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Toxicidad Aguda por RT

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PROTOCOLO DIAGNÓSTICO
Y TERAPÉUTICO DE LA TOXICIDAD
AGUDA POR RADIOTERAPIA
J. de Castro Carpeño, C. Belda Iniesta, N. Martínez Jáñez
Servicio de Oncología Médica. Hospital La Paz. Madrid
Introducción
La radioterapia (RT) se emplea de forma
casi generalizada en el tratamiento de la
inmensa mayoría de los tumores, en combinación con la cirugía y la quimioterapia.
A pesar de su indiscutible papel terapéutico sigue manteniendo una toxicidad importante. De acuerdo con el intervalo
transcurrido entre la administración de la
RT y la presentación de los efectos secundarios, la toxicidad se puede clasificar
en aguda, si se manifiesta en los 90 días
siguientes a haber recibido el tratamiento, o tardía, si aparece en el tiempo posterior. Los factores que influyen en el
desarrollo de la misma son el lugar ana-
Medicine 2001; 8(57): 3071-3074
tómico y el volumen tisular irradiado, la
tasa de proliferación celular de dicho tejido, la dosis total y el fraccionamiento de
la radiación administrada, la existencia
de un tratamiento concomitante y de las
posibles enfermedades asociadas que pueda tener el paciente.
Fisiopatología de la
toxicidad por radioterapia
La radiación daña todos los elementos del
tejido, es decir, las células y las estructuras de soporte. En la célula se producirá
una alteración de su material genético que
causará la muerte inmediata en aquellas
que estén en división, o retardada y en
las que estén quiescentes. También dañará sus componentes estructurales, como
la membrana plasmática, lo que ocasionará fenómenos de edema y conducirá a
su apoptosis. En el espacio extracelular los
procesos de inflamación y de destrucción
de elementos de sostén como los diversos
tipos de fibras darán lugar a la reorganización tisular y al desarrollo de fibrosis.
Por tanto, la irradiación inducirá en un tejido cambios a corto, medio y largo plazo, algunos reversibles y otros que ocasionarán un daño permanente (fig. 1).
El efecto biológico de la RT sobre los diferentes tejidos dependerá de la cinética
celular en función de su capacidad de recambio. Los tejidos que requieren una
renovación continua, como la piel y sus
anejos, la mucosa digestiva, el aparato reproductor, mucosa genital y vesical y la
médula ósea precisan una proliferación
permanente y por tanto serán los que su-
Toxicidad por la radioterapia
Afectación celular
Material genético
Afectación de estructuras
de soporte
Elementos estructurales
Fibras, vasos
Células en proliferación
Células quiescentes
Alteración membrana
edema
Inflamación
Muerte celular
inmediata
Muerte celular
retardada
Muerte celular
apoptosis
Reorganización tisular
fibrosis
Toxicidad aguda
Toxicidad subaguda/crónica
Toxicidad aguda
Toxicidad crónica
Fig. 1. Toxicidad aguda por la radioterapia: aspectos fisiopatológicos.
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ENFERMEDADES ONCOLÓGICAS (II)
fran con mayor intensidad los efectos inmediatos de la radiación, es decir, los fenómenos de toxicidad aguda.
Como es lógico, existirá un balance entre
el ritmo de destrucción y de producción
celular, por lo que el daño tisular dependerá de la dosis de radiación recibida, de
su fraccionamiento y del intervalo de tiempo en que se ha administrado, lo que permitirá una mayor o menor capacidad de
repoblación. De hecho, alteraciones agudas se pueden corregir con un pequeño
descenso de la fracción o por una breve
interrupción del tratamiento. Por el contrario, grandes dosis (mayores de 5.000
rads) causarían la muerte en horas por
daño neurológico y vascular, más por daño
estructural masivo que por alteración de
la proliferación celular, mientras que dosis inferiores pero elevadas (de 500 a
1.000 rads) serían letales en días por daños severos de la mucosa gastrointestinal.
