La Caoua de los intelectuales LOS MOROS^E MATARÓ

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Año XXXíV-Núm. 12.072
m
Y ADIOK,: MARQUES DE CUBAS, 7
Sábado 11 de octubre de 1924
¿>!HiiM;iiuiMMiiiiiíiiiiiiiiM!iin¡iMHiiiiiiiMiiiiiiniiMii{innii>iiiMiiiiii!iiMiiiiiiiiiüiiiiiiiiiiiüiiiiH:HilniiiinMiliiii)iti!niiiiiiHMin
I POE OÜSM IJEMAS A NUESTRñ ¥OLÜNTID NO PUBLICA-1
I MOS EL EDITOEIIL P E MBIIMOS REDACTADO PIRA MOY |
RROSA
m
INÚTIL
SE DEVUELVEN LOS ORIfilNALES
• lüilMIlHIiüHflImiiiilH-.l yll>lll¡'illi>!lllllll
LA POLÍTICA INGLESA
La Caoua de los intelectuales
GUBERNAMENTALES
Hniiiiitii[iifiii|iiiiiNniUMnMiiiiiiiiiiiiiMnifMruiinniniMinMMininí(Winn4iKMnHHnin);nunMMifn:iinHn;nnHHnMMniifnMiiMHntittn"
UNA FIGURA UNIVERSAL
Redactan sus respectivos programas para las elecciones
f
fSfe*
ÍIIIIIllltIHHIIIIl'12
LA LUCHA EN MARRUECOS
|
CONTINUA LA PEESWN i
DEL EMEMIGO EN EL Í
SECTOR DE LAÜACIE I
i ': PARTE DEL ADUAR OE TAZA- " |
¡•j BA ES DESTRUaoO POR LA ' |
; I
ARTiLLERiA
|
LONDRES 10.—Mac Donald lia presidido esta -mañana-un"Consejo de ministros, I
"Zona oriental.—En la noche anterior 5
el estilo que ha acabado por dominar ha
en el que se ha elaborado el manifiesto lasido el dieoicchesco, sin dude por ser el
borista, que se pu.blicará imnediatamcnte. I fueron hostilizados por el enemigu, en la S
Los liberales y conservadores han redac- = posición de Izen-Lasen, el campamento |
Ahora que vuelve sobre' la pantalla euro- más adecuado a la íntima eapiritualidad
tado ya su programa : pero no se sabe t-\ = de la harca y el blocao de la aguada de |
pea la figura de Anatole France, con el tiis- del artista.
Tal es l'a mansión del hombre refinado
te motivo de su enfermedad, volvemos todos
se pondrán, de acuerdo para hacer las = Midar, siendo rechazado por fuego de |
la vista hacia el viejo France, muy F'-an- que encuentra perfectamente compatible la
elecciones.
=
ce, cuyo espíritu se ycrgue siempre come pasión de lo bello con la ideología avanzaEn el Labour Party no se oculta la se- i fusil.
uno de los más caracterizados del pensa- da de un renovador sioeial. En este aspecZona occidental.—Ha habido algunas |
guridad que tieneti sus afiliados en elI
íniento moderno. Otras muchas figuras que to, Anatole France no ha hurtado jf.niá&
triunfo, esiiecialmente en 'os puertos y I agresiones a posicione.'í y servicios en |
tuvieron mayor notoriedad en el escapa- su actividad y su pluma a la causa de -'c-s
cuencas mineras.
I los .sectores del Fondak, 7oco el -4rbaa |
rate del momento han pasado, brillando, lu- oprimidos. La revolución rusa, luego de la
PARTE DE LA PRENSA ES HOSTIL
I y Xauen.
