Subido por Junior Vega

tecnicas

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TÉCNICAS PROHIBIDAS DE
MANIPULACIÓN MENTAL
Persuasión : 3 libros en 1
Psicología oscura para convencer a la gente, influir en las decisiones y convertirse en un comunicador
carismático e irresistible
Primer libro: Claves efectivas para la persuasión.
Segundo libro: Claves efectivas para la manipulación mental.
Tercer libro: Hipnosis secreta.
Hayden J. Power
Copyright ©2020 - Hayden J. Power
Todos los derechos reservado
Prólogo
Este libro es la combinación de las cuatro obras principales de Hayden J. Power
Claves efectivas para la persuasión
Claves efectivas para la manipulación mental
Hipnosis secreta
Lenguaje corporal revelado
Este será un viaje completo para comprender completamente todos los mecanismos que entran en juego
al intentar cambiar la percepción o el comportamiento de las personas.
En el primer libro el autor se ocupa de la persuasión, que es el arte de cambiar la actitud o el
comportamiento de los demás mediante un intercambio de ideas. Todos los principios serán analizados
para que luego podamos entender cómo pueden funcionar las diversas técnicas.
En el segundo libro, por otro lado, se analiza la Manipulación Mental, donde prevalece el uso de
esquemas y métodos furtivos y engañosos que también pueden conducir al abuso tanto psicológico
como físico.
El tercer libro se centra en las técnicas hipnóticas y el establecimiento de una relación interpersonal
precedida por la creación de una conexión subconsciente. La hipnosis secreta es un paso más adelante y
descubriremos técnicas avanzadas capaces de crear puertas mentales. En comparación con la hipnosis
terapéutica, en la hipnosis secreta la persona hipnotizada no se da cuenta del intento de hipnosis.
Conocer estas técnicas es importante para poder defenderse de usos poco éticos.
El cuarto libro analiza el lenguaje corporal, que representa el 55% de nuestra comunicación. Saberlo es
importante tanto para poder comprender instantáneamente los pensamientos de los demás como para
poder controlar los propios gestos adaptándolos a las propias necesidades de la mejor manera posible.
Índice
CLAVES EFECTIVAS PARA LA PERSUASIÓN
Introducción
Explicación
Convencimiento
Persuación
Manipulación
Diferencia entre persuasión y manipulación psicológica
Intención
Transparencia
Beneficios
Persuasión
Persuasión efectiva
Ethos
Logos
Pathos
Praxis
Auto-persuasión
El principio cero
Los 5 secretos de la comunicación persuasiva
Empatía y sinceridad
Escucha activa
Atención y concentración
Los 10 colores principales
Lenguaje corporal
Estilo de comunicación y palabras
Los 11 principios de la persuasión
Reciprocidad
Coherencia
Tenacidad, consistencia y persistencia
Prueba social
Autoridad
Amabilidad y agrado
Valor percibido
Realidad versus percepción
Riesgo percibido
Contexto y oportunidad
Comprender y superar las expectativas
Efectos de primacía y actualidad
Las 21 técnicas de persuasión más importantes
Escasez
Destacando la escasez
Recurso a la autoridad
Urgencia
Ticket
Percepción de precio más bajo
Precio de lujo
Ticket alto
Descuento
El numero 7
Un cumplido sincero
Imágenes
La verdad
Flexibilidad de comportamiento
Las emociones
Energía
Apelar a la razón
Preguntas retóricas
Anticipando objeciones
Atreverse a una predicción
Narración corporativa
Brecha de curiosidad
Cambiar el enfoque
Somos lo mismo
Unicidad
Especificidad
La elección teórica
Los 7 trucos psicológicos más simples y comunes
El incluso si... técnica
Repetición
Efecto de mancha
Analogía
El primer paso
Precio exorbitante
Efecto de calor
Conclusión
CLAVES EFECTIVAS PARA LA MANIPULACIÓN MENTAL
Introducción
Definición
Manipulación y manipulación mental consciente
Psicología oscura
El manipulador perfecto
Psicópatas: depredadores y parásitos.
Las victimas
Propósito de la manipulación mental
Manipulación pasiva y activa
PNL y manipulación mental
Visual, auditivo y cinestésico
La mente subconsciente
Programación neurolingüistica
Técnicas de PNL
Técnicas iniciales de manipulación mental
Calibración
Simetría
Recalcular
Fomento de la confianza
Otras técnicas de manipulación mental
Bombardeo de amor
El silencio
Doble vínculo
Luz de gas
Técnicas conductuales
Obligaciones financieras
Asociación de estímulos - respuesta emocional positiva
Otras técnicas con un estado de manipulación continuo
Manipulación: cómo reconocerlo.
Manipulación: cómo defenderse
Escucharte a ti mismo
Recuerda las técnicas iniciales
Extraerte
Soluciones para superar un estado de manipulación
Violencia psicológica contra la mujer
Manipulación emocional
Signos de violencia psicológica
Técnicas utilizadas por las mujeres para manipular a los hombres.
Cómo convertirse en un buen manipulador
Conclusión
HIPNOSIS SECRETA
Introducción
Hipnosis conversacional
¿Por qué utilizar la hipnosis secreta?
Breve historia
James Braid
Milton Hyland Erickson
Las 4 etapas del proceso hipnótico
Absorción de atención
Superando el factor crítico
Activación de una respuesta inconsciente
Llevando al inconsciente al resultado deseado
La capacidad de conexión
Establecer una relación
La relación instantánea
La relación fraccional
La extensa relación
Narración
Palabras cálidas
La relación espejo
El gancho relacional
Puentes lingüísticos y efecto acumulativo
El poder hipnótico del "tú"
El poder hipnótico del "por qué"
Efecto Zeigarnik
Ambigüedad
Subconsciente y negación
Sugerencias hipnóticas
Técnicas hipnóticas
1
Interrumpiendo la rutina
2
Técnica de relajación
3
Observación ocular
4
Haciendo hincapié en la izquierda
5
Técnica de dirección incorrecta
6
La metáfora
7
La ilusión de la elección
8
Ambigüedad
9
Las conjunciones
10 Los supuestos
11 Tono de voz
Comunicación no verbal
Gestos batónicos
Conclusión
CLAVES EFECTIVAS PARA LA PERSUASIÓN
Introducción
Cuando hablamos de comunicación, nos referimos al proceso de transferir
una o más piezas de información entre un individuo y otro. Este proceso se
desarrolla a través de ciertas reglas y códigos que permiten el correcto
intercambio de un determinado mensaje. El hombre es por naturaleza un ser
social y necesita relacionarse con los demás para desarrollar sus facultades
(intelectuales, afectivas y espirituales). La propia existencia del ser humano
y su operatividad requieren necesariamente una actividad colectiva y
colaborativa.
“Ningún hombre es una isla, todo en sí mismo, cada hombre es una parte del
continente, una parte del todo.” (John Donne, 1624)
Cualquiera puede experimentar a diario diferentes tipos de comunicación, por
ejemplo, empezando desde la madre entre el hijo, hasta las diversas formas de
publicidad que ahora invaden los programas de televisión y las redes sociales.
Básicamente, es posible subdividir cualquier tipo de comunicación en cuatro
categorías principales según el propósito de la persona que quiere transmitir
el mensaje y luego dar la información.
Puede comunicarse mediante:
Explicación
Convencimiento
Persuación
Manipulación
Explicación
"Explicación" es un ejemplo de comunicación más lineal y presupone el paso
directo de información de un individuo a otro. En la base de esta acción
formativa o informativa existen tres prerrogativas. Quien quiera transmitir
información debe tener tanto el conocimiento de la propia información como
los medios y capacidad para transferirla para que pueda ser entendida. El
oyente, por otro lado, no debe estar ya en posesión de la información que se
le va a transferir.
Convencimiento
Si la explicación va seguida de motivos razonables, entonces no solo estamos
explicando sino tratando de convencer a nuestro interlocutor de la validez del
mensaje que le estamos transmitiendo. Convencer presupone tanto que el
mensaje sea correcto como que quien quiera transmitirlo tenga un mínimo de
reputación hacia el interlocutor. Si no se cumple alguno de los requisitos,
existe el riesgo de que se rechace la información.
Persuación
La persuasión es un estilo de comunicación que lleva a cambiar la actitud o el
comportamiento de los demás mediante un intercambio de ideas. Quienes
utilizan el arte de la persuasión intentan abrirse al punto de vista de los
demás, para aumentar las posibilidades de que el interlocutor haga lo mismo
con su forma de ver las cosas.
Con respecto a "explicar" y "convencer", la persuasión utiliza no solo las
palabras sino también el lenguaje corporal de una manera más cuidadosa y
consciente. El uso de la persuasión presupone el conocimiento de sus
principios y técnicas, así como un entrenamiento constante en el uso de la
comunicación y el equilibrio emocional.
Manipulación
La manipulación psicológica es un tipo de comunicación cuyo objetivo es
cambiar la percepción o el comportamiento de los demás. Aunque a menudo
se confunde con la persuasión, la manipulación utiliza diferentes técnicas y
tiene diferentes propósitos. La manipulación utiliza esquemas, técnicas y
métodos muy precisos, engañosos y tacaños, con el riesgo de conducir a
situaciones de abuso tanto psicológico como físico.
Diferencia entre persuasión y manipulación psicológica
La persuasión y la manipulación psicológica son dos conceptos que a primera
vista parecen tan similares que es imposible entender cuándo termina la
persuasión y comienza la manipulación. En realidad, la diferencia es clara
tanto en los métodos como en la cuestión ética.
Podemos definir la persuasión como el acto de inducir a las personas a hacer
o creer algo o incluso a cambiar sus creencias.
Aquellos que se comunican utilizando técnicas y principios de persuasión
buscan su propio beneficio y aprovechan el cambio de ideas de otras
personas.
El persuasor, por tanto, puede beneficiarse económicamente, en términos de
imagen, o simplemente crear nuevas situaciones favorables por motivos
ocultos, pero en general no hace nada malo. Es obvio que la persuasión
también puede tener efectos negativos, pero esto se debe exclusivamente al
uso exagerado o poco ético que hace.
Un cuchillo de cocina es una herramienta indispensable para cocinar y comer.
Todos coincidimos en su utilidad. Desafortunadamente, también hay quienes
los usan con fines indebidos.
La manipulación, por otro lado, es por definición una acción realizada para
modificar el pensamiento de una persona por medios hábiles o inadecuados
exclusivamente para fines personales distintivos.
Mientras que en la persuasión los efectos negativos fueron una anomalía, en
la manipulación los efectos positivos, los efectos beneficiosos, son la
excepción.
De hecho, el único objetivo de la manipulación es obtener el resultado que el
manipulador se ha propuesto, mientras que todas las consecuencias restantes
se consideran subproductos del proceso de manipulación.
Rara vez estos subproductos presentan beneficios o, en cualquier caso,
implicaciones no perjudiciales para quienes sufren la manipulación
psicológica.
En consecuencia, lo que antes podían parecer conceptos similares, vemos que
en realidad son muy diferentes entre sí.
Podemos identificar tres diferencias principales entre la persuasión y la
manipulación:
Intención
Transparencia
Beneficios
Intención
La intención o el propósito es un asunto tan diferente que Robin Dreeke,
responsable del análisis de comportamiento del FBI, determina cuán
diferentes son las respuestas del encuestado.
La persuasión deja al interlocutor con un sentimiento positivo; se siente parte
de los eventos y del proceso de toma de decisiones al haber realizado una
determinada acción (por ejemplo, una compra o suscripción).
Quienes se someten a una acción de manipulación psicológica tienen un
colapso emocional inmediatamente después de completar el proceso y suelen
sentir remordimiento.
Transparencia
Todos somos capaces de reconocer, incluso si no conocemos los métodos y
técnicas específicos, cuando nos enfrentamos a alguien o algo que está
tratando de persuadirnos de tomar una acción o cambiar nuestra idea.
El ejemplo más trivial es el de los comerciales de televisión donde se utilizan
muchas técnicas fácilmente identificables para persuadir a la gente a comprar:
una familia feliz desayunando para vender una caja de galletas, una cara
sonriente reflejada en un espejo para vender un producto de limpieza de
cristales, un estrella para vender un par de zapatos normales.
Pero, ¿qué pasaría si, dentro de esos mismos anuncios, se insertaran
"incrustaciones"?
Las "incrustaciones" son imágenes ocultas o evocadoras, palabras que no son
inmediatamente identificables, que no son recopiladas por nuestra mente
consciente pero que se cree que funcionan en la mente inconsciente.
En este caso nos encontraríamos ante una técnica no transparente, una técnica
furtiva y oculta capaz de modificar nuestra mente.
Por tanto, lo que diferencia la persuasión y la manipulación es sin duda la
veracidad y transparencia del proceso.
Beneficios
El beneficio es el impacto que tiene la acción en la persona que está siendo
persuadida o manipulada.
En la persuasión, el beneficio es mutuo y se presta mucha atención a las
necesidades de los clientes potenciales.
La manipulación, por otro lado, tiene un solo propósito: el beneficio del
manipulador y todo lo demás ocupa un segundo lugar.
Persuasión
¿Qué es la persuasión?
Probablemente la mejor definición sea la del filósofo Aristóteles: la
persuasión es el arte de inducir a las personas a realizar determinadas
acciones que normalmente no realizarían si no se las pidiéramos.
¿Cómo es la persuasión hoy?
Si intentara hablar con alguien sobre la persuasión y sobre las técnicas para
influir en las personas para que realicen acciones, las reacciones oscilarían
entre el interés extremo, la curiosidad y la repulsión. Esto se debe a que la
persuasión es para muchas personas un concepto misterioso que tiene que ver
con la manipulación.
De hecho, ya hemos visto cómo es posible diferenciar la persuasión de la
manipulación.
Sin embargo, mucha gente piensa que la persuasión es un conjunto de
métodos tortuosos y técnicas engañosas para lograr algo que de otro modo
sería imposible de lograr.
Entre los que más sufren esta discriminación se encuentran los vendedores,
quienes primero necesitan conocer las técnicas de persuasión para maximizar
sus posibilidades de realizar ventas.
Con demasiada frecuencia se les considera estafadores sin moral, dispuestos a
hacer cualquier cosa para obtener beneficios económicos. Por supuesto, como
ya hemos escrito, siempre hay excepciones, pero básicamente la persuasión
es un medio, un instrumento neutro y puede dar lugar a resultados agradables
o desagradables según su uso y la persona que lo utilice.
La persuasión también es un gran talento. De hecho, saber persuadir
presupone una gran capacidad de escucha y comunicación, la capacidad de
conocer al interlocutor y, si se usa positivamente, también significa poder
asumir enormes responsabilidades con los clientes.
Estas habilidades se pueden aprender a través de cursos de formación y
formación específicos, o pueden ser innatas en el individuo. Conocer los
principios y técnicas de la persuasión es aún más importante hoy que hace
veinte o treinta años.
El advenimiento de la tecnología ha llevado a la difusión primero de la
televisión y luego de las computadoras. Internet ha completado entonces el
trabajo de conexión entre quienes ofrecen un servicio y quienes buscan ese
mismo servicio. Lamentablemente, esta mayor sencillez de contacto entre
vendedor y cliente ha provocado un aumento de la competencia a nivel
publicitario. Todos los días somos bombardeados por mensajes publicitarios,
desde la vieja idea de los carteles publicitarios secuenciales hemos llegado a
los anuncios continuos que se proponen en las redes sociales.
Inicialmente, estos anuncios traían muchas ventajas a los vendedores porque
eran una nueva forma de comunicarse y solo unos pocos mensajes correctos
eran suficientes para convertir a cualquier persona en un comprador.
Ahora, con el aumento de la publicidad, también ha aumentado el nivel
general de atención.
La gente ha aprendido a ver más allá y a desinteresarse de estos mensajes,
desarrollando la capacidad de ignorarlos.
Como resultado, después de poder llamar la atención (que cada vez es más
difícil), es una pena perder un cliente porque, por ejemplo, no hemos logrado
transmitir el valor de lo que proponemos, o más bien generar un alto valor
percibido de lo que proponemos en él.
Cuanto más difícil sea captar la atención de un cliente, más preparación debe
estar para lograr el objetivo establecido.
Persuasión efectiva
Pero, ¿cómo es posible persuadir a multitudes enteras?
Tenemos muchos ejemplos de grandes hombres del pasado, desde Jesús hasta
Martin Luther King, desde Ghandi hasta Mandela, que han logrado motivar e
influir en millones de personas. Hoy vemos, por ejemplo, que en internet hay
muchas personas, más o menos famosas, que logran tener un gran
seguimiento, a veces ofreciendo productos poco útiles o simplemente
vendiendo sueños. Analizando cualquiera de estos personajes podemos ver
fácilmente cómo todos han actuado de la misma forma, siguiendo los cuatro
pasos principales que pueden llevar a una persona a realizar una determinada
acción.
Ethos
Logos
Pathos
Praxis
Ethos
La ética y la moral son las dos primeras fortalezas que cualquier persona
debería utilizar al principio. Es necesario establecer una relación de confianza
con tu audiencia desde el principio. Para ser escuchado, el oyente debe
confiar en nosotros, estar convencido de nuestra buena voluntad y vernos
como una persona preparada para el tema.
Una vez que han ganado su confianza, combinada con una buena
credibilidad, el oyente está listo para escuchar.
Logos
Un argumento lógico que sea irrefutable en números o principios es el primer
paso para convencer al público de la validez de nuestro punto de vista.
El razonamiento y la racionalidad son determinantes para crear un vacío en el
área del cerebro que domina los aspectos lógicos y racionales.
Pathos
Una vez que abres la brecha, te encuentras en el área del cerebro que pasa por
alto los aspectos emocionales.
El patetismo invoca y apela a las emociones del público.
Estamos en una fase en la que ya no es necesario utilizar el razonamiento
lógico, el interlocutor ya reconoció la validez de nuestra idea que hemos
argumentado anteriormente.
Esta es la fase en la que discutimos sin lógica, apelando a las emociones y
utilizando, por ejemplo, factores fuertes para influir en las emociones de la
audiencia, como el miedo o la ira, el amor o la empatía.
En la fase de motivación emocional se intenta inculcar un fuerte deseo de
cambio en el interlocutor para, por ejemplo, experimentar o alejarse de
determinadas emociones.
Praxis
"Todo pensamiento surge en la mente, en su ascendente aspira a fluir desde la mente a la acción; así
como toda planta, al germinar, intenta salir a la luz." (R.W. Emerson)
Para el filósofo griego Aristóteles, la acción se opone a la pasión, es decir, al
acto de sufrir algo. Hay quienes actúan y quienes sufren.
En este caso, en cambio, la acción es consecuencia directa de una situación
en la que el interlocutor ha pasado previamente por un condicionamiento.
El paso final suele ser el más corto en tiempo, pero debe realizarse con
precisión, tanto en el tiempo como en las formas.
La solicitud de acción es fundamental para que cualquier persona actúe.
Sin esto, las posibilidades de obtener buenos resultados se reducen
drásticamente incluso si los tres primeros pasos se han realizado a la
perfección.
Tomemos un ejemplo simple: ¡Agua adelgazante!
PASO 1 (Ethos)
El agua es esencial para la vida. Donde hay agua hay vida y por eso también
las misiones espaciales tienen como primer objetivo la búsqueda de agua.
Todo hombre debe beber una media de 2 litros de agua al día. Hay millones
de personas en el mundo que no tienen acceso a la cantidad adecuada de
agua. En consecuencia, quienes tengan la posibilidad de utilizarlo deben ser
conscientes de la gran fortuna que tienen. Además, por eso nuestra empresa
siempre ha trabajado para encontrar una solución para reducir el consumo de
agua y potenciarlo.
PASO 2 (Logos)
El agua purifica y desintoxica nuestro organismo. Nuestra empresa ha
trabajado para producir agua pura con un residuo fijo muy bajo. Después de
dos años de estudios e investigaciones, hemos determinado que el 70% de las
personas que beben nuestra agua especial "WaterS" han perdido 1 kg de peso
por semana. Puedes verificar la veracidad de lo que te estamos contando a
través de los testimonios que puedes encontrar en nuestro sitio web y leyendo
los datos certificados que hemos recopilado en dos años.
PASO 3 (Pathos)
Se acerca el verano y mucha gente tiene miedo de presentarse porque tienen
sobrepeso. No me gustaría sentir los ojos de los vecinos mirándome con
disgusto. ¿Te imaginas que con solo beber nuestra agua podrías perder 4 kg
de peso al mes y estar en perfecta forma el próximo verano?
PASO 4 (Praxis)
Durante todo este mes de enero, podrás disponer de un suministro de nuestra
agua para 6 meses con un 25% de descuento. La oferta es limitada. Compre
AHORA antes que su vecino.
El ejemplo que se acaba de resaltar es deslumbrante, y lo he convertido en un
caso especial para resaltar las cuatro etapas. Pero ese no es siempre el caso.
Por el contrario, la mayoría de las veces, algunas de estas fases están ocultas
y no podemos identificarlas conscientemente a pesar de que en realidad están
actuando en nuestro subconsciente.
¿Cuántas veces le han ofrecido un libro electrónico gratuito a cambio de su
dirección de correo electrónico o número de teléfono?
¿O cuántas veces has visto a un vendedor abusivo usar la técnica del regalo
(el elefante rojo o una pequeña pulsera) y luego pedir limosna?
¿Alguna vez te han ofrecido una muestra gratis para probar, por ejemplo, una
degustación en el supermercado?
En todas estas situaciones nos sentimos incómodos porque sabemos que
aceptar nos obliga a corresponder (principio de reciprocidad que veremos
más adelante).
Si el supermercado nos ofrece probar un Yogur sin grasas y por lo tanto
bueno para nosotros, en unos segundos sufrimos Ethos (el producto es bueno
para nosotros), Logos (0% grasa) y Pathos (gratitud e incomodidad). La
acción incluso ya está fija en nuestras mentes porque sabemos que ese
representante probablemente no estará allí al día siguiente. Por el cual, el
impulso de la acción "Comprar ahora" es automático. Todos estos pasos no se
distinguen inmediatamente pero, para el ojo cuidadoso, todavía están
presentes.
La duración de los tres primeros pasos es variable y depende de la situación,
del tiempo disponible y de nuestro proyecto. En una situación como la que
acabamos de describir es normal que todo se concentre en una o como
máximo dos frases. Para quienes en cambio regalan un libro electrónico a
cambio de una suscripción, los pasos son más largos porque, sobre todo
cuando no usamos un medio original (hoy todo el mundo regala su libro
electrónico), es necesario adquirir autoridad a los ojos del potencial cliente.
Solo el cuarto paso es siempre corto porque cuando llega el momento de
llevar al interlocutor a la acción hay que hacerlo de forma directa.
Auto-persuasión
Aquellos que quieran aprender las técnicas y los principios de la persuasión
no pueden ignorar la idea de que también existe la auto-persuasión.
La auto-persuasión es un fenómeno que ocurre como resultado de eventos
externos combinados con un mensaje repetitivo o como resultado de un
intento erróneo de persuasión. Ambos casos son muy frecuentes.
Podemos señalar que con la llegada de las redes sociales se ha definido una
nueva categoría de personas: los haters.
Solo el cuarto paso es siempre corto porque cuando llega el momento de
llevar al interlocutor a la acción hay que hacerlo de forma directa.
Entre ellos no es difícil identificar a quienes han sufrido el fenómeno de la
auto-persuasión. Piense en las publicaciones patrocinadas en Facebook,
donde hay personas que anuncian nuevos trabajos en línea y que prometen
grandes ganancias.
Al leer los mensajes, podemos identificar fácilmente a todos aquellos que se
han persuadido a sí mismos de que todos estos anuncios son una estafa.
No les importa escuchar ni siquiera preguntar y, por otro lado, cualquier
esfuerzo sería en vano de todos modos.
Esto se debe a que a los eventos externos, como las dificultades financieras y
las experiencias laborales infelices, se ha sumado una serie de mensajes sobre
el dinero y el trabajo.
Estos mensajes repetidos varias veces durante el día conducen al desarrollo
del fenómeno de la auto-persuasión y en consecuencia a un claro rechazo a lo
que se propone continuamente.
Sin embargo, el fenómeno de la auto-persuasión también puede ocurrir
debido a un intento erróneo de persuasión, que ocurre cuando uno no tiene la
base de principios y técnicas persuasivas.
En estos casos, hay una persona que intenta convencer a otra usando solo la
racionalidad.
Esto puede suceder, por ejemplo, durante una discusión normal entre dos
personas en la que la primera persona intenta convencer a la segunda de que
adopte su punto de vista.
Muy a menudo estas situaciones degeneran en discusiones tediosas, con un
gran sentimiento de frustración porque el interlocutor, incluso frente a
evidencias científicas e irrefutables, se muestra totalmente insensible a la
lógica y la racionalidad.
¿Cuántas veces has conocido a personas similares durante el día? No me
sorprendería que estuvieran entre tus amigos o incluso entre tu familia.
Una vez que se levanta el muro y, por tanto, entra en juego la autopersuasión, cualquier intento de llevar la discusión a una conclusión positiva
es en vano. En tales casos, la ruta preferida es abandonar la discusión y
volver a intentarlo utilizando técnicas más eficientes.
De hecho, la falta de éxito no se debe atribuir al interlocutor que se mantuvo
rígidamente en sus posiciones, sino a la actitud equivocada de quienes
intentaron convencerlo con métodos equivocados.
El principio cero
Cambiar la mentalidad de una persona es muy difícil debido a la propia
naturaleza del hombre, que es un "conservador cognitivo", es decir, tiende a
preservar y defender sus ideas incluso frente a pruebas claras de lo contrario.
El arte de la persuasión sirve precisamente para intervenir en varios niveles y
no quedarse solo en el racional y, además de las emociones, a veces es
interesante descubrir cómo el razonamiento irracional, sin lógica alguna,
puede conducir a resultados mucho mejores.
A partir del próximo capítulo comenzaremos a analizar en detalle los
métodos y técnicas de persuasión, veremos los principios de los que no
podemos desviarnos para poder obtener buenos resultados desde el principio.
Sin embargo, antes de continuar, es necesario analizar lo que llamo el
"principio cero" que está en la base de todo y que, al aplicarlo, nos permite
romper incluso las mentes más obstinadas: ser conscientes de que incluso
nosotros mismos puede estar equivocado.
Durante una discusión, durante una campaña publicitaria, durante los
distintos pasos de un "embudo" (técnica publicitaria utilizada por los
especialistas en marketing), en cualquier situación es mucho más fácil actuar
correctamente si admite que puede estar equivocado.
Nunca debe dar por sentado que tiene razón, nunca mostrar claramente que
está seguro de que su idea es la correcta.
Transmitir el mensaje de que está dispuesto a cambiar de opinión en
presencia de nuevas condiciones o pruebas lo hace sentir más cómodo para
enfrentar y abrirse a nuevos puntos de vista.
Solo con un interlocutor preparado es posible interactuar de la manera
correcta, aplicando las técnicas y principios que veremos a continuación.
Los 5 secretos de la comunicación persuasiva
Hay personas en el mundo que tienen una habilidad innata para persuadir a
otras personas para que hagan ciertas cosas.
Todos conocemos a nuestra manera a alguien que muestra un gran espíritu
persuasivo.
Desafortunadamente, aquellos que no tienen uno tienen mucha más dificultad
para proponer sus ideas y ser aceptado.
Llevar a cabo las relaciones interpersonales de la mejor forma posible, influir
positivamente en las opiniones, actitudes y acciones de los demás son
algunos de los enormes beneficios que se pueden obtener a través de una
buena capacidad persuasiva.
Adquirirlo no es fácil pero está lejos de ser imposible.
Sin embargo, es necesario adquirir las técnicas adecuadas y sobre todo
comprender los principios que las rigen.
Volvamos al ejemplo de las dos personas que discuten entre sí.
Para persuadir a la otra persona de que cambie su forma de pensar, es
necesario que la discusión se lleve a cabo de acuerdo con cánones precisos.
Estos están dictados por lo que yo llamo los 5 secretos de la comunicación
persuasiva.
Empatía y sinceridad
Escucha activa
Atención y concentración
Lenguaje corporal
Estilo de comunicación y palabras
Empatía y sinceridad
“Ponte siempre en el lugar de los demás. Si se siente apretado, probablemente ellos también sientan lo
mismo.” (Anónimo)
Ya nos hemos encontrado con la empatía y su importancia en una
conversación en las páginas anteriores. La empatía no es más que el acto de
ponerse al mismo nivel que el interlocutor. Esto es necesario para
comprender sus ideas, el mundo en el que vive, los problemas a los que se
enfrentan en el día a día y sintonizarnos, comenzando a viajar juntos por la
misma pista emocional.
Según el periodista científico Daniel Goleman, el mejor resultado es cuando
se puede llevar la empatía al tercer nivel. Los dos primeros son los cognitivos
y emocionales que nos permiten sintonizarnos con los demás al comprender
lo que están sintiendo. El tercer nivel es la preocupación empática, una etapa
en la que realmente nos preocupamos por nuestro interlocutor.
Ponernos en el lugar del otro es también un paso fundamental para
anticiparnos a sus objeciones, porque somos capaces de entender cuáles son
las necesidades reales de los demás. Es fácil de entender cuando has podido
sintonizar con tu interlocutor porque en ese momento notas el nacimiento de
una relación de confianza.
Adquirir la confianza del interlocutor es un paso determinado desde el punto
de vista psicológico y este debe nutrirse con sinceridad. Ser sincero, mostrar
interés real en la otra persona o en un determinado problema, ayuda a que la
discusión sea más abierta.
La confianza y la sinceridad son cruciales para que nuestro interlocutor
confíe en nosotros (quizás haciéndonos conscientes de las dudas que tiene
sobre sus propias creencias).
Escucha activa
“Saber escuchar significa poseer el cerebro de los demás además del propio.” (Leonardo Da Vinci)
La mayoría de la gente prefiere hablar en lugar de escuchar.
Luego también hay personas que tienden a no dejar que los demás hablen y
centran toda su atención en ellos durante una conversación.
Pocas personas prefieren escuchar y, por lo general, se las considera
erróneamente como aquellas que no tienen nada que decir.
En realidad, son quienes prefieren la escucha activa quienes tienen el control
de la conversación.
Una persona que siente que está siendo escuchada con atención está lista para
abrirse más y el oyente tiene la oportunidad de aprender mucha información.
Evidentemente, la escucha activa no significa permanecer en absoluto
silencio sino también, por ejemplo, intervenir durante la conversación con
elementos que ayuden al hablante a abrirse más o al menos confirmar nuestro
interés.
Aparte del concepto de persuasión, la escucha activa siempre es útil para
generar buenas relaciones personales y laborales y mejorarlas con el tiempo.
Además, la escucha activa nos ayuda a comprender los pensamientos y
emociones de nuestros interlocutores manteniendo un alto nivel de atención
mutua.
¿Cómo lidiar con una conversación usando el método de escucha activa?
Nada más simple, solo siga cuatro reglas simples.
Nunca interrumpas al que está hablando
Evite completar sus oraciones porque podría significar que tiene
prisa por que termine su discurso. En consecuencia, esto
significaría que el tema no es interesante. Además, nunca
podremos saber de antemano qué es lo que realmente quiere
decirnos nuestro interlocutor.
No ofrezca consejos apresuradamente a menos que esté seguro
de que la persona con la que está hablando ya está preparada
para aceptarlos.
Intervenga en el momento adecuado (por ejemplo, durante los
descansos) y de la manera correcta.
Atención y concentración
“Nuestro cerebro está hecho de modo que cuanto más un evento despierta emociones, más atención se
le presta.” (Piero Angela)
Eso sí, tarde o temprano llega un momento en el que tenemos que ser el
centro de atención. Hemos tenido mucho tiempo para estudiar a nuestros
interlocutores, hemos ganado confianza y finalmente están dispuestos a
escucharnos. No es fácil captar la atención del público y saber mantenerla en
el tiempo.
La atención es la capacidad de seleccionar los elementos y la información
que, dentro de un contexto determinado, se consideran importantes.
Hablamos de concentración cuando nos referimos a la atención sostenida, es
decir, la atención que perdura en el tiempo. Para intervenir positivamente en
la concentración, es necesario elevar el nivel de motivación. Además,
debemos darnos cuenta de que no todas las personas son perceptivas y, por lo
tanto, pueden captar inmediatamente información importante dentro de un
contexto.
Algunas personas responden con menos rapidez y necesitan más
estimulación, otras tienen déficit de atención e hiperactividad. Por tanto, es
necesario utilizar todas las armas a disposición para mantener constante el
nivel de atención del público.
Seguramente los primeros minutos son fundamentales y pueden determinar si
el discurso tiene éxito o no y el mensaje que se debe transmitir debe ser
inmediatamente claro y comprensible. También es necesario evaluar durante
su discurso el nivel de atención de la audiencia tratando de ver si ha
disminuido. En este caso, es bueno intervenir con prontitud.
Existen varias técnicas sencillas que puede utilizar para captar la atención y
reactivarla durante un discurso. El narrador o el historiador de una anécdota
en particular son dos soluciones válidas para iniciar y encender la curiosidad
de la audiencia. Hacer preguntas provocativas sirve para estimular la mente
de los demás.
Contar una experiencia personal relacionada con el tema siempre enciende el
interés de la audiencia, especialmente si la narración involucra situaciones en
las que la audiencia puede volver a verse a sí misma.
Dar ejemplos concretos: sirven para validar el discurso y reactivar el
pensamiento.
El uso de imágenes sirve tanto para facilitar la escucha como para intervenir
en el subconsciente. De hecho, es posible utilizar imágenes con los colores
adecuados para obtener la retroalimentación deseada.
Los 10 colores principales
Rojo: es el color más utilizado para llamar la atención.
Azul: es el color indicado para dar sensación de confianza.
Rosa: si el público es femenino, el rosa es una buena alternativa al rojo.
Amarillo: es un color que, además de llamar la atención, transmite confianza
en las propias capacidades.
Verde: es un color que se usa mucho para relajarse porque evoca la
naturaleza o se usa cuando se habla de riqueza porque evoca el color del
dinero.
Morado: el morado es un color elegante.
Oro: el oro añade prestigio a la elegancia. Es el color por excelencia que
indica riqueza.
Naranja: es un color enérgico, divertido y fresco. Se utiliza con éxito para
llamar la atención. ¿Se trata de comida? ¡El naranja es el color perfecto!
Marrón: es un color poco usado, pero si se maneja con prudencia da
comodidad y confianza.
Negro: el negro es elegancia. El negro también se usa para lograr un efecto de
contraste. Por ejemplo, una letra negra sobre una base de uno de los colores
descritos anteriormente.
Lenguaje corporal
“El alma y el cuerpo son lo mismo”. (Baruch Spinoza)
El cuarto secreto de la comunicación persuasiva es saber utilizar el lenguaje
corporal. Más precisamente nos referimos al término "Reflejo", que es la
práctica de poder imitar los gestos del interlocutor. Esta técnica es útil para
crear una falsa impresión de afinidad y bondad.
El "efecto camaleón" es la técnica avanzada de imitar ambos movimientos y
el mismo lenguaje que la persona tenemos que persuadir. Cualquiera de
nosotros, es fácil notarlo prestando atención, inconscientemente hace
numerosos gestos, por ejemplo con manos, piernas, cabeza, labios,
prácticamente cualquier parte del cuerpo. Los gestos de la cabeza y las manos
son los más fáciles de replicar. Con un poco de entrenamiento puedes replicar
fácilmente los movimientos de otra persona. Esto se debe en parte a que ya lo
hacemos de forma inconsciente, con mecanismos automáticos generados por
las llamadas neuronas espejo.
Obviamente, replicar los movimientos de forma consciente tiene un efecto
mucho mayor que hacerlo de forma inconsciente. Pero, ¿por qué es tan
conveniente replicar los movimientos de nuestro interlocutor?
La impresión que tenemos de los demás y que los demás tienen de nosotros
también está condicionada por el comportamiento no verbal. En efecto, para
los expertos, la impresión visual anticipa a la vocal e incluso el contenido del
mensaje queda relegado al último lugar. El poder obtener un efecto de
coherencia entre los movimientos y lo que estamos diciendo, lleva al
interlocutor a sentir un sentimiento de mayor confianza y por tanto será más
fácilmente influenciado.
También hay otras indicaciones útiles sobre el uso correcto del lenguaje
corporal.
Así que nunca cruce los brazos y las piernas. Los brazos y
piernas cruzados indican una actitud defensiva.
Sonríe a menudo en dirección al interlocutor. La sonrisa es
contagiosa y la positividad que surge de una sonrisa tiende a
favorecer un ambiente positivo.
Tenga siempre contacto visual directo con su interlocutor. Esto
muestra interés y atención hacia él y no solo hacia el mensaje
que está tratando de transmitir.
Estilo de comunicación y palabras
“La palabra es la mitad de quién habla y la mitad de quién la escuche."
(Michel de Montaigne)
Ser capaz de sostener una discusión o realizar el propio discurso utilizando
un estilo de comunicación abierto ofrece ciertamente muchas ventajas, tanto
porque no presupone reglas rígidas como porque permite que quienes
ejecutan el discurso sean más flexibles. Además, utilizar un estilo de
comunicación abierto también tranquiliza al interlocutor, quien se animará a
apoyar nuestro punto de vista. Durante la discusión es bueno prestar atención
a las palabras que se utilizan. Por eso los grandes oradores no hacen discursos
improvisados, sino que sus interpretaciones son el resultado del estudio, el
ensayo y la práctica.
Dependiendo del tipo de discurso que tengamos que pronunciar, es posible
sustituir una palabra menos eficaz por otra más eficaz, o eliminar un término
que pueda evocar una situación desagradable y sustituirlo por otro que
evoque una imagen más tranquilizadora. Operador verde en lugar de
barrendero, impuestos en lugar de impuestos. Prueba de ello es la
psicolingüística (o psicología del lenguaje) que se ocupa principalmente de
todos aquellos procesos que implementa el cerebro para comprender y
producir el lenguaje.
En conclusión, antes de pasar a ver cuáles son los principios de la persuasión,
podemos establecer que saber comunicar de manera persuasiva significa ser
capaz de ganar la atención, el interés y la confianza de quienes están frente a
nosotros.
Los 11 principios de la persuasión
Cuando se trata de persuasión, muchas personas piensan que basta con
trabajar con ciertas técnicas para modificar fácilmente los pensamientos de
los demás para llevarlos a realizar una determinada acción.
La realidad es bastante diferente.
Cuando hablamos de persuasión (no confundir con manipulación) Las
técnicas son indudablemente importantes pero de poca utilidad si no se basan
en fundamentos válidos.
¿Podemos imaginarnos construir un rascacielos hipertecnológico, con los
mejores materiales y las mejores técnicas constructivas sin antes sentar las
bases?
Lo mismo se aplica a la persuasión.
Así que veamos cuáles son los once principios de la persuasión, cuáles son
los fundamentos sobre los que posteriormente adoptar las mejores técnicas
aprendidas.
Reciprocidad
Coherencia
Tenacidad, consistencia y persistencia
Prueba social
Autoridad
Amabilidad y agrado
Valor percibido
Riesgo percibido
Contexto y oportunidad
Comprender y superar las expectativas
Efectos de primacía y actualidad
Analicémoslos perfectamente para entender plenamente los principios en los
que basar las técnicas que veremos más adelante.
Reciprocidad
“No aceptes lo que no puedes devolver, el equilibrio de la vida se basa en la
reciprocidad.” (H. I. Khan)
Este es uno de los conceptos más famosos del extraordinario psicólogo
estadounidense Robert Cialdini. El principio de reciprocidad es
probablemente una de las primeras enseñanzas que alguien ha tenido desde la
infancia. Si alguien te regala algo tienes que estar agradecido. Si alguien te
hace un favor, debes corresponder. La reciprocidad es intrínseca en la vida
cotidiana y es una de las mejores herramientas que puede utilizar para
persuadir a las personas.
Ya hemos visto en los primeros capítulos algunos ejemplos de situaciones
que nos llevan a un sentimiento de malestar porque reconocemos que la
aceptación nos obliga a corresponder. Evidentemente, eran ejemplos de
situaciones muy habituales y por ello es evidente que todos, ante tales
hechos, entendemos desde el principio que el propósito del "regalo" es
obtener algo a cambio. Pero en situaciones nuevas, el principio de
reciprocidad, si se usa bien y se enmascara, funciona aún mejor porque las
personas responden inconscientemente. En muchos de estos casos la
reciprocidad ocurre sin que la persona se dé cuenta de nada.
Imagínese a un comerciante que le ofrece un descuento por la compra de un
televisor nuevo. En la primera oportunidad útil, estará feliz de recomendarlo
a un amigo que esté pensando en reemplazar su televisor. Es una reacción
automática que siempre se malinterpreta. De hecho recordamos recomendar a
ese comerciante no porque queramos que nuestro amigo gaste menos dinero
sino porque inconscientemente sentimos el deber de devolverle el favor. La
mente, por eso, permanece sintonizada con el principio de reciprocidad para
devolver lo recibido.
Por lo tanto, también es posible utilizar el principio de reciprocidad sin
necesariamente tener que devolver algo, por ejemplo, con un compromiso.
Hablamos de compromiso cuando estamos dispuestos a ofrecer un producto a
un precio menor, cuando estamos dispuestos a negociar.
Una persona que ha rechazado una primera oferta se sentirá en deuda una vez
que haya recibido una segunda oferta más económica.
También llamada "regla del intercambio", la reciprocidad beneficia a quienes
dan el primer paso, es decir, a quienes logran dar y/u ofrecer algo a las
personas poniéndolas en una posición de deuda consigo mismas.
Coherencia
“Creer en algo y no vivirlo, es deshonesto.” (Mahatma Gandhi)
El principio de compromiso, coherencia y perseverancia debe abordarse
desde dos puntos de vista opuestos. Veremos que tiene un doble sentido. En
este párrafo lo analizamos desde el punto de vista de quienes deben ser
persuadidos para actuar.
La coherencia se debe con la psicología humana y su comportamiento. Quien
decida hacer una determinada elección seguirá haciéndola según el principio
de coherencia. De hecho, esta persona automáticamente se verá sometida a
una serie de presiones, tanto personales como interpersonales, que
garantizarán que mantenga el compromiso adquirido.
“Señora, ¿ha notado que la escuela a la que van nuestros hijos es peligrosa?
¿No le gustaría una nueva escuela para sus hijos?"
"¡SI!"
Evidentemente, la respuesta a esta pregunta solo puede ser positiva.
En aras de la coherencia, nadie se negaría a hacer una pequeña donación para
ayudar a renovar la escuela.
La coherencia es como una ola y puede repetirse hasta que el mar se calme:
una vez que recibimos el primer "SÍ", tenemos la posibilidad de repetir
nuestra solicitud incluso después de un tiempo.
“Señora, ¿recuerda la recaudación de fondos para renovar la escuela?
Terminamos el trabajo y ahora es excelente, gracias a su ayuda. En este
momento hemos comenzado a trabajar para ampliar el jardín y plantar
nuevos árboles. ¿Nos ayudarías con una pequeña donación?"
Tenacidad, consistencia y persistencia
"Déjame contarte el secreto que me ha permitido lograr mis objetivos. Mi
fuerza está solo en mi tenacidad." (Louis Pasteur)
La persona más persuasiva es la que demuestra con el tiempo que es
consciente con sus ideas y que está dispuesta a seguir pidiendo lo que quiere.
Llevar a cabo el propio mensaje una y otra vez, incluso después de
numerosos esfuerzos, ha permitido que muchos personajes históricos hayan
logrado fascinar a poblaciones enteras.
Louis Pasteur no paraba de repetir que solo logró sus resultados gracias a su
tenacidad. El mismo Abraham Lincoln puede contarnos una historia de
extraordinaria tenacidad.
Tras numerosas desgracias familiares, tras fracasar en los negocios y perder
ocho elecciones, logró convertirse en presidente de Estados Unidos. Hay
miles de estas historias y, mirando a su alrededor, incluso a su manera, puede
encontrar grandes historias de tenacidad, consistencia y persistencia. Así que
no te desanimes nunca por las primeras dificultades, sino que tienes que
poder aprovecharlas adquiriendo nuevas experiencias a diario.
Prueba social
“Un ejército no es más que una multitud. Los hombres no luchan con el coraje que hay en ellos, sino
con el coraje prestado de las masas y sus oficiales.” (Mark Twain)
La Prueba Social no es más que la credibilidad que asume un pensamiento o
producto en particular gracias exclusivamente a la presencia de una
personalidad o la aprobación de las masas. Si todos dicen que es bueno, ese
producto funcionará bien. Si el dietista más famoso del mundo dice que beber
agua y limón te hace perder peso, entonces todos bebemos agua y limón. El
principio del ensayo social se basa en la incertidumbre y los miedos
personales.
Cuando las personas no tienen un dominio absoluto de un tema, tanto que
toman sus propias decisiones, en ese caso tratan de entender cómo se
comportan los demás y en consecuencia se inspiran en las masas para hacer
suya una idea que no la es.
El ser humano está dominado por un sentido de identidad y pertenencia y
siempre está preocupado por la opinión de otras personas. Se reconocen
como parte de un grupo si comparten las mismas ideas, si actúan de la misma
manera o si siguen la misma guía.
Hay muchas formas de mejorar y explotar la Prueba Social:
Testimonios. Los testimonios satisfechos de sus clientes son una
palanca muy importante para incrementar la Prueba Social,
especialmente si son fácilmente reconocibles y por tanto
clasificables como personas reales.
Seguidores. El número de clientes determina cuánto peso tendrá
nuestro producto cuando se presente a personas nuevas. Si este
número es muy alto y representable en términos de porcentaje,
entonces tendrá un impacto positivo aún mayor. "El 70% de las
mujeres están utilizando este nuevo modelo absorbente".
La prueba social es una consecuencia directa del principio de coherencia y
está directamente vinculada al principio de autoridad.
Autoridad
"Ipse dixit" - " Lo dijo " (Frase en latin, cuando algo ha sido dicho por una persona famosa y
autorizada, ya no se puede discutir)
El respeto por la autoridad es una de las primeras lecciones que recibimos de
nuestros primeros años.
La religión misma también ofrece ideas muy interesantes a respecto: Dios
ordenó que no comiéramos la manzana. Adán y Eva desobedecieron y las
consecuencias fueron terribles.
La historia de la educación nos muestra cómo los profesores son sabios y
competentes, mientras que los alumnos deben escuchar y obedecer
incondicionalmente. La obediencia y la aplicación son recompensadas con
buenas calificaciones y recompensas, la desobediencia con notas
disciplinarias y castigos.
Una vez que reconocemos la autoridad en una persona en particular,
automáticamente aceptamos sus enseñanzas y estamos listos para obedecer
sus órdenes.
El reconocimiento de autoridad presupone que esta persona está preparada y
es competente, y por tanto es una persona que infunde confianza.
Inconscientemente sabemos que está bien ejecutar y está mal desobedecer su
orden.
Pero, ¿cómo es posible ganar autoridad a los ojos de la gente?
Para quienes parten de cero, el proceso que conduce al reconocimiento de su
autoridad es largo y consta de varios pasos, todos marcados (como ya hemos
visto) por el compromiso, la coherencia y la persistencia.
Durante el proceso puedes utilizar diferentes técnicas para darle más valor a
tu imagen.
Hay quienes, por ejemplo, exhiben títulos o premios, quienes presentan sus
éxitos, quienes visten con demasiada elegancia o tienden a hablar en un
idioma en particular. De hecho, incluso la forma en que expone sus ideas al
público marca una gran diferencia para lograr un resultado determinado. A
veces, un enfoque directo e imperativo puede obtener una mejor respuesta
que un enfoque indirecto y cortés.
En Italia está el ejemplo de Luca De Stefani, un emprendedor muy joven del
marketing online, que ha conseguido conquistar una gran parte del mercado
llamando "vagabundos" a sus clientes potenciales y titulando su curso
insignia "Marketing online para enfermos mentales".
Su técnica fue precisamente usar el enfoque directo e imperativo, establecer
un objetivo claro (ganar dinero), definir autoridad (yo soy la autoridad porque
tengo mucho dinero y tú no).
Amabilidad y agrado
"Elijo al buen hombre sobre el rico. Prefiero un hombre sin dinero al dinero sin un hombre."
(Plutarco)
No hay persona en el mundo que no haya conocido al menos a un buen
vendedor en su vida y que lo haya fascinado con sus conversaciones y
actitudes. Todos estamos listos para realizar las acciones requeridas por
personas que no solo conocemos, sino que también nos gustan y con las que
nos sentimos bien.
Pero la amabilidad actúa sobre nuestras decisiones incluso si nunca antes
hemos visto a una persona. La amabilidad nos lleva a confiar en quien nos
provoca sentimientos positivos. Lo que llamamos "amabilidad" es uno de los
principios fundamentales de la persuasión porque también puede aprovechar
el principio de reciprocidad.
Es sencillo identificar un ejemplo al respecto. Las empresas que organizan
demostraciones de sus productos directamente en los hogares de sus clientes
aprovechan la amabilidad del propietario para poder vender su producto a
todos los que asisten a la demostración. Además, la demostración suele
asociarse a un aperitivo gratuito que, combinado con la amabilidad, aumenta
el sentido de aprecio de las personas y su disposición a realizar compras.
Cuanto mayor sea la cantidad de emociones que podamos hacerle sentir a
nuestro interlocutor, más se inclinará a ser persuadido para realizar la acción
que queremos.
La amabilidad genera entusiasmo y el entusiasmo conduce a acciones
repentinas e irreflexivas.
La amabilidad a menudo se asocia con el principio de agrado. Cualquiera está
dispuesto a confiar en las personas que le agradan. El placer puede ir más allá
del agrado si, por ejemplo, nos ocupamos de demostrar que hacemos obras de
caridad, que amamos a los niños o los animales. Es por eso que quienes
desean persuadir a las multitudes a menudo son retratados en compañía de
niños o mascotas. Todos estos comportamientos están diseñados para
aumentar la confianza.
Valor percibido
"Cuando pueda transmitir a cada cliente la sensación de que realmente está tratando de promover sus
intereses como propios, su empresa crecerá." (Wallace Wattles)
En general, es posible definir el valor percibido por un cliente como la
diferencia entre los beneficios que obtendría de un determinado producto y el
esfuerzo (no necesariamente económico) requerido para obtener y disfrutar
de esos beneficios. Aunque aparentemente es una evaluación objetiva, el
valor percibido no representa la realidad: de hecho, el "valor percibido" varía
de persona a persona, dependiendo de muchos factores que son
independientes del producto. Un lápiz azul es objetivamente un lápiz azul.
Pero si nos encontráramos en el caso de que diferentes personas vean ese
mismo lápiz en un color diferente, nos encontraríamos con una situación en la
que la percepción no refleja la realidad. Esto puede modificarse, por ejemplo,
el uso de luces especiales.
Cuando logramos llamar la atención de una persona hacia nuestro producto o
idea, debemos estar preparados para mostrarlo de una manera que genere un
alto valor percibido.
Realidad versus percepción
No siempre es posible que una persona identifique la esencia general de un
producto o servicio a primera vista. A menudo, ni siquiera puede comprender
el significado del mensaje que estamos tratando de transmitir.
Esto sucede a todos aquellos que no cuentan con los medios y técnicas para
presentar su artículo correctamente y, tratando de incrementar su valor de
manera incorrecta, terminan confundiendo al potencial cliente. En estos
casos, para quien no conozca el mundo de la persuasión, la mejor solución
sería presentar el producto o servicio tal y como es. En este caso obtendría
mejores resultados.
Para quienes conocen los principios y técnicas de la persuasión, existe la
posibilidad de incidir en la percepción de valor y optimizar la experiencia del
cliente potencial de tal manera que satisfaga necesidades y deseos. En
consecuencia, no solo hablamos de aspectos concretos (el lápiz no solo es
azul sino que al ser ligero, no se cansa durante un uso prolongado).
¿Qué más nos enseña el ejemplo del lápiz?
Nos enseña que es posible incrementar el valor de un producto o servicio sin
tener un incremento objetivo de los costes de producción y por tanto del valor
económico real.
Un lápiz azul se vende al precio de un dólar. El mismo lápiz azul que, al ser
muy ligero y no produce cansancio al uso, se vende por dos dólares. Si
además de no producir cansancio al uso también es ergonómico entonces el
precio de venta sube hasta los tres dólares. En realidad estamos hablando del
mismo lápiz con el mismo coste de producción. Lo que cambia es el valor
percibido por el cliente y eso está determinado por su capacidad y
conocimiento tanto de las técnicas de persuasión como de la respuesta de las
personas al uso de estas técnicas.
Todo el mundo sabe que no es la marca de un medicamento, sino el
ingrediente activo contenido en el medicamento lo que cura. Sin embargo,
muchas personas estarían dispuestas a firmar que una marca famosa de
analgésicos aporta mejores beneficios y una reducción más rápida del dolor
que otro analgésico menos conocido pero objetivamente idéntico. Esto
muestra que aprovechar la irracionalidad de las personas también puede ser
una excelente manera de aumentar el valor percibido.
De la misma forma, esto también puede verse influenciado por el contexto y
la visión global que se tiene de un producto. El valor percibido de un
analgésico que tiene un boxeador después de un combate de box es
ciertamente más alto que el de una persona de vacaciones en las Maldivas.
Cuanto mayor sea el valor percibido, más se podrá incrementar el precio de
venta de un producto o servicio (el precio de un producto se define en
función de lo que los clientes pagarían por comprarlo) o, en cualquier caso,
cuanto mayor sea el valor percibido mayores las posibilidades de concluir
una venta.
Riesgo percibido
Paralelamente al valor percibido podemos desarrollar el concepto de riesgo
percibido. El análisis de riesgos es un factor fundamental para quienes desean
estudiar y comprender plenamente las palancas de toma de decisiones. Para
poder convencer a una persona, de hecho es necesario comprender también
cuáles son todas sus armas defensivas, muchas de las cuales actúan
automáticamente. El riesgo económico es sin duda el primero y más
evidente.
Si compro un producto o servicio y no satisface mis necesidades ni me aporta
ningún beneficio, ¿cuánto dinero he perdido?
Por lo tanto, el riesgo percibido es igual a la cantidad de dinero que puede
perder haciendo un mal negocio. En este caso, el riesgo es el miedo a perder
su dinero.
Puedes intervenir para paliar estos temores, por ejemplo, dando garantías, una
posibilidad de reembolso en caso de insatisfacción o apelando a una prueba
social (no eres el único que ha realizado esta compra).
Este es el aspecto principal y más obvio, pero también existen otros factores
de riesgo.
Por ejemplo, el riesgo emocional que se manifiesta con la aparición de dudas,
resistencias u objeciones y suele estar vinculado al juicio de las personas que
nos rodean.
¿Qué pensarían los demás si realizara esta acción?
Luego está el riesgo estratégico.
Tengo que cambiar mi vida y tengo un presupuesto limitado. ¿Es prudente
invertirlo todo en esta operación o en este curso?
Ser capaces de comprender todos los factores de riesgo y analizarlos de
antemano significa que tenemos la capacidad de anticiparnos a la mayoría de
las objeciones del cliente potencial.
Contexto y oportunidad
"La mala noticia es que el tiempo vuela. La buena noticia es que eres el piloto." (Michael Althsuler)
El contexto y la oportunidad son dos elementos básicos muy importantes de
la persuasión. Ser capaz de proponer una determinada idea o un determinado
producto en el contexto adecuado y en el plazo adecuado puede o no
determinar el éxito de nuestro trabajo.
El momento en el que se propone una venta debe coincidir con el momento
en el que el potencial comprador está dispuesto a comprar.
¡Pero aquí ya estamos en la etapa final!
¿Por qué la oportunidad es una de las bases de la persuasión?
Porque incluso el momento inicial, el momento en que nos acercamos a una
persona, debe coincidir con el momento en que esa persona está dispuesta a
escucharnos. Esta predisposición aumenta si asociamos el contexto con el
momento. Hablar de analgésicos con un boxeador que finalmente está
pasando sus merecidas vacaciones relajándose bajo el sol no es una buena
elección. Está mal tanto en el momento como en el contexto. Hacerlo al final
del entrenamiento directamente en el gimnasio, usando las palancas
adecuadas, podría ser el contexto correcto. Hacerlo siempre en el gimnasio
pero cerca de un combate de box importante cuando el entrenamiento es
intensivo podría ser una mejor elección de sincronización.
Todos cambiamos de opinión durante el curso de nuestras vidas e incluso las
acciones más importantes están dictadas por el contexto y el momento.
¿Cuántos se han casado con la mujer que querían tener a una edad muy
temprana? ¡Muy pocos realmente!
Las chicas se enamoran de chicos guapos, pero luego se casan con el hombre
que les garantiza un futuro feliz.
Eso es porque el tiempo cambia tanto los objetivos como el contexto.
Saber elegir el contexto adecuado e intervenir en el momento adecuado es
decisivo para el resultado.
Comprender y superar las expectativas
“La felicidad está ahí cuando las percepciones y las expectativas están en alegre armonía.” (Debasish
Mridha)
Comprender las expectativas y asegurarse de que no se desilusionen es una
parte muy importante de todo el proceso de persuasión. En este caso, la
persuasión se trata simplemente de comprender y superar las expectativas de
los demás.
Si la expectativa es aumentar las ganancias en un 10%, poder mejorarlas en
un 15% es un resultado positivo. Pero si la expectativa es aumentarlos en un
30%, un aumento del 25% no se considerará un resultado igualmente
positivo.
Lo que afecta la evaluación de un producto o servicio es la expectativa y no
el resultado real.
Todos estamos de acuerdo en que un aumento del 25% en la facturación es
mejor que un aumento del 15%, pero la expectativa solo se cumple en el
último caso.
Sin embargo, las expectativas no son fijas. No solo varían de persona a
persona, sino que también son fácilmente influenciables. Una persona que
desee un aumento del 25% en la facturación puede convencerse fácilmente
dentro de un grupo de que un aumento del 15% es más que satisfactorio.
Por lo que la comprensión de las expectativas también va seguida de un
proceso de formación de las mismas expectativas para que nuestro producto o
servicio pueda superarlas fácilmente.
¿Cuántos anuncios has visto de personas que presentan métodos infalibles
para convertirse en millonarios en pocos días y sin esfuerzo? Ninguno de
ellos tendrá éxito porque proponen un producto que ya sabemos que nunca
podrá cumplir con las expectativas que crea.
Efectos de primacía y actualidad
“Nunca hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.” (Oscar Wilde)
El efecto de primacía es quizás el más aterrador debido a su importancia. La
opinión que todos tenemos de una persona, un producto o un servicio, se crea
en nuestra mente en los primeros momentos de contacto. Un enfoque
incorrecto puede determinar inmediatamente el fracaso de todo el camino
persuasivo.
Si no logramos causar una buena impresión desde el principio, será muy
difícil cambiar la opinión de quienes nos escuchan.
Los primeros momentos en los que interceptamos el interés de una persona
son los útiles para inculcarle un sentido de confianza y credibilidad. Solo hay
una forma de maximizar las posibilidades de éxito: estar preparado. Necesita
conocer a su público objetivo incluso mejor que su producto o servicio. Debe
actuar emocionalmente de inmediato y tener un discurso bien estructurado
que siga los pasos correctos.
La improvisación, en la fase inicial, no se recomienda en absoluto porque
podría denotar falta de preparación y afectar la fluidez del discurso.
No menos importante que el efecto de primacía e igualmente interesante de
conocer el efecto de actualidad.
Esto no es más que la despedida, la forma en que concluimos nuestro
discurso o saludamos a nuestra audiencia. Si bien el efecto de primacía es
siempre crucial, el efecto de actualidad adquiere importancia cuando
concluimos con una llamada a la acción: por ejemplo, "¡Compre ahora!" o
"Deje su número de teléfono y nos comunicaremos con usted.
Dependiendo de cómo pretendamos concluir nuestro proceso persuasivo,
todo el proceso debe estructurarse, con más énfasis en los momentos más
importantes.
Por ejemplo, si planeamos concluir con una invitación a realizar una
determinada acción, podemos imaginarnos estructurarla colocando los
mensajes más importantes al principio y al final del proceso.
Las 21 técnicas de persuasión más importantes
"Puedes ir mucho más lejos con una palabra amable y un arma que solo con una palabra amable." (Al
Capone en la película Los intocables)
Cuantas más armas tenga, más fácil será traer a casa un resultado positivo.
Una vez que hemos establecido las bases de la persuasión, somos conscientes
de que tenemos todo a nuestra disposición para canalizar el interés de las
personas.
En este punto, sin embargo, es necesario conocer el mayor número de
técnicas para mantener viva la atención, despertar la curiosidad, dar lugar a
nuevas emociones en quienes nos escuchan, fortalecer la autoridad de lo que
decimos o hacemos y , sobre todo, llevar al potencial comprador a realizar el
acto final.
La mayoría de los que veremos son sencillos tanto de entender como de
aplicar. La dificultad está en dominarlos.
Ser capaz de persuadir presupone estudio y ejercicio, presupone la creación
de una estrategia bien definida y la identificación de todas las objeciones
posibles para que podamos intervenir y modificar la propia estrategia en el
camino.
No se ha improvisado ningún gran discurso, cualquier político en campaña
electoral se ejercita horas y horas para que su discurso sea fluido y perfecto.
Un mago ensaya su discurso cientos de veces para que se desarrolle sin
problemas y su audiencia pueda percibir todo lo que es realmente ficción
como verdad.
Si algo sale mal durante su espectáculo de magia, siempre está dispuesto a
cambiar su estrategia desviando la atención de la audiencia del error y
dirigiéndola por un nuevo camino.
Todo es posible... pero solo con compromiso y preparación.
Para aprovechar los diversos aspectos de la psicología humana es necesario
comprender las respuestas que cada uno de nosotros da a los estímulos a los
que estamos sometidos.
La psique humana no es impredecible y existen causas muy precisas e
identificadas que empujan al ser humano a actuar de determinadas formas.
Estas causas se pueden definir como desencadenantes cognitivos. Sabemos
que una pila de hojas secas se puede quemar fácilmente, pero esto nunca
sucederá sin una chispa. Entonces, sabemos cómo se comportará ese montón
de hojas cuando se enfrente a un gatillo.
Si conocemos a las personas y conocemos los factores desencadenantes,
entonces tenemos la capacidad de hacer que las personas actúen de la manera
que hemos predeterminado. Conocer los desencadenantes psicológicos es útil
no solo para conocer a los demás sino también para conocerse a uno mismo.
Escasez
El efecto de escasez se manifiesta cuando la disponibilidad de un
determinado producto es limitada.
Definición de escasez de Wikipedia: “La escasez es la tendencia natural a
optimizar la disponibilidad de recursos de un bien dado, empuja a un cambio
de actitud en la dirección del comportamiento de compra si la disponibilidad
del bien se presenta como limitada en el tiempo o en su accesibilidad.”
¿Cuántas veces hemos visto "¡Oferta limitada!" o carteles de "Últimos
artículos a la venta" en las tiendas? El principio de escasez es uno de los más
poderosos y utilizados en marketing.
Pero, ¿por qué tiene tanto éxito? Hay dos razones muy concretas. Podemos
empezar diciendo que la gente ama la exclusividad.
Si un artículo tiene disponibilidad limitada, significa que no todo el mundo
puede tenerlo y que a la gente le encanta tener artículos que otras personas no
pueden tener.
La primera razón por lo tanto está muy relacionada con la emocionalidad de
una persona que, por ejemplo, imagina que puede lucir su nueva compra
incluso antes de haberla comprado, por supuesto será envidiado por todos
aquellos que no pudieron conseguirlo a tiempo.
La segunda razón está relacionada con el valor del producto. Un producto
raro es un producto de mayor valor. Esto no es una verdad absoluta pero es
exactamente el mensaje que nos llega a la mente cada vez que nos
encontramos ante un producto en disponibilidad limitada.
Por tanto, la percepción que tenemos del valor de un producto también varía
según su disponibilidad.
El comercio electrónico siempre muestra la disponibilidad de un producto y
muy a menudo nos encontramos con las palabras "solo queda...".
Incluso en las tiendas físicas, los dependientes suelen acudir a la
computadora para informarnos sobre la disponibilidad de un producto.
Que la escasez afecta el valor también es evidente para aquellas personas que
suelen intentar pedir un descuento sobre el precio.
Cuando tienen el último artículo disponible frente a ellos, estas personas
pagan con gusto el precio completo.
El principio de escasez se asocia muy a menudo con la oportunidad de
ahorrar dinero.
En este caso, el cliente tiene la percepción de hacer el mayor negocio de su
vida.
"Este refrigerador es la última pieza disponible. Si lo compra, el envío es
gratuito".
El principio de escasez combinado con la posibilidad de ahorro es ideal para
todos los productos que se pueden comprar de forma impulsiva.
El principio de escasez también se puede aplicar al tiempo, por ejemplo,
haciendo que un descuento de precio esté disponible solo durante un período
determinado.
O se puede agregar al tiempo: una entrada para un espectáculo puede tener
ambos requisitos ya que los asientos son limitados y el límite de tiempo es la
fecha del espectáculo en sí.
La sensación de escasez es sin duda uno de los desencadenantes cognitivos
más fáciles de desencadenar.
Destacando la escasez
Hay varias técnicas que se utilizan para resaltar un producto de disponibilidad
limitada.
Veamos algunos de ellos.
Temporizador con cuenta atrás para mostrar la cantidad de
productos que quedan o el tiempo disponible para una oferta
determinada (urgencia).
Deje a la vista imágenes de productos relacionados que ya no
están disponibles, quizás marcándolos con una "X" grande o
resaltándolos con un "Agotado".
En el comercio electrónico puede ver en tiempo real cuántas
personas están mirando un producto.
Haga que un producto esté disponible por un período corto,
después del cual nunca será posible volver a comprarlo.
Para permitir solo unos pocos clientes, ingrese a una tienda a la
vez para crear una cola de personas afuera.
Indique el número exacto de productos disponibles. "Solo
quedan 3 productos" tiene un mayor efecto de urgencia y escasez
que "Cantidad limitada".
Recurso a la autoridad
La técnica del "recurso a la autoridad" se utiliza siempre que necesitamos
aumentar la autoridad de lo que estamos diciendo. Podemos utilizar a una
persona famosa para respaldar nuestros argumentos. Por ejemplo, "Tenemos
que echar a los artistas del estado porque Platón lo dijo". (en la "República",
obra filosófica de Platón 360 A. C.).
Si la autoridad a la que recurrimos también es considerada experta en la
materia, entonces el efecto es mayor. La autoridad debe ser reconocida por
ambas partes y por tanto de nada sirve mencionar a un personaje si existe el
riesgo de que no todo el mundo lo conozca.
También podemos apelar a la investigación científica con ciertos números
para asegurar que nuestro discurso sea incuestionable.
El argumento autoritario o apelación a la autoridad (del latín argumentum ab
auctoritate) también se usa en la vida cotidiana. El ejemplo clásico es el de
una persona que intenta asegurarle al interlocutor la veracidad de su
argumento diciendo que lo ha leído en el periódico o lo ha visto en la
televisión.
Urgencia
La técnica de la urgencia es muy similar a la de la escasez y muy a menudo
se puede utilizar en simbiosis. La escasez se basa en la cantidad reducida
mientras que la urgencia interviene en el tiempo disponible. Ambas técnicas
se pueden utilizar con el principio de Prueba Social para tener un mayor
impacto en las personas.
Por ejemplo, es posible proponer la venta de un curso en video en cantidad
limitada o por tiempo limitado debido al gran éxito obtenido en la primera
fase de la venta.
Si muchas personas han comprado el curso en video, entonces el curso en
video debe ser muy útil.
Crear un sentido de urgencia es fundamental porque los seres humanos
siempre tienden a posponer las cosas.
"Compre AHORA antes de que finalice la promoción" es claramente una
frase que se utiliza para contrarrestar esta tendencia a posponer la compra.
"Ahora o nunca" es en cambio el ejemplo de una frase que, comparada con la
anterior, no deja elección y es muy válida para productos que se pueden
comprar por impulso.
Ticket
Existen diversas técnicas que inciden en el precio de un producto o servicio y
que van más allá de las ofertas temporales. Es importante conocerlos,
especialmente para evitar el error más común: bajar los precios. La gente
tiende a ahorrar dinero; quieren gastar menos, pero este "menos" es un
concepto relativo. Gastar menos no significa necesariamente gastar menos
dinero sino, por ejemplo, pagar menos del valor percibido.
Si un lápiz vale $ 1 pero tiene un valor percibido de $ 5, gastar $ 3 para
comprarlo significa ahorrar dinero.
Por lo tanto, el error más común es bajar los precios (que es diferente a la
técnica de descuento), especialmente en actividades en dificultades
económicas que se hacen creer que una disminución de los precios puede
conducir a un aumento de las ventas.
En realidad existen diversas técnicas que muestran cómo no es el precio sino
su percepción lo que debe variar.
Siempre recordamos que "El cliente que menos paga es el que más se queja"
(Arthur Bloch).
Percepción de precio más bajo
Es una de las técnicas más utilizadas, especialmente para artículos menos
costosos. Los precios siempre terminan con uno o dos "9". Cuando miramos
un cartel con un precio de $ 1,99, nuestra mente procesa $ 1 y no $ 2. En
consecuencia, subir un precio de $ 1,70 a $ 1,99 podría traer mejores
resultados (en términos de ganancias de venta) que bajarlo a $ 1,40.
Precio de lujo
El precio de lujo es una cifra completa y es el opuesto al anterior ($ 100 en
lugar de $ 99,99). Lo llamamos precio de prestigio porque estas cifras se
procesan en la mente humana de una manera más sencilla y así contribuyen a
aumentar la confianza de las personas.
Ticket alto
Por ticket alto nos referimos a precio alto. No es absolutamente cierto que un
precio elevado sea contraproducente. En realidad el precio siempre va
asociado al beneficio que se puede obtener de la compra de un producto y, si
hemos podido demostrar su gran utilidad, es obvio que el precio debe ser
proporcional al mismo. Además, un precio elevado también aumenta la
sensación de exclusividad y ayuda a fortalecer la validez del producto.
Finalmente, no olvidemos la ecuación ya vista arriba: si cuesta tanto,
entonces necesariamente debe ser válida.
Descuento
El descuento es una de las técnicas más utilizadas para cambiar la percepción
del cliente. Durante las rebajas, los precios se reducen drásticamente y los
clientes perciben la oportunidad de hacer un buen trato y tienden a gastar más
de lo que deberían. La ventaja es para los comerciantes que logran vaciar sus
almacenes y también venden productos de años anteriores. En períodos
normales, se puede utilizar un producto con grandes descuentos para atraer
nuevos clientes a las tiendas.
El numero 7
Muy a menudo nos encontramos con precios que terminan con el número 7.
Obviamente, no es una coincidencia pero esta técnica ni siquiera es segura.
¿Es mejor vender un producto por $ 99 o $ 97? La única forma de estar
seguro es probar y verificar. Pero, ¿por qué este uso del número 7? Muchos
expertos en marketing creen que un precio que termina con el número 7
inspira más confianza: de hecho, 7 es el número preferido de la mayoría de la
población, 7 tiene muchos significados religiosos, 7 son las virtudes, 7 marca
nuestra semana con sus siete días. No hay pruebas de que usar el número 7
pueda traer ventajas en todas las situaciones y por eso siempre es
recomendable realizar una prueba.
Un cumplido sincero
Un cumplido agrada a todos y es la técnica más simple y económica de usar.
Quienes reciben elogios sinceros se sienten apreciados, escuchados y, en
consecuencia, comienzan a sentir los mismos sentimientos de aprecio hacia
quienes los felicitaron. El ser humano está predispuesto a confiar en las
personas hacia las que tiene buenos sentimientos.
Imágenes
El uso de imágenes es crucial: son mucho más poderosas que las palabras y
pueden fijarse más fácilmente en la mente.
¿Por qué se decidió poner imágenes de enfermos terminales en paquetes de
cigarrillos?
Si pasamos por una agencia de viajes, ¿no nos atraen las fotos de los paisajes
más bellos del mundo?
Pero la imagen no es solo esa experiencia que tenemos con nuestros propios
ojos. Aún más fuerte es la experiencia de quienes tienen una imagen con su
propia mente.
Tener una experiencia visual con la mente, gracias al uso de las palabras
adecuadas, es una gran fuerza persuasiva y no es difícil de implementar si se
está bien preparado.
¿A quién no le gustaría tumbarse junto al mar, contemplando el horizonte a la
sombra de una gran palmera?
Por ejemplo, trate de NO pensar en un lindo elefante rosa. Si quieres o no la
imagen del elefante rosa, se creará en tu mente.
Ahora bien, no creo que la imagen de un elefante rosa despierte emociones en
particular, pero una bonita playa donde relajarse sí lo hará.
La verdad
Una técnica interesante para establecer una relación inmediata con tu
interlocutor es decirle la verdad.
Pero no cualquier verdad, hay que apostar por una verdad que nadie más
tendría el valor de contarle.
Honestamente, me avergonzaría aparecer en la playa con toda esa grasa
abdominal. Necesita bajar de peso con urgencia.
Enfrentarse de repente a una dura verdad le quita su escudo defensivo.
Este enfoque duro y directo sigue siendo una experiencia penetrante que, si
bien puede parecer demasiado atrevida en algunos casos, sigue mostrando
confianza y seriedad por parte de quienes lo implementan.
Flexibilidad de comportamiento
El que tiene mayor flexibilidad, el que es capaz de adaptarse a cualquier
situación es el que tiene el control. La flexibilidad de comportamiento es
especialmente importante cuando se trata de un grupo de personas.
Cuanto mayor sea este grupo de personas, mayor será la probabilidad de
encontrar un hater, un escéptico o al menos un molesto que quiera hacer algo.
En este caso, si es imposible ignorar la situación, es necesario salir de ella de
la mejor manera posible. En cualquier discusión, quién sale ganador no es
necesariamente el más poderoso sino el más flexible.
Por poner un ejemplo sencillo, mientras un niño intenta por todos los medios
alcanzar una meta (llora, bromea, pregunta insistentemente, te da un beso, te
abraza...), un padre se mantiene firme en su "no".
Un observador externo apreciará mucho más los diferentes intentos del niño
que intenta adaptarse a la situación para obtener el resultado que el perentorio
"no" del padre. Esto sucede independientemente de si está bien o mal.
La flexibilidad conductual se puede perfeccionar mediante el estudio de las
objeciones y así poder saber desde el principio cómo adaptarse a las distintas
situaciones que se puedan desarrollar. Una buena preparación evita
situaciones de estrés o emociones fuertes.
Adaptándose a la situación, manteniéndose tranquilo y distante, se logra el
máximo efecto palanca. De hecho, en caso de conflictos, las personas tienden
a recurrir a quienes controlan sus emociones.
Las emociones
El "encuadre" es una técnica que consiste en utilizar palabras cargadas de
significado.
El objetivo es provocar reacciones emocionales en las personas.
Estas emociones no tienen por qué ser necesariamente positivas pero, en
algunos contextos, las negativas también son muy útiles porque pueden servir
para crear un clima de unión entre las personas que escuchan.
Las emociones enriquecen lo que decimos e involucran a los oyentes en el
discurso.
Entre las emociones útiles también está la ira, pero solo si se usa
correctamente porque las personas suelen sentirse incómodas en situaciones
de conflicto.
Es absolutamente necesario evitar la ira que se derive de una pérdida del
autocontrol o de una situación de fuerte estrés emocional.
Energía
¿Cuántas veces ha salido de una conferencia o presentación totalmente
exhausto o ha pasado mucho tiempo mirando el reloj con la esperanza de que
termine pronto?
¿Cuántas veces sentiste que el tiempo había pasado volando y saliste más
cargada y entusiasmada que nunca?
Algunas personas agotan nuestra energía y son todo menos persuasivas. En
cambio, las personas persuasivas infunden su energía, su fuerza y su
entusiasmo en el oyente.
Puede estar más o menos predispuesto, pero con la práctica es fácil identificar
sus fortalezas y usarlas para motivar y vigorizar al oyente.
Puede utilizar el contacto visual, el contacto físico o incluso la escucha activa
pero el mejor resultado se obtiene si podemos sonreír o interactuar mostrando
toda nuestra ilusión.
Las emociones y los sentimientos positivos son el medio de transporte
preferido para la energía.
Apelar a la razón
No hay nada mejor que apoyar sus argumentos con hechos, números,
información y razonamiento lógico. Un ejemplo irrefutable es útil tanto para
validar el propio discurso como para aumentar la autoridad y la preparación
ante los ojos del oyente. Al apelar a la razón, el público puede ser desafiado
con preguntas que brindan respuestas inequívocas y que, si bien parecen
abiertas al diálogo y al enfrentamiento, sirven para establecer su autoridad.
Preguntas retóricas
El uso de preguntas retóricas tiene un doble efecto. Dado que no están
formuladas para obtener una respuesta verdadera, sino para enunciar lo que
es obvio, las preguntas retóricas logran tanto reafirmar la validez del discurso
como fortalecer el vínculo emocional con el oyente.
Imaginemos un discurso centrado en la posibilidad de ganar dinero para
disfrutar de la vida.
"¿Quién no querría irse de vacaciones? ¿Tomarías un buen crucero ahora?"
¡Obviamente!
"¿Quién no querría ganar más dinero?”
Una pregunta tan retórica no solo fortalece indirectamente el discurso (que en
realidad debería explicar cómo ganar dinero y no cómo gastarlo), sino que
también refuerza el deseo de tener más dinero para disfrutar de la vida, da
lugar a una sensación placentera como si la meta se puede lograr más
fácilmente.
Las preguntas retóricas también son consecuencia del principio de
coherencia.
"¿Quieres perder peso?"
"¡Si!"
"Entonces compra este curso para adelgazar rápidamente."
Como ya se mencionó, las personas tienden a ser consistentes.
Anticipando objeciones
Conocer sus fortalezas es tan importante como conocer sus posibles
debilidades. Estos son los más delicados y deben ser estudiados para evitar
posibles objeciones. Ser capaz de responder con éxito a las objeciones, como
ya hemos visto, es importante y fortalece la propia autoridad a los ojos de los
demás.
Pero la objeción siempre insinúa duda, por leve que sea, en quien la escucha.
En consecuencia, la situación óptima es evitar las objeciones anticipándolas
con los contraargumentos necesarios. En este caso, además de dar una prueba
más de la propia preparación, se minimiza la posibilidad de que alguien
insinúe sus dudas en otros.
La anticipación de las objeciones es una de las técnicas utilizadas en la
preparación del discurso y generalmente sigue a cada argumento.
Atreverse a una predicción
Podemos hacer predicciones cuando tenemos datos irrefutables sobre los que
calcular nuestras predicciones.
Con sólo seguir esta dieta en particular durante tres semanas sin falta,
perderá no menos de "X" de peso.
Este es un ejemplo de pronóstico basado en datos irrefutables. Conocemos la
masa grasa del cliente, conocemos sus hábitos alimenticios, conocemos las
características nutricionales de nuestra dieta y en consecuencia podemos
plantear la hipótesis de cuánto peso perderá en tres semanas.
Es necesario hacer comprender al interlocutor (ya sea una sola persona o un
grupo de personas) que se trata de una predicción: "solo seguir sin
excepción". Esto lo protege de posibles fallas.
Una predicción bien pensada permite a la otra persona entrar en una nueva
realidad.
En este ejemplo, puede imaginarse a sí mismo con mucho menos peso en
solo tres semanas.
Por tanto, las previsiones sirven para crear nuevas emociones o reforzar las
existentes.
La técnica de utilizar predicciones debe seguir el principio de comprensión y
superación de las expectativas. Si, al final de los veintiún días, el cliente
pierde menos peso de lo esperado, a pesar de haber tenido un gran beneficio,
puede considerar que el resultado es insuficiente.
En consecuencia, el pronóstico debe formularse de tal manera que no cree
expectativas que no puedan mantenerse.
Narración corporativa
Cuando hablamos de narración, nos referimos al arte de escribir y contar
historias. La narración corporativa es la técnica utilizada en marketing que
aprovecha el gran poder de las historias para despertar emociones en los
clientes potenciales.
El famoso discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford es un
ejemplo perfecto de narración. Steve Jobs cuenta tres historias de la vida real
con un dominio y capacidad para inspirar a toda una generación de
estudiantes.
Contar una historia es una forma de despertar emociones (miedo, alegría,
ilusión, curiosidad...) y al mismo tiempo hacer participar a los oyentes,
unirlos en sus emociones y llevarlos a aceptar el mensaje que les estamos
enviando.
"El conjunto de técnicas para contar y compartir una historia que genera
interés y transmite un mensaje con el fin de convencerlos y hacerlos adherir
a una conclusión que se presenta como definitiva.". (Georges Levi)
Una buena historia debe involucrar tanto la parte racional como la emocional
del oyente, debe ser plausible, creíble y debe tener una trama dinámica que
mantenga vivo el interés del público y despierte el deseo de participar en la
historia.
Contar historias es una técnica poderosa porque, si está bien contada, la
historia permanece en la memoria durante mucho tiempo y se cuenta pasando
el mensaje de voz en voz.
La estructura básica de una historia ganadora es:
El comienzo donde se ubican el escenario y los personajes.
Un contexto que sea creíble y un problema a resolver (la historia
se puede inventar pero el contexto debe garantizar que sea
creíble de todos modos).
La aparición del héroe.
El final.
La moraleja que no es más que la exaltación del propósito de la
historia para crear un vínculo fuerte con el oyente.
Brecha de curiosidad
Las historias no cumplidas crean curiosidad adicional en el oyente. Puede
utilizar esta técnica de dos formas. En el primero podemos imaginarnos
iniciando un discurso utilizando la técnica de narrar historias pero, después
de que aparece el héroe, posponemos la historia final en un segundo
momento para mantener la atención del público. En este caso, necesitamos
una historia realmente convincente. Podemos comparar esta situación con la
del burro persiguiendo la zanahoria que cuelga del palo. El burro está ansioso
por comerse la zanahoria y seguirá corriendo hasta que la atrape.
La segunda forma es lo que vemos principalmente en la publicidad online o
en todas esas campañas publicitarias cortas, podemos ver minihistorias
incompletas que tienen como único objetivo hacer que la gente haga clic en
un anuncio o banner.
Francesca descubrió cómo suavizar su piel comiendo una simple fruta. Si te
lo mostrara, no lo creerías.
Obviamente, aquellos que estén interesados no podrán evitar hacer clic para
saber qué es este fruto milagroso.
Cambiar el enfoque
Los vendedores sin experiencia se identifican porque se concentran
exclusivamente en vender su producto. En realidad, no conocen la técnica
con la que es posible desviar la atención y completar una venta a pesar de que
el cliente no compra el producto.
Permítanme intentar aclarar el concepto.
Si tuviera que vender una puerta principal, no me limitaría a alabar sus
características como excelentes materiales, ligereza, robustez o buen precio.
Todas estas son características excelentes, pero no para despertar emociones
en el cliente potencial.
¿Qué pasa si cambio la atención del cliente a la seguridad?
"Mi tío reemplazó la puerta de su casa con esta que te ofrezco después de
encontrar la casa robada (narración). Esta puerta tiene el doble de tasa antiintrusión que las mejores puertas del mercado. Puedes dormir más tranquilo
o irte de vacaciones sin preocuparte por los intrusos."
En este caso, no intento vender la puerta, sino la seguridad que proporciona.
Así que el cliente no comprará la puerta, sino el deseo de mayor seguridad
que le he transmitido.
Somos lo mismo
Una vez más, nos referimos a una de las técnicas expresadas por el inmenso
Robert Cialdini. Hacer entender al cliente que tenemos los mismos orígenes,
que hemos tenido el mismo problema, que al fin y al cabo somos iguales, es
un método para ganarnos su confianza.
