Subido por Elena Jiménez velayos

memoria salida de campomaria luisa

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MEMORIA DE LA SALIDA DE CAMPO A LOS BARRIOS DE
LA VEGA Y DE SAN JOSÉ
Elena Jiménez Velayos
Grado en Geografía – 3º Curso
Asignatura: Geografía Urbana
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El pasado 15 de octubre realizamos una salida de campo a los barrios de la Vega y San José
para analizarlos. Primero visitamos el barrio de la Vega y posteriormente el de San José.
Antes de hablar sobre los barrios voy a comentar su situación con respecto a la ciudad y su
emplazamiento. Ambos se localizan en la parte sur de la ciudad contando con un
emplazamiento periférico y una situación elevada, además, la vía del ferrocarril actúa como
obstáculo humano y el río Tormes como obstáculo natural, delimitando los barrios.
La red viaria básica garantiza la cohesión de ambos barrios con todo el conjunto urbano, por
un lado encontramos ejes que los conectan con otras ciudades y pueblos, como la carretera de
Béjar, la Vía de la Plata, el eje Norte-Sur, el Rollo, Comuneros, la carretera de Toro para ir a
Valladolid (centro regional), la de Tejares para ir a Portugal,… Además, existe un anillo histórico
que garantiza la conexión de los barrios con la ciudad evitando el paso por el centro de la
misma, también hay un semianillo o eje transversal para evitar el tránsito de las personas que
van de una parte de la ciudad a otra sin pasar por el centro. La zona se encuentra bien
comunicada con los hospitales, ya que, hay que garantizar que todo el mundo pueda llegar a
ellos fácilmente.
El acceso al barrio de la Vega se realiza por la carretera de Béjar y este cuenta tanto con vías
de circulación perimetral como con vías de penetración a las viviendas y tiene tres jerarquías
viarias diferentes.
La zona visitada se comienza a construir en los años cincuenta y se prolonga hasta los años
ochenta. En torno a los años veinte y treinta la ciudad sufre un crecimiento espacial muy
fuerte y se construye el primer arrabal segregado, “Pizarrales”, este barrio se encontraba en
una situación bastante elevada y carecía de agua potable y de interés agrícola (para que un
terreno se pueda considerar urbano necesita contar con una serie de funciones como agua,
alcantarillado, electricidad,…). El barrio de la Vega cuenta con una serie de servicios básicos o
dotaciones como iglesia, escuela, núcleo comercial e instituto. Además, la planificación del
barrio hace que los peatones puedan coexistir con los coches.
Tras la guerra civil muchas personas no tenían dinero ni podían acceder a una vivienda, esas
personas van al barrio y ocupan casas construidas de manera marginal, aquí se da la época de
mayor densidad de población y el afinamiento. A lo largo de estos años surgen muchos barrios
marginales como el barrio del Matadero. A raíz de estas ocupaciones interviene el Poder
Público para ofrecer viviendas a los más desfavorecidos (origen del barrio). Los habitantes que
iban a residir en el barrio eran de clase relativamente baja, ya que la arquitectura de las casas
era bastante simple y sus materiales de mala calidad.
La mayoría de las construcciones que encontramos en el barrio de la Vega son de carácter
público, ya que, este tipo de intervención se da sobre conjuntos grandes de manera industrial
y repitiendo las formas de los edificios. En cambio, en las construcciones privadas las viviendas
se caracterizan por su diversidad.
Los bloques del barrio de la Vega son laminares y entre ellos encontramos espacios libres. Las
manzanas son abiertas para un uso más amplio. Las viviendas son de dos plantas en su
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inmensa mayoría. Además, hay una diferenciación entre el espacio de habitación y el espacio
terciario.
En cuanto al diseño arquitectónico de la plaza central (comienzo de la visita al barrio de la
Vega), encontramos una clara referencia histórica castellana, las “porticadas”, estas facilitaban
el comercio en los días de lluvia y daban sombra en los días de calor. Los edificios de la plaza
son de doble planta, la planta inferior actuaba como zona comercial y la planta superior como
vivienda, las edificaciones contaban con balconadas. Las fachadas de las casas que rodean la
plaza tienen una decoración esgrafiada, este tipo de decoraciones eran baratas y bastante
duraderas. La plaza es de orden abierto y los edificios miran hacia la vía principal. Esta plaza
constituye el espacio central y el eje principal, apuntando hacia la ciudad. La mayoría de los
tejados son a dos aguas excepto algunos que son a cuatro o más aguas, como el de la iglesia.
