UNIVERSIDAD DE ACONCAGUA

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UNIVERSIDAD DE ACONCAGUA
ESCUELA DE SALUD - ENFERMERÍA
SOBRECARGA QUE EXPERIMENTAN
LOS
CUIDADORES
INFORMALES
DE
USUARIOS
DEPENDIENTES
SEVEROS,INSCRITOS EN EL CENTRO DE
SALUD DR. MIGUEL CONCHA DE LA
COMUNA DE QUILLOTA AÑO 2012.
TESIS PARA OPTAR AL GRADO DE
LICENCIADO(A) EN ENFERMERÍA
Autor
Muñoz Zamora Yoselin
Sagredo Gutiérrez Karen
PROFESORES GUÍAS: DORIS SEQUEIRA
MARIA ANGELICA TORRES
(NOVIEMBRE, 2012)
Quilpué – Chile
DEDICATORIA
A Dios, por permitirme llegar a este momento tan especial en mi vida. Por los
triunfos y los momentos difíciles que me han enseñado a valorarlo cada día
más,Agradezco a Dios por protegerme durante todo mi camino y darme fuerzas
para superar obstáculos y dificultades a lo largo de toda mi vida.
A mi Hijo Bastian, que es el motivo y la razón que me ha llevado a seguir
superándome día a día, para alcanzar mis más apreciados ideales de
superación, él fue quien en los momentos más difíciles con tan solo una
miradita y una sonrisa me dio su amor con el cual los pude superar, quiero
también dejarle a él una enseñanza que cuando se quiere alcanzar algo en la
vida, no hay tiempo ni obstáculo que lo impida para poderlo LOGRAR.
A mis padres Luis y Urzula, porque creyeron en mí y porque me sacaron
adelante, dándome ejemplos dignos de superación y entrega, porque en gran
parte gracias a ustedes, hoy puedo ver alcanzada mi meta, ya que siempre
estuvieron impulsándome en los momentos más difíciles de mi carrera, y
porque el orgullo que sienten por mí, fue lo que me hizo ir hasta el final. Va por
ustedes, por lo que valen, porque admiro su fortaleza y por lo que han hecho de
mí.
Gracias por haber fomentado en mí el deseo de superación y el anhelo de
triunfo en la vida.
Mil palabras no bastarían para agradecerles su apoyo, su comprensión y sus
consejos en los momentos difíciles.
A mis hermanos Luis ,Andrea ,Marisol ,Elias y Natalia que me acompañaron a
lo largo del camino, brindándome la fuerza necesaria para continuar, así mismo
ayudándome en lo que fuera posible.
AGRADECIMIENTOS
Mi gratitud, principalmente está dirigida a Dios por haberme dado la existencia y
permitido llegar al final de la carrera.
A la Universidad Aconcagua por haberme dado cobijo y por las lecciones
que aprendí en ella, asimismo, por haberme dado su voto de confianza y por
todo el apoyo otorgado a mi persona.
A los docentes que me han acompañado durante el largo camino, brindándome
siempre su orientación con profesionalismo ético en la adquisición de
conocimientos y afianzando mi formación.
A todos, espero no defraudarlos y contar siempre con su valioso apoyo, sincero
e incondicional.
Yoselin Muñoz Zamora
DEDICATORIA
A mi hijo,Yllians, quien ha sido desde el comienzo mi pilar y la fuerza para
día a día seguir luchando por este sueño que cada momento está más cerca de
alcanzar, gracias a ti es que he podido llegar hasta acá, gracias por el apoyo, la
paciencia y el amor que me has entregado.
A mis padres, Sylvia y Guillermo, por su apoyo incondicional, por entregarme
valores y la motivación constante para salir a delante y luchar por lo que quiero.
En forma muy especial a mis abuelos, Lidia y Celestino, que desde el cielo
siempre han estado presentes y que han sido mis grandes compañeros en esta
historia.
A mi amigo Francisco, que desde su nuevo hogar me ha ayudado y guiado,
gracias por estar siempre cuando te he necesitado.
A mis hermanas, Cindy y Evelyn, que me han acompañado desde siempre,
que sin su apoyo fundamental nada hubiese sido posible.
A todas esas personas que han pasado por mi vida y que me han enseñado
la perseverancia, me han dado su apoyo y que de alguna u otra forma son parte
de esta historia.
AGRADECIMIENTOS
Mi agradecimiento principal, a Dios y la Virgen, que me han permitido seguir
el camino y llegar hasta este momento.
Quiero expresar también, mis más sinceros agradecimientos a la Universidad
de Aconcagua, ya que gracias a esta casa de estudio, volví a enamorarme de la
carrera que había elegido desde mi infancia.
Karen Sagredo Gutiérrez
INDICE
RESUMEN……………………………………………………….…………….. 1-3
INTRODUCCION………………………………………………………………. 4-7
CAPITLO I
1.1 El mundo que envejece ………………………….……………………… 8-13
1.2 Envejecimiento de la población en Chile………………………………..13-18
1.3 Envejecimiento y vejez……………………………………………………..19-20
1.4 Seguridadeconómica en la vejez ………………………………………...21-27
1.5 Características de salud de las personasmayores……………………..28-31
1.6 Predictores de un buenenvejecer………………………………………...32-33
1.7 Predictores de bienestar…………………………………………………....34-40
1.8 Dependencia y discapacidad………………………………………………40-45
1.9 Familia y modelosfamiliares………………………………………..……...46-47
1.10 Cuidar………………………………………………………………..…….48
1.11 Cuidadores………………………………………………………………..49-52
1.12 Las cuidadoras/es familiares y las repercusionesdelcuidar….…….53
1.13 Repercusiones que ocasiona el cuidar en los cuidadores
Informales…………………………………………………………………54
1.14 Las intervenciones de apoyoa los cuidadoresinformales …………55
1.15 Prevención de la sobrecarga /promoción de la calidad de vida .….55-56
1.16 Proveedores de los cuidados de largaduración…………………….…56-57
1.17 Plan de apoyo al cuidador de personas en situación de
Dependencia severa…………………………………………………58-60
CAPITULO II
METODOLOGIA
2.1 Planteamientodelproblema…………………………………….....61-66
2.2 Preguntade investigación ……………………………………........67
2.3 Objetivosgenerales…………………………………………………68
2.4 Objetivosespecíficos………………………………………………..68
2.5 Población en estudio………………………………………………..69
2.6 Muestra…………………………………………………………….…69
2.7 Tipo de estudio…………………………………………..…………..70-73
2.8 Criterios de Inclusión………………………………………….……..74
2.9 Criterios de Exclusión……………………….…..............................74
2.10 Variables………………………………………………………...…...75-82
2.11 Instrumentos para la recogida de información………….………83-84
2.12 Procedimientosutilizados para la recogida de datos…….…….84
2.13 Unidad de análisis……………………………………………...…...85
CAPITULO III
RESULTADOS………………………………………………………………86
3.1 Frecuencia……………………………………………………………..87
3.2 Análisis de gráficos……………………………………………...……88-124
DISCUSION……………………………………………………………..125-129
CONCLUSION…………………………………………………………..130-134
LIMITACIONES…………………………………………………………..135
BIBLIOGRAFIAS…………………………………………………………136-140
INDICE DE TABLAS……………………………………………………...141
INDICE DE FIGURAS……………………………………………………142-144
ANEXOS………………………….………………………………………145
Anexo 1…………………………………………………………………...145-154
Anexo 2………………………………………………………………...…155-159
RESUMEN
Esta investigación pretende dar a conocer el Grado de Sobrecarga que
experimentan los cuidadores informales de usuarios dependientes severos
inscritos en el Centro de Salud Dr. MiguelConcha, de la comuna de Quillota.
Durante el segundo semestre del año 2012.
El tipo de estudio es cuantitativo- descriptivo, como técnica de estudio se
trabajó con la escala de Sobrecarga del cuidador de Zarit y una encuesta de
variables socio-demográficas validada por juicio experto para obtener
información de cada uno de los integrantes de la muestra seleccionada, se
contó con la participación de 64 cuidadores informales de usuarios
dependientes severos a los cuales se les aplico las encuestas , de ellos fueron
seleccionados 20 cuidadores de usuarios dependientes severos que reciben
estipendio y los 44 restantes seleccionados al azar.
De los resultados del estudio se puede destacar lo siguiente:
a) Del
total
de
cuidadores
(22)equivalente
54
son
mujeres,en
al
su
mayoríahijas
38%,económicamente
inactivas,desempeñándosecomodueñas
de
casa(34)equivalente
al
65%.Las
distribuidasdestacándose
la
edadesestáncasi
presenciade
uniformes
adultosmayorescomocuidadores.
El
nivel
de
escolaridadmuestra a (17) con enseñanzabásicaincompletaequivalente
32% y (15)cuidadoras con enseñanza media completasiendo un 29%. El
tipo de familiapredominante es la extendida (32)equivalente al 62% de
1
cuidadoras.Siendosu estado civil casadas(22)equivalente
al 40%,
conexistencia de otrocuidadorinformal en la familia(35)equivalente al
71 % de cuidadoras.
b) En relación al grado de sobrecargase evidencia que un 60% de los
cuidadorespresentansobrecarga importante aconsiderar en ésteestudio.
Cabedestacar sin embargo que la proporción de sobrecargaleve e
intensaes de un 30% respectivamente.
c) Los cuidadores que no presentaronrangos importantes desobrecarga,
responden al 40%.
ABSTRACT
This research aims to show the degree of overload experienced by
caregivers of severely dependent users enrolled in the Health Center Dr. Miguel
Concha, in the commune of Quillota. During the second half of 2012.
The type of study is quantitative-descriptive study technique as we worked
with the scale of Zarit caregiver burden and a survey of socio-demographic
variables validated by expert judgment for information of each of the members of
the selected sample, was attended by 64 family caregivers of severely
dependent users to which we applied to surveys, 20 of them were selected
caregivers of dependent users who receive stipend severe and 44 other
randomly selected.
From the results of the studies can highlight the following:
2
a) Of the 54 caregivers are women, mostly daughters (22) equivalent to
38% and wives economically inactive, serving as housewives(34)
equivalent to 65% . The ages are almost uniform distributed highlighting
the presence of elderly caregivers. The education level shows a (17)
equivalent to 32% with incomplete primary education (15) equivalent 29%
with complete secondary education. The predominant type is the
extended family (32) equivalent 62%. Marital status being married (22)
equivalent 40% with existence of other informal caregiver in the family
(35) equivalent 71 % carers.
b) In relation to the degree of overload is evidence that 60% of caregivers
have significant overhead to consider in this study. Notablyhowever that
the proportion of mild and severe overload is 30% respectively.
c) Ranges caregivers who showed no significant overload respond to 40%.
3
INTRODUCCIÓN
Chile vive un envejecimiento acelerado, donde el segmento que más crece y
que proyecta crecer más a futuro es el segmento de 75 años o más, este
envejecimiento de la vejez trae mensajes de urgencia a las políticas públicas
respecto de la atención a la dependencia y el fomento de la autonomía.La
característica del envejecimiento y el aumento de la dependencia sumado a
familias con bajo nivel socioeconómico, baja escolaridad y conocimientos en
salud conlleva a que existan adultos mayores necesitados de cuidados.
La familia constituye la primera institución que genera cuidados en
situaciones de dependencia, siendo la mujer la que proporciona cuidados en
forma invisible y continua.
Además su importancia radica en el aumento de la demanda del cuidado
solicitado, teniendo en cuenta el cambio demográfico: aumento de la longevidad
y la expectativa de vida; adicionando a ello el cambio de la familia
monoparental, donde es la mujer en muchas oportunidades jefe de hogar
siendo no sólo la responsable del cuidado de la salud de la familia sino
asumiendo el costo que éste genera. La mujer, cuidadora por excelencia, aporta
un invisible, importante y poco valorado rol como agente de salud, como
cuidadora informal para su familia y para la sociedad, es ella quien toma
decisiones relacionadas con el cuidado y asume además multiplicidad de roles,
es esposa, hija, madre, hermana, sobrina además de dueña de casa o se ve
obligada a trabajar fuera del hogar. (Vaquiro, S., Stiepovich, J., 2010)
4
Jofré, V., Mendoza, S., (2005) sostienen que el perfil típico del cuidador
principal es ser mujer, ama de casa, con una relación de parentesco directa
(madre, hija o esposa) y que convive con la persona que cuida y mantiene la
responsabilidad de proveer recursos que un paciente incapaz de autosustentarse necesita, siendo las mujeres de menor nivel educativo, sin empleo y
de clase social baja las que conforman el gran colectivo de cuidadoras.
El cuidar es un acto inherente a la vida, es el resultado de una construcción
propia de cada situación de promover, proteger y preservar la humanidad; en
este contexto, la salud es asumida por la mujer en un medio de marginalidad de
vínculos familiares, culturales y sociales de la forma como se concibe el
cuidado.(Vaquiro, S., Stiepovich, J., 2010)
Sin embargo, el cuidado asume una connotación de feminización e inequidad
donde el perfil típico de las personas que asumen el papel de cuidadora
principal es el de una mujer sin empleo, de menos nivel educativo, responsable
de las tareas domésticas, de clase social baja, familiar directo y quien convive
con la persona que cuida, ejerce actividades de prevención como de cuidado
respecto a la salud familiar y no sólo cuida, sino que apoya y ayuda a otras
mujeres en el cuidado. (Vaquiro, S., Stiepovich, J., 2010)
Las mujeres cuidadoras como un grupo vulnerable tienen derecho a una
mejor calidad de vida, a una disminución en la sobrecarga del cuidar y en el
riesgo para su salud que éste significa.(Vaquiro, S., Stiepovich, J., 2010)
El autocuidado es definido como la práctica de actividades aprendidas que
los individuos realizan en favor de sí mismos para mantener la vida, la salud y
bienestar. Acciones deliberadas, aplicadas de forma voluntaria en el tiempo y
5
aprendidas en la familia, este sigue siendo un problema difícil de enfrentar en
cuanto a la capacidad del individuo de comprometerse con su autocuidado y
lograr agencia de autocuidado en la/el cuidadora/or para cuidarse, cuidar y ser
cuidado como acto individual y de reciprocidad.(Vaquiro, S., Stiepovich, J.,
2010)
Por todo lo anterior mencionado, hemos escogido este tema pensando en el
rol del cuidador ya que muchas veces como sociedad nos preocupamos
demasiado del enfermo en sí, en cómo cuidar, curar y prevenir enfermedades
que éste pueda tener o desarrollar a futuro, despreocupándonos en algunos
casos del cuidador informal, aquella persona que muchas veces deja todo de
lado para cuidar a su ser querido, convirtiéndose en un ser vulnerable que esta
propenso a padecer alguna patología física, psicológica e incluso algún tipo de
aislamiento social que pueda afectar su calidad de vida y la relación con el
entorno.
Las causas o razones por las que surge el cuidado pueden deberse a
distintos factores (sociales, culturales y/o económicos) que hacen que las
personas asuman este rol. La decisión de cuidar y su motivación también tienen
que ver con otros factores, como la opinión expresada por la persona
dependiente, la distribución del poder en la familia, la historia de las relaciones
familiares o los valores y creencias con respecto a la salud también juegan un
papel relevante.
A continuación se presentara la fundamentación conceptual en donde se
dará a conocer la situación
actual
de los adultos mayores en el mundo,
Latinoamérica y chile. Características demográficas, socioeconómicas y de
6
salud en nuestra población de adultos mayores, se analizara la diferencia entre
dependencia-discapacidad y como afecta el grado sobrecarga en nuestros
cuidadores.
Se expondrá la metodología de nuestro estudio, en la cual utilizamos una
muestra para el desarrollo de esta investigación la cual está conformada por
los cuidadores informales de los usuarios dependientes severos, inscritos en el
centro de salud Dr. Miguel Concha de la comuna de Quillota.La cual se
analizará para luego exponer los resultados y así poder llegar a una conclusión.
Podemos considerar que, tanto la persona dependiente receptora de cuidados
como el cuidador familiar, presentan unas necesidades fundamentales que
deben poder satisfacer para poder conservar sus diferentes procesos
fisiológicos, Psicológicos, socioculturales y espirituales en estado de equilibrio y
preservar su salud y bienestar. Como futuras profesionales de enfermería nos
preocupamos por aquellos cuidadoresque la mayoría de las veces deben
renunciar a su propia vida ,por hacerse cargo de satisfacer las necesidades de
otras personas, quien habitualmente es muy querida.
7
CAPITULO 1
MARCO TEÓRICO
1.1 Un Mundo que envejece
El envejecimiento de la población es un fenómeno por el que tarde o temprano
atravesarán todas las naciones.
Ya somos 7.000millones de habitantes en la tierra y en cinco años habránmas
sexagenarios que niños, situación sin precedentes
en la historia de la
humanidad.(Martínez., 2012)
Actualmente hay 654 millones de adultos mayores, que representan 10% de la
población mundial, y se espera que en el 2030 sean 1,348 millones (17%).Las
personas mayores de 60 años están a punto de superar en número a los niños
menores de 5 años por primera vez en la historia humana. (Hernández, 2011)
8
Figura N°1:Los países con mayor proporción de adultos mayores
Fuente: Hernández, 2011
Actualmente 1 de cada 9 personas en el mundo tiene 60 años o más. Según
datos de la Organización de Naciones Unidas, en 2050 se estima que esta
proporción pase a ser de 1 de cada 5, casi el doble.
El fuerte crecimiento de la población se ha visto disparado en la última década.
Si en el año 1800 había 1.000 millones de habitantes, en el año 2000 pasamos
a ser 6.000 millones, que se convirtieron en 7.000 a finales del 2011.Además,
se prevé que en los próximos 40 años los mayores de 60 años pasen de 605
que había en el año 2000, a 2.000 millones. Es decir más del triple. Dentro de
cinco años, por primera vez en la historia de la humanidad habrá más personas
