La Comunicación Política y el Conflicto de Los

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La Comunicación Política y el
Conflicto de Los Grandes Lagos
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Flavia Garrigós Cabañero
Mayo de 2013
La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN ........................................................................................................................ 3
PRIMERA PARTE: EL CONFLICTO ............................................................................................... 5
1.1. EL GENOCIDIO DE RUANDA DE 1994 ................................................................................... 6
1.2. EL CONFLICTO HUTU-TUTSI................................................................................................. 6
1.2.1 DETERMINANTES Y ANTECEDENTES DE LOS CONFLICTOS CONTEMPORÁNEOS DE LOS
GRANDES LAGOS....................................................................................................................... 7
1.2.2. DIFERENTES ENFRENTAMIENTOS EN EL CONFLICTO DE LOS GRANDES LAGOS .............. 7
1.2.2.1. EL CONFLICTO DE RUANDA DE 1990 A 1994 ................................................................. 8
1.2.2.2. LOS CONFLICTOS DE REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO ..................................... 10
1.2.2.3. EL M23 ....................................................................................................................... 12
SEGUNDA PARTE: LA COMUNICACIÓN EXPUESTA EN HOTEL RWANDA ................................. 15
2.1. LA INFORMACIÓN MEDIÁTICA EN EL CONFLICTO OBSERVADA EN EL FILM ........................ 15
2.1.1. LA COMUNICACIÓN DE RUANDA ................................................................................... 15
2.1.2. LA COMUNICACIÓN INTERNACIONAL ............................................................................ 17
TERCERA PARTE: EL CONFLICTO Y EL CONTEXTO INTERNACIONAL. COMUNICACIÓN, POLÍTICA
Y ECONOMÍA DE LA SITUACIÓN EN LA REALIDAD................................................................... 19
3.1. RUANDA EN LA ACTUALIDAD............................................................................................ 19
3.2. EL CONFLICTO DE LOS GRANDES LAGOS Y EL CONTEXTO INTERNACIONAL ....................... 19
3.2.1. EL ÁMBITO POLÍTICO ..................................................................................................... 22
3.2.2. EL ÁMBITO MEDIÁTICO ................................................................................................. 24
LA COMUNICACIÓN Y ÁFRICA.................................................................................................. 26
3.2.3. EL ÁMBITO ECONÓMICO ............................................................................................... 28
RECURSOS MATERIALES .......................................................................................................... 29
ESTRATEGIA ............................................................................................................................ 29
CARTA ABIERTA DE PAUL RUSESABAGINA AL SECRETARIO GENERAL DE LA ONU ..................... 31
CONCLUSIÓN .......................................................................................................................... 37
BIBLIOGRAFÍA......................................................................................................................... 38
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
INTRODUCCIÓN
El conflicto de los Grandes Lagos continúa abierto y el noventa por ciento de la información
oficial, que pretenda explicar por qué, resultará confusa para cualquier persona. En suma,
existen un sinnúmero de factores, por los cuales el conflicto continúa abierto.
Con este escrito, se intenta abordar uno de los conflictos más importantes de África que
perdura hasta nuestros días, desde la perspectiva mediática, política, económica y social.
Como se identifica en el título, nos centramos en la comunicación política, que por sí misma,
engloba el resto de ámbitos mencionados.
Se ha escogido la película Hotel Rwanda, aunque no esté presente en todos los apartados,
porque sirve para desenmascarar cada uno de los cuatro núcleos y la relación entre unos y
otros.
Este escrito consta de tres partes, donde, en mayor o menor medida, se mostrará dicha
relación.
En la primera parte, se expone en qué se centra la película escogida, esto es, en el Genocidio
de Ruanda de 1994, explicando qué es un genocidio, éste en concreto, sus características y la
correspondiente intervención internacional. Se ahonda en la raíz del conflicto entre las dos
etnias protagonistas –hutu y tutsi-, desde que llegaran a los Grandes Lagos, su evolución
cronológica y los actores nacionales e internacionales que intervienen en el conflicto, desde el
siglo VI d. C., en que los hutus se instalaran en la zona, hasta la actualidad. Asimismo, se
exponen las causas de la introducción de República Democrática del Congo en el conflicto,
donde se está desarrollando en estos momentos, con la intervención de un movimiento militar
activo en la zona del este.
En la segunda parte, se profundiza sobre la información que muestra Hotel Rwanda, con
ejemplos de los mensajes de los medios de comunicación en la película, información sobre
hechos e información subliminal –cantidad de información, música, actores- y la referencia a la
comunicación internacional en la película.
En la tercera parte, se expone la situación actual de Ruanda con Paul Kagame en la presidencia
y las características de su régimen. Se explica el Modelo Mediático de Gianpietro Mazzoleni
respecto a la comunicación política y, puesto que es una idea general en este ámbito, se
incorpora un modelo mediático propio cerciorando, desde una perspectiva personal, el error
que conlleva el modelo anterior y similares.
Igualmente, se presenta el conflicto en el contexto político intra/extra-continental, relacionado
con la coacción a los medios. En el contexto mediático, se recuerda el derecho a la
información, la comunicación en general y centrada en el conflicto y los problemas al ofrecer
públicamente la información. Se suma un apartado referente a la información que los medios
de comunicación occidentales ofrecen sobre África.
En el contexto económico, se hace referencia a los recursos, las materias más codiciadas y para
qué se utilizan y la estrategia de hurto en República Democrática del Congo.
Como apartado adicional y puesto que este escrito hace referencia a Hotel Rwanda, se ha
incorporado la Carta Abierta de Paul Rusesabagina al Secretario General de la ONU, en cuya
experiencia se centra la trama de la película.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
En definitiva, con este escrito se intenta dar cierta claridad al conflicto todavía activo desde
décadas, con la esperanza de que reaccionemos, de que todo esto acabe definitivamente.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
PRIMERA PARTE: EL CONFLICTO
1.1. EL GENOCIDIO DE RUANDA DE 1994
El tema que aborda el film Hotel Rwanda se basa solamente en el llamado Genocidio de
Ruanda de 1994. No obstante, se considera obligatorio tener en cuenta el conflicto desde una
perspectiva mucho más amplia, puesto que así lo requiere éste, y la ética desde un punto de
vista personal. Por ende, como ya se nombró en la introducción, se explicará el conflicto de
forma más extensa y con su respectiva progresión cronológica, en puntos desarrollados
posteriormente. El tema a tratar en este punto será únicamente el genocidio de 1994.
Otro aspecto que se cree conveniente, antes de adentrarse en el tema, es aclarar el concepto
en sí de genocidio, puesto que en muchas ocasiones se conciben solo determinadas partes de
lo que engloba o se olvidan sus dimensiones. Por tanto, el genocidio es un delito, un crimen
definido por el Derecho Internacional con el que se pretende la eliminación, total o parcial, de
un grupo de la sociedad por cuestiones de religión, raza, política, etnia o nacionalidad, llevada
a cabo mediante el asesinato, daños graves físicos o mentales, sometimientos que contribuyan
al detrimento físico de las personas, impedimentos ante el nacimiento de nuevos
componentes y traslados de jóvenes a otro grupo distinto del suyo.
Básicamente, en abril de 1994 teniendo el poder en Ruanda los hutus, las Fuerzas Armadas
Ruandesas –FAR-, y parte de la población de origen hutu, llevaron a cabo una masacre de la
población tutsi y de los hutus moderados. Según el Informe de la ONU hubo alrededor de
800.000 muertos, lo cual no es posible verificar enteramente por su procedimiento, aunque
todas las investigaciones rondan entre medio y un millón de muertos. Mientras las FAR
llevaban a cabo esta masacre, también tuvo que ir limitando las acciones del Frente Patriótico
Ruandés –FPR- de origen tutsi, que llevaba a cabo acciones violentas desde 1990.
En el genocidio sin ninguna distinción se asesinó a hombres, mujeres y niños.
Uno de los componentes en el genocidio que ha de considerarse por su suma importancia, si
bien se expondrá más ampliamente en otro punto, lo supone la inacción por la parte
internacional, aunque más tarde creara el Tribunal Penal Internacional para Ruanda -en su
mayoría ineficaz-.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
1.2. EL CONFLICTO HUTU-TUTSI
1.2.1. DETERMINANTES Y ANTECENDENTES DE LOS CONFLICTOS CONTEMPORÁNEOS DE
LOS GRANDES LAGOS
En un principio, resulta obligatorio aclarar que los conflictos entre hutus y tutsis no conciernen
únicamente a Ruanda, sino que engloban la Región de los Grandes Lagos -Ruanda, Burundi,
Uganda, República Democrática del Congo, Tanzania y Kenia-, es decir, la parte sureste de
África, y algunos otros países fuera del continente como Estados Unidos, Francia o Bélgica.
Tanto en un territorio como en otro, hoy llamados Ruanda y Burundi, los acontecimientos se
iniciarían básicamente igual. La etnia twa fue la primera en instalarse en la zona, lo que ocurrió
en el siglo VI a.C.
Varios
siglos
después, el VI d.C.,
los agricultores hutus
comenzarían
asimismo a instalarse
en la región.
Empezarían a llegar
los ganaderos tutsis a
partir del siglo VIII;
no
obstante,
la
relación con los
hutus no comenzaría
hasta el siglo XIV, en
un principio pacífica,
alcanzado incluso un
maridaje cultural e
idiomático.
Existía
una
interdependencia
que dio lugar al
consenso
social
interétnico, hasta los
acontecimientos
sucedidos desde el
Mapa político de África, Map No. 4045 Rev. 7, noviembre 2001. © UN
siglo XVI, en que los
Cartographic Section.
tutsis empezaron a
rebajar a la población hutu a la categoría de súbditos y cuando, por medio de operaciones
militares, asesinarían a sus altos dirigentes.
Ya en el siglo XIX, los reyes tutsis aumentarían la dureza de su dominio, contribuyendo a la
jerarquización de la fuerza militar que discriminaba a los militares de origen hutu y
estableciendo definitivamente un feudalismo rígido y corrupto como sistema oficial. Estos
aspectos agravarían notablemente el débil y rivalizado contexto socioeconómico e interétnico.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
Desde este período, en Burundi tendría lugar otra situación algo distinta, aunque influyente
respecto a Ruanda. Dado que los sucesos afectan en general a los países de la zona de los
Grandes Lagos, en esta explicación, conviene centrarse solamente en Ruanda.
A principios del siglo XX, la influencia internacional, por la parte alemana y belga, resultó ser
contradictoria. Los alemanes, en el ámbito del poder colonial, ofrecieron apoyo a los tutsis
sosteniendo su sistema segregacionista, mientras que los belgas, con perspectivas distintas a la
alemana, pretendieron rebajar la dureza e injusticia del sistema tutsi.
Sería a mediados del siglo XX, cuando algunos pensadores hutus llevarían a cabo la escritura de
un manifiesto para impulsar una transformación social en el país, a lo que la aristocracia tutsi
respondió con prepotencia. Se visualizaba, ya en la parte final de la etapa colonial, que estos
países necesitarían un cambio de mentalidad para poder constituir una nación fuerte.
El primero de noviembre de 1959, una revuelta callejera provocó numerosas matanzas y llevó
al exilio a ciento cincuenta mil tutsis de las élites. Tras alcanzar la independencia y proclamar la
República entre 1961 y 1962, el poder gubernamental quedó con los hutus y el presidente
Grégoire Kayibanda. La razón del exilio tutsi en Uganda fue su negación a tener un gobierno
dirigido por un hutu. Sin embargo, el resto de la población tutsi permaneció en Ruanda.
En 1967, los exiliados tutsi atacarían desde fuera del país, aunque sin éxito, lo que provocó
respuestas de rechazo hacia los tutsis. Igualmente, existían tensiones entre los hutus. El poder
se concentraba en la parte central del país. Además, hubo matanzas por la parte tutsi en
Burundi lo que generó de nuevo tensiones en los dos países entre ambas etnias.
