criminales dedicadas al tráfico ilícito de drogas
y actividades conexas. Esta tarea continúa desarrollándose. Es cierto que las Fuerzas Armadas ya no actúan en forma directa como se les
indicó al inicio de la misión; sin embargo, continúa dando su colaboración a la Policía Nacional
y a las acciones de Inteligencia que en este terreno desarrollan los órganos integrantes del Sistema de Inteligencia Nacional.
Los éxitos alcanzados en la lucha contra el
narcotráfico son realmente impresionantes y han
superado las más optimistas expectativas, pues
con la limitación de recursos disponibles se está
logrando un avance decisivo en el desbaratamiento de las bandas de narcotraficantes, en una
proporción tal que los organismos especializados en esta área y los gobiernos más importantes del mundo, nos han hecho llegar sus palabras de apoyo y felicitación, como es el caso de
la certificación otorgada por Estados Unidos de
América en marzo de 1996: la comunicación oficial del Embajador Alwin Adams del 3 de agosto
de este año y recientemente las últimas expresiones oficiales del Departamento de Estado de
ese país.
Los altos mandos militares y policiales fueron
conscientes desde un principio que incursionaban en un terreno sumamente peligroso, no
sólo por lo que implique el poder corruptor del
dinero fácilmente obtenido sino, también, por
la enorme capacidad económica que tienen los
cárteles del narcotráfico para desarrollar campañas masivas destinadas a deteriorar la imagen de las instituciones mediante acusaciones
calumniosas contra los mandos más connotados,
a fin de crear toda una atmósfera de duda de la
labor que realizan estas entidades que las combaten y para atentar contra la vida de quienes
dañan sus intereses delictivos.
854
La experiencia acumulada de otros países que
combaten también con decisión este flagelo
socioeconómico, permitía conocer los riesgos
implícitos de este trabajo. Se sabía que es práctica conocida acusar a quien nos persigue sin
reparar en el daño de honras que ello significa
ya que para el narcotraficante no hay reglas ni
legalidad. Se sabía que tratarían de corromper
también las conciencias poco templadas, recurriendo a la oferta de elevadas cantidades de dinero fácil. Se sabía que tratarían de conseguir
también el apoyo de ciertos medios vinculados a
la actividad pública, para impedir que tengan
éxito las investigaciones. Frente a esta situación,
las fuerzas del orden adoptaron las medidas necesarias. Por ejemplo, en las Fuerzas Armadas y
en la Policía Nacional, hace tiempo vienen funcionando oficinas encargadas de investigar actos de corrupción e inmoralidad en sus instituciones. Es cierto que actualmente hay un cierto
número de oficiales de las Fuerzas Armadas y
de la Policía Nacional que están siendo procesados por sus presuntas vinculaciones con el tráfico ilícito de drogas. Pero lo que no se dice con
hidalguía es que en la mayoría de estos casos
han sido las propias instituciones castrenses y
la misma policía quienes, luego de la sanción administrativa, han procedido a efectuar las denuncias ante el Poder Judicial.
No podemos aceptar que irresponsablemente se
diga que las instituciones tutelares están infiltradas por el narcotráfico, porque se está sembrando en la opinión pública una peligrosa sombra de duda. Hay casos individuales que comprometen a individuos concretos que no supieron honrar su uniforme, pero debe dejarse en
claro que han sido y son las mismas fuerzas del
orden las que reclaman para estos malos elementos los castigos más drásticos. Porque no se puede permitir que los delitos de unos cuantos, dañen el prestigio y la honorabilidad de quienes se
están enfrentando a las bandas delictivas del
narcotráfico, ni podemos permitir que se pretenda mancillar el honor y la gloria de instituciones cuya trayectoria nace con la República y
está plasmada de heroísmo, abnegación y servicio a la Patria.
Al mismo tiempo, una de las instituciones que
tuvo un papel de trascendental importancia en
la lucha contra el terrorismo y que actualmente
trabaja denodadamente en la obtención de inteligencia para la desarticulación de las principales bandas dedicadas al tráfico ilícito de drogas,
o sea, el Servicio de Inteligencia Nacional, últimamente está siendo objeto de una serie de ataques con propósitos que aún no alcanzamos a
develar, pero indudablemente apuntan a dañar
la imagen del SIN, presentándolo como un mons-
truo que actúa en la sombra y que está al servicio de intereses oscuros y antidemocráticos. Señores, es realmente absurdo imaginar siquiera
que el Estado estructure una institución para
que actúe como enemiga de la sociedad.
Es menester que se sepa sin que quede el menor
asomo de duda que nuestro Servicio de Inteligencia Nacional es una institución creada por
ley, que rige su accionar dentro de un marco jurídico, administrativo, claramente establecido,
y que está integrado por un número de profesionales, civiles y militares altamente calificados
en distintas especialidades. Ellos en forma abnegada, silenciosa y anónima, vienen trabajando día y noche todo el año, sin feriados ni vacaciones en defensa y preservación precisamente
de los intereses y aspiraciones de nuestro país y
de nuestra sociedad; y permanentemente se enfrentan a quienes quieren destruirla, agredirla
o conducirla por caminos distintos a los del orden y la paz social. En otras palabras, los hombres y mujeres del Servicio de Inteligencia Nacional y del Sistema de Inteligencia Nacional,
en su conjunto, están en guerra permanente contra los enemigos de la Nación y siempre atentos
a la detección de cualquier factor perturbador
de la seguridad y defensa nacional. Creemos que
es injusto y sumamente peligroso pretender sembrar en la ciudadanía dudas o sospechas acerca
de su actuación, presentando al Servicio de Inteligencia Nacional como un órgano concebido
para violar la intimidad de las personas, desnaturalizando así la patriótica y eficiente labor que
desempeñan.
