VOLDERS, Joaquín Lisandro

Anuncio
1
¿QUÉ PASA CON LA CIENCIA HOY?
VOLDERS, Joaquín Lisandro
Escuela de Enseñanza Media N°1314, Anexo Los Laureles, Los Laureles,
Santa Fe
Profesor guía: BROGGI, Delia Gloria
Hoy por hoy, la humanidad entera se deslumbra ante los descubrimientos que se
realizan en las ciencias. Sin embargo, los avances científicos no nos han permitido
superar las desigualdades sociales existentes.
En este trabajo, realizado a partir de material bibliográfico, consultas en
hemerotecas, entrevistas a docentes de ciencias, análisis de la realidad circundante,
pretendo mostrar cómo la ciencia al mismo tiempo que beneficia a los seres humanos
en el mejoramiento de su calidad de vida también puede ser perjudicial para las
personas.
En nuestra sociedad se admira el trabajo científico por sus múltiples logros en
campos como la medicina, la ingeniería y las comunicaciones. Es evidente que los
avances científicos inciden en la vida de casi todos nosotros y que son muchos los
especialistas que realizan loables esfuerzos en pro de una mejor calidad de vida.
En su libro “La naturaleza no natural de su ciencia” Lewis Wolpert escribe:
“las encuestas confirman que existe mucho interés y admiración por la ciencia, unido a
la creencia poco realista de que es capaz de solucionar todos los problemas; pero, en el
caso de algunas personas, existe también un temor y una hostilidad profundamente
arraigada […].
Quizás al hombre actual le preocupen muchas de las cuestiones que le
inquietaban al hombre primitivo, tales como la vida y la muerte. Sin embargo, después
de tantos años, algunas cosas han cambiado: la esperanza de vida del hombre se
duplicó; nuevos medicamentos ayudan a curar nuevas enfermedades y los medios de
comunicación nos informan al instante sobre los acontecimientos sucedidos en los
puntos más remotos del mundo.
Es decir que a través del trabajo científico la humanidad cumple con el objetivo
de aumentar el caudal de conocimientos disponibles para una mejor calidad de vida.
Podemos afirmar que el progreso del conocimiento científico contribuyó y contribuye,
en buena medida, a la mejora de las condiciones de vida. Por ejemplo, el
descubrimiento de que ciertos gases destruyen la capa de ozono, realizado por los
científicos Mario Molina (Mejicano), Frank Rowland (Norteamericano) y Paúl Crutzen
(Holandés) (galardonados con el Premio Nóbel de Química otorgado por la Academia
Sueca de las Ciencias). Uno podría preguntarse sobre cómo contribuye este
descubrimiento a mejorar la calidad de vida del hombre común, por ejemplo, cómo
impacta esto en la vida de un pueblo como el mocoví del Norte de Sta. Fe. El trabajo de
estos tres investigadores -tan lejanos quizás para los beneficiarios antes mencionadoscontribuye a la prevención de un problema ecológico mundial y, si los organismos
responsables tomaran las medidas correspondientes para que no se liberen los gases
destructores, se podría frenar el deterioro ambiental causado por el debilitamiento de la
capa de ozono. Entonces sí podríamos decir que todos los seres humanos son
beneficiarios de este avance científico.
2
Pueden mencionarse innumerables ejemplos de descubrimientos científicos
favorables para el mejoramiento de la calidad de vida de la humanidad. En marzo de
este año se difundió el trabajo de un grupo de científicos argentinos que ideó un modo
de poner freno al crecimiento de los tumores. Lo hicieron después de descubrir un
mecanismo de escape que utilizan los tumores para evadir el sistema de defensa del
cuerpo humano y proliferar. Así, el equipo reveló un nuevo blanco posible de ataque
para futuras terapias. Cada nuevo descubrimiento científico está cimentado en
conocimientos anteriores. Toda la experiencia de la humanidad avala cada capítulo por
venir. En la ciencia se avanza paso a paso. El hallazgo teórico de hoy se convertirá en
terapia de mañana. Es decir que, hoy el hombre común no podrá beneficiarse con el
nuevo descubrimiento, pero sí se puede afirmar que otras generaciones podrán disponer
de este paso -dado por científicos de un país donde el drama de la pobreza afecta al
54,7% de la población- para superar sus problemas de salud o, simplemente para no
padecerlos.
Con los descubrimientos mencionados, intento ejemplificar lo dicho al principio,
es decir, muchas de las investigaciones científicas y el desarrollo tecnológico han
contribuido al mejoramiento de la calidad de vida de la humanidad en su conjunto; pero
creo que debemos ser razonables y dejar también asentado que la ciencia también tiene
su lado negativo.