mayores de 65 años que niños menores de cinco y se alcanzará una esperanza
de vida sin precedentes.
9
Las alarmas demográficas han saltado y la población se pregunta si el
planeta está preparado para resistirlo.(Barcena, A., 2011)
En las últimas décadas los países de América Latina han registrado profundas
transformaciones demográficas, como la disminución de la tasa de crecimiento
y el progresivo envejecimiento de la población. Esta evolución responde a la
acelerada baja de la fecundidad y al descenso sostenido de la mortalidad.
A mediados del siglo pasado, la tasa de crecimiento anual de la población
regional era de 2,8%, mientras que en la actualidad es de sólo 1,2%. De
acuerdo con las proyecciones de la CEPAL, seremos 656 millones en 2025 y
707 millones en 2040.(Barcena, A., 2011)
10
Figura N°2: Tasas de fecundidad en América Latina (CEPAL, 2011)
Para 2025 la CEPAL proyecta que las personas mayores de 60 años serán
poco más de 98 millones. En 2050 uno de cada cuatro latinoamericanos será
mayor de 60 años. Aunque hay diferencias por países.
Bolivia, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua y Paraguay muestran un
envejecimiento incipiente. En Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador.
11
El Salvador, México, Panamá, Perú y Venezuela se vive un envejecimiento
moderado, mientras que Argentina y Chile están un paso más allá. Cuba y
Uruguay presentan ya un envejecimiento avanzado.
Países como Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay y Uruguay, en
conjunto, cuentan con dos tercios de la población anciana total de
Latinoamérica y el Caribe. Y, a su vez, en Brasil y México vive el 50% de todas
las personas mayores de la región. En esta región también se encuentra el país
con más personas mayores del hemisferio: Uruguay, en donde el 17% de la
población tiene 60 años y más (Organización Panamericana de la Salud [OPS],
2004). Chile se encuentra en el segundo lugar esperándose que para el 2025
sea el país más envejecido de la región (Servicio Nacional del Adulto Mayor
[SENAMA], 2011).
Chile presenta un envejecimiento avanzado y se encuentra dentro de los
países mas envejecidos de la región (Alanis, 2009), esperándose para el año
2050 que ocupe el primer lugar de este grupo. Así lo demuestra este estudio
realizado por Alanis, 2009.
12
Figura N° 3: Proporción de adultos mayores, países del Cono Sur, total
Cono Sur y América Latina.(Alanis, 2009)
1.2 Envejecimiento dela población en chile
Con el progresivo envejecimiento de la población y el incremento en las
tasas de supervivencia a enfermedades crónicas y discapacidades físicas o
psíquicas, se ha elevado el número de personas dedicadas al cuidado de
familiares enfermos.
13
Cuidar de una persona envejecida dependiente es una tarea difícil, cansada
y de gran responsabilidad, que demanda realizar actividades para las que no se
está preparado y que no siempre son agradables. La mayor parte de las veces
convertirse en cuidador es algo fortuito y despierta sentimientos conflictivos. Los
propios intereses y dolencias pasan a segundo plano para enfrentar el reto de
atender a otra persona. Los roles se alteran; ser cuidador implica perder
actividades y oportunidades. Se debe enfrentar un reto mayor y echar mano de
todos los recursos interiores y exteriores a fin de sobrellevar el cambio y
mantener un equilibrio entre la atención a la persona dependiente y la
conservación de la vida y salud propias.(Rivera y cols., 2011)
Uno de los cambios asociados a la modernidad, inédito en la historia de la
humanidad y que se observa en la actualidad en nuestras sociedades, es el
envejecimiento de la población. Este fenómeno encuentra explicación en
cambios culturales, sociales, políticos y económicos, que han influido en la
reducción de las tasas de natalidad y fecundidad.
En los últimos 30 años, la población del país ha experimentado un proceso
de envejecimiento demográfico acelerado y sin precedentes históricos. Hasta
1970, las personas mayores de 60 años representaban el 8% de la población,
en el Censo de 2002 aumentaron a 11,4% y cuatro años después, de acuerdo a
datos de la CASEN, 2006, las personas mayores de 60 años alcanzaban al
13% de la población total del país. En los próximos 20 años se estima una tasa
de crecimiento de 3,7% anual para este grupo etario, por lo que se proyecta una
población de 3.825.000 personas de edad para el año 2025, lo que
representará el 20% de los chilenos.
14
En Chile, según información del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el
2010 los mayores de 60 años sobrepasaron los dos millones de personas y
representan alrededor del 13% de la población del país, y se espera que para el
2020 sean cerca 3,2 millones de personas, representando el 20% de la
población. Para esta misma fecha, los menores de 15 años no superarían los
3,8 millones de personas. Dentro de Latinoamérica, según cifras de la Comisión
Económica para América Latina (CEPAL), Chile es uno de los países
considerados con “envejecimiento acelerado”, y se espera que para el 2025
tenga el índice de envejecimiento más alto de la región, superando a países
que tradicionalmente tuvieron tasas de envejecimiento más altas como
Argentina y Uruguay. Se estima que para este mismo año, por primera vez en la
historia de Chile, habrá la misma cantidad de adultos mayores que menores de
15 años. Para el 2050 se espera que la proporción de personas mayores llegue
cerca del 28%. (Valenzuela y cols., 2011)
La expectativa de vida al nacer supera actualmente,los 79 años, sobrepasando
los 80 años en el caso de las mujeres. Si a lo anterior se agrega que Chile ha
mostrado una drástica disminución de sus tasas de natalidad, se tiene como
resultado
un
envejecimiento
a
ritmo
sostenido.
Esta
situación
irá
profundizándose de acuerdo a estimaciones que señalan que se pasará de
13,12 nacimientos por cada mil personas en el quinquenio 2010-2025, a 10,98
durante los años 2045-2050.(Valenzuela y cols., 2011)
15
Actualmente, la esperanza de vida de los chilenos es de 79 años, y dentro de
las próximas dos décadas se espera que llegue a los 85, todo esto según la
Encuesta Casen 2012.
Los resultados de la reciente Casen 2012, evidencian que Chile está
envejeciendo, y por ello para el Gobierno es clave impulsar políticas públicas
que integren y mejoren la calidad de vida de los adultos mayores.
Hoy el 15% de la población en Chile corresponde a adultos mayores, y se
espera que esta cifra siga creciendo, por lo que para el año 2025, la población
sobre 60 años llegará al 20%.
Enla Regiónde Valparaíso existe un índice de envejecimiento de 96,7 personas
mayores de 60 años por cada 100 menores de 15 años, la segunda más
envejecida a nivel nacional después de Magallanes, que encabeza este proceso
con un índice de 105,6. En ambas regiones se proyecta que en 2025 la
población adulto mayor supere a los menores de 15.
16
Figura N°4: Evolución de la población por tramos de edad, 1990-2011.
Fuente:Casen 1990,1992,1994,1996,1998,2000,2003,2006,2011.
17
Figura N° 5: Evolución de la población por tramos de edad, 1990-2011.
Fuente: Casen 1990, 1992, 1994, 1996, 1998, 2000, 2003, 2006, 2011.
18
1.3 ENVEJECIMIENTO Y VEJEZ
Una característica demográfica que se irá agudizando con el paso del tiempo,
es la que se ha llamado “envejecimiento del envejecimiento”, esto es el gran
aumento que va a experimentar el colectivo de población de 80 y más años,
cuyo ritmo de crecimiento será muy superior al del grupo de 65 y más años en
su conjunto.(Roa, J., Calero, R., 2009)
Al aproximarse a la temática de las personas mayores suelen presentarse
confusiones en torno a los conceptos de envejecimiento y vejez, los que se
encuentran estrechamente relacionados y que, sin embargo, no son sinónimos.
Se entiende por envejecimiento individual el proceso que se inicia con el
nacimiento y termina con la muerte, que conlleva cambios biológicos,
fisiológicos y psicosociales de variadas consecuencias. El envejecimiento
individual se haya inscrito en el ciclo vital de las personas y, por tanto, está
determinado por los contextos en que el individuo se ha desarrollado, sus
estrategias de respuesta y adaptabilidad y los resultados de dichas
estrategias.(Forttes., Massad, 2009)
El envejecimiento poblacional hace referencia al proceso de transformación
demográfica de las sociedades, caracterizado por el crecimiento de la
proporción de individuos de edades avanzadas respecto de los más jóvenes,
siendo en este sentido muy relevante la definición que se ha construido sobre la
vejez y la edad límite de ella. (Forttes., Massad, 2009)
Estas dos dimensiones del envejecimiento, individual y poblacional, constituyen
un fenómeno complejo y multidimensional, que trae consigo variadas
19
consecuencias y desafíos para las personas que envejecen, así como también
para la sociedad en su conjunto.
Hoy en día las personas mayores representan uno de los segmentos
poblacionales
con
mayor
proyección
de
crecimiento
en
el
mundo,
convirtiéndose en un fenómeno sin precedentes en la historia. La Organización
de Naciones Unidas plantea: “para el año 2050, por primera vez en la historia
de la humanidad, la cantidad de personas de edad en el mundo superará a la
cantidad de jóvenes”.
Si el envejecimiento se define como un proceso, la vejez corresponde a una
etapa inscrita al final en el ciclo vital, cuya definición puede resultar algo
confusa al no existir un paradigma único que dé cuenta de ella, tratándose más
bien de una construcción heterogénea de aportes teóricos provenientes de
distintas disciplinas como la psicología, la biología, la antropología, la
sociología, la medicina y la demografía.(Forttes., Massad, 2009)
La definición de vejez hace referencia a una condición temporal y,
concretamente, a una forma de tener en cuenta el tiempo y la consecuencia del
tiempo en el individuo, es decir, a la edad. En esta consideración, la vejez está
en
función
del tiempo
que
transcurre
para
un
determinado
sujeto,
frecuentemente medido según su edad cronológica.(Forttes., Massad, 2009)
20
1.4 SEGURIDAD ECONÓMICA EN LA VEJEZ
La vulnerabilidad en las personas mayores se refiere a una serie de ámbitos
donde éstas ven, por diversos factores, disminuida su posibilidad de movilizar
recursos para lograr bienestar. A pesar de que estos ámbitos trascienden
aquellos que se refieren exclusivamente a cuestiones socioeconómicas, como
la pobreza o las fuentes de ingreso, estos últimos se encuentran estrechamente
vinculados con la vulnerabilidad, en tanto su carencia, cuando se trata de
fuentes de ingreso o trabajo, o su presencia, cuando se trata de la pobreza,
significando obstáculos para la generación u obtención de recursos para lograr
calidad de vida y bienestar.
En las personas mayores, la pobreza y la vulnerabilidad se encuentran
ligadas, en tanto la precariedad en los ingresos imposibilita la movilización de
recursos funcionales al logro de una vejez con seguridad económica y
bienestar.
En este sentido, las personas mayores, al jubilar, comienzan a percibir
ingresos menores a los que contaban en su vida económicamente activa. A
esto se debe agregar que los gastos asociados a la vejez, como servicios
especializados y salud, entre otros, impactan notablemente en el presupuesto
de las personas de edad.
Los programas de jubilaciones y pensiones forman parte del sistema de
seguridad social y constituyen una de las fuentes formales de seguridad
económica para las personas mayores. El objetivo principal de los sistemas de
21
previsión y jubilación consiste en proteger a la población del riesgo de pérdida
de ingresos en la vejez. La magnitud de los recursos definidos como necesarios
no es fija y depende de la edad, del estado de salud, de los arreglos
residenciales, de los patrones de consumo previo, y de cuánto aporte el Estado
a través de servicios gratuitos o subsidios. Los mecanismos de provisión de
seguridad económica son varios: el trabajo generador de ingresos, los ahorros
(activos físicos y financieros), los sistemas de seguridad social y las redes de
apoyo, principalmente las familiares. Otro activo muy importante para las
personas mayores lo constituye la propiedad de una vivienda, que les brinda
seguridad y estabilidad, a la vez que puede constituir un bien de intercambio en
caso de necesidad.
El concepto de seguridad social ha estado sujeto a una permanente
evolución, que puede llevar a diversas interpretaciones. Tradicionalmente,
considera a todo régimen o programa establecido por ley o por cualquier
disposición obligatoria que garantiza una protección, sea a través de
prestaciones en dinero o en especie, en caso de accidentes de trabajo,
enfermedades profesionales, desempleo, maternidad, enfermedad común,
invalidez, vejez, jubilación, sobrevivencia o muerte; e incluye, entre otros,
prestaciones por hijos y por otros miembros de la familia, prestaciones de salud,
prevención, rehabilitación y cuidados de larga duración. El término puede incluir
al seguro social, a la asistencia social, a los regímenes de prestaciones
mutuales, a los fondos de previsión y a los otros regímenes especiales.
22
Los programas de jubilaciones y pensiones forman parte del sistema de
seguridad social, y constituyen una de las fuentes formales de seguridad
económica de las personas mayores.
A continuación se presenta una serie de gráficos, cuyo objetivo será dar
cuenta en forma cuantitativa de varios de los conceptos de seguridad
económica antes mencionados.
Figura N° 6: Adultos mayores en situación de pobreza, 1990-2011.
Fuente:Casen 1990,1992,1994,1996,1998,2000,2003,2006,2011.
De acuerdo conla Casen, el 7,9% de los adultos mayores está en
situación de pobreza. Esto equivale a 211 mil mayores de 60 años. En
23
tanto, el 1,8% de ellos (51 mil personas) se encuentran en pobreza
extrema”.
Figura N° 7: Adultos mayores ocupados, desocupados e inactivos 2011.
Fuente Casen 2011
Se observa que a medida que va concurriendo el tiempo aumentan más los
adultos mayores inactivos, siendo el rango de los 80 años y más con un
porcentaje de 96,9 % el cual lidera,ya que en este rango de edad la gran
mayoría de nuestros adultos mayores presentan dificultad para realizar
24
actividades de la vida diaria, lo que conlleva a que no realicen actividades que
antes las hacían sin dificultad.
Figura N°8: Principales razones de inactividad en adultos mayores 2011.
Fuente Casen 2011
Las principales razones que dan los adultos mayores para estar
inactivos, es que están jubilados, pensionados o montepiados (67,6%),
un 15% se dedica a los quehaceres del hogar y el 9% está enfermo o
tiene alguna discapacidad.
25
Figura N°9: Afiliación a sistema previsional de salud en adultos mayores
por Quintil de ingreso autónomo,2011.
Fuente Casen 2011
Servicio Público FONASA es quien lidera desde el Quintil I al V teniendo un
total de 87,9% de adultos mayores inscritos. Siendo 1,2% de adultos mayores
los que no pertenecen a ningún sistema previsional.
26
Figura N°10: Composición de aportes previsionales y pensiones promedio
por Quintil de ingreso autónomo del adulto mayor, 2011.
Fuente Casen 2011
Cabe destacar la importancia de mantenerse activos en el mundo laboral, ya
que la pensión que más remuneración deja es la pensión de vejez, que cada
vez es mayor dependiendo del quintil al cual se pertenezca.
27
1.5 CARACTERISTICAS DE SALUD DE LAS PERSONAS MAYORES.
Con mucha frecuencia la enfermedad se presenta en el paciente geriátricode
forma atípica, mostrando una serie de características propias a estegrupo
de edad. Así, pueden aparecer, en vez de los síntomas habituales deuna
enfermedad, síntomas inespecíficos como: debilidad, anorexia, astenia,
incontinencia, caídas, etc. Estos síntomas tan imprecisos necesitarán Ser
interpretados tras realizar una exhaustiva valoración geriátrica del paciente,
ya que en ocasiones suelen ser la primera señal de una patología grave. En
muchas ocasiones la enfermedad no se manifiesta de una forma tan
florida como en el paciente joven, faltando algunos de los síntomas cardinales
como
por
ejemplo
el
dolor:
puede
aparecer
infarto
de
miocardio,tromboembolismo pulmonar, etc., y exteriorizarse solamente por
la presencia de un cuadro confusional agudo, o bien por una pérdida
funcional. Los síntomas y signos clásicos aparecen, pero no con la intensidad
habitual, sino de una forma menos intensa, “apagados”: no es raro
encontrar procesos infecciosos graves que cursan únicamente con febrículae
incluso con hipotermia; o procesos abdominales como la colecistitis o
perforaciones
de
vísceras
huecas
que
presentan
un
discreto
dolor
abdominal.
Por otra parte es muy frecuente la coexistencia de múltiples patologías agudas
o crónicas en la persona mayor. Este hecho condicionará el modo de enfermar
en el paciente geriátrico porque:
28
Los síntomas y la medicación de una de las enfermedades pueden ocultar o
retrasar la aparición de síntomas de la segunda. Por ejemplo: un paciente
con
limitación
física
por
artrosis
reportará pocos
síntomas
de
una
enfermedad coronaria subyacente, hasta que ésta se manifesté de forma
severa;
el
uso
de
diuréticos
en
elcontrol de la hipertensión arterial
aumentará o podrá causar incontinencia urinaria; la utilización de fármacos
anticolinérgico podrá ocasionar: un cuadro confusionalagudo, una retención
urinaria en un paciente prostático, etc.La presencia de una enfermedad puede
