Boletín Cultural y Bibliográfico - Publicaciones

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R ESEÑA S
ANT R O P OLOGI A
e n 1883, quizá tambié n esté pensan do e n sí mismo : ''fede ralism o y
centra lismo, libe rtad y despot ismo,
tolera n cia e intran sigenc ia " . "E l
hombre se agita y D ios lo condu ce"
diría Carlos V y esa agitaci ón es la
que estas crónic as rescata das mejor
preser van y adoctr inan, en verdad .
Tal Albert o Lle ras al mostra r como
la "roca, batida po r la incons tancia de
los vien tos y las aguas" (pág. 641) que
apare ntaba se r Laure a no Góme z.
había sido " un filonaz ista since ro"
luego de haber escrito un panfle to
contra Hitler, o sería sincero cuand o
e logiab a a Alfons o López y a Eduardo Santos o "cuand o acusab a a López
de haber asesin ado a Mama toco y a
Santos de sentar se sobre un charco
de sa ngre " . Laure ano Góme z. en
definitiva. no es más que "un polític o
que dispar a hacia su objetiv o, ciegamente , aplasta ndo al que se ponga
por delant e". Un polític o apenas, e n
esta Colom bia volátil e incons tante
que hoy exalta y mañan a asesina.
Como el caso de la porme norizada recons trucció n con q ue ATturo A lape (1938- 2006) sig uió la histori a del revólve r "Smith & Weson " ,
calibre treinta y dos corto nique lado con q ue el aparen te ga itanist a
que manif estaba " H ay que hace r
fuerza para que gane e l docto r
Gaitá n " (pág. 826) lo asesi n aría
tie mpo después, a l ser G a itán ''uno
de los propag andist as de drogas , que
van a los pueblo s con culebr as a e ngañar a la gente ''. En ambos casos.
era e l mismo Juan R oa Sierra. quien
trabaja ba en una vulcan izador a de
ll antas. que ·'amal ayaba se r pobre.
por carece r de recu rsos para de fenderse·· , "con esa cara de hijue puta
que uno tiene ''.
manos e n person ajes inconf undi bles. Tambi én texto didáct ico para
quiene s estudi an pe riodism o y para
los lectore s. en ge neral, exhaus tivo
rescate de la crónic a. e l repo rtaje, la
e ntrevis ta y el pe rfil de varios de los
mejore s es~ritores del país. tan apa sionan te de lee r como útil pa ra e nte nderno s mejor a nosotr os mismos.
Pe riodism o. histori a y cre ación
fu ndid os e n un solo volum e n.
J UA ' GUS T AVO CO il O B O R DA
Medicina amazónica:
mét odo e historia
Enferm edades, epide mias
,, medica mentos.
Fragme ntos para una histo ria
epidemi ológica y sociocu ltural
Augusto Javier Gó m e~ L óp e~
y Hugo Arman do Soroma.vor Trihfn
Un ive rsidad Nacion al de Colom bia.
Faculta d de Cienci as Human as. Centro
de Estudio s Socialcs/Sa ludCoo p.
Bogotá , 2008, 360 págs., il.
~
Aquí están, e ntonces, los viajes
descub riendo Colom bia y las in fi nitas revolu ciones que la sacudi eron,
el coraje res istente de sus habi tantes, co m o el adm irable H oracio
Ocón G o nzá lez, ·'de doce años y
alumn o de cuarto de primar ia" (pág.
821) que sale a pescar con su padre,
lo ve morir y preser va el cadáve r de
los ataque s de los tiburo n es, para
ente rrarlo, po r fi n, en s u pueblo para
que te nga así " una muert e fe liz", e n
el ceñido y perfec to re la to de J avier
D a río R es trepo ( 1932).
Para quiene s aman la literatu ra,
aq uí están de cuerpo e nte ro. e n crónicas exhaus tivas o re portaje s incisivos J ulio Flórez y Vargas Yila, Fe rnando Gonzá lez y Anton io Góme z
Restre po, To más Carras quilla y Ram ó n Y i nyes (visto por Alfon so
Fue nmayo r), Porfiri o Ba rba Jacob y
Á lvaro Ceped a Samud io o la madre
de Gabrie l García Márqu ez. o rgullosa no del Pre mio Nobel a su hijo,
si no de tener una hija monja . Joyas
q ue harían esta reseña infinita. citá ndolas todas.
