ESTUDIO DE LA DINÁMICA POBLACIONAL DE LA

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ESTUDIO DE LA DINÁMICA
POBLACIONAL DE LA
CODORNIZ (Coturnix c. coturnix)
EN COTOS DE BURGOS, LEÓN,
PALENCIA, SORIA, TERUEL,
BADAJOZ, SEVILLA, CÁDIZ,
CEUTA, CUENCA Y VALENCIA
DURANTE LA MEDIA VEDA
2003
Joan Cereza Castells
TPT Ingeniería Técnica Foresta
ETSEA - Universidad de Lleida
Tutor: Dr. Jesús Nadal
Lleida, Enero 2005
INDICE
1. INTRODUCCIÓN
1.1. PRESENTACIÓN
1.2. OBJETIVOS
1.3. ANTECEDENTES
1.4 LA CODORNIZ
1.4.1. Taxonomía y distribución
1.4.2. Descripción de la especie
1.4.2.1. Aspectos generales
1.4.2.2. Movimientos
1.4.2.3. Caracterización morfológica
1.4.2.4 La muda
1.4.3. Legislación y período hábil
1.4.4. La caza de la codorniz
1.4.5. Localización y descripción de la zona de estudio
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2. MATERIAL Y MÉTODOS
2.1. RECOGIDA DE MUESTRAS BIOLÓGICAS
2.2. TRABAJO DE LABORATORIO
2.2.1. Preparación de las muestras biológicas
2.2.2. Procesamiento de la información de las muestras biológicas
2.3. CARACTERIZACIÓN DEL MEDIO BIOFÍSICO
2.4. CARACTERIZACIÓN DE LAS CONDICIONES
METEORÓLOGICAS DEL AÑO 2003
2.5. CARACTERIZACIÓN DE LAS PRODUCCIONES
CEREALÍSTICAS DEL AÑO 2003
2.6. AGRUPACIÓN DE LAS MUESTRAS RECOGIDAS
CÁLCULO DE LA SUPERFICIE ÚTIL
Y ALTITUD ÓPTIMA PARA LA CODORNIZ
2.7. CÁLCULO DE LA DENSIDAD
2.7.1. Regresión entre la densidad de caza y absoluta
2.8. DETERMINACIÓN Y ANÁLISIS
DE LAS VARIABLES BIOMÉTRICAS
2.8.1. Análisis exploratorio de datos y estadística descriptiva
aplicada al análisis de las variables biométricas
2.8.2. Diferencias biométricas entre sexos y edades
2.9. ANÁLISIS DE LA ESTRUCTURA DE LA POBLACIÓN
2.9.1. Razón de sexos
2.9.2. Razón de edades
2.10. INFLUENCIA DEL MEDIO EN EL DESARROLLO
DE LA CODORNIZ
2.11. DETERMINACIÓN DE LAS CURVAS DE ECLOSIÓN
2.11.1. Regresión entre la fecha de eclosión de los ejemplares
jóvenes y la altitud del coto
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3. RESULTADOS Y DISCUCIÓN
3.1. CARACTERIZACIÓN DEL MEDIO BIOFÍSICO
3.1.1. Caracterización físico-climática
3.1.2. Caracterización de los cultivos y aprovechamientos
3.2. DESCRIPCIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS
CLIMATOLÓGICAS GENERALES DEL AÑO 2003
3.3. DESCRIPCIÓN DE LAS PRODUCCIONES
AGRÍCOLAS DEL AÑO 2003
3.4. AGRUPACIÓN DE LAS MUESTRAS
3.5. SUPERFICIE ÚTIL DE LA CODORNIZ
Y ALTITUD ÓPTIMA
3.6. DENSIDAD
3.7. DETERMINACIÓN Y ANÁLISIS
DE LAS VARIABLES BIOMÉTRICAS
3.7.2. Análisis exploratorio de datos y estadística
aplicada al análisis de las variables
3.7.1. Diferencias en las variables biométricas
respecto a los factores edad, sexo y sus interacciones
3.8. ESTRUCTURA DE LA POBLACIÓN
3.8.1. Razón de sexos
3.8.2. Razón de edad
3.9. INFLUENCIA DEL MEDIO
EN EL DESARROLLO DE LA CODORNIZ
3.9.1. Influencia de la superficie útil en el desarrollo de la codorniz
3.9.2. Influencia de la altitud en el desarrollo de la codorniz
3.9.3. Influencia de la zona en el desarrollo de la codorniz
3.10. CURVAS DE ECLOSIÓN
3.10.1. Curvas de eclosión para ejemplares jóvenes
3.10.2. Curvas de eclosión para ejemplares jóvenes redondeados
3.10.3. Ajuste de regresión entre la altitud del coto
y la fecha de eclosión
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4. CONCLUSIONES
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5. BIBLIOGRAFÍA
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ANEJO I: LOCALIZACIÓN DE LOS COTOS ESTUDIADOS
ANEJO II: FICHAS LABORATORIO
ANEJO III: TABLAS DE VADELL
ANEJO IV: DENSIDAD DE CAZA Y DENSIDAD ABSOLUTA
ANEJO V: ANALISIS DE LA VARIANZA (ANOVA)
ANEJO VI: DATOS BIOMÉTRICOS
ANEJO VII: DATOS SOBRES-ENCUESTA
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
1. INTRODUCCIÓN
1.1.
PRESENTACIÓN
La caza es una actividad que nuestra especie ha practicado desde sus inicios. Los
primeros hombres modernos que llagaron a Europa aprendieron a cazar los grandes
herbívoros que habitaban en las bastas tierras gélidas. Fue su gran capacidad para cazar
lo que les permitió sobrevivir. Posiblemente fue esta gran capacidad lo que hizo que
muchas de las poblaciones de estos grandes herbívoros disminuyera drásticamente e
incluso desapareciera.
Hace unos 11.000 años, gran parte de las poblaciones de herbívoros que
habitaban el Hemisferio Norte desaparecieron. Fue entonces cuando el hombre
abandono la caza como fuente principal de alimento, para dedicarse a la agricultura y
ganadería, aunque sin olvidar los tiempos de caza. No hace mucho que en nuestro país
aún quedaban los últimos hombres que vivían exclusivamente de la caza y la pesca. No
fue hasta principios del siglo pasado cuando desaparecieron los grandes cazadores.
Fueron ellos los que mataron los últimos osos de los pirineos y los últimos bucardos, y
fueron sus padres los que habían matado los últimos lobos de Cataluña y Aragón (E.
Casanova, 1997).
Actualmente conocemos el potencial de la especie humana. Sabemos que
cualquier actividad cinegética tiene que responder a un modelo de gestión sostenible,
por lo que cada vez hay más gente que se implica en el conocimiento de las especies
cinegéticas y en su protección. La gran cantidad de personas que practican la caza en
nuestro país empiezan a ver la importancia que tiene la gestión para mantener las
poblaciones de especies cinegéticas y empiezan a colaborar en dicha gestión.
Como decían los naturalistas ingleses Chapman y Buck a principios del siglo
XX, la codorniz representa un pequeño bocado en el sentido culinario… y además tiene
un vuelo muy rápido. Ambas circunstancias no convertían la codorniz en una pieza
deseada para el cazador español del siglo pasado, que no salía en su caza por no merecer
la pena económicamente. Actualmente, el sentido de la caza es muy distinto. Un gran
cazador y escritor decía: actualmente el hombre ya no caza para matar, sino que mata
por haber cazado. El hecho de cazarse la codorniz antes de la apertura de la temporada
general y la gran belleza de su caza, han popularizado su caza en los últimos años, como
se refleja en el precio que se llego a pagar, 7 millones de pesetas, por un coto de 3000
hectáreas en el norte de Burgos que tenía gran abundancia de codornices (J. Delibes,
2002).
Este trabajo intenta aportar conocimientos para poder gestionar la caza de esta
ave migratoria. El estudio se basa en muestras biológicas de individuos cazados, que los
cazadores han aportado voluntariamente. Las muestras recogidas provienen de varias
provincias españolas: Burgos, León, Palencia, Soria, Teruel, Badajoz, Sevilla, Cádiz,
Cuenca y Valencia. También hay algunas muestras que provienen de Ceuta.
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Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
En primer lugar, se estima la superficie útil (superficie de los distintos cultivos
adecuados para el desarrollo de la codorniz) en las diferentes zonas de estudio y la
densidad absoluta de codornices (nº de codornices por hectárea) partiendo de la
densidad de caza. También se intenta determinar la relación entre la densidad de caza y
la densidad absoluta estimada.
En segundo lugar, se analizarán distintos parámetros biométricos (peso, longitud
del ejemplar, longitud del ala y longitud de las régimes primarias octava, novena y
décima), aplicando técnicas de la estadística descriptiva y la estadística inferencial, con
el fin de organizar y describir los datos obtenidos (comparar con los obtenidos en
estudios hechos en años anteriores) y poder obtener conclusiones más allá de los datos
disponibles.
En tercer lugar, se pretende describir la estructura demográfica, la productividad
potencial y el nivel de desarrollo de las distintas poblaciones de codorniz. Para esto se
calculan los índices de la razón de sexo (nº de machos/nº de hembras) y la razón de edad
(nº de individuos juveniles/nº de individuos adultos). Conociendo la estructura de la
población y la densidad se puede diagnosticar su estado, predecir su tendencia y fijar
racionalmente el número de capturas. También se pretende determinar las posibles
dependencias que hay entre la estructura demográfica y el medio biofísico.
En último lugar, se calculan las fechas de nacimiento de los individuos cazados
con lo que se construyen las curvas de eclosión. El análisis de las curvas de eclosión
permite determinar el desarrollo de la especie a lo largo del período de cría y
compararlo con años anteriores.
El objetivo del trabajo es intentar aportar conocimientos que permitan conocer y
entender mejor la complicada vida de las codornices y que estos conocimientos sean
útiles para mejorar la gestión su caza, con el único fin de que las poblaciones de
codorniz perduren en el tiempo, al igual que su caza.
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Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
1.2.
OBJETIVOS
1) Describir, en las distintas zonas estudiadas, las condiciones meteorológicas y
agrícolas que tuvieron lugar en el año 2003, y relacionarlas con el desarrollo de
las poblaciones de codorniz.
2) Estimar la superficie útil, la densidad de caza y la densidad absoluta de
codornices en las distintas zonas de estudio, y la relación entre estas variables.
3) Determinar y comparar las variables biométricas analizadas (peso, longitud del
ejemplar, longitud del ala y longitud de las régimes primarias octava, novena y
décima) en la temporada de estudio 2003 frente a temporadas anteriores.
Obtener conclusiones con el análisis de estas variables.
4) Analizar la estructura demográfica, la productividad potencial y el nivel de
desarrollo de la población de codornices estudiada en la temporada 2003 a través
de los índices de razón de sexo y razón de edad.
Diagnosticar los estados y tendencias de las distintas poblaciones estudiadas.
5) Determinar las relaciones que existen entre el medio biofísico y el desarrollo de
las poblaciones de codorniz.
6) Definir y comparar las curvas de eclosión frente a temporadas anteriores.
Determinar los periodos de cría.
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Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
1.3.
ANTECEDENTES
Hoy en día, en España existen 35 millones de hectáreas de terrenos donde se
puede practicar la actividad cinegética. Este tipo de aprovechamientos constituye, en la
mitad sur de España, la principal fuente de ingresos generada por los montes. En cuanto
a caza mayor, son el ciervo y el jabalí las principales especies cinegéticas, con 50.000 y
75.000 piezas cobradas, respectivamente. Respecto a la caza menor, destacan el conejo
y la perdiz roja, con 4,5 millones y 2,5 millones de piezas cobradas, respectivamente.
En segundo lugar, pero no con menor importancia, se encuentran la liebre y la codorniz,
con casi 2 millones de piezas cobradas de cada especie (A. Chinchilla, 2001).
Es importante destacar la gran demanda social existente para practicar esta
actividad, con más de 1,3 millones de licencias, sin contar los cazadores extranjeros que
practican la caza en España, lo que contribuye una atracción turística añadida. El valor
económico de este aprovechamiento, ya se aproximaba hace unos años a los 30.000
millones de pesetas, según cifras del Anuario de Estadística Agraria, aunque muchos
autores consideran que esta cifra está muy por encima realmente. Sin duda, los datos
demuestran el interés social de la caza para el ciudadano, así como para la economía de
nuestro país. Es por ello que esta demanda social debe satisfacerse de una forma
ordenada y sostenible (A. Chinchilla, 2001).
Actualmente todos los grupos de personas implicadas en las actividades
cinegéticas (consejerías de medio ambiente, federaciones de caza, ingenieros de montes,
cazadores…) asumen la importancia de la caza como recurso natural renovable que
necesita de una gestión seria y responsable por parte de todos ellos. Es por esto, que se
han creado herramientas de gestión ordenada como los Proyectos o Planes Técnicos de
Caza, de obligatoria realización en todas las comunidades autónomas.
La codorniz es un ave migratoria de gran importancia cinegética en España. Las
peculiaridades de esta especie (su carácter migratorio, su estrategia de tipo “r” y su
adaptación a los terrenos agrícolas) hacen que su gestión sea complicada y polémica,
por lo que para su correcta gestión se exige de un gran conocimiento de su biología y de
su ecología demográfica (Saenz de Buruaga et al., 1991). Por lo tanto, la realización de
buenos Planes Técnicos de Ordenación y Gestión Cinegética sólo podrán realizarse al
emparo de estudios científicos de investigación que permitan entender cuales son los
factores que influyen en el desarrollo de las poblaciones de esta especie cinegética.
Estos trabajos de investigación se están llevando a cabo desde la última década
por distintos equipos de diferentes nacionalidades. Cabe destacar el llevado a cabo por
el grupo Coturnix de la Universidad de Barcelona, dirigido por el Dr. J. D. RodríguezTejeiro y Dr. Puigcerver, así como diferentes proyectos desarrollados en la Universidad
de Lleida, tutorados por el Dr. J. Nadal. En Francia también se han centrado en esta
especie algunos investigadores, como el grupo de investigación de la Universidad de
Rennes, dirigido por Guyomarc’h.
Todavía queda mucho para que se pueda entender el complejo mundo de las
codornices, por lo que este trabajo tiene el fin de que esta distancia sea menor y se
pueda comprender mejor la vida de esta especie.
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Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
1.4.
LA CODORNIZ
1.4.1. Taxonomía y distribución
Actualmente y dentro de la especie Coturnix coturnix (Linneo, 1758), se describen
seis subespecies dependiendo de la distribución geográfica, el tamaño corporal y la
coloración de los individuos. Estas seis subespecies son:
-
C. coturnix africana (Temmink y Schlegel, 1849): su distribución geográfica
todavía no está muy bien definida, si bien se puede localizar en Sudáfrica,
Kenia, Uganda, Angola, Madagascar, Islas Comoro e Islas Mauricio. Su área de
invernada se localiza en Angola, el sur del Zaire y el norte y oeste de Namibia.
Es la subespecie de menor tamaño, siendo las partes superiores e inferiores de su
cuerpo las más oscuras dentro de las diferentes subespecies.
-
C. coturnix confisa (Hartert, 1917): esta subespecie se considera variante de la
subespecie africana, siendo endémica de las Islas Canarias y Madeira.
-
C. coturnix conturbans (Hartert, 1917): es otra subespecie considerada variante
de la subespecie africana. Es endémica de las Islas Azores. Presenta unas
características muy similares a la subespecie confisa.
-
C. coturnix erlangeri (Zedlitz, 1912): se encuentra localizada en Abisinia,
Kenia, Usambara y Malawi. Para algunos autores es una subespecie cuestionable
(Vaurie, 1965; Howard y Moores, 1980) ya que la consideran muy próxima a la
subespecie africana.
-
C. coturnix coturnix (Linneo, 1758): se encuentra localizada en el Norte de
África, Europa y Asia central, invernando en áreas de África, probablemente
ocupando las sabanas (Curry-Lindahl, 1981). También se tienen referencias
sobre su presencia en zonas como Etiopía, Zaire, Kenia, Uganda, Tanzania y
Madagascar, así como en las Islas Canarias y Azores.
-
C. coturnix inopinata (Hartert, 1917): se localiza en las Islas de Cabo Verde.
Está considerada muy cercana a la subespecie coturnix, sobre todo en el aspecto
de la coloración.
Hay que señalar que esta clasificación en subespecies está puesta en entredicho
al no existir estudios suficientes que permitan una nítida distinción de las subespecies,
ya que los criterios de localización geográfica, tamaño corporal y coloración no se
consideran criterios suficientes para determinar si un individuo pertenece a una u otra
subespecie (Puigcerver, 1990). En cuanto a la localización geográfica, en algunas zonas
se dan solapamientos, lo que puede llegar a sugerir un fenómeno de hibridación entre
las diferentes subespecies (Bannermann, 1963; Vaurie, 1965), aunque otros estudios lo
consideran como un fenómeno escaso debido a las diferencias estacionales en los ciclos
biológicos (Puigcerver, 1990).
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Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
A pesar de esta controversia, esta clasificación será la que se utilizará en el
presente estudio, debido a que es la más extendida y a la falta de estudios que la
determinen definitivamente. Basándonos en esta clasificación, la subespecie existente
en los diferentes lugares en los que se desarrolla el estudio y sobre la que se realiza la
investigación será la Coturnix c. coturnix.
Figura 1: Área de distribución mundial de la codorniz común (Coturnix c. coturnix): el color rojizo indica
las áreas de reproducción y el color negro las zonas de invernación (Cramp et al., 1980).
1.4.2. Descripción de la especie
1.4.2.1. Aspectos generales
La codorniz es una especie que pertenece a la Familia de los Faisánidos
(Phasianidae) comprendida en el Orden de las Gallináceas (Galliformes). Ésta familia
comprende 183 especies en 48 géneros, siendo la familia más grande y extendida del
Orden de las Gallináceas. Aparte de codornices y faisanes, esta familia contiene gallos
de monte, los pavos comunes, las pintadas, los megapodios, los guanes y los hocos. Casi
todos los faisánidos son aves pesadas, corpulentas, con patas cortas y alas redondeadas.
La mayoría de los miembros de la familia sólo confían para volar en sus músculos de
arranque que queman glucógeno, no pudiendo permanecer en vuelo mucho tiempo, por
lo que son sedentarias, quedándose a pocos kilómetros de donde han nacido. No
obstante, la codorniz (género Coturnix) es la excepción, pues es migratoria
(Enciclopedia de los animales, 1992).
El tamaño de la codorniz común es de 16 a 18 cm. de longitud y 32-35 cm. de
envergadura, y su peso es de 100 a 120 g. La parte dorsal de su cuerpo es de color
arenoso, surcado longitudinalmente por una serie de rayas pardas y negras. En los
costados también aparecen unas franjas claras y oscuras que contrastan con los tonos
pálidos de las partes inferiores. El macho presenta el pecho rojizo y un ancla en el
cuello (mucho más marcada en la época de celo), mientras que la hembra, de colores
más apagados que el macho, se diferencia de éste por el pecho barreado de marrón
oscuro y el cuello de color pardo uniforme. Por tanto, existe un cierto diformismo
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Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
sexual entre macho y hembra marcado por la coloración del pecho y la presencia de un
ancla en el cuello de los machos adultos (Rodríguez de la Fuente, 1980).
Figura 2: Hembra (izquierda) y macho (derecha) de Coturnix c. coturnix (Mur, 1994).
Como ya se ha dicho, la codorniz es la única especie migratoria dentro del Orden
de las Gallináceas. Inverna en diferentes zonas de África, la mayor parte al sur del
Sahara (Puigcerver, 1990). Desde primavera hasta finales de verano-principios de
otoño, se distribuye prácticamente por toda Europa, incluida España, donde se localiza
la mayor población mundial. Se la considera como una especie oportunista y estratega
de la “r” por su alta mortalidad (alrededor del 70%), su baja esperanza de vida (entre
once y quince meses), un cociente entre puesta / peso de la hembra muy alto (0,79) y
por su alta capacidad reproductiva (hasta tres puestas al año) (Puigcerver, 1990).
Habita espacios abiertos, principalmente cultivos cerealistas de invierno,
sobretodo rastrojos con mucha paja y bastante hierba en la tierra, aunque también zonas
de cultivos forrajeros como alfalfas, vezas y tréboles, pastizales, prados de riego y
lugares con cobertura suficiente donde poder alimentarse, nidificar y protegerse de los
predadores. Prefiere la vegetación formada por tallos y hojas verdes flexibles, de medio
metro de altura y no muy densos a nivel del suelo para tener libertad de movimientos
(Bartra, 1979). Evita suelos pedregosos, cañas, brezales, áreas arbustivas o cualquier
formación arbórea. Es una especie que puede subsistir a cualquier altura, pudiéndose
encontrar desde el nivel del mar hasta los 4000 metros, si bien no es muy frecuente que
superen los 2000 (Bartra, 1979).
Figura 3: Macho adulto de Coturnix c. coturnix camuflado (Mur, 1994).
La alimentación se basa, fundamentalmente, en la ingestión de semillas de
cereales, así como de otras especies como cizaña, ballico, amapola, adormidera, llantén,
alforfón, aspergula, pamplina o regojo, acederas, quemapodios, arveja, colza, nabo, col
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Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
y mostazas. También suele alimentarse con pequeños moluscos e insectos terrestres,
siendo éstos una parte fundamental en la dieta de los pequeños pollos (Garrido, 1997).
Además, ingiere semillas de malas hierbas, así como algunos animales dañinos para los
cultivos, pudiendo ocasionar ciertos beneficios para la agricultura. El agua que necesita
para su supervivencia la toma de las pequeñas gotas de rocío que se fijan en las plantas
(Bartra, 1979).
La reproducción de la codorniz se desarrolla, dentro de la Península Ibérica,
desde mayo o junio (época que coincide con la llegada de las hembras) hasta finales de
julio o principios de agosto, siempre que las condiciones climáticas y del medio sean
adecuadas y propicias, llegándose a dar hasta tres puestas, la primera en África (según la
teoría de Glutz et al., 1973) y las otras dos en la Península Ibérica, excepcionalmente
hasta septiembre (Toschi, 1959).
La llegada de la codorniz se produce en primer lugar en las localidades más
meridionales y de menor altitud, produciéndose un retraso en las llegadas a medida que
se incrementa la altitud en los lugares de cría. Si bien existe una clara relación directa
entre la fecha de primeras llegadas y la latitud para rangos amplios, esta relación pierde
fuerza cuando los rangos latitudinales son a nivel de comunidad autónoma. Se puede
decir que para localidades cercanas, el efecto de la altitud es independiente de la latitud
(Puigcerver et al., 1993). Los machos son los primeros en llegar a la zona donde se
llevará a cabo la reproducción (migración por sexos), provenientes de los cuarteles de
invernada del norte de África y de algunas zonas del cuadrante sur-occidental de la
Península Ibérica. Cuando los machos encuentran buenos territorios y una vez buscado
el lugar idóneo (refugio, agua y comida), comienzan con su actividad cantora en busca
de las hembras (Peiró, 1997). El canto del macho es utilizado para hacer estimaciones
poblacionales, aunque sin ningún rigor científico, pues a falta de hembras con las que
aparearse, los machos siguen cantando insistentemente, por lo que puede hacer creer
que el número de individuos es mucho más elevado de lo que realmente es.
Cabe destacar que la relación entre sexos va variando a lo largo de la Península
dependiendo de la latitud en la que nos encontramos. Así, se puede pasar de una
relación Machos/Hembras de 1:1 en el Norte de África a 13:1 en el Norte de Europa
(Saint Jalme y Guyomarc’h, 1989), provocando este fenómeno que la puesta se retrase a
medida que la latitud aumenta (Glutz et al., 1973).
Una vez llegadas las hembras, estas se aparearán con el macho más fuerte,
elegido éste por medio del canto. El macho, una vez haya fecundado a la hembra, la
abandonará en busca de nuevas hembras receptivas, pudiendo desplazarse varios
kilómetros, en lo que se denomina “movimientos de Don Juan” (Puigcerver, 1990). Este
fenómeno de apareamientos múltiples es conocido como poligámia. Además de darse
este fenómeno, varios autores como Puigcerver (1990) y Saint Jalme y Guyomarc’h
(1989) destacan el fenómeno de poliandría, es decir, la hembra se aparea con varios
machos, siempre los de mayor calidad genética elegidos por el canto (RodríguezTejeiro, 1997), y almacena el esperma en unos túmulos. Entonces tiene lugar una
competencia espermática para fecundar los óvulos. El resultado es que en un mismo
nido de codorniz pueda haber pollos de padres diferentes (Rodríguez-Tejeiro, 1997).
El nido es un pequeño hoyo en el suelo aprovechando una depresión del terreno
que la hembra se encarga de cubrir ligeramente con hierbas (Puigcerver, 1990). El nido
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Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
se suele localizar en los lindes de los cultivos. Dado que en la época de su reproducción
algunas siembras (trigo, avena, centeno, etc.) tienen poca planta para refugiarse, suelen
nidificar en los campos de cebada y forraje (pipirigallo, alfalfa, etc.), que por ser más
temprana su recolección, ofrecen un refugio más apropiado. Después y una vez nacen
sus crías, se trasladan a las siembras de trigo, donde encuentran en este cereal el
alimento preferido, sobretodo el de caña fina (C. Garacia, 1996). Pone de ocho a doce
huevos en cada puesta, si bien el tamaño medio suele ser de diez (Glutz et al., 1973) que
incuba entre dieciséis y veintiún días. El intervalo de tiempo entre la puesta de cada
huevo es de 24 horas, dándose la eclosión de los mismos de manera sincronizada
(Cramp y Simmons, 1980). El porcentaje de eclosión de los huevos de los nidos se sitúa
entre un 70% y un 92% (Puigcerver et al., 1993). Las polladas quedan reducidas a 3-4
individuos a las 5 semanas de vida (Puigcerver et al., 1999), por culpa, en parte, de las
máquinas cosechadoras y la forma de cosechar los campos: según Puigcerver et al.
(1997) las parcelas deberían empezarse a cosechar desde el centro de las mismas
dejando unos “islotes” de cereal sin cosechar que serían recogidos una vez se hubieran
recolectado todas las parcelas (en este tiempo los pollos crecerían y incrementarían sus
posibilidades de supervivencia). Los pollos son nidífugos y precoces: a los 11 días
realizan sus primeros revoloteos y a los 19 días ya son capaces de volar. Las hembras
son las que cuidan a los pollos, durante 30-50 días, antes de independizarse (Cramp et
al., 1980). La edad a la que ponen la primera cría es de un año, aunque existen
evidencias (desarrollo testicular completo antes de un año) que indican que este período
puede ser más corto (Puigcerver, 1990): jóvenes nacidos en el norte de África pueden
reproducirse el mismo año en Europa (Puigcerver et al., 1990).
En toda la etapa reproductora influyen diferentes factores como:
-
Altitud: cuanto mayor sea la altitud del lugar más tardía será la llegada de los
animales, con lo que el ciclo reproductor se retrasará. Este factor está
relacionado con el ciclo de los cereales que también retrasará la fecha de
reproducción (Puigcerver, 1990).
-
Latitud: la época de cría también se verá retrasada en cuanto mayor sea la latitud
(Glutz et al., 1973).