No puede dejar de verse que la manipulación o el manejo inadecuado de la
ciencia pueden acarrearnos serios problemas. Por ejemplo, la posibilidad que los
campos electromagnéticos sean nocivos para la salud del hombre y de los animales, es
hoy objeto de discusiones. Según ciertos indicios, está muy extendida la contaminación
electromagnética, cuyos agentes abarcan desde las líneas de alta tensión hasta la
computadora o el microondas del hogar.
La contaminación química también suscita controversias. Para algunos, la
dioxina es el peor tóxico creado por el hombre. Para Michael Fumento es tan solo un
producto que surge inevitablemente al fabricar ciertos herbicidas.
Los plaguicidas son el método más difundido para acabar con diferentes plagas
que atacan a los cultivos y mejorar en general los resultados de las cosechas. Sin
embargo, ya en la década de 1960 comenzaron a advertirse los efectos nocivos del
empleo de plaguicidas: la muerte de animales, la contaminación de las aguas, la
mortandad de peces, de insectos útiles (como la abeja) y la intoxicación humana,
cuestiones estas que debiera inquietar a los científicos, a los funcionarios y a la
comunidad entera.
Así también podemos dar la reflexión de Albert Einstein sobre el lado oscuro de
la historia de la ciencia: “Por dolorosa experiencia hemos aprendido que la razón no
basta para resolver los problemas de nuestra vida social. La penetrante investigación y
el sutil trabajo científico han aportado a menudo trágicas complicaciones a la
humanidad […] creando los medios para su propia destrucción en masa”.
Con esta comparación entre los beneficios y perjuicios que la ciencia le ocasiona
a la sociedad, debe quedar asentado que los científicos de ahora en más debieran pensar
en brindarle al hombre una mejor calidad de vida sin nada que le sea perjudicial para su
salud, cosa que es muy difícil de lograr, pero no imposible.
Entre los retos que afronta el mundo científico figuran las enfermedades, sea que
resurjan o que aparezcan por vez primera. Desesperado por hallar un remedio, la
humanidad presta atención cuando habla la ciencia. Por miedo a la muerte, no son pocos
los que se lanzan a probar el último fármaco milagroso, a menudo sin plantearse dos
veces las consecuencias a largo plazo.
3
Sin duda, en muchos casos la ciencia ha mejorado la calidad de vida de los
afectados por enfermedades, por ejemplo, con técnicas quirúrgicas que eliminan el uso
de las arriesgadas transfusiones sanguíneas. La ciencia y la tecnología permiten al
hombre realizar proezas inimaginables. Lo que ayer era fantasía futurística, hoy es parte
del cotidiano vivir. No obstante ello, el mundo científico no actúa siempre por
altruismo, con el móvil de subsanar las acuciantes necesidades del hombre.
En conclusión, es indiscutible que, en muchísimas cuestiones, la ciencia en todas
sus ramas aporta al bienestar de la sociedad. El estado argentino debiera mejorar sus
inversiones en materia científica y, sobre todo, se debe prestar atención a los perjuicios
que se pueden ocasionar con los avances científicos.
BIBLIOGRAFÌA
Libros:
- CUNIGLIO, Francisco, FERNANDEZ, Eduardo, GRANIERI, Patricia,
GRAU, Jorge, MORALES, Edith, Ciencias Naturales y Tecnología 2. Edit. Santillana,
Argentina 1995.
-VIDARTE, Laura, Química para descubrir un mundo diferente. Edit. Plus
Ultra, Argentina.
- ALEGRÌA, Mónica, BOSACK, Alejandro, DAL FAVERO, María Alejandra,
FRANCO, Ricardo, JAUL, Mariana, ROSSI, Ricardo, Química I, Edit. Santillana,
Argentina 1999.
Periódicos:
- El Clarín (Buenos Aires), 23 de marzo de 2004, Págs. 28-29
- El Clarín (Buenos Aires), 16 de marzo de 2004, Pág. 34
- Página 12 (Buenos Aires), 10 de marzo de 2004, Págs. 14- 18
- El Paraninfo (Santa Fe), marzo de 2004, Págs. 4-5-6
AGRADECIMIENTOS:
Ø
Ø
Ø
Ø
A la docente asesora, Prof. Delia Broggi.
A la profesora de Química, Laura Spontón.
A la Directora de la EDEM N° 1314, Prof. Adriana Alvira.
A la Sra. Mara Basán, encargada de la Biblioteca escolar.
Descargar