Recalq ue mos la cla ridad y e rudición del prólog o, al analizar todas las
épocas de l pe riodismo y s us ca racterístic as y la utilidad como investigación históri ca. llena de rasgos hu-
Dividi do e n cuatro grande s acápites.
este libro, lujosam ente editad o y en
forma to de 26 x 34 cm. presen ta
abu nd ante info rm ación sob re las
dole ncias que, especi alme nte en el
pasado , afecta ron a varios grupos indígena s conce nt rados e n la Amazo nia colom biana, a l tiempo que explica en que forma se trataba de curar
dichas enfe rmeda des. En el texto se
hace un recorrid o a l pasado a través
de l cual el lecto r compre nde la sabiduría y el grado de conocimie nto que
sobre las planta s y otros seres de la
na tura leza hizo posible la existencia
de estas culturas milena rias. El rela to está enriqu ecido con num erosas
notas, citas, cuadros e imáge nes. mu y
bien selecci onadas . que lo co mpl ementa n a la perfección y hace n de é l
una obra de consul ta obliga da para
los interes ados en e l desarr ollo de la
med icina e n nuestr o medio . como
pa ra los inte resados e n la etnogr afía
de la Amazo nia.
B O I. ET (I'/ C ULT U RA L Y BIB L I OG RÁFI CO, VO L . 4 6, N U M. l! l , 20 1 2
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
r-
1 \ 1 1< ( J 1' ( 1 1 ( 1 e, 1 1
R ES E Ñ A S
L1 prim e ra pa rt e s~ ocupa de las
concepcio nes amcri nd ias y de los
mé todos de curación emp leados po r
los grupo~ indígenas de la Amazonia
para controlar las enl'crmcda de y
la epid~..:mias. Para e ntender e. tos
concep tos rcsu l t a n ecesa r io com p re nd e r e l increíb le eq uilibri o e xi ste nt e en tre los hab ita ntes de las se l\'aS y el ambie n te que les rodeaba.
Los pueblos indígenas. a través de
los sig los. lograro n adap ta rse pl ena me n te a s u e nt o rn o y a pre ndi eron a utili zar co n gra n e fic ie ncia los
rec ursos que les a p o rt aba la se lva
t ropical. Sobrevivie ro n. y a ú n sob reviven algu nos gru pos. me rced a
un a ho rticultura iti nera nte e n la que
las p rácticas ag ríco la s d e co rte y
q ue ma res ult a n eficie ntes e n sue los
a negab les y . in verdade ra vocació n
agríco la debido a la ca re ncia d e nutrie nt es. Es te t ipo d e agricultura in clu ye d espl aza mi e n to s pe ri ó di co s y
cíclicos y a veces un nom adismo más
co mpl ejo do nde se a lt era n los pe riodos de ase nt a mie nto con é p ocas
de m ovili dad cuya me ta es la de no
agota r los recursos y utili za rlos de
acue rdo co n un cale nd ario d e co sech as mu y eficie n te.
E n la agricul tu ra d e corte y que m a . más qu e la riqu eza de l s ue lo ,
b asta nte p recaria e n la selva tro pical , impo rtan e l ca lendario agríco la
y el uso d e las cen izas como abono .
La d ie ta a lim e n ticia, basada en la
[ 176]
yuca brava. se comple menta con la
caza. la pesca. la reco lecció n de frutos y se mill as . ade m ás a lgu nos producto o bte nid os a través de un intercambio in cipie nt e q ue e n é pocas
re mo tas fue m uy impo rtante. Para
e l indíge na . la selva es un te rri to r io
ami ga ble y gene roso. un d on d e los
d ioses . co n cep t o co nt r ari o a las
.
.
.