La ciudadanía debe saber que el Servicio de Inteligencia Nacional es un órgano cuya única razón de ser es estar todo el tiempo atentos en
cuanto a la defensa de los derechos ciudadanos,
adelantándose a la acción de los enemigos externos e internos que buscan destruir aquello
que con tanto esfuerzo el Gobierno y su pueblo
vienen construyendo. Como bien saben, el Servicio de Inteligencia Nacional, por la naturaleza
de sus funciones que tienen que ver con la seguridad nacional, no puede salir públicamente a
efectuar declaraciones o desmentidos, pues de
hacerlos desnaturalizaría la esencia misma de
su función que es de carácter secreto. Por mandato de su propia ley, sus cuadros de personal y
presupuesto tienen la clasificación secreta. Lo
que impide lógicamente revelar detalles sobre
efectivos, remuneraciones, medio logístico y
otros recursos. Así lo señalan los artículos 9º,
16º, 17º y la disposición complementaria cuarta
del Decreto Ley Nº 25635, Ley del Sistema de
Inteligencia Nacional.
Realmente se necesita amar en demasía la Pa-
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tria y tener la más firme convicción de los valores que se defienden para formar parte de este
grupo selecto de peruanos abnegados, valientes
y decididos. Ellos forman parte de la comunidad
de inteligencia y cumplen una labor silenciosa y
discreta en riesgo permanente y por la que están dispuestos a entregar la vida para permitir
que los demás peruanos podamos vivir en paz y
en democracia. Dentro de ellos, no podemos de
dejar mencionar al doctor Vladimiro Montesinos,
por la importante labor que viene desempeñando especialmente en lo que se refiere al diseño
del marco jurídico para la lucha contra el terrorismo y contra el narcotráfico. Respetemos su
trabajo, valoremos su entrega, reconozcamos su
abnegación y admiremos su sacrificio.
Señores congresistas, ciudadanos: El país tiene
que seguir caminando; la demanda de los pueblos, ayer olvidados, no puede esperar más. Todas las fuerzas internas han ingresado a una
dinámica vertiginosa orientada a alcanzar las
metas del progreso y bienestar en los plazos más
cortos. El pueblo y su Gobierno no tienen tiempo para detenerse ante las críticas de aquellos
que ahora sólo cuestionan pero que jamás hicieron nada cuando el país les dio su oportunidad.
Tenemos mucho por hacer y continuaremos
avanzando en esta tarea de reconstrucción nacional, les guste o no les guste a quienes sueñan
con un retorno al pasado.
Los resultados de la decisión de avanzar hacia
el progreso y desarrollo, ahora se están viendo
con claridad. Ni el más obtuso cuestionador podría negarlo. Apenas trascurridos unos cuantos
años de esa etapa negra y dolorosa que le tocó
vivir a nuestro pueblo, el Perú muestra una fisonomía totalmente distinta. Poco a poco estamos venciendo los enormes obstáculos que se
oponían a nuestra justa aspiración, al bienestar
y al desarrollo. El pueblo ha recuperado la confianza en sus gobernantes, pues ahora ve en su
práctica cotidiana que hay un orden, disciplina
y una férrea voluntad para trabajar las veinticuatro horas del día hasta lograr las metas ambiciosas de progreso.
Hoy podemos afirmar, sin temor a equívoco, que
ya se ha superado el colapso total que heredamos de los gobiernos anteriores y que la gran
mayoría del pueblo peruano percibe que estamos caminando en el rumbo correcto. Con esta
convicción, con patriotismo, abnegación y enorme sacrificio, el pueblo ha asumido las restricciones y ajustes que necesariamente todo cambio estructural exige. Los sacrificios de nuestro
pueblo tiene muy larga y dolorosa data en nuestra historia republicana; sin embargo, las horas
difíciles que ahora está pasando, lo asume con
otro ánimo, con otra voluntad, con otra decisión.
El pueblo peruano hoy sabe que está avanzando
y que al final del túnel hay una luz que brilla: ve
con enorme alegría la justicia social y económica por la que tanto se luchó con éxito y que ahora ellos y sus hijos podrán disfrutar. Estamos
sentando las bases indispensables que permitan
a nuestra Patria enfrentar con optimismo los
grandes retos que nos presenta el próximo siglo, para integrarnos en el grupo de las naciones desarrolladas; no obstante, todos sabemos
que el camino que falta recorrer para alcanzar
esa meta ansiada no es fácil ni está libre de asechanzas y peligros.
Si no se fortalece el esfuerzo conjunto del Gobierno, de los agentes económicos y de la ciudadanía, siempre estará presente la posibilidad de
que haga acto de presencia el recurso de la violencia, cuyos efectos, aunque seriamente disminuidos, aún sufrimos. Mientras el proceso económico no logre la consolidación requerida, fortaleciendo sus logros, ampliando nuestra capacidad exportadora y dinamizando el mercado
interno, siempre estará latente el riesgo de un
retorno a las épocas anteriores de inflación desbocada y caos económico. Mientras no se continúe con una gestión gubernativa seria, responsable, moralizadora, eficiente y disciplinada,
siempre estará presente el peligro de caer en el
populismo fácil, en la improvisación, en la retórica hueca y en la demagogia verbal, que tanto
daño le hacen al país. Mientras no siga haciéndose más sólido el fértil e indeclinable pacto entre el pueblo —que confía en sus gobernantes—
y el régimen como el actual —que está demostrando en la práctica diaria que es el fiel intérprete en las aspiraciones de nuestra sociedad—
estará siempre presente ese nefasto desencuentro entre las mayorías nacionales y sus mandatarios políticos, que tanto daño ha hecho a nuestro país.