-
Condiciones climatológicas: las precipitaciones caídas durante los meses de la
época de cría, de abril a junio aproximadamente, tienen gran importancia en el
ciclo reproductor de la codorniz. En años lluviosos (años en los que llueve más
de lo que suele llover en un promedio de los últimos 30 años), se alarga el
periodo de cría de la especie. Esto sucede porque el ciclo biológico de la
codorniz transcurre al amparo de densos cultivos, generalmente cerealistas, y
precisamente estos cultivos son muy sensibles a la falta de agua. En años
lluviosos se retrasa la maduración de los cereales, retrasándose por consiguiente
la destrucción que suponen las tareas de siega y alargándose, por tanto, el
periodo de cría de la codorniz. Estudios llevados a cabo con individuos
radiomarcados han puesto de relieve que es justamente en estos años en los que
el periodo de cría de la codorniz se alarga cuando una misma hembra puede criar
dos veces consecutivas en la misma localidad. Ello redunda en un notable
incremento de la productividad de la especie (nº pollos que una hembra cría en
una misma temporada), por lo que en estas temporadas se suele cazar más
individuos jóvenes de lo que cabría esperar. Además, los años lluviosos
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Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
favorecen a la especie por otra razón: en estos años los márgenes tienen una
mayor cobertura herbácea e incluso el rastrojo puede verse tapizado por una
cubierta vegetal lo suficientemente espesa como para constituir un refugio para
las codornices que, en su camino de retorno hacia África, hacen una breve
parada para reponer fuerzas. En definitiva, los años lluviosos (siempre que no se
hayan producido condiciones atmosféricas extremas como asfixiantes calores y
fuertes tormentas) propician una gran abundancia durante la temporada de caza,
ya que se incrementa la productividad, y se sedimentan más individuos
migrantes. Por todo lo dicho, resulta razonable pensar que en años lluviosos las
poblaciones de codorniz soportarán sin problemas una presión cinegética
elevada.
También es importante tener en cuenta las precipitaciones caídas en el otoño del
año anterior (de octubre a noviembre), ya que en los años que se presenta un
exceso de agua caída no se puede sembrar el trigo, por lo que cuando llegue la
codorniz no podrá encontrar muchos sitios para criar (Rodríguez-Tejeiro,
Puigcerver, Gallego y Pérez, 1999).
Los principales depredadores de la codorniz son: zorros, comadrejas, gatos,
azores y aguiluchos cenizos. La mortalidad de los adultos es muy fuerte en el inicio de
la recogida del cereal, y afecta más a las hembras que a los machos pues están más
expuestas a ser depredadas por las tareas de incubación y cría de los pollos que deban
desarrollar. A su vez, en los años secos aumenta la depredación causada por
depredadores aéreos, ya que el cereal está muy poco tupido y es más fácil de detectar a
la codorniz (Puigcerver et al., 1999). Son pues los años de escasa pluviometría, años
negativos en cuanto a productividad en la codorniz, pues además de ser casi imposible
efectuar segundas puestas, existe un mayor peligro de predación.
1.4.2.2. Movimientos
Según algunos autores y sus tratados de ornitología (Cramp y Simmons, 1980,
Glutz et al., 1973), se concluye que la codorniz efectúa un movimiento migratorio en
“lazo”, según el cual los individuos migrantes pasarían a Italia desde Túnez y desde
Italia se dispersarían por el resto de Europa en el viaje primaveral, mientras que
efectuarían su viaje otoñal utilizando la vía Francia-España-Marruecos. Esta hipótesis
de migración en “lazo” se basa en los datos de un experimento cinegético-ornitológico
llevado a cabo en Italia por Toschi en el año 1956, experimento en el que se llegaron a
anillar cerca de 500.000 codornices. Sin embargo, en contra de esta teoría se han
posicionado otros autores.
Así, Puigcerver (1990), propone otro tipo de movimiento de la codorniz,
abordando la alternativa de que las codornices siguen un “pasillo” migrador que
atraviesa la Península Ibérica tanto en el viaje primaveral como en el otoñal. La
hipótesis de la utilización del Estrecho de Gibraltar como lugar de paso en el viaje
primaveral se ve apoyada por una serie de evidencias como son la recuperación, en
Agosto-Septiembre en localidades de Aragón, de codornices anilladas en Junio en
provincias como Cuenca y Toledo o como la coincidencia en las fechas de llegada de
las primeras codornices a las localidades de El Garraf y Castelfusano, localidades de
España e Italia que se encuentran a la misma latitud. Esta afirmación corrobora la
opinión de otros autores (Moureau, 1927; Settier, 1947; Bernis, 1966; Irby, 1985) que
aseguran que el paso de codornices por España durante la primavera es notable.
10
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Figura 4: Representación gráfica de la hipótesis de migración en “lazo”. (Puigcerver et al., 1997).
Puigcerver también considera que los movimientos que realiza la codorniz no
son movimientos migratorios en su sentido estricto sino que los considera como
movimientos nomádicos muy evolucionados. De este modo, el autor considera, además
del propio movimiento migracional comentado anteriormente, la existencia de otros dos
movimientos nomádicos. Estos movimientos son:
-
Movimientos nomádicos en busca de hábitats adecuados:
Como ya se ha expuesto anteriormente, la codorniz explota básicamente cultivos
cerealistas de invierno (trigo y cebada) que son efímeros, inestables y de corta duración
debido a su corto ciclo biológico y a la destrucción tras las tareas de recolección, siega y
empacado de la paja tras su recolección (Puigcerver, 1990). Dado que el ciclo de los
cereales se prolonga más en el tiempo en las zonas de mayor altitud, la codorniz explota
estos hábitats de forma oportunista y acoplando su ciclo reproductor (Puigcerver, 1990;
Gallego et al., 1993). Así, la codorniz se asienta y reproduce primero en las zonas más
bajas, prologándose más en el tiempo la reproducción en las zonas más altas. Además,
la codorniz, una vez que ve destruido el hábitat en el que está asentada, puede realizar
desplazamientos hacia otras zonas que le sean más propicias. Este hecho se ve
acentuado en periodos de sequía o de falta de alimentos en los que la codorniz debe
desplazarse en busca de hábitats adecuados, desplazamientos que pueden ser tanto
altitudinales como latitudinales.
-
Movimientos nomádicos de los machos en busca de hembras:
La razón de sexos está muy descompensada a favor de los machos durante la época de
cría (Rodríguez-Tejeiro, 1997). Dado que los machos no colaboran en las tareas de
incubación de los huevos ni cría de los pollos, quedan libres tras el apareamiento,
11
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
pudiendo desplazarse a otras zonas en busca de hembras fértiles a las que fecundar.
Diversos estudios indican que existe una elevadísima tasa de renovación de los machos
en las áreas de cría. Según Rodrigo-Tejeiro et al. (1992), el 95% de los machos
desaparece del área de cría en 15 días. Este tipo de movimientos nomádicos son
efectuados únicamente por los machos y se han dado a conocer como “movimientos de
Don Juan”.
Puigcerver M.; Gallego S.; Pérez E. J. y Rodríguez-Tejeiro J. D. (2001) han
desarrollado una hipótesis de trabajo que señala que hay dos tipos de codornices, cuyas
diferencias no hay que buscarlas en el aspecto externo sino en el genético: la migradoras
de grandes distancias y las migradoras de cortas distancias.
-
Codornices migradoras de cortas distancias (cortomigrantes): codornices de gran
tamaño con tendencias poco migratorias.
-
Codornices migrantes de grandes distancias (largomigrantes): codornices
pequeñas y ligeras, que proceden de países situados más al Sur y que tienen
tendencias migratorias más nordisticas.
Durante la última década del pasado siglo, en Magreb se llevo a cabo un gran
esfuerzo por convertir enormes extensiones que eran zonas de secano en terrenos de
regadío. En estas zonas irrigadas se cultiva básicamente alfalfa, que se corta a mano una
vez al mes a partir de marzo. Según Magnouhg (1997), en las zonas irrigadas la
reproducción de la codorniz se inicia en febrero y finaliza en agosto. Las primeras
eclosiones se producen en marzo y las últimas a finales de agosto, si bien el máximo de
eclosiones se produce en mayo y junio. Se ha podido verificar que los individuos
jóvenes nacidos a primeros de marzo se reproducen más tarde en las mismas zonas
irrigadas en las que nacieron. Magnough (1997) afirma que la densidad de codornices
en estas zonas de riego podía alcanzar la cifra de 230 codornices por cada 100 hectáreas,
lo que representa una densidad extraordinariamente elevada. Debe tenerse presente
también el hecho de que, debido a la falta de mecanización de las tareas agrícolas en esa
zona, los nidos no se echan a perder por la maquinaria –lo que si sucede en nuestro paíscon lo que la tasa de mortalidad debida a este factor nula.
Algunos científicos creen que el tipo de codorniz migradoras de cortas distancias
se esta imponiendo, comprometiendo incluso la existencia del tipo de codorniz
migradora de largas distancias. Ello provocaría la paradoja de que existan enormes
densidades de codornices en Marruecos, mientras que en Europa llegarían escasos
efectivos. En pocas palabras las previsiones más pesimistas de estos investigadores
apuntan a que habrá una “sedentarización” de poblaciones migrantes de cortas
distancias en el Magreb, mientras que a Europa llegarían escasísimos efectivos de
codornices migradoras de largas distancias. Y, lo que es peor, esta “sedentarización” se
daría en muy pocas generaciones, es decir, que seria un proceso alarmantemente rápido.
En el sur de la Península Ibérica también se aprecia el fenómeno de
sedentarización. Desde la creación de los enormes regadíos del Plan Badajoz (Vegas del
Guadiana), comenzó a observarse que numerosas codornices se quedaban a criar en
Extremadura, lo que antaño apenas hacían, y que allí pasaban la totalidad del invierno.
Comenzó a hablarse de codornices “sedentarias”, lo que tampoco era una novedad
extraordinaria; pues también las había, y de siempre, en algunos regadíos andaluces. Lo
12
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
que sí resultaba extraordinario era la enorme cantidad de codornices que allí había. Se
trataba de gruesas codornices, fuertes y de buen peso, que abundaban en algodones,
alfalfas, tomateras, etc. y que criaban permanentemente desde fechas muy tempranas en
febrero, hasta fechas muy tardías e incluso hasta octubre; produciéndose hasta tres y
cuatro generaciones anuales (M. Montoya, 1998).
Al tener que suspenderse los riegos y los cultivos durante los recientes años de
sequía, los regadíos volvieron a ser secanos, y la codorniz sedentaria prácticamente
desapareció. Con el regreso de los riegos, algunos autores hablan de procesos de
sedentarización y redesentarización de las codornices. Así tras las crías tardías
(setiembre) de las codornices cortomigrantes que promueven los años con verano
húmedo y los regadíos, los pollos que no pueden acumular grasas para la migración a
causa del frío, quedarán muy probablemente en Extremadura, puesto que la codorniz
soporta bien el frío en lugares secos, altos y bien venteados, sin fuertes heladas
nocturnas, aunque no resiste las fuertes nevadas que le impiden comer. De esta forma
cuando llegue febrero, si estas codornices no han sido abatidas en la temporada general,
iniciarán una cría extratremprana. El proceso de sedentarización se habrá reiniciado (M.
Montoya, 1998).
1.4.2.3. Caracterización morfológica
Para conseguir distinguir la edad de la codorniz se pueden utilizar diferentes
criterios morfológicos, si bien los utilizados en el presente trabajo se basan en las
características morfológicas referidas al desarrollo, coloración y pigmentación de las
rémiges primarias, así como a su grado de desgaste (desgaste producido durante el vuelo
y roce con el material herbáceo).
Un criterio importante a la hora de diferenciar entre sexos es la presencia de una
mancha en forma de ancla en la garganta de los machos de cierta edad, mancha que
aparece acentuada en la época de celo. La mancha no aparece en machos jóvenes ni
hembras, lo que provoca dificultades para diferenciar estos grupos. Existen siete
patrones de coloración de la garganta según Gighi et al. (1934), que van desde el blanco
y liso sin presencia de ancla, que es el que presentan los machos jóvenes y las hembras,
hasta el oscuro (ya sea marrón o negro) que lo presentan los machos adultos, sobre todo
en la época de celo, si bien existen otras fases de coloración intermedia que se presenta
en las diferentes épocas de muda (sobre todo en la pre-reproductora) (Saint Jalme y
Guyomarc’h, 1989).
Otra caracterización útil a la hora de la distinción entre grupos de edad es la
presencia de bandas transversales o longitudinales en las plumas de los flancos, según
Glutz et al. (1973) las primeras son de individuos jóvenes y las segundas de los
individuos adultos. Según este autor, la coloración del pecho también es útil para
diferenciar entre machos y hembra, presentando ambos sexos motas en estado juvenil, si
bien estas desaparecen en los machos adultos. Este criterio puede ocasionar problemas a
la hora de diferenciar hembras y machos jóvenes. La coloración rojiza del plumaje del
pecho en el macho es otro carácter distintivo entre sexos.
13
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
1.4.2.4.
La muda
Para el correcto estudio de las poblaciones de codorniz es necesario determinar
las clases de edad de éstas. Para esto nos basamos en los diferentes estados de muda que
se pueden presentar en la vida de una codorniz. En el presente trabajo, sólo se tendrán
en cuenta la muda de las régimes primarias y de las plumas de la garganta de la
codorniz. El estudio y la medición de las régimes primarias permite determinar la edad
de los individuos si es que éstos tienen una edad inferior a 1 año, es decir, la edad de
aquellos individuos que realizan la muda por primera vez en su vida (muda postjuvenil). El estudio de las plumas de la garganta permite distinguir los machos de las
hembras, así como clasificar a los machos en diferentes grupos dependiendo de la
coloración que presenten en esta zona (Glutz et al., 1973).
Los posibles estados de muda que se pueden presentar en las régimes primarias
de una codorniz se diferencian según la edad que tenga el individuo. Así, en individuos
adultos, aparecen dos estados de muda a lo largo del año, el de pre-cría y el de post-cría.
Para individuos de menos de 1 año de edad encontramos la muda post-juvenil
(Heinroth, 1927-1928).
Según los estudios llevados a cabo por Saint Jalme y Guyomarc’h (1986-1989)
el crecimiento de las plumas en las codornices recién nacidas comienza justo después
del nacimiento, pudiéndose observar las primeras puntas de plumas a los dos días de
edad. La muda post-juvenil comienza a las 3 ó 4 primeras semanas de edad, justo
después de que se haya completado el crecimiento de las siete régimes primarias.
Las tres régimes primarias externas comienzan su crecimiento más tarde,
completándolo, aproximadamente, a los 40 días de edad del individuo. Además, durante
este periodo comprendido en las primeras semanas de vida, las plumas de la garganta
adquieren una coloración clara, coloración que es típica en hembras y machos juveniles
que no tienen el ancla característica, coloración que puede dar lugar a errores a la hora
de identificar machos jóvenes de hembras.
La muda post-juvenil se suspende a las siete semanas, cuando sólo 5 ó 6
primarias han sido reemplazadas (Saint Jalme y Guyomarc’h, 1989). El periodo de
duración de la parada en la muda es bastante variable, aunque según autores suele
corresponder con la duración de la migración (Wetherbee, 1961) y se reanuda en los
cuarteles de invernada (Cramp y Simmons, 1980), con lo que podemos hablar de dos
estadios dentro de la muda post-juvenil. Además, se acepta que esta parada guarda
mucha relación con la fecha de eclosión del individuo (Según Saint Jalme y
Guyomarc’h, 1989, cuando más tardía es la fecha de eclosión, menor es la duración de
la parada de muda, llegando incluso a darse la muda sin interrupción si el individuo ha
nacido en fechas posteriores al 9 de Agosto). En la segunda fase de la muda post-juvenil
se renuevan las plumas que no lo han hecho, quedando las tres o cuatro más externas
para la muda post-cría del año siguiente. Según Saint-Jalme et al. (1995) la duración de
la segunda fase se sitúa entre 27 semanas, pero está muy correlacionada con el número
de régimes primarias ya renovadas en la primera fase. Si se ignora el período de parada,
en general la duración de las dos fases es de unas 15 semanas. Durante este tiempo los
machos van adquiriendo el ancla en el plumaje de la garganta.
14
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
La muda en adultos se divide en dos etapas: muda pre-cría y muda post-cría. La
muda pre-cría se caracteriza por darse durante los meses de Enero a Abril del siguiente
año y por que en ella no se renuevan plumas del ala sino que sólo lo hacen plumas de la
garganta y de la cabeza de los machos que adquieren su plumaje nupcial, caracterizado
por la aparición del ancla en el cuello. La muda post-cría se caracteriza por se completa
(ya que en ella se reemplazan todas las régimes primarias, si bien las tres más externas
lo hacen más tarde pero de forma casi simultánea) y empieza en los meses de JulioAgosto. Esta muda consta también de dos fases ya que será interrumpida con la
migración y será reanudada en los cuarteles de invernada en Octubre-Enero (Cramp y
Simmons, 1980).
1.4.3. Legislación y período hábil
La publicación de la Constitución en el año 1978 permitió que las Comunidades
Autónomas asumieran competencias exclusivas en materia de caza. Como consecuencia
de ello, cada Comunidad Autónoma publica anualmente una Orden de Veda, en la que
se fijan, entre otros aspectos:
- Las fechas de apertura y cierre de la temporada de caza.
- La relación de especies cazables.
- Los procedimientos de captura permitidos y prohibidos.
- Los requisitos para poder cazar.
Además de esta Orden Anual de Veda, la mayoría de las Comunidades
Autónomas ha publicado su propia Ley de Caza, que viene a sustituir en su territorio la
Ley de Caza Estatal de 1970.
Para las comunidades presentes en este trabajo, encontramos las siguientes leyes:
-
Ley de 4/1.996, de 12 de Julio, de Caza de Castilla y León.
Ley 8/1.990, de Caza de Extremadura.
Ley 2/1993, de 15 de Julio, de Caza de Castilla-La Mancha.
Proyecto de Ley, 13 de septiembre de 2.004, de Caza de la Comunidad
Valenciana.
Anteproyecto para la tramitación de Ley de Caza de Andalucía, 11 de diciembre
de 2.003, si bien el periodo hábil se fijó mediante la Orden de 22 de Mayo de
2.000.
Ley de 5/2.002, de 5 de Abril, de Caza en Aragón.
En caso de la caza de la codorniz, cada Comunidad Autónoma fija una fecha de
apertura y cierre del periodo hábil de caza (media veda). La fecha va en función de las
características de cada región, en función de la fecha de recolección de los cereales, del
régimen de precipitaciones, etc., si bien el desconocimiento de los requerimientos de la
codorniz por parte de la Administración provoca, en ocasiones, graves errores en la
imposición de las fechas. Para las comunidades autónomas que forman parte del trabajo,
las fechas de media veda de la codorniz para la temporada 2003 son las siguientes:
15
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
CASTILLA Y LEÓN:
BURGOS: se divide la provincia en dos zonas:
Zona Sur: Los días 15, 16, 17, 19, 21, 22, 23, 24, 26, 28, 30 y 31 de agosto y 2, 4, 6, 7,
9, 11, 13 y 14 de septiembre. En la que se incluyen los siguientes términos municipales:
Arenillas de Riopisuerga y Sasamón.
Zona Norte: Los días 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30 y 31 de agosto y 2, 4, 6, 7, 9, 11, 13, 14,
16, 18, 20 y 21 de septiembre. En la que se incluyen los siguientes términos
municipales: Belorado, Poza de la Sal, Valle de las Navas, Junta de Villalba de Losa.
LEÓN: en toda la provincia: Los días 15, 16, 17, 19, 21, 23, 24, 26, 28, 30 y 31 de
agosto, y 2, 4, 6, 7, 9, 11, 13 y 14 de septiembre.
PALENCIA: se divide la provincia en dos zonas:
Zona Norte: Los días 24, 26, 28, 30 y 31 de agosto, y 4, 6, 7, 11, 13, 14, 18, 20 y 21 de
septiembre.
Zona Sur: Los días 15, 17, 21, 23, 24, 28, 30 y 31 de agosto, y 4, 6, 7, 11, 13 y 14 de
septiembre. En la que se incluye el coto de Soto de Cerrato
SORIA: en toda la provincia: Los días 15, 16, 17,19, 21,23, 24, 26, 28, 30 y 31 de
agosto y 4, 6, 7, 11, 13, 14, 18, 20 y 21 de septiembre.
EXTREMADURA: desde el 12 de octubre al 6 de enero, ambos inclusive, durante
sábados, domingos y festivos de carácter nacional o regional. Asimismo, en terrenos
acotados donde la presencia de codornices sea abundante, podrá autorizarse su caza en
el período de media veda, previa solicitud e informe favorable del personal dependiente
de la Dirección General de Medio Ambiente, especificando en la autorización las
limitaciones que procedan.
ANDALUCIA: desde el tercer sábado de agosto hasta el segundo domingo de
septiembre, excepto en la zona costera de Cádiz, donde será desde el primer sábado de
septiembre hasta el tercer domingo de septiembre. Se prohíbe la caza de la codorniz
durante la media veda, en el área de la provincia de Huelva.
CASTILLA LA MANCHA: del 15 de agosto al 15 de septiembre. En cotos: jueves,
sábados, domingos y festivos de carácter nacional, en terrenos libres no se podrá cazar
los sábados.
ARAGÓN: en cotos del 8 de agosto al 19 de setiembre, con un máximo de 17 días a
especificar por el titular del coto. No hay limitación en cuanto al número de días
seguidos para caza. En terrenos libres de 8 de agosto al 19 de setiembre, sábados,
domingos y festivos.
COMUNIDAD VALENCIANA:
VALENCIA: del 15 al 29 de agosto.
16
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Comunidad/Provincia
Zona
S
Burgos
N
León
S
Palencia
N
Inicio
Final
15 de
agosto
24 de
agosto
15 de
agosto
15 de
agosto
24 de
agosto
15 de
agosto
14 de
septiembre
21 de
septiembre
14 de
septiembre
14 de
septiembre
21 de
septiembre
21 de
septiembre
Días hábiles
Consideraciones
20
-
20
-
19
-
14
-
14
-
20
-
Sábados,
domingos y
festivos
Sábados,
domingos y
festivos
Jueves, sábados,
domingos y
festivos
Se podrá cazar en la media
veda cuando haya buenas
densidades
Soria
-
Extremadura
-
12 de
octubre
6 de enero
Andalucía
-
3r sábado
de agosto
2º domingo de
septiembre
Castilla La Mancha
-
15 de
agosto
15 de
septiembre
Aragón
-
8 de
agosto
19 de
septiembre
17
En terrenos libres, se podrá
cazar sábados, domingos y
festivos.
Valencia
-
15 de
agosto
19 de
septiembre
Sábados,
domingos y
festivos
-
-
Tabla 1: Resumen media veda de las distintas comunidades estudiadas para la temporada 2003.
1.4.4. La caza de la codorniz
La codorniz se caza al salto con perros de muestra, principalmente pointer y
setter, aunque también son frecuentes los bracos alemanes, bracos azules, perdigueros…
Los perros deben reunir 4 condiciones primordiales para la caza de la codorniz (C.
Garacia, 1996):
-
cazar rápido.
poseer buen olfato.
gran resistencia al olfato.
hacer la muestra a bastante distancia de la caza.
La búsqueda debe realizarse muy despacio, de forma que el perro pueda batir
toda la siembra o la mayor cantidad de terreno posible a nuestro alrededor, teniendo
siempre en cuenta que no se aleje demasiado. Si el rastreo se hace bien, normalmente
aquellas codornices que no salten a nuestro paso, se irán recorriendo hacia las orillas del
rastrojo, es decir: hacia la linde o ribazo que se tenga delante. Se tiene que tener en
cuenta que la codorniz es una gran andarina y que rara vez se queda quieta una vez se ha
movido del lugar donde ha pasado todo el día, por lo que será necesario parar cuando el
perro marque una y darle el tiempo que precise hasta que dé con ella (C. Garacia, 1996).
A primera hora de la mañana, la codorniz se tiene que buscar en los rastrojos,
preferentemente en los de trigo, aunque también se pueden encontrar en los de avena y
cebada. Si estos rastrojos tienen hierbajos, asperones, zonas perdidas con hierba, zonas
de maleza, etc., son más apreciados por la codorniz. A partir de las diez de la mañana y
17
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
hasta mediodía, las codornices se refugian en arroyos cubiertos de hierbas, juncos y
tréboles (M.A. de la Fuente, 1998).
1.4.5. Localización y descripción de la zona de estudio
En este trabajo se han tratado muestras procedentes de 38 cotos, situados en 11
provincias diferentes: Burgos, León, Palencia, Soria, Teruel, Badajoz, Sevilla, Cádiz,
Ceuta, Cuenca y Valencia.
Se describen las principales características de situación, geografía, clima,
vegetación y economía de las provincias que forman parte del estudio (Enciclopedia
Larouse).
Figura 5: Mapa Administrativo de España (Enciclopedia Microsoft Encarta, 1998).
Provincia de Burgos
La provincia de Burgos está ubicada en la submeseta norte, en la región central
de la península Ibérica, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Limita al norte
con las provincias de Cantabria, Álava y Vizcaya, al sur con Soria y Segovia, al este con
Álava, La Rioja y Soria, y al oeste con Palencia y Valladolid.
En la provincia entran en contacto tres importantes unidades geográficas: la
España húmeda, el valle del Ebro y la Meseta, lo que hace de Burgos una encrucijada de
variados paisajes; se suceden altas montañas, altas mesetas o páramos, desfiladeros,
corredores, valles y campiñas; tiene una compleja y rica diversidad morfológica y de
relieve, en la que se alternan los materiales calizos y arcillosos. El clima está marcado
por la continentalidad consecuencia de la elevada altitud provincial. Los inviernos son
duros y prolongados y los veranos son secos, siendo la temperatura media anual de
10ºC. Las precipitaciones son escasas, y oscilan entre los 380 mm y los 480 mm, si bien
aumenta en las áreas de montaña. Predomina la vegetación de enebros, encinas,
lentiscos y carrascales, y existen aún importantes masas forestales de pino, roble,
rebollo y haya.
18
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
La economía provincial se basa en actividades primarias, como el cultivo de
cereales, leguminosas, vid, árboles frutales (melocotón, manzano, albaricoque,
almendro), ganado lanar y vacuno.
Provincia de León
La provincia de León está ubicada en el noroeste de España, ubicada en la
comunidad autónoma de Castilla y León. Limita al norte con Asturias, al este con
Cantabria y Palencia, al sur con Valladolid y Zamora, y al oeste con Ourense y Lugo.
Los relieves montañosos de la Cordillera Cantábrica dominan el norte de la
provincia, con el macizo de los Picos de Europa, en el noreste de la provincia. Al oeste
del macizo herciniano se encuentra la depresión del Bierzo; y, por último, la Meseta,
surcada por diversos contrafuertes que, con dirección norte-sur, se integran en la misma.
