i ^ i iiií^^ - Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente

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Núm. 9-10 • 73 H
iiií^^
INSTALACION Y
MANTENIMIENTO
DE CESPEDES
MANUEL PEREZ FERNANDEZ
Ingeniero de Montes
Diplomado en Jardir^ ería y Paisajismo
MINISTERIO DE AGRICULTURA
INSTALACION Y MANTENIMIENTO
DE CESPEDES
Los efectos del desarrollo industrial han supuesto un cambio rotundo en la manera de vivir del hombre que, de una
sociedad casi exclusivamente agrícola, se ha ido pasardo a
la sociedad industrial. El hombre, absorbido por ella, tiende
a volver a la Naturaleza no sólo en el momento actual, sin^
también en el futuro. Como consecuencia de ello, cada vez
están siendo más necesarios los espacios verdes naturales o
artificiales.
Esta necesidad ha dado lugar a un desarrollo decisivo de
la jardinería. La realización de un jardín requiere el conocimiento de los elementos que lo componen. Uno de ellos, si no
el más importante, es el césped.
DEFINICION
Llamamos césped a toda extensión de terreno poblada de
especies herbáceas que cubren el suelo por completo y forman
una alfombra o tapiz vegetal.
Los céspedes pueden constituir, por sí solos, motivos ornamentales o bien servir de acompañamiento a otros elementos, vegetales o no. Asimismo, pueden utilizarse para la formación de un piso agradable para el juego de los niños, la
práctica de deportes, la fijación de suelos inestables, etc.
E1 origen de su empleo no es bien conocido, suponiéndose
que es algo anterior a la Edad Media. Aparecen citados, por
ejemplo, en el Decamerón y en el libro de rezos de Juana c1e
Castilla.
Fig. l.-En las ciudades cada vez se
hace más necesaria
la creación de espa-
cios verdes.
ESPECIES UTILIZADAS
Un buen césped debe ser uniforme y duradero y las especies que lo pueblan deben reunir una serie de cualidades :
-- Ser perenne.
- De crecimiento lento.
-- Resistentes a las siegas baj as.
- De fácil a.hijamiento.
- Ser rizomatosas o estoloníferas.
- Tener tallos finos.
- Ser resistentes al pisoteo (en el caso de poder pisar
el césped ) .
^
- Ser de agradable tonalidad.
Existen, por desgracia, pocas especies que cumplan estas
condiciones. De entre ellas, las más interesantes pertenecen
a los géneros Agrostis, Cynodon, Cynosurus, Festuca, Lolium
y Poa de la familia Gramíneas y a los géneros Lotus y Trifolium de la familia Leguminosas.
En lo que sigue, vamos a ocuparnos brevemente de las
especies vivaces más importantes. Para una descripción más
completa, véase la Hoja Divulgadora núm. 17-18/1971, titulada "Plantas para céspedes".
Género Agrostis
Las especies pertenecientes a este género sirven para céspedes sin mezclas, que son de gran belleza.
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Propias de suelos arenosos ácidos, viven igual en los secos
que en los muy húmedos. Son poco exigentes en nutrientes
y agua y pueden utilizarse entre el nivel del mar y los 1.600
metros de altitud. Poseen buena resiste.ncia al pisoteo y escasa a la invasión de otras especies.
Las cantidades utilizadas en siembras puras varían entre
1,25 y 1,75 kilogramos/área; las semillas deben recubrirse
tres-cinco milímetros.
Género Cynodon
La especie más interesante es Cyn®don dactylon L. muy
encespedante, ya que se propaga muy bien por rizomas y estolones. En España, su período vegetativo es estival. Muy
resistente al pisoteo y muy difícil de desterrar cuando se ha
instalado. Es especie que necesita luz. Resiste a la salinidad.
Se debe emplear entre el nivel del mar y los 1.500 metros de
altitud, con preferencia en suelos arenosos.
En siembras puras se utilizan entre 2 y 2,5 kilogramos
área, debiendo enterrarse la semilla entre dos y cinco milímetros.
Género Cynosurus
Se utiliza únicamente la especie C. cristatus L. especie
bastante exigente en fertilidad del suelo, se muestra muy
resistente al frío y bastante a la sequía, si no es prolongada.