desencadenar otras patologías: la inmovilidad producida por una artrosis
ocasionará, casi seguro,
incontinencia
urinaria
funcional; una anemia
precipitará una angina de pecho o una insuficiencia cardíaca, etc.Algunas
patologías conjuntas presentarán signos inespecíficos: el deterioro funcional
progresivo con caídas de repetición puede ser el único signo de una
valvulopatía, de una estenosis aórtica, de una infección urinaria, etc.
Otro punto que no se puede dejar de la lado en la población anciana existe
es la alta prevalencia en el consumo de fármacos concomitante a
pluripatologías
y
a
la
edad.
Las
diferencias
farmacocinéticas
y
farmacodinamias características del paciente geriátrico añadidas al exagerado
consumo de fármacos (5 o más) acrecientan la frecuencia en la aparición de
reacciones adversas, de interacciones entre los diferentes fármacos y de
efectos no deseados del fármaco prescrito sobre otras enfermedades
existentes. Al riesgo de iatrogenia farmacológica hayque añadir la dificultad
que tiene el anciano para el cumplimiento correcto del tratamiento.
29
Envejecimiento no es sinónimo de dependencia funcional y mental. Cualquier
cambio que aparezca en este sentido en el paciente anciano, debe de ser
estudiado y valorado para descartar una enfermedad. La valoración de los
cambios funcionales y cognitivos nos van a orientar en la detección del proceso
clínico subyacente, su tiempo de evolución y el grado de repercusión en el
anciano.El deterioro funcional puede ser la manifestación inicial de una
enfermedad tanto aguda como crónica. En los pacientes que tienen una
dependencia grave, la evaluación de pequeños cambios de su situación
funcional resultará más compleja que en los ancianos independientes: debiendo
de ser utilizadas escalas de valoración geriátrica que analicen la pérdida de la
funcionalidad en el tiempo.
El
deterioro
cognitivo
presenta
igualmente
una
mayor
frecuencia
conforme aumenta la edad, añadiendo una dificultad más al proceso de obtener
información en la evaluación clínica. La aparición de confusión y desorientación
en un anciano sano constituye un motivo de consulta, y debe considerarse
la posibilidad de que se trate de un síntomainespecífico de alguna enfermedad
que puede debutar en el contexto del síndrome confusional agudo.
30
Figura N°11: Autopercepción del estado de salud en adultos mayores por
sexo, 2011.
Fuente: Casen 2011.
La percepción del adulto mayor en cuanto a su estado de salud, se puede
observar que lidera Regular con un 59.5 % ya que en esta etapa de la vida se
debe de
aprender a vivir con diversas patologías que invaden a nuestros
adultos mayores ya sean tanto físicas como psicológicas.
31
1.6 PREDICTORES DE UN BUEN ENVEJECER
El envejecimiento es un proceso natural que dura toda la vida, no obstante,
afecta de distintas maneras a las personas mayores. Mantenerse activo,
integrado y satisfecho son los mecanismos para potenciar y lograr un
envejecimiento saludable, lo cual está asociado a diversos predictores o
factores que pueden favorecer o amenazar este buen envejecer. Algunos de los
principales factores se presentan a continuación:
El bienestar de los adultos mayores se ve claramente afectado por sus
condiciones de vida, específicamente sus condiciones económicas y de salud,
ya que se evidencia que a menor nivel de ingresos, mayor reporte de estado de
“poca satisfacción o insatisfacción”, lo mismo sucede a nivel de salud. La
satisfacción general con la vida se asocia con la satisfacción de un conjunto de
necesidades, no solo las económicas y de salud, sino también influye el tener
satisfechas las necesidades de vivienda, alimentación, afecto y cariño, y
recreación. (Valenzuela y cols., 2011)
También para mantener un envejecimiento activo es importante realizar
actividades significativas y relacionarse con otras personas, lo que se asocia
con mayor bienestar. Otro aspecto relevante es la calidad de las relaciones, ya
que es más importante la calidad que la cantidad de relaciones familiares que
tienen los adultos mayores.
32
La pérdida de capacidad para realizar diversas actividades cotidianas tales
como reconocer y saludar a los amigos, manejar su propio dinero, y encontrar el
camino de regreso a casa, entre otras, se asocia con menor satisfacción.
La autoeficacia, es decir, la capacidad que tienen los mayores para enfrentar
los eventos difíciles y de poder controlar el medio, se relaciona fuertemente con
el bienestar. Los que tienen baja autoeficacia se perciben en un 71% como
poco satisfechos o insatisfechos, lo que alcanza solo al 29% de los que tienen
alta autoeficacia. (Valenzuela y cols., 2011)
Cabe decir que esta se encuentra asociada con educación, en el sentido de
que a mayor nivel educativo, mayor autoeficacia. Las personas que viven
acompañadas se sienten más satisfechas que los que viven solos, pero siempre
que mantengan la jefatura de hogar, pues los que viven allegados con otros
parientes son los que se sienten más insatisfechos.
El estado civil de las personas, tener hijos/as, tener nietos/as o tener
hermanos/as, no se asocia necesariamente con una mayor satisfacción. Es la
calidad de las relaciones familiares lo que más se relaciona con bienestar: a
mejor evaluación de estas, mayor satisfacción; cuando hay conflicto con al
menos una persona en el hogar, este amenaza fuertemente dicho bienestar.
Finalmente, quienes perciben mayor apoyo disponible en caso de necesidad,
se sienten más satisfechos.(Valenzuela y cols., 2011)
33
1.7 Predictores de Bienestar:
El nivel de bienestar de los adultos mayores está fuertemente segmentado
en la sociedad chilena según el nivel educacional alcanzado por los individuos.
El acceso a la educación no solo permite acceder a una mejor posición en el
mercado laboral y a mayores ingresos, sino que se relaciona fuertemente con
otro tipo de capacidades cognitivas y de acceso a información, lo que permite
tener mejores estilos de vida y una mayor capacidad adaptativa (autoeficacia).
Es así como los adultos mayores con mayor educación tienen mejores
condiciones de vida, tanto económicas como de salud y de funcionamiento
físico y cognitivo. (Valenzuela y cols., 2011)
Los datos de la Encuesta Nacional de Caracterización Socioeconómica
(CASEN, 2011) dan cuenta de un claro mejoramiento del nivel educativo de los
adultos mayores chilenos.
También están sesgadas por educación, en el sentido que a mayor educación,
las personas leen más y se involucran más en actividades sociales. Por lo tanto,
se podría sostener que el mejoramiento del nivel educativo de los adultos
mayores chilenos también ha tenido su impacto en que el envejecimiento se
viva de manera más activa, más involucrado con el medio externo, y a través de
esto, con una mayor satisfacción vital. (Valenzuela y cols., 2011)
34
Figura N° 12: Promedio años de escolaridad de la población por sexo y
rango de edad, 1990-2011.
Fuente:Casen 1990,2000,2011.
Se puede apreciar y sostener que en estos últimos años existe un
mejoramiento del nivel educacional de los adultos mayores en chile.
Datos de la Encuesta calidad de vida en la vejez muestran como el bienestar
de los adultos mayores depende fuertemente de la calidad de las relaciones
familiares. No importa tanto la estructura familiar, es decir, cuántos hijos/as,
hermanos/as o nietos/as se tengan, ni si las personas mayores viven o no con
35
pareja, sino es la calidad de estas relaciones y la ausencia de conflicto, lo que
se asocia con una mayor satisfacción. Entre el 2007 y 2010 no se reportan
variaciones considerables en la calidad de las relaciones familiares que
establecen los adultos mayores. Pese a que hemos visto que, en muchos
aspectos, los adultos mayores del 2010 se encuentran con mejor calidad de
vida que el 2007, no hay que olvidar que si damos una mirada transversal a
estos, nos encontramos con fuertes inequidades en la manera en que
envejecen los adultos mayores. Si bien en 2010 más de la mitad (60%) de los
adultos mayores se siente satisfecho o muy satisfecho con su vida, cuatro de
cada diez mayores, no lo está. Entre los factores que explican esta falta de
satisfacción con la vida, se encuentran tanto las peores condiciones de vida
material y de salud, como una menor participación en actividades sociales y
cognitivas (como la lectura), y una peor evaluación tanto del funcionamiento
familiar como de la capacidad de movilizar recursos de apoyo desde sus redes
sociales y familiares. Todos estos aspectos están fuertemente asociados con el
nivel educacional alcanzado por los mayores. Como nuestras futuras
generaciones de mayores estarán mejor educadas que las actuales, podríamos
predecir que en el futuro estas inequidades en la manera de envejecer deberían
ir reduciéndose.(Valenzuela y cols., 2011)
36
Figura N°13: Relación entre composición del hogar y bienestar.
Porcentaje de personas muy satisfechas o satisfechas según con quien vive
(2010).
Fuente: Encuesta calidad de vida en la vejez (2010).
Las personas mayores que viven acompañadas, en general se sienten mas
satisfechas con su vida con quienes que viven solos.
37
Figura N°14: Relación entre posición en el hogar y bienestar.
Porcentaje de personas muy satisfechas o satisfechas según posición en el
hogar (2010)
Fuente: Encuesta calidad de vida en la vejez (2010).
Las personas mayores con niveles más altos de satisfacción son aquellas que
son jefes de hogar o cónyuge de estos.
38
Figura N°15: Relación entre familia y bienestar.
Porcentaje de personas muy satisfechas o satisfechassegún: estado civil,
tiene Hijos/as,hermano /as,nietos/as, (2010).
Fuente: Encuesta calidad de vida en la vejez (2010).
Vivir con la pareja, tener hijos/as,hermanos/as vivos y tener nietos/as se
asocia levemente con una mayor satisfacción.
Ya hemos visto cómo en el breve plazo que va entre 2007 y 2010 mejoran las
condiciones de vida en relaciones familiares y educativas de los adultos
mayores, lo que les ha permitido enfrentar de mejor manera los problemas que
39
ocurren al envejecer (especialmente de salud), así como participar más
activamente de la sociedad, leyendo más y asistiendo a más actividades de tipo
recreativas o culturales.(Valenzuela y cols., 2011)
El envejecimiento de la vejez configura un escenario que obliga a ocuparse de
la dependencia, toda vez que a mayor edad de las personas ven incrementado
el riesgo de caer en esta condición(Alanis, 2009). Para el año 2025 se espera
que aumente en picada en comparación con el resto de la población ya que el
aumento de la expectativa de vida extiende la vida de los individuos en su etapa
adulta y avanzada.
1.8 DEPENDENCIA Y DISCAPACIDAD EN LAS PERSONAS MAYORES.
La dependencia es uno de los principales desafíos que las políticas, planes y
programas dirigidos a las personas de edad deben abordar. Sin embargo, hoy
en día no se cuenta con toda la información necesaria para avanzar en ello y la
que existe refiere principalmente ala discapacidad, que no es equivalente a
dependencia, aún cuando permite predecir potenciales escenarios de fragilidad
y vulnerabilidad ante ésta.
Podemos entender la dependencia como el resultado de un proceso que se
inicia con la aparición de un déficit en el funcionamiento corporal como
consecuencia de una enfermedad o accidente. Este déficit comporta una
limitación en la actividad. Cuando esta limitación no puede compensarse
mediante la adaptación del entorno, provoca una restricción en la participación
40
que se concreta en el establecimiento de ayuda, de otras personas, para
realizar las actividades de la vida cotidiana.(Roa, J., Calero, R., 2009)
La dependencia surge cuando una persona requiere en mayor o menor grado la
ayuda o la supervisión de otras para poder realizar las tareas o actividades de
la vida diaria (AVD), siendo estas tareas “las básicas e instrumentales para
desenvolverse de forma autónoma”. (Peña, 2011)
Otras definiciones, semejantes a las anteriores, son las establecidas por el
Defensor del Pueblo, de Madrid, España,año 2000 y el (Instituto de Mayores y
Servicios Sociales [IMSERSO], 2011). En concreto, para el Defensor del
Pueblo, la dependencia es “la necesidad de atención y cuidados que precisan
las personas que no pueden hacer por sí mismas las actividades de la vida
cotidiana”. Por otro lado, el IMSERSO establece que “una persona es
socialmente dependiente cuando como consecuencia de limitaciones severas
de orden físico o mental requiere ayuda de otras personas para realizar actos
vitales de la vida cotidiana. En general, estos actos tienen que ver con el
cuidado personal o que sirven de soporte imprescindible para dicho cuidado.
Tales limitaciones, por tanto, suelen requerir cuidados prolongados referentes al
cuidado personal, a ciertas actividades domésticas básicas y actos relacionales
y de movilidad esenciales”.(Carretero y cols., 2005)
De acuerdo a la
Clasificación Internacional del Funcionamiento de la
Discapacidad y de la Salud [CIF], define la discapacidad como un término
paraguas que aglutina el déficit, limitaciones en la actividad y las restricciones
en la participación. Denota los aspectos negativos de la interacción entre el
41
individuo con una alteración de la salud y su entorno (factores contextuales y
ambientales).
La CIF propone un esquema conceptual que permite definir claramente la
discapacidad y la dependencia, facilitando la diferenciación de ambos
conceptos y permitiendo interpretar las consecuencias de las alteraciones de la
salud:
a) Déficit en el funcionamiento: es la pérdida o anormalidad de una parte
delcuerpo, o de unafunciónfisiológica o mental. Esta “anormalidad” refiere a
unadesviaciónsignificativa de la normalidadestadística.
b) Limitación
en
la actividad: se
refiere
a
las dificultades
que un
individuopuedeencontrar a la hora de ejecutaractividades. Las limitaciones
en la actividadpuedenclasificarse en distintosgrados, en relación con la
intensidad,
segúncantidad
o
calidad
de
la
disminución
que
se
esperaríarespecto a la ejecución de actividadespor parte de una persona sin
alteración de salud.
c) Restricción en la participación: hacereferencia a los problemas que un
sujetopuedeexperimentar en sus experiencias vitales. La restricción en la
participación es estimada en función de la comparación entre la participación
de un individuo y la participaciónesperada de un individuo sin discapacidad.
d) Barrera:
son
todosaquellosfactoresdel
funcionamiento
porejemplo,
y
un
medio
que
condicionan
el
creandiscapacidad.Puedenincluiraspectoscomo,
ambientefísicoinaccesible,
la
falta
de
tecnologíaasistencialapropiada, las actitudesnegativas de las personashacia
42
la discapacidad y también la inexistenciade servicios, sistemas y políticas
que favorezcan laparticipación.
En tal sentido, la dependencia es entendida como el resultadode un proceso
que se inicia con la aparición de undéficit en el funcionamiento corporal o
mental, consecuenciade una enfermedad, un deterioro o accidente. Estedéficit
comporta una limitación en la actividad. Cuandotal limitación no puede
compensarse mediante la adaptacióndel entorno o del sujeto, provoca una
restricción enla participación, que se concreta en la dependencia dela ayuda de
otras personas para realizar las actividadesde la vida cotidiana. La dependencia
queda así definidacomo el estado de carácter permanente en que se
encuentranlas personas que, por razones derivadas de laedad, enfermedad o la
discapacidad y ligadas a la falta ola pérdida de autonomía física, mental,
intelectual o sensorial,precisan de la atención de otra u otras personas, oayudas
importantes, para realizar actividades básicas dela vida diaria.
La discapacidad en sí, es condición de posibilidad de dependencia,pero para
que exista necesidad de ayuda deotros, deben existir limitaciones en la
actividad. Aún así,que existan limitaciones o dificultades para realizar
actividadesbásicas de la vida diaria (ABDV), no implicaforzosamente la
necesidad de asistencia por parte de terceros,es decir, dependencia.(Forttes,
P., Massad, C., 2009)
43
Figura 16: Personas mayores con dependencia.
Fuente: Alanis, 2009
Las personas mayores con dependencia corresponde al 24,1%, de las
personas mayores. (Alanis, 2009).
44
Figura 17: Distribución por sexo de las personas mayores dependientes.
Fuente: Alanis, 2009.
Existen muchas más mujeres dependientes que hombres en esta situación.
De hecho 2 de cada 3 personas mayores con dependencia son mujeres.
(Alanis, 2009).
45
1.9 FAMILIA Y MODELOS FAMILIARES
La familia es la agrupación humana más elemental que conecta a los
individuos con la sociedad. Es el lugar donde se construye la identidad
individual y social de las personas, cuando se habla de familia automáticamente
nos hacemos una imagen mental de un padre, una madre y los hijos, a pesar de
que actualmente este concepto ha cambiado.
Las
definiciones
de
familia
suelen
referirse
a
las
relaciones
de
consanguinidad y un sistema compartido de valores, pero las familias son tan
diversas como los individuos que la componen. Una familia puede estar
constituida por un anciano que vive solo con sus dos gatos, por una persona
soltera que comparte piso con algunos amigos entre los cuales no existe lazos
biológicos, por una red multigeneracional extensa de personas por lo que se
denomina familia nuclear (padres e hijos). (Sentis., Valle., 2009)
A continuación un resumen de las principales características de los modelos
actuales de familia:

