no se

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153841
mngA partir de los años cincu(enta, km estudios y avencea científfcos
sobre genhica han calsm& una fueiicla por d e d s imprmion&W, t3s
tal suerte que etn la actual#ad, h d a r de biología permite y ex
vez, el versar sobre b punor>s da vista que la genética, a nbel
molecular, aporta. En el á m b k de io que intuímols corno ciencia
b&slca, no Sdb la biología 88 ha vhto revolucionada por los nuevos
descubrimientos e interpwtacbnss, cada vez nos percatamos de un
continuo converger de disciplinas, en apariencia opuw&ts .en sus
objetivos y metadobgÍa, p r o que hoy en día unen sus esfuenos
libres de prejuicios, revolucionando kas ideas. Es verdad que el
hombre del S XX cada vez es má8 solitario e individualista, que ha
tenido que sttcrfficar a la integridad social, que ha tenido que jugarser
su estabilidad de mbrevivencia, a cambio de su reivindicación como
ser pensante y capaz de tomar sus propias deóisiones. Es
comprensible: La gmn aptmta humana es la l i m a d del idbWo.
Sin embargo, en ciencia, las exageraciones cuestan caras, ew
individualismo exacerbado y antiética competencia han sido los
causantes de un siglo de secundaria. ikmm Anfaki nos dice:
...Despli.es de la tampestad viene la cahna, qUe esta pmamia ahcm?
F?eahsntenada grave: sstrmos rehridendoel mundo que se había parado
en el -o XIX. Es?amos rsc#nemubdo, reinidando el camino m a l de
la cr(vliturd6n que es el de la duda, que es el del hombre quenosabsy que
busva sahu. No es nada orfglnai, pen, después de un siglo de flapfa
I'
i
m ya 0s algo2
Así pues, ¡os nuevos descubrimientos a nivel molecular powen hoy
en día, un carácter de trascendencia iniconmenwrabk. Pero poco 88
ha escrito de su repercusión en otra8 ramas del s a h r humano, que
buscan interpretarles d-de sue muy pwticularers pun- de vista,
con un fin común: ai logro de una mejor
Este 88 el cam, el estudio del CQ
cornunmtsnte llamado Etología, For io tan D n u W o trftbajo pretende
identifiat ICE*$I.)4
c)ue-.-COWlO*Ia
genetia mokulat, pueden ser visitas, e interpmtdae d d e la
persplectiva etológica. Esto es, pral Pndsmoer hablar de la
fenomenología del comportamiento gen Stíco, en donde terminas
frecuentemente usados mmo el de priepnc graffigsión, pensamos quepueden encontrar un fundamenta natura I. Por otra parte, nuestro
ejercicio intelectual, pretende deaarmfkras p.en una eegunda faw: el
ámbito de la Fibsofle cb te Ciencia
?
4
--
a & $ s w m u ~
-.
klwmdmm biorogico
Comprender y da wr
geneticos esysecificat;, a tmh del estudio del comportamiento
comparado (etobgía), a d ootw el dmmnol#&r argumntacionm
epistemológicas que contribuyan al cormcimhsnto dO la filosofía d e la
*
etolagía.
OBJETWOSPARTa) Elaborar una base de datos bibliográfíca que contenga
principalmente información relacionada con etptudjós d e
comportamiento bioi6gico..
lbmmmmsla casi datatid de fos
de inve9tigación que
surgen en el marco de amkin de los Senricm solc=ierb, bte que hoy
presentamos, se dre9ariiiollo a tmv& d e una m&edubgh de trabajo,
A dibrsncia de
si bien no del todo daamnocida, si al menos, extmmadearnente poco
ortodoxa en el campo de lee ciencias principalmente.
Esto es, nuestro trabajo se di6 dentro de un cauce epistolar -
comunicacion por cartas- entre btmmr y alumno-, a t m v b del cual, el
intercambio de datos, ideas, impresiones, acerca de los fenómenos
del comportamiento g e n & ¡ concebidas por los interiocutores, se
vieran plasmadas y no en poicars ocasiones transformadas desde sus
raíces.
El asesor inicid haciendo a la alurnna una serie de c u ~ ~ n a r n k s n t o ,
referentes al compqrtarntento wn&ico, que la indudstun hercia la
búsqueda científica y la d d 6 n fib.ióefiCtt con lae c u a k e4breina
una primer misiva. Mí mismo el
, ai recibir ka re~gpwsteby&
y, en io necesario, corrigió para Bvjar sue opiniones y nuevos
cuestionamientos a la alumna.
Cabe hacer notar que nunca emitrti8 un límitede tiempo, tanto para la
alumna coma para el a w r , en cuanto a la producción de loar
resphivos documentos-carta.
La labor de investigercich en ambas partes fue ardua, pu- tanto el
que inquiría corno el que conBastEtbra, t w h n que aplicarse al
máximo en el estudio del tema para poder llevar addante y de la
mejor maaera posibie los problema planteados para su discuan.
Por último, al t6nnino del trabajo escrito, awsor y alumna
sostuvieron una serie de reuniones tanto para revisar et texto final,
como 'para discutir de manera m8s eepecifica, y a caso más
condensada, aquellas partesde la imr-eetigaci6n que rtm&aron de
mayor inter& para 8u publicaci9n. De tal forma que se retomaron
algunos aspectos del t d p que, 86 pensó, podrían a mediano p k o
verse tratados e investigados d e manera mas minuciosa con el fin d e
Ilevarios a planteamientos fikxs6ficos mas serios y righsos.
AC'#TVI##~SSAUZADM
Toda la labor de invesagaci6n del servicio social dtm&rrolt&QOa lo
largo de meis de seis mewe, puede enumerarse de la sQuknts
manera:
1) Investígeción bibliogréifica
2) Trabajo d e gabineta (redaccibn d e Wxto(s), adecuado(s) al tipo de
reporte final pmpuesto en metat-ía).
3)Trabajo de discuawn y rdabotaci6n de los textoserte finale9.
(MMlgJprYaa)'l=A#-
Pensamos que por lo &rente a lo enunciado en el objetivo general
del prresente trabajo, la recopilación de infomciÓn y la reflexión
sistemática sobre Ca misma, contribuyen de manera sustancial a la no
dogmatizaci6n de ia evidencia cientifica y a la sugerencia de una
posibilidad mas para abordar, y efmntar desde un ámbito puramente
etológico, a los sorpmndentes fenómenos del comportamiento
genético quizá con el único fin da lograr la mejor compmnsión de los
mismos. Esta afirmación, debe valorarse, por supuesb, en tanto la
lectura del repmte final que se presenta.
Por otra parte, la rmconstrucción de los mismos fenómenos a trawh
del eetudio del comportamiento comparado no fue posible lbarlo a
cabo principalmente debido a la Bgfrechez del tiempo para realizarlo.
Sin embargo por lo que toca a los dos objetivos particulares
contemplados 0n 01 protocolo del informe inicial, ambos han sido
cubiertos ampliamente. El primero de ellos, dirigido a la elaboración
de una base de datos, puede ser evaluado cuantitativa y
cualitativamente en la revisión de la lista bibliografica que se anexa.
El segundo de los objetkos dirigido a la redacción de texto (s) para
su eventual publicación ha sido tarnbgn llevado a cabo con
resubdos favarabk, sin embargo, e8 necesario hacer notar que la
publicación de los mismos 0s una variabie externa que escapa a
nuestras dedeion- dentro de un periodo de tiempo indeterminado.
Aun así, ia cwatiuacidn del a w w f de 81bta) trabajo conaideta qua el
mismo cumpte con IQSreq,ui&os y la caMad sufickntea.pam 6ccr
pubticadoy divui$&doampliarnlsrvte.
.
Profemor Ocampo, antes de que uded de inicio a &a W t a de $8te el
resuitado de
pf'ktefa i
n, q u b r . mi
agradadmiento por su paciencia innagotable y por su crtliderd de
.
humano que demuestra la que, ulsted, ptirpiero que nada, digit5 ser.
'
Para una persona ajena a nuaetru trabajo y 8#1 d w - d e prrvfundizar
en el tema, la pregunta: ¿-6 m etewm? Podría parecer tan Sdb
cuesZidn de tomar cualquier diccionario y consultado, b t a posición,
totalmente valida, probablemente llevaría a nuestro amigo hacia
definiciones interesantes; por ejemplo, en el Nutwo L w w m e , M r a n U a l
I/u&mcb ed, 1969 encontraría to siguiente: E M J Q ~patie de i;a
c08twlabm. La persona en cuestión podria
mw.que eshrd#r
pensar, bueno si entendemos por cmtumbres a los hábitos que se
adquieren por la repetición de unos miamos actos, la definición podrá
abarcar el estudio de todo el reino animal. Pero si se esta tambien
hablando de la etología como parte de la sociúiogfa, entonces el
campo se reducirá exclusivamente al hombre al entender a esta
materia como una ciencia que estudia la exbtencia de los grupos
humanos, y el origen, evolucián y significado de las instituciones
sociales. Sin embargo, tambien se puede hablar de socioiúgía 0n
grupos de animales no humanos e incluso en plantas. El campo de
estudio se amplia nuevamente y nuestro amigo comienza a
confundirse, así que sin más preguntas, el casual investigador/ prxlría
decidir oiwidar el asunto conformandose con la definición antes
expuesta. El problema empezaría si su decisión no fuera esta y
quisiera comprobar lo fidedigno de esta definición, para lo cual podría
tomar de entrada la opción de consultar diccionarios más recientes
como el Gran Diccionaño Emiciopdm I!u&mdo de Wecuonm
Reaciefs Digest eú 1979, el cual nos dice: E m g í a ; F. (del gr.
,
coswmbm y &p%&),I.-2.-etmlfoGiedku ckd
da lae PlQanibirae y b8 m
Y
'
wmntmv. Ahom erxisltrsll dtm Qdiesicionascon
enfoques difcrwentes que de ninguna manera aywknrr a acbm el
problema. Analicemos el primer enfoque; &Re Mnds a pameme al
dado en el Nuwo Lamusse, st% que abra ia gaokgfa va a tornar el
papel de ciencia auxitiar de la biología, b cuat nos sorprende ya que
a lo largo de la histofia paralela de las ciencias sockak,
eecpecífcamente de la sociología, y de las cbncias naturab, estas
no han tenido mucha influencia mutua y, más aún , en (Callan,
1973:43), et autor nos dice:
ymodbb*--
-
Por otro tado, en la segunda definición, por primera vez w habla de
compcu%rmbnto,que 8s un concepto que involucra mucho más que
costumbres, conductas o rcslaciones y que, como vemmo8 p u d e ser
estudiado desde bifetenter; puntos de vista, por difemntes dkdplfnas.
Además, en las dos definiciones ae nos invita a pensar en la eblogia
y su relación con ¡a psicología cuando se menciana a las reacciones
Como pademos darn- cuenta conforme nuestra amigo buecador
vaya siendo más mpcscifico,orientando ?6w búsqueda hacía donde la
p@r
R de
definición- de Etdogfa se vrsev -&8'
gente cercana a la materia, W e podr4 ir ackmndo .muchos de sus
cuestionamientos .
No obstante hasta el momento la ambiguedad dgue creciendo:
cicsnch no para,
iC6mo definir entonces a fa EfobgW ¿ C k o
cuyo origen es inciefb, con herramientas de trabajo no propieis sino
tomadas de la sociología, biología y psicología, cuyo objeto de
estudio no esta claramente definido?
Que intenta hacer la etologÍa, una f u s a de estias tres disciplinas?
E& seria. una.Aamatttánica, pues habinía qw pmguntwm si el h a w
de cada una de ellas podría resuitar de aiguna manera un tipo de
actividad similar. Esto 08, si hay puntos de contacto en los cuales se
abarquen problemas y ansiedades academicas comparablss, que
sean estudiados de una forma no contradictorle sino
complementaria.
A este respecto considero interemante mencionar que una
preocupacibn similar ha sido ya planteada por algunos autores tales
como R.A. Hinde en (tiin&, W77) y tambih por el mismo Hillaty
Callan en (Hillary, 1973:70). h n t m de eSte segundo libro, Callan
nos habla de los nívebes de contacto entre las dkiplinas sociales
tales corno la Antropología Social y la Etología:
..
El primer punto r n d r t es que en amber dtsclpiinm, +I o u h de wtudio de mcrnsm
carrctsrfcüca, no esta )fbdo rCgMamente, aunque d ttpo de pnn#nrlmto aplfoabls a 41
pueda eatado, En efecto, en ambos casos se puede sentir Ir tcwrtrclón de detlnh loa
i l r n l h de la dkclptlna, 6m hia6rlta U q#t~tlmahnbnk P# dSmpi0 Tlnbrgsn, (...),
peñwt una dtñniddn de h i o g í a en tárminos de ptnrrmlsnto blddgico q~Ilcad0al
comportsmtento, (...I. La ddogla cntriba en prim m la gama w#wts por lor dab., y
prok#emente se conecta con el hecho hldórico, de que tanto te etdogir c o r n la
antropdoc)h radsl en su6 tases embrionrirlae eran c d 0 6 de taza de 1- no ocpetlalidrc.
'O.
Antb-qrr dirdprlnais e8 ocupaban de una amplia variedad de obcervadonsc que mindden
I
y
Por su m e ,Hinde n m dktx
.
..
&
.
Por lo anterior, los comentarios de Hikrry y Hinde, podfirnos decir
que lo que sucede es que la etoiogki, a lo largo de su historia ha
sufrido un arduo proamo de forrrtación ai nutrirse de las Wategías
de ciencias adjuntas b cual ha acontecido siempre sobre laa bases
de su origen propio?
Si la etologia puede abarcar diferentes n h e h de estudio, entonces,
tenemos que hablar no de una definicMn general, sino de una
conforme al nível de estudio que se trate?
Vaya liol Aún cuando la respuesta a la última pwgúnta fuera sí,
considero que eat8 definición dl0 puede particutaaame respecto a
la mención del sujeto de estudio, pues este disciplina caería en una
dinámica anarquica si su eJ+sticictad fuera tal que no delim&ara su
objeto de estudio en común a cada nível, así como el marco bajo el
cual desearía abordar el problema. Pienso que toda esta confusMn
queda aclarada si nos avocamos ai estudio de la etología en tos
t6rmhos que nos inbresa. Por ello hablaremos pues, de los etÓiogos
pioneros hasta los contemporhos en quienes radica, por su
constante observación, el merito de tescatar a la etología de los
tediasos vicios que dMrentes 68cu0h dts psbbgia y sociokgía, en
su momento, rehusaran eliminar y COIt lo cual erastiog ÚMmos buscaron
$#"WU&dk-%
I
Empecemos puss a hablar acerca &I
dr, la etab@K
I
t
Para Jean Claude Ruwet (F(uWa, fW& fa Bitologia tiene su artgen
* y, aún mk-;srhabk'de Ca
a
dentro de la pmpia-p&xbgmcomo sinhima da picologia animal, R u W no8 dice:
El nos cuenta la tram#onndÓn que prtwhrnante la psicoiogia
animal ha sufrido a lo largo de su hisitorla como ptpduCz0 de las
controversias entre las diferentes 866:
, ia ebkylía o psbbgía
animal (como le de;signa Ruw@t} mace de la meccón de tos
naturaiistas especificamente zodogos, cuya insatiefacción con los
metodos experimentales usados los I h 6 a promover el cambio. La
historia es la siguiente:
i
I
I
El siglo XIX es el momento en que a
d ai rango de ciencia
verdadera, la psicúlogia animal. En wWi# mismo momento dicha
ciencia se encuentra dominada por ta ccanbr;aairrrilie instinfjivista,cuyo
representant8 más fecundo es el ento
franAH.,,
Fabrur,
(1823-1915), cuya monumental obra se halla condensada en diez
V O I U M ~d~e ws SONVENIRS ENTOWLOOIQUES (879-1
I
908).
I
I
i
I
-
El I N S T I N T O, en la epoca de Fabr6 es definido como un pian
de vida innato, que conduce fatal e inexorablemente al animal hacia
un objetivo del que ni siquiera tiene canoeímicPnto. El instinto es
-.-
respunsable de tudos ios c o ~ r t a m i e n t o sque dirigen la vida de
rekcíón hac& su objetiñro da conrserv*un d d individuo y de- la
especie según las móctaiidstdge p W a e del phn anatómico y
fisioldgico caraderístico de una eapmie dada. ES- mnvicciones
derivan en Fabm y en sus contsmpofaneoe de dos comprobacknes:
a) ia perfección del instink, puro;
b) La aberraciOn del instinto cuando sobmienen condiciones a las
que no esta adaptado.
El comportamiento de la aviepa de Languduo en la 6poca de la
postura p u d e servir de ejemplo:
Pero d Interviene d wrtomóiogoy pone un 0b.blCrdo ImpwMo,d Imitlnto ea i n q r de
ctlvrirlo: d Fiibrs corta ta8 antena8 de Ir I ) 1 D M w , la avkpa es lncrpu de amgurarse el
trampode de Is m i m a spcirpdndda pot atrr parte..."
I
~
1
Hechos de esta naturaleza son los que convendam a Fabm de la
petfeccion del instinto, y los que indujeron a km wtdistas a
considerar que las conductas eetaban ajustadas a un fin, aunque
ellos no observaban para hacer un análisis causal del
comportamiento.
El find del siglo XIX y principios del siglo XX vienen marcad= por
otra tendencia ta Corriente A n W e k f a , que constituye una
reacción contra las concepciones instintivistas y vitalistas y que
hunde sus raices en la t h i s cartesiana de los animales-rn8quinas
i
que se conducen como puma autbmatas.. Esta &nte
arranca de
los trabajos de
(~~!S@Z!S@Z~
sobre los tropkmos en lb
vag*les:
u
De esta manera su teoria tropista, se esfuerza por estabimer una
explicación puramente rrPecankiMa (como máquina del
comporta.misnt6 de 40s animales. Además dedujo conclusiones más
generales como la de que dodos los movimientos son tropismos
(suma de refkjos), todos Ius mmportaPnientoa &an eornpwtos de
tropismos. Los comportamientos son movimientos forzows e
inadaptadas. Así pues el comportamiento no es sino un conjunto de
reeicciom a*mXit)c~ue,.
j
Si se admite que el comportarnknto es un conjunto de tropismos,
habd que admitir que las mismas causas deben producir siempre fos
mismos efectos.No es este el a s o ni mucho menos:
que los animales aon capade.
movimientos orientados aprendidos por un p r o c m de pruebas y
errores. En iBio5 Pavlnu enunciaba los principios y ley- del r-jo
condicionado, clave explicativa de los mecanismos de aprendizaje y
adaptation.
