Universidad del Turabo Manejo y Evaluación de Controversias Ambientales Relacionadas al Recurso Natural de los Árboles Mediante un Modelo Uniforme de Adjudicación y Valoración Por Jimmy Peña Sánchez BS, Biología, Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano JD, Derecho, Universidad Interamericana de Puerto Rico, Facultad de Derecho Tesis Escuela de Ciencias y Tecnología Requisito parcial para el grado de Maestría en Ciencias Ambientales Especialidad en Manejo Ambiental Gurabo, Puerto Rico mayo, 2012 Universidad del Turabo Una tesis sometida como requisito parcial para el grado de Maestría en Ciencias 14 de mayo de 2011 fecha de defensa Manejo y Evaluación de Controversias Ambientales Relacionadas al Recurso Natural de los Árboles Mediante un Modelo Uniforme de Adjudicación y Valoración Jimmy Peña Sánchez Aprobado: ___________________________ Frank H Wadsworth, PhD Asesor de Investigación ___________________________ Fred Schaffner Gibbs, PhD Profesor Supervisor ___________________________ Samuel I Flores Colón, PhD Miembro ___________________________ Carlos López Freytes; JD, LLM Miembro ___________________________ Fred Schaffner Gibbs, PhD Decano Asociado, Estudios Graduados e Investigación ___________________________ Teresa Lipsett Ruiz, PhD Decano ii iii © Copyright 2012 Jimmy Peña Sánchez, All Rights Reserved. Dedicatoria A mis amados estudiantes. ¡Los amo con todo mi corazón! iii Agradecimientos Gracias a mi amado Dios Padre todo Poderoso que hace milagros, como el de la tesis que se leerá a continuación. También a mi familia, mis padres Héctor y Paula, mi esposa Jenny, mis hijas Alondra, Isamar, Anaisabel y a Willy por haberme prestado de su tiempo para lograr mis sueños. Les agradezco a mis estudiantes por todo lo que me enseñan, no dejan de sorprenderme. A mi maestro y mentor el doctor Frank Wadsworth por todas las veces que me sacó de aprietos y las veces que me apoyó para defender el ambiente, además de llevarme de su mano todos estos años. ¡Gracias Frank mi querido maestro, amigo y mentor por cuidarme las espaldas durante los últimos 12 años de mi vida! También al personal del Servicio Forestal de Estados Unidos, los doctores Peter L Weaver y John K Francis y a bióloga Magali Figueroa. Mi agradecimiento va de manera muy especial a los doctores Samuel I Flores Colón y Enrique Hernández Prieto quien hace más de una década me honran con su amistad y colaboración en este trabajo ya que sin su ayuda e inspiración este trabajo no hubiera sido posible. No se me pueden quedar mis amigos del Negociado de Servicio Forestal quienes fueron mis maestros durante el tiempo que tuve el privilegio de trabajar a su lado, en especial a los doctores Manuel Rivera, Edgardo González y los biólogo Luis Díaz Zamot y José I Rivera Giboyeaux. A Verónica e Ive gracias por haberme brindado su ayuda y tenerme paciencia. Deseo enviarles a los abogados y profesores Carlos Alá Santiago, Luis Rafael Rivera, Germán Novoa y Carlos López Freytes mi mayor agradecimiento por su gran ayuda y asesoramiento. Finalmente, pero no menos importante, al doctor Fred Schaffner ser mi mentor, mi apoyo, mi maestro, mi segundo padre, por su incondicional apoyo, por facilitarme el camino y sobre todo por honrarme con su confianza y amistad. Gracias mi querido amigo y mentor Fred por animarme, derrumbar y abrir las puertas que otros cerraron… iv Tabla de Contenido página Lista de Tablas….……………………………………………………………………................vi Lista de Figuras……………………………………………………………..…………………..vii Lista de Apéndices.……………………………………………………………………………..ix Resumen.…………………………………………………………………………………………x Abstract..…………………………………………………………………………………………xii Capítulo Uno: Introducción.…………………………………………………………….……….1 Trasfondo del Problema.…………………………..…………………………....……..1 Justificación del Estudio ……………………………………………………………….4 Definición de Términos…………………………………………………………………5 Capítulo Dos: Revisión de la Literatura………………………………………………………10 Trasfondo Histórico……...………………………………………….…………………10 Marco Teórico …………………………………………………………………...…….16 Marco Jurídico.…………………………………………………………………………62 Capítulo Tres: Recomendaciones…………………………………………………………….82 Árboles Recomendados …………………………………...…………………………82 Capítulo Cuatro: Discusión………………………………………………………………….107 Justificación……………………………………………….……………..……………107 Discusión………………………………………………….……………………..……108 Conclusión…………………………………………….………………………………108 Literatura Citada ……………………………………………………………………………..119 Apéndices……………………………………………………………………………………..124 v Lista de Tablas página Tabla 2.01 Causas que provocan enfermedad y muerte en las plantas…..........25 Tabla 2.02 Diseminación en las plantas …………………………………………..29 Tabla 2.03 Minerales necesarios para las plantas …………………….………....31 Tabla 2.04 Beneficio de los árboles …………………………………..……………37 Tabla 2.05 Ciclos biogeoquímicos del carbono, nitrógeno y agua…...……...…..39 Tabla 2.06 Especies de algunos de los árboles campeones de Puerto Rico......45 Tabla 4.01 Visiones ambientales de la sociedad moderna………………...…...113 vi Lista de Figuras página Figura 2.01 Tipos de tallos…………………………………………………………27 Figura 2.02 Ejemplo de los dos tipos de tallo ………………….…......…….…..28 Figura 2.03 Altura del árbol.……………………………….…………..………..…34 Figura 2.04 Daños estructurales…………………….………………………........53 Figura 2.05 Árbol deteriorado………………………….….………..……....……..54 Figura 2.06 Espacio confinado……………………..…..……………...................56 Figura 2.07 Plantación bajo líneas eléctricas……..…..……………….……...…57 Figura 2.08 Línea de Goteo …...……………………………………………….….59 Figura 2.09 Distancia Legal ........................................................................…...60 Figura 2.10 Tabla de recolección de datos de los árboles….......……….….….62 Figura 3.01 Bursera simaruba……………………………………………….….…83 Figura 3.02 Terminalia catappa……………………………………………….…..87 Figura 3.03 Araucaria heterophylla.………………….……………………..…….88 Figura 3.04 Bambusa vulgaris…….…………..………………………….……….90 Figura 3.05 Callistemon citrinus………..………………..………..………………91 Figura 3.06 Thespecia populnea…………………………………………….……93 Figura 3.07 Cyathea arborea……………………………………………………..95 Figura 3.08 Roystonea borinquena………………………………………….…....98 Figura 3.09 Lagerstroemia speciosa……………………………………………...99 Figura 3.10 Tabebuia heterophylla…………………..…………………………..100 Figura 3.11 Tecoma stans………..………………………..……………………..101 Figura 3.12 Bucida buceras…………………………………………….…...……103 Figura 3.13 Cordia sebestena………………………………………………...…106 vii Figura 4.01 Suelo erodado.…………………………………………………….118 viii Lista de Apéndices página Apéndice Uno Formulario del modelo propuesto.………….…………………….125 Apéndice Tres Lista de símbolos o abreviaturas ……………..………….………129 ix Resumen Jimmy Peña-Sánchez. (MS, Maestría Ciencias Ambientales) Manejo y Evaluación de Controversias Ambientales Relacionadas al Recurso Natural de los Árboles Mediante un Modelo Uniforme de Adjudicación y Valoración (mayo / 2011) Resumen de una tesis de Maestría de la Universidad del Turabo. Tesis supervisada por Fred Schaffner Gibbs, PhD No. de páginas en el texto 129 Los árboles son un recurso natural renovable muy valioso para sostener la vida y sin ellos no sería posible como se conoce. El Estado tiene la prerrogativa de regular su manejo y establecer la política pública para éste. Diversas fuentes de Derecho rigen dicho manejo en el ordenamiento jurídico de Puerto Rico. Las prácticas de manejo comunes son la plantación, corte y remoción, la poda, y el trasplante. Las fuentes de Derecho que rigen su manejo son la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, la Ley de Bosques de Puerto Rico conocida como la Ley 133 de 1 de junio de 1977 (12 LPRA §191-204), el Código Civil de Puerto Rico (31 LPRA), el Reglamento de Siembra, Corte y Forestación para Puerto Rico (Reglamento de Planificación Núm. 25) y la Orden Administrativa Núm. 2006-28. La agencia a cargo su manejo es el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA). La Ley de Bosques, supra, le confiere este poder al Secretario de la agencia. Muchos árboles están plantados en propiedad privada lo cual puede generar controversias entre vecinos que llegan hasta los tribunales. Hay varios remedios jurídicos disponibles para resolverlas. Este trabajo solo discute el remedio extraordinario provisto por la “Ley sobre Controversias y Estados Provisionales de Derecho” 32 LPRA § 2871-2877, conocida como la Ley Núm. 140 de 23 de julio de 1974. x Se discuten los aspectos jurídicos y técnicos del manejo y evaluación de los árboles. Se propone un modelo de evaluación de los árboles en los casos de Ley 140 y la manera de cómo recolectar la data de campo y como ofrecerla en evidencia tribunal. Este es uno sencillo que contiene los datos necesarios que el Juez requiere para poder emitir el fallo del caso. xi Abstract Jimmy Peña-Sánchez. (MS, Master of Environmental Science) Manejo y Evaluación de Controversias Ambientales Relacionadas al Recurso Natural de los Árboles Mediante un Modelo Uniforme de Adjudicación y Valoración. (May / 2011) Abstract of a Master’s Degree at the Universidad del Turabo. Thesis supervised by Fred Schaffner Gibbs, PhD No of pages in text 129 Trees are valuable renewable natural resource to sustain life and without them life could not be possible as it’s known. The State has the prerogative to regulate their management and establish public policy for it. Diverse Law sources rule its management in the jurisdiction of Puerto Rico. Common tree management practices are planning, cutting, pruning and transplant. Sources of Law that rule its management are the Constitution of the Common Wealth of Puerto Rico, Forest Act of Puerto Rico known as Act 133 of June 1 1977 (12 LPRA §191-204) know as Ley 133 de 1 de junio de 1977 (12 LPRA §191), Civil Code of Puerto Rico (31 LPRA), Reglamento de Siembra, Corte y Forestación para Puerto Rico (Reglamento de Planificación Num. 25) and Administrative Orders Num. 99-06 and 2006-28. The Agency in charge of tree management is the Department of de Natural and Environmental Resources (DNER). The Forest Act, supra, confers this power to its Secretary. Many trees are planted on private property, a fact which generates disputes between neighbors, those who go to court to solve them. Several remedies are available to solve those kind of disputes. This research only discusses the extraordinary remedy of “Controversies and Provisional Legal Status Act”, 32 LPRA § 2871-2877), also known as Act 140 of July 23, 1974. xii Legal and technical aspects of tree management and evaluation are discussed. A model of tree evaluation to cases of Act 140 and an easy model to collect field data are proposed and how to present this evidence to court. This model includes the necessary data to the judge, needed to make a judgment of the case. xiii Capítulo Uno Introducción Trasfondo del Problema Muchos jueces en las salas de investigación de algunos tribunales del país le han planteado a este autor su preocupación en cuanto a que no existe uniformidad en la manera que tienen los peritos de evaluar los árboles: No hay consistencia. Algunos son escuetos y no ayudan al magistrado a tomar la decisión más justa tanto para las partes como para el ambiente. Otros son tan elaborados que no le dan luz al Honorable tribunal ya que dado los adelantos del siglo XXI la figura del “Juez Enciclopédico” no existe, como lo explica el doctor Enrique Vélez-Rodríguez en su curso de Derecho Probatorio (comentario hecho por el profesor en dicho curso de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico), y el magistrado simplemente se pierde en tanto tecnicismo y depende exclusivamente del criterio del perito, lo cual no es saludable al momento de impartir justicia. El juez debe al menos tener una idea de lo que están recomendándole y las consecuencias del remedio provisional que concederá. El mayor problema consiste en que los jueces necesitan una marco de referencia básico para poder entender los problemas de los árboles para poder emitir un fallo justo en los casos de Ley 140 tanto para las partes envueltas como para el ambiente, y no la tienen disponible. Se necesita urgentemente un estudio para ilustrar al público, la comunidad científica, a los juristas y a los magistrados sobre el derecho que envuelve los árboles y cómo se relaciona con la Ley 140 y la intersección del derecho con la ciencia y como se pueden integrar estas dos disciplinas. La importancia es que se requiere el punto medio: Que nuestro estudio sea más que una simple guía de reforestación pero que no llegue a la complejidad de ser un tratado de Derecho y botánica. Muchos peritos, 1 2 jueces, profesores de derecho y abogados se lo han pedido a este autor y complaciendo tales exigencias es que surge esta obra. Es por ellos que se decide la ocupación a tal faena. Se mencionará en esta obra como se utiliza el remedio extraordinario que provee la Ley 140 para resolver controversias que envuelven árboles. Es el punto medio donde convergen las ciencias del Derecho y la botánica. El marco teórico envuelve una mención y análisis del moderno Derecho administrativo en el manejo de los árboles y como esto ha llevado a que el Estado intervenga y regule el manejo de los árboles en nuestro ordenamiento jurídico. Es de ahí donde comienzan los problemas que terminan en el tribunal: Hay personas que creen que los árboles se pueden manejar libremente como si no estuviera regulado por el estado su manejo. Desde la antigua Roma hasta principios del S XX el concepto de la propiedad quiritaria prevaleció. Esto significaba que el dueño de un terreno era también el dueño total y absoluto de todo lo plantado, sembrado y edificado en él. Vemos que hoy día no es así. Hay varios remedios para resolver controversias surgidas por los árboles. Pero este trabajo se encarga solamente del remedio extraordinario que provee la Ley 140 y cómo esta le puede conceder un remedio a una parte que solicite la intervención del tribunal. Se discutirá qué es lo importante para evaluar por el perito y qué necesita el magistrado para decidir su caso. Se creará un modelo uniforme que aplique para recolección de data, análisis y recomendaciones en los casos antes aludidos. LópezFeliciano (1999) indica que “este recurso extraordinario fue establecido para atender controversias de fácil solución entre partes, procurando paz inmediata, sin la necesidad de requisitos formales, tales como escritos, o la representación de un abogado…” El mismo texto de la orden o resolución que emite el magistrado como resultado de la conclusión de una vista de la Ley 140 advierte que la misma es “final, firme e inapelable… pero no constituye cosa juzgada.” Esto sin perjuicio a que las partes luego 3 puedan acudir a buscar otro remedio mediante otro recurso tales como una demanda civil mediante el procedimiento ordinario o un injunction. Según López-Feliciano (1999) la Ley 140 no provee como remedio resarcir en no daños y perjuicios debido a que estos deben ser reclamados por la vía del procedimiento civil ordinario. Es decir que es demasiado complicado entablar un pleito civil ordinario para lago tan simple como manejar un árbol. El pleito civil pudiera tomar muchos años, mientras que la Ley 140, como remedio jurídico, puede ser de naturaleza rápida y efectiva. La jurisprudencia favorece el uso del remedio extraordinario de la Ley 140. López-Feliciano (1999), cita el caso Merheb v Benero Natal, 119 DPR 508 (1987) donde por medio de la dicta el Tribunal Supremo de Puerto Rico se expresa favoreciéndolo. Se indica claramente que “no se deben utilizar los recursos de injunction clásica o injunction sobre perturbación y estorbo cuando exista cualquier controversia que pueda atenderse mediante la Ley [140]…” Para nuestro máximo foro judicial “… se debe agotar el remedio que provee este recurso extraordinario, antes de tomar otro tipo de acción.” La profesora López-Feliciano (1999) abunda sobre dicho caso y añade que “…se debe agotar el remedio que provee este recurso extraordinario [de la Ley 140], antes de llevar otro tipo de acción.” La experiencia personal de este autor en los tribunales del país apunta a que llevarle un caso de árboles a un juez superior mediante injunction no le resulta muy simpático ya que tendrá en mente es que algo sencillo que lo puede entender un juez municipal. A pesar de que es una expresión del tribunal mediante el uso del obiter dictum no se debe menospreciar el mensaje claro y conciso del tribunal: Se debe aprovechar el tiempo y los recursos del Estado y no desperdiciarlos en el uso de recursos complicados cuando se puede recurrir al remedio extraordinario sencillo que provee la Ley 140. El profesor Alberto Omar-Jiménez en su curso sobre Procedimiento Civil siempre opina de manera jocosa, pero profunda, “que utilizar un procedimiento civil 4 ordinario o un remedio de injunction para resolver un caso sencillo que se puede ver vía la Ley 140 es como pretender cazar un pichón con un cañón de alto calibre…” (Comentario hecho por el profesor en su curso de Derecho Procesal Civil de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico). Justificación del Estudio El objetivo de la presente investigación es construir una herramienta que sirva de canal de comunicación entre el Derecho y los especialistas en la biología de los árboles. Es decir, que facilite que los juristas un criterio razonable de los conceptos básicos que las ciencias naturales utilizan en el manejo de los árboles. Por otra parte que los científicos tengan una herramienta que les facilite ofrecer su peritaje tomando en cuenta las fuentes de Derecho que rigen el manejo de árboles en Puerto Rico. En la actualidad los juristas necesitan una herramienta para entender la biología y el manejo correcto de los árboles. Los científicos necesitan una guía para entender el Derecho que envuelve las controversias y el manejo de los árboles. En el Código Civil de Puerto Rico en el Art. 263, 31 LPRA § 1043, los árboles son tratados en nuestro ordenamiento jurídico como propiedad: Bienes inmuebles. Por lo tanto, esta cualidad dual de los árboles justifica más aun esta discusión para que los jueces y los peritos puedan sensibilizarse más al tomar acción sobre el manejo de los árboles; no solo tratándolos como meros objetos sino también como seres vivos. Es necesario que se cree un modelo uniforme para evaluar los árboles en casos de la Ley 140 para que el tribunal sepa las consecuencias ambientales que conlleva la decisión jurídica que se tomará. Por otra parte es necesario que los peritos tengan una guía para que no entren ni en el simplismo que cree ambigüedad ni en lo profundo que cree confusión. 5 Definición de Términos Árbol: El Reg. 25 define un árbol como una “planta perenne leñosa que posee un tronco principal el cual puede ramificarse, que tenga una altura del suelo mínima de seis (6) pies (1.82 m) y pueda alcanzar en su madurez la altura clasificada como árbol pequeño, mediano, o grande. El Negociado de Servicio Forestal del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales considera las palmas y bambúas como árboles. Bienes inmuebles: Son aquellos que no pueden moverse por sí mismos ni ser trasladados de un lugar a otro: Los árboles y plantas y los frutos pendientes, mientras estuvieren unidos a la tierra o formaren parte integrante de un inmueble según el CCPR Código Civil: Se refiere al Código Civil de Puerto Rico de 1930, 31 LPRA, se utilizará la abreviatura CCPR o CC Copa: Estructura superior del árbol constituida por sus ramas y follaje. Corte: Se refiere al corte y remoción de un árbol. DAP: Significa “diámetro a la altura del pecho” es decir, el diámetro del tronco de un árbol a 1.5 metros sobre el suelo. DRNA: Departamento de Recursos Naturales y Ambientales del Estado Libre Asociado de Puerto Rico creado por Ley Número 23 de 20 de junio de 1972, según enmendada (Ley Orgánica del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales) Forestación: Siembra planificada de árboles con el propósito de conservación y restauración de ecosistemas para el bienestar general de la comunidad. Fuentes de Derecho: El derecho positivo del ordenamiento jurídico del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. La fuente de Derecho primaria en la jurisdicción de Puerto Rico es la ley escrita decretada por la Asamblea Legislativa y las leyes 6 españolas vigentes promulgadas antes de 1898. Puerto Rico es una jurisdicción civilista de entronque romano germánico. Ley 140. Se refiere a la Ley 140 de 23 de julio de 1974, 32 LRPA §2871-2877, conocida como “Ley sobre Controversias y Estados Provisionales de Derecho.” Línea de Goteo. Línea vertical, desde la punta extrema de las ramas de mayor extensión horizontal hasta el suelo. Peritos: Es un experto en una materia. Para efectos de este trabajo se refiere a un experto en árboles tales como, pero sin limitarse a, un biólogo, agrónomo, Dasónomo, Profesional de Siembra y Forestación (según el Reglamento 25), agricultor bona fide, horticultor. La Regla 52 de las Reglas de Evidencia de Puerto Rico define lo que es un Testimonio pericial del a siguiente manera: “Cuando conocimiento científico, técnico o especializado sea de ayuda para el juzgador entender la evidencia o determinar un hecho en controversia, un testigo capacitado como perito en relación con la materia sobre la cual va a declarar podrá testificar en forma de opiniones o de otra manera.” La de Evidencia Regla 53 establece que: “(A) Toda persona está cualificada para declarar como testigo pericial si posee especial conocimiento, destreza, experiencia, adiestramiento o instrucción suficientes para cualificarla cono experto o perito en e l asunto sobre el cual habrá de prestar testimonio… (B) El especial conocimiento, destreza, experiencia, adiestramiento o instrucción de un testigo pericial podían ser probados por cualquier evidencia admisible, incluyendo su propio testimonio.” La Regla de Evidencia 57 autoriza a que un perito pueda opinar sobre la cuestión última. Esto implica, según la regla, que “no será objetable la opinión o inferencia de un perito por el hecho de que se refiera a la cuestión que finalmente ha de ser decidida por el juzgador de los hechos.” 7 A la luz de la jurisprudencia del Tribunal Supremo de Puerto Rico, el caso San Lorenzo Trading, Inc. v Hernández, 114 DPR 704 (1983) se define a su vez las diferentes clases de Peritos como sigue a continuación: Peritos de ocurrencia (occurrence experts). “Agrupa a aquellos que de antemano han obtenido conocimiento extrajudicial de los hechos a través de observaciones directas o por participación en eventos subsiguientemente pertinentes a la litigación. Pueden haber sido remunerados o no en aquel momento. Son personas que han tenido percepción inmediata de los hechos y, como tales, poseen información irreemplazable. Se distingue del testigo ordinario en que utiliza su entrenamiento especial al percibir los sucesos. (…) Como regla general, éstos se consideran testigos ordinarios a todos los efectos y no tienen derecho a ninguna remuneración especial.” Peritos en general (general experts): La jurisprudencia señala que “corresponde a los que no están relacionados con los hechos singulares en controversia. Como tales, no han presenciado los acontecimientos ni han hecho 'estudios especiales de los hechos particulares del caso'.” Peritos intermedios (intermediate experts): “Comprende a quienes, debido a los estudios específicos que han efectuado en previsión del futuro o durante el proceso, están familiarizados con los hechos particulares del caso. (cita omitida) De ordinario, tanto el perito general como el intermedio son acreedores al pago de honorarios adicionales.” Permiso: Autorización escrita, otorgada por el Secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales o su representante autorizado, a cualquier persona, para llevar a cabo la acción de cortar, talar, podar, relocalizar o reponer árboles públicos o privados. Persona: Cualquier persona natural o jurídica, pública o privada, agencia, entidad, dependencia, corporación pública o cuasi-pública organizada al amparo de las Leyes del Estado Libre Puerto Rico; cualquier organización, firma, empresa o 8 corporación, e incluye administrador, agente, representante o consignatario de cualquier persona. Poda. Corte de ramas de un árbol. Según el DRNA (2006) hay varios tipos de poda: Poda de saneamiento (crown cleaning): Sanear un árbol es la “remoción científica de las ramas secas, muertas, quebradas, enfermas, débiles en su estructura” y también “la remoción de brotes epicórmicos… en la copa del árbol… y tocones dejados en eventos de poda pasados.” Raleo de copa (crown thinning): El raleo es la “poda selectiva de ramas en su punto de origen o acorta una rama o líder podando ésta hasta una rama lateral con un diámetro mayor de 2/3 del diámetro de la rama a remover para que asuma el rol de líder terminal.” Se utiliza para “ralear el follaje, reducir el peso de ramas grandes, reducir la altura del árbol, aumentar la penetración de luz a través de la copa y permitir la entrada de aire a través de la copa… y disminuir su resistencia… al viento.” Se mantiene “la forma natural del árbol.” Acortar una rama (heading back): Dicha práctica es la “poda de una rama hasta una rama lateral que no sea lo suficientemente gruesa para asumir el rol de líder terminal.” Levantar la copa (crown raising): La poda de levantamiento de copa es la “remoción de ramas bajas para permitir el movimiento de vehículos y peatones, permitir la vista de paisajes agradable y reducir la interferencia de ramas con edificios. Es importante que se mantenga el follaje en las 2/3 partes superiores del árbol.” Reducción de copa (crown reduction): En esta práctica se realiza una “poda de ramas para reducir el tamaño de la copa del árbol removiendo el líder central, acortando ramas principales o raleando ramas laterales.” Restauración de copa (crown restoration): Dicha práctica se hace “para mejorar la estructura y apariencia del árbol,… tratar árboles con múltiples brotes los cuales 9 crecen como consecuencia de la pérdida de ramas principales por rotura de éstas, descope, daños por desastres naturales o por podas masivas e inadecuadas.” Poda direccional o lateral (lateral or directional pruning): Al practicar dicha poda se realiza la “[r]emoción de ramas que están en contacto con tendido eléctrico, edificios, que interfieran con rótulos o señales de seguridad.” Profesional de Siembra y Forestación. Aquel profesional capacitado, como él arquitecto paisajista, agrónomo, arborista, dasónomo, horticultor u otros que evidencien que tienen estudios especializados en la materia. También los biólogos pueden ser profesionales de esta índole. Reforestación. Repoblar un terreno con árboles. Reglamento. 