Cultura y bienestar subjetivo: Heterogeneidad en la

Anuncio
FACULTAD LATINOAMERICANA DE CIENCIAS SOCIALES
SEDE ACADÉMICA DE MÉXICO
Maestría en Gobierno y Asuntos Públicos
XI (decimo primera) promoción
2012-2014
Cultura y bienestar subjetivo:
Heterogeneidad en la estructura explicativa
del bienestar en indígenas y no indígenas
Tesis que para obtener el grado de Maestra en
Gobierno y Asuntos Públicos
Presenta:
María de la Paz Chávez Vargas
Director de tesis: Dr. Luis Mariano Rojas Herrera
Lector: Dr. Jorge Martín Yamamoto Suda
Lector: Dr. Benjamín Temkin Yedwab
Seminario de Tesis: Política, Comportamiento, Instituciones y Actitudes
Línea de investigación: Decisiones de Gobierno y Evaluación de Programas
Esta investigación se ha realizado con el apoyo de la beca del
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
RESUMEN
El bienestar ha sido definido de formas muy distintas y en muchas ocasiones basadas en
condiciones materiales de vida. Sin embargo cada persona experimenta su vida de una manera
diferente y su bienestar está explicado por factores muy diversos de acuerdo al contexto en el
que se desenvuelve y de acuerdo a su cultura. En este estudio se demuestra que la cultura influye
de manera importante en los factores explicativos del bienestar de las personas y que éstos no
son los mismos para todos, es decir que existe una heterogeneidad en la estructura explicativa
del bienestar. Asimismo esto ocurre con grupos no mayoritarios como lo son los grupos
indígenas en México, por ello es importante conocer cuáles son los factores que más interesan a
estos grupos y así poder tomar decisiones de política pública que los beneficien de una forma
más eficiente y estar conscientes de las consecuencias que implica promover políticas públicas
que sean ajenas a su cultura.
Con el fin de probar que existe heterogeneidad de los factores relevantes para el
bienestar, se diseñó la primera encuesta de bienestar subjetivo enfocada en poblaciones
indígenas (p’urhépecha) en México y se aplicó en las comunidades vecinas de Sevina y
Comachuén, en el estado de Michoacán. Finalmente se concluyó que en efecto existen
diferencias importantes entre los elementos relevantes para el bienestar de grupos p’urhépecha
hablantes y no hablantes del idioma. Los factores que explican su bienestar no son los mismos o
si lo son no son igualmente importantes para lo dos grupos debido al bagaje de tradiciones,
costumbres, grado de modernidad y consumo de bienes colectivos que tiene cada grupo. Es
decir, el papel que desempeña la cultura en los factores explicativos del bienestar parece cobrar
gran relevancia dentro de este tipo de estudios.
Palabras Clave: Bienestar Subjetivo, Cultura, Comunidades Indígenas, Estructura explicativa del
Bienestar, Satisfacción de Vida, Dominios de Vida, Satisfacción subjetiva de Vida
ABSTRACT
Well-being has been defined in many different ways and several times based on material
conditions of life. Nevertheless, each person experiences life in a very distinctive way and its
Well-being is explained by numerous factors depending on its context and its culture. This study
demonstrates that culture plays an important role in the explanatory factors of wellbeing of
people and that these factors are not the same for everyone, which implies that there is
heterogeneity in the explanatory structure of well-being. In the same way this happens with nonmajority groups as is the case of indigenous people in Mexico, so it is important to know which
are the most relevant factors for these groups so that we are able to make public policy decisions
that benefit them in the more efficient way, and we most also be aware of the consequences
involved in promoting public policies that are alien to their culture.
In order to prove that there is heterogeneity in the factors that better explain well-being,
it was needed to design the first survey of well-being focused on indigenous populations
(P'urhépecha people) and it was applied in Mexico in the neighboring communities of
Comachuén and Sevina in the state of Michoacán. Finally it was concluded that there are
significant differences between the relevant factors for well-being of p’urhépecha speakers and
non-p'urhépecha speakers. The factors that explain their wellbeing are not the same, or if they do
are the same they are not equally important for the well-being of each group because of the
traditions, customs, degree of modernity and the consumption of collective goods that each of
theses groups has. That is, the role that culture plays in the explanatory factors of well-being
seems to gain great importance in this kind of studies.
Key Words: Subjective Well-Being, Culture, Indigenous people, Explanatory Structure of Well-being,
Life satisfaction, Domains of Life satisfaction, Subjective Life Satisfaction
II
GRACIAS
Familia: Muchas gracias por su Amor y por todo lo qué éste implica.
Gracias por aprender juntos a vivir mejor. En específico, papá y mamá: su
ejemplo de lucha en la vida es lo que más admiro de ustedes. Julio: gracias
por tus presiones psicológicas de siempre, pero ya no más. Ly: gracias
brother Louie Louie Louie por poner diariamente una canción pegajosa en
mi cabeza y por hacer que me duela el abdomen de tanta risa. Gracias Pilly,
Cheto, Frida, Dalí, Tuza, Joskua, Pony, Ponito y los que vienen en camino
por los desvelos acompañados.
Harry: Caminar juntos ha sido un deleite. El Amor que
cultivamos se lo deseo a todo el Universo.
Gracias a toda mi familia y personas de Sevina y también de Comachuén
que nos recibieron con los brazos abiertos y nos dejaron re-conocerlos un
poquito más. Gracias Toño, Rafita, Javier (y nuevamente papás y Harry)
porque – no es exageración – sin su ayuda esto no habría sido posible (o
por lo menos no para las fechas que exigía la Flacso).
Mariano: Siempre tenía un montón de dudas y no sé cómo le
hacías pero todo quedaba tan claro cuando hablábamos (y luego se
me volvían a acumular más dudas). Cuando en el informe de
avances de diciembre dijiste a coordinación que no tenía grandes
avances – y entonces me sentenciaron – agradecí mucho tu
honestidad y me puse a trabajar duro. Gracias por todo tu apoyo,
por ser honesto, directo y claro. Tus ates morelianos se quedaron
acá.
Benjamín y Jorge: gracias por sus orientaciones,
paciencia y apoyo. Gracias también Rodrigo y Mario
por su acogida en el seminario.
JMario: gracias por enseñarme tantas cosas, pero
siempre fue de una forma muy ruda. Miros:
gracias por tus buenas vibras y por salvarme en
micro.
Gracias a todos mis maestros, a todo el personal de la
biblioteca de la Flacso, del comedor, de
administración, y en especial gracias a la señora
Mary, que diario me dio mi abrazo y una sonrisa.
Berthita: gracias por todas tus atenciones y amabilidad.
Gracias a todos mis compañeros por recorrer este tramo juntos y
abrirme la mente, han sido grandes maestros para mí. En
especial, te agradezco Eugene Slutsky, Pablo, Daniel y Eduardo
Roberto Carlos. Tal vez nunca lo demostré lo suficiente, pero los
quiero mucho.
Gracias CONACYT porque aunque el indicador es el
grado, hay muchas, muchas experiencias detrás de él:
aprendizaje, desesperación, viajes, trabajo, ganas de
contribuir al mundo.
III
ÍNDICE GENERAL
RESUMEN
II
ABSTRACT
II
ÍNDICE GENERAL
IV
ÍNDICE DE CUADROS
VI
INTRODUCCIÓN
7
CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO: BIENESTAR SUBJETIVO
11
1.1 EL CRECIMIENTO ECONÓMICO Y LOS INDICADORES OBJETIVOS COMO MEDIDA
DE BIENESTAR:
12
1.2 BIENESTAR SUBJETIVO
1.2.1 HETEROGENEIDAD EN LA ESTRUCTURA EXPLICATIVA DEL BIENESTAR
1.2.2 ENFOQUE EUDAIMÓNICO
1.2.3 ENFOQUE HEDÓNICO
1.2.3.1 DEFINICIÓN AFECTIVA EN EL BIENESTAR SUBJETIVO: EL BALANCE AFECTIVO
1.2.3.2 DEFINICIÓN COGNITIVA EN EL BIENESTAR SUBJETIVO: LA SATISFACCIÓN DE VIDA
15
15
16
17
17
19
1.3 EL ENFOQUE DE LOS DOMINIOS DE VIDA
19
1.4 CULTURA Y BIENESTAR SUBJETIVO
20
1.5 CONTEXTO P’URHÉPECHA
24
1.5.1 LOS GRANDES CAMBIOS PARA EL PROGRESO
1.5.2 P’INDÉKUA
1.5.2.1 LA COLECTIVIDAD
1.5.2.2 LA FAMILIA
1.5.2.3 LA FIESTA
1.5.2.5 ESPIRITUALIDAD Y NATURALEZA
1.5.3 MODERNIZACIÓN EN LA MESETA P’URHÉPECHA: CAMBIO DE USO DE SUELO Y CAMBIO DE
FORMA DE VIDA.
1.5.4 PRESENCIA INDÍGENA Y NO INDÍGENA EN SEVINA Y COMACHUÉN
24
26
27
29
31
32
33
36
1.6 HIPÓTESIS
1.6.1 HIPÓTESIS 1
1.6.2 HIPÓTESIS 2
1.6.3 HIPÓTESIS 3
37
38
38
39
IV
CAPÍTULO 2. INSTRUMENTO Y DESCRIPCIÓN DE LA RECOLECCIÓN DE DATOS
40
2.1 ELABORACIÓN DEL INSTRUMENTO
40
2.1.1 BLOQUE DE PREGUNTAS DEL ENFOQUE HEDÓNICO
40
2.1.2 BLOQUE DE PREGUNTAS DEL ENFOQUE EUDAIMÓNICO
41
2.1.3 BLOQUE DE PREGUNTAS DE CULTURA
42
2.2 PARTICIPANTES
42
2.2.1 BREVE DESCRIPCIÓN DE LAS COMUNIDADES DE SEVINA Y COMACHUÉN
42
2.2.2 LA MUESTRA
44
2.3 INSTRUMENTO
45
2.4 DESCRIPCIÓN DE VARIABLES Y CONSTRUCCIÓN ÍNDICES
47
2.4.1 BIENESTAR SUBJETIVO
47
2.4.1.1 SATISFACCIÓN DE VIDA (SV)
47
2.4.1.2 SATISFACCIÓN CON DOMINIOS DE VIDA (SDV)
48
2.4.2 CULTURA
50
2.4.2.1 ÍNDICE DE CONSUMO DE BIENES COLECTIVOS (ICBC)
50
2.4.2.2 P’INDÉKUA
51
2.4.2.3 MODERNIDAD (MOD)
52
2.5 ESTADÍSTICA DESCRIPTIVA
53
2.5.1 HABLANTES DEL IDIOMA P’URHÉPECHA
53
2.5.2 IDIOMA P’URHÉPECHA: DIFERENCIACIÓN EN LA CULTURA, TRADICIÓN, MODERNIDAD Y
COLECTIVIDAD.
54
2.5.3 MEDIAS DE SATISFACCIÓN CON LA VIDA Y SATISFACCIÓN POR DOMINIOS DE VIDA EN HABLANTES Y
NO HABLANTES DEL IDIOMA P’URHEPECHA
55
2.5.4 PERCEPCIÓN DEL LOGRO DE METAS EN HABLANTES Y NO HABLANTES DEL IDIOMA P’URHÉ
57
CAPÍTULO 3. ANÁLISIS CUANTITATIVO
3.1 METODOLOGÍA CUANTITATIVA
3.2 RESULTADOS
3.2.1 RESULTADOS HIPÓTESIS 1
3.2.2 RESULTADOS HIPÓTESIS 2
3.2.3 RESULTADOS HIPÓTESIS 3
59
60
61
61
65
66
CONSIDERACONES FINALES
68
ANEXO I. RAPPORT DE LAS ENTREVISTAS
71
ANEXO II. GUÍA DE ENTREVISTA COMPONENTES DEL BIENESTAR
72
ANEXO III. NOTAS SOBRE EL EJERCICIO ÉMICO
73
ANEXO IV. RAPPORT DE LA ENCUESTA
75
ANEXO V. ENCUESTA BIENESTAR SUBJETIVO EN COMUNIDADES INDÍGENAS.
MUNICIPIO DE NAHUATZEN, ESTADO DE MICHOACÁN, MÉXICO
76
V
ANEXO VI. PROBLEMAS CON LAS VARIABLES QUE MIDEN LOS BIENES RELACIONALES 82
ANEXO VII. PROBLEMAS CON LA VARIABLE DE SATISFACCIÓN DE VIDA
84
REFERENCIAS
86
ÍNDICE DE CUADROS
TABLA 1. CAMBIOS EN SEVINA Y COMACHUÉN 1970 Y 2010 ............................................................................................... 44
TABLA 2. OBSERVACIONES POR BARRIO Y GÉNERO .................................................................................................................. 44
TABLA 3. RESUMEN DE LOS BLOQUES DE PREGUNTAS ............................................................................................................. 46
TABLA 4. PREGUNTAS POR DOMINIOS DE VIDA ........................................................................................................................ 48
TABLA 5. PREGUNTAS INCLUIDAS EN EL ICBC ......................................................................................................................... 50
TABLA 6. PREGUNTAS INCLUÍDAS EN EL BLOQUE DE PREGUNTAS DE LA P’INDEKUA .......................................................... 51
TABLA 7. PREGUNTAS INCLUIDAS EN EL ÍNDICE DE MODERNIDAD. ...................................................................................... 52
TABLA 8. HABLANTES Y NO HABLANTES DEL IDIOMA P’URHÉPECHA .................................................................................... 54
TABLA 9. DIFERENCIA DE MEDIAS LA CULTURA: P'INDEKUA, MODERNIDAD Y CONSUMO DE BIENES COLECTIVOS CON
BASE EN EL IDIOMA P'URHÉPECHA ..................................................................................................................................... 54
TABLA 10. PERFIL SOCIODEMOGRÁFICO DE LOS GRUPOS DE INTERÉS .................................................................................. 55
TABLA 11. DIFERENCIA DE MEDIAS EN BIENESTAR SUBJETIVO: SATISFACCIÓN DE VIDA, SATISFACCIÓN EN DOMINIOS
DE VIDA Y BALANACE AFECTIVO ........................................................................................................................................ 56
TABLA 12. FACTORES SOCIODEMOGRÁFICOS Y ECONÓMICOS EN LOS DOMINIOS DE VIDA ................................................. 57
TABLA 13. PERCEPCIÓN DE LOGRO DE METAS EN HABLANTES Y NO HABLANTES DEL P’URHÉPECHA ............................. 58
TABLA 14 HETEROGENIEDAD EN LA ESTRUCTURA EXPLICATIVA DEL BIENESTAR: DOMINIOS DE VIDA RELEVANTES
PARA PERSONAS INDÍGENAS Y NO INDÍGENAS ................................................................................................................. 61
TABLA 15. EXPLICACIÓN DEL DOMINIO ESPIRITUAL: MODERNIDAD .................................................................................... 63
TABLA 16. EXPLICACIÓN DEL DOMINIO ESPIRITUAL: P’INDEKUA .......................................................................................... 63
TABLA 17. EXPLICACIÓN DEL DOMINIO DE LA OCUPACIÓN ..................................................................................................... 64
TABLA 18. EXPLICACIÓN DEL DOMINIO ECONÓMICO ............................................................................................................... 64
TABLA 19. BALANCE AFECTIVO QUE EXPLICA A LA SATISFACCIÓN DE VIDA ....................................................................... 65
TABLA 20. SATISFACCIÓN SUBJETIVA DE VIDA ENTRE HABLANTES Y NO HABLANTES DEL P’URHÉPECHA ...................... 66
VI
INTRODUCCIÓN
“Un México donde cada quien pueda escribir
su propia historia de éxito y sea feliz”
- Enrique Peña Nieto1
Con semejante pretensión inicia el Plan Nacional de Desarrollo de México 20132018. La palabra feliz no se vuelve a mencionar en todo el Plan y no se define el
concepto de bienestar en dicho documento. Esto es una metáfora de lo que ha
sucedido con la búsqueda de uno de los fines últimos de la humanidad: la felicidad.
Si bien es un acierto que se tome en cuenta al bienestar para regir el derrotero de las
políticas públicas, hasta hace relativamente escaso tiempo poco se había explorado
en qué consistía este. Así los caminos para buscar “el bienestar de la población”
solían confundirse a menudo con metas más bien económicas y no humanas, en
concordancia con el sistema de mercado donde el objetivo de los individuos – como
consumidores que son en este marco – es tener un mayor ingreso para consumir más
y más y más…
En las últimas décadas han surgido importantes aportaciones alrededor
del mundo que corrigen esta visión desviada del bienestar. La importancia de los
estudios de bienestar subjetivo ya es reconocida a nivel internacional y los gobiernos
de distintos países han comenzado a tomar en serio este enfoque para el desarrollo de
las políticas públicas. Sin embargo aún queda mucho camino por recorrer. Ahora
sabemos que el bienestar de los habitantes de una nación no es sinónimo de un
aumento en el PIB de la misma, y no solo eso sino que diversos países como Bután,
Reino Unido y México ya han llevado a cabo encuestas sobre bienestar subjetivo a
nivel nacional a cargo de las Oficinas Nacionales de Estadística. Pero al mismo
tiempo que se va avanzando en este camino surgen cada vez más preguntas: ¿El
bienestar es comparable entre países? O incluso: ¿Se puede hablar de la misma
felicidad para todos los habitantes de una nación? ¿La estructura que explica el
1
Plan nacional de desarrollo 2013-2018, (2013). , p.8
7
bienestar es la misma para todos o varía de un país a otro? ¿De un estado a otro? ¿De
una cultura a otra? o ¿De una persona a otra?.
Planteando la hipótesis de que existe una heterogeneidad en la estructura
explicativa del bienestar – lo cual no significa que no haya posibilidad de
comparación -2, y que la cultura influye en ésta, el presente documento explora la
concepción de bienestar de un grupo minoritario en México (que no en varios países
de Latinoamérica): los indígenas. Por ello, para poder realizar esta labor fue
necesario crear una nueva base de datos sobre bienestar subjetivo enfocada en
poblaciones indígenas. Así fue posible estudiar las diferencias entre los factores que
explican el bienestar de poblaciones indígenas con mayor arraigo a sus tradiciones y
de aquellas que ahora son más modernas. El estudio está enfocado en las
comunidades p’urhépecha de Sevina y Comachuén (municipio de Nahuatzen, estado
de Michoacán), e indaga sobre los factores que tienen mayor relevancia o
contribuyen de manera más significativa a la felicidad de las personas de estas
comunidades.
El argumento central de esta investigación es que la cultura influye en los
factores explicativos del bienestar, de tal forma que no existen factores homogéneos
para su explicación sino que estos se ven afectados por el contexto cultural, las
costumbres y las tradiciones de las personas. Es por ello que los elementos
importantes para el bienestar variarán de una cultura a otra. Asimismo grupos que
hayan pasado por grandes transformaciones en su cultura – como sucedió con Sevina
y Comachuén con el proceso de modernización del siglo pasado – experimentan no
solo cambios físicos sino en sus costumbres y en los factores que explican su
bienestar.
El documento consta de tres capítulos. En el primer capítulo se aborda el
marco teórico, explicando las diferencia que hay entre las tradiciones de imputación
y de presunción respecto a la propuesta alternativa del bienestar subjetivo. Se pasa
entonces a profundizar en este último y se retoman los dos enfoques principales que
maneja la literatura: el enfoque el hedónico y el enfoque eudaimónico y émico. Se
De hecho como se muestra más adelante es razonable comparar la experiencia de bienestar entre
las personas, lo que no es razonable hacer es homogeneizar los factores explicativos de su bienestar.
2
8
aborda la división que proponen diversos autores respecto al primero, en el cual los
elementos de evaluación de la vida son tanto cognitivos como afectivos. Por ello los
dominios de vida cobran mayor importancia desde este enfoque debido a que la
satisfacción se vida se explica mayormente a través de éstos. Sin embargo también
los afectos positivos juegan un papel importante para la explicación del bienestar, es
por eso que se retoma la literatura del balance afectivo. Después de hablar de estas
bases, se procede a visualizar el bienestar subjetivo bajo la luz de la cultura y se
retoman ejemplos de la literatura que demuestran el papel que tiene esta en la
explicación del bienestar. Además se habla de los riesgos de medir el bienestar de
todas las personas con base en parámetros occidentales sin tomar en cuenta las
particularidades de grupos distintos, razón por la cual el enfoque eudaimónico y
émico toma gran importancia. Para cerrar ese capítulo se contextualiza el tema de la
cultura en la meseta p’urhépecha, haciendo énfasis en las características más
importantes de esta cultura como lo son la colectividad, la familia, la fiesta y la
religión, y se habla de las grandes transformaciones que sufrieron las localidades de
Sevina y Comachuén en un contexto de modernización, así como de algunos de los
cambios culturales a raíz de esto. Finamente se presentan las hipótesis de trabajo.
En el segundo capítulo se despliega el instrumento y se lleva a cabo una
descripción de la recolección de datos. Se explica cómo se elaboró el instrumento,
quiénes son los participantes, se describen las variables y se señala cómo se realizó
la construcción de índices y bloques de preguntas (Bienestar subjetivo, Cultura y
Modernidad principalmente). Se procede a presentar la estadística descriptiva de
cada grupo – los que hablan p’urhé y los que no lo hablan – que como se demostrará
en el estudio es una división que muestra no sólo diferencias en el idioma sino en la
conservación de las tradiciones, en el grado de modernidad de las personas y en el
consumo de bienes colectivos.
En el capítulo tercero finalmente se presenta el análisis cuantitativo,
mostrando los modelos de regresión usados para la comprobación de hipótesis y
posteriormente los resultados de cada uno. Los hallazgos principales de este estudio
giran en torno a la confirmación de la influencia de la cultura en los factores
explicativos del bienestar así como en la heterogeneidad de estos últimos. Por una
9
parte se demuestra que para los hablantes del p’urhépecha que son en promedio más
tradicionales, menos modernos y que consumen una mayor cantidad de bienes
colectivos, los factores que mejor explican su satisfacción con la vida son el dominio
espiritual, el familiar y la salud. En cambio para los habitantes de esas comunidades
que no hablan p’urhépecha, que son más modernos y menos tradicionales, los
dominios de mayor relevancia para su bienestar son el económico y el de la
ocupación.
A continuación se presenta el esquema que muestra la ruta a seguir dentro
de esta investigación, partiendo del bienestar en general, para orientarse al bienestar
subjetivo, y abordar el enfoque hedónico y eudaimónico, todo esto analizado bajo la
luz de la cultura y la influencia que tiene ésta en la explicación del bienestar, pero a
su vez contextualizándolo en la cultura p’urhépecha y diferenciando a las personas
que hablan y no hablan este idioma, lo cual permitirá ver cuáles son algunos
resultados de las políticas de modernización del siglo pasado y con esto examinar la
importancia de las políticas públicas y cómo estás ejercen influencia no sólo en
condiciones materiales de vida sino en aspectos tan relevantes como lo son la cultura
y a través de esta los factores que explican el bienestar subjetivo de las personas.
Políticas públicas
Modernización
Esquema 1. Mapa de la investigación
Cultura P’urhépecha
Tradición de
presuncion
BIENESTAR
Tradición de
imputación
Enfoque
hedónico
Bienestar
subjetivo
Enfoque
eudaimónico
Balance
afectivo
Afectos
positivos y
negativos
Evaluación
cognitiva
Dominios de
vida
Satisfacción
subjetiva de
vida
Necesidades y
logro de metas
10
Capítulo 1. Marco teórico: Bienestar Subjetivo
El concepto de bienestar ha sido definido a partir de distintos puntos de vista. En un
nivel general podemos identificar dos enfoques en la epistemología del bienestar y una
tercera alternativa para su estudio. Las dos tradiciones que han predominado son las de
imputación y presunción, siendo el bienestar subjetivo una opción distinta a éstas (Rojas,
2009). Partir de cualquiera de las tradiciones o del bienestar subjetivo, tiene fuertes
implicaciones en cómo se concibe, desde dónde se concibe, cómo se mide (o si es que
no es necesario hacerlo) y cuál es el fin del estudio del bienestar, lo cual define a su vez
el camino a seguir en las políticas públicas. Por un lado la tradición de imputación tiene
su origen en una corriente filosófica ética, en donde un tercero -el experto- es quien
realiza el juicio sobre cuáles son los componentes de la buena vida, del bienestar. Es
decir, es un enfoque sustantivo que incluye un listado de atributos observables para un
tercero, aunque en realidad no interesa su corroboración, se queda a nivel normativo. En
cambio en la tradición de presunción, a pesar de que también parte del juicio de un
experto basado en principios y axiomas y teorías del comportamiento humano, sí es
importante corroborar esos planteamientos, pero a partir de indicadores conformados por
los factores que se piensan son relevantes para el bienestar. Finalmente, a diferencia de
los dos anteriores, el bienestar subjetivo se basa en preguntarle directamente a las
personas acerca de su bienestar, entendido como una experiencia de vida observada en
los planos cognitivo, afectivo, hedónico y místico (Rojas, 2009).
