CNHC_7 (137)

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Actas del Séptimo Congreso Nacional de Historia de la Construcción, Santiago 26-29 octubre 2011,
eds. S. Huerta, I. Gil Crespo, S. García, M. Taín. Madrid: Instituto Juan de Herrera, 2011
Las actuaciones de «Regiones Devastadas y Reparaciones» en
los conventos barrocos madrileños
Juan Tejela Juez
Eva J. Rodríguez Romero
Hemos localizado los expedientes, inéditos, de la
Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones, en el Archivo General de la Administración (AGA) que contienen los proyectos de restauración o reconstrucción de algunos conventos
barrocos madrileños de los siglos XVII y XVIII:
Santa Isabel, Encarnación, Descalzas, Góngoras,
Carboneras, Sacramento, etc. En dichos expedientes
se recogen los proyectos, estudios técnicos, fotografías, planos y documentación administrativa, así
como muchos datos sobre el mal estado, en algunos
casos catastróficos, en que quedaron por los efectos
de la Guerra Civil. Pretendemos analizar en este
trabajo los proyectos y obras que se hicieron para
sus reconstrucciones. Además, esta documentación
aporta datos valiosos para conocer las técnicas
constructivas en los siglos de fundación de los conventos.
Partimos de la época de fundación de los conventos, hacemos un breve recorrido por los acontecimientos históricos con trascendencia en el desarrollo de la vida conventual, en sus fábricas o en el
tamaño de sus solares (invasión napoleónica, Desamortización, República, Guerra Civil, etc.), comprobando el grado de destrucción que supusieron
(salida obligada de las monjas de sus conventos, incautación de los mismos para usos distintos, demolición, etc.) y terminamos con las actuaciones de recuperación.
Como hemos reseñado, este trabajo se engloba en
el Proyecto de Investigación: «Los espacios abiertos
de los conventos madrileños, jardines, huertas, claustros y su entorno urbano» (HAR2008-01434/ARTE),
financiado por el MICIIN, en el cual estudiamos los
conventos barrocos madrileños, centrándonos en sus
espacios abiertos tanto internos como su relación con
el entorno urbano y la huella que han dejado en la
ciudad.
Los conventos que abarcamos son:
Conventos urbanos (dentro de la Cerca de Felipe II):
– Convento del Sacramento. Bernardas Descalzas
(1615)
– Convento del Corpus Christi (vulgo «Carboneras»). Jerónimas (1607)
– Real Monasterio de las Descalzas. Franciscanas
Descalzas (1559)
Conventos urbanos periféricos (dentro de la Cerca
de Felipe IV):
– Real Monasterio de la Encarnación. Agustinas
recoletas (1611)
– Monasterio de la Inmaculada Concepción de
Juan de Alarcón (vulgo «Alarconas»). Mercedarias Descalzas (1609)
– Monasterio de San Plácido o de la Concepción
de Nuestra Señora. Benedictinas (1650)
– Monasterio de San Ildefonso y de San Juan de
la Mata (vulgo «Trinitarias»). Trinitarias Descalzas (1612)
1402
J. Tejela y E. J. Rodríguez
– Monasterio de la Inmaculada Concepción. (vulgo «Góngoras»). Mercedarias Descalzas (1633)
Conventos limítrofes (en el límite de la Cerca de
Felipe IV):
– Real Monasterio de la Visitación de Santa Isabel. Agustinas (1610)
– Convento de las Comendadoras. Comendadoras
de la Orden de Santiago (1584-1560)
– Convento de las Salesas Reales. Orden de San
Francisco de Sales (1784)
TRANSFORMACIONES RELEVANTES EN LAS
EDIFICACIONES CONVENTUALES DESDE SU ORIGEN
Reseñamos los cambios que han sufrido los conventos a lo largo de su historia, que consideramos que
pueden tener interés por su trascendencia en las fábricas, propiedades, huertas, claustros, o entorno próximo de los conventos.
El Monasterio de la Encarnación
Ya en el siglo XVIII sufre un incendio que afecta a la
iglesia, que se empezó a reformar en época de Fernando VI, aunque realmente se acabó con Carlos III. Para
reforma, la priora, madre Teresa de Jesús, se vio obligada a vender algunas propiedades del monasterio, especialmente terrenos, apoyada por el capellán mayor,
Pignatelli, que era académico de San Fernando.
En el siglo XIX fue de nuevo afectado su solar por
la reforma de la Plaza de Oriente, que obligó a una realineación del mismo. Ya había perdido previamente
parte de su terreno, el llamado «Jardín de la Priora», y
por la reforma de la Plaza pierde el espacio dedicado
a la huerta interior. En el loteo y el cálculo del nuevo
solar intervino el famoso arquitecto Narciso Pascual y
Colomer, que trazó las alineaciones y los jardines de
la Plaza y restauró la fachada del convento.