25 (Reg. 25): Se refiere al Reglamento de Corte, Poda, Siembra y Forestación para Puerto Rico (Reglamento de Planificación Núm. 25) aprobado el 28 de noviembre de 1998. Secretario: Secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales Siembra. Acción y efecto de plantar o instalar árboles, arbustos o cubre suelos para habilitar o rehabilitar un área. Tribunal: Tribunal General de Justicia del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Capítulo Dos Revisión de la Literatura En el presente capítulo se mencionarán los aspectos más relevantes que provee la literatura científica para los árboles que se recomiendan. La selección de estas especies es el producto de siete años de experiencia del autor como biólogo en la sección de reforestación urbana del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Dicha lista es avalada por el biólogo JR Rivera-Guiboyeax quien fungía como director de la División de Asistencia Técnica del Negociado de Servicio Forestal cuando el autor ejercía la profesión de biólogo forestal en el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales. Estos árboles son fáciles de conseguir, por lo tanto, la disponibilidad y el costo de los mismos, si lo hubiere, es accesible para los ciudadanos. Parte de las observaciones personales, la literatura científica que se citará y los casos que se atendieron durante ese periodo de tiempo que abarca desde 1999 hasta 2006. Trasfondo Histórico El concepto de propiedad quiritaria aun está bien arraigado en la sociedad puertorriqueña, en la mente del lego. Es común oír decir a la gente “esto es mío y yo puedo hacer lo que me da la gana con esto.” Dicha mentalidad no es producto del capricho ni del egoísmo sino de razones históricas y culturales que la sociedad puertorriqueña ha heredado desde tiempos de la antigüedad. Según expresa en sus conferencias el profesor de derecho el profesor Don Miguel Garay-Aubán los romanos pensaban que “tenían derecho sobre su propiedad inmueble desde el centro de la tierra extendiéndose hasta el cielo, siguiendo hasta el infinito” (comentario hecho por el 10 11 profesor en su curso de Derechos Reales de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico). El derecho romano denota que la propiedad era un bien jurídico valorado y protegido por el ordenamiento ya que estaba regulado. El profesor Declareuil (1958) en su obra Rome el L’Organisation du Droit documenta que en la Roma antigua los derechos sobre las cosas ya se “precisaron y se diversificaron.” En la Roma antigua “la potestad del pater (padre) familias se extendía, al mismo tiempo que sobre las personas, sobre las cosas que constituían el patrimonio familiar.” Debido a que en la sociedad romana el manejo de las cosas estaba regulado jurídicamente Declareuil (1958) añade que “pudieron pasar de mano en mano, acumularse sobre la misma cosa en provecho de diversas personas, agruparse de modo artificial o casual.” “El patrimonio, compuesto en otros tiempos de escasos elementos, idénticos en todas partes, terminó por ser un agregado de derechos muy diferenciados, reunidos por la casualidad, la actividad o el gusto del dueño”, según abunda Declareuil (1958). Así las cosas, Declareuil (1958) resume el desarrollo del derecho de propiedad romano de la siguiente manera: “En la ciudad, todas las cosas utilizables no fueron absorbidas por los patrimonios privados. Los antiguos prudentes derivaron del derecho pontifical una summa divisio rerum (las cosas del derecho divino) que se atenía no ya a la naturaleza de las cosas sino a su destino, por ser las mismas susceptibles de ser afectadas a diversos fines. Según éstos, las dividían en res divini iuris (las cosas del derecho divino) y res humani iuris (las cosas del derecho humano), lo cual, con el tiempo se matizó y se complicó: res divini iuris (las cosas del derecho divino), es decir consagradas o dedicadas a los dioses superiores; res religiosæ (la cosa religiosa), abandonadas a los dioses Manes o terreno afectado por su propietario a una sepultura efectiva y definitiva; res sanctæ (la cosa santa), utilizadas para la defensa nacional; res hunami iuris (las cosas del derecho humano) subdivididas posteriormente en res publicæ (la cosa pública), dominio público del Estado; res universitatum (la cosa universal), dominio público de las ciudades; res privatæ (la cosa privada), que, con exclusión de los demás, formaban el patrimonio de los 12 particulares y eran entre estos, en una medida indeterminada objeto de tráfico [jurídico]. Los dioses, el Estado, las ciudades, también tuvieron, a partir de diferentes épocas, un patrimonio privado análogo al de los particulares y distinto de las res divini iuris las cosas del derecho divino) y de las res publicæ (la cosa puublica).” Añade el autor Declareuil (1958) que: “En consideración también del papel económico de los bienes, el derecho romano distinguió entre los inmuebles y los muebles, pero sin deducir las consecuencias importantes que se sacaron después, porque en Roma el poder nunca estuvo incorporado a la tierra como lo estuvo en la Europa Occidental.” Francis (1999), citando a Brown et al. (1983), y Domínguez (1989) indican que: “Al comienzo de los tiempos coloniales de España [se] plantaron árboles frutales y ornamentales, pero la reforestación para la protección ambiental y la producción maderera comenzó con seriedad bajo el liderazgo del Servicio Forestal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos durante la década de 1920.” El Derecho desarrollado en Puerto Rico para el año 1898 no era ya una extensión del Derecho Español. Veamos. El profesor Carmelo Delgado-Cintrón (1988) nos dice que “el siglo XIX es la forja de la nacionalidad puertorriqueña; en los años que transcurren desde 1812 hasta 1898 se fraguan y se ponen en funcionamiento las manifestaciones culturales que nos conforman como nación y las instituciones que nos desarrollaron como pueblo.” En Puerto Rico apenas en los pasados 40 años se empezó con la reforestación urbana de manera arbitraria. No es hasta el final del siglo XX que se comienza a sembrar científicamente. Se verá más adelante que todavía persiste la visión quiritaria de la propiedad en la población, la cual establecía que el dueño de un predio es dueño de todo lo plantado en él. De ahí que surgen controversias porque las personas piensan que pueden disponer libremente de sus árboles. El moderno derecho administrativo le 13 ha otorgado el poder al Secretario del DRNA la facultad de manejar los árboles en el ordenamiento jurídico del ELA de PR. La problemática del manejo de árboles en nuestro país obligatoriamente hay que analizarla desde un contexto histórico. Desde Roma hasta principios del S XX rigió en el ordenamiento jurídico y en el derecho positivo la noción de la propiedad quiritaria. Aun en la mente de muchas personas rige esta noción. Esto los lleva a realizar o a no realizar prácticas de manejo en sus árboles. Las controversias surgidas por los árboles históricamente se han resuelto utilizando el arbitrio del dueño del árbol hasta que el moderno derecho administrativo comenzó a regular el manejo de los árboles. El legislador del siglo XX le confirió expresamente la facultad al Secretario del DRNA para que manejara los árboles en nuestro ordenamiento jurídico. En Puerto Rico nuestro Código Civil de 1930 procede del Código Civil de 1902 que a su vez proviene del Código Civil Español. Al ser PR durante la primera mitad del siglo XX una sociedad agrícola, al redactarse el Código de 1930 nuestro legislador dejó intactas todos los artículos procedentes del Código Civil Español que regulaban el manejo de los árboles. Algunos comentaristas han criticado severamente las intromisiones de artículos del Código Civil de Louisiana al nuestro por considerar que son figuras innecesarias o contradictorias a las nuestras. La literatura jurídica en el manejo de los árboles es dispersa y variada. Aunque hay fuentes de derecho que regulan la materia, tienen diferente énfasis. Los tratadistas dan diferente trato a los árboles. López-Feliciano (1999) los trata como organismos vivos parte de un ecosistema y que el derecho los maneja; enfoque vanguardista y muy humano. Vélez-Torres (2002) sin embargo los ve como un bien inmueble; enfoque conservador y árido. 14 Históricamente ha prevalecido una visión antropocéntrica. Esto implica que las personas vean a los recursos naturales como algo inferior a la humanidad, dándole hasta el mismo ordenamiento jurídico trato inferior a los recursos. La mayoría de las personas aun piensan que lo más importante que existe es el ser humano y que los recursos naturales tienen que estar a la disposición de la humanidad. Aun en el S XXI esta visión antropocéntrica domina el pensamiento humano a grandes rasgos. De ahí que el ordenamiento jurídico ha tenido que regular el manejo de los recursos naturales, para evitar el arbitrio y el mal uso. El legislador decimonónico incluyó en el Código Civil Español diversos artículos que regulaban el manejo de árboles. Claro está, bajo la noción quiritaria de la propiedad inmueble. Este legislador desconoce el moderno derecho administrativo y mucho menos a su descendiente el derecho ambiental. Cabe señalar que la sociedad de la época en la cual se redactó el Código Civil Español era agrícola y de ahí la inmensa importancia que se le dio a los árboles. Pero los artículos están dispersos y para conocerlos a fondo hay que conocer la compleja metodología codificadora que muy bien supo elaborar el legislador. Este Código es considerado entre los juristas como una gran joya literaria. El lego puertorriqueño ignora muchas veces que en el ordenamiento jurídico de Puerto Rico el Estado tiene el poder legal del manejo de los mismos. Vélez Torres (2002) indica que debido a este convencimiento equívoco del lego “el concepto quiritario del derecho de propiedad… ha propiciado males sociales que han hecho necesaria la intervención del Estado para conjurarlos.” Hay diversas fuentes de Derecho que regulan el manejo de los árboles. Una de ellas es el Código Civil de Puerto Rico. Nos indica Vélez-Torres (2002) que “el Código [civil],… dicta limitaciones al derecho de propiedad, pero estas más bien responden al fin deseado de mantener la paz y el orden vecinal” que al manejo per se de los bienes. Naturalmente el Código, como instrumento jurídico y fuente de Derecho, trata el manejo de los árboles y las regulaciones de éstos en su 15 manejo como bienes inmuebles y no como recursos naturales. Cabe señalar que el tratamiento que le da el legislador español decimonónico a éstos cae dentro de los Derechos reales y los bienes inmuebles. Del manejo de los árboles como recursos naturales se encargará luego el legislador puertorriqueño del siglo veinte en el moderno Derecho administrativo, utilizando el Código y los Derechos reales como derecho supletorio para regir el manejo de los mismos. El manejo de los árboles como recursos naturales para su preservación bajo un enfoque biocéntrico es nuevo en nuestro ordenamiento. Contrasta con el tratamiento antropocéntrico que el legislador decimonónico le da en el Código y en la demás legislación ambiental. López-Feliciano (1999) indica que “desde los tiempos de España, las leyes relacionadas con los recursos naturales en Puerto Rico existían con el interés de regular su uso y, principalmente, su explotación.” Nuestra Constitución en su Art. VI §19 establece que “será la política pública del ELA la más eficaz conservación de sus recursos naturales, así como el mayor desarrollo y aprovechamiento de los mismos para el beneficio general de la comunidad.” Este enfoque es, según López-Feliciano (1999) “una protección conservacionista, con el interés de protegerlos para beneficio de las presentes y futuras generaciones. El manejo antropocéntrico de los recursos naturales ha causado males sociales y ambientales considerables. Vélez-Torres (2002) indica que nuestro ordenamiento ha propuesto remedios jurídicos “para eliminar los males…, [ambientales del] “desparrame urbano, mala planificación, mal uso del espacio urbano, abandono de la agricultura y otros que constantemente afloran,” ya que según él “se ha ido construyendo un cuerpo de normas al margen del Código Civil, que constituyen verdaderos ataques frontales al derecho de propiedad.” En su discusión sobre el manejo de parte del Estado de la propiedad Vélez-Torres (2002) explica que “estas nuevas limitaciones resultantes de leyes especiales y de reglamentos aprobados por agencias gubernamentales 16 especializadas creadas por dichas leyes han ido desarrollándose dentro del amplio ámbito del moderno Derecho administrativo” que surgió en el siglo pasado, principalmente, según López-Feliciano (1999) “… a partir de la Constitución algunas que las modernas] leyes referentes a los recursos naturales, no es sino en 1970 que se desarrolla el Derecho ambiental en Puerto Rico.” El tratamiento que el Derecho en el ordenamiento le da a la propiedad es muy variado, lo cual explica el profesor VélezTorres (2002) al sostener que “…el derecho de propiedad está destinado a cumplir una función social, [entonces] el Derecho administrativo actúa y nuevas limitaciones aparecen.” El DRNA y Rivera-Santana (1998) en las Guías de Forestación para las Cuencas Hidrográficas de Puerto Rico citando a Koening (1953) nos plantean el serio problema de deforestación que históricamente nos ha aquejado a Puerto Rico, llegando a tener en “los años cuarenta sólo el 6% del territorio… con una cubierta de bosques.” Añaden el DRNA y Rivera-Santana (1998) que Puerto Rico “era a nivel mundial uno de los países mas deforestados y con mayores problemas de erosión en el suelo.” Según él la recuperación forestal de Puerto Rico se debe a una serie de factores tales como “los cambios económicos del país con la Operación Manos a la Obra, la emigración masiva de la población del campo a la cuidad y a los estados de la costa este de Estados Unidos” los cuales a su vez tuvieron como consecuencia “la reducción progresiva de la actividad agrícola… [o que su vez] dio paso a que los suelos, que habían sido deforestados para la siembra, comenzaran a recuperar su cubierta forestal.” Marco Teórico I. El Manejo de Árboles El mal manejo de los árboles puede causar los siguientes problemas (no es una lista taxativa): 17 1. Daños estructurales- daños causados a estructuras y/o utilerías que pueden limitar su uso o hacerlas inservibles. También estos daños pueden tener un potencial razonable de representar un peligro para la propiedad y/o los transeúntes. 2. Acumulación de hojas caídas, frutos caídos y material vegetativo. Al descomponerse este material vegetativo se composta y puede producir olores objetables. Esta acumulación puede dar lugar a la proliferación de vectores. 3. Los frutos pendientes o caídos el suelo pueden atraer animales nocivos al ser humano tales como, pero sin limitarse a ratas (Rattus rattus, Rattus norvegicus), ratones (Mus musculus), mangostas (Herpestes javanicus auropunctatus). En cuanto a los ratones estos pueden ser vectores de la bacteria del género de la leptospirosis (Leptospira spp.) (2006), según Greene hay varias especies de éste género que pueden causar la enfermedad de la leptospirosis la cual puede ser letal para animales domésticos, como por ejemplo el perro doméstico (Canis familiaris) y/o los seres humanos (Homo sapiens sapiens). Entre las más temibles de éste genero se encuentran las de las especies Leptospira icterohemoragiae y L. canicola. Algunos de los daños que causan son al sistema urinario, principalmente los riñones y al hígado. Con relación a la mangosta éste animalito es vector del terrible virus de la rabia. 4. Obstrucción a rótulos y señales de tránsito. 5. Supresión de crecimiento de otras especies vegetales. 6. Daños y perjuicios de naturaleza civil extracontractual. 18 En Puerto Rico el ordenamiento jurídico toca el tema de los árboles por las disposiciones contenidas Código Civil de Puerto Rico, la Ley de Bosques de Puerto Rico y el Reglamento de Siembra, Corte Forestación para Puerto Rico. Se considera que, en cuanto al derecho aplicable para el caso de autos, las disposiciones del CCPR son las que mejor aplican. En cuanto al Derecho aplicable nuestro CCPR se expresa en cuanto los árboles corpulentos que amenazan con caerse. El mismo establece que inclusive puede incurrir en responsabilidad aquiliana si no se toma acción al respecto. Uno de los artículos del CCPR que tocan este tema es el Art. 1802 (31 LPRA § 5141) que establece claramente la obligación adquirida cuando se causa daño por culpa o negligencia y cita que “el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado. La imprudencia concurrente del perjudicado no exime de responsabilidad, pero conlleva la reducción de la indemnización.” Cabe señalar que también se menciona que puede incurrir en responsabilidad quien no tome acción la acción adecuada si un árbol corpulento amenazare con caerse, pues nuestro CCPR se expresa claramente al respecto en el CCPR Art. 324 (31 LPRA §1242) sobre el arranque de árboles al ilustrar claramente que “cuando algún árbol corpulento amenazare caerse de modo que pueda causar perjuicio a una finca ajena o a los transeúntes por una vía pública o particular, el dueño del árbol está obligado a arrancarlo y retirarlo; y si no lo verificare, se hará a su costa por mandato de la autoridad. Siguiendo la línea de sobre la responsabilidad civil extra contractual, el Art. 325, 31 LPRA § 1243, se expresa sobre la responsabilidad incurrida en el caso de que ocurra una caída de edificios o árboles al establecer que “… si el edificio o árbol se cayere, será responsable el propietario de los daños y perjuicios que se ocasionen, salvo el caso de fuerza mayor.” 19 Remitiéndose a los aspectos científicos es muy importante entrar en la discusión de los diferentes tipos de recursos naturales. Básicamente se pueden dividir en los recursos naturales renovables y los recursos naturales no renovables. Arms (2005) define los recursos no renovables como “aquellos que se agotan y una vez se agotan no estarán más disponibles” dando dicha autora como ejemplo de estos recursos el petróleo y el suelo. Por otra parte la fauna y la flora son recursos naturales renovables y de acuerdo con Arms (2005) esto significa que “si se utilizan de manera sustentable no se agotan.” Bajo condiciones normales, según Flores-Colón (1998) si la tasa de renovación del recurso es igual o mayor que la tasa de uso del recurso éste puede considerarse como renovable porque no se va a agotar y se considera que se sostiene el recurso; pero si la tasa de uso del recurso es mayor que la tasa de su renovación entonces mermará el recurso y si se sostiene el efecto neto de la disminución eventualmente se agotará el recurso hasta que eventualmente llegue a su extinción. Respecto a los recursos naturales no renovables, una vez se utilizan no es posible que se repongan y por lo tanto se van a extinguir pues la tendencia será constante: la tasa de uso será mayor que la tasa de renovación puesto que ésta última siempre será igual a cero dando el efecto neto de una eventual extinción total del recurso. Los árboles y los bosques son un recurso natural renovable. Si la tasa de deforestación es menor o igual que la tasa de plantación se considera que se está manejando de manera sustentable puesto que el recurso estará disponible ilimitadamente y por un periodo de tiempo largo. Lo idóneo en el manejo de los recursos naturales es precisamente que se manejen de manera sustentable y que por lo tanto puedan estar disponibles en igual o mayor cantidad y calidad para las generaciones presentes y futuras y de una manera indefinida. O sea que si se corta un árbol para que el recurso sea renovable se debe sembrar otro árbol o más árboles. Si se cortan dos 20 árboles se deben sembrar dos o más árboles y así sucesivamente. Actualmente el estado de Derecho vigente en la jurisdicción del ELA, señala que por cada árbol cortado hay que sembrar dos árboles. Esto con el propósito de realizar la mitigación del daño ambiental provocado por la acción realizada al cortar el (los) árbol (es). Cabe señalar que la Ley de Bosques penaliza la acción de dañar árboles, y se considera un delito menos grave cortar un árbol sin el debido permiso. También hay penalidades en el Código Penal de Puerto Rico 33 (LPRA § et seq.) para toda persona que le cause daño a los bienes inmuebles ajenos. Los árboles son bienes inmuebles en el ordenamiento jurídico de Puerto Rico. Los artículos del Código Penal que se pueden relacionar con los árboles, como bienes inmuebles, son los siguientes: “Artículo 207. Daños. Toda persona que destruya, inutilice, altere, desaparezca o de cualquier modo dañe un bien mueble o un bien inmueble ajeno incurrirá en delito menos grave.” “El tribunal podrá también imponer la pena de restitución.” “Artículo 208. Daño agravado. Incurrirá en delito grave de cuarto grado, toda persona que cometa el delito de daños en el Artículo 207 de este Código, si concurre cualquiera de las siguientes circunstancias: (a) con el empleo de sustancias dañinas, ya sean venenosas, corrosivas, inflamables o radioactivas, si el hecho no constituye delito de mayor gravedad; (b) cuando el daño causado es de mil (1,000) dólares o más; (c) en bienes de interés histórico, artístico o cultural; o (d) cuando el daño se causa a bienes inmuebles pertenecientes al Estado Libre Asociado de Puerto Rico o a entidades privadas con fines no pecuniarios.” “El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. “Artículo 209. Fijación de carteles. Toda persona que pegue, fije, imprima o pinte sobre propiedad pública, excepto en postes y columnas, o sobre cualquier propiedad privada sin el consentimiento del dueño, custodio o encargado, cualquier aviso, anuncio, letrero, cartel, grabado, 21 pasquín, cuadro, mote, escrito, dibujo, figura o cualquier otro medio similar, sin importar el asunto, artículo, persona, actividad, tema, concepto o materia a que se hace referencia en los mismos, incurrirá en delito menos grave.” “El tribunal podrá imponer también la pena de restitución.” “Artículo 238. Incendio forestal. Toda