|
ces fugaces, el tiempo breve de una moda. matanza, europea, exaltai-on lag vagas asAL LABCRÍSMO
Así Biiibosse—el incendiario trntadisía--, piraciones revo-ucionarias d,-. sus prsmerOr,
;
Sector Larache: Continúa la presión 5
.Bergson—el tratadista pensativo y (.cate- sueños .v le hicieron enconar su odio conL O N D R J Z S 10.—He aquí algunos extrae- H del enemigo sobre las posiciones de Do- |
drático—, Gustavo Hervé—el púgil cíe la t r a el freneisi béüco. Se .le acusó, sin emtos de Prensa poco favorables a' J O S labo- i ma y Aulef. Desde esta última se le ba- |
«Guerra Social)^—, y Maurrás—el púgil id- bargo, de templanza. No comprendían
ristas ;
Vista de la isia de Capri y un retratito más del dictador italiano, Mussolini.
tramontano—pasaron para no volver. Fue- quienes a-sí leí juzgaban que France no «"ra
«La crisis se ha producido—dice la «West- i tiü con artillería, destruyendo parte de! |
ron modas y no modos, fi.gurines, no figu- un .Tarnés. Que .su fondo no era e! dg un
d
¿Quién le- ha dicho
a usted, querido Gui- cia de que cuant-o más cerca estén unes minster Gazette.í>—por la sospecha que, i aduar de Tazara, donde se había refu- |
ras, cjue yacen en sendas vitrinas, coino hombre de acción, sino el de un hombre de xé, eso de que los intelectuales^ son nnos de otros los señor-eis intclieotuales, antes y desgraciadamente, estaba justificada, de
i giado.
5
sus obras en los anaOjUeles de las bibliote- ideas, contemplativo, escéptico, ponderado mártires? tloy por hoy. amigo mío, no hay
que se han disimulado hechos materiales.
mejor se destruirán mutua.inent£ I
i
En el sector de Alcázar-Teffer fueron |
cas. Pero Anatole France no se eclipsa y francés. Fr.ance hizo -^io qug, iiudo : disEs
ridículo
acusar
a
un
partido
cualquiePiepito que, por lo oue a-mí hace, no me
nunca. Este hombre alto, delgado, de rec- cursos y a.locucioneE, Pero jamás huLiera en el mundo seré» más felices que- los inra por querer imponer directivas. Si elI abastecidas las posicione.s de Gayíán y |
ta frente, nariz aquilina y lai'ga, de ojos dado u;i paso audaz que ;:.udiera. compi-o- telectuales. Como dicen Jos acadéniiicos de de-cido a accuptar Gsí-a- versión. Antos, creo primer ministro y el «attorney? general
I Taatof.
i
Cabeistreros,
uno
se
privan
de
nada?).
Ppr
que
el
«bello
g3sto»
de
Mu-3Solini
nace
do
negros, pequeños y prodigiosamente vivos, ineter en plena lucha- la vida hjatórica de
hubiei-an hablado el ,30 de septiembre, coEn los demás sectores, sin novedad, =
barbita en punta y máscara total de fran- su paí.>. Por lo demás, l a guerra no '-c si algo les faltaba, Mussolini—trasunto no- su conmovida gratitud ail gre-mio de inte- mo ayer lo hicieron, la moción de sir ,Tohn I
vecentista de Mecenas—Iss brinda reposo lectuales, en et que, «i s-e fía de las apacés belguizado, que 'es doble m'anera de cogió dn sorpresa.
= continuando el abasteciiniento de ia po- |
*
y deleite en la deleitosa y reposada isla riencias, cuenta- con numerosos partida- Simón huliiera perdido alguno de sus funser francés—su padre, el Sr. Thibaiilt,
damentos.»
= sición Buharrax, Serrama. zoco el 3í¡' i
de
Capri.
Ya
Veusted,
iluisítre
compañero,
Tan ijronto como .se deic'jai'ó el armisrios o, como quien dice, .•,<camisas negras>\
guardia de Corps de Carlos X, era bretón,
El «Daily Chvonicle» dice que si Ma-i' Do|
y su madre, de Brujas la muerta—. Este ticio, el viejo radical! se apresuró a reali- que lo del martirio resuda un poco exaUsted y yo, amigo Guixé, pudiéramos nald hubiera; querido, habría podido evi- i mi.s de Beni ArCs y blocao Abada."*
hombre, que representa en síntesis espiri- zar un acto público de afirmación interna- geritdo.
citar algún caso.
i
(Otras noticias en segunda plana.) |
tar
la
disolución
del
Parlamento.