Además, hacia 1930, el arquitecto municipal Fernando García Mercadal, responsable de Parques y
Jardines, realizó una intervención en el espacio anterior al convento, que preside su fachada principal.
Dicho espacio estaba ocupado por un jardín con
enormes coníferas que ocultaba la fachada y que se
modificó para despejar la misma (figura 1).
Figura 1
Transformación de la Plaza de la Encarnación (García Mercadal 1949, 239)
Convento de Santa Isabel
En julio de 1610, un grupo de monjas se desgajan de
su primitiva ubicación, junto al Corral de Comedias
en la calle del Príncipe, que producía problemas para
su retiro espiritual, y se trasladan al lugar elegido por
los reyes: la antigua casa de Antonio Pérez, ministro
de Felipe II, llamada «La Casilla», situada extramuros cerca de la puerta de Atocha. Era, en realidad,
una magnífica casa de campo, con un palacio amueblado con todo lujo, inmensos jardines para diversiones y fiestas, y extensas huertas. Su extensión abarcaba lo que hoy es el espacio ocupado por el
convento hasta la calle Argumosa.
En el siglo XVIII, parte del solar se vende para
otros usos:
eran casas de vecindad y huertas pertenecientes a diferentes propietarios, algunos habían formado parte del solar del convento. Esta casa y sus terrenos anexos serán
adquiridos en 1796 por los herederos del Cardenal de la
Cerda y San Carlos, y finalmente por Don Miguel José
María de Cueva Velasco, XII Duque de Alburquerque,
casado con Doña Cayetana de la Cerda, una de las herederas del Cardenal.
Será el citado Duque y Conde de Fernán Nuñez quien
inicie la construcción del Palacio de la calle de Santa Isabel, a finales del siglo XVIII, apuntando todos los datos
a que fue Antonio López Aguado, el arquitecto encargado del proyecto. Ya en esta primera ordenación del solar
Actuaciones de «Regiones Devastadas y Reparaciones» en conventos madrileños
estará presente el jardín interior, actual, como elemento
básico en la articulación de los espacios (Martín Blanco
2003).
1403
Convento de las Comendadoras de Santiago
En 1805, al final del reinado de Carlos IV, las
monjas tienen problemas y deben vender algunas joyas de la iglesia. Con Fernando VII las monjas, como
muchos madrileños, pasarán una difícil posguerra, y
continúan vendiendo plata y joyas. Superada la Desamortización siguen pasando penurias y solicitan
ayuda a la Casa Real, ayudas que llegaron en contadas ocasiones.
En el año 1784 hubo en Madrid unas tremendas lluvias que afectaron notablemente al convento e iglesia, junto con muchos otros edificios de la Villa. Este
contratiempo obligó a ejecutar reparaciones, realizadas por José Beltrán. A lo largo de los años se ejecutaron numerosas obras, como las de 1843, por los daños ocasionados por la explosión de un polvorín
cercano. A mediados del siglo XIX se construyó el
coro de cantores sobre la puerta de entrada, obra de
Narciso Pascual y Colomer.
Monasterio de las Descalzas Reales
Monasterio de San Ildefonso y San Juan de Mata
Hasta el siglo XIX tenía mayor extensión que en la
actualidad; poseía cerca de 200.000 pies, llegando
sus límites hasta las calles de Preciados y Maestro
Victoria. Allí se ubicaban las casas donde residían
capellanes, músicos y otros servidores del convento,
por lo que anteriormente la calle de Maestro Victoria
se denominó «Capellanes». Estas viviendas estaban
separadas del convento por medio del claustro y la
huerta, que se mantienen actualmente. También disponían, desde 1601, de una tahona donde elaboraban
pan para las religiosas, niñas huérfanas y sacerdotes
pobres, recogidos en la llamada Casa de la Misericordia. Actualmente quedan recuerdos en el callejero
de estos nombres, pues existe la calle de «Tahona de
las Descalzas», pequeño y recoleto enclave, a la
sombra de un gran centro comercial, entre las calles
de Maestro de Victoria y Tetuán. Era como un pequeño núcleo de servicios en el borde, posteriormente dentro, de la ciudad. El edificio sufrió un importante incendio en 1862, perdiéndose el antiguo
retablo mayor, que era obra de Gaspar Becerra.
En 1868 se pensó en derribar el convento, pero la
providencial intervención de la Real Academia de la
Lengua, argumentando que allí estaba enterrado Miguel de Cervantes, consiguió evitar su demolición.