Este capítulo se divide en seis secciones principales: primero, se ofrece un
panorama general de la tradición de presunción del bienestar; segundo, se expone el
marco teórico del bienestar subjetivo que se utilizará como referente a lo largo de esta
investigación; tercero, se explica por qué la cultura desempeña un papel relevante en los
factores que explican el bienestar; cuarto, se conceptualiza la cultura p’urhépecha; y
quinto, se exponen las hipótesis de investigación derivadas del marco teórico abordado.
11
1.1 El crecimiento económico y los indicadores objetivos como medida de bienestar:
La tradición de presunción
Con el fin de conocer el bienestar de una sociedad, la tradición de presunción le da un
lugar importante a la medición de los factores que se creen relevantes para el bienestar,
para ello echa mano de índices y distintas medidas de bienestar construidas por
“expertos”. Desde esta tradición uno de los modos de abordar el estudio del bienestar es
a través de la relación entre felicidad y diversas variables, que a lo largo de muchos años
han sido predominantemente económicas (Rojas, 2009) debido a que ha primado la
teoría económica y los enfoques de economía pública (Layard, 2006) desde los cuales el
bienestar es abordado a partir del enfoque utilitarista, asumiendo que los individuos
maximizan su utilidad (igualada a bienestar) basados en los recursos y restricciones que
tienen. La utilidad está relacionada con las cosas que el individuo logra obtener o
consumir, e incluso se llegó a creer que ésta era aditiva, es decir que la función de
utilidad social sería la suma de las utilidades de todos los individuos. De esta forma,
debido a que la maximización del beneficio del individuo es a través del consumo, una
de las maneras más comunes de medir el bienestar social ha sido el producto interno
bruto, otorgándole un gran peso a factores económicos, valores monetarios y términos
materiales (Eckersley, 2000; Greiner, Larson, Herr, & Bligh, 2005). Así, el crecimiento
económico es visto como un incremento en la capacidad de la economía para satisfacer
las demandas de consumo, siendo este el único objetivo de toda la actividad económica
como lo afirmaban tanto Adam Smith como Keynes (Hirsch, 1985). Existen también
otros indicadores reconocidos a nivel internacional y utilizados con el mismo fin, como
el consumo de energía o el de calorías por persona, que son indicadores estrechamente
relacionados con la producción y el consumo y que a partir ese enfoque se piensa que
elevan los estándares de vida de las personas.
A pesar de que la persona no es sinónimo de consumidor, y por lo tanto le
preocupan otras cuestiones muy diversas como la libertad, la política, la educación, el
medio ambiente, la salud, la cultura etc., hasta hace poco se seguía utilizando el PIB
como sinónimo de bienestar, entre otras cosas porque medir esos otros factores de los
cuales consta el bienestar de un persona, es muy complicado (Dornbush, Fischer, &
12
Start, 1998; Helpman, 2007). 3 Otros argumentos a favor de su uso es que permite
uniformar los criterios y por lo tanto facilitar la comparación a nivel global. Además
existe la posibilidad de corroboración externa, es decir un tercero es capaz de conocer su
nivel de bienestar sin necesidad de preguntárselo a la persona (Greiner et al., 2005;
Rojas, 2012).
Basarse en el enfoque anterior genera diversos problemas. Por un lado, a la par
del crecimiento también ha incrementado la desigualdad entre las naciones; por otro,
está claro que éste es ambientalmente insostenible; además, paradójicamente parece no
estar haciendo más felices a las personas (Eckersley, 2000; Max-Neef, Elizalde, &
Hopenhayn, 1986). Richard A. Easterlin dio inició a un amplio debate académico – aún
inconcluso – cuando describió la posteriormente llamada paradoja de Easterlin, la cual
cuestiona a la teoría tradicional económica que señala que a mayores ingresos existe
mayor felicidad. Por un lado sucede que a pesar de que el nivel de ingresos en diversos
países ha aumentado (como por ejemplo en los Estados Unidos), no se reporta un
aumento paralelo significativo en los niveles de felicidad. Por otro lado, si se comparan
diversos países, el nivel medio de felicidad no varía mucho, por lo menos en los países
que cuentan con ciertos satisfactores básicos cubiertos (Easterlin, 1974).4
Otra de las consecuencias de partir de la tradición de presunción ha sido la
declinación de la sociabilidad y de valores colectivos: Se produce más, y la gente se
hace más rica en bienes pero cada vez con mayor carencia de tiempo para entablar
relaciones sociales. Es por ello que con esta lógica las normas sociales – tan necesarias
para el buen funcionamiento del mercado – se debilitan, pues lo que se exalta es el
comportamiento individual, racional de los consumidores (Hirsch, 1985). Genov da el
ejemplo de Bulgaria durante la transición de un sistema centralizado a uno de libre
mercado, cuyo fin era el desarrollo económico. A pesar de que hubo beneficios, también
Podría parecer alejado de la realidad que se siga pensando exclusivamente en crecimiento
económico para tener una idea del bienestar de las personas, pero si sorprende que los autores
anteriores lo digan relativamente en un tiempo reciente, sorprenderá más que el Plan Nacional de
Desarrollo actual de México lo sostenga, al afirmar que será mediante el fomento al crecimiento
económico y el empleo que se mejorará la equidad y el bienestar de las familias mexicanas y se
elevarán las condiciones de vida (Gobierno de la República, 2013).
4 Para ver más acerca de esta discusión: (Frey & Stutzer, 2002, Hagerty & Veenhoven, 2003).
3
13
se generó una anomia -entendida como falta de normas sociales - y una gran
desintegración de la sociedad (Genov, 1998).
Por otra parte, en la tradición de presunción se utilizan otros indicadores para
medir el bienestar. Están por ejemplo aquellos indicadores que contienen necesidades
básicas, con los cuales se asume que quienes se encuentran debajo de una determinada
línea –fijada por un tercero – en la cual no quedan cubiertas dichas necesidades, tendrán
un bienestar menor. Sin embargo existen estudios que exploran en qué grado la
privación de necesidades objetivas predicen el bienestar, y se ha encontrado que
personas que experimentan una gran privación de necesidades, reportan sin embargo un
alto bienestar subjetivo (Camfield, Guillen-Royo, & Velazco, 2009; Moore, Heather
Young, & Lavis, 2005). En su estudio, Camfield y Guillén (2009) descubren que
contrario a las expectativas, la satisfacción de vida resulta ser más alta para los
encuestados de Bangladesh que tenían mayor privación de necesidades en comparación
con los de Tailandia. Por su parte, Moore & Lavis (2005) señalan que los índices de
satisfacción de vida en el Reino de Tonga son más altos que otros países con niveles
similares de desarrollo económico y social y a pesar de que su PIB per cápita está muy
por debajo del promedio mundial.
Finalmente, partir de la tradición de presunción para hablar del bienestar de las
personas implica definirlo con base en un referente específico, en un ideal normativo, un
enfoque gobernado por valores, filosofías y una cultura determinada desde la cual se
establece cuáles son los niveles óptimos de salud, ingreso, educación, etc., sin tomar en
cuenta las experiencias subjetivas de bienestar (Greiner et al., 2005), en las que esos
indicadores pueden no tener el mismo o ningún valor, como se demuestra en esta
investigación.5 De esta forma, hasta hace poco el bienestar había sido definido a partir
de teorías y doctrinas alejadas de la vida cotidiana, que pretendían medirlo desde de sus
propias concepciones sin tomar en cuenta otras culturas.
Como vemos, la naturaleza del bienestar es muy compleja y más que tener una
definición limitada, éste requiere integrar aspectos muy diversos de la vida humana así
Joshanloo expone por ejemplo que en la tradición budista más bien se evita el apego a objetos
materiales (Joshanloo, 2013).
5
14
como concepciones distintas de felicidad
(Diener, Suh, Lucas, & Smith, 1999;
Eckersley, 2000; Luo, Gilmour, & Kao, 2001). Actualmente la discusión es mucho más
amplia, y poco a poco se ha ido dejando a un lado la idea de medir el bienestar de una
manera tan estrecha como se había hecho.
1.2 Bienestar subjetivo
El enfoque de bienestar subjetivo asume el bienestar es una vivencia humana, una
experiencia que vive el sujeto, pero que además no puede existir sin él. Por ello es
necesario que el bienestar sea reportado por las propias personas que lo experimentan, y
no por un tercero. Dicho bienestar se explica a partir de diferentes factores, que como
veremos más adelante, varían de contexto a contexto y entre las diversas culturas, es por
eso que no se puede decir que el bienestar tiene una estructura explicativa homogénea, al
contrario, el propósito de este estudio es demostrar que los factores explicativos que
pueden ser de importancia para el bienestar de algunas personas no necesariamente lo
son para otras.
1.2.1 Heterogeneidad en la estructura explicativa del bienestar
Esta investigación parte de la idea de que el bienestar no se explica de la misma forma
en todo el mundo. Sin embargo no por ello se afirma que la idea de bienestar es
completamente relativa y totalmente diferente para cada persona, pues si así fuese no
tendría caso medirla ni compararla. De hecho, la experiencia de bienestar es comparable
entre todas las personas, lo que no puede ser comparado son los factores que explican
este bienestar, pues se verá que éstos varían dependiendo del contexto de las personas,
de sus experiencias, de su entorno y su cultura. La teoría del referente conceptual de la
felicidad afirma que la concepción de felicidad que una persona tiene no es
independiente del contexto personal y social en el que crece, y que está influenciada y
supeditada a su situación socioeconómica y demográfica (Rojas, 2005). Por ejemplo,
mientras que para algunas personas el ingreso es completamente irrelevante para la
felicidad, para otras es una variable explicativa importante. Lo anterior, además de
enfatizar la heterogeneidad, contradice a la presunción de que existe para todos una
fuerte relación entre ingreso y bienestar (Rojas, 2005; Rojas, 2007; 2010). Por ello se
15
señala que las comparaciones deben ser hechas con cautela y que es necesario tomar en
cuenta expresiones culturales diferentes a la hegemónica, pues todos tenemos un
concepto de felicidad.
Como se mencionó anteriormente, el bienestar subjetivo hace referencia a las
evaluaciones que las personas hacen de su propia vida de acuerdo a su propio contexto.
En la literatura de bienestar subjetivo se habla de dos enfoques distintos: el eudaimónico
y el hedónico. El primero de ellos se enfoca más en la autorealización, proponiendo un
contraste entre las necesidades y su percepción de logro para la realización del bienestar,
lo cual no necesariamente es igual placer (Ryan & Deci, 2001; Yamamoto & Feijoo,
2007). Por otro lado, el enfoque hedónico define dos fuentes a partir de las cuales las
personas realizan las evaluaciones: la parte cognitiva y la parte afectiva – tomando en
cuenta estándares de placer y dolor - como veremos más adelante.
1.2.2 Enfoque eudaimónico
Este enfoque se refiere al bienestar como algo separado de la felicidad, debido a
que no todo lo que una persona desea necesariamente traerá bienestar. Por ello propone
el estudio de las necesidades expresadas por las personas y la percepción de logro que de
ellas tienen. Anteriormente este enfoque tampoco era sensible a las diferencias culturales
puesto que se llevaba a cabo con base en una teoría predeterminada, pero Yamamoto y
Feijoo (2008) proponen la aproximación émica y post-hoc en la cual las necesidades de
las personas son establecidas a partir de ellas mismas, no de terceros (generalmente
occidentales) y por lo tanto rescatan esas diferencias importantes debidas a distintos
contextos, costumbres y culturas. Por ello la metodología que plantean incluye tanto
investigación etnográfica, entrevistas a profundidad, así como aplicación de encuestas –
basadas en la información obtenida en la parte cualitativa - y análisis cuantitativo. A
partir de esto se obtienen lo que ellos llaman componentes émicos del bienestar,
divididos en cinco grupos: necesidades, recursos, satisfacción de necesidades, valores y
personalidad. En el presente estudio únicamente se aborda el contraste de necesidades
con la percepción de su satisfacción.
Sin embargo cabe mencionar que otros estudios como el de Veenhoven señalan
que existen personas con aspiraciones no satisfechas que parecen ser más felices que
16
personas sin esas insatisfacciones (Veenhoven, 2012). Por su parte Camfield y Guillén
(2009) demuestran que incluso en algunas culturas la distancia entre las metas y los
logros no necesariamente suelen predecir el nivel de bienestar, como se demostró con
los encuestados tailandeses cuya insatisfacción parecía incrementarse en proporción con
las metas que alcanzaban. Esto muestra nuevamente la importancia de la cultura en los
factores que explican el bienestar.
1.2.3 Enfoque hedónico
En este enfoque la literatura distingue dos fuentes a partir de las cuales las personas
realizan la evaluación de su vida: la parte cognitiva –asociada con satisfacción - y la
parte de los afectos – sentimientos, emociones, estados de ánimo. La discusión sobre
cuál de estas dos influye más en la evaluación de qué tan felices se sienten las personas
aún no está resuelta. Algunos subrayan la predominancia de los afectos en la apreciación
de la felicidad – que pueden ser el reflejo de qué tan bien están cubiertas las necesidades
universales básicas. Otros más bien hacen hincapié en que la evaluación de qué tan feliz
es una vida se basa en la parte cognitiva, en la cual juegan un papel importante la
comparación y la cultura (Luo et al., 2001; Rojas, 2004; Veenhoven, 2012). En los
siguientes dos apartados se abordarán ambas formas de evaluación de la vida así como
algunas de sus críticas, para pasar posteriormente al papel que tiene la cultura en dicha
evaluación.
1.2.3.1 Definición afectiva en el bienestar subjetivo: el balance afectivo
Al momento de hacer una evaluación global de vida, una forma de saber qué tan
satisfecha está la persona es a partir del balance afectivo que ésta reporte. Este balance
puede incluir los estados de ánimo experimentados, las emociones negativas o positivas
y los sentimientos. En general se dice que una satisfacción emocional o un balance
positivo (es decir donde predominen los estados de ánimo considerados buenos y las
emociones positivas sobre las negativas) implica que todas las necesidades del individuo
están suficientemente cubiertas en ese momento (Rojas & Veenhoven, 2013).
Veenhoven señala que la valoración global de vida que hacen las personas se
basa menos en una comparación cognitiva con estándares culturales de lo que es una
buena vida, y por tanto, dicha valoración está más bien estrechamente relacionada la
17
parte afectiva. En consecuencia, si la felicidad tiene sus raíces en la satisfacción de las
necesidades que son parte de la naturaleza humana, entonces las condiciones para la
felicidad son muy similares alrededor del mundo. Sin embargo también reconoce que a
pesar de lo anterior, la influencia de los afectos en la evaluación de vida varía entre las
culturas (Veenhoven, 2012). Esto es un punto fundamental de crítica hacia este enfoque
del bienestar subjetivo, como lo veremos a continuación.
Existe una serie de críticas a este enfoque hedonista de la felicidad. Como ya se
dijo, algunos autores advierten que hay que tener cuidado con igualar el bienestar y la
felicidad, pues en otras culturas distintas a la occidental la felicidad y el bienestar no
necesariamente son sinónimos, es más, en algunas de ellas la felicidad no ha sido
tradicionalmente considerada el bien más alto. Por ello se señala que la visión occidental
predominante sobre la felicidad es esta visión hedónica, donde el ideal es sufrir menos y
tener el mayor placer posible, perspectiva que deja de lado otras tradiciones no
occidentales, por ejemplo en las cuales el sufrimiento no es igual infelicidad, sino que
este puede ser beneficioso, y donde el placer y las emociones positivas no están
estrictamente asociadas con la felicidad (Christopher, 1999; Joshanloo, 2013).
Por otro lado también se hace notar que la suposición de que el estado emocional
de la persona es importante para el bienestar, y que la felicidad es un criterio de buena
vida, parten de una visión individualista, sin tomar en cuenta culturas más colectivas.
Existen estudios que demuestran la variación del bienestar subjetivo de acuerdo a las
normas sociales, y, aunque los sentimientos positivos en general producen mayor
bienestar subjetivo, la correlación entre ambos es mucho mayor en culturas
individualistas que en sociedades colectivistas. Esto indica que existe una diferencia
cultural respecto a la importancia de las emociones para el bienestar de una persona: las
emociones son más relevantes para la satisfacción de vida en sociedades individualistas,
donde la experiencia interna es altamente valorada (Christopher, 1999; Diener & Tov,
2009; Rojas & Veenhoven, 2013). De la misma manera, así como las emociones
positivas y negativas afectan el bienestar subjetivo de distintas maneras de acuerdo a las
normas culturales de cada lugar, también la evaluación cognitiva del bienestar variará de
acuerdo a esas normas, como se explica a continuación.
18
1.2.3.2 Definición cognitiva en el bienestar subjetivo: la satisfacción de vida
La concepción de satisfacción con la vida parte de que la persona puede evaluar su
felicidad desde una experiencia cognitiva en la cual se hace un estudio reflexivo, un
juicio de qué tan bien o mal van las cosas, es decir, es visto como una evaluación
personal del estado de una comparación con un estándar de referencia externo o de
aspiraciones propias (Rojas, 2004). En esta evaluación cognitiva - a diferencia del
balance afectivo donde en teoría se expresa la satisfacción de necesidades básicas – la
satisfacción de vida nos indica el grado en el cual la persona percibe que sus deseos o
carencias han sido cubiertas. Estas carencias o deseos (wants) no son naturales e
inherentes al ser humano – como sí lo son las necesidades dentro del balance afectivo -,
sino adquiridas de forma consciente, por lo cual varían entre las sociedades, pues tienen
un sustrato social o cultural (Veenhoven, 2012). Existen distintas formas de preguntarle
a la persona sobre esta evaluación, como por ejemplo preguntar qué tan satisfecha está
en diferentes áreas de su vida - el enfoque de dominios de vida, tratado más adelante.
Algunas de las críticas a este enfoque es que están basados en las apreciaciones
cognitivas subjetivas de un individuo, dejando fuera nuevamente a sociedades más
colectivistas en las cuales el individuo no es la unidad desde la que se expresa la
satisfacción (Christopher, 1999).
A continuación se aborda el tema principal de esta investigación que se inserta
dentro de la parte cognitiva del bienestar subjetivo: la importancia de los dominios de
vida en la explicación del bienestar subjetivo.
1.3 El enfoque de los dominios de vida
Los dominios de vida representan otra forma de acercarse a estudiar el bienestar de las
personas. Éste se inserta dentro de la parte cognitiva del bienestar subjetivo, y se
argumenta que la satisfacción de vida de la persona puede ser entendida como el
resultado de la satisfacción que la persona experimenta en aquellos dominios en los
cuales se desarrolla como ser humano. Por ello es posible evaluar la vida de una persona
como un constructo general compuesto por diversos dominios, para que de esta manera
la satisfacción de vida sea entendida como el resultado de la satisfacción en los diversos
19
ámbitos de vida. Algunos de los dominios en los cuales coinciden diversos autores son,
trabajo, familia, ocio, salud y el dominio económico; algunos otros son amistad, persona,
tiempo, y entorno comunitario (Diener et al., 1999; Easterlin & Sawangfa, 2007; Rojas,
2004; Rojas, 2012).
Para una persona resulta sencillo pensar cómo ha sido su experiencia en los
distintos dominios de vida en los cuales se desenvuelve, es por ello que opinar acerca de
cómo la ha pasado en cada uno de ellos es algo relativamente fácil. De esta forma se
puede hacer una relación entre los dominios de vida y la satisfacción de vida. El grado
de satisfacción en cada dominio de la persona tendrá un impacto en su grado de
felicidad. De hecho, este es el punto de mayor relevancia en este estudio: a través de los
dominios de vida se puede observar la heterogeneidad en la estructura explicativa del
bienestar. Es decir, si el bienestar fuera concebido por todos de la misma manera,
entonces la satisfacción de los dominios impactaría por igual a la satisfacción de vida de
todas las personas. Sin embargo la riqueza de la diversidad humana demuestra lo
contrario. Para algunos la satisfacción en el dominio económico incidirá de forma más
clara en su satisfacción de vida. Para otros tal vez aunque tengan baja satisfacción en
este dominio su felicidad no se verá afectada en gran medida. Habrá quienes su
satisfacción en el dominio familiar sea mucho más importante para su satisfacción de
vida y para quienes la salud resulté indispensable. Todo dependerá del contexto en el
que se encuentra la persona, de sus tradiciones, de sus costumbres, de sus relaciones y de
la concepción propia del bienestar, entre otros factores. Es por lo anterior que el enfoque
de los dominios de vida resulta tan relevante para el análisis de la estructura explicativa
del bienestar. Esta es la forma principal de aproximación a la explicación de la
satisfacción de vida en el presente trabajo haciéndolo bajo la luz de la importancia del
papel que juega la cultura en los factores que explican el bienestar.
1.4 Cultura y bienestar subjetivo
Como se ha hecho notar en los párrafos anteriores, las investigaciones apuntan a que
existen diversos factores que influyen en el bienestar. Algunos de ellos: la historia, la
estructura política, los genes, las creencias, los valores y la cultura. Anteriormente las
20
investigaciones comparaban la satisfacción de vida y la felicidad entre naciones, sin
tomar en cuenta que la validez de los estudios se podía ver mermada por la influencia de
la cultura en los factores –y la importancia de éstos- que impactan al bienestar. Ahora se
sabe que la cultura tiene un gran peso en la construcción de la concepción de la
felicidad, y por lo tanto en la forma en que se viven las experiencias subjetivas. Parece
ser muy razonable asumir que la felicidad tiene características tanto universales como
específicas a la vez, y que los valores y necesidades que se satisfacen varían entre
sociedades distintas (Diener & Tov, 2009; Inglehart & Klingemann, 2003; Luo &
Gilmour, 2004; Moore et al., 2005; Panelli & Tipa, 2007; Reyes-García, 2012). En este
sentido la cultura apunta a un tema mayor: la experiencia del bienestar es comparable
para todos, lo que no resulta apropiado es comparar la felicidad entre personas de
culturas distintas pensando en un único grupo de factores que explican esta felicidad, así
como asumiendo que la relevancia e impacto de estos factores son homogéneos entre
todas las culturas.
A pesar de que ha habido avances aún falta mucho por recorrer. Diversos autores
sostienen una postura crítica ante la actual forma de concebir el bienestar subjetivo,
aludiendo a que las raíces de pensamiento se encuentran en la cultura occidental y han
dominado los estudios del bienestar. La crítica se basa principalmente en que esta
concepción occidental está fundamentada en valores individualistas y es precisamente el
individuo quien determina los estándares y los criterios con los cuales evalúa su vida.
Por esta razón, si se usan normas o estándares propios de esta cultura para juzgar el
bienestar de otras se corre un alto riesgo de equivocarse en la interpretación, de ser
dogmático y etno-céntrico, por lo cual no se debe imponer esta visión occidental de
bienestar subjetivo en otras culturas, al contrario, se sugiere que distintas concepciones –
incluyendo las indígenas – deben entenderse a partir de sus propios contextos
(Joshanloo, 2013; Luo & Gilmour, 2004; Panelli & Tipa, 2007; Yamamoto et al., 2008).
Ejemplos de factores asociados con valores individualistas son la autoestima y la
satisfacción económica personal, en contraste con creencias normativas que se ha visto
que son predictoras más importantes para el bienestar en culturas colectivistas
(Christopher, 1999; Moore et al., 2005; Panelli & Tipa, 2007). Desde la perspectiva
occidental se suele pensar que felicidad es tener libertad de hacer lo que a uno le gusta,
21
de decidir sin restricción de la sociedad. Versiones occidentales que han sido bastante
cuestionadas sobre el concepto de bienestar son las de Ryff, así como las de Deci &
Ryan que apuntan que, conjuntamente con la autonomía, la autodeterminación y la
autoestima son claves para el bienestar. Se señala por ejemplo que en otras culturas no
occidentales la autonomía6 no es vista como una necesidad, al contrario, es percibida
como un valor de evaluación negativa que contrasta con el ideal del colectivismo
(Yamamoto, 2011), a diferencia de lo que se ha demostrado que sucede con población
occidental, donde parece ser que ser autónomo es poder tomar decisiones sin
restricciones impuestas por la sociedad.
