611Kb - Food and Agriculture Organization of the United Nations

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1
ESTADO
DEL
ARTE
DE
................................................................
LA
QUINUA
................................................................
en el mundo en 2013
2
Secretaría del Año Internacional de la Quinua: Salomón Salcedo (FAO)
Coordinación General del Año Internacional de la Quinua: Tania Santivañez (FAO)
Coordinación científica y técnica: Didier Bazile (CIRAD)
Edición científica: Didier Bazile, Daniel Bertero y Carlos Nieto
Revisión de textos y estilo: Raúl Miranda
Diseño: Marcia Miranda
Colaboradores: Sara Granados y Gonzalo Tejada
Para citar el libro completo:
BAZILE D. et al. (Editores), 2014. “Estado del arte de la quinua en el mundo en 2013”: FAO
(Santiago de Chile) y CIRAD, (Montpellier, Francia), 724 páginas
Para citar solo un capitulo:
AUTORES, (2014). Título del capítulo. Capitulo Numero XX. IN: BAZILE D. et al. (Editores),
“Estado del arte de la quinua en el mundo en 2013”: FAO (Santiago de Chile) y CIRAD,
(Montpellier, Francia): pp. XX-YY
Las denominaciones empleadas en este producto informativo y la forma en que
aparecen presentados los datos que contiene no implican, por parte de la Organización
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), juicio alguno sobre
la condición jurídica o nivel de desarrollo de países, territorios, ciudades o zonas, o de
sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites. La mención de
empresas o productos de fabricantes en particular, estén o no patentados, no implica
que la FAO los apruebe o recomiende de preferencia a otros de naturaleza similar que
no se mencionan.
Las opiniones expresadas en este producto informativo son las de su(s) autor(es), y no
reflejan necesariamente los puntos de vista o políticas de la FAO.
ISBN 978-92-5-308558-3 (PDF)
© FAO, 2014
La FAO fomenta el uso, la reproducción y la difusión del material contenido en este
producto informativo. Salvo que se indique lo contrario, se podrá copiar, descargar e
imprimir el material con fines de estudio privado, investigación y docencia, o para su uso
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375
Parte 4.
Aspectos
Sociales y
Económicos
376
CAPÍTULO: 4.1.
TÍTULO: COMERCIO
INTERNACIONAL DE QUINUA
*Autor correspondiente: Salomón SALCEDO <[email protected]>
Autores1:
CARLOS FURCHEa, SALOMÓN SALCEDOb, EKATERINA KRIVONOSb, PABLO RABCZUKc, BYRON
JARAa, DIEGO FERNÁNDEZc, FERNANDO CORREAc
a
FAO, Santiago, Chile
b
FAO, Roma, Italia
c
ALADI, Montevideo, Uruguay
Resumen:
La quinua ha sido uno de los productos de mayor
dinamismo en el comercio mundial en los últimos
años. Tal ha sido este dinamismo, que en el 2012 se
creó una subpartida arancelaria específica para la
quinua. Las perspectivas de oferta y demanda de la
quinua apuntan a que continúe el crecimiento del
comercio internacional de la quinua en el futuro.
El presente artículo hace una caracterización del
comercio mundial de la quinua, identificando a
los principales exportadores e importadores, las
condiciones de acceso a mercado, y los principales
determinantes de la oferta y demanda mundial
de este producto. Se analizan las perspectivas
de demanda y oferta mundiales de la quinua, las
características de su cadena de valor, y se destacan
retos de política pública para fortalecer el sector
productivo y para volver más eficiente la cadena de
valor.
Introducción.
Desde hace algunos años se constata un sistemático
aumento de la demanda en los mercados
internacionales por la quinua y sus productos
1
El presente artículo es una adaptación del estudio FAO-ALADI (2013b)
realizado por los mismos autores sobre “Tendencias y Perspectivas del
Comercio de la Quinua”.
derivados, lo que se ve reflejado igualmente en
el rápido aumento de la superficie bajo cultivo.
Los principales países exportadores son Bolivia y
Perú, sin perjuicio de lo cual, existen otros países
interesados en aumentar su producción y participar
en los mercados internacionales, como es el caso
de Ecuador y en menor medida Chile, Colombia
y Estados Unidos. Las razones que explican este
aumento en la demanda son diversas, entre ellas la
alta calidad nutricional de la quinua y sus derivados,
la propensión hacia patrones de alimentación
saludables, la revalorización de las culturas
ancestrales, el hecho de que se trata de un producto
originado en pequeñas explotaciones campesinas y
la condición mayoritariamente orgánica de la oferta.
Todo ello permite suponer que las perspectivas
de aumento de la demanda internacional para
los próximos años continuarán siendo favorables
dado que responde a procesos de tipo más bien
estructural. Las condiciones de acceso de la quinua
a los mercados internacionales, tanto regionales
como globales, son igualmente favorables, pues
enfrentan bajos niveles de protección arancelaria
y pocas restricciones de tipo fito-sanitario. Este
artículo aborda las positivas perspectivas del
comercio internacional de la quinua, haciendo
referencia a los retos que enfrentan las políticas
públicas para potenciarlo. Así, se hace referencia
al aspecto productivo, manejo postcosecha,
377
procesamiento y distribución, de forma que los
beneficios de este ciclo de expansión sean retenidos
en una mayor proporción por los productores y sus
organizaciones.
El comercio mundial de quinua.
El comercio mundial de la quinua ha experimentado
un crecimiento significativo en el pasado reciente.
A partir del año 2006 se aceleran las exportaciones
desde América Latina, región que alberga a los tres
países andinos que contribuyen con más del 80%
de las exportaciones mundiales. Este fenómeno
ha determinado que la Organización Mundial de
Aduanas haya introducido una apertura arancelaria
para la quinua, la subpartida 10.08.50.
El valor de las exportaciones
ascendió a
aproximadamente 131 millones de US dólares en
2012, con una alta concentración tanto por origen
como por destino. Así, el 84.2% de las exportaciones
mundiales se originan en Bolivia, Ecuador y Perú,
siendo también exportadores Estados Unidos, con
un 10%, y la Unión Europea, con un 6%.
