Hidalgo, Aspectos de la entonacion espanola viejos y nuevos

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Antonio Hidalgo Navarro
Aspeetos de la entonaei6n espaiiola:
viejos y nuevos enfoques
ARCO/L1BROS,S.L.
A quien encendi6 esta llama, Antonio Briz,
y a quienes la mantienen viva, mis estudiantes,
los de hoy, ayer y siempre ...
INDICE
INTRODuccròN
Pags.
9
l.
ENToNAcròN Y cOMuNrcAcròN
11
2.
MECANrSMOS Y RESORTES DE LA ENTONACIÒN. Su RECONOCIMrENTO ..
15
3.
DrVERSIDAD FUNcrONAL Y r\MBITOS DE ACTUACrÒN DE LA ENToNAcròN.
18
18
19
23
24
25
26
27
27
29
31
34
3.1.
3.2.
Entonaci6n lingùfstica
3.1.1. NiveI sintagmatico
3.1.2. NiveI paradigmatico
3.1.2.1. Entonaci6n enunciativa
3.1.2.2. Entonaci6n interrogativa
3.1.2.3. Entonaci6n volitiva
Entonaci6n «expresiva»
3.2.1. Fonoestilfstica
3.2.1.1. Variantes entonativas expresivas
3.2.1.2. Entonaci6n exclamativa
3.2.2. Fonopragmatica
4.
ENTONACION Y PARAl.ENGUAJE. ENTONACION Y GESTO
35
5.
ENToNAcròN YVARIACIÒN LINGuiSTICA
41
41
42
43
45
46
5.1. Variaci6n diat6pica
5.1.1. Dialectos de Espaila
5.1.2. Dialectos americanos
5.2. Variaci6n diafasica
5.3. Variaci6n diastratica
6.
MODELOS DE ANr\LISIS ENTONATIVO Y su REPERcusròN EN LA DESCRIPCIÒN DE LA ENTONACIÒN ESPANOLA
6.1. Modelo de Analisis por Contìguraciones (AC)
6.2. Modelo de Analisis por Niveles (AN)
6.3. Modelo IPQ (Institute for Perception Research)
6.4. Modelo de Analisis Métrico y Autosegmental (lVIA)
6.5. Modelo de A.ix-en-Provence (AP)
6.6. Aproximaciones hispanicas. El enfoque funcional
6.6.1. Modelos de base fonol6gico-deductiva
6.6.2. Modelos de base fonético-inductiva
49
49
54
57
60
63
66
66
70
8
ASPECTOS DE LA ENTONACrON ESPANOLA: VIEJOS YNUEVOS ENFOQUES
7.
Y DESPUÉS DE L\ ENTONACIÒN 2Qm'?
7.1. La interfaz entonaci6n y sintaxis
7.2. La interfaz entonaci6n y discurso
7.3. La entonaci6n y su ensenanza. Su importancia en la visi6n
del espanol como lengua extranjera
7.4. Aplicaciones del estudio entonativo a las tecnologfas de
habla
80
SO
80
CONCLUSIONES
84
8.
81
81
EjERCICIOS
85
BIBLIOGRAFIA
90
INTRODUCCION
El trabajo que a continuaci6n se ofrece allector responde a
cierta inquietud que me ha venido asaltando en los ùltimos tiempos: es constatable, durante ese periodo, el creciente nùmero de
publicaciones especializadas en la entonaci6n del espanol, pero
también es comprobable la dispersi6n de los ambitos de estudio,
la pluralidad de los métodos y la heterogeneidad de los enfoques.
Sin duda, pluralidad de puntos de vista no presupone necesariamente confusi6n, pero nuestra perspectiva ante esa diversidad
es la del estudioso que aspira a conocer los problemas desde su
conexi6n intima, independientemente de que, asumido su origen ùnico, las soluciones a los problemas puedan (o deban)
seguir caminos distintos, variados o, incluso, opuestos.
Este ~largo? preambulo me servira, en cualquier caso, para
justificar doblemente este cuaderno:
a) en primer lugar, observo que podra resultar titil para quienes, sin ser especialistas, deseen adquirir una visi6n generaI del
problema de la entonaci6n espanola, es decir, los estudiantes de
fonética y fonologia suprasegmentales, en su mayoria de niveI
universitario
b) en segundo lugar, y a riesgo de parecer pretencioso, pienso
que el especialista, el estudioso de la entonaci6n espanola, agradecera una aproximaci6n plural al fen6meno, ya que la diversidad de enfoques dificulta el acceso a un conocimiento profundo
de todas y cada una de las perspectivas; por supuesto, también en
este caso pensamos en los quehaceres docentes.
En cualquier caso, hemos de confesar que el estudio de la
entonaci6n, de lo entonativo, de los elementos suprasegmentales,
en suma, no ha gozado habitualmente de amplio seguimiento
entre nosotros (tampoco en otras tradiciones bibliograficas la
situaci6n ha sido mas positiva, si exceptuamos el caso de los paises de habla inglesa). Hemos crefdo oportuna, en consecuencia,
lO
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOL\: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
la publicacion de este trabajo, como contribucion a una descripcion global del fenomeno entonativo en espanol. Se ha hecho
necesario, pues, un enorme esfuerzo de sintesis, de seleccion
informativa, de l'enuncia a inclusion de datos, en muchos casos, y
de olvido involuntario, en otras ocasiones.
Aun asi, hemos creido necesario asumir los riesgos potenciales si con ello conseguiamos mostrar la pluralidad de visiones que
la entonacion espanola es susceptible de recibir; desde la meramente descriptiva (mas «tradicional»), hasta la mas «rabiosamente» predictiva (mas formaI y, sin eluda, predominante entre las
investigaciones actuales).
De cualquier modo, a lo largo del trabajo hemos tratado de
quedar al margen de la discusion teolica, intentando presentar las
ideas de forma «aséptica», aunque sin l'enunciar al derecho a priorizar ciertL'ls propuestas frente a otras. Todo ello con un proposito
ultimo: la divulgacion de un tema que, entre nosotros, venia estando atrapado a lo largo de muchos anos (demasiados ya), en el restlingido circulo de investigadores muy especializados.
A la coleccion Cuadernos de Lengua Espanola y a su director,
Leonardo Gomez Ton-ego, agradezco, pues, que hayan sabido
reconocer la necesidad de divulgar, siquiera a titulo introductol'io, los amplios contenidos que el estudio de la entonacion espanoIa ha venido generando en los ultimos ali.os.
1. ENTONACIONY COMUNlCACION
Cuando hablamos no solo emitimos sonidos articulados, morfemas organizados en lexemas, sintagmas engarzados en enunciados, series de enunciados constitutivas de intervenciones en la
conversacion (o el monologo) ... Si todo cuanto hacemos al
hablar fuera esto, por extra1Ì.o que parezca, la mayoria de nuestras emisiones resultarian, en el mejor de los casos, ambiguas, y
en la mayoria de ocasiones, incomprensibles. Los denominados
elementos suprasegmentales no son, pues, meros «aderezos» de
los enunciados que emitimos: si ellos no estuvieran el oyente solo
percibiria se1Ì.ales acusticas sin valor comunicativo efectivo.
Efectivamente, una misma sucesion de sonidos, adecuada a
una situacion dada, puede admitir multiples interpretaciones
atendiendo, simplemente, a los mecanismos prosodicos. Asi, por
ejemplo, obsérvese la diferencia de valor y sentido del marcador
buenoen (1), (2) y (3):
(1)
A: Luis ha llegado tarde a la reuni6n con el vicerrector
B: jbueenooT! (Emisi6n realizada con entonaci6n reprobatoria, a
modo de previsi6n acerca de una situaci6n desfavorable para Luis,
a tenm de su impuntualidad; B, por ejemplo, podria haber continuado su intervenci6n diciendo «pues no sabe lo que le espera»)
(2)
A: Y sobre lo que comentaste ayer, creo que esta todo dicho
B: buenoJ-, pues cambiemos de temaJ- (Emisi6n con tonema descendente, neutro; en este caso el marcador indica el inicio de una
nueva unidad tematica)
(3)
A: Estoy mas que harto de tanto deshonrado en el mundo de la polftica...
B: bueno buenoJ- no te pongas tan dramatico (Emisi6n con tempo
elocutivo rapido y con un solo tonema descendente demarcativo;
su funci6n aquf es mas bien la de atenuar la carga semantica negativa de la emisi6n previa de A)
12
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA.: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
Pues bien, a estos efectos modales (en rigor, pragmaticos), ligados a un contexto de uso especffico, podrian aùadirse otros
muchos, mas sutiles e incluso mas diffciles de justificar pros6dicamente, tales como la intencionalidad ironica, la expresi6n de la afectividad o el sentimiento (positivos o negativos) o la manifestaci6n misma de lo que genéricamente se ha dado en llamar cortesia; todo elIo
tiene que ver con factores tan diversos como el estado de animo
ocasional, el caracter personal o la educaci6n y formaci6n cultural
del individuo, aspectos que representan comportamientos determinados por lo pros6dico, y no de una forma motivada o asistematica, sino generalmente como opci6n lingiiistica convencional,
selectiva y, por tanto, «regular», perteneciente al c6digo.
Y es que la entonaci6n (la prosodia en un sentido mas amplio)
es determinante para la «construcci6n del sentido» de un acto
dado. Lo acabamos de comprobar con los ejemplos anteriores.
Pero no solo se trata de la selecci6n por parte de un emisor
de determinados patrones pros6dicos con una determinada
intenci6n semantica o comunicativa. En realidad, los mecanismos pros6dicos permiten el avance discursivo en toda circunstancia comunicativa, ya que ademas de derivar del emisor,
miran hacia el receptor, esto es, adquieren relevancia en la
medida en que este ve cumplidas en la actuaci6n del emisor sus
expectativas comunicativas. De hecho, si las expectativas del
receptor no se ven corroboradas, o si falla en algun caso el intercambio, la comunicaci6n hablante-oyente acabara fracasando.
Esta situaci6n de construcci6n «en equipo» de la conversaci6n,
representa por otra parte una ventaja indudable respecto de la
inversi6n lingùistica aplicada por los interlocutores: a un minimo esfuerzo de elaboraci6n, le corresponde habitualmente un
maximo de informaci6n obtenida.
En tal caso, la capacidad de anclaje de la prosodia se manifiesta de muchas formas. Unas veces el hablante va indicando al
oyente cual es la informaci6n importante (o l'elevante) de entre
el continuum discursivo; en este caso es fundamental el papel del
acento focal o de énfasis:
(4)
]: y- yy- y ~a qué hora corres? ~a estas horas?
G: ahora
L: jah! se va AHORA a correr
[AP80A1:37-39]
ENTONAcrON Y COMUNrCACrON
13
Otras veces, el hablante minimiza prosodicamente lo que no
l'esulta pertinente a la situacion discursiva en un punto dado de la
conversacion; asi, por ejemplo, se articulan parentéticamente, en
tono mas grave e intensidad mas baja, los segmentos finales de
una secuencia tematica, es decir, la parte final del periodo. En el
ejemplo (5) esto ocurre al final de la cuarta intervencion de A:
(5)
L: ~todos los dias?
A: SI
L: ~y qué horas son?
A: ~eeh? I de nueve y media aa- a las doce y mediai I I 00 las diezl I hasta la unal I o las once hasta las dosi I que hora de entrada tampocool tienen (suena un timbre) I ~quieres que- [la quieres?]
J:
[si esta abierto]
L: SI
]: iah! es el peque [ùol no no no-l- es el pequeùo = ]
A:
[~quieres que vayamos ahora?]
L: jah!1 bien
J: = malvado§
A:
§ ~eh? porque yo voy a ir a cobrar los dlas que he trabajao l I y si la chica no tiene a nadie l I I I ~sl? ~quieres? °(pues
andai vamosr
L: ~de lunes a viernes? [AP80Al:79-94]
En otros casos el emisor actua por omision y no explicita lo
sobreentendido al hilo del propio discurso, sea porque pertenece
al bagaje de contenidos semanticos y pragmaticos compartidos
por los interlocutores, sea porque pertenece al conocimiento
enciclopédico generaI; obsérvese en este sentido el papel determinante que juega la prosodia, por ejemplo, en la delimitacion
de enunciados suspendidos mediante tonemas de suspension, de
anticadencia, o de semianticadencia, como ocurre en la parte
final de la segunda intervencion de G de (6):
(6)
]: ahora es que tengo el gimnasio-l- yol I I yo tendrfa que correr
masl I O(de madruga)°
G: ~mas por la maùana?
J: yo es [que (( ))]
G:
[yo podria correr] por la maùanal pero por no COlTer solo-7
[AP80Al:47-51]
A otros niveles, en fin, los recursos entonativos desarrollan un
papel destacable en la distribucion y sucesion de interlocutores
14
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOSYNUEVOS ENFOQUES
en la conversaci6n. La prosodia condiciona efectivamente la
regulaci6n de las transacciones, unas veces como marcador de la
finalizaci6n potencial de un turno (existencia de un tonema descendente marcado al final de una intervenci6n), lo que a su vez
permite al oyente reconocer la posibilidad de iniciar una intervenci6n (lo que se denomina Lugar de Transici6n Pertinente, de
acuerdo con Hidalgo, 1998a), como en (7):
(7)
A: son dos o tres horasll te pagan veinticinco al mes
L: (todos los dfas?
A: sf
L: a qué horas son? [AP80A1:79-81]
Reciprocamente, el oyente, si no desea ocupar el turno que le
cede el hablante recurre al empleo de f6rmulas pros6dicas continuativas de caracter fatico; por ejemplo, mediante la articulaci6n
de un alargamiento consonantico nasal como marca de aceptaci6n de lo dicho por el emisor y de l'enuncia momentanea a ocupar el turno ofrecido por éste:
(8)
L: me han dicho que has dejado una casa
A: (que he dejao una casa?
L: mm (no? [AP80Al:57-59]
Por lo demas, la producci6n de anomalfas en la distribuci6n
de los turnos se ve también condicionada por los rasgos pros6dicos; se habla asi de solapamientos o superposiciones de habla, ya sean
interruptivos, ya sean no interruptivos (Hidalgo, 1998a; Gallardo,
1993). Asi, un mero alargamiento vocalico puede ser interpretado por el oyente como una vacilaci6n discursiva, aprovechando
este resquicio para irrumpir y solaparse con el hablante:
(9)
A: pero que vamos queeee tampoco la alquilan i porque noo
[quieren-t]
L: [NO noo]1 del trab<0o
[AP80Al:72-73]
Cualquier analista convendra, pues, en aceptar que los elementos pros6dicos otorgan al hombre los instrumentos necesarios para hacerse entender cabalmente por sus semejantes; dicho
en otras palabras, tales rasgos juegan un papel esencial en la organizaci6n de la sintaxis, delléxico y en la interpretaci6n semantica
y pragmatica de los enunciados.
2. MECANISMOS Y RESORTES DE LA ENTONACION.
SU RECONOCIMIENTO
En lfneas generales, la mayoria de expertos coincide en caracterizar la prosodia como fenomeno fonico complejo derivado de la
participacion de recursos suprasegmentales diversos, esencialmente la melodia, el acento, las pausasy el ritmo (Llisterri, 2004). En cierto
modo, pues, hablar de prosodia representa lo mismo que hablar de
«entonacion» ya que, efectivamente, la entonacion l'esulta de la
consideracion colectiva de la melodia y el acento, junto con dos
factores adicionales: la realizacion de tonemas (junturas), asociados
a una melodia, y el desarrollo de un ritmo espedfico vinculado al
mensaje, esto es, la repeticion dclica de ciertos patrones entonativos (con sus respectivas junturas) en el curso de una emision lingUistica. En cuanto a la pausa, hemos de entenderla como ausencia
de voz (pausa silenciosa o vada) o como prologacion de ciertos
sonidos vocalicos, consominticos, etc. (pausas oralizadas o llenas).
En cualquier caso, uno de los problemas teolicos que debemos
resolver a primi es el de la delimitacion de los conceptos «melodia»
y «entonacion». En realidad, el concepto que nos ataùe desde un
punto de vista linguistico es el de entonaci6n, ya que la nocion de
melodia corresponde a la mera sucesion de tonos a la largo de una
emision de voz, tanto si son elementos lingLlisticamente relevantes
como si no lo sono Asi pues, aunque asociadas ambas al parametro
acùstico de la FII generada por la vibracion de las cuerdas vocales, la
melodia agrupa cualquiera de las posibles variantes de un patron
entonativo, mientras que la entonaci6n corresponde ùnicamente a
aquellas variaciones de FII que cumplen una funcion linguistica
estricta a lo largo de la emision de voz (Cantero, 2002).
Se entiende la entonaci6n, asi pues, como efecto prosodico delivado de la colaboracion simultanea de diversos componentes:
a) Tono
Nivel tonaI o altura musical de un sonido. Permite considerar la
estructura melodica del enunciado como sucesion de niveles tonales.
16
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOL~: VIE]OS Y NUEVOS ENFOQUES
b) Tonema
Inflexion melodica o direccion que sigue la curva entonativa a
partir de la ultima sflaba tonica del grupo fonico. Cuando un
tonema va seguido de pausa hablamos de juntura terminal, fenomeno que los hablantes identifican como lugar potencial de pausa, y que implica un retardamiento en la velocidad y un cambio
del tono musical en ese punto: ascenso o descenso brusco del
tono inmediatamente anterior a la pausa, o bien mantenimiento
de la direccion (l', J, -7).
c) Acento oracional
La consecuencia teorica de la naturaleza gradual del acento
(Cruttenden, 1990:15-32; Crystal, 1969:156-158) es la existencia,
para toda secuencia bien construida, de un acento principal fonéticamente muy fuerte (acento oracionalo acento de frase) que determina el limite (o el comienzo del limite) de dicha secuencia.
Ahora bien, los problemas relacionados con la localizacion del
acento de frase nos llevan a pensar que la cuestion de los grados
acentuales no debe asumirse solo desde una perspectiva sintactico-gramatical, tal como tradicionalmente se ha venido haciendo;
tal problema debe asumirse también:
- desde una perspectiva informativa (integracion de los elementos que configuran el mensaje)
- desde una perspectiva pragmatica (desambiguacion del sentido real del mensaje)
d) Ritmo
A niveI discursivo, el rasgo de duraci6n (cantidad) se entiende
como ritmo o tempo de habla. Considerar este rasgo prosodico como
recurso organizativo de la estructura del discurso implica asumir
también la posibilidad de variaciones del tempo elocutivo segun el
registro de habla (Navarro Tomas, 1966:102-103 y 105-106). El problema es que en los registros informales las variaciones suprasegmentales cuantitativas son dificilmente sistematizables, maxime
cuando muchas veces obedecen a simples vacilaciones (este es el
caso, p.e., de muchos de los alargamientos vocalicos propios del
habla espont<inea).
En definitiva, un enunciado como (lO):
(lO)
Ayer me regalaron mi primer ordenador portatil
MECANISMOS Y RESORTES DE LA ENTONACION. SU RECONOCIMIENTO
17
emitido en una situacion neutra, no necesariamente informaI,
esto es, no marcada en cuanto af registro, y articulado a una velocidad «norma!» (es decir, ni lento en exceso, ni demasiado rapido) ofreceria una curva similar a esta:
In
A yer
nn
me
regalaron
mi
primer ordenador
por
ta
tii (.)
le): Primer acento: ascenso del tono a partir de la primera silaba tonica y mantenimiento del mismo sobre las
silabas tonicas subsiguientes
II
Ultimo acento (acento nuclear): inflexion melodica
del tono a partir de la ùltima silaba tonica, descendente, en
este caso, por tratarse de un enunciado aseverativo.
(.): Pausa silenciosa
n:
3. DIVERSIDAD FUNCIONAL Y ÀMBITOS DE ACTUACION
DE LA ENTONACION
Antes de continuar debemos tratar de resolver si, efectivamente, los procesos entonativos desarrollan un comportamiento pIenamente arbitrario y si, por tanto, son o pueden ser sistematizables siempre que se utilicen intencionalmente. Planteemos la
cuestion con un caso concreto: ~tiene el mismo valor «lingiiistico» la presencia habitual de una inflexion melodica ascendente
al final de enunciados interrogativos absolutos como (11):
(11)
~Irenws
manana al cine?
que una entonacion aguda mantenida a lo largo de un enunciado
exclamativo como (12)?
(12) JYIe ha tocado la loteria!
3.1.
ENTONAcrON LINGuiSTICA
En (11) asistimos al empleo convencional de un tonema
ascendente (I) que representa, simbolicamente, el requerimiento de una respuesta por parte del oyente. Esta es sin duda una
entonacion «sistematica», ya que desarrolla un comportamiento
distintivo y opositivo: la interrogacion absoluta se opone en espafiol generaI a la aseveracion completa neutra, que presenta un
tonema final descendente (t). Es decir, ambos gestos prosodicos
(ìJ) forman, en sentido estricto, sistema. Este representa, por
tanto, un uso lingiiistico de la entonacion.