La radiación afecta de forma inmediata a
otros tejidos como la piel y el tejido gonadal. Si se irradian las gónadas hay probabilidad de mutagénesis que aumenta
con la dosis, sin conocerse claramente su
umbral ni la evidencia de que un fraccionamiento sea menos tóxico. Sin embargo,
el desarrollo de fetos anormales es poco
frecuente, ya que las mutaciones sufridas
por las células germinales irradiadas suelen ser recesivas y, las dominantes, si ocurren, serían letales y no viables.
Por todo ello, las principales manifestaciones clínicas de la toxicidad aguda inducida por la RT se sitúan principalmen-
te a lo largo del tubo digestivo, en el sistema hematopoyético, en la piel y en el tejido gonadal (fig. 2). Las características
más relevantes serán descritas a continuación junto a las medidas terapéuticas
adoptadas (fig. 3).
Toxicidad aguda por la
radioterapia en el tubo
digestivo
Complicaciones orales
Mucositis
La mucositis, proceso inflamatorio de la
mucosa orofaríngea, es una manifestación
prácticamente constante en los pacientes
que reciben RT por tumores del área de
cabeza y cuello. Se produce por la interrupción del ritmo de recambio celular de
la mucosa a ese nivel que tiene lugar en
un período de 7 a 14 días. Aparece a partir de los 5 a 7 días, siendo más frecuente la afectación del epitelio no queratinizante y las zonas habitualmente más
comprometidas son el labio, el paladar
blando, el suelo de la boca y la parte ventral de la lengua. Clínicamente se manifiesta por eritema no doloroso, seguido de
lesiones ulceradas, descamativas, ligeramente dolorosas que dan paso finalmente a formación de pseudomembranas y
dolor intenso. Si el paciente no está neutropénico y no hay complicaciones asociadas en un intervalo de 14 a 20 días el
proceso estará resuelto. Su instauración
depende de la dosis total, días de tratamiento, esquema y del tipo de RT. Además pueden influir otros factores como el
uso concomitante de quimioterapia, la
edad, la situación previa de la cavidad oral,
el estado nutricional y la coexistencia de
mielosupresión, inmunosupresión o infecciones añadidas.
Aunque existen diversas escalas de valoración de la mucositis, suele emplearse la
escala de toxicidad de la OMS que diferencia cuatro grados: G1, leve eritema sin
dolor; G2, aumento de eritema y presencia de úlceras y dolor moderado pero que
permite la toma de alimentos sólidos; G3,
incremento de los síntomas anteriores, lo
que sólo permite la dieta líquida; G4,
existencia de úlceras profundas y formación de pseudomembranas con imposibilidad de deglución y necesidad de soporte nutricional. El tratamiento de la mucositis debe basarse en el control analgésico, prevenir la deshidratación y la
sobreinfección y mantener una adecuada
nutrición. Para ello se emplean medidas
preventivas como los colutorios de clorhexidina, de bicarbonato, de antimicóticos, de aciclovir o el uso de hielo con eficacia variable. Para su tratamiento se han
empleado anestésicos locales como la lidocaína, los antiácidos con magnesio, el
sucralfato, la nistatina o la difenhidramina. En situaciones graves debe realizarse
el aporte nutricional necesario de forma
enteral por sonda nasogástrica o parenteral, además de realizar la cobertura anti-
Toxicidad por la radioterapia
Aguda
Presentación en <90 días
T. digestivo
Oral
Mucositis
Vómitos
S. hematopoyéticos
Diarrea
Aplasia medular
Xerostomía
Fig. 2. Toxicidad aguda por la radioterapia: manifestaciones clínicas.