persona que incendie montes, sembrados, pastos, bosques o plantaciones, ajenos, incurrirá en delito grave de cuarto grado.” “Si media peligro para la vida, salud o integridad física de las personas, incurrirá en delito grave de tercer grado.” Es muy importante enfatizar que el recurso natural de los árboles es un bien jurídico protegido por nuestro ordenamiento. Por ser un bien protegido es que se imponen penalidades para quien no los maneje adecuadamente y le cause daño. Hay ocasiones en que se anteponen dos derechos: El derecho que se le concede de parte del Estado la persona al emitirle un permiso versus el derecho que tiene un ciudadano a protestar por el corte de un árbol. Dado a la norma de la accesión de que lo accesorio sigue a lo principal (Vélez-Torres 2002) y de que la persona dueña del terreno puede actuar sobre lo plantado, el derecho de cortar el árbol que le otorga el permiso emitido por el Estado a una parte que tiene derecho a pedir el permiso y sigue los procedimientos establecidos por el ordenamiento, es perfectamente legítimo. En dicho escenario el ejercicio del corte del árbol es uno que en Derecho está legitimado y puede proceder la persona a realizar la acción solicitada debido a que ha cumplido con los requisitos requeridos por las fuentes de Derecho que aplican a la situación. En las ciencias ambientales se utilizan varios criterios para asignarle el valor a los recursos naturales, a la luz de lo planteado por Botkin y Keller (2010). Veamos. En primer lugar está el aspecto utilitario. La justificación utilitaria envuelve el valor económico que puede tener el recurso, o sea que está basado en la economía del mercado. El árbol puede tener valor económico por ser su madera útil, como por 22 ejemplo se puede utilizar como fuente de energía (para obtener carbón). Además algunos de los árboles explotarse comercialmente y ser vendidos. La segunda justificación que dan estos profesores es la ecológica, o sea que el recurso natural es importante para preservar la función de un ecosistema. La ciudad es el ecosistema donde vive el ser humano y los árboles son parte integral del bosque urbano. Brindan sombra, limpian el aire, proveen oxígeno y pueden proveer de alimento y hábitat a la vida silvestre. Otra consideración importante que consideran dichos autores los es la estética: Un árbol es bonito y puede ser escénicamente agradable para un espectador. La política pública del Estado es de preservar los árboles a la mayor manera posible. Sobre este particular la Constitución de Puerto Rico (Art. VI §19), impone como política pública la preservación ambiental. Algunas de las razones por las cuales el Estado recomienda que se corten árboles pueden ser, pero sin limitarse a, para realizar obras de construcción, desarrollo e infraestructura y para tomar las previsiones necesarias con relación a árboles corpulentos que amenacen con caerse y árboles que puedan representar un riesgo para la propiedad y/o los transeúntes así también como árboles que estén en mal estado (no es una lista taxativa). El manejo de los recursos forestales no es empecinamiento del Estado. Tampoco es una obsesión romántica de los ambientalistas ni capricho de los científicos. EL DRNA y Rivera-Santana (1998) arguyen que: “Las consecuencias [de la deforestación] han sido evidentes [porque] los suelos se han erosionado, provocando la sedimentación de ríos y embalses, y reduciendo la capacidad de recarga de los acuíferos [lo cual] afecta… la calidad y disponibilidad del agua… y se han destruido los hábitat de varias especies de flora y fauna, algunas de las cuales se encuentran seriamente amenazadas o en peligro de extinción.” La cantidad de especies de árboles nativos en Puerto Rico es de 547 y de naturalizados 203, dato que nos dan el DRNA y Rivera-Santana (1998). 23 Cuando se incurre en el mal manejo de los árboles el ordenamiento tiene varios remedios. El mal manejo, en el cual incurra una persona particular de los árboles que amenacen con caerse, puede ser subsanado por los municipios ya que, como señala Vélez-Torres (2002) al analizar el Art. 324, 31 LPRA §1242, del Código Civil de Puerto Rico “pueden, declarar estorbo público” en un proceso judicial al árbol, dándose la situación de que “luego de que el propietario sea requerido sin resultado positivo alguno para que elimine el estorbo [público que cause el árbol], puede destruírsele… sumariamente [cortando el mismo].” Argumenta el doctor Vélez-Torres (2002) que “en caso de inacción de la autoridad competente, puede… cualquier particular deducir la correspondiente acción de interdicto… para eliminar el estorbo.” El ordenamiento impone que para vivir civilizadamente hay que actuar como un buen padre de familia, o sea como una persona prudente y razonable. Hay un deber jurídico de actuar del buen padre de familia que surge tanto de la ley como también del sentido común que impone el código social. Si se transgreden una o ambas puede incurrir la persona en responsabilidad civil extracontractual. A tales efectos Vélez-Torres (2002) manifiesta que “las reglas… imponen al dueño la obligación de eliminar la situación de peligrosidad, ya sea reparando o derrumbando… el árbol.” Añade también que “si no lo hiciere a pesar de ser requerido para ello, entonces la autoridad… podrá eliminar el estorbo que amenaza con causar daños, derribando… el árbol.” Aclara el profesor Vélez-Torres (2002) que “los gastos que ocasione todo el proceso de eliminación del estorbo serán de cuenta del propietario.” Volviendo al deber jurídico de actuar, el mismo está íntimamente ligado a la previsibilidad. La jurisprudencia de nuestro Tribunal Supremo en el caso Bacó v ANR, 2004 TSPR 154, da el estándar para determinar si hay o no responsabilidad. De acuerdo con Bacó hay que identificar la existencia o no de un deber jurídico de actuar en la ley, un contrato o en el código social; esto a la luz de la persona prudente y 24 razonable. Añade que hay que considerar el tiempo, lugar y persona para ver y determinar adecuadamente cual es la conducta esperada. Si cumple es diligente, si no cumple entonces en negligente. Vélez-Torres (2002) se expresa en cuanto a la responsabilidad incurrida por el mal manejo de árboles que “si el…árbol se cae… el propietario será responsable de los daño y perjuicios que se ocasionen, salvo casos de fuerza mayor (Art. 325, 31 LPRA §1243). La responsabilidad atribuible al propietario con estos casos resulta de los Art. 1807 y 1808 (31 LPRA §5146 y 5147) del Código Civil de Puerto Rico.” Por otra parte, en nuestra jurisprudencia en el caso de Díaz v ELA, 106 DPR 854, se define el concepto de la “fuerza mayor” clarificando contundentemente que “a los fines del Artículo 1802 del Código Civil, “fuerza mayor” significa un acontecimiento que no hemos podido precaver ni resistir, como por ejemplo, la caída de un rayo, el granizo, la inundación, el huracán, la irrupción de enemigos y el acontecimiento de ladrones.” La jurisprudencia nuestra también ha tratado el tema en el caso Vidal v American Railroad Co., 28 DPR 204 (1920). En este caso se define la fuerza mayor como “…el acontecimiento que no hemos podido precaver ni resistir, y por caso fortuito el suceso inesperado o la fuerza mayor que no se puede precaver ni resistir.” II. Aspectos Biológicos Campos-Salvá (1992) plantea que los árboles que están dando sombra en las carreteras y paseos son muy importantes. En las áreas urbanas, según Campos-Salvá (1992): “Cuando a los árboles que circundan los paseos se los denomina “árboles de sombra”, se expresa una verdad, pero en forma incompleta [debido a que] además de brindar una sombra tupida, éstos… representan los elementos más adecuados para bordear un paseo, tanto desde el punto de vista ornamental para el paisaje y la perspectiva [tridimensional] como para el ambiente placentero que torna tan agradable el tránsito por esos parajes.” 25 Dicho autor advierte “las causas que provocan la enfermedad en las plantas, y a menudo su muerte, las cuales han sido clasificadas en tres categorías.” La siguiente tabla discute lo que el Campos-Salvá (1992) considera que son las causas principales de enfermedades y muerte en las plantas: Tabla 2.01. Causas que Provocan Enfermedad y Muerte en las Plantas. Explica las condiciones desfavorables para la salud de las plantas (Campos-Salvá 1992). Causa Los organismos vivos Explicación Constituyen las causas más comunes y peligrosas de las enfermedades de las plantas. También los virus son los enemigos más perjudiciales de las plantas. Condiciones desfavorables Humedad excesiva, demasiado calor o frío, tierra e iluminación inadecuadas [son condiciones que desfavorecen la salud de la planta]. Sustancias toxicas Las condiciones ambientales Vapores venenosos, emanados de las industrias, aguas con ácidos, cenizas volcánicas, etcétera. La enfermedad de una planta puede ser causada, también, por las condiciones ambientales. Cada planta para crecer sana, necesita un determinado clima. Así, si una planta es obligada a vivir en una zona climática que le es desfavorable, se puede tener la seguridad de que terminara por morir. Residuos Son los materiales de desecho de las industrias, 26 industriales especialmente químicas; estas sustancias envenenan la tierra y matan todas las plantas. Vapores tóxicos Dañan directamente las partes herbáceas de las plantas (como las hojas) penetrando en ellas, a través de los pequeñísimos estomas. Como se ha mencionado, el ordenamiento jurídico de Puerto Rico provee una definición específica de lo que es un árbol en el Reglamento 25. Sin embargo, es conveniente que el jurista conozca la definición científica de diferentes aspectos importantes de un árbol. Estos son descritos a continuación. El Tallo Uno de los factores específicos más importantes lo es el tronco. En la botánica, cuando Campos-Salvá (1992) explica los tipos de tallos en las plantas define el tronco como “… el tallo leñoso, lignificado, con ramas” de los árboles y el “estípite [como] el tallo leñoso sin ramas”, como es el caso de las palmeras. Por lo tanto, técnicamente no es correcto referirse al tallo de las palmas como un “tronco” sino como el estípite. 27 Tronco Estípite Figura 2.01. Tipos de Tallos. La figura muestra los dos diferentes tipos de tallo de los árboles. A la izquierda el tronco que es el tallo ramificado o que puede ramificarse y a la derecha el estípite que es característico de las palmeras (Peña-Sánchez 2008). 28 Figura 2.02. Ejemplo de los dos tipos de tallo. Según la perspectiva, hay estípites de palmas reales (Roystonea borinquena) en la primera fila y en el fondo hay troncos de varios árboles como por ejemplo un ficus a la derecha (Ficus spp.) en segundo plano justo detrás de un individuo de R. borinquena (Peña-Sánchez 2006). La Diseminación Al discutir la importancia de la diseminación en las plantas Campos-Salvá (1992) añade que: “Las plantas producen frutos con un solo y exclusivo objetivo: proteger y difundir sus semillas. En efecto: si las semillas no estuvieran bien protegidas por muchas capas de diferentes tejidos vegetales, difícilmente podrían sobrevivir a todas las peripecias que deben sufrir hasta que llegue el momento de la germinación. Por otra parte, si todas las semillas producidas por una planta cayeran y germinaran a sus pies, se formaría y a vegetación tan tupida que volvería imposible la vida a las plantitas jóvenes. Cada planta trata, en consecuencia, de alejar lo más posible de si a todas sus semillas.” 29 La siguiente tabla menciona y explica, según Campos-Salvá (1992), los diferentes tipos de diseminación que utilizan las plantas para dispersar sus semillas. Tabla 2.02: Diseminación de las semillas en las Plantas. Explica como son diseminadas las semillas de las plantas (Campos-Salvá 1992) Planta Diseminación Frutos Proceden a lanzar sus semillas lejos, mediante explosivos movimientos especiales mecánicos de algunas partes de su fruto. La principal de este grupo es, precisamente, Hura crepitans. Sin embargo, con este procedimiento la diseminación no puede extenderse sino a algunos metros de distancia de la planta madre. Por lo cual, este grupo se ve sujeto en parte a los inconvenientes que quedan indicados. Frutos voladores Diseminación anemófila o anemocora. Muchas plantas que tienen frutos y semillas pequeñas, livianas, provistas de alas, hélices o paracaídas, confían en el viento la misión especial de efectuar la diseminación. Todas estas semillas están provistas de membranas parecidas a alas o paletas de hélice. Basta un golpe de viento para que se eleven en el aire y vuelen con movimiento helicoidal y planeado. De esta manera pueden recorrer grandes distancias. El centro de gravedad está perfectamente ubicado, 30 y el pequeño aeromóvil cae infaliblemente con la semilla ya colocada en la posición más favorable para el proceso germinativo de estas plantas. También en los techos de las casas y en las hendiduras de las más inaccesibles paredes rocosas de las montañas caen fácilmente… Frutos navegantes Diseminación hidrófila o hidrocora. La primera vegetación que puebla una nueva isla coralina del Océano Pacífico esta casi siempre formada por palmas de coco (Cocos nucifera). En efecto: las “nueces” de coco a menudo caen de la planta directamente al mar. Llevadas por las corrientes marinas cumplen largos recorridos hasta que llegan a una playa, donde germinan. La nuez de coco está perfectamente “equipada” para estos largos viajes por mar; la espesa capa de fibras que la envuelve la protege de la acción del agua marina y el aire que contiene le asegura la flotabilidad. No corre riesgo de naufragio. También el Océano Atlántico produce fenómenos parecidos: algunas semillas de plantas que crecen sobre el golfo de Méjico llegan hasta las costas de Noruega, llevadas por las corrientes del Golfo. Frutos transportados. Diseminación zoófila o zoocora. Estos frutos han hallado un medio de transporte cómodo: por medio 31 de sus ganchitos se prenden de la pelambre de los animales que rozan sus arbustos y se hacen transportar donde sea conveniente (diseminación epizoica). proveer Los frutos que se hacen comer para a la diseminación (endozoica)… sus semillas, gracia a la resistencia de su corteza, recorren, sin ser destruidas, el tubo digestivo de los animales y son depositadas con los excrementos a gran distancia de la planta madre.” Minerales Necesarios para las Plantas En la tabla 2.03 que sigue a continuación Campos-Salvá (1992) menciona los minerales que son necesarios para las plantas y lo ocurrido en caso de haber una deficiencia de los mismos. Tabla 2.03. Minerales Necesarios para las Plantas. Indica los minerales que son necesarios para las plantas y que causa su deficiencia (CamposSalvá (1992). Mineral Fósforo (P) Nitrógeno (N) Potasio (K) Uso Deficiencia Formación de raíces y Raíces raquíticas, la planta no yemas. se reproduce, hojas amarillas. Multiplicación celular y Reducción de la función de la absorción del fósforo. clorofila y desarrollo raquítico. Necesario para asimilar Escasez de reservas, 32 sustancias nutritivas. crecimiento irregular, hojas manchadas. Calcio (C ) Protege y forma la Poca consistencia en los tejidos, unión entre las células. escasa defensa contra enfermedades. Cobre (Cu) Favorece e interviene Manchas claras en las hojas y en la fase de se detiene el desarrollo. crecimiento. Zinc (Zn) Indispensable para la Hojas rizadas, frutos pequeños. formación de líquidos. Manganeso Indispensable en (Mn) Hierro (Fe) Desarrollo escaso, hojas formación de proteínas. blanqueadas y raíces raquíticas. Permite la función Hojas se descoloran, se secan y clorofílica, respiración se caen. Raíces anormales. celular. La Copa de los Árboles Para que un árbol pueda desarrollarse adecuadamente requiere que tenga una copa que no sea reducida más de un 33% según lo exige el DRNA. Si se poda o se afecta más de esta cantidad no tendrá, según el DRNA, la cantidad suficiente de follaje para realizar la fotosíntesis necesaria para que el árbol esté saludable y pueda fabricar su alimento mediante la fotosíntesis como establecen Raven et al. (2005). Es una buena práctica de manejo del recurso natural de los árboles conocer y tener en cuenta la forma de la copa de la especie. La forma de la copa de los árboles es un factor importante a considerar cuando se selecciona una especie para ser plantada 33 en un lugar. La misma puede variarse con un manejo adecuado mediante distintos medios de poda (por ejemplo el raleo, reducción, elevación de copa). Bonilla et al. (1998) nos indican que la copa de los árboles puede tener diferentes formas, a saber: 1. Sombrilla baja 2. Sombrilla alta 3. Cónico 4. Columnar 5. Ovalado 6. Abierto irregular 7. Llorón 8. Redonda 9. Semi redonda 10. Bantán copa extendida 11. Palma Altura del Árbol La altura del árbol es la distancia que mide desde la corona de raíces en el suelo hasta la parte más elevada de la copa. Hay varios métodos de medir la altura de un árbol. Para medirla se puede utilizar un clinómetro, estimarla comparando el árbol con otras estructuras cercanas que se conozca su altura o utilizando la fórmula de seno. Dicha fórmula es la siguiente: sen θ= cos (π/2 – θ)= 1/csc θ 34 ALTURA Figura 2.03 Altura del Árbol. Esta se mide en el suelo hasta la copa. El Reg. 25 menciona que la altura de los árboles se clasifica en árbol grande, mediano o pequeño (Peña-Sánchez 2008). Los Árboles Producen su Propio Alimento Los árboles son organismos que pertenecen al Reino Plantae. A éstos se les conoce como plantas superiores debido a su complejidad evolutiva. El ciclo de carbono se encarga de convertir la energía electromagnética energía bioquímica, utilizando el bióxido de carbono, el agua y la luz para sintetizar la molécula de glucosa. Como todos los organismos de dicho reino, éstos son productores de su propio alimento, son autótrofos. Según Arms (2005) y Raven et al. (2005) a partir de la molécula de bióxido de carbono (CO2) producen azúcares CnHnOn en un proceso llamado fotosíntesis. En la 35 misma, la energía lumínica es convertida a energía bioquímica, necesaria para sustentar la vida en el ecosistema. En esta reacción química se libera el oxigeno, elemento esencial para la sobre vivencia de los seres humanos. Sin oxigeno no sería posible la vida humana. Los árboles limpian y filtran el aire. De acuerdo con Arms (2005) y Raven et al. (2005) fijan o absorben el gas bióxido de carbono (CO2), nocivo para los animales, incluyendo al Homo sapiens, sintetizan azúcares y atraen la lluvia. Esto se debe a que la transpiración de los árboles libera agua al medioambiente (Raven et al. 2005). Donde no los hay, el clima es desértico y no llueve. Los ecosistemas terrestres sin árboles son los más secos y es por tal razón que lo contrario a un bosque es un desierto. La fotosíntesis fisiológica se lleva cabo en el cloroplasto. Los carbohidratos que producen los autótrofos sufren una combustión que liberan a su vez CO2 y H2O. Una vez que fabrican su alimento ocurre el proceso de la respiración celular. En ésta se libera la energía bioquímica que está almacenada en los enlaces de la glucosa para luego ser utilizada por el organismo (Botkin y Keller 2010). Los Árboles y el Control de las Condiciones del Ambiente Hay varias maneras mediante las cuales los árboles controlan el medio ambiente. Anteriormente se discutió como los árboles, por ser organismos autótrofos, fabrican su propio alimento mediante la fotosíntesis, de manera tal que pueden fijar el CO2 el cual es un gas de invernadero y por lo tanto sobrecalienta la temperatura. Por lo tanto, fijando el CO2 presente en la atmósfera los árboles pueden refrescar la temperatura ambiental ya que se disminuye su concentración. Bonilla et al. (1998) plantean que “un área provista de árboles puede servir como barrera para controlar el polvo fugitivo, con su follaje, los árboles pueden contribuir a mitigar el ruido.” Esto ya que la copa del árbol crea una barrera física al controlar el 36 paso de las ondas mecánicas del sonido. Como consecuencia de esto contribuyen a disminuir los decibeles. Los árboles, según Bonilla et al. (1998) ayudan a limitar la radiación solar, infrarroja y ultravioleta. En fin, la preservación de los árboles es esencial porque sin éstos el polvo, el ruido y los rayos solares nos afectarían adversamente. Los árboles nos ayudan a ocultar los paisajes desagradables contribuyendo al ornato, creando un ambiente propicio para el esparcimiento espiritual y la paz interior del ser humano. Los parques pasivos y los bosques urbanos sirven de terapia al ser humano. Además, éstos pueden interaccionar con la naturaleza en las ciudades como mencionan Bonilla et al. (1998). Un paisaje desprovisto de la capa vegetal no es agradable. Causa un impacto psicológico negativo ver un lugar deforestado viciosamente. No se puede perder de perspectiva que la ciudad es el ecosistema del ser humano. Sembrar árboles contribuye a crear áreas que sirven de hábitat para la vida silvestre y para crear un ambiente más agradable para el esparcimiento humano. Bonilla et al. (1998) añaden que también contribuyen a bajar la temperatura y refrescar el ambiente en las ciudades, ya que los árboles contribuyen a refrescar la temperatura y disminuir el efecto de isla termal. Estos bloquean parte de la radiación solar. Sin árboles la radiación solar incide sobre el concreto y el asfalto calentándolos. Parte de este calor se absorbe y otra parte se refleja. El patrón ocurre en diferentes parches de la ciudad donde el sol alumbra de manera más continua. Finalmente, los árboles le dan valor económico a las propiedades. 37 Tabla 2.04. Beneficio de los Árboles. Se explican algunos de los beneficios más importantes que le proveen los árboles al ecosistema citadino (Bonilla et al. 1998). Beneficio Modifican el Clima Local Descripción El efecto colectivo de los árboles que evaporan agua a través de sus hojas, es la reducción de la temperatura en las islas termales (resultado del almacenamiento de calor en el concreto, acero y asfalto en el centro de nuestras ciudades. Son de 3 a 10 grados más calientes que el ambiente a su alrededor). Reducen la temperatura en estas. Alivian el Efecto Invernadero Debido a las actividades de la sociedad industrial, alrededor de 40 gases retenedores de calor se acumulan en la atmósfera y amenazan con elevar las temperaturas de la tierra a niveles sin precedentes en la historia. Cerca de la mitad del efecto invernadero es causado por el exceso de bióxido de carbono (CO2). En el proceso de fotosíntesis, los árboles absorben CO2 de la atmósfera y de esta manera contribuyen a mitigar el efecto de invernadero. Combaten la Contaminación Ayudan a eliminar, atrapar y retener partículas de contaminantes (polvo, cenizas, polen, humo y otros) mientras absorben CO2 y otros gases peligrosos de 38 la atmósfera. Cuando los vientos saturados de contaminación pasan a través del follaje de los árboles, pierden velocidad, se altera su dirección, y dejan árboles en ellos parte de la contaminación. Los utilizan algunos de los materiales contaminantes como alimentos y eliminan otros. De esta forma obtienen sus nutrientes mientras ayudan a purificar el aire que respiramos. Producen Oxigeno Los árboles liberan suficiente oxigeno para la supervivencia de todas las especies que habitan Abundante sobre la tierra mientras procesan su alimento del bióxido de carbono (CO2 que se encuentra en la atmósfera, el agua, la luz solar y elementos del suelo. Toxicidad de Algunas Especies de Árboles Las especies recomendadas para ser utilizadas en las áreas urbanas no son tóxicas. No obstante cabe señalar que la bambúa común (Bambusa vulgaris) y la emajagüilla (Thespesia populnea) según Núñez (1990) pueden causar dermatitis. Núñez (1990) describe esta situación de la siguiente manera: “Muchas plantas pueden producir reacciones inflamatorias de la piel. En diversas condiciones crean un área amoratada y un revestimiento con una hipersensibilidad inmediata. Estas son manifestaciones fundamentales de la dermatitis. Se considera la reacción de toxicidad que con más frecuencia nos hemos encontrado y la que más rápidamente produce sus efectos.” 