Figura 2. Principales importadores mundiales de
quinua (2012)
Fuente: Comtrade y ALADI.
La información estadística disponible no permite
conocer la evolución histórica del comercio mundial;
sin embargo, se comprueba que las exportaciones
regionales de quinua, considerando ventas
externas conjuntas de Bolivia, Ecuador y Perú, han
experimentado un fuerte y sostenido crecimiento
en los últimos veinte años. En valores corrientes
pasaron de 700 mil dólares en el año 1992 a 111
millones de dólares en 2012, lo que representa un
incremento promedio anual de 28,8%.
Cabe destacar que el ritmo de crecimiento de las
exportaciones de quinua se ha acelerado en los
últimos años. Así, las ventas se multiplicaron por 4
entre 1992 y 2002, mientras que entre 2002 y 2012
lo hicieron por 39.
Figura 1. Principales exportadores mundiales de
quinua (2012). Fuente: Comtrade y ALADI
El 53% de las exportaciones tuvo como destino los
Estados Unidos, seguido por Canadá con un 15%
de las compras mundiales. En un tercer nivel de
importancia entre los destinos se destacan Francia
con un 8%, Holanda y Alemania con 4% cada uno, y
Australia con 3%, al igual que los países agrupados
en ALADI.
Medidas en volumen, las exportaciones de quinua
también experimentaron un fuerte incremento. En
efecto, las mismas pasaron de 600 toneladas en
1992 a 37 mil toneladas en 2012, lo que representa
un crecimiento promedio anual del 22,8%.
378
Figura 3. Exportaciones regionales de quinua: 1992-2012 Fuente: ALADI
La estructura de las exportaciones regionales
de quinua según origen se ha modificado
moderadamente en los últimos 20 años,
manteniendo a Bolivia como el principal exportador
a pesar de disminuir su participación desde el 90%
al 75%, seguido por Perú, que ha aumentado su
participación de un 6% a un 23%, en tanto que
Ecuador ha disminuido su peso relativo.
Figura 4. Origen de las exportaciones regionales de quinua Fuente: ALADI
La estructura por mercado de destino de las
exportaciones regionales de quinua también
experimentó cambios moderados en los últimos
veinte años, tanto por el surgimiento de nuevos
mercados, como por la recomposición de los ya
existentes. Sin embargo, la gran concentración de
las ventas se mantuvo durante todo el período.
Durante los últimos veinte años los Estados Unidos
incrementaron su importancia como mercado de
destino, de tal forma que concentran el 56% de
las importaciones. Simultáneamente, aparecen
como nuevos mercados de relevancia Canadá (5%),
Australia (3%), Israel (2%) y Brasil (2%).
En contrapartida, fueron perdiendo peso relativo los
mercados europeos –Alemania, Francia y Holanday Japón. Perú y Ecuador ya no aparecen entre
los principales compradores justamente porque
han incrementado su producción doméstica, la
que abastece tanto el mercado interno como la
demanda internacional.
Cabe destacar que a pesar de la disminución en
términos relativos de los envíos hacia la Unión
Europea, ello ocurre en el contexto de un aumento
general del volumen transado en el mercado
internacional, de modo que en términos absolutos
las exportaciones a los mercados europeos se han
incrementado también significativamente.
Figura 5. Destino de las exportaciones regionales de quinua. Fuente: ALADI
Estados Unidos es el principal mercado para los
países exportadores de quinua. En efecto, más de
la mitad de las colocaciones de cada uno de ellos se
realizan en dicho país: Bolivia 54%, Ecuador, 55% y
Perú 61%.
En lo que respecta a la distribución por destino del
resto de las exportaciones se presentan algunas
diferencias. Bolivia tiene como otros compradores
importantes a Francia con un 13% y Holanda
con 10%. Por su parte, Ecuador registra una gran
concentración del resto de sus ventas en el mercado
alemán, 30%, al tiempo que Perú presenta una
estructura más diversificada entre Alemania,
Canadá, Israel, Australia e Italia, todos ellos con
participaciones inferiores al 10%.
Finalmente, cabe destacar que Perú es el país que
accede actualmente a mayor cantidad de mercados
con sus ventas de quinua. En el último quinquenio
registró exportaciones a 51 países. Por su parte,
Bolivia y Ecuador accedieron a 36 y 17 mercados,
respectivamente.
Figura 6. Destino de las exportaciones de quinua de cada país: 2008-2012
Fuente: ALADI
379
380
Por otra parte, el intercambio comercial entre los
países miembros de la ALADI ha experimentado
un crecimiento significativo en los últimos 20 años,
pasando de apenas 21 mil dólares en el año 1992
a 3,5 millones de dólares en el año 2012, aunque
de todas formas ello representa una proporción
menor del valor total transado en el mercado
internacional. El volumen comercializado dentro
de la región de América Latina creció desde 22
toneladas en 1992 a 1.382 toneladas en 2012,
lo que es igualmente una proporción menor del
volumen transado internacionalmente.
Figura 7. Comercio intrarregional (ALADI) de la quinua: 1992-2012
Fuente: ALADI
Evolución de los Precios Internacionales.
Las cifras disponibles muestran que el precio
internacional (FOB) de la quinua se mantuvo
relativamente estable entre 1992 y 2007, ubicándose
en el rango de 1,1 a 1,3 dólares por kilogramo. En
los dos años siguientes éste experimentó un fuerte
aumento que lo llevó a ubicarse en 2,9 dólares el
kilogramo en 2009, y a estabilizarse en torno a los 3
dólares por kilogramo.
Este rápido aumento del nivel de precios es indicador
de la fortaleza de la demanda en el mercado
internacional pues se han mantenido elevados
a pesar del aumento de la superficie cultivada y
consiguientemente de la oferta disponible.
Figura 8. Evolución del precio de exportación de la quinua: 1992-2012
Fuente: ALADI
El precio según mercado de destino muestra
algunas diferencias. En un extremo se destacan
las colocaciones en Australia las que, según cifras
del año 2012, obtienen valores unitarios de 3,4 US
dólares por kilogramo, por encima del promedio de
US 3 dólares por kilogramo. Las exportaciones a los
países de la ALADI son las que registran menores
precios, US 2,2 dólares por kilogramo, en tanto los
principales mercados de destino –Canadá, Estados
Unidos y la Unión Europea- exhiben valores
unitarios muy similares al promedio.
