91 el ancho mundo, y Ha actividad de ellos tenía para él tan

Anuncio
C.
ARÉVALO
91
el ancho mundo, y Ha actividad de ellos tenía para él tanta importancia o más que su forma.
La veracidad de Oviedo es tan grande que, a pesar
de su antigüedad, sus datos son de una exactitud admirable. Las raras veces que cae en el error es por causa,
no de sus observaciones, sino de verse obligado a partir
de ideas de época que eran entonces inconcusas, como le
ocurre al no admitir que los ratones fuesen transportados, puesto que desde Aristóteles se admitía que podían
nacer sin semilla.
Es preciso, además, tener en cuenta que el mundo
que ofrece al lector es algo tan nuevo y extraordinario
que continuamente le asalta e¡l temor de no ser creído y
cita testigos o se apoya en razones de los autores clásicos para probar que son razonables sus observaciones, y,
sin embargo, con ellas rara vez yerra, y aunque militar
antes que hombre de estudio, más le equivoca la erudición.
Es muy parco en tomar noticias de segunda mano y en
ese caso de gran autoridad, mencionándola, y aun así
las pocas cosas que pueden ser dudosas son las que no
fueron por él mismo observadas.
Y este hombre es tan poco conocido que ni siquiera
tiene una calle, ni una estatua, ni una lápida en su pueblo, y es que España ha producido tantos hombres insignes que puede permitirse el lujo de desconocerlos, y,
por ello Madrid, que tiene una calle y una estatua dedicada a Linneo, que nació en Suecia, más de dos siglos después de Gonzalo Fernández de Oviedo, el primer naturalista que dio a las prensas un libro original de Historia
Natural y que es tan ignorado como aquél conocido,
no tiene vía alguna que lleve el nombre de un hijo tan
preclaro. Se ha dicho que la vida de Linneo es un apéndice insignificante de sus libros ; en cambio, los libros
Descargar