!1QO&v I€kZJ,)-demostrPI
t
Jsnnigs, Loeb y Paviw todos han caído en el emr de la
generetlit&cián.
da, tas
A 4 pues, hacia el año 1930 Wai fin;erU$ad había
teorfas explicativas del compartarnierrto con el triunfo de las *is
mecanicbtas, de la reflsxobgía de la psbbgia de macci6n. El
instinto SB disuelve en - m conjunto de- t d m y de reffejos
condicionados. A "el instinto b es to&' se rcssponde: 'el instinto 88
nada' l.JW&m
I
I
AI tiempo que se ckwrol4Ba en Rush una i n t e m n t e &u&
de
psicofis
nacida de km daecubfiirnientoe de Pavkw, Fforscírir en
Estados Unidos un movimiento llamado a gozar da una ceilabrWad
igual: €1 BeMwimo.
I
I
El Behavioriamo, nace del prophito de algunos Pipí
norteamericanos de abandonar las viae espewlatwas y doterr a la
psicologia de m h d o s rigurosos. Pretende ser ob-,
88 de
etsoencia mecankista en la medida en que descanea sobre et -tudio
del intercambio estimulo-respue&a. Se concentran principalmente en
el estudio de las manifestaciones externas de la reacción
dasscuidando de buen grado el estudio del eiemento mediador
fisidógico. Prestan un lugar preponderante a las comportamiento3
adquiridos e incluso desde Thorndike (1hasta Slkinnec !l&wi1963). persiste y se retuerza la tendencia a reducir a los mecanismos
del aprendizaje, la explicación de todos los comportamientios: estos
son controlados y eventualmente modificados por sus
consecuencias.
"...el anrnal no süo wufrela hñuenda de su medb, sino que puede Indurn q e m r una awbn
sobre ese medio (de ahf el t&mino operante)..:
*-
I
3
El animal no 8s estudiado por si mismo, sino que e8 &ado
al
rango de-etiSmen20 i m m m o de ea4bsin en tos progmms de
-dio
de ios mecanirnos de Condkionetmbirto y de! aipreridimje.
Se trabaja con animales cfasicas de labomtorio como la rata, el
ratón, el gato, el p e n , la paloma,el mono, etc.
Ha&a q u i se ha descrito el decorado hiettkko sobre cuyo fondo
debía la sicotagía animal ver su objeto verdaidrsm y modgma
orientación.
La peirobgia animal, exclusivamente centrada en el laboratorio tal
como la concebian psicofjsiologos, biofi&os de inspirrtción
mecanjcista y el behaviorismo no podia satkfmer a los roologos
conckntss de la diversidad y oompllsjiclad de las conductas animaies.
ü e este modo se reacciona contra ~a utilización en 01iaboratorio de
un material animal limitado y sospechoso en razón de su cautiverio o
de su domesticación. Se reacciona también contra la
esquematización y simplificación extremas del entorno experimental
y de h s conductas analíticas, y contra la elaboración de teoflas
generales a partir de unos cuantos hechos particulares y aislados.
Algunos zookgos se percataron de la necesidad de vohrer a las
El Behaviorho es una escuela de psicdogia que 88' i n i e w por'el
animal tan sob COPRQanimal e n c ~ m i .
Skinnet enunció bs principios y lay- del condlcionamkmto operante
o instrumental:
El animal no es estudiado por si mimo, sino que es rel&jado al
rango de elemento intermedio o de tmkb6n en lo8 programas de
estudio de los mecanismos de cmdiciénermbnto y del aprendizaje.
Se trabaja con animales clafiicos de laboratorio como la rata, el
ratón, el gato, el perro, la paioma,el mono, etc.
Hasta aqui se ha descrito el decorado histórico sobre cuyo fondo
debía la simlogía animal ver su objeta verdadapro y moderna
orientación
La psicologia animal, exclusivamente centrada en el f&oratútio tal
como la concebían psicofi9iologos, bioh'sicos de inspiración
mecanicista y ef bshaviorismo no podia satisfacer a los rooiogog
concientes de ia diversidad y complejidad de las conductas anirnrtks.
De este modo se reacciona contra la utlizad6n en el laboratorio de
un material animal limitado y sospechoso en razón de su cautiverio o
de su domesticación. Se reacciona tambitin contra la
esquematización y simplificación exfremas del entorno experimental
y de las conductas analiticas, y contra la elaboracibn d e teonas
generales a partir de unos cuantos hechos particulares y aislados.
Algunos zoologos se percataron de la necesidad de volver a las
4
trdicbnes naturalktm iiuW&&s tlwy bien por F a h a propóCsrt0 de
tos insectos. b e tare~nsmás urgentass y tmcemrias qliar se imponian
-eft conifieilewsna
'
r e#
a ellos eran de ordm dQScrrpthr0 y
inmenso inventario de ios comporthirnbrrtpos de la wfie animal, en
observar y registrar un encadenastientu i6gico; dicha de un mdo
mas breve: en trazar ETOGRARlldS. Los natural
8mpmdido wtas tareas suela &9t agrupados bajo k
de €TUiOoOS SUBJH~YISTASu # € O l M ~ W l ~ A S
Se. trata
de una escuela escenciatmente europea, cuyo represeabntante más
calificado es indiscutiblemente el zoologo austn'aco WR4p
l&EEhLSe habla de etología lorenziana o análisis lorenziano del
comportamiento. Su epoca mas ilustns fue de 1935 a WSO,
Hasta aquí llega ta hisioría de la etdogia contada por Ruwet, p r o
veamos ahora el punto de vkta da u fuente m&s cembitla a Lorenz,
QU dW'puIO
I
II
IÍ
I
F W -FIESEEIDJ- 1
(Ejbasfe)dt, 1874), quien
tarnbien rslatet la b w e historia de la etología reproduciendo los
mismos suceeos por Ruwet expuestos pero existe unta diferencia:
Eibasfeldt, no menciona a la psicoiogía animl como sinónimo de la
eWfúgía sino, por el contrarim, ésta Úttirna se desarrolla corno una
dkiplina aparte que explora, desde su origen, dentro de las amas
de las ciencias naturales. Los psimbgos y los etólogos han
desarrollado sus furmutaciones desde diferentes puntos de vista. La
psioologh va a derivarse de la filosofía y la dologia se desarrolla a
partir de la zoología, especialmente através del trabajo de K. Lorenz
J N. Tinbergen, bajo esta perrirpectnra, la etdqgía se basa en ei
&scuMmienb de adaptaciones fi¡ogmtkas en el mpmtamiento.
Claro, como rapuesta a esa mcci6n y necesidad de estudiar al
anhat en su entorno natural.
EIBESFELDJ, nos menciona como precursores de la etología a: C.
'I
Como podemos v0r, 01 quehacer del etóbigo va a tenet un amplio
campo de acción dentro del estudio del comportamiento (animal ,
innato y adquirido principalmente). €$te quehacer queda definido
dentro de los siguientes puntos:
Veamos ahora la p i c i o n de otro de los cl&taicOS de la etologk e8
decir bl. -T
I
(Tinbrlpsn, 1987):
'...Le ddogia e8 el estudk obj&hm del cOnpórtrunien10, porqué se comporta el antniel como lo
hWt??..'
Como podemos ver, aunque las bame son ke mismas, Tinbergen se
esmera en un análisis minusioso del hmmr atoldgieo, d e tal Wnera
que el método de (clrshidio estará bemado
escindir el problema
fundamental 0 n varios mas o men06 separados, cada uno de ellos
como lo dice él, objeto de un campo esipscial de la ciencia:
Por todo lo expu&o anterbrmente, lorp objetivos y quewreb, d8 la
etología, es de suponerse que 8u definición, no sera m i s un
problema.
Veamos si esto es cierto; citemos de nuevo a las tres definiciones:
J
Mi punto de vista mpecto a La primra.dWnidÓn es el 8iguien.b:
Esta definicwn delimita en buen grado el campo clar estudio etologico,
de tal manam que da por bien srvksndida ia definición del
comportamiento lo cud, considero, no ea tan sencillo estabkat-. Así
mismo, la atologia d*e tomarare como una ciencia adjunta a la
psicología pues ni el origsn, ni las finea son los mismos. Por ejemplo,
el afirmar que el comportamiento se da como respuesta a la
necesidad de resoher un problema impuesto por su entorno’físico y
biotógico para sobrevivir y reprobt~i~m
(man2snimiento de fa
especie), no es en gran medida una afirmmión fidedigna para mí, ya
que la siento muy limitada. N.Tinbergen nos dice:
... IndudaWmwnb, la dlmcEpvlded
I
I
una
dsl oemip#t#nlemto,como )o em
de Cntw dror precesoe vltslss. El c o m ( # r b m ~ b
ryuda rl mimt (I c u m e ~ r a en
e un
mundo h a , al Igual que lo hamn Ir8 funodonw del hrt#ttrio, I# rI6osrcr8 y Ir #ngn.
Eeta ea fa directivrcladdd campbmienb. Pbty) J uflrrnmr qus el c a r a y les rt~teriwse
contraen para mantener el flujo continuo de m
a
w
&ox@mwda, elfgumom al cmbm, no
watirhacb al Malogo coni0 respueda a la piwgunb:
qul) CIIuLIe tnbrvlmen para r~canzarema fha#dad? NI tampoco d 8Urmr quo d halcón
caza para stlnrentarab a~ una rerpucsta que matls-(~ la pregunte dei et6ioge: quC causes
aciuan en d orgsnimio d d h&ón cqaclfsndolo pera m#trr was a d t v h d w
directivas? Es extrwrdlnarlammk Intawante estudtar la direclrhrtded, ea dedr imestlgsr
ha& quo punto d oomputamisnto oorrtríbuye 8 la oonrwvilcj.On del Individuo o do la
eapeccie. Pero ea nsctrsrlamtnte importwit#dame cuenta de que ello no tiene nada que
ver con d wtuáio de la causadh. Ha awMldo y dguu exlctlbndo, doda tendencia a
reuporider a la pregunta causul indicando simplemente la m e , fin o propósito del
compottsmfento de cualquier precmo bid&ita En mC optnlbri dicha tondenda ha
trenado gravemente el progrese de la etoiogfn. Mt parece que la razón prlndpai, aunque
no Is Única, por la que este tipo de dsrviaddn en el curso natura4 d d Saudlo cauwl
perairte con tanta tenacidad, eapecldmente M la etdagfa anknal, es que la Introsptcdbn
nom indues a crow que nueetro propio comportamionto blc oontrdade, hart8 clerto punto,
pw la prevldbri de ñnea o m e h . Sin embargo, es necesmrio bconoeer que aun en el aer
humano tal cwndurl6n no puede d r como rdude6n a nuestro problem. Incluao el
”
I).
~
Por otro lado, la definición que da EIBL- EtESFELPT, pkndea una
tesis interiesante; aeÍ.com s8 pretcandei una definición cawml de
etología, ia ebiogía prstemb la generalización de los
comportamientos. A éetec ~ i e e a p & ~ , Hinde.en (Hi-, -1S?7:f4) tu)$
dice:
b
Finalmente, es neceseño destacar que las diferendas reveladas por el m d k CQmpnfhro
pueden ser tan internaes e fnpdantrw auno k serm@ftzas arnbos
dartin CWBWW
cúnodmientos te6rlcos de los protilemas de ceusaMad, fundbn y evdudh. Pero esas
diferendas deben considerarse en reladón mn la biobgla de la espede; sho se procede a8&
las medidones de rntehyenda denidas apHoendo kt mime prueba de espedes muy /diferentes
carece de senfido...“
Cabe destacar lo siguiente, el eetudio comparado del
comportamiento se ha reafitado principalmente dentro del reino
animal.
gtrk mS&banrlk,
W r
mofror
------b.lior**=Q
c&lulmcpsriraaPIfOs
ooiuo:llaT
'4
renunciar a lo que dice Hinde al final de su párrafo expuemto arriba?
Por todo esto conddem de gran importencia adatsIr la pahibra
COMPORiAM1ENTO y, en lo podble genemf*izarsu definich para
llevarla a cada nivel de la d a donde la etobgitwmr+aW¡cada.
medida que a t o Último 888 posible lo anterior tambih lo serd.
Hasta donde he podido entender, la atdagía contemporhea,
considera que el-comQartamignto QS una respumta a un Wímub
interno y/o externo, sin entcar en detallebs de si estud.mulo ea el
llamado a la necesidad de solucionar algún problema para lograr te
sobrevivenda y la repmducckh. Esto es, no dan por hecho algo que
necesita comprobarse durante el estudio causal.
En conctusión, al lograr aclarar lo anterior, podré saber en que
medida los m a o s y herramientas de la 0blogia contermpor~ncea
pueden ser utilizados para investigar y quita extmpolar
(comparativamente) sus hip*@ y teorías a un mundo ocupado p
o
r
los sistemas biohjgicos restantes dentro de la clasificación de
Whitaker hasta llegar a penetrar dentro de la vida celular para
entonces intentar comprender la etdogía a nivel de DNA en
conjunción con su medio y como unidad individual.
/
Eibesfddt nos dice al respecto:
I
I
.
I
tormacidn de un esporanglo por Ion m i m e . Cada d b h tbm 868 M
m d,
tompOrtsmkn8, y mlmdma hnk a & & d i ? w m rwtlhukw dnma#krlirdpnrri y
dirigen&s,. "
,
Lo cual nos invita a pensar de que un estudio etok5gico s8 justifit%
hasta el nivel whlar, es verorlad que 663 puMe hablar del
comportamiento de una moldkula e incluso de un b m o o partkuleis
tales como el electrón, pero hasta dende he podkb mmtlg~r,eat!@comportamiento pare el etoiogo, &lo cobra su sentido cuando ae le
estudia en conjunto con su sistema biológico al cual en su momartto
pertenece.
Por todo lo anterior he decictieio quedarme, por el momento, con la
definición da Tinbcgen: Ertirdb ckrrtífico del CornpwtmkMo.
Esta es una definicHjn bastante general y elástica para empezar a
estudiar cualquier nívél de comportamiento donde la etobgh tenga
lugar.
Pero, qué piensa usted al respedo? Ojala =iba pronto su
contestacián.
ATENTAMENTE
MA, QUADALUM mRAJAS L,
1
I
I
1
M&ico D.F. a 15 de mtzo de 1993
i
Muy Querida Guadalupe:
He terminado de k r tu primera carta de ia cual por cbrk~,he
aprendido mucho no SOJa por el tema cmW q u & J c i ~ ~ U
riqueza personal que skgnifica el conuwr tus pun- de vkEa corno
pbarsúna &ida de conochnisintio. Por W o eHo,grac=tas.Paso ahora a
contestar tus prímeras observaciones.
9
es que cualquier curbso -para et caso
r dd
maravilloso derecho de dudar a h de los libros- podrfa perderse en
un marisma de definiciones dadas por cualquier número de
diccionarios que, por caracterktica propia, esan obligados a ser
breves y por lo tanto superficiales y ambiguos. Sin embargo, esta
Cierto
primera aproximación que haces a la etología -en su parte
bibliogrdfika- creo que lleva a cuestiones mucho más significativas
que el de una mera diversidad de definiciones, de lae cuales
inmediatamente paso a reflexionar.
Dejo de lado en principio, las d d n i c h e s de diccionarii y empiezo
por los pdrrafoe dedicados a C a l h (1973). Aquí, d s que encontrar
una definición de etologia encuentro un acercamiento del autor hacia
la sociología de la ciencia en tmto que el deertrollo paralelo de la
biologia y sociología, así corno de tos distintos puntos que guardan
ambas disciplinas con respecto al estudio del comportamiento
humano. En este sentido, para los fines de nuestras reflexiones
acerca de fa etoiogía, esta nota c m , debemos considerarla de
manera importante, en cuanto tratemos -si el tiempo no8 lo permitede las relaciones intertdricas d8 la etobgia con otras disciplinari,
4
pero no antes.
Por otra parte querida amiga, es importante n&r que en esta
muitipüclrlrnd de MhWnes - d e - - 1 a 6 t - ~ ~se
g í *-drPjm
a,
vqf-.~cis.
la
pregúnta fifo96fica clke sena: qu6 as al óamparhniierita3, dado
que la biología hasta la anttopologia v m n sobra et808 y w fomiafde
expriesit% desde ángulos teóricos distintos.
Segurwwwte no significa lo mismoel tratar sotme& corn
de una sociedad humana a el versar sobre el cornpoctamiem de una
sociedad animal. Deben existir an ambas esfsras diferentes niveles
de inkwpmtaci6n para uno y otro no lo crees así?
Inclusive si tomamos ia palabra comportamiento UnicammtQ desde
la perspectiva biolbgica quedaría por esclarecer si se puede
interpretar igual el comportamiento de cortejo de un pavo real a la de
un chimpance, radicará la difersncia en los parametros de medición
de ambos?
Yo creo al respecto que las herramientas o thnicas de obwrvacibn
pueden uakxireme relativamente fácil. Lo que pienso seda aigo mas
laborioso es el resolver el problema filosófico de transfondo. De tal
suerte que reflexionar acerca de que es et comportamiento, acaso
nos de luces mas claras para el problema que hemos ekgido
"filosofia del comportamiento gen6tico'.
De hecho, tú estas planteando esto Último al decir que "adernas hay
que partir de la idea de que estas disciplinas tienen un punto en
común, en primera o última instancia intentan explicar el
comportamiento"
Ahora bien, desde mi punto de vista me gustaría m& que versar
sobre los orígenes de la etología, trabajar sobre la especulación
filosÓfica de los distintos níveles que abordan las definiciones que a tí
te parezcan m8s interesantes y direct- para nuestros fines.
