CASOS EN IMAGEN: 1

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CASOS EN IMAGEN: 1
I.D. Carcacía, S. Cea y R. Mallo
Complejo Hospitalario Universitario de Vigo, Vigo. España
Fig. 1. Tomografía computarizada (TC) abdominal con contraste intravenoso. Corte axial en donde se visualiza un segmento de íleon dilatado con una imagen lineal de alta densidad que atraviesa su pared.
Figs. 2 y 3. Reconstrucciones coronales de la misma TC abdominal en donde se objetiva imagen de gas extraluminal adyacente a la pared del íleon,
la cual se encuentra engrosada, así como inflamación del meso vecinal.
Varón de 72 años de edad que acude al Servicio de Urgencias por un cuadro de dolor abdominal intenso de 72 horas de evolución
localizado fundamentalmente en hemiabdomen inferior. Se realiza hematometría y bioquímica destacando una leucocitosis (15
ml/mmc) con neutrofilia (80%). Asimismo el paciente presentaba una coagulación alterada.
Comentario en la página 111
70
Radiología. 2006;48(2):70
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COMENTARIOS A LOS CASOS
Casos en imagen 1.—PERFORACIÓN DE ÍLEON POR CUERPO EXTRAÑO
Diagnóstico final
Perforación de íleon por cuerpo extraño (espina de aleta de
bonito).
Hallazgos radiológicos
Tomografía computarizada (TC) abdómino-pélvica con contraste yodado intravenoso, sin contraste oral: se objetiva un segmento de íleon dilatado y con engrosamiento de su pared, evidenciándose una imagen lineal de alta densidad (con forma de
«boomerang») que parece atravesar la pared (fig. 1), con pequeña imagen de gas extraluminal adyacente (fig. 2). Importante inflamación del meso de vecindad con neovascularización asociada (fig. 3). Hallazgos en relación con microperforación «tapada»
debido a cuerpo extraño (espina de pescado) en íleon.
Comentario
La perforación del tracto gastrointestinal causada por ingestión de cuerpos extraños no es infrecuente en la práctica clínica1.
La ingestión de cuerpos extraños se observa más frecuentemente
en niños, ancianos, enfermos mentales o personas ciegas2. Del
80 al 90% de estos cuerpos atraviesan el tracto gastrointestinal
sin complicaciones y se considera que la perforación ocurre en
menos del 1% de los casos3.
Las perforaciones pueden ocurrir en cualquier punto del tracto gastrointestinal, desde el esófago hasta el recto, pero son más
frecuentes en las regiones ileocecal y rectosigmoidea1. La perforación del intestino delgado es rara comparada con el resto del
tracto alimentario.
Por otra parte, la longitud y la redundancia del intestino delgado, así como sus relaciones topográficas con las demás vísceras abdominales, hacen difícil detectar la presencia y la localización de la perforación4.
La presentación clínica depende del lugar y tamaño de la perforación. Se puede presentar con signos de abdomen agudo2.
Aunque una forma más insidiosa de presentación es más frecuentemente observada, con dolor abdominal, náuseas, vómitos,
fiebre y distensión abdominal1.
El diagnóstico de perforación puede ser dificultosa tanto
clínica como radiográficamente1. La evaluación radiológica generalmente comienza con radiología convencional5 con la demostración del cuerpo extraño (si es radiopaco) o con la demostración de aire extraluminal. Sin embargo, el aire extraluminal
puede ser no visible si la perforación es muy pequeña, «tapada»
o bien contenida por las estructuras adyacentes4. Así el aire extraluminal es identificado radiográficamente en sólo el 50-70%
de los pacientes5.
La TC es un método más sensible para detectar tanto la perforación sospechada como la no sospechada4. El diagnóstico de
perforación mediante TC se basa en hallazgos directos de aire o
gastrografín extraluminal (si se realiza con contraste oral) y hallazgos indirectos (engrosamiento de la pared intestinal, infiltración de la grasa de vecindad, ascitis localizada).
Las reconstrucciones en 3D son muy útiles para analizar las
imágenes de interés, permitiendo visualizar las imágenes en cortes coronal y sagital. En casos donde las placas simples fallan o
la TC convencional no muestra adecuadamente la imagen, el
3D-TC puede aportar una información comprensible y valiosa3
tanto al radiólogo como al cirujano.
En conclusión, la TC realizada e interpretada adecuadamente
es una modalidad de imagen útil y rápida (sin ninguna preparación del paciente) para evaluar la perforación intestinal con alta
sensibilidad. El nivel y la causa de la perforación pueden ser
identificadas en gran número de casos, permitiendo un manejo
del paciente apropiado e inmediato5.
BIBLIOGRAFÍA
1. Gómez J, Rodríguez R, Villacorta J, Torres A, Pimentel C,
Pedrosa CSA. CT findings in gastrointestinal perforation by
ingested fish bones. J Comput Assist Tomogr. 1988;12:8890.
2. Strauss JE, Balthazar EJ, Naidich DP. Case report: jejunal
perforation by a toothpick: CT demonstration. J Comput Assist Tomogr. 1985;9:812-4.
3. Takada M, Kashiwagi R, Sakane M, Tabata F, Kuroda Y. 3DCT diagnosis for ingested foreign bodies. Am J Emerg Med.
2000;18:192-3.
4. Ghahremani GG. Radiologic evaluation of suspectes gastrointestinal perforations. Radiol Clin North Am.
1993;31:1219-34.
5. Maniatis V, Chryssikopoulos H, Roussakis A, Kalamara C,
Kavadias S, Papadopoulos A. Perforation of the alimentary
tract: evaluation with computed tomography. Abdom Imaging. 2000;25:373-9.
Correspondencia:
Ivana D. Carcacía Hermilla.
Servicio de Radiodiagnóstico. Complejo Hospitalario
Universitario de Vigo.
C/ Pizarro, 22. 36204 Vigo. Pontevedra. España.
[email protected]
Radiología. 2006;48(2):111
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