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Inmunosupresión
Crónica
Presentación >90 días
T. gonadal
Mutaciones
Hipofunción/
infertilidad
Piel/anejos
Radiodermitis
Alopecia
PROTOCOLO DIAGNÓSTICO Y TERAPÉUTICO DE LA TOXICIDAD AGUDA POR RADIOTERAPIA
Toxicidad por la radioterapia
Medidas generales
Técnicas modernas de RT
Radioprotectores
Radiosensibilizantes
T. digestivo
Oral
Vómitos
Inhibidores
serotonina HT3
Corticoides
Neurolépticos
Mucositis
S. hematopoyéticos
Diarrea
Aplasia medular
Nutrición
Loperamida
Tratamiento
concomitante
Nutrición
Analgesia
Antimicrobianos
T. gonadal
Inmunosupresión Mutaciones
G-CSF
EPO
Transfusiones
Radioprotectores
Xerostomía
Consejo
genético
Piel/anejos
Hipofunción/
infertilidad
Radiodermitis
Alopecia
Protección
Estimulación
FIV
Higiene
Protección
Medidas
cosméticas
Saliva artificial
Inductores de saliva
Hidratación
Fig. 3. Toxicidad aguda por la radioterapia: medidas terapéuticas.
microbiana y el control analgésico que se
precise, incluso con opiáceos o nuevos
agentes como la capsaicina. Los factores
estimulantes de colonias, G-CSF y GM-CSF
han demostrado eficacia en la reducción
de la mucositis, no sólo mediante el restablecimiento del nivel leucocitario, sino
por un posible efecto local no bien definido. Están en investigación nuevos factores de crecimiento como el de queratinocitos.
Xerostomía
Otra complicación oral de la RT es la xerostomía, que se desarrolla por la acción
de la irradiación sobre las glándulas salivales, con la consiguiente reducción del
nivel de saliva. Habitualmente es un proceso a medio o largo plazo, si bien puede tener sus primeras manifestaciones
como sequedad de boca o pérdida y alteración del gusto al inicio de la RT. Algunas medidas preventivas serían el uso
de prótesis protectoras durante el tratamiento y, una vez establecida se han empleado algunas estrategias como la hidratación, el uso de estimulantes de la
secreción salival como la pilocarpina o
sustitutos de la saliva con resultados variables.
Náuseas y vómitos
La etiología de los vómitos inducidos por
la RT no está totalmente definida y se
considera un proceso multifactorial, por
liberación de sustancias como la serotonina por las células enterocromafines del
tubo digestivo y otras como la dopamina
o las catecolaminas en la zona quimiorreceptora gatillo del área postrema del
cerebro. La incidencia, intensidad y presentación dependerán de la zona irradiada y de la dosis administrada. En una
irradiación corporal total, las náuseas aparecen en un 90% de los pacientes, en un
80% a los 30-60 minutos de dosis de 500
cGy y en 2 a 3 semanas en el 50% de los
que reciben dosis de 200 cGy en la parte superior del abdomen. También la RT
holocraneal o en casos de radiocirugía del
área postrema se producen vómitos entre una y doce horas después de la radiocirugía con dosis única de 350 a 400
cGy. Tanto su prevención como su trata-
miento deben hacerse con la terapéutica
habitual: antiserotoninérgicos como el ondansetrón y derivados, metoclopramida,
corticoides y neurolépticos de acuerdo
con la intensidad de los síntomas y de la
RT a aplicar.
Diarrea
La diarrea suele presentarse en pacientes
sometidos a RT pélvica por carcinomas de
recto, de próstata o de aparato genital femenino. Además de las medidas preventivas como control dietético, ajuste de dosis de la quimioterapia concomitante si la
hubiera y perfeccionamiento de la técnica de RT, pueden emplearse antidiarreicos como la loperamida, nunca más de 48
horas, e hidratación, soporte nutricional y
antibioterapia en casos severos.
Toxicidad hematológica
aguda por la radioterapia
La afectación del sistema hematopoyético
por la RT se manifiesta después de un período de latencia, ya que los elementos
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ENFERMEDADES ONCOLÓGICAS (II)
formes de la sangre no están en división
permanente, por lo que el fallo no se evidenciaría hasta que se precisara la proliferación de las células madre de la médula para el recambio celular. De este
modo, los primeros en descender serían
los linfocitos, lo que contribuiría también
a un efecto inmunosupresor. Los granulocitos caen en 5 a 6 días y las plaquetas más tardíamente, mientras que el desarrollo de la anemia sería posterior, dada
la prolongada vida media de los hematíes. Actualmente se administran factores
de crecimiento de granulocitos (G-CSF,
GM-CSF) y eritropoyetina (EPO), mientras
que está cercana la incorporación clínica
del factor de crecimiento de plaquetas.
