Proceso Administrativo Proceso Administrativo (Universitat Oberta de Catalunya) Escanea para abrir en Studocu Studocu no está patrocinado ni avalado por ningún colegio o universidad. Descargado por Alba López ([email protected]) PROCESO ADMINISTRATIVO Y CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO 1. DE LA LEY 30/1992 A LA LEY 39/2015. CAMBIO DE PARADIGMA: LA SIMPLIFICACIÓN ADMINISTRATIVA La exposición se centra en la Ley 39/2015 (LPAC), vigente desde el 2 de octubre de 2016, que regula las relaciones externas del sector público con ciudadanos y empresas. La LPAC sustituye a la Ley 30/1992 y también deroga la Ley 11/2007 sobre acceso electrónico a los servicios públicos. La LPAC aborda tanto el procedimiento administrativo como la administración electrónica, destacando la obligación de las administraciones públicas de mantener un archivo electrónico único. Introduce la tramitación electrónica como práctica habitual y busca eliminar el papel. Además, integra los procedimientos de potestad sancionadora y responsabilidad patrimonial como especialidades del Procedimiento Administrativo Común, simplificando y aumentando la seguridad jurídica. 2. ASPECTOS RELEVANTES EN LA FASE DE INICIACIÓN DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO El texto se refiere al procedimiento administrativo común a todas las Administraciones Públicas, caracterizado por fases de iniciación, instrucción y finalización. Se abordan aspectos prácticos generales del procedimiento administrativo, aplicables tanto al procedimiento común como a trámites específicos establecidos en la LPAC para el procedimiento sancionador o de responsabilidad patrimonial. Se recuerda que, según el estudio previo, la forma de inicio puede ser de oficio o a solicitud de la persona interesada, según los artículos 54 de la LPAC y 48 de la LRJPCat. 2.1. Aspectos que hay que tener en cuenta en los procedimientos iniciados a instancia de parte La solicitud dirigida a una administración ya sea para reclamar una indemnización, solicitar una autorización u otros asuntos, inicia un procedimiento y obliga a la Administración a emitir una resolución expresa, según los artículos 21.1 de la LPAC y 53.1 de la LRJPCat. La falta de una resolución expresa se considera un silencio estimatorio en la mayoría de los casos, aunque existen excepciones que contemplan el silencio desestimatorio. 2.1.1. Requisitos subjetivos En el ámbito de los procedimientos administrativos, los ciudadanos deben cumplir dos requisitos esenciales para actuar: la capacidad de obrar en general ante las administraciones y la capacidad específica de actuación en el procedimiento concreto, reservada a quienes ostentan la condición de "persona interesada" . La capacidad de obrar se reconoce a personas físicas o jurídicas según las normas civiles, abordando situaciones como la emancipación y la capacidad de menores. Las personas jurídicas adquieren capacidad al constituirse según las normas aplicables. Además, la Ley de Procedimiento Administrativo Común (LPAC) admite la capacidad de obrar para grupos de afectados, uniones, entidades sin personalidad jurídica y patrimonios independientes. En cuanto a la representación, no es obligatoria la intervención de abogados en procedimientos administrativos, pero los ciudadanos pueden actuar a través de representantes. La LPAC distingue entre representación obligatoria, que se aplica a personas físicas sin la capacidad necesaria, y representación voluntaria , donde la persona interesada puede designar a un representante para llevar a cabo los trámites. La representación debe acreditarse formalmente en casos específicos, como formulación de solicitudes, interposición de recursos, entre otros. El artículo 5.4 de la LPAC permite la acreditación por diversos medios, incluyendo comparecencia personal o electrónica, y registro electrónico de apoderamientos. En relación con la condición de "persona interesada", se requiere capacidad para actuar en el procedimiento y se distingue entre titulares de derechos y titulares de intereses legítimos. Se reconoce legitimidad a personas físicas y jurídicas con interés legítimo, ya sea directo 2025-06-10 o indirecto, 12:26:08 para reaccionar ante una situación determinada. -------------------------------------------El interés legítimo puede ser individual o colectivo, y las asociaciones Personarepresentativas interesada: -también es quien tieneser titulares de y organizaciones pueden una vinculación relevante con el menciona la acción intereses legítimos colectivos. La LPAC también 2025-06-10 12:28:54 administrativo, pública procedimiento en casos específicos, permitiendoyalasea intervención de -------------------------------------------por un derecho o un interés legítimo, y personas a las que no afectaría directamente la resolución del ACTUACIONES CONJUNTAS DE en algunos casos por acción pública procedimiento. VARIAS PERSONAS: -Pueden reconocida legalmente -que puede: presentar un solo escrito conjunto, si Generarle un beneficio real, Finalmente, la LPAC detalla los derechos deolasEvitarle personas interesadas, el contenido y fundamento sonlas un perjuicio diferenciándolos de losefectivo derechos generales en las relaciones con idénticos o muy similares. -Pueden Administraciones Públicas. Estos derechos incluyen la obtención de designar un representante común información, acceso al expediente, audiencia, y otros aspectos que PERO Si no se designa representante garantizan la participación y protección de los interesados en los común, la Administración puede procedimientos administrativos. responder solo al primero que figure en el escrito. 2.1.2. Requisitos objetivos de la solicitud Este párrafo aborda los requisitos esenciales de una solicitud, destacando la información mínima exigida según los artículos 66 de la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas (LPAC) y 49 de la Ley de Régimen Jurídico del Sector Público de Cataluña (LRJPCat). Se resalta la importancia del medio de notificación, otorgando preferencia a las comunicaciones electrónicas según el artículo 41 de la LPAC. Además, se explica que ciertos sujetos, como personas jurídicas, entidades sin personalidad jurídica, y otros, están obligados a 2025-06-10 13:14:50 relacionarse electrónicamente con la Administración. Se menciona -------------------------------------------la posibilidad de establecer la obligación de interactuar Obligados ar relacionarse electrónicamente mediante regulación administrativa. El texto LPAC): también aborda la firma del electronicamente(art. solicitante, la identificación14.2 del órgano Persona física que se haya al que se dirige, y la necesidad de fundamentar claramenteobligado la Personas jurídicas -Entidades sin solicitud. Se detallan los requisitos específicos para solicitudes de personalidad jurídica -Profesionales responsabilidad patrimonial. Asimismo, se explica el procedimiento colegiados -Representantes de para subsanar defectos en la solicitud, con énfasis en el principio de personas obligadas a usar medios 2025-06-10 13:21:55 antiformalismo y la opción de subsanación para ganar un periodo electrónicos. -Empleados públicos, -------------------------------------------12:02:43 suplementario. Se abordan2025-06-10 consideraciones particulares para cuando actúan tales ante su Debe requerircompetitiva, alcomo interesado para procedimientos selectivos o -------------------------------------------de concurrencia donde la que propia Administración. subsane el defecto en 10 días. Requisitos subjetivos: Capacidad de subsanación tiene limitaciones en la modificación de méritos no Si no lo hace, se entiende que desiste obrar+ persona interesada inicialmente presentados. Además, se destaca la posibilidad de de su solicitud →dedebe dictarse Capacidada obrar: - según lo mejora voluntaria de la solicitud por parte del solicitante, resolución expresa de desistimiento contempla el artículo 68.3 de la LPAC. (art. 21 LPAC). 2.1.3. Requisitos de la actividad (lugar y tiempo de presentación de la solicitud) Este párrafo aborda el tiempo y el lugar para presentar solicitudes en el ámbito administrativo. En cuanto al tiempo, se destaca la necesidad de cumplir con los plazos establecidos para la presentación de la solicitud, aunque en muchos casos no se especifica un plazo determinado. Respecto al lugar de presentación, se menciona el artículo 16 de la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas (LPAC), que obliga a cada Administración a contar con un Registro Electrónico General. Se enfatiza la preferencia por la presentación electrónica, promovida por la LPAC para impulsar la tramitación electrónica del procedimiento administrativo. Aunque se destaca que existen otros lugares para presentar solicitudes, especialmente para aquellos sujetos no obligados a hacerlo electrónicamente. Se señala la 1 Descargado por Alba López ([email protected]) posibilidad de presentación en oficinas de correos, representaciones diplomáticas y consulares en el extranjero, así como en las oficinas de asistencia en materia de registros. Además, se hace referencia al artículo 31 de la LPAC, que establece reglas para el cómputo de plazos en los registros administrativos electrónicos, indicando que la fecha y hora oficial de la sede electrónica determinan dicho cómputo. Este artículo también destaca la disponibilidad del registro electrónico todos los días del año, las 24 horas, y establece reglas para la presentación en días inhábiles, asegurando la preservación del orden de presentación durante dichos días. 2.1.4. Información que la Administración debe facilitar al solicitante En un plazo de diez días desde la recepción de la solicitud en el registro electrónico de la Administración competente, se debe enviar a la persona solicitante una comunicación que incluya la fecha de recepción de la solicitud, el plazo máximo para resolver y notificar el procedimiento, y los posibles efectos del silencio administrativo, junto con información sobre los recursos que se pueden interponer en caso de silencio. Esta obligación está claramente establecida en el artículo 21.4 de la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas (LPAC), y el artículo 50 de la Ley de Régimen Jurídico y del Procedimiento Administrativo Común de Cataluña (LRJPCat) también hace referencia a este deber,excepto en el caso de solicitudes de suspensión de ejecución relacionadas con la interposición de un recurso administrativo (artículo 117.3 de la LPAC). 2.1.5. La comunicación y la declaración responsable La comunicación, según el artículo 69.2 de la LPAC, es un documento mediante el cual un ciudadano o empresa informa a la Administración pública de sus datos identificadores u otros relevantes para iniciar una actividad o ejercer un derecho. Por otro lado, la declaración responsable, establecida en el artículo 69.1 de la LPAC, es un documento en el cual un interesado manifiesta, bajo su responsabilidad, el cumplimiento de los requisitos legales para obtener un derecho o ejercer una facultad. Ambas figuras permiten el reconocimiento o ejercicio de un derecho o actividad desde su presentación, sujeto a la facultad de comprobación de las administraciones públicas. En Cataluña, la LRJPCat incorporó estas figuras de declaración responsable y comunicación para racionalizar las administraciones catalanas, en línea con la Directiva 2006/123/CE. Aunque sigue el modelo de la LPAC, la LRJPCat introduce un trámite de audiencia en caso de inexactitudes, falsedades u omisiones esenciales, que no está presente en la legislación básica. Este trámite garantiza el derecho a la contradicción y se refuerza en la Ley catalana 16/2015, que detalla un procedimiento para enmendar defectos o carencias de requisitos legales. 2.2. Aspectos que hay que tener en cuenta en los procedimientos iniciados de oficio por la Administración La iniciación de procedimientos administrativos de oficio , como los sancionadores, expropiatorios o de revocación de subvenciones, se realiza mediante acuerdo del órgano competente, ya sea por iniciativa propia, por orden de un órgano superior, por petición razonada de otros órganos o por denuncia (art. 58 de la LPAC y 48 de la LRJPCat ) . Es importante destacar que no es la denuncia ni la petición de otro órgano lo que inicia el procedimiento, sino el acuerdo del órgano competente. El inicio del procedimiento implica la obligación de resolverlo y notificar la resolución en el plazo previsto, contado desde la fecha del acuerdo de iniciación. Antes de iniciar procedimientos sancionadores, la LPAC permite un periodo de información previa para evaluar la conveniencia de iniciar el procedimiento. Durante esta fase, los órganos de investigación realizan actuaciones que no siguen las fases típicas de un procedimiento administrativo, y no se reconoce a ninguna persona como interesada. En la iniciación del procedimiento de oficio, se pueden adoptar medidas provisionales o cautelares para asegurar la eficacia de la resolución. Estas medidas deben ser proporcionadas y confirmadas, modificadas o levantadas en el acuerdo de iniciación, que debe emitirse dentro de los quince días siguientes a su adopción. Las medidas cautelares pueden ser levantadas o modificadas durante la tramitación del procedimiento y se extinguen con la resolución final. Además, el artículo 56.4 de la LPAC establece limitaciones para evitar perjuicios irreparables o violación de derechos amparados por las leyes. Se sugiere conceder un trámite de audiencia antes de ejecutar medidas que puedan causar perjuicios difíciles o imposibles de reparar. 3. TRAMITACIÓN Y FINALIZACIÓN DEL PROCEDIMIENTO La fase de instrucción en el procedimiento administrativo se aborda en el artículo 75 de la LPAC. Según este precepto, el órgano encargado de tramitar el procedimiento debe llevar a cabo de oficio, y mediante medios electrónicos, los actos de instrucción necesarios para determinar, conocer y verificar los hechos relevantes que fundamentarán la resolución. Sin embargo, los interesados conservan el derecho de proponer actuaciones que requieran su participación o que constituyan trámites establecidos por ley o reglamento. 