el mundo que queremos ver: perspectivas post-2015

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EL MUNDO QUE
QUEREMOS VER:
PERSPECTIVAS
POST-2015
Informe de Christian Aid
Septiembre 2013
b
La pobreza es una afrenta contra
la humanidad. Le roba a las personas
la dignidad, la libertad, la esperanza,
al poder para decidir sobre sus propias vidas
Christian Aid tiene una visión – acabar con
la pobreza – y creemos que esta visión puede
convertirse en realidad. Únete a nosotros.
christianaid.org.uk
Escritora: Helen Dennis
Christian Aid quiere agradecer a nuestras contrapartes locales
y a todos los autores que han contribuido con este informe.
Sin ellos, este trabajo no habría sido posible.
Colaboradores del personal de Christian Aid: Maeve Bateman,
Chiara Capraro, Alexander Carnwath, Vitumbiko Chinoko,
Celia Cordova, Alison Doig, Gaby Drinkwater, Aisseta Kabre,
Priya Lukka, Mara Luz, Ana Claudia Menezes, Sophie Powell,
Alex Prats, Nadia Saracini, Joseph Stead, Katharine Teague.
Las opiniones expresadas por las contrapartes locales
de Christian Aid en este informe no reflejan necesariamente
la política de Christian Aid y no deben ser así atribuidas;
sin embargo, basamos en gran medida nuestra incidencia política
en en el pensamiento de nuestras contrapartes.
Portada: Comunidades sin tierra de la India unidas en la campaña
por los derechos territoriales durante la Marcha por la Justicia
Jan Satyagraha en 2012. El movimiento tenía sus raíces
en las experiencias de las comunidades pobres de la India,
y fue organizado por la contraparte local de Christian Aid
Ekta Parishad, que ha destacado la importancia suprema
de la solidaridad mundial para esta campaña.
Credito: Christian Aid/Simon Williams
1
CONTENIDO
Prólogo: Dr Rowan Williams
2
Introducción3
Voces de nuestras contrapartes: África
6
Centre for Environmental Policy and Advocacy, Malawi
Réseau MARP, Burkina Faso
Studies in Poverty and Inequality Institute, Sudáfrica
Tax Justice Network – África
UCF-Angola
INERELA+
7
8
10
12
14
16
Voces de nuestras contrapartes: Asia y Medio Oriente
18
Social Watch Filipinas
National Campaign on Dalit Human Rights/National Dalit Watch, India
Bangladesh Centre for Advanced Studies
Afghan Women’s Network
The Arab NGO Network for Development
19
20
22
24
25
Voces de nuestras contrapartes: América Latina y el Caribe
26
Centro Humboldt, Nicaragua KOINONIA, Brasil
Corambiente, Colombia
UNITAS, Bolivia
INESC, Brasil
Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático, Bolivia
27
28
30
32
34
35
Una agenda para el desarrollo equitativo y sostenible
36
Recomendaciones40
Notas41
2
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Prólogo
PRÓLOGO
Dr Rowan Williams, Presidente de Christian Aid y antiguo arzobispo de Canterbury
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) han sido,
desde hace algunos años, no sólo un punto de referencia
para reflexionar sobre lo que es esencial para un mundo más
justo y seguro, sino que también han sido un recordatorio para
todos nosotros de que es posible que los gobiernos del mundo
reconozcan un imperativo moral compartido e identifiquen
la necesidad de una acción común. Al mirar hacia el 2015,
fecha en la que se espera que en un principio se cumplan los
ODM, estamos destinados a tener sentimientos encontrados.
Sin embargo, por difícil que sea reconocer el habernos
quedado cortos en el cumplimiento de una serie de objetivos,
es fundamental aferrarse al hecho primordial de que éstos,
en primer lugar, existen.
La tarea que deben enfrentar la sociedad civil y los grupos
de incidencia política no es la de crear aspiraciones de la nada,
sino la de hacer responsables a los gobiernos, a las agencias
y al público en general de la mayor y más generosa visión
que se haya reconocido - y la de seguir trabajando para definir
donde las necesidades son más acuciantes, y escuchar
la experiencia de aquellos condenados a la pobreza, a las
enfermedades, al hambre y a la injusticia. Esa es la importancia
de un informe como éste.
Así como reconocemos el verdadero progreso en algunas
áreas, necesitamos la mayor claridad posible para identificar
dónde los objetivos aún no han hecho un impacto real.
Durante aproximadamente la última década, la mayoría de las
personas involucradas en la búsqueda de un desarrollo justo
y sostenible han destacado la importancia fundamental de
las mujeres en el proceso y el consiguiente imperativo de
hacer frente a todo tipo de discriminación y desventaja que
sufren las niñas y mujeres en todo el mundo. Sin embargo,
estas páginas nos recuerdan el largo camino que todavía
queda por recorrer. La salud materna y perinatal sigue siendo
un reto importante, y las cuestiones de igualdad de género –
sobre todo en materia educativa – siguen sin ubicarse como
primordiales en la lista de muchas estrategias nacionales.
Lo peor de todo es que la tasa de la violencia de género y el
abuso aún se mantienen en niveles alarmantes e inaceptables
en muchos países. En Christian Aid nuestra esperanza es que
se tomen estas cuestiones con un nuevo grado de urgencia.
su presupuesto para la cooperación, pero ahora necesitamos
que más países intensifiquen su compromiso con los
ODM y los objetivos post-2015. No sólo estamos hablando
de un problema moral real y profundo – es decir, “¿podemos
quedarnos quietos y dejar que los más vulnerables soporten
los mayores costes, a nivel nacional e internacional?”–, sino
también enfrentamos el desafío sobre qué clase de mundo que
prevemos en 10 o 20 años. ¿Realmente, queremos ver una
brecha creciente entre ricos y pobres, con toda la inestabilidad
que ello conlleva, toda la inseguridad global, el desplazamiento,
la violencia y la miseria que significa – al final y al cabo,
para todo el mundo?
Frente a todo esto, es esencial que no sólo escuchemos
las voces de los expertos, sino también las palabras
de aquellos que están sufriendo en primera línea. Ayudar a que
esas palabras sean escuchadas lo más ampliamente posible
y oír nosotros mismos la experiencia de aquellos que enfrentan
desafíos y crisis, es una parte fundamental de la filosofía
de Christian Aid debido a nuestro compromiso fundacional
hacia la dignidad dada por Dios a cada persona. Este informe
pretende ser no sólo un documento en el que dialoguen
agencias y activistas, sino una plataforma para las voces que
más importan, cuyos intereses y bienestar debemos conseguir
y proteger, en la medida de lo posible.
Espero que todos los lectores de este informe encuentren
en él una energía innovadora, y renueven su afán de hacer
que la siguiente fase de nuestro trabajo por los Objetivos
de Desarrollo del Milenio, y la conversación hacia los Objetivos
de Desarrollo Sostenible post-2015, sea un ejercicio digno
y estimulante hacia la curación de nuestro mundo dañado
y las relaciones dañadas e injustas que aún lo caracterizan.
Rowan Williams
Y, por supuesto, hay otras cuestiones que ahora parecen más
urgentes que hace una década. Somos más conscientes que
nunca, por ejemplo, de cómo se entrelazan las cuestiones
relacionadas a la justicia global con los efectos del cambio
climático, sin importar si éstos se manifiesten en el aumento
de los niveles de agua en el Pacífico o en la desertificación
del África sub-sahariana. Además, Por encima de todo esto,
a comienzos del milenio lo que no pudo haberse previsto fue
la crisis económica que está causando nuevas dificultades
en lugares inesperados y está ocasionando altos niveles
de ansiedad relacionados al gasto público. En este contexto,
es digno de elogio que el Reino Unido haya decidido mantener
Photo: Magdalene College
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Introducción
3
INTRoDUCCIÓN
En Christian Aid creemos que la pobreza no es inevitable y que
puede ser erradicada. Esto es lo que impulsa nuestro trabajo
y por eso la agenda para el desarrollo post-2015 es un debate
tan importante. Sin embargo, la erradicación de la pobreza y
la reducción de la desigualdad no serán posibles sin voluntad
política, y tampoco sucederán si nuestras miras están puestas
demasiado abajo o si nuestro análisis es erróneo.
Erradicar la pobreza no será algo que algunas personas
“consigan para los demás”, más bien creemos que sólo
será posible a través de las alianzas y el empoderamiento
de las comunidades, incluidas las mujeres y los que están
actualmente marginados. Como resultado, nuestro enfoque
en este informe ha sido el de aprovechar de la experiencia
y de los conocimientos de las contrapartes de Christian
Aid en todo el mundo, para conocer y reflexionar sobre
sus prioridades en relación a los objetivos post-2015 antes
de hacer recomendaciones a los que están ahora avanzando
las negociaciones.
Todo esto se ubica al lado de otras contribuciones
de la sociedad civil y de organizaciones basadas en la fe;
así como junto a los resultados de las consultas temáticas,
la investigación participativa y la encuesta global MI Mundo
de Naciones Unidas (ONU) que, al momento de la realización
de este informe, lleva encuestadas a más de 800.000 personas
en 194 países acerca de sus prioridades esenciales para
la construcción de un mundo mejor.
Creemos que para que un nuevo marco logre erradicar
la pobreza de manera sostenida, debe abordar plenamente
la desigualdad y la capacidad de resiliencia del medioambiente.
Las aportaciones mostradas a continuación apoyan este punto
de vista y ofrecen una visión de cómo una agenda global podría
tener un impacto tanto a nivel nacional como local.
El mundo en 2013
De cada 100 personas:
• 12 viven en un barrio pobre
•
15 están desnutridas
• 17 viven en la pobreza extrema con
un ingreso menor a US$1.25 al día
• 35 no tienen acceso a un baño decente
• 37 viven con un ingreso de menos
de US$2 al día.
Además, la situación de las mujeres
y los niños sigue siendo intolerable:
• 1 de cada 4 niños del mundo sufre
retraso en el crecimiento1
• En el África sub-sahariana, 1 de cada
9 niños muere antes de los 5 años
• Solo el 20 por ciento de los
parlamentarios del mundo
son mujeres.
• cada año, los países en desarrollo
pierden US$1 trillón a causa de flujos
financieros ilícitos.5
Esto es particularmente injusto dada
la concentración de la riqueza y los
ingresos en el mundo. A pesar de que
la riqueza mundial aumenta, está
controlada por un número pequeño,
propiciado por la organización actual
del sistema financiero mundial:
Paralelamente nos enfrentamos a
una crisis ambiental y climática que
incrementará la frecuencia y gravedad
de los desastres naturales y tendrá
un impacto en todos nosotros,
especialmente en los más pobres
y vulnerables. Si seguimos haciendo lo
mismo, encaminados al aumento de los
cuatro grados, es probable que veamos:
• el 20 por ciento más rico controla
y consume el 80 por ciento de los
recursos del mundo2
• el 1 por ciento más rico controla el
39 por ciento de la riqueza del mundo:
US$52,8 trillones3
• 57 millones de niños en edad escolar
no van a la escuela
• los individuos con $5 o más millones
controlan casi un cuarto de la riqueza
del mundo
• Globalmente, hasta el 70 por ciento
de las mujeres son propensas a sufrir
violencia durante su vida
• a pesar de la crisis económica, en 2012
el número de millonarios aumento
un 10 por ciento.
• 140 millones de mujeres
que actualmente desean acceso
a métodos anticonceptivos no
los tienen
• se estima que alrededor de
US$21 trillones están actualmente
escondidos en paraísos fiscales 4
• un aumento de la sequía en las tierras
de cultivo de entre el 15,5 por ciento
y el 44 por ciento 6
•
una disminución de la disponibilidad
de agua de hasta el 50 por ciento para
algunas regiones7
•
3 billones de personas llevadas
a la pobreza.8
4
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Introduccion
El mundo en el que estamos
En el año 2013 el mundo es un lugar cada vez más desigual
e insostenible. Si bien se han producido algunos avances
significativos desde el 2000 en términos de reducción de la
pobreza, merece la pena reflexionar sobre algunos de los
desafíos más urgentes con los que nos encontramos y sobre lo
impactante que sigue siento la situación actual.
La tabla de la página anterior pone de relieve algunos de
los desafíos que enfrenta el mundo actual. Estos incluyen
la pobreza extrema, las tasas de mortalidad de menores
de 5 años, los niveles de desnutrición infantil, la falta de acceso
a la educación, la falta de acceso al agua y saneamiento,
la violencia contra las mujeres, la participación desigual de las
mujeres en la sociedad, el alto nivel de evasión fiscal, la brecha
entre ricos y pobres, la lucha por la sostenibilidad del medio
ambiente, y por último pero no menos importante, el cambio
climático y todos sus efectos.
Los más pobres no solo son quienes están expuestos a un
mayor riesgo sino quienes tienen una culpa menor. Existe una
relación directa entre desigualdad y cambio climático, ya que
los ingresos más altos tienden a correlacionarse con una
huella de carbono más alta, mientras que los más pobres
son los más expuestos a los peligros resultantes. Malawi
produce 0,1 toneladas métricas de dióxido de carbono per
cápita en comparación con los Estados Unidos que produce
17,3 toneladas métricas per cápita, y Qatar que produce
44 toneladas métricas per cápita.9
¿Por qué objetivos globales?
Estas estadísticas deben sorprendernos, indignarnos
y conducirnos a la acción. Necesitamos un nuevo enfoque
sobre la pobreza en el mundo, así como replantearnos algunas
de las estructuras financieras globales, lograr un cambio
inmediato en los patrones de producción y consumo hacia
un modelo sostenible y bajo en emisiones de carbono, y basarnos
en un crecimiento más inclusivo.
Christian Aid cree que un nuevo marco de desarrollo global podría
ser una herramienta importante en la lucha por un mundo más
justo. Este nuevo marco necesitará del apoyo de otros procesos
multilaterales tales como el progreso hacia una justicia fiscal
y transparencia financiera, medidas para reducir la amenaza que
enfrentan las comunidades frente a los desastres y un acuerdo
climático legalmente vinculante.
Creemos que nuevos objetivos justos y ambiciosos podrían ayudar
a impulsar la erradicación de la pobreza, reducir la desigualdad
y promover el desarrollo sostenible – pero es importante poner
a prueba la hipótesis sobre el valor y propósito de un nuevo
conjunto de objetivos10 y reflexionar sobre el éxito de los Objetivos
de Desarrollo del Milenio actuales (ODM).
Los últimos años se han visto importantes logros
en la reducción de la pobreza. Por ejemplo:
• Desde 1990, más de 2,1 millones de personas han
obtenido acceso a mejores fuentes de abastecimiento
de agua potable11
• Actualmente se está al alcance del acceso universal
al tratamiento antirretroviral para las personas
afectadas por el VIH, una meta de los ODM
• Entre 2000 y 2011, el número de niños sin escolarizar
se redujo de 102 millones a 57 millones
• Entre 1990 y 2011, la tasa de mortalidad de niños
menores de cinco años se redujo en un 41 por ciento.
Estos son logros positivos, pero no son fácil y exclusivamente
atribuibles a los ODM. Los objetivos sin duda se han
introducido en nuestro vocabulario y en los marcos
estratégicos,12 pero su impacto directo en la reducción de la
pobreza es más difícil de determinar. Pareciera haber evidencia
de que la financiación internacional aumentó en los sectores
sociales después del acuerdo sobre los ODM,13 sin embargo
hay menos claridad sobre su impacto en la movilización
de recursos internos.
Un informe reciente de la organización Government Spending
Watch ha demostrado que a pesar de los importantes
compromisos de algunos gobiernos de aumentar el
gasto en áreas tales como salud, educación y agricultura,
la implementación está disminuyendo y se están dejando
de lado áreas importantes como la igualdad de género,
la protección del medio ambiente y la protección social.14
Aunque ocasionalmente de forma selectiva y con algunas
modificaciones, los ODM están siendo incorporados,
las prioridades de los ODM están siendo traducidas
en documentos estratégicos de lucha contra la pobreza,15,16
y se están estableciendo objetivos claros de gasto.
Sin embargo, otros factores como la financiación de donantes,
los ingresos limitados y la falta de rendición de cuentas están
obstaculizando el progreso en el campo de acción y limitando
el impacto que los objetivos podrían tener.
Estos factores no deben llevarnos a renunciar a unos
objetivos globales, sino que deben alentar a todos aquellos
involucrados en el proceso a pensar cuidadosamente acerca
de la adaptación de los objetivos globales al contexto nacional,
cómo prever los objetivos utilizados y por quién, y cuáles serán
los mecanismos de rendición de cuentas conformes al nuevo
marco. Nuestra esperanza es que una agenda de desarrollo
post- 2015, diseñada cuidadosamente y con la participación
de la sociedad civil y las comunidades pobres de todo
el mundo, sea capaz de cumplir las siguientes funciones:
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Introducción
5
“¿El desarrollo trata principalmente
del crecimiento económico o tenemos
una visión más amplia del bienestar
y de la prosperidad humana?”
Photo: Christian Aid/Kevin Leighton
1 Generar un sentido de solidaridad y responsabilidad
global para erradicar la pobreza, luchar contra
la desigualdad y lograr un desarrollo sostenible.
del bienestar y de la prosperidad humana? ¿Estamos hablando
principalmente acerca de las necesidades materiales o hay
otras dimensiones que también se deben tener en cuenta?
2 Fomentar una respuesta coordinada en áreas clave
como el VIH o, para mencionar algunos ejemplos
diferentes, la mitigación del cambio climático
o la reforma del sistema fiscal internacional.
El Panel de Alto Nivel para la agenda de desarrollo post-2015
ya ha plasmado su visión, así como una serie de objetivos
ilustrativos y metas orientadas a “erradicar la pobreza y
transformar las economías a través del desarrollo sostenible.”17
3 Establecer normas globales, elevar los estándares
e impulsar la inversión nacional hacia áreas como
la igualdad de género.
Los miembros del Grupo de Trabajo sobre Objetivos
de Desarrollo Sostenible, creado en 2012 por la Conferencia
Río +20, también están considerando sus prioridades.
4 Mantener la pobreza global, la desigualdad
y el desarrollo sostenible en lo más alto
de la agenda política.
Christian Aid espera que estos procesos pronto comiencen a
aunarse para definir un conjunto claro de objetivos ambiciosos.
Una visión post-2015
¿Cuál es el mundo que queremos? Esta es, por supuesto,
una pregunta vital – y la respuesta determinará el tipo
de objetivos, metas e indicadores que conformen un nuevo
marco post-2015. ¿Queremos simplemente un mundo sin
pobreza caracterizado por personas que viven con menos
de 1,25 dólares al día, o podemos ser un poco más ambiciosos?
¿El desarrollo se basa principalmente en el crecimiento
económico o debemos tener una visión más amplia
En las páginas que siguen, 17 contrapartes de Christian
Aid de todo el mundo comparten su visión del mundo
que quieren.
Foto: Mujeres en la aldea Keleguem, al noreste de Burkina Faso, llevan
piedras con las que construyen muros bajos como cinturones de roca,
que ayudan a proteger el suelo de la lluvia y la erosión del viento.
Construido con el apoyo de Réseau MARP, contraparte de Christian
Aid, las paredes ayudan al crecimiento y la producción de alimentos
de los cultivos.
6 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África
Christian Aid/Kevin Leighton
LAS VOCES DE Nuestras
CONTRAPARTES
ÁFRICA
Aminata Sawadogo y su nieto de 11 años, Souley (centro), con sus animales en la aldea Keleguem, al noreste de Burkina Faso.
Aminata formó parte de un proyecto ganadero dirigido por la contraparte de Christian Aid, Réseau MARP, en el que se les daba un par de
animales a las personas más vulnerables del pueblo, luego de una crisis alimentaria provocada por la sequía. Se pidió a los destinatarios
que pasen uno de los animales a otra persona de la aldea en situación de vulnerabilidad. .
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África
7
LA ADAPTACIÓN Y MEJORA
DE LA RESILIENCIA
COMUNITARIA SON CLAVE
Herbert Mwalukomo, director de programas,
Centre for Environmental Policy and Advocacy, Malawi
Como la mayoría de los habitantes de África, los malawenses
están sufriendo los impactos directos del cambio climático
debido a su fuerte dependencia a la agricultura de secano.