El clima, mediterráneo continentalizado, está marcado por la altitud: inviernos duros y
prolongados, con intensas nevadas en las áreas de montaña y veranos cortos pero muy
calurosos. Tiene precipitaciones desigualmente repartidas, con un promedio anual de
400 mm, y una temperatura que alcanza mínimas en enero de -17 ºC y máximas en julio
de 37 ºC; esta dureza climática aumenta con los vientos fríos del noreste y del sur. Las
aguas vierten hacia el Esla, tributario del Duero (con sus afluentes Órbigo, Bernesga y
Cea), y hacia el Sil (afluente del Miño), completándose la red hidrográfica con el Cares,
el Sajambre-Sella y el Valderaduey. Relieve y clima se combinan para dar lugar a una
vegetación y fauna muy variadas: hayas, robles, castaños, avellanos, nogales, sauces,
cerezos, sáucos, abedules, acebos, arándanos, musgos y líquenes en las montañas,
mientras que en los valles aparecen robles, chopos, fresnos, sauces y, en la Meseta,
brezos, retama y tomillo; en ellos viven osos, corzos, jabalíes, tejones, rebecos, lobos,
zorros, cabras pirenaicas y urogallos.
Provincia de Palencia
La provincia de Palencia pertenece a la Comunidad Autónoma de Castilla y
León. Limita al norte con Cantabria, al este con Burgos, al sur con Valladolid, y al oeste
con esta última y con León.
La parte septentrional de la provincia está accidentada por la vertiente sur de la
cordillera Cantábrica, que pierde altura de oeste a este. Todo ello en un paisaje de gran
personalidad: valles elevados de gran belleza, cerros y campiñas. El clima es
mediterráneo continentalizado, consecuencia de la gran altitud de la provincia, con unas
temperaturas muy bajas en invierno (mínimas de -15 ºC en enero) y muy elevadas en la
época estival (máximas de 40 ºC en julio). Las precipitaciones son escasas, a excepción
de la zona montañosa septentrional, con un promedio anual para la provincia de 400
mm; las campiñas desarboladas y las parameras tienen fuertes vientos del noreste y del
oeste, así como de los muy fríos cierzos del norte. La red hidrográfica se alimenta de las
nieves que cubren, buena parte del año, las laderas meridionales de la cordillera
Cantábrica, como sucede con el Carrión y el Pisuerga (de donde arranca, en Aguilar del
Rey, el canal de Castilla, base del regadío de la zona); por su parte, el Ebro atraviesa la
parte noreste de la provincia. La escasa y pobre vegetación, excepción hecha de los
bosques serranos de hayas, robles, avellanos, sauces y acebos, se compone de encinas y
matorral —arándanos, brezos, retamas, helechos, zarzamoras y laureles—, en
alternancia con los plantíos, hileras y sotos de fresnos, chopos, álamos y sauces en las
19
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
proximidades de los cursos de agua, y la deforestación casi absoluta en la Tierra de
Campos. La fauna es la típica mediterránea, con zorros, topos, ardillas, conejos, liebres,
perdices, avutardas y jabalíes y, en la montaña, algunos lobos, corzos y rebecos;
abundan en sus ríos los barbos y las truchas.
Provincia de Soria
La provincia de Soria está ubicada al este de la submeseta Norte, en la
comunidad autónoma de Castilla y León. Limita al norte con La Rioja, al este con
Zaragoza, al sur con Guadalajara y al oeste con Segovia y Burgos.
Con una altitud cuyo promedio es de 1.000 m, su relieve está formado al norte
por el sistema Ibérico y al sur por el sistema Central. Entre ambas alineaciones queda
encuadrada la meseta soriana, que desciende de este a oeste, siguiendo el curso del
Duero. Su clima es mediterráneo continentalizado, caracterizado por inviernos muy
largos y rigurosos y veranos cortos pero calurosos; la temperatura anual tiene un
promedio de 10,5 ºC (con máximas en agosto de 37 ºC y mínimas en enero de -18 ºC) y
precipitaciones que oscilan desde los 1.000 mm anuales en la parte noroccidental hasta
los 500 mm en la cuenca del Duero. La hidrografía está dominada por este río, que nace
en los Picos de Urbión y fluye por la provincia hasta penetrar en la de Burgos a través
de las tierras de Almazán, Gormaz y Osma, y sus, en tanto que la porción meridional
corresponde a la cuenca del Ebro, en la que está integrado el río Jalón. La vegetación
predominante se compone de pino albar, haya, pradera y helechos, en las serranías
ibéricas; pino albar, negral y enebros, robles, hayas y prados naturales. La vegetación se
va degradando según nos aproximamos hacia la parte oriental de la provincia,
desapareciendo el arbolado y desarrollándose el tomillo, para, más tarde, aparecer los
bosques de hayas, encinas y robles en las proximidades del Moncayo.
La economía provincial sigue basándose en la agricultura, donde predomina el
cultivo de cereales y leguminosas, y, excepcionalmente la huerta, en alternancia con los
prados, los pastos naturales y los barbechos.
Provincia de Teruel
La provincia de Teruel está ubicada en la comunidad autónoma de Aragón.
Limita al norte con la provincia de Zaragoza, al este con las de Tarragona y Castellón, al
sur con esta última y con las de Valencia y Cuenca, y al oeste de nuevo con la de
Cuenca y con la de Guadalajara.
De orografía maciza, elevada y áspera, la mayor parte de la provincia queda
dentro de los relieves orientales del sistema Ibérico. Al noreste asoma la depresión del
Ebro en la árida meseta yesífera del denominado 'desierto de Calanda' (la Tierra Baja o
Bajo Aragón); al sur del río Jiloca se alzan las cumbres de sierra Menera y la serranía de
Albarracín; en la parte oriental del referido río se alza otra alineación conformada por
las sierras de Cucalón, Gúdar, Javalambre y Palomera; entre estas alineaciones se alzan
diversos páramos y altiplanicies, cuya altitud supera los 950 m, atravesados por
depresiones. El clima es mediterráneo continentalizado, con inviernos crudos y veranos
muy cálidos; la temperatura anual tiene un promedio de 10,5 ºC (con máximas absolutas
de 40 ºC y mínimas de -3 ºC), mientras que las precipitaciones no superan los 400 mm
anuales, con sequías prolongadas. La hidrografía está marcada por el nudo orográfico de
20
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
los montes Universales, a partir de los cuales las aguas discurren con direcciones
diversas; los ríos principales son: el Jiloca, el Martín, el Guadalope (los tres engrosan el
caudal del Ebro por su margen derecha), el Turia y el Mijares (que vierten sus aguas en
el mar Mediterráneo) y, por último, en el vértice suroeste nacen los ríos Tajo y Cabriel.
La vegetación dominante es la encina, junto con quejigo, sabina albar, enebro, pino
laricio, silvestre y negral (este último por encima de los 1.500 m de altitud).
Provincia de Badajoz
La provincia de Badajoz está ubicada en la submeseta sur, ubicada en la
comunidad autónoma de Extremadura. Limita al norte con Cáceres, Anchuras (enclave
de Ciudad Real) y Toledo, al oeste con Portugal, al este con Ciudad Real y Córdoba, al
sur con Huelva y Sevilla.
Con una orografía en forma de plano inclinado de este a oeste, se trata de una
penillanura paleozoica cubierta, en parte, por sedimentos terciarios y cuaternarios. Tres
zonas perfilan el relieve: al norte, los montes de Toledo marcan la divisoria de aguas
entre los ríos Tajo y Guadiana; en el centro, los montes Torozos, las sierras de
Hornachos y del Pedroso, continuación de las sierras de Alcudia y Almadén; al sur,
Sierra Morena (divisoria de aguas del Guadiana y del Guadalquivir). La hidrografía ha
facilitado la puesta en regadío de extensas y feraces tierras, mediante diversos canales
(Orellana, Zújar, Lobón). El clima es mediterráneo continentalizado, con inviernos
suaves y dos épocas de lluvias, primavera y otoño tiene una temperatura anual de 16,8
ºC de promedio y una notable amplitud térmica anual; las precipitaciones anuales se ven
influidas por el acusado régimen de sequía, que sólo alcanza los 475 mm de promedio
anual, verdadero condicionante para el desarrollo de una vegetación en la que
predomina el encinar (encinas y alcornoques), alternado con pastos y matorrales, lo que
ha facilitado la consolidación de una economía agropecuaria (ganado ovino y de cerda).
Provincia de Sevilla
La provincia de Sevilla está ubicada en la comunidad autónoma de Andalucía,
en la cuenca del río Guadalquivir. Limita al norte con la provincia de Badajoz, al este
con las de Córdoba y Málaga, al sur con la de Cádiz y al oeste con la de Huelva.
Tres son las unidades morfoestructurales que pueden diferenciarse en el relieve
provincial: sierra Morena, porción del zócalo herciniano que deriva en el núcleo
montañoso más destacado que es la sierra de Cazalla; la depresión del Guadalquivir,
notable fosa tectónica consecuencia de la orogenia alpina; y las estribaciones de las
cordilleras Subbéticas. La hidrografía provincial pertenece en su conjunto a la cuenca
del Guadalquivir, que es el principal río y la gran arteria que penetra en la provincia. El
clima es mediterráneo continentalizado, con ciertos rasgos oceánicos en algunas zonas.
Las precipitaciones oscilan entre los 550 mm y los 575 mm anuales de promedio, y la
temperatura anual es de 18 ºC, lo que se refleja en inviernos suaves y templados y
veranos sumamente calurosos. La vegetación predominante en la Sierra es la arbustiva o
arbórea (con jara, jaguarzo, romero, cantueso, madroño, mirto, encina, alcornoque,
coscoja y olivo), mientras que en la Campiña el olivo alterna con el palmito, y en las
Marismas predominan los pastos.
21
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Provincia de Cádiz
La provincia de Cádiz está situada en la parte más meridional de la comunidad
autónoma de Andalucía. Limita al norte con la provincia de Sevilla, al este con la de
Málaga y el mar Mediterráneo, al sur con el estrecho de Gibraltar y el océano Atlántico,
con el que vuelve a limitar al oeste, junto con la provincia de Huelva.
La orografía provincial es compleja, pues en ella se pueden diferenciar tres
grandes unidades: en primer lugar, al este, las últimas estribaciones del sistema
Penibético; en segundo lugar, en la parte septentrional, se encuentran las llanuras
aluviales, las marismas y las áreas de dunas; la tercera unidad la conforma el litoral
gaditano, de más de 260 Km de extensión. La hidrografía provincial está formada por
ríos que no pasan de ser arroyos más o menos caudalosos, que desembocan por la
vertiente mediterránea o por la atlántica, a excepción del Guadalquivir. Cádiz presenta
un clima complejo, especialmente por ser el límite entre el Atlántico y el Mediterráneo;
tiene inviernos templados y veranos calurosos. La temperatura media anual varía desde
los 17,5 ºC en la costa, hasta los 10 ºC en las áreas montañosas; las precipitaciones
oscilan, de nuevo, entre los 400 y 500 mm anuales en el litoral, y los más de 2.000 mm
anuales de la sierra de Grazalema.
Ciudad de Ceuta
Ceuta es una ciudad española situada en la costa del norte de África, frente al
estrecho de Gibraltar. El mar Mediterráneo, al norte, y el reino de Marruecos son los
límites de un territorio que tiene 19,3 km2 de superficie.
El clima es de tipo mediterráneo, con suaves inviernos y veranos no muy
calurosos. Las precipitaciones son más abundantes en primavera y otoño, reduciéndose
en verano. Su vegetación se caracteriza por los pinos y matorrales.
Provincia de Cuenca
La provincia de Cuenca está ubicada en la comunidad de Castilla-La Mancha. Se
localiza en el centro de la submeseta Sur, limitando al norte con las provincias de
Guadalajara y Teruel, provincia esta última con la que limita también al este junto con
la de Valencia, al sur con las de Albacete y Ciudad Real, y al oeste con las de Madrid,
Toledo y Guadalajara.
El límite septentrional limita con las estribaciones occidentales de los montes
Universales, una compleja estructura montañosa de estilo sajónico y rocas calizas que
descansan sobre el zócalo paleozoico, y recibe el nombre de serranía de Cuenca. La otra
gran unidad es La Mancha conquense; se extiende por el suroeste de la provincia,
conformando una amplia planicie de depósitos terciarios, en cuya superficie predominan
los materiales calizos. A pesar de ser una región llana, la mayor parte está accidentada
por amplias vallonadas, oscilando la altitud entre los 600 y los 800 m de promedio. El
sistema hidrográfico conquense está marcado por el endorreísmo y por unos ríos que
vierten sus aguas por el sur al Júcar, que tiene caudal y pendiente suficiente para
encajarse en las calizas y margas yesíferas, con su afluente el Cabriel, por el suroeste al
Guadiana y por el norte al Tajo, con el Guadiela.
22
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
El clima es mediterráneo continentalizado, jugando el relieve un papel
fundamental; es frío y húmedo en la serranía, frío y seco en las zonas llanas. La
temperatura anual tiene un promedio de 12 ºC (oscilando entre los 14 ºC de La Mancha
conquense y los 9,5 ºC de las áreas montañosas). Las precipitaciones oscilan entre los
450 y los 600 mm anuales.
La vegetación es importante en su mitad norte y dominan la encina, quejigo,
sabina albar, enebro, pino silvestre, carrasco, y en los cursos fluviales, chopos, sauces,
olmos y alisos.
Provincia de Valencia
La provincia de Valencia está situada en el litoral mediterráneo, perteneciente a
la Comunidad Valenciana. Limita al norte con las provincias de Teruel y Castellón, al
este con el mar Mediterráneo, al sur con Alicante y al oeste con las provincias de
Cuenca y Albacete.
El relieve provincial está conformado por dos unidades perfectamente
diferenciadas: la montañosa, con dos áreas, una ubicada en la parte septentrional y otra
localizada en el oeste. La costa, que cuenta con los aportes aluviales depositados por los
ríos Palancia, Turia y Júcar, es baja y arenosa, llegando a conformar una larguísima
restinga o cordón litoral, sólo alterada por la presencia de cabos. El clima es típicamente
mediterráneo, con inviernos cortos y suaves —consecuencia de la influencia marina— y
veranos largos y calurosos; la temperatura anual tiene un promedio de 17 ºC, con
máximas absolutas que rondan los 36 ºC y mínimas de -1 ºC, mientras que las
precipitaciones son escasas y torrenciales, aunque no llegan a superar los 450 mm
anuales; la época más lluviosa es el otoño. Los principales ríos son el Turia, Júcar,
Palancia y Serpis que han permitido, mediante su canalización en un histórico y
complejo sistema de acequias, poner en regadío las. La vegetación es muy variada
(palmito, espliego, tomillo, aliaga, coscoja, pino carrasco, pino laricio), lo que permite
la existencia de especies animales como el conejo, la perdiz o el tordo, que son
complemento de la rica ictiofauna de sus ríos.
23
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Provincia
Comunidad
Autónoma
Tipo de clima
Burgos
Teruel
Castilla y
León
Castilla y
León
Castilla y
León
Castilla y
León
Aragón
Badajoz
Extremadura
Sevilla
Andalucía
Cádiz
Andalucía
Ceuta
Mediterráneo
continentalizado
Mediterráneo
continentalizado
Mediterráneo
continentalizado
Mediterráneo
continentalizado
Mediterráneo
continentalizado
Mediterráneo
continentalizado
Mediterráneo
continentalizado
Atlánticomediterráneo
Mediterráneo
Ciudad
Autónoma
Castilla-La
Mediterráneo
450-600
9,5
Mancha
continentalizado
Comunidad
Mediterráneo
>450
17
-1
36
Valenciana
Tabla 2: Características físico-climáticas de las distintas comunidades autonómicas estudiadas.
León
Palencia
Soria
Cuenca
Valencia
Precipitación
media anual
(mm)
380-480
Temperaturas
medias
anuales (ºC)
10
Temperaturas
mínimas (ºC)
Superficie
(Km2)
-
Temperaturas
máximas
(ºC)
-
400
-
-17
37
15468
400
-
-15
40
8035
500-1000
10,5
-18
37
10287
400
-
-3
40
14785
475
16,8
-
-
21657
550-575
18
-
-
12336
400-500
17,5
-
-
7385
14318
17061
10776
24
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
2. MATERIAL Y MÉTODOS
2.1. RECOGIDA DE MUESTRAS
BIOLÓGICAS
Se han estudiado un total de 474 muestras procedentes de 38 cotos, obtenidas
todas ellas en la media veda del año 2003 (a excepción de algunas muestras procedentes
de Badajoz y Ceuta, que fueron recogidas en la temporada de caza general). La mayoría
de estos cotos se encuentran en Castilla y León, distribuidos en las provincias de
Burgos, León, Palencia y Soria. Los otros cotos estudiados se sitúan en las provincias de
Teruel, Badajoz, Sevilla, Cádiz, Ceuta, Cuenca y Valencia, aunque el número de
muestras procedentes de éstos últimos es bastante escaso. La recogida de muestras se
engloba en el Proyecto de Anillamiento de Codornices en la Península Ibérica,
patrocinado por FEDENCA (Fundación para el Estudio y Defensa de la Naturaleza y la
Caza).
Las muestras biológicas consisten en la punta del ala de la codorniz, cortada a
partir del metacarpo. Estas muestras fueron recogidas de forma voluntaria por los
cazadores, una vez abatido el animal. Para la recogida de muestras, los cazadores
disponían de unos sobres diseñados para este fin, en los que se introducía el ala,
solamente una, y en los que había superpuesto un cuestionario en el anverso que los
cazadores habían de rellenar. El cuestionario recogía información del coto, del
individuo cazado y de la jornada de caza. Concretamente:
-
Fecha y hora de captura.
-
Localización de la muestra: coto, paraje.
-
Tiempo atmosférico: nubes (nublado, medio nublado, sin nubes), precipitación
(lluvia, niebla, nieve), temperatura (calor, templado, frío), viento (fuerte, medio,
sin viento), suelo (seco, húmedo, helado).
-
Datos de la codorniz: peso, longitud total, coloración del pecho y tipo de la
garganta.
-
Rendimiento de caza: nº de codornices vistas, nº de codornices capturadas y nº
de codornices heridas no encontradas.
-
Esfuerzo de caza: nº de cazadores, nº de perros y hora de inicio y final de la
caza.
-
Hábitat: tipo de cultivo (cereal, alfalfa, prado, girasol, maíz, sorgo, secano y
regadío) y márgenes (herbáceos, matorrales, arbóreo-herbáceos, arbóreomatorrales).
25
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Figura 6: Sobre encuesta para la recogida de muestras biológicas de codorniz (FEDENCA).
2.2.
TRABAJO DE LABORATORIO
2.2.1. Preparación de las muestras biológicas
Las muestras recogidas eran enviadas al Departamento de Producción Animal de
la Universidad de Lleida, y una vez recibidas se preparaban para la recopilación de su
información en el Laboratorio de Fauna Silvestre de dicho departamento. En primer
lugar, se procedía a un proceso de organización de las muestras según la zona de
procedencia. Una vez organizados por cotos, se clasificaban, en orden creciente, por
fechas de captura. A continuación, se procedía a extraer las muestras biológicas de cada
uno de los sobres y se limpiaban aquellas que tuvieran restos de sangre del animal u
otros restos orgánicos, comprobándose asimismo el estado de las muestras.
Posteriormente, se extendían para su correcto secado que solía durar entre 24 y 48
horas, a unos 20ºC. Finalmente, se reintroducían en sus sobres correspondientes y se
almacenaban en cajas apropiadas para tal fin: aisladas de posibles fuentes de
contaminación y con bolas de alcafor para evitar el crecimientote polillas.
2.2.2. Procesamiento de la información de las muestras
biológicas
Una vez preparadas las muestras, se procedió al procesamiento de la
información. Para cada coto y siguiendo el orden de fechas de captura, se iba
recopilando la información escrita en el cuestionario del anverso del sobre (datos
climáticos, datos de la codorniz, datos de presión cinegética y datos de hábitat), la cual
se transcribía en unas fichas de laboratorio (Sobres encuesta de codorniz, Anejo II). Una
vez copiada la información del sobre, se sacaba el ala del sobre y se procedía a su
medición, la cual también era recopilada en unas fichas de laboratorio (Datos
biométricos codorniz, Anejo II), en las cuales también se transcribían algunos aspectos
26
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
biométricos aportados por los cazadores (peso, longitud total, coloración del pecho y
garganta). A continuación se explican cuales son los datos biométricos obtenidos de la
medición de las alas:
™ Nº de muestra: en la primera casilla de las dos fichas se numeraba la muestra,
numerando las muestras dentro de cada coto independientemente y siguiendo el
orden creciente de fecha de captura, por lo que dentro de cada coto quedaban las
muestras inequívocamente clasificadas y identificadas.
™ Fecha: hace referencia al día en que fue abatido el animal y era traspasada
directamente del sobre. Este parámetro es de gran importancia ya que nos
permitirá determinar la fecha de nacimiento del individuo una vez conocida su
edad.
™ Peso: se refiere al peso del animal, el cual era tomado por los cazadores una vez
abatido y expresado en gramos.
™ Longitud total: se refiere a la longitud del animal, tomada por los cazadores
desde la punta del pico hasta el extremo de las patas y expresada en milímetros.
™ Longitud del ala: se refiere a la máxima longitud que hay desde el metacarpo
hasta el extremo de las régimes primarias, es decir, hasta la punta de la pluma
más larga. Solamente se han medido aquellas alas que tenían el metacarpo
entero, es decir, estaban correctamente cortadas, y que tenían alguna de las
plumas más exteriores (10, 9, 8), puesto que un error de poco milímetros podría
causar graves errores en los posteriores análisis de estas medidas (curva de
eclosión).
Figura 7: Ala Cortada de forma correcta (derecha) y dos alas cortadas de forma
incorrecta (izquierda).
™ Edad: en el presente trabajo se han diferenciado cuatro clases de edad,
relacionadas con características externas de las muestras (diferencias en las
alas). A continuación se detallan estas clases de edad:
¾ Pollos (P): se entiende por pollos los individuos menores de 21 días
(Puigcerver et al., 2003). Las alas de los pollos se diferencian fácilmente
debido a su poco tamaño y por no tener o estar todavía en cañón las
27
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
infracobertoras. La mayoría de régimes primarias están en muda activa,
sobretodo aquellas más externas, observando casi siempre que las
régimes 10ª, 9ª y 8ª presentan membrana de crecimiento y una mida muy
reducida, sobretodo la 10ª y la 9ª (como más externas sean las régimes,
más tarde crecen). También se ha observado que antes de que estas
régimes acabaran su crecimiento, las primeras régimes habían
comenzado la muda juvenil.
Figura 8: Anverso y reverso de alas de un individuo pollo.
¾ Joven (J): se entiende por individuos jóvenes aquellos entre 21 y 53 días
de vida (Puigcerver et al., 2003). Se distinguen por tener las plumas de
una coloración obscura y brillante, poco desgastadas por no haber hecho
la migración todavía y los ápices de las régimes primarias más externas
(10ª, 9ª y 8ª) puntiagudos, teniendo un pico visible (no desgastado). La
apreciación del pico es difícil de apreciar en muchos casos y la
valoración del desgaste de las plumas también resulta difícil, por lo que
la clasificación entre jóvenes y el siguiente grupo de edad, jóvenes
redondeados, no es absoluta, sino que presenta un grupo de individuos en
transición, que presentan unas características intermedias.
Figura 9: Ala de un individuo joven y detalle del ápice puntiagudo de las tres régimes
más externas.
28
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
¾ Jóvenes redondeados (JR): se entiende por jóvenes redondeados
aquellos individuos mayores de 53 días de vida pero inferiores a 7 meses
(Puigcerver et al., 2003). A diferencia de los jóvenes, los jóvenes
redondeados no presentan un pico diferenciado en las régimes externas,
debido al desgaste ocasionado por el vuelo. El desgaste debido al vuelo
también se aprecia en el resto de la pluma, que aparte presenta unas
tonalidades más apagadas, debido al la pérdida de pigmentos por efecto
de la exposición a la luz solar.
Figura 10: Ala de un individuo joven redondeado y detalle del ápice más
redondeado de las tres régimes más externas.
¾ Adultos (A): se entiende por adulto aquellos individuos que tienen más
de 7 meses de edad (Puigcerver et al., 2003). Estos individuos son
fácilmente reconocibles por evidenciar un gran desgaste en las puntas y
laterales de las régimes, incluso el raquis tiene la apariencia de estar
roído (Saenz de Buruaga et al., 2001). A parte, las plumas han perdido
casi toda su pigmentación, por lo que presentan una tonalidad muy clara.
Los individuos de más de un año pueden presentar la muda post-cría, en
la que empiezan a mudar las régimes primarias desde las internas a las
externas.
Figura 11: Ala de un individuo adulto y detalle del gran desgaste que
presentan sus plumas.
29
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
™ Sexo: se diferencia por las características morfológicas tanto de la coloración del
pecho como de la garganta, y estaban especificados por los cazadores en la
encuesta. A continuación se especifica las características de los distintos
patrones:
¾ Coloración del pecho (Glutz et al., 1973):
•
Pecho marrón oscuro o anaranjado sin motas negras:
típico de machos, aunque en estados juveniles pueden
presentar motas oscuras.
•
Color crema con motas negras: típico de las hembras.
¾ Coloración de la garganta y existencia de ancla (Agostini, 1936):
•
Negra o marrón oscura: macho adulto.
•
Oscura con presencia de ancla: macho adulto.
•
Clara con presencia de ancla: macho adulto o joven.
•
Crema o blanca sin ancla: hembra adulta aunque podría
ser un macho joven.
En caso de contradicción entre ambas variables, prevalece el criterio del
pecho frente a la coloración de la garganta (según indicaciones del Dr. J.
Nadal). En el caso de los pollos la determinación del sexo es muy
complicada, pues los machos pueden presentar motas negras en el pecho
y no tienen el ancla definida, por lo que en los cálculos que tienen en
cuenta el sexo, se excluyen los individuos pollos.
Figura 12: Diferentes coloraciones de garganta en Coturnix c. coturnix
(Mur, 1994).
™ Muda y longitudes: en las fichas de laboratorio se indica cual es el estado de
muda de cada una de las régimes primarias, estando estas numeradas del interior
al exterior (del 1 al 10). Para determinar la muda es necesario retirar la
infracobertoras (con una lanceta) para poder observar los cañones de las
régimes. La muda se divide en tres categorías:
¾ Pluma nueva: son aquellas plumas que han mudado recientemente y que
aún les pueden quedar algunos milímetros de crecimiento, aunque ya no
30
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
tengan la membrana de crecimiento (se observa un penacho de pelos a la
parte inferior del cañón).
¾ Pluma en muda activa: son aquellas plumas que están mudando. Se
observa la presencia de la membrana de crecimiento, de color
blanquecino y muy frágil, envolviendo la base del cañón (negro). Aparte
se evidencia su menor longitud con respecto a las otras plumas.
¾ Pluma vieja: son aquellas plumas que todavía no han mudado. Se
distinguen por su desgaste y por su pérdida de coloración. Pueden tener
un pequeño penacho de pelos en la base del cañón, pero más alto que en
las plumas nuevas. Estas características no siempre son presentes, ya que
en los individuos jóvenes se consideran plumas viejas a plumas que hace
poco que han crecido (la muda post-juvenil empieza a los 21 días de
vida).
Figura 12: Detalle de plumas en crecimiento (nuevas) y mudando (en mida activa).
Figura 13: Secuencia general de muda (Mejías, 2000).
Una vez determinado el estado de muda de cada pluma y aún con las
infracobertoras levantadas, se mide la longitud solamente en las tres régimes
exteriores (10ª, 9ª y 8ª) y en aquellas que están en muda activa (su longitud
31
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
permite fechar a los individuos). La longitud se mide desde la base del cañón,
des del tejido conjuntivo, hasta el ápice de la pluma, teniendo la precaución de
estirar la pluma para que la medida sea correcta.