Para Navarro Tomas (1944) esta entonacion constituye «el
movimiento espontaneo y emotivo de la voz, normalizado, sistematizado y puesto al servicio de la expresion voluntaria y consciente». Ello supone un proceso de abstraccion por el que se prescinde progresivamente de las variantes no pertinentes, esto es, las
DIVERSIDAD FUNCIONAL Y AMBITOS DE ACTUACION DE U\ ENTONACJON 19
determinadas por factores variables como la regi6n, la edad, el
sexo, la procedencia social, la emotividad, etc., hasta llegar a la
construcci6n de los patrones entonativos. Sobre estos modelos
(cuya representaci6n mas caracteristica son las curvas entonativas
que suelen aparecer en los libros de texto) se desarrolla el estudio de la entonaci6n de una lengua dada.
Estos usos «lingùisticos», representativos o simb61icos de la
entonaci6n, pueden articularse funcionalmente sobre la base de
dos ejes de analisis, el eje sintagmatico y el eje paradigrnatico.
3.1.1. El nivel SINTAGMATICO se interesa por el analisis de las
unidades entonativas en secuencia y desarrolla lo que podriamos
llamar la funcian gramatical-sintactica de la entonaci6n (comportamiento de la curva mel6dica en orden a conformar un mensaje
lingùistico coherente). En este ambito, se reconocen aquellas
actuaciones de la entonaci6n que permiten articular, segmentar o
integrar las unidades lingùisticas; en nuestra opini6n destacan en
este sentido al menos dos funciones subsidiarias y complementarias entre si: la fancian integradora, que permite la organizaci6n
estructural de las secuencias y remite a la estructura informativa
(1èma-Rema, Tapico-Comentario, etc.) y la funcian dernarcativa.
Habitualmente, el hablante presenta la informaci6n dosificadamente, en lugar de hacerlo «masivamente». Las porciones de informaci6n lingiiistica aparecen convenientemente embaladas en unidades entonativas (lo que llamaremos para ser mas precisos, grupos de
entonacian). Esta funci6n de la entonaci6n es crucial, pues de no existir, la cadena sonora resultalia ininterrumpida e ininteligible para el
oyente. La entonaci6n, en este sentido, cumple un papel claramente
organizativo: proporciona al hablante recursos para hacerse entender por el oyente, y permite al oyente reconocer los bloques de informaci6n de acuerdo con el prop6sito de su interlocutOl~
Podemos decir, pues, que la integraci6n de elementos para configurar unidades sintactico-entonativas tiene mucho que ver con
la estructura informativa. Concretamente para Quilis (1981:384386) la entonaci6n actua integrando las dos partes tematicas del
enunciado (Tema-Rema) segun dos reglas basicas:
- el comentario o prop6sito aparece al final de la expresi6n
- el centro entonativo (prominencia tonaI entendida como
complejo de elementos de intensidad, cantidad y entonaci6n) esta localizada sobre el comentario.
20
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
En cuanto a la estructura tipica del espai'iol, siempre es el
nucleo el que conlleva la informacion mas importante de la frase
(Canellada y Kuhlmann, 1987:132). Este nucleo suele presentarse
como verbo de la oracion principal y se situa inmediatamente
después de un ascenso tonaI o punto de anticadencia, lo que puede interpretarse como llamada de atencion para lo que venga a
continuacion (la parte mas importante de la frase). ASI pues, la
estructura fundamental de la frase corresponde al siguiente
esquema de elementos sucesivos: 1) informacion extraida de un
contexto, 2) nucleo informativo, 3) partes que complementan o
acompai'ian. En generalI) corresponde al tema; el rema es lo
que sigue al tema. En la posicion de 1) suelen colocarse las subordinadas adverbiales, adverbios, sujeto, y todo aquello que puede
localizar en el tiempo, espacio, o circunstancialmente al verbo
principal. El verbo o SV se situa en 2), y en 3) el resto de informacion nueva: consecuencias, comparaciones, etc. A veces, sin
embargo, el verbo no aparece en el sitio esperable, lo que puede
explicarse por diversos motivos:
- esta elfptico
- se encuentra dislocado para dar relieve a la descripcion de
acontecimientos o de estados de cosas, o para presentar otro
elemento como nucleo informativo
- el verbo principal se halla en primel' término dejando en su
lugar un gerundio, como en (13):
(13) Luis se perdi6 en el bosquel / / buscando a sus arnigos.
Por lo demas, las funciones integradora y demarcativa son recursos que permiten la combinacion de las unidades melodicas en
construcciones superiores o enunciados. Tales unidades, jerarquicamente superiores al grupo fonico, pueden estar constituidas
por dos o mas gl'upos fonicos. En este sentido la funcion demarcativa es responsable de la segmentacion del discurso en unidades
menores relacionadas con una estructura gramatical (o comunicativa) subyacente.
La demarcacion de unidades entonativas permite asi la interpretacion precisa de las secuencias de habla, lo que se hace especialmente evidente si esa entonacion demarcativa va asociada a la presencia
de pausa generando lo que se llama <~untura», como se observa en
los siguientes ejemplos, tomados de Cantero (2002: 83-84):
DIVERSIDAD FllNCrONAL YÀMBITOS DE ACTllACrON DE LA ENToNAcroN
21
(14)
Vamos a cmner jJollos
(15)
Vamos, a
comel~
jJollos
(16)
Vamos, a coml!r jJollos
(17)
Vamos a comer, jJollos
De este modo, la estructura prosodica caracteristica de las oraciones enunciativas compuestas por dos o mas grupos fonicos
suele constar de dos partes: una rama tensiva (o protasis) y una
rama distensiva (o apodosis). La primera estimula y reclama la
atencion, la segunda completa el pensamiento respondiendo al
interés suscitado. Si la estructura enunciativa se complica por
resultar muy extensa y hacer necesarias una o mas escisiones interiores, la entonacion actua entonces como mecanismo delimitativo inmediato. Esto ocurre, por ejemplo, en las series enumerativas. Quilis (1993) establece al respecto varios subtipos:
l. Enumeracion cuyo ultimo grupo fonico va precedido de la
cOl~uncion y:
(18) El jJerro, el gato y los nÌ1ìos
La linea tonaI del penultimo grupo fonico asciende (anticadencia t o semianticadencia/); la del ultimo grupo fonico termina en cadencia (t). Los demas terminan en semicadencia (\).
2. Enumeracion cuyo ultimo grupo fonico no va precedido
por la conjuncion y:
(19) Los caballos negros, Juertes, nelìJiosos
Todos los grupos fonicos terminan en semicadencia (\) salvo
el ultimo, en cadencia (t).
3. La serie de grupos fonicos enumerativos preceden al verbo:
22
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOU\: \1EJOS Y NUEVOS ENFOQUES
(20) Los manzanos, los jJerales, y los ciruelos, estan en flor
El penùltimo grupo termina en anticaclencia o semianticaclencia, vaya o no prececliclo cle conjunci6n; el ùltimo en caclencia.
Los clemas en semicaclencia.
4. El segunclo grupo f6nico es un componente suborclinaclo: complemento circunstancial, oraci6n vocativa, oraci6n explicativa, etc.
(21) El emjxradorji-ancés, muyernocionado, besaba su bandera
El primer grupo f6nico termina en suspensi6n (--7), el segunclo en anticaclencia o semianticaclencia, y el ùltimo en caclencia.
5. El primero o los clos primeros grupos f6nicos son complementos circunstanciales (estructura equivalente, pros6clicamente, a 4.):
(22) En las noches con luna, j)or las rnajadas delotero, carnina el ganado
Estas son, sin embargo, estructuras icleales no siempre efectivas.
Como ya aclvirtiera Gili Gaya (1978: 62), no pueclen formularse
reglas que cleterminen a priori por cl6ncle se clivicliran las oraciones, si su extensi6n exige que se repartan en clos o mas uniclacles.
Una cosa es la clivisi6n posible y otra la que efectivamente se
procluce, que clepencle cle la extensi6n clel elemento sintactico
separaclo, cle su posici6n en el c01~unto oracional y cle mùltiples
factores 16gicos y estéticos que lleven a subrayar su importancia
entre los clemas componentes cle la oraci6n. Por otra laclo, los
grupos f6nicos suelen ser mas cortos en la conversaci6n orclinaria
que en el cliscurso o la composici6n escritos.
Otra situaci6n con similar explicaci6n serfa, por ejemplo, la
clel realce pros6clico cle ciertos elementos clel enunciaclo (focalizaciones acentuales, topicalizaciones a la izquiercla o a la clerecha,
etc.), fen6menos toclos ellos clerivaclos cle la intenci6n clel hablante en una situaci6n clacla, y no necesariamente previstos por la
gramatica entonativa.
En cualquier caso, el analisis cle este tipo cle comportamientos
cle la entonaci6n a niveI sintagmatico escapa a una sistematizaci6n objetivable tan clirecta como los usos simb61icos anteriormente mencionaclos (aclscritos a las funciones dernarcativa e integradora). Deberfamos tomarlos en concleraci6n, sin clucla, pero
orVERSIDAD FUNCIONAL Y AMBITOS DE ACTUACION DE LA ENTONACION
23
no en el ambito de la Entonaci6n Lingùfstica, sino en el campo
de la Entonaci6n Expresiva, como se vera en §3.2.
3.1.2. En elIanto al niveI de analisis PARADIGMATICO, es decir,
en cuanto al analisis opositivo de las unidades entonativas, por
ausencia de una respecto de otra u otras (una entonaci6n aseverativa frente a otra interrogativa, o imperativa, por ejemplo),
debemos diferenciar dos actuaciones. Una atribuida a la funci6n
distintiva de la entonaci6n, en cuyo caso esta actua restringidamente: afecta a unidades enunciativas mfnimas, es decir, a «oraciones» aisladas. En este ambito, los estudios tradicionales oponen unos enunciados a otros por su significado objetivo. En
nuestra opini6n esta funci6n distintiva se entiende mejor como
Funci6n Modal Primaria, aglutinadora de las funciones comunicativas basicas del contorno mel6dico. Permite, pues, la distinci6n de
sus valores entonativo-modales objetivos y estables (sistematizables) , a saber, los de la aseveraci6n, interrogaci6n y volici6n.
Hay ademas en este niveI paradigmatico una funci6n expresiva
asociada a la emotividad del hablante. La entonaci6n afecta también en este caso a unidades enunciativas mfnimas: opone unos
enunciados a otros de acuerdo con su valor expresivo-emotivo,
por lo que puede hablarse de una Funci6n Modal Secundaria.
Incluimos entre sus valores:
a) la entonaci6n que altera expTesivamente ciertos contornos
mel6dicos basicos: interrogaci6n de cortesia, mandato atenuado, etc.
b) la entonaci6n exclamativa, con sus multiples matices: alegrfa, c6lera, sorpresa, tIisteza, etc.
c) actuaciones pros6dicas vinculadas a situaciones comunicativas
especfficas, interpretables desde esas mismas situaciones comunicativas y con distintos grados de convencionalizaci6n seglin el tipo de
actuaci6n (por ejemplo, parece «mas convencional» la entonaci6n
tfpica de los enunciados suspendidos que la entonaci6n «ir6nica»).
En estos casos proponemos hablar de una Junci6n desambiguadora o
especfficamente «pragmatica» de la entonaci6n.
Resulta bastante razonable admitir, pues, que estas actuaciones pros6dicas vinculadas a la Funci6n Modal Secundaria (sea
expresiva, sea pragmatica) no se prestan a un nivel de objetivizaci6n tan inmediato como la Funci6n Modal Primaria. No resulta
facil, por ejemplo, establecer sus variantes formales o funcionales.
24
ASPECTOS DE LA ENTONACrON ESPANOLA: VJE.1OS Y NUEVOS ENFOQUES
Seria conveniente, pues, afrontar su descripciém en un campo
diferente del que hemos asignado a la Entonaci6n linguistica; nos
referimos a la Fonoestilistica (véase § 3.2.)
3.1.2.1. Entonaci6n enunciativa
Hablamos de afirmaci6n para designar las curvas mel6dicas con
descenso final de la voz; cuanto mas categ6rica es la afirmaci6n mas
pronunciado es e1 descenso, que se inicia en la ultima sflaba acentuada. Hay tendencia a destacar la palabra mas importante, y existe
cierta elevaci6n del tono de su sflaba t6nica sobre las demas.
Para Navarro Tomas (1944) el valor fono16gico de las unidades de la oraci6n afirmativa depende siempre de la modulaci6n
final (tonema); la parte inicial y mediaI de la unidad son secundarias. En cualquier caso, la entonaci6n enunciativa es la mas neutra, ya que con-esponde siempre a oraciones disociadas de
momentos expresivos o apelativos especiales.
En generaI, la idea de asegurar lo que decimos en la enumeraci6n se une al descenso tonal fina1. Si la linea tonal no b<ya hasta e1
nive1 esperable, se plantea una duda, insinuaci6n, etc. y nos situamos
entonces ante una variante «expresiva» o contextual de la aseveraci6n. De cualquier forma, en los grupos f6nicos o frases enunciativas
extensos, ya que la enunciaci6n no tiene expresiones afectivas ni
otras complicaciones, la linea tonaI tiende a transcurrir uniformemente, con un desnive1 inicial ascendente y ot:.ro descendente fina1.
La expresi6n enunciativa (aseverativa), en suma, expresa un
hecho, unjuicio, etc. mediante:
a) un solo grupo f6nico: el tonema desciende (cadencia)
independientemente del numero de sflabas (generalmente a partir de las ocho sflabas se suele realizar una pausa resultando
entonces dos grupos f6nicos):
(23)
Llego Maria entoncesJ-
b) dos grupos f6nicos: el primero termina en anticadencia; el
segundo, en cadencia
(24)
Ouando arrancabarnosI Uego MadaJ-
DIVERSIDAD FUNCIONAL Y AMBITOS DE ACTUACION DE LA ENTONACION
25
c) mas de dos grupos f6nicos; es el caso de las series enumerativas (véanse en § 3.1.1. las diversas estructuras posibles en la enumeraci6n)
3.1.2.2. Entonaci6n interrogativa
En generaI, la unidad mel6dica interrogativa se divide en tres
zonas:
- inicial, con movimiento ascendente, con un punto de partida
de la altura tonaI superior al de la entonaci6n enunciativa
- cuerpo, que presenta generalmente un descenso
- final, que puede ser ascendente, descendente o circunfleja.
En la interrogaci6n la primera silaba acentuada desarrolla
una elevaci6n de la altura media unos semitonos por encima de
la enunciaci6n normal. La altura es tanto mayor cuanto mayor
interés hay en la pregunta; por su parte, las silabas siguientes
desarrollan generalmente descensos mel6dicos. En cuanto a las
variantes interrogativas, se distinguen habitualmente dos formas
principales: la interrogativa absoluta y la interrogativa pronominal.
La pregunta absoluta exige una respuesta afirmativa o negativa.
Su raz6n de ser radica en el deseo de saber por parte de la persona que la formula que alcanza a la totalidad de la frase (Canellada y Kuhlmann, 1987). Su estructura tipica presenta el siguiente
esquema:
- la primera silaba t6nica presenta +3/+4 semitonos de elevaci6n
- en las silabas siguientes se produce un descenso a -7/-8 semitonos, hasta la ultima silaba fuerte o la precedente inmediata
- el final es ascendente (+5/+6 semitonos)
(25) Esquerna tipico de la entonaci6n interrogativa absoluta
(Has escrito la carta a 10s Reyes Magos?
La entonaci6n de la pregunta pronorninalse usa cuando desconocemos alglin dato concreto sobre el que interrogamos: la elevaci6n de
26
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS YNUEVOS ENFOQUES
la voz al principio de la frase es menor que en la interrogacion absoIuta (+2/+3 semitonos, desde la primera silaba tonica por encima de
la linea enunciativa). A continuacion se mantiene el nivel uniforme o
se produce un ligero descenso de -1/-2 semitonos en el cuerpo del
grupo, presentando una inflexion circunfleja la Ultima sflaba tonica,
con una elevacion de +4 o +5 semitonos sobre el cuerpo de la misma
frase y un descenso posterior a un tono normal o semigrave.
La pregunta pronominal suele presentar como primera palabra tonica un pronombre o adverbio interrogativo que soporta el
tono mas alto de la frase:
(26) Esquerna tijJico de la entonaci6n intenogativa pronorninal
2Qué les has dicho a tus padres esta ma ila na?
A estos tipos basicos se aì1ade uno mas, el de la interrogativa
disyuntiva, caracterizada por la existencia de dos miembros unidos por la conjuncion o:
(27) Esquema tipico de la entonaci6n interrogativa dùyuntiva
2Vie nes o te quedas?
3.1.2.3. Entonacion volitiva
Se utiliza para expresar orden o mandato. Puede estar constituida por un solo grupo fonico o por varios, si se le aì1aden ciertas
frases de cortesia como haga el favar; haz el favor, porfavor, etc. En
este caso, los tonemas descienden, el penultimo en semicadencia,
el ultimo en cadencia:
(28) E'squerna tipico de la entonaci6n volitiva de cortesia
~
Dame el libro /
~
por favor
DlVERSIDAD FUNCIONAL y A.MBITOS DE ACTUACION DE LA ENTONACION
27
Cuando la lfnea melodica expresa un deseo, refuerza los elementos morfologico-modales (imperativo, subjuntivo) de que dispone la lengua. Esta lfnea melodica volitiva es lmis imprecisa que
la enunciativa o la interrogativa, pues suelen intervenir en gran
medida elementos subjetivos; oscila entre el mandato y la suplica
(con grados intermedios de invitacion, recomendacion, peticion,
ruego ... ). En generaI, la entonacion de mandato manifiesta un
mayor esfuerzo articulatorio que la suplica.
Por lo demas, existen dos tipos fundamentales de entonacion
volitiva, la de mandato y la de ruego, cada una de ellas con matices
entonativos especfficos (Navarro Tomas, 1980). Asi, la entonacion de mandato tiende a coincidir con la forma exclamativa, es
decir, presenta:
- tono grave si la primera sflaba es atona
- elevacion sobre la sflaba tonica de la palabra realzada
- final descendente.
Por lo demas, la palabra sobre la que se apoya el mandato se
caracteriza por el hecho de que su sflaba tonica alcanza una altura superior a las demas. Hay ademas una ondulacion muy marcada entre sflabas fuertes y débiles.
En la entonacion de ruego, a su vez, la voz se eleva sobre la ultima sflaba tonica igual que en la entonacion imperativa o de mandato. Después, a partir de esa misma sflaba (considerablemente
prolongada en su duracion) se produce un marcado descenso,
semejante al de la entonacion enunciativa. El acento de intensidad que corresponde a la sflaba de la palabra realzada es menos
enfatico que en el mandato.
3.2.
ENToNAcroN «EXPREsrVA»
3.2.1. Fonoestilistica
Si volvemos ahora nuestra atencion sobre el ejemplo (12) iMe ha
tocado la loterfa!, nos situaremos ante un estado animico de excitacion, alegria intensa, euforia. Fisiologicamente esta situacion se traduce en una expansion de la actividad muscular, amplios movimientos de brazo, variedad y cambio constante en los rasgos faciales, etc.
El hablante se deja llevar, inconscientemente, por un estado psiqui-
28
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
co que, obviamente, afecta a su comportamiento fisio16gico-articulatorio en el momento de hablar; su actuaci6n pros6dica no es, pues,
completamente arbitraria, sino mas bien motivada (al menos parcialmente). Estarfamos ante lo que se ha dado en llamar «entonaci6n expresiva», y su descripci6n se vincula a la llamada Fonoestilistica
(Lésm, 1971; Uldall, 1960; Magdics, 1964; etc.).
Esta no es una entonaci6n «linguIstica» en el sentido de sistema, esto es, en el sentido de configurar un numero limitado de
elementos discretos relacionados entre sI, de oposiciones distintivas. Es decir, la prosodia actua aqui mas bien como vehfculo de
transmisi6n del contenido emotivo del habla, tal como Lieberman y Michaels (1962) han tratado de demostrar, llegando a conclusiones importantes respecto de la contribuci6n de la Fo Y la
amplitud en la transmisi6n de dicho contenido emotivo:
a) la amplitud desempeùa una pequeùa pero significativa parte
en el reconocimiento de las emociones
b) no hay un unico correlato acustico para la expresi6n de
emociones: el contenido fonético, los cambios destacados de Fo'
la estructura de la Fo Y el ambito de amplitud del habla, en este
orden, todos ellos contribuyen a su transmisi6n
c) los diferentes modos emotivos no dependen en el mismo
grado de los mismos parametros acusticos; diferentes hablantes
pueden aplicar parametros acusticos también diferentes para
transmitir un mismo contenido emotivo
d) el grado de perturbaci6n de la Fo parece ser un correlato
acustico fundamental de los valores emotivos, porque si las perturbaciones se difuminan aumenta la confusi6n entre contenidos.
Algunos autores, no obstante, no renuncian al estudio sistematico de la prosodia expresiva. Asl, Léon (1971: 97) ha establecido la existencia de correlatos acusticos objetivables en el ambito
pros6dico:
- el registro del patr6n me16dico tiene un valor simb6lico
directo: el registro alto representa sentimientos de timidez,
ligereza, etc.; el registro bajo favorece los sentimientos de
tristeza, gravedad, etc.