Así pues, continuando con la definición de Ruwet, encuentro
I
1
I
-
I
-
I
I
I
I
i
interesante el que marque que et~logíay psicatbgía animal son
sinónimos en C U ~ R ~ al
O estudio d93. las conductae innatas o
adquiriáaa, t10 ac~tsolei etd,qjk $e,
*E
compommignto desde un punto de v@a f i l o g ~ i c oy por lo tanto
evolutbo y eco!&ico y la psicuiogía, de atguna manera dme d
8
sus esfuerzog hacia la interprstacián del comportamiento en tanto la
fenomerrobgia de la mente? Que ser& io correcto, hablar de
&logia genaica o de psícúlogia gendca? Y dsntm de W e mismo
contexto y siguiendo a Fabre, ser6 que podemos hablar de
compommientos instintivos en las estmcturas eiemgntales -gen- y
acaau oh-os elementos -, queson ím mponseibles de ios fenómenos
geneticos?
Alga da la definition de instinto de Fabre encaja para los fm6menos
gendticos, y sería cuando 61 habla del inatinto mmo un pkn de vida
innato iMoléculas como el ADN, por ebmpfo, actúan de una manera
U n perfecta1
D8 hecho, si tomamos corno cierto el postukdo de la Etofogía
Moderna de que el compartamignb de los animates e&& pfeprogramado, aun y cuando en la generelidad muestran flexibilidades
que lo hacen modificarse en tanto los divemos estimulos del
ambiente que los rodea, fuego entonces el comportamiento gen&ico,
escaparía en parte a esta postulado si asumimos que tos procesos
gen6ticos guardan un arden y estabilidad continuas tanto en su
formación como complejos molecuiaréw como en sus productos
finales -fenotipos por ejemplo-. Para el caso de fa avispa, bien
podríamos aceptar que su comportamiento 0n la puesta de huevos o
en la búsqueda de alimento, existen impresos, por así decirld, los
instintos de la cata y de la r8producciÓn que podrían variar o verse
segmentados, en tanta las tipos de estímutos que se suceden en el
ambiente externo.
i
6
,
Estas modificaciones en su comp9rttimienCo pin embargo, no harían
desaparecer en forma atgunadel imputaro cksl animal' hacia la
wevarnenk en
reppoduccign. y Ibt..CQiieBS..En es&
decir que la exprW6n del comportamiento en relación con los
estímulos ambientaka puede modificarse, pero kt pprogremaci0n
genetia para llevar a cabo tal o cual acckín se mantiene intacta.
Una genebica rigir;ia en contrapús#.iióin COR
comportamiento en tanto los estímulos ambientales.
Cabria entonces preguntarnos si esa flexibilidad del comportamiento
no está acaso tambi6n detecrninadsi en tanto la propia infomción
&e unm
genética del animal. Entmawea ya ua --ba@&ar
Pnp-tB---a-&lrMqW
pamnme qua ell hhaiisnegt#rrp H m dgmoscr d 8 d N b a q U e k
pisinirlibsn nrwera ambo, a P
Pa drircriribriitrrq'la m p m & a d h Q la
Te propongo entonces versar sobre el comportamiento gen&¡co.
Por otra parte y 0n cuanto a la definición de EIBL-EtBESFELDT,
respecto a las consideracione8 que hace sobre el tener cuidado con
las comparaciones entre distintos "comportamientos creo que esta
en lo justo. Es decir, que ciertamente sería falso o bien tenderia a
I
Ahma bien creo que no sei3t3 del todo conveniente qua te quedaras
sób con la definiddn de TinBQlgsn, pralwirfrr que 'dimarnos rienda
S U e W a rrue8tras propias
Wminaw, sin d*r
a un lado, ciam
esta, a las definiciones que aquí ae hecn considsrads.
Me despido con un gran abrazo
JOFtGE OCAMPO CAHAPIA
i
1
I
I
Mi estimado maestro y ambo, aqrn' mrs tiene des nuevo frente at
blanco de una hoja que no ma, dice nada, y que gÓb sirve para
sentirme amenazada ante su
c20nstdiW~ recfamde
información.
Cuando tenemos que enfrentar la mponrnlsllidad de responder a
una pregunta tenemos difsrarntee op~bnespara encontrar atguna
respuesta que nos satbfaw. Por ejemplo, podnámos buipcar las
opiniones de gente que heya trabajado en el tema, o husmear tan
sólo dentro de nosotros mismos tomando por ayuda la experiencia
de nuestra propia percepción; una tercera opción seria fusionar las
dos anteriores. Creáme que su Última carta me ha hecho sentir que
la segunda opción es la mas dificil e insoportabie. Porque uno se
sabe dueño de un conocimiento adquirido por difereintes mdios, así
como poseedor da una inconmensurable capaddad para conocer,
procesar y aprender. De tal suerte, que imagino B mí procesdor
cerebral (quien sabe cdmo ande el gen6tico) como un sistema cuyo
número de restricciones cognositivas es limitado y por lo tanto, como
dirían (Garcia L., Colin S.; 1980: SI), me veo en la necesidad de
enfrentar una entropía en aumento.
Por lo anterior he dividido su contestación en cuatro, puntos
principales, que mencionare conforme liegue el turno para su
análisis. Comenzemos pues, el primero de ellos.
Que hay con la definici6n de comportamiento?
Es claro que podemos hablar de diferentes nívelss de
comportamiento a lo largo de toda la escaia bidógica, pero, que
PUNTO UNO:
1
I
tienen en
camctari
comrin t a b s ellos? Es@ es,si a nivel fíeicoquímico, las
y funcionabitWad de la materia han servido pafa unir a
reduce el trabajo de 811
io a nivel
osirivo, m8 supongo que
lo mismo ú&úe pasar con la%características y funcionerbilídttd de (a
multiple variedad de cumpurtambntos que hay en el mundo vivo e
incluso et no vivo.
La ddinici6n que a continuación voy a proponer es quizá, en
esccsncia, la misma que cualquier otra ya mencionada pat gente
dedicada a esto8 quehacem. $ai0 que la presente, no considera al
movimiento como el único fa&or de su expresión. Si nos remontftmos
a las opiniones da otros autores podruamos entender am mas
claridad a lo que me refiero. Por ejemplo, los rnecanicktas
consideraban ai comportamienta como al movimiento resultado de
reflejos (tropismos = movimientos orientados); reacciones
automáticas. El Eehaviohmo, se concentraba en la concepci6n del
estimulo-rmpuesta pero su escencia mecanicista no permitió sus
estudios fuera de un contexto dinámico. Hay que tomar en cuenta
que aun cuando sus aportes fueron de gran valor, su enfoque
reduccionista no les peimiitió ampliar sus observaciones hacia la gran
diversidad y complepdad de las conductas animales de aquí que,
como ya b mencion6 en mí anterior carta:
"...sereaccionó contra la utilización en el laboratorio de un material
animal limitado y sospechoso en razón ds su cautiverio o/ de su
domesticación. Se reaceion6 también contra la esquematización y
simplificación extremas del entorno experimental y de las conductas
analíticas, y contra la elaboración de teorias generales a partir de
unas cuantos hechos particulares y aislados..."
"... Las tareas mhs urgentes y necesarias que se imponian a los
reaccionistas (zooiogos)eran de orden descriprt)v;oy consistian en
confscdorreit el inmenm inventario de los C o r n p o r t a m de la
serie animal, en obgewar y registmr un encadmambnto f@icO; dicho
q3mde un m a - & bqmm en traza E
T
8. Loasl
han emprendido estas tareas suebn 8Qr agrupado8 Imp la
denominación
de
ETQLOOOS
SWTPVYWAS
o
NEOWS7W77WSTAS...'
tos etololps tvemiWm; Lorenz, EibC-E
y Tinbergen
entre otros, amplian el panorama de estudio regramdo nuevamente
a lo que Fabre llamó 'mnducte innata' pero sin dejar de iado a la
conducta adquirida. Ellos recuerdan los origen- darwinlanos de la
etología y dan peso al d8sarroi)o f¡logen&ico del comportamiento,
empiezan a tomarse en cuenta las aportaciones que maizerias como
la fisiología, la genética o las neumciencias pueden dar; a tal grado
que dentro de ellas encuentran a los elementos mediadores del
comportamiento.
De esta manera, podemos encontrar definiciones de comportamiento
etabradas a partir de consideraciones como causa, función y
elementos mediadores enfocandolo en su totalidad. Sin embargo,
aun seguimos encontrando a la palabra movimiento COMO la única
forma de expresión:
"...Entiendo por comportamiento, al confunto de nxwlmimtor rsriHzedoa par el rnhai
intacto..."(Tinbwgm; 198720-&
Pem yo creo que el comportamiento tarnuin puede manifestarse a
partir de una respuesta estática (o, podrfamcrs decir que un
protozoario sesil carece de comportamiento?), una simple posicibn
por ejemplo, claro, aun existen personas que, siguiendo la escueta
del ingles Thomas Hobbes (1588-1679), consideran que todo la que
ocurre es movimientcz y colocan su lente en el mundo interno del
sujeto con lo cual pueden observar que mientras &te duerme
plácidamente boca abajo, o contempla anonadado un Óleo sobre tela
4
.
intitulado 'La tempem' de Chkar Kok-ka,
suceden 8n su
organbrno una wrie de acontseimkntcs bioquimicús que involucran
necemriemsnlte mcwimkmto inte?mo.s
Pero sucwh que ye no
tarntomo en cuenta si et QompiMzntmianol, tiem
fotzueamenaS una cauma Q una fumibn; *to más bien to dejo al
10 del - c
que, defínim est- cararíeticers de
manera particular conforme al sHsctema obmwado, antee bien podría
decir que el comportamiento es el producto, en cierta manara, de
todo
pero esto no es ef comportamiento, yo simplemente estoy
tratando de generalizar y digo. lo siguiente:
Considero al comportamiento como CaJd FoltftBlia EESTAR. Q&
involucra esta definición? La clave la encuentro en la pialah ESTAR
que significa un estado momentáneo, una permanencia a nivel
integmtivo que dura mientras se vive &lo que variando la forma, el
modo de expresión. En que aspercto se relaciona M a definición con
las otras &das por-autores de la esctmfa torsrnzianrr? En el modo de
expriesrión que varia conforme Q las circunstancias externas y/o
internas que se perciben. Esto es lo que ellos llamaron dímulol
respussta
Una w0z aclarada la duda sobra la definición de comportambrsto y
antes de continuar con el punto número dos, siento la obligación de
decir que es lo que yo entiendo por SlSTEMA GEN&iCO. A $u vez
esto ayudar& a dirigir mí anatisis hacia el obde nuestro trabajo.
Primero, para mí, un s h m a es aqudt conjunto de elementos
integrados de forma tal que se logra su interacción (esto le permitir6
responder a las exigencias de su propia existencia).
Ahora, lo más dificil es definir el objetivo de esa integridad y esa
interacción. -ea, el porque del sieterna. En este punto no- podemos
generalizar, pues hay tantos porqwb corno sisrtebmas &tentee. Por
ejemplo: Una amiba, podrlamos considemf4 corno un shlmrna cuyos
elementos, cclm sue organehw, 68 han oonfcmmdo e integrado par
azares de las circunstanciaia cwoMívae. A d tamb9dn p o d r k d~ d~r ~ ~ ~
que la interacción de 8 s componlEsriiaas
~ ~
ha
c
9
lc
a en base a
las exigencias que la vida impans, como por ejempto,
abastecimiento energético, eliminación de materia no Útil y balance
hídrico (osmorregulacMn) entre otro8 rgquerirnientoe. Esto es,
remembrando la teoría memnicista pero explicandola en torno a
elementos mediadores, podría decirse que fa amiba no tiene
condencia de su existencita, que sirnpbmnte es un sistema
programado cuyas ordenes internas la obligan a requerir y por io
ternto a 'buscaf. Siguiendo con esta misma tésis, podriamos
argumentar algo mas: un sistema como el de la amíba no puede
tener su ratón de ser fundamentado en la pmservación de vida
puesto que ni siquiera tiene conciencia de ella. Por otro lado, si ese
necesidad de supervivencia existe aun con todo lo expuesto, en que
parte del sistema se encontraría localizada? Hasta que punto y en
que aspecto el comportamiento contribuye a esa preservación? Esto
lo trataremos mas adelante.
Un sistema denominado genético en realidad tiene la misma
definición dada anteriormente, sólo que su esltiudM se dirige m i s
hacia los genes a quienes se considera como los principales
integrantes e impulsores del sistema. Cuales son algunas de sus
características? En termodinámica clasica se habla de que los
elementos de un sistema se hallan limitados por una superficie
cerrada ya sea real o imaginaria (Weston S, 1986:i). En nuestro
sistema genético esa superficie existe, además de su propiedad de
ser abierto, y por lo tanto capaz de intercrambiar materia con su
medio externo, y de ser dinámico, con lo cual tiene la posibilidad de
I
cambiar para adaptarse a sus circunstanck. POF U M m , tiene cierto
grado de permanencia, por lo Cual
condwctuai.
Como ejemplos de sistemas g 0 n m tenemos aqu&las entidades
que parten desde et gen y ee van encon$ttndo a tub lo lam0 de la
escala evolutiva hasta llegar al cornpWp humano.
Muy bien, la definición de compotbambnto corn let doy al principio,
se cumple a mi parecer en cada ejemplo. Por otm lado, creo que
nuestro siguiente objetivo no 65 eetudklr la Inmensa variedad de
comportamientos que hay, incluso dentto de un mismo sistema
genetics, S ~ más
G
bien, el mecanismo, proceso y directbidad por el
cual se da (estudiando algunos ejempb), llegando incluao a
inmiscuirnos en el mundo desconcertante del Porque. De aqui que
surjan preguntas corno las que encuentro en el siguiente apartado de
su carta:
WNTO Dos
A) Será que p o d e m hablar de etob& geno de psicología
genetica ?
B) Sedi que podemos hablar de comportamientos instintkos en
las estructuras ekmentaleec -gen- y acaso otros elementosque son los responsables de los fenomenos gsn&ioos?
En qué lugar y da que manera cabrían los planteamientos
/
diaf8cticos de materialistas cómo Lenin, que retomando a Lavoiseir
nos dicen :
“...La materla w lo primario; I#roSpbón, pen#mlsnto, tondsndt, aton Iw mal8 eiwadw
pradudoe de la meturia organizada en dc.clonodda )arma.. materia que se muwe
sternamonte y atemamsnts se tran+)omia...”
-
De acuerdo a
lo anterior, yo no encontraría vano el cueetionar y
profundizar sobre lo que algunos, seguramente, ya han sugerido:
-
Bajadaenle..irrk
nr op
P--~~~~
I
I
-*
g urna
"- ia
dssrsiorooli8o am mmtw@m,
Isr m m vWa, Qdi(slñllflhpdl
QI urn o
.
,
tlll
mqF Qirem dis 011,
eW laí muam,
lplBlbQlb
qw
-me
atllDQIiIiLI
pera
La pregunta del inciso' A), m e ~ & del pasado la parte final de mí
primer carta, en la que se habM de ltps diferentes tendencias que
4
siguen psicologos y ebólogos. Las retsrencias bibfiogr&ficas nos
decían que, mientras la psicología deriva de la filosofía, la etQJogialo
harb de la zoología, específicamente a traves del trabajo de gente
como Lorenz y Tinbergen. Por ello considero que mi contestación
tiene que organizarse en dos pastes principales; primero, debe dejar
bien argumentado lo que implicaría el hablar y, mas aún, el hacer
etología de sistemas genéticos. Segundo, debe determinar, lo que la
psicologia nos podría aportar al estudio de un sistema genaico, esto
es, que ímplicaría hacer peicologia genbtica. Y, como resultado de
estos dos puntos, descubrir que tan idheos serían cada uno de
estos enfoques .
Comenc6mos pues por habkir del tbrrnino Saoiogh gen6tica. De
entrada este termino implica el Wud'u m p m d u dei
comporfamiento de fos sistemas genéticos. Sobre que bases? Sobre
las mismas que gente como Darwin (1872), Whitman (1809 y I S I Q ) ,
Lorenz , Tinbergen y Eibesfeldt (1935 a 1950), entre otros forjaron. Y
sobre la evolución que esta ciencia ha sufrido desde entonces con la
ayuda, ya no sólo de materias como 16 fisiología, la zoología, la
endocrinología , la taxonomía, la ecotogía, la gendtica de poblacione6
o la sociología, entre otras, han hecho; sino que, ahora es necesetrio
-01 apoyo de la biología y genstica molecular, las neurociencías, la
inmunofugía y ia farmercakqia, entre otras.
Bajo 8sta perspectiva et cucor?dm de erstudio 86 dd de la manera
sig u iente:
Recordaré las caWríeicas de 1 ebkgia objetbkta, pera ahora
sustituyendo a la palabra animal por la de s k m a , esto paria
dirigimos hacia nuestro objetivo
yo- entiendo ai -animl
como un sistema gendticm, mas cornpkjo, que a su vez se compone
de sistemas, tambJen g s c i & W , indiviuabs que interactuan
reuniendo sus 0sfuenosen un todo que compmde al animal).
Dentro de km características mis sobmalienties y c h i c a s de la
etología de los sistemas geneticoS, podríamos encontrar las
siguientes (con opckjn de modifiidn):
a) Se precursor es Darwin,
b) Su enfoque es neodarwiniano
c) su posición dentro de la teona del conocimiento es el realtsmo
critico,
d) se basa, por lo tanto, 0n el descubrimiento de las adaptaciones
filogene'rticas en d comportamiento.
e) goza de eetudiar ai &tema en su entorno natural
9 trata de entender el porqud e1 sistema 88 comporta como to hace,
porque de esa manera y no de otra.
g) le interesa conocer aparte del porque, la función y el desamolb del
comportamiento.