"Solía sufrir de dolor de espalda como tú. Vengo de una familia de
agricultores y arar la tierra 8 horas al día me da dolor de espalda. Pero
ahora encontré la solución."
El cliente se inclina a confiar en quienes demuestran que conocen muy bien
su situación porque la han vivido.
De la misma forma se le lleva a aceptar la solución que se le propone porque
ya ha funcionado.
Unicidad
Ser único es tan importante como evitar ser copias de otras personas. Irrumpir
en el mercado con una actitud original o con un nuevo producto o servicio es
fundamental para poder captar la atención con mayor facilidad.
Actualmente está inundado de publicidad en Facebook u otras redes sociales.
Los anuncios de video pasan frente a ti y los saltas sin pensar en ello o como
mucho escuchas los primeros segundos.
Imagínese que ve un anuncio en el que una persona inmediatamente
comienza a decirle: "Hola, tonto, ¿sigues solo hoy como un perro en tu triste
teléfono móvil?”.
¿Crees que te saltearías este comercial o lo escucharías, tal vez solo para
comentar y devolver el insulto? La diferenciación es importante.
El primer especialista en marketing que dio un libro electrónico a cambio de
una dirección de correo electrónico consiguió más clientes que los que hoy
copian su técnica. Sabemos que en un libro eléctronico de regalo hay un
contenido excelente pero poco útil a efectos prácticos y diseñados para
hacernos codiciosos y llevarnos a comprar un servicio o producto.
Especificidad
Ser específico es la técnica que permite creer incluso lo que difícilmente
podría ser creíble. La especificidad aumenta la percepción de credibilidad y
calidad.
He aquí un nuevo ejemplo: una esposa descubre una mancha de lápiz labial
en el cuello de la camisa de su esposo.
"¿Qué es esta mancha? ¿Dónde has estado?"… pregunta, segura de que su
marido ha estado viendo a su amante.
La única posibilidad que tiene el marido es recurrir a la técnica de la
especificidad.
"No puedes imaginar lo que me pasó hoy. Estaba en el metro, en el andén,
esperando. Estaba comiendo una hamburguesa con queso sentada en un
banco. A mi lado estaba un caballero de unos 50 años, si mal no recuerdo,
de Filadelfia. Estábamos hablando de esto y aquello cuando escuché un
grito. Me di la vuelta y vi a una mujer en el suelo. Corrí hacia ella y mientras
un chico le daba el boca a boca, escuché los latidos de su corazón mientras
su cabeza se acercaba a su pecho. Quizás me ensucié la camisa así.
Afortunadamente, la mujer se recuperó y fue trasladada en ambulancia.
Quizás esta noche hablen de lo que pasó en la televisión. Incluso me
entrevistaron."
¿Puede una historia así, contada de improviso, ser falsa alguna vez?
La elección teórica
Muchos consumidores se enfrentan a una sensación de parálisis cuando se
enfrentan a la elección de muchas opciones. Algunas personas puede parecer
una contradicción, pero la verdad es que tienes que asegurar que la persona
con la que estás hablando sienta que puedes elegir y que eres libre de hacer tu
elección. Al mismo tiempo, las elecciones que hacemos deben estudiarse de
tal manera que las personas hagan una elección única y precisa. Además, esta
elección debe realizarse de forma rápida y sencilla para evitar la sensación de
parálisis.
Imagina que estás en un bar y ves un gran cartel encima de la barra.
Bebida pequeña $ 2
Bebida mediana $ 2.5
Bebida grande $ 4.5
¿Qué bebida pides?
En este caso, tenemos tres opciones para elegir. La elección es libre y nadie
nos obliga a hacer una en lugar de otra. Pero está claro que la única opción
posible es elegir la bebida mediana.
Imaginemos cambiando los precios.
Bebida pequeña $ 2
Bebida mediana $ 3
Bebida grande $ 4
En este caso, todas las opciones son razonablemente válidas y hacer una
elección se vuelve más difícil.
Los 7 trucos psicológicos más simples y comunes
A diario nos bombardean con mensajes que contienen las técnicas de
persuasión más simples y comunes. Su sencillez los hace aptos para cualquier
tipo de comunicación, desde la más corta hasta la más larga.
Echemos un vistazo rápido a algunos ejemplos.
El incluso si... técnica
Es una técnica que aprovecha tanto el deseo de una persona como su
incapacidad o falta de deseo para realizar una determinada acción.
Ejemplos:
El mejor curso para aprender a tocar la guitarra aunque no sepas
nada de música.
El método para tener un abdomen plano incluso si no quieres
hacer deporte.
El sistema para adelgazar incluso si no quieres ponerte a dieta.
Repetición
La persuasión basada en la repetición crea la ilusión de la verdad. La
repetición constante del mismo concepto lleva al oyente a convencerse de la
validez del mensaje. Esta técnica se utiliza mucho tanto en discursos políticos
como en mensajes publicitarios más largos. De hecho, la posibilidad de
repetir un concepto varias veces presupone que se dispone de mucho tiempo.
Efecto de mancha
El efecto de imperfección no es más que el uso de algunos puntos
ligeramente negativos que en realidad sirven para reforzar la impresión
positiva de un producto o servicio por parte del consumidor. Los puntos
negativos, que siempre deben seguir a la presentación de los positivos (estos
deben resaltarse primero), deben ser fáciles de superar y presentarse de
manera sincera.
"Para seguir esta dieta, tendrás que renunciar a la pizza durante tres
semanas." Este es un mensaje sincero, donde entendemos la dificultad que
puede tener una persona para renunciar a su plato favorito durante mucho
tiempo pero al mismo tiempo es fácil de superar.
Analogía
Esta sencilla técnica está ligada al uso de imágenes. El uso de la analogía
reemplaza una serie de información con un solo mensaje que puede
representarla. El ejemplo clásico es el de Red Bull, que basa toda su campaña
publicitaria en un único mensaje "Te da alas". Red Bull no necesita enumerar
todas sus propiedades o todos sus efectos. Todo se resume en un único
mensaje breve que luego se refuerza con la imagen del hombre cuyas alas
brotan. Entonces, el mensaje debe transmitir directamente el beneficio,
ofrecer emociones y crear imágenes mentales.
El primer paso
Cualquiera que esté seguro de la validez de su producto o servicio debe hacer
una oferta irrevocable.
"Con un $ 1 puedes probar nuestro gimnasio por dos meses."
Este paso anticipa la captación del cliente y, además de brindarnos la
oportunidad de verificar el producto o servicio, nos brinda la oportunidad de
entrar en contacto directo con el cliente potencial por un buen período de
tiempo.
Precio exorbitante
Anteriormente hablamos sobre la ventaja de ofrecer un Ticket Alto. En este
caso estamos hablando de exagerar el precio. Imaginemos que nuestro Ticket
Alto es de $ 997, el precio original podría ser de $ 2949.
En la práctica utilizamos todos los aspectos positivos y beneficios para
justificar inicialmente un precio exagerado. Pero al final el producto se vende
a un precio que en la mente del cliente debe ser una ganga.
Efecto de calor
Esta técnica es muy sencilla de utilizar cuando se trata de una sola persona:
ofrecer una bebida caliente. Aquellos que tienen una sensación de calor, tanto
en las manos como en el estómago, son inducidos inconscientemente a
desencadenar un estado emocional positivo. La calidez recuerda a un
ambiente acogedor y, en consecuencia, lleva a sentir afecto por el
interlocutor. Usar una bebida caliente es una técnica excelente para usar,
especialmente cuando nos damos cuenta de que el oyente está
particularmente rígido y tenso.
Conclusión
Independientemente del carácter y las aptitudes de cada uno, hemos visto que
no es difícil comprender las muchas técnicas que se aplican a diario en
cualquier contexto.
Cualquiera, con estudio y dedicación, puede dominarlos.
Asimilar los principios y conocer a las personas con sus hábitos y reacciones
es fundamental para poder aplicar estas técnicas con mayor facilidad y sobre
todo con mayor éxito.
Estudio, dedicación y experiencia son los tres pasos que siempre son válidos
para lograr cualquier éxito en la vida.
CLAVES EFECTIVAS PARA LA
MANIPULACIÓN MENTAL
Introducción
Este libro es la continuación natural de "Claves efectivas para la persuasión",
el primer libro que escribí analizando lo que llamo la cara visible de la luna.
De hecho, después de haber arrojado luz sobre el mundo de la persuasión
ilustrando sus principios y técnicas, ha llegado el momento de pasar al lado
oscuro de la luna y adentrarse en un territorio igualmente interesante pero con
mayores obstáculos morales.
Escribiré esto varias veces durante el transcurso del libro: con respecto a la
persuasión, la manipulación mental generalmente no es una práctica para
usar, sino una práctica para ser conocida.
Evidentemente, también hay quienes utilizan las técnicas asociadas a la
manipulación mental, como en algunos casos en el PNB, con fines nobles,
como conseguir que las personas dejen de fumar o liberarlas de una fobia que
aflige su vida.
Por tanto, las técnicas de manipulación mental no siempre se utilizan con
malas intenciones.
Sin embargo, todos sabemos que cualquier cosa también puede usarse para
propósitos malvados e incluso las mejores personas a veces los encuentran
malvados.
La manipulación mental es normalmente pérfida, o más bien, quienes usan
técnicas para manipular mentes están impulsados por un beneficio personal
exclusivo.
Como todo lo que es malo y peligroso, siempre es muy útil tanto para saber
reconocer lo que es malo como para poder afrontar situaciones difíciles con la
conciencia de poder salir victorioso.
Sin embargo, es bueno comenzar este viaje con la conciencia de estar
entrando en un territorio lleno de trampas.
Definición
Definimos manipulación mental como una conducta contraria al principio
ético y dirigido a inducir en la otra persona necesidades, deseos o conductas
específicas que sean independientes de su voluntad.
A menudo, la manipulación mental actúa sobre la fragilidad de la víctima
(culpa o deseo de aprobación).
La persona que manipula lo hace exclusivamente para lograr un objetivo
establecido, no necesariamente para hacer daño.
Manipulación y manipulación mental consciente
Para entender la manipulación mental, es necesario comenzar de nuevo desde
el segundo capítulo del libro "Claves efectivas para la persuasión", donde
definimos la diferencia entre persuasión y manipulación.
A algunas personas les puede parecer obvio pero, con demasiada frecuencia,
las personas tienden a confundirlas entre sí y, sobre todo, las imaginan como
mundos misteriosos y peligrosos, cuando en cambio muchas técnicas las
encontramos frente a nosotros en nuestra vida diaria.
Hemos identificado tres diferencias principales entre la persuasión y la
manipulación:
Intenciones.
Transparencia.
Beneficios.
En general, la persuasión tiene un propósito positivo, la persuasión tiene en el
corazón el bienestar de la persona, la persuasión es transparente y sobre todo
quienes la experimentan se benefician de ella.
De hecho, podemos persuadir a una persona que vive junto al mar para que se
compre una caña de pescar nueva en sustitución de la vieja, porque sabemos
que tenemos un producto válido y que realmente puede ayudar a pescar más
peces con menos esfuerzo porque nuestra pesca la varilla es más ligera y
sensible.
En este caso, el beneficio es de ambos lados.
¿Y si pudiéramos vender la misma caña de pescar en medio del desierto del
Sahara?
Bueno, lo más probable es que hayamos usado muy buenas técnicas de
manejo hasta que el comprador haga algo inútil y eso no le reportará ningún
beneficio.
El comprador ha realizado una acción que nunca hubiera realizado sin un
factor externo capaz de condicionar su mente y por tanto su capacidad de
decisión. En este caso el único que obtiene un beneficio es el vendedor
mientras que el comprador sufre el daño.
Pero es necesario distinguir la manipulación de la manipulación. Ya hemos
dicho cómo no toda manipulación mental es negativa y no todos los tipos de
manipulación pueden tratarse de la misma forma.
Todos, para conseguir un objetivo, recurrimos esporádicamente a formas
asimilables a la manipulación. Esto es parte de la naturaleza humana; es una
forma natural e inconsciente de actuar y nunca tiene la intención de abrumar
o dañar a la otra persona. Está el escultor que manipula un bloque de mármol
del que obtiene una espléndida escultura o un carpintero que logra sacar un
espléndido caballito de madera de un baúl. No hay nada negativo en la
manipulación manual, incluso un médico usa sus manos para realinear un
hueso roto.
De la misma forma, la manipulación mental también puede ser positiva. Por
ejemplo, podemos considerar como manipulación las enseñanzas que
recibimos de nuestros padres durante la infancia, quienes nos moldean a su
imagen y semejanza. Este también es un tipo de manipulación inconsciente
ya que quienes la practican con niños no lo hacen de manera consciente sino
solo por costumbre.
No imaginamos las consecuencias que nuestras palabras o gestos tienen en la
mente de los niños, pero solo sabemos que lo que les enseñamos es bueno.
"Si me quieres, cómete de todo." Esta es una frase muy normal que
probablemente cualquier mamá haya usado al menos una vez en su vida.
Una frase simple y mundana que tiene un impacto devastador en la mente de
un niño. Una frase que ciertamente tiene un propósito positivo pero que en
realidad es un ejemplo real de manipulación mental ya que el primer efecto es
insinuar duda en la mente de los demás y un consiguiente sentimiento de
culpa. Por supuesto, siempre hay excepciones en lo que generalmente se cree
que es cierto: con las manos se puede construir una bomba o un padre
delincuente puede manipular a su hijo para que se convierta en un asesino.
De cualquier forma, manipular a una persona es una acción que también se
puede realizar de forma inconsciente.
En este libro, que es la continuación natural de "Claves efectivas para la
persuasión", me limitaré a tratar con la manipulación mental consciente, es
decir, el acto voluntario de convencer a una persona para que realice una
determinada acción exclusivamente para su propio beneficio, sin
necesariamente beneficiarlo de eso.
Psicología oscura
Puede parecer una tontería, pero conocer la manipulación mental y las
técnicas utilizadas pueden ser sabio y muy útil. En general, las personas que
utilizan este tipo de violencia psicológica recurren a patrones de
comportamiento predecibles. Conocerlos significa ser capaz de reconocerlos
y, por tanto, poder utilizarlos a su favor para defenderse.
De hecho, la manipulación inconsciente se opone al control mental, es decir,
la manipulación consciente llevada a cabo por individuos desequilibrados que
utilizan diversas técnicas para obtener una posición de poder.
Todos nosotros (en una forma leve) hemos sido manipulados en la vida, más
de una vez y rara vez nos hemos dado cuenta de que estamos siendo
manipulados. De la misma forma hemos hecho lo mismo con los demás.
Cuando eres niño es normal y constantemente nos están enviando nueva
información por parte de padres, abuelos, tíos... de los adultos en general.
Pero incluso al crecer entre la escuela y el trabajo hay tantas situaciones en
las que podemos haber sido manipulados o en las que, inconscientemente,
hemos manipulado a otros.
Muchas circunstancias son de la vida cotidiana, tan normales que no notamos
nada.Pero luego, cuando nos enfrentamos a eventos particulares, nos
sorprende cómo pudieron haber sucedido.
Sin embargo, bastaría con modificar sólo una parte de una frase de uso
común para siempre obtener un efecto completamente diferente.
"Si me amas,...".
¿Te imaginas ahora las implicaciones que puede haber detrás de una simple
frase?
Algunas frases que parecen pasivas e impotentes en realidad esconden un
enorme poder agresivo y quienes las conocen pueden usarlas para cualquier
propósito.
La psicología oscura es el estudio de la condición humana y cómo se
relaciona con la naturaleza psicológica de las personas que se ven inducidas a
tener una actitud depredadora hacia los demás.
¿Cuáles son los pensamientos que impulsan a ciertas personas a comportarse
así?
¿Cuáles son sus sentimientos y percepciones?
¿Existe siempre un fin racional para el uso de la manipulación mental?
El manipulador perfecto
Es posible definir cuatro elementos que caracterizan a quienes hacen uso de
la manipulación consciente:
Un manipulador usa la manipulación como la forma
predominante o única de relación.
Un manipulador tiene una necesidad urgente de poder.
Un manipulador necesita control.
La dominación del otro es una afirmación de la propia identidad.
Un manipulador es una persona muy hábil con connotaciones psicopáticas,
caracterizada por un marcado narcisismo y que no está predispuesta a las
relaciones sociales y tiene un sentido moral contradictorio.
Un manipulador tampoco siente empatía, normalmente no respeta las reglas
sociales más comunes y es un individuo egoísta y centralizador, una persona
interesada exclusivamente en sí mismo, su poder y sus necesidades.
Estas personas suelen estar predispuestas a la manipulación y, para ellas,
manipular a los demás es una práctica inherente a su propio ser y parte de su
propia naturaleza.
Su capacidad innata para manipular la mente hace que siempre estén
rodeados de gente buena, ingenua y confiada, todas aquellas personas que
suelen emocionarse con facilidad.
A primera vista parecería muy fácil reconocer a un manipulador pero la
realidad es completamente diferente.
El manipulador nunca se presenta a sí mismo como un psicópata o sociópata.
Él no llama a tu puerta presentándose como un manipulador, "¡Oye, soy un
manipulador y estoy aquí para destruir tu vida!".
Un manipulador se presenta a sí mismo como la gente más amable, sensible,
empático, desinteresado, prácticamente lo contrario de lo que realmente es.
Muchas veces explota la debilidad de las personas y siempre conoce sus
necesidades y se interesa por ellas para ganarse la confianza y poder encajar
en el espacio personal de la víctima.
Las debilidades son la verdadera fuerza del manipulador: a veces se hace
pasar por un individuo débil, como una persona necesitada, para poder
explotar su propia falsa debilidad para ganarse la confianza de los demás.
Después de los primeros períodos, el manipulador tiende a sacar a relucir su
verdadero carácter: su característica básica es la creencia de que todo se le
debe y que quienes lo rodean deben sacrificarse por él. Esta es una
convicción tan arraigada que el manipulador nunca necesita agradecer los
esfuerzos que otros hacen por él. Generalmente, un manipulador es un
individuo ambivalente, a menudo deseable, que es capaz de lograr más de lo
que inicialmente concedió. Aunque solo se preocupa por su propio bienestar
y beneficio personal, se las arregla para hacer que su víctima se sienta bien.
Como súcubo del manipulador, se siente amada, deseada, importante, aunque
nunca haya una relación real entre las dos personas.
Las situaciones idílicas suelen verse interrumpidas por momentos en los que
el manipulador muestra toda su maldad y tiende a culpar a la víctima. Esta
forma de violencia psicológica lleva a la víctima a perder la conciencia, la
confianza en sus propios medios y restablecer su autoestima, quedando así
atrapada.
Muchas veces, un manipulador clásico puede confundirse con una persona
con trastornos de personalidad o trastorno bipolar, ya que puede comportarse
de formas diametralmente opuestas.
La víctima en esta situación está confundida y no puede distinguir lo que es
verdadero de lo falso.
El manipulador pasa de un estado agresivo en el que critica abiertamente a su
víctima a un estado de debilidad, generalmente caracterizado por mentiras y
culpa falsa.
Un manipulador es generalmente una personalidad perturbada y patológica
que vive de la energía de su presa y tiene actitudes que desestabilizan a sus
víctimas.
Podemos identificar tres fases principales en las que se mueve:
En la primera fase, se hace pasar por el compañero ideal o una
persona que se preocupa por las necesidades de la víctima.
En la segunda fase se centra en ganar plena confianza de la
víctima.
En la tercera fase, se aprovecha de las fragilidades y necesidades
profundas del otro, comenzando a criticar, despreciar, culpar,
chantajear utilizando formas de hacer vagas y contradictorias y
una comunicación deliberadamente nebulosa.
De persona amable y afable se convierte en un ser intolerante y autoritario
que no quiere recibir el rechazo.
También comienza a mentir y a simular malestar.
No pocas veces alterna diferentes estados de ánimo para crear un fuerte
cambio emocional en su presa con el fin de desestabilizarla aún más. Por
ejemplo, los insultos y las devaluaciones pueden alternar con actitudes
valorativas, cumplidos o gestos de cariño y atención que pretenden
tranquilizar temporalmente a la víctima.
En resumen, un manipulador:
Siempre debe tener razón para sentirse poderoso y seguro.
Siempre impone su propia visión del mundo.
Es rígido, falso e hipócrita.
Tiene un comportamiento agresivo (a veces alterna con un
comportamiento pasivo).
Es un narcisista.
Quiere control.
Suele ser irritable y violento.
Puede presentar trastornos de personalidad.
Psicópatas: depredadores y parásitos.
“Dentro de la categoría de los psicópatas, tenemos dos grandes grupos, hay depredadores o
parásitos... Los depredadores toman las cosas por la fuerza y los parásitos a través de la astucia y la
pasividad.” - (Karpman, 1961)
Un manipulador es una persona que tiene graves trastornos mentales, un
psicópata más que un sociópata.
Esto se debe a que un sociópata es capaz de sentir cierta empatía, sentido
moral y conciencia. También tiene su propio sentido personal del bien y del
mal.
Un psicópata, en cambio, no siente empatía, no tiene conciencia moral y no
es capaz de vincularse emocionalmente con alguien. Sin embargo, es muy
peligroso porque es capaz de imitar las conexiones emocionales y los
sentimientos de los demás.
En comparación con la impulsividad que caracteriza a un sociópata, un
psicópata no es impulsivo y actúa ponderando cada acción, de una manera
muy prudente y metódica. A primera vista también parece estar bien
integrado en la sociedad mientras que un sociópata, incapaz de disfrazar su
comportamiento, vive al margen de la sociedad.
“Los psicópatas son depredadores sociales que seducen, manipulan y se abren paso sin piedad por la
vida, dejando tras de sí un rastro de corazones rotos, expectativas destrozadas y carteras vacías.
Totalmente desprovistos de conciencia y sentimientos hacia los demás, toman egoístamente lo que
quieren y hacen lo que quieren, violando las normas sociales y las expectativas de los demás sin el
menor sentimiento de culpa o remordimiento.” (Robert D. Hare)
En la literatura estadounidense existe el término depredador social que indica
una categoría de personas que han sido agrupadas como:
"Los individuos con personalidades psicopáticas pueden, por tanto, definirse como "depredadores
sociales" que utilizan el encanto, la manipulación, la violencia, la intimidación y la violación constante
de los derechos de los demás para controlar a los demás y satisfacer sus necesidades egoístas; carecen
de sentido moral y empatía, por lo que intentan con frialdad tomar y hacer lo que quieren, violando las
normas y prohibiciones sociales sin el menor sentimiento de culpa o pesar." (Caretti & Schimmenti,
2012)
Las victimas
Las personas que tienden a ser víctimas de manipulación emocional suelen
ser personas débiles o con baja autoestima.
Hablaremos de este concepto más adelante en el libro, pero es difícil que una
persona perfectamente integrada psicológicamente, determinada y segura de
sí misma caiga en las garras de un manipulador.
Las personas con mayor riesgo son aquellas que tienen algunos puntos
débiles en los que el manipulador puede encajar fácilmente.
El manipulador siempre estudia a sus víctimas con atención y con ciertas
técnicas es capaz de entender cuáles son las necesidades de su víctima, cuáles
son sus deseos y qué hacer para ganarse su confianza.
Las víctimas, a su vez, son personas que están dispuestas a abrirse a los
demás si se les estimula de la manera correcta y con los argumentos
adecuados.
Entre las personas más sensibles tenemos:
Gente muy sensible.
Personas que necesitan compañía y escapar de la soledad.
Gente frágil e insegura.
Gente demasiado empática.
Personas que buscan modelos a seguir.
Personas que cuidan a los demás.
Personas solitarias
Personas que buscan aprobación.
Personas que temen decepcionar a los demás.
Personas que siempre quieren mostrar una imagen positiva de sí
mismas.
Entre las personas con problemas, las personas con depresión son fácilmente
manipuladas.
Una vez que caen en la trampa, no pueden salir por sí mismos y necesitan
ayuda externa.
Con el paso del tiempo, las víctimas desarrollan nuevas creencias y rechazan
cualquier punto de vista diferente:
No pueden imaginar su vida lejos de la de su manipulador.
Su propósito es cuidar al manipulador descuidándose a sí
mismos.
Confundir amor y violencia.
Sólo quedan satisfechos si se dan cuenta de que han satisfecho al
manipulador.
Propósito de la manipulación mental
Según la Psicologia Oscura, en casi todos los casos, un manipulador se ve
obligado a realizar sus acciones con fines personales.
Estas motivaciones pueden ser económicas, afectivas, sexuales, religiosas y
en todo caso, sean las que sean, presuponen un objetivo definido desde el
principio.
En consecuencia, la manipulación mental casi siempre se lleva a cabo bajo el
impulso de un impulso tanto racional como emocional.
Solo un porcentaje cercano a cero (0,01%) serían casos en los que la víctima
sufre manipulación mental sin un objetivo definido.
Manipulación pasiva y activa
¿Es realmente posible el control mental?
No hay una respuesta definitiva a esta pregunta.
La realidad es que la pregunta es controvertida y hay dos puntos de vista
distintos:
manipulación mental vista como un acto pasivo.
manipulación mental vista como un acto activo.
Los partidarios de la primera teoría son aquellos que creen que el control
mental es posible pero solo porque hay individuos débiles o con baja
autoestima que son propensos a depender psicológicamente de otras
personas.
Estos individuos débiles, abrumados por pensamientos, problemas personales
y estrés, prefieren delegar su vida en otras personas que pueden tomar
decisiones en su lugar.
Como resultado, es fácil para ellos ser víctimas de personalidades fuertes y
líderes carismáticos, independientemente de si son líderes positivos o
negativos.
Dentro de este grupo de personas débiles también están todos aquellos que
necesitan pertenecer a un grupo de personas.
En la era de las redes sociales, es cada vez más habitual encontrar chicos y
chicas jóvenes que desean formar parte de un grupo de personas a las que les
une características particulares (ropa de moda, adelgazamiento, pruebas de
valentía, etc.).
Estas personas tienden a tomar decisiones o adherirse a corrientes de
pensamiento con el único propósito de sentirse parte del grupo.
En estos casos, es el propio grupo el que reconoce la autoridad, que a su vez
tiene un enorme poder para poder plagiar a sus seguidores.
Podemos tomar el ejemplo de influencers que pueden empujar a cientos y
cientos de seguidores a realizar una compra o adoptar una determinada
actitud con una simple fotografía.
Aún más apropiado con la manipulación mental es el fenómeno de la ballena
azul, un juego nacido en Rusia y difundido online a través del chat y las redes
sociales y que ha llevado a algunos chicos a hacer el gesto extremo del
suicidio.
Salir de este tipo de realidad virtual es muy complejo e imposible de realizar
sin una ayuda externa válida.
Las personas que suelen caer en una trampa ya son personas débiles que, con
el paso del tiempo, tienden a perder totalmente la autoestima.
La segunda tesis, la de la manipulación activa, la llevan a cabo quienes creen
que el control mental es posible independientemente de quién sea la víctima.
Según su idea, con las técnicas adecuadas y el tiempo adecuado disponible,
es posible controlar la voluntad, los pensamientos y las acciones de cualquier
persona.
Sin embargo, de la misma manera, los partidarios de esta tesis señalan que las
personas que son capaces de manipular a las personas son en la mayoría de
los casos individuos predispuestos con connotaciones psicopáticas.
En consecuencia, vemos que, en ambas tesis, de un lado o del otro todavía
hay una persona problemática.
PNL y manipulación mental
La Programación Neuro Lingüística (PNL, concebida en 1975, con fines
psicoterapéuticos, por Richard Bandler, psicólogo y experto en informática, y
lingüista John Grinder) es un método de comunicación o, como lo definen
algunos de sus promotores, un método de acercamiento a la comunicación,
desarrollo personal y psicoterapia.
¿Se puede utilizar la PNL para manipular la mente de los demás? La
respuesta es sí.
El poder persuasivo en la Programación Neurolingüística es muy fuerte, y
esta técnica se usa ampliamente en diversos negocios, política, marketing,
socialización, etc.
Pero, ¿alguien que conoce la PNL es un manipulador? Absolutamente no.
Lo que separa la PNL de la manipulación es la fina línea ética.
De hecho, es posible ir a una tienda y comprar un nuevo cuchillo de cocina
para cortar queso.
No hay nada de malo en manipular un cuchillo de cocina siempre que no se
utilice incorrectamente para dañar a otras personas.
¡Así que sepa que no todos los que usan un cuchillo de cocina son personas
peligrosas!
Sin embargo, mucha gente cree que la Programación Neurolingüística es la
técnica más poderosa para manipular la percepción de la realidad.
No es casualidad que desde 1975 la PNL se haya extendido a un gran número
de áreas, especialmente a aquellas destinadas a la comunicación como el
marketing, la formación empresarial, los medios de comunicación como la
televisión y la política.
El objetivo de quienes utilizan la PNL es hacer que las personas perciban la
realidad de una forma diferente a la que realmente es.
Quienes hacen uso de técnicas de PNL afirman que el mundo real (tal como
se percibe) no existe pero cada persona lo interpreta según su propia
personalidad o según cuál de sus sentidos esté más desarrollado.
De hecho, el gusto, el tacto, la vista, el oído y el olfato son los cinco sentidos
que todos usamos para capturar información e interactuar con el entorno que
nos rodea.
Cada persona es diferente a la otra y prefiere ciertos sentidos a los demás, y
esto también está relacionado con el predominio del cerebro.
Una persona lógica tiene predominio del hemisferio izquierdo mientras que
quien usa más el lado derecho será más original y creativo.
Visual, auditivo y cinestésico
Las personas se dividen en tres macrocategorías: la visual, la auditiva y la
cinestésica.
Un ejemplo simple para comprender cómo diferentes personas pueden
comportarse de manera completamente diferente en la misma situación
idéntica.
¿Cuántas veces has conocido a un amigo que no esperabas conocer?
Están a cierta distancia, se reconocen, lo saludan y él les contesta así:
1. "¡Oye! ¿Tú también estás aquí?".
2. Sonríe y levanta el brazo a modo de saludo.
3. Viene a ti y te abraza.
Como puede ver, está viendo a tres personas completamente diferentes.
El primero prefiere oír, el segundo prefiere la vista y el tercero es más
cinestésico.
Los visuales prefieren la vista y, por lo general, les molesta cualquier cosa
que pueda distraerlos, por ejemplo, aquellos que hablan mientras se
concentran en observar algo. Generalmente son inquietos pero son capaces de
captar muchos detalles y tienen una ventaja en la visualización, es decir, en la
técnica de visualizar imágenes mentalmente. A menudo usan notas y
necesitan silencio.
A los oyentes les encanta escuchar, están relajados y prefieren situaciones en
las que tienen que comunicarse y pueden seguir cada conversación mientras
están ocupados haciendo otra cosa. Si bien las imágenes recuerdan bien los
detalles de las imágenes, memorizan las palabras que escuchan más
fácilmente.
Los cinestésicos suelen ser tranquilos, con especial predisposición a las
emociones y todo lo relacionado con el tacto, el gusto y el olfato. Son muy
expresivos y aman el contacto físico en general.
La mente subconsciente
De Wikipedia: subconsciente es un término utilizado en psicología para
describir "cualquier contenido de la mente que exista u opere fuera de la
conciencia".
Simplifiquemos el concepto e intentemos comprender un aspecto importante
de nuestra mente, el aspecto que determina por qué se puede manipular una
mente.
Seguro que todos los apasionados de la meditación han oído hablar de ella de
forma subconsciente porque es ese nivel de la mente programada,
programable y reprogramable el que determina inconscientemente nuestros
pensamientos y acciones diarias.
Incluso los amantes de las técnicas de autoayuda están interesados en este
aspecto de la mente humana porque una reprogramación adecuada, a través
de la meditación, la hipnosis o simples cambios en el estilo de vida o las
interacciones sociales, puede traer enormes beneficios.
*** En este sentido, le recomiendo a cualquiera que lea la trilogía de Wallace D. Wattles, "La ciencia
de hacerse rico", "La ciencia de estar bien" y "La ciencia de ser grande". Estos son tres libros que
podrían cambiar la forma en que ves el mundo que te rodea y entender que todo es posible si tan solo
quieres. ***
A diferencia de la hipnosis clásica, en la que se coloca al paciente en un
estado de calma para que su mente se vuelva más sugerente en los controles y
pueda reprogramarse, las técnicas de programación neurolingüística pueden
inducir en secreto los pensamientos de la mente inconsciente del sujeto. La
mente humana está naturalmente predispuesta a procesar la información que
recibe del mundo exterior (más de 100 información por segundo) y es nuestra
mente subconsciente, además de la parte consciente, la que filtra estos datos.
Poder intervenir en este sistema de filtrado puede llevar a la mente a recibir
dicha información de otra forma.
Programación neurolingüistica
La PNL concebida por Richard Bandler (psicólogo y experto en informática)
y John Grinder (lingüista) se basa en la programación de la realidad a través
del ingreso constante de información a través de los tres principales canales
perceptivos que acabamos de ver: la vista, el oído y la cinestésica.
En la práctica, dos académicos han identificado dos cosas:
1. ¿Cuáles son los canales a través de los cuales es posible
manipular la mente humana y transformar su percepción de la
realidad?
2. Cuál es el medio a utilizar: idioma.
Sin entrar demasiado técnicamente en GNP (que será el tema de un nuevo
libro), aquí nos basta con entender cómo funciona.
Puedes imaginar tener dos tipos diferentes de realidad con los que lidiar:
El primer tipo es la realidad que nos rodea.
El segundo tipo es la realidad que creamos con nuestros
pensamientos, nuestras creencias y nuestras opiniones.
La primera realidad la podemos ver, podemos tocarla y podemos sentirla. Es
todo lo que nos rodea y con el que podemos interactuar utilizando nuestros
sentidos. La segunda realidad es una especie de realidad virtual porque
físicamente no existe pero tiene una forma solo dentro de nuestra cabeza. Es
precisamente en la segunda realidad donde se interesa al manipulador porque
es manipulable y moldeable.
Cambiar la realidad presente en el subconsciente de una persona equivale a
afectar incluso la primera forma de realidad: como consecuencia, la víctima
tiene una visión distorsionada de lo que le rodea. Antes de pasar a ver algunas
de las técnicas empleadas en Programación Neurolingüística, invito a quienes
quieran saber más sobre el GNP a leer al que creo que es el antepasado de
esta técnica y que la anticipó por más de dos décadas.
Estoy hablando de un cirujano estético estadounidense, Maxwell Maltz, que
publicó un libro de obra maestra en 1960: "Psicocibernética". También
considerado un precursor de la filosofía de autoayuda, M. Maltz afirmó que
cualquiera puede mejorar su imagen de sí mismo, llevando su vida a un nivel
más satisfactorio y exitoso.
Técnicas de PNL
Entonces, veamos cuáles son algunas de las principales técnicas que utilizan
los principales expertos en PNL para manipular las mentes de los demás:
Estudiando a la persona. El primer paso para un experto en PNL es
comprender qué tipo de persona se encuentra frente a él. Saber si está
interactuando con una persona visual, auditiva o cinestésica es importante
para poder dar forma a una estrategia ganadora. Por eso estudian
cuidadosamente todas las reacciones de una persona (movimientos oculares,
dilatación de las pupilas, tics nerviosos, color corporal, lenguaje corporal,
ritmo respiratorio...).
Hablar con una frecuencia sugerente para la mente humana. Las palabras
se puntúan a un ritmo lo más cercano posible al latido del corazón (45/72
lpm).
Preste atención al tono de voz. Usando un estilo monótono, logran pasar por
alto la mente consciente actuando directamente sobre el subconsciente de una
persona.
Creando un ancla. Al reprogramar la mente es posible crear un ancla que,
por ejemplo, puede ser un estímulo externo al que la persona responderá
automáticamente. Esto sirve para acceder al subconsciente de la víctima más
tarde y más fácilmente.
Usando ciertas palabras. Algunas palabras tienen mayor fuerza que otras y
pueden recrear sentimientos o emociones particulares. "Escucha esto", "Mira
eso...", "Siéntete libre" son palabras que inmediatamente activan un cierto
estado de ánimo. Esto también explica la gran investigación que hay en
algunos países a la hora de elegir un nombre para un nuevo partido político, o
un nombre para una lotería. ¿Compraría alguna vez un boleto de lotería
"Raspe y Pierda"? Pero el mismo boleto, llamado "Tarjeta rasca y gana",
tendría más éxito. Sin embargo, el boleto es siempre el mismo y las
probabilidades de ganar son idénticas.
Interpersonal. Esta técnica consiste en hablar de un tema para plantar un
concepto en la mente de otra persona. Imaginemos a todos los políticos
hablando de trabajo, de cómo aumentar los puestos de trabajo o aumentar los
salarios. Su propósito real no es resolver el problema, sino insinuar en la
mente de las personas que hay un culpable de esta situación. El culpable será
indicado directa o indirectamente durante el discurso (la economía china,
deberes, inmigrantes...).
Técnicas iniciales de manipulación mental
El manipulador se presenta inicialmente como una persona totalmente
diferente a su verdadera naturaleza y generalmente tiene una forma de actuar
bastante esquemática que rara vez se desvía demasiado de cuatro fases bien
definidas.
Estos cuatro momentos iniciales son muy importantes y también nos
ayudarán en la continuación del libro.
Una vez que el manipulador ha identificado a su víctima y ha encontrado la
clave de acceso para intentar apoderarse de su confianza y por tanto de su
voluntad, sabe que tiene que moverse según un esquema bien definido.
Calibración
La primera fase es una fase de estudio. El manipulador intenta entender cómo
se mueve la víctima, intenta aprender sus gestos y posiciones.
Luego practica repitiéndolos hasta que sean absolutamente perfectos. El tono
de voz y la forma en que se expresa también se analizan en esta fase.
Simetría
Tan pronto como el manipulador comprende que ha aprendido correctamente
los movimientos y gestos de su víctima, toma medidas y los reproduce frente
a su víctima. La sensación que debe tener esta última es la de estar frente a un
espejo, de ver en el otro a una persona que es como ella y que por tanto, al ser
semejante a ella, merece confianza.
Recalcular
Una vez que la víctima reconoce a su interlocutor como una persona similar a
ella, el manipulador utilizando los mismos gestos y movimientos que la
víctima, lleva una conversación o situación en una dirección específica,
logrando ser seguido inconscientemente por su víctima.
Es una especie de baile donde, después de aprender los pasos, el manipulador
comienza a guiar el baile y su víctima se adapta y comienza a seguirlo.
En esta fase se consolida el sentido de confianza hacia el manipulador.
Fomento de la confianza
Este es el momento feliz, donde la víctima consolida su confianza en su
manipulador.
La relación entre los dos ahora está establecida y el manipulador intenta
garantizar una confianza total. La mayor parte del tiempo la técnica utilizada
es "dar para recibir".
En este último paso, el manipulador realiza una acción como la de
demostrarle a su víctima que confía ciegamente en ella, entrega de manera
furtiva toda su confianza para capturar definitivamente la de su presa.
Imagina, por ejemplo, que has comprado un colchón nuevo pero, en el
momento de la entrega, la simpática persona que te motivó a comprarlo te
ofrece la posibilidad de probar un modelo más caro absolutamente gratis.
"Confío en ti, te dejaré probártelo durante un mes".
Otras técnicas de manipulación mental
Conocer las técnicas de manipulación significa no tanto poder practicar para
intentar utilizarlas sino sobre todo ser capaz de reconocerlas. Tener una buena
base de conocimientos sobre técnicas de persuasión y manipulación significa
ser capaz de evitar muchas situaciones desagradables que ocurren en el
transcurso de la vida de todos. De hecho, recuerdo que un manipulador puede
ser una persona predispuesta por su propia naturaleza a manipular y por tanto
es muy fácil tanto conocerlo como no reconocerlo. Podría ser su jefe en el
trabajo, su amigo de la universidad o su colega de oficina. No hay límite,
ningún lugar puede considerarse seguro, ni siquiera los círculos religiosos, de
los que muy a menudo escuchamos historias horribles. Reconocer estas
técnicas o comprender cómo se mueve un manipulador es útil tanto para
nosotros como para todos los que amamos. Por ejemplo, cuando
encomendamos a nuestros hijos a la custodia de una niñera o un maestro o un
sacerdote, o cuando nos vemos obligados a dejar a nuestros ancianos en un
asilo de ancianos. Siempre es una gran ventaja tener la oportunidad de mirar a
la persona frente a nosotros de más de una forma.
Bombardeo de amor
Entre las técnicas iniciales cabe incluir también la del bombardeo amoroso.
Es una técnica que se utiliza en las primeras etapas y también es una de las
que tiene efectos más duraderos. Inicialmente el manipulador cubre a su
víctima con atenciones, halagos y toques físicos llenos de cariño (no
sexuales). La fase inicial se caracteriza por la adulación, la seducción, el
contacto corporal no sexual pero lleno de afecto. La víctima cae en la trampa,
a veces empujada por otras personas que ya han sido manipuladas antes. Por
ejemplo, todos aquellos que siguen los esquemas piramidales clásicos
(cadena de St. Anthony).
El silencio
Saber adoptar la técnica del silencio es útil para comprender lo que realmente
pasa en la cabeza de nuestro interlocutor.
De hecho, sabemos que el conocimiento profundo de nuestro interlocutor, sus
pensamientos y opiniones, es una de las mayores ventajas que podemos
utilizar tanto para fines de manipulación como para saber si esta persona (un
posible manipulador) nos está mintiendo. o esconder algo.
La técnica del silencio es muy sencilla de utilizar, lo importante es encontrar
el momento adecuado para implementarla.
Durante una conversación, a menudo sucede que uno de los dos
interlocutores "pasa el balón" al otro, utilizando un tono o frase particular
(por ejemplo, una pregunta).
Pongamos un ejemplo.
"Anoche fui con unos amigos a comer a un restaurante chino. Todo estuvo
muy bien y gastamos muy poco. Tenemos que ir juntos una vez. ¿Qué
dices?”.
Este es el momento clásico en el que la palabra debe pasar de una persona a
otra y es el momento adecuado para permanecer en silencio.
En la mayoría de los casos, su interlocutor comenzará a hablar nuevamente y
se verá obligado a agregar más o dar más información que había omitido
intencionalmente.
Por ejemplo, podría decir "De hecho el servicio en la mesa no fue el mejor y
el vino no fue bueno, ¡sin embargo gastamos muy poco! La técnica del
silencio es muy utilizada por los entrenadores para controlar la mente de sus
clientes para que decir lo que quieren saber.
Doble vínculo
Formulada por el psicólogo británico Gregory Bateson en la segunda mitad
del siglo pasado, es la técnica de utilizar dos niveles de comunicación que se
comportan de manera opuesta entre sí.
En la práctica, intentan hacer vivir a la víctima dentro de una realidad llena
de paradojas, donde ya no es capaz de distinguir entre información correcta e
incorrecta.
Todo esto se hace mediante el uso constante de un lenguaje verbal (explícito)
que contradice el lenguaje no verbal (implícito), como las actitudes, los
gestos o el tono de voz.
Luz de gas
Uno de los objetivos de un manipulador es hacer que la víctima dude de sí
mismo y así confiar completamente en él.
La técnica luz de gas, que lleva el nombre de la película de Cukor "Luz de
gas", cuestiona las percepciones, la memoria y el sentido de la realidad de la
víctima y sirve precisamente para aumentar este sentimiento de dependencia
psicológica.
La víctima es constantemente llevada a dudar tanto de lo que ve como de lo
que siente.
La repetición continua lleva a la víctima a la exasperación y a comenzar a
dudar de su realidad a favor de la propuesta por el manipulador.
Técnicas conductuales
El manipulador se comporta de una manera que desorienta a su víctima tanto
como sea posible.
En consecuencia, utiliza estrategias muy simples:
Mentira. El manipulador se encuentra en todos los frentes.
Decir medias verdades. El manipulador tiende a no decir nada en
su totalidad para estar siempre en una posición de ventaja.
Cambia su estado de ánimo con frecuencia. La víctima nunca
debe estar segura del estado de ánimo de su manipulador. Estará
desorientado y siempre adoptará una actitud sumisa.
Niega la evidencia. Otra técnica utilizada para confundir a la
víctima.
Anulando la verdad. Una técnica muy común en política.
Alabanza y regalos. De vez en cuando, para desorientar a su
víctima, el manipulador le hace obsequios muy caros, lo elogia y
se disculpa por su comportamiento.
Mueva la conversación. Cambie de tema para distraer a la
víctima.
Sarcasmo. Es una técnica que se usa para bajar la autoestima. La
víctima es ridiculizada y humillada frente a otras personas.
Aislar. El manipulador utiliza cualquier forma en que pueda
aislar a su víctima y cortar el contacto con las personas que le
importan.
Obligaciones financieras
Es una técnica utilizada especialmente en sectas y consiste en crear una
dependencia económica de sus seguidores induciéndoles a donar sus
propiedades.
Pero incluso en la relación de pareja (afectiva o incluso laboral) un préstamo
otorgado con amabilidad para solucionar un problema puede convertirse en
un "favor personal" que vincula inextricablemente al manipulador y la
víctima.
Un favor personal también puede justificar un salario tardío.
Una vez que se ha aceptado una obligación económica, la víctima no puede
salirse con la suya y acepta que hay más de un cheque de pago atrasado hasta
que se le pide que lo renuncie por falta de liquidez de la empresa o que se
siente a la mesa para elaborar un plan de amortización que sirva para pagar
las deudas más a lo largo del tiempo.
Asociación de estímulos - respuesta emocional positiva
Es una técnica particularmente compleja y requiere tiempo para ser efectiva.
Consiste en asociar un estímulo específico con una respuesta precisa, pero no
debe confundirse con el mecanismo del condicionamiento clásico que
concibe el aprendizaje como la adquisición de nuevas relaciones entre un
estímulo y una respuesta conductual.
Pongamos un ejemplo: todos los lunes un niño recibe su mesada semanal de $
10 al escuchar la misma frase "Con este dinero comprarás un buen helado".
Después de un tiempo, el niño asociará el momento de la asignación semanal
con el helado con todos los sentimientos positivos que puede dar esta
respuesta emocional.
En ese momento, continuará haciéndolo incluso el día que reciba una
cantidad tan pequeña de dinero que no pueda comprar helado.
Otras técnicas con un estado de manipulación continuo
Una vez que el manipulador ha logrado atrapar a su víctima, sabe que tendrá
que mantenerlo constantemente bajo control para mantener o incluso acentuar
su estado de subyugación psicológica.
Es precisamente en estas ocasiones cuando el manipulador revela su
verdadera personalidad, pero a estas alturas su víctima ya no es capaz de
interpretar la realidad correctamente.
Hay técnicas que son mucho más sencillas que las vistas anteriormente y que
probablemente todos hayan visto aplicadas al menos una vez en la vida,
incluso si fuera en una película.
Predicciones catastróficas. Aprovechan el miedo al abandono
para exasperarlo. Utilizan frases muy agresivas, por ejemplo, "no
podrás vivir sin mí" o "estarás solo para siempre" hasta la frase
"el día que me vaya...".
Ofensas. Por lo general, se basan en los temores de la víctima,
como no poder satisfacer al manipulador.
Gritos e insultos. Suelen seguir los insultos.
Mutismo. Esta técnica lleva a la víctima a la exasperación y
suele terminar con una admisión y aceptación directa de la
sumisión. "Háblame, haré lo que quieras".
Distancia emocional. La distancia emocional es un castigo
similar al mutismo y tiene como objetivo hacer que la víctima se
sienta culpable o no amada o despreciada.
Crítica destructiva. Significa que se prefiere a cualquier otra
persona a la víctima al realizar una acción. En la práctica, critica
una tarea que la víctima debería haber realizado a la perfección
"no puedes criar a tus hijos" comparándola con el
comportamiento de otras personas "mientras nuestro vecino es
muy bueno". A los efectos de la crítica destructiva, no importa si
la tarea se hizo mal o perfectamente.
Agresión física. Esta es la etapa más brutal donde el
manipulador muestra a la víctima toda su autoridad. La agresión
física ocurre cuando se avanza el estado de manipulación.
Manipulación: cómo reconocerlo.
Quien es víctima de un manipulador pierde su personalidad y capacidad de
decisión.
Una persona manipulada acaba viviendo su vida marcada por tres emociones:
1. El deseo de aprobación.
2. Adicción al manipulador.
3. El terror del abandono.
Para satisfacer sus deseos está dispuesta a todo, a renunciar sus propias ideas,
renunciar a su propia visión de la realidad, a sufrir conductas degradantes, a
aislarse del mundo y de sus seres queridos, hasta el punto de sufrir violencia
verbal y física.
Con el paso del tiempo, la víctima que cae en la trampa de un manipulador
comienza a mostrar claros signos de su precaria condición mental.
El manipulador degrada a su víctima y la desestabiliza profundamente.
La víctima comienza a vivir en la búsqueda incondicional de su aprobación,
lo idealiza como la única autoridad y por lo tanto termina renunciando a su
vida real, sus deseos y sus puntos de vista.
El hecho de estar en un estado pasivo la hace aceptar de buen grado incluso la
conducta despectiva de su manipulador, cayendo cada vez más bajo y
renunciando día tras día a su propia personalidad.
A medida que pasa el tiempo, más señales deja el manipulador en la mente de
la víctima y reconocerlas puede ser determinante para ayudarla.
Pero incluso la propia víctima puede reconocerlos realizando un análisis
sincero.
Veamos cuáles son las señales que nos envía nuestro cuerpo:
Enfado. La víctima puede mostrar ataques de ira, un arrebato
inconsciente para intentar liberarse de las cadenas.
Miedo o emoción. Cuando la víctima está en presencia de su
manipulador, cambia de actitud y muestra miedo o agitación. El
ejemplo clásico es el de la amiga que de repente cambia de
actitud cuando su esposo llega a casa. Esta podría ser una señal a
tener en cuenta.
Incapacidad para recordar los detalles de una discusión con su
manipulador.
Trastornos gástricos.
Taquicardia.
Ataques de pánico.
Ansiedad.
Reconocer que hablar sobre el manipulador en términos
positivos implica un esfuerzo.
Falta de confianza en las propias decisiones.
Opinión negativa de quienes te aman. Si un familiar o amigo
cercano tiene dudas sobre cierta relación, debes tener mucho
cuidado. A menudo, una persona que es víctima de manipulación
pierde el contacto con sus familiares.
Pesadillas recurrentes.
Angustia.
Vergüenza.
Estado de confusión.
Pérdida de concentración, memoria y ralentización.
Falta de satisfacción en las actividades diarias normales.
Tristeza Crónica.
Depresión.
Algunas personas que son víctimas de manipulación emocional
(especialmente en las relaciones de pareja) sufren del Síndrome de
Manipulación Relacional, que es una condición de malestar físico,
psicológico y relacional.
Esto está fuertemente ligado al miedo al abandono y puede provocar
evidentes trastornos físicos, psicológicos o psiquiátricos.
Manipulación: cómo defenderse
Varias veces he definido la manipulación mental como un método tortuoso, a
veces incluso utilizado de forma completamente inconsciente, para conseguir
que otros realicen acciones o gestos contrarios a su propia voluntad y
destinados exclusivamente a satisfacer las necesidades del manipulador. En el
transcurso del libro he dicho varias veces que el conocimiento de la
manipulación mental es útil para poder reconocer a quienes llevan a cabo esta
forma de violencia psicológica. Así que, es hora de entender cómo evitar
situaciones desagradables.
Escucharte a ti mismo
El famoso sexto sentido que está presente en todos nosotros. Escucharnos a
nosotros mismos cuando no nos sentimos perfectamente cómodos en una
determinada situación puede ayudarnos a comprender qué está mal. Por eso,
debemos prestar atención a las emociones y sentimientos que sentimos hacia
la persona que tenemos delante.
Recuerda las técnicas iniciales
En los capítulos anteriores analizamos los cuatro pasos iniciales del proceso
de manipulación mental. Por lo general, el enfoque nunca se desvía tanto del
enfoque descrito y recordando cuidadosamente las técnicas utilizadas en esa
situación inicial, es posible adoptar las contramedidas necesarias. Esto es
común tanto a los manipuladores en serie como a todos aquellos que son
inducidos de forma inconsciente a utilizar un enfoque muy similar.
Extraerte
La técnica de ver las cosas desde otra perspectiva es útil para comprender lo
que un observador externo, absolutamente imparcial, podría pensar al
observar una situación determinada. Este momento de reflexión sirve no tanto
para comprender el comportamiento de un posible manipulador sino cómo
respondiste a sus estímulos. Esta reflexión también se puede implementar
mientras estás en medio de una discusión, tratando de buscar un momento
para razonar cuando el cuerpo nos envía señales de malestar.
Soluciones para superar un estado de manipulación
Desafortunadamente, no siempre es posible defenderse y puede ser víctima
de un manipulador. Parece difícil de creer pero ocurre con más frecuencia de
lo que te imaginas y suelen ser situaciones muy comunes que abrazan la
esfera emocional y puntualmente subestimadas. El primer pensamiento
siempre se dirige a las relaciones sentimentales pero la manipulación mental
puede ocurrir entre compañeros de trabajo, entre empleado y superior, o en
las relaciones familiares. Superar un estado de manipulación no es fácil sin
ayuda externa.
Sin embargo, puede haber algunos destellos que se pueden utilizar de vez en
cuando para hacer un análisis de la realidad que rodea a la víctima.
En los raros casos de lucidez, la pregunta que debemos hacernos es:
¿realmente quiero que esta sea mi vida? La respuesta solo puede ser negativa
porque un estado de lucidez sigue a un sentimiento de fuerte malestar.
Esta pregunta debe ser seguida por otra pregunta: ¿qué quiero de mi vida?
Las respuestas a estas preguntas indican si estás experimentando o no una
situación de manipulación mental, una relación antinatural con otra persona.
Aceptar que estás sufriendo una manipulación mental es el primer paso para
un lento regreso a la realidad. Solo con la conciencia de que estás viviendo
una situación peligrosa puedes comenzar a dar los pasos necesarios para
liberar tu mente de las cadenas.
Los siguientes pasos son:
Reconoce la realidad. En esta etapa, se necesita mucha fuerza
de voluntad para concentrarse en su persona, sus deseos y sus
emociones. Es necesario distinguir entre lo que es verdad y lo
que el manipulador quiere hacer creer que es verdad. Al
principio es una tarea difícil y agotadora, pero será fácil de
entender cuando empieces a ver la realidad con tus propios ojos
nuevamente. De hecho, los insultos y críticas continuamente
recibidos parecerán inmediatamente infundados.
Retirarse de las conversaciones. El manipulador no acepta lo
contradictorio y siempre tiene razón. Como resultado, una vez
que sus ojos están abiertos, es probable que las conversaciones
se conviertan en discusiones acaloradas. En este caso es mejor
abandonar la discusión porque el manipulador nunca lo soltará y
continuarlo solo causará daño. Es necesario retirarse de la
discusión cuando surgen situaciones particulares (gritos,
acusaciones infundadas, visiones distorsionadas de la realidad).
Recupera la autoestima. Para recuperar la autoestima, es
necesario comprender que las acciones propias deben estar
dirigidas a la propia satisfacción y no a satisfacer los deseos del
manipulador.
Habla con alguien. Aprender a pedir ayuda es fundamental para
poder superar incluso las situaciones más difíciles.
Una vez que se dé cuenta de que ha sido manipulado, no debe correr el riesgo
de intentar razonar con el manipulador. Es una situación que se da muy a
menudo porque, en el inconsciente de la víctima, se ha establecido un
sentimiento de amor hacia su torturador y por tanto siempre existe un miedo
al abandono que lleva a tomar decisiones equivocadas. Hay que renunciar a
cualquier enfrentamiento abierto y huir de las discusiones porque estas
terminarían favoreciendo al manipulador.
Violencia psicológica contra la mujer
Lamentablemente, es imposible no abordar este tema tan complejo sin dar
espacio a la violencia psicológica contra la mujer.
Si bien la agresión psicológica en la pareja también la puede realizar la mujer
contra el hombre, la violencia del hombre contra la mujer es mucho más
frecuente. Lamentablemente, son solo aquellos casos en los que la
manipulación psicológica degenera en violencia física los que son noticia,
pero hay muchas situaciones que quedan en la sombra.
El manipulador emocional puede llevar distintas máscaras (el desinteresado,
la falsa víctima, el mentiroso crónico, el mentor, el parásito...) pero creo que
la mejor y más eficaz clasificación es siempre la dictada por el Dr. Robin
Stern: el intimidante, seductor y el buen chico.
El intimidador aprovecha las amenazas y apunta al apocalipsis emocional con
escenas de gritos y ofensas. Tampoco faltan las amenazas de abandono y cualquier
cosa que pueda llegar a golpear las inseguridades de su víctima.
El seductor es inicialmente gentil y atento. No es fácilmente reconocible y a menudo
se lo confunde con la pareja perfecta. Por lo tanto, puede engañar hábilmente a su
víctima durante mucho tiempo con la única intención de satisfacer sus deseos. Desde
fuera se le ve como una persona cariñosa y cuando la víctima se da cuenta del engaño
ya es demasiado tarde. Las primeras señales de advertencia son la sensación de
inadecuación o desatención.
El buen chico se presenta similar al seductor y logra engañar a su víctima y a todos
los que encuentra en su camino, desde sus familiares hasta sus amigos. Por lo general,
su técnica se basa en seguir los deseos de la víctima con palabras, pero luego
adoptando comportamientos como boicotearlos con frialdad y falta de participación.
Evidentemente, la responsabilidad se atribuirá exclusivamente a la mujer.
En dos de cada tres casos podemos ver fácilmente que la violencia
psicológica contra la mujer es una forma tortuosa de maltrato, a menudo
invisible y silencioso, donde la mayoría de las veces las mujeres ofendidas
desconocen su condición de víctima.
Mientras que la violencia física, que desafortunadamente a veces resulta en
feminicidio, es fácilmente detectable, la violencia psicológica vive en las
sombras. Sin embargo, esto no es menos importante. Sus consecuencias a
largo plazo son devastadoras y por ello es necesario reconocerlo a tiempo y
encontrar una salida.
Manipulación emocional
Cuando hablamos de violencia psicológica en pareja, hablamos de
manipulación emocional.
Crea una situación en la que las dos personas, por un lado el manipulador y
por otro lado la víctima, son complementarias.
De hecho, la mujer busca cariño, aprobación, poder confiar en alguien
mientras que el manipulador busca el control y necesita tener siempre la
razón.
No es solo un problema que puede ocurrir dentro de la pareja, sino que
también puede pasar por una manipulación emocional en el lugar de trabajo,
por ejemplo por parte del jefe.
Los primeros síntomas se manifiestan con una mayor ansiedad, una sensación
de malestar y en la negación de la realidad para acomodar al manipulador.
Signos de violencia psicológica
El primer paso es reconocer si es víctima de violencia psicológica.
A continuación se muestran las señales a las que hay que prestar atención,
tratando de hacer un autoanálisis lo más honesto y realista posible.
Actitudes pasivo-agresivas. Su objetivo es hacer que la mujer se sienta
culpable, dudar de sí misma y de sus acciones. Se manifiestan con
comportamientos ambiguos, caras alargadas, frases a medio romper, tonos de
acceso sin ninguna motivación y toda una serie de actitudes que tienen como
objetivo hacer que la mujer se sienta culpable por algo.
Silencio e indiferencia. Estas dos tácticas son las más fáciles de usar y tienen
como objetivo hacer que la víctima se sienta abandonada a sí misma, sin
ninguna consideración. Los sentimientos de ansiedad e incomodidad
aumentan en la víctima.
Críticas y humillaciones. La crítica libre y la humillación constante tienden
a devaluar la figura de la mujer tanto física como mentalmente. Son
reconocidos porque son continuos y atacan a la mujer en muchos frentes,
desde la simple vestimenta hasta el trabajo o su capacidad para criar hijos. El
objetivo último es debilitar las defensas emocionales de la víctima, anular su
autoestima, hacerla sentir inadecuada e inculcarle un profundo deseo de
apegarse aún más a su verdugo.
Luz de Gas. Hemos visto antes esta técnica, que consiste principalmente en
cuestionar las percepciones, la memoria y el sentido de la realidad de la
víctima. El objetivo es aumentar el sentimiento de dependencia psicológica.
Se realiza exclusivamente con palabras.
Inversión de roles. El perpetrador se convierte en víctima con el objetivo de
transferir toda la responsabilidad a la mujer. Esta inversión de roles hace que
la mujer se sienta culpable e intenta cumplir los deseos del manipulador para
recuperar su confianza.
Celos patológicos. Esta condición que afecta al manipulador nada tiene que
ver con sentimientos de amor o afecto. Para él, la mujer es de su propiedad y
por ello está obsesionado con la posibilidad de que ella ya no lo satisfaga.
Los celos patológicos se manifiestan con comportamientos obsesivos y
reacciones violentas y exageradas, sin ninguna motivación real en la base.
Amenazas y chantajes. Estas señales son particularmente peligrosas porque
pueden conducir a una violencia física real. Sin embargo, por lo general, la
mujer manipulada simplemente satisface a su agresor y acepta sus demandas.
Desacredita a otros. El objetivo es aislar a la mujer de todos sus afectos y de
todas sus amistades. Para ello, el manipulador desacredita a todas las
personas que rodean a su pareja.
Técnicas utilizadas por las mujeres para manipular a los
hombres.
Echemos también un vistazo al otro lado porque, si bien es cierto que los
casos pesados de manipulación psicológica en la pareja van en detrimento de
la mujer, también es cierto que las mujeres son las que, incluso
inconscientemente, utilizan más técnicas de manipulación para atraer la
atención de un hombre. Muestra sus fortalezas físicas. Resaltar hermosos
senos, hacer ojos de cachorro, usar un par de jeans ajustados o usar un lápiz
labial brillante son solo algunas de las técnicas que usan las mujeres para
hacer girar la cabeza a los hombres. Es un asunto físico y el hombre no tiene
defensa. Incluso una voz dulce o una palabra susurrada de la manera correcta
pueden abrir la mente de un hombre tan fácilmente como puedes romper un
huevo.
Llorando. Cualquier hombre (al menos un hombre normal) está naturalmente
inclinado a defender a una mujer. Si una mujer tiene problemas, el hombre se
apresura a entrar, si una mujer está embarazada, el hombre le cede su lugar en
el metro. El llanto es la señal que envía una mujer para hacerle comprender
que está en problemas, que está derrotada por las circunstancias. Obviamente,
algunas mujeres lloran "cuando se les ordena" y utilizan esta poderosa arma
para manipular al hombre.
Intimidad. Esta técnica es inútil de explicar y es un extremo de la primera
que hemos visto.
Usando apodos. A un chico le puede parecer bonito que le pongan un apodo
pero la mujer lo hace solo en dos ocasiones: cuando está feliz y todo está bien
o cuando tiene que convencer al hombre de que haga algo. El hombre que
está acostumbrado a estar feliz de ser llamado por un apodo no notará la
diferencia entre las dos ocasiones y realizará su tarea.
Competencia. Poner al novio en competencia con los demás lo hace hacer
todo lo posible para ser digno. "¡El novio de Sophia aspira la casa todas las
mañanas!" Esta técnica tiende a poner celoso al novio mientras que su novia
parece mirar para otro lado.
Frío. Ignorar, dejar en voz baja que algo anda mal o usar el tono correcto
para decir simplemente "¡Está bien!" dejando en claro que no está en absoluto
bien. Es una técnica de manipulación antigua pero aún efectiva.
Persistente. Es la técnica que usan las mujeres para que sus hombres hagan
algo que ellos no quieren hacer. El hombre es impulsado por la necesidad de
levantarse de una posición desagradable y molesta, y la mujer repite la misma
orden una y otra vez.
Tener la última palabra. Quien tenga la última palabra en una discusión es
sin duda el elemento dominante de la pareja. No es fácil lograr esto, pero
generalmente si la mujer tiene la última palabra, el hombre se enoja.
Fingiendo estar de acuerdo. Esta técnica también se puede utilizar cuando
no puede obtener la última palabra. Si la discusión se prolonga, la mujer la
termina fingiendo estar de acuerdo pero, por supuesto, que el hombre
comprenda que no está de acuerdo en absoluto. Esta técnica utiliza tonos de
voz y gestos que no concuerdan con la palabra.
Fingir ser sumisa. Esta es una técnica muy sutil que suelen utilizar las
mujeres más inteligentes. Se parece a lo ya visto de "pretender ser una
víctima". Pretender ser sumiso permite convencer a la otra persona de que
realice una acción haciéndole creer que fue el resultado de sus pensamientos.
Imagínese a una mujer aferrada a su hombre que lo llena de abrazos,
haciéndose pequeña en sus brazos. Se trata de una actitud de sumisión a la
que, sin embargo, puede acompañar la frase "Está bien querida, mañana me
puedes llevar de compras, pero solo por una hora, no más".
Fingir ser torpe. Cuando una mujer no quiere hacer algo, simplemente
puede fingir que no sabe cómo hacerlo. Todo lo que tiene que hacer es
agregar algunos halagos y algunos cumplidos a su pareja que puede hacer de
todo... ¡y listo!
Cómo convertirse en un buen manipulador
He escrito varias veces, desde los primeros capítulos, cómo un manipulador
en su sentido negativo es una persona desequilibrada con muchos problemas
personales a sus espaldas. En consecuencia, si su interés es convertirse en un
manipulador, probablemente sea parte del pequeño círculo de personas listas
para ser encerradas en un asilo. Si, por el contrario, te interesa porque crees
que te ayudará a incrementar tu capacidad de relacionarse con los demás, a
defenderte mejor ya que frecuentas entornos particularmente negativos o
simplemente por curiosidad, debes saber que existen algunos métodos muy
sencillos para poner una buena base. Si has leído hasta aquí habrás entendido
cómo un buen manipulador es una persona que es capaz de dominar sus
emociones, capaz de mantener conversaciones ganadoras y recordar
exactamente qué y cuándo realizar determinadas acciones. Estas no son cosas
fáciles de hacer y se puede obtener una buena ayuda al asistir a clases de
actuación y unirse a una compañía de teatro. La necesidad de identificarte
con un personaje determinado te ayudará a controlar tus emociones y tomar
actitudes precisas. También aumentarás tu memoria para que todos tus
movimientos y palabras vayan en el momento adecuado. El escenario es
siempre un gran maestro. De la misma forma es muy útil hablar en público,
por si acaso durante un pequeño debate político local y tratar de convencer a
la gente para que se acerque a tu lado. También puede intentar no calentar sus
opiniones reales, sino tratar de convencer a los demás de algo en lo que ni
siquiera cree. Si trabaja y tiene la oportunidad de estar en estrecho contacto
con su jefe, puede intentar aplicar la técnica de simetría.
Tienes mucho tiempo para aprender, por ejemplo, sus gestos y tono de voz.
Después de haber estudiado detenidamente a su jefe, puede intentar imitarlo
mientras lo convence de que le dé un aumento en su próximo cheque de pago.
Conclusión
En estas páginas he intentado ofrecer una visión completa, pero igualmente
clara y sencilla, del mundo de la manipulación.
Espero que este libro pueda ser de ayuda para todos aquellos que deseen
saber más, para evitar encontrarse en situaciones incómodas pero también
con la viva esperanza de que alguien pueda reconocerse en estas palabras y
así emprender un camino correcto de regreso a la vida normal.
HIPNOSIS SECRETA
Introducción
Estoy siendo honesto.
En repetidas ocasiones he considerado si debería o no escribir un libro sobre
hipnosis secreta. La verdad es que surgieron las mismas dudas cuando
imaginé el primer libro sobre manipulación mental. Cuando entran en juego
técnicas furtivas que pueden afectar la mente y el comportamiento humano,
es correcto hacerse mil preguntas antes de dar el primer paso hacia adelante.
Después de todo, estamos constantemente siendo atacados por los mejores
francotiradores publicitarios, no solo en la vida cotidiana, sino también en la
vida virtual que pasamos en línea, donde los mensajes que recibimos tienen
un efecto aún más fuerte. Además, hay personas sin escrúpulos que siempre
están buscando nuevas técnicas para obtener más ventajas, tanto en términos
de lucro como en las relaciones interpersonales. Incluso la clase política no
está exenta del uso de técnicas destinadas a lograr un mayor consenso. Como
anteriormente, he analizado repetidamente cómo los políticos utilizan
constantemente técnicas de manipulación y también utilizan su lenguaje
corporal para reforzar los mensajes que quieren enviar. Por ejemplo, recuerdo
la batuta movimientos co-verbales, es decir, aquellos movimientos de los
brazos o manos que se caracterizan por estar estrictamente ligados al ritmo
del habla y dar a las palabras una estructura temporal, aumentando la fuerza
de impacto del mensaje enviado (un político que mueve rítmicamente su
mano hacia el objetivo mientras habla no hacerlo de forma rutinaria pero con
un propósito preciso).
Tenía muchas dudas pero, después de una cuidadosa reflexión y como en el
pasado, llegué a la misma conclusión: las personas desleales y engañosas
siempre se oponen a las que necesitan más conocimientos para no caer en las
trampas que se encuentran en su camino. Además, también hay quienes
pueden, sobre todo por motivos laborales, necesitar más información para
poder mejorar sus resultados, por ejemplo sus tasas de ventas. De hecho,
como ya se explicó en el pasado, creo que no es incorrecto utilizar técnicas
límite cuando el propósito es, en cualquier caso, el beneficio de otros o del
cliente. No es correcto usar técnicas manipuladoras o hipnóticas para tener
éxito en venderle hielo a un esquimal, pero puede ser una buena acción
vender un producto excelente a quienes tienen una necesidad real y los
medios para comprarlo.
Todo está sujeto a la propia conciencia y honestidad intelectual: la hipnosis
es el acto de pasar por alto la mente consciente de una persona, de modo que
toda la información fluya directamente a su mente subconsciente sin ser
filtrada. La razón principal por la que algunas personas expresan sus dudas
durante una conversación es que tienen la capacidad de filtrar los mensajes
recibidos usando su mente consciente. Sin embargo, es simplemente
suficiente encontrar una manera de distraer las mentes conscientes de estas
personas para poder programar sus mentes inconscientes fácilmente.
El principio detrás de todas las técnicas hipnóticas secretas es el mismo que
el de la hipnosis tradicional: eludir el filtrado consciente y dejar que la
información llegue directamente al subconsciente.
Sin embargo, la hipnosis secreta funciona a tu favor solo cuando estás
dispuesto a abandonar las actitudes manipuladoras negativas, limitándote a
aplicar los principios de la hipnosis conversacional con las mejores
intenciones éticas, hacia ti mismo y hacia los demás. Afortunadamente, hacer
un uso negativo de ella es mucho más difícil.
Había definido la manipulación mental como el lado oscuro de la luna. Ahora
vamos a ir más lejos.
Abróchate el cinturón, ¡seguimos adelante!
Hipnosis conversacional
Lo primero que hay que establecer cuando se habla de hipnosis
conversacional es que esto no tiene casi nada que ver con la hipnosis
tradicional. El mismo abordaje del sujeto manipulado es la principal
característica que diferencia estos dos tipos de hipnosis. El "estándar"
requiere el enfoque y la atención del sujeto a hipnotizar, mientras que la
hipnosis conversacional se enfoca en la aplicación de técnicas que lo
"suavizan" utilizando, por ejemplo, estados de confusión, fatiga, atención
directa y oraciones interrumpidas.
Las emociones también juegan un papel importante porque, como veremos,
todo se lleva a cabo en el campo del inconsciente.
Estás frente a la televisión viendo una hermosa película sobre la Segunda
Guerra Mundial. Un submarino acaba de ser alcanzado y está comenzando a
hundirse cada vez más. La tripulación está haciendo todo lo posible para
reparar el daño, el capitán está dando órdenes y...
... Y ahí va el comercial: el comercial de un nuevo champú para el cabello. Su
mente consciente está ocupada pensando en si la tripulación del submarino
podrá salvarse y luego el anuncio logra llegar a su subconsciente sin ser
filtrado.
La película comienza de nuevo y nunca sabrás las técnicas que usan contigo
para lograr que aceptes un mensaje publicitario y, probablemente, tan pronto
como veas ese paquete de champú en el supermercado, tu subconsciente
estará ahí para alertarte.
No sabes lo que pasó. (Efecto Zeigarnik lo veremos más adelante).
Es importante subrayar los diferentes enfoques porque estos son los que
determinan si la persona involucrada es consciente o no de que se están
realizando técnicas de hipnosis hacia ella.
En efecto, la hipnosis tradicional requiere que el interesado sea consciente de
la situación y sea plenamente consciente de todo lo que le va a pasar: el
hipnotizador es un sujeto conocido que ejerce su papel de forma transparente,
haciendo su paciente consciente de todo lo que va a realizar.
Por otro lado, la hipnosis conversacional es el término que describe todo el
proceso que tiene lugar al intentar comunicarse con la mente inconsciente de
otra persona sin informar al sujeto que va a ser hipnotizado. El objetivo es
modificar el comportamiento de los demás de forma subconsciente, con el
objetivo de hacer creer al hipnotizado que está actuando o tomando
decisiones de acuerdo con su propia voluntad. Precisamente porque este tipo
de hipnosis se intenta sin que el sujeto sea consciente de ello, normalmente
durante una conversación normal, también se denomina hipnosis secreta.
La hipnosis secreta es un término ampliamente utilizado por los partidarios
de la programación neurolingüística (PNL), que es un enfoque
pseudocientífico de la comunicación y la interacción entre personas. Según
algunos defensores de la PNL, la hipnosis secreta es el poder supremo para
controlar las mentes, lo que permite a una persona cambiar su
comportamiento y hacer que responda a cualquier deseo sin siquiera saberlo.
Una visión delicada define la hipnosis conversacional como una herramienta
de control poderosa, se utiliza tanto para influir en la toma de decisiones y
para obtener información de una persona que está despierta pero que no es
consciente de ello deliberadamente.
Como puede ver, no existe una definición única de hipnosis conversacional,
pero todas convergen en la idea de poder comunicarse con la mente
inconsciente de alguien sin que esa persona en particular se dé cuenta.
¿Por qué utilizar la hipnosis secreta?
Como acabamos de ver, si pidiéramos a diferentes personas que definieran la
hipnosis conversacional, nos darían definiciones bastante similares.
Ciertamente, no sucedería lo mismo si preguntáramos a las mismas personas:
¿por qué utilizar la hipnosis secreta?
El problema ético es obvio y bastaría con pensar cómo se utilizaron estas
técnicas particulares tanto para mejorar la vida de los demás como para tomar
el poder en Alemania en los primeros años del siglo pasado.
A pesar de algunas teorías, que apuntan a que Hitler actuó bajo el efecto de la
hipnosis, la hipótesis más fiable es que, en cualquier caso, fue el propio
futuro Führer quien manipuló al pueblo alemán.
Según George H. Estabrooks, Adolf Hitler fue uno de los más grandes
hipnotizadores de todos los tiempos. No es posible explicar de otra manera el
ascenso al poder de una persona sin grandes calificaciones profesionales,
ciertamente no un modelo de la raza aria y también carente de calidad militar.
Sin embargo, se convirtió en un gran experto en psicología de masas y
descubrió que cualquier grupo de personas podía ser fácilmente manipulado
por influencias hipnóticas. Ser capaz de detectar las necesidades de la
población alemana (en la época de Hitler la persona promedio era pobre, los
inviernos eran duros y tenían muy poco para vivir), encontrar un culpable de
las malas condiciones de la población (judíos, gitanos, comunistas y etnias no
arias) y la implementación de técnicas hipnóticas (por ejemplo, la repetición
monocordial de "¡Sieg Heil!") determinaron su éxito.
Este último ejemplo, que he traído para resaltar las diferencias éticas que
pueden existir sobre este tema, también nos ayudará a comprender cómo la
hipnosis conversacional puede ser aún más poderosa y exitosa cuando se
combina con el conocimiento del tema.
Como se discutió anteriormente en el libro "Manipulación mental, principios
y técnicas", el manipulador perfecto es aquel que invierte mucho tiempo en
conocer a su víctima para que las técnicas se puedan aplicar con la misma
destreza que un sastre que diseña un vestido después de tomar medidas
rigurosamente.
La gente usa este tipo de hipnosis por muchas razones diferentes. Espero que
este libro ayude a mejorar las habilidades de aprendizaje de aquellos que
estén interesados en usarlo para expresar solo intenciones positivas, para
lograr la prosperidad y el bienestar tanto para sus propias vidas como para las
vidas de otras personas.
Usar la hipnosis secreta para obtener ventajas en su propia vida no está mal,
siempre y cuando no limite ni empeore la vida de los demás involucrados.
Breve historia
"Aunque James Braid creía que la influencia hipnótica era un remedio valioso en los trastornos
nerviosos funcionales, no la consideraba rival de otras formas de terapia, ni deseaba de ninguna
manera separar su práctica de la medicina en general. Creía que cualquiera que hablara de un
"remedio universal" era un loco o un sinvergüenza: tales enfermedades a menudo surgían de
condiciones patológicas opuestas y el tratamiento tenía que variarse en consecuencia.".
(John Milne Bramwell, 1910)
Para completar una valiosa introducción a la hipnosis conversacional, es
apropiado que proporcione algunas ideas históricas sobre este controvertido
tema.
Hay varios nombres a los que se puede dar crédito por haber introducido la
hipnosis médica y el hipnotismo en el mundo. Los dos máximos exponentes
de dos épocas diferentes son ciertamente James Braid (1795 - 1860) en el
siglo XIX y Milton Erickson (1901 - 1980) en el siglo XX.
Los menciono porque sus conocimientos serán de utilidad para la
continuación de la asignatura.
James Braid
James Braid es considerado el primer protagonista y progenitor del mundo
del hipnotismo, el que sentó las bases sobre las que descansa todo el
conocimiento del mundo actual. A menudo se le llama el "padre de la
hipnosis".
De hecho, fue James Braid quien acuñó el término "hipnosis" para este estado
en particular, brindando definiciones y pautas precisas.
Se interesó por el mesmerismo después de ir a ver un espectáculo de un
famoso mesmerista de la época, M. LaFontaine, en 1841. En realidad, su
enfoque era bastante escéptico ya que sus intenciones iniciales eran exponer
al hombre que a sus ojos era entonces un común charlatán.
Fueron precisamente sus ojos los que llamaron su atención, y los
experimentos que vio en el escenario con los ojos cerrados y los párpados
vibrando los que lo convencieron. Inmediatamente le quedó claro que todas
estas situaciones eran reales y no manipuladas.
Sus descubrimientos provienen de su fijación con sus ojos, su mirada y su
capacidad de concentración. Utilizó a familiares y amigos para practicar y así
descubrió lo básico, esa fijación prolongada por parte de los ojos lleva al
sujeto a un estado de éxtasis. El método de Braid para inducir la hipnosis era
de hecho muy simple: todo lo que necesitaba era un objeto brillante colocado
a 30 centímetros de los ojos y sostenido por encima de la línea de los ojos
para poner al sujeto en un estado hipnótico, caracterizado por el cierre de los
ojos y la vibración de los párpados. Descubrió que también era posible tratar
los trastornos nerviosos de los pacientes con esta afección. Llamó a este
estado de sueño nervioso "neurohipnotismo", adaptado de la palabra griega
"Hypnos". ("Neuripnología: o la justificación del sueño nervioso
considerada en relación con el magnetismo animal " 1843).
Continuó su carrera estudiando la aplicación de sus hallazgos al tratamiento
de enfermedades de larga duración y a personas con problemas de movilidad
y privación sensorial. Nunca sugirió que sus estudios pudieran ser una
alternativa a la medicina y los tratamientos tradicionales, pero siempre se
mantuvo firme en afirmar la validez de la hipnosis en algunos casos
específicos, reconociendo que los resultados podrían no ser concluyentes en
otras situaciones.
Una carrera y una visión prácticamente idénticas a las de su "futuro colega"
Milton Erickson.
Milton Hyland Erickson
Milton Hyland Erickson fue un psiquiatra y psicólogo estadounidense que se
especializó en hipnosis médica y terapia familiar. Fue el presidente fundador
de la Sociedad Estadounidense de Hipnosis Clínica y miembro de la
Asociación Estadounidense de Psiquiatría, la Asociación Estadounidense de
Psicología y la Asociación Estadounidense de Psicopatología. Es conocido
por su enfoque de la mente inconsciente como proveedor creativo y de
soluciones. También es conocido por su influencia en la terapia corta, la
terapia familiar estratégica, la terapia de sistemas familiares, la terapia corta
centrada en soluciones y la planificación neurolingüística.
Todos sus descubrimientos partieron de una base práctica, un estudio
realizado sobre él mismo. Gracias a sus propias experiencias demostró el
poder de la mente inconsciente y sus habilidades se convirtieron más tarde en
la base de la hipnosis y el arte de la hipnotización.
Además, el Dr. Erickson (y aquí volvemos al tema ético que discutimos
anteriormente) pasó sus años especializándose en técnicas hipnóticas en el
campo médico. Personalmente superaría su dislexia con lo que describió
como trance autohipnótico espontáneo. La misma técnica que lo ayudó a
superar incluso un estado de parálisis debido a la poliomielitis.
Su experiencia demostró el poder de la mente inconsciente e hizo posible lo
que todos pensaban que era imposible.
Las 4 etapas del proceso hipnótico
La hipnosis secreta es un intento de comunicarse con la mente inconsciente
de una persona sin que sepan que están hipnotizados.
Existen diversas técnicas y métodos que se pueden utilizar para practicarlo,
pero es fundamental que además de dominar las técnicas en sí, también
debamos entender las cuatro etapas del proceso.
De hecho, en 1800, fue James Braid quien describió los cuatro pasos
principales a seguir para aprender a usar la hipnosis secreta o conversacional.
Absorción de atención
El primer y decisivo paso al intentar la hipnosis secreta es absorber la
atención del sujeto. Esta fase requiere la creación de condiciones que hagan
que el sujeto se deshaga de cualquier distracción externa. Es fundamental
crear tal situación para tener éxito positivamente con la intención, es
necesario utilizar una concentración intensa y grandes habilidades en el arte
de atraer la atención del sujeto hacia uno mismo.
El objetivo es absorber toda la atención hacia ti.
Superando el factor crítico
El factor crítico está directamente relacionado con la mente de la persona que
intenta la hipnosis secreta. Es la idea la que nos hace dudar de nuestras
propias habilidades así como de que es posible poner en práctica lo aprendido
en teoría. "No es posible" es la afirmación típica de quien se enfrenta a su
factor crítico. Pasarlo por alto es decisivo porque la autoconvicción, creer
ciegamente en tus propias habilidades y en el resultado es decisivo para que
tu inconsciente se vuelva útil y no un obstáculo para la consecución de tu
objetivo. ¡Esto es válido tanto para esto como para todas las situaciones de la
vida normal! Por eso, el segundo paso para lograr la hipnosis secreta es evitar
el factor crítico.
Since this step depends exclusively on us and not on the person you are
trying to hypnotize, at first glance it seems to be the easiest. Actually, it is
one of the most complex because acting with your subconscious, your beliefs
and your habits is much more difficult than manipulating the mind of others.
La hipnosis conversacional se basa en pensamientos, palabras, lenguaje
corporal y tono de voz, todos estos elementos trabajan juntos en armonía.
Para obtener la máxima concentración del sujeto separándolo de todo lo que
le rodea, es necesario que la persona que intenta la hipnosis secreta esté
concentrada y desapegada de sus pensamientos y problemas.
Pero es imposible que alguien crea una cosa mientras piensa en hacer algo
completamente diferente al mismo tiempo.
Por ejemplo, no podemos imaginar que estamos hablando de relajación o
imaginar que hacemos que alguien se relaje mientras damos golpecitos
nerviosos con los dedos sobre el escritorio.