- el desvio mayor o menor entre los puntos extremos del
patr6n mel6dico manifiesta el grado del sentimiento expresado
DIVERSlDAD FUNCIONAL YAMBITOS DE ACTUACION DE LA ENTONACION
29
- el contorno mismo del patr6n me16dico permite reconocer
en ocasiones el sentimiento expresado; asimismo, la economia de la funci6n expresiva hace que una misma curva pueda desarrollar varias funciones
- la intensidad f6nica del patr6n me16dico evoca directamente la intensidad del sentimiento expresado.
La primera funci6n expresiva de la entonaci6n es, pues, la de
seùalar la actitud del hablante hacia el mensaje que enuncia. En este
sentido, como se ha advertido anteliormente, algunos valores entonativos adscritos a la funci6n Modal Primaria desarrollan matices
subjetivos o contextuales determinados bien por la intenci6n especffica del hablante, bien por la propia situaci6n comunicativa. Por
ejemplo, un enunciado aseverativo como Mariana sabré los resultados
de la analitica deberia ser asumido, funcionalmente hablando, desde
una perspectiva objetiva si efectivamente representa una mera COllStataci6n por parte del hablante; sin embargo, si interviene de algùn
modo la actitud de este (por ejemplo, si este esta esperanzado en
que los resultados no sean negativos y, en consecuencia, no deba
someterse a una operaci6n de higado, o si, por el contrario, se muestra pesimista en relaci6n a la bonanza de los mismos y practicamente
se resigna de antemano a pasar por el quir6fano), las entonaciones
peculiares con que seria articulado el enunciado previo deberan ser
adscritas, en cada caso, a una perspectiva subjetiva que identificamos
con la funci6n Modal Secunda:ria, alternativa funcional que desarrolla
contornos especfficos capaces de constituir sistema.
Se trata, pues, de indentificar este sistema modal-secundario
para que sus contornos puedan ser incluidos en el niveI o componente léxico de la gramatica y se confirmen asi las funciones sintacticas de dernarcaci6n e integraci6n también a nivel subjetivo. Desgraciadamente, si el asunto es harto complicado en el plano de la
Funci6n Modal Primaria, los problemas se agudizan exponencialmente desde una perspectiva fonoestilfstica. Desde luego, esta es,
hoy por hoy, una tarea pendiente en los estudios entonativos
sobre el espaùol, si bien existe alguna referencia a sus variantes
fonoestilfsticas o expresivas. Comentemos algunas de ellas.
3.2.1.1. Variantes entonativas expresivas
la
Navarro Tomas (1944) incluia entre las variantes expresivas de
la aseveraci6n categorica (delimitada
ENTONACION ENUNCIATIVA,
30
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
por un tonema descendente muy marcado, de ultracadencia) , la
dubitativa (rematada por un tonema de cadencia-sernicadencia) o la
insinuativa (que suele acabar con una breve inflexion ascendente
en sernianticadencia).
Por lo que respecta a las variantes expresivas en la ENToNAcroN
INTER1WGATNA, Navarro Tomas describe varios casos: en realidad,
este es el patron que mas variedad presenta en espanol.
Asi, en la pTegunta TestTictiva la intencion interrogativa recae
principalmente sobre alguno de los elementos que componen la
frase. Existe una inflexion circunfleja sobre el vocablo objeto de
la interrogacion, y un movimiento descendente del cuerpo del
grupo que arranca desde un punto de partida alto.
Existe también una pTegunta aseverativa, en cuyo caso la interrogacion se inclina hacia una aseveracion; se produce entonces
un descenso de la voz en la terminacion de la frase, y el cuerpo
melodico presenta en generaI una altura inicial superior al nivel
normal de la entonacion aseverativa. La parte final acaba en semicadencia o cadencia.
Otras veces el hablante insiste sobre lo que se acaba de 011' o
de decir. En este caso estamos ante la pTegunta Teiterativa. En ella
se mantiene la entonacion en un nivel mas alto de lo normal,
sobre todo en lo que atane a la altura de las sflabas acentuadas. El
movimiento de la voz termina con inflexion aguda. Las sflabas
acentuadas por su parte muestran cierta progresion ascendente.
Por lo demas, el cuerpo del grupo en la pregunta reiterativa no
desciende, sino que se mantiene en un niveI relativamente alto.
Por su parte, la llamada pTegunta exclarnativa, manifiesta diversas formas melodicas, segun el cadcter y proporcion de los elementos de orden logico y emocional combinados. La falta de certidumbre respecto del hecho de que se habla distingue la
pTegunta exclarnativa de la mera exclarnaci6n. En generaI, en estas
variantes se amplifican notablemente las proporciones habituales
de las formas interrogativas no marcadas; aSI, son mas agudos o
mas graves los tonos e intervalos que normalmente corresponden
a los diversos tipos de interrogativas (absoluta, relativa, restrictiva,
aseverativa, pronominal, reiterativa). La pregunta exclamativa
hace descender el niveI de su linea melodica y refuerza la tension
articulatoria de los sonidos, retardando la pronunciacion cuando
la exclamacion corresponde a una emocion honda y refrenada.
En ocasiones, en fin, se articula elllamado paTéntesis interrogativo: una pregunta dentro de una oracion enunciativa. El paréntè-
DIVERSIDAD FUNCIONAL y AMBITOS DE ACTUACION DE LA ENTONACION
31
sis interrogativo se produce con un tono relativamente alto y la
linea musical resulta mas elevada que la del constituyente melodico principal.
Por lo que respecta a los esquemas entonativos que alteran
expresiva o intencionalmente los patrones basicos de la ENTONACION VOLITIVA (es decir, el de mandato y el de rIlego), también aqui
es posible destacar algunas variantes.
Asi, ademas del mandato regular podemos hablar de un mandato
refrenado, con elevacion de la tension articulatoria de los sonidos,
que se apoya enla pronunciacion de las consonantes. Las caracterfsticas de su curva son las de una entonacion elevada y sostenida
sobre el niveI medio desde la ptimera sflaba tonica; sobre la ùltima
sflaba hay una nueva elevacion que alcanza hasta +7 semitonos
sobre elnivel normal. Después, sobre la ùltima sflaba tonica, si es la
final, o sobre la inacentuada siguiente, baja el tono a unnivel grave.
Navarro Tomas (1944) habla también de un imperativo inverso,
esto es, un mandato sin energia dinamica. El valor literal de lo que
se dice expresa lo contrario de lo que se desea. El tono se eleva
sobre el nivel normal en la primera sflaba tonica y desciende gradualmente hasta el final de la frase (una octava aproximadamente) .
En el caso de la recomendacion se produce la elevacion del tono
+2/ +3 semitonos sobre el niveI normal, con retardamiento de la
velocidad elocutiva. Se refuerza la claridad articulatoria y aumenta el nùmero y duracion de las pausas. El tono sube sobre la ùltima sflaba tonica para descender inmediatamente después.
Si se trata de una recomendacion reforzada de tono con giros
entonativos amplios y reposados, estamos ante una nueva variante,
la exhortacion. Su inicio presenta un tono grave y existe una elevacion graduaI posterior. El final presenta modulacion circunfleja.
Los rasgos de la suplica son semejantes a los del ruego, aunque
hay una diferencia en el tono subjetivo de humildad y sumision.
Al final de cada grupo aumenta la duracion de la ùltima sflaba
acentuada y se alarga la sflaba atona posterior a la tonica. En la
peticion, en fin, se acorta el descenso de la cadencia final y se elevan las sflabas tonicas de las primeras sflabas.
3.2.1.2. Entonacion exclamativa
A ptiori, un enunciado exclamativo no posee exigencias gramaticales especfficas que lo distingan de otros: cualquier oracion pue-
32
ASPECTOS DE LA ENToNACrON ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
de ser exclamativa. Ahora bien, la oraci6n exclamativa presenta con
frecuencia pronombres o adverbios exclamativos al inicio de la oraci6n, articulados con fuerte acento de intensidad. En este sentido,
todas las expresiones exclamativas tienen en comùn el hecho de
que implican la expresi6n de un grado elevado, sea del orden de la
cualidad, sea del orden de la cantidad. Asi, entre los tipos principales de exclamativas destacan, segùn Gonzalez Calvo (1986-87):
- estructuras exclarnativas introducidas por elernentos exclarnativos:
carecen de indicadores de grado superlativo (rnuy, rnuchisirno) ,
pero poseen indicadores sintacticos que aparecen también en
contextos no exclamativos: qué, cuanto, c6rno, etc.
- estructuras exclarnativas sin proposici6n subordinada: en los perfodos comparativos y en los consecutivos de intensidad, la diusula
comparativa o consecutiva puede omitirse, permaneciendo la
principal con el elemento correlativo intensivo (rnas, rnenos, tan,
tanto, tal, cada, un, de), l'esultando de elIo una curva de entonaci6n especial; se trata, pues, de una estructura exclamativa configurada por el contexto y la entonaci6n:
(29) jTe he echado tanto de menos... !
Si falta el elemento intensivo es menos frecuente la formaci6n
de exclamativas «truncadas». Si se trata de frases hechas el problema es menor:
(30) jHoy las ciencias adelantan. .. !
- estructuras exclarnativas sin constituyente pnncipal; un elemento
oracional puede quedar ponderado superlativamente por el contexto y la entonaci6n, y no se necesita el resto de la frase. Esto
ocurre por ejemplo en las oraciones exclamativas reflejas, donde
la oraci6n se apoya en las palabras oidas, como un eco:
(31) A: Me han tomdo dos mil euros en las quinielas
B: jDos mil euros! jEnhombuena!
También se observa esta estructura entonativa en algunas
locuciones enfaticas e interjecciones como caray, oh, ah, hay que
ver, no veas, desde luego, rnadre rnia, bendito sea Dios, etc., que pueden
funcionar independientemente con valor de oraciones exclamati-
DIVERSIDAD FUNCrONAL Y ÀMBITOS DE ACTUACrON DE LA ENTONACrON
33
vas; una palabra, incluso, o una forma simple pueden igualmente
funcionar como oraciones exclamativas.
- estructuras exclamativas indirectas; suelen confundirse con las
interrogativas indirectas. Las exclamativas indirectas no expresan
incertidumbre, sino que son estructuras factivas. Tienen necesariamente un valor extremo, positivo o negativo. Su interpretaci6n como
interrogativas o exclamativas depende del contexto en que ocurran:
(32) iNo sé quién ha sido el estùpido que ha llamado por teléfono!
- preguntas retoricas can irnplicatura exclamativa; no requieren
respuesta, porque la actitud del hablante no es la de pedir informaci6n. Son formalmente preguntas, pero no hay en ellas intenci6n de preguntar:
(33)
~Has
visto qué tirados de precio estan los zajJatos en esa tienda?
Por lo demas, la configuraci6n mel6dica de la exclamaci6n
responde a tres esquemas fundamentales (Navarro Tomas, 1944):
- EXcLAMAcroN DESCENDENTE,
con dos diferentes grados de
amplitud:
a) exclamaci6n menar, que sirve para expresar conmiseraci6n,
compasi6n, decepci6n, disgusto, reproche, admiraci6n o sorpresa
moderadas, etc.; entonativamente suele desarrollarse un descenso
de una octava desde el primer acento hasta el fin de la frase.
b) los estados emocionales intensos, se manifiestan con una
notable amplitud en los movimientos de la exclamaci6n: tono
mas agudo al principio de la expresi6n y mas grave al final; es el
caso de la expresi6n de amenaza, ponderaci6n, admiraci6n, etc.
- EXCLAMACrON ASCENDENTE, que se utiliza para indicar extraiieza o sorpresa; por ejemplo, con intenci6n de réplica, o como
rectificaci6n (o protesta) hacia una intervenci6n ajena. Se observa en ella una elevaci6n de la voz suave y graduaI partiendo del
tono semigrave sobre la silaba inicial, hasta un niveI semiagudo
en el ultimo acento. La ultima silaba t6nica presenta un breve
descenso y a continuaci6n se produce una nueva elevaci6n sobre
la misma silaba o la siguiente. También se da esta estructura pros6dica en oraciones exclamativas de sentido ponderativo con for-
34 ASPECTOS DE LA ENTONACIÒN ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
ma gramatical incompleta. La terminacion de la frase es simplemente ascendente, sin movimiento de descenso-ascenso.
- EXCLAMACIÒN ONDULADA. Se produce en situaciones de estados de animo fuertemente mediatizados por la alegria o el dolo l',
el entusiasmo, la desesperacion, la admiracion, la devocion, etc.
En generaI su tempo es lento.
3.2.2. Fonopmgmatica
Los problemas de base en la identificacion de los ambitos de
estudio de la prosodia expresiva no se agotan con lo comentado
hasta aquf. Asi, en una frase como
(34) Si te quieres veniry
eso~
(como cabe interpretar su entonacion final suspendida, es decir,
su caracter formaI incompleto?
En realidad, (34) representa una sugerencia, expresada a través
de un esquema prosodico apocopado; el hablante no ha recurrido
a una forma melodica interrogativa como "(quieres venir?», sino
que (34) constituye mas bien una forma «cortés», menos exigente
con la reaccion del oyente, que podra responder directamente si o
no, o bien dar una respuesta evasiva, indirecta, sugeridora, etc. El
valor de atenuacion de la construccion prosodica l'esulta aqui bastante claro, y dicho valor esta fuertemente andado en el contexto
linguistico y extralingLiistico (es decil~ la situacion comunicativa).
Estamos ante una funcion daramente «desambiguadora» de la
entonacion: usarla asi y en ese contexto ofrece al hablante la via
mas l'elevante para llegar a su meta pragmatica, seI' solidmio con el
oyente, o en un sentido mas generaI, manifestar cortesia.
Algunos investigadores han propuesto desarrollar una disciplina especializada en la descripcion de las funciones entonativas
relacionadas con este tipo de valores, visibles también en otros
ambitos del componente fonico de las lenguas (el segmental y el
paralinguistico, al menos); esta disciplina ha recibido la denominacion «provisional» de fonopmgmatica (Rittaud-Huttinet, 1995);
no obstante, en el ambito hispanico es una incognita la capacidad
de esta disciplina para desarrollar estudios ad hoc. Seria, pues,
conveniente avanzar en su desarrollo (véase en todo caso el interesante trab~o de AIvarez y Blondet, 2003).
4. ENTONACION Y PARALENGUAJE.
ENTONACION Y GESTO
Alguna cuestion mas relativa a los problemas de ubicacion de
los fenomenos prosodicos: ~como debe entenderse por ejemplo el
empIeo de un silbido ascendente-descendente para indicar admiracion (hacia una mlBer hermosa, pongamos por caso)? ~Es algo que
tenga que ver con la prosodia (ascenso tonal/ descenso tonaI) o
no? ~Donde debemos situar este tipo de fenomenos «fonicos»?
Antes de responder a estas cuestiones debemos reconocer que
la comprension de un mensaje oral no solo se deriva de rasgos
lingu~sticos verbales (segmentales o suprasegmentales) codificadoso Unicamente alcanzamos a entender el sentido completo de
una emision si tenemos en cuenta tanto los elementos pamling;iiisticos, es decir, sonidos que se manifiestan en el mensaje, pero que
no obedecen a codigos verbales establecidos, como el componente hinésico, constituido por todos los gestos que el hablante
emplea en la comunicacion con valor intencional.
Para seI' mas exactos, los msgos pamling;idsticos constituyen variaciones fonicas no segmentales distintas de las que producen el
tono, la intensidad o la velocidad de habla; su produccion se sirve
de mecanismos fisiologicos en las cavidades oral, nasal y faringea.
Son rasgos discontinuos y poco frecuentes en el habla y no muestran contrastes funcionales y formales tan nftidos como los rasgos
prosodicos. A este ùltimo grupo de rasgos correspondelia, precisamente, el silbido ascendente-descendente que lanzabamos lfneas
mas arriba a nuestra hipotética «mlBer hermosa». Detengamonos,
pues, en el comentario de los fenomenos del paralenguéUe.
Como se ha indicado, los elementbs usados en el paralenguaje
comprenden tanto sonidos linguisticos como no lingùisticos, y
ambos pueden subdividirse en recursos segmentales y suprasegmentales. Manifestaciones linguisticas sonoras del paralenguaje serian
p.e., la nasalizacion, la palatalizacion, la laligalizacion, la faringalizacion, la labializacion, etc., producidas todas ellas aislada o colaborativamente a fin de suscitar efectos comunicativos especificos.
36
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIE]OS Y NUEVOS ENFOQUES
Por su parte, los sonidos segmentales no linguisticos tienen
que ver con cualidades de la voz superpuestas a los actos de habla.
Pero no existen demasiadas descripciones fonéticas precisas
sobre tales fenomenos, lo que contribuye a aumentar las dificultades para deslindar lo linguistico-suprasegmental y lo linguisticoparalinguistico (Lyons, 1980:61).
Mas precisos y completos resultan los trabajos de Cristal y
Quirk (1964), Cristal (1969) o Cruttenden (1990). El interés de
tales propuestas radica en su proposito sistematizador respecto
del paralenguaje.
Cristal y Quirk (1964) comentan criticamente ciertos defectos
metodologicos de algunos trabajos tradicionales (como los de
Russell, 1931; Pike, 1945; Trager, 1949; Catfard, 1964; etc.):
a) el grado de detalle en sus procedimientos analiticos es muy
escaso y no admiten una base estadistica razonable para alcanzar
afirmaciones descriptivas.
b) la transcripcion estrecha que emplean es, tipograficamente
hablando, demasiado compleja para leerla y analizarla, ya que
aiiade muchos datos irrelevantes.
c) hay escaso orden expositivo e insuficiente ejemplificacion
en la presentacion de los fenomenos observados.
d) el material usado no proporciona una base solida para la
generalizacion linguistica, parque refleja por lo comun una situacion comunicativa muy concreta (p.e., la relacion doctor-paciente).
e) hay muchas diferencias en el método y la terminologia.
f) la terminologia de la descripcion no se fundamenta suficientemente en datos objetivos, acusticos o articulatorios.
La propuesta de Cristal y Quirk (1964) es ampliada y precisada por Crystal (1969), trabajo en el que la organizacion de los rasgos prosodicos y paralinguisticos obedece a una linea graduaI
continua: en el extremo mas linguistico se situan los rasgos prosodicos del enunciado, describibles en funcion de sistemas cerrados
de contrastes, integrados parcialmente con otros aspectos de la
estructura linguistica (como la gramatica) y muy frecuentes en el
habla, como es el caso del acento, la entonacion, etc. (Crystal,
1969: 129).
En el otro extremo, el menos linguistico, se situarian los rasgos paralinguisticos, menos integrables con la estructura lingUistica y menos frecuentes; configuran caracteristicas articulatorias
ENTONACION Y PARALENGUAJE. ENTONACION Y GESTO
37
menos comunes, y se confunden frecuentemente con otros rasgos no segmentales.
Cruttenden (1990), en fin, l'esalta el hecho de que tanto lo prosodico como lo paralingiifstico hacen referencia a efectos vocales
que conlIevan significado. Sin embargo, ciertos efectos paralingiifsticos, a diferencia de los prosodicos, interrumpen la cadena. Configuran las denominadas vocalizaciones, que pueden constar de
un unico fonema o de una secuencia [S] (= calIate), o en fr. [bz]
(= «irritacion,,); o secuencias que incluyen elementos fonéticamente marginales como [p0] «desprecio", [pst] (para lIamar la atencion), etc. Asimismo, en muchas lenguas africanas existen los lIamados ideofonos, proximos a las vocalizaciones, pero que no son mas
que onomatopeyas. También debemos incluir aquf los modismos
entonativos, vocalizaciones que cuentan con movimiento tonaI. En
unos casos se asocian a elementos léxicos, y en otros a secuencias de
sonidos no léxicos (silbidos, tos ... ). Las funciones de tales elementos suelen depender en gran medida de la situacion de uso.
Para la lengua espaùola se ha defendido también la participacion efectiva de determinados rasgos paralingùfsticos, si bien no desde una linea de investigacion autoctona, sino a partir de la tTadicion
norteamericana (Trager, 1949). En este sentido, debemos l'esaltar el
trabajo de Stockwell et al. (1956) donde se distingue entre las calificaciones vocales (que forman parejas opositivas del tipo sobrefuerzasobresuavidad; sobrealto-sobrebajo, etc.), los diferenciadores vocales (que
no forman parejas opositivas, p.e. el grito, la nasalidad, etc.) y los
identificadores vocales (p.e., la seùal de pregunta que a menudo aparece después de algunas afirmaciones parece pertenecer seglin estos
autol'es a esta clase de fenomenos paralingiifsticos: i, eh? [é f] ).
En cualquier caso, no se puede decir que, tradicionalmente,
estos fenomenos hayan sido investigados en el ambito hispanico.
No obstante esto, existe en los ultimos aùos la inquietud generalizada de proceder con urgencia a su estudio. Muestra de esta
inquietud creciente son estudios tan solidos como el de AlonsoCortés Fradejas (2000) y, especialmente, el de Poyatos (1994),
donde se incluye ya una exhaustiva descripcion de los fenomenos
paralingiifsticos en espaùoI. Este autor, pues, estructura los fenomenos paralingiifsticos en tres grandes grupos:
a) cualidades prima'rias de la voz; esto es, caracterfsticas vocales
que nos diferencian como individuos: timbre, resonancia, intensidad, tempo, duracion silabica y ritmo.