2.3. CARACTERIZACIÓN DEL MEDIO
BIOFÍSICO
Para la realización del presente trabajo, se ha creído necesario hacer una
descripción biofísica de las distintas zonas de estudio para poder relacionar la dinámica
poblacional con los aspectos climáticos y del hábitat, y para poder calcular la superficie
potencialmente útil para la codorniz. La descripción se ha hecho a escala de municipio y
la información utilizada ha estado proporcionada por el Ministerio de Agricultura, Pesca
y Alimentación (M. A. P. Y. A).
Primeramente, se ha hecho la caracterización físico-climática (mediante la
Aplicación SIGCH. del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación), en la que se
han descrito los siguientes aspectos:
¾ Cartografía general:
-
Altitud (valor medio de las bandas de altitud).
Pendientes (valor medio expresado en porcentajes).
¾ Información agroclimática:
-
Periodo cálido: Nº de meses cuya temperatura media de las máximas es mayor
de 30 °C.
Temperatura media mensual.
Temperatura media de máximas del mes más cálido.
Temperatura media de mínimas del mes más frío.
Pluviometría media anual.
ETP media anual (Thornthwaite).
Factor R (Erosividad de la lluvia -Ecuación Universal de Pérdidas de Suelo-).
En segundo lugar se ha realizado la caracterización de los cultivos y
aprovechamientos (mediante la Aplicación MCA. del Ministerio de Agricultura, Pesca y
Alimentación), en la que se ha descrito la superficie de los cultivos y aprovechamientos
útiles para el desarrollo de la codorniz (labor de secano, labor con frondosas, huerta y
cultivos forzados, cultivos herbáceos en regadío y prados naturales; según Purroy, 1997)
y la superficie total.
32
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
2.4. CARACTERIZACIÓN DE LAS
CONDICIONES METEORÓLOGICAS
DEL AÑO 2003
Si las condiciones atmosféricas no han sido extremas y la pluviosidad resulta por
encima de la media anual, excepciones aparte (asfixiantes calores y fuertes tormentas),
como regla general, en la media veda se obtiene un buen número de capturas
(Rodríguez-Tejeiro, Puigcerver, Gallego y Pérez, 1999). Como se ha descrito en el
apartado de descripción de la especie, las precipitaciones caídas durante los meses de la
época de cría, de abril a junio aproximadamente, tienen gran importancia en el ciclo
reproductor de la codorniz. En años lluviosos (años en los que llueve más de lo que
suele llover en un promedio de los últimos 30 años), se alarga el periodo de cría de la
especie. Por lo tanto, se ha creído importante describir las condiciones meteorológicas
del año de estudio, para poderlas relacionar con la dinámica poblacional. La descripción
pluviométrica se ha obtenido del Instituto Nacional Meteorológico, que compara las
precipitaciones medias mensuales del año de estudio con las precipitaciones caídas en la
serie 1961-1990 (dividiendo el territorio nacional en cuencas hidrográficas). Aparte de
la descripción pluviométrica, se ha creído necesario realizar una descripción
meteorológica general de la primavera y verano del año 2003, por ser las épocas en que
la codorniz realiza su ciclo reproductor (se han seguido las descripciones del Instituto
Nacional Meteorológico).
2.5. CARACTERIZACIÓN DE LAS
PRODUCCIONES CEREALÍSTICAS DEL
AÑO 2003
La codorniz se alimenta en un 90% de materia vegetal, del que únicamente un
18% corresponde a semillas de gramíneas cultivables (Mukherjee, 1963), perteneciendo
el resto a las semillas y frutos de las plantas herbáceas asociadas a los campos de
cultivo. No obstante, el ciclo biológico de la codorniz transcurre al amparo de densos
cultivos, generalmente cerealistas. Es en las siembras de trigo, donde las codornices
encuentran el alimento preferido, sobretodo el de caña fina (C. Garacia, 1996). Según
M. Delibes (2002), la abundancia de codornices probablemente haya estado
históricamente relacionada con la abundancia de cultivos de cereal. Estas características
hacen adecuado un mínimo tratamiento de las estadísticas agrarias para poder entender
la dinámica poblacional de las codornices en el año de estudio. La información sobre
producciones agrarias se ha obtenido en la Web del Ministerio de Agricultura, Pesca y
Alimentación (M. A. P. Y. A.). Se ha considerado importante considerar:
-
La producción cerealística total en España en el año 2003 (la interpretación de
este dato se hace comparándolo con las producciones de los 10 años anteriores).
-
La producción de los principales cereales cultivados y apreciados por la
codorniz (trigo y cebada). Secundariamente se ha considerado las producciones
de avena y centeno. La interpretación de estos datos se ha realizado
33
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
comparándolos con las producciones del año anterior. Cabe resaltar que los
valores utilizados son estimaciones de las producciones anuales (operaciones
estadísticas ejecutadas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación,
que determina con periodicidad los avances de superficies y producciones de los
principales cultivos herbáceos y las producciones de los principales cultivos
leñosos, dentro de un calendario establecido al efecto en función de las épocas
de siembra y recolección de cada uno). La información se presenta para cada
provincia, de forma que se puede describir los diferentes niveles de producción
en las distintas cuencas estudiadas.
-
Se ha considerado oportuno clasificar las provincias según su carácter cerealista.
Para este fin, se ha definido la riqueza cerealística, expresada como la
producción de cereal total de la provincia en el año de estudio por unidad de
superficie total de la provincia. En definitiva, este índice refleja la densidad
media de cereal (en producción) para toda la provincia.
2.6. AGRUPACIÓN DE LAS MUESTRAS
RECOGIDAS
En el presente trabajo se estudian 474 muestras procedentes de 38 cotos,
situados en 11 provincias diferentes e incluidas en 6 comunidades autónomas. Al ser
muy variadas las condiciones biofísicas entre las distintas zonas de procedencia de las
muestras, se ha considerado oportuno agruparlas en zonas más homogéneas, de forma
que se obtengan muestras representativas y lograr una mayor calidad de estudio. No
obstante, para poder realizar un estudio estadístico de una determinada población es
necesario entresacar un número de elementos suficiente para que la muestra estudiada
sea representativa de la población.
Teniendo en cuenta que la procedencia de las muestras es muy variada y que su
número es limitado, se ha considerado que sería una buena solución agrupar los cotos
según la gran cuenca hidrográfica a la que pertenecen. Para la agrupación se ha utilizado
los Sistemas de Información Geográfica del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
(M. A. P. Y. A.).
2.7. CÁLCULO DE LA SUPERFICIE ÚTIL
Y ALTITUD ÓPTIMA PARA LA
CODORNIZ
La superficie útil de la codorniz intenta agrupar todas los tipos de ambiente en
que puede vivir la codorniz, es decir, su hábitat. La mayoría de ambientes en que vive
actualmente la codorniz son zonas aprovechadas agrícolamente por el hombre, por lo
que en lugar de ambientes se hablará de usos del suelo. Son usos del suelo propicios
para la codorniz (Purroy, 1997): labor de secano, labor con frondosas, huerta y cultivos
forzados, cultivos herbáceos en regadío y prados naturales. La superficie útil se
expresará respecto a la superficie total. Las superficies que se consideran no son las de
34
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
los cotos sino la de los municipios correspondientes y se han sacado de la página Web
del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (M. A. P. Y. A.).
Se define como altitud óptima para la codorniz en el periodo de estudio (15 de
agosto al 21 de septiembre) el intervalo entre 600 y 1000 metros (relacionado con el
ciclo de maduración de los cereales y según indicaciones del Dr. J. Nadal). Se
clasificará como altitud subóptima los valores que no estén comprendidos en dicho
intervalo.
2.8.
CÁLCULO DE LA DENSIDAD
La abundancia en el tiempo es un parámetro esencial para poder interpretar
correctamente el estado de una población, por lo que en gestión cinegética este dato
resulta fundamental para el establecimiento de cupos de captura de la especie a cazar.
Además, detecta fluctuaciones y tendencias de las poblaciones y se utiliza para estudiar
la selección o preferencias de hábitat (Onrubia, 1988).
El cálculo de la abundancia mediante los resultados de caza es un procedimiento
que depende de cuestiones como la distribución espacio-temporal de la presión de caza,
la distribución de la misma población en el momento de la cacería, la reiteración de las
acciones de caza, la experiencia de los participantes y su conocimiento del terreno, al
igual que las características intrínsecas de la propia población cinegética. Todos estos
aspectos constituyen un conjunto de variables de muy diversa entidad y en ocasiones de
imposible cuantificación, que impiden, con un mínimo rigor, la identificación
rentas/densidad (Fuentes et al., 1991).
Nadal (1994) considera que el número de animales cobrados durante un día por
un cazador es un valor relativo de la densidad. Partiendo de este número se puede
deducir la densidad absoluta. El razonamiento es el siguiente: un cazador medio en un
día de caza, anda un promedio de 5 horas, en las que aproximadamente recorre 7,5 Km
y puede disparar sobre unos 20 metros a cada uno de sus lados. Se concluye que el área
efectiva de disparo por jornada y cazador es de 30 ha. El número de codornices
censadas (las vistas) dividido entre las 30 ha, es la densidad relativa de codornices en
esta área recorrida. Nadal (1994) aconseja realizar la media de los valores calculados
durante todos los días de caza para aumentar la precisión del cálculo de la densidad.
No se ha calculado la densidad de codornices para cada una de las muestras,
porque en una jornada de caza un mismo cazador puede aportar más de una muestra, por
lo que el cálculo de la densidad se ha hecho para las distintas jornadas de caza que han
aportado muestras en el presente trabajo. En las muestras se aporta información del
número de cazadores y la hora de inicio y de fin de la jornada de caza, por lo que la
fórmula utilizada para el cálculo de la densidad es:
Densidad = codornices vistas / (hora final – hora inicio) x 1.5 Km/h x (nº de cazadores +
1) x 0.02 Km x 100 ha/Km2
Es decir, se considera que el cazador camina a 1.5 Km/h y que éste barre 20
metros a cada lado, es decir 40 metros en total. La distancia caminada durante la jornada
multiplicada por la banda de barrido da el área total casada, que será el área de censo.
35
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Cuando el cazador caza en cuadrilla, la distancia entre cazadores será de 20 metros, por
lo que la banda barrida es: (nº de cazadores + 1) x 0.02 Km. En el caso de no conocer el
tiempo de caza (hora inicio y hora final), se ha considerado un tiempo igual a la media
de las distintas jornadas en que si se conocen estos datos.
La densidad descrita se ha denominado densidad de caza y se entiende como un
valor relativo de la densidad. Con el objetivo de promover un nuevo concepto, se ha
calculado la densidad absoluta, considerando para su cálculo, la hipótesis siguiente: al
ser el perro el complemento del cazador, se considera que cada cazador busca el tipo de
perro que más se complementa con él. Por lo tanto, un cazador de gran calidad necesita
un perro que destaque, mientras que un cazador medio se bastará con un perro de
características no muy especiales. Con esto, se considera que el rendimiento del cazador
(nº de codornices muertas/nº de codornices vistas) es “idéntico” al rendimiento del perro
(nº de codornices levantadas o vistas/nº de codornices en el área).
nº de codornices muertas/nº de codornices vistas =
= nº de codornices levantadas o vistas/nº de codornices en el área
Una vez establecida esta igualdad, se define la densidad absoluta como aquella
densidad que realmente hay en la zona cazada (codornices vistas + codornices que el
perro no levanta). Se calcula mediante la siguiente fórmula:
Densidad absoluta = Densidad de caza x
x (2 x nº de codornices vistas / nº de codornices cazadas)
En definitiva, se tiene la densidad de caza como valor de la abundancia de
codornices (densidad relativa) y la densidad absoluta como estimador de la densidad
real de codornices en el área de caza.
2.8.1. Regresión entre la densidad de caza y absoluta
La densidad de caza es un parámetro fácil de calcular (sólo se necesita una
mínima información de las jornadas de caza). Sin embargo, la densidad absoluta de
codornices que hay en un coto es difícilmente cuantificable. La densidad absoluta
calculada en este trabajo intenta ser un buen estimador y necesita de próximos trabajos
para determinar su capacidad para cuantificar con cierta exactitud la densidad que
realmente hay en el coto. Para completar el trabajo, con los resultados obtenidos se ha
realizado un análisis de regresión y se ha determinado el coeficiente de determinación
con el fin de observar la posible existencia de relación entre la densidad de caza
(fácilmente calculable) y la densidad absoluta (estimación de la densidad real).
En primer lugar, se ha calculado el modelo de regresión ajustado y el coeficiente
de determinación considerando como variable independiente a la densidad de caza (X) y
variable dependiente a la densidad absoluta (Y). El ajuste de la función (y = f(x)) a la
nube de puntos (xi, yi) se ha resuelto a través del método de mínimos cuadrados. Este
análisis de regresión sólo pretende estudiar si las densidades de caza y las densidades
absolutas en el presente trabajo mantienen una relación y si ésta es lineal, y no proponer
un modelo general, ya que para esto sería necesario un análisis más amplio (una vez
contrastada la veracidad de la densidad absoluta). De todas formas, una relación lineal
36
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
indicaría una cierta lógica en la hipótesis considerada para el cálculo de la densidad
absoluta (constancia de la variable nº de codornices vistas/nº de codornices cazadas).
2.9. DETERMINACIÓN Y ANÁLISIS DE
LAS VARIABLES BIOMÉTRICAS
El análisis y determinación de las variables biométricas es útil para poder
establecer un diagnóstico y diferenciar sexos y edades en Coturnix c. coturnix (Mejías,
2000). En el presente estudio las variables biométricas analizadas han sido las
siguientes:
-
Peso.
Longitud total.
Longitud de la 10ª régime primaria.
Longitud de la 9ª régime primaria.
Longitud de la 8ª régime primaria
En primer lugar se ha realizado un análisis exploratorio de datos con el fin de
caracterizar el aspecto general de la distribución de cada variable y de sus posibles
desviaciones destacables. A continuación, se ha resuelto un análisis de varianza
(ANOVA) con el objetivo de comprobar si existen diferencias significativas para cada
variable biométrica y determinar si estas diferencias se deben a la edad, al sexo o a su
interacción.
2.9.1. Análisis exploratorio de datos y estadística
descriptiva aplicada al análisis de las variables
biométricas
Se han aplicado estadísticos propios de la Estadística Descriptiva, cuyo objetivo
es según Vargas (1995) resumir o describir numéricamente un conjunto de datos con el
fin de facilitar su interpretación. Dichos estadísticos se detallan a continuación,
agrupados según cual sea el resultado que proporcionan:
-
Medidas de tendencia central: representan aquellos valores de la variable que
se encuentran alrededor del centro de la distribución de frecuencias (promedio).
En el trabajo, se ha escogido la media aritmética como representación del
promedio de la muestra. La media deja de ser representativa de la distribución de
frecuencias en el momento que existen valores muy extremos, ya que se trata de
un índice que toma en consideración todos y cada uno de los valores,
provocando un efecto de asimetría nada conveniente. Para evitar este problema,
se ha calculado también la mediana, la cual permite localizar la existencia de
heterogeneidad cuando difiere mucho de la media.
-
Variabilidad: representa el grado de concentración de los valores de una
distribución en torno a su promedio. Para representarla se ha escogido la
desviación típica (promedio de las desviaciones de los valores respecto a su
media) y el coeficiente de variación (es un a medida de variabilidad
37
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
adimensional, lo que permite comparar variabilidades de características de
distinta naturaleza).
2.9.2. Diferencias biométricas entre sexos y edades
Para determinar las diferencias biométricas entre sexos y edades se ha realizado
un análisis de la varianza (ANOVA). El análisis de la varianza es una técnica estadística
introducida por Fischer en 1923 y es actualmente un método muy utilizado para
contrastar la igualdad de varias medias. Muchos autores dicen que es la técnica
estadística más útil de la Inferencia Estadística, siendo de gran aplicación en los diseños
de experimentos, y muy concretamente en la investigación biológica y agraria.
Un concepto básico en el análisis de varianza es el de factor, entendiéndose
como tal la cualidad o propiedad según la cual los datos se clasifican. A los estados
diferentes de un factor se les llama niveles y pueden ser cualitativos y cuantitativos. En
el presente trabajo los factores utilizados son la edad y el sexo de las codornices, siendo
los dos factores compuestos por niveles cualitativos (P, J, JR y A por un lado; y MA y
HE por el otro).
El análisis de varianza pretende contrastar las medias poblacionales de los i
niveles (µ1, µ2,…, µi) basándose en medias muestrales (x1, x2,…, xi), haciendo el
contraste de la siguiente forma:
H0: µ1=µ2=…= µi
H1: al menos dos medias no son iguales.
Es decir, el análisis de varianza compara la variación debida a fuentes concretas con la
variación entre individuos que deberían ser similares. Como todos los procedimientos
de inferencia, el uso del ANOVA está justificado únicamente cuando se cumplen ciertos
requisitos (Moore, 1998):
-
Se tienen I muestras aleatorias simples independientes, una para cada una de las
I poblaciones.
-
La población i-ésima tiene una distribución normal de media desconocida µi. Las
medias pueden ser distintas en las distintas poblaciones.
-
Todas las poblaciones tienen la misma desviación típica σ cuyo valor es
desconocido.
Según Moore (1998) como ninguna población real tiene exactamente una
distribución normal, la utilidad de los procedimientos de inferencia que suponen la
normalidad depende de su sensibilidad a la falta de ésta. Afortunadamente, la prueba F
propuesta por Fisher del ANOVA es robusta. Moore (1998) afirma que cuando no
existen observaciones atípicas y las distribuciones maestrales son aproximadamente
simétricas, se puede utilizar de forma segura el ANOVA. Las pruebas de significación
estadísticas permiten estimar la probabilidad de que las diferencias encontradas entre los
distintos tratamientos ocurran al azar, pero hay que destacar que ningún análisis
estadístico implica certeza, pues siempre existirá un grado de incertidumbre (Romagosa
et al., 2001).
38
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Las medias muestrales estudiadas se refieren a los siguientes parámetros
cuantitativos: peso, longitud total, longitud de la 10ª régime, longitud de la 9ª régime y
longitud de la 8ª régime.
Se han hecho tres análisis de varianza (todos con un diseño completamente
aleatorizado), dos de clasificación simple (edad y sexo) y uno de clasificación doble
(edad x sexo). El análisis de clasificación simple sólo considera el efecto de un factor,
mientras que en un análisis doble se analiza la influencia de dos factores distintos
simultáneamente, es decir, se estudia la interacción de ambos factores. El análisis se ha
hecho siguiendo el modelo de tipo I. Para complementar los resultados obtenidos, se ha
aplicado la siguiente herramienta estadística:
-
Mínimos cuadrados medios para el efecto edad x sexo: se trabaja con la
hipótesis nula (H0): mínimo cuadrado medio (i) = mínimo cuadrado medio (j),
donde i y j son las diferentes combinaciones de sexo y clase de edad. Con este
método se obtienen las diferencias que hay entre los diferentes niveles
combinados.
Para su realización se ha utilizado el programa informático SAS System.
2.10. ANÁLISIS DE LA ESTRUCTURA DE
LA POBLACIÓN
La estructura de una población se define como su composición en grupos de
edad y sexo. Normalmente se expresan los datos en porcentajes sobre pirámides de
edades. Sin embargo, en las galliformes son más usuales dos cocientes: la razón de
edades (age-ratio), que es el número de individuos juveniles partido por el de adultos, y
la razón de sexos (sex-ratio), que corresponde a los ejemplares machos partido por las
hembras. El examen de las aves abatidas durante la caza o las muestras biológicas
obtenidas de ellos se deben usar para determinar el sexo y la edad de los animales. Con
esos datos se pueden calcular los dos cocientes: la razón de edades y la de sexos.
Conocer la estructura de la población es necesario para diagnosticar el estado de la
población, poder predecir su tendencia y fijar racionalmente el cupo de capturas. Nunca
se deben interpretar las razones de edades y sexos sin conocer la densidad, ya que una
población puede aumentar, disminuir o estar estable sin variar sus razones de edades o
sexos (Nadal, 2004).
2.10.1.
Razón de sexos
La razón de sexo es el resultado de dividir el nº de machos abatidos por el nº de
hembras abatidas en una determinada zona, por lo que el resultado nos dará el nº de
machos que hay por cada hembra, entendiendo que tanto el nº de machos abatidos como
el de hembras son proporcionales al nº de machos y hembras que hay en la población.
Esta proporción de sexos es un indicativo de la estructura de la población y debe ser
valorada en función del sistema de apareamiento de cada especie, de la potencialidad
reproductora de cada clase de edad y de la mortalidad diferencial de cada sexo. El
39
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
análisis de este índice en los resultados de las cacerías es de gran interés, pues informa
de un parámetro poblacional difícil de conocer por otros medios (Fuentes et al., 1991).
La razón de sexo puede a su vez dividirse entre:
•
Razón de sexo de los jóvenes:
nº de machos jóvenes/nº de hembras jóvenes
•
Razón de sexo de los jóvenes redondeados:
nº de machos jóvenes redondeados/nº de hembras jóvenes redondeadas
•
Razón de sexo de los adultos:
nº de machos adultos/nº de hembras adultas
Estas dos razones complementan a la razón de sexo para el total de la población y
permiten diseñar actuaciones más precisas sobre problemas existentes (Nadal, 1994).
La razón de sexo es indicadora de la estructura de la población (si está
equilibrada o no) y de la productividad potencial en relación con la proporción esperada
de machos y hembras, que es uno a uno en el caso de Coturnix c. coturnix. Esta relación
1:1 se justifica por dos razones: el sentido de la distribución (es el valor esperado según
la distribución de los individuos de los dos sexos al azar) y la estrategia de vida de la
especie (Nadal, 1994). Cuando la razón de sexos es menor que 1, existe un mayor
número de hembras y en consecuencia, se trata de una población con una productividad
potencial alta. En el caso contrario, cuando la razón de sexos es mayor que 1, el número
de hembras es menor que el de machos, por lo que la productividad potencial es baja.
Según Nadal (1995), en aquellas poblaciones que están estables o en expansión, la razón
de sexos es igual o inferior a 1, y en aquellas que están en declive, la razón de sexos es
menor a 1. No obstante, esto es difícil de interpretar, ya que la codorniz es una especie
migradora y por consiguiente existe un flujo constante de individuos entre distintas
zonas.
2.10.2.
Razón de edad
La razón de edades en las cacerías es un buen indicador del nivel de
productividad reproductora anual. Teniendo en cuenta que la gestión de capturas en
caza menor descansa básicamente en el incremento anual por reproducción, se
comprende fácilmente el interés de este parámetro para la ordenación. El análisis de la
relación de edades en cacerías de especies migradoras como la codorniz, tiene
connotaciones que dificultan extraer conclusiones: ausencia de información en España y
producción en las distintas áreas de cría o volumen de la población indígena (Fuentes et
al., 1991).
Las razones de edad utilizadas en el presente estudio son las manejadas
frecuentemente cuando se trata de la codorniz, empleadas en estudios como Vadell
40
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
(1999), Mejías (2000) y el Programa de Anillamiento de Codorniz (Coturnix coturnix)
de la Federación Española de Caza:
¾ Razón α: indica la relación existente entre los individuos Pollos (P) respecto al
resto de clases de edad. Esta razón nos va a dar una idea de la capacidad
reproductora del conjunto de la población. Además, considera que son mayores
las posibilidades de que codornices nacidas en el año puedan reproducirse con
éxito ese mismo año.
P
Razón α = ─────
J+JR+A
¾ Razón β: indica la relación existente entre los individuos más jóvenes (P y J) y
los más adultos (JR y A). Esta razón nos dará una idea acerca de la capacidad de
procreación de los individuos Juveniles Redondeados (JR). También considera
que son elevadas las posibilidades de que codornices nacidas en el año puedan
reproducirse con éxito ese mismo año.
P+J
Razón β = ─────
JR+A
¾ Razón γ: indica la relación existente entre individuos juveniles (P, J y JR) e
individuos Adultos (A). Esta razón nos dará una idea de la capacidad de
reproducción de los individuos adultos, por lo que refleja el número de pollos
producido en ese año por cada adulto (si queremos conocer el número de pollos
producido por cada pareja solamente deberemos multiplicar ese valor por dos).
Esta razón considera que los ejemplares nacidos en el año de estudio tienen poca
posibilidad de reproducirse ese mismo año. Además de que son pocos los
individuos que lo consiguen, estos crían un número muy reducido de pollos, si
bien esta hipótesis debe verificarse en el futuro con la ayuda de métodos
científicos (Puigcerver et al., 2003).
P+J+JR
Razón γ = ─────
A
Ésta razón de edad es un índice de la estructura de la población que
refleja su tendencia en función de la tasa de renovación de los individuos
adultos: indica su productividad. El valor de la hipótesis de referencia 1:1 se
justifica por dos razones: el sentido de la distribución (es el valor esperado de la
distribución al azar de las dos clases de edad de los individuos) y por un
significado ecológico (pues es el valor mínimo necesario para la renovación de
la población) (Nadal, 1994). Además, la razón de edad se usa generalmente para
determinar el porcentaje de capturas a extraer o cupos (Nadal, 1998). En este
sentido, se han desarrollado para distintas especies, sistemas para evaluar el
umbral de seguridad del cociente de edades, aquel valor por debajo del cual es
preciso dictaminar la reducción drástica de la presión de caza (bien por la vía de
la reducción de la temporada en días hábiles o por los cupos de caza) (Fuentes et
41
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
al., 1991). Un valor de esta razón próximo o inferior al uno, informaría del
escaso éxito reproductor de la especie durante ese año y de la gran mortalidad
existente dentro de los pollos, por lo que no se renueva el total de los individuos
adultos, hecho que coincide con una disminución de la densidad de las
poblaciones, por lo que en estas condiciones se aconseja no cazar. En cambio, un
valor de esta razón igual o superior a uno, indica que la población se mantiene
estable o en expansión, por lo que produce excedentes, permitiendo su caza.
Aquellas poblaciones que tengan valores de la razón de edad γ por encima de
dos, se consideran productivas y su tendencia es a aumentar de tamaño (Nadal,
1998).
¾ Cociente J/JR: este cociente da una relación entre los individuos Juveniles (J)
respecto a los individuos Juveniles Redondeados (JR). Nos indicará la diferencia
existente entre los individuos nacidos en ese mismo lugar (J) y los individuos
migrados a ese lugar (JR).
2.10.3.
Contraste de bondad de ajuste aplicado a las
razones de edad y sexo
Un contraste de bondad de ajuste se emplea para verificar si un conjunto de
datos (o muestra aleatoria) procede de una población con una cierta distribución de
probabilidad. Existen diferentes tests de bondad de ajuste, de los cuales se ha elegido el
test χ2 de bondad de ajuste, por ser de fácil aplicación y dar resultados lo
suficientemente precisos. Este test es el más antiguo y más conocido de los tests de
bondad de ajuste, y fue introducido por Pearson en 1900, para utilizarlo con datos
nominales.
Este test puede aplicarse según sean conocidos o no los parámetros de la
distribución de la población. En el caso propio del trabajo los parámetros de la
distribución de la población son conocidos o más bien dicho esperados, considerando
que la distribución de una población de codornices tanto en sus razones de sexo como
en las de edad sigue una proporción 1:1.