En contraste, la característica más mencionada como parte del bienestar en otras
culturas no occidentales, es la de interdependencia, definida como dar y recibir
asistencia tanto a la familia como a otros. Esta característica es una clara oposición a la
propuesta de Ryff, Ryan & Deci sobre integrar a la autonomía como factor primordial
para el bienestar. Lo anterior no significa de ninguna forma que no se aprecien en
absoluto las libertades individuales en sociedades colectivas, señala más bien que existe
un balance sutil entre la dependencia y la independencia en sus vidas, ya que un
individuo no es concebido de forma independiente, sino como parte del grupo. Carlos
Lenkersdorf (2002). señala muy bien esta delgada línea: no es que la comunidad
reemplace a la decisión individual, sino que cada individuo toma la decisión en el
contexto de la consulta comunitaria. De acuerdo a la filosofía nosótrica de los
tojolabales y otros pueblos indígenas, cada miembro tiene un lugar, el cual no le permite
tomar decisiones individualistas que puedan afectar a la comunidad, y además le obliga
a aportar su pensar a la comunidad con el fin de tomar una decisión comunitaria.
La noción de independencia también varía en dichas culturas, en las cuales ésta
puede ser vista incluso como una forma de apoyo para otros.7 Es decir en culturas no
occidentales parece haber un mayor equilibrio entre las expectativas sociales, las cuales
La autonomía entendida como la habilidad de tomar decisiones importantes independientemente
de los otros, equivalente también a la libre determinación, independencia, individuación y
regulación interna de la conducta.
7 El estudio de Ingersoll-Dayton y colaboradores demuestra que a pesar de que existe una tendencia
hacia la colectividad, los tailandeses le otorgan lugar importante a su independencia cuando llegan a
la tercera edad, pues es una forma de apoyar a su familia, no representando una carga para ellos.
6
22
son integradas el sentido de bienestar debido a que el yo no es visto como distinto de los
otros sino interdependiente y en relación con las otras personas, a diferencia de la cultura
occidental, a partir de la cual se defiende a la felicidad personal como un valor supremo
que no debe estar sujeto a las restricciones sociales (Ingersoll-Dayton & Saengtienchai,
2001; Luo & Gilmour, 2004; Panelli & Tipa, 2007).
Por otro lado hay distintos atributos que caracterizan principalmente a grupos
indígenas y que a su vez moldean la idea de felicidad que tienen así como los factores
que la explican y la importancia de éstos (Kral, Idlout, Minore, Dyck, & Kirmayer,
2011; Panelli & Tipa, 2007; Taiaiake & Corntassel, 2005). Ejemplos de estos atributos
son los lazos familiares fuertes, su conexión a la tierra y a la comunidad, su identidad, su
temporalidad y espiritualidad, la colectividad; contrario a la pérdida de su identidad, de
su prácticas y sus rituales, al racismo, y a las experiencias de aculturación, que
paradójicamente se han llevado a la práctica en aras del progreso nacional, del “bien
común”, exponiendo a grupos indígenas - que poseen un marco cultural totalmente
distinto- a las características del capitalismo y del libre mercado. En su estudio Kral y
Idlout resaltan que el tercer tema de relevancia para la felicidad y el bienestar de los
Inuits de Nunavut son los valores y las prácticas del conocimiento tradicional Inuit –
denominado Qaujimajatuqangit. En primer y segundo lugar se encuentran la familia y la
comunicación/hablar respectivamente. Al mismo tiempo, la ausencia de esos factores
están en gran medida asociada con la infelicidad (Kral et al., 2011, p. 426). Diversos
estudios reafirman pues que las conceptualizaciones del bienestar de los indígenas están
influenciadas tanto por sus experiencias en el entorno social como dentro de la
naturaleza, y que son además parte de un proyecto colaborativo construido en un mundo
social y modelos culturales de bondad y moralidad, donde el compromiso y la armonía
de las relaciones están fuertemente asociados con la satisfacción de vida.
Bajo dichas advertencias el estudio de sociedades distintas como la
latinoamericana - a un nivel más general -, o como los grupos indígenas u otros grupos
marginados - a niveles más específicos -, debe ser llevado a cabo con el fin de descubrir
las particularidades de los factores explicativos del bienestar para diferentes culturas,
pero a la vez ubicado en un contexto más general con el fin de que no se vuelvan
estudios localistas y sin posibilidad de comparación. Es necesario pues, como lo señalan
23
Arturo Argueta y Maya L. Pérez, entablar diálogos directos y horizontales con otras
personas que tienen visiones distintas y que tal vez cuestionan la racionalidad que se
asume como universal desde las ciencias de occidente, y que representan conocimientos
alternativos y saberes de gran relevancia para la humanidad (Argueta Villamar, 2008;
Argueta Villamar & Pérez Ruiz, 2011).
Con la intención de aterrizar lo arriba mencionado, y como ya se explicó en la
introducción que este estudio se enfoca en las comunidades p’urhépecha de Sevina y
Comachuén, a continuación se presenta una contextualización de la cultura p’urhépecha
que nos permitirá comprender su cosmovisión, tradiciones, identidad y vida cotidiana
que en conjunto moldean los factores que explican su bienestar, para así poder entender
la comparación posterior que se hace de los factores explicativos del bienestar entre
personas indígenas y no indígenas tomando como eje rector el impacto que tienen la
cultura y las tradiciones en éstos.
1.5 Contexto P’urhépecha
Este apartado comienza con un acercamiento general a la etnia p’urhépecha y los
grandes cambios que se llevaron a cabo en la región de la meseta p’urhé, para presentar
a continuación sus tradiciones y valores más arraigados a mediados del siglo pasado, que
fue cuando dichas transformaciones en pro del “progreso” generaron modificaciones
muy importantes en su cultura y organización social, provocando que algunas de esas
comunidades se tornaran hacia valores muy distintos a los que tenían, mientras que otras
los siguieron conservando. De esta forma se podrá observar cómo las políticas públicas
– en este caso de modernización - pueden generar cambios en la cultura, lo cual
repercute a su vez - como se muestra en este estudio - en los factores que explican el
bienestar de ciertos grupos.
1.5.1 Los grandes cambios para el progreso
“Vanhes, nha nhaken k ato yew xhen, nha zian
chhchhon nu lhen yew chhinkuchh, nhu bdua`, nha kat
bach nhaken to yew walh ka nhach bach nhechhu wa
24
zin wawn nhu beldo, nhu youte beyixh sha lo nhis nha
nha kra youteuchhu cho chhsichhu nhis nha.“8
- Hombre hablante de zapoteco
de la comunidad
Cerro Hidalgo en Oaxaca.9
Los p’urhépecha 10 forman parte de un grupo indígena presente en el territorio
mexicano desde el siglo XII, cuya ubicación llegó a extenderse desde Michoacán hasta
Jalisco, Colima y Guanajuato. Actualmente se concentran en la zona norcentral de
Michoacán, en la conocida región p’urhépecha llamada también P’urhépecherhu.
Históricamente ésta última se ha dividido en cuatro partes: la cañada de los once pueblos
(Eráxamani), la zona lacustre (Japóndarhu), la Ciénega de Zacapu (Tsirontarhu), y la
meseta –o sierra- p’urhépecha (Juatarhu).
Su historia se ha visto marcada por grandes cambios, como la llegada a América de
los conquistadores y posteriormente el proceso de integración de los grupos indígenas al
proyecto nacional, llevado a cabo desde el siglo XIX pero que tuvo gran auge desde
principios del XX. Su cultura se vio en gran medida transformada ante la “conquista
espiritual” llevada a cabo por la iglesia desde el siglo XVI. Sin embargo, como veremos,
diversos elementos de esa antigua civilización aún hoy siguen presentes en las
comunidades p’urhépecha. Un ejemplo que retoman diversos autores es el de la religión,
pues señalan que a pesar de que la religión católica fue impuesta, se dio un fuerte
sincretismo entre el catolicismo y la antigua cultura p’urhépecha, la cual no fue
desplazada totalmente como se suele pensar, y hasta el día de hoy se conservan distintos
elementos de ese aspecto de su cultura (Cipriani, 2009; Jacinto Zavala, 1988).
Un siglo después de la independencia se adoptó la idea de que el país necesitaba
reforzar su identidad nacional, lo cual iba de la mano con el impulso del desarrollo y del
“[Desarrollo] Es como un río que va creciendo y se va alimentando de otros ríos, arroyos y
manantiales, mas allá adelante en donde desemboca ese caudal pequeño se convierte en un gran río
en un gran caudal que alimenta a muchos desde los animales que viven ahí y quienes vivimos con él.
9 PNUD. (2010). Informe sobre desarrollo humano de los pueblos indígenas en méxico. el reto de la
desigualdad de oportunidades. (Informe). México: PNUD, CDI.
10 Hasta el siglo pasado eran más conocidos como Tarascos, sin embargo desde hace algunas
décadas ha surgido un rechazo de la misma población a ser llamados así, pues fue un nombre
impuesto desde afuera (la palabra tarasco significa suegro o yerno, en alusión a los españoles que
llegaron y tomaron a sus mujeres). P’urhé en cambio significa gente o persona.
8
25
progreso. Por esta razón muchos grupos que se encontraban al margen, entre ellos las
comunidades indígenas, fueron vistos como un lastre, un obstáculo para salir adelante, y
fue así como se negó esa raíz, para exaltar más bien lo mestizo, lo mexicano, una
identidad que fuera homogénea y que por lo tanto dejara de lado toda diferencia
incómoda. En ese sentido se echaron a andar proyectos que trataban de incorporar a los
indígenas a la civilización occidental. Desde entonces hubo un interés por estos pueblos
para que pudieran “desarrollarse” e integrase al proyecto de la nación, lo cual pretendía
lograrse a través de distintas políticas, desde económicas hasta educativas. 11 Sin
embargo, lejos de lograr el progreso – ni siquiera entendiéndolo desde una visión
occidental -, muchos de estos pueblos se vieron afectados profundamente en sus estilos
de vida, su sistema de organización social y política y su identidad, pues los procesos de
aculturación que tuvieron lugar no tomaban en cuenta las múltiples realidades a las que
se enfrentaban (Bonfil Batalla, 1990; Sebastián Felipe, 2006).
A continuación se presentan los aspectos más relevantes de la cultura p’urhépecha
que parecen ser claves para la construcción de su concepción de felicidad y que a raíz de
las políticas de modernización arriba mencionadas se vieron afectados en cierta medida.
1.5.2 P’indékua
P’indekua: sustantivo.- Costumbre; p’indékuecha, costumbres. Las
costumbres que los p’urhépecha se han venido transmitiendo de generación
en generación, son parte importante en la vida de los pueblos, por ejemplo: la
solidaridad comunal; los trabajos colectivos, que se realizan en beneficio de
las comunidades; las fiestas.12
Entre los p’urhépecha existen distintas tradiciones y costumbres. Algunos personas
siguen conservándolas en buena medida, otras no. En este apartado se abordan –sin
pretender ser exhaustivos- algunas de las tradiciones que solían estar muy presentes en la
mayoría de las comunidades p’urhépecha hasta la primera mitad del siglo XX, y que
constituyen una línea divisoria clara respecto a la cultura occidental. La p’indékua
representa en este sentido, las tradiciones, costumbres y cosmovisión de los p’urhépecha
que han perdurado a través del tiempo.
11
12
Ver por ejemplo la propuesta de José Vasconcelos (2007).
(Medina Pérez & Alveano Hernández, 2004, p. 61). Otros autores lo escriben p’intékwa.
26
La p’indékua o “el costumbre” es un conjunto de normas y obligaciones que
permite que exista un orden en la vida cotidiana de los p’urhépecha. Llegó a abarcar
desde ámbitos económicos, sociales, políticos, religiosos hasta ciclos agrícolas, rituales
y ciclos de vida, incluyendo los biológicos y los ritos de paso, las danzas, las unidades
de medición, y la tenencia de la tierra, entre otros aspectos, los cuales eran supervisados
por toda la comunidad: las familias, los padrinos, los sacerdotes (García Mora, 2013;
Jacinto Zavala, 1988; Muñoz Morán, 2009). Representa una especie de ley comunitaria
transmitida de forma oral, aunque también se conoce el pindekuario, un libro de
registros de los cargos religiosos, las fiestas, las visitas, y las cuentas de la capilla en la
época colonial (Topete Lara, 1996). De acuerdo con García Mora fue la p’indékua la que
caracterizó a la república p’urhépecha y le otorgó un sentido de pertenencia a sus
miembros, facilitando la continuidad de las familias extensas y los vecinos de cada
barrio (García Mora, 2013). Ésta representa pues la forma de vivir la vida de los
p’urhépecha, su cosmovisión (Topete Lara, 2009). En los siguientes apartados se
presentan algunos de los ámbitos claves de la p’indékua que tienen un papel central en la
cultura p’urhépecha y en su cosmovisión.
1.5.2.1 La Colectividad
“[Desarrollo] se puede expresar como:
MA’ALO’OBTAL K KUXTAL KAAJ
(mejorar
nuestra
vida
en
la
comunidad).”
- Hombre Maya, Felipe Carrillo
Puerto, Quintana Roo.13
Como se mencionó algunos párrafos arriba, una de las características de las
culturas indígenas es el sentido de comunidad, de trabajo cooperativo, de colectividad
(Aguirre Beltrán, 1969), los cuales estaban presentes – y aún lo están – en la cultura
p’urhépecha. Cuando se hablaba de actividades en la meseta p’urhépecha no podía ser
esto entendido de otra forma que de manera colectiva. Desde la siembra hasta el arreglo
de los caminos o la organización de una fiesta, cualquier diligencia implicaba la
participación de diversas personas de la comunidad. Si era el momento de la cosecha de
PNUD. (2010). Informe sobre desarrollo humano de los pueblos indígenas en méxico. el reto de la
desigualdad de oportunidades. México: PNUD, CDI.
13
27
alguno de los comuneros, entonces iban varios a ayudarlo, para que cuando llegara el
tiempo de la propia, recibiera ese mismo apoyo. O bien, si era necesaria la construcción
de una nueva troje14 para la familia, entonces la comunidad se reunía y entre todos la
levantaban. Cuando era preciso construir una escuela o un centro de seguridad social, la
gente se organizaba en faenas para llevarlo a cabo.15 En las fiestas también se veía lo
mismo: todas las mujeres se reunían en la cocina y preparaban y servían juntas la
comida. En otras palabras, la vida cotidiana de los p’urhépecha no era entendida de
forma individual, sino colectiva. Incluso los espacios no eran vistos como propiedad
privada, pues el tipo de propiedad era comunal.16 En el siglo XX se intentó introducir en
la meseta p’urhépecha la forma de propiedad ejidal, pero igual que en ocasiones
anteriores, esto generó reacciones violentas por parte de los pobladores por lo que no fue
posible implementarlas (Sebastián Felipe, 2006, 33).
Por otro lado Cipriani señala que es posible sintetizar el sistema sociopolíticoreligioso p´urhépecha y sus elementos básicos en dos ideas específicas que forman parte
de su idiosincrasia: la de jats'ipeni (servir a los demás) y marhuatspeni (servir a la
sociedad) (Cipriani, 2009, 18). 17 Villanueva hace una síntesis interesante de las
instituciones p’urhépecha de Comachuén, en la cual queda expresado el carácter
colectivo de este grupo indígena, como se muestra en la siguiente ilustración.
Se le llama así al estilo de casas y estructuras que se construían sobre todo en la meseta
p’urhépecha, hechas de madera, con un techo de dos aguas y un ático o tapanco para el maíz. Este
tipo de edificaciones datan de épocas prehispánicas (Nacho, 2013).
15 Se le conoce como faenas – en otros lugares como tequios – a esa forma de trabajo comunitario.
Faena en p’urhépecha se dice tánjatsikuni : traducido como tomar al ir poniendo(García Mora,
2013).
16 Aguirre Beltrán señala que esto era así desde la época precolombina, y que fue a mitad del siglo
XIX que el movimiento liberal intentó introducir en la meseta p’urhépecha las formas de propiedad
privada características de la cultura occidental (Aguirre Beltrán, 1995).
17 De hecho en su libro habla acerca de los cambios y permanencias dentro de los habitantes de
Nahuatzen –localidad del municipio del mismo nombre, ubicada en la meseta p’urhépecha, pueblo
vecino de Sevina- y resalta, a pesar de los cambios producidos por la modernización, su
característica principal: un pueblo solidario.
14
28
Ilustración 1. Las instituciones de la comunidad p’urhépecha de Comachuén.
Fuente: (Villanueva Arizaga, 2009, p. 65)
1.5.2.2 La Familia
Se ha señalado ya la importancia de una relación positiva en la familia y el apoyo
social que caracterizan al colectivismo. Algunas de las particularidades en este tipo de
29
sociedades son las buenas relaciones en la familia nuclear, los patrones de familia
extensa y las asociaciones de colaboración (Kral et al., 2011; Kral & Idlout, 2012;
Moore et al., 2005).18 Si la familia es en general muy importante para la explicación del
bienestar de las personas, al parecer para los indígenas no sólo juega un papel de vital
importancia en su bienestar, sino que es una de las características que los define.
Entre los p’urhépecha la familia extensa representa la primera célula de
organización dentro de la comunidad, como lo señala Rocío Villanueva, su fortaleza es
la base de toda la estructura comunitaria. En la ilustración de instituciones p’urhépecha
podemos observar que la familia extensa representa la cabeza de las instituciones
sociales, incluso por encima del matrimonio cuyo fin es la conformación de una familia
(Villanueva Arizaga, 2009). Asimismo vemos que en p’urhépecha familia extensa es
k’umanchekua, que también se traduce en español como casa, hogar, y otros le llaman
májku k’umanchikuarhu anápuecha, es decir, los que son originarios del mismo hogar,
para referirse a la mamá, el papá, los hijos y los abuelos. En este mismo sentido, cuando
una pareja se casa por lo general no suelen irse a vivir juntos “solos”, sino que se van a
“la casa del novio o de la novia” y en muchas ocasiones se quedan a vivir ahí por el resto
de su vida, de esta forma muchas nueras y yernos viven juntos.19
Los lazos familiares de los p’urhépecha son muy estrechos y representan los
grupos sociales básicos de apoyo, organización y aprendizaje.20 Un ámbito en el cual se
observa la fortaleza y resistencia de las familias, es la relación estrecha que siguen
manteniendo aún con las migraciones hacia otros estados o incluso a Estados Unidos. Es
común ver en las fiestas de los pueblos a los camarógrafos grabando tanto el jaripeo
como a diferentes grupos de personas que tienen preparado un saludo para sus familiares
que se encuentran lejos. Estos videos los venden y las familias en los pueblos las
Kral menciona que la discontinuidad de la estructura de parentesco parece ser el efecto más
perjudicial del colonialismo canadiense sobre las comunidades Inuits. De hecho, para ellos la
infelicidad estaba relacionada con no estar con la familia y no visitarse entre ellos, entre otros
factores (Kral, Idlout, Minore, Dyck, & Kirmayer, 2011) .
19 La celebración de matrimonio no sólo es una celebración familiar, sino comunitaria.
20 En una encuesta sobre funcionamientos valiosos que realizó Villanueva, el 90% de los
encuestados respondió que tener hijos y formar una familia es muy importante para ellos, debido a
que esto es fundamental en la cosmovisión p’urhépecha (Villanueva Arizaga, 2009).
18
30
adquieren para mandárselas a sus familiares, quienes tienen por costumbre repetir los
videos una y otra vez en la lejanía.
Además de realizar distintos quehaceres en conjunto – desde comida, limpieza,
cosecha, hasta la crianza-, en la meseta p’urhépecha es común – tal vez propiciado por
su clima tan frío – ver a las familias reunidas en su casa alrededor de una fogata.21 Sin
embargo este tipo de convivencia no se limita a la familia, el mismo tamaño de las
comunidades y la organización en barrios permite que se extienda más allá de la
estructura familiar, hacia el resto de la comunidad. Es frecuente por ejemplo recibir
visitas de otros miembros de la comunidad que no son necesariamente familiares.
1.5.2.3 La Fiesta
Un aspecto de vital importancia para los p’urhépecha desde tiempos
prehispánicos es la fiesta. Además de ser una elemental forma de convivencia, se señala
una importante función que anteriormente cumplía: la distribución, la repartición
comunal de la riqueza acumulada (Jacinto Zavala, 1988). Era pues una forma de
convivir con toda la comunidad, desde bodas, bautizos, o bien las más concurridas, que
son las fiestas de los santos patronos, tanto de cada barrio como el del pueblo. El papel
del carguero sigue siendo aún hoy fundamental, pues es el encargado de organizar toda
la fiesta en honor al santo e invitar a todas las personas del pueblo para colaborar.22
Además es quien se encarga de cubrir todos los gastos que se realicen, por ello, cada
carguero trata de hacer la mejor fiesta, puesto que el superar al carguero anterior y el
hecho de que la gente hable bien de su cargo, le confiere cierto estatus frente a su
comunidad. Sin embargo, esto ha sido uno de los aspectos más criticados desde el
mundo occidental, pues dentro de éste la acumulación de capital y reinversión del
mismo para generar mayor productividad es uno de los aspectos fundamentales,
contrario a lo que sucede con el sistema de cargos, que no permite esa reinversión de
capital, y que más bien es visto como un derroche irracional (Cipriani, 2009; Jacinto
Asimismo, las estructuras de las casas tradicionales fomentaban estos círculos de reunión, desde
un patio que comunica a todos los cuartos, hasta las trojes y la cocina donde se suelen reunir todos
en círculo.
22 Para ser carguero se requiere cumplir con una serie de normas dictadas establecidas en “el
costumbre”, hay que ser honorable, y además tener un cierto estatus económico o social, así como la
disposición para desprenderse de bienes (Topete Lara, 2009).
21
31
Zavala, 1988), cuando en realidad en la cultura p’urhépecha era percibido desde otro
ángulo, no solo desde una forma de adquirir un alto estatus dentro de la comunidad
(Aguirre Beltrán, 1995), sino como una responsabilidad social, religiosa y personal, e
incluso como el pago de una deuda contraída desde el momento de nacer por haber
adquirido los dones más preciados: la vida, la salud y el bienestar (Topete Lara, 2009).
Además, como lo señala Hilario Topete: el p’urhépecha que ha sido carguero, colabora
en la constitución de un yo que no le pertenece, sino que está enraizado en un yo
colectivo formulado a partir de la memoria de los otros.
1.5.2.5 Espiritualidad y Naturaleza
Ustedes luego ya piensan como los Turhísï,
piensan que la tierra es de ustedes,
Pero ustedes son de la tierra
-
Samuel Ramos, Comunero de Cherán23
La religión constituye también un elemento muy importante de la cultura
p’urhépecha y la mayoría de las fiestas se articulan alrededor de ésta. Se celebran los
matrimonios, los bautizos y las confirmaciones,24 pero las fiestas más grandes son las de
los santos patronos de cada barrio. Además cada pueblo tiene su santo que es festejado
año con año. Este es uno de los rasgos fuertemente conservados en la cultura
p’urhépecha. A pesar de que su religión es predominantemente la católica, diversos
autores señalan que existe un marcado sincretismo entre ésta y las deidades
prehispánicas, creando amalgamas entre elementos de la religión occidental y de la
prehispánica presentes en distintas áreas de los grupos indígenas (Alarcón-Cháires,
2009; Jacinto Zavala, 1988). De acuerdo con Alarcón-Cháires (2009), precisamente una
de las manifestaciones del sincretismo se encuentra en las fiestas patronales
contemporáneas. Además de lo anterior, como señala Arturo Argueta existe una
profundidad religiosa de la concepción del mundo que percibe diversas formas de
manifestación cotidiana de los dioses a través de agüeros, sueños y sucesos (Argueta
(Ledesma, 2012) Turhísï significa mestizo, individuo que no pertenece a la etnia.
Éstas tipo de fiestas son espacios de oportunidad para reforzar la unión comunitaria más allá de la
familiar. En la cultura p’urhépecha sigue muy presente los rituales de compadrazgo por ejemplo,
donde los padrinos adquieren un fuerte compromiso para con los ahijados – de matrimonio, de
bautizo, de comunión o de confirmación- , desde dar consejos, hasta ofrecer apoyo de tipo
económico, siendo una figura muy respetada.
23
24
32
Villamar, 2008). Por ello en este contexto el término espiritualidad no debe ser limitado
al de la religión católica. Más aún, existe una relación entre la espiritualidad y la
naturaleza.