(García Gutiérrez, Martínez Carbajo 1993)
Convento de San Plácido
En 1908 el municipio madrileño decidió destruir el
convento, con la disculpa de que estaba en ruina, junto con la capilla del Santo Sepulcro, donde se alojaba
el Cristo Yacente de Gregorio Fernández. La comunidad tuvo que abandonar el convento, refugiándose
en las Salesas Reales. A los pocos años las monjas
edificaron de nuevo su convento, ya más sencillo, sin
poder recuperar su primitivo esplendor.
ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS DE GRAN
TRANSFORMACIÓN O DESTRUCCIÓN DE LOS
CONVENTOS
La invasión napoleónica
Es bien conocido lo que se supuso para nuestro país
la invasión francesa, tanto desde el punto de histórico, como en otros aspectos relacionados con nuestro
Patrimonio Cultural: destrucción, robo y traslado de
bienes artísticos, religiosos y otras riquezas. Posteriormente, la corta estancia de José I (1808-1810) supuso una serie de cambios profundos en la ciudad de
Madrid desde el punto de vista urbanístico, conllevando la destrucción de numerosos edificios, para
abrir plazas en el apretado caserío. Los edificios derribados fueron muchas viviendas de poca calidad y
otros de gran valor artístico, como los conventos e
iglesias de Santa Ana, San Miguel y Santa Bárbara,
que generaron las plazas de su nombre; San Martín,
Santiago, San Juan, Atocha, San Jerónimo, Santa
Clara, Mostenses, Santa Catalina, etc. Asimismo,
mandó demoler el palacio del Buen Retiro, arrasó los
jardines del mismo nombre, y manzanas enteras para
formar las Plazas de Oriente y de la Armería con el
fin de crear un entorno despejado para Palacio y abrir
1404
J. Tejela y E. J. Rodríguez
un eje que desde él se prologara hasta la Puerta del
Sol. En este período, aunque modernizador para la
ciudad, desaparecieron un total de 12 conventos.1
La Desamortización
En 1836, Juan Álvarez Mendizábal, ministro de Hacienda, se propuso conseguir recursos para solucionar los problemas económicos y levantar el Crédito
Nacional. Para ello, lanzó al mercado por ínfimo precio los bienes del clero secular y regular, declarando
abolidas todas las órdenes monásticas. Cuando un
convento no tenía 12 frailes o monjas se desamortizaba, por lo que unos 36.000 frailes se vieran exclaustrados. Esta exclaustración afectó más a los
conventos masculinos que a los femeninos. De 34
conventos de religiosos en la ciudad de Madrid, 10
se derribaron, 12 fueron cedidos para otros usos, 5 se
vendieron a particulares y 5 fueron devueltos. Los
conventos femeninos salieron más beneficiados,
como también sucede en otras adversidades: guerras,
epidemias, dificultades económicas, etc. De los 31
conventos de religiosas, 7 fueron derribados, 3 desamortizados y 2 devolvieron (las Descalzas y la Encarnación).
Desaparecieron así en Madrid magníficos e irrecuperables conventos masculinos que tenían una implicación en el paisaje urbano (García-Hípola et al.
2011), con sus cúpulas, chapiteles y campanarios:
San Martín, San Felipe el Real, la Iglesia de la Trinidad de la calle Atocha, que fue depósito de obras de
arte procedentes de otros conventos que posteriormente se trasladaron al Prado, etc. (García Gutiérrez,
Martínez Carbajo 1993).
La Desamortización, que contribuyó de manera
singular a que surgiera, en muy pocos años, un nuevo
perfil y semblante de Madrid, fue alabada en su época por algunos cronistas que decían «la historia de la
villa no ofrece ejemplo de una transformación tan
completa y tan provechosa como la que experimentó
en los derribos de los conventos» (Fernández de los
Ríos 1876), pero tuvo un efecto desastroso sobre los
bienes artísticos de la Iglesia y un importante impacto económico2 para la misma (figura 2)
Llama la atención que los conventos que actualmente consideramos los más importantes (Encarnación, Santa Isabel, Descalzas) eran los que tenían
menos propiedades o, al menos vendieron menos su-
Figura 2
Ventas de las propiedades de los conventos femeninos en
Madrid capital (Fuente: autores, según datos de Simón Segura 1969)
perficie, excepto el caso del último. El destino de los
edificios desamortizados fue el siguiente:
— demolidos totalmente: 36 (entre masculinos y
femeninos)
— demolidos parcialmente: 3
— cambios de uso: 11
— cambian de uso y posteriormente se derriban:
12
— establecimientos devueltos o reconstruidos: 8
A pesar de la Desamortización la ciudad continúa
albergando una gran cantidad de edificios religiosos
dispersos por todo el casco urbano: 6 comunidades
religiosas masculinas y 25 femeninas reaparecieron,
incluyendo los casos estudiados por nosotros. Como
Actuaciones de «Regiones Devastadas y Reparaciones» en conventos madrileños
curiosidad, tenemos noticias concretas de cómo durante el siglo XIX se vio afectada la vida en Santa
Isabel. Las tropas napoleónicas entraron en el convento para llevarse plata y objetos artísticos; la supresión de 1810 de José I, motivó el abandono del
convento por las religiosas, pero regresaron en 1812
y acogieron a sus compañeras Agustinas de la Encarnación, haciendo vida en común; en la Revolución de
1868 recibieron a las Concepcionistas de El Pardo,
pero llevando vida independiente. Otro caso fue el de
las monjas de las Descalzas, que acogen en 1836 a
las religiosas del convento de la Inmaculada Concepción y San Pascual Bailón de Recoletos (García Gutiérrez, Martínez Carbajo 1993).
