Visualizar / Abrir

advertisement
DEL MANIERISMO AL BARROCO
EN MURALES CUZQ!)EÑOS: LUIS DE RIAÑO
Elizabeth Kuon Arce / Perú
ada nuevo es reconocer que uno de los
fcnÓlnenos culturales más originales
que se diera en el contexto ibero~
americano, en el área andina de los
siglos XVII y XVIII, fue el de la pintura
cuzqueña.
Este fenómeno, cargado de un importante proceso
de aculturación se dio por la presencia europea de pinturas,
tablas, esculturas, grabados, libros ilustrados, tratados de
pintura y arquitectura, traídos por los nuevos habitantes
de estas tierras durante los siglos XVI y XVII.
Paralelamente, la excepcional creatividad de los
indígenas nativos, expresada en cerámica, textiles y qeros,
productos culturales cargados de compleja ideología, de
una concepción espacial y uso del color notables, tuvo
un encuentro menos cruento, devastador y traumático
frente a esta presencia europea. Ello permitió que diera
como resultado creaciones estéticas de gran envergadura.
De características muy propias, la pintura cuzqueña
que más tarde será conocida dentro del contexto de
escuela, tuvo sus inicios hacia el último tercio del siglo
XVI en la región sur andina del Perú actual, considerándose
dentro de esta escuela no sólo a la pintura de caballete
sino también a la pintura mural.
En la historia de la pintura cuzqueña cI Manierismo,
quizás por haber sido un mOlnento de corta influencia en
el tiempo (ca.1590 a 1630) y por ende un fenómeno sutil
pero claro, es entre las influencias artísticas, tal vez la
menos estudiada y por ello poco difundida, pero de gran
rclevancia para el estudio de la formación de la escuela
cuzqueña de pintura.
El Manierismo, que por abara lo definimos como un
estilo temporalmente intermedio entre el Renacimiento
y el Barroco, y que se manifestó en el Virreinato del Perú
a través de los pintores hermano jesuita Bernardo Bitti
y Mateo Pérez de Alesio, es ya un hecho bien conocido,
como es el que Bitti al llegar a Cuzco en 1583, dejara una
profunda huella a lo largo de más de un siglo en el arte
pictórico cuzqueño. El fue quien impuso el gusto por el
tnanierismo romano en los más importantes centros
urbanos del virreinato peruano, dejando una obra funda~
mental, base de la pintura colonial peruana y particularmente la cuzqueña.
El pintor Angelino Medoro forma la trilogía de
pintores italianos llegados a Lima hacia el último tercio
del siglo XVI. Tuvo en su taller de la capital del virreinato,
entre otros discípulos, al pintor criollo Luis de Riaño
quien nació en Lima en 1596. Fue hijo del capitán Juan
105
t
de Riafío y de Ana Cáceres y cuando tenía 15 años su
madre viuda, lo lleva al taller de pintura de Medoro.
Según un contrato de 1611, el joven debía permanecer
allí durante seis años como aprendiz. Así en 1618, a los
21 años de edad, quedaría habilitado en el arte. Aunque
parece ser que este contrato no se cmnplió del todo, esta
fecha puede indicarnos el inicio de su actividad como
pintor l ,
Hacia 1626, Riaño estaba trahajando en Cuzco para
las comunidades religiosas y las parroquias de los puehlos
aledaños. Su obra de pintura en lienzo que dejó en el
Cuzco a partir de esa fecha es importante, lo que demuestra
que la mayor parte de su vida artística la desarrolló en
esta ciudad. Y no sólo fue pinror. Documenros de época
lo muestran como retablista y escultor.
Por las fechas de su primera producción con evidente
influencia italiana a través de su maestro Medoro y posi~
blemente dehido a su residencia en el Cuzco donde vio
de cerca la obra de Bernardo Bitti, pinta lienzos y murales
de clara influencia manierista, aunque y paralelamente,
la corriente barroca ya se vislumbraba en otros pintores
contemporáneos a él.