39 Añade el farmacéutico Núñez (1990) que estos efectos pueden ser por razones tan variadas tales como, pero sin limitarse a, desde el mero roce de la piel con la planta como también entrar en contacto con fluidos de la misma. A nuestro juicio pericial deben sopesar más los beneficios que brindan T. populnea y B. vulgaris versus la posible dermatitis que tal vez causen en algunas personas o animalitos. Aspectos Ecológicos Los ciclos biogeoquímicos son la manera mediante la cual la materia fluye en el ecosistema. Los árboles forman parte de estos ciclos. Es por tal razón que se mencionan los ciclos para así ilustrar la importancia de los árboles en los ciclos. Según se establece en la ley de la conservación de la materia, la materia no puede ser creada ni destruida pero puede ser transformada. Molles (2005) explica claramente los ciclos biogeoquímicos de los ecosistemas. Para efectos de esta discusión solo se mencionarán los que siguen a continuación en la siguiente tabla: Tabla 2.05. Ciclos Biogeoquímicos del Carbono, Nitrógeno y Agua. Se discuten los ciclos biogeoquímicos del carbono, nitrógeno y agua según Molles (2005). Ciclo Descripción Carbono El C es parte esencial de las moléculas orgánicas, y uno de los (C) elementos constitutivos de la atmósfera, presente en compuesto, que influyen en el clima global. El C se mueve entre organismos y la atmósfera como consecuencia de fotosíntesis y respiración celular. La fotosíntesis remueve CO2 de la atmósfera, mientras que la respiración celular de los 40 productores y los consumidores primarios y descomponedores hacen que retorne el C a la atmósfera en su forma de CO2. Mientras que alguna parte del carbono se cicla rápidamente entre los organismos y la atmósfera, algunos remanentes son secuestrados en formas no disponibles por largos periodos. Es importante para la estructura y funcionamiento de los Nitrógeno organismos. Forma parte de moléculas claves como los (N) aminoácidos, ácido nucleico y los anillos de la clorofila y la hemoglobina. Similar al ciclo del C, también incluye una gran combinación atmosférica en su forma molecular de N2. Las cianobacerias son los únicos organismos que pueden usar N directamente. Son los fijadores de nitrógeno (cianobacterias o algas azul verdosas, bacterias que habitan en el suelo y bacterias actinomycetas asociadas con las raíces de las leguminosas). Tiene lugar bajo condiciones aeróbicas en los ambientes terrestres y acuáticos, donde las especies fijadoras de nitrógeno oxidan azucares para obtener la energía requerida. Una vez se fija por los organismos fijadores de nitrógeno, estará disponible para otros organismos. A través de la muerte de un organismo el N en sus tejidos puede ser utilizado al liberarse por los hongos y bacterias en su descomposición. Esos liberan el N como amonio, NH4+, en un proceso conocido como amonificación. El amonio puede convertirse en nitrato NO3- , mediante otra bacteria en un 41 proceso conocido como nitrificación. El amonio y el nitrato pueden ser utilizados directamente por las bacterias, los hongos y las plantas. El nitrógeno proveniente de la materia orgánica muerta también puede ser utilizado directamente por los hongos micorrizas, el cual puede ser pasado a las plantas. El N en la biomasa de las bacterias, hongos y plantas puede pasar a las poblaciones de animales consumidores o volver atrás al conglomerado de la materia orgánica muerta, donde será reciclado nuevamente. Agua En el ciclo hidrológico se intercambia el agua entre las fuentes H2O de reserva. Sobre 71% de la superficie del planeta está cubierta por agua, teniendo los océanos el 97% de su contenido. 2% se encuentra en los glaciales y el restante 1% en los ríos, lagos y acuíferos. Su distribución a través del planeta no es estática. Dicho ciclo está impulsado por la energía solar la cual evapora el agua principalmente del océano. Luego el vapor se enfría y se condensa formando las nubes. Estas se mueven por los vientos alrededor del planeta. Eventualmente el agua se precipita en forma de lluvia, nieve o granizo. La mayor parte cae en el océano pero una porción se precipita en suelo firme. De esta parte una se evapora y otra la usan los organismos. Otra persona y va a los acuíferos y otra va a los ríos y lagos y finalmente vuelve al océano. 42 Estimación de la Edad de los Árboles Lugo (1987) argumenta que es difícil establecer la edad de los bosques y de los árboles en Puerto Rico. porque “…los árboles tropicales no forman anillos de crecimiento y por lo tanto, no se puede estableces su edad con la facilidad con que se hace en zonas templadas.” Hay “técnicas de investigación para por lo menos establecer en términos generales” la edad de los árboles. Según este autor los huracanes hacen que “la sucesión [ecológica] vegetal retroceda” porque cuando “un huracán pasa por la isla, destruye millares de árboles.” La sucesión ecológica es el medio que utilizan los bosques para regenerarse. Un dato que ofrece Lugo es que hay un promedio estadístico en el cual se ha llegado a inferir que “los huracanes pasan sobre la isla de Puerto Rico más o menos cada 20-60 años.” Las técnicas para estimar las edades de los árboles en el trópico son “difíciles y costosas” y es por esa razón que ese autor considera que “se conoce muy poco sobre la edad de los árboles tropicales.” A continuación se incluye un breve resumen donde se citan literal y directamente las técnicas que dicho autor menciona: 1. “Anatómicas- se estudian detalles de los tejidos vegetales en busca de crecimientos periódicos que se puedan utilizar para estimar tazas de crecimiento.” 2. “Química de la madera- se trata de establecer la producción periódica de sustancias químicas en tejidos o los cambios químicos periódicos que ocurren a medida que los tenidos envejecen. Una vez se identifican, se relacionan a la velocidad de crecimiento del árbol y se puede estimar la edad por medio del análisis de secciones transversales del tallo.” 3. “Isótopos- Se utiliza como índice de crecimiento la incorporación de isótopos radioactivos en tejidos vegetales. Los mismos se incorporan en proporciones ya establecidas. Se utilizan los isótopos del C14 ó el C15. Se utiliza la desintegración del isótopo para determinar la edad. Dicha técnica se basa en que las sustancias radiactivas como los isótopos se desintegran a velocidades ya conocidas.” 4. “Dendrocronológicas- Este método se basa en correlaciones entre los cambios en los tejidos vasculares como cambios en el ambiente. Requiere estudios detallados del clima y la anatomía de los tejidos vasculares para así establecer correlaciones entre un factor y otro.” 43 5. “Estudios demográficos- requiere estudios de los ciclos de vida de los árboles con el propósito de establecer el tiempo que tarde la especie en pasar de una etapa de crecimiento a otra (de plántula a arbusto o a árbol adulto de distintos tamaños). Conociendo las características de los ciclos de vida, se puede establecer la edad de individuos en varias etapas del ciclo.” Hay algunas importantes salvedades que Lugo (1987) enfatiza cuando se va a establecer la edad de los árboles. A tales efectos da varios ejemplos. Uno de ellos es el caso de los anillos de crecimiento donde menciona el caso del árbol de bambú (Bambusa vulgaris) el cual tiene la particularidad de que: “Crece periódicamente y sus “anillos de crecimiento”se pueden calibrar por medio de la observación continua. Sin embargo el bambú se introdujo a Puerto Rico hace alrededor de 50 años y por lo tanto no podemos usarlo para obtener edades mayores a esas. Lo mismo pasa con árboles en plantaciones o árboles introducidos recientemente.” En cuanto al tamaño del árbol Lugo (1987) no recomienda utilizarlo como único criterio para determinar la edad de los árboles ya que “no nos podemos engañar por el tamaño… pues árboles de crecimiento rápido llegan a ser gigantes en corto tiempo.” Lugo (1987) advierte también sobre que las características árboles aislados que pueden llevar al investigador a conclusiones incorrectas sobre la edad correcta de un bosque puesto que “pueden ser mucho más viejos que el bosque al cual pertenecen [y es] por eso que no nos ayudan a establecer las edades de sus respectivos bosques.” El autor Lugo (1987) opina que “la gran mayoría de los bosques y árboles de Puerto Rico tienen menos de 50 años” para la fecha que se redactó el artículo que fue en 1987 “porque son árboles y bosques de sucesión ecológica secundaria. Los árboles milenarios y más grandes a juicio de Lugo (1987), “se encuentran en lugares húmedos y secos. 44 Los llamados Árboles Campeones de Puerto Rico El Instituto Internacional de Dasonomía Tropical del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos tiene una lista de Árboles Campeones de Puerto Rico en la cual se pretende con esta lista darle mayor importancia y valor a los árboles incluidos en ella. La lista fue preparada por el doctor JK Francis (2000) de dicho Instituto en el año 2000. Dicha lista tuvo, y aun lo tiene, el visto bueno del Negociado de Servicio Forestal del DRNA. Por tal razón, el ordenamiento jurídico del ELA de Puerto Rico tiene como política pública el considerar los árboles de esta lista como individuos a los cuales hay que proteger. Los criterios que da Francis (2000) para que los árboles puedan ser candidatos en esta lista de árboles campeones son: 1. Nombre científico de la especie 2. DAP del tronco 3. Altura 4. Tamaño de la copa 5. Una ubicación detallada del árbol 6. Nombre de quien nomina el individuo Francis (2000) documenta que el árbol más grande en Puerto Rico es una ceiba (Ceiba pentandra) cerca de Villalba que mide 6 m de DAP Las ceibas gigantes de Mayagüez y Ponce, a juicio de Francis, son similares en diámetro pero muchos pies más pequeñas. El árbol más alto del país fue un pino casuarina (Casuarina equisetifolia) medido hace más de 20 años atrás antes del Huracán Hugo (que fue en 1989) y de acuerdo a los datos provistos por Francis en este documento de Árboles Campeones y su altura fue de 45 m. La ubicación del mismo era en El Yunque cerca de Sabana, aunque fue destruido por dicho huracán. Por tal razón nos plantea Francis que hay una incertidumbre en cuanto a cual es el árbol más alto en la actualidad. La corona más 45 grande es la de un ficus (Ficus benjamina) que sita en la Estación Experimental de Río Piedras, en el Municipio de San Juan el cual se extiende, según Francis (2000), unos 60 m aproximadamente. Francis (2000) hace la salvedad que la lista necesita ser revisada. Para efectos prácticos solo se mencionan las especies los que son pertinentes a esta investigación. Debido a los criterios establecidos por Francis (2000) en su lista de Árboles Campeones se considera necesario protegerlos. Es su publicación señala, entre otras, el nombre común y científico, año de medición y ubicación de dichos árboles. Estos son árboles intocables, siempre y cuando no representen un peligro. Tabla 2.06. Algunas Especies de los Árboles Campeones de Puerto Rico. Estos son los árboles que Francis (2000) considera más valiosos en Puerto Rico. Nombre Año Pino araucaria (Araucaria 2000 heterophylla) Ubicación Ponce, Bo. Rambla, Castilla con Navarra, No. 417 Mariposa (Bauhinia 2000 monandra) Barranquitas, Cañón San Cristóbal. Úcar (Bucida buceras) 2000 Manatí, Carr. 6685 km 5.5, Almácigo (Burcera simaruba) 1992 En Coamo. Pino casuarinas (Casuarina 1993 En Maunabo. 1999 Jardín Botánico UPR, IITF, equisetifolia) Eucalipto (Eucalyptus deglupta) E del laboratorio de suelos. 46 Guayacán (Guaiacum 2001 officinale) Guánica, bosque Seco de Guánica, Vereda del Guayacán Centenario. Reina de las flores 1999 (Lagerstroemia speciosa) San Juan, entrada del Jardín Botánico (UPR), al oeste de la caseta del guardia. Malagueta (Pimenta 2000 racemosa) Mayagüez, Estación de Investigación Tropical, S de la carretera principal. Palma real (Roystonea 2000 borinquena) San Juan, Campus de la UPR, detrás del Edificio de Biología Julio García Díaz. Roble blanco (Tabebuia 1999 heterophylla) El Yunque, cerca del rótulo de Manilkara, al lado derecho yendo hacia la Cascada de La Mina. Emajagüilla (Thespesia populnea) 1999 San Juan, Paseo de La Princesa, al frente de la Compañía de Turismo de PR. 47 Importancia de los Árboles para las Aves en Puerto Rico Los árboles deben ser protegidos debido a su importancia para la vida silvestre, principalmente las aves. Una de las justificaciones para la preservación del recurso natural de los árboles lo es la justificación por razones ecológicas. No solamente les pueden servir de hábitat a las aves sino también que pueden beneficiarse de su consumo. El DRNA (2000) en el documento redactado para el Programa de Legado Forestal (PLF) advierte que “las poblaciones de vida silvestre dependen de su medioambiente para sobrevivir, por lo que el lazo entre la vida silvestre y los bosques es uno crucial.” Añade el DRNA (2000) en dicho documento del PLF que “los bosques constituyen uno de los más importantes hábitats para la vida silvestre de la Isla.” Por tal razón es muy importante preservar los árboles dada la gran importancia que tienen para las aves, ya que según esboza el DRNA (2000) en el documento del PLF son parte del hábitat y del medioambiente de éstas. El DRNA (2000) menciona en el PLF que “la vida silvestre nativa es una limitada.” Citando a Bond (1971) y a Leopold (1963) la cifra que da el DRNA (2000) menciona en el PLF es de “200 especies de pájaros” y hace un desglose de las mismas donde se distribuyen de la siguiente manera; “14 son endémicas, 107 se reproducen localmente, 71 migratorias, y 21 accidentales.” Debido a la gran biodiversidad de aves en Puerto Rico es muy importante proteger los árboles porque son sumamente necesarios para éstas. Por tal razón ha sido consultado el doctor Enrique HernándezPrieto (2008), ya que dicho científico ha documentado en su investigación los árboles que utilizan las aves para su consumo. Algunas de las aves, según Hernández-Prieto (2008) se alimentan de semillas, néctar, frutos u hojas. Aunque aun no ha publicado los resultados de su trabajo de investigación dicho ornitólogo ha accedido gustosamente, debido a su gran compromiso con la educación, prestar para este trabajo un fragmento 48 de su gran aportación, ya que debido a su importancia es sumamente necesario incluirlo en esta investigación. Cabe señalar que el trabajo del Hernández-Prieto (2008) es más extenso y meticuloso y que solo se mencionan las especies pertinentes a esta investigación. La siguiente lista es un extracto citado directamente del importante trabajo de Hernández-Prieto (2008). 1. Almácigo (Burcera simaruba). El fruto del almácigo (B. simaruba) es consumido por las siguientes especies de aves: Paloma cabeciblanca (Patagioenas leucocephala) Tórtola cardo santera (Zenaida aurita zenaida) Pitirre (Tyrannus domincensis) Zorzal pardo (Margarops fuscatus) Julián chiví ojirrojo (Vireo olivaceus) Julián chiví de Filadelfia (Vireo philadelphicus) Mariquita de Puerto Rico (Agelalus xanthomus) Come ñame de Puerto Rico (Loxigilla portorricensis)” 2. Cepillo de botella (Callistemon citrinus). El cepillo de botella (C. citrinus) es utilizado para consumo por las aves: Zumbador dorado (Anthracothorax dominicus) Zumbadorcito de Puerto Rico (Chlorostilbon maugaeus) Zumbador crestado (Orthorhynchus cristatus) Reinita tigre (Dendrioca trigrina) Come ñame de Puerto Rico (Loxigilla portorricensis)” 3. Emajagüilla (Thespesia populnea). Las aves enumeradas a continuación consumen el néctar del árbol de emajagüilla (T. populnea): Zumbador dorado (Anthracothorax dominicus) 49 Zumbadorcito de Puerto Rico (Chlorostilbon maugaeus) Zumbador de pecho azul (Eulampis holocericeus) Zumbador crestado (Orthorhynchus cristatus) Reinita común de Puerto Rico (Coereba flaveola portorricensis) Mariquita de Puerto Rico (Agelalus xanthomus), ave que además consume su fruto.” 4. Gayacán (Guaiacum officinale).El último árbol de la lista de Hernández Prieto es el de guayacán (G. officinale). Su fruto es consumido por: Juí blanco (Elaenia martinica) Zorzal pardo (Margarops fuscatus)” 5. Mariposa (Bauhunia monandra). Hernández Prieto sospecha que el néctar del árbol de mariposa (B. monandra) es consumido por: Zumbadorcito de Puerto Rico (Chlorostilbon maugaeus)” 6. Palma Real (Roystonea borinquena). El fruto de la palma real (R. borinquena) es utilizado por las siguientes aves: Chirría común (Dendrocygna arborea) Paloma sabanera (Patagioenas inornata wetmorei) Paloma cabeciblanca (Patagioenas leucocephala) Paloma turca (Patagioenas squamosa) Tórtola cardo santera (Zenaida aurita zenaida) Cotorra de Puerto Rico (Amazona vittatta) Perico monje, por algunos conocida como la “cotorra” quaquer (Myopsitta monachus) Zumbador dorado (Anthracothorax dominicus) 50 Zumbadorcito de Puerto Rico (Chlorostilbon maugaeus) Carpintero de Puerto Rico (Melanerpes portorricensis) Clérigo de Puerto Rico (Tyrannus caudifasciatus taylori) Pitirre (Tyrannus domincensis) Zorzal de patas coloradas (Turdus plumbeus) Zorzal pardo (Margarops fuscatus) Ruiseñor (Mimmus polyglottos) Minah de las colinas (Gracula religiosa) Turpial (Icterus icterus) Calandria de Puerto Rico (Icterus portorricensis) Mozambique de Puerto Rico o chango (Quiscalus niger brachypterus) 7. Roble blanco (Tabebuia heterophylla). El néctar del roble blanco (T. heterophylla) es utilizado para consumo por las siguientes especies de aves: Zumbador dorado (Anthracothorax dominicus) Zumbador verde (Anthracothorax viridis) Zumbadorcito de Puerto Rico (Chlorostilbon maugaeus) Zumbador de pecho azul (Eulampis holocericeus) Zumbador crestado (Orthorhynchus cristatus) Reinita común de Puerto Rico (Coereba flaveola portorricensis) Mariquita de Puerto Rico (Agelalus xanthomus). Esta especie también se alimenta de las semillas de T. heterophylla.” 8. Reina de las flores (Lagerstroemia speciosa): El néctar del árbol reina de las flores (L. speciosa) es consumido por: Zumbador dorado (Anthracothorax dominicus) Zumbadorcito de Puerto Rico (Chlorostilbon maugaeus)” 51 9. Úcar (Bucida buceras): El árbol de úcar (B. buceras) es consumido por las aves: Reinita común de Puerto Rico (Coereba flaveola portorricensis), quien consume su néctar. Zorzal pardo (Margarops fuscatus), quien consume su fruto. Mozambique de Puerto Rico o chango (Quiscalus niger brachypterus), especie que se alimenta del fruto de éste árbol.” 10. Uva playera (Cocoloba uvifera): Las aves que se citan a continuación consumen el fruto del árbol de la uva playera (C. uvifera), con excepción de la del acápite núm. 3 quien solo consume su néctar: Paloma cabeciblanca (Patagioenas leucocephala) Zorzal pardo (Margarops fuscatus) Reinita común de Puerto Rico (Coereba flaveola portorricensis) Mariquita de Puerto Rico (Agelalus xanthomus)” Las Abejas (Apis melifera) y los Árboles. Hay ocasiones en las cuales se puede avistar una población de abejas melíferas (Apis melifera) alrededor del árbol. Hickman et al. (2007) mencionan que “las abejas son del Orden Himenóptero” el cual tiene algunas especies sociales como “las hormigas y las termitas.” La presencia de abejas se puede deber a tres factores ya sea por un acto fortuito de la naturaleza, por fuerza mayor o por que se le hayan escapado a alguien que cría abejas. Puede ser un incidente fortuito de la naturaleza ya que puede haber abejas en los árboles debido a que las mismas son atraídas por las flores de las plantas para chupar el néctar y también aquí en Puerto Rico las abejas pueden encontrarse en estado silvestre ya que son parte de la fauna de la isla. Nuestra jurisprudencia en Rivera Pérez v. Carlo Aymat, 104 DPR 693 (1976) establece al respecto que el “… dueño o poseedor de un animal que cause perjuicios puede librarse 52 de la responsabilidad de indemnizar los daños causados probando: (a) que el hecho le es extraño; (b) la culpa de la víctima o de un tercero, y (c) el caso fortuito que haya producido el accidente. Puede haber abejas en un lugar producto de fuerza mayor, que no esté bajo el control del dueño de la colmena. Este caso puede eximir de responsabilidad al dueño de la colmena (Infante v Leith, 85 DPR 26). Por otro lado puede ser el resultado de un acto de negligencia de alguna persona que se le hayan escapado por lo cual, de acuerdo con el profesor Carlos Irizarry-Yunqué (2003), podría éste incurrir en responsabilidad ya que hay una “presunción de negligencia de parte de dicho poseedor o de quien se sirve del animal, predicada dicha negligencia en falta de la debida vigilancia. Es decir que quien sufre daños causados por un animal, no tiene que probar culpa o negligencia del poseedor o quien se servía del animal al momento del accidente.” El CCPR en su Art. 1805, 31 LPRA § 5144, menciona con relación a los perjuicios causados por animales que si “el poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Sólo cesar esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa del que lo hubiese sufrido.” No es política del Estado cortar un árbol por la mera presencia de abejas, a no ser que haya un riesgo para los transeúntes y/o la propiedad. Análisis de Riesgos ¿Cuándo un árbol puede representar un riesgo razonable para los transeúntes y/o la propiedad? Hay que ser diligente y responsable en el manejo del recurso natural de los árboles. La diligencia que el ordenamiento espera es la del buen padre de familia que cumpla con su deber jurídico de actuar. Hay que tener una previsibilidad razonable para el manejo de dicho recurso natural. Dicha previsibilidad lleva a que el sentido común rija las acciones de la persona cuando maneja el recurso natural de los árboles. 53 A continuación un listado de algunas causas comunes que pueden representar un riesgo razonable para los transeúntes y la propiedad. a. Daños estructurales- los árboles que causan o tienen el potencial de causar daños estructurales deben ser removidos. En la figura 2.07 se muestra un ejemplo de un árbol que causa daños estructurales a una acera y que además se puede inferir razonable mente que existe un potencial de riesgo de daño a una bomba de agua. Figura 2.04. Daños Estructurales. Estos son ocasionados por las raíces de un árbol de Pterocarpus indicus plantado demasiado cerca de la misma. Por su proximidad a la bomba puede inferirse razonablemente que hay una probabilidad real e inmediata que sus raíces puedan causar daños estructurales a la tubería de la misma (Peña-Sánchez 2007). 