Diferencias entre la oferta de carne bovina y la carne ovina

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Diferencias entre la oferta de carne bovina y la carne ovina
relacionadas con el consumo
María Viola y Mercedes Mc Cormick
Resumen
En términos de una problemática específica se ha considerado para este estudio que la
posición de un alimento dentro del mercado del país en el que se lo obtiene permite visualizar
políticas de calidad que incentiven la producción inicial para abordar luego, con mejores
perspectivas de éxito y volúmenes adecuados, los mercados externos. El predominio del
consumo de carne bovina en el mercado interno admite una indagación de atributos que
mediante una comparación eficaz, aproxime al sector de la carne ovina, en términos de
sustitución por la bovina, al conocimiento de aciertos y falencias vinculadas a la gestión de
calidad de sus productos. La carne bovina parece adecuarse mejor a las preferencias y
comportamiento del consumidor. Los objetivos del trabajo son comparar la configuración del
consumo de la carne ovina y bovina a través de sus diferencias, señalar pautas del modelo de
consumo presente de cada una de ellas y listar las observaciones que tendrían influencia en el
consumo.
Palabras clave: Carne ovina, carne bovina, modelos de consumo.
Summary
In terms of problematic a specific, one it has been considered for this study that the position
of a food within the market of the country in which is obtained it allows policies of quality
which they stimulate the initial production to approach soon, with better perspective of
success and adapted volumes, the external markets. The predominance of the consumption of
beef in the internal market admits an investigation of attributes that by means of an effective
comparison, approximates to the sector of the lamb meat, in terms of substitution by the beef,
to the knowledge of successes to the management of quality of its products. The beef seems to
adapt better to the preferences and behavior of the consumer. The objectives of the work are
to compare the configuration of the consumption of the lamb meat and beef through their
differences, to indicate guidelines of the model of present consumption of each one of them
and to list the observations that would have influence in the consumption.
Key words: lamb meat, beef, consumption model.
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Diferencias entre la oferta de carne ovina y la carne ovina relacionadas con el consumo
María Viola y Mercedes Mc Cormick
1. Introducción
Actualmente, en términos mundiales, estimulada por un fuerte crecimiento económico, la
carne ovina ha expandido sus mercados internacionales en un 7% ligado al consumo étnico
de los países desarrollados y registra los mayores incrementos de precios seguido de los
precios de exportación de la carne ovina de Estados Unidos (SUL: 2005). Conforme los datos
proporcionados por la FAO(2002) la Unión Europea no satisface su demanda de carne ovina.
Estos factores permiten una expansión de la oferta de productos derivados de la carne ovina
en los mercados de los países aunque con resguardos respecto de las preferencias de los
consumidores.
En Argentina, las exportaciones de carne ovina presentaron en el 2003 el mayor nivel de la
última década, tanto en términos de valor como en volumen físico - u$s 11 millones y 4.900
tn., respectivamente. En 2002 las exportaciones casi se duplicaron respecto al año anterior,
por la reapertura de los mercados europeos luego de la crisis de la aftosa y, en buena medida,
por la devaluación del peso argentino que hizo más atractivo este negocio, factor que fue
determinante para el desempeño en el 2003.
Europa concentra más del 80% de nuestras exportaciones de carne ovina, destacándose las
compras de España, el Reino Unido, Bélgica e Italia. En los últimos años Israel se ha
convertido en un importante importador de este producto. Para exportar a la Unión Europea
hay un mecanismo de cuota por país interesado. Desde 1996, el cupo correspondiente a la
Argentina es de 23.000 tn. por año. Este volumen está muy lejos de ser alcanzado; siendo el
promedio anual de nuestras exportaciones a la UE en la última década, del orden del 6% de
dicha cuota, en tanto en 2003 alcanzó el 21%.
Si bien existen 27 frigoríficos que faenan carne ovina, ubicados mayoritariamente en las
Provincias de Chubut (5), Santa Cruz (3), Rio Negro (4), Buenos Aires (5) y Entre Ríos (3),
sólo hay cinco frigoríficos autorizados por el SENASA para exportar a la UE. Sin embargo, y
debido a las restricciones impuestas por la misma, en las últimas zafras las exportaciones
3
nacionales están limitadas al sur del paralelo 42 donde estos frigoríficos han orientado el 90%
de sus ventas al mercado externo.