Por más que; só he de serte a usted frantual lo más agudo, burlón, tolerante y cionalista- Fué en una ceremonia celebra^«-A.si termina—añade--, no sin drama, el r i l M l i l ¡ í i ! ! l l l J ! H l í M U I i l 9 U j M l l ( l l l l i ü i l l l ! l , l i n i H f n i l l i t n i l l > « i i l ) < U i l . . i ^
E. RUIZ DE LA SEIRHA
justo, del alma gala. Este hombre, que usa da a la memoria de Jean Jaurés. Anatole co, esta, súbito «inteüectuaüfiUa» del «duce»
período
de cooperación liberal laborista,
France,
después
de^
un
breve
disA'ui&o,
tose
me
,
antoja,
por
lo
excesiva-,
un
poco
para andar per casa, además de su famoso
durante el cual el primer ministro ha es03AIC0
gorro colorado, una especie de balandrau mó ia cruz de guerra que ostentaba sobre •sospíechosa. Y hasta oigo una voeccilla-—^la
LA GUERRA CiViL EN CHINA
tado sostenido por los dos partidos. A
eclesiástico y goza de un hogar biirgués, su pecho un mutilado y .s.e la pu=o al bus- de mi demonio familiar, sin duda—que me
i-ueslro entender, el partido liberal, si decon dueña, gato, apacible y copiosa biblio- to de aqueil que con t a n t a energía había. sugiere; «No hagas caso, tonto. Ese apabía intentar esta experiencia,, hu fracasateca y buena estufa inverna!. Este honibi'e defendido la paz univt •rsai <a inoHiso perai- rente amor a los intelectuales no es, e-n el
do. No ha sido tanto por lo que han heeícéptico, equilibrado y amable, no sedo la "'.ida por ella.
fondo, isino una hábil c,stratagema para qui.
dió, como por lo que no han he'-ho, jior
eclipsa jamás.
tarlüR de enmcdio».
lo quí' los iabojistas han decepcionado a
Claro está que yo tengo astas palabras
los übet-ales.»
El secreto de su vitalidad reside, conio
Fioy, Anatole France ye encuentra gi'a- por calumniosas y mendaces. Aunc¡ue, penDei «Daily Express»;
en los árboles seculares, en las raíces. En
«El Gobierno-está derrocado v desacrelas mismas y in'ofundas raíces del "genio vement-c enfermo. Sobre su cabeza persis- sando en eJlas, he venido a dar en que
ditado. E s una conclusión ignominiosa.
—
'i^^t'^S»
•
de su pueblo. ]]1 gesto de Anatole France te, corjio el penaclio de C.yrano, su pinto- la espocis no es tan abisurda como a jíriLO QUE ATRAE A LAS
¿Va a llevar adelante la ignominia el sees e¡ que más nos da la expresión de toda resco gorro colorado, Vn gorro en forma mera vista parece.
PEKÍN" 10.—Tsang Tso Lin, contes- ñor Mac Donald hasta el punto de pro]"rancia, en cualquier momento que se Ja de: «calotte» sucinto y laico cjue, conscienPartamos de un hincho cierto, indub:itáMUJERES
raire. Y más hoy, que tanto se ha aclai'a- te, ele su misión, no dfjó nunca de comple- ble, axiomático : un Inteklctual cree siem- tando al «memorándum» que le dirigió vocar elecciones? Con ello dará un golpe
^ «I—
do su fi.sonon.ía.
mentar la expresiva¡ mímica de su dueño. pre que en él se encierra y reunme la in- el Cueriio diplomático, relativo al bom- cruel al bienestar industrial y nacional.