Activación de una respuesta inconsciente
El tercer paso es activar una respuesta inconsciente del sujeto. Esto es lo que
nos prueba si hemos sido capaces de comunicarnos con el inconsciente y por
tanto si hemos sido capaces de llevar al sujeto a un estado hipnótico. Hay
diferentes tipos de respuestas inconscientes; no es necesariamente un tipo de
respuesta "clásica" que es la respuesta clásica a una pregunta. Una respuesta
inconsciente también puede ser emocional, es decir, el sujeto puede mostrar
emociones que a menudo son ajenas al entorno en el que se encuentra.
En ausencia de una respuesta inconsciente sería inútil continuar porque sería
una pérdida de tiempo seguir trabajando con ese tema en particular.
Llevando al inconsciente al resultado deseado
El logro del resultado deseado es obviamente la etapa final. Sin embargo, este
es precisamente el momento en que el sujeto se encuentra en un estado
hipnótico, el momento en que se ha creado la conexión con su subconsciente
y por tanto, es posible lanzar una sugestión hipnótica en dirección a su mente
inconsciente.
La capacidad de conexión
Empecemos analizando los pasos a seguir para abordar un tema e intentar una
hipnosis secreta.
Evidentemente, me abstendré de hablar de las cosas evidentes por ejemplo,
ser educado y bien intencionado. Asimismo, evitaré darte las distintas
técnicas sin haber establecido previamente una base sólida sobre la que
puedas empezar a practicar.
Un hipnotizador conversacional no solo se entrena adquiriendo un conjunto
de técnicas. La hipnosis conversacional es un estado de ánimo, una actitud, y
para ponerla en práctica es necesario abordarla de la manera correcta.
Por tanto, trabajar en tu actitud es decisivo y, si estamos hablando de hipnosis
conversacional, no podemos dejar de hablar de la capacidad de conectar.
La capacidad de conectar con otras personas desde el momento en que
comienza la interacción es decisiva para todo el proceso posterior.
Para poder conectarse con otra persona, debe poder dejar de lado sus
pensamientos y opiniones. Necesitas estar preparado.
Así que, la preparación es fundamental y somos muy conscientes de cómo
debemos estar preparados cuando, por ejemplo, estamos a punto de dar un
discurso, de actuar en un escenario, pero también a la hora de preparar un
buen almuerzo o irnos de vacaciones: sin la preparación correcta, ninguna de
estas cosas se puede hacer.
Estudiar a la otra persona, construir un camino mental, entender en qué
quieres actuar, tener un proyecto real es fundamental para obtener el
resultado final: si estás bien preparado todo el proceso será más claro y
rápido.
Cuando crea que está listo, tiene una gran confianza en sus propias
habilidades y su actitud general es positiva.
Hay que tener una visión clara: la intención.
La intención es algo que tiene la intención de hacer (por ejemplo, ayudar a
una persona a ganar más confianza en sí misma o ayudarla a dejar de fumar).
Cuando esté a punto de poner en práctica un intento de hipnosis secreta, su
intención debe ser clara, precisa y ajustada a las necesidades específicas de la
persona.
Y es precisamente antes de que quieras empezar a comunicarte con el sujeto
cuando entra en juego el factor de conexión.
Para establecer una buena conexión es necesario empatizar con la otra
persona y construir una relación sólida.
Establecer una relación
La construcción de la relación es una de las técnicas de la PNL
(programación neurolingüística) que hace que el sujeto tenga los mismos
sentimientos hacia su interlocutor. Establecer una relación se basa en hacer
que la otra persona sienta que hay algo en común y por lo tanto hacer que se
sienta más cómoda para poder abrirse a la otra persona. Descubrir cómo
establecer una conexión de este tipo en poco tiempo es difícil porque
normalmente se piensa en la conexión clásica que surge de un encuentro
tradicional. En realidad, la relación no se establece a nivel consciente, sino a
nivel inconsciente: es la mente inconsciente la que debe convencerse de
confiar en su interlocutor.
La relación instantánea
No hay duda de que construir una buena relación es importante y cuanto más
conozca a esa persona en particular, más fácil será construirla. Pero es
necesario alejarse de la idea de la clásica relación inicial entre personas,
donde habitualmente te presentas, te das la mano, sonríes. Estas son todas las
cosas que hacemos normalmente, pero no están relacionadas con la relación
hipnótica.
Tradicionalmente, construimos la relación con los demás al encontrar
intereses comunes, ser amables, felicitar a los demás y compartir experiencias
similares. Todas estas son buenas formas de desarrollar una relación de forma
normal.
La principal diferencia entre la relación clásica e hipnótica está en el
destinatario de nuestra atención. Quienes pretenden presentarse a una persona
suelen hacer gestos a la mente consciente de la otra persona, que analiza los
mensajes recibidos y responde conscientemente. En cambio, cuando
hablamos de hipnotismo conversacional, el objetivo es siempre la mente
subconsciente.
¿Alguna vez te has sentido avergonzado, inhibido o nervioso durante una
conversación normal? ¿Cómo es que hay personas con las que tiene una
conversación agradable y otras de las que le gustaría escapar lo antes posible?
La respuesta está en el inconsciente, en ese nivel de la mente que
inmediatamente tiende a comunicar sus pensamientos a través de mensajes
que parecen imperceptibles pero que la otra persona inconscientemente recibe
de inmediato.
Cuando una persona te envía señales positivas porque se siente bien en tu
compañía, te hacen sentir más seguro, cómodo y abierto el uno al otro. La
relación instantánea es aquella relación en la que una persona se ve reflejada
de inmediato en la otra, una relación que transmite un sentido de confianza.
Este es precisamente el primer objetivo del hipnotizador, ganarse la confianza
de la otra persona.
Una comprensión fundamental de lo que constituye una buena relación entre
dos personas es crucial para crear el tipo de relación profunda que uno
necesita antes de poder intentar una hipnosis secreta.
Todos (o al menos casi todos) saben cómo construir una relación tradicional.
Por lo general, la búsqueda de intereses comunes, ser amable, elogiar o
encontrar experiencias compartidas es muy valiosa. Las personas
generalmente confían en aquellos que se sienten similares a ellos y tienen las
mismas experiencias: esto crea una conexión a un nivel profundo y cuanto
más importantes y desafiantes sean estas experiencias, más fuerte será la
conexión.
Sin embargo, el desarrollo de una relación en hipnosis tiene características
que la diferencian de la tradicional. En la relación que precede a un intento de
hipnosis conversacional, se debe lograr una conexión aún más profunda.
Por tanto, hay que partir de la base de una relación tradicional y
perfeccionarla para obtener un resultado mejor y más rápido.
La relación fraccional
Este tipo de enfoque implica varios pasos.
La primera parte consiste en crear una conexión que preste la máxima
atención al tema. Cuando la atención sobre ellos es máxima, la relación debe
interrumpirse con el uso de cualquier distracción. Luego, el proceso comienza
de nuevo. Este proceso obliga al sujeto a trabajar contribuyendo
inconscientemente a la creación de una conexión sólida. Cuando los propios
sujetos intenten reconectarse con la relación después de otra distracción, será
la señal de una relación construida con éxito. En la base del proceso de
relación fraccional se encuentra la idea de que con cada nueva conexión el
sujeto desarrolla una confianza cada vez más profunda.
La extensa relación
La relación extensa aprovecha al máximo la idea de que las experiencias que
unen a dos personas contribuyen a la creación de una relación de confianza.
Una relación extensa es aquella que se desarrolla cuando se comparten
muchas experiencias, que son diferentes entre sí y que unen a las dos
personas. Este tipo de relación puede desarrollarse directamente al reunirse
en diferentes lugares, ya que esto daría fuerza adicional a la imagen de que
las dos personas son realmente similares. La relación extensa generalmente se
complementa con la narración paralela, es decir, la narración de historias para
respaldar las experiencias.
Narración
A todos les encanta una buena historia, ya sea que la lean ellos mismos, que
se la lean o que la vean en una pantalla. Las historias tienen el poder de
transportarnos a diferentes tiempos y lugares. Nos dan poder para escapar de
la realidad por un período de tiempo y detener nuestra vida diaria. Tan pronto
como comienzas a contar una historia, la otra persona comienza a escuchar
automáticamente. La curiosidad estimula su atención. Quieren escuchar qué
sucedió, quién hizo qué, cómo se desarrolla la trama y cómo funcionan las
cosas al final.
Pero tienes que ser bueno para contar una historia. Es como contar un chiste:
la misma historia te hace reír mucho cuando se cuenta de la forma correcta,
de lo contrario resulta en una broma tonta. Contar una historia es una
excelente manera de entablar una relación con alguien. A través de la
narración, puede crear muchas realidades diferentes en las que el sujeto puede
sentirse cómodo. Una historia tiene la gran ventaja de que se puede hacer a
medida, como hace un sastre con un gran vestido. El objetivo siempre debe
ser ganarse la máxima confianza de la otra persona que tiene que abrirse
porque se reconoce en lo que se le dice.
Palabras cálidas
En cuanto la narración, dentro de ella es una buena práctica el uso de palabras
cálidas, palabras que tienen un mayor impacto emocional. Estas palabras
tienen poder y energía incrustada en ellas, lo que les da la capacidad de
penetrar a través de la mente inconsciente, evocan una reacción fuerte, una
respuesta emocional, que solo puede provenir de un lugar: el subconsciente.
¿Cuáles son las llamadas palabras cálidas?
Encontrarlos es fácil, ya que los utilizan a diario oradores, expertos en
marketing, políticos y motivadores. Las páginas de los principales periódicos
están llenas de palabras cálidas para atraer lectores o puedes verlas en
mensajes publicitarios con el objetivo de incitar a la gente a comprar un
producto.
Las palabras cálidas son fáciles de reconocer porque están diseñadas para
captar la atención, para llevarte directamente a una historia, para provocar
una reacción o para despertar una emoción.
Tomemos un ejemplo simple:
"El político Tizio Caio fue detenido en el aeropuerto por cargos de
malversación de fondos".
Dejando de lado el hecho de que esto no es nada nuevo (permítanme ser un
poco irónico), este tipo de noticias cuando se entregan de esa manera no
despiertan gran emoción.
Intentemos reescribirlo.
“El político Tizio Caio, mientras intentaba escapar fue aprehendido en el
aeropuerto por robar fondos públicos”.
"Escape", "robar" y "público" son tres cálidas palabras que, tanto por su
significado como por el momento histórico, despiertan inmediatamente
emociones y reacciones.
La relación espejo
Ya he analizado este tipo de técnica anteriormente en el libro "Lenguaje
Corporal" pero de otra manera. Entonces tomé el ejemplo de un vendedor y
describí que el efecto espejo, que es el momento en que el sujeto empieza a
copiar nuestros gestos, es la señal que indica el momento en que se ha ganado
la confianza del cliente.
En este caso la técnica se desarrolla de forma diferente y es más compleja. De
hecho, en la creación de la relación de espejo nosotros mismos tenemos que
imitar los gestos del sujeto. La dificultad no es tanto a nivel práctico sino a
nivel mental. El sujeto nunca debe notar este intento a nivel consciente, de lo
contrario podría irritarse. Esta técnica debe realizarse exclusivamente a nivel
subconsciente.
Según algunos estudios, entre las diversas técnicas, la técnica de la relación
espejo parece ser la más poderosa pero al mismo tiempo la más difícil de
poner en práctica, principalmente porque si el sujeto se da cuenta y se irrita,
la creación de una relación puede verse afectada e irreparable.
¿Una técnica excluye a la otra?
¡Absolutamente no! La combinación de las diversas técnicas es la clave del
éxito. Para ello es necesario tener un conocimiento profundo del tema, de su
objetivo y mucha práctica. Para construir una relación sólida y extensa,
necesita practicar y perfeccionar sus habilidades.
El gancho relacional
Independientemente de la técnica predominante que decida utilizar para la
creación de una relación, una cosa que no debe faltar es el gancho relacional.
Pero, ¿qué es este gancho relacional?
Podríamos asimilar fácilmente el anzuelo relacional a lo que un pescador usa
para cebar un pez cuando intenta atraer un pez cerca de su bote.
El pasto es simplemente el alimento que se le da a los peces en tal cantidad
que no se sacian sino que se despierta su interés. De hecho, después de que el
pez se come todo lo que ha sido arrojado al agua, sigue dando vueltas
alrededor del bote interesado en cualquier movimiento.
El interés es el gancho.
Ahora sabemos que, antes de que pueda lograr sus objetivos con un sujeto
hipnótico, debe establecer una gran cantidad de confianza.
El gancho relacional sirve para atraer al sujeto y empujarlo para ayudar a
crear una relación sólida, a medida que se van conociendo, a través de un
crescendo de interés.
El gancho es precisamente esa arma que hace que el sujeto vuelva para
restablecer la relación, impulsado por un interés real. La fuerza de tal relación
es similar a la que está en la base de la relación fraccional. Es cierto que en
ese caso el sujeto estaba involucrado y distraído, mientras que en este caso es
parte activa, pero en ambos casos el sujeto se ve obligado a trabajar para
recuperar la atención: la relación se solidifica cuando una persona se siente
que está trabajando duro para construir algo interesante y es precioso porque
no es forzado.
Una persona que comienza a regresar, como un pez que se acerca al bote,
para obtener nueva información es sin duda una persona que está interesada y
que continuará haciendo preguntas y que aumentará su atención para llenar
los vacíos de información que específicamente no se proporcionaron.
Para la creación de estos ganchos de interés es bueno ser práctico en la
narración, para poder contar historias que suscitan muchas preguntas pero
que no se pueden responder durante la narración (suspenso, información
incompleta, historias que hacen posible que la imaginación viaje).
El gancho relacional debe despertar interés, curiosidad, debe empujar al
sujeto a preguntar, a saber más.
Puentes lingüísticos y efecto acumulativo
Hay muchas palabras clave que pueden mejorar una oración completa, y las
más poderosas son las siguientes:
y (conjunción).
por qué
lo que significa
imagina
recuerda
Las primeras tres palabras clave de la lista (y, por qué, lo que significa)
también se denominan puentes lingüísticos y actúan indirectamente sobre el
inconsciente.
Por ejemplo, analicemos la frase "Cierra los ojos y relájate". Cerrar los ojos y
relajarse son dos gestos independientes: de hecho, cerrar los ojos no conduce
necesariamente a la relajación. Sin embargo, el uso de un puente lingüístico
es suficiente para activar una respuesta inconsciente en el sujeto.
Los puentes lingüísticos también se pueden combinar para crear un efecto
acumulativo.
"Cierra los ojos y relájate porque es una forma eficaz de eliminar el estrés, lo
que significa que te sentirás mejor y preparado para afrontar la vida cotidiana
con mayor eficacia”.
Las dos últimas palabras de la lista, en cambio, van a actuar directamente
sobre el inconsciente porque imaginar tiene la consecuencia inmediata de
activar la imaginación, así como recordar activa inmediatamente la mente
inconsciente, donde se almacenan los recuerdos.
Los recuerdos no son parte de su mundo consciente, por lo que para acceder a
ellos una persona debe acceder a su mente inconsciente.
Estas dos palabras clave actúan directamente como órdenes inconscientes y
obligan a uno a dejar de lado las facultades del pensamiento crítico.
La capacidad de usar la narración mientras usa estos cinco elementos de la
lista tantas veces como sea posible puede convertir una simple conversación
en una conversación hipnótica fluida y atractiva.
El poder hipnótico del "tú"
Entre las palabras más poderosas que puede usar un vendedor, aquí están
algunas:
Tú
Libre
Garantizado
Las dos últimas palabras repercuten en el subconsciente del cliente que se
siente más seguro porque es "libre" para hacer su propia elección y también
"garantizado", una garantía que no concierne tanto al producto sino a su
propia elección de compra. .
En cambio, el "tú" tiene un efecto hipnótico.
El "tú" representa el nombre, dentro de la oración lo reemplaza e implica.
Probablemente nunca hayas tenido la oportunidad de pensar en el poder que
tiene en tu mente escuchar tu nombre.
¿No confiamos en más personas con el mismo nombre que nosotros a
primera vista? Cuando nos presentamos a una nueva persona y descubrimos
que tiene el mismo nombre que nosotros, ¿no nos sentimos positivamente
impresionados?
Según el Journal of Consumer Research, las posibilidades de realizar una
venta son mayores cuando el vendedor tiene el mismo nombre que el cliente.
Incluso una asonancia en el nombre es suficiente para activar el mecanismo
que mejor predispone a la otra persona.
¿Quieres otro ejemplo? Estamos en medio de la era del marketing por correo
electrónico. Recibimos docenas de ellos todos los días. ¿Cuáles son los que
logran (al menos inicialmente) captar nuestra atención? Los que empiezan
con un saludo directo y presentan nuestro nombre: "Hola Marco, hoy te
escribo por...".
No cambia lo mismo respecto a los intentos de venta telefónica: "Buenos
días, ¿es usted el señor Tizio? Hola señor Tizio...".
El poder del "tú" es aún más tortuoso porque puede usarse con más
frecuencia durante una conversación sin que se convierta en una carga.
Pero, ¿cuál es el uso principal de la palabra "tú"?
Para evitar el factor crítico.
La gente tiende a analizar quién está frente a ellos, todos somos naturalmente
críticos con quién está frente a nosotros. El "tú" sirve para cambiar el enfoque
hacia la persona y explota la inclinación natural del individuo a complacer y
sentirse halagado. Desplazar la atención del sujeto sobre sí mismo, en una
especie de introspección, permite abrir una puerta al inconsciente.
Ninguno de nosotros puede resistir cuando se nos estimula a pensar en
nuestros intereses, nuestros deseos, nuestras ambiciones, nuestras metas o
nuestras emociones.
"Imagínese cómo podría relajarse durante las vacaciones aprovechando esta
oferta". Es una frase que te anima a viajar con tu imaginación. Pero no es
"imagina cómo podrías relajarte", el mensaje es directo "imagina que TÚ
puedes relajarte".
El poder hipnótico del "por qué"
El "por qué" es otra palabra hipnótica muy interesante aunque no tenga el
mismo poder que la palabra "tú".
Estás en la calle y detienes a la primera persona que encuentras: "Disculpe,
¿me puede dar dos euros para comprar el billete de autobús?".
¿A cuántas personas puedes convencer para que te den dos euros?
Probablemente muy pocos o ninguno.
¿Y si intentáramos agregar un "por qué"?
"Disculpe, ¿me puede dar dos euros para comprar el billete de autobús,
porque me han robado el bolso, tengo que irme a casa y no tengo dinero?".
Sin duda, el resultado será mejor.
Este es uno de los muchos ejemplos que pueden tomarse de la línea falsa del
experimento realizado por Ellen Langer en Harvard y hábilmente ilustrado
por Robert Cialdini en su libro "Influencia: la psicología de la persuasión".
En este experimento se pueden obtener mejores resultados añadiendo
simplemente la frase "porque tengo prisa".
Sin embargo, experimentos posteriores han demostrado cómo, a medida que
aumenta la demanda, el "por qué" puede perder fuerza.
"Disculpe, ¿podría darme diez euros para comprar el billete de tren, porque
me han robado el bolso, tengo que irme a casa y no tengo dinero?".
En este caso, a medida que aumenta la demanda económica, seguramente
disminuirán los que estén dispuestos a ayudarlo.
El "por qué" se considera una excelente palabra hipnótica para pequeñas
solicitudes. En este caso, logra engañar a la mente y eludir el factor crítico.
Si la solicitud es pequeña, la mente automáticamente tiende a evitar analizar
la razón, la razón por la cual está recibiendo esa solicitud en particular.
¡No vale la pena trabajar para encontrar una razón lógica!
Obviamente, cuanto mayor es la calidad de la "razón", mejor es la razón,
mayores son las posibilidades de que el "por qué" desempeñe su papel.
Efecto Zeigarnik
El efecto Zeigarnik, que lleva el nombre de la psicóloga lituana Bluma
Zeigarnik, como ya mencioné al principio de este manual. Zeigarnik explica
cómo las personas solo recuerdan las tareas sin terminar, mientras que
tienden a olvidar todas las demás tareas que se han completado. Por ejemplo,
después de llenar su refrigerador hasta el borde, no piensa en comprar más
comida por un tiempo.
Un ejemplo del uso del efecto Zeigarnik durante una hipnosis conversacional
es uno en el que narramos una historia emocionante pero incompleta. La
historia debe estar llena de suspenso pero no debe responder a las preguntas
que corren por la cabeza del interlocutor. De hecho, mientras su mente
consciente trata de comprender la continuación de la historia, su
subconsciente está abierto a recibir órdenes que no tienen nada que ver con la
historia que se cuenta. Este es exactamente el mismo principio en el que se
basan los anuncios que se insertan durante las películas. La duración de la
película (generalmente más de 85 minutos) ayuda a atraer toda la atención de
la mente consciente, dejando campo libre para los mensajes enviados al
inconsciente. Una historia contada, por otro lado, es menos poderosa y el
efecto Zeigarnik se puede mejorar contando una serie de historias pequeñas e
incompletas. La mente consciente del sujeto comenzará a pensar en historias
incompletas de la misma manera que piensa en un problema no resuelto.
Ambigüedad
El uso de la ambigüedad es similar al efecto Zeigarnick. Las frases ambiguas
son comparables a una historia interrumpida porque dejan la mente
consciente del sujeto libre (y al mismo tiempo atrapada) para seguir
cuestionándose.
El objetivo es, por tanto, el mismo: hacer que la mente consciente esté
ocupada pensando.
"Señora, acaba de ver con qué facilidad limpié su sala de estar con esta nueva
aspiradora multiusos. ¿Qué pasaría si ya no la compra?"
Exploraremos el concepto de ambigüedad más adelante.
Subconsciente y negación
No pienses en un plátano amarillo.
¿Lo leíste bien? No pienses en un plátano amarillo.
El subconsciente no puede distinguir entre verdadero y falso. Asimismo, no
conoce la negación.
De la frase "hoy no es un buen día", el subconsciente sólo reconoce el
significado de "buen día".
Probablemente al comienzo de este capítulo, aunque solo sea por un
momento, tuvo la imagen de un plátano amarillo formándose en su mente. Es
simplemente el subconsciente el que automáticamente saca la imagen de un
plátano amarillo de su archivo.
Este principio es uno de los más utilizados en las técnicas de promoción de
ventas porque, además de ser poderoso, también es muy astuto.
De hecho, conscientemente le permite dar una buena impresión: "Señora, si
no está convencida de la compra, no me dé su dinero si no quiere comprarlo
ahora. De esta manera somos empáticos, atentos a las necesidades del cliente,
lo mimamos.
En realidad, lo que el subconsciente entiende es "¡Estás convencido de tu
compra, dame tu dinero ahora!".
Oh, sí... eso no es bueno.
Sugerencias hipnóticas
Una sugerencia no es más que la conducta deseada a realizar por el cliente o
el mensaje que queremos transmitir a su inconsciente.
En la hipnosis tradicional, las sugerencias post-hipnóticas se dan después de
que una persona hipnotizada entra en trance, un estado en el que está más
abierta y dispuesta a ser influenciada.
En hipnosis secreta estamos hablando de sugestiones hipnóticas directas.
Se trata de órdenes explícitas que, al utilizar diversas técnicas, golpean el
subconsciente del sujeto para que realice una determinada acción o para
cambiar su percepción o idea.
Técnicas hipnóticas
Hay varias técnicas que se pueden utilizar durante un intento de hipnosis
conversacional. No son simples y requieren mucha preparación porque
cualquier intento debe hacerse de la manera más natural.
Se pueden utilizar tanto para crear una apertura hacia el subconsciente de la
persona que tenemos delante como para verificar que los intentos son
exitosos.
Veamos algunos de ellos con los que puedes empezar a practicar.
1 Interrumpiendo la rutina
Los seres humanos son habituales.
Los hábitos que se forman en nuestra cabeza y los que están arraigados en
nuestro subconsciente determinan gran parte de nuestra vida. Conduce un
automóvil automáticamente, enciende el interruptor cuando está oscuro
automáticamente, algunas personas encienden un cigarrillo automáticamente.
Entonces, cuando conoces a un amigo, automáticamente se espera que lo
saludes con un apretón de manos.
Los hábitos (asumiendo buenos hábitos) son cualquier cosa menos negativos
y reducen la cantidad de datos que nuestra mente consciente tiene que
procesar todos los días.
La técnica de romper el hábito consiste en crear un cortocircuito inconsciente
rompiendo un hábito muy popular. Cuando esto sucede, se crea un lapso de
tiempo de aproximadamente 5 segundos dentro del cual es posible dialogar
directamente con el subconsciente de la otra persona y posiblemente enviar
comandos hipnóticos.
Una técnica famosa asociada con la interrupción es el apretón de manos (que
se hizo famoso gracias al padre de la hipnoterapia Milton Erikson). Los
apretones de manos son la forma más común de saludo en nuestra sociedad.
Te encuentras con un amigo y le das la mano. La técnica de interrumpir el
apretón de manos sacude el subconsciente y altera una norma social común.
De hecho, en lugar de dar la mano como sucede normalmente, el
hipnotizador interrumpiría el patrón que nuestra mente ha establecido
agarrando la muñeca o tirando del sujeto hacia adelante y desequilibrado.
Con el patrón interrumpido, la mente subconsciente se abre repentinamente y
se prepara para ser influenciada.
2 Técnica de relajación
La relajación es una de las técnicas básicas de la hipnosis clásica. "Estírate,
cierra los ojos y relájate". ¿Por qué los terapeutas le piden que "se ponga
cómodo" y utilice siempre un sofá cómodo para acostarse? No, no es cortesía.
La relajación es un método común utilizado por los terapeutas: si el cliente
está relajado, puede caer en un trance y su mente está abierta a sugerencias.
Obviamente una cosa es hacer un intento clásico de hipnosis y otra intentar
una hipnosis secreta donde el sujeto no es consciente de tal intento: no se
puede pedir que se relaje.
La técnica de relajación más común que también se puede adoptar durante un
intento de hipnosis secreta es hablar en un tono suave, sin cambios excesivos
en el tono de voz.
3 Observación ocular
Más que abrir las puertas del inconsciente, la observación de los ojos es útil
para comprender si el sujeto está utilizando la parte consciente de su mente o
la inconsciente.
El derecho maneja el lado más "creativo" y consciente mientras que el
izquierdo es el lado "práctico" y es manejado por el subconsciente.
Durante un intento de hipnosis secreta, es aconsejable observar
cuidadosamente la mirada de la otra persona. Si los ojos apuntan hacia la
izquierda (la derecha del observador), entonces la persona está accediendo a
la información presente en su subconsciente y ha abandonado temporalmente
su ser consciente. Incluso una mirada fija en un objeto (incluso la famosa
mirada fija al espacio) es una señal interesante que nos hace comprender si la
mente inconsciente está activa. Estas son señales que indican que es posible
intentar enviar una sugerencia hipnótica.
4 Haciendo hincapié en la izquierda
La subdivisión de la mente consciente y subconsciente en los dos hemisferios
permite explotar una técnica muy interesante, aunque sea bastante compleja
de poner en práctica.
De hecho, requiere mucha práctica porque el momento y la precisión de su
aplicación es decisivo.
La técnica consiste en hablar con nuestro interlocutor e intentar obtener un
contacto visual estable. En ese punto, puedes elegir enfocarte y hablar al lado
derecho del sujeto (el consciente) o al lado izquierdo (el inconsciente).
¡La conversación no puede ser espontánea porque es necesario saber qué
decir al lado derecho y qué decir al lado izquierdo!
Intento explicarlo con un ejemplo.
"Entiendo que tenga dudas sobre el producto, pero ¡Mírame!, Creo que para
tomar la decisión correcta, DEBE RELAJARSE y pensar en lo útil que será
para usted. Todos los que decidieron COMPRAR ESTE PRODUCTO se han
beneficiado enormemente de él”.
Empiece mirando el ojo derecho y luego se mueva rápidamente hacia el
izquierdo haciendo hincapié en la palabra "MÍRAME" y luego regrese
inmediatamente a mirar el ojo derecho y continúe con "USTED DEBE
RELAJARSE", que debe pronunciarse de nuevo en el dirección del
hemisferio izquierdo, y luego volver inmediatamente a la derecha y así
sucesivamente.
Esta es una técnica muy compleja que requiere una enorme habilidad para
manejar la sincronización y el tono de la voz. De todos modos, todo debe
hacerse de forma natural.
Durante una conversación larga, la mente inconsciente del sujeto comenzará
a comprender las palabras que se han resaltado, las palabras más importantes
de la conversación porque serán enfatizadas por el tono y la mirada.
5 Técnica de dirección incorrecta
Pensemos en un mago que agita su varita mágica y luego saca el conejo del
sombrero.
La audiencia entra en éxtasis, ¿cómo pudo realizar tal magia?
¡Gracias a la varita mágica!
No, no estoy loco. Ciertamente, la destreza necesaria para realizar un truco de
magia es crucial, pero la varita mágica es el elemento que todos subestiman.
De hecho, todo el mundo es consciente de que la varita en sí no tiene nada de
mágico, pero el mago, agitándola con la mano izquierda, utiliza la técnica de
la distracción, atrayendo la mirada del público hacia el lado equivocado y
permitiéndole operar sin ser molestado con la mano derecha.
Ser capaz de catapultar mentalmente a una persona cargada de ansiedad y
preocupaciones a una playa relajante crea un cortocircuito que puede abrir
una puerta al subconsciente.
6 La metáfora
El uso de la metáfora es una técnica que se utiliza para cambiar la percepción
del sujeto sobre un tema determinado.
Supongamos que el tema es la pérdida de peso. Seguramente el sujeto ve esto
como cansancio, como un conjunto de privaciones, como un reto duro de
afrontar y suele empezar ya derrotado.
Supongamos que el sujeto también es un gran aficionado al fútbol.
¿Por qué no intentar asociar un camino de pérdida de peso con el camino
necesario para ganar la Champions League?
"Bajar de peso es como afrontar el camino para ganar la Champions League.
Al principio te encuentras con equipos más débiles, la meta está lejos y la
motivación es menor. Pero a medida que continúas por el camino comienzas
a ver los resultados de tu entrenamiento diario. Cada día es como un partido,
un paso más hacia la final".
En general, las metáforas se consideran terapéuticas. Aquí tienes uno de los
más clásicos:
Tu cuerpo es como una máquina. Suministra el combustible adecuado y se
comportará bien. Si descuida su mantenimiento o usa combustible en mal
estado, se descompondrá.
7 La ilusión de la elección
Esta técnica hipnótica es utilizada inconscientemente muy a menudo por los
padres hacia sus hijos.
Consiste en hacer una pregunta con dos opciones posibles, excepto que la
misma pregunta es ilusoria ya que solo hay una opción posible.
"¿Comerás de todo o quieres irte a la cama sin comer?" En este caso la
pregunta tiene dos opciones pero la segunda, que también implica irse a
dormir, se descarta desde el principio.
Otro ejemplo podría ser "¿Quieres ir a dormir ahora o en 10 minutos?". Ante
esta pregunta, el niño tiene la ilusión de poder elegir, pero la realidad es que
es el padre quien está decidiendo que se acostará en diez minutos.
8 Ambigüedad
"Los oradores son más vehementes cuando su causa es débil." (Cicero)
La técnica de la ambigüedad es una de las que más experimentamos cada día,
yo la llamo la técnica del político.
El uso de discursos ambiguos es una forma común en la que muchos líderes
de partidos o dictadores ávidos de poder hipnotizan a las masas. Muchos de
los llamados grandes líderes políticos no son más que hábiles oradores que
logran eludir el pensamiento crítico.
La mayoría de las veces, los discursos de los líderes políticos carecen de
lógica. Están llenas de ambigüedades y consignas vagas que no tienen otro
propósito que despertar las emociones de la multitud. Es poco probable que
prevalezca un líder lógico que utiliza un discurso claro e inequívoco y que no
despierta las emociones de la gente.
Esto sucede porque la mente consciente no tiene ninguna dificultad para
comprender el significado de frases simples y lógicas. Por el contrario,
también suelen aburrir al oyente.
En cambio, el uso de palabras vagas y bien calibradas para despertar
emociones tiene un efecto devastador. La mente consciente está ocupada
entendiendo el significado lógico de la oración (que no existe) y, mientras
tanto, es bombardeada con sugerencias.
Imagina a un político publicando esto en Facebook:
"¡Italianos! ¡Basta! ¡Es hora de despertarnos y correr en las plazas por el
cambio! ¡Debemos elegir una nueva dirección y solo podemos hacerlo
juntos! ¡Y solo se puede hacer votando por el Partido Xyz!".
Un revoltijo de frases lógicas y sin sentido que son muy útiles para unir
multitudes enteras.
9 Las conjunciones
El uso de conjunciones es una técnica de hipnosis tradicional y secreta. Esta
técnica de hipnosis secreta implica la afirmación de ciertas verdades
absolutas que el público o el sujeto pueden verificar de inmediato.
Luego de dar una serie de información obviamente correcta, se agrega el
mensaje a transmitir, mediante el uso de una conjunción.
En ese momento, el oyente está preparado para aceptar ese mismo mensaje en
el conjunto de verdades que lo precedieron.
De hecho, mientras que inicialmente la mente consciente analiza todos los
mensajes que recibe, una vez que se acostumbra a aceptarlos como
verdaderos (porque claramente son verdaderos) baja la guardia, se vuelve
perezosa y pierde su capacidad de control.
Una serie de mensajes verdaderos también provoca un aumento de la
confianza. Cuando un hablante logra generar confianza en un nivel
consciente, gana el poder de programar la mente inconsciente con cualquier
sugerencia que desee enviar.
10 Los supuestos
El uso de supuestos es muy común en las ventas. Consiste en la capacidad de
utilizar una suposición no verificada.
Dejame darte un ejemplo.
Inmediatamente diciendo "¡La aspiradora que tienes delante es la mejor del
mercado!" resultará inmediatamente en una respuesta de la mente consciente
del cliente potencial: "¿Quién dijo eso? ¿Cuál es la prueba?" En este caso, el
cliente se pone inmediatamente a la defensiva.
Pero la misma oración puede usarse como suposición. "Suponiendo que la
aspiradora que tienes delante es la mejor del mercado, ¿cuántas cosas
adicionales podrías hacer durante el día con el tiempo ahorrado para quitar el
polvo del suelo?".
En la práctica, ofrece su sugerencia como verdad absoluta (se supone) y
luego cambia la atención del cliente a otra situación. En este caso, el ahorro
de tiempo también evoca hermosas emociones.
11 Tono de voz
El tono de voz determina qué tipo de oración se está escuchando en un nivel
inconsciente profundo.
La misma frase se puede interpretar de forma diferente según el tono. Una
oración con un tono descendente (alto al principio y bajo al final) abre el
módulo de comando en la mente del sujeto frente a nosotros. Es más probable
que las personas hagan lo que se les pide que hagan cuando hablan en un tono
descendente, porque su mente lo procesa como una orden.
Comunicación no verbal
Una persona que desee conocer los secretos de la hipnosis no puede ignorar
el conocimiento del lenguaje corporal. El conocimiento de la comunicación
no verbal (que representa el 55% de toda nuestra comunicación) nos permite
saber qué está pensando realmente una persona en particular: el lenguaje
corporal no miente. Es el espejo del subconsciente y una persona podría decir
conscientemente una determinada cosa, su cuerpo puede darnos un mensaje
completamente diferente.
El subconsciente influye en la comunicación no verbal de todas las personas
e incluso los más experimentados tienen dificultades para ocultar las
reacciones inconscientes de su cuerpo. Estos se destacan, por ejemplo, a
través de:
Expresiones faciales.
Posición del cuerpo.
Tono de voz.
Movimientos de los ojos.
Posición de las extremidades.
El consejo es profundizar en este tema porque con la comunicación no verbal
es posible enviar ambas señales y entender cuando un sujeto está listo para
aceptar nuestra sugerencia.
Gestos batónicos
Sin embargo, prefiero detenerme en los gestos batónicos (o gestos miméticos)
que son esos gestos (normalmente de las manos) que marcan rítmicamente un
discurso. Es fácil observarlos durante los discursos políticos cuando el
político se dirige directamente a la gente.
En las conversaciones cara a cara, pueden resultar muy útiles como soporte
para casi todos los intentos de hipnosis secreta, por ejemplo para marcar la
conversación al intentar dirigir la atención a determinadas palabras desde el
hemisferio derecho del sujeto al hemisferio izquierdo. En este caso se
potencia la técnica ya mencionada cuando hablé de "énfasis a la izquierda".
Los gestos batónicos se incluyen a menudo entre las técnicas hipnóticas con
el nombre de "marcado analógico" porque enfatizan y refuerzan solo ciertas
palabras dentro de una oración.
Conclusión
La hipnosis secreta es ciertamente un tema complejo en el panorama de la
comunicación manipuladora. Requeriría no solo un análisis en profundidad
sino también cursos específicos "presenciales" o en cualquier caso con
soporte de video.
A través de este texto quise terminar un viaje que inicié hace mucho tiempo
que comenzó con el análisis de la Persuasión, el tema que más me ha
fascinado, también por la dificultad de terminar en conductas poco éticas.
La manipulación mental y el lenguaje corporal fueron los siguientes pasos
obvios para completar el círculo de la comunicación persuasiva.
Sin embargo, decidí comenzar este nuevo proyecto con la intención de
insertar la última pieza para completar todo y ofrecer una visión general de la
manera más clara posible.
Cualquiera que tenga la oportunidad de leer los 4 libros sobre comunicación
sin duda tendrá una imagen muy clara y sabrá, si todavía está interesado, en
cómo ampliar sus conocimientos y en qué profundizar según sus necesidades.
Con la esperanza de haber despertado su interés y satisfecho parte de su
curiosidad,
Te deseo una hermosa despedida.
Hayden J. Power
TÉCNICAS PROHIBIDAS DE MANIPULACIÓN MENTAL
Copyright ©2020 - Hayden J. Power
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MANIPULACIÓN Y
PSICOLOGÍA OSCURA
APRENDER A RECONOCER AL
MANIPULADOR,
SUS TÉCNICAS Y SU LENGUAJE
CORPORAL
Ninguna persona es libre, si no es su propio amo. Epicteto
DRA. M. COSTANZA CALVIO
PSICÓLOGO - PSICOTERAPEUTA
Copyright © 2022 por Dra. Maria Costanza Calvio
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Imágenes de la Figura 1 a la Figura 14:
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ÍNDICE
VOLUME I: PSICOLOGÍA OSCURA
Prefacio
Introducción
Capítulo 1 - PSICOLOGÍA DE LA PERSONALIDAD
1 - CÓMO NACE LA PERSONALIDAD
Rasgos, temperamento y personalidad
Como se desarrolla la Personalidad
La Teoría del Apego
2 – LOS TRASTORNOS DE PERSONALIDAD
Personas con comportamientos extraños y excéntricos
Personas con comportamientos ansiosos o temerosos
Personas con los comportamientos socialmente más desagradables
Capítulo 2 - PSICOLOGÍA OSCURA
1 – QUE ES LA PSICOLOGIA OSCURA
La tríada oscura o malvada (Dark Triad)
El lado oscuro del Narcisista
El lado oscuro del Maquiavélico
El lado oscuro del Psicópata
La tríada también podría ser una tétrada
La tríada oscura en las mujeres
La tríada oscura en el lugar de trabajo
La tríada oscura en la red
Narcisismo digital
Psicología oscura en la publicidad
Predictores de la tríada oscura
Intervención en el trastorno de personalidad con tríada oscura
2 - LA TRÍADA OSCURA EN LAS RELACIONES CON EL OTRO SEXO
La víctima del manipulador
Intimidad con el narcisista inconsciente
Cómo entender que la pareja es un narcisista maligno
Capítulo 3 - ESTRATEGIAS BÁSICAS DE MANEJO, PERSUASIÓN Y VENTA
1 - TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN
Técnicas de manipulación basadas en la imposición
Técnicas de manejo basadas en el cumplimiento
Técnicas de manipulación basadas en generar confusión
Técnicas de manipulación basadas en el miedo y la culpa
Técnicas de manipulación basadas en la humillación y la dominación
2 - TÉCNICAS DE PERSUASIÓN Y VENTA
Capítulo 4 - ANALIZAR A LAS PERSONAS Y DEFENDERNOS
Mente consciente y mente inconsciente
Todos podemos "leer la mente"
Cómo entender que alguien tiene malas intenciones
Defendernos de la manipulación mental
Conclusiones
VOLUME II: MANIPULACIÓN MENTAL
Prefacio
Introducción
Capítulo 1 - MANIPULACIÓN, PERSUASIÓN Y VENTA
1 - PERCEPCIÓN
2 - MANIPULACIÓN
Quién es el manipulador mental/emocional
Cómo se manifiesta la personalidad de la tríada oscura
Características típicas del manipulador
Quién es la víctima del manipulador mental/emocional
Cómo es la víctima del manipulador mental
Características típicas de la víctima
Relaciones toxicas
Cómo reconocer una relación tóxica
Cómo reconocer a un manipulador afectivo
3 - PERSUASIÓN
¿Quién es la persona persuasiva?
Persuadir o influir
El poder social
4 - VENTA
La Teoría de los 3 Cerebros
Neuromarketing
Capítulo 2 - TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN MENTAL, PERSUASIÓN Y VENTA
1 - TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN MENTAL
Como actúa el manipulador
Las técnicas de manipulación
Engaño
Hipnosis y estados alterados de conciencia
Sugestión
Comunicación sugestiva e hipnosis conversacional
Lavado de cerebro
Manipulación mental
Técnicas poderosas de manipulación emocional
Relaciones tóxicas: cuando el manipulador se encuentra con su víctima
Estrategias de manipulación masiva según Chomsky
La evolución actual de las técnicas de control social
2 - TÉCNICAS DE PERSUASIÓN
Los 6 principios de Cialdini
Las palabras que influyen en los pensamientos
Asentir
Dejar la libertad de elección
Utilizar Storytelling
3 - TÉCNICAS DE VENTA
Técnica de la puerta en la cara
Técnica del pie en la puerta
Técnica de Psicología inversa
Técnica de comandos ocultos negativos
Técnica de negar el comando
Técnica Yes-Set
Técnica de anclaje
Técnica de Refuerzo Positivo
Técnica de Refuerzo Negativo
Capítulo 3 - DEFIÉNDETE DE LA MANIPULACIÓN
1 - APRENDAMOS A ESTAR EN EL JUEGO
Fase 1. Cómo notar que nos están manipulando
Fase 2. Defendernos de la manipulación mental
La técnica de la niebla
5 pasos para entender si estás siendo manipulado y defenderte
2 - CÓMO TERMINAR UNA RELACIÓN TÓXICA
Paso 1: Prepárate y recupera una red social
Paso 2: No vuelvas atrás
Paso 3: Trabaja para independizarte
3 - INTELIGENCIA EMOCIONAL PARA DEFENDERSE DE LA MANIPULACIÓN
EMOCIONAL
Analízate y mejórate a ti mismo
4 - PERSONAS MENTALMENTE LIBRES
Autoestima: no tengas miedo al fracaso
Encanto y carisma
Conclusiones
VOLUME III: LENGUAJE CORPORAL Y MANIPULACIÓN
Prefacio
Introducción
Capítulo 1
COMO COMUNICA EL CUERPO
1 - EL CONCEPTO DE INCONSCIENTE EN EL LENGUAJE DEL CUERPO
2 - EL LENGUAJE DE LA MENTE Y EL LENGUAJE DEL CUERPO
Cómo percibimos el mundo
Contacto humano a través del lenguaje corporal
¿El lenguaje corporal es voluntario o involuntario?
Orientar la comunicación gracias a la sugerencia
3 - SABER OBSERVAR EL LENGUAJE DEL CUERPO
Cómo se observa el lenguaje corporal
Sincronicidad en los movimientos
Los aspectos vocales
4 - COMUNICAR CON EL CUERPO
La cinésica
La proxémica
5 - INTERPRETAR EL LENGUAJE DEL CUERPO
El tronco
Los brazos
Las piernas
Los pies
Las manos
6 - INTERPRETAR LOS GESTOS
Rascarse el ojo, la oreja o la punta de la nariz
Alejar los objetos colocados frente a usted
Acercar los objetos colocados frente a usted
Alejarse físicamente con el torso (o los pies)
Frotar las manos
Morder los labios, tirar el cabello lejos del cuello, tocar el interior de la oreja
Gestos de aprecio, tensión y rechazo
Dirección de los ojos
El lenguaje corporal debe ser interpretado
Capítulo 2 - MANIPULAR MEDIANTE EL LENGUAJE DEL CUERPO
1 - MENTIR CON EL CUERPO
Los gestos ilustradores
Los ojos
Los párpados
La sonrisa
Los brazos
La caminata
El apretón de manos
2 - MANIPULAR MEDIANTE EL LENGUAJE DEL CUERPO
Los mentirosos son disonantes
Los mentirosos casi siempre están a la defensiva
Los mentirosos aman demasiado los detalles
El mentiroso tiende a no querer repetir
Algunos mentirosos sudan
Los mentirosos hablan más lento
Los mentirosos prefieren no mentirte directamente
Los mentirosos suelen tener una buena razón
Capítulo 3 - MICROEXPRESIONES FACIALES
1 - QUE SON LAS EXPRESIONES FACIALES
Aprender a identificar y descifrar expresiones faciales
2 - LAS 7 EXPRESIONES FACIALES
1. FELICIDAD
2. DESPRECIO
3. ASCO
4. IRA
5. TRISTEZA
6. MIEDO
7. SORPRESA
3 - CÓMO IDENTIFICAR UNA MICROEXPRESIÓN
La expresión no puede revelar su causa
Capítulo 4 - MANIPULAR MEDIANTE MICROEXPRESIONES FACIALES
1 - MENTIR CON LAS MICROEXPRESIONES FACIALES
El modelo de congruencia
Cómo reconocer expresiones falsas
Lenguaje corporal entre políticos y grandes del mundo
Conclusiones
PARTE I
PSICOLOGÍA
OSCURA
Prefacio
¿Qué impulsa a un psicoterapeuta a escribir un libro sobre psicología
oscura? ¿Moda? ¿El dinero que podría ganar? ¿Una perversión personal al
querer transmitir técnicas prohibidas? Nada de esto. Lo que me impulsó
fuertemente a escribir este libro fue el deseo de abrir los ojos a las personas,
de enseñar a la mayor cantidad de gente posible, como he enseñado a mis
pacientes, de quién defenderse. Antes de aprender a defendernos, de hecho,
debemos entender bien de quién. Debemos aprender a reconocer al
enemigo.
La víctima del manipulador mental es principalmente una persona
descrita como buena e ingenua. Básicamente, esta persona ama esta
identidad de "bueno, generoso y amable", pero no se haga ilusiones, nadie
puede ser bueno, generoso y amable siempre, en todas las ocasiones. No
puede ser y sobre todo no debe ser, ¡tienes que aprender a defenderte!
En la naturaleza, cuando un animal es un cachorro, hay padres que lo
defienden, pero, cuando crece, la autodefensa se convierte en su
responsabilidad, de lo contrario muere. Ningún otro animal lo protegerá y
esto siempre nos ha parecido normal en los documentales. Entonces, ¿por
qué deberíamos esperar que alguien venga a rescatarnos cuando lo
necesitemos? ¿Por qué queremos aferrarnos a nuestra identidad de bondad y
siempre seguir diciendo "SÍ" incluso cuando queremos decir "NO"? Para no
decepcionar al otro, ¡claro! Es como si el león le dijera a la gacela: "Tengo
hambre, ¿puedo comerte por favor?" Y la gacela respondió: «Yo también
tengo hambre, pero como soy una gacela buena, generosa y amable, sí,
cómeme». ¿Cuándo lo viste?
La manipulación emocional es como un baile de pareja: el manipulador
lidera y tú sigues. El manipulador mantiene el control, que es la percepción
positiva de sí mismo y la certeza de tener siempre la razón, mientras que la
víctima, por su fuerte necesidad de fusión y aprobación, le permite redefinir
su realidad e identidad, haciéndole sentir siempre más equivocado e incapaz
hasta el punto de anular su personalidad.
¡Deja de bailar si bailar te duele! Defenderse no puede ser una falta, es
su deber, ¡una responsabilidad para con usted mismo! No tienes que ponerte
malo, puedes encontrar tu propio estilo de decir "NO", pero apártate. ¿De
cuál trayectoria? Te lo explicaré en este libro.
Introducción
El conocimiento de los demás y de nosotros mismos, la conciencia de
cómo nos hemos convertido en lo que somos, de cómo pensamos, actuamos
y funcionamos, son el tema de una ciencia llamada Psicología. Así es, la
psicología es una ciencia, al igual que la medicina. De hecho, la Psicología
tiene sus raíces en la Filosofía, pero gracias a las nuevas tecnologías
(tomografía computarizada, resonancia, electroencefalograma, etc. ...), hoy
somos capaces de observar, medir y experimentar de forma matemática y
científica todo lo que ocurre en nuestro cerebro. Podemos detectar y medir
sensaciones, emociones y cualquier otra actividad intelectual, verificando
científicamente lo que antes eran solo teorías. Por estas razones, la
Psicología se ha convertido plenamente en una disciplina científica.
La psicología estudia la personalidad y la mente humana: cómo se
desarrolla, piensa, actúa y funciona. Entender cómo funciona la mente
puede tener un impacto fundamental en la vida diaria de cada uno de
nosotros, porque puede hacerla mejor o peor, más complicada o
infinitamente más sencilla. El conocimiento y la conciencia de cómo
trabajamos son las herramientas más efectivas que tenemos para poder
actuar y tomar nuestras decisiones de vida de la manera más saludable y
funcional posible.
La Psicología Oscura es la rama de la Psicología que estudia el
comportamiento de algunos individuos cuya personalidad se define, de
hecho, "Personalidad Oscura". Son personas que, a primera vista, pueden
parecer normales o saludables, pero no lo son en absoluto. Son sujetos muy
peligrosos, sin empatía, compasión y sentimientos, que suelen utilizar la
manipulación de los demás para conseguir sus objetivos. Muchos de ellos
saben hacer muy bien el papel de inocentes, pero son otra muy distinta: no
les importa causar sufrimiento en los demás, ya que saben dirigir su
atención solo a ellos mismos.
La comprensión y conocimiento de la Psicología Oscura y la dinámica
de funcionamiento de estas personas es la única arma que tenemos para
reconocerlas y defendernos de sus ataques y manipulaciones. No conocer la
Psicología Oscura equivale a vivir a merced del mundo que nos rodea, ya
que esta Psicología puede involucrar cualquier relación interpersonal,
familiar, laboral, de amigos, de pareja e incluso nuestra economía personal.
De hecho, sabemos muy bien que entre las cosas más manipuladoras que
envuelven nuestra vida tenemos la publicidad, que muy a menudo nos
empuja a comprar, incluso lo que no necesitamos.
Conocer las técnicas que pueden afectar tu mente y la de los demás es la
única arma que tienes para analizar el comportamiento de las personas con
las que vives o trabajas, identificando sus rasgos oscuros y limitando sus
efectos sobre ti. Además, conocer los principios fundamentales de la
Psicología Oscura también puede ayudarte a sobresalir en tu vida personal y
profesional, ya que puedes usar algunos de sus principios (de manera
consciente) para lograr algunos de tus buenos objetivos.
Te daré una idea bastante completa de las características y peligros de
este tipo de manipulación y de lo que puedes hacer para defenderte de estas
personas o utilizarlas a tu favor.
Capítulo 1
PSICOLOGÍA DE LA PERSONALIDAD
1 - CÓMO NACE LA PERSONALIDAD
Ningún ser humano nace sin identidad. Nada más salir del útero, cada uno de
nosotros ya tiene su propio pequeño personaje, una mirada traviesa o una calma
sorprendente... Esta parte del carácter de una persona determina en gran medida el
comportamiento y las reacciones. De hecho, incluso si reciben la misma educación
de los mismos padres, dos niños pueden ser muy diferentes: uno sueña despierto
todo el día y el otro salta de una actividad a otra, en constante movimiento. En las
familias numerosas, los padres notan rápidamente estas diferencias de temperamento
de un niño a otro. Las personas, por tanto, vienen al mundo con un temperamento
que han heredado. Pero, al mismo tiempo, es su propio temperamento personal.
Rasgos, temperamento y personalidad
El término "personalidad" deriva de la palabra latina "persona", e indica las
máscaras que los actores usaron durante el espectáculo para interpretar los diferentes
roles de la representación. En nuestra vida diaria, nosotros también usamos
"máscaras" que en psicología se definen como "roles sociales" o simplemente
"roles". Por ejemplo, cuando hablemos con nuestro profesor de la universidad o el
gerente de nuestra empresa, nuestra actitud será muy diferente a la que tendremos
cuando hablemos con nuestro mejor amigo en el bar o con nuestros padres en casa.
Esto no significa que seamos falsos o que tengamos problemas mentales porque
tenemos una personalidad "doble" o "triple", ni mucho menos, significa que estamos
integrados socialmente porque respetamos los roles y clasificaciones sociales.
Estaríamos inadaptados y desconectados si nosotros nos comportáramos así,
manifestando diversos problemas de personalidad antisocial. Pero, respetando los
mismos roles e integrándonos en la sociedad más o menos todos de la misma
manera, debemos tener en cuenta que hay aspectos individuales y característicos de
la personalidad que son diferentes para cada uno de nosotros. Todos nos dirigimos a
un profesor más o menos de la misma manera, pero manteniendo características de
personalidad distintivas y actitudes individuales, es decir, que nos pertenecen
únicamente a nosotros. Estas características de personalidad que nos pertenecen a
cada uno de nosotros se denominan "rasgos". El conjunto de ciertos rasgos,
entonces, constituye lo que se llama el temperamento básico de una persona.
Este temperamento estará a su vez influenciado por el entorno social en el que la
persona crece y vive.
Entonces, podemos decir que:
1. la personalidad se compone del temperamento de la persona (es decir, el
conjunto de rasgos)
2. combinado con la influencia que el entorno social ha ejercido en el
crecimiento de esa persona. De hecho, incluso el entorno familiar y social en
el que crece una persona puede marcar la diferencia.
Para entender mejor: la estructura de la personalidad es como la estructura final de
una casa donde las características son las columnas portantes y el conjunto de
características constituye el esqueleto de hormigón armado de esta casa, es decir, el
temperamento. Las paredes y la distribución de las habitaciones representan la
influencia que el entorno social ha ejercido sobre esa persona.
La personalidad es, por tanto, una compleja organización de formas de ser,
conocer y actuar que se construye durante el desarrollo del individuo a través de sus
características innatas y sus interacciones con otras personas y el entorno que le
rodea. Ahora especificamos y describimos en detalle cómo nace y se desarrolla la
personalidad de cada uno de nosotros a medida que crecemos.
Como se desarrolla la Personalidad
¿Alguna vez te has preguntado por qué dos personas con las mismas
características (edad, sexo, condición social, trabajo ...) ante un mismo estímulo o
evento pueden reaccionar de manera diferente? La respuesta es: porque depende
principalmente de su temperamento básico.
En psicología y psiquiatría, el término temperamento se refiere al conjunto de
tendencias innatas, es decir, genéticas, del individuo para reaccionar a los estímulos
ambientales. Para cada individuo existen diferentes umbrales de activación de
emociones y sentimientos y, en consecuencia, hay diferentes respuestas conductuales
en función de la activación de estas emociones y sentimientos. Todo esto cambia de
persona a persona en función de su temperamento que es innato y, por tanto, está
presente en su ADN.
La primera descripción del temperamento humano se remonta a Hipócrates,
alrededor del 400 a.C. Hipócrates argumentó que, en la base de los temperamentos
humanos estaba la teoría de los cuatro humores, según la cual cuatro fluidos
llamados humores circulan en el cuerpo humano: flema (linfa), sangre, bilis amarilla
y bilis negra. Los cuatro fluidos, en la persona sana, están en perfecta armonía en
una especie de equilibrio. En cambio, cuando este equilibrio se altera y la
concentración de un determinado estado de ánimo (o fluido) es mayor que la
concentración de otros fluidos, estamos hablando de una persona con un
determinado temperamento, dependiendo del correspondiente fluido presente en el
organismo en mayor concentración. En consecuencia, podemos identificar cuatro
temperamentos diferentes: flemático, sanguíneo, bilioso y melancólico.
Según Hipócrates, la persona con un temperamento flemático, causado por un
exceso de flema, se describe como dichosa, lenta, perezosa, serena y talentosa. El
sanguíneo, que tiene un exceso de sangre, se describe como vital, jovial, alegre,
goloso y con una sexualidad juguetona. El colérico o bilioso, que tiene un exceso de
bilis amarilla, se describe como delgado, seco, de mal genio, susceptible, astuto,
generoso y orgulloso. Finalmente, la melancolía, que se presenta, en cambio, en su
caso por un exceso de bilis negra, es generalmente descrita como delgada, débil,
pálida, tacaña, triste.
En psicología moderna, sin embargo, estamos hablando de rasgos de
personalidad más que de temperamento. Un rasgo es una respuesta conductual que
siempre se repite de la misma forma en una persona, independientemente del
estímulo que lo provoque. En otras palabras, el rasgo es una predisposición de la
persona a actuar siempre de la misma manera independientemente de las
circunstancias cambiantes. Entonces, los rasgos de personalidad representan
patrones de pensamiento, percepción, acción, reacción y relación, relativamente
estables en el tiempo. Un ejemplo de rasgo podría ser el de la empatía, mediante el
cual, con base en este rasgo, la persona piensa, percibe, actúa, reacciona y se
relaciona y su forma de comportarse será muy diferente a la de una persona con un
rasgo de personalidad, por ejemplo, desapegado. Incluso el trabajo que elijan hacer
durante toda su vida, en la medida de lo posible, estará muy condicionado por estos
rasgos.
Las teorías de referencia más conocidas con respecto a los rasgos de personalidad
son la de Cattell, la de Eysenck y posteriormente la de los Cinco grandes factores de
la personalidad o la teoría de los "Big Five".
Según Cattell (1970), los principales rasgos constitutivos de la personalidad
serían dieciséis:
● Distante, frío;
● Superficial, poco inteligente;
● Inmaduro, lábil;
● Deferente, leve;
● Rígido, deprimido;
● Inconstante, voluble;
● Tímido, incómodo;
● Duro, realista;
● Confiado, tolerante;
● Convencional, práctico;
● Cándido, ingenuo;
● Tranquilo, seguro;
● Conservador, tradicionalista;
● Dependiente, imitativo;
● Indolente, descontrolado;
● Relajado, plácido.
Posteriormente Eysenck (1980), a través de un método experimental, realizando
estudios de personalidad en personas reales y voluntarias, elaboró y presentó la
Teoría Trifactorial, basada en tres factores: Extroversión, Neuroticismo y
Psicoticismo. A partir de la diferente combinación de estos factores es posible
determinar, y por tanto predecir, cómo se comportará la persona en diversos
contextos a nivel psicológico y social. Para Eysenck, estos rasgos son principalmente
genéticos, pero posteriormente, están influenciados y en parte condicionados por el
entorno externo: la familia y la sociedad. Las interacciones familiares durante la
infancia, por ejemplo, el afecto, la comunicación entre padres e hijos, el entorno
escolar, de amigos y social en general, repercuten en un mayor o menor desarrollo
del mismo, determinando la personalidad del individuo.
Específicamente, Eysenck definió las tres categorías/rasgos de esta manera:
Neuroticismo
El neuroticismo es el nivel más alto de inestabilidad emocional e incluye
trastornos de ansiedad, histeria, depresión y obsesión ante diversas situaciones. Las
personas neuróticas son las que reaccionan de forma exagerada con mayor
frecuencia y les resulta difícil volver a un nivel normal de excitación emocional. A
diferencia del neuroticismo, hay personas emocionalmente estables, tranquilas y con
un alto nivel de autocontrol.
Extroversión
Las personas más extrovertidas tienen características más marcadas de
sociabilidad, impulsividad, desinhibición, vitalidad, optimismo y agudeza de
ingenio. Por otro lado, sin embargo, están los más introvertidos que dan mayor
demostración de tranquilidad, pasividad, falta de sociabilidad, reflexividad o
pesimismo.
Psicoticismo
El grado de psicoticismo de una persona refleja su nivel de comportamiento
impulsivo, agresivo o de baja empatía. Estas personas suelen ser insensibles,
inhumanas, antisociales, violentas, agresivas y extravagantes.
La teoría de BIG FIVE
Actualmente, la teoría que se considera más capaz de explicar una mayor
variabilidad individual entre sujetos es la de los Cinco Grandes Factores de la
Personalidad o la teoría de los Big Five (1992). Según esta teoría elaborada por
McCrae y Costa, existen cinco principales rasgos, factores o dimensiones de
personalidad que resumirían las teorías de rasgos descritas hasta ahora. Las
macrocategorías más utilizadas para describir las diferencias entre individuos son:
extroversión, simpatía, escrupulosidad, neuroticismo y apertura a la experiencia.
Cada categoría tiene un polo negativo (cuando el rasgo no está muy presente) y un
polo positivo (cuando el rasgo está muy presente).
RASGO
EXTROVERSIÓN
POLO NEGATIVO
POLO POSITIVO
SI ES UN POCO
SI ES MUY
EXTROVERSO:
introversión, tendencia a
EXTROVERSO:
emocionalidad positiva y
interesarse más en el mundo sociabilidad
interno que en el externo
AMISTAD
SI ES UN POCO
SI ES MUY AMIGABLE:
AMIGABLE:
hostilidad, insensibilidad e
cortesía, altruismo y
cooperación
indiferencia
SI ES POCO
CONSCIENTE:
ESCRUPULOSIDAD imprecisión, inconstancia,
falta de fiabilidad
NEUROTICISMO
SI ES UN POCO
NEURÓTICO:
estabilidad emocional,
dominio y seguridad
SI ES MUY
CONSCIENTE:
escrupulosidad,
perseverancia, seriedad y
autodisciplina
SI ES MUY
NEURÓTICO:
vulnerabilidad, inseguridad
e inestabilidad emocional
APERTURA A LA
SI ES UN POCO ABIERTO SI ES MUY ABIERTO A
EXPERIENCIA
A LA EXPERIENCIA:
LA EXPERIENCIA:
cierre a la experiencia,
creatividad, poco
conformidad, falta de
convencionalismo y
creatividad y originalidad
originalidad
Pero, como dije, la personalidad de un individuo está constituida por el
temperamento innato de la persona, derivado de todos sus rasgos (extroversión,
amistad, escrupulosidad, neuroticismo, apertura a la experiencia), posteriormente
modificado por la influencia del entorno externo en que crece y que llamaremos
carácter.
PERSONALIDAD
TEMPERAMENTO
+
CARÁCTER
Es innato y difícil de modificar, consta Se aprende del entorno externo y se
de todas sus características:
1. Extroversión
2. Amistad
3. Conciencia
4. Neuroticismo
5. Apertura a la experiencia
Puede identificarse desde la infancia y
se mantiene estable a lo largo de la
vida ya que tiene características
biológicas hereditarias. Los estudios
sobre gemelos informan una
actualiza constantemente.
Depende en gran medida del
entorno externo y social en el que
crece el individuo y de la influencia
que este ejerce durante su niñez y
adolescencia.
heredabilidad de rasgos entre el 40 y el
60% (Cloninger 1993).
Este concepto, por tanto, ve la personalidad derivada en parte de la genética y,
por tanto, inmutable, y en parte del entorno externo, y, por tanto, en este sentido,
modificable, que puede ser influenciada y manipulada. Esto es muy importante,
porque significa que si es cierto que podemos intervenir modificando y mejorando (o
empeorando) nuestro carácter y nuestra personalidad, todavía hay una parte de
nosotros, la determinada por el temperamento básico, sobre la que no es posible
intervenir completamente porque es genético.
Tomemos un ejemplo muy simple: una persona con un temperamento
introvertido, si se le da la opción, preferirá un trabajo más autónomo, como un
especialista en TI. Sin embargo, al no poder elegir, también podrá adaptarse para
hacer otros trabajos con mayores interacciones sociales, por ejemplo, el empleado de
una tienda y tal vez incluso volverse un poco más extrovertido a fuerza de dar
consejos y hablar con la gente, pero tan pronto como tenga la oportunidad, siempre
tenderá a refugiarse en sí mismo, prefiriendo quizás una velada disfrutada solo en
casa, en lugar de salir con amigos, o más fácilmente, con un solo amigo.
Además, debido a que incluso el entorno externo en el que vivimos cambia
constantemente, debemos considerar que la personalidad está en constante evolución
a lo largo de la vida de una persona: la personalidad es dinámica y está siempre en
movimiento - evolución - cambio.
Y aquí viene la dificultad. En psiquiatría hay diferentes "estructuras de
personalidad", por lo tanto, diferentes tipos de casas; por ejemplo, está la estructura
narcisista, la estructura obsesiva, la paranoica, etc. Puedo decir que una persona
tiene una estructura de personalidad narcisista cuando la mayoría de sus rasgos de
personalidad (pilares) son narcisistas, o puedo decir que tiene una estructura de
personalidad obsesiva cuando la mayoría de sus rasgos de personalidad son
obsesivos, o que tiene una estructura de personalidad paranoica cuando la mayoría
de sus rasgos de personalidad son paranoicos.
A una estructura de personalidad de cierto tipo, por ejemplo, un narcisista,
pertenecen determinadas características y rasgos innatos que, en tanto estén
presentes dentro de ciertos niveles, no constituyen demasiados problemas. Pero
cuando estos rasgos se vuelven excesivamente pronunciados y rígidos, terminan
comprometiendo el trabajo y/o el funcionamiento interpersonal; es decir, se vuelven
desadaptativos y pueden causar un malestar importante tanto en las personas que los
manifiestan como en quienes los rodean. En este caso, nos encontramos ante un
trastorno de la personalidad, o una patología de la personalidad.
En el trastorno de la personalidad, por lo tanto, los rasgos de personalidad se
endurecen hasta el punto de superar ciertos parámetros, un poco como en el cuerpo
humano cuando los análisis de sangre ya no caen dentro de los niveles considerados
seguros y se deben tomar medidas para garantizar que la situación no empeore más.
El Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5° Edition (DSM-5),
que es el manual en el que se clasifican y describen todos los trastornos mentales o
psicopatológicos conocidos y estudiados en todo el mundo, enumera 10 tipos de
trastornos de la personalidad:
Trastorno
Características
ESQUIZOIDE
Caracterizado por el
desinterés por los demás
Tipo de conducta
Extraño /
Extravagante
ESQUIZOTIPICO Caracterizado por ideas y
comportamientos
excéntricos
PARANOICO
EVITANTE
Caracterizado por la
desconfianza y la suspicacia
Caracterizado por evitar el
Ansioso / Temeroso
contacto interpersonal
debido al rechazo de la
sensibilidad
ADICTO
Caracterizado por la
necesidad de ser atendido y
por el cumplimiento
OBSESIONANTE Caracterizado por rigidez y
obstinación y
perfeccionismo
Socialmente
HISTRIÓNICO
INOPORTUNO
Caracterizado por una
fuerte búsqueda de
atención.
Manifiesta altos
niveles de:
BORDERLINE
Caracterizado por
● imprudencia
intolerancia a estar solo y
● aislamiento social
desregulación emocional
● falta de
asertividad
● arrebatos de ira
● drama o
extravagancia
NARCISISTA
Caracterizado por una
autoestima subyacente
desregulada y frágil y una
grandiosidad manifiesta
ANTISOCIAL O
PSICOPÁTICO
Caracterizado por una
irresponsabilidad social
severa, desprecio por los
demás, engaño y
manipulación de los demás
para beneficio personal
Para complicar un poco más la situación, debo señalar que la mayoría de las
veces no encontramos estructuras de personalidad completamente "puras", es decir,
ningún perfil o trastorno de personalidad encaja perfectamente en solo una de las
categorías enumeradas, pero encontramos más a menudo personalidades
predominantemente de un tipo con la adición de rasgos de personalidad de otro tipo,
o simplemente una estructura patológica mal definida que consiste simplemente en
un conjunto de rasgos patológicos de diferentes estructuras. Esta aclaración es
importante porque más adelante analizaremos una importante estructura mixta, la del
manipulador mental, que también es el tema de este libro.
Sin embargo, antes de describir individualmente estas estructuras de
personalidad, es fundamental que describa y defina bien la Teoría del Apego, porque
se asume (es casi seguro) que todo nace en la niñez y está determinado por la
relación que se establece entre el niño y el padre o cuidador. Así, parece que en la
base de la mayoría de los trastornos de la personalidad existe una alteración de este
importantísimo proceso que tiene lugar durante la infancia de cada uno de nosotros.
Como verá, comprender cómo surge un trastorno es fundamental para conocer el
trastorno en sí.
Cuando todo comienza: El Apego
Por apego, en psicología, nos referimos a un vínculo a largo plazo
emocionalmente significativo con una persona específica, que generalmente
corresponde al sentimiento de la misma manera. Bowlby, un psicólogo y
psicoanalista británico, fue el padre de la teoría del apego y ha descubierto, a través
de diversas investigaciones, que el niño está programado biológicamente para buscar
figuras de apego que pueden brindarle bienestar, una sensación de protección y
comodidad, así como obviamente a la nutrición. Harlow, un psicólogo
estadounidense, para verificar la teoría de Bowlby, estructuró uno de los
experimentos más famosos de la historia de la psicología y logró demostrar que "En
el niño pequeño el hambre de amor y presencia materna no es menos grande que el
hambre de comida". (Bowlby, 1988).
Harlow, para su experimento, utilizó una raza de simios con comportamientos de
apego similares a los humanos y separó a los cachorros de las madres. Los colocó en
jaulas donde también había colocado a dos madres sustitutas:
● una madre de metal, hecha de alambres de hierro sobre la que se instaló una
botella para alimentar;
● una madre de trapo suave y tibio que no le dio ningún alimento.
En esta manera, el contacto con la comida y el cuerpo que podían recibir los
cachorros eran separados y alternativos. La pregunta era: ¿preferirían quién lo
alimenta o quién le da calor? Bueno, Harlow pronto se dio cuenta de que la
comodidad emocional y el contacto corporal era lo que más buscaban los cachorros.
De hecho, los monos se volvían hacia la madre "metálica" sólo cuando tenían
hambre, mientras que la mayor parte del tiempo permanecían abrazados a la madre
de peluche, especialmente en los momentos en que tenían miedo.
En definitiva, este descubrimiento para esa época fue revolucionario: la madre,
además de ser fuente de alimento, fortalece la relación madre-hijo gracias al contacto
físico y, solo a través del contacto, es útil para superar incluso momentos de estrés,
que es de miedo, inculcando seguridad en el cachorro; gracias a la simple presencia
de la madre, aunque subrogada e indefensa, ella es capaz de afrontar de forma
independiente estas situaciones estresantes y atemorizantes que fueron provocadas
voluntariamente por Harlow.
En una fase posterior del experimento, Harlow tomó un segundo grupo de
cachorros y le dio acceso a la alimentación solo a través de la madre sustituta fría
con el biberón, privándolos por completo del contacto corporal de la madre sustituta
de trapo caliente. Esperó a que los monos crecieran un poco y luego los mezcló con
los del experimento anterior colocándolos todos juntos en una jaula sin madres
sustitutas, también porque ahora eran adultos, y notó que los monos del primer grupo
(que había tenido dos madres sustitutas) mostraban comportamientos antisociales, es
decir, tendían a mantenerse alejados de los demás y se acurrucaban al margen,
mientras que los del segundo grupo (que solo habían tenido una madre sustituta con
leche, sin la mamá de trapo caliente) habían desarrollado graves desequilibrios
mentales y algunos de ellos incluso intentaron suicidarse.
No hay duda de la crueldad de este tipo de experimentos. Afortunadamente, hoy
podemos usar muchos otros medios para comprender cómo funciona nuestro
cerebro, pero la información de los resultados de este experimento afecta
profundamente la sensibilidad humana, especialmente lo que sucedió a
continuación. La falta de afecto de Harlow por los animales, de hecho, lo llevó a
continuar su investigación utilizando métodos aún más crueles. Creó madres de
peluche que podían torturar a los cachorros. Algunos tenían un resorte que tiraba a
los cachorros cada vez que intentaban abrazarlos. Otros poseían púas que pinchaban
al cachorro cuando intentaba buscar contacto. Pero los cachorros, a pesar del miedo
y el dolor, continuaron impertérritos para intentar acercarse en busca del calor
materno. Atención, porque esto es exactamente lo que ocurre en la dependencia
emocional, que mencionaré más adelante, cuando, a pesar de que la pareja es
agresiva, abusiva y maltratadora, el adicto no puede evitar intentar reconectarse
continuamente porque está convencido de que no va a ser capaz de prescindir de él.
Volviendo a nuestro terrible experimento, los pobres monos desarrollaron
diversos problemas físicos, como problemas digestivos, y diarrea, además de
psicológicos. Cuando estos experimentos habían superado todos los límites de la
ética y la moral, afectando profundamente la sensibilidad de las personas que vivían
en el mismo país y que habían llegado a conocerlos, Harlow se sintió obligado a
intentar remediarlo intentando rehabilitar a los monos, pero no pudo.
El experimento de Harlow, sin duda macabro y cruel, nos confronta con muchas
conciencias importantes:
● Las emociones no son en absoluto despreciables;
● El contacto físico, la calidez y la sensación de protección y afecto son esenciales
desde una edad temprana y son vitales para un crecimiento saludable tanto físico
como psicológico;
● Los monos privados de calor, en la edad adulta fueron incapaces de relacionarse
con los demás: no pudieron encontrar pareja, no mostraron interés en tener hijos.
Además, las monas que fueron fecundadas en contra de su voluntad se mostraron
totalmente desinteresadas por los cachorros, no los alimentaron, e incluso
mutilaron a algunos de ellos hasta el punto de matarlos.
En los humanos ocurre lo mismo: los niños que no reciben afecto, que no son
amados, que son rechazados y aislados, desarrollarán muchas dificultades en las
relaciones en la edad adulta y se expondrán fácilmente a crear relaciones poco
saludables. Por ejemplo, siempre en dependencia emocional, las personas que no han
recibido afecto en su niñez desarrollan una necesidad de amor como para intentar
satisfacerlo a toda costa a lo largo de su vida.
La Teoría del Apego
Cuando el niño comienza a caminar, su primer instinto como persona "libre" es
explorar el mundo. Según John Bowlby, médico y psicoanalista británico, para el
niño que desea explorar el mundo, el padre representa la base segura desde la cual
partir y, al mismo tiempo, el refugio seguro al que volver a repostar con cariño antes
de emprender la marcha en busca de una nueva exploración. Por tanto, por parte del
niño, hay dos necesidades: la necesidad de exploración y la necesidad de
acercamiento. Según la Teoría del Apego de Bowlby, desarrollada entre los años 70
y 80, para construir un vínculo de apego seguro, el niño necesita equilibrio y
circularidad entre estas dos dimensiones, la necesidad de exploración y la necesidad
de acercamiento y que estas dos dimensiones estén bien conectadas entre sí.
El padre actúa como una base segura si apoya al niño en su impulso natural de
explorar, animándolo a intentar y volver a intentarlo, vigilándolo desde la distancia
para que el entorno sea seguro, mostrándose feliz de compartir esta actividad con él,
dándole juicios positivos y ofreciéndole sugerencias útiles. Si el padre puede tener la
suficiente confianza al hacer esto, sin transmitir preocupaciones o miedos, el niño
puede tener una experiencia positiva y aprender que explorar el mundo es una
aventura emocionante y querrá repetirla nuevamente para revivir los mismos
sentimientos positivos. Entre una experiencia y otra, el padre actúa también como
refugio seguro en caso de que el niño manifieste la necesidad de regresar, ofreciendo
protección y transmitiendo confianza en sus capacidades. Cuando el padre también
logra completar esta tarea, el niño recibe el mensaje de que pase lo que pase, ya sea
que esté cansado o en una emergencia, siempre tendrá ayuda que lo regenerará, y por
lo tanto podrá partir con calma hacia nuevas y venturosas exploraciones.
A veces, sin embargo, puede suceder que las dimensiones de exploración y
acercamiento no estén bien equilibradas entre sí. En estos casos, los niños pueden
experimentar problemas con el desapego de los padres y la inseguridad, o una falsa
valentía y confianza, lo que pone en desventaja el estilo exploratorio natural del
niño. Por ejemplo, si el adulto está preocupado y teme que el niño pueda lastimarse
durante la exploración, el niño percibirá este miedo, pensará que el padre (que
siempre sabe todo) tendrá muy buenas razones para tener miedo y evidentemente
habrá algo muy peligroso de la que no conoce la existencia. Como resultado,
reaccionará tratando de aferrarse al padre, desarrollando una adicción que dificulta la
exploración autónoma. Otra razón por la que el niño se quedará con el padre, además
del temor de que le pueda pasar algo durante la exploración, será para tranquilizar al
padre temeroso, para que no solo deje de explorar, sino que también muestre el
deseo de explorar. El padre, al ver que el niño es reacio a explorar, puede
complacerlo más, reforzando así la inhibición para explorar.
Por el contrario, también puede suceder que el padre estimule al niño a una
autonomía temprana, desalentándolo de acercarse y empujándolo a continuar la
exploración aun cuando necesitaría regresar a la base para su suministro de consuelo
y abrazos; en este caso, el niño puede decidir animarse y mostrarse más autónomo
de lo que se siente, enmascarando sus necesidades de consuelo o ayuda. Recordemos
siempre que el niño ama y desea ardientemente complacer al padre, porque no quiere
ser abandonado, no puede darse el lujo de estar solo porque se moriría: es amor, pero
también biología. Por tanto, con esta necesidad de cercanía, si el niño percibe un
cierto deseo del padre, tenderá a tratar de satisfacerlo para hacerlo feliz, incluso si
este deseo fuera un deseo "más grande que él", es decir, de volverse independiente
cuando aún no sabe caminar. El padre, al ver al niño tan autónomo, podría incluso
enorgullecerse de él y actuar aún menos a nivel de reaceptación, reforzando así esta
actitud de independencia que, entre nosotros, también podría ser fácilmente
interpretada por el niño como un rechazo.
De las primeras experiencias de apego del niño se deriva lo que Bowlby llamó el
Modelo Operativo Interno: un niño que vive en una familia con figuras paternas
disponibles y afectivas interiorizará un Modelo Operativo Interno SEGURO, es
decir, uno que le dé la seguridad, en su mayoría inconsciente, que cada siempre que
se encuentre en dificultades, siempre podrá encontrar personas de confianza que
acudirán en su ayuda (Bowlby, 1979). Este pensamiento no es consciente y racional:
¿cómo puede una persona estar 100% segura de que, en toda su vida, cualquier cosa
mala que le suceda, esté donde esté, encontrará a alguien dispuesto a ayudarlo? Es
imposible, sería una ilusión. De hecho, este niño, al crecer, no tendrá esta certeza a
nivel consciente, sino que simplemente estará tranquilo y sereno al enfrentar los
eventos de su vida como si tuviera esa certeza, es decir, ni siquiera considera la
posibilidad de no encontrar a nadie dispuesto a ayudarlo, realmente no piensa en esta
eventualidad. Es una percepción de seguridad que se estructura en la base de su
personalidad, pero ni siquiera se da cuenta: es inconsciente. En cambio, los niños
que han vivido relaciones caracterizadas por la indisponibilidad, la discontinuidad o
que han tenido figuras incapaces de brindar cuidados y protección, se sentirán solos
y rechazados y reaccionarán evitando el mundo u oponiéndose a él. Según la Teoría
del Apego, hay 4 tipos de apego:
1. Apego seguro
2. Apego evitativo
3. Apego ansioso-ambivalente
4. Apego desorganizado
APEGO SEGURO
RESPUESTA MATERNA A LAS NECESIDADES DEL NIÑO: La madre es
sensible a las señales del niño, es receptiva (es decir, responde adecuadamente) a sus
solicitudes y la apoya (anima) durante los episodios estresantes (cuando el niño tiene
algo de miedo o inseguridad y tal vez llora).
ESTRATEGIA ADAPTATIVA DEL NIÑO: El niño en situaciones estresantes es
capaz de expresar su malestar, porque está seguro que el adulto podrá brindarle
ayuda y actuar como una base segura para la exploración.
MODELO OPERATIVO INTERNO de la figura de apego: sensible.
MODELO OPERATIVO INTERNO del niño (creencia del niño): "Soy digno de
amor".
APEGO EVITATIVO
RESPUESTA MATERNA A LAS NECESIDADES DEL NIÑO: La madre rechaza
el contacto físico, especialmente en condiciones estresantes del niño. Por ejemplo, si
el niño se asusta durante la exploración porque se ve "lejos" de su madre y llora, la
madre rechaza su llanto (está perturbada o enojada porque espera que el niño sea
más valiente) y por lo tanto no lo abraza, de hecho, tal vez lo regañe y le diga que se
detenga.
ESTRATEGIA ADAPTATIVA DEL NIÑO: El niño se enfoca en sí mismo, se
esfuerza por no exteriorizar y luego ya no percibe sus emociones negativas (y poco a
poco aprende a hacerlo) porque sabe que los padres no las tolerarán. De esta manera,
se protege tratando de evitar el dolor de ser rechazado cuando más necesita ayuda.
MODELO OPERATIVO INTERNO de la figura de apego: no disponible, hostil.
MODELO OPERATIVO INTERNO del niño (creencia del niño): " No soy digno de
ser amado, solo puedo contar conmigo mismo”.
APEGO ANSIOSO-AMBIVALENTE
RESPUESTA MATERNA A LAS NECESIDADES DEL NIÑO: La creencia madre
es impredecible al responder a las solicitudes del niño. Su comportamiento es a
veces exageradamente afectuoso e incluso demasiado entrometido. Otras veces se
niega por completo, se desconecta de las necesidades del niño y se conecta solo con
su estado de ánimo.
ESTRATEGIA ADAPTATIVA DEL NIÑO: La cercanía del padre, poco fiable e
impredecible, solo se puede mantener a través de una manifestación exagerada y
extrema de las propias necesidades: el enfado y la ansiedad expresados por el niño
parecen ser la única herramienta para mantener la cercanía de quien lo cuida.
MODELO OPERATIVO INTERNO de la figura de apego: a veces no disponible, se
niega, es hostil y, a veces, responde adecuadamente, pero sin una regla precisa,
basada en su estado de ánimo.
MODELO OPERATIVO INTERNO del niño (creencia del niño): "Soy digno de
amor, pero al mismo tiempo no soy digno, sin entender de qué depende".
APEGO DESORGANIZADO
RESPUESTA MATERNA A LAS NECESIDADES DEL NIÑO: La madre se
involucra en relaciones afectivas que asustan y traumatizan al niño: gritos, maltrato,
conflicto, incapacidad para resolver el trauma, miedo o pérdida. El padre actúa como
un perseguidor más que como una base segura, pero al mismo tiempo es, y sigue
siendo, el único punto de referencia del niño. Entonces, si el niño tiene miedo de
algo, tiene el instinto de correr hacia el padre, pero si de lo que está huyendo es del
padre mismo, se creará un cortocircuito. Entonces, a veces él correrá hacia el padre y
otras veces no.
ESTRATEGIA ADAPTATIVA DEL NIÑO: ausencia de estrategias coherentes para
mantener el contacto con la figura de apego en condiciones de estrés.
MODELO OPERATIVO INTERNO de la figura de apego: el niño es un objeto a
controlar.
MODELO OPERATIVO INTERNO del niño (creencia del niño): "Soy un objeto
que necesita de ser controlado, problemático, de alguna manera peligroso".