De tal modo, desde diferentes esferas, han surgido opiniones favorables acerca del papel que
podría desempeñar la producción de carne ovina, como actividad alternativa para mejorar la
rentabilidad de explotaciones y aumentar el desempeño en el mercado interno y externo. Estas
alternativas son posibles en regiones tales como la Pampeana y la Mesopotámica, ya que los
requerimientos alimenticios de los ovinos son mayores para obtener estos productos. Además
estas regiones poseen la ventaja de estar relativamente cerca de los centros de mayor consumo
de carne del país. En la región patagónica, en cambio, donde la producción de lana resulta ser
el principal producto, se visualiza la exportación de corderos para carne como una posibilidad
para la mejora de los ingresos globales de los productores.
La carne ovina fue considerada como un subproducto, el que podía venderse entero, de
manera estacional, sin necesidad de una presentación singular. Aunque este producto podría
influir en el equilibrio del sector, este posee una serie de características que dificultan su
desarrollo de no mediar cambios, éstos son los siguientes: 1. se encuentra atomizado (lo que
implica para cada productor: altos costos operativos de transporte, de compra de insumos,
mano de obra, etc.); 2. falta volumen ; 3. existe estacionalidad productiva; 4. falta un sistema
de tipificación de reses lo que impide la caracterización de las mismas; 5. falta uniformidad y
calidad de productos; 7. hay escasa integración a la industria elaboradora; 8. falta de mercados
de referencia; 9. parte de la faena se realiza en condiciones no controladas, tanto desde el
punto de vista sanitario como fiscal (el 65% de la faena actual se lleva a cabo en estas
condiciones, Borelli, P. (2001); 10. perduran falencias en la oferta.
Hubo un intento de superación de algunos de estos inconvenientes mediante el desarrollo de
una estrategia de comercialización de carne ovina en la cual participaban los productores, los
frigoríficos además de un conjunto de instituciones; éste fue destinado a la principal región de
producción ovina del país. El producto final diferenciado se denominó: “Carne Ovina
Patagónica”. Las instituciones estatales que intervinieron fueron la SAGPyA (Secretaría de
Agricultura Ganadería y Pesca), el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), el
SENASA (Servicio Nacional de Sanidad Animal) y los Gobiernos Provinciales; y las
privadas, productores y frigoríficos. Se puso en marcha en 1993, buscando obtener una
mejora del precio y calidad de los productos mediante una política de marketing que le
4
otorgara diferenciación. Este mejor precio lo percibiría el productor, incentivando la actividad
en una región en la que los costos de producción superan ampliamente los de otras regiones
del país (Barrera, E: 1996). Las falencias de estas estrategias fueron señaladas por varios
técnicos (Barrera, E.; Foster, H.; Cetrángolo, H.: 1996).
En términos de una problemática específica se ha considerado para este estudio que la
posición de un alimento dentro del mercado del país en el que se lo obtiene permite visualizar
políticas de calidad que incentiven la producción inicial para abordar luego, con mejores
perspectivas de éxito y volúmenes adecuados, los mercados externos. El predominio del
consumo de carne bovina en el mercado interno admite una indagación de atributos que con
una comparación eficaz aproxima al sector de la carne ovina, en términos de sustitución por la
bovina, al conocimiento de aciertos y falencias vinculadas a la gestión de calidad de sus
productos.
Con el cambio de las exigencias del mercado y la configuración de la demanda, observando
el comportamiento de la carne ovina en los puntos de venta, se puede afirmar que el conjunto
de atributos que hacen a la fortaleza de un producto en el mercado están ausentes o son
escasos. Este se presenta en los super e hipermercados de la Ciudad de Buenos Aires mal
posicionado, con variaciones en los precios, falencias en la oferta de cortes, sin información al
consumidor y marcada oferta estacional, entre otras dificultades (Lynch, G.M. et al: 2000).
Este hecho no se registra de igual modo para la carne bovina la que registra mejores
condiciones de comunicación de productos y estrategias más eficientes para satisfacer a sus
consumidores ( Viola, M. y Traversa, O.: 2002).
Los objetivos del presente trabajo son
•
Comparar, utilizando estudios realizados para carne bovina y para carne ovina, las
estrategias de calidad y los rumbos que han tomado en el mercado interno ambos
tipos de alimentos.
