RED DE ALERTA E INFORMACIÓN FITOSANITARIA R.A.I.F. CONSEJERÍA DE AGRICULTURA, PESCA Y DESARROLLO RURAL Delegación Territorial de Córdoba VID Boletín Fitosanitario Final de la Campaña 2015 Aspectos generales La Red de Alerta de Información Fitosanitaria de la vid en la provincia de Córdoba, al igual que en la campaña pasada, esta compuesta por 36 estaciones de control Biológico distribuidas en 3 Zonas Biológicas de la siguiente forma: División de la provincia de Córdoba en 3 Zonas Biológicas del cultivo de la Vid. ¾ Zona Biológica de Las Arenas: 15 estaciones en los términos municipales de La Rambla, Montemayor, Montilla, Puente Genil y Santaella. ¾ Zona Biológica de Los Llanos: 15 estaciones en los términos de Aguilar, Montilla, Monturque y Moriles. ¾ Zona Biológica de La Sierra: 6 estaciones en el término municipal de Montilla. En total, las vides abarcan aproximadamente 6.500 hectáreas en el sur de la provincia cordobesa. De las cuales 850 son de tintos y el resto de uva blanca. Dentro de la uva blanca, más del 80% corresponden a la variedad Pedro Ximénez. Esta campaña se puede resumir en una producción de uva media-alta, un buen estado fitosanitario tanto del viñedo como de la uva y con problemas en la maduración que ha retrasado la recolección en bastantes parcelas, hasta que la uva alcanzara la graduación alcohólica adecuada, aunque al final se consiguió una buena graduación. 1 Respecto a la uva blanca, las variedades tempranas (Chardonnay, Moscatel, Sauvignon Blanc y Verdejo) destinadas a la elaboración de vinos jóvenes, junto con la variedad autóctona de la zona, la Pedro Ximénez, han generado una producción de 42 millones de kilos que, comparados con la producción del 2014 de 47 millones, supone una disminución del 12%. El balance de las variedades tintas es de una producción de 6 millones de kilos, un 20% menos respecto a la campaña anterior que fue de 7,5 millones de kilos. La primera vendimia de Europa arrancó en tierras cordobesas el Vendimia 23 de julio, siendo una vez más la primera zona vitivinícola europea en iniciar la vendimia. Las primeras variedades en recogerse fueron las de los vinos jóvenes afrutados (Sauvignon, Blanc, Chardonnay, Verdejo y Moscatel, principalmente), mientras que a principios de agosto empezó la vendimia de variedades tintas. Más tarde, a partir del 7 de agosto, se inició la recogida de la variedad predominante en la provincia “Pedro Ximénez. La recogida de la uva se prolongó hasta la primera quincena del mes de octubre. El considerable calor registrado desde mayo hasta mediados de agosto provocó que el fruto no alcanzase el adecuado grado de alcohol. Sin embargo, a partir de mediados de agosto las temperaturas se suavizaron, lo permitió que los niveles de azúcar se estabilizasen. Esta situación impidió que la uva adquiriera un grado de azúcar muy elevado, por lo que se registraron algunas incidencias en el momento en el que el fruto llegaba a las paseras. También hay que añadir que a mediados de agosto las precipitaciones esporádicas, junto con las elevadas temperaturas provocaron algunas dificultades en las paseras del Marco Montilla-Moriles, donde se extienden los racimos de uva al sol durante algo más de una semana, con el objetivo de procurar la deshidratación de los frutos y la concentración de sus azúcares. Finalizada la campaña, la graduación alcohólica de la uva Pedro Ximénez fue inferior a la obtenida el año pasado, con una media 13º Baumé en el viñedo, entrando en pasera a unos 13’8º Baumé. En uva blanca se llegó a 13’2º Baumé y en tinta a 12’5º Baumé. Desarrollo fenológico del cultivo El año agrícola 2014/2015 ha dejado una precipitación por debajo de la media y ha sido uno de los más secos de la última década al contabilizarse únicamente unos 489 litros por metro cuadrado de media en la provincia de Córdoba, lo que supone 152 menos de lo que habitualmente se registra. Esta cifra es ligeramente superior a la que se contabilizó en el año 2013/2014, con una precipitación acumulada de 470 litros por metro cuadrado. Esta campaña al igual que la anterior, se ha caracterizado por que se han producido escasas precipitaciones durante la primavera. A modo de resumen se pueden distinguir tres periodos: La época otoñal del pasado año (octubre y noviembre), en la que las temperaturas medias fueron más elevadas de lo que suele acontecer