Conocemos la vasta e importante producción de
pintura de cahallete de Riaño existente en importantes.
iglesias, monasterios y conventos cuzqueños y que ha sido
ampliamente tratada por estudiosos de la historia de la
Escuela Cuzqueña de Pintura, así como su ohra haciendo
retablos conocida a través de documentos de! siglo XVII.
En esta oportunidad me referiré expresmnente a la pintura
mural atribuida a su mano, en dos edificaciones rurales
cercanas a la ciudad de Cuzco: La iglesia de Andahuaylillas
y la capilla de la casa de hacienda Callapujyo.
Aunque no del todo valorada, los pocos estudios
realizados de la pintura mural en e! Cuzco y su región,
han demostrado su importancia como uno de los logros
11lás destacados del arte cuzqueño por su significado,
calidad y ahundancia.
EL MURALISMO ANTES DE 1534
El origen de la pintura mural en el área cuzqueña se
remonta al período prehispánico, en las etapas preinca e
inca. Ejemplos de la pritnera se encuentran principalmente
en abrigos y cuevas que fueron ocupados por cazadores~
recolectores y que datan por lo menos de 5,000 años a.C'.
Los incas acostumbraron decorar los muros de sus
construcciones con pinturas en las que destacaron los
temas religiosos e históricos. Existen referencias históricas
106
que acreditan que los edificios de la ciudad de Cuzco
estaban pintados con «colores brillantes". Según el cronista
Pedro Sancho de la Hoz, las construcciones alrededor de
la gran plaza central dd Haucaypata, las mejores de la
urbe, lnostraban sus muros pin~ados3.
El antropólogo John H. Rowe anota en 1946 que "las
paredes (de las construcciones del Cuzco) estuvieron
estucadas con una capa uniforme de arcilla que pudieron
estar pintadas41l • A pesar de ello, no se tienen descripciones
precisas del contenido de estos murales.
Esta actividad pictórica mural a la llegada de los
europeos, fue internnnpida por su relación con prácticas
religiosas ancestrales. El Virrey Toledo en 1574 percibió
este sentido en la pintura por lo que mandó:
Que borren los animales que los indios pintan en cualquier
parte ... yen las puertas de sus casas ... e los pintan en las
paredes de las iglesias. Ordeno y mando que los que hallareis
los hagais raer y quitar de las puertas donde los tubicran 5.••
Este mandato muestra, entre otros asuntos, lo difun~
dido que fue pintar en "cualquier parte por lo que no
debe llamar la atención que los nativos pintaran en los
nuevos edificios dedicados al culto que erigían los peninsulares.
ll
,
ARQUITECTURA Y PINTURA MURAL
La pintura mural no puede ser considerada como un
objeto más, pues al estar ligada a la edificación a la que
pertenece, pasa a ser su componente. Para los artistas que
concebían un programa tnural en un recinto de grandes
proporciones, el espacio arquitectónico era detenninante
y sus propuestas se hacían en función de la percepción
que se deseaba lograr.
A diferencia de la pintura de caballete, la que se
realiza sobre los muros, no tiene marco que la limite. Es
el propio espacio arquitectónico que rodea a la pintura y
al espectador, la que determinará sus límites físicos 6•
En las expresiones murales más frecuentes, las que se
dan en las iglesias, la articulación orgánica de la pintura
mural y la arquitectura se percibe en la vinculación
iconográfica y litúrgica, es decir entre la secuencia teméltica
y simhólica de los motivos pintados y la función dd recinto
religioso. Esa articulación está presente además en la
adaptación estética de los programas pictóricos a las
características del espacio arquitectónico.