No es buena para céspedes sin mezclas, se suele emplear mezclada con Agrostis o Poa.
Puede utilizarse entre el nivel del mar y los 1.800 metros
de altura, con preferencia sobre suelos arcillosos que retengan bien la humedad.
En siembras sin mezcla se utilizan entre dos y tres kilogramos/área. Las semillas deben recubrirse entre cinco-ocho
milimetros.
Los principales países suministradores de semillas de buena calidad son: Canadá, Nueva Zelanda y Holanda.
Género Festuca
Las especies pertenecientes a este género no son ni rizomatosas ni estoloníferas. Poco indicadas para la formación
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de céspedes de gran calidad si se emplean en siembras puras.
Se emplean en suelos pobres y con gran sequía, puesto que
de todas las gramíneas que mencionamos aquí son las más
resistentes. Son especies de plena luz, indicadas por lo tanto,
en céspedes siempre descubiertos.
Viven desde el nivel del mar hasta altitudes superiores a
los 1.500 metros, llegando algunas de ellas a superar los
2.000 metros.
En siembras puras se utilizan entre dos y medio-tres kilogramos/área. Las semillas deben recubrirse entre 5-10 milímetros.
Género Lolium
Las especies pertenecientes a este género no son rizornatosas ni estoloníferas. Tampoco deben utilizarse en la formación de céspedes de gran calidad, aunque casi siempre se las
encuentra formando céspedes baratos o toscos, debido a su
fácil implantación, agradable color y resistencia al pisoteo.
Son de crecimiento muy rápido. Son muy exigentes en agua.
Prefieren los suelos arcillosos, ricos en materia orgánica y
nitrógeno y, dentro de las gramíneas, que son poco exigentes,
son de las que necesitan más fósforo.
En nuestro país debe utilizarse entre el nivel del mar y
los 1.200 metros.
En siembras puras se utilizan de cinco a seis kilogramos/
área, debiendo cubrirse la semilla entre 10 y 20 milímetros.
Dentro de este género se emplean las especies L. perenne,
que es vivaz y la bisanual L. multiflorum; sin embargo, únicamente la primera tiene valor jardinero.
Género Poa
Las especies que pertenecen a este género y se utilizan
en jardinería, son de talla media, rizomáticas o no. Son muy
precoces, con un prolongado período vegetativo, muy resistentes al pisoteo y de crecimiento lento. Son especies que requieren precipitaciones superiores a los 750 milímetros mostrándose muy resistentes a las bajas temperaturas. Requie-
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ren suelos fértiles, ricos en materia orgánica, con buena permeabilidad y alta capacidad de retención de agua.
En siembras puras se utilizan entre 1,5 y 2,5 kilogramos/
área y la semilla puede quedar enterrada entre tres y seis
milímetros.
Género Lotus
Dentro de este género, solamente se emplea en jardinería
la especie L. corniculatus L. No tolera la sombra y por ello
cuando es utilizada en céspedes mezclados con otras especies
que crecen mucho, hay que tenerlos siempre muy cortos. Se
debe emplear en taludes o céspedes ornamentales contempla
dos a distancia, ya que es muy irregular. En las siembras
combinadas, la semilla empleada de esta especie no debe exceder del 20 por 100 de la cantidad total.
Se suele utilizar entre el nivel del mar y los 2.500 metros
de altitud, en suelos de cualquier naturaleza, siempre que no
sean secos, tolerando los muy ácidos y los subsalinos.
En céspedes sin mezclas se emplean entre 1,5 y 2 kilogramos/área y la semilla debe cubrirse entre tres y cinco milímetros.
Variedades : E m p i r e ( Estados Unidos ); Wiking ( Alemania).
Fig. 2.- Un buen
césped debe ser
uniforme v du-
dero.
-^Género Trifolium
Las plantas pertenecientes a este género tienen el sistema
radical generalmente pivotante, lo cual les permite abastecerse de agua en horizontes más profundos que la mayoría
de las gramíneas. Son de pequeña a mediana talla y con hojas trifoliadas.
Se emplean generalmente dos especies, a saber :
T. repens L.-Los más indicados para céspedes son los de
hojas pequeñas y cuya talla no pase de los 15 centímetros.