Dada la situación de descontrol, Juvénal Habyarimana, hutu de la parte norte, daría un golpe
de Estado en 1973. Este nuevo presidente efectuaría un trabajo notable para la reinserción de
los tutsis en Ruanda; incluso, estos se hicieron con una de las partes de la economía.
Cuando internacionalmente se consideraba a Ruanda como un país que estaba consiguiendo
desarrollarse, alrededor de 1988, la rivalidad entre hutus del norte y hutus del sur se hizo
notar, ya que el presidente permitía mayor nivel de corrupción y favorecía de manera
descarada a la parte norte. Esto dio lugar a la radicalización de la política. A ello se suma, que
los tutsis exiliados en Uganda entraron en Ruanda por las armas, mejores que las del propio
ejército, en 1990.
1.2.2. DIFERENTES ENFRENTAMIENTOS EN EL CONFLICTO DE LOS GRANDES LAGOS
Los aspectos más importantes del conflicto de los Grandes Lagos, en los momentos álgidos de
los que hablamos, lo componen: la Guerra Civil de Ruanda del año 1990 a 1994, el Genocidio
de 1994, y, desde ese mismo año hasta 2002, dos guerras en la República Democrática del
Congo en el que se ven involucrados algunos países vecinos, principalmente Uganda y, sobre
todo, Ruanda que cometieron masacres de hutus, consideradas como genocidios por parte de
la ONU en el Mapping Report publicado en 2010. Sin embargo, había habido denuncias
anteriores, como se puede observar en el Informe Gersony de 1996, oculto hasta 2010, la
acusación del Juez Andreu Miralles en la Audiencia Nacional Española en 2008, entre otras.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
1.2.2.1. El conflicto de Ruanda de 1990 a 1994
Los tutsis ruandeses exiliados en Uganda prestaron ayuda en el conflicto que se llevó a cabo en
este país en sucesivas guerras de 1967 a 1986. Por tanto, el presidente ugandés Yoweri
Museveni, cuando consiguió hacerse con el poder, estaba en deuda con los ruandeses
instalados en su país. Personas como Paul Kagame, actual presidente de Ruanda al que se
nombrará más adelante, componían los puestos de alto rango de las Fuerzas Armadas.
En consecuencia, el FPR se restableció en Uganda e inició el ataque a Ruanda el 1 de octubre
de 1990.
Cuando el FPR había tomado Gabiro –en la parte nordeste-, y se encontraba a setenta
kilómetros de tomar también la capital, la situación cambió, puesto que uno de los generales
que llevaba el control, Fred Rwigyema, murió, y las FAR consiguieron reestructurarse y
defenderse, incluso logrando la entrada de ayuda militar desde Francia y Bélgica por la parte
europea y del
Zaire desde
el
mismo
continente.
Las
FAR
atacarían con
éxito,
provocando
que el FPR
pasara a la
táctica
de
guerrillas.
<<Entró
en
juego
una
nueva
estrategia. El
FPR comenzó
a dar prioridad
Mapa político de Ruanda, Map. No. 3717 Rev. 10, junio 2008. © UN Cartographic Section.
a la guerra
mediática y se presentó ante la opinión pública internacional como un movimiento multiétnico
que pretendía liberar a Ruanda de un régimen totalitario y sanguinario. El FPR contaba con el
apoyo más o menos explícito de EEUU y Gran Bretaña, firmes aliados de Uganda, su mentor
principal. El gobierno de Ruanda tenía el apoyo de Francia, Bélgica y Zaire que gracias al envío
de fuerzas habían decidido la suerte de las operaciones. La guerra reforzó el perfil autoritario
del gobierno de Ruanda contribuyendo a dañar su imagen. A lo largo de todo el conflicto la
intervención exterior estuvo condicionada por la guerra de ideas que tuvo una gran resonancia
global y ha hecho muy difícil conocer la verdadera realidad de los hechos >> (Vacas
Fernández/Pardo de Santayana, 2003, p. 22).
Tanto el FPR como las FAR empezaron a reforzar sus brigadas con nuevos militantes. El FPR
comenzó con una política de terror –la violación también era una técnica de guerra- en las
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
zonas en las que ya poseía el control, mientras que las FAR empezaban a descontrolarse por la
gran suma de hombres que componía. Externamente al poder, se intuía que pronto darían
comienzo las masacres étnicas.
El presidente ruandés <<presionado por sus aliados internacionales y los donantes de fondos,
se vio obligado a impulsar una política de democratización. (…) En abril de 1992 se constituyó
un gobierno de coalición y (…) se llevaron a cabo negociaciones entre el gobierno y el FPR. La
vida política ruandesa se articulaba en tres grandes bloques homogéneos: el presidencial, la
oposición legal -principalmente hutu- y la oposición armada del FPR (…). Los positivos avances
hacia la reconciliación y la democratización fueron obstaculizados por los radicales de cada una
de las partes que empezaron a practicar la violencia política>> (Vacas Fernández/Pardo de
Santayana, 2003, p. 23).
En febrero de 1993, el FPR comenzaría de nuevo con los ataques, ocupando Ruhengeri –
situado al noroeste-, y provocando el desplazamiento interno de un gran número de personas.
El FPR tenía el poder de casi toda la parte norte ruandesa, pero, con gran velocidad, los
principales involucrados intentarían encontrar una solución política que distribuyera el poder.
De esta forma, ese mismo año se llevaron a cabo una serie de negociaciones llegando a los
acuerdos de Arusha V, que fueron firmados en agosto. En los acuerdos se hacía referencia a la
constitución de un gobierno de transición, con la participación tanto del FPR como del
gobierno de Ruanda y una supervisión neutral internacional como era UNAMIR –United
Nations Assitance Mission for Rwanda (Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para
Ruanda)-.
Estas intenciones se torcieron cuando fue asesinado el presidente de Burundi y se llevaron a
cabo masacres de parte de la población hutu en este país. Todo ello, realzó el malestar entre
etnias en Ruanda, lo que a su vez desencadenaría una mayor división sur-norte en el país. En
general, existía una negación absoluta a compartir el poder con la minoría tutsi, actuando
violentamente incluso con la población hutu que apoyara esta idea. Este descontrol influido
por las causas exógenas expuestas, contribuyó a que el poder ruandés acabara con la
oposición hutu e impusiera el llamado “Hutu Power”.
El factor que definitivamente daría lugar al conflicto sería el atentado del 6 de abril de 1994,
contra un avión que trasportaba al presidente de Ruanda, J. Habyarimana, y al de Burundi,
Cyprien Ntaryamira, desde Tanzania. En este momento comienza el genocidio, ya explicado en
el primer punto.
Con el genocidio, las FAR se desintegraron, mientras que el FPR, que estaba bien estructurado,
duplicó sus fuerzas aumentando sus tropas. El FPR pretendía atacar las posiciones más
indefensas y, así, acorralar las posiciones de mayor fuerza del “Hutu Power”. Esto no consistía
en la ocupación del territorio, sino en impedir las comunicaciones. Cuando el FPR lograba
controlar una zona, comenzaba la política de terror para evitar resistencias.
La intervención internacional de 1994 fue demasiado tardía. Se llevaría a cabo desde finales de
abril y sería rechazada por el FPR, que lo concebiría como un impedimento ante su nueva
acción; también, sería criticada por los hutus más tarde, puesto que habían estado
convencidos de que su causa sería apoyada.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
Se puede resaltar la “Operación Turquesa” por la parte francesa, aprobada por Naciones
Unidas, que tenían la misión de establecer una zona humanitaria, estable hasta el 30 de
septiembre de 1994. Desde perspectivas externas, la eficiencia fue muy cuestionada.
Con este método, en tres meses el FPR se hizo con Ruanda, y las FAR y la población hutu no
tuvieron otra opción que escapar hacia Tanzania y Zaire –República Democrática del Congo
desde 1997-. Los exiliados en Zaire formaron las FDLR –Fuerzas Democráticas para la
Liberación de Ruanda-. Las guerras de Zaire fueron provocadas por la persecución del FPR a
FDLR, que se introdujeron en Zaire en dos ocasiones con la excusa de dicha persecución y
masacraron a todos los hutus que pudieron, incluso los que se encontraban en los campos de
refugiados. En los conflictos de Zaire se involucraron hasta nueve países diferentes.
1.2.2.2. Los conflictos de República Democrática del Congo
Aunque no conviene aquí discutirlo, República Democrática del Congo –RD Congo- ha tenido
sucesivos problemas independientes a Ruanda desde su independencia de Bélgica, puesto que
las maneras de proceder, en primer lugar, por parte del país europeo no fueron las correctas
en tal proceso. Las dos guerras fueron provocadas desde el exterior por el control de sus
riquezas, ya que RD Congo tiene una de las mayores fuentes minerales del mundo, lo que
siempre ha ocasionado luchas por su control.
Cuando Zaire consiguió la independencia en 1960, se convocaron elecciones y fue elegido
como Primer Ministro Patrice Lumumba, que más tarde fue asesinado con la ayuda de la CIA y
los rebeldes que llevaron a Mobutu Sese Seko al poder.
Instalada una dictadura militar tras un golpe de Estado por parte de Mobutu Sese Seko, se
mantuvieron relaciones con Francia en esa lucha bipolar que supuso la Guerra Fría, durando de
esta forma la dictadura hasta el fin de la misma.
Por supuesto, Ruanda afectó a Zaire por la llegada masiva de refugiados y, con ello, militares
que trasladarían el conflicto a este país. También, se encontraban en Zaire refugiados hutus
procedentes de Burundi. Sumando, a su vez, las consecuencias que todo esto conlleva.
Mientras, P. Kagame se iba convirtiendo en el hombre de poder de Ruanda, que se planteó
acabar con los campos de refugiados hutus con apoyo de Uganda y Burundi –puesto que tenía
este último el mismo “problema” veía lógico aunar sus fuerzas- y con la aquiescencia de EEUU,
ansioso por la influencia en Ruanda por motivos de saqueo a Zaire. El planteamiento de P.
Kagame estaba argumentado con la excusa de que se evitara un nuevo genocidio; además,
como el resto de actores del conflicto, de jugar con la desinformación y la comunicación
ilegítima.
Entre 1996 y 1997 se llevó a cabo la primera parte del conflicto de naturaleza interna, se
centró en el control por el poder en Zaire y enfrentarían al recién instalado dictador M. Sese
Seko y al líder del nuevo círculo de oposición, Alianza de Fuerzas Democráticas para la
Liberación del Congo –AFDL-, Laurent Desiré Kabila.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
También tendría la influencia del golpe de Estado en Burundi del militar Pierre Buyoya.
Había finalizado oficialmente hacía muy poco el conflicto de Ruanda. Los refugiados
movilizados y otros actores del conflicto de la parte hutu tenían una fuerza armada externa,
FDLR, como se ha nombrado antes. El quid iniciador del conflicto llegó cuando M. Sese Seko
consideró necesario expulsar a los tutsis instalados en Kivu Norte–región al este de RD Congo,
frontera con Ruanda, Burundi y Uganda- por el hecho de no formar parte de la ciudadanía del
país y con la excusa, como ya se ha nombrado, de perseguir a las FDLR. Esto causó la rebelión
de los tutsis, que formaron el CNDP –Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo-, liderado
por Laurent Nkunda. Bosco Ntaganda le sucedió durante la segunda guerra de RD Congo.
Actualmente, L. Nkunda está siendo buscado por el Tribunal Penal Internacional de La Haya,
puesto que B. Ntaganda se entregó el 19 de marzo de este año. Según CNDP, ellos se estaban
defendiendo de los hutus desplazados, con el apoyo del gobierno de Ruanda y la alianza que
éste había conseguido.
Con la ayuda de Ruanda y Uganda, la AFDL iniciaría sus movimientos. La rebelión suponía uno
de los puntos estratégicos para Ruanda, puesto que en parte permitía justificar la acción que
pretendía ante el criterio internacional.