Una característica que marcaba una diferencia fundamental de las culturas
indígenas respecto a occidente era la concepción de la naturaleza. Dentro de la
cosmovisión p’urhépecha el hombre forma parte de ella y no busca su dominio, tampoco es
vista como un recurso económico (Alarcón-Cháires, 2009; Chávez Cervantes, 1997), por el
contrario, las personas tienen vínculos estrechos con ella. La toponimia de la región y la
consciencia de la gente sobre su entorno es una muestra de ello. En las narraciones de los
p’urhépecha y en la vida cotidiana, recurrentemente se encuentra citada la naturaleza.
Tienen un amplio conocimiento sobre ella, conocen su flora y su fauna y las rutas de
migración de las especies pasajeras. Los montes tienen nombres y sirven de referentes. La
naturaleza juega pues un papel de suma importancia para ellos – incluso sagrada (AlarcónCháires, 2009) -, y cuentan con toda una forma de pensar, sentir, percibir, recordar,
manejar y nombrar a la naturaleza, entablando un diálogo con los animales y con el
entorno en el que viven.25
Sin embargo, como veremos enseguida, a raíz de las transformaciones del siglo
pasado, su lazo con la naturaleza se ha visto muy deteriorado. Después de haber tenido
un carácter animado y sagrado para los p’urhépecha, ahora se tiene la sensación de que
se rompió un pacto con la naturaleza. Se acabaron los bosques que representaban un
lugar de seguridad y de calor (Aguirre Beltrán, 1953; Muñoz Morán, 2009). En el
siguiente apartado se aborda una breve reseña sobre cómo el cambio de modelo de
mercado y de uso de suelo trajo a la meseta p’urhépecha una organización social y una
relación con la naturaleza totalmente distinta.
1.5.3 Modernización en la meseta p’urhépecha: Cambio de uso de suelo y cambio de forma de
vida.
Hasta mediados del siglo pasado los p’urhépecha de la región de la sierra, y en
específico en las localidades de Sevina y Comachuén practicaban diversos oficios, en
especial trabajaban el cuero y la madera (Cipriani, 2009). Todavía en la década de 1960
Para conocer un estudio a profundidad sobre esta relación p’urhépecha-naturaleza ver: (Argueta
Villamar, 2008).
25
33
el intercambio de bienes era a base del trueque. De la región de Sevina se trasladaban a
Erongarícuaro (cerca del lago de Pátzcuaro) para intercambiar resina y ocote por
pescado fresco, así cada semana se podía comer el pescado blanco, típico de la zona
lacustre. 26 El intercambio comercial entre los p’urhépecha era de carácter regional y
local. La mayoría de los pobladores sembraba en la misma comunidad los alimentos
para el autoconsumo. Solía plantarse maíz, calabaza, frijol y trigo principalmente.
Sin embargo la “modernidad” provocó transformaciones en el paisaje así como
en el uso de suelo de la región. Hacia los años cuarenta se construyó la carretera
México-Morelia-Guadalajara que tenía ramificaciones hacia Pátzcuaro y Uruapan. Con
ello aumentó la producción de maíz y también de trigo de la región, que eran comprados
de forma masiva para llevárselos a Morelia; ya aquí se hizo a un lado el trueque para dar
paso a los ingresos monetarios entre los p’urhépecha.
En la década de 1960 se incentivó por una parte el monocultivo y por otra el uso
de fertilizantes químicos y otras tecnologías para el aumento de la productividad – se le
conoció como la revolución verde. Las milenarias prácticas tradicionales de siembra
cambiaron de forma tajante. Ya no se dejaba descansar la tierra durante un año como
antes solía hacerse, el mercado ya no lo permitía, la demanda era mucho mayor y la
producción tenía que ser continua.27 Sin embargo la región p’urhépecha no estaba en
posibilidades de competir de manera equitativa con otras regiones, y la economía de la
meseta se vio cada vez más empobrecida, cuando en teoría el cambio de modelo era para
activar su economía y mejorar su situación. En su lugar se puso en riesgo su sistema
ecológico y cultural (Nuño Gutiérrez, 1996). Así estas transformaciones modificaron los
usos del suelo así como los recursos naturales: muchos pobladores dieron un giro hacia
la especialización en la explotación forestal: la tala de montes y la venta de madera se
convirtieron en la principal fuente de obtención de recursos de la región. Por otro lado
surgió la especialización en el área de Uruapan en el monocultivo de aguacate. Desde
entonces, y a partir de la quiebra de la economía tradicional p’urhépecha, comenzó una
Como no había carretera la gente se iba caminando de la Sierra a Pátzcuaro. De Sevina hasta allá
se hacían aproximadamente cinco horas a pie.
27 Como consecuencia, las tierras de cultivo quedaron muy afectadas, generando cada vez mayor
dependencia de los mercados exteriores de cuales antes no se necesitaba nada (Cipriani, 2009, Nuño
Gutiérrez, 1996).
26
34
migración masiva de sus pobladores a diversas zonas: a las regiones más cercanas como
Uruapan, o tierra caliente y Morelia, a ciudades de otras entidades – principalmente
Guadalajara y el Distrito Federal -, pero también hacia Estados Unidos, en este último
para emplearse como jornaleros agrícolas (Garibay Orozco & Bocco Verdinelli, 2007).
Actualmente, en la academia y en círculos de tomadores de decisiones, ya es
cuestionado si procesos como los mencionados arriba mejoran o más bien erosionan la
calidad de vida de las personas (Reyes-García, 2012). Ese impulso al desarrollo de las
comunidades indígenas que se llevó a cabo casi durante todo el siglo XX, si bien ha
generado avances en algunos indicadores objetivos como lo son la escolaridad, la salud,
y la comunicación, se advierte que en otros aspectos de la vida de estas comunidades se
crearon conflictos diversos como lo son las luchas por el territorio, la tala del monte, el
deterioro de la solidaridad entre los p’urhépecha, la división de la comunidad, mayor
individualismo, pérdida de valores, abandono del idioma, entre otros problemas
(Cipriani, 2009; Jacinto Zavala, 1988; Ledesma, 2012; Muñoz Morán, 2009) 28 Como
habíamos visto todo esto era parte central de la cosmovisión p’urhépecha y los procesos
de modernización generaron cambios importantes en ésta, transformando también los
factores que explican el bienestar de estas comunidades como se verá más adelante. En
esta confrontación de la tradición con la modernidad, en efecto se suscitaron muchos
cambios, pero también hubo permanencia de diversos elementos tradicionales. Cada
comunidad se adaptó de distinta forma, algunas personas se “occidentalizaron” más y
otras aún conservan muchas de sus tradiciones lo cual genera diferencias en los factores
explicativos de su bienestar, ya que como se argumentó en apartados anteriores, de
acuerdo a la cultura y las costumbres que tienen, los factores explicativos se ven
afectados y se producen distinciones en estos y en su importancia relativa al bienestar.
En este caso se aborda el tema de la modernidad porque ésta refleja valores que
pueden cambiar y generar diferencias en la estructura explicativa del bienestar de las
personas, ya que como se observa, en este proceso de modernización paulatino en la
meseta p’urhépecha muchas personas pasaron de ser colectivistas y tradicionales a ser
Fenómenos similares tuvieron lugar en otras culturas indígenas de distintas partes del mundo. Se
modificaron dietas, estilos de vida, relaciones en la familia, se dejó de ser autosuficiente para entrar
en una economía global.
28
35
mayormente individualistas y modernos. Para indagar acerca de estas diferencias en los
factores explicativos del bienestar primero fue necesario distinguir entre aquellas
personas que conservaron sus tradiciones y las que se occidentalizaron en mayor
medida, por ello en el siguiente apartado se explica la clasificación de dos grupos
distintos (indígenas y no indígenas) basada en el idioma.
1.5.4 Presencia indígena y no indígena en Sevina y Comachuén
México es un país de gran extensión con grandes expresiones culturales muy distintas
unas de las otras pero que son parte de una unidad. Buena parte de esta diversidad
cultural tiene sus orígenes en los grupos indígenas, y así lo reconoce la constitución
mexicana al señalar que la composición pluricultural del país está sustentada
originalmente en sus pueblos indígenas.
El artículo 2º de la constitución mexicana (Cámara de diputados, ) ofrece una
concepción de lo que son los pueblos indígenas. Las principales características que
señala son cuatro: la primera de aspecto histórico – la cual tiene que ver con definirlos
como poblaciones que habitaban en el país al iniciarse la colonización ; la segunda de
carácter socio-cultural – que afirma que son quienes conservan sus propias instituciones
sociales, económicas, culturales, políticas o parte de ellas, y que además reconocen
autoridades propias de acuerdo con sus usos y costumbres; la tercera de tipo
etnolingüístico y geográfico; y finalmente uno de tipo autoreflexivo o de percepción –
que indica que tener conciencia de la identidad indígena es un criterio fundamental para
poder considerarlos como tales. Este último criterio a considerar es controvertido. Por un
lado, de éste aspecto dependen todos los demás, porque alguien puede considerarse
indígena sin tener nada que ver con los criterios anteriores, pero nadie puede negarle su
autoadscripción. Y por otro lado, alguien con tradiciones muy arraigadas características
de los pueblos indígenas que no se considere como tal, no puede obligársele a sentirse
indígena. Esto genera una desventaja en la delimitación de lo que es “ser indígena”, pero
ofrece una ventaja porque impide que el concepto de indígena se vuelva estático y poco
incluyente.
El presente estudio toma en cuenta el segundo y tercer criterio arriba
mencionados y lo hace a partir de la lengua p’urhépecha debido a que resulta una
36
variable que agrupa a las personas no sólo de acuerdo al idioma, sino al nivel de
tradicionalismo, modernidad, y colectivismo que tienen. Es decir - en apartados
posteriores - se demuestra que el hecho de que una persona hable o no p’urhépecha tiene
impacto en la p’indekua y en su perfil de modernidad, pero aún más importante: en la
satisfacción de los dominios de vida que tienen las personas y por ello en los factores
que explican su bienestar, argumento central de esta investigación. De esta forma se
hace un vínculo entre los procesos de modernización, cultura y factores explicativos del
bienestar, pues recordemos que los cambios generados a partir de políticas públicas
generaron transforacioes importantes en las tradiciones y costumbres de los p’urhépecha
–entre ellas el uso del idioma p’urhé – que como se observará, transformaron aquellos
factores que explican su bienestar.
1.6 Hipótesis
En el marco conceptual presentado arriba se vio que dentro del bienestar subjetivo existe
el enfoque hedónico y el eudaimónico pero que independientemente de cuál se parta, la
cultura desempeña un papel fundamental en los factores que explican el bienestar de las
personas. También se señaló que existe heterogeneidad en la estructura explicativa del
bienestar, es decir para cada persona los factores que explican el bienestar son distintos y
tienen diferente importancia. Estos factores pueden variar de un lugar a otro, pero sobre
todo de una cultura a otra. Así se abordaron también las características más importantes
de la cultura p’urhépecha entre ellas la p’indekua -que implica cierto tipo de valores más
relacionales así como la conservación de las tradiciones- la importancia de la familia, el
apoyo social y el colectivismo. A partir de lo anterior se generó una distinción entre las
personas que hablan el idioma p’urhé y las que no lo hablan para poder proceder a la
comparación de los factores explicativos del bienestar de las personas más
occidentalizadas – debido a los procesos de modernización – y aquellas que – a pesar de
que también atravesaron por esa modernización - continuaron con la p’indekua, que son
más colectivistas y menos modernos. De acuerdo con lo anterior se proponen las
siguientes hipótesis:
37
1.6 1 Hipótesis 1
La estructura explicativa del bienestar varía entre personas indígenas y no indígenas (ya
se señaló que esta distinción se realizó con base en el idioma) debido a la influencia de
cultura, costumbres y tradiciones en sus factores explicativos. La diferencia en la
estructura explicativa del bienestar entre estos dos grupos se encuentra en los dominios
de vida: hay diferencias importantes entre el peso que tiene cada dominio en la
satisfacción de vida. Para los indígenas
-
por su cultura colectivista y tradicional -
tendrán mayor peso los dominios de relaciones personales (con la familia, padres, hijos,
pareja), mientras que para los no indígenas factores más materiales tendrán mayor
importancia debido a los nuevos objetivos creado por los procesos de cambio y
modernización. Por ello:
a. El dominio familiar será de mayor importancia para quienes hablan p 'urhépecha. En
este sentido se cree que los indígenas darán un peso mayor al dominio de vida de la familia
en comparación con otros grupos sociales - aún sabiendo que este es en general uno de los
dominios más importantes para la satisfacción de vida
-
debido a lo anteriormente
expuesto en el marco teórico: la fortaleza de sus lazos familiares, la importancia de la
colectividady el apoyo mutuo entre otras razones.
b. De la misma forma, ya que quienes no hablan p'urhépecha son menos tradicionales y
más modernos, el dominio económico tendrá mayor peso que para quienes sí lo hablan.
Esto debido al proceso de modernización de las comunidades p'urhépecha que se
impulsó y con ello su inserción al mercado, lo cual generó un cambio hacia valores más
individualistas y materiales.
1.6.2 Hipótesis 2
La correlación entre los sentimientos positivos y la satisfacción de vida es mucho mayor
en culturas individualistas que en las sociedades colectivistas debido a que en las
primeras la experiencia interna y personal es altamente valorada. Así:
c. Para las personas menos colectivistas (quienes no hablan p'urhépecha), las emociones
positivas (del balance afectivo), están asociadas con la satisfacción de vida en mayor
medida que para ias personas más colectivistas y tradicionales (quienes hablan
p'urhépecha).
1.6.3 Hipótesis 3
Tomando en cuenta que cada grupo tiene sus propias necesidades y percepción de logro
de éstas y a partir de las características de la cultura p’urhépecha:
d. Las personas indígenas tendrán mayor satisfacción subjetiva de vida en metas
relacionadas con la familia, la ayuda, la unión y las relaciones.
39
Capítulo 2. INSTRUMENTO Y DESCRIPCIÓN DE LA RECOLECCIÓN DE
DATOS
2.1 Elaboración del instrumento
Debido a que las bases de datos existentes sobre bienestar subjetivo en México no se
enfocan en las comunidades indígenas y no tienen la información que se quería analizar,
se procedió a la elaboración y aplicación de un instrumento diseñado específicamente
para las comunidades p’urhépecha.
La encuesta de bienestar subjetivo en comunidades indígenas fue diseñada a
partir de la revisión de diversos instrumentos para la medición de bienestar subjetivo en
México, los componentes émicos del bienestar, escalas de modernidad y colectivismo,
así como con base en la experiencia propia en dichas comunidades. Se construyó un
instrumento lo más familiar posible para la personas de las localidades de Sevina y
Comachuén utilizando como referentes el modulo de bienestar auto-reportado del INEGI
(2012), el ranking de la felicidad (Manzanilla Prieto, 2013), la escala de colectivismo
(Triandis, Bontempo, Villareal, & Asai, 1988) y la de individualismo (Inkeles & Smith,
2010), así como la entrevista a profundidad de componentes émicos del bienestar
(Yamamoto, 2004)para la realización del bloque de preguntas desde el enfoque émico.
Se recuerda que la literatura habla de dos enfoques dentro del bienestar subjetivo: el
hedónico y el eudaimónico – que se ha complemenatado con el émico. A continuación
se describen los bloques de preguntas para estos dos enfoques del bienestar subjetivo así
como para el bloque que ahonda en la cultura, que como se ha repetido a lo largo del
documento genera un efecto de suma importancia en los factores que explican el
bienestar de las personas.
2.1.1 Bloque de preguntas del enfoque hedónico
Para este bloque de preguntas se incluyeron elementos tomados de los bloques usuales
de preguntas de bienestar subjetivo (Manzanilla Prieto, 2013; Martínez & Rojas, 2012),
es decir se midió como se ha venido haciendo en diversos países por medio de preguntas
que indagan sobre la felicidad de las personas, su grado de satisfacción con la vida en
40
general, así como en dominios particulares de esta. También se pregunta sobre su estado
afectivo utilizando una lista de afectos positivos y negativos.
2.1.2 Bloque de preguntas del enfoque eudaimónico
Con el fin de evadir en alguna medida el problema de la inclusión de preguntas preformuladas en contextos totalmente ajenos a las culturas indígenas y para conocer las
metas propias de los habitantes de las comunidades p’urhépecha, se llevaron a cabo 30
entrevistas - 15 en cada comunidad - basadas en el protocolo de entrevista a profundidad
de componentes émicos del bienestar (Yamamoto, 2004). Así se identificaron las ocho
categorías principales de necesidades y logro de metas desde la perspectiva de los
habitantes de Sevina y Comachuén. 29 . De esta forma se incluyeron en la encuesta
conceptos surgidos desde la misma población sobre los factores que ellos piensan son
los necesarios para ser feliz. Surgieron categorías como platicar y llevarse bien con
todos – saludar a todos es además uno de los valores reconocidos en ambas poblaciones
-, tener trabajo, cuidar bien a los niños y educarlos, 30 estar unido y convivir con la
familia, ayudar a otros, tener que comer, el dinero, hablar bien sin discutir ni enojarse, y
las fiestas, entre otros.31 Cabe resaltar que en una encuesta estándar es difícil encontrar
elementos como “hablar bien, no discutir” 32 o “platicar bien y llevarse bien con los
demás”, así como la fiesta como una necesidad.33
Como vemos las necesidades arriba señaladas contrastan - como se había
mencionado en el marco conceptual - con la propuesta de Ryff, Ryan & Deci de
El rapport de las entrevistas así como las preguntas utilizadas a partir de la guía de entrevista de
componentes del bienestar se encuentran en la sección de anexos (anexo I Y II).
30 Los niños juegan un papel muy importante en estas comunidades p’urhépecha. Existen por
ejemplo cargueros para “el niño Dios”, quienes, en cooperación con otras personas organizan
anualmente comidas para los niños y reparten juguetes.
31 Recordemos que esto concuerda con los estudios de Kral & Idlout abordados en el marco teórico
que señalan que los temas de relevancia para la felicidad y el bienestar de los Inuits son la familia y
la comunicación / hablar.
32 Para darnos una idea de la importancia de estas necesidades se señala que en una casa a la que se
llegó a encuestar, surgió una invitación para pasar al interior -fue la primera casa en la cual se
invitaba al encuestador a entrar desde el inicio de la encuesta sin que estuviera lloviendo, porque
cuando llovía el encuestador siempre era invitado a pasar - y la familia estaba discutiendo, a la
mitad del patio, sentados en bancos que formaban un círculo. La mamá comentó que el día anterior
uno de sus hijos le dijo cosas a su hermana (la insultó), y que por eso ella trataba de arreglar las
cosas, que él le debería pedirle perdón y ella perdonarlo “Esa es mi obligación de madre, arreglar las
cosas”.
33 Para ver más acerca de la parte émica se puede consultar el Anexo III.
29
41
considerar a la autonomía como uno de los factores más importantes para el bienestar,
pues se puede observar que la mayoría de las necesidades que los pobladores de Sevina
y Comachuén enlistaron hablan más bien de una interdependencia y de un bienestar
colectivo.
2.1.3 Bloque de preguntas de Cultura
De la literatura de cultura y valores se retomaron distintos elementos para este bloque de
preguntas. Por ejemplo para investigar sobre individualismo y colectivismo se tomaron
en cuenta algunos reactivos incluidos dentro de las propuestas de Inkeles & Smith y
Triandis – y colaboradores –(2010; 1988) respectivamente. Mientras que para las
preguntas que investigan sobre la p’indekua se formularon a partir de la ayuda de
informantes y del conocimiento que se tiene sobre las comunidades p’urhépecha.
2.2 Participantes
2.2.1 Breve descripción de las comunidades de Sevina y Comachuén
Debido a que se buscó contrastar los factores explicativos del bienestar en grupos
indígenas y no indígenas que estuvieran en condiciones parecidas, que provinieran de
sustratos culturales más o menos similares pero que hubieran experimentado grandes
transformaciones en relativamente poco tiempo, se decidió aplicar la encuesta en las
comunidades de Sevina y Comachuén, pertenecientes al municipio de Nahuatzen - cuya
cabecera municipal lleva el mismo nombre – en el estado de Michoacán, México. Se
encuentra a una altura aproximada de 2400 y 2600 metros sobre el nivel del mar. Si bien
es cierto que estas dos comunidades p’urhépecha no se encuentran totalmente aisladas,
su condición periférica es innegable. En general la historia de Comachuén y la de Sevina
han sido muy parecidas, por lo menos hasta mediados del siglo pasado. Su número de
habitantes había sido más o menos similar. Ambas comunidades mantuvieron un fuerte
aislamiento hasta bien entrado el siglo XIX (Nuño Gutiérrez, 1996). Pero aún en la
década de 1980 siguieron estando relativamente aisladas. El acceso principal a Sevina
era por Nahuatzen y Cherán. 34 A partir de Cherán, si se quería ir a Sevina o a
Comachuén, había que recorrer el camino real a pie, a caballo o en carreta. Fue en el
La carretera que pasaba por Cherán (iba de Carapan a Playa Azul) comenzó a construirse en 1938,
pero hasta ahí llegaba, no pasaba ni si quiera por Nahuatzen (Colectivo Angátapu, 2013) .
34
42
sexenio de Carlos Salinas (1988-1994) que se construyó la extensión hacia Sevina y un
nuevo camino hacia Pátzcuaro (con esto se accedería vía Pátzcuaro sin pasar por Cherán
para llegar a Sevina si se venía de Morelia). Comachuén estuvo aún más aislado que
Sevina. Fue hasta el año de 1996 cuando se pavimentó la carretera Sevina-Comachuén,
que es el principal acceso a la comunidad. Existen otros caminos de Comachuén hacia
otros lugares como Turícuaro, pero son de terracería. Actualmente Sevina es
considerado como un pueblo con claros rasgos mestizos en cuanto su aspecto visual –
vestimenta, idioma – pero sigue conservando códigos compartidos entre las
comunidades tradicionalistas de la región (Muñoz Morán, 2009). Por su parte
Comachuén es identificado por los habitantes de la meseta como una de las comunidades
que más han conservado tanto tradiciones como cultura y valores p’urhépecha. Sin
embargo como se muestra más adelante, aunque es más predominante en Comachuén,
también en Sevina existen aún varias personas que hablan el p’urhépecha y siguen
manteniendo sus tradiciones.
Como se observa en la siguiente tabla, las localidades de Comachuén y de Sevina
han cambiado drásticamente en tan solo cuarenta años con el impulso de la
modernización. El analfabetismo se redujo a la mitad en ambas comunidades; algo
similar pero más drástico ocurrió en los servicios de agua entubada, energía eléctrica y
drenaje: el porcentaje de viviendas que disponen de ellos se disparó, donde por ejemplo
prácticamente el total de las casas ahora cuenta con energía eléctrica y agua entubada.35
A pesar de lo anterior estas comunidades cuentan con un alto grado (Sevina) y muy alto
grado (Comachuén) de marginación de acuerdo a la clasificación del CONAPO.36
En esta tabla no es posible apreciar el porcentaje actual de las personas que cuentan con agua
entubada en Comachuén debido a que este servicio se implementó muy recientemente y esto no
quedó registrado en el censo del año 2010.
36 Este índice de marginación incluye indicadores como analfabetismo, servicios públicos, nivel de
hacinamiento, piso de tierra e ingresos menores a dos salarios mínimos entre otros.
35
43
Tabla 1. Cambios en Sevina y Comachuén 1970 y 201037
Población total
% Población de 10 años y más analfabeta
% Viviendas particulares habitadas que
disponen de agua entubada
% Viviendas particulares habitadas que
disponen de energía eléctrica
% Viviendas particulares habitadas que
disponen de drenaje
1970
Comachuén Sevina
1685
1610
61
28
2010
Comachuén Sevina
4762
3344
29*
14*
8
10
7
89
43
50
96
97
2
11
39
32
* población de 15 años y más
Fuente: Elaboración propia
analfabeta
2.2.2 La muestra
Se llevó a cabo una sub-muestra estratificada controlando el perfil de los encuestados
para tratar de lograr representatividad. Como las comunidades se encuentran divididas
en barrios, se optó por obtener un número equilibrado de observaciones de acuerdo a los
barrios y al género.
Como se observa en la siguiente tabla, existen proporciones parecidas en cuanto
al género en los seis barrios, sin embargo la más desequilibrada es la del barrio de San
Francisco, en Sevina, donde sólo se entrevistaron 32 personas, de las cuales 22 eran
mujeres y sólo 10 hombres. Se señala que en este barrio la aplicación de las encuestas
fue más complicada que en el resto de los barrios debido a que había muchas casas
vacías, algunos potreros y la gente se negaba a responder las encuestas en mayor medida
que en los demás barrios. Por otra parte es el barrio más pequeño de los cuatro y uno de
los habitantes nos comentó que sólo cuenta con 60 hogares.