A la luz de esta teoría, podemos entender cómo el modelo relacional aprendido e
integrado por el niño en los primeros años de su vida lo llevará a comportamientos
que en ocasiones aparentemente carecen de sentido para nosotros por ser
autolesivos, inapropiados, dolorosos, pero prácticamente automáticos para él. Por
ejemplo, en la adicción emocional, vemos personas, generalmente mujeres, que se
vinculan con hombres abusivos y no entendemos por qué no pueden dejarlos, o lo
dejan, pero luego vuelven sobre sus pasos. Es obvio que estas personas sufren, como
sufrieron de niños cuando su madre les lastimó con sus púas, pero esa es la única
forma que saben relacionarse con el objeto del amor y es, desafortunadamente, el
único tipo de relación que han aprendido a establecer. En la práctica, como también
afirmó Freud, el vínculo entre madre e hijo es algo tan fuerte que, inevitablemente,
se convierte en el prototipo de todas las demás relaciones amorosas, ya que la
persona está inconscientemente convencida de que la única forma de mantener la
cercanía del amado es la de adoptar estrategias infantiles que en su tiempo habían
funcionado más o menos y, de alguna manera, le habían garantizado la presencia de
su madre.
La relación entre el Apego y el Trastorno de la Personalidad
Para nosotros los terapeutas, la importancia de definir el estilo de apego desde la
niñez es fundamental para interpretar comportamientos y malestares,
reconociéndolos a tiempo y previniendo, a través de la intervención psicológica,
psicopatologías que son mucho más difíciles de resolver en la edad madura. En la
edad adulta, sin embargo, nos encontramos ante una persona que piensa, siente y
actúa de determinada manera porque la realidad se lee y evalúa a través de sus filtros
personales, lo que llamamos sus "gafas", o "lentes", a través de donde la persona
observa los hechos dándoles un significado absolutamente personal y único. Será
nuestra tarea como terapeutas estructurar un camino de cambio capaz de mejorar las
"lentes" a través de las cuales esa persona ve el mundo, dotándola de filtros "más
saludables". No será cosa fácil, ni mucho menos rápida, ya que a estas alturas los
patrones de esa persona adulta estarán muy bien establecidos y arraigados.
Las relaciones entre padres e hijos que funcionan mal, como las que acabamos de
describir, dan como resultado vínculos inseguros y perturbados. En particular, el
apego desorganizado es el que juega un papel importante más que otros para poder
establecer relaciones de apego saludables en la edad adulta. El estilo desorganizado,
de hecho, es propio de niños maltratados y abusados o con madres ausentes y el niño
aparece distante de la madre como si, aparentemente, no necesitara su presencia.
2 – LOS TRASTORNOS DE
PERSONALIDAD
En este punto, puedo continuar con la descripción de las diversas
estructuras de personalidad. Algunas, como la personalidad límite,
paranoica, obsesiva, narcisista y adicta las conocerás con más frecuencia;
otros, como el antisocial, el esquizoide y el esquizotípico, probablemente
los conocerás más raramente, pero si prestas atención y aprendes a observar
durante mucho tiempo a las personas, a escucharlas y percibirlas con
empatía, calma y sin prisas, gradualmente comenzarás a identificar muchas
características que te dirán mucho sobre ellas.
Personas con comportamientos extraños y excéntricos
Esquizoide y Esquizotípico
Los individuos con estos trastornos suelen ser personas que viven al
margen de la sociedad y pueden ser consideradas raras, locas e inadaptadas,
o simplemente están solas y llevan una existencia apartada y reservada. La
causa de estos trastornos es principalmente genética y el aspecto
predominante de estas personas es lo extraño y extravagante.
En particular, el trastorno esquizoide de la personalidad se caracteriza
por retraimiento y frialdad hacia los demás. Son personas que tienden a
aislarse o tener relaciones comunicativas formales y superficiales. Esto se
debe a que no les interesa en absoluto un vínculo profundo con los demás;
al contrario, tienen tendencia a vivir en su propio mundo. Son incapaces de
participar emocionalmente de manera coherente en el contexto de la
situación que están experimentando. Por ejemplo, en circunstancias en las
que se requiere espontaneidad y simpatía, parecen rígidos y torpes. En su
interior prevalece una sensación de vacío o falta de sentido con respecto a
su existencia. No disfrutan de la realidad externa; de hecho, ni siquiera se
perciben a sí mismos como plenamente existentes en el mundo.
La suspicacia y el sentido de persecución son los rasgos más
característicos de este trastorno. La herida infantil del esquizoide es una
herida de profundo rechazo, falta de calidez, extrañeza: el rechazo de la
madre sustituta con el resorte que lo arrojó cuando se acercó. Se vio
obligado a desarrollar la autosuficiencia, la confianza en sí mismo y la
autonomía porque le hicieron comprender que solo podía confiar en sí
mismo.
El trastorno esquizotípico tiene manifestaciones muy matizadas de
desconfianza, aislamiento social, creencias y formas de leer la realidad algo
anómalas, pero ojo: no ideas delirantes, no creencias absolutas e
inquebrantables, solo pensamientos anómalos, con contenidos extraños, a
veces extravagantes, fuera del pensamiento común, tales como: creer que
tienes poderes especiales, por ejemplo, la telepatía o creer en supersticiones,
afirmar tener percepciones inusuales, como sentir la presencia de una
persona ausente...
A simple vista, estas personas dan una sensación de incongruencia. Por
ejemplo, llegan vestidas de manera extravagante, con ropas que están fuera
de tiempo o no aptas para la temporada o, si son mujeres, con un maquillaje
decisivo, pero quizás manchado o por ejemplo con un vestido gastado y
encima de una joya importante. Tienen actitudes artificiales, como si
estuvieran actuando, tanto en su forma de hablar como de moverse, y
también utilizan palabras obsoletas. Estas personas tienen un sufrimiento
profundo mientras intentan adaptarse a la realidad, pero siempre se sienten
fuera de lugar e inadecuadas.
Paranoico
Las personas con trastorno paranoico se caracterizan por una falta de
confianza y una fuerte sospecha hacia los demás. Hay una interpretación
constante de las intenciones de los demás como maliciosas, por lo que
piensan que otros los engañarán, explotarán y dañarán, y todo esto incluso
en ausencia de un comportamiento por parte de los demás que sustente esta
hipótesis. Precisamente por su desconfianza y suspicacia, son incapaces de
construir relaciones duraderas y mucho menos sólidas. Tienen miedo de ser
engañados, traicionados, estafados, creen que otros conspiran contra ellos y
no pueden confiar en nadie. Pueden ser muy discutidores y agresivos o
quejarse constantemente. Pueden sentirse excluidos, no deseados y, por lo
tanto, marginados y, en consecuencia, sentir ansiedad y tristeza.
La suspicacia y el sentido de persecución son los rasgos más
característicos de este trastorno. La herida infantil del paranoico es similar a
la del esquizoide: profundo rechazo, falta de calidez, extrañeza. Ambos
desarrollan la autosuficiencia, la confianza en sí mismos y la autonomía
sabiendo que solo pueden confiar en sí mismos. Sin embargo, existe otra
causa que puede desencadenar el desarrollo paranoico: la falsedad, la
traición de la confianza del niño por parte de los padres o su actitud
suspicaz y persecutoria hacia él. Entonces, en este caso, la madre sustituta
con el resorte, no solo lo rechazó, sino que de alguna manera también lo
traicionó. Aprendemos a confiar en nosotros mismos porque nuestros
padres han confiado en nosotros y aprendemos a confiar en los demás
porque nuestros padres han demostrado ser verdaderos y confiables. Los
padres que no confían en el niño y que sospechan de él lo lastiman a un
nivel muy profundo.
Personas con comportamientos ansiosos o temerosos
Evitativo
Las personas con este trastorno de personalidad son extremadamente
sensibles al juicio de los demás. A menudo estos sujetos han sido
rechazados por uno o ambos padres, en algunos casos han sufrido traumas
como abuso físico o psicológico.
Son personas que sufren por no poder compartir relaciones
interpersonales con los demás. Ellos realmente quieren tener relaciones
sociales, las quieren como todos los demás, pero también les tienen miedo.
Lo que les aterroriza terriblemente es la posibilidad de ser ridiculizados,
humillados, disgustados o, en el peor de los casos, rechazados, y temen el
dolor asociado a este rechazo por ser personas extremadamente sensibles.
Por eso evitan las relaciones y las ocasiones sociales, se inhiben, se sienten
inadecuados, son extremadamente sensibles a los juicios negativos hacia
ellos. Se consideran social y profesionalmente incapaces y poco atractivos.
Dado que el miedo al rechazo y la pérdida es tan doloroso para estas
personas, es fácil predecir que eventualmente optarán por estar solos en
lugar de correr riesgos e intentar conectarse con los demás, con tendencia a
desarrollar depresión y ansiedad.
Dependiente
El trastorno de personalidad dependiente se encuentra a menudo en
familias en las que no se fomenta la independencia de los niños. Las
personas afectadas temen la separación y exhiben un comportamiento
sumiso en busca de protección o aprobación. Aquellos que padecen este
trastorno no pueden tomar una decisión por sí mismos, necesitan
tranquilidad constante y no se encuentran bien si alguien no los cuida.
Intentarán hacerse indispensables para los seres queridos y así evitar un
posible abandono. Nuevamente, la autoestima es generalmente baja y con
tendencia a no correr riesgos en la vida.
Obsesionante
Los afectados por la personalidad obsesiva son particularmente
propensos al perfeccionismo y al control sobre todo. La estructuración de
este tipo de personalidad suele estar ligada a la presencia de padres muy
controladores y con altas expectativas. La personalidad obsesiva se
caracteriza por algunos rasgos de personalidad específicos como:
preocupación por los detalles, perfeccionismo, excesiva devoción al trabajo
y la productividad, extrema escrupulosidad, dificultad para delegar tareas,
dificultad para arrojar objetos innecesarios (acumulación compulsiva),
codicia, terquedad y rigidez. A medida que crecen, desarrollan creencias de
comportamiento, éticas, políticas y religiosas bastante rígidas sobre lo que
está bien o mal.
Necesita planificar las actividades diarias a través de esquemas, listas,
horarios; de esta forma trata de defenderse de la posibilidad de cometer
errores y cree poder predecir con mayor eficacia los eventos, especialmente
los imprevistos que pudieran ocurrir, en un intento por reducir sus
inseguridades. El esfuerzo invertido en planificar, por otro lado, resulta
contraproducente de dos maneras: primero porque es imposible obtener un
control absoluto de la realidad y por lo tanto probablemente se encontrará
con eventos inesperados que lo llevarán al pánico o gran enojo. Segundo,
debido a que es incapaz de adaptarse eficazmente a los cambios y
situaciones repentinas que se presentan, las afronta aplicando patrones
rígidos e inflexibles. Se siente constantemente obligado a alcanzar metas y
lucha por dedicarse a momentos de placer y relajación. También controla a
otros que pertenecen a su mundo y a quienes ama (pareja, hijos, padres,
amigos) y si otros se descontrolan, se vuelve hostil y puede tener estallidos
ocasionales de ira tanto en el hogar como en el trabajo.
En esta personalidad, la calidad del apego estaba claramente
comprometida. Un apego seguro no se formó, sino que se desorganizó: la
inestabilidad del comportamiento de la figura de apego, tanto cariñosa
como asustado - aterrador, llevó al niño a formarse múltiples e
inconsistentes ideas del otro en su cabeza. Estas incertidumbres lo llevaron
a crearse las certezas y los puntos de referencia que necesitaba para crecer y
que son necesarios para el crecimiento de todos. Como la familia no
proporcionaba puntos de referencia sólidos para el obsesivo, él,
inteligentemente, los sacó del entorno externo desconocido (escuela y
sociedad) eligiendo los valores e ideales que evaluó y juzgó buenos y
funcionales para el logro de sus objetivos y ha optado por hacerlas suyas,
aferrándose a ellas de una manera tan profunda y rígida que nunca podrá
dejarlas ir. Además, sin estos puntos de referencia creados por él mismo,
estaría perdido porque no tendría otros.
Personas con los comportamientos socialmente más desagradables
Histriónico
Las personas que desarrollan una personalidad histriónica manifiestan
una búsqueda muy fuerte de la atención de los demás a través de
comportamientos de forma encubierta o abiertamente seductores. Estas
personas usan su apariencia física para atraer a los demás. Muchas veces
son bien cuidados, hasta parecer excesivamente llamativos; incluso, se
sienten incómodos cuando no son el centro de atención, por lo que se
comportan de manera brillante, seductora y teatral, buscando continuamente
llamar la atención sobre sí mismo. La expresión de las emociones puede
parecer decididamente falsa; muchas veces el histriónico no es auténtico.
Un ejemplo típico sería el de la excesivamente caprichosa y extravagante
"diva de Hollywood". Cuando se quejan o sufren se vuelven dramáticos y
teatrales hasta conseguir la atención que desean.
Una posible causa del desarrollo de esta personalidad parece ser haber
experimentado grandes dificultades durante la infancia para satisfacer sus
legítimas necesidades de atención y cuidado. Probablemente, de niños
recibieron atención y cuidado solo en casos más extremos, por ejemplo,
cuando estaban enfermos, por lo que aprendieron a buscar atención solo a
través de quejas físicas. O han sido apreciados por sus padres más por su
agradable apariencia y sus dotes de animador que por su forma de ser, por
lo que han aprendido que, para recibir atención y satisfacer sus necesidades
emocionales, hay que valerse de la apariencia física y de la seducción.
Borderline
Para la persona borderline el mundo es blanco o negro, no hay término
medio, nunca, en ninguna ocasión. El borderline utiliza el desdoblamiento,
es decir la separación, la disyunción de manera clara de las cualidades de
una persona o de las características de un objeto o situación. Por lo tanto,
tiende a evaluarse a sí mismo y a todo lo que lo rodea midiéndolo solo por
los extremos de una manera completamente todo buena o completamente
todo mal, completamente todo blanco o completamente todo negro, sin
término medio ni matices, porque tiene una gran dificultad para captar la
gradación de positividad y negatividad en la misma persona o en la misma
situación. Entonces, por ejemplo, mi colega será la mejor persona del
mundo o la más mala de todas. La manifestación más común del
funcionamiento límite es una mente que rebota entre extremos. Pero ojo,
porque, dependiendo de cómo se comporten, las personas pueden ser
juzgadas en un instante pasando de un extremo a su opuesto. Si, por
ejemplo, una persona que se cree que es una amiga, de repente revela un
aspecto de sí mismo que no comparte, aunque sea de poca importancia,
como revelar que no ama en absoluto a los animales, o un comportamiento
que los lastima, el borderline llegará en una fracción de segundo para
transformar todo lo bueno en todo lo malo y en un instante la sacará
completamente de su vida. Si la ha lastimado profundamente con alguna
actitud hostil, es capaz de no volver a recibirla nunca más. Sin embargo,
esto supondrá un gran sufrimiento para la persona borderline que se sentirá
profundamente decepcionada y herida por esta amiga y sufrirá
profundamente por el desapego, pero no podrá actuar de otra manera. El
problema es que, trabajando para los extremos, el borderline tiende a
idealizar a las personas atribuyéndoles también cualidades que no tienen.
Cuando encuentra algunas buenas cualidades, todas las demás también lo
serán, pero tan pronto como encuentra una mala, automáticamente todas las
demás se convertirán. La visión que tiene de ese individuo cambia, como si
viera a una persona completamente diferente y sufre por no haber notado
todas las características negativas de ese sujeto que en ese momento está
completamente devaluado.
Como consecuencia, las personas borderline presentan una marcada
inestabilidad emocional; pueden vivir momentos de tranquilidad o alegría e
inmediatamente después sentir una fuerte tristeza, ira o culpa. Del mismo
modo, también son extremos en lo que hacen, involucrándose en
comportamientos que parten de la pura diversión para convertirse
rápidamente en comportamientos que también son extremadamente
peligrosos y potencialmente dañinos para el sujeto (atracones, uso y abuso
de sustancias, conducción temeraria, sexualidad promiscua, conductas
antisociales, autolesiones, intentos de suicidio, etc.). Son extremadamente
impulsivos y pueden ser muy agresivos con arrebatos repentinos de ira
intensa. Incluso la imagen de sí mismo corre la misma suerte, percibiéndose
un día como buena y deseable y al día siguiente como mala e indeseable, lo
que lleva a la persona a reconocerse frágil. De hecho, lo absurdo de este
trastorno es que la propia persona se desestabiliza por este constante vaivén
de un extremo al otro, porque no encuentra puntos de referencia ni siquiera
en sí mismo. Se comporta de manera diferente en el espacio de unos
minutos u horas, arrastrando también a otros, familiares, amigos y parejas, a
un torbellino de emociones, del que muchas veces es difícil salir.
Entre las causas de este trastorno encontramos un estilo de apego
inseguro-ambivalente, muchas veces asociado, y no equivocadamente, a
hechos traumáticos sufridos en la infancia, por ejemplo, abuso psicológico,
sexual o físico, pero no siempre es así. El niño desarrolla una actitud de
enojo y ansiedad en respuesta a padres negligentes, ambiguos y abusivos, lo
que lo lleva a ser temeroso, temperamental y agresivo. No se dotó al niño
de herramientas suficientes para interpretar bien la realidad y estructurar
una personalidad segura y unificada. Un niño que crece con una figura de
apego asustada y aterradora que muestra actitudes como el dolor, luego la
ira explosiva, el miedo y luego la ira o la tristeza incontrolables, no podrá
estructurar una imagen unitaria de sí mismo, ya que no es unitaria la imagen
del adulto que lo cuida y tendrá problemas para leer la realidad. Si el niño
se distanciaba de su madre (figura de apego), perderá el consuelo que en
ocasiones le pudo haber brindado (dependía de cómo era), pero si el niño se
acercaba en busca de consuelo, quizás corría el riesgo de ser asustado por la
misma madre (aquí también dependía de cómo era). Con una madre
oscilante, incluso el niño oscila continuamente entre la tendencia a
acercarse y la tendencia a evitar la figura de referencia: hoy se aplica a la
madre y mañana se aplicará a una amiga o pareja.
Narcisista
En psicología, el término se utiliza para describir el amor sano por uno
mismo y se clasifica como patológico cuando esta actitud se manifiesta de
manera excesiva, llegando a condicionar fuertemente la propia vida, pero en
particular también la de los que le rodean. Cuando supera el límite y pasa de
un simple rasgo de personalidad a un verdadero trastorno, el narcisista se
convierte en una amenaza, ya que sabe ser un manipulador peligroso, capaz
de aniquilar por completo la personalidad de quienes le rodean,
especialmente de su pareja. El narcisismo patológico no es hereditario, sino
que se origina en la infancia.
Los niños que crecen para ser narcisistas generalmente han tenido padres
con altas expectativas de ellos, tan altas que les han hecho creer que de
alguna manera son verdaderamente especiales. Los mismos padres, sin
embargo, al mismo tiempo, siempre se han comportado de una manera que
ridiculiza sus miedos (de los niños) y sus fracasos (de los niños). Es normal
que los miedos de un niño sean ridículos para un adulto, tan ridículos como
sus fracasos, pero un padre sano no suele burlarse de él porque se ensucia o
porque tropieza. Es un niño y es normal que después sucedan estas cosas,
porque todavía está aprendiendo a coordinar sus movimientos. Un padre
narcisista, por el contrario, tiende a ridiculizarlo por estos comportamientos
torpes, pero al mismo tiempo espera grandes cosas de él.
En psicología, esta actitud se reconoce como una pretensión a la
adultización del niño, es decir, “es un niño, pero debe comportarse como un
adulto”. Es obvio que si un niño se comportara como un adulto el padre
estaría orgulloso de ello, además de tener muchos menos problemas, y así
querría que fueran las cosas el padre del narcisista, ya que un niño perfecto
es tal si el padre es bueno en su trabajo. Este ridículo junto con estas
grandes expectativas, en lugar de alentar al niño, lo hacen sentir
verdaderamente incapaz, causándole lo que se llama una "herida narcisista",
¡¿y cómo culparlo?! Es como si la persona de la que estás enamorado no
solo te demuestra que no te corresponde, sino que además se burla de ti.
Solo esta persona, el objeto de tu amor, en este caso es tu padre (uno o
ambos) y el descubrimiento que estás haciendo es que para este padre no
eres tan hermoso como lo ves a él. ¡Una parte de los padres quisiera que el
niño fuera aún más hermoso que él, pero otra parte de los padres no quiere
ser superada por el niño para no perder su supremacía! ¡Qué sufrimiento y
qué confusión! Las personas con narcisismo han experimentado este tipo de
traumas en las relaciones de apego.
En esta familia los sentimientos auténticos del niño, especialmente los
negativos, han sido ignorados o reprimidos, ya que el padre los "negaba"
teniendo siempre la expectativa de un hijo perfecto, al tiempo que lo
elogiaba en exceso cuando lograba algún "desempeño" difícil. Al crecer, el
niño no puede hacer otra cosa que perpetrar su hambre de reconocimiento y
alabanza, y de adulto no conocerá términos medios ni con si mismo ni con
los demás: o es perfecto, o, al primer y menor defecto, no vale nada.
Otro caso en el que se podría desarrollar una personalidad narcisista es
cuando, por alguna razón, se invierte la relación entre padre e hijo y se
descubre que el hijo es la madre o el padre de sus propios padres. Es el
caso, por ejemplo, de los hijos de padres enfermos o discapacitados, con
trastornos depresivos o psiquiátricos o con problemas de adicciones, de los
que el niño se hace cargo, pero por los que siente a la vez vergüenza de su
estado e, inconscientemente, también un gran resentimiento por haberse
visto obligado a sacar a relucir recursos que prácticamente aún no tiene: ¡es
el adulto quien debe cuidar al niño y no al revés! Así que los padres y la
vida están en deuda con él.
Otra posible causa del narcisismo ocurre cuando una familia, en lugar de
buscar la excelencia, desalienta las legítimas ambiciones de los hijos, tal
vez acusándolos de egoísmo (aquí en realidad el padre egoísta proyecta su
egoísmo sobre el hijo y lo acusa de ello). Esto puede generar resentimiento
en el niño, que surge por el sentimiento de haber sufrido injusticias y no
haber podido rebelarse. Si el niño siente que ha vivido graves injusticias,
puede llegar a la edad adulta con ciertas expectativas de lo que le
corresponde como compensación por las injusticias que ha sufrido: de
nuevo, la vida está en deuda con él. Estas personas, por tanto, se vuelven
extremadamente exigentes y enjuiciadoras consigo mismas y con los
demás, pero desarrollan una fuerte sensibilidad e intolerancia a la crítica,
que la viven como un juicio sobre su personalidad global. Por lo tanto, si se
les dice que han hecho algo mal, lo experimentan como "estás equivocado".
En este sentido, el narcisista comparte algo con el borderline, funcionando
un tanto para los extremos en algunas áreas. Finalmente, el narcisista
también tiende a concebir las relaciones humanas como esencialmente
basadas en el poder y el control y, por lo tanto, en una relación o en una
discusión, uno "gana" o "pierde". El bullying también entra en la categoría
de narcisismo: el agresor, si no se corrige en su comportamiento, es un
futuro narcisista.
Antisocial/Psicopático
En el pasado se llamaba psicopatía y sociopatía, hoy en día se llama
trastorno de personalidad antisocial. Es un trastorno de la personalidad
caracterizado principalmente por el incumplimiento y la vulneración de los
derechos de los demás, que se presenta en una persona a partir de los 15
años como mínimo. Las personas con este trastorno son incapaces de
cumplir con la ley o las normas sociales, por lo que realizan actos ilegales
como robar, engañar, destruir la propiedad y participar en comportamientos
inmorales y manipuladores como mentir, simular, usar identidades falsas,
para hacer un beneficio o placer personal.
Un elemento inevitable y muy distintivo del trastorno es el poco o
ningún remordimiento que se muestra por las consecuencias de las propias
acciones. Otras dos características destacables del trastorno antisocial son la
agresividad, que se manifiesta frecuentemente con agresiones físicas como
golpear al cónyuge, y la impulsividad, que se manifiesta como una
incapacidad para planificar el futuro, por lo que estas personas toman sus
decisiones bajo el impulso del momento, sin considerar las consecuencias
para ellos mismos y para los demás, por cuya seguridad se muestran
completamente descuidados. Por ejemplo, en el cuidado de los niños
podemos encontrar desnutrición, enfermedades por falta de higiene, niños
encomendados o abandonados a familiares que no conviven o incluso
abandonados a vecinos. La impulsividad también se manifiesta a través de
comportamientos que desprecian el peligro, como si no pudieran correr
riesgos por su propia seguridad, por ejemplo, conducción temeraria, abuso
de drogas y prácticas sexuales de riesgo.
Una característica peculiar de los individuos con personalidad antisocial
es su capacidad de transformación: pueden aparecer muy aislados o, más
frecuentemente, involucrados activamente en las relaciones interpersonales;
en ocasiones alternan conductas agresivas con actitudes apacibles y
sumisas.
Las emociones que experimentan con mayor frecuencia son la ira, la
irritación, la humillación, el desprecio, el desapego, el aburrimiento, la
envidia, el placer de dominar y la euforia. Por otro lado, casi nunca
experimentan emociones como gratitud, empatía, simpatía, cariño, culpa y
erotismo, de hecho, estas personas tienen dificultad para asumir la
perspectiva de los demás, por lo que no prefiguran el placer o el sufrimiento
que pueden inducir. Finalmente, un poco como el narcisista, se cree especial
y, por lo tanto, merece favoritismos y gratificaciones fáciles. Puede mostrar
una excesiva confianza en sí mismo, por ejemplo, puede rechazar un trabajo
ordinario porque cree que no es digno de él.
Se han identificado varios factores de riesgo que exponen la aparición
del trastorno de personalidad antisocial. En comparación con la población
general, el trastorno de personalidad antisocial es más común entre los
familiares de primer grado de las personas que padecen esta condición, por
lo que parece tener una base genética. Algunos estudios sobre la adopción,
de hecho, muestran que tanto los factores genéticos como los ambientales
contribuyen a la aparición de este trastorno, ya que tanto los hijos
biológicos como los hijos adoptivos de padres con trastorno antisocial de la
personalidad son más propensos a desarrollar este estado. La probabilidad
de desarrollar un trastorno de personalidad antisocial en la vida adulta
aumenta si el estilo educativo en la infancia es inconsistente, negligente y
abusivo.
Capítulo 2
PSICOLOGÍA OSCURA
1 – QUE ES LA PSICOLOGIA OSCURA
La personalidad oscura es una condición verdaderamente asombrosa. En
particular, creo que lo que la hace tan especial es la forma en que estas
personas, caracterizadas por estos rasgos desagradables, logran aparecer
ante los ojos de la mayoría de las personas como conquistadores seductores,
capaces de someter fácilmente a sus parejas, y líderes carismáticos capaces
de lograr roles importantes y exitosos en cualquier campo. Pero, ¿cómo es
posible? Es posible gracias a sus grandes habilidades en el uso de
estrategias manipulativas, convincentes y persuasivas. La Psicología Oscura
estudia exactamente estos comportamientos de control mental, o
manipuladores, utilizados por la Personalidad Oscura para persuadir a otros.
En la vida cotidiana, aunque no lo notes, continuamente te encuentras
con personas manipuladoras: las autoridades y los políticos usan su poder
para manipular a quienes los escuchan; las empresas de publicidad utilizan
la Psicología Oscura para persuadir a la gente a comprar productos; incluso
en las redes sociales o en la televisión podemos encontrarnos con personas
que manipulan a otros para su beneficio personal; dentro de nuestros
hogares podemos reconocer tácticas de persuasión o manipulación
utilizadas por padres e hijos. Lo mismo sucede en la escuela entre alumnos
y profesores, así como sin duda, también en el ámbito laboral. Finalmente,
no podemos olvidar las relaciones de pareja, ámbito en el que muy a
menudo podemos observar las consecuencias más dramáticas de estos
comportamientos desviados y desequilibrados. A continuación,
analizaremos e investigaremos cada una de estas situaciones.
La tríada oscura o malvada (Dark Triad)
Hechas estas premisas que me parecieron útiles para entender el
siguiente discurso, pasemos inmediatamente a hablar de la personalidad con
la Tríada Oscura o la Tríada Malvada.
Cuando pensamos en dictadores, líderes sin escrúpulos y villanos de
películas, estamos pensando en personas que exhiben los rasgos de la
llamada "Tríada de la Personalidad Oscura" o "Personalidad Oscura"
(Malvada). La Personalidad Oscura es una personalidad con una mezcla de
rasgos pertenecientes a tres personalidades diferentes: narcisista,
maquiavélica y psicópata (Paulhus y Williams 2002). Estos rasgos, aunque
representan tres características de personalidad diferentes, están vinculados
entre sí.
El concepto de la Tríada Oscura de la personalidad (o Tríada Oscura) fue
propuesto por primera vez en 2002 por Delroy Paulhus y Kevin Williams,
investigadores de la Universidad de Florida. Los dos investigadores habían
notado la existencia de algunos rasgos de personalidad que tendían a
mezclarse en algunas personas con un estilo manipulador particularmente
insensible. Entonces, para aclarar aún mejor, hay tres estructuras de
personalidad, narcisista, maquiavélica y psicópata, cada una de las cuales
se compone de algunos rasgos característicos de esa personalidad
específica. Si tomamos estos rasgos característicos de cada una de estas
tres personalidades y los insertamos en una sola persona, nos encontramos
ante una Personalidad Oscura o Malvada. Los rasgos característicos que
vamos a tomar de cada una de las tres estructuras de personalidad serán
principalmente los siguientes:
● Para el rasgo narcisista, las "ideas de grandiosidad, dominación y
devaluación de los demás" (Emmons 1987);
●
Para el rasgo maquiavélico, la "tendencia a engañar, explotar y
manipular a los demás, junto con una perspectiva cínica de la vida y
las relaciones" (Christie y Geis 1970);
● Para el rasgo psicopático, "comportamientos antisociales, búsqueda
de emociones, insensibilidad, falta de culpa y antagonismo" (Hare y
Neumann 2008).
Esta es la Personalidad Oscura: un individuo extremadamente seguro de sí
mismo, altamente manipulador, explotador e
consecuencias de su comportamiento en los demás.
indiferente
a
las
A pesar de estas características decididamente malsanas, la Personalidad
Oscura no es necesariamente patológica. Dentro de ciertos límites, de
hecho, sus características pueden incluso ser funcionales al éxito de la
persona en cuestión, permitiéndole alcanzar posiciones en la cima de
importantes empresas, así como al mando de naciones enteras, como en
posesión de habilidades de liderazgo objetivo. El peligro se produce
cuando, durante el camino al mando o una vez alcanzado el mando, por
alguna razón, se produce un cambio de equilibrio que empuja a esa persona
a superar ciertos límites. Así, lo que, dentro de los límites anteriores,
podrían definirse envidiables habilidades y capacidades de negociación,
persuasión, comunicación, carisma y flexibilidad, se transforman en
conductas peligrosas para la empresa, con importantes consecuencias, por
ejemplo, sobre el personal o sobre la economía de la empresa. o, en el caso
de líderes políticos, sobre poblaciones enteras. Hay incluso quienes
plantean la hipótesis de que la famosa crisis económica mundial se debe, al
menos en parte, a Personalidades Oscuras en la cúpula de las grandes
empresas financieras.
Analicemos brevemente estos rasgos y veamos cómo cada una de estas
personalidades cumple con los criterios de la Tríada Oscura.
El lado oscuro del Narcisista
Una persona con un "narcisismo saludable" es una persona con un sano
amor por sí mismo, es decir, con deseos personales, sueños y metas en la
vida y con un impulso correcto para perseguirlos. Es una persona con buena
autoestima y cuidado adecuado de sí mismo y de su apariencia y un sano
deseo de cultivar sus aspiraciones y mejorarse cada vez más. Un narcisismo
como el que he descrito es saludable, y no solo no representa un trastorno
de la personalidad, sino que debe ser deseado por cada uno de nosotros.
Ya he explicado que los problemas siempre comienzan cuando, por
alguna razón, se superan los límites (parámetros), por lo que se rompe un
buen equilibrio y se produce un comportamiento que ya no es funcional,
definido como "patológico". El narcisista patológico se caracteriza en
particular por: ideas de grandeza, un sentido de superioridad y dominio
sobre los demás, todo en contraste con una autoestima muy frágil. De
hecho, es completamente incapaz de aceptar la crítica o la disidencia,
necesita constantemente ser halagado, alabado, aprobado y reconocido
como "el mejor" y tiende a organizar su vida de manera que satisfaga
regularmente sus necesidades patológicas de admiración. Su actitud puede
empeorar hasta el punto de condicionar severamente y limitar la vida de sus
allegados. El narcisismo patológico no es hereditario, sino que es una
estructura de personalidad que se origina en la infancia.
Algunos personajes históricos y literarios célebres en los que podemos
indicar claramente un trastorno narcisista de la personalidad, por poner sólo
algunos ejemplos, podrían ser: Napoleón Bonaparte, de quien se dice que
su madre ya notaba un carácter de superioridad; el protagonista de la
famosa novela de Oscar Wilde, Dorian Gray, quien encomendó a su retrato
la tarea de envejecer en su lugar; el célebre Giacomo Casanova, un gran
conquistador de mujeres que seducía y abandonaba sin piedad.
El narcisista maligno
Cualquiera puede tener una relación con un narcisista. En realidad, hay 2
tipos:
1. el narcisista consciente;
2. el narcisista inconsciente o maligno.
Cuando es fácilmente reconocible como narcisista, entonces, ciertamente
es un narcisista consciente, caracterizado por un alto nivel de autoestima y
una baja tolerancia a la crítica. Tiene una actitud como: "¡No sabes quién
soy!" o del típico gimnasta que mira con admiración sus músculos frente al
espejo de la sala de pesas. Le gusta ser el centro del escenario, necesita
aprobación constante, anhela afecto y admiración incluso de fuentes
inapropiadas (personas que conoce por primera vez), busca adoración y
afirmación. Es capaz de absorber toda la atención, positiva y negativa. No
suele estar ansioso; por el contrario, es seguro de sí mismo y
emocionalmente desapegado. Este tipo de narcisista generalmente no es
peligroso, pero puede ser desagradable.
El narcisista inconsciente, por otro lado, es muy diferente y más
peligroso. A diferencia del narcisista consciente, no busca la admiración de
manera abierta, sino dentro de sí mismo, cree que esa admiración se la debe
a él, cree que la vida está en deuda con él porque no le dio lo que se
merecía. Mejor la vida lo privó de los medios y oportunidades para probar
lo que vale: lo ha puesto demasiado en dificultad. Por lo tanto, siente una
gran frustración, a menudo piensa: "¡No tengo la vida que merezco y
debería tener!" y siente resentimiento hacia una o varias personas concretas
a las que considera responsables de su situación: "Si hubiera tenido otros
padres, si hubiera nacido en otra ciudad... habría tenido éxito". En la
superficie, ocurre normalmente. La gente cree que se trata de una persona
encantadora, divertida, disciplinada, decidida y cariñosa. Solo en raras
circunstancias pueden parecer intimidantes, inflexibles, insoportables y
fríos: su narcisismo es evidente solo a veces y para algunas personas.
En este punto, por lo tanto, estamos haciendo una división importante
entre el narcisismo consciente y el narcisismo maligno inconsciente.
La condición del narcisista inconsciente maligno o perverso es una
situación mucho más grave y peligrosa que la del narcisista consciente. El
término "maligno" fue utilizado por primera vez en 1950 por el
psicoanalista francés Paul-Claude Racamier, para indicar una persona
narcisista
caracterizada
por
comportamientos
particularmente
megalómanos, antisociales y hostiles. A diferencia del narcisista consciente,
el narcisista perverso o maligno no necesita ser reconocido o visto por los
demás como superior y ni siquiera siente la necesidad de ser halagado
porque no necesita confirmación. Da por sentado su superioridad y
grandeza, es orgulloso, egoísta y carece por completo de empatía. En estos
casos, el narcisista constituye una verdadera amenaza ya que, mediante una
lenta y constante manipulación mental, es capaz de aniquilar por completo
la personalidad de quienes le rodean, especialmente de la pareja.
El narcisista maligno o perverso cumple con los criterios de la Tríada
Oscura a través de los siguientes rasgos y comportamientos:
● se siente especial;
● se considera una persona importante en la historia de la humanidad;
● se siente tan superior que representa la mejor categoría de ser humano
posible;
● su comportamiento refleja este sentido de superioridad en todo lo que
hace.
Dada la dificultad que se puede encontrar para reconocer a un narcisista
maligno, quiero brindar algunos elementos que pueden llamar su atención y
ayudarlo a identificarlo.
Tiene un gran sentido de la importancia personal.
Con sus fantasías de éxito, poder y encanto, busca la belleza y la pareja
perfecta. De hecho, se cree especial y solo puede ser entendido por otras
personas especiales, no tanto como él, por supuesto. La palabra perfecta
para describir su actitud sería "snob". Puede haber heredado dinero, pero se
comporta como si lo hubiera ganado o merecido y cualquiera que no
reconozca su alto estatus es rechazado y menospreciado, desairado.
Muestra actitudes arrogantes y altaneras
Aunque siente que es profundamente especial, se guarda este sentimiento
para sí mismo, rara vez lo muestra explícitamente, es más su propia
conciencia interna. Incluso los más cercanos a él tendrán dificultades para
identificar estas actitudes. Sin embargo, puede mostrarlos cuando se
enfrenta a alguien que considera inferior a él.
Espera ser un privilegiado
Los demás están a su servicio. Están obligados a saber lo que quiere y
cumplir automáticamente sus deseos.
Utiliza a los demás para conseguir lo que quiere
Se mantiene tranquilo y se muestra agradable mientras explota al otro, de
esta manera la mayoría de las personas que se prestan a ayudarlo no
sospechan nada, pero al final, después de ser manipuladas y explotadas,
estas personas serán brutalmente maltratadas. y tiradas.
Le falta empatía
Como regla general, los narcisistas requieren empatía por sí mismos.
Después de todo, eso también se les debe, pero no pueden otorgarla a los
demás. El narcisista maligno, en efecto, sabe jugar hábilmente, y a menudo
juega la carta de la víctima. Cuando cree que ha sido dañado por otros,
corta por completo la comunicación y elimina a la persona de su vida.
Ninguna gracia se concede a las personas que les hacen daño. Esto también
lo hace el borderline, para quien eres amigo o enemigo. Los dos trastornos
de personalidad, de hecho, forman parte de la misma categoría que he
llamado "personas con comportamientos socialmente más desagradables" y
no es raro que los trastornos de la misma categoría se mezclen entre sí,
compartiendo algunos rasgos y sintomatología. Así que presta atención a
este detalle cuando trates de analizar a la persona. Está claro que lo que
determinará la diferencia entre las dos personalidades será la presencia de
los otros aspectos entre los que estoy enumerando.
Envidia de los demás
Esta es la categoría más difícil de identificar, porque el narcisista
maligno hace todo lo posible para no provocar ningún comportamiento
celoso o envidioso, pero los hay.
Dinámica de la familia
Típicamente el padre del narcisista impone una inversión de roles al
niño, es decir, es el niño quien tiene que hacerse cargo del bienestar del
padre, que no tolera las críticas y reacciona con ataques de ira o lágrimas si
el niño evade sus peticiones. He tenido casos de pacientes narcisistas que
crecieron cuidando a su madre deprimida o enferma de cáncer y tuvieron
que gastar tanto física como emocionalmente para apoyarla. En cualquier
caso, tanto si el padre tiene grandes expectativas de él, como si le pide que
se haga cargo de su bienestar, en la práctica, el niño se ve obligado a
renunciar a su "verdadero yo" negando su verdadera identidad, para poder
complacer al padre (que también es narcisista).
Se identifican 2 tipos de padres narcisistas:
● Desinteresado: el padre narcisista pierde interés en el niño, lo ignora y
lo descuida, buscando satisfacción en otra parte porque el niño no lo
satisface en sus demandas de cuidado o respecto a sus expectativas,
aunque en el momento en que se encuentra exitoso, por ejemplo, con
buenos resultados en la escuela, por un tiempo se convierte en su
"trofeo" para ser exhibido en público;
● Capataz: ve al niño como débil, necesitado de ayuda y protección. Está
ansioso, se preocupa constantemente, lo supervisa y lo corrige
constantemente, mientras pide comentarios sobre su capacidad como
padre. Es muy difícil respetar los límites, incluso los emocionales. Es
incapaz de aceptar la autonomía de su hijo y recurre a la manipulación
psicológica si intenta escapar a su control, por ejemplo, despertando un
sentimiento de culpa
Ambos tipos de padres narcisistas también pueden competir con el hijo
(aunque todavía un niño), a quien se le insta a tener éxito, pero no
demasiado, para no eclipsarlos. En consecuencia, al crecer, el niño tendrá
tres posibilidades para complacer a los padres:
1.
puede convertirse en una persona muy exitosa (como deseaba el
padre);
2.
puede sabotearse a sí mismo convirtiéndose en un perdedor
(para no vencer y ofender al padre);
3.
puede convertirse en una persona muy exitosa y luego, en el
último momento, no detenerse y autosabotearse.
En la familia con un padre narcisista maligno, él está en el centro de
todo, mientras que la pareja y los hijos existen solo para reflejar su luz y
grandeza. Son reducidos a objetos para ser manipulados para la satisfacción
de sus necesidades narcisistas. No existe el amor, el respeto, y sobre todo la
libertad de acción y de pensamiento, sustituida por el maltrato psicológico y
el hipercontrol apremiante y perpetuo. Los niños fueron traídos al mundo
prácticamente para convertirse en la extensión del narcisista perverso, para
garantizarle una imagen socialmente deseable (un hombre casado con hijos
es una persona "bien establecida").
En general, fuera del hogar, el narcisista pervertido cambia por completo
de personalidad y comportamiento. Es capaz de transformarse
repentinamente en exactamente lo contrario de lo que parece en casa. De
hecho, los extraños no son más que un público al que mostrar lo mejor de sí
mismo. Por eso, frente a ellos portará la máscara de su padre atento,
cariñoso, impecable, sonriente, un ser fascinante, perfecto y brillante que no
puede ser otra cosa que un muy buen padre. En casa será todo lo contrario,
siempre insatisfecho, enfadado o con cara de angustia y amenaza. Esto
desestabiliza profundamente a los niños que conocen ambos lados, pero que
no pueden revelarlo a nadie. Cuando solo se animan a probarlo, nadie les
cree y son reconocidos como unos desagradecidos.
Por un lado, un padre narcisista perverso quiere que sus hijos reflejen su
grandeza, pero por otro lado teme la comparación. A medida que los niños
se convierten en jóvenes adultos, las cosas cambian y el narcisista
comienza, en parte, a temer la confrontación. Si deciden no estudiar no es
bueno porque no puede tener un hijo "ignorante" que no ha llegado a ser
alguien, pero si elige un camino universitario, se siente amenazado y, sea la
facultad que sea, no la aprueba. Así, no hace más que aplastar, mediante
feroz denigración y desvalorización, a sus propios hijos, para que no
empañen su imagen grandiosa.
Los niños compiten constantemente a través de comparaciones. Puede
suceder que se elija un hijo de oro y un hijo de chivo expiatorio. El niño de
oro será aquel con quien el padre se identifique y que posea a sus ojos todas
sus virtudes: la extensión aún más idealizada de sí mismo, destinada a
grandes premios y honores. Todo le está permitido; todo gira en torno a sus
necesidades, voluntades y caprichos. El niño chivo expiatorio, por otro
lado, es aquel sobre el que el padre narcisista proyecta todos sus defectos y
que para él "nunca acierta". Si bien centra toda su atención en el hijo de oro,
puede ejercer diversas formas de violencia psicológica o incluso física
sobre el hijo chivo expiatorio. En familias más disfuncionales, el padre
puede incluso instigar al niño de oro a maltratar (intimidar) al niño chivo
expiatorio. ¡Sé que todo suena muy increíble, pero también he visto estos
casos con mis propios ojos y no tienes idea de lo que han escuchado mis
oídos!
Sin embargo, ya sean niños de oro o chivos expiatorios, estos niños no
pueden aliarse con el otro padre más sano, ya que normalmente si uno de
los padres es un narcisista perverso en una familia, el otro es dominado por
él; de lo contrario, ya estaría desenganchado. Como resultado, los niños
crecen solos, observando al padre súcubo inclinarse ante la voluntad del
perverso y aprendiendo de él.
En casos severos, crecer con un padre narcisista puede significar el
desarrollo de personalidades postraumáticas, dependientes, evitativas o
límite para los niños.
El lado oscuro del Maquiavélico
El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)
es una guía en la que se clasifican y describen todos los trastornos mentales
o psicopatológicos conocidos y estudiados y es utilizado por psiquiatras,
psicólogos y médicos de todo el mundo. El maquiavelismo es un tema que
ha sido de interés para muchos científicos y clínicos desde hace algunas
décadas, pero aún está en estudio e investigación, por lo que, a diferencia
del narcisismo y la psicopatía, aún no se ha incluido en ninguna versión de
este manual. Sólo si todas sus características están definidas con precisión,
estudiadas
y
universalmente
indicadas,
aparecerá
en
el
DSM.
Desgraciadamente, por tanto, al no estar aún incluido en este manual, no
tenemos una clasificación unívoca del maquiavelismo y una descripción
universal de sus características, pero aún puedo intentar hacer una
representación bastante completa del mismo.
Maquiavelismo es un término que indica a una persona dotada de
marcada racionalidad y dotes estratégicas que muestra actitudes de frialdad,
cinismo, control y desprecio por la moral: un frío calculador. El término
"Maquiavelismo", de hecho, está inspirado en Maquiavelo y su obra más
famosa: "El Príncipe". En esta obra, Maquiavelo describe las cualidades que
debe poseer un príncipe para mantener el poder y la estabilidad de su
estado, a saber: prudencia, sabiduría, habilidad para simular y encubrir,
habilidad para usar la fuerza, saber el arte de la guerra, la astucia de un
zorro, etc... Esta personalidad, con una actitud insensible, impasible y moral
está encaminada a engañar y manipular a los demás de cualquier manera y
por cualquier medio para sus fines y su forma de relacionarse con los
demás está bien representada en dicho, también atribuido a Maquiavelo
(pero nunca realmente pronunciado por él): "El fin justifica los medios".
Según este dicho, el Príncipe tiene justificación para tomar cualquier tipo de
acción para mantener el poder y fortalecer su estado. "El Príncipe" es una
obra aún citada entre los mejores libros sobre liderazgo.
La característica principal de la persona maquiavélica es su capacidad
natural para ocultar sus verdaderas intenciones, es decir, logra implementar
todo lo necesario para lograr sus objetivos, incluidas las acciones
despreciables y denigrables, sin dejar de mantener una imagen pública
positiva a los ojos de las personas. Es increíblemente estratégico y
calculador, las consecuencias de cada una de sus acciones son bien
analizadas y ponderadas con el fin de lograr sus objetivos a la vez que
aparenta ser un gran personaje y líder. Podemos pensar en Adolf Hitler.
Ciertamente, ahora como entonces, sus acciones son deplorables, pero en
ese momento, hordas de personas adoraron, imitaron y persiguieron su loco
delirio. Podemos decir que Hitler fue un verdadero líder maquiavélico,
quien, como se indica en el libro “El Príncipe”, se dedicó incesantemente al
arte de la guerra y la conquista con el delirante objetivo de convertirse en el
gobernante del mundo.
Uno de los conceptos maquiavélicos señalados en la obra "El Príncipe",
que Hitler encarnó más que todos los demás, es probablemente este: «La
condición ideal para un príncipe es ser amado y temido, pero si no es
posible tener la dos juntos es preferible ser temidos». Cuando un
maquiavélico falta a su palabra porque claramente ya no le parece
conveniente, lo hace de una manera tan estratégica que incluso logra que
parezca un gesto noble. Hitler fue un ejemplo de libro de texto de una
personalidad maquiavélica: manipuló hábilmente el sistema político de la
época, los corazones y las mentes del pueblo alemán.
También podemos encontrar innumerables líderes maquiavélicos en el
mundo de los negocios. El mejor de estos líderes es capaz de realizar actos
innobles al hacer creer a las personas que son para el bien común. Por
ejemplo, es capaz de convencer a la gente de que está del lado de los
trabajadores, pero que se ha visto obligado a realizar ciertas acciones solo
por el bien común, cuando ciertamente la ventaja será solo personal.
El Maquiavélico cumple con los criterios de la Tríada Oscura a través de
los siguientes rasgos y comportamientos:
● manipula y explota estratégicamente a las personas;
●
es cínico, calculador y engañoso, pero logra mantener una poderosa
imagen de sí mismo;
● parece ser un líder carismático con el propósito del bien común, mientras
que en realidad sus objetivos son solo personales.
El lado oscuro del Psicópata
La característica principal del componente psicópata de la Personalidad
Oscura es la falta de empatía, es decir, la incapacidad de sentir culpa y
remordimiento hacia nadie, la falta de lealtad y la tendencia al
comportamiento arriesgado e impulsivo. Contrariamente a la creencia
popular, no todos los psicópatas son personas violentas o asesinas. En casos
excepcionales pueden llegar a serlo, pero la mayoría de los psicópatas viven
en sociedad con cierto éxito, aun causando, como veremos, graves daños a
las personas que les rodean.
Puede parecer increíble, pero los psicópatas existen en casi todas las
profesiones: pueden ser médicos, abogados, enfermeros, maestros, pero no
nos damos cuenta fácilmente, porque estas personas han aprendido a
contener sus instintos y no violar las leyes. Sin embargo, al ser personas
prácticamente inconscientes, muchas de ellas suelen verse involucradas en
actividades delictivas.
Este trastorno se clasificó inicialmente, en las primeras ediciones del
Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, simplemente
como "psicopatía", y se refería a un trastorno de la personalidad
caracterizado por la incapacidad de vincularse y un manejo anormal de las
emociones. Pero a partir de la tercera versión de este manual (DSM-III), se
cambió el nombre para definir este trastorno mental a "trastorno de
personalidad antisocial", indicando un individuo caracterizado por un
comportamiento antisocial, falta de empatía y remordimiento, emociones
ocultas, autocentrismo y engaño.
Según el psiquiatra británico Steve Peters, el cerebro de un psicópata
carece del "centro de humanidad" que tienen el resto de las personas. El
centro de la humanidad contiene aquellas áreas del cerebro que evocan
ciertos sentimientos específicos: culpa, remordimiento, compasión, empatía
y conciencia. Esto quiere decir que ante el sufrimiento de los demás
permanece impasible, es más, si posee rasgos sádicos, incluso obtiene
satisfacción, especialmente si el sufrimiento lo provocó él mismo. Los
investigadores llegarían a esta conclusión realizando escáneres cerebrales
de psicópatas mientras los exponían a discursos cargados de términos
emocionalmente activadores como "amor", "asesinato" y "violación". Estas
palabras, en una persona sana, generalmente provocan una activación en el
sistema que controla las emociones, pero los psicópatas no mostraban tal
activación, sino que reaccionaban de forma completamente indiferente tal
como lo hacía con otras palabras como "árbol", "silla". o "cuchara"; en
cambio, mostraron reactividad en áreas del cerebro asociadas con el
procesamiento del lenguaje. Esto significa que su respuesta cerebral fue
solo cognitiva y racional, y no emocional en absoluto.
Aunque hemos dejado claro que los psicópatas no sienten emociones en
profundidad, muchas veces fingen experimentarlas para pretender
integrarse en la sociedad. Sin embargo, para un ojo atento, la manifestación
de cierta emoción será de alguna manera incongruente con el contexto o el
tono de voz. Por ejemplo, ante la muerte de un padre o de un ser querido, un
psicópata sentirá total indiferencia, pero puede fingir que siente dolor,
porque eso es lo que todos esperan. Sin embargo, algo lo traicionará, por
ejemplo, expresará su dolor con palabras con una oración, pero en un tono
de voz monótono que no expresa en absoluto el dolor que dice sentir.
Esta característica de no sentir emociones les permite nunca mostrar
signos de ansiedad, vacilación o vergüenza, incluso cuando, por ejemplo,
durante un interrogatorio, se enfrentan a pruebas incontrovertibles. Por esta
razón, pueden engañar a muchos experimentados investigadores. Las
personas sanas suelen sentirse ansiosas cuando mienten, vacilantes en sus
propios discursos, especialmente cuando se enfrentan a los demás. Cuando
un psicópata miente, es completamente indiferente ante la posibilidad de ser
descubierto, rara vez se siente perplejo o avergonzado, en el momento en
que es descubierto, sin dudarlo, simplemente se asegura de reelaborar la
historia para que parezca coherente.
Un psicópata es más hábil para engañar a través del lenguaje corporal,
como despertar la confianza, que a través del contenido del discurso.
Algunos, de hecho, son personas brillantes, que poseen un gran encanto y
una gran habilidad para manipular a los demás y son extremadamente
extrovertidos, lo que genera mucha confianza. Nunca tienen miedo de ser
rechazados o marginados y, si esto sucede, lo intentan de nuevo en otro
lugar, mejorando su técnica y habilidades de vez en cuando.
Otros psicópatas, por otro lado, son todo menos "encantadores", pero
son, por el contrario, extremadamente crudos y violentos. Adoptan un estilo
de vida "parasitario", seduciendo para conseguir lo que necesitan de la
víctima: dinero o sexo. Cuando la víctima ya no es "rentable" se busca otra.
El psicópata cumple con los criterios de la Tríada Oscura a través de los
siguientes rasgos y comportamientos:
● un desprecio patológico por las reglas y leyes de la sociedad y el mundo
circundante, incluso si pretende muy bien respetarlas;
● un comportamiento impulsivo de búsqueda de emociones e indiferente
hacia los sentimientos de los demás;
● la total falta de culpa por sus crueles acciones.
La tríada también podría ser una tétrada
Varios investigadores han sugerido ampliar la Tríada Oscura insertando
un cuarto rasgo oscuro: "sadismo cotidiano". Por "sadismo cotidiano" se
entiende el disfrute de la crueldad. Podríamos pensar en el matón, el
pedófilo, el hermano pérfido, pero también el ejemplo más extremo, el de
un asesino psicópata sexualmente sádico.
De hecho, como decía, el psicópata no siente emociones y no puede
sentir placer, por lo tanto, infligir dolor a alguien lo dejará indiferente, a
menos que sea un psicópata con rasgos sádicos. En este caso, la persona
podrá sentir satisfacción, especialmente por el sufrimiento causado por sí
mismo y poseería la combinación perfecta de todos los rasgos oscuros.
Sea cual sea la forma que adopte el sádico, lo que le caracteriza es su
predilección por la crueldad. Saber que has causado sufrimiento es lo que
estimula su placer y su mayor satisfacción. Este rasgo, por lo tanto, podría
pasar a unirse a la Tríada Oscura y el grupo de cuatro rasgos se convertiría
en una Tétrada Oscura, constituida ya no por tres, sino por cuatro
elementos. Hay, sin embargo, variaciones entre los rasgos de la
Personalidad Oscura, por lo que no siempre se traducen en el mismo patrón
de comportamiento.
La tríada oscura en las mujeres
En cuanto al género, la Tríada Oscura y también el sadismo existen en
ambos sexos, pero puede parecer menos evidente en las mujeres debido a
los estereotipos de género. Las mujeres, en la representación colectiva
estereotipada, son generalmente vistas como personas pacíficas, como
madres y enfermeras. Esta visión tiende a nublar cualquier expresión de
agresión, violencia y sadismo, ya que son realmente disonantes con la
visión de la naturaleza femenino-materna. En resumen, atribuir maldad
deliberada a las mujeres suena casi inmoral. Esto hace que la Tríada Oscura
en las mujeres sea aún más amenazante y peligrosa. Tenemos muchos
ejemplos de madres aparentemente cariñosas y benévolas que en realidad
ocultan brutalidad sádica y atormentan sistemáticamente a sus hijos con
verdaderos abusos sádicos. Nosotros, psicólogos, nos encontramos
continuamente con pacientes víctimas de estas madres, anafectivas y
abusivas, que hacen de sus hijos víctimas perfectas incluso para sus futuras
parejas con Personalidad Oscura, porque los acostumbran y entrenan
durante años para sufrir sin poder escapar, con la esperanza que algo
cambie.
Los rasgos distintivos del narcisista también están representados en la
mujer que se cree un ser especial y único y, como tal, exige continuamente
al otro pruebas de amor y reconocimiento. La mujer narcisista reproduce
con su pareja una relación de fiel reflejo de la del varón, completada con un
asiduo cortejo inicial y sobrevaloraciones del otro, seguidas de otras tantas
desvalorizaciones, fingidos abandonos y melodramáticos reencuentros.
El narcisista, sin embargo, enfoca la relación en la demanda de cambiar
completamente a la pareja moldeándola para sus necesidades. Lo vuelve
emocionalmente dependiente a través de la sensación de insuficiencia que
le inculca, de manera manipuladora, llevándolo a creer que nunca podrá
hacer lo suficiente por ella, literalmente socavando su hombría con frases
como: "No eres un hombre de verdad"; o "Mi ex hizo el amor mejor que
tú". Su familia, sus amigos, su trabajo, su cuenta bancaria, todo está
cuidadosamente juzgado para que nunca pueda estar a la altura.
La relación continúa entre altibajos, aniquilando psicológicamente al
compañero que muchas veces no se da por vencido aun cuando su malestar
se manifiesta a través de síntomas severos como insomnio, ansiedad,
irritabilidad, depresión, dificultad para concentrarse, celos que se vuelven
patológicos, disfunciones en la esfera sexual, abuso de alcohol u otras
sustancias. Estas relaciones a menudo terminan cuando ella decide terminar.
Un estudio reciente (Medlin, MM, Sacco, DF y Brown, M. 2020)
encontró que las mujeres narcisistas pueden reconocer a otras mujeres
narcisistas simplemente por sus rostros. Esto les permite formar
coaliciones; los hombres narcisistas, sin embargo, cuando se encuentran con
hombres similares y los reconocen, tienen una reacción negativa de
distanciamiento o agresión hacia ellos.
La tríada oscura en el lugar de trabajo
La Tríada Oscura está muy bien representada en la clase ejecutiva y
gerencial (Amernic, J., 2010).
Como ya se mencionó, las Personalidades Oscuras a menudo demuestran
ser líderes muy inteligentes, capaces y carismáticos, alcanzando posiciones
de poder y éxito. En particular, el poco respeto mutuo, asociado a la falta de
empatía y sentido moral, así como la ausencia de ansiedad y miedo, hace
que estas personas sean inescrupulosas y, en consecuencia, particularmente
aptas para seguir carreras importantes. A estas alturas ya deberíamos haber
entendido que estas personalidades difícilmente se sentirían cómodas en un
trabajo de oficina, y menos aún en actividades familiares, como el cuidado
de los hijos. El puesto de mando sólo puede ser su ambición predominante.
Jonason y colegas (2012) encontraron que la Personalidad Oscura por lo
general ejerce una hábil actividad manipuladora en el lugar de trabajo
mediante el uso de su apariencia física (rasgo narcisista), el uso de su
encanto y carisma (rasgo maquiavélico) o el uso de amenazas físicas (rasgo
psicopático).
Cuando los trabajadores declaran que se sienten incómodos en el lugar
de trabajo, las causas suelen buscarse en un clima laboral caracterizado por
tensiones y conflictos debido al acoso que les infligen, especialmente por
parte de sus superiores, los llamados "toxic managers". El gerente narcisista
puede convertirse en un problema de gran impacto en toda la organización.
Al estar más enfocados en ellos y sus carreras, de hecho, no intentan
entender por qué las cosas no funcionan. Sus formas de comunicación
suelen ser acusatorias y agresivas. No se hacen responsables de las malas
decisiones culpando a los demás, creando estrés y confusión, provocando
ira y resentimiento en sus subordinados.
El gerente maquiavélico es el que más utiliza la manipulación de los tres.
Entre las categorías de sus profesiones también podemos encontrar
fácilmente abogados y periodistas que utilizan esta estrategia más que otras.
Una personalidad maquiavélica es hábil para identificar debilidades y luego
explotar esta valiosa información para su propio beneficio. Por lo tanto,
puede convertirse en tu mejor amigo si tienes lo que necesita o si lo ayudas
en su ascenso social, pero inmediatamente terminará con esta gran amistad
en cuanto dejes de serle útil o si por alguna desgracia repentina ya no
disfrutas de una buena reputación. ¿Te ha pasado alguna vez que fuiste
abandonado por alguien después de un fracaso?
Los psicópatas constituyen un porcentaje relativamente pequeño del
personal en el lugar de trabajo, pero, en cambio, se encuentran más
comúnmente en los niveles más altos de las organizaciones corporativas.
Cuando un psicópata ocupa el rol de gerente en una empresa, los efectos
sobre el personal son los más dañinos: acoso, conflicto, fatiga, rotación de
personal y ausentismo, lo que resulta en una reducción de la productividad.
La tríada oscura en la red
A todo el mundo le habrá pasado encontrarse con internautas que se
presentan con mensajes provocativos, irritantes o simplemente sin sentido,
con el único objetivo de inquietar y levantar los ánimos. Son “trolls”,
personas cuyo único fin en la vida es buscar en Internet a otras personas con
las que discutir sobre cualquier tema, incluso el más trivial, en grupos de
Whatsapp o en plataformas como Facebook, Twitter u otras redes sociales.
Estudios (Buckels, EE; Trapnell, PD; Paulhus, DL, 2013; Nate Anderson,
2014) han demostrado que estas personas tienden a tener rasgos oscuros de
personalidad mostrando, sobre todo, signos de sadismo, narcisismo,
comportamiento antisocial, psicopatía y maquiavelismo.
El objetivo final es perturbar la discusión. Por lo tanto, los trolls suelen
entrar en una discusión que ya lleva tiempo, de manera que se asegure una
gran audiencia, dado que muchos usuarios ya habrán tomado parte en la
discusión, presumiblemente listos para responder a cualquier provocación.
Por lo general, sin embargo, su intervención no tiene nada que ver con la
discusión en curso, prácticamente solo buscan "la pelea" (virtual), insultan
personalmente a otros usuarios y buscan provocar la reacción de uno o más
participantes.
Narcisismo digital
Las personas con narcisismo parecen particularmente vulnerables a la
adicción a Internet, ya que el mundo virtual proporciona un escenario
irresistible para expresar la grandeza de uno.
El narcisismo digital se caracteriza por un culto desmedido a la propia
personalidad a través de aparecer y exhibirse en la web con fotos, vídeos y
muchos mensajes.
Psicología oscura en la publicidad
Un anuncio es el resultado de una inteligente combinación de técnicas
persuasivas, sugestivas y manipulativas ideadas por el anunciante para
convencer al consumidor de que compre el producto que anuncia. Ya en la
década de 1960, el estudioso de la persuasión oculta Vance Pakard
argumentó que la publicidad es capaz de manipular la mente de las personas
haciendo surgir impulsos irracionales que van desde la compra de nuevos
productos hasta el consumismo desenfrenado.
Uno de los blancos favoritos de la publicidad siempre han sido los niños,
porque aún carecen de autocontrol y no tienen medios para oponerse a las
técnicas de persuasión. Los expertos en comunicación publicitaria son muy
conscientes de que los anuncios publicitarios, compuestos por eslóganes y
música, son fácilmente asimilables y memorizados por los niños y que, si se
repiten continuamente, hacen que el deseo de poseer los objetos conectados
a ellos sea casi automático. Además, los expertos también saben que, dado
que los niños de hoy serán los adultos de mañana, bastará con que los
pequeños consumidores se acostumbren a usar sus productos ahora, para
crear hoy a los consumidores de mañana.
En cuanto a los adultos, la parte del león ciertamente se la llevan las
"asociaciones simbólicas", las cuales hacen que los productos anunciados
adquieran significados particulares. Así una determinada marca de teléfono
inteligente se convierte en un símbolo de estatus por estar a la moda; cierto
automóvil se convierte en una herramienta para obtener prestigio social; un
perfume para lograr confianza en uno mismo o incluso una sensación de
poder. Mitos y símbolos asociados al producto a vender: la publicidad crea
falsas equivalencias al asociar la juventud, la belleza, la seguridad en uno
mismo, la velocidad, la forma física… con los productos del mercado y,
normalmente, funciona. De hecho, las personas se sienten atraídas
subconscientemente por aquellos elementos que responden a sus
aspiraciones y expectativas que los anunciantes conocen muy bien y, de esta
forma, los van persuadiendo poco a poco.
Predictores de la tríada oscura
Está claro que, hasta ahora, hemos descrito a las personas con la tríada
oscura como personas de las que hay que alejarse y evitar. De hecho, lo es,
pero muchas de esas personas, antes de convertirse en tales, eran casi todos
niños sanos. Lo que los llevó a este cambio, en realidad, es algo que
ninguno de nosotros debería experimentar nunca, un sufrimiento
desproporcionado en una etapa de la vida en la que las únicas
preocupaciones deberían ser el juego, la escuela y los amigos.
Lo que, muy a menudo, estos niños se han encontrado experimentando
ha sido algo tan terrible para ellos que no puede ser procesado de manera
saludable por sus defensas psicológicas aún no evolucionadas, pero en
desarrollo. Pensemos en lo diferente que puede ser, aunque sea en su
dramatismo objetivo, sufrir un fuerte maltrato psicológico de adulto o
sufrirlo de niño. Por poner un ejemplo muy sencillo, todos habremos sido
burlados por alguien alguna vez en la vida; ahora imagine a un niño al que
los padres se burlan mucho (sin bromas) o incluso lo ofenden. Es imposible,
a esa edad, comprender por uno mismo qué es, elaborarlo y superarlo. Sólo
hay sentimientos negativos, no tan bien definidos, sobre algo que se ha
vivido como demasiado injusto, doloroso y equivocado. Incluso un adulto
está traumatizado por el abuso psicológico, pero sus defensas psicológicas y
sus herramientas para procesarlo son completamente diferentes, mucho más
avanzadas y, sobre todo, también puede optar por escapar de este abuso
yéndose. ¿Y si, peor aún, el abuso fuera sexual? ¿Y si esta violencia
también se perpetró en el tiempo? Desafortunadamente no he hecho este
ejemplo al azar. ¿Cómo puede un niño procesar algo cuando ni siquiera
entiende lo que pasó? De hecho, no puede hacerlo, o al menos no lo hace de
forma sana.
Las diversas investigaciones basadas en la inmensa literatura inherente al
tema, han confirmado cómo la relación con las figuras de apego de la
primera infancia puede ser considerada la base para el desarrollo de estos
rasgos "oscuros". Las experiencias traumáticas, el maltrato psicológico y/o
la indiferencia en los primeros años de vida representan el factor que más
que ningún otro es capaz de distorsionar la percepción de uno mismo y del
mundo circundante. El niño no puede justificar, racionalizar, elaborar a un
padre que lo ignora, lo lastima o lo humilla. Así, sin la posibilidad de una
alternativa, el niño emocionalmente se "desapega" de sus propios
sentimientos. El desapego emocional es la defensa más evolucionada que
un niño es capaz de poner en marcha ante la negativa de sus padres a
quererlo. El problema es que cuando uno levanta el muro con respecto a su
emocionalidad, no puede optar por despegarse solo de las emociones
negativas y seguir percibiendo solo las positivas, porque lamentablemente
cuando se apaga el interruptor emocional solo se puede apagar para todo el
sistema emocional y el niño llegará a no sentir nada, ni emociones negativas
ni positivas.
Sin embargo, el padre no siempre se comporta de esta manera
intencionalmente. Puede estar pasando por un momento difícil, una fase de
depresión, como una depresión posparto, una separación de una pareja o
quizás un duelo. En estos casos, todos los recursos emocionales de los
padres son absorbidos por el trabajo de procesar esta depresión, separación
o duelo y el niño es descuidado o abusado involuntariamente porque es una
fuente de molestias o problemas. Cualquiera que sea la razón, buena o mala,
como dice Kohut, para el niño: «Faltará el brillo en los ojos de la madre».
El narcisista, por ejemplo, buscará ese brillo en los ojos de la pareja, los
cortejará hasta conquistarlos y verá ese brillo en sus ojos, pero nunca será
suficiente, porque de todos modos no será el de la madre. y en todo caso no
llega cuando se suponía que debía llegar, que es cuando era joven. Así,
dejará que el compañero se pavonee frente al siguiente hasta que vea brillar
de nuevo los ojos del amante y así sucesivamente. Está claro que saber que
eres dependiente de algo que solo otra persona puede darte también puede
volverte agresivo con ella, porque depender de alguien no es una condición
agradable para nadie y, en este sentido, el narcisista también es un adicto:
depende de la admiración de los demás.
La violencia y la crueldad del psicópata también se originan muy a
menudo en la infancia como consecuencia de una serie de trastornos,
abusos o problemas mentales. Las hipótesis de por qué uno se vuelve sádico
son numerosas, pero se teoriza que este tipo de personalidad también se
desarrolla como resultado de un abuso severo en la infancia,
particularmente en las primeras etapas del desarrollo sexual. La exposición
a actividades sexuales que involucran placer combinado con dolor también
puede causar inclinaciones sádicas, porque el niño aprende que el
sufrimiento de los demás es capaz de dar placer a quien lo causa.
Sin embargo, el sadismo en particular también puede atribuirse a un
defecto neuropsiquiátrico (es decir, genético) que, como en la psicopatía,
alimenta la necesidad de destruir (H. Cleckly). Por ejemplo, la violencia
contra mascotas o animales callejeros es frecuente en la niñez y la
adolescencia, llegando incluso a matar, tal vez a registrar todo por teléfono
para publicarlo en la web. De algunos estudios iniciados en los años 70 se
desprende que estos actos, que inicialmente ocurren ya en la infancia, muy
a menudo siguen una secuencia de comportamientos que conducen a la
violencia y la violación en la edad adulta hasta los asesinatos: ese sería el
camino del asesino. Muchos asesinos, de hecho, tuvieron sus primeras
experiencias matando y diseccionando animales durante los primeros años
de su vida. La razón por la cual, de dos personas con historias similares, una
desarrolla tendencias sádicas y la otra no, es que este eventual camino
depende de la interacción de varias variables:
●
neurológico, por lo tanto, cualquier defecto físico en el sistema
nervioso desde el nacimiento;
● psicológicos, como el carácter y temperamento de cada persona;
● ambiental, es decir, las personas que le rodean.
Según una nueva investigación publicada en la revista Personality and
Individual Differences, las peleas entre padres, por otro lado, están
asociadas con altos niveles de maquiavelismo en los adolescentes varones.
Los autores especulan que estos adolescentes sufren mucho por su
incapacidad para enfrentar y posiblemente resolver la situación. Según
Lang, en estos casos, el maquiavelismo se convierte en un medio de
supervivencia para gestionar el mundo que les rodea y la manipulación se
convierte en la única estrategia para gestionar las relaciones y hacer la vida
más llevadera. También es interesante que estas situaciones familiares de
riña entre padres parecen influir en el maquiavelismo en los hombres, pero
no en las mujeres. Por supuesto, estas dificultades no los dejarán
indiferentes y seguramente se verán afectados de maneras distintas a las
masculinas. Sin embargo, también debe considerarse la posibilidad inversa.
De hecho, las peleas entre los padres y el maquiavelismo masculino parecen
tener una fuerte correlación, pero la causalidad también podría ser inversa y
puede ser cierto que los adolescentes maquiavélicos manipulan la relación
parental provocando peleas. Los estudios son sólo al principio. En
ocasiones existen tales cruces entre estas variables que hacen posible el
desarrollo de estas patologías. Ahora está claro que, ante esta realidad, no es
posible atribuir toda la culpa a estas personas. Pero en un mundo lleno de
estas personas, lo mejor que podemos hacer es aprender a reconocerlas y
defendernos, dejando a los profesionales un posible intento terapéutico para
su recuperación, al menos parcial.
Intervención en el trastorno de personalidad con tríada oscura
Es muy poco probable que una persona con la Tríada Oscura, que no
siente ansiedad, angustia o remordimiento y que tiene una imagen grandiosa
de sí misma, sienta la necesidad de psicoterapia. Por ello, sería preferible
poder identificar ciertos rasgos durante la infancia o al menos en la
adolescencia para poder esperar intervenir antes de que sea adulto.
Un diagnóstico de trastorno de conducta o trastorno negativista
desafiante en la niñez o la adolescencia, por ejemplo, es moderadamente
predictivo de una tendencia psicopática, aunque no siempre es así. Los
niños con un fuerte rasgo psicopático, por ejemplo, parecen inmunes al
castigo. Ningún castigo, por lo tanto, es capaz de cambiar su
comportamiento, en consecuencia, los padres tienden a recurrir a formas
duras para empeorar su comportamiento. Por otro lado, si, por ejemplo, el
trastorno tiene una base neurológica (es decir, genética) y se presenta desde
el nacimiento, la terapia con medicamentos será indispensable.
En todo caso, la familia es el puente entre el hogar y el mundo: lo que se
aprende en la familia es el comportamiento a replicar y aprender. Incluso las
desviaciones se pueden imitar como sucede muy a menudo, pero si se
toman a tiempo con la intervención de expertos de la industria, también se
pueden escalar y controlar.
No hay consenso entre los psicólogos sobre la posibilidad de curar el
narcisismo maligno (inconsciente), porque la persona narcisista por
definición no escucha y no quiere cambiar; además, como es sensible a la
vergüenza, es contraproducente decirle a un narcisista que tiene un trastorno
narcisista, nos respondería que somos unos charlatanes y que no hemos
entendido nada. Sin embargo, según algunos especialistas, la psicoterapia
puede tener alguna posibilidad de funcionar si se trata de un narcisismo
"benigno", es decir, consciente.
En cuanto a la psicopatía, por desgracia, no existe ningún medicamento
que pueda inyectar la empatía que necesita el psicópata. Por lo general, los
profesionales de la salud mental rara vez se enfrentan al tratamiento de los
trastornos de personalidad psicopáticos (antisociales), ya que a menudo se
consideran enfermedades incurables y las intervenciones realizadas han
demostrado ser ineficaces.
2 - LA TRÍADA OSCURA EN LAS RELACIONES
CON EL OTRO SEXO
Relaciones tóxicas
Las personas caracterizadas por la Tríada Oscura tienen serias
dificultades para experimentar el amor. Sus relaciones de pareja quedan en
un nivel superficial, diría "primordial", de modo que no pueden definirse
propiamente como relaciones afectivas. Los estudios de Jonason, P.K. y
Kavanagh, P. (2010) nos muestran cómo estas personas utilizan estrategias
muy específicas en las relaciones, cuyas características se pueden resumir
en las siguientes:
● buscan y construyen relaciones más rápidas y superficiales;
● suelen reunir numerosas parejas sexuales;
● se inclinan fuertemente por el sexo casual;
● reemplazan rápidamente a un compañero por otro;
● son menos exigentes en la elección de pareja;
● tienden a "robar" las parejas de los demás;
● tienen un enfoque desechable siempre que lo necesiten.
El compañero narcisista, en particular, establece casi siempre "relaciones
tóxicas" con el otro sexo, es decir, "dependencia emocional", generalmente
caracterizadas por tres fases:
1° Fase
Bombardeo de amor (o "love bombing"): es la fase del noviazgo,
normalmente muy estrecha y apremiante, a veces exagerada, en la que el
narcisista se presenta como el hombre o la mujer de sus sueños, perfecto y
cariñoso y que suele saltarse los pasos, por ejemplo, proponiendo
matrimonio después de pocos días de conocimiento. Preste atención a esta
fase, porque es en la memoria de este período de "sueño" que el compañero
(adicto emocional) permanecerá vinculado al narcisista, incluso en las fases
posteriores, cuando termina el sueño y comienza la pesadilla. La esperanza
de poder volver a una fase similar a esta es la razón por la cual la pareja,
aún si es abusada, perdonará regularmente al narcisista por hacerle sufrir.
En realidad, esta persona que se ve tan espléndida y perfecta no existe y
nunca existirá, es solo la encarnación de los deseos de la pareja, solo es
estrategia y manipulación.
Conseguir que la pareja maltratada se desconecte de este maravilloso
recuerdo de la primera época y la esperanza de poder volver a esa armonía
es lo más difícil en psicoterapia, ¡es una auténtica empresa! Esto nos hace
entender lo bien estructurada que está esta fase, lo mucho que imprime en la
mente de algunas personas, ciertamente ingenuas emocionalmente, que
caen en ella de lleno (y es muy fácil caer en ella) porque estos sujetos son
muy hábiles.
2° Fase
Aislamiento y "triangulación" (gaslighting): el narcisista crea las
condiciones para que la pareja permanezca progresivamente aislada de
amigos y familiares, o directamente impone este aislamiento como
condición indiscutible para permanecer juntos; al mismo tiempo, sin
embargo, puede devaluarlo y humillarlo mostrando interés o incluso
haciéndose ver en actitudes inadecuadas con otras personas (triangulación),
luego acusando al compañero de "inventar" cosas y confundiéndolo
(gaslighting). Aquí también, en memoria del primer período de noviazgo, el
narcisista será perdonado regularmente, pero no sin dificultad.
3° Fase
Abandono: cuando el compañero, una humillación tras otra, ha perdido
totalmente su autoestima y se reduce a nada, en algunos casos, también ha
perdido su identidad (ya no se reconoce a sí mismo), para la persona
narcisista se vuelve "poco interesante", y lo reemplaza rápidamente con otra
persona. En cambio, en el caso de que finalmente, después de tanta
humillación y sufrimiento, sea el compañero quien encuentre el coraje de
interrumpir la relación, el narcisista se siente rechazado y, dado que esto es
inconcebible para él y despierta su herida narcisista ya infligida en el
pasado por uno de los padres o por ambos, tiene dos opciones: o
reconquistar al compañero para demostrarse a sí mismo una vez más que es
irresistible, o, si entiende que el compañero está realmente decidido, puede
decidir "aniquilarlo", porque si no puede "ser suyo" tampoco tiene que ser
de nadie más. Este es el caso más dramático en el que, por ejemplo, caen la
mayoría de los feminicidios. La dinámica puede cambiar mucho
dependiendo del tipo y grado de severidad del narcisismo. El caso más
común parece ser aquel en el que el hombre es narcisista mientras que la
mujer es adicta, pero personalmente también he tratado casos en los que
pasaba todo lo contrario y os aseguro que las mujeres narcisistas no son
menos que los hombres.
Sin embargo, al leer las características poco edificantes de la persona con
la Tríada Oscura, uno no puede explicar racionalmente por qué, por otro
lado, pueden encontrar tantas parejas disponibles y cómo pueden sentirse
tan atraídos por estos arrogantes y llenos de sí mismos. De hecho, estas
personas pueden exhibir características que a menudo las hacen excitantes y
deseables, especialmente de parejas frágiles, aburridas y decepcionadas en
su vida amorosa, ávidas de emociones fuertes y abrumadoras. Por ejemplo,
suelen mostrar un gran cuidado por su aspecto físico y su ropa, saben ser
alegres y divertidos (seducción propia del narcisismo), parecen ser capaces
de entender perfectamente lo que quiere su pareja y dárselo, consiguiendo
exactamente lo que quieren a cambio (manipulación propia del
maquiavelismo), son abrumadores en la relación haciendo que la pareja se
sienta especial y deseada (impulsividad propia de la psicopatía).
Muchas sociólogas feministas han señalado otra razón de tal éxito de los
narcisistas en el síndrome del "yo te salvaré", en el que la pareja se une al
narcisista soñando con transformar al incurable Don Juan en un fiel
compañero de vida. En este sentido, no conozco a ningún hombre o mujer
de éxito, ni entre mis conocidos, ni mucho menos entre mis muchos
pacientes que han caído en la trampa.
La víctima del manipulador
Como ya he explicado, J. Bowlby (1973) ha profundizado en el estudio
del apego infantil, es decir, la necesidad de relación del niño y la forma en
que los padres responden a ella, e introdujo el concepto de "base segura".
Cuando el niño da sus primeros pasos, como cualquier cachorro, es
instintivamente llevado a explorar el mundo. El punto de partida y el punto
de retorno de estos recorridos exploratorios, por lo general, es la madre, o el
padre, o el llamado caregiver (es decir, el que los cuida), que es el que
Bowlby define como un “base segura".
Está claro que cada niño es profundamente diferente en su temperamento
y puede ser más o menos casual, valiente o temeroso en esta exploración y,
en consecuencia, la madre se comportará de manera diferente (dependiendo
del temperamento del niño y de la madre misma): podrá seguirlo, mirarlo de
lejos, ignorarlo, incluso alejarse y no ser encontrado a su regreso,
estableciéndose un tipo bien determinado de vínculo o apego madre-hijo. El
patrón de conducta que se estructurará se repetirá en la vida del niño incluso
de adulto.
Entonces, para resumir, según la Teoría del apego de Bowlby, el
desarrollo emocional de la persona depende de las características del
vínculo que se establece entre madre e hijo: los niños desarrollan
representaciones mentales, llamadas por el autor Internal Working Model
(modelos de comportamiento interno) de las que ni siquiera es consciente
porque se vuelven automáticas y que consisten en una serie de
"expectativas de comportamiento" que el niño (luego adulto) desarrolla
hacia sí mismo, las figuras significativas de su existencia y la relación entre
él y estas figuras.
Ahora veremos, en concreto, qué papel juegan los diversos estilos de
apego y los "patrones internos de conducta" relacionados en las relaciones
afectivas que la persona adulta tenderá a establecer. De hecho, las
estrategias adaptativas que implemente el niño en el primer año de vida,
para hacer frente a los diferentes comportamientos del caregiver, serán las
mismas que utilizará posteriormente con la pareja en su relación amorosa.
Como ya he explorado, gracias a sus experimentos, Bowlby ha
identificado y esbozado tres estilos de apego principales:
● un estilo seguro, que es el saludable;
● dos estilos inseguros (resistente, ambivalente);
● un estilo desorganizado.
La víctima puede haber establecido un vínculo con su figura de apego,
particularmente de tipo inseguro.
El estilo de apego inseguro (resistente y ambivalente) determina ese tipo
de relación entre madre e hijo en la que el hijo no está seguro de que el
progenitor estará presente y disponible frente a sus necesidades. El
individuo adulto, por tanto, se mantiene dentro de una línea divisoria entre
dependencia y autonomía, en la que se dan al mismo tiempo la sana
necesidad de distanciarse de un límite justo del otro (necesidad de
autonomía) y el miedo a quedar sin atención. de parte del otro (ser
abandonado). El niño crecerá ansioso e inseguro y también su exploración
del mundo, ansiosa e insegura. Además, aunque sentirá la necesidad de
acercarse, siempre seguirá siendo un adulto/niño difícil de consolar.
Para no desarrollar una dependencia emocional, es fundamental que el
progenitor sepa actuar como base y refugio seguro, comprensivo y
acogedor. Desde los primeros meses de vida, por tanto, en función del tipo
de apego que establezcamos con quienes nos cuidan (caregiver), nuestra
personalidad se desarrolla a nivel de carácter, y esto repercutirá en todos los
ámbitos de nuestra vida adulta y especialmente en nuestro amor y
relaciones de pareja.
Intimidad con el narcisista inconsciente
Durante la fase inicial de la relación parece que todo va bien. Luego la
pasión da paso a la indiferencia y, con mucha más frecuencia, a la crítica.
De hecho, los narcisistas muestran una ausencia de empatía, amabilidad y
amor, incluso en el dormitorio. Durante sus encuentros íntimos siempre
aflora una fuerte dosis de manipulación y egoísmo, enfocados únicamente
en satisfacer su necesidad, se aseguran de parecer inicialmente amantes
amorosos e impecables, por lo que fácilmente seducen al otro, para luego
transformar lentamente la relación con el tiempo y comenzar utilizar a la
pareja exclusivamente como herramienta/objeto para lograr su propio
placer. El compañero (enamorado) percibe claramente este cambio y los
encuentros, antes entrañables, se vuelven humillantes para él.
Los narcisistas son incapaces de construir intimidad física y emocional y,
en el mejor de los casos, pueden imitarla como si siguieran una receta, con
el único fin de sentirse querido por el otro. Como resultado, este tipo de
encuentros están completamente desprovistos de afecto e implicación
emocional, más bien son gimnasia enfocada en la actuación del propio
narcisista.