creencias que pnma ro n po r va n os
sig los. según la cua les la se lva e ra
un infi e rn o ve rde. agresivo e inhó spito e n e l q ue ab u nda ban las plagas
y mi as mas y las fi eras constitu ía n u n
pe ligro per m ane nt e. D e esta abs urda conce pció n. surgida e n los re latos de a lgunos viaj e ros y misio ne ros,
e m a na e l e rrado concepto de rehabilita r las se lva s e in corp o rar s us
á reas a l p rogreso acudie ndo a la ta la
in d iscriminad a , a la desecació n d e
los su elos y a la ape rtura de p otreros
p ara ampl iar las zo nas agrícolas con
e l fi n d e impl antar e n e ll as técnicas
co nve ncion a les. que si bien funciona n e n praderas bi e n dre nadas y con
sue los ricos en mate ria orgán ica. está n co n d e n a das a l fracaso e n las
regio nes selváticas, e n las q ue la expe rie ncia indígena m ile naria h a d emostrado que lo viab le es ese tipo
d e agricultura itine ra nte de corte y
q u e ma , qu e n o afecta e l m e dioam bie n te y p r opo rciona el suste nto
a es tos grupos, casi sie mpre peq ueños, p len am e n te adaptados a e lla y
les pe rm ite u n bie nestar m al e nte ndido p o r el hom b re blanco. A cepta nd o esto, po d em os reconoce r q ue
los indígenas de la Amazon ia p oseen
una cultura muy comp leja , fruto d e
unas p rolongada s e xp e rien cias, por
comp le to difere nte a la nuestra, y e n
la q ue e l m e d ioa m b ie n te se aprovech a con sabiduría porque se le resp e ta , p orque se le con oce de m an era p le na y p orq ue fo rm a p arte d e un
u nive rso e n el cua l e l ho m bre es una
p arte más d e u n e ngr an aje arm ó n ico y e q uili brado.
C o n la ó ptica que p ro p o rcio n a e l
a simil ar estos co n ceptos , la se lva
a p a rece como un te r r itorio amigo
que aporta con ge neros id ad lo necesario p ara lle var la existen cia con
dignidad , y que m ed ia nte una econ o m ía su st ent able , a p a rte d e a li m e ntos o fr ece mul titud d e p lantas,
entre las cua les abunda n las medicinales y no result an ra ras las ve nenosas y las alucinóge nas. indisp en s ables p ara vivir e n este ambie nte y
bajo estas co nce pcio nes mít icas. Por
e llo , resulta o po rtuno el e pígrafe con
e l q ue se inicia el p rime r acá pite ; allí
se indica, có mo pasados cuatro siglos
de investigació n te rapé u tica me tódica, d e b emos m ás a los indíge nas,
q ue a lo s sabios convencio nales.
Merced a una cultura por completo occide n ta L no som os conscien tes
de la riqueza b iológica qu e guarda
la selva. La se lva tro pical es u na formació n vegeta l que ha apo r tado a
la human id ad multitud de productos acompañ ad os d e un acervo de
conocimie n tos acumulados por much as gen eracion es. A pesar de e llo ,
la investigac ión botá nico-farm acé utica d e la cue nca del río Amazonas
res ulta po b re cuando se la com para
con e l n úme ro de especies que la integr an y co n aque llas q ue uti lizam os
para curar las d olen cias d e l cuerpo
y d e l espíritu. Los cálcu los h ablan
ap e nas d e un 1% .
En lo s últimos añ os se ha fortalecido el concepto de conse rvar y pro tege r el m ed ioambien te y de paso ha
su rgido un respeto h acia e l conocímiento de los grupos indíge nas. L os
tratamient os de me dicin a alte rnativa han ganado terreno , pero sigue n
descalifica dos por la m edicina académ ica, n etam e nte a lop á tica, y e n la
que los m edicamentos d e ben prod ucir un efecto contrario y diferente al
que caracteriza la enferm edad. D e
esta m a ne ra , y por la a bundancia de
char latanes y de falsos curanderos, se
le presta poca atenció n a los m edicamentos de origen vegetal, camp o q ue
re quiere m ayores investigaci ones.
La concep ción indígen a d e la en fermedad es por completo diferente
BOlETÍN CU~TURAL Y BIB~IOG R AFICO, YOI,. .
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NÚ M. 82. 20 1 2
RESE ÑAS
A \ " r RO PO L O G Í A
de la nuest ra. Para el nativo, las dole ncias que afecta n el cue rpo y e l
alma provi enen de m a leficios, los
cuale s, dentr o de una perce pción
mitol ógica muy arraig ada. puede n
venir de los cham anes. que son quienes contr ol an e l conoc imien to. un
sabe r qu e han h e redad o de su s
ances tros. Ellos son depos itario s de
una fuerza mítica que hace posib le
encon trar e l orige n y la cu ra de las
distin tas dolen cias. Los malef icios
puede n tamb ién prove nir de seres
espec iales que habit an la selva y que
son capaces de enca rnar e n difere ntes animales como el jagua r o la danta. Seres mític os como el mohá n, la
madre de agua o la madr e de monte, se resien ten cuand o se incumple n
las norm as de condu cta tradic ionales o se come ten contr aven. :iones e n
activi dades como la caza. la pesca o
la recol ecció n de frutos y semillas.
