la enfermedad como herramienta de crecimieto y autodescubrimiento

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LA ENFERMEDAD COMO HERRAMIENTA DE
CRECIMIETO Y AUTODESCUBRIMIENTO
Tras darle varias vueltas al posible proyecto, al final como tantas veces en
la vida la respuesta ha venido a mí. Recientemente he tenido una
oportunidad laboral muy atractiva y motivadora. Me han ofrecido hacer un
proyecto para una fundación de ayuda a enfermos de cáncer y también a
sus acompañantes.
Como ya he comentado en otras ocasiones, la enfermedad del cáncer ha
estado siempre muy presente en mi vida. En la familia de mi padre han
muerto los diez hermanos por esta enfermedad, a excepción de uno que lo
hizo por accidente. Incluso una prima ha muerto por lo mismo muy joven.
En este tiempo me ha tocado ser cuidadora directa en dos ocasiones: uno
con una hermana de mi padre que no tenía hijos y la invité a vivir en el
hotel donde trabajaba y con la ayuda de una enfermera durante 8 horas al
día me hice cargo de ella. Y mas tarde con mi padre que tras varios
cánceres estuvimos viviendo en la clínica universitaria de Pamplona por un
espacio de 6 meses hasta que el murió, hace ya 8 años. En ese tiempo, me
operaron a mí por segunda vez en la misma clínica, un mes antes de que el
falleciera…con lo cual estuvimos ingresados en la misma clínica pero en
distintas plantas durante un tiempo. Esta experiencia vital, junto con la mía
propia en el desarrollo y proceso de mi propia enfermedad, han hecho que
interese de manera particular mi propia experiencia en este proyecto.
Para nada creo, que solo la propia experiencia le haga a uno tener la
potestad de entender una situación, pero si creo que la experiencia vital
ayuda en el entendimiento, comprensión y empatía de forma mas sencilla
ante una situación compleja.
El caso es que este proyecto me resulta apasionante, tanto en la forma que
le quiero dar como en el contenido…siento que es una forma de ordenar
mis ideas, de aunar mis criterios y sobre todo de indagar y profundizar en
algo que estoy segura nunca hubiera elegido vivir, pero una vez que me ha
tocado y haciendo referencia al título de mi proyecto, siento que me ha
ayudado en mi propio crecimiento personal.
Así que tras esta breve introducción voy a dar paso al planteamiento de mi
proyecto de investigación.
En primer lugar quiero destacar los principios en los que todo este trabajo
se va a apoyar, creo que es una forma de entender este estudio de forma
clara y sencilla. Enfatizo estas dos palabras, porque no podemos olvidar
que este proyecto va dirigido a enfermos de cáncer y sus cuidadores,
situaciones ambas complejas y muy dolorosas…que ha su vez, mueven el
cuerpo dolor y las emociones del mas centrado. También recordar que esto
conlleva un estrés y un sufrimiento que no deja en buen estado nuestra
capacidad de entendimiento y comprensión ante las cosas. Por ello,
entiendo que es importante la claridad y simplicidad a la hora de llegar al
corazón y a la mente del enfermo y del cuidador ya que en cualquier
proceso de enfermedad y de sufrimiento extremo nuestra capacidad de
comprensión se ve tocada.
Los principios son los siguientes:
- ORGANICIDAD:
Este concepto parte de la idea de que todo sistema u organismo viviente,
por lo tanto las personas, familias, sociedades como organismo que
son... son creativos y capaces de auto-organizarse de forma cada vez
más eficiente. En este sentido la labor del Couch es simplemente apoyar
ese proceso que quiere ocurrir en la persona asistida. Confiando en los
recursos internos y de autosanación de esa persona, sin imponer ninguna
agenda de objetivos en el proceso.
Consideramos que el cambio ocurre de dentro hacia fuera, nosotros
simplemente apoyamos ese proceso. Esto también hace que la persona
vaya ganando en recursos internos para enfrentar las situaciones de la vida
en las que antes solamente actuaba con el piloto automático.
Por supuesto, daremos las indicaciones pertinentes cuando se trata de
aplicar técnicas corporales o psicológicas que vayan preparando el terreno
y vayan cambiando condiciones hacia una mayor consciencia de uno
mismo.
Todo esto siempre teniendo en cuenta que, utilizando un símil físico y
orgánico, cuando un hueso se ha roto, el médico puede colocar una
escayola para facilitar el proceso pero el hueso realmente se cura y se
repara por sí mismo.