1405
Figura 3
Convento de Santa Isabel, aspecto exterior (AGA. Regiones
Devastadas. Sig. 4 (78) Caja 2132 TOP 76/03)
LOS CONVENTOS DURANTE LA GUERRA CIVIL
No hace falta insistir lo que supuso la Guerra Civil
para los conventos, iglesias e instituciones religiosas,
ya que hay una gran cantidad de escritos que hablan de
ello (p. ej. Montolíu 1999; VV.AA. 1995, 321). Se
anuló el culto religioso, se destruyeron iglesias y conventos, desaparecieron objetos de la iconografía religiosa (retablos, imágenes, cuadros y objetos pequeños), etc. Sólo 11 iglesias y conventos quedaron
indemnes. Aunque varios de nuestros conventos se vieron afectados, todos se recuperaron por distintas causas
y todos siguen en pie, actualmente. Describimos a continuación los destrozos y perjuicios que sufrieron.
Santa Isabel
En mayo de 1931, ante los desórdenes públicos, las
monjas abandonaron el convento, volviendo más tarde a él. En 1936 lo abandonaron nuevamente, debido
a la ordenanza del Ministerio de Instrucción Pública
de incautación de bienes religiosos. A comienzos de
la guerra, el convento sufrió un devastador incendio
en el cual la iglesia fue casi destruida. Su estructura
no se perdió (figuras 3 y 4) pero desaparecieron para
siempre sus retablos.
Figura 4
Convento de Santa Isabel, vista de la fachada que da a la
huerta. (AGA. Regiones Devastadas. Sig. 4 (78) Caja 2132
TOP 76/03)
do y puestas a salvo. Cayeron sobre el convento varios proyectiles que afectaron a la escalera principal
y al coro alto. Estos daños fueron restaurados posteriormente y al terminar el conflicto las monjas volvieron al mismo.
Descalzas Reales
Comendadoras de Santiago
Durante la Guerra Civil la comunidad fue expulsada,
pero sus obras artísticas fueron recogidas con cuida-
El templo fue saqueado y fueron profanadas las tumbas, pero sin llegar a incendiarlo, gracias a lo cual se
1406
J. Tejela y E. J. Rodríguez
mantiene como una de las joyas más destacadas del
barroco madrileño. Sus instalaciones fueron convertidas en checa por el Frente Popular; posteriormente
fue cárcel de políticos republicanos; y fue devuelto a
la Orden de Santiago en 1943.
nos bañamos varias veces en el verano del 37. Intervinimos también en la Encarnación y en San Cayetano que
estaba quemado pero conservaba y conserva la fachada y
que se habría hundido si no hubiera sido por nosotros
(Montoliú 1999, 129-130).
Monasterio de la Purísima Concepción
LA RESTAURACIÓN DE LOS CONVENTOS
Fue asaltado, perdiéndose valiosos altares, retablos,
silerías e imágenes; y quemado con sus ocupantes
dentro (García Gutiérrez, Martínez Carbajo 1993).
Después de la Guerra Civil la restauración de los
conventos se realiza, principalmente, por dos vías:
Regiones Devastadas y los propios conventos con
sus recursos.