Somos y seremos puntual y cuidadosamente respetuosos de todas las libertades que son sustanciales a la democracia. Nadie realmente serio podría aseverar lo contrario. En nuestro país impera a plenitud todas las garantías constitucionales, y el Gobierno puede preciarse de no haber limitado ni violado ninguna de ellas. Por el
contrario, día a día vemos cómo las instituciones y las personas son cruel y despiadadamente
atacadas por algunos medios; y además son
satanizadas en el libre ejercicio de la libertad de
información. El régimen del gobierno del Presidente Alberto Fujimori del que me honro ser
Presidente del Consejo de Ministros, tiene una
de las partidas de nacimiento más pura de toda
nuestra historia republicana: fue elegido por una
mayoría abrumadora de peruanos nunca vista.
856
El Honorable Congreso de la República, que es
la voz y el sentir de la enorme mayoría ciudadana, está fundamentalmente expresada por Cambio 90 y Nueva Mayoría. Somos respetuosos de
la regla del juego democrático y sabemos que la
democracia se basa en la representación de mayorías y minorías. Pero entiéndase bien, nuestro Gobierno y el Congreso somos mayoría y, por
tanto, tenemos el derecho y la obligación de gobernar en función de los intereses y aspiraciones de quienes nos dieron su confianza, a ese
pueblo no podemos defraudarlo. Somos mayoría y debemos estar orgullosos de llevar sobre
nuestros hombros la honrosa responsabilidad de
representar al pueblo peruano. El derecho que
se ganó limpiamente en las ánforas, debemos
ejercerlo sin cortapisas ni temores, sin hacer caso
de los agravios y las ofensas que se nos hace, sin
caer en el juego que se nos quiere conducir. Somos los portadores de una esperanza colectiva y
no podemos defraudar la fe que las mayorías han
depositado en nosotros. ¡Porque somos tercamente demócratas somos, asimismo, respetuosos de los puntos de vista y de las opiniones de
la oposición! sobre todo cuando tienen como norte el bienestar del país, que apuntan a solucionar los problemas existentes. Aceptamos las críticas y reconocemos nuestros errores porque los
seres humanos somos falibles y hasta ahora no
se ha escrito el texto definitivo del arte del buen
gobierno; entonces, tratamos de corregir nuestras limitaciones.
En este entendido, reconocemos todo lo que de
positivo pueda tener una oposición bien intencionada y patriótica. Pero lo que no podemos ni
debemos aceptar, es que se pretenda confundir
a la opinión pública, atacando y menoscabando
la imagen de instituciones básicas del país o levantando calumniosas imputaciones contra quienes la representan o forman parte de ellas. Se
pretende olvidar que estas instituciones en estos duros años de lucha contra la violencia terrorista, han dado todo su aporte sin regatear
esfuerzos, sacrificios y miles de vidas; lo hicieron también en los cercanos incidentes de nuestra frontera hasta salir victoriosos; y hoy nuevamente dentro de los marcos que la ley les asigna, vienen desarrollando un nuevo enfrentamiento menos visible pero no, por ello, menos
trascendental contra las organizaciones nacionales e internacionales del narcotráfico, en la
patriótica tarea de conseguir la ansiada pacificación nacional.
Las Fuerzas Armadas, el Servicio de Inteligencia Nacional y la Policía Nacional del Perú son
instituciones fundamentales, cuya presencia es
imprescindible en la consolidación y fortalecimiento de la democracia. Ellos han cumplido y
siguen cumpliendo un rol de primordial importancia en la defensa y preservación de una sociedad que aspira a vivir en paz, con tranquilidad y volcada al trabajo creador. Por ello, no podemos aceptar que se pretenda destruir honras
y restar méritos a quienes han tenido y tienen
un papel de suma importancia en la preservación y fortalecimiento de los valores democráticos que se sustentan en nuestra entidad como
Nación. Creo haber sido suficientemente claro
y sincero; quiero, por tanto, permitirme una
exhortación final.
El Gobierno viene trabajando con todos aquellos peruanos de buena voluntad, sea cual fuere
su posición política, social, económica o religiosa; sólo se les pide la máxima dedicación, acrisolada honradez, vocación de servicio, alta cuota
de eficiencia y, sobre todo, el deseo de vivir plenamente identificado con las aspiraciones y las
esperanzas de los más humildes, de los más necesitados. En la misma línea conceptual, me dirijo a los señores congresistas para invocarles
que en el ámbito de su accionar legislativo asuman con cerebro y corazón al aporte de concretar el proyecto nacional que estamos empeñados. Esta actitud no significa apoyar o identificarse con una persona o con un líder, pues todos
somos aves de paso en la tierra. Significa sólo y
exclusivamente integrarse como partícipes en
una gran cruzada para alcanzar el desarrollo del
país y poder así dar a los peruanos de mañana
ese futuro de plena justicia social que todos anhelamos y que fue el sueño de los fundadores de
la Patria.
Señor Presidente, señoras y señores congresistas: Como Presidente del Consejo de Ministros,
interpretando la opinión de los señores ministros que me acompañan, creo que la respuesta
que hemos dado al Pleno del Congreso han sido
puntuales, objetivas y lo suficientemente explicativas como para dejar así plenamente contestadas todas y cada una de las preguntas formuladas por los señores congresistas, promotores
del pliego interpelatorio que explica nuestra presencia en este sagrado recinto de la leyes.