- MINDFULNESS:
Traducido como ATENCIÓN PLENA, es un término que tiene una larga
historia en las tradiciones meditativas, concretamente es un término
budista. En la actualidad su importancia y eficacia en los procesos de
cambio, de aprendizaje, en la psicoterapia y en el tratamiento del estrés
postraumático esta apoyado por cantidad de investigaciones científicas.
Se trata de una actitud de atención al momento presente, sin juicio, sin
valoración de lo que está ocurriendo.
Se trata de no querer cambiar nada, simplemente darse cuenta de la
experiencia que se está teniendo, en este momento. Es un cambio de
atención desde el exterior hacia el interior, permitiendo que las cosas
sean tal cual son en este momento.
Deliberadamente decidimos prestar atención al momento presente, sin
interferir en lo que está ocurriendo. Se trata de una actitud receptiva en la
que tratamos de simplemente ser en lugar de hacer.
En la medida que esta actitud se entrena, gran parte del sufrimiento se
disipa. Poco a poco desaparecen las resistencias a lo que es, a lo
desagradable, a las emociones como el miedo, el enfado, la vergüenza,
incluso el dolor. Puede que todo esto siga ahí pero si nos libramos de las
resistencias nos habremos quitado de encima una gran parte de la lucha, de
las tensiones internas, en definitiva del sufrimiento.
Esta aceptación de cada momento nos proporciona una gran herramienta
para gestionar nuestros estados internos incómodos ya que si nos resistimos
a ellos, toman mayor fuerza e importancia en nuestro interior.
- NO VIOLENCIA:
Este principio también forma parte de prácticamente todas las tradiciones
espirituales del mundo. Especialmente en el Yoga, AHIMSA (no violencia)
es el primer precepto de relación con uno mismo y con los demás.
Consideramos que en terapia, si se usa la violencia obtendremos
resistencia. Esto puede tener aspectos muy sutiles en el desarrollo de la
terapia.
En los aspectos puramente mecánicos y físicos de las terapias aquí
aplicadas, por supuesto puede haber recomendaciones claras intentando que
haya una comprensión teórica de la importancia de realizarlo así.
Hay que tenerlo en cuenta y tener mucha cautela, porque cuando
suponemos que sabemos lo que es mejor para la otra persona, sabemos que
es lo que no funciona es muy fácil establecer una dinámica en la que
podríamos intentar imponer algo. Esto puede resultar intrusivo y violento, o
no respetuoso en algún nivel. Todo esto puede hacer que aumenten las
"defensas" y las "resistencias" al proceso.
"El simple hecho de querer que algo cambie de un plumazo en otra
persona o en nosotros mismos es una forma de violencia"
Nosotros proveemos el espacio en el que la persona se explore, explore su
postura, sus gestos, sus hábitos de relacionarse con lo que surge en su
interior, con las situaciones, las personas... Sin querer cambiar nada,
aceptando que hay un proceso que quiere ocurrir, simplemente
apoyando ese proceso que surge desde la propia persona, no desde
nuestros conocimientos u opiniones. En ese explorarse aparecerán nuevas
posibilidades y experiencias que libremente exploradas darán lugar a una
mayor consciencia y una mayor libertad de elección. Es en esta libertad
donde reside el cambio y nosotros simplemente apoyamos esa libertad.
- PRESENCIA AMOROSA:
Como consecuencia de los anteriores, la Presencia Amorosa resulta ser la
actitud del cuidador hacia la persona que tiene en frente. Por supuesto esta
actitud se puede practicar en cualquier tipo de relación.
Es una actitud que implica una total atención y disponibilidad hacia la
persona que tenemos en frente. Implica aceptación de la persona que
tenemos en frente tal y como es, sin juicio, sin presente y ser compasivo
sin querer cambiar nada.
Por lo tanto sería, una capacidad de estar presente y ser compasivo.
Además de esto, el foco de la atención debe situarse preferentemente en
algún aspecto de la persona que tenemos en frente que nos inspira, que
nos nutra en algún sentido.
Buscamos algo que haga un privilegio estar con esa persona, al
contrario que en las terapias tradicionales en las que estamos buscando lo
que creemos que no funciona.
Esta actitud, consciente o inconscientemente, es percibida por la persona,
por medio de lo que los científicos han llamado Resonancia Límbica. Esta
actitud crea un ambiente de seguridad, de sentirse aceptada, valorada... todo
esto hace que baje muchísimo el nivel de defensas y que el inconsciente
aflore con mucha más claridad y rapidez.