Pearson propuso el estadístico χ2 de bondad de ajuste, el cual, bajo la hipótesis
nula H0, se distribuye según una distribución χ2 con k-1 grados de libertad. Valores altos
del estadístico χ2 indican fuertes discrepancias entre las frecuencias observadas y las
esperadas y eso nos lleva a rechazar la hipótesis nula H0, de que la muestra procede de
la población con función de distribución F0(x). Con esto se puede determinar la región
crítica, teniendo en cuenta un nivel de significación α, que en el trabajo será igual a
0,05.
En definitiva, se rechazará la hipótesis nula H0 cuando el valor del estadístico χ2
este dentro de la región crítica definida según el nivel de significación. En estos casos,
se dice que con un nivel de significación dado, la muestra estudiada no pertenece a una
población con una distribución F0(x). Si el valor del estadístico χ2 no esta dentro de la
región crítica definida según el nivel de significación, no se podrá rechazar la hipótesis
nula H0 y por lo tanto la muestra estudiada pertenece a una población con una
distribución F0(x), según el nivel de significación dado.
42
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
2.11. INFLUENCIA DEL MEDIO EN EL
DESARROLLO DE LA CODORNIZ
Es frecuente leer que la codorniz es una especie extremadamente oportunista que
realiza movimientos nomádicos tanto en altitud como en latitud para ir aprovechando
las diferencias en los ciclos de los cereales. También se sabe que la migración de la
codorniz tiene diferencias según sea el sexo y edad. Conociendo éstos dos conceptos se
puede decir que tanto la razón de edad como la razón de sexo están relacionadas con la
altitud y la latitud del área de estudio, por lo que son variables dependientes.
Se entiende como superficie útil de la codorniz, el porcentaje de terreno apto
para el desarrollo de esta especie dentro de una zona determinada. Es fácil pensar que la
estructura de una determinada población estará determinada por las características del
medio, parámetros que se entienden estimados en el presente trabajo por la superficie
útil. Por lo tanto, se podría decir que la razón de edad y sexo posiblemente son
dependientes de la superficie útil.
Una vez explicadas las posibles dependencias entre variables es evidente el uso
de algún método estadístico que rechace o no las hipótesis anteriores. El método
utilizado es conocido como contraste de independencia. Este método se basa en
clasificar los elementos de una muestra aleatoria de tamaño n, perteneciente a una
determinada población, en dos características, A y B, y sus respectivas categorías, r y s,
obteniendo la correspondiente tabla de contingencia.
El objetivo del análisis es contrastar la hipótesis:
H0: X e Y son independientes.
H1: X e Y no son independientes.
Este método utiliza un estadístico χ2 que se obtiene utilizando las frecuencias
observadas en la muestra y las frecuencias esperadas estimadas bajo el supuesto de que
la hipótesis nula es χ2 cierta. Este tiende asintóticamente a una distribución χ2 con (r-1)
x (s-1) grados de libertad. La hipótesis nula H0 se podrá rechazar cuando el estadístico
χ2 presente un valor perteneciente a la región crítica, definida ésta por el nivel de
significación α elegido, que en el presente trabajo es igual a 0,05.
2.12. DETERMINACIÓN DE LAS CURVAS
DE ECLOSIÓN
Las fechas de nacimiento y el período de cría de las especies silvestres son
fundamentales en la ordenación y gestión cinegética, pues permiten determinar los
períodos de máxima vigilancia para evitar pérdidas, el ajuste de períodos de caza y el
diseño de planes de muestreo en campo de la productividad anual (Fuentes et al., 1991).
A partir de muestras biológicas de los ejemplares abatidos se puede determinar,
de manera aproximada, la fecha de eclosión de los huevos (fecha de nacimiento de los
43
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
individuos jóvenes y de los jóvenes redondeados). El grupo de especies cinegéticas en
el que este tipo de aplicaciones es más sencillo y común es de las galliformes (Fuentes
et al., 1991).
Según Vadell (1999) existen tres métodos para la determinación de la edad de
ejemplares jóvenes y jóvenes redondeados en Coturnix c. coturnix, cada uno de ellos
basado en distintas variables biométricas: el peso, la longitud del ala y el crecimiento de
las régimes primarias que se encuentran en muda activa. En el presente trabajo se ha
elegido el método que se basa en el crecimiento de las régimes primarias que se
encuentran en muda activa, por ser una variable medida en laboratorio disponible para
casi todas las muestras analizadas (el peso lo aporta el cazador, por lo que hay muchas
muestras en que no está disponible y la longitud del ala no se ha podido mesurar en gran
número de muestras por estar ésta mal cortada). Vadell (1999) considera que la datación
de los ejemplares juveniles a partir de la secuencia de muda post-juvenil (crecimiento de
las régimes primarias que se encuentran en muda activa) es el método más preciso
actualmente.
La metodología para la determinación de la edad a partir del crecimiento de las
régimes primarias que se encuentran en muda activa se ha basado en un estudio llevado
a cabo por Saint Jalme y Guyomarc’h (1989) con codornices de la subespecie europea
(Coturnix c. coturnix), codornices que fueron criadas en condiciones de semilibertad. En
los resultados del estudio de Saint Jalme y Guyomarc’h (1989) no se exponía una tabla
en la que aparecieran los días de edad de los individuos en función de las régimes
primarias que estuvieran en estado de muda directa, sino que a partir de unas tablas de
puntuación acumulada mostraba en que intervalo de puntuación mudaba una régime
determinada y trasladando este intervalo a una gráfica se podía calcular los días que
tardaba la pluma en crecer. De esta forma y gracias a este estudio, Vadell (1999) elabora
la primera tabla que relaciona el crecimiento de las régimes primarias con la edad de la
codorniz (Anejo III). Con la utilización de estas tablas es posible fechar ejemplares
hasta los 105 días de edad y diferenciar entre machos y hembras.
Con este método se ha calculado la edad en días de los individuos clasificados
como Jóvenes (J) y Jóvenes Redondeados (JR). En aquellas muestras que tenían
especificada la data de captura también se ha calculado la fecha de eclosión, restando de
esta fecha los días de vida del individuo.
Para la determinación de la curva de eclosión para los individuos Juveniles
Redondeados (JR), se tiene que tener en cuenta dos hipótesis: la teoría expuesta por
Saint Jalme et al. (1995) sobre la parada de la muda post-juvenil coincidiendo con la
migración (de los individuos nacidos al principio de la temporada de cría) desde el norte
de África o sur de la Península Ibérica hasta la zona de estudio; se supone que la
primera pluma que aparece creciendo o mudando es la que inicia la segunda fase de la
muda post-juvenil. Por lo tanto, para el cálculo de la fecha de nacimiento de los
individuos jóvenes redondeados, además de tener en cuenta la pluma más externa en
muda o crecimiento, es necesario considerar los días de parada de la muda, que según
Saint Jalme et al. (1995) y Vadell (1999) son 53 días.
44
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
2.12.1.
Regresión entre la fecha de eclosión de los
ejemplares jóvenes y la altitud del coto
Según Puigcerver (1990), cuanto mayor sea la altitud del lugar más tardía será la
llegada de las codornices, con lo que el ciclo reproductor se retrasará. Este hecho
evidencia que hay una relación entre la altitud de los distintos cotos y las fechas de
eclosión de los individuos cazados en éstos. Cabe resaltar, que esta relación sólo es
posible determinarla en los individuos jóvenes, los cuales se supone no se han movido
mucho de la zona en que nacieron. En los individuos jóvenes redondeados no es posible
determinar donde nacieron, porque han migrado, por lo que es imposible determinar la
relación entre la altitud y la fecha de eclosión.
No obstante, la época de cría también se verá retrasada si estamos en zonas de
mayor latitud (Glutz et al., 1973). Si bien existe una clara relación directa entre la fecha
de primeras llegadas y la latitud para rangos amplios, esta relación pierde fuerza cuando
los rangos latitudinales son a nivel de comunidad autónoma. Se puede decir que para
localidades cercanas, el efecto de la altitud es independiente de la latitud (Puigcerver et
al., 1993).
En el presente trabajo, se ha intentado relacionar las fechas de eclosión y la
altitud de los cotos, dividiendo los datos en zonas con poca variación latitudinal
(comunidades autónomas), para que este factor no interfiriese en la posible relación. En
primer lugar, se ha calculado el modelo de regresión ajustado y el coeficiente de
determinación considerando como variable independiente a la altitud del coto (X) y
variable dependiente a las fechas de eclosión real (Y). El ajuste de la función (y = f(x))
a la nube de puntos (xi, yi) se ha resuelto a través del método de mínimos cuadrados.
Con este análisis de regresión se pretende demostrar el retardo de las puestas conforme
aumenta la altitud.
45
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
3. RESULTADOS Y DISCUCIÓN
3.1. CARACTERIZACIÓN DE MEDIO
BIOFÍSICO
3.1.1. Caracterización físico-climática
¾ Municipios estudiados de la provincia de Burgos.
Las principales características físico-climáticas de los municipios estudiados en
esta provincia, se resumen en la Tabla 3.
NOMBRE
PREC.
ALTITUD PENDIENTE
Tª MÍN. Tª MED. Tª MÁX. ETP ANUAL PERIODO FACTOR
ANUAL
(m)
(%)
(ºC)
(ºC)
(ºC)
(mm)
CÁLIDO
R
(mm)
Junta de
Villalba de
Losa
813
8
983
0.0
10.1
24.4
627
0
130
Poza de la
Sal
865
7
659
-0.2
10.7
26.9
644
0
85
Valle de las
Navas
912
4
661
-1.1
9.7
26.7
614
0
83
Belorado
905
5
615
0.5
11.3
27.1
669
0
84
Sasamón
881
1
510
-1.1
10.9
28.3
663
0
70
Arenillas de
Riopisuerga
790
1
455
-1.0
11.5
29.5
681
1
68
Tabla 3: Principales características físico-climáticas de los municipios estudiados de Burgos
(M. A. P. Y. A., 2000).
¾ Municipios estudiados de la provincia de León.
Las principales características físico-climáticas de los municipios estudiados en
esta provincia, se resumen en la Tabla 4.
NOMBRE
PREC.
ALTITUD PENDIENTE
Tª MÍN. Tª MED. Tª MÁX. ETP ANUAL PERIODO FACTOR
ANUAL
(m)
(%)
(ºC)
(ºC)
(ºC)
(mm)
CÁLIDO
R
(mm)
Villagatón
1130
7
907
-2.6
8.9
25.5
608
0
128
Valverde de la
Virgen
952
2
532
-1.6
10.6
27.9
649
0
72
Bustillo del
Páramo
841
1
452
-1.2
10.7
27.9
654
0
62
Villamol
865
1
499
-1.0
11.5
29.3
681
1
72
Urdiales del
Páramo
824
1
431
-1.2
10.8
28.2
655
0
61
1019
8
669
-2.0
10.1
27.2
634
0
117
Castrocontrigo
Tabla 4: Principales características físico-climáticas de los municipios estudiados de León
(M. A. P. Y. A., 2000).
46
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
¾ Municipios estudiados de la provincia de Palencia.
Las principales características físico-climáticas de los municipios estudiados en
esta provincia, se resumen en la Tabla 6.
NOMBRE
PREC.
ALTITUD PENDIENTE
Tª MÍN. Tª MED. Tª MÁX. ETP ANUAL PERIODO FACTOR
ANUAL
(m)
(%)
(ºC)
(ºC)
(ºC)
(mm)
CÁLIDO
R
(mm)
Soto de
Cerrato
800
0
423
-0.4
11.7
29.7
685
1
54
Tabla 6: Principales características físico-climáticas de los municipios estudiados de Palencia (M. A. P.
Y. A., 2000).
¾ Municipios estudiados de la provincia de Soria.
Las principales características físico-climáticas de los municipios estudiados en
esta provincia, se resumen en la Tabla 7.
NOMBRE
PREC.
ALTITUD PENDIENTE
Tª MÍN. Tª MED. Tª MÁX. ETP ANUAL PERIODO FACTOR
ANUAL
(m)
(%)
(ºC)
(ºC)
(ºC)
(mm)
CÁLIDO
R
(mm)
Arévalo de la
Sierra
1337
10
664
-2.7
8.9
26.7
597
0
82
Buitrago
1087
1
470
-1.9
10.2
28.4
642
0
62
Almenar de
Soria
1066
3
495
-2.1
10.0
28.4
630
0
64
Aldealafuente
1000
0
488
-2.1
10.4
29.0
645
0
58
Portillo de
Soria
1093
2
496
-2.2
10.0
28.5
627
0
62
Burgo de
OsmaCiudad de
Osma
967
1
523
-2.3
10.4
29.5
641
0
60
Tejado
1034
1
498
-2.1
10.2
28.7
637
0
61
Borjabad
1015
1
508
-2.4
10.3
29.3
644
1
59
San Esteban
de Gormaz
951
1
469
-1.8
11.1
29.6
673
0
50
Tabla 7: Principales características físico-climáticas de los municipios estudiados de Soria
(M. A. P. Y. A., 2000).
47
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
¾ Municipios estudiados de la provincia de Teruel.
Las principales características físico-climáticas de los municipios estudiados en
esta provincia, se resumen en la Tabla 8.
NOMBRE
PREC.
ALTITUD PENDIENTE
Tª MÍN. Tª MED. Tª MÁX. ETP ANUAL PERIODO FACTOR
ANUAL
(m)
(%)
(ºC)
(ºC)
(ºC)
(mm)
CÁLIDO
R
(mm)
Alcañiz
383
3
342
1.3
14.6
31.9
791
2
130
Torre los
Negros
1166
6
522
-1.8
10.9
28.8
659
0
117
Mezquita
de Jarque
1316
6
504
-2.1
10.2
27.6
637
0
131
Aliaga
1290
13
484
-2.5
9.2
25.6
595
0
146
Camarillas
1337
3
502
-1.7
9.7
27.9
610
0
124
Pozondón
1357
3
468
-3.1
9.2
27.6
601
0
78
Ababuj
1425
4
468
-1.9
9.2
27.8
602
0
102
Cella
1079
2
399
-2.3
10.9
29.7
660
1
72
La Puebla
de
Valverde
1311
6
513
-0.9
10.3
28.0
637
0
96
Tabla 8: Principales características físico-climáticas de los municipios estudiados de Teruel
(M. A. P. Y. A., 2000).
¾ Municipios estudiados de la provincia de Badajoz.
Las principales características físico-climáticas de los municipios estudiados en
esta provincia, se resumen en la Tabla 9.
NOMBRE
PREC.
ALTITUD PENDIENTE
Tª MÍN. Tª MED. Tª MÁX. ETP ANUAL PERIODO FACTOR
ANUAL
(m)
(%)
(ºC)
(ºC)
(ºC)
(mm)
CÁLIDO
R
(mm)
Montijo
225
1
504
3.3
16.4
34.6
857
3
87
Olivenza
257
2
544
3.8
16.5
34.7
853
3
98
Tabla 9: Principales características físico-climáticas de los municipios estudiados de Badajoz
(M. A. P. Y. A., 2000).
¾ Municipios estudiados de la provincia de Sevilla.
Las principales características físico-climáticas de los municipios estudiados en
esta provincia, se resumen en la Tabla 10.
NOMBRE
Valencina
de la
Concepción
PREC.
ALTITUD PENDIENTE
Tª MÍN. Tª MED. Tª MÁX. ETP ANUAL PERIODO FACTOR
ANUAL
(m)
(%)
(ºC)
(ºC)
(ºC)
(mm)
CÁLIDO
R
(mm)
98
1
604
5.0
18.2
35.4
939
4
149
Tabla 10: Principales características físico-climáticas de los municipios estudiados de Sevilla
(M. A. P. Y. A., 2000).
48
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
¾ Municipios estudiados de la provincia de Cádiz.
Las principales características físico-climáticas de los municipios estudiados en
esta provincia, se resumen en la Tabla 11.
NOMBRE
Tarifa
PREC.
ALTITUD PENDIENTE
Tª MÍN. Tª MED. Tª MÁX. ETP ANUAL PERIODO FACTOR
ANUAL
(m)
(%)
(ºC)
(ºC)
(ºC)
(mm)
CÁLIDO
R
(mm)
160
9
984
8.4
17.2
29.2
844
0
230
Tabla 11: Principales características físico-climáticas de los municipios estudiados de
(M. A. P. Y. A., 2000).
¾ Municipios estudiados de la provincia de Cuenca.
Las principales características físico-climáticas de los municipios estudiados en
esta provincia, se resumen en la Tabla 12.
NOMBRE
Villar de
Cañas
PREC.
ALTITUD PENDIENTE
Tª MÍN. Tª MED. Tª MÁX. ETP ANUAL PERIODO FACTOR
ANUAL
(m)
(%)
(ºC)
(ºC)
(ºC)
(mm)
CÁLIDO
R
(mm)
839
2
506
0.0
13.1
32.1
733
2
70
Tabla 12: Principales características físico-climáticas de los municipios estudiados de Cuenca
(M. A. P. Y. A., 2000).
¾ Municipios estudiados de la provincia de Valencia.
Las principales características físico-climáticas de los municipios estudiados en
esta provincia, se resumen en la Tabla 13.
NOMBRE
Cheste
PREC.
ALTITUD PENDIENTE
Tª MÍN. Tª MED. Tª MÁX. ETP ANUAL PERIODO FACTOR
ANUAL
(m)
(%)
(ºC)
(ºC)
(ºC)
(mm)
CÁLIDO
R
(mm)
239
2
514
4.0
16.2
31.0
831
1
161
Tabla 13: Principales características físico-climáticas de los municipios estudiados de Valencia
(M. A. P. Y. A., 2000).
3.1.2. Caracterización de los cultivos y aprovechamientos
En la Tabla 14 se detallan las superficies que ocupan los cultivos y
aprovechamientos aptos para el desarrollo de la codorniz y la superficie total de los
municipios estudiados (M. A. P. Y. A., 2000).
49
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Coto
Municipio
Arenillas de Río Pisverga
Castrillo de
Sasamón
Murcia
Belorado
Lences de
Poza de la Sal
Bureba
Robredo-Temiño Valle de las Navas
Junta de Villalba
Villalba de Losa
de Losa
Manzanal del
Villagatón
Puerto
Matalobos del
Bustillo de
Páramo
Páramo
Urdiales del Páramo
Nogarejas
Castrocontigo
Oncina de la
Valverde de la
Valdocina
Virgen
Valverde de la
Valverde de la
Virgen
Virgen
Villacalabuey
Villamol
Cerrato
Soto de Cerrato
Aldealafuente
Borjabad
Buitrago
Cardejón
Almenar de Soria
Arévalo de la
El Puerto
Sierra
Portillo de Soria
San Estevan de
SO-10.411
Gormaz
Tejado
Torralba del
Burgo de Osma
Burgo
Ababuj
Alcañiz
Aliaga-Camarillas
Cella
La Puebla de Valverde
Mezquita de Jasque
Pozondón
Torre de Negros
Montijo
San Francisco de
Olivenza
Olivenza
Labor de
secano
(ha)
Labor de
frondosas
(ha)
Huerta y
cultivos
forzados
(ha)
2233,4
-
-
Cultivos
herbáceos
en
regadío
(ha)
298
9774,7
274,4
14,4
5258,1
-
2715,6
Prados
naturales
(ha)
Superficie
total (ha)
-
2792,7
-
-
11305,8
336,4
750,7
182,5
13134,2
-
16,7
8,6
5200,9
-
-
-
28,9
11173,6
1102,5
-
-
-
-
4585,1
3080,2
50,5
-
-
238,8
16718,8
-
-
-
6533,4
233
7183,4
3754,6
-
-
3077,2
670,2
15,7
48,6
3281,5
19465,9
4643,5
-
226,1
-
219
6360,3
4643,5
-
226,1
-
219
6360,3
2963,1
474,6
4147,7
1709,7
493,6
7770,3
-
-
76,7
519,3
1
16,9
15,5
-
3964,9
1295,9
4566,9
2340,7
514,7
10594,4
865,5
-
-
-
13,1
4005,3
710,4
-
-
-
22,9
1289,6
20244,7
-
14,1
2284,4
-
40630,0
6350,8
-
-
-
-
7790,1
9977
-
36,2
1193,1
-
28910,9
1840,6
18088,4
5533,7
6910,5
7240,1
1779,6
1050,4
1221,8
2983,4
21,6
16,9
48,1
128
43,1
2,4
-
16
4209,1
48,5
1842,1
67,4
4334,4
-
5426,3
47250,5
24741,7
12459,9
28291,1
3115,6
6758,6
2912,3
11990,2
11048,8
6386,6
46,3
3955,4
-
43415
4,3
8188,7
1267,1
51,5
18,1
Valencina
7583,1
139,6
110,1
Tarifa
Ceuta
5886,4
30,6
27,7
Villar de Cañas
49,3
392,1
1322,3
Cheste
Tabla 14: Caracterización de los cultivos y aprovechamientos de los municipios estudiados
(M. A. P. Y. A., 2000).
2520,7
42006,6
7024,4
7150,4
50
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
3.2. DESCRIPCIÓN DE LAS
CARACTERÍSTICAS
CLIMATOLÓGICAS GENERALES DEL
AÑO 2003
Del resumen de las Características Generales del año 2003, estudio a nivel
nacional sobre la caracterización climatológica en el año 2003 hecho por el Instituto
Meteorológico Nacional, se han determinado las características de la primavera y
verano, las cuales se detallan a continuación:
¾ Primavera
El carácter térmico de los tres meses fue cálido o muy cálido en la práctica
totalidad de la Península, sobretodo en marzo. En consecuencia la primavera fue cálida
para todo el territorio nacional. Los valores termométricos más altos se registraron en la
tercera decena de mayo de forma general, favorecido este año por el menor número de
tormentas.
La distribución de las precipitaciones fue más irregular que las temperaturas. Se
alcanzaron valores relativos de muy húmedo en el norte de Levante y Bajo Ebro, de
carácter húmedo en el entorno del área mencionada y en puntos de Castilla y León y
litoral sur de Málaga y Cádiz. El carácter dominante fue seco en Extremadura, CastillaLa Mancha, zona centro, Catalunya Oriental, Galicia y en todo el Cantábrico. En esta
última zona dominó el carácter de muy seco, así como en el Alto y Medio Guadiana,
con pequeñas áreas en su interior donde las precipitaciones fueron extremadamente
bajas sobre el periodo de referencia.
Terminó la primavera con superávit de precipitación sobre el año agrícola, desde
1º de septiembre de 2002, en el norte y noroeste, gracias a las abundantes lluvias del
otoño, así como en el Duero, Tajo y Ebro. En el resto de la Vertiente Mediterránea
quedaron en ligero déficit, y en la cuenca sur-atlántica fueron normales.
Lo más destacable de la estación fueron las temperaturas relativamente elevadas,
que durante los 3 meses se mantuvieron entre el 15% de los meses respectivos más
cálidos (periodo de 1971-2000).
¾ Verano
El periodo junio-agosto tuvo un carácter térmico de extraordinariamente cálido
sobre el periodo normal (1971-2000), es decir, valores medios por encima del máximo
de 30 años, para la casi totalidad de la Península. Las fuertes anomalías de junio y las
algo menores de agosto presentaron una continuidad casi completa con pequeñas
interrupciones de escasos días en julio.
Las precipitaciones del verano fueron escasas para el conjunto del país.
Únicamente en Galicia, León y áreas de Asturias se registraron totales de carácter
húmedo. Aunque en la cuenca media del Duero predominaron los valores normales, en
51
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
el resto de la península predominaron caracteres de seco a muy seco. Fue muy seco en
el tercio sur peninsular, en Levante, en el Cantábrico Oriental, nordeste y Baleares. Se
llegaron a registrar valores extremadamente secos en Valencia.
Es de destacar las tormentas y otros fenómenos meteorológicos que se
presentaron en la segunda mitad de agosto en el cuadrante nororiental peninsular.
A continuación se presenta la tabla 15 con la caracterización de las
precipitaciones del año 2003 en las distintas cuencas españolas:
E
F
M
A
M
J
J
A
S
O
N
D
MH LH N MH MS S
N MH LH EH H
S
Duero
N
N N N MS LS N
H
N EH LH N
Guadiana
N LH N N MS MS N
N
N EH N LH
Guadalquivir
N
N LS
SW y Levante LS H N LH MH S LH LS N
MH EH N LH MH N LS LH EH MH H
N
Ebro
S
LS LH N
N EH N MH
S.mediterraneo MS LH N H
AbrilJunio
LS
S
S
LH
H
LS
Total
LH
N
LH
N
EH
MH
Tabla 15: Caracterización de las precipitaciones del año 2003 en las distintas cuencas españolas
(Instituto Meteorológico Nacional).
EH: extremadamente húmedo (el valor de precipitación media del mes es superior al máximo valor de la
serie 1961-1990).
MH: muy húmedo (el valor de precipitación media del mes está por encima del valor del 20% de los
valores más húmedos de la serie 1961-1990).
H: húmedo (el valor de precipitación media del mes está entre el 20% y el 40% de los valores más
húmedos de la serie 1961-1990).
N: normal (el valor de precipitación media del mes está entre el 40% y el 60% de los valores más
húmedos de la serie 1961-1990). Cuando el valor está alrededor del valor del 40% de los valores de la
serie se denomina LH (levemente húmedo), mientras que los valores próximos al valor del 60% de los
valores de la serie se denominan LS (levemente secos).
S: seco (el valor de precipitación media del mes está entre el 60% y el 80% de los valores más húmedos
de la serie 1961-1990).
MS: muy seco (el valor de precipitación media del mes está por debajo del valor del 80% de los valores
más húmedos de la serie 1961-1990).
ES: extremadamente húmedo (el valor de precipitación media del mes es inferior al mínimo valor de la
serie 1961-1990).
De la información obtenida, se concluye:
¾ En el Duero, el periodo abril-junio fue levemente seco, registrándose valores
húmedos en algunos puntos de Castilla y León durante la primavera, aunque en
general fue normal, quedando rodeada por una región húmeda en el este
(Sistema Ibérico) y regiones secas tanto en el norte como en el sur. Las
temperaturas de primavera fueron muy calidas, acentuándose esta tendencia
como más al este. En verano, el carácter fue seco en la parte este y de normal a
húmedo en la parte media de la cuenca, registrándose unas temperaturas
extremadamente cálidas para el total de la cuenca.
¾ En el Ebro, el periodo abril-junio fue húmedo. Durante la primavera el carácter
fue de muy húmedo en la parte baja tendiendo a húmedo en las partes
superiores de la cuenca y normal en la vertiente este. Las temperaturas fueron
muy cálidas en la parte baja y extremadamente cálidas en las partes medias de la
52
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
cuenca, carácter que predominó durante todo el verano para toda la cuenca. Las
precipitaciones en verano fueron de carácter ligeramente seco y muy seco en la
vertiente este. En setiembre cambio la dinámica, y se registraron valores
extremadamente húmedos.
¾ En el Sistema Ibérico, se registro una primavera con valores muy húmedos en la
parte más meridional, cambiando a húmedo en las regiones más norteñas. En el
extremo septentrional se llegaron a registrar valores secos. El carácter del verano
fue seco para la totalidad de la zona. Las temperaturas fueron análogas a las
registradas en la cuenca del Ebro.