Casi desaparición de la familia extensa, que se caracteriza por la
convivencia en el hogar de varias generaciones y un número elevado de
hijos. (Sentis., Valle., 2009)

Este modelo con el paso del tiempo fue desvaneciéndose y dando lugar
a la familia nuclear, que se caracteriza por estar constituida por pocos
integrantes (ambos padres y pocos hijos). (Sentis., Valle., 2009)
46

Pérdida de estabilidad de la institución familiar que provoca efectos como
divorcios o separaciones y formación de nuevas familias. Estas nuevas
parejas comienzan a tener hijos, constituyendo un tipo de familia
denominada, por algunos autores como familia expandida, en la cual
existen diversos núcleos familiares (la familia nuclear de origen, la nueva
familia del padre, de la madre, etc). (Sentis., Valle., 2009)

Incremento de las familias monoparentales, fruto, en la mayoría de los
casos, de la disociación del matrimonio, en la cual un cónyuge,
generalmente se hace cargo de los hijos.

Retraso en la edad del matrimonio y en el nacimiento de los hijos.

Movilidad y consiguiente separación geográfica de los miembros de la
familia, debido sobre todo a las situaciones laborales.
Es importante añadir otra causa de vulnerabilidad de las familias ante la
enfermedad de uno de sus miembros y ésta tiene que ver con la Teoría General
de Sistemas. La teoría sistemática sostiene, entre otros aspectos, que existe
una relación de influencia recíproca entre los diferentes subsistemas, de tal
forma que este hecho afecta tanto a la salud como la enfermedad. Si se
considera que la familia es un sistema y cada uno de sus miembros constituye
un subsistema, se puede llegar a la conclusión de que la familia influye en la
salud de sus miembros y a su vez estos se ven influenciados por aquella.
(Sentis., Valle., 2009)
47
1.10EL CUIDAR
El hecho de cuidar a una persona enferma o discapacitada supone cambios que
afectan la vida no sólo en el ámbito personal, sino también familiar, laboral y
social, con repercusiones negativas en la salud física y psicológica. Se habla
entonces, del “síndrome del cuidador” como una sobrecarga física y emocional
que conlleva el riesgo de que el cuidador se convierta en paciente y se
produzca la claudicación familiar. (Rivera y cols., 2011)
El perfil típico del cuidador principal es ser mujer, ama de casa, con una
relación de parentesco directa (madre, hija o esposa) y que convive con la
persona que cuida. Las mujeres de menor nivel educativo, sin empleo y de
clase social baja conforman el gran colectivo de cuidadoras. El tipo de tareas
que se realizan está determinado por las necesidades del beneficiario, y en
ocasiones la demanda puede superar las propias posibilidades de la cuidadora.
Muchas de ellas cuentan con escasa ayuda para llevar a cabo todas las tareas,
algunas difíciles de asumir por una sola persona; también deben enfrentarse a
situaciones especialmente complicadas, sobre todo en caso de agravamiento o
crisis del beneficiario.(Jofre, V., Mendoza, S, 2005)
La repercusión negativa de cuidar es identificada por una gran proporción de
cuidadoras; las consecuencias en la salud son también asociadas con alta
sobrecarga.
Las características de las cuidadoras y la situación en que se proporcionan
los cuidados influyen en el grado de sobrecarga. A medida que aumenta la
48
carga de trabajo de la persona cuidadora, también se incrementa el riesgo de
deterioro de su salud y su calidad de vida. (Rivera y cols., 2011).
1.11 EL CUIDADOR
Cuando hablamos de enfermedad, lo primero que se piensa es en las “personas
enfermas”. Sin embargo, los especialistas aconsejan no olvidar a todos aquellos
que dedican una parte muy importante de su tiempo a cuidarlas. Ellos son los
encargados de las necesidades básicas y psicosociales del enfermo y pueden
sufrir, según un estudio realizado en el Hospital Ramos Mejía, “una serie de
problemas físicos, mentales, socioeconómicos y la alteración de su capacidad
para atender a su asistido a causa de esta labor, definiendo la sobrecarga”
o síndrome del cuidador. (Nisebe, 2005)
Esta pérdida de salud en el “cuidador” presenta una sintomatología múltiple.
Entre las áreas más afectadas están: el físico, ya que sufren cansancio,
cefaleas y dolores articulares. En lo psíquico: depresión, trastornos del sueño,
ansiedad e irritabilidad. En el área social: disminución o pérdida del tiempo libre,
soledad y aislamiento. Y en el área laboral: ausentismo y desinterés por el
trabajo, entre otros. Todas estas alteraciones repercuten en la vida de la
persona de tal forma que pueden llevarla a una situación en la que tendrá que
dejar de ejercer su papel de cuidador. (Nisebe, 2005)
El termino cuidador se define como “la persona, habitualmente un familiar
directo, que convive y mantiene la responsabilidad de proveer recursos que un
paciente, incapaz de autosustentarse, necesita”. (Peña, 2011)
49
El concepto de cargafue mencionada por primera vez en la bibliografía científica
por Grad y Sainsbury(Peña, 2011), en 1963, al describir la carga percibida por
los familiares al cuidado de sus semejantes afectados por alguna enfermedad
mental en el domicilio. En aquel momento, la definición que se le dio al
concepto de carga, se asumió como un término global para describir la
consecuencia física, emocional y económica de proporcionar el cuidado. En
1980, Zarit y colaboradores definieron la carga generada por la entrega de
cuidados como “un estado resultante de la acción de cuidar a una persona
dependiente o mayor, un estado que amenaza la salud física y mental del
cuidador”.
Quienes cuidan un familiar enfermo sufren un estrés emocional y físico que
puede desembocar en el llamado síndrome del cuidador quemado.(Sanchez,
2009)
En los casos más delicados, las personas que se ven comprometidas o
deciden hacerse cargo de un familiar enfermo o incapacitado, suelen estar muy
pendientes de las necesidades de las personas a su cargo, lo cual hace que se
olviden de las propias e incluso pueden tener sentimientos de culpabilidad por
querer tener tiempo propio.
Pero esto es normal cuando se llega al estado de síndrome del cuidador
quemado o síndromede Burnout y es fácil para cualquier persona que cuide y
conviva con un enfermo llegar a ese punto. Este síndrome hace referencia, en
general, a las personas que ejercen un trabajo tan agotador que supera su día a
día y los absorbe hasta sentirse vacíos interiormente.
50
Un ejemplo que se puede mencionar, sonlos cuidadores de familiares que
pasan por sentimientos de rabia hacia esa persona, ante la sensación de la
pérdida de la propia vida. Del estrés y la ansiedad pasan a la culpa por sentirse
así, deteriorando su autoestima, y el sentimiento de fallar a ese enfermo los
puede sumir en estados depresivos.(Sanchez, 2009)
La sobrecarga hace referencia a la valoración que hace la/el cuidadora/or de
los estresores que se asocian con el cuidar y su impacto, al conjunto de
estresores primarios y secundarios asociados a los cuidados, al grado de
implicación de los cuidadores en los cuidados, a las consecuencias que se
derivan de cuidar sobre sus vidas.(Jofré., Sanhueza, 2010)
Zarit, Miller y Montgomery hablan sobre la sobrecarga personal, referida a la
valoración que hace la cuidadora del grado en que sus actividades personales
se encuentran limitadas, y sobrecarga interpersonal, que refleja la percepción
que tiene la cuidadora de las conductas problemáticas de la persona que
cuida.(Jofré., Sanhueza, 2010)
Estos autores han diferenciado entre sobrecarga objetiva, conceptualizada
como el grado de dedicación a los cuidados y como impacto de los cuidados en
la vida de la cuidador (a); y sobrecarga subjetiva, que se refiere a la forma en la
que la cuidadora responde a la situación de cuidados, se define como el
sentimiento psicológico que se asocia al hecho de cuidar y se relaciona con el
grado en que la cuidadora se siente agotada y percibe dificultades para manejar
la situación de cuidados.
51
En un estudio realizado en Chile, a familiares cuidadores de pacientes con
SIDA, que se atendían en la Clínica Familia, de la ciudad de Santiago en el año
2002, se concluyó que los cuidadores eran mujeres, en su mayoría madres, que
vivían con su hijo(a) enfermo(a) y que llevaban por lo menos dos años
ejerciendo el rol de cuidadora, las cuales percibían como carga el desgaste
emocional y el económico, con alta posibilidad de estrés emocional debido al
largo tiempo que llevaban cumpliendo su rol y viviendo a diario con la persona
enferma.(Cazenave y cols., 2005)
En otro estudio, realizado en el Departamento Administrativo de Seguridad
(DAS) en Concepción en el año 2010, donde la muestra estuvo constituida por
156 casos, las cuales eran cuidadoras informales de pacientes crónicos, se
encontró que el 44% de la muestra presentaba enfermedades crónicas
(hipertensión, diabetes, asma, várices, depresión y otras), entre los síntomas
percibidos se destacan cefaleas, cansancio, dorsalgias, sensación de
depresión, insomnio, dolores articulares y fatigas. Se identificaron problemas
psicoafectivos, donde el mayor porcentaje se derivaba del rol cuidador (34%) y
el 12% se originaba a partir del sentimiento de culpabilidad por delegar
funciones del cuidado. Todas las mujeres describieron pérdida de amistades,
cambios de hábitos de vida, sentimientos negativos por la persona que cuidan,
conflictos de rol hacia la familia, abandono de las actividades laborales,
deterioro en las comunicaciones conyugales y descuido en la imagen corporal.
Respecto al estado de salud, el 57% percibía su salud física como regular; el
65% describía su salud emocional como regular; el 39% percibía su estado de
52
salud cognitivo como regular y el 63% percibía su estado de salud social como
bueno.(Jofré, Sanhueza, 2010)
1.12 LAS CUIDADORAS/ES FAMILIARES Y LAS REPERCUSIONES DEL
CUIDAR.
Cada vez existen menos mujeres en edad de cuidar y más personas que
precisan de cuidados de larga duración. Sin embargo, hoy por hoy, las mujeres
siguen siendo las principales cuidadoras de sus familiares dependientes en el
domicilio.
Estas tareas de cuidados recaen fundamentalmente en las mujeres de las
generaciones intermedias, y entran en contradicción directa con las demandas
derivadas del cambio que se está produciendo en el rol social de las mujeres,
que se están incorporando de manera activa al trabajo retribuido.
Las mujeres siguen siendo quienes se ocupan de las tareas domésticas y de
las responsabilidades familiares, bien como actividad exclusiva, bien como
extensión de la jornada laboral extradoméstica, y son quienes generalmente se
responsabilizan de la prestación de cuidados a familiares enfermos,
discapacitados y ancianos, lo que supone en muchos casos un importante
obstáculo para su integración en el sistema productivo, al ser esta una tarea
intensiva en trabajo y tiempo.
La difícil conciliación entre la vida familiar y el trabajo remunerado
retroalimenta el fenómeno del envejecimiento poblacional, pues ha originado el
retraso de la maternidad y una brusca y continuada reducción de la misma. Por
53
ello el hablar de cuidadores familiares nos remite de forma inmediata al cuidado
realizado esencialmente por la mujer. (Sentis., Valle., 2009)
1.13 REPERCUSIONES QUE OCACIONA EL CUIDAR EN LOS
CUIDADORES INFORMALES.
Las consecuencias positivas del cuidadopodrían ser la satisfacción que
genera el poder ayudar, saber que está proporcionando un buen cuidado, y por
lo tanto existe un sentimiento de sentirse útil y la relación cercana con la
persona receptora de cuidados. Sin embargo, a pesar de esto el hecho de que
cuidar a un familiar dependiente no está exento de repercusiones en su salud y
calidad de vida.
Sobre las repercusiones del cuidar en la salud y calidad de vida de los
cuidadores familiares de personas dependientes, se identifica que los
cuidadores presentan fundamentalmente los siguientes problemas: dolor de
espalda, cansancio y alteraciones en el sueño. (Sentis., Valle., 2009)
Las cuidadoras familiares tienen una salud precaria y también se pone de
manifiesto que el cuidar a lo largo de muchos años a personas discapacitadas,
enfermos o ancianos, supone la renuncia a una parte importante de la propia
vida del cuidador.
54
1.14 LAS INTERVENCIONES DE APOYO A LOS CUIDADORES
INFORMALES.
Corresponden al conjunto de medidas adoptadas para facilitar, por un lado,
la permanencia de la persona dependiente en la comunidad garantizando unos
cuidados de calidad, y por otro lado, a aquellas dirigidas a aminorar el impacto
que supone para la familia el cuidado de un familiar dependiente. (Sentis.,
Valle., 2009)
El apoyo procedente de familiares y amigos se traduce fundamentalmente en
actividades que abarcan desde las visitas frecuentes a la persona dependiente
y al cuidador, la ayuda instrumental de atención directa a la persona que
requiere los cuidados y el apoyo emocional.
1.15 PREVENCION DE LA SOBRECARGA/PROMOCION DE LA CALIDAD
DE VIDA
De todos es sabida la importancia de las actividades preventivas
relacionadas con las diferentes etapas de la historia natural de la enfermedad.
La promoción de la salud y prevención primaria son de especial importancia, ya
que su objetivo es impedir o disminuir la probabilidad de que un individuo o
grupo presente un problema de salud. La prevención secundaria, que pretende
detener la evolución de la enfermedad cuando los signos o síntomas todavía no
son aparentes pero ya existe un estado subclínico, que pone en marcha las
medidas necesarias para impedir su progresión. (Sentis., Valle., 2009)
55
Las estrategias de apoyo al cuidador, deben centrarse en potenciar sus
recursos para que éste pueda afrontar de forma óptima los cuidados, mediante
enseñanza, técnicas de autocuidado, apoyo instrumental y profesional,
movilización de recursos intra y extrafamiliares y prestación de soportes
sociosanitarios.
1.16 PROVEEDORES DE LOS CUIDADOS DE LARGA DURACIÓN.
Los cuidados de larga duración son proporcionados por cuidadores formales
y/oinformales, tema en el que profundizaremos más adelante. El término
cuidador hacereferencia a cualquier persona que proporciona asistencia a
alguien que tiene algúngrado de dependencia.
Los cuidadores formales son proveedores de cuidados que:

Reciben una retribucióneconómica por suministrar los cuidados.

Estánasociados
a
un
sistema
organizacionesgubernamentales,
de
servicioorganizadocomo
las
organizaciones
las
no
gubernamentales locales, nacionales o internacionales u organizaciones
con ánimo de lucro.

Estánclasificadosprofesionalmente para la práctica de la asistencia y
entre ellos se encuentran los profesionalessanitarios (enfermeras y
médicos) y sociales (trabajadores sociales).

Proporcionan en generalservicios de cuidadospersonal, visitas de
enfermería.
Por su parte, los cuidadores informales son aquellas personas que:
56

Dispersancuidados
sin
rercibircompensacióneconómicaporrealizarestatarea.

Algunoscuidadores no poseenformaciónformal para suministrar los
cuidados ni tampoco sobre las necesidadesfísicas y/o mentales que
provocan la enfermedad/discapacidad. En los dos aspectosanteriores,
talcomoseñala la OrganizaciónMundial de la Salud, se estáobservando
en los últimosaños un aumento en la cantidad de información y formación
de los cuidadoresinformales en determinadospaíses y se ha procedido a
implantaralgunas formas de pago para este trabajo.

Pertenecen al entornopróximo de la persona dependientecomo son los
miembros de la familianuclear y extensa, vecinos y amigos.

Se implican en actividades de cuidado y de atención a las necesidades.

Ayudan de forma regular y continua a la persona dependiente,
normalmentedurantetodo el día.
En concreto, los cuidados informales representan alrededor del 75% de toda
la ayudaque reciben las personas mayores dependientes en los países
desarrollados,correspondiendo el resto a loscuidados de larga duración
provistos formalmente por losorganismos públicos y privados.(Carretero y cols.,
2005)
57
1.17PLAN DE APOYO AL CUIDADOR DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE
DEPENDENCIA SEVERA.
LA FAMILIA CUIDADORA
El cuidado de las personas con dependencia severa está influido por las
tendencias demográficas, las condiciones familiares, características culturales y
las políticas sociales y de salud implementados por el estado. (Villalobos y cols.,
2003)
Hasta hoy, el cuidado de las personas con dependencia severa, ha sido
asumido por la familia. La incorporación de esta tarea al rol tradicional de la
familia, producto de la evolución de sus propios miembros y sistemas, se
agrega la situación de dependencia severa de uno de sus integrantes. El
impacto que esta situación genera en el grupo familiar, ha sido ampliamente
demostrado en estudios. (Villalobos y cols., 2003)
En este sentido, la Medida 6B intenta dar señales de preocupación y de
acción ante tareas que han permanecido encubiertas y desatendidas por las
políticas sociales. De este modo estamos dando señales en pos de la
dignificación de las personas así afectadas.(Villalobos y cols., 2003)
DEFINICION DE LA MEDIDA 6B
Entre las 36 medidas definidas por el Gobierno de la Presidenta Michelle
Bachelet, a realizarse dentro los 100 primeros días, está la medida 6B. Esta
medida apunta a dar apoyo a los cuidadores directos de personas con
dependencia severa, con el objeto de, por una parte, dar reconocimiento al
58
desgaste físico y emocional que le genera el ejercicio de este rol, y por otra
parte, de facilitar la permanencia de la persona con situación de dependencia
severa dentro del contexto familiar. (Villalobos y cols., 2003)
OBJETIVO DE LA MEDIDA
Mejorar la calidad de vida de las personas en situación de dependencia
severa, a través de acciones de apoyo al cuidador.
DESCRIPCIÓN DE LA MEDIDA
La medida se operacionaliza a través de:
1° Apoyo en el domicilio al cuidado de la persona con dependencia severa.
2° Apoyo al cuidador a través de talleres de entrenamiento y/o asesoramiento
directo en el domicilio en técnicas de manejo básico y apoyo psicosocial.
3° Apoyo monetario al cuidador, en las familias que califican como pobres o
indigentes, según ficha CAS. El estipendio es de $22.514
PROCESO DE IMPLEMENTACIÓN DE LA MEDIDA:
En la primera fase, este programa se concentrará en los pacientes con
dependencia severa que, además, estén en condiciones de dependencia
irreversibles.
DEFINICIÓN DE PERSONA DEPENDIENTE
Es aquella que requiere de apoyo, guía y/o supervisión total en Actividades
de la vida diaria (según índice de Barthel) apoyo de terceros para cambios de
59
posición en cama y transferencia cama/silla, siendo esta situación de
discapacidad irreversible.
CRITERIOS DE INCLUSIÓN PARA OBTENER EL SUBSIDIO
Que la persona a la que cuida en el senofamiliar, cumplacon el criterio de

serdependientesevero.
Que la persona a la que cuida en el senofamiliarestéincluida en el

Programa de AtenciónDomiciliaria en APS.
Que el cuidador participe, en la medida de loposible, en los talleres de

capacitación y autocuidado.
Que la familiacuidadorareúna los requisitossocioeconómicosexigidos.

CRITERIO DE CONTINUIDAD PARA LA MANTENCIÓN DEL ESTIPENDIO:

Que la persona dependiente se encuentrevigente en el Programa de
Postrados de AtenciónDomiciliaria en APS.

Que elcuidadorbeneficiario, sigaejerciendo el rol que dioorigen al
beneficio.