¿Obrará, por el contrario, como un verCuando
éste
se
encontr,ab';i,
alegre
y
distoJefc'tualidad
del
Uniyerso;
y
así
odia,
con
bardeo
de
la
ciudad,
ha
declarado
que
Hace veinte año« i-l cine (tiu-tituía ur>i
Detrás del gesto—y en él su rastro—se
dadero hombre de estado, reconociendo su
halla c! espíritu. Uno de esos tipos n¡en- puesto, avanzaba carica,turescíi.ménte sobre odio implacable, refinado, e-te.íno, a cual- caso de ser atacada Pekín se esforzará en error y recuperando su verdadero puesto diversión un ¡>oio menos iní.iutil que '.a.
su
nariz.
Cuando
es-i'ibía
se,
alejaba
sobre
quier Oitro prójimo que aspire a compartir
lales aristocráticos, que han sabido deslinterna mágica. Hoy día le hace ! i i ...mque no sufra daño alguno el barrio donde de jefe de la oposición?»
arrollarse en el medio mejor de la educa- í.a nuca para, sin duda, _ dejar más libre con él el señorío- df, la. Inteligencia.
petencia a! teat-... ,--'hakp=pfaií-^ e UJ= n,
¿No pudiiera e"i dictador habetr pnrtido de so encuentran instaladas las legaciones exción democrática moderna. Su cultura ia frente a la penetración de l&s ideas.
HERRJOT NO HA OPINADO SOBRE
entre los d.ramatuíuii'i, y Sthen.lal, fntr>
ANTONIO ESPINA
este punte para c-oncliür en la consecuen- tranjeras.
arranca de su gusto clásico. A los doce
LA ORISfS IN^GLES-A
ios novelistas, lian «ido llevado-., nn «--^ !c.ños parece que le ocuri-ía algo que—aparLONDRES 10.—Despachos oficiales de to, a la pantalla. Los más sesudos hu-,
te jesuíticas hijjocresía.s—no les ha ocurriParís aseguran que con motivo de ciertas in- mes;- asis-ten a los espectáculos liin'mafodo a la mayor parte de los intelectuales i i ü i i i i i i i i n i
iiiiiiiiiiiHiiiiiniuuiiiiiiiiiniiüiiiiiMiiiiiiuiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
iiiuiininiiiiimiiuiiiiniiiiiiiiiMiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!iiiiiiiitiiiMtiiimiiiigiiiiiniiiiiiiiiiiiiiiiiiMiiiiiiiiiiiiiiiiiiriniimin!'>
formaciones publicadas en ¡a Prensa, se
moderwo.s : deri'amaba láíjrimas leyendo ios
facilitado en la Presidencia del Con- gráflo.s .y se pasan huras enteras ante c!
re,atos de Tito Livio. Lo.s trágicos ffrieífos I
G O N C ü R S O S I' Ha iquedadü ultiitiada ya la lista de .señores que han de for- I
D." Concha Espina,
| ha
sejo
una nota diciendo que el Sr. Herriot lienzo, suspensos, absortos ..
abriéronle ei^ mundo encantado de su.s héi mar el Jurado de admisión y adjudicación de premios en el I
D. Migue) Biay,
| no ha celebrado interviú alguna ni ha he- Mas quienes han turnado el cine casi i:.n
roes, y le iniciaron en la poesía de la fa- i
i
concurso
LA
MUÑECA
DE
ESPAÑA,
organizado
por
HERALDI^ jHERALDO^ I DO DE MADRID.
I
D. .José Francés,
i cho a. nadie declaración de ninguna cia- en serio como un rito son las mujeies. A,
talidad. Quizás de este primer movimienso_ acerca de la sftuación paiianicntaria y
to infantil de la conciencia deriva ese piaI
D.
,Tosé
López
Mezquita,
I
ellas no les iníPi'c-.i. gramicraenie el \aiur
I
Para la elección de los miembros del Jurado ha procurado
ministerial en Inglateri-ri.
doso escepticismo patente en toda la oora
I HERALDO DB MADRID hermanar las dotes de competencia y i
D. Luis Pérez Bueno. |
estétir-ü del argumento y de su de=ar),i-i
de France, que sólo ve en la religión
OTRAS NOTICIAS
= buen gusto con las de prestigio e imparcialidad que la seriedad H Y en representación de HE- i
lio, y la inmensa myoiía prefiere un,i ue
una ilusión sobrecargada de voluptuo.sidaLONDRES 10.—En los centros oficiales líenla «d'apr.e.s^^ .Jorge Olniet a la adanta: y altura de este concurso requieren.