Figura 9. Precios según mercado de destino (2012)
Fuente: ALADI
Condiciones de acceso a mercado.
Las exportaciones de quinua enfrentan escasa
protección arancelaria en los principales mercados
de destino. En efecto, Estados Unidos tiene un
arancel no preferencial para países miembros de
la OMC de apenas 1,1%. Por su parte, la Unión
Europea grava este producto con un arancel
específico de 37 euros por tonelada, lo que también
representa una escasa protección, pues equivale
aproximadamente a un arancel ad-valorem de 1,6%.
Los otros mercados de importancia en la actualidad,
tales como Canadá, Japón, Australia e Israel tienen
totalmente desgravadas las importaciones de
quinua.
Por otro lado, entre las economías grandes
con potencial de mercado pero que aún no se
encuentran entre las principales importadoras, se
observa que Rusia tiene un gravamen moderado
(5%), al tiempo que China tiene una arancel de 3%,
excepto para las semillas, las que se encuentran
totalmente desgravadas.
A estos bajos niveles de protección arancelaria debe
agregarse que los principales países exportadores
gozan de mecanismos preferenciales en muchos
de los países importadores. En particular, las
exportaciones ecuatorianas y peruanas a los
Estados Unidos están totalmente desgravadas como
resultado de las preferencias arancelarias previstas
en la ATPA (Andean Trade Preference Act) y en el
Tratado de Libre Comercio Estados Unidos - Perú,
respectivamente.
Por su parte, el acceso al mercado de la Unión
Europea se encuentra libre de aranceles para los
tres exportadores regionales de quinua. Bolivia
y Ecuador gozan de la desgravación del producto
prevista en el Sistema General de Preferencias, al
tiempo que Perú recibe igual trato en el marco del
Tratado de Libre Comercio que tiene vigente con
el bloque europeo. Finalmente, cabe mencionar
que las ventas peruanas de quinua a China se
encuentran también libres de aranceles de acuerdo
a los compromisos asumidos en el Tratado de Libre
Comercio China-Perú.
381
Cuadro 2. Aranceles y preferencias en diferentes mercados
382
Arancel /
País importador
gravamen
preferencial
USA
Canadá
UE
Japón
Arancel NMF
1,1%
0%
37
€/t
0%
Exportador
Semillas 0%
Los demás 3%
Rusia
Australia
Israel
5%
0%
0%
Trato preferencial
Bolivia
No
existe
SGP 0
€/t
Ecuador
ATPA
0%
SGP 0
€/t
TLC 0
€/t
Perú
China
TLC 0%
No existe
No
existe
No existe
No
existe
TLC 0%
No
existe
Fuente: OMC. Se consideraron los siguientes años: 2011 para Australia y Rusia, 2012 para Estados Unidos,
Japón, Israel, Unión Europea y Canadá.
Nota: el área gris indica que no opera ninguna preferencia porque el arancel NMF es cero
En síntesis, considerando conjuntamente los
aranceles y los mecanismos preferenciales vigentes,
resulta evidente que la protección arancelaria no
constituye una barrera importante para el acceso
del grano a los principales mercados del mundo.
Condiciones de acceso a los mercados regionales.
En la mayoría de los países miembros de la ALADI
las importaciones de quinua están gravadas con
arancel. No obstante, simultáneamente varios de
los países de la región han liberado del pago de
arancel la compra de quinua para siembra, entre
los que se encuentran Argentina, Brasil, Ecuador,
Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
Las importaciones de quinua están libres de
aranceles en Perú. Entre los restantes países,
Ecuador es el que más se protege de las compras
externas con un arancel del 25%. En un segundo
nivel de protección, 10%, están Bolivia, Colombia
y Panamá. Los países miembros del MERCOSUR
tienen un arancel algo inferior (8%), al tiempo
que Chile y Cuba registran los menores niveles
arancelarios.
Cuadro 3. Arancel de la quinua en los países de la ALADI
Arancel NMF%
País
Quinua para siembra
Quinua. Los demás
Argentina
0
8
Bolivia
0
10
Brasil
0
8
Colombia
0
10
Cuba
0
3
383
Chile
0
6
Ecuador (1)
0
25
México
7
7
Panamá
10
10
Paraguay
0
8
Perú
0
0
Uruguay
0
8
Venezuela
0
8
Fuente: ALADI
(1): Además del Arancel NMF existe un gravamen de 0,5% (Fondo de Desarrollo para la infancia)
A pesar de que existen aranceles en la mayoría de
los países de la región, el comercio intrarregional
de quinua se encuentra mayormente desgravado
gracias a las preferencias arancelarias previstas en
los acuerdos comerciales vigentes.
Por ello, si bien existe algún espacio para avanzar en
una mayor liberalización del comercio intrarregional
de la quinua, el impulso que se puede dar por esta
vía es limitado debido a la profundidad de los
compromisos ya asumidos en diversos Acuerdos.
Cuadro 4. Preferencias arancelarias de la quinua entre los países de la ALADI (%)
Otorgante
Beneficiario
Arg.
Bol.
Bra. Col. Cub. Chi.
Ecu.
Méx. Pan. Par.
Per.
Argentina
*
100
100 100
12
100
50
20
12 100
90
Bolivia
100
*
100 100
100
100
100
100
34 100
100
Brasil
100
100
* 100
12
100
50
20
12 100
90
Colombia
100
100
100 *
20
100
100
100
20 100
100
Sin
Sin
Cuba
28
100
100 20
*
20
pref.
28
20
12
pref.
Sin
Chile
100
pref.
100 100
20
*
100
100 100 100
100
Ecuador
100
100
100 100
100
100
*
40
28 100
100
Sin
México
20
100
20 100
12
100
pref.
*
12
8
100
Sin
Sin
Panamá
28
pref.
28 20
20
100
pref.
28
*
12
100
Paraguay
100
100
100 100
34
100
86
100
34
*
100
Sin
Perú
100
100
100 100
pref.