Ante un agrav io, estos seres se valen de dardos invisibles que altera n
el equilibrio y gener an un castigo.
Apar te de estos males de orden espiritu al, las dolen cias pue de n se r
causa das por accid entes o por mordedu ras de insec tos, serpi entes u
otros anima les.
Para comb atir los deseq uilibrios
de la natur aleza es mene ster recuperar la armo nía y resca tar a l enfer mo de niveles inferi ores e n los que
se halla postr ado como castigo; ese
resca te se logra a travé s de soplos,
rezos y baños que sirven para restablece r el orden . En este proce so de
restab lecer e l equil ibrio, desem peñan un papel esenc ial las susta ncias
aluci nóge nas y psico trópic as, pues
graci as a su enorm e pode r hace n
posib le e l co ntact o con el mund o
sobre natur al. El cham anism o implica una fuerz a espiri tual. El cham á n
está conec tado con las fuerzas espiritual es que anim an a todos los poblado res de la selva e inte rcede para
que perm anezcan e n armo nía. Él tiene la capacidad de organ izar los diverso s nive les cuand o se deseq uilibran y gener an ma les. La cond ucta
de l cham án incluye creen cias y prácticas que explic an las relaci o nes entre los seres y su natur aleza . De este
modo , ejerc e una funci ón socia l y
religiosa en la que se vale de las pla n-
BOLETIN CULTU RA L V 81BIIO O M-4FI CO. VOl
.¡ 6 .
tas a lucinó genas y de otros eleme ntos de orige n anima l o miner al que
le perm ite n viajar al conoc imien to
de la causa de los males y de las e nferme dades . Es él quien conoc e el
origen mític o de los eleme ntos que
req uiere. sabe dónd e se encue ntran .
en qué mom en to debe recog erlos.
cómo debe prepa rarlos y cómo los
va a admin istrar .
Los autor es del libro e nmar can
estos conce ptos e n un análisis de la
regió n noroc ciden tal de la Amaz onia, vista a través de su pobla mient o,
del inte rcam bio cultu ra l con hab itan tes de otras regio nes y en particular con los del área andin a e n el
perio do prehispáni co, inte rcamb io
q ue perm itió una ampli a circul ación
de produ ctos y mater ias primas, parale lo al cual se difun d ió conoc imient o. A pesar de este interca mbio, aún a media dos del siglo XIX,
las nacio nes indíg enas co nserv aban
su esta tus; sus miem bros lucían bien
forma dos y sin trazas de desnu trición, mant e nían su indep ende ncia,
gozab a n de bie nesta r me rced a sus
cosechas, a la caza, la pesca, realiz aban a lianza s matri moniales, oficiaban sus ritual es, celeb raban fiestas
y mant e nían un sano interc ambio .
En e l terren o de la sal ud y como lo
demu estra n diver sos docum entos ,
carec ían de llagas o úlceras y no padecía n de epide mias. Pese a los estrago s causa dos por e l conta cto co n
los expe dicio nario s e urope os. los
trafic antes de esclav os nativo s y los
misio neros . buena parte de los poblado res de la Amaz onia colom biana perm aneci eron al marg en de reducci ones. Solo a finales del siglo
XIX se dio inicio a la esclav ización y
a la destru cción sistem ática de esas
socie dades . probl ema acrec e ntado
con el a uge del cauch o que co nllevó la r uina y causó el exter minio de
much os grupo s. En la actua lidad. los
que sobre viven están some tidos a la
degra dació n de su en to rn o. a la presión de los colon os que invad en sus
tie rras y al despl azam iento gener ado por acció n de la guerr illa. de los
trafic antes de droga s o de otros delincue ntes que anhel an sus tierra s
para impla ntar cultiv os ilícitos u orga nizar hacie ndas.