38
ASPECTOS DE U\ ENTONACION ESP;u'\JOLA: VIEJOS YNUEVOS ENFOQUES
b) calificadores O tipos de voz. Estan sometidos a diversos controladores de orden fisio16gico-muscular: control respiratorio,
larlngeo, esofagico, faringeo, velofarlngeo, lingual, labial, mandibular, articulatorio, de tensi6n articulatoria y control objetual
(alimentos, masticatorios, etc.). Cada uno de estos controladores
ocasiona diversos tipos de voz.
c) diferenciadores vocales o reacciones fisio16gico-emotivas, donde se integran efectos vocales tan diversos como la risa, elllan.to,
el grito, el suspiro, el jadeo, el bostezo, la tos, el carraspeo, la
acci6n de escupir, el eructo, el hipo, el estornudo.
A elIo se aiiaden otros tantos efectos paralinguisticos de Indole segmental que Poyatos (1994: 143-184) denomina alternantes;
su funci6n oscila entre la expresi6n de emociones y sentimientos
voluntaria o involuntariamente (p.e., exhalaci6n nasal de impaciencia), la expresi6n de ideas que podrfan expresarse linguIsticamente (glu-glu-glu= gorgoteo), la referencia a cualidades personales (sonido fuertemente glotalizado con labios cerrados para
denotar valor o voluntad férrea), la referencia a actividades
(jFfffp!= rapidez), etc.
Otro aspecto, en fin, que debemos considerar vinculado a los
fen6menos pros6dicos es el componente gestual dellenguaje, ya
que como dice Bloomfield (1933: 114):
we use 1'eatures 01' pitch very largely in the manner 01' gestures, as
when we talk harshly, sneeringly, petulantIy, caressingly, cheerfully,
ancl so ono In English ... pitch is the acoustic 1'eature where gesturelike variations, non-distinctive but socially effective, border most dosely upon genuine linguistic distinctions.
En todo caso, cabe distinguir dos tipos de gestos: los externos y
los internos (determinados por las cuerdas vocales). Los primeros
son ejercitados por diversas partes del cuerpo. Los segundos nos
permiten hablar de la entonaci6n como gesto articulatorio y deducir que el movimiento me16dico de la frase representa un signo
linguIstico motivado (Léon y Martin, 1970: 73).
ASI pues, las fluctuaciones tonales parecen relacionarse con
los movimientos corporales, concurrentes con nuestros estados
emotivos y sentimientos. Del mismo modo que la entonaci6n es
determinante en el establecimiento de ciertas distinciones gramaticales, algo parecido ocurre con el gesto: un cambio de postura
ENTONAcrON Y PARALENGUAJE. ENTONACrON Y GESTO
39
puede funcionar como seùal de cambio de topico, o incluso
como signo eYÌdente de que el discurso ha terminado.
Bolinger (1983a: 157) defiende, en este sentido, que la corriente
de habla o del gesto estan coordinados. Analogamente, en OtTO trabajo (Bolinger, 1983b: 104), como ejemplo de esta conexion entonativo-gestual, aduce que, en ocasiones, la sonrisa puede explicarse
como efecto evolutivo del tono alto, a modo de signo de «incapacidad»: el tono alto se relaciona con el tamaùo pequeùo de los niùos y
la indefension de los animales, que utilizarian tal recurso para solicitar proteccion. Efectivamente, el efecto acustico de la sonrisa YÌene
dado por un ascenso del segundo formante de los sonidos pronunciados, particularmente de las vocales, de modo que el hablante
sonriente imitaria el registro alto de la voz del niùo mostrando asi
una actitud no agresiva (Bolinger, 1983b: 104). O'Hala (1983) relaciona esta misma idea con un codigo de frecuencia generaI de comportamiento de los animales, segun el cual las vocalizaciones que
constan de frecuencias altas implican la pequeùez aparente del que
habla y por extension, su actitud no amenazante, sumisa, mientras
que las vocalizaciones de baja frecuencia expresan gran tamaùo aparente y amenaza, dominacion, autoconfianza.
También para Cruttenden (1990: 169-170) las relaciones entre
entonacion y gesto son estrechas. Los tonos se relacionan en
muchos casos con los gestos, p.e., el moYÌmiento de cabeza: exige
mucha practica ser capaz de articular melodias ascendentes con
la cabeza hacia abajo o a la inversa. Otras correlaciones gestuales
de melodias ascendentes: cejas levantadas, cabeza inclinada hacia
adelante, levantamiento de hombros, contacto YÌsual prolongado,
elevacion de mano y/o palmas, etc. Anteriormente Heese (1957)
habia observado una correlacion estrecha entre la entonacion
interrogativa y el gesto de la mano elevada, e inversamente, entre
el descenso entonativo y el descenso de la mano. El énfasis se
marca igualmente mediante un gesto amplio, la afirmacion brusca mediante un gesto brusco, la irritacion y la colera mediante
gestos desordenados: melodia, acento y gesto configurarian,
pues, un cOl~unto entremezclado comunicativamente relevante.
Todos estos datos son, sin embargo, excesivamente generales y
no demuestran irrefutablemente que entonacion y gesto fisico se
relacionen de forma regular. Si parece demostrado, en cambio,
que nuestros sentimientos y actitudes comparten ciertos moYÌmientos de nuestro cuerpo, incluidos los de la laringe, que se desenvuelven de modo que pueden afectar a la onda sonora resultante.
40
ASPECTOS DE LA. ENTONACrON ESPANOLA: V1EJOS Y NUEVOS ENFOQUES
De manera especifica, el efecto de la interacci6n entre prosodia y gestos se ha estudiado escasamente en el ambito hispanico.
No obstante, pueden apuntarse algunas notas interesantes: se suele considerar que hay correspondencias entre el movimiento de
la mano y de la entonaci6n; la mano del hablante traza en el aire
la linea me16dica del enunciado; en la expresi6n de la forma interrogativa, la mano se eleva, mientras que en la afirmativa desciende (Quilis, 1981:403-405). De forma mas particular, Torrego
(1974), establece ciertas coincidencias entre el contorno tonaI y
el gesto; a lo largo del enunciado el hablante realiza gestos que
forman una «secuencia gestua!», caracterizada por la progresi6n
en cada uno de los gestos integrantes, de modo que «ni se produce movimiento de retorno detras de cada gesto, ni aparecen alteraciones en la postura mantenida por el hablante en el curso de
su ejecuci6n». El final de un enunciado viene marcado simultaneamente por el suprasegmento de entonaci6n y por el final de la
secuencia gestual. Del mismo modo, los titubeos en el habla van
acompaiiados por gestos de semejantes caracteristicas.
5. ENTONACIONYVARIACION LINGUISTICA
El uso diferenciado de la entonaci6n permite establecer distinciones de indole variacionista, proporcionando informaci6n
relacionada con el individuo (edad, sexo, temperamento, caracter, etc.), informaci6n sociolingiiistica (grupo al que pertenece el
hablante, medio social, etc.) y/o informaci6n de caracter diat6pico (origen geografico). Ahora bien, aunque la existencia de la
variaci6n entonativa parece un hecho inequivoco, es patente la
escasez de informaci6n en torno a las variedades entonativas estilisticas o de registro, de clase social o de sexo (Cruttenden, 1990:
125 y ss.).
5.1.
VARIACION DIATOPICA
La mayoria de enton6logos coincide en admitir la existencia
de variaciones mel6dicas en funci6n de la geografia. Representan
un hecho evidente en cualquier lengua, desde el arabe popular a
las lenguas eslavas, pasando por las lenguas indigenas amerindias
o el chino. Puesto que nuestro trabajo afecta fundamentalmente
a la lengua espaiiola hemos creido conveniente incluir una
pequeiia reseiia alusiva al estado actual de los estudios entonativos hispanicos y su interés por la variaci6n diat6pica.
Del mismo modo que podemos hablar de una dialectologia
basada en los niveles fonético-segmental, morfosintactico o léxico-semantico, es posible mostrar una diferenciaci6n dialectal vincuIada al comportamiento de los rasgos suprasegmentales. En
este sentido Quilis (1985) habla de una entonaci6n dialectal hispanica, terreno en el que se nos ofrece un aspecto de la entonaci6n
no distintivo ni demarcativo, pero si arraigado en la tradici6n de
cada zona dentro de una misma area lingiiistica.
A ese conjunto de elementos de orden musical no utilizados con
fines distintivos se le ha venido llamando tradicionalmente «tonillo
o acento de cada comarca» (Alarcos, 1964: 160-161). Sin embargo,
42
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
tales diferencias entonativas, que algunos denominan «tonadas»
(Nvarez Buylla, 1948-49) no se deben en ningùn caso a una estructura diferente del aparato fonador, sino que son consecuencia de
una tradici6n pros6dica, a través de siglos en muchos casos.
En generaI, la bibliografia alude a la notable diversidad dialectal del espaùol en el orden pros6dico (Kvavic, 1976); pero abundan las afirmaciones impresionistas sobre, por ejemplo, la cualidad grave del castellano comparada con la cualidad aguda de los
dialectos hispanoamericanos. En todo caso, la visi6n que se ha
venido dando sobre estos asuntos es mas bien superficial y subjetiva, si bien debemos destacar la existencia de alguna honrosa
excepci6n como el trabajo de Revert (2001), donde se apuntan
con bastante claridad d6nde deberian residir las bases de la descripci6n de la entonaci6n dialectal hispanica:
La comparaci6n intedialectal puede mostrarse, creemos, como una
fuente importante de caracterizaci6n entonativa de las variantes del
espaùol (y de otras lenguas) en tanto que obliga (... ) a una formulaci6n previa (y una constante reformulaci6n) de sus principios entonativos generales (... ) Sin embargo, en dicha comparaci6n hay que
tener en cuenta siempre qué es lo que se va a comparar. Es decir, si
pensamos que cada dialecto puede conformar un sistema con subsistemas correspondientes a los distintos niveles socioculturales existentes dentro de la misma regi6n (... ), el analisis comparativo del habla
de un lugar determinado (... ), entendida como el conjunto de todos
los niveles de esa regi6n, debe realizarse comparando cada niveI particular de habla con el nivel correspondiente de otra variedad, y no el
mismo conjunto de niveles de otro lugar (Revert, 2001:38).
Por lo demas, en la colectividad hispanohablante los factores
comunes por lo que respecta a los elementos suprasegmentales
son mucho mas numerosos que las diferencias reales, teniendo
en cuenta que la influencia de las lenguas indigenas de sustrato
parece haber sido «demostrablemente nula» (Sosa, 1999: 256).
5.1.1. Dialectos de EsjJaiia
Podemos incluir en este apartado todos los trabajos de Navarro
Tomas, relacionados con la prosodia, no etiquetados por su autor
como especfficamente dialectales, pero integrables en un marco dialectal, puesto que la variedad estudiada es la de Castilla, la regi6n centraI de la Peninsula Ibélica. Al margen de la densa obra de Navarro
ENTONACIONYVARIACION LINGÙiSTICA
43
Tomas, en relaci6n con esta zona dialectal merecen seI' mencionados
tTabajos corno los de A. Alonso y Henriquez Ureìì.a (1938) o Quilis
(1975). Otras valiedades peninsulares de la entonaci6n espaìì.ola son:
a) la entonaci6n extremeìì.a, desclita en el trabajo de Canellada
(1941); en su estuclio la autora opone los moldes entonativos estandar propios del castellano centraI (oraci6n enunciativa, interrogativa absoluta, interrogativa relativa, interrogativa reiterativa, etc.) a los
del extremeìì.o, dialecto cuya caracteristica fundamental es la interrogaci6n adrnimtiva, pronunciada con un aire de extraii.eza.
b) el habla de HeIlin (Albacete), trabajo realizado por L6pez
Jiménez (1977), para quien la caracteristica fundamental en esta
zona, por lo que ataìì.e a la entonaci6n, es el alargamiento de la
silaba final del grupo f6nico, principalmente en posici6n final
absoluta, en las frases interrogativas.
c) un trabajo m;:is reciente de Quilis, publicado en 1989, sobre
la entonaci6n de Gran Canaria, se basa en el analisis de la entonaci6n en conversaciones entre estudiantes grancanarios; esta
misma zona geografica ha sido estudiada también por Dorta
(e.p.) y Dorta y Hernandez (e.p.).
d) asimismo Sosa (1999: 209-216) describe algunas diferencias
en la entonaci6n interrogativa absoluta entre hablantes de SeviIla, Barcelona, Pamplona y Madrid.
e) mas recientemente, y desde una perspectiva comunicativa,
Monroy Casas (2002) ha descrito el sistema entonativo del murciano hablado.
5.1.2. Dialectos arnericanos
Los dialectos hispanoamericanos que tradicionalmente han
recibido mayor atenci6n por lo que a la entonaci6n se refiere han
sido, sin duda, los de México, Argentina y Chile; al margen de
eIlos existen investigaciones referidas a paises de América CentraI
como Honduras (Herranz, 1990), Nicaragua (Lacayo, 1962) o
Panama (Graell Stanziola, 1973), y se han realizado también estudios mas recientes en torno a la entonaci6n en paises caribeìì.os
como Cuba, Republica Dominicana (Bosch, 1984; Jiménez Sabater, 1984), Santo Domingo (Henriquez Ureìì.a, 1940) y Puerto
Rico; otros trabajos en fin se dirigen a paises como Venezuela
(Obreg6n Muìì.oz, 1975, 1981a y 1981b; Sosa, 1991 y 1999; ChelaFlores y Sosa, 1999 o Mora, 1998), Colombia (Montes, 1996) y
44
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPAl"JOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
otras naciones de la zona andina como Ecuador (Cordova, 1996),
Peni (Caravedo, 1983 y 1996) YBolivia (Coello, 1996).
Sobre la entonacion en Argentina, varios subdialectos han sido
estudiados individualmente y comparados entre si.
En cualquier caso, de los diversos trabajos relativos a la entonacion argentina destacan sobremanera dos amilisis que representan cierta sofisticacion metodologica: nos referimos a los estudios de Fontanella de Weinberg (1966) y (1971). En el primero
compara la entonacion del espanol de Buenos Aires y Tucuman
usando un mismo esquema descriptivo; su analisis, no obstante,
puede calificarse de meramente auditivo. En su trabajo de 1971
analiza, en cambio, la entonacion de Cordoba (Argentina) partiendo del mismo marco teorico que en 1966, aunque esta vez
postula cuatro niveles tonales contrastivos (/1/ bajo, /2/ medio,
/3/ alto y /4/ extra-alto [énfasis]) en lugar de tres.
Como se ha indicado, otro dialecto que ha recibido atencion
prioritaria por lo que respecta al estudio de su curva melodica ha
sido el rnexicano. De entre los diveros estudios realizados, es precisamente el de Kvavic (1975) el que ahonda de forma mas originaI
en las peculiaridades de la curva melodica mexicana. Estudia las
terminaciones interiores y finales de frase en el estilo conversacional, y representa un intento por hacer avanzar los estudios estancados en la entonacion leida, fUados desde el Manual de Navarro
Tomas. Kvavic plantea asi la percepcion prosodica segiin una escala
de intervalos rnusicales; y obtiene, a su parecer, un medio mas facil
para categorizar las formas, si bien los términos musicales aplicados a las configuraciones melodicas (intervalos de tercera, cuarta,
quinta... ) deben interpretarse como «aproximaciones» a intervalos musicales, y no como impresiones «literales» del sonido.
El espanol de Chile también ha sido descrito entonativamente
con cierto detalle. No hace demasiado tiempo Urrutia Cardenas
(1988) ha presentado los esquemas entonativos chilenos mas
usuales, valorando sus funciones distintiva, dernarcativa y expresiva.
Entre sus conclusiones cabe resaltar que:
a) la oposicion configurativa basica afecta a la oracion enunciativa y a la interrogativa, como manifestacion de la funcion distintiva, mediante las junturas descendente y ascendente.
b) hay variadas infiexiones que presentan reiteradamente segmentos de entonacion circunfleja, con contrastes marcados entre
los minimos y maximos de frecuencia fundamental.
ENTONACION Y VARIACION LINGUiSTICA
45
c) el empleo del tempo varia en funci6n de las actitudes del
hablante y la necesidad de delimitar el discurso.
d) no hay correspondencia objetiva entre los niveles tonales y
las variaciones de la curva de entonaci6n.
El resto de dialectos hispanoamericanos cuenta con trabajos
dispersos y parciales, si exceptuamos los que describen las entonaciones puertorriqueiia y cubana.
Por lo que ataiie al espaiiol de PueTto Rico, el primer estudio
destacable corrresponde a Navarro Tomas (1948), para quien en
esta zona el tono medio de la elocuci6n se desarrolla sobre una
linea media algo mas elevada que la que sirve de base al castellano ordinario. El descenso final de las oraciones declarativas no
suele producir cadencias demasiado pronunciadas. Mas preciso
en su descripci6n es Kvavic (1978), quien aiiade algunas matizaciones a las impresiones de Navarro Tomas: un semiascenso
seguido de pausa seiiala el topico de la oraci6n, la entonacion C01npleja comunica grados de énfasìs, etc.
En cuanto al espaiiol de Cuba, Garda River6n (1985) ha estudiado el espaiiol de La Habana, donde seiiala tres niveles tonales
que originan patrones diversos. Garda River6n muestra desacuerdos con las apreciaciones generales de Navarro Tomas (l 948) :
para ella no se observan en la variante cubana ni una abrupta elevaci6n del tono al comienzo de la frase interrogativa ni un mesurado descenso en el tono generaI del cuerpo de la frase. En cualquier caso, uno de los mayores méritos de la obra de Garda
River6n es ofrecer un sistema funcional notablemente desarrollado respecto de la variante entonativa dialectal cubana,justificado
situacional y pragmaticamente, lo que representa, sin duda un
avance metodo16gico en la entonologia hispana (Garcfa River6n,
1996a, 1996b y 1998). Sobre ello volveremos en § 6.6.2.
El trabajo de Revert (2001), en fin, nos permitira acceder a
mayores detalles sobre la entonaci6n dialectal hispanoamel'icana.
5.2.
VARIACION DIAFASICA
En relaci6n a la variaci6n diafasica, debemos l'etomal' algunas
ideas apuntadas previamente al estudial' el potencial estilistico de
la entonaci6n (§ 3.2.1.).
Asi, en generaI, los tonos de los gl'upos no finales de frase con
46
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
ascenso-bajo O descenso-ascenso son propios de un estilo formaI,
mientras que en los estilos informales predomina el ascenso-alto.
El tono sostenido-medio aparece con frecuencia en los discursos
de los politicos; la conversaci6n, prototipo de estilo informaI, utiliza por su parte los tonos informales no finales. Del mismo
modo, en esta modalidad oral parece ser mas corriente que en la
lectura la presencia del foco contrastivo en cabecera de grupo
(Cruttenden, 1990: 125 y ss.).
De cualquier manera, las marcas pros6dicas que puedan
determinar el reconocimiento de un registro como +/- formaI
constituyen todavia un asunto pendiente de estudio en el marco
de la entonologia hispanica.
5.3.
VAIUACION DlASTAATICA
Tampoco las relaciones entre lengua y estrato social han sido
excesivamente tratadas en lo que ataiie a la entonaci6n, y no solo
en relaci6n al espaiiol, sino tampoco en relaci6n a otras lenguas.
Asi, en el caso del inglés Mc Gregor (1980) ha observado el frecuente uso del ascenso-alto en la variante del inglés australiano,
especialmente entre los adolescentes. ~Es acaso un cambio entonativo surgido entre los j6venes?
Es cierto, sin embargo, que en generaI se observan diferencias
debidas al sexo: las mlBeres suelen hacer uso de una entonaci6n mas
expresiva; la diferencia de Fo entre hombres y mtBeres l'esulta a menudo mas pronunciada de lo que cabria suponer solo a partir de condicionamientos fisio16gicos. Por lo demas, parece observarse que los
trab~os referidos a este ambito (relaciones entre entonaci6n y variable «sexo») han incidido, bien en diferencias de sexo motivadas socioculturalmente, bien en diferencias determinadas fisio-bio16gicarnente.
Desde el punto de vista de la variaci6n pros6dica en funci6n
del sexo determinada por factores socioculturales, debemos l'esaltar el trabajo de McConnell-Ginet (1983). Sin llegar a conclusiones determinantes, revisa algunas de las opiniones mas extendidas en torno a la cuesti6n, e incluso introduce un avance de
principios para fundamentar su particular perspectiva te6rica
sobre las diferencias sexuales en la entonaci6n:
a) las comunidades de habla asocian explicitamente determinados patrones entonativos con la voz de las mujeres. Estos patro-
ENTONACION YVARIACION LlNGlrisTICA
47
nes funcionan como estereotipos culturales y pueden seI' usados
para la imitaci6n burlesca de mlueres u hombres. Pero los patrones femeninos pueden ser también usados por los hombres para
expresar su rechazo a canones socialmente impuestos de conductas
sexuales apropiadas.
b) ademas de los estereotipos abiertos hay ciertas caracterfsticas generales de la entonaci6n que se correlacionan con el sexo
del hablante. Para presentarse a si mismo como femenino o masculino, un individuo puede modificar el registro de su curva
mel6dica hacia extremos arquetipicos identificados con el habla
de una mujer o de un hombre.
c) el habito de mantener el tono y alterar la fuerza (amplitud)
puede servir a la mujer para atraer o mantener la atenci6n del
oyente. Las mujeres suelen optar por este recurso mas que los
hombres debido en unos casos a su relativa falta de poder, y en
otros a su frecuente contacto con niùos pequeùos no socializados
todavfa que atienden solo a seùales verbales inmediatas.
d) dado que la funci6n linguistica principal de la entonaci6n
es adecuar los enunciados al discurso, las mujeres y los hombres
pueden usar patrones diferentes para situaciones equivalentes
porque sus estrategias comunicativas son diferentes.