Que el cuidador participe, en la medida de loposible, en los talleres de
capacitación y autocuidado.
60
CAPITULO 2
METODOLOGIA
2.1 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Existen variadas repercusiones tanto emocionales, sociales, físico y
familiares derivando de estas el estrés laboral, depresión o síndrome depresivo,
crisis de pánico, problemas de pareja y familiares, trastorno de alimentación,
consumo de alcohol o drogas, que en muchos casos pueden verse en aumento
al pasar por una situación complicada en la vida.
Las tres dimensiones del malestar psicológico más frecuentes entre las
personas cuidadoras, son las somatizaciones, la depresión y la ansiedad. Los
síntomas corporales más citados por las personas cuidadoras son los dolores
de espalda, los dolores de cabeza y la sensación de debilidad en diferentes
partes del cuerpo. Pudiéndose pensar que respecto a la situación de cuidar a
una persona mayor constituye una situación estresante.(Universidad de Deusto,
2010)
Si pensamos en que cada vez es mayor el porcentaje de población de más
edad, debido fundamentalmente al aumento de la expectativa de vida y la
disminución de la tasa de natalidad, ya que la tasa de fecundidad en Chile es de
solo 1,9 hijos por mujer (Donoso, 2007), y la esperanza de vida de la población
chilena ha aumentado siendo para los hombres de 76 años y para las mujeres
61
de 82 años. (Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL),
2011). Por esto resulta evidente que aumentará, en un futuro próximo, el
número de personas que necesiten algún tipo de ayuda en relación a su
cuidado, ya que al pasar los años las actividades que antes eran cotidianas y
fáciles de realizar, hoy se vuelven difíciles y complicadas, sumando a demás las
enfermedades crónicas no transmisibles y degenerativas que se presentan.
En el 2009 se reveló, que por cada 100 habitantes menores de 15 años hay
68,4 adultos mayores, cifra muy superior a la registrada hace 20 años cuando
por la misma cantidad de menores sólo había 35,4 adultos mayores
(Caracterización Socioeconómica Nacional [Casen], 2009). Esto repercute en
que el país tenga la segunda tasa de envejecimiento de Sudamérica, siendo
superado sólo por Uruguay.
Para el 2040 la cantidad de personas mayores de 65 años superará por
primera vez a la de los menores de 15 años, según el Instituto Nacional de
Estadísticas (INE). De acuerdo a las informaciones, para el 2040 Chile tendrá
una población total de 20 millones de habitantes, de los cuales 3,4 millones
tendrán entre 0 y 14 años, mientras que los mayores de 65 años superarán los
3,9
millones.
Mientras,
que
la
tasa
de
natalidad
ha
disminuido
considerablemente.(Donoso, 2007)
La prevalencia de personas que sufren dependencia irá aumentando a
medida que pasen los años, siendo variadas las causas
y las edades. El
Ministerio de Salud, en el año 2005 realizó un estudio a nivel nacional, donde se
reveló que entre el 21,4% y el 25,5% de las personas de 60 años y más
presentan dificultad en la realización de actividades de la vida diaria y un 10,7%
62
discapacidad severa. En relación a la prevalencia de personas mayores
dependientes, el Ministerio de Salud estima que un 3,3% de adultos mayores se
encuentran en dicha situación (González, F., cols, 2005). Alanis (2009), realizó
un estudio nacional de dependencia de personas mayores el cual arrojó como
resultado lo siguiente: Las personas mayores con dependencia corresponde al
24,1%, de las personas mayores; existiendo más mujeres dependientes que
hombres en esta situación. De hecho, 2 de cada 3 personas mayores con
dependencia, son mujeres.(Alanis, 2009)
Puede ser que una persona sea dependiente y esté al final de la vida y
también puede ser que esté al comienzo de esta. Las situaciones serán
diferentes, tanto para quienes la viven como para quienes cuidan. La
dependencia constituye una gran tarea, por un lado para quienes tienen
reducida su movilidad y por otro lado para quienes ejercen el cuidado de estas
personas.
Cuando a la familia, se le comunica la enfermedad que padece un ser
querido, pasan inmediatamente por un periodo de estrés que deben afrontar,
esto produce que se precise de cuidados, generando una nueva situación
familiar que puede provocar importantes cambios dentro de la estructura
familiar y en los roles y patrones de conducta de sus integrantes. Estos cambios
pueden precipitar crisis que ponen en peligro la estabilidad de la familia,
pudiendo afectar a todos sus componentes, especialmente al cuidador principal,
que es el miembro de la familia que soporta la mayor parte de la sobrecarga
física y emocional de los cuidados.
63
Con el progresivo envejecimiento de la población y el incremento en las
tasas de supervivencia a enfermedades crónicas, Chile ha experimentado un
aumento de la morbimortalidad por enfermedades no transmisibles, tanto
crónicas como agudas.
La magnitud de las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) en
términos de morbilidad, se confirma a través de los resultados de la Encuesta
Nacional de Salud (ENS) 2009-2010, desarrollada por el (Ministerio de Salud
[MINSAL]), que muestra la prevalencia de una serie de enfermedades junto a
sus factores de riesgo. Destaca un predominio de
estilos de vida poco
saludables, con un elevado consumo de tabaco (40,6%), sedentarismo (88,6%)
y exceso de peso (64,5%), entre otros. Así mismo, la encuesta evidencia una
importante prevalencia de patología cardiovascular (por ejemplo, un 26,9% de
hipertensión arterial), seguida de enfermedades respiratorias crónicas con un
24,5%, debido a lo antes mencionado aumentan el número de personas que
necesitan cuidados. (Alfaro y cols, 2011)
El fenómeno del envejecimiento tiene un impacto en un amplio rango de
dimensiones, pero probablemente las más influyentes son el estado de salud y
las condiciones de salud existentes en una sociedad. Específicamente, esto se
relaciona con el deterioro gradual de las condiciones de salud física y mental
que acompañan el proceso de envejecimiento y la reducción resultante en los
años esperados de vida activa y saludable, así como con un aumento creciente
de enfermedades crónicas más que agudas, y más bien progresivas que
regresivas. Lo anterior permite prever una mayor y más costosa utilización de
los servicios de salud, y también un aumento en la demanda de los recursos
64
financieros y humanos para satisfacer las necesidades de cuidado de salud de
este grupo.(Albala, 2007)
En este contexto, la sociedad chilena necesita asumir el cuidado de sus
adultos mayores. El cuidado humanizado de los adultos mayores con pérdida
de autonomía constituye una importante tarea social pendiente. (Albala, 2007)
Países como Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay y Uruguay, en
conjunto, cuentan con dos tercios de la población anciana total de
Latinoamérica y el Caribe. Y, a su vez, en Brasil y México vive el 50% de todas
las personas mayores de la región. En esta región también se encuentra el país
con más personas mayores del hemisferio: Uruguay, en donde el 17% de la
población tiene 60 años y mas (Organización Panamericana de la Salud [OPS],
2004). Chile se encuentra en el segundo lugar esperándose que para el 2025
sea el país más envejecido de la región (Servicio Nacional del Adulto Mayor
[SENAMA], 2011). El 15% de la población es mayor de 60 años, lo cual es
equivalente a 2.541.607 personas, de las cuales una de cada 4 personas es
dependiente en Chile (necesita ayuda para realizar actividades de la vida
diaria). Dos de cada tres adultos mayores con dependencia son mujeres y el
92,2% de los cuidadores son familiares. (OPS, 2004)
Los conceptos cuidador formal y cuidador informal se diferencian en el
ámbito donde se desempeñan las tareas del cuidado y en el vínculo relacional
que se establece con la persona cuidada. El cuidador informal es el familiar, el
cual puede ser el hermano(a), conyugue, hijos, los cuales asumen la tarea de
cuidar y así poder satisfacer las necesidades alteradas que pueda presentar
una persona enferma. Sin embargo el cuidador formal es aquel que no tiene
65
una relación directa con el enfermo, es esencialmente un profesional que presta
servicio a una institución puede tratarse de un médico, enfermera, técnico en
enfermería, kinesiólogo, asistente social.
A algunos cuidadores les cuesta asumir o darse cuenta de la tensión tanto
física, psicológica y social que están experimentando al estar al cuidado de un
enfermo, esto se relaciona con el tiempo limitado de descanso del cuidador,
deficiente ayuda por parte de familiares, problemas económicos, conflictos
familiares y conyugales, pérdida de relaciones sociales, salud incompetente
para realizar la tarea de cuidar, falta de conocimiento en la enfermedad que
aqueja al enfermo, falta de redes de apoyo,
experimentar
sentimientos
de
tristeza,
lo cual pueden llevar a
vergüenza,
cólera,
soledad,
resentimiento, culpa e incluso, trastorno del sueño, depresión, ansiedad que
pueden afectar de una u otra medida al cuidador. Esos cuidadores que la
mayoría de las veces deben renunciar a su propia vida, por hacerse cargo de
satisfacer las necesidades de otra persona, quien habitualmente es muy
querida.
A medida que aumenta la carga de trabajo de la persona cuidadora, también
se incrementa el riesgo de deterioro de su salud y su calidad de vida.
66
2.2 PREGUNTA DE INVESTIGACION

¿Cuál es el grado de sobrecarga que experimentan los cuidadores
informales de usuarios dependientes severos del Centro de Salud Dr.
Miguel Concha, de la comuna de Quillota, año 2012?

¿Cuáles son las características sociodemográficas que tienen los
cuidadores de usuarios dependientes severos del Centro de Salud Dr.
Miguel Concha, de la comuna de Quillota, año 2012?
67
2.3OBJETIVO GENERAL.

Determinar el grado de sobrecarga que experimentan los cuidadores de
los usuarios dependientes severos, en el Centro de Salud Dr. Miguel
Concha, de la comuna de Quillota, año 2012.
2.4 OBJETIVOS ESPECIFICOS

Medir el grado de sobrecarga del cuidador a partir de la escala de Zarit.

Analizar
las
características
sociodemográficasde
los
cuidadores
informales de los pacientes dependientes severos.
68
2. 5 POBLACIÓN EN ESTUDIO
Está conformada por los (as)cuidadores informales de usuarios dependientes
severos pertenecientes al programa de atención domiciliaria del Consultorio Dr.
Miguel Concha en la comuna de Quillota, año 2012.
El programa de atención domiciliaria tiene una población inscrita de 134
usuarios dependientes severos. De los cuales 16 de estos pertenecen a
cuidados paliativos.
2.6MUESTRA
La muestra para el desarrollo de esta investigación está conformada por los
cuidadores informales de los usuarios dependientes severos inscritos en el
centro de salud Dr. Miguel Concha de la comuna de Quillota.
La muestra está conformada por 20 cuidadores que reciben estipendio y el
restante de la muestra se eligió al azar, dentro de las cartolas de pacientes
dependientes severos del Centro de Salud, seleccionándose a través de los
criterios de inclusión y exclusión, correspondiendo a 64 personas.
69
2.7 TIPO DE ESTUDIO
Estudio cuantitativo-descriptivo transversal.
ESTUDIO CUANTITATIVO
La utilización de métodos y técnicas estadísticas para la recolección de los
datos y el análisis de estos, hace de la presente investigación un estudio
cuantitativo.
En este estudio se analizaron cada una de las variables que se utilizaron en
la encuestas sociodemográfica junto a esta también se analizaron el nivel y/o
grado de
sobrecarga que experimentan los cuidadores de usuarios
dependientes severo aplicando la escala de sobrecarga del cuidador de Zarit,
para luego relacionar el nivel de sobrecarga con las características
sociodemográficas del cuidador.
Esta información recolectada a través de la aplicación de la encuesta, fue
traducida a través de datos numéricos, permitiendo una medición y
cuantificación precisa de las variables.
La metodología cuantitativa es aquella que permite examinar los datos
de manera científica, o más específicamente en forma numérica, generalmente
con ayuda de herramientas del campo de la estadística. Para que exista
metodología cuantitativa se requiere que entre los elementos del problema de
investigación exista una relación cuya naturaleza sea representable por
algún modelo numérico ya sea lineal, exponencial o similar. Es decir, que haya
claridad entre los elementos de investigación que conforman el problema, que
70
sea posible definirlo, limitarlos y saber exactamente dónde se inicia el problema,
en qué dirección va y qué tipo de incidencia existe entre sus elementos.
Esta metología cuantitativa nos permite acceder de forma más exacta a la
realidad de la población de cuidadores a nivel regional, ya que este paradigma
nos permite generalizar los resultados y de cierta manera predecir el
comportamiento de los participantes de este estudio.
DISEÑO DE INVESTIGACIÓN: NO EXPERIMENTAL.
La investigación no experimental es la búsqueda empírica y sistemática en la
que el científico no posee control directo de las variables independientes,
debido a que sus manifestaciones ya han ocurrido o a que son inherentemente
no manipulables. Se hacen inferencias sobre las relaciones entre las variables,
sin intervención directa sobre la variación simultánea de las variables
dependientes e independientes.
Razón por la cual este estudio solo observará situaciones ya existentes o sea
que las variables ya han ocurrido y no pueden ser manipuladas. Por lo que es
más natural y cercana a la realidad.
EL TIPO DE ESTUDIO ES DESCRIPTIVO – TRANSVERSAL.
El estudio transversal es el tipo de estudios denominados también de
prevalencia, estudian simultáneamente la exposición y la enfermedad en una
población bien definida en un momento determinado.
71
Esta medición simultánea no permite conocer la secuencia temporal de los
acontecimientos y no es por tanto posible determinar si la exposición precedió a
la enfermedad o viceversa.
La realización de este tipo de estudios requiere definir claramente:
1. La población de referencia sobre la que se desea extrapolar los
resultados.
2. La población susceptible de ser incluida en nuestra muestra
delimitando claramente los que pueden ser incluidos en dicho estudio.
3. La selección y definición de variables por las que se va a caracterizar
el proceso.
4. Las escalas de medida a utilizar.
5. La definición de "caso"
Los estudios transversales se utilizan fundamentalmente para conocer la
prevalencia de una enfermedad o de un factor de riesgo.
Esta información es de gran utilidad para valorar el estado de salud de una
comunidad y determinar sus necesidades. Así mismo sirven como todos los
estudios descriptivos para formular hipótesis etiológicas. (Fernández, 1995)
Por otra parte, los estudios descriptivos son aquellos que estudian
situaciones que ocurren en condiciones naturales, más que aquellos que se
basan en situaciones experimentales.
72
Por definición, los estudios descriptivos conciernen y son diseñados para
describir la distribución de variables, sin considerar hipótesis causales o de otro
tipo. De ellos se derivan frecuentemente eventuales hipótesis de trabajo
susceptibles de ser verificadas en una fase posterior.
Por ejemplo, un estudio descriptivo puede ser diseñado para conocer las
características y distribución de los usuarios ingresados a hospitales debido a
accidentes de tránsito en los que está involucrado el consumo de alcohol. No
hay en este caso, ninguna relación etiológica puesta en juego, la que si pudiese
desprenderse de los hallazgos de esta descripción.
Con este estudio de investigación se pretende realizar un primer abordaje de
carácter descriptivo de una población en condiciones especiales (familias con
integrante postrado). Esta investigación se caracteriza por ser transversal, y no
experimental.
73
2.8 CRITERIOS DE INCLUSIÓN

Usuariodependendienteseverodebeestarincluido en el Programa de
AtenciónDomiciliaria en APS.

Serfamiliar y cuidador de una persona que cumpla con el criterio de
dependenciasevera.

Cuidadorinformal con mas de un añorealizando el cuidado de su familiar.

Personas que firmen el consentimientoinformado para participar en el
estudio.

Cuidadores que recibenestipendio.
2.9 CRITERIOS DE EXCLUSIÓN

Fallecimiento Durante el estudiodel usuario con dependenciasevera.

Cuidadoresformales a cargo de usuariosdependientesseveros.

CuidadoresInformales
de
los
usuarios
que
clasifican
en
los
cuidadospaliativos.
74
2.10 VARIABLES:
I.
Variable Independiente
1. Sociodemográficas
1.1. Parentesco:
Definición Nominal: Se puede definir de dos formas: en su modo estricto unidas
por comunidad de sangre o consanguinidad, la relación o unión de varias
personas por virtud de la naturaleza o ley. Que unen al proveedor de cuidados
con la persona postrada.
Definición operacional:
a) Hija (o)
b) Esposa (o)
c) Padres
d) Hermana (o)
e) cuñada(o)
f) yerna(o)
75
1.2 Ocupación del cuidador:
Definición Nominal: Actividad del proveedor de cuidados del paciente postrado
(Senama, Octubre,2011)
Definición operacional:

Empleado: Persona sin estudios superiores contratado por empleador.

Cesante: Persona sin trabajo.

Trabajador Independiente: Ocupación en que no tiene empleador.

Dueña de casa: Persona encargada de los cuidados de su hogar, sin
remuneraciones.

Pensionado: Persona que cobra una pensión.
1.3 Género:
Definición nominal: Diferencias en el género del cuidador.
Definición operacional:

Femenino

Masculino
76
1.4 Edad:
Definición nominal: Número de años cumplidos al momento de la aplicación del
instrumento.
Definición operacional:

Años
1.5 Escolaridad del cuidador:
Definición Nominal: Años cursados y aprobados en algún establecimiento
educacional.
Definición Operacional:

Sin enseñanza educacional

Enseñanza básica completa

Enseñanza básica incompleta

Enseñanza media completa

Enseñanza media incompleta

Educación superior (aprobados en institutos de educación superior o
universitarios)
77
1.6 Antigüedad que dedica al cuidado:
Definición nominal: Antigüedad que lleva el cuidador a cargo del paciente
dependiente severo.
Definición operacional: años
que lleva el cuidador a cargo del paciente
postrado.
1.7 Redes de apoyo:
Definición nominal: Personas o grupos (extra familiar) que proporcionan ayuda
al cuidador del usuario dependiente severo.
Definición operacional: Se identificara de acuerdo a la percepción del cuidador.

Si

No
1.8 Tiempo que dedica al cuidado:
Definición nominal:
a) Horas diarias que dedica al cuidado del usuario dependiente severo.
Definición operacional:

Horas.
78
b) Dedicación semanal para su familiar con dependencia severa.
Definición operacional:

Cantidad de días semanales que se dedica al cuidado.
1.9 Estado civil del cuidador:
Definición nominal: Relación sentimental o civil del cuidador al momento de la
aplicación del instrumento.
Definición Operacional:

Soltero

Casado (a) o conviviente

Separado (a) o divorciado (a)

Viudo (a)
1.10
Existencia de otro cuidador informal a cargo del paciente
Definición nominal: persona con la cual se comparte el cuidado del paciente
dependiente severo.
Definición operacional: SI
- NO
79
1.11
Composición familiar del cuidador (tipo de familia):
Definición nominal: Grupo constituido por una o más personas con o sin vínculo
de parentesco que hacen vida en común, Según censo 2002. (Claps y cols.,
2003)
Definición operacional:

Familia biparental: Familia con padre y madre, en cuyos núcleos se
encuentra el eje y su pareja, independiente de su situación legal.

Familia monoparental: Familia solo con padre o solo la madre, en cuyos
núcleos se encuentra sólo uno de los dos padres.