•
Señalar aquellas observaciones provenientes de un conjunto de indagaciones previas
de pautas del modelo de consumo por las que la carne bovina aventaja a la carne
bovina.
•
Listar recomendaciones que permitan visualizar sus puntos de contacto pero,
especialmente, las diferencias en los tratamientos que se realizan en la carne ovina
para lograr un posible incremento del consumo.
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2. Materiales y métodos
Desde el año 1999 el Centro de Estudios del Sistema Agroalimentario ha realizado
indagaciones aisladas en carne ovina y carne bovina referidos a la gestión de sus productos de
consumo. Mediante técnicas de grupos de discusión focalizada (focus group : Kent, . : 1995),
entrevistas en profundidad, visualización de puntos de venta y encuestas se han desarrollado
elementos que informan sobre las características de la comunicación y de la percepción de la
calidad. Estas técnicas permitieron acumular información sobre estos alimentos que serán
comparadas en el presente estudio en relación a oferta en los puntos de venta, alimentos
derivados, cortes y posiciones de ambas carnes en relación a los aspectos demandados por los
consumidores.
Para realizar estas comparaciones se utilizarán fuentes de datos obtenidos por Mc Cormick,
M. et al ( 1999, 2002 y 2003) y por Viola, M. et al (2001, 2002, 2003) relacionados con las
expectativas de los consumidores y caracterización de la oferta de ambas carnes; dispuestas de
forma tal que puedan observarse diferencias y puntos de contacto.
En lo referente a la carne ovina se utilizaran datos provenientes de seis grupos focalizados
cuyos tramos etáreos correspondieron a familias con hijos pequeños (25 a 35 años) y con
hijos adolescentes y jóvenes (40 a 50 años). En cuanto al nivel socioeconómico (NSE) fueron
seleccionadas personas pertenecientes a los estratos medios: C Amplio, que incluye: C1, clase
media alta, C2, clase media y C3, clase media baja (de acuerdo con las denominaciones de la
Asociación Argentina de Marketing). Se seleccionaron mujeres que se encargaran
personalmente de la compra y la preparación de las comidas para obtener información directa
y se eligieron hombres con intereses culinarios, por el mismo motivo ellos podían definirse
por ejercer distintas formas de participación en la cocina o las compras. Se presentaron
algunos que realizan las compras, otros que seleccionan las carnes, también los que ayudan,
los que cocinan muy esporádicamente, los que sólo hacen el asado y los que cocinan con
mayor frecuencia.
Las reuniones de grupo fueron coordinadas por un especialista que orientó la conversación a
partir de una guía de pautas que cubrían los tópicos planteados en los objetivos. Las reuniones
fueron grabadas en toda su extensión y luego desgrabadas en forma textual.
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En cuanto a la carne bovina se tomaron en cuenta los datos provenientes de a. Entrevistas en
profundidad (Valles, M. S:1997) cuyo guión fue elaborado a partir de la discusión de los
modos de percepción de la calidad en carne ( Viola, M. : 2002); b. Grupos focalizados (focus
group Kent, R.: 1995). Las entrevistas permitieron determinar, en líneas generales, los
principales atributos operantes en la selección, su localización en el proceso, grado de
generalidad, etc. Estas entrevistas se realizaron durante los meses de Abril y Mayo de 2002
sobre varones y mujeres encargados de las compras familiares de distintas edades y con
distinto tipo de configuración familiar
Lo grupos permitieron identificar las señales que el consumidor utiliza, reconocer sus
alcances, las posibles estrategias de aplicación, acciones conjugadas en el modelo de práctica
alimenticia con carne, etc. Las reuniones integradas por entre 6 a 9 personas se realizaron
discriminadas por edad y lugar de residencia (urbanos y rurales), los grupos se conformaron
con igual número de varones y mujeres dentro del nivel socioeconómico C amplio, de acuerdo
a los criterios de la Asociación Argentina de Marketing (1998).