Las investigaciones realizadas por el Centre for Environmental
Policy and Advocacy (CEPA) han demostrado que ahora, con
la falta de un patrón de lluvias fiable se está poniendo cada
vez más en riesgo la viabilidad de los cultivos en tierras altas,
a la vez que la mayoría de las actividades agrícolas se realizan
dentro de los ecosistemas frágiles.
Las palabras del Sr. Nkhuleme Ntambalika del distrito de Balaka
reflejan el sentimiento de la mayoría de los agricultores
de Malawi:
“Solíamos tener lluvias muy estables, adecuadas
y no erosivas. Hoy en día nadie sabe cuándo plantar
los cultivos. Cuando llueve, o es demasiado poco para
la siembra o es demasiado abundante, de manera
que los campos se quedan o anegados o erosionados.
Luego le sigue una prolongada sequía que abrasa
las plantas que han germinado. La semilla se pierde
en el proceso y nos vemos obligados a volver a sembrar.
Si tenemos suerte, conseguimos una buena cosecha.
Sin embargo, en la mayoría de los casos, durante estos
días, las lluvias desaparecen cuando cultivos como
el maíz están en las etapas más críticas de la formación
de la mazorca y la germinación”. (2010)
Los efectos del cambio climático se han asociado con
la mayoría de los desastres recientes en Malawi que resultaron
en la pérdida de vidas humanas, cultivos e infraestructura.
El Departamento de Asuntos de Gestión de Desastres
contabilizó más de 12.500 hogares afectados de diversas
maneras por inundaciones, lluvias o vientos fuertes
durante la temporada de lluvias 2012-13. Durante estos
extremos sucesos, a menudo se interrumpe el sistema
educativo: las inundaciones destruyen las infraestructuras
para la educación o se utilizan como centros de refugio
para las comunidades afectadas. Las mujeres se ven
desproporcionadamente afectadas por el cambio climático,
ya que son las que son responsables de aquellas actividades
sobre las que el clima está teniendo un mayor impacto, como
puede ser recoger agua y leña, y garantizar el acceso diario
a la alimentación.
En este contexto, la necesidad de trabajar por la adaptación
y mejora de la resiliencia de estas comunidades es primordial.
Para que esto suceda, se requiere una cooperación mundial
más fuerte y un marco de acción que vaya más allá del status
quo. El nuevo marco debería definir objetivos separados para
el cambio climático y la sostenibilidad ambiental, que incluyan
financiamiento, creación de capacidades y transferencia de
tecnología a los sectores vulnerables de la sociedad (incluidos
los grupos socialmente excluidos, como mujeres, niños,
ancianos y personas con discapacidad).
Los objetivos deben fijar plazos concretos en sus
cumplimientos para aumentar la capacidad de las comunidades
de hacer frente y adaptarse a los impactos del cambio
climático. Además, deben definirse mecanismos de rendición
de cuentas para garantizar la consecución de los objetivos
globales de reducción de la pobreza, junto con la sostenibilidad
del medio ambiente post-2015.
En consecuencia, si no se definen mecanismos de acción
claros, el reconocimiento del problema del cambio climático
y la sostenibilidad ambiental en el marco de desarrollo post2015 no será suficiente por muy bien que se articule. El nuevo
marco debería reforzar y construir sobre los principios del
desarrollo sostenible, incluyendo la equidad intergeneracional
e intrageneracional, así como el principio de participación.
El mecanismo global también debe ser construido en torno
al principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas
con sus respectivas capacidades” como se reafirmó
en la reciente Conferencia de la ONU sobre el Desarrollo
Sostenible (Río +20). Estos principios deben ser la base para
un mecanismo de financiación claro que permita la aplicación
de unos objetivos comunes hacia un futuro sostenible
y próspero para todos.
Además de la excesiva dependencia a la agricultura de secano,
la vulnerabilidad de Malawi frente el cambio climático se
agrava por su baja capacidad de adaptación (como resultado
de su estrecha base económica), una limitada capacidad de
procesamiento de productos agrícolas y una alta dependencia
a la energía de biomasa. La madera para combustible supone
el 88,5 por ciento de la demanda total de energía, la demanda
nacional de leña y carbón – estimada en 7,5 millones de
toneladas al año – excede enormemente la oferta sostenible
de sólo 3,7 millones de toneladas anuales. La deforestación
resultante conduce a la degradación y sedimentación de la
cuenca, convirtiendo aumentando la proponsión de los campos
cultivables a las inundaciones y restringiendo el suministro
de energía de la red hidroeléctrica nacional.
Creada en 2002, CEPA tiene la visión de una sociedad justa
y equitativa que promueva el desarrollo sostenible. Tiene el
objetivo de analizar las políticas e incidir para una gestión
sostenible del medio ambiente y de los recursos naturales.
CEPA pretende tender puentes entre la política y la práctica,
entre los responsables políticos y las comunidades locales
afectadas por la aplicación de políticas, y entre las acciones
locales y los debates políticos nacionales o globales.
Entre otras cosas, CEPA facilita el acceso a la información
ambiental y la justicia, contribuye a la biodiversidad y a la
formulación de políticas sobre biotecnología, lleva adelante
investigaciones sobre políticas territoriales y reforma agraria,
lleva a cabo actividades de capacitación y defensa del medio
ambiente; coordina las voces de la sociedad civil en temas
de políticas referentes al cambio climático, y participa en los
debates de la política internacional sobre cambio climático
y biodiversidad.
cepa.org.mw
8
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África
SOSTENIBILIDAD
Y BUEN GOBIERNO
M Mathieu Ouedraogo, presidente, Réseau MARP, Burkina Faso
Cuando el gobierno de Burkina Faso logró cierto progreso
hacia los ODM a principios de 2013, estaba claro que aún
quedaba mucho por hacer, sobre todo teniendo en cuenta
que la pobreza está todavía profundamente arraigada.
Los esfuerzos por cumplir los ODM han sido socavados
por la aparición de nuevos o crecientes desafíos tales
como los efectos del cambio climático y la crisis energética
y alimentaria, que han profundizado la desigualdad.
La experiencia de Réseau MARP en el terreno confirma
que, si bien se han logrado avances en algunas áreas como
la educación y el acceso al agua potable, la pobreza sigue
siendo generalizada, las mujeres siguen estando especialmente
afectadas y las tasas de mortalidad infantil continúan siendo
altas. Está claro que las comunidades – y en particular
las comunidades rurales – son extremadamente vulnerables
a los desastres y crisis que han vuelto a aparecer en
los últimos años.
El objetivo de nuestro trabajo para la reducción de riesgos de
desastres (inspirado por las contrapartes como Christian Aid
y Global Network for Disaster Reduction) es ofrecer programas
de recuperación que se centren en las propias comunidades.
Esto implica el desarrollo de herramientas para identificar
las presiones sobre las comunidades a nivel base.
Por ejemplo, nuestro enfoque EPVC (Evaluación Participativa
de Vulnerabilidades y Capacidades) permite a todos
los miembros de la comunidad – incluidas las mujeres
y los grupos marginados – unirse para comprender los riesgos
que enfrentan. Una vez identificados y analizados estos riesgos
en conjunto, la población local puede crear un plan de acción
que defina la mejor forma de respuesta. La incidencia política
a nivel nacional también es clave para influir en las decisiones
a favor del desarrollo sostenible e inclusivo.
Creemos que los esfuerzos para crear un nuevo marco
de desarrollo deben estar respaldados por la voluntad
de reducir esta vulnerabilidad, mediante la mejora de la
capacidad de recuperación de las comunidades ante los
desastres y la construcción de la capacidad de recuperación
económica de las personas más vulnerables de la sociedad,
como las mujeres. Es crucial proteger los medios de vida de los
pobres y mejorar su seguridad alimentaria y nutricional.
Uno de los beneficios clave de los ODM es que proporcionan
una herramienta y un marco de referencia que las autoridades
de Burkina Faso han prometido poner en práctica.
Existe un plan nacional de acción para evaluar los avances en
los ODM, y el Estado ha asignado una financiación (a pesar
de la insuficiencia de fondos) para el logro de los diferentes
objetivos. Los ODM ofrecen una manera de canalizar
las acciones de desarrollo (del estado y las ONGs) hacia
objetivos precisos de acuerdo con las prioridades acordadas.
La implementación de los ODM puede ayudar a resolver
problemas relacionados con la educación, el acceso al agua
potable y el saneamiento, la seguridad alimentaria y nutricional,
y la reducción de la pobreza extrema.
DOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
En nuestra opinión, el futuro programa de desarrollo debe
basarse en dos principios fundamentales: la sostenibilidad
y el buen gobierno. Todos los aspectos del nuevo marco deben
ser destacados por su compromiso con la sostenibilidad.
Esto incluye la implementación de un sistema económico
sostenible, equitativo e inclusivo, la reducción de las
desigualdades sociales y los desequilibrios, y la gestión
sostenible de los recursos naturales. En cuanto a la
gobernanza, ésta puede lograrse garantizando que las
actividades de desarrollo se gestionen de forma transparente
y de acuerdo con la justicia social.
Más específicamente, un nuevo marco de desarrollo debe
basarse en las siguientes cuatro prioridades:
1Reforzar la capacidad de recuperación
de las comunidades ante los desastres.
2 Empoderar a las mujeres mediante el desarrollo
de su capacidad de recuperación económica
y ayudarlas a ganar una voz política fuerte.
3 Reducir la mortalidad infantil mediante la disminución
de la desnutrición y mejorar el acceso a servicios
de salud y saneamiento.
4 Apoyar la gestión sostenible de los recursos
naturales y ecosistemas mediante el intercambio
de buenas prácticas.
Más allá de lo mencionado, proponemos los siguientes
objetivos e indicadores:
Objetivo 1: Apoyar el empoderamiento económico
de las mujeres - especialmente en las zonas rurales.
•Acceso de las mujeres a los medios de producción.
• Acceso de las mujeres a las fuentes de financiación
para apoyar actividades de generación de ingresos.
• Participación de las mujeres en la toma de decisiones.
Objetivo 2: Reforzar la capacidad de recuperación
de las comunidades a los desastres.
•Existencia de un sistema de alerta temprana
que funcione correctamente.
• Capacidad local para la prevención y gestión
de desastres.
• Existencia de infraestructuras para la reducción
y mitigación de riesgos ante desastres.
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África
“El futuro programa de desarrollo debe basarse
en la sostenibilidad y el buen gobierno.”
Objetivo 3: Reforzar la capacidad de las comunidades
para adaptarse al cambio climático.
• Realización de actividades eficaces de adaptación
al cambio climático.
Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil.
•Reducir la tasa de desnutrición.
• Aumentar la tasa de acceso a la atención sanitaria.
• Mejorar el nivel de saneamiento.
Objetivo 5: Asegurar la gestión sostenible de los
recursos naturales.
•Existencia de mecanismos locales para la gestión
de los recursos naturales.
• Crecimiento de la tasa de adopción de prácticas
de manejo sostenible de los recursos naturales.
• Acceso equitativo a los recursos naturales.
• Legislación favorable a la utilización racional
de los recursos naturales.
Réseau MARP fue creada en 1992. En 2007 fue oficialmente
reconocida por el Estado burkinés como una ONG de servicio
al público, reconociendo así sus logros en el campo
del desarrollo. El trabajo de Réseau MARP se basa
en el principio de que es la comunidad quien construye su
bienestar a través de la participación activa de sus miembros.
Algunas de las áreas clave en las que trabaja son: seguridad
alimentaria, gestión de los recursos naturales, ahorro
y microcrédito, respuesta de emergencia, reducción de riesgo
de desastres, y defensa de las comunidades en situación
de riesgo de desastres.
reseaumarpbf.org
9
10 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África
“MEJOR MENOS, PERO MEJOR”
Isobel Frye, directora, Studies in Poverty and Inequality Institute,
Sudáfrica
La sociedad civil en Sudáfrica ha estado histórica
y estrechamente vinculada a las cuestiones de los derechos
civiles y políticos. Esto, por supuesto, tiene sus raíces
en el movimiento de liberación anti-Apartheid y el apoyo
relacionado a la solidaridad internacional.
Con la introducción de la democracia en 1994, la visión de una
Sudáfrica transformada e igualitaria fue lo principal en los
discursos de transición. Esto se evidencia en los principios
y derechos contenidos en la Constitución de Sudáfrica,
incluidos los derechos socio-económicos de la Declaración
de Derechos. En su aprobación, nuestra Constitución final fue
anunciada como una de las constituciones más progresistas
a nivel internacional.
Sin embargo, desde la aprobación de la Constitución de 1996,
Sudáfrica ha luchado para hacer incursiones significativas
en los problemas graves e interconectados de pobreza,
desempleo y desigualdad. Se han explorado varias causas
estructurales en este sentido – tanto las que se basan en
las políticas de exclusión del Apartheid, como las basadas
en factores posteriores y en las elecciones de política
macroeconómica que se han hecho.
Un estado de desarrollo
En la actualidad nos enfrentamos a un cruce difícil entre el
marco basado en los derechos tradicionales y un marco más
nuevo y ortodoxo de “desarrollo”. El primero, como se ha
indicado, se basa en la Constitución, mientras que el segundo
lo hace en el énfasis de las políticas de re-orientación de
Sudáfrica hacia un “estado de desarrollo”. Muchos críticos
han cuestionado el significado de esta frase, remitiéndose
a distintos ejemplos sobre el desarrollo de estados del este
asiático y las diversas experiencias acontecidas en las que
se ha priorizado el desarrollo económico sobre el desarrollo
humano y los derechos humanos.
A partir de nuestra investigación en SPII, se evicencia que para
muchas personas, la esperanza de conseguir su sustento y el
de sus familias por sus propios medios sigue siendo difícil de
alcanzar teniendo en cuenta la alta tasa de desempleo formal
que existe. Parece haber un desajuste significativo entre las
políticas intervencionistas diseñadas e implementadas en
los tres niveles de gobierno y los retos y obstáculos actuales
que enfrentan las personas. La creciente economía informal
también parece escaparse de las manos de los responsables
de políticas. Los pobres y marginados siguen estando
Photo: Christian Aid/Sarah Filbey
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África 11
‘Creemos que limitarnos a los objetivos
más importantes, más visibles y más
inclusivos es una lección significativa
que debemos aprender.’
a merced de políticas que no están diseñadas conforme a su
circunstancia. En realidad, este tipo de políticas siempre serán
un reto: esto se debe a que siempre se encuentran en entornos
difusos y que existen más allá del enfoque convencional
actual a la relación entre el Estado y una ciudadanía informada,
formalizada, empoderada y activa.
Haciendo cumplir los derechos
Un nuevo marco de desarrollo tiene que romper la discordancia
percibida entre derechos y desarrollo. Las políticas deben ser
auditadas por un sistema de evaluación centrado en el ser
humano, que incluya una extensa investigación cualitativa
que capture las experiencias reales de quienes tratan de
establecer y mantener estrategias para obtener medios de
vida seguros. Ello debe ser ubicado en una estrategia continua
de información a las personas sobre sus derechos y cómo
hacerlos cumplir frente a un estado caótico en su mejor
circunstancia, y corrupto y disfuncional, en la peor.
Lo que se requiere son centros de asesoramiento sobre
derechos, habilidades prácticas para los negocios e información
de acceso a los mercados, el crédito y otras formas de
asistencia. Las políticas tienen que abordar temas difíciles
sobre cómo involucrarse en el sector informal, el que, por
definición, no está registrado y es invisible. Esto se ilustra
en la pregunta de cómo ampliar el acceso a la protección
social como país: es necesario priorizar la forma en que nos
relacionamos con los patrones, ritmos y necesidades de las
personas que operan en formas atípicas de empleo y en las
periferias del sector formal.
Aprender de las experiencias internacionales es importante,
pero también lo es el conocimiento de la necesidad de
aplicar esas experiencias a la realidad local, y aquí es donde
debe incluirse a la gente común en la auditoría de políticas,
en el diseño de programas y en los sistemas de monitoreo
y evaluación.
Lamentablemente, los ODM han tenido poco impacto
en la práctica de nuestro trabajo en Sudáfrica. A pesar de que
el partido oficialista se comprometió a la realización de los
principales ODM en 2014, a un año de esa meta (debido a la
finalización del mandato del actual gobierno), no ha habido
un empuje importante del Estado o de la sociedad civil,
Foto: Niños juegan en uno de los asentamientos informales de Ciudad
del Cabo en el área Kayelitcha.
de manera sostenida o programática. Esto es algo que debe
ser tratado en cualquier programa de la agenda post-2015
– es decir, un acuerdo concreto con objetivos e indicadores
realistas que puedan supervisar organismos compuestos
de diversos actores.
Quizás uno de los retos a los que nos hemos enfrentado
en Sudáfrica es una aparentemente abrumadora cantidad
de planes y prioridades con muy poca fe en la realización
de alguno de sus fundamentos. “Mejor menos, pero mejor”
es una convocatoria realizada por un anterior presidente
de Sudáfrica, y creemos que limitarnos a los objetivos más
importantes, más visibles y más inclusivos es una lección
significativa que debemos aprender. Una vez que estos sean
efectivamente logrados, será más fácil seleccionar y aplicar
la misma energía y compromiso a los objetivos subsiguientes.
Studies in Poverty and Inequality Institute (SPII) es un
consorcio sin fines de lucro con sede en Johannesburgo.
Fue fundado hace siete años, principalmente para responder
a una ausencia en la sociedad civil de investigación empírica
sobre pobreza y desigualdad - investigaciones necesarias para
avanzar en una serie de campañas de la sociedad civil
en África del Sur y la sub-región de la Comunidad para
el Desarrollo del África Meridional (SADC).
La metodología de SPII combina la investigación primaria
a nivel comunitario, junto al análisis de políticas
y compromisos con el gobierno, empresas y sindicatos. Entre
las áreas de investigación actuales existe un Programa de
Derechos Socio-Económicos, que incluye una campaña para
introducir una subvención básica al ingreso en toda la SADC,
financiada por un impuesto sobre las actividades extractivas,
y un programa de canasta de necesidades básicas, que incluye
un ingreso familiar primario y para gastos en proyectos.
www.spii.org.za
12 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África
JUSTICIA TRIBUTARIA
EN EL CORAZÓN MISMO
Alvin Mosioma, director, Tax Justice Network – África
Muchos consideran que la fiscalidad es un tema complejo que
debe dejarse a los expertos, pero la historia de los países
desarrollados muestra que el sistema tributario se encuentra
en el corazón de cualquier desarrollo significativo y de la
construcción de un Estado. Sin embargo, hasta hace muy poco
el discurso internacional sobre el desarrollo económico en los
países pobres ha estado desprovisto de discusiones sobre
fiscalidad o sobre los ingresos fiscales como una fuente clave
de financiación. Los ODM no incorporan en absoluto
la fiscalidad, ni tampoco lo hizo la tan alabada Declaración
del Milenio.
La cuestión de cómo los gobiernos del mundo financian
escuelas, hospitales, carreteras y otros servicios esenciales no
es física cuántica. El impuesto es la única fuente estable, fiable
y sostenible de ingresos que puede permitir a los gobiernos
cumplir con sus obligaciones para con los ciudadanos de
garantizar el acceso a los servicios básicos esenciales.
Por lo tanto, es vital que una nueva “alianza mundial para el
desarrollo” u objetivo sobre temas financieros – como la
propuesta reciente del Grupo de Alto Nivel – priorice los
impuestos como fuente de financiamiento para el desarrollo.
Abordar todos los problemas y malas prácticas que niegan a los
países en desarrollo sus ingresos fiscales debidamente
obtenidos debe estar en el corazón de cualquier nuevo marco
de desarrollo global. Estos esfuerzos deben incluir medidas
para fomentar la generación de recursos fiscales y para reducir
las pérdidas de ingresos de los países pobres a través de los
sistemas financieros mundiales defectuosos.
Con más de 1,3 billones de personas, o casi una quinta parte
de la población mundial viviendo con menos dólares
estadounidenses 1,25 al día, es escandaloso y moralmente
inaceptable que más dinero se transfiera de los países pobres
a los ricos, que viceversa. Se estima que dólares
estadounidenses 10 salen de los países pobres por cada dólar
que reciben.