El resultado de todo sería un sinnúmero de fugitivos, sin saber a dónde dirigirse. La violencia
era tal que algunos huyeron atravesando la selva -2000km-. Se entiende entonces la catástrofe
humanitaria que se avecinaba y por la que la ONU estaba preocupada, por lo que se aprobó la
Resolución 1080 para el envío de ayuda humanitaria internacional, que llegaría al país pero no
conseguiría movilizarse a los campos de refugiados, puesto que los atacantes ruandeses lo
impedían.
En 1997, L. D. Kabila llegaría a Kinshasa –capital de RD Congo- produciendo el exilio de M. Sese
Seko. En este momento, el Zaire empezaría a llamarse República Democrática del Congo.
En 1998, L. D. Kabila dejó de favorecer a Ruanda en su intento de dominio del este del país, por
motivos de seguridad necesitando la estabilidad en la zona de Kivu Norte, y se incrementaron
las diferencias por la parte que había ayudado a éste, básicamente Ruanda, en su proceso de
toma de poder. Surgiría la llamada Coalición Congoleña para la Democracia –RCD, en francésconcretamente en la parte de Kivu Norte con el apoyo de Ruanda y Uganda, que habían
acabado apoyando la rebelión por causas económicas y estratégicas, relacionadas con las
materias primas, que beneficiaba a los dos países, pretendiendo así alargar su estancia en RD
Congo.
Los rebeldes tomaron Kinshasa en 1998, justo cuando Zimbabue, Namibia y Angola fueron en
ayuda de L. D. Kabila, por lo que este conflicto empezó a llamarse Primera Guerra Mundial
Africana. Por esta razón, los rebeldes tuvieron que cambiar de táctica, comenzando una
ofensiva hacia Katanga –en la parte sur- para conseguir el control de minerales. Sumados al
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
conflicto Sudán y Chad por la parte de L. D. Kabila, se comenzó una contraofensiva en la zona
este, dando lugar, en 1999, a la bifurcación del estacionamiento de los poderes.
Además, surgió una nueva fuerza opositora que pronto tuvo poder en el norte de RD Congo, el
Movimiento de Liberación Congolés –MLC-, que tuvo que unirse al grupo RCD si querían
acabar con L. D. Kabila. El dirigente de MLC es Jean-Pierre Bemba, actualmente reo del
Tribunal Penal Internacional de La Haya por presuntos crímenes contra la humanidad en
República Centroafricana.
Entretanto, se estaba intentando poner fin al conflicto. En 1999 se firmó el Acuerdo de Alto al
Fuego de Lusaka, supervisado por el gobierno zambiano y firmado por todos los países
implicados –Angola, RD Congo, Namibia, Ruanda, Uganda y Zimbabue-, y después por los
grupos de oposición, pero no por los grupos rebeldes congoleños. Este acuerdo <<fue la base
para el despliegue de una operación de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas en el país
con el mandato de comprobar y ayudar a la aplicación de lo acordado>> (Vacas
Fernández/Pardo de Santayana, 2003, p. 32). Sin embargo, no se aplicó.
Se estableció la Misión de Observadores de Naciones Unidas para el Congo –MONUC- que no
sería demasiado ágil en sus movimientos. Sin embargo, la guerra, durante el año 2000, y las
posturas continuaron siendo las mismas sin apenas cambios –con RD Congo partida en dos-.
En enero de 2001, L. D. Kabila fue asesinado y su hijo Joseph, le sucedió en el puesto. A partir
de ese momento, aunque no sin tener en cuenta el sinnúmero de muertes que se llevaban por
delante, empezó a hacer efecto el Acuerdo de Lusaka.
La situación continuó sin cambios durante 2002, dando paso en julio a la firma del Acuerdo de
Paz de Pretoria por parte de RD Congo y Ruanda, y en septiembre el Acuerdo de Paz de Luanda
por parte de RD Congo y Uganda, con el fin de retirar las tropas del país congoleño y comenzar
unas relaciones estables. A causa de ello, MONUC ha supervisado el fin de la guerra, que tuvo
su conclusión en 2003, según la versión oficial.
1.2.2.3. M23
El 23 de marzo de 2009 se firmaron los Acuerdos de Paz de Goma, en los que el presidente de
RD Congo, J. Kabila, debía incluir en las FARDC –Fuerzas Armadas de la República Democrática
del Congo- a antiguos rebeldes del CNDP, los cuales exigían su estancia en la zona de los Kivus
Norte y Sur.
El M23 tomó ese nombre a causa de los Acuerdos de Goma. El general del grupo es Sultani
Makenga y el presidente, antiguo miembro del CNDP, Jean-Marie Runiga Lugerero.
Sin embargo, se puede decir que definitivamente el M23 estaba formado, cuando, en 2010,
estos supuestos miembros de las FARDC acusaron a J. Kabila de no llevar a cabo todos los
puntos que componen los Acuerdos de Paz de Goma. Este sería el momento en que los
soldados se amotinaron formando el definitivo movimiento M23. Ruanda está financiando,
junto a Uganda, sus acciones para desestabilizar a RD Congo, con motivo de su constante lucha
por el poder en la zona con mayor riqueza mineral del país, según el Acta del Consejo de
Seguridad de la ONU del 12 de junio de 2012, celebrada en Nueva York (S/P.V. 6785).
A causa del amotinamiento, la seguridad mermaba y los grupos armados fortificaron su control
en el resto de la zona de los Kivus. La situación de la población se agravó por los continuos
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
ataques. Hecha
la acusación a
Ruanda por las
supuestas
ayudas al M23,
algunos países
anunciaron
la
retirada de la
ayuda
internacional,
posteriormente
restablecida.
El 15 y 16 de
julio de 2012, se
llevó a cabo una
Cumbre de Alto
Nivel
de
la
Mapa político de la RD Congo, Map No. 4007 Rev. 10, julio 2011. © UN Cartographic
Unión Africana en
Section.
Addis Abeba –
Etiopia- para concluir con el conflicto del M23 al este de RD Congo. Sin embargo, al no llegar a
un acuerdo estable, el 19 de noviembre el M23 entró en Goma –capital de provincia de Kivu
Norte-, lo cual provocó el desplazamiento de parte de la población civil, así como violación de
derechos humanos y saqueo de armas a las FARDC. Cuando comenzaron las maniobras para
entrar en Bukavu –capital de provincia de Kivu Sur-, J. Kabila, P. Kamage y Y. Museveni estaban
comenzando a negociar acuerdos de paz en Kampala –capital de Uganda-. Los presidentes de
Uganda y Ruanda se personificaban en Kampala como mediadores entre el presidente de RD
Congo y el M23, aunque ya la ONU les acusara de financiar al grupo armado. En el contexto
internacional, también se sabe quién guarda las espaldas de P. Kagame y Y. Museveni por sus
propios intereses. No obstante, recientemente y a causa de la tensión, parece ser que, por
ejemplo, EEUU no puede continuar con el mutismo y, como se conoce públicamente, el
presidente de EEUU, Barak Obama, telefoneó hace poco a P. Kagame para intentar que éste
dejara de ofrecer apoyo al M23. Sin embargo, continuando en el contexto internacional, Tony
Blair, antiguo ministro del Reino Unido, ha demostrado públicamente su apoyo a Ruanda y ha
negado cualquier implicación de este país en el actual conflicto al este de RD Congo.
En el marco internacional africano, siete países de la SADC –Comunidad de Desarrollo de África
Austral- están dispuestos a enviar ayuda militar a la frontera de RD Congo. De hecho, la ayuda
militar sudafricana ya se encuentra allí. Sin embargo, no hay más noticas al respecto.
El 24 de febrero, bajo la protección de la ONU, fue firmado por 11 jefes de estado africanos un
acuerdo marco para la paz, aunque algunas organizaciones y plataformas consideran este
acuerdo inútil ya que no se centran en la raíz del problema. Esto es, no plantea ninguna
reacción contra Ruanda ni contra el M23.
Noticias publicadas por medios de comunicación como Radio Okapi informan acerca de ciertos
conflictos internos que están empezando a aflorar dentro del núcleo del M23. No obstante,
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
estas fuentes coinciden en que quizá se trate de una estrategia de distracción más de P.
Kagame.
En todo caso, el conflicto con el M23 en el este de RD Congo sigue abierto y en estos
momentos lleva consigo una gran presión internacional. Lo que suceda próximamente es
desconocido.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
SEGUNDA PARTE: LA COMUNICACIÓN EXPUESTA EN HOTEL RWANDA
2.1. LA INFORMACIÓN MEDIÁTICA EN EL CONFLICTO OBSERVADA EN EL FILM
Se debe advertir que este apartado se centrará en la información referente en la película Hotel
Rwanda, no sin ofrecer algún otro tipo de información adicional referente a la comunicación.
2.1.1. LA COMUNICACIÓN DE RUANDA
Antes de entrar de lleno en el film, se debe tener en cuenta una serie de aspectos resaltados
por Ester Moleón en Guerra en los Grandes Lagos. Crónica del saqueo africano:
<<Un combate de titanes, con el drama ruandés de fondo, enfrente a EEUU y a sus
aliados (Inglaterra y Canadá), contra Francia. El objetivo era rediseñar la carta
geopolítica de África central y controlar militar y económicamente la región. (…) Es en
este escenario en el que se desarrollan los acontecimientos narrados en la película
Hotel Ruanda y obviarlo sólo puede responder a intereses bastardos.
EEUU apoyó el bando tutsi del sanguinario FPR de Kagame, mientras que Francia hacia
lo propio con el dictador hutu Habyarimana.
La película nos muestra con realismo las masacres ocurridas los días después del doble
magnicidio de los presidentes ruandés y burundés el 6 de abril de 1994. Pero también
silencia mucho, demasiado.
Como muestra de la parcialidad del film tenemos el tema de las emisoras. En Ruanda
sobresalieron dos radios: Radio Muhabura y RTLM (Radio Mil Colinas).
Radio Muhabura fue creada por el FPR en 1991 para difundir su ideología y demonizar
al régimen de Habyarimana y a su partido, el MRND, tachándolos de genocidas. La
emisora (…) se puso bajo la dirección de un extremista tutsi (…).
Como reacción a lo que difundía esta emisora, los extremistas hutu crearon en 1993
Radio Mil Colinas, que informaba a los hutus sobre las atrocidades de los tutsis, y les
pedía que se mantuvieran vigilantes y se defendiesen de ellos. Desde RTML se lanzaron
llamamientos, en 1994, al asesinato de los tutsis.
Fue, pues, Radio Muhabura, en todo caso, la que rompió la unidad nacional, la que
empezó a exacerbar los factores étnicos y el odio entre los partidos políticos y los
hutu/tutsi. Sin embargo, Hotel Ruanda silencia este hecho, recalcando, y con razón, el
papel tan crucial que jugó Radio Mil Colinas en exacerbar los ánimos en las semanas
que precedieron al genocidio del 94. Pero calla a Radio Muhabura. Falta, entonces, a la
verdad.
Quizás para explicar el por qué Hotel Ruanda sólo menciona el papel jugado por los
europeos (belgas y franceses) y silencia por completo el que también jugó EEUU,
podríamos seguir al periodista Keith Harmon Snow: “Un verdadero periodista de
investigación podría rastrear la propaganda de Hotel Ruanda para llegar a la United
Artists, empresa madre de la Metro Goldwin Mayer, cuyos directores, curiosamente,
dado que la película no habla del apoyo estadounidense a la invasión de Ruanda (1990-
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
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1994), incluyen al actual director de la United Technologies y general estadounidense
retirado Alexander Haig (…)”>> (Moleón, 2008, p. 34).
Advertidos estos aspectos –no se ve la tensión internacional, no se ofrece el conflicto entero,
no se tienen en cuenta los sucesos anteriores a 1994 y es beneficioso dejar en peor lugar a los
hutus-, conviene añadir que aunque la información en la película sólo se dé por la parte de la
amenaza hutu, en realidad, el tipo de mensaje y de forma viene a ser similar por ambas partes.