Igualmente debemos referirnos a que en la región
andina, la opción de edificar con adobes en el siglo XVI,
111 ~,NClWNTRO IN-¡ERN,-'I( :I()N¡\!. M:\NIERIS~IO YTRANS¡C¡ÓN AL BARROCO
r
fue seguida por la adaptación de las técnicas para ejecutar
la pintura mural al temple, en lugar de la difundida pintura
al fresco. Se encontró por lo tanto una técnica adecuada
y complementaria al soporte constituido por los muros de
adobe que permitió convertir esta modalidad artística en
proced imiento simple, sin mayores complicaciones y muy
rápida de lograr, dada la premura por evangelizar a través
de este medio.
Como ya señaláramos, mostraremos la pintura mural
realizada por Riaño en dos edificios rurales cercanos a la
ciudad de C uzco: uno religioso y otro civ il, ambos una
buena muestra del fenómeno del muralismo en la región
cuzqueña desdc los siglos XVI y XVIII .
PROGRAMAS MURALES EN EL TEMPLO
DE ANDAHUAYLILLAS
En el templo de Andahuaylillas encontramos uno de
los más notables conjuntos de pintura mural del sur andino.
La realización de los mismos se atribuyen al pintor limeño
Luis de Riaño. Hizo además algunos lienzos para este
templo, uno de ellos "El Bautismo de Cristo" firmado y
fech ado en 1626, momento de espec ial
importa nc ia en su obra, pues parece ser
el inicio de su trabajo en el área cuzqueña.
El poblado del mismo nombre a 42
km. de la ciudad de C uzco, fu e resultado
de la política co n oc ida co mo d e
"reducciones" que consistía en la con ;
centración de la población nativa dispersa
en muchos asentamientos, para una eficaz
labor de adoctrinamiento, al mismo tiempo
que servía para la aplicación de políticas
demográficas y tributarias que interesaban
al estado español.
Estas redu cciones que toma ron el
nombre de "pueblo de indios", fueron los
núcleos rurales de evangelización. En ellos
se fundarán las "doctrinas", consolidándose
dichas instituci o nes a partir de 1569.
Andahuaylillas fue una reducción a cargo
de los sacerdotes de la Compañía de Jesús.
S u templo, como en todos los casos, fue
el símbolo de la evangelización, principal
justificación de la política reduccionista.
COllStlUido en adobe sobre una amplia
plataforma escalonada que formará el atrio
a inic ios del siglo XV II, es de un a nave
DF1. MANJERISMO Al BARROCO t:N MURALES cuzQllEÑO'ii: LUIS flF. RIAÑQ
con capillas y arco coral, retablos importantes, imágenes,
lienzos y mobiliario diverso de varias épocas, muchas
posteriores a la construcción del templo. Toda esta profusión de obras muebles, debía adecuar el espacio interno
a la política evangelizadora. La pintura murat como los
antes mencionados, no demoraría ser vehículo importante
pata la catequización de la gran presencia indígena.
El trabajo de R iaño tuvo que estar determinado por
estos fines . Era la época in icial de la evangelización. Lo
muestran claramente los programas que pintó. Los más
destacados a los q ue nos referitemos son el del "Camino
al C ielo y el Camino al Infierno" y el tema mariano de
"La Anunciac ión" que comp leta la importanc ia de los
programas evangelizadores.
LOS CAMINOS DEL CIELO Y DEL INFIERNO
El cielo y el infierno presentan la idea cleI bien y del
mal a tra vés de una escen a divid ida en dos partes.
Las escenas están pintadas en ambos lados del muro
de pie del templo, debaj o del coro alto. Es interesante
que la gran puerta de acceso al mismo, ha ya sido el
Iglesia de Andahuaylillas. Primer tercio del Siglo XVII. Muros de adobe sobre
piedra inca reutilizada. Andahuaylillas. Quispicanchi. Cuzco.
Nave de la Iglesia de Andahuaylil/as. Primer tercio del Siglo
XVII. Cubierta policroma de par
y nudillo con tirantes de madera.
Andahuaylillas. Ouispicanchi.
Cuzco.
elemento arquitectónico que divide el tema, haciéndolo
muy claro de v isualizar e interpretar.