I RALDO DE MADRID, su di- i declaran
des estéticas. Filósofo, un poco discípulo
que sin pretender exagerar la noI
Por esto se ha dirigido a personas que, por ser conocidas y I rector,
S
de Taine y de Eenán, se inclina ante el cleta en lo que concierne a la situación en ción cinematográfica de una obra de .'\i.,I
respetadas
en
el
mundo
artístico,
habrán
de
ser
garantía
seguterminismo universal y la ciencia,. LiteI
D. .José Rocamora,
i el Irak, puede, sin embargo, afirmarse que tole France. Lo que las atrae por en. iinii
I ra de acierto en el fallo que en su día han de pronunciar.
rato, tiende al realismo elasicista. Pi-efiere
de todo en el sépiimo arte es 1>> que e itet
=
y
su
redactor
jefe
y
crítico
de
| no -es m i y satisfactoria esa situación.
I
Las
personas
a
quienes
se
acudió
solicitando
su
concurso
en poesía un Lamartine, un Vigny y un
tiene para ellas d.' exposic'óu viva de iCParece
ciue
han
llega-do
a
la
frontera
del
i
arte,
I
I
han
aceptado
sin
reservas,
motivo
por
el
cual
merecen
e!
agra.Leconte de Lisie a un romántico jiuro conuevos refuerzos turcos.
meniles eleg.anci-os.
= decimiento de todos, v singularmente el más sincero que les I
mo Hugo. El naturalismo—V má.s la decaD. Rafael Marquina. I Iralv
El Gobierno inglé-s lia formulado una proi tributa HERALDO DE MADRID.
Las grandes ••<egtrellas" cinematográfi. n«i
dencia—finisecular le dejan frío', con la
= Estamos seguros que el Ju- |
= , Ultimada ya la lista definitiva, ofrecemos hoy al público el I rado así compuesto será del | testa ante ei Gobierno turco.
•«ola excepción de Maupassant.
son para el público femenino íigU'ineB i'i—»—
I Jurado del concurso LA MUÑECA DE ESPAÑA, compuesto = agrado de todos y merecerá |
carne y hueso, al par que ma-e-^l' is di.'
i por los señores cuyos nombres damos al margen.
LONDRES 10.—Ha sido entregada ya al buen.tono. Sus «toilettes*, su mímua, nxs
I unánime asentimiento.
I encargado
d« Negocios de Alemania en esactitudes—indepeudieptemenie d'-' sii v.aEiii>:iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiMiiiii
iiiMiiiiiiiiiiTiiiiiiMiiiiiiiiiiiiimiiimiiiiiiiiiiiiiiuiiiiiiimiiiiiiimiiiiiiiiMiiiiimmil
iiiniiiiini
iiiiimimiiiiiTimimiiiiiiiimmiiimiiiiiii
iimiiiiiiiiiiiiitmil t a capital la contestación de Gran BretaY LA RESÍÍON RUSA I
ña al memorándum del Gobierno de Ber- lor como intei'rretocion es.'cénien--, son,
'- "
Concáicionesy noticias er» terosra piane
- »•• » lín
J concerniente a la ad'misión de Alema- lecciones de distinción.
_ En la avenida del Bosque de Bolonia, ha- " " " " " " " " ' " " "
iiiiiiiiiiiii'
"II
''"""i""i'i""iHiiiiiiiniiiiiiiiiiiiMmHiiiiiHiiiriiiiiH»iiiiiiiiiiuiiu»„,„,,„i,„i,„„„„,,,„„,,,,,,„,,,„,|,,,,,,,||,,|,|,,,,,,,,,,,,,,„,,,,,,,„,„
nia en la Sociedad de Nacionas.