en un año normal y hubo abundantes precipitaciones. Los meses invernales de diciembre enero y febrero se caracterizaron por escasas precipitaciones y las temperaturas medias fueron más bajas de lo que viene siendo habitual. Ya en la primavera, las temperaturas fueron más suaves, aunque persistió la falta de lluvias. Hay que destacar que el registro pluviométrico fue muy bajo en los meses de marzo, abril, mayo y junio, registrándose en estos 4 meses un acumulado de 97 mm, muy por debajo de lo que suele registrarse en un año medio (2000-2014). En cuanto al inicio de brotación, se observó un atraso de una semana, con respecto a la campaña pasada, dependiendo de la variedad y se desarrolló a mediados del mes marzo. Esto venía motivado por las bajas temperaturas medias y la escasez de lluvias acaecidas en las semanas anteriores que ralentizaron el comienzo de este proceso. 2 Gráfica comparativa de la Precipitación y Temperatura media en el año agrícola 2014/2015, 2013/2014 y el año agrícola histórico 2000/2014. Subrayar que las altas temperaturas de los meses de abril y mayo, con máximas que superaron frecuentemente los 30ºC y en algunos días de mediados de mayo llegando hasta los 39ºC, cuando los racimos se encontraban formando la inflorescencia, pudieron provocar corrimientos de las flores en bastantes parcelas que luego repercutió en la producción final. El mes de junio se caracterizó por presentar tempertaturas medias muy similares a lo que suele acontecer en un año medio (2000-2014) y el desarrollo vegetativo se estabilizó. Por último, las elevadas temperaturas máximas de los meses de julio y primera quincena de “L” (Cerramiento de racimo) agosto, aceleró la sucesión de los diferentes estados fenológicos que se daban por estas fechas y afectó al enverado del fruto, causando irregularidades en el proceso de maduración, provocando que la acumulación de azucares en la uva fuera inferior a lo habitual. El adelanto fenológico al comenzar la vendimia fue un par de días con respecto a la campaña pasada. A continuación se enumeran los estados fenológicos más importantes y la época cuando fueron dominantes en la provincia, comparandolas con la campaña pasada, dependiendo del grupo de variedades más abundantes en Córdoba: “I” Floración • • Punta verde “C” : Variedades más Tempranas (CHARDONNAY, SYRAH, SOUVIGNON BLANC, TEMPRANILLO, MERLOT, CABERNET SOUVIGNON…): en la tercera semana de marzo, (a mediados de marzo, en la campaña pasada). Variedades Medias (PEDRO XIMÉNEZ, MONTEPILA…): en la última semana de marzo, (en la tercera semana de marzo, en el año anterior). • • Racimos visibles “F” : Variedades más Tempranas: a principios de abril, (al igual que en la campaña anterior). Variedades Medias: a mediados de abril, (en la tercera semana de abril, en el 2014). • • Floración “I” : Variedades más Tempranas: a principios de mayo, (similar al año pasado). Variedades Medias: a mediados de mayo, (al igual que en la campaña pasada). 3 • • • • Grano tamaño guisante “K” : Variedades más Tempranas: desde mediados de mayo a principios de junio, (al igual que en el 2014). Variedades Medias: desde finales de mayo hasta mediados de junio, (similar a la campaña anterior). Cerramiento de racimo “L” : Variedades más Tempranas: en el transcurso del mes de junio, (segunda quincena de mayo y principios de julio, en el 2014). Variedades Medias: desde mediados de junio hasta mediados de julio, (al igual que en la campaña pasada). • • Envero “M” : Variedades más Tempranas: en la primera quincena de julio, (similar al año anterior). Variedades Medias: en la segunda quincena de julio, (al igual que la campaña anterior). • • Maduración “N” : Variedades más Tempranas: a partir de la segunda quincena de julio, (similar al 2014). Variedades Medias: desde comienzos del mes de agosto, (al igual que en el año anterior). También destacar que dentro de una misma variedad hubo diferencias de desarrollo fenológico dependiendo de su ubicación, presentando las vides de La Zona Biológica de Las Arenas una semana de adelanto con respecto a las otras dos Zonas. Principales agentes en la época de prevegetación (hasta punta verde) y vegetación (hasta racimos separados): En los viñedos cordobeses, este periodo se ha desarrollado desde mediados de marzo hasta finales del mes de abril. Los principales agentes nocivos son las