54 b. Deterioro del árbol y enfermedades - los árboles en malas condiciones pueden ser removidos si representan un riesgo razonable para la propiedad y/o los transeúntes. En casos que no representen riesgo no sería necesario el corte y remoción debido a que pueden ser utilizados como hábitat para la vida silvestre. Figura 2.05. Árbol Deteriorado. Muestra el deterioro de un árbol en tan mal estado, el cual esta hueco. Nótese la magnitud del hueco, lo suficientemente grande como para albergar un hombre adulto de gran estatura (L Díaz-Zamot circa 1998). c. Especies invasivas- No se recomienda remover especies invasivas salvo Melaleuca quinquenervia por ser esa la política pública. Esta especie es conocida por secar cuerpos de agua. El DRNA (2001) la “considera una plaga en áreas de humedales.” La descripción dada por el DRNA et al (2001) en la Guía para la 55 Identificación de Plantas Comunes en Humedales de la Zona del Caribe: Puerto Rico e Islas Vírgenes EE UU de esta especie es la siguiente: “Árbol siempre verde introducido de 8m de alto o más. Su tronco promedio unos 30 cm de diámetro. Posee una gruesa corteza esponjosa y blancuzca, que se abre y se pela en capas finas. Las flores son blancas y de 15 mm de lasto con 5 lóbulos, éstas se desarrollan en las ramitas y asemejan un cepillo de botellas (Calistemon citrinus). [Con relación a su hábitat es usado como ornamental, es más frecuente en zonas costeras en donde resiste viento, sequía, fuego y el salitre.” Otra razón que puede utilizarse para desalentar el uso de M. quinquenervia en áreas urbanas es que Núñez (1990) cataloga a esta especie como un árbol que puede producir dermatitis en las personas. d. Espacios confinados- los árboles necesitan suficiente espacio para crecer y desarrollarse saludables. En el Reglamento 25 se encuentran las distancias de siembra recomendadas para los árboles según su tamaño en su etapa adulta. También define lo que es un árbol pequeño como “cualquier árbol que pueda alcanzar 4 m o más y menos de 9 m de altura en su madurez”, el mediano como “cualquier árbol que pueda alcanzar 9 m o más de altura y menos de 15 m de altura en su madurez” y finalmente el grande como “cualquier árbol que pueda alcanzar más de 15 m de altura en su madurez.” Por lo tanto hay que examinar si el espacio donde se planta un árbol será suficientemente amplio como para acomodar al mismo en su madurez y si existen estructuras o utilerías que se puedan afectar en el futuro. No se puede plantar para el momento, hay que pensar siempre en el futuro para así llevar a cabo un manejo responsable del árbol. En la figura 2.10 se puede apreciar una población de individuos de la especie caoba dominicana (Swietenia mahagoni) que han sido plantados en una franja de siembra muy pegados a la estructura de una verja. Se puede inferir razonablemente que cuando crezcan tienen el potencial de causar daños estructurales 56 tanto a la verja como a la acera. Por tal razón no están plantados en el espacio adecuado. Figura 2.06. Espacio Confinado. Árboles de Caoba (Swietenia mahagoni) plantados en una franja de siembra de la acera contigua a una verja. Dichos individuos de S. mahagoni se encuentran plantados en un espacio confinado debido a que cuando crezcan y advengan adultos no tendrán el espacio requerido para la especie. (Díaz-Zamot circa 1998) e. Cables eléctricos- los trabajos de poda y corte en áreas con cables le tocan a la Autoridad de Energía Eléctrica. f. Afecta flujo vehicular o peatonal- árboles mal plantados afectan el tránsito g. Seguridad pública. h. Caída de frutos- véase diseminación. Por la diseminación de las semillas pueden crecer árboles en lugares indeseados. i. (1998). Vectores- los vectores pueden traer problemas de salud según Greene 57 Figura 2.07. Plantación bajo Líneas Eléctricas. Árbol de flamboyán (Delonix regia) plantado cerca de las líneas eléctricas. Por la proximidad de sus ramas a las líneas se puede inferir razonablemente que este árbol puede representar un riesgo razonable para los transeúntes y la propiedad. Tampoco es una especie adecuada para tal espacio (PeñaSánchez 2007). Aspectos Periciales y Técnicos ¿Cómo se documentan correctamente los datos provenientes de una evaluación técnica de un árbol? Aunque hay muchos parámetros que se pueden evaluar al colectar datos sobre un árbol, a juicio nuestro los más importantes para tomar una decisión correcta de manejo son: 58 a. Altura- se mide desde la corona de raíces hasta la parte más alta de la copa. Se puede utilizar un clinómetro o si no lo hay disponible la formula de seno. La figura 2.04 muestra la misma. b. Copa- se mide el diámetro de la misma. La figura 2.03 muestra los distintos tipos de copa, precedida de un listado de las mismas. c. DAP- se utilizara una cinta de medir el mismo. d. Línea de goteo- Con la misma se puede llegar a un estimado razonable de hasta donde llega la extensión de las raíces del árbol. En la figura 2.05 se muestra el concepto. e. Edad del árbol si es posible- Puede ser un estimado razonable la misma. f. Distancia desde el tronco hasta la colindancia con el vecino- Se muestra en la figura 2.05. La misma debe ser de más de 2 m según la ley. 59 LINEA DE GOTEO Figura 2.08. Línea de Goteo. Se representa la relación que hay entre las raíces y las ramas para así determinar la línea de goteo (Peña-Sánchez 2008). 60 Dueño Vecino │← 2m →│ Figura 2.10. Distancia Legal. Muestra la distancia legal que debe haber entre un árbol y la colindancia. El Art. 527, 31 LPRA §1803, del Código Civil establece que la misma será de dos metros o más (Peña-Sánchez 2008). g. Condición de la estructura y salud general del árbol h. Acción propuesta- hay que elaborar adecuadamente su redacción debido a que será la recomendación de la práctica de manejo adecuada para el recurso natural del árbol. i. ¿Cuál es la información técnica que el juez necesita saber? i. Salud del árbol ii. Análisis breve de posibles riesgos iii. Beneficios vis a vis los problemas que puede causar el árbol 61 iv. Valor del árbol, en especial si es un árbol centenario o en peligro de extinción. Según Flores-Colón (1998) hay varias justificaciones para valorar un recurso natural, tales como el valor utilitario, el ecológico, el estético y el moral. j. ¿Cómo se realiza un inventario de árboles? i. Numeración- se enumeran los árboles utilizando el método más conveniente. Puede ser con cinta, con pintura o con una etiqueta. ii. Identificación de especie- se procede a identificar la especie del árbol. iii. Nombre común- Nombre que se le da al árbol o especie, según el país o región donde se encuentre. iv. Nombre científico- Nombre del género y la especie de una planta. Están reglamentados bajo un código de nomenclatura en latín que es el lenguaje universal de la nomenclatura de los organismos utilizado en las ciencias naturales. v. Ubicación- se describe el lugar donde queda plantado el árbol (por ejemplo, en la franja de siembra de la acera, en el patio trasero, etc.). Discutidos los aspectos técnicos a tomar en consideración cuando se evalúa un árbol ahora se procede a explicar cómo colectar los datos del árbol. Estos datos deberán ser colectados adecuadamente en una tabla sencilla y de manera organizada. Esta tabla no solo facilita el trabajo de recolección de datos en el campo sino que además sirve como guía para realizar el inventario de árboles y luego para que el técnico pueda evaluarlos y se le facilite redactar un informe técnico. A continuación la Figura 2.11 muestra el modelo sugerido de una tabla que comúnmente es utilizada por el Profesional de Siembra y Forestación: 62 Nombre Común Nombre Científico DAP Alto Copa Condición Manejo Fundamento Figura 2.10. Tabla de Recolección de Datos de los Árboles. Se muestra el formato de una tabla que puede utilizarse para recolectar datos de campo (Peña- Sánchez 2001). Esta figura muestra la tabla sugerida para colectar los datos de campo cuando se evalúan los árboles en un caso que envuelva el remedio extraordinario de la Ley 140. Modelos similares son comunes entre los profesionales de siembra y forestación. La misma no contiene análisis. Marco Jurídico I. Idioma de los Tribunales Es una realidad que en términos legales la Ley de Idiomas (1 LPRA §59), dice que: “se establecen el inglés y el español como idiomas oficiales del Gobierno de Puerto Rico.” Sin embargo, y a pesar que ambos idiomas son oficiales en la Isla, el idioma oficial de los tribunales locales en Puerto Rico es el español, según lo ha establecido la jurisprudencia. Además la misma ley de Idiomas establece que: “cuando ello fuere necesario se harán traducciones e interpretaciones orales o escritas, de un idioma a otro, de modo que las partes interesadas puedan comprender cualquier procedimiento o comunicación en dichos idiomas.” 63 También el Tribunal Supremo toma en consideración la realidad social y cultural del Pueblo de Puerto Rico en la cual es muy obvio que la inmensa mayoría de los que habitan en la isla ni hablan ni dominan el idioma inglés. El sentido común y la experiencia humana llevan claramente a la conclusión de la realidad de Puerto Rico: El hecho de que una ley diga que el inglés sea un idioma oficial no va a hacer que las personas en Puerto Rico salgan de buenas a primeras hablando inglés milagrosa y repentinamente. La ley de los idiomas oficiales de cierto modo no refleja la realidad que hay en Puerto Rico en cuanto a que la mayoría inmensa de la población de aquí no habla el inglés. Más aun, mucha de la gente en Puerto Rico le tiene miedo a enfrentarse con el idioma inglés; pero eso es más un asunto sociocultural que jurídico. Por lo tanto, la jurisprudencia en Puerto Rico establece que si en algún procedimiento se encuentre o se de la situación de que haya alguna de las partes que no hable español se le brindara una traducción. La ley en Puerto Rico, además de la jurisprudencia, suministra la opción de que se empleen intérpretes y traductores en los procedimientos del gobierno de Puerto Rico para que se efectúen y se lleven a cabo las traducciones necesarias. En 1 LPRA §59b se provee para que por la ley de idiomas “se emplearán, cuando fuese necesario, intérpretes y traductores competentes para llevar a cabo las disposiciones cuando sea necesario…” Tanto la ley como la jurisprudencia sostienen que las personas en Puerto Rico tienen el derecho a entender lo que se relaciona a los procedimientos judiciales que se lleven en los cuales estén involucrados. II. Las Fuentes de Derecho en Puerto Rico Puerto Rico es una jurisdicción civilista de entronque romano germánico. Según Muñiz-Argüelles y Fraticelli (2000) “en Puerto Rico la ley es la fuente formal principal de Derecho… y toda norma aprobada por el organismo legislativo competente de… Puerto Rico será la principal fuente de Derecho del país.” No obstante debido a la influencia de los Estados Unidos de América, luego “de la invasión ocurrida en 1898 [durante la 64 guerra hispano americana], Puerto Rico ha sentido la influencia del Common Law, sobre todo, en materias del Derecho público.” La prelación de las fuentes de Derecho que existe en Puerto Rico, según dichos autores, es la siguiente: “Constitución de los Estados Unidos Leyes del Congreso Federal Órdenes Ejecutivas y Reglamentos Administrativos Federales Decisiones del Tribunal Supremo de Estados Unidos Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico Leyes de la Asamblea Legislativas de Puerto Rico y las Leyes Españolas dejadas en vigor por ésta. 7. Órdenes Ejecutivas y Reglamentos Administrativos de Puerto Rico 8. Equidad mediante los Principios Generales del Derecho y Usos y Costumbres aceptados y establecidos 9. Opiniones del Tribunal Supremo de Puerto Rico” 1. 2. 3. 4. 5. 6. III. Jurisdicción del Tribunal ¿Qué ha llevado al Estado a regular el manejo de árboles? El interés apremiante del Estado en regular el manejo de los árboles surge de la necesidad de conservar los recursos naturales ya que es mandato constitucional. De ahí que el moderno Derecho Administrativo ha derrotado la tesis de la propiedad quiritaria y el manejo arbitrario de los árboles. El legislador expresamente le ha conferido al Estado la facultad del manejo de árboles. Esto le da tanto al tribunal como al DRNA “jurisdicción sobre la materia.” Por lo tanto, el tribunal competente con “jurisdicción sobre la materia” puede resolver controversia relacionadas con árboles si hay jurisdicción sobre las personas (o sobre las partes) envueltas en el caso. De los procedimientos administrativos no nos encargaremos en este proyecto sino del recurso judicial de la Ley 140. IV. Jurisdicción sobre la Persona (in personam) La regla general es que el tribunal de Puerto Rico sólo tiene jurisdicción sobre la persona domiciliada dentro del territorio. A esta noción tradicional. Se le conoce como la teoría de la territorialidad o del poder físico. Los tribunales de Puerto Rico no tienen jurisdicción extraterritorial, sino sobre las personas domiciliadas aquí. Es una visión 65 absolutista que se ha ido atemperando a la realidad del presente. El caso normativo es Pennoyer v Neff , 95 US (1877), que se discutirá más adelante. Hay excepciones. Una es cuando el no domiciliado se somete voluntariamente a la jurisdicción del tribunal y decide participar en el proceso. Otra de éstas es la teoría conocida como la norma de los contactos mínimos. Aplica en las situaciones donde si el demandado no domiciliado ha hecho actos dentro del foro o fuera del foro que hayan repercutido y se ha beneficiado, el tribunal tiene jurisdicción. Se evalúa la situación fáctica. Para ello es menester ver las reglas de la doctrina de los contactos mínimos y el cuadro fáctico (los hechos). Reglas de Procedimiento Civil de 1979 En la RPC 4.7, 32 LPRA Ap. III R 4.7, se explican los requisitos de emplazamiento de un no domiciliado. Esta R 4.7 es útil para entender cómo se da la teoría de los contactos mínimos. Hay liberalidad en términos de la doctrina. En cuanto al emplazamiento a un no domiciliado, la R 4.7 lee de la siguiente manera: (a) “Cuando la persona a ser emplazada no tuviere su domicilio en Puerto Rico, el Tribunal General de Justicia de Puerto Rico tendrá jurisdicción personal sobre dicha persona, como si se tratare de un domiciliado del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, si el pleito o reclamación surgiere como resultado de dicha persona: (1) Haber efectuado por sí o por su agente, transacciones de negocio dentro de Puerto Rico; o (2) Haber participado, por sí o por su agente, en actos torticeros dentro de Puerto Rico; o (3) … (4) … (5) … (6) … (7) Ser dueño o usar o poseer, por sí, o por su agente, bienes inmuebles sitos en Puerto Rico. (Puede haber cambio de jurisdicción ver Shafer v Hietner, 433 US 186, pero tiene que haber nexo causal con la causa de acción)” 66 Jurisprudencia El caso normativo en PR es AH Thomas v Tribunal, 98 DPR 883 (1970). La teoría vigente en nuestro ordenamiento jurídico al momento de ventilarse dicho caso era la teoría de la territorialidad. Al alegarse que es una corporación foránea se debe acompañar la evidencia siguiente: a. Certificación positiva del extranjero- en la misma se certifica que la corporación está incorporada según las leyes de la jurisdicción b. Certificación negativa de PR- en la misma se certifica que no es una corporación incorporada según las leyes de la jurisdicción del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. En el caso de AH Thomas, supra, el Tribunal Superior de Puerto Rico (TSPR) aunque revoca al Tribunal de Primera Instancia (TPI), establece la excepción de la teoría de la territorialidad que es la teoría de excepción de los contactos mínimos: Se adopta esa teoría de los contactos mínimos por el TSPR. Aplicado a los hechos de este caso no hay jurisdicción. ¿Qué es determinante para saber si hay o no contactos mínimos? Las reglas que da el tribunal son las siguientes: 1. “Tiene que haber algún tipo de acto trámite o acto deliberativo dentro del foro. Viene de afuera hacia adentro o de cualquier acto que ocurra fuera del foro pero que se consuma dentro de nuestra jurisdicción. Lo importante es que haya algún tipo de acto de actividad, conducta o trámite. Si el tercero realiza o ha realizado transacciones de negocio en la jurisdicción del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. 2. La causa de acción de la reclamación esta relacionada con el acto evento o actividad que haya hecho el demandado no domiciliado. Si la causa de acción surge o resulta de actividades del demandado dentro del foro. 3. Si un tribunal que no tiene jurisdicción hay que sopesar si asumir jurisdicción no viola el debido proceso de ley, trato imparcial o justicia sustancial. Tiene que haber un trato imparcial y justicia sustancial en el debido proceso de ley.” 67 Recapitula el TSPR en el caso de AH Thomas, supra, que la mera requisición de compra no es convincente para que se configure la doctrina de la teoría del contacto mínimo. En el caso Industrial Siderúrgica v Thyssein, 114 DPR 548 (1983), el TPI desestima una moción de falta de jurisdicción, dándole un no ha lugar y determina asumir jurisdicción. Finalmente el TSPR confirma al TPI y determina que sí hay jurisdicción de los tribunales sobre Florida Steel. Basa su decisión fundamentándose en la teoría de los contactos mínimos. Determina que hay prueba suficiente para que el tribunal asuma jurisdicción sobre la persona. Comparando los dos casos, el tribunal dice que hay que traer evidencia y hay que probarla. El peso de la prueba lo tiene la parte que alega que hay jurisdicción sobre la persona. Basándonos en dicha comparación: ¿Donde hay evidencia suficiente como para que el tribunal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico asuma la jurisdicción in personam? En el caso de Industrial Siderúrgica v Thyssein, supra. ¿Puede un solo acto ser constitutivo para que aplique la doctrina? Sí, puede serlo. Pero primero es necesario realizar un análisis fáctico para poder determinarlo. Hay que ver si se dan hechos suficientes para que el tribunal pueda determinarlo. Mientras menos actos afirmativos haya, hay mayor probabilidad de que no se asuma jurisdicción in personam. La jurisdicción tiene que estar sustentada por “los muñequitos” de los hechos. Doctrina Científica Jurídica Se consultó como fuente de derecho secundaria el tratadista Don Rafael Hernández-Colón, su obra Práctica Jurídica. El tratadista nos explica que el “… caso de Pennoyer, supra, se establece que el ejercicio de la jurisdicción de los tribunales de un Estado en cuanto a personas que no están domiciliadas… y que se encuentran físicamente fuera… es una infracción al debido proceso de ley… [según la] Enmienda 68 14 de la Constitución de los Estados Unidos….” Una excepción importante que señala Don Hernández-Colón, citando a Peguero v. Hernández, 95 JTS 156, es que “…si un demandado no residente comparece voluntariamente… para participar… no hay problema de jurisdicción por razón de su domicilio fuera del estado. Para que el tribunal adquiera jurisdicción sobre la persona debe hacerse un emplazamiento correctamente. Don Hernández-Colón explica que: “Para resolver… problemas… de emplazamiento, los tribunales… tienen la doctrina de contactos mínimos…donde se analizan los hechos… en cada caso… para determinar si… establecen un contacto de personas o bienes dentro del Estado que justifique constitucionalmente el ejercicio de la jurisdicción… sobre su persona.” Con relación a las citaciones y la ejecución de sentencias fuera de Puerto Rico, Don Hernández-Colón explica que hay que buscar “…el auxilio de los tribunales donde ubique el testigo o los bienes en cuestión.” El distinguido autor alude a la R. 25.2 de Procedimiento Civil de 1979 y menciona que: “Las citaciones para tomar deposiciones en… el extranjero…, mediante suplicatorias… solamente se expiden por nuestros tribunales cuando… [sea] necesario o conveniente, mediante petición y bajo los términos y de acuerdo con las instrucciones que fueren justas y apropiadas.” V. La Política Pública La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico es ambientalista. En el Art. VI sección 19 de la misma se establece que “será política pública del Estado Libre Asociado la más eficaz conservación de sus recursos naturales, así como el mayor desarrollo y aprovechamiento de los mismos para el beneficio general de la comunidad…” El principio del derecho de la doctrina de la política pública es anglosajón, que llega a Puerto Rico por medio de la influencia del Common Law de los Estados Unidos. No proviene de nuestra Tradición Civilista de entronque romano germánico. Es una traducción del término en el idioma inglés “public policy.” Según el Diccionario de 69 Derecho Gilbert (1977) política pública se define como “lo que es bueno para (o no dañará) el público en general y que también es un principio del derecho que establece que ninguna persona puede actuar de manera tal que le cause o tenga la tendencia a causarle daño a otra o al público en general” Don Ignacio Rivera (2000) en su Diccionario de Términos Jurídicos la define como un “principio de derecho que establece que nadie puede legalmente hacer algo que tienda a ser molestoso o dañino para el público o que sea contra el bienestar público.” Se consultó el Diccionario de Derecho Usual el cual es civilista y no se encontró nada sobre la doctrina de política pública. Por tal razón no se utiliza ni se cita. Es lógico, que no aparezca nada sobre política pública ya que la misma procede del Common Law Anglosajón y por tal razón es una doctrina ajena a nuestra Tradición Civilista romano germánica como ya se menciono anteriormente. Existen unas limitaciones que se usan para derrotar la alegación de una violación a la política pública. Pueden derrotarlas con defensas afirmativas para desestimarlo: 1. Existe o aplica un estatuto que cubre esa materia 2. Que es un campo ocupado (preemption) o hay desplazamiento por un estatuto federal el cual tiene mayor jerarquía que el estatal 3. Se alega ausencia de una política pública (no esta clara está o no es evidente) Hay que ir al campo del Derecho Constitucional de origen anglosajón para luego poder entender claramente las implicaciones y el alcance del principio del derecho de la política pública y el alcance que esta tiene sobre las personas. Como ya se mencionó proviene del derecho de la tradición de la Common Law y no de nuestra Tradición Civilista romana germánica proveniente de España. Es por lo tanto importante que 70 se abunde sobre el derecho constitucional de USA. Es de esta área del derecho que nace la doctrina de la política pública, de “lo que esta correcto y no le afecta a nadie.” 1. Normalmente las causas de acciones están amparadas en derecho estatutario. El espíritu de la ley, la hermenéutica y la exégesis legal son muy importantes. La exégesis es el verdadero sentido y alcance de la ley. Hay unas reglas de hermenéutica y principios de interpretación que están en el Código Civil de Puerto Rico (en adelante CC). Cuando el estatuto no es claro o es ambiguo recurrimos a los principios de interpretación: 2. Casos resueltos del Tribunal Supremo de Puerto Rico (en adelante TSPR). 3. Decisiones vienen desde tribunales inferiores antes de ir al TSPR. 4. Siempre surge de uno de los abogados según lo que plantea, buscando el verdadero sentido de lo que quiso expresar el legislador. 5. El tribunal se fundará principalmente a base de un principio de hermenéutica legal en su ratio decidendi, el fundamento principal no está en la ley si no en la hermenéutica. 6. El mérito se lo lleva el tribunal pero realmente surge de los planteamientos de los abogados en particular. La intención legislativa. Cuando se va a ésta se recurre al historial legislativo de la ley para entender el propósito de la ley y cuales motivos impulsó al legislador para crear la ley. El buen abogado y el buen juez deben evaluar también el principio cardinal de la letra de la ley. Es la teoría de la abstención. Se examina primero la ley cuando es clara, el principio literal: Si la ley es clara no hay que buscar interpretación y se adjudica el caso conforme a derecho. El juez no legisla en nuestro ordenamiento jurídico debido a la separación de poderes. Si el estatuto resuelve esa controversia el juez solo adjudica la controversia. 71 Si la ley no es clara, según el Art. 7 del Codigo Civil DE Puerto Rico, el juez resuelve y “parirá” el caso utilizando: 1. Historial legislativo 2. Exposición de motivos de la ley 3. Intención del legislador 4. Verdadero sentido que quiere el legislador 5. Palabras al momento del legislador hacer la ley El principio literal prima sobre la intención legislativa. Si la ley es clara no hay que ir a la ratio legis (espíritu de la ley). VI. Aspectos Administrativos La política pública del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales del ELA establece que uno de los criterios principales utilizados para determinar la expedición o denegación de un permiso lo es la seguridad para los transeúntes y/o la propiedad. Esto sopesa, en un ecosistema urbano como lo es la ciudad, a otras consideraciones ecológicas. Al momento de la evaluación los árboles no representaban peligro para los transeúntes y/o la propiedad. Esta agencia es la que administra la Ley de Bosques de Puerto Rico. Para podar árboles no se requiere permiso si se realiza bajo las especificaciones que da el DRNA, contenidas en la Orden Administrativa Núm. 2006-28. A continuación un extracto de las partes que son pertinentes para la presente investigación. . A. Resumen de la Orden Administrativa Núm. 2006-28 El Estado tiene la potestad de regular las actividades de manejo de árboles y la otorgación o denegación de permisos. En el ejercicio de establecer la política pública el Secretario puede, mediante el poder que le delega la ley, regular las prácticas de manejo. Para realizar la poda de árboles en ciertas circunstancias no se requiere 72 permiso. Dicha política pública proviene de una orden administrativa. Veamos el resumen de la misma: “La poda de árboles no constituye una afectación negativa. [L]a Organización de las naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación… establece políticas públicas para ayudar a los países a modernizar y mejorar sus actividades agrícolas, forestales y pesqueras [y] considera la poda de árboles como una opción de manejo de la biomasa de árboles individuales. (Énfasis suplido). 1. La poda de árboles privados ubicados dentro de la propiedad privada se considera una opción de manejo autorizada mediante la presente Orden Administrativa, siempre que la misma sea realizada por el propietario de los mismos, o por persona natural o jurídica debidamente autorizada por el propietario. La poda de Árboles ubicados en el encintado municipal sólo podrá realizarse por el municipio correspondiente, o por persona natural o jurídica autorizada por dicho municipio conforme al procedimiento de autorización, si alguno, que establezca cada municipio. 