Tabla 2. Observaciones por barrio y género
Localidad
Comachuén
Sevina
Barrio
De Arriba
De abajo
San Bartolo
San Francisco
% Hombre
44
42
41
31
% Mujer
56
58
59
69
Núm. de observaciones
151
150
Otro cambio importante en estos años es el habla del idioma p’urhépecha. Los datos obtenidos en
la encuesta muestran que el 82% de los padres de los encuestados hablan este idioma y sólo el 18%
no lo habla. De los encuestados el 62% sí lo habla y el 28% no lo hace, esto quiere decir que en una
sola generación el porcentaje de las personas que hablan p’urhépecha se redujo 20% -y esto
tomando en cuenta a Comachuén, que es una de las comunidades que no lo ha dejado de hablar -.
37
44
San Miguel
Santo Santiago
Total
51
51
44
49
49
56
Fuente: Elaboración propia
La encuesta consta de un total de 301 observaciones de las cuales 150 se llevaron a cabo
en Sevina y 151 en Comachuén entre los días 21 de mayo y 3 de junio del 2014.38 El
rango de edades de los participantes es de 16 a 87 años (media= 41.5, d.e.= 16.53).39
También se requería que los participantes hubieran nacido en Sevina o Comachuén o
tuvieran un mínimo de 8 años viviendo en la comunidad.
Con el fin de que la muestra fuera aleatoria, las encuestas fueron aplicadas a una
persona por hogar, y al final de cada una, el encuestador avanzaba 5 casas y encuestaba
a una persona de dicho hogar. Si nadie abría la puerta, se procedía a tocar en la siguiente
casa hasta que alguien respondiera. De esta forma se abarcaron casi el total de las calles
de las dos localidades. También se realizaron algunas encuestas en lugares públicos
como la plaza de los pueblos o en sus calles. Entre el 75% y 79% de las encuestas fueron
realizada en casa, y el resto fuera de ella. 40 A todos los participantes se les informó
acerca del estudio y cada uno estuvo de acuerdo en responder la encuesta.
2.3 Instrumento
A continuación se muestra una tabla resumen de los distintos bloques de preguntas de la
encuesta con sus características principales. 41 Hay que recordar que este estudio se
divide en dos partes primordiales: el bienestar subjetivo y la cultura. Por ello cada uno
de estos grandes temas se subdivide en diferentes bloques que se utilizan para probar
que existe heterogeneidad en los factores explicativos del bienestar y que la cultura
juega un papel muy importante en ello.
Previamente se llevaron a cabo diversas pruebas piloto.
Uno de los requisitos para poder aplicar la encuesta es que la persona fuera mayor de 16 años y
no de 18 –que oficialmente marca la mayoría de edad en México- debido a que en dichas
comunidades las personas contraen matrimonio a una edad más temprana y con ello adquieren ante
la comunidad las responsabilidades de una persona mayor.
40 De las mujeres encuestadas, el 86.31% estaban en casa y el 13.69% fuera, mientras que los
hombres el 66.67% se encontraba en el hogar y 33.33% fuera de éste. Esto se debe a que la mayoría
de las mujeres se dedican al hogar mientras que los hombres trabajan fuera de él, en el campo, o
albañilería y carpintería principalmente.
41 El rapport de la encuesta se encuentra en el anexo IV y la encuesta completa es el anexo V.
38
39
45
El grupo de preguntas de bienestar subjetivo está dividido en cuatro bloques
distintos: 1. Satisfacción de vida; 2. Satisfacción con dominios de vida; 3. Balance
afectivo; 4. Satisfacción subjetiva de vida. Los primeros tres corresponden al enfoque
hedónico del bienestar subjetivo mencionado en el marco conceptual, y el cuarto
corresponde al enfoque eudaimónico del bienestar subjetivo.
Por otro lado el grupo de cultura se subdivide en cinco secciones: 1. Escala de
colectividad; 2. Índice ce consumo de bienes colectivos (ICBC); 3. Bienes relacionales;
4. P’indekua; 5. Modernidad. Los primeros tres corresponden al grupo de variables que
miden la colectividad de las personas, y los últimos dos se inscriben sobre las medidas
de modernidad.
Tabla 3. Resumen de los bloques de preguntas
Variable
Pregunta
Escala
Valor Final
Notas
PREGUNTAS PRELIMINARES
0. FILTRO
0.1 y 0.2
0-1
0ó1
SOCIO
DEMOGRÁFICA
1.1 a la
1.12
Distintas
Distintos
Si alguna de estas preguntas es 0 se
detiene la encuesta
Preguntas sobre aspectos sociales y
demográficos de la persona
BIENESTAR SUBJETIVO
SATISFACCION
DE VIDA
(SV)
2.1 y 2.2
0-2
y
0-10
0a2y
0 a 10
2.2
SATISFACCION
CON DOMINIOS
DE VIDA
(SDV)
2.2.1 a la
2.2.11
0-10
0-10
2.3
BALANCE
AFECTIVO
2.3.1 a la
2.3.9
0-1
(índice de
afectos +
y -)
-1 a 1
2.4
SATISFACCIÓN
SUBJETIVA DE
VIDA
2.4.1.1 a
2.4.2.8
0-2
-1 a 1
En la 2.1, entre más cercano a 2, la
persona se siente muy bien con su vida y
entre más cerca de 0 se siente nada bien
con ella. En al 2.2 entre más cercano
esté a 10, significa que la persona se
encuentra extremadamente satisfecha
con su vida.
Entre más cercano esté a 10, significa
que
la
persona
se
encuentra
extremadamente satisfecha con cada
dominio de vida.
Entre más cercano a -1 significa que la
persona ha experimentado más afectos
negativos, en cambio si se acerca a 1,
habrá
experimentado
mayormente
afectos positivos
Entre mayor sea la brecha que existe
entre las necesidades de las personas y
su percepción del logro, el índice se
acercará a -1.
CULTURA
COLECTIVIDAD
3.1
ESCALA DE
COLECTIVIDAD
3.1.1 a la
3.1.6
0-1
0a1
Entre más cerca de 1 se encuentre la
suma de los valores, significa que la
persona posee valores mayormente
46
(COL)
colectivistas.
Variable
Pregunta
Escala
Valor Final
3.2
CONSUMO DE
BIENES
COLECTIVOS
(ICBC)
3.2.1 a la
3.2.4
0-1 y 1-5
0a1
Notas
Entre más cercano a 1, quiere decir que
la persona posee mayores bienes
colectivos, es decir no sólo aprecia la
colectividad sino que participa de ella.
MODERNIDAD
3.3
BIENES
RELACIONALES
(BR)
3.3.1 a la
3.3.6
4.1
P’INDÉKUA
(P’IN)
4.1.1 a la
4.1.4
4.2
MODERNIDAD
(MOD)
4.2.1 a la
4.2.4.3
V. ECONÓMICO
5.1.1 a la
5.1.6
0-1
Entre más cercano sea a 1, significa que
la persona cuenta con una red de apoyo
más amplia.42
0-1
0-1
Si la suma es 1 significa que la persona
es totalmente tradicional, y entre más se
acerque a 0, será más moderna
0-1 y 0-2
0-1
Entre mayor sea la suma y cercana de 1,
quiere decir que la persona es más
moderna.
1-3
PREGUNTAS POSTERIORES
Distintas
Distintos
Preguntas sobre la situación económica
de la persona.
2.4 Descripción de variables y construcción índices
2.4.1 Bienestar Subjetivo
Cómo ya se mencionó en el marco teórico, la literatura separa dos corrientes distintas en
el bienestar subjetivo, el enfoque hedónico y el eudaimónico. Dentro del enfoque
hedónico existen dos formas de valorar el bienestar propio: por un lado la persona
evalúa su vida en términos cognitivos – que en esta encuesta se mide con la satisfacción
de los dominios de vida -, y por otro lado su evaluación también incluye una parte de
afectos, estados de ánimo y emociones – que se llevó a cabo con el balance afectivo -.
En el enfoque eudaimónico y émico se toman en cuenta más bien las necesidades y
percepción de logro de éstas que tiene cada persona – esto se realizó con el bloque de
preguntas de satisfacción subjetiva de vida. A continuación se detalla cada uno de ellos.
2.4.1.1 Satisfacción de vida (SV)
La satisfacción de vida muestra el nivel de satisfacción que una persona siente tomando
en cuenta todo en su vida. Esta variable es tomada como el nivel más general del
Este bloque de preguntas se realizó en las encuestas sin embargo las preguntas tuvieron algunos
errores y por ello no fue posible utilizarlo en este estudio. Para mayor información sobre los
problemas de este bloque revisar el anexo VI.
42
47
bienestar, es decir aquél que engloba tanto la parte cognitiva de la evaluación como la
parte afectiva. Por esta razón es una de las variables de mayor importancia en el estudio.
Su escala va desde 1 hasta 10, siendo 10 la mayor satisfacción posible.43
2.4.1.2 Satisfacción con dominios de vida (SDV)
Esta variable es parecida a la anterior, sólo que muestra el nivel de satisfacción de la
persona en cada uno de los dominios de vida. De igual manera va de 1 a 10, y entre más
cercano esté a 10 significa que la persona está totalmente satisfecha con ese dominio.
Los dominios que se tomaron en cuenta en este estudio son: el dominio de la salud, el
dominio familiar, el dominio económico, el dominio de la ocupación, el dominio
espiritual, dominio del entorno y el dominio de la amistad, que como ya se había
explicado en el marco teórico son dominios en los que las personas se desenvuelven
cotidianamente y pueden opinar con facilidad acerca de su propia experiencia. De esta
forma para poder indagar sobre la satisfacción en cada dominio se hacía al menos una
pregunta por dominio y máximo cuatro, como se observa en la siguiente tabla.
Tabla 4. Preguntas por Dominios de Vida
Dominio de Vida
Dominio de la salud
Dominio económico
Dominio de la
ocupación
Preguntas por dominio
¿Qué tan a gusto se siente con la salud con la que cuenta actualmente?
¿Qué tan a gusto se siente con la situación económica de su hogar?
¿Qué tan a gusto se siente con el empleo o la actividad doméstica que
realiza?
¿Qué tan a gusto se siente con la relación con su pareja?
¿Qué tan a gusto se siente con la relación con sus hijos?
Dominio
¿Qué tan a gusto se siente con la relación con sus padres?
familiar
¿Qué tan a gusto se siente con la relación con el resto de su familia?
Dominio
¿Qué tan a gusto se siente con su vida espiritual, cualquiera que sea su
espiritual
creencia?
¿Qué tan a gusto se siente con la relación con sus amigas(os)?
Dominio de la amistad
¿Qué tan a gusto se siente con la relación con sus vecinas(os)?
Dominio del entorno ¿Qué tan a gusto se siente con el barrio en el que vive?
De acuerdo a lo anterior, sabemos que el dominio de la amistad y el dominio familiar
están conformados por más de una pregunta. Para estos dos dominios en el análisis
cuantitativo se procedió a hacer un promedio simple de la satisfacción manifestada en
Esta pregunta tuvo que ser modificada a partir de la pregunta estándar que se hace en algunas
encuestas para conocer el nivel de satisfacción de vida general de una persona. Para saber sobre
esta modificación, pasar al anexo VII.
43
48
cada pregunta, de esta forma cada dominio tiene una sola calificación.44 En el caso del
dominio familiar, hay varias personas que no tienen padres, pareja o hijos, por lo tanto
esas observaciones se toman como valores perdidos y el promedio se hacía
exclusivamente con el número de preguntas respondidas, ya que no tiene sentido hacer
un promedio entre las cuatro preguntas si la persona no cuenta con alguno de los
familiares mencionados.45
2.4.1.3 Balance afectivo (BA)
Este índice se construye a partir de la situación afectiva que reporta la persona. Esto
representa la diferencia entre los afectos positivos y negativos que ha experimentado. La
construcción del índice se hace de la siguiente manera:
∑
∑
Donde AP es igual al número de afectos positivos que la persona reportó, y AN los
negativos. AP se divide entre cuatro (porque se indagó acerca de cuatro afectos
positivos) y AN se divide entre cinco por la misma razón. De esta forma, si la persona
dice que ha experimentado más afectos positivos que negativos, el valor del índice será
mayor a 0 y menor a 1. En cambio si ha experimentado predominantemente afectos
negativos, el valor del índice será menor que 0 y mayor que -1. Finalmente, si la persona
ha experimentado el mismo número de afectos positivos que negativos, su balance
afectivo será igual a 0.
2.4.1.4 Satisfacción Subjetiva de vida
Esta variable aborda la parte eudaimónica y émica del bienestar, y como ya se
mencionó, se tomó de la literatura que hay al respecto (Yamamoto & Feijoo, 2007;
Yamamoto, 2004). Aquí se realiza un contraste entre cada meta que se plantea la
persona y lo que percibe que ha logrado al respecto. Con este fin se lleva a cabo la
Por ejemplo, en el caso del dominio de la amistad, si la persona calificó su satisfacción con los
amigos con 9 y su satisfacción con los vecinos con 10, entonces su satisfacción del dominio de la
amistad es igual a 9.5.
45 Así, si la persona tiene pareja y otros familiares pero sus padres ya fallecieron y no cuenta con
hijos, suponiendo que otorga una calificación de 9 a la pareja y 7 a otros familiares, entonces su
satisfacción en el dominio familiar será de 8.
44
49
prueba estadística de Wilcoxon para saber si existe equilibrio o desequilibrio
(desequilibrio puede significar satisfacción o insatisfacción) entre las necesidades
planteadas por las personas y la percepción de logro que de éstas tienen.
2.4.2 Cultura
Al igual que el bienestar subjetivo, este bloque de preguntas está divido en distintas
partes. Por un lado se pretende medir qué tan “colectivista” es cada persona indagando
acerca de cuánto posee de los bienes colectivos más importantes para localidad, para
finalmente conocer con qué nivel de redes de apoyo cuenta.
2.4.2.1 Índice de consumo de bienes colectivos (ICBC)46
El índice de consumo de bienes colectivos nos da una idea no de cuáles bienes
colectivos son importantes para la persona, sino de cuántos de ellos dispone (una
analogía es por ejemplo qué tan importante considera una persona que es el ingreso,
comparado con el ingreso que efectivamente recibe). Por ello la selección de las
preguntas se hizo con base en el conocimiento que se tiene acerca de las prácticas
colectivistas en ambas comunidades, las cuales engloban desde trabajo comunitario,
hasta la participación en una organización religiosa, así como la visita a familiares y la
relación con los vecinos. Aunque estos dos últimos indicadores podrían ubicarse en
bienes relacionales, se optó por incluirlos en este bloque de preguntas debido a que son
un buen referente para saber de cuánto colectivismo dispone efectivamente la persona.
Las respuestas están formuladas de tal manera que los valores más bajos sean
para las personas que no disfrutan de bienes colectivos, y los más altos para aquéllas que
sí participan de estos bienes. Se puede observar este bloque de preguntas en la siguiente
tabla.
Tabla 5. Preguntas incluidas en el ICBC
Pregunta
¿Ha participado usted en una faena en el último año?
Opciones de respuesta
0. No
1. Sí
A pesar de que se creo un bloque de preguntas de colectividad – previo al ICBC – no se incluye en
el análisis debido que no había resultados significativos y se optó por continuar con el índice de
consumo de bienes colectivos.
46
50
(SI ES HOMBRE) ¿Ha sido comisionado o carguero?
(SI ES MUJER) ¿Ha sido usted huanancha?
¿Qué tan frecuentemente visita a sus familiares o amigos?
¿Diría que sus vecinos son sus amigos?
0. No
1. Sí
0. Nunca
1. Algunas veces a la semana
2. Muchas veces en la semana
0. No
1. Sí
Tres de las cuatro respuestas de ésta variable son dicotómicas y una de ellas tiene
valores de 0, 1 y 2, por ello fue necesario convertir esos valores para que se encontraran
entre cero y uno lo cual se hizo dividiendo el valor respondido entre 2.47 De esta manera
el índice de consumo de bienes colectivos va desde 0 hasta 4 y por esa razón lo
dividimos entre 4 para que 1 denote que la persona consume distintos valores colectivos
y 0 que la persona no cuenta con ellos.
2.4.2.2 P’indékua
Esta sección de preguntas fue creada especialmente para las comunidades p’urhépecha
con base en el conocimiento previo sobre lo que la gente considera algunas de las
costumbres más importantes de la comunidad, es decir la p’indékua: fiestas, familia,
arraigo a la comunidad, y respeto hacia la gente mayor. De esta forma se plantean cuatro
preguntas con respuestas dicotómicas, donde la suma puede ir desde 0 (indicando que la
persona no es nada tradicional) hasta 4, por ello la suma se divide entre 4, así, entre más
cercano esté a 1 el índice significa que la persona respeta más la p’indékua. A
continuación se muestran las preguntas que conforman este índice.
Tabla 6. Preguntas incluídas en el bloque de preguntas de la p’indekua
Cree usted que si necesitara….
Qué prefiere:
0. No hacer fiestas porque se gasta mucho dinero y mejor ahorrar
1. Hacer fiestas sin importar cuánto cuesten porque son parte de
la p’indékua.
¿Si no hubiera ningún tipo de obstáculos, qué preferiría usted?
0. Trabajar lejos de su familia pero ganar mucho más dinero
1. Trabajar en el campo con su familia y que le alcance solo para
comer
¿Cree que para usted sería fácil o difícil vivir fuera de Sevina /
Comachuén?
Respuestas
0. No hacer fiestas
1. Hacer fiestas
0. Trabajar lejos
1. Trabajar en el
campo
0. Fácil
1. Difícil
Por ejemplo si la persona dice nunca visitar a sus familiares, el valor final será 0/2= 0, si dice que
los visita algunas veces a la semana entonces 1/2=0.5 y si dice que los visita muchas veces a la
semana entonces 2/2=1.
47
51
Algunas personas dicen que el novio no debe ir a platicar con la
novia en la puerta de la casa, otros dicen que sí, ¿con quién está
usted de acuerdo?
0. Platicar en la
puerta
1. No platicar
2.4.2.3 Modernidad (MOD)
Esta variable mide el grado de modernidad de la persona. Aunque los valores de cada
indicador varían (algunos son 0-1 y otros 0-2, ver la siguiente tabla), el rango de este
índice va de 0 a 11, esto debido a que en las variables que no son dicotómicas la
respuesta se divide entre el valor máximo de las preguntas para obtener una escala de 0 a
1. Por ejemplo, para el bloque de preguntas 4.2.3 y 4.2.4 (ver encuesta completa en el
anexo V) es necesario dividir el valor de la respuesta entre 2. Por otro lado, si en la
pregunta 4.2.4.2 la persona responde que está de acuerdo en que la ayuda de dios es lo
más importante para el futuro del país, el valor será 0/2. Si responde que está en
desacuerdo será 2/2=1. Esto está pensado con el fin de que las personas más modernas
sumen la mayor cantidad posible.48
Tabla 7. Preguntas incluidas en el índice de Modernidad.
Pregunta
¿Qué prefiere? Experimentar nuevas técnicas –que pueden ser
muy buenas pero que no conocemos- para cosechar la misma
cantidad de maíz con menos horas de trabajo, o cultivar el maíz
de la forma en la que siempre se ha hecho?
Con cuál afirmación está de acuerdo:" Las parejas deben limitar
el número de hijos que tendrán" o "Las parejas deben tener los
hijos que Dios les dé"
Lo más importante para el futuro de México es una buena
planificación por parte del gobierno
Opciones de respuesta
0. Como siempre se ha hecho
1. Nuevas técnicas
0. Las que Dios les dé
1. Limitar el número de hijos
Es importante que las personas sigan con sus tradiciones, con la
p’indékua
0. En desacuerdo
1. Ni de acuerdo ni en
desacuerdo
2. De acuerdo
0. De acuerdo
1. Ni de acuerdo ni en
desacuerdo
2. En desacuerdo
Las noticias de otros países son
0. Nada interesantes
El divorcio puede ser justificable en algunos casos
Lo más importante para el futuro de México es la ayuda de Dios
Es de suma importancia recordar que las preguntas 3.1.1, 3.1.2, 3.1.3, 3.3.1, 3.3.2, 3.3.3, 3.3.4,
3.3.5, 3.3.6, 4.1.1, 4.1.2, 4.2.3, 4.1.4, 4.2.1, 4.2.2, 4.2.3.1, 4.2.3.5, 4.2.3.6, 4.2.4.2, 4.2.4.3 se revierten
con el fin de que una mayor suma signifique mayor colectividad, bienes relacionales y modernidad
así como menor p’indékua.
48
52
Las noticias de México son
Las noticias de Sevina/Comachuén son
Los eventos religiosos o fiestas son
¿El éxito material es asunto de suerte o de esfuerzo o los dos?
1. Algo interesantes
2. Muy interesantes
0. Muy interesantes
1. Algo interesantes
2. Nada interesantes
0. Suerte
1. Suerte y esfuerzo
2. Esfuerzo
Para las preguntas 4.2.2 y 4.2.3 que son dicotómicas no hace falta hacer ninguna
operación, simplemente se suman las respuestas. De esta forma cada indicador terminan
teniendo un valor entre 0 y 1, y estos se suman de tal forma que el valor mínimo será 0 y
el máximo 11. Al igual que en índices anteriores la suma se divide entre el número de
preguntas (en este caso 11) para obtener un índice de 0 a 1, con 1 indicando que la
persona es totalmente moderna.
2.5 Estadística descriptiva
2.5.1 Hablantes del idioma P’urhépecha
Como se ha hecho énfasis a lo largo de este documento, se dividió a la población
encuestada en dos grandes grupos: quienes hablan p’urhépecha y quienes no lo hablan.
La razón de esta separación es que permite distinguir a las personas que conservan más
tradiciones y costumbres indígenas de aquellas que son más modernas e
individualistas.49 Esto se hizo para que fuera posible realizar la comprobación de las
hipótesis que abordan la heterogeneidad de la estructura explicativa del bienestar y
señalan que la cultura influye en gran medida en los factores explicativos del bienestar,
en este caso entre personas indígenas y no indígenas.
Es importante mencionar que en Sevina, a raíz de las políticas que intentaban
incluir a la población indígena en la educación, muchas familias optaron por dejar de
enseñar a sus hijos el idioma p’urhépecha puesto que esto representaba no sólo un
obstáculo para poder acceder a la educación – que únicamente era impartida en español
– sino que además pasó a ser un motivo de vergüenza frente a otros y un símbolo de
ignorancia, por lo cual los padres llegaron a prohibir
49
que los niños hablaran en
La comprobación de lo anterior se muestra en el apartado siguiente.
53
p’urhépecha. En cambio, en Comachuén, siempre conservaron su idioma y hasta la fecha
es su lengua madre, la cual utilizan desde pequeños para comunicarse entre ellos, y
además son bilingües utilizan el español para comunicarse con los demás.
De esta forma la población encuestada se dividió de la siguiente manera:
Tabla 8. Hablantes y no hablantes del idioma p’urhépecha
Localidad
Comachuén
Sevina
Total
% no hablan p'urhé
4
71
38
% hablan p'urhé
96
29
62
Total de obs.
151
150
301
Fuente: Elaboración propia
Del total de los encuestados el 62.% hablan p’urhépecha y el 38% no lo habla. Como se
observa, la población p’urhé-hablante en Comachuén es casi del cien por ciento,
mientras que en Sevina es poco más de una cuarta parte, sin embargo son precisamente
estas personas un grupo distinto en su cultura respecto a las personas que no hablan
p’urhépecha en esa misma población, aún cuando viven en el mismo lugar hay
diferencias culturales importantes entre ellos como se muestra a continuación.
2.5.2 Idioma p’urhépecha: diferenciación en la cultura, tradición, modernidad y
colectividad.
Enseguida se presenta una tabla donde se puede observar la diferencia entre
tradición, modernidad y consumo de bienes colectivos entre las personas que hablan
p’urhépecha y las que no. Se aprecia que las personas que hablan p’urhépecha son en
promedio más tradicionales que aquellas que no lo hablan. Asimismo quienes hablan
p’urhépecha son en promedio menos modernos que quienes ya no lo hablan y
finalmente, quienes hablan p’urhépecha tienen en promedio un consumen mayores
bienes colectivos que quienes no hablan p’urhépecha.