Lueg o de tratar las conce pcion es.
prácti cas y respu estas de los indígenas frente a las e nferm edade s. vistas
en una persp ectiva histór ica. y de
analiz ar e l conta cto, el conta gio de
e nferm edade s y la destru cción de las
socied ades indíg enas de la Amaz onia, los a utore s incluyen el re lato de
las enfer meda des y epide mias en la
óptica de un capitá n andoq ue. Se trata de Fisi o Pied ra. quie n propo rciona una visión actua l y desga rrado ra
de su exper ie ncia. Su relato termi na
con estas palab ras que recogen la mitología a ncest ral y e l dram a que viven los actua les pobla dores de la selva fren te a nume rosos probl e mas:
Por eso las person as que quiera n tener familia tienen que conoc er cómo
van a defend er. cómo van a curar. a
cuidar a sus hijos. Así comen zó esa
enferm edad de grano s que les prende a los niños del pescad o. Y así Jo
curó. por eso hay que conoc er qué
hierba s hay para curar.
El an te rior re lato se comple me nta con otro testim onio. esta vez ace rca de un caso que dat a de 1979. Se
tra ta de una carta dirigi da a la hermana Ca rmen Sánch ez del inte rnado de Santa Tercs ita por el corre gidor de La Chor rera. El funci ona rio
se queja de la act itud asum ida por
la re ligiosa y por la desat enció n a un
niñ o indíge na mord ido por un a serpie nte y cuya vida hubie se podid o
N Ú ., . !11 . 2011
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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771
1 \ 1 RO 1' O 1 l }( ./ .-1
R ESEÑAS
-;ah ar~c si ~e le tras ladara n Le ticia
o se le hubiese adrninist rado el suero antiofídico co n oportunida d. Su
texto e · un cla ro cjemrlo de las circu nstan cia~ y rrohlemas que aún
afectan a la población indígena. con'> ltkrada po r muchos como inferior
o irracional. así como de la precaria
a te nción rre5.tada a los casos de salud en las /.ona selvá ticas ai ladas.
El párrafo rertinente indica:
comercio media nte la orga ni zació n
de una expedició n cien tífi ca a l
Put u mayo y de la búsqueda de nuevos prod uctos susceptible s de ser come rcializados .
•
•
•
~
Un im portante capítulo es e l dedicado a la explotació n de las quinas
en el piedemont e amazónico . Conocidos son los problemas ecológicos.
sociales y económ icos ge nerados
desde la é poca colonial por la explotación. tran s porte y comercial ización de la casca rilla. y sabidas son
las e norm es transfor maciones creadas en los países productore s. Los
bosques fue ron devastado s y e l auge
generado por la explotació n vi no a
me nos con la decadencia de l comercio por e l agotamien to de las especies terapéutic as y po r la competencia de los cult ivos organizad os e n
Java y en Ceil án. La crisis tuvo como
consecue ncia la decadencia de l comercio y el despoblam iento de los
centros de acopio. Este acápite se
ilustra con e l caso de los hermanos
Reyes, quienes, a través de la compaí'íía E lías Reyes y H ermanos, explotaron la corteza en las montañas
de Nariño y del Putumayo y realizaron un interesant e viaje iniciado e n
éste río para cu lminar e n Brasil , recorrido que le cos tó la vida a uno de
e llos. Rafael Reyes obt uvo los permisos de nav egació n por ag uas
brasileras para exportar las cortezas
ex traídas en la cuenca del Caque tá
por el A tl ántico. Años después, ya
como preside nte, quiso reactivar e l
[ q8]
,
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La d cscortt:sía. los té rminos humillantes e insu ltantes de su ca rta son
la prueba del indigno trato que la mayoría de las veces dan a lo indios.
pues s i ~tcd tie ne el atrevimient o
de dirigirse tan a ltaneramen te a la
primera autor idad d e l Cor regimie nto por e l hecho de que le hace
un reclamo justo. ya pode mos imagi narnos los modal es qu e e mplea
para con ellos.
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El libro continúa con un interesa nte ca pítulo dedicado a la curación
y al pensamien to mestizo. Para ello
se vale del relato del presbíte ro Manu e l María Albis, qu ie n bajo e l título ·'Curiosida des de la Montaña, y
méd ico e n casa", hace una curi osa
relación e n la qu e incluye la observació n de alg unos materiales minera les y de especies vegetales de uso
terapé utico, acompaña do de l "Espectáculo de la Na tura leza", en el
cual, de acuerdo con los meses, se
establecen las propiedad es de algunas piedras. junto con el " Lenguaje
de las Flores'·, tras lo cual describe
varias prescripcio nes y remedios secretos basados en las propiedad es
terapéu ticas de algunas plantas o de
ot ras materi as de o ri gen an ima l
como la hiel de caballo, e l pellejo de
culebra, el cuajo de cabrito o las pied ras de cangrejo. Es éste un inte resante prontuario eq uipa rable con
otros recetarios antiguos, en los que
prima n conceptos pertinente s a las
doctr inas de los signos y de los
humores.