2. La actividad de poda de árboles privados descrita en el inciso anterior deberá realizarse conforme a la presente Orden Administrativa y se recomienda la contratación de un profesional de siembra o profesional análogo para asegurar la corrección de los trabajos. Podas realizadas incorrectamente, se consideraran afectaciones negativas e ilícitas y daños a los árboles en cuestión, constituyendo violaciones a la Ley 133,… y los reglamentos adoptados en su virtud, y sujetas a todas las penalidades y multas dispuestas en dichos estatutos. 3. Para fines de esta orden administrativa las podas que se consideraran licitas y autorizadas, conforme a los anteriores incisos 1 y 2 serán las siguientes: i. Poda de Saneamiento… ii. Raleo de copa… iii. Acortar una rama… iv. Levantar la copa… v. Reducción de copa… vi. Poda direccional o lateral… vii. Poda de raíces… 4. Para fines de esta Orden Administrativa las podas que se consideraran lícitas y autorizadas, conforme a los anteriores incisos 1,2 y 3 siempre requerirán lo siguiente: i. No se removerá mas de un treinta y tres (33) por ciento del follaje en cada evento de poda. Los trabajos de poda no alteraran la forma natural del árbol ni afectaran la fortaleza estructural del mismo. En ningún momento se permitirá mutilar o eliminar la copa del árbol. ii. Los trabajos se efectuaran con cerrote… ” 73 B. Resumen de la Orden Administrativa Núm. 99-06 Dicha orden tiene el propósito de prohibir la mala práctica de utilizar los árboles, las palmas y demás vegetación para fijar material de propaganda. Dicha orden se resume como sigue: “El. Art. 9 de la Ley de Bosques de Puerto Rico, establece… que toda persona que sin la debida autorización… dañe cualquier árbol… incurrirá en infracción a las disposiciones de esta ley…” “En los últimos años se ha generalizado la práctica incorrecta de adherir propaganda o promoción de cualquier índole a los árboles, palmas o cualquier forma vegetal utilizando… pegamentos, cordones, sogas, clavos, tornillos, grapas y pintura. El efecto directo es un impacto visual desagradable e interfiere con el elemento natural que constituyen los árboles, palmas u otro tipo de material vegetal. En términos anatómicosfisiológicos, se produce la exudación por pérdida de savia, formación de callosidades, provocación de infecciones por introducción de organismos patógenos (hongos, bacterias, virus) en los tejidos vegetales y otros daños.” “Estos actos afectan de cualquier manera la salud de los árboles, palmas y vegetación y ocasionan y un peligro para la salud y seguridad pública.” “Al amparo de nuestro deber ministerial de conservar de la manera más eficaz nuestros recursos naturales, y para evitar la ocurrencia o la posibilidad de ocurrencia de daños al recurso natural y a la salud y la seguridad pública… se instruye al público general a descontinuar la práctica de fijar propaganda o promoción en los árboles, palmas y cualquier tipo de vegetación.” C. Denegación de Permisos de Árboles En nuestro ordenamiento jurídico existe una presunción a los efectos de que la persona dueña del predio donde está plantado el árbol es el dueño. Nuestro Código Civil, al referirse a las plantaciones en predios ajenos, determina en el Art. 294, 31 LPRA §1161, que “… lo edificado, plantado o sembrado en predios ajenos y las mejoras o reparaciones hechas en ellos, pertenecen al dueño de los mismos.” Luego el Art. 295, 31 LPRA §1162 establece que las “…todas las obras, siembras y plantaciones se presumen hechas por el propietario y a su costa, mientras no se pruebe lo contrario.” Al 74 revisar el expediente del caso, si no se encontró dato alguno en el mismo que demuestre y/o pruebe razonablemente Art. 324, 31 LPRA §1242 que el árbol está plantado en un predio que pertenezca de la parte peticionaria, el DRNA puede denegar un permiso porque existe una presunción de que el árbol no le pertenece a dicha parte. Partiendo de dicha presunción, la parte peticionaria necesita autorización del dueño del predio donde está plantado el árbol para realizar alguna práctica de manejo del mismo. Si no es el dueño del predio donde sita el árbol, no tiene acción legitimada y por lo tanto no puede pedir el permiso. En su defecto puede presentar una autorización escrita en la cual el dueño del árbol le autorice al manejo del mismo. De acuerdo con la Ley de Bosques de Puerto Rico, es ilegal cortar o afectar cualquier árbol sin contar con un permiso. “Toda persona que sin la debida autorización o título voluntariamente corte, descortece, o de otra forma dañe o se apropie de cualquier árbol o arbusto de otra persona que se encuentre dentro de la propiedad privada, o en las propiedades del Estado Libre Asociado, o sus instrumentalidades públicas o de los municipios, incurrirá en infracción de este Capítulo. El Art. 9 de la mencionada Ley ordena que: “Se prohíbe cortar, talar, descortezar o de cualquier forma afectar los siguientes árboles en propiedades públicas o privadas: (1) Aquellos cuyas características sean indispensables o necesarias para uso forestal, incluyendo la protección de cuencas hidrográficas, el control de erosión y el balance ecológico del medio ambiente; 511 Ley 133 del 1 de julio de 1975 según enmendada, 12 LPRA. §199; Art. 9 (2) especies raras o en peligro de extinción; (3) especies protegidas por cualquier razón que esté debidamente justificada mediante reglamento (4) aquellos localizados en plazas y parques públicos, y (5) aquellos que sean indispensables para algún fin de utilidad pública esencial.” 75 El tercer inciso antes citado, se encuentra especificado en una disposición general de la sección 3.01 del Reglamento de Siembra, Corte y Forestación para Puerto Rico que lee de la siguiente manera: “Ninguna persona, por sí a través de sus agentes o representantes autorizados debe cortar, descortezar, matar, destruir, arrancar, arruinar, o de otro modo dañar o deteriorar cualquier árbol localizado en propiedad pública o privada sin un permiso, conforme a lo dispuesto en este reglamento…” Como agencia con la potestad y discreción para el manejo de árboles, el DRNA debe atender solicitudes de reconsideración a sus denegaciones. La parte peticionaria tiene el derecho a un debido proceso de ley en el cual se le da la oportunidad de expresarse y ser escuchado en una audiencia. El DRNA tiene jueces administrativos y oficiales examinadores para tales efectos. El foro administrativo tiene que apercibir a la parte peticionaria que si se le deniega un permiso tiene un término de veinte (20) días para apelar. En tal caso, el peticionario tiene derecho a que se realice una vista adjudicativa. Para iniciar el procedimiento redactará un escrito y lo someterá ante la Oficina de Secretaría del DRNA. El mismo será dirigido al Secretario y se regirá por las secciones 3.1 a la 3.18 de la ley Núm. 170, supra. El procedimiento también estará sujeto a lo dispuesto por la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme (3 LPRA§ 2101 et seq) y por el Reglamento de Procedimientos Administrativos del DRNA. VII. Código Civil de Puerto Rico (CCPR) El Art. 1808, 31 LPRA §5147, del Código Civil establece que ante una demanda por daños y perjuicios, responde civilmente el propietario de los daños causados “…por la caída de árboles colocados en sitios de tránsito, cuando no sea ocasionado por fuerza mayor…” 76 Peña-Sánchez (2007) indica que “Puerto Rico era… [una sociedad agrícola] en el siglo XIX y no es coincidencia que el ordenamiento jurídico le diera importancia a los árboles y se hayan contemplado algunos remedios jurídicos para resolver controversias relacionadas con éstos.” En dicho documento se mencionan los artículos que se encuentran en nuestro Código Civil que rigen el manejo de árboles. Dichos artículos son: “Art. 527, 31 LPRA § 1803. No se podrá plantar árboles cerca de una heredad ajena sino a la distancia autorizada por las ordenanzas o la costumbre del lugar, y en su defecto a la de dos metros de la línea divisoria de las heredades si la plantación se hace de árboles altos, y a la de 50 centímetros si la plantación es de arbustos o árboles bajos. Todo propietario tiene derecho a pedir que se arranquen los árboles que en adelante se plantaren a menor distancia de su heredad.” “Art. 528, 31 LPRA § 1804. Si las ramas de algunos árboles se extendieren sobre una heredad, jardines o patios vecinos, tendrá el dueño de éstos derecho a reclamar que se corten en cuanto se extiendan sobre su propiedad, y si fueren las raíces de los árboles vecinos las que se extendiesen en el suelo de otro, el dueño del suelo en que se introduzcan podrá cortarlas por sí mismo dentro de su heredad.” “Art. 529 31 LPRA § 1805. Los árboles existentes en un seto vivo medianero se presumen también medianeros, y cualquiera de los dueños tiene derecho a exigir su derribo. Exceptuando los árboles que sirvan de mojones, los cuales no podrán arrancarse sino de común acuerdo entre los colindantes.” “Art. 324, 31 LPRA § 1242. Cuando algún árbol corpulento amenazare caerse de modo que pueda causar perjuicio a una finca ajena o a los transeúntes por una vía pública o particular, el dueño del árbol está obligado a arrancarlo y retirarlo; y si no lo verificare, se hará a su costa por mandato de la autoridad.” “Art. 325, 31 LPRA § 1243. En los casos de las dos secciones anteriores, si el edificio o árbol se cayere, será responsable el propietario de los daños y perjuicios que se ocasionen, salvo el caso de fuerza mayor.” “Art. 305, 31 LPRA § 1172. Los árboles arrancados y transportados por la corriente de las aguas pertenecen al propietario del terreno a donde vayan a parar, si no los reclaman dentro de un mes los antiguos dueños. 77 Si éstos los reclaman, deberán abonar los gastos ocasionados en recogerlos o ponerlos en lugar seguro.” “Art. 294, 31 LPRA § 1161. Lo edificado, plantado o sembrado en predios ajenos y las mejoras o reparaciones hechas en ellos, pertenecen al dueño de los mismos, con sujeción a lo que se dispone en las secciones siguientes.” “Art. 295, 31 LPRA § 1162. Todas las obras, siembras y plantaciones se presumen hechas por el propietario y a su costa, mientras no se pruebe lo contrario.” “Art. 296, 31 LPRA § 1163. El propietario del suelo que hiciere en él, por sí o por otro, plantaciones, construcciones u obras con materiales ajenos, debe abonar su valor; y si hubiese obrado de mala fe, estará además obligado al resarcimiento de daños y perjuicios. El dueño de los materiales tendrá derecho a retirarlos sólo en el caso de que pueda hacerlo sin menoscabo de la obra construida, o sin que por ello perezcan las plantaciones, construcciones u obras ejecutadas.” “Art. 297, 31 LPRA § 1164. El dueño del terreno en que se sembrare o plantare de buena fe, tendrá derecho a hacer suya la siembra o plantación, previa la indemnización establecida en las secs. 1468 y 1469 de este título, o a obligar al que plantó, a pagar el precio del terreno, y al que sembró la renta correspondiente. El dueño del terreno en que se edificare de buena fe, tendrá derecho a hacer suya la obra, previo el pago al dueño de la obra del costo de los materiales y la mano de obra, o del costo de reproducción de la misma al momento en que el dueño del terreno ejercitarse su derecho, deduciendo la depreciación, lo que resultare mayor, o a obligar al que fabricó a pagar el precio del terreno.” “Art. 298, 31 LPRA § 1165. El que edifica, planta o siembra de mala fe en terreno ajeno, pierde lo edificado, plantado o sembrado sin derecho a indemnización.” “Art. 299, 31 LPRA § 1166. El dueño del terreno en que se haya edificado, plantado o sembrado con mala fe, puede exigir la demolición de la obra o que se arranque la plantación y siembra, reponiendo las cosas a su estado primitivo a costa del que edificó, plantó o sembró.” En términos generales, todos estos artículos mencionados por Peña-Sánchez (2007) discuten cuestiones de propiedad y responsabilidad en la siembra y tenencia de 78 los árboles ya que la legislación del siglo 19se refiere a los árboles como una cosa, como un bien inmueble, y no como a seres vivos. Según el CCPR Art. 263, 31 LPRA §1043, se definen los bienes inmuebles: “Son bienes inmuebles: (1) Las tierras, edificios, caminos y construcciones de todo género adheridas al suelo. (2) Los árboles y plantas y los frutos pendientes, mientras estuvieren unidos a la tierra o formaren parte integrante de un inmueble. (3) Todo lo que está unido a un inmueble de una manera fija, de suerte que no pueda separarse de él sin quebrantamiento de la materia o deterioro del objeto. (4) Las estatuas… (5) Las máquinas… (6) Los viveros de animales… (7) Los abonos destinados al cultivo de una heredad… (8) Las minas… (9) Los diques… (10) Las concesiones administrativas de obras públicas…“ En el caso donde los árboles son una especie silvestre (ejemplos Spathodea campanulata y Albizia procera) se definen en el Art. 289, 31 LPRA § 1142 del CCPR como frutos naturales por ser “…producciones espontáneas de la tierra….” Siguiendo la secuencia de la letra de esta ley, en el Art. 295, 31 LPRA §1162 existe la presunción a los efectos de que “todas las obras, siembras y plantaciones se presumen hechas por el propietario y a su costa, mientras no se pruebe lo contrario.” De hecho la accesión en este caso es, según el CCPR Art. 288, 31 LPRA 1141 es una clasificada como de clase discreta ya que le pertenecen los frutos naturales. El profesor Vélez-Torres (2002) incluye en frutos naturales “… (1) el fruto orgánico, que es aquel producido naturalmente por las cosas (como el fruto del árbol silvestre…).” Estos frutos para ser reputados como tal tienen que estar manifiestos y ser aparentes. 79 Nuestro Código en el Art. 281, 31 LPRA §1112 menciona las clases del derecho de propiedad en nuestra jurisdicción y la letra de la ley plantea que: “El derecho de propiedad sobre las cosas puede ser de diferentes clases: (1) La plena y entera propiedad, o sea el derecho de usar, disfrutar o enajenar las cosas. (2) El derecho de usarlas o disfrutarlas, o ambas cosas a la vez. (3)...” Por lo tanto a la luz del CCPR el propietario tiene derechos sobre los árboles que están en su propiedad. El Art. 325 del CCPR, 31 LPRA §1243, le imparte la responsabilidad en caso de caída árboles ordenando dicha ley que “será responsable el propietario de los daños y perjuicios que se ocasionen, salvo el caso de fuerza mayor.” Tanto el Art. 324, 31 LPRA §1242, del Código Civil de PR como el Art. 390 del Código Civil Español se expresan sobre el arranque de árboles en situaciones de emergencias que sean meritorias. El responsabilizarse por daños en los que incurran por el manejo de los árboles que estén en su propiedad, salvo en casos de fuerza mayor. Volviendo a nuestro Código Civil de 1930 en el Art. 1802, 31 LPRA § 5141, al referirse a las obligaciones establece cuando se causa daño por culpa o negligencia: “El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado. La imprudencia concurrente del perjudicado no exime de responsabilidad, pero conlleva la reducción de la indemnización.” La procedencia del artículo 1802 de nuestro CCPR de 1930 data del Código Civil de Puerto Rico de 1902, Art. 1803 y a su vez del Código Civil Español, Art. 1902. El acápite original de la ley decimonónica lee: “el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado. La jurisprudencia del Tribunal Supremo de Puerto Rico. El ordenamiento jurídico de Puerto 80 Rico se rege por la figura jurídica de la fuerza mayor. El tema ha sido tratado por Tribunal Supremo. Por ejemplo, en la mencionada jurisprudencia del caso Vidal vs. American Railroad Co. 28 DPR 204 (1920) y en el caso Diaz vs. ELA, 106 DPR 854. Cuando hay un árbol saludable se toman en cuenta otros factores para recomendar su corte. Estos pueden ser, pero sin limitarse a, daños estructurales partiendo de la premisa de que el árbol puede ser capaz de causar daños a alguna estructura y que este potencial sea dentro de un margen razonable y no el producto de la histeria, la paranoia, una manía, el arbitrio o el capricho; que la parte que solicita el corte necesita realizar una obra de construcción y se requiera remover el árbol, que el árbol no sea la especie adecuada para el lugar donde se plantó y como se mencionó ya que pueda representar un riesgo para los transeúntes y/o la propiedad. VIII. La Ley 140 La Ley 140 es un remedio extraordinario. Un remedio judicial se defina, según Rivera (2000) como “aquel que es determinado por los tribunales de justicia o por funcionarios con facultad para ello conferidas por la Constitución o las leyes de un estado.” El remedio ordinario es aquel provisto por un pleito civil mediante una demanda judicial. El propósito del remedio extraordinario de la ley 140 es: “Proveer a la ciudadanía un mecanismo legal adecuado que le permita acudir a los tribunales para obtener la solución inmediata de ciertas controversias, superando los inconvenientes de los procedimientos clásicos que proveen las leyes ordinarias, que aunque eficientes en su alcance final, resultan costosos, complicados, tardíos y en la mayoría de las ocasiones, carentes de efectos profilácticos y mitigadores durante su tramitación. López-Feliciano (1999) dice que el remedio extraordinario de la Ley 140 “provee un remedio rápido y eficaz para eliminar cualquier perturbación o estorbo contemplado bajo el Art. 277 del Código de Enjuiciamiento Civil, 32 LPRA § 2878.” En la misma, 81 añade dicha autora que “un juez municipal esta facultado para resolver, provisionalmente, controversias entre partes, en un término sumamente corto en comparación con las demás acciones civiles, usualmente en el término de una semana.” Agrega a su discusión que este remedio extraordinario “fue establecido para atender controversias de fácil solución entre partes, procurando paz inmediata, sin la necesidad de requisitos formales tales como escritos o la representaron de un abogado.” En importante señalar que en el mismo documento judicial del fallo que emite el juez se advierte que la decisión es “final firme e inapelable pero no constituye cosa juzgada.” Jurisprudencia En la sentencia del caso de Merhed v Benero Natal 119 DPR 508 (1987) el TSPR determina que: “No se deben utilizar los recursos de injunction clásico… o sobre perturbación y estorbo cuando exista cualquier controversia que pueda atenderse mediante la ley [140]… Se debe agotar el remedio que provee este recurso extraordinario, antes de llevar otro tipo de acción….” El dictamen de la sentencia entre otras cosas dice que “…de ordinario, los conflictos vecinales deben primero dilucidarse en los fotos administrativos y mediante la Ley sobre Controversias y Estados Provisionales de Derecho…” Este dictum favorece la Ley 140 sobre el injunction, otro remedio extraordinario. Al igual que una demanda civil en un procedimiento ordinario, este último remedio no es provisional sino permanente. Agrega el TSPR que “la existencia de otras posibles soluciones administrativas no desnaturaliza la gravedad del alegado estorbo y la pronta intervención del tribunal.” En resumen, el TSPR le abre las puertas del tribunal a una controversia que sea meritoria aunque existan otros remedios. 82 Capítulo Tres Recomendaciones Árboles Recomendados Almácigo (Bursera simaruba) Según Burns et al. (1998) el árbol de almácigo “puede crecer a una altura de 30m, con un diámetro de 60 a 80cm a la altura del pecho” (DAP) y le describen como un árbol que tiene la “corteza es delgada, lisa, rojiza y descorazada.” Puede estar presente en suelos de diferentes tipos donde Burns et al. (1998) lo ubican en diversos lugares, tales como pero sin limitarse a, los “bosques secos, pero algunas veces ocurre en bosques más húmedos y es común en cobertura secundaria de crecimiento avanzado” y le describen como una especie que “tolera la sequía y el viento y se encuentra tanto en llanos como en declives escarpados” pero el “crecimiento del mismo se da “mejor en llanos fértiles.” Algunas de las características del árbol que le atribuyen Burns et al. (1998) es que tolera la sal, es una especie melífera, tiene clorofila en su corteza fotosintética, las ramas no toleran el vientos fuerte y tiene unas resinas aromáticas repele insectos. 83 Figura 3.01. Bursera simaruba. Individuo de Bursera simaruba plantado en el patio de una residencia (Peña-Sánchez 2003). Francis y Lowe (2000) describen la especie de B. simaruba como un atractivo árbol de sombra, ornamental en áreas urbanas, con un follaje de color verde lustroso y su corteza cobriza caducifolio, de larga vida, resistente a vientos fuertes, que se encuentra en áreas más húmedas, micro sitios áridos, crece sobre una gran variedad de sitios, puede tolerar el rocío del mar y cierto grado de salinidad, atrae insectos polinizadores, y cuyas semillas pueden ser dispersadas por aves y mamíferos. Sus dimensiones, de acuerdo con Francis y Lowe (2000) de tamaño mediano y conveniente para áreas residenciales, son de hasta 0.6-1 m de DAP y 20-30 m de alto. La literatura consultada de Francis y Lowe (2000) indica que tiene crecimiento columnar, sin brotes epicórmicos, poco ramificado, sus raíces son profundas y es adecuado para ser plantado cerca de aceras u otras estructuras ya que generalmente no les ocasiona daño. Prefiere el sol, según Francis y Lowe (2000) y no intolera la sombra, pero no 84 obstante sí puede tolerar la sombra abierta de las playas y las calles. Entre sus enemigos naturales pueden encontrarse, de acuerdo con Francis y Lowe (2000) algunos insectos homópteros que se alimentan de sus ramas y follaje. Francis y Lowe (2000) han identificado 3 especies de termitas que consumen su madera que sonIncisitermes snydery, Cryptotermes brevis y Nasutitermes costalis que es el comején común. Debido a que contiene una resina combustible en su corteza es susceptible al daño por incendios. (Francis y Lowe, 2000). Los huracanes y vientos fuertes le causan daño a sus ramas pero el tronco puede tolerarlos según observan Francis y Lowe (2000). Por otra parte, la descripción clásica del almácigo que dan Little et al. (1967) describen este árbol como uno nativo de Puerto Rico en los suelos calizos, frondoso, aromático, de corteza preciosa con un color atractivo, pero susceptible a las termitas. Los usos dados por Little et al. (1967) para el almácigo son como ornamental y como cerca viva en carreteras, empalizadas en la costa y en la base de las montañas. Liogier (2000) realiza la descripción botánica de la especie ubicándolo “en bosques, plantaciones y arroyos en elevaciones medias y bajas, más abundante en los distritos secos” el cual “es un árbol pequeño o mediano de unos 25 m de alto, la corteza es verde en los juveniles o marrón verdoso, en los adultos la corteza se torna de rojiza a marrón rojiza, la cual se despega similar a una hoja de papel…” Miner-Solá (2005) le describe como un “árbol caduco aromático muy fácil de reconocer por su corteza suave color rojiza, marrón o cobriza, la cual se desprende en escamas dejando visible su capa interior verdosa o marrón.” Según Miner-Solá (2005) su altura “alcanza [12 m]… con un follaje liviano y ramas largas y dobladas” y su utilidad mayormente es “como poste viviente.” Su florecimiento y fructificación son ubicados por 85 Miner-Solá (2005) “usualmente en primavera antes de o con las nuevas hojas, a veces en verano”, siendo sus “flores blancas o amarillas.” Almendro (Terminalia catappa) Esta especie no debe confundirse con la almendra comercial Prunus amygdalus. Francis y Lowe (2000) la distinguen de la comercial debido a que, aunque su sabor es similar, resulta inefectiva e inapropiada para la explotación comercial porque su fruto es muy difícil de abrir. Para Francis y Lowe (2000) es una especie de sombra, naturalizada, atractiva, ornamental, plantada extensamente, con raíces profundas y laterales superficiales (puede ser volcada fácil por los vientos) en lugares de drenaje superficial, que prefiere el clima tropical húmedo aunque tolera precipitación bajas, pierde sus hojas dos veces al año, tiene hojas de color rojo y amarillo encendido, prefiere temperaturas cálidas aunque tolera las frescas. Francis y Lowe (2000) ubican su crecimiento en tierras elevadas, tierra adentro, playas, cerca de bocas de ríos, planicies costeras, dunas o riscos. Francis y Lowe (2000) consideran que no es “prudente el plantarla cerca de las aceras y los cimientos.” También indican que “la aves y posiblemente los murciélagos… se comen las frutas y distribuyen las semillas…” Francis y Lowe, 2000. Las semillas están especializadas para la flotación y aparentemente pueden cubrir grandes distancias sobre el mar, reteniendo su viabilidad. Francis y Lowe (2000) reportan una altura de 15-25 m y un DAP de hasta 1.2 m. En Puerto Rico, a la luz de Francis y Lowe (2000), sus enemigos son los insectos desfoliadores, en especial Selenothrips robrucinctus, que le causa decoloración y desfoliación prematura. Los huracanes, según Francis y Lowe (2000) hacen que muchos, pero sean volcados o quebrados severamente y tampoco toleran la poda excesiva por el viento, el humo ni la contaminación ambiental. 