palabras del maestro david mackiewicz, amigo personal de josé e

Anuncio
PALABRAS DEL MAESTRO DAVID MACKIEWICZ, AMIGO PERSONAL DE
JOSÉ E INTEGRANTE DE LA DE COMISIÓN DE CULTURA DEL MUNICIPIO
DE JUAN LACAZE
Homenaje a José Carbajal - Juan Lacaze 31 de octubre 2010.
Es muy difícil en Juan Lacaze convencernos de que José Carbajal no estará
más entre nosotros. La dolorosa realidad nos habla de su ausencia física, pero
hay una infinidad de mensajes sutiles, que atemperan la mala noticia.
Todos ellos nos dicen que su voz hecha de versos, su emoción hecha música,
su inmensa sensibilidad, su sonrisa, sus abrazos, quedarán entre nosotros
endulzando nuestras vidas y vivificando nuestros recuerdos colectivos.
Los poetas como José, a veces profetizan sin saber que profetizan:
Cantándole a mi pueblo voy de país en país, dejo en versos lo mejor de mí
y me llevo su calor.
Así fue siempre con José, pero hoy más que nunca, percibimos que nos ha
dejado lo mejor de sí, lo mejor de lo mejor, y se ha llevado lo más grande que
un pueblo puede darle: su calor.
¿Dónde está entonces la victoria de aquella vieja y fría que nos tumba sin
avisar? Con José, y entre nosotros, la vida triunfará siempre, porque él fue un
verdadero creador de vidas y más aún, fue un creador de encantamientos.
Tomando partículas sencillas de su amada aldea, creó mundillos hermosos que
no existían hasta ese entonces, y su pueblo los vio por primera vez y empezó a
repetirlos, y los músicos locales se sintieron identificados con este cántico del
pago chico, y se sintieron representados en el pago grande, y aquellas
melodías se expandieron hacia regiones inimaginables.
Fiestas y alegrías fueron su alegría, injusticias y dolores fueron sus dolores.
Con su magia tocó y encantó obreros gorrudos del pasado, sabaleros curtidos,
pichoneros descalzos, personajes populares, poetas orilleros y angelitos
bienamados.
Con su vara hechizó entidades minúsculas: pelotas de trapo, saltitos de
gorrión, perritos abandonados, tortafritas, barrios del suburbio y encantó casas
encantadas.
Por donde fue pasando fue dejando su mística, nada quedó fuera de su
sensibilidad, y ya nada fue igual que antes, todos nos fuimos enamorándo de
las humildes bellezas y vivencias de nuestra comarca.
Con una capacidad expresiva pocas veces vista, nos comunicó con pueblos
lejanos, con pueblos cercanos, y nos comunicó entre barriada y barriada. Le
agradeceremos para siempre la ronda de los barrios del otoño pasado, a la que
José se abocó con verdadera pasión y sacrificio. Esa vez, y nuevamente, nos
dejó en versos lo mejor de sí y se llevó en la memoria, todo el amor apasionado
de su gente.
Que el dolor de su partida no empañe este encantamiento que ahora será más
nuestro que nunca. Sabemos que perdurarán en el tiempo, y esos cánticos se
repetirán en las fiestas familiares, en los encuentros populares, en las escuelas
y en los liceos. Y el transcurso del tiempo los hará patrimoniales, sublimes y
profundos.
Hoy con la presencia de su familia se realizará un acto de hondo simbolismo,
encarnando el más sagrado anhelo de nuestro pueblo, deseoso que su mayor
artista, se quede aquí, junto al pueblo que José tanto amó.
Cantándole a mi pueblo voy de país en país, dejo en versos lo mejor de mí y
me llevo su calor.
VIVE
David Mackiewicz
MENSAJE DE WALTER SILVA (REPRESENTANTE DEL CUOPYC –
ORGANIZADOR DE LA FIESTA NACIONAL DEL SÁBALO) EN LA
CEREMONIA.
Hace casi un año nos reunimos para homenajear a José, al inaugurarse el
monumento que recuerda una de sus canciones más hermosas.
Hoy estamos juntos para recibirlo en su estadía definitiva entre nosotros.
No hemos venido a decirle adiós, ni hasta siempre.
Venimos a decir que ahora serás arena de estos arenales, agua dulce de este
rio, aire de las mañanas de verano.
Es de tu eterna presencia que debemos hablar, no de ausencias y despedidas.
El amor, la alegría, la lucha, las tristezas hondas, la esperanza fueron la
materia de tu canto. Cosas de humanos.
Entendiste que no estamos aquí en la tierra para vivir un poco y morirnos
mucho, sino para vivir siempre pero de distintos modos.
Tu oficio de poeta te enseño la fórmula mágica de la vida eterna:
Nombrar.
Lo que se nombra no muere.
Eso es la poesía.
Así que acá nos reunimos para anunciar que estás vivo entre nosotros.
Volveré a decir lo que dije hace casi un año:
"Describe tu aldea y serás universal"
Un buen consejo a los escritores, que José Carbajal ha demostrado como si
fuera un teorema.
Trascender más allá de los límites del pueblo describiendo los pequeños
grandes acontecimientos de su gente, es oficio de poeta.
Este pueblo nuestro es un punto en el mapa, unos datos estadísticos en los
informes oficiales, la mención lateral en los libros de historia.
Todo objetivo, riguroso y frío.
Pero el que ande buscándole el alma, lo definitivo, tendrá que escuchar
canciones y oír relatos que irán pasando de boca en boca hasta que ni el
cantor ni el oyente sepan de quién son las coplas.
Eso viene sucediendo desde Homero hasta hoy.
Es bueno que hoy nos reunamos para homenajear al que nos rescató a todos
en sus canciones.
Cuando ya no queden sobrevivientes del pueblo fabriquero que batalló por un
poco de justicia social en estas costas, quedarán las canciones de José en la
memoria colectiva; cuando los niños creen otros juegos y canten otras cosas.
Chiquillada dirá cómo jugaban los gurises de los obreros de aquí; cuando en el
abrojal no queden ni los terrones del rancho de Macario, andarán los fantasmas
de esos personajes en las mesas de los boliches y en los asados de amigos.
Salud José, gracias porque has rescatado lo mejor de nosotros como
comunidad y se lo has entregado al mundo, lleno de poesía.
Walter Silva
Descargar