plagas capaces de destruir las yemas incipientes y hojas recién formadas. Si bien, la presencia de mildiu también puede comprometer la cosecha del año. Caracoles (Helix spp, Teba pisana, Cernuella virgata, etc…) Los Caracoles tienen preferencia por los terrenos húmedos y con abundantes malas hierbas. Si las cepas tienen un buen vigor y la brotación es suficientemente rápida, los daños ocasionados no suelen ser importantes. El escaso registro pluviométrico en el transcurso de toda esta campaña no ha ayudado a la proliferación de estos agentes. En los muestreos realizados durante los meses de marzo, abril y mayo no se detectó la presencia de caracoles en ninguna de las Estaciones de Control Biológico de la provincia. En la campaña pasada la incidencia también fue nula. No se han realizado aplicaciones fitosanitarias para controlar este agente. Caracol en brote de vid Erinosis (Eriophyes vitis) Este acaro tiene tres razas: raza de las falsas agallas, raza curvadora de hojas y raza de las yemas. En todas las campañas los síntomas observados correspondieron a la raza de las falsas agallas, que no suele dar problemas en plantaciones adultas. Erinosis (raza de las agallas) Empezó a detectarse la presencia, de erinosis, a partir de la segunda quincena de abril (a principios de mayo en la campaña pasada), cuando las viñas se encontraban en su mayoría en el estado fenológico “G” (Racimos florales separados) La incidencia ha sido superior a la campaña pasada y a la media histórica (2006-2014). Su presencia se observó en el 44% de las parcelas donde se había muestreado (22% en la campaña 4 pasada). El máximo provincial, tuvo lugar, en la segunda quincena de mayo, con una media de 1’6% de cepas con presencia, (0’34%, la campaña pasada). Por Zonas Biológicas, destacó La Sierra, con 2’67%, en la misma fecha. Los tratamientos realizados para el Oídio tienen efecto contra esta plaga, reduciendo las poblaciones a niveles que no producen daño económico sobre los viñedos. Acariosis (Calepitrimerus vitis) Los momentos más sensibles son desde el desborre hasta el inicio del envero, causando los mayores daños durante el desborre, sobre todo si éste se produce de forma lenta debido a temperaturas bajas. Empezó a detectarse acariosis, a mediados del mes de abril, coincidiendo con el estado predominante “F” (Racimos visibles). En la campaña pasada comenzaron a observarse daños por este agente un mes más tarde, a mediados de mayo. La incidencia de este agente en los viñedos cordobeses ha sido inferior a la campaña pasada, y a la media de los 9 últimos años. Se distinguen dos tipos de síntomas, que se presentan en primavera o en verano. Acariosis de primavera: Se producen malformaciones en las hojas, entrenudos cortos, crecimiento irregular en los sarmientos y en algunos casos abortos de los racimos. En este periodo la incidencia de este agente fue leve, alcanzando su nivel poblacional más elevado, a principios de junio, con una media provincial de 0’6% de cepas con presencia (1% en el año anterior). Acariosis de verano: Las hojas expuestas al sol se vuelven pardas en el haz, tomando posteriormente un color pardorojizo. Los racimos afectados aparecen como quemados y pueden agrietarse los granos. En la segunda quincena de junio, fue cuando este ácaro presentó el nivel más elevado de incidencia para estos síntomas, con un 1% de cepas con presencia de media provincial (2% en el 2014). Se han observado síntomas provocados por este ácaro en el 22% de las Estaciones de Control Biológico (33% en la campaña pasada). Acariosis Las variedades de hoja con abundante pilosidad, (TEMPRANILLO), han sido las más atacadas por este ácaro. Gusanos grises (Agrotis segetum, etc..) Los daños son causados por las larvas durante la noche, las cuales permanecen durante el día escondidas debajo de la tierra a poca profundidad. Al tocarlas se enrollan sobre sí mismas en forma de rosquillas. Los síntomas se localizan preferentemente en las yemas, así que el momento crítico es al desborre. Se suelen observar daños por este agente desde el estado fenológico “B2” (yema hinchada) hasta el “F” (racimos visibles). Oruga de Agrotis sp en vid. En los muestreos realizados durante los meses de marzo, abril y mayo no se detectaron daños en ninguna de las Estaciones de Control Biológico de la provincia. En la campaña pasada si se detectó incidencia de este agente. Como técnica cultural eficaz, en aquellas parcelas con una mayor incidencia, es aconsejable dejar malas hierbas en la hilera de la viña hasta el estado fenológico F, para luego eliminarlas. 