Dentro de este entendido y estando a lo previsto
en el artículo 132º de la Constitución Política
del Perú, planteamos cuestión de confianza ante
el Honorable Congreso.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— La Presidencia
agradece las exposiciones del señor Presidente
del Consejo de Ministros y Ministro de Energía
y Minas, ingeniero Alberto Pandolfi Arbulú; del
señor Ministro del Interior, General de División,
857
Ejército Peruano, Juan Briones Dávila; y del
señor Ministro de Defensa, General Ejército
Peruano, Juan Castillo Meza; y los invita a
retirarse de la Sala en el momento que lo consideren conveniente.
Se suspende la sesión por breves minutos.
—A las 5:00 horas se suspende la sesión.
—Los señores ministros citados, se retiran de la Sala de Sesiones.
El señor PRESIDENTE.— Continúa la sesión.
En debate la cuestión de confianza planteada por
el señor Presidente del Consejo de Ministros.
Puede hacer uso de la palabra el señor Alva
Orlandini.
El señor ALVA ORLANDINI (CODE-AP).—
Señor Presidente: Un grupo de miembros del
Congreso que supera el requerido por el Reglamento del Congreso, hemos presentado una
moción de censura de acuerdo a la norma que
contiene el artículo 86º del Reglamento que nos
rige. La moción de censura debe ser debatida en
la siguiente sesión. El artículo 86º del Reglamento establece que la cuestión de confianza se debate en la misma sesión o en la siguiente. Por
cuestión de lógica, debe debatirse conjuntamente la moción de censura y la moción de confianza.
Si no fuera ése el criterio de la Mesa Directiva, tendría que referirme a la cuestión de confianza que ha puesto en debate el señor Presidente del Congreso. Las exposiciones que han
hecho el Presidente del Consejo de Ministros
y los ministros de Defensa y del Interior han
sido totalmente insatisfactorias. No han respondido a ninguna de las preguntas que han
sido formuladas en el pliego interpelatorio.
El señor PRESIDENTE.— Está en debate
la cuestión de confianza.
El señor ALVA ORLANDINI (CODE-AP).—
Señor Presidente: Entiendo que sí.
El señor PRESIDENTE.— Señor Alva: Pido
que su intervención sea lo más breve posible,
de tal manera que pueda hacer uso de la palabra un representante por cada grupo político.
Puede continuar, señor Alva Orlandini.
El señor ALVA ORLANDINI (CODE-AP).—
Señor Presidente: Voy a hacer uso de los cinco
minutos que permite el Reglamento.
Lo esencial de la presencia de los tres ministros ha sido debatir la intervención que tiene el
doctor Vladimiro Montesinos como asesor del
Servicio de Inteligencia Nacional. Se requirió a
los ministros que indicaran cuánto percibía
como remuneración el doctor Montesinos, qué
labores hacía y qué otras tareas cumplía en el
Gobierno. Resulta que el doctor Montesinos de
acuerdo a la versión dada por los ministros es
el poder dentro del poder. Parece que a los señores congresistas de la mayoría no les interesa hacer una síntesis de lo que se discutió a lo
largo de doce horas. El Reglamento establece el
derecho que tenemos los congresistas de exponer nuestro punto de vista y debemos hacerlo.
Es indispensable que el Congreso esté informado por el Poder Ejecutivo acerca de los puntos que ha contenido la moción de interpelación
y no ha habido respuesta concreta alguna. Han
sido respuestas evasivas. Nada se ha dicho absolutamente en relación a todas las preguntas
que contiene el pliego interpelatorio. El ministro ha terminado simplemente afirmando que
este Gobierno tiene logros positivos en lo que se
refiere a la política económica que ha superado
la hiperinflación que encontró en 1990; pero ha
silenciado que ha estado viviendo una recesión
que se traduce en niveles más graves y más intensos de pobreza y de extrema pobreza, que llega al ochenta y cuatro por ciento (84%) de la
población del país.
Los ministros ha sostenido que el Gobierno ha
logrado combatir el tráfico ilícito de drogas. Sin
embargo, no ha desmentido el hecho que proviene de buena fuente extranjera, especialmente de la Dirección de Lucha Antinarcóticos de
los Estados Unidos (DEA), en el sentido de que
en 1996 hay cinco veces más extensión de tierra
destinada al cultivo de la coca y de otras plantas
que se convierten en droga. Los ministros han
dicho que han logrado la pacificación del país,
aunque reconoce que esa pacificación aún tiene
algunas secuelas. Estos temas no son objeto de
la interpelación. El ministro ha abordado asuntos que antes fueron objeto de su presentación
en el Congreso en la Estación de Preguntas; pero
no ha dado respuesta —repito— a los temas objeto de la interpelación. Consecuentemente, el
Congreso no puede aprobar la cuestión de confianza.
Los ministros han hecho prácticamente una apología del doctor Vladimiro Montesinos. Esa apología no se ciñe a la verdad. Por ejemplo, afirma
el ingeniero Pandolfi que se rompió el secreto
bancario para permitir que los delincuentes a
quienes se les imputaba los delitos de terrorismo y de tráfico ilícito de drogas no se amparen
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en ese derecho. Sin embargo, el secreto bancario se suprimió mediante la Ley de la Banca e
Instituciones Financieras que está contenida en
el Decreto Legislativo Nº 637. Ese decreto legislativo fue expedido mucho antes del 5 de abril y
las normas posteriores han limitado la supresión del secreto bancario a solamente los delitos
del tráfico ilícito de drogas y de otra materia.