Se pueden citar algunos ejemplos de la película:
 <<Cuando la gente me pregunta por qué odio a todos los tutsis, respondo: lean nuestra
historia; los tutsis colaboraron con los colonizadores belgas, nos arrebataron las tierras
a los hutus; nos fustigaron. Y ahora los rebeldes tutsis han regresado. Son cucarachas;
son asesinos. Ruanda es la tierra de los hutus. Nosotros somos mayoría. Existe una
minoría de traidores e invasores, pero erradicaremos esa plaga. Aniquilaremos a los
rebeldes del FPR. Esta es la RTLM, Radio del Poder Hutu. Estén alerta. Vigilen a sus
vecinos>>.
 <<Maten a todos los tutsi que puedan>>.
 <<Escucha querido pueblo de Ruanda, una noticia urgente, una noticia espantosa:
nuestro gran presidente ha sido asesinado por las cucarachas tutsi. Le engañaron para
firmar su falso acuerdo de paz y, después, derribaron su avión en pleno vuelo. Ha
llegado el momento de limpiar la maleza, valientes hutus de Ruanda. Tenemos que
talar los árboles altos; talar los árboles altos, ahora. Pongámonos manos a la obra,
leales hutus (…). Id por carreteras, que no escape ninguno (…).
 << (…) Os sugiero que probéis a esas putas tutsis antes de que mueran. Hacedles saber
lo que es el poder hutu (…)>>.
 <<Os digo que los hutus que cobijan a cucarachas son igual que las cucarachas. Son
todos iguales y deben correr el mismo destino (…)>>.
 <<Las cucarachas tutsi del ejército rebelde no deben recibir refuerzos. ¡Vamos
valientes hutus; las tumbas aún no están llenas! ¡Quién nos ayudará a llenarlas!>>
El punto al que se quiere llegar con este tipo de mensajes es más bien el de despertar la furia,
siendo más lógico, cuando se entiende y se conoce, que va dirigido a la gente de la calle, que
forman milicias populares.
Todos estos mensajes, además de utilizar un vocabulario que agrava la situación, se llevan a
cabo con una entonación de voz que denota el ansia respecto al cumplimiento de lo que está
expresando.
Como comunicación política ciudadana, aunque no de una manera democrática en lo
referente a los derechos de las personas y del ciudadano, se pueden nombrar las
manifestaciones hutus, el llamado “Hutu Power”, pero no se considera relevante, puesto que
no es comunicación sino simplemente establecimiento de la presencia de la amenaza.
El historiador francés especializado en el Conflicto de los Grandes Lagos, Chrétien Jean-Pierre,
realiza un análisis bastante completo acerca de los medios –radio RTML, sobre todo,- y el
conflicto de Ruanda en su obra Ruanda: Les médies du génocide .
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
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También, existe un artículo muy interesante publicado por el periódico El país, el cuatro de
marzo de 2002, acerca de la influencia de los medios en la incitación al conflicto: ¿Puede la
prensa cometer genocidio?, aunque sin hacer referencia a la implicación internacional, como
es lógico. Es posible encontrarlo digitalizado en la web del periódico.
Promoción de RTML: Cuatro hombres, defensores de la República, dialogan son el poder
hutu y su mayoría social (Chrétien, 1995, p. 55).
2.1.2. LA COMUNICACIÓN INTERNACIONAL
La comunicación internacional en la película se puede abordar desde dos perspectivas: la que
se ciñe a los hechos y la subliminal, que está relacionada expresamente con las características
explicadas por Ester Moléon en epígrafes anteriores.
Por tanto, en el primer caso se ofrece a dos periodistas extranjeros que se encuentran en
Ruanda para informar internacionalmente de los hechos. Principalmente, se señala que
consideran el trabajo al que les han enviado una pérdida de tiempo. Asimismo, por lo que
parece, desconocen la situación del país en el sentido estricto del conflicto o de lo que supone
cada etnia. Tampoco se tiene en cuenta que de esta clase de conflictos no se puede informar
como pretenden, puesto que, por ejemplo, graban algunas situaciones e intentan que lleguen
para que sean las que abran los informativos de la noche.
Se captan imágenes morbosas sacadas de contexto y fragmentadas de las palizas, las masacres
–personas amontonadas por el suelo-, las armas o la gente huyendo en masa. Se insinúa que si
no hay muertos, la información no tiene importancia.
También, se ofrecen dos perspectivas, la del protagonista Paul Rusesabagina, nativo que confía
en los medios para la mejora de la situación, y la del periodista que lo concibe únicamente
como sensacionalismo, como se puede observar en una de sus conversaciones:
RUSESABAGINA: Me alegro de que haya grabado esas imágenes y de que el mundo
entero las vea. Es nuestra única esperanza para que la gente decida intervenir.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
PERIODISTA: ¿Y si decide no intervenir? ¿Sigue estando bien emitirlas?
RUSESABAGINA: ¿Cómo no va a intervenir después de ver esas atrocidades?
PERIODISTA: Creo, que cuando la gente vea esas imágenes dirá: ¡dios mío, que
horrible!, y luego seguirá cenando.
En general, este tipo de tratamiento de la información fomenta el dramatismo, la
espectacularización, el sensacionalismo y, dadas las características, la pasividad.
Respecto a la información subliminal, refiriéndonos en este sentido al espectador real, la
información televisiva que se puede ver en el film expone mayor información de la parte hutu
en contra de los tutsis. Además, la película se concentra únicamente en el conflicto étnico, lo
cual no es correcto y, aunque es ridículo mencionarlo porque siempre ha sido igual, no informa
del papel de las potencias mundiales en el conflicto.
En la parte final del film, la música insinúa victoria, pues los refugiados del hotel atraviesan las
líneas de los rebeldes tutsis y, por ende, se encuentran a salvo. No obstante, sigue habiendo
un hutu con ellos, que estará en los campos de refugiados hasta la salida de los tutsis al
extranjero. Si el FPR hubiera llegado antes de que consiguieran partir hacia un país europeo,
hubiera comprobado que el protagonista era hutu y teniendo en cuenta que cada etnia quiere
acabar con la oponente, ¿no lo hubiera matado? Cavilaciones aparte; esa música no es
correcta.
En definitiva, con estas características se entiende que es un film hecho por estadounidenses y
para no perjudicar a los estadounidenses. También, se puede destacar el hecho de que no
incluyeran como protagonistas o actores secundarios a algún actor ruandés o, por lo menos,
africano. Aunque está bien realizado y es también algo crítico con el sistema mediático, se
nota de manera descarada que pretende dejar a los tutsis en buen lugar, puesto que EEUU
apoyaba a P. Kagame, actual presidente de Ruanda, y lo sigue apoyando, por los beneficios
que ello aporta, lo cual se explicará más adelante.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
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TERCERA PARTE: EL CONFLICTO Y EL CONTEXTO INTERNACIONAL. COMUNICACIÓN, POLÍTICA
Y ECONOMÍA DE LA SITUACIÓN EN LA REALIDAD
3.1. RUANDA EN LA ACTUALIDAD
Ruanda se encuentra presidida por P. Kagame, fundador del FPR, por ende, de etnia tutsi. Por
lo que se conoce, este hombre pudo estar implicado en el atentado al avión de 1994 que
desencadeno el conflicto; específicamente, propició el Genocidio de 1994. Además, como
miembro-fundador del FPR, ha llevado a cabo un sinnúmero de asesinatos, que ni siquiera se
han vislumbrado internacionalmente.
Saliendo como presidente en 2000, nuevamente consiguió la victoria en 2003 y desde
entonces sigue en el poder con triunfos cuyas cuentas llegan a ser irreales. Supone
determinadas dudas puesto que hay que tener en cuenta múltiples factores:




El régimen de P. Kagame basa su victoria en la destrucción literal del oponente. Esto
no hace referencia a su oponente político, sino al elector. De hecho, en las últimas
elecciones llegan a ser surrealistas los resultados, puesto que a causa de los exilios
antes de que P. Kagame llegara al poder y tras sus matanzas sucesivas después, parece
ser que existen más electores que población, hecho ilógico.
Asimismo, parece estar violando determinados artículos de la Constitución en lo que
respecta a la formación de su gobierno, además de obviar que todos sean de su misma
etnia, aunque él se exponga internacionalmente como ruandés y parezca dejar de lado
la etnia. Se debe decir que<<esta trampa a la constitución no es puesta de manifiesto
ni en la prensa ni en el parlamento>> (Reyntjens, 2010, p. 5).
P. Kagame está llevando a cabo un control absoluto de los medios de comunicación,
que no se cuestiona internacionalmente, puesto que en la zona norteña se manipula
igual al sacar provecho de la situación africana, lo que se comentará en los siguientes
apartados.
En general, ¿se está cuestionando internacionalmente el hecho de que P. Kagame sea
en primer lugar un asesino, por la cuestión del atentado al avión y las matanzas
llevadas a cabo hasta nuestros días, además de la violación de los derechos humanos
con su sistema de gobierno?; en segundo lugar, ¿se tiene en cuenta en el contexto
democrático internacional, dadas las características del gobierno de P. Kagame,
aunque no lo muestre así, que ha establecido un sistema dictatorial?
3.2. EL CONFLICTO DE LOS GRANDES LAGOS Y EL CONTEXTO INTERNACIONAL
En un principio, antes de adentrarnos de manera profunda en lo que viene a ser el contexto
mediático, político y económico de este conflicto internacional, es necesario situar la posición
del poder.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
Si en un primer momento podía hacerse referencia a determinados modelos de comunicación
política en los que los componentes eran los ciudadanos, la política y los medios, y
dependiendo del modelo así se conformaba el poder, desde una perspectiva personal, y,
aunque estos modelos también tengan en cuenta otros factores, se considera necesario crear
un modelo que mezcle la situación de poder de la política internacional aunada a los medios y
a la opinión pública. Para hacer una comparación se ha escogido el Modelo Mediático de
Gianpietro Mazzoleni.
SISTEMA
POLÍTICO
CIUDADANOS
Modelo Mediático (Mazzoleni, 2004, p.
29).
SISTEMA DE MEDIOS
Con su Modelo Mediático argumenta que <<si articulamos mejor el concepto de comunicación
política (…) no podemos sino constatar que el peso de los tres actores en las situaciones
concretas de los distintos contextos políticos no es el mismo, y que los medios pesan más >>
(Mazzoleni, 2004, p. 28). Asimismo, afirma que: <<la comunidad científica (…) apoya el enfoque
de la mediatización de la política, según el cual la actuación política pública se produce en la
actualidad dentro del espacio mediático o depende en una medida significativa de la actuación
de los medios>> (Mazzoleni, 2004, p. 28).
<<Según este modelo, que podemos definir mediático, la comunicación/interacción política
que se produce entre los tres actores tiene lugar en el espacio público mediatizado. Es decir,
los medios proporcionan los canales o actúan como tales entre los actores P y C, hacen las
veces de plataforma de la actuación política y al mismo tiempo son interlocutores de ambos
actores, condicionan la naturaleza de sus relaciones y obligan a las instituciones, a los partidos,
a los líderes y a los ciudadanos a adaptarse a la lógica que gobierna la comunicación de
masas>> (Mazzoleni, 2004, p. 29).
No se puede desmentir la importancia que los medios de comunicación tienen en la actualidad
en la mayor parte de las materias que se aborden. Sin embargo, a nivel nacional –de cualquier
país-, ha de hacerse referencia a la politización mediática, en vez de mediatización de la
política, como afirma G. Mazzoleni. En efecto, la política se somete a la transformación exigida
por los medios en la manera de proceder para llegar al ciudadano, pero sin interactuación
entre la política y los medios respecto a los ciudadanos –por lo que un actor ya no existe-.
Tampoco tiene en cuenta la importancia del actor económico.
Igualmente, en nuestros días se utiliza en exceso el término globalización, pero es un concepto
equivocado. Se puede decir, más bien, globalización occidental, por ende, no se puede crear
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
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un modelo mediático nacional sin tener en cuenta el contexto internacional en cualquiera de
los temas que sean posibles tratar. Por muy diferente que sea la mediación y el ámbito
empresarial-mediático-político en cada país, englobarían un modelo mediático internacional.