3.1. La prueba La prueba en el procedimiento administrativo tiene como objetivo demostrar la existencia o inexistencia de hechos relevantes y controvertidos para la decisión final. Esta evidencia se centra en circunstancias fácticas y no en aspectos legales. Se pueden emplear diversos medios de prueba, como documentación o testimonios, y su valoración se rige por los criterios establecidos en la Ley 1/2000 de enjuiciamiento civil (art. 77.1 de la LPAC). La apertura del periodo de prueba es responsabilidad del instructor del procedimiento, quien lo ordena cuando la Administración no acepta como ciertos los hechos alegados por los interesados o cuando la naturaleza del procedimiento lo requiere. El instructor debe tener por ciertos los hechos alegados si no ordena la práctica de pruebas pertinentes. Sin 19:02:56 embargo, puede rechazar pruebas 2025-06-10 propuestas por los-------------------------------------------interesados si las considera manifiestamente improcedentes o innecesarias, debelaadmitirlas No siempreaunque se realiza prueba,si existen dudas sobre su pertinencia. En hechos procedimientos sancionadores, se solo si hay discutidos o establece el principio de laprioridad penal, cuando naturaleza delvinculando proceso a las administraciones públicas con hechos lo requiere (no esprobados como elpor resoluciones judiciales penalesproceso firmes. Elpenal art. 77.5 de la LPAC que siempre se destaca la presunción de veracidad documentos formalizados por realiza lade prueba) funcionarios con reconocida autoridad, salvo prueba en contrario. El acuerdo de apertura de prueba se notifica al interesado con antelación, especificando lugar, fecha y hora, y permitiendo la asistencia de técnicos designados por el interesado (arts. 78.1 y 78.2 de la LPAC). 3.2. Informes 2 Descargado por Alba López ([email protected]) Informes: manifestaciones de juicio técnico o jurídico elaboradas por órganos distintos al que resuelve Los informes o dictámenes son opiniones o juicios emitidos por órganos o funcionarios distintos de aquellos encargados de dictar la resolución, con el propósito de proporcionar elementos adicionales para la toma de decisión. Los dictámenes pueden ser favorables o desfavorables respecto a una propuesta y son emitidos por órganos consultivos, como el Consejo de Estado o la Comisión Jurídica Asesora en Cataluña. En cambio, los informes pueden provenir tanto de órganos consultivos como de órganos activos, y no necesariamente se emiten en relación con una propuesta previa. 3.2.1. Clases de informes La clasificación de los informes se realiza en dos categorías: según la obligatoriedad de solicitarlos y según la vinculación del contenido. - - Según la obligatoriedad de solicitarlos: o Preceptivos: Obligados por disposiciones legales, mencionando la norma en la solicitud del informe. o Facultativos: No existe obligación legal, requiriendo fundamentar las razones o conveniencia de la solicitud. Según la vinculación del contenido respecto a la resolución: o Vinculantes: Condicionan la resolución, que debe respetar su contenido. o No vinculantes: No condicionan la resolución. El artículo 80.1 de la LPAC establece que, salvo disposición expresa en contrario, los informes son facultativos y no vinculantes. Se destaca que el artículo 35.1.c de la LPAC requiere motivar los actos que se aparten de dictámenes de órganos consultivos, que se presume no son vinculantes, ya que, de serlo, la resolución no podría apartarse de dichos dictámenes. 3.2.2. Plazos y forma en que hay que emitir el informe El artículo 80.2 de la LPAC establece la obligación de emitir informes mediante medios electrónicos, siguiendo los requisitos para documentos electrónicos administrativos. Se fija un plazo general de diez días para la emisión de informes, pudiendo variar según disposiciones específicas o los plazos del procedimiento. Según los artículos 80.3 y 80.4 de la LPAC, si no se emite el informe en el plazo establecido, se pueden continuar las actuaciones, aunque no se puede avanzar en procedimientos con informes preceptivos sin estos últimos. En caso de incumplimiento del plazo, no se genera invalidez, sino una irregularidad, y la LPAC evita el uso del concepto enigmático de "informe determinante", destacando que la jurisprudencia ha precisado que tal informe tiene una relevancia especial que permite al órgano resolver con certeza. 3.2.3. Informes y dictámenes en los procedimientos de responsabilidad patrimonial El artículo 81 de la LPAC establece requisitos específicos para ciertos procedimientos administrativos. En tales casos, se requiere el informe del servicio cuyo funcionamiento haya causado la presunta lesión. Además, si la reclamación de indemnización es de cuantía igual o superior a 50.000 euros, se exige el dictamen del Consejo de Estado o del órgano consultivo equivalente de la Comunidad Autónoma . 3.3. Participación de los interesados en el procedimiento 3.3.1. Formulación de alegaciones El artículo 76 de la LPAC refleja el principio de flexibilidad procedimental al permitir a los interesados presentar alegaciones y documentos en cualquier momento antes del trámite de audiencia. Además, destaca la atención especial dada a las alegaciones sobre defectos de tramitación, las cuales pueden presentarse en cualquier momento, incluso después del trámite de audiencia. 3.3.2. Trámite de audiencia El trámite de audiencia, esencial para la seguridad jurídica de los interesados, garantiza el derecho a examinar el expediente antes de la resolución y a formular alegaciones. Este procedimiento, consagrado en el artículo 82 de la LPAC, se presenta como una muestra del principio de contradicción y del derecho fundamental de ser escuchado antes de cualquier decisión. Aunque no es un derecho absoluto y puede tener limitaciones según la legislación de transparencia, se destaca su importancia, y su omisión ha llevado a la retroacción de procedimientos. En este trámite, los interesados disponen de un plazo de diez a quince días para presentar alegaciones y documentos pertinentes. La LPAC permite prescindir del trámite cuando no se consideran otros hechos o pruebas que los presentados por el interesado, o si este manifiesta su intención de no alegar ni aportar más documentos. En casos de responsabilidad patrimonial, se destaca la necesidad de dar audiencia al contratista en situaciones específicas. 3.3.3. Actuación de las personas interesadas El artículo 75.3 de la LPAC establece que los actos de instrucción que impliquen la participación de los interesados deben llevarse a cabo de la manera más conveniente para ellos, procurando ser compatible con sus obligaciones laborales o profesionales. Aunque no concede a los interesados el derecho de imponer un horario específico, insta al órgano instructor a buscar la máxima conciliación con sus responsabilidades. Además, el artículo 75.4 subraya la obligación del órgano instructor de respetar los principios de contradicción e igualdad entre los interesados en el procedimiento. 3.3.4. Información publica La información pública tiene como objetivo divulgar la existencia del procedimiento para que sea conocido por personas con derechos o intereses afectados, y permitir a cualquier persona formular alegaciones. Los artículos 83 de la LPAC y 52 de la LRJPCat regulan este trámite, otorgando al órgano competente la facultad de acordarlo cuando sea necesario. Se publica un anuncio en el periódico oficial y en la sede electrónica correspondiente, permitiendo a cualquier persona examinar el expediente y presentar alegaciones en un plazo no inferior a veinte días. La comparecencia en este trámite no confiere la condición de interesado, pero quienes ya son interesados conservan esa condición incluso si no comparecen. Además, las administraciones públicas pueden establecer otras formas de participación, según lo dispuesto por las leyes. La Ley catalana 19/2014 sobre transparencia también destaca la obligación de fomentar la participación ciudadana en la toma de decisiones públicas. 3.4. Finalización del procedimiento El procedimiento administrativo puede finalizar de diversas maneras, no limitándose únicamente a la resolución. El artículo 84 de la LPAC contempla otras formas, como el desistimiento, la renuncia al derecho, la declaración de caducidad, la imposibilidad material de continuar por causas sobrevenidas y la terminación convencional. El desistimiento se refiere a la renuncia voluntaria del 3 Descargado por Alba López ([email protected]) interesado a continuar el procedimiento. La renuncia implica el abandono del derecho en el que se basaba la solicitud. La declaración de caducidad se produce cuando transcurre el plazo sin que se haya resuelto el procedimiento. La imposibilidad material de continuar y la terminación convencional también son formas de concluir el procedimiento. Además, la LRJPCat exime del deber de resolución expresa en procedimientos sujetos solo a declaración responsable o comunicación a la Administración, y permite establecer mecanismos de resolución inmediata para procedimientos simples, manteniendo las garantías procedimentales. 3.4.1. Imposibilidad procedimiento material de continuar el El artículo 84.2 de la LPCA establece que la terminación del procedimiento también se produce en caso de imposibilidad material de continuarlo debido a circunstancias sobrevenidas. Esta disposición se asemeja al artículo 21.1 de la LPAC, que trata la desaparición sobrevenida del objeto del procedimiento. En ambos casos, la resolución que se emita debe estar debidamente fundamentada, detallando claramente las circunstancias que imposibilitan la continuación del procedimiento, sin que objeciones basadas en derechos preexistentes sirvan como motivo suficiente para este fin. 3.4.2. Terminación en los procedimientos sancionadores El artículo 85.1 de la LPAC introduce una posibilidad para los procedimientos sancionadores, permitiendo que el infractor reconozca su responsabilidad, lo que facilitaría la resolución del procedimiento con la imposición correspondiente de la sanción. Si la persona imputada reconoce su responsabilidad durante el trámite de alegaciones al acuerdo de inicio, se omite el trámite de audiencia y se procede directamente a la resolución sancionadora. En caso de sanciones pecuniarias, el pago voluntario antes de la resolución conlleva la terminación del procedimiento, aunque se excluyen la reposición de la situación alterada y la determinación de indemnizaciones. El artículo 89 de la LPAC regula la propuesta de resolución en procedimientos sancionadores, estableciendo circunstancias que permiten su finalización, como la inexistencia o falta de pruebas de los hechos constitutivos de la infracción, entre otras. Además, el artículo 90 detalla el contenido de la resolución final, reiterando la información prevista en la propuesta y señalando que no se pueden aceptar hechos distintos a los determinados en el procedimiento, a menos que se notifique al inculpado para alegaciones. En cuanto a la ejecutividad de la resolución sancionadora, el artículo 90.3 de la LPAC establece que será ejecutiva cuando no se pueda interponer recurso ordinario en vía administrativa, salvo posibilidad de suspensión cautelar en caso de comunicar la intención de interponer recurso contencioso-administrativo. 3.4.3. Terminación en los procedimientos responsabilidad patrimonial de El artículo 91 de la LPAC establece algunas particularidades para los procedimientos de responsabilidad patrimonial. Después de finalizado el trámite de audiencia, se resolverá o someterá la propuesta de acuerdo para su formalización. Se menciona que el artículo 86 de la LPAC, relacionado con la terminación convencional de los procedimientos, ya contempla este tipo de acuerdos indemnizatorios, especialmente en el ámbito de la responsabilidad patrimonial. En los casos de responsabilidad patrimonial, la resolución resultante debe pronunciarse sobre la existencia de la relación de causalidad entre el funcionamiento del servicio público y la lesión, así como sobre la valoración del daño, la cuantía y el modo de la indemnización. Si en un plazo de seis meses no se ha notificado la resolución ni formalizado un acuerdo, se podría entender que la resolución es contraria a la indemnización del particular, configurando un caso de silencio desestimatorio. Por otro lado, el artículo 92 de la LPAC aborda la cuestión de la competencia para la resolución de los procedimientos de responsabilidad patrimonial, haciendo referencia al artículo 83 de la LRJPCat en lo que respecta a la competencia en el ámbito de la Administración de la Generalitat. 2025-06-11 11:13:51 3.4.4. Terminación convencional -------------------------------------------- Ej: fallecimiento del únco interesado El artículo 86 de la LPAC aborda una forma singular de terminación del procedimiento mediante la suscripción de acuerdos, pactos, convenios o contratos con entidades tanto de derecho público como privado. Estos acuerdos pueden considerarse como conclusivos del procedimiento o ser incorporados previamente, de manera vinculante o no a la resolución. El artículo 86.1 establece restricciones para estos acuerdos, señalando que no pueden contravenir el ordenamiento jurídico, tratar sobre materias no susceptibles de transacción y deben perseguir la satisfacción del interés público. Este tipo de terminación convencional se contempla también en el artículo 53.3 de la LRJPCat. 3.4.5. Actuaciones complementarias El artículo 87 de la LPAC introduce una opción no contemplada en la LRJPA. Este artículo permite que, antes de emitir una resolución, el órgano competente pueda decidir, mediante un acuerdo motivado, llevar a cabo actuaciones complementarias necesarias para resolver el procedimiento. Cabe destacar que esto no incluye la emisión de informes previos a la resolución. El acuerdo de realización de estas actuaciones debe notificarse a los interesados, quienes tienen un plazo de siete días para presentar las alegaciones pertinentes tras la finalización de las actuaciones complementarias. 3.4.6. Desistimiento y renuncia El artículo 93 de la LPAC introduce la posibilidad de que la Administración desista , de manera motivada , en los procedimientos iniciados de oficio, según lo establecido en las leyes. A continuación, el artículo 94.1 señala que cualquier interesado puede desistir de su solicitud o renunciar a sus derechos, siempre que no esté prohibido por el ordenamiento jurídico. Estas acciones conducen a la finalización del procedimiento, una vez que la Administración declara esta circunstancia, como exige el artículo 21 de la LPAC. No obstante, el artículo 94.2 aclara que, si la solicitud inicial fue presentada por dos o más personas, el desistimiento o la renuncia solo afecta a quien realiza estas acciones. El artículo 94 también aborda los medios y efectos del desistimiento y la renuncia. En primer lugar, el artículo 94.3 establece quetanto el desistimiento como la renuncia pueden realizarse por cualquier medio que permita constatarlo, siempre que incorpore las firmas correspondientes. En segundo lugar, el artículo 94.4 establece que la Administración debe aceptar el desistimiento y la renuncia, declarando concluido el procedimiento, a menos que terceros interesados (distintos de quienes lo iniciaron) soliciten la 4 Descargado por Alba López ([email protected]) continuación del procedimiento en un plazo de diez días desde que fueron notificados del desistimiento o la renuncia. En tercer lugar, el artículo 94.5 establece que, si la cuestión planteada por la incoación del procedimiento tiene un interés general o es necesario sustanciarla para definirla y aclararla, la Administración puede limitar los efectos del desistimiento o la renuncia al interesado que desistió o renunció y continúa el procedimiento. Es importante destacar que este "interés general" no debe confundirse con el interés de la Administración o la conveniencia administrativa. En resumen, mientras que el desistimiento afecta solo al procedimiento específico iniciado con la solicitud y permite iniciar otro procedimiento en el futuro, la renuncia implica la extinción del derecho, que no podrá ser ejercido posteriormente. 