Alimentación y adolescencia La adolescencia es una etapa de la vida marcada por importantes cambios emocionales, sociales y fisiológicos. Sobre estos últimos, la alimentación cobra una especial importancia debido a que los requerimientos nutritivos, para hacer frente a dichos cambios, son muy elevados y es necesario asegurar un adecuado aporte de energía y nutrientes. Hoy en día no se puede llegar a tener una nutrición correcta o sana para nuestro organismo, si la mayor parte del tiempo se vive una vida agitada que no permite que tengamos tiempo para elaborar y consumir comidas ricas en nutrientes. La buena ingesta de alimentos es aquella que cumple con las necesidades específicas del individuo de acuerdo a su edad, sexo y contextura física; promueve en el niño y adolescente el crecimiento y desarrollo adecuado, y en los adultos y ancianos permite conservar o alcanzar el peso esperado; previene el desarrollo que se presenta por deficiencia o por exceso de nutrientes. Entonces, incorporamos comidas variadas y equilibradas que permiten gozar de un pleno bienestar biológico, psicológico y social. Como un ejemplo de lo antes mencionado podemos citar: nosotros, alumnos de la modalidad de Ciencias Naturales, cumplimos jornadas extendidas todos los días en la escuela, lograr una alimentación saludable durante el periodo de clases resulta todo un desafío. Muchos de nosotros pasamos casi todo el día en la escuela y esto implica realizar más de dos comidas en la misma, ya sea en el comedor, kiosco o cantina escolar, o bien a través de viandas traídas desde nuestras casas (pero, son muy pocos lo que hacen esto). Otros, si bien están menos tiempo, en la escuela, cuentan con horarios muy complicados para desayunar, almorzar o bien merendar, dado a las actividades de la misma (educación física, talleres). El adolescente necesita el aporte de una cierta cantidad de calorías diarias muy superior a la que requieren los adultos. También debemos diferenciar aquellos alimentos que van a proveer energía de aquellos que, además de no brindarles la suficiente, quitan el apetito impidiendo la correcta alimentación. Dentro de los de mayor valor energético encontramos: las proteínas, los hidratos de carbono, las grasas (en su justa medida), las vitaminas y los minerales. Una dieta que los incluya en la proporción adecuada, asegurará la correcta alimentación de nosotros. En este importante grupo de alimentos, las grasas no deberían sobrepasar el 30 por ciento del total, y la mayor parte de las mismas (insaturada) debería ser de buena calidad. De esta forma estaremos protegiendo el sistema cardiovascular al impedir que se eleven los valores de colesterol. Pero lamentablemente, la comida preferida de los adolescentes (como el fast-food, y la comida "chatarra") tiene un alto contenido de grasas saturadas, de la peor calidad. Dentro de los minerales, será necesario asegurarse una cuota adecuada de hierro, calcio y zinc, fundamentales para lograr un crecimiento físico sano. Actualmente existe una amplia variedad de alimentos que contienen las cantidades necesarias de este tipo de nutrientes. Otro aspecto importante a considerar es el deporte. Como todos sabemos, la adolescencia es el período de los grandes esfuerzos físicos, las competencias deportivas, la exhibición de destrezas, etcétera. Es saludable que el joven realice actividad física, pero siempre bajo la supervisión necesaria y acompañada de una dieta adecuada que la fortalezca. Fuente de información: Internet... www.enplenitud.com/nota.asp?articuloID=66 - 166k ANA DELGADO 4TO.2DA.CS.NATURALES.