Palabras de Juan Ansión, Presidente de la SIEP

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Ceremonia de clausura
Auditorio William Morris, Universidad Católica Santa María
11 de noviembre del 2009
Palabras del señor Juan Ansión, Presidente de la SIEP
Estimadas amigas y amigos,
Después de varios meses de preparativos, nuestra Sociedad de Investigación Educativa Peruana
finalmente existe formalmente. El acuerdo de constituir la Sociedad formalmente estaba tomado
entre los 18 miembros fundadores cuando celebramos en Arequipa con mucho éxito el Primer
Seminario Nacional de Investigación Educativa los 10 y 11 de noviembre del año pasado. Ahora
hemos concluido la etapa del registro formal de la asociación y hemos llevado a cabo nuestra
primera Asamblea ordinaria.
Me cabe el honor de ser el primer Presidente de la SIEP, pero el mérito de la formación de la
asociación no es mío. Muchas personas pusieron el hombro para que ese sueño fuera posible, pero
el gestor principal de esta asociación es Martín Benavides, quien nos ha seguido participando
activamente desde GRADE en el proceso de transición hacia la culminación del proceso de
formalización. El apoyo de la Fundación Ford también ha sido y sigue siendo un elemento
fundamental en este proceso.
Ciertamente, yo no hubiera aceptado el encargo de esta presidencia si no hubiera sabido que me
acompañarían en el Consejo Directivo Santiago Cueto y Verónica Villarán, ambos asociados de
enorme mérito y de gran capacidad de trabajo. En el poco tiempo que venimos actuando juntos he
comprobado que no me había equivocado. La disposición manifestada por ellos y por el conjunto
de los demás asociados para participar en forma desprendida en las tareas de la SIEP es de muy
buen augurio en una institución nueva que se caracteriza por la pluralidad disciplinaria e
institucional.
Una tensión productiva
El campo de la educación – que es el objeto de nuestras investigaciones – es muy complejo y
requiere de especializaciones cada vez más sofisticadas, pero, simultáneamente, el campo de la
educación pertenece a todos: cada padre o madre de familia, cada estudiante, cada persona se
siente concernida. Cada ciudadano tiene por ello la convicción de que sabe lo que se tiene que
hacer en ese terreno. ¿Cómo conectar ese sentimiento de los actores, y su deseo legítimo de
participar de las decisiones en materia educativa, con la necesidad imperiosa de construir políticas
de la forma mejor informada posible? ¿Cómo lograr que la acción no contradiga la investigación
como ha ocurrido demasiado en el país? He ahí una tensión productiva sobre la cual merece la
pena reflexionar.
Dos hitos previos
Todos deseamos que la formación de la SIEP constituya un nuevo hito en el desarrollo de la
investigación educativa en el Perú. En ese anhelo, nos conectamos con una historia que tiene
grandes precursores como José Carlos Mariátegui o José Antonio Encinas, pero de la que retendré
sólo dos hitos importantes más recientes.
El primero es el libro de Giorgio Alberti y Julio Cotler – en el que participó también nuestro
asociado Luis Soberón – titulado Aspectos sociales de la educación rural en el Perú que fue
publicado por el Instituto de Estudios Peruanos en el año 1972 como el número 8 de su colección
“Perú Problema”. Este libro inauguró en el Perú la publicación de estudios sobre educación
realizados con una metodología moderna. En su momento, fue un esfuerzo aislado que no tuvo
continuidad inmediata.
El segundo hito fue la creación del INIDE (Instituto Nacional de Investigación de Desarrollo de la
Educación) en el contexto de la Reforma de la Educación del año 1972, con su primer director de
investigación, Raúl González Moreyra, psicólogo de la educación prematuramente fallecido. El
esfuerzo fue importante, pero terminó cuando la circunstancias políticas desactivaron la Reforma
de la Educación de esos años. Era una época en la que, tanto en los medios políticos como en los
gremiales, el interés por la investigación educativa era muy escaso.
Nuevos tiempos
Actualmente, aunque desde el Estado nacional no se observe en general un impulso por la
investigación, algunas cosas importantes han cambiado que nos presentan un escenario más
favorable.
Así, desde el lado de la oferta de investigación, observamos lo siguiente:
Existe un mayor desarrollo institucional, tanto en centros de investigación privados
como en universidades.
Existe también una masa crítica de investigadores con buena formación, tanto de
pregrado como de posgrado (incluyendo maestrías y doctorados en el exterior).
Tenemos mejores bases de datos (incluyendo en particular datos estadísticos oficiales) y
una mejor accesibilidad a ellas mediante Internet.
Existen muchos vínculos y redes internacionales.
Aunque la demanda por investigación es aún reducida, los espacios regionales empiezan a
impulsarla de manera alentadora a partir del proceso de descentralización y, en particular, de la
necesidad de desarrollar los Proyectos Educativos Regionales.
Además, algunas experiencias importantes de trabajo plural constituyen también referencias para
la articulación de la investigación educativa y, en particular, para el futuro trabajo de la SIEP. En
el campo educativo, la experiencia de Foro Educativa es central, como lo han sido también la
elaboración del Proyecto Educativo Nacional y la constitución del Consejo Nacional de Educación.
En el terreno de la investigación sectorial, tenemos una gran experiencia de continuidad y
eficiencia en el SEPIA (Seminario Permanente de Investigación Agraria) que ha venido reuniendo
periódicamente a los investigadores agrarios desde los primeros seminarios de los años 70.
La SIEP
De acuerdo a la misión que nos hemos señalado como asociación, buscamos “estimular la
producción sistemática de evidencias y teorías – esto es, en contra del diletantismo, propiciar el
conocimiento científico en educación – que contribuyan al conocimiento en educación y aporten a
la formulación y debate de las políticas educativas y sociales en el Perú”. En esta relación entre
investigación y políticas hay también una dimensión ética: la investigación no puede prejuzgar de
los resultados ni se puede servir para legitimar lo que se ha decidido hacer por razones ajenas a
ella.
Para cumplir esta misión, nos hemos propuesto promover el debate académico e
interdisciplinario, porque esa es la base del conocimiento científico y del desarrollo de una
asociación como la nuestra. Buscamos también promover el desarrollo de capacidades de
investigación porque no queremos quedarnos encerrados entre unos pocos que investigamos sino,
por el contrario, contribuir a ampliar lo más que se pueda la actividad de investigación en el país.
Y queremos intercambiar con distintas audiencias correspondientes a los actores del quehacer
educativo porque la finalidad de lo que investigamos no es sólo el conocimiento sino también y
sobre todo la transformación de la realidad educativa.
Por ello, una preocupación inmediata de la SIEP es la incorporación de nuevos miembros que
permitan consolidar una asociación de ámbito nacional y plural en la que vayamos aprendiendo a
intercambiar y apoyarnos mutuamente para contribuir a generar un conocimiento más cabal y
complejo de nuestra realidad educativa en función de los grandes retos de desarrollo que
enfrentamos como país.
Juan Ansion
Presidente
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