Tabla 9. Diferencia de medias la cultura:
P’indekua, modernidad y consumo de bienes colectivos con base en el idioma p’urhépecha
Variable de la cultura
P’indekua
Modernidad
ICBC
Habla p’urhé
0.6056
0.4332
0.6574
No habla p’urhé
0.5509
0.4628
0.6077
P>t
0.0510
0.0522
0.1039
Fuente: Elaboración propia
54
Los resultados anteriores son cruciales para este estudio debido a que nos permiten
comprobar la afirmación de que es posible dividir a los habitantes de estas comunidades
en hablantes del idioma p’urhépecha y no hablantes del idioma p’urhépecha sabiendo
que no es una mera división por la lengua que se habla sino porque implica diferencias
culturales importantes: quienes hablan p’urhépecha en promedio son más tradicionales,
menos modernos y consumen más bienes colectivos que las personas que no hablan
p’urhépecha, que como sabíamos son elementos clave en la cultura p’urhé y nos
ayudaran a apreciar las diferencias en los factores explicativos del bienestar entre estos
dos grupos de personas: indígenas y no indígenas.
A continuación se presenta una tabla con el perfil sociodemográfico de los dos
grupos de interés. Lo primero que salta a la vista es la diferencia de ingresos entre ellos,
que asciende a poco más de mil pesos. También se observa que el 49% de las personas
que no hablan p’urhépecha han vivido fuera de las localidades, mientras que solo ocurre
con el 36% entre quienes sí hablan p’urhé. Otras diferencias son que un mayor
porcentaje de personas que hablan p’urhé se dedica al campo a comparación de las que
no lo hablan. Ocurre lo contrario con las personas que se dedican al hogar y la
albañilería.
Tabla 10. Perfil sociodemográfico de los grupos de interés
edad
ingreso promedio
% casados
% solteros
% trabajo hogar
% trabajo campo
% albañilería
% ha vivido fuera de la localidad
% ninguno
% primaria incompleta
% primaria completa
% secundaria completa
No habla p’urhé
37
3228
75
14
54
20
9
49
5
14
19
34
Habla p’urhé
42
2213
79
7
47
31
2
36
22
27
16
13
P>t
0.0000
0.0000
2.5.3 Medias de satisfacción con la vida y Satisfacción por dominios de vida en
hablantes y no hablantes del idioma p’urhepecha
55
En el promedio de satisfacción de vida, el grupo de personas que no habla p’urhépecha
se encuentra ligeramente por encima del que no habla p’urhépecha, con 8.1 en una
escala de 0 a 10, mientras que el promedio de los hablantes de este idioma es de 7.9,
como se muestra en la siguiente tabla. Los promedios de satisfacción más altos en ambos
grupos se encuentran en el dominio familiar, seguido del espiritual. A una distancia
considerable se está el dominio con promedio más bajo también en los dos grupos: el
dominio económico con una media de 6.67 para quienes no hablan p’urhé y 6.41 para
quienes sí o hablan. En general tanto los promedios de satisfacción de vida como los de
satisfacción en distintos aspectos de la vida son muy parecidos en ambos, pero existen
diferencias estadísticamente significativas en los dominios de salud, ocupación, familiar
y el de la amistad, todos con promedios más altos para los no hablantes de p’urhé,
excepto en el dominio espiritual, que como se observará más adelante, es un dominio
clave en la distinción de los factores explicativos del bienestar entre los dos grupos.
Tabla 11. Diferencia de medias en bienestar subjetivo:
Satisfacción de vida, satisfacción en dominios de vida y Balance afectivo
Satisfacción de vida
Satisfacción con dominio de la salud
Satisfacción con dominio económico
Satisfacción con dominio de la ocupación
Satisfacción con dominio familiar
Satisfacción con dominio espiritual
Satisfacción con dominio de la amistad
Satisfacción con dominio del entorno
Balance afectivo
No habla
p’urhé
8.09
8.14
6.67
8.04
8.90
8.32
7.96
8.42
0.54
Habla
p’urhé
7.91
7.73
6.41
7.40
8.58
8.39
7.51
8.49
0.46
P>t
0.42
0.08
0.29
0.01
0.03
0.72
0.05
0.69
0.11
A su vez algunos dominios de vida se explican en parte por factores sociodemográficos
o económicos, como se muestra la siguiente tabla donde se observa por ejemplo que en
el dominio familiar para el caso de quienes no hablan p’urhépecha sólo resulta
significativo el número de hijos y tiene una relación negativa, es decir, a mayor número
de hijos disminuye su satisfacción en el dominio familiar, que recordemos se plantea
como uno de los más importantes en la cultura p’urhépecha y que además se había
mencionado que una característica de la p’indékua son las familias extensas. Por otro
lado, para quienes sí hablan el idioma, a mayor edad disminuye la satisfacción en el
56
dominio familiar, y algo importante: las personas casadas registran un aumento
considerable en su satisfacción del dominio familiar comparado con aquellos que no
están casados. Asimismo un mayor ingreso genera una mayor satisfacción en el dominio
familiar de este grupo.
Por otro lado, para las personas que no hablan p’urhé ser ama de casa representa
una disminución en su satisfacción del dominio económico, mientras que eso no resulta
significativo para quienes sí lo hablan. Para éstos últimos un mayor ingreso genera
mayor satisfacción en el dominio económico y tener la primaria incompleta genera una
disminución considerable en su satisfacción en el este dominio.50
Finalmente en el dominio espiritual, tener un mayor ingreso representa una
menor satisfacción en este dominio para quienes no hablan p’urhépecha. En cambio,
para las personas que sí lo hablan, estar casadas genera un aumento en su dominio
espiritual.
Tabla 12. Factores sociodemográficos y económicos en los dominios de vida
Dominio familiar
Edad
No habla p'urhé
Habla p'urhé
P>t
-0.0071
-0.0188
0.54
0.02
Ingreso
P>t
No habla p'urhé
Habla p'urhé
0.2980
0.4307
0.23
0.03
No habla p'urhé
Habla p'urhé
Ingreso
-0.5068
0.1376
P>t
0.03
0.42
Ingreso
P>t
Casado
P>t
Núm.
Hijos
-0.1415
0.0426
0.1012
0.47
0.1724
0.56
0.2445
0.03
0.6644
0.01
Dominio económico
Ama de P>t
Primaria
P>t
casa
incompleta
-0.8116 0.05
-0.6843
0.26
-0.3275 0.31
-0.9283
0.01
Dominio espiritual
Casado P>t
0.5163
0.25
0.7454
0.04
P>t
0.09
0.41
2.5.4 Percepción del logro de metas en hablantes y no hablantes del idioma
p’urhé
A continuación se muestra una tabla con la percepción del logro de metas tienen los
habitantes de Sevina y Comachuén divididos en los grupos de hablantes y no hablantes
Se hace notar que como se mencionó anteriormente el mayor porcentaje de toda la población
(27%) p’urhépecha hablante tiene la primaria incompleta.
50
57
del p’urhépecha.
Tabla 13. Percepción de logro de metas en hablantes y no hablantes del p’urhépecha
No habla p'urhépecha
Plática
Trabajo
Cuidado niños
Unión familia
Ayuda a otros
Comida
Dinero
No discutir
Habla p'urhépecha
% Bajo
% Medio
% Alto
Total
%Bajo
%Medio
%Alto
Total
4
5
9
0
5
0
12
12
58
53
46
35
78
55
72
79
38
42
45
65
17
45
16
9
113
108
113
113
113
113
113
113
1
4
6
2
8
4
13
6
61
55
39
40
72
58
75
63
38
41
55
58
20
38
12
31
186
184
185
186
186
185
185
187
Como se observa, la percepción de logro de metas es parecida en ambos grupos,
sin embargo existe un mayor porcentaje de personas que tiene una alta percepción de
logro entre quienes no hablan p’urhépecha – en comparación con quienes sí lo hablan en cuatro metas: trabajo, unión de la familia, tener que comer y tener dinero, mientras
que para quienes sí hablan p’urhé, un mayor porcentaje de personas tiene una percepción
de logro alta para las metas de cuidado de los niños, ayudar a otros y no discutir. A
primera vista parece concordar en parte con la dirección de la hipótesis 3, que señala que
quienes sí hablan p’urhépecha tendrán una mayor satisfacción subjetiva de vida en las
metas relacionales, es decir, la del cuidado de los niños, la ayuda hacia otros, no discutir,
y la unión con la familia. Sin embargo para esta última meta, como se mencionó, hay un
porcentaje mayor de percepción alta de logro entre quienes no habla p’urhépecha
(aunque el porcentaje de percepción media de logro es mayor para los que sí lo hablan),
lo cual parecería ir en contra de la hipótesis, pues es una de las metas con mayor
relevancia para culturas indígenas de acuerdo al marco teórico. Sin embargo antes de
llegar a conclusiones, es necesario realizar la prueba de Wilcoxon para ver si también en
la satisfacción subjetiva de vida sucede lo anterior (esto se llevará a cabo en el siguiente
capítulo).
58
CAPÍTULO 3. ANÁLISIS CUANTITATIVO
Como se desarrolló en el marco teórico, estas dos localidades tienen un origen indígena
común pero debido a diferentes procesos de “desarrollo” han sufrido cambios drásticos.
Uno de los efectos principales de promover políticas públicas de modernización en
comunidades indígenas cuya cosmovisión era totalmente distinta a la de occidente, fue el
quiebre de estructuras sociales tradicionales y colectivistas.
Primero se propone en este estudio es dividir a estas dos comunidades en dos
grupos distintos: aquellos que hablan p’urhépecha y los que no. Como ya se mencionó,
se plantea esta separación debido a que se observó que el idioma es en este caso un
factor importante y de gran utilidad para distinguir a las personas de acuerdo a su nivel
de consumo de bienes colectivos, tradicionalismo y modernidad.
Lo anterior es necesario porque son elementos importantes de la cultura, la cual
tiene una influencia directa en los factores que explican el bienestar de las personas. De
esta forma, la división de grupos que se plantea es en términos de hablantes y no
hablantes del p’urhé con el fin de poder compararlos y descubrir las diferencias que hay
entre estos dos grupos en lo que se refiere a sus factores explicativos del bienestar.
En concordancia con el marco teórico, se plantea que existe heterogeneidad en
dichos factores explicativos de los dos grupos. Cada uno tiene distintos factores que
explican su bienestar, pero además le otorgan diferente peso uno respecto del otro. Así
se espera que las personas que hablan p’urhépecha, que como ya se comprobó son más
tradicionales (siguen la P’indekua), menos modernos y en promedio consumen más
bienes colectivos, por su cultura y costumbres le otorguen mayor peso a dominios de
tipo relacional como factores relevantes para su bienestar. En cambio de las personas
que no hablan el idioma y son más modernas, menos tradicionales y consumen menos
bienes colectivos, se espera que los dominios de relevancia para su bienestar sean de tipo
material como lo es la satisfacción con el económico. La segunda hipótesis aborda el
tema del balance afectivo, afirmando que para las personas que no hablan p’urhépecha
las emociones positivas del balance afectivo se asocian en mayor medida con la
satisfacción de vida que para las personas más colectivistas y tradicionales. Finalmente
la tercer hipótesis señala que las personas indígenas le otorgarán mayor importancia a las
59
metas relacionadas con la familia, la ayuda, la unión y las relaciones, mientras que las
personas no indígenas a aquellas relacionadas con el dinero y el trabajo.
3.1 Metodología cuantitativa
Con el fin de probar las primeras dos hipótesis – enmarcadas en el enfoque hedónico del
bienestar subjetivo - se usará un modelo de regresión lineal.
Para comprobar la primera hipótesis – sobre la heterogeneidad en la estructura
explicativa del bienestar - se plantea el siguiente modelo de regresión para cada grupo
(quienes hablan p’urhépecha y quienes no hablan p’urhépecha):
Donde “sd” hace referencia a la satisfacción en el dominio pertinente (salud, familiar,
espiritual y económico). Como se observa, a partir de esta regresión se explica la
satisfacción de vida desde distintos dominios en los que la persona se desenvuelve. Por
ello, de acuerdo a la hipótesis que señala que los grupos indígenas le otorgarán mayor
peso a dominios más relacionales, es importante poner atención a los coeficientes de
regresión del dominio familiar y espiritual, y para quienes no hablan p’urhépecha, a los
coeficientes del dominio empleo y económico.
En cuanto a la segunda hipótesis, el modelo propuesto también es de regresión
lineal con la satisfacción de vida como variable dependiente, sin embargo la variable
independiente es el balance afectivo, llevando a cabo esta regresión para cada uno de los
grupos con el objetivo de comparar los coeficientes de cada uno y determinar si son
significativos para la satisfacción de vida y si se cumple la hipótesis de que para quienes
hablan p’urhépecha este coeficiente será menor que para quienes no lo hablan debido a
que su cultura es más colectivista y no tan enfocada en el individuo. Por ello el modelo
de regresión propuesto es el siguiente:
Donde BA es el balance afectivo.
60
3.2 Resultados
A continuación se presentan los resultados obtenidos a partir de cada modelo para la
comprobación de las tres hipótesis.
3.2.1 Resultados hipótesis 1
La primera regresión se realizó con el fin de corroborar de la hipótesis número uno que
apunta hacia la heterogeneidad de la estructura explicativa del bienestar y que plantea:
a. El dominio familiar será de mayor importancia para quienes no hablan
p’urhépecha. Los indígenas darán un peso mayor al dominio de vida de la familia
en comparación con otros grupos sociales.
b. El dominio económico tendrá mayor peso que para quienes sí hablan
p’urhépecha.
Los resultados de esta regresión se reportan en la tabla que se muestra a continuación:
Tabla 14 Heterogeniedad en la estructura explicativa del bienestar:
dominios de vida relevantes para personas indígenas y no indígenas
SATISFACCIÓN CON LA VIDA
Constante
Dominio salud
Dominio familiar
Dominio espiritual
Dominio ocupación
Dominio económico
No habla p'urhé
Coef.
0.8500
0.1670
0.1787
0.0615
0.3038
0.2003
P>t
0.45
0.09
0.22
0.41
0.00
0.01
Habla P'urhé
Coef.
0.6940
0.3250
0.3217
0.1718
0.0646
0.0000
P>t
0.39
0.00
0.00
0.01
0.28
1.00
Como se observa existen diferencias claras en la estructura explicativa del bienestar de
las personas que hablan p’urhépecha y las que no lo hablan, lo cual corrobora esta
primera hipótesis planteada. Los dominios relevantes para la explicación de la
satisfacción de vida son distintos para cada grupo, excepto por el dominio de la salud,
que resulta importante para ambos. Se aprecia además que en promedio, entre mayor sea
el grado de satisfacción con el dominio de la salud, mayor será la satisfacción de vida de
las personas, tanto para quienes hablan p’urhépecha como para quienes no lo hablan. Sin
embargo el impacto es mayor para los primeros pues mientras que el aumento de una
unidad en el dominio de la salud impacta 0.17 unidades en la satisfacción de vida de
61
quienes no hablan p’urhé, para quienes si lo hablan este impacto es de 0.33, es decir el
doble. La salud juega entonces un rol importante en la explicación de la felicidad de las
personas, de hecho para la gente que habla p’urhépecha es el factor más importante de
todos, lo que no ocurre en el caso de quienes no lo hablan.
La parte más interesante se encuentra en el resto de los dominios que explican el
bienestar de cada grupo. Para las personas que hablan p’urhépecha, los dominios
espiritual y familiar cobran gran relevancia en la explicación de su satisfacción de vida.
Estos dominios tienen una relación positiva con la satisfacción de vida. El dominio
familiar es el segundo factor en importancia para la felicidad de las personas hablantes
del idioma p’urhépecha. En tercer lugar se encuentra el dominio espiritual. Es decir, para
la gente indígena de estas comunidades las relaciones con la familia (padres, hijos,
pareja y el resto de la familia), así como la satisfacción espiritual son los factores más
importantes para su bienestar. Esto es totalmente distinto para las personas que no
hablan p’urhépecha, pues como se observa en las tablas ninguno de estos dos dominios
son significativos para su satisfacción con la vida.
Por el contrario, los dominios relevantes para la satisfacción de vida de quienes
no hablan p’urhépecha son el dominio de la ocupación y el económico que tienen una
relación positiva con la satisfacción de vida. El dominio de la ocupación tiene un
impacto casi tan fuerte como el del dominio familiar para los hablantes del p’urhé. El
dominio económico no impacta tanto a la satisfacción de vida de los no hablantes como
el de la ocupación pero sí tiene un mayor impacto que el dominio espiritual para
aquellos que hablan p’urhé. De esta forma, los ámbitos más importantes para el bienestar
de las personas que no hablan p’urhépecha en las comunidades de Sevina y Comachuén,
son el de la ocupación y el económico, dominios que no son significativos para las
personas que sí hablan p’urhépecha.
En las tablas que se presentan enseguida, se muestra qué factores influyen en los
dominios espiritual, económico y de la ocupación. Para ello se corrieron cuatro
regresiones distintas, una para cada dominio de vida mencionado y dos para el dominio
espiritual. En la primera tabla se observa que para las personas que no hablan
p’urhépecha, entre más modernos sean, menor será su satisfacción espiritual. Esto no es
62
significativo para las personas que sí hablan p’urhé. Lo anterior parece lógico debido a
que - como ya se mostró en el modelo de regresión de satisfacción de vida y dominios de
vida - el dominio espiritual no es significativo para quienes no hablan p’urhé, y como
sabemos son más modernos. Así, ellos le otorgarán menor importancia a este dominio y
entre más modernos sean menor será su satisfacción con el dominio espiritual. En la
segunda tabla se advierte una situación muy parecida pero con la p’indékua. En
concordancia para con lo recién mencionado para una persona que no hable p’urhépecha
un aumento en su p’indekua genera a la vez un aumento en sus satisfacción con el
dominio espiritual. Es decir, abonando a la hipótesis central de esta investigación,
nuevamente se corrobora que existe una relación distinta entre modernidad/tradición,
satisfacción con el dominio espiritual y satisfacción de vida dependiendo de la cultura,
costumbres y tradiciones de las personas, ya que sólo para quienes no hablan p’urhé ser
más moderno disminuye su satisfacción con el dominio espiritual y ser más tradicional
lo aumenta – lo cual no es significativo para quienes sí hablan p’urhé. En cambio, para
éste último grupo de personas, la satisfacción con el dominio espiritual es de gran
relevancia para su satisfacción de vida general, situación que o sucede con quienes no
hablan p’urhépecha.
Tabla 15. Explicación del dominio espiritual: Modernidad
Satisfacción con el
Dominio Espiritual
Constante
Modernidad
No habla p’urhé
Coef.
P>t
9.5346
0.00
-2.2656
0.07
Habla p’urhé
Coef.
P>t
8.9355
0.00
-1.0645
0.35
Tabla 16. Explicación del dominio espiritual: P’indekua
Satisfacción con el
Dominio Espiritual
Constante
P’indekua
No habla p’urhé
Coef.
P>t
7.5977
0.00
1.3087
0.07
Habla p’urhé
Coef.
P>t
8.1059
0.00
0.4697
0.46
La siguiente tabla muestra una regresión entre la satisfacción con el dominio de la
ocupación y la modernidad. Se puede observar que sólo es significativo para las
personas que no hablan p’urhé, y existe una relación positiva con la modernidad, es
decir, entre más modernos sean quienes no hablan p’urhépecha, su satisfacción con el
empleo u ocupación que desempeñan será 3.2 unidades mayor, lo cual es una diferencia
63
bastante amplia.
Tabla 17. Explicación del dominio de la ocupación
Satisfacción con el Dominio
de la Ocupación
Constante
Modernidad
No habla p’urhé
Coef.
P>t
6.5183
0.00
3.2495
0.03
Habla p’urhé
Coef.
P>t
7.1325
0.00
0.6702
0.63
Finalmente, se corrió otra regresión lineal para explicar la satisfacción con el dominio
económico. Los resultados arrojan que para las personas que no hablan p’urhépecha,
entre más modernos sean menor será su satisfacción con el dominio económico, pero a
mayor nivel escolar, la satisfacción con dicho dominio aumentará. Ninguno de estos dos
factores es significativo para quienes sí hablan p’urhépecha. Esto también suena lógico,
pues como se hizo notar a lo largo de este documento, una modernidad mayor implica
no sólo alejarse de las tradiciones sino girar hacia valores menos relacionales y más
materialistas, donde los objetivos se vuelven más de tipo económico. Esto quizá genera
una insatisfacción con la situación económica propia debido a que si éste es un factor al
que se le otorga importancia, en lugares de alto grado de rezago como lo son Sevina y
Comachuén, pueden no proporcionar las oportunidades económicas que la persona
quisiera, de tal forma que entre más moderna sea, menos a gusto se sentirá en
condiciones similares a sus vecinos más tradicionales. Probablemente por las mismas
razones ocurre una situación un tanto contraria para para las personas que sí hablan
p’urhépecha: entre mayor sea su ingreso, tendrá un impacto positivo de 0.5 unidades en
su satisfacción económica, lo que no es significativo para quienes no hablan p’urhé.
Asimismo, un mayor nivel escolar abonará a la satisfacción con el dominio económico
de quienes hablan p’urhépecha debido probablemente a que tienen una preparación
mayor y en alguna medida mejores oportunidades que quienes tienen menos estudios o
no tienen.
Tabla 18. Explicación del dominio económico
Satisfacción con el
Dominio Económico
Constante
ln_y
Modernidad
No habla p'urhé
Coef.
P>t
4.4993
0.03
0.3076
0.24
-3.4494
0.04
Habla p'urhé
Coef.
P>t
3.4540
0.04
0.5015
0.03
-1.9809
0.18
64
Grado Escolar
0.3111
0.01
0.0623
0.49
3.2.2 Resultados hipótesis 2
Para comprobar la segunda hipótesis que dice que:
a. Para las personas menos colectivistas (quienes no hablan p’urhépecha), las emociones
positivas (del balance afectivo), están asociadas con la satisfacción de vida en mayor
medida que para las personas más colectivistas y tradicionales (quienes hablan
p’urhépecha)
se realizó una regresión lineal entre satisfacción de vida y balance afectivo para cada
grupo de interés y los resultados se muestran en la siguiente tabla:
Tabla 19. Balance Afectivo que explica a la satisfacción de vida
Satisfacción con
la vida
Constante
Balance Afectivo
No habla p'urhé
Coef.
7.4318
1.2264
P>t
0.00
0.01
Habla p'urhé
Coef.
7.4833
0.9328
P>t
0.00
0.00
Se observa que para los dos grupos de personas (hablantes y no hablantes del
p’urhépecha) el balance afectivo resulta significativo y en ambos casos existe una
relación positiva con la satisfacción de vida, es decir, entre mayor sea el balance afectivo
(o bien, que predominen los afectos positivos sobre los afectos negativos), mayor será la
satisfacción de vida. Sin embargo como se puede notar existe una diferencia en el
impacto que tiene el balance afectivo en cada grupo: para aquellos que hablan
p’urhépecha ante un aumento de una unidad en el balance afectivo, su satisfacción de
vida aumenta 0.93 unidades, mientras que para los que no hablan p’urhépecha este
aumento es de 1.23 unidades. Esto significa que para quienes son más modernos y
consumen menos bienes colectivos, las emociones afectivas están más asociadas con su
satisfacción de vida debido a que las culturas más tradicionales y colectivistas valoran en
menor medida la experiencia interna y personal a comparación de las personas con
menores costumbres y tradiciones indígenas. Con lo anterior se corrobora la hipótesis,
sin embargo cabe mencionar que a pesar de que se comprobó, el impacto del balance
afectivo en la satisfacción de vida entre ambos grupos no resultó ser tan distinta como se
65
esperaba.
3.2.3 Resultados hipótesis 3
En concordancia con lo anterior, la tercera hipótesis afirma que las personas que hablan
p’urhépecha tendrán mayor satisfacción de vida en metas relacionadas con la familia, la
ayuda mutua, la unión y las relaciones personales. Para comprobar lo anterior se hizo
una prueba de Wilcoxon que arrojó los siguientes resultados:
Tabla 20. Satisfacción subjetiva de vida entre hablantes y no hablantes del p’urhépecha
Platicar y llevarse bien con otros
Trabajo
Cuidar y educar bien a los niños
Estar unido con la familia
Ayudar a otros
Tener comida
Tener dinero
Platicar bien, sin discutir ni enojarse
No habla P'urhé
Z
Prob > |z|
-1.01
0.31
0.62
0.53
2.35
0.02
-2.60
0.01
1.67
0.10
0.82
0.41
3.73
0.00
4.31
0.00
Habla P'urhé
Z
Prob > |z|
-4.03
0.00
-1.19
0.24
-2.10
0.04
-4.56
0.00
0.41
0.69
0.62
0.54
4.84
0.00
-2.12
0.03
Ho: meta=logro
Negativo= Meta < Logro (satisfacción)
Positivo= Meta > Logro (insatisfacción)
En primer lugar se observa que existe un equilibrio (es decir las metas y la percepción de logro
de éstas es igual, no hay ni satisfacción ni insatisfacción) para ambos grupos en la satisfacción
subjetiva de vida de tener trabajo, cuidar y educar bien a los niños, ayudar a otros y tener
comida. Por otro lado en seis de los resultados existe un desequilibrio entre metas y logro de
metas. Primero, para quienes hablan p’urhépecha existe satisfacción en la meta de platicar y
llevarse bien con los demás. Por el contrario existe un equilibrio para quienes no hablan
p’urhépecha. En segundo lugar para la meta de estar unido con la familia hay satisfacción en
ambos grupos (hablantes y no hablantes de p’urhépecha) pero se puede observar que esta
satisfacción es mayor (Z) para quienes hablan p’urhépecha. Contrario a lo anterior, en los dos
grupos existe insatisfacción en la meta de tener dinero, pero esta insatisfacción es mayor para
quienes hablan p’urhépecha. Finalmente, para los que no hablan p’urhé existe insatisfacción
respecto a la meta de platicar bien sin discutir ni enojarse, mientras que para los hablantes de
este idioma hay equilibrio.
