2 mil 500

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12a
Zócalo Saltillo Miércoles 19 de mayo de 2010
Especial
Riqueza del Golfo
A la deriva por crudo actividad pesquera
en riesgo de muerte
Fotos: Zócalo | AP
El sector pesquero se ha visto afectado con el derrame de petróleo que amenaza con extenderse a costas de México.
Científicos alertan
que la fuga en
costas de EU se
perfila como una
tragedia ecológica
EL UNIVERSAL
Zócalo | México
“
Huele a químicos. El aire
se respira pesado. Es muy
deprimente lo que estamos
viendo”. Con estas frases,
la bióloga marina Regan Nelson
describe la atmósfera que reina en
esta comunidad que mira al Golfo
de México, una de las primeras
afectadas por el derrame de hidrocarburos que desde hace casi un
mes tiene a Estados Unidos sumido
en lo que se encamina a ser uno de
los más grandes desastres ecológicos del planeta.
Nelson forma parte del equipo
de expertos que la organización
estadounidense Natural Resources
Defense Council (NRDC) envió a
la zona afectada por el derrame
que comenzó el pasado 20 de abril
con una explosión en la plataforma
Deepwater Horizon, perteneciente
a la empresa Transocean y concesionada a la British Petroleum
para extraer petróleo en aguas
profundas del Golfo de México.
Desde hace 28 días, el pozo –localizado a una profundidad de mil 500
metros y a 67 kilómetros de la costa de Louisiana– derrama más de 5
mil barriles diarios de petróleo, de
acuerdo con cálculos de la Guardia
Costera de EU. Científicos y ecologistas advierten que la cantidad podría ser hasta 10 veces mayor.
La emergencia que se vive en
Louisiana ha traído a la mente de
muchos el derrame que en 1979
presentó el Ixtoc-1, localizado
frente a Campeche. Por el flujo de
las corrientes marinas, gran parte
del petróleo vertido fue a dar hasta
las costas de Texas. Ese pozo vertió al mar cerca de 20 mil barriles
de petróleo al día, durante poco
más de nueve meses.
Esta cifra lo colocó como el peor
desastre en la historia del Golfo de
México, un deshonroso título que
podría perder si en los próximos
días no se controla el pozo.
Primero ‘Katrina’,
ahora el petróleo
Venice Lousiana basa su economía,
principalmente, en la explotación
El pasado 22 de abril una explosión en la plataforma petrolera ocasionó el
derrame de crudo que pone en riesgo la riqueza del Golfo de México.
Entérate…
2personas
mil
500
están dispuestas a
participar como voluntarias
en las labores de limpieza
y recuperación del Golfo de
México.
petrolera, la pesca y el turismo. En
los últimos años ha tenido que lidiar con desastres de gran magnitud. En 2005, sufrió los efectos del
huracán “Katrina”.
La gente de la comunidad
–cuenta Solomon– se siente a la deriva. “Ellos dicen que cuando llega
un huracán saben qué pasa, saben
que la pesca revivirá. Pero con
esto, quién sabe cuándo saldrán a
pescar; si avanza el petróleo, quizá
nunca se recupere la pesca”.
John Day, de la Universidad Estatal de Louisiana y uno de los expertos en el ecosistema costero de
Estados Unidos, comenta que si el
hidrocarburo llega al delta del río
Mississippi de inmediato “mataría
a los humedales que no tienen una
profundidad mayor de dos metros;
sería muy difícil limpiarlos”.
En la costa de Louisiana están
los humedales “más extensos e
importantes de Estados Unidos,
ya que su vegetación contribuye
a la productividad natural de las
pesquerías costeras como pargos,
huachinangos, róbalos, ostiones,
camarones, jaibas, entre otros”.
Gracias a estos humedales, el
estado de Louisiana tiene 80% de
todas las pesquerías costeras de Estados Unidos en el Golfo de México.
Por ahora, explica el investigador mexicano, la descarga de
agua dulce que llega del río Mississippi (20 mil metros cúbicos por
segundo) funciona como barrera y
evita que el petróleo llegue directamente a los humedales y playas
de Louisiana. Sin embargo, las corrientes del Golfo de México están
dispersando la mancha de petróleo
en dos ramas, una hacia la costa
norte de Texas y otra hacia Alabama y Florida.