Estudios recientes indican que el continente africano pierde
más de dólares estadounidenses $ 50 billones cada año como
resultado de los flujos ilícitos. Es interesante observar que, si
bien una gran cantidad de atención se ha centrado en la lucha
contra la corrupción, la mayor parte de los recursos perdidos
del continente se debe a la mala praxis corporativa de las
empresas multinacionales que se aprovechan de la debilidad en regulación global para evadir el pago de los impuestos
correspondientes. Se estima que dólares estadounidenses
Photo: Christian Aid/Charlotte Marshall
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África 13
“Lograr una justicia tributaria debe colocarse
en el corazón de la nueva agenda post-2015.”
$21 billones están escondidos en cuentas offshore de paraísos
fiscales por empresarios ricos y corporaciones que evaden
o evitan impuestos.
Mientras que la relación podría no ser evidente de inmediato,
la pérdida de ingresos fiscales en los países pobres conforma
dinero que podría, por ejemplo, salvar las vidas de 150.000
niños en Kenia que cada año mueren porque no pueden llegar
al hospital a tiempo debido a las malas condiciones de los
caminos, porque el hospital no tiene el medicamento
adecuado, porque el médico no está disponible, o simplemente
porque el niño no comió lo suficiente.
Una aspiración práctica
presión fiscal directa-indirecta, podría alentar a los gobiernos
en la dirección correcta. Es importante señalar que, si bien la
evasión de impuestos no se controla, los gobiernos se ven
gravemente obstaculizados de poner en marcha sistemas
fiscales progresivos – los sistemas fiscales nacionales más
justos dependen de medidas de transparencia globales.
En tercer lugar, debemos reconocer que, aplicados de manera
justa, los impuestos también pueden ser la herramienta que
tiene un gobierno para rendir cuentas a sus ciudadanos.
Un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, sólo
puede llevarse a cabo cuando los recursos que financian
el desarrollo se generan a nivel local y el desarrollo no depende
de la ayuda externa.
Es evidente – aunque no es el único factor – que la capacidad
del Estado para proporcionar servicios está directamente
relacionado con su capacidad de generar recursos suficientes
para satisfacer estos servicios. A medida que la agenda post2015 se concreta debemos aprender de los obstáculos de los
ODM y poner en marcha medidas que garanticen que el nuevo
marco sea una aspiración práctica.
En última instancia, lograr una justicia tributaria debe colocarse
en el corazón de la nueva agenda post-2015. Se trata de
garantizar que la cuota correspondiente de ingresos fiscales
se mantenga en los países donde se llevan a cabo actividades
económicas significativas, permitiendo así a los Estados
financiar su propio desarrollo.
En este sentido, me gustaría proponer las siguientes
recomendaciones, que creo podrían ayudar a cerrar las
compuertas que permiten la fuga de recursos y podrían alterar
significativamente las riquezas de los países en desarrollo.
Tax Justice Network - África (RJF-A) es una iniciativa
pan- africana, miembro de la Global Alliance for Tax Justice.
Su objetivo es promover sistemas fiscales socialmente justos,
democráticos y progresistas en África. RJF-A promueve
sistemas fiscales favorables para los pobres y que financien
bienes públicos. Además, desafía las políticas y prácticas
fiscales perjudiciales que favorecen a los ricos y fomentan
una desigualdad inaceptable.
Teniendo en cuenta que la evasión impositiva y la evasión fiscal
representan la mayor fuente de flujos ilícitos, debemos lograr
un régimen global eficaz y asegurar que las corporaciones
paguen los impuestos que les corresponden. Esto debe
incluir medidas que dificulten a las empresas esconderse
debajo de compañías fantasmas, legislando para los titulares
- debemos saber quién es el verdadero dueño, de qué y
dónde. Además, hay una necesidad de fomentar un marco
acordado internacionalmente sobre información corporativa
e intercambio de información fiscal.
taxjusticeafrica.net
La transparencia debe aplicarse a nivel global y a nivel nacional.
Tal vez esta no sea una ‘meta’ fácil, pero un marco universal
de desarrollo tendrá que hacer frente a problemas complejos
para ser tomado en serio.
En segundo lugar, debemos pensar cómo los nuevos
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) pueden promover
sistemas fiscales nacionales más justos. En muchos países,
son los pobres los que terminan pagando más impuestos
en proporción a sus ingresos, ello no es justo. Cuando los
ricos evitan pagar la cuota correspondiente de impuestos,
el gobierno debe depender del resto de los ciudadanos para
llenar sus arcas. En África, se observa una evolución hacia
la dependencia en el impuesto al valor agregado, lo que resulta
en aumento de los precios sobre las necesidades básicas
que los pobres apenas puede permitirse, como la alimentación,
la salud y la educación. Una meta u objetivo en la desigualdad
de ingresos, o un indicador que requiere la publicación de la
Foto: Mina de cobre Mopani en Zambia, que es en gran parte propiedad
de una filial de la gigante Glencore FTSE100. La multinacional ha sido
acusada de eludir impuestos en Zambia – acusación que niega.
La mina produce importantes daños al medio ambiente local.
Una contraparte de Christian Aid ha apoyado en la campaña de un grupo
local para exigir mejoras en el medio ambiente
14 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África
EL EMPODERAMIENTO
ECONÓMICO DE LAS MUJERES
ES VITAL
Escrito por una joven de UCF-Angola
Todavía existen muchos problemas de desarrollo en Angola.
A continuación, presentamos algunas de las cosas que
creemos deberían incluirse en una agenda post-2015.
En primer lugar, el empoderamiento económico de las mujeres
es vital para erradicar la pobreza y las desigualdades, con el fin
de lograr el pleno desarrollo de la sociedad. Las mujeres y las
niñas deben tener acceso a oportunidades de educación para
desarrollar sus habilidades como emprendedoras, a través de
pasantías, becas e intercambios educativos a nivel nacional,
regional y global.
Es esencial que el acceso de las mujeres a las oportunidades
de empleo esté garantizado, así como es necesaria la adopción
de políticas que protejan a las trabajadoras domésticas
de la explotación. También se deben poner en marcha
políticas justas que garanticen a las mujeres, jóvenes y viejos,
el derecho a la tierra y la propiedad.
Las barreras sociales y culturales que impiden a las mujeres
ser dueñas de propiedades y tierra (por ejemplo, cuando
el hombre de la pareja muere, la herencia pasa al hijo mayor,
o, en su defecto, a la familia del esposo) deben ser impugnadas
y eliminadas. Sin embargo, Angola ha ratificado un gran número
de convenios y tratados internacionales, pero el gran reto es su
aplicación. Un ejemplo es la Ley contra la Violencia Doméstica,
aprobada por el Parlamento angoles en 2011. Es un paso muy
importante para la protección de las personas más vulnerables
y para el castigo a los perpetradores de violencia, pero queda
mucho por hacer para ponerla en práctica.
Priorizando la educación
Como primer paso para ayudar a construir una sociedad
más crítica, educada y empoderada, los gobiernos deben
también dar prioridad a la educación primaria universal.
En el Monitor de los ODM, la ONU dice que este es uno
de los objetivos en los que Angola ha experimentado un mayor
progreso. Sin embargo, hay más escuelas privadas que
públicas en nuestras comunidades. Lo más grave es que
la pobreza obliga a los niños a permanecer fuera de la escuela
porque sus familias no pueden pagar las cuotas escolares.
También creemos que la educación debe ser garantizada
y adaptada a la edad del estudiante.
Como parte de las políticas de salud del gobierno, casi
inexistentes en esta zona, el acceso a servicios e información
sobre salud reproductiva y sexual debe estar disponible y
garantizarse para los jóvenes. Todavía hay un gran obstáculo
Photo: Christian Aid/Lily Peel
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África 15
“Como primer paso para ayudar a construir
una sociedad más crítica, educada y empoderada,
los gobiernos deben dar prioridad a la educación
primaria universal, como primer paso para ayudar
a construir una sociedad más crítica, educada
y capacitada.”
cultural a la hora de hablar de sexo, y los jóvenes no tienen
acceso a los anticonceptivos. Según el Banco Mundial, la tasa
de fecundidad de las adolescentes de Angola era la cuarta más
alta del mundo en 2010, de 157 nacimientos por cada 1.000
mujeres de 15-19 años.
En zonas rurales, se deben fomentar centros de información
y bibliotecas para que todos tengan acceso a la información.
Se deben promover actividades deportivas y físicas,
especialmente entre las mujeres jóvenes, como parte de su
desarrollo físico, mental e intelectual integral.
Se debe alentar la oportunidad de desarrollar habilidades
de liderazgo entre los jóvenes. El liderazgo promueve virtudes
tales como el conocimiento, el compromiso, la responsabilidad
y el desarrollo de la confianza, cualidades que generan
una sociedad más justa y ética.
Las mujeres líderes son modelos de inspiración para las
mujeres más jóvenes y pueden influir en cambios positivos
en las comunidades. Un ejemplo es la ministra de inspiración,
Reverenda Deolinda Teca, que es la primera secretaria
general mujer en la historia del Consejo de Iglesias Cristianas
de Angola. Las niñas y jóvenes que participan en nuestros
programas han estado haciendo una diferencia en sus
comunidades y familias. Algunas están ahora en la universidad,
otras tienen puestos de trabajo. Ellas son las futuras líderes
de Angola.
La educación tiene un impacto en la salud de la comunidad,
al tiempo que mejora la salud de las mujeres y contribuye
a reducir las tasas de mortalidad infantil. Los gobiernos
deberían crear y poner en práctica políticas de prevención
de enfermedades que afectan a los niños y asegurar su acceso
a los tratamientos y medicamentos. Por ejemplo, la malaria
es una gran amenaza para el desarrollo en Angola, por lo
que invertir en educación y saneamiento básico ayudaría a
reducir los altos índices de personas afectadas y muertas
por la enfermedad.
La mayoría de los profesionales de la salud en Angola son
mujeres, que trabajan en las comunidades pobres de las
zonas rurales y urbanas. Sin embargo, no cuentan con los
recursos adecuados para llevar a cabo su trabajo. El país
necesita más trabajadores de salud mejor remunerados.
Por otro lado, las mujeres con discapacidad o problemas de
salud mentales, en particular las mujeres y las niñas, sufren
a menudo discriminación y abuso. Para ellas, y de acuerdo a
sus necesidades y circunstancias, deben estar disponibles
programas especiales de salud reproductiva y sexual.
Por último, vale la pena recordar que el VIH sigue siendo
un reto para muchos en Angola. Hay poco acceso al
tratamiento antirretroviral para las personas pobres,
y frecuentemente los centros de salud comunitarios no tienen
suministro de los reactivos necesarios para la realización
de las pruebas de VIH. Sin embargo, la discriminación contra
las personas que viven con el VIH está disminuyendo debido
a que se está difundiendo más información en la radio
y en la televisión, a través de campañas gubernamentales
y activistas en iglesias y escuelas.
En conclusión, creemos que hay suficientes recursos
en Angola para beneficiar a las personas más excluidas
de la sociedad, y esperamos que sus necesidades sean
prioridad en los objetivos post ODM.
UCF-Angola (União Cristã Feminina) es parte de la red global
Asociación Cristiana de Mujeres Jóvenes (YWCA). UCF
desarrolla trabajo estratégico en educación, género y VIH,
y estimula a las jóvenes angoleñas para desarrollar sus
capacidades, lo que les permite intervenir en los asuntos
públicos y construir una sociedad con condiciones más
favorables para las mujeres. UCF trabaja en los suburbios
pobres de la capital, Luanda, donde las tasas de VIH, la
discriminación y la violencia contra las mujeres son altas.
Ofrece oportunidades de trabajo y programas de formación
profesional para jóvenes mujeres, cursos de alfabetización
y campañas de educación entre pares sobre temas sociales,
de salud y de ciudadanía. UCF también se ha comprometido
a mejorar la sensibilización sobre el VIH entre las mujeres
jóvenes. En muchas ocasiones ha influido en las estructuras
masculinas tradicionales de toma de decisiones, poniendo
en su agenda política problemas que afectan a las mujeres
jóvenes de Angola.
worldywca.org
Foto de perfil: Escritoras de UCF-Angola, de izquierda a derecha Tuiku Kiakayama Elisa, Apolonia Manuel Gabriel, Juliana Feliciano,
Maria Mendes, Eloina Teresa dos Santos, Sofía Ambrosi
Foto Principal: Jóvenes del proyecto “Chicas Construyendo Puentes
en Angola” participan en un partido de preparación antes de su clase,
cantando y aplaudiendo. Chicas Construyendo Puentes es un programa
de habilidades para la vida dirigido por UCF-Angola en un barrio pobre
de la capital del país, Luanda
16 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África
LA SALUD MATERNA
NO DEBE OLVIDARSE
La Reverenda Phumzile Mabizela, directora ejecutiva, INERELA+
Las mujeres tienen derecho a decidir dónde y cuándo tener
hijos, con independencia de su clase, raza y estatus de VIH,
sin embargo, no hay conciencia sobre los derechos de las
mujeres viviendo con VIH (MVVS).
Aún queda mucho por hacer para mejorar la salud materna,
combatir las causas profundas de la desigualdad de género
y garantizar un acceso universal a la prevención, tratamiento,
atención y apoyo. INERELA+ tiene un programa sobre Salud
y Derechos Sexuales y Reproductivos (SDSR), que busca
empoderar a las mujeres jóvenes, incluyendo las MVVS
y nos gustaría ver que los objetivos post-2015 aborden sus
necesidades.
Las políticas y servicios de Prevención de la Transmisión
Materno Infantil (PTMI) necesitan atención especial.
Están disponibles en muchos países, pero su acceso es
limitado. Los servicios no están integrados: se disponen
en diferentes centros y en diferentes niveles. Es de gran
preocupación la práctica de presionar a las MVVS a firmar
formularios de consentimiento para dar a los profesionales
de la salud el derecho a esterilizarlas. En muchos casos,
la firma de estos formularios se realiza cuando una mujer
está en trabajo de parto y las consecuencias del procedimiento
no le han sido plenamente explicadas. Esto demuestra
una considerable falta de conocimiento de las metodologías
de prevención de PTMI y otras metodologías por parte
de estos profesionales.
Este es un ejemplo de un área que tiene un profundo impacto
en los derechos de las mujeres y su salud materna. Al mirar
hacia los objetivos post-2015, es evidente que aún queda
mucho por hacer de ODM existentes. En Mozambique,
Zambia y Sudáfrica, los abortos inseguros, la malaria y el VIH
representan, directa e indirectamente, muertes maternas y
otras complicaciones relacionadas al parto. La malaria sigue
siendo una de las principales causas de muertes maternas.
Indirectamente, ésta exacerba los efectos fisiológicos del
embarazo, junto con el VIH que azota el sistema inmunitario
de la mayoría de las mujeres embarazadas del África subsahariana. En estos países, la transformación de las normas
socio-culturales para hacer frente a los matrimonios precoces,
la infidelidad y las causas de obstrucción del parto, sigue
siendo un gran desafío.
Photo: Christian Aid/Rachel Stevens
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 África
17
“Aún queda mucho por hacer para mejorar la salud
materna, combatir las causas profundas
de la desigualdad de género y garantizar
un acceso universal a la prevención, tratamiento
y apoyo en relación al VIH.”
En Mozambique, la alta tasa de embarazo adolescente
es un problema. El VIH ha sido enfrentado en diferentes
formas, por ejemplo mediante la promoción de cambios de
comportamiento hacia el aumento de prácticas más seguras,
como el uso del preservativo. En consecuencia, nuestra red
vio crucial dirigirse tanto a los líderes religiosos como a sus
feligreses (principalmente jóvenes) y formarlos en la prevención
del VIH con un enfoque conocido como SAVE, por sus siglas
en inglés (prácticas más seguras, acceso al tratamiento,
asesoramiento y pruebas voluntarias, y empoderamiento).
La incorporación de la educación sexual en los programas
escolares es otro tema importante – y la integración de todos
los servicios de SDSR, para asegurarse de que todos están
bajo un mismo techo, también alienta a las mujeres a buscar
y utilizar estos servicios que podrían salvar sus vidas.
Áreas prioritarias
Todos tenemos que aumentar nuestra promoción en estas
áreas, especialmente en la SDSR, y una mayor participación
de los actores basados en la fe sería especialmente positiva.
Entre otras cosas, las siguientes áreas deben ser las prioridades
en la actualidad y post-2015:
• Aumento de la protección social y económica
de las mujeres
• Cambios en las políticas y la legislación para ofrecer
métodos anticonceptivos modernos, incluyendo
la participación de las mujeres en las estrategias
de prevención para darles un mayor control sobre
su salud reproductiva
• Empoderamiento económico de las mujeres
• Erradicación de la violencia de género, especialmente
garantizando que las minorías sexuales
estén protegidas.
Nosotros, como comunidad de fe, tenemos la responsabilidad
de aplaudir a nuestros gobiernos por los logros, pero también
de desafiarlos a fortalecer los programas que buscan alcanzar
los ODM 3, 4 y 5. Las mujeres en África son la columna
vertebral de las comunidades y la sociedad. Los gobiernos
tienen que invertir más en programas que prolonguen
sus vidas.
INERELA+ es una red internacional de líderes religiosos –
laicos y ordenados, mujeres y hombres – que viven con o están
personalmente afectados por el VIH. INERELA+ reconoce que
los líderes religiosos tienen una autoridad única que juega
un papel central en la orientación moral y ética de sus
comunidades y, de hecho, sus opiniones públicas pueden
influir en naciones enteras. INERELA+ busca facultar a sus
miembros a utilizar posiciones de respeto dentro de sus
comunidades de fe de una manera que rompa el silencio,
cuestione el estigma y proporcione la entrega de servicios
de prevención, atención y tratamiento basados en la evidencia.
INERELA+ tiene su sede en Johannesburgo, Sudáfrica,
e incluye a la red africana ANERELA+.
inerela.org
• Reducción del embarazo precoz adolescente
• Aumento de la conciencia pública sobre temas de SDSR
• Reducción de las muertes maternas
• Reducción de la transmisión de madre a hijo
• Programación de los derechos humanos y del niño
• Promoción de estrategias pro SAVE alrededor
de la SDSR
• Mayor trabajo con los hombres, dándoles el poder
de adoptar comportamientos saludables
Foto: Niños cantan, bailan y juegan en un club de niños para familias
afectadas por el VIH en la escuela Eziama Uli en el sur de Nigeria. El club
semanal enseña a los niños sobre el VIH, la salud y las cuestiones
morales, lo que ayuda a hacer frente a su situación.
18
18 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Asia y Medio Oriente
LAS VOCES DE
NUESTRAS CONTRAPARTES
ASIA Y MEDIO ORIENTE
Christian Aid/Johanna Rogers
El socio de Christian Aid WASSA (The Women’s Activities and Social Services Association) ejecuta un proyecto de procesamiento
de tomate en Afganistán, para empoderar a las mujeres de las comunidades locales a desarrollar habilidades empresariales y ganarse
la vida. Los tomates se cocinan, preparan, almacenan en frascos y luego se venden en el mercado local.
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Asia y Medio Oriente
19
LA EQUIDAD DEBE SER
UNA PRIORIDAD PARA
EL DESARROLLO
Jessica Reyes Cantos, co-coordinadora, Social Watch Filipinas
Social Watch Filipinas ha liderado en mi país el proceso
de consulta post 2015. Mientras seguimos abogando por los
ODM, nos enfrentamos a la triste realidad de que en Filipinas
los ODM sobre reducción de la pobreza, acceso universal
a la educación, reducción de las tasas de mortalidad materna
y propagación del VIH no serán alcanzados en 2015.
Por supuesto, hemos intentado y, desde nuestro punto
de vista los ODM en realidad sólo representan un nivel mínimo
de desarrollo – la gente debe esperar más. Hemos presionado
a los legisladores en el Congreso sobre la consecución de los
objetivos, y más recientemente al propio gobierno, y hemos
logrado algunas victorias.
Éstas incluyen mayores presupuestos para la educación
de los jóvenes fuera de la escuela, la agricultura ecológica,
la capacitación de los agricultores sobre el cambio climático,
y dinero para la correcta esterilización de los equipos médicos
en hospitales públicos. Pero durante el gobierno de Gloria
Macapagal Arroyo, éstos fueron en su mayoría triunfos
escritos. Los mayores presupuestos prometidos estaban
allí en el marco de la Ley General Presupuestaria, pero la
presidente nunca otorgó el dinero.