3.4.7. Caducidad La caducidad, como forma de conclusión de un procedimiento, varía según si este se inició de oficio o a solicitud del interesado. En procedimientos iniciados de oficio, la caducidad, regulada por los artículos 25 de la LPAC y 55 de la LRJPCat , se produce al vencimiento del plazo máximo sin resolución notificada, salvo paralización imputable al interesado. La caducidad implica el archivo de las actuaciones y se automatiza por el transcurso del plazo, incluso si la tramitación fue diligente En situaciones obstruccionistas por parte del interesado, el artículo 25.2 de la LPAC establece que la paralización imputable a este interrumpe el plazo de resolución. En procedimientos iniciados a instancia del interesado , según el artículo 95 de la LPAC, la caducidad resulta de la paralización imputable al solicitante. La Administración le notifica que, tras tres meses sin retomar el procedimiento, se producirá la caducidad. Consumido este plazo, la Administración ordena el archivo y notifica al interesado, quien puede interponer recursos contra esta decisión. La caducidad no implica la prescripción de acciones, según el artículo 95.3 de la LPAC, pero los procedimientos caducados no interrumpen los plazos de prescripción. Esto es relevante, especialmente en procedimientos sancionadores, ya que la caducidad no impide reiniciar otro procedimiento si no ha prescrito la infracción. En este contexto, se aconseja denunciar la caducidad una vez prescrita la acción para evitar la iniciación de un nuevo procedimiento tras la declaración de caducidad. procedimiento de oficio si lo considera oportuno. Además, debe expresar claramente la decisión adoptada y estar motivada cuando lo exija el artículo 35 de la LPAC, admitiéndose la motivación por remisión a informes o dictámenes incorporados. También debe incluir el pie de recurso, es decir, información sobre los recursos posibles, plazos y órganos ante los que pueden presentarse. En línea con la administración electrónica, la resolución debe dictarse electrónicamente, garantizando la identidad del órgano, la autenticidad y la integridad del documento. Finalmente, la Administración no puede excusarse en la oscuridad o insuficiencia de las normas para no resolver; solo puede inadmitir aquellas solicitudes que pidan derechos no previstos en el ordenamiento o que carezcan manifiestamente de fundamento, respetando siempre el derecho de petición previsto en el artículo 29 de la Constitución. 3.4.9. El silencio administrativo como forma de finalización del procedimiento El silencio administrativo se produce cuando la Administración no cumple con su obligación de dictar una resolución expresa dentro del plazo legalmente establecido (arts. 21.1 LPAC y 53.1 LRJPCat). En estos casos, el ordenamiento permite que el interesado interprete la falta de respuesta como una estimación (silencio positivo) o una desestimación (silencio negativo) de su solicitud, según lo regulado en el artículo 24 de la LPAC. Actualmente, y como regla general, en los procedimientos iniciados por el ciudadano para el acceso o ejercicio de actividades, el silencio tiene efectos estimatorios (art. 24.1 LPAC), salvo que una norma con rango de ley establezca expresamente el silencio desestimatorio por razones imperiosas de interés general. Esta tendencia fue consolidada con la reforma introducida por la Ley 25/2009. La diferencia esencial entre ambas formas de silencio es que el silencio estimatorio produce todos los efectos de una resolución favorable y se considera un acto administrativo que finaliza el procedimiento (art. 24.2 y 24.3.a LPAC), mientras que el silencio desestimatorio no tiene esa consideración, sino que constituye una mera ficción jurídica que permite al interesado interponer los recursos correspondientes (art. 24.3.b LPAC). Incluso en caso de silencio negativo, la Administración sigue obligada a dictar una resolución expresa, la cual puede ser tanto estimatoria como desestimatoria, y en este último caso el interesado podrá recurrirla conociendo ya sus fundamentos. 3.4.8. La resolución La resolución es la forma habitual de finalizar un procedimiento administrativo y está regulada en el artículo 88 de la LPAC. Debe resolver todas las cuestiones planteadas por los interesados y también puede pronunciarse sobre cuestiones relacionadas no formuladas, siempre que se dé trámite previo de audiencia y, en su caso, de prueba. En los procedimientos iniciados a instancia de parte, la resolución debe ser congruente con las pretensiones del solicitante y no puede empeorar su situación, aunque la Administración puede iniciar otro 3.4.10. Tramitación simplificada administrativo común del procedimiento El artículo 96 de la Ley de Procedimiento Administrativo Común (LPAC) regula la tramitación simplificada del procedimiento administrativo. Esta modalidad puede aplicarse por razones de interés público o falta de complejidad, y la administración puede acogerse a ella de oficio o por solicitud del interesado. El artículo establece que, en cualquier momento del procedimiento, antes de 5 Descargado por Alba López ([email protected]) su resolución, el organismo competente puede decidir continuar con la tramitación ordinaria. jurisprudencia ha enfatizado que la unificación de actos no debe menoscabar las garantías procesales. La tramitación simplificada requiere la notificación del acuerdo a los interesados, quienes pueden oponerse. También se puede solicitar por parte de los interesados, pero la administración puede desestimar la petición si no concurren las razones mencionadas. En procedimientos de responsabilidad patrimonial, si se establece inequívocamente la relación de causalidad y la valoración del daño, se puede acordar la suspensión del procedimiento general y la iniciación de un procedimiento simplificado, sin posibilidad de oposición por parte del interesado Además, el artículo 72.2 establece que al solicitar trámites a otros órganos, como informes, se debe indicar el plazo previsto en la comunicación, con el objetivo de agilizar el procedimiento y evitar retrasos innecesarios. En procedimientos sancionadores, la tramitación simplificada puede aplicarse cuando el organismo competente considera que la infracción es leve, sin posibilidad de oposición del interesado. La configuración del procedimiento simplificado establece un plazo de resolución de 30 días, computados desde la notificación del acuerdo de tramitación simplificada. Se detallan los trámites y plazos correspondientes, que son, en general, más breves que los del procedimiento ordinario. En caso de necesitar un trámite no previsto, se seguirá el procedimiento ordinario. 4. ASPECTOS CLAVE PROCEDIMIENTO DURANTE TODA LA VIDA DEL En esta sección, se tratarán aspectos que no están vinculados a una fase específica del procedimiento administrativo, sino que deben considerarse a lo largo de todo el proceso. Entre estos temas se incluyen los derechos de la persona interesada, el cómputo de los plazos administrativos, las formalidades de las notificaciones administrativas, entre otros. 4.1. Ordenación del procedimiento Los artículos 71-74 de la LPAC, ubicados en el capítulo de "Ordenación del procedimiento", establecen reglas y principios para garantizar el desarrollo adecuado del procedimiento administrativo. Aunque se menciona como una fase, es importante destacar que no se refiere a una etapa temporal específica, sino que proporciona normas para facilitar el curso normal del procedimiento hasta su conclusión. 4.1.1. Impulso El procedimiento, sujeto al principio de celeridad, debe avanzar automáticamente en todos los trámites, según el artículo 71.1 de la LPAC. Esto implica que la Administración no requiere la iniciativa del interesado para continuar con la tramitación. El artículo 71.2 establece el orden de tramitación, exigiendo que se despachen los expedientes en un orden estricto de incoación en casos de naturaleza homogénea, en consonancia con el principio de igualdad. El incumplimiento de esta obligación no anula los actos ya emitidos, pero puede resultar en responsabilidad disciplinaria o incluso la remoción del puesto de trabajo. 4.1.2. Concentración de trámites El artículo 72 de la LPAC establece la obligación de realizar en un solo acto todos los trámites que admitan una impulsión simultánea y no requieran cumplimiento sucesivo. Sin embargo, en procedimientos sancionadores, ciertos actos, como la notificación del acuerdo de inicio y la propuesta de resolución, deben tramitarse sucesivamente para permitir al interesado presentar alegaciones y pruebas. La 4.1.3. Cumplimiento de tramites por los interesados El artículo 73 de la LPAC establece que los trámites de los interesados deben llevarse a cabo en un plazo de diez días desde la notificación del acto correspondiente, a menos que se disponga otro plazo. Si los actos carecen de requisitos, se debe advertir al interesado y otorgarle un nuevo plazo de diez días. El incumplimiento puede llevar a la declaración de caducidad del trámite, distinta de la caducidad del procedimiento según el artículo 95 de la LPAC. La norma permite la subsanación de imperfecciones en documentos administrativos aportados por los interesados, según establece la jurisprudencia reflejada en una Sentencia del Tribunal Supremo de noviembre de 2011. El artículo 73.3 de la LPAC indica que la actuación del interesado es válida si se realiza antes o el mismo día en que se le notifica la resolución que considera vencido el plazo. Aunque esta disposición tiene poca aplicación práctica, la falta de una resolución declarando perdido el trámite podría obligar a admitir el trámite realizado antes de dicha resolución. 4.1.4. Cuestiones incidentales El artículo 74 de la LPAC establece que las cuestiones incidentales y las relacionadas con la nulidad de actuaciones no suspenden la tramitación del procedimiento, salvo en el caso del incidente de recusación según el artículo 24. Esta disposición refleja el principio de celeridad. La obligación de suspender el procedimiento durante la tramitación del incidente de recusación está respaldada por la jurisprudencia, como se evidencia en la Sentencia del Tribunal Supremo del 1 de diciembre de 2011, sección 7.ª, recurso 317/2010. 4.2. Derechos de la persona interesada en el procedimiento Tanto la LPAC como la LRJPCat establecen catálogos de derechos para todas las personas frente a las Administraciones, detallados en los artículos 13 de la LPAC y 21 a 28 de la LRJPCat. Además de los derechos generales analizados en el apartado 4.3, el artículo 53 de la LPAC enumera derechos específicos para aquellos con la condición de persona interesada en un procedimiento administrativo, los cuales se abordarán en este apartado. Históricamente, se utilizaba el término "administrado" para referirse a los ciudadanos en sus relaciones con las administraciones, con connotaciones peyorativas. Actualmente, se ha abandonado este término, adoptando el uso generalizado de "ciudadano" o incluso "persona", que abarca a nacionales, extranjeros, personas físicas o jurídicas, y tanto a individuos privados como públicos. 4.2.1. Derecho a conocer el estado de tramitación de los procedimientos La primera parte del artículo 53.1 de la LPAC aborda dos derechos distintos. En primer lugar, se reconoce el derecho a conocer en cualquier momento el estado de tramitación del procedimiento, así como otra información relevante. Para garantizar que esta información se proporcione solo a la persona interesada, se requiere que esta acredite su identidad, impidiendo la entrega de información 6 Descargado por Alba López ([email protected]) por medios no seguros. En segundo lugar, se establece el derecho a obtener copias de los documentos del procedimiento, un derecho incuestionable. Este derecho se diferencia del derecho de acceso a archivos y registros administrativos, que es para el conjunto de la ciudadanía. El artículo también destaca que, para facilitar estos derechos en el ámbito electrónico, los interesados que se relacionen electrónicamente tienen derecho a consultar la información en el punto de acceso general electrónico de la Administración. En cuanto a obtener copias, se considera satisfecho electrónicamente al ponerlas a disposición en el punto de acceso general o en las sedes electrónicas correspondientes. Se plantea la cuestión de si la persona interesada tiene derecho a obtener todos los documentos del procedimiento, incluso en casos de pluralidad de interesados. Aunque la respuesta parece afirmativa, se mencionan limitaciones en la Ley 19/2013 (y su equivalente catalana, la Ley 19/2014) relacionadas con la defensa nacional, seguridad pública, política económica, protección de datos y otros. Estas leyes especifican restricciones, especialmente en el acceso a datos personales especialmente protegidos, que solo se permiten con el consentimiento de las personas afectadas. 4.2.2. Derecho a identificar a las autoridades y al personal que tramita el procedimiento La letra b) del artículo 53.1 de la LPAC reconoce el derecho de toda persona interesada en un procedimiento a conocer la identidad de las autoridades y el personal responsables de su tramitación. Este derecho, ligado al principio de transparencia administrativa, facilita información esencial para el ejercicio de otros derechos. Este derecho se conecta con el artículo 20 de la LPAC, que establece la responsabilidad directa de las autoridades y el personal en la tramitación de procedimientos, instando a adoptar medidas para garantizar los derechos de los interesados. Además, permite a las personas interesadas solicitar la exigencia de responsabilidad de quienes tramitan el procedimiento. La identificación de las personas responsables también posibilita el ejercicio del derecho de recusación en casos de causas de abstención. Los artículos 23 y 24 de la Ley 40/2015 regulan la abstención y la recusación, conectando con la garantía de imparcialidad. La abstención es obligatoria en ciertos casos, como intereses personales, vínculos familiares o amistad íntima. La recusación, solicitada por la persona interesada, se presenta por escrito y debe expresar las causas. La resolución se realiza en tres días y, aunque no es recurrible, la circunstancia puede alegarse en el recurso contra la resolución del procedimiento. 