¾ En la Meseta Meridional, el periodo abril-junio fue levemente húmedo en la
Cuenca de Levante y seco en las cuencas del Guadalquivir o Guadiana,
representando la irregularidad de las precipitaciones en el extremo meridional
peninsular. Durante la primavera se registraron valores de muy húmedo en la
región más oriental (Levante), pasando de normal a seco a medida que vamos
hacia el oeste, aunque la distribución fue bastante irregular, observándose un
carácter húmedo al extremo sur peninsular y regiones con carácter muy seco en
el centro de la Meseta, con un régimen de temperaturas considerado muy alto
para la totalidad de la cuenca. El verano fue muy seco en toda la región y al
igual que en toda la península, el régimen de temperaturas fue extremadamente
cálido.
3.3. DESCRIPCIÓN DE LAS
PRODUCCIONES AGRÍCOLAS DEL AÑO
2003
¾ Fluctuaciones de la producción de cereal en España (M. A. P. Y. A., 2003):
Campaña
1990/91
1991/92
1992/93
1993/94
1994/95
1995/96
1996/97
1997/98
1998/99
1999/00
2000/01
2001/02
2002/03
MEDIA
Producciones en 1000
TM
18.171,30
18.876,60
13.935,40
17.143,20
14.822,40
11.225,70
21.632,50
18.532,90
21.767,60
17.311,50
23.793,50
17.181,40
20.791,80
17761,6
% respecto a la media del
conjunto de datos
102,3
106,3
78,5
96,5
83,5
63,2
121,8
104,3
122,6
97,5
134,0
96,7
117,1
100
Tabla 16: Fluctuaciones de la producción de cereal en España en los últimos 13 años. Se presentan los
porcentajes con respecto a la media de todos los años (M. A. P. Y. A., 2003).
53
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
En el año 2003 se tuvo una producción de cereales buena para el conjunto
español, superior a la media de la serie 1991-2003 (117,1%). La buena cosecha hace
esperar que las poblaciones de codorniz encuentren un medio adecuado para su
desarrollo y puedan prosperar. De todo modo, sobre las poblaciones de codorniz
influyen muchos factores y es difícil pronosticar su comportamiento exclusivamente
con las producciones cerealísticas (es conocido que el año 1997 fue extraordinariamente
bueno para la codorniz, coincidiendo con un buen año de cereales (121,8%); en
contraposición, Puigcerver et al. observaron que en el año 1999 había una escasa
abundancia de codornices, siendo éste uno de los años con más producción en cereales).
¾ Producciones de trigo, cebada, avena y centeno en las distintas provincias de
estudio y riquezas cerealísticas (M. A. P. Y. A., 2003):
TRIGO
CEBADA
AVENA
CENTENO
TOTAL
Riqueza
cerealística
(TM/ha total)
0,89
0,20
1,01
0,58
0,36
0,28
0,58
0,02
0,58
0,37
TM
%
TM
%
TM
TM
TM
%
603,5
22,0
650,0
21,8
13,0
3,9
8,0
9,6
1274,5
20,7
121,2
4,4
87,4
2,9
82,5
24,9
20,6
24,7
311,7
5,1
263,3
9,6
447,3
15,0
70,0
21,2
33,0
39,6
813,6
13,2
241,0
8,8
343,0
11,5
2,7
0,8
10,1
12,1
596,8
9,7
81,5
3,0
403,8
13,5
39,4
11,9
11,0
13,2
535,7
8,7
401,1
14,6
127,3
4,3
80,3
24,3
0,4
0,5
609,1
9,9
93,0
3,4
887,0
29,7
10,8
3,3
0,3
0,4
991,1
16,1
3,5
0,1
17,1
0,6
2,8
0,8
0,0
0,0
23,4
0,4
691,4
25,2
13,0
0,4
13,1
4,0
0,0
0,0
717,5
11,7
242,5
8,8
11,1
0,4
16,3
4,9
0,0
0,0
269,9
4,4
2742,0 100,0 2987,0 100,0 330,9 100,0 83,4 100,0 6143,3
100,0
Tabla 17: Producciones de trigo, cebada, avena y centeno en las distintas provincias de estudio en la
campaña del 2003. Se expresan las producciones de las distintas provincias en porcentaje respecto al total
de las provincias de estudio y la riqueza cerealística como TM de cereal por ha de superficie total de la
provincia (M. A. P. Y. A., 2003).
Burgos
León
Palencia
Soria
Teruel
Badajoz
Cuenca
Valencia
Sevilla
Cádiz
Total
¾ Comparación entre el año 2003 y 2002 de la producción de trigo, cebada, avena
y centeno en las distintas provincias de estudio (se considera el año 2002 como
año similar a la media del periodo 1991-2003):
Burgos
León
Palencia
Soria
Teruel
Badajoz
Cuenca
Valencia
Sevilla
Cádiz
2002
™
832,8
154,0
251,5
223,0
66,0
548,0
133,0
3,7
694,0
TRIGO
2003
%
™
603,5
72,5
121,2
78,7
263,3 104,7
241,0 108,1
81,5
123,5
401,1
73,2
93,0
69,9
3,5
94,6
691,4
99,6
2002
™
643,5
92,7
350,2
337,8
251,5
139,8
1018,5
23,0
9,1
CEBADA
2003
™
650,0
87,4
447,3
343,0
403,8
127,3
887,0
17,1
13,0
%
101,0
94,3
127,7
101,5
160,6
91,1
87,1
74,3
142,9
2002
™
14,8
70,8
67,6
1,7
20,5
73,0
16,2
4,3
10,7
AVENA
2003
%
™
13,0
87,8
82,5 116,5
70,0 103,6
2,7
158,8
39,4 192,2
80,3 110,0
10,8
66,7
2,8
65,1
13,1 122,4
2002
™
7,5
17,5
35,5
15,1
6,2
0,5
0,8
-
CENTENO
2003
%
™
8,0
106,7
20,6 117,7
33,0
93,0
10,1
66,9
11,0 177,4
0,4
80,0
0,3
37,5
-
TOTAL
2002
™
2003
™
1498,6 1274,5
335,0
311,7
704,8
813,6
577,6
596,8
344,2
535,7
761,3
609,1
1168,5 991,1
31,0
23,4
713,8
717,5
229,7 242,5 105,6
12,2
11,1
91,0
15,5
16,3 105,2
257,4
269,9
Tabla 18: Comparación entre el año 2003 y 2002 de la producción de trigo, cebada, avena y centeno en
las distintas provincias de estudio. Se expresan las producciones del año 2003 en porcentaje respecto de
las producciones del año 2002 (M. A. P. Y. A., 2003).
¾ La provincia de Burgos tiene gran importancia en la producción de cereal.
Destaca por sus grandes producciones de trigo y cebada (es la provincia que más
produce dentro de las estudiadas). Su gran riqueza cerealística (0,89), la hacen a
54
%
85,0
93,0
115,4
103,3
155,6
80,0
84,8
75,5
100,5
104,9
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
priori una región óptima para el desarrollo de la codorniz. Se observa que la
producción en el año de estudio es ligeramente inferior a la del año 2002 (85%),
debido principalmente al descenso de la producción de trigo (72,5). Se puede
esperar un decremento en el desarrollo de la codorniz en esta provincia.
¾ La provincia de León no destaca por su producción de cereales (aunque produce
las mayores cantidades de avena y centeno). La falta de producción se refleja en
su baja riqueza cerealística (0,20), y presumiblemente en las densidades de
codorniz.
¾ La provincia de Palencia es una productora media de cereal, teniendo la máxima
riqueza cerealistica (1,01). Esta gran riqueza se explica, en parte, por la gran
producción del año de estudio, bastante mayor que la del 2002 (115,4%). Se
espera una gran densidad de codornices y un buen desarrollo de las poblaciones.
¾ La provincia de Soria también es una de las productoras medias. Su riqueza
cerealística también es media (0,58). La producción del año es parecida a la
campaña anterior (103,3%). A consecuencia se esperan densidades y desarrollos
medios y no muy diferentes a la temporada 2002.
¾ En la provincia de Teruel es de destacar la producción de cebada, no por se
excesivamente alta, sino por su incremento respeto al año anterior (160,6%).
Esto infiere en un gran incremento de producción total (155,6%). Aunque la
riqueza cerealística no es muy alta (0,36), si se esperan buenos desarrollos de la
especie en aquellas zonas en las que se incrementado la producción de cereales.
¾ En la provincia de Badajoz hay una alta producción de trigo, aunque no muy
buena en el año de estudio (73,2%). El decremento de la producción total, junto
a la baja riqueza cerealística, hacen posible un declive anual de las poblaciones
de codorniz.
¾ La provincia de Cuenca destaca por ser la máxima productora de cebada, aunque
el año de estudio presenta menor producción que el 2002 (87,1). La buena
riqueza cerealística (0,58) hace pensar que aunque la producción haya
disminuido ligeramente (84,1), la especie no sufrirá en exceso para mantenerse.
¾ En la provincia de Valencia no se presume gran actividad cinegética en cuanto a
la caza de la codorniz, por ser una provincia con testimonial producción
cerealistica. En el apartado de superficie útil, se ha hablado de usos del suelo
propicios para la codorniz (labor de secano, labor con frondosas, huerta y
cultivos forzados, cultivos herbáceos en regadío y prados naturales), por lo que
se presume que en esta provincia la codorniz basa su desarrollo en las huertas y
cultivos forzados o en los cultivos herbáceos en regadío.
¾ Las provincias de Cádiz y Sevilla han mantenido su producción más o menos
constante. Sus riquezas cerealísticas son media y alta respectivamente (0,37 y
0,58), diferencia que se encuentra en la gran producción de trigo de la provincia
de Sevilla. En estas regiones no se prevé variaciones en las poblaciones de
codorniz.
55
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
En definitiva, se considera el centro de la Península Ibérica (cuenca del Duero)
como una buena región para el desarrollo de la Codorniz (sobretodo la provincia de
Palencia) y no se prevé que el 2003 sea muy diferente al 2002, por mantenerse bastante
constantes las producciones de cereal. Las regiones del Sistema Ibérico tratadas (parte
de Burgos, Soria y Teruel) presentan riquezas cerealísticas medias y una producción
parecida al año 2002, a excepción de Teruel, donde si se observa un incremento
importante (115,4%). Al igual que la zona centro, se considera el Sistema Ibérico como
una buena región para la codorniz, no esperándose grandes cambios respeto a la
campaña pasada (2002). Para la zona este de la Península (cuenca del Ebro) se tiene que
decir lo expuesto para el Sistema Ibérico, pues las provincias estudiadas coinciden
(Burgos y Teruel). En el sur español (Meseta Meridional) se encuentran riquezas
cerealísticas de altas a medias (y bajas), observándose unas producciones algo menores
que el año anterior en algunas provincias (Badajoz y Cuenca). Se considera esta zona
intermedia para el desarrollo de la codorniz y se prevé densidades similares o algo
inferiores al año 2002.
3.4.
AGRUPACIÓN DE LAS MUESTRAS
Debido a que el número de muestras recibidas por cada coto era bastante
variable, así como por la existencia de zonas homogéneas tanto climáticamente como
por los usos del suelo, se ha procedido a la agrupación de las muestras. Primeramente se
han agrupado las muestras según cuencas hidrográficas, por considerarse relativamente
homogéneas las características importantes para las poblaciones de codorniz dentro de
cada cuenca. Al observarse falta de muestras en algunas cuencas, se ha procedido a
ajuntar algunas cuencas en unidades geográficas mayores. De este método, se han
definido:
¾ Sistema Ibérico: conjunto de sierras en la península Ibérica entre las cuencas
del Duero y Ebro, y entre las depresiones del Tajo y costera valenciana. Se
incluyen en esta unidad cotos situados en la cuenca del Júcar, entre la cuenca
del Júcar y la del Ebro y entre la cuenca del Ebro y la del Duero.
¾ Meseta Central o Ibérica: altiplanicie del interior de la península Ibérica.
Geográficamente esta región alberga las cuencas hidrográficas del:
•
Duero (submeseta Norte): incluye todos los cotos situados en su totalidad
en esta cuenca.
•
Meseta Meridional (Tajo-Guadiana): incluye cotos situados en las
cuencas del Guadiana, Guadalquivir, Júcar y Sur (Ceuta). (La agrupación
hecha no concuerda exactamente con la unidad geográfica descrita, pero se
han globalizado los datos debido a la falta de muestras. De esta forma, se
engloba dentro de esta unidad todas las muestras procedentes de las zonas
más meridionales.)
¾ Ebro: ocupa una de las dos grandes depresiones españolas y está enmarcada
por los Pirineos, el sistema Ibérico y las cordilleras Costero-Catalanas. Se
incluyen todos los cotos situados en su totalidad en esta cuenca.
56
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Localización de los cotos de estudio en cuencas hidrográficas:
Coto
Municipio
Provincia
Número
de
muestras
29
Cuenca
Agrupación
hidrográfica
Arenillas de Río Pisverga
Burgos
Duero
Castrillo de
Sasamón
Burgos
46
Duero
Murcia
Manzanal del
Villagatón
León
10
Duero
Puerto
Matalobos
Bustillo de
León
1
Duero
del Páramo
Páramo
Urdiales del Páramo
León
105
Duero
Nogarejas
Castrocontigo
León
11
Duero
Oncina de la Valdocina
León
12
Duero
Valverde de la Virgen
León
3
Duero
Villacalabuey
Villamol
León
10
Duero
Soto de
Cerrato
Palencia
1
Duero
Cerrato
Aldealafuente
Soria
14
Duero
Borjabad
Soria
8
Duero
Buitrago
Soria
1
Duero
Almenar de
Cardejón
Soria
1
Duero
Soria
Portillo de Soria
Soria
1
Duero
San Estevan
SO-10.411
Soria
16
Duero
de Gormaz
Torralba del
Burgo de
Soria
3
Duero
Burgo
Osma
Número de muestras cuenca del Duero: 272
Duero
Belorado
Burgos
1
Ebro
Lences de
Poza de la
Burgos
19
Ebro
Bureba
Sal
Junta de
Villalba de
Burgos
17
Ebro
Villalba de
Losa
Losa
Alcañiz
Teruel
4
Ebro
Aliaga-Camarillas
Teruel
1
Ebro
Mezquita de Jasque
Teruel
1
Ebro
Torre de Negros
Teruel
1
Ebro
Número de muestras cuenca del Ebro: 44
Ebro
RobredoTemiño
El Puerto
Valle de las
Navas
Arévalo de la
Sierra
Tejado
Burgos
53
Ebro-Duero
Soria
1
Duero-Ebro
Soria
12
Duero-Ebro
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Duero
Ebro
Ebro
Ebro
Ebro
Ebro
Ebro
Sistema
Ibérico
Sistema
Ibérico
Sistema
57
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Ababuj
Teruel
7
Júcar
Cella
Teruel
21
Ebro-Júcar
La Puebla de Valverde
Teruel
3
Júcar
Pozondón
Teruel
12
Ebro-Júcar
Ibérico
Sistema
Ibérico
Sistema
Ibérico
Sistema
Ibérico
Sistema
Ibérico
Número de muestras Sistema Ibérico: 109
Badajoz
9
Guadiana
Meseta
Meridional
Badajoz
24
Guadiana
Meseta
Meridional
Valencina
Sevilla
2
Guadiana
Tarifa
Cádiz
1
Guadalquivir
Ceuta
Ceuta
7
Sur
Villar de Cañas
Cuenca
5
Guadiana
Cheste
Valencia
1
Júcar
Montijo
San
Francisco de
Olivenza
Olivenza
Meseta
Meridional
Meseta
Meridional
Meseta
Meridional
Meseta
Meridional
Meseta
Meridional
Número de muestras Meseta Meridional: 49
Tabla 19: Agrupación de las muestras recogidas en grandes cuencas hidrográficas.
Figura 14: Localización de los cotos estudiados.
(Mapa de las Cuencas Fluviales de España, M. A. P. Y. A).
58
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
3.5. SUPERFICIE ÚTIL Y ALTITUD
ÓPTIMA PARA LA CODORNIZ
Una vez definidos los hábitats más adecuados para Coturnix c. coturnix (Purroy,
1997) y puesto que se disponía de la superficie que ocupaban éstos respecto a la
superficie total, se han obtenido los valores de superficie útil para la codorniz a nivel de
municipio (a excepción de Ceuta, del que no se ha encontrado información). También se
ha calculado la superficie útil de las diferentes zonas en que se han agrupado las
muestras, considerando para este cálculo únicamente los datos de los cotos estudiados,
es decir, la superficie útil en una determinada zona se obtiene sumando todas las
superficies útiles de los diferentes municipios estudiados en esta zona, dividido por la
suma de las superficies totales de estos municipios.
Para completar la superficie útil, se ha representado la altitud óptima par la
codorniz:
ƒ
Subóptima si es menor a 600 m o mayor a 1000 m.
ƒ
Óptima si esta comprendida entre 600 y 1000 m.
En la Tabla 20 se presenta la superficie útil y la altitud óptima de los diferentes
cotos estudiados y de las distintas agrupaciones:
Coto
Municipio
Arenillas de Río Pisverga
Castrillo de Murcia
Sasamón
Manzanal del Puerto
Villagatón
Matalobos del Páramo
Bustillo de Páramo
Urdiales del Páramo
Nogarejas
Castrocontigo
Oncina de la Valdocina
Valverde de la Virgen
Valverde de la Virgen
Valverde de la Virgen
Villacalabuey
Villamol
Cerrato
Soto de Cerrato
Aldealafuente
Borjabad
Buitrago
Cardejón
Almenar de Soria
Portillo de Soria
SO-10.411
San Estevan de Gormaz
Torralba del Burgo
Burgo de Osma
Cuenca del Duero
Belorado
Lences de Bureba
Poza de la Sal
Villalba de Losa
Junta de Villalba de Losa
Alcañiz
Aliaga-Camarillas
Superficie
útil
0,91
0,89
0,20
0,94
0,94
0,23
0,80
0,80
0,77
0,77
0,91
0,73
0,96
0,74
0,57
0,55
0,39
0,71
0,50
0,33
0,24
0,47
0,23
Altitud
óptima
Óptima
Óptima
Subóptima
Óptima
Óptima
Subóptima
Óptima
Óptima
Óptima
Óptima
Óptima
Subóptima
Subóptima
Subóptima
Subóptima
Subóptima
Óptima
Óptima
Óptima
Óptima
Óptima
Subóptima
Subóptima
59
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Subóptima
Mezquita de Jasque
0,57
Subóptima
Torre de Negros
0,44
Subóptima
Cuenca del Ebro
0,40
Óptima
Robredo-Temiño
Valle de las Navas
0,47
Subóptima
El Puerto
Arévalo de la Sierra
0,22
Subóptima
Tejado
0,82
Subóptima
Ababuj
0,34
Subóptima
Cella
0,71
Subóptima
La Puebla de Valverde
0,26
Subóptima
Pozondón
0,16
Subóptima
Sistema Ibérico
0,43
Subóptima
Montijo
0,61
Subóptima
San Francisco de Olivenza
Olivenza
0,49
Subóptima
Valencina
0,53
Subóptima
Tarifa
0,19
Subóptima
Ceuta
Óptima
Villar de Cañas
0,85
Subóptima
Cheste
0,25
Subóptima
Meseta Meridional
0,49
Tabla 20: superficie útil y altitud óptima de los diferentes cotos estudiados y de las
agrupaciones hechas.
¾ En la cuenca del Duero, se tiene el valor más alto (71 %). El hecho que más de
la mitad de la superficie pueda ser aprovechada por la codorniz prevé un buen
desarrollo de la especie en estas tierras. La superficie media de la cuenca se
considera como óptima para la codorniz en el periodo de estudio, por lo que
seguramente se tendrán buenas densidades. Es de destacar que varios de los
municipios estudiados en esta zona, tienen unas superficies útiles superiores al
90%.
¾ En la cuenca del Ebro y en la Meseta Meridional, se obtienen valores próximos
al 40%. Aunque no difiere mucho del encontrado en la cuenca del Duero, si que
es ligeramente menor, por lo que indica que estas zonas no serán tan aptas para
la codorniz. La consideración de la altitud como subóptima, indica una posible
emigración de los individuos hacia lugares más adecuados.
¾ En el Sistema Ibérico, se obtiene un valor del 49%, su poca diferencia con los
anteriores hace pensar que no hay cambios importantes de una zona a otra. La
altitud también es subóptima, por lo que también se prevé la migración de los
ejemplares hacia lugares más altos.
3.6.
DENSIDAD
Conocer la estructura de la población es necesario para diagnosticar el estado de
la población, poder predecir su tendencia y fijar racionalmente el cupo de capturas, pero
nunca se deben interpretar las razones de edad y sexo sin conocer la densidad, ya que
una población puede aumentar, disminuir o estar estable sin variar sus razones de
edades o sexo (J. Nadal, 2004). Lo expuesto muestra la importancia del cálculo de la
60
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
densidad, pero este cálculo no es fácil partiendo de muestras aportadas por los
cazadores.
Para cada coto se ha calculado tres tipos de densidad:
-
Densidad de caza o relativa: representa el número de codornices vistas en la
jornada de caza en el área recorrida en ésta (banda de caza por distancia
recorrida).
-
Densidad absoluta: densidad de caza * (2 * nº de codornices vistas/nº de
codornices capturadas).
Para el cálculo de la distancia recorrida en la jornada se toma una velocidad de
avance media de 1,5 Km/h y un tiempo de caza resultado de restar la hora final y la hora
inicial de la jornada. En el caso de no conocer estas horas se ha tomado como tiempo de
caza la media de los tiempos de caza de todas las jornadas en que si se conocían los
datos. Este tiempo medio es 3,28 horas (lo que da un área recorrida para un cazador de
39,40 ha).
Se han calculado las densidades medias de los días de caza dentro de cada coto
tanto para los valores relativos como absolutos (los resultados obtenidos para cada
jornada se detallan en el Anejo IV). La media total es la media de los valores de todos
los cotos, sin tener en cuenta que unos cotos disponen de más jornadas que otros (la
media de los valores de las distintos días de caza dentro de un mismo coto se considera
como el valor real de ese coto).
Provincia
Coto
Nº de jornadas
Burgos
Burgos
León
León
León
León
León
León
León
Palencia
Soria
Soria
Soria
Soria
Soria
Soria
Burgos
Burgos
Burgos
Teruel
Teruel
Soria
Arenillas de Río Pisverga
Castrillo de Murcia
Manzanal del Puerto
Matalobos del Páramo
Urdiales del Páramo
Nogarejas
Oncina de la Valdocina
Valverde de la Virgen
Villacalabuey
Cerrato
Aldealafuente
Borjabad
Buitrago
Cardejón
Portillo de Soria
SO-10.411
Belorado
Lences de Bureba
Villalba de Losa
Alcañiz
Aliaga-Camarillas
Torralba del Burgo
Cuenca del Duero
Ababuj
6
19
2
1
11
5
2
1
3
1
2
1
1
1
1
10
1
5
17
2
1
2
4,32
7
Teruel
Densidad de caza
(nº codornices/ha)
0,65
0,66
0,42
0,54
0,29
0,50
0,12
0,17
0,22
0,45
0,39
0,29
0,17
0,31
0,17
0,42
0,37
0,36
0,47
Densidad absoluta
(nº codornices/ha)
5,77
2,19
0,52
0,82
0,48
0,58
0,20
0,21
0,22
0,69
0,49
0,58
0,22
0,49
0,34
0,51
0,39
0,86
0,71
61
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Teruel
Teruel
Teruel
Teruel
Teruel
Teruel
Teruel
Teruel
Teruel
Alcañiz
2
0,37
0,39
Aliaga-Camarillas
1
Cella
11
0,29
0,55
La Puebla de Valverde
3
0,61
0,92
Mezquita de Jasque
1
Pozondón
12
0,75
2,34
Torre de Negros
1
Mezquita de Jasque
1
Torre de Negros
1
Cuenca del Ebro
4
0,50
0,98
Burgos
Robredo-Temiño
9
0,37
0,41
Soria
El Puerto
1
0,43
0,47
Soria
Tejado
8
0,42
0,80
Soria
Tejado
8
0,42
0,80
Teruel
Ababuj
7
0,47
0,71
Teruel
Cella
11
0,29
0,55
Teruel
La Puebla de Valverde
3
0,61
0,92
Teruel
Pozondón
12
0,75
2,34
Sistema Ibérico
7,37
0,47
0,87
Badajoz
Montijo
1
1,25
2,08
Badajoz San Francisco de Olivenza
1
0,19
0,25
Sevilla
Valencina
1
0,33
0,67
Cádiz
Tarifa
1
Ceuta
Ceuta
7
0,06
0,07
Cuenca
Villar de Cañas
5
Valencia
Cheste
1
Meseta Meridional
2,43
0,46
0,77
MEDIA
4,34
0,42
0,87
Tabla 21: densidad media de caza y densidad media absoluta para cada coto y para las agrupaciones
hechas.
Aunque la media de jornadas analizadas para cada coto presenta un valor
aceptable (4,34), hay muchos cotos de los que sólo se conoce una jornada, por lo que
sus valores son poco fiables. Aparte de disponer en algunos cotos de pocas muestras,
cabe resaltar la importancia de rellenar las encuestas por parte del cazador, pues en
varios sitios se ha perdido la posibilidad de calcular las densidades por no estar
disponibles datos como nº de codornices vistas, nº de codornices capturadas…
Se observa que los resultados obtenidos para cada una de las densidades son
menores a 1, a excepción de algunos cotos, y que no varían mucho de unos a otros. La
densidad de caza (0,42) es bastante más baja que la encontrada por A. Sorbías en 2002
(0,71) en su estudio de la estructura poblacional de la codorniz en Castilla y León en la
temporada 2002. Sabiendo que Castilla y León es la comunidad con más importancia
en la caza de la codorniz, no es de extrañar esta diferencia, aunque si que se podría
hablar de una ligera disminución de densidad en la presente temporada, pues en el
presente trabajo los cotos procedentes de esta comunidad tienen gran importancia (368
muestras de las 474 totales) y por lo tanto, se pueden comparar los resultados en cierta
medida. La densidad absoluta muestra un valor bastante más alto (0,87), por lo que se
estima una buena densidad real (casi una codorniz por hectárea).
En la cuenca del Duero, se tiene la densidad de caza menor (0,36), aunque la
densidad absoluta es similar a la media (0,86). Se espera una densidad real aceptable.
62
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
En la cuenca del Ebro se ha obtenido las mayores densidades de caza (0,50) y
absoluta (0,98). Se hablaría en este caso de una alta densidad de codornices y por lo
tanto, de una buena zona para su caza.
En el Sistema Ibérico los valores obtenidos son similares a la media (densidad de
caza de 0,47 y densidad absoluta de 0,87). Se deduce, por lo tanto, que la especie
encuentra en esta zona unas condiciones buenas para su desarrollo.
En la Meseta Meridional, el valor de la densidad de caza es algo mayor a la
media (0,46) mientras que la densidad absoluta es algo inferior (0,77). Este hecho
refleja un gran rendimiento del perro en cuanto al levante de la pieza, por lo que se
intuye una falta de refugio para las codornices. Se podría hablar en esta zona de la
necesidad de un mayor control en la caza de la codorniz.
Se ha realizado un contraste de regresión para determinar si la densidad de caza
puede explicar a la densidad absoluta. Los resultados obtenidos son los siguientes:
¾ La curva de regresión ajustada se representa en la Figura 22. Cabe destacar que
para su realización se han omitido algunos de los resultados obtenidos
(densidades mayores a 3 codornices / ha), por considerarse desproporcionados.