Desde 2010, el nuevo gobierno de Aquino fue más receptivo
a nuestras demandas. Hemos tenido victorias como la sanción
de la ley de la Fundación para la Sobrevivencia del Pueblo
y la Ley del Cuidado de Salud Universal. La primera es una
enmienda a la Ley de Cambio Climático, que se pondrá a
disposición y liberará más fondos para la adaptación al cambio
climático; la segunda es una enmienda a la Carta Philheath,
que despolitiza el acceso a las tarjetas sanitarias dispensadas
anteriormente por políticos. Por supuesto, la aprobación de la
Ley de Salud Reproductiva es una medida muy esperada.
La gente antes que el lucro
También hemos estado trabajando a nivel gubernamental
local, con el objetivo de que los presupuestos de los gobiernos
locales impulsen y sensibilicen hacia los ODM. Estamos
orientados hacia los agricultores, pescadores, pueblos
indígenas, vendedores, jóvenes y grupos de mujeres, ancianos
y conductores de triciclos. Los educamos acerca de cómo se
decide el gasto público local y les enseñamos a leer y analizar
presupuestos e informes de auditoría.
Para nuestra sorpresa, encontramos que las personas
no estaban interesadas en la forma en que se gastan sus
impuestos - también se dieron cuenta de lo mal financiados
que estaban algunos servicios sociales básicos, y estuvieron
dispuestos a ayudar a aumentar los ingresos locales.
Por ejemplo, alentaron a sus familiares en la capital, Manila,
y otras ciudades a pagar los impuestos de la comunidad
en sus lugares de origen, en lugar de en las zonas urbanas,
a sabiendas de que estas áreas urbanas tienen grandes
ingresos locales.
Esto logró algunos resultados. Por ejemplo, en un pequeño
pueblo en la región de Visayas, una nueva aula fue construida
con impuestos adicionales que las personas ayudaron recaudar
a su gobierno local. Este tipo de sensibilización, la participación
pública y la disponibilidad de información será esencial para que
los gobiernos cumplan los objetivos post 2015, que esperamos
sean aún más ambiciosos que los ODM.
Pero necesitamos algo más que dinero e información.
Es necesario un replanteamiento profundo sobre nuestro
modelo económico. Sí, hay crecimiento económico en Filipinas,
pero se ha visto acompañado por una mayor desigualdad,
desempleo, subempleo y degradación ambiental.
Así que nuestro mensaje central es: post 2015 no debe ser
equivalente a los negocios de siempre. Las personas deben
ser colocadas antes que el lucro, la responsabilidad social
de las empresas no debe ser una idea de último momento,
y las alianzas globales son el camino a seguir. Necesitamos
comercio justo, ayuda, inversiones reales en lugar de flujos
de capital a corto plazo y financiamiento climático en lugar
de pagos de la deuda.
Estos principios han sido fundamentales para los propios ODM.
Ahora, en la planificación para 2015 y después, por fin tenemos
la oportunidad de hacerlos realidad.
Social Watch Filipinas es una alianza de más
de 100 organizaciones de la sociedad civil (OSC) y redes.
Es parte de una red mundial, Social Watch, que reúne a las
coaliciones nacionales de OSC que luchan por erradicar la
pobreza y las causas de la pobreza, para poner fin a todas las
formas de discriminación y racismo, y para garantizar una
distribución equitativa de la riqueza y la realización de los
derechos humanos. Está comprometida con la paz y la justicia
social, económica, ambiental y de género. Social Watch exige
a los gobiernos, al sistema de las Naciones Unidas y a las
organizaciones internacionales que cumplan los compromisos
nacionales, regionales e internacionales para erradicar
la pobreza.
socialwatchphilippines.org
20 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Asia y Medio Oriente
NO HAY DESARROLLO SIN
LA ELIMINACIÓN DE LA
DISCRIMINACIÓN POR CASTA
N Paul Divakar, secretario general y fundador de National
Campaign on Dalit Human Rights (izquierda),
y Lee Macqueen Paul, investigador y oficial de promoción,
National Dalit Watch, India
La agenda post 2015 debe equilibrar la reducción de la pobreza
y la sostenibilidad medioambiental. Los debates hasta ahora
han reconocido la necesidad de promover la inclusión social
a través de cambios estructurales.18 Sin embargo, la falta de
un enfoque de derechos humanos - incluyendo los derechos
de acceso a la tierra y a recursos naturales - es decepcionante.
Esto quizás refleja el carácter vertical en la fijación de objetivos
globales, con su sesgo hacia los intereses de los donantes
y las opiniones de expertos, que domina con frecuencia los
intereses de los más marginados.
La situación de los grupos más vulnerables del sur de Asia,
incluidos los dalits (antes conocidos como ‘intocables’) y
adivasis (indígenas), sigue siendo deplorable y se sustenta
en la discriminación basada en el empleo y la ascendencia
(DWD, por sus siglas en inglés),19 – un problema que afecta
estimadamente a 260 millones de personas en todo el mundo.
Los afectados por el DWD sufren la falta de reconocimiento
de sus derechos, incluido el acceso cada vez más restringido
y limitado a los recursos naturales de los que depende su
subsistencia, o que pertenecieron originalmente a ellos.20
Un ejemplo es la presa Almatti en Bijapur distrito de Karnataka,
donde la sumersión de grandes extensiones de tierras fértiles
resultó en la rehabilitación y el proceso de reasentamiento más
grandes del mundo.
En muchos lugares del sur de Asia, el agotamiento de los
acuíferos subterráneos y el uso inadecuado de agroquímicos
para el cultivo comercial está causando daños ecológicos
y aumento de los costos de producción, siendo los dalits
y adivasis, que dependen de la acuicultura y la agricultura,
a menudo los más afectados.21 Algunos sufren el impacto
de la destrucción de los ecosistemas en mayor medida que
otros, con los costos sobre grupos vulnerables y excluidos
insuficientemente reconocidos.
Las nociones sobre la “propiedad” del medioambiente y los
recursos naturales plantean problemas especiales para estos
grupos. Los dalits, tradicional e institucionalmente, se han
mantenido fuera del ámbito de la propiedad de los recursos
naturales, a pesar de que dependen en gran medida de
ellos para su sustento. Mientras tanto, las comunidades
adivasi frecuentemente no reconocen la propiedad individual
de la tierra y los recursos, ya que tradicionalmente los
han gestionado de forma comunitaria. Las implicancias
Photo: Christian Aid/Sarah Filbey
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Asia y Medio Oriente
21
“La agenda post-2015 debe basarse en los
principios de justicia social y económica,
la igualdad y la inclusión de las comunidades
más vulnerables en todos los esquemas
e iniciativas nacionales.”
jurídicas y económicas de los modelos de conservación
de la biodiversidad que asignan un valor económico a la
conservación de los recursos naturales afectan a estos grupos
en formas muy específicas.
La privatización y la política neo-liberal han hecho mucho daño
a las comunidades indígenas dependientes de los recursos
de biodiversidad/naturales para su supervivencia y medio
de vida. Los cambios de estaciones – veranos, monzones
e inviernos - han perdido su equilibrio y horarios: el cultivo se
ha visto muy afectado, ocasionando la migración forzada sin
seguridad social alguna. El cambio climático y los proyectos
de desarrollo mal concebidos en la mayor parte de la India han
aumentado la vulnerabilidad a las inundaciones y sequías, y el
agotamiento de la biodiversidad está afectando negativamente
los patrones agrícolas. Las comunidades dalit y adivasi y otras
minorías socialmente marginadas, están luchando para lidiar
con estos cambios.
Controles y equilibrios estrictos
La agenda global post-2015 resultaría fructífera en el
contexto de la India si fuera para asegurar la inclusión
de las comunidades dependientes de la biodiversidad
(dalits y adivasis) en todas las medidas de preparación,
adaptación y mitigación, vis-à-vis los patrones de cambio
climático y la frecuencia e intensidad cada vez mayores
de los desastres naturales. También debería apoyar
la redistribución de la tierra y el reconocimiento de los derechos
colectivos sobre los recursos.
Aferrándose a la visión global de un mundo libre de pobreza,
el Gobierno de la India debe establecer controles y equilibrios
estrictos para garantizar la rendición de cuentas a los sectores
más pobres y excluidos de la sociedad, y la defensa de los
derechos humanos de las comunidades marginadas. Para
garantizar la inclusión social de estas comunidades, los
derechos a los recursos naturales deben ser reconocidos,
protegidos y garantizados. Esto también contribuiría a la
conservación, ya que los grupos tradicionalmente dependientes
de los recursos naturales como medio de vida a menudo han
protegido y conservado los hábitats.
El Plan Nacional de Acción del Gobierno sobre Cambio
Climático (NAPCC, por sus siglas en inglés) incluye medidas
para promover y difundir el conocimiento de planes de
adaptación al cambio climático y preparación entre estas
comunidades. También incluye medidas para reconocer
y cartografiar la vulnerabilidad de las comunidades que
dependen de los recursos naturales y la biodiversidad, y para
generar oportunidades de empleo para detener las muertes
consecuencia de la pobreza y la migración forzada.22 A nivel
mundial, las tres Convenciones de Río sobre Biodiversidad,
Cambio Climático y Desertificación también se ocupan
de cuestiones interdependientes y deberían integrarse
a la agenda post-2015, con un enfoque en las comunidades
no reconocidas y los grupos socialmente excluidos de toda
la región.
Mientras que algunas de las propuestas actuales centran
acertadamente su atención sobre la reducción del
“empobrecimiento del medio ambiente” mediante las
actividades de empresas/industria y las “economías verdes”,
ya es hora de que las naciones comprueben el impacto de las
actividades de desarrollo en los grupos más pobres.
La agenda post-2015 debe basarse en los principios
de justicia social y económica, igualdad, e inclusión
de las comunidades más vulnerables en los esquemas
e iniciativas nacionales, especialmente en cuestiones
de sostenibilidad medioambiental.
La agenda debe ser un claro llamado a la acción y debe
contener objetivos cuantificables específicos y, por supuesto,
contener que el principio de consulta comunitaria, que involucra
a la sociedad civil local y nacional, debe ser innegociable.
La National Campaign on Dalit Human Rights (NCDHR) es
un foro comprometido con la eliminación de la discriminación
basada en la casta. Creada en 1998, lleva a cabo varios
programas que abogan por los diversos derechos de los dalits
y adivasis, utilizando movimientos temáticos distintos. Estos
incluyen: All India Dalit Mahila Manch Adhikar (AIDMAM);
National Dalit Movement for Justice (NDMJ); Dalit Arthik
Adhikar Andolan (DAAA) y National Dalit Watch (SLN),
junto con el trabajo nacional e internacional de promoción.
ncdhr.org.in
El National Dalit Watch es una iniciativa de NCDHR-DAAA. Se
han desarrollado herramientas y métodos para identificar,
denunciar y documentar la discriminación en la asistencia
humanitaria. A través de la supervisión periódica de las
iniciativas de reducción del riesgo de desastres, se han puesto
en marcha procesos de promoción y movilización para
presionar al Estado y los principales actores humanitarios para
tomar medidas correctivas y establecer un marco normativo
que reconozca y compute este tipo de discriminación.
http://nationaldalitwatch-ncdhr.blogspot.co.uk
Foto: Un grupo de recolectores de miel adivasi en el distrito de Udaipur,
Rajasthan. Una contraparte de Christian Aid en la India ha apoyado
a los productores forestales, proporcionándoles ropa de protección,
y documentos de identidad para ayudar a protegerlos de ser acosados
por agentes forestales.
22 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Asia y Medio Oriente
UNA RESPUESTA GLOBAL,
NACIONAL Y LOCAL
AL CAMBIO CLIMÁTICO
Dr Dwijen Mallick, miembro, Bangladesh Centre for Advanced Studies (BCAS)
Bangladesh es uno de los países más vulnerables a los
impactos del cambio climático. Tiene una alta densidad
poblacional (más de 160 millones en 147.500 km2), pobreza
generalizada y una serie de problemas de desarrollo.
Los pobres son los más afectados por la variabilidad climática
y los fenómenos extremos en diferentes partes del país (los
ciclones y las zonas costeras afectadas por la salinidad, las
tierras altas propensas a la sequía, las islas fluviales afectadas
por las inundaciones y las cuencas de humedales congeladas).
Esto ha obligado a las personas a emigrar a las ciudades por
empleo y mejores medios de vida, donde terminan viviendo
en barrios marginales sin servicios básicos y sufriendo
dificultades económicas, inseguridad alimentaria, escasez de
agua potable, problemas de saneamiento, riesgos para la salud
e inseguridad social. Más del 40 por ciento de las personas en
la ciudad de Dhaka viven en tugurios y zonas marginales con
problemas de vivienda. La gente, tanto en entornos rurales y
urbanos, está destruyendo la capacidad de soporte del medio
ambiente con sus intereses económicos. El fortalecimiento de
la capacidad de adaptación y la resistencia al cambio climático
son clave para afrontar los retos sociales y medioambientales.
Avances limitados y barreras para
el logro de los ODM en Bangladesh
En el último decenio, Bangladesh ha hecho progresos
encomiables hacia algunos de los ODM, incluidos los objetivos
en materia de reducción de la pobreza, la inscripción en la
escuela primaria, la salud materna, la mortalidad infantil, la
reducción de desigualdades de género y el empoderamiento
de las mujeres. Sin embargo, ha habido menos progresos
para garantizar la sostenibilidad del medioambiente - y los
logros en los ODM han sido obstruidos por el impacto del
cambio climático y los desastres naturales, como los ciclones
frecuentes y devastadores, tormentas e inundaciones.
El gobierno de Bangladesh ha elaborado una estrategia de
cambio climático y plan de acción (BCCSAP, por sus siglas en
inglés), pero hay una falta de acción sobre el terreno para hacer
frente a los impactos. Y los efectos del cambio climático están
teniendo un impacto negativo en la reducción de la pobreza,
la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua, la salud,
la seguridad social y la sostenibilidad ambiental. Además,
la orientación normativa inadecuada, la debilidad institucional,
la falta de implementación, y la falta de recursos y tecnologías
son barreras para el progreso futuro.
No se puede subestimar el impacto económico del cambio
climático. Los recientes súper ciclones en Bangladesh
afectaron la agricultura, la pesca y los medios de subsistencia
rurales, agravando la pobreza en los distritos costeros.
El aumento de la salinidad, el anegamiento, la marea alta
y los niveles del mar en las zonas costeras, así como las
inundaciones devastadoras y las sequías en otras regiones,
han dañado los recursos y propiedades y han causado enormes
pérdidas económicas para las comunidades vulnerables.
Estudios recientes realizados por BCAS y el Instituto
Internacional para el Ambiente y el Desarrollo (IIED, por sus
siglas en inglés), han sugerido que la pérdida y los daños
debidos a la variabilidad climática y los eventos extremos
podrían aumentar en un grado aún mayor en el futuro próximo.
Los pobres y las comunidades marginadas (indígenas,
pescadores, campesinos, mujeres, niños y ancianos) son
los más vulnerables a las consecuencias locales del cambio
climático, y sin embargo, no son ellos los responsables –
esto es una gran injusticia.
Más del 60 por ciento de la población del mundo en vías
de desarrollo, en particular en Bangladesh, depende de
los recursos naturales (tierra, agua, bosques, la pesca,
la biodiversidad) y los ecosistemas para su subsistencia
y medio de vida. Los factores climáticos están afectando estos
recursos y socavando los medios de vida y el potencial de
las comunidades pobres, poniendo en peligro su seguridad
alimentaria, la nutrición y el empleo, y contribuyendo a
un aumento de la migración rural-urbana de Bangladesh.
Muchos migrantes climáticos se ven obligados a vivir en barrios
marginales de la ciudad y, como resultado, hay una enorme
presión sobre la ecología urbana y los servicios básicos,
como la vivienda, el abastecimiento de agua, la energía y el
saneamiento. El proceso ya ha intensificado la competencia
por los recursos escasos provocando conflictos sociales,
violencia y violación de los derechos humanos.
El cambio climático ha aumentado la desigualdad y la injusticia
entre y a través de las regiones y los países, y dentro de
las sociedades. Los países ricos han creado los problemas,
mientras que los países pobres y los sectores pobres de la
sociedad son los más afectados. El cambio climático generará
mayor inequidad e injusticia inter e intrageneracional a menos
que se tomen con urgencia medidas apropiadas de mitigación,
adaptación y reducción del riesgo de desastres (RRD). El largo
brazo de los impactos del cambio climático probablemente
socave diversos derechos humanos fundamentales y la
seguridad básica, y afecte los logros de la era post 2015.
Las respuestas locales, nacionales y globales para enfrentar
el cambio climático deben basarse en los principios de equidad,
imparcialidad y justicia para los pobres.
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Asia y Medio Oriente 23
“El reto que tenemos ante nosotros es cómo
hacer que el proceso de desarrollo y los
resultados sean más resistentes al clima.”
Photo: Christian Aid/Steven Buckley
Los retos de un desarrollo resistente
al cambio climático
Los problemas del cambio climático y la destrucción de los
recursos naturales, el medio ambiente y los ecosistemas, han
sido creados por el desarrollo desigual, así como la producción
y consumo no sostenibles, el comercio y los negocios. El
reto que tenemos frente a nosotros es determinar cómo
hacer para que el proceso de desarrollo y sus resultados sean
más resistentes al clima. Si el desarrollo debe ser sostenido,
entonces es necesario garantizar la seguridad de los alimentos,
el agua, los medios de vida, la salud y la seguridad social, a
largo plazo (frente a millones de migrantes climáticos), para las
comunidades pobres y vulnerables. Esto requerirá una gran
cantidad de recursos, nuevos conocimientos, tecnologías,
habilidades y desarrollo de capacidad. Durante la última
Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible (Río +20),
se percibió con fuerza que una nueva vía de desarrollo basada
en el crecimiento verde bajo en carbono y la capacidad de
adaptación al cambio climático debe mantener, asegurar y
reconstruir el capital natural, así como los activos económicos
críticos y recursos para el beneficio público.
Ahora nos estamos moviendo hacia la ODS, mientras que
muchos países pobres todavía no han alcanzado las metas
de los ODM. Además, mientras que los ODM estaban
enfocados a los países pobres, los ODS deben estarlo para
todos los países: existe el riesgo de que las perspectivas y
prioridades de los países pobres - como la mitigación de la
pobreza, comida, agua y seguridad sanitaria - podrían verse
socavadas en la era post 2015. Sin embargo, las organizaciones
de la sociedad civil y la comunidad científica en Bangladesh
están ayudando al gobierno a identificar las metas y objetivos
apropiados para un marco post 2015, centrándose en la
sostenibilidad del medioambiente, incluida la protección social
para las personas afectadas por el cambio climático, la gestión
del riesgo de desastres y la seguridad energética para todos.
El marco post 2015 debe tener seriamente en cuenta la
justicia climática y los derechos humanos. También debe
aportar respuestas globales, nacionales y locales sobre la base
de la equidad, la imparcialidad y la justicia para los pobres.
La sostenibilidad del medioambiente, la resiliencia al cambio
climático y la protección de los derechos humanos global,
nacional y local, están interconectados. Tenemos que alcanzar
estos objetivos de forma simultánea y colectivamente.
El Bangladesh Centre for Advanced Studies (BCAS) es un
instituto de políticas no-gubernamentales, de investigación
y de aplicación que trabaja en el desarrollo sostenible a nivel
local, nacional, regional y global. Este organismo sin fines
de lucro e independiente fue establecido en 1986, y en más
de 25 años ha crecido hasta convertirse en un instituto
de investigación líder en el sector no gubernamental
de Bangladesh y, más ampliamente, en el sur de Asia.
www.bcas.net
Foto: Los miembros del proyecto Pani Parishad (Consejo del Agua)
en el pueblo de Banagram, Bangladesh, han instalado tres pozos
profundos con el apoyo de BCAS. A través de la labor de Pani Parishad,
los pobladores han aprendido que el acceso al agua potable es un
derecho y no un lujo.
24 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Asia y Medio Oriente
LA INCLUSIÓN DE LAS MUJERES
ES UNA NECESIDAD ABSOLUTA
Leeda Yaqoobi, subdirectora, Afghan Women’s Network
Desde nuestro punto de vista, cualquier marco nuevo
de desarrollo u objetivos post-2015 debe centrarse, sin lugar
a dudas, en la inclusión tangible de la mujer en todos los
aspectos de la vida social, económica y política. Esto tendrá
que ir más allá de los ODM 3 y un enfoque reducido en la
educación. La ejecución de la legislación y la aplicación de
medidas políticas ya acordadas es fundamentales.