Se trata de crear un ambiente seguro, si no hay seguridad siempre va a
haber protección, defensas, tensión en definitiva.
Con todos estos principios, si se cumplen, nos aseguramos el crear ese
ambiente seguro donde la aplicación de cualquier tipo de técnica va a ser
mucho más efectiva.
- UNIDAD CUERPO-MENTE:
Esto es algo ya ampliamente admitido por la comunidad científica. Lo que
es muy importante para nosotros es que aspectos mentales como los
pensamientos, las memorias y las creencias afectan a cómo funciona
nuestro cuerpo, a la forma de nuestra postura, a nuestros gestos, a los
ritmos biológicos (respiración/frecuencia cardíaca) y al funcionamiento
orgánico.
Por ejemplo, una creencia de que "el mundo es un lugar peligroso" da lugar
a una activación continua del sistema de ataque/huida, generando
adrenalina, aumentando la frecuencia respiratoria y cardíaca y la tensión
muscular. Todo esto tiene a la larga unas consecuencias importantes y
nefastas para nuestro sistema biológico.
Todo esto generalmente actúa totalmente fuera de nuestra consciencia, es
decir actúa en piloto automático sin que podamos darnos cuenta. A través
del Mindfulness y las diversas técnicas podemos ir desde lo físico a
descubrir qué está pasando mentalmente o viceversa, ver todas esas
creencias inconscientes cómo están afectando a nuestro cuerpo.
- HUMOR:
Siempre englobado dentro de los anteriores, sobre todo el de No-Violencia.
Intentando buscar el lado divertido de la vida. Intentando a través del
humor aligerar un poco las cargas cotidianas.
Teniendo en cuenta los beneficios físicos de la risa. Suelta el diafragma, se
respira mejor, mejora el sistema inmunitario.
Siempre que se pueda y la situación lo permita, unas risas ayudarán al
proceso. Es impresionante como la capacidad de reírse uno de si mismo y
de una situación por dolorosa que sea lee resta importancia y la hace mas
cercana, dando normalidad así a cosas tan dolorosas como los cambios
físicos tan duros consecuencia de la quicio y la radio como la caída del
pelo, la pérdida de las cejas o el hinchazón en caso de tomar cortisona, muy
común también en esta enfermedad…
A continuación, voy a hacer un pequeño esquema a modo de entendimiento
síntesis de mi proyecto.
Siempre desde el enfoque de los principios ya explicados anteriormente,
voy a explicar el proceso natural de esta enfermedad desde el punto de vista
afectivo y humano:
1_ ACEPTACIÓN DE LA ENFERMEDAD
2_ POSTURA ANTE LA ENFERMEDAD
3_ OPORTUNIDAD DE CRECIMIENTO PERSONAL
4_ACEPTACIÓN DE LOS CAMBIOS FÍSICOS Y LIMITACIONES
5_MIEDO A LA MUERTE…A LO DESCONOCIDO
6_ AGRADECIMIENTO, GENEROSIDAD Y ESPACIO AL
CUIDADOR
Una vez hecho este pequeño esquema para facilitar el entendimiento del
proceso, voy a empezar a desarrollar los diferentes apartados:
1_ ACEPTACIÓN DE LA ENFERMEDAD
Todos en algún momento nos hemos puesto en la situación de tener que
escuchar una noticia difícil de encajar como puede ser una enfermedad o en
este caso un Cáncer. La sola palabra nos aterra, porque parece que va unida
a la palabra muerte…cosa que hoy en día, y dependiendo del tipo de tumor
tiene poco que ver con la realidad.