Las reuniones de todos los grupos considerados en carne ovina, al igual que los realizados
para carne bovina, fueron coordinadas por un moderador que condujo las intervenciones. Las
participaciones de los integrantes fueron registradas a través de notas y grabaciones, con la
presencia de observadores no participantes durante las reuniones. El análisis de los resultados
se basó en las verbalizaciones que fueron reunidas en repertorios sistemáticos, agrupados
según la guía temática que incluyó: la motivación del consumo, las sensaciones en torno a la
ingesta de carne bovina, el momento de las compras, las estrategias de elección de la pieza
(cortes utilizados y aplicaciones, carne envasada, información reclamada, rechazos durante la
selección, búsqueda de beneficios).
En relación a los cortes de carne para ambos tipos se condujeron análisis de oferta. En el caso
de la carne ovina mediante una indagación en puntos de venta realizada en el año 2000 y
2005 en el caso de la carne bovina una indagación a 91 hogares realizado mediante una
encuesta administrada por encuestadores entrenados que permitió obtener datos sobre los
repertorios de los cortes disponibles y preferencias (Viola, M.: 2003). A los efectos de una
discusión amplia de los resultados se han considerado datos secundarios sobre ambos
alimentos provenientes de revisiones de bibliografía.
7
3. Resultados y discusión
3.1. La carne ovina: aspectos generales y consumo
En el contexto mundial sólo el 4% del total de carnes consumidas corresponde a la ovina, sin
embargo estas preferencias se mantienen estables con un promedio de 2kg. /habitante por año.
Los datos del consumo en Argentina considerando a Boggio, F. y Giacinti, M. A.(2002)
refieren a 1,6kg por habitante y por año con una tendencia anual negativa del 2,9% aunque
datos de SAGPyA (1999) sitúan el consumo local en 0,5 kg con tendencia decreciente con
motivo de factores culturales, culinarios y de oferta. A nivel local no se han encontrado datos
sobre el tipo y origen de animales preferidos por los consumidores, en cambio; en otros
mercados importantes, si bien se observa también
que es muy bajo el porcentaje de
consumidores que consume carne ovina habitualmente; no obstante, las preferencias
evidenciaron que el cordero pesado sería notablemente más aceptado en el Reino Unido. En
tanto que España y Alemania consumirían por igual corderos pesados y livianos aunque
Alemania prefiere la carne de origen local frente a la proveniente de Latinoamérica a
diferencia de los otro países mencionados (SUL, 2004).
Boggio, F. y Giacinti, M. A.(2002) señalan que en los países del MERCOSUR, si bien
Uruguay es el principal consumidor Brasil sería, en términos de volumen, el principal
mercado. En cambio Chile consume apenas 0,1 kg. por habitante por año. Los mismos
autores muestran que en Argentina el abastecimiento del mercado consumidor se adapta a la
estacionalidad de la oferta local. Existe una incipiente capacidad de congelado de carne ovina,
utilizada en los frigoríficos de las áreas turísticas para diferir oferta a la estación invernal. La
industrialización y comercialización formal de carne ovina se concentra en dos frigoríficos
principales y nace en una oferta atomizada y desarticulada. La carne ovina tiene escasa
participación en las góndolas a consumidor final, detectándose problemas en la presentación
del producto, en la continuidad del abastecimiento y en el precio y calidad final.
Moré, M.R. et al: (2000) señala para el mercado local que la carencia de carne ovina en los
principales puntos de venta, super e hipermercados, a lo largo del tiempo, fue una de las
causas de la imagen de producto que predomina entre los consumidores. En especial en los
denominados “urbanos” –aquellos que carecen de experiencias que los vinculen con el ámbito
8
rural o con el interior del país (- predomina la imagen de una carne pesada y grasosa, con
pocas posibilidades de ser preparadas de una manera diferente a la del “asado”. En cambio, en
aquellos consumidores con un mayor contacto con el medio rural - denominados “urbanorurales”- a pesar de predominar una buena imagen de producto (lo consideran de buen sabor y
tan versátil como la carne vacuna, conocen diferentes preparaciones), reclaman por la falta de
producto. La diferencia en cuanto a estos dos tipos de consumidores, los “urbanos” y los
“urbano / rurales”, mostraría, en principio, el importante papel que debería desempeñar la
información y la comunicación.
Conforme los datos de Mc Cormick (2000), en el caso de la opinión de los chefs, la carne
ovina resulta un “plato distinguido”, esto se condice con el precio de estos platos en varios
restaurantes de la Ciudad de Buenos Aires, aunque aluden a tener dificultades para obtenerlo a
lo largo del año y encuentran variación en la calidad. Esto mostraría una limitación para un
modelo de consumo que aspire a desarrollarse en los modos modernos de alimentación fuera
del hogar.