Consecuentemente, nada positivo han hecho. Al
contrario, su gestión significa un retroceso en
cuanto a la legislación penal contra el tráfico
ilícito de drogas y el terrorismo.
Finalmente, sugerimos que debe ponerse al voto
la moción de censura al Consejo de Ministros.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Señor Alva: Usted
ha intervenido sobre la cuestión de confianza.
Tiene el uso de la palabra el señor Grados
Bertorini, vocero del grupo parlamentario Unión
por el Perú, por cinco minutos.
El señor GRADOS BERTORINI (UPP).—
Señor Presidente: Mi bancada parlamentaria ha
tratado que esta interpelación responda la expectativa de la opinión pública.
En el curso de las respuestas que dimos —después del tedioso intermedio que significó la repetición de las loas al Gobierno que nada tenían
que ver con el pliego interpelatorio— nosotros
hemos manifestado nuestra insatisfacción por
la forma vaga, difusa, de las respuestas. Sin
embargo, hemos tratado a los señores ministros
con la cortesía que merecen.
En cambio, nosotros no hemos recibido el mismo trato de ellos porque al final el señor Presidente del Consejo de Ministros se ha dedicado a
hacer una arenga, al parecer, de reproche a la
oposición porque no tenemos, dicen, los mismos
conceptos que ellos respecto al porvenir del país
en sus manos. Prácticamente, nos han dicho que
no somos patriotas porque no los apoyamos aunque lo ha dicho muy cortésmente. En consecuencia, esta bancada no puede votar a favor de la
cuestión de confianza y así procederemos.
Por cierto, sobre este mismo tema voy a conceder dos interrupciones, que me han sido solicitadas por los señores Pease García y Chipoco
Cáceda.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede interrumpir, señor Pease García.
El señor PEASE GARCÍA (UPP).— Presidente: Debo señalar que aquí se ha demostrado que el señor Montesinos fue sentenciado
por dos delitos y los ministros no nos han respondido sobre este punto. Aquí se ha demostrado también que el señor Montesinos ha defendido a diversos narcotraficantes y ha
avalado a uno de ellos y los ministros tampoco nos han contestado. Por lo tanto, el voto de
confianza que ustedes dan, es la confianza a
Montesinos. El país, en cambio, ha demostrado su desconfianza en Montesinos y, pronto,
va a desconfiar también de ustedes.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede interrumpir, señor Chipoco Cáceda.
El señor CHIPOCO CÁCEDA (UPP).— Señor Presidente: Creo que no podemos votar a
favor del voto de confianza a los ministros por
una razón muy sencilla que involucra no sólo a
la minoría sino también a la mayoría.
El ministro ha dicho, en otras palabras, hay cosas que nosotros no podemos saber. En buen cristiano, eso ha dicho. El artículo 39º de la Constitución dice que el Presidente de la República
tiene la más alta jerarquía en el servicio a la
Nación y en ese orden los representantes al Congreso, ministros de Estado, miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo de la Magistratura, etcétera. El orden constitucional para
conocer secretos de Estado es el Presidente, nosotros, todos los representantes del Congreso y,
luego, los ministros de Estado. ¿Cómo es posible que se recorte las facultades del Congreso,
de todos ustedes, de todos nosotros, y se dé un
grave precedente señalando que nosotros no podemos conocer secretos de Estado. Esto es
gravísimo y no podemos aceptar que se mutile
el derecho constitucional a la fiscalización.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Sobre la cuestión
de confianza, tiene la palabra la señorita Flores
Nano, por cinco minutos.
La señorita FLORES NANO (PPC).— No,
señor Presidente. Yo voy a intervenir para plantear una cuestión de orden y señalar que no se
puede votar esta noche la cuestión de confianza.
El artículo 86º del Reglamento establece que la
responsabilidad política se plantea por la moción de censura o por el rechazo a la cuestión
de confianza. Este artículo, por lo tanto, liga
la votación de una cuestión de confianza para
859
que ésta pueda ser aprobada o rechazada, con
una moción de censura que hubiera sido presentada y éste es el caso.
En las otras ocasiones no se ha presentado
este conflicto, porque los miembros de la oposición no presentamos moción de censura, pero
habiéndose presentado una moción de censura, la cuestión de confianza deber ser votada
junto con la moción de censura. Ésa es la interpretación que fluye del inciso c), del artículo 86º, cuando dice que la cuestión de confianza se debate el mismo día o en la sesión siguiente. Esta hipótesis de la sesión siguiente
es precisamente aquella que deriva de la situación en la cual se ha planteado una moción de
censura.
Por lo tanto, debe suspenderse o darse por terminada esta sesión. No procede votar la cuestión de confianza sino debatir ambas mociones
dentro del plazo establecido por el literal a), del
artículo 86º, es decir, entre el cuarto y el décimo
día después de su presentación. Yo planteo esta
propuesta como cuestión de orden.
Con la breve interrupción que cedo al doctor
Flores-Araoz Esparza, concluyo mi intervención.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Puede interrumpir, señor Flores-Araoz Esparza.
El señor FLORES-ARAOZ ESPARZA (PPC).—
Presidente: Sin perjuicio del tema procesal que,
con toda razón, ha planteado la doctora Flores
Nano, tengo que decir que nosotros somos opuestos a la confianza planteada por el Presidente
del Consejo de Ministros.