En cuanto a los condicionantes fisio-biol6gicos y su incidencia
en la diversidad entonativa entre sexos, Bolinger (1989: 21-25)
observa que los tonos altos estan asociados con 6rganos productores de sonido pequeùos; este es el caso de niùos y mujeres. Los
hombres presentan en cambio un tono global mas bajo.
Ahora bien, las diferencias biol6gicas son desarrolladas por
ambos sexos mediante la exageraci6n de rasgos. Las mlueres realzan la cualidad femenina de su voz mediante el empIeo de registros mas elevados, aunque algunas pueden actuar de forma
opuesta para l'esultar mas autoritarias. Los hombres en muchas
sociedades adoptan un estilo masculino empleando por exceso el
rango mas bajo de sus tonos.
De cualquier forma, parece ser que la mayor variabilidad en la
entonaci6n femenina se deliva de la noci6n generaI de dinamismo
(Brend, 1975: 2 L1): la entonaci6n femenina tiende a seI' mas
amplia en rango, a usar una mayor variedad de patrones, y a
incluir un mayor nùmero de cambios en un tiempo dado, que la
entonaci6n masculina. En este sentido, F6nagy (1969: 23) partiendo de la entonaci6n hùngara, ha observado que las preguntas
48
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
pronominales con un ascenso final son mas frecuentes en la pronunciacion de las mujeres; el ascenso final da a la oracion un
matiz femenino y la melodia descendente se siente como mas
masculina.
Esta area de estudio constituye, en todo caso, un umbral que
debe ser superado en el estado actual de los estudios prosodicos y,
por supuesto, el ambito hispanico no constituye la excepcion
(véanse sin embargo los trabajos de Quilis, 1989; Moreno, 1998 o
Hidalgo, 2002).
6. MODELOS DE ANAusrs ENTONATlVO
Y SU REPERCUSrON EN LA DESCRIPCrON
DE LA ENTONACrON ESPANOLA
Una vez establecidos los fundamentos de la entonaci6n lingùfstica stricto sensu, y delimitada su area de estudio o, cuando
menos, configurados los perfiles de su ambito de acci6n, serfa
conveniente presentar, siguiera a tftulo introductorio, los modelos descriptivos a gue la entonaci6n espaiiola ha estado vinculada
desde gue se inici6 su descripci6n a principios del siglo xx.
6.1.
MODELO DE ANALISIS POR CONFIGURACIONES
(AC)
Constituye un modelo de analisis genuinamente britanico, ya
gue ahonda sus rafces en la tradici6n fonética inglesa, escuela
donde se cuentan figuras tan relevantes como Jones (1918), Palmer (1922), Amstrong y Ward (1926), Schubiger (1958), O'Connor y Arnold (1961), Cristal (1969) o Halliday (1970).
Como principio fundamental este método sostiene gue el contorno global de un grupo de entonaci6n posee una funci6n
semantica especffica. En este sentido, el significado depende fundamentalmente de la elecci6n del tono principal del grupo, cuya
interpretaci6n resulta finalmente matizada por otros elementos
del grupo de entonaci6n. El grupo de entonaci6n consta de los
siguientes elementos: nucleo, cola, cabeza, precabeza.
El nucleo es el unico componente esencial del grupo de entonaci6n y coincide con el ultimo acento, el denominado acento
nuclear. Sobre este acento tiene lugar el tono nuclear, es decir, el
tratamiento entonativo gue el hablante aplica al nucleo del grupo: se realiza a partir de la ultima sflaba acentuada y puede
extenderse a las sflabas atonas siguientes (si las hay). Los tonos
nucleares pueden ser simples o complejos. Los primeros son unidireccionales, el movimiento de la entonaci6n no cambia (descenso, ascenso, suspensi6n):
50
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA.: VIEJOS YNUEVOS ENFOQUES
FIGURA l
DESCENSO
ASCENSO
SUSPENSION
Los tonos complejos pueden ser bidireccionales, es decir, puede haber un cambio de direccion de la entonacion: descensoascenso yascenso-descenso (algunos autores aùaden el ascensodescenso-ascenso y el descenso-ascenso-descenso):
FIGURA 2
Descenso-Ascenso
Ascenso-Descenso
N
Descenso-AscensoDescenso
Ascenso-DescensoAscenso
La cola coincide con las suabas atonas que, en su caso, aparecen a
continuacion de la suaba nuclear. Normalmente, en el transcurso de
la cola se mantiene el movimiento tonaI iniciado en el nucleo, a no
ser que se trate de un tono complejo (vid. supra). Asi, en el caso de
los tonos descendentes el ascenso puede desarrollar el movimiento
sobre la suaba nuclear misma o a lo largo de las suabas que constituyen la cola, permaneciendo entonces estatica la suaba nuclear en el
punto de arranque del ascenso. En el caso de los clescensos tonales,
la bajada puede producirse sobre la suaba nuclear o en forma cle
desnivel desde esta suaba hasta las suabas constitutivas de la cola.
La cabeza se extiende desde la primera silaba tonica hasta la
silaba que precede inmediatamente al nucleo. Los acentos presentes en la cabeza del grupo se denominan en el modelo acentos
ìVlODELOS DE ANALISIS ENTONATIVO Y SU REPERCUSION
51
jJrenucleares. En generaI, la mayorfa de seguidores de este modelo
admiten la posibilidad de que el primel' acento pl'enucleal' inicie
un movimiento entonativo que se extienda hasta la sflaba nuclear; dicho tono puede sel' alto, bajo, estatico o dinamico:
FIGURA 3
•
•
•
Cabeza estatica alta
•
Cabeza estatica baja
FIGURA 4
Cabeza dinamica
Ascendente
Cabeza dinamica
Descendente
Asimismo, se contempla la posibilidad de que las configul'aciones de cabeza puedan l'epetil'se en un mismo gl'upo (cabezas
complejas); en este caso es necesal'ia la pl'esencia de, al menos,
otl'o acento pl'enucleal':
FIGURA 5
Cabeza compleja
Descendente
Cabeza compleja
Ascendente
FIGURA 6
••
•
•
•
Cabeza compleja
Descendente Estatica
Cabeza compleja
Mixta
52
ASPECTOS DE LA ENToNACrON ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
La precabeza, en fin, se situa delante de la cabeza y esta constituida por el conjunto de las posibles sflabas atonas precedentes.
De este modo podemos encontrar grupos formados por precabeza+cabeza+nucleo, como en (35):
(35) Los [nmos estudian con pa] ciencia
o grupos formados por precabeza+nucleo, como en (36):
(36) [Se descui]
do
En realidad, el modelo AC no ha tenido una aplicacion exacta
al espaiiol, si bien el sistema propuesto por Navarro Tomas guarda muchas coincidencias y, en lfneas generales, podria asimilarse
a dicho modelo.
Asi, en la propuesta de Navarro Tomas las partes constitutivas
de la unidad mel6dica son la inflexi6n inicial (precabeza), el cuerpo
rnel6dico (cabeza) y la inflexi6n final (nucleo+cola). Hay que reconocer, sin embargo, que para Navarro Tomas no existe en espaiiol un
elemento especffico final o cola, ya que la inflexion final incluirfa
el ultimo acento y las sflabas atonas que eventualmente le sigan.
Por lo demas, de acuerdo con la correlaci6n que el modelo
AC establece entre entonaci6n y significado, la equivalencia con los
tonemas propuestos por Navarro Tomas no siempre es exacta: la
cadencia es comparable con el descenso bajo, la anticadencia se equipara con el ascenso alto y la suspensi6n con el nivel rnedio. Para Navarro Tomas la cadencia es el tonema con que concluyen las declarativas en los grupos entonativos finales absolutos, la anticadencia
representa en generaI continuidad, informacion incompleta, de
modo que suele preceder a un grupo entonativo acabado en
cadencia. La suspensi6n se empIea entre grupos estrechamente
relacionados, por ejemplo, cuando un grupo antecede a una aposici6n o vocativo:
(37) El soldado, fusil en rnano, no dejaba de observar a su alrededor
Los dos tonemas restantes propuestos por Navarro Tomas son
la sernicadencia, que suele aparecer en las series enumerativas y, en
otro sentido, en algunas interrogativas, y la sernianticadencia, que
separa grupos con menor diferenciacion entre si que los separados por anticadencia.
MODELOS DE ANÀLrsrs ENTONATIVO Y SU REPERCUSrON
53
Una de las diferencias mas destacables entre los modelos AC y
la propuesta de Navarro Tomas es que para los primeros lo
importante para determinar el valor de la entonacion es no solo
el tono nuclear (final) sino también la configuracion prenuclear
asociada. Para el autor espaiiol, en cambio, la inflexion final es en
si misma importante, y hasta suficiente.
Por lo demas, los modelos britanicos han sido bastante criticados por su excesivo detallismo en el plano semantico, esto es, por
su desmesurado fonetismo descriptivo que, paradojicamente, no va
asociado a datos acusticos verificables; hay que advertir, sin embargo, que el periodo de desarrollo del modelo AC, coincide con una
época de escaso avance en las técnicas de analisis acustico, en la
medida en que resultaba sumamente complicada la observacion y,
por tanto, el analisis cuantitativo preciso de la frecuencia fundamental (F o)' Por otro lado, muchos de los analisis intuitivos de este
modelo han resultado sumamente afinados en sus conclusiones.
Aspecto especialmente problematico del modelo AC es su pretension de validez fonologica, es decir, su aspiracion a llegar a
establecer los tonos nucleares posibles de las diversas lenguas. En
realidad, no todos los analisis resultan coincidentes, de modo que
algunos criticos con el modelo han puesto en duda ese pretendido caracter fonologico. En este sentido, p.e. unos autores proponen unicamente dos tipos de tono nuclear complejo (vid. supra),
mientras que otros incluirfan hasta tres o cuatro.
Otra divergencia metodologica, en fin, viene dada por el criterio de diferenciacion: Palmer p.e. clasifica los tonos nucleares
atendiendo a la direcci6n de su movimiento (ascendente, descendente, etc.) y otros como Kingdon, O'Connor y Arnold o Schubiger los diferencian teniendo en cuenta el punto de partida o el punto final del movimiento entonativo.
Otro aspecto igualmente criticado es el tratamiento semantico-pragmatico de la entonacion. Asi, el minucioso trabajo descriptivo de O'Connor y Arnold ha sido desautorizado al incluir
entre los valores actitudinales o pragmaticos de la entonacion
algunos matices que parecen corresponderse mejor con el componente léxico o se vinculan a factores extralingùisticos o contextuales. Por lo demas, el excesivo celo descriptivo de estos autores
obstaculiza en ocasiones el acceso a una etapa de abstraccion y sistematizacion de los valores semantico-pragmaticos, cuya explicacion queda, en la practica, a merced del uso particular en cada
enunciado espedfico.
54
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
6.2.
MODELO DE ANALISIS POR NIVELES
(AN)
El modelo de amilisis por niveles hunde sus rafces en la tradici6n
estructuralista norteamericana de base bloomfieldiana. Efectivamente, Bloomfield estableci6 una primera distinci6n entre sonidos
y modificaciones, en la idea de que los sonidos articulados son susceptibles de experimentar cambios vinculados «al espacio de tiempo a través del cual se continua un sonido; la fuerza con la que se
produce; el tono musical de la voz durante su producci6n» (Bloomfield, § 7.1.), con lo que se establecia c1aramente la diferenciaci6n
entre segrnentos y suprasegrnentos.
ASI pues, el modelo AN c1asico, inspirado en Bloomfield, y
desarrollado en profundidad por Trager y Smith (1951) establece
una serie de fonemas tonales: los niveles tonales, las junturas y el
acento.
En generaI se distinguen cuatro niveles tonales, desde el nivel l
(el mas grave) al niveI 4 (el mas agudo); tales niveles no tienen
un valor absoluto sino relativo. También son fonemas tonales las
(~unturas» (junctures) y el acento (stress, con CLlatro niveles: primario, secundario, terciario y débil:).
Con respecto a las junturas Trager y Smith distinguen dos
tipos: la juntura terminal (descenso, ascenso o suspensi6n) que
marca el final de una expresi6n y la direcci6n de la infiexi6n
mel6dica final, y que a veces se manifiesta como pausa, y la juntura interna o juntura interna abierta (que en algunas lenguas como
el inglés marca los lfmites entre palabras).
Sus primeras aplicaciones al espaii.ol vienen dadas por los trabajos de Stockwell, Bowen y Silva-Fuenzalida (1956) y Silva-Fuenzalida (1956-57). Un aspecto que tratan detalladamente es la existencia de la juntura interna abierta en espaii.ol (o plus juncture)
que consideran presente en los a16fonos de ciertos dialectos del
espaii.ol en posici6n final de palabra o en ciertos prefJjos (como
p.e. en deshielo). Sin entrar en detalles hay que advertir que, en
generaI, esta postura ha sido bastante discutida entre los especialistas (véase al respecto el artfculo de Quilis, 1964). Menor discusi6n plantea la postura de estos autores respecto de la exigencia de
juntura terminaI en espaii.ol; tales junturas desarrollan en generaI
algun tipo de pausa al final de la emisi6n: la juntura descendente
implica una ralentizaci6n en el tempo elocutivo, un descenso en
el tono de la sflaba anterior y un cese graduaI en la fonaci6n; la
juntura ascendente implica el mismo retardamiento elocutivo, un
MODELOS DE ANAusrs ENTONATIVO Y SU REPERCUSrON
55
ascenso del tono de la sllaba anterior y el mismo cese brusco en la
fonacion; la juntura suspensiva no representa ningun cambio en el
tono de la sllaba anterior y comparte las otras dos caracteristicas
mencionadas con las junturas descendente y ascendente, siempre
que sea evidente la presencia de pausa.
Entre los niveles de altura tonal Stockwell, Bowen y Silva-Fuenzalida (1956) distinguen tres con valor fonologico, el nivel 1 o tono
bajo, el nivel 2 o tono medio y el niveI 3 o tono alto, cada uno de
los cuales presenta alofonos diversos que se hallan en distribucion complementaria: los alofonos de altura media suelen situarse en el medio de la frase, mientras que los de menor altura se
anteponen al descenso terminaI y los de mayor altura se ubican
inmediatamente antes de lajuntura de elevacion terminaI. Los
signos +1- representan el grado inferior o superior de estos alofonos; en cualquier caso, los unicos componentes con valor fonologico son los niveles 1, 2 y 3.
En cuanto al acento, se proponen tres tipos, el fuerte F I, el
medio l'I yel débil, que no recibe ninguna representacion simbolica. Sobre su ubicaciol1 respectiva estos autores no parecen excesivamente explkitos. En todo caso, el acento medio parece situarse en la
tercera sllaba, a partir del acento Juerte, de cualquier expresion que
posea como minimo cuatro sllabas y que esté constituida al menos
por dos palabras (si se trata de una sola palabra con mas de tres sllabas, el acento medio se situa siempre sobre la plimera sllaba):
4
105
3
ca
2
ta
l
la ne5
En cualquier caso, lo mas destacable de esta propuesta es la
naturaleza fonologica de sus componentes, esto es, su capacidad
para formar un sistema de oposiciones. Asi, las diversas combinaciones de Jonemas tonales (niveles de altura tonal,juntura terminaI y
acentos) configuran los llamados mOlfemas tonales que establecen,
en fin, contrastes de caracter semantico (por ejemplo, para oponer
expresiones ase-uerativas e interrogativas absolutas). Pues bien, tales
morfemas tonales constituyen la base de los patrones entonacionales de las diversas lenguas, y por tanto, también del espaùol.
Frente a la aplicacion estricta del modelo AN c1asico, las propuestas de Quilis (1981) y (1993) introducen un cambio de perspectiva interesante, ya que para élla asignacion de niveles no vie-
56
ASPECTOS DE L'\ ENTONACrON ESPANOU: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
ne dada fonologicamente (a priori), sino que se establece a partir de las curvas melodicas «reales». Su modelo, pues, viene a
combinar los modelos de Navarro Tomas (equiparable al sistema
AC) y el modelo estructuralista AN. Ahora bien, lo que Quilis
entiende por configuraci6n no es exactamente lo que opina el
modelo AC, donde se distinguen tres representaciones posibles
para cada curva:
- la acustica concreta, derivada del estudio empirico espedfico
de dicha curva.
- la tonal interlineal (donde se indica entre dos lfneas horizontales paralelas el campo de entonacion, quedando marcados entre
dichas lfneas en puntos gruesos las prominencias o acentos fuertes,
en puntos pequeiios las sflabas no prominentes y en trazos ascendentes, descendentes o suspensivos los movimientos finales).
- representacion abstracta, que constituye una representacion
ancha y constituye «un cierto niveI de analisis fonologico de los
esquemas tonales» (Cruttenden, 1986: XI).
El modelo de Quilis responde mas bien al primer tipo de
representacion (acustica concreta). En cualquier caso, a pesar de
sus posibIes elementos de critica, hay que apreciar en su justa
medida la propuesta de Quilis en lo que supone de desarrollo
descriptivo de las funciones entonativas del espaiiol, gracias a lo
cual estudios posteriores han podido precisar mejor su ambito de
analisis (es decir, los niveles funcionales de la entonacion: linguistico, expresivo y sociolinguistico).
Las aportaciones mas relevantes del modelo AN, al menos por
lo que respecta a su aplicacion al espaiiol, son detalladas, en fin,
en un interesante trabajo de Martlnez Celdran (2003: 94):
- las junturas terminales son relevantes y van asociadas a un
retardamiento en el tempo elocutivo de la ultima sflaba anterior a
la pausa; en cambio, lajuntura interna abierta no desempeiia
ningun papel destacable desde el punto de vista entonativo (se
trata mas bien de una cuestion de silabeo).
- los tres niveles tonales propuestos por el modelo c1asico son
asumibles, entendiendo que los niveles l y 2 se aplican a entonaciones neutras y el nivel 3 se considera para elementos enfaticos.
- el punto de anc1aje de los niveles tonales corresponde a la
sflaba mas prominente, a partir de la cual se asignan dichos nive-
MODELOS DE ANALrsrs ENTONATNO Y SU REPERCUSrON
57
les a otras posiciones, si bien la teorIa deberia implementarse con
la consideraci6n de curvas reales (niveI fonético) que sirvan para
establecer los patrones entonativos. En este sentido, el modelo
AN c1asico partia de consideraciones apriorIsticas no del todo
aceptables (p.e. la afirmaci6n de que toda sflaba t6nica posea un
tono alto y las atonas presenten un tono bajo, no siempre es evidente).
En definitiva, al modelo AN cabe el mérito de haber propuesto por primera vez una explicaci6n fono16gica rigurosa de la
entonaci6n, prop6sito que ya no dejara de estar presente en sucesivos modelos explicativos.
6.3.
MODELO IPO (IN571TUTE FOR PERCE'PTION RE5EARCH) :
LA ESCUELA HOLANDESA
A las escuelas britanica y norteamericana se aiiaden otros
modelos originales igualmente aptos para el analisis entonativo.
Debemos resaltar en este caso la Escuela Holandesa, representada principalmente por 't Hart, Collier y Cohen (véase al respecto
't Hart, Collier y Cohen, 1990).
A priori el modelo podria asociarse a la linea de analisis fonético caracteristica del modelo AC, si bien la perspectiva del modelo IPO es perceptiva, es decir, importa sobre todo la capacidad
del oyente para reconocer la realizaci6n de determinadas curvas
de manera sistematica. Su objetivo, pues, es la definici6n de un
modelo predictivo de la forma de las curvas mel6dicas a partir de
sus constituyentes basicos, los patrones mel6dicos.
De manera mas especffica, la propuesta se fundamenta en la
capacidad de combinaci6n de diversos patrones mel6dicos de
ambito reducido (varias sflabas), los movimientos y las configuraciones,
superpuestos a un patr6n mel6dico de ambito mayor, la linea de
declinaci6n (o grupo entonativo).
Concretando mas su descripci6n, los movimientos me16dicos
se superponen a las lineas de declinaci6n a modo de lineas rectas,
conformando aSI las curvas mel6dicas (véanse al respecto las
Figuras 6 y 7). Cada lengua pose e un numero especffico de
movimientos mel6dicos, los cuales presentan varios rasgos distintivos (Figuras 5 y 7):
58
ASPECTOS DE L'\ ENTONACION ESPANOU: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
FIGURA 5
III 121 131 141 151 IAI IBI ICI IDI lEI
[Ascendente]
+
+
+
+
+
-
-
-
-
+
-
[Extendido]
-
-
-
[Completo]
+
+
+
+
+
+
[Anticipado]
[Retardado]
+
+
-
-
-
-
-
-
+
-
-
+
-
-
-
+
-
-
-
-
-
-
+
+
+
+
+
+
-
-
Movimientos mel6dicos (en neerlandés) y su camctelizaci6n en rasgos distintivos:
Direcci6n (+1 -ascendente), Punto final del movimiento (+1- anticipado si tenni-
na cerca del inicio de la parte sonora de la silaba; +1- retardado si termina
cerca del final de la parte sonora de la silaba), Nttrnero de silabas (+ extendido, dos o mas silabas; - extendido, l silaba), Rango tonal (+1- completo), de
aeuerdo con Garrido (2003: l 04).