El tema del camino al cielo muestra dos escenas. En
el primer plano está servido un banquete, alrededor del
cual personajes vestidos a la moda europea, comen y
beben. De fondo se aprecia un paisaje gris, donde el cielo
y el mar se confunden. Como flotando se aprecia un
edificio que se asemeja a un palacio renacentista representando la Casa de Dios que queda en el cielo. A este
palaciO se accede por un puente lleno de espinas, es el
símbolo del difícil camino al cielo.
En la parte más a lta del edificio, dominand o el
pano rama, se encuentran tres personajes idénticos repre-
sentando la Trinidad. Cada uno sostiene una cuerda
dirigidas hacia la frente, los ojos y la boca de una de las
almas buenas que camina por el puente 7.
Es curiosa la representación de la Trinidad como tres
personajes idénticos, considerando que esta iconografía
fue prohibida por el Concilio de Trento por prestarse a
confusiones del dogma de la Santísima Trinidad. Teresa
G isbert seña la que no se representó a l Espíritu Santo
como paloma, para no provocar zoolatría entre los indios8.
En las ventanas del ed ificio aparecen, de trás de
cortinajes, santos y santas mirando a las almas buenas
que suben por el puente. A l inicio del camino, un hombre
108
0JC,)
elegantemente vestido abandona el banquete y se dirige
al puente, simbolizando que si se renuncia a los placeres
mundanos, se puede alcanzar el cielo.
En las diferentes partes del mural están pintadas letras
del abecedario. Son guías explicativas evangelizadoras de
los salmos, el 32 y ell 06, que van en una leyenda en la
parte baja de la escena que corresponde a la parte inferior
del muro. Estas están escritas en Latín y empiezan en la
letra A, hasta la E.
El Salmo 32 hace referencia a la bienaventuranza de
los que han pecado y se han salvado por su arrepentimiento.
El Sa lmo 106 h ace referencia a la idolatría, asunto muy
apropiado para enseñarlo en una doctrina de indios. Los
textos de las letras F a la 1 se han perdido irremediablemente.
Entre este mural y en el del camino al infierno el
artista ha pintado elementos unificadores del programa
en su conjunto, en clara alusión, creemos, a que ambos
caminos van unidos, el bien y el mal coexisten y están en
constante lucha, dependerá de cada quien por cual camino
se opta . Así al borde del camino al cielo se ve un ángel
q ue se defiende con un escudo protector, de las flechas
disparadas por un demonio que está en la escena del
camino al infierno, al otro lado del muro de pie, dividido
por el portón de entrada al templo como lo mencionamos.
lU ENOJ~Nfll.O 1NTE1\N .... r:JONAt "'ANimiSMO v TRANSICIÓN .... 1. BARROCO
Como en el caso del camino al cielo, el del infierno
muestra un puente lleno de rosas que conduce a una
forta leza almenada q ue está ardiendo en llamas que no lo
co nsum en , es dec ir las ll amas d el fuego e te rno.
A l inicio del camino una hermosa muj er, que clara ~
mente representa "el mal", tienta a un joven. Po r e l m ismo,
va rios personajes van hacia
el
infierno acompañados po r
demonios y por la muerte. La presencia del leviatán, como
símbolo del infierno es muy claro9 .
Otro elemento unificador de las dos escenas es la
gruesa cuerda de color negro que va casi de un extremo
a o tro del mu ro de pie. Si se observa el programa con el
portón de acceso cerrado, se notará que en la escena del
camino al infierno, un demonio tira de la cuerda pretendiendo atrapa r al alma buena que va al cielo, clara referencia a que el pecado y el mal acechan permanentemente
a las almas buenas, inclusive en el momento de la muerte.
Según De Mesa-G isbert, el tema está copiado de un
grabado de Wierix lO •
Por encargo del párroco de Andahu aylillas, Juan
Pérez de Bocanegra, hombre erudi to, ilustre humanista,
autor de var ias obras en latín y un voca bulario quechua,
Riaño decora además la nave de la iglesia, con un largo
zóca lo inferior con meda llo nes de márt ires femeninas,
con profus ión de grutescos, frutas, roleos vegetales y un
friso superior con temas de angelitos y medallones en los
que se ve a Cristo, Mad a y apóstoles".