Cuando una persona recibe esta noticia, nuestra mente empieza a
trabajar…a llenarse de miedos, de preguntas sin respuesta, de
quejas…aparece un número enorme de emociones de miedo, de rabia, de
inseguridad, de impotencia, de ira, de pena, de ansiedad…cualquiera de
estas sensaciones es natural y hay que dejarlas estar…sin culpas, sin
remordimientos…porque cualquier pensamiento es natural, cualquier
emoción es sana y ¿por qué no?, sentir que es injusto que es siempre un
mal momento para recibir esta noticia…bien porque estás en un momento
de tu vida en el que no puedes mas, o por el contrario porque has llegado a
ese punto de equilibrio en el que la vida te resulta fácil y al fin sientes que
eres feliz y te parece injusto que algo así te pase a ti y en este momento…
Lo más sano en este proceso es dejarse sentir cada emoción, cada miedo,
cada inseguridad, cada sentimiento: el miedo, la impotencia, la ira, la culpa,
la rabia…todos ellos son naturales y bienvenidos en esta difícil
situación…y ninguno de ellos ha de hacernos sentir culpables o malas
personas. No creo que en la vida haya que ejemplificar a nadie… porque
eso hace al resto sentirse como que no están a la altura, y nunca hay que
olvidar que ante la enfermedad hay un proceso natural de negación, de
miedo e incluso en algunos casos de terror…
y esto NUNCA nos hace ser mas ni menos que nadie, porque seguro que
todos aquellos a los que admiramos de cómo se han enfrentado al cáncer o
a cualquier enfermedad han pasado por la mayoría de nuestras emociones.
Tampoco hay que pensar que superar la enfermedad nos hace ser mas o
menos válidos ante la vida, no tenemos que olvidar que la vida es un
camino mas o menos corto que inevitablemente acaba el la muerte. Y si, es
cierto que nuestra actitud nos puede hacer superar momentos de extrema
gravedad, pero que muchos otros con una actitud positiva, amable y
generosa no han podido superar el cáncer o cualquier enfermedad terminal
porque simplemente, este era su momento. Por ello, la humildad ante la
enfermedad va a ser una herramienta más para tomar la actitud adecuada
para superarla y posteriormente enfrentarse a la vida.
Este poema de Rumi, creo que sintetiza de forma muy hermosa lo que en
este primer punto quiero destacar.
Habla de la emociones, todas ellas naturales…de la importancia de no
avergonzarnos de ninguna de ellas y de no sentirnos culpables por ellas. Se
trata de darlas la bienvenida a nuestra vida y de esta forma natural se
disipan y se van…solo al darlas importancia la emoción crece pudiendo
generarnos así un gran sufrimiento…
La Casa de Huéspedes (Rumi)
El ser humano es similar a
una casa de huéspedes.
Cada día llega alguien nuevo
a su puerta: una alegría, una
decepción, algo difícil o
doloroso se presentarán
como visitantes inesperados.
Dales la bienvenida y
acógelos a todos, incluso si
es una muchedumbre de
preocupaciones la que vacía
tu casa de sus muebles. Trata
a cada huésped
honorablemente, ya que
podría estar vaciándote para
una nueva delicia.
Ve a la puerta de entrada y recibe con una sonrisa al
pensamiento oscuro, a la vergüenza, a la malicia, e
invítales a pasar.
Sé agradecido con cualquiera que venga, porque
cada uno ha sido enviado como guardián del Más
Allá.
Ve a la puerta de entrada y recibe con una sonrisa al
pensamiento oscuro, a la vergüenza, a la malicia, e
invítales a pasar.
RUMI
2_POSTURA ANTE LA ENFERMEDAD
En este caso, me voy a ceñir a los tres casos en grandes rasgos que me ha
tocado vivir, bien como acompañante o bien como enferma. También es
algo de lo que he hablado en numerosas ocasiones con el Doctor Ramón
Angós, jefe de digestivo de la clínica universitaria de Pamplona.
Aprovecho para compartir con vosotros que de manera personal mi
personaje en el largo periodo de tiempo de mi enfermedad no fue el mas
sano, pero con el tiempo he ido acercándome al que considero mas
adecuado…
1-Hablando para que nos entendamos y sin decorar las palabras, el primer
personaje o actitud ante la enfermedad es el de “pobre de mi” o mártir. Es
esa actitud en la vida, ante cualquier cosa en la que nuestro ego se cree que
todas las desgracias le ocurren a él, como si uno así de manera individual
fuera tan importante que el universo al completo conspirase contra él…y
no, siento deciros que la vida no es así, no es cuestión de merecer o no, de
justicia o injusticia, o de que el mundo esté confabulado contra
nosotros…es mucho mas sencillo que todo eso, simplemente y como dice
Eckhart Tolle “LO QUE ES, ES” y punto. Con solo esta afirmación creo
que es suficiente para darnos cuenta de que la actitud de pobre de mí nos
ofrece un sufrimiento innecesario fruto de nuestro propio ego…para nada
es algo real. También, el enfermo ha de ponerse en el lugar de sus
familiares y acompañantes, y crear un ambiente de gratitud, empatía y
generosidad hacia los que están en estos duros momentos a nuestro lado.