Por esta razón, se puede crear un modelo mediático internacional respecto al tema que se está
tratando por la dimensión que ostenta. Esto es, un modelo para con África.
En el tema que nos concierne, los medios están sometidos por otros actores y su provecho al
actuar así, puesto que sino ellos mismos tampoco obtendrían beneficios. Además, nos
encontramos en un contexto internacional que incluye poderes de diferente calibre.
ECONOMÍA NORTE
POLÍTICA NORTE
SISTEMA MEDIÁTICO NORTE
CIUDADANO NORTE
ÁFRICA
Esto es: todo está controlado por la economía. Sea de forma oficial o no, la “secretaria” de la
economía es la política, siendo inevitable dado el sistema al que estamos sometidos, con el
que no harían falta los otros dos actores posteriores. La política es manejada por los medios,
pero en este caso, puesto que la economía tiene un papel predominante y no se está haciendo
referencia a un ámbito fácil, la política somete a los medios, para que estos sometan a la
desinformación y al desinterés a la ciudadanía.
El ciudadano africano residente en alguna zona beneficiosa para el norte, que seguramente
esté regida por un sistema dictatorial cuyo dictador controle los medios, no se podrá expresar.
Como en el norte no se da información respecto a África, los ciudadanos en general
desconocen la situación y, como ni siquiera han oído una mísera referencia al respecto, no
reaccionan. Por supuesto, existen ciudadanos que sí lo hacen, pero tampoco pueden
interactuar –en gran medida- con los ciudadanos africanos, ni con sus políticos, ni con los
propios, ni en los medios –puesto que esta información sólo se encuentra en lugares poco
conocidos respecto a la comunicación de masas-, ni con los economistas, por supuesto.
Pero, expliquémoslo una vez más: la economía, la política y los medios están unidos. La política
está condicionada por la economía, a quien no le conviene una buena relación norte-sur en lo
que respecta a ciudadanía, por ende, desarrollo social. La política ahora está unida a los
medios de comunicación, los cuales son activadores y continuadores de los prejuicios, uno
oculto en otro de manera sutil. Esto no fomenta la multi ni la interculturalidad. Es decir, si se
fomenta la relación europeo-africana los ciudadanos conocerán la situación en mayor
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
proporción y con mayor realidad el maltrato del norte respecto al sur, que en cuestión de
política endógena –por la parte europeo-estadounidense- no conviene, puesto que entorpece
la economía, y no olvidemos que ésta mantiene a la política. Entorpecerá la economía puesto
que entorpecerá el saqueo.
Por suerte, algunos ciudadanos del norte –ya que a los del sur apenas se les escucha- conocen
esta situación y se introducen para intentar terminar con ella.
3.2.1. El ámbito político
Antes de introducirse de lleno en el tema, se debe dejar claro un aspecto: <<Las instituciones
sociales (comunicativas o de cualquier otro tipo) están permanentemente implicadas en el
acontecer sociopolítico. En consecuencia se sienten, con toda razón, afectadas por las
versiones de los acontecimientos que difunden en los media. En muchas sociedades (y no sólo
en las dictatoriales) las instituciones públicas e incluso privadas pueden coaccionar o eliminar
directa o indirectamente a los Emisores que les desagradan, recurriendo a una variada gama
de intervenciones: asesinato, rescisión de contrato, censura, silenciamiento, presiones sobre la
empresa periodística: controlando el papel, la publicidad, la difusión, los créditos, etc. >>
(Martín Serrano, 2004, p. 153).
Habiendo indicado esto, se va a explicar la internacionalización del conflicto. En este conflicto
ha habido dos internacionalizaciones: las de los países de alrededor de Ruanda, por tanto, del
continente africano, y la de las potencias del norte. En el primer caso, <<la implicación
indirecta de otros Estados –en especial Uganda- en el apoyo de una de las partes en el
conflicto, afectación directa de los Estados vecinos con la llegada masiva de refugiados
ruandeses huyendo de la guerra y la persecución en su país y crisis humanitaria
extraordinariamente grave también en el interior de Ruanda son los elementos esenciales que
internacionalizan el conflicto ruandés y que fundamentan la competencia de Naciones Unidas
y de la OUA para actuar en el mismo>> (Vacas Fernández/Pardo de Santayana, 2003, p. 57).
Además, países como Burundi, Uganda y, después, RD Congo se unirían en el conflicto de
manera directa.
El segundo caso, el de las potencias del norte es algo más complejo. Hay que tener cuenta que
<<tanto Ruanda como Burundi, en unos años de grandes tensiones internas y crisis
generalizada, eran presionados desde finales de los ochenta por la comunidad internacional
para que democratizaran sus sistemas políticos. Intentar la experiencia del multipartidismo
durante lo que llegarían a ser unas sangrientas guerras civiles fue un gran error político
impuesto por las potencias extranjeras que después no respaldaron suficientemente a estos
países cuando la situación se fue degenerando>> (Vacas Fernández/Pardo de Santayana, 2003,
p. 20). En general, en el proceso de democratización formal, al final resultan dictaduras
indirectas (Kabunda, 01/12/2010). Esto sucede porque no se tiene en cuenta que los progresos
del continente han de llevarlos a cabo por sí mismos, lo que además supone negar el concepto
de imitación de las democracias del norte, puesto que está comprobada la creación de un
mayor número de conflictos aunque éstos se oculten. Por ejemplo, con los asesinatos de
dirigentes dignos, sean de donde sean, que proporcionarían una evolución real, asesinados por
su propio país, los de alrededor –y Occidente si es el caso de África- y, por supuesto, las
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
ambiciones de todos (Carrero, 02/12/10). Otro caso, es la poca movilización de las personas –
muy relacionado con la información de los medios- respecto a las visitas de los dictadores a
otros países o su acogida en congresos internacionales o cumbres, como la de la ONU en la
que se puede ver –en fotografías ofrecidas en Africana Noticias- a P. Kagame sentado
tranquilamente en su palestra, tratando el tema de la paz y la seguridad -24 de Septiembre de
2009-, hecho sumamente irónico.
Resulta imposible introducirse enteramente en toda la situación internacional incluyendo al
norte, pero se pueden poner algunos ejemplos resaltantes. De esta forma se observan
afirmaciones –por parte de personas como Joan Carrero- acerca de que políticos como Tony
Blair –no olvidemos que Reino Unido se alía a EEUU en este conflicto- es el asesor de P.
Kagame.
También, tanto los hutus como los tutsis tienen su parte de culpa, pero la ONU sólo ha
denunciado la acción de los hutus. Sin embargo, después de tantos años de “democradura”
por parte de P. Kagame con masacres masivas de hutus, no ha publicado nada contra ello y,
además, no hace referencia al genocidio que se ha llevado a cabo. Igualmente, sigue sin tener
en cuenta el atentado del avión contra los
presidentes en 1994 (Carrero, 01/12/2010) y
se posiciona como protectora de P. Kagame.
Mientras se llevan a cabo estas relaciones
con la ONU, existen también las descaradas
relaciones internacionales entre EEUU y
Ruanda, por ejemplo, como se puede ver en
la fotografía –P. Kagame y George Bush-.
Y como último ejemplo, el hecho de crear el
TPIR –Tribunal Penal Internacional para
Ruanda, para el control-, puesto que <<las Paul Kagame y George W. Bush en la Casa Blanca. EEUU, 6
grandes potencias que lo impulsaron sabían de mayo de 2006.
bien que podría ser una herramienta privilegiada para consolidar y prolongar su dominio en la
región mediante sus esbirros, los “liberadores” del FPR>> (Carrero, 2010, p. 173). Peor es que
en realidad, ningún poder norteño quiere acabar con el conflicto y no deja que los demás lo
acaben, ya sea porque no permiten a su propia población denunciar este acoso, porque crean
dependencia en el continente continuamente lo que es conveniente para su economía o
porque contribuyen. Y, peor que esto es que parece, con la esperanza de que sólo lo parezca,
que “los poderosos” de África parecen no darse cuenta –descartando el hecho de que no dejan
que la población se pronuncie-.
Por último, conviene resaltar que la ONU parece estar desenmascarando ya el régimen de P.
Kagame, aunque con todo no se ha ido demasiado deprisa, por tanto, no se sabe cómo ni
cuándo concluirá. Por ahora, España, por poner un ejemplo cercano, se ha movilizado contra
este dictador, con acusaciones del juez Fernando Andreu Miralles de la Audiencia Nacional
Española, manifestaciones de organizaciones agrupadas en plataformas como Basta de
Impunidad en Ruanda, etc. Por ejemplo, un análisis de la confusa situación de la visita de P.
Kagame a España en julio de 2010 se encuentra en la web de Fundación Sur. Se trata de un
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
artículo publicado por el periodista José Carlos Rodríguez Soto –Más sobre la visita de Kagame
a España. El oportunismo del PP-; visita que parece haber tenido mayor relevancia mediática
por el hecho que acontece en el título.
3.2.2. El ámbito mediático
Aunque en un principio pueda parecer estúpido, hay que recordar que <<la Ciencia del
Derecho a la Información es una disciplina que nace a partir de la positivación en un
documento internacional –la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948- de un
derecho natural cual es el derecho a la información, concreción moderna del derecho del
hombre a comunicarse, que los clásicos consideraron el mismo que el derecho a vivir en
comunidad>> (Desantes Guanter, 2004, contraportada).
Aún teniendo este supuesto derecho, los ruandeses –además de África en general- no tienen la
posibilidad de pronunciarse, por lo que nadie está informado acerca del malestar de la
población; igualmente, a los ciudadanos del norte el poder les “roba” la información.
Convendría resaltar otro aspecto de la información en general del norte: al manejar la
información lo que el poder ha conseguido es crear una realidad ficticia. Esto es, los medios de
comunicación ofrecen una información trastocada que nos hace caprichosos sobre el material
y olvidadizos respecto a la verdad, pero, asimismo, nos hace olvidar cómo conseguimos la
información tiempo atrás, por lo que, creemos que necesitamos lo que no necesitamos y
pensamos en un alcance del mundo más cercano, que no es cierto. La realidad ficticia consiste
en hacernos pensar en la cercanía de la información que nos es agradable o, como se debe
ofrecer la información menos agradable también, es enseñada como si no fuera necesaria y
con morbosidad, por lo que, por ejemplo, el conflicto de Ruanda –y los de África entera- lo
consideramos muy lejano.
Por consiguiente, es entendido que la sociedad puede exigir la información para una notable
comunicación en todos los sentidos. Como se ha conseguido a lo largo de la historia ese
derecho, el poder ha de operar de un modo diferente con la información para con la sociedad
actualmente si quiere seguir ejerciendo ese control social, que algunos profesionales de las
relaciones internacionales o la sociología llaman democradura (Kabunda Badi, 01/12/2010).
El poder, efectivamente, utiliza los medios de comunicación a su antojo. En consecuencia,
recibimos la información de una forma incorrecta, no la recibimos, está tergiversada,
censurada o se ofrece mayor importancia a una información de menor categoría que otra para
desviar la atención.
Claro está que en otras circunstancias son los medios los que lideran, pero el tema africano es
muy especial y parece que los medios han de pedir permiso, puesto que es una bomba que si
estallara produciría muchos problemas y víctimas mundiales.
Entremos en la información y el conflicto de Ruanda, únicamente. El ensayo de Joan Carrero,
África, la madre ultrajada. La verdad sobre el Conflicto de los Grandes Lagos que las potencias
occidentales se empeñan en ocultar, es crucial para analizar esto.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
Lo principal es que hasta hace poco solamente se nombraba el Genocidio de 1994, sin tener en
cuenta que desde que los tutsis volvieron al poder y P. Kagame se acomodó en su dictadura,
no se ha dicho nada al respecto sobre el conflicto. <<Durante años se ha logrado que sus
terribles consecuencias sean interpretadas con claves falsas: étnicas o puramente regionales.