4.2.3. Derecho a no presentar documentos originales, salvo que la normativa específica lo exija La LPAC concede a los interesados el derecho general de no presentar documentos originales en los procedimientos, permitiendo la presentación de copias. Sin embargo, este derecho cede si la normativa específica del procedimiento exige expresamente la aportación de originales. El artículo 28.3 de la LPAC establece que, de manera excepcional, se podrán exigir documentos originales, a menos que la normativa aplicable disponga lo contrario. Además, el artículo 28.7 responsabiliza a los interesados de la veracidad de los documentos presentados. En relación con los documentos originales en formato papel, el artículo 28.4 de la LPAC establece que, si excepcionalmente se requiere la aportación de un documento original, este deberá ser una copia auténtica según lo establecido en el artículo 27 de la LPAC. Finalmente, el artículo 28.5 de la LPAC aborda otro escenario excepcional, donde la aportación del documento o información original se exige para permitir la comparación con las copias presentadas. 4.2.4. Derecho a no presentar datos y documentos no exigidos por las normas o que ya estén en poder de las Administraciones El artículo 53.1.d de la LPAC establece dos derechos con el objetivo de simplificar y agilizar el procedimiento. En primer lugar, se reconoce el derecho de los interesados a no presentar documentos si no hay una norma aplicable al procedimiento que lo exija previamente. En caso de requerimientos injustificados, se puede impugnar como un acto de trámite cualificado. En segundo lugar, se establece el derecho de los interesados a no presentar datos y documentos ya exigidos por las normas aplicables al procedimiento, siempre que estos estén en posesión de las administraciones públicas. Este principio, conocido como el principio de "una sola vez", busca evitar molestias innecesarias a los interesados. La LPAC también prohíbe requerir documentos que ya estén en poder de la Administración, permitiendo la consulta electrónica o la obtención de estos documentos, salvo oposición expresa del interesado. El artículo 28 de la LPAC respalda estos derechos, indicando que los interesados deben aportar los documentos exigidos por las administraciones públicas, pero no pueden ser obligados a presentar aquellos que ya estén en posesión de la Administración. Además, se destaca la obligación de las administraciones públicas de obtener documentos electrónicamente a través de redes corporativas o plataformas de intermediación. La Disposición Adicional 8.ª de la LOPDGDD permite la verificación de datos declarados por el interesado, y el apartado 3 del artículo 28 de la LPAC establece que las administraciones no deben requerir datos ya aportados, permitiendo su obtención electrónica, siempre que no exista oposición expresa del interesado. 4.2.5. Derecho a formular alegaciones, a utilizar los medios de defensa y a aportar documentos El artículo 22 de la LRJPCat reconoce el derecho a participar en la toma de decisiones, el derecho de audiencia y el de presentar alegaciones como expresiones del derecho a una buena administración. Este derecho permite a la persona interesada no solo escuchar a la Administración en el procedimiento, sino también presentar alegaciones en defensa de sus derechos e intereses, fomentando la participación ciudadana en decisiones que les afecten. Aunque el artículo 53.1.e de la LPAC se refiere al derecho a presentar alegaciones antes del trámite de audiencia, durante este trámite también se permite formular alegaciones y aportar documentos, según el artículo 82 de la LPAC. Además, el artículo 76 de la LPAC reproduce este derecho y, en su apartado 2, añade la posibilidad de presentar alegaciones para señalar defectos de tramitación incluso después del trámite de audiencia, lo que podría dar lugar a responsabilidad disciplinaria en caso de incumplimientos como la omisión de trámites o el no cumplimiento de plazos. 4.2.6. Derecho a obtener información y orientación 7 Descargado por Alba López ([email protected]) El artículo 53.1.f de la LPAC establece el derecho de los interesados a "obtener información y orientación acerca de los requisitos jurídicos o técnicos que las disposiciones vigentes impongan a los proyectos, actuaciones o solicitudes que se propongan realizar". Aunque el texto sugiere que este derecho debería aplicarse a cualquier persona que busque orientación antes de iniciar un procedimiento, la LPAC lo limita expresamente a los interesados. Este derecho implica un deber para las administraciones públicas de ofrecer servicios de información y asesoramiento, que suelen cumplirse mediante atención telefónica o unidades centralizadas de información, así como a través de las páginas web institucionales. sancionador. La jurisprudencia ha equiparado los principios del derecho penal a los procedimientos sancionadores, reconociendo expresamente el derecho a conocer la acusación. Además, aunque no esté explícitamente en la LPAC, se mencionan derechos como el de no auto inculparse o guardar silencio. El derecho a la presunción de no responsabilidad administrativa hasta demostrar lo contrario se vincula con la presunción de inocencia, respaldado por la Constitución y reafirmado por la jurisprudencia constitucional. 4.2.7. Otros derechos de los interesados del art. 53.1 de la LPAC El artículo 13 de la LPAC establece una lista de derechos de las personas en sus relaciones con las administraciones públicas, que también pueden ser invocados por los interesados en sus procedimientos. Este artículo se destaca por ser un catálogo de derechos para todos los ciudadanos frente a cualquier administración, sirviendo como un estatuto ciudadano que ha contribuido a aumentar el conocimiento general de estos derechos. Aunque no siempre se respetan por completo, este conjunto de derechos ha tenido un impacto significativo. La LRJPCat, por su parte, detalla derechos ciudadanos en los artículos del 21 al 28, y el artículo 29 obliga a las administraciones a garantizar el ejercicio y la efectividad de estos derechos en sus actuaciones. El artículo 53.1 de la LPAC establece varios derechos adicionales para los interesados en procedimientos administrativos. Estos incluyen: - - - Derecho a actuar asistidos de asesor cuando lo consideren conveniente, en especial para la práctica de pruebas, según lo estipulado en el artículo 78.2 de la LPAC. Derecho a cumplir las obligaciones de pago a través de medios electrónicos, preferentemente establecidos en el artículo 98.2 para actos administrativos que imponen el deber de abonar sumas de dinero. Cualquier otro derecho reconocido por la Constitución y las leyes, incluyendo aquellos que puedan surgir de normativas con rango de ley, como la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, que garantiza el derecho a una buena Administración, implicando un trato imparcial, equitativo y en un plazo razonable. 4.2.8. Derecho a que se motiven las decisiones adoptadas en el procedimiento Aunque no se menciona explícitamente en el artículo 53.1 de la LPAC, el derecho a la motivación de ciertos actos administrativos se deduce del artículo 35 de esta ley, donde se establece como requisito formal. Este deber de motivación se considera un derecho de las personas interesadas. En la LRJPCat, específicamente en el artículo 22.1.c, se reconoce el derecho a que las decisiones de las administraciones públicas estén motivadas, en los casos legalmente establecidos, con una breve referencia a los hechos y fundamentos jurídicos, identificación de las normas aplicables y el régimen de recursos correspondiente. La referencia a "supuestos establecidos legalmente" se entiende como una remisión al artículo 54 de la LRJPA (ahora artículo 35 de la LPAC), que lista los actos que deben motivarse, sin perjuicio de la legislación sectorial. Además, el artículo 22.1.b de la LRJPCat abarca no solo la motivación de los actos sino también las decisiones, lo cual implica justificar cualquier tipo de decisión, incluso en asuntos regulados por el derecho civil o laboral. 4.2.9. Derecho de los interesados en procedimientos sancionadores En procedimientos sancionadores, según el artículo 53.2 de la LPAC, además de los derechos mencionados en el artículo 53.1, los interesados tienen el derecho a ser notificados de los hechos imputados, las posibles infracciones y sanciones, así como la identidad del instructor, la autoridad competente para sancionar y la normativa que otorga dicha competencia. Dada la naturaleza perjudicial de las sanciones, se refuerza el derecho a la información para garantizar un ejercicio pleno del derecho de defensa. Este conjunto de información está también contemplado en el artículo 64 de la LPAC como contenido obligatorio al iniciar el procedimiento 4.3. Derechos de las personas en general en las relaciones con las AAPP 4.3.1. Derechos relativos al uso de medios electrónicos La LPAC ha incorporado los derechos reconocidos en la Ley 11/2007 con el objetivo de normalizar y promover la tramitación electrónica. Sin embargo, en el artículo 13 de la LPAC se destacan derechos específicos, especialmente en conexión con el artículo 14. Estos derechos "electrónicos" incluyen: a) Comunicarse con las administraciones públicas a través de un punto de acceso general electrónico. b) Ser asistidos en el uso de medios electrónicos en sus relaciones con las administraciones públicas. c) Obtener y utilizar los medios de identificación y firma electrónica previstos en esta Ley. 4.3.2. Derecho a utilizar las lenguas oficiales El artículo 13.c de la LPAC reconoce el derecho a utilizar las lenguas oficiales en el territorio de la Comunidad Autónoma, conforme a la Constitución. Este derecho se basa en la oficialidad de las lenguas españolas distintas al castellano en las Comunidades Autónomas, regulado por leyes de normalización lingüística. El artículo 15 de la LPAC establece las normas sobre el uso de las lenguas en procedimientos administrativos: - - En procedimientos de la Administración General del Estado, la lengua será el castellano, pero los interesados podrán utilizar la lengua cooficial de la Comunidad Autónoma donde residen. Si hay discrepancia, se tramitará en castellano, pero los documentos se expedirán en la lengua elegida por los interesados. En procedimientos de Comunidades Autónomas y Entidades Locales, se seguirá la legislación autonómica correspondiente. Si la lengua cooficial es diferente del castellano, la administración debe traducir al castellano documentos con efectos fuera de la Comunidad Autónoma o cuando lo solicite expresamente el interesado. No es necesario traducir si el documento tiene efecto en otra Comunidad Autónoma con la misma lengua cooficial. 4.3.3. Derecho al acceso a la información pública, archivos y registros 8 Descargado por Alba López ([email protected]) El artículo 105 de la Constitución Española establece el derecho de acceso de los ciudadanos a archivos y registros administrativos, regulado por la Ley 19/2013. Este derecho, aplicable a todas las personas, permite acceder a información en poder de las administraciones públicas y sujetos vinculados, independientemente del formato o soporte. La Ley catalana 19/2014 también legitima a todas las personas mayores de dieciséis años como titulares de este derecho. El acceso a la información pública está vinculado al principio de transparencia y busca fortalecer la capacidad de escrutinio de la gestión pública por parte de la ciudadanía, fomentando la participación y actuación correcta de los sujetos públicos. Además, este derecho posibilita a los interesados en procedimientos acceder a información que pueda respaldar sus intereses, incluso en casos en los que no son parte directa. Aunque la Ley 19/2013 amplió el alcance del derecho de acceso, tiene límites. El artículo 14 establece restricciones para proteger otros derechos o intereses, como la seguridad nacional o la protección de datos personales. En este sentido, el artículo 15 prioriza la protección de datos personales, especialmente aquellos considerados sensibles. En casos de datos no sensibles, se requiere una ponderación razonada entre el interés público y los derechos de las personas afectadas. La Ley 19/2013 regula el procedimiento para solicitar acceso a la información pública, fijando un plazo máximo de un mes para la resolución. En caso de falta de respuesta, se puede entender desestimada la solicitud. La ley prevé un mecanismo de impugnación a través de una reclamación ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. En el ámbito catalán, la Ley 19/2014 establece una Comisión de Garantía del Derecho de Acceso a la Información Pública para resolver reclamaciones en esta materia. 4.3.4. Derecho a ser tratados con respeto y deferencia por las autoridades y funcionarios El artículo 13e de la LPAC establece el derecho de los ciudadanos a ser tratados con respeto y deferencia por las autoridades y empleados públicos, quienes deben facilitarles el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones. Este derecho se relaciona con el régimen de responsabilidad disciplinaria de los empleados públicos, que contempla diferentes tipos de faltas administrativas, clasificadas según la gravedad de la vulneración del derecho a ser tratado con respeto y deferencia. 4.3.5. Derecho a exigir las responsabilidades de las administraciones publicas El artículo 13f de la LPAC otorga a los ciudadanos el derecho de exigir responsabilidades a las administraciones públicas y autoridades cuando corresponda legalmente. Este derecho aborda situaciones de responsabilidad administrativa, tanto en relación con la Administración pública, bajo el régimen de responsabilidad patrimonial, como con respecto a las autoridades y personal al servicio de la Administración. La exigencia de responsabilidad puede derivar de lesiones sufridas en bienes y derechos debido al funcionamiento de los servicios públicos, conforme al artículo 106.2 de la Constitución Española y los artículos 32 y siguientes de la Ley 40/2015. Además, se contempla la responsabilidad de las autoridades y el personal en casos específicos, como la abstención cuando corresponde (artículo 23.5 de la Ley 40/2015) o el incumplimiento de los plazos de tramitación de procedimientos (artículo 21.6 de la LPAC). 4.3.6. Derecho a la protección de datos de carácter personal La LPAC ha incorporado expresamente en el conjunto de derechos de los ciudadanos el derecho a la protección de datos personales, con énfasis en la seguridad y confidencialidad de los datos en los ficheros, sistemas y aplicaciones de las administraciones públicas. Aunque no estaba explícitamente mencionado en el catálogo anterior de la LRJPA, este derecho no es una novedad introducida por la LPAC; es un derecho fundamental respaldado por el artículo 18.4 de la Constitución española, según ha afirmado el Tribunal Constitucional en diversas sentencias, como la 292/2000 del 30 de noviembre. Este derecho fundamental es aplicable a todas las personas físicas y se activa frente a la recopilación y tratamiento de datos personales, tanto en el ámbito público como en el privado, con su contenido detallado regulado por el RGPD y la LOPDGDD. 