Familia Unipersonal: Corresponde a aquellos núcleos en los que vive una
sola persona.

Extenso o compuesto: Corresponde a cualquiera de los tipos definidos
anteriormente, más la presencia de uno o más parientes (extenso) o no
parientes (compuesto) del jefe de hogar.
1.12
Capacitaciones
Definición nominal: Proceso continuo de enseñanza aprendizaje, mediante el
cual se desarrollan habilidades y destrezas de los servidores, que le permiten
un mejor desempeño en sus labores habituales.
80
Definición operacional: Se definirá de acuerdo a lo expresado verbalmente por
el cuidador.

SI

NO
1.13
Recreación:
Definición nominal: Cualquier actividad que tiene como finalidad un descanso al
individuo, apartándolo de las actividades rutinarias.
Definición operacional: Se definirá de acuerdo a lo indicado por el paciente.

SI

NO
II.
Variable Dependiente

Sobrecarga del cuidador
Definición nominal: Valoración que hace la /el cuidador de los estresores
tanto físicos, psicológicos y sociales que se asocian con el cuidar. Según la
escala de ZaritLa puntuación total es la suma de todos los ítems y el rango, por
lo tanto oscila entre 22 y 110, cuyas puntuaciones han sido segmentadas en 5
categorías: Valor nunca 1; rara vez 2; algunas veces 3; bastantes veces 4; casi
siempre 5.
81
En la validación española se proponen los siguientes puntos de corte: 22-46
puntos: no Sobrecarga; de 47-55 puntos: Sobrecarga leve y de 56-110:
Sobrecarga intensa. (Jofré.,Sanhueza.,2010)
82
2.11 INSTRUMENTOS PARA RECOLECCION DE INFORMACION
El instrumento que se utilizó es una encuesta que consta de 35 preguntas
divididas en dos partes, por un lado corresponde a preguntas que van dirigidas
para conocer las variables sociodemográficas de los cuidadores de usuarios
dependientes severos y la segunda parte de la encuesta es la aplicación de la
escala de sobrecarga del cuidador de Zarit.
Se utilizó una técnica directa a través de la aplicación de dicha encuesta, que
consta de 35 preguntas de las cuales 13 de ellas son de selección múltiple, que
van dirigidas a conocer las diferentes variables sociodemográficas de los
cuidadores.
La segunda parte de la encuesta correspondiente a la escala de sobrecarga
del cuidador de Zarit que consta de 22 afirmaciones de las cuales reflejancómo
se sienten las personas que cuidan a otra persona. Se evalúan con cinco
posibles respuestas que van desde nunca hasta casi siempre y que puntúan
entre 1 y 5. La puntuación total es la suma de todos los ítems y el rango, por lo
tanto oscila entre 22 y 110, cuyas puntuaciones han sido segmentadas en 5
categorías: Valor nunca 1; rara vez 2; algunas veces 3; bastantes veces 4; casi
siempre 5.
En la validación española se proponen los siguientes puntos de corte: 22-46
puntos: no Sobrecarga; de 47-55 puntos: Sobrecarga leve y de 56-110:
Sobrecarga intensa.
83
La encuesta permitirá analizar los siguientes aspectos concernientes al
cuidador de usuarios dependientes severos:

Característicasgeneralesdelcuidador.