. h) busca modelos para aprender que presione8 de selección han
formado su evolución.
i) investiga la filogenfa del comportamiento a partir de mc'stodos
comparativas.
j) supone que el comportamiento siempre tiene una causa la cual
pretende encontrar y estudiar.
h) le interesan los estímulos mnsoriab externos e internos
i) trata de integrar todas las parte8 del s$tma y reiacionaría eon su
ambiente orgánico 0 inorgánico.
j) le interesa la ohtogenía del comportamiento y por lo tanto habla del
comportamiento preprogramado,
k) pmtende la generalización, con sus IimiMs propios, de tos
comportamientos a partir de rnhdos comparativos, que comprende,
deben usarse con cautela, para no caer en semejanzas
aparentemente estrechas pero que en rsaMad son adpataciones
evolutivas paralelas a un ambiente similar, con bases causafes muy
diferentes. Así la cornparacith 88 realiza Sólo en sistemas con
estrecha relación filogenética.I) lo anterior promueve que el cún&miento de la conducta de un
sistema puede ser Útil para el estudio de otro sistema afín.
11) pretende también lograr la oomprmsii8n de fenómenos complejos
de comportamiento desarrollados a partir de una larga historia
evolutiva estudiando primero a la forma primitiva y "poco complicada"
de conducta de ese sistema.
Ahora rememoremos una inquietud:
..
s
c
68
0
t
o
-
.
f1-a
0
.
.
tee
e
solo resl;larrden al e s w i o de acrtcstrdo al
.
v at wsrva d r , m u t a c i i a n l s r t
..
un rncmsnto d a d o n utilr.rsrmn ta&w$amo v sobrevivir
-es?
Lo anterior se ve mas reforzado y hasta cierto
punto obstaculiza al etólogo para poder concebir a una molécula
como el ADN en un estado de intenso dinamismo y flexibilidad en el
0
.
153841
I
I
manejó de la información, cuando 88 acSph fa ¡dea de que un .
sistema, a nivel motecukr o cetu4r, &to adquiere su razón da *sero
su razón de comportamiento, &%m k?#w#i!tpl&&+riin
base, ~W~#&q+ut!3.
debe cumplir dentro del organismo y, por io tanto, en base al wwkb
que brinda a éste. De tat manera que su ccwrrpoJtamiebilto deberá
seguir regias estrictas. Si esta as así, 8nfonces cómo expiicar la
aparente y necesaria estabilidad del sistema, cuando- no8
percatamos de la presencia de genes 8Jattatorb8 como los
transposones (Rennie J.,1993:89-92), de splicing que ocurren no
siempre de igual manera para el mismo fragmento de preARNm, o
de intrones que aperentemente no codifican para funci6n alguna
pero que ahora se les propone- co#)8. paabies codificadoFes de
enzirnas de restricción o facili&dores de Ja recombinaci6n de
dominios de proteínas distintas.(Bach M., 1992). Sí un sistema de
esta naturaleza no se le puede explicstr dentro de estos terminos,
entonces cómo?
..
Hasta dmde se ctmpbn aun ha leyes na-s
en 8 5 p p f h
v como
un todo?
Ahora deseo mordar, brevemente, 10s sweaos acaecidos durante el
ciclo celular para despuhs ponerme los zapatos del et6logo y
suponer cómo analizaría ese comportamiento, y algunos de los
problemas que enfrentaría al hacerlo. Por otro lado, y quiz& aquí
radique gran parte del interes de nuestro trabajo, me propongo
.suponer cómo enfrentada e88 etÓiOgo las desviaciones del
comportamiento *normat* apcnmntemente preprogramado y
aparentemente con directwidad. Por ejemplo, cómo explicar la
heredabitidad de malformaciones fenotípicas, cual es la causa de su
aparente selección que lfega a poner en riesgo la permanencia de
una población, Como explicar la proliferación descontrolada de
celulas que han dejado' de respetar sus propios limites hasta
eepanwa presencia en un tumor mafigno denominado
cancer? Son c8luk8 &oístas o seres maquiavelicos que se han
*ohridado* de b
individuatmente y como población al pasar de generaciones? pOrqu&,
aunque al parecer el C B " Q I G ~no
~ se hereda per se { dietten
excepciones como por ejemplo, un tumor mafigno denominado
retinoblastoma), si podemos hablar de la heredabifidaid de ciecta
propenci6n de los genes a cambiar 0n esta fatal dirección. Cual
es el
r
objetivo de esta tendencia? Tendrá alguno?
El proceso de división celular, cOmo 68 bien sabido, consiste en dos
procesos secuenciales, una división nuclear (denominada mitosis} y
una divisi& citoplasFllaaica (denminada citocinesis). Pero antes de
que una céfula típica pueda dividirse debe duplicar su masa y todos
los elementos que contiene, porque sólo de esta forma es posible
que las dos nuevas células hijas contengan todos los componentes
que neceeitan para iniciar su propio cicb de crecimiento celular. La
mayoria d e los componentes celulares se forman continuamente a lo
largo de todo el periodo interfasico, entre dos divisiones celulares.
C C M V ~ FBU
I
I
I
i
,
I
El ADN 88 replica durante una fase.muy concreta de la interfase, la
fase S del ciclo celular. La otra fase concreta del ciclo es,
evidentemente, la fase de divición nuclear, o sea la mitósis, fase M.
Queda por lo tanto el penodo comprendido entre la fase M y el
comienzo de ,la síntesis de ADN, o sea la fase G I . Y e! período
comprendido 'entre el final de la síntesis de ADN y la fase M
siguiente, es decir, la fase G2. La secuencia es ciclica y puede
escribirse así:
S--->G2
I
i
G I <---M
I
I
I
I
;
!
I
I
I
I
I
.
Por consiguiente fa'interfase 8538 compuesta por sucgcivas fawe
GI,S y G2, y nomaimnte abarca un 90 % o m& del dCt0 cetular
Por ejemph en las c6luias que se dividen r8;pKlamernte en ioS
eucariatlils suplsrbms, las sucesiveis divisiones miulam (fmm M)qw
interrumpen ia intsrfase se suden producir únicamsn8e cada 16-24
hts., y cada fase M sólo dun5 de 1 Ó 2 hrs.
Ahora bien, en la fase Gl la acüvidad bioaint&ka de la dlula,
rdudda en buen grado durante la m b l s , adquiem de nuevo una
velocidad elerada. Aquí se sintetizan las proW'nae mqueridm para fa
replicación del A N , por ejemplo, ADNpolimerasas. En G2 la
acividad m@abólica de la célula esta dirigida sobre todo para
sintetizar las proteínas necesarias para la fase An, por ejemplo
tubulina.
Sabemos que la integridad de los tejidos soto se puede mantener si
el crecimiento y división de cada célula de un organismo (p1Btán
pmgmmados y coordinados con los de las c é 4 b vecinas. A
consecuencia de ello, las difemntes dlulas prmentan vetrxíd&des
de divisián muy distintas, según su localitacicin. Las Ceiulas que no
estan proliferando activamente presentan una veiocidad reducida de
síntesis de proteína y se hatián detenidas en la fase G I . El que una
celula de mamífero crezca, se divida o no, esta determinado por
d¡vetsos mecanismos de "control de retmalimentaciÓn', entre los que
se encuentran la disponibilidad de espcpcio para que la celula pueda
extenderse y la secreción de factores estimuladores e inhibidores
específicos por part0 de las cetulas del ambiente circundante
inmediato. (Albets R., Lewis J., 1982:656-657)
Todos astos procesos se han ido conociendo desde 1900, sin
embargo, hasta hace muy poco tiempo, se desoonocia la regulación
de dicho ciclo, uue para el hombre es vital Dara la rermducci6n, el
.
comportamienta de reguiación del ciclo cetular siguiera un patrón
similar en pdus bs orgaprimos ~ U a r W t m .((Munay W., Kimehnet
w.,991
i :2fE*
Ademas, el deecubrimfsnto del Incrdbfe parecido que existe en Ea
secuencia de aminoheidos de la pfakha cdc2 del hombre y da la
levadura. Nos haMa de ia sorprendente consenrackh de esta
proteína e través de mil milkmes deañaS dm evolución, en los cuales
sólo se han introducido pequehs cambbs en su estructura y ningun
en su funcMn.
En 1989 A n d m Murray, recúnstruyd el mecanismo completo del
ciclo celular (Kirschner, 1992282-283). FIG 1
El mecanismo 8s el siguiente: Durante la interlam la d d n a B sa
acumula y asocia con cdc2 para fwnar al p r d P F . Este es
entonces secuencialrnente fosforilado por -1
(una proteína
específica para fosfonlar a la Tyr de cdc2). Una segunda
fosforilacirh se da por CAK (cinasa activante de cdc2) en Thrf61.
Luego e~s25,una proteína titosina fosfrnera desksforita a la Tyrl5
produciendose al el MPF acthto, mismo que acciona la mit6sis y
activa a la pmteasa ciclina. La mitósis acaba cuando lo níveles de
ciclina caen por debajo de cierto umbral.
Como ¡a ciclina es degradada el MPF se dispersa y las enzimas
degradando a la ciclina son inactivadas. De esta manera la ciclina
comienza a acumularse una vez más.
El rompimiento de la membrana nuclear 8s el
claro blanco
del
I
MPF; de tal manera que la fosforilacián de las protínas de la lamina
nudear, causa su completa solubilizacih y, por el contrarió, su
desfosfarilacion causa su reensamble.
A que canclus¡anss podemos llegar apartir de lo expuesto
anteriormente.
1) Estos fenómenos se dan tanto en organismos uniceluiarm comb
I
en pturiccslukices eucariot;ew. La d i f m c i a estriba en que entre m h
simpie 88 un sistema akta un "~0rnpr0tni(BO*d s centretizado. Lo
que, podria alguien pensar, dota al 8
d$? myoree restticciones
y menor entropia. Esto $8, en los sigsgmas t r k compfejos, la cdc2 y
ia ciclina d e h n respoder a un maym, y quiz&' d s complicado
conjunto de, señales csxtr#ceJulariecr, de ahí que pudan verse como
mas suscepttbles al desorden csluhr, provecandose tumores por el
aumento de lainfluencia externa y ¡a necmKIad de un mayor control
para asimilar a cada una de ems sefiafee externas en armonia con
las internas. Re@mare-te punto m&starde.
2) Hemos visto que gxietq. un proceso secuencia1 donde hay
requisitos, que necesariamente deben cumplirse, para que al
término de una secuencia se continue ta siguiente. Por ejemplo, tanto
0n levaduras como en las células somdticas de organismos
piuricelulares paseen m a n i s m para retrasar la entrada en
mitkisis herata que no 88 replique el ADN.
3) Cada secuencia tiene su propia funcion que &a bajo control
geneti# y bajo el control de factoms estirnuiadores e inhibidoms
especificas por parte de las e6iuJas circundantes.
4) Cada fase tiene un tiempo definido, dependiendo de ia especie, y
que va deacuerdo con las necesidades del momento en que se halle
la célula.
5) La influencia de células vecinas nos habla de que la función de
una cdlula especha, 88 dirigida deacuerdo a la conveniencia del
todo al cual integran. "Probrrblemente, un comportahento
gobernado por las reglas de la sociedad celular, mantenidas por una
aparente directfvidad hacia un objetivo común.'
Par la
et e
a-e
et fe-
1i
No es nada f&ciI, pwm c m b u m
no hw
posibiWad de conformarse con el sstudio fendpico del
comportamiento ( que podría óbsenrame a través del microscopio
Opt¡#), hay que meterse con el gmoma.
Al parecer ems dos fuerzas,.de las que yo hablaba anteriormente,
tienen una aparente directwidad, esto es,W a n dirigidas hacia un fin.
CuAl es W e ? Podríamos decir que la capacidad para regular el
crecimiento y la división celular, así c o r n la difensnciación en células
especializadas resultan cryciaies para el desarroHo ordenado del
embrión, para su salud y, en Último, termino para la supervivencia del
organismo. Pero lo m&s sorprendente ee la complejidad de los
mscanbmog de quienes hechan mano esas dos fuerzas para
dirigir al sistema y mantenerle estable. Ahora bien, la siguiente
pregunta sería:
se
..
.,
ue la wnlwion en la direccipn de D w i n ? Y: de verdadten e w
..
.
n varl[lpsz c) es solo c u m n dfi i-m?
Porrrue el
os no se ha -o
de nosotros c w d o ti cada i m t e nos
OR coa el? Podnamos decir que ai parecer, 0n un organismo
pluricelular, la célula per se no tiene conciencia de lo que pasa, sólo
responde. Sin embargo, podnamos compararle con una neurona
cerebral, que procesa una pequeña parte de la informacieh Pero el
conjunto neuronal, aunado a muchos otros elementos, que pmcesa
toda la restante información y que conetituyed cerebro, ya tiene la
capacidad d e percibir, en bierta forma, su existencia ha adquirido una
Y
I
I
!
.
:
!
aconcbncia'. Ese conjunto cerebral pbdríamos, quiz&, compararle
con un si98emál gen6tico m h integrado, al wraf Psrpansce esa &h&t
Este punto lo retornare m h adelante.
Por otro lado, qué-deeir de lets c&u!as eancemaa? Recotdemos que
estas células han perdido su control normal de crecimiento y han
adquirido divemas propiedades peligrosas para el hubped, incluída
la capacidad de invadir otros tejidos y de inducir la vaseularizaciÓn
capilar (que asegura un buen abastecimiento de sangre ,de las
c6luleis cancerosas en pmliferaci8n). Uno de los raegos
caractsnsticos de las células cancerosas estriba en responder de
manera anormal a los mecanismos de control que regulan Sa división
celular. En los últimos tiempos la diferencia fundamental entre las
dlulas normales y las tumoralee se ha explicado de diversas
formas:, cambios en k s niveles celulares de los nucleótidos ciclicos,
en la fluidez de la membrana plasmatica, en las proteínas
segregadas, en el citoesqueleto y en los fluidos iónicos, por nombrar
sólo algunos de elks. (Medrano, E.E., 1980 :4123=4126).Ahoraes
claro que la mayoria de las céluies cancerosas estdn menos sujetas
a la mayoria de los mecanismos de retroalimentaciÓn que controlan
la división celular normal tanto en los tejidos cOmo en los cuitivos
celulares. Las céiuias cancerosas, por ejemplo, continuan
dividiendose en cultivo más alla del punto en el que las células
normales se detienen por la inhibición por contacto, apiiandose
incluso unas encima de otras. Además estas d u l a s malignas
requieren para sobrevivir y dividirse en cuttivo, menos factores
proteícos de crecimiento que las &luias normalets (en algunos casos
esto puede ser debido a que producen sus propios factores de
153841
-
crnimiento).
Por otra parte, ee mbb;que la amibnaza m h -ria del c h a r para la
vida es la dbminac6n inrrdvectidra ds he dl.uk t u m w r . todo
el cuerpo, la meZasZatiiaidn, lo que, porbe en marchaet d ~ n r i l de
b
tumores sscundarios por todo el wargo (Lwtta A. L., IQfR24-32).
La metastatización 0s un proamo acfivo y no una coris~ucmcia
accidental del cmcimimb dek-+ktrnor..Adem&, algo que a mi me
sorprende demasiado es el hecho de que a M i d a que k
a
s cdluias
tumorales invaden los tejidos sanos, @e va dewrrollando una
respuesta combinada entre las cblulas cancerosa8 y las cdtuias
normales que favorece el .establecimiento de las primeras. El
organismo entero parece haber pBrdido su 'memoria celuiai donde
habia que&c#o merita ta dirección de su devenir. Cómo es posible
que la naturaleza misma del individuo favorezca la angiogenesis para
nutrir a la masa de rápido crecimiento expetsivo y ademhs le dote de
una mayor permeabilidad capaz de pennMr el acceso a SLI interior de
células cancemsas con bastante fádlidad? Célula por c9lula va
cayendo en una enajenación de mams prwocada por los
colonizadores que conducen al todo hacia rumbos a n & q u h ,
Asi es que, como lo descubri6 desde 1829 Recamier Claude un
medico franc&, si el lugar donde se originó el cancer empieza a
convertirse en inhabitable por ia densidad celular, la mejor soiución
es la emigración de esas células malignas, através del sistema
circulatorio vascular o linfdtico, hacia lugares distantes del
organismo.fig 2. De manera tal que aunque no todas las células
emigrantes logren sobrevivir, por lo menos habrá alguna (o algunas)
(se dice que menos de una de cada IO,OOO)que en el intento resulte
afortunada y logre salir de los vasos sanguíneas hacia los tejidos
cercanos para reconstruir de nuevo su pobiaeíón. (Liotta A. L.,
1992:24-32). Por io tanto, son capaces de atravesar la matriz
.
I
I
I
extradufar, por activación de enzims destructbas que esdndsn las
uniones tndecularea ds ia i m m h n a , que cpcftja en parte como un
andarnieje papa el crecimhta de k s tejkks-, p n q x w i ma'
~
permeabitideed s e W v a para .el traneporte de proteínas y otras
mokbcufas entre las ceDuleis, a tmeb de has paredes de los va808
sanguíneos . Recordemos que normdmente, las poblaciones
celulares de ambos lados de la mátriz no se mezdan entre sí, ni
siquiera cuando los órganos del embrion estan en desarrollo.(Liotta
A. L 1992: 29). fig 3
Como vemos, las cetulas cancerosas mmpen aquellas reglas del
comportamiento social aitruaa del que hablabarnos. En 1975, un
estudioso del tema (Cairns, J. ,1975: 197-ZOO), nos deck:
"...En d cuc.0 de una vMt se producsn on un ouufpo humano un númcño de dhrhioncnr
celulares del orden de
Lam hutadaxtea se prIdudm eapontbmmmte de vez en
wonúo: la fr-da
media e8 #@dldo estimar, rn carsdltud para ire tMUta8 hummas,
pero prokilblsmmtt es de una INCnwtdmcs por gen y por diliffrrt4n cduhr. Ad en d
un g m iwbrct ruirida una mwtrddn en une 40'' ~ ~ ~ ~ ; Cdathrtn
OIUI
tnrnorwPo b u m
en wdquler lndivkiua D d c &e punto de vi-,
d probltma d d atnew pame que
tntriba no en parqud se produce, dno en porgud ee produce con tan poca tmcweñida.
Por qué no runm lnwadidos irrsnrldblsmsntt par donea mutantea de Mulris que timen
una wntaja rdsdfw voke nusrtms c6lsrtas normales wnss? Ci wwpo slh organilrrado
de tal manera que aunque muchas &tuha mutan, poca8 dtulas mutentea multan
psligtowc. Para gsnwar una umer, una nwtadOn dobe rurglr en una cSluk que bao
d o c a d a en un 1-r
aproplaúo y COnterir a esta célula propledadm nuwas muy
compiejra Aprr#rtmsnte, la mayorla de 1- mncorec me d w r o f l r n &io deqauh de
que ea hayan producido mulüpin mutridmm en un m i m a linaje celular..".
le.