4.4. Los plazos administrativos Los plazos y términos administrativos son elementos esenciales en el desarrollo y resolución de los procedimientos administrativos, regulados en los artículos del 29 al 33 de la LPAC. Estos preceptos abordan la obligación general de cumplir los plazos, el sistema de cómputo, así como las posibilidades de ampliación y reducción. Se distingue entre "término" (momento temporal límite para una actuación) y "plazo" (espacio de tiempo para llevar a cabo una actuación). El incumplimiento de plazos puede acarrear responsabilidad disciplinaria, y el tiempo influye en la duración del procedimiento, con consecuencias como la caducidad o el silencio administrativo. Aunque el artículo 29 establece la obligación de respetar los plazos, la falta de cumplimiento por parte de la Administración generalmente resulta en una irregularidad sin invalidar el acto, salvo en casos específicos como la prescripción o caducidad. En contraste, el incumplimiento por parte del particular suele tener consecuencias más significativas, pudiendo llevar a la firmeza del acto o la pérdida de derechos. 4.4.1. El cómputo de plazos En el ámbito del procedimiento administrativo, el principio de antiformalismo coexiste con la rigurosidad de los plazos, cuyo incumplimiento, aunque mínimo, puede acarrear consecuencias fatales. Por ejemplo, la presentación de un recurso administrativo un día después del plazo establecido conlleva su inadmisión, subrayando la importancia del cómputo preciso de los plazos. La Ley de Procedimiento Administrativo Común (LPAC) aborda detalladamente esta cuestión. En cuanto al cómputo de plazos, la LPAC establece reglas específicas para plazos señalados por horas, días, meses y años. Además, introduce la novedad de considerar los sábados como días festivos. Se destaca que el inicio del cómputo de los plazos por días o meses es el día siguiente a la notificación o publicación del acto correspondiente. En el caso de plazos por horas, se entiende que son hábiles todas las horas del día que formen parte de un día hábil. La LPAC también regula la ampliación de plazos, facultando a la Administración para concederla, con restricciones en su duración, y estableciendo la obligación de notificar dicha ampliación. La tramitación de urgencia, aplicable por razones de interés público, reduce a la mitad los plazos establecidos, pero no permite recurso y requiere motivación. Asimismo, el plazo máximo para resolver y 9 Descargado por Alba López ([email protected]) notificar un procedimiento se fija en seis meses, aunque puede ser menor si así lo determina la normativa. La LPAC contempla la suspensión del cómputo del plazo máximo en diversos casos, ya sea de manera potestativa por la Administración o de forma automática en situaciones específicas. Entre ellas, se incluyen la obtención de informes preceptivos, negociaciones para pactos, y requerimientos entre administraciones. En ciertos procedimientos desfavorables para el interesado, como sancionadores, se prevén circunstancias adicionales de paralización o suspensión. En resumen, la LPAC establece un marco normativo detallado para el cómputo y manejo de plazos en el ámbito administrativo, garantizando tanto el respeto a los principios antiformalistas como la eficacia y agilidad en los procedimientos. 4.5. Las notificaciones administrativas En este párrafo se destaca que, según el artículo 39.1 de la LPAC, los actos administrativos se presumen válidos desde su dictado, salvo indicación contraria. Se enfatiza el principio de eficacia, indicando que los actos despliegan sus efectos de inmediato, pero se mencionan excepciones, como la demora en notificación o publicación. Se aclara que la notificación no forma parte del acto administrativo, sino que le sigue, siendo un hecho posterior. Se subraya que la notificación no afecta la validez del acto, sino su eficacia. La obligatoriedad de notificar cualquier acto que afecte derechos o intereses se establece en el artículo 40.1 de la LPAC. La notificación tiene dos funciones: condición para la eficacia y presupuesto para iniciar el cómputo de plazos de impugnación. Se anticipa un análisis de los requisitos para notificaciones válidas y se menciona la jurisprudencia, destacando la importancia de evitar indefensión material en el proceso. 4.5.1. Requisitos subjetivos de la notificación En relación con los requisitos subjetivos de la notificación, se identifican dos sujetos principales. En cuanto al sujeto activo, que es el órgano administrativo encargado de notificar el acto, el artículo 40.1 de la LPAC establece que puede realizar la notificación cualquier empleado público del órgano emisor, no necesariamente la persona titular del mismo. Respecto al sujeto pasivo, que es la persona destinataria de la notificación, generalmente la persona interesada según el artículo 40.1 de la LPAC, puede designar un representante, siendo válida la notificación cuando la recibe dicho representante según los artículos 5 y 66 de la LPAC. En casos de solicitudes con varios interesados, la notificación se debe dirigir al representante designado expresamente o, en su ausencia, a la persona que encabece la solicitud conjunta, como se mencionó anteriormente al abordar los requisitos subjetivos al tratar la figura de la persona interesada en el procedimiento. 4.5.2. Requisitos objetivos de la notificación El artículo 40.2 de la LPAC establece los elementos esenciales que deben incluirse en una notificación administrativa, clasificándolos en dos grupos. En el primero, se encuentra el requisito de proporcionar el texto íntegro de la resolución, mientras que el segundo abarca la información sobre si el acto agota la vía administrativa, los recursos disponibles, el órgano receptor de los recursos, y el plazo para interponerlos, conocido como pie de recurso. La falta de cualquiera de estos elementos en la notificación se considera defectuosa, según el artículo 40.3 de la LPAC, lo que puede afectar la eficacia del acto notificado. En casos de notificación defectuosa, el destinatario puede subsanar el defecto realizando acciones que demuestren su conocimiento o al interponer un recurso procedente. Aunque la notificación defectuosa no despliega efectos en principio, si se realiza antes de vencer el plazo máximo del procedimiento, se considera completa en términos de cumplir con la obligación de notificación. El artículo 40.5 de la LPAC aborda la protección de datos personales en situaciones en las que un acto acumulado se notifica a múltiples interesados, enfatizando la necesidad de limitar la información personal proporcionada a cada destinatario. 4.5.3. Requisitos de la actividad de la notificación El párrafo aborda los requisitos de la actividad de notificación, dividiéndolos en medio o forma, lugar y plazo. Respecto al medio o forma, el artículo 41.1 de la LPAC destaca la preferencia por las notificaciones electrónicas, aunque permite notificar por medios no electrónicos en casos específicos. Se enfatiza la importancia de elementos como la constancia de envío, recepción, fechas, hora, contenido íntegro e identidad de remitente y destinatario. Además, se aborda la posibilidad de designar el medio de notificación y la obligación de notificar electrónicamente en ciertos procedimientos y para ciertos colectivos. El artículo 41.2 establece excepciones para notificaciones electrónicas en casos particulares. En cuanto al lugar, se detallan disposiciones relacionadas con la notificación en procedimientos iniciados a solicitud del interesado y de oficio. El artículo 41.6 menciona un aviso electrónico para informar al interesado sobre la disponibilidad de la notificación. En caso de doble notificación, se considera válida la fecha del primer envío. Luego, se analizan las notificaciones en papel, donde se destaca la posibilidad de acceso electrónico y la entrega en el domicilio del interesado, con reglas sobre quién puede recibir y cómo se acredita la identidad. Se describen los intentos de notificación y la opción de notificación por edictos en casos infructuosos. Por último, se abordan las notificaciones electrónicas, destacando la comparecencia en la sede electrónica y el plazo para considerar rechazada la notificación. El plazo para cursar la notificación es de diez días a partir de la fecha del acto, y se aclara que el cumplimiento de este plazo no afecta la validez de la notificación. La fecha relevante es la de la recepción por el destinatario. 4.5.4. Notificaciones rechazadas El artículo 41.5 de la LPAC establece que, si el interesado o su representante rechaza la notificación de una actuación administrativa, dicho rechazo debe quedar registrado en el expediente, detallando las circunstancias del intento de notificación y el medio utilizado. Aunque la consideración de notificación rechazada solo procede cuando el rechazo proviene del interesado o su representante, y no de otra persona en el domicilio, este rechazo formalmente equipara la situación a una notificación realizada. Esto implica que el acto administrativo comienza a desplegar sus efectos, siendo eficaz y dando inicio al cómputo de plazos para interponer recursos. A pesar de esta equiparación, el rechazo impide al destinatario conocer el contenido de la notificación. 4.5.5. La publicación El artículo 45 de la LPAC establece que los actos administrativos deben ser publicados cuando lo determinen las normas de cada procedimiento o por razones de interés público según el criterio del órgano competente. La publicación puede sustituir a la notificación en situaciones como la dirigida a una pluralidad indeterminada de personas o cuando se considere insuficiente la notificación a un solo interesado para alcanzar a todos los demás. También se aplica a 10 Descargado por Alba López ([email protected]) actos de procedimientos selectivos o de concurrencia competitiva. La publicación, regida por el artículo 45.2, debe contener elementos equivalentes a la notificación individual y permite la subsanación por parte del interesado en casos de publicación defectuosa. Se pueden publicar conjuntamente aspectos coincidentes de actos con elementos comunes, siguiendo el principio de divulgar solo los aspectos individuales de cada acto. Además, se aplican cautelas para evitar lesiones a derechos o intereses legítimos, según lo establecido en el artículo 46 de la LPAC. 5. LA IMPUGNACIÓN DE LA ACTIVIDAD DE LA ADMINISTRACIÓN EN VÍA ADMINISTRATIVA Cuando un individuo considera que la Administración ha tomado una decisión ilegal, al buscar nuestros servicios profesionales, primero se le explica que existen instrumentos para que la Administración revise su acción antes de recurrir a acciones judiciales. Estos instrumentos incluyen los procedimientos de revisión de actos administrativos, como la revisión de oficio y los recursos administrativos. Es importante señalar que la Ley de Procedimiento Administrativo Común ha eliminado las reclamaciones previas al ejercicio de acciones civiles y laborales que estaban presentes en la normativa anterior (LRJPA). Estos medios de impugnación suelen emplearse cuando el interesado percibe que la actuación administrativa infringió el ordenamiento, es decir, cuando el acto impugnado es considerado inválido. Antes de analizar los procedimientos de revisión, es esencial repasar brevemente las cuestiones fundamentales relacionadas con la invalidez de los actos administrativos, ya que estas son cruciales para evaluar la viabilidad de las acciones que se pueden emprender en representación de los ciudadanos afectados. 5.1. La invalidez de los actos La teoría de la invalidez de los actos administrativos se basa en el marco general del derecho civil. En términos generales, un acto es considerado inválido cuando presenta defectos en alguno de sus elementos. La invalidez puede variar en grado, siendo nulidad o anulabilidad según la gravedad del vicio. Al hablar de la invalidez de un acto administrativo, se distingue entre tres grados o categorías: nulidad de pleno derecho, anulabilidad y irregularidades no invalidantes. 5.1.1. Actos nulos La jurisprudencia destaca que solo las infracciones gravísimas, específicamente enumeradas en el artículo 47 de la LPAC, provocan la nulidad de pleno derecho de los actos administrativos, aplicando un criterio restrictivo que exige un vicio de nulidad claramente evidente. Los casos de nulidad radical incluyen actos que lesionan derechos y libertades con amparo constitucional, aquellos dictados por un órgano manifiestamente incompetente, los que tienen un contenido imposible, los constitutivos de infracción penal, los dictados prescindiendo totalmente del procedimiento establecido, los contrarios al ordenamiento jurídico que adquieren facultades sin requisitos esenciales, y cualquier otro expresamente establecido por ley. Es importante destacar que la nulidad de pleno derecho se aplica solo a situaciones claramente previstas en leyes, no en reglamentos, como se especifica en el artículo 103.3 de la LJCA respecto a la ejecución de sentencias. 5.1.2. Actos anulables La anulación es la sanción común para los actos ilegales y es más frecuente que la nulidad de pleno derecho. Los actos anulables se refieren a aquellos que incurren en infracciones de legalidad ordinaria, pero no cualquier infracción genera anulabilidad; se requiere un cierto grado de entidad en el vicio, de lo contrario, sería una mera irregularidad no invalidante. El artículo 48 de la LPAC regula los actos anulables, estableciendo que son anulables los actos que infringen cualquier disposición legal, incluida la desviación de poder. La desviación de poder se define como el ejercicio de potestades para perseguir fines diferentes a los establecidos por el ordenamiento. El artículo 48.2 de la LPAC especifica que un defecto de forma solo determina la anulabilidad en dos casos: cuando el acto carece de requisitos formales indispensables para alcanzar su fin, o cuando causa indefensión a los interesados. Los defectos de forma se refieren a violaciones de las normas del procedimiento administrativo u otros elementos formales, como la motivación. El artículo 47.3 de la LPAC aborda la violación formal relacionada con el incumplimiento de plazos administrativos. Indica que la realización de acciones administrativas fuera del plazo establecido solo implica anulabilidad cuando lo exige la naturaleza del término o plazo, como en los plazos de caducidad del procedimiento o prescripción de derechos o acciones. 