Ocultando así sus verdaderas causas, que tienen que ver con la geopolítica internacional y el
expolio de los recursos naturales. Sólo ahora (…) están apareciendo estas motivaciones en los
grandes medios de comunicación, aunque contaminadas con otras muchas pistas e
interpretaciones fraudulentas (…).
La gran masa social de occidente, que dispone de una abundante oferta informativa, ha estado
convencida de que las grandes potencias no intervenían para detener las “matanzas tribales”
en el África de los Grandes Lagos porque allí no tenían intereses, porque “allí no hay petróleo”.
Durante los años pasados he escuchado [Joan Carrero] decenas de veces esa afirmación en
boca de buenas personas (…). Pero, entre tanto, los intereses de algunas de estas potencias en
esa región eran de tal magnitud que hacían caer al mismísimo secretario general de la ONU
(…)>> (Carrero, 2010, p. 65).
También, Joan Carrero afirma lógicamente que <<cualquier persona con sentido común puede
darse cuenta de que no es normal que el FPR haya provocado millones de víctimas mortales y
que estas enormes masacres no hayan trascendido a la opinión pública>> (Carrero, 2010, p.
66).
Además, cita el análisis de José García Botía, miembro de la Asociación Umoya, que es
bastante acertado:
<< ¿Sería posible hoy día, en la sociedad de las comunicaciones, ocultar una guerra con
más de cinco millones de muertos? Pues así se ha hecho con la guerra de invasión de la
R. D. del Congo. Según el International Rescue Commitee, desde que en agosto de
1998 Ruanda, Uganda y Burundi empezaran esta guerra invadiendo al vecino Congo,
más de 5,4 millones de personas habrían muerto como consecuencia de ella. Pero esta
guerra es como si no existiera en Occidente, ya que los medios de comunicación en
estos once años la han ignorado. Y eso que el número de personas muertas ha
superado en ocasiones la cifra de 100.000 al mes. No ha habido ninguna guerra tras la
II Guerra Mundial con una cantidad de muertos tan grande. Pero hay más asuntos
sorprendentes en torno a ella y al principal grupo promotor de esta masacre –el Frente
Patriótico Ruandés (FPR)-, y a cómo se le protege internacionalmente y se silencian sus
crímenes. Y es que el historial de asesinatos y masacres del FPR empieza unos años
antes, en 1990. Y desde entonces hasta hoy día el poderoso lobby internacional que lo
apoya, liderado por muy fuertes grupos de poder de EEUU, Reino Unido y Bélgica
principalmente, han conseguido no sólo que se encubra esta realidad sino también que
el líder del FPR y actual presidente de Ruanda – Paul Kagame- aparezca como
presidente modélico en África al que se le rinden frecuentes honores. Y es que estos
grupos de poder tienen incluso ramificaciones dentro de la ONU.
Tales silencios informativos no suceden por azar. Sólo son posibles por una tupida red tejida
por miles de pequeñas y grandes manipulaciones, presiones y chantajes por parte de algunos:
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
denegación sistemática del acceso de los investigadores e informadores independientes a las
zonas “sensibles”, embargos de importantes informes oficiales, líneas editoriales
intencionadamente preposicionadas, incompetencias o influencias del pensamiento
dominante, etc. Yo mismo [Joan Carrero] he vivido directamente muchas de estas
situaciones>> (Carrero, 2010, p. 67).
<<De todo ello resulta, finalmente, un control del pensamiento verdaderamente eficaz (…).
Estos poderosos lobbies saben bien que en nuestra sociedad sólo conmueve aquello sobre lo
que hay imágenes [a lo que los medios nos han acostumbrado]. Para nuestra gran masa social,
una realidad que no aparece en nuestras grandes cadenas de televisión es como si en realidad
no existiera. El hecho de que no existan imágenes sobre estos grandes crímenes no es casual.
Ha habido y sigue habiendo poderosos intereses internacionales para que esa terrible realidad
no llegue a las pantallas de televisión de cada uno de nuestros hogares. Los primeros
encubridores son sin duda los mismos ejércitos que han realizado dichos crímenes; en los
momentos críticos siempre han impedido metódicamente que cualquier informador, y sobre
todo que cualquier reportero gráfico, accediese a las zonas por ellos controladas. Nueve
españoles, entre otras decenas de miles de personas, fueron asesinados precisamente por ser
testigos incómodos de dichos crímenes.
A comienzos del siglo XXI, en el corazón inaccesible de África, los vencedores en este conflicto
han conseguido por ahora lo que Adolf Hitler también logró en su momento en el corazón de
Europa: ocultar el exterminio. Sólo la derrota del régimen nazi permitió sacar a la luz lo que
algunos sabían pero el mundo no quería ver (…). Si el Ejército estadounidense no hubiese
liberado y filmado aquellas montañas de cadáveres, la Shoah seguramente se hubiese perdido
en las brumas del pasado. (…) Por desgracia, son también estadounidenses los que hoy lo
lideran>> (Carrero, 2010, p. 68).
En resolución, lo que se puede afirmar es que estemos donde estemos, la información está
manipulada, lo cual tiene consecuencias brutales.
LA COMUNICACIÓN Y ÁFRICA
No conviene explayarnos aquí sobre la comunicación y el continente africano. No obstante, se
cree necesario, por respeto podría decirse incluso, hacer una serie de matizaciones breves
acerca de este tema.
En primer lugar, se debería mencionar la imagen.
La imagen que conserva Occidente del continente es lejana, no es real, pues está manipulada
por los medios. De todas formas, no se debe creer que la imagen que tenemos nosotros de
algunos de los errores de nuestro sistema, la puede ver parte de la población africana más
desfavorecida, puesto que la misma o peor irrealidad que alimentamos nosotros de nuestro
sistema, la conservan ellos en sus mentes y elaboran una idea errónea acerca del bienestar
que tendrán emigrando, que luego no sucede. Asimismo, en el continente africano desde la
perspectiva interna también, sin contar su sistema político, se desinforma a la sociedad.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
En segundo lugar, se debe mencionar el pésimo tratamiento de la información. Esto sucede
por la imposición de las potencias, que controlan todo el continente para obtener beneficios.
Por esta razón se pueden afirmar características comunes del continente entero respecto a la
información en el norte. Además, las circunstancias africanas no pueden ser tratadas como el
resto de las noticias, puesto que es ilícito tratar una información tan complicada “en dos
minutos”.
En este punto nos centramos en la investigación realizada por Ana Dols y, precisamente,
donde considera necesario hacer referencia a un personaje importante como es Binyavanga
Wainaina, periodista y escritor keniano que critica en sus obras la forma de escribir acerca de
África, y algunos estudios que, por fin, han dado la razón acerca de la pésima información
acerca de África, en este caso, en España, aunque no se haya hecho nada al respecto tras sus
investigaciones.
Así, el tratamiento de la información africana es el siguiente:
 <<Tratar el continente africano como una unidad, sin diferenciar las peculiaridades de cada
país ni recoger su diversidad.
 Vincular casi exclusivamente a África con el subdesarrollo y la naturaleza. O bien se hace
referencia a asuntos como la violencia, la enfermedad, las guerras… o bien se habla de su
naturaleza salvaje.
 Mostrar únicamente los aspectos más estrambóticos o llamativos sin hablar del “día a día”.
 Descontextualizar los problemas y situaciones africanas, ofreciendo información parcial,
simplista e incompleta.
 Publicar imágenes excesivamente dramáticas sobre algunos de los problemas que padece
el continente africano.
 Ocultar los aspectos positivos y avances de África. (…) Habitualmente sólo son noticias las
cosas negativas y, además, los desastres en su punto álgido, esto es, las situaciones de
hambruna, éxodo, epidemias, etc. No lo son, sin embargo, los largos procesos de gestión
de las crisis y los factores estructurales.
 Rara vez se da voz a los propios afectados, sino que la situación suele ser contada por
“mediadores” occidentales presentes en el lugar (cooperantes, funcionarios
internacionales, etc.). El blanco siempre es el protagonista, mientras que los negros
ocupan un papel subordinado. Es, en definitiva, la perspectiva paternalista. Los africanos
son seres pasivos y se presentan como incapaces de hacer nada sin la dirección del
occidental. (…)
 Considerar que hablar de las miserias africanas es beneficioso para los propios africanos, el
potenciar de esta manera la ayuda de Occidente a África. (…)
 La perspectiva predominante es el afropesimismo.
 Una tendencia de muchos reportajes sobre África es a considerar el cambio como algo
negativo para los africanos. El cambio, que en las sociedades occidentales se considera
positivo, en muchos reportajes e informaciones analizadas se considera negativo, como
una pérdida de los valores africanos (sin especificar en la mayoría de las ocasiones cuáles
son éstos y quién ha decidido que sean tales).
 El sur, en sí, no tiene importancia. Sólo tiene importancia en la medida en que el norte está
presente o en que los intereses occidentales están involucrados>> (Dols García, 2010
p.5/10).
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
Además de lo ya comentado y a lo que también hace referencia Ana Dols en su escrito, existen
algunos programas televisivos, saliendo de los telediarios, tales como Perdidos en la Tribu que
fomentan dicha imagen estereotipada.
Asimismo, en su investigación en los periódicos españoles, se puede encontrar lo siguiente:
 <<La gran parte de fotos que acompañan a las noticias sobre África tiene connotaciones
violentas: hombres armados, lapidaciones, calaveras…
 Son relativamente frecuentes los errores en torno a la información que ofrecen de África.
(…)
 Se habla de los africanos, el África negra, como subsaharianos, mientras que sí se
diferencia el resto de colectivos.
 En las noticias sobre la situación de algún país africano se alude con frecuencia a las
informaciones que ofrecen las ONG [cuya información, aunque no se va a analizar, llega en
algunos casos a ser: simplista, alarmista, descontextualizada y denigrante].
 Todos los estudios que se mencionen, principalmente vinculados con temas como salud o
naturaleza, son occidentales pese a que se realicen en territorio africano y también
participan universidades o centros de estudio africanos>> (Dols García, 2010, p. 16).
Se puede decir que <<a fuerza de ofrecer únicamente imágenes atroces de África estamos
cayendo en un nuevo colonialismo: reducimos a todo un continente a sus peores hábitos, a las
hambrunas, matanzas, éxodos y crueldades que la televisión transporta al instante sin que casi
nadie acierte a explicar, en profundidad, qué ocurre y por qué ocurre>> (VVAA, 1999, p.88).
Importante es resaltar que la imagen que se ofrece de los africanos quebranta algunos de sus
derechos como personas, suprime la dignidad del pueblo africano y delimita nuestra postura y
comportamiento hacia ellos. Además, la imagen tiene consecuencias serias: valida la
intervención occidental, quita en determinados casos el poder a la población nativa sobre su
territorio, desfavorece la aproximación y el conocimiento cultural, y ayuda a fomentar la
perspectiva de superioridad de Occidente. Todos estos puntos se interrelacionan unos con
otros, dando lugar a un sentimiento paternalista por parte de los occidentales. Esta imagen
solapa los caminos de otras relaciones como las comerciales, el turismo, etc.
A causa de estos hechos, <<se sigue hablando de ayuda al desarrollo frente a un concepto
mucho más amplio: el derecho al desarrollo>> (Dols García, 2010, p. 28/31/33).
En conclusión, resulta urgente un mayor conocimiento y mejor trato –más real- en los medios
de comunicación sobre el continente africano.
3.2.3. El ámbito económico
Como se ha comentado a priori, la economía es el factor condicionante para el resto de
actuaciones. En el caso del conflicto de los Grandes Lagos el elemento económico del conflicto
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
son las materias; existen muchas características y se deben exponer por partes: primero
explicar cuáles son las materias y segundo cuál es la estrategia y sus consecuencias.
LOS RECURSOS MATERIALES
En este caso, la importancia la tiene RD Congo –después se expondrá qué tiene que ver con
Ruanda respecto a las materias-. Este país produce de todo y resalta: coltan, cobalto,
diamantes, uranio, niobio, estaño, oro, cobre, petróleo -20%-, diamantes, entre otros. Los
minerales estratégicos actuales son: coltan, cobalto, manganeso, tungsteno, diamantes… Se
deben resaltar ciertas características que hacen a estos materiales más importantes.