Hasta la fecha, la mayoría de los objetivos que se han
establecido para promover la participación de las mujeres no
han logrado traducirse en acción. Por ejemplo, el Programa
de Paz y Reconciliación de Afganistán tiene un lenguaje
que establece que las mujeres y las minorías deben ser
consultadas. Sin embargo, los esfuerzos para su aplicación
y para incorporar a las mujeres han sido mínimos y deben
mejorarse. Los países donantes y las contrapartes en la
ejecución son evitados con demasiada facilidad y las excusas
son muy comunes. “Hemos llamado a las mujeres para que
vengan, pero ninguna ha venido a participar en el proceso,”
es un pretexto común.
Excusas similares se dan por no alcanzar el objetivo establecido
por el gobierno afgano en la contratación para la administración
pública: el 30 por ciento de mujeres en la administración
pública. Sin embargo, hay ejemplos de departamentos
y empresas donde las mujeres han sido protegidas y exitosas,
debido al compromiso y la voluntad de liderazgo.
Por ejemplo, en el Ministerio de Desarrollo Urbano el 30 por
ciento de todos los puestos de ingenieros civiles está ocupado
por mujeres, incluyendo una ingeniera civil como directora del
Departamento de Desarrollo Urbano en una provincia norteña.
Esto sólo ha sido posible gracias al compromiso de la alta
y media gerencia del Ministerio. Sin embargo, el Ministerio
de Rehabilitación Rural y Desarrollo – el favorito de los
donantes – ha dejado de contratar a ingenieras civiles, porque
las mujeres, pretendidamente, no podían ser ingenieros civiles.
Reconocer la realidad de la vida de las
personas
Hay muchas razones subyacentes para el fracaso actual,
que un marco posterior a los ODM podría abordar.
La educación es una de las razones, pero cada año cientos
de chicas se gradúan de las universidades públicas y privadas
de Afganistán, por lo que ésta no puede explicarlo todo.
Tenemos que extender la educación, pero también tenemos
que explorar las barreras que impiden que las niñas y las
mujeres accedan a oportunidades de empleo remunerado
y participen en la vida pública. A menudo, las niñas y las
mujeres no se presentan cuando se buscan posibles
candidatos. Esto se debe a que no hay guarderías para sus
hijos, no tienen acceso a un transporte seguro hacia y desde
el trabajo y las horas de trabajo son tan rígidas que no les
permite mantener un equilibrio entre su vida profesional
y privada. Lo mismo ocurre con las reuniones consultivas,
cuando las llamadas se hacen generalmente sin que las
mujeres tengan suficiente tiempo para organizar el transporte
y guardería.
Esta es la realidad de la vida de las personas y,
en consecuencia, debe reconocerse en un nuevo marco
de desarrollo. La inclusión de las mujeres es una necesidad
absoluta, pero no se puede cumplir a la ligera. Por lo tanto,
el programa de desarrollo post 2015 debe incluir objetivos
específicos para asegurar que los fondos se asignen de los
presupuestos del gobierno y los donantes, para permitir
la plena participación de las mujeres en las actividades.
Tendremos que pensar cómo implementar los objetivos a nivel
nacional. Habrá necesidad de controlar y ejecutar la aplicación
de leyes y otros acuerdos mundiales. Por ejemplo, podrá
configurarse una tabla trimestral para identificar, investigar
y dar seguimiento a cualquier violación, con información pública
de los resultados.
Los nuevos objetivos también deberían dar lugar a líneas
presupuestarias específicas que permitan a las mujeres
participar en el empleo y la vida pública. Esto incluye fondos
para la prestación de servicios de guardería, transporte
adecuado y seguro, la provisión de letrinas en el trabajo,
y flexibilidad horaria.
Fundada en 1995, Afghan Women’s Network (AWN)
es una piedra angular del incipiente movimiento de mujeres
de Afganistán. Funciona como una red sólidamente
establecida para el creciente número de organizaciones
y personas que trabajan para empoderar a las mujeres afganas
y asegurar su participación igualitaria en la sociedad afgana.
AWN representa los intereses de más de 110 organizaciones
miembros y alrededor de 5.000 personas. Esta red sin fines
de lucro, no partidista, tiene una fuerte presencia en varias
provincias afganas. Su oficina principal está ubicada en Kabul,
mientras que sus oficinas regionales están en Herat
y Jalalabad. Además actúa por la paz y seguridad
de las mujeres, su participación y liderazgo político,
y sus derechos legales y sociales.
afghanwomennetwork.af
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Asia y Medio Oriente 25
UN MARCO BASADO
EN LOS DERECHOS PARA
UN CAMBIO DURADERO
Bihter Moschini, oficial de programas e investigación,
Arab NGO Network for Development
En momentos en que la comunidad de desarrollo mundial se
centra en finalizar los ODM y planificar la agenda post-2015,
la región árabe está experimentando una transición política
dramática junto a una escalada de tensiones sectarias y civiles.
Todos estos factores tienen impactos enormes y devastadores
en la paz, la estabilidad y el desarrollo de la región.
Los levantamientos que comenzaron a finales de 2010 también
reflejan esto. Las personas que demandaron libertad, dignidad,
participación y justicia social pedían el fin de todas las formas
de exclusión: ya sea económica, política, social o cultural.
Esas demandas recordaron el objetivo establecido en la
Declaración del Milenio en 2000, a saber: “la responsabilidad
colectiva de defender los principios de la dignidad humana, la
igualdad y la equidad en el plano mundial”. También refleja el
deseo de la gente de ver una verdadera acción para asegurar un
desarrollo equitativo.
En este sentido, un nuevo marco que pueda contribuir a las
necesidades de la región debe adoptar un enfoque integral para
el desarrollo que tenga en cuenta los derechos políticos,
sociales, económicos, ambientales y culturales. Debe colocar
en su centro a los ciudadanos y a la universalidad, indivisibilidad,
interconexión e interrelación de los derechos humanos. Dado
que los desafíos de desarrollo que enfrenta la región árabe
también reflejan una problemática en la gobernanza global, el
nuevo marco debe democratizar la gobernanza mundial
mediante el fortalecimiento de la participación de los países en
desarrollo en la toma de decisiones, y basarse en un sistema
fundado en la igualdad de participación y en las
responsabilidades comunes pero diferenciadas.
Lo que hemos aprendido del marco de los ODM, en particular
en la región árabe, es muy significativo. Los levantamientos
demostraron claramente la falta de vínculos directos entre el
crecimiento económico y el desarrollo. Las economías rentistas
de los países árabes adoptaron modelos de crecimiento que no
cumplieron con los objetivos de desarrollo humano y los
derechos económicos y sociales. Los responsables políticos
priorizaron la integración en la economía mundial a través de la
liberalización del comercio y las inversiones, los préstamos, la
expansión de los acuerdos de privatización y las alianzas
público-privadas y la desregulación de la economía en general.
A pesar de que la mayoría de los países lograron un crecimiento
económico, la pobreza, el desempleo y las desigualdades
aumentaron dramáticamente.
El crecimiento impulsado por un mercado desregularizado les
ha estado fallando a los pobres, y los sistemas políticos han
sido incapaces de aplicar frenos y contrapesos. Aunque
numéricamente, los países estaban haciendo progresos en los
objetivos específicos de los ODM en materia de salud y
educación, esto no significó que se estuviese avanzando en los
problemas subyacentes que causan la pobreza. El hecho de que
estos marcadores de éxito no reflejaran adecuadamente la
situación sobre el terreno demuestra la falta de visión sobre la
estructura y objetivos. En efecto, a raíz de una consulta regional
organizada por ANND sobre la agenda post 2015, grupos de la
sociedad civil en los países árabes pidieron que el foco principal
del debate pasase de establecer simplemente nuevas metas
y objetivos para después de 2015, hacia el análisis de las
causas profundas de la pobreza y la forma de abordarlas.
El 30 de mayo de 2013, el Grupo de Alto Nivel publicó su
informe sobre un marco post 2015, introduciendo 12 objetivos
nuevos para otro período de 15 años. Si bien las preguntas
y desafíos mencionados son loables, las propuestas adoptan
una vez más un enfoque estrecho, en lugar de buscar cambios
transformadores. No podemos negar que el informe tiene
aspectos positivos – como la “universalidad”, “un objetivo
independiente para el empoderamiento y la igualdad de
género”, “el reconocimiento del nexo ambiente - desarrollo”,
“el reconocimiento de la paz como piedra angular del desarrollo
sostenible” – pero no forja un nuevo camino. Se centra en el
crecimiento impulsado por el mercado, pero no se centra en el
desarrollo del sector productivo; hay un énfasis en la creación
de buenos puestos de trabajo, pero no hay un objetivo dedicado
a garantizar el trabajo decente Se menciona la rendición de
cuentas, sin embargo, es muy dependiente de los mecanismos
de autorregulación que simplemente no existen en la región
árabe. Se discuten los derechos humanos, pero se les da un
papel secundario a los derechos económicos y sociales al ser
mencionados como necesidades básicas.
Por último, pero no menos importante, para la región árabe
y muchos otras regiones, el vínculo entre la paz y el desarrollo
es fundamental – y, al mencionar solamente el conflicto interno,
el informe no tiene en cuenta el impacto real de los conflictos
externos en su limitación del desarrollo. En la región árabe esto
es claro: el conflicto en curso y sin resolver entre Israel y los
palestinos, y el impacto de la crisis de Siria en la región,
demuestran cómo el conflicto se altera y obstaculiza el
desarrollo. En este sentido, la agenda post 2015 debe
reconocer la importancia de garantizar una paz justa y duradera
Quince años pasaron en un abrir y cerrar de ojos, otros quince
años harán lo mismo. La adopción de un nuevo marco de
desarrollo sostenible, que responda a las necesidades de todas
las personas, con un enfoque global que incluya los derechos
políticos, sociales, económicos, ambientales y culturales,
será la única manera de lograr un cambio duradero.
La Arab NGO Network For Development (ANND) trabaja
en 12 países árabes, con siete redes nacionales y una
membresía ampliada de 200 OSC. Su objetivo es fortalecer
el papel de la sociedad civil, mejorar los valores de la
democracia, el respeto de los derechos humanos y el desarrollo
sostenible en la región. ANND promueve más visibilidad
y reformas socio- económicas efectivas en la región, que
integren los conceptos de desarrollo sostenible, justicia
de género y tengan un enfoque basado en los derechos.
annd.org/english
26 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 América Latina y El Caribe
LAS VOCES DE nuestras
CONTRAPARTES
AMÉRICA LATINA
Y EL CARIBE
Christian Aid/Hannah Richards
Alivio Aruquipa en su campo de maíz, debajo del glaciar Illimani en La Paz, Bolivia. Su comunidad es una de las muchas que dependen
del agua de la nieve que se derrite de los glaciares para alimentar a sus cultivos. A medida que la masa de hielo en el glaciar se contrae,
la preciosa fuente de agua disminuye. “Nosotros somos los que sienten el impacto del cambio climático, somos nosotros los que sufren”,
dice Alivio. La contraparte de Christian Aid, Agua Sustentable, ha trabajado con la comunidad para construir un embalse.
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 América Latina y El Caribe 27
UN ENFOQUE INTEGRAL
PARA UN PROGRAMA DE
SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL
Mónica López Baltodano, oficial de cambio climático,
Centro Humboldt, Nicaragua
Creemos que hay que priorizar el proceso intergubernamental
post 2015, ya que representa un verdadero momento
de la política mundial y la toma de decisiones.
Debemos asegurarnos que los representantes de los gobiernos
de nuestra región asuman sus responsabilidades como
delegados oficiales, analicen la política prevalente en nuestra
región, e identifiquen los grupos de países que apoyan los
temas. Todos estos temas deben ser discutidos dentro de los
diferentes grupos de la sociedad civil que trabajan en el clima,
la gestión de riesgos y la sostenibilidad ambiental.
Hemos identificado la necesidad de elaborar un programa de
sostenibilidad ambiental, con énfasis en temas clave como el
cambio climático, la biodiversidad, el agua potable, la seguridad
y soberanía alimentaria, la nutrición, el impacto de las industrias
extractivas y de la energía.
Por eso, en las distintas redes en las que trabajamos, estamos
alentando un enfoque holístico, que abordará todas las áreas
que están siendo afectadas negativamente por el impacto del
calentamiento global. Sin embargo, no está muy claro cómo
“incorporar” los desafíos que plantea el cambio climático en los
debates sobre el desarrollo sostenible, por lo que esto debe ser
una prioridad en las negociaciones futuras.
Tenemos que pensar de manera más creativa, y este
razonamiento se aplica también a aspectos como la
biodiversidad, la gestión integral del riesgo y la equidad
de género - cuestiones que también están luchando para ser
integradas de manera transversal en las negociaciones sobre
el desarrollo sostenible.
Escuchar las opiniones locales
Como parte de una iniciativa de la Mesa Nacional para la
Gestión de Riesgo (MNGR) y la Concertación Regional Para
La Gestión de Riesgo (CRGR), Nicaragua y la región han estado
trabajando en un informe que dará una “Visión de Primera
Línea” (VPL). Las redes climáticas en Nicaragua también
han decidido ampliar el foco de su trabajo, desde el cambio
climático a la sostenibilidad del medioambiente.
EL 2015 es un año importante. Por lo tanto, esperamos que
el proceso post 2015 contribuya a la efectiva adopción de un
instrumento global, justo y vinculante que se acuerde en 2015
y entre en vigor en 2020.
También reconocemos que, a pesar de la importancia de
la agenda global, las redes nacionales y regionales deben
vincular esto a los procesos y acciones locales. Por lo tanto,
la adopción de la agenda global no debe ser a expensas de la
comunidad, y las agendas nacionales y regionales. Lograr la
participación activa de la sociedad civil en la agenda post-2015
requerirá edificar más capacidad. Al mismo tiempo, la amplitud
y la complejidad del proceso para definir la agenda post-2015
ha superado la capacidad actual de la sociedad civil para
coordinar y actuar en consenso.
Hasta la fecha, creemos que la consulta ha sido realmente
insuficiente, en términos de tema y ubicación. Muchas de las
consultas se han llevado a cabo a través de “redes mundiales
existentes”, que no son necesariamente representativas
de los problemas nacionales. Aún queda mucho por hacer para
dar espacio a las contribuciones de las organizaciones locales
y de base.
Estamos planeando llevar a cabo un análisis del impacto
de los ODM en Nicaragua, pero creemos que algunos de
los principios fundamentales que deben sustentar un nuevo
programa mundial de desarrollo son: la justicia climática,
la equidad de género, la redistribución de la riqueza y la
sostenibilidad ambiental.
El Centro Humboldt fue creado en 1990. Se dedica a la
promoción del cambio climático a nivel local, nacional, regional
e internacional, y dentro de las alianzas en Nicaragua.
Sus objetivos incluyen el trabajo en las políticas públicas
ambientales y la promoción de una gestión ambiental
eficiente. El Centro Humboldt busca empoderar a los
diferentes ámbitos de la sociedad civil para proporcionar
información, fomentar la capacidad y llevar a cabo el
seguimiento y la investigación sobre el impacto ambiental.
La organización es miembro de varias redes, como Climate
Action Network, la Red de Acción Climática América Latina
(CANLA), la Iniciativa Construyendo Puentes, Accra Caucus
sobre bosques y cambio climático, la Alianza Nicaragüense
para el Cambio Climático (ANACC) y el Foro de América
Central sobre el Cambio Climático.
humboldt.org.ni
28 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 América Latina y El Caribe
LA IGUALDAD, LA PARTICIPACIÓN
Y LA RECIPROCIDAD DEBEN SER
GARANTIZADAS
Rafael Soares de Oliveira, director ejecutivo, KOINONIA, Brasil
La realidad ambiental en Brasil presenta muchos desafíos.
Éstos son algunos ejemplos evidentes de desafíos: nos
enfrentamos a la destrucción de la biodiversidad del Amazonas
a través de proyectos agroindustriales, principalmente soja;
sufrimos los planes del gobierno en la producción de energía en
la Amazonía y la Selva Atlántica, con proyectos hidroeléctricos
desplazando a miles de campesinos y comunidades
tradicionales; estamos amenazados por el creciente uso en
la agroindustria de cultivos genéticamente modificados (casi
todo el maíz del país ya está genéticamente modificado) y
el aumento de los plaguicidas (cinco litros por persona por
año); el cambio climático ha generado lluvias y desastres por
avalanchas de tierra – ha habido cinco desastres en cinco años,
en los que los registros oficiales enumeran más de 2.000
muertes.
Hoy, frente a estos desafíos y muchos otros, vivimos bajo un
modelo de desarrollo basado en un objetivo de crecimiento
del PBI del cuatro por ciento anual, y bajo gobiernos que son
insensibles a las campañas populares que demuestran los
contrastes entre desarrollo, diversidad social y biodiversidad.
Cualquier plan de desarrollo futuro post-2015 debe tener en
cuenta la diversidad biológica y social (garantizando que las
diferentes comunidades y sus tradiciones sean capaces de
vivir una junto a la otra en y del entorno natural, protegiendo
y garantizando su continuidad), y la gestión de los riesgos
causados por el cambio climático y otros cambios ambientales
sistémicos producidos por la actividad humana.
Esta planificación debe asegurar que las minorías (sin
importar la raza, el origen étnico, el género y el grupo social)
y todos los pueblos que viven en nuestro sistema ambiental
compartido sean todos escuchados. Se debe garantizar la
igualdad, la participación y la reciprocidad. Esto significa que
aquellos que a menudo son tratados como desiguales también
tengan voz, que todo el mundo tenga las condiciones (tiempo
y recursos materiales) para participar, y que todos los costos
de un sistema de participación corran a cargo de quienes
tienen mayor poder y recursos.
La participación de todos es, por supuesto, esencial y debe ser
una prioridad de quienes toman las decisiones. Por ejemplo:
cuando hay desigualdad en los niveles educativos, no se debe
esperar hasta que todos estén plenamente alfabetizados antes
de permitirles expresar sus puntos de vista sobre la mejor
Photo: Christian Aid/Tabitha Ross
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 América Latina y El Caribe 29
“Necesitaremos instituciones locales,
nacionales e internacionales, incluyendo
organizaciones interreligiosas y ecuménicas,
para responsabilizar a nuestros líderes de sus
promesas sobre el desarrollo sostenible.”
educación que quieren para el futuro: la comunicación oral,
el uso de intérpretes y otros medios deben ahora asegurar
que todos sean escuchado. Los procesos de planificación
deben ocurrir en espacios abiertos, igualitarios, donde incluso
la desigualdad económica no conduzca a un desequilibrio entre
las partes.
También creemos que debe haber un plan de acción global
para el desarrollo sostenible, teniendo en cuenta nuestra
dependencia del ecosistema.
Mecanismo para el cumplimiento
Un punto de partida de una agenda post 2015 deben ser
los acuerdos internacionales como el DHESCA (derechos
humanos, económicos, sociales, culturales y ambientales) y
los convenios de la Organización del Trabajo (OIT). Por lo tanto,
si nuevos acuerdos deben firmarse, éstos deben proporcionar
los mecanismos de cumplimiento y sanciones para los países
signatarios. Los ODM y otros acuerdos no se han cumplido y
los estados no sufren penalización alguna.
Otro aspecto transversal importante del desarrollo planificado
y participativo es la dimensión empresarial o de los intereses
corporativos. En nuestro ecosistema, es fundamental que
los intereses comerciales no se promuevan a expensas de la
protección del medioambiente, la reproducción cultural y la
lucha contra la desigualdad. Deben construirse indicadores en
espacios abiertos e igualitarios que demuestren este equilibrio.
En la implementación de una agenda de desarrollo post 2015,
no podemos depender únicamente de la buena voluntad del
Estado. El Estado no siempre ha defendido los intereses de
las personas más vulnerables o de quienes no tienen recursos
económicos o poder. Así que para responsabilizar a nuestros
líderes de sus promesas en materia de desarrollo sostenible
vamos a necesitar otras instituciones locales, nacionales
e internacionales, incluidas las organizaciones religiosas
y ecuménicas.