Por otro lado, la pareja está sujeta a un examen continuo para evaluar si
satisface las solicitudes del narcisista y no puede expresar ninguna crítica o
solicitud hacia él. El narcisista decide los tiempos y métodos de las
reuniones y si la pareja no quiere complacerlo, será humillado y criticado.
Los enfoques en la vida íntima son diferentes entre un hombre narcisista
y una mujer narcisista: la mujer narcisista elige un compañero que la
admire, es más, que la adore y lo considerará más o menos atractivo según
la admiración que le genere. El hombre narcisista simplemente está
desinteresado en la satisfacción de su pareja, se enfoca solo en el hecho del
placer y se aprovecha de la pareja sin considerar sus necesidades.
El narcisismo, en este contexto, se caracteriza por:
● búsqueda exclusiva de la satisfacción personal;
● atención a la propia imagen física;
● atención a cómo le aparece al compañero que tiene que halagarlo;
● necesidad de control y dominio sobre el otro;
● ausencia de empatía tanto física como emocional.
Cuando conocen a alguien que muestra un afecto genuino y un deseo de
compartir sentimientos profundos con ellos, se sienten en peligro. Su mayor
temor, de hecho, es la intimidad emocional, porque la pareja podría ver sus
debilidades y descubrir que no son tan grandes en absoluto.
Cómo entender que la pareja es un narcisista maligno
Tener una relación con un narcisista es emocionalmente agotador y
puede tener un impacto muy negativo en tu salud mental. Pero hay señales,
comportamientos y situaciones bastante específicas que puedo señalar para
ayudarte a comprender que estás cayendo en una relación llamada "tóxica"
con un narcisista maligno, para que puedas elegir si continuarla o detenerla.
Estos son signos que no notarás de inmediato, porque se manifestarán
lentamente con el tiempo. De hecho, como decía, el narcisista maligno, al
comienzo de una relación, no es del todo desenmascarable, porque siempre
encarna a la pareja soñada: te dirá que eres lo más bonito que le ha pasado
jamás y te bombardeará con amor y atenciones. Sin embargo, después de
haberte conquistado y mimado por un tiempo, las cosas comenzarán a
cambiar. Lo que te puede ayudar a desenmascararlo es la materialización de
las siguientes situaciones.
Aislamiento de la familia y amistades
El narcisista tiende a aislar a la pareja de su mundo, amistades y familia.
Lo hace porque tiende a ver peligros en todas las personas que,
potencialmente, pueden socavarlo de la "supremacía relacional" que tiene y
quiere mantener sobre su pareja. Podría utilizar frases como: «¿Qué
necesidad tienes de ir a ver a tus padres? Los viste el mes pasado». O bien,
puede declarar su voluntad a su pareja directamente, detrás de la amenaza
de dejarla si las personas que indica no son eliminadas de inmediato.
Proyección de las propias debilidades o defectos en los demás
Un rasgo importante de los narcisistas es que proyectan en los demás
debilidades o defectos que temen tener. El narcisista que por alguna razón
experimenta un sentimiento negativo, como la vergüenza o la envidia,
inmediatamente lo “transfiere” a los demás, es decir, atribuye su estado de
ánimo a otra persona: «Es él quien me envidia, no yo». Esto le permite al
narcisista juzgar negativamente a los demás en lugar de a sí mismo. Otra
forma en que se produce la proyección es la tendencia del narcisista a
querer corregir a otra persona a la que considera "defectuosa". Por ejemplo,
un padre narcisista puede ser hipercrítico con su hijo, a quien atribuye los
defectos que teme tener él mismo. La tendencia a proyectarse en los demás
es un sello distintivo de estas personalidades. Si te están engañando, te
acusarán de engañar y esto será prueba de su intento manipulador. Los
cargos aumentarán cuando esté fuera de casa o realizando alguna actividad
que no los involucre. El problema, de hecho, es que el tiempo que pasa solo
les quita la atención y, por lo tanto, serás castigado. El narcisista maligno
castiga a través de acusaciones, silencios culpables, desvalorizaciones de ti,
de tus intereses y de las personas que comparten estos intereses contigo.
Las reglas son para ti, no para él
Miente y engaña, y espera que lo perdones. El narcisista encontrará muy
buenas razones para sus comportamientos, por ejemplo, argumentará que, si
no hubieras pasado tanto tiempo con los niños y hubieras satisfecho sus
necesidades, no te habría engañado.
Nunca eres suficiente "cualquier cosa"
Te dirá que te engañó porque no eres lo suficientemente divertida,
simpática, inteligente, lo suficientemente comprensiva, no lo cuidas, en fin,
ya no eres la misma de antes y por eso se vio obligado a volver su mirada
en otra parte. De una forma u otra siempre es tu culpa y este es un tema
recurrente en la relación con un narcisista.
Son increíblemente competitivos
Si eres bueno en una cosa, comenzarán a hacerlo mejor que tú. Si dices
que no te sientes muy bien, de repente ellos se sienten aún peor. Son
capaces de señalar frente a otras personas o amigos que son mejores que tú
en algo y lo harán sin escrúpulos. Te dirán que saben más de psicología que
tú o tu terapeuta. Siempre son mejores en todo.
Pagarás por desafiarlos
Si no sigues las reglas del narcisista, prepárate para las consecuencias.
Se producirán arrebatos emocionales seguidos de castigos emocionales y
posteriormente de reconciliaciones melodramáticas. Recuerda que, cuando
te reconcilias con un narcisista, la próxima pelea seguramente será peor que
la anterior y un día cercano podría pasar de la agresión verbal a la física.
Manipulación del silencio
El silencio se usa a menudo como castigo después de una ofensa que el
narcisista cree haber sufrido. Al retraerse y usar el silencio como castigo, el
narcisista se niega a comunicarse. Es una de sus formas de tomar el control
y dominar a su pareja haciéndole respetar sus tiempos y deseos. Muchas
veces ni siquiera se comunica el motivo de este silencio y la persona no
tiene idea de lo que pasó. A través de esta estrategia culpabilizadora y
manipuladora, incita a la persona a preguntarse qué hizo, qué pasó y cómo
puede solucionarlo. En consecuencia, la serenidad de la pareja depende
completamente del narcisista y de su estado emocional.
Los demás siempre están enojados con ellos
El comportamiento del narcisista es siempre egosintónico: yo lo hago
bien, los demás se equivocan: son los demás los que tienen problemas, no
él. Los demás ni siquiera saben cómo reconocer el talento (es decir, él)
cuando aparece.
Describen a exparejas en términos degradantes
Los narcisistas tienden a usar insultos y palabras devaluatorias cuando se
refieren a relaciones románticas pasadas. Cuando alguien se refiere
repetidamente a la ex pareja con palabras muy ofensivas y describe todas
las cosas peores que habría sufrido durante la relación, es muy probable que
esté hablando con un narcisista.
Muchas palabras y ningún hecho
Tus solicitudes de ayuda o colaboración generalmente serán ignoradas, o
te prometerá una intervención que nunca se materializará.
Capítulo 3
ESTRATEGIAS BÁSICAS DE MANEJO,
PERSUASIÓN Y VENTA
1 - TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN
Existen diversas técnicas para manipular a una persona, pero en general
podemos clasificarlas en cinco categorías:
● basado en imposición;
● basado en el cumplimiento;
● basado en generar confusión;
● basado en generar miedo y culpa;
● basado en la humillación y la dominación.
La elección del manipulador entre las cinco categorías depende de las
habilidades de la persona que las utiliza, el tipo de persona sobre la que se
desea ejercer el control y las situaciones. La situación social en la que uno
se encuentra, de hecho, también se convierte en un factor determinante
fundamental.
Técnicas de manipulación basadas en la imposición
Las técnicas de manipulación basadas en la imposición son muy directas
y se activan a través del miedo dando lugar al miedo del manipulador. Por
ello, la de imposición se considera una técnica invasiva y se puede aplicar
de dos formas: obediencia y sumisión.
Obediencia
Obedecer significa someterse a la voluntad y autoridad de la otra
persona. Obedecemos a ella y al mismo tiempo a sus ideas, a su
adoctrinamiento y a sus ideologías. Desobedecer sugiere que habrá un
precio a pagar, que se manifestará en forma de castigo o privación de una
recompensa. Por lo tanto, cuando obedecemos eligiendo renunciar a
nuestros deseos, lo hacemos solo para evitar encontrarnos con conflictos
con el otro y, por lo tanto, con consecuencias que nos parecen más
desagradables. A veces, de esta manera, incluso tenemos la impresión de
favorecer nuestro bienestar.
Sumisión
La sumisión consiste en hacer todo lo que la persona pide y se diferencia
de la desobediencia porque en este caso la adicción es total. Cuando uno es
sumiso, las órdenes no se critican, se aceptan como algo natural.
Desobedecer no es una opción.
Técnicas de manejo basadas en el cumplimiento
Los mecanismos de imposición llevan a que una persona sea temida,
mientras que los mecanismos de manipulación basados en la sumisión
llevan a imponer a las personas para que sean amadas. Se consideran
técnicas menos invasivas porque te permiten manipular a otros sin que ellos
se den cuenta. En estos casos, de hecho, no es el miedo lo que conduce a la
obediencia, sino la convicción de la persona manipulada de estar de
acuerdo, por así decirlo, con el manipulador. Sin embargo, estas técnicas
son más difíciles de mantener a largo plazo. Se pueden aplicar de cuatro
formas: engaño, seducción, aquiescencia e intercambio mutuo.
Engaño
El engaño consiste en la presentación de una verdad falsa o de una
verdad a medias, mediante la elección de las palabras que se emplean y la
elección de los detalles a contar respecto de, por ejemplo, un hecho o una
situación, con el fin de transmitir sólo la información de interés para el
manipulador. El manipulador, de esta manera, activa ciertos sentimientos o
pensamientos en la víctima, tratando de provocar/obtener de ella ciertas
actitudes, sentimientos y comportamientos. Para manipular a alguien con
engaños es necesario conocer bien a esa persona, conocer su imagen de
nosotros, conocer sus creencias, intereses y necesidades. Partiendo de esta
conciencia, la técnica del engaño hace uso de la lógica, la retórica, las
emociones, el lenguaje corporal y muchas otras herramientas.
Seducción
La seducción es un proceso mediante el cual una persona manipula
explotando el impacto emocional sobre la otra con el fin de enamorarla u
obtener favores. Este mecanismo de seducción, sin embargo, no es directo y
genuino, es decir, no es auténtico; es engañoso: sugiere un sentimiento de
atracción sin mostrarlo directamente. Así, a través de juegos de miradas y
palabras, sin exponerse, nunca expresando claramente una intención
verdadera, se incrementa el interés y la atracción y se anima a la otra
persona a dar el primer paso.
Aquiescencia
Acquiesciencia es sinónimo de sumisión y aceptación y es propio de
quien responde afirmativamente sin razonamientos básicos. Obtener la
aquiescencia significa que otra persona responda afirmativamente a
cualquiera de nuestras solicitudes. Implica el consentimiento, aceptación y
aprobación sistemáticos de los manipulados.
Intercambio mutuo
El intercambio mutuo consiste en dar para recibir. Si queremos que la
otra persona haga algo, un buen comienzo es hacer algo por ella para que el
otro se sienta en deuda y de alguna manera desee corresponder. Teniendo en
cuenta las técnicas de persuasión de Cialdini, que veremos a continuación,
la reciprocidad se refiere a la necesidad de restablecer el equilibrio presente
en esa determinada relación social, devolviéndola, por así decirlo, a la
igualdad. Por ejemplo, tener una confidencia muy personal empuja a los
demás a decirnos algo igualmente privado; dar un regalo aumenta las
posibilidades de recibir uno y así sucesivamente.
Técnicas de manipulación basadas en generar confusión
Gaslighting
El llamado gaslighting es una de las técnicas de manipulación más
insidiosas. El manipulador utiliza expresiones específicas para distorsionar
y confundir nuestra percepción de la realidad, haciéndonos creer que las
cosas han ido de otra manera, por ejemplo: «Esto nunca sucedió», «Te lo
imaginaste» o «¿Estás bromeando?». Es tan hábil que es capaz de inculcar
en las víctimas una extrema sensación de confusión como para inducirlas a
no creer más en sí mismas, a no confiar más en su memoria, su percepción
o su juicio.
Proyección
Este fenómeno constituye en realidad un mecanismo de defensa
primitivo muy importante que todos usamos de manera más o menos
consistente a lo largo de nuestras vidas. A través de este proceso, atribuimos
comportamientos negativos al otro u otros cuando en realidad ese
comportamiento nos pertenece. En general, solemos proyectar en los demás
aspectos de nosotros mismos que no amamos ni apreciamos y que
preferimos imaginar viendo en los demás. El manipulador, por lo tanto,
transfiere sus características negativas o traslada la responsabilidad de su
comportamiento al manipulado. Narcisistas y psicópatas utilizan esta
técnica en exceso, alegando que la maldad no es de ellos, sino de otra
persona: «¡El malo eres tú!».
Conversaciones sin sentido
Los manipuladores dicen tonterías, dan explicaciones ilógicas, se
refieren a hechos pasados con el único fin de echar humo a los ojos.
Provocan discordia y crean confusión. Hacen monólogos y tratan de
confundirte con su parloteo y si los escuchas más de 5 minutos seguro que
lo consiguen.
Técnicas de manipulación basadas en el miedo y la culpa
Miedo al abandono
El manipulador emocional, a través del silencio, amenazas directas de
abandono, expulsión temporal, quiere despertar en la víctima un miedo
incontrolable a ser rechazada, repudiada y abandonada. La persona presa de
esta emoción inevitablemente acepta los comportamientos y condiciones
del manipulador.
Es tu culpa
La persona manipuladora trata de hacer sentir culpable a la pareja
comportándose como una víctima y haciendo acusaciones sobre su
comportamiento utilizando frases como: «me descuidas», «me haces
sufrir», «lo hice por ti y ahora me tratas así». El sentimiento de estar
equivocado empuja a la persona a ser condescendiente con el manipulador.
Técnicas de manipulación basadas en la humillación y la dominación
Generalizaciones y denigraciones
Hacen declaraciones genéricas, vagas, abstractas y demasiado generales
con el objetivo de envilecerte y debilitar tus opiniones. Te acusan con frases
como: «siempre quieres tener la razón», «cualquier cosa te molesta»,
«nunca estás de acuerdo conmigo».
Máscara de buena persona
Si consigues comprar una casa, te dirán que es una pena que todavía no
tengas una casa junto al mar; si estás arreglada, te dirán que otro par de
aretes te hubiera ido mejor. Si ha escrito un informe impecable, te dirán que
el sujetapapeles no está bien asegurado.
2 - TÉCNICAS DE PERSUASIÓN Y
VENTA
Cuando intentamos que alguien piense, elija, cambie un comportamiento
o lo convencemos de comprar algo, estamos tratando de cambiar su
percepción de una realidad o su comportamiento. Para lograr esto podemos
usar la persuasión o la manipulación, y la diferencia entre los dos está lejos
de ser sutil.
La persuasión es un proceso que se da a través de palabras, consejos,
hechos, convicción, emocional y racional, a través de una comunicación
efectiva. Es un intento de convicción explícito y declarado, como en una
discusión o un intento de venta en el que una persona trata de convencer a
la otra de la bondad de un concepto o producto. Un ejemplo sería cuando
tratamos de persuadir a un amigo que nos importa para que deje de fumar
porque es malo para su salud. La persuasión no engaña, no inventa, no
miente. Los que persuaden están más o menos convencidos de lo que dicen.
La manipulación, en cambio, es el lado oscuro de la persuasión porque,
para convencer al otro de que adopte un determinado comportamiento,
utiliza métodos sutiles y engañosos: muestra solo una parte de los hechos,
distorsiona una situación y la verdad, crea un mundo alternativo informando
cosas que nunca sucedieron o diciendo mentiras. En la manipulación se
hace creer algo a base de mentiras y hechos falsos, creados por el
manipulador mediante el arte.
La persuasión implica respeto y, a veces, incluso amor y cuidado por el
otro, por ejemplo, cuando se quiere persuadir a un ser querido para que se
someta a un tratamiento para su salud. La manipulación, por otro lado,
implica la ausencia total del respeto y libre albedrío de la otra persona. En
la persuasión, la confianza siempre es honrada y respetada. En la
manipulación, la confianza constituye el punto de partida fundamental a
partir del cual proceder con el abuso.
Según Robert Cialdini, profesor de Marketing de la Universidad Estatal
de Arizona, experto en psicología social e interpersonal, las principales
técnicas de persuasión y venta se basan en 6 principios:
Principio de reciprocidad: las personas están más dispuestas a devolver
un favor, es decir, es más probable que escuchen o ayuden a una persona si
ya ha dado o hecho algo por ella.
Principio de consistencia: las personas están en la búsqueda extrema de
la consistencia. En este caso se ofrece un servicio, casi siempre a modo de
prueba gratuita, y el usuario estará más inclinado a seguir utilizándolo para
no ser incoherente consigo mismo cuando ha optado por probarlo porque,
evidentemente, lo había encontrado útil.
Principio de prueba social: las reseñas de ventas en todos los sectores
son el ejemplo más llamativo; si a mucha gente le gusta, probablemente a
mí también me guste.
Principio de simpatía: el usuario confía más en la gente simpática,
porque al sintonizar le transmites la idea de que hay algo que te une al
comprador como una experiencia común, un interés que te apasiona: es la
carta ganadora para vender tu producto.
Principio de autoridad (o autoritatividad): el hombre, por su naturaleza,
confía en quién está arriba, quién está por encima de él en la jerarquía. Si ha
obtenido reconocimiento, tiene autoridad y el comprador puede confiar en
usted y en lo que recomienda.
Principio de escasez: cuando una oferta está a punto de acabarse, el
producto parece mucho más irresistible. Aunque sabemos muy bien que es
absolutamente inútil darse prisa, porque una vez finalizada esta oferta harán
otra similar, igual corremos a comprar. Parece imposible, ¡pero este
principio siempre funciona!
Capítulo 4
ANALIZAR A LAS PERSONAS Y
DEFENDERNOS
Mente consciente y mente inconsciente
Freud, el fundador del psicoanálisis, neurólogo y psicoanalista austríaco,
explicó que existen dos niveles de funcionamiento de nuestra mente: el
nivel consciente y el nivel inconsciente. Freud describe la mente como un
iceberg, donde la parte que emerge del agua representa la mente consciente
y la parte sumergida, mucho más grande, representa la mente inconsciente.
Los dos niveles mentales funcionan al mismo tiempo, pero de manera muy
diferente: en el consciente, la mente es consciente de lo que percibe, de las
elecciones que hace y de las acciones que realiza; en el nivel inconsciente,
en cambio, carece de conciencia y funciona de manera instintiva y
automática también en base a la experiencia.
La mente consciente es la que estás usando ahora mismo para leer este
libro, la que lo entiende, la que piensa lo que lee, la que planifica los días,
distingue presente, pasado y futuro, y hace planes.
La mente inconsciente, por otro lado, en primer lugar, regula nuestra
vida biológica, es decir, el ritmo cardíaco, la circulación sanguínea, la
respiración, los procesos digestivos y, lamentablemente, también nuestros
trastornos psicosomáticos. Además, maneja todas las funciones automáticas
o involuntarias como los hábitos. Es la mente inconsciente la que nos guía a
casa mientras estamos sumidos en nuestros pensamientos, la que nos
permite llevar a cabo acciones y reacciones instintivas con un único
objetivo: protegernos. En la mente inconsciente también están nuestras
emociones y nuestros recuerdos olvidados. Sí, porque, aunque parezca que
no recordamos algo, ese recuerdo está realmente ahí, bien registrado y
archivado: lo que vemos, sonidos, olores, emociones y sentimientos, se
guarda en algún lugar de la mente inconsciente.
Pero, ¿quién está realmente a cargo? ¿Nuestra mente consciente o
nuestra mente inconsciente? De nada sirve engañarnos; por mucho viento
que haya en la superficie, siempre serán las corrientes bajo el agua las que
influirán en la trayectoria del iceberg. No es fácil averiguar qué queda bajo
el agua, pero esa parte es más determinante de lo que pensamos y es
justamente lo que tendremos que analizar cuando queramos leer a una
persona, pues al parecer las personas pueden hacernos creer exactamente lo
que quieren, encima todos los manipuladores.
¿Y sabes que las mentes inconscientes se comunican entre sí como las
conscientes? Pues así es: si es cierto que la mente consciente se comunica a
cierto nivel, entonces se entenderá con otra mente consciente al mismo
nivel y lo mismo hará la mente inconsciente. Es por eso que nuestro
inconsciente puede comunicar las intenciones inconscientes de quienes
están frente a nosotros, porque puede descifrarlas.
¿Y cómo entendemos lo que el inconsciente nos quiere advertir si sólo
puede comunicarnos a nivel biológico y corporal? Escuchando y
percibiendo nuestro cuerpo y las sensaciones que nos transmite, y
aprendiendo a descifrarlas.
Si queremos aprender a leer a las personas, primero debemos ser
capaces de interpretar correctamente nuestro lenguaje corporal. Incluso
inconscientemente, porque se guía automáticamente a un nivel
inconsciente, nuestro cuerpo y sus movimientos pueden detectar de
diferentes maneras mucha información sobre los pensamientos de los demás
y también sobre los nuestros, pero para aprender a leerlos hay que hacer
una cosa muy compleja: observarnos a nosotros mismos. Por ejemplo, si
estamos hablando con alguien y de repente instintivamente damos un
pequeño paso hacia atrás, significa que quizás hemos percibido un peligro,
o estamos incómodos, o queremos alejarnos. ¿Por qué? No sé, puede haber
muchas razones: tenemos una inquietud en casa, algo que la persona dijo
que no nos gustaba y no estamos de acuerdo o incluso nos asusta.
Aprendemos a escucharnos a nosotros mismos.
Todos podemos "leer la mente"
Se llama mentalización y es la capacidad de leer la mente del otro para
entender sus intenciones y poder adaptarse. Parece increíble, pero es una
habilidad que se adquiere de forma estable alrededor de los cuatro años,
¡frente a los que piensan que los niños no entienden nada!
Pero, ¿cómo funciona? En realidad, funciona por sí solo, sin hacer casi
nada excepto activar nuestra percepción.
El ser humano, de hecho, está naturalmente predispuesto a leer la mente
gracias a su dotación neurobiológica. Precisamente, la mentalización está
asegurada por nuestras neuronas espejo, o células nerviosas especiales que
se activan en nosotros mientras observamos a otra persona realizar una
acción. Por ejemplo, si observamos a alguien estirar un brazo hacia una
mesa sobre la que está colocada una botella de agua, en nuestro cerebro se
activan las mismas neuronas que se activarían si nosotros mismos
quisiéramos agarrar la botella de agua, de manera que, cuando la persona
inicia el movimiento, automáticamente imaginamos que quiere beber. Es
decir, somos capaces de predecir e interpretar más o menos correctamente
las razones que subyacen en el comportamiento de los demás. A veces,
nuestras neuronas espejo incluso nos empujan a reflejar o copiar el
comportamiento del otro sin quererlo, por ejemplo, puede que hayas visto a
una persona bostezar y luego tú bostezas inmediatamente después; o si tu
interlocutor se cruza de brazos, tú automáticamente los cruzas también.
Ciertamente no siempre es fácil interpretar correctamente un gesto, sobre
todo teniendo en cuenta que a veces ni nosotros mismos sabemos interpretar
algunas de nuestras acciones, hay muchas fuerzas inconscientes que pueden
intervenir. Además, un determinado gesto puede tener más de un
significado, pero siempre se puede intentar mejorar. Diversas
investigaciones han demostrado que las familias en las que se dedica
suficiente espacio a la expresión de todas las emociones, en las que es
posible hablar de las emociones, decir cómo se siente uno en diversas
situaciones, estimulan a los niños a adquirir esta capacidad. También se ha
visto que los niños con una mejor capacidad mentalizadora a los cuatro
años son más capaces de relacionarse con sus compañeros, se integran
mejor en la escuela y tienen una mayor autoestima. La capacidad de sentir,
reconocer, expresar y compartir emociones es un antídoto importante para
las enfermedades psicológicas.
La psicoterapia también es un lugar donde puedes aprender a tomar
contacto con tus emociones, a darles sentido y a modularlas y ayuda mucho
a afinar la capacidad de entender otras mentes, para no tener que caer
repetidamente en los mismos errores que, hasta ese momento, habían
afectado negativamente su vida.
La empatía, por lo tanto, juega un papel fundamental en la comprensión
de otras personas. Ponerse en el lugar de otra persona para conocer su punto
de vista y el estado de ánimo debido a sus experiencias, abre la puerta a la
comprensión. Pero, ¿cómo se aplica esta capacidad en la práctica?
Simplemente escuchando las emociones y sensaciones que nos provoca la
persona con la que hablamos, la información que nos envían nuestras
neuronas espejo. Y cuando la información que me llega de mis neuronas
espejo no es suficiente para entender a alguien cuyas intenciones no tengo
claras, un truco que uso a menudo es repetir mentalmente, o si puedo
incluso físicamente, sus expresiones y movimientos, como si lo imité.
Gracias a ese gesto, empujo a mi cuerpo a sugerir de alguna manera su
estado de ánimo a mi mente, y la sensación que percibo inmediatamente me
aclara algunos otros detalles hasta que entiendo si es apropiado confiar o
no.
A veces, mientras intentamos aplicar este método, situaciones y
experiencias, nuestros recuerdos más o menos lejanos, pueden incluso venir
a la mente. ¡No son al azar! ¿Qué sucedió? ¿Qué sentimos? Nuestra mente
inconsciente los ha llamado por una razón específica, depende de nosotros
captar cuál. Por ejemplo, si un amigo nos está contando su problema y
pensamos en un recuerdo nuestro, quizás nuestro inconsciente, que acaba de
comunicarse con el suyo, nos esté sugiriendo que se siente exactamente
igual que nosotros en aquella ocasión. Entonces, ¿cómo podemos ayudar a
nuestro amigo en este punto? No sé si podrás darle una solución práctica
que le convenga, pero seguro que le ayudarás mucho más de lo que crees
simplemente mirándole a los ojos y diciéndole: «¡Te entiendo
perfectamente!». Entonces, sentir las emociones de los demás, recordando
experiencias similares por las que hemos tenido que pasar, ayuda a
comprender a los demás.
Cómo entender que alguien tiene malas intenciones
Ningún individuo es completamente bueno o completamente malo,
porque todos tienen fortalezas y debilidades. Hay, sin embargo, temas
predominantemente oscuros y manipuladores, que he descrito bien y a los
que debemos prestar más atención. Recuerda que todos somos mentalistas
si nos entrenamos un poco para captar algunos detalles, pero esto no es
suficiente. Lo más difícil de hacer después de percibir uno o más detalles es
aprender a confiar en nuestros sentimientos. No estamos acostumbrados a
confiar en nosotros mismos y en nuestros instintos, pero sin duda es algo
que hay que aprender a hacer. ¿Como lo haces? ¡Comienza! Solo hazlo:
percibes ⭢ confías ⭢ actúas de acuerdo a lo que has percibido ⭢ evalúa
cómo va.
Al principio, tal vez te equivoques, o tal vez no. No te desanimes e inténtalo
de nuevo, eventualmente aprenderás. Los psicólogos aprendemos a hacerlo
de la misma manera, no nacemos ya capaces. Ya he hablado mucho de ello,
pero resumo una vez más cómo identificar estos sujetos manipuladores a
través de nuestras sensaciones.
Sentirse incómodo
Durante o después de interactuar con alguien, puede suceder que
inexplicablemente sientas frustración, ira, ansiedad o confusión. El cuerpo
ha logrado percibir subconscientemente que algo anda mal y lo comunica a
través de este estado de malestar. Hay dos posibilidades: la persona en
cuestión tiene una personalidad muy diferente y disonante a la tuya, es
decir, con principios y valores opuestos, o eres víctima de un intento de
manipulación.
Sutil insistencia
Un manipulador disfruta y se siente satisfecho solo cuando puede influir
en el comportamiento de alguien. Una estrategia muy utilizada es la de
repetir una petición varias veces de forma velada pero continua, hasta
conseguir el resultado deseado. No caigas en la trampa, y si incluso quieres
incomodarlos abiertamente, descubre su juego y decláralo: «¡qué insistente
eres!».
Te das cuenta de que no te ha pedido nada sobre ti
Los individuos manipuladores tienen un marcado rasgo narcisista, ya
deberías haberlo entendido. No tienen interés en la vida de los demás, por lo
que tienden a dominar las conversaciones tratando constantemente de ser el
tema principal. Incluso una atención extraña y repentina hacia ti solo denota
una estrategia para lograr que no lo notes y no corresponda a un interés real.
Te dan la sensación de no lograrlo
Todos tenemos defectos y, a veces, tener una persona honesta que los
señale es útil para crecer y mejorar. Pero una persona hipercrítica que
siempre está dispuesta a señalar solo tus errores y defectos, que nunca
reconoce tus habilidades y aciertos, es una persona tóxica; ¡Esto no es lo
que necesitas! Lo que las personas necesitan para mejorar es el apoyo, la
confianza y la crítica constructiva, no insinuando dudas sobre sus
capacidades y minando la autoestima.
Te dejan con dudas y miedos
Algunas personas solo son capaces de ver dificultades incluso donde no
existen y su único objetivo es crear dudas (sus dudas). Se pasan toda la vida
con miedo, porque no tienen el coraje de salir de su zona de confort y
tampoco quieren que los demás lo hagan; en definitiva, quieren compañía
para no sentirse demasiado culpables. Por eso, están constantemente
ocupados boicoteando cualquier proyecto, creando incertidumbre a su
alrededor, cortando sus alas y borrando los sueños de los demás, como han
borrado los propios.
Sientes que continuamente supera tus límites
Primero, aprende a trazar estos límites y respétalos tú mismo. Solo de
esta manera puedes hacer que los demás también los respeten. Hay, de
hecho, gente muy entrometida que no sabe respetar tus derechos y, a
menudo, traspasan las líneas rojas que has trazado. Invaden continuamente
tu espacio personal, te roban tu tiempo, esperan que estés siempre
disponible de inmediato cuando lo necesitan y, si no estás allí, es probable
que recurran a la manipulación emocional para hacerte sentir culpable.
Defendernos de la manipulación mental
Un cara a cara con un manipulador mental requiere considerables
recursos energéticos. Siempre se vuelve confuso, nervioso, desestabilizado
y, a veces, completamente agotado de energía. Pero si realmente no puedes
prescindir de él, porque el manipulador es un familiar tuyo, o porque es un
colega tuyo y lo encuentras todos los días en el trabajo, trata de tomarlo en
pequeñas dosis, es decir, trata de no pasar demasiado tiempo juntos, sobre
todo en los periodos en los que lo ves más, por así decirlo, "en forma". Si
por el contrario te ves obligado a afrontarlo, empieza a entrenar día a día,
busca la manera de desarrollar estas dos características que son
imprescindibles para sobrevivir al manipulador mental, solo o con la ayuda
de un profesional (sería mejor):
1. Confianza y seguridad en ti
2. Gestión de tus emociones
1. Confianza y seguridad en ti
Cuidar tu parte interior significa procesar los acontecimientos
importantes que han afectado tu vida, resolver las situaciones personales
que han creado y crean sufrimiento y aumentar tu autoestima y confianza.
Nunca se llega a la seguridad total, yo tampoco, que soy psicóloga, pero se
puede llegar a un equilibrio firme y más que suficiente para reconocer si el
otro está intentando implementar una manipulación emocional y salirse de
su trayectoria.
2. Aprende a manejar tus emociones
En primer lugar, aprende a escuchar lo que sientes, tus emociones, pero,
sobre todo, observa tus reacciones. Trata de entender si, y cómo, el otro te
hace sentir incómodo o te manipula. Conoce sus fronteras y límites, lo que
está dispuesto a hacer y lo que está o no dispuesto a sufrir. Y aprende a
decir "NO".
Es nuestro deber y responsabilidad cuidarnos y defendernos de aquellos
que no pretenden respetar nuestros límites. Nadie vendrá a salvarnos;
después de todo, ni siquiera es responsabilidad de nadie hacerlo. Si somos
capaces de ayudar a los demás, cuidar a un niño, cuidar a un cachorro,
también podemos aprender a cuidarnos a nosotros mismos.
Conclusiones
Seguí a una hermosa chica a terapia de 19 a 22 años, hija única. El padre
era un narcisista maligno y la madre una mujer brillante e inteligente, pero
dominada por este hombre. Desde que su hija era una niña, había
desarrollado un vínculo desorganizado con ella. Esta pequeña creció
sometida a constantes enfrentamientos entre ella y sus compañeros/amigos
"mejores que ella", rara vez recibía elogios y era objeto de grandes
expectativas por parte de sus padres. Ya sabes, a un niño le bastaría, aunque
solo uno de los dos padres estuviera sano y funcionando para salvarse, pero
difícilmente una persona funcional está con una disfuncional y sobre todo
no se queda ahí.
Cuando creció y terminó la escuela secundaria, sus padres le exigieron
que se matriculara en la universidad, a pesar de que ella prefería ir a
trabajar. Le recomendaron una facultad con grandes expectativas y ella se
matriculó, por lo que asistió a todas las lecciones, pero al final del año no
presentó ningún examen. Claramente, se sometió a los juicios relativamente
despiadados de sus padres y optó por cambiar de facultad, para disgusto de
sus padres, tratando de asistir a una que pudiera gustarle, pero esta vez
también fracasó de la misma manera. Sufrió de ansiedad, ataques de pánico
y depresión (¡¿quién sabe por qué?!), hasta que poco a poco ganó valor. No
sin un poco de ayuda farmacológica, que le permitió enfrentarse a sus
enormes (con razón) miedos de veinteañera, combinados con los que le
despertaban sus padres, salió de casa, se fue a vivir sola y cursó un máster.
Se convirtió en la mejor alumna y comenzó una carrera prometedora. En el
camino dejó atrás a sus padres y sus ideas, pero sin romper nunca con ellos,
simplemente se emancipó de ellos y dejó atrás también las drogas.
Comenzó su vida libre y, espero, llena de éxitos.
Tomó tiempo y mucha paciencia, la suya y la mía, para completar su
viaje, pero es demasiada satisfacción ver a las personas liberarse. Los
padres nunca se culpan a sí mismos, probablemente hicieron todo lo
posible, teniendo en cuenta sus dificultades. Varias veces en terapia con esta
niña hemos observado que sus padres probablemente también sufrieron una
relación enfermiza con sus padres para desarrollar su trastorno de
personalidad y lo cierto es que así es. Incluso la niña me ha confirmado
repetidamente un carácter por parte de los abuelos que no podía juzgarse
funcional. Las dolencias se transmiten y empeoran de generación en
generación hasta que alguien decide romper la cadena.
Depende de ti romper la cadena y liberarte. Pero solo, a veces es
imposible. Los propios psicólogos, que ejercemos esta profesión, no
podemos hacerlo solos y debemos apoyarnos en un colega. Defenderte
continuamente y trabajar cada día para hacerte una persona más libre es tu
responsabilidad. Es un camino agotador, pero lleno de satisfacciones: te
permite aumentar significativamente el conocimiento de ti mismo y de los
demás y comenzar a vivir tu vida en lugar de sufrirla, y una vida así
realmente vale la pena vivirla.
PARTE II
MANIPULACIÓN
MENTAL
Prefacio
En mis veinte años de actividad clínica, he visto sufrir a muchas
personas, víctimas de relaciones que les han privado de algo más que dado.
Le quitaron su tiempo, energía y, lamentablemente, vitalidad. El proceso de
curación después de estas historias es largo y complejo, porque la persona
manipulada se desestabiliza tanto al “caer en ella” que ya no cree en sus
habilidades y posibilidades.
Reconocer la manipulación mental antes de que sea demasiado tarde es
el primer paso para deshacerse de ella, pero también el más difícil. Si no
estás preparado, es casi imposible identificar los indicadores de
manipulación hasta que estés en ella.
A cualquiera, incluso a personas brillantes, inteligentes, emprendedoras,
exitosas, en cualquier momento le puede pasar ser víctima de un verdadero
secuestro mental que puede arruinar su vida.
Los manipuladores no son todos iguales, por lo que no son nada fáciles
de detectar si no tienes las herramientas. Hay manipuladores agresivos,
seductores, tímidos, que hablan a la espalda, infunden dudas e incluso
manipuladores que parecen altruistas. Incluso nosotros podemos, en
ocasiones, voluntaria o involuntariamente recurrir a la manipulación para
conseguir lo que queremos. La personalidad manipuladora, en cambio, lo
hace de forma masiva y sistemática y sobre todo muy consciente.
Afortunadamente, hoy día los psicólogos sabemos mucho sobre la
personalidad del manipulador y las técnicas que suele utilizar y es posible
no solo para nosotros, sino para cada persona, aprender sus características y
tácticas.
Debemos aprender a reconocerlos si queremos defendernos: no es fácil
ver cuando no tienes las herramientas para ver. Por eso quise escribir este
libro que recomiendo leer a todos, porque en el mundo suceden cosas de las
que cada uno debe ser consciente y de las que cada uno debe poder
protegerse.
Introducción
El verbo "manipular" se entiende generalmente como sinónimo de
"engañar", "desorientar la realidad", con el fin de lograr un fin que no tiene
en cuenta la voluntad del manipulado, es más, en ocasiones puede incluso
dañarlo. De hecho, aunque este sea el sentido más generalmente atribuido a
este término, no siempre es cierto que la manipulación deba ser éticamente
inaceptable. De hecho, hay situaciones en las que la manipulación se
produce en interés del otro, por ejemplo, en medicina, para persuadir a una
persona de que se trate a sí misma, quizás omitiendo algún efecto
secundario de un fármaco para probarlo porque merece la pena; en la
relación padre-hijo, por ejemplo, para que el niño obedezca o deje de tener
rabietas; en el campo de la enseñanza, etc.
Incluso en el mundo animal, la manipulación y el engaño para
sobrevivir, están muy extendidos. Los animales pueden engañar a los
miembros de su propia especie o de otras especies con camuflaje o
mimetismo; serpientes, invertebrados, pájaros y otros animales simulan la
muerte por diversas razones utilizando diferentes tácticas para escapar de
los depredadores. Cuando estos comportamientos del mundo animal son
intencionales, incluso se denomina engaño táctico.
Es importante hacer una aclaración, indicando la manipulación como una
subcategoría de la comunicación, y hacer una distinción clara entre:
- COMUNICAR: sinónimo de persuadir o influir, respetando la voluntad
de quien es influenciado;
- MANIPULAR: sinónimo de influir aprovechando los "puntos sensibles"
de la persona que está siendo manipulada, sin respetar su voluntad.
En las relaciones humanas, quien implementa estrategias manipulativas
aprovechando los "puntos sensibles" del manipulado, sin respetar su
voluntad, suele ser una persona psicológicamente perturbada, ya que se
trata de un modo "incorrecto", "desequilibrado" de interacción. Casi me
atrevería a definirla como “abusadora” del otro, precisamente porque no
tiene en cuenta su voluntad. Es importante tener siempre presente esta
distinción fundamental entre "persuadir/influir" y "manipular": en el primer
caso el proceso se lleva a cabo mediante un intento de convicción honesta
porque respeta la voluntad del otro sin mentir, en el segundo caso se utiliza
el engaño. La manipulación psicológica, mental, emocional, como
queramos llamarla, tiene como objetivo modificar el comportamiento de los
demás exclusivamente a través del engaño, de conducir las intenciones de
una persona hacia algo que puede ir en contra de su voluntad.
En este libro, nos centraremos en las principales características comunes
a los manipuladores mentales, en particular los "trucos" del manipulador y
las técnicas que utiliza, recordando siempre que estas estrategias solo
funcionarán en los casos en que el manipulador sea capaz de crear un tipo
particular de relación en la que él es el guía. De hecho, en el caso de que la
persona manipulada tome conciencia del intento de manipulación en curso,
estará en condiciones de poder reaccionar en consecuencia: tratando a su
vez de controlar el contexto (contra manipular), o incluso simplemente no
dejarse manipular por el otro, es decir, no ponerse en esa condición de
confianza o sujeción psicológico-emocional, que es el requisito
fundamental de toda relación manipuladora.
El manipulador mental/afectivo puede esconderse en cualquier persona
de nuestro entorno: en tu pareja, en un familiar, en un amigo, en un
compañero de trabajo que utiliza la necesidad de afecto de la víctima para
vincularse con ella y, posteriormente, hacerla dependiente de él. El objetivo
del manipulador es dominar a la víctima a través de peticiones y
expectativas que ésta deberá satisfacer "en nombre de su relación" (afectiva,
familiar, de amistad o laboral), criticándola y atacándola constantemente
cuando sus peticiones no son satisfechas y despertando en su sentido de
culpa y autocrítica. Este comportamiento, a la larga, consigue mermar la
autoestima de la víctima, ya de por sí bastante baja, que se siente cada vez
menos idónea y digna de ser amada (en el caso de que se trate de una
relación afectiva, familiar o de amistad), o un determinado trabajo (en el
caso de manipulación en el lugar de trabajo). El adicto emocional puede
desarrollar una serie de síntomas, tanto psicológicos como físicos, como
agresión e ira descontrolada, ansiedad y ataques de pánico, miedo a la
soledad, tristeza o depresión, migrañas, trastornos digestivos, falta de
apetito, trastornos del sueño.
Veremos también cómo el manipulador es muy capaz de hacerse pasar
por víctima, atribuyendo siempre a los demás la causa de sus errores, sin
nunca responsabilizarse de ellos. Veremos como no sabe aceptar el rechazo
y como es capaz de deformar la realidad para su uso y consumo.
Hablaremos del tipo de víctima preferida por el manipulador, que suele
ser una persona con poca confianza en sí misma, muy necesitada de cariño
y de recibir la aprobación de los demás, pues tiene la pesadilla y el terror de
estar solo y, en consecuencia, tiene una tendencia a adaptarse a las
solicitudes externas, sin respetar sus propias necesidades.
Capítulo 1
MANIPULACIÓN, PERSUASIÓN Y
VENTA
1 - PERCEPCIÓN
Para definir los conceptos que seguirán, es fundamental especificar bien
qué se entiende por el término "percepción". Por percepción, en psicología,
entendemos el proceso mental que convierte los datos sensoriales que
captamos a través de nuestros sentidos, en conceptos con un significado, es
decir, un sentido que le atribuiremos. Es un proceso complejo que se divide
en 3 fases:
1. Captar los estímulos sensoriales provenientes del mundo exterior (a
través de la vista, el olfato, el tacto, el oído y el gusto);
2. Seleccionar cada uno de estos estímulos manteniendo nuestra
“atención” sólo en los más importantes que, en ese momento, son
necesarios para lograr nuestros objetivos;
3. Asignar significado a datos sensoriales seleccionados.
Tomemos un ejemplo trivial. Imaginemos que estamos en un restaurante
lleno de gente, con olores, sonidos, sabores, ruidos, en definitiva, lleno de
estímulos. En algún momento, un amigo comienza a hablarnos y lo
escuchamos. ¿Qué está pasando realmente? Estamos seleccionando su voz
y sus palabras, excluyendo por un rato todo lo que nos rodea (o casi). Este
tipo de exclusión y selección de estímulos, la mayoría de las veces, lo
obtenemos con base en nuestras necesidades personales (en este ejemplo la
necesidad de escuchar al amigo) y las experiencias realizadas, y pretende
alcanzar el objetivo que, en este ejemplo, es entender lo que nos dice
nuestro amigo y darle sentido. Para seleccionar sólo los estímulos que
necesitamos excluyendo los demás, tiene lugar un proceso muy importante:
la atención.
Cuando intentamos que alguien piense, elija, cambie un comportamiento
o lo convenza de algo, estamos tratando de cambiar su percepción de una
realidad o su comportamiento, orientando su selección de datos sensoriales
(lo que vio, oyó, etc.) en la dirección que consideremos más acertada,
intentando organizarlos en conceptos a los que queremos que la persona
atribuya nuestro significado. Por ejemplo, si quisiera convencer a un amigo
de que mi partido político es mejor que el suyo, intentaría organizar sus
estímulos en pensamientos y conceptos según mi punto de vista. En este
caso, estaría haciendo un intento de persuasión correcta, ya que se basa en
lo que honesta y sinceramente creo, pero al mismo tiempo tiene en cuenta la
voluntad de mi amigo, porque todavía lo deja libre para permanecer su idea.
Entonces, estoy tratando de persuadirlo o influenciarlo y puedo o no,
dependiendo de mi habilidad y su voluntad de cambiar de opinión o no. La
persuasión es un proceso que se da a través de palabras, consejos, hechos,
convicción, emocional y racional, a través de una comunicación efectiva. Es
un intento de convicción explícito y declarado, como en una discusión o un
intento de venta en el que una persona trata de convencer a la otra de la
bondad de un concepto o producto. En la persuasión hay una transparencia
total tanto en el proceso como en las motivaciones, que están claras desde
el principio: tratamos de convencer a alguien mostrándole los hechos. Otro
ejemplo sería cuando intentamos que un amigo deje de fumar para reducir
el riesgo de cáncer. La persuasión no engaña, no inventa, no miente. El
objetivo es llevar a las personas a elegir una determinada cosa a través de
las palabras, es decir, a través de una comunicación eficaz. Muchos acusan a
la publicidad de manipular a las personas cuando, en realidad, muchas
veces se trata de pura persuasión: muestran a las personas por qué deben
elegir comprar ese producto o servicio. Nuestro intento de influir en la
organización de los pensamientos del otro, sin embargo, también puede
hacerse a través de otra modalidad, a saber, la manipulación, y la diferencia
entre los dos, como dije, es cualquier cosa menos sutil.
La manipulación es el lado oscuro de la persuasión. Incluso en la
manipulación se tiene como objetivo influir en el otro y hacerle cambiar su
percepción de una realidad o su comportamiento, pero para ello se utilizan
métodos sutiles y engañosos: sólo se muestra una parte de los hechos, se
distorsiona una situación y la verdad, se crea un imaginario alternativo
informando cosas que nunca sucedieron o diciendo falsedades. En la
manipulación se hace creer algo a base de mentiras y hechos falsos, creados
por el manipulador mediante el arte.
Por tanto, la persuasión implica respeto y amor por el otro. La
manipulación, por otro lado, implica la ausencia total del respeto y libre
albedrío de la otra persona. En la persuasión, la confianza siempre es
honrada y respetada. En la manipulación, la confianza constituye el punto
de partida fundamental a partir del cual proceder con el abuso.
En Psicología, de hecho, cuando hablamos de manipulación mental nos
referimos a un tipo particular de relación dentro de la cual un individuo
intenta someter a otro individuo a su voluntad. Para ello, utiliza dos
poderosas estrategias:
1. Utiliza técnicas muy refinadas de sugestión y condicionamiento
mental;
2. Estructura una relación patológica, caracterizada por dinámicas de
poder destructivo, tendientes a anular la identidad de la víctima, con
el fin de explotarla para su uso y consumo.
Podemos citar muchos casos cotidianos de manipulación mental, en
todos los ámbitos de la vida de una persona: afectivo, laboral, de amistad y
social. Todos los días escuchamos sobre ancianos engañados sin escrúpulos
o magos que se aprovechan de personas desesperadas. Incluso en muchas
relaciones de pareja podemos observar cómo se desarrolla este proceso.
Podemos ver muchas mujeres, pero también hombres, que llegan a un
estado de dependencia total: ya no tienen relaciones con nadie más que con
la pareja, especialmente con aquellos que critican abiertamente la relación o
la misma pareja; se encuentran y se mantienen, de alguna manera, en total
dependencia económica; sufren maltrato y acoso, especialmente si intentan
expresar sus deseos o necesidades. Su autoestima y personalidad son
literalmente aniquiladas hasta que se convencen de que no pueden
prescindir de su pareja que, con todo tipo de amenazas, impide cualquier
intento de fuga.
2 - MANIPULACIÓN
Durante años hemos tratado de identificar y definir cuáles eran las
características típicas de los llamados manipuladores en serie, para poder
reconocerlos fácilmente y poder defendernos de sus ataques.
Quién es el manipulador mental/emocional
En 1998, en un famoso estudio (McHoskey J.W., Worzel W., Szyarto
C.), se examinó una muestra no clínica de individuos, es decir, personas
tomadas al azar de la población que había dado su consentimiento, y se
identificaron tres rasgos de personalidad que compartían un aspecto
llamado "desagrado".
Estos tres rasgos de personalidad eran: narcisismo, maquiavelismo y
psicopatía y, durante años, estos tres rasgos de personalidad se han utilizado
casi indistintamente para indicar la aparición de un tipo de personalidad
muy concreto denominado manipulador. En realidad, posteriormente,
Paulhus y Williams, en su estudio de 2002, demostraron que los tres tipos
de personalidades (narcisista, maquiavélica y psicópata) solo se
superponían parcialmente y, por tanto, debían considerarse por separado.
Pero en la parte donde se superponían pudimos identificar la personalidad
del manipulador serial.
Así, la personalidad del manipulador serial es una personalidad definida
como "Oscura" o "Malvada", formada por la superposición en un mismo
individuo de algunos rasgos de tres personalidades distintas, narcisista,
maquiavélica y psicópata, es decir, las denominadas "Tríada Oscura de la
Personalidad".
Las características específicas pertenecientes a cada uno de los tres tipos
de personalidad son las siguientes:
●
El Narcisista es una persona con tendencia a la grandiosidad, en
continua búsqueda de admiración y aprobación, con un gran sentido de
superioridad, es decir, con la percepción de ser especial, que lucha por
aceptar las críticas y se ve abocada a buscar situaciones y personas que le
ofrezcan él halagos y reconocimiento.
●
El Maquiavélico es una persona con grandes dotes manipulativas,
alta racionalidad y planificación de los movimientos a realizar para
conseguir sus objetivos al detalle. Para él, el fin justifica los medios,
incluso los menos adecuados. Tiene baja moralidad y una alta explotación
de los demás y de las situaciones.
●
El Psicópata es una persona caracterizada por la ausencia de
empatía, remordimiento, culpa y ansiedad por las consecuencias de sus
actos. A menudo agresivo y casi siempre injusto, es insensible y
completamente sin ningún sentido moral.
De la superposición de estos tres tipos de personalidades surge una
cuarta, la Personalidad Oscura, que es una persona que no refleja a la
perfección sólo una de las tres categorías descritas anteriormente, sino que
comparte algunos aspectos de cada una. En esta persona, los tres
componentes (narcisista, maquiavélico y psicópata) se mezclan para formar
una personalidad única en sí misma y diferente de las tres que la generan.
La Personalidad Oscura (Malvada) es la personalidad del manipulador
mental/emocional en serie. Paulhus y Williams explicaron que el
manipulador serial es una personalidad ciertamente perturbada, pero no
necesariamente patológica (Fehr et al. 1992; Gustafson y Ritzer 1995;
Jonason y Webster 2010; McHoskey 1995; Paulhus y Williams 2002). La
patología, en efecto, siempre depende de cuán marcados sean los rasgos
perturbados de una personalidad y cuánto condicionen negativamente la
vida de la persona misma o de quienes la rodean.
Cómo se manifiesta la personalidad de la tríada oscura
Los principales rasgos resultantes de las formas de narcisismo,
maquiavelismo y psicopatía, que muestran las personalidades con la Tríada
Oscura son:
●
●
Manipulación
Explotación del otro
●
●
●
Tendencia al engaño
Frialdad emocional
Ausencia de empatía y sentido moral
●
●
Ausencia de remordimiento y miedo
La impulsividad y la búsqueda de emociones fuertes.
●
●
Sentido de grandeza y especialidad
Deseo de poder y dominio
●
●
●
Cuidado desesperado de la apariencia física
Inteligencia aguda
Tendencia a la agresión y la hostilidad
Estas personas se mueven por el mundo más o menos con impunidad y
están en todas partes. Son esas personas que se abren paso en el coche a
toda velocidad solo para adelantarte aunque haya cola delante o te lanzan
desde un kilómetro para apartarte de su camino; están en Internet, entre los
bloqueadores de chat (llamados trolls) que insultan a todos y discuten
airadamente en línea con cada usuario con el que se encuentran; están en el
ámbito laboral, especialmente entre los jefes, que ejercen su poder sobre los
subordinados exigiendo obediencia con amenazas y chantajes; son los
famosos "mujeriegos", "latin lovers" o simplemente "Don Juan"; son esos
amigos que siempre están dispuestos a buscarte hasta que te necesiten y a
desaparecer cuando tú tienes algún problema. Lo más absurdo es que, como
veremos, estas características tan negativas y desagradables, en lugar de
hacerlas parecer desagradables, no generan en quienes les rodean el deseo
de quitarlas. Por el contrario, las hacen parecer altamente atractivas,
carismáticas y exitosas: una trampa perfecta para quien sueña con una
pareja que pueda representar un referente personal fundamental.
Características típicas del manipulador
El manipulador miente
Responde vagamente, constantemente miente o dice verdades a medias.
Si alguien le hace una pregunta, siempre responde de forma confusa, nunca
dando una respuesta directa. No dice la verdad, solo medias verdades al
cambiar la realidad para su ventaja personal.
El manipulador echa la culpa a los demás
Nunca se culpa por sus propias acciones, siempre son los demás los que
están equivocados. Miente en la cara de la gente culpándolos por lo que han
hecho.
El manipulador te hace sentir culpable al actuar como una víctima
A menudo se comporta como una víctima para ganarse la atención y el
afecto de los demás. De esta manera, las personas pueden sentir compasión
por él y vincularse con él. En las relaciones afectivas, echa toda la culpa de
lo que le pasa a su pareja y lo acusa de desatenderlo cuando no lo mima y
hace lo que le dice. Se comporta como si su pareja lo hubiera lastimado
profundamente, haciéndolo sentir culpable incluso cuando no ha hecho
nada y, a través del sentimiento de culpa, continúa manteniéndolo atado a sí
mismo. Ella lo confunde con una actitud que primero es agresiva y luego
amable, criticándolo y enseguida elogiándolo, para mantenerlo en vilo,
sacando a relucir todas sus inseguridades y usándolas en su contra.
El manipulador usa el tratamiento del silencio
El tratamiento del silencio es uno de los rasgos verdaderamente
distintivos del manipulador, quien utiliza esta estrategia con cualquiera,
pero especialmente con sus seres queridos. Ignora a la persona al no dejar
que exprese su opinión o alejándose por completo. De esta manera sostiene
a la persona en su mano y esto lo hace sentir poderoso y dominante.
El manipulador identifica las debilidades del otro y le hace dudar de
sus propias capacidades y cualidades
Lo más peligroso del manipulador es que es verdaderamente capaz de
identificar los puntos débiles de la persona a la que quiere manipular.
Encuentra en ella una debilidad y luego, utilizando diferentes técnicas, la
hace dudar de sus propias cualidades, habilidades e incluso de su propia
personalidad y finalmente, aprovechando la inseguridad que despierta, la
empuja a hacer lo que él dice.
El manipulador es egoísta y egocéntrico y fácilmente se pone celoso
La atención del manipulador está siempre y completamente vuelta hacia
sí mismo. No piensa en los demás, sino solo en sus propios intereses y en lo
que le gusta. Siempre está en competencia y no puede soportar que alguien
lo alcance, se pone celoso y trata de destruirlo. También es muy celoso de
sus parejas. Su objetivo es aislar a su víctima o pareja de amigos y
familiares, para que esté más controlado y dominado y, en consecuencia, el
propio manipulador se convierta en la única fuente de alimento emocional
de la víctima, hasta que ésta quede completamente presa de su
manipulación afectiva.
El manipulador hace cumplidos y regalos para conquistarte
Al comienzo de una relación, el manipulador alienta a la pareja, se para a
su lado y siempre está presente. Ofrece oportunidades de ensueño para crear
una buena relación colmando a la pareja de regalos. Salta las etapas y hace
grandes promesas (exageradas) para conquistar a la persona que quiere
hacer suya.
El manipulador utiliza sistemáticamente el chantaje emocional
declara abiertamente que si la víctima no le da lo que quiere la castigará
dejándola (si es la pareja), abandonándola (si es un familiar o amigo) o
despidiéndola (si se trata de un superior o de un empleador).
Quién es la víctima del manipulador mental/emocional
Las víctimas del manipulador tienen características bastante específicas.
Se trata de personas muy sensibles, suelen ser emocionalmente frágiles e
inseguras, aunque no en todos los casos, pero sin duda son personas que
temen a la soledad y temen ser abandonadas por su pareja. La víctima del
manipulador generalmente necesita dar a los demás una imagen siempre
positiva de sí mismo, tanto por lo que se refiere a la apariencia física, pero
sobre todo por lo que se refiere a las habilidades profesionales y
características humanas como la bondad, el altruismo, la generosidad, la
dulzura, etc. Nunca quiere decepcionar a los demás y tiende a idealizar a las
personas con mucha facilidad. En el caso de que el manipulador la apunte y
la explote por poder, control, dinero, rango social o gratificación sexual, la
víctima, además de poseer las características descritas anteriormente,
también suele ser una persona rica, inteligente y altamente funcional en
muchos aspectos y profesionalmente satisfecha, con una amplia red social
de amigos y conocidos y una situación económica estable y consolidada.
Cómo es la víctima del manipulador mental
En términos generales, podemos señalar algunos elementos que te
predisponen a ser víctima del manipulador mental y emocional:
• el deseo de aprobación
• el deseo de vivir en una relación muy intensa, "fusional"
• una capacidad empática muy fuerte
• miedo a perder al otro (miedo al apocalipsis o catástrofe emocional)
• el deseo de que los demás siempre piensen bien de ti
• la gran necesidad de tranquilidad
• autoestima y confianza bastante bajas
Características típicas de la víctima
Miedo al abandono o al "apocalipsis emocional"
Miedo a provocar un "apocalipsis emocional", es decir, una explosión
emocional en la pareja con el consiguiente abandono, desmentido y rechazo
por parte de la persona amada. En particular, teme provocar una reacción
agresiva de rechazo con gritos, insultos, ofensas, críticas destructivas,
silencio y distancia emocional. Tiene la pesadilla de reacciones violentas
como dar puñetazos a la pared, dar portazos, tirar objetos y frases como "no
vales nada", "eres insoportable", "no puedes hacer nada", "estoy asombrado
de ti”," nadie te amará nunca "," estarás solo por el resto de tu vida ". No lo
creerás, pero no te imaginas a cuántas chicas he oído repetir, entre lágrimas,
estas frases que sus madres les dirigen.
Deseo de una relación simbiótica y fusional con el otro
Algunas personas tienen una predisposición a vivir relaciones
sentimentales de una forma definida como “fusional”, en las que el otro se
vive como absolutamente indispensable, esto, por lo general, ocurre más en
las mujeres porque tienen una predisposición biológica (es decir, dictada
por sus genes y por lo tanto presentes en el ADN) para establecer una
relación simbiótica con su hijo que, de lo contrario, en ausencia de la madre
(que en la naturaleza sería la única capaz de alimentarlo) moriría con
seguridad, por lo que la madre está prácticamente programada para alejarse
lo menos posible del niño y desarrollar este tipo de relación, hasta que el
niño se independice. El problema es cuando este programa de
comportamiento, que en la naturaleza es vital para la supervivencia de la
especie, se dispara en otras circunstancias, es decir, se aplica en las
relaciones afectivas, por ejemplo, con la pareja (pero en ocasiones, también
con un familiar o amigo). Esta es también una de las causas por las que la
dependencia emocional es más frecuente en las mujeres.
En estos casos, se tiende a construir una relación de pareja en la que
priman espacios y actividades forzadamente compartidos, con la pérdida de
una independencia y autonomía individual que, en la pareja, es siempre, y
siempre lo recalco, sana y necesaria. Estas personas son tan funcionales en
la vida y en el trabajo (inteligentes, exitosas, competentes, fuertes y
activas), como fracasadas y disfuncionales en las relaciones afectivas,
sintiendo la necesidad absoluta y profunda de contar con la aprobación
constante de la pareja, que es cada tiempo idealizado.
Gran capacidad empática y sensibilidad
La víctima típica del manipulador, posee una fuerte capacidad de
empatía hacia los demás en general, lo que la lleva a sentir profundamente
el posible sufrimiento e incomodidad del otro y a desear únicamente que
esto acabe porque para ella es intolerable. Es decir, se imagina que las
personas sufren más de lo que realmente sufren por lo que les sucede en la
vida y por eso el dolor emocional del otro se les vuelve excesivamente
intolerable. Durante la terapia de estas personas, es necesario hacer todo lo
posible para bloquear este mecanismo de identificación en el dolor del otro
y desligarlo de los demás, reestructurando un sano egoísmo que les permita
volver a salvaguardar su autonomía y bienestar, evitando caer en la trampa
de empezar a cuidar exclusivamente de los demás y de su sufrimiento,
descuidándose por completo de sí mismos.
Convicción de no poder hacerlo solo
A pesar de los muchos logros y metas alcanzadas en la vida, la
autoestima es tan baja que tienes miedo de no poder salir adelante por su
cuenta. De ahí la necesidad de apoyarte en los demás, tanto a nivel
emocional como concreto, para realizar muchas actividades de tu vida.
Otras veces, sin embargo, esta vulnerabilidad está ligada concretamente
a situaciones contingentes: pérdida del trabajo, separación o duelo, pérdida
del hogar, mudanza a otra ciudad, u otras condiciones de vida que pueden
hacer que la persona sea temporalmente más frágil, confundida y deseosa
de apoyo. Una presa fácil y apetecible para un manipulador mental y
emocional.
Relaciones toxicas
La Dra. Lillian Glass de California, experta en comunicaciones y
psicología, usó el término "relación tóxica" en su libro de 1995 "Toxic
People" para definir "cualquier relación entre personas que no se apoyan,
donde hay conflicto y tratamos de debilitar al otro, donde hay competencia,
donde hay falta de respeto y falta de cohesión”. Según esta definición, estas
relaciones no tienen por qué ser de pareja, pero las relaciones amistosas,
familiares y profesionales también pueden ser tóxicas.
Cómo reconocer una relación tóxica
Las señales de advertencia serias de una relación tóxica incluyen
cualquier forma de violencia, abuso o acoso, pero, en muchos casos, los
indicadores de una relación tóxica son mucho más "sutiles" y difíciles de
percibir.
La más básica es la infelicidad persistente: si una relación deja de traer
alegría y te hace sentir triste, enojado, ansioso o resignado, puede ser
tóxica. A veces, los cambios negativos incluso incluyen la salud mental, la
personalidad o la autoestima de una persona. Estos cambios también
podrían resultar en síntomas como depresión, ansiedad, trastornos
alimentarios, nerviosismo y malestar, especialmente cuando estás con tu
pareja. El amor nunca debe costar la paz interior, ni debe costar la
felicidad. Si hay más aspectos negativos que positivos en su vida de pareja,
es una señal de que algo necesita cambiar absolutamente.
Cómo reconocer a un manipulador afectivo
Para reconocer a un manipulador afectivo, lo más inteligente que
podemos hacer es no escudriñar a la otra persona para captar los detalles
que acabamos de aprender en este libro, sino observarnos a nosotros
mismos.
Recuerda bien lo fundamental: el manipulador utiliza sus estrategias con
el objetivo de provocar dos reacciones emocionales por tu parte: el miedo
al abandono y el sentimiento de culpa. Analicémos ambos.
Miedo al abandono
El manipulador emocional, a través de diversas estrategias (silencio,
amenazas, distancias), quiere despertar en la víctima un miedo incontrolable
a ser rechazada, repudiada y abandonada si no se comporta como desea. La
persona, presa de estas emociones, se entrega al miedo, tolera los
comportamientos y acepta las condiciones del manipulador, pero
recapacitando con calma, cuando está solo, ante esos comportamientos, se
reconoce molesto y, al mismo tiempo, muy decepcionado con él mismo y
enojado por no poder reaccionar de manera diferente, por ejemplo,
expresando su molestia.
Si en tu relación con tu pareja experimentas sentimientos como ansiedad,
miedo, ira e inseguridad la mayor parte del tiempo y sientes insatisfacción y
decepción, la primera campanada debe sonar. Por ejemplo, ¿te sucede que,
tras una discusión, tu pareja no te contesta el teléfono o, en los casos más
tortuosos, lee tus mensajes de WhatsApp haciendo que aparezca el check
azul, pero no te contesta? Se trata casi seguro de manipulación emocional,
no caigas en la trampa. Si tienes la fuerza para resistir y dejar de contactar a
tu pareja hasta que te responda, pueden pasar dos cosas:
1. Si la pareja te devuelve la llamada: podría estar realmente interesado
y después de superar el enfado volvió a buscarte. O es un
manipulador y, como no puede soportar que no te engañes, vuelve a
la carga. Si quieres, dale la bienvenida, pero vigila la situación. Si
suenan demasiados timbres, olvídalo, te espera una vida infernal;
2. Si tu pareja no te devuelve la llamada: es posible que no esté
realmente interesada. O realmente era un manipulador y como no
funcionó contigo, se fue en busca de una presa más fácil
(hipótesis difícil ya que también aman mucho las misiones
imposibles).
En cada uno de los dos casos, no serás tú quien haya cedido y esto te
enviará una imagen de ti mismo en una persona mucho más fuerte y solo te
hará bien; en ambos casos te habrás respetado a ti mismo y esto es algo que
alimenta mucho la autoestima.
Sentimiento de culpa
A veces descaradamente, pero a veces incluso más sutilmente, la persona
manipuladora trata de hacer que la pareja se sienta culpable. El sentimiento
de estar equivocado empuja a la persona a ser condescendiente con el
manipulador. Utilizará frases como: «me descuidas», «me haces sufrir», «lo
hice por ti y ahora me tratas así».
Si te encuentras en esta situación, ten mucho cuidado y recuerda que
estas personas no cambian y tú no tienes ninguna posibilidad de hacerlas
cambiar. Te lo digo por experiencia profesional, ahorra un tiempo precioso
de tu vida y gástalo en la búsqueda de una persona que quiera hacerte feliz
tanto como a sí mismo.
3 - PERSUASIÓN
El psicólogo B. J. Fogg define la persuasión como “cualquier intento de
modificar actitudes o comportamientos sin utilizar la coerción o el engaño”.
La persuasión, por tanto, como ya he explicado, a diferencia de la
manipulación, respeta la voluntad del otro, y convence a la otra persona de
manera justa. Pero, ¿cómo lo hace?
¿Quién es la persona persuasiva?
Las personas persuasivas son aquellas que, sin engañar al otro, tienen la
capacidad de ganarse su confianza y convencerlo de que haga una
determinada elección gracias a características específicas de su
personalidad, combinadas con el uso de técnicas aprendidas con la
experiencia. Estas características de personalidad son principalmente
cuatro:
1. Autoconfianza y seguridad en uno mismo
2. Liderazgo
3. Encanto y carisma
4. Manejo de las emociones
Autoconfianza y seguridad en uno mismo
Antes de intentar convencer o persuadir a alguien, es recomendable
hablar un poco sobre ti y tu trabajo, encontrando también, si es posible,
algunos puntos en común con los que tienes delante. Esto se debe a que la
credibilidad, la confianza y la seguridad son la base de todo lo que dices y
haces y será mucho más fácil que te digan "SÍ" si la gente te quiere y confía
en ti. Las personas persuasivas tienen la capacidad de involucrar a los
demás porque sonríen, establecen contacto directo con ellos a través de la
mirada, hablan con firmeza, de manera clara y lenta, se comportan de tal
manera que toda su actitud ayuda a que los demás se relajen y los
involucran aumentando la receptividad a sus ideas.
Las personas juzgan a los demás por las primeras impresiones, el
lenguaje corporal, el comportamiento, el carácter, los gestos y la forma en
que se visten. Todos estos elementos tienen un fuerte impacto en la
capacidad de persuadir a los demás, porque aumentan su confianza y
tendrán que ser tus puntos fuertes si quieres aprender a ser persuasivo. Así
que darle importancia a estos, que parecen detalles, tratando de despertar
una impresión positiva, te dará más posibilidades de lograr tu objetivo.
Liderazgo
Es esencial hacer una distinción entre las palabras liderazgo y autoridad.
La autoridad es el poder que ejerce una persona de mayor rango jerárquico
sobre otra de menor rango jerárquico dentro de una organización. Las
órdenes dadas no se cumplen porque sean justas o correctas, sino porque
vienen del "jefe" y no se discuten. El liderazgo, por otro lado, es la suma de
ese conocimiento y experiencia que construye la reputación confiable de
una persona. Por ejemplo, el liderazgo de un ilustre profesor de medicina es
la reputación de este profesor, que es uno de los principales expertos en un
determinado campo y, gracias a esta autoridad, obtiene la capacidad de
involucrar a los demás logrando influir en su comportamiento. De hecho, si
padeces una patología y este ilustre personaje te recomienda una terapia, lo
más probable es que sigas sus consejos, convencido de que es la mejor
solución, sin siquiera ahondar demasiado en las razones médicas, sino solo
gracias a la reputación del profesor. El que está dotado de liderazgo es el
que es un experto en ese campo, sabe más que nadie, por lo que es más fácil
convencerse de que su consejo es la mejor opción. En el caso del liderazgo,
la fuerza y el poder de esta persona están ligados a la influencia que sea
capaz de ejercer sobre los demás y no a su rango jerárquico.
La autoridad se identifica con un estilo gerencial. Ejemplos de autoridad
son: el Rey de un Estado, el Presidente de la República, un Juez, el General
de un ejército, el Director de una empresa, el Decano de una escuela, etc. El
liderazgo, por otro lado, se identifica con un estilo participativo. Ejemplos
de liderazgo son: los médicos que son lumbreras o expertos en su campo,
un artista importante, un profesor universitario, y los maestros y los padres
(más autoritarios que líder) también deberían serlo, porque el que me
persigue o castiga no es líder, pero al que respeto sin miedo, a quien puedo
acudir con confianza para pedirle consejo si tengo alguna duda porque
confío en él y en que me puede ayudar a aclararla. Entonces, para persuadir
a alguien, es importante conocer todo lo que rodea los argumentos que
propones. La gente escucha a los expertos, confía en ellos y les da dinero
para recibir sus consejos todos los días. Tu reputación se basa en tu pasado
y tu carácter, así como en tu integridad y los objetivos alcanzados, que son
de suma importancia cuando quieres influir en alguien: la reputación sigue
siendo uno de los activos más persuasivos que existen.
Encanto y carisma
El aspecto del encanto es más importante de lo que parece, porque las
personas tienden a imitar e identificarse con aquellos que creen que son más
fascinantes. Por eso, aún sin tener que ser modelo, es fundamental cuidar tu
apariencia física, así como la forma en la que te presentas. Incluso no dar
inmediatamente toda la información sobre tu proyecto, lo que vendes o
sobre ti mismo, sino revelarla poco a poco, te hará más fascinante. Haz que
las personas con las que hablas "quieran" saber algo que les interese: un
detalle, una información, una solución. Haz que quieran un poco y luego
revela lo que faltaba, esto te ayudará a hacerte atractivo, es decir, a atraer
personas que quieran conocer o descubrir lo que ofreces.
El carisma, por su parte, es la capacidad que tienen algunas personas
para llamar la atención, generar admiración, despertar confianza y, en
consecuencia, influir en los demás. Al contrario de lo que se pueda
imaginar, el carisma no es una habilidad innata, sino un conjunto de
conductas que cualquiera puede aprender. El carisma depende mucho de los
comportamientos no verbales, es decir, del lenguaje corporal y por lo tanto
de la postura, la forma física, los niveles de energía, la capacidad de
concentración y la claridad mental.
Manejar tus emociones
¿Recurrirías a un líder que entra en pánico ante el primer problema? Las
personas recurren a quienes saben manejar sus emociones: mantener la
calma, enfadarse cuando sea necesario, escuchar más de lo que se habla y
controlar los miedos. Las personas agresivas ponen a los demás a la
defensiva y los alejan; las personas persuasivas saben cómo usar su poder y
atraerlos. No es posible, sin embargo, persuadir o convencer a alguien si no
conoces a esa persona, por lo que debes saber escuchar bien, pero no solo
con los oídos, debes observar con los ojos, escuchar las objeciones, las
conexiones entre personas y pensamientos que tienen en común (por
ejemplo, en el grupo de trabajo) y escuchar con nuestro lado emocional y
empático las sensaciones, estados de ánimo y emociones que nos provocan
las personas. La escucha activa, como esta que he descrito, también se
puede aprender y es esencial para identificar exactamente qué aprovechar
para persuadir a alguien.
Persuadir o influir
Podemos hacer una distinción más sutil entre persuadir e influir.
Expliqué que la persuasión consiste en convencer y modificar el
comportamiento de alguien de manera justa a través de las características de
personalidad recién descritas y una comunicación efectiva. Influir en una o
más personas implica también modificar el comportamiento de alguien de
manera justa a través de las características de personalidad recién descritas,
pero no se utiliza tanto la comunicación verbal para influir como la
comunicación a través del lenguaje corporal. Lo curioso es que incluso
puedes influir en una persona sin querer, simplemente teniendo una forma
de hacer las cosas tan convincente que una persona menos segura intentará
imitar automáticamente para resolver sus dilemas de los que no puede salir.
Podemos dar un ejemplo muy simple y banal. Estás en el supermercado y,
frente a ti, te encuentras con un indeciso que no puede hacer una elección
frente a unos productos. Tú, en cambio, tienes las ideas claras sobre tus
preferencias, así que para no perder el tiempo las pasas con delicadeza y,
disculpándote, tomas el producto que deseas y procedes rápidamente. En
ese momento, dándote la vuelta por un momento, te darás cuenta de que la
persona que estaba quieta, y por un tiempo indecisa, también está haciendo
tu misma elección: esta es una forma de condicionamiento involuntaria,
inofensiva y sin dobles fines, pero que funciona. También funciona a gran
escala en los reclamos publicitarios, en el hecho de que las tiendas
dispongan determinados bienes en lugares estratégicos, o, peor aún, cuando
los canales de televisión y los periódicos, por no hablar de las redes
sociales, pasen sus anuncios. En cada uno de estos casos, de alguna manera,
estarás influenciado y por lo tanto condicionado, aunque no te des cuenta,
porque si es cierto que un detalle en particular te escapa un momento
después de haberlo visto (por ejemplo, en un comercial), es igualmente
cierto que, por otra parte, no se te ha escapado en absoluto. La mente lo
memoriza todo, no lo olvida, y a la primera oportunidad, sin darte cuenta, te
encontrarás eligiendo el producto que ha elegido la chica guapa segura de sí
misma o el chico guapo resolutivo de la publicidad, en lugar de hacer una
elección verdadera, libre y voluntaria.
El poder social
Toda nuestra vida se caracteriza por las relaciones sociales desde nuestro
nacimiento. Ningún ser humano crece y se desarrolla en ausencia de
relaciones sociales, no podemos prescindir de ellas y, a medida que
crecemos, estas relaciones no hacen más que influir en nosotros. De hecho,
esto también es una forma de manipulación, y sucede más allá de nuestra
conciencia. Mucho de lo que aprende el ser humano, lo aprende por
imitación, y por tanto por la influencia social de los demás. Un ejemplo
muy clásico es el de la niña que anda por la casa poniéndose los zapatos de
tacón de su madre y tal vez un collar y su bolso. La niña está jugando y
haciéndose pasar por una dama: imita a su madre, hasta que, un día,
realmente usa zapatos con tacones (como ha visto hacer a su madre o a
otras damas).
Aunque recientemente estas interacciones han sido estudiadas a nivel
científico, en realidad los humanos las conocen y las explotan desde hace
milenios. Los antiguos romanos, por ejemplo, construyeron ciudades
organizándolas con la intención explícita de obtener consenso político. Por
lo tanto, los anfiteatros se estructuraron de tal manera que pudieran albergar
eventos oceánicos y reuniones de personas para ser influenciadas sobre
ciertos temas, que seguimos viendo en muchos países hasta el día de hoy.
Como decía, estamos hechos para aprender también por imitación y por
lo tanto estamos hechos para ser influenciados y manipulados, es inevitable.
El entorno que nos rodea puede afectar realmente nuestras acciones y
nuestras elecciones sin que nos demos cuenta, y también es posible influir,
voluntaria o involuntariamente, a su vez en las personas que nos rodean. La
inteligencia reactiva, la cual está presente en la mayoría de los seres vivos,
es otro espléndido ejemplo de influencia social. En la práctica, los
individuos que pertenecen a un grupo aprenden a adaptarse a él
automáticamente gracias a las señales que intercambian entre sí. Ocurre
tanto entre personas como entre animales. Pensemos, por ejemplo, en una
bandada de pájaros todos ordenados en formación sin tocarse y todos en la
misma dirección, tal vez formando un dibujo, o una bandada de peces
nadando dibujando trayectorias imposibles sin chocar, ¿cómo lo hacen?
Usan inteligencia reactiva. Se colocan en la posición más útil para lograr el
máximo efecto. Pensamos en un grupo de amigos que están en un lugar
abierto, generalmente tiende a ponerse espontáneamente en un círculo, y
esto sucede porque cada uno se posiciona de la manera más útil,
influenciándose unos a otros para crear espontáneamente un pequeño
espacio reservado para su grupo.
Si bien la influencia social no se puede evitar, algo se puede lograr con la
conciencia de su existencia. Pudiéramos tratar de formarnos una opinión
personal sobre un tema sin ser influenciados por otros, tal vez
informándonos de varias fuentes diferentes sobre como las cosas son de la
manera más objetiva posible, pero esto no significa que al final no vamos a
estar condicionados por algo de todos modos. Sin embargo, hay una regla
bastante general que debes tener en cuenta. Con base en lo que los
psicólogos hemos aprendido desde la universidad gracias a la psicología
social, quien atiende solo a los cojos solo puede aprender a cojear. Así que
el consejo es esforzarse por abrirse siempre a todos los puntos de vista.
Conocer la existencia y funcionamiento de estos mecanismos para
observarlos y tratar de desactivarlos puede ser muy útil, pero reitero que
lamentablemente nuestro cerebro está estructurado para ser influenciado por
grupos, por lo que no es seguro que tener más conciencia con respecto a
estas dinámicas nos permite escapar de estos mecanismos.
Los procesos sociales, por lo tanto, son las formas en que nuestros
pensamientos, sentimientos y acciones están continuamente influenciados
por las personas que nos rodean, por los grupos a los que pertenecemos, por
las relaciones personales, por las enseñanzas transmitidas por los padres,
por la cultura y por las presiones que soportamos a causa de los demás. Los
procesos sociales nos afectan, aunque estemos solos, por ejemplo, al tener
que afrontar solos una decisión importante, muchas veces nos preguntamos
cuál sería la reacción de nuestros amigos o familiares. Esto sucede porque
en la base de nuestra percepción existe un proceso de interpretación y
construcción de la realidad que puede ser distorsionada por los prejuicios
absorbidos a través del entorno que nos rodea, como es el ámbito familiar.
Por ejemplo, tomemos los estereotipos, es decir, visiones particulares de la
realidad, que absorbemos sin experimentar ciertas experiencias, pero que
nos son transmitidas por otra persona. Por ejemplo: “La mujer debe cuidar
la casa”, “el hombre debe gobernar en la casa”, “las mujeres son mejores
para criar a los hijos”, por no hablar de las racistas. Si bien estos
estereotipos pueden constituir valoraciones o juicios groseros y no del todo
correctos, muchas veces se trata de ideas, ancladas por ejemplo en orígenes
culturales, que quedan muy arraigadas en algunas personas por influencia
familiar.
Los estereotipos tienen el poder de afectar nuestras vidas mucho más de
lo que imaginamos. Por ejemplo, pueden generar las llamadas profecías
autocumplidas, ya que al relacionarnos con una persona sobre la que
tenemos una determinada idea, inconscientemente nos comportamos de tal
forma que suscitamos en esa persona aquellas conductas que pueden
confirmar nuestro estereotipo. Pongamos un ejemplo: dos personas trabajan
en la misma empresa con el mismo jefe. El jefe es una persona muy
competente, pero también muy estricta y autoritaria porque quiere sacar lo
mejor de sus empleados y de su empresa. Uno de los dos trabajadores está
convencido de que el jefe es una persona malvada, cruel y egoísta, porque dice- los jefes siempre son así, matones que atacan a personas honestas y
demasiado buenas como él, haciéndoles la vida imposible (este es su
estereotipo). El otro empleado, en cambio, no tiene estereotipos, ve a su jefe
como una persona competente, hábil en su campo y respetable. Por motivos
relacionados con las necesidades de la empresa, en determinado momento
el jefe asigna a ambos empleados una serie de tareas y objetivos más que al
resto de empleados y les asigna una carga de trabajo extra que los demás no
realizan. Al escuchar la noticia, el primero piensa: «¿Ves? Me ha apuntado,
quiere cobrarme para demostrar que no puedo y despedirme». El segundo,
en cambio, piensa: «¿Ves? Quiere sacar lo mejor de mí y cuenta conmigo
para conseguir estos objetivos y, si de entre todos los empleados me ha
asignado estas tareas es porque, evidentemente, ¡piensa que soy el único
que puede hacerlo!». En consecuencia, el primer empleado, al marcharse
convencido de que el jefe se ensañará con él hasta conseguir despedirlo,
trabaja con desgana, como un perdedor, no alcanzando todos los objetivos
asignados, sino sólo una parte de ellos. El segundo empleado, en cambio,
arranca con entusiasmo, convencido de que puede hacerlo, como un
ganador y, no solo logra las metas asignadas, sino que logra otras nuevas
trabajando duro. Resultado: el primer empleado será visto por el jefe como
apático, poco interesado e inconcluso y realmente provocará que el jefe
quiera despedirlo, mientras que el segundo será visto como un empleado
activo, interesado y conclusivo y quizás provoque en el jefe el deseo de
ascenderlo. La profecía se cumple, pero somos nosotros los que la
influimos, a veces con estereotipos y prejuicios, incluso sobre nosotros
mismos, como: «no puedo», «no puedo hacerlo», «no es para mí».
4 - VENTA
La Teoría de los 3 Cerebros
En 1985, el médico y neurocientífico Paul MacLean esbozó el Modelo
de los 3 Cerebros, según el cual nuestro cerebro está formado por: el
cerebro reptiliano, el cerebro emocional y el cerebro racional.
El CEREBRO REPTILIANO es el cerebro más antiguo de los 3, se
desarrolló hace más de 500 millones de años y conecta el cerebro con la
médula espinal. Se le llama reptiliano simplemente porque es muy similar
al actual cerebro completo de los reptiles. Esta parte primitiva del cerebro
tiene que ver con nuestra supervivencia al regular procesos corporales
vitales como los latidos del corazón y la respiración. Entonces, esta parte
del cerebro es, en primer lugar, mecánica, en segundo lugar, egoísta, porque
está programada para hacer todo lo posible para que el cuerpo se salve y
sobreviva. Además, esta parte del cerebro también es inconsciente, porque
es pura pulsión (impulso) y la pulsión es lo que inconscientemente empuja
al individuo a comportarse de determinada manera. Aunque parece trabajar
encubierto y tras bambalinas, el cerebro reptiliano ejerce una influencia
muy fuerte, tanto que es apodado "el guardián" y siempre es el primero a
intervenir en cualquier situación. Por ejemplo, si algo o alguien crea tensión
en el guardián, la reacción automática de lucha-ataque-huida se estimula en
una fracción de segundo sin que nos demos cuenta. En cuanto al
comportamiento, esta también es la parte del cerebro que genera el lenguaje
corporal involuntario.
El CEREBRO LÍMBICO o EMOCIONAL se ha desarrollado, al parecer
por primera vez en los mamíferos, en el curso de la evolución. Revisa la
memoria, emociones y algunos comportamientos sociales y de aprendizaje.
Está por tanto ligada al conocimiento afectivo, es decir, a los sentimientos
subjetivos de la persona, a las reacciones emocionales y emociones
sociales, y, por tanto, también a la angustia de separación. Se puede definir
como el cerebro "emocional".