Sin embargo, Últimamente las estadísticas se inclinan por una mayor
frecuencia en la aparición de algunos tipos de cancer, por ejemplo,
en et aparato genital femenino. Y esta aumentando la incidencia en
ciertos cjrganos corno el pulmón, intestino. próstata, páncreas y
vejiga.
Estas c6lulas cancerosas han adquirido su propio mecanismo de
adaptación, su genorna les dota de facultades para sobrevivir en un
,
4
t
medio que ya no km soporta. Alguien podría W r , que cavan su
propia tumba, paro q&# no sea verdad. Recordemos que hay una
herencia de d a bcwsca@ibitkkiidtrk actqukW5n de k l i n f e m d ,
por ciertas partes de su genoma. Lo que las sekcciolna para
restperecer (quita, en algunos casos,Corno sntidadm cm mayores
garantias de sobrevivencia). Esto se ve refonado, aun mas, si
obseivamos nuevamente las estadisticas. Aunque e#cancer pueda .
aparecer en cualquier edad, su probabilidad aumenta conforme
envejece la persona. A partir de ¡OB cuarenta años las probabilidades
de sufrir un cancer aumentan considerablemente. Esto permite que
el individuo logre transmitir su herencia a su progenie.
Se puede ttamar a estas &tulas egoístas, se han safado diel c o ~ x t o
al cual pertenecen, atentando contra la directkidad que caracteriza al
comportamiento de cada sistema genetic0 del organismo. Su
genoma configura sus propias leyes y reglas. 'No les importa" ya el
huésped sólo 'les importa" asegurar su propia existencia. El
problema aumenta, cuando el organismo ya no es capaz de
amortiguar la constante amenaza que significa un cancer. El sistema
inmunolÓgico,va envejedendo. ("Sino puedes con el enemigo unete
a 61") Pero... de que les sirvira a estas celulas seguir esa nueva
dirección? Porque si su comportamiento es sólo el pmducto de
mutaciones múttiples, tienden a dotarse de mayores mecanismos
adaptativos? Es acaso que esas mutaciones se van orientando
hasta encarrilar a la célula en una nueva dirección cuya meta no esta
definida pero por mera presión evolutiva debe continuar?
Porque la seleccibn natural no actúa en contra de estas amenazas
que podrían llegar a poner en riesgo la integridad y estabilidad
poblacional, dotando al organismo de armas para combatir en lugar
de desprotegerlo? No lo sé.
*
<.
4
crecimiento, la mparaciún de be tejidos y la función inmunitaria,
entre otras opwacionse.(Murray W., Kimchner W., 1Sal26-33). En
los úttimos años, los trabajos de investigad6n han dsscubmo la
pwwncia, en el c=itopiaama, de faetQras de regulad6n del cicio
celuiar. Los d s repriesentativoe, han sido, la+mteína &, producto
derivado de los gen- cdc deacubierbs por “bd, esto8 genes
tienen una secuencia de intervención que no pueden sucedetse si
entes no se pasa por una serie de requisitos. Ahora bien, el gen
codificante para la proteína cdd, apareció, en los trahjoa
experimentales de Paul Nurse en la Universidad de Edtmburgo,
como decisiva en el arranque de la rnitósis. Ciertas mutaciones
acaecidas en el provocaron la 8fntesb de una forma de proteha que
lanzaba a las céluhs hacia una mitos& precoz; y otras mutaciones,
por el contrario, liegaban a frenar el comienzo de la mitosis. Por otro
lado, el producto del gen cdc2, es un de los dos polipéptidoe unidos
a el factor promotor de la maduración del ovocito, el FPM. El otro
componente del FPM, es la ciclina. Esta piateha, e8 la molécula
encargada de regular la actividad del FPM, por activación de la
proteína cdc2. Pero resulta que para esta activación no basta la
simple unión, por si solo, de la ciclina a la proteina cd&. Deben
produciree otras reacciones para que el FPM entre en operación. Por
ejemplo, podría esperarse que la acumulación de la ciclina fueGe la
que estimulara la acción del polipéptido cdc2, pero fesuita que no es
así, sino que es la acumulación de la maidcula-cdc25 la que lo hace.
Claro, se postula que esto Úttimo puede variar entre los diferentes
organismos. En algunos puede ser la misma ciclina la encargada de
la activación. Esto es, en pormenores et mecanismo puede vnrirtr,
pero la presencia de los factores principak de rsgulacidn en
especies con considerable distancia filogenética, corno lo son las
levaduras, los anfibios y e¡ hombre, plantean la posibilidad de que el
Ahora quiero desambr un poco más una idea que meiícione en
@rmfos anteriores:
eg el frsnárapo,
'... Por to tanto, ei ~mpcwtamiemtode iasF
multeido de dos fuerzas principales: Su propia genética, donde
encontramos la influencia del peso fikrgenetb de su evolución,(y
porque no suponer que esto podria ser el anhiogo dO lo que
Tinbergen llama comportamiento innartó,'inetints") y fa gm&kade la suciedad celular a la cuai pertenece, así como la influencia de
otros factores ajenos a esta (comportamiento adquirido)..."
Recordemos io que nos dice Tinbergen sobre 01 comportamiento
innato y el adquirido (Tinbergen, 1907:21-22):
"... El
comp#tmiento es
r
e en tanto
depend, h a f a crwk, punto de la
estimuladbn exkma. Y es es;e#nr;biea, en tentú dqaenda tmbión de teetor- wuriaem
tnttmor o tadoms mdvacionales... En genml, una reacdán inrllntka sólo r#ponds a
muy patoo estimulas, y la mayor parte dd ambiente carwe ds I n l m d a , o a p m c la
tiene, a pesar de que el animal pueda dlapmsr dd equipo smwríal necemrlo para
pordblr n u m o e detalles La dupendmda srtkk;ta de una r e a d & Innata con rslpstto
a cierto confunto de estimulos signo llwa a concebir que dcbe haXr un m e d m o
neurementorlal srepsdal que dwsnordena Is reaotfh y es recp#abie de w
wscqatibtlidad selectiva a una ##n&Inadbi tan eyisdd de eatimufwr Eato es un MDI,
macsniamo dsrencadenador innato. Hay tsdorer que no Influywi odxe el Mü! de la
rerrccldri edudiada. Esto es,no hay dos reacdanss an una misma especia que contengnn
Idéntico MOL..
.
".
"...La lrprriddn de errorbo # una de lssl cmdsrfakat mCe compicuas del
mportamltnto innato. Es pmvecmda por 4 hecho de que el animsl responde
' c i ~ m e n t e' a Ocuo parte de la . f b d ó n ambiental total y dsrtulda lar dm6s parks,
aunque sus Orgrinos sensorides sean psriectamcnte ccrpcloc~ de caphlas (y
probablemente lo hagan)...Par ejempio, l a r luchas prtrnsveralsc de ¡osgsrter66twe (fig 4)
eftan especialmente dirigidas contra otros gastcrdotsos con galas nupciales Dada que
los machoc dlHem de otros animales, robre todo porque exhtben el coíor rejo IMmco en
la garganta y m ei vientre, parece probable que el rujo pueda ser tl estfmulo mds
importantis. Esto ha &do comprobado de la +igulmtu mangra: ante varfos machos w
colocan Jmulscros o modelos de gaaterósbs; algunos de ellos aon imitaciones muy
toews. rh muchar do lar tsraderídlcac de la eepbole e Incluiso de lor pece6 en general ,
pero cón vientre roja Otros sen Imitadonea exadas de gasteráatto, pero sin et color rqa
Los machos atacaron ai primer grupo de moddoc con m
u
m mayor vigor que al
*
QUlZA POORIA SUPONERSE QUE A W cuA#oo EL
EWA
EXPUEGT'Q A LA TOTALIDAD DE Bu EECTOW40, EL SQl.0 PieRc)BE LA
AüSEWtA DEL HUSO Y LA NEcEafflAo
DE RieCwERAR su
AMCUAPA OIRECCION, DOS CAReNoldaB QUE PoWwlAN F W R COMO
ESTlNlULOS SIQNO. QUlZA NO $010 P M A CL Ub3HOSt3lMA IyIs#lo, SINO
TAMBIEN PARA OTRO6 PUMTOI DE U MAQUIWW CELULA)?.
m
Dentro de esos comportamientos instintivos (verbylracia,
compoatamiento precopulatvo o mabrnarl) en sistemas genetícos
mas complejos, por su mayor contenido integral, se ubican tas
respuestas inmediatas, no modificadas por procesos de aprendizaje,
que se dan corno resultado de sensaciones internas, por ejemplo:
furia, deseo, curiosidad, falta, tristeza, reconocimiento afectivo y
sexu 4, miedo y esa necesidad de mantener la permanencia vital
corn!.. individuo y como población, entre muchos otros. Ahora bien,
el p: ibierna rádica en encontrar cómo y de donde surgen es-sen: :¡ones y cómo y por quienes han de s m procesadas hasta
lograr el comportamiento muttante.
DNersas inveetigaciones pueden conMbuir al ifitanto @edar una
.
respumta. Aunqtm --ter 6pocer de,
se tenían mayores evsderwiers de los fac8om externos que
determinan la motivación de un animal, et3 deck, la activación dé sus
instintos, les preocupaba de manera primclrdiai ia cornpmnsíón sobre
...
la diversidad de factores internos qua Partecipan;
*
"....e8 IndL#loblh que algunos de los tcrct#eir Internom rmpmrablcr de la8 ñuduaclmes
de la mponrdvidrd y do Iw attlvfdadm en 'Si vado' m e n hornion- Resulta esto
cspsdrlrnmte obvio en ei CMO d e lar mdlvidadea nprodudonrs Primero, podernos
ahon mar la omduddn de que la o + u d ó n dd mmpertmbnto e8 Irwmmamentc mds
compleja d e lo que aupuaiem las gwrírrJ¡#oknm del pawdo. %dxs m p i e j a s
estructuras nwy/oeas centratsf- rdúsn rnuitiptsr íu&cma 1nlnn.n~~y externem.
(Tlnbwgen, i987:75,8?).
...
.."
La dispockión del sistema endocrhto dentro del organismo, muy
cerca del sistema sanguíneo, le permite hecer ef.'ectivas las ordenes
que partea de susórganos. Ahora bien, las conexiones entre el
sistema nervioso y endocrino se producen de diversas maneras y a
distintos níveles. Se dice que la conexión más importante, aparece
en la encrucijada que forman el dien&ala, por parte del cerebro, y la
..
hipófisis por parte endocrinológica. Esa -n
o r m a un
ro endacrin0a el -amite
nr-s
ai re& de k
endocrtnas y recibo estimos desde la zona c a w Los
problemas empiezan cuando se origina una excesiva y desajustada
acurnulacion de estímulos, hasta producir los desordenes y
alteraciones conductuaies.
Hoy en día existen evidencias sumamente in2er&tintes originadas de
trabajos que podían formar las bases d e la etulogía molecular. Le
voy a contar un descubrimiento de gran importancia que logra
explicar en parte esa complicada relaciÓn genes-sistema netvíoso
como determinadores del comportamiento innato y moduladores del
i c
c
.
.
153841
-4
I
t
I
!
t
!
i
I
I
comportamknto adquirido.
Tengo por costumbre el escachar, 8iampt-e que puedo, el noticiero de
JoSe Gutíarez V i 6 , 0n 61
una,4lQctam m' Gtesntrias
Humanas llamada lkrain Antaki, ardua lectora de la revista Science
and life. En su participacsdn del L u m 14 de Junio del año en curso,
ella cont6 a los r a d ~ o e ~ u c hun~ sdewubrimirsnto Feciente realizado
por un Bioquímicofrarwxb, cuyo nombre w-ammrdo, EI partir de sus
experimentos reatizados en ratas y en el hombre. Ella le denomina la
genetica del jefe. El dato tambiésln fue publicado en la columna
CIENCIA del periódico El Nacional de 888 mismo día:
I
1
-I
".,Se aicatm de iddntlíicar, en d h-,
una h u m m que permite entender d
fundamento bidó.gkods ci$en# -Wda
dhmsasdnpka de ia jerarquía
8Ocla1, em ndotriri h o m a exlate en la mb, y tiSnr, por nomkb Puuwr Ds).iydrogens#
(@&me), wta hormona ea sserateda en M m s cirntldadr?. por la hlpóíida Su estudo,
en d wmo de I r i . difbmtsr ahpa@de k vida da un Indlvtduo, ha pwmltldo walltor m a
hipótsds #bre el coniportnnrlsnto dominante de elgunom mmc)Sron La PDGare sólo
puede ser enconbada en los anlmalem que han deamado b wmhre de la Jwsrqufamodal,
los dror snimdss d o producen un m e r ilamado PFQQaae. E& precursw, activa
los centroo cerebrales prlmWvas(amígdalas), que ordsmin el cunpatandsnbo agrsdvo de
lor mamfdcrw en Is phncccucllbn de lor dmentaa necascitior a su meb46Ilsrno bWco
(comida, oxfgsno, compsbrw cauakm, b+pstio vltal). Simplificando ae pusde decir que
la PPDQiws ct la h#mona da la ercwrseda! y poHoca.
La acción de la PPDQaae es mfarzads por otra hormona: ía twtraw. E4a exacwba el
dndromh de "hilta" (por ejemplo en d fumador sin dgwm). Aedada a la truatnm, la
PPDQase determina el Compoitsmibnto a weem compieJo,de un individuo que bucca
alcanzar el estatuto de dominante o
Una vez que el animal alcanza este
estatuto, tu comp&arnldo -limado s+cendonal- gran conrrumldor de energla
metabollea; ya no le t i necesaria Enbonces Ir sewed& de fruataaa se Interrumpe,
miontrae que la hormens PPOQaw mibe st spay0 de un amlndcido, la t r m h a , que is
transforms en PDGase.
80 ob.wva enbncee una modlticadón radical del comport~mtodel anlmal, W e se
vuaive calmado, ndc lento en UIQ reaceloma, como snxirizado por la abundancia de
m i d a , lar amplia. posWIMHhn de sreogw ouc conrp0~ccrscaexwi(10y o t r a tactoras
que le edan ofrecidos gradar a su nuwo aritatuto. Mientrar que la PPDQase actuaba
Mbrb el cwaXo ptlmltlvo d d animal, y favorecfa la produtddn de adrensllns (mduladoca
de la agremMdad) y la PDGare a&ua wbre los centrua cerebrales ruperlorea y favorece Ir
llberaclón de andortinas (maHnaa naturatsr). La baJa brutai de ¡a trustram en la taza
sanguinea contrtbuye a eats actkud aparente de satlmbcción y seguridad. La producción
w.
Q
Que tenemos entonces? El relato sugiere que ciertos factores
externos (estímulos signo en el caso de la activación instintiva)
tienen la posibiliúrrd de estimular órganos sensoriales espdficos
que transmiten el mensaje, a partir de complacadas acciones
bioquímicaa,y nenrioeas, hacia !osórganos cerebrales responsabbs
del pmcesamiento de la información. Estos organos cerebrales (v.g.
hipcifbis) esth distribuidos en tres níveles. Cada uno de estos tres
níveles tiene un orden de aparicián que los acomoda desde el mds
primitivo (complejo R), pasando por et sistema limbico, basta llegar a
la incorporación evolutiva mas moderna, el neocortex, según Paul
Maclean en (Sagan, 1984:74-91). Luego entonces esa estimulación
de un determinado órgano cerebral pmmuve la estimutación de sus
ceiulas glandulares con lo que se sucede la activación de genes
específicos, prsductores de proteínas (hormonas como la .PPüGase)
encargadas de accionar a su vez sobre otros órganos del mismo
sistema cembral(que continuan con el procesamiento de información
ya iniciado), cual árgano sera ahora el estimulado, dependerá de
cual haya sido el estimulo iniciador. Y a su vez, dependiendo de en
qué región se encuentten e s a otros órganos, sabremos cual sera la
respuesta del individuo (instintiva o no). Esta última estimulación
también prómuve respuestas humorales, que quiz& dependiendo de
su cantidad sintetizada s e r a la intensidad con que se de la reacciOn
final del comportamiento.
Obviamente que este p4nteamidsrnto debertí involucrar un mect.,nnisrno
s u m a m t s mrnpllado donde intervienen rnuit#ples componentes.
P6m en escencia nace corno mu#ado de las obeewaciones
rkpiiadas por decenas de cbntificacr intermados en estas temas.
Sin embargo, yo creo que no es la Única manera en que podriamos
encontrar la participación de los genes.
Además esto no es tan simple pues aun en el caw de que se trate
de un comportamiento instintwo, las evidencias phntean la acción
conjunta de varios genes que combinan $u8 acciones. Por ejemplo,
recordemos to que lkraja Antaki plantea:
... Eds pTecurcor, d P m r ; s , wtlva loc osntrom cwsbralsc plmllvoe (rmfgdrlar), que
ordman d comportrimfSnto agrwtvo de lorc mrnCtwor en la pwceewdón du 108
dementom ncceimrioi, a su metabóttmo Mdco (condde, axigeno, QMIPIPIWOQ)
sexualem,
ey#do vital)
...La ricdón de ia PPDQiros blc refamada por d m hormon+: b írwúam. E&
exacwba et
siMkme de " M a " (por ejeWI d M o r dn cigtnwr). Amclada a la fmmüma, #a
PwGkilse debrmina el CompOrtSmianto a "VI
conrpldo, de un lndlviduo que bu.#
aícrnzer el whduto de dominantu o porewr...