Somos optimistas en que la participación genuina es posible;
una serie de ejemplos de Brasil y del mundo ofrecen algunos
destellos de esperanza. Estos incluyen:
• Las audiencias y consultas de planificación comunitaria
de los pueblos indígenas y tribales, garantizados
por el Convenio 169 de la Organización del Trabajo.
• La promoción pública nacional e internacional:
conferencias paralelas, campañas de relaciones
justas (impuestos, comercio y otros), foros sociales
y campañas de grupos religiosos por la paz en
situaciones de conflicto.
• Los sistemas internacionales para la protección
y observancia de los derechos.
• Los acuerdos internacionales desarrollados a nivel
de base (por ejemplo, en las Cumbres de los Pueblos).
• Los acuerdos globales establecidos por los
estados- nación.
Estos son buenos puntos de partida que deben ser
considerados seriamente por todos los gobiernos que negocien
los objetivos post 2015, y esperaríamos que de este tipo de
participación emerjan naturalmente indicadores apropiados.
Por ejemplo, indicadores que puedan garantizar el justo
equilibrio entre el beneficio económico y la sostenibilidad
social/cultural/ambiental, indicadores que puedan medir si las
personas están satisfechas con los planes, e indicadores que
pueden abordar las preocupaciones de los grupos minoritarios
y vulnerables.
KOINONIA Presencia Ecuménica y Servicio se estableció
en 1994 con el compromiso de continuar con la tradición
ecuménica de servicio a las comunidades locales,
los movimientos sociales y las iglesias. KOINONIA trabaja
en estrecha colaboración con los trabajadores rurales,
las personas de diversas tradiciones religiosas y, en particular,
los jóvenes y las mujeres. En los estados de Bahía y Río
de Janeiro, KOINONIA trabaja con las comunidades
remanentes de quilombolas y Candomblé, proveyendo
asesoramiento jurídico, defensa de la educación y diálogo para
superar la intolerancia religiosa. En 2011, incorporó la ayuda
humanitaria en su trabajo, en respuesta al desastre causado
por las fuertes lluvias de ese año en Río. KOINONIA también
aboga por los derechos de las personas. Durante la Cumbre
de los Pueblos de 2012 – el evento paralelo a la conferencia Río
+20 de la ONU sobre desarrollo sostenible – llevó a cabo
trabajos de promoción y estableció la red de ‘Religiones
por los Derechos’.
koinonia.org.br
• La reducción del riesgo de desastres y la gestión
de riesgos de emergencia.
• Los Procesos Participativos en Educación para
el empoderamiento de la comunidad (en los que se
alienta a las comunidades y líderes locales a formar
sus propios planes para el desarrollo sostenible).
Foto: El reverendo Arthur Cavalcante, Secretario General de la Iglesia
Episcopal Anglicana del Brasil. Su papel incluye ser sacerdote
de una congregación, llevar la participación de la Iglesia a las
cumbres mundiales, como Rio +20, y defender el ecumenismo entre
las iglesias brasileñas.
30 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 América Latina y El Caribe
REDUCIR LA DESIGUALDAD
Y PROMOVER EL DESARROLLO
SOSTENIBLE
Clara Esther Martinez, administradora de empresas,
Corambiente, Colombia
Nuestra máxima prioridad para un nuevo marco de desarrollo
en Colombia, al igual que en otros países de América Latina,
es la necesidad de abordar la desigualdad en todas sus formas,
incluso aquella entre zonas rurales y urbanas, y la desigualdad
de género. Esta es la principal causa de la pobreza, el
desempleo, la inseguridad alimentaria y la malnutrición.
Las zonas rurales, y más específicamente las áreas de
economía campesina, han sido y siguen siendo una fuente
de recursos, bienes y servicios esenciales para la vida y el
desarrollo de todo el país, y para la soberanía alimentaria.
En efecto, las zonas rurales dependen de una economía
campesina, ya que produce aproximadamente el 70 por ciento
de los alimentos consumidos en todo el país y alrededor del
80 por ciento del agua suministrada a más del 90 por ciento
de nuestra población. Estas zonas campesinas fueron las que,
hasta hace poco, generaban la principal exportación: el café.
Sin embargo, no hay equidad entre el desarrollo urbano y rural
en Colombia - una tendencia de toda América Latina. Por el
contrario, se ha producido un ensanchamiento gradual de la
brecha en las condiciones de desarrollo:
• En Colombia, el 12% de los propietarios poseen
más del 67% de la tierra, mientras que el 88% de los
pequeños propietarios poseen el 33% de la tierra.
• Los niveles de pobreza son más altos en las
zonas rurales:
–De acuerdo con el PNUD, la pobreza medida por
el nivel de necesidades básicas insatisfechas (NBI)
en los centros urbanos fue del 33,4%, frente al 74,7%
en las zonas rurales.
–La tasa de cobertura de la educación secundaria en las
zonas urbanas fue del 75%, mientras que en las zonas
rurales fue del 27,5%
–La tasa de mortalidad (estrechamente ligada a las
condiciones de desnutrición) en menores de cinco años
por cada 1.000 nacimientos fue de 17,39 en las zonas
urbanas, frente a 30,09 en áreas rurales.23
–Un tercio de las personas en zonas rurales experimentan
pobreza extrema en Colombia, 29,1% de las personas
en zonas rurales se encuentran del borde del hambre.
• Un estudio publicado por UNICEF y la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
llega a la conclusión de que en América Latina y el
Caribe, un niño de una zona rural es cuatro veces más
propenso a ser extremadamente pobre que un niño
de un entorno urbano.24
Photo: Christian Aid/Isabel Ortigosa
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 América Latina y El Caribe 31
“La reducción de la desigualdad y el bienestar
de todos los habitantes del planeta son los
dos principios básicos que deben sustentar el
nuevo programa mundial de desarrollo.”
• La dificultad severa para acceder al agua, ya sea por la
incertidumbre y la distancia de la fuente o la falta de
suministro, afecta a 17,9% de la población infantil en las
zonas rurales y el 1,3% en las ciudades.
A este contexto de desigualdad urbana/rural, podemos añadir
la segregación por género:
•Las mujeres rurales sufren violencia social
e intrafamiliar, altos niveles de pobreza y pobreza
extrema, falta de acceso a los servicios básicos, poca
inserción en el mercado laboral y condiciones menos
favorables en la salud y la educación.
• La profundidad de la pobreza en los hogares
encabezados por mujeres en Colombia es más alta
que en los de jefatura masculina. Esto sugiere que
las mujeres jefas de hogar y sus familias, en zonas
rurales de Colombia, se encuentran sumidas en una
trampa de pobreza más alta y más difícil de superar,
que en otros hogares rurales.
Cambiar esta situación requiere de voluntad y liderazgo político
profundos, que deben ser promovidos y alentados por otros
países y por el sistema de las Naciones Unidas.
Frente a los problemas de la Colombia rural, un nuevo
marco de desarrollo tendría que inspirar a las políticas del
gobierno que explícitamente busquen fortalecer los polos de
desarrollo regional y promover la inversión hacia las zonas
rurales. A saber: inversión que fomente infraestructura vial
y producción, acceso al crédito, gestión conjunta del territorio
entre los centros urbanos y las zonas productoras de alimentos
y servicios, mejoramiento de la formación y educación
adecuada a los contextos y las necesidades de las zonas
rurales, y promoción y fortalecimiento de la dinámica de las
organizaciones campesinas, especialmente para las mujeres.
La producción campesina debe unirse con los mercados
y la industria alimentaria nacional, basada en el trato justo
y equitativo, con el fin de reducir los costos de intermediación
y recibir asesoramiento sobre el control de calidad y seguridad
en los procesos de producción. Las políticas gubernamentales
deben fomentar los mecanismos de gestión de la tierra que
dan prioridad a la producción de alimentos y a la protección
de los ecosistemas estratégicos para generar agua.
A través de un nuevo marco de desarrollo, el gobierno
debe promover la inclusión de una variable climática en
la planificación para la agricultura y los recursos hídricos.
También deberá promover estrategias alternativas para
garantizar el suministro de agua, con enfoques diferenciados
entre ciudades y/o comunidades pequeñas, y deberá proteger
los recursos hídricos a través de sanciones e incentivos.
Los responsables políticos también deben hacer frente a la
triple discriminación que afecta a las mujeres rurales, con
un enfoque de género, derechos y reconocimiento de sus
contribuciones sociales y económicas. La política de género
debe ser transversal e integral, basada en el pleno disfrute de
los derechos, el reconocimiento de las diferencias de género
y las contribuciones de las mujeres rurales.
Mediciones y monitoreo
Hasta la fecha, los ODM se han convertido en una herramienta
para el seguimiento de las políticas públicas nacionales y la
creación de alianzas de los sectores público y privado. También
han servido como incentivo para la formulación de políticas
públicas nacionales, regionales y locales. Sin embargo, el
gobierno nacional ha adaptado el sistema de indicadores para
permitir un cambio en la medición de las variables incluidas en
los ODM. Por ejemplo: la forma de medir el desempleo, los
ingresos y la desnutrición. Estos cambios hacen que sea difícil
identificar las causas de los diversos problemas, tales como
los efectos de las políticas implementadas.
Colombia ha logrado avances significativos en la reducción
de la pobreza de acuerdo con los porcentajes establecidos
en los ODM. Sin embargo, para un país de ingresos medios,
la meta para el 2015 es muy modesta - somos un país de casi
50 millones de habitantes25 y todavía hay 15.232.000 personas
que viven en la pobreza, con 4.844.000 personas por debajo
del umbral de pobreza extrema. Sin embargo, el problema más
crítico es la situación en las zonas rurales (donde los niveles de
pobreza han aumentado en unas 80.000 personas), y el deterioro
de la situación de las mujeres.
La reducción de la desigualdad y el bienestar de todos los
habitantes del planeta son los dos principios básicos que deben
sustentar la nueva agenda de desarrollo global.
Corambiente (Corporación Buen Ambiente) lleva a cabo trabajo
de base sobre seguridad alimentaria, nutrición y cambio
climático. Durante 15 años, la ONG ha trabajado con las
comunidades rurales en las áreas de desarrollo sostenible,
producción de alimentos orgánicos y apoyo a los procesos
organizativos, en particular las organizaciones de mujeres.
Ésta trabaja para mejorar las condiciones de seguridad
alimentaria, centrando sus esfuerzos en los niños y mujeres que
sufren mayormente a causa del conflicto armado. También
ha puesto en marcha proyectos de adaptación y prevención
climática, y trabaja para mejorar la rendición de cuentas
de las autoridades locales a los ciudadanos, en particular
en los ámbitos de la agricultura y el medio ambiente.
corambiente.com
Foto: Dos mujeres preparan arroz para una comida comunitaria
en una cocina improvisada de un campo de Las Pavas, en Colombia.
32 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 América Latina y El Caribe
RECURSOS PRODUCTIVOS,
EMPLEO Y PARTICIPACIÓN
UNITAS, Bolivia
Desde 2012, UNITAS ha participado en impulsar la discusión
y la propuesta de un nuevo marco mundial para el desarrollo
en Bolivia. Los principales resultados de este proceso incluyó
una investigación participativa con residentes de zonas urbanas
y rurales en siete municipios del país.26 Esta investigación
participativa se ha complementado con consultas celebradas
con representantes de la sociedad civil a nivel nacional.
Usando las opiniones de los participantes de la investigación
como el principal punto de referencia, hemos identificado
una serie de problemas fundamentales que causan pobreza.
Estos refieren a: falta de acceso a recursos estratégicos como
la tierra y el agua, sensibilidad y vulnerabilidad al clima, falta
de acceso al capital financiero, los mercados y la formación;
falta de oportunidades de empleo; inseguridad y falta de
protección en el trabajo; vulnerabilidad social y escasez de
servicios públicos; desigualdad de los servicios estatales en
centros urbanos y zonas rurales; clientelismo; participación
política limitada; falta de información y de formación política,
y limitaciones de las políticas públicas.
Estos problemas principales se pueden clasificar en cuatro
grupos, a saber: el acceso a los recursos productivos,
el empleo y las condiciones laborales, la protección social y la
seguridad social, y la participación política. Las perspectivas
de cambio en cada una de estas áreas clave, como indicaron
los participantes de la investigación, se presentan a
continuación como base para un nuevo marco global para la
agenda de desarrollo post-2015.
Acceso a los recursos productivos
Sobre este tema, los puntos de vista comunes de los
participantes en la investigación en los municipios urbanos y
rurales se basan en el desarrollo productivo, la diversificación
económica y la expansión de servicios de apoyo a la
producción, aprovechando las potencialidades locales. Junto
a la visión de comunidades productivas y municipios, el
desarrollo de la fuerza de trabajo y los pequeños agricultores,
a través de la educación, la capacitación técnica y la formación
en el puesto de trabajo, fue identificado como otro componente
estratégico para lograr el cambio.
Photo: Christian Aid/Hannah Richards
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 América Latina y El Caribe 33
“Existen demandas para una transformación
radical de las condiciones actuales, en las
que el poder y el control están en manos
de pequeños grupos de personas.”
Las demandas relativas a los recursos productivos se
concentran en cuatro áreas. En primer lugar, el fortalecimiento
de la agricultura indígena y campesina a través de la provisión
de diferentes suministros financieros (capital) y tecnológicos
(maquinaria y equipo) y la formación técnica/ producción.
En segundo lugar, el fortalecimiento de la actividad
artesanal/ tradicional a través de créditos accesibles, la apertura
de los mercados y la provisión de suministros. En tercer
lugar, la creación de municipios en base a la producción y el
turismo. Por último, el acondicionamiento o mejora de la
infraestructura vial, educación y servicios de salud y espacios
para la recreación y el deporte. La concesión de la tierra y la
protección de los bosques y los ecosistemas en los municipios
rurales también aparecen como otras áreas clave, pero
en menor grado.
Empleo y condiciones de trabajo
La visión compartida es que los municipios gocen de potencial
para que la producción genere oportunidades de empleo
suficientes, mediante la implementación de políticas con
impacto en el empleo, la creación de nuevas industrias y la
profesionalización de las nuevas generaciones. La expectativa
común es que los salarios y las ganancias puedan mejorar
a un nivel suficiente para cubrir las necesidades de consumo
esenciales de los trabajadores y sus familias.
Las demandas relacionadas con el trabajo sugieren que el
gobierno central desempeña un papel en la mejora de las
condiciones de trabajo (salarios y beneficios), la protección
de los derechos de los trabajadores, especialmente en el
campo, y la creación de puestos de trabajo, principalmente
para los jóvenes en pueblos y ciudades.
Protección y seguridad social
Las esperanzas acerca de la protección y la seguridad social se
basan en la posibilidad de que las ciudades y pueblos disfruten
de mejores condiciones de vida, y una mejora sustancial en los
servicios básicos. Teniendo en cuenta las grandes deficiencias
en la prestación de servicios, los puntos de vista sobre las
poblaciones rurales e indígenas buscan, principalmente, una
mayor cantidad y calidad de servicios de salud y educación.
Los participantes rurales y urbanos parecen estar de acuerdo
en la necesidad de exigir que los gobiernos municipales,
departamentales y nacionales hagan mejoras significativas en
infraestructura, servicios de salud (incluyendo la creación de
hospitales con atención especializada) y educación pública, con
la garantía de una buena nutrición para los estudiantes. Muchos
de los grupos exigieron que el gobierno central también mejore
el acceso a la seguridad social y las prestaciones de jubilación
de los asalariados, y pidieron la creación de un “sistema de
salud” para los artesanos, con el fin de desarrollar un sistema
de salud universal para los trabajadores informales.
Participación política
Las opiniones sobre la participación se dirigen principalmente
a una evaluación crítica de la labor de las autoridades locales
y su nuevo “compromiso” para responder a las necesidades
de la población y poner en práctica planes de desarrollo.
Se expresaron también opiniones sobre el papel de los líderes
barriales y otras organizaciones sociales.
En los municipios rurales, algunos puntos de vista políticos
coincidieron - por ejemplo, la exigencia de que las autoridades
locales tengan una “visión de desarrollo”, “escuchen las
demandas del pueblo”, “presten mayor atención al cuidado
de los más pobres”, y creen “acuerdos” con instituciones
públicas y privadas (ONG) para recaudar fondos en beneficio
de la población. También se identificó la necesidad de una
población con una “conciencia colectiva”, formada y unida
políticamente con “un pie en el campo, con el fin de mantener
sus raíces tradicionales”, y la necesidad de “jóvenes
y mujeres empoderados”.
Si bien estos métodos pueden parecer generales y discursivos,
reflejan con precisión las demandas de los diversos sectores
sociales para una transformación radical en las condiciones
actuales, en las que el poder y el control están en manos
de pequeños grupos de personas que apoyan a los partidos
en el poder, tienen sus raíces en órganos de gobierno local,
y tratan de utilizar las organizaciones sociales para su propio
progreso político.
La Unión Nacional de Instituciones para el Trabajo de Acción
Social (UNITAS) es una ONG fundada en 1976. Su misión es
contribuir con propuestas alternativas para el desarrollo y el
cambio social hacia una sociedad democrática - compasiva,
justa y equitativa - en colaboración con movimientos sociales
y organizaciones populares. UNITAS trabaja en una variedad
de temas bajo el marco conceptual del desarrollo basado en los
derechos humanos. Dirige varios proyectos, incluyendo la
promoción y defensa de los derechos colectivos de los pueblos
indígenas, los campesinos y las comunidades urbanas,
y la formación y el fortalecimiento del liderazgo, la promoción
y la generación de un debate público local y nacional en
materia de derechos humanos y de desarrollo. También apoya
pequeños proyectos de desarrollo comunitario.
redunitas.org
Foto: Juan de la Cruz Noe Muiba es un apasionado de la protección
del bosque que su comunidad indígena posee ahora en Beni,
Bolivia. “Lo que nos da la vida es la tierra, y eso es lo que tenemos
que proteger”, dice.
34 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 América Latina y El Caribe
ENFENTRAR EL ‘DÉFICIT
DE JUSTICIA SOCIAL’
Iara Pietricovsky de Oliveira, codirectora, INESC, Brasil
El gobierno brasileño anterior sabía cómo concentrarse en
políticas sociales para mejorar las condiciones de vida de los
brasileños más pobres y vulnerables. En efecto, la pobreza es
central en la agenda política nacional. Sin embargo, Brasil no
ha logrado resolver el problema más grave de la desigualdad
creciente, ilustrada por su estructura política arcaica y
distribución de la riqueza desigual. Aunque incluso los brasileños
más pobres se han convertido en consumidores, los más ricos
se han vuelto aún más ricos y la riqueza aún más concentrada.
en contextos nacionales generando políticas y presupuestos
públicos necesarios. Creemos que los gobiernos se están
alejando de los derechos humanos, en particular de los
derechos de las mujeres, y en su lugar se han convertido
en rehenes de las corporaciones y el capital financiero.
Lo vimos en Río +20 donde la idea de una “economía verde”
– esencialmente entendida por la sociedad civil como la
mercantilización y comercialización de la naturaleza – fue
promovida a pesar de la resistencia.
Sin embargo, hay una diferencia entre la retórica que
escuchamos del Brasil que vemos en la escena internacional
- un campeón de medidas para hacer frente a la desigualdad
social mediante la implementación de políticas de transferencias
exitosas como el programa Bolsa Família – y la realidad de un
país donde las desigualdades extremas persisten, definidas por
las condiciones de raza, identidad étnica, género, orientación
sexual y clase social.
Por lo tanto, existen grandes interrogantes que los nuevos
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) deben responder.
En primer lugar, ¿Qué objetivos y metas habrá para los países
ricos? Sin una acción significativa, basada en el principio
de RCPD (responsabilidades comunes pero diferenciadas),
un mundo justo y sostenible no será posible. En segundo lugar,
¿cómo podemos profundizar la participación democrática en un
mundo de creciente desigualdad y persistente discriminación
en función del sexo, la raza y la orientación sexual? El poder y
la riqueza, como sabemos, van mano a mano con frecuencia
- así que si nos tomamos en serio el cambio, entonces grupos
diferentes requieren acceso al poder político y la riqueza debe
ser distribuida más equitativamente.
Hay una pared invisible que impide la movilidad social.