La bióloga marina Regan Nelson, de la NRCD, recorrió en lancha parte del área afectada por el
derrame. Un grupo de delfines nadaba en medio de las aguas contaminadas por el hidrocarburo y por
los químicos dispersantes que se
están utilizando para “aminorar”
el impacto. “Nosotros, que estábamos en la lancha, comenzamos a
sentirnos enfermos. En la zona es
muy fuerte el olor a químicos, es
sofocante. Ahora, imagina cómo
afectará a los animales marinos y
al ecosistema”.
otro contaminante
La empresa British Petroleum utiliza dispersantes para contener
la mancha del petróleo. Hasta el
momento ha vertido alrededor de
un millón de litros de estos químicos. Adriana Quintero, directora
de La Onda Verde (rama latina de
la NRDC), explica que los disper-
santes tienen compuestos volátiles, por lo que pueden afectar a las
personas que trabajan en las labores de limpieza de la zona.
Además, tienen efectos tóxicos
en las plantas y animales que viven en las capas más profundas
del mar, como los pastos marinos
y arrecifes de coral. “No existen
estudios sobre cuál es su impacto
cuando se aplican en esta cantidad”.
Los dispersantes no hacen que
el petróleo desaparezca, sólo provocan que se rompan las partículas del crudo, se formen pequeños
grumos y sean más fáciles de digerir por microorganismos.
El científico español Manuel
Ferrer descifró el genoma de una
bacteria que se caracteriza por
“comer” petróleo. Se le pregunta
si estos microorganismos serían
útiles para esta emergencia.
El investigador español explica
que la ciencia aún está trabajando
para crear tecnología que permita
“diseñar nuevos microorganismos
que crezcan más rápido y sean capaces de asimilar más rápido los
hidrocarburos”.
Riqueza amenazada
Un reciente estudio, publicado en
el libro “Gulf of Mexico Origin,
Waters and Biota Volumen 2”, asegura que el Golfo de México tiene
un valor productivo de 124 mil
millones de dólares anuales, tanto para Estados Unidos como para
México, por actividades como la
extracción de petróleo, turismo y
pesca. Esta riqueza peligra, asegura Alejandro Yáñez-Arancibia, uno
de los autores de la investigación.
“La productividad de las costas, las pesquerías, el turismo y
la integridad ecológica del paisaje
dependen de la calidad y cantidad
de los valiosos hábitat críticos que
hoy están severamente amenazados por la contaminación que ambos países inducen hacia el mar, a
través de los ríos o por derrames
petroleros como lo fue el Ixtoc-1
y ahora el de British Petroleum”,
asegura el estudio.
Cualquier derrame de petróleo
en el Golfo de México, comenta
Yáñez-Arancibia, afecta directamente los bosques de manglar y
de cipreses de los humedales costeros, las desembocaduras de los
ríos y los arrecifes de coral. “Todos estos ecosistemas de aguas
poco profundas están interconectados, funcionan integradamente
y son muy vulnerables al impacto
ambiental del petróleo”.
Afectaciones…
» 28 días tiene el derrame en el
Golfo de México.
» 5 mil barriles diarios de
petróleo se están derramando.
» 10 veces mayor podría ser la
cantidad, revelan científicos.
Más contaminación
» La empresa British
Petroleum utiliza dispersantes
para contener la mancha. Hasta
el momento ha vertido cerca de
un millón de litros.
» La descarga de agua dulce que
llega del río Mississippi funciona
como barrera y evita que el crudo
llegue a humedales y playas de
Louisiana.
Para recordar…
» La emergencia que se vive en
Louisiana ha traído a la mente
de muchos el derrame que
en 1979 presentó el Ixtoc-1,
localizado frente a Campeche.
» Por el flujo de las corrientes
marinas, gran parte del petróleo
vertido fue a dar hasta las
costas de Texas. Ese pozo
vertió al mar cerca de 20 mil
barriles de petróleo al día,
durante poco más de nueve
meses.
En peligro humedales
» En la costa de Louisiana están
los humedales más extensos e
importantes de Estados Unidos,
ya que su vegetación contribuye
a la productividad natural de
las pesquerías costeras, como
pargos, huachinangos, róbalos,
ostiones, camarones, jaibas,
entre otros.
» Gracias a estos humedales,
el estado de Louisiana tiene
80% de todas las pesquerías
costeras de Estados Unidos en
el Golfo de México.
La amenaza…
» El Golfo de México tiene un
valor productivo de 124 mil
millones de dólares anuales,
tanto para Estados Unidos
como para México, por
actividades como la extracción
de petróleo, turismo y pesca.
Esta riqueza peligra, asegura
Alejandro Yáñez-Arancibia,
uno de los autores de la
investigación publicada en el
libro “Gulf of Mexico Origin,
Waters and Biota Volumen 2”.
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