En la nave, debajo ele los lienzos barrocos de grandes
dimensiones, bell amente enmarcados , que muestran
escenas de la vida ele San Ped ro, quedan evidencias de
pintura mural. Como se hace prácticamente imposible
descolgarlos, será muy difícil averiguar si esta pintura
mural pertenece al primer te rc io del siglo XVII, lo que
es muy probable y permite pensar q ue pudieron también
ser o bra de Riai'io.
Para tener una idea del momento en que pudieron
ser pintados estos murales, señalamos la existencia de dos
lienzos que Riaño pintara para este templo y que llevan
Programa evangelizador de! Camino al Cielo y Camino al Infierno, Coro Bajo. Mural atribuido a Luis de Riaño. Primer tercio del Siglo XVII. Temple seco sobre paramento
de adobe. Iglesia de Andahuaylillas, Quispicanchi. Cuzco ,
OEL MANIF.RtSMO AL IIARRlX,:U !iN MURAI.ES r:UZQlJENOS: lUIS TlF. RIAÑO
Programa evangelizador: Escena
de la Anunciación. Hastial del Coro
Alto. Mural atribuido a Luis de Riaño. Primer tercio del Siglo XVII.
Temple seco sobre paramento de
adobe. Iglesia de AndahuayIillas.
Quispicanchi. Cuzco.
Detalle de cartela sujeta por ángeles tenantes. Foto y Dibujo.
Coro Alto. Mural atribuido a Luis de Riaño. Primer tercio del
Siglo XVII. Temple seco sobre paramento de adobe. Iglesia
de Andahuaylillas. Quispicanchi. Cuzco.
Muros y faldón del lecho. Coro Alto. Mural atribuido a Luis de Riaño. Primer
tercio del Siglo XVII. Temple seco sobre paramento de adobe. Iglesia de
AndahuayJiUas. Quispicanchi. Cuzco.
El! ENOJENTRO INTfJtNAClONAL MAN1ER1SMO y Tll.ANS!CIÓN AL BARP.OCD
su firma, uno es para el baptisterio del mismo fechado en
1626 y otro es un San Miguel fechado dos años después,
en 1628, ambos encomendados a pintar por el párroco
Bocanegra, quien pareciera haber tenido cierta predilección
por este pintor criollo, dada la magnitud de los encargos
que le diera.
LA ANUNCIACIÓN: 'lEMA MARIANO
POR EXCELENCIA
En el co ro alto del templo de Andahuaylillas la
pintura mural es profusa y es de suponer que Riaño fue el
que la realizara. Salvo otras futuras evidencias, es claro
que nuestro pinror también se hizo cargo de estos muros
para llenarlos de escenas religiosas, fri sos y cenefas decorativas.
La Anunciación es la escena sobresa li ente en el
programa bellamente pintado en el coro alto de este
templo. Su relación con el óculo del hastial del muro es
notable. En torno al mismo, por donde ingresan los rayos
del so l, rezan las siguientes palabras: Sancto-Adonai
Radex-Clav is Rex Orines. Es de notar el nombre de Dios
en hebreo "Adonai" que no se menciona en la Biblia '
usada en la América de los siglos XVI y XVII 12
Porlada Pentalingüe de acceso al Baptisterio y de/al/e de Friso. Oración del
bautismo escrita en Latin , Español, Quechua, Aymara y Puquina. Primer tercio
del Siglo XVII. Temple seco sobre paramento de adobe. Iglesia de Andahuaylillas.
Quispicanchi. Cuzco.