Esto, facilita de manera asombrosa el proceso de sanación y sobre todo de
vivir el “AHORA”, de una forma sana y generosa tanto hacia uno mismo
como hacia nuestros acompañantes…
2-Luego está el otro extremo podríamos decir, que es el de la “excesiva
generosidad, el de siempre estoy bien, el de no pasa nada, el de no tengo
ningún miedo, el de tu vete, tomate tu tiempo que a mi no me hace falta
nada…” Como ya os habréis dado cuenta esto tampoco es natural, es una
postura hecha desde la carencia, desde el miedo al rechazo, a no ser querido
si molesta, sin no me porto bien…este claramente es la postura que yo
tomé ante mi enfermedad, la cual me hizo a menudo sentirme muy sola e
incluso poco querida y cuidada, cuando yo misma alejaba a las personas de
mi lado por no molestar, por no cansarlas…Esta postura hace mucho mas
fácil la vida al cuidador, pero el enfermo que es el que lleva la carga y el
sufrimiento de la enfermedad al final, se carga con un elemento nuevo de
enorme sufrimiento como es la soledad.
También, quiero dejar claro que esto no ocurre en todos los caso, gracias a
Dios, porque en la mayoría de los casos esta actitud se entiende por parte
de los familiares y cuidadores como una actitud de enorme generosidad y
como querer evitar el sufrimiento del otro, por ello no se alejan sino que la
convivencia se hace muy grata y fácil.
3-Y por última la forma mas sana, tanto para el enfermo como para el
acompañante. Es aquella que el enfermo, una vez asimilada la enfermedad
toma desde la presencia amorosa y la consciencia. Esto implica la
capacidad para expresar de forma honesta los sentimientos, los miedos, las
emociones poniéndolas voz a través de las palabras de forma sana y
honesta. Implica el pedir ayuda, atención plena y empatía dando todo ello
de forma simultánea al cuidador…digamos que se tata de una simbiosis tal
que ambos salen beneficiados, tanto el enfermo como el cuidador, ya que
no debemos olvidar que el acompañante es una persona cercana a nosotros
que nos ama, y también tiene sus miedos, inquietudes e inseguridades tanto
ante nuestra enfermedad como al saber si está haciendo bien las cosas…por
ello necesita conocer nuestras emociones, nuestras inquietudes y lo que
demandamos de él/ella siempre desde la presencia amorosa y el no juicio
hacia nuestra persona. No olvidemos la necesidad por parte del cuidador de
sentir nuestra unión y nuestra gratitud...ya que desde esta UNION y esta
gratitud le damos fuerza para seguir a nuestro lado sin perder la motivación
y las ganas de luchar como si fuéramos uno solo.
3_ OPORTUNIDAD DE CRECIMIENTO PERSONAL
En este caso tanto al enfermo como al cuidador, se les abre una puerta al
autodescubrimiento personal, a la consciencia real de nuestro propio ser.
Una vez aceptada la enfermedad y tras la toma de conciencia y
responsabilidad de la misma tanto el enfermo como el cuidador tienen
frente a ellos una posibilidad enorme de crecimiento personal…quiero
dejar claro, que la enfermedad es un proceso de la vida que todos
evitaríamos si pudiéramos y decir lo contrario es no ser honesto con uno
mismo. No obstante una vez que aparece esta situación tenemos la opción
de no aprender nada de ella, o bien hacer un recorrido personal de
autodescubrimiento y consciencia enorme, que sin lugar a duda nos
ayudará a vivir de forma más presente, consciente y agradecida el resto de
nuestra vida.
En un proceso de enfermedad la mente nos puede jugar malas pasadas ya
que nuestro ego necesita retroalimentarse para sentirse importante. Por ello,
el ejercicio de presencia amorosa, de vivir el ahora, intentando no proyectar
las diferentes posibilidades que se nos plantean, nos va a dar un poder de
presencia y de consciencia que vamos a llevar con nosotros el resto de
nuestra vida…
También es una oportunidad preciosa para hacer un balance consciente de
nuestra vida, de nuestro camino elegido, de lo que realmente es importante
y de aquello que nos lleva al sufrimiento innecesario…es un momento
único para ser honestos con nosotros mismos y acercarnos a nuestro ser
real, a nuestro verdadero “YO”.
