Flipped Learning

Anuncio
Flipped
Learning
¿Qué es el aprendizaje inverso?
26—Nuestro Tiempo primavera 2015
Internet, las tabletas, los móviles y en general las tic son solo la llave para abrir
la puerta de una revolución mucho mayor: cambiar la forma de enseñar el mundo,
tanto a los niños de tres años como a los adolescentes que llegan a la universidad.
De modo que todos, a su nivel y según su capacidad, sean los verdaderos
protagonistas de su aprendizaje. La enseñanza inversa no es una moda pasajera,
sino una filosofía de enseñanza que ha llegado para quedarse.
Texto Javier Tourón (Edu 85 PhD 82 PhD 88), catedrático de Métodos de Investigación
y Diagnóstico en Educación, y Raúl Santiago [Edu 87 PhD 96], profesor titular
del Área de Didáctica y Organización Escolar en la Universidad de La Rioja.
Ilustración Diego Fermín
primavera 2015 Nuestro Tiempo —27
Temas de actualidad cintillo
—Trabajo previo
del profesor. El
profesor graba
vídeos y lecciones
interactivas con
las cuestiones
claves para que el
alumno las visualice e interiorice
antes de ir a clase..
si un cirujano de hace cien años entrase hoy en
un quirófano probablemente no sabría cómo conducirse, desconocería buena parte del instrumental
e ignoraría el uso de la tecnología que contiene hoy
una sala de operaciones. En cambio, si un profesor
de hace cien años entrase en una de nuestras aulas,
probablemente no tendría problema alguno para
«dar la clase».
Y es que pocas actividades han permanecido tan
iguales a sí mismas como la enseñanza. Una escuela
de hoy difiere poco de una de ayer. Sin embargo,
el mundo que nos rodea ha cambiado de manera
radical. Ya no es posible aprender como antaño,
pero no porque los conocimientos sean más amplios o incluso distintos; eso, siendo mucho, sería
poco. Lo que ha cambiado de manera radical son
las necesidades del aprendizaje. Hay que reconocer
que la escuela —la universidad también— son muy
resistentes al cambio. No porque no progrese el
conocimiento, sino porque no progresan los modos
de trasmitirlo.
Ya señaló John Dewey hace casi cien años que «si
enseñamos a los alumnos de hoy como lo hicimos con
los de ayer, les robaremos el mañana».
Veamos un instante la universidad. En lo esencial,
¿en qué se diferencia una «lectio» de hoy de una «lectio» propia de las escuelas monacales y catedralicias?
Hace unos años decíamos: «Parece como si no se
28—Nuestro Tiempo primavera 2015
hubiese inventado la imprenta». Hoy diríamos al
contemplar las clases de cualquier nivel educativo:
«Es como si no hubiésemos descubierto la realidad
digital y la sociedad conceptual».
Claro que nadie negaría el progreso del conocimiento, pero si eso es así, ¿por qué no cambia el modo
de transmitirlo? Las necesidades han cambiado. Ahora el alumno debe ser capaz de asumir el protagonismo que la metodología didáctica expositiva le hurta.
Claro que la exposición es necesaria, útil y eficiente,
pero no el único medio para que el alumno se erija en
sujeto agente y deje de ser sujeto paciente.
¿Qué pasa cuando un profesor habla en clase? Un
estudio relativamente reciente de la Universidad de
Columbia (Estados Unidos) dibuja la siguiente realidad: un profesor expone a una velocidad entre cien y
doscientas palabras por minuto. De ellas, el alumno
capta aproximadamente la mitad. La retención de
los estudiantes durante los diez primeros minutos
de la lección es del 70 por ciento; en los diez últimos
minutos, solo del 20 por ciento. Peor aún: en una
clase típica los estudiantes atienden el 4o por ciento
del tiempo.