100
100
100 100 100
*
Uruguay
100
100
100 100
20
100
84
100
20 100
100
Venezuela
100
100
100 20
100
100
100
28
20 100
100
Fuente: ALADI
Uru.
100
100
100
100
Sin
pref.
Ven.
100
100
100
20
100
100
100
100
100
50
Sin
pref.
100
12
20
100
100
*
86
100
100
*
384
Restricciones no arancelarias.
Perspectivas de Oferta y Demanda.
El comercio internacional de productos agrícolas
y alimentos está determinado por regulaciones
fitosanitarias y por disposiciones normativas de
diversa índole, y en ese sentido la quinua no es una
excepción. Por esto, y en la medida en que las barreras
arancelarias son escasas o nulas, las medidas no
arancelarias constituyen el factor crítico para el acceso
de la producción regional a los principales mercados del
mundo.
Si bien no existen proyecciones formales de incremento
de la superficie bajo cultivo y producción de quinua,
diversas estimaciones señalan que en el 2011 la
superficie sembrada total de Bolivia, Perú y Ecuador
alcanzaba las 101.527 hectáreas, y una producción
de 80.241 toneladas entre los referidos países que
concentran aproximadamente el 90% de la superficie
sembrada en el mundo (FAOSTAT).
Hasta el momento, las exportaciones de quinua no
han enfrentado limitaciones que le impidan acceder
a los mercados más exigentes en este aspecto, como
son los de Estados Unidos y la Unión Europea, una vez
cumplidas las regulaciones de certificación sanitaria por
parte de las autoridades competentes. Adicionalmente,
debe consignarse que a mayor nivel de procesamiento
del producto disminuye el riesgo sanitario, lo que
igualmente contribuye a facilitar el acceso del grano y
sus derivados.
Además de los requisitos sanitarios, es necesario cumplir
con las disposiciones para garantizar la inocuidad de
los alimentos, lo que incluye disposiciones respecto
a control de residuos, niveles máximos tolerables de
residuos químicos y otros.
Por otro lado, un requisito común entre los países
importadores, y que cobra cada vez más importancia,
es la trazabilidad del producto, aplicable al proceso
productivo primario así como a los demás componentes
de la cadena productiva.
De igual modo, la producción orgánica está sometida al
cumplimiento de normas y procedimientos que deben
ser certificados por entidades competentes acreditadas
para tal efecto y validadas en los mercados de destino.
En definitiva, la mantención de las favorables
condiciones de acceso al mercado de que disfrutan la
quinua y sus derivados dependerá, en gran medida,
de la rigurosidad en el cumplimiento y control de las
exigencias sanitarias y de la inocuidad de los alimentos
que son usuales en los mercados internacionales.
Al respecto, cabe señalar que estas exigencias han
ido en aumento durante los últimos años y no debe
descartarse que en el futuro se hagan aún más estrictas,
de modo que deben constituir un ámbito de especial
preocupación para las agencias públicas responsables
por mantener y acrecentar el patrimonio fitosanitario
de los países productores.
Según estimaciones no oficiales publicadas en medios
de comunicación de Perú y Bolivia, en el año 2013 la
superficie cultivada de quinua habría alcanzado 50.000
has en Perú y 80.000 en Bolivia. El Instituto Boliviano de
Comercio Exterior estima que en el 2013 la superficie
cultivada en dicho país superó las 95.000 has, lo que
significaría una producción superior a las 55.000
toneladas, y exportaciones del orden de los US $ 100
millones.
El Ministro de Agricultura de Perú, por su parte, en la
inauguración del Encuentro Nacional de Granos Andinos
(12 de Agosto de 2013), señaló que las exportaciones
peruanas de quinua alcanzarían los US $ 45 millones
ese año y que esperan transformarse a finales de esta
década en el principal país exportador mundial de
quinua.
Las autoridades responsables por el sector agropecuario
en los países andinos plantean, entonces, una fuerte
apuesta por el crecimiento tanto de la superficie cultivada
como de la producción y exportaciones. De cumplirse
las proyecciones indicadas por las autoridades de los
dos principales productores y exportadores mundiales,
la superficie bajo cultivo y la producción se duplicarían
hacia finales de esta década, incorporando también un
mayor número de productores. Hoy se estima que en
Bolivia existen unos 70.000 productores de Quinua, y en
Perú otros 60.000 productores, la enorme mayoría en
pequeña escala y condiciones precarias desde el punto
de acceso a los factores productivos.
A los efectos de extrapolar las tendencias históricas de
producción y volumen exportado por la región, FAOALADI (2013) estimaron regresiones econométricas con
datos anuales, desde 1992 hasta la actualidad, respecto
a una variable temporal. El ejercicio muestra que el
crecimiento tendencial de las exportaciones fue de19%,
muy superior al correspondiente a la producción que
llegó al 5%, lo que indica que en los próximos años
deberá acelerarse el aumento de la producción regional
para satisfacer una demanda tan dinámica.
Cuadro 5. Estimación econométrica de las tendencias de la producción y del volumen exportado de
quinua por la región.
Variable dependiente
Período
Constante
Tendencia
R-cuadrado
Log Producción
1992-2011
10,3 ***
0,05 ***
0,83
Log Exportaciones
1992-2012
6,20 ***
0,19 ***
0,95
(***): Significativo al 99%.
Fuente: FAO-ALADI, 2013.
En este escenario es razonable esperar que
simultáneamente se vaya registrando un aumento
del precio internacional de la quinua, lo que a su
vez promoverá un aumento de la producción. Todo
indica que la quinua aún se encuentra en una etapa
de penetración en los mercados internacionales,
por tanto, se esperaría que los precios muestren
aumentos moderados en el corto y mediano plazo,
para estabilizarse en el largo plazo una vez que
tiendan a converger las curvas de oferta y demanda.
Figura 10. Proyecciones: producción y exportaciones regionales de quinua
Fuente: FAO-ALADI, 2013.
El gráfico anterior muestra que hacia fines de esta
década las exportaciones alcanzarán las 100.000
toneladas, esto es prácticamente el doble del
volumen actual, lo que significaría, a los precios
actuales, exportaciones en torno a los US $ 300
millones.
Las perspectivas de consumo.