Un resumen
de las falencias encontradas por Mc Cormick, M. (2002) que afectan la
adquisición a nivel del mercado interno de la carne bovina y que explicarían parcialmente su
consumo deficiente se presentan en la Tabla 1.
Una discusión de las razones de los factores incluidos en la Tabla 1 permite señalar que la
oferta se encuentra poco desarrollada en cuanto a volumen, fragmentación y cortes. A ello se
suma la existencia de una irregularidad en los precios de referencia para el consumidor a
causa de las falencias de la distribución y un producto prácticamente indiferenciado como
resultado de una falta de política de promoción del producto. La posibilidad de incluirlo en
los modos modernos de consumo como la provisión desde fuera del hogar ( delivery) o el
consumo fuera del hogar (restauración) depende fuertemente de una incorporación a la
decisión de consumo, por una parte, y al desarrollo de una estrategia de abastecimiento a los
elaboradores sostenida y constante en términos de calidad, por otra.
Tabla 1. Factores que afectan la adquisición de la carne ovina
Factores
Características del producto actual
9
relacionados 9 Presencia no habitual en el mercado.
Factores
9 Posicionamiento débil, no se lo distingue.
con la oferta
9 No resulta conocido para los consumidores.
9 Los cortes ofertados son grandes y restringidos (pierna,
costillar, paleta).
9 El tamaño resulta un obstáculo para su almacenamiento y
cocción.
relacionados 9 Los precios son irregulares dentro de los hipermercados, en
Factores
con la distribución
relación a las carnicerías.
relacionados 9 Escasez de información en envase.
Factores
con los productos
9 Denominaciones diferentes del producto (carne ovina,
cordero).
3.2. La carne bovina: aspectos generales y situación de oferta
En oposición a la carne ovina, aunque ha perdido posiciones respecto de otras carnes, el
consumo local de la carne bovina se sostiene en 65-68kg./habitante por año en Argentina. Un
mercado interno de un consumo notablemente alto respecto de otros países que ha permitido
conocer algunos de los factores que hacen al éxito de estos productos en comparación con la
carne ovina.
Los datos de grupos focalizados realizados por Viola, M. y Moré, M. R. (2002) evidencian un
conjunto de estrategias e imágenes diversas que se encuentran comprometidas en la adopción
de la carne como alimento cotidiano. Con excepción de algunas atribuciones sobre sus efectos
sobre el incremento del colesterol dietario, la carne bovina es observada como un producto
adecuado para la alimentación familiar cotidiana
que se encuentra disponible tanto en
carnicerías como en supermercados en un amplio repertorio de cortes y presentaciones
incluidas los elaborados tales como hamburguesas y empanadas con importantes
diferenciaciones en contenido de grasa, tiempo de cocción, vida útil y posible de
almacenamiento para consumo diferido.
El análisis de la encuesta de 91 hogares realizada por Viola, M. (2003) evidencia que el
conjunto
de
señales que los consumidores desplegaron para inferir la calidad de los
10
alimentos derivados de carne bovina fresca en el momento de adquisición constituye el
patrón general de posibles estrategias para elegir estos productos dentro del conjunto. Se
observan señales a las que se apela con mayor frecuencia durante el momento de la compra:
destino culinario, tipo de corte, precio, color de la carne y cantidad de grasa de la pieza. No
obstante existen asociaciones entre la motivación de la compra y el tipo de estrategia selectiva
utilizada, como también existen estrategias de delegación a terceros ( el uso del delivery) y
utilizan frecuentemente otros lugares de consumo alternativo a los hogares como la
restauración de comidas rápidas y la restauración de mesa.