5 Oruga peluda (Ocnogyna baetica) Este año se ha observado una mayor presencia de colonias de oruga peluda durante el invierno, si lo comparamos con la campaña pasada. Recordar que las lluvias otoñales favorecen la salida de los adultos. En cambio, las invernales le son perjudiciales. Por lo tanto el mayor registro pluviométrico en el transcurso de los meses otoñales del año 2014 y las escasas lluvias en los meses invernales de enero y febrero fueron más favorables para el desarrollo de este Lepidóptero. El momento crítico en el que pueden realizar más daño estas orugas, es en el estado “B” desborre. Una vez que la yema ha crecido convirtiéndose en pámpano, el daño que provoca es mucho menor. Ocnogyna baetica A partir de la segunda quincena de marzo se produjo la dispersión de los integrantes de la colonia y se observaron algunos daños a partir del estado “B” (desborre), ya a mediados de abril dejaron de detectarse. Se ha observado presencia de este agente en el 28% de las parcelas que conforman la Red de Alerta. Los índices más elevados tuvieron lugar, a finales de marzo, con una media provincial de 1% de yemas con larvas, (0’6%, la campaña pasada). Los valores máximos, también fueron superiores a los alcanzados en la media histórica (2006-2014). El laboreo destruye gran número de crisálidas impidiendo que las mismas completen su ciclo. Piral (Sparganothis pilleriana) En esta campaña se ha detectado menor incidencia de este Lepidóptero, si lo comparamos con la campaña pasada, y en términos generales los ataques han sido bajos y en parcelas localizadas. Pasó parte del verano del año pasado, el otoño y el invierno en diapausa, en forma de oruga recién nacida, refugiada entre la corteza de las cepas y protegida por un capullo de seda. A partir del mes de abril, empezaron a detectarse daños producidos por piral, en algunas parcelas. Las larvas, desde que salen de sus refugios invernales en el estado fenológico “D” (hojas incipientes) hasta la crisalidación, se alimentan de las hojas e inflorescencias. Como viene siendo habitual en todas las campañas, se observó más daño en cepas viejas y rugosas porque en ellas suele encontrar mejores refugios debajo de las cortezas, cuando esta en diapausa. También destacar que la distribución de Larva de Piral este agente dentro del viñedo no se suele producir de forma homogénea, sino que es habitual una distribución por rodales. Los índices medios provinciales, alcanzaron un máximo, en la primera quincena de mayo, de 0’8% de cepas con presencia, (0’9%, la campaña pasada). A partir de ese momento, la incidencia fue disminuyendo, para dejar de observarse a finales del mes de junio. Conejos (Oryctolagus cuniculus) Los conejos son animales sedentarios que rara vez se alejan grandes distancias de sus zonas de refugio, por lo que los daños se producen en mayor abundancia en parcelas limítrofes a éstas. Debido al comportamiento gregario de estos mamíferos y a sus características fisiológicas, los mayores daños se suelen producir en la brotación del viñedo aunque se prolongan durante todo el ciclo de cultivo. Estos daños son mayores en años en los que la sequía provoca escasez de alimento. 6 Conejo en viñedo El bajo registro pluviométrico en los meses de invierno y primavera de este año, provocó que no hubiera recursos disponibles para estos mamíferos y utilizaron los viñedos para alimentarse. El porcentaje de cepas dañadas por este agente ha sido superior a la campaña pasada y a la media histórica (2000-2014). Se han detectado daños por conejos en el 39% de las parcelas. Empezaron a detectarse daños desde el comienzo del seguimiento del cultivo (mediados de marzo), manteniéndose en valores medios provinciales bajos, inferiores a 1’5% de cepas dañadas, en la época en que los daños podrían haber comprometido la producción (desde el desborre hasta hojas incipientes). El máximo provincial se observó, a principios de septiembre, con un 3’6% de cepas afectadas (2’4%, la campaña pasada). Por Zonas Biológicas destacó La Sierra, con un 8% de cepas afectadas, en el mismo periodo. Se han realizado métodos preventivos, como el vallado de las