Convento de las «Góngoras»
Por los datos obtenidos en el AGA, hoy sabemos que
fue usado como almacén, que la iglesia fue destruida
por bombas, que la repararon los fieles, pero no el
edificio conventual.3
La experiencia del arquitecto Fernando Chueca
Goitia
Dedicamos este pequeño apartado a la experiencia
que vivió Fernando Chueca en la Guerra Civil, que
se relaciona estrechamente, con uno de nuestros conventos, el de las Descalzas. Fernando Chueca cuenta
su experiencia en la Guerra Civil:
Yo ya había hecho mi servicio militar y a mi llegada a
Madrid lo que hice fue alistarme en uno de los grupos,
llamémoslos paramilitares que organizó el Colegio de
Arquitectos de Madrid, con el nombre de Brigadas o
Equipos Técnicos de Socorro. Estos equipos estaban en
gran medida apoyados económicamente por la Comandancia de Obras y Fortificaciones,... y se ocupaban de
apuntalar casas que se podían caer, desescombrar, sacar
víctimas de estos bombardeos y derribar las casas cuando ya era inevitable. Fue entonces cuando dediqué parte
de este servicio a restaurar en la medida de lo posible
edificios antiguos de Madrid y salvar obras de arte. Yo,
que siempre he tenido esa vocación, hice mis primeras
restauraciones de edificios monumentales históricos en
pleno Madrid de guerra... Por ejemplo, tapiamos la capilla de San Isidro, en la iglesia de San Andrés; realizamos
obras de relativa importancia en el coro de la iglesia de
las Descalzas Reales donde habían caído algunas bombas. En el huerto del convento había una alberca donde
Servicio Nacional de Regiones Devastadas y
Reparaciones
Este Servicio (SNRDR) fue un organismo creado por
la autoridad instaurada en las zonas bajo el poder de
las tropas que se levantaron contra el gobierno de la
II República, en julio de 1936. Dicho organismo se
crea en 1938, con la finalidad de dirigir e inspeccionar los proyectos de reconstrucción, tanto de viviendas, monumentos artísticos, como de infraestructuras, dañadas por la Guerra Civil, en el territorio
denominado «nacional». Finalizada ésta, en agosto
de 1939, pasó a denominarse Dirección General de
Regiones Devastadas y Reparaciones (DGRDR) y a
depender del Ministerio de la Gobernación bajo el
mando de Moreno Torres. Estos organismos junto
con el de la Dirección General de Arquitectura
(DGA), que quedó bajo la responsabilidad de Pedro
Muguruza, serían los encargados de la reconstrucción del país, en especial de aquellas regiones y territorios que habían resultado significativamente dañados por la guerra. En septiembre de 1939, se decide
que aquellas regiones con una destrucción superior al
75% quedaban bajo su tutela de forma especial, denominándolas «adoptadas por el Caudillo Franco».
Se trabajó en muchos territorios: Asturias, León, País
Vasco, Madrid, etc. En 1957, por considerar terminado su cometido, el organismo fue disuelto pasando
algunas de sus competencias al Ministerio de la Vivienda (VV.AA. 1987).
Los expedientes, con los documentos de trabajo de
este organismo, están depositados en el Archivo General de la Administración (AGA), en Alcalá de Henares. Hay una gran cantidad de expedientes de res-
Actuaciones de «Regiones Devastadas y Reparaciones» en conventos madrileños
1407
tauración o reparación: monumentos, viviendas privadas, iglesias, colegios... e incluso sobre calles
completas y espacios urbanos. Entre ellos, hemos localizado 5 expedientes, bastante completos, relativos
a los conventos que estudiamos. Además existen numerosos expedientes muy breves4 que recogen peticiones por parte de las monjas de los conventos para
subvencionar obras de deficiencias o zonas de los
conventos que han sufrido problemas. Hay poca información técnica y mucha documentación administrativa muy repetida de los años 60.
Olmo. Las certificaciones van firmadas por el arquitecto y la destajista Carmen Martínez Millán. En 3
meses se realizó un picado del ladrillo, dejándolo al
descubierto, eliminado el revoco existente y el enfoscado de lo que estaba en mal estado y picoteado del
resto. En los paramentos se aplicaron tendido de estuco y dos manos de pintura a la cal. El zócalo se repasó con un enfoscado de mortero de cemento y arena lavada. Se contemplaron también otras partidas
para el repaso del alero y bajadas de aguas pluviales,
pintura el óleo del alero, rejas y bajadas de zinc.
Convento de las «Góngoras»
Convento de las Descalzas
– «Reparación del Real Monasterio de MM. Mercedarias de la Inmaculada Concepción». Arquitecto: Fernando Cánovas del Castillo. Año 1949
El expediente5 consta de los siguientes documentos: Memoria (2 hojas), presupuesto, modificación
del mismo y carpeta de oficios; no hay planos ni fotografías. Se hace referencia a que
fue usado como almacén por las hordas rojas. Estaba
próximo a la casa del pueblo; era objetivo de la aviación
nacional y la iglesia recibió dos bombas y sufrió grandes
daños pero su reparación tuvo lugar por los fieles pero
no el resto del convento (residencia). Hay agujeros en el
tejado y había almacenados cajones, de gran peso, que
producen problemas en el pavimento. La escalera que
conduce al coro alto se ha convertido en rampa y está en
mal estado el antepecho de la terraza. El cobertizo de la
leña y demás dependencias de la c/ San Lucas está en
muy mal estado.6
Convento de las Comendadoras de Santiago
– «Proyecto de Reparación de las Comendadoras
de Santiago, en la Plaza de las Comendadoras.