El CEREBRO COGNITIVO o NEOCORTEX es el cerebro más
"moderno". Sus principales actividades son: resolución de problemas, toma
de decisiones, reflexión, concentración y autocontrol. Es la sede del
aprendizaje, el lenguaje y la memoria. Se puede definir como el cerebro
"racional".
En realidad, como todas las partes que componen nuestro cuerpo, estos 3
cerebros no están separados entre sí, sino que están muy bien integrados, al
igual que sus funciones, por lo que no pueden estimularse de forma
completamente independiente. Entonces serán estimulados, cada uno para
sus funciones, pero de forma integrada. Sin embargo, es importante hacer
esta distinción, porque, didácticamente, nos ayuda a entender muchas cosas.
Por ejemplo, a la luz de esta subdivisión y de las funciones indicadas para
cada uno de los 3 cerebros, si quisieras persuadir a una persona sobre algo,
entenderás que cuentan mucho las palabras que usas, cómo las usas y la
secuencia en que las usas. El cerebro reptiliano, antes de escucharte, debe
confiar absolutamente en ti y hay muchas maneras de hacer que esto
suceda. El cerebro emocional se deja influenciar cuando reconoce una
necesidad egoísta en lo que escucha. El neocortex, en cambio, es el que
toma las decisiones y al tener que tomar muchas al día, de vez en cuando
tiende a tomar atajos, por ejemplo: lo más caro será lo mejor.
Estadísticamente, este podría ser el caso, pero no es seguro.
Los dos primeros cerebros, sin embargo, todavía tienen más peso en las
elecciones: si nos gusta algo en el estómago, aunque la razón nos diga que
no es bueno, lo elegimos de todos modos.
Neuromarketing
Durante años se pensó que la zona del cerebro más desarrollada era el
neocórtex y por ello había que hacer un marketing con el objetivo de
convencer a la parte racional del hombre. Con el transcurrir del tiempo, sin
embargo, se ha observado que las elecciones realizadas por el consumidor
son muy a menudo irracionales, no controladas por la parte consciente, sino
por la parte más primitiva del cerebro. En la práctica, parece que la gente
compra a través del cerebro reptiliano y no del racional. Por estas razones,
nació un nuevo tipo de marketing que pretende impactar en las emociones
del consumidor, la parte más primitiva de su cerebro, la más emocional e
impulsiva (no en vano se llama marketing emocional) y eso hace que el
hombre realice acciones que la parte racional no puede manejar con
eficacia.
Capítulo 2
TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN
MENTAL,
PERSUASIÓN Y VENTA
1 - TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN
MENTAL
Como actúa el manipulador
A menudo hablamos de manipulador refiriéndonos a lo masculino, pero
los mismos rasgos psicológicos también se pueden encontrar en muchas
más mujeres de las que crees. Principalmente podemos distinguir tres tipos
de manipuladores:
El intimidador
Su estilo es la amenaza/intimidación que se apoya en el miedo al famoso
apocalipsis emocional, miedo que el manipulador percibe claramente. Por
ello, implementa precisamente la representación de lo que la víctima teme:
escenas con gritos y ofensas, amenazas de abandono, declaraciones tajantes
y agresivas con el objetivo de aprovechar las peores inseguridades de la
víctima, de herirla, para concluir con la escenificación de ese tan temido
distanciamiento emocional o rechazo, enfurruñarse y encerrarse en un
silencio obstinado y culpable. El “juego” del silencio, entonces, puede ser
incluso peor que gritar a la víctima, por el significado de profunda
desaprobación que trae consigo.
El seductor
Al principio definitivamente parece la pareja perfecta, siempre atenta,
amable y detallista, siempre lista para sorpresas románticas y propuestas
picantes. Ofrece a la víctima lo que necesita, pero en realidad sólo se está
satisfaciendo a sí mismo, y a las expectativas que tiene de sí mismo, en
definitiva, a su propia imagen de sí mismo. De hecho, después de un
tiempo, junto a él, comenzamos a sentirnos "no considerados", no
escuchados, completamente solos. Realmente difícilmente reconocible y
casi imposible de desenmascarar, durante el primer período, este tipo de
manipulador reacciona a las protestas de la víctima, frente a no sentirse
considerado, haciéndola sentir inadecuada, decepcionada o incluso "loca".
El chico bueno
También esta figura se presenta de manera impecable: enamorada,
confiable, disponible y condescendiente. Posteriormente, sin embargo, pone
en marcha un mecanismo psicológico sumamente sutil que se basa en
acceder verbalmente a las solicitudes de la víctima, pero en realidad adopta
un comportamiento opuesto caracterizado por: frialdad, falta de
participación y silencio. Así, de palabra se muestra colaborador, mientras
que con los hechos ignora los intereses y deseos de la víctima, negando
descaradamente sus responsabilidades, atribuyéndolas a la víctima, que es
tan insegura que comenzará a creer que tiene toda la culpa.
Las técnicas de manipulación
Las personas manipuladoras son personas acostumbradas a explotar,
engañar, carecen de empatía y sentido moral. Son emocionalmente fríos,
impulsivos, agresivos y hostiles, no sienten remordimiento por lo que
hacen, al contrario, se sienten muy especiales y desean el poder y la
dominación sobre los demás. En las relaciones de pareja, tienden a dar lo
mejor de sí: son emocionalmente fríos y desinteresados por su pareja, la
explotan y engañan para lograr sus objetivos; hacen de todo para conquistar
al compañero hasta que se da por vencido, en este punto lo usan hasta que
lo necesita y, finalmente, si ya no sirve o se vuelve aburrido, lo tiran sin
remordimientos. A menudo cambian de pareja y la engaña.
Las personalidades manipuladoras tienden a involucrarse en estos
comportamientos de control mental para lograr tres cosas principales: sexo,
poder y dinero. Algunas de las principales técnicas que utilizan son:
1. Engaño
2. Hipnosis y sugestión
3. Lavado de cerebro
4. Manipulación
Engaño
Es posible engañar de muchas maneras, solo necesitas ser un poco
creativo. Veamos algunos de ellos.
Engaño a través de mentiras
Mentir a través de una mentira simplemente significa hacer una
declaración falsa y hacerla verdadera. La característica principal de una
mentira, por lo tanto, es la conciencia del mentiroso de esta falsedad y la
intención de engañar a quien la recibe. Así, mentir es un acto consciente
dirigido deliberadamente a engañar.
Mentir por omisión
En general, la omisión se considera una forma atenuada de mentira,
precisamente porque no implica la creación de hechos falsos. La diferencia
está claramente en las intenciones. La información no fue ocultada por
error, sino intencionalmente, y el mentiroso es consciente de ello: el engaño
está ahí. Es la técnica más sencilla de implementar, porque no requiere
esfuerzos de memoria para recordar las falsedades creadas. Por ello es, en
general, la técnica preferida de los mentirosos, patológicos y de otro tipo.
Mentir por evitación
Se puede mentir por evitación “diciendo sin decir”, es decir, diciendo
media frase o incluso permaneciendo en silencio y dejando que el engañado
entienda el resto. De esta manera, el que es engañado construye para sí
mismo lo que se convierte en su verdad, pero que en realidad es una mentira
no dicha. La seducción es también un proceso comunicativo donde el "no
decir" y hacerse entender, a través de un gesto o una mirada, es más
importante que decir.
Mentir generalizando
Es la típica manera de cotillear: "eso dicen", "eso he oído". Es un estilo
de mentir caracterizado por la impersonalización del discurso. El mentiroso
se abstiene de hablar en primera persona, evitando así responsabilizarse de
la falsa comunicación que se está produciendo. Si se le descubre, siempre es
capaz de desvincularse de lo que ha dicho afirmando haber informado solo
de lo que ha oído.
Generando inseguridad y miedo
Se puede mentir utilizando el estilo lingüístico de decir “por no decir…”,
por ejemplo: “¡Cuidado con ese colega, no es muy sincero… por decir lo
menos!”. Es una modalidad que, a través de declaraciones vagas y
generales, sugiere información nunca dada. Es un estilo lingüístico
caracterizado por palabras como "sobre", "casi", "tal vez", "creo",
"supongo". Muy a menudo también utiliza oraciones largas, complejas y
redundantes, pero pobres en contenido concreto, con un gran uso de
información secundaria, irrelevante y engañosa, diciendo una cosa y otra
diferente sobre una misma realidad, para confundir al receptor. Es un estilo
que es capaz de confundir hasta el punto de provocar inseguridades y
miedos como el de confiar en el manipulador para sugerir una solución
Manipular haciéndose la víctima
Hay dos formas de manipular haciéndose la víctima. En el primero, la
víctima no finge sufrir, realmente sufre mucho, porque a fuerza de fingir
sufrir se convence de ello. En el segundo, la víctima simplemente finge
sufrir para conseguir lo que quiere. En ambos casos se trata de
manipulación mental.
El caso en que la víctima no finge, sino que realmente sufre, es el caso
de esa persona que siempre tiene muchos problemas o siempre está enferma
y pide ayuda todo el tiempo. El mayor miedo de esta persona es el de estar
sola y su objetivo es hacer todo lo posible para que su miedo no se haga
realidad. Entonces este sujeto asume el papel de alguien enfermo, de
alguien que sufre, que no puede hacerlas cosas, con el objetivo de llamar la
atención de los más amables y sensibles y no estar solo. ¿Quién sería tan
terrible como para abandonar a alguien en necesidad que está pidiendo
ayuda abiertamente mirándote a los ojos? Nadie quiere sentirse como un
monstruo, por lo que se prestan a conceder todos los deseos, necesidades o
caprichos del manipulador. Por el lado del manipulador, jugar el papel de
víctima es la única forma que ha aprendido para llamar la atención,
simplemente no parece conocer ninguna otra. Tendencialmente, al menos al
principio, la estrategia funciona y el manipulador logra conseguir lo que
quiere, también porque la persona manipulada espera que, con su ayuda, la
situación realmente pueda mejorar, pero luego, con el tiempo, al no ver
ninguna mejora, tiende a cansarse y trata de distanciarse gradualmente de
este individuo, que siempre está en necesidad, negándose a este más o
menos abiertamente. Aquí también se cumple la profecía: al final, el
manipulador se comportó de tal manera que concretó su mayor temor, ser
abandonado y quedarse solo. Cuando el manipulador siente que la persona
se aleja, sufre más porque su miedo a ser abandonado se va materializando
y se ve “obligado” a “subir el listón” y manifestar algún problema más
importante o algún síntoma más grave. Estos casos, sin embargo, no
conciernen a nuestra tríada oscura; se trata de personalidades neuróticas,
histéricas o histriónicas, para ser precisos. Siempre son actitudes que
forman parte de la manipulación y el engaño, pero la persona es
mayoritariamente "de buena fe": sufre de verdad, sus síntomas físicos y
dolores son reales, aunque sean "imaginarios" (es decir, está tan convencido
de sentirse mal por sentir realmente el dolor) y sus problemas son realmente
percibidos como insuperables y su miedo/ansiedad/pánico de no poder
superarlos sin ayuda es real. Tal persona terminará arriesgándose
constantemente a que su mayor temor se haga realidad (profecía
autocumplida), porque cualquiera, tarde o temprano, se cansará de una
relación adictiva de este tipo que nunca evolucionará. ¿Cuánto más fácil
sería llamar la atención y parecer más atractivo mostrando una hermosa
sonrisa y una risa contagiosa en lugar de siempre hacer pucheros y quejarse
de algo? Tendrían a todos a su alrededor, listos para disfrutar de las mejores
cosas de la vida. Pero estas personas, lamentablemente, parecen no tener
idea. En estos casos, un buen trabajo de autoestima y autoconfianza les
sería de gran ayuda. En cambio, estas personas no tienen interés en
"arremangarse" hasta que otros resuelvan sus problemas. En el momento en
que ven que aun subiendo el listón ya no obtienen el resultado deseado,
entonces los que estaban a su lado se convierten en los verdugos. En ese
momento, la víctima tendrá a alguien a quien culpar de todos sus males. La
pareja, los amigos, el jefe de oficina, todos pueden convertirse en la causa
de la infelicidad o el fracaso de la víctima y convertirse así en sus verdugos.
El segundo caso es el de quien conscientemente hace el papel de víctima
para prevalecer sobre el otro. El proyecto es aprovechar el sentimiento de
culpa de la otra persona haciéndole sentir o comprender que él es la causa
de su insatisfacción o fracaso, cuando en realidad es la propia persona la
que no quiere involucrarse. Por ejemplo, podría ser el caso de una persona
que podría dar un salto profesional en su trabajo cambiando de ciudad, pero
no tiene el coraje de hacer ese cambio y por lo tanto se niega. Luego acusa a
su pareja de no haber aceptado solo para no crear dificultades en él o en la
pareja que, en consecuencia, se sentirá obligada a trabajar aún más para
"remediar" esta falta. El manipulador dará la vuelta a los hechos hasta que
sea capaz de descargar sus responsabilidades en los demás, utilizando frases
como: «Después de haber hecho tanto por ti, ¿me tratas así?», «Has perdido
todo este tiempo y ¿ahora me tratas así?», creando un círculo vicioso de
víctima-verdugo que distorsiona la realidad y los equilibrios relacionales.
O es el caso de la víctima que primero exaspera los grandes conflictos y
luego disminuye sus crisis y sus excesos "perdonando" en nombre de su
amor, para transformar en culpable al consolador manipulado, y luego
perdonar magnánimamente su inadecuación. La víctima es capaz de negar
la evidencia aún cuando se encuentra acorralada, utilizando frases como:
«Me estás confundiendo; me haces violencia psicológica; no me amas; me
lastimas; no me das la oportunidad de responderte».
O de nuevo, por ejemplo, es el caso de una persona que está convencida
de que su jefe está enojado con ella: bastará saber asumir el papel de
víctima en una discusión, aunque sea por un momento, e inmediatamente el
jefe aparecerá autoritario, poco empático o incluso agresivo.
Por lo tanto, la verdadera víctima no es en absoluto el victimista, sino el
que quiere hacer pasar de verdugo. Cuanto más conozca la víctima a su
verdadera víctima, mejor podrá tocar sus puntos débiles jugando con sus
emociones y dominando su sentimiento de culpa hasta asumir toda la culpa,
permaneciendo inmóvil en sus quejas hasta conseguir lo que desea.
Hipnosis y estados alterados de conciencia
Para entender lo que voy a explicar a continuación, es necesario definir
el concepto de disociación mental. La disociación mental es una habilidad
humana y representa un fenómeno muy común que hace referencia a la
desconexión entre los pensamientos, las emociones, los recuerdos y la
propia identidad de una persona. Hay decenas de ejemplos de episodios
disociativos en la vida cotidiana de cada uno de nosotros. El ejemplo más
clásico es conducir un coche y llegar a tu destino sin darte cuenta de que
has recorrido la carretera porque estás absorto en otros pensamientos o
porque estás perdido en una canción de la radio y en tus recuerdos; leer un
pasaje y poder llegar al fondo solo para darte cuenta de que no has prestado
atención a lo que está escrito porque has pensado en otra cosa; estar con
alguien agradable y no darse cuenta del tiempo que ha pasado; o por el
contrario, estar con alguien tan aburrido que "lo escuchas" y mientras tanto
te vas con la cabeza a otro lado y luego, a una pregunta de esa persona, "de
repente vuelves a la realidad". Cada uno de nosotros sabe lo que significa
estar completamente absorto en una actividad disociándose de todo lo que
le rodea, así como cada uno de nosotros ha experimentado el soñar
despierto, en el que el límite entre la realidad externa y el mundo interno ya
no está tan claramente marcado. Por lo tanto, cada uno de nosotros, sin
saberlo, ha hecho y continúa experimentando la disociación a diario.
Estas experiencias demuestran la capacidad del individuo para
involucrarse en sus propias fantasías y luego poder recuperar el control de
sus funciones mentales. Estos episodios disociativos que acabamos de
describir son estados de trance reales, es decir, momentos de absoluta
abstracción de la realidad circundante. Son episodios transitorios que se
activan de forma natural, que somos capaces de desactivar de forma
independiente y que se repiten a lo largo de nuestros días y de nuestra vida.
En resumen, el trance es un fenómeno normal, que experimentamos varias
veces al día (una vez cada 90 minutos más o menos), y que todos podemos
decir que hemos experimentado. Sin embargo, también es posible inducir
este estado de trance en una persona gracias a la hipnosis, pero con algunas
diferencias. El trance hipnótico inducido por el hipnotizador se caracteriza
por una sensación de profunda ligereza y bienestar y por el hecho de que las
sensaciones físicas se amortiguan o se perciben como distantes, incluso
cuando el hipnotizador provoca cambios importantes, como cuando el
sujeto no percibe un dolor infligido. La causa de estas experiencias
fuertemente disociativas es un aislamiento temporal de la corteza prefrontal
del resto del cerebro. El fenómeno ha sido demostrado por la investigación
mediante el uso de Electro Encéfalo Grama. Por estas razones, el uso de la
hipnosis también se ha introducido en las terapias del dolor e incluso en las
operaciones quirúrgicas de personas alérgicas a la anestesia, pero
ciertamente para realizar una operación bajo hipnosis uno debe poseer
habilidades disociativas realmente fuera de lo común, que la mayoría de las
personas no tiene.
Pero la pregunta que muchos se hacen al mencionar la hipnosis es
siempre la misma: ¿es posible que una persona sea inducida a realizar
acciones que contradicen sus deseos y creencias? ¿Es posible manipular a
una persona induciéndola a un estado de trance con el objetivo de que
realice acciones ilícitas (asesinatos, robos, hurtos...) que en estado de vigilia
nunca habría realizado? Los estudios de Milton Erickson, junto con los de
muchos otros (Rowland, Lowenfeld, Shilder, Young, etc.) han demostrado
ampliamente que esto no puede suceder. Ninguna persona puede realizar
una acción bajo hipnosis que no realizaría en estado de vigilia. Los sujetos
que participaron en los experimentos de Erickson eran incluso más
propensos a realizar acciones reprensibles mientras estaban despiertos que
en un estado modificado de conciencia. Además, el estado de trance coloca
a la persona en un estado tan relajado que es casi imposible moverse y
hablar; solo son posibles gestos muy pequeños y muy lentos.
Podría describir el estado de trance inducido por la hipnosis como esa
especie de semisueño en el que te habrás encontrado frente al televisor
decenas de veces por la noche, cuando aún no estás completamente
dormido, pero tampoco completamente alerta. En ese estado, todavía
puedes sentir algo de lo que sucede a tu alrededor, pero ¿puedes hablar o
moverte? Claro, pero deberías despertarte. No es posible hablar y moverse
mientras se mantiene un estado de trance. El sonambulismo tampoco se
incluye en este caso, porque es uno de los trastornos del sueño y por lo
tanto ya estamos hablando de sueño y ya no de trance hipnótico. También
podemos reproducir el trance hipnótico mientras realizamos una técnica de
relajación como el training autógeno. Los que lo han probado saben de lo
que hablo.
Siempre que en la televisión o en el teatro vemos espectáculos de
hipnosis en los que el hipnotizado habla, se mueve o realiza acciones
extrañas como convertirse en una gallina, ciertamente estamos viendo sólo
un espectáculo preparado para hacer público y nada más: no hay nada de
esto en un estado de trance, ¡nunca! Si una persona es capaz de caer en un
estado de trance tan extremo, se debe a que las capacidades disociativas de
esa persona son verdaderamente fuera de lo común, hasta el punto de caer
en un Trastorno Disociativo de la Personalidad. Además, no todas las
personas son hipnotizables, es decir, no todos son buenos sujetos
hipnóticos, porque no todo el mundo tiende a caer en trance cuando éste es
inducido, como los sujetos hipercontroladores. Del mismo modo, también
respecto a la sugestión de la que hablaré en breve, es posible afirmar que no
se puede sugestionar a quien no es sugestionable y mucho menos persuadir
a quien no quiere ser persuadido
Pero también es cierto que en ocasiones escuchamos historias de
personas que aseguran haberse encontrado en un estado alterado de
conciencia, en el que sus normales facultades críticas y racionales no han
funcionado como deberían. Hablamos, por ejemplo, de las víctimas de
estafas, de personas que han caído en una secta, o de personas que
inexplicablemente cometieron actos que contradecían sus valores y
creencias. En cada uno de estos casos se trata de manipulación mental, pero
no se trata de hipnosis. Estas son otras técnicas de manipulación bien
definidas y bien construidas como las siguientes.
Sugestión
La palabra "sugestión" proviene del latín "suggestio - onis" que significa
"sugerencia" y es una forma de comunicación denominada subliminal,
imperceptible, mediante la cual se induce en un individuo una creencia, un
pensamiento o una condición sin que él se dé cuenta.
En la práctica, es un condicionamiento que induce a una persona
perfectamente consciente a hacer algo que probablemente no hubiera
elegido hacer libremente, como en el ejemplo del supermercado donde
expliqué que puedes influir en una persona e inducirla a hacer cierto gesto
aun sin quererlo. Ahora veremos cómo funciona.
Comunicación sugestiva e hipnosis conversacional
La neurociencia ha demostrado que más del 80% de nuestras actividades
cerebrales tienen lugar por debajo del nivel de conciencia (Koch, 2012). Por
lo tanto, la conciencia no tiene todo ese poder que se le ha atribuido durante
milenios. De hecho, varias veces nos habrá ocurrido decir: «¡Racionalmente
soy consciente de que debo comportarme de cierta manera, pero luego
prácticamente no puedo hacerlo!». Además, las más de las veces, cuando la
conciencia logra interferir en nuestras emociones, las altera y crea
conflictos que nos hacen sufrir, como cuando elegimos porque nos parece lo
más conveniente o correcto, pero el corazón quería hacer otro. Sufrimos
porque vivimos en un llamado conflicto interno.
La hipnosis sin trance, es decir, la hipnosis conversacional, se obtiene
con la práctica del lenguaje sugestivo que actúa directamente sobre las
partes más antiguas de nuestro cerebro. El lenguaje sugestivo es un lenguaje
evocativo: utiliza palabras clave combinadas con imágenes de color,
sonidos y música sugerentes y atractivos: es el que usa todos los días la
publicidad. Por ejemplo, si digo: "Relájate como si estuvieras acostado en
una nube" o "Cuando te explique esto y se te abrirá un mundo como si
abrieras una cerradura con un clic", ya he influido en tu mente inconsciente,
he evocado imágenes y sonidos que te llevaban a otro lugar por un
momento y provocaban un estado mental muy específico. Está claro que
antes de hacer esto se necesitará tener toda tu atención.
El lenguaje evocador, al estimular directamente la parte más arcaica de
nuestro cerebro, despierta emociones primarias y desencadena mecanismos
por debajo del nivel de la conciencia, es decir, en el inconsciente. Un
ejemplo podría ser el amor a primera vista y el enamoramiento inmediato.
¿Puedo enamorarme en unas milésimas de segundo? Enamorarse no puede
ser una emoción momentánea, es un sentimiento, y para desarrollarse, los
sentimientos necesitan crecer con el tiempo. No es posible enamorarse en
tan poco tiempo, es una sugestión: estoy convencido de ello en mi cabeza.
Puedo sentirme atraído y experimentar una emoción/sensación de placer o
pasión, pero no un sentimiento. O podría poner el ejemplo de un orador que
tiene que hablar frente a una gran audiencia: si toma el micrófono y dice:
"Por favor, siéntese", no podrá llamar la atención de nadie, pero
extrañamente, si se pone de frente del micrófono y comienza a mirar a todas
las personas sin decir nada, en unos instantes todos se sentarán y
comenzarán a mirarlo como capturados, atrapados por la sugestión.
Asociando sucesivamente diferentes estímulos sugestivos en un discurso,
como un aforismo deslumbrante, una mirada seductora, una sonrisa
hechizante, determinadas palabras, imágenes y sobre todo gestos, es posible
persuadir a una persona para que adopte un determinado comportamiento.
Como afirmaba Gorgia (Diels y Kranz, 2006): «Un discurso que ha
persuadido a una mente, obliga a la mente a la que ha persuadido a
conformarse en palabras y hechos». El carisma es el efecto más relevante de
la capacidad de sugestionar. De hecho, veremos que los carismáticos no
nacen, sino que pueden llegar a serlo aprendiendo técnicas de sugestión y
persuasión.
Nosotros también, en nuestro trabajo como terapeutas, tenemos algunos
rituales sugestivos que crean expectativas: los diferentes escenarios (es
decir, el entorno en el que tiene lugar la terapia) son mensajes sugerentes;
numerosas técnicas como la propia hipnosis lo son igualmente; también lo
es la simple entrevista clínica que, como cuando vas al médico, ya genera la
sugestión de sentirte mejor. Con respecto a la hipnosis conversacional,
profundizaré la discusión en el capítulo dedicado a las técnicas de venta.
Lavado de cerebro
El término "lavado de cerebro" fue utilizado por primera vez en la
década de 1950 por el periodista estadounidense Edward Hunter para
denunciar el trato recibido por los soldados estadounidenses en los campos
de prisioneros chinos durante la Guerra de Corea.
La técnica de lavado de cerebro es el tipo de control mental más
utilizado y consiste en influir en la víctima para que cambie sus creencias,
reemplazándolas por otras nuevas. A menudo se utiliza para cambiar los
ideales, la religión, las creencias o la cultura de una persona, reorientándola
hacia otro ideal, religión, creencia o cultura. También puede suceder de una
manera no totalmente voluntaria, por ejemplo, cuando las personas se ven
obligadas a cambiar sus ideales al mudarse a un nuevo país o al ingresar a
una nueva comunidad cultural o sociedad. Esta técnica es utilizada
regularmente, en lugar de forma voluntaria, por parejas, padres, falsos
videntes, líderes de cultos, sociedades secretas, revolucionarios, dictadores,
etc... Todo el proceso puede durar varios meses o incluso años. Si se hace
hacia una persona con un propósito específico, es necesario tener
conversaciones frecuentes con ese individuo.
Las víctimas son siempre personas débiles y vulnerables, aunque el
atentado se puede realizar sobre cualquiera, pero generalmente no funciona
sobre alguien con una buena autoestima y confianza en sí mismo. Funciona
en personas que están más inseguras y confundidas o quizás simplemente
atrapadas en momentos particularmente dolorosos o confusos de su vida.
Un buen manipulador sabe qué buscar: sus objetivos son personas que
enfrentan dificultades o cambios.
Sin embargo, como dije, el lavado de cerebro no siempre se hace con
fines malvados. A veces puedes persuadir a un amigo simplemente porque
estás muy convencido de lo que piensas y, por lo tanto, actúas muy
convincente. En el pasado, se usaba principalmente con delincuentes, para
intentar reeducarlos y reintegrarlos a la sociedad.
Esta técnica no es un proceso inmediato, requiere varios pasos para tener
éxito:
1. Mantener al sujeto aislado: si está rodeado de otras personas, la
táctica no funcionará de manera efectiva;
2. Hacer que la persona se cuestione a sí misma: está convencida de
que la lógica y los valores que conoce no son reales. El sujeto debe
permanecer en esta segunda fase durante varios meses antes de
proceder, porque debe llegar a creer que ha obedecido las leyes,
reglas y valores equivocados hasta ese momento. Por lo tanto,
tendrá que convertirse en víctima de su sentimiento de culpa por
haber apoyado valores erróneos hasta el punto de desear apoyar y
querer perseguir los correctos;
3. Después de haber destruido completamente al individuo y llevado a
la inseguridad extrema, la persona debe ser "reeducada" o
"reprogramada": el sujeto debe llegar al reconocimiento de nuevas
ideas, valores y leyes como las correctas para creer y apoyar.
Luego, es inducido por el manipulador a elegir estos nuevos valores
y apoyar plenamente las nuevas ideas, aprende a conocer sus
beneficios y a reconocerlos como mejores que los anteriores. En
este punto, permanecerá fiel a lo que se han convertido en sus
nuevas creencias;
4. Como paso final, la mayoría de los manipuladores encuentran
necesario probar la profundidad del control ejercido sobre los
sujetos. Esto se puede verificar de diversas formas, como
extorsionando dinero o cometiendo actos delictivos, con el
manipulador o para él.
Manipulación mental
Otro tipo de control mental ampliamente utilizado, que consiste en
redirigir la percepción y los pensamientos de un individuo en una dirección
definida, es la manipulación psicológica. La manipulación puede realizarse
con amor, cuando se realiza en interés del otro o, por el contrario, puede
realizarse de manera agresiva, cuando las personas engañan o abusan de los
demás con el fin de abrumarlos. En el primer caso, la manipulación se
realiza en beneficio del otro, mientras que, en el segundo caso, la
manipulación se realiza en beneficio del manipulador y no de la persona
engañada.
Afortunadamente, algunas personas pueden detectar cuándo están siendo
engañadas, mientras que otras no. Si la víctima descubre que está siendo
utilizada antes de que se complete el proceso, intentará deshacerse del
manipulador, por lo que podría ser chantajeada y amenazada por éste, para
que aún pueda lograr su objetivo. El manipulador no es una persona capaz
de comprender los sentimientos de la víctima y en todo caso no los
considera importantes. Si para manipularla considera necesario herirla, lo
hará sin hacer preguntas. La víctima tiene miedo, se siente atrapada y
obligada a obedecer. La manipulación es la forma más peligrosa de control
mental, especialmente si se trata de alguien experto en chantajes y
amenazas.
Técnicas poderosas de manipulación emocional
Establecer relaciones interpersonales satisfactorias no solo afectivas,
sino también de amistad y de trabajo, contribuye a nuestro bienestar. Por
eso, es normal y comprensible que las personas intenten hacer todo lo
posible por mantenerlas seguras en el tiempo tratando de no
comprometerlas. Hago esta premisa porque muchas técnicas manipulativas
aprovechan precisamente este miedo a los conflictos y posibles
distanciamientos, o peor aún, la ruptura de relaciones y el miedo a estar
solo. Durante la primera fase de las relaciones, la del acercamiento, los
manipuladores
tienden
a
elogiar
a
las
víctimas,
adoptando
un
comportamiento seductor, es decir de gran aprecio (Harriet B. Braiker,
2004), que tranquiliza a la víctima haciéndole creer que está estableciendo
una relación agradable de comprensión y respeto mutuo. En el caso de una
relación afectiva, pues, hace que la víctima se sienta especial y única,
obsequiando y mostrándose muy presente. El manipulador, en las relaciones
afectivas, generalmente se muestra de la forma que le gustaría a la víctima:
muy confiado, pero con capacidad de disculparse si se equivoca. Al mismo
tiempo, mientras se muestra capaz y confiado, se describe a sí mismo a los
ojos de la víctima como una persona muy sensible y necesitada de afecto.
De esta forma, la víctima, que suele ser una persona muy sensible, se siente
invariablemente atraída por él y tiende a sentirse tranquila o a cuidarlo.
A esta primera fase le sigue una segunda etapa manipuladora que tiene
como objetivo atar y mantener a la víctima atada a sí misma a toda costa.
Me gustaría enfatizar un aspecto que aparecía a menudo en mis pacientes
manipuladores en psicoterapia: los chantajistas no siempre son maliciosos y
están motivados por la maldad. De hecho, si ese aspecto sádico estuviera
presente, ciertamente no sentirían que deben ser tratados y no acudirían a la
psicoterapia. La mayoría de las veces, los manipuladores (padres, pareja,
amigos…) actúan sobre la ola de un miedo profundo al abandono que
sienten a su vez o el miedo de que la víctima, alejándose de ellos, pueda
correr peligro. El problema es que afrontan estos miedos de forma
disfuncional, es decir, haciendo que la víctima se vincule con ellos mediante
el chantaje y no mediante el intercambio de emociones positivas y
saludables. Muchas de las estrategias que voy a describir, las habrás usado
tú mismo alguna vez y no tendrás que reconocerte como mala persona, muy
a menudo es solo inseguridad. Esta modalidad relacional es ciertamente
disfuncional para la víctima, pero sin duda también para el propio
chantajista, ya que, a la larga, la víctima puede cansarse y, si encuentra
fuerzas, superar sus miedos abandonando verdaderamente al manipulador.
Por tanto, queda claro lo importante que es para ambos salir de esta
modalidad relacional.
Pero volvamos a la discusión abierta sobre esta segunda fase y sobre las
estrategias conductuales más específicas del manipulador. Cuando el
manipulador es maligno, en esta segunda etapa el comportamiento va
cambiando paulatinamente tomando una estructura más crítica hacia la
víctima, a la que inicialmente se le hacía sentir especial y única. A un
reconocimiento inicial de los talentos de la víctima le sigue una negación de
los mismos y una serie de críticas destructivas que la llevan a un estado de
confusión y desorientación. Esta continua alternancia de conductas de
elogio y desvalorización por parte del manipulador lleva a la víctima a
experimentar un estado de alerta creciente y miedo a cometer un error.
Durante este proceso, el manipulador utilizará técnicas específicas entre
las que se encuentran: la del castigo, que utilizará cada vez que la víctima se
comporte de una forma que no le gusta; la del chantaje emocional, el
silencio y el enfado; alternará momentos en que grita a otros en que
atormenta a la víctima o llora; luego la alabará y la criticará de nuevo. En
algunos momentos llegará a utilizar conductas intimidatorias, opresivas,
dominantes que, alternándose con conductas victimistas, inducirán a la
víctima a temer enfrentarse a cualquier tipo de confrontación por temor a
reacciones, ataques de ira, a contradecirle o incluso hacerle sufrir. Luego
describiré con más detalle estas técnicas de manipulación, la mayoría de las
cuales entran en la categoría de chantaje:
Chantaje emocional o moral
Cuando hablamos de chantaje moral nos referimos a una poderosa forma
de manipulación en la que una persona cercana a nosotros amenaza, directa
o indirectamente, con castigarnos si no cumplimos con sus expectativas.
El chantajista es una persona que sabe muy bien cómo estamos hechos,
no en vano es siempre una figura a la que estamos vinculados
emocionalmente, y que conoce perfectamente cuáles son nuestras
debilidades hasta el punto de aprovecharlas para luego debilitarlas
totalmente. Finalmente, insinúa en nosotros el sentimiento de culpabilidad,
haciéndonos sentir responsables de su incomodidad cuando desatendemos
las expectativas. Todos los chantajistas confían en los temores de la víctima
a la que ya conocen muy bien. Los manipuladores psicológicos se toman su
tiempo para comprender y profundizar en las debilidades de sus presas y
luego aprovechar estas características, que, en general, son:
● tendencia a complacer al otro;
● buscar la aprobación del otro (esto los empuja a hacer lo que piden,
aunque sea diferente de lo que realmente les gustaría);
● miedo a expresar emociones negativas (ira, frustración, desaprobación);
● falta de asertividad (no saber decir "no"; necesidad de mantener la paz
evitando cualquier tipo de conflicto);
● falta de confianza en las propias capacidades;
● ingenuidad (no creen que las personas puedan ser malas, por lo que a
menudo les dan una segunda oportunidad a los manipuladores,
imaginando que pueden cambiar);
● dependencia emocional;
● altruismo excesivo;
● masoquismo (tienen un bajo nivel de autoestima y un alto sentido de
culpa, por lo que se lo merecen, no pueden aspirar a nada mejor);
● tendencia a renunciar a su propio bienestar y deseos para no ver sufrir a
la persona que ama;
● síndrome de la enfermera roja (tratar cualquier cosa que amenace el
bienestar de la persona con la que tienen una relación).
Comportamientos intimidatorios/de chantaje
Expresan exactamente lo que quieren y las consecuencias a las que se
enfrentará la víctima si no les complacen. Por ejemplo: “Si aceptas ese
trabajo me voy”, “Si me dejas me llevo a tus hijos”, “Si no aceptas hacer
horas extras, olvídate del ascenso”.
Comportamientos victimistas
Realizan chantajes más sutiles apoyándose en la compasión de la víctima
y sintiéndose responsables de su felicidad, ya he hablado de ello, pero
quiero profundizar un poco la discusión porque estas situaciones son de las
más frecuentes.
El manipulador apela a la conciencia de la víctima sugiriendo que ella no
se preocupa lo suficiente por él y que es demasiado egoísta y egocéntrica.
Esta táctica incita a la víctima a cuestionarse a sí misma, a sentirse ansiosa
y culpable. Informa a la víctima o le deja claro que si no se comporta como
quiere o no hace lo que le pide, se enfadará tanto que ya no podrá
comportarse como antes. También puede amenazar con hacerse daño a sí
mismo, poner en peligro su salud o incluso suicidarse. Alternativamente,
puede no hacer ninguna amenaza, pero le hará entender, de manera
inequívoca, que, si no hace lo que le pide, sufrirá terriblemente, será infeliz
y la culpa será solo de ella.
El manipulador que se muestra a sí mismo como "víctima", de esta
manera, convierte a la víctima real en "verdugo" y se comporta de una
manera que evoca su lástima y compasión. De hecho, en algunos casos, al
adoptar amenazas veladas, consigue realmente provocar una reacción
agresiva de la víctima empujándola a la defensiva y haciéndola sentir
realmente un verdugo. La víctima, que por su parte suele ser una persona
que tiende a cuidar en exceso a quienes piden ayuda y sufren, se altera y
desorienta, se siente culpable, baja todas las armas y complace al
manipulador.
Comportamientos seductores
En este caso, la palabra "seducir" debe entenderse en el sentido de
"atraer" y "fascinar", pero no solo en el ámbito sentimental o sexual,
también en el ámbito existencial, es decir, hacer promesas respecto a un
salto cualitativo en el trabajo, en el tenor de la vida, carrera... El
manipulador alienta a la víctima prometiéndole amor, dinero o carrera,
utiliza su encanto, la alaba, la halaga o la apoya abiertamente para bajar sus
defensas, ganando la confianza y luego aclarando que, si la víctima no se
comporta como quiere, no recibirá nada de esto en absoluto.
Comportamiento ofensivo, acosador y denigrante
Esta es la táctica que más utiliza el manipulador cuando la víctima
comienza a defenderse o rebelarse. El manipulador acusa a la víctima de
querer, a su vez, manipularla (intenta nuevamente convertirla en verdugo) e
intenta hacerse pasar por quien sufre su agresión (nuevamente como
víctima). La consecuencia es que la víctima se siente culpable y tiende a
retraerse, quizás incluso pidiendo perdón. Su objetivo es hacerla sentir
incapaz hasta el punto de tener que apoyarse siempre en el manipulador.
Para ello, el manipulador utiliza el sarcasmo hacia la víctima, las miradas
críticas, el tono de voz alterado, la crítica reiterada y la retórica.
Comportamientos rabiosos
Ira mostrada: cuando se le niega lo que quiere, el manipulador exhibe ira
para asustar a la víctima y que se someta. En realidad, el manipulador no
está realmente enojado, sino que "hace" el papel de alguien que está
enojado o profundamente ofendido.
Ira reprimida: El manipulador finge estar enojado, pero no muestra
reacciones violentas y mucho menos pronuncia frases agresivas. De hecho,
el propósito es precisamente evitar la confrontación y, posiblemente, evitar
tener que decir la verdad sobre algo.
Aislamiento
El manipulador separa a la persona de su familia y amigos, impidiendo o
dificultando cualquier forma de contacto con personas externas, haciendo
accesible una única realidad, la del manipulador. El manipulador se
convierte en la nueva familia y en el único punto de referencia. Para
lograrlo, el manipulador relee su historia personal con la víctima,
brindándole un punto de vista que la confrontará con sus padres, amigos y
todos aquellos aspectos del mundo de los que el manipulador quiere que la
víctima se aleje, reforzando la sugerencia de que se debe evitar el mundo
convencional y que es mejor permanecer en el mundo bueno y protector del
manipulador (lavado de cerebro).
Comunicación mentirosa
Mentir o distorsionar la realidad es el arma principal del manipulador
mental. Para decir mentiras se necesita mucha habilidad y ellos son muy
hábiles: son taimados y saben parecer creíbles cuando mienten, por lo que
son muy difíciles de desenmascarar. Pero decir mentiras no es la única
forma de mentir, hay muchas otras.
Omisión: consiste en no decirlo todo, reteniendo parte de la verdad y
modificando así todo el sentido de la oración o relato;
Negación: el manipulador nunca admite que ha hecho algo malo,
siempre niega, aunque la verdad sea evidente;
Racionalización: detrás del uso de su propia lógica, el manipulador
justifica sus posiciones tratando de argumentarlas racionalmente, utilizando
una interpretación personal de la realidad que, a pesar de todo, muchas
veces logra confundir a la víctima
Minimización: tiende a reducir el peso de las consecuencias de las
propias acciones, afirmando que no son tan dañinas como se describen;
Atención selectiva: el manipulador induce a la víctima a centrar la
atención sólo en los temas que le interesan, expresando abiertamente que no
le interesa nada más;
Desvío: el manipulador evita responder preguntas cuando no quiere
exponerse, desviando la conversación a otra cosa;
Evasión: el manipulador brinda respuestas evasivas, irrelevantes e
inconsistentes a los temas abordados;
Fingir ser inocente: El manipulador alega que su acción dañina no fue
intencional, incluso sintiéndose ofendido y sorprendido por las acusaciones
que le hace la víctima. La víctima, por tanto, se siente culpable de haber
evaluado negativamente al manipulador y de no haber entendido sus buenas
intenciones;
Simular confusión: El manipulador finge que no ha pasado nada,
fingiendo no saber de qué está hablando la víctima. Esta actitud lleva a la
víctima a dudar de su propio punto de vista y de la fiabilidad de sus
valoraciones;
Efecto de inclusión: para que acceda a una petición, el manipulador
intenta engañar a la víctima haciéndole creer que muchas personas han
hecho algo parecido a lo que él le pide.
Relaciones tóxicas: cuando el manipulador se encuentra con su víctima
Suena increíble, pero la Personalidad Oscura tiene características más
seductoras que cualquier otra personalidad. Según Peter Jonason,
investigador de la Universidad de Nuevo México (USA), que realizó un
estudio con 200 estudiantes, son precisamente los chicos con estas
características los que tienen mayor éxito con las mujeres. Prefieren las
historias apasionadas, breves, casi robadas y, claramente, son malos
compañeros en las relaciones a largo plazo, porque están demasiado
ocupados con su propio narcisismo, son poco o nada cariñosos. Buscan la
verdadera gratificación personal a través de conquistas continuas y, como
resultado, resultan ser totalmente poco fiables. Pueden volverse violentos,
precisamente porque son impulsivos e incapaces de controlar la agresión.
También son malos padres, no saben dar ni demostrar cariño, empatía y
dedicación a la familia. Pero, ¿cómo es posible que, con estas
características, tantas mujeres se enamoren de ellos? En efecto, en su
manifestación más extrema y cruel, la Personalidad Oscura es
decididamente poco atractiva, inquietante y socialmente muy peligrosa y
temida. Desafortunadamente, sin embargo, en su manifestación intermedia,
parece realizar el máximo atractivo sexual y esto también en diferentes
culturas (como lo indica una investigación de David Schmitt de la
Universidad de Bradley, Peoria, Illinois - USA, realizada en 57 países
diferentes).
Las razones de tal atractivo existen y son muy concretas. Para empezar,
como es sabido, los narcisistas cuidan mucho su apariencia física y, cuando
no pueden contar con la belleza, aún se hacen atractivos haciendo que sus
cuerpos sean atléticos y testosterónicos. En segundo lugar, liberan esta
testosterona que tiene el poder de estimular y atraer la parte más arcaica del
cerebro femenino y esto sucede en todas las especies. Diferentes estudios
han revelado que la atracción instintiva de este tipo, regida por la
testosterona, está asociada a un mayor éxito reproductivo y los hijos de
estas relaciones son biológicamente muy vitales (y muchas veces tienen el
mismo tipo de Personalidad Oscura que su padre).
Luego, existe una categoría diferente de personas con Personalidad
Oscura que, en lugar de tener altos niveles de testosterona, tienen un rasgo
de personalidad "borderline", que implica un control deficiente de los
impulsos. Entre estas personas, siempre en busca de emociones y
novedades, también se encuentran muchas mujeres. En relaciones cortas,
resultan ser compañeros emocionantes y llenos de adrenalina. Muchas
mujeres aman la pasión, la imprevisibilidad, el sexo ardiente tanto como su
vida es predecible, tranquila y rutinaria y, por lo tanto, son vulnerables a
esta seducción. Claramente, las mujeres que tienen vidas y relaciones
satisfactorias y trabajos que satisfacen su necesidad de novedad y
excitación mental se sienten mucho menos atraídas por este tipo de hombre.
El love bombing
El love bombing es la técnica de manipulación más famosa y cruel
utilizada en las relaciones tóxicas. Consta de varias etapas. Una fase inicial
de cortejo, normalmente muy estrecha y apremiante, a veces exagerada, en
la que el narcisista se presenta como el compañero de los sueños, perfecto y
afectuoso. Esta fase está tan bien estructurada que muchas personas,
ciertamente emocionalmente un poco más ingenuas e inseguras, caen en
ella de lleno (y es muy fácil caer en ella).
A esta primera fase le sigue una segunda denominada aislamiento, en la
que el narcisista asegura que la pareja se mantenga progresivamente aislada
de amigos y familiares. O directamente impone este aislamiento como
condición indiscutible para permanecer juntos; al mismo tiempo, sin
embargo, comienza a desvalorizarlo y humillarlo mostrando interés o
incluso haciéndose ver en actitudes inadecuadas con otras personas
(triangulación), acusando luego a la pareja de "inventar" cosas. En memoria
del primer período maravilloso de noviazgo, la actitud del manipulador
(generalmente narcisista maligno) será perdonada regularmente, pero no sin
esfuerzo.
Finalmente, puede seguir una tercera fase: la del abandono. Cuando el
compañero, una humillación tras otra, ha perdido totalmente su autoestima
y ahora está casi vacío de toda su verdadera identidad, para el manipulador
se vuelve "poco interesante", y rápidamente lo reemplaza por otra persona.
Por otra parte, en el caso de que, finalmente, después de tanta humillación y
sufrimiento, sea el manipulado quien encuentre el coraje de interrumpir la
relación, el manipulador se siente rechazado y, como es inconcebible que
sea rechazado, intentará recuperar al compañero para demostrarse a sí
mismo una vez más que es irresistible. Pero si entiende que el compañero
realmente está decidido a dejarlo podría crear esa situación tan peligrosa en
la que el manipulador podría decidir "aniquilarlo" porque, si no puede "ser
suyo", tampoco tiene que ser de nadie más. La mayoría de los feminicidios,
por ejemplo, caen dentro de estos casos dramáticos.
Estrategias de manipulación masiva según Chomsky
Las estrategias de manipulación de masas tienen el objetivo de mantener
el equilibrio del mundo (político y económico) como mejor se adapte a los
poderosos que lo gobiernan. El sistema mayoritariamente utilizado a través
del cual es posible obtener este tipo de control, es el de bloquear la
capacidad crítica y la autonomía de la mayoría de las personas. Por
supuesto, también depende de nosotros decidir dejarnos manipular
pasivamente o resistir en la medida de lo posible, pero muchas veces, al no
ser conscientes de estas estrategias, ni siquiera nos damos cuenta de que
estamos siendo manipulados. Entonces, intentemos analizar las 10
estrategias de manipulación masiva más famosas y comúnmente utilizadas.
1. Distracción
Según Chomsky, es la más común de las estrategias de manipulación
masiva. Consiste en desviar el interés de las personas hacia temas
irrelevantes o triviales para que mantengan su atención ocupada. Para
distraer a la gente, basta sobrecargar la información que se quiere utilizar
para este fin, dándole una importancia excesiva. Por ejemplo, se puede
aumentar la información sobre eventos deportivos, teatro, cotilleos u otras
curiosidades para que la gente pierda de vista un problema real.
2. Problema-Reacción-Solución
Crear un problema para encontrar su solución es una de las estrategias de
manipulación masiva más utilizadas para tomar decisiones impopulares.
Quien tiene poder sobre una determinada realidad deja deliberadamente de
ocuparse de ella, o empieza a hacerlo de manera ineficiente. Entonces se
crea un problema, mejor dicho, se muestra a los ciudadanos una cuestión
determinada como un problema que requiere una solución externa.
Evidentemente, son ellos mismos quienes proponen la situación que más les
conviene. Esta es la estrategia que se puede implementar, por ejemplo,
cuando
se
quiere
privatizar
una
empresa
pública:
empeoran
intencionalmente su servicio para justificar la venta posterior a los ojos de
todos.
3. Gradualidad
Otra estrategia para introducir cambios que la gente normalmente no
aceptaría es aplicar estas medidas poco a poco, haciendo que la gente
prácticamente no las note. Así sucedió, en varias empresas, con la
reducción de los derechos de los trabajadores. Paulatinamente se han ido
activando medidas que han llevado a considerar normal el hecho de que un
trabajador no tenga garantías en materia de protección social.
4. Diferimiento
Esta estrategia consiste en recurrir a una determinada medida haciendo
creer a los ciudadanos que por el momento es perjudicial, pero que en el
futuro podrá ofrecer grandes beneficios al conjunto de la sociedad y a los
individuos. Se lleva así a la gente a tolerar de alguna manera la medida
adoptada sin rechazarla, pensando en el supuesto bien futuro, y aunque no
lleguen los beneficios prometidos, la estrategia ya logró su efecto:
normalizar la medida adoptada.
5. Infantilización de la audiencia
Quizás alguien se haya dado cuenta: muchos anuncios tienden a hablar al
público como si fueran niños. Usan gestos, palabras y actitudes casi
ingenuas, como si les estuvieran contando una historia. Es una de las
estrategias de manipulación masiva que busca quebrantar las posibles
resistencias de las personas con el fin de desarmarlas neutralizando su
sentido crítico. De hecho, los niños no tienen sentido crítico y no lo
desarrollan hasta la adolescencia. Los políticos también emplean estas
tácticas, mostrándose a veces como figuras paternas.
6. Atención en las emociones
Los mensajes propuestos por quienes gobiernan o tienen poder sobre
determinadas realidades, buscan sobre todo generar emociones y llegar al
inconsciente de los individuos (el impulsivo cerebro reptiliano). Lo último
que quieren es estimular la reflexión y el sentido crítico en las personas.
Aprovechando la carga emocional de un mensaje, es posible crear una
especie de cortocircuito con la zona más racional de las personas, haciendo
perder de vista algunos elementos del mensaje y, una vez más,
neutralizando la capacidad crítica del individuo. Por ejemplo, se crea pánico
ante una determinada situación y luego proponer la solución que nos salvará
a todos y que, para no apoyar más ese estado emocional, tendemos a
aceptar.
7. Creación de una audiencia ignorante
Nuevamente: guerra contra las habilidades críticas de las personas. No
dotar a las personas de las herramientas para que analicen la realidad por sí
mismas y mantenerlas en la ignorancia es el propósito de esta estrategia. No
brindar información completa, no dar a conocer las estructuras internas de
los hechos, no difundir todos los puntos de vista de los expertos y sofocar
lentamente la curiosidad de la gente por el conocimiento, son las principales
formas en que se puede aplicar esta estrategia.
8. Promoción de una audiencia complaciente
Los medios de comunicación están acostumbrados a promocionar modas
y tendencias, la mayoría de las cuales giran en torno a estilos de vida
efímeros, con necesidades superfluas o incluso ridículas. Convencen a la
gente de que esto está "de moda". La mayoría de las modas y tendencias,
sin embargo, empezando por las tecnológicas, no se desarrollan
espontáneamente, sino que se crean en la mesa. Casi siempre se inducen
deliberadamente para crear olas de gustos, intereses y opiniones de masas.
9. Fortalecimiento de la autoculpabilidad (o sentido de culpa)
Hacer creer al individuo que sólo él es el culpable de su desgracia, por su
insuficiente inteligencia, sus habilidades o sus esfuerzos. Así, en lugar de
rebelarse contra el sistema económico, el individuo se culpará y
desvalorizará, cayendo en un estado depresivo de desánimo, uno de cuyos
efectos es la inhibición de su acción, es decir, la revolución. Un ejemplo
muy trivial: convencer a la gente de que los contagios de Covid no
aumentan por el mal manejo de la emergencia, sino por el hecho de que no
todos usan mascarillas y respetan las reglas.
10. Conocimiento del ser humano
Cuanto mayor es el conocimiento del ser humano, mayor es el control
que puede ejercer y el sistema ha logrado conocer al individuo común
mejor que éste a sí mismo, por lo que es capaz de tener un gran control
sobre las personas. ¿Cuánta información habrán recopilado a lo largo de los
años sobre nosotros y nuestros hábitos y preferencias a través de redes
sociales, tarjetas de fidelización, sitios web, etc.?
La evolución actual de las técnicas de control social
Edward Bernays, padre de la ciencia de las relaciones públicas, escribía
ya en 1928 “Somos gobernados en gran medida por hombres que ignoran
todo, pero que son capaces de moldear nuestra mentalidad, guiar nuestros
gustos, sugerirnos qué pensar”. Así, en las palabras iniciales del ensayo
"Propaganda", explica que hay un poder invisible que dirige. El arte de
controlar las opiniones y hábitos de las masas en los sistemas democráticos
es cada vez más sofisticado y utiliza el entretenimiento y los medios de
comunicación como caja de resonancia a través de lo que ahora todos
conocemos como fake news. Las personas están convencidas de elegir
libremente cuando, en realidad, están orientadas y dirigidas a desear y elegir
lo que el poder ya les ha predestinado. Si para ello, entonces, actúan sobre
las emociones, podrán entrar en la mente de las personas, obteniendo aún
mayor consenso y mayores resultados que el uso de la represión y la
coerción. Aldous Huxley en "El Nuevo Mundo", una novela de ciencia
ficción de 1932, señalaba que los poderosos entendían que, para controlar a
las masas, era necesario actuar sobre el "casi insaciable apetito de
distracción". Los que están en el poder no están interesados en absoluto en
emancipar al hombre haciéndolo independiente, sino en controlarlo cada
vez más. Los medios de comunicación, la política y el entretenimiento en
general, informan a la opinión pública (es decir, la moldean) de acuerdo con
ciertas pautas y técnicas.
2 - TÉCNICAS DE PERSUASIÓN
Los 6 principios de Cialdini
Robert Cialdini es profesor de marketing en la Universidad Estatal de
Arizona con experiencia en psicología social e interpersonal. En 1984
escribió el libro "Armas de persuasión", en el que expone los "seis
principios de la persuasión".
El autor ha estudiado cómo y por qué un usuario decide realizar una
determinada acción, y en este libro ha expuesto las pautas a seguir para
animar al usuario a realizar una determinada acción, sin obligarle. En
definitiva, transmitir las decisiones de la persona on-line y off-line.
El principio de partida es un hecho: nuestro cerebro tiende a intentar
optimizar sus procesos para agilizar las operaciones y ahorrar la mayor
cantidad de energía posible, por lo que tiende a optimizar energía, tiempo y
acciones buscando atajos. Ya he dado el ejemplo del caso en el que
elegimos el objeto más caro porque, por lo general, es el de mayor calidad.
Bueno, hay impulsos precisos que pueden tomar un atajo al cerebro de la
persona con la que estamos hablando. Por tanto, quien recibe un
determinado impulso, si es transmitido a través de los principios de la
persuasión, es estimulado a nivel emocional e inconsciente para realizar una
determinada acción.
1. Principio de reciprocidad: a nivel científico, la gente está más
dispuesta a devolver un favor. Es decir, es más probable que
escuchemos o ayudemos a una persona si ya ha dado o hecho algo por
nosotros (a nivel tangible o emocional) o nos ha dado algo. En el
mundo de la web, encontramos este supuesto aplicado a través de la
adopción de técnicas como regalar un e-book y luego proponer la
compra de otro material para profundizar en los conceptos
expresados.
2. Principio de consistencia: las personas están en la búsqueda
extrema de la consistencia. En este caso, se ofrece un servicio de
prueba gratuito, por ejemplo, y el usuario estará más inclinado a
seguir usándolo, comprándolo, para no ser incoherente consigo
mismo dejando de usar algo que había decidido probar porque se
consideró útil. Este principio se aplica muy a menudo en los cursos en
video
3. Principio de prueba social: un ejemplo son las revisiones de
ventas en todos los sectores, incluso en las actividades de restauración
y hostelería, hasta el punto de ser un factor relevante en el éxito o
fracaso de dicha actividad. La aplicación de este principio es muy
evidente, por ejemplo, en Amazon, que realiza campañas publicitarias
basadas en las opiniones de los usuarios.
4. Principio de simpatía: el usuario confía más en las personas
simpáticas, porque nuestro cerebro asocia la simpatía con otras
características como la profesionalidad, la elegancia e incluso la
belleza. Sintonizar con el usuario (casi en empatía), transmitirle la
idea de que hay algo que te une al comprador como una experiencia
común, un interés que te apasiona, y que realmente puede ser la carta
ganadora para vender tu producto.
5. Principio de autoridad (o liderazgo): en cuanto a la prueba
social, aquí también las raíces de este mecanismo son arquetípicas, es
decir, se pierden en los orígenes de la raza humana. De hecho, por
naturaleza, el hombre confía en quién está arriba, quién está por
encima de él en la jerarquía. Si ha obtenido reconocimiento, se ha
vuelto autoritario y el comprador puede confiar en usted y en lo que
recomienda. Un ejemplo de la aplicación de este principio son los
influencers.
6. Principio de escasez: cuando una oferta está a punto de
acabarse, el producto parece mucho más irresistible. Muy a menudo
vemos productos cuya oferta se acaba continuamente (sofás,
colchones, sillones), o productos de "edición limitada" o "solo 3
piezas disponibles, date prisa". Sabemos muy bien que es
absolutamente inútil darse prisa porque una vez esta que oferta se
acabó, van a hacer otra similar, pero bueno, la gente compra de todos
modos. Parece imposible, ¡pero este principio siempre funciona!
Hay otras estrategias que podemos sugerir para persuadir y es posible
que alguien quiera usarlas contigo. Los consejos importantes que
proporcionaré a continuación para aplicar mejor el arte de la persuasión se
pueden aprender y luego identificar si son usados por alguien que intenta
persuadirte, o puedes aprenderlos para tu propio uso. Lo más importante es
aprender a emplearlos bien y concienzudamente, y eso se consigue con
mucho entrenamiento.
Las palabras que influyen en los pensamientos
Al hablar de sugerencia, las palabras que elijas usar cambiarán las
decisiones y acciones de las personas con las que está interactuando, sean
quienes sean: clientes, colegas, familiares, amigos, socios. Tomemos un
ejemplo ingenioso. Te haré una pregunta: responde lo más rápido posible e
instintivamente.
"¿Cuántos animales de cada especie llevó Moisés consigo en su arca?"
Respuesta: Ninguno. Escribí Moisés, no a Noé.
En este juego, la mayoría de las personas se distraen con algunas
palabras como "arca", "animales", "especies" y estos términos llevan a
pensar en Noé y esto es suficiente para caer en el error. Si quieres hacer
pensar a tu interlocutor sobre algo en concreto, sin ni siquiera nombrarlo,
utiliza palabras relacionadas con ese concepto y empieza a sembrarlas aquí
y allá durante la conversación.
Asentir
Cuando se crea un entendimiento entre dos personas, nuestras neuronas
espejo inducen a la persona frente a ti a reflejar (repetir), sin darse cuenta,
el gesto que hacemos y viceversa. Si conseguimos liderar el juego
reflejando buenos comportamientos e induciendo el mayor número posible,
influiremos positivamente en la persona. Por ejemplo: si nuestro
interlocutor se cruza de brazos (actitud de cierre que significa: "No estoy
tan de acuerdo") no los crucemos también, de lo contrario ya podemos
concluir la conversación o la negociación. En su lugar, intentemos que los
vuelva a abrir, tal vez dándole un folleto para leer u ofreciéndole un café.
De esta forma estimularemos su mente hacia una actitud de apertura
actuando a través del cuerpo. Cuando queremos influir positivamente en el
interlocutor, asentimos. Cuando alguien asiente, significa que está de
acuerdo
o
está
interesado
y
esto
aumentará
la
comprensión,
desencadenando un círculo virtuoso. Presta atención al lenguaje corporal,
porque tus gestos y expresiones influirán en el comportamiento de tu
interlocutor, que a su vez determinará sus pensamientos, porque su cerebro
no puede evitar seguir al cuerpo.
Dejar la libertad de elección
Después de hacer su propuesta, aconseje al interlocutor que haga lo que
considere correcto, porque él es libre de hacer lo que quiera: "usted es libre
de elegir cómo actuar"; o "nadie mejor que usted puede elegir lo que quiere
hacer". Por extraño que parezca, dar a una persona la libertad de elección es
una de las estrategias persuasivas más poderosas que existen.
Utilizar Storytelling
Contar bien la historia de cómo te ha cambiado la vida ese producto o
servicio, o asumir un determinado comportamiento en la misma situación
que tu interlocutor, te permite activar de forma inmediata las áreas
cerebrales relacionadas con la empatía y las emociones. De esta forma, te
será mucho más fácil influir en el resultado de la interacción, porque el
interlocutor se identificará contigo y tenderá a hacer lo que has hecho y a
comprar ese producto o servicio o a adoptar ese determinado
comportamiento para obtener tus propios resultados.
Aprender lo escrito en este libro puede ser útil para protegerte cuando
otros utilicen estas técnicas en tu contra y, de la misma manera, puede serte
útil para ti, aplicándolas con ética y extrema corrección en tus relaciones
interpersonales. La persuasión, bien utilizada, es una herramienta para
potenciar tus ideas y puede desencadenar una relación virtuosa con las
personas involucradas.
3 - TÉCNICAS DE VENTA
Qué extraño, a la gente le encanta comprar, pero odia escuchar que
quieres venderles algo. El problema no es comprar, sino la sensación de que
alguien te tapona hasta que lo haces. Así que, si tienes que vender algo, es
bueno que aprendas a hacerlo.
Cuando se trata de vender, no se trata de manipulación, se trata de
habilidad comunicativa. Las técnicas de venta que se describen a
continuación no son manipuladoras y no pretenden engañar a los clientes,
especialmente si tiene interés en vender varias veces al mismo cliente. Hay
quienes las utilizan de esta manera, pero no se dan cuenta que se están
disparando en el pie, porque vender mediante manipulación provoca el
arrepentimiento del comprador, en cuanto se da cuenta que ha sido
manipulado, y lo empuja a no confiar más en ese vendedor que, por tanto,
perderá un cliente.
El marketing ético es una verdadera habilidad que se puede aprender,
una habilidad comunicativa capaz de producir mensajes efectivos y
persuasivos que convenzan a las personas de comprar, pero sin engañarlas.
Ahora, partiendo de los principios de persuasión de Cialdini recién
expuestos, examinaremos 9 famosas técnicas de venta ampliamente
probadas y utilizadas.
Técnica de la puerta en la cara
Esta técnica fue experimentada y explicada por Robert Cialdini. La
estrategia es muy simple: hacer que se rechace voluntariamente una primera
solicitud y luego aceptar la segunda. Para conseguirlo, la primera petición
tendrá que ser absurda y quizás hasta muy cara, prácticamente irrazonable,
mientras que la segunda petición, que contiene exactamente lo que
buscábamos desde el principio, tendrá que ser más razonable.
La razón de su funcionamiento puede explicarse a través del mecanismo
de contraste. En la práctica, si en una tienda el vendedor presenta primero
un producto muy caro e inmediatamente después uno menos caro, este
último, en comparación con el primero, parecerá aún más barato de lo que
hubiera parecido si se hubiera presentado solo, como el primer producto.
Esta técnica también puede explicarse a través del principio de
reciprocidad. De hecho, como ya hemos explicado, somos llevados a
corresponder a un don recibido. El comprador, al rechazar la primera
solicitud, puede sentirse casi obligado a satisfacer al empleado en la
segunda solicitud, especialmente porque es menos costosa.
Técnica del pie en la puerta
La técnica del pie en la puerta es una de las más conocidas y estudiadas
en psicología social. Comienza con la solicitud de un comportamiento
económico y en un contexto de libre elección (pero asegurando una
respuesta afirmativa), para luego solicitar un favor similar, pero de mayor
magnitud, que es lo que realmente queríamos obtener desde un principio. Es
la vieja técnica de venta puerta a puerta: "No señora, no le quiero vender la
aspiradora, déjeme que se la enseñe, luego decide". Lo importante es
conseguir el primer "SÍ".
Por lo general, las personas que han accedido a aceptar una primera
propuesta de forma voluntaria, también aceptan más fácilmente una
solicitud posterior que esté relacionada con la primera, aunque sea más
exigente o costosa. La razón para aceptar la segunda solicitud, más grande,
es el principio de coherencia del que ya hemos hablado. De hecho, si
tomamos una posición a favor de algún pensamiento, es más fácil realizar
conductas posteriores relacionadas con ese mismo pensamiento.
Es la típica estrategia que utilizan las asociaciones culturales, por
ejemplo, para recaudar fondos involucrando a las personas en los proyectos
de la asociación, primero mediante una firma y luego solicitando una
donación. Esto refleja la norma del compromiso social, según la cual la
palabra inicial es válida como compromiso para acciones futuras.
Un experimento muy famoso, proporciona un claro ejemplo práctico de
cómo se aplica esta técnica y cómo funciona. Feedman y Fraser (1966)
pidieron a algunas personas que colocaran un letrero bastante feo y
voluminoso en su hermoso jardín que decía "Conduzca con cuidado". Sólo
el 17% aceptó la propuesta. Al mismo tiempo, pidieron al mayor número de
personas que simplemente firmaran un documento a favor de la seguridad
vial y la mayoría firmó. Poco tiempo después, pidieron a las mismas
personas del segundo grupo que pusieran el famoso cartel feo, grande y
voluminoso en su hermoso jardín. Bueno, el 55% aceptó.
Todo esto también parece divertido, pero quiero centrarme en el aspecto
poderoso de esta técnica de persuasión/venta. De hecho, lamentablemente,
esta es una de las técnicas más utilizadas también para el engaño de
personas frágiles por sectas reales de todo tipo. El primer contacto con la
secta se obtiene aceptando simplemente participar en pequeñas reuniones.
Posteriormente, se solicita una pequeña donación. Una vez dados los
primeros pasos, es probable que nos involucremos en comportamientos
posteriores como participar en rituales, aumentar las donaciones de dinero u
otros bienes y, lamentablemente, en situaciones más extremas, como
realizar servicios sexuales o incluso dar participación en suicidios
colectivos.
Técnica de Psicología inversa
Lo habrás usado mil veces, sobre todo con los niños. Consiste en
proponer al otro un comportamiento contrario al que realmente queremos.
Se trata, sin duda, de un mecanismo manipulador, aunque quizás el único
que se utiliza más a menudo con un buen fin que con malas intenciones.
El principio subyacente sobre el que actúa es el de la reactancia, que es
la tendencia propiamente humana a reaccionar de forma contraria a lo
requerido por los demás o por el contexto (Pennebaker y Sanders, 1976).
De hecho, desde una edad temprana, las personas tienden a sentirse más
intrigadas y atraídas por lo que está prohibido. Luchan por respetar las
reglas e imposiciones que limitan su autonomía de elección y libertad,
actuando de tal manera que afirmen su libre albedrío. Al pedir o imponer
algo, uno puede activar la reacción opuesta en el otro, a veces incluso
extrema, para defender la propia libertad: este es el principio de la
reactancia.
Estos principios son muy visibles con los adolescentes, en quienes el
fuerte deseo de libertad y autonomía, que los empuja hacia la independencia
de sus padres, los empuja también a activar conductas y comportamientos
opuestas (oposicionales) a las requeridas por sus padres.
Si quisiéramos aplicar la psicología inversa tendríamos que "preguntar"
directamente la conducta contraria a la que queremos, o darle menos
importancia a la conducta que queremos, activando así la curiosidad hacia
la conducta realmente deseada, para transgredir y afirmar la propia
independencia. Un ejemplo, como decía, es el amplio uso con niños.
Cuando se quiere superar un rechazo hacia algo, por ejemplo, comer un
alimento nuevo o habitualmente rechazado para activar en el niño la
conducta más funcional de comer también ese alimento, se recurre a la
psicología inversa. En este caso puedes pedirle al niño lo contrario: «Por
favor, no comas las espinacas, es solo para nosotros» o, mejor aún, restarle
importancia al comportamiento deseado: «No hay espinacas para ti, no es
para ti, no te preocupes, yo sé que nunca las comes, no son importantes para
crecer, las he preparado sólo para nosotros que ya somos grandes» y colocas
las espinacas en medio de la mesa. Puede ocurrir que, si la técnica funciona,
y el niño cae en la tentación de hacer lo contrario de lo que le piden los
demás, probará las verduras. Pero ojo, porque puede no funcionar y
empujar aún más al niño o a la persona a hacer exactamente lo que le
pediste, que es no comer las verduras. Por eso siempre es importante hacer
cautivador lo que se quiere lograr: «Las espinacas no son para ti, no te
preocupes, sé que nunca las comes, aunque esta vez son buenísimas, ni
parecen espinacas, y luego hacen músculos, pero las preparé solo para
nosotros, no te preocupes».
Con los adultos, a veces se utiliza en situaciones laborales, donde se
logra el comportamiento deseado haciéndolo atractivo y mostrando la
pérdida de valor que se tendría si no se activara. La pérdida de valor de
algo, de hecho, es uno de los otros principios, junto con no querer
someterse a obligaciones y restricciones, lo que puede conducir a la acción
inversa. Por ejemplo, puedes decir: «Puedes hacer lo que dices o al revés.
Por supuesto, ganarías mucho más si hicieras lo contrario, pero si no es el
dinero lo que te interesa, estoy perfectamente de acuerdo contigo». O, por
ejemplo, si estás vendiendo un auto podrías decir: «Claro que este cuesta
menos que aquel, pero renuncias a la seguridad mucho mayor que el otro
puede dar a toda tu familia».
El uso de la psicología inversa no siempre es óptimo ya que, como ya he
especificado, lamentablemente no siempre conduce a la obtención de los
resultados deseados, arriesgándose muchas veces a caer en lo contrario. Por
eso es importante prestar mucha atención al uso de esta técnica y elegir bien
cuándo hacerlo.
Técnica de comandos ocultos negativos
Como decía en el párrafo anterior, cuando hacemos una petición en
forma de instrucción directa, la persona a la que nos dirigimos se inclina
fuertemente a generar una respuesta contraria. Esto, además de suceder por
las razones ya mencionadas, a saber, no querer someterse a obligaciones y
restricciones o la pérdida de valor de algo, también sucede porque la
barrera del NO es, en realidad, una especie de mecanismo de defensa de
nuestro cerebro. De hecho, la parte consciente de nuestro cerebro activa
automáticamente la barrera del NO para evitar que se tomen decisiones
precipitadas, inútiles o dañinas. Cuando queremos persuadir a una persona
para que actúe en la dirección que anhelamos, repito, aunque sea con un
buen fin, debemos dirigirnos a su inconsciente mediante mensajes capaces
de obtener la conducta deseada sin dar instrucciones directas, eludiendo así
la barrera del NO.
El inconsciente funciona al contrario de la conciencia: la conciencia es
razón y censura, el inconsciente es pulsión. ¿Qué significa que la mente
consciente es censura? Este es un concepto que deriva directamente del
psicoanálisis: nuestro inconsciente, funcionando únicamente a través de la
pulsión, solo tomaría decisiones impulsivas y esta razón no puede
permitírselo. Por ejemplo, no podemos matar a todos los que no nos gustan
(censura), aunque a veces queramos. Es más, la conciencia ni siquiera
permite que el inconsciente nos comunique directamente lo que le gustaría,
porque a veces sus mensajes, tan opuestos a lo que creemos querer, nos
perturbarían profundamente. Por ejemplo, esperamos una llamada
telefónica del chico con el que estamos a punto de casarnos, pero dejamos
el teléfono en casa cuando nos vamos. Si fuéramos directamente
conscientes de que el mensaje del inconsciente es: «¡Realmente no quiero
escucharlo!» tal vez esto nos molestaría y nos obligaría a preguntarnos por
qué no quiero escucharlo y en consecuencia a cuestionar nuestra relación, y
esto sería agotador y doloroso para nosotros cuando estamos a punto de
casarnos. Entonces es como si la conciencia hubiera hecho una especie de
pacto con el inconsciente, es decir, el inconsciente puede enviarle a la
persona su mensaje, pero no puede hacerlo directamente, no puede decirnos
directa e impulsivamente: «¡estoy cansada de mi chico y lo quiero dejar!»,
sobre todo considerando que nos vamos a casar, porque nos molestaría. La
conciencia permite que el inconsciente nos comunique lo que quiere solo a
través de tres formas de comunicación enmascaradas, de manera no
explícita:
• los resbalones (cuando decimos una palabra por otra);
• los actos fallidos (cuando nos olvidamos de hacer cosas o por ejemplo
olvidamos objetos)
• los sueños, que en realidad son considerados, por Freud, "el camino real
del inconsciente", es decir, el camino principal.
Así es como la conciencia ejerce su censura sobre el inconsciente, es su
sistema de defensa natural. Por cierto, si una vez no quiero saber de mi
novio, la razón no es necesariamente que quiero dejarlo, tal vez solo
tuvimos una pelea y subconscientemente quiero relajarme un poco. Lo
recomiendo, fue solo un ejemplo muy trivial.
Además, el proceso también funciona a la inversa, es decir, la conciencia
no puede dar órdenes al inconsciente, porque este funciona por sí solo en
otro nivel. Entonces, ¿qué podríamos hacer si quisiéramos comunicarnos o
incluso dar una orden directamente al inconsciente sin ser notados por la
conciencia centinela que nos bloquearía usando la razón? Debemos usar
mandatos que sean tan imperceptibles para la conciencia como sea posible.
Cuanto más imperceptibles sean los mandatos para la conciencia y puedan
eludirla, mayor será el impacto directo sobre el inconsciente; cuanto más
puedan cruzar el umbral de la razón y la conciencia y no encontrar
resistencia ni censura de la mente consciente, más fácil será comunicarse
directamente con la mente inconsciente y obtener el comportamiento que
queremos de esa persona. Este tipo de comando se llama "comando oculto".
Los comandos ocultos forman parte de esa gran área de la PNL conocida
como hipnosis conversacional de la que ya he hablado, que hace un uso
estratégico del lenguaje consciente e inconsciente para vencer las defensas
del oyente y persuadirlo. Por lo tanto, un comando oculto es un modelo
lingüístico en el que una instrucción, en lugar de darse directamente, se
oculta en una oración más amplia para garantizar que sea recibida por la
mente inconsciente, pasando desapercibida por la mente consciente. Si
tenemos suerte esto puede pasar.
Por ejemplo, puedo decirle a una persona:
«No sé si quieres venir conmigo».
«No sé cuándo comprarás mis productos».
« Mario, si quieres, lee mi blog».
En estos casos, la sección de oración en cursiva constituye el comando
oculto. Además, usar el "tú" o directamente el nombre del oyente en
oraciones te permite acceder a la mente inconsciente más rápidamente. De
hecho, el nombre constituye lo que en hipnosis se llama trigger hipnótico
(trigger significa gatillo, como el de la pistola) y por tanto, cuando nos
oímos llamar por nuestro nombre, nuestro cerebro hace clic, porque cree
que hay algo que nos interesa y automáticamente (inconscientemente)
responde (ejecuta).
Atención, porque los comandos ocultos, así como todas las demás
estrategias de persuasión, funcionan correctamente solo si primero
logramos captar la atención del oyente. Solo en ese momento podemos
intentar utilizarlos, mientras que antes de ese momento, les digo que ni
siquiera se recibirán.
El uso de la forma impersonal indirecta para introducir órdenes ocultas
es prácticamente el más eficaz, me atrevería a decir casi infalible,
precisamente porque sitúa el nombre de la persona en el punto más
funcional de la frase para desencadenar el famoso trigger hipnótico. La
oración debe tener la siguiente estructura:
Forma impersonal - nombre de la persona - verbo en infinitivo
Por ejemplo:
«Es muy conveniente, María, aprovechar esta oferta».
«Es cómodo y reparador, Mario, usar estos zapatos para caminar mucho
tiempo».
La forma impersonal y el verbo en infinitivo hacen que la oración sea
prácticamente anónima, condición necesaria para superar el umbral de la
conciencia: si la oración es anónima, la conciencia permanece distraída. El
verbo en infinitivo, sin embargo, además de ser anónimo, también expresa
el comando oculto, que junto con la pronunciación del nombre (es decir, el
trigger hipnótico) desencadena el comando. De hecho, usar el nombre en el
lugar correcto de la oración ilumina el cerebro, transforma la forma
impersonal de la oración en un comando directo y personal dirigido a ti,
estimulando tu subconsciente para ejecutarlo.
Técnica de negar el comando
Un aspecto fundamental de la mente inconsciente es que se comunica
mediante símbolos y funciona mediante representaciones mentales. Por lo
tanto, prácticamente debe imaginarse como una persona sordomuda que no
puede leer los labios: se comunica con gestos, es decir, con símbolos
(lenguaje corporal), y comprende de la misma manera, a través de
representaciones
mentales
(imágenes).
Dado
que
no
existe
una
representación mental de la palabra "no", el inconsciente no la comprende y
esto es muy útil ya que podemos utilizar los comandos ocultos en forma
negativa, aun estimulando una respuesta positiva en el receptor del mensaje.
En los libros de Guerrilla Marketing, PNL y Neuromarketing se suele
dar este ejemplo para explicar este concepto
Lee la siguiente oración y haz lo que dice:
«No pienses en un elefante».
Es casi seguro que pensó en un elefante, aunque se le pidió que no lo
hiciera.
Como puedes ver, la negación ha pasado completamente desapercibida
en tu mente. Entonces, para usar comandos ocultos negativos basta con
decir lo que queremos, pero precedido por la negación.
«Ahora, no pienses en una naranja. Piensa en lo que quieres, pero no
pienses en una naranja. No pienses en una naranja grande y jugosa, su
aroma intenso, su sabor dulce. No se te ocurra cortar una naranja en dos,
exprimir la mitad y beber su jugo».
¿Tuviste éxito? Lo más probable es que no, de hecho, es posible que
incluso hayas sentido aumentar tu salivación y tragar. Este comando, de
hecho, es aún más poderoso que el primero ya que contiene muchos más
detalles y contenidos ideosensoriales que activan las representaciones
mentales con mayor energía.
Negando los comandos podemos evitar que la mente consciente los
bloquee, para recibirlos directamente de la mente inconsciente. Podemos
usar frases como:
«No te estoy pidiendo que confíes en mí».
«No tienes que decidir de inmediato, tómate tu tiempo».
«No estoy aquí para enumerar todas las ventajas de nuestra propuesta».
Técnica Yes-Set
Es una técnica que predispone al interlocutor a decir "SÍ" a una serie de
preguntas en forma de embudo que crean lo que se denomina un "campo
afirmativo", efectivo tanto en la relación uno a uno como frente a una
audiencia más amplia.
Esta técnica fue disciplinada por Milton Erickson, psicoterapeuta
estadounidense, padre de la hipnosis indirecta. Erickson usaba la
hipnoterapia con sus pacientes y se había vuelto tan hábil que podía,
después de unas pocas sesiones iniciales de entrenamiento, inducir un
estado de trance en sus pacientes muy rápidamente. Cuando tienes una
cantidad de tiempo muy limitada para hacer tu sesión, por lo general,
cuanto menos desperdicies, mejor es. Así, después de haber invertido un
poco más de tiempo en las primeras sesiones para entrenar a los pacientes
con mucha calma para que entraran en trance, solía inducir este estado
mucho más rápidamente (y fácilmente) para tener más tiempo para la
terapia. No es magia, es ejercicio. Para ello, utilizó estas frases:
«Hola, ¿podrías cerrar la puerta cuando entres?»
(Paciente: SI)
«¿También me harías la cortesía de mover la silla y acercarte un poco
más?»
(Paciente: SI)
«Ah, ¿podrías también servir un poco de té para los dos?" Muchas gracias.»
(Paciente: SI)
«Es cómodo, ¿verdad?»
(Paciente: SI)
Y ahora que ella está sentada cómodamente, está lista para comenzar a
escucharme (SI) y... como estamos sentados aquí hoy, y sé que ella sabe la
razón por la que estamos aquí... (SÍ)
Así, en un primer momento prepara y programa al paciente para que siga
tus instrucciones, y en un segundo momento impone las instrucciones.
Cuanto más desinhibido, relajado y colaborativo esté el paciente, más podrá
el terapeuta optimizar todo el trabajo con él, con más tranquilidad y
confianza. En la superficie puede parecer un mecanismo fácil y trivial, pero
créanme, requiere mucha habilidad y entrenamiento.
El mecanismo se basa en el uso de "truismos", es decir, declaraciones tan
obvias y evidentes que apenas se notan. A través de este mecanismo, quien
guía la relación prepara el terreno con una serie de preguntas a las que el
interlocutor seguramente responderá "SÍ" utilizando estos truismos. Esta
fase será seguida por una inducción (o comando) o una solicitud. Funciona
porque después de un cierto número de "SI" el interlocutor se inclina más a
decir "SI" incluso a la propuesta final: es más difícil decir "NO" después de
haber entrenado al interlocutor para decir "SI" a todas las anteriores
preguntas. Es el poder del campo afirmativo.
Además, esta técnica también explota el principio de coherencia: decir
"NO" después de tantos "SI" nos haría sentir incoherentes y por lo tanto
incómodos, sin armonía. El secreto, por tanto, es seguir buscando
respuestas afirmativas que se muevan en el sentido de la compra como acto
final de coherencia.
Es la típica estrategia que usan los teleoperadores cuando nos llaman por
teléfono y nos preguntan si tenemos internet y respondemos al primer "SÍ",
sin darnos cuenta nos preparamos para escuchar y abrir las puertas a la
siguiente pregunta, que es normalmente si queremos pagar menos. También
esta vez, nuestra respuesta, por cómo está estructurada la pregunta, solo
puede ser "SÍ" nuevamente. Además, muy a menudo, las ofertas que nos
ofrecen son siempre limitadas: «Mañana este precio ya no estará
disponible». De esta forma la presión ejercida es aún mayor, y a la
propuesta final respondemos “SI” sin siquiera haber procesado la
información.
Es por esto que aprender a decir “NO” y a desactivar las técnicas de
manipulación es el punto de partida para evitar que los demás obtengan
algo de nosotros que no estábamos dispuestos a darles desde el principio.
Técnica de anclaje
Una cosa importante a recordar es que la mente inconsciente decide
antes y más rápido que la mente consciente. Como ya he explicado, incluso
trata de encontrar atajos para acelerar la generación de estrategias de toma
de decisiones. Por lo tanto, trata cada vez de resolver las asociaciones
mentales más relevantes que puedas usar más adelante. El ejemplo clásico
de elegir el producto más caro entre dos de los cuales estamos indecisos
esperando que sea mejor, es un ejemplo de atajo. El elaborado de
asociación-atajo es: "cuanto más cueste, mejor será", incluso si sabemos
que esto no siempre es cierto. La técnica de anclaje aprovecha esta
tendencia natural de la mente inconsciente a buscar atajos.
En la PNL, el anclaje es el proceso por el cual nuestra memoria
inconsciente conecta y asocia un estímulo, tanto físico como psicológico, a
una respuesta interna, es decir, a un estado de ánimo. Por lo que es una
técnica que aprovecha las emociones y las sensaciones. En términos
prácticos, consiste en anclar nuestro objetivo a un estado de ánimo
específico de nuestro interlocutor. Nuestro objetivo puede estar asociado a
cualquier sentido: vista, olfato, gusto u oído, incluso un gesto puede ser
suficiente y funcionará como un interruptor (trigger). Cuando activamos
esta sensación, automáticamente creamos el estado anímico deseado y
funcional para lograr nuestros objetivos.