La cuestión de fondo es que en el escenario actual
el alumno va a clase «a ver qué le dicen», a tomar unas
notas… y a aclarar —eso sí— qué entra y qué no en el
examen. Alguien con cierta acritud dijo en una ocasión que «una lección magistral es un procedimiento
por el que lo que está en los papeles del profesor pasa
a los papeles del alumno, sin haber pasado por la cabeza del uno ni la del otro». Exageraciones aparte, un
esquema didáctico basado en la exposición refleja
una concepción de la escuela o la universidad como
ámbitos de enseñanza donde el profesor es el gran
protagonista; pero si la metodología es diversa y se
centra en la acción del alumno, si rescata al alumno
del anonimato y lo pone en primer plano, se logrará
su implicación personal a través de la acción.
Este es uno de los retos de la educación moderna,
que va mucho más allá de la profusión de medios
digitales, como a veces puerilmente se piensa. «Para
saber lo que queremos hacer, tenemos que hacer lo
que queremos saber», podríamos decir recordando
esta máxima del estagirita. El alumno debe pasar
de espectador a protagonista, de sujeto paciente a
sujeto agente. La implantación decidida y la integración cabal de la tecnología —particularmente la
digital— pueden hacer posible esta aparente utopía.
No porque facilitan un acceso rápido y sencillo a la
información —esto, siendo mucho, sería poco—. La
importancia de la tecnologías reside, a nuestro juicio,
en dos aspectos básicos: la función diferente que
adquieren profesor y alumno en el proceso de enseñanza-aprendizaje —que les permite un desarrollo
de capacidades diversas, tanto para unos como para
otros—, y en que el tratamiento de la información ya
no es lineal. Por eso la clave ahora es una educación
que fomente hábitos intelectuales, en lugar de la
mera transmisión de conocimientos. Lo importante
no es lo sabido, sino el saber. Como señaló hace más
de veinte años el rector de nuestra Universidad, Alejandro Llano, en el discurso de apertura del curso
1994, «lo descriptivo cederá la primera posición a lo
metodológico. Lo formativo tendrá mayor relevancia
que lo informativo. El objetivo focal será una intensa
y amplia preparación intelectual: aprender a pensar
con rigor, hondura y creatividad».
Planteado así, estamos reclamando no una nueva
aproximación pedagógica que, por otra parte, suele
asomar cada cierto tiempo como una especie de moda, las más de las veces pasajera. Estamos hablando de
promover un aprendizaje profundo que asegure que
los alumnos dominarán el contenido de las materias
centrales del currículo, pensarán críticamente, resolverán problemas complejos, trabajarán colaborativamente, se comunicarán de manera efectiva, dirigirán
su propio aprendizaje y desarrollarán una auténtica
mentalidad académica.
Aunque parezca un poco utópico, no podemos renunciar a una formación intelectual de mayor calado,
ni la escuela ni la universidad, sencillamente porque
el desarrollo social lo exige, y ningún educador, ningún universitario, debería vivir de espaldas a esta
responsabilidad.
—Trabajo previo
del alumno. El estudiante visualiza
en casa el vídeo, y
va interiorizando
la información.
Llegará a clase
con la base asimilada a su propio
ritmo. Se fomenta
el espíritu crítico
del alumno, su libertad, autonomía
y madurez.
primavera 2015 Nuestro Tiempo —29
Grandes temas La revolución del Flipped Learning
La flipped classroom no es...
1. Sinónimo de vídeos online. Es frecuente que cuando
se oye hablar de este modelo se piense inmediatamente en los vídeos, propios o
ajenos, que los profesores
suelen ofrecer a sus alumnos para que aprendan por
sí mismos. Sin embargo, lo
que resulta más importante
es la interacción y las actividades de aprendizaje significativo que ocurren cuando
profesores y alumnos están
cara a cara.
2. Un procedimiento para
reemplazar a los profesores por vídeos.
3. Un curso online.
4. Un modelo para que los
estudiantes trabajen a su
antojo sin estructura o dirección alguna.