Se condena a los pobres y sus hijos, a las mujeres, los
indígenas y los negros brasileños a la educación de baja calidad,
a un sistema de salud precario, y a la falta de vivienda sostenible
y humana. El sistema estatal de impuestos regresivos perjudica
a los más pobres, ya que pagan una proporción mayor de
impuesto a las ganancias que los más ricos. Además, los muy
ricos contribuyen muy poco al sistema tributario, ya que sus
ganancias se canalizan generalmente a través de exenciones
fiscales y otros mecanismos. Por lo tanto, los pobres y las
clases medias son los que apoyan las políticas sociales públicas
de Brasil.
Recientemente hemos visto cambios en el Código Forestal
Brasileño, un ejemplo de la contradicción entre la retórica
internacional y la interna del gobierno brasileño. La nueva
legislación sobre bosques apoya el crecimiento frenético en
forma de mega-proyectos y agroindustria, en vez de cumplir
con los objetivos de emisión de gases de efecto invernadero.
Brasil tiene la sexta economía más grande del mundo -, pero
todavía no hemos sido capaces de llevar a cabo un pacto social
de redistribución, confrontar el racismo que marca y divide
nuestra sociedad, lograr plena igualdad y plenos derechos para
las mujeres, o garantizar el derecho de nuestros indígenas
y pueblos afro-descendientes a una vida digna (en cambio,
los estamos matando a través de la violencia generada por
la agroindustria y la incapacidad del Estado de garantizar
sus derechos). Al pensar en las prioridades de la agenda de
desarrollo post 2015, tenemos que reconocer que los ODM
fueron una reducción escandalosa de un marco completo
de tratados y convenciones internacionales que se habían
establecido desde 1992, en el llamado Ciclo Social de la ONU,
y no hicieron justicia a la Declaración del Milenio.
Los nuevos objetivos deben ser construidos sobre una ética
de derechos humanos, justicia social y sostenibilidad. Ellos
deben ser útiles para las crisis financieras, económicas, políticas
y alimentarias a las que nos enfrentamos y deben traducirse
En tercer lugar, ¿cómo podemos garantizar trabajo decente
y sostenible para todos los seres humanos en un mundo en el
que el desempleo juvenil está aumentando en tantos países,
incluso en Europa? ¿Y cómo podemos garantizar que los
derechos laborales estén protegidos frente a tanta explotación?
En cuarto lugar, ¿cómo podemos proteger mejor, a través de
nuevos ODS, nuestros espacios públicos y bienes comunes
como el agua y la tierra? ¿Cómo podemos también cambiar
nuestros patrones de producción y consumo para preservar
en lugar de destruir la naturaleza?
Por último, es necesario que haya una conversación sobre quién
paga la cuenta! Por el momento, parece que hay un “déficit
de justicia social” en el mundo: detonan frente a nuestros ojos
desigualdades, corrupción y malversación de fondos públicos,
sistemas tributarios regresivos donde los pobres pagan más
que los ricos y, a nivel mundial, un sistema económico que
permite a los ricos ocultar ganancias “offshore” y evitar sus
responsabilidades financieras. Una agenda post 2015 debe
enfrentar estas cuestiones con urgencia.
El Instituto de Estudios Socioeconômicos (INESC) trabaja para
mejorar la democracia representativa y participativa en Brasil,
y para garantizar la realización de los derechos humanos,
mediante el fortalecimiento de la voz de la sociedad civil y el
aumento de la participación social en la formulación de
políticas públicas. Asimismo, abre el diálogo entre la sociedad
civil y los gobiernos, fortalece los movimientos indígenas,
defiende los derechos de las mujeres, los jóvenes y los niños,
y desarrolla proyectos para luchar contra la pobreza y la
discriminación.
inesc.org.br
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 América Latina y El Caribe 35
UNA AGENDA DE EQUIDAD
SOCIAL EN ARMONÍA CON
LA MADRE TIERRA
Martin Vilela, compañero de trabajo, La Plataforma Boliviana frente
al Cambio Climático
A medida que nos acercamos a la fecha límite de 2015 para
alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio con un éxito
limitado al momento, y tras la decepción de Río +20, el proceso
que está conduciendo la agenda de desarrollo post 2015 de las
Naciones Unidas sigue insistiendo en un modelo convencional
de desarrollo.
Veinte años después de la Cumbre de la Tierra de 1992,
a 13 años desde la creación de los ODM y en el umbral de
una profunda crisis climática, el debate en torno a la agenda
de desarrollo post 2015 nos deja con una sensación de
insuficiencia. Como sucedió en el período previo a Río +20,
hay una falta de análisis detallado, profundo y sistemático del
impacto de las políticas ambientales y de desarrollo globales.
Lo que está claro es que la evidencia científica demuestra
cada vez más, con elocuencia, que la degradación del
medioambiente ya ha cruzado varios límites planetarios,
tales como la aceleración de la tasa de pérdida de especies
y la concentración de gases de efecto invernadero en la
atmósfera. Nos enfrentamos así a una alta probabilidad de
desencadenar una serie de eventos climáticos que conduzcan
directamente a una crisis ambiental sin retorno, lo que reducirá
drásticamente la posibilidad de mantener una vida digna en
un futuro no muy lejano. Asimismo, en los últimos años,
las enormes desigualdades económicas y sociales, lejos
de resolverse, han sido exacerbadas. A pesar de un mayor
crecimiento económico, la riqueza se concentra crecientemente
en menos manos.
La Plataforma Boliviana frente al Cambio Climático considera
que los esfuerzos de los Estados y las instituciones
internacionales han sido secuestrados por las multinacionales,
que siguen comprometidas en impulsar fórmulas que
perpetúan el modelo de crecimiento económico como si fuera
sinónimo de riqueza y bienestar universal. Incluso los países
“progresistas” de América del Sur, como Bolivia, que utilizan
una poderosa retórica del buen vivir y el respeto a la Madre
Tierra, aplican políticas basadas en el desarrollo extractivo27
y la perpetuación de modelos dirigidos por el mercado,
violando sistemáticamente los derechos de los históricamente
marginados y de las poblaciones vulnerables. Decididos a
impulsar el crecimiento económico, están perdiendo una
oportunidad histórica única para mostrar al mundo la posibilidad
de comprometerse con un modelo de desarrollo alternativo
y verdaderamente sostenible.
Las propuestas de las organizaciones de la sociedad civil
(OSC)28 tienden a no tomar plenamente en cuenta la dimensión
estructural del desarrollo, limitando sus sugerencias a
estrechas – aunque justas – demandas sobre las mujeres,
la pobreza, la alimentación, la salud, etc. Éstas son importantes
contribuciones al debate, pero en muchos casos no tienen
plenamente en cuenta las bases estructurales del actual
modelo de desarrollo, como el orden económico y social.
En el umbral de múltiples crisis globales del planeta, el impulso
de una agenda de desarrollo para eliminar las desigualdades
sociales y económicas, y de restablecer el equilibrio con la
Madre Tierra, está sujeto a la consecución de un cambio
profundo en las bases estructurales del modelo económico y
social actual, los sistemas mundiales de producción, la matriz
energética y las estructuras políticas - en consonancia con los
desafíos que enfrentará la humanidad en los próximos años.
Es necesario reconsiderar la base conceptual para el desarrollo,
dejando atrás el concepto de desarrollo como sinónimo de
crecimiento económico, y la adopción de un enfoque que
genere sostenibilidad e igualdad a través de “inversiones
verdes”. Es por eso que es importante evaluar, de manera
crítica, el camino que hemos seguido hasta ahora. Los límites
del planeta deben estar en el centro del debate. Las estrategias
para lograr el bienestar humano deben ser informadas por la
capacidad de la Tierra para reparar los daños causados por las
actividades humanas: la planificación, la racionalización del
consumo y la redistribución con justicia y equidad, deben ser
las nuevas directrices para el futuro de las sociedades. En este
contexto, vivir bien sigue representando una oportunidad para
que las personas, sus organizaciones y sus comunidades
propongan alternativas al desarrollo.
Para Sudamérica y un país como Bolivia, así como para otros
países en desarrollo, emprender este programa es un desafío
aún más grande - por un lado, debido a su estado actual de
pobreza, pero sobre todo porque tienen que abandonar la
carrera del consumo irracional de recursos y energía, basada
en la extracción y la industrialización. Por lo tanto, deben
considerar seriamente las cuestiones ambientales y hacer
grandes esfuerzos para cambiar sus estructuras internas.
Escapar de la pobreza no puede ser una excusa para repetir las
formas de desarrollo occidental equivocadas. La Plataforma
Boliviana frente al Cambio Climático, como red nacional, está
promoviendo este debate vinculando la discusión del modelo
de desarrollo, justicia climática y derechos de los pueblos
indígenas a sus territorios y formas de vida propias. A pesar
de las predicciones científicas desalentadoras, poderosos
intereses corporativos y la falta de apertura política, hoy
más que nunca tenemos que asegurarnos una agenda con
la sociedad civil cohesionada para adoptar medidas firmes
que logren un cambio estructural real.
La Plataforma Boliviana frente al Cambio Climático es una red
nacional de movimientos sociales y ONGs. Fundada en 2009,
su objetivo es elaborar propuestas para combatir el cambio
climático a través de políticas nacionales en Bolivia
y propuestas de acción global. La plataforma está dirigida por
los Secretarios de Recursos Naturales de los cinco principales
movimientos sociales de Bolivia, que representan en conjunto
más de 3 millones de personas. Cuenta con el apoyo técnico
y la financiación de ONGs bolivianas e internacionales.
cambioclimatico.org.bo 36 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Un programa de desarrollo equitativo y sostenible
UN PROGRAMA DE
DESARROLLO EQUITATIVO
Y SOSTENIBLE
Las prioridades reflejadas en estos aportes hechos por las
contrapartes de Christian Aid van desde lo específico –
la inclusión de las mujeres en todos los aspectos de la vida
social, económica y política (AWN) y la necesidad de que la
justicia tributaria sea central y considerada como un problema
esencial del desarrollo (TJN-A) – a una preocupación general
acerca de la participación de los pobres, las minorías y las
comunidades vulnerables en el debate post 2015 (KOINONIA),
la profundización de la consulta (Centro Humboldt) y el llamado
conjunto por un desarrollo equitativo y sostenible (Social Watch
Filipinas, INESC, UNITAS, ANND).
Sostenibilidad
Christian Aid y ACT Alliance, la red global a la que
pertenecemos, han buscado desde hace tiempo dar voz a las
comunidades vulnerables frente a los impactos del cambio
climático. La razón está claramente explicada por Herbert
Mwalukomo, de CEPA, quien señala que los malawenses
“están en primera línea” para responder a los impactos del
cambio climático. Herbert no sólo señala el aumento de
los desastres relacionados al clima experimentados por las
comunidades de Malawi, sino también las implicancias que
van más allá de la muerte, lesiones y pérdidas económicas,
a quebrantar otras áreas como la educación.
Es por esta razón que muchas personas que trabajan en
temas de capacidad de recuperación y reducción del riesgo
de desastres (RRD) están pidiendo que éstos tengan gran
atención en un nuevo conjunto de objetivos post 2015, para
garantizar una prioridad, inversión e integración mayores con
los planes de desarrollo nacionales. Mathieu Ouedraogo de
Réseau MARP, Burkina Faso, da más detalles, sugiriendo que
una agenda de desarrollo post 2015 podría ayudar a desarrollar
sistemas de alerta temprana, crear capacidad local para la
prevención y gestión de desastres, y dirigir la inversión hacia la
infraestructura para reducir y mitigar los riesgos de desastre.
El Dr. Dwijen Mallick de BCAS en Bangladesh señala que esto
es necesario tanto a nivel urbano como rural - no se trata sólo
de ciudades resilientes.
También se hacen vínculos claros con la necesidad de
adaptarse al cambio climático. Social Watch Filipinas da un
ejemplo de legislación a nivel nacional en esta área, y destaca
la aprobación de la “Fundación para la Sobrevivencia del
Pueblo”, que otorgará mayor financiación para la adaptación.
En consecuencia, puede considerarse la posibilidad de que un
marco post 2015 pueda impulsar cambios legislativos similares
en otros lugares, además de tener un impacto en la política y
las prioridades de financiación. La legislación puede ayudar a
resolver algunos de los problemas de aplicación que destaca
el Dr. Mallick: “El gobierno de Bangladesh ha elaborado una
estrategia y plan de acción sobre cambio climático”, escribe,
“pero hay una falta de acción sobre el terreno para hacer frente
a los impactos”.
Varias contribuciones hacen alusión a la importancia de integrar
la perspectiva ambiental a lo largo de un nuevo marco post
2015. La seguridad energética es mencionada por BCAS,
así como por la CEPA en Malawi que señala que existe una
dependencia insostenible de la energía de biomasa, lo que lleva
a la deforestación y por lo tanto a una mayor vulnerabilidad a
las inundaciones. Las propuestas sobre acceso a la energía
limpia serán muy importante para hacer frente a estos
desequilibrios actuales, y Christian Aid expone ejemplos de
desarrollo renovables en África en su informe: Bajas Emisiones
de Carbono en África: El Salto Hacia un Futuro Verde.29 Este
informe analiza formas sostenibles de dar acceso a la energía
a los 1,4 mil millones de personas que actualmente no tienen,
y se basa en estudios de casos de Sudáfrica, Nigeria, Kenia,
Ruanda, Ghana y Etiopía.
Una de las propuestas del informe antes mencionado,
de ICEED en Nigeria, es un “fondo de salto” que podría,
entre otras cosas, “convertir los altos costos de inversión
en pequeñas fuentes hídricas, solares y otras renovables
a pequeña escala mediante una financiación que cierre
las brechas en los costos de estas tecnologías”.30 Lo que
parece claro es que la presentación futura de un programa
de desarrollo sostenible será totalmente dependiente de la
entrega del financiamiento climático adicional prometido.
Sin esta financiación, será muy difícil que países como Nigeria
adopten una vía baja en carbono, en particular en lo que
a energía se refiere.
Un enfoque sostenible del agua también es mencionado
por Corambiente en Colombia, que habla de la necesidad
de proteger el agua a través de sanciones e incentivos. Con
una demanda de agua dulce cada vez mayor, se estima que
para el 2020 entre 75 y 250 millones de personas en África
estarán afectadas por la escasez de agua, y que para el 2050,
un volumen cada vez menor de agua dulce en las grandes
cuencas fluviales de Asia afectará a más de mil millones
personas. Se prevé que en 20 años la demanda de agua exceda
la oferta en un 40 por ciento,31 por lo que se necesita con
urgencia un enfoque sostenible para la gestión de recursos.
La seguridad alimentaria y nutricional es otro aspecto que debe
ser respaldado por una fuerte perspectiva de medioambiente,
y la contribución de Corambiente también hace la conexión con
la gestión del suelo y el impacto de la variabilidad climática en
la agricultura. La recomendación del Grupo de Alto Nivel para
incluir un objetivo sobre agricultura sostenible32 y aumento
de los pequeños rendimientos aborda algunas de estas
cuestiones, sobre las que deben basarse propuestas futuras.
Por último, la contribución del Centro Humboldt de Nicaragua
señala también la importancia de asegurar un acuerdo sobre
un cambio climático justo y vinculante en 2015. De hecho, un
número de socios apoyan que el principio de responsabilidades
comunes pero diferenciadas (RCPD), se incorpore en los
objetivos post 2015 – en virtud de este principio, los países
ricos, que tienen la mayor responsabilidad en el cambio
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Un programa de desarrollo equitativo y sostenible 37
“La importancia de abordar la desigualdad
a través de una nueva agenda post 2015
aparece en casi todas las contribuciones
de las contrapartes de Christian Aid.”
climático, hacen más para contrarrestar sus efectos. Esto se
menciona explícitamente por CEPA y por Iara Pietricovsky de
INESC en Brasil, quien señala que: “sin acción significativa
sobre la base de las RCPD, un mundo justo y sostenible no
será posible”. Fundamentalmente, se trata de la equidad y de
garantizar que todos tengan una participación equitativa en
el marco de los límites planetarios. Como señala BCAS, las
comunidades más vulnerables al cambio climático – pueblos
indígenas, pescadores, campesinos, mujeres, niños y ancianos
– “no son responsables por el rápido cambio climático inducido
por el hombre”.
Por tanto, una agenda equitativa de desarrollo sostenible post
2015 requerirá que todos los países tengan un papel para
garantizar que haya suficiente financiamiento para cumplir
nuevos objetivos, para compartir la tecnología necesaria,
y también para tomar las acciones localmente – como la
reducción de residuos, aumento de eficiencia energética e
inversión en energías renovables. Los cambios necesarios para
dirigirnos hacia patrones globales de producción y consumo
más sostenibles no deben ser subestimados. Martin Vilela
(Plataforma Boliviana frente al Cambio Climático) sostiene que
es sólo a través de un cambio estructural radical y la adopción
de un nuevo paradigma económico que la gente estará en
condiciones de vivir bien, “en armonía con la Madre Tierra”.
Desigualdad
La importancia de abordar la desigualdad a través de una
nueva agenda post2015 aparece en casi todas nuestras
contribuciones de nuestros socios. Algunos hacen hincapié
en los patrones actuales de discriminación y exclusión que
impiden y se interponen en el camino hacia la erradicación
de la pobreza de ciertos grupos. El ejemplo de la discriminación
de castas en la India es un recordatorio contundente de que
260 millones de personas siguen sufriendo la discriminación
basada en el empleo y la ascendencia y, como resultado,
tienen socavados sus derechos humanos básicos. Es también
un recordatorio de los vínculos importantes, no sólo entre
la desigualdad y los derechos humanos, sino también entre
la desigualdad y la sostenibilidad medioambiental.
Como escriben N Paul Divakar (National Campaign on
Dalit Human Rights) y Lee Macqueen Paul (National Dalit
Watch), los grupos más vulnerables y excluidos son los que
corren con los gastos de los ecosistemas degradados, así
como con el costo de la presión y los conflictos en torno al
acceso a la tierra. Las cuestiones relativas a los derechos
territoriales deben abordarse, ya que es un tema que afecta
de manera desproporcionada a los más pobres y vulnerables,
con frecuencia pueblos rurales indígenas y tribales, afrodescendientes y otros grupos minoritarios del mundo
en desarrollo.33 Hay pocas políticas públicas diseñadas
específicamente para hacer frente a estos problemas,
en particular sobre reforma agraria y redistribución de la
tierra, o para corregir los desequilibrios en favor de los grupos
y territorios desfavorecidos.
Las desigualdades no sólo son experimentadas por grupos
sociales, sino que también tienen una fuerte dimensión
geográfica; Corambiente de Colombia está poniendo en escena
las desigualdades urbanas/rurales. A mayor tasa de pobreza,
las comunidades rurales experimentan una mayor mortandad
en menores de cinco años y mayor escasez de agua. Para los
autores, la respuesta está en las políticas gubernamentales
que “buscan explícitamente reforzar los polos de desarrollo
regional” y “promueven las inversiones hacia las zonas rurales”.
Desde otra perspectiva, BCAS discute la creciente urbanización
impulsada en parte por “migrantes climáticos” que se trasladan
a los barrios pobres de la ciudad y ponen una gran presión
sobre la ecología urbana y los servicios básicos.
Muchas de las contribuciones efectúan puntos o
recomendaciones específicas en materia de género.
Las normas sociales perjudiciales en torno al género siguen
perpetuando la violencia y el sometimiento de las mujeres,
así como limitan la participación de las mujeres en la vida
pública y la toma de decisiones dentro del hogar. Mientras
que el actual ODM 3 sobre Igualdad de Género se centra en
la educación, un área que aún necesita atención (UCF-Angola),
las organizaciones de la sociedad civil identifican aquí una
agenda mucho más amplia para después de 2015.
El trabajo de la Red de ONGs Árabes para el Desarrollo
elogia el informe del Grupo de Alto Nivel para la inclusión
de un objetivo independiente sobre igualdad de género y
empoderamiento de la mujer, que tal vez sea un buen punto
de partida para el debate de cuestiones más específicas.34
Para AWN en Afganistán, el objetivo principal debe ser en torno
a la inclusión de las mujeres en la vida pública, incluyendo la
adopción de oportunidades de empleo. Leeda Yaqoobi, de
AWN, destaca la importancia de la financiación, pero también
de hacer frente a los factores externos, como la falta de
transporte seguro y guarderías, que a menudo pueden impedir
a las mujeres participar en la vida social, económica y política.