El uso de esta técnica se puede aplicar a muchos campos. Por ejemplo, si
necesita reequilibrar tu día, podrías intentar reconectarte con un
sentimiento positivo (por lo tanto, un ancla positiva), como pensar en tu
plato favorito o recordar la vista admirada del lugar donde estuviste de
vacaciones. Esto asociará sentimientos en ti que te ayudarán en este sentido
también.
Al estar relacionado con el sentido que lo genera, los anclajes pueden ser
extremadamente diferentes entre sí. Hay, de hecho, 4 tipos:
Cinestésico: activado por gestos y movimientos realizados por el cuerpo.
Visual: activado por lo que perciben tus ojos, o por el recuerdo de lo que
percibieron.
Auditivo: activado por sonidos que vienen del exterior o por el recuerdo
de un sonido.
Espacial: esto se desencadena principalmente por la memoria de un lugar
determinado.
Bastará con anclar un producto a un estado de ánimo, suscitado por
ejemplo por la música o el panorama o las expresiones de los protagonistas
de un comercial, para que la gente lo compre cuando lo encuentre en el
supermercado. Es fácil comprender cómo las anclas están muy presentes en
la vida cotidiana, especialmente en el campo de las ventas y el marketing.
¡Y muy a menudo ni siquiera nos damos cuenta!
Técnica de Refuerzo Positivo
Se hace entender al consumidor que, si lleva a cabo un determinado
comportamiento, podrá obtener una ventaja. Por ello, se proponen
consecuencias positivas a través de un incentivo inmediato, por ejemplo,
una sorpresa en el empaque de los snacks, o un cupón de descuento para la
próxima compra.
Técnica de Refuerzo Negativo
Se enfatiza la ventaja sobre el cese de las consecuencias negativas, en el
caso de que el consumidor realice una determinada acción. Por ejemplo: «Si
compra un producto sin marca, es probable que no sea satisfactorio.
Compre el producto de esta marca la próxima vez y no quedará
insatisfecho». Entonces se elimina la consecuencia negativa, el producto no
le causará problemas. O: «Si vienes a nuestro supermercado, o a nuestra
tienda del centro, te devolvemos el coste del parking».
Capítulo 3
DEFIÉNDETE DE LA MANIPULACIÓN
Hasta aquí, por tanto, podemos decir que hemos aprendido que los seres
humanos parecemos especialmente diseñados para ser manipulados, porque
aprendemos muchas cosas imitando, pero también porque nuestra mente
está hecha para percibir o no notar ciertos estímulos y, finalmente, por qué
en todo el mundo humano y animal, el engaño y la manipulación están
generalizados e ingeniosamente elaborados. Todo esto solo puede confirmar
que, obviamente, la manipulación, la persuasión y el engaño juegan un
papel esencial incluso en el proceso evolutivo.
Así, si por un lado la Naturaleza parece premiar las conductas sociales
de lealtad y homologación al grupo, por otro parece hacer lo mismo con
aquellos que son capaces de engañar a otros seres vivos en beneficio propio.
Sin embargo, aceptar que la manipulación desempeña un papel en el mundo
no significa que debamos aceptar ser víctimas de ella de todos modos. La
idea es aprender a seguir el juego: una vez que comprobamos que la
manipulación mental existe y es natural que exista, aprendemos a convivir
con ella en la forma en que, de vez en cuando, nos parece más ventajosa. A
veces caeremos en la trampa, y esto decimos que decidimos aceptarlo
siempre que lo reconozcamos e inmediatamente corramos a escondernos;
otras veces lo reconoceremos de inmediato y entonces podremos decidir:
defendernos de inmediato y construir nuestro muro, o explotar la situación a
nuestro favor y contramanipular.
1 - APRENDAMOS A ESTAR EN EL
JUEGO
En el pasado, aunque no nos hayamos dado cuenta, cada uno de nosotros
ya ha sido víctima de manipulación mental/emocional al menos una vez.
Las presiones maternas/paternas y los sentimientos de culpa, por ejemplo,
pueden habernos llevado a decir unos cuantos "SI" de más. Hay personas
que han sido víctimas de manipuladores todos los días durante años que
utilizan técnicas probadas que se han ido perfeccionando con el tiempo y la
experiencia. La mayoría de mis pacientes estaban en esta situación. No
necesariamente tenemos que asociar la manipulación con un trastorno
(narcisista, antisocial, histriónico o borderline): cualquiera puede
desempeñar el papel de manipulador. Una madre que aprovecha la culpa de
su hijo diciendo que hay niños pobres que se mueren de hambre por
comérselo está utilizando una técnica de manipulación. Un hermano, un
amigo de confianza o tú mismo puedes manipular a un ser querido para que
se someta a un tratamiento que esa persona, por miedo, no quiere hacerse.
No estamos hablando solo de relaciones, la manipulación existe en todas
partes. Una relación, sea la que sea, debe basarse en el respeto mutuo y la
confianza, es cierto, el problema es que a veces las preocupaciones, las
angustias, el miedo al abandono, los sentimientos de culpa, los sentimientos
de insuficiencia, la baja autoestima, pueden estructurar una modalidad de
relación equivocada, adoptando comportamientos de abuso emocional que
se cronifican con el tiempo y dan lugar a consecuencias devastadoras.
En muchas relaciones entre padres e hijos, a menudo se utilizan la
manipulación emocional y el chantaje emocional. En este tipo de familia, el
niño siempre será visto por los padres como un subordinado incluso como
adulto; son relaciones familiares tóxicas porque no permiten la evolución
del niño y se tiende a mantener equilibrios poco saludables. En estas
relaciones, el niño no percibe la confianza de los padres en sus
posibilidades de crecer y mejorar porque el padre no cree realmente que el
niño pueda hacerlo: teme que el mundo pueda sacar lo mejor de él. No son
más que instintos protectores o son proyecciones sobre el niño, es decir, la
pregunta que atormenta al padre en estos casos es: «No pude realizarme
porque la sociedad, los acontecimientos y la vida misma no me lo hicieron
posible, ¿cómo podría hacerlo él?». Ningún manipulador admitirá que él es
la causa de los disturbios que provoca en los demás, porque simplemente
nunca tendrá la percepción y la conciencia de tener esta responsabilidad. De
hecho, siempre acusará al otro de tener problemas y de tener que buscar
tratamiento, sin cuestionarse nunca a sí mismo (y los hijos siempre vienen a
terapia). La única forma de defenderse de un manipulador emocional es
confiar en uno mismo y en lo que uno percibe, es decir, que hay algo mal y
eso no me convence; comprender qué es y decidir cómo intervenir, y esto es
lo que aprenderemos a hacer en esta parte de este manual.
Fase 1. Cómo notar que nos están manipulando
Es muy difícil entender que estás atrapado en estas dinámicas si decides
tratar conscientemente con un manipulador. El principal consejo que puedo
darte es que aprendas a escuchar tu cuerpo que, espontáneamente,
(inconscientemente) nos envía muchas señales de malestar en muchas
formas y que aprendas a reconocerlos. Signos psicológicos como ansiedad,
tristeza, miedo, desilusión, pero también signos físicos como dolor de
estómago, dolor de barriga, contracturas, pueden ser indicativos de un
malestar por ser objeto de manipulación mental/emocional. Tomemos
ejemplos prácticos para aprender a reconocer la manipulación y dar algunas
sugerencias.
Imaginemos que tu pareja ha olvidado el aniversario y honestamente le
dices que lamentas que lo haya olvidado. El manipulador escuchará tu
arrebato, pero inmediatamente implementará su actividad manipuladora,
atrayendo toda la atención hacia sí mismo. Comenzará expresando, en un
discurso articulado y complejo, SU enorme disgusto, sin dejar de
recordarnos SU momento crítico por ejemplo en el trabajo o SU sufrimiento
por tal o cual problema físico, SUS irresolubles problemas económicos,
apelando a nuestra compasión. Y el chantaje emocional será: «¿Pero cómo
puedes enfadarte conmigo que tengo tantos problemas? ¡Qué mala eres!».
Si nos entrenáramos un poco para estar más atentos a nuestras
percepciones físicas y emocionales y sobre todo tratáramos de confiar en
estas percepciones, ya podríamos considerarnos a mitad de camino. Si
nuestra sensación es que nuestro interlocutor dice tonterías o busca espejos,
¿Por qué no podría ser realmente así? ¿Por qué no podemos tener razón?
¿Por qué siempre debemos ser nosotros los que cometemos errores o
tenemos visiones o alucinaciones y no podemos estar, en cambio, del lado
de la razón? Si escucháramos a nuestro vientre, a nuestros pensamientos y
mirásemos la situación desde fuera, empezaríamos a tener las ideas mucho
más claras. Imagínate mirando la situación desde fuera como si
estuviéramos observando a un querido amigo nuestro que se enfrenta a
nuestra situación: ¿qué le diríamos a este amigo sobre lo que hemos visto y
oído? ¿Qué consejo nos gustaría dar? Si usar esta estrategia de mirar desde
afuera te está ayudando incluso mientras lees estas palabras, ¡úsala! Y
atención a que, tu interlocutor/manipulador siempre usa la misma estrategia,
las mismas excusas, de la misma manera, porque contigo ya funcionó y
sigue funcionando para hacerte sentir culpable. ¿Alguna vez te has
preguntado qué podría pasar si deja de funcionar? No sé exactamente la
respuesta a esta pregunta, pero les puedo asegurar que algo cambiaría,
aunque, muy probablemente, para peor.
El manipulador emocional sabe muy bien desempeñar el papel de
víctima cuando lo necesita, pero también el del perfecto salvador. En
cualquier momento estaremos en disposición de preguntarles algo, ¡la
disponibilidad siempre será total! Pero en cuanto nos encontremos
agradeciéndonos por la ayuda recibida, no tardaremos en señalar, a través
de una serie de señales verbales y no verbales, lo exigente que fue
ayudarnos, lo agotador que es estar siempre apurado para nuestra ayuda y
siempre teniendo que pensar en todo. Incluso si su ayuda realmente se
ofreció de manera bastante espontánea, no servirá de nada recordarla.
Por tanto, podríamos intentar no pedirle ayuda siempre, o podríamos
intentar aclarar y cuantificar el coste de este compromiso que están
haciendo con nosotros preguntándole con antelación y de forma explícita si
no les costará demasiado esfuerzo. Pero eso tampoco funcionará, porque
luego te responderá que no quería agobiarte confesando que en realidad le
costó mucho más de lo dicho, por ejemplo, revelando que movió un
compromiso importante sin tu conocimiento para acudir en tu ayuda. Es
casi imposible que salgas victorioso.
Una habilidad innata del manipulador consiste en saber cambiar siempre
las cartas sobre la mesa de forma sistemática, un poco como hacen a veces
los abogados o incluso más los políticos. ¡Así que no es raro que el
manipulador diga algo y luego afirme, jure y perjure que nunca lo dijo! Para
motivar concretamente por qué eres tú quien malinterpretó y no él quien
dijo aquello, utilizará el razonamiento a través de explicaciones rayanas en
el absurdo, siempre con el mismo objetivo: confundir. Gracias a su fuerte
capacidad de mentir, esta actitud sistemática y casi patológica de enturbiar
las aguas puede incluso llevarnos a cuestionar la realidad, a perderla por
completo de vista. Si crees que caerás fácilmente en esta trampa, quizás
también eres una persona que cree fácilmente lo que le dicen, o que tiende a
confundirse, en cuanto te alejes de él, escribe lo que te ha dicho el
manipulador.
Esto no te ayudará a discutir con él, no es el tira y afloja con él o ella lo
que tienes que buscar, no ganarías, siempre tendrías lo peor. Solo te servirá
para hacerte una idea más clara de la situación y de la persona que tienes
delante y te ayudará a elegir cómo comportarte con esa persona.
Ya he explicado en varios pasajes que los manipuladores emocionales
son expertos en causar culpa en los demás. Su capacidad es hacernos sentir
culpables por decir o no decir algo, por hacer o no hacer algo, por ser
demasiado o demasiado poco, etc. Atención: ¿cómo una persona que está
acostumbrada a conseguir todo lo que quiere (a través de la manipulación)
siente el deseo de expresar su propia necesidad? Generalmente, los
manipuladores emocionales no necesitan expresar sus deseos, porque ya los
satisfacen a través de la manipulación. Así que ni siquiera puede ser cierto
que, por ejemplo, necesiten más atención, en realidad necesitan hacer sentir
culpable al otro con la excusa de la poca atención. Y funciona, porque,
después de todo, casi siempre estamos listos para hacer algo para disminuir
nuestro sentimiento de culpa. Nacemos con la necesidad de ser aceptados y
amados, porque ya de infantes sabemos biológicamente que, si mamá y
papá, o cualquiera que nos cuide, no nos ama, podemos considerarnos ya
muertos, ya que de infantes no podríamos cuidar de nuestra supervivencia.
Además, no olvidemos que el recién nacido solo puede enamorarse de
cualquiera que lo cuide y es su gran deseo ser correspondido y amado de la
misma manera. ¡Lo ha sido desde entonces! Y desde entonces hemos estado
dispuestos a hacer cualquier cosa para ganar ese amor. Hay hijos que
consuelan a sus padres, que actúan como intermediarios en las
comunicaciones entre padres que se han peleado, que esbozan dibujos o
realizan acciones que pueden agradar al padre para ser amados por él.
Estamos programados para hacernos amar y tratamos de conquistar este
amor (cuando no existe) haciendo cosas hermosas el uno por el otro. Y
como el manipulador emocional sabe comportarse como una víctima
perfecta cuando lo necesita (víctima de la vida, del azar, de los demás,
esposa, marido, hijos, jefe), fácilmente estimula en los demás la necesidad
de cuidados y atención, de hacer cosas bonitas para él. Si percibimos una
doble cara de esta persona, porque a veces es capaz de parecer el ayudante
perfecto y a veces la víctima perfecta, quizás haya algo disonante. Los
sentimientos
son
siempre
los
mismos:
confusión,
malestar
y
desestabilización. Es necesario aprender a distinguir a los que están
realmente en dificultad de los que hacen de la dificultad un arma de
chantaje emocional.
Y si hablamos con los manipuladores emocionales sobre enfermedades o
dolencias físicas. Por ejemplo, si les decimos que tenemos dolor de espalda,
estará muy dispuesto a hablarte de sus hernias. ¡Tengas lo que tengas, él/ella
tendrá algo más serio que lo tuyo! Esto expresa su impulso constante de
querer llamar la atención casi automáticamente. Y si por casualidad
tratamos de señalar este comportamiento suyo, seremos acusados de ser
insensibles, queriendo siempre llamar la atención.
Los manipuladores emocionales tienen la increíble capacidad de influir y
condicionar el clima emocional de quienes los rodean. Cuando están tristes
o enojados, todos a su alrededor se contaminan.
Los manipuladores emocionales son astutos e injustos. Encuentran
formas de no lidiar directamente con las cosas desagradables, sino de dejar
que otros las hagan. El buen manipulador es capaz de hablar a nuestras
espaldas e inducir a otros a que nos digan lo que no tiene el valor de
decirnos sin exponerse personalmente. De esta manera, nunca podrán ser
responsables de su comportamiento: siempre es culpa de otra persona.
A través de nuestros sentimientos y de la información también aprendida
en este libro, aprendemos a reconocer a estas personas y a mantener una
distancia segura de ellas. Pasar demasiado tiempo con ellos nos enredará en
una situación que inevitablemente nos arrastrará hacia abajo. Tenderemos a
mortificar nuestras necesidades y nuestros sufrimientos, poniendo al
manipulador en el centro de la escena. Si es posible eliminémoslos de
nuestra vida sin compromiso y si realmente tenemos que atenderlos porque
los lazos son demasiado estrechos, tal vez son familiares, y es imposible
eliminarlos, tratemos de sufrirlos en pequeñas dosis, sin sentirnos culpables
por esto, porque nuestra vida y nuestro bienestar son las cosas más
importantes que tenemos y debemos protegerlas.
Fase 2. Defendernos de la manipulación mental
Un cara a cara con un manipulador mental es algo que no le deseo a
nadie. Requiere considerables recursos energéticos, te confunde, te pone
nervioso, te desestabiliza y a veces te quita energía. Resistirse a sus rabietas
no es una buena idea. Cuando te resistes a un manipulador, lo más común es
que su ira aumente en segundos, especialmente si no le sigues el juego; su
nivel de tolerancia a la frustración no suele ser muy alto. Pero si realmente
no puedes evitar relacionarte con él, porque tal vez lo encuentres por
ejemplo todos los días en el trabajo, empieza a aprender a tratar con él y a
entrenarte día a día.
La técnica de la niebla
Según la psicoterapeuta francesa Isabelle Nazare-Aga, cuando no es
posible distanciarse del manipulador emocional, porque por ejemplo es
nuestro jefe o un colega cercano, es posible implementar una técnica
llamada técnica de la niebla.
Como puede adivinar fácilmente por el nombre, la técnica de la niebla
consiste en utilizar una comunicación vaga e imprecisa, para desvincularse
lo más posible del intercambio verbal con el manipulador. De hecho, parte
de la satisfacción del manipulador, además de la consecución de su
propósito, deriva del sentimiento de poder que siente cada vez que
desencadena sentimientos negativos como la ira o el desánimo en el otro. El
propósito de la técnica de la niebla es desorientar al manipulador negándole
esta satisfacción, para llevarlo a soltarse y alejarse. Enviar señales
demasiado directas al manipulador siempre es contraproducente, por ello la
técnica de la niebla es ideal, ya que consigue crear una distancia sin una
acción demasiado directa sobre el enlace.
Muy a menudo, de hecho, las víctimas de la manipulación emocional
caen en la trampa de iniciar un tira y afloja con el manipulador y no hay
reacción más equivocada. Los enfrentamientos, los desafíos, las
competiciones de ida y vuelta son dinámicas emocionantes para el
manipulador. La técnica de la niebla, en cambio, desactiva la bomba de
forma sutil e inteligente.
Para contramanipular a través de la técnica de la niebla, es necesario
establecer una comunicación superficial con el manipulador en la que nos
protejamos respondiendo cada pregunta de manera desencantada, cayendo
de las nubes, como si fuéramos indiferentes al discurso del manipulador
que, en consecuencia, dejará de sentirse importante y en el centro de la vida
de la víctima y perderá el sentimiento de poder que suele nutrir la víctima a
medida que ejecuta cada orden que le dicta.
Por ejemplo, en un lugar de trabajo, un compañero puede empujarnos a
comportarnos de cierta manera o hacer las cosas que le convienen, tal vez
para realizar una tarea para él, con la amenaza de provocaciones, críticas,
acusaciones o insultos en caso de que no le obedezcan. La técnica de la
niebla se puede aplicar dejando que el manipulador exprese sus
provocaciones, críticas, acusaciones o insultos, pero como si fuera una
comunicación unidireccional, es decir, él habla, pero la víctima responde sin
agresión y sin mostrar ofensa, haciendo resbalar sobre él el intento de
manipulación, cada acusación o palabra, casi como si ella ni siquiera
entendiera, si estuviera literalmente aturdido, como cuando alguien nos
habla y nosotros, habiendo entendido algo más, respondemos de manera
muy diferente y esto parece a nosotros como si dijera: "¡¿Qué dices?!". De
esta forma, la víctima llevará al manipulador a una separación espontánea,
porque perderá parte de la ventaja: la diversión.
Cuando el manipulador juega un papel con una fuerte carga emocional,
por ejemplo, la madre o el padre de tus hijos o una ex mujer o marido, o una
persona con la que puedes compartir empresa, será mucho más difícil para
la víctima sopesar cada palabra y para dosificar la información, tendrá que
entrenar mucho y tener mucho autocontrol para saber hacerlo. La
comunicación con el manipulador, cuando la víctima está fuera de control,
le permite al manipulador crear en la víctima un estado de confusión y una
serie de incertidumbres que eventualmente le darán lo que quiere. Si la
víctima logra dar la vuelta a este escenario y hacerlo, aunque sea de
puntillas, sin dejar que su contramanipulación sea captada, probablemente
podrá deshacerse del manipulador. Aquí hay algunos consejos prácticos
para seguir esta técnica en su mejor momento.
Consejo 1: Brinda al manipulador la menor información posible sobre
tu vida a través de una comunicación vaga
Por ejemplo:
Mamá (manipuladora): «Cómo te fue en el examen?» o «Cómo estuvo tu
cita de ayer con el chico que conociste?»
Hija (victima): «Sabes, no te puedo decir, prefiero no expresarme por
superstición».
2° consejo: Mitiga sus reacciones
Los manipuladores son famosos por enriquecer historias o inventar
totalmente hechos y eventos. Cuando te den una noticia sensacional, mitiga
tus reacciones ante ella y comprueba siempre los hechos sin creer
ciegamente.
Por ejemplo:
Amiga (manipuladora): «¿Sabes que María tiene un amante?» o «¿Te
dijeron que tu hijo es grosero en la escuela?»
Víctima: «Qué raro, nunca hubiera dicho eso».
3° consejo: No te halagues demasiado si comienza a halagarte o te hace
expresiones repentinas de amor
Ya he hablado del love bombing (bombardeo amoroso), una técnica de
manipulación emocional muy efectiva y muy peligrosa. Los halagos, los
elogios y las actitudes que te hacen sentir importante siempre se interpretan
como positivos, pero anticipan únicamente a que el manipulador quiere
apretarte. Así, controla tus emociones, no empieces a soñar despierto.
Quien se convierte en víctima de un manipulador emocional, casi
siempre, es una persona muy sensible con una gran necesidad de recibir la
aprobación y el apoyo de los demás para sus elecciones o no es realmente
capaz de elegir por sí mismo, encontrándose rebotando entre una elección y
otra sin dar cabida a sus necesidades reales. Con mucha frecuencia, las
víctimas de los manipuladores son personas con poca confianza en sí
mismas que se adaptan a las condiciones impuestas por el otro sin percibir
ni respetar sus propias necesidades. He tenido pacientes adictos afectivos
(porque eso es exactamente lo que es: adicción afectiva) que incluso
esperaban que sus necesidades fueran captadas mágicamente por otros y
sobre todo satisfechas por otros. Aquí podríamos abrir un capítulo aparte.
Nosotros mismos somos los únicos responsables de la percepción y
satisfacción de nuestras necesidades y la realización de nuestra felicidad, es
nuestra responsabilidad precisa hacia nosotros mismos. Si delegamos en
otra persona, invistiéndole estas responsabilidades, al principio podrá
hacerlo con gusto, porque nos ama. Pero cuando nuestras peticiones
aumenten, esta persona solo se sentirá agobiada y fatigada por esta
responsabilidad, no se sentirá más útil y no querrá nada más que escapar a
años luz de nosotros. No debemos esperar a que nadie venga a suplir
nuestras necesidades y sanar nuestras heridas más profundas, primero
porque es nuestro deber y segundo porque ese alguien quizás nunca llegue.
Amarse a sí mismo es un pilar fundamental para defenderse de los
manipuladores mentales tanto dentro como fuera de las relaciones de pareja.
5 pasos para entender si estás siendo manipulado y
defenderte
1. Cuídate para poder notar cuando intentan manipularte
Si no eres psicológicamente sólido y fuerte, eres presa fácil. Para ser
psicológicamente sólido y fuerte es fundamental cuidar de ti mismo y de tu
interioridad; procesar los acontecimientos importantes que han
condicionado tu vida, porque si no están elaborados todavía materializan su
efecto sobre ti sin que te des cuenta; resolver las situaciones personales que
han creado y crean sufrimiento; acrecentar la personalidad, fortalecerla y
desarrollar la interioridad y la conciencia de las debilidades y fortalezas que
nos caracterizan.
Cuando una persona ha estado acostumbrada a ser manipulada desde
temprana edad, si le vuelve a pasar cuando crezca, no se dará cuenta porque
es normal para él, pero esto no quiere decir que no lo padezca. Eso sí, la
manipulación seguirá afectando su vida, será su trampa. Esto significa que
es necesario “procesar los hechos importantes que han afectado tu vida” y
“resolver las situaciones personales que han creado y crean sufrimiento”. Es
necesario comprender lo que ha sucedido y cómo esto se repite
continuamente en la vida de uno. Generalmente, es un trabajo que no
puedes hacer solo. Yo también, como psicóloga, he necesitado mi terapia,
porque cuando estás en el hoyo (ya sea que lo hayan cavado ellos o tú
mismo), si es demasiado profundo, necesitas que alguien se acerque a ti
para ayudarte a salir de eso.
Cuidarte a ti mismo y a tu crecimiento personal te permite lograr un
equilibrio, nunca una seguridad total, pero sí más que suficiente para
reconocer de inmediato si el otro está tratando de implementar una
manipulación emocional.
2. Escucha lo que sientes
Presta atención a tus sentimientos y emociones, pero sobre todo a tus
reacciones. A partir de lo que sientes o cómo reaccionas, puedes
comprender cuándo y cómo el otro te incomoda o te manipula. Puede sentir
una sensación de opresión, constricción, molestia, ira o incluso dolor; es
posible que no te reconozcas en tus reacciones y ya no te sientas tú mismo.
Todos estos son signos de que puede haber un intento de manipulación en la
relación.
3. Aprende a decir "NO!"
¿Alguna vez ha notado con qué cariño los niños pequeños dicen "NO"
una vez que lo han aprendido? Realmente no tienen ningún problema en
hacerlo, ¡tomemos un ejemplo de ellos! ¿Qué es el miedo? Siempre lo
mismo: si decimos que no, los demás dejarán de querernos y estaremos
solos. ¡No te puedes imaginar lo equivocada que es esta idea! Si dices "NO"
solo pueden pasar dos cosas y pueden pasar solas o al mismo tiempo, pero
serán solo estas dos:
1. Algunas personas te abandonarán: es cierto que esto sucederá. Sin
embargo, si esto sucediera, estaría claro que estas personas están
vinculadas a ti solo porque eres quien da, ofrece, se propone y
presta, y estas personas no pueden hacer más que tomar, tomar y
tomar sin dar nunca dar algo. Así que, si dejas de dar, ¡se irán! ¿Qué
necesitan todavía? Nada. Bueno, ¿no crees que te desharías de una
carga? Los sirves, pero ¿para qué los necesitas? Para consumirte,
para tragarte tu energía y tus sentimientos. ¡Fuera con esta gente!
¡Encontremos el coraje para dejar espacio a la gente hermosa!
2. Los que no se van te valorarán mucho más porque tienes
personalidad. Podrás distinguir quién está a tu lado porque estás
cómodo y quién está a tu lado porque tienen el placer de hacerlo.
¿No has soñado siempre con estar rodeado de personas con las que
poder tener un intercambio equilibrado? Puedes tenerlo, aprende a
decir "NO".
Es importante conocer tus fronteras y límites, saber lo que estás
dispuesto a hacer y lo que no estás dispuesto a hacer o lo que no estás
dispuesto a sufrir. Y es nuestro deber y responsabilidad cuidarnos y
defendernos de aquellos que no pretenden respetar nuestros límites. Nadie
vendrá a salvarnos, y tampoco es responsabilidad de nadie hacerlo. Si
somos capaces de ayudar a los demás, cuidar a un niño, cuidar a un
cachorro, también podemos aprender a cuidarnos a nosotros mismos.
Debemos saber poner límites y decir “NO” cuando sea necesario, cuando
sintamos que las peticiones van más allá de lo que percibimos como bueno.
Si es necesario, nuestros deseos pueden dejarse de lado, pero no todo el
tiempo, eso no es bueno. Seguir aceptando todo significa ser manipulados
por personas oportunistas que no nos merecen.
4. No te dejes chantajear
Los sentimientos de culpa, reproche o acusaciones injustas son las
herramientas elegidas por los manipuladores. Si una pareja, un amigo o
cualquier otra persona tiende a despertar en ti estos sentimientos, la relación
no es saludable. Cuando estos sentimientos se manifiestan constantemente
en una relación, indica que esa relación es tóxica, enfermiza y que, a la
larga, te creará dolor psicológico. Para ello, es importante aprender a
reconocerlo.
5. Retrocede
Si una relación es tóxica, o se vuelve tóxica con el tiempo, y crea
sufrimiento, la única forma de salvarte es salir de ella, o si no puedes,
buscar ayuda para hacerlo. Desafortunadamente, no hay otras formas,
porque aquellos que tienden a construir relaciones que se basan en la
manipulación del otro, probablemente ni siquiera tengan plena conciencia
de hacerlo y de cuánto dolor causan y no se darán cuenta de esto, incluso si
tratas de hacerles entender. Por estas razones esta persona no puede
cambiar, es muy difícil si no imposible. Muchas veces ni los psicólogos
podemos. Ahorra un tiempo valioso trabajando en ti mismo y
encontrando a alguien que quiera tu bien tanto como el suyo.
2 - CÓMO TERMINAR UNA RELACIÓN
TÓXICA
Cuando la manipulación emocional se convierte en abuso emocional, nos
enfrentamos a lo que se define como violencia psicológica y el código penal
italiano lo reconoce como un delito (Ley nº 69 de 19 de julio de 2019).
Cuando una persona recibe golpes físicos tiene una mayor percepción de
tener que retroceder y defenderse, mientras que cuando el maltrato es
psicológico no tiene la misma percepción. El abuso emocional se desarrolla
lentamente con el tiempo a través de la ironía constante, el desprecio
tortuoso, el vacío y la indiferencia. Parece presenciar una expresión
evolucionada del bullying que lleva a la víctima a sentir con frecuencia un
profundo sentimiento de vergüenza y culpa, a través de pensamientos como:
«¿Estoy haciendo algo mal que lo hace comportarse de esta manera?» O:
«¿Será mi culpa, seré insoportable?». Por eso, este tipo de maltrato puede
ser incluso más dañino que el maltrato físico, porque afecta directamente a
nuestra psiquis, minando fuertemente lo que pensamos de nosotros mismos.
La pareja tiende a aislarte de familiares y amigos, alegando que la
relación es el elemento principal y/o exclusivo de tu existencia. Quiere
saber constantemente lo que haces y con quién estás y no te deja ninguna
autonomía. En muchos casos toma el control de tus finanzas, o te hace
depender económicamente de él: el dinero es siempre una poderosa
herramienta de poder. Claramente, sin relaciones ni dinero, rápidamente te
encuentras sin planes personales. Se enfrentan a agresiones verbales, físicas
o sexuales y si pierden el control es tu culpa. Él nunca se responsabiliza por
un error, siempre es tu culpa. La víctima, por lo tanto, continúa la relación
en un intento desesperado por mantener unida a la familia y con la
esperanza de que algo cambie, pero cuando se da cuenta de que el cambio
nunca sucederá y decide irse, muy a menudo surgen otros problemas. Por
ejemplo, por lo general, la pareja abusiva también es amenazante y, por lo
tanto, aterradora; además, la víctima no tiene adónde ir, no es
económicamente autosuficiente, está abrumada por sentimientos de miedo y
vergüenza e incluso está preocupada por cómo podría sentirse y reaccionar
su pareja dejándolo.
Terminar una relación abusiva no es fácil, principalmente por dos
razones principales. La primera razón es que la víctima acaba asimilando el
papel de subordinado y se convence de que es inferior al compañero. La
segunda razón es más profunda y compleja y se refiere al pasado de la
víctima. Si miramos la historia de estas personas, de hecho, podemos
destacar episodios de manipulación y violencia psicológica ya cuando eran
jóvenes por parte de al menos uno o ambos padres. También es fácil
descubrir que, creciendo, han sufrido episodios de acoso escolar, para luego
acompañarse de adultos a una pareja abusiva.
Un padre maltratador sabe herir al niño de muchas maneras: a través de
la ironía punzante y las burlas, del desprecio, a veces de los insultos y casi
siempre del silencio y la indiferencia cuando el niño no se adhiere a sus
modelos o no obedece sus órdenes. Es por eso que la víctima es una
víctima: porque simplemente se la entrena desde una edad temprana para
jugar a la víctima, para estar allí mientras suceden todas estas cosas. No
puede escapar porque no sabe a dónde ir, es más, cuando un niño escapa es
del padre que corre, pero en este caso el padre también es su verdugo.
Entonces ella se queda allí y aprende que, si quiere ser amada y no
abandonada, debe ser capaz de soportar y subir todo.
Algunos de mis pacientes habían llegado a reconocer en estas formas de
relación de los padres con ellos la manera de atraer su atención. Es decir,
veían en sus burlas, en sus silencios, en sus formas de maltrato, la
demostración de su cariño y sus atenciones: una visión completamente
distorsionada. Es asombroso cómo nuestra psique se las arregla para
intentar por todos los medios defender nuestro equilibrio mental. Estas
personas han soportado tanto que se han vuelto muy fuertes, pero se sienten
muy frágiles. Llevan décadas aguantando el dolor y están convencidas de
que no podrán superar una separación, que no podrán hacerlo solas. En
cambio, no hay hombre o mujer que no haya visto florecer completamente,
renacer a una nueva vida, me atrevería a decir literalmente renacer, después
de dejar atrás a personas como estas. Pero para hacerlo hay que trabajar en
uno mismo y cambiar muchas creencias que se han arraigado.
Paso 1: Prepárate y recupera una red social
No es posible salir de estas historias de la noche a la mañana, hay que
prepararse bien y organizarse también desde el punto de vista práctico. La
mayoría de las personas abusadas psicológicamente intentan varias veces
dejar a la pareja abusiva sin llegar nunca al final, siempre volviendo sobre
sus pasos. En primer lugar, como decía, necesitas trabajar mucho en ti para
empezar a cuidarte de nuevo sin esperar nada de tu pareja, fortalecer tu
autoestima y reequilibrar tu personalidad. Durante este tiempo, es necesario
recuperar la red social de familiares y amigos que pueden ser excelentes
recursos de apoyo. Puedes empezar por reconectar una vieja amistad.
Paso 2: No vuelvas atrás
Por mucho que un compañero te haya lastimado y degradado, es normal
que lo extrañes, prepárate. El hecho de que lo extrañes es fisiológico, pero
lo que extrañas no es su persona real, sino la imagen de esa persona que has
construido en tu mente: un ideal. En realidad, lo que te falta nunca ha
existido excepto en tu cabeza y nunca existirá en la realidad. Lo que esa
persona te mostró, sobre todo al principio de tu relación, fue solo lo que esa
persona te quiso mostrar: entendió lo que querías y por eso te enganchó. Si
lo extrañas, no significa que hayas tomado la decisión equivocada, ¡no
retrocedas! En momentos de nostalgia, un buen ejercicio terapéutico puede
ser escribir en un papel los motivos por los que has querido parar y por qué,
para ti, puede ser vital no volver atrás.
Paso 3: Trabaja para independizarte
Una vez terminada la historia, tómate el tiempo de sanar, no esperes que
tu vida se convierta mágicamente en un cuadro perfecto, la prisa siempre es
mala compañera. Concéntrate en las relaciones familiares y de amistad que
has reconstruido y en el trabajo. Toda la investigación sugiere que una
mayor seguridad financiera puede reducir el riesgo de relaciones abusivas.
Establece una rutina de cuidado personal, planifica algunas salidas con
amigos, encuentra un pasatiempo para practicar constantemente; eso es algo
que te encantaría aprender a hacer. Los planes futuros se desarrollarán por sí
solos si haces todas estas cosas y estás lista para construir relaciones más
sanas y satisfactorias
3 - INTELIGENCIA EMOCIONAL PARA
DEFENDERSE DE LA MANIPULACIÓN
EMOCIONAL
Cada persona reacciona a los estímulos del entorno elaborando una
respuesta subjetiva que depende de su propio temperamento combinado con
el recuerdo de las experiencias realizadas. Es por esto que más personas,
ante el mismo estímulo ambiental, producen decisiones y acciones muy
diferentes. Según el neurobiólogo Joseph Ledoux, la mayoría de los
trastornos mentales resultan de problemas emocionales, o mejor dicho, de
un déficit de inteligencia emocional.
En 1990, Peter Salovey y John D. Mayer introdujeron el concepto de
"Inteligencia emocional" definiéndola como: "La capacidad de controlar los
sentimientos y emociones propios y de ajenos, distinguir entre ellos y
utilizar esta información para guiar los propios pensamientos y acciones”.
En 1995, Daniel Goleman, psicólogo, escritor y periodista
estadounidense, popularizó este concepto con la publicación del libro
Emotional Intelligence, en el que definió la inteligencia emocional como:
"La capacidad de motivarse a uno mismo, de persistir en la consecución de
un objetivo a pesar de las frustraciones, para controlar los impulsos y
postergar la gratificación, para modular nuestros estados de ánimo evitando
que el sufrimiento nos impida pensar, ser empáticos y esperar”.
Así, la inteligencia emocional puede describirse como la capacidad que
tiene un individuo para reconocer, identificar y discriminar adecuadamente
sus propias emociones y las de los demás y, en consecuencia, también la
capacidad de saber gestionar tanto las emociones propias como las de los
demás para lograr ciertos objetivos. La inteligencia emocional también se
conoce como el cociente emocional.
La presencia de un alto grado de inteligencia emocional trae efectos
beneficiosos en todos los aspectos de la vida diaria del individuo. El hecho
de saber reconocer y gestionar las emociones propias y las de los demás sin
duda conlleva ventajas en la vida diaria como tener mejores relaciones
sociales, familiares, sentimentales y laborales; ser percibido por los demás
de una manera más positiva que las personas con baja inteligencia
emocional; comprenderse mejor a uno mismo y tomar mejores decisiones
basadas tanto en la lógica como en las emociones y, en consecuencia,
disfrutar de un mayor bienestar psicológico.
Quienes tiene un buen nivel de inteligencia emocional ciertamente tienen
una vida más satisfactoria, un mayor nivel de autoestima y, en
consecuencia, un menor nivel de inseguridad. Una mayor autoestima te
permite ser mucho menos propenso a desencadenar comportamientos
adictivos de todo tipo, incluida la adicción emocional.
Según la visión de Goleman, la inteligencia emocional se puede
desarrollar a través de las 5 habilidades que la caracterizan:
1. Conciencia de Uno Mismo: reconocer los propios sentimientos a
medida que surgen;
2. Autocontrol: Manejar con eficacia pensamientos y emociones;
3. Auto-motivación: Motivarse a sí mismo para lograr las metas
propias;
4. Empatía: Reconocer y sintonizar con el estado de ánimo de otras
personas;
5. Gestión de relaciones: el conjunto de habilidades sociales
relacionadas con la creación y gestión de relaciones de calidad.
Las personas que no aprenden a regular sus emociones pueden
convertirse en esclavas de aquellos que saben cómo hacerlo demasiado
bien. Del mismo modo, las personas que no reconocen las emociones en los
demás pueden crear angustia emocional en los demás, ser percibidas como
ingenuas o estúpidas y ser marginadas.
Si lo piensas un momento, inmediatamente te das cuenta de que tus
comportamientos casi siempre están condicionados por los sentimientos que
estás experimentando en ese momento o en esa situación. Así que podemos
decir que las emociones influyen en gran parte de tus decisiones, así como
de tus acciones. Como resultado, por ejemplo, en presencia de emociones
negativas como la ira, también puedes encontrarte actuando de manera
incorrecta.
Es por ello que la inteligencia emocional es una habilidad clave a
desarrollar. Factores como el autocontrol, el entusiasmo, la perseverancia y
la atención a los demás son un valor añadido en la construcción de
relaciones sanas y no tóxicas. La capacidad de automotivarse, de contener
un impulso, de superar la frustración, de leer los sentimientos más íntimos
de otra persona, son habilidades que no pueden faltar si queremos vivir
relaciones serenas y satisfactorias y tomar decisiones sanas con mucha más
facilidad porque sabemos escuchar lo que necesitamos. La buena noticia es
que la inteligencia emocional es una habilidad que se puede aprender
incluso si nadie nos la ha transmitido.
Analízate y mejórate a ti mismo
Desafortunadamente, nuestra generación ha sido fuertemente penalizada
en lo que respecta a la educación emocional. Pocos recibimos una
educación en este sentido y todo quedó en manos de la sensibilidad de los
padres y de todos aquellos que nos cuidaron cuando éramos pequeños.
Durante la infancia, la mente del niño interpreta, da sentido a los hechos
y lo que le sucede y luego lo interioriza (es decir, lo archiva) con las
herramientas mentales que posee en ese momento (casi ninguna
herramienta). Así, por ejemplo, podría pasar que un niño muy pequeño se
despierte de su siesta y esté solo. El instinto de supervivencia lo alarma
porque está solo y no se siente seguro (no sabe que su madre está en la otra
habitación), entonces el instinto lo hace sentir "perdido", se asusta y
empieza a llorar. Si se encuentra llorando durante horas antes de que
alguien venga a tranquilizarlo, el niño intentará darse una explicación (dará
algún significado) de por qué no es tan urgente que alguien acuda a él y
puede tratar de encontrar la explicación mediante ayuda de las herramientas
mentales que tiene en ese momento (repito, prácticamente ninguna). Así,
por ejemplo, pensará que no merece amor, porque es malo, o aburrido,
cosas muy simples. Ciertamente no podrá elaborar teorías más articuladas,
pero en su sencillez y concisión encontrará explicaciones como éstas que,
sin embargo, lo marcarán para siempre, porque las interiorizará, es decir, las
archivará en sí mismo como un hecho: «No merezco amor»; «Yo soy una
mala persona»; «Soy una persona aburrida». En otras palabras, con un
cuidado adecuado y un apego seguro (un padre que responda con amor a
sus necesidades), el niño se sentirá protegido y merecedor de amor.
Mientras que, si la conducta de los padres no está alineada con las
necesidades emocionales del niño, se convencerá a sí mismo de que de
alguna manera está equivocado y no aprenderá a amarse a sí mismo.
Ese niño dentro de nosotros, en cualquier estado emocional en el que se
encuentre, nunca crece. Es decir, hay una parte, dentro de cada uno de
nosotros, que ha quedado como ese niño o niña y que espera recibir de
nosotros, ya adultos, la atención que necesita como niño. Entonces, si fue
un niño pacífico que recibió el cuidado y la atención adecuada, ese niño
seguramente habrá aprendido a amarse y cuidarse a sí mismo, por lo que el
adulto en el que se ha convertido es un adulto que sabe amarse, protegerse y
cuidarse, satisfaciendo sus necesidades. Por el contrario, si ese niño ha sido
maltratado, no ha recibido los cuidados y atenciones adecuadas, ese sujeto
no habrá aprendido a quererse y cuidarse a sí mismo. En consecuencia, el
adulto en el que se ha convertido tampoco puede ser capaz de cuidar de sí
mismo, no sabe protegerse, y sigue buscando a alguien que lo cuide y
satisfaga sus necesidades. Basado en la información que tu niño interior ha
procesado a lo largo de los años, hoy puedes verte a ti mismo como digno
de amor y, por lo tanto, adorable, o no.
4 - PERSONAS MENTALMENTE LIBRES
Autoestima: no tengas miedo al fracaso
Muchos piensan que la autoestima consiste en un nivel de seguridad en
sí mismo como el de estar confiado de no cometer errores nunca, una
especie de narcisismo. Este no es el caso en absoluto. Es cierto que el
componente principal de la autoestima lo constituye la confianza en uno
mismo, pero no la de no equivocarse nunca, sino la de estar seguro, de salir
de alguna manera victorioso de las situaciones que vivimos, aunque sea a
través del fracaso.
De hecho, la autoestima no se alcanza sólo a través de los éxitos de los
que salimos ilesos, sino que paradójicamente se logra sobre todo a través de
los fracasos, intentos fallidos y reintentos, hasta el punto de ser de alguna
manera superados, gracias a las indicaciones obtenidas a través de los
fracasos anteriores. Los fracasos son, en realidad, grandes éxitos: nos
permiten acostumbrarnos al miedo, aprender a tolerarlo y a tolerar la
posibilidad de cometer errores, porque aun cuando nos hayamos
equivocado, nos hemos mostrado capaces de hacerlo, también aprendiendo
algo. La autoestima es la seguridad de crecer intentando y equivocándose,
es decir, aprendiendo.
El fracaso, por tanto, es nuestro anticuerpo contra el miedo, porque nos
hace inmunes y libres del miedo. Es bueno pensarlo: un buen nivel de
autoestima ciertamente se puede lograr a través de los éxitos, siempre
empezando por los más pequeños, a través de metas logradas poco a poco,
hasta las metas más importantes, pero es solo a través de un camino que
lleva a la persona al reconocimiento de su valor personal ya apreciarse a sí
misma a través de la autoaprobación (¡no la de los demás!) de que seremos
capaces de sentirnos realmente seguros. Y para apreciar nuestro valor
debemos probarlo, no hay otra manera. Así que no tengas miedo de cometer
errores, trabaja duro y encuentra una buena manera de remediarlo cuando
suceda. En todo caso, el único miedo que debes tener es darte por vencido.
Encanto y carisma
Hay personas que tienen un encanto genuino, es decir auténtico, lejos de
cualquier forma de falsedad artificial. Es el carisma: esa capacidad de
encantar, llamar la atención e influir en las personas de forma magnética
pero espontánea. El verdadero carisma es un tipo de encanto que poco tiene
que ver con la belleza física, pero más que nada con el desparpajo que es
capaz de transmitir ese positivismo que atrae y que nos permite no solo
confiar, sino también querer imitar. Las personas carismáticas son personas
cuyo entusiasmo está ligado al amor por lo que hacen, su pasión por la vida,
por las personas y por los valores en los que creen. Esa energía positiva es
el secreto de la personalidad carismática que tiene el poder de atraer a los
demás.
A este entusiasmo se suma otra habilidad imprescindible: la
comunicación asertiva, es decir, segura y resolutiva. Para desarrollar una
personalidad carismática se debe tener confianza en uno mismo y una
comunicación asertiva, que se desarrolla espontáneamente como
consecuencia de la confianza en uno mismo y no consiste en otra cosa que
en sentirnos con derecho a expresar nuestras ideas y defender nuestros
derechos, respetando a los demás y las ideas de los demás. También es
importante saber escuchar y saber observar, lo que significa saber aceptar a
los demás y sus ideas. Todos podemos aprender a ser carismáticos. John
Antonakis, de la Universidad de Lausana (Suiza), lleva más de una década
investigando este tema, concluyendo que el carisma se puede aprender.
Conclusiones
Espero que este libro te haya ayudado a abrirte los ojos a las
características reales de algunas de las personas que probablemente te
rodearán y a la estructura más o menos tóxica de algunas de tus relaciones,
para decidir, si es necesario, interrumpirlas.
Si ya has sido víctima de manipulación tendrás que hacer un importante
trabajo sobre ti mismo, fortaleciendo tu personalidad y procesando los
hechos y rasgos de tu carácter que te han hecho presa fácil del manipulador.
Puedes hacerlo y puedes salir como una persona nueva, pero confía en un
profesional.
Espero que quien, leyendo este libro, se dé cuenta que tiene las
características propias de la víctima del manipulador, pueda plantearse la
idea de emprender un trabajo sobre sí mismo enfocado principalmente en
aprender a cuidarse. Un trabajo de este tipo es una verdadera inversión en
uno mismo y en la posibilidad de vivir un futuro mucho más tranquilo.
PARTE III
LENGUAJE CORPORAL
Y MANIPULACIÓN
Prefacio
Milton Erickson fue un psiquiatra y psicólogo estadounidense nacido en
1901 que, a los diecisiete años, tras un fortísimo ataque de poliomielitis,
quedó paralizado en cama durante mucho tiempo. Él describe ese período
de su vida de esta manera:
«Cuando tenía diecisiete años, me dio polio y me quedé inmóvil en la
cama sin sentir mi cuerpo. Ni siquiera sabía cuál era la posición de mis
brazos y piernas. Así que pasé horas tratando de localizar la mano, el pie o
el dedo del pie, y así me di cuenta de cuáles son los movimientos. […]
También me volví extremadamente consciente de los movimientos
expresivos, de los movimientos adaptativos que son muy reveladores, si
puedes notarlos. Nos comunicamos mucho con el cuerpo, quizás más que
con las palabras».
El 2020 quedará para siempre en nuestra memoria por las muchas
limitaciones que hemos tenido y principalmente por el distanciamiento
social impuesto por el lockdown. En ese año, nuestro cuerpo casi no podía
comunicar y se vio obligado a adaptarse a las plataformas online. Los
terapeutas sabemos muy bien, de hecho, tuvimos que transformar de
repente nuestra forma de trabajar, renunciando a gran parte de la
información que solemos recoger analizando los movimientos y
expresiones de los pacientes a los que nos enfrentamos y con los que
trabajamos, ya que no siempre era posible atraparlos online. La
imposibilidad de abrazarnos y besarnos cuando nos encontramos o de
darnos la mano cuando conocemos a alguien, realmente ha hecho que
nuestra comunicación se haya mutilado un poco en su expresión y estos
gestos han sido extrañados por todos. Erickson descubrió la comunicación
no verbal y el lenguaje corporal en 1900, nosotros podemos decir que
descubrimos la comunicación no verbal y el lenguaje corporal en 2020, en
este difícil año hemos entendido su importancia y su poder. Pero, casi
siempre, no logramos comprender la mayoría de los mensajes que el cuerpo
(el nuestro y el de los demás) intenta enviarnos y es una verdadera pena. Es
como vivir en una tierra donde solo hablamos el idioma en una parte muy
pequeña, precisamente el 7%, solo unas pocas palabras, ¡y extrañamos
muchas cosas! Por eso quise escribir este libro, para darte más información
sobre cómo interpretarlo, para conocerte y entenderte mejor, para conocer y
entender mejor a los que te rodean, para defenderte de los que quieren
manipularte y para mejorar en gran medida tus relaciones interpersonales.
Introducción
Las personas expresan involuntariamente sus verdaderas emociones y
sentimientos a través del lenguaje corporal. El cuerpo nos habla antes de
que abramos la boca. Aprender a interpretar el lenguaje corporal puede ser
muy útil desde muchos puntos de vista: en primer lugar, relacional; en
segundo lugar, sentimental y, finalmente, en ambiente de trabajo.
Nuestros cuerpos y sus movimientos pueden detectar de diferentes
formas mucha información sobre los pensamientos de las personas y
también sobre los nuestros, pero para aprender a leerla primero hay que
aprender a hacer algo sumamente complejo: observarnos y observarnos a
nosotros mismos. Por ejemplo, si estamos hablando con alguien y de
repente instintivamente damos un pequeño paso hacia atrás, significa que
quizás hemos percibido un peligro, o estamos incómodos. ¿Por qué? No sé,
puede haber muchas razones: ¿tenemos alguna inquietud en casa? ¿Algo
que la persona dijo que no nos gustó y no estamos de acuerdo? ¿O incluso
nos asustó? Sigue leyendo y podrás aprender a entenderlo.
Capítulo 1
COMO COMUNICA EL CUERPO
1 - EL CONCEPTO DE INCONSCIENTE
EN EL LENGUAJE DEL CUERPO
Alrededor de 1900, Freud elaboró la famosa representación del Iceberg,
explicando que nuestra mente tiene una parte evidente que emerge a la
superficie llamada "consciente"; una parte que él define como
"preconsciente" y que contiene pensamientos y recuerdos que pueden
refrescarse fácilmente con un poco de esfuerzo de memoria; finalmente,
también indica la existencia de una tercera parte, la parte más abismal de
este iceberg, mucho más grande que la parte emergida y, por tanto, más
relevante y a la que denomina "inconsciente". Este último representa la
parte de nosotros que no conocemos y no vemos. Es inconsciente y, por
tanto, es sin duda la parte más fascinante. Freud, gracias a su precioso
trabajo, nos enseñó a apreciar esta parte inconsciente a través de una
especie de psicología de la profundidad: no debemos detenernos a
contemplar lo que flota en la superficie, debemos saber apreciar también y
sobre todo lo que no podemos ver a primera vista, sin miedo.
Bueno, consciente e inconsciente trabajan simultáneamente, pero en dos
niveles mentales diferentes, a veces incluso creando algún cortocircuito
entre ellos.
En el nivel consciente, la mente es consciente de lo que percibe, de
acuerdo con las elecciones que hace y las acciones que realiza. Por ejemplo,
en este momento sabes dónde estás, sabes que estás leyendo este libro y
probablemente, ya que estás al seguir leyendo, sabes que estás sintiendo
interés y curiosidad.
El nivel inconsciente, por otro lado, carece de conciencia y funciona de
varias maneras:
●
de manera instintiva y automática, en cuanto a las funciones vitales,
regulando nuestra vida biológica (ritmo cardíaco, circulación sanguínea,
respiración, procesos digestivos);
● de forma automática o involuntaria respecto a nuestros hábitos, por
ejemplo, nos hace conducir a casa ensimismados y nos permite realizar
acciones y reacciones instintivas (lucha-ataque-huida) con el objetivo de
protegernos;
● basado en la experiencia en cuanto a nuestras emociones y recuerdos,
especialmente aquellos que creemos haber olvidado.
Pero, ¿quién manda realmente entre el consciente y el inconsciente? No
es fácil averiguar qué se esconde en la parte que permanece bajo el agua,
pero esa es sin duda nuestra parte decisiva, la que no manda del todo, pero
ejerce un fuerte control sobre nosotros.
Y ahora la noticia más impactante: las mentes inconscientes se
comunican entre sí exactamente igual que las conscientes, solo que lo hacen
en un lenguaje diferente, que las partes conscientes no entienden, es como
si estuvieran usando un lenguaje codificado. Parece imposible, pero
realmente lo es: mientras la mente consciente se comunica en un nivel y se
comprende con otra mente consciente, que a su vez se comunica en el
mismo nivel, la mente inconsciente se comunica en otro nivel con otra
mente inconsciente y se entienden entre sí a sus maneras. Es por eso que
nuestro inconsciente puede captar las intenciones reales de quienes están
frente a nosotros, porque puede descifrarlas y, luego es capaz de
comunicárselas a nuestra conciencia. Pero, ¿cómo entendemos lo que
nuestro inconsciente ha entendido sobre la persona que tenemos delante si
habla un idioma que nuestra conciencia no entiende? El inconsciente en
realidad tiene algunas formas abiertas de comunicación a través de la
conciencia, al menos 4.
La primera y más importante forma en que el inconsciente se comunica
con nuestra conciencia es a nivel biológico y corporal: escuchando y
percibiendo nuestro cuerpo y las sensaciones que nos transmite, y
aprendiendo a descifrarlas, podemos interpretar su mensaje.
La segunda vía se da a través de tres formas de comunicación
enmascaradas (no explícitas):
● los resbalones (cuando decimos una palabra por otra);
● los actos fallidos (cuando nos olvidamos de hacer cosas o por ejemplo
olvidamos objetos);
● los sueños, que en realidad son considerados, por Freud, "el camino real
del inconsciente", es decir, el camino principal.
Estas son las formas en que el inconsciente se comunica con nuestra
conciencia, sin embargo, claramente, nuestra conciencia deberá tener
cuidado de captarlas e interpretarlas.
Pero, ¿cómo habla nuestro inconsciente con otros inconscientes? El
lenguaje principal que utiliza nuestro inconsciente para comunicar con otros
inconscientes es el del lenguaje corporal. Si queremos aprender a leer a las
personas, antes que nada, debemos ser capaces de interpretar este lenguaje
correctamente, como si estuviéramos aprendiendo un lenguaje real, es decir,
debemos aprender a escuchar y comprender el lenguaje del inconsciente.
2 - EL LENGUAJE DE LA MENTE Y EL
LENGUAJE DEL CUERPO
Los movimientos de las personas, las expresiones faciales, las posturas, los
gestos, etc. comunican mucho sobre ellas y lo que realmente sienten, incluso
cuando no van acompañadas de mensajes verbales, es decir, cuando las
personas no pronuncian ninguna frase. De hecho, según un todavía célebre
estudio realizado en 1971 por el Prof. Albert Mehrabian, estudioso de
Psicología Social de la Universidad de Los Ángeles, en la base del acto
comunicativo hay tres elementos: el lenguaje corporal, la voz y las palabras.
Según este modelo:
● el 55% del mensaje se expresa a través del lenguaje corporal (gestos,
posturas, expresiones faciales);
● el 38% del mensaje se expresa a través de elementos vocales (tono de voz,
ritmo, timbre)
● sólo el 7% del mensaje se compone de la frase, de las palabras, que en
realidad pronunciamos.
En cada mensaje, los dos lenguajes, verbal y no verbal, son complementarios.
Por tanto, la congruencia entre los dos idiomas es uno de los indicadores de la
veracidad de un mensaje. Para dar un ejemplo: si una persona te mira a los ojos,
sonríe y tal vez te abraza durante mucho tiempo diciendo en voz baja: "Te
amo", los tres elementos (lenguaje corporal, tono de voz y palabras habladas)
son coherentes entre sí y tenderás a creer lo que la persona te ha dicho, y con
razón. Si, por el contrario, la misma persona mira para otro lado, no te sonríe y
te abraza rápidamente, pronunciando rápidamente la misma frase: "Te amo", los
tres elementos no son nada consistentes y tendrás muchas dudas al respecto de
la veracidad del mensaje. Pues, en este segundo caso tenderás a no creerle a esa
persona, a veces sin darte cuenta por qué, y harías muy bien en confiar en este
sentimiento tuyo. A través de este ejemplo, es muy claro cuánto importan muy
poco las palabras habladas, solo un 7%, en comparación con el lenguaje
corporal y los elementos vocales.
Cómo percibimos el mundo
Según la Programación Neurolingüística (PNL), aunque no nos demos
cuenta, todo lo que sucede y ocurre a nuestro alrededor es continuamente
filtrado e interpretado por nuestra mente, que lo recibe y analiza sus diversos
matices. Sin embargo, cada uno de nosotros percibimos el mundo y la realidad
de manera diferente, a través de los sentidos que usamos con más frecuencia.
Esto quiere decir que la mente de cada uno de nosotros ejerce esta operación de
forma subjetiva según el predominio cerebral y por tanto según el sentido que
más utilice: visual, auditivo o cinestésico. La forma en que la persona procesa e
interpreta la realidad que le rodea, por tanto, depende de la parte del cerebro que
más explote: si la persona utiliza más la parte izquierda del cerebro, estará más
inclinada a la lógica, racionalidad y obsesión por el orden. En cambio, si usa
más el lado derecho, será más creativo, flexible e innovador.
Intentemos ahora describir las diversas diferencias con más detalle y
comprender a qué categoría puede pertenecer principalmente. Cabe señalar que
cada uno de nosotros nunca es completamente visual, auditivo o cinestésico al
100%, sino que utilizamos múltiples canales, incluso si uno de ellos siempre
tiende a predominar sobre los demás. Así habrá personas puramente visuales,
pero a la vez parcialmente cinestésicas u otras personas auditivas que también
son un poco visuales, etc.
Predominio VISUAL
Las personas visuales se sienten atraídas por el exterior, por lo que les llama
la atención visualmente. Su memoria es fotográfica y está ligada a lo que sus
ojos captan de la realidad que les rodea. Las características de estas personas
son: gesticular mucho, mirar hacia arriba y un tono de voz alto y muy acelerado.
A la gente visual le encanta imaginar y diseñar. Una persona visual tenderá a
interpretar la realidad a través de lo que ve y habla, por ejemplo, a través de
metáforas visuales. Las personas visuales tienen mucha energía y son grandes
observadores, se relajan en los parques o en el bosque y aman la tranquilidad.
Cuando estás leyendo o estudiando, ¿necesitas silencio absoluto? ¿O en el
coche, mientras conduces, enciendes la radio para escuchar música y relajarte,
pero la apagas si buscas una dirección, o una calle en particular, porque
necesitas más tranquilidad y concentración? Las personas visuales generalmente
necesitan silencio cuando necesitan concentrarse.
Predominio AUDITIVO
Las personas auditivas utilizan principalmente el sentido del oído ya que
captan la realidad centrándose principalmente en los sonidos, ruidos y ritmos.
Su memoria registra el sonido a su alrededor. En consecuencia, la escucha es
fundamental para ellos y también conceden gran importancia al diálogo, a las
discusiones ya las palabras utilizadas. Estas personas pueden estudiar con
confianza o seguir una conversación y escuchar música al mismo tiempo.
Pueden hacer varias cosas a la vez, a diferencia de las personas visuales que
luchan por concentrarse si tienen demasiada estimulación o distracción a su
alrededor.
¿Piensas en voz alta? ¿Hablas solo y de esta forma te desahogas? Si tienes un
perfil auditivo, también disfrutas escuchando a otras personas, memorizando
mejor las cosas escuchándolas que escribiéndolas.
Predominio CINESTÉSICO
Las personas cinestésicas ven el mundo a través del filtro de los sentidos más
tangibles, a saber, el tacto, el gusto y el olfato. A estas personas les gusta
experimentar las cosas de primera mano en lugar de escucharlas. Para entender
algo hay que tocarlo, saborearlo, sentir las sensaciones que provoca. Los
cinestésicos tienen una forma de hablar y expresarse muy lenta, casi siempre
con un tono bajo. Esto se debe a que, a diferencia de los sonidos y las imágenes,
las sensaciones necesitan más tiempo para ser analizadas y procesadas.
Destacan por su expresividad, que se refleja en la tendencia a abrazar y acariciar
a las personas. Tienden a buscar el contacto físico con el interlocutor, como
tocar la mano, el brazo o el hombro. Son personas emocionales, sanguíneas, que
se dejan llevar por lo que están sintiendo en ese momento. Además de ser
tranquilos, tienen especial preferencia por las emociones y todo lo relacionado
con las cosas físicas y manuales. Son personas que, por lo general, no muestran
gran interés por los detalles de su entorno, a diferencia de las personas visuales.
Son más espontáneos y menos observadores.
¿Cuáles son tus aficiones? ¿Te gustan los trabajos manuales? ¿Te encanta
estar en la cocina? ¿Puedes usar tus manos para construir objetos o cultivar
plantas? Entonces es probable que eres una persona predominantemente
cinestésica.
¿Entendiste a qué categoría perteneces? Si lo piensas bien te darás cuenta de
cuál de los cinco sentidos sueles utilizar más que los demás. Por ejemplo,
cuando ves una película, ¿qué es lo primero que recuerdas o que te queda
después de verla? ¿Las imágenes y el rodaje, los diálogos y la banda sonora o
las sensaciones que experimentaste? Si imaginas la playa de una cálida y
soleada isla caribeña, ¿en qué se enfoca inmediatamente tu atención? ¿En los
tonos de azul del mar, en el chapoteo de las olas, o en la brisa marina y la cálida
arena bajo tus pies combinada con una maravillosa sensación de bienestar?
Una gran ventaja sería poder comprender también a qué tipo de persona nos
enfrentamos y cómo interpretan la realidad, para sumergirnos en su parte y
ponernos en la misma onda, a través de la técnica del espejo. Aprender a utilizar
el mismo canal, visual, auditivo o cinestésico, de los que tenemos delante, en
efecto, es importante para establecer sentimiento y confianza. Si somos
vendedores y tenemos que convencer a nuestros clientes, este aspecto puede
hacer la diferencia. Un cliente visual querrá ver con sus propios ojos la calidad
del producto, tendrá más facilidad para captar los conceptos con la ayuda de
imágenes, pictogramas y ejemplos que le permitan crear imágenes mentales; un
cinestésico querrá tocar, percibir, necesitará sumergirse en situaciones
concretas; un auditorio querrá escuchar si lo que dices realmente puede
satisfacer sus necesidades, necesitará más que le expliques bien las cosas: las
palabras, la voz, las historias contadas serán un medio privilegiado para él.
CONSEJO: UTILIZA LAS SIGUIENTES MATRICES DE
COMUNICACIÓN
con el VISUAL
VERBAL
PARAVERBAL
NO VERBAL
Usa predicados
Tono: Alto
Gestos
visuales
Ritmo: Rápido
Es. Mirar/luz/claro Volumen: Alto
descriptivos,
respiración
«No me queda
claro»
rápida y
superficial,
movimientos
rápidos
con el AUDITIVO Usa predicados
auditivos
Es.
Tono: Variable
Gestos
Ritmo: Variable
elegantes,
armónicos,
Volumen:
Ruidoso/silencioso Variable
respiración
variable
«Estamos en
sintonía»
con el
Usa predicados
Tono: Bajo
Gestos casi
CINESTÉSICO
cinestésicos
Ritmo: Lento
ausentes,
Es. Agarrar/rudo
Volumen: Bajo
«No entendí el
postura cerrada,
respiración
punto»
profunda
Contacto humano a través del lenguaje corporal
¿De dónde viene el lenguaje corporal y dónde lo aprendimos? El lenguaje no
verbal es arcaico, tiene su origen en la forma de cuidado que el niño recibió en
la infancia. Esto quiere decir que, si bien nuestros recuerdos de infancia
generalmente no pueden incluir nuestros primeros años de vida, sino solo a
partir del tercer - cuarto año en adelante, nuestro cuerpo, en cambio, recuerda
muy bien el tipo de cuidados recibidos. El recién nacido tiene una propensión
innata a las relaciones e inmediatamente crea una profunda interacción con la
madre, aunque todavía no pueda entender sus palabras. Sin embargo, puede
percibir la presencia, el cariño y la atención de las personas que lo cuidan y las
percibe exclusivamente a través de ese 55% derivado de gestos, posturas,
expresiones faciales y de ese 38% derivado del tono, ritmo y timbre de la voz.
El diálogo madre/hijo en esta época solo puede valerse de la comunicación no
verbal: contacto físico, miradas, sonrisas, olores.
Nuestro propio cuerpo se convierte, por tanto, en nuestra primera fuente de
comunicación, en nuestro primer lenguaje y esta forma de comunicación no
desaparece a medida que crecemos: nuestro cuerpo seguirá comunicando con
los demás a través de los gestos, la postura, los latidos del corazón, la
contracción muscular y también con nosotros mismos, si sabemos escucharlo, a
través de síntomas físicos (psicosomáticos).
También me gustaría destacar muy brevemente la importancia y las graves
consecuencias que se derivan de una posible falta de contacto humano en la
infancia. Durante ese tiempo, la falta de este tipo de contacto, que se expresa a
través del lenguaje corporal, puede marcar la diferencia entre la supervivencia o
la muerte del niño. Parece increíble, pero si al bebé no se le acaricia, se le
acuna, y no se interactúa con él, es casi seguro que no sobreviva a los primeros
meses de vida; y si lo hace, seguramente desarrollará serios problemas
emocionales.
En 1940, el psicoanalista austriaco René Spitz realizó un famoso
experimento que hoy no sería legal y que ha pasado a la historia por su pésimo
desenlace. Spitz estudió dos grupos de niños: el primero era un grupo de niños
criados en prisiones donde estaban detenidas sus madres, a quienes se les
permitía verlos, jugar con ellos y cuidarlos. El segundo era un grupo de niños
criados en un orfanato, en el que pocas enfermeras tenían que cuidarlos, con las
siguientes instrucciones claras: sin vínculos afectivos, sin juegos y sin contacto.
Estos niños tenían que recibir todo para la supervivencia física (higiene,
comida, ropa), pero nada para la supervivencia emocional. En primer lugar,
surgió que los niños criados en prisión, con sus figuras de apego, caminaban,
hablaban y mostraban todos los grados de desarrollo de un niño normal,
mientras que los niños criados con privación emocional, a partir del tercer mes,
todos desarrollaron lo que Spitz definió depresión anaclítica, con: retraso
psicomotor, inapetencia, insomnio, incapacidad para expresar las propias
emociones y establecer relaciones sociales sanas. Además, eran más propensos
a infecciones y virus. Desgraciadamente, una vez en estas condiciones, si el
niño se reincorpora al objeto de amor en un plazo de tres a cinco meses, la
recuperación es rápida; pero, si se supera este umbral, los síntomas serán mucho
más graves e irreversibles. El experimento terminó cuando casi todos los niños
criados en el orfanato se enfermaron y, en el transcurso de unos meses, la
mayoría incluso murió.
Esto significa que la necesidad del contacto físico amoroso condiciona
nuestra vida desde el nacimiento y, en consecuencia, convirtiéndose en todos los
aspectos en nuestra primera lengua hablada, en nuestra primera forma de
comunicación, la afectará para siempre.
¿El lenguaje corporal es voluntario o involuntario?
El lenguaje corporal casi siempre representa una forma de comportamiento
espontáneo e involuntario, pero también puede usarse deliberadamente para
influir en las interacciones. Por lo tanto, puede ser tanto voluntario como
involuntario.
El lenguaje no verbal involuntario, brota directamente del inconsciente, es
decir, sólo se siente vagamente a nivel de la conciencia, a veces incluso es
completamente inconsciente y, en consecuencia, constituye un indicador mucho
más veraz en la revelación de nuestros verdaderos sentimientos, que las frases
que realmente pronunciamos. De hecho, aunque te siga pareciendo una cosa
increíble, los dos inconscientes, el tuyo y el de tu interlocutor, se comunican
exactamente de la misma manera que se comunican tus partes conscientes, solo
que tienen un lenguaje diferente: la parte consciente se comunica con las
palabras, la inconsciente se comunica a través de gestos, percepciones,
emociones, a veces simples sensaciones. En consecuencia, la parte consciente
recibirá el mensaje verbal y, sin que te des cuenta, la parte inconsciente recibirá
el no verbal. Es posible que hayas conocido a una persona, tal vez la hayas
encontrado agradable, pero sientes que hay algo en esa persona que "no te
convence del todo". Aquí, los dos inconscientes se han comunicado, y tu
inconsciente te está diciendo que algo anda mal. Siempre verifica, con el
tiempo, si ese sentimiento tuyo realmente tenía razón de ser, profundizando en
el conocimiento de esa persona, tal vez simplemente fue un mal día, pero en
general, mi consejo cuando tienes estos sentimientos es confiar en ti mismo y
mantenerte en guardia.
El lenguaje no verbal voluntario, en cambio, se lleva a cabo de forma
consciente, generalmente con el objetivo de manipular al interlocutor
haciéndole creer o elegir algo en concreto y lo vemos a continuación.
Orientar la comunicación gracias a la sugerencia
La palabra sugerencia deriva del latín suggestus, cuya raíz suggero significa
subyugar y, en el pasado, se usaba en el sentido de "insinuar vagamente un
pensamiento, una idea o una impresión en la conciencia interna del individuo"
(Atkinson, 1943). El intento de sugestión tendrá éxito si la persona a convencer
tiene algún grado de sugestionabilidad. Las cualidades sugestivas del sugerente,
en realidad, no están relacionadas con lo que dice, sino con cómo afirma una
determinada cosa: el comportamiento que acompaña a la afirmación.
Uno puede sugestionar involuntariamente a una persona, simplemente a
través de la forma de hacer las cosas. Por ejemplo, si una pizzería está llena
todas las noches, probablemente esto me convenza de que en esa pizzería se
come muy bien porque va todo el mundo, aunque nadie me lo haya dicho
explícitamente. Otro ejemplo podría ser el de dejar que una persona pruebe un
alimento anticipando el hecho de que probará algo valioso y muy caro. Es casi
seguro que esto le hará sentir un sabor aún más exquisito de esa comida.
Otro ejemplo, esta vez de autosugestión, es el del famoso efecto placebo,
cuyas consecuencias han sido ampliamente confirmadas por numerosas
investigaciones, que han demostrado que pueden competir no sólo con los
fármacos, sino en algunos casos incluso con la cirugía. Es impresionante lo que
puede llegar a hacer la autosugestión. Pensemos por ejemplo en el embarazo
histérico, en el que la (errónea) creencia de estar embarazada es tal que provoca
cambios físicos y síntomas subjetivos que pueden simular un verdadero
embarazo en la mujer que está afectada.
Un tipo de sugestión voluntaria, en cambio, la constituye la hipnosis.
Ejemplos de sugestión hipnótica podrían ser: «Mientras cierras los ojos te
sentirás invadido por un agradable entumecimiento y te sentirás agradablemente
tranquilo y relajado»; o «La próxima vez que subes al escenario a pronunciar tu
discurso, te sentirás perfectamente tranquilo y concentrado». Podemos definir
las sugestiones como “ideas que se convierten en actos” (Bernheim, 1884), pero
aún se desconoce el mecanismo por el cual esto ocurre y estas se transforman en
lenguaje corporal. Son comandos implantados tan profundamente en nuestra
mente que permanecen imperceptibles y ocultos hasta que se activan cuando
reciben la señal para activarse, por ejemplo, cuando te encuentras en una
determinada situación.
Un último ejemplo de sugerencia voluntaria podría ser el de un buen orador
en el que tanto los argumentos utilizados como su comunicación no verbal
crean efectos sugestivos como para persuadir a los oyentes. De hecho,
estudiando los discursos de personajes como Martin Luther King, Robert
Kennedy y otros que causaron una gran impresión en el público, se descubrió
que había una secuencia sensorial más frecuente, particularmente en los
grandes discursos. El hablante que quiera involucrar a los tres tipos de personas
antes vistas (visual, auditivo y cinestésico) desde un punto de vista preferencial,
debe mezclar adecuadamente todos los sistemas sensoriales (visual, auditivo y
cinestésico), por lo tanto: puede iniciar el discurso con un enfoque cinestésico,
es decir con un volumen más bajo y un ritmo más lento, luego pasar a un
enfoque auditivo, aumentando gradualmente el ritmo y el volumen, pero con
pequeños gestos y concluir con un enfoque visual, alcanzando un ritmo más
apremiante con mayor volumen, mayor tono y gestos rápidos. De esta forma, se
dispara la atención de todo tipo de personas y, como afirmaba Gorgia (Diels y
Kranz, 2006): «Un discurso que ha persuadido a una mente obliga a la mente
que ha persuadido a conformarse en palabra y obra». Se define como
carismático a quien desarrolla esta habilidad comunicativa capaz de producir
sugerencias que la persona común ni remotamente podría imaginar poner en
acción. El carisma, en efecto, no es otro que la capacidad de sugestionar.
Concluyendo, por lo tanto, podemos decir que para manipular o sugestionar
a una persona a través del lenguaje corporal, primero es necesario observarla
identificando su canal preferencial (visual, auditivo o cinestésico) y luego
utilizar este canal conforme a él. Ciertamente se necesita una buena cantidad de
entrenamiento, pero también hay quienes logran desarrollar estas habilidades de
forma natural al trabajar durante mucho tiempo en ciertas áreas como las ventas.
3 - SABER OBSERVAR EL LENGUAJE
DEL CUERPO
En cualquier tipo de interacción con otra persona, ya sea afectiva,
laboral, de amistad o cognitiva, nos encontramos jugando un doble papel:
oyentes y hablantes. No creo que sea nuevo que la mayoría de la gente
prefiera hablar en lugar de escuchar. A muchos, de hecho, les encanta oír
hablar de sí mismos y prestan muy poca atención a los demás. Pero si
quieres aprender a leer el lenguaje corporal tienes que ser una excepción,
tienes que aprender a escuchar para observar.
Cómo se observa el lenguaje corporal
Observar el lenguaje corporal significa mantener un buen contacto
visual, usar movimientos de cabeza y reflejar naturalmente el lenguaje
corporal del interlocutor a través del eco postural. Encontrarnos frente a una
persona que mientras nos escucha sigue mirando a su alrededor, nos dice
que lo estamos aburriendo. Por ello, quien sabe mantener un buen contacto
visual es percibido como una persona agradable e interesante. Los
movimientos de cabeza también nos ayudan a alentar a las personas a
hablar para establecer un sentido de comprensión. La señal principal es el
asentimiento de aprobación con la cabeza: es un estímulo, una confirmación
de comprensión, aprobación y consentimiento. Se cree que asentir con la
cabeza es un gesto innato, al igual que sacudir la cabeza para decir que no.
Hay tres formas de asentir:
● asentir lentamente es un gesto de aliento que hacemos para invitar al
orador a continuar el discurso, confirmamos que estamos escuchando
con atención;
●
asentir a velocidad media es un gesto de confirmación con el que
comunicamos que entendemos;
● asentir rápidamente es un gesto con el que comunicamos que estamos
totalmente de acuerdo con él o que queremos interrumpirlo para
asumir el papel de hablante de turno.
En cuanto al gesto de inclinar la cabeza hacia un lado, Darwin lo había
interpretado como un gesto de ausencia de amenaza que denota interés y
los estudios más recientes así lo confirman.
Cuando una persona te habla, asumes el papel de oyente demostrando
con tu cuerpo que estás escuchando. Demuestra que entiendes sobre todo lo
que se dice, no importa si estás de acuerdo o no, no están hablando de ti.
Sobre todo, trata de comprender los sentimientos y emociones que está
experimentando la persona que te habla.
Esto desarrollará un vínculo con la otra persona, que puedes fortalecer
escuchando el cuerpo.
Sincronicidad en los movimientos
Alguien un poco más cuidadoso habrá notado que cuando dos personas
establecen un buen entendimiento mutuo y están en la misma onda, los
movimientos del cuerpo se sincronizan inconscientemente, así como los
aspectos vocales. En psicoterapia esto es muy evidente. Por ejemplo,
cuando uno se inclina para escuchar, el otro hace lo mismo y viceversa;
cuando uno se apoya en el respaldo de la silla, el otro también lo hace. Lo
mismo se aplica también a los movimientos de la cabeza y los gestos de las
manos que asumen un ritmo similar, así como la velocidad del habla y la
intensidad de la voz. Esto significa que se ha creado una relación de
entendimiento a través del lenguaje corporal.
En consecuencia, podemos decir que lo contrario también es cierto. Por
ejemplo, si queremos establecer un entendimiento a través del lenguaje
corporal, podemos comenzar voluntariamente a rastrear los movimientos
de la otra persona. Por ello, partiendo siempre del supuesto de observarla
atentamente, tratamos de imitar, de la forma más natural posible, su postura,
su timbre y ritmo vocal y sus movimientos. Este comportamiento nuestro,
además de aumentar la comprensión con la otra persona, nos ayudará a
entablar una relación con ella y a percibir mejor su estado de ánimo, porque
lo estamos experimentando en nosotros mismos. Gracias a estas
percepciones podremos entrar aún más en una relación empática con esa
persona al percibir cada vez más claramente su punto de vista y sus
dificultades.
Los aspectos vocales
Respecto a los aspectos vocales del lenguaje no verbal, los elementos a
los que debemos prestar atención son los siguientes:
● el timbre o tono de la voz: puede ser más oscuro o estridente. Cuando
hay un cambio en el timbre de la voz dentro de una conversación,
variando el timbre de uno más oscuro a uno más estridente o viceversa,
significa que algunas emociones están cambiando. La elevación del
timbre de la voz manifiesta una sensación de sorpresa, por el contrario,
la disminución denota un alma más relajada;
●
la velocidad: el contenido expresado rápidamente comunica una
sensación de urgencia, mientras que el discurso pronunciado muy
lentamente transmite un estado mental más inseguro o nervioso;
● la intensidad de la voz: puede variar desde un susurro hasta un grito. En
cuanto a los gritos, generalmente se asocian con sentimientos de ira;
● el ritmo del discurso: viene dado por la sucesión más o menos apretada
de frases.
También trate de notar la intensidad de la respiración. Cuando es
profunda es provocada por un estado de ánimo relajado y seguro, mientras
que cuando es superficial con respiraciones cortas (hambre de aire) es
provocada por un estado de ansiedad o nerviosismo.
Cuando queramos provocar un cambio en alguno de estos elementos
vocales del individuo con quien estamos interactuando, podemos intentar
empezar a alinearnos con la velocidad, el ritmo, la intensidad de la voz del
sujeto, y luego modular gradualmente nuestra intervención en la dirección
en el que queremos llevar a esa persona. Esto no siempre funciona. Si el
otro está muy enojado tendremos mucha dificultad (en este caso sugeriría
dejar que se desahogue y escucharlo antes de hacer cualquier otra cosa),
pero en muchas situaciones podrías tener éxito.
Las personas con voces atractivas son más agradables para los demás.
Los locutores de radio, por ejemplo, son elegidos gracias a su voz, que
agrada a la mayoría de las personas. En cambio, una persona que mantiene
siempre el mismo tono y que da la impresión de ser poco enérgica o
aburrida, no puede despertar ningún placer o interés.
Si has notado que no tienes éxito, por ejemplo, en entrevistas de trabajo
o que no convences en reuniones o actividades de venta u otras ocasiones,
es posible que no tengas la voz adecuada. Ciertamente puede mejorarlo a
partir de la información que acabo de proporcionar, pero agrego otra
pequeña sugerencia. Recuerda que una buena postura es necesaria para una
buena salida vocal, pero también para dar una buena primera impresión. Por
lo tanto, antes de ingresar a una habitación donde tienes una entrevista o
una reunión de negocios o incluso antes de hacer una llamada telefónica
importante, inhala profundamente por la nariz y exhala por la boca varias
veces; adopta una postura erguida. La primera impresión, por lo general, es
la que cuenta y enseguida causarás una gran impresión, porque incluso
antes de hablar, debemos dar una imagen positiva de nosotros mismos. Solo
así despertaremos el interés necesario en lo que tenemos que decir. Si no
creamos inmediatamente una impresión positiva a partir del lenguaje
corporal, las personas no estarán bien dispuestas a escuchar lo que tenemos
que decir, ya que no buscamos resultados interesantes. Veremos cómo
hacerlo en el siguiente capítulo.
4 - COMUNICAR CON EL CUERPO
De los gestos y posturas de las personas podemos deducir qué tipo de
personas son y qué sienten. Solo necesitas saber interpretar correctamente
las señales. Ya he dicho que quien conoce el lenguaje corporal tiene una
gran ventaja a la hora de comunicarse con los demás porque es capaz de
crear más fácilmente una relación y un ambiente de confianza durante la
conversación. Sin embargo, no se trata de querer engañar a los demás, sino
de lograr esa coherencia, de la que hablaba inicialmente, entre el mensaje
verbal y el lenguaje corporal que nos permita dar esa impresión de
sinceridad y seguridad que asegurará que el interlocutor pueda confiar en
nosotros. Pero cuidado, porque si estamos mintiendo o haciendo un papel
para tratar de manipular al otro y hacer que confíe en nosotros con malas
intenciones, esa persona puede percibirlo, más o menos inconscientemente
(según las nociones que tenga sobre el lenguaje no verbal). Seguro algún
gesto o alguna microexpresión facial tarde o temprano nos traicionará, ya
que estos casi nunca son controlables.
La cinésica
Uno de los pioneros en el estudio del lenguaje corporal fue, en la década
de 1950, el antropólogo estadounidense Ray Bindwhistell. Fue él quien
acuñó el término cinésica del griego kinesis que significa movimiento. El
término cinésica define la comunicación que se produce a través de la
mímica, los gestos, la postura y las expresiones, mientras la boca pronuncia
un mensaje más o menos coherente.
Ya sea de pie o sentado, nuestro cuerpo se mueve espontáneamente, sin
que nos demos cuenta, hacia las cosas y personas que le llaman la atención
o que le gustan. Incluso cuando nos ponemos de pie y hablamos con
alguien, nuestros pies van en direcciones que pueden estar orientadas de
forma diferente a la persona que tenemos delante, pero a medida que avanza
la conversación, sin que nos demos cuenta, estos se mueven con naturalidad
hacia la persona con la que estamos hablando. Sin embargo, si se quedan en
su camino o van a otro lugar durante la conversación, significa que quieren
irse. En este punto hay dos posibilidades: la primera es que la persona
efectivamente tiene otro compromiso y tiene que irse y la segunda es que la
persona desaprueba lo que le estamos diciendo. A estas señales también se
pueden añadir otras como: orientar todo el torso hacia la salida, o incluso
sacudir y patear. Si no recibimos la señal y seguimos hablando, corremos el
riesgo de ser irritantes; podríamos tratar de cambiar de tema. En cuanto a
los brazos y piernas cruzadas, generalmente se consideran barreras, ya que
denotan cierre y tensión. De hecho, si esto es cierto en lo que concierne a
los brazos, las piernas cruzadas no pueden ser consideradas como tales. Por
sí solos, de hecho, podrían cruzarse solo por la incomodidad de la silla o
simplemente por costumbre. Las mujeres, por ejemplo, suelen cruzar las
piernas para parecer más serenas, dependiendo también del tipo de vestido
que lleven puesto.