No los vamos a acompañar en ese voto por varias razones, que voy a señalarlas muy brevemente: La primera, porque no nos sentimos satisfechos no del contenido de las respuestas sino
de las omisiones que hay al contestar algunas
de las preguntas que concretamente contiene el
pliego interpelatorio. La segunda razón es que
para la representación parlamentaria no puede
haber secreto de ninguna especie. Si se considera que puede haber secreto, siempre se puede
tratar el tema en sesión reservada o secreta. La
representación nacional forma parte del Estado. Por lo tanto, los funcionarios no elegidos por
el pueblo, por más que hayan sido nombrados
por alguien que sí lo fue, no nos pueden tratar
como si fuéramos un Parlamento disminuido que
no merece la confidencialidad de decirnos las
cosas como son. Tercera razón y la más grave.
Ha quedado clarísimamente establecido que en
el Perú hay dos poderes: el poder legítimamente elegido, constituido por el poder de un Ejecutivo, que encarna el Presidente de la República elegido, de un Parlamento también elegido por el pueblo y de los ministros nombrados
por el Presidente de la República, todos los
cuales tienen derechos y obligaciones. Sin
embargo, hay un segundo poder detrás del
poder legítimo; se trata de gente que supuestamente sólo tiene derechos y no obligaciones.
Cuando un ministro no cumple sus obligaciones tiene responsabilidades, pero los asesores
presidenciales, asesores del servicio de inteligencia, hermanos del Presidente de la República —que también los ha habido y no sé si
todavía los hay— es decir, los que están detrás del poder legítimo no tienen responsabilidad porque no asumen obligaciones. Este hecho no puede aceptarse. De darse ese hecho,
se trata entonces de un poder oscuro, de un
poder detrás del trono que no es admisible en
una democracia que se respeta.
En consecuencia, nosotros no vamos a acompañarlos en la cuestión de confianza planteada, porque creemos que no lo merecen.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Sobre la cuestión
de orden planteada por la doctora Flores Nano,
tiene la palabra el señor Ferrero Costa.
El señor FERRERO COSTA (C90-NM).—
Señor Presidente: Es verdad que el Reglamento
no es lo suficientemente explícito, pero nuestra
interpretación es distinta a la expuesta por la
doctora Flores Nano, por la siguiente razón.
La naturaleza de una moción de censura es que
su origen es de los propios parlamentarios. Por
esta razón, la moción de censura se traslada en
su debate y aprobación a una etapa ulterior. En
cambio, el origen de lo que llamamos acá la cuestión de confianza proviene de una iniciativa ministerial. Por esta razón, puede ser votada de
inmediato. No nace de la voluntad parlamentaria sino del pedido de un ministro.
Si aceptáramos la tesis planteada por la doctora
Flores Nano, la presentación de una moción de
censura entrabaría el trámite de una cuestión
de confianza. También podría pensarse al revés:
que la cuestión de confianza entraba la moción
de censura; planteamiento que nosotros no sostenemos.
En una interpretación correcta del Reglamento, ahora hay que procesar la cuestión de confianza y después la moción de censura.
860
Gracias.
Nada más.
El señor PRESIDENTE— La cuestión de confianza planteada por el señor Presidente del
Consejo de Ministros puede ser debatida y votada en esta sesión o en la siguiente, según el Reglamento. La moción de censura también va a
ser admitida, sin embargo se debate y vota entre el cuarto y el décimo día después de su presentación.
El señor PRESIDENTE.— Prosiga, señor
Olivera Vega.
Sobre la cuestión de confianza, tiene el uso de la
palabra el señor Olivera Vega.
El señor OLIVERA VEGA (FIM).— Señor
Presidente: Con su venia, cedo una breve interrupción a la señorita Flores Nano.
La señorita FLORES NANO (PPC).— Presidente: La tesis que se acaba de plantear, es
insostenible porque, justamente, lo que el artículo 86º permite es que la responsabilidad política
se defina o votando a favor de la moción de censura o votando en contra de la cuestión de confianza. Eso es lo que dice literalmente el artículo 86º. Doy lectura: "El Congreso hará efectiva
la responsabilidad política del Consejo de Ministros o de los ministros por separado, mediante
la moción de censura o el rechazo de la cuestión
de confianza". Luego pues, si hay una censura
presentada es natural que ambas se voten juntas porque no tendría sentido votar previamente la de confianza y tramitar por separado la de
censura. Ése es el sentido, señor, de ejercer la
responsabilidad política.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Continúe, señor
Olivera Vega.
El señor OLIVERA VEGA (FIM).— Señor
Presidente: El señor Ferrero Costa me solicita
una interrupción. La concedo, con su venia.
El señor PRESIDENTE.— Puede interrumpir, señor Ferrero Costa.
El señor FERRERO COSTA (C90-NM).—
Señor Presidente: La interpretación de la doctora Flores Nano es que solamente hay o rechazo
de la moción de confianza o aprobación de la
moción de censura. Pero aquí se ha presentado
por iniciativa ministerial una cuestión de confianza y ésta corre por su cuenta, es decir, no tiene que estar impedida por la moción de censura.
Porque una cosa es lo que pide el Parlamento y
otra cosa es lo que pide el Presidente del Consejo
de Ministros. No podemos rechazar el pedido del
Presidente del Consejo de Ministros ni impedir
que se tramite en el Parlamento.
El señor OLIVERA VEGA (FIM).— Señor
Presidente: Está claro que la confianza o la censura la dará la opinión pública. Nosotros por una
cuestión de principios hemos intervenido reclamando rigor en la información e insistiendo en
una necesaria investigación.