De esta forma la hipótesis de que quienes hablan p’urhépecha tendrán mayor
66
satisfacción de vida en metas que tienen que ver con los bienes relacionales se confirma
sólo parcialmente pues sólo en las necesidades de platicar y llevarse bien con todos,
platicar bien sin discutir ni enojarse y estar unido con la familia existe mayor
satisfacción para quienes sí hablan p’urhépecha en comparación con quienes no lo
hablan. Sin embargo se observa que sí hay una tendencia a una mayor satisfacción
subjetiva de vida en las metas más relacionales. Por otro lado en la meta “material” de
tener dinero existe una mayor insatisfacción en el grupo de quienes hablan p’urhé.
67
CONSIDERACIONES FINALES
Este estudio nos permite llegar a reflexiones específicas. La primera conclusión es que
las diferencias culturales entre personas que hablan p'urhépecha y quienes no lo hablan
tienen como resultado estructuras explicativas del bienestar distintas. En este sentido,
estas distinciones se encuentran en los dominios de vida que influyen en la satisfacción
de vida. Para quienes hablan p'urhé los dominios de mayor relevancia son el familiar, el
espiritual y el de la salud, mientras que para quienes no hablan p'urhé los dominios que
importan son el económico y el empleo. Esto nos habla de las diferencias culturales que
se ven reflejadas en la heterogeneidad de la estructura explicativa del bienestar: los
factores importantes para el bienestar no son universales, y tampoco tienen la misma
importancia entre distintos grupos de personas. Por otro lado, el balance afectivo
también es un elemento importante en la explicación de la satisfacción de vida. En
ambos grupos los afectos positivos generan mayor satisfacción de vida, sin embargo
para quienes no hablan p'urhépecha esta correlación es mayor. Esto implica, al igual que
con los dominios de vida, que el balance afectivo tiene una importancia distinta de
acuerdo al bagaje cultural de las personas. Finalmente, quienes hablan p'urhépecha se
encuentran en general más satisfechos en la satisfacción subjetiva de vida de metas
relacionales, en comparación con aquellas que no lo hablan.
En el ámbito de la política pública este estudio resalta que para que exista un
mayor impacto en el bienestar de las personas, es necesario continuar con el esfuerzo de
la realización de políticas desde abajo, no con formulaciones verticales que reflejen sólo
las creencias de los expertos, sino con la inclusión de los interesados: a un nivel general
los ciudadanos de cada país, y en un nivel específico los grupos minoritarios y
marginados cuyas voces muchas veces no alcanzan a ser escuchadas aún cuando la ley
indica lo contrario. En la definición del concepto de pueblos indígenas la ONU
especifica que éstos constituyen sectores no dominantes de la sociedad (ONU, 2004). Lo
anterior supone partir de la aceptación de que este es un grupo social que ha sido
históricamente desaventajado y que por ende sería sujeto de atenciones adicionales al
resto de la población por ejemplo con algún tipo de discriminación positiva. A pesar de
que la constitución mexicana no lo advierte como parte de la definición de pueblos
indígenas, si establece que es obligación del Estado promover la igualdad de
oportunidades con este sector de la población con el fin de abatir las carencias y rezagos
que afectan a los pueblos indígenas. Dice además que las acciones llevadas a cabo para
impulsar el desarrollo en zonas indígenas, deberán ser coordinadas entre los tres órdenes
de gobierno, pero también con la participación de las comunidades. Esto nos lleva de
vuelta a la importancia de preguntarle a las personas qué es lo que contribuye, desde su
propia experiencia de vida, a aumentar la satisfacción que tienen y su felicidad.
Ejercicios como este muestran la importancia de tomar en cuenta las muy distintas
necesidades de diferentes grupos de personas para su realización personal: los elementos
que explican el bienestar de las personas no son los mismos para todos en todo el
mundo, tampoco en todo el país. De esta forma, si el objetivo primordial del estado es
propiciar el bienestar de las personas, lo mínimo que se debe hacer es tomarlas en cuenta
y diseñar políticas que vayan de acorde a sus verdaderas necesidades y se enfoquen en
mejorar los factores más relevantes para su bienestar, tomando en cuenta las diferencias
culturales.
Asimismo, cuando desde la política pública se piense en progreso y desarrollo, se
debe tener cuenta que los cambios y la modernización si bien pueden venir acompañados
de un crecimiento económico y mayores ingresos – que como se señalo no es sinónimo
de bienestar – también van acompañados de otras transformaciones de mayor
envergadura: lo que es importante para la felicidad y el bienestar de las personas cambia,
como sucedió en los grupos p’urhépecha de la meseta p’urhépecha, donde en efecto el
factor económico adquirió mayor importancia mientras que el dominio familiar cayo tras
el declive de sus tradiciones y costumbres y una modernización de los pueblos. Así, las
políticas públicas que se enfocan sólo en generar mayor crecimiento e ingresos no
necesariamente estarán contribuyendo a que las personas se sientan más satisfechas con
su vida. Por el contrario, sería interesante pensar en políticas públicas que rescaten el
valor de las relaciones interpersonales y refuercen las relaciones familiares y
comunitarias para aumentar el bienestar subjetivo, que como ya se vio son un factor
relevante para éste último.
Por otra parte, si bien el instrumento utilizado fue el primero de su tipo para
comunidades indígenas, queda mucho por mejorar. Sin embargo, la inclusión del
69
ejercicio émico para la construcción del bloque de preguntas de satisfacción subjetiva de
vida da pauta a continuar realizando este tipo de investigaciones que incluyan una
metodología mixta, es decir no sólo cuantitativa sino con elementos cualitativos, pues
precisamente la parte émica permitió identificar otras necesidades que generalmente no
se incluyen en las preguntas usuales de bienestar subjetivo. Asimismo las entrevistas y
las pruebas piloto permitieron ver que existen muchos problemas de interpretación de las
preguntas estándar de bienestar subjetivo en este tipo de comunidades. En la otra cara,
las encuestas usuales no abordan de lleno elementos sutiles pero importantes de la
cosmovisión de las culturas indígenas, como la riqueza de las relaciones interpersonales,
lo importante del saludo y de llevarse bien con todos, entre otras cosas.
Para la autora en particular no resultan tan sorprendentes los hallazgos puesto
que ha tenido cercanía a esta cultura, lo que parece más importante es que con este tipo
de estudios se contribuya a generar un mayor conocimiento desde la misma población
sobre el bienestar y los factores que lo explican, para ir dejando a un lado concepciones
simplistas y de tipo exclusivamente económico, pues somos humanos, no homo
economicus. Asimismo los hallazgos de esta investigación apuntan a que los futuros
estudios de investigación sobre bienestar subjetivo deban siempre en cuenta el papel de
la cultura en el bienestar de las personas.
70
ANEXO I. RAPPORT DE LAS ENTREVISTAS
Rapport para acompañante
Buenos días / Buenas tardes, me llamo Harry, y vengo de la Universidad Nacional
Autónoma de México. Estoy apoyando a mi compañera Paz Chávez, que tiene familia en
Sevina. Estamos haciendo unas preguntas sobre la felicidad de las personas en las
comunidades de Sevina y Comachuén. Esto es importante porque no se sabe mucho de
las cosas bonitas que hacen felices a las personas de por acá. Si usted está de acuerdo
nos tomaría máximo 15 minutitos y no es necesario que me dé su nombre.
Rapport propio
Buenos días / Buenas tardes, me llamo Paz Chávez, soy de Morelia y tengo familia aquí
en Sevina, y vengo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Estamos
haciendo unas preguntas sobre la felicidad de las personas en las comunidades de Sevina
y Comachuén. Esto es importante porque no se sabe mucho de las cosas bonitas que
hacen felices a las personas de por acá. Si usted está de acuerdo nos tomaría máximo 15
minutitos y no es necesario que me dé su nombre.
71
ANEXO II. GUÍA DE ENTREVISTA COMPONENTES DEL BIENESTAR51
(Yamamoto, 2004)52
NOTA: Antes de comenzar con la entrevista, indagar a modo de conversación y anotar
género, edad, educación, ocupación, estado civil, y si ha vivido toda su vida en Sevina y
Comachuén.
Nombre del encuestador:
Hora de inicio:
Localidad:
Género:
Nivel de escolaridad:
Estado civil:
Fecha de encuesta:
Hora de conclusión:
Barrio:
SOCIODEMOGRÁFICAS
Edad:
Ocupación:
¿Ha vivido siempre en Sevina/Comachuén?
1. METAS
1.1 ¿Qué cosas se necesitan para ser feliz?
2. RECURSOS
2.1 ¿Y cómo se consiguen esas cosas?
(EN CADA UNA DE LAS PREGUNTAS
ESCRIBIR AL MENOS 5 COSAS QUE
MENCIONE LA GENTE. SI MENCIONA
MENOS, TRATAR DE INVESTIGAR MÁS).
(ANOTAR CÓMO SE CONSIGUE CADA
UNO)
3. VALORES
3.1 ¿Quiénes son las personas que más
admira de esta comunidad?
(Repregunta: Quiénes son las mejores
personas de esta comunidad?)
(Repregunta II: Cómo es una persona buena?)
3.2 ¿Qué es lo que más admira de esa
persona? (DE CADA UNA)
Aquí se incluyen solo las preguntas y un pequeño espacio de respuesta sin embargo, en las
entrevistas el espacio que se dio para las respuestas era más amplio.
52 De todos los componentes que propone el autor, en este estudio sólo se abordan las metas, los
recursos y los valores.
51
72
ANEXO III. NOTAS SOBRE EL EJERCICIO ÉMICO
Como se mencionó anteriormente, previo a la aplicación de las encuestas se llevaron a
cabo treinta entrevistas (15 en Sevina y 15 en Comachuén) con el fin de construir el
bloque de preguntas para la satisfacción subjetiva de vida. De esta manera el conjunto de
reactivos referentes a las necesidades de las personas y a la percepción de logro de
dichas necesidades se basó no en el conocimiento de investigaciones previas sino en la
experiencia propia de las personas y su opinión sobre las metas que son importantes para
ser feliz. Las entrevistas se llevaron a cabo del 16 al 18 de mayo del 2014 y se preguntó
a las personas sobre las cosas que se necesitan para ser feliz, los recursos necesarios para
lograrlo y los valores que más admiran de las personas. Sin embargo el ejercicio émico
no sólo hizo posible recabar esta información a partir de los propios habitantes de la
región sobre lo que resulta importante para ellos, sino que permitió identificar ciertos
problemas de interpretación de las preguntas, pero más importante: obtener un panorama
general de la situación social por la que atravesaban ambas comunidades en ese
momento.
Respecto a lo primero (identificación de necesidades de los habitantes de Sevina
y Comachuén), fue inmediatamente notable que las relaciones interpersonales importan
en ambas comunidades: la gente considera buenas a las personas que se llevan bien con
todos y saludan a todos – y que además saludan bien -. El saludo es algo relevante para
ellos. Otros aspectos muy valorados en la felicidad son llevarse bien con los demás y
estar bien con la pareja y los hijos. El número de menciones del dinero respecto a otras
necesidades de carácter relacional fue menos de la mitad.
Por otro lado, aparte de los problemas de interpretación en la variable de
satisfacción de vida - que se explican en el anexo VII -, hubo problemas de
interpretación en la pregunta de valores, la gente no entendía la pregunta “¿Quiénes son
las personas que más admira de esta comunidad?”,53 por lo cual se procedía a hacer la
repregunta: “¿Quiénes son las mejores personas de esta comunidad?”, pero tampoco se
comprendía del todo, así que se utilizó la pregunta “¿Cómo es una persona buena?”.
Esto nos da una pauta para pensar en las barreras cotidianas que existen en la aplicación
Por ejemplo había quienes interpretaban admirar como “quien le sorprende más” porque algunos
respondían “pues los pobres o la gente que no trabaja y vive así nomas”
53
73
de encuestas estándares frente a grupos culturalmente distintos, sin tomar en cuenta estas
diferencias – esto por no mencionar los sesgos que existen por ejemplo en las respuestas
de las personas que no sienten confianza frente a los encuestadores, lo cual es muy
frecuente en este tipo de comunidades que son cautelosas frente a extranjeros -.
Justo en el periodo de aplicación de las entrevistas y las encuestas, las
comunidades de Sevina y Comachuén estaban en medio de un conflicto territorial. El
primer día el equipo fue a realizar algunas entrevistas a Comachuén en el transporte
público local y se pretendía regresar al día siguiente para continuar con las entrevistas,
sin embargo esa mañana la carretera Sevina-Comachuén fue bloqueada por los
habitantes de Sevina debido al problema de la tala clandestina. De ahí en adelante fue
necesario trasladarse hacia Comachuén a través de la ruta alterna, haciendo un círculo
completo – alrededor de una hora de camino en vez de siete minutos –. Aún terminado el
trabajo de campo el bloqueo aún no era levantado. Este problema era tema recurrente de
conversación tanto durante las entrevistas como en las encuestas. La gente se quejaba no
sólo de los pequeños grupos de Comachuén que se dedicaban a talar árboles (tanto de
Sevina como del mismo Comachuén), sino del gobierno, que no atendía a ese tipo de
necesidades y que por el contrario trataba de eludirlas generando conflictos directos
entre los habitantes de una y otra comunidad.
Finalmente cabe mencionar que aún en la parte de las encuestas, se le pidió a los
encuestadores hacer notas si percibían algún tipo de interpretación errónea por parte del
encuestado o si consideraban muy importante alguno de los comentarios que
acompañaban sus respuestas. Esto permitió por ejemplo percatarnos de la
malinterpretación del bloque de preguntas de bienes relacionales (abordado en el anexo
VI), entre otras cosas. Así, una vez más lo anterior hace visible la necesidad de generar
no solo otro tipo de encuestas que partan de las necesidades de las propias comunidades,
sino que estén respaldados por trabajos de mucha mayor profundidad como lo pueden
ser los trabajos etnográficos previos tanto a las encuestas como a las entrevistas, como lo
propone Jorge Yamamoto.
74
ANEXO IV. RAPPORT DE LA ENCUESTA
Rapport de los acompañantes
Buenos días / Buenas tardes, me llamo _________ y vengo de la universidad
__________. Estamos apoyando a mi compañera Paz Chávez que es Morelia. Estamos
realizando unas encuestas sobre la felicidad de las personas en las comunidades de
Sevina y Comachuén. Esto es importante porque no se sabe mucho de lo que hace
felices a las personas de por acá. Si usted está de acuerdo nos tomaría alrededor de 20
minutitos y no es necesario que me dé su nombre.
Rapport propio
Buenos días / Buenas tardes, me llamo Paz Chávez, soy de Morelia y vengo de la
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Estamos realizando unas encuestas
sobre la felicidad de las personas en las comunidades de Sevina y Comachuén. Esto es
importante porque no se sabe mucho de lo que hace felices a las personas de por acá. Si
usted está de acuerdo nos tomaría alrededor de 20 minutitos y no es necesario que me dé
su nombre.
75
ANEXO V. ENCUESTA BIENESTAR SUBJETIVO EN COMUNIDADES
INDÍGENAS. MUNICIPIO DE NAHUATZEN, ESTADO DE MICHOACÁN,
MÉXICO
Datos del encuestador
Código del encuestador: ____________
Hecha:
0. Fuera de casa 1. En casa
Fecha de encuesta: ______________
Día de la semana: ________________
Localidad
0. Comachuén 1. Sevina
Barrio
1. De arriba (Comachuén)
2. De abajo (Comachuén)
3. San Bartolo (Sevina)
4. San Francisco (Sevina)
5. San Miguel (Sevina)
6. Santo Santiago (Sevina)
Hora de inicio:
Hora de conclusión:
0. FILTRO
Si la persona responde que no a cualquiera de las dos preguntas, detener el cuestionario y dar
las gracias.
0.1 ¿Es usted mayor de 16 años?
0. No 1. Sí
0.2 ¿Es usted de Sevina/Comachuén (LEER SÓLO LA LOCALIDAD EN LA QUE SE
ESTÉ REALIZANDO LA ENTREVISTA) o tiene más de 8 años viviendo aquí?
0. No 1. Sí
1.1
1.2
1.3
1.4
I. SOCIODEMOGRÁFICO
Sexo: (ANOTAR SIN PREGUNTAR)
0. Hombre 1.Mujer
Incluyéndola (o) a usted, ¿Cuántos miembros de la familia viven en este
hogar? Por favor cuente a todos los integrantes que duermen
regularmente aquí.
¿Cuántos años tiene usted?
¿Hasta qué grado de estudios tiene usted? (ESPERAR RESPUESTA)
01 Ninguno
02 Primaria Incompleta
03 Primaria Completa
04 Secundaria Incompleta
05 Secundaria Completa
06 Preparatoria / Técnica Incompleta
07 Preparatoria / Técnica Completa
08 Universidad Incompleta
09 Universidad Completa
99 No Contesta
______
______
76
1.5
¿Cuál es su ocupación principal? (ESPERAR RESPUESTA)
01 Ama de casa
02 Campesino o Jornalero agrícola
03 Obrero/albañil
04 Autoempleo: taxista, chofer, comerciante
05 Estudiante
06 Desempleado
07 Retirado/pensionado
08 Otro (especificar)
99 No contesta
Usted
1.6
01. Es Casado (a)
02. Está soltera(o)
03. Vive con su pareja en unión libre
04. Está divorciada(o)
05. Está viuda(o)?
98. No contesta (No leer)
99. No sabe (No leer)
1.7 ¿Tiene hijos?
0. No (PASAR A LA PREGUNTA 1.9) 1. Sí
1.8 ¿Cuántos hijos tiene?
______
1.9 ¿Ha vivido en un lugar distinto a Sevina/Comachuén?
0. No 1. Sí
1.10 ¿Usted habla p’urhépecha?
0. No 1. Sí
1.11 ¿Alguno de su padres hablan p’urhépecha?
0. No 1. Sí
1.12 ¿Cómo describiría su estado de salud en estos últimos días? (LEER OPCIONES)
1 Muy bueno
2 Regular
3 Muy malo
99 NS/NC (NO LEER)
II. BIENESTAR SUBJETIVO
2.1 SATISFACCION DE VIDA
2.1.1
¿Qué tan bien está su vida?
2.1.2
NADA BIEN
REGULAR
MUY BIEN
0
1
2
Si tuviera que calificar de 0 a 10, ¿Qué tan a gusto diría que está con la
vida que tiene?
____
2.2 SATISFACCION CON DOMINIOS DE VIDA
Ahora voy a hacerle unas preguntas sobre distintos aspectos de la vida. Por favor
contésteme de 0 a 10 ¿Qué tan a gusto se siente con ________?
2.2.1
la salud con la que cuenta actualmente?
______
2.2.2
la situación económica de su hogar?
______
2.2.3
el empleo o la actividad doméstica que realiza?
______
77
2.2.4
2.2.5
2.2.6
2.2.7
2.2.8
2.2.9
2.2.10
2.2.11
la relación con su pareja? (Si no tiene marcar 97)
la relación con sus hijos? (Si no tiene marcar 97)
la relación con sus padres? (Si no tiene marcar 97)
la relación con el resto de su familia?
su vida espiritual, cualquiera que sea su creencia?
la relación con sus amigas(os)?
la relación con sus vecinas(os)?
el barrio en el que vive?
______
______
______
______
______
______
______
______
2.3 BALANCE AFECTIVO
Por favor piense en el día de ayer, me podría decir si usted experimentó con frecuencia
los siguientes sentimientos y emociones durante el día de ayer:
SÍ
NO
NS/NR
2.3.1 Dolor físico o cansancio
1
0
99
2.3.2 Entusiasmo, ganas de hacer las cosas
1
0
99
2.3.3 Tristeza
1
0
99
2.3.4 Alegría
1
0
99
2.3.5 Irritación o enojo
1
0
99
2.3.6 Amor o Cariño
1
0
99
2.3.7 Preocupación
1
0
99
2.3.8 Tranquilidad
1
0
99
2.3.9 Miedo
1
0
99
2.4 SATISFACCIÓN SUBJETIVA DE VIDA
2.4.1 ____________ es no necesario/necesario/muy
necesario para ser feliz?
2.4.1.1
2.4.1.2
2.4.1.3
2.4.1.4
2.4.1.5
2.4.1.6
2.4.1.7
2.4.1.8
Platicar y llevarse
bien con todos
Tener trabajo
Cuidar bien a los
niños y educarlos
Estar unido,
convivir con la
familia
Ayudar a otros
Tener qué comer
Dinero
Hablar bien sin
discutir, ni
enojarse
2.4.2 ¿Y usted ______?
NO
NECESARIO
NECESARIO
MUY
NECESARIO
0
1
2
0
1
2
0
1
2
2.4.2.1
2.4.2.2
2.4.2.3
NO TIENE/
NADA BIEN
ALGO
BIEN
MUY BIEN
0
1
2
0
1
2
0
1
2
0
1
2
0
0
0
1
1
1
2
2
2
DISCUTE
MUCHO
DISCUTE
ALGO
NUNCA
DISCUTE
0
1
2
2.4.2.4
0
1
2
0
0
0
1
1
1
2
2
2
0
1
2
2.4.2.5
2.4.2.6
2.4.2.7
2.4.2.8
78
III. COLECTIVIDAD
3.1 ESCALA DE COLECTIVIDAD
Por favor dígame si usted está de acuerdo con lo que voy a decir
3.1.1 Para estar bien y ser mejor que los demás, una persona debe estar sola
0. No 1. Sí
3.1.2 Qué es mejor:
0. Cooperar con alguien que tenga menor capacidad que usted
1. o Que cada quien haga sus propias cosas
3.1.3 ¿Cree que la gente debe hacer algo por su comunidad sólo si se le paga por ello o
aunque no se le pague?
0. Aunque no se le pague (NO LEER) 1. Sólo si se le paga (NO LEER)
3.1.4 ¿Su felicidad está relacionada con el bienestar de la gente cercana a usted?
0. No 1. Sí
3.1.5 ¿Es importante la opinión de los papás en la elección de la pareja?
0. No 1. Sí
3.1.6 ¿Le gusta a usted que la propiedad de la tierra sea comunal, o prefiere que sea
privada?
0. Privada 1. Comunal
3.2 CONSUMO DE BIENES COLECTIVOS
3.2.1 ¿Ha participado usted en una faena en el último año?
0. No 1. Sí
3.2.2 (SI ES HOMBRE) ¿Ha sido comisionado o carguero?
(SI ES MUJER) ¿Ha sido usted huanáncha? (NO LEER: SEÑORITA AYUDANTE
EN LA IGLESIA)
0. No 1. Sí
3.2.3 ¿Qué tan frecuentemente visita a sus familiares o amigos? (LEER OPCIONES)
0. Nunca
1. Algunas veces a la semana
2. Muchas veces en la semana
3.2.4 ¿Diría que sus vecinos son sus amigos?
0. No 1. Si
3.3 BIENES RELACIONALES
Cree usted que si necesitara….
3.3.1
3.3.2
3.3.3
3.3.4
3.3.5
que alguien le preste la cantidad de dinero
que requiere para los gastos en su hogar en
un mes, le sería...?
pedir que lo (la) acompañen al doctor, le
sería...?
pedir que lo (la) cuiden a usted en una
enfermedad, le sería...?
pedir cooperación para realizar mejoras en
su barrio le sería...?
pedirle a alguien que le ayude para que
cuiden a los (as) niños (as) o nietos (as) en
FÁCIL
NI FÁCIL NI
DIFÍCIL
DIFÍCIL
NS/
NR
0
1
2
99
0
1
2
99
0
1
2
99
0
1
2
99
0
1
2
99
79
3.3.6
este hogar, le sería...?