FIGURA 6
Ejernplo de oscilogmma y curva de ji-ecuencia. Lineas discontinuas: declinaci6n;
lineas continuas: rnovimientos mel6dù;os (apud Garrido, 2003: 103).
FIGURA 7
El rnismo oscilograrna y CUTVa de Fecuencia que ajJarecen en la P'igura 6: a los
nwvirnientos mel6dicos se les han mìadido losrasgos distintivos (Figura 5, Garrido,
2003:105)
Las configuraciones a su vez son formas recurrentes compuestas
por uno o mas movimientos. Una o mas configuraciones combinadas constituyen el contorno final; en el caso del neerlandés pueden ser de tres tipos: configuraciones preJijo (al principio del contorno), configuraciones raiz (posici6n interior del contorno) y
conjiguraciones sufijo (posici6n final de contorno).
MODELOS DE ANÀLrsrs ENTONATrVO y SU REPERCUSrON
59
Asimismo, este modelo establece que la forma global de las
curvas melodicas se somete al fenomeno de la declinaci6n, tendencia de las Cllrvas melodicas a ir rebajando su niveI a medida que
avanza el tiempo. Esta declinacion se manifiesta a través de las
lineas de declinaci6n (baja, intermedia y alta) en las que se inscriben los contornos melodicos:
FIGURA 8
Ejernplo de oscilograma y C'U11Ja de frecaencia. Lineas discontinuas: declinaci6n
(baja, intermedia y alta) (apud Garrido, 2003:101)
Las unidades relevantes del modelo son, por lo demas, aquellas que actuan como ambito de los patrones; asi, el grupo entonatiVO, unidad basica del modelo, constituye el ambito de aplicacion
del fenomeno de declinaci6n. Se introduce ademas una vision novedosa al reconocer la existencia del parrafo como unidad entonativa
maxima, donde actùa el fenomeno de la supradeclinaci6n. Metodologicamente hablando, se aplican una serie de pautas:
a) estilizacion de las curvas melodicas.
b) definicion de los movimientos relevantes (estandarizaci6n).
c) definicion de las configuraciones posibles y de su combinatona.
d) relacion entre los patrones y la informaci6n linguistica que
transmiten.
La curva estilizada representa simplificadamente los puntos
de inflexion que marcan las variaciones significativas de Fo; perceptivamente, la curva estilizada es equivalente a la originaI, pero
sin los elementos borrosos habituales de una curva «en bruto».
En esencia, pues, este método de analisis. instrumental pretende
obtener los movimientos tonales esenciales de la curva, eliminando posteriormente las variaciones micromelodicas (debidas a ruidos, silencios propios de sonidos oclusivos, etc.) y permitiendo
acceder aSI a una verdadera entonacion «estilizada» donde solo
permanece lo esencial y se pierde lo accesorio. Esta curva estiliza-
60
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
da se sintetiza y se comprueba mas tarde mediante tests de percepci6n gue resulta egui~alente a la curva ori?in~l.
,
Garrido (2001) constltuye una de las aphcaclOnes mas notables del modelo IPO a la lengua espaiiola.
En sintesis, y sin entrar en mayores detalles, destacariamos
gue el modelo IPO representa un método experimental exhaustivo y solidamente fundamentado en hechos prosodicos; permite,
ademas, un estudio cuantitativo y cualitativo suficientemente
amplio como para acceder a regularidades de aplicacion generalizada (en diferentes lenguas). Entre sus posibles inconvenientes
esta, en cambio, la necesidad de ocupar mucho tiempo en el analisis y de obtener una ingente cantidad de material fonético para
alcanzar resultados razonables.
6.4.
MODELO DE ANÀLISIS MÉTRICO Y AUTOSEGMENTAL
(MA)
El modelo de analisis métrico y autosegmental de la entonacion hunde sus raices en el analisis de la entonacion del inglés
que hace Pierrehumbert en 1980, si bien sus antecedentes pueden remontarse a los origenes mismos de la Fonologia Generativa, cuando Chomsky y Halle (1968), partiendo del modelo AN
c1asico centran la atencion en el papel del acento y en la dependencia sintactica de la forma entonativa. Se entiende, pues, que la
estructura profunda de la frase condiciona y genera la curva
entonativa. Derivaci6n natural de esta linea de estudio es la Fonologia Métrica, desarrollada por Liberman y Prince (1977), para
quienes el acento no viene dado por los parametros acusticos del
habla sino por la estructura ritmica de la frase; siendo asi, el acento se constituye como fenomeno esencialmente ritmico y a él
debe supeditarse el analisis de la entonacion. Es precisamente
Pierrehumbert quien propone una teoria de la entonaci6n pIenamente métrica, donde las reglas de generacion del acento (derivadas de la gramatica) incluyen igualmente las reglas de generacion de la melodia.
El modelo posee, en otro sentido, una doble vertiente teorica:
- se trata de una teoria fonologica autosegmental: la melodia o
modulacion tonaI de los enunciados constituye un nivel separado
(e independiente en cierta medida) de los demas rasgos fonologicos; se postula la independencia del nivel suprasegmental respec-
rvrODELOS DE ANALrSrS ENTONATIVO Y SU REPERCUSrON
61
to del segmental. En este sentido los tonos (acentos tonales y tonos
de frontera) del enunciado son autosegmentos y se asocian al niveI
segmental por medio de reglas universales (validas para todas las
lenguas) y reglas especificas (propias de cada lengua). Tales elementos tonales son, ademas, unidades paradigmaticamente contrastivas (tono alto-H y tono bajo-L) cuya combinacion origina los
diversos contornos melodicos
- se trata de una teoria fonol6gica métrica, esto es, determina la
asociacion de la melodia con un texto o enunciado: existe una prominencia f~a, ya que cada silaba tiene un tono léxicamente especificado y una prominencia relativa; los tonos se asocian, en fin, de
manera distintiva a funciones semantico-pragmaticas especificas.
En esta situacion el contorno entonativo del enunciado resulta de la interpolacion fonética entre eventos tonales especificados
y asociados a determinadas silabas. Asi, en inglés (o en espaiiol),
los tonos (H o L) se asocian con:
a) silabas t6nicas (acentos tonales o de silabas con prominencia
tonat)o
b) la parte fina l de ciertas frases prosodicas (tonos de frontera).
Otras consideraciones importantes del modelo por lo que respecta al comportamiento de las silabas tonicas son las siguientes:
a) Las silabas tonicas no van asociadas necesariamente a tonos
altos; constituyen mas bien puntos de anclaje que permiten la
presencia de prominencia sobre otras silabas. En cualquier caso
el contorno tonaI depende del tipo de enunciado y de la posicion
y relevancia pragmatica de la palabra. En consecuencia, la melodia con que se pronuncie una silaba tonica puede variar y al
hacerlo se altera su valor pragmatico, pero no su valor léxico. Lo
mismo ocurre en el nivel discursivo; obsérvese al respecto la
diversa interpretacion de los tres enunciados de (38):
(38)
Luis no se habla con Maria
LUIS no se habla con Maria
Luis no se habla CON MARiA
b) Puede producirse, asimismo, una subida del tono en el
transcurso de una silaba tonica, dando lugar a lo que se denomi-
62
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
na secuencia bitonal L*+H: al comienzo de la silaba tonica se situa
el «valle» y el pico se situa sobre la silaba postonica. Este contorno
es muy frecuente en espaùol sobre palabras no finales de frase, en
las aseverativas neutras:
(39)
Mi hermano viene de Alemania
L*+H L*+H
L+H*L%
A la inversa, una silaba tonica puede contener también un
descenso del tono a partir de un punto tonaI alto sobre la silaba
pretonica (secuencia bitonal H+L*):
(40)
Llegaran maiiana
L*+H H+L*L%
c) El numero total de acentos tonales (rnonotonales y bitonales)
puede variar en las distintas lenguas. Para el espaùol se vienen
proponiendo habitualmente 3 o 4 tipos de acentos bitonales
(Hualde, 2003: 164).
d) Otro concepto importante es el de escalonarniento tonal: en
condiciones normales (enunciados neutros) se asume que existe
este fenomeno, esto es, que los picos tonales se suceden de tal
modo que los picos sucesivos van siendo mas bajos que los picos
precedentes (entiéndase que esta idea guarda muchas afinidades
con el principio de declinaci6n tonal propuesto en el seno del modelo IPO). El proceso, pues, es predecible y automatico en condiciones normales; en el caso de que se produzca alguna alteracion en
el escalonamiento (ascendente o descendente) se hace necesario
introducir una interpretacion pragmatica del fenomeno (énfasis,
distincion entre informacion nueva y conocida, etc.). Este seria,
por ejemplo, el caso de las preguntas con entonacion circunfleja
en espaùol (en lugar de ascendente, de acuerdo con Beckman y
otros, 2002). Ahora bien, la capacidad predictiva del modelo con
este tipo de variantes «pragmaticas» debe ser probada todavia.
En cuanto al comportamiento de los denominados tonos de
frontera, el analisis de la entonacion del inglés refleja la existencia
de dos tipos de frases prosodicas: frases entonativas y frases interrnedias, al final de las cuales existe un tono de frontera: L%, H%
MODELOS DE ANAuSIS ENTONATIVO Y SU REPERCUSION
63
para la frase entonativa y L-, H- para la frase intermedia. Sosa
(1999), en un estudio detallado de estos elementos aplicados al
espa1Ì.ol, desestima, sin embargo, la unidad frase intermedia, ya que
para él es suficiente con los tonos de frontera H% o L% (que
siguen al ùltimo acento tonaI de la frase) y con la combinacion de
acentos bitonales, para dar cuenta de todos los contornos tonales
posibles del espa1Ì.ol.
Otra aportacion l'elevante en este modelo es su nivel de representaci6n, es decir, la forma de transcribir la entonacion de un
enunciado. El primer paso en este sentido radica en localizar las
silabas acentuables y compro bar si tienen o no prominencia
tonaI; hay que determinar asimismo si hay acentos tonales sobre
las silabas atonas. Seguidamente, se trata de determinar los tipos
especfficos de acento tonal y tonos de frontera sobre la base de un
analisis previo de los contrastes entonativos de la lengua dada. El
analisis instrumental puede ayudar en este proceso, pero no es
imprescindible. Y aqui reside, posiblemente, uno de los aspectos
criticables del modelo, ya que no centra necesariamente las afirmaciones analiticas ni la forma prosodica de los enunciados en la
observacion minuciosa de la curva real. Hay que reconocer, no
obstante, que el sistema MA no pretende una descripcion fonética, si bien, paradojicamente, como hemos venido indicando, si
reconoce la variacion de las funciones entonativas de acuerdo
con su uso pragmatico. Sorprende en este sentido su desvinculacion del analisis instrumental.
De cualquier forma, hay que reconocer que el modelo MA o
su version mas desarrollada en la actualidad, que se conoce como
modelo ToBI (Tones and Break Indices), surgido como via de perfeccionamiento del sistema de notacion métrico autosegmental,
ha logrado un amplio consenso entre los investigadores a la hora
de proceder a la transcripcion entonativa de muchas lenguas
(Beckman y Hirschberg, 1994). De cualquier forma, es un modelo en expansion, y en continua revision teorica por lo que en los
proximos a1Ì.os, sin duda, se le iran introduciendo y matizando
nuevos y diversos componentes.
6.5. MODELO DE ArX-EN PROVENCE (AP)
Sus representantes mas destacados son D. J. Hirst, A. Di Cristo
y R. Espesser. Para todos ellos la prosodia es una parte fundamen-
64
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS YNUEVOS ENFOQUES
tal del componente fonologico de la lengua, que interviene cuando la estructura sintactica y semantica ya estan programadas. En
todo caso, el componente fonologico es un modulo independiente del sentido.
Su objetivo es obtener una modelizacion fonologica del sistema prosodico de las distintas lenguas a partir de las caracteristicas
prosodicas esenciales de cada una de ellas. Su perspectiva es universalista y contrastiva (frente al foneticismo del modelo IPO).
Por lo demas, en el modelo AP la prosodia no se reduce a la evolucion de la curva melodica en la lfnea temporal; se propone mas
bien una estructura pluriparamétrica que se manifiesta mediante
variaciones en la Fo' duracion e intensidad.
El supuesto de partida del modelo es la existencia de distintas
formas prosodicas que codifican idénticas funciones prosodicas
en las diferentes lenguas. El modo en que se estructuren tales
funciones de una lengua a otra puede variar, de manera que en
lugar de dos unicos niveles de analisis (uno abstracto, fonologico,
y otro concreto, fonético), se establecen hasta cuatro niveles, cada
uno de los cuales se interpreta de acuerdo con los niveles precedente y/ o siguiente:
I: Nivel fisico: curva melodica «en bruto», caracteristicas acusticas o fisiologicas del enunciado
II: Nivel fonético: entonacion entendida como superposicion de
dos componentes, el micropros6dico (donde se incluyen las posibles variaciones prosodicas de indole fonética causadas por elementos segmentales) y el macropros6dico (seleccion del patron
entonativo por parte del hablante, la melodia del enunciado). La
extraccion de la informacion macroprosodica relevante se desarrolla en dos fases:
~
Estilizaci6n o modelizaci6n: seleccion de la informacion relevante.
~ Codificaci6n simb6lica: representacion de la curva estilizada
mediante un alfabeto de simbolos.
Para desarrollar ambas fases el modelo AP ha desarrollado un
programa informatico (MES: Motif Environement for Speech) que
incluye un modulo de estilizacion automatica (MOMEL: MOdelling MELody) y otro de anotacion (INTSINT: Internacional Transciption System for INTonation)
MODELOS DE ANALISIS ENTONATIVO Y SU REPERCUSION
65
III: Nivel fonologico superficial: niveI de generalizacion donde
se pueden describir los patrones entonativos de las distintas lenguas. En esta fase se aplica el sistema de anotacion INTSINT y se
procede a la descripcion del patron o patrones entonativos, aplicando la distincion entre tonos absolutos, derivados del rango frecuencial dellocutor (T: altura tonaI maxima del hablante; B:
altura tonaI minima del hablante; M: valor medio dellocutor) y
los tonos relativos, definidos localmente de acuerdo con la relacion entre puntos de inflexion anterior y posterior. Los tonos
relativos pueden ser a su vez iterativos (puntos de inflexion intermedios en secuencias ascendentes o descendentes) o no iterativos
(puntos de inflexion que no corresponden a tonos absolutos ni
representan etapa intermedia alguna en secuencias ascendentes
ni descendentes).
IV: Nivel fonologico profundo (subyacente): representaciones
funcionales que permiten codificar la informacion necesaria para
la interpretacion semantica y sintactica del enunciado y reglas
que determinan el patron entonativo de cada enunciado, a saber:
a) division del enunciado en unidades entonativas.
b) division de las unidades entonativas en unidades tonales.
c) asignacion de los patrones entonativos a las unidades entonativas.
d) asignacion de los patrones entonativos a las unidades tonales.
e) aplicacion de la regla de reajuste del escalonamiento descende17te
segun la cual se baja un tono alto (H) cuando viene precedido por un tono alto seguido de un tono bajo (HL), lo
que da lugar a un descenso progresivo de la altura de los
picos tonales.
f) aplicacion de otras reglas de reajuste.
Ademas de su fundamentacion fonologica, el modelo AP comparte con el modelo MA la defensa de la organizacion de la melodia de los enunciados no en co17tor17os e17tonativos, sino mediante
segmentos to17ales, lo que implica la consideracion de la entonacion
como un conjunto de elementos discretos yuxtapuestos a lo largo
del enunciado. A esta idea se aiiade que se trata de un modelo de
naturaleza jerarquica, esto es, las secue17ciàs tonales se organizan
jerarquicamente en tres tipos de unidades:
a) Unidad erttonativa (DE): unidad comprendida entre dos
pausas.
66
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS YNUEVOS ENFOQUES
b) Unidad tonal (UT): agrupacion de una sflaba tonica y las
atonas que hay a su alrededor.
c) Unidad ritmica: unidad intermedia entre UE y UT; contiene
un unico acento léxico y una o mas UT.
En cualquier caso, no estamos ante un modelo pIenamente
desarrollado capaz de establecer generalizaciones definitivas
sobre la realidad prosodica de las lenguas; faltan todavia estudios
prosodicos exhaustivos que permitan la extraccion de patrones
fonologicos oportunos y la formulacion de principios metodologicos generales. Presenta, asimismo, limitaciones en el Nivel fonologico superficial para emisiones superiores en extension al enunciado: no han sido suficientemente estudiados aspectos tan
importantes como el de la declinacion entonativa (tendencia universaI de la Fo a declinar a lo largo de un enunciado y a lo largo
de diversos enunciados consecutivos), el de los reajustes frecuenciales (recuperacion de la curva de F o en una unidad entonativa
sucesiva que comienza en un punto frecuencial mas alto que el
punto final de la unidad precedente) o el papel de las pausas en
dicho reajuste (mayor o menor duracion de las pausas entre distintas unidades entonativas). Algunas de sus aplicaciones al espaì10l son las de Mora (1996), Alcoba, Le Besnerais y Murillo (1993)
o Alcoba y Murillo (1998).
6.6. Al margen de los modelos anteriores hay que reseì1ar
otras aproximaciones originales en el ambito hispanico, que destacan por su enfoque funciona1. En unos casos la perspectiva es
basicamente de naturaleza fonologica y aspira al establecimiento
de los patrones entonativos relevantes del espaì1ol, como en el
caso de Cantero (2002).
Otros trabajos se inclinan mas hacia la descripcion fonética, lo
que permite el acceso a conjuntos amplios de datos y la propuesta
de afirmaciones demostrables empiricamente; en estos casos interesa principalmente la realidad del comportamiento prosodico
del hablante, es decir, el uso pragmatico que este hace de su capacidad entonativa. Son de destacar en este camino los estudios de
Escandell Vidal (1998), Garda Riveron (1996a, 1996b, 1998,
2002), Monroy Casas (2002) o Hidalgo (1997, 1998b, 2001).
6.6.1. Un problema inherente al estudio entonativo desde la
optica de Cantero (2002) es la naturaleza misma de la entonacion,
MODELOS DE ANALISrS ENTONATNO Y SU REPERCUSrON
67
de acuerdo con el tipo de unidades lingiiisticas sobre las que incide. Efectivamente, el fonema es una unidad fonologica paradigmatica: si bien no es la unidad minima (son los rasgos distintivos),
no constituye un sintagma de rasgos. Frente al rasgo distintivo y al
fonema, la silaba, la palabra fonica y el grupo fonico son unidades
sintagmaticas. Las unidades sintagmaticas estan nucleadas en torno a una unidad segmental (la silaba en torno a una vocal; la palabra fonica en torno a una vocal tonica, y el grupo fonico en torno
a una vocal tonica con inflexion final). En suma, las unidades fonicas sintagmaticas no son unidades fonologicas inventaliables porque no estan constituidas por selies determinadas de fonemas, se
crean y existen solo en la enunciacion concreta: no tienen ni un
significado ni un significante definidos. ~Como asumir ante estas
premisas el estudio fonologico de la entonacion?
Pues bien, como hablantes y como oyentes de un idioma
determinado, no consideramos iguales todos los fenomenos entonativos y sabemos discriminar entre lo que es linguisticamente
relevante y lo que no; luego puede entenderse que la entonacion
sea un signo linguistico propio, una serie de significantes unidos
sistematicamente a unos contenidos determinados. Para Cantero,
pues, el significante entonativo es el contorno entonativo, la melodia contenida en un grupo fonico.
Ahora bien, el contorno entonativo no es un mero sintagma
de los esquemas tonales de las palabras que lo componen, sino
que constituye una unidad diferente, con unos margenes de dispersion tales que permiten variaciones melodicas linguisticamente no relevantes, y con un significado fonologico determinado y
constante que hemos de determinar.
Es necesario, pues, identificar los distintos niveles de significacion linguistica y, a partir de ellos, precisar el nivel de significacion entonativa. Pues bien, los niveles centrales de significacion
son: el significado de la palabra (concepto léxico), el significado de la
frase (concepto complejo) y el significado del morfema (concepto
gramatical). Existen asimismo niveles de significacion de mayor
complejidad, como el significado discursivo (el tema del texto o
contenido textual) yel contenido pragnuitico. A estos niveles de significado se suma, pues, el significado fonol6gico, que consiste en las
relaciones de oposicion que se establecen entre las unidades
fonologicas, y se define paradigmaticamente.
De lo dicho hasta aqui hay que retener una idea fundamental:
las unidades fonologicas (y por tanto la entonacion) no tienen
68
ASPECTOS DE LA ENTONACrON ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
contenido conceptual propio. El tipo de significado que pueda
aportar la entonacion linguistica por si misma debe ceiiirse, pues,
a un niveI de significaci6n fonol6gica, de caracter no conceptuaI.