Es poco tolerante a la sombra y entre todos los tréboles
es el más resistente al pisoteo.
Puede emplearse entre el nivel del mar y los 2.500 metros
de altitud, sobre suelos de cualquier naturaleza, siempre que
no sean muy arenosos. Es bastante exigente en humedad y
no soporta la sequía prolongada.
No debe emplearse en céspedes de calidad, ya que su tendencia a formar rodales les hace perder uniformidad. De emplearse en mezclas, no debe entrar en proporciones superiores el 15 por 100. En siembras puras se emplea entre 1 y 1,5
kilogramo/área y la semilla debe quedar enterrada entre tres
y cinco milímetros. Variedades: Kent (Gran Bretaña).
T. fragiferum L.-Es muy útil para suelos alcalinos y salinos, se presenta espontáneo en marismas. No debe ser utilizado en siembras puras. Es muy apropiado para emplearlo
en mezclas en el clima mediterráneo con agua o con capa
freática muy alta.
Las mezclas más utilizadas son : T. fragiferum más C. dactylon y T. fragiferum más L. Perenne; la primera se utiliza
en suelos húmedos y algo salinos.
En siembras puras se emplean de 1,5 a 2 kilogramos/área,
debiendo quedar enterrada la semilla entre cuatro y siete
milímetros.
Variedades: Palestine (Israel), Columna (Italia).
INSTALACION DN: Ci^^SPEDES
La creación de un buen césped requiere, además de la
elección de especies idóneas, contar con un suelo y un clima
Fig. 3.-Para que un césped tenga duración es necesario realizar una buena
preparación del terreno y tener muy en cuenta las operaciones de mantenimiento.
apropiados, realizar correctamente la preparación del suelo
y la siembra o plantación. Una vez establecido, deberemos
proporcionarle los cuidados correctos.
En España, las condiciones térmicas suelen ser apropiadas
para que la hierba disponga de un largo período vegetativo,
pero, en cambio, el agua es factor limitante para que dispongamos de buenos céspedes. Por consiguiente, si queremos lograr céspedes de gran belleza, deberemos disponer de agua
suficiente para el riego durante el período primavera-verano.
Los céspedes pueden establecerse por siembra, por dispersión de trozos de plantas, estol^nes o rizomas, o mediante la
colocación de "tepes". Los procedimientos citados se distinguen únicamente en su fase final, por lo cual vamos a estudiarlos en conjunto, detallando más tarde las peculiaridades
de cada uno.
CARACTERISTICAS QUE DEBE REUNIR UN SUELO PARA
LA FORMACION DE UN BUEN CESPED
Podemos resumirlas de la sigu'_ente manera :
- Relieve ondulado o con ligera pendiente. La más adecuada es del orden del 0,75 al 1,25 por 100; con ella evitaremos problemas de encharcamiento.
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- Existencia de una capa cultivable de, por lo menos,
20-25 centímetros de profundidad.
- Buena permeabilidad y aireación.
- Gran capacidad de retención de agua.
- Textura apropiada para un buen desarrollo radicular.
Los suelos ideales son los limosos con arcillas en pequeñas
proporciones.
- pH comprendido entre seis y siete.
- Fertilidad suficiente para un buen desarrollo d° las
plantas.
- Ausencia de carencias nutritivas.
- Inexistencia de malas hierbas.
- Preparación adecuada.
PREPARACION DEL 5UEL0
E1 suelo sobre el que vamos a establecer el césped debe
hallarse libre de malas hierbas, poseer una capa de 15 a 20
centímetros de suelo mullido, un subsuelo firme y un nivel
de fertilidad suficiente.
Las dos primeras condiciones las conseguimos con el laboreo del suelo. Antes de iniciarse éste habrán de resolverse,
si fuera necesario, los problemas de drenaje que se presenten,
acudiendo a la colocación de drenes o lechos dé grava.
LABOREO
El laboreo del suelo podemos desglosarlo en las siguientes
operaciones :
- Ligera nivelación.
- Alzado, con objeto de mullir hasta los 15 ó 20 centímetros. Para esta labor se emplearán arados de disco o vertedera.