Como se ha destacado, la demanda se ha expandido
rápidamente en los últimos años, especialmente de
países con altos niveles de ingreso, como Estados
Unidos, Canadá, Francia y Alemania, entre otros.
Por otra parte, en algunos de los países
tradicionalmente productores y consumidores,
como Bolivia, Perú, Ecuador y en menor medida
Chile, Argentina y Colombia, se presenta igualmente
un renovado interés por la producción y el consumo
de quinua y sus productos derivados. Las razones
que explican ese explosivo aumento de la demanda
parecen ser bastante estructurales, algunas de las
cuales se destacan a continuación:
La demanda por alimentos saludables.
El aumento de la demanda de quinua y sus derivados
385
386
agroindustriales en los países de mayores ingresos
está asociado a tendencias y cambios más generales
en los patrones de consumo de alimentos, que
privilegian cada vez más aquellos alimentos que
reúnan características nutricionales saludables,
ofrezcan garantías de sanidad e inocuidad y estén
asociados a algunas características especiales,
como la condición de ser productos orgánicos o ser
expresión de tradiciones culturales de reconocido
valor.
Estudios recientes clasifican los atributos de valor
de los alimentos procesados en 5 ejes principales:
Placer, Salud, Forma, Practicidad y Ética (Gautier,
2010). La posibilidad de reunir una o más de estas
características sería lo que en definitiva permitiría
agregar valor a los alimentos y garantizar una
demanda dinámica en los mercados internacionales.
La quinua, parece claro, puede reunir al menos dos
de dichas características: su condición de alimento
saludable y las características éticas que se asocian
a su historia y tradición cultural. Por ello, la difusión
de las características singulares de la quinua y de
su alta su calidad nutritiva le permitirá fortalecer
su posicionamiento como un producto capaz de
cumplir con las crecientes expectativas de los
consumidores por acceder a alimentos saludables.
Nuevos usos y formas de consumo.
La quinua fue hasta hace algunos años un producto
destinado principalmente al autoconsumo en
grano por parte de los campesinos y pequeños
productores de los países andinos. Sin embargo,
en la actualidad comienzan a consolidarse nuevas
formas de consumo como las que se reseñan a
continuación.
La principal forma de utilización es el grano
bajo diversas modalidades, tostado o molido, o
transformado en harina e incluido en diversas
mezclas y preparaciones alimenticias. Esta es la
forma más común de uso de la quinua para aquéllos
que la incorporan como autoconsumo.
En el caso de la producción exportada, ésta se
envía generalmente en grano a los mercados de
destino, donde es sometida a diversos procesos
de transformación agroindustrial, para incluir el
producto en preparados alimenticios basados
en harina de quinua, tales como galletas y masas
de diversa índole. Estimaciones del gobierno de
Bolivia señalan que el 80% de la producción de
Bolivia se destina a los mercados de exportación.
Los registros de volúmenes y montos exportables
se refieren a la quinua en grano, que es la que
posee una clasificación arancelaria específica;
las eventuales exportaciones de preparaciones
alimenticias con algún contenido de quinua no
poseen clasificación arancelaria particular (son
clasificadas en la categoría “las demás”) y por lo
tanto no existen registros que permitan conjeturar
sobre su significación.
Dado su posicionamiento como producto funcional,
de características especiales orientado a mercados
de nicho, es bastante probable que sus formas
de consumo evolucionen hacia preparados
alimenticios en que su alto contenido nutricional
contribuya a agregarles valor. Al respecto, Alarcón
(2012) señala que por sus características físicas,
la quinua es especialmente apropiada para el
procesamiento agroindustrial, de forma que en el
futuro la quinua procesada debería ser la forma en
que se amplíe y difunda su consumo.
Las poblaciones andinas le han otorgado
tradicionalmente propiedades medicinales al
consumo de granos y harinas de quinua, basados
en sus características de contenido vitamínico, de
sales minerales y microelementos diversos.
Investigaciones recientes han confirmado su uso
como alternativa para pacientes que sufren de
trastornos derivados de su condición de celiacos,
atendiendo al hecho de que la quinua puede
sustituir sin dificultades a las harinas y derivados
de trigo cuyo consumo afecta a dichos pacientes,
asegurando al mismo tiempo los requerimientos
nutricionales que su consumo cubre.
Por otro lado, hay investigaciones en marcha que
mostrarían positivos efectos del consumo de quinua
y derivados en relación a pacientes que sufren de
diabetes, lo que estaría asociado a sus contenidos
de fibra y a la presencia de hidratos de carbono
de fácil digestibilidad. Sin duda, de confirmarse
estas propiedades, y de avanzar su transformación
en medicinas específicas para el tratamiento de
esta enfermedad, se abriría un nuevo mercado de
enormes perspectivas.
Otro uso sobre el que se están desarrollando
investigaciones es el de derivados de la industria
cosmética y de artículos de belleza y cuidado
personal. Se han comenzado a desarrollar productos
tales como jabones o cremas de uso corporal,
basados en algunas de las propiedades bioquímicas
de la quinua que la harían competitiva con otros
productos de similar utilización y con menor valor
orgánico natural.
Ciertamente la posibilidad de que este tipo de uso
se transforme en algo masivo está aún distante;
sin embargo, existen ejemplos de vinculación
exitosa de productos considerados saludables con
el desarrollo de productos innovadores vinculados
a este tipo de industria que registra altas tasas de
expansión a nivel global, como el caso de empresas
neozelandesas que asociaron su producción de
miel, posicionándola como saludable, con una
potente industria de productos cosméticos y de
belleza.
El consumo de la quinua.
Si bien las exportaciones hacia los países de mayores
ingresos continuará siendo el motor de la demanda,
no debe desestimarse el impacto potencial de las
políticas de estímulo para aumentar el consumo
local, para lo cual se han puesto en práctica políticas
de difusión e incorporación en programas públicos
destinados a mejorar la condición nutricional de
la población. Al respecto, vale la pena consignar
que en Bolivia se está comenzando a incorporar la
quinua en las meriendas escolares destinadas a la
población de menores ingresos.