El uso de factores ha constituido un importante avance en el tratamiento del
cáncer al permitir esquemas terapéuticos
más agresivos, reducir los períodos de
aplasia medular y los requerimientos
transfusionales.
Toxicidad dermatológica
aguda por la radioterapia
La irradiación de la piel siempre ocasiona un proceso inflamatorio muy similar
al observado con el sol que se caracteriza por eritema y descamación en etapas
iniciales pero que puede llegar hasta ulceración y necrosis. Como es obvio, el
mejor tratamiento será evitar el desarrollo de toxicidades severas. La alopecia secundaria a la RT es un proceso variable
que puede comenzar con dosis de 500
cGy con reducción de las posibilidades de
crecimiento a medida que aumenta la dosis. Por regla general, a las 8 o 9 semanas de cesar el tratamiento se producirá
el crecimiento del pelo.
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Toxicidad gonadal aguda
por la radioterapia
La RT de cadenas ganglionares por linfomas o de la región pélvica por tumores genitales o intestinales afectará al ovario que
sufrirá una pérdida de su función dependiendo de la edad en la que se produzca
y de la dosis administrada. Esta alteración
aparece de forma transitoria durante la RT
pero no será hasta meses o incluso años
después del tratamiento cuando se conozca el grado de afectación. En mujeres
jóvenes se ha realizado la ooforopexia que
consiste en una pequeña intervención para
sacar fuera del campo de irradiación los
ovarios y así evitar su daño. Para reducir
el riesgo de gestaciones anormales por el
posible desarrollo de mutaciones se recomienda evitar el embarazo durante la administración de la RT e incluso dejar un
margen de seguridad posterior de al menos un año.
Otras toxicidades agudas
por la radioterapia
Aunque la RT sobre el mediastino puede
afectar a todo el corazón, el pericardio es
la estructura que se lesiona con más frecuencia. Su alteración es dependiente de
la dosis y del volumen irradiado. Habitualmente, la pericarditis aguda durante la
radiación es rara siendo más frecuente su
presentación crónica.
La principal toxicidad de la RT sobre el
pulmón es la fibrosis a medio y largo plazo. No obstante, hay alguna alteración con
entidad propia como la bronquiolitis obliterante con neumonía organizada. Cursa
con fiebre y tos y se caracteriza radiológicamente por infiltrados pulmonares, fuera del campo de irradiación e incluso bi-
laterales pero con muy buena respuesta al
tratamiento con corticoides que deben
mantenerse de forma prolongada por la
alta incidencia de recaída.
Medidas de prevención
de la toxicidad por la
radioterapia
Con el fin de reducir la toxicidad actual
por la RT sin detrimento de su eficacia se
están desarrollando una serie de nuevas
estrategias terapéuticas como son el uso
de radiosensibilizantes y radioprotectores.
Los radiosensibilizantes son compuestos
que incrementan la susceptibilidad de la
célula neoplásica a la radiación, pero sin
aumentar la del tejido normal. Entre estos agentes se encuentran los que actúan
en el metabolismo de nucleótidos como
las fluoropirimidinas, los análogos de timidina o la hidroxiurea, y los que alteran
la situación de oxigenación del tumor,
como la tirapazamina. Los radioprotectores tratan de reforzar la resistencia de la
célula normal a la RT y, uno de ellos, la
amifostina ya está actualmente disponible
con resultados interesantes en varios estudios.
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
Brizel DM. Future directions in toxicity prevention. Semin
Radiat Oncolo 1998;8 (4 S1):2-4.
Hellman S. Principles of cancer management: radiation
therapy. En: DeVita V, Hellman S, Rosenberg S, eds, Cancer. Principles and practice of Oncology, (6.a ed,). Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins, 2001; 265-288.
Mathes SJ, Alexander J. Radiation injury. Surg Oncol Clin N
Am 1996;5 (4): 809-824.
Symonds RP. Treatment-induced mucositis: an old problem with new remedies. Br J Cancer 1998;77 (10): 1.6891.695.
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