- Pase de rodillo, con el fin de eliminar los terrones provocados por el alzado. Los rodillos empleados, cuando el suelo se encuentre seco, deben ejercer una presión del orden
de un kilogramo/centímetro cuadrado.
- Labor más superficial, con el fin de continuar el mullido y desmenuzar los 10-15 centímetros de la capa superior
Fig. 4.-Los céspedes
pueden
estar
solos
o
asociados
con árboles y arbustos.
del suelo. Se realiza con gradas de discos, cultivadores, girocultores, etc. y es conveniente realizar dos pases y que sean
cruzados.
- Rastrillado, con el fin de eliminar las piedras, terrones pequeños que escapan a los elementos utilizados y refinar
el mullido de la capa superficial del suelo. Se deben realizar
dos rastrillados.
Todas estas labores deberán espaciarse lo necesario para
permitir la germinación de malas hierbas en los intervalos.
Estas malas hierbas serán eliminadas con las sucesivas operaciones.
FERTILIZACIOIN
En cuanto a la fertilización es recomendable, en general,
utilizar para la implantación, alrededor de 100-200 unidades
de N; 100-150 unidades de P^OS y 100-180 unidades de K20
por hectárea.
Esto se consigue utilizando abonos compuestos del tipo:
1-1-1 y 2-1-1.
Si empleamos abonos compuestos la fertilización habrá
de realizarse entre labores sucesivas y con 30-60 días de antelación a la siembra, enterrando, a continuación, con un pase
de grada ligera.
En el caso de que se utilicen abonos simples, se repartirán
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con un mes de anticipación los fosfóricos y potásicos e inmediatamente antes de la siembra los nitrogenados en forma
de sulfato amónico.
El abonado orgánico debe efectuarse con estiércol bien hecho, de ga:nado ovino, caballar o vacuno. Deberá repartirse
finamente dividido y en proporción de 100-120 toneladas/hectárea por lo menos un mes antes de la siembra. Deberemos
asegurarnos que no contiene semillas de malas hierbas, para
lo cual deberá sometérsele a desinfección por vapor de agua
o a tratamiento con productos comerciales tales como Vapam,
etcétera.
En algunos casos, y con anterioridad a esta fertilización,
deberíamos realizar enmiendas que modifiquen la textura o
el pH del terreno. Como norma general podemos decir que
cuando el horizonte superior sea muy arcilloso (40 por 1p0 )
o muy arenoso ( 60 por 100 ), será preciso realizar una enmienda que cambie la textura. Casi siempre se realiza mediante
adición de estiércol en proporción de 70-90 toneladas/hectárea.
Como es lógico suponer, estas enmiendas resultan muy
caras y normalmente se prescinde de ellas, aunque para céspedes delicados y costosos es fundamental hacerlas.
La modificación del pH es más frecuente y tiene como
objeto hacer que varíe, hasta situarlo en el óptimo, que ya
hemos dicho anteriormente que se sitúa entre seis y siete.
Los productos má;s utilizados son óxidos, hidróxidos, carbonatos o silicatos de cal y magnesio que deben añadirse al
terreno finamente divididos.
ELECCION DE ESPECIES
La elección de la especie o especies más convenientes para
la instalación de un buen césped debe ser realizada teniendo
en cuenta las siguientes condiciones:
- Clima.
- Suelo.
- Destino del césped.
- Distancia de contemplación.
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- Cantidad de agua disponible.
- Disponibilidades económicas.
Los céspedes más apreciados, en cuanto a belleza y uniformidad, los obtendremos sembrando una sola gramínea
de hoia estrecha y muy encespedante.
Sin embargo, la mayoría de las veces se utilizan mezcladas varias gramíneas, con lo que los céspedes muestran una
mayor resistencia a la invasión de malas hierbas. Las especies utilizadas en estas siembras es preciso que tengan una
muy parecida tonalidad de color, anchura de hoja, ritmo de
crecimiento y precocidad.
En cuanto a la mezcla de gramíneas y leguminosas, se
consigue con ella un mejor aprovechamiento del agua disponible en el suelo, debido a la distinta profundidad que alcanzan sus respectivos sistemas radicales. Sin embargo, los
céspedes pierden uniformidad debido a la tendencia de las
leguminosas a formar rodales.