La figura que se presenta a continuación revela
que el consumo en los países importadores está
todavía en niveles muy distantes del observado
en Bolivia y Perú, y aunque no se espera que los
países importadores alcancen esos niveles, es
muy probable que aumenten sus tasas actuales de
consumo
Figura11. Consumo anual por persona (Kg). Fuente: Elaboración propia, basado en la estimación de
consumo aparente, con datos de FAOSTAT, ALADI, Trade Map y Banco Mundial.
Si bien la demanda externa se presenta sólida y
sostenible, es igualmente importante desarrollar
acciones tendientes a fortalecer la demanda interna.
En Bolivia el 80% de la producción se orienta a la
exportación, en tanto en Perú esa proporción está
en torno al 25%, aunque creciendo rápidamente,
pues la expansión de la producción registrada en
los últimos años tiene como motor principal la
inserción en los mercados internacionales.
Tanto Bolivia como Perú han impulsado políticas
para impulsar el consumo de quinua, en el marco de
programas de alimentación escolar y de promoción
de una alimentación saludable, que incluye a la
quinua como uno de sus componentes principales.
387
388
Perspectivas de la producción.
Los incrementos en los volúmenes de producción
se han basado principalmente en aumentos de la
superficie cultivada, más que en incrementos de
la productividad física por hectárea. En efecto, en
el caso de Bolivia, el rendimiento alcanzó a 6.45
quintales por hectárea en el año 2000, en tanto el
2011 registró un promedio de 5.90 qq/hectárea.
La serie de 10 años muestra un estancamiento
con leves fluctuaciones hacia abajo o hacia arriba,
probablemente vinculados a las condiciones del
clima.
En el caso de Perú la situación es levemente
diferente, pues en el año 2000 el rendimiento llegó
a 9.7 qq/hectárea, y en el año 2011 llegó a 11.6
qq/hectárea, lo que supone un aumento más bien
modesto de la productividad medida en términos
físicos.
Figura 12. Evolución del rendimiento por hectárea de cuatro tipos de cereales (t/hectárea) en Bolivia.
Fuente: Elaboración propia, en base a Encuesta Nacional Agropecuaria, Estado Plurinacional de Bolivia,
2008.
Las cifras de la figura anterior permiten apreciar
cómo en Bolivia otros granos, en este caso trigo,
maíz y arroz, han aumentado sus rendimientos
por hectárea, en tanto la quinua permanece sin
variaciones. Por ello, aumentar la productividad
será un asunto esencial en los próximos años,
tanto porque es una manera muy directa de
mejorar el nivel de ingresos de los productores,
cuanto porque la expansión de la superficie
bajo cultivo de la quinua hacia nuevas regiones
geográficas no es una variable que pueda
extenderse indefinidamente.
Las razones para este comportamiento
que revela un estancamiento tecnológico
probablemente son diversas; sin embargo, las
más importantes parecen estar asociadas a los
siguientes aspectos:
a) Restricciones que afectan a los pequeños
productores, que son la inmensa mayoría de
los productores de quinua, para acceder a
factores productivos básicos tales como crédito,
asistencia técnica, recursos hídricos, etc.
b) La gran variabilidad genética y baja calidad de las
semillas utilizadas, lo que afecta los rendimientos
y calidad del producto. Mejorar este aspecto es
central para elevar la productividad, y si bien
los Institutos de Investigación Agropecuaria y
algunas instituciones privadas sin fines de lucro
vienen desarrollando trabajos en este ámbito,
éstos son todavía insuficientes como para
provocar un cambio tecnológico significativo;
además, no existen los arreglos institucionales
para la difusión de los avances tecnológicos ya
desarrollados.
c) Grandes pérdidas de post cosecha, asociadas
igualmente a carencias propias de los
pequeños productores, especialmente falta de
instalaciones adecuadas para almacenamiento y
procesamiento.
d) Falta de infraestructura eficiente de
procesamiento, que en general se lleva a cabo
con métodos rudimentarios, lo que acrecienta
las pérdidas de post cosecha.
e) Incorporación de suelos degradados o
marginales al cultivo de quinua, la que a pesar
de su gran adaptabilidad agroecológica, requiere
de condiciones básicas de fertilidad para su
desarrollo.
En definitiva, puede concluirse que las
posibilidades de aumentar la producción en
los países tradicionalmente productores de
quinua son amplias y se fundamentan tanto en
el aumento de la superficie cultivada, como ha
venido ocurriendo durante en los últimos años,
como en el potencial para aumentar gradualmente
los rendimientos por unidad de superficie en la
medida que se vayan resolviendo las dificultades
y limitaciones que afectan a la pequeña
agricultura. Sin embargo, muy probablemente
el incremento de la producción de los países
andinos no será suficiente para hacer frente al
crecimiento esperado de la demanda mundial de
quinua. Otros países aprovecharán esta situación
y podrán incrementar su producción de quinua;
no obstante, hay que tomar en consideración
que, dependiendo del país que ingrese a
competir en la producción de quinua, se afectará
en distinta medida a los productores andinos,
quienes se podrían encontrar en desventaja
en aspectos de financiamiento, tecnología y
recursos productivos.
Características de la Cadena de Valor.
La quinua es producida casi en su totalidad por
productores campesinos, y por tanto con una
oferta muy atomizada. Tan sólo en Bolivia se
estima que existen al menos 70,000 pequeños
productores de quinua, lo que significa que
en promedio cultivarían alrededor de una
hectárea. Esta característica está en la base de la
estructura de los canales de mercadeo que se han
establecido para el flujo de la quinua hacia los
mercados locales, regionales y de exportación.
Si bien dichos canales tienen algunas variaciones
dependiendo del destino final del producto, su
estructura básica es similar, y está determinada
por el hecho de que en general se trata de una
oferta transada en pequeños volúmenes y por
su alta heterogeneidad en cuanto a calidad y
características físicas.
Un elemento adicional que debe señalarse,
como condicionante para la conformación
de sus canales de comercialización, es que
la quinua no es un producto que pueda ser
consumido directamente; por el contrario, debe
ser sometida a diversos procesos previos de
secado, descascarado y desaponificación, lo que
ofrece lugar a la presencia de intermediarios que
realizan esas tareas.