Probablemente, desarrollemos cualidades ya presentes en nosotros aunque
quizá no lo suficientemente actualizadas como la empatía, la compasión y
el perdón. Hablo de empatía porque la enfermedad es una forma de
vulnerabilidad enorme en el ser humano, y desde esta perspectiva de verte
desnudo, sin caretas, sin personajes uno es capaz de ponerse en el lugar del
otro de forma plena, amorosa con absoluta presencia…ya que no es
momento de disfraces, ni de falsas modestias, por ello nuestro ser real
florece dejando que nuestro ego pierde fuerza, porque nos mostramos
vulnerables, tal cual somos…
También he observado que es un buen momento para la compasión, esa que
empieza por la propia y sigue con la del otro. Y siempre en cualquier
proceso de compasión sincera, conlleva en si comprensión, entendimiento,
no juicio y con ello de forma natural nace el perdón, tanto a uno mismo
como a los demás. Y a estas alturas todos sabemos que el perdón lleva
implícito un poder de sanación enorme para la mente y con ello para
nuestro propio cuerpo. No olvidemos el principio de UNIDAD: CuerpoMente
Y como no la gratitud, es difícil encontrar un enfermo que en un proceso de
enfermedad largo y siempre teniendo e cuenta que sus actitudes mentales se
mantengan sanas, que no nazca en él, un sentimientote de agradecimiento
enorme tanto a sus cuidadores como a su médico. Uno tiene la sensación de
que cada nuevo “AHORA”, es un poco gracias a sus cuidados, amor y
atenciones…y así, la atención plena que se nos dedica en estos momentos
de enfermedad son energía directa para nuestras células, el amor que
sentimos y la generosidad nos llenan de fuerzas para luchar contra la
enfermedad y contra nuestros propios miedos…
A continuación voy explicar la importancia de un acompañante
presente, amoroso y que acepta al enfermo tal cual es.
Lo primero que tendríamos que tener en cuenta sobre esto es que el
funcionamiento del Sistema Inmunitario está íntimamente ligado al del
Sistema Nervioso.
Cuando la parte Sistema Nervioso Simpático está permanentemente
activado, es decir está en un estado de alerta constante, esto afecta
deteriorando el Sistema Inmunitario. Por lo tanto nuestro sistema de
defensa y de recuperación ante las enfermedades empeora su
funcionamiento. Esto ocurre cuando estamos sometidos a un estrés
constante, lo cual también puede dispararse por la situación de ansiedad
creada por la enfermedad o por cualquier creencia inconsciente que
suponga una amenaza (ej: “Alguien puede hacerme daño”, “El mundo es
un lugar peligroso”, “Hay que luchar continuamente”)
Ultimas investigaciones sobre el sistema nervioso (Teoría Polivagal de
Stephen Porges), revelan que la parte relajante, el Sistema Nervioso
Parasimpático tiene varias formas de activarse, en varios niveles. Esta parte
del Sistema Nervioso es la que se activa cuando estamos descansando,
cuando tenemos una sensación de seguridad, cuando estamos en un
ambiente predecible y que lo percibimos sin peligro. Todo esto tiene la
capacidad de regenerar y potenciar nuestro Sistema Inmunitario.
Lo que más nos interesa de estos nuevos descubrimientos es que hay un
circuito del Sistema Nervioso Parasimpático (Relajante) que se activa con
el “contacto social”. Es decir cuando alguien por medio de su lenguaje
gestual, su mirada, sus gestos faciales, su tono de voz, su escucha (que
también moviliza ciertos músculos faciales), nos hace sentir que estamos
seguros, que somos aceptados, que estamos acompañados…
Aquí reside la importancia de educar a los acompañantes a que haya
momentos de verdadera presencia, atención sin juicio, escucha activa…
Esto puede tener un efecto realmente beneficioso en la recuperación del
enfermo o incluso de la prevención de enfermedades. Y en la posible
situación de irreversibilidad de la enfermedad la sensación de estar
acompañado puede ser de gran ayuda para que el tránsito que va a tener
lugar se realice en la mayor tranquilidad posible.