86 Francis (1999) describe la especie del almendro como una importante ornamental exótica, de rápido crecimiento, apta para áreas urbanas, áreas costeras con suelos arenosos y aunque tolera otros tipos de suelo en lugares secos solo realiza su crecimiento donde existan fuentes de agua suplementaria o corrientes; pero no tolera la alta precipitación. El tamaño reportado por Francis (1999) es de 23 m de altura y su DAP puede llegar hasta 1 m. Los murciélagos frugívoros y las cotorras naturalizadas, según la literatura de Francis (1999) gustan de su fruto. Los doctores Little et al. (1967) dan una descripción de la almendra como un árbol naturalizado siempre verde (con hojas viejas teñidas de color rojizo) de sombra y ornato, de tamaño mediano (15 m de alto y 60 cm de DAP) que crece con rapidez, que tolera el salitre, con raíces tabulares y que florece y fructifica durante casi todo el año pero que no resiste huracanes ni tormentas. Es útil porque según Little et al. (1967) de la almendra se obtienen sus nueces comestibles, aceite de sus semillas, tanino, tinta y han sido usados como curtiente. Las termitas y un insecto trípido son sus enemigos naturales (Little et al. 1967). Cabe señalar que Little et al. (1967) le ubican en carreteras, las playas de las regiones tropicales. Liogier (2000) lo describe como uno que es “plantado comúnmente como árbol de sombra y naturalizado en Puerto Rico… y naturalizado ampliamente en el trópico.” La altura que informa Liogier es que “llega a medir hasta 35 m de alto y su tronco 1 m o más de diámetro.” Por otro lado, Miner-Solá (2005) le adjudica valor estético y utilidad dado a que “se siembra por su sombra, ornamento, fruto y como rompe viento.” 87 Figura 3.02. Terminalia catappa. El individuo de T. catappa está plantado en la franja de siembra de un paseo tablado. Nótese el amplio espacio que tiene para su óptimo crecimiento y desarrollo (Peña-Sánchez 2010). Pino araucaria (Araucaria heterophylla) Francis (1999) hace la descripción de la especie como una conífera exótica ornamental alta y majestuosa que puede tolerar varios tipos de suelo y climas. Otras características que le atribuye Francis (1999) en su descripción es que “se eleva por encima de todas las otras especies en el perfil urbano de las ciudades puertorriqueñas, los árboles locales no producen semillas, la sombra parcial le es beneficiosa, tolerará por lo menos 3000 mm de precipitación anual, el roció salino, un pH de 5.0 a 8.0 y suelos pobres y erosionados.” Según especula Francis (1999) “la mayoría de los árboles de más de 25 años de edad en el área metropolitana de San Juan pierden su vigor y eventualmente mueren” debido a que no toleran la contaminación del aire. En Puerto Rico, tal y como específica Francis (1999), a los 33 años puede llegar a tener una altura de 31 m y un DAP de 62 cm. 88 Según Little et al. (1967) el árbol de pino araucaria es un ornamental siempre verde elegante, popular en Puerto Rico, grande (de 24 m de alto y un DAP de 0.9 m) y frecuente en los parques y jardines. Francis y Lowe (2000) lo descripción como ornamental y majestuoso, de follaje de color verde intenso que tolera tanto las temperaturas calientes como las frías. Liogier (2000) describe la especie como “una nativa de las Islas de Norfolk, plantado como un ornamental en los distritos del oeste de Puerto Rico, y en los trópicos en general.” Es importante señalar que Miner-Solá (2005) lo considera “excelente como árbol de navidad” y lo recomienda “para patios o césped de suelos buenos con desagüe adecuado” el cual “tolera el salitre.” Figura 3.03. Araucaria heterophylla. Plantación de árboles de A. heterophylla en las facilidades del Santuario de NS de Schoenstatt en el Municipio de Cabo Rojo, PR (Peña-Sánchez 2006). Árbol de viajero (Ravenala madagascariensis) Little et al. (1967) opinan de esta especie introducida que “es un árbol ornamental distintivo, como un abanico gigante árbol cultivado siempre verde, semejante a la palma.” Su altura es de 12 m, su DAP es de 15-30 cm y sus hojas 89 parecidas a las del guineo y las aves chupan el néctar de las flores y contribuyen a la polinización (Little et al. 1967). El autor Liogier (2000) documenta que R. madagascariensis es plantado ocasionalmente y persistente en Puerto Rico.” Bambú común (Bambusa vulgaris) Francis (1999) lo describe como una especie exótica, común principalmente en lugares cerca de las corrientes de agua, ornamental, utilizada en los planes de conservación, que crece en cualquier suelo húmedo (Francis 1999) (Francis y Lowe 2000). Cabe señalar que Francis y Lowe (2000) también le asignan valor ornamental. Su altura es de 10 a 20 m y cada cañas individual tiene un DAP de 8 cm. (Francis 1999). Según Francis (1999) el mayor beneficio que tiene el bambú es que puede utilizarse para “la estabilización de suelos en los rellenos en los caminos y carreteras, las cuestas denudadas y a lo largo de los bancos de ríos y lagos.” Por otra parte, Francis y Lowe (2000) mencionan que “crece mejor en suelos continuamente húmedos y bien drenados, pero puede soportar las inundaciones de corta duración unos niveles de agua subterránea” pero que no obstante esta especia “no soporta inundaciones prolongadas.” Según Francis y Lowe (2000) puede ser utilizado, dado su efectividad, “en la prevención de erosión de hondonadas y de la causada por riachuelos.” Liogier (2000) la ubica “en suelos húmedos… permanente luego de ser cultivada, ampliamente cultivada en el trópico.” 90 Figura 3.04. Bambusa vulgaris. Varias cepas de B. vulgaris plantadas en la orilla de la carretera (Peña-Sánchez 2007). Cepillo de botella rojo (Callistemon citrinus) La expresión sobre este pequeño árbol siempre verde que emiten Little et al. (1967) es que tiene uso ornamental, mide 6.1 m de alto y un DAP 15 cm, tolerante al suelo pobre y seco y resistente al salitre. Little et al. (1967) mencionan que “florece irregularmente durante el año.” Liogier (200) describe la especie como un “arbusto o árbol pequeño…, cultivado como ornamental. Plantado en parques, hogares, jardines y a lo largo de las calles, persistente luego del cultivo en Puerto Rico; nativo de Australia.” Cabe mencionar que Miner-Solá (2005) lo considera como un “árbol de gran valor ornamental, bueno para las aceras frente a las residencias.’ 91 Figura 3.05. Callistemon citrinus. En el fondo se pueden observar varios árboles de C. citrinus plantados en la plaza pública del Municipio de Lares, Puerto Rico (Peña Sánchez 2006). Ciprés Italiano (Cupressus sempervirens) Para Little et al. (1967) este hermoso conífero árbol siempre verde introducido tiene importancia para ornato debido a que imparten un aire de clasicismo y para setos vivos. Su altura es de18 m y el DAP de 0.5 m. (Little et al. 1967). Liogier (2000) informa que el ciprés es un árbol que es nativo del sur de Europa y que es plantado como ornamental en Puerto Rico…” Emajagüilla (Thespesia populnea) Little et al. (1967) describen la emajagüilla como ornamental, de sombra, siempre verde, de 9 m de altura, el DAP de 20 cm, de copa densa, usado como seto 92 vivo, sus flores son comestibles, su fruto medicinal ubicado en la costa. Por otra parte según la Guía para la Identificación de Plantas Comunes en Humedales de la Zona del Caribe: Puerto Rico e Islas Vírgenes EE UU del DRNA et al. (2001) es “un árbol o arbusto que habita los bosques costeros, y alcanza hasta 12 m” el cual tiene un DAP “de 20 cm y la copa es densa”; ubicando su “hábitat en los bosques y arboledas costeras, espesas y en los bordes inferiores de los manglares.” Para Miner-Solá (2005) es una especie muy provechosa y lo clasifica como un “árbol siempre verde de áreas costeras y orillas de mangle que se cultiva por su ornamento, sombra, como rompe viento y poste viviente.” Su altura según Miner-Solá (2005) es de 9 m, quien además le describe como un árbol con “una copa densa y corteza gris levemente fisurada que luego se torna áspera” dándole además la cualidad de que “se distingue por sus hojas verde oscuras brillosas con forma de corazón y sus flores grandes amarillas pálidas que luego se tornan púrpura” el cual “florece y fructifica de primavera hasta el otoño.” 93 Figura 3.06 Thespesia populnea. Árbol de T. populnea plantado en la franja de siembra de la acera del paseo tablado de Caguas (PeñaSánchez 2010). Guayacán (Guaiacum officinale) En la literatura clásica de los doctores Little et al. (1967), los susodichos hacen una descripción muy detallada sobre éste como una especie de mucho valor, dándole los adjetivos de “pequeño, hermoso, de flores bonitas, siempre verde, con copa espesa, redondeada y follaje color verde oscuro.” La altura que documentan et al. (1967) es de 6-12 m. La especie, según indican Little et al. (1967), se puede utilizar como ornamental 94 dado sus hermosas flores azules y su lindo follaje verde oscuro, no obstante su crecimiento es lento. El guayacán ubica en “los bosques, malezas y pastizales en las regiones secas de la costa y en las regiones calizas secas de Puerto Rico, desde Guayama hasta Cabo Rojo” (Little et al. 1967). Liogier (2000), aunque breve y sucinto en su descripción, aporta valiosos datos al argüir que el guayacán es un “árbol de tamaño mediano de 3-20 m de alto… y menciona que se encuentra presente en “bosques, matorrales, planicies y laderas de poca elevación, en los distritos secos del sur y sudeste.” Por otra parte, Miner-Solá (2005) le adjudica un valor estético a dicho árbol y advierte que “…se siembra por su ornamento mayormente el de sus flores azules y su con”traste con el follaje verde oscuro” y ubica su florecimiento “en la primavera.” Helecho arbóreo (Cyathea arborea) La literatura clásica de Little et al. (1967) describen esta especie majestuosa como una de “las plantas más hermosas de las montañas en el trópico” siendo un “árbol pequeño, siempre verde, muy hermoso” el cual puede llegar a una altura de hasta 6 m o más y un tronco de 10 cm de DAP. Little et al. (1967) reiteran en que esta especie de helecho es abundante la carretera que cruza las montañas de Luquillo, en los talud del camino de los bosques, en los sitios abiertos y en hondonadas. Cabe señalar que Little et al. (1967) le atribuyen las características de ser una especie muy ornamental, cuyo origen ubican en las montañas, que puede trasplantarse exitosamente y crecer en los jardines de la zona húmeda en zonas de la costa o bajas. Liogier (2002) dice que se encuentra “en lugares húmedos, a través de la isla de Puerto Rico, a elevaciones bajas y altas.” Miner-Solá (2005) le ubica mayormente “en bosques montañosos, más abundantes en lugares abiertos.” 95 Figura 3.07. Cyathea arborea. Helecho arbóreo (C. arborea) en la vereda de Charco Azul en el Bosque Carite (Peña-Sánchez 2005). Malagueta (Pimenta racemosa) Little et al. (1962) discuten con relación a éste que: “es nativa de Puerto Rico y también se cultiva por interés de los aceites esenciales en sus hojas y ramitas y como árbol de sombra y de ornato.” Se reconoce fácilmente por el fuerte olor picante al triturar las hojas. Lo describen como un “árbol siempre verde de tamaño pequeño a mediano” el cual puede medir de alto hasta 12 m y un DAP de 20 cm y le atribuyen un valor comercial dado a que producen un aceite del cual se fabrican una bebida hecha con ron, cosméticos y medicinas (Little et al. 1962). La especie cita mayormente, de acuerdo Little et al. (1962) en “las laderas secas de la base de la Cordillera en el sudoeste de Puerto Rico pero se han establecido plantaciones comerciales cerca de Adjuntas, en Patillas y en Guayama” y además se puede ubicar en otras partes de la Isla ya que “crece también en Vieques, San Juan.” 96 Liogier (2000) expresa con relación al árbol de la malagueta “mide alrededor de 15 m de alto y su tronco 60 cm de diámetro” y cuyo uso es “como cosecha comercial” y lo ubica “en los bosques montañosos y en los distritos húmedos de Puerto Rico…” Miner-Solá (2005) lo describe como un árbol “siempre verde, nativo cultivado por su sombra, ornamento y aceite oloroso” y le ubica en “las colinas de la baja cordillera en ola región suroeste de PR.” Entre los usos que se le da, se incluye el preparar alcoholado, medicinas, árbol de sombra y ornamental (Miner-Solá 2005). Mariposa (Bauhinia monandra) Little et al. (1967) nos ilustran sobre esta especie de árbol que es “… pequeño…, ornamental” y que tiene la peculiaridad de que “se reconoce fácilmente” por ser “pequeño, siempre verde, a veces un arbusto.” De acuerdo con Little et al. (1967) el crecimiento de la especie puede fluctuar entre unos 3-10 m DAP de 30 cm. El uso que le atribuyen Little et al. (1967) es como ornamental debido a “sus grandes flores… que sugieren orquídeas o mariposas y por sus hojas de forma singular.” Es importante señalar que, por otra parte, Liogier (2000) plantea que “…algunas especies del género a menudo son trepadoras. B. monandra es un arbusto grande o árbol pequeño de 5-15 m de alto…” Es descrito por Miner-Solá (2005) como un árbol siempre verde, con hojas en forma de mariposa, de sombra, ornamental y que se utiliza frente a residencias en áreas urbanas. Palma areca (Chrysalidocarpus lutescens) Con relación a este árbol, Liogier (2000) nos explica que la palma areca “crece como ornamental y esta naturalizada en Puerto Rico; [y la misma es] nativa de Madagascar, ampliamente cultivada en el trópico como una planta casera.” 97 Palma real (Roystonea borinquena) Little et al. (1967) documentan que la palma real es un árbol nativo muy común en el país y que además constituye “…uno de los árboles más típicos de Puerto Rico y un objeto conspicuo del paisaje campestre” y también le ubican en las áreas urbanas “… a lo largo de calles y avenidas.” El DAP del estípite puede llegar hasta 60 cm y su altura puede llegar hasta 6 m (Little et al. 1967). Es clasificado en la literatura clásica de Little et al. (1967) como “un ornamental majestuoso, que se siembra extensamente para embellecer calles, parques y jardines en todo Puerto Rico.” Además del uso ornamental tiene, según Little et al. (1967) un valor religioso ya que sus pencas se utilizan “para servicios religiosos durante el Domingo de Ramos” y “las hojas secas sirven para techar establos y viviendas y las amplias vainas conocidas como yaguas, se utilizan abiertas como setos de casitas.” Las hojuelas nuevas torcidas se tejen para formar asiento y espaldares de sillas. De acuerdo con Little et al. (1967) tiene importancia como “una planta melífera… porque las flores atraen a numerosas abejas” y su “fruto es un buen alimento para cerdos.” Las palmas probablemente se han hecho más comunes después de la colonización, habiéndose extendido a sitios abiertos, pastos, talas abandonadas y a lo largo de las cercas. Para los católicos la palma real tiene un gran valor cultural, espiritual y religioso debido a que sus pencas son utilizadas por las personas de la religión católica en la celebración del Domingo de Ramos, como preámbulo a la Semana Santa, según lo documentan Little et al. (1967). Es bien conocida dicha tradición católica romana como la celebración de la victoria de NS Jesucristo en su gesta por la salvación de la humanidad, según la creencia de la SM Iglesia Católica Apostólica y Romana. Simboliza, a la luz de la doctrina católica, la victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado. 98 Liogier (2000) en la literatura expresa que la palma real es una especie “común en los bosques, pastizales y viveras a poca y mediana elevación en Puerto Rico.” MinerSolá (2005) recomienda que dicha especie sea plantada en lugares abiertos. Figura 3.08. R. Borinquena. Individuo de R. borinquena plantado en el jardín del Parque de las Palomas del Viejo San Juan (Peña-Sánchez 2002). Reina de las flores (Lagerstroemia speciosa) Los dasónomos Little et al. (1967) exponen que “este árbol exótico es cultivado por sus numerosas y atractivas flores purpúreas.” Su altura es de 6 m y su DAP de unos 20 cm (Little et al. 1967). Las características que le atribuyen Little et al. (1967) son varias, a saber, que posee vistosas flores rosas o púrpuras, se usa como ornamento, se recomienda para sitios abiertos, como árbol de sombra. Little et al. 99 (1967) ubican la florecida y fructificación entre mayo a octubre y del invierno al verano respectivamente. Liogier (2000) por su parte arguye que es una especie “… de tamaño pequeño a mediano, de hasta 20 m de alto y 45 cm de diámetro del tronco” y la describe como una “común en bosques, laderas y matorrales, en ambientes húmedos y secos en Puerto Rico…” Es importante señalar que Miner-Solá (2005) le describe como una especie común y característica por sus flores, el cual se siembra por su gran belleza y por la sombra que produce. Figura 3.09. Lagerstroemia speciosa. Árbol de L. speciosa plantado en la franja de siembra de la acera del Paseo Tablado de Caguas (PeñaSánchez 2010). Roble blanco (T. heterophylla) En la literatura clásica de la dasonomía los científicos Little et al. (1967) describen al roble blanco una especie de vistosas flores de color rosado… que cubren 100 el árbol durante la primavera haciéndolo muy conspicuo en el paisaje…” Es descrito por Little et al. (1967) como una especia de altura de pequeña a mediana 18 m de altura y su DAP de 60 cm, melífera y recomendado tanto para sombra como para ornato. Según Liogier (2000) este es un “árbol de tamaño pequeño a mediano, de hasta 20 m de alto y 45 cm de DAP” ubicándolo en “bosques, laderas y matorrales, en ambientes húmedos y secos en Puerto Rico.” Para Miner-Solá (2005) T. heterophylla es un árbol muy útil debido a que “se siembra por su madera, ornamento y sombra.” Otros datos importantes que nos brinda Miner-Solá (2005) sobre la especie es que posee “vistosas flores rosadas… que sobresalen sobre la copa del árbol…” y que el mismo “florece en primavera y ocasionalmente durante todo el año.” Figura 3.10. Tabebuia heterophylla. Árbol de T. heterophylla plantado en la Plaza de Armas en el Viejo San Juan (Peña-Sánchez 2002). Saúco amarillo (Tecoma stans) Little et al. (1967) describen la especie como sigue le atribuyen un uso ornamental, melífero de flores vistosas y fragantes, siempre verde de 3 m de altura y 20 101 cm de DAP el cual sitan en las áreas de las laderas de colinas en la base de las montañas del País. Por otra parte Liogier (2000) lo describe como un “arbusto o árbol joven, rara vez alcanza hasta 15 m de alto, el tronco hasta 25 cm de diámetro. Se encuentra en matorrales y laderas abiertas, principalmente en los distritos sureños secos, Puerto Rico.” Miner-Solá (2005) opina que es bueno para ser plantado donde se necesite un árbol pequeño. Figura 3.11. T. stans. Un hermoso individuo de T. stans plantado en el patio delantero de una casa. El espacio provisto es el adecuado (RiveraGuiboyeaux circa 1998). Úcar (Bucida buceras) Little et al. (1967) describen en su literatura clásica la especie B. buceras como una especie utilizada como árbol de sombra y ornato. Esta especie puede ser siempre verde o de hojas caedizas, con un tamaño que puede fluctuar de mediano a grande, con 102 una altura de 3-10 m y con un DAP de 30 cm (Little et al. 1967). Según Little et al. (1967) B. buceras puede encontrarse tanto en los bosques de la zona caliza húmeda y seca como a través del área costera y arroyos cercanos a la misma. En la literatura del campo de la botánica Liogier (2000) documenta que B. buceras es un árbol de mediana estatura de 5-20 m de alto, el tronco a menudo tienen un diámetro de 30 cm o más, alcanzando 1 m… y se encuentra en bosques húmedos o secos de las regiones del karso y plantaciones alrededor de la costa, en Puerto Rico…” Miner-Solá (2005) lo describe como un “árbol siempre verde o caduco” y le ubica tanto en zonas urbanas como forestales “en bosques de regiones húmedas y calizas secas y áreas cerca del mar” el cual tiene una altura “de 9-18 m con un DAP de 90 cm” y le describe “con una corteza marrón fisurada poco áspera o escamosa y gruesa” el cual “florece y fructifica irregularmente.” Según las observaciones personales de este autor el úcar es una especie cuyas hojas pueden causar manchitas a la propiedad cuando caen sobre ésta. Por lo tanto no es recomendable para ser plantado donde pueda causar daños debido a las manchas. 103 Figura 3.12. Bucida buceras. Nótese una extensa hilera de árboles de B. buceras en la franja de siembra de la acera. Las copas de los árboles crean un túnel de sombra para los transeúntes que refresca la temperatura en las horas más cálidas. Dicho efecto es deseable no solamente por lo estético sino también porque una de las funciones de los árboles es precisamente refrescar la temperatura del ambiente. Dichos árboles están plantados correctamente en el lugar (PeñaSánchez 2003). 104 Uva de playa (Coccoloba uvifera) Los dasónomos Little et al. (1967) lo describen como un pequeño, melífero, siempre verde, costero, que puede variar su tamaño hasta 10 m de altura y un DAP de 25 cm. Little et al. (1967) advierten de la gran utilidad de la uva playera ya que puede ser utilizado como seto vivo, rompevientos, para curtir o teñir, como planta medicinal, obtener astringentes y medicinas caseras, y su fruto se consume solo o se prepara una mermelada y una especie de vino. Little et al. (1967) citando a como autoridad NL Briton (1907) mencionan que fue la primera planta que vio el Almirante Cristóbal Colón a su llegada a América debido a su abundancia en las costas de la isla de San Salvador. El botánico Liogier (2000) lo describe como un “árbol de 15 m de alto; ramas robustas… Se encuentra en la costa tanto arenosa como rocosa.” Miner-Solá (2005) lo describe como una especie “siempre verde muy resistente al salitre” y por tal razón “muy común en la orilla del mar.” Los usos que mayormente les atribuye Miner- Solá (2005) son como planta ornamental, rompe viento, árbol de sombra, comestible por su fruto o para preparar una especie de vino, por el tanin de su corteza que se usa para teñir y curtir, como astringente y árbol medicinal. 