¡.Lecciones inconscientrs ? .. En la minocia la Puerta Delfina, a uno de los lados
ría de los casos, no, sino conseientítima>.
de la orgidlosa calzada, se muestra un boCasi todas las grandes 'eslrellas» en qu'fte! pequeño, rodeadb de un jardín silencioso, plantado de sicómoros. És la villa Said
nes la.s mujeres ven maestras de buen roresidencia dei maestro. Aunque dentro toño ponen cátedra de bu. ti t.ino '•¡i.xndo
davía del primer recinto de París, las casas
-«SS^A-*!»- •
trabajan. Y las preocupa laniii—cuando ti,>
de estos parajes tienen .ya un aspecto cam.
más—el cumplimiento de su cometido <>'Dos hermanitos salieron de su casa y se desconoce su parader o
pe.stre. Durante la. guerra, l a villa Said
dácbico oomó el de su cometido .irtísticn.
gsea-maneeió mucho tiempo cerrada y miuda.
LOGROÑO 11.—En las primeras horas de tados éstos telegráficamente, contestaron que Sus aspiraciones no se limitan a que se
-Después del año 18 volvió a abrir,se y a
la tarde de ayer, los hermanos Honorio'y Ju- allí no se encontraban los niños.
diga.: «i Qué gran a c t r i z ! \ sino que n.^t.*
esclarecerse con la presencia de su dueño,
lio Urbina, de once y nueve años de edad,
Los padres, presa de la natural inquietud, sitan para quedar colmadas que se exque- reside casi siempre en ella, excepto
Me
fui
con
él—añadió—,
cultivé
estas
Habíamos,
ido
a
visitar
la
posición
d
e
salieron
de
su
domicilio,
situado
en
la
calle
han pre.sentado en la Inspección de Policía clame: «¡ Es muy elegante!»
cuando veranea en Saint Cyr-les-Tours-, a
; Ra-s-Medua, y deambulábamos por los al- tierras, casé con una hija suya... ¡y soy Brava, núm. 6. Como transcurriera toda la la oportuna denuncia por la desaparición de
orillas de-1 Loire, o cuando se aloja
Este prurito d e elegancia di- ' is qu<^
fP rededores de dicha posición hablando ani- moro! ¡ Tenía tan pocas cosas que hacer tardé sin que regresaran, la familia, alar- sus hijos.
Saint Cloid, en casa de uno de sus ami«ponen
cátedra-> y la elegancia natural de
mada
por
la
prolongada
ausencia,
supuso
que
La
Policía
ha
empezado
activas
pesquisas
madamente dé las posibilidades de nuestra allí en mi t i e r r a !
gos.
acaso hubieran ido al inmediato pueblo de para averiguar su paradero, sin que hasta las que, sin ponerla, «crean escuela», le
Ahora—continuó—^nie
dedico
a
seguir
las
acción
guerrera
en
África.
Nuestro
inter\ i l l a Said, que ocupa va un puesto
Briones, donde residen sus abuelos. Pregun- ahora hayan dado resultado satisfactorio.
añade al «séptimo arte/ un aisuecto qa;preeminente en la, historia anecdótica de locutor, nn joven, y est.udios,> oficial del tropas es.pañolas y trafico con los soldados
existe en el arte l e a i i a l ; iic-o n\u> ,| h i,
la literatura francesa, ha conoeidoi horas Ejército, mostrábanos sobre el terreno las vendiéndoles tabaco, licores, papel para
tenido en él un relieve tan a''pnlu.ido.
de gran esplendor. En ella se celebraron . enormísimas dificultades de la lucha y, fi- que escriban a sus familias...
antes de, 19U brillantes fiestas del espíri- jas sus miradas fn el territorio, enemigo,
El cine, como escuela de buen tono- do
Le dimos unas monedas' y riós despeditu, a as ci,ue acudían gentes notorias de desgranaba el rosario^ de sus ipatiiótiegs mos.
buen tono femenil—, es en la actuaiüd-id
toda clase y condición : artistas, políticos,
una, verdadera inslitución, y p^i^ee, eiu>o
—•—
hombres de ciencia, nihilistas ru.sos, prín- ilusiones, trazauido imaginativamente cootras ve-ntajas ."-obie el teatro, l i de ¡ i
mo
sobre
un
mapa
las
rayas
indicadoras
¿Cuántos «moros de Mataró» habrá en
cipes y bohemios. La residencia es un verdifusibilidad infinitamente mayor, de .cus
dadero museo. Desde el aldabón dg la puer- de los caminos a seguix ha.sta la consecu- --^.frica?