Lamentablemente, el Presidente del Consejo de
Ministros y los ministros de Defensa y del Interior han demostrado lealtad al asesor Vladimiro
Montesinos y han probado su deslealtad al Presidente de la República, Alberto Fujimori. Este
hecho por sí solo es motivo suficiente para negarle la confianza. Porque se han comprometido en una defensa cerrada y total a Vladimiro
Montesinos cuando el Presidente de la República públicamente dijo que no ponía las manos al
fuego por él. Luego le pidió que dé la cara al
país. Vladimiro Montesinos ha desacatado la
palabra del Presidente de la República y por ese
desacato, el Presidente del Consejo de Ministros
ha venido a jugarse entero y completo. Ha demostrado, entonces, lealtad a Montesinos y deslealtad al Presidente Fujimori que encarna el
voto popular y la representación democrática.
Además, en esta defensa cerrada y preocupante
—que tiene el telón de fondo de quien manda en
el Perú— se ha negado información al Congreso
que es nada menos quien tiene que tomar decisiones tan trascendentes vinculadas a la seguridad nacional como el caso de un conflicto exterior. Al Congreso no se le debe negar información alguna. Si hubiera información clasificada
o secreta, podríamos haber ido a una sesión secreta o reservada. Pero se ha utilizado la afirmación de que hay actividades que cumple
Vladimiro Montesinos que el Congreso no puede conocer. Nosotros no sabemos si dentro de
esas actividades está el espionaje a los ciudadanos del Perú, el conocido "chuponeo" del cual
prácticamente la mayoría y oposición, ministros,
parlamentarios, periodistas, todos sentimos que
efectivamente se realiza permanentemente en
nuestras comunicaciones. Se nos niega también
información cuando aquí se ha reclamado con
precisión que se den los nombres, apellidos, circunstancias y pruebas de políticos del régimen
anterior que estarían comprometidos con el
narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera.
¿Por qué se oculta?, ¿por qué no se habla con
transparencia? ¿o es que efectivamente no existieron tales pruebas y se trató de afirmaciones
irresponsables y ligeras que realizó el Presidente de la República? Se ha llegado a afirmar que
el Embajador de Estados Unidos de aquel entonces, Anthony Quainton, proporcionó tal in-
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formación y que fue él quien clasificó como reservada tal información. ¿Reservada para el Congreso Nacional y pública y de pleno conocimiento para personas que no tienen la autoridad que tenemos los parlamentarios?
Se ha omitido información sobre la cual no voy
a insistir: procesos seguidos en el fuero militar
y condenas realizadas. Se ha negado respuestas
a hechos concretos señalados en la interpelación
como reuniones que se habrían realizado en el
denominado Club Loreto donde hubo asistencia
de militares, donde hubo supuestamente presencia de un coronel de la Policía Nacional, el
coronel Matayoshi. En la respuesta sólo se
consigna el testimonio del señor Matayoshi y
se concluye que no es cierto. Pero ¡no se ha
hecho investigación alguna en el Club Loreto!
¡No se ha tomado la declaración de la persona
que dio la información, una colaboradora de la
Dirección de Lucha Antinarcóticos de los
Estados Unidos (DEA), Méndez de Rivera, quien
declaró ante el Grupo de Trabajo del Congreso
Constituyente, en presencia de la representante
del Ministerio Público, detalles sobre tales
hechos! No se ha pedido, en este caso, información a la Dirección de Lucha Antinarcóticos de
los Estados Unidos (DEA). Sin embargo, se concluye que todo forma parte de la ciencia ficción.
No se ha respondido la pregunta que hicimos sobre
si era verdad o no era verdad que un organismo
extranjero le pagaba en forma sistemática al señor Vladimiro Montesinos una cantidad de dinero,
a pesar que la duda se agrava cuando se refiere a
un Organismo No Gubernamental vinculada a la
Central de Inteligencia Americana.
Por estas consideraciones, no podemos votar a
favor de la confianza porque somos fieles a la
autoridad democrática y porque más allá de las
discrepancias entre Gobierno y oposición, lo que
queremos es que la autoridad democrática gobierne en libertad, sin ataduras de nadie.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Por el Grupo Plural, tiene la palabra el señor San Román Cáceres,
por cinco minutos.
El señor SAN ROMÁN CÁCERES (PLURAL).— Señor Presidente: Quisiera rectificar
algunas expresiones del último parlamentario
que hizo su participación en el debate de la
interpelación. Rechazo sus términos porque no
se ajustan a la verdad.
Efectivamente, cuando pedí mediante una moción la presencia del Presidente del Consejo de
Ministros mostré un documento donde aparece
"el nombre de un héroe nacional", según muchos.
Lo único que hice fue pedir que se esclarezca
ese asunto, yo no acusé. Sin embargo, días después he visto que los medios de comunicación,
a través de los periodistas, investigadores y colegas, se encargaron de confirmar algunos datos que había en esa hoja que mostré: Que
Montesinos y Ketín Vidal eran compañeros de
promoción en la Escuela Militar; que al señor
Ketín Vidal le dieron de baja por bajo rendimiento; que después se volvieron a encontrar cuando Vladimiro Montesinos fue separado del Ejército y fue a buscar a su amigo. Posteriormente,
el señor Ketín Vidal fue separado de la institución cuando separaron a muchos policías implicados en el proceso del "Caso Villa Coca", porque era asistente del General Jorge Zárate que
actualmente purga condena. Como estos datos
habían muchos más. Yo he pedido solamente que
se esclarezca la verdad sobre esa información
por la salud de la democracia.