Siin embargo, tradicionalmente la entonacion ha sido relacionada con el nivel oracional, como rasgo formaI externo. Asi, p.e.
hemos visto que Navarro Tomas establecfa una tipologia de entonaciones basada en los distintos tipos de oraciones segun su
modalidad. En esta tipologia, y en generaI en la de otros autores
del ambito hispanico, los niveles de significacion no estan discriminados; unas veces se siguen criterios semanticos (intensificativa,
calificativa, descriptiva, valorativa, ponderativa, restrictiva, aseverativa, hipotética, etc.), otras veces forrnales (completa, incompleta, interior, distributiva directa, distributiva inversa, alternaiva,
etc.) y otras pragmaticos (insinuativa, recomendacion, exhortacion, invitacion, ruego, suplica, peticion, etc.).
AllOra bien, el significado dependiente del contexto no puede ser el propio de una entonacion linguistica, ya que no permite determinar un signo linguistico propio. La descripcion pragmatica de los usos entonativos no seria, pues, suficiente por si
misma, sino que exigiria una determinacion previa de signos
linguisticos entonativos como unidades linguisticas relevantes:
el -emico modo de salvaguardar la existencia de un nivel de funcionamiento linguistico independiente de la entonacion es
reconocer su caracter fonologico y el caracter fonologico de su
significado.
Pues bien, para Cantero el caracter fonologico de las formas
entonativas se aprecia en el contorno entonativo, unidad formaI
contenida en el grupo fonico y definida unicamente por rasgos
fonicos formales; no hay ninglin condicionante léxico-gramatical,
discursivo o pragmatico que determine su constitucion. En definitiva, cada significante entonativo lo es de un signo cuyo significado es la relacion (paradigmatica) que mantiene con los demas
significantes del mismo niveI. El significado de la entonacion consiste en la aliedad entre unidades entonativas. Todos los casos con
diferentes significados contextuales suscitados por determinados
patrones entonativos, obedecen, pues, a un cambio de entonacion, pero dicho significado no es propio de la entonacion sino
del niveI de significacion en que se encuentre la unidad diferenciada entonativamente: palabra o enunciado.
Asi pues, los contornos entonativos fonologicamente significativos (tonemas), son signos linguisticos cuyos significantes son sus
MODELOS DE ANAusrs ENTONATNO Y SU REPERGUSrON
69
variantes mel6dicas tipicas (alocontornos) descritas mediante rasgos fonéticos, y cuyo signijicado sera la c1asificaci6n misma por rasgos fono16gicos (la aliedad). Cantero (2002) distingue asi tres rasgos fono16gicos para caracterizar los distintos tonemas del
castellano: / ±interrogaci6n/, / ±énfasis/ y / ±suspensi6n/:
/ ±rNTERROGACroN/
El final ascendente del enunciado constituye una entonaci6n
marcada, frente al final descendente, entonaci6n no marcada. Esto
permite diferenciar la entonaci6n no marcada /-interrogativa/
de un enunciado dec1arativo, de la marcada / +interrogativa/ de
un enunciado interrogativo.
No debe entenderse / +interrogaci6n/ como entonaci6n de
pregunta, ya que elIo corresponde mas bien a los niveles semantico y pragmatico, pero no al nivel fono16gico. Asi, un contorno
/+interrogativo/ puede servir para enunciados no interrogativos,
como los de amenaza, cortesia, etc.
/±ÉNFAsrs/
Se refiere al caracter marcado del contorno, frente a los contornos tipicos / +interrogativo/ y / -interrogativo/. Es l'elevante el
énfasis en si, y no el tipo de énfasis. La inflexi6n final no es la unica caracteristica fonética l'elevante para marcar el énfasis, sino
toda la estructura me16dica del contorno, asociada a la estructura
acentual. En definitiva, el contorno /+enfatico/ puede alterar
sensiblemente el modelo generaI de los contornos / +interrogativoi y l-interrogativ%~~
/ ±SusPENsroN/
Cuando no acabamos una frase y la interrumpimos estamos
produciendo el rasgo fono16gico / +suspensi6n/. Asi, p.e. en el
dialogo el rasgo / -suspensi6n/ sirve para marcar la finalizaci6n
del contorno y por tanto de la emisi6n, mientras que el rasgo
/ +suspensi6n/ indica que aun no se concede el turno al interlocutor. Inicialmente, cualquier contorno /±interrogativo/ y
/±enfatico/ que esté interrumpido es un contorno /+suspendido/. Ahora bien, existen en posici6n final contornos / +suspendidosi caracteristicos de cada tipo de contorno: /±interrogativo/ y
/±enfatico/.
Los rasgos fono16gicos mencionados admiten ademas combi-
70
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
naciones entre sI. El rasgo I ±énfasisl opera sobre los contornos
I±interrogativol dando lugar a cuatro tipos de contornos:
l +interrogativo l l +enfatico l
l +interrogativo l l -enfatico l
l -interrogativo l l +enfatico l
l -interrogativo l l -enfatico l
Sobre estos cuatro contornos opera a su vez el rasgo de I±suspensioni, lo que origina otros tipos que podemos expresar fonologicamente por sus rasgos pertinentes:
I+interrogativol I+enfaticol I+sllspendido/: i~"'!?
I+interrogativol l-enfatico I I-sllspendido/: i~ ?!
I+interrogativol I+enfaticol I+sllspendido/: ~ ... ?
l +interrogativo l l -enfatico l l -sllspendido I: ~ ?
I-interrogativol l +enfaticol l +sllspendido/: i···!
I-interrogativol l-enfatico I I-sllspendido/: i !
l-interrogativo I I+enfaticol I+sllspendido/: ...
I-interrogativol I-enfaticol I-sllspendido/: .
6.6.2. Otras descripciones manifiestan interés por las caracteristicas fonéticas del componente prosodico y atienden a realizaciones orales reales. No se trata de estudios referenciados en el
analisis de oraciones «de laboratorio» fuera de contexto, sino de
descripciones entonativas interesadas en la delimitacion de las
funciones entonativas de facto. Algunos de estos trabajos plantean
una metodologia aplicable al estudio generalizado de las funciones pragmaticas de la entonacion (es el caso de Garda Riveron, a
partir del espaùol hablado en Cuba o Monroy Casas para el espaùol hablado en Murcia), otros proponen un marco pragmatico
que acoge la supuesta diversidad funcional de la entonacion
(aportaciones de Hidalgo Navarro) y otros, como Escandell
Vidal, describen funcional y formalmente un tipo espedfico de
estructuras entonativas (en su caso, las interrogativas). Revisemos
a continuacion tales propuestas.
Diversos trabajos han tratado de profundizar en el estudio de las
caracteristicas prosodicas de la conversacion, partiendo de una
vision diversificada de sus funciones. Al respecto, Hidalgo (1997),
(l998b) Y (2001) introduce una serie de variantes entonativas condicionadas por el contexto de uso, pragmaticas, en consecuencia.
MODELOS DE ANALISIS ENTONATlVO Y SU REPERCUsrON
71
En primer término, la funcion Modal Primaria se manifiesta en
registros formales (lectura de textos escritos, discursos o conferencias, y en generaI cualquier manifestacion orai donde la relacion entre ei habiante y ei oyente sea de caracter formaI). Este
comportamiento tonaI, que hemos venido estudiando sobre todo
a partir de la parte finai del contorno (tonema), configura vaIores recurrentes en la inflexion melodica. Operativamente, distinguimos tres niveles tonales demarcativos, representativos de otros
tantos tipos de valores modaIes:
a) Nivel 1: NiveI tonaI finai propio de enunciados aseverativos.
Constituye un niveI tonaI bajo, generalmente inferior al rango
tonaI (esto es, al promedio entonativo) del habiante.
b) Nivel +1: NiveI tonaI finai propio de enunciados interrogativos
absolutos. Constituye un niveI tonaI alto, inmediatamente por
encima del rango tonaI del habiante.
c) Nivel-l: NiveI tonaI finai propio de enunciados interrogativos
parciales y pronorninales, e imperativos. Constituye un niveI tonaI
bajo de grado inferior al caracteristico de Ios enunciados aseverativos.
Frente a estos esquemas, en la conversacion diaria son muy
frecuentes Ios patrones entonativos desviantes: la expresividad y
la subjetividad de Ios interlocutores actuan Iibremente aflorando
entonces la funcion Modal Secundaria, causante de modificaciones
en Ios patrones entonativos neutros. En realidad, ei factor desencadenante de tales usos «pragmaticos» es la confluencia de diferentes funciones entonativas en un mismo contexto; habiamos
por elIo de «interferencias funcionaIes» que permiten la actuaIizacion de la junci6n pragmatica o desambiguadora de la entonacion.
Hemos diferenciado aSI diversos valores (Hidalgo, 1998b y 2001):
ENUNCIADOS ASEVERATIVOS
(l)
a) Enunciados aseverativos completos delimitados por tonema descendente de Nivel+l
Recurso al empIeo de elementos expresivos: deslizamiento de la
entonaci6n final hacia el Nivel +1 y, en consecuencia, una entonaci6n
elevada, por encima del rango tonaI, al final del enunciado aseverativo.
72
ASPECTOS DE Li\ ENTONACION ESPANOLr\; VIE.JOS Y NUEVOS ENFOQUES
Interferenda de la funci6n demarcativa y la funcion expresiva:
Énjasis (Mirmaci6n Enfatica, Énfasis con valor de ironia, Énfasis
expresivo, Negaci6n enfatica, Reforzamiento de una afirmaci6n anterior, Refuerzo enfatico, Refutaci6n enfatica), Exclamacion (Desagrado, Apoyo de una afirmaci6n anterior, Intenci6n humorlstica), Final
Interpersonal, Valor ImjJerativo (Mandato enfatico, Mandato de insistencia), lvIantenimiento del turno de habla.
Interferenda de la Funcion Demarcativa y la funcion Praglmitica:
Refuerzo del YO, Sentido exjJresivo-hummistico.
b) Enunciados aseverativos completos delimitados por tonema descendente de Nivel-l
Valores extremos bajos en la entonaci6n final (Nivei-l), debidos
a interferencias funcionales entre los componentes pros6dicos.
Interferencia de la Funcion Demarcativa y la Funcion Expresiva:
Exclamacion
Interferencia de la Funcion Demarcativa y la Funcion Pragmatica:
Mandato atenuado, Contradiccion atenuada de un enunciado anterioT.
c) Enunciados aseverativos completos delimitados por tonema no descendente
d) Construcciones suspendidas y sincojJadas
e) Enunciados aseverativos discontinuos
ENUNCIADOS INTERROGATIVOS
(2)
a) Enunciadosinterrogativos absolutos
NIVEL-l
Interferencia de la Funcion Demarcativa y de la Funcion Pragmatica: A tenuacion-cortesia.
Interferencia de la Funcion Demarcativa y de la Funcion Fatica:
Interrogacion que continua o comjJleta un enunciado anteTioT.
rvrODELOS DE ANÀUSIS ENTONATIVO Y SU REPERCUSION
73
NIVEL++1
Interferel1cÌa de la FuncÌon Demarcativa y la FuncÌol1 Expresiva:
fnterrogaci6n enfatica, Interrogaci6n adrnimtiva.
b) Enunciados lnterrogativos Parciales (NlVEL +1 Y ++1)
Il1terferel1cÌa de la FuncÌol1 Demarcativa y la FUl1cÌon Expresiva:
Interrogaci6n de extmiìeza, Interrogaci6n con rnatiz hurnoristico-ir6nico, Interrogaci6n exclarnativa.
InterferencÌa de la FuncÌol1 Demarcativa y de la FUl1ciol1 Interactiva: Interrogaci6n exclamativa demarcativa de cambio de t6pico, Interrogaci6n
coincidente con la lucha por el turno.
c) Contornos entonativos asociados a una intenci6n pragmcitica especifica: Interrogaci6n absoluta con tonema descendente (Interrogativa como
solicitud de confirmacion, Interrogativa de asombro-estupor-sorpresa), Interrogaci6n parcial con tonema ascendente (Interrogacion de extraiieza-incredulidad, Pregunta-eco, Peticion implicita de respuesta
inmediata), Interrogaci6n disyuntiva expresiva (Interrogacion disyuntiva
truncada, Interrogacion disyuntiva eliptica), Interrogaci6n ret6rica, Anacoluto supmsegmental.
Desde otra perspectiva, las aportaciones de Garda Riveron al
estudio de la entonacion espal10la exponen con detalle los tipos
fundamentales de patrones entonativos (entonemas) del espal10l
cubano de La Habana, introduciendo una perspectiva innovadora,
ya que se considera prioritario el papel comunicativo de la entonacion (y se evita asi el habla «de laboratOlio»). La autora, pues, propone un sistema de entonemas y variantes de entonemas (hasta 18)
que desarrollan los diversos valores comunicativos de acuerdo con
las diferencias modales, afectivas, sociales, geogrificas o estilisticas
(Garda Riveron, 1996a, 1996b, 1998 Y 2002). Tales entonemas se
oponen entre si de acuerdo con una serie de rasgos distintivos basados en indicadores tales como la forma del contorno entonativo, la
figura del movimiento melodico en el centro de entonacion y en el
segmento postonico, el nùmero de cumbres (picos) tonales, el tiempo vocalico relativo y el tiempo vodJico maximo, la intensidad
maxima, la velocidad del tono fundamental, el registro o nivel del
tono en posiciones significativas (niveI inicial, nivel final, nivel de F()
mmma y nivel de F() minima) y la curva melodica en su conjunto.
74
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS YNUEVOS ENFOQUES
Veamos algunos ejemplos de esos entonemas y de sus variantes
pragmaticas:
1. ENTONEMAS
a) Entonema 1 (El)
Enunciacion neutral vs. Interrogacion neutral. Se halla en las
respuestas y en los segmentos de conclusion. Se observa aquf un
ascenso graduaI del tono a partir de la primera sflaba acentuada
hasta +3/+4 semitonos, a continuacion se produce un moderado
y progresivo descenso e inflexion final descendente. La direccion
negativa del movimiento final se incrementa a partir de la ultima
sflaba tonica hasta la ultima atona (-4/-7 semitonos).
b) Entonema 2 (E2)
Enunciacion neutral vs. Interrogacion neutral, con un grado
de desconocimiento alto, donde son igualmente aceptables todos
los elementos desconocidos: aparece un pronombre o un adverbio interrogativo. Si hay un segmento atono anterior a la palabra
interrogativa, la Fo de la primera sflaba de este entonema se mantiene en un mismo nivel, comenzando a ascender a partir de la
palabra interrogativa; seguidamente se mantiene el ascenso
(+6/+10 semitonos) hasta la penultima sflaba no acentuada,
momento a partir del cual se precipita en descenso la curva hasta
la ultima sflaba tonica, donde vuelve a ascender (pudiendo alcanzar +9 semitonos).
II. VARIANTES DE ENTONEiVV\S
Variante A de El (VE-la)
Enunciado de advertencia que se produce en oposiciones del
tipo Enunciacion neutral vs. Enunciacion de advertencia. La Fo
desciende al principio de la curva y en el cuerpo hasta -2/-6 semitonos. Este descenso debe interpretarse de acuerdo con la carga
comunicativo-funcional del contorno:
(41)
A: Yvamos a ver si le estls dando el pechol Yo te voy a demostrar lo
que el niiio va a aumentar
B: Sin en ga
ùar mel Vamos a darle el pecho nada mas
MODELOS DE ANAusrs ENTONATIVO Y SU REPERCUSrON
75
Variante B de El (VE-l b)
La enunciacion adquiere con ella un matiz de evidencia o
aclaracion. Arranca de la oposicion Enunciacion neutral vs.
Enunciacion de evidencia:
(42)
A: Me dieron esa pequeùa ventajal que me enseùaron un poquito de
idiomal de vocabulario para tratar a esos turistas
B: ~Qué idioma te enseùaron?
-_/~
A: El
in ter
na
cio nal I
el in glés
El tono de la ultima vocal acentuada se mantiene aquf, produciéndose a continuacion un ascenso brusco de hasta +3/+4 semitonos, siendo horizontalla zona pretonematica.
Variante C de El (VE-le)
Peticion cargada de un fuerte sentimiento de ruego. Esta
variante esta marcada sociolingiifsticamente, ya que se da con
mas frecuencia entre las mujeres (incluso a veces la utilizan algunos hombres afeminados). En el segmento pretonico la Fo experimenta un ascenso que puede oscilar entre +2 y +13 semitonos; se
produce después un descenso sobre la ultima sflaba tonica del
primer grupo fonico, manteniéndose ese movimiento en el vocativo hasta -2/-7 semitonos. En el vocativo la F o se mantiene y
asciende de manera brusca en la ultima sflaba del enunciado:
(43)
A: Tengo miedo
B: Noi si no es a ti I es a Rafa
c:
~Tienes
Jìebre? (con gesto negativo) I
~y a
qué tU le tienes miedo I Lazarito?
Variante A de E2 (VE-2a)
Contextos interrogativos con matiz categorico o enfatico, y
movimiento entonativo con final descendente (elevacion progresiva de la Fo seguida de un descenso inmediatamente posterior):
76
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
(44)
A: Mira / yo siempre he pensado que él es un miserable/
A: (cont.)
~
Y
qué
pa
sa?
Por su parte, el estudio de Monroy Casas (2002) representa
una interesante aportaci6n a la especificaci6n de las funciones de
la entonaci6n, si bien su analisis se realiza recurriendo casi exc1usivamente al enfoque auditivo. En todo caso, sin entrar a valorar
la bondad o no del modelo, lo que nos parece importante es la
especificaci6n de numerosas funciones entonativas, c1asificadas
de acuel'do con la funci6n linguIstica prevalente en cada caso.
De los textos analizados por este autor se pueden extraer dos
conc1usiones: una, de caracter generaI, se refiere a la complejidad
del hecho entonativo, que hace que el predominio de una determinada funci6n no anule la presencia de otras. En este sentido, una
emisi6n aparentemente referencial puede il' tei1ida de una entonaci6n propia de valor expresivo, o una fatica puede tener un
alto componente expresivo, real o fingido (la misma causa, la
existencia de interferencias funcionales se observa en Hidalgo,
1998b). La segunda de las conc1usiones trata de exponer con
detalle las distintas Junciones analizadas:
- las muestras atribuidas a la funci6n referencial se caracterizan por
un predominio de nuc1eos descendentes bajos y, sobre todo, suspensivos.
- la Junci6n actitudinal, presenta una gama entonativa mas
amplia que la funci6n referencial, puesto que inc1uye tonos altobajos (cadencia) aSI como medio-bajos (semicadencia) yalgun
tono compuesto (ascendente+descendente). No hay presencia de
nuc1eos ascendente-descendentes (inflexi6n circunfleja), excepto
en los saludos, que pueden tomarse también como ejemplo de
funci6n actitudinal.
- la Junci6n conativa se caracteriza por un quiebro tonaI descendente bajo y suspensivo, excepto en el caso de orden tajante
donde aparece el tono descendente alto.
-la Junci6n inquisitiva se caracteriza, en cambio, por el recurso
al tono bajo suspensivo, en alternancia con el tono descendente
MODELOS DE ANÀLISIS ENTONATIVO Y SU REPERCUSION
77
medio como especfficos de la modalidad indagativa. El uso de
tonos suspensivos medios o bajos aparece como una caracterlstica
de la modalidad conativa.
- las muestras correspondientes a la funci6n fatica revelan, en
fin, una tendencia al empleo de tonos ascendente-descendentes
para el saludo con implicaci6n afectiva, lo que contrasta con el
uso de los tonos bajos descendentes y los tonos suspensivos propios de las despedidas.
En términos generales, pues, Monroy observa que el murciano presenta, entonativamente hablando, una franja tonaI
estrecha (con escasas concesiones a la modulaci6n mel6dica
del enunciado, a diferencia de otros dialectos peninsulares) y
un rango tonaI medio donde los tonos nucleares mas usados
son los tonos medios, siendo el suspensivo el tono basico del
sistema.
El trabajo de Escandell (1998), en fin, constituye una propuesta pIenamente pragmatica para explicar el funcionamiento de la
entonaci6n en el lenguaje. Como dice la autora (p. 1944): "la
entonaci6n sirve (... ) no solo para definir una modalidad gramatical frente a otra, sino también para orientar de manera decisiva
la interpretaci6n de los enunciados».
Efectivamente, en este estudio se demuestra que la entonaci6n es una mas entre las marcas formales que restringen la interpretaci6n de un enunciado dado, equiparable en este sentido a
otras marcas como las léxicas, las sint<icticas, etc. Todas ellas permiten contextualizar los enunciados, orientando sus posibles
interpretaciones y, sobre todo, l1aciendo visible la intenci6n
comunicativa del emisor. Aplicando esta idea, Escandell propone
una c1asificaci6n para las expresiones interrogativas en espaùol
que pasa por las siguientes distinciones:
I. Interrogativas neutras
No conllevan ningun marcador formaI especial que determine su
interpretaci6n. Se distinguen aquf:
Preguntas
Petici6n de informaci6n
Interrogaci6n epistémica (conlleva necesaliamente una interpretaci6n vinculada al contexto de uso): preguntas reales,
preguntas de examen, interrogaciones problematicas, interrogaciones deliberativas
78
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPAt'\JOLA: VIEJOS YNUEVOS ENFOQUES
Peticiones y ofrecimientos
Interrogativas directivas
Ofrecimientos
Peticion de instruccion/permiso
Preguntas encabezadas con «~Por qué ... ?»: Causales, Preguntas que conllevan una interpretacion de critica, Preguntas
que conllevan una interpretacion de tipo directivo, Sugerencias, Interrogacion problematica.