En relación a estas indagaciones podría resumirse que: 1. La carne bovina se encuentra
fuertemente incorporada a los hábitos culinarios de la población local, 2. El diseño de la oferta
permite disponerla en variados puntos de venta 3. Los modos de fragmentación hacen de
muchos de sus cortes alimentos prácticos y convenientes para platos rápidos acordes a la vida
moderna, 4. Si bien la imagen dietética de la carne está ligada al exceso de colesterol su
capacidad nutricional es reconocida y valorada, 5. Si bien la diferenciación de producto tiene
deficiencias relacionadas con la innovación se perciben estrategias de marca, de comidas
listas y de productos especiales que han logrado un posicionamiento más rentable que los
derivados de la carne ovina, 6. El desarrollo de la comunicación del producto permite avanzar
en estrategias de percepción de la calidad que acercan al consumidor por diversas vías y
cooperan con la instalación de estos alimentos en la gestión culinaria cotidiana del
consumidor 7. En relación a los lugares de consumo la carne bovina se ubica mejor que la
bovina ya que se la dispone tanto en circuitos de restauración como de consumo hogareño 8.
Respecto a su inserción en los hábitos no constituye solamente una opción para usos festivos
o de agasajo sino que se inscribe en la prácticas alimentarias cotidianas tanto de almuerzo
como de cena.
3.3. La oferta de cortes en la oferta de carne ovina comparada con la bovina
3.3.1. Los cortes de carne ovina
Conforme los datos relevados por Lynch,G. y Mc Cormick, M (2000) en 219 visitas a
supermercados de la Buenos Aires hubo 181 casos en que se presentaba existencia de carne
ovina, los cortes ofrecidos fueron principalmente “costilla”, “pierna”, “paleta” y
“res”
(14,53%). El 4,42% no presentó la identificación de los cortes en la etiqueta, expresándose
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solamente el genérico “cordero”. Hubo además disparidad en la denominación de los cortes
“costilla”, ya que a veces se hacía referencia a “costilla con vacío”, y otras a “costillas
cortadas”. Las denominaciones “chuleta”, “cogote”, “patitas de cordero” y “vacío” estuvo
presente en el 15,36% de los casos. Los pesos promedio oscilaron entre 1 y 2 Kg., con una
alta proporción de hueso. El peso de la "res" entera varió entre los 11 y 14 Kg.
Esta situación ha evolucionado en la actualidad. En efecto conforme los datos de Mc Cormick
del año 2005 en una indagación de los mismos puntos de venta se observa la aparición de
nuevos cortes tales como “bife con lomo”, “asado” y “vacío”. Además se ha detectado la
inclusión de productos al vacío y algún grado de diferenciación en el etiquetado. La evolución
del repertorio de cortes se presenta en una comparación porcentual en la Tabla 2.
Tabla 2. Evolución del repertorio de cortes en los supermercados entre 1999 y 2005 Funte
Mc Cormick (2005)
Tipo de corte
% detectado en 1999
% detectado en 2005
Costilla
29
33
Asado
0
12
Res entera
15
11
Paleta
18
7
Cuartos
19
6
Bifes con lomo 0
3
Cogote
8
3
Vacío
0
3
Otros cortes
11
22
3.3.2. Los cortes de carne bovina
Durante una indagación a consumidores, realizada en una encuesta a 91hogares por Viola, M.
(2003) se indagaron los cortes adquiridos por enunciación. Siguiendo esa pauta se relevaron
28 cortes adquiridos dentro del grupo. Se observó que el 57% del total de la muestra adquirió
un solo producto en la última compra y el resto adquirieron entre dos y cuatro.
12
Tomando en cuenta las enunciaciones de cortes principales (corte 1), los más frecuentes
fueron “milanesas” (26%), asado (12%), bifes (9%) carne picada (8%) churrasco, paleta y
vacío (4% en cada caso); el resto lo constituyeron los siguientes cortes: bife de chorizo, lomo,
nalga, bife de costilla, cuadrada, cuadril, peceto, picada especial, roast beef, tortuguita, bola
de lomo, hamburguesas, osobuco, tapa de cuadril. Este orden se modifica cuando se analizan
compras de al menos dos cortes (corte 2) donde la carne picada es el primero, seguido de
asado y bifes. Para ilustrar esta distribución observar la Tabla 3.
Tabla 3. Cortes adquiridos por consumidores de carne bovina en una muestra de 91 casos.