«enseñanzas».
ta, delicada cabez,a florentina modelada en ción del definitivo triunfo..,
El joven oficial que ni-e aco-mpañaba tecbronce, hasta el aguilucho de cristal que
Las a.rfcistas teatrale^s de giían p.-estlííio
nia
la
absoluta
seguridad
de
que
haibía
muCercano a nosotros, siguiéndc'no.s, dan-d.o
s-ostiene, la %'eleta de la cúpula, toda Xa caen materia de distinción y de e!''g'ini-\i
chos.
sa es un te.soro de aa-te, en muebles, e-sta- clarísimas muestras de asentimiento a lo
trabajan casi sicra.pre en las gran !.•= • i.,
—Este que nos ha haiblado—nir^Mdéeii—es
tuas, cristalería de Versalles, Chin,a y que mi interlocutor decía, deambulaba
pitalcíS, y pasan de uvas a peras, ráind.-"3,
un
«moro
de
Mataré»
c«»:e
rio
engaña.
Se
i
Persia, vasos de Rodas, telas, colecci-ones tairibién, sonriente y satisfeóho, un moro
fugaces, por los centros de población ¡lo
de cuadros, de grabados, de joyais anti- como d-e unos cuarenta a.ños. Su aspecto ha. presentado franca-mente a nosotros y j
segundo y tetcer orden. Las actnc.-'s 'cineguas. Sobre consolas y veladores vensp ob- bonachón y su sonrisa.; la firme2;á -con que franea.mente también nos h a dicho que
matográficas, en cambio, por empingorojetes ca,prichasos. de gi'a-n. valor estético y
trafica con nuestros .soldados. Su .hi-.storia
tadas que sean, se ofrecen a U conDcina veces material. Ju.nt-o a u n a , frágil Lu- sostenía nuestras miradas cuando, por el es ciertamente deleznable ; pero es clara.
oreeia italia*a, un enigmático Buda. Al la- azar se cruzaban con lais suyas, y la mis- i No son tan «moros de Mataró» como este
plación .pública en todas partes, en l.-iq
do de un monje espiritado y medieval que ma noble gallardía de su apostura, franca m-isTuo todos acfuellos que, no en el cammás poipulares «ibes y en los )iu, bK-ci'! is
pasa nn rosario, una virgen alemana con y altiva, no recelosa ni traicionera, haeía- pamento, sino dentro d e las plaza.s, t r a más humildes, merced al (íon de ub'.-ui,! ^.^
rostro d-e mu.ñeca y cabellos rubios. El dor- nps comprender que se t r a t a b a de u a
que adquieren ante el objetivo.
mitorio del escritor es también suntuoso, «mono amigo» y alejaban toda suposición fican con nuestras necesidades y nuestro
sentimentailismo sentados a la puietH:* de
Y una señorita de pueblo, iin% ~.]p (-""as
.amplio lecho Renacimiento de bruñidas co- de espiona.je.
sus tiendas?
muchachas cuyo manso drama m t T í o " dp.
lu.rnnas, y tripizando la pared rico ba-ldaMi joven interlocutor, que sintió desde
•quino veneciano, cuya sieda verde se irisa en
a,parta!mi.ento gris—y un poco su=p.r-'i.—•—
finas^ matizaciones de oro. La bibliotecia., el primer momento ima profunda simpate—del mundo supieron pintarno-s los Qu ».