5.2. Sistemas de revisión de los actos. La revisión de oficio 5.2.1. Revisión de actos nulos La revisión de oficio, regulada en el artículo 106 de la LPAC, se refiere a la nulidad de actos o disposiciones administrativas por vicios del artículo 47, que determinarían la nulidad. Permite a la Administración declarar en cualquier momento la nulidad de actos firmes, con el dictamen previo favorable del Consejo de Estado o equivalente autonómico. El procedimiento puede ser iniciado por la Administración o a solicitud del interesado, denominado acción de nulidad. No tiene límites temporales y no prescribe. El órgano competente puede inadmitir el procedimiento en ciertos casos. Se otorga el trámite de audiencia a las partes interesadas. Para declarar la nulidad al final del procedimiento, se requiere el dictamen favorable del Consejo de Estado, siendo cuasi-vinculante. El plazo máximo para resolver es de seis meses, con consecuencias de caducidad o silencio desestimatorio en caso de incumplimiento. Los límites de la revisión, según el artículo 110, se relacionan con la equidad, buena fe, derechos de los particulares y las leyes. Estos límites confirman el carácter excepcional de la revisión. El artículo 106.4 permite a las administraciones establecer indemnizaciones por daños causados. La declaración de nulidad de una disposición no afecta a los actos firmes dictados en su aplicación, evitando inseguridad jurídica. 5.2.2. Revisión de actos anulables declarativos de derechos: la declaración de lesividad La Administración puede dejar sin efecto un acto nulo de pleno derecho mediante el procedimiento del artículo 106 de la LPAC. Sin embargo, para los actos anulables, favorables para los interesados, la anulación solo puede llevarla a cabo un órgano judicial, después de tramitar el procedimiento de lesividad del artículo 107 de la LPAC. En este caso, la Administración declara lesivo un acto favorable al interesado pero lesivo para el interés público, iniciando el procedimiento de oficio. La declaración de lesividad debe hacerse 11 Descargado por Alba López ([email protected]) antes de cuatro años desde la emisión del acto, con audiencia a los interesados y un plazo máximo de seis meses. Si no se dicta resolución en ese plazo, se produce la caducidad. Tras la declaración de lesividad, la Administración tiene dos meses para impugnar el acto ante la jurisdicción contencioso-administrativa, computándose desde la fecha de resolución y no de notificación. 5.2.3. La revocación de actos La revocación de actos, según el artículo 109.1 de la LPAC, se aplica exclusivamente a actos de gravamen o desfavorables. Esta facultad de revocación no tiene límite temporal y puede ser ejercida en cualquier momento por la Administración, aunque está sujeta a los límites establecidos en el artículo 110 de la LPAC, incluyendo la consideración del "tiempo transcurrido". La Administración tiene un amplio margen de discrecionalidad al utilizar esta facultad, ya que es poco probable que los ciudadanos afectados se opongan a la revocación de actos desfavorables. No obstante, la revocación no debe constituir una dispensa o exención contraria a las leyes, a los principios de igualdad, al interés público o al ordenamiento jurídico. 5.2.4. La rectificación de errores El artículo 109.2 de la LPAC permite a las administraciones corregir en cualquier momento, ya sea de oficio o a solicitud de los interesados, los errores materiales, de hecho o aritméticos presentes en sus actos. Esta corrección no requiere procedimientos formales, ya que se trata de cambios con un alcance limitado. Sin embargo, la jurisprudencia establece límites estrictos, indicando que la rectificación no procede cuando involucra juicios valorativos, operaciones de calificación jurídica o alteraciones fundamentales en el sentido del acto. Además, solo se permite rectificar errores ostensibles, manifiestos e indiscutibles, que puedan corregirse mecánicamente sin implicar un proceso de razonamiento. La modificación bajo la figura de rectificación de errores puede impugnarse si no cumple con estos criterios, como se ejemplifica en una sentencia del Tribunal Supremo relacionada con un concurso de provisión de cargos en la carrera judicial. 5.3. Los recursos administrativos Los recursos administrativos constituyen herramientas legales que permiten a los ciudadanos impugnar la presunta ilegalidad de los actos administrativos, solicitando a la Administración su revisión. Estos recursos forman parte de la justicia administrativa, ofreciendo una garantía a los ciudadanos, pero también representando una carga efectiva, ya que, en muchos casos, son requisito previo para emprender impugnaciones judiciales, al exigirse el agotamiento de la vía administrativa. resuelven el procedimiento o, en algunos casos, contra actos de trámite cualificados, siendo, por tanto, impugnables de manera autónoma. Los principios generales del régimen de los recursos se encuentran en los artículos del 112 al 120 de la LPAC, con consideración adicional a la regulación de los artículos del 75 al 80 de la LRJPCat. La interposición de un recurso desencadena un procedimiento independiente del inicial, aunque existe una conexión evidente entre ambos al girar en torno al mismo objeto. Aunque la LPAC no establece un procedimiento específico para los recursos, contempla ciertas singularidades en la tramitación que serán abordadas posteriormente, prestando atención a los posibles problemas que puedan surgir. 5.3.1. Iniciación del administrativo procedimiento del recurso En el proceso de recursos administrativos, este se inicia únicamente a petición de la parte interesada, nunca por iniciativa propia de la Administración. El recurrente debe ser considerado interesado en la resolución impugnada, a menos que la legislación sectorial permita la acción pública en casos excepcionales. La presentación del recurso por medio de un representante requiere acreditación según el artículo 5 de la LPAC. El acto impugnado debe ser la resolución definitiva del procedimiento o un acto de trámite cualificado. No se pueden interponer recursos administrativos contra disposiciones administrativas (reglamentos), pero se permite la impugnación indirecta a través de recursos contra actos de aplicación del reglamento, fundamentada en la nulidad de este reglamento. Este recurso indirecto solo opera dentro de una misma administración y respecto a actos de órganos de una misma estructura administrativa. La presentación del recurso debe cumplir con las disposiciones del artículo 16 de la LPAC sobre registros. El plazo de presentación varía según el tipo de recurso. El artículo 110.1 establece los requisitos que debe contener todo recurso, destacando la identificación del acto impugnado y la razón de la impugnación. La suspensión de la ejecución del acto impugnado puede solicitarse, y su aprobación depende de consideraciones como la posible irreparabilidad de perjuicios y la fundamentación del recurso en causas de nulidad. La LPAC también establece que el error o la ausencia de calificación en el recurso no obstaculizan su tramitación si se deduce su verdadero carácter. Cuando el órgano competente recibe el recurso, debe comunicar al recurrente, en diez días, la información prevista en el artículo 21.4 de la LPAC. Es fundamental no confundir los recursos administrativos con las solicitudes o peticiones que inician procedimientos, ya que estas últimas buscan la emisión de un primer acto administrativo y generalmente no tienen plazos de presentación específicos. En cambio, los recursos se interponen contra actos previos y están sujetos a plazos de preclusión que, una vez agotados, cierran la posibilidad de interponer el recurso. El artículo 116 de la LPAC detalla las causas de inadmisión del recurso, como la incompetencia del órgano administrativo, falta de legitimación del recurrente, actos no susceptibles de recurso, plazo de interposición vencido, y carencia manifiesta de fundamento del recurso, relacionándolas explícitamente. El propósito del recurso no es obtener un nuevo acto, sino la modificación o revocación de un acto anterior que incurra en alguna causa de nulidad según el artículo 47.1 de la LPAC o en infracciones que conlleven vicios de anulabilidad según el artículo 48 de la LPAC En el procedimiento de tramitación de recursos administrativos, el artículo 118 de la LPAC establece el trámite crucial de "Audiencia de los interesados". Cuando la resolución del recurso deba considerar nuevos hechos o documentos no incluidos en el expediente original, se deben comunicar a los interesados para que, en un plazo de entre diez y quince días, presenten alegaciones y documentos pertinentes. Se excluyen como documentos nuevos el propio recurso, los Es importante distinguir los recursos de los escritos de alegaciones o reclamaciones, que se centran en actos de trámite durante los procedimientos. Los recursos van dirigidos contra actos que 5.3.2. Instrucción del procedimiento del recurso 12 Descargado por Alba López ([email protected]) informes y propuestas sobre el recurso, así como los documentos aportados por los interesados antes de la resolución impugnada. El artículo 118.1 especifica que no se tendrán en cuenta hechos, documentos o alegaciones que el recurrente pudiera haber presentado en el trámite de alegaciones previo a la resolución impugnada. Además, no se podrán solicitar pruebas que no se hayan practicado durante el procedimiento por causas atribuibles al interesado. En caso de existir otros interesados distintos al recurrente, el artículo 118.2 establece que se les debe dar traslado del recurso para que presenten sus alegaciones en un plazo de entre diez y quince días. Por ejemplo, en un proceso de contratación administrativa con dos empresas competidoras, si la empresa no seleccionada impugna la resolución de adjudicación mediante recurso de alzada o reposición, se debe trasladar el recurso a la empresa adjudicataria para que pueda realizar alegaciones. 5.3.3. Terminación del procedimiento de recurso El artículo 119 de la LPAC establece que la resolución del recurso puede estimar total o parcialmente, desestimar o declarar la inadmisión de las pretensiones formuladas. En caso de detectarse un vicio formal que impide decidir sobre el fondo, el artículo 119.2 dispone la retroacción del procedimiento al momento del error, salvo las excepciones del artículo 52 referentes a la convalidación de actos anulables por defectos formales. El artículo 119.3 establece que el órgano resolvente debe abordar todas las cuestiones planteadas en el procedimiento, ya sean alegadas por los interesados o no. Si no se han alegado, se debe escuchar a los interesados previamente. La resolución debe ser congruente con las peticiones del recurrente, sin empeorar su situación inicial, evitando, por ejemplo, imponer una sanción más grave en un recurso contra una sanción administrativa (reformatio in peius). El artículo 123.1 de la LPAC establece que el recurso de reposición, a diferencia del recurso de alzada, es un recurso ordinario de carácter potestativo que permite impugnar cualquier acto que haya agotado la vía administrativa, excepto las resoluciones de recursos de alzada. El interesado puede elegir entre interponer el recurso de reposición o acudir directamente a la jurisdicción contencioso-administrativa mediante el recurso contencioso-administrativo. Una vez optado por el recurso de reposición, el interesado no puede recurrir a la vía contencioso-administrativa hasta que se resuelva expresamente el recurso de reposición o se produzca la desestimación presunta por silencio administrativo (art. 123.2 LPAC). El plazo de interposición del recurso de reposición es de un mes si el acto impugnado es expreso, y en caso de acto no expreso, se puede interponer en cualquier momento. El órgano competente para resolver el recurso de reposición es el mismo que dictó el acto impugnado, y el plazo máximo para resolver y notificar la resolución es de un mes (art. 124.2 LPAC). Transcurrido este plazo, se produce el silencio desestimatorio. No se permite volver a interponer este recurso ni el de alzada contra la resolución del recurso de reposición (art. 124.3 LPAC). En resumen, la normativa busca limitar a un único recurso administrativo ordinario, ya sea el de alzada de manera preceptiva o el de reposición de manera potestativa, antes de recurrir a la vía judicial contra cualquier acto administrativo. 5.3.6. El recurso extraordinario de revisión El recurso extraordinario de revisión, a diferencia de los recursos ordinarios de alzada y reposición, se interpone contra actos firmes en vía administrativa. Este recurso, regido por el artículo 125 de la LPAC, debe ser resuelto por el mismo órgano que dictó el acto impugnado. Se fundamenta en motivos tasados, siendo los tres primeros relacionados con errores de hecho constatados después de los plazos ordinarios de impugnación. Los motivos tasados son: 5.3.4. El recurso de alzada El artículo 121 de la LPAC establece el recurso de alzada como un medio ordinario para la revisión de actos que no agotan la vía administrativa, presentándose ante el superior jerárquico del órgano que emitió el acto impugnado. Este recurso, al ser ordinario, puede basarse en cualquier infracción del ordenamiento. - En cuanto al procedimiento, el recurso puede dirigirse al órgano emisor o al competente para resolver. El plazo de interposición es de un mes para actos expresos y sin plazo en caso de actos no expresos (silencio administrativo). La resolución debe emitirse en tres meses, y su falta de notificación se considera desestimación, salvo en casos especiales. - La extemporaneidad de un acto administrativo no implica su anulabilidad, pero si el recurso es contra una sanción, se aplica la prescripción a partir de la presunta desestimación. Contra la resolución del recurso de alzada, no se permite otro recurso administrativo ordinario, excepto el extraordinario de revisión basado en causas específicas. Se aclaró la exclusión del recurso de reposición contra la resolución del recurso de alzada, eliminando la confusión generada por disposiciones previas y respaldando la decisión mayoritaria de no admitir dicho recurso. - Error de hecho en la apreciación de los hechos en la resolución impugnada. Aparición de documentos esenciales posteriores que evidencien el error. Influencia esencial de documentos o testimonios declarados falsos por sentencia judicial firme. Dictado de la resolución debido a prevaricación, soborno, violencia u otra conducta punible, declarada así por sentencia judicial firme. El plazo de interposición varía según el motivo, siendo de cuatro años para la primera causa y de tres meses para las tres restantes. La interposición del recurso no afecta al derecho de los interesados a instar la acción de nulidad o la rectificación de errores, que no tienen plazo. El artículo 126 de la LPAC establece la posibilidad de inadmisión del recurso en dos casos: cuando no se fundamenta en ninguna causa del artículo 125.1 o cuando se han desestimado previamente recursos sustancialmente iguales. El órgano resolutor puede declarar la inadmisión sin necesidad de dictamen del Consejo de Estado, excepto cuando no sea procedente la inadmisión. 