4_ ACEPTACION DE LOS CAMBIOS FISICOS Y
LIMITACIONES
Esta es una parte muy dura en muchas enfermedades, el no llegar a
reconocerte ante el espejo, efectos secundarios tales como la caída del
cabello, las cejas, las uñas…la pérdida incontrolada de peso o bien el
hinchazón debido a medicaciones como la cortisona. La torpeza en los
movimientos o incluso la inmovilidad temporal…todos ellos y algunos
otros dependiendo de la enfermedad nos hacen que la enfermedad esté
presente incluso en nuestro propio aspecto. Para ello, y entiendo que con
enorme esfuerzo es muy sano vivirlo desde la presencia, desde el darnos
cuenta de que es algo temporal, parte natural de un proceso de enfermedad
físico que pasará…para ello la famosa frase de “ESTO TAMBIÉN
PASARÁ…”, nos puede ayudar de forma importante.
También el sentido del humor, aunque en este caso parezca un poco
“macabro”, es sanísimo en estos momentos, ¿por qué no?, en un proceso de
desarrollo personal y crecimiento nos podemos sorprender con todas las
herramientas que tenemos dentro de nosotros para afrontar cualquier
problema. Cuando dejamos de lado al “EGO”, que es el que nos juega la
mala pasada del que dirán, de la necesidad imperiosa de estar bellos
siempre, incluso en un proceso de enfermedad….y que incluso a veces nos
impide envejecer de forma sana y natural, solo entonces descubrimos en
nosotros la capacidad de reírnos de nosotros mismos, de nuestra
circunstancia e incluso de compartir esta risa tan sana con nuestro
acompañante. Es una forma sana y preciosa de quitar poder a la mente para
dejar aflorar nuestro verdadero ser…como vemos estos cambios físicos
pueden ser también una herramienta para nuestro propio crecimiento
personal.
5_MIEDO A LA MUERTE Y A LO DESCONOCIDO
El miedo a la muerte es algo tan natural que incluso mucha gente no es
capaz de poner voz a las emociones que esta palabra les despierta. Es un
miedo natural ya que todo lo desconocido implica cierto temor…también
es curioso como la muerte no tiene la misma interpretación en las
diferentes religiones. El denominador común es que siempre hay un mas
allá, pero tanto la forma como la fe nos lleva a diferentes
interpretaciones…
Todas tienen en común la toma de consciencia de que la vida es un proceso
más o menos largo que siempre acaba en la muerte, y aún sabiendo eso
parece que nunca estamos preparados para ella. Aquí es donde el juego de
nuestro ego entra en escena, quizá porque pensamos que la vida como tal
carece de sentido si nosotros no formamos parte de ella, quizá por sentirnos
imprescindibles para nuestros seres queridos…hay muchos “quizás”, pero
una sola cosa clara que nacemos para morir y que pese a ello normalmente
somos incapaces de desapegarnos de la vida.
Esta es una tarea compleja que todos tendríamos que ser capaces de realizar
a lo largo de nuestro proceso de vida: el desapego de lo material, el
desapego del cuerpo y por último el desapego de nuestros seres
queridos…en este proceso de enfermedad, también es una oportunidad para
enfrentarnos a esta posible situación no solo para el momento presente sino
para nuestro momento real, cuando nos llegue…
6_ AGRADECIMIENTO, GENEROSIDAD Y ESPACIO AL
CUIDADOR
No podemos olvidar la importancia de nuestro acompañante/es en este duro
proceso de la enfermedad. El acompañante también tiene sus miedos,
anhelos e inquietudes ante nuestra enfermedad y su papel en esta situación.
Por ello, es importante que el enfermo cree una actitud de empatía y
entendimiento hacia su persona.
Considero así la importancia de que el enfermo también se haga cargo de
su situación, que le preste atención y amor ante sus necesidades…
Para el acompañante es muy importante la gratitud del enfermo, el solo
hecho de dar la gracias, de valorar su compañía, su tiempo, su dedicación y
su enorme amor dan al acompañante la energía y la fuerza suficiente para
permanecer a nuestro lado en una actitud de presencia amorosa, de empatía,
generosidad y no juicio, imposible de tener sin este vínculo entre ambos de
gratitud, amor y comprensión…
También es importante el darle espacios para el desarrollo de su propia
vida de forma individual…estos espacios van a ser sanos para ambos, van a
nutrir la relación de respeto y amor y sobre todo el acompañante se va a
sentir libre y no juzgado por parte del enfermo.
Esta libertad va a traer aire fresco a la relación, nuevas conversaciones y el
cuidador se va a sentir escuchado y valorado al compartir sus experiencias,
vivencias e inquietudes mas allá del proceso común de la enfermedad.