En general, ¿Diría usted que es posible
confiar en la gente de esta comunidad o se
debe ser cuidadoso al tratar con ellos?
SIEMPRE ES
POSIBLE
CONFIAR
SE PUEDE
CONFIAR PERO
SER CUIDADOSO
SIEMPRE HAY
QUE SER
CUIDADOSO
NS
/NR
0
1
2
99
IV. MODERNIDAD
4.1 P’INDÉKUA
4.1.1 Qué prefiere:
0. No hacer fiestas porque se gasta mucho dinero y mejor ahorrar
1. Hacer fiestas sin importar cuánto cuesten porque son parte de la p’indékua.
(DECIR "COSTUMBRES" SI LA PERSONA NO ENTIENDE “P’INDÉKUA”)
4.1.2 ¿Si no hubiera ningún tipo de obstáculos, qué preferiría usted?
0. Trabajar lejos de su familia pero ganar mucho más dinero
1. Trabajar en el campo con su familia y que le alcance solo para comer
4.1.3 ¿Cree que para usted sería fácil o difícil vivir fuera de Sevina / Comachuén?
0. Fácil
1. Difícil
4.1.4 Algunas personas dicen que el novio no debe ir a platicar con la novia en la puerta
de la casa, otros dicen que sí, ¿con quién está usted de acuerdo?
0. Sí platicar en la puerta
1. No platicar en la puerta
4.2 MODERNIDAD
4.2.1 Qué prefiere:
0. Experimentar nuevas técnicas –que pueden ser muy buenas pero que no
conocemos- para cosechar la misma cantidad de maíz con menos horas de trabajo
1. o cultivar el maíz de la forma en la que siempre se ha hecho?
4.2.2 Con cuál afirmación está de acuerdo:
0. Las parejas deben limitar el número de hijos que tendrán
1. Las parejas deben tener los hijos que Dios les dé (NO LEER: NO DEBEN
LIMITAR EL NÚMERO DE HIJOS)
4.2.3 ¿Qué tan de acuerdo está con lo siguiente?
Lo más importante para el futuro de
México es:
4.2.3.1 Una buena planificación por
parte del gobierno
4.2.3.2 La ayuda de Dios
¿Las noticias de _________ son?
(REPETIR PREGUNTA EN CADA UNA)
4.2.3.3
4.2.3.4
4.2.3.5
4.2.3.6
Otros países
México
Sevina/Comachuén
Y Los eventos religiosos o fiestas
DE
ACUERDO
NI DE ACUERDO NI
EN DESACUERDO
EN
DESACUERDO
NS
NR
0
1
2
99
0
1
2
99
NADA
INTERESANTE
ALGO
INTERESANTE
MUY
INTERESANTE
NS/
NR
0
0
0
0
1
1
1
1
2
2
2
2
99
99
99
99
80
4.2.4 MODERNIDAD VS VALORES RELACIONALES
DE
¿Qué tan de acuerdo está con que ____?
ACUERDO
4.2.4.1 Es importante que las personas
sigan con sus tradiciones, con la
0
p’indékua
4.2.4.2 El divorcio puede ser justificable
0
en algunos casos
SUERTE
4.2.4.3 ¿El éxito material es asunto de
0
suerte o de esfuerzo o los dos?
5.1.1
5.1.2
5.1.3
5.1.4
5.1.5
5.1.6
NI DE ACUERDO NI
EN DESACUERDO
EN
DESACUERDO
NS
NR
1
2
99
1
2
99
LOS DOS
ESFUERZO
1
2
NS/NR
99
V. ECONÓMICO
Me podría decir, ¿Cuántos focos tiene la casa en la que usted vive,
aproximadamente?
___
98. No contesta (NO LEER)
99. No sabe (NO LEER)
¿Usted cuenta con refrigerador?
0. No 1. Sí
¿Y con computadora?
0. No 1. Sí
(SI ES HOMBRE:) ¿Su esposa es beneficiara de oportunidades?
(SI ES MUJER:) ¿Es beneficiaria de oportunidades?
0. No 1. Sí
Me podría decir ¿Cuál es el ingreso mensual de todas las personas
que trabajan en su hogar, incluyéndola(o) a usted? (SI LA
___
PERSONA DICE NO ACORDARSE, INSISTIR EN UN
APROXIMADO).
Esto incluye lo que le dan de oportunidades?
0. No
1. Sí
97. No es beneficiario
81
ANEXO VI. PROBLEMAS CON LAS VARIABLES QUE MIDEN LOS BIENES
RELACIONALES
El bloque para medir los bienes relacionales consta de seis preguntas, donde se indaga
sobre la facilidad/dificultad que tendrían las personas si necesitaran que alguien les
prestara dinero, los acompañara al doctor, los cuidara en una enfermedad, cooperaran
para mejoras en el barrio y cuidara a los niños, así como una pregunta sobre confianza
en la comunidad. Lamentablemente en general todo el bloque presentó problemas de
interpretación de las preguntas excepto por la pregunta de confianza en la comunidad.
La idea de este bloque era investigar sobre los vínculos de confianza que tienen
los encuestados. De esta forma, quienes más fuertes relaciones tuvieran, en general les
sería más fácil pedir ayuda en las situaciones arriba mencionadas. Sin embargo debido a
las circunstancias de las localidades, lo que se midió no fueron esos vínculos, sino de
alguna forma el respaldo económico que podrían conseguir las personas. Es decir, para
las preguntas 3.3.1 a la 3.3.5 la mayoría de la gente lo pensaba en términos económicos:
por ejemplo, de los que decían que sería difícil que alguien les prestara la cantidad de
dinero que requerían para los gastos del hogar del mes, muchos agregaban comentarios
como “no, pues aquí nadie tiene, sería muy difícil”. 54 Además, varios, sobre todo en
Sevina, más que solicitar un préstamo a alguien cercano, lo hacían pensando en bancos o
prestamistas: “no pues es muy fácil que le presten a uno los bancos, pero para pagar está
muy difícil" o sea ya no se estaba hablando de bienes relacionales sino de agentes
externos en estos casos.
Sobre la pregunta de qué tan fácil sería para la persona si necesitara pedir que lo
acompañaran al doctor, tampoco se estaba midiendo el apoyo de relaciones que tiene la
persona, puesto que un de los encuestados dijo “Sería muy difícil que otros me
acompañaran, porque es difícil económicamente”. Así, cuando la gente contestaba
“difícil”, a veces preguntábamos adicionalmente ¿por qué?, y todos en Comachuén,
excepto una persona, nos respondían que salía caro el pasaje, que a veces no tenían para
54
Había en cambio pocos que decían que fácil porque podían ir con muchos amigos o familiares.
82
pagar transporte, y que era difícil por los centavos. 55 Esto es porque interpretaban la
pregunta no como ir al centro de salud de la localidad, sino a lugares como Cherán,
Uruapan, Morelia, Guadalajara. Lo notable es la gran diferencia que hay entre Sevina y
Comachuén, cualquiera que haya sido la interpretación de la pregunta.
En donde parecía no haber confusión era en la pregunta de cuidados en la
enfermedad. En general todos contestaban la pregunta con relativa facilidad, pero había
gente que llegaba a decir: “no, pagar a alguien para que me cuide sí saldría caro, sería
difícil”, pero no era lo común. Más bien la gente decía que dependía de la enfermedad
que tuviera. Con la ayuda para cuidar a los niños, sucedía algo extraño: la gente pensaba
en la pregunta como pedir ayuda a no familiares. La gente hacía preguntas como: “o sea,
¿aparte de mi familia, o podría ser alguien de mi familia?”. Cuando el encuestador
respondía que quien fuera, de la familia o no, entonces decía “ah, sí, con la familia sería
fácil”. Pero otros no preguntaban eso, simplemente decían: “no, pues solo si se le pagara
a alguien para que cuidara a los niños, y eso es difícil”, y cuando el encuestador
preguntaba si había gente que se dedicara a cuidar niños o que cobrara por cuidarlos,
decían “no, no conozco a nadie que haga eso”. 56 Es decir, ante la pregunta de pedir
ayuda, percibimos que la gente daba por sentado que esa ayuda se pedía fuera de la
familia.
Ocurría más o menos lo mismo con la facilidad para pedir cooperación para
mejoras en el barrio. La gente muchas veces decía que sería difícil porque las personas no
cooperaban. Sin embargo, para la pregunta de confiar o ser cuidadoso con los miembros de
la comunidad, la respuesta fue totalmente inesperada. Más de la mitad de los encuestados
de ambas comunidades afirmó que siempre se debía ser cuidadoso con los miembros de la
comunidad. Tal vez esto se deba a los fuertes problemas comunitarios de la tala de bosque
presentes en la actualidad.57
Solo una persona dijo que sería difícil porque a veces los otros no tienen tiempo (no por
cuestiones económicas).
56 Sólo una señora de Comachuén con altos ingresos manifestó que una persona le ayudaba a cuidar
a los niños y a preparar la comida. Otra mujer de 38 años de Sevina, dijo que conseguir ayuda para
cuidar a los niños era muy difícil, “porque la gente es muy egoísta aquí”.
57 Estos problemas son graves y han causado distintos conflictos entre ambas comunidades. Un
hombre de 62 años de Comachuén dijo “son unos traicioneros los de Comachuén”. Mataron a su
55
83
ANEXO VII. PROBLEMAS CON LA VARIABLE DE SATISFACCIÓN DE
VIDA
Como se mencionó anteriormente esta pregunta no fue la pregunta estándar que se hace
en algunas encuestas para conocer el nivel de satisfacción de vida general de una
persona, sino que tuvo que ser modificada por problemas de interpretación. Se hicieron
pruebas piloto con la escala de satisfacción que va de 0 a 7, la cual contiene categorías
ordinales que empiezan con “extremadamente insatisfecho”, y termina con
“extremadamente satisfecho”. Sin embargo hubo un problema fundamental con esta
escala: no se mostraba ninguna tarjeta con las categorías debido a que muchas personas
no saben leer o les cuesta mucho trabajo hacerlo, por ello se leían todas las categorías,
pero resultó demasiado complicado y confuso la elección de una de las siete y la gente
simplemente respondía “muy bien”, “bien”, “estoy a gusto”. Por esta razón se decidió
cambiar a la escala de 0 a 10, con la pregunta “En una escala de 0 a 10, ¿en general qué
tan satisfecho se encuentra con su vida?”, pero una vez más hubo problemas para
responder la pregunta, en gran parte porque la palabra “satisfecho” no quedaba clara
para los adultos de Comachuén – recordemos que su idioma principal es el p’urhépecha
-. Cabe mencionar que incluso una señora mayor preguntó cuál era el significado de
felicidad. Debido a lo anterior, se optó por preguntar con una escala de 0 a 10, pero con
la siguiente redacción: “Si tuviera que calificar de 0 a 10, ¿Qué tan a gusto diría que está
con la vida que tiene?”. A pesar de que el 18% de las personas encuestadas no tienen
ningún grado de estudios y la mayoría de ellos no sabe leer, sí saben contar – manejan
por ejemplo el intercambio de dinero y conocen el rango de calificaciones de los niños
en la escuela. Sin embargo en algunos casos aunque la escala de 0 a 10 fue la mejor
adaptación para que se comprendiera la pregunta con posibilidad de análisis, es difícil
saber si entienden la escala como nosotros. Es decir, parece ser que para los adultos
mayores resultaba bastante abstracto transformar lo a gusto que se está en la vida en un
número. Por ejemplo, el señor de 71 años sin escolaridad de Sevina dijo “bueno, pues en
mi empleo no estoy ni mal, ni bien, sino a medias, o sea póngale 5”. Otra persona en
esposa de un hachazo en la cabeza, en Sevina dicen que porque se metió a rescatar una vaca donde
los talamontes estaban cortando madera.
84
Comachuén, una mujer de 29 años con secundaria incompleta dijo para la satisfacción
con sus vecinas "sí pues, ya [estoy] bien con mis vecinas, un 5", aún cuando se veía que
sí manejaba con facilidad la escala.
85
Referencias
Aguirre Beltrán, G. (1953). Formas de gobierno indígena. México: Imprenta Universitaria.
Aguirre Beltrán, G. (1969). Las características de las culturas indígenas. In L. Zea, A. Warman,
G. Aguirre Beltrán, C. Monsiváis & A. Alatorre (Eds.), Características de la cultura
nacional (pp. 33-56). México: Instituto de Investigaciones Sociales-UNAM.
Aguirre Beltrán, G. (1995). Obra antropológica. volumen III. Problemas de la población
indígena de la cuenca de Tepalcatepec. México: Universidad Veracruzana, FCE, INI,
Gobierno del Estado de Veracruz.
Alarcón-Cháires, P. (2009). Etnoecología de los indígenas p'urhépecha. Una guía para el
análisis de la apropiación de la naturaleza. UNAM-CIECO.
Argueta Villamar, A. (2008). Los saberes P'urhépecha. Los animales y el diálogo con la
naturaleza. México: UMSNH, PUMNC-UNAM, Gobierno del estado de Michoacán,
Universidad Intercultural Indígena de Michoacán, PNUMA.
Argueta Villamar, A., & Pérez Ruiz, M. L. (2011). Saberes indígenas y diálogo intercultural.
Cultura Y Representaciones Sociales, Año 5(10), 31-56.
Bonfil Batalla, G. (1990). México profundo. Una civilización negada. México: Grijalbo.
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
Camfield, L., Guillen-Royo, M., & Velazco, J. (2009). Does needs satisfaction matter for
psychological and subjective wellbeing in developing countries: A mixed-methods
illustration from bangladesh and thailand. Journal of Happiness Studies, , 1-25.
Chávez Cervantes, F. (1997). Naturaleza, recursos naturales y cosmovisión p'urhépecha: Notas
etnográficas para su estudio. In C. Paredes Martínez (Ed.), Lengua y etnohistoria
purépecha. homenaje a benedict warren (pp. 257-263). México: Instituto de
Investigaciones Históricas-UMSNH.
Christopher, J. C. (1999). Situating psychological well-being. exploring the cultural roots of its
theory. Journal of Counseling & Development, 77, 141-152.
Cipriani, R. (2009). El pueblo solidario. nahuatzen: De la cultura purépecha a la modernización
(V. Roldán Trans.). México: El Colegio Mexiquense.
Colectivo Angátapu. (2013). In Colectivo Angátapu (Ed.), Cherán K'eri. conociendo y
reconociendo nuestro territorio. Concejo de bienes comunales; Por la seguridad, justicia y
reconocimiento de nuestro territorio; CONACYT; Eca; Gira.
Diener, E., Suh, E. M., Lucas, R. E., & Smith, H. L. (1999). Subjective well-being: Three
decades of progress. Psychological Bulletin, 125(2), 276-302.
86
Diener, E., & Tov, W. (2009). Culture and subjective well-being. In E. Diener (Ed.), Culture and
well-being. the collected works of ed diener (pp. 9-42). Springer.
Dornbush, R., Fischer, S., & Start, R. (1998). Macroeconomía (Séptima edición ed.). España:
Mc Graw Hill.
Easterlin, R. (1974). Does economic growth improve the human lot?: Some empirical evidence.
Nations and households in economic growth: Essays in honor of Moses Abramovitz (pp.
89-125). Nueva York: Academic Press.
Easterlin, R., & Sawangfa, O. (2007). Happiness and domain satisfaction. Theory and evidence.
discusson paper.(2584)
Eckersley, R. (2000). The mixed blessings of material progress. Diminishing returns in the
pursuit of happiness. Journal of Happiness Studies, 1, 267-292.
Frey, B. S., & Stutzer, A. (2002). Happiness and economics: How the economy and institutions
affect well-being. N. J.: Princeton University Press.
García Mora, C. (2013). El orden social purépecha. Fecha de consulta: 2013, Disponible en
http://www.purhepecha.com.mx/files/el-entramado-social-purepecha.pdf
Garibay Orozco, C., & Bocco Verdinelli, G. (2007). Situación actual en el uso del suelo en las
comunidades indígenas de la región P'urhépecha 1976-2005. México: CDI.
Genov, N. (1998). Transformation and anomie: Problems of quality of life y bulgaria. Social
Indicators Research, 43, 197-209.
Plan nacional de desarrollo 2013-2018, (2013).
Greiner, R., Larson, S., Herr, A., & Bligh, V. (2005). Wellbeing of nywaigi traditional owners:
The contribution of country to wellbeing and the role of natural resource management.
Townsville: CSIRO.
Hagerty, M. R., & Veenhoven, R. (2003). Wealth and happiness revisited - growing national
income does go with happiness. Social Indicators Research, 64, 1-27.
Helpman, E. (2007). El misterio del crecimiento económico. España: Antoni Bosch.
Hirsch, F. (1985). Los límites sociales al crecimiento México: FCE.
INEGI. (2012). Modulo de bienestar autorreportado.
Ingersoll-Dayton, B., & Saengtienchai, C. (2001). Psychological well-being asian style: The
perspective of thai elders. Journal of Cross-Cultural Gerontology, 16, 283-302.
Inglehart, R., & Klingemann, H. (2003). Genes, culture, democracy, and happiness. In E. Diener,
& E. M. Suh (Eds.), Culture and subjective well-being. MIT Press, 165-183.
87
Inkeles, A., & Smith, D. H. (2010). Becoming modern. Individual change in six developing
countries. Estados Unidos: Harvard.
Jacinto Zavala, A. (1988). Mitología y modernización. México: Colmich; Gobierno del Estado
de Michoacán.
Joshanloo, M. (2013). Eastern conceptualizations of happiness. Fundamental differences with
western views. Journal of Happiness Studies,
Kral, M. J., & Idlout, L. (2012). It's all in the family: Wellbeing among inuit in artic canada. In
H. Selin, & G. Davey (Eds.), Happiness across cultures. views of happiness and quality of
life in non-western cultures, Springer, 387-398.
Kral, M. J., Idlout, L., Minore, J. B., Dyck, R. J., & Kirmayer, L. J. (2011). Unikkaartuit:
Meanings of well-being, unhappiness, health, and community change among inuit in
nunavut Canada. American Journal of Community Psychology, 48, 426-438.
Layard, R. (2006). Happiness and public policy. A challenge to the profession. The Economic
Journal, 116 (510).
Comuneros de chéran con ernesto ledesma en perspectivas. Rompeviento T.V. Ledesma, E.
(Director). (2012, Octubre).[Video/DVD]
Lenkersdorf, C. (2002). Filosofar en clave tojolabal. México: Miguel Ángel Porrúa.
Luo, L., & Gilmour, R. (2004). Culture and conceptions of happiness. individual oriented and
social oriented subjective well-being. Journal of Happiness Studies, 5, 269-291.
Luo, L., Gilmour, R., & Kao, S. (2001). Cultural values and happiness: An east-west dialogue.
Journal of Social Psychology, 141 (4), 477-493.
Manzanilla Prieto, F. (2013). Ranking de la felicidad en México 2012: ¿En qué municipios viven
con mayor calidad de vida los mexicanos?. México: BUAP, Imagina México, UPAEP.
Martínez, I., & Rojas, M. (2012). Medición, investigación e incorporación a la política pública
del bienestar subjetivo: América latina. Reporte de la comisión para el estudio y la
promoción del bienestar en américa latina. (). México: FCCy T.
Max-Neef, M., Elizalde, A., & Hopenhayn, M. (1986). Desarrollo a escala humana. una opción
para el futuro. Development Dialogue, (número especial)
Medina Pérez, A., & Alveano Hernández, J. (2004). Vocabulario español-p'urhépecha,
p'urhépecha-español. México: Plaza y Valdés.
Moore, S. E., Heather Young, L., & Lavis, C. A. (2005). Subjective well-being and life
satisfaction in the kingdom of Tonga. Social Indicators Research, 70, 287-311.
88
Muñoz Morán, O. (2009). Historia y tiempo histórico en una comunidad purépecha: El más
antes, el antes y el antes... ahorita . Revista Española De Antropología Americana, 39(2),
115-137.
Nacho.El troje, la habitación p'urhépecha. Retrieved, 2013,
http://bmwparicutin.com/2011/12/el-troje-la-habitacion-purhepecha/
Retrieved
from
Nuño Gutiérrez, M. R. (1996). La relación naturaleza-cultura en una comunidad purépecha a
través de sus expresiones orales. In L. Paré, & M. J. Sánchez (Eds.), El ropaje de la tierra.
Naturaleza y cultura en cinco zonas rurales (pp. 29-82). México: Plaza y Valdés; Instituto
de Investigaciones Sociales-UNAM.
ONU. (2004). El concepto de pueblos indígenas. Nueva York.
Panelli, R., & Tipa, G. (2007). Placing well-being. A maori case study of cultural and
environmental specificity. Ecohealth, 4, 445-460.
PNUD. (2010). Informe sobre desarrollo humano de los pueblos indígenas en México. El reto de
la desigualdad de oportunidades. (Informe). México: PNUD, CDI.
Reyes-García, V. (2012). Happiness in the amazon. Folk explanations of happiness in a hunterhorticulturalist society in the bolivian amazon. In H. Selin, & G. Davey (Eds.), Happiness
across cultures: Views of happiness and quality of life in non-western cultures (pp. 209225) Springer.
Rojas, M. (2004). The complexity of well-being. A life satisfaction conception and a domains of
life approach. (Paper for the international workshop on Researching Well-being in
Developing Countries). Alemania: ESRC; WeD.
Rojas, M. (2012). Satisfacción de vida en Costa Rica. un enfoque de dominios de vida. Latin
American Research Review, 47(1), 78-94.
Rojas, M., & Veenhoven, R. (2013). Contentment and affect in the estimation of happiness.
Social Indicators Research, 110(2), 415-431.
Rojas, M. (2005). A conceptual-referent theory of happiness: Heterogeneity and its
consequences. Social Indicators Research, 74, 261-294.
Rojas, M. (2007). Heterogeneity in the relationship between income and happiness: A
conceptual-referent-theory explanation. Journal of Economic Psychology, 28, 1-14.
Rojas, M. (2009). Economía de la felicidad. hallazgos relevantes respecto al ingreso y el
bienestar. Trimestre Económico, LXXVI (3)(303), 537-573.
Rojas, M., & Vitterso, J. (2010). Conceptual referent for happiness: Cross-country comparisons.
Journal of Social Research & Policy, 2, 1-14.
Ryan, R., & Deci, E. (2001). On happiness and human potentials: A review of research on
hedonic and audaimonic well-being. Annual Review of Psycology, 52, 141-166.
89
Sebastián Felipe, P. (2006). Meseta tarasca y las políticas de aculturación 1917-1940.
(Unpublished UMSNH, Morelia, Michoacán).
Taiaiake, A., & Corntassel, J. (2005). Being indigenous. Resuergences against contemporary
colonialism. Government Opposition, 40, 597-614.
Topete Lara, H. (2009). El gusto, el cargo, la deuda, las normas y sus alrededores. meseta
purépecha, México. Diálogo Andino, 33, 91-104.
Triandis, H. C., Bontempo, R., Villareal, M. J., & Asai, M. (1988). Individualism and
collectivism: Cross-cultural perspectives on self in-group relationships. Journal of
Personality and Social Psychology, 54(2), 323-338.
Vasconcelos, J. (2007). La raza cósmica (4ª ed.). México: Porrúa.
Veenhoven, R. (2012). Does happiness difffer across cultures? In H. Selin, & G. Davey (Eds.),
Happiness across cultures. views of happiness and quality of life in non-western cultures
Springer, 451-472.
Villanueva Arizaga, R. (2009). Sistema de instituciones indígenas de la comunidad P'urhépecha
de comachuén, municipio de nahuátzen: Propuestas para un desarrollo local con
identidad. UMSNH, Morelia.
Yamamoto, J. (2011). Necesidades universales, su concreción cultural y el desarrollo en su
contexto. hacia una ciencia del desarrollo. In M. Rojas (Ed.), La medición del progreso y
del bienestar. Propuestas desde américa latina (pp. 93-102). México: Foro Consultivo
Científico y Tecnológico.
Yamamoto, J., Feijoo, A. R., & Lazarte, A. (2008). Subjective wellbeing: An alternative
approach. In J. Copestake (Ed.), Wellbeing and development in peru. Local and universal
views confronted [Wellbeing and development in Peru. Local and Universal]. New York:
Palgrave MacMillian.
Yamamoto, J., & Feijoo, A. R. (2007). Componentes émicos del bienestar. Hacia un modelo
alternativo de desarrollo. Revista De Psicología, XXV(2), 197-231.
Yamamoto, J. (2004). El protocolo de entrevista a profundidad de componentes del bienestar.
Material no publicado.
90
Descargar