BUENOS ADMINISTRADORES
Marcos 12:41-44
“Jesús se sentó cerca de la caja de las ofrendas del templo y observó mientras la gente
depositaba su dinero. Muchos ricos echaban grandes cantidades. Entonces llegó una
viuda pobre y echó dos monedas pequeñas. Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Les
digo la verdad, esta viuda pobre ha dado más que todos los demás que ofrendan. Pues
ellos dieron una mínima parte de lo que les sobraba, pero ella, con lo pobre que es, dio
todo lo que tenía para vivir.
Nos hemos acostumbrado a dar una limosna, ya que a veces damos de lo que nos sobra,
si bien sabemos o buscamos el significado de limosna, es para brindarle ayuda al pobre
o a los mas necesitados, ¿es acaso Dios pobre?
Cuando nosotros ofrendamos, muchas veces pensamos que le damos a Dios de lo que es
nuestro, y muchas veces nos colocamos felices porque le damos a Dios de aquello que
no nos duele, de aquello que nos cuesta dar muchas veces.
NUNCA OFRENDEMOS A DIOS DE LO QUE NOS SOBRA
PRIMICIA: DIOS ESTA PRIMERO
Hay cristianos que no gozarán de la prosperidad porque nunca estarán dispuestos a
honrar a Dios.
MATEO 5:24
Según la enseñanza de Jesús en Mateo 5:23-24, si un hermano tiene un problema con
otro —es decir, si hay un conflicto no resuelto, resentimiento o falta de perdón entre dos
personas— Dios no mira con agrado la ofrenda hasta que se haya buscado la
reconciliación.
Aquí el principio espiritual es claro:
La adoración a Dios no puede separarse de nuestras relaciones con los demás. Si
hay odio, rencor o división, eso contamina el acto de adoración. Dios no desea
simplemente rituales externos; Él busca un corazón limpio y relaciones sanas.