Considero muy bello e importante la toma de consciencia por ambas
partes de las necesidades del otro, tanto por parte del cuidador como del
enfermo…
El hecho de crear espacios entre ambos va a nutrir la relación de
comprensión, empatía y honestidad por ambas partes. La empatía por
ambas partes va a hacer que el cuidador no sienta culpa en estos espacios y
se sienta entendido y no juzgado por pare del enfermo. De igual modo, el
cuidador a de entender el tiempo y los momentos del enfermo, sus cambios
de humor y sus miedos…este al sentirse no juzgado va a demostrar su
vulnerabilidad de forma sana y humilde todo ello fundamental en un
proceso de sanación Cuerpo-Mente.
Quiero terminar destacando algunos aspectos de los principios a los
que me he referido al comienzo aplicados a la relación acompañanteenfermo.
1_ Presencia amorosa, por ambas partes, la importancia de sentirse
escuchado y valorado desde el amor y la atención plena (mindfulness).
2_Principio de organicidad, las cosas siempre se solucionan de forma
natural por si mismas, confiando y creando el tiempo y el espacio necesario
para su desarrollo y su posible solución. Es un acto de fe, en nuestro ser
real, en ese Dios que está en cada uno de nosotros y solo desde el silencio y
la presencia podemos llegar a él. La solución de las cosas siempre está
dentro de nosotros mismos, solo hay que “VER”, desde la consciencia para
llegar a ella.
3_ Unidad Cuerpo-Mente, esto es algo ya ampliamente admitido por
la comunidad científica. A través del Mindfulness y las diversas técnicas
podemos ir desde lo físico a descubrir qué está pasando mentalmente o
viceversa, ver todas esas creencias inconscientes cómo están afectando
a nuestro cuerpo.
No olvidemos que la enfermedad en muchos casos es solo una llamada de
atención para darnos cuenta de que algo está fallando en nuestra mente,
para ello la mente provoca estados de enfermedad para tomar consciencia
de que algo está pasando y darnos así el tiempo y el espacio necesario para
profundizar en nosotros mismos y con ello sanar…
4_ Principio de no juicio, tanto en el caso del enfermo como del
cuidador el no sentirse juzgado por el otro, le hace enfrentarse a la
situación con libertad, de forma sana y sin culpas. Por ello, ambos han de
practicar la empatía y entender al otro…por ello el enfermo ha de
comprender el espacio necesario del cuidador para su propia vida personal,
ha de saber escuchar al cuidador con el mismo amor y presencia que recibe
de su parte. Y a su vez el cuidador ha de entender que la enfermedad crea
miedo, inseguridades, dolor físico, ansiedad…que hace que su carácter
varíe y oscile de forma notable.
De modo que el no sentirse juzgados, el crear espacios sanos entre ambos
y el ponerse en el lugar del otro van a crear una simbiosis fundamental
para el desarrollo, crecimiento y bienestar de ambos…
5_ El sentido del humor, es la forma mas inteligente de calmar un
poco las aguas…es una forma natural de restarle importancia a la
enfermedad, a la situación en sí e incluso robarle importancia a nuestro
propio ego, no permitiéndole recrearse en la desgracia cosa que le encanta
porque le hace sentir importante.
Reírse de la vida, de uno mismo e incluso de nuestro propio sufrimiento es
una herramienta muy valiosa que todos debemos de practicar.
En el momento que encuentras la suficiente humildad dentro de ti, para
reírte de tus limitaciones, de tus desgracias, de tus problemas e incluso de
tus cuernos!!! es cuando empiezas a encontrar en ti esa paz que solo se da
cuando el que dirán deja de tener importancia,
solo entonces desde la humildad, desde el amor y la vulnerabilidad
encontramos nuestro verdadero yo!!
Quiero terminar este curso dando las gracias a todos por desnudar vuestros
pensamientos, vuestras emociones y por hacerlo de manera tan
generosa…aprovecho también para disculparme porque últimamente no he
sido capaz de leer la mayoría de vuestros trabajos cosa que hasta abril hacía
casi siempre, pero la verdad es que he acusado que no hubiera una parada
en verano y me disculpo por haber perdido cierta motivación en el curso.
Os mando un abrazo enorme a todos y os deseo que en este tiempo de
reflexión y crecimiento individual que se nos presenta hasta enero
aprovechemos para encontrar esa paz que todos anhelamos en nuestras
vidas.
Con todo mi cariño y mis mejores deseos de corazón,
Sofía
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