Entonces el animal p ~ d b 8una sensación de falta que le provoca
una necesidad; pero, como ti su vez emta srdirorndo la FWXkme en la
esfimulacih de la parte primitiva del cerebro, podernos entonme
encontrar que la expresión de esa ialta, podríri ser 6 base de
comportamientos violentos y obsesivos a d como incompreneíbk
cuando el individuo ha sido estimulado de manera intensa. Fbr
ejemplo, a veces no entendemos poqu6 un hombre que p e e un
puesto reídvamente alto en alguna empresa, descuiáa tanto su
salud y se pasa trabajando por horas entreras en su despacho o, tal
.vez dirigiendo las actividades de tos demls con un a f h exagerado
de perfecübilidad..No come en todo el dia mas que caf6 y galletas,
ibga muy cansado a su casa, corno a u t o m h encienda el tebevisor
pwo no le escucha, él sigue pensando en los problems de 888
!
empresa. Por fín, parece que el sueiio empieza a vencer su
imprudencia, entonces, levanta 8u Bnguido cuerpo para ir a la cama,
y de repente, -i ah caray, quien d ahíl,:. Ah sí, ea mi mujer.- Este
tipo de comportamiento debe wtar dirigido por una r6cpueeta,de
muítiphes gemaque suman 8u9 accbnabs para estimular zonas
cuya producción promueve necddadees que se expresan, y buscan
satisfacerse a como de luger, pero no soluciones de acuerdo con un
pairon equilibrado y razonable (adpWos que sÓi0 el neaeottex puede
cumplir, segun (Sagan, 1984:74-Q1). Tinbergen quit& estaría
deacuerdo en este planteamiento, pues en un examen mas detallado
de la respuesta plantea la W'ubnte posibilidad :
...
El SStEldio aaido#) do Ir depmkwb del eomporkmIsr69 ton rsrpscta e 108
erntimulos aensdalea ha rwarlado, ridamdm el hecho de que muchas r w i c d m ,
incluyendo algunae rekilvrmonte &O8
y 8mdtler, 80n en redidad cadma8 de
rtaccimm separedas, cada une de lam d e a dqaende de un conbnto especia de
eetímuks signo (Tinbergen, 1987: ss).
"
..."
Una sensación de fatta, furia, deseo W u a l y miedo, entre otros,
puede ser expresada en "bruto" (mera reaccidn) o, pot el contrario,
puede ser su expresion el resultado de un proceso intelectivo. Esto
es, la reacción puede ser modificada a favor o en contra del
individuo. De esto digo lo siguiente: En los dragones del eden
(Sagan:19W:74-91
), el autor nos cuenta:
el neocortex es le región donde st ublmn muchas de lar h c t o n n cognoQltlvas que
mejor definen al hmbre c m bl. Al hablar de Srti r@on de la tortuza c8rubrd tus)on
diatlrgukse en ella cuatro repiones o Icikrlor: frontal, pedetal, temporal y &plhl
exke gran número de l n t w c o n d m nmronalsí con SI cbnrko wbcutltrl, osda una
de dlas regule mukipliddad de funcionee, m y distintas una de otra, pero nprobable que
alguna6 sean e~wddarpor más de un ióbulo a la VOL.. 8egi.in co desprende de lor
'I...
...
Es interemme notar que lei corteza cerebra¡ eDsta conWuidn por una
c0
grb.
acumulación oelutar que te da in vitro su c ~ r ~ ’ s t i aspecto
Por ser t& sukrtera la que prc~~errits
-13
numemas fibrats
nerviosas en poaicMn ascendente y dewendante (por su aspecto
bianqudno, conferido por la mielina, mciben el nombre de sustancia
bianca), que no son d s que iae probngacbnes de neuronas que
internoneetan a la corteza con la subcorteza, se dice que: si &flex
desernpeiía la9 tamas de elaborac¡h, en tanto que las de
transmisión pertenecen al subcórtex. Los eepecialktas han
observado que la sustancia gris esfa organizada en una serie de
capas que la myoda de ellos fija en sets:
1) Capa compuesta de cc)lulae molecuiarea, con una función de
carácter Megrador superior.
2) Capa constituida por dlulae sernejenttm a granos, cuyo
significado estriba en la reception y ankiiSisis superior, es decir, recibe
los estímulos.
3) Capa formada por celubs piramidales, con ta función
predominante de ser elementos motores o de repuesto.
4) Una segunda capa de células granuhres, con igual significado que
las de lacapa número 2,refonando, probablemente la labor de &ta.
5) Capa de cdlulas motoras, de valor similar a la capa número 3.
6) Capa compuesta por un conjunto de celulae en forma de huso,
con función predominantemente integradora.
En resumen, se puede decir que las principales funciones neumnates
son 3:
a) función integradara(de idcmhac=ián),
E
censbral, que lee inwalida alguna parts en el neocorta, o corteza
-
cerebral.
Ahora bien, en ia mayor parts de la bibibgrafía con&ubda: (v.g.
Bloom-Fawcett,lQQOfilvarez Buylla, Bemudez RaUoni, 1Wl), me
describen que hace cada partes del csrebm, -to es, de que se
encarga, me hablan de la-función de cada tipo de neumna, así
mismo, me mencionan los aepectos atmtomufunciwmlss &I
8 W m a nev¡o~so
encargados de realizar la transmisbn, recepción,
análisis y prcrccssarniento de la información así corno la producciOn de
.. v
la respueste. Pe tal manera que se
la- a
..
las e m t a s & l SM, esla hase
l a h m
a w$&tke red funcionaf. Sin embargo, poco o nada se habla del
papel de los genes en la regulacion funcional, es decir: como se
procesa la infonnacMn que llega a una célula receptora neuronal,
cómo el conjunta neuronal integra esta informaci6n, como el
complejo R integrado por la estria olfatoria, el cuerpo estriado y el
globus pallidus, al ser estimulado promueve en el individuo
reacciones agresivas. Se dice, por ejemplo que en et sistema limbico
las descargas et9ctncas producen en ocasiones sínbmas siyiiares a
los que ocasionan las psicosis o las dragas psicodélicas y
atucín6genas; y aun mas, la sede del efecto d e muchas drogas
psicOtr6pkas reside en el sistema limbico. La bituitaria también forma
parte escencial de la regan limbica, esta encagada de influir en otras
glándulas por lo que tiene un impottmtisimo papel en el sistema
endócrino. As¡ mismo, existe una pequeña inclusión en forma de
atmendre, ilamda arnígdblh, eats desempeña un hporteinte papei
en la genbis de los impulaios eigrs8wag y de Iios sentimiantus de
cis#riienteen a n i m e k
temor. Si se le afleviamflcae a grados de tenor o agbci9n extrem. Toáo esto último
es comprensible si se le explim a partir del efecto en eet'ownisma
que producen los nivela honnonafes, al s e r excitedm glándulas
como la pihiitaria, pero: todas las parte8 cerebmk Waran de la
misma manera (habfando en t6rminos gsn&cos)?
Por otro lado, no nos otvidemois que toimbi8n exis-ks un aprendizaje,
una memoria, un recuerdo que surge como resultado de un estimulo.
Quizá podríamos llamarle 'marnoria celular". Esta oontribuye en gran
medida a la modificación del comportamiento inIncluso,
probablemente muchos de los hstintos son muttado de una
asociación inmediata promovida por esa memoria ceiular. Estú no
podrá entenderse mientras no se comprendia con claridad el
mecanismo de la memoria, y su relací6n eepecifica con el material
genético. Hasta entonces yo podre asimilar esa frase que dice que
cada uno de nosotros traemos la historia de nueatms antepasados
en nuestras ganes. A este respecto 86 ha investigado enfocando la
búsqueda de las huellas de la memoria en el cerebro hacia la
estructura molecular los ácidos nuclekos, los psicobiologos han
tratado arduamente de relacionar su estructura molecular (y la
síntesis subsecuente de proteínas) con el almacenamiento de la
información adquirida o aprendída (Cohen J. ,I981 :a).pisten
varias evidencias que sugieren que los recuerdos no se fijan
solamente en tas neuronas cerebrales, sino en todas las células del
organismo. A su vez, las investigaciones de científicos a m o James
V. fldcConneilproponen que la huella de la memoria es un cambio
molecular o químico, (Cohan J,,I
98131). En sus investigaciones
McConnell uso planarias para explotar dos características peculiares
I
de la espacie -una fi$iológica y la otra conductual- esto es, su
capacidad para regenerarse y su p o u ~ i e r t ~ acanitxtwa.
d
R~I~ZÓ
dos investigacsoasS basii-pcimmn eLnkanQ a ucr-rias
a
evitar un toque cuando ae les pregenitaba una luz, seccbnd a cada
una de las planatias en dos partea, cabeza y cota, y dejo que cada
una de las mitad- se regermrara. Los dos t i p de planeirim que 80
habian formdaQo retuvieron su apmndkaje, y esto sugiere la
naturaleza difusa de la huela de la memoria; la retenci6n no esteba
localizada en el cerebro. Postsrformente las planarias que no habian
sido entrenada8 se comieron a las planarias entrenadas y las no
entrenadas adquirieron el aprendizaje. Mcconnell escribió:
“...Cumdo oUuvimem nuclrkoil primeroo rwuttwtos & retención dsrpulk de la
regenmwión, nom pusdó que ¿ m m mprcem dm baneíwlr la mmorla de un anlmcil
mtr¿!MidO a la ds una urimal no erilrsnrde, d podiamor obtener dd p r i m guaono iae
watndm qufmh8 rdwsckc y pmkwim al M(pundo...trrifamw ardwimmts de moler
a los guranor enümadoa, pcro nunca pudimos dominar la thcxiicci de io inycccirki..Aaf
que condkionamoea uno. gumnoa ioc &mor m poqusfias partw y atlmentmcw con
aoS peddkw a las planarb que CIO h e w n sido entrenadea..tor reruttam dd trakijo
fueron eorprsndcwisw dmcnb.sm# que la8 planarisa eran cspacee de aprender, que
este aprendlmjt robrmMa al mcdonmlmto y a Is rspmersdón, que ei mteanlmo de
almacenamiento de memoria tenia que tener un components bloquímlco (prot#blsniSnts
el RNA) ei wai está ampliamente dldrikiído en el cuerpo de los acdmales, y que
apamtemento d Sprmdiwjs 68 podía tranrtsñr de una anlmaf a1 dm.”
...
La retemncia no nos die0 claramente el porque Mcconnetl infirió que
era pmcisamente el RNA, y no otra molécula, la responsable en el
mecanismo de fa memoria (no sólo el RNA 0s de amplia
distribución).
Algunos otros experimentos han reportado la evidencia directa de
una relaciOn experimental entre el RNA y el aprendizaje. F.R. Babich
y sus colegas entrenámn a unas ratas a aproximarse a una taza de
comida cuando escuchaban un click, extrajeron el RNA del cerebro
de estas ratas y se io inyectaron 0n las cavidades del cuerpo de una
rates n w a s que no hWan sido entrenadas. Los investfgrrbores
ratas a la8 cuales se había inyectado tambih w
pbggtvaron que
apróxirwban a la taza da comida en el momenta en que oían el click
sin haber @idoerltnonwe; el aprendizaje 68 habia transferido
mediante la transiaciOn &I RNA. Nuevamate surge la pregunta:
cual es el mecanismo por el cual una mohkula como el RNA logra
captar la información de to aprendido? Flyden y E. Egyhazi
entrenaron una8 ratas pata que ejecutaran una tarea de balanceo,
extrajeron ei RNA de su tejido nervioso y lo compararon con el RNA
de una8 ratas no entrenadas. Est- investigadotes observaron un
incrmento en la próporción $e adenina(uraci1,e~bes, un incremento
en el número de.ba9esde adenina y un decremento en el número de
haws da. uracii. El apmc#iz<jeeustrajo y agrego bases a la molecula
de RNA.
Otm reporte impmarite intenta relacionar la síntesis de pmteínas cofl
el aprendizaje. En &us aperimentoe se utiliza puromicina, un
antibMtico que bloquea la manufactum de proteínas del RNA. B. W.
Agranoff, por ej%mploentrenó a unos peces om, a evitar un toqw
eléctrico (cuando W a n una luz) nadando hacia el lado opu0sto del
acuario, y despub les i n y d puromieina en el cráneo. Cuando 60
les inyectaba inmediatamete después del aprendizaje se destruia la
memoria de los psces. Si se les inyectaba una hora despub del
aprendizaje, no se afectaba la memoria.
Por otro lado, que pasaria si animales entrenados se apamaran con
tos no entrenados? Se dice que los recuerdos se fijan en todas las
ceiulas del organismo, especificamente en el núcleo, si esto pudiera
Ber cierto, entonces muy probablemente los productos de este
aparBamiento tambibn reaccionanan, en cierta medida, al estimulo, si
el re:uerdo se fijara tambiQnen los gametos. Esto probablemente se
de, pero 0n niveies donde la complejidad del aprendizaje no
I
obstaculice el mecanismo.
De cualquier forma considerg que mna de gran ayuda 01 hecho de
encontrar nkernativrts celukree, fuera del cerebro, para la recepción,
almacenamiento y procesamiento de la información. No olvidemos
que el cerebm tiene limites pasla almacenar las distinbs sebles, que
posteriormente, constituiran la experiencia. im teóricos de la
información hablan de unos " I O millones de bits", como cifra máxima
a retener por el cerebro.(Salvat, 1989:134).
nu&wwr)? Las semejanza8 en comportamiento entre el rnicromundo
'y el macromundo son evidentes, no sOio a nívef Organico sino induso
el inúrganico. Esto gracias al cumplimiento de las leyes f k a s y
químicas que rigen a ¡a naturaleza. Recordemos las teárias y
modelos atómicos que suponen la s0rnejanza organizativa (y
constitucional, por sus partículas) entre un sistema planetario y un
modelo atómico (v.g. modelo planetario del'atomo de hidrógeno,
153841
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Y .
I
cof#?p!*
iBe k, que lar tf?-mm y la Ro861fe h m m a poeda,
propunen, Que podemos essperar entonces? Quiz& encontmmoe
una aproximación ai nos atrevemos a pmponer que la evolución del
contenido nuclear logm conllevar a &a hacia un resuttadó con un
nível d8 complejidad tan eievado como el del SN. Por ejemplo, las
investigaciones en el SN humano proponen que la evolución de este,
es el resultada de largos, castosos y no definitivos mecanismos
"programados" durante la evQluciOn,en respuesta al medio ambiente
que, a modo de fuerza selectiva, origina un sistema nervioso, ei cual
se mponséibiliza de un comporhanriendp 'gU8, en líneas genera&,
queda de manifiesto por una máxima captach del medio externo y
por la categorizacih de los estímulos que parten de este. Otra
su adecuación para fijar y desarrollar mejor el
cusstwn a tratar
medio interno. Si esto ae condgue, se domina mejor el ambiente
externo y se llega a un compromiso armónico que es la cuiminacibn
del pmceeo adaptativo.
De est0 modo se ha desarrollado el SN humano que, a partir del tubo
neural primitivo y mediante sucesivos pasos, permite maponder a
unas actiividadek de comportamiento muy específicas.
Para llegar a esta superior organización ha sido preciso un
perfeccionamiento da los centros nerviosos, hasta entonces
dispersos y poco coordinados. Pskcir, esbmos W l a M J o de un
prcrceao de cefalizacidn c m la subsecuenie di8 espcpcialízación
de íos @gems de los senlrdosi Esto, a su vez tuvo ta necesidad
de una mayor riqueza de conexiones, entre muchisimas neuronas, tal
como aparece en el amplio conjunto de comisuras y facículos de
asociacibn, a niveles inferior y superior. De este modo las funciones
lograron intcsmmctatse.
Junto a e8W
C o n S ~ & ~ jmf
@
.
rn
~rnpurtamimtb. Como recoiuiaremos, la gran mayoria de las
neuronas se producen durwdwel ckmarnH0 cuando el cefrvsbro esta
creciendo y en plena morfqphwis. Aiqunas neuronas, sin embargo
se producen en etapas tardías del dmmrmtlo e induso en et adub
(Alvamz-Buylla, 1990:50). Este fenómeno mfleja una forma extrema
de plasticidad. Ademas, su -nacimiento, migración y diferetyhcion
pueden adecuarw al ritmo y requisib de la funcidn. Se han hecho
mtudios en aves, específicamente cananos (Goldman, NaQtebohm;
1983: 2390-2394),los cuales demuestran que ia neumgencíais en el
cerebro adulto de las aves constituye un nuevo nivel de plásticidad:
Por otro lado, en loe mamíferos, la sstratragía evolutiva para su
ptásticidad, radica muy pmbetbkrnente en la adquisicMn de esa gran
masa cortical.
/
vemam,el pamamma qme 888-8 ea el & un mmmMm de
cbtalmamemm
k,arislaaqtimw&8
ok
a dvd gamma. En mnclwióli, como ,reeubdo final
de rn proceso de cambio en la dirección que el Neodatwinismo
prc. one, podriamos decir:
1.- In sistema genetic0 camina en esa dirección porque posee una
-
logram interconectarse.
JlU?m8 m
8
J ' @ & ~ ~ .,--\
pmphüaf que ptw.tM!&a
CEd m m m ~ da ~cffatfntaa c h m & m a
rp9nbaSnl;aEes.
d10 Ro c9srb)
qwie4?mamp#€#y
e#
comporframianfio.. Como recordarrsmos, la gran mayoria ds las
neuronas se @wen durante el-drssamllo-~al
cerebro esla
cmiendo y en plena morfogeneisk. Algunas neuronas, 6in embargo
se producen en etapas tardías del desarrollo e incluso en el adub
(Alvarez-Buylla, 1990:59). Este fenomeno refleja una forma extrema
de piasticidad. Ademds, su -nacimiento, migración y difereVdación
pueden adecuarse al ritmo y requisitos de la función. Se han hecho
estudios en aves, especificamente canana (Goidman, Nottebohm;
1983:2390-23$4),los cuales demuestran que ia neurogen6sic: en el
cembro adulto de las aves constituye un nuevo nível de pkticidad:
em
.
-
*
Por otro lado, en los mamifern, fa estrategia evolutiva para su
plásticidad, radica muy probablemente en ia adquisición de esa gran
.
metsacortical.
Como vemee,et pamemns%qw stirige
i d w ~s
í&
un ébrebrm Ck
cetructmm aWamente
k.IICIIM,mealeb,
rnbmawwh a *el gEn COiiclusiÓi~como resultado final
de un proceso de cambio en la dirección que el Neodarwinismo
propone, poúrfamas decir:
1.- Un sistema genetic0 camina en 0sa dirección porque posee una
c
I
1
memoria celular que le capacita. De aquí que quit4 las ceítuks
canocImae hayan sufrido una W d n que destruyó eaa memoria
celular que !asruSicabaswmelprnentos w c a a w s paw un ilI4mew-3
común.