Como norma general no se crean céspedes puros de leguminosas debido a la falta de estética de los recortes bajos.
EPOCA DE SIF,IV7BRA
Los momentos más indicados son durante el otoño y la
primavera. por este orden de preferencia, con suelo poco 0
nada húmedo, en días sin viento y con temperatura entre 7
y 15 grados. Estas épocas, sin embargo, son susceptibles de
variación cuando puedan asegurarse unos cuidadas posteriores suficientes. En climas extremados cabe sembrar fuera de
diciembre, enero, j ulio y agosto ; en los de inviernos y veranos suaves, prácticamente en cualquier momento.
Como resumen, podemos decir que salvo el Cynodon dactylon, que conviene sembrar en primavera, en las demás especies, es indiferente el momento de la siembra, aunque en
otoño germinan antes.
DOSIS Y EJECUCION DE LAS SIEMBRAS^
A1 hablar de las distintas plantas hemos dado unas cantidades de semillas a empleax en siembras puras. Estas canti-
Fig. 5. - La
siembra
de1
Césped
puede
hacerse en otoño
o
primavera.
dades pueden aumentarse o disminuirse, según varíen las
siguientes circunstancias:
- Las dosis habrán de ser elevadas si son de temer temperaturas extremas (máximas o mínimas) durante la germinación.
- Si se prevé la invasión de malas hierbas debe aumentarse la cantidad de semilla.
- Si la dotación de agua escasea se disminuirá la dosis.
- Si los céspedes se van a contemplar desde bastante
distancia, al no poder apreciarse la uniformidad se deben
disminuir las dosis.
A título orientativo podemos decir que en España suelen
utilizarse las siguientes cantidades en zonas verdes:
- Parques públicos, 2,5-3 kilogramos/área.
- Jardines, 4-6 kilogramos/área.
- Campos de deporte, 6-8 kilogramos/área.
REALIZACION DE LAS SIEMBR^1^
Deberá hacerse con máquina o a mano, pero siempre a
voleo. No se debe sembrar nunca en líneas, sino en dos direcciones perpendiculares, empleando en cada pase la mitad de
toda la semilla prevista.
Con semillas de distinto tama.ño se debe sembrar primero
la de mayor tamaño, que se cubrirá seguidamente con un ligero rastrillado. A continuación se sembrará la de menor tamaño y se cubrirá con mantillo o estiércol finamente dividido.
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En el caso de sembrar Agrostis, Poa, etc., debido a su pequeño tamaño debe pasarse inmediatamente un rodillo de
poco peso, a fin de que fije las semillas al terreno e impida
^u transporte por el viento o agua.
La operación siguiente es el riego, que se debe realizar
entre una y cuatro veces al día, mientras dure la germinación. El riego deberá efectuarse con aspersores de baja presión, menor de dos kilogramos/centímetro cuadrado, que repartan el agua en gotas muy finas y a baja velocidad. La
cantidad de agua debe variar entre uno-dos litros por metro
cuadrado y día.
A los seis u ocho días de producida la germinación, se
pasa un rodillo liso para afirmar el suelo ( capa superficial );
después se hace un recebado con rr^antillo o estiércol.
Cuando el césped tiene una altura de seis a siete centímetros, se le dá el primer corte dejándolo con dos o tres centímetros.
PLANTACION DE "TEPES"
Los "tepes" son placas de césped que han sido tomadas
de un tapiz herbáceo, natural o artificial, situado en otro
lugar. La plantación se realizará de forma que :
- No haya necesidad de pisar los "tepes" ya colocados.
- No queden oquedades entre ellos y el suelo o entre sí.
- Las terminaciones de cada pieza no queden alineadas.
Se regará hasta saturar el "tepe" y unos centímetros de
suelo, lo que requerirá unos 20 litros por metro cuadrado.
Los "tepes" deben plantarse poco después de haber sido
cortados y son más acusadas las ventajas de realizar la plantación en el otoño.
PLANTACION DE RIZOMAS Y ESTOLONES
Las especies que se emplean para encespedar por este procedimiento son estolones y admiten la división vegetativa.