parcelas y la protección de cepas jóvenes con tubos de plástico, en las zonas donde se han observado mayores daños. Aunque estas técnicas dificultan las labores del viñedo y encarecen el coste productivo del vino. Mildiu (Plasmopara viticola) Durante esta campaña la incidencia ha sido baja y con escasa trascendencia, en parte por la escasez de lluvias en primavera que no favorecieron su dispersión. Síntomas de mildiu en el envés abril. Durante el invierno el hongo permaneció, mayormente en las hojas muertas de la vid, en forma de oospora “huevo de invierno”. Tras haberse registrado las condiciones meteorológicas óptimas para el desarrollo de mildiu (brotes de la vid de unos 10 cm., lluvia superior a 10 mm. en 1 ó 2 días, y temperatura superior a los 10ºC), se constató la presencia de síntomas en la provincia de Córdoba desde el 24 de abril. El término municipal donde aparecieron las primeras manchas aceitosas fue Aguilar de la Frontera en unas parcelas donde las viñas están adelantadas con respecto a la fenología dominante en la zona y que a principios de abril los pámpanos estaban desarrollados aproximadamente 10 cm. Estas contaminaciones primarias provenían de la lluvia del día 8 y 9 de Posteriormente, tras las lluvias del 15 y 26 de abril, se detectaron nuevas “manchas aceitosas”, observándose en el campo, en los días 28 de abril, 1, 3 y 4 de mayo, que seguían derivando de un 1º ciclo de infección, en unos viñedos, que presentaban una fenología más atrasada de los términos municipales de La Rambla, Montilla y Montemayor. A partir de este momento, las infecciones posteriores (infecciones secundarias) la presencia de agua libre (rocío, condensación, etc) fue más que suficiente para su inicio. Las temperaturas suaves, en el transcurso del mes de mayo, favoreció el desarrollo de estas infecciones secundarias y se alcanzó, a principios del mes de junio, un máximo provincial de 0’93% de cepas con presencia, 0’23% de hojas con síntomas y 0’1% de racimos con síntomas. Por Zonas Biológicas destacó, Las Arenas, con 1’71%, 0’43% y 0’1% de cepas, hojas y racimos con síntomas, respectivamente. A partir de la segunda quincena de junio y en los meses de julio, agosto y septiembre, o bien por la escasez de lluvias, o bien por las temperaturas medias elevadas, o por ambas condiciones meteorológicas, no favorecieron el desarrollo y la dispersión de este agente, permaneciendo nula su presencia en el cultivo. Síntomas de mildiu en racimo La incidencia de esta enfermedad ha sido superior a la campaña pasada, pero inferior a la media histórica (2006-2014). Se ha detectado esta enfermedad en el 23% de las Estaciones de Control Biológico que conforman la Red de Alerta. 7 Principales agentes en la época de floración (desde botones florales separados hasta cerramiento del racimo): Este periodo, en Córdoba, ha durado desde comienzos de mayo hasta principios de julio, cuando acaba el cerramiento del racimo como estado fenológico predominante en la provincia. En esta fase se puede ver comprometida tanto la cantidad como la calidad de la cosecha al afectar, plagas y enfermedades, primero a la floración y más tarde a los racimos. También se puede ver afectado el normal desarrollo vegetativo de las cepas. Araña amarilla (Tetranychus urticae) La incidencia, en términos generales ha sido más elevada en los viñedos cordobeses, si lo comparamos con la media de las 9 campañas anteriores y también superior al año pasado. Se ha observado presencia de este agente en el 70% de las parcelas muestreadas (36% en el 2014). Pasó el invierno como hembra adulta protegida en diversos refugios: corteza de las cepas, suelo, hojarasca...En esta época, la ausencia de lluvias favoreció la supervivencia de los individuos. En primavera se trasladó a la vegetación herbácea, donde se Síntomas de araña amarilla en haz alimentó situándose en el envés de las hojas. A comienzos del mes de abril empezó a emigrar de las “malas hierbas” hacia la vid y comenzó a detectarse en los muestreos. Los primeros focos fueron escasos, situados en las zonas limítrofes de la parcelas y en las hojas inferiores de la cepa. A medida que aumentaron las poblaciones de este ácaro, su incidencia pasó de las hojas inferiores a las superiores. Destacar que las elevadas temperaturas medias de abril, mayo y junio, acortó el ciclo del ácaro, con lo que contribuyó