2.- La capacEtaciOn para que un determinado.sistema gem5tSo pueda
asimilar la información externa y/o interna mrmpondiente a su
identidad, surge a paRk &--la adqtiisiirritja ds tres funciona
principalmente: a) función de recepch; b) función de a n h i i s del
mensaje; c) función de procesamiento; d) función de integración y e)
asociación de lo hemdado fibgen&icamsnte (v.g. memoria celular) y
lo semejante del presente (loinnato y io adquirido).
3.- Entre mejor nivel estructural y organizativo tenga el sieUSema
gendico, mejor s r & n realizadas cada una, y en su conjunto, dichas
funciones.
4- Pot lo cual, es posible que dcbntro de un .pisterm gsWko
algunas de emas estructuras que ya han Crido evidsnciadaiii, y lee
que no, pwdan ser idslntsftcadas como un compbjo eatnrcktmi
attamente ~ p s c k l O e i d 0para fatititar el procsrramianta y la
generación innata o modifiwbul.l de la respugah, dmacwrCJ0 a/
estímulo que e m recibido (esto a m e i m z a de la cafalización
del sieterna nervioso)
5.- Es obvio ei surgimiento de una eapeciaiización de los mismos
genes, corno en su momento han propuesto los trabajos de gente
corno Jacob y Nlonod, en el modelo del operon o Eritten y Clavidson
1
en el modeto de la regulación gendtica de los eucariontes.
Seguramente esa especializacitjn, a ssmejanza de be órganos de
los sentidos, a sido mucho mas elaborada y compleja. Dirigiendose
mas alla de lo imaginado. En ella deben trabajar otras estructuras
como las enzimas o el mismo ARN. Podríamos proponer estos
genes como órganos especializados que conducen la información
I
-
.
hacia un lugar centralizado para su procesamiento?
6 ) Podríamos quiz& tambgn hablar de un sisternamdocrino propio
, .-.qz
del gemma-psomsus e & a k m m c m b ;
7) Si todo lo anterior fuera verdad, haría f a k un sieterna de
conexiones para lograr la interconexión 'de todas ias funciones.
Podría la orgaitizacilin de ese sistema ser parecido a lo que propone
la figura 7 que le mando?
8) Que decir de la plbticidad? A nivel individuo, podrh decirsm que
el comportamiento obedece a una9 normas rígidas, es decir, esta
sometido a determinantes geneticos. Sin embargo a esta dotación
genetica, se suma la ampliación resultante de los factores
amtsientafes.. Actuando 0n este intervalo, que llamaremos
modificable, se obtienen ressuhados que originan la plasticidad del
comportamiento. En (Sakat, 1974:lOO)se dice:
4
0
d
...Es la manlpuicldúnpermitIda por la libertad,mtdiank la cual pcrrswmnuwtra propia
flexlbllldmá #@nica. A travCs d e le t~ducldnde las &verses ~ p h d t se
s han produddo
diverso8 grsdoe de conducta deacuerdo can d paraldo deosttdio de tslc Sanrdium
rociobioldpioas que dirigen el comportamleftto. €&a tiexrttitidad o plbrticldad de la
ccmduda ea podble quo on algunos caeea no satisfaga lor moddm oonwpmdl#rtsic a
una canduda ya emtabledda. Entonces se interflcrsn ric5hridadn 'quo ptwoccm un
d&itwrninado dwsajude. Por ejemplo a un lndlvidw que w Is quiws modlñcrt Ia mducti,
exlgiéndde mds de lo que genéticamente puede dar, o por ejemplo edgiendds un crmibio
en sus wpaddadbfic para una detmlnada &rea o vots1c16n, se 18 m a un cónflldo que
quizá ilegue a provocar alteradones las cuales Induao pueden culminar en una
bntsrmedsd de tipo neurótico. Sin embargo dada6 las porlbílldsdsc de readqatadón owno
consccusncis de tos cambiar o sustitudon- dentro de las estructuras cerebrales se
puede llevar a cabo una acdón modiñmdm.,."
Con respecto ai nivel cefular, la readaptación también 0s posible y
esta ya lo he mencionado cuando hable de los mecanismos
evolutivos provocadas por la presencia de genes saltatorios corno los
de splicing que ocurren no
transposones (Rennie 3. 993:89-92),
siempre de igual manera para el mismo fragmento de preARNm, o
I
de intrones que ap@renWrnenteno oodifiean para fw#.;iórr u&wm
pero que ahora ae les propthe &o p o s b h C0di)ficbiidwa~de
enzimas de restricción o facilitadores de la mombinación de
dominios de pmtsínes di&inta.(Bach M., 199s). El cadi0 de los
intmnes es muy interesente, porque se p u d e - pensar qpea eslos
cumplen una m b k h en la $ k t W s der proteínas. Un gen datado de
intmnes puede ampfiar su expmión; de un gen con intimes se
tranwibe un precursor de ARNm que, asu vez, puede originar,
mediante un mecanismo de'corte alternativo, varias pmteínae(fi8).
De esta manera, la presencia de intrones entre los dominios
estruchrreiles (exones) puede permitir la mejor combinación para
obtener una proteína que brinde algún nuevo o mjur bendiio ai
sistema (en el mejar de los casos). Además, quizá est0 fenómeno,
pueda explicar mucho acerca de la gran divemidad de oganimos
existente. Por otm lado a semejanza de la producción de nuwas
neruronas en el SN,el gsnoma puede incorporar material genético
adicional para cubrir ciertas necesidades. Como ejemplo tenemos los
casos de variación intraespecífica en la cantidad de RNA,
encontrados en plantas, por los experimentos que científicos como
Sharma A.K. han llevado a cabo. Por ejemplo, uno de sus trabajos
realizados en plantas de V'k faba, ha mostrado una clara
diferencia en ta cantidad d e DNA entre las zonas attarnante
diferenciadas, como los cotiledónes donde 88 encontrcí 'que la
cantidad de DNA era mas elevada, que 0n las zonas merístematicas.
Esa variación en los diferentes organos en crecimiento depende&
según explica, de la necesidad de la expresián de genes específicos
para la síntesia de proteína durante la difemnciación eil las plantas.
Sin embargo, tambidn considera que el peso de este fenómeno
puede s8r mucho mayor. Pues no obstante que siempre se ha
coeidsrado que kia secuencias de D M mpetitivo no tienen función
alguna (&o el 10 % dcs funcional) vatras secuencias amplificadas sí muesttan una función muy clam, a rsaber, sintmis de rRNA,
funciones regulatodas, control del entrecruzarni&nto, loci para
acumulación de mutactones entre otras. Además la pmpbdad de que
las secuencias de ampfific;eición eaten presentes en diferentes sitios
del genom debido a 8u caracten'stica movitidad, permite que t a b
secuencias resistan la completa eliminacian reproductiva, io que
procura ventaja al organismo. tos genes vitaies en los cuales estan
invoíucradas controlan todos los aspectos del ciclo celular y
adaptabilidad fkiolagica(Sharma, 1984:205-214).
h f lo imro, podrfamos considerar at g
-¿#
c m o un
Microgisiawna nwW0803 Cuales setfan los limites de ew atrevida
comparación? No lo se.
Pero con esto queda contestada la
pregunta B del punto numero dos: 8) Será que podemos hablar
de comportamientos instintivos en las estrucfuras elementates genes y acaso otros ekmentos- que son los responsables de los
fenómenos geneticos?
Y a su vez, contesto las preguntas A y 8 del punto tres: A) Se podría
decir que la expresión del comportamiento en relación con los
estímulos ambientales puede modificarse pero la preprogramación
genetica para llevar B cabo tal o cual acción se mantiene intacta?
6)Estará la flexibilidad del comportamiento determinada en tanto la
propia información genbtica del animal (preprogramación ya no del
todo rígida? y por último, también doy contestacidn al punto cuatro,
que lanza fa pregunta: Que segmentos del comportamiento de dos
sistemas v.g. célula vs individuo, son susceptibies de oonipamr
logrando encontrar un orden natural o no?
Saludos a todos ios cuate8
atentamente Guadalupe.
-.
Así se discdm CS ahccr
metastatizaci4n
un pnrcc?so
ilLi a ~cduias
d
etnpri a
del cual
colonizan 6qpes
ít
tmv&
turnorates
hns ciistmtes. as c61ub comierrrtan
por desprenderse de la masa del tumor primario y penetran rn fos vae varjbh
sos sanguineos que la nutren (a).
Viajan por ia sangre hasta que se
tojan en UTI I d a capilar. tas diuque sobreviven hasta el firaa1 dm
viaje, pwden abrirse
de 13 pared del vaso,
Lojidos circundantes y empezar a
proliferar (b). La nueva musa hunorid F~OVOCJ tu fonnaci6n de w v o s
as os s;uijiufneos (c), que pueden 13ep r a amitituir puntos de .partida de
=:;E.
iuevas células metasaatizantes.
I
c
d
. -
I
U
i
.
t.i'
I
I
I
Mdxbco D.F. a 9 de julio da I-.
Querida amiga:
I
La tarde de hoy 6ddá mrnbmda de frio y de ew gris que W m p
hace parecer los horirontiisg, t
que I b a n algo
;esdab 880123
I
I
i
I
I
I
I
de la d
m a humana. Y 8in mbwgo, me, siento his8eMlmte
fek pot dog faronea que superrtn por mucha Iét pobrireza de luz y de
colorea de hoy día.
La primera de ~ ~ t rbuOnea:ra6pond.bt
a s
811 hecho-desentir el e n o m
placer da tu-fuorra in&&w&a l4mbada (Mt k
ia que
h e m sostenido a lo largo de &e mews, la cual no mc3 ha dejado
felizmente, salir a lar s u p M i a , de h reñe#ibn fibs&ka. Muy por ei
contretrio, conforme he avanzado en la oc
“n de d a una de
tus cartas, no ha ferlterdo el praepCto para profundizar y cavar mtás
hondo en mis pensamientos acerca dsl tema que hemos dtscutkio,
creo yo, con cierta audacia y por mi parte a h vez, nunca sin fatta de
un poco de temor.
La segunda razón de mi felkidd 88 porque con la presente
terminamos nuestra comunicación epistolar, por los motivos que
ambos conocemos y que ocupan nu ra8 rmpec2iva$ vidas. Aún
así, estoy seguro de que numtm trabaja verá sus frutos en un corto
plazo y no precisamente me Wiem a los niveles burucráacos sino en
el prayecta intelectual de cada uno.
Paso ahora sntonces amiga mía a tratar de CiEamriWr, de la mejor
manera posibk, tus más recientes consideracionetefiks96tcas.
En c’ianto a tu primera reflexión acerca de que existen en la
natur I k a didntos n k e b de comportamiento, no estaría muy de
acue i o en primera inbtetncia con tir9mariee y entenderlos como
I
.. , .jl
1
I
.
!
I
I
nfvdai9 de camportamiento, yo prefinria llamarlos y e n t 4 m m
nuevamente como dbmntee sistemas de expresión *de!
camporbmiendo, Esto 8s 9oci9up 8i-Y-enmabajo el aeq&
de .lo bjológW30-, parecería como si el
nhrel fiSicDquimic0 por ejemplo, fuera men- complejo que un
mtacrosi@ema cualquiera. De tal suerte entonces, que en mi
ptopuesk. de camb)o-an- z 0 . - n m - v a - h w ' i t a"zt siyjy v 6 c ~ otra
propuesta, la de considerar en un primer momento a cuakquier
sistemas con un mismo grado de complejidad y no Sólo por lo que
corresponde a su naturaleza sino inclusive en cuanto a 8u estudio.
Pues es claro que la moliecula de agua, por ejemplo, puede parecer
tremendamente simple para algunas personas mientras que para
@res bien puede repmwntar un paradigma no sólo en cuanto al
estudio del comportamiento de la misma,-sino tambign hoy día, en
cuanto a su utilización como herramienta tecnológica.
Apiaudo por otra parte, tu observación -muy fina por cierto- de que
en su ma)cotia kts tjefhktm tomcadas a vemar sobre la palabra
comportamiento se centran sobre la descripción y10 fenomenologia
de mwimientos y cierto es que con ello, quedan descalificados otros
fenómenos de comportamiento del mundo sensible aun y cuando
surjan como productos culturales. Pero no me desviare en ello.
Ni que decir de lo anterior si pensamos en et Behrcvorismo como
práctica de pensamiento mecanicista, y sin embargo su aporte
generalista de, emtimulo-respuesta tkne que ser considerado como
un enorme logro en la interpretación del comportamiento animal.
Pensemos por ejemplo la dificultad que representa el salir de la
concepción de estímulo-respuesta, en una observación simple; todo
compwtamiento parecería responder a ese principio general, el
estímulo de comida pmvoca la respuesta de ir hacia ella y así,
ejemplos ad infinifurn. Pero-por fortuna m i s que por desgracia, las
..:
.
-
1
'
I
--
'
!
emano posible de su dinarnica natural. Y e,
con totla seguridad
fue uno de los pensamientos cent
que pnmwieron loa
neoinstintivktas corno Lorenz, Tinbeqpn y EibI-Ei
. Pareciera
que sus consideraciones acerca del cornpoRamiento animal y
postierformente humano, basada@en e
i ggtUdW y observación de
comQortambntos innatos, comportarnientos adquiridae y demrrolks
filogendtiios, aunque ofrecen una ps9icspSdhra dktinta y más gbbai,
no escapan sin embargo, de centrajlbar sus explicaeknm eobre la
baso fenomenológica del movimie)nto o mwimientos realizados por
las entidades vivas. Más aquí, debernos s e r muy cuidadoess y
distinguir dos nbeles en las interpratacionee que hacede lo
realizado por behworistas y neokntSnthris!as. Eeto es,una cosa eon
las teorías y practicas científicas que tratan de explicar pedazos de
realidad, y otra es el ejercicio y estudio filosóticos alrededor de los
conceptos y principios generabe existentes en una teoría que son
utilizados pragmáticamente y no fiWcamente por los hacedores
de ciencia.
Nosotros estamos en el W n d o con9iderado; emtambe) en el análisis
filoSófic0 del concepto de compoctamienb y hemos coincidido en que
histáricamente se ha cesntmlkado a o b el estudio de( mwimbntó.
Te hago esta aclaración, querida amiga, porque histbricarnente
algunos filósofos de la ciencia han querido treinsgdir en el campo
de la ciencia mal tomando la postura de q u e m enseñarle a los
científicos lo que deben hacer y c u a k son 8us errores, lo cual es un
absurdo total. Es como si aiguun que se dedicara a la fitusofía de la
-
,
,
I
I
t
1.
-
%&!
I
4 -1
ins la teon'a de 4
rela#vidad de Eimtmin.
8
debe divegtitr en abwpdos tdncos;
Tu definidon de comportamiento párrece querer en@obrara pfiori todo
sistema obsemble y no obsenrable tambien, lo que la COWW
en
una dsfinWn pellgm, quizás hasta aycalíturada, pera tam yo, con
buenas posibilidades des decimos algo del mundo sensible. Sin
embargo, en ara8 de la brevedad y de lo sustanciat, de sugeriría que
snúnciaramos, 6sta tu definicián, de la sigubnte manera:
entendemoe el emqmtamiento -üi&gke per supmate coc~lro
aquetka tiorma de estar intagratkri en tech uniW o sbtwnar an
naturales, en dando la ciriwr
mia, h m p W W y
espacio en los que w
w n imkspQtndbm&eads cualquier
e h d o de obasrwae&n, dsstripcidn y racididad gur, 8e
pretenda &ergarIms.
Ahora bien, dejare por el momento a un lado tu vmi6n da, io que 8s
un sistema, para pasar inmediatamente a la discusión del punto
número dos.
Sin hacer un compromiso del todo rígido, consibereiría validamente
incluídos para tu cocepdón de, etología gcbnwa d e w k los puntos d
al If (pags 30 y 31), ya que Aos tres primeros son de considerar con
mas tiempo y muy posibiemente FPerían refutados bajo otra
perspectiva filos6fka. Por otra parte, encuentro díficil para cua@u¡er
individuo epbt6micamente pertinente el que pueda decir que e1 ADN
no se encuentra constantemente en estados de intenso dinamismo y
flexibilidad, sin ernbargo en cuanto a la aeercidn de que elb se
acepta y de que adqukre su razón de ser bajo la base de cumplir
una mefa dentro de los organismos, entonces aquí tengo que
comentarte algo que c m yo es importante.
Un agpecto es art ob9ewar el compoftamimto del A m , bajo km
de la etobgia
#TNUhyoko
aspecto 88 tratar de b a r a sus fenbrnanw W CQrsy)ortsimkrtdo
hacia una déjsk f i W i c a de cLlracter tdaokgico.
Una mohbcula de ADN tiene la función ptSrnafb y prWkrira de portar
la herencia a la prole de cuaQuiw nt)marrr.de generacikh, 6880-m;
que em&& hecha para llevar a cabo un fin muy mp&co, pd#o si
entendemos esto como su Único fin, snton433~loa process de
mutación e indusive de genemudn geriaitiCa -inhefentee
ináudabiemente a la naturaleza del misirno ADN- quedarían como
fenómenobs a#iwikTb cua4 no e e - m em ningUn momento. M
mismo, si decimos que el ADN tiene d s fines que el de la hemcia
misma, tendríamos que decir mates son 8808 fin-, lo cual para est0
momento no nos es posible determinarlos porque no 104) conocBmos
todos. Sólo si reconocieramos los f i r m para los que miste el ADN
entonces podrfamos construir una this teleológica- y eso
especificando la claw de ADPI- para tan mmpfeja mokkula.
Siguiendo adeiante, quiero decir que k que para nwotms significa la
perdida de una cierta eetabilidad -con genes $a%atonOs,
transposones-, ocurriendo siempre de diferente manera en preARN o
intrones, p u d e decirse que elfo sea parte de su naturaleza, pero etb
no nos lleva a nada y p u d e ser una aaWa falsa y hasta absurda.