La demanda internacional ha elevado
las exigencias en términos de calidad y
homogeneización del producto, lo que ha
impulsado el surgimiento de intermediarios que
procuran acortar la cadena de comercialización,
precisamente con la finalidad de disminuir los
costos de transacción así como obtener mejores
condiciones para asegurar la calidad e inocuidad
del producto. No existen estudios detallados
que permitan cuantificar la forma en que los
recursos son distribuidos entre los diferentes
eslabones de la cadena de valor, aun cuando es
válido suponer que no difiera significativamente
de otras cadenas de valor en las que el grueso de
los ingresos es capturado por los comerciantes
y transformadores agroindustriales. Así,
contrastan los precios al menudeo en algunos
supermercados de Estados Unidos durante julio
del 2013, entre US$ 14 – US$ 25 por kg de quinua
perla (investigación directa de los autores), con
los US$3 / kg del precio de exportación libre a
bordo.
Principales actores de la cadena de valor.
La cadena de valor presenta una gran diversidad
de actores, con un alto grado de heterogeneidad
respecto de su poder económico, nivel de
tecnología empleado y forma de articulación con
los demás eslabones de la cadena de valor. La
estructura de los circuitos de comercialización
de la quinua es similar a la de otros granos
andinos así como de otros productos de fuerte
raigambre campesina, en los que justamente el
eslabón más débil es el de la producción primaria
(Fundación FAUTAPO, 2012). A continuación
389
390
se describe la composición de los principales
actores de la cadena de valor de la quinua, cuya
caracterización es sintetizada en el Cuadro 6
(IDEPRO, 2012).
Producción primaria.
Se trata mayoritariamente de pequeños
productores individuales, aun cuando participan
también cooperativas y otras formas asociativas
formales e informales. No disponen de
infraestructura básica para almacenamiento,
secado y descascarado lo que, sumado a sus
bajos niveles de ingresos, impiden casi cualquier
capacidad de negociación, y son por lo tanto el
eslabón más débil de la cadena de valor. Cabe
destacar algunas excepciones, como son las
organizaciones de productores adheridas a la
CABOLQUI (Cámara Boliviana de Exportadores
de Quinua y Productos Orgánicos), quienes han
logrado recibir hasta el 70% de los precios de
exportación FOB.
Acopio y procesamiento básico.
Se trata por lo general de pequeñas e incluso
micro empresas individuales, a las que
más recientemente comienzan a agregarse
cooperativas y asociaciones de productores,
que han conseguido establecer instalaciones
de pequeña escala para realizar en mejores
condiciones el proceso de secado, descascarado
y desamargado. Por lo general son centros de
acopio localizados a nivel local, desde donde la
producción es llevada a los mercados regionales
e internacionales.
Industrialización.
Este proceso incluye eventualmente parte de
la transformación primaria básica, pero se
concentra fundamentalmente en la molienda
del grano y su preparación para ser consumido
directamente como harina o para ser incorporado
a procesos adicionales de industrialización en
los cuales la quinua es utilizada como insumo.
Aquí participan fundamentalmente pequeñas
y medianas empresas, incluyendo algunas
cooperativas y asociaciones de productores.
Esencialmente se trata de empresas que acopian,
benefician, industrializan y comercializan la
quinua orgánica o convencional articulándose
de manera directa con los que comercializan el
producto en su destino final, sea éste nacional o
internacional.
Comercialización para mercado interno.
El mercado interno de tipo local o destinado
a pequeñas poblaciones rurales es asumido
mayoritariamente por los propios pequeños
productores, que venden su producto en las
ferias que semanalmente se llevan a cabo en las
diferentes localidades.
El mercado regional y el de los principales
centros urbanos es abastecido principalmente
a través de mayoristas que se articulan con las
industrias de procesamiento. En algunos casos,
la industria procesadora está ubicada en los
propios centros urbanos mayores, de modo que
la transacción se hace entre los acopiadores y la
industria procesadora directamente.
Comercialización para el mercado externo.
La producción destinada a los mercados externos
tiene otro nivel de exigencias, en cuanto a
presentación, uniformidad e inocuidad. Debe
resaltarse, además, que la quinua exportada
es mayoritariamente producida y certificada
como quinua orgánica, lo que contribuye a que
se trate de canales de comercialización más
especializados, que se vinculan directamente con
los importadores en los mercados de destino. Por
lo general se trata de empresas medianas o incluso
grandes, que poseen la estructura administrativa
y condiciones de soporte financiero como para
cumplir los trámites y requisitos que son propios
del comercio internacional.
Las organizaciones y asociaciones campesinas
que logran vincularse a los mercados externos
por lo general consiguen hacerlo si cuentan con
el respaldo de alguna institución pública o el
respaldo de alguna ONG.
391
Cuadro 6. Principales componentes de la cadena de valor
ESLABÓN
VARIANTES
Comercialización para exportación. Empresas exportadoras especializadas.
Tamaño medio o grande.
Comercialización
Industralización
Transformación primaria
Comercialización para mercado interno. Empresas de tamaño medio,
generalmente parte de la industria procesadora.
Procesamiento. Industria de tamaño medio o grande, localizada a nivel
regional o centros urbanos mayores.
Beneficiado industrial. Acopiadores de nivel local o regional, y tamaño
medio.
Beneficiado no industrial. Pequeños acopiadores de nivel local
Producción del grano de
quinua
Producción de quinua convencional. Micro y Pequeños productores y
asociaciones
Producción de quinua orgánica. Pequeños productores y asociaciones
Fuente: Elaboración propia basado en IDEPRO, 2012.
Requerimientos para una mejor operación de la
cadena de valor.
pequeños productores en su vinculación con el
resto de la cadena de valor.
La estructura de los canales de comercialización
está en proceso de transformación como
consecuencia del rápido aumento de la demanda
externa y también por el incremento de la demanda
en los centros urbanos más densamente poblados.
• La puesta en operación de programas que
vinculen de forma más estable y ventajosa a los
productores, como proveedores de la industria
procesadora, es también un tipo de experiencia
de políticas que se ha revelado exitosa en
diversos países.
La posibilidad de que los beneficios económicos
derivados del aumento de la demanda y
precios internacionales lleguen a los pequeños
productores campesinos depende en buena
medida del perfeccionamiento de los canales de
intermediación y procesamiento del producto.
