tíbet - PEN International

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TÍBET
La Asamblea de Delegados de PEN International, reunida en el 79º Congreso Mundial en Reikiavik,
Islandia, del 9 al 12 de septiembre de 2013
Escritores y artistas en prisión
A poco de las revueltas de 2008 en el Tíbet y los hechos que siguieron a estos sucesos (el
endurecimiento del trato impartido por el gobierno de China a los tibetanos en el territorio del Tíbet), se
han agravado los riesgos que enfrentan numerosos escritores y artistas tibetanos por escribir artículos,
poemas y libros, y por componer canciones sobre la situación que se vive en esa región. Desde el 2008,
al menos 40 escritores, periodistas y cantautores tibetanos han sido detenidos por el gobierno de China
luego de difundir información y comentarios sobre la situación en el Tíbet. Muchos de ellos cumplen
actualmente largas penas de prisión, y han trascendido numerosas denuncias de tortura. Entre estos
casos se cuenta el de Gartse JIGME, escritor y monje detenido el 1 de enero de 2013 y condenado a
cinco años de prisión por las opiniones políticas expresadas en su libro Tsenpoi Nyingtop (La Valentía de
Tsenpo), que había concluido a principios de diciembre de 2012 y tenía previsto publicar en breve. El
libro contiene las reflexiones y opiniones del autor sobre distintos temas, como la práctica de
autoinmolación en señal de protesta. Desde febrero de 2009, la cantidad total de autoinmolaciones para
protestar contra las políticas restrictivas del gobierno chino en el Tíbet ascendió a 122, e implicó la
muerte de 91 de estas personas. Jigme es el segundo escritor detenido desde principios de año por
expresar comentarios sobre este tema.
Otros fueron liberados, pero han sufrido secuelas físicas y emocionales, y su actividad está
estrictamente vigilada. La detención y el encarcelamiento injustificado de escritores y artistas tibetanos
se opone al artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos —que China suscribió pero
aún no ha ratificado— donde se garantiza “la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas
de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o
artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección”.
Por consiguiente, PEN International exhorta al gobierno de la República Popular China a:
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Disponer la liberación incondicional de todos los escritores, cantautores y artistas tibetanos que
están encarcelados en el Tíbet (incluidos Dolma Kyab, Tashi Rabten, Gartse Jigmey y Jongzey
Dhonko), quienes lo único que hicieron fue cuestionar de manera pacífica las restricciones a la
libertad de expresión a través de sus obras creativas.
Eliminar las restricciones impuestas a algunos escritores —como p. ej. Tsering Woeser, Jamyang
Kyi— que cercenan su libertad de circulación, de comunicarse con otras personas, y su bienestar
físico y emocional.
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Investigar de manera genuina y transparente las causas de las autoinmolaciones ocurridas en el
Tíbet, y permitir además que juristas internacionales independientes accedan a la región.
Permitir que los tibetanos preserven su propio idioma: el idioma tibetano no solo representa la
identidad auténtica de los tibetanos, sino que además contiene la importante herencia del
budismo tibetano. Se debe permitir a los tibetanos preservar, ejercer libremente y estudiar su
propio idioma, sin intromisión.
Cesar las restricciones a quienes practican el budismo tibetano, así como al estudio y la práctica
del budismo tibetano en el Tíbet, y permitir además la libertad religiosa. La filosofía budista
tibetana es una cultura que beneficia a una gran parte de la humanidad, incluidas personas del
Tíbet, China y otras regiones.
Permitir la libertad de expresión, escritura y manifestación artística para todos los tibetanos en
el Tíbet, sin temor a represalias u opresión.
Ratificar el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos e incorporar sus disposiciones al
derecho chino.
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