Sentimientos, emociones y percepciones que ha experimentado el
cuidador de usuariosdependientesseveros, lo que permitirádeterminar el
grado de sobrecarga que tienencadauno de ellos.
2.12 Procedientosutilizados en la recogida de datos
Para la recopilación de datos se realizó con técnicadirecta a traves de la
aplicación de dos encuestaspara cadacuidador, unade ellas es la escala de
sobrecargadelcuidador de Zarit y otraencuenta de variables sociodemográficas,
las cuales se aplicaron a cadacuidador de usuariosdependientesseveros,cada
visita domiciliariarealizadaduroaproximadamente 30 a 35 mínutosen donde los
cuidadoreslograronresponder a cadauna de las preguntas que les realizamos,
en dondepudieroncompartirtambiénsentimientosreferentes al cuidado de sus
familiares.
84
2.13 Unidad de análisis
La unidad de análisis es el cuidador de usuarios dependientes severos.
Estará constituido por los 64 cuidadores informales de usuarios inscritos en el
Centro de Salud Dr. Miguel Concha, de la comuna de Quillota.
Se utilizó el análisis descriptivo para frecuencia de algunas variables
cuantitativas usando algún estadístico como moda, mediana y desviación
estándar.
Para la tabulación de los datos y la presentación de los gráficos se utilizó el
programa SPSS
statistics 17.0 y el programa Microsoft Excel.Cada uno de
los datos se presentan a través de gráficos de torta con sus respectivas
clasificaciones con fin de dar a conocer la distribución porcentual del grado de
sobre carga considerando las distintas variables sociodemográficas definidas
para éste estudio.
Para finalizar con todos los antecedentes reunidos y analizados en nuestra
investigación se llegara a una conclusión.
85
CAPITULO 3
RESULTADOS
FIGURA N°18:Sobrecarga de los cuidadores informales, inscritos en el
Centro de Salud Dr. Miguel Concha de la Comuna de Quillota.
GRAFICO 18.1
sin sobrecarga
30%
40%
sobrecarga leve
sobrecarga intensa
30%
En relación al grado de sobrecarga la mayoría de los cuidadores presentan
un grado de sobrecarga siendo esta leve 19 cuidadores que corresponde al
30%, sobrecarga intensa 19
cuidadores correspondientes al 30% y sin
sobrecarga 26 cuidadores que corresponde al 40%.
86
3.1 FRECUENCIA
TABLA 1
Estadísticos
Edad
Femenino N
Válidos
Perdidos
54
0
Media
51,52
Moda
48
Desv. típ.
9,780
Mínimo
29
Máximo
76
Masculino N
Válidos
Perdidos
10
0
Media
64,10
Moda
61
Desv. típ.
13,420
Mínimo
47
Máximo
90
87
3.2 ANALISIS DE GRAFICOS Y TABLAS
TABLA 2: Distribución numérica y porcentual en relación al Parentesco
del cuidador del usuario dependiente severo.
PARENTESCO
FEMENINO
MASCULINO
N°
%
N°
%
Hijas(o)
22
41%
1
10%
Esposas(o)
5
9%
6
60%
Padres
8
15%
1
10%
Otros
19
35%
2
20%
TOTAL
54
100%
10
100%
88
Figura N°19: Parentesco del cuidador con el usuario dependiente severo
según género.
Gráfico 19.1 G. Femenino
Fuente: Elaboración propia.
En el género femenino predominan las hijas como proveedoras de cuidados con
un 41%, de las cuales 11 de las hijas cuidadoras se encuentran sin sobrecarga,
lo que equivale al 50%; con sobrecarga leve 3 hijas equivalente al 14 % y con
sobrecarga intensa 8 hijas equivalente al 36%.
89
Seguido de otros (hermana, cuñada, yerna, sobrina) con un 35% de las cuales
6 cuidadoras se encuentran sin ningún grado de sobrecarga con un 32 %; 8
cuidadoras presentan sobrecarga leve equivalente a un 42% y 5 cuidadoras
presentan sobrecarga intensa lo que equivale a un 26%.
De los padres solo el 15% de la muestra en estudio realiza cuidados
clasificando sin sobrecarga 3 cuidadoras equivalente a un 38%; con sobrecarga
leve 5 lo que equivale a un 62%; no hubieron cuidadoras con sobrecarga
intensa
y esposa 9%
son cuidadoras
en donde 1 tiene sobrecarga leve
equivalente al 20% y 4 de ellas tienen sobrecarga intensa con un 80% de las
cuidadoras.
90
Gráfico 19.2 G. Masculino
Fuente: Elaboración propia.
En el Género masculino lideran los esposos los que proveen cuidados a los
usuarios dependientes severos con un 60 % de los cuales de los cuales 3 de
ellos no presentan sobrecarga con un 50% ; 2 presenta sobrecarga leve con un
33% y 1 cuidador clasifica para sobrecarga intensa equivalente al 17%.
Seguido de otros (hermano, sobrino, etc) Con un 20 % en el cual 1 se
encuentra sin sobrecarga equivalente al 50% y con sobrecarga leve 1 cuidador
con un 50 % .De los padres 10% clasificando 1 sin sobrecarga e hijos 10% de
91
ellos se dedica al cuidado de su familiar siendo 1 que se encuentra sin ningún
tipo de sobrecarga.
TABLA N° 3:Distribución numérica y porcentual de la Ocupación del
cuidador de usuarios dependientes severos.
OCUPACION DEL
FEMENINO
MASCULINO
CUIDADOR
N°
Empleado
%
36%
N°
%
0
0
Dueña de casa
34
63%
0
0
Otros
17
31%
10
100%
TOTAL
54
100%
10
100%
92
Figura N°20:Ocupación del cuidador,según género.
Gráfico 20.1 G. Femenino
Fuente: Elaboración propia.
La ocupación del cuidador según género femenino predomina el ser dueña
de casa 63% de las cuales 11 de ellas no presentan ningún tipo de sobrecarga,
equivalente al 32%; 10 cuidadoras presentan sobrecarga leve siendo un 30 % y
13 cuidadoras clasifican para sobrecarga intensa, equivalente a un 38%.
Seguida de otros (trabajador independiente, pensionado o jubilada) con un
31%
de cuidadoras
con 7 cuidadoras sin sobrecarga equivalente al 41%;
93
7cuidadoras con sobrecarga leve con un 41% y 3 de las cuidadoras con S.
intensa lo que equivale al 18%.
Quedando un 6% las mujeres cuidadoras que trabajan con un empleador de
las cuales 2 están sin ningún grado de Sobrecarga siendo el 67% y 1 con
sobrecarga intensa equivalente al 33%.
Gráfico 20.2 G. Masculino
Fuente: Elaboración propia.
94
El
100% de los cuidadores mantienen una ocupación como trabajador
independiente o se encuentran cesantes o bien reciben una pensión de
jubilación de los cuales 6 de ellos no presentan sobrecarga, equivalente al
60%; 2 cuidadores cursan con sobrecarga leve con un 20% y 2 con sobrecarga
intensa lo cual equivale al 20% de cuidadores.
Figura N° 21: Escolaridad del cuidador según género.
Gráfico21.1
G. Femenino
Fuente: Elaboración propia.
95
La escolaridad cursada con más porcentaje en nuestras cuidadoras
básica incompleta con un 31 %
de los cuales
es
6 cuidadoras no presentan
sobrecarga, equivalente al 35% ; 8 presentan S. leve con un 47% y 3
cuidadoras presentan sobrecarga intensa lo cual equivale al 18% .
La enseñanza media completa ocupa un 28% de los cuales 5 cuidadoras no
presentan sobrecarga equivalente al 33.3%; 5 cuidadoras presentan sobrecarga
leve con un 33.3% y 5 cuidadoras están con sobrecarga intensa ocupando el
33%.
Seguida de enseñanza media incompleta 22 % de las cuidadoras de las
cuales 4 están sin sobrecarga equivalente al 33.3%; 4 cuidadoras presentan
sobrecarga leve lo que equivale al 33.3%
y 4 cuidadoras con sobrecarga
intensa con un 33.3%.
En enseñanza básica completa existe un 10% de cuidadoras, educación
superior 6% y sin escolaridad con un 3%.
96
Gráfico 21.2 G. Masculino
Fuente: Elaboración propia.
La escolaridad que predomina en el cuidador es básica incompleta con un
40% de estos cuidadores, 2 no presentan sobrecarga lo cual equivale al 50%; 2
cuidadores cursan sobrecarga leve con un 50%,seguida de la educación
superior con 20% de los cuales 1 cuidador cursa sobrecarga intensa y 1
cuidador se encuentra con sobrecarga leve respecto a enseñanza media
incompleta, el 20% de los cuidadores clasificaron de ellos 2 cuidadores se
encuentran sin sobrecarga
y enseñanza media completa 10% de los
97
cuidadores clasifican de los cuales 1 experimenta sobrecarga leve y sin
escolaridad un 10 % de los cuidadores 1 se encuentra sin sobrecarga.
TABLA 4: Distribución numérica y porcentual de la antigüedad en años
que lleva el cuidador informal cuidando a su familiar.
ESCOLARIDAD
FEMENINO
MASCULINO
N° %
N°
%
1 a 3 años
24
44%
7
70%
4 a 6 años
15
28%
1
10%
1
10%
7 a 9 años
6 11%
10 y mas
9
17%
1
10%
TOTAL
54100%
10
100%
98
Figura N°22: Antigüedad que lleva el cuidador informal cuidando a su
familiar, según género.
Gráfico22.1G. Femenino
Fuente: elaboración propia.
La antigüedad del cuidado en años que lleva el cuidador a cargo de su
familiar va entre los rangos de
1 a 3 años con un 44%
de los cuales 7
cuidadoras no presentan sobrecarga lo cual equivale a un 29%; 8 de ellas están
con sobrecarga leve equivalente al 33 % y 9 cuidadoras presentan sobrecarga
intensa con un 38 %.
99
Seguida 4 a 6 años con un 28%, las cuales 3 cuidadoras no presentan
ningún grado de sobrecarga ocupando un 20%, 7 presentan S. Leve
equivalente a un 47% y 5 de ellas presentan S. Intensa equivalente a un 33%.
En tercer lugar se encuentran los rangos de 10 y más años de cuidado con
un 17% de los cuales 3 cuidadoras no presentan sobrecarga, equivalente al
33%; 5 cuidadoras presentan con S. Leve con un 56% y 1 con sobrecarga
intensa equivalente al 11%.
Los rangos de 7 a 9 años 11% siendo 2 cuidadoras que no presentan
sobrecarga equivalente al 33.3%; 2 cuidadoras con sobrecarga leve con un
33.3% y 2 de estas con sobrecarga Intensa lo que equivale a 33.3%.
100
Gráfico 22.2
G. Masculino
Fuente: Elaboración propia.
La antigüedad del cuidado predomina entre 1 a 3 años con un 70% en el
género masculino, siendo 2 cuidadores que no presenta sobrecarga ocupando
un 29%;5 de los cuidadores cursan con S. Leve equivalente al 71%.
En los rangos de 4 a 6 años 10 % de los cuales 1 presenta sobrecarga leve
De 7 a 9 años con un 10% 1 cuidador presenta sobrecarga leve.
101
En los rangos de 10 años y más con un 10% siendo 1 cuidador el que no
presenta Sobrecarga. Se puede observar que la gran mayoría de los hombres
cuidadores están recién comenzando con el cuidado de su familiar.
TABLA 5: Distribución numérica y porcentual de las redes de apoyo de los
cuidadores informales de los usuarios dependientes severos.
REDES DE APOYO
FEMENINO
MASCULINO
N°
%
N°
%
Ninguna
20
37%
5
50%
1a2
34
63%
5
50%
TOTAL
54
100%
10
100%
102
Figura N°23: Existencias de redes de apoyo para el cuidador, según
género.
Gráfico 23.1
G.FEMENINO
Fuente: Elaboración propia.
La mayoría de las cuidadoras cuentan con 1 a 2 redes de apoyo dando como
resultado un 63%. De las cuales las cuidadoras que presenta redes de apoyo
16 no presentan Sobrecarga equivalente al 47%; 9 de ellas presentan S. Leve
con un 26.4%;9 cuidadoras presentan S. Intensa equivalente al 26,4%.
Un 37% de las cuidadoras no cuentan con redes de apoyo para el cuidado
de su familiar cabe destacar que de este porcentaje 4 cuidadoras no
103
experimentan sobrecarga lo que equivale a un 20%; 8cuidadoras presentan S.
Leve con un 40% y 8 cuidadoras experimentan S. Intensa con un 40%.
Gráfico 23.2
G. Masculino
Fuente: Elaboración propia.
El 50 % de los cuidadores cuentan con alguna red de apoyo para el cuidado
de su familiar, de los cuales 2 no experimentan sobrecarga con un 40%;
2cuidadores están con S. Leve equivalente al 40%y 1 cuidador con S.Intensa
con un 20%.
104
El otro 50 % no posee ninguna red con la cual apoyarse en el cuidado, 3 no
experimentan sobrecarga equivalente al 60%; 1 cuidador presenta S. Leve con
un 20% y 1 cuidador presenta S.Intensa lo que equivale al 20%.
Figura N° 24: Tiempo que dedica al cuidado.
Gráfico24.1 G. Femenino
a) Horasdiarias que se dedican al cuidadodelfamilardependientesevero.
Fuente: Elaboración propia.
Las horas de dedicación semanal en el cuidado que más porcentaje tiene
van entre los rangos de 15 a 24 horas con un 69% en el cual 12 cuidadoras no
presentan sobrecarga lo que equivale al 32%; 11cuidadoras presentan S. Leve
105
ocupando un 30% y 14 cuidadoras experimentan S.Intensa lo que equivale a un
38%.
Seguido de un 20% entre los rangos de 11 a 14 en el cual 4 cuidadoras no
presentan sobrecarga lo que equivale al 36,3%; 5cuidadoras están cursando S.
Leve equivalente al 45.4% y 2 cuidadoras presentan S. Intensa con un 18.2%.
Quedando en tercer lugar el rango de 6 a 10 horas diarias con un 8 % y en
último lugar 1 a 5 horas con un 3%.por lo cual un alto porcentaje de mujeres
esta todo el día al cuidado de su familiar dependiente severo.
Gráfico 24.2 G. Masculino.
a) Horasdiarias que se dedican al cuidadodelfamilardependientesevero.
Fuente: Elaboraciónpropia.
106
En los cuidadores se puede observar que el 50 % de estos dedica un
cuidado de 15 a 24 horas diarias a su familiar de los cuales 2 cuidadores no
presentan Sobrecarga lo que equivale a un 40%, 1 cuidador cursa S. Leve con
un 20% y 2 cuidadores se encuentran con S. Intensa equivalente al 40%.
Seguido de 6 a 10 horas con un 30% , en los cuales 2 cuidadores no presentan
sobrecarga equivalente al 67% y 1 cuidador cursa con S. Leve con un 33% ,no
observándose sobrecarga intensa en estos tipos de cuidadores ,quedando en
igual porcentaje 1 a 5 horas y 11 a 14 horas diarias correspondientes al 10%.
b) Dedicacióndiaria,semanal que dedica al cuidado el cuidadorinformal .
Gráfico 24.3 G .Femenino
Fuente: Elaboración propia.
107
El cuidado se concentra la mayor parte con un 89% entre 5 a 7 veces a la
semana de las cuales 15 cuidadoras no presentan Sobrecarga lo que equivale
al 31,3%; 16 cuidadoras cursan S. Leve equivalente al 33,3% y 17 cuidadorasse
encuentran con S. Intensa lo que equivale al 35,4%.
Un 11% de cuidadoras realizan su cuidado entre 3 a 4 veces a la semana,
de estas 4 no presentan Sobrecarga lo que equivale al 66%;1 cuidadora cursa
con S. Leve equivalente al 17% y 1 cuidadora con S. Intensa con el 17%.
c) Dedicacióndiaria,semanal que dedica al cuidado el cuidadorinformal.
Gráfico24.4G .Masculino.
Fuente: Elaboración propia.
108
Se puede observar que el género masculino se dedica al cuidado de su
familiar dependiente entre 5 a 7 veces a la semana de los cuales 5 cuidadores
no presentan Sobrecarga el cual equivale al 60%; 2 cuidadores cursan con S.
Leve siendo un 20% y 2 Cuidadores con S. Intensa equivalente al 20%.
TABLA 6: Distribución numérica y porcentual
de los cuidadores
informales según su estado civil.
ESTADO CIVIL
FEMENINO
MASCULINO
N°
%
N°
%
Soltera(o)
13
24%
2
20%
Casada(o)
22
41%
Otros
19
35%
1
10%
TOTAL
54
100%
10
100%
7
70%
109
Figura N°25: Estado civil del cuidador.
Gráfico 25.1
G. Femenino
Fuente: Elaboración propia.
El 41% de las cuidadoras son casadas, de ellas 10 no experimentan ningún
tipo de sobrecarga en el cuidado equivalente al 45%; 5 cuidadoras están con
sobrecarga leve siendo el 23% y 7 cuidadoras presentan sobrecarga intensa
equivalente al 32%.
Un 35% clasificó en otros (conviviente, separada, viuda, divorciada), de los
cuales 5 cuidadoras no experimentan sobrecarga en el cuidado con un 26%; 10
110
cuidadoras experimentan S. Leve equivalente al 53% y 4 cuidadoras presentan
S.Intensa con un 21%.
Y
solo un 24% de las cuidadoras es soltera, 5 están sin sobrecarga
equivalente al 38.4%, 2cursan con sobrecarga leve siendo un 15,4% y 6
cuidadoras presentan S.Intensa lo cual equivale al 46,2%.
Gráfico 25.2 G. Masculino
Fuente: Elaboración propia
111
En el género masculino un 70% de ellos son casados, de los cuales 4
cuidadores no presentan Sobrecarga lo que equivale al 57%, 1 cuidador esta
con Sobrecarga leve con un 14% y 2 cuidadores cursan con S.Intensa lo que
equivale al 29 %.
Un 20% de los cuidadores son solteros, de los cuales 1no presenta
sobrecarga siendo el 50%, 1 cuidador está cursando S. Intensa con el otro 50%.
Un 10% clasifica como otros (conviviente, separado, viudo, divorciado), el
cual 1 cuidador no presenta ningún grado de sobrecarga respecto al cuidado.
TABLA 7: Distribución numérica y porcentual de los cuidadores que
cuentan con la existencia de otro cuidador informal.
EXISTENCIA DE OTRO
FEMENINO
MASCULINO
CUIDADOR INFORMAL
N°
%
N°
SI
35
65%
880%
NO
19
35%
2 20%
TOTAL
54
100%
10
%
100%
112
Figura N°26:Existencia de otro cuidador informal.
Gráfico 26.1
G. Femenino.
Fuente: Elaboración propia.
Un 65% de las cuidadoras cuenta con la existencia de otro cuidador informal,
que queda al cuidado del usuario dependiente severo cuando el cuidador
primario tiene que hacer otra actividad extra al cuidado; de estas 15 no
experimentan Sobrecarga siendo un 43%, 10 cuidadoras se encuentran con S.
Leve equivalente al 28.5% y 10 cuidadoras cursan con S.Intensa siendo un
28.5%.
113
El 35%
de las cuidadoras no cuenta con la existencia de otro cuidador
informal en lo que destacan 5 cuidadoras sin Sobrecarga equivalente al 26%, 7
cuidadoras experimentan S.Leve siendo un 37% y 7 cuidadoras presentan
S.Intensa al 37%.
Gráfico 26.2
G. Masculino
Fuente: Elaboración propia.
El 80 % de los cuidadores cuenta con otro cuidador informal para el cuidado
de su familiar, 5 cuidadores No experimentan Sobrecarga en el cuidado lo que
equivale al 63%; 2 cuidadores se encuentran cursando S. Leve siendo estos el
25% y 1 cuidador cursa con S. Intensa equivalente al 12 % y un 20 % de estos
114
cuidadores no cuenta con la existencia de otro cuidador informal de dicho
porcentaje 1 cuidador no presenta sobrecarga y 1 cuidador presenta S. Intensa.
TABLA 8: Distribución numérica y porcentual según composición familiar
del cuidador informal de usuarios dependientes severos.
COMPOSICION
FEMENINO
MASCULINO
FAMILIAR
N° %
Familia biparental
N°
%
7
13%
5
50%
Familia monoparental
15
28%
1
10%
Familia extensa
32
59%
4
40%
54
100%
10
100%
compuesta
TOTAL
115
Figura N° 27: Composiciónfamiliardelcuidador, segungénero.
Gráfico 27.1
G. Femenino
Fuente: Elaboración propia.
Un 59% de las cuidadoras pertenecen a las familias extensas o compuestas
de estas 13 cuidadoras no presentan Sobrecarga lo cual representan el 41%; 9
cuidadoras cursan S. Leve equivalente al 28% y 10 cuidadoras se encuentran
con S.Intensa siendo estas un 31%.
Seguidas por las familias monoparentales con un 28%, de las cuales 6
cuidadoras no experimentan ningún tipo de sobrecarga en el cuidado con un
116
40%; 6 cursan S. Leve equivalente a un 40% y 3 se encuentran con S.Intensa
con un 20%.
Se puede observar un 13% las familias biparentales con la existencia de 1
cuidadora que no presenta sobrecarga equivalente a un 14%, 2 se encuentran
con S. Leve con un 29 % y 4cuidadoras cursan S.Intensa lo que equivale al
57%.
Gráfico 27.2
G. Masculino
Fuente: Elaboración propia
En las familias de los cuidadores la que más predomina es la Familia
biparental con un 50 % en donde hay 2 cuidadores que no experimentan
117
sobrecarga en el cuidado de su familiar equivalente al 40%, 1cuidador presenta
S. Leve con un 20% y 2 cuidadores que cursan con S. Intensa equivalente al
40%.
Seguida de la familia extensa con un 40 % de los cuales 3 cuidadores están
sin Sobrecarga lo cual equivale al 75% y 1cuidador se encuentra con S.Leve
con un 25%; para luego terminar con un 10 % con la familia monoparental en
donde existe 1 que no presenta ningún tipo de Sobrecarga en el cuidado de su
familiar.
TABLA 9: Distribución numérica y porcentual de cuidadores que han
recibido capacitación en cuanto al cuidado de su familiar.
CAPACITACIONES
MASCULINO
FEMENINO
N°
%
N°
SI
39
72%
4
40%
NO
1528%
6
60%
TOTAL
54
100%
10
%
100%
118
Figura N°28: Cuidadores que han recibido capacitaciones en cuanto al
cuidado,según género.
Gráfico 28.1 G. Femenino
Fuente: Elaboración propia.
El 72% de las cuidadoras ha recibido capacitación por personal de la salud
en cuanto al cuidado que brindan a su familiar
de dicho porcentaje 17
cuidadoras no presenta algún grado de sobrecarga equivalente al 43%; 12
cuidadoras cursan con S. Leve con un 31% y 10 cuidadoras presentan
119
S.Intensa lo que equivale al 26% y solo el 28% de las cuidadoras no ha sido
capacitada, de estas 3 no presentan Sobrecarga con un 20%, 5 cuidadoras
cursan S. Leve equivalente al 33% y 7 cuidadoras presentan S. Intensalo cual
equivale al 47%.
Gráfico 28.2
G. Masculino
Fuente: Elaboración propia.
Un 60% de los cuidadores no ha recibido capacitación en cuanto al cuidado
de su familiar los cuales 3 no presentan sobrecarga con un 50 %; 1 cuidador
cursa con S. Leve con un 17% y 2 cuidadores presentan S. Intensa lo que
equivale al 33%.
120
El 40 % de los cuidadores si ha asistido a capacitaciones impartidas por
personal sanitario, de ellos 3 no presentan algún grado de Sobrecarga siendo
este un 75% y 1 cuidador presenta S. Leve equivalente al 25%.
TABLA 10: Distribución numérica y porcentual relacionada con la
existencia d recreación de los cuidadores informales.
RECREACION
FEMENINO
MASCULINO
N°
%
N° %
SI
25
46%
4
40%
NO
29
54%
6
60%
TOTAL
54
100%
10
100%
121
Figura N°29: Existencia de recreación de los cuidadores informales según
género.
Gráfico 29.1
G. Femenino
Fuente: Elaboración propia.
Un 54% de las cuidadoras no tiene ningún tipo de recreación, de las cuales
3 de las cuidadoras no tienen ningún tipo de Sobrecarga lo que equivale al
10%; 15 cuidadoras se encuentran cursando S. Leve con un 52% y 11
cuidadoras cursan S. Intensa equivalente al 38%.
122
El 46% de las cuidadoras si se da su tiempo para recrearse ya sea
juntándose con amigas, realizando algún deporte, participando de al grupo
social, etc. De estas 17 cuidadoras no presentan Sobrecarga siendo un 68%; 2
cuidadoras presentan S. Leve lo cual equivale a un 8% y 6 cuidadoras cursan
con un grado de S. Intensa equivalente al 24%.
Gráfico 29.2
G. Masculino
Fuente: Elaboración propia.
Un 60% de los cuidadores no tienen la existencia de recreación, de este
porcentaje 2 de ellos no experimentan Sobrecarga equivalente al 33%; 3
123
cuidadores cursan con S. Leve siendo un 50% y 1 cuidador presenta S. Intensa
lo que equivale al 17%.
El 40% de estos cuidadores se hacen un tiempo para poder recrearse, de
los cuales 3 no presentan ningún tipo de Sobrecarga equivalente al 75% y tan
solo 1 cuidador cursa S. Intensa lo que equivale al 25%.
124
DISCUSIÓN
De los resultados obtenidos, luego de analizar los datos recogidos se
desprende que del total de cuidadores mayoritariamente predominan las
mujeres, cuya relación de parentesco principal es de ser hija. Este predominio
podría estar dado por la educación que da la sociedad, según referentes
bibliográficos utilizados para este estudio dan cuenta se favorece que la mujer
este más preparada para el cuidado, ya que ella presenta más cercanía y
empatismo con el enfermo (Vaquiro, S., Stiepovich, J., 2010).
De igual modo se destaca que el predominio de mujeres cuidadoras hijas, se
podría deber a que los usuarios inscritos en el consultorio Dr. Miguel Concha
eran porcentualmente mayor las mujeres. En relación al género masculino el
predominio es de los esposos, que podría estar dado por el cariño y
compromiso que existe entre la pareja que padece alguna patología.
El predominio
de
la
ocupación
en las
mujeres
es ser
inactivas
económicamente, ya que se dedican a ser dueñas de casa, sin ningún otro
trabajo, más que dedicar su día a día al usuario dependiente severo, ya que la
mayoría está de acuerdo que es una responsabilidad diaria. Los estudios
revisados en ésta temática son directamente proporcionales a los resultados del
estudio(Jofré, V., Mendoza, S., 2005).
Es decir existe relación en los hallazgos que determinan que un alto
porcentaje de los cuidadores son mujeres dueñas de casa. Mientras que los
varones que realizan este rol pueden desempeñarse en otros trabajos.
125
Es importante destacar que la media de edad de las cuidadoras es de 51,52;
siendo la moda de 48 con un mínimo de edad de 29 y un máximo de 76 años.
En cuanto a los cuidadores la media es de 64,10; siendo la moda 61 años,
con un mínimo de edad de 47 y un máximo de 90 años.