a su rápida multiplicación. La incidencia fue aumentando progresivamente en el transcurso de estos meses hasta alcanzar una máximo de media provincial de 6’4% de cepas con presencia, a mediados de junio (2’9%, la campaña pasada). Por Zonas Biológicas destacó, Los Llanos, con una media de 8’27%, en la misma semana. El mes de julio se caracterizó por temperaturas máximas superiores a lo que viene siendo habitual en un año medio, por lo que ayudo a que continuará el desarrollo poblacional de este agente, aunque con una incidencia ligeramente inferior al mes anterior. A partir del mes de agosto, hasta finalizar la recolección, la presencia en el cultivo de este ácaro fue disminuyendo hasta situarse en niveles prácticamente nulos en el mes de septiembre. En cuanto a su localización en hojas, se observó un máximo de media provincial de 2’6% de hojas inferiores con presencia, para comienzos del mes de junio, y un 1’5% de hojas superiores con presencia, para el mismo periodo. Polilla del racimo (Lobesia botrana) Tanto el número de capturas como el nivel de ataque de este lepidóptero han sido bajos, durante toda la campaña 2015, con valores inferiores a la media histórica (2006-2014) y al año pasado. Como viene siendo habitual en todas las campañas anteriores, ha tenido una distribución muy variable, en la que se alternan zonas localizadas que han presentado una incidencia más elevada y otras con niveles muy bajos. Tanto las heladas registradas en invierno como las elevadas temperaturas de mayo y en los meses estivales afectaron negativamente a su población. Estas condiciones meteorológicas no han sido favorables para su actividad. Puestas 8 Posiblemente se halla partido de una baja población a la salida de la diapausa en invierno, debido a la mortandad provocada por las heladas registradas fundamentalmente en el mes de enero. Destacar que las capturas han presentado unos valores, generalmente, por debajo de la media histórica 2006-2014. Se han detectado capturas en el 94% de las Estaciones de Control Biológico que conforman la Red de Alerta. La primera generación coincidió con los racimos en formación y en floración. La incidencia de esta generación pasó prácticamente desapercibida. En cuanto al porcentaje de racimos con puestas y larvas, prácticamente no se observó. No fue el caso del porcentaje de racimos con glomérulo que si se observaron, alcanzando un máximo de media provincial de 1’8% (5’9%, la campaña pasada). Larva Sin embargo, los niveles de captura fueron ligeramente superiores a la campaña pasada, alcanzándose un máximo en la tercera semana de abril de 1 adulto por trampa y día, (0’2, en el año anterior). Después de pasar por cinco estadios larvarios, las orugas abandonaron las inflorescencias para crisalidar, preferentemente sobre las hojas. El vuelo de la segunda generación se inició a partir de la segunda quincena del mes de mayo, alcanzando un máximo a principios del mes de junio, con una media provincial de 1’9 adultos por trampa y día, (4’6, la campaña anterior). Las hembras ovopositaron sobre las bayas verdes, usualmente sobre la zona más sombreada, registrándose un máximo provincial de 1’3% de racimos con puestas en la segunda semana de junio, (5’4% en el 2014). Las larvas emergieron de los huevos para posteriormente perforar y penetrar dentro de las bayas. A mediados de junio fue cuando se alcanzó el máximo nivel de ataque con 0’4% de racimos con larvas, (4’1%, la campaña pasada). La tercera generación de este lepidóptero presentó también una incidencia inferior a la campaña anterior. Esta última generación se inició a principios de julio, alcanzando un máximo en la tercera semana de este mes, con una media provincial de 1’2 adultos por trampa y día, (1’7, en el 2014). La hembra deposito los huevos superficialmente en las bayas en envero o maduración, observándose el mayor porcentaje de racimos con puestas, a mediados de julio, con una media provincial de un 0’4%, (10’2%, en la campaña anterior). Tras la eclosión, se llegó a un máximo de un 0’4% de racimos con larvas, (3’8%, en la campaña anterior) y 2% de racimos con penetraciones, (10’2%, el año pasado). Se ha observado incidencia en racimo de este agente en el 47% de las parcelas muestreadas. Mosquito verde (Jacobyasca lybica y/o Empoasca spp) Los niveles de ataque de mosquito verde, han sido similares, con