La distaneia de plantación será de 7 a 20 centímetros,
según la rapidez de cubierta que se desee.
Como orientación puede indicarse que un metro cuadra-
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do de tepe sirve para plantar 20 metros cuadrados. No se consiguen céspedes tan uniformes como con los procedimientos
anteriores.
OPERACIONES DE MANTENIMIENTO
La perfecta conservación de un césped requiere una gama
de cuidados que lógicamente varían con los factores siguientes:
1."
Condiciones ecológicas del lugar.
2." Especies constituyentes, sobre todo en lo que se refiere a rapidez de crecimiento.
3." Destino. Cuanta m"as uniformidad se desee, más deben entrecruzarse las raíces.
De aquí vemos la gran dificultad de dar normas generales. A continuación vamos a pasar revista a las operaciones
principales para el mantenimiento en buen estado de un
césped.
LIMPIEZA
Por estética y conservación, los céspedes deben tenerse
limpios.
Fig. 6.-•Tepes• preparados para la implantación de césped.
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La operación se realiza con una escoba de hilos o flej es
metálicos, o bien cepillos de fibra dura; estos últimos son
preferibles cuando el césped es corto (menor de cinco milímetros); por encima de un centímetro es preferible la escoba
metálica. El barrido debe hacerse siempre que esté sucio el
césped y en el mayor número posible de direcciones.
Con la limpieza ahuecamos los estolones, estimulándose
la emisión de mayor número de brotes.
PASE DE RODILLO
Tiene por finalidad esta operación, dar consistencia al
terreno y evitar que las plantas formen macolla. Se efectúa
con un rodillo que tenga un peso de un kilo por centímetro
de longitud de la generatriz; los pases se darán alternativamente, en la misma dirección y distinto sentido o en direcciones perpendiculares. Estos pases se realizarán después de
cada siega. No se debe emplear nunca para enmendar defectos de nivelación.
Las ventajas principales de esta operación son :
- Corregir pequeños defectos de uniformidad.
- Defensa contra heladas.
Como contrapartida, los inconvenientes más acusados son :
- Compacta el suelo.
- Dificulta la penetración de agua y gases.
- Dificulta la brotación de las plantas.
RIEGO
Se debe efectuar siempre por aspersión, pues de esta forma se lava el sistema aéreo de las plantas. El suelo debe mantenerse siempre con una humedad del 50-60 por 100 de su
capacidad de campo.
La periodicidad y cantidad de los riegos es muy variable,
según las épocas, las exposiciones y, par supuesto, la cantidad
de agua caída. Como norma general, es mucho más útil un
riego prolongado a la semana que varios riegos débiles cada
dos días.
Fig. ^. - Para la
cun,en ^ción
de
los
céspedes
se
emplean
diversas•
herramientas.
En cuanto a la cantidad y como referencia, podemos citar
de uno a dos litros por metro cuadrado y día.
SIEGA
La siega es fundamental y quizás casi nunca se la tome
en consideración. El valor estético y la conservación de un
buen césped depende de la práctica correcta de esta operación.
Podemos ^íecir que tiene dos puntos fundamentales :
- La altura de corte, variable según el destino y las especies que lo forman. Para campos de deporte varía entre
1,5 y 8 milímetros; para céspedes de chalets, entre 5 y 10
milímetros; taludes entre 2,5 y 4 centímetros y para parques,
entre 1 y 1,5 centímetros.
- La frecuencia del corte depende de la velocidad de crecimiento, del clima, de la fertilidad del suelo, del destino y
de los restantes cuidados; el ideal sería segar todos los días
pero como esto resulta prohibitivo, se suele seguir la siguiente pauta:
- En época de mayor crecimiento : Campos de deportes,
dos o tres veces por semana; jardines familiares, una vez por
semana; parques, cada 20 ó 30 días; taludes, cada 60 días.
- En invierno: hasta que se inicia la temporada de crecimiento activo se deben realizar un par de recortes como mínimo.
AIREACION
Consiste en perforar el suelo, por medio de instrumentos
- 18 -
adecuados, para favorecer la respiración de las raíces y la
penetración del^agua, de los gases y de los fertilizantes.