5.3.5. El recurso potestativo de reposición 13 Descargado por Alba López ([email protected]) El plazo para resolver el recurso es de tres meses, y si transcurre sin notificación, se considera desestimado, permitiendo el acceso a la vía judicial. 6. EL PROCESO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO La jurisdicción contencioso-administrativa, regida por la Ley 29/1998 de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa (LJCA), tiene como objetivo el control judicial de toda la actuación de la Administración. Esta ley amplía la revisión no solo a actos administrativos, sino también a cualquier conducta administrativa, incluyendo inactividad o acciones constitutivas de vía de hecho. En este marco, la jurisdicción contencioso-administrativa se define como el sistema en el cual los órganos judiciales fiscalizan la actividad administrativa. La Constitución Española, en su artículo 117.3, confiere a los jueces y tribunales la potestad jurisdiccional para controlar la potestad reglamentaria, la actuación administrativa y su conformidad con los fines establecidos, respaldando el derecho a la tutela judicial efectiva según el artículo 24. La LJCA, en su artículo 6, establece los órganos de esta jurisdicción, que abarcan juzgados contenciosos administrativos, juzgados centrales, salas contenciosas de tribunales superiores, la sala de la Audiencia Nacional y la sala del Tribunal Supremo. Según el artículo 7, si un órgano es competente para un asunto, también lo es para incidentes y ejecución de sentencias. La competencia no es prorrogable y debe ser evaluada por el organismo, con audiencia de las partes y el Ministerio Fiscal. La declaración de incompetencia se realiza antes de la resolución, remitiendo el procedimiento al órgano competente, con una exposición motivada si puede corresponder a un tribunal superior, y acatando su decisión. 6.1. Las partes en el proceso contencioso En el contexto del proceso administrativo contencioso, se distinguen hasta tres partes: - - Demandante: Quien presenta la reclamación, ya sea para impugnar una acción administrativa o instar su realización en casos de inactividad administrativa. Demandado: Generalmente, una administración pública responsable de la actividad impugnada. También incluye a personas o entidades cuyos derechos podrían ser afectados por la estimación de las reclamaciones del demandante (según el artículo 21 de la LJCA). En cuanto a las partes del proceso contencioso, se deben cumplir tres condiciones subjetivas: capacidad procesal, legitimidad y representación procesal o postulación. Es importante destacar que el recurso no solo puede ser presentado por particulares contra actos administrativos, sino que también una administración pública puede impugnar los actos de otra. Incluso, una misma administración puede impugnar sus propios actos después del proceso de lesividad, como se ha estudiado anteriormente. En litigios entre administraciones públicas, se aplican las disposiciones del artículo 44 de la LJCA. 6.1.1. La capacidad procesal La capacidad procesal en la jurisdicción contenciosa administrativa se refiere a la habilidad para realizar actos válidos en un juicio. En este contexto, la tienen las personas de acuerdo con la Ley de Enjuiciamiento Civil y los menores de edad para defender sus derechos e intereses legítimos (según el artículo 18 de la LJCA). Además, la LJCA reconoce la capacidad procesal de grupos de afectados y uniones sin personalidad cuando una ley lo establece explícitamente. 6.1.2. Le legitimación La legitimación en el proceso administrativo contencioso se refiere a la capacidad específica para ser parte en un proceso particular, establecida por la relación entre las partes y el objeto del litigio. Se distingue entre legitimación activa y pasiva, siendo la primera la aptitud para actuar como demandante. La LJCA garantiza el acceso a la justicia a aquellos titulares de derechos o intereses legítimos, ya sean individuales o colectivos, mediante casos específicos de legitimación activa, detallados en el artículo 19 de la ley. Las administraciones públicas también tienen legitimación para impugnar actos y disposiciones de otras administraciones, especialmente en situaciones de intereses contrapuestos, reguladas minuciosamente por la LJCA en su artículo 19. 6.1.3. La representación y defensa (postulación) En el proceso administrativo contencioso, a diferencia del procedimiento administrativo de las administraciones, las partes deben actuar a través de profesionales del derecho que ejercen la representación y defensa. La regulación de la representación y defensa, conocida como postulación, se encuentra en los artículos 23 y 24 de la LJCA. Según estos preceptos, en procesos ante órganos judiciales unipersonales, las partes deben contar con un abogado para la defensa, y pueden otorgar la representación a un procurador. En órganos judiciales colegiados, se requiere tanto la asistencia de un abogado como la representación de un procurador. La falta de acreditación de la representación procesal puede subsanarse, según el Tribunal Constitucional, siempre que sea posible y se otorgue a las partes la oportunidad de subsanar el defecto antes de negar el acceso al proceso. La LJCA inicialmente contemplaba una excepción para los funcionarios públicos, permitiéndoles actuar por sí mismos en defensa de sus derechos estatutarios, pero esta disposición fue eliminada y posteriormente restablecida para ciertos casos específicos. En cuanto a la representación y defensa de las administraciones, se rige por las leyes correspondientes, siendo ejemplos el cuerpo de abogados del Estado para la Administración General del Estado y el cuerpo de abogacía de la Generalitat para la Administración de la Generalitat de Cataluña. 6.2. La interposición del recurso contencioso-administrativo 6.2.1. Actividad impugnable El artículo 25 de la LJCA enumera los tipos de actividad administrativa impugnable: disposiciones generales o reglamentos, actos administrativos, inactividad administrativa y vía de hecho. La impugnación directa de reglamentos requiere legitimación, demostrando derechos o intereses legítimos. Se exige también la acreditación de la capacidad procesal, especialmente para asociaciones y entidades. El plazo para impugnar reglamentos es de dos meses desde la publicación. Se permite la impugnación indirecta a través de actos de aplicación del reglamento. Respecto a los actos administrativos, se deben impugnar aquellos que pongan fin a la vía administrativa y sean resolutorios o de trámite cualificado. La inactividad administrativa puede ser impugnada después de tres meses desde la reclamación. El plazo para impugnar actos es de dos meses desde notificación o publicación. La vía de hecho, impugnable en diez días desde la intimación, no está sujeta a plazo si se interpone recurso contencioso, ya que la vía de hecho resulta en nulidad de pleno derecho. 6.2.2. Escrito de interposición del recurso 14 Descargado por Alba López ([email protected]) Antes de que venza el plazo para interponer el recurso, se debe presentar el escrito de interposición, solicitando formalmente la admisión del recurso contencioso contra el acto, disposición, inactividad o vía de hecho en cuestión. Este escrito debe ir acompañado de los documentos especificados en el artículo 45.2 de la LJCA, relacionados con la acreditación de la representación y la actuación impugnada. Es crucial considerar el requisito del artículo 45.2.d de la LJCA. No obstante, el artículo 45.3 de la LJCA establece la posibilidad de subsanación si el escrito de interposición no incluye los documentos requeridos, permitiendo corregir cualquier defecto, como se detalla más adelante, especialmente en el procedimiento abreviado, donde el escrito de interposición también cumple la función de demanda. 6.2.3. Solicitud de adopción de medidas cautelares Se puede solicitar la suspensión de la ejecución del acto impugnado tanto en el ámbito administrativo como judicial. Esta medida, que busca preservar los intereses en juego, puede solicitarse al órgano judicial en el escrito de interposición del recurso o en cualquier momento durante la tramitación del proceso. La adopción de medidas cautelares, como la suspensión, está condicionada a la valoración circunstanciada de los intereses en conflicto, considerando si la ejecución del acto puede hacer perder la finalidad legítima del recurso. Además de la suspensión, el órgano judicial puede adoptar medidas cautelares positivas para asegurar la efectividad de la futura sentencia. La denegación de la medida cautelar puede ocurrir si su adopción perturba gravemente los intereses generales o de terceros. La suspensión, la medida cautelar más común, tiene el efecto de paralizar la ejecución del acto hasta que se dicte la sentencia, pudiendo ser revocada o modificada durante el proceso. También existe la posibilidad de una medida cautelosísima, adoptada sin escuchar a la parte contraria, en circunstancias de urgencia especial, sujeta a revisión posterior. La finalidad de estas medidas es garantizar la eficacia de la resolución final y prevenir situaciones irreversibles. 6.3. La instrucción del proceso contencioso-administrativo Existen tres tipos de procedimientos en la jurisdicción contenciosoadministrativa: ordinario, abreviado y especial. La Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa (LJCA) regula procedimientos especiales, incluyendo el de cuestión de ilegalidad. Se destaca el procedimiento relacionado con la protección de derechos fundamentales, que se abordará en detalle en la sección 6.3.3. Además, se mencionará el procedimiento especial para garantizar la unidad de mercado en la sección 6.3.4. 6.3.1. Procedimiento ordinario En el procedimiento ordinario de la jurisdicción contenciosoadministrativa, se pueden identificar varias fases: reclamación del expediente y emplazamientos, demanda y contestación, prueba, y vista o conclusiones. La reclamación del expediente, de acuerdo con la LJCA, sigue al escrito de interposición del recurso, y el secretario judicial solicita a la Administración responsable el expediente administrativo, emplazando a las partes interesadas. La Administración demandada se emplaza al reclamar el expediente. El expediente debe remitirse en 20 días, y la Administración notifica a los interesados sobre el recurso y les concede 9 días para comparecer. En la fase de demanda y contestación, una vez recibido el expediente, el recurrente formula la demanda en 20 días hábiles. La demanda debe cumplir requisitos específicos y, si el expediente es considerado incompleto, se puede solicitar su complemento. La contestación a la demanda debe presentarse en 20 días hábiles y, en los primeros cinco días, las partes demandadas pueden realizar alegaciones previas. La fase de prueba busca establecer la verdad de los hechos relevantes en el proceso. Se admite la prueba cuando hay desacuerdo sobre hechos esenciales entre las partes. Esta fase se rige por las normas de la LEC, y se practica en 30 días, con criterios de pertinencia y utilidad. La fase de vista o conclusiones permite a las partes solicitar el trámite de vista o pedir que el pleito quede concluso para sentencia. El trámite de conclusiones se admite especialmente después de la prueba, donde cada parte resume su posición. La vista o el trámite de conclusiones se pueden solicitar al concluir el plazo de prueba. Una vez celebrada la vista o presentadas las conclusiones, el proceso queda pendiente de la sentencia. 6.3.2. Procedimiento abreviado El procedimiento abreviado en la jurisdicción contenciosoadministrativa, regulado por el artículo 78 de la LJCA, destaca por su enfoque oral y la centralidad de la vista. Aunque considerado como un procedimiento ordinario, se diferencia por su énfasis en la oralidad, inmediación y concentración. Este procedimiento se aplica a asuntos específicos, como cuestiones de personal, extranjería, disciplina deportiva por dopaje, y casos de cuantía no superior a 30,000 euros. La fase inicial implica el escrito de interposición, que cumple los requisitos de la demanda. Tras la admisión de la demanda, se fija día y hora para la vista, y se solicita el expediente. Existe la opción de evitar la vista si el actor pide sentencia sin prueba, y la Administración no solicita la vista. En caso contrario, se celebra la vista, iniciada con las alegaciones del demandante y seguida por las de la parte demandada. La incomparecencia puede llevar a desistimiento con costas. La vista se documenta electrónicamente, y tras su celebración, el pleito queda pendiente de sentencia. Este procedimiento permite la introducción de nuevos motivos de impugnación en la vista, beneficiando al demandante con el factor sorpresa. La documentación de la vista se realiza conforme a los artículos 63.3 y 63.4 de la LJCA, grabando todo el proceso en un soporte electrónico y otorgando a las partes el derecho a obtener una copia. En ausencia de esta posibilidad, se elabora un acta electrónica por el secretario judicial. 6.3.3. El procedimiento especial para la protección de derechos fundamentales El artículo 53.2 de la Constitución Española establece la posibilidad de solicitar la tutela de libertades y derechos fundamentales mediante el procedimiento de amparo judicial, regulado por los artículos 114 y siguientes de la Ley de la Jurisdicción ContenciosoAdministrativa (LJCA). Este procedimiento, diferente al amparo constitucional, no requiere agotar la vía administrativa y se puede presentar directamente ante la jurisdicción en un plazo de diez días. Se destaca que no se puede fundamentar en infracciones de legalidad ordinaria y que, en caso de interponer previamente un recurso administrativo, el plazo de diez días se cuenta después de transcurrir veinte días desde la presentación del recurso administrativo. El mes de agosto es hábil en este procedimiento, y 15 Descargado por Alba López ([email protected]) en casos de impugnación de silencio administrativo, el plazo de impugnación inicia al día siguiente del cumplimiento del plazo máximo para resolver. Los plazos son breves, y cabe resaltar la exención del pago de la tasa judicial en este procedimiento específico. - 6.3.4. Garantía para la unidad de mercado La Ley 20/2013, de garantía de la unidad de mercado, introdujo un procedimiento especial en la Ley de la Jurisdicción ContenciosoAdministrativa (LJCA) para abordar posibles vulneraciones a la unidad de mercado en España. Este procedimiento no se limita al ámbito de lo contencioso administrativo, sino que también afecta a la vía administrativa. La ley incorpora una reclamación administrativa ante el Consejo para la Unidad de Mercado, permitiendo a operadores económicos y organizaciones representativas presentarla contra actuaciones incompatibles con la libertad de establecimiento o circulación. La reclamación, alternativa a recursos ordinarios, abarca impugnaciones de actos, inactividad y disposiciones generales. La modificación clave fue la adición de tres preceptos (art. 127 bis, ter y quater) que regulan el procedimiento especial para garantizar la unidad de mercado. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia tiene la exclusiva legitimación para interponer este recurso, que será conocido por la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional. La suspensión automática de la actuación impugnada fue inicialmente prevista, pero fue declarada inconstitucional. Además, la ley modificó el art. 110 de la LJCA, ampliando la figura de extensión de efectos a la materia de unidad de mercado en la ejecución de sentencias. 6.4. La finalización del proceso contencioso La sentencia representa la conclusión normal y ordinaria del proceso contencioso, pero existen otras formas anormales de terminación, como el desistimiento, el allanamiento, la satisfacción extraprocesal y el acuerdo entre las partes. 6.4.1. La sentencia La sentencia es la forma habitual de concluir el proceso contencioso y debe pronunciarse sobre las pretensiones de las partes, pudiendo decidir sobre la inadmisibilidad del recurso, la estimación o desestimación de las pretensiones y las costas procesales. El plazo para dictarla es de diez días, pero suele incumplirse. La sentencia debe cumplir requisitos como motivación y congruencia. La motivación se relaciona con el derecho a la tutela judicial efectiva y la congruencia exige que la sentencia resuelva todas las cuestiones controvertidas. Las sentencias de inadmisión pueden ser parciales, inadmitiendo algunas pretensiones. Las sentencias sobre el fondo pueden ser desestimatorias si la actuación impugnada es legal o estimatorias si infringe el ordenamiento, incluyendo la desviación de poder. Esta última se define como el ejercicio de potestades administrativas para fines diferentes a los fijados por la ley. Las sentencias estimatorias pueden contener diferentes pronunciamientos, pero los jueces no pueden determinar la redacción de preceptos o el contenido discrecional de actos anulados. 6.4.2. Otras formas de finalización del procedimiento Además de la sentencia, existen otras formas de finalización del procedimiento contencioso: - Desistimiento: El recurrente puede decidir libremente retirar el recurso en cualquier momento antes de la sentencia. Se exigen formalidades y, si la Administración - ha interpuesto el recurso, se debe escuchar a las partes antes de finalizar el procedimiento. Asentimiento (allanamiento): La Administración, como parte demandada, puede allanarse, lo que lleva a una sentencia de conformidad con las pretensiones del demandante, a menos que infrinja manifiestamente el ordenamiento. Si hay más de un demandado y no todos se allanan, el procedimiento continúa con las partes en desacuerdo. Satisfacción extraprocesal: Si la Administración reconoce totalmente las pretensiones del demandante fuera del proceso, cualquier parte puede informar al juez. Se sigue un proceso similar al allanamiento, escuchando a las partes antes de dictar un auto de finalización, siempre que el reconocimiento no infrinja manifiestamente el ordenamiento. Transacción judicial: Las partes pueden acordar poner fin al proceso mediante un acuerdo homologado por el órgano jurisdiccional. Este acuerdo tiene efecto de cosa juzgada. Se permite la transacción, reconocimiento de hechos y documentos, especialmente en casos relacionados con la estimación de cantidad, solo en primera instancia y si el acuerdo no es manifiestamente contrario al ordenamiento o lesivo del interés público o de terceros. 6.5. La ejecución de las sentencias y otras resoluciones judiciales El artículo 117 de la Constitución Española atribuye a jueces y tribunales la función de hacer cumplir lo juzgado. El artículo 118 establece la obligación general de cumplir sentencias y colaborar en su ejecución. El derecho a la tutela judicial efectiva del artículo 24.1 de la CE garantiza no solo el acceso a la justicia, sino también la ejecución de las decisiones judiciales. La Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa (LJCA) subraya que la Administración, al ejecutar una sentencia, no ejerce una potestad administrativa, sino que cumple su deber de colaboración con la justicia. El artículo 103 de la LJCA destaca que la potestad de ejecución corresponde exclusivamente a jueces y tribunales, y todas las partes y entidades tienen la obligación de cumplir las sentencias.En casos de doble instancia, el encargado de la ejecución es el que conoció en primera instancia. Además, el artículo 103.4 de la LJCA declara nulos de pleno derecho los actos administrativos contrarios a sentencias, destinados a eludir su cumplimiento, definiéndolos como "insinceridad de la obediencia disimulada." Un caso emblemático respaldado por el Tribunal Constitucional involucra el reconocimiento de un funcionario al que se le otorgó el derecho a un puesto en la función pública. 6.5.1. Plazo de ejecución y otras previsiones comunes Una vez firme la sentencia, el órgano judicial debe comunicarla al órgano administrativo involucrado para su cumplimiento efectivo (art. 104.1 LJCA). La Administración, al recibir la comunicación de firmeza, debe acusar recibo en días y especificar el órgano encargado del cumplimiento. El plazo general para la ejecución voluntaria es de dos meses, pero si la sentencia implica el pago de una cantidad, se extiende a tres meses (104.2 LJCA). Es crucial notar que el cómputo de estos plazos inicia después de la comunicación de firmeza, no al notificar la sentencia al representante de la Administración. 16 Descargado por Alba López ([email protected]) Si los plazos vencen sin cumplir la sentencia, se puede iniciar el incidente de ejecución según lo establecido en el artículo 109 de la LJCA. Tanto las partes como las personas afectadas pueden instar la ejecución forzosa (104.2 y 109.1 LJCA). Sin embargo, esta posibilidad se limita a sentencias de anulación de actos o disposiciones con efectos generales, no a las de reconocimiento o restablecimiento de situaciones individuales. En sentencias que condenan a pagar una cantidad, en caso de resistencia al pago, el órgano judicial puede ordenar el embargo de bienes patrimoniales no destinados a uso público (STC 166/1998). En sentencias que obligan a la Administración a realizar acciones, el artículo 108.1 de la LJCA permite al órgano judicial ejecutarla por medios propios, solicitar la colaboración de la Administración condenada o, si es necesario, encargar la ejecución subsidiaria a particulares, con cargo a la Administración condenada, en consonancia con el artículo 98 de la LRJPA. 6.5.2. Tramitación del incidente de ejecución El incidente de ejecución no puede iniciarse hasta que hayan pasado los plazos para la ejecución voluntaria mencionados anteriormente, pero no tiene un límite temporal específico y puede presentarse "mientras no conste en las actuaciones la total ejecución de la sentencia" (art. 109.1 LJCA). Tras plantear la cuestión incidental, se notifica a las partes para que presenten sus alegaciones, y el juez decide mediante auto sobre la ejecución, determinando si se llevó a cabo correctamente, si no se realizó y si es necesario tomar medidas. El artículo 112 de la LJCA establece que el juez o tribunal debe adoptar las medidas necesarias para garantizar la efectividad de lo ordenado. Entre las medidas, se mencionan como ejemplos, no como una lista cerrada, multas coercitivas de hasta 1.500 euros y la posibilidad de deducir testimonio para exigir responsabilidad penal, especialmente dirigidas a las autoridades o funcionarios responsables del incumplimiento identificados al recibir la sentencia condenatoria. 6.5.3. Extensión de efectos de las sentencias La LJCA introdujo la extensión de efectos de sentencias en asuntos tributarios, de personal y, posteriormente, en materia de unidad de mercado. Este mecanismo busca evitar la multiplicación de procesos sobre situaciones idénticas. Los requisitos para su aplicación incluyen que los interesados estén en una situación jurídica idéntica, que la solicitud se realice dentro de un año desde la última notificación de la sentencia, y que no existan impedimentos como cosa juzgada, oposición a la jurisprudencia, o la existencia de un acto firme y consentido por el solicitante. El incidente se tramita conforme al artículo 110 de la LJCA, requiriendo la presentación de documentos que respalden la identidad de situaciones y la ausencia de impedimentos. El órgano judicial traslada la solicitud a la Administración, que emite un informe. Tras dar oportunidad a las partes para alegar, la resolución se toma mediante auto. 6.6. Recursos Las resoluciones judiciales en el proceso contencioso-administrativo pueden impugnarse mediante varios recursos procesales. Es esencial diferenciar entre la segunda instancia, que aborda el recurso de apelación, y el recurso de casación, que no constituye una instancia propiamente dicha. En la segunda instancia, se permite la presentación de pruebas denegadas o mal practicadas en la primera instancia, siempre que las causas de su rechazo no sean atribuibles a quien las propone. Por el contrario, en el recurso de casación no se pueden volver a discutir los hechos. 6.6.1. Recurso de súplica El recurso de súplica es no devolutivo, lo resuelve el mismo órgano que emitió la resolución impugnada, y no es suspensivo, aunque la parte recurrente puede solicitar la suspensión y obtenerla según el artículo 79 de la LJCA. Este recurso es aplicable a providencias y autos , excepto aquellos susceptibles de apelación o casación, pero no procede contra sentencias. El plazo para interponer este recurso es de cinco días hábiles. 6.6.2. Recurso de apelación La LJCA establece un sistema de doble instancia en casos específicos, como entre los juzgados contenciosos administrativos y los tribunales superiores de justicia, limitado a situaciones particulares. El recurso de apelación tiene efecto devolutivo, permitiendo al tribunal superior revisar ampliamente la sentencia, incluso reevaluar pruebas. Se destaca la naturaleza revisora del recurso, limitada a la aplicación de la norma y argumentaciones previas. En cuanto al recurso de apelación, se puede interponer contra autos de juzgados en casos específicos y contra sentencias, salvo excepciones. La admisión de apelación suspende el pronunciamiento apelado, pero el juzgado puede tomar medidas cautelares. La ejecución provisional puede solicitarse con requisitos similares a las medidas cautelares. El recurso se presenta ante el 2025-05-28 17:24:38 juzgado en un plazo de quince días, y si es admitido, se da traslado a -------------------------------------------las partes para oposición. Lacuestión adhesión incidental a la apelación en esesloposible que presenta sentencias estimatorias parciales. El tribunal superior resuelve la parte diciendo que no se ha el recurso de apelación con unacumplido sentencia. la stc luego se da traslado al resto de partes para que aleguen lo 6.6.3. Recurso de que casación consideren pertinente El recurso de casación, un recurso extraordinario resuelto por un 2025-05-28 17:24:14 y se admitía en tres modalidades órgano superior no es suspensivo -------------------------------------------hasta julio de 2016: casación común, para la unificación de doctrina Deducir al MF por si y en interés de la Ley. Sin embargo, unatestimonio reforma en 2015 eliminó lasse puede exigir dos últimas modalidades, estableciendo unresp. nuevopenal modelo basado en el "interés casacional objetivo". La nueva regulación busca ampliar los asuntos en los que se puede interponer el recurso de casación, limitándolo a cuestiones jurídicas relevantes. 2025-05-28 17:25:09 -------------------------------------------- El recurso de casación común permite impugnar sentencias y Extensión de los efectos: permite El Tribunal algunos autos de tribunales contencioso-administrativos. aplicar los efectos de una sentencia Supremo puede conocer asuntos de interpretación de normas favorable (dictada en un caso estatales o de la Unión Europea. La admisión se basa en el "interés concreto) a otras personas que estén casacional objetivo", considerando circunstancias como decisión en la misma situación, pero sin que contradictoria con jurisprudencia doctrina perjudicial para tengan oque presentar su propia intereses generales . El recurso se prepara ante la sala de instancia demanda. Concretamente en asuntos la admisión, se en 30 días y se admite si cumple los requisitos. de impuestos deTras personal presenta el escrito de interposición y se da traslado a las de partes (funcionarios) y de unidad mercado recurridas. La sentencia debe fijar la interpretación de las normas necesarias. La reforma también introdujo el recurso de casación autonómico, pero su regulación no es completa. La falta de claridad ha llevado a interpretaciones discordantes en los tribunales autonómicos. El Tribunal Constitucional ha aclarado que el recurso es admisible contra resoluciones de juzgados y contra decisiones de la propia Sala del Tribunal Superior de Justicia, siempre que existan más de una sección en la Sala. 7. RESUMEN En la primera parte del módulo, se examinaron los conceptos clave del procedimiento administrativo, destacando los problemas 17 Descargado por Alba López ([email protected]) frecuentes en su tramitación. Se hizo hincapié en la importancia de este procedimiento y se abordaron las novedades derivadas de la Ley 39/2015, que derogó la Ley 30/1992. Se analizaron en detalle las fases del procedimiento (iniciación, instrucción y finalización), con énfasis en los trámites específicos de cada fase, respaldados por citas jurisprudenciales. Se repasaron conceptos fundamentales aplicables en cualquier momento, como los derechos de las partes, plazos administrativos y notificaciones. También se exploró la impugnabilidad de los actos administrativos y los sistemas de revisión, centrándose en los recursos administrativos. En la segunda parte del módulo, se abordó el proceso contenciosoadministrativo, destinado al control judicial de la actuación administrativa. Se examinaron los elementos relevantes al interponer el recurso contencioso, como los requisitos de representación y defensa, forma y plazos de interposición. Se analizaron los trámites durante la instrucción del proceso, considerando el tipo de procedimiento seguido, y se exploró su conclusión, generalmente mediante sentencia. Finalmente, se estudió la ejecución de las resoluciones judiciales y los recursos que se pueden interponer contra estas resoluciones. 18 Descargado por Alba López ([email protected])
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