En relación a la escolaridad de las cuidadoras y cuidadores lo que predomina
es la educación básica incompleta.Los estudios revisados en ésta temática son
directamente proporcionales a los resultados del estudio(Jofré, V., Mendoza, S.,
2005).Puede estar dado que la población que se atiende en el sistema público
es de escolaridad baja preferentemente.
Al indagar sobre el tiempo que el cuidador lleva a cargo del usuario
dependiente severo, la gran mayoría entre ambos géneros es entre 1 a 3 años.
Encontrándose en ellos problemas de salud tanto físicos como psicológicos y
un déficit en las actividades sociales.Los estudios revisados en ésta temática
son directamente proporcionales a los resultados del estudio(Rivera y cols.,
2011).
Es decir existe relación en los hallazgos que determinan que un alto
porcentaje de cuidadores que están comenzando con los cuidados de su
familiar experimentan una etapa de adaptación al nuevo entorno y cambios en
los estilos de vida los cuales antes no se encontraban presentes ,es por esto
que pueden comenzar a presentar problemas de salud tanto físicos
,psicológicos y sociales relacionados con el cuidar.
126
En relación a las redes de apoyo para la mayoría de las mujeres cuidadoras
están entre 1 a 2 redes de apoyo, mientras que para la totalidad de los varones
el 50% de ellos tienen entre 1 a 2 en comparación con el otro 50 % de ellos que
no tienen. Entre los cuales se mencionan juntas de vecinos e iglesias y lo que
reconocen la mayoría de las (os) encuestados es el Consultorio Miguel Concha,
ya que de ellos reciben los medicamentos, bienes y equipos para la atención
del paciente y calidad de atención que se vuelve más expedita y oportuna.
Según referentes bibliográficos revisados en este estudio dan cuenta que el
cuidado de las personas con dependencia severa está influido por las
tendencias demográficas, las condiciones familiares, características culturales y
las políticas sociales y de salud implementados por el estado (Villalobos y cols.,
2003)
Relacionado con las redes de apoyo, están las actividades recreativas que
realizan los cuidadores de usuarios dependientes severos ya que la mayoría de
ellos no las realizan, ya sea por falta de tiempo o tan solo porque realizan
alguna otra actividad.
El predominio de las horas al día que dedican al cuidado son de 15 a 24
horas ya que la mayoría de las cuidadoras (es) viven con sus familiares
dependientes severos. Con respecto a las días a la semana que se dedican al
cuidado la gran mayoría de los cuidadores se dedican a sus familiares la
semana completa, ya que viven en la misma casa o el mismo sitio. Los estudios
revisados en ésta temática son directamente proporcionales a los resultados del
127
estudio(Jofré, V., Mendoza, S., 2005). Ya que el perfil del cuidador es mujer y
dueña de casa lo que implica que la cuidadora pasa la mayor parte del tiempo a
cargo de su familiar dependiente lo que produce una mayor carga que a la vez
puede repercutir en el enfermo.
Con respecto al estado civil de los cuidadores la gran mayoría de ellos son
casados, aunque creemos que este no es un factor de riesgo para poder
clasificarlos con sobrecarga, ya que la definición de familia, considera a todos
los que viven dentro de un mismo techo y no así con un lazo de consanguinidad
o si son casados o convivientes lo cual no hay estudios que muestren que el
estado civil del cuidador influya en la sobrecarga que este experimente.
El predominio de los cuidadores cuentan con un cuidador secundario, ya que
si bien es cierto es uno de ellos el que se lleva la gran cantidad de trabajo, hay
ciertos momentos en que el resto de la familia también se hace presente.
El tipo de familia suele ser un factor predomínate para el cuidador ya que le
permite reconocer a la familia como una red de apoyo. La familia extendida
proporciona un mayor número de elementos para el cuidado en el caso de las
mujeres, por otro lado en los varones lo que más predomina es la familia
biparental, ya que por lo que pudimos recabar, los hombres necesitan del apoyo
de un familiar para poder otorgar cuidados y contar con ellas como cuidadores
secundarios.
Según Villalobos y cols., 2003 hacen referencia que el cuidado de las
personas con dependencia severa, ha sido asumido por la familia lo cual es
128
proporcional a este estudio pero cabe destacar que el cuidador primario
generalmente es quien se lleva toda la carga del cuidado.
En cuanto a las capacitaciones son las mujeres las que más cuentan con
ellas, en comparación con los hombres que menos de la mitad las tiene. Por un
lado se puede deber a que los usuarios dependientes severos que están al
cuidado de las mujeres, pertenecen al Programa de Atención Domiciliaria
Integral (PADI), por lo que las capacitaciones o cursos que tiene este, los obliga
a un mínimo de asistencia a dos sesiones.
Por lo tanto, a la luz de los resultados obtenidos se puede resumir que las
personas que otorgan los cuidados son mujeres, dueñas de casa, con una
precariedad de estudios y por lo tanto con un déficit en los ingresos
económicos. Estos cuidadores gracias al sentimiento que los embarga al
entregar los cuidados a sus familiares, creemos que, en cierta manera ayuda
alivianar la carga diaria que es cuidar a otro ser humano con cierto grado de
discapacidad.
129
CONCLUSIONES
De acuerdo a los resultados y discusión de esta investigación y respondiendo
a la pregunta de investigación se desprenden las siguientes conclusiones:
1.- El cuidador de pacientes dependientes severo es una persona que dedica
gran parte de su tiempo y esfuerzo a la labor de prestar ayuda, considerándola
como un deber moral pero al mismo tiempo como una demostración de amor y
gratitud. En general esta situación es asumida sin que haya llegado por un
acuerdo entre los miembros de la familia, lo que afecta las relaciones creando
conflictos.
2.- El ser cuidador conlleva una serie de cambios a los cuales la persona se
debe adaptar y conflictos tanto personales como familiares que se debe
superar, encontrándose cuidadores que no tienen esta capacidad y que
presentan un grado de sobrecarga física y emocional debido al quehacer diario,
por lo que el grado de sobrecarga aumenta trayendo consigo un mal cuidado
hacia el familiar dependiente severo, por esta razón el equipo se encuentra con
más de un enfermo.
3.- En los cuidadores de usuarios dependientes severos se hace frecuente
que aparezcan sentimientos negativos en ellos, comoel aislamiento social, el
miedo y la vergüenza. Aunque la mayoría de las veces no los hacen evidentes
los convierte en lábiles emocionalmente frente a los familiares dependientes,
siendo esto un factor de riesgo para ambos.
130
4.- El cuidar a una persona dependiente, la mayoría de las veces está dado
por la relación de parentesco directa entre el cuidador y cuidado por el tipo de
familia en donde está inserto y el apoyo de la red extrafamiliar con la que
cuenta. Algunos de los cuidadores entrevistados que disponen de algún tipo de
ayuda para cuidar, presentan menos problemas que aquellos que no presentan
ayuda. Ya se ha comentado que el apoyo social y la red social con la que
cuenta el cuidador son factores protectores de sobrecarga.
El apoyo social, tanto formal como informal, permite combatir el aislamiento
como consecuencia de su disminución en sus relaciones sociales y en la
disponibilidad de su tiempo libre.
Por otro lado, a partir del estudio realizado, se develan roles importantes a
considerar para la enfermería en ésta área de la salud, importantes a mencionar
en éstas conclusiones:
1.- La enfermera junto con el equipo de salud puede ayudar a los cuidadores
a entender sus necesidades y limitaciones puesto que ellos juegan un papel
relevante en el estado de salud y en el deterioro de está, así como a manejar
los sentimientos y emociones que a menudo suelen ser negativos y que
aparecen durante el tiempo por el que son cuidadores.
2.- Como tarea específica de enfermería es importante hacer de los
cuidadores agentes de autocuidado con capacidades para establecer límites,
identificar necesidades y con herramientas para satisfacer sus propios
requerimientos. El hecho de cuidar a una persona con dependencia severa
131
debe alertar de que los cuidadores requieren una atención y apoyo más urgente
por parte de los profesionales sanitarios, ya que si la salud de los cuidadores se
resiente hasta el extremo de perder la capacidad de cuidar a su familiar, puede
ocurrir que la persona dependiente severa deba ser institucionalizada por
claudicación familiar.
Como conclusión final no podemos llegar a un consenso entre las diferentes
variables y tipos de sobrecarga, ya que el nivel de sobrecarga que pueden
experimentar los cuidadores informales puede afectar de iguales o diferentes
formas en las variables, porque una persona sin sobrecarga y otra con
sobrecarga
intensa
pueden
compartir
las
mismas
características
sociodemográficas.
Dentro del valor que se le asigna a los hallazgos del estudio podemos
concluir sobre varias áreas:
Aprendizaje profesional.
El cuidado de las personas mayores no puede recaer sólo en un individuo,
debe ser compartido con toda la familia, porque la carga y los costos que
provoca son muy altos, y sólo se puede sobrellevar con la organización del
trabajo familiar en forma igualitaria y equitativa.
El estudio fortalece el alcance de la enfermería comunitaria, como apoyo
social y factor amortiguador de sobrecarga del cuidador familiar y ratifica la
necesidad de mejorar el plan de apoyo al cuidador de personas con
dependencia severa que existe en Chile, principalmente la cantidad de visitas
132
domiciliarias que realiza el equipo multidisciplinario de salud comunitario, con
intervenciones como educación, consejería, para proveer servicios centrados en
las necesidades de los cuidadores, involucrando a familiares.
Proyección nuevas Investigaciones.
Los resultados permiten plantear líneas futuras de investigación, referente a
la búsqueda de las causas que expliquen los nivelesde sobrecarga
encontrados, se podrían incluir variables importantes tales como: recursos de
afrontamiento individual, resiliencia, significado que le otorgan al cuidado de
nivel de sobrecarga en el desempeño del rol del cuidador familiar de adulto
mayor con dependencia severa, calidad de vida, invisibilidad del trabajo de
cuidador, autoestimación, niveles de ansiedad, depresión y funcionamiento
familiar.
Aportes para la formación inicial de profesionales del área de la
enfermería.
La adaptación al envejecimiento no es tarea fácil para los adultos mayores y
requiere que los profesionales que participan en su cuidado se caractericen por
una muy especial vocación y amor al trabajo con este grupo etario, lo que se
traduce en una actitud que trasunta valores como: el respeto por el otro, la
133
autonomía y la empatía para brindar cuidados humanizados al adulto mayor y
que se extiende también a su grupo directo de cuidadores.
El propósito de la Enfermería en este aspecto, es ayudar al adulto mayor y
sus cuidadores a enfrentar el proceso de envejecimiento, entendiéndolo como
proceso natural y adaptativo e interviniendo en maximizar sus fuentes de poder.
Las fuentes de poder son la fuerza física, la reserva psicológica y social, el
concepto de sí mismo y su autoestima, la energía, el conocimiento, la
motivación y las creencias.
Para lograr lo anterior se requieren de Profesionales de Enfermería que se
destaquen por sus actitudes, habilidades y valores en el campo de la ética, la
actitud humanitaria, la sensibilidad, el respeto y el amor al adulto mayor y el
interés por el desarrollo profesional basado en la investigación continua.
134
LIMITACIONES
Dentro de las limitaciones encontradas en el proceso podemos mencionar la
tardía información de la encuesta casen 2012 ya que al comenzar con la
recolección de la información solo se encontraron
encuestas de años
anteriores. Los resultados de la encuesta CASEN, recién sepudieron obtener
en agosto del presente año, lo que provocó una nueva revisión y actualización
del Marco teórico y referencial.
El tiempo también fue una limitación ya que ambas tesistas nos encontramos
trabajando y estudiando durante el transcurso de la investigación y cabe
mencionar la distancia de nuestras comunas en las cuales vivimos lo que alteró
muchas veces el cronograma del proceso de aplicación de encuestas.
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140
INDICE DE TABLAS.
TABLA N° 1
87
TABLA N° 2
88
TABLA N° 3
91
TABLA N° 4
97
TABLA N° 5
101
TABLA N° 6
108
TABLA N° 7
111
TABLA N° 8
114
TABLA N° 9
117
TABLA N° 10
120
141
INDICE DE FIGURAS
Figura N° 1: Los países con mayor proporción de Adultos Mayor.
Figura N° 2: Tasas de fecundidad en América Latina.
9
11
Figura N° 3: Proporción de adultos mayores, países del Cono Sur,
total Cono Sur y América Latina.
13
Figura N°4: Evolución de la población por tramos de edad, 19902011.
17
Figura N° 5: Evolución de la población por tramos de edad, 19902011.
18
Figura N° 6: Adultos mayores en situación de pobreza, 1990-2011.
23
Figura N° 7: Adultos mayores ocupados, desocupados e inactivos
2011.
24
Figura N°8: Principales razones de inactividad en adultos mayores
2011.
25
Figura N°9: Afiliación a sistema previsional de salud en adultos
mayores por Quintil de ingreso autónomo, 2011.
26
Figura N°10: Composición de aportes previsionales y pensiones
promedio por Quintil de ingreso autónomo del adulto mayor, 2011.
27
Figura N°11: Autopercepción del estado de salud en adultos
mayores por sexo, 2011.
31
Figura N° 12: Promedio años de escolaridad de la población por
sexo y rango de edad, 1990-2011.
35
Figura N°13: Relación entre composición del hogar y bienestar.
37
142
Figura N°14: Relación entre posición en el hogar y bienestar.
38
Figura N°15: Relación entre familia y bienestar.
39
Figura 16: Personas mayores con dependencia.
44
Figura 17: Distribución por sexo de las personas mayores
dependientes.
45
FIGURA N°18: Sobrecarga de los cuidadores informales, inscritos
en el Centro de Salud Dr. Miguel Concha de la Comuna de
Quillota.
86
Figura N°19: Parentesco del cuidador con el usuario dependiente
severo según género.
89 – 90
Figura N° 20: Ocupación del cuidador, según género.
92 – 93
Figura N° 21: Escolaridad del cuidador según género.
94 – 96
Figura N°22: Antigüedad que lleva el cuidador informal cuidando
a su familiar, según género.
98 – 100
Figura N°23: Existencias de redes de apoyo para el cuidador,
según género.
102 – 103
Figura N° 24: Tiempo que dedica al cuidado.
104 – 107
Figura N° 25: Estado civil del cuidador.
109 – 110
Figura N°26: Existencia de otro cuidador informal.
112 – 113
Figura N° 27: Composiciónfamiliardelcuidador, segungénero.
115 – 116
Figura N°28: Cuidadores que han recibido capacitaciones en 118 – 119
cuanto al cuidado, según género.
143
Figura N°29: Existencia de recreación de los cuidadores
informales según género.
121 – 122
144
145
ANEXO 1
CARRERA ENFERMERIA
UNIVERSIDAD DE ACONCAGUA
SEDE PASO HNDO
QUILPUE
Sobrecarga de los cuidadores informales de usuarios
dependientes severos, Consultorio Dr. Miguel Concha, Quillota, 2012
Estimada
Sr
(a)
estaencuestatieneporobjetivodeterminar
el
grado
de
cansancioque experimentauna persona que cuida a un familiar.
I.- Características socio-demográficas del cuidador:
1. Parentesco:
g) Hija (o)
h) Esposa (o)
i) Padres
j) otros
2. Ocupación del cuidador:
a) Empleado
b) Dueña de casa
c) Otros
146
3. Género:
a) Femenino
b) Masculino
4. Edad:
……………. Años
5. Escolaridad del cuidador:
a) Sin enseñanza educacional
b) Enseñanza básica completa
c) Enseñanza básica incompleta
d) Enseñanza media completa
e) Enseñanza media incompleta
f) Educación superior (aprobados en institutos de educación superior o
universitarios)
6. Antigüedad que lleva cuidando de su familiar
a) 1 a 3 años
b) 4 a 6 años
c) 7 a 9 años
d) 10 y más años
147
7. Existencia de Redes de apoyo
¿Tiene usted alguna personas o grupos (extra familiar) que le proporcione
ayuda con su familiar?.
a) Ninguna
b) 1 a 2
c) 3 o más.
8. Tiempo que dedica al cuidado:
Indique el número de horas diarias que dedica al cuidado de su familiar.
a) 1 a 5 horas.
b) 6 a 10 horas.
c) 11 a 15 horas.
d) 15 a 24 horas.
b) Indique el número de veces a la semana que cuida a su familiar con
dependencia severa
a) 1 a 2 veces a la semana
b) 3 a 4 veces a la semana
c) 5 a 7 veces a la semana
148
9. Estado civil del cuidador:
a) Soltero
b) Casado (a)
c) Otros
10. ¿Existe otro cuidador informal a cargo de su familiar?
a) Si
b) No
11. Composición familiar del cuidador (tipo de familia):
a) Familia biparental
b) Familia monoparental
d) Familia Unipersonal
e) Extenso o compuesto
12. ¿Ha asistido usted a alguna Capacitaciones relacionada con el cuidado de
su familiar con dependencia severa.
a) SI
b) NO
149
13. ¿Realiza usted alguna actividad de recreación?:
a) SI
b) NO
II.- Sobrecarga del cuidador, Escala de Zarit
14.
Nunca
Rara
Algunas
Bastantes
Casi
1
vez 2
veces 3
veces 4
siempre5
¿Siente que su familiar solicita más
ayuda de la que realmente necesita?
15.
¿Siente que debido al tiempo que
dedica a su familiar ya no dispone de
tiempo suficiente para usted?
16.
¿Se siente tenso cuando tiene que
cuidar a su familiar y atender además
otras responsabilidades?
150
17.
¿Se
siente
avergonzado
por
Nunca
Rara
Algunas
Bastantes
Casi
1
vez 2
veces 3
veces 4
siempre5
la
conducta de su familiar?
18.
¿Se siente enfadado cuando está cerca
de su familiar?
19.
¿Cree que la situación actual afecta de
manera negativa a su relación con
amigos y otros miembros de su familia?
20.
¿Siente temor por el futuro que le
espera a su familiar?
21.
¿Siente que su familiar depende de
usted?
22.
¿Se siente agobiado cuando tiene que
estar junto a su familiar?
23.
¿Siente que su salud se ha resentido
por cuidar a su familiar?
151
24.
¿Siente que no tiene la vida privada
que desearía debido a su familiar?
25.
¿Cree que su vida social se ha visto
afectada por tener que cuidar de su
familiar?
26.
¿Se
siente
incómodo
para
invitar
amigos a casa, a causa de su familiar?
27.
¿Cree que su familiar espera que usted
le cuide, como si fuera la única persona
con la que puede contar?
28.
¿Cree que no dispone de dinero
suficiente para cuidar a su familiar
además de sus otros gastos?
29.
¿Siente que será incapaz de cuidar a
su familiar por mucho más tiempo?
152
30.
Nunca
Rara
Algunas
Bastantes
Casi
1
vez 2
veces 3
veces 4
siempre5
¿Siente que ha perdido el control sobre
su vida desde que la enfermedad de su
familiar se manifestó?
31.
¿Desearía poder encargar el cuidado
de su familiar a otras personas?
32.
¿Se siente inseguro acerca de lo que
debe hacer con su familiar?
33.
¿Siente que debería hacer más de lo
que hace por su familiar?
34.
¿Cree que podría cuidar de su familiar
mejor de lo que lo hace?
35
En
general:
¿Se
siente
muy
sobrecargado por tener que cuidar de
su familiar?
153
Cada ítem se valora así:
Puntuación de cada ítem (sumar todos para el resultado):
Frecuencia
Puntuación
Nunca
1
Casi nunca
2
A veces
3
Bastantes veces
4
Casi siempre
5
Esto permite identificar con qué frecuencia se siente afectado el cuidador por
cada ítem en particular.
22-46: No sobrecarga.
47-55: Sobrecarga leve.
56-110: Sobrecarga intensa.
154
ANEXO 2Consentimiento Informado
Nombre del entrevistado
:
Nombre del entrevistador
:
INTRODUCCION
A usted se le está invitando a participar en este estudio de investigación de
enfermería. Antes de decidir si participa o no, debe conocer y comprender cada
uno de los siguientes apartados. Este proceso se conoce como consentimiento
informado, siéntase con absoluta libertad para preguntar sobre cualquier
aspecto que le ayude a aclarar sus dudas.
Antes de que usted decida participar en el estudio por favor lea este
Consentimiento Informado cuidadosamente. Este documento puede contener
palabras que usted no entienda, en caso de que así sea, pregunte al
investigador encargado del cuestionario.
Una vez que allá comprendido el estudio y si usted desea participar, entonces
se le pedirá que firme este consentimiento de la cual se le entregara una copia
firmada y fechada.
155
I.
PROPOSITO DEL ESTUDIO
El estudio busca obtener información acerca de la Sobrecarga de los
cuidadores informales de los pacientes postrados pertenecientes al programa
de atención domiciliaria del Centro de Salud Dr. Miguel Concha, de la comuna
de Quillota, año 2012. Con objetivos netamente científicos, relacionados con el
trabajo de investigación llevado a cabo por alumnas de 5º año de Enfermería de
la Universidad de Aconcagua. Con este estudio conocerá
si usted padece
algún grado de sobrecarga al cumplir el rol de cuidador de pacientes postrados.
II.
PARTICIPANTES DEL ESTUDIO
La unidad de estudio para la presente investigación corresponde al cuidador
informal de usuarios inscritos formalmente en Programa de Atención
Domiciliaria de Pacientes Postrados del Centro de Salud Dr. Miguel Concha de
la comuna de Quillota, año 2012.
III.
PROCEDIMINETO
Usted deberá responder de la manera más sincera posible, las preguntas
expuestas en estos cuestionarios, en un tiempo aproximado de 10 minutos por
cada encuesta.
156
IV.
RIESGOS O INCOMODIDADES
Los efectos adversos podrían ser la incomodidad al responder estas preguntas
de índole personal, pero debe tener presente, que se mantendrá ante todo el
secreto profesional, para efectos estadísticos y de investigación. No habrá
ninguna consecuencia desfavorable para usted en caso de no aceptar la
invitación.
V.
BENEFICIOS
Usted no recibirá ningún beneficio en dinero por participar en este estudio, pero
se aclararán sus dudas si las tiene respecto del tema. La información de este
estudio podría contribuir a futuras investigaciones y estudios acerca de este
tema.
No tendrá que hacer gasto alguno durante el estudio.
VI.
PRIVACIDAD Y CONFIDENCIALIDAD
Si elige estar en este estudio, el investigador conseguirá información privada
sobre usted. Esto incluirá datos personales que lo identificaran, pero teniendo
en cuenta que son solo con fines de investigación y académicos.
157
VII.
CONSENTIMIENTO
He leído la información de esta hoja de consentimiento, o en su defecto se me
ha leído en forma adecuada. Todas mis preguntas sobre el estudio y mi
participación han sido atendidas. No firme este consentimiento a menos que
haya tenido la oportunidad de hacer preguntas y recibir respuestas
satisfactorias para todas sus preguntas.
Yo………………………………………………………………………..……………….,
C.I…………………………………….,he leído y comprendido la información
anterior y mis preguntas han sido respondidas de manera satisfactoria. He sido
informado y entendido que los datos obtenidos en el estudio pueden ser
publicados o difundidos con fines científicos. Convengo en participar en este
estudio de investigación. Recibiré una copia firmada y fechada de esta forma de
consentimiento.
158
_____________________________
Firma del entrevistado
_________________
Fecha
_________________________________________________
Nombre y firma del Investigador que realiza las preguntas
Esperando una buena acogida de la presente, de antemano muchas gracias…
Atentamente a usted.
Yoselin Muñoz Zamora
Karen Sagredo Gutiérrez
Alumnas de Quinto año de la Carrera de Enfermería de la Universidad de
Aconcagua, sede Paso Hondo, Quilpué.
159
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