APUNTES DE ED

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APUNTES DE ED. FÍSICA 2º ESO
1ª EVALUACIÓN
MALFORMACIONES POSTURALES ADQUIRIDAS O CONGÉNITAS
Trataremos de ver en este tema algunas de las patologías posturales más
corrientes, o malformaciones que, en ocasiones, las padecemos y no nos percatamos de
ellas, bien por descuido, falta de información, o bien por estar en periodo de crecimiento
y ser todavía muy leves. Veremos cuales son y, quizás, algunos ejercicios que nos
ayudarán a corregirlas, pero sólo a título ilustrativo, pues en caso de duda o en caso de
descubrir que tenemos alguna de ellas, hemos de visitar al especialista para que nos
ponga el tratamiento oportuno.
Examen morfológico y funcional.
El examen permite conocer los datos sobre las deformaciones del individuo, el
control de las mismas y observar su mejoría si la hubiere.
Este examen se realiza desde una distancia aproximada de 3 a 5 metros, la
persona a examinar estará desnuda, y será observada en situación estática y dinámica.
Desarrollo de las distintas partes del cuerpo a observar.
Pasamos a continuación a describir las partes que, en cualquier examen
morfológico y funcional deben ser observadas e igualmente las distintas posiciones en
que la persona será analizada:
La actitud postural.
Algunas de las malformaciones que vamos a describir en el tema pueden ser
debidas a una incorrecta actitud postural. La actitud se puede entender como la
disposición existente en todo momento, de los segmentos corporales, lo cual conlleva
un grado de tono muscular.
Una incorrecta posición de los hombros, puede desembocar en una actitud
conocida vulgarmente como gibosa. Una determinada posición incorrecta de las
caderas, puede disponer hacia una actitud escoliótica precisa.
En definitiva, la actitud postural correcta, aprendida y educada a través de
ejercicios concretos y de sensaciones correctas, es una constante lucha entre el
equilibrio y el desequilibrio corporal. Es involuntaria y debe aprenderse desde las
primeras edades.
Los pies.
Quizás sea una de las partes del cuerpo que paradójicamente, teniendo una
patología muy amplia, su tratamiento ha sido y es uno de los menos tratados.
Las alteraciones más conocidas son:

Pie plano: es el que presenta una inexistente bóveda plantar. Es fácil de apreciar
observando la huella del pie descalzo mojado en el suelo.

Pie cabo: se reconoce por la remarcada bóveda plantar, es decir, sólo apoya la parte
delantera y trasera del pie.

Pie talo: en este caso, el calcáneo (hueso del talón) está caído y la bóveda plantar es
extremadamente exagerada.

Pie varo: desde una visión anteroposterior (trasera), este pie se reconoce por la caída
del talón hacia dentro y el apoyo se hace con la parte externa del talón.

Pie valgo: desde la misma posición que el anterior se puede observar una alteración
contraria a la anterior, es decir, el apoyo del talón es hacia fuera, realizándose el
mismo con la parte interna del pie.

Pie zambo: es un pie denominado equino, es decir, se apoya enteramente en la parte
externa.
En general el tratamiento de estas patologías es fisioterapéutico y ortopédico.
Las rodillas.
Podemos dividir las alteraciones de esta zona corporal en dos:
a) Desviaciones anteroposteriores:

Varo: reconocido por la posición de las rodillas en “D”. Es frecuente en los niños
que comienzan a andar, o en los ancianos. El varo tiene normalmente una separación
de cuatro dedos entre las rodillas.

Valgo: reconocido por la posición de las rodillas en “X”. Es más común en las
mujeres.
b) Desviaciones laterales:

Recurvatura: reconocido por una hiperextensión de las rodillas, debida a una
laxitud articular.
La pelvis.
En esta zona corporal, realizaremos el examen morfológico fijándonos en dos
sentidos:

Anteversión: produce una hiperlordosis lumbar muy acentuada. Se da con
frecuencia en las mujeres embarazadas.

Retroversión: se produce un aplanamiento vertebral de la zona lumbar.
La columna.
La columna vertebral tiene las siguientes desviaciones fisiológicas normales:
lordosis cervical, cifosis dorsal, lordosis lumbar y cifosis sacra.
Por diversos motivos la columna puede modificar las posiciones que a priori
consideramos normales. Malas posturas adquiridas en edades tempranas, actitudes
posturales incorrectas y factores hereditarios son algunos de los motivos que pueden
trastocar nuestro eje corporal. Las desviaciones más frecuentes se producen en dos
planos, sagital y frontal.
a) Plano sagital:

Cifosis: suele ser una simple exageración de la curvatura dorsal. Es la chepa o giba
que aparece en algunas personas y que es frecuente en los ancianos.

Hiperlordosis: es una acentuación de la curvatura lumbar. Es más frecuente en la
mujer debido generalmente al embarazo y a ejercicios gimnásticos y deportivos muy
especializados.
b) Plano frontal:

Escoliosis: es una desviación lateral de la columna vertebral. Puede aparecer por
trastornos anatómicos (miembros desiguales), lesiones vertebrales, trastornos del
crecimiento óseo de las vértebras, herencia, etc. Su pronóstico se realiza a través de
una radiografía. Es muy común en la infancia y en la adolescencia, y la aparición en
el adulto dependerá de su diagnóstico precoz y de su eficaz tratamiento.
Algunas recomendaciones.
Como ya sabemos, lo más razonable es acudir, en cuanto observamos la más
mínima alteración, al especialista. De esta manera detendremos el avance de la
enfermedad, y con el tiempo y la justa aplicación de la terapia correspondiente, la
desaparición o mejoría de la malformación en cuestión.
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