Cierra la parte correspon die nte a
los indígenas con come ntarios sobre
lo que fue la catástrofe demográfi ca
sufrida por los pueblos de natura les
entre los siglos XV I y xvm como consecuencia de la colo nizació n e urop ea. E l despojo de sus tie rras, las
transforma cio nes culturales y sociales, la pé rdida de sus valores espirituales y mate riales. los impuestos y
cargas que les fue ron impuestos hasta llevarlos a la esclavitud y la aparició n de e nfe rmedades y episodios
epidémico s para las cuales carecían
de defe nsas, así como el deterioro
de su entorno, afectaron de manera
drástica a las poblacione s generando una verdadera tragedia que se repitió a partir de la segunda mitad del
siglo XIX e n las selvas de la cuenca
de l Amazonas como consecue ncia
de la ampliación de los mercados
internacio na les, la demanda de materias primas como la quina , el caucho y las pieles, la ex pansión de las
fronteras agrarias y e l desplazamiento de poblacione s de las tierras altas
hacia los va lles y zonas de colonización, circunstan cias q ue impactaro n
a muchas tribus diezmá ndolas y llevando a la extinción a casi un centenar de ellas.
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Para establecer e l estado de salud de un enfe rmo se requiere conocer sus a ntecedente s personales ,
sociales y patológico s; para estudia r
la salud de un p ueblo es requisito
funda me ntal saber s u historia, su organización social y econó mica y sus
re lacio nes. Con esa perspectiv a , los
a utores as umen la historia epidemiológica del Gran Cauca, el impacto del progreso y las secuelas de las
guerras. E n esta parte se estudia el
impacto de la pobreza entre las poblaciones indígenas y afrocolom bianas sobre la base de la aparición de
epidemias , la desnutrici ón, la carencia de higien e, el impacto de los
agroquími cos, la explotació n minera, los cultivos ilícitos, los cambios
BOLET(N CULTU RA L Y BIBLIOGRAFICO . VOL .
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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NÚM . 82 . 2012
RES EÑ AS
EDU CAC IÓS
soci ales , la alte raci ón de los háb itos
alim e ntar ios, el alco holi smo , la sobrec arga de trab ajo , el diag nós tico
tard ío, las gue rras y los e fect os del
pro gres o. Es clar a la re lación e n tre
la pob reza y el des arro llo inci pien te
con la apa rició n d e las e nfer med ades. Los auto res plan tea n un " raci smo " disfr aza do d e ind ifer enc ia y
mar cad o po r la ine rcia o resi sten cia
pas iva ante cam bios n ece sa rios e n
las form as de vida . A esto s m ales se
han unid o en los últi mos año s e l
na rcot ráfi co y la corr upc ión; la violenc ia y e l des pilf arro adm inic ;tra tivo han con vert ido e l h omi cidi o e n
la prin cipa l cau sa de m ortalida d , en
des med ro d e los cam bios soc iale s
q ue exig e la situ ació n.
Con cluy e el libro con la pres entaci ón d e la hist oria d e l istm o de
Pan amá com o ejem plo del raci smo
y del imp acto d el pro gres o. Era n atura l que las soc ieda des de l s iglo x1x
anh elar an el d esar roll o y la mod erniza ción . Era la épo ca prop icia par a
abr ir vías , qu e ocu pab an man os
ocio sas y faci litab an el inte rcam bio
come rcia l. E l únic o estr ue ndo d e bía
ser el de la pólv ora a l abri r min as o
e l d e las loco motoras que llev aba n
materia s prim as y traí an pro d ucto s
e labo rados. L a socie dad esta ba can sad a de las frec ue ntes gue rras y anhela ba la paz y e l pro gres o que darían pas o a una nue va naci ón. Si bien
las prem isas eran váli das, se ign oraba que las gue rras con tinu aría n y
que la ape rtur a de vías y ferr oca rriles trae ría pro ble mas san itar ios y
q u e al lado de quie nes e mig raba n ,
se des plaz aba n plag as com o el cóle ra o dole ncia s como la fieb re a m a rilla. Nun ca se sab rá la cifr a de mue rtos ocu rrid a dur ante la con stru cció n
del Fer roca rril de P a nam á y de l Canal. La mal ar ia y la fie bre ama rilla
se e nsa ñar on con los trab aj ado res.