105 Figura 3.13. Coccoloba uvifera. Población saludable de sucesión primaria en el corredor ecológico del noreste. Los individuos se encuentran en una playa de alta energía, por lo cual contribuyen notablemente a controlar la erosión tanto eólica como por la acción del batir de las olas (Peña-Sánchez 2010). Vomitel colorado (Cordia sebestena) Los doctores Little et al. (1967) discuten que el vomitel es una especie árbol pequeño caduco o siempre verde el cual es descrito por ellos como ornamental, poco común, de vistosas flores anaranjadas o rojas, de frutos tanto medicinales como comestibles, que puede medir hasta de 6.1 m de altura y con un DAP de 15 cm. Le ubican en áreas urbanas cerca de las casas y a lo largo de las carreteras, 106 especialmente en las partes más secas del país (Little et al. 1967). Se ha informado que los frutos son tanto.” Según Liogier (2000) esta especie consiste de un “arbusto o árbol pequeño, de aproximadamente unos 8 m de alto, con ramas robustas… Plantado como ornamental en Puerto Rico… ocasionalmente naturalizado, principalmente en el sur…” Miner-Solá (2005) le clasifica como un “árbol ornamental poco común” siendo el peculiar color de “flores anaranjadas” la característica que, según él, le hace fácil de reconocer. Según Miner-Solá (2005) sería provechoso cultivarlo más para usos ornamentales por características y “atributos.” Figura 3.14. Cordia sebestena. Muestra el detalle de una flor de un individuo de C. sebestena (Peña-Sánchez 2010). Capítulo Cuatro Discusión Justificación La ciencia y demás ramas del conocimiento humano han avanzado tanto que es necesario el uso de peritos en diferentes campos del saber para llegar a decisiones informadas en los procesos judiciales. Este es el caso del manejo del recurso natural de los árboles y su biología. Hace falta peritos que le expliquen al Honorable Tribunal como se lleva a cabo una buena práctica de manejo y las consecuencias ambientales que conlleva. Por ejemplo cuándo es preciso cortar un árbol, cuándo es importante preservar determinado árbol, entre otros. Por otra parte el reto de los científicos es ofrecer su peritaje conforme con el Derecho que envuelve el manejo del recurso natural de los árboles y cómo se puede adjudicar las controversias que puedan causar su manejo. Es importante que los peritos aprendan de qué fuentes de Derecho salen las disposiciones legales y jurídicas que proveen para tal manejo. Las fuentes de Derecho tiene diferente jerarquía, diferentes enfoques. Es por la necesidad de crear un lenguaje común tanto para el jurista como para el especialista en el manejo de árboles que se justifica la presente investigación. Es importante que el científico de su peritaje al jurista en un vocabulario comprensible y de acuerdo al Derecho para que el jurista pueda tomar un decisión adecuada. Es importante para que los juristas y los peritos puedan sensibilizarse y crear más conciencia al tomar acción sobre el manejo del importante recurso natural de los árboles. Hay que ser efectivo en los informes que se le rinden al tribunal para no caer en los extremos ya sea del simplismo irresponsable y dejado o de la profunda complejidad técnica que lejos de resolver una controversia cree más dudas. Es 107 108 necesario que se cree un modelo uniforme para evaluar los árboles en casos que se utilice el remedio extraordinario de la Ley 140 para que el tribunal sepa las consecuencias ambientales que conlleva una decisión jurídica que envuelve el delicado y complejo manejo del recurso natural de los árboles. Por lo tanto, con este trabajo se pretende dar luz para que los peritos tengan una guía sencilla pero intelectualmente respetable para que no entren ni en el simplismo que cree ambigüedad ni una profundidad técnica que cree confusión al juzgador de los hechos. Discusión En los tribunales las controversias entre los vecinos se pueden resolver mediante la Ley 140. Este es un remedio rápido para descongestionar los tribunales del país. Los jueces que entienden este tipo de casos pueden utilizar el poder coercitivo del Estado para obligar al dueño del árbol a que lo maneje. Toda obligación jurídica consiste, según nuestro Código Civil en dar, hacer o no hacer. El manejo de árboles no es la excepción. Las agencias administrativas son criaturas de la legislatura. Los organismos administrativos tienen amplia discreción y gozan de gran deferencia por su conocimiento especializado. Los procedimientos administrativos están regidos por la ley habilitadora de la agencia, por leyes especiales, por la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme y por los reglamentos administrativos que ésta promulga. Tienen una función cuasi legislativa porque pueden formular reglas y reglamentos que tiene fuerza de ley y son vinculantes y obligan. Tienen una función cuasi judicial ya que pueden llevar a cabo la adjudicación formal de controversias resueltas por la agencia en el área de pericia de ésta. También las agencias tienen la facultad de otorgar licencias, concesiones, permisos y franquicias. Pueden llevar a cabo procesos investigativos. Los reglamentos administrativos determinan derechos, deberes u obligaciones de las 109 personas sujetas a la jurisdicción de la agencia. En los procesos de adjudicación de las agencias se le debe conceder a las partes el Debido Proceso de Ley. Esto significa oportunidad de ser escuchados, presentar prueba, careo con la parte contraria, notificaciones, y el derecho a contra interrogar. El profesor Don Demetrio Fernández (2001) define la adjudicación de las agencias administrativas como: “El ejercicio de la función judicial o cuasi-judicial delegada a la agencia, proceso que sustancialmente es análogo al proceso judicial…. [y] significa el pronunciamiento mediante el cual una agencia determina los derechos, obligaciones o privilegios que corresponden a un aparte.” La política pública del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales del ELA establece que uno de los criterios principales utilizados para determinar la expedición o denegación de un permiso lo es la seguridad para los transeúntes y/o la propiedad. Esto sopesa, en un ecosistema urbano como lo es la ciudad, a otras consideraciones ecológicas. Si al momento de la evaluación los árboles no representan peligro para los transeúntes y/o la propiedad el Estado puede denegar el permiso para corte. La ley federal Freedom of Information Act (FOIA) fue redactada para “abrir los procesos administrativos al escrutinio de la prensa y del público en general.” Renegotiation Bd. v. Banner craft Clothing Co. 415 US 1, 39L Ed 2d 123, 94 S Ct 1028. El derecho de estar bien informado es un derecho que da dicha ley, la cual expresa que: “Cualquier persona puede solicitar información gubernamental sin tener que identificarse ni explicar para que propósito la quiere ya que los trabajos realizados por el gobierno son para y por el pueblo y los beneficios de esta información deben estar disponibles para todos los ciudadanos. Todas las ramas del gobierno deben regirse por esta ley, con restricciones que aplican a trabajos en progreso (borradores), información confidencial de hacer valer las leyes, documentos clasificados e información sobre seguridad nacional.” Nuestro Código en el Art. 281, 31 LPRA §1112 menciona las clases del derecho de propiedad en nuestra jurisdicción y la letra de la ley plantea que “el derecho de 110 propiedad sobre las cosas puede ser de diferentes clases: (1) La plena y entera propiedad, o sea el derecho de usar, disfrutar o enajenar las cosas. (2) El derecho de usarlas o disfrutarlas, o ambas cosas a la vez. (3)...” Por lo tanto a la luz del CCPR el propietario tiene derechos sobre los árboles que están en su propiedad. El Art. 325 de nuestro CCPR, 31 LPRA §1243, le imparte la responsabilidad en caso de caída árboles ordenando dicha ley que “será responsable el propietario de los daños y perjuicios que se ocasionen, salvo el caso de fuerza mayor.” Conclusión Las especies hay que preservarlas porque son necesarias en el ecosistema para que haya la biodiversidad necesaria. Si no se manejan los recursos naturales de manera correcta se crea una catástrofe ambiental. Punto. Las ciencias ambientales es una disciplina nueva cuyo su propósito principal (según Flores-Colón, 1998) es describir un desarrollo sustentable. Flores-Colón (1998) identifica acertadamente el principal problema ambiental al cual nos enfrentamos y son los cambios climatológicos acelerados causados por la actividad humana y el mal manejo de los recursos naturales. De ahí la importancia de manejar adecuadamente el recurso natural de los árboles. Manejando bien los recursos naturales se pueden prevenir problemas ambientales como la erosión de los suelos y la falta de agua, según el DRNA y RiveraSantana (1998). El manejo correcto de los recursos naturales es cosa seria. Hay que tener suficiente entereza moral y carácter para defenderlos. No basta con ser científico ambientalista. Veamos. El DRNA menciona en el PLF (2000) que “la destrucción o perturbación del hábitat es la principal amenaza a las comunidades de animales en Puerto Rico.” Las cifras alarmantes que da el DRNA (2000) auto citándose (DRNA, 1973) en el documento redactado del PLF son “sobre 500 especies endémicas y no endémicas de plantas han sido clasificadas como raras, en peligro o con pobre 111 distribución.” Little y Woodbury (1980) el PLF del DRNA (2000) desglosan que “existen 13 especies raras de árboles endémicos clasificados como en amenaza y 22… en peligro de extinción a causa de la destrucción y alteración de su medioambiente.” Es importante que juristas y científicos estén alineados en un esfuerzo para defender y proteger estas especies. Lamentablemente estos esfuerzos pudieran ser confundidos con revueltas realizadas por pequeños grupos que mezclan la justa defensa de los recursos naturales con pasiones políticas que son controversiales ante la opinión pública. Esto combinado con la corrupción gubernamental rampante de los últimos tiempos permite un mal manejo de los recursos naturales. Por ejemplo la otorgación indebida de permisos para el corte de arboles. Es por esto último que más allá del esfuerzo de los científicos y juristas es importante la educación y el desarrollo de valores de la sociedad, en especial de los niños y jóvenes en cuanto a la importancia de preservación de los recursos naturales. El padre que corrige a sus hijos para que no dañen los árboles, la maestra que enseña que no se debe ensuciar el piso, la abuelita que con amor se sacrifica para que le den sus plantitas. Ellos son los primeros en el frente de batalla. Desjardins (2006) define el utilitarismo como “un acercamiento a la ética que razona en términos de las consecuencias de nuestras acciones y aconseja como actuar para maximizar el beneficio social.” Añade en su discusión sobre la ética ambiental que el enfoque ético deontológico “razona en términos de los derechos y principios que nos dicen que nosotros tenemos ciertas tareas fundamentales que requieren que se actué de cierta manera.” Siguiendo su discusión sobre ética ambiental nos dice que la ética del Derecho natural “arguye que hay unos derechos y una ley de la naturaleza que dirigen el comportamiento ético... y según una corriente de esta filosofía se deriva de la Ley de Dios.” 112 El enfoque biocéntrico de la ética comenzó en el medioevo con San Francisco de Asís, quien según Desjardins (2006), proclamó una ética que afirmaba la vida y la cual incluye a las plantas y a los animales. Esta corriente filosófica dentro de la ética ambiental plantea que hay un valor intrínseco el cual es independiente del valor instrumental. Añade Desjardins (2006) que el mayor reto para los filósofos que defienden la teoría del valor intrínseco de las especies es el poder desarrollar una estrategia que pueda contrarrestar los argumentos instrumentalistas. Citando a Taylor, Desjardins (2006) menciona que la fuerza del biocentrismo que promulga dicho autor consiste en que su teoría “descansa en una cuidadosa exposición de porque es razonable adoptar una actitud de respeto hacia la naturaleza.” En su detallada discusión de Taylor, Desjardins (2006) considera que dicho autor busca un “recuento sistemático y comprensivo de la relación moral que existe entre los humanos y otros seres vivos.” Flores-Colón (1998) citando a Kormondy (1996) menciona los tipos de relaciones que ha tenido el hombre con el ambienten la cultura occidental las cuales alega que “no ha sido siempre igual”: 1. “Tradición imperialista- el hombre no es parte de la naturaleza. El hombre debe dominar y explotar los sistemas naturales para su beneficio.” 2. “Tradición arcadiana- el hombre es parte de la naturaleza y debe vivir en armonía con esta ya que es benévola y le permite al hombre encontrarse a si mismo.” 3. “Tradición científica- el ser humano es parte integral de la naturaleza. No existe ninguna diferencia fundamental entre los sistemas ecológicos humanos y los naturales.” Con relación a las visiones ambientales que tiene la sociedad actual Flores Colón (1998) menciona la visión antropocéntrica donde plasma lo que la mayoría de las personas opina y la visión biocéntrica o ecocéntrica. La tabla 4.01 contiene las mismas. La primera coloca a la humanidad como el centro de la creación mientras que la segunda coloca a todos los organismos de la naturaleza al mismo nivel. La visión 113 antropocéntrica puede que tenga su origen en las creencias religiosas de la sociedad occidental. En las Sagradas Escrituras los cristianos colocan al hombre como el centro de la creación. Tabla 4.01. Visiones Ambientales de la Sociedad Moderna (Flores-Colón 1998) (Botkin y Keller 1998). Nótese las dos visiones modernas. Visión Antropocéntrica Visión Ecocéntrica o biocéntrica Los seres humanos son los Los humanos necesitan a organismos más los otros organismos de importantes de la tierra y la Tierra pero estos no controlamos el resto de los nos necesitan seres vivos. Los recursos de la Tierra Los recursos de la Tierra son infinitos. La ciencia y la no son infinitos tecnología pueden resolver cualquier problema ambiental. Se debe estimular el Se deben desarrollo económico sin formas tomar económico que no dañen en cuenta efectos ambientales. sus de favorecer desarrollo el medio ambiente. 114 El éxito de la humanidad Nunca se podrá entender depende de su capacidad y controlar los sistemas para entender y controlar que sostienen la vida en los sistemas que sostienen la la vida del planeta pera su depende de aprender a propio beneficio. cooperar en uno con el Tierra. El éxito otro y con la naturaleza. Solo los organismos con Todos los organismos de valor instrumental (Utiles a la Tierra tienen un valor los intrínseco (valor que no humanos) importantes. son depende de la utilidad de estos para los humanos) y son importantes. En La Santa Biblia hay una visión antropocéntrica que da al ser humano una mayordomía en la creación. Al revisar en el libro de Génesis 1:26 se puede encontrar que narra de la siguiente manera: “Dijo Dios: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que mande a los peces del mar y a las aves del cielo, a las bestias, a las fieras salvajes y a los reptiles que se arrastran por el suelo.’” Más adelante en Gen. 1:28 el autor de las Sagradas Escrituras establece que Dios da una orden explícita a la humanidad para que domine la Tierra. La Biblia dice que “Dios los bendijo, diciéndoles: “Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Manden a los peces del mar, a las aves del cielo y a cuanto animal viva en la tierra.”” Continúa el relato en Gen 1:29 expresando que “dijo Dios: Yo les entrego, 115 para que ustedes se alimenten, toda clase de hierbas, de semilla y toda clase de árboles frutales. En la historia de Adán y Eva, luego que Dios creó a Adán nos dice Gen. 2:15 que “Yahvé tomó, pues, al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara. Luego en Gen. 2:19 el autor de La Biblia explica que “Yahvé entonces formó de la tierra todos los animales del campo y todas las aves del cielo, y los llevó ante el hombre par que les pusiera nombre y cada ser viviente había de llamarse como el hombre lo había llamado.” El manejo adecuado de los recursos naturales es muy importante. Las ciencias ambientales pretenden lograr su objetivo principal que según Flores-Colón (1998) es “describir un mundo sostenido (duradero)… en el que las poblaciones humanas puedan existir indefinidamente con niveles de vida y salud altos. Discute dicho autor que el desarrollo económico puede ser justo y ambientalmente amigable si se manejan los recursos naturales con buenos valores e implementando la justicia social. Dice que hay varias justificaciones para asignarle un valor a un recurso natural o cualquier aspecto ambiental: 1. “Utilitaria- este recurso tiene valor económico o para sobrevivir. Por ejemplo la pesca” 2. “Ecológica- el recurso tiene valor para un sistema ecológico que nos permite sobrevivir. Por ejemplo, los polinizadores permiten la reproducción de muchas especies de plantas…” 3. “Estética- tiene valor porque es muy bella. Por ejemplo, la cotorra de Puerto Rico es un ave muy bonita.” 4. “Moral- ese aspecto ambiental tiene derecho a sobrevivir. Por ejemplo, en 1982 se preparó un documento en las naciones Unidad donde se expresa que las especies tienen el derecho moral de existir.” Se pueden añadir más justificaciones a dicha lista. Debido a que el ordenamiento jurídico puertorriqueño atiende el manejo de árboles y la Constitución provee para que haya una política pública ambiental se puede añadir la justificación: 116 5. Juridico- ese aspecto ambiental hay que protegerlo porque una ley y/o reglamento así lo ordenan. Por ejemplo, la Ley de Bosques de Puerto Rico y el Reglamento de Siembra, Corte y Forestación para Puerto Rico establecen como se manejan los árboles. Es de público conocimiento para todos que Puerto Rico es un país rico en cultura y tradiciones. Los árboles forman parte de nuestra cultura, además de que en el pasado fuimos una sociedad agrícola. Es por esa razón que se puede añadir a la lista las siguientes justificaciones: 6. Cultural- Se justifica proteger el recurso natural porque es importante para la cultura. Por ejemplo, la flor del árbol de maga (Thespesia grandiflora) es la flor nacional de Puerto Rico. 7. Turística- Se justifica proteger el recurso natural porque es importante para la industria del turismo. Por ejemplo, los árboles embellecen el paisaje de Puerto Rico. El DRNA (2000) en su Programa de Legado Forestal para Puerto Rico afirma que los bosques en Puerto Rico constituyen unos “recursos culturales y de paisajes” debido a que nuestro país “es una isla tropical con una topografía variada y muchas áreas de valor y belleza natural.” La agencia del DRNA (2000) sostiene que los bosques de Puerto Rico pueden ser útiles para la industria de la “recreación y el turismo ”debido a que Puerto Rico tiene “…un clima moderado durante el año, que promueve la base para la recreación al aire libre...” El derecho se dice que es moral porque en un ordenamiento jurídico solo son sujetos de derecho las personas. Los árboles como no son personas no son sujeto de derecho y por lo tanto no los cobija directamente la ley a ellos. La protección que les da el ordenamiento es para que se lleve a cabo un manejo correcto debido a que la propiedad y tiene un valor social como indica Vélez-Torres (2002). Un aspecto importante en el manejo adecuado de los recursos naturales es la disponibilidad de estos. El número de población de individuos está relacionado con el 117 consumo de los recursos naturales. A mayor numero mayor consumo y mayores desperdicios se generan. Flores-Colón (1998) y Desjardins (2006) concuerdan que para que se pueda sostener una población la tasa de uso de los recursos naturales debe ser igual o menor que la disponibilidad de los mismos. El desparrame urbano, la erosión y la deforestación son parte de un gran problema ambiental. De ahí proviene la necesidad de manejar correctamente el recurso natural de los árboles. A menudo se enfatiza en conservar el recurso natural de los árboles en los bosques. Pero se habla poco o casi nada sobre el manejo y conservación del valioso recurso natural de los árboles en las zonas urbanas. Con este trabajo se pretende aportar a que se mejore el manejo de los árboles en las zonas urbanas. La ventaja que tiene el recurso natural de los árboles es que es uno renovable. Con el manejo correcto se puede utilizar indefinidamente. Afortunadamente el ordenamiento jurídico puertorriqueño provee las herramientas adecuadas para su buen manejo. Desde una política pública ambiental adoptada por nuestra Carta Magna hasta una ley especial de bosques, un reglamento que rige su manejo y el excelente derecho supletorio que nos legó el legislador decimonónico desde el Código Civil Español hasta el Código Civil de Puerto Rico donde todavía prevalecen. Si se utilizan adecuadamente no habrá que preocuparse debido a que por ser un recurso renovable se podrá utilizar indefinidamente. Si no se manejan adecuadamente las generaciones futuras sufrirán inocentemente las consecuencias de la irresponsabilidad de un mal manejo… 118 Figura 4.01 Suelo Erodado. Muéstrase en la foto un derrumbe causado por la erosión producto de la deforestación (Díaz Zamot circa 1999). Literatura Citada Arms K. 2005. 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Juez: _______________________________ Sala Municipal de __________________________ Centro Judicial de __________________________ CASO NUM. _______________________ SOBRE LEY 140; ___________________QUERELLANTE VS _________________QUERELLADO Controversia de la parte querellante ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ ________________________________________________________________ Instrucciones: Este formulario está diseñado tomando en cuenta los criterios relevantes al Derecho en Puerto Rico para la evaluación del manejo de arboles. Lea cuidadosamente este formulario antes de comenzar la evaluación del (los) árbol (es). Siga el orden de pasos provisto. Lene todos los espacios y explique según sea necesario. Fecha de evaluación: ___de __________ de 20___ Evaluador: _____________________________ Profesión u oficio (que le acredite como perito) _______________________________ Hechos Durante el día ____ de ___________ de 20_____ se realizó una evaluación técnica de ________ árbol(es) de la(s) especie(s) conocida (s) como (nombre común y científico): (Cantidad) # De referencia del arbol 1. 2. 3. 4. 5. _______________________ _______________________ _______________________ _______________________ _______________________ _______________________ _______________________ _______________________ _______________________ _______________________ **Lista de árboles con el nombre vulgar y científico. En adelante, utilice el número asignado a cada árbol en esta sección para referirse a este en el resto del documento. 126 Ubicación del árbol Urb. _____________________, Núm. ________ Calle __________________________ Barrio _____________ Sector___________ Municipio de ___________________, Puerto Rico. Explicar algún otro dato importante de la ubicación del (los) árbol (es) ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ Distancia entre el (los) árbol(es) y la colindancia ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ ¿Es recomendable esta especie de árbol en esa ubicación? _____Si _____No Explique por qué: ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ Valor del (los) árbol(es) Marque con una X todas las que apliquen # de Referencia del árbol Valor ¿Aplica? Descripción Valor utilitario ____ Se refiere al valor económico del árbol. Valor ecológico ____ Se refiere al su importancia para la sobrevivencia de otras especies Valor estético ____ La belleza Valor cultural ____ La importancia de ese árbol dentro de los valores de la comunidad en la que está ubicado. Ej. Valor religioso, histórico, etc. 127 Datos de los Árboles # de Ref. DAP Alto Copa Condición de Salud Manejo Propuesto ___Buena ___Regular ___Mala __ Poda __ Corte __ Trasplante __ Ninguno ___Buena ___Regular ___Mala __ Poda __ Corte __ Trasplante __ Ninguno ___Buena ___Regular ___Mala __ Poda __ Corte __ Trasplante __ Ninguno ___Buena ___Regular ___Mala __ Poda __ Corte __ Trasplante __ Ninguno ___Buena ___Regular ___Mala __ Poda __ Corte __ Trasplante __ Ninguno ___Buena ___Regular ___Mala __ Poda __ Corte __ Trasplante __ Ninguno ___Buena ___Regular ___Mala __ Poda __ Corte __ Trasplante __ Ninguno ___Buena ___Regular ___Mala __ Poda __ Corte __ Trasplante __ Ninguno Fundamento De Opinión 128 ¿Ramas, raíces inciden sobre el propiedad del vecino? _____Si _____No Riesgos (salvo casos de fuerza mayor): ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ RECOMENDACIONES Muy respetuosamente le recomendamos a Vuestro Honor lo siguiente: (Exponerle al juez las recomendaciones.) ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ _____________________________________________________________________ _______________________ Firma del Perito Evaluador 129 Apéndice Tres. Lista de Símbolos o Abreviaturas CCPR Código Civil de Puerto Rico Constitución Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico cm centímetro DAP Diámetro a la Altura del Pecho DPR Decisiones de Puerto Rico DRNA Departamento de Recursos Naturales y Ambientales ELA Estado Libre Asociado de Puerto Rico Ley 133 Ley de Bosques de Puerto Rico, conocida como la Ley 133 de 1 de junio de 1977 (12 LPRA §191) Ley 140 Ley sobre Controversias y Estados Provisionales de Derecho, 32 LPRA § 2871-2877, conocida como la Ley Núm. 140 de 23 de Julio de 1974. LPRA Leyes de Puerto Rico Anotadas m metro PR Puerto Rico Reg. Reglamento Reg. 25 Reglamento de Siembra, Corte y Forestación para Puerto Rico (Reglamento de Planificación Num. 25) TSPR Tribunal Supremo de Puerto Rico
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