Cuando se utiliza tecnología sin calentarla, se ahorra energía. Esto es posible con la tantalita, la
parte del coltan que puede trasportar la energía sin calentarla; de hecho, RD Congo tiene el
80% del coltan del mundo. Nuestros aparatos móviles están fabricados con coltan.
En el caso del cobalto, éste se utiliza para la fabricación de misiles de guerra; el tungsteno,
anteriormente utilizado para la munición, actualmente se utiliza para la telefonía –vibración de
teléfonos móviles-; los diamantes también son utilizados en ingeniería y son de los mejores
materiales porque no tienen riesgo de corrosión; entre otros muchos materiales y utilizaciones
más.
En algunos casos, como lo es el del coltan se necesita a niños que corren el riesgo de morir al
entrar en las galerías tan estrechas donde se encuentra este material, lo que parece no tener
importancia. Según las estadísticas, por un kilo de coltan pueden morir tres niños.
Las empresas que se reparten estos recursos son CALED, DARNAY, MINDEV, BANRO, BARRICK,
DE BEERS, AMFI, AAC, CLUFF, RIDGEPOINTE, entre alguna otra.
Un dato innegable es que allí donde existen yacimientos hay guerras –internacionales-.
Asimismo, hay que tener en cuenta el caso Chino, muy reciente. El presidente J. Kabila observa
que no llega el dinero internacional, por tanto, negocia con China cambiando recursos por
dinero. China explota minerales estratégicos y crea carreteras, universidades, etc., de baja
calidad.
Entonces, la parte norte garantiza reducir la deuda africana para que los chinos dejen de ser un
inconveniente, a lo que RD Congo accede. Se reduce la deuda –muy poco-, pero China
continúa explotando, además de negarse a utilizar trabajadores nativos, exigiendo que sean
chinos. Por esta razón, ha habido una invasión china, explotando los trabajos de los
congoleños, lo que supone de nuevo, otra deuda y mayor pobreza (Nashi Kiza, 02/12/2010).
Como detalle exclusivo, puesto que no es de este apartado pero si hace referencia a China, se
puede decir que la influencia china en África está empezando a hacerse un hecho sumamente
importante, también en el ámbito mediático.
ESTRATEGIA
El epicentro de la inestabilidad es Ruanda. Sin embargo, Ruanda solamente posee café, que no
tiene ninguna relevancia. En cambio, RD Congo posee materias de todo tipo; se puede decir
que es el país más importante del mundo respecto a esto. Recuérdese pues, que la mayor
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
parte de los exiliados ruandeses fueron a este país durante el conflicto oficial de Ruanda y que
después fue RD Congo el país que tuvo dos conflictos derivados del de Ruanda. De hecho, el
ejército ruandés está establecido en el país, junto a los de Burundi y Uganda, países
encantados de que además RD Congo se encuentre en crisis, pues así pueden robar.
Internacionalmente, conviene que esta guerra continúe para seguir explotando las materias;
es más, las potencias internacionales están financiándola, puesto que proporcionan
armamento a los tres países para poder continuar (Beltrán, 09/05/2011).
Esto sucede por la dependencia internacional de los países del norte, por la necesidad de
obtener, a la que se han acostumbrado y ahora parece casi imparable. Ejemplo de esto son los
teléfonos móviles o cualquier aparato electrónico, en cuya fabricación es necesaria la
utilización de materiales como el coltan. Y todo por dinero. Igual sucede con el agua. Potencias
como EEUU o Francia están en contra de la aprobación acerca del derecho humano del agua
potable, porque son los estados que monopolizan este recurso…
Resaltable es que EEUU e Inglaterra conviertan a personas como P. Kagame en arquetipos del
desarrollo –aunque ya existen voces en contra-. De hecho, en 2012 P. Kagame fue admitido
como miembro posicional del Consejo de Seguridad de la ONU. Esto solamente sucede porque
Ruanda es el lugar de donde sale el coltan de RD Congo, tan codiciado hoy (Beltrán,
09/05/2011). Lo peor es que la ONU no parece querer darse cuenta.
En definitiva, esta estrategia denota el egoísmo humano mejor que cualquier otro ejemplo.
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
CARTA ABIERTA DE PAUL RUSESABAGINA
AL SECRETARIO GENERAL DE LA ONU
Puesto que es información testimonial,
supone un documento estrictamente
importante para este escrito. Fue publicado
el primero de octubre de 2010 y hace
referencia al Mapping Repport sobre las
mayores violaciones contra los Derechos
Humanos y las leyes internacionales
Paul Rusesabagina, cuya historia inspiró la película Hotel
humanitarias en RD Congo entre marzo de
Rwanda, y Don Cheadle, protagonista de la misma.
1993 hasta junio de 2003.
<<Querido Sr. Secretario General,
1. El 1 de octubre de 2010 hará 20 años desde que el Ejército Patriótico
Ruandés invadió Ruanda y puso en marcha una horrible y trágica guerra
que sigue existiendo hasta la fecha y ha salpicado al país vecino la
República Democrática del Congo con consecuencias de cataclismo: más
de 5 millones de muertes de víctimas inocentes.
2. Este Mapping Repport sobre los crímenes cometidos en la RDC desde 1993
a 2003, que ha salido en octubre 2010 supone para millones de ruandeses
y congoleños, casi una intervención divina, porque mucha gente había
perdido toda esperanza después de esperar 20 largos años una justicia que
se siempre se evadía.
3. En nombre de la Fundación Hotel Rwanda Rusesabagina y Diálogo Interruandés altamente Inclusivo (DIRHI), y en memoria de todos los ruandeses
inocentes de las tres etnias: Hutus, Tutsis, y Twas, de todos los
burundeses, congoleños, belgas, canadienses, franceses y españoles
inocentes y otras nacionalidades que murieron en Ruanda y la Región de
los Grandes Lagos de África por esta guerra sin sentido, quiero dar las
gracias a su Excelencia por su sabidurái al ordenar una investigación de
esos crímenes y aplaudo a Navanethem Pillay, Comisionada de Derechos
Humanos de Naciones Unidas, por la inteligencia, coraje y humanidad que
ha tenido al manejar y poner el caso en marcha, y felicito a los expertos
que han trabajado sobre el terreno por su profesionalidad reuniendo todos
los hechos y sacando a la luz todos los horrores de falta de humanidad
contra el ser humano durante este periodo oscuro. Doy las gracias a todos
por defender la vida humana, nuestro precioso don de Dios. Puedo
asegurarle que en toda Ruanda y en el mundo entero entre los refugiados
ruandeses ha habido una señal colectiva de respiro porque este informe
finalmente pone fin a un largo periodo de impunidad, a la vez que disipa la
31
La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
4.
5.
6.
7.
densa niebla del camino para las próximas generaciones de ruandeses. Al
fin sentimos que la justicia que ha sido denegada por tanto tiempo va a ser
puesta en marcha, que la verdad que ha sido sepultada por tanto tiempo
ha triunfado y que el pueblo de Ruanda puede comenzar el penoso
periodo de reconciliación, con serenidad.
El intrínseco valor de este informe es inmensurablemente grande. No sólo
restaura esperanza para los ruandeses y congoleños, también da una cierta
medida de credibilidad y respecto perdido a la ONU que necesita ser una
institución mundial que tenga fuerza y no pueda ser empujada de un lado
a otro o utilizada como juego por tiranos y dictadores. Gracias a este
informe, podemos comenzar ahora a soñar a lo grande que una nueva era
de rendir cuentas a nivel mundial ha llegado, y nuestra profunda esperanza
es que este sueño no sea aplastado por un desengaño amargo.
Esta nueva era de rendir cuentas debe de comenzar por las primeras cosas:
todos sabemos que desde el 1 de octubre de 1999 hasta nuestros días, un
grave error ha conducido a muchos más. Si la invasión de Ruanda en
octubre de 1990 hubiera sido tratada como el gran crimen contra la
humanidad que es, el genocidio de Ruanda de 1994 no hubiera sucedido,
ni tampoco la tragedia de la República Democrática del Congo. Poniéndolo
más claro, el movimiento rebelde FPR y sus líderes, incluido el General Paul
Kagame, se crecieron más y más en continuar este camino de violencia
hasta un total de 20 años en que transformaron esta actividad criminal y
un estado de terror en una industria lucrativa, satisfechos de que sus actos
anteriores quedaban impunes.
Esto significa que por muy significativo y de gran alcance que sea este
Mapping Repport, no se conseguirá una completa justicia y vindicación si
los crímenes cometidos fuera de este periodo (antes o después) por el
mismo ejército FPR y sus líderes se quedan sin ser incluidos. Hubo grandes
crímenes cometidos antes y después de 1993 en Ruanda y después del
2003 en ambos países Ruanda y la RDC. En otras palabras, Ruanda necesita
un detallado informe de la ONU: fuera de la cifra oficial de 800.000 Tutsis y
Hutus moderados asesinados durante el genocidio, necesitamos saber
cuántos Hutus y Tutsis en ambas partes estuvieron implicados en las
grandes masacres; necesitamos saber cuál fue la suerte corrida por
nuestros hermanos y hermanas del grupo étnico Twa durante el genocidio;
ha llegado la hora de mirar con detalle la objetividad y el valor científico de
los sucesos encontrados por el Davenport y Allan C. Stam, grupo
independiente cristiano en su estudio “Qué es lo que en realidad sucedió
en Ruanda” y muchos otros investigadores e historiadores. No tener en
cuenta estos estudios neutrales tendría unos efectos muy adversos en el
proceso psíquico y curativo de toda una nación, en donde el 85% son
Hutus y el 14% Tutsi.
Esto también implica que los largamente ocultados informes de la ONU,
elaborados por Robert Gersony, Roberto Garreton, Michael Hourrigan y
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
otros expertos, deben recibir el seguimiento legal y judicial. Sería un
trágico final y un terrible derroche de fondos de la ONU si este Mapping
Repport fuese alterado, manipulado o tuviera el mismo destino fatal que
los informes de otras investigaciones previas. Una vez este informe ha
salido oficialmente a la luz, esperemos que las ruedas de la justicia
internacional se pongan en marcha. Pero sobre todo, la más importante
implicación de este informe es que nuestra organización mundial, la ONU,
debe examinar profundamente su propia línea de políticas contradictorias
que han dañado seriamente su credibilidad y razón de ser con
consecuencias catastróficas.
Cuando Irak invadió Kuwait, la invasión fue detenida, pero cuando el FPR
invadió Ruanda y Ruanda más tarde la RDC, estas invasiones se
consintieron. Igualmente, si no se da el consentimiento a los piratas para
atacar y saquear los barcos que navegan por las costas somalíes, entonces
tampoco debe consentirse a nuestro presidente Kagame enviar a su
ejército para atacar y saquear los recursos de la RDC. Debe darse
supremacía a la regla de oro de compromiso diplomático y resolución
pacífica de los conflictos como está consagrado en la Carta de la ONU y
que están querida por el Presidente Barak Obama. El mundo necesita
recordar que el ejército del FPR de Kagame invadió Ruanda el 1 de octubre
de 1990 bajo el pretexto de que los asuntos de los refugiados de Tutsis
habían sido dejados de lado en el momento en que las negociaciones
estaban bastante avanzadas entre Ruanda, Uganda, la ONU y los
representantes de los refugiados Tutsis y estaban muy cerca de conseguir
un acuerdo de paz. Si esa gestión hubiera tenido una posibilidad, hoy no
estaríamos hablando de más de 5 millones de personas asesinadas en el
conflicto de la República Democrática del Congo.