Vuelvo al tema de la interpelación. Hemos pedido la fecha del nombramiento de señor Montesinos. Tenemos entendido que ha sido recientemente. Por este motivo, no lo quieren decir. El
Departamento de Estado norteamericano dice
que no hay funcionario alguno que esté implicado en el narcotráfico. ¡Claro! Sucede que antes Montesinos no era funcionario del Estado.
Por esta razón, queríamos que los ministros nos
precisen esa fecha.
Al no haber sido contestadas las preguntas, nosotros no vamos a dar nuestro voto de confianza al consejo ministerial.
Señor, pido que los minutos que restan los pueda usar el colega Breña Pantoja.
Gracias.
El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra el señor Breña Pantoja.
El señor BREÑA PANTOJA (PLURAL).—
Señor Presidente: Yo estoy convencido y es normal que el señor Presidente de la República escoja sus ministros, los oriente y los despida cuando lo crea conveniente. Pero no puede concebirse que el Presidente del Consejo de Ministros se
subordine a un funcionario por alto nivel que
sea de Inteligencia. No puedo admitir esa falta
de autonomía, ni esa subordinación absoluta.
Por lo tanto, la moción de censura se justifica
no solamente por el problema de las respuestas
sino, también, porque el Presidente del Consejo
de Ministros ha demostrado hasta la saciedad
que actúa, lamentablemente, bajo las orientaciones y las instrucciones de un funcionario de
Inteligencia.
Nada más.
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El señor PRESIDENTE.— Tiene el uso de la
palabra el señor Zumaeta Flores.
El señor ZUMAETA FLORES (PAP).— Señor Presidente: No genere discordia en la Célula Parlamentaria Aprista.
Diré tres cosas puntuales: En primer lugar, la
moción de censura ha sido presentada antes que
el Presidente del Consejo de Ministros plantee
su cuestión de confianza. Por lo tanto, debería
tratarse en la próxima sesión. Primero tratamos
la moción de censura y después el pedido de confianza. En segundo lugar, para el Parlamento no
hay secreto de Estado. En tercer lugar, no se ha
respondido la pregunta puntual que se hizo al
Presidente del Consejo de Ministros sobre las
palabras del Presidente Fujimori en cuanto a la
vinculación del narcotráfico con algún dirigente
político del gobierno anterior. Y en cuarto lugar,
por el contenido de su intervención, el Presidente del Consejo de Ministros, cree que su asistencia al Congreso ha tenido por objeto debatir la
política general del gobierno (artículo constitucional 130º) cuando todos sabemos que él ha venido interpelado, a solicitud de la oposición (artículo constitucional 131º).
En consecuencia, nosotros vamos a votar en contra de la cuestión de confianza al Presidente del
Consejo de Ministros y a los Ministros de Defensa y del Interior.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Debo informar que
la moción de censura fue presentada después de
haberse presentado la cuestión de confianza.
Puede hacer el uso de la palabra el señor Sandoval Aguirre.
El señor SANDOVAL AGUIRRE (C90-NM).—
Señor Presidente: Era previsible hace doce horas y media que la oposición diga que no está
satisfecha porque —dicen— nada se ha contestado y no hay precisiones. Esto era previsible.
Con esta actitud, se demuestra que la interpelación era sólo un pretexto para plantear la moción de censura. Nosotros sabíamos que iba a
suceder esto, sin embargo nos hemos sujetado
democráticamente a lo que establece la Constitución.
Después de doce horas de debate, no voy a repetir los argumentos esgrimidos por los ministros
concurrentes como por los colegas de la bancada
Cambio 90-Nueva Mayoría. Me voy a referir muy
breve y específicamente a la cuestión de confianza. El Reglamento en su artículo 86º, inciso
c), dice lo siguiente: "La cuestión de confianza
sólo se plantea por iniciativa ministerial y en
sesión del pleno del Congreso. Puede presentarla el Presidente del Consejo de Ministros a
nombre del Consejo en su conjunto o cualquiera de los ministros. Será debatida en la misma
sesión que se plantea o en la siguiente."
Habiéndose debatido la cuestión de confianza
planteo, como cuestión de orden, que se vote hoy
la cuestión de confianza planteada por el Presidente de Consejo de Ministros.
Se entiende que si la cuestión de confianza alcanza los votos suficientes, quedaría anulada la
moción de censura planteada y no tendría sentido, entonces, someterla a votación.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE.— Se va a votar la
cuestión de orden.
—Efectuada la consulta, se acuerda la cuestión de orden, planteada por el señor
Sandoval Aguirre, por la cual se propone
que en la fecha se someta a votación la cuestión de confianza.
El señor PRESIDENTE.— Se va a votar la
cuestión de confianza planteada por el señor
Presidente del Consejo de Ministros a nombre
de él y de los señores ministros que lo acompañaron.
—Al voto, se aprueba la cuestión de confianza.
El señor PRESIDENTE.— A solicitud de varios congresistas, vía rectificación, se va a volver a votar.
—En nueva consulta, el Pleno mantiene su
anterior determinación por 63 votos a favor y 32 en contra.
El señor PRESIDENTE.— Se va a consultar
la dispensa del trámite del Acta.
—Al voto, se acuerda tramitar el anterior
acuerdo sin esperar la sanción del Acta.
El señor PRESIDENTE.— Se levanta la sesión.
—Se levanta la sesión a las 5 horas y 40
minutos del día viernes 27 de setiembre de
1996.
Por la Redacción:
Julio C. Herrera Vargas.
Técnico en Redacción:
Enma Mundaca Centurión.
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