5. Un sistema para que los
alumnos se pasen todo el
tiempo de la clase delante
de una pantalla.
6. Un método para que los
alumnos trabajen solos.
...y sí es
1. Un medio para incrementar la interacción y el
tiempo de contacto personalizado entre profesores y
alumnos.
enfermedad u otras actividades que les impiden asistir
a clase, pueden seguir el
ritmo de desarrollo de las
materias.
2. Un ámbito en el que los
estudiantes asumen la responsabilidad de su propio
aprendizaje.
6. Una clase en la que el
contenido está permanentemente archivado y disponible para que los alumnos
lo utilicen en acciones de repaso, recuperación, etcétera.
3. Una clase en la que el
profesor no es «el sabio en el
escenario» sino la «guía al
lado del alumno».
4. Una combinación de enseñanza directa y aprendizaje constructivista.
5. Un medio por el que los
alumnos ausentes, debido a
30—Nuestro Tiempo primavera 2015
7. Un modelo en el que
todos los alumnos están
implicados en su propio
aprendizaje.
8. Una clase, en suma, en
la que los alumnos pueden
tener una educación personalizada real.
el aprendizaje inverso: ¿de qué hablamos?
Establecido el marco de referencia, estamos en condiciones de analizar este enfoque que, a pesar de
parecerlo, no es en modo alguno nuevo, pues los
principios en los que se basa hunden sus raíces en
la esencia misma de la Pedagogía Diferencial, cuyo
primer impulsor en España fue Víctor García Hoz en
la Universidad Complutense de Madrid, introductor
también de la Pedagogía Experimental, allá por los
años cuarenta del siglo pasado.
La flipped classroom supone invertir la enseñanza
tradicional. Muchos educadores están experimentando con ello y obteniendo resultados muy positivos. En un estudio elaborado por classroomwindow.
com el 88 por ciento de los profesores incrementó su
satisfacción docente y el 43 por ciento han invertido
el 50 por ciento de su instrucción. En el caso de los
estudiantes, se ha demostrado que el 67 por ciento
han aumentado su rendimiento y el 80 por ciento
mejoraron su actitud. Más aún, el 99 por ciento de
los profesores que han probado esta metodología
volverían a hacerlo.
Los estudios más recientes llevados a cabo en Estados Unidos reflejan una tendencia ascendente en
la incorporación de este modelo en las aulas. Según
Project Tomorrow —una organización sin ánimo de
lucro que se dedica a la promoción de la innovación
educativa—, el 75 por ciento de los estudiantes de
secundaria y bachillerato están de acuerdo en que
esta metodología es un buen enfoque para mejorar
su aprendizaje. Numerosos estudios llevados a cabo en el ámbito universitario apuntan en la misma
dirección.
Pero ¿qué es la flipped classroom o el flipped learning? Pues dicho brevemente, se trata de un sistema
que invierte el método tradicional de enseñanza,
llevando la instrucción directa fuera de la clase y
trayendo a la clase lo que tradicionalmente era la
tarea para realizar en casa.
La inversión se produce en el hecho de que, en la
clase tradicional, el papel del profesor es ser «the
sage on the stage» y su tarea es explicar la lección
y asignar alguna tarea para casa. En la enseñanza
inversa el profesor es «the guide on the side»: la persona que dirige o promueve la discusión, estimula
la reflexión, ayuda y orienta en la realización de las
actividades individuales o colaborativas que se realizan en el aula.
La clase inversa supone un desplazamiento intencional del contenido, que ayuda a que los alumnos
vuelvan a ser el centro del aprendizaje, en lugar de
un producto de la escolarización.