8. De una manera problemática estas contradicciones tan repetidas parecen
estar respaldadas por una aparente práctica de justicia selectiva, que
utiliza dobles medidas. Si el ex presidente de Liberia, Charles Taylor, está
encarcelado por crímenes de guerra, incluyendo el comercio de diamantes
de sangre y el Presidente sudanés Bashir es un paria debido a la sospecha
de que ha cometido crímenes de genocidio, entonces algo falla cuando el
presidente Kagame, sobre el que pesan las mismas sospechas que sobre
Taylor y Bashir, es agasajado regularmente en ámbitos internacionales y
galardonado con numeroso premiso de distinción. Sólo en 2009, fue el
receptor de numerosos premiso internacionales; y menos de un año antes
un Informe de expertos de la ONU, que salió en diciembre de de 2008,
acusaba a Kagame de reclutar niños soldados en la RDC, de financiación y
armar el ejército rebelde CNDP del General renegado Laurent Nkunda y
acusaba a su ejército de violaciones masivas de niños y mujeres. Algo falla
terriblemente cuando la ONU se contradice ella misma en la Resolución
955 del 8 de noviembre de 1994, en la que ha dado al Tribunal Criminal
Internacional para Ruanda completa autoridad para juzgar todos los
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
crímenes cometidos entre el 1 de enero de 1994 y el 31 de diciembre de
1994 y, sin embargo, ha excluido del proceso de enjuiciamiento el derribo
el avión del presidente Juvenal Habyarimana, el 6 de abril de 1994, el único
incidente en que todos están de acuerdo que encendió el genocidio de
Ruanda.
9. Permitir que el presidente Kagame brille en medio de los líderes mundiales
sigue en la misma línea de contradicciones de la comunidad internacional.
Hasta la fecha, sólo el primer ministro español José Luis Rodríguez
Zapatero ha rehusado estrechar la mano a este sospechoso de ser criminal.
Esta fuera de toda comprensión como se deja a Kagame presidir el
proyecto de la ONU de los Objetivos de Desarrollo del Milenio con la clase
de alegaciones que pesan sobre él. Esto empieza a ser un caso interesante
sin precedentes de blanqueo de la imagen de un personaje, en que un
presidente que se enfrenta a tales acusaciones tenga unos roles asignados
de tan alta categoría, sea mostrado con familiares de casas reales, pasee
por alfombras rojas y acuda a comidas de gala con candelabros y caviar,
todo ello con la obvia finalidad de protegerle de ser juzgado. La inmensa
mayoría de ruandeses está bastante impresionada por tal espectáculo, que
es una flagrante perpetuación de la impunidad.
10. Dos grandes controversias han surgido nada más conocerse este informe.
La primera es si los crímenes cometidos por el Ejército del FPR del
presidente Kagame en la RDC puede considerarse genocidio. La
enciclopedia Wikipedia define “genocidio” como “la manera deliberada y
sistemática de destrucción, en su totalidad o en parte, de una etnia, o
grupo racial, religioso o nacional.” El Artículo 2 de la Convención de
Naciones Unidas para la Prevención y Castigo del crimen de Genocidio de
1948 proporciona una mejor definición legal de esta palabra, “cualquiera
de estos actos cometidos con la intención de destruir, en parte o su
totalidad, un grupo nacional, étnico, racial o religioso tales como: asesinar
miembros del grupo; causar daños tanto mentales como físicos a
miembros del grupo; infligir deliberadamente condiciones de vida al grupo,
calculadas para dar lugar a la destrucción de los miembros del grupo, en
parte o totalmente; imponer medidas con la intención de impedir el
nacimiento en el grupo de nuevos bebés; y usar la fuerza para transferir
niños de un grupo a otro.” Aplicando una u otra definición y por la
información que existe de lo sucedido dentro de Ruanda y que comenzó el
1 de octubre de 1990 en el campo de refugiados del Zaire, una gran
cantidad de ruandeses no tienen ninguna duda de que el ejército del FPR
cometió el crimen de genocidio contra el grupo étnico de los Hutus. La
población Hutu en las provincias de Byumba y Ruhengeri en el Norte, y de
Kibungo en el este, fue diezmada por el ejército del FPR a través de
operaciones de limpieza étnica que tuvieron como objetivo principal los
hombres y los jóvenes varones. Más del 80% de las mujeres Hutus en esas
áreas quedaron viudas. Y es por eso por lo que Ruanda verdaderamente
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
necesita su propio informe sobre un Mapping Repport de la ONU. Existen
muchas horrendas historias y testimonio de gente que viajó inimaginables
distancias a pie en el interior de Ruanda y todo el territorio del Zaire
delante del ejército de FPR, cada vez tratando de huir lo más lejos posible
de las matanzas para luego ser alcanzados y cortados en pedazos sin
piedad, fusilados o ahogados en Kisangani, Tingi Tingi y otro lugares, o en
Mbandaka en el oeste del Zaire, simplemente por ser Hutus. Kagame
puede negar las acusaciones contra él todo lo que desee, pero los hechos
son siempre cosas inalterables.
11. La segunda controversia gira en torno a la amenaza del presidente Kagame
de retirar sus soldados de las operaciones de paz de Naciones Unidas en
Darfur, si el Mapping Repport no se diluía para eliminar cualquier
sugerencia de genocidio por parte del ejército de FPR. Esta es la típica
táctica arriesgada que Kagame ha utilizado durante todo el conflicto. Pero
en un giro irónico, la amenaza desenmascara a Kagame como un hipócrita
de sangre fría y egoísta, al que no importa nada en absoluto la paz y le
importan un bledo (para utilizar su propia expresión: “Don’t give a damn”)
las operaciones de mantenimiento de la paz. Si el presidente Kagame
tuviera algo de humanidad dentro de sí y verdaderamente se preocupara
por la paz, ¿por qué haría que la gente de Sudán sufriera, retirando sus
tropas simplemente pro sus problemas legales personales, si ellos no
tienen nada que ver con esto? En abril de 1994, el entonces General
rebelde Kagame envió sus ayudantes Claude Dusaidi y Charles Muligande a
Nueva York y Wahington en el momento más álgido de las matanzas a
pedir a la ONU que detuviese su intervención militar en Ruanda. Pero es
gracioso hoy en día, y además trágico, cómo acusa a la ONU por no haber
intervenido en Ruanda para detener el genocidio, cuando sabe que él es el
que pidió que se mantuvieran al margen. El hombre frío de corazón al que
no le importa la paz para su propio pueblo, ciertamente no le va a importar
la paz para los sudaneses, especialmente cuando su permanencia en el
poder está en peligro. Sería profundamente inquietante si la ONU, de una
manera u otra, cediera al juego de chantaje de este presidente, precedido
por un pasado nada glorioso.
12. La agresividad con la que el Presidente Kagame está luchando contra las
acusaciones hacia él hace pensar que tiene algo que esconder, sabe que es
culpable y tiene miedo. Si tuviera la conciencia limpia, no tendría nada que
temer y si realmente creyera en su inocencia, recibiría con agrado el día en
que ante el tribunal tuviera la oportunidad de explicar su inocencia. Este es
el mismo hombre que ha resistido ferozmente a la idea de que pueda
llevarse a cabo una investigación internacional independiente sobre el
asesinato de su predecesor, el presidente Juvenal Habyarimana, el 6 de
abril de 1994, prefiriendo insistir en que Habyarimana fue asesinado por
extremistas Hutus de dentro de su propio círculo. Si realmente cree en su
inocencia ¿por qué no ha estado de acuerdo en esa investigación que
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
Hutus del lado opuesto han pedido repetidamente, solo para poder limpiar
su nombre de cualquier sospecha?
13. En su análisis final, el Mapping Repport de la ONU es en muchos aspectos
un vibrante y trascendental testimonio, y un recuerdo vivo, de la cohesión
y la fuerza del hombre ante el rostro del mal. Su mensaje principal, que
resonará por muchos años en todos los salones de poder del mundo
entero, es que tanta sangre en la Región de los Grandes Lagos de África no
puede haber sido derramada en vano, y que no importa lo malicioso y
arraigado que el mal pueda parecer a veces, incluso después de 20 años de
destrucción de pruebas, intensa labor de lobbying, evasiones y muros de
piedra, la verdad y la justicia siempre triunfarán. Tanto el ejército que se
encargó de la exterminación o aquellos que se beneficiaron, aquellos que
recogieron la dolorosa evidencia, arriesgaron sus vidas o soportaron las
amenazas durante el proceso, los ejecutivos que tuvieron que tomar las
duras decisiones, las autoridades que muy meticulosas adjudicarán las
disposiciones legales finales de este informe, o el resto de la humanidad
que dará la bienvenida a este informe, todos nosotros compartimos un
sentimiento colectivo de que finalmente la justicia ha llegado, y que
ambos, Ruanda y la RDC podrán avanzar con serenidad para “construir un
futuro mejor en donde la impunidad no tiene lugar”, por citar a
Nvanethem Pillay. Es muy posible que durante las operaciones militares de
“Umoja Wetu”, “Kimia I” y “Kimia II” en la RDC, los criminales del FPR
hayan podido volver a los escenarios de sus previos crímenes y tuvieran la
posibilidad de borrar las evidencias que los incriminaban m principalmente
a través de desenterrar y quemar los cuerpos de las fosas comunes. No
importa. Crímenes de esta magnitud no puede ser ocultados y finalmente
la verdad prevalece. Pero una cosa y sólo una cosa podrá ayudar a toda la
región de los Grandes Lagos de África a ser otra vez: la ONU debe asegurar
que el mismo crimen encuentre la misma pena, no importa los que lo
hicieron, tanto si fueron cometidos en 1993 o en 2003, o en cualquier
fecha de antes, durante o después.
Paz a Ruanda, a la RDC, a la región de los Grandes Lagos de África y a todo
el mundo.
Paul Rusesabagina>>
(Africana Noticias, 2010, p. 10)
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La Comunicación Política y el Conflicto de Los Grandes Lagos
Flavia Garrigós Cabañero
CONCLUSIÓN
Tras hacer el análisis del conflicto de los Grandes Lagos surgen numerosas cuestiones acerca
de la legitimidad de las acciones políticas y económicas en el contexto internacional, en una
época de supuesta democracia. Aunque en los días que vivimos, la política es sumamente
cuestionada, continuamos creyendo que el sistema político mundial en su mayoría es
democrático. La afirmación que se puede establecer, después de observar de cerca uno de los
conflictos actuales del mundo, es que los países democráticos llevan a cabo tácticas de
sistemas dictatoriales en los países que se sitúan por debajo de su escala económica, aunque la
mayor parte de los beneficios de los países que se hacen llamar desarrollados, irónicamente,
tienen su raíz en países llamados subdesarrollados. Por ejemplo, RD Congo es uno de los países
que más recursos tiene y, a día de hoy, resulta ser uno de los más empobrecidos y dañados.
Esta misión económica occidental, con la ayuda de políticos y militares corruptos africanos,
supone otro atentado más contra la humidad. Por el beneficio de las potencias, no se tienen
en cuenta las masacres, la violencia, las violaciones y todo lo que concierne al
quebrantamiento de los Derechos Humanos. Asimismo, se podría decir que la población
occidental está sometida a un sistema dictatorial mediático forzado por la política y, a su vez,
por la economía, ya que la información respecto a África está manipulada.
Por estas razones y ya que los actores no son transparentes, es responsabilidad de la población
movilizarse, como en cualquier otro problema tanto estatal como continental, para invertir la
dinámica mediática, política y económica. Esto es, romper con el sistema mediático
establecido, con lo cual se resquebraja la comunicación de la política a la ciudadanía. Tal es el
peso mediático, que el resto de actores habrían de modificar sus métodos y lograr una
verdadera conexión y la integración real de la población. Todo ello, porque, aunque en
Occidente no se muestre la información acerca de los conflictos extra-continentales, existen y
no podrán ocultarlos siempre. No pueden ocultar que en estos momentos se está asesinando a
población inocente en RD Congo.
Como ya se ha nombrado, utilizamos el término “globalización” en demasiadas ocasiones y con
poco cuidado. Si de verdad estamos en una época de globalización y la región de los Grandes
Lagos tiene un problema, debemos actuar, porque el problema nos concierne a todos.
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Las imágenes han sido extraídas de los archivos de Google, de la web de ONU y de la obra
antes citada del francés Jean-Pierre Chrétien.
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