¾ El modelo de regresión ajustado es: Y = 1,7488 *X - 0,0398.
¾ El coeficiente de determinación del modelo (R2) es 0,7618. Esto indica que el
presente modelo explica el 76% de la variabilidad total. Dicho valor no es muy
alto, aunque si que hace pensar en una posible relación, que tendría que
validarse en futuros estudios, para poder obtener una buena relación entre la
densidad de caza y la densidad absoluta.
¾ En el contraste de regresión realizado mediante un análisis de varianza con el
estadístico F de Fisher-Snedecor, se puede rechazar la hipótesis nula para un
nivel de significación de α = 0,05, por lo tanto, se declara que existe una relación
entre la densidad de caza y la densidad absoluta.
¾ Con los resultados obtenidos se puede decir que existe cierta relación entre la
densidad de caza y la densidad absoluta (sobretodo en los valores menores o
“normales”). El hecho de que la densidad absoluta calculada presente relación
lineal con un estimador de la abundancia de codornices (densidad de caza o
relativa), hace entrever una cierta lógica en los cálculos realizados. De todas
formas, sólo con posteriores trabajos se podrá determinar la validez de esta
densidad absoluta como estimador de la densidad real.
63
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
densidad absoluta (codornices/ha)
3
2,5
2
1,5
1
0,5
0
0
0,5
1
1,5
2
densidad de caza (codornices/ha)
Figura 15: Curva de regresión ajustada para la densidad de caza frente a la
densidad absoluta.
3.7. DETERMINACIÓN Y ANÁLISIS DE
LAS VARIABLES BIOMÉTRICAS
3.7.1. Análisis exploratorio de datos y estadística
descriptiva aplicada al análisis de las variables
biométricas
En la Tabla 22 se detallan los estadísticos referidos al total de las muestras
analizadas, agrupadas por sexo y edad.
Pollo hembra
Pollo macho
Joven hembra
Peso
(g)
5
77,40
75,00
L.tot
(mm)
5
223,20
231,00
L.ala
(mm)
14
93,57
97,50
LP10
(mm)
15
39,93
41,00
LP9
(mm)
15
48,73
53,00
LP8
(mm)
17
57,18
67,00
5,03
22,88
10,76
21,55
21,04
19,70
6,50
73,00
85,00
10,25
185,00
240,00
11,50
74,00
108,00
53,96
8,00
65,00
43,18
4,00
72,00
34,46
5,00
77,00
N
Media
Mediana
Desviación
típica
CV (%)
Mínimo
Máximo
7
82,29
80,00
9
188,89
200,00
12
102,33
103,00
15
52,73
60,00
14
68,93
72,50
15
69,80
74,00
9,74
39,83
6,12
20,03
9,17
10,35
11,84
70,00
95,00
21,08
120,00
250,00
5,99
88,00
112,00
37,
5,00
72,00
13,30
43,00
78,00
14,83
45,00
78,00
N
Media
Mediana
43
100,14
100,00
54
205,33
200,00
49
110,55
110,00
91
75,95
76,00
98
77,56
77,50
95
76,61
77,00
Desviación
12,78
37,76
3,06
3,15
2,47
2,26
N
Media
Mediana
Desviación
típica
CV (%)
Mínimo
Máximo
64
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
típica
CV (%)
Mínimo
Máximo
Joven macho
Joven redondeado
hembra
Joven redondeado
macho
Adulto hembra
N
Media
Mediana
Desviación
típica
CV (%)
Mínimo
Máximo
N
Media
Mediana
Desviación
típica
CV (%)
Mínimo
Máximo
N
Media
Mediana
Desviación
típica
CV (%)
Mínimo
Máximo
N
Media
Mediana
Desviación
típica
CV (%)
Mínimo
Máximo
12,76
80,00
138,00
18,39
19,00
260,00
2,77
105,00
118,00
4,15
63,00
82,00
3,19
70,00
83,00
2,95
72,00
83,00
33
95,12
100,00
43
196,63
200,00
46
109,20
110,00
81
75,53
76,00
88
76,78
77,00
85
75,65
76,00
11,89
51,12
2,99
2,50
2,15
3,95
12,50
70,00
125,00
26,00
20,00
280,00
2,74
102,00
114,00
3,30
70,00
81,00
2,80
72,00
82,00
5,22
44,00
81,00
23
98,26
100,00
40
193,65
195,00
41
110,46
111,00
66
76,86
77,00
73
78,37
78,00
71
77,51
78,00
10,64
48,23
3,72
2,35
2,13
2,10
10,83
80,00
120,00
24,91
19,00
255,00
3,37
99,00
117,00
3,05
71,00
82,00
2,72
73,00
83,00
2,71
73,00
82,00
11
100,18
100,00
18
210,83
215,00
20
108,75
110,00
32
75,34
75,00
32
76,78
77,00
36
75,78
76,00
4,47
38,32
4,33
2,35
1,84
1,91
4,46
93,00
110,00
18,18
130,00
270,00
3,98
95,00
115,00
3,12
70,00
80,00
2,40
73,00
82,00
2,53
71,00
82,00
4
94,50
95,00
5
204,00
215,00
6
110,00
109,00
10
75,60
75,00
10
76,60
76,00
10
76,10
76,00
6,40
45,47
2,97
2,91
2,98
2,47
6,68
88,00
100,00
22,29
130,00
240,00
2,70
107,00
115,00
3,85
70,00
81,00
3,89
71,00
82,00
3,25
71,00
80,00
7
8
10
10
9
N
114,00
208,75
109,20
75,60
76,78
Media
105,00
217,50
109,50
75,00
77,00
Mediana
Desviación
Adulto macho
34,62
43,16
3,26
2,99
3,19
típica
30,37
20,67
2,98
3,95
4,16
CV (%)
83,00
120,00
105,00
71,00
71,00
Mínimo
180,00
250,00
115,00
80,00
80,00
Máximo
Tabla 22: Estadísticos descriptivos referidos al total de las muestras, agrupadas por sexo y edad.
10
76,10
76,00
2,85
3,74
72,00
80,00
Los resultados obtenidos en referencia a la media y a la mediana reflejan unos
valores muy cercanos entre ambas, por lo que a priori no se observa ninguna
observación atípica que pueda modificar significativamente la media (sólo en el caso del
peso de los machos adultos se refleja cierta diferencia, 114 y 105, debido seguramente
al poco número de muestras, 7). Además, los estadísticos de dispersión calculados
expresan poca desviación de los datos respecto de las medias de tendencia central,
evaluando por tanto como buena la representatividad de los estadísticos de
centralización (según Peña y Sánchez Rivera, 1993, un coeficiente de variación mayor a
1,5 indica posibles fuentes de heterogeneidad, y en este trabajo el máximo obtenido es
65
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
de 0,3462 en el caso de los adultos machos). Con estos datos, se plantea que la
distribución de los datos se acerca a una distribución simétrica con respecto a un valor
de tendencia central, siendo por lo tanto, la media y la desviación típica, los estadísticos
óptimos para reflejar fielmente la distribución. Se sugiere por lo tanto que existe una
homogeneidad en los datos.
Si se comparan los resultados obtenidos en el presente trabajo con los hallados
por Vadell (1999) y Mejías (2000), se puede observar que la variable biométrica peso es
ligeramente inferior, mientras que la longitud total es superior. Al ser dos variables
medidas por los cazadores y al no disponer de muchos datos, no se considera relevante
esta diferencia. Con respecto a las variables biométricas longitud ala, longitud de la 10ª
régime, longitud de la 9ª régime y longitud de la 8ª régime, se han obtenido valores en
general menores a los reflejados en los trabajos referidos, aunque muy similares.
3.7.2. Diferencias en las variables biométricas respecto a
los factores edad, sexo y su interacción
En el análisis de varianza para cada una de las variables biométricas y tal y como
ya se justificó en el apartado de Material y Métodos, se ha seguido un diseño
completamente aleatorizado (los datos obtenidos se presentan en el Anejo V). Se han
considerado tres tipos de niveles de significación:
*
**
***
Nivel de significación entre 0,05 i 0,01.
Nivel de significación entre 0,01 i 0,001.
Nivel de significación menor a 0,001.
¾ PESO: Para esta variable existe significatividad para la edad (***), para el sexo
(*) y para la edad x sexo (*). Del análisis de edad x sexo se obtiene:
o Los jóvenes y jóvenes redondeados presentan diferencias con los adultos
machos, pero no hembras. Para estas clases de edad tampoco es posible
la separación entre sexos.
o Los adultos son los únicos que presentan diferencias significativas para
el sexo (*). Los adultos machos pueden separarse de las otras clases de
edad, no siendo así en el caso de las hembras adultas.
Se concluye que los juveniles tienen un peso menor que los machos adultos. El
hecho de la diferencia entre machos y hembras adultas puede estar relacionado
con la reproducción, la cual es muy costosa energéticamente y en especial para
las hembras, ya que aparte de la puesta, son las encargadas del cuidado de los
pollos. Manuel Puigcerver (1990) señala el mayor peso de las hembras jóvenes
en respeto a los machos adultos (significatividad *). El hecho de que en el
presente trabajo no se encuentra esta diferencia puede explicarse con la hipótesis
de que los jóvenes redondeados se han reproducido y por lo tanto, las hembras
han perdido peso y no muestran un mayor peso. No obstante, no se consideran
muy correctos los valores obtenidos, por el pequeño número de adultos de los
que se disponía el peso, aparte de ser el peso una variable medida por los
cazadores (poco precisa).
66
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
PESO
120
100
80
MACHOS
60
HEMBRAS
40
20
0
J
JR
A
Figura 16: Gráfico poligonal según clases de edad y sexo.
¾ LONGITUD TOTAL: para esta variable no se encuentran diferencias
significativas para ninguno de los factores considerados.
¾ LONGITUD ALA Y LONGITUD RÉGIMES 10, 9 Y 8: para estas variables
tampoco existe diferencias significativas para los factores considerados.
En definitiva, no ha sido posible diferenciar ni la edad ni el sexo de la codorniz
mediante variables biométricas en el rango de valores donde hay intersección, aunque si
que se han encontrado diferencias significativas entre algunos grupos y variables
determinadas. Puede que si sean útiles dichas variables en sus valores más extremos.
3.8.
ESTRUCTURA DE LA POBLACIÓN
3.8.1. Razón de sexos
Con el objetivo de determinar la estructura y la productividad potencial de las
poblaciones de codorniz estudiadas se han obtenido las razones de sexo,
complementado el estudio con los cálculos de las razones de sexo de los jóvenes,
jóvenes redondeados y adultos. Estas variables se han calculado para el conjunto de las
muestras estudiadas y para cada una de las cuencas estudiadas.
Se ha aplicado un contraste de bondad del ajuste en los resultados obtenidos para
cada cuenca, con el objetivo de verificar si las muestras proceden de una población con
una determinada distribución de probabilidad, en este caso 1:1. El contraste utilizado es
conocido como Test χ2 y consiste en formular una hipótesis nula en la que las
observaciones constituyen una muestra aleatoria simple extraída de una población con
una distribución de probabilidad, 1:1, y una hipótesis alternativa que recoge el
enunciado opuesto al de la hipótesis nula. Los resultados se obtienen para un nivel de
significación determinado, en este caso de 0,05.
67
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
¾ En la Tabla 23 se presentan los valores de las razones de sexo.
Cuenca
Razón de sexo Nº de MA Nº de HE
(MA/HE)
14
12
1,17
Ebro
Duero
0,66*
92
139
Meseta Meridional
1
10
10
Sistema Ibérico
0,84
44
51
Total
0,75*
160
212
* Valores observados con diferencias significativas con respecto a la razón
hipotética 1:1.
Tabla 23: Razones de sexo por zonas y para el total de las muestras.
¾ En la Tabla 24 se presentan las razones de sexo por edades.
Cuenca
Nº de
MA_J
Nº de
HE_J
Ebro
Razón
de sexo
de los
jóvenes
0,89
Nº de
MA_JR
Nº de
HE_JR
9
Razón de
sexo de los
jóvenes
redondeados
2
Nº de
MA_A
Nº de
HE_A
1
Razón
de sexo
de los
adultos
1
8
2
1
1
Duero
0,79
55
70
0,45*
25
56
1
3
3
Meseta
Meridiona
l
Sistema
Ibérico
0,83
5
6
0,5
1
2
-
0
0
1,04
26
25
0,53
9
17
1
6
6
Total
0,85
94
110
0,49*
37
76
1
10
10
* Valores observados con diferencias significativas con respecto a la razón hipotética 1:1.
En cursiva se muestran aquellos valores no significativos por falta de datos.
Tabla 24: Razones de sexo por edades por zonas y para el total de las muestras.
68
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Razones de sexo
2,5
Ebro
Duero
Meseta Meridional
Sistema Ibérico
Total
2
1,5
1
0,5
0
MA/HE
MA_J/HE_J
MA_JR/HE_JR
MA_A/HE_A
Figura 17: Representación gráfica de las razones de sexo obtenidas.
¾ De los resultados obtenidos para el total de muestras analizadas se pueden
discutir los siguientes aspectos:
-
La razón de sexos obtenida es igual a 0,75, resultado que presenta
diferencias significativas con la hipótesis 1:1 para un nivel de α=0,05.
Por lo tanto, podríamos afirmar que la población está bastante sesgada a
favor de las hembras, hecho que podría explicarse según dos motivos
distintos:
o La población está en fase de expansión, es decir, el hecho de que
haya más hembras que machos hace que la población tenga un gran
potencial reproductor.
o Como los machos no participan en los cuidados de las crías, migran
más temprano que las hembras, por lo que esto podría explicar el
resultado que se ha obtenido.
-
La razón de sexos para los jóvenes obtenida es igual a 0,85, resultado
que no presenta diferencias significativas con la hipótesis 1:1 para un
nivel de α=0,05. El hecho de ser ligeramente inferior a 1, denota que el
número de hembras podría ser mayor que el de machos y puesto que no
se conocen diferencias en los periodos de migración de los jóvenes, se
podría decir que la población está en fase de expansión.
-
La razón de sexos para los jóvenes redondeados es 0,49, resultado que
presenta diferencias significativas con la hipótesis 1:1 para un nivel de
α=0,05. La diferencia entre el número de machos y hembras en este
caso se podría explicar con la hipótesis de que los jóvenes redondeados
se hubiesen reproducido en el año de estudio, cosa que explicaría que
las hembras se hubiesen quedado para el cuidado de las crías, mientras
que los machos ya hubiesen empezado a emigrar.
-
La razón de sexos para los adultos es 1, resultado que coincide
perfectamente con la hipótesis 1:1. Estos individuos podrían haber
criado ya la totalidad de sus puestas, por lo que no se observan
diferencias en la migración entre sexos. Al ser el número de muestras
69
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
analizadas en este caso muy pequeño (20), la hipótesis anterior parece
cierta, pues el hecho de encontrar únicamente 20 adultos en 474
muestras hace pensar que éstos ya han migrado y por lo tanto, su ciclo
reproductor ya ha terminado.
Con todos los valores analizados se llega a la conclusión que en el año de
estudio las crías procedentes de las puestas de individuos adultos estaban ya plenamente
desarrolladas, mientras que los individuos jóvenes redondeados habían criado y en la
media veda todavía estaban cuidando sus crías. Con los datos analizados no se puede
hablar de expansión o regresión de la población, pues dadas las características
migratorias de la especie estudiada, este hecho sólo se refleja en la razón de sexo de los
jóvenes, la cual no presenta diferencias significativas con la hipótesis 1:1. Por lo tanto,
la población se presenta estable en el momento de la recogida de muestras.
El valor obtenido en la razón de sexo (0,74) difiere mucho del obtenido por
Puigcerver, M., Gallego, S., Pérez, E. J. y Rodríguez-Tejeiro, J. D. durante los años
1991-2000, cuya media es 1,49. Una posible explicación de esta diferencia sería que
aunque la población estaba en regresión durante la última década y no se apreciaban
puestas tardías, en el año de estudio la población tendió a estabilizarse y logro una
puesta tardía.
¾ De los resultados obtenidos para cada una de las cuencas se pueden discutir los
siguientes aspectos:
-
En la cuenca del Ebro la razón de sexos es ligeramente superior a 1
(1,17), aunque no existen diferencias significativas con la hipótesis 1:1
para un nivel de α=0,05. Para las razones de sexos según clases de edad,
sólo la razón de sexo de los jóvenes se ha calculado con un número de
muestras suficientes para dar resultados significativos (0,89), valor que
presenta un déficit de machos aunque no se han encontrado diferencias
significativas con la hipótesis 1:1 para un nivel de α=0,05. En
definitiva, no hay motivo para rechazar la hipótesis 1:1, por lo que la
población está estabilizada.
-
En la cuenca del Duero, la razón de sexos (0,66) presenta diferencias
significativas para un nivel de α=0,05. Este valor refleja que la
población está descompensada a favor de las hembras, hecho que podría
explicarse por emigrar más tempranamente los machos. Las razones de
sexos según clases de edad son 0,79 para los ejemplares jóvenes y 0,45
para los jóvenes redondeados (para los adultos no se tenían suficientes
muestras para obtener un resultado concluyente). Estos valores parecen
reafirmar la falta de machos, sobretodo el valor obtenido para los
jóvenes redondeados, pues presenta diferencias significativas para un
nivel de α=0,05. Por lo tanto, se concluye que la descompensación a
favor de las hembras procede de la falta de ejemplares juveniles
machos. Se explica la mayor proporción de hembras jóvenes
redondeadas con la hipótesis de que éstas habían criado recientemente,
habiendo ya empezado a emigrar los machos por no participar éstos en
los cuidados de las crías. El mayor número de hembras jóvenes podría
70
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
presagiar una futura expansión de la población, aunque al no
encontrarse diferencias significativas no se puede afirmar.
-
En la Meseta Meridional se ha obtenido una razón de sexo igual a 1. En
cuanto a razones de sexo diferenciadas por clases de edad, el único
valor que se ha obtenido con cierta significatividad (n = 11) ha sido
para la razón de sexos de los jóvenes (0,83), valor que todo y estar
ligeramente sesgado a favor de las hembras, no presenta diferencias
significativas con la hipótesis 1:1 para un nivel de α=0,05. En
conclusión, se previene que la población se mantenga estable aunque
con posibilidad de que aumente ligeramente su potencial reproductor en
años posteriores.
-
En el Sistema Ibérico se evidencia lo expuesto en el caso del Duero,
una razón de sexos ligeramente menor que 1 (0,84), causado por falta
de machos juveniles (razón de sexos para jóvenes igual a 1,04 y 0,53
para jóvenes redondeados) y no por falta de machos adultos que hayan
migrado (razón de sexo para adultos igual a 1).
Tal y como sucede en la cuenca del Duero, el mayor número de
hembras jóvenes no afirma una expansión de la especie, por no
obtenerse una diferencia significativa con el valor 1:1, pero si se
obtienen diferencias significativas en el caso de los jóvenes
redondeados, por lo que si se puede afirmar que hay mayor proporción
de hembras. En conclusión, también se puede hablar de una posible
puesta tardía de los jóvenes redondeados.
71
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
3.8.2. Razón de edad
Con el fin de conocer la tendencia poblacional en función de la tasa de
renovación de los individuos adultos y la productividad de la población, se han
calculado cuatro tipos de razones de edad para el conjunto de las muestras estudiadas y
para cada una de las agrupaciones geográficas hechas. Al igual que se ha hecho con las
razones de edad, se ha aplicado un contraste de bondad del ajuste (conocido como Test
χ2) en los resultados obtenidos, con el objetivo de verificar si las muestras proceden de
una población con una determinada distribución de probabilidad, al igual que con las
razones de sexo, 1:1.
¾ En la tabla 25 se presentan los valores obtenidos para las razones de edad.
18,5*
Coef.
J/JR
4,6*
Nº de
P
9
Nº de
J
23
Nº de
JR
5
Nº de
A
2
0,08* 1,69* 41,17*
1,59*
19
140
88
6
0,03* 2,73*
40*
2,9*
1
29
10
1
0,09*
7*
2,04*
9
55
27
13
1,90*
38
247
130
22
Cuenca
α
Β
γ
Ebro
0,3*
4,57*
Duero
Meseta
Meridional
Sistema Ibérico
Total
1,6*
0,10* 1,87* 18,86*
* Valores observados con diferencias significativas con respecto a la razón hipotética 1:1.
En cursiva se muestran aquellos valores no significativos por falta de datos.
Tabla 26: Razones de edad por zonas y para el total de las muestras.
Razones de edad
50
40
Ebro
30
Duero
Meseta Meridional
20
Sistema Ibérico
Total
10
0
α
β
γ
Coef. J/JR
Figura 18: Representación gráfica de las razones de edad obtenidas.
72
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
¾ Para el total de las muestras analizadas, se obtienen unos valores de los que cabe
destacar los siguientes aspectos:
-
La razón α considera que hay posibilidad de que las codornices nacidas
en el año puedan reproducirse con éxito ese mismo año. El valor
obtenido (0,10) es significativamente inferior a 1, por lo que se deduce
que la cantidad de individuos juveniles que a criado en el año es muy
pequeña.
-
La razón β considera que de los ejemplares nacidos en el año, los que
tienen posibilidad de criar son los de mayor edad (jóvenes
redondeados). El valor obtenido (1,87) es significativamente mayor que
1, entendiendo como probable la posibilidad de que los ejemplares
jóvenes redondeados se hayan reproducido en la temporada de estudio.
-
La razón γ considera que los ejemplares nacidos en el año de estudio
tienen poca posibilidad de reproducirse ese año. El valor obtenido
(18,86) es significativamente mayor que 1. Esta razón tiene un
significado concreto y específico, ya que el valor 1, o más pequeño,
informaría del poco éxito reproductor de la especie ese año y de la gran
mortalidad de los pollos. Al obtenerse un valor mucho mayor que 1, se
entiende que en la temporada de estudio la especie ha tenido un gran
éxito reproductor y que la mortalidad de los pollos ha sido baja. De
todas formas, el elevado valor de esta razón muestra que la presión de
caza se ejerce básicamente sobre los individuos jóvenes.
-
Si se acepta que la codorniz habitualmente puede hacer dos crías
durante el año y que como media una pareja saca adelante un total de 34 individuos por cada cría (Puigcerver et al., 1999), la producción de la
temporada estudiada se explica mediante las razones de edad β y γ
(producciones por pareja de 3,74 y 37,72 respectivamente). En
definitiva, algunos jóvenes redondeados han logrado reproducirse en el
año de estudio.
-
El coeficiente J/JR intenta explicar la proporción que hay entre los
individuos juveniles nacidos en el lugar de captura y los emigrados al
lugar de captura. En el estudio, el valor del coeficiente J/JR (1,90)
muestra diferencias significativas con la hipótesis 1:1 para un nivel de
α=0,05. Como en el presente trabajo se tienen muestras de varios sitios
de la Península Ibérica (Burgos, León, Palencia, Soria, Teruel, Badajoz,
Sevilla, Cádiz, Cuenca y Valencia), se entenderá el valor del coeficiente
como una medida de la importancia del territorio nacional en cuanto a
la caza de la codorniz. Al ser el número de jóvenes cercano al doble de
jóvenes redondeados (1,90), la importancia del territorio nacional en el
año de estudio fue muy alta, pues la caza se nutrió en gran parte de los
individuos nacidos en éste (la importancia aún sería mayor si se
contempla que aunque los jóvenes redondeados pueden haber migrado
de territorios extranjeros, también pueden haber migrado de otras partes
de la península).
73
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
¾ Analizando los resultados obtenidos a nivel de las cuatro zonas diferenciadas, se
debaten los siguientes aspectos:
-
Razón α: el valor más pequeño se obtiene en la Meseta Meridional (0,03),
debido seguramente a la falta de puestas en la época de estudio por ser ésta la
zona más meridional y por haberse incluido en el estudio algunas muestras
obtenidas en la temporada general de caza (cuanto más tarde, menos
probabilidad de encontrar individuos jóvenes). En las otras zonas de estudio se
encuentran valores más altos, ya que en las zonas más norteñas, las puestas son
más tardías. El valor más alto se encuentra en la cuenca del Ebro (0,3), por lo
que se intuye una mayor proporción de jóvenes reproductores. Los valores
obtenidos en la cuenca del Duero (0,08) y en el Sistema Ibérico (0,09) se
aproximan a los encontrados en el Programa de Anillamiento de Codorniz de la
Federación Española de Caza en la temporada 2002 en la Meseta Norte
(provincias de Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia y Valladolid), con
un valor medio de 0,17. Al encontrarse un valor ligeramente inferior, se supone
una puesta de los ejemplares jóvenes algo inferior en la temporada de estudio.
-
Razón β: en todas las zonas de estudio se han encontrado valores
significativamente superiores a 1, por lo que se deduce que un gran número de
ejemplares jóvenes redondeados han logrado reproducirse. Los valores más altos
se han encontrado en la cuenca del Ebro y la Meseta Meridional (4,57 y 2,73,
respectivamente), zonas donde se intuye un alto porcentaje de individuos
jóvenes redondeados reproductores. El valor encontrado en la cuenca del Ebro
difiere mucho del encontrado en el Programa de Anillamiento de Codorniz de la
Federación Española de Caza en la temporada 2002 en el Valle del Ebro (0,36),
mucho menor. Se intuye un incremento significativo del número de jóvenes
redondeados reproductores en la temporada 2003 con respecto a la temporada
2002. Aunque la cuenca del Duero y el Sistema Ibérico presentan los valores
menores (1,69 y 1,6, respectivamente), éstos también son superiores a los
encontrados en el Programa de Anillamiento en la Meseta Norte (0,83), por lo
que aunque en estas zonas la reproducción de los jóvenes redondeados ha sido
inferior a las otras zonas, ha sido superior a la del año anterior.
-
Razón γ: en el Sistema Ibérico se encuentra el valor inferior (7), explicándose
por el gran número de adultos cazados. Este hecho hace pensar que hay algunos
adultos que aún están criando, lógico por ser ésta una zona con una altitud media
considerable (como se ha explicado, el ciclo reproductor de la codorniz se
retrasa con la altitud). La cuenca del Ebro presenta un valor mediano (18,5),
hecho que clasifica a la cuenca del Ebro como una zona con producciones
medias. Los valores más altos se encuentran en la cuenca del Duero y en la
Meseta Meridional (41,17 y 40, respectivamente), por lo que se definen estas
dos zonas como buenas productoras y/o receptoras de individuos migrantes. Tal
y como se refleja en el Programa de Anillamiento, la cuenca del Duero presenta
un valor más o menos doble que la cuenca del Ebro, coincidiendo con lo
esperado, considerando los movimientos nomádicos de la especie a latitudes y
altitudes mayores conforme avanza la época reproductora.
74
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
-
Coeficiente J/JR: en la cuenca del Ebro, el coeficiente J/JR presenta el valor más
elevado (4,6), por lo que la zona no sería receptora de individuos migrantes y la
caza depende casi exclusivamente de individuos nacidos en ella. En la Meseta
Meridional, el coeficiente J/JR también es elevado (2,9), mostrando la
importancia de la Meseta Meridional como productora y no como receptora. En
el Sistema Ibérico y en la cuenca del Duero se encuentran los valores más bajos
(1,93 y 1,51, respectivamente), evidenciando una gran receptividad en estas
zonas de individuos migrantes, causado por las migraciones altitudinales y
latitudinales de la codorniz.