Revoco y adecentamiento (pintura) de las fachadas del convento».7 Dirección facultativa: arquitecto jefe del negociado de obras independientes
de este organismo, Félix Ugalde Rodrigo.
22/09/1953
Consta de Memoria descriptiva, presupuesto y adjudicación de la obra a la Viuda e Hijos de Florencio
Hay un total de 3 proyectos:8
– «Proyecto completo de Reparación de las Descalzas de Patrimonio Nacional». Arquitecto:
Diego Méndez. 21/04/1943
Consta de Memoria descriptiva (3 hojas), mediciones y presupuesto y 10 planos (plantas, alzados, secciones, alzado de la huerta, etc.) Hay una descripción
del convento, iglesia, viviendas del claustro de la
iglesia, viviendas de empleados del convento y de la
zona del Postigo de San Martín. Se dice que está
muy deteriorado y que sólo se atendieron las zonas
imprescindibles para que no se arruinara (fachada de
la Huerta; pintura, pisos y paredes; frescos de la Capilla de los Apóstoles y de la Asunción; problemas
graves en el claustro alto; el locutorio está en mal estado; disponer un torno; el cielo raso del claustro
bajo se eliminó, dejando un antiguo techo de madera
vista; instalar un W.C. para el hortelano que cuida la
huerta; hay problemas de humedad en la huerta y
se hace una cámara bufa que se lleva hasta la Plaza
—se puede relacionar esto con la recogida de aguas a
un nivel inferior que recorre parte de la fachada que,
según los datos, recorría la totalidad—; y reparación
de la cubierta: canalones, limas, bajantes y de la instalación de electricidad).
– «2º Presupuesto Parcial del Proyecto de Reconstrucción de las Viviendas del Claustro de la
Iglesia del Convento de las Descalzas de Patrimonio Nacional». Arquitecto: Diego Méndez.
1/06/1944
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J. Tejela y E. J. Rodríguez
Consta de Memoria descriptiva (3 hojas) donde se
comentan las distribuciones y las obras que hay que
hacer para la reparación de dichas viviendas que están en muy mal estado; revisión de precios del Adicional del Proyecto (1949), donde se justifica el aumento de precios y el tipo de material que exige una
mano de obra especial según el tipo de edificio; y 2
fotografías del claustro (figura 5).
Figura 6
Fachada exterior del convento después de la Guerra (AGA.
Regiones Devastadas. Sig. 4 (78) Caja 2578 TOP 76/03)
Figura 5
Plano de la fachada interior de la huerta (Regiones Devastadas AGA. Signatura 4(81) Caja 2504 TOP 76/13)
– «Proyecto de Reconstrucción de las Pinturas
Murales y Obras Auxiliares del Convento de las
Descalzas de Patrimonio Nacional». 13/02/1951
Consta de Memoria, donde se indica que se han
acabado las obras y que se van a reparar las pinturas
y la decoración; plano (E: 1/100) con las capillas, objeto del proyecto; y fotografías de las pinturas de las
mismas, con bastante detalle.
Convento del Sacramento
– «Proyecto adicional al Proyecto de Reconstrucción del Conventos de las Rvdas Madres Bernardas del Smo. Sacramento situado en la calle
del Sacramento 7. Madrid».9 Proyecto principal con fecha 29/07/1943 y presupuestos adicionales 20/10/1944.
Consta de memoria, presupuesto y mediciones, borradores de los anteriores y 4 fotografías (figura 6).
En la memoria se describen daños en la cúpula, cornisa general del edificio, en muros y cimientos: «En el
proyecto de reconstrucción del convento se previó la
conservación de algunos muros y en consecuencia los
cimientos de parte de las traviesas interiores».
El presupuesto adicional comprende las demoliciones de las zonas en mal estado y la construcción
de los nuevos cimientos y muros del convento, y a la
inclusión de las obras precisas para la reparación de
las Iglesia, que han fueron recalzos generales de los
cimientos y de parte de los muros. Se incluyen las
obras de cantería de la Iglesia, reparación de pretil de
cantería del atrio exterior y el «chapado de piedra
granítica moldada» en las partes de la fachada a la
calle Sacramento, limitándose a efectuar el relabrado
de aquellas zonas de la misma fachada cuyo estado
lo permite. Se incluye solado de piedra granítica de
los dos atrios, ya que «el actual material de baldosín
hidráulico se encuentra deteriorado».