La principal razón para invertir las actividades,
quizá la única, es ofrecer más tiempo para el aprendizaje durante las clases, y ese es el motivo por el
que vemos que el procedimiento gana popularidad
—En clase. Se pone en práctica lo
aprendido en los
vídeos trabajando
con problemas
reales, fomentando el aprendizaje
colaborativo con
exposiciones y
debates. El profesor dispone
de más tiempo
para atender a
los alumnos que
lo requieran; la
relación profesoralumnos mejora y
se establece una
enseñanza más
personalizada
y adaptada al ritmo de cada niño.
primavera 2015 Nuestro Tiempo —31
¿Cómo debe ser una
buena clase inversa?
1. Las discusiones están
dirigidas por los estudiantes a partir del contenido
que han adquirido fuera de
la clase. Durante esta, se
amplía.
2. Las discusiones suelen
alcanzar niveles superiores
de pensamiento crítico.
3. El trabajo colaborativo
es fluido, con los alumnos
cambiando entre diversas
discusiones simultáneas en
función de sus necesidades
e intereses.
4. El contenido se da en un
contexto que se refiere, ordinariamente, a situaciones
del mundo real.
5. Los estudiantes se desafían intelectualmente
unos a otros durante la clase
respecto al contenido que se
discute.
6. Se dan formas de aprendizaje dirigidas por los estudiantes a modo de tutoría y
de colaboración espontánea
entre ellos.
7. Los estudiantes se hacen
con el contenido y emplean
sus conocimientos para dirigirse unos a otros sin que
medie necesariamente el
profesor.
8. Los estudiantes hacen
preguntas exploratorias y
tienen la libertad para ahondar en temas que van más
allá del currículo.
9. Los estudiantes participan
activamente en la resolución
de problemas, y el pensamiento crítico se ejercita en
ámbitos fuera del curso.
10. Los estudiantes se transforman de oyentes pasivos
en aprendices activos.
¿Qué ventajas supone?
1. Mejor aprovechamiento
del tiempo, evita tareas inservibles, y los estudiantes
tienen más tiempo para la
familia, los amigos, el juego
y las actividades extracurriculares.
2. Mayor colaboración entre los estudiantes y la realización de ejercicios a distintos niveles de dominio.
3. Enseñanza más flexible
y personalizada, adaptada
al ritmo que necesita cada
alumno.
32—Nuestro Tiempo primavera 2015
4. Más tiempo para interiorizar la información, con
lo que los conocimientos se
asimilan mejor.
5. Mayor atención por
parte del profesor, ya que
dispone de más tiempo
para atender a sus alumnos
y gestionar mejor sus objetivos y diferencias individuales.
en todas las áreas de contenido. Aparte de esto, una
buena «clase inversa» debería ser como cualquier
otra en la que tiene lugar una buena enseñanza y un
aprendizaje efectivo.
El invertir la clase no es la única solución para encontrar el «mejor uso» al tiempo en el aula, pero sí
permite diversas formas de instrucción. Y después de
todo, cualquier cambio que genere más aprendizaje
durante la clase ¿no es un movimiento en la dirección
correcta?
Actualmente hay mucha discusión sobre la enseñanza inversa y cómo diferenciarla del formato de
las clases tradicionales. Mientras algunas lecciones se
acomodan mejor a un formato de clase convencional,
otras serían más efectivas con la nueva metodología.
El propio ambiente de la clase y la cultura de aprendizaje juegan un papel importante en la determinación
de la mejor estrategia pedagógica a seguir. Esta decisión es una parte vital para ofrecer a los estudiantes
un ambiente de aprendizaje constructivo.
La enseñanza inversa, si bien no es para todo el
mundo, ofrece el mejor modo que conocemos para
optimizar las oportunidades de aprendizaje en la
clase. Si un aprendiz concreto o un grupo necesitan
una explicación, se puede hacer. Si lo que precisan
es una discusión en pequeño grupo, puede llevarse
a cabo.