Para ello se requieren políticas públicas de apoyo
que apunten a resolver algunos de los principales
problemas actualmente existentes:
• El apoyo a la consolidación de formas
asociativas y el soporte técnico, financiero
e institucional para que dichas asociaciones
puedan disponer de capacidades de acopio de
pequeña escala, así como de instalaciones que
les permitan efectuar un primer tratamiento
de selección y preparación del grano para su
transformación industrial, parecen ser un punto
de partida básico para mejorar la posición de los
• El desarrollo de programas gubernamentales
de estímulo al consumo interno de quinua
debería estar vinculado al establecimiento de
mecanismos de compras públicas directas a las
cooperativas y organizaciones de productores,
acortando la cadena de comercialización.
• La realización de estudios detallados de la
cadena de valor de la quinua y de su proceso
de transformación debería contribuir a una
mejor focalización de los requerimientos y
prioridades de políticas públicas para mejorar su
funcionamiento.
Desafíos para las Políticas Públicas.
Las favorables perspectivas para la producción y
colocación de la quinua en los mercados regionales
e internacionales probablemente se mantendrán
392
en los próximos años, de manera que su cultivo
es una muy valiosa oportunidad para promover
el desarrollo de la agricultura familiar campesina.
Sin embargo, para que los beneficios de esa
oportunidad sea finalmente capitalizado por los
pequeños productores, se requiere de políticas
públicas específicas y focalizadas adecuadamente.
Entre las áreas que prioritariamente deberían ser
abordadas se destacan las siguientes:
• Aumentar la productividad, incorporando
innovaciones tecnológicas especialmente en
lo referente a calidad de las semillas y manejo
del cultivo, y potenciando los programas de
asistencia técnica y transferencia tecnológica.
• Desarrollar líneas de investigación que
permitan una producción con mayores niveles
de estandarización y uniformidad, sin que con
ello se atente contra la gran y rica biodiversidad
presente en este cultivo.
• Promover el desarrollo de formas
asociativas para mejorar la escala de
operaciones de la pequeña producción
campesina, tanto a nivel de producción básica
como de procesamiento, industrialización y
comercialización del producto.
• Mejorar la infraestructura de acopio y
secado, como una forma de reducir las pérdidas
de postcosecha, y al mismo tiempo de dotar a
las organizaciones de pequeños productores de
un mayor poder de negociación en su relación
con los otros eslabones de la cadena de valor.
• Desarrollar
investigaciones
acerca
de nuevos usos de la quinua, como una
manera de aumentar y segmentar la oferta
y responder con prontitud a los nuevos
perfiles de demanda en los mercados.
• Promover campañas que contribuyan a
un mejor conocimiento del producto en los
mercados internacionales, tanto en lo que se
refiere a sus características nutricionales, como
a los valores éticos y culturales que se asocian a
su cultivo.
• Efectuar
un
seguimiento
del
comportamiento
de
los
mercados,
especialmente externos, de tal manera de
prevenir desajustes entre oferta y demanda
que puedan eventualmente afectar de modo
negativo los precios.
• Otorgar continuidad a las políticas públicas
que promueven el consumo interno, mediante
la incorporación a las raciones alimentarias
distribuidas en escuelas y colegios, así como
otras medidas de promoción y difusión que se
han puesto en ejecución.
• Ciertamente, la aplicación de políticas
públicas de apoyo a la producción de quinua
requerirá de participación de los diversos
actores de la cadena de valor, de continuidad en
el tiempo para permitirles un impacto efectivo, y
de una adecuada focalización para asegurar que
llega a los segmentos de productores en que ella
es más necesaria.
Conclusiones.
La creciente demanda en los mercados
internacionales continuará siendo el principal
factor de estímulo para el desarrollo del cultivo de
la quinua durante los próximos años. Se constata un
alto interés por sus características saludables, por
los valores y tradiciones asociadas a su producción
y por las diferentes opciones de preparación y
consumo que ofrecen el grano y sus derivados.
Las proyecciones de demanda y crecimiento de
la producción tanto en países en desarrollo como
desarrollados permiten esperar, al menos hasta
finales de esta década, un nivel de precios similar
e incluso más elevado que el actual; por ende,
el cultivo de la quinua continuará siendo una
buena alternativa para mejorar los ingresos de
los pequeños productores, especialmente de la
región andina. Así, el estímulo a la producción de
quinua debería ser visto también como una potente
opción de políticas públicas orientadas a combatir
la pobreza rural y a mejorar las condiciones de
alimentación y nutrición de los sectores de menores
ingresos. Sin embargo, será necesario considerar
cómo los mayores precios de la quinua no impiden
el acceso de las poblaciones vulnerables que no han
sido consumidores tradicionales de quinua a este
nutritivo alimento. Los programas gubernamentales
de compras públicas de Bolivia, Perú y Ecuador
parecen dar luces en este ámbito.
El desarrollo del cultivo de la quinua requiere
igualmente de políticas de apoyo que se orienten
especialmente a superar los principales problemas
que afectan su productividad, especialmente
considerando que los países desarrollados
entrarán con mayor fuerza en los mercados como
productores, para lo cual se requiere la investigación
y difusión de paquetes tecnológicos adaptados a
las diferentes condiciones agroecológicas en que se
desenvuelve el cultivo.
De igual manera, el perfeccionamiento de la cadena
de valor, entregando mejores condiciones de
negociación a los pequeños productores, dotando
a sus organizaciones de las condiciones básicas
de almacenamiento y transformación primaria,
debería ser un área de preocupación preferente
para los organismos públicos, pues de lo contrario
se corre el riesgo de que la bonanza y beneficios
económicos de los altos precios de la quinua no
lleguen a manos de los pequeños productores.
Por último, el interés y esfuerzo coordinado de los
organismos públicos de los países productores, así
como de las ONG y organizaciones internacionales
vinculadas al sector agrario, puede contribuir a
ampliar el conocimiento sobre las cualidades de
la quinua, lo que fortalecerá su posicionamiento
como alimento saludable, asociado a valores y
tradiciones culturales que son valoradas en los
mercados internacionales.
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