Mesa-G isberr, señalan que:
... es una clara alusión al Dios de Israel invocado como
raíz y llave del mundo representado como el Sol (rey del
O ri ente). Es el espíritu de dios que además de iluminar el
mundo y la naturaleza, fecunda a la Vi rgen , de la cual
nacerá el Hijo que redimirá al mundo lJ .
Pensamos que su relación con el tema mariano tiene
que ver con una manera académica e intelectua l de
representar la Trinidad.
Entendemos que en este programa Dios-Padre está
representado por la luz del sol que ingresa por el 6culo,
Dios- Hijo por la escena de la Ammciación y la leye nda
en el tirante que cruza el coro alto que d ice: "M issus Est
ángelus Gasbr. . .et Mariam virgine Desponsatami ... y se
traduce co mo : Gabriel anuncia ... y María virgen
desposada .. . ; Dios-Espíritu Santo, que en forma de paloma,
está sobre la cabeza de la Virgen, además de la alusión a
su concepción en la leyenda Virgini Concebid pintada
en el interior del óculo.
La lectura de lo descrito es evidente, el gran transformador de María es el Espíritu Santo. Gracias a él María
deja de ser una simple joven h ebrea desposada de José,
DEL M ... NI~RISMOAL BARROCO EN MURALES CUZQUEÑOS: LUIS
oc RIANO
..,0 <=>' 000<::::::::;1 00 0 c::::::::> 000':::=0
o o
c=:>O 00 C:=::>OOQ
e
para ser María Virgen-Madre de Dios, y por esta gracia,
María asciende a los ciclos y es coronada reina.
Juan Pérez de Bocanegra, e l ya varias veces mencio~
nado párroco de Andahuaylillas, fue quien concibió este
programa de catequesis, utilizando suti lmente el tema del
sol, referente claramente indígena, cuya luz entra por el
ácula sin tener que contradeci r la doctrina catól ica 14 ,
Nos preguntamos si es te tratamiento puede sei'1alarse
como una manera sutil de evitar reinterpretaciones de los
quechuas de la zona?
Hablando de Bocanegra como artífice de estos programas, referi mos que hacia 1631 se ed itó en Lima su libro
titu lado "Ritual Formulario e Institución de Curas para
Administrar a los Naturales de este Reyno lS " con el
propósito de ilustrar a los curas confesores para que urgaran
los pecados, que según él los indígenas seguían cometiendo.
Su dedicac ión al adoctrinam iento de los naturales era
irrefutable. Sin embargo, la pregunta que quedará si n
resp uesta es: ¿lograría sus propósitos?
¿MURALES DE RIAÑ O EN LA CASA
DE HACIENDA CALLAPUJYO ?
Callapujyo es el caso más interesante de la existencia
de pintura mural en la capilla de una casa de hacienda
en el va ll e de C uzco. Profusamente pintada, los murales
Casa de Hacienda Callapujyo. Primera mitad del Siglo XVII. Torre de la capilla
de fac tura contemporánea. Huasao. Qulspicanchi. Cuzco.
son de var ios mo mentos del lTIuralismo cuzquei1.o que van
del siglo XVII al XX . Los de inicios del siglo XVII están
atribuidos al pintor que nos ocupa.
La hacienda Callapujyo cuyo origen se remonta a
inicios del siglo XV I!, es una de las más antiguas e importa ntes del Camino Real sur. El caserío, uno de los buenos
ejemplos de complej o agrícola-in dustrial colonial que
quedan en el valle del C uzco, pues fue un importante
obraje, hoy está abandonado y en proceso de destrucción.
Aunq ue Callapujyo era básicamente una hacienda de
pan-llevar, como muchas de la zona , era productora de
maíz y contaba también con gan ados en las tierras de
puna de la propiedad l6 .
Se conoce que en 1634, la hacienda constaba de una
casa con dos trojes y capilla anexa, donde estuvo inicial mente entronizada la Virgen Inmaculada y un lienzo de
Santa Rosa de Lima.