El modelo cinético fue perfeccionado por Paul Ekman y Wallace Friesen
(Universidad de California, 1970). Los dos académicos han dividido la
cinésica en 5 campos específicos:
Gestos ilustradores
En su mayoría son gestos inconscientes que acompañan el discurso
proporcionando mensajes visuales con el objetivo de confirmar o reforzar el
contenido.
Gestos simbólicos
Son gestos que pueden reemplazar palabras porque su significado es
compartido dentro de un grupo determinado o una cultura determinada.
Como ejemplo, es el gesto del pulgar hacia arriba, que significa
confirmación o victoria.
Gestos indicadores del estado emocional
Generalmente son gestos inconscientes que delatan nuestras emociones,
tanto positivas como negativas. Incluyen expresiones faciales, movimientos
de las extremidades y posturas. Generalmente, es precisamente esta
categoría de gestos la que más nos traiciona, revelando a los demás
información que preferiríamos evitar.
Gestos de adaptación
Son capaces de revelar si la persona está mintiendo o persiguiendo una
forma más severa de engaño, ya que revelan el estado mental real y son
difíciles de controlar voluntariamente. Incluyen cambios de postura y
movimientos o acciones dirigidas hacia el propio cuerpo, como acariciar o
tocar el cuello, y acciones como mordisquear el lápiz o jugar con joyas.
Gestos normativos
Son actos como el cabeceo, el contacto visual y los cambios de posición
del cuerpo, que se realizan con el fin de regular las funciones del diálogo
entre hablante y oyente.
La proxémica
La proxémica (o proximidad) indica la cercanía espacial mantenida
inconscientemente entre los hombres en sus actividades relacionales
cotidianas. Como los animales, de hecho, el hombre define su propio
espacio personal y lo defiende del mundo exterior a través de una especie
de burbuja invisible definida por el psicólogo E. Hall en el libro de 1969
"Silent Language", una esfera de proximidad, que varía de persona por
persona, de contexto a contexto e incluso de cultura a cultura y que tiene
una importancia fundamental sobre todo en el primer acercamiento con una
persona. Las distancias interpersonales se pueden definir como:
● íntima: contacto físico y distancia entre 15 y 40 cm;
● personal: de 45 a 120 cm;
● social: distancia de 120 a 210 cm entre compañeros de trabajo hasta
360 cm entre personas que no trabajan juntas;
● público: distancia de 360 en adelante.
Evidentemente se trata de distancias indicativas, lo cierto es que la
percepción de la invasión del propio espacio es subjetiva y depende de
varios factores, adquiridos en particular en la infancia.
Aprendemos a percibir cualquier placer o malestar y a escucharlo cuando
sea posible y tratamos de recordar que, como decía, la proxémica también
es un factor cultural, por lo que siempre tenemos en cuenta la cultura y la
etnia de la persona que tenemos delante. Finalmente, es bueno tener en
cuenta que la distancia también depende de los roles sociales, por ejemplo,
mantener una distancia más corta con un amigo cercano y una distancia
mayor con tu maestro es una actitud adaptativa socialmente correcta.
5 - INTERPRETAR EL LENGUAJE DEL
CUERPO
Las posiciones que asumen las personas en un momento dado, sus
movimientos tales como: mecerse sobre las plantas de los pies, cruzar las
piernas, estar de pie o inclinado hacia adelante, tenso o relajado, recto u
oblicuo, inclinado hacia adelante con el torso, con los brazos cruzados y
rígidos o con la cabeza gacha, revelan sus emociones reales y, a veces,
incluso sus intenciones. Podemos aprender a percibirlos de forma natural,
aprendiendo a escuchar nuestro cuerpo y las sensaciones que nos comunica,
pero también nos puede ayudar aprender a leer estos mensajes, nociones
que otros, antes que nosotros, han identificado y descifrado. En este
capítulo hablaremos de todos aquellos mensajes no verbales que
comunicamos a través del comportamiento de las extremidades: tronco,
brazos, piernas, pies y manos.
El tronco
La postura, la tonicidad o ausencia de tonicidad y la forma de mover el
tronco pueden revelar emociones. Por ejemplo, cuando sientes ira, tu pecho
puede estar más hinchado; cuando experimentas un estado de ansiedad, la
respiración se vuelve alta y el pecho sube y baja rápidamente; cuando tienes
miedo el torso puede ser sacudido y tiembla y los hombros se elevan
ligeramente, como para protegerse; sin embargo, cuando estás relajado, el
cuerpo se coloca suavemente sobre un respaldo y la respiración es lenta y
regular.
Si alguien camina erguido con los hombros hacia atrás y mira al frente,
esto indica que tiene una buena autoestima y confianza en sí mismo. Por
otro lado, cuando alguien camina mirando al suelo puede tener baja
autoestima, o estar muy abatido por algo.
Los brazos
Como probablemente hayas escuchado muchas veces, existen señales de
apertura y cierre de los brazos que dan información sobre si una interacción
se desarrolla bien (en el caso de que las señales sean de apertura), o no (en
el caso de que las señales sean de clausura). Cuando los brazos están
cruzados, salvo que sirvan para resguardarse del frío, están formando una
barrera que dificulta el intercambio comunicativo. Casi siempre indican una
forma de malestar o ansiedad al constituir una defensa. Este es uno de esos
casos en los que el lenguaje corporal no necesita verbalizar lo que siente, es
decir, no se necesita una oración para explicar esta actitud y, de hecho, se
puede observar de la misma manera en todas las regiones del mundo. Si en
el trabajo o durante una discusión con un amigo la persona con la que
hablas adopta repentinamente esta posición, es posible que hayas dicho algo
con lo que no está de acuerdo. Si al asumir esta posición te comunica con
palabras que está de acuerdo contigo, presta atención y compara el tono de
la voz (si por ejemplo es más vacilante) y revisa la expresión facial (si ha
cambiado en algo). Estos comportamientos deberían confirmar la
posibilidad de que esta persona te esté mintiendo.
En caso de que quieras que la persona con los brazos cruzados se estire y
se relaje, intenta distraerlo para que se desate los brazos y adopte una
postura más relajada. Sugiere algo que hacer o mirar, u ofrécele algo de
beber. Por ejemplo, si se trata de una presentación comercial en la que el
cliente se cruza de brazos dando muestras de desinterés, entrégale un folleto
o documentos para consultar.
Una persona que cruza los brazos y se agarra firmemente la parte
superior de los brazos con las manos es una persona que se siente ansiosa,
prevé un evento desagradable o es muy terca en defender su posición. Esta
es la posición que frecuentemente toman las personas insatisfechas al
escuchar las razones de la otra parte. Si pretendes intentar una
reconciliación con esta persona, este es uno de esos casos en los que es
mejor evitar tomar la misma posición como punto de partida, sino que es
preferible recurrir a gestos de apertura, animando a la persona a explicar la
razón de sus sentimientos negativos: trata de averiguar cuál es la causa de
su tensión.
Una pequeña variación de esta posición es aquella en la que las manos
agarran los brazos, pero los pulgares están apuntando hacia arriba porque
denotan cierta incomodidad de la persona, pero a la vez una sensación de
seguridad para ella. Es decir, la persona está tensa, pero confiada en que
puede conseguir lo que quiere. Podría darse el caso de que hayas
encontrado al único comerciante que vende exactamente el artículo que
necesitas y estás negociando el precio con él. El tendero está tenso porque
quiere vender ese artículo, pero está bastante seguro de sí mismo porque
sabe que es el único que lo posee. Incluso mantener las manos en los
bolsillos con los pulgares fuera corresponde a una actitud de seguridad, es
decir, el estado de ánimo de una persona que está segura de que puede
conseguir lo que quiere.
Concluyo este párrafo brindando otros ejemplos simples de mecanismos
de defensa utilizados en ausencia de barreras. Muy común es la actitud de
cruzar un solo brazo, es decir, un cruce parcial de un solo brazo que, al
doblarse para agarrar el otro, crea una barrera defensiva; o poner el brazo
delante del cuerpo para ajustar la correa del reloj, o para arreglar una
corbata ya arreglada, o para enderezar un pendiente. Son todos gestos
espontáneos, mecanismos automáticos de defensa para crear pequeñas
barreras protectoras. Lo que tenemos que hacer cuando detectamos estas
actitudes no es pedir confirmación del estado de ánimo (de eso debemos
estar bien seguros), sino preguntar el porqué de ese estado de ánimo, es
decir, entender qué es lo que provoca el malestar.
Las piernas
Las piernas y los pies revelan a dónde quiere ir la gente o qué es lo
próximo que debe hacer. De manera muy general puedo decir que:
● si la posición de las piernas está separada o, en cualquier caso, no
cruzada, significa que desea continuar una conversación y abrir la
entrevista. Es una posición mayoritariamente masculina;
● si la posición de las piernas es cruzada indica clausura, incertidumbre o
defensa ya que protege y oculta los genitales, pero hay que indicar que se
pueden cruzar solo por costumbre, es una posición cómoda y muy común.
También se usa culturalmente en casi todas las circunstancias más o
incluso menos formales. Por tanto, más que las piernas, en estos casos,
los brazos deben ser los que realmente revelen las intenciones de la
persona. Una persona que cruza los brazos y las piernas probablemente
no tenga interés en la conversación. Si, además, también los apunta en
dirección contraria al interlocutor, demostrará toda su cercanía y
desinterés. Un afectado, aunque tenga las piernas cruzadas, mantendrá
una posición orientada hacia el interlocutor y con los brazos no cruzados.
Cuando una persona cruza ambas piernas y brazos, significa que se ha
retirado emocionalmente de la conversación. En este caso, cualquier
intento de persuasión podría ser inútil. Estadísticamente, las personas que
se sientan en esta posición usan oraciones más cortas, rechazan más
propuestas y recuerdan menos detalles de los discutidos que quienes se
sientan con las piernas y los brazos extendidos;
●
cruzar las piernas a la altura de los tobillos en todas partes comunica
"estar cortésmente relajado";
● la posición en la que la persona está sentada con las piernas cruzadas con
el tobillo de una pierna apoyado sobre la rodilla de la otra pierna se
denomina: el cuatro americano. Esta forma de cruce es exclusivamente
masculina e indica que la persona está decididamente relajada. Este gesto
también está muy extendido en todo el mundo. Una curiosidad: en
Oriente Medio, Arabia Saudí, Egipto, Singapur y Tailandia este gesto
puede incluso considerarse ofensivo y de mala educación, ya que deja ver
la suela del zapato. También puede llegar a ser considerado un insulto
grave;
● el doble entrelazamiento de la pierna a la altura de la rodilla y el tobillo
denota inseguridad y comunica que la persona se ha replegado en su
caparazón como una tortuga. Significa "estar incómodo" y se ve más a
menudo en mujeres.
Los pies
Generalmente, los pies están orientados en la misma dirección que la
cabeza, pero no siempre es así. En su mayoría, los pies apuntan como
flechas en la dirección en la que quieres ir. Por ejemplo, si estamos en la
oficina y nos dirigimos a la sala de reuniones y un colega nos detiene para
hablar, probablemente nos detengamos y giremos la cabeza hacia el colega,
le responderemos y tal vez le sonreiremos porque estamos felices de verlo,
pero tal vez nuestros pies sigan mirando hacia la sala de reuniones a la que
nos dirigíamos porque en realidad estamos enfocados en ese compromiso y
mentalmente ya estamos allí.
Además de indicar la dirección, los pies incluso muestran el interés que
una persona tiene hacia otra o hacia el tema del que se habla. Por ejemplo,
si durante una negociación, uno de los dos gira los pies hacia la puerta,
significa que la conversación ha terminado y quiere irse. Todo esto sucede
en un nivel inconsciente.
B tiene una posición
B está completamente
equilibrada en la
alineado con A e ignora a C
comunicación entre A y C, desde el punto de vista de la
posición correcta en el caso
comunicación no verbal
de tres personas
B está más orientado hacia
B está más orientado hacia
C que A
A, pero tiene el pie
izquierdo indicando que
pronto abandonará la
conversación
Un movimiento del pie que se percibe de la misma manera en todo el
mundo es balancear el pie arriba y abajo en el aire cuando estamos sentados
con las piernas cruzadas y tiene el mismo significado en todas partes: estoy
aburrido y quiero irme. Asimismo, dar golpecitos rítmicos con el pie en el
suelo o tamborilear con los dedos tiene el significado universalmente
reconocido en el mundo: estoy impaciente. El pie es como si quisiera
escapar, pero, en cambio, tiene que quedarse donde está. Es un movimiento
de huida exclusivamente simbólico que ocurre cada vez que la persona
quisiera estar en otro lugar, pero no puede irse.
Si una persona no se mueve, sino que permanece quieta con los pies en
una posición, su punto de vista también es firme. Si desea que una idea sea
aceptada, debe asegurarse de que esta persona se mueva físicamente. Con el
movimiento cambia el estado de ánimo. Equivale a decir: «Intentemos
mirar las cosas desde otro punto de vista». Si te has dado cuenta, a veces
sucede que mientras estamos haciendo un trabajo nos congelamos y ya no
podemos seguir, entonces basta con dar dos pasos para ver el problema
desde otra perspectiva y de inmediato desbloqueamos la situación. Es lo
mismo: si cambias de posición, tu estado mental también cambia (y
viceversa).
Una cosa interesante es que, según muchas investigaciones (Pease,
2004), cuando las personas no son ciertas, inconscientemente aumentan la
cantidad de movimientos con las piernas y los pies y no son conscientes de
ello. Analizando los resultados de estos experimentos, Paul Ekman, un
famoso psicólogo estadounidense experto en lenguaje corporal y pionero en
el estudio de las microexpresiones faciales, descubrió que, cuando mienten,
las personas mueven más la parte inferior del cuerpo. Esto también
explicaría por qué muchos ejecutivos, incluso de diferentes culturas, se
sienten más cómodos sentados en un escritorio porque oculta la parte
inferior del cuerpo. Las mesas con tapa de cristal, por ejemplo, generan más
ansiedad que las que no son transparentes.
Las manos
Los gestos de las manos realmente comunican muchas cosas sobre lo
que estamos diciendo y la persona que está hablando. Por lo general,
tenemos la sensación de aclarar más nuestro mensaje verbal si lo
acompañamos de gestos con las manos. Hemos dicho que las personas
visuales gesticulan más, pero también podemos añadir que, por lo general,
las personas que gesticulan más también son más extrovertidas. También ya
hemos dicho que los mensajes que podemos transmitir a través de los gestos
de las manos pueden llegar a sustituir por completo a las palabras y esto no
hace más que confirmar la importancia que pueden tener los mensajes que
se derivan de los movimientos de las manos.
Las personas que tienden a esconder las manos, por ejemplo,
manteniéndolas debajo de una mesa, un escritorio o un atril, si están
hablando en público, son percibidas inconscientemente de manera negativa
por esta misma razón. Dado que es tan normal utilizar las manos para
amplificar o confirmar nuestro mensaje, el hecho de que estén ocultas lo
hace muy sospechoso y, aunque tengamos poca noción del lenguaje no
verbal, podemos percibir inconscientemente esta actitud como inconsistente
con el mensaje, desarrollando una falta de confianza en esa persona. Una
persona que te está hablando o que está dando un discurso y mantiene los
brazos inmóviles a los lados del torso o detrás de la espalda, se percibiría
como muy poco natural.
Consideremos ahora las palmas de las manos. Aquí tenemos dos
posibilidades: palmas hacia arriba o palmas hacia abajo.
Si mientras una persona está hablando muestra sus palmas hacia arriba,
inmediatamente despierta una impresión positiva. La mano abierta
representa amistad, honestidad, sinceridad, como diciendo: «Por favor,
créeme». En la antigüedad, el hombre mostraba sus palmas para demostrar
que estaba desarmado. Si este gesto, sin embargo, carece de coherencia con
otras señales de apertura que confirman su significado, como el contacto
visual, la postura adecuada o la sonrisa, lo más probable es que la persona
esté tratando de engañarnos para que creamos o nos venda algo. En cambio,
si mientras una persona habla muestra las palmas hacia abajo, comunica
dominio, autoridad, como si nos estuviera dando una orden.
Pongamos un ejemplo: si estuviéramos muy enojados con alguien y nos
desahogáramos con otra persona que nos está escuchando, esa persona
podría invitarnos a estar más tranquilos y podría hacerlo de dos maneras.
Podría darnos esta invitación con las palmas hacia abajo diciendo la frase:
«Ok, pero mantén la calma». O podría darnos la misma invitación con las
palmas hacia arriba, diciendo la misma frase: «Ok, pero mantén la calma».
Ahora tú que estás leyendo este libro trata de hacerlo, trata de decir: «Ok,
pero mantén la calma» primero manteniendo las palmas hacia abajo y luego
otra vez, pero con las palmas hacia arriba. ¿Notas una diferencia? ¡Me
refiero a esto cuando digo que tenemos que aprender a percibir, a escuchar
el lenguaje corporal!
En el primer caso, en el que las palmas están dirigidas hacia abajo, nos
encontramos casi ante una orden, un imperativo, mientras que, en el
segundo caso, en el que las palmas están dirigidas hacia arriba, nos
encontramos más bien ante una solicitud. Ahora, imaginando la misma
situación, repite los mismos gestos exactamente de la misma manera, pero
sin decir ninguna oración. Suena increíble, pero eso es todo: ¡tiene
exactamente el mismo efecto!
Un gesto muy agresivo que podemos hacer con las manos es señalar con
el dedo índice. El significado de este gesto, es prácticamente universal y
significa: «¿Has entendido bien?». Hay personas que, sin saberlo, lo hacen
con mucha frecuencia sin entender el efecto que esto produce y casi
siempre se percibe el efecto como provocador. Por lo tanto, si te encuentra
haciéndolo con frecuencia, incluso cuando no es necesario, intentas dejar de
hacerlo lo antes posible.
Con nuestras manos también podemos realizar otras acciones que
pueden denotar un estado de ánimo, por ejemplo, ansioso. En cuanto a las
mujeres, un gesto típico de mostrar ansiedad es llevar la mano al cuello
para acariciar la garganta, mientras que para los hombres es un gesto más
habitual masajear la nuca. El gesto predominantemente femenino de
llevarse la mano al cuello denota un estado de ansiedad, como de
expectación. Es un gesto que se puede producir esperando noticias en
cualquier momento. Puede realizarse llevando la mano directamente al
cuello, o comenzando por jugar con el collar, pasando por el roce de la
garganta en la base del cuello, hasta agarrar firmemente toda la garganta.
Según el tipo de movimiento tendrás una pista sobre la intensidad de la
molestia, pero recuerda siempre que también debes comprobar el contexto y
la coherencia de los demás gestos que realiza la persona.
6 - INTERPRETAR LOS GESTOS
Rascarse el ojo, la oreja o la punta de la nariz
Los llamados rasguños expresan un profundo malestar con respecto a lo
que se está escuchando o diciendo. Las catecolaminas (una serie de hormonas
producidas por las glándulas suprarrenales que circulan continuamente en la
sangre) se liberan rápidamente en grandes cantidades tras el aumento de las
condiciones estresantes y el picor se desencadena precisamente por la mayor
presencia de estas hormonas.
En realidad, evolutivamente, el aumento en sangre de estas hormonas
permite al ser humano contraer los músculos de forma más rápida y eficaz
permitiendo la respuesta de lucha o huida en caso de peligro. Y así, ante una
simple pregunta directa o algo a lo que se ve obligada a asistir (una reunión de
negocios, una entrevista, un interrogatorio), la persona que no puede escapar ni
abstenerse de responder, comienza a aumentar la producción de catecolaminas
y se siente incómoda porque inconsciente e instintivamente, le gustaría escapar
y no puede hacerlo o le gustaría atacar y no puede hacerlo.
Justo en la punta de la nariz, alrededor de los ojos y alrededor del lóbulo de
la oreja, se encuentran los receptores más sensibles a las catecolaminas y por
eso son las zonas que más nos pican en estas circunstancias.
Alejar los objetos colocados frente a usted
Cuando notas que la persona con la que hablas aparta los objetos que tiene
delante o cerca (bolígrafos, vasos, cubiertos, platos, etc.), es como si te dijera
que el tema de que estás hablando la oprime, ella se asfixia y necesita aire.
Depende de ti entender cuáles son las razones que la hacen sentir así, tal vez
haciéndole preguntas y continuando codificando sus gestos, o simplemente
cambiando de tema.
Cuando hablamos de temas incómodos, el nivel de estrés aumenta y el
inconsciente nos empuja a hacer gestos simbólicos como soplar aire a nuestro
alrededor. En consecuencia, inconscientemente, tenderemos a empujar
cualquier objeto, incluso pequeño, a nuestro alrededor o frente a nosotros.
Acercar los objetos colocados frente a usted
Por el contrario, cuando nuestro interlocutor tiende a acercarse a los objetos
que tiene delante, significa que está plenamente a gusto con nosotros y con la
situación. Sobre todo, si la persona se acerca a los objetos que tocamos poco
antes: significa que a través de esos objetos busca un mayor contacto con
nosotros.
Alejarse físicamente con el torso (o los pies)
Si notas que mientras hablas, la otra persona, está apartando el torso de ti,
entonces ese sujeto no está de acuerdo con lo que está escuchando. Pero
cuidado, no es de ti de quien quiere distanciarse, sino de los conceptos que
estás expresando. Si, por el contrario, una persona está hablando y haciendo el
mismo gesto mientras habla, probablemente esté mintiendo. Nuestro
inconsciente siempre busca una coherencia entre lo que decimos y lo que
sentimos y si está explicando algo y mintiendo, el inconsciente la empuja a
hacer un gesto acorde con la emoción que está sintiendo, con el objetivo de
mantener esa coherencia. Es como si la persona que miente te dijera que se
distancia de lo que dice porque no es lo que percibe emocionalmente.
Frotar las manos
¡Cuántos políticos hemos visto hacer este gesto! El frotamiento de las
manos es un gesto que expresa una satisfacción extrema por una emoción que
sentiremos poco después y que ya estamos deseando.
Si notas que alguien que está a punto de venderte algo, se frota las manos,
significa que ya anticipa las ventajas que tendrá cuando firmes el contrato. No
significa que te esté engañando (o sí), quizás simplemente para él esa venta le
traerá ventajas que de otro modo no tendría.
Morder los labios, tirar el cabello lejos del cuello, tocar el interior de la oreja
Los labios, los lados del cuello y el interior de la oreja son partes del cuerpo
muy inervadas y, por lo tanto, muy sensibles y los gestos que conducen a
microestimulaciones de partes del cuerpo particularmente receptivas como
estas indican que la persona se siente atraída por el individuo con el cual están
hablando o de la situación que se está creando.
Gestos de aprecio, tensión y rechazo
Imagina que estás hablando con alguien, tal vez estás presentando un
proyecto o has invitado a cenar un individuo que te gusta o estás tratando de
vender un producto. Imagina que quieres interpretar los gestos de esta persona
y entender si son gestos de PLACER, TENSIÓN o RECHAZO para poder
ajustar, por ejemplo, pasar al siguiente punto de tu presentación, cambiar de
tema durante la cena, o hacer una oferta diferente al comprador. ¿A qué gestos
debemos prestar atención? Tratemos de entender.
Cuando tienes que vender algo y haces una oferta y la persona con la que
estás tratando, mientras hablas, se lame los labios, aunque sea levemente,
significa que lo está disfrutando. Entonces, si te dice que no le gusta la oferta,
está mintiendo. En cualquier caso, esta señal, lamentablemente como muchas
otras, es en promedio controlable. Esto significa que se puede simular, pero es
difícil de bloquear. Se puede hacer, pero a veces se sale de control. Así que
siempre tratas de entender si la persona que tienes delante puede ser un sujeto
acostumbrada a mentir o no. Estos son los diversos gestos que un individuo
puede realizar mientras te habla y sus significados:
GESTOS DE RECHAZO
Retirarse del lugar
Alejar objetos
Cepillar la ropa o mesa
Decir no con la cabeza (incluso mientras dices que sí)
Retroceder con la cabeza
Pasar los dedos por dentro del cuello de la camisa (asfixia)
Desabrochar el cuello de la camisa; aflojar la corbata (asfixia)
Cerrar la chaqueta
Cruzar piernas y brazos
Ocultar las manos detrás de la espalda o debajo de las nalgas
Encogerse de hombros asimétricamente
GESTOS DE AGRADECIMIENTO
Acercamiento: la persona se te acerca
La persona se lame los labios como si hubiera probado algo bueno
Besos analógicos: movimiento de labios similar a un beso
Pasar la lengua con presión en las mejillas
Pasar la lengua con presión en las mejillas, acentuado: cuando también coloco
un dedo en la mejilla
Beso analógico a un objeto: por ejemplo, un bolígrafo
Caricias: más eficaz en la zona del cuello
Mano en el corazón; jugando con el anillo en el dedo
Dilatación de pupila
Acariciar el cabello; acariciar objetos
Pasar la lengua por los labios; morderse el labio inferior
Llevar el torso hacia adelante (hacia el interlocutor)
Sube las mangas de la chaqueta o camisa; sube los pantalones
Succión del dedo o de un objeto
Ajustar la corbata
Apertura de brazos o piernas
Tocar al interlocutor de manera amistosa
Soplar el humo del cigarrillo hacia arriba
GESTOS DE TENSIÓN
Enrojecimiento de la cara
Aclararse la garganta (raspador) también podría ser rechazo y tensión
Transpiración
Tragar forzado
Mover el pie
Batir los dedos sobre la mesa
Agitar el bolígrafo o las gafas entre los dedos de la mano
Soplar nerviosamente el humo del cigarrillo
Dirección de los ojos
Ya en 1890 el psicólogo estadounidense William James en su libro
“Principles of Psychology”, habla sobre la interpretación de los movimientos
laterales de los ojos. Según el tipo de estímulo (por ejemplo, una pregunta)
nuestro cerebro reacciona con un proceso cognitivo (como recordar o
inventar). Este proceso cognitivo puede involucrar el hemisferio derecho o
izquierdo dependiendo del hemisferio dominante de la persona. Si estamos
preferentemente a la derecha, nuestro hemisferio dominante es el derecho, la
dirección de los ojos debe interpretarse de la siguiente manera:
●
arriba a la izquierda: el hemisferio no dominante está recordando
imágenes;
● arriba a la derecha: el hemisferio dominante está creando imágenes de
fantasía;
● centro izquierda: el hemisferio no dominante está recordando sonidos,
palabras, música, etc.;
● centro derecha: el hemisferio dominante está creando sonidos, palabras,
música, etc.
Así que, en resumen: a la izquierda recuerda ya la derecha inventa.
En final:
● abajo a la izquierda: estamos hablando entre nosotros en la cabeza (diálogo
interno);
●
abajo a la derecha: estamos experimentando sensaciones táctiles o
viscerales.
Esto es cierto para la mayoría de las personas diestras. Para los que usan la
izquierda se debe invertir el esquema. Hay personas como los ambidiestros u
otros casos en los que el sistema no refleja la realidad y por tanto no es
aplicable. Por estas razones, lo importante antes de cualquier deducción es
recordar siempre calibrar la línea de base de la persona, es decir, su
comportamiento estándar, su baseline y por lo tanto la lateralización de las
funciones cerebrales (derecha o izquierda)
Para verificar la línea de base, puede hacer una pregunta simple como:
«¿Recuerda lo que había afuera de la puerta antes de que entrara?».
Tendencialmente la persona no tendrá motivos para mentir, en consecuencia,
deberá tratar de acceder a imágenes recordadas y por tanto el movimiento
ocular deberá darte indicaciones sobre la lateralización de esa persona.
El lenguaje corporal debe ser interpretado
Hasta ahora he dado algunas indicaciones generales para poder leer lo
mejor posible el lenguaje corporal. Pero la realidad es que no puede haber un
manual universal de lenguaje corporal, si no solo unas pautas, porque cada
gesto puede significar cosas diferentes. Para interpretarlo bien, en primer lugar,
es necesario considerar el contexto, es decir, la situación en la que se insertan
uno o varios gestos y, en segundo lugar, es necesario analizar a la persona que
tenemos al frente.
El contacto visual, como una persona que te lanza una mirada intensa,
puede considerarse tanto íntimo como intimidante, eres tú quien debe aprender
a entenderlo. Si alguien te mira directamente a los ojos, ¿qué significa?
Depende de quién sea la persona y el contexto: si es tu pareja en un momento
romántico será un contacto íntimo, pero si estás en una reunión de negocios y
de repente tu jefe te mira, puede que no sea una buena señal. Tienes que
acostumbrarte a leer el contexto para todas las señales del lenguaje corporal.
Por ejemplo, si agarro tu brazo con una mano, mi toque puede significar
diferentes cosas: puede ser una señal de amistad o un gesto de intimidación o
incluso amenazante.
Incluso se pueden interpretar cosas más triviales que ni siquiera implican
contacto físico, por ejemplo, el uso del tiempo. Hay personas que siempre
llegan tarde: no tienen un buen sentido del tiempo, ¿o es un juego de poder
hacer esperar a los demás?
Capítulo 2
MANIPULAR MEDIANTE
EL LENGUAJE DEL CUERPO
1 - MENTIR CON EL CUERPO
El cuerpo delata a los mentirosos, pero detectar a un buen mentiroso no
siempre es fácil. Sin embargo, si una persona no está acostumbrada a
mentir, es probable que cometa algunos errores. La posición del cuerpo, el
tono de voz, la distancia o proximidad del hablante, las expresiones
faciales, los deslices, son todos indicadores que difícilmente pueden ser
manipulados. El conjunto de estas señales es complejo, pero si lo
desglosamos, quizás podamos simplificar un poco las cosas. Mira a la
persona en su totalidad y luego concéntrate en las distintas partes.
Los gestos ilustradores
Son aquellos que acompañan y refuerzan el contenido de lo que decimos.
Involucran todo el cuerpo, especialmente las manos, los ojos, la frente, las
cejas. Los que mienten concentran sus energías cognitivas y mentales en
inventar la mentira y, por lo tanto, tienden a moverse poco porque su
concentración está totalmente investida en inventar, especialmente si les
han pillado desprevenidos.
Los ojos
Según Christophe Drouet, psicólogo experto en el campo de la
morfopsicología, los ojos son lo primero que hay que mirar. Al mentiroso
no le suele gustar mantener su mirada en contacto con la tuya, sabe que es
peligroso porque teme que puedas leer en sus ojos que miente. Después de
todo, los ojos son el espejo del alma. Entonces mirará aquí y allá, en el
suelo o arriba. Pero, no siempre es así, los mentirosos que conocen los
secretos del lenguaje corporal hacen todo lo contrario, es decir, te miran a
los ojos mientras te mienten para parecer más creíble, pero también para
comprobar si estás creyendo lo que te están diciendo.
Los párpados
Los mentirosos a veces están agitados, parpadean rápidamente y con más
frecuencia.
La sonrisa
Los que mienten suelen sonreír más de lo debido y de forma extraña,
solo con la boca. Es una sonrisa forzada y lo veremos luego.
Los brazos
Ya he explicado que una persona que cruza los brazos mientras hablamos
probablemente esté expresando cierre o desacuerdo. Pero ahora añado que,
si la persona que cruza los brazos es la que está hablando, podría ser una
señal de que está mintiendo.
La caminata
Nuestra forma de caminar, muy a menudo, refleja nuestra personalidad:
una persona que camina de forma torpe y quizás también es tan torpe como
para tropezar, probablemente será una persona imaginativa y creativa que
muchas veces anda con la nariz en alto. Una persona que arrastra los pies
por el suelo, despacio y con la mirada hacia abajo, probablemente sea un
pesimista, mientras que si tiene un paso amplio y decidido y balancea
mucho los brazos puede ser una persona cascarrabias y muchas veces
emotiva. Algunas personas, en cambio, caminan despacio, con la espalda
recta y mirando hacia delante, balanceando los brazos moderadamente. Es
el típico andar de la persona segura de sí misma, muchas veces el líder de
un grupo anda así. Es el estilo que utilizan también muchos políticos,
animados por sus asesores de imagen con el objetivo de despertar una
mayor confianza en la gente.
El apretón de manos
Del apretón de manos podemos identificar uno de los rasgos de carácter
más importantes: el dominio. Un apretón de manos dominante tiende a rotar
la muñeca, de manera que su mano quede arriba de la tuya, o con una mano
aprieta la tuya y pone la otra sobre tu hombro, o simplemente es muy
vigoroso, pero en este caso también podría tratarse de un exhibicionista en
lugar de un dominador.
Un apretón de manos no dominante, por otro lado, es débil, a veces
ofrece solo los dedos y, a menudo, suda, aunque esto no es necesariamente
un indicador de no dominancia.
El gesto de extender y dar la mano nos da muchas señales sobre nuestro
interlocutor, sobre todo si es una persona que conocemos por primera vez.
El hombre habría ideado el acto de extender la mano para mostrar
cordialidad, pero también porque al extender el brazo tendría la oportunidad
de elegir y comunicar a qué distancia quiere mantener al interlocutor. Se te
habrá ocurrido acercarte a alguien que, al estrecharte la mano, ha estirado
todo su brazo, para protegerse, o, por el contrario, te ha tirado hacia él para
aumentar el contacto. Sin embargo, el objetivo principal de darse la mano
sigue siendo autorizar la interacción y demostrar un cierto grado, mayor o
menor, de aceptación y apertura hacia el otro. La intención es hacer que se
entiendan tus intenciones cuando te acercas a alguien. Así, extender la
mano podría entenderse como una señal que significa «Detente ahí y no
invadas más allá de mi espacio», o «Acércate, pero quiero tener dominio
sobre ti». Como resultado, tendremos a alguien apretando tu mano y
aplastándola, a otros haciéndola suave y resbaladiza, o apretándola por
encima o por debajo de la tuya. Todo apretón de manos tiene un código y
los políticos, por ejemplo, lo conocen bien, al punto de estudiar el
ceremonial para comenzar la reunión con un apretón de manos dominante.
Apretón de manos sin
Apretón de manos con la
dominante (la fuerza también
persona dominante a la
debe ser igual)
izquierda
Apretón de manos con la
Apretón de manos con la
persona de la izquierda
dominante, pero también
persona de la derecha
dominante, pero menos
tranquilizador según el
tranquilizador que el
contexto
anterior
Apretón de manos con la
persona de la izquierda
La chica intenta mantener la
distancia por seguridad, por
insegura
lo que mantiene el brazo
extendido
La persona de la derecha
La persona de la derecha
tiene una doble dominante:
con la mano y el brazo
tiene una doble dominante:
con la mano y el brazo
izquierdo sobre el codo
izquierdo sobre el hombro
Mi consejo, para presentarnos con un apretón de manos tranquilizador,
es acercarnos mirando a la persona en su totalidad y siempre sonriendo.
Cuando la persona extienda su mano, dirija nuestra mano para un apretón lo
más parejo posible, tanto en términos de posición como calibrando
cuidadosamente la fuerza. Presta atención al área proxémica (distancia entre
ustedes) y sonríe si la persona sonríe, o comienza serio si la persona
permanece seria y luego guía lentamente a la persona hacia la sonrisa que tú
también tenderás.
2 - MANIPULAR MEDIANTE EL
LENGUAJE DEL CUERPO
Por regla general, quienes mienten pueden sacudir una parte del cuerpo
de forma casi nerviosa, por ejemplo, pueden dar golpecitos en el suelo con
el pie continuamente o jugar con llaves u otros objetos, o tocarse algunas
partes del cuerpo como la cara, la boca, las orejas o la nariz.
Sin embargo, estas indicaciones son en su mayoría probabilísticas. Lo
cierto es que, como repito, el lenguaje corporal siempre debe interpretarse
teniendo en cuenta a las personas y el contexto. Además, diría que una sola
señal no puede ser suficiente para evaluar el carácter de una persona y si
está mintiendo, especialmente si la conoces superficialmente.
Sin embargo, una regla general que siempre se puede dar por sentada es
que la comunicación no verbal de quien miente suele resaltar rarezas, es
decir, diferencias con respecto al lenguaje corporal de esa misma persona
cuando no miente. En consecuencia, cuanto mejor conozcas a una persona,
más fácil será ver que está mintiendo.
Los mentirosos son disonantes
El lenguaje corporal de los mentirosos suele ser contradictorio. Por
ejemplo, si una persona te dice que llega tarde por el trabajo y al mismo
tiempo mueve la cabeza ligeramente hacia la derecha y hacia la izquierda
como si dijera "no", el lenguaje no verbal de esa persona se está
comunicando (a nosotros y a la persona misma) que su cuerpo no confirma
lo que dicen sus palabras, así que tal vez esté mintiendo
Los mentirosos casi siempre están a la defensiva
Un mentiroso generalmente tiende a enojarse si se cuestiona su
inocencia. Por el contrario, los que dicen la verdad tienden a reaccionar
ofendiéndose o lamentándose, pero por lo general no enojándose. Además,
un comportamiento muy común de quienes mienten es intentar cambiar el
tema de conversación moviéndolo en otra dirección. Una prueba que puedes
hacer, si tienes la duda de que una persona te está mintiendo, es cambiar
bruscamente el tema de la conversación. Un mentiroso te seguirá con gusto,
mientras que una persona inocente se confundirá y probablemente intentará
volver al tema anterior.
Los mentirosos aman demasiado los detalles
¿Alguna vez has tenido que justificar tu ausencia en un evento al que no
querías asistir? Probablemente habrás caído en la trampa de proporcionar
una serie de detalles no solicitados que habías elaborado para hacer más
veraz la excusa, pero que pueden haber causado exactamente el efecto
contrario, es decir, poner en duda al interlocutor sobre la veracidad de tu
historia. Los mentirosos suelen proporcionar información adicional
innecesaria sin que nadie les pregunte. Los que mienten piensan que
enriquecer su historia la hará más creíble. En realidad, de esta manera, la
historia muchas veces tiende a resultar demasiado complicada para ser
creíble. Cuanto más elaborada sea la historia, más probable es que se trate
de un invento y esto se aplica no solo a ti sino también a los demás, por
supuesto.
El mentiroso tiende a no querer repetir
Si le pides a un mentiroso que te repita la historia que te acaba de contar,
tenderá a negarse con la excusa de que ya te la ha contado y, si queda
satisfecho, se confundirá al hacerlo, olvidará algunos detalles, cambiará
temporalmente algunos pasajes de la historia y cometerá algunos errores en
el lenguaje no verbal.
Algunos mentirosos sudan
En realidad, no es un indicio seguro. Se sabe que algunas personas
tienden a sudar más porque son tímidas o nerviosas, pero los expertos
utilizan la medición de la sudoración en pruebas con el polígrafo (o detector
de mentiras) para comprobar si el sujeto está mintiendo. Sin embargo, como
ya he dicho varias veces, tenga cuidado de no tomar estas indicaciones
aislándolas del contexto y de la persona. En general, sudar más, sonrojarse,
temblar y tener dificultad para tragar son signos de mentira, pero siempre
hay que interpretarlos.
Los mentirosos hablan más lento
Cuando el mentiroso se inventa su historia sobre la marcha, por muy
experimentado que sea mintiendo, su velocidad de habla será
necesariamente más lenta de lo normal, incluso haciendo pausas
ocasionales, para poder pensar qué decir y cómo ser más creíble.
Los mentirosos prefieren no mentirte directamente
Cuando alguien tiene que decir una mentira, especialmente si no está
realmente acostumbrado a mentir, le resulta difícil hacerlo directamente en
su presencia y puede preferir usar mensajes de texto o incluso correos
electrónicos. Así que, si tienes alguna sospecha de que lo que alguien te ha
escrito puede ser mentira, puedes probar a pedirle un encuentro para
aclararlo. Cualquiera que mintió intentará evitar un encuentro directo.
Los mentirosos suelen tener una buena razón
Cuando tengas dudas sobre la sinceridad de alguien, trata de preguntarte
qué ganaría esa persona mintiéndote. De hecho, la gente suele mentir
cuando tiene una buena razón para hacerlo. Entonces, si encuentras una o
más respuestas a esta pregunta, las posibilidades de que esa persona esté
mintiendo son mayores y tal vez deberías intentar profundizar más.
En resumen, solemos imaginar que el mentiroso tendrá un estado de
tensión e incomodidad frenético, torpe, enrojecido, evidente, con tendencia
a apartar la mirada de ti. De hecho, de numerosas investigaciones se
desprende que el mentiroso experto es, en cambio, más estático en sus
movimientos que el que dice la verdad. En concreto, a lo que debemos
prestar atención es al aumento de las sonrisas y ciertos gestos como, tocarse
una parte del cuerpo con la otra, por ejemplo, la boca con la mano, rascarse
la nariz, frotarse la frente, ajustarse el cuello de la camisa (sobre todo si está
en su sitio), la reducción de las miradas hacia el interlocutor (aunque he
explicado que el mentiroso muy experimentado es capaz de mantener la
mirada fija en los ojos) y posiblemente más sudoración.
Entonces, concretamente, a pesar de su voluntad y de todo su empeño, es
difícil que un sujeto tenga un control completo de la comunicación cuando
miente ya que, poniendo más atención a las palabras a emplear y a la
historia o detalles a inventar, incluso para responder cualquier pregunta del
interlocutor reduce el control sobre la voz, el cuerpo y la cara en este orden
exacto. Por ello habría que analizar el tono vocal, observar los movimientos
de las extremidades, manos, pies y torso y, por último, las microexpresiones
faciales. En muchos casos, de hecho, la lectura de las microexpresiones
faciales descritas por Ekman, que profundizaré en el próximo capítulo,
pueden proporcionar pistas que se consideran muy válidas sobre las
emociones reales que sienten quienes son sospechosos de mentir.
Capítulo 3
MICROEXPRESIONES FACIALES
1 - QUE SON LAS EXPRESIONES
FACIALES
Las microexpresiones faciales son expresiones faciales muy cortas de
una emoción, de 1/2 a 1/25 de segundo, provocadas por un movimiento
breve e involuntario de los músculos faciales. La primera persona que
escribió sobre microexpresiones fue Charles Darwin en su libro "The
Expression of the Emotions in Men and Animals", publicado en 1872. En
este trabajo, Darwin planteó la hipótesis de que las expresiones faciales
humanas podrían ser universales, contradiciendo a antropólogos como
Margaret Mead, quien asumió exactamente lo contrario.
En 1960 Haggard e Isaacs, analizando horas y horas de videos de
sesiones de psicoterapia en busca de indicios de comunicación no verbal
entre terapeuta y paciente, identificaron y describieron estas
microexpresiones. Pero los verdaderos grandes avances los dio la
investigación de Paul Ekman sobre las emociones y su relación con las
expresiones faciales.
Inicialmente, en 1965, Ekman pensó que Margaret Mead tenía razón, que
las expresiones no eran universales, sino culturalmente determinadas y
transmitidas. Creía que las expresiones las aprendía el niño que, a medida
que crecía, seguía las de las personas que lo rodeaban y, en consecuencia, se
manifestaban de forma diferente de una cultura a otra según su propia
tradición.
Ekman estaba decidido a obtener la evidencia objetiva que le permitiera
resolver esta diatriba y desarrolló un famoso experimento. Mostró
fotografías de expresiones faciales a sujetos de diferentes culturas, Estados
Unidos, Japón, Argentina, Chile y Brasil y, para su sorpresa, notó cómo los
sujetos coincidían en reconocer qué emoción surgía de cada fotografía, sin
importar de dónde provinieran. Pero eso no fue suficiente para Ekman,
porque estas personas podrían haber aprendido el significado de esas
expresiones al ver a Charlie Chaplin o John Wayne en la televisión. Luego,
incluyó en la investigación a las personas más aisladas y no expuestas al
mundo civilizado: los habitantes de las tierras altas de Papúa Nueva Guinea.
Estos indígenas no sólo codificaron las expresiones de la misma manera que
los habitantes de los países civilizados, sino que manifestaron expresiones
que, luego de grabarlas con una cámara, les mostraban a personas que
siempre vivieron en países civilizados y quiénes eran nuevamente
codificado de la misma manera.
Ekman, por lo tanto, dedujo que las microexpresiones faciales son una
proyección de nuestras emociones no culturalmente determinadas y
transmitidas, sino biológicamente, es decir, ya presentes en nuestro DNA
desde que nacemos. En su investigación, Ekman también notó que, por otro
lado, lo que variaba de una cultura a otra, eran las reglas que determinaban
si y a quién se le podía mostrar una determinada emoción en un momento
dado.
Ekman inició una serie de investigaciones y experimentos junto con su
colega Friesen, llegando a la conclusión de que en el origen de la expresión
de las emociones existía un número preciso de programas neurofisiológicos
innatos, es decir, caminos específicos para cada emoción ya presentes en
nuestro programa genético. Esto es lo que aseguraría la invariabilidad de las
expresiones faciales asociadas a cada emoción y permitiría una codificación
universalmente compartida (es decir, una lectura) y, en consecuencia, daría
lugar a las mismas respuestas emocionales por parte del observador,
permitiendo también su supervivencia. De hecho, por ejemplo, ante una
expresión de enfado, una vez reconocida esa expresión, se puede reaccionar
con el ataque, o con la huida, lo que significa ponerse a salvo para
sobrevivir, y todo ello sin decir ni una palabra. Por tanto, precisamente
porque las emociones se manifiestan de una forma común a todas las
culturas, su reconocimiento a través de las expresiones faciales también es
posible entre individuos de diferentes culturas.
En 1976, la investigación de Ekman y Friesen llevó el trabajo de Darwin
a un nivel concluyente y les permitió desarrollar un sistema denominado
"Facial Action Coding System" (FACS), que es un verdadero Atlas del
rostro en el que se codifican las expresiones faciales, que permite identificar
cuáles de los 43 músculos del rostro están trabajando en ese momento para
construir una microexpresión específica y descifrar la emoción que la
generó. Según este modelo, cada emoción corresponde al movimiento de un
grupo de músculos en la cara. En este Atlas, además, para cada emoción y
para las expresiones correspondientes, se describen las características
esenciales (es decir, que necesariamente deben estar presentes para
manifestar esa emoción en particular) y las accesorias (que pueden o no
estar). Las áreas de la cara que son importantes para las emociones son la
frente, las cejas, la boca, las mejillas y la parte central de la nariz.
Ekman y Friesen dividieron las expresiones de emoción a través del
rostro en tres categorías:
1. Macroexpresiones: expresiones que duran unos segundos y por lo
tanto se pueden ver e interpretar sin dificultad;
2. Microexpresiones: expresiones faciales muy cortas, de 1/2 a 1/25 de
segundo. Son causadas por un movimiento breve e involuntario de
los músculos de la cara. Por eso son casi imperceptibles y muy
difíciles de notar. La mayoría de las personas no puede controlar
estas contracciones musculares involuntarias que se ven afectadas
por las emociones que sienten;
3. Expresiones sutiles o ahogadas: son expresiones retenidas o
interrumpidas.
Luego, los dos investigadores agruparon las microexpresiones en 7
categorías universales que siempre son las mismas en los rostros de
personas de todo el mundo:
1. Enfado
2. Asco
3. Miedo
4. Tristeza
5. Felicidad
6. Sorpresa
7. Desprecio
Este Atlas de las Expresiones Humanas es utilizado hoy día por
psicólogos, criminólogos e investigadores de todo el mundo. Es estudiado
por el FBI, la CIA y las Fuerzas de Policía para aprender a leer los
indicadores de emociones en posibles asesinos, terroristas o sospechosos.
Esta parte del manual se basa en más de 50 años de investigación en el
campo y con ella podrás aprender a descifrar las expresiones faciales que
suelen aparecer en los rostros de las personas en las conversaciones
cotidianas.
Aprender a identificar y descifrar expresiones faciales
Ya expliqué que captar macroexpresiones y descifrarlas para luego
traducirlas es una capacidad que tenemos desde que nacemos porque está en
nuestro DNA. En cambio, saber captar y descifrar microexpresiones es una
habilidad que muy pocas personas poseen naturalmente, pero que se puede
aprender con mucha práctica y siguiendo algunas reglas.
Las cosas a tener siempre en cuenta antes de empezar son las siguientes:
-
En primer lugar, recuerda siempre que las macroexpresiones y las
microexpresiones faciales son lo mismo, pero se diferencian entre sí en
cuanto a la duración: las macroexpresiones pueden durar unos segundos o
unos minutos, son cortas, pero claramente identificables y reconocibles,
mientras que las microexpresiones duran una fracción de segundo; casi
siempre ni siquiera se notan y se necesita un cierto entrenamiento
también para distinguirlas entre sí. por su brevísima duración;
-
Lo primero que debes hacer, y lo más importante, cuando quieres
aprender a leer las microexpresiones en el rostro de una persona, es
determinar la baseline (línea de base), es decir, la referencia básica de la
persona que tienes delante: su expresión neutra. Es importante notar su
expresión
neutra
para
reconocer,
entonces,
las
diferentes
microexpresiones que aparecerán cuando experimente las distintas
emociones. El sujeto puede tener algunas asimetrías básicas en su rostro
que hay que tener en cuenta en el caso, por ejemplo, de la expresión de
desprecio (que es la única expresión asimétrica), que veremos más
adelante.
Probablemente hayas oído hablar de personas con "cara de póquer" o
"poker face" y tú mismo podrás mostrar esa expresión si es necesario. La
poker face es una expresión facial caracterizada por un posicionamiento
neutral de los rasgos faciales con el objetivo de ocultar emociones fuertes.
La expresión se usó, inicialmente, para describir a un jugador de póquer
habilidoso que no muestra signos evidentes en situaciones estresantes
durante el juego, especialmente cuando hace trampas. Posteriormente,
también se utilizó en el contexto de la salud mental para describir las
actitudes de algunos pacientes. Es útil poder distinguir entre una cara de
póquer y la expresión neutral que mencioné anteriormente. La expresión
neutra tiene un aspecto mucho más relajado y espontáneo que una cara de
póquer, en la que, en cambio, casi parece que la persona lleva una máscara.
Al observarla más de cerca, se puede ver que los músculos faciales están en
tensión.
Incluso llevar bufandas o gafas de sol es una estrategia utilizada por
quienes quieren ocultar mejor las emociones, precisamente por el hecho de
que, al ser microexpresiones involuntarias e incontrolables, casi siempre no
se pueden evitar sino escondiéndolas. Esta es la razón por la que los menos
capaces de hacer esto suelen jugar al póquer con barbas largas y gafas
oscuras.
-
Tengamos en cuenta una cosa más que parece superficial, pero que en
cambio es muy importante. En la era de los retoques estéticos y el bótox,
siempre debemos recordar que, si la persona que tenemos delante ha
corregido sus líneas de expresión con unas inyecciones de bótox, su
expresividad se verá alterada de alguna manera y será más difícil captar
sus microexpresiones. Rellenar las arrugas de los lados de la nariz, por
ejemplo, o las de la frente, no permitirá que muestren la expresividad del
rostro como antes. En estos casos, una expresión mantenida durante
mucho tiempo podría ser claramente distinguible,
microexpresión casi seguro que ya no lo será.
-
pero
una
Una lesión cerebral también podría comprometer la expresión facial,
tanto la voluntaria, por lo que la persona se volvería incapaz de mentir,
como la involuntaria, por la cual la persona ya no poseería ninguna
expresión auténtica y adquiere, por el contrario, buena capacidad de
mentira.
-
Cuando estés frente a alguien, en lugar de solo escuchar las palabras que
dice, concéntrate en la cara, lo cual dice algo sobre lo que quieres
entender sobre esa persona. Por ejemplo, podrías contar sobre un amigo
al que le pasó lo mismo o experimentó algo similar. Si estás realizando
una negociación, podrías contar una anécdota sobre otra persona con la
que hayas realizado un trato similar y que tuviera las mismas
inquietudes. Así que no hagas preguntas, al contrario, describe algo y
presta atención a cómo escucha y sus reacciones. De esta forma, la
persona bajará un poco la guardia y, si eres bueno y afortunado, podrás
captar algunas microexpresiones que te proporcionarán información
fundamental para evaluar cómo conducir el resto de la negociación o
conversación.
-
Presenta varias opciones, porque en el momento en que proporcionas una
lista de opciones, las microexpresiones revelarán lo que le gusta y lo que
no le gusta a esa persona. A veces, las microexpresiones revelan
información sobre sus preferencias o dejan ver sus elecciones, incluso
antes de que las personas mismas sean conscientes de ello.
Ahora podemos proceder a describir en detalle las características de cada
microexpresión facial.
2 - LAS 7 EXPRESIONES FACIALES
1. FELICIDAD
Fig.1 Felicidad
La felicidad se puede observar en los rostros de las personas cuando ambas
comisuras de los labios se levantan simétricamente al mismo tiempo ya la
misma altura. Una hermosa sonrisa genuina no debe confundirse con una
microexpresión. En una sonrisa genuina no solo se levantan brevemente las
comisuras de los labios, sino que se levanta todo el costado de la boca, los
labios se separan y los ojos también se cierran levemente, formándose arrugas a
los costados y debajo de los párpados. (Fig.1)
Fig.2 Falsa felicidad
En este ejemplo (Fig. 2), sin embargo, esta expresión de felicidad es falsa y
la muestro precisamente para poder dar una descripción de una sonrisa falsa. En
este caso, la expresión es más tensa y la parte interna inferior de los párpados se
levanta hacia el interior del ojo. La sonrisa está presente, pero no aparecen las
mismas arrugas debajo de los ojos y en los costados. La persona sonríe, pero la
expresión sigue siendo tensa. Ahora, trata de mostrar una sonrisa espontánea
(pensando en una cosa graciosa) y luego una sonrisa falsa de felicidad (por
ejemplo, como reírse cortésmente de una broma que no sea graciosa) y notarás
la diferencia tu mismo.
TEN CUIDADO DE NO EQUIVOCARTE
Una sonrisa puede enmascarar una expresión de desprecio.
Veremos cómo en el siguiente párrafo.
CONSEJO
Saber reconocer una microexpresión de felicidad puede ser de gran
utilidad en la vida cotidiana. Por ejemplo, puedo preguntarle mi pareja qué
prefiere hacer esta noche diciendo: «¿Esta noche salimos con amigos o nos
quedamos en casa?» Si observo que las comisuras de los labios se elevan por
un brevísimo instante de forma simétrica en una microexpresión sobre las
palabras "vamos a salir con los amigos", el lenguaje no verbal ya me ha
dado la respuesta. Aunque responda que no sabe, porque a nivel consciente
hay responsabilidades como tener que ir temprano al trabajo al día siguiente,
en realidad es inconsciente, y nosotros también, gracias a esa microexpresión, entendemos muy bien lo que la pareja realmente quería.
2. DESPRECIO
Podemos ver el desprecio en el rostro de una persona cuando se siente
superior o ve a la persona que tiene al frente o lo que representa como inferior.
Es muy sencillo de notar porque es la única de las siete microexpresiones
básicas que se expresa a través de una asimetría. Se nota cuando solo se levanta
una comisura de los labios o la boca mientras que la otra permanece en su lugar.
También se puede levantar una ceja. (Fig.3)
Fig. 3 Desprecio
Es la señal de que la persona que tenemos delante, o nosotros mismos,
sentimos un pensamiento de superioridad hacia el otro. Aquellos que muestran
esta micro-expresión tienen una tendencia a juzgar a los demás y también
tienden a tener externalizaciones negativas hacia los demás.
Como decíamos al hablar de la felicidad, el desprecio también puede
aparecer junto a una sonrisa con el objetivo de enmascararla cuando se quiere
ocultar, ya que se considera socialmente negativa. En cualquier caso, el
desprecio aparece antes que la sonrisa, por lo que tendremos una
microexpresión de desprecio seguida inmediatamente de una macroexpresión de
felicidad. Seguramente, la sonrisa no será genuina.
En cambio, cuando la microexpresión de desprecio no está ligada a una
comparación externa con los demás, no tiene un significado negativo, sino
positivo y denota: orgullo, soberbia, confianza en uno mismo. En estos casos,
puede provenir simplemente de sentirte orgulloso y feliz de haberte mostrado
superior al lograr un buen resultado o alcanzar una meta. Por ejemplo, si he
aprobado un examen, o me han ascendido en el trabajo, o en todo caso he
logrado un objetivo importante, esta microexpresión puede aparecer en mi
rostro seguida de una sonrisa, no porque me sienta superior a alguien, sino
porque estoy orgulloso de mi mismo. En este caso, está bien sentirse así y es
una emoción positiva.
TEN CUIDADO DE NO EQUIVOCARTE
Fig. 4 Desprecio
Esta microexpresión puede confundirse con el asco. De hecho, también
puede manifestarse con un ligero temblor del labio superior cuando es más
discreto, o destapando parcialmente los dientes cuando se manifiesta de
forma más intensa. La diferencia más importante con el asco está
precisamente en la asimetría en la que se nota un levantamiento de una sola
ceja y la comisura de la boca que se eleva provocando un levantamiento de
la mejilla. La mirada tiende a apuntar hacia abajo; miramos de arriba abajo
la persona que despreciamos. (Fig.4)
CONSEJO
Confundir una sonrisa de felicidad con el desprecio disimulado con una
sonrisa puede suponer la pérdida de una negociación sin que nos demos
cuenta. Sin embargo, si notamos esta microexpresión, podemos tratar de
intervenir, a nivel de negociación, reelaborando flexiblemente nuestra
propuesta, mientras todavía tenemos tiempo.
3. ASCO
El asco también es bastante sencillo de notar. Cuando se produce esta
emoción aparecen pliegues, arrugas expresivas alrededor de la nariz gracias a
un ligero levantamiento del labio superior combinado con una ligera presión
hacia arriba del labio inferior. Luego, la boca se inclina hacia abajo, la nariz se
curva y las cejas se abajan y se acercan, creando arrugas verticales en la frente.
El labio superior puede levantarse hasta que los dientes sean visibles con más
arrugas alrededor de la nariz. (Fig.5)
Fig. 5 Asco
TEN CUIDADO DE NO EQUIVOCARTE
Fig. 6 Desprecio y Asco
Es muy fácil fingir asco y muchas veces lo hacemos a propósito durante
un discurso para acompañar y acentuar la emoción. En el caso de una
emoción falsa, la frente y las cejas no están involucradas como sucede
cuando la expresión es espontánea. Sin embargo, por lo general, no es una
expresión que nos preocupemos por expresar y, en consecuencia, ni
siquiera nos molestamos en ocultarla.
CONSEJO
En ocasiones, reconocer esta señal a tiempo desde el inicio de una
negociación nos permite ahorrar tiempo con clientes que no están
interesados en nuestra propuesta.
NOTA EVOLUTIVA
Desde un punto de vista evolutivo, el asco representa literalmente
una reacción a un mal olor, con la nariz cerrando sus canales
olfativos contrayendo los músculos que la rodean. Probablemente,
cuando alguien de la misma tribu encontraba, por ejemplo, un trozo
de carne que se había echado a perder, esa era la señal visual que
permitía apartar a los demás. Hoy día, sin embargo, representa más
una señal que algo o alguien no nos gusta o que lo que dicen no se
ajusta a nuestros gustos.
4. IRA
Podemos describir diferentes signos posibles de ira que pueden manifestarse
a través del movimiento de diferentes músculos faciales, simultáneamente o por
separado (solo los ojos, solo los labios, solo las cejas...).
En la primera expresión los vemos todos a la vez: los párpados se cierran y
las cejas bajan, la frente se contrae y forma arrugas verticales entre las cejas y
los párpados inferiores se elevan y los dientes rechinan. (Fig.7)
Fig. 7 Ira
Otra expresión de ira incluye solo la contracción de los párpados superior e
inferior con la mirada que se vuelve fija. Se debe tener cuidado ya que esta
señal sutil puede significar ira o ira controlada o irritación, pero también puede
significar que la persona está enfocada en algo. Para comprender la diferencia,
es necesario simplemente analizar el contexto y, obviamente, calibrar la
baseline de la persona analizando luego la microexpresión. (Fig.8)
Fig. 8 Ira (controlada)
Otro tipo de señal de ira lo vemos cuando una persona adelanta la
mandíbula. Esta es una clara señal de agresión y puede ocurrir que se observe
inmediatamente antes de una pelea. (Fig.9)
Fig. 9 Ira
Un último signo sólo concierne a los labios y es aquel en el que se aprietan
entre sí. Los labios apretados suelen ser un signo de ira controlada, aunque
pueden aparecer en tristeza controlada. La diferencia se puede entender, como
siempre, solo analizando el contexto de las otras señales que pueden aparecer.
Si hay una mirada intensa y maliciosa hacia la posible fuente de tensión, es
probable que se trate de una ira controlada. (Fig.10)
Figura 10 Ira (controlada) mezclada con tristeza (controlada)
CONSEJO
Cuando notamos este tipo de emociones, si queremos seguir teniendo
relaciones amistosas con la persona en cuestión es necesario cambiar algo
en nuestra actitud y en su actitud. Podríamos comenzar por interrumpir el
clima hostil hablando de cosas agradables, aunque no contextualizadas con
el momento, o simplemente empezar a sonreír (tratando de pensar en algo
agradable). En cuanto cambiamos de expresión, la persona que tenemos al
frente tenderá a verse empujada a seguirnos, reaccionando de forma más
positiva, ya que existe una especie de espejeo, gracias a unas neuronas
llamadas neuronas espejo, que nos empuja a imitar a quien está frente a
nosotros. Si esto no sucede, siempre podríamos afirmar cortésmente que
tenemos la impresión de notar enojo hacia nosotros y preguntarle a la
persona si quiere decirnos la razón. La persona podría expresarlo, u ocultar
su enfado precisamente por nuestra observación y negarlo. En cualquier
caso, obtendremos una mejora, ya que: si quiere desvelar el motivo
tendremos la oportunidad de solucionarlo, mientras que si decide
desmentirlo debería en todo caso destensar la tensión, ya que la persona ha
sido desenmascarada y reaccionará redimensionando su emoción, también
por coherencia con respecto al hecho de que la está negando. Es de
suponer que tratará de enmascarar su ira con una sonrisa y esto también
tendrá un efecto calmante en ella.
Es bueno recordar que ese reflejo del que hablábamos también es cierto
en sentido inverso, es decir, podríamos ser nosotros mismos los que en
algún momento de la conversación nos demos cuenta de que estamos
expresando enfado. Si el enfado que estamos sintiendo está justificado por
lo que dice el otro, esto tiene sentido. Pero si nos damos cuenta de que
sentimos enfado sin entender por qué, merece la pena intentar comprender
si nuestro inconsciente ha captado el enfado de la persona con quien
estamos hablando y nos impulsó a reflejarlo (así que en realidad nos
encontramos manifestando su ira y no la nuestra).
TEN CUIDADO DE NO EQUIVOCARTE
La ira es la emoción más peligrosa, porque puede llevarnos a querer
dañar, física o psicológicamente, a la persona que nos hizo perder los
estribos. Es un impulso que se manifiesta desde edades tempranas y que
debemos aprender a dominar con el paso de los años. A menudo se
combina con otras emociones, como el miedo y el desprecio. Si alguien
trata de ocultar su ira, la tensión en los párpados, la mirada fija y las cejas
lo traicionarán.
NOTA EVOLUTIVA
En los días de las tribus, la ira era una clara indicación de que la
persona tenía intenciones hostiles y casi con certeza habría descargado
esta emoción en el otro. Hoy, esto ha cambiado porque el proceso de
pensar y razonar del ser humano también ha cambiado según el
desarrollo cultural y le impide, en principio, descargar esa agresión
hacia el otro cada vez que lo intenta. En consecuencia, la persona no
puede hacer otra cosa que volcar esa ira internamente, es decir hacia sí
misma, para mantenerla adentro, evitando descargar la emoción en el
otro, pero provocando sin duda tensiones internas.
5. TRISTEZA
Incluso la tristeza puede manifestarse a través del movimiento de diferentes
músculos faciales por separado (solo los ojos, solo los labios, solo las cejas...) o
todos al mismo tiempo.
Las cejas se acercan y se elevan hacia adentro, haciendo que también se
eleve la esquina interna de los párpados superiores. Las comisuras de la boca se
empujan hacia abajo, el labio inferior comienza a tener pequeños temblores.
(Fig.11)
Figura 11 Tristeza
Cuando solo se levantan las esquinas internas de las cejas, es un signo
confiable de tristeza y no debe confundirse con el miedo en el que todas las
cejas se levantan por completo y no solo se levantan las partes internas de las
cejas.
Otra señal bien conocida es cuando ambas comisuras de los labios bajan
simétricamente. Puede ocurrir que el labio inferior se desplace hacia delante,
ocultando ligeramente el superior y formando la expresión que llamamos
puchero y que puede significar el inicio de una emoción de tristeza o una simple
petición de atención.
A veces la expresión de tristeza simplemente presagia una pérdida de tono
muscular en el rostro, como un rostro sin expresión. El rostro parece
simplemente inexpresivo y flácido. En estos casos, para estar seguros de que
esta expresión manifiesta tristeza, podemos notar la mirada que debe estar casi
perdida en el vacío y ligeramente hacia abajo. (Fig.12).
Figura 12 Tristeza
Una cara triste ciertamente no invita al diálogo. Puede ser que la persona esté
pasando por un periodo de depresión o ansiedad severa, pero muchos
investigadores han demostrado que las personas tristes tienen pocos amigos y
poca vida social.
TEN CUIDADO DE NO EQUIVOCARTE
Los labios fruncidos también pueden ser un signo de ira controlada además
de tristeza. La diferencia la marca la mirada dirigida ligeramente hacia abajo
y casi vacía.
La tristeza es una de las emociones más duraderas y tiene grados más o
menos intensos. En las formas más extremas, el único signo de tristeza puede
ser la ausencia total de tono muscular en el rostro. Si alguien finge estar triste,
usará la boca y mirará hacia abajo. La ausencia de expresiones de tristeza en
los ojos, cejas y frente es una excelente pista para descubrir la mentira. Para
estar seguro de que la expresión es auténtica, es necesario observar el párpado
del triángulo superior. Si por el contrario alguien trata de ocultar la tristeza,
quizás para no preocuparte, intentará sobre todo controlar la boca y en estos
casos solo notarás el triángulo superior del párpado que en cambio no es
controlable.
6. MIEDO
En el miedo, las cejas se levantan, se estiran y se acercan creando pequeñas
líneas horizontales en la frente. Los ojos se agrandan y la mirada permanece fija
en la dirección de la fuente del miedo. La boca permanece abierta, pero con las
comisuras hacia abajo, mientras que las fosas nasales se dilatan. (Fig.13)
Figura 13 Miedo
Hoy día tendemos a ocultar la emoción del miedo reprimiéndola o
enmascarándola con otras emociones a nivel de microexpresiones.
Normalmente el miedo se enmascara con una sonrisa y lo que ocurre es que las
comisuras de los labios se elevan una fracción de segundo después de la micro
expresión del miedo.
TEN CUIDADO DE NO EQUIVOCARTE
En el miedo los párpados superiores se levantan mucho, lo que también
ocurre en el caso de la sorpresa, pero la diferencia es que la sorpresa tiene
una duración más corta que la microexpresión del miedo y los párpados en el
miedo se levantan un poco más que la sorpresa. Si por el contrario los
párpados suben mucho, pero durante mucho tiempo, normalmente nos
encontramos ante una sorpresa simulada.
El miedo se nota muy bien en los ojos, pero también se nota a través de la
boca abierta y tensa con la aparición o no de los dientes. En la emoción de
sorpresa que muchas veces se confunde con el miedo, la boca aún puede
estar abierta pero no en tensión, se nota una mayor relajación de los labios.
7. SORPRESA
Figura 14 Sorpresa
La sorpresa es una de las emociones más rápidas y breves (cuando es
espontánea). Las cejas se levantan, se alejan y se curvan al mismo tiempo
creando pequeñas arrugas que siguen la línea de las propias cejas, los ojos se
ensanchan, mientras que la boca toma forma de O. La boca, sin embargo, no
está tensa, es como si cayera y se abriera por efecto de su peso. (Fig. 14)
La sorpresa es el estado emocional más corto, dura solo unos segundos, hasta
que entendemos lo que pasó. Luego se convierte en otra emoción, que es la
reacción a lo que nos asombró, por lo que, casi siempre, se combina con otras
microexpresiones como:
● miedo - si experimentamos un susto repentino;
● ira - cuando notamos un cambio inesperado y no deseado;
● asco - cuando nos sucede algo desagradable hasta el punto de no querer ser
parte de ello;
● felicidad - cuando se nos comunica algo hermoso que no esperábamos.
TEN CUIDADO DE NO EQUIVOCARTE
El levantamiento de los párpados superiores por un período breve, en
ocasiones, puede ser simplemente una señal conversacional de interés por lo
que estamos escuchando, en estos casos no tiene que ver ni con la sorpresa ni
con el miedo.
Cuando los párpados se levantan por un período de tiempo más largo,
probablemente es miedo. Si, por el contrario, este período de tiempo se
prolonga aún más, probablemente se trata de un estupor simulado. Préstale
atención cuando hagas un regalo y trata de entender si gusta: un falso
asombro puede quedar expuesto porque dura demasiado. La sorpresa es la
emoción que más rápido desaparece de nuestro rostro, si dura más de un
segundo no es auténtica.
NOTA EVOLUTIVA
Las razones evolutivas por las que expresamos sorpresa están
relacionadas con el hecho de que sucede algo inesperado, por lo que
abrimos más los ojos casi para poder observar mejor y la boca como
para tomar una bocanada de aire más profunda y pensar mejor en lo que
está sucediendo.
3 - CÓMO IDENTIFICAR UNA
MICROEXPRESIÓN
Como decíamos, dado que una microexpresión facial ocurre muy
rápidamente, no siempre es posible aprovechar el momento, a menos que
estemos literalmente entrenados para hacerlo. A continuación, analizaremos
las expresiones una por una, pero en general, podemos dar estas dos
sugerencias importantes para identificar mejor a qué microexpresión nos
enfrentamos:
1. La primera sensación que tenemos
¿Cuál es la primera percepción que tuvimos? Cuando nos pareció
observar un movimiento de la cara que podría ser una micro-expresión,
preguntémonos qué emoción estamos recibiendo primero, cuál de las siete
emociones universales sentimos que hemos visto. Casi siempre la primera
impresión que nos llevamos es la correcta si nos guiamos por el instinto sin
racionalizar;
2. Tratemos de repetirnos (imitarnos) la expresión que creemos
haber observado
Cuando no estamos seguros de la expresión que hemos observado o, por
ejemplo, estamos indecisos entre dos expresiones, intentamos repetir
nosotros mismos cada una de las dos expresiones entre las que estamos
indecisos. Esto nos permitirá entender más fácilmente qué tipo de emoción
se puede vincular a lo que hemos visto. Durante el entrenamiento esta será
la herramienta más importante que tendremos para aprender a reconocerlas.
EJERCICIO RÁPIDO:
Ahora trata de repetir las 7 expresiones básicas por unos momentos y
escucha atentamente lo que sientes: ira, asco, miedo, tristeza, alegría,
sorpresa y desprecio.
Notarás con asombro que, al hacer este ejercicio, si lo haces bien,
experimentarás por un momento exactamente esa emoción que estás
tratando de reproducir. Te darás cuenta de la importancia de reflejar la
expresión de los que tienes delante como estrategia para comprender mejor
su estado de ánimo.
La expresión no puede revelar su causa
Aunque aprendimos muy bien a identificar una emoción, en realidad no
podemos saber qué la provocó realmente. Por ejemplo, si vemos ira en el
rostro de alguien, no significa que esté enojado con nosotros. Puede estar
enojado con otra persona, o incluso consigo mismo, o tal vez le recordamos
un episodio en el que sintió ira y volvió a contactar con la misma emoción.
Entonces, incluso cuando detectamos las emociones de otras personas, este
es solo el primer paso. El segundo es descubrir qué los causó.
Capítulo 4
MANIPULAR MEDIANTE
MICROEXPRESIONES FACIALES
1 - MENTIR CON LAS
MICROEXPRESIONES FACIALES
El modelo de congruencia
Prestar atención a las microexpresiones es una forma de detectar a un
mentiroso. Ya he explicado que una microexpresión es una expresión muy
breve, un destello en la cara. Cuando una persona actúa como si estuviera
feliz, pero en realidad está muy enojada, su verdadera emoción de ira se
revelará por un momento muy pequeño en su rostro: un destello de ira. Es
como si la emoción real buscara un momento de desahogo en el rostro de la
persona, aunque sea por un instante.
A la luz de esto, es fácil entender cómo funciona el modelo de
congruencia: si la emoción se asocia correctamente con la expresión
correspondiente, apareciendo al mismo tiempo y con la misma intensidad,
tendremos una situación congruente y por lo tanto la persona está diciendo
la verdad. Por el contrario, si, como en el ejemplo citado anteriormente, la
emoción no se asocia a la expresión correspondiente o lo hace en otro
momento o con distinta intensidad, estaremos ante una situación
incongruente y por tanto la persona estará mintiendo casi con total
seguridad. El modelo de congruencia del lenguaje corporal es un modelo
válido en cualquier contexto donde existan signos de comunicación verbal y
no verbal. La validez científica del 100% de este modelo, sin embargo, aún
no ha sido probada; pero estadísticamente, este sistema da resultados
excepcionales.
Para entender cómo funciona esto, observa la Figura 15:
La línea gris (LÍNEA 1) representa el lenguaje corporal, es decir, todo
lo que sucede a nivel de expresión facial o microexpresión o cualquier otro
movimiento aparentemente inconsciente (es decir, no simulado) a nivel de
lenguaje corporal.
La línea gris con puntos (LÍNEA 2) representa las palabras que
decimos en ese momento, es decir, el mensaje verbal.
Figura 15 Modelo de Congruencia
Dependiendo del sincronismo entre las dos líneas tenemos congruencia o
inconsistencia entre las emociones sentidas y lo dicho, tomando en
consideración 2 aspectos:
● Contexto
● Tiempo
Gracias a este ejemplo completamente inventado, podemos analizar 7
situaciones y entender mejor el modelo de congruencia. Nos encontramos
ante 7 casos, vamos a analizarlos:
1. Palabras congruentes con el lenguaje del cuerpo, es decir, que
llegan en el mismo instante = respuesta congruente;
2. Palabras que vienen después de la respuesta del cuerpo y son
consistentes con el contexto = respuesta congruente;
3. Palabras que no contienen significados relacionados con las
emociones expresadas y el cuerpo que, por otro lado, envía señales
demasiado marcadas y evidentes = hay algo anómalo, una
respuesta incongruente;
4. Palabras que muestran alguna emoción, por ejemplo, ira, pero el
cuerpo no es congruente. La ira es probablemente simulada =
respuesta incongruente;
5. Palabras que van antes del lenguaje corporal o microexpresión:
aquí también se simula la emoción, por ejemplo "estoy muy triste
por esto" y luego viene la microexpresión de tristeza, no es
simultánea. Ciertamente es una simulación = respuesta
incongruente;
6. Aparece una expresión o una microexpresión con un pico
inmediato y luego vuelve a la normalidad, mientras que en las
palabras no aparece esta evidencia (también analizando la voz) =
respuesta incongruente;
7. Tenemos una expresión, que también podría ser una risa, que
desaparece demasiado lentamente en comparación con el resto del
mensaje verbal = respuesta incongruente.
Por lo tanto, los signos típicos de inconsistencia son:
1. Intensidad de las palabras.
2. El tiempo no es natural.
3. La expresión o microexpresión se interrumpe bruscamente.
4. La expresión o micro-expresión se disfraza con una sonrisa.
5. La expresión o microexpresión es asimétrica.
Cómo reconocer expresiones falsas
En primer lugar, nunca olvides determinar la baseline de la cara de esa
persona. Para reconocer una macroexpresión falsa no se necesita mucho
entrenamiento. En realidad, ya sabes cómo hacerlo. Sin embargo, para
reconocer una microexpresión falsa, realmente se necesita mucho
entrenamiento. Su duración es casi imperceptible y, por eso mismo, es
extremadamente difícil identificarlo.
Comienza a ejercitarte con las expresiones más visibles. Quizás estés
convencido de que podrás identificarlas de inmediato, y para la gran
mayoría seguramente será así, pero créeme, a veces algunas te quedarán
realmente dudosos. En este caso, si estás haciendo un entrenamiento para
aprender un poco, usando imágenes u observando personas, prueba a repetir
la expresión que estás viendo. Este es un truco que casi siempre funciona.
Es como si, en lugar de traer esa expresión de dentro de ti a fuera de ti para
expresarla, la trajeras de fuera a dentro de ti para percibirla, y esto es
exactamente lo que casi siempre sucede con la duplicación. Si hiciste el
ejercicio que te propuse anteriormente, probablemente ya lo hayas
experimentado. Con este truco, si tienes alguna duda, posiblemente la
respuesta te quede clara de inmediato, ya que seleccionarás
espontáneamente la expresión correcta.
Entonces, en lo que respecta a las microexpresiones, si no obtienes un
buen entrenamiento, nunca las reconocerás. Hay cursos específicos, más de
uno. Puedo denunciar los recursos gratuitos que pone a disposición el
Center of Body Language porque conozco su fama y su seriedad. Si sabe un
poco de inglés, puede ir al sitio: centerforbodylanguage.com y asistir al
curso en línea gratuito de 2 meses. Además, al hacer clic en "Free Test"
puedes
entrenarte
para
reconocer
microexpresiones.
Pruébalo
tranquilamente y te darás cuenta de por qué te dije que requiere mucho
entrenamiento.
Lenguaje corporal entre políticos y grandes del mundo
Tener los ojos del mundo sobre ti requiere una preparación considerable
y una elección rigurosa no sólo de cada palabra, sino también de cada
movimiento y cada mirada. A estas alturas deberíamos haber entendido, de
hecho, que casi siempre la comunicación no verbal puede proporcionar
pistas importantes, y a veces incómodas o embarazosas, sobre las
intenciones y emociones de los individuos, incluso más importantes que las
propias palabras.
Muchas personas no escuchan el discurso de los políticos prestando
atención a las palabras, porque a veces son aburridas, por lo que las
escuchan distraídas y, sobre todo, captan la esencia del discurso. La imagen
de un político, en cambio, es mucho más impactante. La forma en que se
viste, el tono de voz, su expresión y gestos faciales, provocan ciertas
percepciones y emociones en el observador.
Algunos gestos comunes entre los políticos, a través de los cuales logran
ganarse la simpatía de la gente, también se encuentran en otro tipo de
líderes, como líderes corporativos, directores o personalidades influyentes
de la televisión.
Por todo ello, no hay mejor gimnasio que los talk shows políticos si
quieres convertirte en un auténtico experto en lenguaje corporal y
microexpresiones faciales, porque es una oportunidad única de ver a mucha
gente mentir sabiendo que lo está haciendo, pero tratando de no
demostrarlo. Así que cuando te suceda, ¡no pierdas la oportunidad! Más allá
del mensaje político, que puede interesarte relativamente, ten cuidado de
intentar detectar algunos comportamientos importantes, además de todos los
que he descrito hasta ahora y de los que, en parte, me dispongo a resumir a
continuación.
Para empezar, notarás que miran a el ojo de la cámara, que en lenguaje
corporal es lo mismo que mirar directamente a los ojos, porque la gente
tiende a creer más en los interlocutores que los miran a la cara.
Su respiración es tranquila y constante, lo que indica autocontrol y
convicción de sus propias palabras. Hablar sin titubeos comunica frialdad o
inteligencia. Si no logran mantener estas dos primeras actitudes, ya
despiertan las primeras sospechas sobre la veracidad de su mensaje.
Las manos, siempre a la vista cuando está sentado, aparecen
relajadas y sin tensión. A diferencia de lo que uno podría imaginar, los
puños cerrados no transmiten fuerza y decisión, al contrario, transmiten
desconfianza. Las manos relajadas, en cambio, comunican cercanía y
calidez.
Las piernas y los pies son firmes, para transmitir firmeza, confianza y
franqueza. Aunque las piernas a menudo se cruzan cómodamente, los
brazos nunca se cruzan y los pies no se mueven ni se balancean.
Nunca se tocan la cara, ciertamente para no estropear el maquillaje,
pero sobre todo porque este gesto, al hablar frente a una audiencia, siempre
se interpreta como una señal de confusión o un indicador de mentira.
Su frente nunca se contrae. No contraer la frente indica control de la
situación e inspira confianza y seguridad al observador. Una frente
contraída o no relajada, por otro lado, indica tensión y angustia.
El parpadeo excesivo ocurre cuando las personas, incluidos los
políticos, se encuentran lidiando con un problema que no los hace sentir
cómodos. Tiene una causa neurológica y ocurre cuando la persona está
buscando en su mente una salida porque se siente atrapada.
Finalmente, los líderes que inspiran confianza en la gente saludan a
todos de manera amable, moderada y justa. Y si están frente a un gran
número de personas, miran en todas direcciones mientras saludan, sin hacer
distinciones.
Los políticos de hoy están altamente capacitados y, a menudo, bien
asesorados sobre la psicología de las masas y la explotan cada vez más para
ejercer su influencia sobre sus electores. El lenguaje no verbal se utiliza
unas veces como herramienta de comunicación eficaz y otras como factor
de manipulación. Si aprendemos a interpretar el mimetismo de los líderes,
seremos capaces de controlar la influencia que pueden ejercer sobre
nosotros y elegir más conscientemente a quién votar.
Conclusiones
Después de toda esta información bastante detallada, es posible que
tenga ideas un poco más claras sobre cómo funciona el lenguaje corporal, o
tal vez incluso más confuso... Por lo tanto, quiero concluir resumiendo las
tres cosas más importantes que debe tener en cuenta si quieres aprender a
leer el lenguaje no verbal:
1. Míralo todo: sobre todo cuando se empieza a prestar atención al
lenguaje corporal, un error común es captar las distintas señales por
separado y clasificarlas de forma rígida según los patrones que se
han aprendido, pero no es así como funciona. Primero es bueno
observar las señales por separado, pero luego es necesario observar
el conjunto e insertar la lectura de las señales dentro del contexto. Si
una persona tiene los brazos y las piernas cruzados puede ser
simplemente que tenga frío.
2. Observa la congruencia: Una persona es congruente (y por tanto
sincera) cuando su lenguaje no verbal y su lenguaje verbal expresan
lo mismo y con el mismo ritmo.
3. Entrénate mucho: equivocarse es fácil, sobre todo al principio, pero
numerosos estudios demuestran que es posible, y muy útil, adquirir
más habilidad para detectar las señales que envía el cuerpo de las
personas y, en especial, el nuestro también.
Notas sobre el autor
Dra. M. COSTANZA CALVIO
Nacida en Urbino el 4 de junio de 1975, siempre curiosa e interesada por
la Dinámica Mental de las personas y la Psicología Social, emprendió el
camino universitario eligiendo la Facultad de Psicología. Inscrita en el
Registro de Psicólogos de Umbria desde 2001, con gran pasión, inició la
actividad clínica en su práctica privada en Perugia, donde vive actualmente,
al mismo tiempo que asistía a la escuela de cuatro años de Psicoterapia
Lacaniana en Roma y obtuvo el título de Psicoterapeuta. Inscrita en el
Registro de Psicoterapeutas desde 2006, siguió asistiendo con curiosidad e
interés a una serie de cursos de formación y Masters que hoy la han llevado
a ser también Terapeuta EMDR, Hipnoterapeuta y Experta en Expresión
Corporal y Microexpresiones Faciales. Luego de trabajar en el campo
clínico durante 20 años, visitando cientos de pacientes, a partir de 2021
optó por no operar más en el campo clínico, sino dedicarse a la divulgación
y profundización de los temas psicológicos a través de la escritura de libros
y la creación de cursos, con el objetivo de transmitir parte de sus
conocimientos con un lenguaje sencillo y accesible, y acercar a las personas
a la psicología.
Escanea el código
para ir a la web del
autor:
www.costanzacalvio.it
GRACIAS:
PARA LAS IMÁGENES DE LA FIG. 1 A LA FIG. 14
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