Fuente Viola, M. (2003)
Compra un solo producto
Compra dos productos
Corte 1
Frecuencia
Frecuencia
Numero de
casos
Corte 2
Denominación %
Casos
Denominación
Milanesas
26,37
24
Picada
7
Asado
12,09
11
Asado
4
Bifes
9,89
9
Bifes
4
Picada
8,79
8
Milanesas
4
Churrasco
4,40
4
Bola de Lomo 3
Paleta
4,40
4
Cuadril
3
Vacío
4,40
4
Vacio
3
Bife de chorizo 3,30
3
Churrasco
2
Lomo
3,30
3
Peceto
2
Nalga
2,20
3
Achuras
1
Bife costilla
2,20
2
Carnaza
1
Cuadrada
2,20
2
Falda
1
Cuadril
2,20
2
Nalga
1
Peceto
2,20
2
Paleta
1
Picada especial 2,20
2
Palomita
1
Roast beef
2,20
2
Roast beef
1
Otros
7,66
6
Otros
-
Totales
100
91
Totales
39
13
Una discusión en torno a los datos del repertorio de cortes presente en la carne ovina y en la
carne bovina, desde el punto de vista de las designaciones e incluso de sus formas, le otorga a
la primera una condición de inestabilidad que no le permite todavía adquirir una identidad
suficiente. Es incipiente en la carne ovina el desarrollo de cortes con aptitud de cocción
diferente del asado aunque se empieza a observar la presencia de fragmentaciones aptas para
la plancha tales como los bifes con lomo aunque en baja proporción.
La carne bovina ha desarrollado, en cambio un amplio repertorio con aptitudes de cocción
diversas lo que es acompañado de diversas estrategias de preparación que prestan utilidad
aplicaciones de almuerzo, cena tanto dentro como fuera del hogar.
Por otro lado, si bien las indagaciones para carne ovina no se han situado en las carnicerías, se
observó que los oferentes del producto carne ovina, las cadenas de super e hiper, emplean
criterios diferentes, tanto de precio como de cortes, lo que muestra en principio una
disparidad, tanto de la imagen del producto como de sus posibles
consumidores. Este
posicionamiento de la oferta supone, por parte de los comercializadores, una escasa capacidad
e interés discriminatorio del público. Por el contrario las indagaciones de hogares realizadas
para la carne bovina además de una permanente aparición de presentaciones nuevas de las
piezas en cuanto a tamaño y de productos elaborados, resulta estar presente en puntos de
mayor cercanía a los hogares como lo constituyen las carnicerías. Estos puntos de venta
ocupan un espacio importante en cuanto a lugar de compra a diferencia del ovino que se
presenta en ellas limitado a compras por encargo o ligado a situaciones esporádicas ligadas a
acontecimientos festivos hacia fin de año.
3.4. Las estrategias de consumo de la carne ovina comparada con la bovina
Los datos obtenidos de las indagaciones y su comparación permiten reconfigurar el esquema
del modelo de consumo a grandes trazos. Los datos relacionados con los modos de
adquisición, selección y tipo de consumo se han resumido en la Tabla 4. En esta tabla se han
dispuesto en forma comparativa la información más representativa que permite el tratamiento
de las diferencias entre carne ovina y carne bovina.
14
Tabla4. Diferencias principales en los modelos de consumo de carnes ovina y bovina en
función de la imagen presente en los consumidores
Factores considerados
Carne ovina
Carne bovina
Lugar de compra
Predomina supermercado
Predomina carnicería
y por encargo.
Elementos de rechazo de Olor intenso
Color
y
grado
de
la carne
Grado de engrasamiento
engrasamiento
Elementos de aceptación Sabor
Sabor, practicidad, saciedad
de las carnes
Condición de magra
y valor nutricional
Ideas en torno a los Dado lo esporádico de su Dado la incidencia de los
productos
presencia en las góndolas se problemas cardiovasculares
desconfía de su frescura
está ligada al aumento de
colesterol dietario
Estrategias de selección Precio
Cortes
preponderantes en lugar de Disponibilidad
de Destino culinario
compra
fragmentación
sin Precio
desperdicio
Lugares de consumo
En los hogares para En el hogar en forma
ocasiones festivas y ligada a cotidiana.
la estacionalidad
Mediana presencia en los Disponible en menús de
menús de restaurantes
restaurantes y comidas
rápidas.
Momento de consumo Fines de semana en piezas En almuerzo y cenas
habitual
enteras asadas.
cotidianas en cortes de para
plancha, horno y cacerola.