Educadores experimentados que participan en la
organización sin fines de lucro Flipped Learning Network, junto con la editorial Pearson, han identificado
cuatro elementos esenciales del Flipped Learning. Si
bien no hay una guía sobre «cómo hacer», asociada con el modelo de aprendizaje Flipped, se puede
hablar de cuatro pilares de FLIP: Flexible environment (ambiente flexible), Learning Culture (cultura
de aprendizaje), Intentional Content (contenido
intencional) y Professional educator (educadores
profesionales).
los cuatro pilares del flip. En primer lugar,
el ambiente en las aulas flipped permite una gran
variedad de modos de aprendizaje; los profesores
a menudo reordenan físicamente el espacio (su
clase) para dar cabida a la lección o unidad, lo que
puede implicar trabajo en grupo o estudio independiente. Crean ambientes flexibles en los que
los estudiantes eligen cuándo y dónde aprenden.
Además, los educadores que invierten sus clases
son flexibles en sus expectativas respecto al tiempo
que los alumnos necesitan para su aprendizaje y a
cómo se les evalúa.
En segundo lugar, la cultura de aprendizaje: en el
modelo tradicional centrado en el profesor, este es
la fuente principal de información. En el modelo de
aprendizaje flipped hay un cambio deliberado hacia
un enfoque centrado en el estudiante, donde el tiempo de clase se dedica a explorar temas con mayor
profundidad y a crear oportunidades de aprendizaje
más ricas. Como resultado, los alumnos participan
activamente en la formación de su conocimiento y
evaluarlo significativamente.
En tercer lugar, los profesores piensan continuamente en cómo se puede utilizar este modelo de
aprendizaje para ayudar a los estudiantes a adquirir
una comprensión conceptual, así como la fluidez de
procedimientos. Evalúan lo que necesitan para enseñar y qué materiales deben explorar los estudiantes
por su cuenta. Los educadores usan contenido intencional para maximizar el tiempo de clase con el
fin de adoptar diversos métodos de enseñanza, como
estrategias activas de aprendizaje, la enseñanza entre
pares, el aprendizaje basado en problemas o los métodos centrados en el dominio (mastery), según el nivel
educativo y la materia.
En cuarto lugar, el papel de los educadores profesionales es aún más importante y a menudo más
exigente en un aula inversa que en una tradicional.
Durante el tiempo de clase, los maestros observan
continuamente a sus alumnos proporcionándoles
información relevante en el momento, así como la
evaluación de su trabajo. Reflexionan sobre su práctica, se relacionan entre sí para mejorar su trabajo,
aceptan la crítica constructiva y toleran en su clase
un cierto caos controlado. Aunque los educadores
profesionales siguen siendo muy importantes, en el
aula inversa asumen roles menos visibles.
En cualquier caso es importante terminar destacando, una vez más, que no se trata de tecnología
(ni siquiera digital), se trata de un enfoque que se
puede utilizar para incrementar la profundidad y
amplitud del aprendizaje, que puede responsabilizar más al alumno de aquello de lo que es el único
protagonista: su aprendizaje, al tiempo que exigirá
de los profesores una auténtica y profunda dedicación «necesaria» al asesoramiento académico de
sus aprendices. Un enfoque, en suma, que facilitará
el desarrollo de competencias que mejorarán la preparación de los alumnos para el mundo del trabajo,
en ocasiones incluso para aquellas profesiones que
todavía no existen.
—Fuera de clase. El estudiante
comprueba su
conocimiento y
extiende su aprendizaje. El flipped
learning ayuda a
asimilar mejor la
información, comprenderla, ponerla
en práctica y contextualizarla en el
mundo real.
Nt
Para saber más
Talento y Educación (javiertouron.es)
••Blog
The Flipped Classroom (theflippedclassroom.es)
Flipped Classroom: cómo convertir la
•The
escuela en un espacio de aprendizaje (e-book
Digital-Text)
The Flipped Learning Net (flippedlearning.org)
Flipped Professional Development (flippedpd.org)
••
primavera 2015 Nuestro Tiempo —33
Descargar