La profundidad de los agujeros puede variar entre los 5
y los 15 centímetros y la sección ha de ser pequeña, de dos
centímetros de diámetro aproximadamente. El distanciamiento de los agujeros será de unos 20 centímetros.
Debe realizarse siempre antes de que se haga el recebado
y debe ^er más frecuente en los suelos arcillosos que en los
arenosos.
RECEBO
Los objetivos de esta operación son:
- Corregir pequeñas deficiencias de nivelación superficia1.
- Rellenar grietas, formadas coma consecuencia de la
sucesión de las heladas y el deshielo.
- Facilitar el entrecruzamiento de las raíces.
- Proporcionar materia orgánica al suelo.
- Fertilizar.
Una mezcla muy utilizada en los céspedes es tierra arcillosa y estiércol, preferentemente de oveja, en capas de 12-24
centímetros de tierra y de 10-12 de estiércol.
El recebado se debe hacer siempre a la salida del invierno
y se suele utilizar de 0,16 a 0,40 metros cúbicos por área.
El empleo reiterado de este material tiende a introducir malas hierbas, por lo que es interesante esterilizarlo, por
los procedimientos aludidos anteriormente.
FERTILIZACION
La aportación de elementos nutritivos ha de hacerse también periódicamente y depende, como es natural, de la fer
tilidad y de la vejez del suelo; un síntoma claro de su necesidad es el amarilleo de la hierba. De ordinario se emplea un
abono de una fórmula 5-10-5 en cantidad de 10 kilos por
área, pero lo más indicado es hacer un análisis previo del
suelo y obrar en consecuencia.
Como operaciones imprescindibles para la perfecta con-
Ii^. ri.-l-n^r de la, riperaciune: de mantenimientu yue reyuiere má. <uid:rrl^^
e, la .iega. ^4udern^r crrrtarlrrra pn^l^•.h^n,^l de ce^sped, de fabricaciim in^le.a.
servación de un césped, debemos mencionar también las siguientes :
- Eliminación de malas hierbas. Estas pueden llegar a
convertirse en el principal problema si el césped pierde su
densidad y no puede competir con ellas. Las más perjudiciales son las especies de hoja ancha que suelen ser sensibles
a un tratamiento con 2,4 D. El tratamiento no debe efectuarse sobre siembras jóvenes, hasta pasados tres o cuatro meses de su nacimiento.
- Combatir los insectos que perturban el desarrollo normal del césped. Son útiles los productos a base de clordano
en dosis de 10 gramos por metro cuadrado.
- Eliminación de musgos. Para ello se emplearán productos a base de sulfato de hierro o mezcla de éste, de sulfato
-zoamónico y de arena en proporción 1: 3: 20 y en cantidades
de 150-175 kilogramos de sulfato/hectárea.
Sin embargo, como su presen^ia suele condicionarse a exceso de humedad o de acidez y poca fertilidad del suelo, los
tratamientos deben enfocarse hacia_ una corrección de estos
problemas.
RESUMEN
A manera de resumen de lo expuesto incluimos el siguiente calendario de operaciones de mantenimiento:
Limpieza
E
F
M
A
M
Jn
JI
Ag
Sp
Oc
N
D
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Pase de rodillo
X
X
X
X
Riego
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Siega
Aireación
X
X
Fertilización
X
Malas hierbas
Musgo
X
X
Recebado
X
X
X
X
X
X
X
X
MEJORA DE CESPEDES EXISTENTES^
Los pasos a seguir cuando nos encontramos con un césped antiguo o empobrecido serán los siguientes:
- Adición de 10 kilos por área de mantillo o de abono
orgánico, en toda la extensión dañada.
- Si existen radales muy empobrecidos se harán las mismas operaciones que si se tratase de una siembra corriente.
PUBLICACIONES DE EXTENSION AGRARIA
Bravo Murillo, t01 - Madrid-20
Se autoriza la reproducción íntegra
de esta publicación mencionando
su origen: •Hojas Divulgadoras del
Ministerio de Agricultura•.
Neogra5s, S. L. - Santiago Estévez, 8- Madrid-19
Depósito legal: M. 18.349-1973 (20.000 ejemplares).
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