Esta cala mid ad sirv ió p a ra com pren der que las e nferm eda des infe ccio sas no las con tagi aba n los mia sm as,
sino que se pod ían tran smi tir a través de vec tore s, p o r agu as m al tratadas o por alim e ntos m a l con serv ados; por tant o, si estos fact ores se
solu cion aba n se p odía n con tro la r.
Quie n lea este inte resa nte libro,
no reca erá e n los con cep tos exp re-
sa do s por Car los Art uro Tor res
( r 867- r 9 r r) al inic io de 1do/a Fori
( r 900). que fu e ron com part idos por
toda la soci eda d hast a hac e cinc uen ta año s y q ue si bie n perm itie ron la
colo niza ció n de las zon as and inas.
tuvo y aún sig ue teni end o muc has
secu elas e n e l man ej o de los sue los.
Señ ala el hum anis ta y filós ofo:
(... ]en las vegas ardientes de nues tros
ríos, no desbrozadas aún por el hacha del colono. crecen las plantas viciosas y las hierbas malditas envenenan el aire con sus efluvios de muerte:
emp ero un día será que pene tre el
arad o allí y del suelo exub eran te que
el esfuerzo del labr ado r trasformó.
brot e la cosecha de bendición.
que apa rte de invi tar al d e bate . e nriqu ece n e l pro blem a con info rma ción inéd ita y pres enta n nue vos con cep tos de trab ajo. El prim er pas o
del d eba te exig e repa rar en la orie ntaci ón de la edu cac ió n que des ea mos con stru i r, pue s e n esta dec isió n
nos jugam"os no so lo la form ació n
e n los sab eres y com pete ncia s reque rido s para resp o nde r a un modelo eco nóm ico dete rmi nad o. sino
en e l mod elo de ho m bre par a la
n uev a soci eda d.
SAN TIA GO OÍA Z PIE DR AHÍ TA
Sa be r pe da gó gic o
y crítica a la
de mo cr ac ia
Ped agog ía, sabe r y cien cias
Javier Sáen z Obregón y otro s
Facultad de Ciencias Hum anas , Cen tro
de Estudios Sociales , Universidad
Nacional y Facu ltad de Educación,
Unive rsidad de Ant ioqu ia, Medellín,
2010 . 194 págs .
Filo sofía de la edu cación.
De los grie gos a la tard o mod erni dad
Carlos Rojas Osa rio
Universidad de Ant ioqu ia, Medellín,
201 o, 404 págs.
Dificult ades de la democra cia.
Base s de ética política
l ván Daría A rang o
Instituto de Filosofía, Univ ersidad de
Ant ioqu ia, Medellín. 20lO , 140 págs.
¿Qué tipo de edu caci ón y de de mocrac ia que rem os para la Colomb ia
de la segu nda d écad a d e l siglo xx1?
P a ra resp ond e r de man e ra e labo r a d a a es tas pre gun tas co nt a m os
con e l apo rte de esto s tres lib ros,
Los auto res de Pedagogía, saber
y ciencias son radi cale s, esto es, parten de preg u nt ar: ¿q ué pe dag ogía ? .
¿ para qué socieda d ?, ¿pa ra ens eña r
qué cien cia? Ello imp lica , e n con sec ue ncia , volv er a pro ble mat izar los
con cep tos cen tra les: pa ra com enz ar.
la idea dete rm in ista de ped ago gía:
En nues tro país la reducción de la
ciencia de la educación o pedagogía
a la formación de maestros no solo
ha llevado a que no sea vista como
disciplina o como espacio de indagación sobr e un prob lem a específico
como es el de la educación, sino a que
esta se justifique a sí misma. cada vez
más desde un punt o de vista técnico.
exho rtativo y "esotérico'': desarrollar
técnicas y estrategias. y hablar y promover la ··vocacionalidad". Esto último ha prod ucido unas consecuencias en cier ta med ida desa stro sas
porq ue, por un lado. no ha pe rmitido que se establezca un diálo go en
términos académicos con las demás
U OLET fN CULTU RAL Y 81ULI OOKÁ FICO. VOL.
4b, NÚM . 1!2. 2011
Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia.
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