La contribución de INERELA+ destaca la necesidad de
seguir avanzando sobre el VIH y la salud materna – dos
áreas existentes en los ODM – pero trae algunos desafíos
importantes, incluyendo la salud y los derechos sexuales
y reproductivos (SDSR), el matrimonio precoz y el embarazo,
la integración de servicios, y el escándalo de la violencia
contra las mujeres y las niñas, que algunos han descrito como
“el ODM perdido”. Temas similares presenta UCF-Angola,
que también expresa preocupación por el sistema de salud
en general y aboga por más y mejor remunerados trabajadores
de la salud.
38 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Un programa de desarrollo equitativo y sostenible
Otros autores se centran más en el empoderamiento
económico, incluyendo el acceso a la financiación
(Réseau MARP, Burkina Faso), los vínculos con el mercado
laboral (Corambiente, Colombia) y los derechos de herencia
(UCF- Angola).
Lo que parece claro de todos estos trabajos es que la igualdad
de género es y debe ser considerada como una prioridad básica
para el desarrollo – las mujeres no sólo constituyen la mayoría
de las personas que viven en la pobreza en el mundo, sino que
también son la clave para la erradicación de dicha pobreza.
Todos estos aportes enfatizan sobre la necesidad de una
“revolución en la información”, tal como se establece en
el reciente informe del Grupo de Alto Nivel, y también dan
importancia a la narrativa y propuesta del Grupo de “no dejar
a nadie atrás”, mediante el seguimiento del progreso hacia
nuevas metas en todos los grupos sociales, y de los ingresos
por quintiles. Sin embargo, muchas contribuciones van más allá
y buscan desafiar el aumento de la desigualdad en el ingreso,
el énfasis excesivo en el crecimiento y las políticas de sistemas
tributarios regresivos y débil transparencia financiera, que
concentran la riqueza y el poder en manos de unos pocos.
Iara Pietrovsky de INESC en Brasil tiene las palabras más
fuertes sobre esto y sobre impuestos, escribiendo que “el
sistema estatal de impuestos regresivos del país perjudica a
los más pobres, ya que pagan más impuestos que los más
ricos”. Esencialmente, “los pobres y las clases medias pagan
por las políticas públicas sociales de Brasil”, como el elogiado
programa Bolsa Familia. Alvin Mosioma, de TJN-A, hace
una observación similar e identifica una tendencia hacia el
aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en África, que,
explica, “resulta en el aumento de precios de las necesidades
básicas que los pobres apenas pueden permitirse, como la
alimentación, la salud y la educación”.
Alvin y Iara también establecen vínculos con los sistemas
financieros y el impuesto global, que permiten la evasión fiscal,
el fraude y la corrupción, perpetuando la desigualdad de la
riqueza y la pobreza. Esta es área que también fue explorada
recientemente en la consulta temática sobre las desigualdades,
cuyo informe de síntesis observó: “Las desigualdades que
derivan de los sistemas financieros internacionales, entre ellos
la evasión fiscal y la evasión, son cada vez más identificadas
como la causa de las desigualdades dentro y entre los países
ricos y pobres.”35
El informe también recomienda que la reducción de la
desigualdad se incorpore como meta, “como el propósito
explícito de las estrategias económicas nacionales e
internacionales”.36 Si bien esta propuesta no fue incluida en
el informe del Grupo de Alto Nivel, concuerda enfáticamente
con la inclusión social y la lucha contra la pobreza relativa
mencionadas en el informe de La Red de Soluciones para el
Desarrollo Sostenible (SDSN)37 y con una propuesta sobre
la reducción del coeficiente de Gini presentada por el Pacto
Mundial.38
De los informes hasta la fecha y de la sociedad civil, surge el
consenso de que la desigualdad económica concierne: la gente
no quiere vivir en sociedades con una creciente brecha entre
ricos y pobres.
Varias contribuciones mencionan otras soluciones políticas
concretas, como el empleo y la protección social (UNITAS en
Bolivia, SPII en Sudáfrica). ANND señala que el énfasis en la
creación de empleo en el informe del Grupo de Alto Nivel no
hace referencia explícitamente al “trabajo decente”. Iara del
INESC establece un punto similar, iluminando la protección
de los derechos laborales, mientras que UNITAS también
menciona los salarios y beneficios. La cuestión del empleo
se ha planteado hasta la fecha una y otra vez dentro de los
debates post 2015, y los jóvenes son de los más firmes
defensores de la inclusión de una meta u objetivo relativo
al empleo.
La contribución escrita por las jóvenes de UCF-Angola
menciona la necesidad de pasantías y becas para abrir
oportunidades de trabajo, así como de políticas para
proteger de la explotación a las trabajadoras domésticas.
Sin embargo, esta no será una tarea fácil, y la contribución de
SPII en Sudáfrica profundiza sobre algunas de las cuestiones
económicas estructurales más complejas que se relacionan
con el empleo.
Isobel Frye de SPII, señala que a menudo existe una tensión
entre el desarrollo económico y los derechos humanos,
y que las estrategias económicas son a menudo diseñadas
e implementadas sin tener en mente “la realidad” de
las comunidades pobres. Ella tiene un argumento fuerte
para un enfoque de medios de vida sostenibles, es decir
que se centre en las personas, se base en los derechos
y otorgue “habilidades prácticas de negocios e información
sobre el acceso a los mercados, al crédito y a otras formas
de asistencia”.
Paz, buen gobierno y derechos humanos
Los derechos humanos son un tema recurrente a lo largo
de estos aportes y hay una clara demanda por parte de las
organizaciones de un marco basado en ellos. KOINONIA (Brasil)
propone que las convenciones y los acuerdos internacionales
sean el “punto de partida” para una agenda post 2015.
Casi todas estas contribuciones hacen referencia específica
a los “derechos”; por lo que deben enviar una señal clara
para favorecer un enfoque basado en los derechos a los
negociadores de un marco post 2015. La realización de
los derechos de la gente requiere recursos financieros y el
fortalecimiento de la relación entre el ciudadano y el estado,
dos ámbitos en los que los impuestos puede jugar un papel
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Un programa de desarrollo equitativo y sostenible 39
“La gente no quiere vivir en sociedades
con una creciente brecha entre ricos y pobres.”
clave. La evasión fiscal socava la capacidad del gobierno
para cumplir sus obligaciones, y puede también debilitar
la gobernabilidad sesgando la rendición de cuentas hacia
donantes y acreedores.
El ámbito de la gobernanza se toca más adelante por una
serie de autores, y Jessica Reyes Cantos de Social Watch
Filipinas muestra como una gobernanza más participativa y
el acceso a la información pueden conducir a resultados de
desarrollo más fuertes. El trabajo que Social Watch Filipinas
está haciendo para ayudar a las comunidades a analizar los
documentos presupuestarios a nivel local tiene un impacto
claro. Este tipo de proceso ampliará la responsabilidad y, por
lo tanto, esperamos que asegure el cumplimiento de algún
objetivo post 2015.
Por último, es importante tener en cuenta que una serie de
contribuciones provienen de países o regiones consideradas
“frágiles” o “afectadas por conflictos”. EL trabajo de ANND
se centra en la región árabe y los recientes acontecimientos
políticos, argumentando que para lograr una paz duradera
los gobiernos deben tener en cuenta los derechos políticos,
sociales, económicos y culturales. Como claramente lo han
ilustrado los ODM, el conflicto puede impedir y a menudo
revertir el desarrollo – por lo que es muy bienvenido el nuevo
énfasis en la consolidación de la paz y la construcción del
Estado dentro de las discusiones post-2015.
Alianza global
En este informe, hemos optado por dar el mayor espacio a las
contrapartes de Christian Aid de todo el mundo, ya que a través
de ellos y en colaboración con ellos, se logrará en última
instancia el cambio. Christian Aid también está trabajando a
nivel mundial con los miembros de la ACT Alliance, quienes
han priorizado cuatro temas de la agenda de desarrollo post
2015: la desigualdad, la sostenibilidad del medioambiente,
los conflictos y la fragilidad, y la gobernabilidad.39
Otros socios también tendrán que desempeñar un papel,
incluyendo a los actores de los sectores religioso y privado.
Christian Aid trabaja activamente con muchas comunidades
religiosas y líderes religiosos, y la contribución de INERELA+
destaca el importante papel que éstos han desempeñado en
la lucha contra el VIH y la promoción de la salud y los derechos
sexuales y reproductivos.
Las comunidades de fe han sido muy importantes en el
cumplimiento de los ODM hasta la fecha – sobre todo en las
áreas de salud y VIH. En el futuro, por lo tanto, será importante
incluir a los actores basados en la fe en las conversaciones
sobre post 2015, aprovechar las redes que las organizaciones
religiosas pueden ofrecer y trabajar con ellos en áreas clave
relacionadas con las normas sociales y culturales – por ejemplo,
en el tema de la violencia basada en el género.40
Una agenda de desarrollo post-2015 también requiere de la
participación de los actores del sector privado. La materia
puede resultar muy inquietante, y la destrucción y explotación
de las comunidades por parte de empresas privadas
generalmente grandes y que no rinden cuentas, provocará,
inevitablemente y con razón, ira. Ya sea por el desplazamiento
de grupos indígenas y otras minorías consecuencia de la
apropiación de tierras, por la transferencia de ganancias de
las empresas transnacionales o por falta de defensa de los
derechos laborales básicos, es evidente que aún queda mucho
por hacer para garantizar un sector privado responsable, elevar
los estándares y mejorar la rendición de cuentas.
Una forma de aumentar la responsabilidad sería introducir
normas que obliguen a las compañías a ser más transparentes
y a crear información financiera y no financiera (en relación
al impacto ambiental y los derechos humanos) disponible
para los interesados. También podría contribuir a cambiar
el debate un mayor énfasis en un entorno favorable que
permita a las pequeñas y medianas empresas poder prosperar
en la economía nacional. Mientras tanto, una agenda
de desarrollo sostenible post-2015 podría enriquecerse
aprovechando la experiencia de las cooperativas y otros
modelos de negocio alternativos.
40 El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Recomendaciones
RECOMENDACIONES
Una enorme cantidad de trabajo se ha hecho acerca de
la agenda de desarrollo post-2015: ahora será importante
aprovechar esta obra de consulta para asegurar que las
contribuciones hechas por la sociedad civil hasta la fecha no
se pierdan mientras el proceso avanza. En este sentido son
importantes los informes de consultas, nacionales y temáticas
y deben ser tomados seriamente por quienes negocian
un nuevo marco.
Como se dice en el informe del GNUD, La Conversación
Global Comienza (UNDG report, The Global Conversation
Begins), 200.000 personas han participado en las consultas
hasta el momento,41 130.000 en los diálogos nacionales.42
En palabras de (Beyond 2015) Más Allá de 2015, el proceso
tiene que seguir siendo “participativo, inclusivo y sensible a las
voces de las personas directamente afectadas por la pobreza
y la injusticia”.43
Algunas de esas voces participan en este informe y al mismo
tiempo que se expresan una serie de puntos de vista, hay
varios pedidos comunes para una agenda de desarrollo
sostenible post-2015:
• un enfoque basado en derechos claros y consistentes
• un programa respaldado por un desarrollo con
bajas emisiones de carbono y sostenibilidad
del medioambiente
• un fuerte énfasis en las desigualdades sociales,
ambientales y económicas
• una agenda audaz y de empoderamiento de mujeres
y niñas
• un compromiso de fortalecer la capacidad de
resistencia frente a los riesgos y peligros que amenazan
a los beneficios del desarrollo
• un conjunto de objetivos universal, con metas
establecidas de acuerdo a responsabilidades comunes
pero diferenciadas.
A medida que el proceso avance y estas prioridades, y otras
potenciales, sean consideradas por los estados miembros de
la ONU que participen en el Grupo de Trabajo sobre Objetivos
de Desarrollo Sostenible (ODS), surgirá la necesidad de tomar
decisiones políticas sobre las prioridades de desarrollo y de un
trabajo más técnico sobre los objetivos e indicadores.
Obtener las prioridades correctas es fundamental – y si nos
tomamos en serio, como comunidad mundial, la erradicación
de la pobreza, la lucha contra la desigualdad y lograr un
desarrollo sostenible, entonces no deberíamos eludir
cuestiones difíciles, como los flujos financieros ilícitos,
la justicia fiscal o el cambio climático.
Otras posibles áreas prioritarias sugeridas por autores de
este informe son: trabajo decente, protección social, salud
y derechos sexuales y reproductivos, empoderamiento
económico y social de las mujeres, mejora de los sistemas
de salud y educación, reducción del riesgo de desastres,
agricultura sostenible, sistemas fiscales progresivos y justos,
transparencia financiera, consolidación de la paz, lucha contra
la discriminación basada en la casta y etnia, y abordar la
desigualdad en los ingresos.
También será importante para la entrega exitosa de los
nuevos objetivos asegurar que existe un fuerte mecanismo
de rendición de cuentas, aplicable a los países en desarrollo
y desarrollados por igual. Las ideas presentadas por el Grupo
de Alto Nivel sobre post 2015 – como la propuesta de que
todos los países presenten planes nacionales de desarrollo
sostenible y participen en una estructura regional de revisión
por pares – deben ser consideradas y desarrolladas.
Por último, vale la pena señalar que un ambicioso plan de
financiamiento para el desarrollo sostenible debe ser acordado,
con el fin de proporcionar una agenda de desarrollo post2015 y un acuerdo climático mundial equitativo en 2015.
La movilización coordinada de las finanzas globales seguirá
siendo importante para el futuro previsible, pero también existe
la necesidad de considerar cómo los países en desarrollo
pueden maximizar los recursos nacionales, incluidos los
ingresos fiscales, y evitar los flujos financieros ilícitos.44
Los retos que tenemos ante nosotros son enormes pero no
insuperables. Este informe comenzó con un análisis de la
pobreza y la riqueza en nuestro mundo, y de los impactos
potencialmente devastadores del cambio climático.
La tarea moral es clara: la pobreza es una afrenta
a la dignidad humana y debe ser erradicada. El futuro
es menos claro: un mundo más sostenible y equitativo
es posible, pero sólo si trabajamos juntos en los próximos
años para tomar decisiones audaces, por el bien de las
personas y del planeta.
El mundo que queremos ver: perspectivas post-2015 Notas 41
Notas
1 Naciones Unidas, Objetivos de Desarrollo del Milenio. Informe de 2013,
Nueva York, 2013.
24 Unicef, Tacro, Cepal, Pobreza Infantil en América Latina y el Caribe,
2010, unicef.org/lac/Libro-pobreza-infantil-America-Latina-2010(1).pdf
2 Christian Aid, Los Ricos, los Pobres y el Futuro de la Tierra: La equidad en
un mundo limitado, 2012, p2.
25 Perfil Demográfico Colombia 2013, indexmundi.com/colombia/
demographics_profile.html
3 Boston Consulting Group, Global Wealth 2013, 2013.
26 La investigación participativa fue financiada por Participate, por medio
de CAFOD, y se detalla en la siguiente publicación: Calibrando la Brújula
del Desarrollo después de 2015: escuchando las voces desde la base, 2013.
4 taxjustice.net
5 iff-update.gfintegrity.org
6 Banco Mundial, Bajemos la temperatura: Por qué se debe evitar un
planeta 4°C más cálido, 2012.
27 ‘Bolivia and Gas: Where is the revolution?’, Upside Down World, 2013,
upsidedownworld.org/main/bolivia-archives-31/4319-bolivia-amid-gaswhere-is-the-revolution
7 Banco Mundial, Bajemos la temperatura: Fenómenos Climáticos
Extremos, impactos regionales y posibilidades de adaptación, 2013.
28 ‘Agenda Post-2015’, América Latina en Movimiento, 2012, alainet.org/
active/62941&lang=es
8 PNUD, Informe sobre Desarrollo Humanos 2013, 2013.
29 Christian Aid, Un África baja en carbono: Saltando hacia un futuro
verde, 2011.
9 Los Indicadores del desarrollo mundial: http://data.worldbank.org/
indicator/ EN.ATM.CO2E.PC
10 Véase también Green, Hale and Lockwood, How Can a Post-2015
Agreement Drive Real Change? Documento de debate de Oxfam, 2012.
11 Véase la nota 1, p5.
12 Kenny and Sumner, More Money or More Development: What have the
MDGs achieved? Documento de Trabajo de CGD, 2011.
13 Ibíd., p4.
14 Oxfam y Development Finance International, Putting Progress at Risk:
MDG spending in developing countries, 2013.
15 www.imf.org/external/np/prsp/prsp.aspx
16 Véase por ejemplo el objetivo adicional de “remoción de minas” en los
Obetivos de Desarrollo del Milenio de Camboya (ODM).
17 Grupo de Alto Nivel de Personas Eminentes sobre la Agenda de
Desarrollo Post 2015, Una Nueva Alianza Mundial: Erradicar la pobreza y
transformar las economías a través del desarrollo, 2013.
18 Naciones Unidas, Informe del Grupo de Alto Nivel de Personas
Eminentes sobre la Agenda para el Desarrollo Post-2015, 2013.
19 DWD está presente en Nepal, Bangladesh, Pakistán, Sri Lanka and
Japón, y en diferentes países de África. También afecta a las comunidades
de la diáspora de Asia del Sur - un hecho que ha llevado a la Cámara de
los Comunes del Reino Unido aa votar recientemente para la introducción
de la prohibición de la discriminación por casta proscripta en la Ley de
Igualdad de 2010.
30 Ibíd., p43.
31 Véase la nota 2, p14.
32 Para más información sobre el enfoque de Christian Aid hacia la
agricultura sostenible, consulte: christianaid.org.uk/images/time-forclimate-justice-10.pdf
33 Christian Aid, El escándalo de la desigualdad en America Latina y el
Caribe, 2012, christianaid.org.uk/images/scandal-of-inequality-in-latinamerica-and-the-caribbean.pdf
34 Christian Aid es miembro de la Red de Género y Desarrollo del Reino
Unido, que ha publicado el siguiente informe que aboga por un objetivo
autónomo en materia de igualdad de género y empoderamiento de las
mujeres: www.gadnetwork.org.uk/gadn-post-2015-report
35 Consulta temática mundial sobre Abordar las desigualdades, 2013, p55,
www.worldwewant2015.org/node/299198
36 Ibíd., p79.
37 Sustainable Development Solutions Network, Una Agenda de Acción
para el Desarrollo Sostenible, 2013, p14.
38 El Pacto Mundial de la ONU, Corporate Sustainability and the United
Nations Post-2015 Development Agenda, 2013, p15.
39 actalliance.org/what-we-do/issues/post-mdg
40 Christian Aid es miembro de We Will Speak Out: una coalición mundial
de organizaciones cristianas que trabajan juntas para poner fin a la
violencia sexual: wewillspeakout.org
20 NDW/NCDHR, Ensuring Inclusion of Biodiversity-dependent
Communities in all Preparedness, Adaptation and Mitigation Measures,
2012, ncdhr.org.in/latestinterventions/report%20on%2015th%20side%20
event.pdf
41 PNUD, Post-2015: Inicia la Conversación Global, 2013, p9.
21 Ibíd.
44 Para más información sobre impuestos y post 2015, véase: christianaid.
org.uk/images/tax-and-the-post-2015-agenda.pdf
22 Véase la nota 20.
23 PNUD Colombia, Informe Rural Colombia, 2011.
42 Ibíd., p10.
43 http://beyond2015.org/what-we-want
Christian Aid es una organización cristiana,
que insiste en que el mundo puede y debe ser
cambiado rápidamente a uno en el que todos
puedan vivir una vida plena, libre de pobreza.
Trabajamos a nivel mundial para un cambio
profundo que erradique las causas de la pobreza,
tratando de lograr la igualdad, la dignidad y la
libertad para todos, independientemente de la fe
o nacionalidad. Somos parte de un movimiento
más amplio por la justicia social.
Proporcionamos asistencia urgente, práctica
y eficaz donde la necesidad es grande,
luchando contra los efectos de la pobreza
y sus causas fundamentales.
christianaid.org.uk
christianaid.ie
Número de Caridad registrado en el RU 1105851 Sociedad número 5171525
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