Los pórticos se reproducen en las esquinas. La plaza se encuentra en situación de pendiente y
se usan arcos de medio punto para superar la ruptura provocada por la misma. Las calles son
de orden abierto y con el paso del tiempo se han hecho modificaciones en las viviendas, estas
cuentan con un patio trasero y se libran las esquinas de las manzanas. La iglesia es un edificio
que se diferencia bastante bien del resto ya que cuenta con materiales de mayor calidad y una
arquitectura costosa.
El barrio conserva la influencia de la ciudad jardín de finales del siglo XIX y principios del XX.
Las viviendas son de carácter unifamiliar, además, tenían huerto y jardín (muchos
conservados en la actualidad). Las calles cuentan con un espacio destinado al peatón y la
naturaleza se introduce en ellas, entre la acera peatonal y la calzada para los vehículos. Las
viviendas además tienen un enfoscado inspirado en los pueblos de colonización de la época
franquista de los años cincuenta, pero se diferencian de estos por el tipo de viviendas que los
constituyen; las casas de la época franquista se destinaban a habitantes con mayor poder
adquisitivo y las del barrio de la Vega a clases más humildes. En muchas zonas de tránsito
entre diferentes calles y barrios hay jardineras que separan la acera de la carretera
colocadas por el ayuntamiento pero cuidadas por los vecinos.
La zona norte del barrio cuenta con casas plurifamiliares de orden abierto que tenían balcones
(la mayoría se fueron retirando para ganar espacio). Este tipo de construcciones no tienen
patio, pero cuentan en el interior con un patio de manzana antiguamente utilizado para la
siembra de diferentes árboles frutales, muchos patios de estos evolucionaron a garajes con
terrazas encima.
Las primeras ocupaciones en este barrio las realizaron matrimonios jóvenes con niños,
posteriormente, con el transcurso del tiempo, la población se fue envejeciendo y las escuelas
fueron sustituidas por residencias. Como el relevo generacional ha sido inexistente, en la
actualidad, gran parte de la población existente es bastante mayor, lo que provoca el
envejecimiento del barrio.
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El barrio es de carácter público y fue planificado por el gobierno durante los años cincuenta
del siglo XX, su carácter público se aprecia con características iguales de ciertas construcciones
y por su estructura, además de por los quiebros que sufren las calles, estas cuentan con dos
características principales; los automóviles no pueden circular a altas velocidades y los
quiebros otorgan al barrio un aire doméstico al cortar la visibilidad.
Muchas construcciones del barrio se realizaron de manera aislada sin prisa y destaca el orden
cerrado con calles en las que el ancho cambia. Los edificios no podían tener más altura que el
ancho de la calle para favorecer que el sol entrara en todas las viviendas.
El barrio San José surge en los años sesenta del siglo XX con la expansión de Salamanca
sobrepasando el río Tormes para otorgar vivienda a los habitantes atraídos por la ciudad
durante el éxodo rural. Sus viviendas son una continuación de las viviendas de carácter social
del barrio de la Vega. El barrio tiene poca densidad de ocupación y gran parte de las
construcciones son “al tresbolillo” para que entrase mejor la luz al no taparse unas casas con
otras, y colocadas en hilera con unas cinco plantas por edificio, el problema de este tipo de
edificaciones es la circulación transversal. Otro tipo de edificios que encontramos tienen forma
de “T” y son más altos. En general, los edificios de este barrio son más altos que los del barrio
de la Vega y la ocupación de su suelo es más intensiva.
Es importante señalar que como es un barrio de carácter público, las viviendas en bloques se
han construido en diferentes fases.
Las zonas comerciales del barrio se situaban en espacios compuestos por pasadizos, al
principio se encontraban en el extremo sur y más adelante se movieron dirección al centro,
actualmente casi todos los comercios han cerrado y se ha producido una importante
degradación del barrio con el paso del tiempo.
En el barrio se sitúa un convento, el de los “Padres Reparadores”, porque durante la primera
mitad del siglo XX la iglesia es muy importante en la educación y se dedica a construir
residencias universitarias. La estética del convento choca bastante con la del resto del barrio
por los más costosos materiales con los que está construida. Muchos de los materiales y
estructuras son parecidos o iguales en los distintos conventos de la ciudad.
La salida la terminamos en una especie de mirador situado en el borde del barrio de San
José, donde pudimos apreciar la contraposición entre el barrio (trazado planificado) y la
ciudad histórica de Salamanca (trazado irregular con calles sinuosas), ambas zonas
quedan separadas por el río Tormes.
Vimos que lo que realmente define a la ciudad es su casco histórico, en este casco el
plano parcelario está protegido y estaba prohibida la agrupación de parcelas (no se
podían construir grandes edificios).
Como anotación personal he de decir que esta salida de campo me ha ayudado a
conocer más la ciudad en la que estudio y a reforzar algunas de las explicaciones y
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ejemplos vistos en clase, además, el análisis me han servido como punto de partida para
comenzar el trabajo personal.
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