3.9. INFLUENCIA DEL MEDIO EN EL
DESARROLLO DE LA CODORNIZ
Con el fin de poder determinar la influencia entre el desarrollo de las
poblaciones de codorniz y las características del medio que habitan, se ha realizado en
el presente trabajo un contraste de independencia, contemplando las características
siguientes:
En cuanto al medio
Superficie
útil
Altitud
Zona
En cuanto a las
poblaciones de
codorniz
Razón de
sexo para
JR y A
Razón β
Categorías
<0,2
0,2-0,4
0,4-0,6
<800
800-900
9001000
Ebro
Duero
Número de machos
jóvenes redondeados y
adultos
Número de pollos y
jóvenes
0,6-0,8
>0,8
1000>1100
1100
Sistema
Meseta
Ibérico
Meridional
Número de hembras
jóvenes redondeados y
adultos
Número de jóvenes
redondeados y adultos
Se ha elegido la razón de sexo de los jóvenes redondeados y adultos, por
considerarse que estos individuos son los que tienen mayor posibilidad de estar criando
en la época de estudio. Como se ha dicho en la discusión de las razones de edad, la
razón de edad β es la que más se aproxima a los valores esperados de productividad de
la especie, por lo que se ha utilizado en este contraste.
3.9.1. Influencia de la superficie útil en el desarrollo de la
codorniz
La superficie útil para la codorniz es la agrupación de todas los tipos de
ambiente en que puede vivir esta especie, es decir, su hábitat. Como ya se ha indicado
en el apartado de Material y métodos, son usos del suelo propicios para la codorniz
75
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
(Purroy, 1997): labor de secano, labor con frondosas, huerta y cultivos forzados,
cultivos herbáceos en regadío y prados naturales. Para poder comparar entre distintas
zonas, la superficie útil se expresará respecto a la superficie total. Con el contraste de
independencia se intenta determinar si existen diferencias en las estructuras de las
poblaciones relacionadas a la superficie útil.
Sexo
Razón de
sexo de los
JR y A
Nº de
machos
Nº de
hembras
<0,2
1
1
1
0,2-0,4
1
4
4
0,4-0,6
0,32
7
22
0,6-0,8
0,57
8
14
>0,8
0,59
26
44
Superficie útil
Tabla 26: Tabla de contingencia: Superficie útil x Razón de sexo de los JR y A.
Edad
Razón β
Superficie útil
Nº de
Nº de pollos
jóvenes
y jóvenes
redondeados
y adultos
<0,2
6,33
19
3
0,2-0,4
4,45
49
11
0,4-0,6
1,35
54
40
0,6-0,8
1,38
36
26
>0,8
1,73
123
71
Tabla 27: Tabla de contingencia: Superficie útil x Razón β.
Superficie útil
<0,2
0,2-0,4
0,4-0,6
0,6-0,8
>0,8
Total
Valores de χ2
Valores de χ2
para la Razón de sexo para la Razón β
0,19
4,40
0,78
7,29
1,53
2,39
0,02
1,33
0,13
0,23
2,65
15,63
Tabla 28: Valores del estadístico χ2 para la Razón de sexos de los JR y A y
para la Razón β.
Se tienen 4 grados de libertad, puesto que hay 5 modalidades y 2 parámetros. Si
el nivel de significación α es 0,05, el valor de χ21-α es 9,49 (se obtiene de la función de
distribución χ2 de Pearson).
76
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
En cuanto a la razón de sexos para los JR y A, el valor de χ2 < χ21-α (2,65<9,49),
por lo que no se rechaza la hipótesis nula de independencia, es decir, se acepta la
independencia entre la superficie útil y la razón de sexo.
En cuanto a la razón β, el valor de χ2 > χ21-α (15,63>9,49), por lo que no se
acepta la hipótesis nula de independencia, es decir, no se puede aceptar la
independencia entre la superficie útil y la razón de edad β.
En definitiva, no podemos hablar de diferencias en la razón de sexo por edades
dependientes a la superficie útil. Esta falta de dependencia seguramente es debida al
hecho que tanto machos como hembras se instalan por igual en aquellos sitios más
propicios, y por consiguiente no se observan diferencias en cuanto a su proporción.
Contrariamente, si se observa falta de independencia en el análisis de la razón β,
disminuyendo su valor conforme aumenta la superficie útil. Este resultado se opone al
esperado, puesto que se suponía un mayor desarrollo reproductor en las zonas con
mayor superficie útil. Posiblemente, los individuos se dispersan más en aquellos sitios
donde tienen disponible mayor superficie, y por consiguiente, la presión cinegética es
menor (no se cazan tantos individuos de una misma pollada). El hecho de haber una
mayor dispersión de los individuos, también podría favorecer la entrada y
establecimiento de individuos migrantes (JR y A, seguramente), contrariamente a lo que
ocurriría en los sitios con poca superficie útil, donde los recursos ya están aprovechados
por los individuos presentes.
3.9.2. Influencia de la altitud en el desarrollo de la
codorniz
Es conocido el hecho de que cuanto mayor sea la altitud del lugar más tardía será
la llegada de las codornices, con lo que el ciclo reproductor se retrasará. Este factor está
relacionado con el ciclo de los cereales que también retrasará la fecha de reproducción
(Puigcerver, 1990). Tanto la razón de sexo de los JR y A como la razón β intentan
explicar la reproducción de la especie, por lo que el contraste de independencia
realizado intenta evidenciar si en la época de realización del estudio (media veda) se
presenta una relación entre la altitud de la zona y la reproducción de la codorniz.
Sexo
Razón de
sexo de los
JR y A
Nº de
machos
Nº de
hembras
0-300
0,67
2
3
800-900
0,56
23
41
900-1000
0,35
6
17
1000-1100
0,29
12
21
>1100
1,33
4
3
Altitud
Tabla 29: Tabla de contingencia: Altitud x Razón de sexo de los JR y A.
77
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Edad
Razón β
Altitud
Nº de
Nº de pollos
jóvenes
y jóvenes
redondeados
y adultos
0-800
2
26
13
800-900
2,19
147
67
900-1000
1,84
46
25
1000-1100
1,10
43
39
>1100
2,75
22
8
Tabla 30: Tabla de contingencia: Altitud x Razón β.
Valores de χ2
Valores de χ2
Para la Razón de sexo Para la Razón β
0,04
1,74
<300
0,00
34,46
800-900
0,91
4,63
900-1000
0,01
24,21
1000-1100
1,42
0,09
>1100
Total
2,38
65,14
Altitud
Tabla 31: Valores del estadístico χ2 para la Razón de sexos
de los JR y A y para la Razón β.
Como en el caso del contraste para la superficie útil, se tienen 4 grados de
libertad (5 modalidades y 2 parámetros) y un valor de χ21-α es 9,49 (el nivel de
significación α es 0,05).
Se obtiene también en este caso un valor de χ2 < χ21-α (2,38<9,49) para la razón
de sexos por edades y de χ2 > χ21-α (65,14>9,49) para la razón β. Por lo tanto, sólo se
puede hablar de una posible dependencia en el caso de la razón β.
Aunque se esperaba dependencia entre la altitud y la razón de sexos de los
individuos reproductores, ésta no se ha encontrado, posiblemente por haber terminado
ya la época de reproducción (en gran parte) y haberse distribuido aleatoriamente los
individuos (han terminado los movimientos Don Juan). La posible dependencia entre la
altitud y la razón β se remarca con la diferencia existente entre la altitud 800-900 con un
valor de 2,19 y la altitud 1000-1100 con un valor de 1,10. Se intuye en este caso que la
productividad de codornices de una determinada zona aumenta conforme sea menor su
altura (dentro de un rango normal, 800-1100 metros). El aumento de la productividad
con el descenso de la altura, seguramente va ligado a la posibilidad de realizar mayor
número de puestas.
78
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
3.9.3. Influencia de la zona en el desarrollo de la
codorniz
La agrupación de las muestras en cuencas tiene la finalidad de obtener un
tamaño muestral suficientemente grande para ser estudiado estadísticamente, pero que
conserve unas ciertas características homogéneas. Por lo tanto, cada cuenca representa
unas ciertas características geográficas, climáticas, agrícolas,… En el contraste de
independencia se pretende relacionar la reproducción de la codorniz con todas estas
características juntas, es decir, ver si la reproducción de la codorniz presenta diferencias
a lo largo de la Península Ibérica (se asemeja el área de estudio a toda la Península, por
ser bastante amplia la procedencia de las muestras).
Sexo
Razón de
sexo de los
JR y A
Nº de
machos
Nº de
hembras
Ebro
1,5
3
2
Duero
0,47
28
59
Meseta
Meridional
0,5
1
2
Sistema Ibérico
0,43
10
23
Cuenca
Tabla 32: Tabla de contingencia: Cuenca x Razón de sexo de los JR y A.
Edad
Razón β
Cuenca
Nº de
Nº de pollos
jóvenes
y jóvenes
redondeados
y adultos
Ebro
4,57
32
7
Duero
1,69
159
94
Meseta
Meridional
2,73
30
11
Sistema Ibérico
1,6
64
40
Tabla 33: Tabla de contingencia: Cuenca x Razón β.
Valores de χ2
Valores de χ2
para la Razón de sexo para la Razón β
8,91
4,87
Ebro
12,70
0,63
Duero
23,13
1,14
Meseta Meridional
6,84
0,62
Sistema Ibérico
Total
51,58
7,26
Cuenca
Tabla 34: Valores del estadístico χ2 para la Razón de sexos de los
JR y A y para la Razón β.
79
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
En este caso los grados de libertad son 3 (4 modalidades y 2 parámetros), que
con un nivel de significación igual a 0,05, da un valor de χ21-α igual a 7,81.
A diferencia de los dos casos anteriores (superficie útil y altitud), se aprecia una
posible dependencia en la razón de sexo por edades (51,58>7,81) y no en la razón β
(7,26<7,81). Se concluye que la productividad de la especie no depende del área
geográfica, pero si la proporción de machos/hembras entre individuos reproductores. Se
podría explicar esta dependencia mediante la hipótesis que la reproducción se produce
en tiempos diferentes dependiendo de la zona (diferencias latitudinales).
3.10. CURVAS DE ECLOSIÓN
Se ha calculado la edad aproximada de aquellos ejemplares catalogados como
jóvenes y jóvenes redondeados. También se ha calculado para ejemplares catalogados
como pollos pero que ya habían empezado la muda post-juvenil. Para aquellas muestras
de las que se disponía de la fecha de captura, se ha calculado la fecha de eclosión, dato
que permite determinar las curvas de eclosión.
3.10.1.
Curvas de eclosión para ejemplares jóvenes
Aplicando las tablas desarrolladas por Vadell (1999), se han fechado los
individuos jóvenes a partir de la muda de las régimes primarias (106 individuos
fechados). Cabe destacar que se utilizan tablas distintas según sea macho o hembra el
individuo (Anejo 2). Los valores utilizados para entrar en la tabla han sido la longitud
de la régime más externa que se encuentra en muda activa. En este apartado también se
incluyen ejemplares catalogados como pollos que ya habían empezado la muda postjuvenil, pues aunque la definición de pollos dice que son ejemplares menores a 21 días,
el criterio de identificación (presencia de cañones en las infracobertoras) no se
complementa perfectamente con este criterio y con las tablas de Vadell (se han
encontrado ejemplares que aunque todavía tenían los cañones en las infracobertoras, ya
habían empezado a mudar).
Edad
Machos Pollos Machos Jóvenes Hembras Pollos Hembras Jóvenes
0
1
0
1
21-28
2
0
1
0
29-35
0
3
0
8
36-42
0
7
0
5
43-49
0
12
0
14
50-56
0
5
0
14
57-63
0
9
0
8
64-70
0
5
0
6
71-77
0
3
0
3
78-84
0
1
0
1
Más de 84
3
45
2
56
Tabla 35: Edad en días de los pollos y jóvenes según la longitud del ala.
En la muestra analizada se observa la presencia de individuos catalogados como
pollos que tienen hasta 35 días (3 ejemplares). En definitiva, la clasificación de pollos
80
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
como ejemplares menores a 21 días sólo presenta 5 excepciones, número más que
aceptable.
Fecha de eclosión
2ª Quincena de Mayo
1ª Quincena de Junio
2ª Quincena de Junio
1ª Quincena de Julio
2ª Quincena de Julio
Machos Jóvenes
2
8
16
15
7
48
Hembras Jóvenes
1
7
25
17
8
58
Tabla 36: Fecha de eclosión por quincenas para los jóvenes. (Aquí ya se consideran los pollos catalogados
con más de 21 días como jóvenes.)
Gráfico de eclosiones
individuos
50
40
30
20
10
0
2ª Q. Mayo 1ª Q. Junio
2ª Q.Junio
1ª Q. Julio
2ª Q. Julio
fecha
Figura 19: Curvas de eclosión para los ejemplares jóvenes.
En el gráfico se observa que las eclosiones empiezan en la 2ª quincena de Mayo
y siguen aumentando hasta la segunda quincena de Junio. Las últimas eclosiones se
producen en la segunda quincena de julio. Se podría decir que para el conjunto de la
muestra se observa un único periodo de cría, que dura dos meses y medio y que tiene un
máximo a principios de Julio. Este periodo coincide perfectamente con el observado por
Glutz et al. (1973): la reproducción de la codorniz se desarrolla, dentro de la Península
Ibérica, desde mayo o junio (época que coincide con la llegada de las hembras) hasta
finales de julio o principios de agosto, siempre que las condiciones climáticas y del
medio sean adecuadas y propicias. En conclusión, se diría que los periodos de
reproducción de la codorniz en la Península Ibérica en la temporada 2003 han sido
normales.
3.10.2.
Curvas de eclosión para ejemplares jóvenes
redondeados
Aplicando las tablas desarrolladas por Vadell (1999), al igual que en el caso de
los jóvenes, se han fechado los individuos jóvenes redondeados a partir de la muda de
las régimes primarias (46 individuos fechados). Para el fechado de estos individuos se
acepta como regla general que los ejemplares jóvenes redondeados han parado la muda
durante el periodo en que se han desplazado (53 días).
81
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
Edad
103-109
110-116
117-123
124-130
131-137
Más de
138
Machos Jóvenes
Redondeados
3
4
2
2
5
Hembras Jóvenes
Redondeados
7
7
5
7
3
0
1
16
30
Tabla 37: Edad en días de los jóvenes redondeados según la longitud del ala.
Fecha de eclosión
1ª Quincena de
Abril
2ª Quincena de
Abril
1ª Quincena de
Mayo
Machos Jóvenes
Redondeados
Hembras Jóvenes
Redondeados
7
4
4
9
5
17
16
30
Tabla 38: Fecha de eclosión por quincenas para los jóvenes redondeados.
Gráfico de eclosiones
25
individuos
20
15
10
5
0
1ª Q. Abril
2ª Q. Abril
1ª Q. Mayo
fecha
Figura 20: Curvas de eclosión para los ejemplares jóvenes redondeados.
Se observa que el nacimiento de los ejemplares jóvenes redondeados se produjo
desde abril a la primera quincena de mayo, siendo el número de ejemplares nacidos
bastante constante. Por lo tanto, hay un solo periodo de cría que dura un mes y medio.
Seguramente estos individuos son los últimos nacidos en África o los primeros nacidos
en el extremo sur de la Península Ibérica, pues la reproducción de la codorniz dentro de
la Península Ibérica empieza en mayo (Glutz et al., 1973).
82
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
3.10.3.
Ajuste de regresión entre la altitud del coto y
la fecha de eclosión
Tal y como se indica en el apartado de Material y Métodos, el presente ajuste de
regresión pretende mostrar la relación existente entre la altitud del coto y la fecha de
eclosión. Para que no influya el efecto de la latitud, se ha procedido a calcular los
ajustes por comunidades autónomas, aunque sólo se ha calculado para la comunidad de
Castilla y León, por ser insuficiente el número de individuos fechados en las otras
comunidades que forman parte del estudio.
Para solucionar la falta de ajuste obtenida inicialmente (dentro de un mismo coto
puede que haya más de un ejemplar fechado, con fechas diferentes, mientras que sólo se
tiene un valor de altitud medio) se han calculado las fechas de eclosión medias para
cada coto, obteniendo de este modo una fecha concreta para cada altitud.
¾ La curva de regresión ajustada se representa en la Figura 19. Cabe resaltar que
se ha eliminado un dato por alejarse en exceso del conjunto (coto de Oncina de
la Valdocina, donde se tienen ejemplares nacidos más tarde de mediados de
agosto).
¾ El modelo de regresión ajustado es: Y = 0,026*X + 03/06/2003
¾
El coeficiente de determinación del modelo (R2) es 0,5074. Esto indica que el
presente modelo explica el 51% de la variabilidad total, valor bastante más
aceptable que el encontrado en el anterior ajuste. En este caso, si que se puede
hablar de relación entre la altitud y la fecha de eclosión, demostrándose el
retardo de la actividad reproductora a medida que se aumenta en altitud y en
consecuencia, la capacidad de la codorniz para adaptarse al medio.
¾
En el contraste de regresión realizado mediante un análisis de varianza con el
estadístico F de Fisher-Snedecor, se puede rechazar la hipótesis nula para un
nivel de significación menor a 0,05, por lo tanto, se declara que existe una
relación entre la altitud y la fecha de eclosión.
fecha de eclosión
REGRESIÓN ECLOSIÓN-ALTITUD
08/07/2003
06/07/2003
04/07/2003
02/07/2003
30/06/2003
28/06/2003
26/06/2003
24/06/2003
22/06/2003
0
500
1000
1500
altitud (m)
Figura 21: Ajuste entre la altitud y las fechas de
eclosión en cotos de Castilla y León.
83
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
4. CONCLUSIONES
I. Conclusiones del desarrollo de las poblaciones de codorniz en las distintas zonas
de estudio:
¾ En la cuenca del Duero, la razón de sexos (0,66 machos/hembras) presenta
diferencias significativas con la hipótesis 1:1 para un nivel de α=0,05, diferencia
que se explica por la falta de machos jóvenes redondeados (0,45 machos jóvenes
redondeados/hembras jóvenes redondeadas). Se explica la mayor proporción de
hembras jóvenes redondeadas con la hipótesis de que éstas habían criado
recientemente, habiendo ya empezado a emigrar los machos por no participar
éstos en los cuidados de las crías. La hipótesis de que los jóvenes redondeados
se han reproducido se reafirma con el alto valor de la razón β (1,69). No
obstante, este valor es de los más bajos encontrados, por lo que no se supone un
gran éxito reproductor de los jóvenes redondeados. La razón γ presenta el valor
más elevado (41,17 individuos jóvenes/individuos adultos), indicando un
elevado éxito reproductor de la especie en la zona. En cuanto al valor del
coeficiente J/JR (1,51), el número de jóvenes es mayor que el de jóvenes
redondeados, pero no mucho. Esto se explicaría suponiendo que aunque el éxito
reproductor en la zona ha sido elevado, ésta es receptora de gran número de
individuos migrantes, coincidiendo con la consideración que el centro de la
Península Ibérica (cuenca del Duero) es una buena región para el desarrollo de la
Codorniz según la producción de cereales y la altitud.
El hecho de que las densidades encontradas sean relativamente bajas (densidad
absoluta de 0,86 individuos/ha) puede ser engañoso, ya que la zona tiene una
gran cantidad de superficie útil (71%) y por lo tanto, las codornices tienen la
posibilidad de vivir ampliamente distribuidas.
¾ En la cuenca del Ebro, la razón de sexo (1,17 MA/HE) no presenta diferencias
significativas con la hipótesis 1:1 para un nivel de α=0,05. Para las razones de
sexos según clases de edad no se ha podido encontrar valores representativos a
causa de la falta de datos. Para las razones de edad, se han obtenido los valores
más altos tanto para la razón α y β (0,3 P/J+JR+A y 4,57 P+J/JR+A). Estos
valores evidencian un gran éxito reproductor de la especie en esta zona.
Tomando el valor de la razón β, se tendría una producción media por pareja de
9,14, valor algo superior a la media de cada puesta (8 individuos). Se podría
explicar el alto valor de β según dos hipótesis diferentes:
-
Los individuos jóvenes también han criado.
Algunas parejas han logrado terceras puestas.
El valor de la razón γ (18,5 P+J+JR/A) toma uno de los valores más bajos, cosa
que refleja seguramente que la cuenca del Ebro no es una zona receptora de
individuos migrantes. Esto se reafirma, con la altitud subópima de la zona y con
el elevado valor obtenido del coeficiente J/JR (4,6), por lo que en el periodo de
caza se cazaron individuos nacidos en la zona y no individuos migrantes. De
todas formas, se evidencia una cría tardía por parte de los ejemplares juveniles,
posiblemente debida al carácter húmedo del periodo abril-junio, que permitió
que estos individuos se desarrollasen correctamente. El alto valor de la densidad
84
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
absoluta (0,98 codornices/ha) seguramente responde a la gran producción y a la
falta de superficie útil (40%).
¾ En la Meseta Meridional se ha obtenido una razón de sexos igual a 1 MA/HE y
los valores obtenidos en las razones de edad no reflejan la existencia de crías
tardías (el valor de la razón α es 0,03 P/J+JR+A). Cabe destacar que la mayoría
de las muestras obtenidas de esta zona proceden de la temporada general, por lo
que no es de extrañar que no se encuentre gran número de pollos. No obstante,
se encontraron individuos jóvenes cazados a mediados de invierno, por lo que
debieron nacer entre finales de verano y principios de otoño. Estas puestas tan
tardías seguramente se produjeron en zonas en regadío (en las encuestas se
observa la importancia de los regadíos para la caza de la codorniz).
Se remarca el coeficiente J/JR, cuyo valor es 2,9. Se evidencia la falta de
individuos migrantes, por lo que se puede establecer que la migración hacia
África terminó posiblemente antes de la temporada general (octubre). La
densidad absoluta es la menor de las encontradas (0,77 codornices/ha), por lo
que se entiende que no es muy elevado el número de codornices que se quedan a
la Península Ibérica. En cambio, la densidad de caza obtenida es superior a la
media (0,46 codornices/ha), hecho que como se ha explicado anteriormente (y
según las hipótesis consideradas en este trabajo), refleja un buen rendimiento del
perro. Se deduce de la sequía que hubo en la zona, una falta de vegetación
herbácea, por lo que la codorniz seguramente encontró problemas para
refugiarse, y por lo tanto, los perros lo tuvieron fácil para levantarlas.
¾ En el Sistema Ibérico, no se obtienen diferencias significativas en el caso de las
razones de sexo. Las razones de edad presentan los valores encontrados más
bajos, por lo que seguramente hubo una mala reproducción en la zona.
Seguramente el carácter seco del verano dificulto las puestas en esta zona (al ser
una zona con elevada altitud, las puestas son tardías). El bajo valor del
coeficiente J/JR (1,93) muestra la importancia de la zona como receptora de
individuos migrantes, por lo que, aunque la reproducción haya sido mala, la
densidad absoluta presenta un valor medio (0,87 codornices/ha).
II. Concordancia entre la caracterización climática, meteorológica y la superficie
útil:
¾ En la cuenca del Duero, el periodo abril-junio fue levemente seco, aunque no se
presenta un descenso en la cosecha. La riqueza cerealística es muy alta en la
mayoría de zonas estudiadas (0,89 en Burgos y 1,01 en Palencia), coincidiendo
con el gran valor obtenido de superficie útil (0,71).
¾ En la cuenca del Ebro, el periodo abril-junio fue húmedo, presentándose una
cosecha buena. Está zona presenta riquezas cerealísticas medias y una superficie
útil también media (0,40).
¾ En la Meseta Meridional, el periodo abril-junio fue entre levemente húmedo a
seco. Esto implica que en general se observe un descenso de las producciones de
cereal. Está zona también presenta riquezas cerealísticas medias y una superficie
útil similar al caso anterior (0,49).
85
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
¾ En el Sistema Ibérico, se tuvo una primavera entre húmeda a muy húmeda,
observándose una producción constante en algunas zonas de estudio y un
incremento en otras (Teruel). La superficie útil de esta zona (0,43) no difiere
mucho de los casos anteriores, por lo que también coincide con los valores
medios de riqueza cerealística (0,36 a 0,89).
III. Las eclosiones en la Península Ibérica se producen desde finales de mayo hasta
mediado de julio. El hecho de apreciarse un único periodo de cría largo (más de
2 meses), se explicaría por la gran zona estudiada y por la posibilidad que tras la
puesta (o puestas) de los ejemplares adultos se haya producido la puesta de los
ejemplares redondeados. Los ejemplares jóvenes redondeados fechados (los que
supuestamente criaron a mediados de verano) nacieron entre abril y principios
de mayo, por lo que se entiende que en la temporada de estudio criaron
individuos de poco más de tres meses de vida. Seguramente, los jóvenes
redondeados que criaron tenían una edad superior (no se han podido fechar). No
obstante, se evidencia que aunque la edad media a la que las codornices ponen la
primera cría es de un año, este período puede ser más corto (Puigcerver, 1990):
jóvenes nacidos en el norte de África pueden reproducirse el mismo año en
Europa.
IV. Del análisis de independencia, se concluye que la razón β presenta falta de
independencia con la superficie útil y la altitud. Se observa que como menor es
la superficie útil o la altitud, mayor es el valor de la razón β:
-
Como menor es la superficie útil, más concentrados están los individuos y por lo
tanto, mayor es la presión cinegética.
-
Como menor sea la altitud de la zona, mayor número de puestas podrán realizar
las parejas o mayor será la supervivencia de los pollos.
A diferencia, si que se ha encontrado relación entre la altitud de la zona y las
fechas de eclosión. Esto indica que en la época de reproducción si que existen
movimientos altitudinales entre sexos (movimientos Don Juan), pero que en la
temporada de caza los dos sexos están mezclados indistintamente, por lo que se
deduce que la época de apareamiento ya ha terminado.
En el análisis de independencia con relación a la cuenca, se ha encontrado falta de
independencia con la razón de sexo para los jóvenes redondeados y adultos. Se
deduce que las diferencias latitudinales entre zonas provocan diferencias en el
ciclo reproductor y en los movimientos migratorios de la especie, de forma que en
aquellas zonas más septentrionales la relación entre sexos de los individuos
reproductores está más sesgada a favor de las hembras.
V. Recomendaciones a la gestión:
-
La apertura de la media veda debería de establecerse en base a criterios técnicos,
puesto que el ciclo reproductor de la especie puede variar mucho entre años. La
data idónea de apertura sería aquella en la que la mayoría de ejemplares jóvenes
puede sobrevivir por si mismo. La durada de la temporada y los días hábiles se
deberían de determinar en cada zona de forma individual y anual según estudios
86
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
técnicos. Esto beneficiaría a la caza porque el número de codornices jóvenes que
sobreviven sería mayor, aumentando los ejemplares reproductores del año
siguiente.
-
La altitud del coto y su superficie útil son criterios técnicos interesantes para la
gestión de la caza de la codorniz. La apertura de la media veda y los días hábiles
deberían de establecerse teniéndolos en cuenta.
-
No se debería disparar contra grupos de codornices donde se observan pollos,
pues la muerte de la madre podría provocar la muerte de todos los pollos (se
tienen muestras de pollos bastante pequeños).
87
Estudio de la dinámica poblacional de la codorniz (Coturnix c. coturnix)
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