Diferencias en la oferta
Carece de promoción en los Amplia difusión
medios
Cuenta con diferenciación
Está
escasamente por etiquetado, marca,
diferenciada
razas y tipo de empaque.
Diferencias
disponibilidad
productos
en
la No participa del repertorio
de de productos elaborados
Los consumidores carecen
de habilidades suficientes
para su preparación y
conservación.
Participa del repertorio de
elaborados en forma de
milanesas, hamburguesas y
empanadas.
Los consumidores disponen
de habilidades culinarias
para su integración a la
dieta.
En el tratamiento de las diferencias de los modelos de consumo se observa que la
disponibilidad de la carne bovina se despliega tanto en supermercados como en carnicerías. Si
bien el color y el grado de engrasamiento constituyen aspectos por los que ambas carnes
evocan la frescura del producto y el desperdicio de la pieza, la carne ovina puede ser
rechazada también por su olor. Los estudios de Duckett, S. (2003) confirman esta posibilidad
mediante un estudio realizado a consumidores donde los atributos de fuerte aroma y sabor
15
colocan a la carne ovina última en las preferencias respecto de todas las carnes. Sus estudios
de laboratorio corroboran que este atributo se origina en la composición de la grasa y su
intensidad se acentúa según el tipo de pastoreo ofrecido a los animales.
En ambas carnes la aceptación se vincula con el sabor, no obstante, la carne bovina es
preferida por su practicidad ligada a su adaptación a la estrategia cotidiana de cocción,
preparación y posibilidad de almacenamiento conferida a los consumidores.
Si bien en ambas el precio constituye un elemento para su posible adquisición, la carne
bovina; es considerada como un precio de referencia en la sustitución por carne ovina; en
tanto la carne bovina es adquirida tanto por su destino culinario como por los cortes y otro
tipo de productos a los que se presta en la elaboración de alimentos. La carne ovina se
encuentra retrasada respecto de la bovina en términos de estrategias de diferenciación de
productos, promoción y posibilidad de consumo fuera del hogar.
4. Conclusiones
Las consideraciones comparativas realizadas en el presente estudio deben en primer lugar
considerar que el consumo de ambas carnes es diferenciado en términos de su
posicionamiento en las prácticas alimentarias. Las diferencias cuantitativas y cualitativas de la
aplicación de estos productos por parte de los consumidores en sus hábitos cotidianos
evidencian una configuración diferente que debe ser tenida en cuenta en las estrategias hacia
el futuro. A primera vista la carne ovina está inscripta en las preferencias de un mercado
segmentado no sólo por el nivel socioeconómico sino ligado a comportamientos vinculados a
la evocación de un ámbito rural y un carácter étnico al que se presenta asociada. La carne
bovina se constituye en un alimento asumido fuertemente dentro del comportamiento del
consumidor urbano asociado a la practicidad y conveniencia de sus presentaciones. Podría
afirmarse que el modelo de consumo de ambas carnes presenta diferencias importantes que
escapan a la posibilidad solamente de una ampliación del repertorio de cortes de la carne
ovina respecto de la bovina. En tal sentido es conveniente profundizar los estudios del modelo
de consumo de la carne ovina.
No obstante tomando en cuenta el modelo de consumo de la carne bovina la adecuación de la
carne ovina debería presentar las siguientes características: 1) mayor presencia y continuidad
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en los puntos de venta y ocupación de un lugar diferenciado dentro de las góndolas, como así
también una posible extensión hacia su presencia en las carnicerías; 2) ampliación de la
variedad de cortes, presentando opciones de tamaños más reducidos aptos para ser cocinados,
no sólo en parrillas, sino en microondas, hornos, sartén, de manera de alejar al producto del
consumo ocasional; 3) desarrollo de variedades preelaboradas para diferentes grupos sociales
(edad, NSE, etc.)que le otorguen la posibilidad de aumentar su consumo en provisiones desde
fuera de los hogares y en restauración; 4) agregado de información del origen del producto,
propiedades nutricionales y posibles formas de cocción, elaboración y acompañamientos; 5)
precios adecuados no superiores a los de la carne vacuna con diferencias dependiendo del tipo
de cortes; 5) la reestructuración del modelo de oferta en base a elementos del modelo de
consumo de la carne bovina que permitan aproximarla al comportamiento de los
consumidores urbanos.
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