respecto a la campaña pasada y superiores a la media histórica (2006-2014). A pesar de ello, los daños observados han sido escasos, no habiendo que destacar defoliaciones importantes que dificultaran el normal agostamiento de los sarmientos y la maduración de la uva. Se observó incidencia de este agente en el 97% de las Estaciones de Control Biológico. Al igual que en campañas anteriores este agente comenzó a observarse sobre el cultivo a principios de junio, estando presente hasta que finalizaron los muestreos (en la segunda quincena del mes de septiembre). La incidencia al principio se mantuvo baja hasta finales de junio. A partir de esa fecha empezó a aumentar progresivamente su presencia, beneficiada por el aumento de temperaturas que favorecieron el desarrollo poblacional de este agente. Adulto de Mosquito verde Este incremento de la población alcanzó un máximo, a comienzos de septiembre, de 22’7% de hojas con presencia y de 0’5 insectos por hoja, (20’4% y 1’4, en la campaña pasada, respectivamente). La Zona biológica con mayores poblaciones ha sido Las Arenas, con un máximo de hasta un 46’2% de hojas con presencia, a finales del mes de agosto. Las variedades más afectadas han sido las tintas y las plantaciones nuevas. 9 Oidio (Uncicula necator) En el 2015, la incidencia de oídio ha presentado unos niveles de ataque bajos, muy por debajo de lo que se alcanzó en la campaña pasada y en la media histórica (2006-2014). Se observó presencia de este agente en el 77% de las Estaciones de Control Biológico (100% en el 2014). Destacar que la humedad ambiental es muy importante e influye en el desarrollo de la enfermedad. Con humedades relativas altas sin lluvias, germinan las conidias. Por lo tanto, la extremada sequedad a lo largo de la primavera y el verano de este año, no ha favorecido la proliferación de esta enfermedad. Hay dos periodos donde las viñas son más susceptibles a contraer Síntomas de oídio en hoja esta enfermedad: Desde prefloración hasta baya tamaño grano guisante y desde el cerramiento del racimo hasta el envero. La incidencia, a partir de este último punto comienza a decrecer hasta ser tolerantes, debido a la imposibilidad que tiene el hongo de penetrar por la cantidad de azúcar acumulada en las bayas. En la primera quincena del mes de mayo, cuando había una alta sensibilidad a la infección de este hongo, (estado fenológico de Floración “I“), se observaron los primeros síntomas de esta enfermedad. La incidencia fue muy baja, alcanzándose unos valores de 0’3% de cepas afectadas y 0’2% de racimos con síntomas, para esas fechas. Desde finales del mes de mayo, cuando se estaba produciendo el cerramiento del racimo, los niveles de ataque aumentaron progresivamente, alcanzando un máximo provincial de 6’3% de cepas afectadas, 2% de hojas con síntomas y 1’4% de racimos dañados, para finales del mes de junio. En los meses de julio y agosto, las altas temperaturas registradas y la ausencia de días nublados acompañado de humedad relativa alta y sin precipitaciones, limitaron su desarrollo, la incidencia fue disminuyendo, hasta situarse en un 0’8% de cepas afectadas, 0’1% racimos con síntomas y 0’1% de hojas afectadas, a mediados de agosto. A partir de esa fecha hasta final de campaña dejó de detectarse esta enfermedad en las parcelas que conforman la Red de Alerta. Síntomas de oídio en racimo La Sierra ha sido la Zona Biológica donde la enfermedad ha tenido mayor incidencia, con un 12% de cepas afectadas, 3’5% racimos con síntomas y 3’8% de hojas afectadas, en la primera semana de julio. Enfermedades fúngicas de la madera (Yesca, Eutipiosis, Enfermedad de Petri, Pie Negro…) El concepto de Enfermedades fúngicas de madera en vid, engloba diversas patologías de origen fúngico que comparten como característica común la alteración interna de la madera que parasitan, produciendo fenómenos de necrosis o pudrición. Su progresión suele conllevar la muerte del individuo atacado en un periodo de tiempo indeterminado, que puede variar desde 1-30 años. Los síntomas de estas enfermedades se hacen más evidentes en periodos de escasez de lluvias. Por lo tanto, se realizó en el transcurso del mes de agosto un muestreo puntual en una gran parte de las Estaciones de Control Biológico para determinar la incidencia de enfermedades fúngicas de la madera. La incidencia fue baja, con Hoja afectada por Yesca una media provincial inferior a 0’1%. Se observaron síntomas en cepa por estos agentes en el 10% de las parcelas donde se había realizado el muestreado. (30%, en la campaña pasada). 