LA OSTEOPATÍA EN EL BEBÉ CON CÓLICOS DEL LACTANTE

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LA OSTEOPATÍA EN EL BEBÉ CON
CÓLICOS DEL LACTANTE
Autora; Almudena Gil García. Fisioterapeuta pediátrica y osteópata
El cólico del lactante es un cuadro de llantos prolongados, a veces inconsolables,
que se inicia alrededor de la segunda semana de vida del bebé, repitiéndose casi a
diario, y que puede persistir hasta el tercer o cuarto mes.
Suele producirse al atardecer. Para considerase cólico del lactante tiene que haber
presentes al menos 3 signos principales y 1 secundario de los siguientes (criterios
de Wessel):
Principales llanto episódico (inicio y final claro) inconsolable durante más de 3
horas al día, más de 3 días a la semana.
piernas flexionadas sobre el abdomen y puños cerrados.
agitación e irritabilidad.
llanto vespertino.
Secundarios
lactante saludable (sin enfermedades).
falta de respuesta a estímulos tranquilizantes.
expresión de dolor en la cara.
síntomas digestivos: gases, estreñimiento, regurgitaciones.
otros: estrés paterno, ritmo de sueño y comidas alterado.
La causa que origina el cólico del lactante es desconocida, hay diferentes hipótesis:
Origen gastrointestinal: inmadurez del intestino, creación de la flora bacteriana,
gases, estreñimiento.
Origen psicólogico: conductas paternas que puedan provocar estrés en el bebé o
ambiente hiper estimulador.
Alergias/intolerancias alimentarias: Cada vez hay más niños que toleran mal la
proteína de la leche de vaca, en ocasiones cambiando el tipo de leche de fórmula o
si recibe el pecho retirando los lácteos a la madre de la dieta los síntomas pueden
mejorar.
Desde la osteopatía damos un nuevo enfoque al cólico del lactante. A menudo el
bebé tiene tensiones acumuladas en la zona de la nuca y la pelvis debido a partos
dificultosos, o posiciones intrauterinas determinadas. Son dos zonas de gran
importancia por ser el origen de los nervios que van a regir el funcionamiento del
aparato digestivo. A nivel de la nuca tenemos el nervio Vago que se ocupará de
regular el buen funcionamiento de parte superior del tubo digestivo de garganta a
estómago, y en la zona lumbar y sacra tenemos los nervios que controlan las
funciones del intestino delgado y grueso.
Entonces… ¿qué puede hacer la osteopatía por el bebé con cólicos del lactante?
Lo primero que hará el será descartar otro tipo de patologías mediante la
elaboración de una cuidadosa historia clínica. Es importante descartar problemas
como el reflujo gastroesofágico, la estenosis pilórica, las alergias alimentarias y la
obstrucción intestinal.
¿Cómo se trata?
En función de la anamnesis tendremos información para empezar nuestra
exploración. EN ella no debe fatlar lainspecón de la charnela atlantooccipital, las
tensiones pélvicas y la charnela lumbosacra y toracolumbar. Buscaremos mediate
test de movilidad y de palpación restricciones de movimiento o cambios en la
calidad de los tejidos: temperatura, sudoración tensión, empastamiento, etc.
Además observaremos el aspecto del abdomen y su textura para catalogarlo como
timpánico, espástico o mixto. Esta clasificación nos permitirá elegir que maniobras
manuales sobre el abdomen están indicadas y cuales no así como la intensidad de
las mismas.
Para las técnicas, dado que son bebés muy pequeños es recomendable utilizar
técnicas de corrección de la balance de la tensión ligamentosa (BLT) y balance de
la tensión membranosa (BMT). Estás técnicas de corrección son directas, es decir
van en contra de la restricción pero sin llegar a ella buscado el punto de equilibrio
de la tensión ( point of balance y still point)
Se realizan suaves maniobras para relajar las tensiones existentes en nuca y pelvis
para mejorar el control nervioso del sistema digestivo, además estas maniobras
relajan al bebé y le ayudan a descansar mejor.
También realizamos un suave masaje alrededor de la lengua, el paladar y la
mandíbula, para asegurarnos que la succión se realiza de la manera más eficaz y en
la parte anterior del cuello para que la deglución sea más fácil.
Por último relajaremos toda la zona del diafragma para mejorar la respiración, a
menudo muy tenso debido al llanto prologado y flexibilizaremos todo el tubo
digestivo del abdomen para mejorar su movilidad y con ello la evacuación de gases
y materia fecal.
Si los cólicos no son muy agudos con unas tres sesiones de tratamiento los
síntomas del cólico del lactante deberían estar prácticamente resueltos. Las
reacciones al tratamiento variarán dependiendo de cada bebé y su historia, aunque
tras la primera sesión ya se debe notar cierta mejoría si no hay otros problemas
asociados. Además es conveniente enseñar a los padres algunas sencillas
maniobras de masaje abodiminal para que ellos en casa puedan contribuir también
al tratamiento y a la mejora de su bebé.
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