Trato entonces de mejorar rtápidamente mi reflexión
Estamos acostumbrados a ver regularidades en la naturaleza y en ef
momento de perderlas sentimos acaso que n u d r a s teorías -si
acaso las tenemos - no son tan buenas como esperabarnos.
Propiamente hablando, pocas de nu-ras
teorizaciones a p
W
arriesgan fuemmente en aras de encontrar las no regularidades,
esto es, las contrastaciones que mfuten nue&ms espectativas.
I
1
gdníco. Los individuos que mueren a catma d e ello han sido
ssieocbnados negativamente pero -supu
nte- a favor de la
especie a la que pertenecen. Tarmbidn ea claim qua no todo cambio o
mutación significa adaptacih
Ahora bien que hay con el ciclo de d w W n celukr. Quka be
p~acasos da tstroeilrnentación y crecimiento celular eean los
e,ismptos acaso más mpremmtativos para derrrostrar la
prepmgrarnacMn d e cornportarnhto en rnicrosi9temas. Pero si
reitomarms tu propuesta de ver esto como un prieama et~lógico,
entonces pienso que debrfamos retomar alguno de ius requisitos
concsptuab al m o s , d e fo que conaidera ta etoiogla.
En apariencia I el fundamento de io #
nQtico en el accionar de la
p m ' n a cdc2 m a t a esda visicjn por el e n o m pa-0
de su
secuencia tmto en la M u r a como en el 66t humano, tal y como
apuntas; "inhoilucciendo peqwños cambiorr en su estructura y
--
ninguno en su función". Esto n ~ habla
d ~ de un pttxmo muy eficaz de
auborreguiacib;n en enticEadee cebkru~~
sirrülam, da, tai forma que
bajQ et resguatd0.w pa
&$wjnh...Pll#rrceiita
k
f
t
pequeños cambios introducidos en la dyBcu6t)GIB da fa cdc2 para su
activacián en un sistema bi&gico c a m el dieQ h u m o , tienden a
favorecer la adaptación del lsristemca a eue condiciona intnngicas
como sistema t e m á r n i a m e n b e s W i u , - -ejmpio-,
~
y en su
condicion extrineica, como un complejo que pertenece a un
organismo que mantiene reiadón -ha
con un ambiente externo.
Lo que a mí en lo particuiar ma! 8~ m&ssorprendente, son esos
pequeños cambios que se tuvieron que deme en paretelo para que la
cdc2 y la ciclina p u d h a maponder
~
gficwrnsnte a un mayor número
de señales. Cómo es que no Solo un sistema, sino otros
íntimamente relacionados con aquél, liquen a "saber' en que
momento y con cuales herramierrhs SB debe dar un cambio?
Cómo 8s posible que todos lm controles gen&icos y factores
estimuladores e inhi5idores específicos por parte de células
cirmndantes puedan cambiar a caso de manera radical y
simultáneamente? Mi enorme ignorancia y mediana inteligencia
únicamente me permiten preguntármelo y no más. Pero sigo
adelante y un poco más óptimista al ver en tu carta que et comentario
que te hice tiempo atrás de que m spc3iliQncia mivmn&m rnldkg
psqu&o es un sisasma mBs af& se encuenira a 1.w m s
nawailes, parece que con tu ejemplo de la cdc2 tu también has
llegado a la misma conctusión. Sin embargo, debemos ser
cuidadosos con ello pues es muy seguro de que nos falta conocer
bastante sobre mecanismos de entropía en las naturalezas
biológicas.
Ahore bien, por to que respecta a h etdagía celular en su conjunto,
pienso igualmente que Unto el peso fibgentbtiio-del organbmo al
-
de las ~espaciss,como aqueIS grandes y radk
c a m b i an
ausencia de una evolución gradual y continuada.
Por otra parte, tu espsculetciótl sobre si el comportamiento cdukr
bajo una directividad Sstnieturaf y funcianal canduce a la regulación
del crecimiento celular, a la diferenciacrión y a la supervivencia del
organismo, pienso que el problema, fibÓfiearnsnte hablando, esth
en el punto da partidada lo casrual, esto ea 'dona m p k a y donde
t6rmina &te o aquél p c e s o y, son t a b a los proceeiilos medios para
determinar la sobrevivencia del mismo organimno o bien todos mn
fines en si mismos para determinar su propia subistencia?
Sobe este planteamiento, aparentemente la -fern de lo científico
tiene mucho más que decir 0n su contrastaekjn con estas
segmentaciones de lo real, que la 88fera fifosófica en su constante
especulativa, por io men= en lo que resma al fundamento
empírico. Por ejemplo, la Marminación de la existancia de instinen microajSfemas, es mucho mhs probable probarle empíricamente
que, filosóficamente. Pero podemos hablar de in9iintus en abiulas o
en sistemas conformados por las mkmers?
Ciertamente bajo el esquema casuístico de los neoinatirrtwbtas las
células se pueden v0r tambien como poaeedores de impulsos
internos que para efectos prácticos podernos llamar a&; s.
Recuerdese las patabras de Tinbergen al hacer referencia a los,
movimientos d e los animam provocados por csfec20s hormonales.
Así pues aunque elío pudietse oler un poco a un reduccionisrno, es
evidente que ello lo podemos sahtar reconociendo que no hay
con el
ambiclrrtQque miea 4 in~iciuo.
Ahora bien, si trsurnim a. duks -que phime que-qiensan i n
conjunto como
neUmnaa, tambián 88
equecNituad-vhrar,
como c6kkts cfln-e
powan cierilre, K1srjntu de suprsrvkmcia, de
tal magnitud que incketw rebaaan a qwltas en aigún tiempo, we
cornpa6em8 de funcitícl..
Algo que em pertinenbe c o r n t a r aquí 88 lo sigubnte; tu argumento o
mejor dicho tu pregunta de por qud las dtulae cBnc6me tienden a
la destrucción del ambmnte que rSri, mntiene m parece un poco
circular, esto es, que biengodriamos, preguntarnos, y
con
mayor espanto, oómo es que nutwtras propias dlulas -no
cancerosas- generan nuestra propia muerte. Cómo es que &an
preprogramadas para acrNar la muerte del propio individuo, que an
conjunto les da senfido de ser. De tal suerte entonces que creo que
eSta pregunta nos lisvaria irremediablemente a nsspugtas sin fin
alguno. ulo no quiere decir q u e tus ejemplos expueslos y la manera
de interpretarlos dejen de ser en algún momento extremadamente
finos, admirables y concienzudos.
Pienso entonces que aquí debemos cambiar la pregunta &cawpor la
siguiente: qu6 es o cuál es el mgcankmo que dispera dentro de lrrs
c6lulas -cancemsas y no canceroaras- aquellas reercciones
forzosamente genétiias- que conducen a una entropía orgknica
hasta finalizar con la irtemsdiable muer& del individuo? Y, tambien a
manera de una postura optimista, que sería de los organismos y de
las poblaciones en ausencia de procesos de muerte?
-
Ahora quisiera hacerte atgun- comentarios sobre el maravilbso
csjernplo que has expueeto de la Wffiiasa.
-
ta Sundamentacibn bioquímka que se p m n t a en relLpcKsR ootz la
activiEacibn d8 k ~ ~ r r yS%Wlbidn
a
SUbfB) SU m a C & h plriceco
contundsnte, sin ernbatgo, a mi pnsc
*.erlaM1&Ftors
quit4 por el famato del pierkkfim en doside se publia, ee ornitfmn
por cue@kms edototoaotbs.
Por Wrnpio en una comunidad de 88m humanos BX
individuas dominantei.3 lo que hace que la k t m jmr alcmz&r la d s
alta jemquia social sea encarnizada. Así pues, dggde 61013fi13 punto de,
vista, Ca actividad bioquímica individual que describe tu ejempb
correspondena perfectamente a la actividad y "lucha bioquimico
gen&ca" de aquslios individuos domincantes. Sin e m w o , debmas
tomar en cuenta que la j#raqukac¡6n 8~ grupos humanos varía de
continuo. Estu nos remite irremediablemnttis a la pregunta en que
dinarnica social de todas en las que se desempeñe diarkmnte un
ser humano, se cumple este fenómeno?
A io que me refiero 88 a cuando un individuo alcanza su máxima
jerarpuiasoc.ial, err lo famitiar, en et trabajo, o en su deporte favorito?
Por otra parte aunque ~ b m que
s los ser68 humanos en tmpercial
no podemos dominar nuBsfras screciones hormonal- -tomando en
cuenta que en todos este presente la PPDGasa-, debernog mordar
que los satisfactores al igual que las distintas entidades sociales,
varían. Y siendo así, también debemos considerar no tanto los
valores &¡cos que pueden detener a un indkidub en su lucha por la
cumbre jeréquica, sino mhs bien debernos reconocer que esos
satisfactores fluctúan en intensidad de individuo a individuo, inciusive
de grupo social a grupo social.
Por ejempb un individuo muy bien puede haber alcanzado la
cumbre jerárquica en tanto que puede escoger a &u libre voluntad- si
es que emto significa alcanzar lei cumbre-, su compañia sexual, sin
embargo, por otra parte, muy bien puede no haber logrado ni siquiera
i
el 50 86 de sus gxpecktkae en la jewquia eocial del trabab que
dtmempsk, Luggo mfrnc~gia
bkquímba o mejor dicho, la
afirmación de que la pPac3;asa cambia a_PQ@wmcudndps~paIcanza
la cumbre jerafquica rsesuh un poco 'vaga,'pues no nos dim bajo
c u & b y quiz6 Cuantas condiciones se dispara el pmcam, Y an ma!
sentirfo cmo también que no se puede dersajloisar o segmentar b
S e € u - e - .
. .
__
Aunque por otro lado los derQoeapretadas por aste ejetnpk @on sin
duda alguna de una validez extraordinaria.
Me parece que con este comentarb me sigo negando
inconcientemnte?- a darle un eobmpeao de significado empirico a
kw bLpaies funcionales bioquímbe que oontnbuyen a deterknar el
comportamiento.
Quizá sea el miedo temible que muchos Mbgm le t e n e m a
reconocer pubiicamente que es posible enWnder algunos fenómenos
bioldgicos d d e el punto de vista de la bicquímica, cayendo
irre
en km fawm KrcniSetiCordes de ser llamado
'Muccionista de la biología" . Que siendo fnos y a fin ds cuentas,
poco importa ( si?).
Lo que si es verdadm"n8nte W a n t e es poder dcscifrer no tanto las
fronteras, sino más bien ios puntos en donde confkiyen io bioquímico
con la globalidad de lo biolágico de un individuo (crecimiento,
reproducción, metabotismo, etc;). Quiero aclarar que esto lo veo en
el sistema abierto y amplio de jeraquizaciones socia le^ humanas,
pues en shternas cerrados - no nriicesariarnente del todo- de
jeraqukacion social como por ejemplo una comunidad de gorilas en
donde los parámetros de lo que ~8 -tar en la cumbre social son más
restringidos (sexo, alimento, territorio, etc;)y mejor identif'iados, la
base bioquímica de la acción d e la PPüGasa y de la PDGasa tienen
indiscutiblemente mayor peso y valor 0n su relacwn DIRECTA con el
-
cornpoirSamhto de los individuos.
C o n d m que si postubsiramos que el cosnportarniento humano se
reduce a ier '&inpie' adkación yio demwtiracion dii, homnae, e b
dsdlde el punto de viSta fib&fico- y q p b k hmta f
en &xtmmopeligroso.
En e&e sentido no pretendo quitar valor alguno a bs fcMlómm
bioquímicos por acción conjunta y de! genes en el ser h u m o , su30
fmar las entidadem que drvtenninan el comportiamienb
máe bien
de un individuo humano hasta no saber a ciencia cierta donde y
cómo confluyen al menos estos pmctms de diferente naturaleza.
Tengo que comentarte qua aun y wando he tratado de contestar lo
mejor posible a este parte de tu cat&, en mi fmedkna i
estoy convencido de que existen otras salidas a este laberinto. Por
elb me he puesto en contacto con el Dr. Aiejmdro Herrera para que
ambos entablemos próximamente una charla con el Dr, Bolivar
Zapata quidn 88 ha dedicado a trabajar sobre aspect- rekcionado8
con esto. Sin embargo creo que los frutos de em plática no podrán
ser expuestos en lo que comprende tu servicio pero si nos sevan de
absoluta ayuda para la continuación de nuestro proyecto.
Pues bien hasta aquí mí contestación.
Cuidate mucho
Atentamente
Jorge Ocampo Campia.
"CONCWJiSIONES"
En las siguien- p&ginas se nsa~um#bnlog rec%ub&m -1 pteasc%n8ie
trabajo, en cuatro oonclu~~nawar
que ne @bm&man por mucho, si
habito de la propuesta.
1) El comportageft&km tmWdic&
--ia per5
r de un amplio in
bCo Qs b e con
etd&ica dota ai inv
otras dhciplinae; fisiología, endocrinología, gen&a,
biología
moiecuiar, scoiogía, inmundqia, y neurociencias, por mencionar
sólo algunas, manifktm SUS dgecubrimientos, a ia et.otogia, Je toca
armar el rompecakas e interpnrtasto. Un d l o g o molecular tambgn
se interesa por estudieir al sistema en su ambieniie natural,
rescatando de &e a laas leyes que le gobiernan. Es&s disciplinas en
cierta manera se lo pemiten.
2) La segunda conclusión mwita de km miswaa una ociosa
eapecukiÓR: Ouuá inmiwuy6ndm el mundo cetular del
sistema nervioso, en su8 mecankmos de percepciún,
I
I
I
I
almacenamiento, p m d a y tranamkión del mensaje, sobre todo
para el cap.choso áunbito de ta mdmon/8, y teniendo en cuenta la
evidencia que habla de una recepción que va más all6 del campo
cerebral. Nos sera mas fácil el acercamos hacia 108 dtmconcettantes
secretos del comportamiento genetico, y hacía una insospechada
sensibilidad del genoma.
Quiero permitirme, con el reapeto que el lector se merece, el
argumentar no en poco esta segunda propuwta.
Cuando alguien le cuediuna sobre un tema en especial, usted le
conteste dgsde su particular punto de vista. En este proceso e x b n
vanos elementos que contribuyen a la respueeta, dina yo primarios y
I
fondtkoa Esta va de e u w b con que Ba prhcipai atmción CIBta can Ea
ekhrad6n de Ifi iders, y ia e
M de-km.
cae para mcprearla.
Lors s@cundariosafrrrrecren con e
l 8WWmar mswtar, por m c b n a r
sdfo un ejsrnpk. Esgos ÚItirnm pudem ser conümtm o inconciendee,,
Ea rnayoria de krs vecm son
En la &a&raciorr de ta ideeique ha quedado fijado,
memoria (celular o molecular ). Elarts p&~afome peirsce obvia, to que
es más importante para poner ~ l t 9discwsidn 88 el mean
cual se fija, se diva y se dtssactiva la memoria a 68008 n
aclarar aun más mta p m p c i 6 n , p d r d un ejemplo:
Supongamos que a usted le =untan
que piensa del machismo
mexicano. Si usted condastara io s@uiente:No io coneiderro correcto,
ni bueno para la estabilidad de la integridad social, o individual, pues
para que 88bo ditimo exista, debe debiscesce, un patrón annonico,
donde la igualdad y gl re&pBde) entre km seres humanas sea la base
principal. Sena porque cuando ueted fue niño te ensefiaron a tener
conciencia del dolor propio que surne cuando a uno le hieren. Ceria
porque poco a poco 88 fue percatando de la pressencia de los d e d s ,
y entre ellos, aquslbs que signmban proteccióri para usted, y, por
lo tanto, los primeme semejantee a quienes habia que cuidar. Quizá
aprendi0 que to bueno, o lo cormto, em lo que no causaba dolor. El
grado en que usted habia logrado superar ia etapa del egoism0
inconciante, se vió manifestado en su respuesta y fue una variable
que dependió tanto de sus circunstancias de formacKsn corno de su
m?tt#atr#lsrpmN8. Rgfiriendom espec¡ficamen?sa aquello que se
aprendió de pequeño y cofabord a forjar la 6tica personal, puede
decirse que lo más sorprendente es la manera tan inmediata en que
se conjugan los elementos primarios y secundarios pmducidndoce la
expmi6n de lo que pensamos. Es púsible decir que los m u @ W
se encuentran ai-nados
en una m o l h l a a manera de
nucle6Wo9, por ejempk en e F - M ? a 138ito fu
G W e , 42&wo~posible su rasproducddn a mnera de imdgenes endendibtes, para SI
ser conciente? Este RNA d e b mr producido en algún momento a
partir de la transcfipción de e b b s gems que se activan. Quizá la
memoria queda atmacenetda precisamente en ct=wrf;A por UR
mecanhmo parecido al de las mutaciones silenciosas. Sin embargo
me es dificil imaginar que en el accionar de una memoria se realba
la activación de multiples genes que producen ARNm encargado de
llevar el mensaje a otros cehtrcw. La propue& de lei gente que
trabaja am el skbm planah, que BI8tB-&uh
@aproduce una
vez que se aplicó el estimulo damcadenador. Por otro Cado, si es
verdad que de cierta manera el recuerdo puede ser fqabo en todas
las células del organismo, entoncm también podríamos postular que
cierto grado de memoria almacenada puede ser heredada. De ahí lo8
comportamientos innatos.
3)Rgconociendo que los hallazgos dotan al individuo de un
conocimiento provicbnal y dubitativo, no e
s posible encajonar a bs
hechos dentro de leyes rígidas y eternas. Mi siquiera los mgtados
que hoy aon aceptados podrán mantener su idómidad. Todo 89 un
continuo dinámico, donde la dogmatkacion científica no tiene lugar.
4)Hoy en dia 01 filosofo ha perdido tmcendencia en much- rubros
que la ciencia cubre. Producir es la palabra, la b6squsda debe ser
rápida y sobre todo aplicada. Sin ernbarno la fibsofía es un continuo
pensar, una actitud de conciencia frente a una reatidad que se ham
valer a su vez en el conocimiento científico. Al entender a la filosofía
como la primera disciplina que intenta captar sin prejuicios los
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