10 Principales agentes en la fase de maduración (a partir del envero): Esta fase comienza a mediados de julio de manera generalizada en toda la provincia. Los principales agentes nocivos son enfermedades (podredumbres) que van a ser favorecidos, entre otros factores por uvas rajadas por lluvias en maduración, ataques de lobesia, ataques de oidio, racimos apiñados (poco aireados) y racimos en contacto con el suelo. Podredumbres de racimo (Podredumbre Gris, P. Acida, P. Secundarias). La mayor o menor presencia de daños por podredumbre gris (Botrytis cinerea), podredumbre ácida, (olor a vinagre) y/o podredumbre secundaria (causadas por diversos hongos), durante el periodo de maduración, dependerá entre otros factores de la incidencia de heridas producidas por la polilla del racimo y/o oidio en los racimos, agravándose en periodos de lluvias, humedad relativa elevada y temperaturas suaves. Por lo tanto, los escasos daños producidos por la polilla del racimo y el oidio, junto con la escasez de precipitaciones en el transcurso de esta campaña no favorecieron el desarrollo de estas enfermedades. Daños por Aspergillus niger La presencia de estos agentes en la etapa final del cultivo fue inferior al año pasado y a la media histórica (2006-2014). Solo se detectó incidencia de racimos afectados por podredumbres secundarias en el 17% de las parcelas. Dentro de las podredumbres secundarias (Aspergillus niger, Cladosporium herbarum, Alternaria sp, Rhizopus nigricans), la más común fue Aspergillus niger en la provincia de Córdoba. Las podredumbres secundarias comenzaron a detectarse a partir de la segunda quincena de agosto, alcanzando un máximo de 1’2% de racimos afectados de media provincial, en la época de recolección, (5’4%, en la campaña pasada). Por Zonas Biológicas, la más afectada fue La Sierra con un 2% de racimos afectados. ENLACES DE INTERÉS ¾ La utilización de productos fitosanitarios precisa de formación, que asegure los máximos niveles de protección del medio ambiente, la seguridad de las producciones y la salud del agricultor. Andalucía, desde el año 2007 tiene regulados los requisitos de formación y la obtención de un carné que habilita para la correcta utilización de los productos fitosanitarios. (Ampliar información). ¾ Aquí puede consultar todo lo relativo a la GESTIÓN INTEGRADA DE PLAGAS. Están disponibles algunas Guías de Cultivos. ¾ Está disponible en la web RAIF el acceso al nuevo cuaderno de explotación, siguiendo las directrices del Real Decreto 1311/2012. ¾ Acceda al VISOR RAIF si desea consultar la situación fitosanitaria por Provincia y/o Zona Biológica. ¾ La Unión Europea ha regulado por vez primera y de forma general el uso de los plaguicidas. Consulte la Directiva 2009/128/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, por la que se establece un marco de actuación comunitario para conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios. Para conocer la trasposición de dicha Directiva a la normativa nacional consulte el Real Decreto 1311/2012, de 14 de septiembre. ¾ Para obtener información, en el marco de la producción integrada, sobre aquellas prácticas obligatorias, prohibidas y recomendadas, así como de la estrategia de control a seguir, consulte el Reglamento Específico de Producción Integrada de Vid. ¾ Consultar la relación de materias activas de Insecticidas, Fungicidas y Acaricidas autorizadas en Producción Integrada de Vid. ¾ Consultar la relación de materias activas de Herbicidas autorizadas en Producción Integrada de Vid. ¾ Para consultar más sobre la Producción Integrada en Andalucía acceda a este apartado. ¾ Consultar en el Registro de Productos Fitosanitarios del MAGRAMA autorizadas en el cultivo de Vid. las materias activas 11 ¾ Consultar el Protocolo de campo del cultivo de Vid. ¾ Descargar el programa informático Triana cultivos así como sus actualizaciones. Está disponible una nueva versión, la 7.0. La principal novedad de esta versión está en la generación de los Cuadernos de Explotación de Gestión Integrada para explotaciones con diferentes cultivos, en Producción Integrada y/u otros sistemas de Gestión Integrada de plagas. 12