Convento de Santa Isabel
Se realizaron 3 intervenciones:10
– «Real Monasterio de Santa Isabel (Rectorado)».
Arquitecto: Diego Méndez. Año 1947
El proyecto consta de memoria, mediciones, presupuesto, documentos, facturas y certificaciones, así
como documentos complementarios. Hay tres copias
del mismo. La obra consistiría en realizar una nueva
distribución, demoler la «tabiquería para su reconstrucción y nueva organización y reducir excesiva altura», colocación de nuevo entarimado y rodapiés,
Actuaciones de «Regiones Devastadas y Reparaciones» en conventos madrileños
nueva carpintería, instalación de «nueva calefacción
con radiadores en todas las habitaciones» e «instalación eléctrica empotrada».
– «Obras Complementarias en el Monasterio de
Santa Isabel». 3/06/1949.
Contiene memoria, mediciones y presupuesto, sobre albañilería (recalce de cimientos en la fachada de
la huerta, levantado de losas de granito del patio de
la portería para hacer alcantarilla, construcción de escalera, picado de paramentos bajos de la Iglesia, impermeabilización y enlucido de los mismos, construcción de confesionarios interiores y saneamiento
humedades de la Iglesia); carpintería (colocación de
persianas enrollables en huecos al jardín de la vivienda del Sr. Rector, puertas en la cripta, apeos y entibaciones de zanjas en el recalzo de cimientos; ebanistería (comulgatorio frontal para la mesa del Altar
Mayor y manifestador, restauración y montaje del
Retablo, restauración sagrario y pilarotes de las barandillas de las tribunas); cerrajería (celosías de palastro de las tribunas, herrajes para puertas exteriores
de la Iglesia y clavos de hierro forjado) y pintura y
decoración (molduras de escayola policromadas en el
intradós del arco central del Altar Mayor, restauración del dorado del retablo).
– «2ª Fase de Reconstrucción en el Monasterio de
Santa Isabel». Febrero de 1950 (Sustituye al anterior documento). Consta de un plano general y
18 fotografías.
1409
ficios, vinculados total o parcialmente a la Orden religiosa) encontramos los conventos de San Plácido,
las «Alarconas», las «Góngoras», las Comendadoras
de Santiago y el de Santa Isabel. Dedicados a la Vida
contemplativa están las hermanas «Carboneras», las
«Trinitarias», las de la Encarnación, Descalzas Reales y Santa Isabel. Entre ellos, los tres últimos, en
origen de fundación real, están acogidos al Patrimonio Nacional, que se ocupa de su mantenimiento y
buen estado de conservación. Esta situación está perfectamente reflejada en sus fábricas, cubiertas, instalaciones, claustros y huertas (figura 7), que están en
producción, de las que viven las monjas, cuidadas
por jardineros especializados. Los dos primeros se
pueden visitar como museo de Patrimonio Nacional,
desde los años 60; constituyendo unos de los conjuntos museísticos más bellos y visitados de Madrid.
Algunos de estos conventos han sido restaurados
recientemente o en la actualidad, como e convento de
las Mercedarias de la Inmaculada Concepción
(«Góngoras»), cuya iglesia y fachada han sido restauradas en los años 2002-2004 por el doctor arquitecto Juan Tejela Juez (Tejela Juez 2009). En el convento de las Las Trinitarias se está realizando una
intervención en fachadas y cubiertas; y en el convento de las Comendadoras de Santiago llevan desde
hace varios años realizándose obras de restauración
(Sacristía de los Caballeros de la Orden de Santiago,
Patio de Moradillo, fachadas, etc.) por parte de la arquitecta Emanuela Gambini y su equipo.
Para finalizar este apartado, vamos a hacer una referencia al único caso que conocemos que se restaura
por sus propios medios; es el Monasterio de la Purísima Concepción de don Juan de Alarcón, donde, entre los años 1945 y 1955, las monjas se ocupan de
restauran los retablos neobarrocos y las sillerías corales por los Parcero (García Gutiérrez, Martínez Carbajo 1993).
EL ESTADO ACTUAL
De los 11 conventos referidos, existen 9 y están habitados por comunidades no muy grandes (una media
de 10 religiosas), dedicadas a distintas actividades.