II. Interrogaciones marcadas
Contienen al menos un indicador de orientacion interpretativa,
pudiendo aparecer dos o mas de ellos combinados entre si (entonacion, marcas gramaticales, etc.):
Interrogaciones atribuidas
Repetitivas o interrogaciones de eco: Recapitulativas, Especificativas, Explicativas, De copia.
Anticipativas: Hipotéticas o exploratorias, Interpretativas,
Exclamativas.
Interrogaciones ret6ricas
Confirmativas
Con términos de polaridad negativa
Con la particula acaso
Debemos concluir este apartado constatando el importante
avance que han experimentado los estudios entonativos en los
liltimos aiios, como demuestra la publicacion de trabajos avanzados de divulgacion teorica entre los que destaca Prieto (2003),
vision panoramica y exhaustiva de los modelos de analisis entonativo desde las primeras contribuciones hasta la actualidad. Este
trabajo, precisamente, y queremos subrayar este hecho, incide en
la necesidad de vincular los estudios fonologicos y los trabajos
fonéticos sobre la entonacion o la prosodia en generaI.
En tal sentido, como seiialan en su importante articulo Gil y
Llisterri (2003), en los liltimos aiios se ha ido progresando hacia
enfoques novedosos, particularmente en lo que ataiie a la aplicacion de nuevos modelos teoricos; Alcoba y Murillo (1998) se
basan asi en el mode lo de Aix-en-Provence y Garrido (1996),
(2001) Y (2003) aplica al espaiiol, con éxito, las aportaciones del
modelo IPO.
Persisten, no obstante, antiguos problemas como el de la delimitacion de las unidades entonativas, que por lo generaI se han
MODELOS DE ANÀLrsrs ENTONATIVO Y SU REPERCUSrON
79
seguido estudiando desde perspectivas mas «tradicionales» como
las basadas en el modelo AC o el modelo AN, como ocurre en el
caso de Cantero (2002) o Martfnez Celdran (2003). Las nuevas
metodologfas, sin embargo, han llevado a plantear nuevos horizontes en la investigacion prosodica; por ejemplo, en lo que respecta a las relaciones entre prosodia y discurso son destacables las
aportaciones de Garrido y otros (1993) sobre la supmdeclinaci6n,
recurso capaz de explicar la disposicion jerarquica de las unidades entonativas, que quedan agrupadas en consecuencia en el
parmfo oml (pamtono, en la terminologfa propuesta por Hidalgo,
1997) .
El estudio de la entonacion, pues, como indican Gil y Llisterri
(2003) «parece ejercer una atraccion sobre los fonologos y/ o
fonetistas muy superior a la que despiertan otros fenomenos fonicos tradicionalmente mas estudiados». Ya elIo ha contribuido, sin
duda, su notable grado de aplicabilidad a otras disciplinas, tanto
lingufsticas como extralingufsticas.
7. Y DESPUÉS DE LA ENTONACrON ~QUÉ?
No quisiera acabar sin dejarme llevar por cierto pragmatismo intelectual: ~para qué sirve el estudio y desClipcion de la entonacion?
~cu31es son sus aplicaciones?
En este sentido, el estudio de la entonacion aventaja, a mi
entender, al de otras disciplinas linguisticas. Y es que la entonacion, como veremos de inmediato, proyecta sus sombras (y sus
luces) sobre numerosas areas, que van desde la linguistica teorica
hasta la aplicacion docente, pasando por campos diversos que
nos llevan incluso hasta la investigacion tecnologica avanzada.
Veamos brevemente alguna de esas extensiones.
7.1. LA INTERFAZ
ENTONACION Y SINTAXIS
En los ultimos aiios no han escaseado las publicaciones que tratan de estudiar las relaciones estrechas entre la entonacion y estructura sintactica. Destacan trabajos de indole expelimental como el
de Garda Lecumberri (1997), donde se establecen las bases de la
segmentacion informativa en espaiiol e inglés, o el de De la Mota
(1995), destacable por su notable componente empirico y por el
aporte de conclusiones importantes en torno a las relaciones entre
la prosodia y la presentacion de informacion lingiiistica. Otros trabajos interesados en esta interfaz son mas concretos y tratan de fundamentar las caracteristicas espedficas de construcciones sintacticas
puntuales, tales como la oraci6n compuesta, las oraciones interrogativas,
las coordinadas, las condicionales, etc. (para una detallada bibliografia
sobre estos estudios véase Gil y Llisteni, 2003).
7.2.
LA INTERFAZ ENTONACION Y DISCURSO
También las relaciones entre entonacion y discurso oral, sobre
la base del enfoque pragmatico, han venido ocupando el interés
Y DESPUÉS DE U\ ENTONACrON 2QUÉ?
81
de los investigadores. De ello se han beneficiado areas especificas,
como la de los marcadores discursivos. Sobre estos elementos, y
cada vez con mayor frecuencia, se vienen dando aportaciones que
apuntan a la especializaci6n funcional de tales unidades de acuerdo con su realizaci6n pros6dica particular (Briz e Hidalgo, 1998;
Dorta y Domfnguez, 2003; Romera y Elordieta, 2002). Deben
mencionarse aquf las aportaciones de Hidalgo (1997) fundadas,
precisamente, en el criterio pros6dico como punto de referencia
para la estructuraci6n de la conversaci6n coloquial en unidades
organizadas jerarquicamente; sobre ello es obligado recordar la
distinci6n de unidades conversacionales propuesta por el Grupo
Val.Es.Co. (Briz y otros, 2003).
7.3. LA ENTONAcrON Y su
ENSENANZA. Su IMPORTANCIA EN LA VIsrON
DEL ESPANOL COMO LENGUA EXTRANJERA
La importancia del fen6meno entonativo justifica sobradamente, segun entendemos, la necesidad de desarrollar técnicas
adecuadas para su didactica en el terreno de las lenguas extranjeraso La lengua que ahora nos preocupa, el espaiiol, la segunda
mas hablada del mundo, y la vitalidad econ6mica asociada a la
actividad docente, justifican el desarrollo de investigaciones que
tengan como foco de interés el estudio de la entonaci6n espaiiola, comenzando por su modalidad estandar, pero desarrollando
también en lo posible técnicas para la enseiianza de sus variedades diat6picas, diastraticas y diafasicas. Este terreno, sin embargo,
esta practicamente sediento de estudios (podrfamos destacar, en
cualquier caso, algunos trabajos como los de Vazquez L6pez,
2002; Carb6 y otros, 2003; o Llisterri, 2003).
7.4.
ArLICAcroNEs DEL ESTUDIO ENTONATIVO A LAS TECNOLOGlAS
DE HABLA
J. Llisterri viene desempeiiando desde hace algunos aiios una
tarea sumamente importante en el desarrollo de las relaciones
entre la fonética como disciplina instrumental y otras disciplinas
practicas, ya sean de caracter tecno16gico, médico o terapéutico.
Uno de los terrenos en que el desarrollo del estudio pros6dico puede ser mas necesario en el estado actual de las investigacio-
82
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
nes es, precisamente, el de los sistemas de conversi6n de texto en
habla, lo que, vulgarizando mucho la cuesti6n, supone la posibilidad de que una maquina (un ordenador, un robot, etc.) interactue linguisticamente con un ser humano. Todo esto, que podria
parecer asunto futurista o de ciencia-ficci6n es algo de lo que
continuamente participamos en nuestra vida cotidiana. Un caso
especffico es el de los servicios telef6nicos, gran parte de los cuales estan ya automatizados y asistidos por sistemas informaticos
inteligentes capaces de decodificar la seiial acustica del cliente
(que pide o pregunta algo ); el sistema reconvierte la seiial acustica en informaci6n analizable, interpretable y comprensible para,
finalmente, dar una respuesta a dicho cliente.
Pues bien, y sin ahondar en exceso en la cuesti6n, uno de los
elementos clave de la informaci6n acustica que recibe la maquina
es el componente pros6dico, lo que comporta necesariamente la
10calizaci6n de las pausas, la asignaci6n de acento y la determinaci6n de las unidades mel6dicas. Y no solo esto: es conveniente
que la voz sintetizada de la maquina resulte lo mas «humana»
posible si se pretende rendir a satisfacci6n ante el cliente. Y la
prosodia es, obviamente, uno de los factores que mas positivamente puede contribuir a ese «rendimiento satisfactorio».
La investigaci6n de todos estos procesos se halla en marcha.
Hay avances importantes que, por ejemplo, permiten mejoras en
los sistemas de conversi6n de texto en habla, mejoras en la asignaci6n de pausas, en el fraseo y en la prosodia, e incluso algunos
investigadores aspiran a incorporar las emociones en la voz (y
hasta en el comportamiento) de los robots.
Es necesario, en cualquier caso, establecer algun tipo de protocolo generaI capaz de agrupar los rasgos pros6dicos verdaderamente «rentables» que permita su estilizaci6n, hasta el punto de
que alcancen el grado de abstracci6n necesario para una aplicaci6n global. El conocimiento preciso de los mecanismos pros6dicos resulta, en consecuencia, fundamental, porque mediante
estos el hablante (maquina o Immano) indica al oyente (maquina
o humano): cual es la informaci6n mas relevante del enunciado,
qué momentos requieren mayor grado de atenci6n, qué partes
del discurso no son importantes, cuando se introduce un cambio
de t6pico, el final del turno de habla, la renuncia al turno de
habIa, etc.
Muchas son, pues, Ias informaciones pros6dicas relevantes en
la comunicaci6n hombre-maquina (y a la inversa), de modo que
YDESPUÉS DE LA ENTONACrON 2QUÉ?
83
si el modulo prosodico es bueno el sistema de reconocimiento de
habla y conversion texto-voz sera también adecuado. En este caso,
un modulo prosodico capaz de reconocer grupos de entonacion
y de asignarles papel estructural en el discurso, es decir, capaz de
reconocer la relacion informativa, semantica y pragmatica entre
dichos grupos de entonacion en orden a constituir enunciados (o
actos, en términos de Briz y otros, 2003), seria el mas idoneo.
8. CONCLUSIONES
Y hasta aquI hemos llegado. Con estas 1fneas, en fin, hemos pretendido tan solo insistir en la importancia de la entonaci6n como
recurso lingUIstico, y en la necesidad de profundizar en su descripci6n, no solo para conocer mejor el sistema lingUIstico y comunicativo, sino también para refiexionar sobre sus multiples aplicaciones.
Los estudios entonativos actuales, por lo demas, demuestran
un notable interés por dar a sus descripciones caracter aplicado,
pero debemos reconocer que, pese a todo, la dispersi6n sigue
siendo la nota predominante. Esto explica, por ejemplo, que
todavfa no se hayan superado descripciones «antiguas», como las
de Navarro Tomas (1944) o Quilis (1980-81) sobre el sistema
entonativo del espaùol; ello, en cualquier caso, no deberfa ser un
impedimento, sino mas bien al contrario, una motivaci6n aùadida, para proseguir en la investigaci6n del hecho pros6dico.
Hemos comprobado la riqueza de contenidos y <imbitos de estudio abarcados por la entonaci6n; indudablemente su diversidad funcional, y por tanto su complejidad intrinseca, obliga a una diversidad
paralela en los enfoques de su estudio, unos decididamente inductivos, que reconocen en los principios fonéticos sus bases metodo16gicas; y otros de caracter deductivo. Sin embargo, las nuevas aproximaciones a la descripci6n pragmatica de la entonaci6n (que debemos
necesariamente asumir) imponen la exigencia de basar cualquier
afirmaci6n en datos empIricos: es imprescindible valerse de un corpus extenso de datos orales, lo que, por supuesto, exige una ingente
labor de campo. Muy probablemente esa fase de corpus habra de
hacerse en equipo y no individualmente; también esta necesidad
deberfa suponer, en nuestra opini6n, un impulso decidido para futuras investigaciones lingUIsticas especializadas en la entonaci6n espaùola, y para la colaboraci6n de estas con otras disciplinas mas técnicas o tecno16gicas (informatica, ingenierfa y telecomunicaciones,
logopedia, foniatria, etc.). En este sentido, si la lectura de este trabajo consigue siquiera remover de sus asientos a los lectores e inclinar
su interés hacia un tema, confesémoslo, raramente conocido por la
mayorfa, habrfa valido la pena el «pequeùo» esfuerzo de redactarlo.
E]ERCrCros
1. De la curva a la denominaci6n del contorno. Trate de identificar los
siguientes contornos mel6dicos entre los tipos de patrones entonativos habituales establecidos para el espanol estandar. Justifique su respuesta:
Contorno l
Infiexi6n inicial... Cuerpo me!6dico... Infiexi6n fina!
Infiexi6n inicial... Cuerpo mel6dico... Infiexi6n fina!
Contonlo 2
Infiexi6n inicial
Cuerpo mel6dico
Infiexi6n final
Contorno 3
Infiexi6n inicial
Cuerpo mel6dico
Infiexi6n fina!
86
ASPECTOS DE LA ENTONACION ESPANOLA: VIEJOS YNUEVOS ENFOQUES
Contonlo 4
Infiexi6n inicial
Cuerpo mel6dico
Infiexi6n final
Contorno 5
Infiexi6n inicial
Cuerpo me16dico
Infiexi6n final
2. Dados los siguientes enunciados, contextualizados tal como se indica
en el paréntesis, indique qué tipo de entonaci6n corresponderfa a cada
situaci6n. Justifique su respuesta y represente esquematicamente el movimiento me16dico resultante:
L
II.
III.
IV.
V.
Es posible que este ano nos visiten tus primos (el hablante manifiesta
serias dudas acerca de la veracidad de lo que esta diciendo; no esta
seguro).
~ Vienes al cine? (el hablante no solicita una respuesta si/no; sencillamente busca la constataci6n en el oyente de algo que da ya por
hecho).
~ Quéfalta me hacen a mi tus excusas? (el hablante, sumamente enfadado,
rechaza enérgicamente las excusas que alguien acaba de ofrecerle).
No me abandones, por el amor de Dios (el hablante pide al oyente, humillandose ante este, que no le deje por nada del mundo).
jNo entiendo quién ha sido tan tonto como pam invitarte a la fiesta! (el
hablante se muestra contrariado ante la asistencia a la fiesta de
alguien a quien no deseaba ver en ella).
3. De acuerdo con la propuesta fono16gica de Cantero (2002), asigne a
los tipos entonativos reconocidos en 2. los rasgos distintivos que este autor
considerarla en cada caso.
4. ~A qué forma de variaci6n deberlamos asignar las siguientes realizaciones entonativas? Justifique su respuesta.
- entonaci6n aseverativa de un enunciado articulado en lengua vasca.
- entonaci6n aseverativa de un enunciado articulado por un gallego
que habla espanol como lengua habitual.
87
EjERCICIOS
- J Qué has hecho las tareas del colegio? Pregunta formulada por una madre
catalana con inflexion final en ascenso (anticadencia); la informante
tiene el catalan como lengua materna y habitualmente habla a su hijo
en espanol o en catalan indistintamente.
Soluciones a los ejercicios
1)
Contorno 1: Esta curva es la de una entonacion enunciativa con dos grupos
fonicos; el primer grupo esta delimitado por un tonema ascendente de
anticadencia, el segundo por un tonema descendente de cadencia.
Contorno 2: Se trata de la curva correspondiente a una entonacion interrogativa absoluta, ya que se produce una fuerte subida del tono sobre la primera si1aba tonica, a partir de la cual se deriva un descenso brusco a lo
largo del cuerpo melodico, hasta la ultima si1aba tonica, a partir de donde se manifiesta nuevamente un brusco ascenso de la inflexion final en
anticadencia.
Contorno 3: Nos situamos en este caso ante una entonacion imperativa, sin
apéndice de cortesia, ya que el comienzo se produce a partir de un tono
elevado (mandato con cierta energia). En este caso la palabra realzada
con carga imperativa se halla al comienzo de la expresion, ya que es en
ese punto donde se manifiesta el nivel tonal mas agudo del enunciado.
El descenso final (cadencia) es algo mas marcado que en la entonacion
aseverativa.
Contorno 4: Corresponde a una entonacion enunciativa con un solo grupo
fonico; el tono se eleva a partir de la primera si1aba tonica, manteniendo
ese nivel medio hasta la ultima si1aba tonica de la emision, desde donde
se produce un descenso del tono a un nivel grave (inflexion final de
cadencia)
Contorno 5: El comienzo presenta una elevacion tonaI notable, por encima
de la lfnea enunciativa media, a continuacion se produce un ligero descenso melodico en el cuerpo del grupo hasta la ultima sflaba tonica,
punto en el que se produce una elevacion brusca seguida inmediatamente de un descenso del tono a un niveI grave que se extiende hasta el
final de la emision. Estamos, por tanto, ante la entonacion interrogativa
pronominal.
2)
1- Puesto que el emisor no muestra seguridad acerca de lo dicho, este
enunciado podria articularse como aseveraci6n insinuativa, con movimiento
descendente en el cuerpo melodico, pero con una breve inflexion final en
ascenso (semianticadencia):
Es jJosible que este aiìo nos visiten tus primos
88
ASPECTOS DE LA ENTONACrON ESPANOLA: VIEJOS Y NUEVOS ENFOQUES
II- En este caso la interrogaci6n se orienta hacia una afirmaci6n; la inflexi6n final deberfa mostrar un descenso (cadencia), si bien el cuerpo mel6dico deberfa mostrar un promedio de niveI tonaI superior al habitual en la
entonaci6n aseverativa. Se trata de la llamada jJregunta aseverativa:
~ Vie
nes
al
ci ne?
III- Podria tratarse de una pregunta exdarnativa, ya que existe cierta incertidumbre acerca del asunto sobre el que se interroga; sin embargo, es una falsa
pregunta: en realidad, lo que importa al hablante es mostrar su enojo ante la
situaci6n planteada. Predominan, pues, los elementos expresivos sobre los
16gicos. Su contorno amplifica notablemente las proporciones propias de las
expresiones interrogativas a ambos extremos de la lfnea tonaI (agudos y graves). La inflexi6n mel6dica final desciende ostensiblemente y se marcan con
alto grado de tensi6n articulatoria los sonidos de la emisi6n, originando una
ralentizacion evidente en la evolucion de la curva entonativa:
~ Qllé
falla rne hacen a rni tllS excllsas?
IV- El apéndice «por el amor de Dios" aiiade un grado de subordinacion
del hablante hacia el oyente. No se trata simplemente de una peticion (entonacion imperativa), sino que el oyente esta en clara situacion de superioridad sobre el hablante. En consecuencia, este se «humilia". Se trata, pues, de
una suplica: al final de cada grupo (en este caso hay dos) se prolonga la
duracion de la silaba tonica y de la postonica como recurso para marcar la
inferioridad del oyente respecto del oyente. Es posible que la intensidad globaI del enunciado (amplitud) sea también notablemente mas baja que en el
enunciado imperativo habitual:
"""'-----------~----
No rne aban do nes,
por el arnor de Dios
v- Se trata de una exclarnaci6n indirecta: no existe incertidumbre acerca
de algo sobre lo que se interroga, sino que se manifiesta un sentimiento de
enojo ante una situacion dada. No es, pues, una interrogativa. Lo que
importa aqui es la expresion de emociones (enfado, contrariedad, etc.). En
funcion del grado del sentimiento expresado, la entonacion exclamativa
puede desarrollar formas de contraste mas o menos marcadas; podria llegar-
EJERcrcros
89
se incluso a la llamada exclamacion «ondulada», apropiada para la expresion de emociones «fuertes»:
i1YO
enzzenao qll1en na szao lan LOn LO corno para znvuane a lapesla!
3)
- Aseveracion insinuativa: [/-interrogativo/ / +enfatico/ / +suspension/]
- Pregun1:<1. aseverativa: [/-interrogativo/ /+enfatico/ /-suspension/
- Pregunta exclamativa: [/+interrogativo/ /+enfatico/ /-suspendido/]
- Suplica: [/-interrogativo/ / +enfatico/ / +suspendido/]
- Exclamacion indirecta: [/-interrogativo/ /+enfatico/ /-suspendido]
4)
a) entonacion aseverativa de un enunciado articulado en lengua vasca:
esta situacion no corresponde a ningun tipo de variacion entonativa del
espaùol; se trata, simplemente de una lengua diferente
b) entonacion aseverativa de un enunciado articulado por un gallego
que habla espaùol como lengua habitual: variacion diatopica.
c) i Qué has hecho las tareas del colegio? En principio, podria entenderse
como un caso de variacion entonativa diatopica; si apreciamos que con la forma melodica ascendente final «<extraùa» en el espaùol estandar con estructuras encabezadas por «qué»), se obtiene un efecto pragmatico-expresivo
sobre el enunciado (por ejemplo, cierto efecto de persuasion de la madre
sobre su hijo) podriamos aceptar también la presenda de un fenomeno atribuible a la variacion diafasica (registro coloquial).
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