La capilla es pequeña, de uso fami liar. Si n embargo
a ella se accede por el patio principal de la casa que bien
pudo servir como espacio desde el cual los peones de la
hacienda , en tiempos colon iales, seguían los servicios
religiosos.
H acia 1688 la hacienda la adquiere por comp ra don
,
Pedro Peralta Solier de los Ríos, Conde de la Laguna,
casado con doña Luisa de Navia Salas y Valdéz, importantes
personajes en la historia de la ciudad de Cuzco, quienes
mandan levantar un inventario pormeno rizado de la
propiedad, del que surge que exist ía
una casa principal cubierta de teja
con rancherías. La capilla tenía una
image n patronal de la Virgen Inmaculada y otras de San Isidro, José y
Juan, además de esculturas y pintura
mural.
A raíz de este inventario surge
la confusión sobre la autoría de los
murales en esta capilla de hacienda,
porque la decoración todavía vis ible
que está sobre el zócalo con pintura
que simula un marmolado de factura
de inicios del siglo XX, es una cenefa
que muestra san tos fundadores de
órdenes, separados por decoraciones
de jarrones con vegetales y son de
fin es del siglo XVII. Es decir de la
época del inventar io de 1688.
Estos murales no son de Riaño
po rque para ese momento, el pintor
h abía dejado el Cuzco pues en un
JI! ~N(.1JENTRO INTERNAOONAI. MANJElI.J~MO y TRANSICIÓN AL IlARRCX::O
protocolo de 1667 en la ciudad de Lim a, apa rece su
nombre. Po r e nto nces el pintor tendría 61 a¡'ios de edad.
En la parte supe rior de la cap illa, los muros están de
decorados con pintura mural de tipo floral y vegetal, sobre
la que se han empotrado, a manera de murales, una serie
de ocho óleos que en el conjunto y de primera impresión,
se miran y leen como tales. La serie represen ta la vida de
Juan Bautista, pos iblemente to mados de grabados y son
estos murales los at ribuidos a la mano de Riaño.
Hablando de estos ocho lienzos, Mesa-G isbert señalan
que estas figuras d e la historia de San Juan Bautista en
Call ap uj yo, repiten otras pintadas por Riaño en c uadros
firm ados por él, como la Inmaculada del Monasterio de
Santa C lara de C uzco o el San Miguel O el Bautizo de
Cristo de la Igles ia de And ahuay lillas sobre todo los
retratos de los dona ntes que va n vestidos a la moda del
primer período de Fel ipe IV. Por esos detalles se puede
fechar esta serie de la capilla entre 1635 y 1645 y atribuirlos
a R iaño pues se sabe que el maestro pintor estuvo acti vo
en el C uzco y alrededores por estas fechas l7 .
Sobre estos lienzos corre un fri so con grutescos en
que alternan tarjas con santos. Sobre el altar y en medio
de un gran marco dorado existe otro gran ó leo franqueado
por cortinajes pin tados sobre el muro. La cubierta plana
está [Oralmente pintada, teniendo en el centro y sus cuatro
esquinas, rosetas en relieve rodeadas de cartonerfa. Q uizás
estos murales también fueron pintados por nuestro pintor,
dado que, con los ó leos mencionados, comp leta n el
Vista parcial de la capilla de la Casa de Hacienda Callapujyo. Edificación con
cimientos de piedra, muro do adobe y cubierta de par y nudillo. Murales y lienzos
del primer tercio del Siglo XVII atribuidos a Luis de Aiaño. Huasao. Ouispicanchi.
Cuzco.
conjunto.
El manierismo cuzqueño finalizará prácticamente con
el trabajo de Luis de Riaño, esto es alrededor de 1650. S u
presencia en la ciudad de Cuzco y el área cercana en la
que dejó su obra y su influencia manierista, llenó gran
parte de l siglo de las artes plásticas e n esta reg ió n .