Dedicados a la enseñanza (tienen colegios en sus edi-
Figura 7
Convento de Santa Isabel: vista actual de la fachada que da
a la huerta (fuente: autores)
1410
J. Tejela y E. J. Rodríguez
Hay 2 casos que han desaparecido como conventos, pero de los cuales se conservan algunas zonas y
su inexcusable huella en la ciudad. Las Salesas Reales fueron desamortizadas y exclaustradas; parte del
edificio primitivo está ocupado por la Audiencia Nacional, la iglesia es la actual parroquia de Santa Bárbara y sobre los antiguos jardines y huertas se trazó
la Plaza de la Villa de París. El Santísimo Sacramento, a pesar de haber sido reconstruido tras la Guerra
Civil, hacia los años 60 fue víctima de una operación
urbanística un tanto escandalosa en su momento: se
demolieron las edificaciones conventuales, las monjas se trasladaron a Boadilla del Monte y en el solar
que quedó libre se edificaron unas viviendas orientadas hacia la calle Segovia. Nos quedan simplemente
la Iglesia (Iglesia Castrense de la calle Sacramento) y
el «huerto de las Monjas», un patio de manzana ajardinado, con un aire muy romántico, sobre el espacio
que ocupaba la antigua huerta (figura 8) (Antón Barco y Tejela Juez 2010).
disponibles, centrándose fundamentalmente en el saneamiento de las fábricas, reparaciones en cubiertas
y sustitución de acabados, así como en la modernización de las instalaciones de los edificios. Aquellas
actuaciones permitieron, junto con las restauraciones
e intervenciones actuales, la conservación de estos
imponentes edificios como monumentos histórico-artísticos de primer orden, con un valor patrimonial y
urbano incontestable.
NOTAS
La presente investigación está financiada por el Proyecto
código HAR2008-01434/ARTE de la Dirección General de Investigación del MICIIN (Plan de I+D20082011)
1. Ver nuestro trabajo (Rodríguez Romero et al. 2007) sobre la huella que han dejado los grandes conventos femeninos del siglo XVII, tanto los existentes como algunos de los desaparecidos, en la ciudad de Madrid y
cómo han condicionado la evolución del trazado de calles y espacios abiertos en la misma.
2. El valor total de los bienes desamortizados fue
20.642.800 reales de vellón (1 real de vellón es 0,15
euros), por lo tanto, su valor actual sería 3.096.470 euros. La mayoría de los bienes desamortizados, el 90%,
se produjeron en los años 1836 y 1837; el 10% restante
entre 1838 y 1840 (Simón Segura 1969; VV.AA. 1995,
312-322)
3. AGA. Regiones Devastadas, Sig. 4 (78), Caja 20115,
TOP 76/13
4. P. ej. (AGA, Regiones Devastadas, Base de Datos del
ordenador de sala):
Carboneras
Hacia 1966: obras de arreglos de tejados, saneamiento
en muros y en dependencias de las monjas.
Hacia 1969: se hunde la iglesia y piden ayuda para su
reparación
Las obras duran varios años: 1966-1977
Presupuesto: 187.455 pts.
Figura 8
Convento del Sacramento: «huerto de las Monjas» (fuente:
autores)
Trinitarias Descalzas
CONCLUSIONES
Tras los avatares sufridos durante la época napoleónica, la Desamortización y la Guerra Civil, la labor
del Servicio de Regiones Devastadas fue fundamental para la conservación de los conventos. Se emplearon escasos recursos económicos y los pocos medios
5.
Hacia 1976: Reparación de tejados.
Arquitecto: L. Manzano Monis
Presupuesto: 100.000 pts.
AGA. Regiones Devastadas. Sig. 4(78) Caja 20115
TOP 76/13
No hay estado de mediciones.
Presupuesto (1953): 80.996,50 pts + Honorarios, 5%
Impuestos y bajas: 91.202, 46 pts
Actuaciones de «Regiones Devastadas y Reparaciones» en conventos madrileños
Hay otra copia del proyecto:
–Memoria idéntica a la anterior.
–Presupuesto con pequeña diferencia con respecto al
anterior: 77.139,60 + (Honorarios) = 87.576,58 pts.
Hay una carpeta de oficios:
–Documentos de solicitud de subvenciones (28/01/1956)
–Documentos de recepción de la obra
–Documentos de la empresa constructora: Construcciones Jurado S.A.
–Escritura de constitución de la empresa.
–Hay otros oficios donde se indica que se aprovechan
las certificaciones por el Ministerio de la Gobernación,
Dirección General de Regiones Devastadas.
–Se hacen referencias a los Ingenieros Directores de
obra (todas las certificaciones).
6. Ibidem
7. AGA. Regiones Devastadas. Sig. 4(81) Caja 20112
TOP 76/13
8. AGA. Regiones Devastadas. Sig. 4 (81) Caja 2504
TOP 76/13
9. AGA. Regiones Devastadas. Sig. 4 (78) Caja 2578
TOP 76/03
10. AGA. Regiones Devastadas. Sig. 4 (78) Caja 2132
TOP 76/03
LISTA DE REFERENCIAS
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1411
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del Autor.
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