E r a y.a de noche cuando regfi'esamos a
<?uizás la mejor ibíblioteca particular de- l:-ía por aquel desconocido riíeño que de Melill-a. La siinipátiea población africana
tero en «El amor que pasa~\ puede hos^
Francia,^ es -una inmensa pieza llena de e's- tan insospechada manera nos daba a en- prescníiaba animadísimo as.pecto. Las teestar
perfeictamente a! tanto de ¡ns ultitarítes desde el suelo h a s t a el techo, po- tender la amistad que nos ¡profesaba, dim.os trajes, de los últimos gp^tofí, .le lo-';
blados de libros anti.guosi y modernos, cu- i'igióse, haeda» él,, y hablándolé en «selhn» rrazaif. de los cafés, repletas de una multitud ai>igarrada y bulliciosa^ Por las s/múltimos ademanes, de las últimas ^qiosr» -,
tre los que abundan ejemplares raros y « ; .
de los últimos modos de sonreír, suspirar,
ri-cjsos. Uno de ios flancos lo decora nna 5' dando a su voz una entonación de ama- piias avwiidas, el constante i r y venir e'Sinmensa chimenea Renacimiento, dentro de bilidad' y de dulzura, le preguntó: «jEe pacioso y a.birrguesado de unos paseantes.
saludar, quitarse los guantes, toinar un i
la cual cabe un hombre de pie. Com-pi-- qué cabila eres, amigo?»
Todo d a b a una sensación d e paz y de flotaza de t e o recibir un beso, dovados A
tan el decorsdo^ de la biblioteca multit-r.d
Miró a u a lado y a otro d'el paraje el i'ecimiento : comercios, casas de banca, resla categoría de «gmarts>^ por l i más F'C-.
de tablas de primitivos italJa.nos. L a c-.-sa moro, y una vez convencido d e que no po- taurantes, bótele?.
gante «estre.lla\
de Anatole France se ha ido decorajido po- día oírle ni verle nadie más que nosotros,
¿Cuántos «moros de Mataró» habrá en
De los t a n decantados asliectos doi en-»
eo a poco y sig:UÍendo las variantes deil gustes del cine—actuales y futuros—aci.'so e l
to de su Jueñó, según los libros que escri- satisfecho y con u n orgullo q u e se le es- África ?
bía. A '<Thais>.> corresponden los re^t-aerdos capaba por el brillo de los ojos, exclamó :
más positivo se."!, éste.
—Yo soe -die Mata-ró.
belémcos, la.s cabezas, las torsos, i'is estaDesde luego, es el más genti!, cuiJida-d
fui'llas. Al «Lirio rojo>\ las porcílanas v
Y ante nuestra extra-ñeza, ex.plicanos seEN QUINTA PLANA: , . „
d.e eacíiii^a impoTtancia para un pieda.g-oí'-t)
vidiriería de Italia. A «Juana, de Arco», las guidamente cónio, terminado sti. servicio en
solemne-; -pero no ba'adí p.ara un bambi-a
ta,pioe;rías del siglo XV. A «Les dioses tie- filas, careciendo de familia y de cariños,
EL MARIDO.—(leyendo.) Síianghai, 9.-r-Las tropas de Tsang'-Tso-Lin, Sha- eonu'tn y corriente., si e s t á dotado dt- fcuftn
nen sed?, los muebles y estampas de aceptó la amistad qu« le ofre-ciera un moro
Porig y Sun-Ghnon-Fung-...
gu.sto.
Luis XVI y l a Revolución. Sin embarco,
amigo d'e España...
J O S É PEÍIEX 8 0 J A R T
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ESPÍRITU Y eESTO
TSANG TSO LIM EESPETMA
EL BIIIÜO EXTRANJERO
CUANDO BOIBMDEE PEIIM
EL GORRO DEL E E
I LA MUÑECA
I
I
ELJiiJiiPJOFO
DE
ESPAÑA
¡NOMBRAMIENTO
i
DEL JURADO
DIORAMA DE MARRUECOS
MAS DESAPARICIONES DE NIÑOS
LOS MOROS^E MATARÓ
LA,GUERRA CIVIL EN CHINA
Página teatral del HERALDO
LA SEÑORA.-—(asustada.) ¿Niean©?, te Itas cwtstlpaáo?
aspecto
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