Riaño es uno de los pocos representantes del muralisITIO clIzqucf'io conocidos de este momen to. Por la exis~
tencia de gran cantidad y cantidad de murales en la región
de C uzco y el sur andino, que están en riesgo de perderse,
el reto de investigar sobre los murales y la vida y obra de
o tros muralistas de la época entre el Manierismo y el
Barroco es una urgencia.
Derecha. Detalle del interior de la capilla de la Casa
de Hacienda Callapujyo. Murales de los Siglos XVII
y XVIII. Huasao. Ouispicanch i. Cuzco.
ot:l ~1"'Nrf.II.ISMO ALllARROCü ION MUIIAl.ES C:l.J1Ql.Jf.ÑOSo 1.l1lS DE IIIAÑO
113
..,
NOTAS
DE MESA, Gisbcrt, 1982,79-82
FLORES O., KUON, SAMANEZ,
1993,25-36
op cit, 25-28
4 ROWE,1946,183-330
\
Cit, por Gíshert, 1980,29-30
6 FLORES O. et al, op cir; 37-55
op cit, 113-117
8 GISBERT, op cie 238
9 FLORES O. et al, op cíe 118-141
10 DE MESA, G1SBERT, op cit' 79
11 DE MESA, 1988, 5-42
12 FLORES O. et al,ap cit: 139
Ll DE MESA, GISBERT, op cit, 113
14 FLORES O. et al, op cid 16
15 PEREZ DE BOCANEGRA, 1631
16 GUTIÉRREZ, el al,1984, 72-78
17 DE MESA, GISBERT, 1975,153-154
2
114
BIBLIOGRAFÍA
DE MESA, JOSÉ, 1988. "La Pintura Cmquei\a (1540-1821)". En
Cuadernos de Arte Colonial. No. 4: págs. SAZ. Musen de América.
Ministerio de Cultura. Madrid.
DE MESA, JOSÉ, TERESA GISBERT, 1975. "El Pintor y Escultor
Luis de Riaño". En Arte y Arqueología. No. 3 y 4: págs. 145-158. Revista
del Instituto de EstlJdios Bolivianos. Sección Arte. Universidad Mayor
de San Andrés. La Paz.
DE MESA, JOSÉ, TERESA GISBERT, 1982. Historia de la Pintura
Cuzqueña. Tomos I y n. Biblioteca Peruana de Cultura. Fundación
Augusto N. Wiese. Banco Wiese Lrda. Lima.
FLORES OCHOA, JORGE, ELIZABETI-I KUON ARCE, ROBERTO
SAMANEZ ARGUMEDO, 1993. Pintura Mural en el Sur Andino.
Colección Arte y Tesoros del Perú. Banco de Crédito del Perú. Lima.
GISDERT, TERESA, 1980. Iconografía y Mitos IndíRenas en el Arte.
Edit. Gisbert. La Paz.
GUTIÉRREZ, RAMÓN, et al. 1984. Nou" sobre Haciendas del Cusco.
Fundaci6n para la Educaci6n, la Ciencia y la Cultura. Buenos Aires.
MACERA, PABLO. 1993. La Pintura Mural Andina, Siglos XVI-XIX.
Editorial Milla Batres. Lima
PAZ SOLDÁN, MARIANO FELIPE, 2004. "El Barroco en la Pintura
Mural". En Barroco y Fuentes de la Diversidad Cultural. Memoria del
II Encuentro Internacional sobre Barroco. Vice~Ministerio de Cultura,
Unión Latina, UNESCO. La Paz.
PEREZ DE BOCANEGRA, JUAN, 1631 Ritual Formulario e Institución
de Curas para Administrar a los Naturales de este Reyno. Impreso en
Lima por Jer6nimo de Contreras. Lima.
ROWE, JOHN H., 1946. "Inca Culture at the time of the Spanish
Conqucst". En Hand Book of South American Indians. Bureau of
American Ethnology. Bulletin 143. Vol 2: págs. 183~330. Washington.
II! ENCUENTRO INTERNACIONAL lvlANImISMO YTRANSIClÓN AL BARRO(X)
Descargar